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El honor más combatido y crueldades de Nerón : tragedia en tres actos

Concha, José

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j. Fol. i TRAGEDIA» EL HONOR MAS COMBATIDO, CRUEL DE NERON. EN TRES ACTOS. actores. Mitridates Rey del Ponto. Nerón, Emperador de Roma. Piando , Hermano de Statilia . Pilón Procónsul , Romano. Senadores Romanos. Ploro , Criado. 4 Oronta , esposa de Mitridates « 4* Statilia , esposa de Nerón. 4* Berenice, hija de Mitridates. 4* Pluvia , hermana de Británico. Celia , Criada. 4* Esclavos, y Soldados. ACTO I. p/aza de Roma adornada de trofeos miares ,en un carro triunfal sentado Nerón ; cíe e/ Mitridates con otros Esclavos , acompañamiento de soldados romanos, n/r Mw - r *”X7 N hora felice Jo” en Roma triunfante « éntre el vencedor ” del gran Mitridates. ” Y pues la fortuna 99 humilde le aplaude ¡ ’> el Tiber y el Nilo ” augusto le aclamen. c, l. Con justa causa, Cesar soberano, ° s triunfos, los aplausos el Romano lm Periote dedica; con razón jt tu nombre sacrifica inciensos inmortales y loores, al ver que el capitolio, sin temores de tan arduos encuentros y combates vencido y preso mira á Mitridates. Ner. Valeroso Cilon, Procónsul fuerte del Asia: aunque á mi suerte Roma tantos laureles le previno; ‘ mas que no á mí, los debe á su destino^ pues él y la fortuna lisongera hasta el Asia llevaron su vandera. A la romana gloria, Cilon, es tan precisa la victoria, que no merece fama ni alabanzas del hado y de la guerra: manda en todos los Reyes de la tierra: oy solo los amagos de mi espada á toda el Asia dejan conquistada, trayendo desde el solio á Mitridates preso al Capitolio. Baja del carro . A MU. El Honor mas combatido , R'Ét. Nerón, de tanta suerte no blasones sacrifique á mi nombre soberano, ni á Roma tantas dichas la pregones Mit. ¿Qué importa que lo logres, sin que pongas presente á su memoria quanta sangre le cuesta mi viétoria: si qué la acuerdes que antes por mi acero, sus laures desechos vi primero tantas veces, que á no vencerme ahora, no tubiera la fama voladora del Tiber en la arena, ó encampana, á quien dar la noticia de esta hazaña. Sepa que hoy aprisiona el valor mió de mi injusta fortuna el desvario: de su brio y sus armas no haga alarde, pues nunca Mitridates fue cobarde. Cil. O quanto entre cadenas y prisiones a¡>. de su valor demuestra los blasones! Ner. Sin temer mi impaciencia, ¿osas en mi presencia hablar de aquesta suerte? Mit. Un corazón que es noble, osado y fuerte sabe en qualquiera estado mostrar la libertad de que ha gozado. Ner. Si fueses libre, ya mi Esclavo eres. Mit. Aunque como tal hoy me consideres, he nacido Monarca: un accidente no..borró este carácter de mi frente, aunque me vea en desventura tanta. Ner. Pues hoy sabré borrarle con mi planta: dobla el cuello atrevido Mitridates á Nerón. Le tira al suelo. Mit. Aunque altivo me maltrates, no á ti Nerón; no á Roma humilde cedo; solo á mi infiel destino le concedo el triunfo con que en vano victorioso te muestras, é inhumano. Ner. Asi Nerón y Roma, de un vencido el orgullo dominan atrevido. Vén pues, sobervio, á donde destinado a la triste fatiga de un arado., de mis regios jardines la cultura humille tu osadía, ó tu locura: vén, donde de tu historia con ese Padrón borres la memoria; mientras tanto que Roma en sus altares, como á uno de sus Dioses tutelares con acción religiosa y pia mano si tus hechos, tus acciones, tus barbaros despeé* 105 (aunque deidad te aclames, \ aunque augusto Monarca te proclam dan á entender al Mundo que eres torpe tirano sin segundo. Ner. De ser cruel me precio; , .i por eso de tu insulto hago desprecio» Soldados, mientras tanto que Mitridates llora: vuestro canto i repita en honra níia ¡{ í el triunfo que consigo en este dia » v : Mus. » En hora felice &c. Mit. ¿De esta manera el tirano guarda su fé y su palabra? ¿ acaso de mi corona me despojaron sus armas, para que aqui como Esclavo, ó vencido me tratára? ¿no le cedí voluntario los Reynos de que hoy gozaba, al ver que el Cielo queria que fuese la soberana del Mundo Roma? Cilon, ¿no te acuerdas de las cartas en que me aseguró infiel que con tal, que me entregára * á su Senado, á su Roma, ^ mi persona reservaba hoy del ultrage, u del triunfo? ¿aun después de las batallas, en que quedó vencedor su esfuerzo, no le quedaba á mi brazo para hacer, que la suerte se trocara ? ¿y aunque me faltase el cetro, podrían faltarle al Alma el valor, el corazón, la virtud y la constancia, prendas de mayor aprecio que la corona mas alta ? CU. De leyes que son comunes, se exceptúan los que mandan: todo es licito, á quien reyna si por conveniente lo halla. Mit. El poder contra Justicia, Y Crueldades aun mas humilla que exalta: si es asi el poder de Roma, no se le envidiará el Asia, ni .Mitridates; pues mas quiero no siendo Monarca, ver en la orrilla del Tiber nú persona aprisionada, y verter la ultima gota de mi sangre; que la infamia, con que Nerón, vuestro Augusto, cautelosamente, engaña, y tiraniza á los que confian en sus palabras: sepa Roma, que si en él la fé y los tratados faltan, no falta en mí corazón para esperar, que irritadas vuestras deidades (al verse de vosotros perjuradas) quizas de este ultrage mió tomarán justa venganza. Vase con los soldados . Ci7. Vé pues, ó Rey infeliz, donde no sabes, te aguarda entre todas tus desdichas la mas terrible y mas árdua, como es estar prisionera, Oronta, tu esposa amada, y que de adúltero amor por ella el pecho se inflama de este injusto Emperador; y que aunque altiva rechaza con virtud, y con nobleza tan indecorosa instancia; esto mismo le proboca al tirano á deshonrarla* que para un alma cruel la misma virtud es causa que enciende mas el deseo á una viftoria que infama. vau Salón corto, y salen Flavia , y Celia. Ce!. ¿Es posible que en el dia, ^ .que Roma á Nerón aclama vencedor de Mitridates, que tu solamente, Flavia, con tus lagrimas anegues la alegria de la patria ? Flav. ¡Ay Celia querida! quando de Nerón. * 3 no se te encubre la causa de mi dolor, por la mucha y singular confianza, con que siempre en mi cariño has sido mas que criada, amiga, ¿porque preguntas el motivo de mis ansias? ¿no sabes ya, que Nerón Emperador y Monarca de Roma, para vengarse de la justa repugnancia, que Británico mi hermano mostró, quando deseaba darme la mano de esposo ^lazo, que con toda el alma