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Estrategias de preservación del patrimonio cultural de los centros históricos de Puebla, La Habana y Quito

Ramírez-Rosete, Norma Leticia; González-González, Mª Jesús; Reyes-Granados, José Alejandro

Abstract

Esta investigación se sustenta en una metodología descriptiva respecto a las principales características tipológicas urbano-arquitectónicas de las ciudades históricas de Puebla, La Habana y Quito, haciendo énfasis en la legislación actual y políticas de conservación para su protección. Esto debido a sus complejas y diversificadas funciones político-administrativas, culturales, turísticas etc., que siguen manteniendo cierta homogeneidad. No obstante, algunas intervenciones ponen en riesgo la conservación y preservación de su patrimonio cultural material e inmaterial. Por lo tanto, esta investigación está enfocada a analizar y comparar los planes regulatorios y herramientas de planeación dirigidos tanto a la mercantilización como a la rehabilitación de la identidad cultural de estas ciudades novohispanas que cumplen actualmente un papel relevante como ciudades patrimonio cultural de la humanidad referentes a nivel mundial.

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Revista de Estudios Andaluces (REA) | Núm. 39, febrero (2020) | e-ISSN: 2340-2776. https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39 | © Editorial Universidad de Sevilla 2020 https://editorial.us.es/es/revistas/revista-de-estudios-andaluces https://revistascientificas.us.es/index.php/REA CC BY-NC-ND 4.0 45 45 https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 Estrategias de Preservación del Patrimonio Cultural de los Centros Históricos de Puebla, La Habana y Quito Preservation Strategies of the Cultural Heritage of the Historical Centers of Puebla, Havana and Quito Norma Leticia Ramírez-Rosete [email protected] https://orcid.org/0000-0002-3268-8757 Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México 72000 Ciudad Universitaria, Blvd. Valsequillo s/n, 72570, Puebla, México. Mª Jesús González-González [email protected] https://orcid.org/0000-0002-3639-3446 Universidad de León, España Avenida de la Universidad, 24007 León, España José Alejandro Reyes-Granados alex[email protected] https://orcid.org/0000-0002-3277-5818 Universidad de Valladolid, España Prado de la Magdalena, s/n, 47011 Valladolid, España Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. INFO ARTÍCULO RESUMEN Recibido: 5/11/2018 Revisado: 29/07/2019 Aceptado: 03/11/2019 PALABRAS CLAVE Centros Históricos Patrimonio Cultural Conservación del Patrimonio Esta investigación se sustenta en una metodología descriptiva respecto a las principales características tipológicas urbano-arquitectónicas de las ciudades históricas de Puebla, La Habana y Quito, haciendo énfasis en la legislación actual y políticas de conservación para su protección. Esto debido a sus complejas y diversificadas funciones político-administrativas, culturales, turísticas etc., que siguen manteniendo cierta homogeneidad. No obstante, algunas intervenciones ponen en riesgo la conservación y preservación de su patrimonio cultural material e inmaterial. Por lo tan- to, esta investigación está enfocada a analizar y comparar los planes regulatorios y herramientas de planeación dirigidos tanto a la mercantilización como a la rehabilitación de la identidad cultural de estas ciudades novohispanas que cumplen actualmente un papel relevante como ciudades patrimonio cultural de la humanidad referentes a nivel mundial. KEYWORDS ABSTRACT Historical Centers Cultural Heritage Heritage Conservation This research is based on a descriptive methodology regarding the main urban-ar- chitectural typological characteristics of the historic cities of Puebla, Havana and Quito, emphasizing current legislation and conservation policies for their protection. This is due to its complex and diversified political-administrative, cultural, tourist, etc. functions, which continue to maintain a certain homogeneity. However, some interventions jeopardize the conservation and preservation of their tangible and intangible cultural heritage. Therefore, this research is focused on analyzing and comparing regulatory plans and planning tools aimed at both the commercialization and the rehabilitation of the cultural identity of these Novo-Hispanic cities that currently play a relevant role as cultural heritage cities of humanity references Worldwide. DOI: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 Formato de cita / Citation: Ramírez-Rosete, N. L., González-González, M. J. y Reyes-Granados, J. A. (2020). Estrategias de Preservación del Patrimonio Cultural de los Centros Históricos de Puebla,… Revista de Estudios Andaluces, 39, 45-65. https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 Correspondencia autores: [email protected] (Norma Leticia Ramírez-Rosete). Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. / REA N. 39 (2020) 45 - 65 46 © Editorial Universidad de Sevilla 2020 | Sevilla, España| CC BY-NC-ND 4.0 | e-ISSN: 2340-2776 | doi: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 1. INTRODUCCIÓN La revolución industrial provoco serias transformaciones en el tejido social y estructura de las ciudades de Europa, misma que estimulo el surgimiento del sentimiento de apego a los valores históricos y de apropiación de la cultura, el cual fue manifestado en 1931 en la Carta de Atenas y más tarde en 1964 en la Carta de Venecia, en donde se establecieron los principios de restauración y conservación de monumentos y sitios históricos, así como las bases para los nombramientos (Biffis, 2013). Estos documentos iniciaron una serie de acciones para la protección y preservación de las ciudades históricas. En la actualidad, los centros históricos de Puebla, La Habana y Quito, han tenido un papel relevante en la reactivación económica y social de las ciudades gracias a su esencia histórica y cultural. No obstante, ciertas interacciones provocan una serie de conflictos de intereses en torno a estos espacios con respecto a las diferentes dinámicas urbanas que cada ciudad posee, haciendo