1 ANEXO ÚNICO PORTADA Y DECLARACIONES del TFM FECHA: 31/05/2025 MÁSTER UNIVERSITARIO EN ESTUDIOS HISPÁNICOS SUPERIORES TÍTULO DEL TRABAJO DE FIN DE MÁSTER EXTENSIÓN Y USO DE NEOLOGISMOS EN EL ESPAÑOL ACTUAL: ESTUDIO DE VARIACIÓN Y FRECUENCIA AUTOR DEL TFM Nº DNI o pasaporte Correo-e INÉS TORRES SÁNCHEZ 73605708G
[email protected] Con su firma, el estudiante SOLICITA, DECLARA y AUTORIZA lo siguiente: SOLICITUD DE DEPÓSITO (ANEXO IV) SOLICITO que sea aceptado el Trabajo de Fin de Máster arriba reseñado en calidad de DEPÓSITO, con objeto de poner en marcha los trámites de defensa en los plazos que correspondan. DECLARACIN DE ORIGINALIDAD (ANEXO I) (NRTFE: Art. 8.1) DECLARO 1. que el presente Trabajo de Fin de Mster es original e indito y est libre de plagios; 2. que ha citado adecuadamente los textos y ejemplos tomados de otros autores; 3. que es consciente de las consecuencias acadmicas y/o disciplinarias derivadas del incumplimiento de las dos declaraciones anteriores, en aplicacin de las normas vigentes de la Universidad de Sevilla. AUTORIZACIÓN DE CONSULTAS (ANEXO V) AUTORIZO/NO AUTORIZO que el Trabajo de Fin de Máster se incorpore al repositorio de la Universidad de Sevilla para que se ponga a disposición y consulta para potenciales interesados. Márquese una opción: AUTORIZO NO AUTORIZO Firmado: ____________________________________ DECLARACIÓN DE CONFORMIDAD DEL TUTOR/A (ANEXO I) El profesor/a D./Dña. , del Departamento de , tutor/a del estudiante autor/a de este Trabajo de Fin de Máster, EXPRESA su conformidad con su contenido y con su forma, y autoriza los trámites administrativos para su depósito y defensa. Igualmente EXPRESA no ser consciente ni responsable de posibles plagios ni del uso indebido de textos o ideas de otros autores. Firmado: ____________________________________ (el Tutor /a) FACULTAD DE FILOLOGÍA. Universidad de Sevilla. C/ Palos de la Frontera s/n 41004
2 ÍNDICE DE CONTENIDOS Resumen: ..................................................................................................................... 4 1. Introduccin ........................................................................................................... 5 2. Marco terico ......................................................................................................... 5 2.1. Innovacin lxica. Estado de la cuestin. ............................................................ 5 2.1.1. Parmetros tradicionales para la consideracin neolgica ............................ 5 2.1.2. Otros parmetros para la consideracin neolgica ........................................ 8 2.1.3. La neología y la norma ................................................................................ 11 2.2. Neologismo y extranjerismo .............................................................................. 14 2.3. Ámbitos proclives a la creacin y la innovacin lxica ..................................... 19 2.4. Redes sociales como medio de creacin y difusin de neologismos ................. 20 3. Neologismos en el español. Objetivos y metodología ......................................... 22 3.1. Objetivos y metodología .................................................................................... 22 3.2. Recogida de neologismos ................................................................................... 25 3.2.1. Presencia en el habla y escritura de la poblacin española .......................... 26 3.2.2. Extensin y uso de los neologismos elegidos .............................................. 27 Aguachirri ................................................................................................................. 27 Ciberataque ............................................................................................................... 28 Emparanoiarse ........................................................................................................... 28 Funar ......................................................................................................................... 29 Influencer .................................................................................................................. 29 Legitimizar ................................................................................................................ 30 Loguear ..................................................................................................................... 30 Okupacin ................................................................................................................. 31 Paranoya .................................................................................................................... 32 Petricor ...................................................................................................................... 32 Guglear / googlear ..................................................................................................... 32
3 Wasap / guasap .......................................................................................................... 33 Wasapear / guasapear ................................................................................................ 34 Lista de reproduccin ................................................................................................ 34 Podcast ...................................................................................................................... 35 Ranking / ranquin ...................................................................................................... 36 4. Anlisis de los datos ............................................................................................. 36 5. Conclusiones ........................................................................................................ 53 6. Bibliografía ........................................................................................................... 56 7. ANEXOS .............................................................................................................. 58 ANEXO I .................................................................................................................. 58 ANEXO II. ................................................................................................................ 60
4 RESUMEN: La lengua es un reflejo dinmico de la sociedad en la que se inserta y uno de los mbitos que ms lo evidencian es el surgimiento de nuevas voces y acepciones que resultan neolgicas. En el contexto actual, marcado por factores como la globalizacin y el avance tecnolgico así como la interconexin digital, el español experimenta una constante y apresurada transformacin de las unidades lxicas, muchas provenientes del contacto con otras lenguas, mientras que otras son producto de la creatividad lingüística de los hablantes. El fenmeno de los neologismos entraña importantes desafíos para la lexicografía normativa, al tiempo que ofrece un testimonio legítimo para observar los cambios culturales y comunicativos actuales. Con todo ello, tomando como punto de partida los estudios actuales sobre lexicografía, el objetivo de las siguientes pginas es el anlisis de una serie de voces neolgicas, y cmo estas se extienden entre los hablantes atendiendo a factores lingüísticos, por un lado; como el origen forma y el grado de adaptacin al sistema lingüístico español, por otro. En definitiva, esta investigacin aspira a contribuir al conocimiento de aquellas voces que son objeto de atencin por la Academia y al debate sobre su inclusin normativa, a la vez que ofrece una visin actualizada y empíricamente fundada del español en su uso real y cotidiano. Palabras clave: neologismos, sociolingüística, normativa acadmica, Real Academia Española.
5 1. INTRODUCCIN En un contexto marcado por la inmediatez, la expansin tecnolgica y la interaccin digital, el español sufre la necesidad de incorporar nuevos trminos en sus repertorios lexicogrficos, respondiendo a las necesidades de los hablantes de representar las nuevas realidades a las que se enfrentan. Todas estas transformaciones extralingüísticas se manifiestan de forma destacable en la aparicin y difusin de neologismos: unidades lxicas nuevas que emergen para nombrar nuevas realidades o renovar las ya existentes. Los neologismos no solo reflejan los cambios sociales, sino que tambin ponen a prueba los límites de la normatividad lingüística y la capacidad de adaptacin de la lexicografía acadmica. La presente investigacin parte de la necesidad de comprender su difusin e integracin en el español peninsular contemporneo, centrndonos en el estudio empírico de los neologismos recientes, atendiendo tanto a su origen, bien patrimonial, bien forneo; como a su forma y grado de adaptacin al sistema español. Asimismo, exploramos la influencia de factores extralingüísticos, como la franja etaria de los usuarios, el nivel educativo que posean y los contextos de aparicin. Esta investigacin, adems, se justifica en tanto al vacío de sistematizacin que existe en torno al tratamiento lexicogrfico de los neologismos, así como por la relevancia sociolingüística que estos tienen. A travs de una metodología que combina encuestas a hablantes, anlisis de corpus oficiales y el seguimiento de plataformas como OBNEO, así como las redes sociales, se busca ofrecer una visin panormica que no solo pretende identificar las tendencias comunicativas de los hablantes sino debatir sobre la inclusin o exclusin de unos trminos en favor de otros. 2. MARCO TERICO 2.1. INNOVACIÓN LÉXICA. ESTADO DE LA CUESTIÓN. 2.1.1. PARÁMETROS TRADICIONALES PARA LA CONSIDERACIÓN NEOLÓGICA Al tratar con el estatuto de las unidades neolgicas dentro del estudio del lxico no deben perderse de vista ciertas limitaciones, principalmente aquellas derivadas del academicocentrismo, surgido a partir de planteamientos decimonnicos; este fenmeno pretende discriminar aquellos usos que se alejan de la norma, sin excluir las labores mimticas ms o menos disimuladas. No obstante, en el siglo XIX se barajan propuestas alternativas a la oficialidad acadmica en la lexicografía; ello viene dado en el año 1777 por la decisin acadmica de “trabajar en un repertorio vulgar, de fcil consulta y manejo, que elimine las citas incluidas en el Diccionario de Autoridades (1726-1739), en tanto que se prosigue con la lenta
6 revisin de sus distintos artículos, materializada principalmente en 1780” (García Platero, 2015: 19). Por ello, en la lexicografía decimonnica, se da un aumento considerable de los lemas en los diccionarios, los cuales proceden desde variedades diacrnicas, de registro e incluso de variantes geogrficas; un ejemplo de ello es el Nuevo Diccionario de la Lengua Castellana de Salvá (1846), que incluye 31 189 adiciones; y, aunque el porcentaje de neologismos no sea especialmente elevado, sí es cierto que muchos de ellos pasaron a otros repertorios lexicogrficos, llegando al acadmico inclusive. En esta línea, la crítica a la Academia viene dada por parte de aquellos que radicalizan la idea del prestigio y el pasado literario, tachando a la institucin de “excesiva tendencia innovadora” así como de la inclusin de voces nuevas, en gran parte, forneas 1 ; en otro orden de cosas, las actitudes ms castizas y puristas derivadas del siglo XVIII representan el contrapunto a estas tendencias innovadoras que ya se atisbaban a lo largo del siglo XIX y que se mantienen hasta nuestros días. El contrapunto de las nuevas inclusiones de voces forneas en los diccionarios lo representa la ausencia referencial de los trminos en los repertorios lexicogrficos, ya que desde hace tiempo se viene advirtiendo del riesgo de tachar como barbarismo toda aquella voz que no se incluya en el diccionario acadmico. Ello coarta y pone trabas al crecimiento del habla y a su vitalidad, pues la vida de un idioma necesariamente es intensa cuanta mayor adaptabilidad tenga a las variaciones; y ese es el caso de la lengua castellana, pues tiene la capacidad de adaptarse a las necesidades que surgen de tal proceso innovador. Con ello, se establece una falsa correlacin entre la catalogacin de un trmino y la capacidad que dicha catalogacin tiene para dotar de existencia a la realidad que referencia. Por lo tanto, el hecho de que un trmino no est contenido en el diccionario acadmico da cuenta de que a esa corporacin no ha llegado la informacin correspondiente, o que bien, la informacin llegada no justifica su inclusin en el inventario (Alpízar Castillo, 1990: 137). Si excluir un trmino de las entradas lexicogrficas no implica su inexistencia como referente, no se conseguir el objetivo deseado, pues el diccionario funciona como muestra de la realidad lxica y los trminos que se eliminen dejarn de emplearse cuando los hablantes lo consideren oportuno. Sumado al criterio de sancin lexicogrfica, se habla del mismo modo del parmetro diacrnico para la consideracin neolgica de un trmino, pues resulta difícil desvincular el 1 El cambio en la metodología radica en la exclusin acadmica, lo cual es difícilmente sostenible a la hora de realizar la estructuracin de un diccionario; ya que el hecho de ampliar contextos de documentacin no solo afecta a la consideracin de las unidades forneas, sino que abarca tambin a las unidades patrimoniales pertenecientes a las distintas variedades funcionales del español (García Platero, 2015: 18).