aborrecí, y aborrezco) mandó cruel le quitáran la vida, como si fuera delito que le negara mi hermano, lo que yo misma jamás concediera grata; atendiendo á las crueldades, á los vicios con que infama su nombre, por mas que el Mundo le rinde laurel y palma; atendiendo, á que el Imperio, que gime bajo sus plantas, por derecho positivo á mi hermano le tocaba? ¿no sabes que este tirano de la noble Augusta casa de los Claudios, extinguió en Británico la rama, quedando yo solamente de su esclarecida fama, reliquia infeliz y triste, mientras que dá nueva traza para aquietar con mi muerte el recelo, que le causa . el mirar, que aun en mis venas late la sangre preclara, que debería de Roma regir la carona sacra? no pasará mucho tiempo sin que la infelice Flavia del Gran Británico diga la fortuna desdichada de un veneno á la violencia, A 2 ó El Honor mas combatido. ó á los filos de una espada: pero quizá las deidades inducidas, u obligadas de su crueldad , á mis ruegos en tan desecha borrasca harán brillar algún astro sobre mi fortuna infausta, para que mi corazón respire justas venganzas* mayormente si sagáz yo procuro coadyuvarlas valiéndome cautelosa de Piando, que me idolatra: pues aunque de mi enemigo es cunado* su grande alma al infelice cadáver de Roma, el llanto consagra como buen patricio , viendo que Nerón quiere acabarla* estimule pues, Cupido en él tan preciosa saña, y hagale yó comprehender que si de agradarme trata, no encontrará mas obsequio que el de esta justa venganza. Sale Plancy ¿Hasta quando, Flavia bella, influirán siempre contrarias á mi amor, tus luces bellas ? ¿Hasta quándo tan ingrata te hallará mi rendimiento? Flav. Quien (fe Statilia se llama hermano* quien de Nerón noble cuñado se exálta, solicitar debe influxos de estrellas mas soberanas, y no de las que el olvido ya tiene quasi apagadas. Piarte. ¿Han de ser eternas, dime, tus iras, aunque sin causa? ¿Podrás acaso negar á pesar de tu mudanza, que en otro tiempo, bien mió, me querias y me amabas? Flav. Es verdad* pero Statilia tu hermana, entonces no estaba colocada sobre el trono de quien mi sangre derrama. Plañe . Una corona, Señora, que echas menos en mi hermana. Flav. Corona teñida en sangre de dos Reynas soberanas, de dos esposas , y de tantas Familias Romanas, no era digna de un repudio. Plañe. Viniendo de la Cesárea mano, el no admitirla, juzgo fuera culpa temeraria. Flav. Quando esa mano aunque regia» se advierte torpe, y manchada de crueldades, y lascivias, no es don de tan poca marca que mereciese el desprecio, honor es el reusarlas, el admitirla es injuria. Plañe. Muy cruel te encuentro, Flavia Flav. Cruel soy contra mi mesma: estas iras, estas ansias, á costa de mis martirios se asoman en mis palabras. Yo te amé, Plancio, es verdad* quisiera echarte del alma; quisiera olvidarte ahora • como merece la ingrata correspondencia, que tu has tenido* pero es ardua empresa para mi pecho, y dificulto lograrla* pero con todo te juro, que mientras no esté vengada de la muerte que Nerón á Británico sin causa dió, no conseguirás nunca hallarme á tu afeólo grata: aunque el olvido de amor es una alhaja tan rara, que si huye de quien le busca, tal vez con el tiempo se halla. Con esto no digo mas* bien me entiende quien bien ama, y si ama bien, son superfluas (ó Plancio) tantas palabras, vat. y Cel, Plan. Bien te he entendido: ¡ay de mi! bien te he comprehendido,Flavia, y bien escucho de Roma los lamentos y las ansias: bien veo el llanto, que unido con con la sangre derramada de la Romana Nobleza, inunda del cruel Monarca e l real solio, y yá en el pecho se enfurece y sobresalta el corazón alentado del afeólo de la Patria; Pero::-yo;;-no:: Sta. ¿Piando hermano. Mane. O Statilia soberana. Sta. Impaciente te he buscado, por descargar la tirana pena mía, viendo que un infiel esposo ultraja mi amor y mi fé, entregando todo el dominio del alma á Oronta, de Mitridates esposa: ésta siendo esclava, su corazón me ha usurpado. $lan. Statilia, con poca causa suspiras, pues el perder un corazón en que se hallan juntas la maldades todas, mas que pérdida es ganancia. Asi será; mas si en esto tan solamente pararan mis desdichas; pero temo que á esta gran pérdida, vaya siguiendo la del Imperio con la de mi vida: Oótavia y Popea, esposas suyas con razón me sobresaltan. Pues muertas á su rigor, aun el Mausoleo guardan. Flanc. Todo cabe en la crueldad de quien esposa te llama; pero no siempre los Cielos han de querer tolerarla: no siempre han de concurrir á sus ideas tiranas: algún dia se abrirá el dique de sus venganzas, que represado en sus senos inunde erf fiera borrasca al que sacrilego abuse ‘ de piedades soberanas. Sta. Mientras que llega ese dia, ¿he de sufrir que una esclava Y Crueldades de Yíeron. 5 me tiranice el dominio, me quite el laurel, la palma, que ha adquirido mi hermosura? ¿ he de sufrir que á mi cara Nerón ame otra belleza, que me injuria y que me agravia? eso no, corazón mió, Sale S tai ¡lia. preven remedio ó venganza, que la conquista de un pecho no es prenda para entregada al primer asalto , que dé el enemigo á la plaza: pero que miro! aqui viene; disimúlense mis sañas, Sale Oronta. hasta que logre oportunos instantes para emplearlas. Oronta? al fin Mitridates tu esposo en Roma se halla. Ya cesará el sobresalto, que su peligro te daba. Orón. Es verdad , en Roma está; pero su fuerza tirana, faltando á todos los paitos, y á la fé jurada al Asia, sin respetar su caraóter con el vil triunfo le ultraja. Sta. Por eso tú de tu ultraje, Oronta, ya estás vengada triunfando del corazón de Nerón, que es quien le agravia. Orón. Un involuntario triunfo, que es desdoro de mi fama, no puede nunca agradar á una Reyná soberana. Sta. Quizás vengarán tus iras las lisonjas de un Monarca. Orón. Un heroico corazón, que tiene para su guardia una constante virtud, no recela , ni se espanta de tan débiles contrarios. Sta. Quien puede dar á un Monarca ya vencido, un reyno entero; de Oronta también el alma rendir podrá fácilmente. Orón. Es un Reyno torpe paga, siendo precio de un delito. Sta. La que prisionera se halla del 6 El Honor mas combatido, del vencedor, es forzoso culpa en ti; pero después que siga la ley. Orón. Te engañas: tu con voces tan honradas que si la ley es injusta, nunca debe executarla; pues aunque el cuerpo está preso, aun noble pecho no falta la libertad interior. Sta. Por castigar una ingrata