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UNIVERSIDAD DE SEVILLA Facultad de Farmacia Avances en el uso de los elementos de la sangre para el tratamiento de enfermedades Juan Carlos Jiménez Aires
Avances en el uso de los elementos de la sangre para el tratamiento de enfermedades Trabajo Fin De Grado Revisión Bibliográfica Grado en Farmacia Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica Tutor: María Luisa González Rodríguez Alumno: Juan Carlos Jiménez Aires Facultad de Farmacia UNIVERSIDAD DE SEVILLA En Sevilla, a 29 de junio de 2021
Resumen La terapia transfusional es una herramienta terapéutica en constante renovación la cual, a pesar de su conocimiento durante muchos años, aún sigue considerándose un campo que explorar y conocer con mucha más profundidad. Es por esto que, aunque las transfusiones de sangre han adquirido en nuestros días un gran desarrollo y seguridad, la práctica transfusional adecuada requiere de una constante y crítica valoración clínica, acentuándose esto debido a que la transfusión de sangre alogénica continúa siendo arriesgada, algo que irremediablemente crea la necesidad de buscar nuevas técnicas, procesos y protocolos tanto de conservación y preparación como de uso clínico de estos preparados, que podrían considerarse medicamentos gracias a su indiscutible potencial terapéutico y sus amplias fronteras científicas. Abriéndose así, una ventana que abarca una gran cantidad de preparados hemoderivados cuyo principal objetivo, además de curar enfermedades, es disminuir al máximo las reacciones adversas en la práctica clínica, permitiendo en los últimos años obtener una notable mejoría en cuanto a la seguridad, eficacia y estabilidad de cada uno de estos componentes. Todo esto unido a la gran variedad de formulaciones tecnológicas disponibles, tiene como resultado un nuevo campo en las ramas de la fisiología, farmacoterapia y la tecnología farmacéutica, haciendo posible diferenciar entre preparados alogénicos, autólogos, preparados de sangre completa, células aisladas, sueros enriquecidos, modificados etc. Es por esto que se intentará unificar la gran mayoría de todos estos hemoderivados, y encontrar el uso terapéutico de cada uno de ellos, condensando en un solo trabajo los distintos tipos de preparados derivados de la sangre o de alguna de sus células o líquidos, y su utilidad en la terapia clínica actual y futura; para ello, se dividen de forma sencilla los principales componentes de la sangre y se aprovecha su morfología y función para evaluar sus posibilidades en el tratamiento de enfermedades. Palabras Clave: Sangre, Componentes Sanguíneos, Plasma rico en plaquetas, Hemoderivados.
Abstract Transfusion therapy is a therapeutic tool in constant development which, despite it has been known for many years, is still considered a whole field to be explored and learned in much more depth. Because of this, although blood transfusions have acquired great development and safety in our days, adequate transfusion practice requires constant and critical clinical evaluation, becoming it even more important because allogeneic blood transfusions keep being risky. Something that inevitably makes necessary the search of new techniques, processes and protocols both for the conservation and preparation and for the clinical use of these preparations, which could be considered drugs thanks to their indisputable therapeutic potential and their broad scientific frontiers. In this way, a window is opened and it includes a large number of bloodderived preparations whose main objective, in addition to curing diseases, is to minimize adverse reactions in clinical practice, allowing in recent years to obtain a notable improvement in terms of the safety, efficacy and stability of each of these components. All this, together with the great variety of technological formulations available, has resulted in a new field in the branches of physiology, pharmacotherapy and pharmaceutical technology, making it possible to differentiate between allogeneic, autologous, whole blood preparations, isolated cells, enriched, modified serums etc. For this reason, an attempt will be made in order to unify the vast majority of all these blood products, and find the therapeutic use of each of them, condensing in a single work the different types of preparations derived from blood or from any of its cells or liquids, and its utility in current and future clinical therapy. To achieve this, the main components of the blood will be divided in a simple way and their morphology and function in order to evaluate their possibilities in the treatment of diseases. Keywords: Blood, Blood components, Platelet-rich plasma, Blood products.
ÍNDICE 1. Introducción….………………………………………………………..………………………….……….…1 1.1. La sangre y sus componentes…………..……………………………….……………….…….1 1.1.1. Glóbulos Rojos: Eritrocitos…………………………………………….……...3 1.1.2. Plaquetas…………………………………………………………………………..….5 1.1.3. Glóbulos Blancos: Leucocitos…………………..……………………..…....5 1.1.3.1. Granulocitos…..…………………………………………..….……..…6 1.1.3.2. Agranulocitos……………………..………………..……….…….…..7 2. Objetivos……………………………………………………..……………………………….………….……9 3. Metodología…………………………………….………..…………………………………………….…..10 3.1. Búsqueda bibliográfica…………………………………………………………………….……..10 3.2. Esquema conceptual……………………………………………………………………….………13 4. Resultados y Discusión…………………………………………………………………………….……15 4.1. Aplicaciones Terapéuticas de los componentes sanguíneos…………………...15 4.2. Avances en el uso de plaquetas……………………………………………………….……..20 4.2.1. Patologías osteoarticulares……………………………….…………………….20 4.2.2. Quemaduras corporales………………………………………….……………...25 4.2.3. Patologías del aparato reproductor…………………………………….…..26 4.2.4. Envejecimiento celular y alopecia……………………………………….…..27 4.2.5. Cáncer………….……………………………………………………………………...…28 4.3. Preparación y administración de preparados sanguíneos……….……………..28 5. Conclusiones……………………………………………………………..……………..………………….33 6. Bibliografía………………………………………………………………………..…………..…………….34 Anexo 1. Índice de tablas Tabla 1. Búsqueda basada en palabras clave, con y sin criterios de inclusión, Pubmed. Tabla 2. Búsqueda basada en células especificas con y sin criterios de exclusión, Pubmed. Tabla 3. Resultados. Artículos, aportación y referencias, clasificados por componente sanguíneo. Tabla 4. Características de los hemoderivados. Índice de figuras. Figura 1. Determinación del hematocrito. Figura 2. Estructura eritrocitaria. Figura 3. Evolución de las células sanguíneas. Figura 4. Estructura plaquetaria. Figura 5. Estructura neutrofílica, microscopía electrónica. Figura 6. Estructura de un eosinófilo. Figura 7. Estructura de un basófilo. Figura 8. Estructura de un monocito. Figura 9. Estructura de un macrófago fagocitando un cuerpo extraño. Figura 10. Estadios de desarrollo desde monocito a macrófago. Figura 11. Estadios de desarrollo desde monocito a macrófago. Figura 12. Estructura Linfocitos B o células de memoria. Figura 13. Linfocito NK (NK) unido a objetivo (TC). Figura 14. Esquema conceptual de la metodología basada en búsqueda bibliográfica. Del inicio a la conclusión. Figura 15. Obtención de PRP tras centrifugación de muestra sanguínea. Figura 16. Infiltración de PRP para tratar tendinopatía en tendón de Aquiles. Figura 17. Infiltración de PRP para tratar patología articular en rodilla. Figura 18. Infiltración de PRP en tejido quemado. Figura 19. Infiltración intradérmica de PRP en cuero cabelludo.