7 neologismo de la dimensin temporal en la que se encuentra inserto. No obstante, dentro de este criterio se encuentran problemas en lo referente a datar el nacimiento exacto de una voz, ms todavía cuando lo oral precede a lo escrito; del mismo modo que resulta difícil considerar cuando un vocablo deja de ser neolgico. Toda esta dimensin diacrnica es relevante en tanto a la formacin, supervivencia e inclusin lexicogrfica de los neologismos, pues el uso continuado de un trmino neolgico como forma integrante del lenguaje encuentra su justificacin si lo consideramos dentro de una dimensin histrica; es el mismo tiempo el que ofrece al lxico la independencia y la autonomía, características dadas por el uso del vocablo y que, en última instancia, pueden recibir la entrada en el diccionario (Alba de Diego, 1973: 355). Dichos repertorios, sean normativos o descriptivos, incorporan unidades lxicas que pueden estar ampliamente difundidas o restringidas a ciertos grupos etarios o sociales, y ello depende de factores como su vitalidad o influencia; por ello cobra importancia la actualizacin constante de los corpus lingüísticos, ya que dan cuenta de las nuevas incorporaciones lxicas, que pueden ser tanto de carcter macroestructural como microestructural. Sin embargo, en ocasiones es frecuente recurrir a la intuicin de los hablantes frente a las fuentes normativas, ms todavía cuando se trata de usos recientes que aún no han sido plenamente institucionalizados. Por ello, la intuicin lingüística de los hablantes cobra un papel significativo, ya que se sostiene por una experiencia comunicativa compartida y prolongada, lo que parece avalar la consolidacin de determinadas unidades lxicas al margen de su estandarizacin formal. Asimismo, se hace necesario matizar la nocin de “novedad lxica”, la cual no siempre implica la creacin de nuevos trminos, sino que, en ocasiones puede tratarse de voces que provienen de otras variedades dialectales o sociolectales, las cuales adquieren nuevas connotaciones y usos en determinados contextos discursivos, por lo que no resulta inusual encontrar expresiones marcadas por su origen generacional o contextual. Aun así, muchas de estas acaban siendo marginales, pues tras constatar su escasa productividad, otras palabras las han relegado tras un periodo de convivencia (García Platero, 2015: 32). En definitiva, en el discurso de los sectores ms jvenes de la sociedad se produce una constante renovacin lxica que viene dada por las constantes interferencias lxicas. Por su parte, en la catalogacin lexicogrfica tambin se tienen en cuenta aquellas unidades empleadas por los sectores ms mayores del espectro etario, las referentes a los usos obsolescentes. Por ello, concluimos que los lemas incluidos en un repertorio lexicogrfico reflejan la coexistencia entre diversos trminos, que bien pueden ser ya pertenecientes al mismo, o de reciente incorporacin neolgica; en este sentido aludimos a una microdiacronía dentro de la sincronía convencional
8 (Seco, 2007: 21). En otro orden de cosas, la sincronía que manejamos es una sincronía prctica que abarca una cierta extensin cronolgica, dentro de la que se pueden atisbar cambios perceptibles en cuanto al lxico. De este modo el parmetro diacrnico puede responder a una necesidad neolgica, la necesidad de comprender la realidad lxica inserta en un determinado lapso temporal y su evolucin. 2.1.2. OTROS PARÁMETROS PARA LA CONSIDERACIÓN NEOLÓGICA Es importante tener en cuenta otra clase de criterios y parmetros que intervienen a la hora de considerar un trmino como neolgico, ya que, ms all de criterios puramente objetivos como la morfología, la fontica o la reciente aparicin del trmino, se dan una serie de factores subjetivos y contextuales que influyen en el modo que se consideran y se clasifican las unidades neolgicas. Entre estos elementos destaca la intuicin de quien reconoce y posteriormente adopta una voz neolgica, pues depender siempre de su formacin lingüística, de sus conocimientos enciclopdicos y, en definitiva, de su propia realidad, lo que parece alejarse a priori de la objetividad necesaria para un estudio de carcter científico. No obstante, para atisbar la realidad neolgica se hace necesario este primer acercamiento. Por ello, la conciencia lxica de los hablantes, entendida como la capacidad de los mismos para dar cuenta de la novedad o la rareza de un trmino, puede generar la impresin de que una palabra es nueva, a pesar de los antecedentes histricos, lo que puede resultar problemtico a la hora de delimitar el estatuto de tales unidades 2 . En esta línea, consideramos que el hablante medio puede reaccionar con extrañeza ante palabras que, o bien son nuevas, o tienen la apariencia de ello; esta percepcin puede venir motivada por una necesidad de economía y expresividad lingüística, adems de la frecuencia de uso de ciertos constituyentes lexicogensicos no apreciativos, deverbales o deadjetivales (García Platero, 2015: 42). Ahora bien, a pesar de que haya que tener en cuenta el factor intuitivo de los hablantes, desde el enfoque científico y acadmico, el investigador debe recurrir a criterios sociolgicos y psicosociolgicos para la definicin del neologismo, pues la adaptacin y circulacin de una nueva palabra depender en cierta medida en el contexto social en el que surja. Asimismo, cabe destacar que el sentimiento neolgico no solamente se basa en la novedad objetiva de una unidad lxica, sino tambin en el impacto potencial que posee dentro de una comunidad, así 2 Sobre ello, encontramos antecedentes decimonnicos y anteriores en la lengua española: “uno lee átomo en Bcquer y piensa: “Este sí, este es un neologismo”. Y no, no lo es; átomo es una palabra que ya usaba en el s. XIV el infante D. Juan Manuel. En cambio, pasa sobre cereal o acordeón en textos del XIX, sin imaginar que son palabras recin incorporadas a la lengua de entonces” (Gregorio Salvador, 1984a: 147)
9 como su uso extendido y las expectativas de permanencia que puedan generar. Por tanto, el criterio intuitivo requiere que se entrecrucen tanto la versin sincrnica como la diacrnica, ya que es el tiempo el que verificar o no la codificacin de presentimientos ms o menos subjetivos (García Platero, 2015: 43). Por otro lado, se hallan los parmetros que atañen a las cuestiones sobre inestabilidad fnica y grfica en algunos neologismos provenientes de lenguas extranjeras, los cuales presentan variables ortogrficas como puede ser el uso del guion y pueden hacer ms compleja la aceptacin y la adaptacin de los mismos. Por todo ello, existe una crítica hacia diversas instituciones normativas, tales como la Real Academia Española, sobre la que se duda en lo relativo a sus procedimientos para la inclusin de los neologismos. Si bien es cierto que, en los últimos años, la RAE ha mostrado una mayor apertura ante la incorporacin de palabras no patrimoniales sin adaptar, todavía existe un desfase entre las necesidades reales del uso y las propuestas normativas que se ofrecen. Por ello, es necesaria la existencia de herramientas como el Diccionario Panhispánico de Dudas como una herramienta ms flexible y descriptiva. Al tratar sobre la innovacin lxica en las lenguas no puede pasar desapercibido el parmetro de la necesidad lxica expresiva; referido a la urgencia o la conveniencia de la incorporacin de nuevas unidades lxicas que respondan a realidades comunicativas, cognitivas, culturales o funcionales que no se encuentran adecuadamente representadas por el lxico ya existente. Hablamos de un lxico bsico que resulta esencial para la intercomunicacin, pero que tambin defiende la legitimidad de los tecnolectos, incluso cuando no estn sancionados acadmicamente (García Platero, 2015: 48). En definitiva, es necesario tanto el uso del lxico habitual, orientado hacia la eficiencia comunicativa mínima, pero al mismo tiempo se necesitan variedades lingüísticas especializadas, aquellas dedicadas a los lenguajes científicos, tcnicos o profesionales, incluso aunque no exista una sancin normativa explicita ante ellos. A pesar de la orientacin normativa o descriptiva de ciertos repertorios lexicogrficos contemporneos, estos incorporan voces forneas, cuya frecuencia de uso, en su mayoría, justifica su inclusin a pesar de que estas no pertenezcan al corpus lxico patrimonial 3 . 3 Si nos remontamos al siglo XVIII, tenemos la figura Terreros como ejemplo de apertura ante las voces neolgicas, incluidas las forneas, pues, a pesar de su respeto por la tradicin lexicogrfica, en su diccionario se incorporaron galicismos dentro del lxico castellano. Se observa que el debate en torno a la legitimidad de los prstamos y los neologismos no es nuevo, ya que ha estado presente desde las primeras etapas de la codificacin lexicogrfica del español.
16 Por otro lado, el parmetro lexicogrfico tambin presenta una serie de limitaciones, a pesar de ser tradicionalmente considerado como el ms objetivo para la identificacin de las unidades neolgicas. Aunque los diccionarios acadmicos hayan sufrido una idealizacin, la inclusin de un trmino no garantiza ni su novedad ni su consolidacin. A menudo la decisin de incorporar una palabra responde a criterios internos como cubrir reas temticas, mantener esquemas derivativos o atender a convenciones editoriales, ms que a la frecuencia real de uso del trmino. Asimismo, los fraseologismos, especialmente los nominales, no estn bien representados, a pesar de ser testigos del contexto sociocultural en el que surgen. La actualizacin del DLE ha dado lugar a la sancin de expresiones como identidad de género o huella ecológica, lo que refleja una cierta apertura, pero el uso del corpus sigue implicando un sesgo ya que se seleccionan piezas lxicas fuera de su contexto habitual. Esto evidencia que el parmetro lexicogrfico busca lo tangible y sistematizable, a pesar de que no capte siempre la riqueza discursiva del lenguaje real. Frente a este enfoque objetivo, se reivindica el parmetro psicolgico o intuitivo, que parte de la percepcin de los hablantes ante trminos inusuales o innovadores. Desde una perspectiva cognitiva, se ha asociado la neología, como se ha señalado ms arriba, con la categoría semntica de miratividad (García Platero y Castillo Carballo, 2023), la sorpresa ante lo inesperado. Esto nos permite entender el neologismo como un continuum con distintos grados de novedad. Este enfoque tambin incluye criterios como el registro lingüístico o el grado de familiaridad, adems de desafiar oposiciones como la connotacin frente a la denotacin, o el neologismo necesario del innecesario; proponiendo en su lugar una lectura ms flexible y basada en necesidades objetivas o subjetivas propias del discurso. Con todo ello, concluimos que un neologismo se trata de una palabra, expresin o giro lingüístico novedoso en una lengua y que deriva de una serie de procesos, tales como la necesidad de nombrar nuevas realidades, cambios socioculturales o procesos creativos del lenguaje 9 . Estas voces pueden dividirse en dos grandes grupos, por un lado, los neologismos internos son aquellos creados dentro del propio idioma; por otro lado, los neologismos externos son aquellas palabras provenientes de otras lenguas, es decir, los extranjerismos; aquellos que son introducidos por primera vez en una 9 Hoy en día el punto de mira, tanto por parte de la lexicografía como de otras disciplinas como la morfología e incluso la semntica, se sitúa en torno a la formacin de palabras, pues refleja la vitalidad del idioma y responde a las necesidades expresivas de los hablantes. En estos procesos lexicogensicos se hace necesario destacar tres procesos principales: derivacin, composicin y parasíntesis, junto con otros como la acronimia y los prstamos. En un sentido amplio (García Platero, 1998), estos procesos incluyen el cambio de sentido y la onomatopeya. Sin embargo, en un sentido ms restringido entendemos la derivacin y la composicin como principales vías lexicogensicas.
