Relacion de las exêquias que la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla hizo por el alma del Rey Carlos III. En los dias 25 y 26 de Enero de 1789 : con la oracion fúnebre que se dixo en ellas
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B-EtACIOH DE LAS EXEQUIAS Q.ÜE LA MUY NOBLE YMUY LEAL CIUDAD DE SEVILLA HIZO POR EL ALMA DEL REY CÁRI.OS III. EN LOS DIAS 2S Y26 DE ENERO DE 1789: CON LA ORACION FÚNEBRE
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Tal vcí podría parecer aoperflun «la noticia, aunque bre- ve, de las bM.-qiiia5 que Sevilla hizo por el alma del Señor Rey Don CARLOS III, pues que el Público bu vúro alguna otra relación de lo practicadlo por la Ciudad con tan grave motivo; pero lejos tío ser asi ,estas mismas relaciones lian bcdio todavía mas preciso íbrmor ydar i luz la presente. Los Autores de aquellos ,óno proponiíndosc otro fin que una miserable ganancia, óignorando, como es mas de presumir ,la extlciitud ,gravedad ydecoro que se debe ieste género de escritos ,aleéron los suyos con una cnidícíoa tan importuna ypedante, yse cuttegáron iexágeraciones tan tidícuias ,que desfigunSron ydegradáron el objeto que prcicndian adornai- yensalzar: liiciéron parecer los Exequias sin la grandeza yseriedad que tuviéron co ss mismas ;ysi se dexaseii correr solas aquellas ndaeiones ,podrían dar dla Nación una idea poco ventajosa y falsa de la decencia, nobleza de pensar ,gusto yliteratura de la Ciudad. Sevilla en efecto ha conocido en torios tiempos ia obligación en que su lealtad ,su gratitud ysu Religión la ponen de honrar la buena memoria ,ysolicitar el descanso eterno de sus Soberanos después de la muertc,*y ha desempeñado aquella de una manera ,que ha merecido siempre las alabanzas, ymuchas ve* ces la admiración de los propios ,yde los extraños. Las E.séqirias, entre otras, de los Señores Emperador Don Oírlos V, yRey Don Felipe II la excitíron no menos por la mognificcecia ymagestad de los Túmulos erigidos en ellas ,que por la hermosura de ios adornos ,pureza de latinidad ysingular gusto de las inscripciones, que nos muestran la profunda erudición de España en aquel siglo verdaderamente de oto ,yconvencen ,que nada teníamos que envidiar élos mejores de lo misma Roma. Subiendo imas alta aiuigücdad ,la memoria que se conserva da haberse gastado por te Ciudad en las Exíquias del Señor Rey Don Fernando IV tres mil doblas de oro, suma sobremanera excesiva para aquellos tiempos, es un testimonio público c¡trcfrag.ible de la fidelidad de Sevilla, y de su constante empeño de honrar en la muerte .í sus buenos ypiadosos Reyes. ,__ Como es muy difícil que haya alguno que puedo compararse en estas pandes virtudes al Señor Don Carlos m,^cmas de las particulares razones que le habían roeiccido el mas tierno amor de ScvUla ,no hay memoria tampoco de que se boyan executado jn
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(4) Eli el inímio Cabildo dei i do Enero se nombrJron Diputadores que convidasen áiodo el Clero yComunidadea Regulares, para que en los dos dias de lis E\fiquias concuiriescii á cantor la Vigilia yAlisa en las Capillas de kCatedral ,que icada una de las Parroquias ,Universidad de lienefieiados yComunidades, señalase el Cabildo. E.seciitdse en efecio csie convite, ykCiudad dio d iodos cera giucsa para tarde ymañana. También convidó la Ciudad para ios Exequias ólos 'Iribunales do Real Audiencia iInquisición ,yde acuerdo de aquella el Procurador mayor pasó oñcio ,noticiando lo mismo al Comandante de las Armas Don Joseph Manes ,áfin de que se sirviese dar las órdenes convenientes ,vdisponer que la tropa Je Infantería yCaballería