resistencia, Nerón puede quitarle la vida y alma. Orón. Muriendo por conservar la inocencia, sin las manchas del deshonor; se consigue ser asunto de la fama. Sta. El una vida infeliz puede darte, si le agrávias, mas penosa que la muerte. Orón. Ño puede ser desdichada, quien tiene en su mano siempre su muerte. Sta. Oronta, te alabas de un valor y fortaleza, con que quizá no te hallas. Orón. No tienen, no, tan humilde sangre las Reynas del Asia, que permitan, que se asomen á los labios las palabras que no dice el corazón; y no están acostumbradas á ser tan poco zelosas de su hpnor, para que el alma deje ai labio libertad de desmentir su constancia. Yo he nacido totalmente para mi honor y mi fama; de ella solamente vivo, y tratando de guardarla, de Rada-Manto sobervio el Imperio no me espanta, sabiendo que hasta él no llega la Monarquía tirana del injusto poderio de Nerón, que en Roma manda. Sta. Oronta , yo te perdono la ofensa que involuntaria me has hecho con el encanto de tu hermosura y tu gracia; ellas me han robado el pecho de mi esposo, sin que haya con tan nobles sentimientos, á mi me has robado el alma. La virtud siempre es amable, por mas que esté despreciada: tu con ella me venciste, y después de mis venganzas ser la primera te ofrezco en guardar tu vida y fama. Orón. Ya, desdichada hermosura, Statilia, su involuntaria ofensa noble perdona; pero oy mas inhumana, no te perdono la culpa, pues has hecho que me amara Nerón ; y aunque aquí pretendas decir que no estás culpada; sabe que es Juez tan tirano el honor, que se adelanta á castigar los delitos aun primero de que nazcan; puede una torpe violencia sacar, ya que no del alma de mi pecho la inocencia, prenda en mi mas estimada que la vida, y pues en Roma ya mi triste esposo se halla, y él, después del sacro Jove es mi Deidad soberana; un holocausto inocente, ó viétoria no manchada aun de el torpe vencedor vaya á inmolar en sus aras, para hacer de esta manera á pesar de mis desgracias si imposibles sus ofensas, imposibles mis infamias. Salen Berenice , y Cilon . C/7. ¿Tanto desden , Berenice, con quien te está idolatrando? Ber. En tu vida, ni en mi vida salga esa voz de tu labio, Cilon, pues aunque confieso que oí con algún agrado tus amantes expresiones; al mirar que los Romanos, son tan traidores; detesto 7 Y Crueldades de Nerón . aun su nombre* pues reparo que un traidor no puede ser nunca bueno para amado. Ctl. Yo soy traidor , Berenice? Ber. Siéndolo tu soberano, a quien Roma aclama Augusto, serlo tu no será estraño. ™ Mal sacas la conseqüencia: pues si ahora está adorando Roma á un fiero Emperador por dura ley de sus hados* también ha visto en su Solio los heroes mas afamados. Ber. ¿Y sufre su Capitolio, que le domine un tirano, que borra sus explendores, que aniquila los aplausos, con que altivos le ciñeron sus nobles antepasados? Cil. Algún diá las deidades, que mantienen á su cargo nuestra suerte, aliviaran este yugo tan pesado. Ah! Si tu, ó hermoso dueño, trocases desdenes tantos mirando menos cruel Un alma, que suspirando está por esa hermosura. ** er - Una hija de un desdichado Rey, de un vencido Monarca, á quien el vuestro, faltando á la fé y la ley jurada, tan torpemente ha ultrajado en ese público triunfo, ce un Caballero Romano el noble amor no merece Cil. Un insulto tan amargo * no se debe á mis finezas* quando sabes, que idolatro tu belleza, y que eres tu la Reyna que está mandando la plebe de mis afeólos. R?r. No, Cilon , todo eso es falso: no ama á la hija quien tolera sin el menor sobresalto de su p ac h-¿ ios ultrajes, si n que se a n e nte á vengarlos* si rviendo estás á la ley de tu irfiquo Soberano: su bárbaro imperio adoras, mientras que ahogada en mi llanto, el peso de mis cadenas infelize estoy llorando. Cil. Señora, saben los Cielos, que solo adoro á tus rayos. Ber. Tus obras hoy solamente me sacaran de este engaño* si me adoras como dices, no la voz tuya, tu brazo me lo ha de decir valiente, regido contra un tirano. Vase. Cil. Espera, que sí dirá, quando proporcione el hado que Roma sacudir pueda un yugo, que es tan pesado; y entonces verás que yo amante, fino y vizárro, acreditaré con obras el amor que te declaro. Va se. Jardines deliciosos dentro del Palacio de Nerón y con su estatua en medio, y Mitridaíes , como que está labrando en ellos. Mit. Con horror de las Estrellas, sirve lá virtud al fausto, y la vanidad tirana oy (ay ínfeiicéí) el brazo que en las campañas de Marte pudo arruinar el Romano Imperio* en servicio humilde de Nerón está empleado. (¡O decreto delinqüente, aun mas que no él que le ha dado!) Pero no es , no , sin honor este cargo aunque tan bajo* entre Roma y Mitridates hemos dividido entrambos • del infeliz Rey de Ponto el trofeo desdichado: de Roma ha sido vencido de Mitridates el brazo* pero hoy el corazón mió está venciendo, y triunfando de mis propios sentimientos de mis propios sobresaltos. Digno es de igual alabanza obrar con valor'vizarro, co- 8 El Honor como el sufrir.ccm constancia, ios reveses de ios hados. Ai Asia ilegue la fama, y cuentese entre mis casos memorables, que sirviendo á Nerón, he conservado entre tan grandes desdichas el Imperio soberano, que sobre mi propio ser las deidades me otorgaron: dígase en aplauso mió que al impulso de mis manos, ha sido frágil cristal lo duro de estos peñascos, sin que de mi fortaleza todo el rigor de los hados haya podido lograr el mas ligero quebranto. Sale Orontay Beretiice. Ber. Padre mió , vos asi? Orón. Asi vos, esposo amado? Ber. ¿Es este el Imperio vuestro? Orón. ¿Es este de vuestra mano el cetro? Mil. Óh hija! oh esposa! del pecho dulces pedazos, al veros, (ay infelice!) miro casi tropezando mi valor y mi constancia, y temo en mi sobresalto, que se rinda mi virtud al mirarse en vuestros brazos: pues desde que os llegué á vér, aunque esposo y padre me hallo; en mí no puedo encontrar ni tan siquiera el retrato de Mitridates , pues ambas al verme le habéis borrado. Orón. ¿A un brazo, que tan temido rigió el cetro soberano, ha puesto la vil fortuna en tan infeliz estado? Ber. ¿Una frente que cenia inmortal, laurel sagrado, al insulto de la suerte en laborioso .trabajo coronada de sudores ha de verse? jgran fracaso! Mi:. A mi suerte le perdono ias combatido, mis ultrajes, mis quebrantos, mi pena, mi esclavitud, mi Reyno ya desolado: mas no os perdono á vosotras, ese compasivo encanto, con que