17 lengua y que se consideran como neolgicos, sin embargo, una vez asentados y normalizados dejan de percibirse como nuevos y pasan a formar parte del lxico común. Los extranjerismos, por su parte, son las palabras o expresiones que una lengua toma prestada de otra, bien sea porque no existe un equivalente satisfactorio bien porque el uso de la voz fornea se ha visto popularizado. Si un prstamo se reconoce como procedente de otra lengua se le denominar extranjerismo. Por otro lado, si el prstamo ya no se asimila como ajeno, sino como perteneciente a la lengua del usuario, se le denominar simplemente préstamo (Gimnez Folqus, 2011: 5). A su vez, dentro de los extranjerismos encontramos dos grandes grupos: los que se mantienen en su forma original y los adaptados, que son modificados para amoldarse a la pronunciacin y ortografía del idioma receptor. Estas nuevas unidades lxicas siguen diversos procesos de adaptacin (Gimnez Folqus, 2011: 6-7; Aleza Izquierdo, 2006: 282). En primer lugar, nos encontramos los extranjerismos propiamente dichos, voces usadas en el español que mantienen una grafía y fontica similar a la de la lengua extranjera y que el hablante reconoce como ajenos, como hobby o lunch. Por otro lado, los préstamos léxicos son vocablos ms o menos adaptadas a la fontica y a la morfología del español, no sin experimentar diversas vacilaciones. Son las voces histricamente adaptadas al español, que tienen una integracin plena en el vocabulario común, como es el caso de túnel 10 ; los extranjerismos integrados en el idioma pero sin adaptacin plena, como ocurre con chef o fútbol; las formaciones analgicas híbridas, como footing o role playing y los calcos lxicos, como sucede con fast food, donde una estructura extranjera se traduce con los morfemas ms prximos de la lengua receptora. Los prstamos semnticos, por su parte, constan de voces españolas ya existentes, pero con un significado adquirido de otra lengua. Un ejemplo es mariposa, que adquiere el significado del ingls butterfly para referirse a la natacin. Por otro lado, los acrnimos extranjeros son aquellos trminos formados por la unin de dos o ms palabras o siglas que se pronuncian como una sola voz: CD-ROM. Finalmente las voces adaptadas a la grafía y la pronunciacin españolas son las que no tienen equivalente en el español y que se han visto adaptadas al sistema lingüístico de la lengua receptora, como ocurre con la evolucin de piercing a pirsin. Atendiendo a los estudios sobre los extranjerismos 11 , en general, y sobre los anglicismos en particular (Gmez Capuz, 2000: 33-52), al ser una de las lenguas ms utilizadas y con 10 Del ingls tunnel. 11 El extranjerismo es un fenmeno que se extiende a lo largo de las pocas y culturas, por lo que es un fenmeno ampliamente estudiado en todas las filologías, encontrando diversas escuelas; entre ellas la francesa con
18 trminos adaptados dentro del español, concluimos que hay una serie de etapas dentro de la integracin de dichas piezas lxicas, así como de los niveles en los que se presentan dentro de la lengua. Este es el modelo alemn de Fremdwort/Lehnwort 12 y, aunque presenta matices en su base, se ha utilizado para analizar el grado de integracin lxica de los elementos forneos desde varias perspectivas lingüísticas. Este proceso de integracin se divide en tres fases principales: transferencia, adaptacin e integracin 13 . La transferencia es la etapa inicial, en la que el extranjerismo se utiliza en su forma original sin adaptaciones por parte de la lengua receptora, manteniendo las grafías, pronunciacin y morfología primigenias. En la fase de adaptación, el extranjerismo comienza a adaptarse según las reglas del idioma receptor, adaptando la fontica, la ortografía o la morfología del mismo. Por último, en la etapa de integración, el trmino ya ha sido incorporado completamente a la lengua, comportndose como cualquier palabra nativa, aceptando derivados o expresiones idiomticas: hotel o garaje. Del mismo modo, se dan una serie de criterios lingüísticos para determinar el grado de integracin que un trmino posee dentro de la lengua receptora. En el primer nivel se encuentran los criterios fnicos y grficos, que manifiestan si un trmino se ha adaptado en su pronunciacin y escritura al español. Por su parte, los criterios morfosintcticos muestran si este encaja en la estructura gramatical del español. Semnticamente muestra si el trmino ha adquirido un significado propio dentro del contexto de la lengua receptora; y, pragmticamente, si se emplea con naturalidad en la comunicacin cotidiana, lo que se relaciona con la frecuencia de uso y las posibilidades de combinacin que el mismo admite dentro de la lengua receptora. Con todo ello, se observa cmo, a lo largo de los siglos todos los idiomas se enriquecen debido a aportaciones lxicas procedentes de diversas lenguas, por lo que los extranjerismos no son rechazables per se. No obstante, su incorporacin debe responder a las nuevas necesidades expresivas y que, fundamentalmente, se adapte lo mximo posible a las estructuras gramaticales, fonticas y grficas del español; por ello, la Real Academia Española, en la segunda edicin de su Diccionario Panhispánico de Dudas dedica un apartado específico sobre el tratamiento de los extranjerismos acomodados a la normativa acadmica española. Distingue, los estudios de Meillet, la alemana con los de Paul, la anglosajona con los de Haugen o la italiana con los de Pisani. (Gmez Capuz, 1998: 15). 12 Ambos se refieren a los trminos extranjeros, por un lado, el fremdwort se refiere a aquellos trminos extranjeros que no han sido integrados y que conservan su forma, percibindose como ajenos: software; por otro lado, el lehnwort alude a aquellas palabras que han sido adaptadas al sistema español y se utilizan con normalidad, como si fueran nativas: fútbol. Este modelo se relaciona con los extranjerismos que poseen una adaptacin al idioma de la lengua receptora, en el caso del lehnwort; y a aquellos que no se han integrado (los llamados extranjerismos propiamente dichos anteriormente) en el caso del fremdwort. 13 Estas nociones se oponen a las nociones sobre importacin/adopcin, debido las ambigüedades que causa en tanto a la falta de precisin sobre la acomodacin de las pautas de la lengua receptora.
19 en ese sentido, entre dos grandes grupos dentro de los extranjerismos: los “superfluos” o “innecesarios”, rechazados al existir equivalentes españoles vlidos (abstract > resumen); y los son “necesarios” o que estn muy extendidos. Estos últimos se aceptan bajo dos enfoques que, de nuevo, dependen de su grado de integracin, diferencindose entre crudos (software) y adaptados (máster). En definitiva, los extranjerismos se utilizan principalmente cuando no existe un equivalente adecuado en la lengua receptora o cuando la forma extranjera se populariza entre los hablantes. De este modo, atendiendo a las diversas instituciones y autores, se hace patente que los extranjerismos tienen la capacidad de enriquecer la expresividad y el idioma si son empleados correctamente siguiendo las recomendaciones normativas. 2.3. ÁMBITOS PROCLIVES A LA CREACIÓN Y LA INNOVACIÓN LÉXICA Podemos observar que todos los aspectos que atañen a la innovacin lxica y al estatuto de las unidades neolgicas abarcan diversos mbitos que no son exclusivamente acadmicos ni literarios. Por ello, en el contexto actual se hace necesario prestar importancia a los nuevos medios difusores, que, si bien no son recientes, contribuyen en gran medida a la creacin y difusin de neologismos; hablamos, por un lado, los medios de comunicacin y el discurso periodístico, y, por otro lado, las redes sociales. La recogida y anlisis de las muestras ha experimentado un cambio de proceder en cuanto a la consulta de fuentes manejadas, pues se han ampliado los contextos de documentacin, lo que, lexicogrficamente, afecta tanto a las unidades forneas como a las patrimoniales. La tendencia actual muestra que los medios de comunicacin comienzan a ganar terreno frente a la faceta literaria, y que, a su vez, comienzan a alejarse de la primacía cannica literaria que primaba en el periodismo siglos atrs. Sobre esto y haciendo referencia a la expresin culta formal del español, la Real Academia Española en el Diccionario Panhispánico de Dudas (2ª ed., 2025) evita aludir a la lengua literaria porque los escritores disfrutan de una mayor libertad en el manejo del idioma, y, al centrarse en la búsqueda de una mayor expresividad, es frecuente que violen intencionalmente las convenciones lingüísticas. Por lo tanto, a pesar de que la literatura posee un papel innegable en la difusin lxica, no tiene el monopolio, ya que el cdigo lingüístico abarca a la totalidad de miembros de una comunidad. Como veremos, estas variaciones e innovaciones pueden darse en una infinidad de mbitos que no necesariamente atañen a lo acadmico-literario.
20 Llegados a este punto es importante destacar que dentro del lenguaje periodístico cobra un gran peso la voluntad de estilo del redactor, lo que influye en la difusin de determinados trminos neolgicos en favor de otros patrimoniales asentados. Del mismo modo, debido a la heterogeneidad del discurso, se producen interferencias entre cdigos, que relacionan el discurso periodístico con el político en no pocas ocasiones, lo que afecta a los mecanismos expresivos que hacen hincapi en las circunstancias que son objeto de crítica (García Platero, 2015: 133). En este sentido, las columnas de opinin se sirven de diversos recursos al servicio de la comunicacin y de las líneas editoriales del medio. En ellas se observan procedimientos como los usos irnicos, la oralidad 14 o mecanismos literarios orientados a la consecucin de la voluntad de estilo, de donde deriva el extrañamiento lxico. Asimismo, cabe destacar la capacidad divulgadora que poseen los medios de comunicacin, que, unido con el peso que poseen las lenguas extranjeras y las modas lingüísticas derivadas de ellas, permiten que los elementos extranjeros adquieran una mayor presencia en la lengua española. Esto posibilita que se tomen ciertos trminos procedentes de lenguas extranjeras y que, de nuevo, puedan adaptarse mediante formantes lexicogensicos 15 , calco de estructuras o aceptacin como extranjerismo crudo. En relacin con lo señalado, en las fuentes mediticas que poseen un soporte digital no solo son creadas y difundidas por los creadores, sino tambin por los lectores, en la medida en que realizan comentarios a las noticias o columnas de opinin en los que se emplean mecanismos lexicogensicos de carcter expresivo, que dan lugar a voces que pueden reiterarse en las redes durante un tiempo determinado, ms o menos extenso de lo que se podría esperar (García Platero y Castillo Carballo, 2023: 2). 2.4. REDES SOCIALES COMO MEDIO DE CREACIÓN Y DIFUSIÓN DE NEOLOGISMOS Una vez abordados los medios acadmico-literarios, por un lado, y la prensa y los medios de comunicacin por otro, como primera aproximacin a lo que la comunicacin digital se refiere, acotaremos el discurso digital a “aquel producido en entornos de mediacin tecnolgica, principalmente a travs de internet, que suele desarrollarse en plataformas que 14 Nos encontramos en el continuum oralidad-escritura, pues debido al medio y a las características del gnero columnsístico se da una serie de parmetros discrusivos que favorecen la aparicin de diversos rasgos oralizantes y coloquializadores, como la relacin de proximidad, la experiencia compartida o el grado de planificacin del discurso; estos parmetros nos colocan en una ubicacin intermedia dentro de este continuum. 15 Estos mismos mecanismos lexicogensicos se aplican a los trminos españoles, permitiendo que las voces puedan cambiar de categoría lxica, como ocurre con zapaterada (Zapatero + -ada) o con aznarear (Aznar + -ear) (García Platero, 2015: 139).