que estaba en esta Ciudad se pusiese sobre las armas en las inmediaciones de kCatedral ,óluciese las descaías de ordenanza en las ocasiones acostiimbiudas ,como codo se practicó ,liabiendo asistido cl sexto Batallón de Artillería, kCompañía de Armas, las Esquadrones do Dragones dt Llegado el Domingo 2¡ señalado paralas Honras, amaneció colocado catre cl Coro ycl Altor mayor, en medio dcl crucero do kIglesia, el mogestuoso Catafalco. Ymediante que áesta reloeion acompaña una estampa que lo representa, procuratémosdar brm'emente .su descripción para eviror molestia álos lectores. Figuraba su mole un magnífico Maiisoléo ,consiniido de fine» mármoles, que pudiese mprcseniar ála posteridad ei lúgubre motivo que hubo pora erigirlo ,ylos hechos mas gloriosos dcl Héroe en cuya imiertc se lc\-aniaba- Poco campo dc.saba ála fantasía pan extendcixe kestrechez dcl sitio .yel hallaise absolutamente impedido con la reja riel coro ,el úiiicó smejor punto desde donde pudiera verse. Por esta razón sc turnó el partido de lórmarlü sobro una basa quadrada con qtiatro catas iguales .para que sin quitar a la puerta mavnr kprincipal fachada (aunque impedida su visto como se ha dicho )pudiese verse igiiahneiice pr las nuves laictal», que eran los solos puncos que quedaban. En el primer cuerpo se hachos dcl raynado dcl Augusto Monarca: En el segundo .que servia pata dar Iii altura coiropodicntc úla Urna Sepulcral ,estaban tuad.i la Urna ,figurando cl depósito de las eeiiizas dd Soberano, acompañada de las quarro Viriuilcs principales que mas nsplanjceicroii en so ánimo ¡yfilialmente terminaba el todo en iin suniuooobelisco ,distintivo particular de los Scpiitun* Rcyc Iapoyii.i ;l Kciratu dd Sobenu.
(í ) wronado de croíSos .de esMndarrc,i ybanderas ;yel por menor de sus micmbrce estaba construido como se sigue.- Un zócalo de mlrmol ncgrocon vetas gris ,de vara ymedia de alto ydo doce varas en qimdro ,formaba la basa dcl Mausoleo con quoiro caras iguales. En medio del zócaJo se hallaba abiettauna escalera ogi-adcrfa de mármol blanco con vetas ,áfin de que por olla pudiese el Sacerdote subir al Túmulo á hacer las aspersiones ydemas ceremonias del Ritual. En las quairo fachadas que formado el primer plano eotismiido sobre el zócalo estaban representadas de baxo reüevo en marmollos quatro hechos siguientes: En la que mireba al coro ypuerta mayor se vela entallada la elección que el Monarca dilimio hizo dcl piadosísimo Misterio de la Concepción de la Santísima Virgen Madre de Dios para l’airona de la España ysus Indias ,yla Creación de la Real yDistinguida Orden de Carlos III. Este hecho se explicaba en la siguiente Inscripción colocada sobre un qiiadro de mármol blanco que estaba en la lachada del pedestal ála izquierda dcl baxo relieve, ydlo derecha de quien lo miraba. OPTIMO. PRINCIPI. V. P. AVITA. RELIGIONE. AC. PIETATE. REGUM. EXEMPLO. HISPAL.MCER. NOM. MEM. QUE. EJUS. En la fachada dcl lodo de la Epístola se veía la protección que S.M. dióú los Arres yálas Ciencias ,yel baxo relieve lo mostraba acompañado de la inscripción siguienre puesta como la anterior. BONARUM. ARTIUM. SCIENTIARUMQUE. ACADEMIIS. AVCTIS. ATQUE. INSTITÜTIS. PORTUBUS. INSTRUCTIS.VIISQyE. COMPLANATIS. PUBLICAE. UTILITATI. CONSULUIT. En la fachada que miraba al Altar mayor se representaba al Monarca como pacilicodor de las principales Potencias ,aludiendo áque con su autoridad ysábia mediación se habla ajusiodo la paz entre la Francia. la Inglaterra ,ia Olunda yortos Estados de la Europa yde la America ,lo que declaraba la siguiente biscripcion. PACIS. FACIUNDAE. ARBITER. PRINCIPES. POPULOSQUE. PRUDENTIA. CONSILUS. JUVIT.