al objeto de estudio aún más atractivo. Por lo tanto, la gestión de los centros históricos es una compleja tarea a causa de la diversidad de realidades, situaciones y de actores, producto de los procesos que han atravesado, por ejemplo; un centro histórico europeo no posee las mismas características que uno latinoamericano, estas diferencias se presentan entre distintos países e incluso entre distintas ciudades de un mismo país y regiones. En general, la problemática de la protección de centros históricos ha sido un tema crucial para las políticas urbanas en América Latina. Por lo tanto, en este estudio comparativo de las estrategias de preservación del patrimonio cultural de los centros históricos objeto de investigación, se mostrarán las acciones encaminadas a su protección dentro de los planes de cada ciudad. Entre las problemáticas que afrontan está el creciente deterioro provocado por la misma naturaleza y por situaciones económico-sociales que actúan en el proceso de modernización y promoción turística de la ciudad, además de que conllevan a la degradación de las condiciones de vida por la falta de servicios básicos y dotación de equipamiento para los estratos sociales más vulnerables incluidos los barrios históricos. Por lo anterior, es de gran importancia hacer conciencia respecto a la regulación que promueva el desarrollo y conservación de los centros históricos de nuestras ciudades históricas. 2. METODOLOGÍA La metodología surge de un proceso analítico descriptivo basada en la observación y análisis de la información bajo un enfoque sistémico. En este sentido se ha recurrido a una revisión cartográfica, así como documentos oficiales que corresponden a planes y proyectos para reflexionar respecto a la evolución histórica urbano-arquitectónica de dichos asentamientos. En el caso del centro histórico de La Habana, Cuba, se revisaron las acciones ejercidas desde el año1983 hasta la actualidad como el Plan Especial de Desarrollo Integral, PEDI (2016-2030). Respecto a la ciudad de Puebla se tomaron los planes reguladores y acciones del año 1987 al 2015 y por último para la ciudad de Quito se analizó el periodo de 1967 hasta el año 2004 tomando como referencia el plan Odriozola. Así mismo en el marco de referencia se analizaron artículos científicos digitales para la obtención de datos relevantes por parte de expertos en la materia, además de que se incluyeron algunos mapas antiguos como apoyo visual para identificar su morfología histórica y traza urbana de diversas fuentes y programas de intervención de cada una de estas ciudades. Cabe destacar que este estudio tiene un carácter participativo como producto de la investigación-acción, ya que los autores han sido participantes directos y espectadores activos del impacto actual de las políticas en el patrimonio tangible, diseñando herramientas de diseño participativo a través de visitas de campo y aplicación de entrevistas a los actores clave y tomadores de decisiones que intervienen en las situaciones y realidades que se producen. De esta manera, a través de la recopilación y el análisis de la información, se logró la identificación y diferenciación de las acciones para la preservación y conservación del patrimonio cultural en estos países en cuanto a los procesos de transformación desde su fundación hasta la actualidad. Por lo tanto, esta investigación se integra de tres secciones, la primera consiste en un marco de referencia en donde se definirán y analizaran términos y conceptos clave que nos ayudaran a orientar esta investigación, tales como urbanismo patrimonial, protección, conservación y rehabilitación urbana de los centros Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. / REA N. 39 (2020) 45 - 65 47 © Editorial Universidad de Sevilla 2020 | Sevilla, España| CC BY-NC-ND 4.0 | e-ISSN: 2340-2776 | doi: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 históricos, tema crucial para la implementación de políticas urbanas en beneficio del patrimonio cultural. Además de mencionar brevemente la historia de la fundación de estas ciudades novohispanas, así como sus características principales, planificación y estructura urbana con la finalidad de entender el contexto de su desarrollo desde sus inicios hasta la actualidad. En la segunda sección, se realizará una comparación de los planes regulatorios, herramientas de planeación, preservación y rehabilitación de las tres ciudades declaradas patrimonio cultural de la humanidad Quito, La Habana y Puebla, para posteriormente analizar los diferentes enfoques metodológicos de donde se desprenden las principales estrategias de planeación y preservación del patrimonio cultural para estas ciudades y su incidencia. Finalmente, se plantea un apartado de resultados y conclusiones, donde se discuten los alcances, perspectivas e impactos en función de identificar en los instrumentos de conservación las estrategias de preservación del patrimonio cultural. 3. REFLEXIÓN TEÓRICA Gran parte de las urbanizaciones en el mundo son el resultado del crecimiento de antiguos asentamientos que tuvieron un gran impacto en su origen. Es importante señalar que existen muchos conceptos tales como urbanismo patrimonial que es relativamente reciente, pero de gran relevancia en los centros históricos, ya que surge a partir de la reconstrucción de las ciudades de posguerra en Europa y la protección de la ciudad histórica. Diferentes términos se emplean para definir el fenómeno del urbanismo patrimonial como Centro Histórico y la protección urbana, uno de los mayores aportadores de este tema fue Camilo Sitte (1843- 1903) quien puso en primer lugar al ambiente de las ciudades antiguas, además de que la ciudad moderna debía restablecer los valores de la ciudad tradicional, fundamentando así su rechazo proyectos del tipo de Haussmann (Plan Urbano de Paris, 1850-1870), en donde el criterio de protección de la ciudad histórica fue inexistente (Echeverria, 2008). Gracias a este proyecto y al crecimiento junto con las transformaciones de las ciudades, nació la esencia de la ciudad histórica y su sentido de identidad, aunado a esto, se comenzó a desarrollar la conciencia