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El Gobierno del General Intellect La explotación de los conocimientos y la miseria de la humanidad
A Rosimeire
El Gobierno del General Intellect La explotación de los conocimientos y la miseria de la humanidad Francesco Maniglio
El Gobierno del General Intellect La explotación de los conocimientos y la miseria de la humanidad Francesco Maniglio CIESPAL Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina Av. Diego de Almagro N32-133 y Andrade Marín • Quito, Ecuador Teléfonos: (593 2) 254 8011 www.ciespal.org http://ediciones.ciespal.org/ Primera edición Diciembre de 2016 Quito, Ecuador ISBN: 978-9978-55-151-6 Edición Noemí Mitter Maquetación Arturo Castañeda Vera Ediciones CIESPAL, 2016 Ilustración de portada Baile de amplio como de reconocido prestigio en el medio Luigi Stornaiolo Los textos publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Reconocimiento-SinObraDerivada CC BY-ND Esta licencia permite la redistribución, comercial y no comercial, siempre y cuando la obra no se modifique y se transmita en su totalidad, reconociendo su autoría.
Índice 11 Prólogo Francisco Sierra Caballero 23 Introducción 29 1. Desde el imaginario productivo hacia el orden financiero Los surplus petrolíferos / El desarrollo del capital financiero / El asalto a los Estados-naciones / La liberalización de los mercados comunicativos y educativos 44 1.1. Acumulación financiera y valorización del saber 52 1.2. La división transnacional del trabajo y del conocimiento 67 2. La industria del Conocimiento 75 2.1. La universidad empresarial 79 2.2. Conocimiento corporativo y medidas cognitivas 86 2.3. La inclusión diferencial en la universidad global 92 2.4. Declasamiento y precarización en la metropolitan university 94 2.5. La expansión de la megaversity 103 3. El gobierno del conocimiento 111 3.1. Las políticas tecnocorporativas La agenda de la Sociedad de la Información / La agencificación / La gobernanza sin gobierno / La buena gobernanza / El consenso del milenio 128 3.2 El ataque al trabajo
16 Francesco Maniglio intersticios del cambio imaginado por la llamada Sociedad del Conocimiento; comenzando, paradójicamente, por la propia idea o por el propio discurso mixtificador que el autor deconstruye con la lectura potencialmente liberadora de lo real concreto. Sabemos que la noción de Sociedad del Conocimiento o sociedad cognitiva (por remitirnos a la terminología común de la Comisión Europea) perfila en nuestro tiempo un marco de regulación que directamente incide en las lógicas de reproducción social, alterando las formas modernas tradicionales de planeación del proceso general de socialización y aprendizaje. Toda política y diseño de escenarios del futuro apuntan como necesaria, de acuerdo a este nuevo marco, la articulación de procesos de modernizacióneducativa basados en las tecnologías digitales. El discurso difusionista de extensión tecnológica del conocimiento cobra así actualidad en la política de la Comunicación Educativa como parte fundamental de adaptación del sistema social a la lógica de reproducción del también llamado Capitalismo Inmaterial. Esta nueva lógica de transformación del sistema público de enseñanza se manifiesta en forma de reglas, prácticas y formas organizativas particulares que, desde el punto de vista lógico, pueden ser visualizadas mediante el análisis crítico del discurso de las políticas públicas, deconstruyendo la naturaleza de las actuales dificultades del proceso de reproducción social ante los imperativos contemporáneos del desarrollo industrial capitalista (Maniglio, 2014). Ello exige, a modo de hipótesis complementaria, definir desde la Comunicación Educativa un nuevo marco conceptual que nos permita pasar de una lectura “capitalizada” de los procesos de innovación tecnológica en el sistema educativo a una visión estructural del proceso de apropiación social de las nuevas tecnologías en la era de la machine learning , especialmente si se trata de regiones periféricas como América Latina o de otros territorios periféricos del sur de Europa como Italia o España, cuyas posiciones subalternas y/o dependientes afectan, económica y culturalmente, sobremanera al servicio público educativo. El problema que plantea este libro es que, en las últimas décadas, el campo científico y profesional ha experimentado como nunca antes un