(6) Finalmente en la fachada del lado del Evangelio se veía al R proieglendoal l^merclo ,instimycndo Coosuladoa ,ypromoviendo la utilidad publica por todos los medios posibles ,lo que exornas, lu uisecipcion siguiente. ^'' MERCATORUM. COLLEGUS. ERECTIS NEGOTIALI. AUCTORITATE. MUNITIS Ol’ES. TERRA. MARIQtiE. ADVEXIT. Este primer cuerpo era quodrado de quacro varas de alto yen los ángulos se levantaban quatro pedestales ,cuya cara exieriór era paralela i su diagonal :todo ¿I estaba construido de jaspe amarillo antiguo macedónico ,con tableros do mármol afrioano en los lados de los pedestales yde los otros campos ,ysolo los baxos relieves ylos quadros sic los pedestales donde estaban colocadas las insetipciones ,eran de marmol blanco. ‘ El segundo cuerpo de la misma alttira yde la misma piedra descansaba sobre un zócalo de marmol africano de dos p^ies de alto ,yservía para situarla Unió en uno altura conveniente: estaba adornado de quatro vasos cinerarios de mármol blanco de quairo varas de alto con follages al gusto antiguo .ydescansaban sobre ios pedestales inferiores ,sirviendo al mismo tiempo de oandelcros que comeniaii multitud de luces, y. formaban quasi toda la ilumbacion con grandeza yarmonía. Quatro pedestales acompañaban áesto segundo cuerpo ,con sus caras paralelas á él ,yservían de baseó quatro estatuas que repmseniaban quatro Virtudes jyen los huecos que quedaban entre los pedestales ,se le representaban de escultura en mármol blanco quatro trolcos de guerra con esclavos alicrrojados ,aludiendo álas expiaciones de lu antigüedad. El tcanr cuerpo contenía la Urna Sepulcral ,que descamaba sobre una grandiosa basa do púrlido ,sostenida de quatro garras de Icón con sus cabezas correspondientes cu los áugulos superiores, cuyas bocas sujetaban los gnmdes anillos óusas de la Urna. Esta en de pórlido con un giaii quudro en medio de lapislázuli tlas cumisiis de este quudm ,las carras vcabezas de los leones yJemas aiiornos, ylas letras de la bscripcioii siguiente en el mismo quudm eran de bronco dotado. CAROT-0. III. AUGUSTO. PIO. F. P. 1’. RECr. AMl’LiSSIMO. S. P. Q. H. M. L. P. Detrás de Ju Urna se alzaba un magnilico obelisco truncado ,do
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Vlicstias iiistruccionra ,oygi en la llanura vuestro Pueblo espantado yatónito truenos horrorosos do vuestra verdad ,vea relómpMjos encendidos ,ycentellas abrasadoras tie vuestra ley ,para cine conociendo ysintiendo bien nuestra mortalidad ,que como liaheis dicho en el Libro de la Sabiduría ,es una misma en los Ileycs yen los vasallos ‘;la considetacioii de lo muerte yde los virtudes de núestru gran Monarca sea un rccuerdu poderoso que iuo licnipo nos instruya ynos edifique. Esta es la gracia que humildcmenic os pedimos pot la intercesión de vuestra Santa Madre. AVE MARÍA. PRIMERA PARTE. Quando intento hablar de la política de nuestro difiinto Soberano cAHuos III, hablo de la política de un Rey siempre grande, pero siempre Católico. Lejos ,pues .de aquí aquella Paisa política %io enseña el mundo carnal ,sin sujeción aJa ley santa del Evangelio. Esta debe ser el móvil de todas las acciones, de un Cfirisiiano. -In- lelin do aquel Rey que juzgase indigno de su magostad liiimillátla alos pies del Crucificado! ¡Gentilidad ciega! lEmpetadorcs paganos! Las máximas que dictó vuestra política, ycimeataron algún tiempo de obsctitidod yliorrot vuestra afectada grandeza ,perecieron ya con vuestra memoria. Solo un genio infeliz ydesatinado como el de Mae’túbelo puede hacer aprecio ,du un heroísmo falso, cuyos píes ybasa son Ja impiedad yJa iohumanidiiJ. ¡O cruel ,perversa ytirana doctrina! ¡O máximas furiosas ydetestables! ¡Me horroriza vuestra vista !