de la existencia del urbanismo patrimonial y su cualidad de monumento, surgiendo así los “modernos” centros históricos (Carta del Restauro de 1972). De esta manera, el concepto de urbanismo patrimonial se amplió, dando cabida a mas autores que tomaron este concepto para definirlo, como Jorge Enrique Hardoy, que conceptualiza diferentes tipos de urbanismo patrimonial - en áreas históricas latinoamericanas–, según cuatro escalas fundamentales: la ciudad histórica, el pueblo histórico, el centro histórico y los conjuntos históricos (Tojo, 2000). Por otra parte, el tema rehabilitación urbana es producto de la evolución de las ciudades, teniendo su origen a mediados de los años cincuenta (Val, 2011), durante la crisis del crecimiento indefinido que dio cabida a la zonificación de las partes antiguas de las ciudades más modernas, las décadas de los sesenta y el setenta fueron importantes para el desarrollo de este término ya que fue en esta época en donde se despertó el interés de la preservación y conservación de los centros o cascos históricos, surgiendo así las intervenciones en áreas urbanas históricas por lo que este concepto está muy ligado a la restauración de monumentos arquitectónicos. Con el tiempo la teoría de la rehabilitación urbana paso a ser una opción urbanística centrándose en la ciudad existente, haciendo prevalecer la transformación sobre la conservación del carácter histórico de la ciudad (Tojo, 2000). Para el siglo XX el termino de urbanismo histórico fue reafirmándose hasta ser reconocido por primera vez con la precisión de la expresión que abarca el tema de protección de bienes (Rodríguez, 2008). Asimismo, el patrimonio cultural es definido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 2019) –por sus siglas en inglés– como el legado que recibimos del pasado, que se vive en el presente y que además se transmitirá a las nuevas generaciones. Cabe destacar que el patrimonio cultural no solo es referido a los monumentos y objetos, también este comprende las expresiones, maneras de interpretar y ver al mundo, costumbres, rituales, festividades, saberes y técnicas, que identifica a un grupo social y que corresponde a su patrimonio cultural intangible o inmaterial. Por consiguiente, existe una preocupación latente por la tradición, que corresponde a el temor por perder nuestra propia identidad y junto con eso nuestro individualismo. De esta manera el patrimonio cultural debe estar en constante interacción con la política pública y la sociedad para que este pueda obtener un valor equitativo por estas partes, que a Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. / REA N. 39 (2020) 45 - 65 48 © Editorial Universidad de Sevilla 2020 | Sevilla, España| CC BY-NC-ND 4.0 | e-ISSN: 2340-2776 | doi: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 pesar de los enfoques que le de cada uno la finalidad mutua sea contribuir a su conservación y salvaguarda de acuerdo con las políticas implementadas en cada lugar. 4. ANTECEDENTES HISTÓRICOS La fundación, planeación y estructura de las ciudades novohispanas en América Latina La fundación de las ciudades novohispanas funciono como un instrumento de transformación social a través de la imposición de religiones, ideas, cultura y política a causa de un proceso de colonización basado en el establecimiento de factores comerciales, las cuales influyeron en aspectos urbanos y sociales. La función principal de las nuevas ciudades era la ocupación del territorio que posteriormente permitiría su colonización ocasionando un patrón urbano con rasgos uniformes que se extendió desde Nuevo México en el Norte hasta Chile y Argentina, Colombia y Cuba en el extremo sur y este del continente (Rocha, 2011). Desde los primeros años del siglo XVI se dieron instrucciones sobre la planeación de las ciudades mediante una ordenanza que es la agrupación de normas u órdenes que regulan el funcionamiento de una ciudad o comunidad. Las Ordenanzas aconsejaban que se eligiera un sitio de fundación llano preferentemente próximo al agua (Nicolini, 2005). Estas leyes favorecían la fundación de nuevas poblaciones procurando que el mayor número de pobladores fueran agricultores y ganaderos, además que la repartición de tierras habría de hacerse según la calidad de los pobladores, según sus méritos o servicios prestados y según si fueren o no de los primeros. Entre sus principales atribuciones abarcan materias relativas al emplazamiento, organización y protección de futuros habitantes de las ciudades: salubridad, facilidad de comunicaciones con la metrópoli, indios próximos a evangelizar, agua cercana y fácil de conducir, materiales no lejanos para edificar, así como tierras de labor y cultivo en las inmediaciones del terreno libre de ocupación. La influencia española en los cascos históricos de las ciudades novohispanas y en concreto en las ciudades de Puebla, Quito y La Habana está muy bien definida a través de estas ordenanzas. Más tarde se producen cambios en la estructura urbana del sistema de centros en América Latina durante el periodo independentista, los elementos urbanos fundamentales habían quedado definidos desde fines del siglo XVI. La red urbana es estática en las fronteras interiores con pocas alteraciones en las líneas de transporte terrestre y marítimo durante siglos (Hardoy y Geisse, 1972). Con respecto a la población total de América no era equiparable a la que existía al producirse la conquista, en el año1800, Salvador y México eran las únicas ciudades de América Latina con más de 100 000 habitantes. En 1900 la población se duplicó de 1.5 a 3 habitantes por km2, mientras que América hispánica sumaba 43.5 millones y su urbanización entre 1860 y 1870, lo cual se debió al crecimiento poblacional y la expansión económica debido a la inversión de capitales extranjeros, inmigración europea, e incorporación a los mercados mundiales (Gormsen, 1993). De esta forma, el incremento de la población urbana al final del siglo XX obedece al aumento de las migraciones internas del campo a la ciudad, la orientación económica y desarrollo regional, y a las áreas territoriales reducidas donde se concentran las