El Gobierno del General Intellect 17 desarrollo y una consolidación variables en los ritmos y las lógicas de configuración, marcados por nuevas y similares exigencias, y un mismo proceso de implosión o boom de las titulaciones, al calor del intensivo proceso de crecimiento y especialización que acompaña a la legitimación social de la Universidad, pese a la débil vertebración formal con el sector productivo y el escaso reconocimiento del Capital, notorio por otra parte en la propia política de ciencia y tecnología de la ue. Una de las principales contradicciones internas es, en este sentido, que, replicando criterios y lógicas del sistema hegemónico angloamericano, proyectos como Bolonia han renunciado a la coherencia y sostenibilidad necesarias para el desarrollo social, aceptando sistemas de copyright, modelos de evaluación y políticas de productividad inviables por escasez de recursos, sentido común y pertinencia, desde el punto de vista del desarrollo endógeno. Por otra parte, se observa con frecuencia el dominio de una lógica de organización académica con frecuencia dispersa y carente de un espacio propio definido y claramente acotado, observándose además una creciente colonización de las agendas, lenguajes, estilos y lógicas de articulación del campo por lo que podríamos calificar como la westernización de la ciencia y la enseñanza, con clases impartidas inclusive en inglés, en virtud de las presiones propias del nuevo productivismo que permea e impregna las políticas universitarias y los organismos de ciencia y tecnología nacionales. La promesa del Espacio Europeo de Educación Superior y los pronunciamientos de los propios responsables de la Comisión Europea de impulsar, tras el Libro Blanco de Delors, el tránsito hacia una nueva economía sostenible del conocimiento suponen que la Unión Europea, objeto de estudio de la tesis originaria de este libro, debe contribuir prioritariamente con sus políticas públicas a cultivar el desarrollo del nuevo modelo o pacto social, invirtiendo en la inteligencia y el saberhacer productivo y, desde luego, en la formación del propio capital humano. Pero este discurso neoliberal se ha tornado un fracaso. Con la actual política de contención del gasto y recortes radicales de la inversión en el sistema educativo, la ue sufre hoy una descapitalización
18 Francesco Maniglio de capital simbólico y cognitivo sin precedentes en la historia. Más allá de la crisis, una de las consecuencias más visibles de las reformas universitarias es que se está produciendo una fuga de cerebros de investigadores y docentes hacia otros países, donde encuentran mejores posibilidades de trabajo. La descapitalización y la masificación de la enseñanza contribuyen así a hacer inviable una educación de calidad basada en la innovación, la creatividad y el desarrollo científico-técnico. Pues, de hecho –es el caso de España–, la inversión del pib en educación y la ratio de alumnos por aula no resisten una comparación con los países de referencia (ee.uu. e Inglaterra, básicamente). En definitiva, la noción de Sociedad del Conocimiento en la ue define un nuevo marco de regulación que incide directamente en las lógicas de planeamiento del proceso general de socialización y aprendizaje, afectando negativamente al desarrollo de los procesos de construcción del saber que, supuestamente, se propone impulsar pero que quedan constreñidos por una visión tecnodeterminista del cambio social. El discurso difusionista de extensión tecnológica del conocimiento cobra, de esta forma, actualidad en la política pública de adaptación del sistema universitario a la lógica de reproducción del Capitalismo Cognitivo. Decía el filósofo sardo, tan caro al autor, que la esencia de la revolución americana, la transformación fordista-taylorista, consistía básicamente en la radical alteración del modelo cultural. Desde entonces, las homologías entre sistema productivo y educación han sido permanentes en la teoría crítica de la mediación, si bien el neoliberalismo ha tendido a ocultar lo que, en realidad, es un hecho. Frente a esta lógica, una política emancipadora pasa por una mediación reflexiva entre actividad productiva y formación del talento humano, haciendo real la utopía gramsciana de un proyecto de construcción de hegemonía: de la disciplina del capital a la autodisciplina de la fuerza creativa. No otra cosa es la emancipación que –como explicara Castoriadis– el permanente afán de autosuperación; y en política pública la dirección económica, política y cultural, que en materia de educación, ciencias y conocimientos sociales debería significar el paso del “paradigma Chile”