¡Es posible que haya llegadn átanto el espíritu luimano quando se apatía de la luz de Iti revelación ,vse dexa ósí mismo en monos de su consejo ?Política sagrada ,que ha escri- to en ios corazones de los Reyes Católicos el dedo del Alrúimof Ciencia celestial ,cuyos principios no son otros quo los que lia estampado en sus Escrituras santas la Verdad Eterna ¡tú ores de la que yo hablo quando iniento formar el elogio de la que caracterizó d nuestro gran Monarca. Esta política, pues, que Jebe mitaise para hablar con la Esaiiura ,como *rm rayo de aquel poder divina que de un polo á otro dispone Jueríe ysuitvemeute rodas ias cosas ;como ¡tii vapor de ia vinuti de Dios .ymui emanación de ia claridad sincera de sn Oaniipoiencia ;como un resplandor de la luz eterna yun espejo ei mas puro ytransparente de la ilagestad ilcl Altísimo ¡ycomo una Imagen perftetisima Je su bondad ;la eueiientro yo pracileada admirablemente por nuestro
difunto Rey ; dutnbrei’ya ha .<^ liar «'teniendo con vigor ui autoridad liar 4|05 J„.r05 raspaior de la bendad ymaiise- II« convinnr, n'<‘J'"!“Hrando Um varaeS~;~:zz.:¡z'z ‘íz"“"‘ " prun instante ,¡verois por el constante uso de ello •( lí , Kicalunosor éntrelos Asirios sujetando toda la tierra -JCero eo tro los 1ersas abatiendo la antigua Mnnaruuío de los Cj'ldco-^ declararse cabezo del mundo ;áAlejandro Magno en Greíli «n quitando quanto quería con una rapidez inereible ,yhaeirdo^r mo tributana de sus triunfos úlo fortuna ;áel famoso Aníbal sos tenumdo sobre sus hombros áel Africa ,coi. admiración ypo,™„ de sus enemigos ,que cantas veces se lisonjearon en vano de su ruina ;iSeipion entre los Birbaros obligándoles ádeponer su ferocidad ,ygratigcándosc sus iiduracioncs ,afrentados de haber sido ts ladrones yl.omioidas, ¿A qud me detengo? Julio Cesar, '^t» Teodosio; ¿con que ri todo el género humáis tiempos, ¿fueron otras las que ,n en sus gloriosas empresas nuestros Alfonsos ,yFernandos ,quando oponían sus débiles lúcrzos ilos Exérciies numerosos de los Moros? ¿Se valieron de otras los Wladislaos de Polonia los Eduardos de Inglaterra ,los Enriques yLuises de la Francia! los Cárlo,sy Felipes de la Isspaña? Se cansa mi memoria:; Vengo á ti. ¡ócAnuoB m! yaunque para hablar con propiedad, ydar una en justa del esercicio augusto de tu auroridad necesitaba de aqueyfelices ,iq arcados úlos talentos ice dignaste in yconfianza ,sin embargo recordaré se mente lo que sabe el público ,icuyo juicio imparcial apeló de Cicriamenca no podemos acordamos sin admirocion de nq líos golpes de autoridad suprema ,que por unos resortes benitos inopinadas, paro muy estudiadas ysabias providencias, arrun embarazarla úobscurecerla. Se acabó en el Rcynado de mies Augusto Héroe toda prepotencia perjudicial Ala Soberanía y bicn público ;todo predominio ,ya de cnteiidiniientcs ,ya de -