1. INTRODUCCIÓN A mediados del siglo XVII, concretamente en 1631, se iniciaron los primeros experimentos sobre transfusiones sanguíneas, lo que se tradujo en un avance progresivo en las técnicas de diagnóstico, separación y uso terapéutico de los elementos sanguíneos. Con el desarrollo de la medicina, y las constantes investigaciones en este campo, la terapia transfusional ha adquirido gran relevancia ya que su conocimiento y puesta en práctica, no sólo ha salvado incontables vidas, sino que además posee un potencial terapéutico excelente, que conlleva a un aumento de la calidad de vida de los pacientes, y la posibilidad de curar enfermedades tanto agudas como crónicas, hasta la fecha sin tratamiento. De la misma forma, gracias al exponencial avance fármaco-tecnológico que hoy en día se desarrolla, se ha conseguido con relativa sencillez conseguir una separación eficaz de la sangre en sus componentes, que podemos dividir en dos grandes grupos, las células sanguíneas y los líquidos de la sangre, lo que se traduce en una fácil obtención de grandes cantidades de elementos sanguíneos aislados que poseen, como es obvio, mayor selectividad ante las células o estructuras diana, y además, incluso mayor eficacia como agentes terapéuticos, en comparación con la transfusión de sangre completa, eliminando en muchos casos reacciones adversas no deseadas como por ejemplo reacciones inmunes de rechazo entre individuos. Debido a esto, sabiendo que la terapia transfusional es una ciencia en constante renovación, debemos considerarla en la actualidad como una gran opción de tratamiento ante enfermedades de diversa etiología, teniendo en cuenta las ventajas de la transfusión de componentes individuales, que con el paso del tiempo han limitado cada vez más el empleo de sangre total. 1.1. La sangre y sus componentes La sangre es el líquido que circula por todo el sistema cardiovascular ejerciendo, por tanto, una función esencial en el organismo para mantener el correcto funcionamiento del resto de todos los órganos y sistemas. Entre sus funciones, principalmente es la encargada de proporcionar a todas las células del organismo tanto los nutrientes como el oxígeno necesario para llevar a cabo el metabolismo, asegurar la supervivencia, así como retirar los productos de deshecho de ellas evitando su muerte prematura. 1
De esta forma, la sangre será considerada desde un punto de vista fisiológico como un tejido conectivo compuesto por elementos celulares suspendidos en una extensa matriz líquida denominada plasma. Antes de describir cada uno de los elementos, de forma simplificada se podría dividir la sangre en dos partes diferenciadas: una parte líquida, que será esencialmente plasma sanguíneo, el cual conforma aproximadamente un 55% del volumen de sangre en su totalidad, y a su vez un cuarto del volumen de líquido extracelular de todo el cuerpo, y la parte celular de la sangre, dentro de la cual se distinguen los glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. La relación entre la fase sólida y la parte líquida es lo que se conoce como hematocrito (Figura 1). Como se ha mencionado anteriormente, el plasma es la matriz líquida de la sangre, dentro de la cual se encuentran suspendidos las diferentes células que también componen la sangre, en esta gran matriz líquida se establece una división aún más específica, llegando a separar el plasma en un 92% de agua, un 7% de proteínas y un 1% restante de moléculas orgánicas como glucosa, lípidos, aminoácidos, compuestos nitrogenados, iones, oligoelementos, vitaminas, y gases disueltos como oxígeno y dióxido de carbono (McLaughlin, 2012). El plasma sanguíneo posee casi la misma composición que el suero (Plebani et al., 2020) y el líquido intersticial de las células, con la diferencia de que el plasma posee proteínas plasmáticas entre las cuales principalmente se encuentra la albúmina, representando la mayor parte, y también globulinas (anticuerpos), fibrinógeno (coagulación) (Fuss et al., 2001) y transferrina (transporte de hierro) (De Jong et al., 1990), (Gomme et al., 2005). Gracias a su composición, especialmente a las funciones de muchas de las proteínas mencionadas, la sangre puede actuar de defensa a factores externos mediante la coagulación o incluso a la invasión de sustancias extrañas con la activación de anticuerpos, inmunoglobulinas etc… También puede llevar a cabo el transporte de otras biomoléculas como hormonas, colesterol, iones, enzimas, etc. En cuanto a los elementos celulares principales que constituyen la sangre, se pueden dividir en tres grupos: glóbulos rojos o eritrocitos, glóbulos blancos o leucocitos, y plaquetas o Figura 1. Determinación del hematocrito (Stanfield, 2011). 2
trombocitos. De todos ellos, los glóbulos blancos son los únicos que pueden considerarse células completamente funcionales en circulación, ya que los eritrocitos pierden su núcleo al entrar en el torrente sanguíneo y las plaquetas, que tampoco tienen núcleo, son fragmentos celulares de los megacariocitos. Todas estas células formadoras de la sangre descienden de una única célula precursora conocida como célula madre hematopoyética pluripotencial, la cual se encuentra principalmente en la médula ósea (Bueno et al., 2015), un tejido blando que se ubica en el centro hueco de los huesos. Las células madre pluripotenciales tienen la capacidad de convertirse en distintos tipos celulares al especializarse, y así van definiendo sus posibles destinos. Comienzan siendo células madre, luego células progenitoras que se convertirán en uno o dos posibles tipos celulares (Hays, 1990). Y por último, estas células se diferencian en glóbulos rojos, linfocitos, otros glóbulos blancos y megacariocitos o células progenitoras de plaquetas (Travlos, 2006). Se estima que solo una de cada 100.000 células de la médula ósea es una célula madre, por lo que es difícil aislarlas y estudiarlas. En años recientes, los científicos han logrado aislar y cultivar células madre hematopoyéticas (Bacakova et al., 2018) para utilizarlas como células de reemplazo en pacientes cuyas células madre han sido destruidas por diversas enfermedades, o por el tratamiento contra esas enfermedades. Estas células madre se obtienen de la médula ósea o de la sangre periférica o la sangre del cordón umbilical (Bujko, 2019), y pueden utilizarse para trasplantes en pacientes con enfermedades hematológicas, musculares o incluso metabólicas como la diabetes (Sipos et al., 2005). 1.1.1. Glóbulos rojos o eritrocitos Los eritrocitos, o glóbulos rojos, son las células más abundantes en la sangre. Con una concentración en sangre de 5 millones de glóbulos rojos por microlitro (Silverthorn y Johnson, 2014), su función principal es facilitar el transporte de oxígeno desde los pulmones hacia las células, y de dióxido de carbono desde el resto de células y tejidos hacia los pulmones. 3