El Gobierno del General Intellect 19 al “paradigma Ecuador”. La primera revolución educativa en Iberoamérica fue la moderna reforma argentina. Los ochenta, la década perdida, fue el tiempo de la contrarreforma neoliberal y terrorista de Chile. Actualmente, en cambio, emerge como modelo de referencia una nueva visión de la política científica y tecnológica que trata de radicalizar, en el paso del capitalismo industrial al capitalismo cognitivo, la democracia; que procura cambiar la matriz productiva según un modelo de acumulación flexible, procurando la emancipación social, a partir de la superación de la división internacional del trabajo cultural por la puesta en valor de la vida, del bioconocimiento, del conocimiento sensible, evitando –como reivindica Boaventura de Sousa Santos– el desperdicio de la experiencia, de la potencia creativa, en fin, de las multitudes, de las gentes, de los ciudadanos. En esta filosofía que compartimos con nuestro colega, la democratización informativa y la ampliación del dominio público pasa por garantizar la participación social en las políticas de transformación. Si la política es el arte de lo posible, la voluntad incisiva, la razón de ser de toda crítica económico-política de las nuevas formas de mediación pedagógica no es otra, de acuerdo con esta línea de pensamien- to, que apuntar las perspectivas de lucha por la ciudadanía mediática, aportando elementos para la democracia deliberativa y la participación y acción transformadora de los actores sociales, en coherencia con la memoria de las luchas y proyectos liberadores que históricamente han venido experimentándose en el campo. Pues –como señalaron Adorno y Horkheimer–, en un momento en el que la actividad científica moderna viene cediendo su lugar a una tendencial decadencia de la cultura teórica, y en general de la capacidad crítica y emancipatoria del pensamiento como promesa o esperanza histórica, el cuestionamiento teórico y analítico de las políticas de educación y la economía política del conocimiento y de la comunicación pueden contribuir a sentar las bases de una lectura distanciada, en los tiempos convulsos que vivimos, de las iniciativas, debates y tendencias del mercado y la política pública regional. Un tema prioritario en la agenda académica para el desarrollo autónomo de nuestros países pasa por confrontar la posición subalterna e históricamente
20 Francesco Maniglio dependiente que han tenido nuestras democracias en la periferia del sistema hegemónico del conocimiento y de la comunicación. Si la retórica ha de primar sobre la lógica, si la razón no es algo más que una forma discursiva o –en términos de Foucault– si no es posible una forma de saber que, más allá del régimen de conocimiento y su economía política, no reproduzca las formas asimétricas y conocidas, social e históricamente, de poder dominantes en cada régimen de verdad, transformar la Universidad no es otra cosa, desde este punto de vista, que repetir la historia como farsa. Por ello, quienes pensamos que es necesario un esfuerzo de “pensamiento negativo” sobre el modelo público de educación superior partimos de la idea de que, en esta materia, es preciso comenzar realizando cuestiones impertinentes que, en estos tiempos de pensamiento único, parecieran impensables, a saber: ¿para qué y por qué modernizar la Universidad ? ¿Desde dónde? ¿Con quién y para quién? Frente a la lógica de la Universidad-Museo y la expropiación de la biopiratería que alientan nuestras Universidades por omisión, soy de la idea de que, especialmente ahora, es precisa la materialización de una lógica generativa de la actividad investigadora que pasa por comprometerse en un modelo de mediación democrático, participativo y autogestionario, basado en una cultura del desarrollo dialógica, culturalmente dinámica e inspirada en el lenguaje de los vínculos. El reto de la Universidad y la actividad investigadora debe ser, en este sentido, propiciar formas de intervención y apropiación de los medios para la expresión y desarrollo social de las minorías culturales y sectores subalternos. Si Max Weber hace tiempo pensó la relación entre el político y el científico como una forma paradigmática de la modernidad, hoy esta relación debe ser reformulada repensando el habla y la escucha del intelectual, su función como dispositivo, en fin, de reflexividad; reconfigurando nuestra tarea como el arte de profesionales de la ‘atenta escucha’. Esta es la base de toda ciudadanía y de la “república”, del lugar común que exigen los Derechos Humanos, entendidos desde una Ética de la Comunicación de los Bienes Comunes. Y este, a nuestro entender, es el principal reto de la Universidad del presente-futuro.