21 permiten los intercambios y que delimitan, de algún modo, las posibilidades y potencialidades comunicativas del usuario” (Vela y Cantamutto, 2015: 135). Con ello, la comunicacin digital puede entenderse como un discurso que presenta dependencia del discurso con respecto al medio en el que se da, en este caso digital, o, siguiendo la propuesta de otros estudios de las mismas autoras (2016), en funcin de una serie de parmetros enunciados forma de dicotomías, y que sirven para caracterizar al conjunto de los intercambios comunicativos en el discurso digital (2016: 316). En este sentido, no habría que relacionar el discurso digital intrínsicamente con las plataformas, sino atendiendo tambin a los rasgos que lo caracterizan como tal, pues en los medios digitales confluyen muchas plataformas de interaccin que se eligen atendiendo a qu se quiere transmitir y cmo se decide hacerlo. Para comprender mejor el fenmeno de la oralizacin dentro de la escritura, y, concretamente, dentro del discurso digital, es necesario distinguir tres dimensiones principales. La primera de ellas es la relativa a los límites entre la oralidad y escritura y, a su vez entre lo hablado y lo escrito 16 . La segunda es la relativa al registro, distinguiendo entre lo formal y lo coloquial 17 . Por último, en relacin con los fenmenos de formalidad y coloquialidad, hay que atender a uno de los principales aspectos que las diferencian: las diferencias entre la distancia y la inmediatez comunicativa. Estas tres dimensiones se interrelacionan en diversos planos de la comunicacin. Y estos mismos se pueden aplicar al discurso digital en tanto que a comunicacin se refiere. La presencia de un rasgo u otro de los diferentes planos favorecer la aparicin de unos determinados rasgos oralizadores, frente a otros ms escriturables en las producciones escritas digitalmente. En definitiva y atendiendo a la constelacin comunicativa coloquial de Briz (2010), colocamos el discurso digital dentro de la oralidad perifrica, ya que es un medio escrito, pero muchos de los rasgos son pertenecientes a la oralidad, es decir “escrito como si se hablara”. Por ello, se hace necesario tratar los límites entre oralidad y escritura, pues todas las cuestiones que atañen al medio se ven representadas lingüísticamente y, específicamente en el lxico 18 . Resulta reseñable la importancia difusora de las redes sociales, 16 Como base terica para el estudio de los textos que se difunden en el medio digital es fundamental atender al modelo de Koch y Oesterreicher, y al establecimiento de la variacin diamsica, que diferencia el lenguaje hablado frente al lenguaje escrito en cuanto al medio en el que se presentan. En este sentido, la divisin entre los cdigos grficos y fnicos es una “dicotomía estricta. [...], por el contrario, [...] la relacin entre lo hablado y lo escrito solo puede ser concebida como un continuo entre las manifestaciones extremas de la concepcin” (Koch y Oesterreicher, [1990] 2007: 21). 17 Tanto la inmediatez y la distancia comunicativa, como la coloquialidad y la formalidad no son categorías inamovibles ni fijas, sino que unas y otras conforman los polos extremos pertenecientes a la prototipicidad y que, a partir de ellos, podemos establecer los registros intermedios en relacin con la mayor o menor presencia de unos rasgos sobre otros. 18 Lxicamente, se habla de creacin de neologismos y nuevas acepciones: “cliquear, vaciar la papelera, mail, etc.” (Briz, 2012: 82). A su vez, tambin se presentan marcas dialectales, vulgarismos y cambios de cdigo,
22 ya que poseen un número muy heterogneo de hablantes (García Platero y Castillo Carballo, 2023: 4), lo que no ocurre con los medios de comunicacin o la prensa. El alcance de las redes sociales abre la puerta a los usuarios a ser partícipe de la muestra del proceso evolutivo y de creacin neolgica. 3. NEOLOGISMOS EN EL ESPAÑOL. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA 3.1. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA El estudio de los neologismos dentro del español, por tanto, responde a una necesidad creciente de comprender cmo evoluciona la lengua en contacto con los cambios en el contexto en el que se inserta, que abarcan desde los cambios sociales hasta los tecnolgicos; y, a su vez, cmo ello influye en la comunicacin. En el contexto actual, marcado por la globalizacin, el español experimenta una considerable incorporacin de nuevas unidades lxicas, procedentes de otras lenguas como el ingls, o que surgen de fenmenos propios de la creatividad lingüística de los hablantes. Este dinamismo lingüístico obliga a replantearse los límites de la normatividad lxica y a revisar los mecanismos de inclusin de nuevos trminos en los repertorios lexicogrficos. Una vez delimitados los límites del marco terico en el que nos insertamos, el objetivo de las siguientes pginas es realizar un barrido general sobre las nuevas palabras y usos que estn extendidos entre la poblacin y, según la frecuencia de uso, rangos de edades y contextos en los que se presentan, determinar tanto las causas de su difusin como cuestionar la viabilidad de su inclusin en el diccionario acadmico. Específicamente, pretendemos identificar y clasificar los neologismos ms frecuentes en la actualidad dentro de la variedad peninsular del español, prestando atencin a tres dimensiones principales: el origen de los mismos (anglicismos, prstamos, creaciones internas, etc.), su forma y su grado de adaptacin grfica, fontica y morfolgica al sistema del español. Asimismo, tambin son relevantes factores como la franja etaria de los hablantes y el contexto comunicativo en el que se presentan. Con ello pretendemos determinar el grado de integracin lingüística y social de estos neologismos, basndonos en datos empíricos, contextuales y de corpus; para, con ello, considerar la difusin y la viabilidad de inclusin de unos y otros trminos en repertorios lexicogrficos. que, en ocasiones pueden ser empleados lúdicamente o como estrategias de atenuacin e intensificacin “besines pa’tos, adeu, agur, byeee, one momento” (Briz, 2012: 82). Asimismo, se observa que tambin se dan fenmenos como la aparicin de voces jergales, muchas de las cuales son prstamos del ingls, y que pueden dar lugar a la creacin de neologismos y adaptaciones al castellano. Esto puede ser debido diversas causas, como la globalizacin, la interaccin entre usuarios de diferentes procedencias geogrficas e incluso a situaciones en las que se d interferencia interlingüística debido a fenmenos como el code switching.
23 La presente investigacin se justifica en la relevancia lingüística y sociocultural de los neologismos, pues son un reflejo directo de las transformaciones del pensamiento, los hbitos y las formas de comunicacin de la sociedad actual. Estudiarlos permite, por un lado, describir el estado actual de la lengua y, por otro, anticipar tendencias y prever qu trminos son candidatos para su asentamiento en el lxico común, y, en consecuencia, incluidos en los diccionarios acadmicos, o cules quedarn como efímeros o marginales. Por último, este proyecto tambin se justifica en el vacío de sistematizacin que todavía existe con respecto al tratamiento de los neologismos recientes que no han sido normativizados, especialmente cuando son difundidos a travs de los medios digitales. Aportar criterios objetivos y documentados para su consideracin en repertorios lexicogrficos no solo tiene implicaciones en la lexicografía sino tambin en la norma, pues contribuye al desarrollo de la lingüística inclusiva y representativa de los usos del español actual. No obstante, el estudio del lxico en redes sociales se ve limitado por las mismas características inherentes a la comunicacin digital (multimodalidad, multisimultaneidad y no copresencia) deben ser especialmente consideradas durante la constitucin de un corpus del discurso digital (Vela y Cantamutto, 2015; Vela y Cantamutto, 2016). Siguiendo esta línea, estas características inherentes al soporte que manejamos han de estudiarse tanto por su rentabilidad como por sus condicionantes, ya que cada entorno comunicativo tiene unas condiciones particulares en cuanto a la enunciacin, y estas deben tenerse en cuenta en el diseño metodolgico. Por todo lo señalado, cuando nos adentramos en el anlisis de corpus basados en la comunicacin digital, hay que tener en cuenta una serie de limitaciones que pueden condicionar tanto la toma de datos como el anlisis de los mismos y cmo puede influir en el establecimiento de conclusiones. Especialmente, hay que considerar las dificultades que pueden presentarse a la hora de recopilar los datos que se van a analizar, ya que, a pesar de que la comunicacin digital deje registros accesibles, su metodología de seleccin todavía se encuentra en desarrollo. En este sentido cabe diferenciar entre las disciplinas que estudian los datos masivos de las que requieren enfoques cualitativos, como las destinadas a la sociolingüística y a la pragmtica, que quedan al margen del estudio de datos masivos (Big Data) al requerir de estudios de orden cualitativo a travs de caudales de informacin contextual amplios (Vela y Cantamutto, 2015: 131). Por lo tanto, de nuevo, hay una codependencia entre las intenciones comunicativas y el lenguaje verbal de las plataformas, las interfaces y los dispositivos que afectan a la interaccin. Con todo ello, al no contar una metodología completamente desarrollada, no poseemos la calidad necesaria en
24 los datos seleccionados para realizar un corpus representativo y adecuado en el español, a pesar de que en otros idiomas como el ingls, francs o chino sí que posean mayores avances en la recopilacin de los datos 19 . La metodología seguida para el anlisis de los neologismos del español sigue un enfoque empírico y variado en la consulta de fuentes, al basarse en una triple vía de recopilacin de los datos. Los datos tomados para la investigacin se han extraído de encuestas directas a los hablantes, y como apoyo a estas encuestas, para constatar el uso y la difusin de los vocablos, nos basaremos en su consulta en las redes sociales, en corpus lingüísticos institucionales como el CORPES XXI o bases de datos de indudable inters como BOBNEO. Esta combinacin nos permitir observar el uso real de los neologismos en diferentes registros, franjas etarias y contextos, por lo que obtendremos una visin ms completa del comportamiento lingüístico y social de los hablantes. El primer paso dentro de la investigacin es la recogida preliminar de los trminos a partir del Observatorio de Palabras, como punto de partida que nos sirva para identificar voces que, a pesar de que no figuren en el diccionario acadmico, han sido foco de atencin debido a su uso habitual y a la vez emergente. En cuanto a la toma de datos por parte de los hablantes, de nuevo, se realizar mediante encuestas directas, de las que se extraer aquella informacin relativa al conocimiento y uso de los vocablos elegidos. Para corroborar o descartar las hiptesis surgidas de la investigacin, se acudir a corpus oficiales (CORPES XXI), a redes sociales (X) y al Banco de neologismos BOBNEO, que dejen constancia de la presencia de las formas elegidas. Con todo ello, podremos determinar los perfiles sociodemogrficos en los que se presentan las piezas lxicas, así como la frecuencia de uso y la actitud que adoptan los hablantes. Mediante esta vía podemos establecer un contacto directo con el uso real de la lengua y atisbar el grado de extensin que poseen los trminos en las diversas franjas etarias y socioculturales. Por otro lado, como apoyo a las encuestas, se tomarn, como se ha señalado antes, en consideracin la base de datos BOBNEO, de la Universitat Pompeu Fabra, En lo referente al anlisis del uso de neologismos en plataformas digitales hemos optado por X. Se priorizar la observacin de los trminos en su contexto, dado que las redes sociales constituyen espacios híbridos entre lo oral y lo escrito, por un lado, y entre lo formal y lo coloquial, por otro. Por ello, resulta clave para comprender la dinmica de difusin y consolidacin de las voces 19 Sobre esto encontramos algunos proyectos como Sud4Science (francs) y NUS SMS Corpus (chino e ingls) han avanzado en la recopilacin masiva de SMS (Vela y Cantamutto, 2015: 133). Por lo que respecta al estudio del correo electrnico, encontramos en ingls la plataforma ApacheSpamAssassin.