inversiones en industrias y servicios (Hardoy, J. E. y Geisse, G., 1972). Por lo tanto, podemos afirmar que urbanísticamente los países de América Latina no han seguido las etapas clásicas de las economías actualmente desarrolladas e industrializadas. En la distribución de su población y en la estructura interna de sus ciudades reflejan el brusco paso de un capitalismo incipiente nacional sin poder o influencia suficiente para impulsar el crecimiento económico con muchas desigualdades internas durante las últimas décadas (Martin y Múscar, 1992). En resumen, el crecimiento de la mayoría de las áreas metropolitanas está asociado con la concentración de funciones económicas y administrativas originadas durante el periodo colonial (Duviols, 1999). Hay que destacar que la traza o primer reparto de la ciudad tenía entre otros objetivos la división de la población española de la indígena, lo que hacía posible y eficaz una verdadera evangelización. Durante la fundación de las ciudades en América, los colonizadores fueron experimentando los criterios de las directrices urbanísticas, políticas y expansivas (Diaz del Castillo, 1998). De esta manera, la estructura urbana en damero, desde su aparición en América a fines del siglo XV hasta (Rocha, 2011) nuestros días, ha sabido adaptarse a las diferentes corrientes de modernidad, transformación y destrucción, consiguiendo que la estructura Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. / REA N. 39 (2020) 45 - 65 49 © Editorial Universidad de Sevilla 2020 | Sevilla, España| CC BY-NC-ND 4.0 | e-ISSN: 2340-2776 | doi: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 urbana tuviera la capacidad de soportar cambios sin perder la identidad ni la calidad. Asimismo, se atienden a las necesidades higiénicas, administrativas, comerciales, agrícolas y defensivas de las nuevas poblaciones. Vale la pena decir que las leyes de Indias y la sencillez del plano de ajedrez permitió un fácil reparto de los solares (Lucena, 2008). Después de la conquista se comienza a planificar con las Ordenanzas de 1573, donde la traza de las nuevas ciudades se basaba en el plano en damero que se representa en forma de tablero de ajedrez con l00 metros de longitud por lado (cuadras o manzanas). “El estilo barroco es relevado por el neoclasicismo, con el que se identifican los jóvenes estados latinoamericanos tras la independencia” (Heineberg, 1996), de esta manera, la vitalidad de las principales ciudades emana del ímpetu que diverge a partir de los centros históricos. Ciudades como La Habana, Quito, Lima, Puebla o México constituidos durante el siglo XVI, conservan actualmente su valor del patrimonio cultural tangible originario de la época colonial, así como sus características de su trazado original: “como son la dimensión de las manzanas, los solares, la localización de los espacios públicos, la sede de los edificios de gobierno y en torno al núcleo fundacional, la organización de los barrios junto a edificaciones civiles y religiosas” (Sahady & Gallardo, 2004) (figura 1). No obstante, cabe destacar que tanto las características como la organización de espacios, escala, centralismo, apertura y ortogonalidad, existían en América Latina previas a la colonización europea. De esta manera, se utilizaron distintos tipos de planos urbanos: ciudades irregulares antiguas fundadas por los españoles sin plan preestablecido, entre ellas Loja (Quito); ciudades semirregulares que son las más comunes en la urbanización de la América española y regular o tablero de ajedrez, ubicado respecto a los 4 puntos cardinales. Simultáneamente, la iglesia era orientada litúrgicamente en la fachada de poniente de la plaza mayor. Más adelante, en la legislación existente se daban las dimensiones que debían tener las cuadras (se parcelaban en forma de cruz), calles y plazas. Mientras que en el siglo XVIII se modifica dando a los lotes más profundidad y combinándolos dentro de la superficie cuadrada o rectangular de la cuadra, este nuevo reparto era lógico y sobre todo en las colonias agrícolas (Landaeta & Espinoza, 2013). 5. RESULTADOS: INFLUENCIA DE ESPAÑA EN LAS CIUDADES HISTÓRICAS DE AMÉRICA LATINA Al llegar a América los españoles y los portugueses tenían sus propias teorías y experiencias sobre donde ubicar y como construir una ciudad, sin embargo, la novedad de la realidad americana les impuso modificaciones a sus criterios con ciertos modelos sobre las formas de la ciudad colonial que serían repetidos durante varios siglos. En los cascos históricos latinoamericanos aumentó el comercio internacional, industrialización y construcción de líneas ferroviarias en el siglo XIX. La demanda de bienes y servicios ha reforzado estos centros urbanos. De esta manera, los factores que influyeron para la creación de las nuevas ciudades fue la concepción del espacio urbano prehispánico (Rocha, 2011) A partir del siglo XX la ciudad se expande y con el cambio de uso del suelo hay una gran demanda de locales comerciales que llevaron a techar los patios interiores reduciendo el espacio disponible para vivienda. El uso Figura 1. Mapa de la Ciudad de Puebla 1698. Fuente: Fuentes, 2011. Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. / REA N. 39 (2020) 45 - 65 50 © Editorial Universidad de Sevilla 2020 | Sevilla, España| CC BY-NC-ND 4.0 | e-ISSN: 2340-2776 | doi: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 comercial y de servicios provoca el derribo de las casas antiguas y construcción de edificios más amplios y altos. Se produce un proceso de concentración económicoadministrativo que lleva a una expansión asimétrica y anular en torno a la plaza mayor (Bogotá, Caracas, Lima, México, Puebla y Quito). Se amplía el Distrito Central de negocios, pasando los límites de la ciudad colonial. Se abren nuevos ejes comerciales como centros de gravedad de comercio al por menor y del sector de servicios privados. La administración pública central perdura en edificios tradicionales representativos en torno a la Plaza mayor (Gormsen, 1993). Así, los centros históricos de la ciudad de La Habana, Montevideo y Panamá están ubicados en penínsulas de reducida superficie, cada vez más alejados de las áreas de expansión urbana. A pesar de esto, hay un gran número de ciudades que respetaron las formas de construcción tradicional como: Puebla, Bogotá, Ecuador, Colombia y Blumenau. 