El Gobierno del General Intellect 21 Quizás quienes pensamos en el conocimiento como un proceso socrático de adquisición del saber tendamos a sobrevalorar esta cualidad, pero en el denominado Capitalismo Cognitivo, en esta Sociedad Global del Conocimiento, son las redes, la creatividad humana, los afectos a constituirse como tiempos y espacios de valorización. Una lógica concreta y contradictoria a la que prima en la Universidad del Mercado, basada en el principio de escasez y en una concepción propia del individualismo metodológico. Ahora que se habla de organizaciones inteligentes, de “creatividad” e “innovación”, palabras fetiche del nuevo mercantilismo de las políticas de “calidad total”, nuestras organizaciones parecen no estar dispuestas a aprender, ni a interpretar; esto es, a saber “leer” y “escuchar”, incapaces como son de una “adaptación creativa”, al negar la opción diligente de la estrategia de la sospecha –mirar y ver, “oír y escuchar, atreverse a abandonar los confortables territorios, burbujas, familiares, donde todos los códigos son ya conocidos” para explorar caminos propios. Frente a esta inercia o deriva institucional, la Universidad del presente-futuro, la utopía educativa de nuestro tiempo, la filosofía, en fin, que inspira en el actual contexto el presente proyecto, debe cultivar una forma de institución y de gobierno de la educación superior que procure en todo momento el habla como una forma de escucha, definiendo –como diría el Subcomandante Marcos– una Universidad que trata de “mandar obedeciendo” en sus formas de producción y socialización de la inteligencia colectiva al servicio público y de los intereses colectivos. Las ideas que despliega su autor en las siguientes páginas son una poderosa caja de herramientas para ello. No dejen de escucharle al leerle. Está definiendo nuestro problemático tiempo de esperanza. Quito, 16 de Marzo de 2016
22 Francesco Maniglio Referencias bibliografícas Comisión Europea. (1992). Crecimiento, competitividad y empleo. Retos y pistas para entrar en el Siglo XXI. Libro Blanco, Bruselas, CECA-CE-CEEA. ––––– (1994a). Libro Blanco sobre Crecimiento, Competitividad y Empleo. Bruselas: Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas. –––––,(1994b). Europe and the global information society. Recomendations to the European Council. Bruselas: Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas. Maniglio, F. (2014). Economía Política del Conocimiento. El fenómeno TINA en las políticas de innovación, educación y TICs en la era post-Lisboa. Tesis Doctoral, Departamento de Periodismo I, Universidad de Sevilla. Mattelart, A. (2006). “Pasado y Presente de la Sociedad de la Información. Entre el Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación y la ‘Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información’”. En revista Telos, nº 67. Melucci, A. (2001). Vivencia y convivencia en la Sociedad de la Información. Madrid: Trotta. Miège, B. (1992). La sociedad conquistada por la comunicación. Barcelona: PPU. Moeglin, P. (Dir.) (1998). L ´industrialisation de la formation. État de la question. París: Centre National de Documentation Pédagogique. Negri, T. & Cocco, G. (2006). GlobAL. Biopoder y luchas en una América latina globalizada. Buenos Aires: Paidós. Schiller, H. I. (1993). Cultura S.A. La apropiación corporativa de la expresión pública. México: Universidad de Guadalajara. Sierra, F. (2006). Políticas de comunicación y educación. Crítica y desarrollo de la Sociedad del Conocimiento. Barcelona: Gedisa. Sierra, F. (2010). Comunicación, educación y desarrollo. Apuntes para una historia de la Comunicación Educativa. Sevilla: Comunicación Social Ediciones.
Introducción La última tesis sobre Feuerbach Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo. Karl Marx Las transformaciones del capitalismo en las últimas cuatro décadas parecen haber generado un amplio consenso sobre el hecho de que el aspecto principal de nuestro desarrollo histórico está constituido por la lógica económica y social, en la que la valorización del conocimiento asume el papel protagonista. De esta forma podemos explicar la sucesión de innumerables teorías de marca neo-liberal –como new growth theories, technology gap approach, crecimiento endógeno– que prometen el surgir de nuevas épocas, bajo la convicción de habernos liberado de los límites de la escasez, mediante la riqueza y abundancia infinita de la producción “inmaterial”. Hablamos deliberadamente de consenso histórico porque con ese propósito han participado también teorías y formulaciones socialdemócratas, post y neo-comunistas. A tal causa ha sido convocado e importunado el mismo filósofo de Tréveris, en particular con su famoso pasaje de los Grundisse donde profetiza el advenimiento del General Intellect .