Los glóbulos rojos maduros de los mamíferos, en solución isotónica, tienen forma de discos bicóncavos (Figura 2), (Sirs, 1970) y su principal fuente de ATP es la glucólisis debido a que carecen de núcleo y de retículo endoplasmático para la síntesis de proteínas (Smith, 1987). La forma bicóncava de los glóbulos rojos es una de sus características distintivas, y su cambio puede indicar presencia de enfermedades (Mohandas, 2017). Como se aprecia en la figura 3, en la médula ósea, las células progenitoras pasan por varias etapas y se diferencian en eritroblastos grandes, nucleados. Al madurar los eritroblastos, el núcleo se condensa y la célula se encoge. En la última etapa, antes de la maduración, el núcleo es extraído y es fagocitado por los macrófagos de la médula ósea. Al mismo tiempo, otros orgánulos membranosos (como las mitocondrias) desaparecen. La forma final inmadura de la célula, llamada reticulocito, sale de la médula ósea e ingresa en la circulación, y madura convirtiéndose en un eritrocito 24 horas después. La producción de glóbulos rojos, o eritropoyesis, es controlada por una glucoproteína llamada eritropoyetina, la cual se sintetiza en el riñón y se libera cuando se produce un estímulo de hipoxia, es decir, niveles bajos de oxígeno en sangre (Bieber, 2001). De esta forma, la glicoproteína secretada llega a la medula ósea y estimula la eritropoyesis, que tendrá como consecuencia un mayor aporte de oxígeno a las células del resto del organismo reduciendo la hipoxia a la que estaba sometido (Adamson, 1994). Figura 3. Evolución de las células sanguíneas (Winslow, 2021). Figura 2. Estructura eritrocitaria. Centro Regional de Transfusión Sanguínea y Banco Sectorial de Tejidos de Granada y Almería, 2021. 4
A continuación, se expone de manera más detallada las búsquedas realizadas basadas en palabras clave, y los filtros de búsqueda, con sus resultados correspondientes. Como criterios de inclusión se establecieron: Tipo de estudio: artículos, libros, capítulos de libro y ensayos. Idioma: español o inglés. Periodo de publicación: publicado en los últimos 10 años. Tipo de muestra: estudios tanto en humanos como en animales de experimentación Fase de estudio: cualquier fase de ensayo preclínico, clínico o en uso actual y farmacovigilancia. Como criterios de exclusión se fijaron: Estudios que no contengan palabras clave de cada búsqueda. Estudios que no cumplan cualquier criterio de inclusión. Los resultados de la búsqueda se recogen en la tabla 1. Palabras clave Resultados sin criterios de inclusión Resultados con criterios de inclusión Blood cells drug therapy 187.886 72.930 Blood cell therapy 568.512 215.792 Stem cell therapies 216.953 127.792 Blood cells manipulation drug therapy 1.274 602 Administration blood products therapy 62.342 25.651 Blood cell transfusion therapy 47.676 16.544 Tabla 1. Búsqueda basada en palabras clave, con y sin criterios de inclusión, Pubmed. Como se puede comprobar, la búsqueda únicamente por palabras clave y filtros por fecha de publicación e idioma, arrojaba como resultados una gran cantidad de artículos relacionados con el tema a tratar en esta revisión, pero de una forma muy tangencial y sin apenas aportaciones relevantes ya que el tema principal de todos estos artículos era otro muy distinto. Se concluyó, por tanto, que esta metodología de búsqueda era útil, efectiva, pero insuficiente. Ante esto, en segundo lugar, se llevó a cabo la búsqueda de una forma más específica, dividiéndose esta en tantos grupos como células o líquidos sanguíneos se expusieron desde un primer momento; la búsqueda se centró en recabar la mayor información posible de cada elemento por separado, usando, por tanto, como palabras clave las recogidas en la tabla 2. 11
Tipo de célula Palabras clave Resultados sin criterios de inclusión Resultados con criterios de inclusión Eritrocitos Erythrocyte drug therapy Erythrocyte transfusion Erythrocyte transfusion drug therapy 27.226 13.206 1.875 7.611 4.906 648 Neutrófilos Neutrophil transfusion therapy Neutrophil drug therapy 2.403 30.397 742 11.840 Granulocitos Granulocyte transfusión Granulocyte transfusion therapy Granulocyte transfusion drug therapy 5.400 4.277 1.539 1.197 851 286 Linfocitos Lymphocyte transfusion drug therapy 1.054 258 Fibrinógeno Fibrinogen transfusion therapy Fibrinogen concentrate drug therapy 2.659 2.079 1.047 550 Tabla 2. Búsqueda basada en células especificas con y sin criterios de exclusión, Pubmed. Como se puede apreciar, la gran cantidad de artículos encontrados en las bases de datos científicas hacía que fuese una necesidad discernir entre los artículos que realmente aportarían información útil para la revisión y aquellos que no. Para ello, se comenzaron a leer por orden de aparición los artículos resultantes de las búsquedas hasta encontrar un número aceptable de ellos que nos permitiera elaborar el trabajo con una base científica sólida y contrastada. Se incluyó en este punto del estudio, como criterio de exclusión, el posicionamiento web de cada artículo en las bases de datos, basados en su mayoría por parámetros como número de citas, valoraciones, recomendaciones etc. hasta conseguir que la cantidad de artículos, en su mayoría representantes de los primeros resultados de la búsqueda, eran suficientes. Igualmente, también se llevaron a cabo ciertos cambios de estrategia en la metodología de búsqueda bibliográfica a fin de expandir los límites y abarcar una mayor información si cabe, sin dejar a un lado la especificidad del tema a tratar en este trabajo. Es por esto que, tras varias búsquedas sobre cada una de las células y líquidos componentes de la sangre, los resultados obtenidos seguían siendo muy generales y de extensión inabarcable que no permitía conseguir una distinción entre los artículos realmente útiles y los que no lo eran, por lo que se comenzó a profundizar la búsqueda aún más, principalmente en la web ScienceDirect mediante la recolección de “artículos recomendados” relacionados con aquellos que ya habían sido encontrados y valorados anteriormente, permitiéndonos así establecer una mayor relación de los artículos a encontrar en futuras búsquedas con el tema tratado, evitando que se produjeran desviaciones temáticas o de concepto. Igualmente, debido a este cambio en la metodología de 12