25 neolgicas, especialmente entre los sectores ms jvenes. Por último, en la recogida de datos, es pertinente realizar la consulta de corpus acadmicos representativos como el CORPES XXI, ya que ofrecen datos contextualizados dentro de registros formales y variados. En este caso, el anlisis de las ocurrencias permite evaluar la presencia de los neologismos dentro de contextos normativos y consolidados, aportando datos que sirvan de contrapunto a la informacin obtenida en redes y encuestas. Una vez recabada toda esta informacin, para el anlisis de los datos hemos creado tablas, grficos y estadísticas comparativas, lo que permitir establecer patrones de uso, frecuencia, distribucin entre las franjas etarias y contextos, así como evaluar la posible diccionarizacin de los vocablos. 3.2. RECOGIDA DE NEOLOGISMOS Para el desarrollo del estudio se ha considerado imprescindible partir de una seleccin de voces que reflejen de manera representativa la incorporacin de nuevas voces al uso común. Por ello, se ha recurrido al Observatorio de palabras, portal lingüístico de la Real Academia Española que se constituye como espacio de consulta y seguimiento de trminos que, a pesar de que no se encuentren oficialmente en el DLE, representan un uso creciente dentro de los hablantes. El Observatorio ofrece informacin sobre las palabras que no aparecen en el diccionario, pero que han generado dudas. A pesar de ello, es importante recalcar que la informacin que se ofrece sobre ellas es provisional, y pueden ser modificada en el futuro. Se trata de un espacio abierto y dinmico en el que la RAE ofrece orientaciones provisionales sobre la escritura, el significado o la conveniencia de uso de determinadas voces. Del mismo modo, la Academia advierte de que la presencia de un trmino en este observatorio no implica su sancin. Dentro del marco metodolgico en el que nos insertamos, el Observatorio ha servido como fuente principal para la seleccin del corpus lxico que funcionar como objeto de anlisis, pues ofrece un conjunto representativo de palabras que reflejan el estado actual del idioma, así como las tensiones entre innovacin y normatividad. Las palabras seleccionadas como material de anlisis en las encuestas son las siguientes: aguachirri, ciberataque, emparanoiarse / emparanoyarse, funar, guglear / googlear, guasap / wasap, guasapear / wasapear, influencer, legitimizar, loguear, okupación, paranoya, petricor, playlist, podcast y ranquin.
32 PARANOYA IMAGEN 11. GRÁFICO CON LOS VALORES DE USO DEL TÉRMINO PARANOYA La forma paranoya se considera una variante grfica aceptable de paranoia, que mantiene la i latina con la que se transcribe la iota de su timo griego. En este caso, los hablantes utilizan esta variante con frecuencia, en un 60,3% con 120 realizaciones, y, de modo ocasional un 27,6%. Por su parte, tan solo cinco hablantes han especificado que utilizan el trmino con la grafía tradicional. PETRICOR IMAGEN 12. GRÁFICO CON LOS VALORES DE USO DEL TÉRMINO PETRICOR La voz petricor se documenta como una adaptacin del ingls petrichor, que se refiere al olor a lluvia. Se encuentra en estudio para su inclusin al diccionario acadmico, pero si atendemos a las encuestas, el grueso de la poblacin nunca la ha escuchado o leído y quienes sí lo han hecho, o bien no lo utilizan, o no lo hacen de modo habitual. GUGLEAR / GOOGLEAR
33 IMAGEN 13. GRÁFICO CON LOS VALORES DE USO DE LA EXPRESIÓN “BUSCAR EN GOOGLE” Sobre este par, la Academia advierte que sigue siendo ms habitual la construccin buscar en Google. Esto se confirma si atendemos al total general de los resultados de las encuestas, con un 149 de respuestas de las 199 recibidas. Si seguimos atendiendo a los totales generales, observamos que la siguiente opcin ms utilizada por los hablantes es googlear, hibrido formado a partir del ingls Google y el sufijo iterativo -ear. Sobre ello la Academia dicta que es preferible la adaptacin española guglear, que presenta 16 respuestas. WASAP / GUASAP IMAGEN 14. GRÁFICO CON LOS VALORES DE USO DEL TÉRMINO WHATSAPP En cuanto a las diversas realizaciones y apariciones de WhatsApp, la Academia acepta como adaptaciones vlidas tanto guasap como wasap, ambas referentes al mensaje de texto enviado a travs de la aplicacin que recibe el mismo nombre. En ambos casos se recomienda emplear guasap/wasap, que reflejan la habitual pronunciacin aguda, antes que guásap/wásap, que reflejan la pronunciacin llana. Si atendemos a los resultados de las encuestas, observamos que la mayoría de los hablantes optan por utilizar el extranjerismo crudo antes que las adaptaciones que propone la Academia; a pesar de ello, wasap es ms frecuente ante guasap, con 42 apariciones frente a 7, respectivamente.
34 WASAPEAR / GUASAPEAR IMAGEN 15. GRÁFICO CON LOS VALORES DE USO DE LA EXPRESIÓN “HABLAR POR WHATSAPP” Para referirse al concepto hablar por WhatsApp o enviar un mensaje de texto a través de WhatsApp, encontramos que los hablantes tienen una gran variedad de trminos para referirse a esta accin. De ellos, la construccin hablar por WhatsApp es la ms habitual dentro de todas las realizaciones, con 115 respuestas de las 199 obtenidas. La siguiente ms utilizada es Whatsappear, que cuenta con 40 muestras, lo que conforma el 20,01% del total. Las alternativas propuestas por la Real Academia Española, wasapear y guasapear, obtienen un 11,1% y un 6% respectivamente. Sobre estas advierte que ya se encuentran documentadas en textos alternadas entre ellas y que se trata de grafías adecuadas en el español para el derivado de Whatsapp y -ear. Asimismo, encontramos, en menor medida, variaciones que abarcan desde modificaciones en la construccin hablar por WhatsApp, como hablar por was/por wasap, hasta wasear/guasear como acortamiento de wasapear/guasapear. Finalmente, encontramos una muestra de un informante que prefiere utilizar el verbo escribir. LISTA DE REPRODUCCIÓN
35 IMAGEN 16. GRÁFICO CON LOS VALORES DE USO DEL TÉRMINO LISTA DE REPRODUCCIÓN El extranjerismo playlist est muy extendido, especialmente dentro de la franja etaria 20-34 años. No obstante, la Academia advierte que puede sustituirse por lista de reproducción, utilizado en bastante menor medida, con un 18,1% de apariciones. Adems, un informante de entre 20-34 años aclara que utiliza ambos, aunque observa que playlist y lista de reproducción se dan “en funcin de la edad del hablante, pues escucho con ms frecuencia playlist entre personas de mi edad” 21 ; lo que se confirma si acudimos a las estadísticas. PODCAST IMAGEN 16. GRÁFICO CON LOS VALORES DE USO DEL TÉRMINO PODCAST La voz podcast es un anglicismo generalizado que no posee equivalente en el español. Puede adaptarse a la lengua española mediante la aplicacin de la tilde en la primera sílaba: pódcast. Atendiendo a los encuestados, observamos que la opcin ms generalizada es el anglicismo crudo, mientras que la adaptacin a la grafía española se presenta en un 27,1% con 54 realizaciones. 21 Vid. Anexo II
36 RANKING / RANQUIN IMAGEN 17. GRÁFICO CON LOS VALORES DE USO DEL TÉRMINO RANKING La forma ranquin es la adaptacin propuesta por la RAE para el extranjerismo ranking, ‘clasificacin de mayor a menor, útil para establecer criterios de valoracin’ (Diccionario de la Lengua Española, 23º ed.). Este trmino tiene en curso una propuesta para su incorporacin al DLE. Sin embargo, si atendemos a los encuestados, observamos que la forma ms utilizada por los hablantes es el anglicismo crudo, ya incluido en el diccionario acadmico, frente a la adaptacin española, que solo se presenta en un 11,6%, con 23 realizaciones. 4. ANÁLISIS DE LOS DATOS A continuacin, se va a analizar el uso y la extensin que poseen todos los trminos. Para su constatacin y puesta en contexto se complementar con datos extraídos de corpus oficiales y redes sociales. Entre quienes usan aguachirri destacan las franjas etarias de 20-34, con 44 realizaciones, y 35-54, con 37 de las 92 totales. En cuanto al nivel de estudios, se encuentran bastante repartidas proporcionalmente entre todos los niveles de estudios. Todo esto sugiere la mayor aparicin del trmino en registros coloquiales y al aparecer en todos los niveles educativos de modo equitativo, observamos que el trmino, en tanto a variante coloquial, no est limitado a un nivel educativo en específico. Quienes no conocen el trmino (8) se encuentran repartidos entre todas las franjas etarias, dos han cursado estudios de mster y posgrado y seis Formacin profesional/Bachillerato. Adems, es destacable que la mayoría de los encuestados opta y entiende que aguachirri se refiere a aguachirle: ‘bebida o alimento líquido, como el vino, el caldo, la miel, etc., sin fuerza ni sustancia’ (DLE.).
37 (1) Frankbanner49. [@Frankbanner49Pa] (abril 22, 2025) “He intentado tomar por primera vez t verde, por habituarme a otra cosa que no sea el caf (cosas de la diabetes). He parado al cuarto sorbo. Es aguachirri. NADA, repito, NADA sustituye a un buen caf. El mundo es injusto. ¿Porque [sic] se nos niega todo lo bueno?”. X 22 . https://x.com/Frankbanner49Pa/status/1914615125572538710 No obstante, encontramos a un informante que especifica que aguachirri tiene como equivalente chispear e indica que este trmino lo utiliza para denominar a la llovizna. Para encontrar este trmino con esta nueva acepcin se ha considerado pertinente buscar la palabra en contexto, tanto en corpus como en redes sociales, para observar si se trata de un caso aislado, o por el contrario, hay ms realizaciones de aguachirri como llovizna. Efectivamente, en redes sociales se da una muestra de aguachirri para referirse a la lluvia por lo que podemos entender que llover aguachirri, para algunos hablantes, funciona como sinnimo de chispear: (2) AAAA. [@andreyyylla] (marzo 21, 2025) “Lleva un puto día lloviendo aguachirri loco. 24horas son muchas para la mierdecilla moja gafas que cae”. X. https://x.com/andreyyylla/status/1902971976156578287 Por su parte, el CORPES XXI tan solo nos muestra un documento de este trmino, referido, de nuevo, a aguachirle: (3) “La miel “aguachirri” no existe” (Corpus del Español del Siglo XXI, 2019) Por tanto, aguachirri muestra un uso ms activo entre las franjas ms jvenes, y, a pesar de que no es desconocido para otros grupos, su uso frecuente se concentra en dichas franjas y registros informales. En este sentido, el hecho de que algunos encuestados lo conozcan, pero no lo utilicen con frecuencia sugiere que, de nuevo, se trata de un trmino de carcter coloquial que no todos optan por incorporar en el habla habitual. Esto se demuestra si acudimos a corpus oficiales donde no aparece, mientras que si consultamos en las redes sociales se registran numerosas muestras con las diferentes acepciones. Ciberataque, por su parte, muestra un uso ms activo en las franjas medias, (35-54), y en grupos que poseen estudios medios-superiores, a pesar de que no sea un vocablo desconocido para otros grupos. Estos datos nos indican que su uso puede estar restringido a mbitos ms tcnicos, ya que, en lo referente al conocimiento del trmino, solo hay dos informantes del sector ms joven que lo desconozcan. El hecho de que algunos encuestados lo conozcan, pero no lo usen sugiere que, aunque pueda tratarse de un tecnicismo reconocido, no todos lo incorporan a su vocabulario habitual. 22 Antes Twitter.