24 Francesco Maniglio El desarrollo del capital fixe revela hasta qué punto el conocimiento o knowledge social general se ha convertido en fuerza productiva inmediata, y, por lo tanto, hasta qué punto las condiciones del proceso de la vida social misma han entrado bajo los controles del General Intellect y remodeladas conforme al mismo (K. Marx, 1976, II p. 230). Marx afirmó que en la medida que el trabajo es subalterno respec- to al conocimiento científico general, o sea a la tecnología y a la fuerza productiva social general, el capital se desarrolla en favor de su propia disolución como forma dominante de la producción. En breve, este es el elemento racional para aquellos que afirman que la era capitalista está llegando a su fin gracias al progreso del conocimiento general, y al mismo tiempo, que los nuevos espacios económicos, determinados por los collaborative commons, estarían emancipando nuestras formas de vida. Es el mismo elemento racional de los que anuncian la era del fin del trabajo, la fuga desde el trabajo asalariado, el declive de la especificidad del trabajo bajo mando. El General Intellect es la emergencia de la cooperación social, es el surgir de una multitud constituyente que ‘ontológicamente’ −y ‘cómodamente’− vive en un “común” concreto. El General Intellect se configuraría, de esta forma, como dispositivo biopolitico generador de trasformaciones porque está fundado sobre la emergencia de las subjetividades del trabajo social. Si el lector esta convencido de la bondad o tiene algún tipo de simpatía con estas formulaciones de imprinting postmodernistas, se le invita gentilmente a no continuar y poner a un lado esta lectura. Más allá de estos imprintings hemos aprendido a no escuchar las promesas de los que quieren confinar nuestros destinos a la evolución y al progreso, mas aún cuando aquel progreso se nos presente con la cara neutral del General Intellect. Dicho de otra forma, mientras que Rullani en Economía della Conoscenza se preocupaba de cómo el fantasma de la desmaterialización del valor agita las noches de los empresarios, de los políticos y de los economistas, nosotros, al contrario, seguimos preocupándonos de nuestras pesadillas concretas: de las formas de dominación
El Gobierno del General Intellect 25 del capital sobre nuestros modos de vida. Aun más en nuestra contemporaneidad, cuando el consenso sobre el protagonismo del conocimiento sigue en auge y las perspectivas futuras de las nuevas generaciones están sujetas a la división continua del saber y del trabajo: entre márgenes de ganancias y el aumento de la explotación, entre la erosión al welfare y el proceso de individualización de los derechos sociales. Es por este aprendizaje histórico-social, por estas relaciones concretas de clase que en este libro nos preguntamos −como lo hizo Feuerbach hace casi dos siglos− ¿Cuál es el elemento religioso de nuestra filosofía? ¿Cuál es el elemento religioso del General Intellect? Si empezamos por el mismo Marx, el elemento religioso del General Intellect habría que buscarlo en el principio unificador del género humano de Feuerbach. Con su última tesis sobre Feuerbach −los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo (1970, p. 18)− Marx, en efecto, conspira contra sí mismo al ser fiel a las ideas de progreso, de modernidad, de éxito del individuo social unificado. La universalidad del individuo, no como universalidad pensada o imaginada, sino como universalidad de sus relaciones reales e ideales (K. Marx, 1976, II p. 33) Simplificando, hablamos de una concepción humanística y por esto mísera para la humanidad, porque asume religiosamente las características emancipatorias de las fuerzas productivas (el bien) respecto a las relaciones de producción (el mal). A honor de crónica, empero Marx se preguntó sobre el elemento religioso del General Intellect y es por esto que en El Capital realiza una dura crítica a la dimensión social de los procesos de valorización y a los procesos de reproducción del capital social global, crítica que aquí solo vamos a resumir: Lo característico de esta clase de economías del capital constante, que surge del progresivo desarrollo de la industria es que en este caso el ascenso