5.1. Estrategias de preservación del patrimonio cultural Quito, Ecuador Antecedentes La fundación de la ciudad obedeció a causas estratégicas, independientemente de su topografía y ubicación, sin embargo, se observan beneficios ante los valles adyacentes, adecuados para su urbanización, componente determinante por parte de los pueblos aborígenes. “La conquista española de los Andes septentrionales fue motivada principalmente por el rumor de que en Quito se encontraba el tesoro de Atahualpa. Se formaron dos expediciones en su búsqueda: la de Pedro de Alvarado, a través de la cordillera occidental, y la de Sebastián de Benalcázar. Fue este último el que consiguió llegar primero y quien el 6 de diciembre de 1534 fundó la ciudad de San Francisco de Quito” (Achig, 1983). Traza y morfología de la ciudad En Quito desde sus orígenes predomino el crecimiento lineal, relacionado a los límites topográficos y naturales, aunque como podemos ver en la figura 2, donde la traza en retícula característica de las ciudades coloniales se respetó. Podemos afirmar como resultado de esta investigación que uno de los mayores impactos urbanos que tuvo el crecimiento de la ciudad histórica de Quito fue el predominio de las relaciones capitalistas de producción de 1895 a 1910 que intervinieron de manera arbitraria a la planeación urbana de la ciudad, siendo uno de los procesos más relevantes de trasformación. No obstante, el desarrollo urbano de Quito tuvo tres periodos de importancia en cuanto a la transformación de este: el primero que duró desde la revolución liberal hasta fines de la década de los años 50. El Plan Odriozola concertó las ideas urbanísticas europeas y norteamericanas de fines del XIX e inicios del XX, además de revalorizar las transformaciones urbanas y regionales de la sierra centro y norte desde los años veinte, con la ruptura de los patrones sociales patriarcales que controlaban a las elites, influyo en la emergencia de los sectores artesanales y obreros y la degradación de la vida social urbana. Por otra parte, el Centro histórico de Quito fue declarado patrimonio cultural de la Humanidad en 1978, y una década más tarde en el año 1988 se realiza una intervención importante que le ha llevado a ser reconocido como una experiencia de gestión urbana calificada como exitosa, derivada de la participación de actores públicos y privados a nivel nacional e internacional, gracias a un conjunto de ordenanzas promulgadas durante la alcaldía de Jacinto Jijón y Caamaño (1946-1947) que buscaban la protección del primer cuadro de la ciudad. De esta manera, se delimito espacial y conceptualmente el área histórico patrimonial, lo que actualmente el Centro Histórico de Quito (Cabrera, 2017). Instrumentos actuales de conservación del patrimonio histórico en Quito Actualmente, el Centro Histórico comprende más de 370 hectáreas de protección edificada y más de 230 hectáreas de protección natural (figura 3). El anillo edificado está formado por dos zonas: el núcleo central ocupado por el barrio González Suárez y el AdA formada por 14 barrios en los que predomina el tejido resi- Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. / REA N. 39 (2020) 45 - 65 51 © Editorial Universidad de Sevilla 2020 | Sevilla, España| CC BY-NC-ND 4.0 | e-ISSN: 2340-2776 | doi: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 Figura 2. Ciudad de Quito en 1734. Fuente: Municipio del distrito metropolitano de Quito, 2017. (Distrito Metropolitano de Quito, 2017). Figura 3. Delimitación del centro histórico de Quito. Fuente: Cabrera, 2017. Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. / REA N. 39 (2020) 45 - 65 52 © Editorial Universidad de Sevilla 2020 | Sevilla, España| CC BY-NC-ND 4.0 | e-ISSN: 2340-2776 | doi: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 dencial. Este relevante legado doméstico ameritó diversos análisis desde fines del siglo XX, aunque sólo muy recientemente se han focalizado propuestas con énfasis en los usuarios, a través de desarrollos específicos del IMP (Sánchez & Woolfson, 2016, 31). Es importante destacar que el centro histórico de Quito es el menos alterado y mejor conservado de América. Tiene alrededor de 130 edificaciones monumentales (donde se aloja una gran diversidad de arte pictórico y escultórico, principalmente de carácter religioso inspirado en una multifacética gama de escuelas y estilos) y cinco mil inmuebles registrados en el inventario municipal de bienes patrimoniales. Pero el debate cultural en defensa del patrimonio alcanzó su cúspide cuando en 1967 se promulgaron las Normas de Quito, para la protección del Patrimonio Cultural y ese mismo año el municipio dictó la Ordenanza del Centro Histórico, delimitando el área a proteger, constituyéndose en la primera ordenanza vigente en Latinoamérica, de protección de una zona histórica (Zamorano, 1991). Sin embargo, el Centro Histórico comenzaba a desmoronarse; muchos de los antiguos y acaudalados propietarios se habían marchado para ubicarse en la nueva ciudad jardín. Las antiguas casonas se comenzaron a arrendar, con carencias de los más elementales servicios y adónde habían llegado gran parte de inmigrantes de todas las regiones del país y las clases menos favorecidas de la sociedad. Muchas de estas casas posteriormente fueron adquiridas por los nuevos comerciantes, pero ante la falta de una cultura de valoración por estos artísticos inmuebles, se realizaron transformaciones y subutilizaciones que, terminaron por alterar importantes segmentos arquitectónicos. Otros en cambio, optaron por destruir los inmuebles para construir nuevos edificios (Mertins, 2006), en la tabla 1 se muestran los objetivos de cada acción implementada para el Centro Histórico de la Ciudad de Quito. Tabla 1. Acciones realizadas para el Centro Histórico de la Ciudad de Quito, Ecuador. AÑO Acciones, Planes y Programas de intervención en Quito Objetivo 1967 Plan Director de Urbanismo de Quito Incentivar una planificación concebida entonces como “la solución al problema urbano” Quito, al igual que otras ciudades de la región, por medio de un crecimiento pronunciado. El Plan aparecía en medio de problemas producidos por el crecimiento poblacional y la necesidad de control y legislación. 