queréis usurparme la fortaleza, que guardo de mi constancia; ¿queréis que débil me entregue al llanto? Orón. Oh! ¡ pensamientos heroicos 4? de un corazón mas que humano! Ber. Sobre un Imperio perdido el llorar no será estraño. Mit. Sí lo será, pues si falta tierra , donde el soberano hasta el Real solio se exija, no faltará en este caso terreno adonde labrar tumba para mi descanso. Orón. No esposo mió, no falta tierra humilde, tosco barro en que morir al que quiere, entregarse altivo al barro de Aqueronte: llama pues antes de hacerlo, al vizarro corazón tuyo, á los brios, que son dignos de tu estado, y concede á la fé mía en este postrero paso los indicios del amor, que constante me has guardado. Mit. Dime, ¿ qué es lo que pretendes en el lance en que me hallo? Orón. Nerón , ( al decirlo tiemblo!) Nerón, aquese tirano, ese injusto Emperador, atrevido , enamorado de mi infelice hermosura sacrilego , aleve , osado pretende:::- Mit. Dioses , valedme. Orón. Enfrena por breve rato esos tumultos del alma, que si él intenta tu agravio con lo que te digo , intento que nunca ilegue á lograrlo. Nerón, pues por mi hermosura amante se está abrasando, y hoy osó hacerme presente , . V Cruel e u n incendio tán villano una encendida centola, que llenó de sobresalto nn infelice corazón, y dexo mi pecho elado; Pero después recobrada C ‘ v uorroc, miedo y espanto, q ue causó en mi alma noble t a °uscura luz de este rayo; a todas las iras mias llamó desde el pecho al labio: respondí como rnuger á quien alienta el sagrado > honor , que fue heroico timbre de mis hechos soberanos. En fin yo le respondí, qual debía executarlo la muger de Mitridates; pero al fin, (terrible caso !) ¿qué aprovecha mi respuesta, y todo el furor , qué aguardo, Atando en manos de un monstruo ta n vicioso y tan tirano, pudiendo quanto quiere ‘Mere quanto está pensando ? P°r eso (ay de mí) pretendo P a ra asegurar mi espanto que el honor de Mitridates Se fie á tu heroico brazo: §Ua r dale tu propio, esposo, ael P ode r de un temerario; aqm mi corazón tienes; ea , pues , ese torpe, báxo hierro , que en servil tarea esta tu mano ultrajando en exercicio mas noble * le emplea; con denodado brio tíñele en mi sangre; para que con su contadlo se vuelva noble instrumento, el que fue hierro villano. Mit. Estatua inmóvil quedé ^ duro tronco , ó de marmol; ah °ra solo , ó sacro Jove, empi ezo á ser desdichado. cr * ¡ quánto dudo, y recelo al , ver en Peligro tanto y a un Padie, á un Rey y á una dudes de Nerón. que con tanta rszoíi amo. Orón. ¿Nada dices, dulce esposo? ¿has enmudecido acaso? ¿ no te obliga esta fineza? ¿ no es esta acción de tu agrado? Mil. No prosigas , no me mates, dulce dueño idolatrado; advierte que aqui tu voz -es veneno tan tirano que entrando por los oídos, en cadáver ha trocado el alma; ¿para esto, dioses, siempre para mí inhumanos, me conducisteis á Roma ? Orón. Antes que hubieseis llegado, bien podía mi valor fiar á mi ilustre mano una voluntaria muerte, que dexára eternizado mi nombre ; pero no quise quitarte triunfo tan alto, usurparte un sacrificio para mi afeólo tan grato. En tu presencia he dispuesto, exálar, esposo amado, estos últimos alientos; quise partir con tu brazo, el laurél que yo podía adquirir en este caso, poniendo yo el corazón, y tu el acero y la mano. Ea , pues , qué te detienes; obre tu valor vizarro, siendo digno sacerdote de tan heroico holocausto. Mit. ¿Que yo te quite la vida solicitas? ¡ fiero agravio! ¿que yo te mate pretendes, quando á tu favor hablando esta tu heroica virtud con un idioma tan raro que hasta ahora no oyó el mundo que la fama no ha encontrado * en la boca de los heroes, * que su vida despreciaron ap. por el honor ? si Lucrecia, M a ^ oma v h tuoso pasmo, madre, para borrar sus afrentas B con El Honor mas combatido. 16 pues la que es esclava debe obedecer á su dueño: solo te pido , Señor, que este teatro funesto . en que del gran Mitridates el honor quedará muerto, cubran las densas tinieblas de la noche; solo quiero que el Sol no vea un semblante de justo rubor cubierto; dispon que sin luz esté el destinado aposento, para que de mi delito no me asuste el rostro fiero. Ns r . Tu demanda, Oronta hermosa, amoroso te concedo, y pues yá compadecida de mis amantes incendios, en tu agrado me recibes; verás que dexando luego de ser tirano contigo, pago constante tu afeólo. Esta ilustre prisionera á vos , soldado , ps entrego. Después que la obscura noche. dote con astros el Cielo, con cauteloso recato, conducida á mi aposento, sin mas luz que la que arrojen esos hermosos luceros, que han sido los que han herido al alma con vivo fuego, y serán los que amorosos curen la herida que han hecho, vase. Orón. Oronta llegaste al punto en que del valor excelso, y del blasón de tu sangre dés á todo el universo la mas excelente prueba. ¿Qnántas veces , Santos Cielos, á nuestros mayores males nuestros blasones debemos? ¿yquántas veces vivimos desconocidos gran tiempo, y un solo instante eterniza nuestra memoria en el templo ,le la fama qué á vulgares ieroes presta documentos? pero una muerte gloriosa, solo podrá ser efeóto de una virud mas brillante, y esa es á la que yo anhelo. No se que nuevo valor se ha introducido en mi pecho: y si logro que en mi muerte mis designios tomen puerto; pien so lograr con mi estrago el mas alto Mausoleo. vítSl ' Sale Flavra y Piando. Flav. Yá oiste , Piando, del Cesar los magnánimos intentos, que para gloria de Roma altivo está disponiendo: y la razón de Statilia tu hermana,.al augusto lecho una adultera inocente usurpa en este funesto dia: di si acaso aguardas á que un puñal, ó un veneno la desposea del trono, que ha causado su embeleso; no esperes tarde en llegar, á este daño., mucho tiempo; pues si comete el impío por sí el delito primero con algún medio ; el segundo lo executa sin recelo, y después por vana gloria se determina al tercero. Ea, pues, si vive en tu brio el digno , el heroico afeólo de la patria , si algo pueden contigo mis ojos, luego despierta del cruel letargo que te tiene tan suspenso: rompe los lazos indignos, que á Roma están oprimiendo; corta á Nerón la cabeza y con un triunfo tan bello vuelve amoroso á mis brazos; que yo al mirar que tu acero de Británico mi hermano ha vengado el vituperio, te admitiré cariñosa, „pe> premiaré tu noble afeólo. Plañe. Infeliz corazón mió, _ Y Crueldades de Nerón. i qué bárbara ley