38 Si acudimos al CORPES XXI, efectivamente se confirma que ciberataque puede ser considerado como tecnicismo, pues dentro de la frecuencia absoluta 215, 152 pertenecen al mbito de ciencia y tecnología, un 70,7% del total de las apariciones: IMAGEN 18. TABLA CON LAS FRECUENCIAS ABSOLUTAS Y NORMALIZADAS EN CUANTO AL ÁREA TEMÁTICA DE CIBERATAQUE. CORPES XXI Por otro lado, si acudimos a redes sociales para observar la extensin del trmino, comprobamos que la mayoría de las apariciones se da en peridicos, por lo que comprobamos que su uso se encuentra ms alejado de los registros coloquiales y en el habla cotidiana: (4) Aquí Europa [@AquiEuropa] (mayo 28, 2025) “La UE se solidariza con República Checa por el ciberataque contra su Ministerio de Asuntos Exteriores”. X. https://x.com/AquiEuropa/status/1927658259080413214 (5) Europa Press [@EPAndalucia] (mayo 28, 2025) “Investigan un ciberataque al Ayuntamiento de Níjar (Almería) con el secuestro de datos, claves y archivos”. X. https://x.com/EPAndalucia/status/1927661523943424251 (6) RCC Noticias [@RCCNoticiasRD] (mayo 28, 2025) “China culpa de un ciberataque contra empresa tecnolgica a hackers vinculados a Taiwn https://rccnoticias.com.do/china-culpa-deun-ciberataque-contra-empresa-tecnologica-a-hackers-vinculados-a-taiwan-364091/… a travs de @RCCMediaRD” X. https://x.com/RCCNoticiasRD/status/1927383266241159265 Para entender los usos que hacen los hablantes de los trminos emparanoiarse/emparanoyarse, es necesario acudir en primer lugar a paranoya y analizar ambos trminos en contraste. Como ya hemos visto, paranoya se considera una variante grfica de paranoia. Si acudimos a las encuestas, observamos que ms de la mitad de los hablantes la utilizan con frecuencia en comparacin a quienes recurren a la variante grfica tradicional, tan solo 5 informantes, por lo que, llegados a este punto, hemos de recordar las oscilaciones derivadas de las tensiones entre el uso y la evolucin de la lengua y el apego etimolgico. En las encuestas los hablantes han optado paranoya con y en lugar de añadir en el apartado de “utilizo otro trmino” la variante con i latina; por lo que, o bien es ms frecuente el
39 uso con y, o bien no han reparado en el apartado y demostrar que, efectivamente, utilizan la variante grafica tradicional. Por otro lado, en el caso de emparanoiarse, con propuesta de inclusin, los hablantes han optado igualmente por elegir la opcin con la variante grafica tradicional, lo que resulta discordante con la anterior respuesta. La decisin de presentar ambas variantes (con i y con y) es una estrategia deliberada que obedece a la a la pretensin de demostrar si los hablantes poseen conciencia lingüística de que paranoia figura en el repertorio acadmico con i y que su derivado, en consecuencia, debería ser con i. Sin embargo, hay una discordancia entre ambas respuestas que, de nuevo, puede deberse a la falta de conciencia lingüística por parte de los hablantes, hiptesis que podemos descartar, pues su uso frecuente se encuentra extendido entre los informantes que poseen estudios medios y superiores; o bien a una falta de reflexin previa a la respuesta. En los repertorios oficiales no figura paranoya, lo que evidencia el arraigo etimolgico hacia la forma acadmicamente reconocida paranoia. Esto justifica tambin que la propuesta de inclusin sea la variante emparanoiarse frente a emparanoiarse. Del mismo modo, paranoia, incluida en el diccionario acadmico, figura en 351 textos dentro del CORPES, mientras que emparanoiarse/emparanoyarse no aparece en ninguno. Con ello, concluimos que dichos derivados, vlidos ambos, pertenecen a un registro claramente coloquial. Para profundizar en el uso actual que posee en el mbito digital, es necesario acudir a las redes sociales, donde se observa que se presentan ambas variantes casi en la misma proporcin: (7) Dani. [@4NGELCA1DO] (octubre 1, 2024) “pocos me parecen para todo lo que la liamos. no le des ms vueltas, anda, que no sirve de nada emparanoiarse.”. X. https://x.com/4NGELCA1DO/status/1841230827071348866 (8) Erika [@ErikaAnguita] (julio 30, 2024) “Otra vez toca resonancia hoy Toca emparanoyarse con los zombis... ”. X. https://x.com/ErikaAnguita/status/1818231674267697263 Siguiendo con esta línea, hay usuarios que tienen dudas sobre la correcta escritura del trmino y deciden acudir al perfil de la Real Academia Española para resolver sus dudas: (9) Luu [@luciaarodrigu18] (diciembre 21, 2023) “Buenas tardes @RAEinforma tengo una duda sobre gramtica, ya que no estoy segura si este verbo se escribe como emparanoiarse, emparanoyarse o emparanollarse #dudaRAE”. X. https://x.com/luciaarodrigu18/status/1737817795658699055
40 En cuanto a la variante grfica paranoya, su uso en redes sociales se encuentra disperso entre los años 2019 y 2024 y la mayoría de las muestras se dan por parte del mismo usuario 23 : (10) #2K20VIRTU [@toolyshine] (mayo 23, 2019) “esta fresquita ella sabe que mola pero no me acerco a decirle ni hola soy muy inseguro y tengo paranoya y con ese culo se me va la olla”. X. https://x.com/toolyshine/status/1131667359981285387 (11) #2K20VIRTU [@toolyshine] (febrero 18, 2024) “estoy toldia en mi paranoya”. X. https://x.com/toolyshine/status/1759164786397368550 Por lo tanto, en lo referente a estos tres trminos, concluimos que existe un evidente apego etimolgico en torno a ellos, demostrable en el caso de emparanoiarse/emparanoyarse mediante la propuesta de inclusin de la variante grfica tradicional emparanoiarse frente a emparanoyarse. En todo caso, es necesario recalcar que haya informantes que prefieran utilizar la variante grafica con y; de ahí el derivado emparanoyarse. Finalmente, la ausencia de muestras de ambos trminos en corpus oficiales nos demuestra que su uso esta relegado a los registros ms coloquiales y cotidianos de los usuarios. El caso de funar resulta particular, pues este trmino figura en el Diccionario de Americanismos. No obstante, ha sido objeto de atencin por parte de la Academia debido a su extensin entre los sectores ms jvenes de la sociedad y, concretamente en el español peninsular. Si acudimos a las encuestas realizadas, corroboramos lo indicado, pues los informantes de la franja etaria 15-19 y 20-34 conocen en su amplia mayoría la existencia del trmino, usndolo en diferentes frecuencias. Sin embargo, las franjas etarias 35-54 y 55 en adelante, en su mayoría, no conocen el trmino, concretamente 55 informantes de los 75 totales. En BOBNEO funar aparece como un neologismo, con presencia en los años 2005, 2018, 2020, 2022, 2023 y 2024, siendo el 2023 el año que ms ocurrencias tiene, todas ellas pertenecientes al español de Amrica. No obstante, a pesar de que el trmino ya est recogido, lo que se observa al acudir a la señalada base de datos es que se le ha dado un matiz referente a lo digital en los últimos años, pues si acudimos a los ejemplos ms recientes así se demuestra; mientras que en el ejemplo que se proporciona en el BOBNEO del año 2005 se mantiene la definicin que ofrece el Diccionario de Americanismos: (12) “Por eso prefiere mover droga en otros lados. Donde pubs y otros boliches nocturnos estn menos funados”. Chile. (Observatori de Neologia, 2005) (13) “Roxana Muñoz funó a Kike Acuña en las redes sociales por supuesto abandono a su hija”. Chile. (Observatori de Neologia, 2018) 23 Sobre este usuario, es importante destacar que se dedica a la música y que la mayoría de las publicaciones en las que utiliza el trmino es en versos de sus canciones, que aluden normalmente el consumo de drogas.
41 (14) “Funar: cul es el significado detrs de la palabra que se utiliza en las peleas de las redes sociales”. Argentina. (Observatori de Neologia, 2023) (15) “Lo importante aquí es que ya sea funado de todas las redes y que la gente lo repudie cuando lo vean”. Mxico. (Observatori de Neologia, 2024) Del mismo modo, lo que veníamos atisbando vuelve a corroborarse si acudimos a las ocurrencias en redes sociales: (16) AEZ [@tracccck] (mayo 28, 2025) “Hoy soñe q me volvia un twittero y me empezaban a funar pq no me gustaba el helado de menta”. X. https://x.com/tracccck/status/1927738594900185211 (17) Nanuski [@xnanuski] (mayo 27, 2025) “Me van a funar pero: chicas denle la oportunidad al amigo que se muere por vosotras, de verdad tremendo tipo que daría todo por vosotras y no os dais cuenta. ¿A poco que controle en la cama que ms le piden a la vida? No s, pinsalo.”. X. https://x.com/xnanuski/status/1927459680122507330 Con todo ello, concluimos que se ha producido un giro semntico en el verbo funar, pues pasa de significar ‘boicotear’ o ‘protestar contra alguien públicamente’ a añadirse este matiz orientado a los medios digitales, pasando definirse como ‘denunciar públicamente a una persona, generalmente en redes sociales por haber cometido o expresado alguna accin u opinin considerada moralmente reprobable y cuyo fin es exponerlo, desacreditarlo o exigir consecuencias sobre sus actos’ 24 . Asimismo, el uso extendido en redes sociales por la misma nueva acepcin de la palabra apoya los datos de los encuestados, donde su mayor presencia se concentra en los sectores ms jvenes, usuarios habituales, a su vez, en estos medios digitales. En cuanto a influencer, atendiendo a las encuestas, observamos que es un trmino reconocido por la totalidad de los informantes, independientemente de la edad o nivel de estudios. Si acudimos al CORPES XXI observamos que comienza a aparecer en documentos oficiales desde el año 2013 y presenta un crecimiento considerable hasta nuestros días: IMAGEN 19. DISTRIBUCIÓN CRONOLÓGICA DE INFLUENCER. CORPES XXI 24 En relacin con este trmino y la nueva definicin, cabe destacar la existencia del vocablo cancelar (proveniente del ingls to cancel), utilizado por los hablantes del español peninsular, que adquiere un matiz con respecto a funar. Este matiz reside en que cancelar conlleva la retirada del apoyo público a una persona o figura pública, mientras que funar es la denuncia de los actos. Un informante ha establecido una correspondencia sinonímica entre ambos trminos.
48 IMAGEN 25. DISTRIBUCIÓN CRONOLÓGICA DE GOOGLEAR. CORPES XXI Atendiendo a todos los datos que nos proporcionan los diversos medios, resulta de especial inters que la grafía preferida por los informantes y los usuarios, exceptuando la construccin buscar en Google, sea googlear, a pesar de que sea la desaconsejada por parte de la Academia en contraste con guglear, adaptacin que tiene una menor extensin. Este comportamiento por parte de la Academia refleja un cierto conservadurismo en cuanto al tratamiento de los extranjerismos. En el par guasap/wasap, la Academia no establece ninguna preferencia sobre uso de una sobre la otra, al igual que ocurre con guasapear/wasapear. En primer lugar, a pesar de que ambas sean consideradas como adaptaciones vlidas con variantes grficas, la mayoría de los hablantes siguen usando la forma original WhatsApp con un 74,9% de muestras distribuida de forma uniforme entre los grupos que poseen estudios universitarios y Formacin Profesional / Bachillerato. Entre las adaptaciones, wasap es la ms frecuente, con un uso transversal entre las franjas etarias 20-34 y 35-54, y ms común entre niveles de mster y FP, frente a guasap que presenta usos espordicos entre ambas variables, sin revelar una tendencia clara. En relacin con los verbos referidos a hablar por WhatsApp las encuestas revelan que los informantes optan por construcciones perifrsticas y no tanto por los neologismos, al igual que ocurre con buscar en Google. No obstante, whatsappear es el ms frecuente entre las franjas 20-34 años y niveles de estudios FP y universitarios, a pesar de que no figure en el Observatorio. Wasapear y guasapear sí que estn recogidos y presentan un uso relativamente extendido entre las franjas 35-54 y entre todos los niveles de estudios. Por su parte, wasear y guasear tienen un uso muy marginal. Desde una perspectiva de corpus, guasapear no aparece en los corpus oficiales, mientras que wasapear se registra en una ocasin (Corpus del Español del siglo XXI, 2023). Por otro lado, whatsappear, a pesar de no figurar en el Observatorio de Palabras, es el trmino que tiene mayor frecuencia, tanto en CORPES XXI como en BOBNEO, con ocurrencias desde el año 2013 con el surgimiento de la aplicacin.