32 Francesco Maniglio de embargo para aquellos que apoyaran abiertamente a Israel, como en los casos de Estados Unidos y Holanda. En la práctica, el embargo duró muy pocos meses pero tuvo unas consecuencias duraderas: el precio del petróleo se cuadruplicó en solo tres meses y en diciembre de 1973 alcanzó casi doce dólares. De esta forma, se detrajeron sumas importantes a las economías de los países centrales. Desde un punto de vista geopolítico, la crisis se globaliza y se hace definitiva en 1979 con la toma del poder por parte de Jomeini en Irán y con las movilizaciones multitudinarias que demolieron al ejército de Pahalevi y sus asesinos de la savak (Moulier Boutang, 2012). Y esto a consecuencia de que el precio del petróleo, que se había multiplicado por cinco en 1973-1974, volvió a crecer un 150% entre 1979-1980. Su precio se había incrementado en más de diez veces con respecto a 1973. La acumulación masiva de dólares en las monarquías del Golfo y en los países petroleros tenía una capacidad de absorción muy limitada. Estaban muy poco poblados y su consumo interno era limitado, mientras que sus infraestructuras eran todavía débiles. Esta enorme acumulación de petrodólares se transformó en una nueva arma para el sistema financiero de Estados Unidos, que pronto promovió de manera masiva una circulación general para refinanciar el propio déficit. Una nueva reforma financiera de alcance global para crear un mercado monetario en el cual estos petrodólares pudieran invertirse, circular e intercambiarse en función de las necesidades de liquidez, y no en función de los tipos de cambio que fijaban los países. En este sentido, fue todo un éxito. Los petrodólares se reciclaron de modo notable. Esto evitó que las economías occidentales se hundieran en una depresión al estilo de los años treinta, los capitales en petrodólares volvieron a reinvertirse en el Centro, donde contribuyeron enormemente a la reestructuración productiva, es decir, al deslizamiento hacia el sector terciario (Moulier Boutang, 2012, p. 93). Sin embargo, a nivel social el impacto de este éxito financiero fue grave y afectó a gran parte de la población de Europa y Japón, que de-
El Gobierno del General Intellect 33 pendía en mucha mayor medida de las importaciones que los Estados Unidos.3 Los países industrializados recurrieron a planes de austeridad que rápidamente produjeron una disminución del consumo y un empeoramiento del nivel de vida. Las teorías neoliberales de la Escuela de Economía de Chicago fueron utilizadas como armas para minar el consenso de la posguerra sobre el papel del Estado y de la administración gubernamental. La ideología de la crisis condujo a un ataque al Estado de Bienestar, al mismo tiempo que multiplicaba su número de beneficiarios. La correlación de fuerzas entre capital y trabajo se transformó radicalmente y el desempleo dio origen a una sociedad de dos velocidades: la de los poseedores de un empleo, aún protegidos por los derechos laborales conquistados en la década anterior; y la de los parados, que entraron en una situación de riesgo cuando se empezaron a cuestionar los procedimientos de protección social del Estado de Bienestar. Cambiaron las prioridades políticas y con ellas los objetivos de la política económica, alejándose del pensamiento keynesiano y de la atención al pleno empleo, y centrándose en la privatización de las agencias publicas, la liberalización de los mercados financieros con la adopción de un marco neo-regulatorio global para los flujos de capitales. El dominio del capital financiero Tras el “Nixon Shock” el sistema monetario fundado en Bretton Woods en julio de 1944 podía darse por concluido. En la Conferencia de Jamaica, en enero de 1976, los países miembros del Fondo Monetario Internacional decidieron reemplazarlo por un nuevo modelo de gobernanza económica. Se empezó con el proceso de desmonetarización del oro, con el abandono del sistema de tipos de cambio fijos, en favor de cambios flotantes, y la elevación de los derechos especiales de giro (deg) al rango de principales activos de reserva, en función de los cuales se señalaron las nuevas paridades de las monedas. 3 La inflación, que hasta el momento era de un 4-5% anual, ahora se multiplicó hasta niveles inesperados; en Gran Bretaña y en Italia, por razones diversas, el problema fue especialmente agudo.
34 Francesco Maniglio A partir de este momento hace su definitiva aparición la liberalización financiera de la economía. La posibilidad de acumular capitales sin la necesidad de la producción directa, con la legalización de la tasa de cambio, provoca una exposición de los mercados a constantes períodos de inestabilidad. Este riesgo se generaliza y “socializa” gracias al desarrollo masivo de los mercados de derivados y de seguros. tasa de crecimiento de la inversión real en la industria manufacturera (usa) Fuente: Bureau of Economic Analysis, National Income and Product Accounts, 2013 El propósito del capital financiero es, en efecto, la obtención de valor para el accionariado o el mayor retorno para la colocación de capitales (deuda pública, divisas, diferentes préstamos –inmobiliarios, obligaciones–, etcétera), por encima, en la mayoría de las ocasiones, de la rentabilidad empresarial, entendida en términos de productividad clásica. La relación entre “portfolio income (intereses, dividendos y ganancias mediante actividades financieras) y cash flow (ganancias mediante actividades productivas) de las empresas no financieras se ha multiplicado, en los años ochenta y noventa, respectivamente tres y cinco veces durante los años cincuenta y sesenta” (Salento, 2013, p. 81).