te ha impuesto le tiene el Cesar al uso el amnrf --... i_- - - j 17 e amor! ¡pero ay ! que yá ei J ust ° enojo, los ceños que causa el público daño hacen sus errores menos: pero de los Reyes son aolos árbitros los Cielos. Ellos de males tan grandes deben darnos el jsemedio. A mi hermana de su agravio daré el aviso funesto, para que pueda prudente prevenir los venideros peligros, que la amenazan, mientras que los Dioses nuestros compadecidos, castiguen de este monstruo tantos yerros. Vate. Lugar magnifico donde están los baños Im¬ periales, y salen Berenice y Cilon. Ber. Cilon, en vano porfías si pretendes que mis voces hoy hagan menos atroces contigo las iras mias: en vano me hablas de amor, quando á mi infelice pecho en mis lagrimas desecho todo le ocupa el dolor. Tanto desdén, Berenice, con quien rendido te adora? advierte, mi bien, Señora, que á tu piedad contradice: una vista compasiva hará menor mi pesar- ¿qué te cuesta de mirar para que quien muere, viva? *"• Acostumbrados a llorar de noche y día/ Cilon, la libertad mia * no pueden vqr sin enojos. Cil. Por eso mi corazón en triste noche naufraga. Ber. No esperes que satisfaga tu instancia ó tu sinrazón: a mi padre voy buscando, y no á escuchar tus locuras; s*Rusentarme no procuras, uune luego, cómo, quándo podré hallarle ? CU. Destinado ai uso de sus baños. Ber. Fiero abuso! destino desventurado! CU. Aqui presto le tendrás. Ber. ¿Podéis (ó piadosos Cielos!) dár aumento á mis desvelos, hacer mis pesares mas? ¿una mano que valiente á asustado á todo el Mundo, con ultrage sin segundo en obra tan vil entiende? Cil. Enjuga (ó Idolo mío!) el raudal de tanto llanto. Ber. De oír en tu voz me espanto semejante desvario. .. . No hay alivio que me quadre, Cilon, mientras que no vea de una esclavitud tan fea en libertad á mi padre: tampoco pienses mirarme, á tu amor agradecida, mientras me dieres la vida, si amante no sabes darme el remedio de estos daños. Cil. El hado de los mortales conduce bienes y males por caminos muy estraños: tal vez el Cielo á mis ruegos, y á tu llanto conmovido, tendrá el medio prevenido que no descubrimos ciegos, para aliviar esta pena. Y si la fortuna un día se ofrece á la mano mia, sabré asirla la melena, y encadenarla quizás ú los pies de Berenice: también la suerte infelice llorando estoy en que estás: de Roma lloro también los estragos lastimosos; pero en males tan forzosos, aguardando estoy que dén .... los Dioses, y tu hermosura.' alivio á las penas mias; ; todo lo pueden los dias, y el tiempo todo lo cura, y Sale Mit. Berenice? Ber. Padre amado, C 18 El Honor mas combatido deja con razón me aflixa, al vér, que el nombre de hija en mi dolor me has negado. Mit. Con justa causa recelo (Berenice no te asombre) que si pronuncio ese nombre será mayor mi desvelo. Mis afeólos naturales contra mi firme constancia con tumultuosa arrogancia son mis contrarios mortales, y vencerlos no he podido; aunque en mi socorro invoco todo misér, puede poco: por eso (ó hija!) he temido que ese nombre tan de amor acabáse de arruinar un valor que vá á espirar en brazos de este rigor. Ber. En las grandes desventuras el sentir es natural: no puede padécer mal el desahogo que procuras. Mit. En un corazón que es fuerte, es delito permitir, que le consiga rendir aun el horror de la muerte. Ber. Una bárbara fortuna que Reyno y Cetro te quita, en mi sentir se acredita mas que la muerte importuna. Mit. De la fortuna el poder no tiene jurisdicion sobre un noble corazón, que constante mantener sabe, sobre sus pasiones el Imperio soberano. Ber. ¡O espíritu mas que humano digno de eternos blasones! sentaos, Padre y Señor, donde de tantas fatigas breve descanso consigas en los brazos de mi amor: Mit. Si haré, Berenice mia, se sientan, porque una breve quietud aliente mas mi virtud contra la vil tiranía, y salga con mas valor como Reyna á la batalla. Ber. La constancia que en tí se halla, es el mas cruel rubor del tirano. Duerme un rato padre, mi regazo sea Se recuesta en los brazos de Bereniceel que dormido te vea libre un poco de un ingrato. Del gran cansancio vencido de la Deidad de Morfeo, ha vencido ya el trofeo: duermes e- ' del sueño quedó rendido, duerme padre, duerme Rey; cierra un momento los ojos para no vér los enojos de la vil bárbara ley de tu injusto vencedor. Mit. ¿Cómo, Emperador tirano, aspiras fiero inhumano en sueño /• al sagrado de mi honor ? Ber. Aun en las sombras del sueño batalla con su destino. Mit. Si tu torpeza previno en sueño!' cruel, tan bárbaro empeño, hazme primero pedazos. Ber. El alma que acostumbrada está á vivir desdichada, aun hallándose en los brazos del sosiego, vence mal el yugo de sus afanes. Mit. Antes, villano, que allanes el Templo siempre inmortal de mi fama, has de morir á mi acero valeroso, ó, vil, te sabré rendir. Levantase Oronta, Oronta, detente. Ber. Qué furor es este, padre? Mit. Contra Nerón y tu madre vibraba mi enojo ardiente. Apenas tendió Morféo sus tristes húmedas alas sobre mis cansados ojos, de mi quietud irritadas las estrellas dispusieron, que entre las ciegas fantasmas de mi sueño, viese á Oronta, (ó imaginación tirana!) que en los brazos de Nerón, * iti" infiel nuestro lionor manchaba, y que yo airado y zeloso darles muerte procuraba, y aun me parece que ahora me Persigue y me acompaña este triste frenesí que me ha dejado sin alma, quando escucho::- Sale St atilia, Mitridates? Mit. Sin duda (ay de mí!) me aguarda verdadera esta desdicha: atatüia, quéme mandas 2 ^..Tienes di coraron fuerte? Mu. Tengole de tal constancia, que toda la ira del Cielo aunque.á herirle esté empeñada, en su firmeza se mella, se quiebra, ó se desvarata. Sta. ¿Guardarás en el zeloso, la gloria depositada? Mit. Siendo ella mi corazón, ¿cómo no habré de guardarla? Sta. Pues esa gloria, ese honor hoy te lo roba tirana Oronta del pecho. Los 2 . Quién? Sta. Oronta, la soberana del Ponto} la que es esposa de Mitridates. Mit. Aguarda. •Ber. Espera. Mit. Statilia, mira que no son esas palabras dignas de una Emperatriz: mira que estás engañada, que Oronta sabrá morir suert. UX ° d e SU infa u s ta suerte} pero no sabrá «J 1 ™ ? ata ¿ anta iufamia: Sta. Vivir sabrá, Mitridates para quedar colocada en el tronó de Nerón, sacrificando su fama á sus lascivos,deseos. Mit. Calla, no.prosigas, calla: vive el Cielo, que los ojos por mentirosos sacára de mi r,ostro, si tal culpa e n Oronta atestiguaran. Sia. y e n p Ues> engañado Rey s *gue, sigue mis pisadas, Y Crueldades de Nerón. 