49 IMAGEN 26. HISTOGRAMA CON LAS OCURRENCIAS SOBRE LA CONSTRUCCIÓN “HABLAR POR WHATSAPP”. BANC DE NEOLOGISMES. OBNEO IMAGEN 27. DISTRIBUCIÓN CRONOLÓGICA DE WHATSAPPEAR. CORPES XXI Estas divergencias entre el uso efectivo y la documentacin oficial revelan, una vez ms, las tensiones entre el dinamismo del uso real y el conservadurismo de las instituciones normativas. Siguiendo esta línea, el hecho de que whatsappear, como la forma ms extendida, no est recogida oficialmente podría deberse a una inclinacin institucional hacia las formas hispanizadas, aun cuando tengan menor vitalidad en el habla cotidiana. El extranjerismo playlist se presenta como la opcin mayoritaria entre los hablantes encuestados. Su uso se concentra en el grupo etario de 20-34 años y en hablantes con estudios universitarios y posteriores, lo que sugiere una posible correlacin entre el nivel educativo, la edad y la exposicin al ingls como factor favorecedor del uso. En contraste con ello, la alternativa recomendada por la Academia es lista de reproducción, presente en menor medida que el anterior, cuyas ocurrencias se dan con mayor frecuencia entre la franja etaria de 35 a 54 años, lo que puede reflejar una menor familiaridad con los anglicismos o una preferencia por formas vernculas
50 En BOBNEO aparecen 112 ocurrencias sobre el trmino, 89 en femenino y 23 en masculino, todas ellas desde el año 2011. Hay oscilaciones en cuanto a su categorizacin gramatical, no obstante, desde el año 2022 no se dan ocurrencias en masculino, lo que sugiere que se ha llegado a un consenso que determina la clasificacin de playlist como femenino: IMAGEN 28. HISTOGRAMA CON LAS OCURRENCIAS DE PLAYLIST. BANC DE NEOLOGISMES. OBNEO Por su parte, en el CORPES XXI aparecen 10 documentos en los que se presenta playlist, todos ellos desde el año 2011: IMAGEN 29. DISTRIBUCIÓN CRONOLÓGICA DE PLAYLIST. CORPES XXI Estos datos nos sugieren que, de nuevo, nos encontramos con un neologismo que posee un cierto recorrido pero que presenta ciertas reticencias por parte de la Academia en cuanto a la inclusin, al haber construcciones hispnicas equivalentes. Podcast constituye un caso especialmente llamativo dentro del conjunto de neologismos analizados, tanto por su elevada frecuencia de uso como por la aparente incoherencia en los criterios de inclusin dentro del repertorio acadmico. A diferencia de playlist, podcast no posee una alternativa patrimonial directa en el español, lo que refuerza su integracin como prstamo lxico necesario. Sin embargo, sorprende que, a pesar de su amplia difusin no se haya propuesto formalmente para su incorporacin en el Diccionario de la Lengua Española, ni como extranjerismo, ni adaptado (pódcast).
51 A nivel sociolingüístico, si acudimos a las encuestas, los hablantes que manifiestan que emplean la variante adaptada pertenecen al grupo etario de 20-34 años y a personas con estudios de mster o posgrado, lo que sugiere una mayor sensibilidad hacia las adaptaciones normativas entre aquellos perfiles con mayor formacin acadmica. Por su parte, el anglicismo domina en todos los segmentos, lo que refuerza su consolidacin como forma estable en el uso cotidiano. Para constatar el uso, acudimos, de nuevo, a BOBNEO y al CORPES XXI. En el primero de ellos, los datos revelan una clara preferencia por el anglicismo, ya que podcast registra 616 apariciones desde el año 2008 hasta el 2025 frente a los 84 de pódcast, cuya documentacin comienza en 2019, año en el que posiblemente se propuso por parte de la Academia como adaptacin del trmino. IMAGEN 30. HISTOGRAMA CON LAS OCURRENCIAS DE PODCAST/PÓDCAST. BANC DE NEOLOGISMES. BOBNEO Esta tendencia se atisba del mismo modo en el CORPES XXI donde podcast aparece en 175 documentos frente a los 14 de pódcast: IMAGEN 31. DISTRIBUCIÓN CRONOLÓGICA DE PODCAST. CORPES XXI
52 IMAGEN 32. DISTRIBUCIÓN CRONOLÓGICA DE PÓDCAST. CORPES XXI Por último, el caso de ranking ilustra la dificultad de las adaptaciones propuestas por la Academia frente al mantenimiento de los extranjerismos crudos cuando estos ya se encuentran asentados en el uso. Aunque ranking figura como entrada en el DLE, la forma adaptada ranquin es la que la RAE propone como vlida desde el punto de vista ortogrfico conforme a los criterios de adecuacin grfica al sistema español. Aun con ello, los datos de uso muestran una preferencia abrumadora por la forma no adaptada: un 88,4% de los encuestados opta por ranking frente a un uso ms residual de ranquin, restringido al grupo etario 20-34 con estudios universitarios. Diacrnicamente, BOBNEO documenta múltiples formas graficas del trmino adaptado (ranquin, ránquin, ranquing, ránquing), lo que evidencia cierta vacilacin normativa y escasa estandarizacin al respecto. Las ocurrencias de estas variantes aparecen entre los años 2007 al 2021; mientras que ranking cuenta con registros desde 1989 hasta la actualidad, lo que evidencia una mayor estabilidad y vitalidad de la forma extranjera. Por su parte, no se encuentran registros de ranquin en el CORPES XXI. IMAGEN 33. HISTOGRAMA CON LAS DIFERENTES REALIZACIONES DE RANQUIN. BANC DE NEOLOGISMES. OBNEO
53 IMAGEN 34. HISTOGRAMA CON LAS OCURRENCIAS DE RANKING. BANC DE NEOLOGISMES. OBNEO 5. CONCLUSIONES A lo largo de estas pginas hemos observado el uso y la percepcin de una serie de neologismos dentro del español peninsular, tomando como principal referencia las encuestas realizadas a los 199 informantes y sirvindonos de plataformas como OBNEO, corpus oficiales y redes sociales para contrastar los datos proporcionados. En este estudio se ha establecido la consideracin de un trmino como neolgico de forma operativa acudiendo a su presencia o ausencia en el Diccionario de la Lengua Española y, del mismo modo, su presencia en el Observatorio de Palabras. Sin embargo, hay que matizar que este criterio, a pesar de que resulte funcional para la investigacin que estamos llevando a cabo, no agota la complejidad inherente al fenmeno de la neología. En realidad, la neologicidad de un trmino depende de múltiples factores, como el momento en el que aparece, su asentamiento o su frecuencia en diferentes registros, entre otros; factores que desbordan los límites estrictos de la codificacin de este trabajo. En este sentido, algunos trminos que han ido siendo comentados han demostrado una slida implantacin entre los hablantes, como es el caso de podcast, playlist o wasapear; que, asimismo, figuran en el Observatorio de Palabras, ello evidencia una clara disonancia entre la extensin real y los ritmos de legitimacin institucional. Considerar en profundidad toda esta serie de factores conllevaría un anlisis ms exhaustivo y multidimensional, reservado a futuras investigaciones. Por ello, basndonos en la extensin de uso y la extensin diacrnica como parmetro de consideracin para ciertos neologismos atisbamos dos dimensiones esenciales para evaluar su integracin en la lengua, estas son la frecuencia real en el habla/escritura y la evolucin temporal en distintos registros.
54 La extensin de uso permite observar hasta qu punto un neologismo ha sido adaptado en el habla común, y, por consiguiente, su puesta en entredicho como tal. Este criterio resulta clave para valorar si un trmino est en camino a formar parte del lxico normativo o si, por su parte se mantendr en la periferia pasando a formar parte de la obsolescencia. En este sentido hay que mencionar petricor, que, a pesar de que nombra el concepto universal del olor a lluvia, posee un uso escaso, ya que no forma parte del lxico de la mayoría de los informantes y de quienes lo forma lo hace en el lxico pasivo, ya que no lo emplean activamente por miedo a no ser comprendidos: esta inhibicin comunicativa frena su extensin. Pese a ello, se toma en cuenta para su inclusin, lo que muestra que la Academia, en este sentido, prefiere la belleza o la precisin semntica ante factores como la frecuencia activa del trmino, ya que este trmino se presenta en contextos literarios antes que en el uso cotidiano. En los casos de los extranjerismos cuyas adaptaciones aparecen como propuestas de inclusin por parte de la Academia observamos que no se corresponden las directrices de la misma con los usos reales por parte de los informantes. En el caso de googlear frente a guglear, aunque ambas formas estn extendidas, googlear predomina claramente en el uso, especialmente entre aquellos grupos con estudios universitarios, quienes reconocen su origen anglfono, lo que valida su legitimidad desde una perspectiva de frecuencia y vitalidad en corpus y encuestas. De forma similar whatsappear se impone frente a formas como wasapear o guasapear, a pesar de no estar recogida, con una notable preferencia entre jvenes con niveles educativos medios-altos. Aun con todo ello, los hablantes prefieren en uno y otro caso el uso de construcciones perifrsticas: hablar por WhatsApp y buscar en Google, lo que indica una resistencia a la estandarizacin y la reticencia a la verbalizacin directa de nombres de aplicaciones. En cuanto a playlist y podcast, prestamos asentados ampliamente, poseen diferentes matices. Mientras que playlist se asocia a jvenes universitarios expuestos al ingls, podcast, al no contar con una alternativa hispnica funcional, se consolida como extranjerismo necesario, ya que la adaptacin pódcast apenas ha sido institucionalizada. Finalmente, el caso de ranquin frente a ranking ilustra que un uso masivo, el 88,4% de los hablantes, se impone frente a las adaptaciones propuestas por la Academia. Por lo tanto, las adaptaciones grficas propuestas por la RAE no logran imponerse cuando el prstamo crudo ya goza de estabilidad y vitalidad social, a pesar de que, en este caso particular, el extranjerismo haya sido incluido en el DLE. Finalmente, y llegados a este punto, se hace necesario mencionar diversas cuestiones derivadas del anlisis de los datos. En primer lugar, las formas derivadas de los factores de
55 conciencia lingüística de los hablantes, el apego etimolgico hacia determinados trminos y cmo esto se relaciona con el nivel de estudios. Con ello, los hablantes con estudios medios y superiores suelen mostrar una mayor conciencia lingüística, es decir, que tienen una mayor capacidad de detectar que formas son las “correctas” o aceptadas acadmicamente; hecho que se refleja, por ejemplo, en la preferencia por emparanoiarse frente a emparanoyarse, ya que se ajusta a la forma etimolgicamente aceptada por el DLE (paranoia); así como en el uso de legitimizar, que resulta innecesario, frente al trmino correcto legitimar. Sin embargo, esa conciencia no siempre garantiza un uso coherente, pues incluso los hablantes con formacin acadmica pueden priorizar la intuicin del habla cotidiana frente a la norma, especialmente en registros informales, de los que hemos extraído casi la totalidad de las muestras. Por tanto, el nivel de estudios influye claramente en el grado de conciencia lingüística y el apego a la norma, aunque no determina de forma absoluta el uso real, pues en ello influyen factores como el registro, el contexto comunicativo y la frecuencia en el habla. En definitiva, lo indicado demuestra que la extensin en el uso es uno de los parmetros ms fiables para prever la consolidacin de un neologismo, sea aceptado o no por la Academia, ya que si no se usa no se consolida, aunque exista una necesidad normativa, como es el caso de petricor. Del mismo modo, la extensin diacrnica refuerza la legitimacin si se documenta una evolucin estable como con googlear, o podcast, y muestra de ello es ranking, ya aceptado y recogido en el DLE. Por otro lado, el nivel de estudios y las franjas etarias influyen en el mayor conocimiento y aceptacin de las adaptaciones normativas, así como la mayor sensibilidad ante el prestigio de ciertos trminos, a pesar de que no garantice el uso activo de los mismos. Finalmente, la norma acadmica en ocasiones actúa con conservadurismo, yendo en contra del uso real y generando tensiones entre lo institucional y lo popular. Todo este estudio demuestra, de nuevo, que la lengua, como fenmeno dinmico no se define por lo que prescribe la norma, y en ocasiones, no condiciona el uso real, por lo que se encuentra marcada por las directrices que los hablantes establecen sobre su uso. Por lo que el anlisis sobre el lxico debe superar las barreras acadmicas y los límites normativos y, en su lugar, adoptar una perspectiva orientada al empirismo y centrada en el uso de la lengua.