('6 ) nios ele nuestra Nación ,que liabian icnirjo valor pata oponerse al torrente ,)• empicaioii sus talentos ,sus lenguas )• sus plumas en pintarlas al \-ivo ,áfin de que el público las conociese útilmente 5C desengañase ylas aborreciese ;aquella afectación lastimosa’ por no decir ridicula ,con que por unos principios de grandeza ó de distinción, mal .entendidos ,unos mismos Ciudadanos ,aisldndoso yseparándose entre si ,se opoiiian cruelmente á sus propios intereses ;peleaban por sacudir los dulces vínculos de la Sociedad ;abnrrecían sus mismos genios iinelinariones ¡estudiaban por adquitit ,si puedo explicarme así, la ciencia de la iunuranciatrabajaban por destruir sus conocimientos ,por obcurecer ypor apgar sus luces;; ¡A tanto liega ia fuerza terrible de la pieocupacion, si la autoridad de un sabio Soberano no la reprime ydesbarpia- La desplegó coda Carlos iii .chizo conocer ásus vasallos que sus propios intereses eian rotzosamenic los de la Nación ,y que un particular Ciudadano no puede prescindir del Público sin ser un monstruo. Aeste fin prescribo ypromulga «a los treinta años no cumplidos do sii reynado tanita sabios Reglamentos y preciosj.s Leyes ,que estas solas forman un Código respetable ,que puede llamarse justamente el Código de ia ilustración de España ,y aquellos por sí numerosos volúmenes ,capaces de dar ¡dea 6 las Nociones mas cultas del grande ascendiente áque lia llegodo en nuestra Península la erudición ,solidez yverdadera sabiduría. Sobre estos «es ruedan con prodigiosa velocidad todos esos admirables esfuerzos, que han hecho ácompetencia Jos Españoles en sus respectivos ótdentts yministerios ,para que no desmienta su Patria en el siglo XVJll úvisto de los Extrangecos que ia observan cuidadosos ,aquel alto concepto que mereció en los que pueden llamarse para España siglos de oro. Sobre estos exu; tuLvfan tantas Universidades ilorcciemes ,que restituidas ya ásu esplendor antiguo ,ilustran ia Nación por medio de una eiiscúauza uniforme .solida ymetódica. Sobre estos exes ruedan tantas Academias ,cuyas dotaciones ypremios Ibmcniun el estudio de las Ciencias cxilctas ,yde las bellos Artes jtamas Sncicilades Pairiericas consagradas por c! telo de los mas dignos Ciudadano» dla utilidad pública: tanto» ytan felice» progresos en ios tres ramos ventajosos ,que son como el canal ,regadío yíhenic de las riq;iczas ,y.salud de un Escodo ;hablo de lu Agric;;liura ,de la Industria )• del Comercio. Sobre estos exes rnedan:; pe;-o, ;quaiido ae-jbaria >i imemase dar immpleta esta emnncracioii; Rueda sobre estos exes c>e Cac- to ttmnlál de In autorid;id solwr.ina de Carlos i:i. Miradlo bien por mas que su rápida carrera Jo llaga slesaparecer ávuestro vista pata remontaclo ála inmortalidad ;miradlo ,y»¡ os asombrad tan-