búsqueda, se eliminó uno de los criterios de exclusión mencionados al comienzo de este apartado, la fecha de publicación. Hasta el momento solo se habían considerado artículos publicados en los últimos diez años pero, debido a este aumento en la especificidad de la búsqueda, se decidió eliminar la fecha de publicación a fin de no perder ningún tipo de información que resultara de ayuda e interesante en esta revisión independientemente de cuando hubiera sido publicada. Así, se obtuvieron las referencias y los artículos más específicos que contiene esta revisión por lo que se decidió crear un diagrama, que se expondrá a continuación, en el cual, a modo de breve resumen, se unificaran todas ellas y se relacionaran cada una, con la patología, la célula y un breve resumen de lo que trata. Por último, se llevó a cabo un repaso general de todas las búsquedas hasta el momento a fin de encontrar las carencias o los puntos con menor información, y volver a realizar una búsqueda aún más exhaustiva sobre los componentes sanguíneos que menor información presentasen en las webs científicas usadas como motor de búsqueda para esta revisión. Como etapa final del proceso, se llevó a cabo una búsqueda generalizada sobre la información existente en distintas universidades del mundo, usando como buscador Google.com, y filtrando en todo momento la información asegurando que esta era validada y contrastada científicamente, obteniendo varias guías de terapia transfusional, metodología de transfusiones sanguíneas, principales preparados sanguíneos disponibles en la actualidad, sus presentaciones, su estabilidad y conservación y demás aspectos técnicos, que también se tuvieron en cuenta, y se citaron en este trabajo. Toda la información encontrada se clasificó siguiendo un orden racional, elaborándose una tabla de referencias que relaciona cada componente sanguíneo usado como terapia, con la enfermedad relacionada con la misma, con su autor citado bibliográficamente por orden alfabético, lo que permitiría así finalmente elaborar un apartado de bibliografía de todos los documentos de apoyo utilizados para elaborar la revisión, en formato Vancouver y clasificadas en libros y artículos científicos. 3.2. Esquema conceptual Se pretende recoger de forma panorámica, el método de esta revisión, resumiéndolo a modo de esquema conceptual (Figura 14). 13
Figura 14. Esquema conceptual de la metodología basada en búsqueda bibliográfica. Del inicio a la conclusión. 14
4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 4.1. Aplicaciones terapéuticas de los componentes sanguíneos Tras realizar la exhaustiva búsqueda que se ha descrito en el apartado anterior, se decidió poner en común todos los resultados encontrados a lo largo del tiempo de la investigación bibliográfica con el fin de sintetizar la mayor información posible disponible de cada uno de los componentes sanguíneos y sus usos en la terapia de patologías, y unificarlos cada uno de ellos junto a las referencias bibliográficas correspondientes, permitiendo así una fácil búsqueda de todos los resultados de este trabajo. En caso de realizar sucesivas revisiones sobre temas relativos al tratado aquí, esta tabla podría servir a modo de índice o punto de inicio. La tabla 3 se elaboró dividiéndola, en primer lugar, por componentes sanguíneos, siguiendo así la misma línea trazada a lo largo de todo el estudio. A continuación, se refieren las patologías que tienen un gran potencial o incluso ya son tratadas hoy en día con los componentes sanguíneos a los que se relacionan. Así mismo, se detalla una breve descripción de la información más relevante encontrada en el estudio que nos permite tener los conocimientos más básicos para comprender el por qué esa patología se relaciona con su respectivo tipo de célula, todo ello, anexado al estudio original del cual se extrajo la información y citado en formato Vancouver, haciendo así más fácil la relación con la bibliografía del trabajo. Cabe mencionar que, tal y como se explicará más adelante, la tabla no incluirá los resultados de las búsquedas relativos a plasma ni plaquetas como componentes celulares ya que, debido a la gran cantidad de información, y el gran interés científico que suponen los mismos para este trabajo, se decidió dedicar un epígrafe completo exclusivo para ello. 15
ERITROCITOS Anemia de células falciformes Las transfusiones de eritrocitos tienen un número limitado de indicaciones en el tratamiento de la anemia falciforme. Es cierto que la transfusión de eritrocitos puede ser un gran tratamiento para esta patología, y la práctica posee un elevado porcentaje de éxito; así mismo el porcentaje de células trasplantadas supervivientes excede el 90% aunque tan solo el 20% de los pacientes poseen un donador compatible. (Meier, 2018) Sistemas de administración inteligentes Las investigaciones actuales portadores de eritrocitos en la terapia del cáncer mostraron resultados inspiradores en cuatro aspectos principales: terapia de enzimas del cáncer, administración de agentes quimioterápicos, combinación con nanopartículas y otros agentes anticancerígenos para terapia génica o inmunológica. (Mao et al., 2020) Se demostró que mediante la lisis de los eritrocitos es posible obtener nanocristales de óxido de hierro, para desarrollar terapias vectorizadas contra el cáncer, algo que puede avanzar aún más hacia otros bioprecursores para crear nanocristales utilizables, gracias a su biocompatibilidad. (Sreevani et al., 2013) Los glóbulos rojos son portadores prometedores de bioterapéuticos para mejorar su farmacocinética y controlar su sitio y mecanismo de acción; esto permite que el transporte con glóbulos rojos a menudo prolongue en gran medida su circulación y pueda actuar sobre una variedad de objetivos vasculares para corregir la hemostasia, eliminar patógenos y microorganismos, mitigar las toxinas y eliminar otros mediadores patológicos y células malignas. (Villa et al., 2017) Control de dopaje A pesar del descubrimiento de la EPO inyectable, la transfusión de glóbulos rojos no perdió importancia en el dopaje en el deporte de alto rendimiento, convirtiendo la transfusión de sangre autóloga (o heteróloga) con glóbulos rojos crioconservados (GR) en el método de elección, porque no existe un método válido para detectar con precisión tal evento, a diferencia de la EPO. Se demostró que la reinfusión autóloga de glóbulos rojos aumentó el volumen de oxígeno máximo (VO2máx) y el rendimiento de los deportistas, produciéndose un aumento de la masa de glóbulos rojos de hasta un 10%, aproximadamente el doble que con meses de entrenamiento intenso. (Malm et al., 2016) (Leigh-Smith, 2004) PROTEÍNAS SANGUÍNEAS Hidropesía fetal no inmune Aunque el papel de la albúmina en terapia aún está en continuo estudio, se demostró que la transfusión intrauterina agresiva con albúmina puede desencadenar un resultado favorable para la hidropesía no inmune fetal secundaria a xerocitosis hereditaria. (Ogburn et al., 2001) FIBRINÓGENO Hipoacusia Súbita 16