1973-199 Plan Quito y su área metropolitana, Plan Director Plantear la organización distrital para la ciudad y su microrregión que se traduce en una propuesta de desconcentración y expansión macro regional como soporte para racionalizar su estructura territorial. 1989-1991 Plan de Rehabilitación Integral de las Áreas Históricas de Quito Desarrollar en el plan de Rehabilitación Integral de las Áreas Históricas dos procesos para poder llevar en función sus objetivos, lo cual fue elaborar sus propuestas y ejecutarlas en dos partes una sectorial y el otro terrestre, con el fin de mejorar el área histórica. 1997-2000 Proyecto de desarrollo social del centro histórico Establecer las relaciones entre lo económico, social y la gestión de la Empresa del centro histórico. Pueden ser analizadas desde dos puntos de vista, el primero, el de los efectos que las circunstancias económicas y sociales han tenido sobre la gestión de la economía del centro histórico y el segundo los efectos que la gestión de la economía del centro histórico ha tenido sobre la dinámica social y económica del centro. 2004 El Plan espacial del Centro Histórico de Quito Lograr que el centro histórico de Quito se afiance como un espacio urbano emblemático, singular e irrepetible mediante el Plan espacial del Centro Histórico de Quito. Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. / REA N. 39 (2020) 45 - 65 53 © Editorial Universidad de Sevilla 2020 | Sevilla, España| CC BY-NC-ND 4.0 | e-ISSN: 2340-2776 | doi: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 AÑO Acciones, Planes y Programas de intervención en Quito Objetivo 2004 Plan Estratégico del DMQ Lograr cuatro ejes fundamentales: político, económico, social y territorial; éste, mediante siete programas. Basada en un modelo de ciudad deseable, “La ciudad sostenible social, económica, política y ambientalmente, es aquella que es compacta y densa, con continuidad formal; es multifuncional, heterogénea y diversa en toda su extensión” (Moncayo, 2004: 6), contiene planes, programas y proyectos en función de estos cuatro ejes que plantea el plan estratégico. Fuente: Elaboración propia a partir de revisión de planes y programas oficiales en páginas web 2019. 5.2. Estrategias de preservación del patrimonio cultural La Habana, Cuba Antecedentes Después del descubrimiento de la isla de cuba que en sus inicios la nombraron isla Juana, se comenzarían los trabajos de colonización fundando siete villas coloniales cubanas, Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa en 1511 (Baracoa); San Salvador de Bayamo en 1513 (Bayamo); la Villa de la Santísima Trinidad (Trinidad) y Santa María del Puerto del Príncipe (Camagüey), ambas a principios de 1514; Sancti Spíritus, a mediados de 1514; Santiago de Cuba, en 1515; y, finalmente, San Cristóbal de La Habana 1515, aunque en una ubicación situada al sur de la localización actual de La Habana, por lo que se considera que se fundó en 1519 por el conquistador español Diego Vázquez La Habana fue la sexta ciudad fundada por la corona española en la isla de Cuba llamada anteriormente San Cristóbal de la Habana, la ciudad tuvo dos asentamientos distintos entre 1514 y 1519 antes de su fundación (figura 4). Figura 4. Uno de los Primeros planos de La Habana elaborado en el siglo XVI. Fuente: Blasco, 2016. Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. / REA N. 39 (2020) 45 - 65 60 © Editorial Universidad de Sevilla 2020 | Sevilla, España| CC BY-NC-ND 4.0 | e-ISSN: 2340-2776 | doi: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 Instrumentos actuales de conservación del patrimonio histórico en Puebla A lo largo del desarrollo de la ciudad de Puebla, se han creado políticas públicas que tienen como objetivo la protección del patrimonio cultural como planes y programas, como el plan de manejo del centro histórico, en el cual se realiza una serie de análisis y se generan soluciones a algunas amenazas que enfrenta el patrimonio cultural. Durante el proceso de la investigación se identificaron algunas acciones encaminadas a la conservación del centro histórico y su patrimonio, como lo es la creación del Consejo del Centro Histórico de la ciudad de Puebla responsable de proteger, preservar, custodiar y mejorar la zona de monumentos, además del establecimiento de una delimitación de la zona, la cual es utilizada hasta la actualidad (figura 10). Asimismo, para el centro histórico se crearon algunos programas como el, Programa Operativo para la Reutilización y Revitalización del Centro Histórico en 1992 que trataba de establecer lineamientos para el rescate y la conservación del Centro Histórico de Puebla, de igual forma el Programa de Desarrollo Urbano de la ciudad de Puebla que establece el marco legal referente a patrimonio y desarrollo de proyectos en el centro histórico. Con programas y acciones como las anteriores se creó el Plan Emergente del Centro Histórico para la recuperación a través de actividades de dignificación de su imagen urbana como, el repoblamiento aprovechando el patrimonio construido, adecuación de inmuebles compatibles con usos de vivienda, conservación, restauración y adecuación de inmuebles históricos con un alto valor arquitectónico y cultural, reactivación económica y social del centro histórico (tabla 3). Puebla, es una ciudad con una gran riqueza patrimonial y este debe ser protegido al considerarse como espacio importante para la sociedad poblana, recientemente se han desarrollado proyectos de mejoramiento de la zona. Uno de los últimos instrumentos de planeación para el centro histórico, es el programa parcial de desarrollo urbano sustentable del centro histórico del municipio de Puebla, el cual establece lo siguiente: “El, tiene como propósito actualizar la estrategia, políticas y normas de desarrollo urbano de esta zona. En este ámbito territorial se inscribe la necesidad de contar con un instrumento vigente y en operación, que responda a las nuevas circunstancias que permita ordenar y regular los aprovechamientos territoriales con una visión de sustentabilidad a largo plazo, además de proporcionar certidumbre a las inversiones pública, privada y social en una de las áreas estratégicas más importantes del centro urbano metropolitano” (Gobierno Municipal, 2015). Para poder salvaguardar el centro histórico el gobierno de la ciudad se piensa que es necesaria la implementación de la vivienda en este y al mismo tiempo se empezó a pensar en un transporte que le permitiera Figura 9. Casco histórico de Puebla. Fuente: Sanz, 2008. Figura 10. Delimitación de la Zona de Monumentos. Fuente: Gobierno del Estado, 2015. Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. / REA N. 39 (2020) 45 - 65 61 © Editorial Universidad de Sevilla 2020 | Sevilla, España| CC BY-NC-ND 4.0 | e-ISSN: 2340-2776 | doi: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 a cualquier persona el poder acceder al centro. Sin embargo, estas ideas aun no logran una revalorización de parte de los poblanos, por ello necesita un proyecto innovador o que por lo menos resuelvan en parte el problema de deterioró que sufre el primer cuadro de la ciudad. La ciudad de Puebla no debe considerarse sólo como, edificaciones valiosas, sino más bien se debe concebir como un conjunto de espacios interrelacionados los cuales cuentan la historia de la ciudad. Lo que nos permite concluir que el Centro Histórico es un espacio público donde solo algunos proyectos proporcionan alguna ventaja para la ciudad y los pobla- Tabla 3. Acciones realizadas para el Centro Histórico de la Ciudad de Puebla. AÑO Acciones, Planes y Programas de intervención en Puebla Objetivo 1987 Declaración del Centro Histórico de Puebla como Patrimonio Cultural de la Humanidad (UNESCO) Preservar el legado de monumentos y sitios de gran riqueza natural y cultural, propiedad de toda la humanidad. 1991 Creación del Consejo del Centro Histórico de la ciudad de Puebla. Ejecutar obras de restauración y mantenimiento para proteger, conservar y mejorar la zona histórica y el patrimonio monumental de la ciudad de Puebla. 1992 Programa Operativo para la Reutilización y Revitalización del Centro Histórico Puebla Establecer lineamientos para el rescate y la conservación del Centro Histórico de Puebla. 1993 Programa Parcial de Desarrollo Urbano, Mejoramien- to, Conservación e Integración del Paseo del Río de San Francisco. Sentar las bases para transformar la Ciudad de Puebla a partir de la creación de una zona turística de primer orden internacional y de gran impacto urbano, que sirva como detonador económico y social. 1993 Declaratoria de Utilidad Pública del Programa Parcial. Hacer públicos los actos que incidan en el patrimonio inmobiliario, así como la Viabilidad del Programa Parcial y, por tanto, las adquisiciones y expropiaciones requeridas. 1993 Creación del Fideicomiso del Paseo del San Francisco. Preparar la realización de las acciones señaladas en el Programa Parcial de Desarrollo Urbano, Mejoramiento, Conservación e Integración del Paseo del Río de San Francisco. 1994 Programa Parcial de Desarrollo Urbano y Conservación del Centro Histórico de la ciudad de Puebla. Rescatar y conservar el patrimonio urbano-arquitec- tónico de la Zona Monumental de la ciudad a través de su revitalización urbana. 1996 Plan de Conservación y Ordenamiento Urbano Arquitectónico del Paseo del Río de San Francisco. Integrar espacios religiosos, áreas verdes, zonas comerciales, culturales y de recreación, hoteles restaurantes, equipamiento urbano y un centro de convenciones. 2001 Plan Maestro del Paseo del Río de San Francisco. Definir las políticas y lineamientos a seguir por parte de los proyectistas de las empresas que intervinieron en la Zona histórica del Paso del Río San Francisco. 2015 Programa Parcial de Desarrollo Urbano Sustentable del Centro Histórico del Municipio de Puebla. Actualizar la estrategia, las políticas y las normas de desarrollo urbano de la Zona Monumental a través de un instrumento vigente y en operación. 2015 Plan de Manejo del Programa Parcial del Centro Histórico. Canalizar la acción del sector público y privado y de la sociedad en general a un mayor compromiso y participación en la conservación y rehabilitación, dirigida hacia un desarrollo sustentable del patrimonio cultural. Fuente: Ramírez Rosete, Basilio Calderón, & Milián Ávila, 2017. Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. / REA N. 39 (2020) 45 - 65 62 © Editorial Universidad de Sevilla 2020 | Sevilla, España| CC BY-NC-ND 4.0 | e-ISSN: 2340-2776 | doi: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 dores, ya que en algunos casos los instrumentos de conservación que permiten la integración de proyectos turísticos al centro histórico afectan al patrimonio y van en contra de la ciudadanía. 6. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES Ante los criterios para ubicar y construir una ciudad la realidad americana impuso nuevos modelos de ciudad colonial repetidos durante varios siglos. Las ciudades de América Latina fundadas a partir de una voluntad ibérica del siglo XVI supieron conservar sus espacios originarios, marcados por las influencias arquitectónicas y urbanísticas europeas, sobre las cuales los elementos específicos de las culturas locales o del mestizaje se ejercieron conjuntamente. De esta manera, la influencia de España respecto al emplazamiento y organización sobre ciertas ciudades y cascos históricos de América Latina, a través de ordenanzas y leyes de Indias lograron con el plano de ajedrez permitió un fácil reparto de solares (Lucena, 2008). El casco urbano colonial es un punto importante en la economía de la ciudad que muestra el violento paso de un capitalismo sin posibilidad de impulsar un crecimiento económico con igualdad. Por esta razón las ciudades objeto de esta investigación se encuentran entre las de mayor interés histórico, La Habana, Quito y Puebla, así como Lima o México que además de surgir durante el siglo XVI, conservan su valor del patrimonio cultural tangible de la