19 donde testigo infeliz seas en tan desdichada noche de la triste muerte que al honor tuyo le aguarda: ven, adonde si tu pecho de justo enojo se inflama, vengues con tu propia mano el daño que te prepara la mas enorme justicia, pues para hacerlo, las armas te darán los zelos mios: venga una esposa agraviada, pues con venganza consigues vengarte de quien te agravia. Mit. Seguiré de tus enojos vengativos las estampas; procederé como loco, si en tal terrible borrasca hallase que de u.fl honor han triunfado las contrarias estrellas, que solicitan avasallar mi constancia. Sta. Ven, y lograrán mis iras tener para-tu venganza un coronado ministro, mientras convocas y llamas á toda tu resistencia, para mirar cara á cara hecho cenizas tivhonor de una impura y torpe llama. Vate. Mit. No lo veré, pues los Cielos no siempre sin vigilancia sobre los casos de un Rey; • disimulan y descansan:, con la lengua de las sombras tal vez al pecho nos"hablan; • para prevenir los medios de estorvar nuestras desgracias. ) Pero qué espero ? qué aguaído? si siento e^alma agitada de las infernales)furias; : t que mis agravios me causan solo imaginados?, siga la densa, la obscura llama: 1 de Cloto, y buele ligero en las alas de mi saña - á romper un corazón en brazos de quien me agravia.. C 2 Mué- Vase. Vase. Muera el tirano también, para que de mi venganza sa ngrienta le quede á Roma y al Mundo perpetua fama. Ber. Infelice sangre mia, de tanta pena irritada corre á los ojos veloz, sal luego por sus ventanas, y lleva para tu alivio envuelta en el llanto el alma. Salón obscuro: y salen Mitridatesy Stafilia. Sta. Ya llegó la fatal hora en que todo el mundo sepa quién es. Mitridates: entre esas obscuras tieniebias Oronta, tu infame esposa de tu honor á la tragedia secreto sepulcro busca para que ignorada sea: toma el acero, y deten nuestra indignísima afrenta, para que Roma y Europa, quando tu venganza vean, sepan quan digna tu frente fué de la Corona Regia. MU. A tu despechó, fortuna, aun en Mitridates reyna el temido Mitridates: ya ha vuelto á mi inviéla diestra el manejo de este acero} ya de todas mis miserias, ya de todos mis ultrajes absuelvo tu yeloz rueda, pues no es infelice quien firme esperanza sustenta de lograr venganza y lustre de tan aleves ofensas. Tiembla pues, Nerón injusto, tiembla , Oronta infeliz, tiembla de un Rey enojado el ceño, de un esposo ladra ciega: y á las furias las consagro aquestas sombras funestas} llega, llega, coronadas víóiimas que ya os espera el Sacerdote sangriento} bagase la grande ofrenda que ha de acrisolar mi honor, El Honor mas combatido , y después el ara mesma se purifique en mi sangre, pues gloria será verterla á las Romanas segures después de lavar mi afrenta. Sale Orón, Si habrá venido el tirano? como está obscura la pieza no es fácil verlo} pues salgan á mis labios mis ideas, para que sirvan de alivio á mi dolorosa pena. MU. Pasos oigo, mi venganza al duro acero prevenga. Orón. Animo, corazón mió, ya estamos en la Palestra. Mit. Ya llegó la indigna esposa. Orón. Y pues que de mi cautela vendrá Nerón engañado::- Mit. ¿Qué es lo que escucho,supremas Deidades? Orón. Halle en mi acero en vez de la blanda yedra, en vez del amante mirto con que coronarse piensa, los mas funestos cipreses. Vase. Mit. Omugér heroica! Orón. Vea, Roma el corazón que anima en la que del Asia es Reyna. Mit. ¡O digno apreciable objeto de mis amantes finezas! Sale Ner. Bella Oronta, dueño mió? Orón. Inviélo Augusto? Mit. Prevenga de Oronta el golpe mi brazo. Va Oronta siguiendo la voz de Mitridates• Ner. En mi pecho, amada prenda::- Oron. En tus brazos::- Ner. Ven amante á mitigar tanta pena. . Oronta encuentra d Mitridates , y le engañada. Orón. Muere tirano. Mit. Ay de mí! Orón. Qué he escuchado? yo estoy muerta Ner. Ola aqui hay traición, luces al momento vengan. Salen Soldados con achas. Orón. Esposo mió? Ner. Tú aqui? Mit. Prosigue la heroica empresa adorado dueño mió, que el corazón te presenta para reynar mas gustoso otra» Y Crueldades otras heridas mas ciertas. No te avergüence la culpa es parto de una inocencia: Pronta mia, la herida es muy suave y ligera; ^pítela si me estimas, esposa, hasta que fallezca. ' ■ ‘««.Matarte yo, esposo mió? herirte mi propia diestra ? o dolor 1 ¡ ó sentimiento ! ¿por qué con vida me dexas? pero dirás que aunque miras que mi mano á sido rea, no lo ha sido el corazón, dirás que fué extratagema de amor el golpe sangriento, para desahogar la pena, que comprime el corazón, al vér á una esposa honesta expuesta al fiero rigor v de tan bárbara contienda. ¿Para escuchar tanto amor e n Nerón habrá paciencia? Viuién te ha traido, sobervio, * e stas reservadas piezas, jj°nde al gran Jove de Roma hasta el silencio venera ? Ue St a . Mis agravios le trageron, ^|uis zelos y m - ls 0 f ensas> ' ^ ar a vengar en Oronta y Ua alevosa sospecha Vine , y para castigar > los deseos-de mi afrenta en tu persona: tú , esposa disculpa la pasión ciega/ que hizo que de tí dudára. Orón. Llega, injusto Nerón, llega; de esa sangre generosa bebe una gota pequeña, quizá en tu corazón mismo hará que luego se sientan Pensamientos mas heroycos. **’ Y si la herida es ligera, a r etn e> ti rano el pecho «asta ’ . H e toda se vierta. de Nerón. quien con matar se contenta: muera el feliz por el triste guárdese para que sienta, por eso quiero que vivas para que siempre padezcas el azote de mis iras: si tú la muerte deseas, te daré la mas infame para castigar con ella el intento que tenias: y pues ya la aurora llega, luego de los Gladiadores el circo cruel se prevenga, y dentro dél, Mitridates emplee su noble diestra: muera como vil esclavo, siendo diversión y fiesta para Roma, ver su sangre inundar mis plantas Regias. Llevadle de aquí soldados, no un-instante se detenga.’ Orón. Ay infelice de mí! dulce esposo, aguarda, espera: no te apañes de mis ojos para tan grande tragedia sin que ane veas,morir al cuchillo de esta pena. . Ner. No se deténga, llevadle. Mit. Esposa, ten fortaleza, pues hay en mi corazón para vencer la sohervia tiranía de este aleve: contigo tu honor se.queda-, no hago á tu decoro falta., Nrr. Ni se hablen, ni se vean:' llevadle vuelvo á decir. Ojón. O bárbaro ! di,- ¿iqué-.fiexa te arrojó de sitó -entrañas?' ¿qué furia -hizo.que nacieras - para el asombro dél Mundo, para el horror de la tierra? Ner. Tú en .castigo de la burla que has hecho de. mis finezas Oronta, irás arrastrada . á mirar la gran tragedia: y después á tu pesar, sentada en la mesa regia tendrás el lugar de esposa; Llevanle. y 22 y Statilia que soberna con zelos necios osó desvanecer las ideas de mi amor, sin que la sirva que ele&a Emperatriz sea, ni el caraéfer de mi esposa, ha de servir á la mesa Imperial, á donde Oronta sentada á mi lado v^a.. Sta. Qué furor! que frenesí! Orón. Vano será qtuanto intentas, tirano 5 pues antes que á tu pasión condescienda, con mis propias manos, yo me daré la muerte fiera. Ner. Ea, conducidla, soldados. Orón. De las Deidades esperan mis insultos la venganza* vamos, amantes finezas, á morir con el objeto, JEl Honor mas combatido , de los que desdichados, están á infame muerte condenado, haced que luego venga Mitridates» donde los Gladiadores á combates para lisonja mia y de mi rabia - ^ viertan la aleve sangre que me a veré con qué semblante altivo e s P^ que la muerte le embista siempt e ^ y si ésta no le encuentra, ó no l e en el fiero dolor de la batalla* las fieras substituyan al acero: : nadie me llame cruel, tirano., b gr ^ por esta acción, pues Jove soy n - 0 y tengo el absoluto, el soberano arbitrio de la vida, .u ■ ’ que está solo á los Dioses conce dI . Sta. A quién no causa espanto vér en un pecho humano rigor Flav. Quién no teme y admira un corazón capáz de tanta ira? íí- si es que el.dolor os dá treguas. Vate. Plan. Los brutos mas feroces Vate. Ner. Statilia, lo dicho dicho. Sta. O qué bárbara fiereza! ó qué agravio! ¡ ó qué horror haber de servir la Reyna como esclava! bien quedamos: ó desgraciada belleza!" • bien quedas venganza mia, si constante no te alientas á buscar satisfacción de tan baxa y vil ofensa. Al arma, pues, iras mias; ninguna ecasion se pierda contra un esposo tirano, que cara á cara os desprecia. Vate. Anfiteatro destinado para el juego de los Gla¬ diadores : Nerón sentado en su trono , y abajo en el circo 'varios Caballeros Roma¬ nos , destinados á dicho juego. A los la¬ dos de Ner.on., Statilia , Flavia , Bereni¬ ce , Damas y Soldados. Música, o Venid Romanos , venid o á celebrar los juegos, „ en cuya funesta lid j> es el premio, del valor » perder la vida infeliz. Ner. Sobre esa ilustre arena donde á la diversión sirve la pena menos crueles son, menos atro^ 5 ' CU. Las fieras infernales ¡ ( ¡ r mas compasivas son, mas raci ow Ber. Entrañas mas impías J no podrán encontrarse en las au J Sale Mitridates vestido de Gladiador el otro lado otros tres Gladiadoreti padasy brazos desnudos. Mit. Ya tienes á Mitridates (ó cruel Nerón!) en campaña: . ya estoy puesto en la Palestra, donde miráis que mi espada como rayo dp los Cielos á toda tu corte abrasa: manda pues que contra mí . ¡ • esos Gladiadores salgan, y si son pocos, á Roma toda contra mí prepara, verás que al esfuerzo mió verla junta no acobarda. Ner. Mitridates, llegó el tiempo de concederte una gracia, .- que pediste muchas veces V 1 á mi Deidad soberana. Muerte pediste á Nerón, y Nerón quiere otorgarla: ya sobre el filo sutil y Crueldades de Nerón. de esas valientes espadas los leones Y los > i de tu sangre espera ansiosa satisfacerse l a parca. Vht ' Etltr °j tirano, en el circo que tu crueldad tne prepara, aunque no fácil trofeo e tus Romanas espadas, vlientras mi brazo esté libre sería mancha en mi fama recibir ese desdén* sería de tu arrogancia lisonja que yo admitiese una muerte que me mandas; que el que por precepto ageno sufre muerte vil y baxa, no muere, no, como debe morir el que fué Monarca. Wer. Haced seña, para que empiece la árdua batalla, y en mar de sangre se anegue H misma muerte asustada. Llegue Oronta donde vea c °mo en tu sangre naufragas. Lucha. Lucha . Clarín. SaU Orón. Ya, sin el precepto-tuyo 1X15 han conducido mis ansias, P a ra morir, si él muriese, P^ra vivir si se salva. Riñen. deidades! protexed aquesta mi justa instancia: 0 ñrano Emperador, Permite que yo me vaya a ser del corazón suyo impenetrable muralla. Ner. Detenedla. Mit. Morir todos; , Mata Mitridates á uno . y tu también cuya saña presumió vencerme, muere. Ver. O, destruyame mi rabia! Orón, jó, qué bien empleados ruegos! tirano Nerón, qué aguardas? desencadena ios monstruos, > suelta las fieras de Hírcania, ? v erás que todas ellas a Su valerosa espada so £ d év il trofeo, son v.ft.masde poca fama. j’.i °. d a ^? s » haced que luego del estrecho encierro salgan 2 3 Sale un León, y empleen contra él sus garras. Mit. Despojos de mi valor Luchan . ; serán á mis regias plantas, por mas que engarras y dientes v . esgriman duras aljavas; y si monstruos mas horribles quieres que entren en batalla; desciende tú de ese solio con esa corona sacra, que ciñe tus viles sienes: baja al circo-, cruel, baja* verémos entre nosotros, quién con mas mérito sé halla para poseer la diadema, y de llamarse Monarca; verémos quién con mas brio sabe manejar la espada. Ver. Quítate ya de delante, y esa bárbara arrogancia conserva para otra lucha que te tengo preparada, donde se abata tu orgullo solo de-considerarla. Mit. No puede haber monstruo alguno, que avasalle mi constancia, i quando ya no la ha rendidomi suerte siempre' contraria: el temor es vil afeito, es pasión humilde y baja desconocida de noble, es torpe yelo del alma que en un corazón de fuego nunca consigue la entrada. Preven pues, todos los monstruos, que te diétare tu saña, quizás hallarás en ellos nías asuntos á mi fama. Orón. Vamosamor, á seguir al esposo qu e idolátras, pues piadosas las Deidades de este riesgo le restauran. Ber. Del susto apenas respiro: siguiendo á mi madre vaya. CU. y Plan. Los Dioses libren á Roma* de tiranía tan rara. Sta. Por Mitridates el Cielo compasivo se declara; Le vence . Vate. Vase. V ase. en El Honor mas combatido . ea el tío dé mi agravio la mas debida venganza. Vase. Ncr. Vamos, Plancio, á disponer nueva idea, nueva traza, con que ppstrar lasobervia de Mitridates: la fama no diga nu,npa en sus voces ■ * que hubo ? en el Mundo constancia que la crueldad de Nerón no lograse vér postrada. Vanse. ACTO 11 I. Salón cor^a. Salen Nerón y Piando. Plañe. Señor, oy debo advertirte un asunto de importancia; las águilas de Tarpeya bajo del Cielo de España gritan sobre las vanderaa de las legiones Romanas. Por Emperador Augusto rebeldes á Galva aclaman, y ya siguen su partido las legiones