La aféresis de fibrinógeno mejora el flujo sanguíneo coclear y provoca remisión de la hipoacusia. (Heigl et al., 2009) Hemorragia postparto Interés creciente en reemplazar el fibrinógeno temprano en la hemorragia postparto grave, aún sin evidencia. (Zaidi et al., 2020) Colitis ulcerosa Se estudió el potencial del fibrinógeno sanguíneo como agente de diagnóstico en la colitis ulcerosa; sin embargo, los cambios en el fibrinógeno no se correlacionaron con los cambios en la gravedad de la enfermedad, que se había evaluado mediante enemas de nicotina. (Ingram, et al., 2005) Tumores sólidos y metastásicos Se han acumulado muchos otros datos experimentales para demostrar que los fármacos antineoplásicos convencionales de primera línea pueden interferir con el fibrinógeno, mejorando sus efectos anticancerígenos. En este estudio se valora el papel del fibrinógeno en el tratamiento de tumores, concluyéndose que los agentes fibrinolíticos son eficaces para esta patología, lo que podría sugerirnos una relación negativa del fibrinógeno con el cáncer. (Lu, et al., 2007) Síndrome de Klippel-Trenaunay Hipofibrinogenemia severa La administración de concentrado de fibrinógeno en pacientes con hipofibrinogenemia y hemorragia grave contribuye a reducir necesidad de transfusiones, pérdidas de sangre y mejorar pruebas de laboratorio. (Coloma-Pérez et al., 2013) Injerto de aneurisma aórtico Se observaron resultados similares al tratar con concentrado de fibrinógeno frente a la cirugía, incluso se redujo la necesidad de soporte de otros hemoderivados alogénicos. (Rahe-Meyer, 2011) Trasplante ortotópico de hígado La incorporación de fibrinógeno en el tratamiento de los trastornos hemostáticos en el trasplante ortotópico de hígado conduce a un uso reducido de hemoderivados alogénicos. (Noval-Padillo et al., 2010) GRANULOCITOS Fiebre neutropénica La terapia de transfusión de granulocitos se ha utilizado durante muchos años en el tratamiento de pacientes neutropénicos con infecciones graves en los que la situación clínica se deterioró a pesar del tratamiento antimicrobiano adecuado. (Gurlek Gokcebay , Akpinar Tekgunduz , 2018) Sepsis neonatal Se ha demostrado que las transfusiones de granulocitos mejoran la tasa de supervivencia de los recién nacidos con sepsis bacteriana abrumadora. Además, las reacciones adversas a las transfusiones de granulocitos en esta población han sido mínimas. (Cairo, 1990) Sinusitis micótica invasiva fulminante (IFS) 17
El uso de transfusiones de granulocitos para tratar el IFS asociado a neutropenia se ha descrito durante casi dos décadas. Aunque existen limitaciones para el uso de transfusiones de granulocitos, todavía representan una opción de tratamiento viable en personas que no responden a terapias más convencionales. (Carter et al., 2012) Enfermedad granulomatosa crónica e infecciones refractarias El inicio temprano con infusiones de granulocitos, la terapia de alta frecuencia y sostenida se asocia con resultados significativamente mejores en la enfermedad granulomatosa. Son una opción terapéutica complementaria relativamente segura. (Marciano et al., 2017) Neumonía De todos los cohortes, la terapia más eficaz del estudio fue la gentamicina y transfusiones de granulocitos. Este estudio respalda aún más la utilidad de la terapia de reemplazo de granulocitos de las infecciones en sujetos gravemente granulocitopénicos. (Appelbaum, et al., 1978) Anemia aplásica grave Las infecciones unidas a la anemia aplásica agravan realmente la enfermedad. No sería posible controlar la infección fúngica sin granulocitos, en concreto neutrófilos, a pesar de los recientes avances en los antifúngicos. Las transfusiones de granulocitos no deben evitarse en pacientes indicados. (Bozkaya et al., 2013) Trasplante alogénico pediátrico de alto riesgo La transfusión de granulocitos parece segura y factible en pacientes pediátricos con trasplante de células madre de alto riesgo, y puede estar infrautilizada como tratamiento complementario para aquellos con antecedentes de infecciones graves. La eficacia de estas transfusiones merece un estudio más profundo. (Rafique et al., 2020) Neutropenia febril La terapia con granulocitos es una opción de tratamiento complementario viable para la neutropenia febril como puente hacia la recuperación hematopoyética autóloga en pacientes con enfermedad hematológica. Requiere un seguimiento estrecho. (Kim et al., 2011) (Oymak et al., 2015) Aspergilosis pulmonar invasiva Este estudio sugiere que la transfusión de granulocitos no mejora la respuesta a la terapia antifúngica y se asocia con peores resultados de la infección en pacientes con neoplasias, particularmente aquellos con compromiso pulmonar. (Raad et al., 2013). Tuberculosis Los neutrófilos contribuyen a la patología de la tuberculosis, la regulación de la afluencia de neutrófilos da como resultado un efecto beneficioso de la enfermedad, representando así un objetivo intrigante para las terapias dirigidas al huésped. (Dallenga et al., 2018) Inflamación Se puede generar de manera eficiente vesículas de membrana a partir de neutrófilos, de forma que se propone generar vesículas extracelulares derivadas de neutrófilos que puedan apuntar al endotelio pulmonar inflamatorio, reduciendo la inflamación del mismo. (Gao et al., 2017) 18
LEUCOCITOS Cáncer Aunque los linfocitos pueden dirigirse a las células tumorales con mayor precisión que otras células sanguíneas (como neutrófilos) y los sistemas de administración de fármacos derivados de leucocitos tienen buenas perspectivas, todavía están en su infancia y existen muchas barreras técnicas que superar para que dichos sistemas de administración tengan éxito a escala comercial. (Huang et al., 2018) Pulpitis dental El estudio revela el uso potencial de las células madre mesenquimales de pulpa dental y la fibrina rica en plaquetas leucocitarias del propio paciente como un procedimiento alternativo para el tratamiento de la pulpitis en dientes permanentes maduros. (Meza et al., 2019) Hepatitis B Se ha demostrado en ratones y seres humanos que las células de memoria derivadas de la médula ósea (MO), capaces de producir anticuerpos contra la envoltura del VHB y los antígenos de la nucleocápside, son transferibles de los donantes de MO (MOD) a sus receptores. También se observaron anticuerpos contra HBsAg en 3 receptores de linfocitos de sangre periférica (PBL). Estos resultados indican que la transferencia adoptiva de inmunidad al VHB puede lograrse mediante la inmunización de donantes de BM o PBL contra el VHB. (Shouval, Ilan, 1995) Linfoma asociado a virus Epstein-Barr Tras administrar células T de donantes a un paciente