época colonial. Sin embargo, hay pocos estudios sobre los cambios en la estructura de los cascos urbanos preindustriales comparables con los cascos antiguos de ciudades europeas. No obstante, puede observarse como en las ciudades de la colonia española y portuguesa, con el proceso de industrialización los estilos arquitectónicos adoptan tendencias estilísticas de Europa y de Norte América. Dentro de las transformaciones funcionales se amplía el distrito central de negocios, más allá de lo límites de la ciudad colonial, debido al carácter económico de la localización. Podemos observar entonces como a partir del siglo XX la ciudad se expande y con el cambio de uso del suelo hay mayor demanda comercial y de servicios que transforman viviendas y patios interiores. Se produce un proceso de concentración de la administración pública central que perdura en edificios tradicionales representativos en torno a la Plaza mayor (Gormsen, 1993). No obstante, rebasa los límites de la ciudad colonial, respetando las formas de construcción tradicional (Bogotá, Caracas, Lima, México, Puebla y Qui- to). En Quito declarado patrimonio cultural de la humanidad en 1978 el instrumento de conservación más importante fue el Plan Odriozola que mezcla ideas urbanísticas europeas y norteamericanas encaminadas a la gestión urbana. Es referente de protección de su centro histórico para su protección siendo la primera ordenanza en Latinoamérica (Zambrano, 1991). Otro aspecto relevante surge en 1967 con la promulgación de las Normas de Quito, para la protección del Patrimonio Cultural. Sin embargo, en la actualidad existen varios problemas de degradación de centro histórico ya que los antiguos propietarios se marcharán, y las casonas se rentaron a las clases sociales bajas y nuevos comerciantes cuya desvalorización altero segmentos e inmuebles históricos para construir nuevos edificios (Mertins, 2006). Por otra parte, la Habana, declarada patrimonio cultural de la humanidad en 1982 es una ciudad con influencias americanas, europeas, africanas y asiáticas. Dos hechos importantes fueron la instauración de un puerto único y la fortificación de la ciudad. Es un referente de conservación del patrimonio desde 1959 a partir del Plan Director de La Habana. Recientemente su centro histórico ha sido declarado “Zona de Alta significación para el turismo”. La Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHCH), con la restauración de La Habana Vieja aumento los avances técnicos en planeación urbana. De esta manera la Habana en la actualidad es un referente de la conservación y divulgación de su diversidad cultural. Por último, la ciudad de Puebla declarada como Ciudad Patrimonio cultural de la humanidad en 1987, ha ido generando políticas públicas e instrumentos para la conservación del centro histórico y de su patrimonio cultural, que al igual que Quito buscan un equilibrio entre el uso habitacional y de servicios. En los últimos años instrumentos y programas como el programa parcial de desarrollo urbano sustentable del centro histórico del municipio de Puebla y su Plan de Manejo a través de un análisis integral buscan generar soluciones a algunas amenazas que enfrenta el patrimonio cultural. Sin embargo, existen acciones y proyectos turísticos y especulativos tanto en el centro histórico como en sus barrios que afectan al patrimonio y fragmentan a la sociedad beneficiando a ciertos actores, por lo que aún no se ha logrado una visión de sustentabilidad a largo plazo. Norma Leticia Ramírez-Rosete et al. / REA N. 39 (2020) 45 - 65 63 © Editorial Universidad de Sevilla 2020 | Sevilla, España| CC BY-NC-ND 4.0 | e-ISSN: 2340-2776 | doi: https://dx.doi.org/10.12795/rea.2020.i39.03 Actualmente, podemos decir que una similitud entre estas ciudades se encuentra en la compleja interacción institucional para la elaboración de políticas públicas y toma de decisiones que realmente protejan su valor histórico y humano. Encontramos que en la mayoría de los casos estas se encuentran encaminadas a proyectos inmobiliarios que impulsan la existencia de hoteles, restaurantes y actividades orientadas al sector turístico y de servicios, aprovechando que el centro de la ciudad sigue constituyendo el destino más importante del tráfico interurbano, no obstante, estas acciones no tienen un impacto real sobre la sociedad residente lo pone en riesgo la preservación del patrimonio cultural inmaterial. De esta manera, esta investigación fortalece la indagación respecto a las políticas de intervención que están siendo aplicadas en ciudades latinoamericanas como Puebla, que, a pesar de contar con nombramiento de Patrimonio Cultural de la Humanidad desde hace 32 años, las estrategias culturales se han dirigido al sector turístico y cambio de uso del suelo de habitacional a comercio y servicios que al igual que en Quito pone en riesgo la habitabilidad de estas ciudades. Además de hacer evidente el riesgo y dificultad de conservar y preservar el patrimonio cultural material e inmaterial que hace de sus centros históricos un referente de simbolismo e identidad a nivel internacional. De esta manera se da paso a nuevas líneas de investigación respecto a la necesidad de una adecuada gestión para la protección y salvaguarda del patrimonio cultural, así como la gestión participativa para el desarrollo local comunitario y recuperación de oficios y tradiciones, donde la Habana es un referente que debemos considerar en temas de economía solidaria que pongan en valor toda la riqueza histórica y cultural de las ciudades novohispanas. Agradecimientos Para el fortalecimiento de las líneas de investigación este proyecto está vinculado a Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado, VIEPBUAP No. 100443088-VIEP2019 RARN-ING19-G, Haciendo Ciencia, PRODEP 511-6/17-8017. Y proyecto CSO2016-75236-C2-1-R. (AEI/FEDER, UE) REFERENCIAS Achig, L. (1983). El proceso urbano de Quito. 1°. Quito: Ediciones Ciudad. Arjona, M. (1982). Fortificaciones de la Ciudad de La Habana. 1°. La Habana: Ministerio de Cultura. Armada, J. D. (1798). Nautical Chart and City Map of Havana, Cuba. 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