El Gobierno del General Intellect 35 porcentaje del pib que se destina a finanzas, seguros y reit* (fire) como porcentaje del total de las industrias productoras de bienes* (real estateinvestment trust) Fuente: Bureau of Economic Analysis, National Income and Product Accounts, 2013 En otras palabras, el capital financiero es el eje de la apropiación del valor, pero también un factor de su generación. En este sentido, con ‘financiarización’ nos referimos a una dinámica transnacional de la economía, es decir, a una enorme difusión de instrumentos y operaciones financieras para los flujos del capital, “al mismo tiempo que ‘financiarización’ significa también ‘de las empresas’, o sea, la tendencia a adoptar estrategias de acumulación fundadas, más que sobre la racionalización de la producción y del comercio, en el aumento financiero del valor del capital” (Salento 2013, p. 46). A partir de este momento, todas las reformas políticas monetarias han estado encaminadas a garantizar esta nueva configuración económica en la que las dinámicas financieras transforman los ejes productivos. Las reformas políticas condujeron a la autonomía de los bancos centrales, que pasaron a preocuparse únicamente de los procesos inflacionarios, dejando de lado la desigualdad
36 Francesco Maniglio social creciente. Dirigidos por tecnócratas, los bancos centrales logran asestar un duro golpe a las políticas de bienestar y al poder democrático. En una fase de crisis, en la que crece el fenómeno del endeudamiento, donde se trata de proyectarlo casi todo hacia el futuro, hay terreno abonado para una mayor primacía del capital financiero, y su juego es, a su vez, el auténtico tapón que reprime y condiciona cualquier solución. Pero no solo es un obstáculo pasivo que inhibe, sino que también pone en juego activamente nuevas figuras empresariales y de canalización de fondos –fondos de inversión agresivos y otras figuras instrumentales afines– cuya naturaleza es preciso desentrañar, así como sus formas de funcionamiento, el entorno desregulatorio permisivo que les ampara, y sus consecuencias en el mundo empresarial y económico en general (Gutiérrez & Albarracín 2008, p.3). Las políticas económicas han estado orientadas a las reformas de los mercados financieros, así como del mercado laboral y productivos, con el objetivo de recuperar las tasas de ganancia (López & Espinosa, 2009). Como consecuencia de esas nuevas regulaciones, el mercado financiero ha comenzado a proporcionar altísimas rentabilidades, diferenciando los espacios de valorización, y los capitales han dejado de fluir progresivamente hacia el ámbito productivo. La prevalencia del capital financiero sobre el productivo y comercial, no solo entraña la apropiación desproporcionada del excedente extraído en su conjunto, sino también crea nuevas formas de reordenación empresarial y de concentración de capitales (Álvarez Peralta, 2007). La piedra angular de esta dinámica termina por estar apoyada sobre la espalda de los productores directos, principalmente la clase trabajadora. Los procesos de acumulación financiera afectan directamente a las relaciones entre sistemas productivos, trabajadores y fuerzas sociales, desestructurando la relación de clase y desplazándola a un nivel transnacional. En este sentido hay que leer lo que se produjo el 6 de octubre de 1979, un hecho con consecuencias históricas que, lejos de ser comprendido por la clase obrera, solo resultó visible para técnicos y agudos observadores: el presidente de la Reserva Federal Americana,
El Gobierno del General Intellect 37 Paul Volker, había incrementado en más de un 20% la tasa de interés, indiferente a las consecuencias que esto hubiera podido generar a nivel del empleo y sobre las dinámicas de desarrollo social. Era un cambio de rumbo estratégico, desde la larga fase expansiva de 1929 (dominada por la fobia ocupacional) hasta la nueva fase recesiva (dominada por la fobia de la inflación). Era, como subraya Marazzi (1998), una declaración de guerra a una clase obrera inflexible (sobre las cuestiones de la renta y de los consumos) y demasiado confiada como consecuencia de los derechos laborales hasta entonces conquistados. El movimiento obrero se queda de golpe afectado por la vulneración de las condiciones de vida y laborales, las subcontrataciones y las externalizaciones, la inestabilidad y la erosión de los niveles