Corto <lc España no tenían que estiníiar los Ministros aquel arto Je desconfiar hasta do s.,s amigos ydomósrievs ,ue ouscar ardides para rechazar los do sus rivales ;do estar en conti vigilia ycentinela para no sor sorprendidos !de irabaiar lnccs.-.m^ y1leniporencunos )en el rej'nado cic círub iii no toneis • si dexais de complír bien vuestro n.inisiorio yofiria En el Rev no hay mun átomo do amb.cioa Contonto con las veinte ydos Coronas que ha puesto sobre su cabeza el Altísimo ,solo'^ trata del bien de sus vasallos yde la felicidad del género humano. Pero si esros s-imo. fin». -OT desgrucia turbados ¡si le inquietan en uReyno si'on di JS aliados .BIOS ha dado pruebas, am. .mir joven cus T_ .10 le falta el valor yespíritu para resistir Ja fuerza con la fuerza ymanejar la espada. No se ha olvidado la Italia de Jos laureles que corto en ella nuestro difiitito Rey ,yde que texió Ja Corona ^que adorno sus sienes en Ñipóles. Ensangrentado campo de Biconto ;Exército Imperial perseguido yderrotado ;famosa sorpresa VeJetri ;Cimas dcl Apenino ;yRiberas dcl Tañaron ¡Quanros triunfos no me acordáis debidos al valor de nuestro invicto Héroe' ¿Y quantos pudiera yo referiros después de haberlo colocado la providencia sobre el Trono de los EspañasJ Conquistas do Miranda, Braganza ,Chases, Torre de Moncorbo, i’cnamacor, Aimcida, Salvatierra;; ¿Mas para que hablo yo de unas victorias que no pueden dexar de representarnos por otra pane pérdidas ydesgracias; Tal es mi sinceriilod ,Señores, yla serdad con que os hablo. No negaré que en el Rcynado de carios rii lia eipc;imemado lambien la púiilico lo que él no ignora? ;l’or ventura podría yo sciiiir alguna vez que se desengañasen li» mortales ,yconocioscii por su propia experiencia que los gioria.s yprosperidades de Ja tierra 6o;i una ilusión siempre desigual éinconstante? ¿Y acaso l;aii ¡'OtiiJo por eso oscurecerse las sólidas yverdaderas glorias de nuestra dlliinio Héroe? iQ}¡al do los que ha admirado el orbe un la continua serie yresolución do los siglos ha dc-vnde de cxpurimeoiar ysufrir desgracias.’ Criticos insolemcs ydesapiadados ,genios burlones óingralos ,que en el regazo de vuestras opulencias .yal color de s.iestros iiogares insultáis ilos Héroes que irabajan p«ivuestro descanso ,ysino salen siempre felices sus empresas os hurláis de sus elogios yalabanziistiPara .|ué cnmusleceU ahor.i? .-I’iies qué.liablareis solamente en pi-escnein de Iqg malévolos yJe los ignoronies?
ju providencia? La ^¡JvLr ='"» * bi-o primero de los Key« '•yuor C’““ "«" el I!- Dio. :l-ocrUla tUrI, yLlZ «í dmismo guitro'. ¡Qiiicn lu podido aún di aquel auc E=:rs¿=BíSr;t;rs; «r .bj.,. d. ... „Hal= ... “"f""'" ”.i'itailoiEiírim iX d. i,, SíSTé' *X" Ü* ¡.“«Tí ;. d. El. .7». di. tan ja vicrnr'i n• ' .’ 5 ames de llegar ilas manos, canimeírc ‘"">'"P'^'‘'«bles !¡Inféli de agnd qae Pero, ;Y por qn¿ no os confunde yos liaco ctimudeeer nam siempre esa sene liermosa de iriunfos yprosperidades que alcÍLá nuMtro gran Carlos en las últimas guerras de su Reyiiorio? Tan ñciles os parecen las Conquistas de Menorca yPaiiMcoIa? :Tan pora unportante la ocupación de las Floridas? ¿Tan poco venta osos ai Comercio einteresantes al Estado los capítulos dcl tratado dclinitivo de paz? Ypues hablo ya de la paz ,¡como podré pasar en silencio aquella que ha traído inuestra España tantos beneficios temporales yeternos? Bien conocéis, Seííorcs, que estoy hablando de osos tratólos tan recomendables con los Potencias Mahometanas. ¡O miserablra yafligidas familias ,tristes éinfelices habitantes de ia Costa de Granade yde Málaga !;0 vosotros todos quanros navegabais con un nesgo ytemor continuo los mares