que hay en Francia,, y aun las de Stacio murmuran contra tu cetro irritadas. Recela el riesgo, Nerón, si tanto daño no atajas. ¡Ver. Muy lejos aún suena el trueno para que acobarde un alma, tan pertinaz, que ni el rayo mismo le atemorizara. El corazón del Imperio dentro de Roma se halla, y si el corazón no envia á las partes agitadas socorro; tén por seguro, que luego quedan en calma. Contra Roma ■ , á Roma misma haré salir á campaña, y a las águilas rebeldes con las que leales me amparan, si me pongo á frente suya cortaré picos y garras; pero antes mejor trofeo mi amor conseguir aguarda en la posesión de Oronta. Vamos. Vase. Plañe. Suerte desdichada de Roma , quándo tendrás ^ en tantos males mudanzas. . j Galería, y en ella Mitridates^sentado en de descansar, y Oronta, Orón. Permite, gran Mitridates, que la esposa,, que idolátras enjugue el sudor mas digno, que ha vertido.frente humana, para adquirir los laureles, que á tu valor le consagras. M'tt. De Roma, mi bien, vencí las furias con esta espada, y á la fortuna también, vá venciendo mi constancia. I Orón. Y yo de tu corazón á triunfar de mas tirana , , . furia, aprendo. Mit. Ese es Neí^ 1 ' Orón. Sí: oy el Imperio prepara una horrible cena, en que pretende verme sentada á su lado. Mit. Ay infeliz! Orón. En vano te sobresaltas, esposo, pues á su mesa menos que sea arrastrada, y como muger, no iré de Mitridates: el alma dejaré salir del pecho, antes que una leve mancha admita, que al honor tuyo, o al mió borre las claras luces, que continuamente fueron Norte en mis borrascas. Nada receles,- mi bien, del rigor que se prepara, pues muriendo valerosa por mi honor; en las campañas Elisias, encontrarás ' ,» aquesta esposa adorada, que saldrá á encontrar amante de su cupido en las alas. Mit. Yo sabré también seguirte abriendo puertas al alma, con el cuchillo cruel, que este dolor adelgaza, . ¡(V^ ó afila en mi corazón: ^ vamos prenda idolatrada. , Orón. Vamos, mi bien, y no tefl^ * Q? que falte en mi la constancia, yunque contra ella conjure Alerón, sus aleves ansias. n ' ^ amos á donde muriendo venza estrellas tan contrarias. y Crueldades de Nerón. w^enastancontraras, Vase. de ¿satánico vengada. jardines Imperiales , y salen Berenice y Ber. Aqui se acerca Cilon. Flav. Piando también le acompaña: ayuda mis persuasiones de nuestra fortuna ingrata, sobre el alto Capitolio vernos espera exaltadas: tu sin cadenas, y yo de Británico vengada. a S j* Flavia. er * A qui, donde lisongero e utre las flores y plantas susurra el zéfiro grato, haciendo las consonancias las ondas suaves, que en perlas de estas fuentes se desatanme conduce mi dolor, ' mis propias penas me arrastran, para ver si algún alivio encuentro en flores y plantas, en ondas, aves, y fuentes, árboles, frutas y ramas; y aunque mi pena es tan grande no sé qué me dice el alma dándome á entender que puedo tener alguna esperanza de que á una noche tan triste amanezca alegre el alba. Me lisongeo en creer, que quizás la gran constancia, la eroicidad de mi padre u nuestra suerte contraria, avergonzar habráh hecho de tan injustas mudanzas. Me atrevo á esperar que el Cielo desatará nuestras plantas de las pesadas cadenas escucharon tus instancias; el enojo de los Dioses contra Nerón se declara: de Francia y de España al solio Augusto Galva se aclama: su partido y su voz siguen muchos cantones de Italia. Piando, que es amante mió, Puede despertar la saña e Senado , y Cilon puede eiTt C r ^ arte l as armas: an gran dia, á pesar Ber. Para la común venganza influirán las voces mias. Sale Piando y Cilon, Flav. Piando, la fortuna ingrata su instable frente te ofrece: si tímido no la abrazas resuélvete eternamente, á sufrir su rueda infausta; al margen de sus ruinas, ya tiene Nerón las plantas: pues á que espera el impulso, que no le ayuda á que caiga? de nuestro Senado el genio, Plancio, solamente aguarda, que de su torpe letargo le despierten, para que haga su deber contra el tirano. El rayo del Cielo baja ya contra el Emperador, y solamente nos falta un brazo , que lo dirija contra su vida tirana. Roma al valor nuestro pide una importante venganza. Plañe. Solo lo justo pretende, el valor Romano , Flavia. Flav. Justo es el golpe que quiere contra un monstruo , que le agravia. CU. Pero el subdito no debe faltar á la fé jurada. Flav. La culpa tiene el tirano, que no la guarda á la patria. ttl. Aquel, que á intentar se atreve sin fuerzas , empresas arduas infeliz se precipita. Ber. La que tiene el Pueblo basta PW. Mas fuera tiene , quien reyna . Flav. Si los subditos le amparan. CU. Rara vez el vulgo < plai.de del Príncipe las desgracias. D 7?; 3 2 un enemiga; oy encuentra en Mitridates un heroe qu«e es digno de fama eterna; la fé , á que faltó Nerón el Senado te conserva, j v esta* ilustre pompa, en que solicitaba tu afrenta, quiere que sirva á tu gloria, y que cap Oronta seas coronado por Monarca de Ponto'. Mit. Hazaña tan nueva digna hace a Roma' dél mundo universal de la ¿ierra. Plañe, sus águilas por mi mano la noble invióta diadema restituyen a tu frente, eori tal que de Roma seas aliado , y á sus contrarios declares constante guerra. Ctl. A tu mano vuelvo el cetro, porque el Senado lo ordena, para que de firme unión sea indubitable seña. Sta. Statilia r , que felizmente del torpe lazo disuelta, vuelve á ser Romana , á Oronta rinde la corona regia. Orón. Por honor tanto, piadosa mas cobatido le perdono mis ofensas á la sombra de Nerón. Mit. A la, romana Grandeza, al Pueblo , al Senado , á Galv» le juro amistad eterna. Plañe. Con tan felices auspicios, al trono de Roma ascienda Galva. CU. Y Berenice hermosa, sea quien honre mi diestra. Orón. Cilon , tus heroicos hechos merece^ que tuya ,sea. Per. Eterno afeólo te ofrezco con mi mano. Plañe. Flavia beh*> si templaste yá tus iras harás mi fortuna cierta. Flav. Su antorcha encienda Himeneo sobre la tiimba funesta de Nerón, valiente Plancio. Mit. Pues acabe la comedia del honor mas combatido, repitan dulces cadencias. Todos. Paz al Asia , y paz á Rofl 1 * las Deidades nos concedan; y sea la verde oliva corona de sus diademas, pidiendo todos rendidos ptrdon de las faltas nuestras. El Honor FIN. Se hallará en la Librería de Quiroga, calle de la ^ cepcion Gerónima, junto á Barrio Nuevo ; y asimismo ^ gran surtido de Comedias antiguas. Tragedias y Co - medias modernas; Autos, Sainetes, Entremeses, y Tonadillas , Año de 1791.