en el que se desarrolló el virus de Epstein-Barr, se llegó a la conclusión de que esta terapia produce respuestas clínicas. Sin embargo, su aplicación más amplia puede verse limitada por una toxicidad sustancial. (Heslop et al., 1994) Trasplante alogénico de médula ósea frente al citomegalovirus (CMV) La reconstitución de la inmunidad celular contra CMV se controló antes y durante el período de infusiones y hasta 12 semanas después de la infusión final. No se observaron efectos tóxicos relacionados con las infusiones. (Walter, et al., 1995) Carcinoma metastásico de células renales Estos estudios confirman la actividad antitumoral de la terapia con células NK activadas por interleucina-2 y linfocinas en pacientes con cáncer de células renales metastásico o irresecable. Las tasas de respuesta, especialmente las tasas de remisión completa, son comparables o mejores que las tasas logradas con otras formas de terapia. (Fisher et al., 1998) (Kuebler et al., 1993) (Escudier et al., 1994) Tabla 3. Resultados. Artículos, aportación y referencias, clasificados por componente sanguíneo. 19
4.2. Avances en el uso terapéutico de las plaquetas Debido a la complejidad y extensión, sumado todo esto a la importancia clínica que progresivamente está adoptando el uso de las plaquetas y derivados en la terapéutica de diversas enfermedades, centraremos esta revisión en este componente celular, y con mayor exactitud, en uno de sus derivados, el denominado Plasma Rico en Plaquetas (PRP o RPP). 4.2.1. Patologías osteoarticulares Recientemente, se ha comenzado a utilizar las plaquetas para el tratamiento de estas patologías, con plasma enriquecido con plaquetas (PRP). Este tratamiento se ha hecho cada vez más importante ya que en los últimos años, se ha considerado un gran recurso con buenas proyecciones para el futuro en el campo de la medicina deportiva, hasta tal punto que han sido los equipos médicos de varios deportistas de alto rendimiento los pioneros en llevar a cabo estos tratamientos con el fin de mejorar o recuperar funciones, en su mayoría articulares, de golfistas, tenistas etc, como Tiger Woods y Rafael Nadal, los cuales tuvieron una casi milagrosa mejoría en sus patologías. El principal antecedente para el descubrimiento e interés en este tipo de tratamiento se da debido a que, tanto los tendones como los ligamentos, tienen una irrigación sanguínea mínima y curan muy lentamente, por lo que este tipo de lesiones suelen cronificarse y tener una compleja rehabilitación. Debido a esto, y al estudio en profundidad de las plaquetas como elementos sanguíneos con potencial curativo, las teorías que surgieron con el tratamiento con PRP sostienen que los factores de crecimiento y las citocinas contenidas en los gránulos de las plaquetas promueven la curación. Los resultados de las investigaciones sobre la eficacia del tratamiento con PRP aún no son concluyentes, y continúan las pruebas clínicas, pero su bajo coste, su fácil manejo, su utilidad en procesos patológicos esquivos a los tratamientos convencionales y su aparente inocuidad, hacen del PRP una seductora alternativa terapéutica a considerar en el arsenal terapéutico (De la Mata, 2013). El PRP es un tratamiento poco conocido, pero bastante destacado en los congresos de traumatología y medicina deportiva en los que, a pesar de la controversia que suscita, progresivamente despierta un creciente interés debido a su supuesta eficacia e inocuidad. Su diana terapéutica comprende principalmente las tendinopatías y entesopatías crónicas. Sin embargo, su abanico de indicaciones está en continua expansión, aplicándose con éxito a múltiples dolencias, como trataremos a continuación, de las cuales no necesariamente todas 20
Los datos disponibles de las enfermedades citadas anteriormente muestran una importante ausencia de reacciones adversas con el tratamiento con PRP; sin embargo, los estudios actualmente pioneros son muy limitados por su pequeño número de voluntarios, por tanto, los datos sobre eficacia y seguridad deben tomarse con cuidado, aunque podamos confirmar que este tratamiento puede llegar a ser útil en andrología y el tratamiento de la disfunción eréctil (Epifanova et al., 2019). 4.2.4. Envejecimiento celular y alopecia En el campo de la medicina del envejecimiento, podríamos de manera tangencial relacionar la medicina estética en términos de caída del cabello o envejecimiento del mismo. Como es bien sabido, este es un problema que, aun sin ser considerado por sí mismo una patología, pues el envejecimiento no es ninguna alteración patológica, pero es algo que preocupa a gran parte de la población, al igual que en ocasiones sí puede estar relacionada esta caída del cabello con patologías más importantes. Sea cual sea el contexto, con el paso del tiempo y los potenciales beneficios que puede tener el tratamiento con PRP, se ha hecho necesario realizar ensayos clínicos en los últimos años. Gracias a estos, se ha descubierto que la terapia con PRP en ocasiones ofrece una disminución del envejecimiento del cabello en modelos animales, y aunque no es el tratamiento con mayores ventajas, merece ser atendido. En ciertos artículos (Wu et al., 2020) se han aceptado los beneficios del PRP, pero en comparación con el trasplante mitocondrial artificial, este último presenta mayores ventajas. Aunque muchos artículos relacionados con el uso del PRP para el tratamiento de la alopecia mantienen una controversia en cuanto a la eficacia del tratamiento (Gentile, 2020), otros indican que, aunque el crecimiento del cabello a partir del PRP permanezca indefinido, la liberación de factores de crecimiento permite que se produzca un aumento del crecimiento del cabello con monoterapia de estos preparados hemoderivados (Ho et al., 2020), existiendo varios estudios que confirman el aumento de la densidad del cabello en la mitad de la cabeza tratada con PRP (Figura 19), observándose diferencias significativas tras seis meses después del primer tratamiento (Alves y Grimalt, 2016). Figura 19. Infiltración intradérmica de PRP en cuero cabelludo (Gentile, 2020). 27