Océano yMediterráneo! Aun tembláis con solo hacer memoria de las mazmorras de Marruecos yde Argel ,regadas en otro tiempo con ia sangre de tantos mártires. Ytú, ¡ó Imperio de Turquía! desde hoy serás alumbrado con la bella auroro dcl sol de las líspañas. ¡Que dulce complacencia se apodera de mi espíritu quando Iiago reflexión sobre el descanso, tranquilidad ystslego de que gozan mis compatriotas amados! Se acabó ya el iníausto dempo del susto yde] rezclo. Un golpe de luz, de sabiduría yde política ha traído consigo tantas bíndiciones que presers an las olmos ylos cuerpos de uno gran parte de nuestros Gudadunos que lloraban entre prisiones perdida su libertad ,arruinada su íbrtuna yexpuesta su Religión ai precipicio. Aia i-crdaJ este solo
(« ) lo golpe do la ilustrada política de eAEiosiiien la pacificación de sus Reynos con unas Potencias sicmpie enemigas ,yc¡uc nos hadan la gucira por unos medios inevitables ,decidirá en la pcsicridad sn verdadero mérito ygtandeaa. Mas ;pata que me detengo yo, Ministro de los Altares, en un punto tan a^no de mi ptofosion, quando me están llamando las principales virtudes que constituyeron á nuestro difunto Príncipe, el mas grande? Princeps, et maximus. Tal es su Religión: materia abundante ypreciosisima do la Nun, SEGUNDA PARTE. 3hubiera sido la Política de garlos iit digna de un Roy Católico ,ni de las alabanzas yelogio tie un Ministro del Santuario ,si no so hubiera fundado sobre la piedra angular de la Religión Gliristiana. ¿Por ventura pudiera de otro modo ser objeto de una Oración sagrada, de una palabra santa, que se dirige álos fieles desdo la Cátedra del Espíritu divino para su insu’ucclon yexempío? Ala verdad si algún lugar pueden tener en la Iglesia para interrumpir sus sagradas ceremonias las grandes virtutlcs ylierdycas acciones du los Principes: si ellas pueden Justamente hacer resonar les Templos de jesuehristo, ocupando la memoria yel aprecio tic sus fieles yadoradores; no es por otra causa sino porque han sido conlbrmcs ósu Santa Ley .yse lian vaciado en el molde de si: Religión. En esta ii:í nuestro difunio Rey el mas grande ¡ora se atienda sn culto interior yexterior áDios ;ora su zclo pot la propagación de su santa gloria ;ota el eomplcw) hermoso de sos virtudes christianas. ;Q;ie país tan lietmoso ,timcno ydilatado 1¡Quanto siento verme en la piccision de liaberlo de redneit todo áun estrecho mapa! Nu perdamos tiempo. Recordemos para nuestra edificación y consuelo ,aunque superficialmente aquellos deseos vclicmcntisiraos que animaban ánuestro Héroe para consagrar ante las aras du su Bím ,ycxl:aiar ásu ;iugU5tís¡ma ydivina presencia los mas puros inciensos de su Real corazón contrito yhumilladu. ¿Qfiicn le vio postrado en los Templos, ypudo contener sus lágrimas? Quando asistía al sontísimo ytremendo Sacrificio de la Misa, ¿no predicaba él sub con su exemplar compostura ydevoción el panegírico mas elü.|ticntu de «le ,el mayor de nuestros misterios? ¿No reprehendia miidamemc con mas fuerza vcncrgó que ludm los libros ydiscursos ,el poco respeto yatención con que asisten les mas de los anstianos al Templo santo yásus sagra.las liiiicienes? A-iuellos clavados en el sueln por su profunda humillación, 10 águila espiritual ,ybe-