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64 Total general 14 56 8 59 62 1 99 LEGITIMIZAR 0-14 1 5-19 2 0-34 3 5-54 5 5 en adelante T otal general Con frecuencia 2 2 5 1 8 4 4 9 En alguna ocasin, pero no habitualmente 6 3 5 2 8 7 7 6 Legitimar 1 1 No lo utilizo, pero lo he escuchado/leído en alguna ocasin 5 3 7 1 6 1 5 9 Nunca lo he escuchado/leído 1 5 5 1 1 Utilizo otro trmino 2 1 3 Total general 1 1 9 1 04 6 3 1 2 1 99 Educ acin Secundaria Obligatoria Est udios de mster y posgrado Est udios doctorales Est udios Universitari os Form acin profesional (FP) / Bachillerato T otal general Con frecuencia 19 18 12 4 9 En alguna ocasin, pero no habitualmente 3 22 4 21 26 7 6 Legiti mar 1 1 No lo utilizo, pero lo he escuchado/leíd o en alguna ocasin 7 12 3 17 20 5 9 Nunca lo he escuchado/leíd o 4 1 2 4 1 1 Utilizo otro trmino 2 1 3 Total general 14 56 8 59 62 1 99 LOGUEAR 0-14 1 5-19 2 0-34 3 5-54 5 5 en adelante T otal general
65 Con frecuencia 1 2 9 2 2 3 En alguna ocasin, pero no habitualmente 2 1 4 1 3 2 9 Iniciar sesin 1 1 No la he escuchado nunca, no s qu es 1 1 No lo utilizo, pero lo he escuchado/leído en alguna ocasin 5 3 2 2 2 2 6 1 Nunca lo he escuchado/leído 1 1 2 4 2 1 8 7 8 0 Regístrarse 1 1 Utilizo otro trmino 2 1 3 Total general 1 1 9 1 04 6 3 1 2 1 99 Educ acin Secundaria Obligatoria Est udios de mster y posgrado Est udios doctorales Est udios Universitari os Form acin profesional (FP) / Bachillerato T otal general Con frecuencia 2 8 2 7 4 2 3 En alguna ocasin, pero no habitualmente 1 9 3 4 12 2 9 Iniciar sesin 1 1 No la he escuchado nunca, no s qu es 1 1 No lo utilizo, pero lo he escuchado/leíd o en alguna ocasin 2 19 2 20 18 6 1 Nunca lo he escuchado/leíd o 9 18 27 26 8 0 Regíst rarse 1 1 Utilizo otro trmino 2 1 3 Total general 14 56 8 59 62 1 99 OKUPACIÓN
66 0-14 1 5-19 2 0-34 3 5-54 5 5 en adelante T otal general Con frecuencia 1 1 5 6 0 4 0 6 1 22 En alguna ocasin, pero no habitualmente 2 3 1 1 2 2 4 7 No lo utilizo, pero lo he escuchado/leído en alguna ocasin 2 1 3 8 3 2 6 Nunca lo he escuchado/leído 1 1 Ocupacin 1 1 2 Utilizo otro trmino 1 1 Total general 1 1 9 1 04 6 3 1 2 1 99 Educ acin Secundaria Obligatoria Est udios de mster y posgrado Est udios doctorales Est udios Universitari os Form acin profesional (FP) / Bachillerato T otal general Con frecuencia 8 36 5 35 38 1 22 En alguna ocasin, pero no habitualmente 4 16 1 14 12 4 7 No lo utilizo, pero lo he escuchado/leíd o en alguna ocasin 2 3 2 8 11 2 6 Nunca lo he escuchado/leíd o 1 1 Ocupa cin 1 1 2 Utilizo otro trmino 1 1 Total general 14 56 8 59 62 1 99 PARANOYA 0-14 1 5-19 2 0-34 3 5-54 5 5 en adelante T otal general Con frecuencia 1 1 7 2 3 0 7 1 20 En alguna ocasin, pero no habitualmente 1 6 2 2 2 3 3 5 5 No lo utilizo, pero lo he escuchado/leído en alguna ocasin 1 5 6 2 1 4
67 No utilizo 1 1 Nunca lo he escuchado/leído 1 1 1 3 Paranoia 1 3 4 Paranoia 1 1 Utilizo otro trmino 1 1 Total general 1 1 9 1 04 6 3 1 2 1 99 Educ acin Secundaria Obligatoria Est udios de mster y posgrado Est udios doctorales Est udios Universitari os Form acin profesional (FP) / Bachillerato T otal general Con frecuencia 8 35 3 40 34 1 20 En alguna ocasin, pero no habitualmente 5 14 4 13 19 5 5 No lo utilizo, pero lo he escuchado/leíd o en alguna ocasin 1 3 1 3 6 1 4 No utilizo 1 1 Nunca lo he escuchado/leíd o 1 1 1 3 Parano ia 2 1 1 4 Parano ia 1 1 Utilizo otro trmino 1 1 Total general 14 56 8 59 62 1 99 PETRICOR 0-14 1 5-19 2 0-34 3 5-54 5 5 en adelante T otal general Con frecuencia 5 4 1 1 0 En alguna ocasin, pero no habitualmente 1 4 6 2 2 2 No lo utilizo, pero lo he escuchado/leído en alguna ocasin 4 1 6 8 1 2 9 No s qu es 1 1 Nunca lo he escuchado/leído 1 1 5 6 5 4 5 8 1 34 Utilizo otro trmino 3 3
68 Total general 1 1 9 1 04 6 3 1 2 1 99 Educ acin Secundaria Obligatoria Est udios de mster y posgrado Est udios doctorales Est udios Universitari os For macin profesional (FP) / Bachillerato T otal general Con frecuencia 3 4 3 1 0 En alguna ocasin, pero no habitualmente 1 4 3 8 6 2 2 No lo utilizo, pero lo he escuchado/leído en alguna ocasin 2 9 3 8 7 2 9 No s qu es 1 1 Nunca lo he escuchado/leído 10 38 2 38 46 1 34 Utilizo otro trmino 1 2 3 Total general 14 56 8 59 62 1 99 GUGLEAR / GOOGLEAR 0-14 1 5-19 2 0-34 3 5-54 5 5 en adelante T otal general Buscar en Google 1 7 7 8 4 7 7 1 49 Googlear 1 1 8 1 1 3 3 3 Guglear 2 7 5 2 1 6 Oye Siri 1 1 Total general 1 1 9 1 04 6 3 1 2 1 99 Educ acin Secundaria Obligatoria Est udios de mster y posgrado Est udios doctorales Est udios Universitario s Form acin profesional (FP) / Bachillerato T otal general
69 Busc ar en Google 7 40 7 46 49 1 49 Goo glear 2 13 1 11 6 3 3 Gugl ear 5 3 2 6 1 6 Oye Siri 1 1 Total general 14 56 8 59 62 1 99 WASAP / GUASAP 0-14 1519 2034 3554 55 en adelante Total general Guasap 1 3 2 1 7 Was 1 1 Wasap 9 18 13 2 42 Whatsapp 1 9 82 48 9 149 Total general 1 19 104 63 12 199 Educacin Secundaria Obligatoria Estudios de mster y posgrado Estudios doctorales Estudios Universitarios Formacin profesional (FP) / Bachillerato Total general Guasap 1 3 1 2 7 Was 1 1 Wasap 5 13 3 10 11 42 Whatsapp 8 40 5 47 49 149 Total general 14 56 8 59 62 199 WASAPEAR / GUASAPEAR 014 1 5-19 2 0-34 3 5-54 5 5 en adelante T otal general Escribir 1 1 Guasapear 1 2 7 2 1 2 Guasear 1 1 Hablar por was 1 1 2 Hablar por wasap 1 1 Hablar por Whatsapp 1 1 7 7 7 1 8 2 1 15 Wasapear 1 7 1 1 3 2 2 Wasear 1 2 3 Whas 1 1 Whatsappear 1 3 2 3 4 4 0 Yo no hablo por mensajería mvil a mí solo paloma mensajera 1 1 Total general 1 1 9 1 04 6 3 1 2 1 99
70 Educ acin Secundaria Obligatoria Est udios de mster y posgrado Est udios doctorales Est udios Universitari os Form acin profesional (FP) / Bachillerato T otal general Escribi r 1 1 Guasa pear 3 1 3 5 1 2 Guase ar 1 1 Hablar por was 1 1 2 Hablar por wasap 1 1 Hablar por Whatsapp 8 36 5 38 28 1 15 Wasap ear 2 7 1 6 6 2 2 Wasear 1 2 3 Whas 1 1 Whatsa ppear 1 9 2 10 18 4 0 Yo no hablo por mensajería mvil, a mí solo paloma mensajera 1 1 Total general 14 56 8 59 62 1 99 LISTA DE REPRODUCCIÓN 0-14 1 5-19 2 0-34 3 5-54 5 5 en adelant e T otal general Ambos (playlist y “lista de reproduccin” en funcin de la edad del hablante, pues escucho con ms frecuencia playlist entre personas de mi edad). 1 1 Lista de reproduccin 2 5 2 5 4 3 6 Playlist 1 1 7 9 8 3 8 8 1 62 Total general 1 1 9 1 04 6 3 1 2 1 99 Edu cacin Es tudios de Es tudios doctorales Es tudios For macin profesional T otal general
71 Secundaria Obligatoria mster y posgrado Universitar ios (FP) / Bachillerato Ambos (playlist y “lista de reproduccin” en funcin de la edad del hablante, pues escucho con ms frecuencia playlist entre personas de mi edad). 1 1 Lista de reproduccin 4 5 1 5 21 3 6 Playlist 10 51 7 53 41 1 62 Total general 14 56 8 59 62 1 99 PODCAST 0-14 1519 2034 3554 55 en adelante Total general Ninguno 1 1 No utilizo podcast 1 1 Podcast 11 74 50 8 143 Pódcast 1 8 30 11 4 54 Total general 1 19 104 63 12 199 Educacin Secundaria Obligatoria Estudios de mster y posgrado Estudios doctorales Estudios Universitarios Formacin profesional (FP) / Bachillerato Total general Ninguno 1 1 No utilizo podcast 1 1 Podcast 8 39 7 44 45 143 Pódcast 6 17 1 15 15 54 Total general 14 56 8 59 62 199 RANKING / RANQUIN 0-14 1519 2034 3554 55 en adelante Total general Ranking 1 13 93 58 11 176 Ranquin 6 11 5 1 23 Total general 1 19 104 63 12 199 Educacin Secundaria Obligatoria Estudios de mster y posgrado Estudios doctorales Estudios Universitarios Formacin profesional (FP) / Bachillerato Total general Ranking 11 48 8 52 57 176 Ranquin 3 8 7 5 23
72 Total general 14 56 8 59 62 199