Gracias a estos resultados, y tras poder considerar que el PRP actúa como un buen adyuvante en el crecimiento del cabello, los científicos están comenzando a preguntarse si este tratamiento también podría seguir ofreciendo los mismos o mayores beneficios al ser usado en terapia combinada, o puede incluso llegar a sustituir la terapia de elección actual, minoxidilo tópico y finasterida oral, o al menos ser el recurso de elección para los pacientes no respondedores a esta (Ho et al., 2020). Quizás la controversia vertida en este campo hasta ahora pueda deberse, tal y como se muestra en algunos artículos (Hordinsky et al., 2019), a la variabilidad que se genera tanto por el paciente que recibe el tratamiento, como por los métodos y/o dispositivos usados a la hora de aplicar la inyección con PRP, lo que sugiere que este es solo el comienzo de una investigación que debe ser estudiada con mayor amplitud en tiempo y en número de pacientes voluntarios pero que algún día podría llegar a aportar grandes resultados en esta cuestión estética, o en algunos casos, también patológica tanto en hombres como mujeres. 4.2.5. Cáncer Debido a todos los resultados exitosos que se han ido consiguiendo a lo largo de los últimos años con el tratamiento basado en PRP, y todos los estudios que se han publicado referenciando la gran seguridad y eficacia de este tratamiento, poco a poco la comunidad científica se acerca a las fronteras terapéuticas de la actualidad, hasta tal punto que el tratamiento con PRP se ha comenzado a estudiar como posible terapia para el cáncer. En concreto, ya existen estudios publicados que concluyen que el uso de PRP en unión a otros tratamientos mejora significativamente el pronóstico de los pacientes de cáncer de vejiga no músculo invasivo (Días et al., 2018), un tipo de cáncer que cada año cobra muchas vidas, situándose como la octava causa de muerte anual en hombres. Debido a esto, la mínima ventaja que pudiera ofrecer el tratamiento con PRP sería un gran avance, algo que afortunadamente ha sido ya publicado. Se concluye que el tratamiento con PRP, en combinación con Bacillus Calmette-Guerin, modula vías de señalización y estimula la señalización de interferón, teniendo como resultado una reducción de la progresión de los tumores de vejiga y representando por tanto una estrategia a tener en cuenta en el tratamiento de estos, algo que, sin duda, como decíamos, es un gran paso para la ciencia. 4.3. Preparación y administración de preparados sanguíneos Hasta ahora se ha descrito fisiológicamente cada uno de los componentes sanguíneos y se ha puesto el foco de la revisión en extraer la mayor información posible sobre las aplicaciones 28
terapéuticas de cada uno de ellos. Tras explicar las principales funciones de cada componente, y valorar el potencial que estos pueden tener en el campo de la medicina, a continuación, se intentará describir un aspecto técnico de estos componentes sanguíneos los cuales, a pesar de estar sujetos a cierto debate sobre aspectos legales, éticos, médicos y sociales peculiares, serán considerados medicamentos. Estos deberán, por tanto, seguir procesos normalizados en mayor o menor medida en cuanto a su correcta preparación, conservación y administración a fin de conseguir, además de la eficacia ya estudiada anteriormente, su seguridad, estabilidad y efectividad, las cuales presentan sin duda las bases de un medicamento como tal. Para facilitar el trabajo de búsqueda y recolección de información, y por tanto la comprensión de esta parte del trabajo, se ha decidido, en primer lugar, presentar los distintos tipos de preparados hemoderivados considerados en este momento por la comunidad médica, para posteriormente estudiar en mayor o menos profundidad cada uno de ellos. Así, principalmente, los tipos de preparados derivados de la sangre son, según la bibliografía (Cortina y López de Roux, 2000). Sangre total fresca Concentrados de hematíes Concentrados de hematíes lavados Concentrados de hematíes congelados Concentrados de hematíes libres de leucocitos por filtración Plasma rico en plaquetas Concentrados de plaquetas Concentrados de plaquetas obtenidos por aféresis Concentrados de leucocitos (granulocitos) Componentes irradiados Plasma fresco congelado Crioprecipitado Como es de esperar, cada uno de ellos debe seguir unos procedimientos específicos de preparación conservación y administración, los cuales detallaremos a continuación: Concentrados de hematíes. Se obtienen después de que la sangre total ha sido centrifugada y separado el plasma y la capa leucoplaquetaria. Las células rojas en solución 29
CPDA-1 se almacenan hasta 35 días a una temperatura entre 2 y 6 °C; tiene un volumen de 250 a 300 mL y un hematócrito final no mayor del 80 %. El objetivo fundamental de su empleo es mejorar la capacidad de transportar oxígeno. En la actualidad, los criterios más aceptados para la transfusión de concentrados de hematíes son los siguientes: anemia sintomática, pérdidas agudas de sangre, complicaciones en drepanocitosis, transfusiones perioperatorias y niveles de hemoglobina por debajo de cierto nivel. Concentrado de hematíes lavados. Este hemoderivado de obtiene a partir de un proceso en el cual se elimina la mayor parte de proteínas plasmáticas, microagregados y citocinas, así como cantidades variables de plaquetas y leucocitos. Su principal desventaja es que son más caros y poseen una vida de almacenamiento muy corta (6 horas); así mismo, también se producen, aproximadamente, pérdidas de un 20% de eritrocitos. Concentrados de hematíes congelados y desglicerolizados. Este tipo de hemoderivado tiene una gran ventaja y es su extraordinaria viabilidad tras el almacenamiento, permitiendo que sean almacenados durante más de 10 años. En cuanto a las consideraciones tecnológicas, este preparado deber conservarse a -196 °C en nitrógeno líquido, lo cual conlleva cierto grado de hemolisis, disminución del hematocrito y aumento del potasio extracelular. Pero suelen ser de elección en ciertas ocasiones como almacenamiento de hematíes más de 42 días, reservas para movilizaciones o catástrofes civiles. Concentrados de hematíes libres de leucocitos por filtración. Los componentes sanguíneos que contienen glóbulos blancos pueden causar reacciones adversas, como reacciones febriles, aloinmunización, refractariedad plaquetaria, etc. Debido a esto, estos preparados resultan útiles ya que, gracias a distintos tipos de filtros, se pueden eliminar entre 70-99,9% de leucocitos, lo que los convierte en preparados muy importantes en prevención de reacciones transfusionales, o transmisión de virus intraleucocitarios, como citomegalovirus (CMV). Plasma rico en plaquetas (PRP) y concentrados de plaquetas. Este hemoderivado, con gran impacto e importancia clínica, suele ser similar al concentrado de plaquetas, aunque posee mayor volumen de plasma. Las plaquetas se almacenan en agitación continua a 22 °C por un periodo de 5 días (Cortina y López de Roux, 2000). Algo que actualmente está cobrando mayor relevancia es la posibilidad de formar el denominado gel plaquetario, el cual se describe como una extracción de plaquetas por medio de centrifugación diferencial, obteniendo 50 mL aproximadamente, que se mezclan con trombina bovina y gluconato cálcico y tienen gran utilidad clínica en cirugía como sellante (Induni et al., 30
2003). Las plaquetas pueden prepararse por centrifugación de una donación de sangre total (lo que suele denominarse plaquetas recuperadas) u obtenerse por aféresis. Las obtenidas por estos dos métodos tienen una eficacia parecida, pero cuando se usan plaquetas de aféresis, el receptor se expone a la sangre de un menor número de donantes, es decir, el uso de plaquetas obtenidas por aféresis disminuye el riesgo del paciente de presentar reacciones transfusionales o aloinmunización, ya que se puede obtener la dosis para un paciente a partir de un solo donador (Alejandrina, 2003). Concentrado de plaquetas obtenido por aféresis. Una de las principales técnicas de obtención de estos preparados es mediante la aféresis: se extrae la sangre completa del paciente, se centrifuga y filtra la sangre, separándose sus componentes, permitiendo así purificar las plaquetas en un concentrado. En cuanto a la conservación, caducidad y la administración es similar a los concentrados de plaquetas habituales. Concentrados de leucocitos (Granulocitos). Este tipo de preparados tienen principalmente dos métodos de preparación: uno es la leucoféresis por centrifugación con flujo continuo o intermitente, otro método es la leucoféresis por filtración. Una vez reparados los hemoderivados, se almacenan entre 20-24 °C, aunque lo ideal sería transfundirlos tan pronto como sea posible tras la extracción. Componentes irradiados. Los componentes celulares, e incluso la sangre total, pueden ser irradiados para prevenir el riesgo de enfermedad del injerto contra el huésped asociada a la transfusión, la cual posee un alto índice de mortalidad, aunque su tasa de incidencia sea baja. Esto se debe a que se reduce la proliferación de linfocitos que median la reacción adversa, es decir, se inactivan los linfocitos T presentes en el componente y se evita su proliferación. Puede emplearse irradiación gamma con una fuente de Cs137 o Co59, o equipos especiales de rayos X disponibles actualmente para este fin. También pueden tratarse los componentes celulares con amotosaleno (Pirie et al., 2007). Este tipo de preparados tiene una indicación muy específica como son los casos de: receptores de trasplante de médula ósea, síndrome de inmunodeficiencia congénita, fetos que reciben transfusión intrauterina, pacientes con enfermedad Hodgkin, receptores de donaciones directas de un miembro de su familia. 31
Plasma fresco congelado. La finalidad de la transfusión de plasma fresco congelado es aportar factores de la coagulación deficitarios. El plasma se obtiene mediante la separación en componentes de una donación de sangre total, o bien a partir de una donación de plasmaféresis (Montoya y Ezpeleta, 2009). Todo el plasma transfusional debe ser mantenido en cuarentena durante 3-4 meses hasta una nueva serología repetidamente negativa del donante, si no debe ser sometido a técnicas de inactivación viral las cuales utilizan azul de metileno, amotosaleno, riboflavina, o un tratamiento disolvente detergente. Para preparar plasma fresco congelado, el plasma se separa y se congela normalmente en el plazo de 6 a 8 horas tras la extracción de la sangre con el fin de preservar el factor VIII. Igualmente, tras la descongelación, las tasas de factor VIII caen rápidamente, por lo que debe ser trasfundido rápidamente (Pirie et al., 2007). Plasma envejecido. Separado de la sangre total dentro de las 12 a 24 horas de la donación, y en cualquier momento de la recolección, que ha permanecido seis horas o más a temperatura superior a 18 °C. Conservación: a temperaturas de -18 °C caduca a los 12 meses (Alejandrina, 2003). Crioprecipitados. La finalidad del crioprecipitado es el aporte de Factor VIII-C, Factor VIII, Von-Willebrand, Factor XIII y fibrinógeno. Se obtiene mediante la descongelación a 4 °C de una unidad de plasma fresco congelado, tras lo cual se centrifuga para sedimentar el precipitado y eliminar la mayor parte del plasma sobrenadante. El sedimento, con 15 – 20 mL de plasma, se vuelve a congelar y se conserva a temperaturas inferiores a – 30 °C durante 3 años. Cada crioprecipitado contiene al menos 70 unidades de Factor VIII y 140 mg de fibrinógeno por unidad. Actualmente, apenas se produce, debido a que debe ser inactivado viralmente y su uso solo está indicado en caso de carencia puntual de fármacos (Montoya y Ezpeleta, 2009). A modo de resumen, se recogen en la Tabla 4 los principales componentes utilizados como terapia transfusional. Tabla 4. Características de los hemoderivados. (Montoya y Ezpeleta, 2009). 32
5. CONCLUSIONES 1. La terapia basada en transfusión de componentes sanguíneos, ya sea en conjunto o por separado, representa una línea de investigación futura muy prometedora, ya que demuestra albergar un gran potencial terapéutico no solo frente a nuevas enfermedades, sino a enfermedades muy comunes, aún sin tratamiento. 2. Cada componente sanguíneo puede aislarse y purificarse a fin de ser usado con objetivos terapéuticos distintos, ya que cada uno de ellos presenta mayor o menor especificidad a ciertas estructuras corporales, pudiendo crear terapias dirigidas, siempre teniendo en cuenta que cada uno de los hemoderivados posee unas condiciones específicas de preparación, conservación y administración. 3. El PRP representa un recurso terapéutico de gran magnitud, ya sea de carácter autólogo o heterólogo, que permite trazar una de las fronteras científicas de la terapia convencional de muchas enfermedades osteoarticulares, sexuales, tumorales o incluso contra el envejecimiento. Sin embargo, es necesario el estudio y valoración continuos de este tipo de preparados, en búsqueda de reducir al mínimo sus efectos adversos y maximizar su eficacia. 4. Son indiscutibles los datos de eficacia en el tratamiento con PRP en comparación con terapias convencionales en gran número de estudios científicos, permitiendo concluir que el PRP aumenta y mejora la epitelización en quemados, acorta el tiempo de recuperación muscular, y representa un claro beneficio en patologías óseas en comparación con la infiltración de glucocorticoides, aporta beneficios en el tratamiento de alopecia y envejecimiento por su contenido en factores de crecimiento, aunque otras muchas indicaciones aún precisan de inversión de tiempo y recursos para dilucidar si puede ser considerado un avance en la terapia, como ocurre en las enfermedades sexuales. 5. Se están comenzando a afianzar los primeros pasos para situar el PRP como un tratamiento adyuvante contra el cáncer. 6. No debemos olvidar que el PRP, este novedoso “medicamento” de origen humano sigue en el punto de mira de un debate tanto médico como ético. 33
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