salariales, el deterioro del bienestar y de las condiciones de salud pública. El asalto a los Estados-naciones La característica resultante de la lucha de clases de nuestra época es esta: la clase de aquellos que podemos definir genéricamente como ganadores están conduciendo una lucha tenaz contra la clase de los perdedores. Luciano Gallino El cambio identitario de los partidos de la izquierda y de los sindicados dejó a los movimientos de trabajadores sin armas para poder luchar en un contexto hasta entonces desconocido. Los gobiernos de izquierda en Alemania, Gran Bretaña y Francia al principio respondieron a la crisis siguiendo el modelo keynesiano: intervención del Estado para relanzar la actividad económica, ejercicio del gasto público para reactivar la demanda y ayuda social para los desempleados. Sin embargo, tras los ataques a las políticas keynesianas, los gobiernos socialdemócratas empezaron a apropiarse del discurso neoliberal de que el Estado no debía asumir la responsabilidad del bienestar de los ciudadanos. Se rompió de esta forma la organicidad de los partidos de izquierda y de los sindicados con la clase obrera, dejando paso a gobiernos conservadores que intensificarían los procesos de penetración y re-composición de clases.
38 Francesco Maniglio La crisis de identidad y de organicidad de la clase trabajadora se puede ver claramente en los hechos ocurridos en Italia en 1980, que pasaron a la historia como I trentasette giorni della fiat.4 La organicidad entre la clase obrera y los laboristas se quebró también en el Reino Unido cuando, entre 1974 y 1979 –los años más duros de la crisis–, los laboristas volvieron al poder y pusieron en marcha un nuevo contrato social con los sindicatos (protección social contra los despidos y la realización de varias nacionalizaciones), a cambio de una política rigurosa de limitaciones salariales. Sin embargo, estas políticas no resultaron eficaces para contrarrestar la disminución del poder adquisitivo de la clase trabajadora y el aumento del desempleo. Las protestas no se hicieron esperar y el clima de fuerte malestar provocado por una fase de huelgas sin precedentes fue aprovechado por los neoliberales, que denunciaron al Estado y a las políticas para el bienestar social como los responsables de las crisis y de la baja competitividad del sector productivo. El imperativo de los pensadores neoliberales es –como sabemos– restringir la intervención del Estado y obtener reducciones de impuestos. En efecto, la localización de todas estas actividades terciarias que sustituyen a las fábricas depende del régimen fiscal (y estas pueden trasladarse con facilidad de una metrópolis a otra). Las críticas al Estado del Bienestar, cuyo crecimiento empezó a considerarse antiproductivo, no se hicieron esperar, sobre todo desde las clases liberistas más conservadoras, partidarias de una reforma sustancial de las funciones del Estado. Fue así que, en junio de 1979, el gobierno laborista fue derribado y Margaret Thatcher, la líder del partido conservador, ganó las elecciones, proponiendo la adopción de la agenda neoliberal. En Alemania la crisis petrolífera de 1974 provocó el rápido declive de la producción industrial y el aumento del desempleo. El gobierno de coalicción social liberal de Helmut Schmidt actuó siguiendo una política de protección social e intervención estatal, que no dió los resultados 4 Para una lectura más completa sobre aquellos días véase Polo, G. & Sabattini, C. (2000). Restaurazione italiana. Fiat, autunno ’80: alle origini della svolta liverista. Manifesto Libri.
El Gobierno del General Intellect 39 esperados. Con la segunda crisis petrolera de 1979, en efecto, las dificultades financieras y fiscales se hicieron dramáticas. Ante dos millones de parados y una economía estancada, los liberales reclamaron la puesta en marcha de políticas de austeridad y la adopción de nuevos recortes de los gastos sociales. Se rompió definitivamente la coalición con lo socialdemócratas y se determinó el regreso al poder, en octubre de 1982, de los cristianodemócratas dirigidos por Helmut Kohl. En Francia, la crisis de 1974 coincidió con la elección de Valéry Giscard d’Estaing, padre del liberalismo francés, como Presidente de la República. El gobierno de centroderecha continuó, durante sus dos primeros años, con las políticas de bienestar y con la intervención del Estado. Sin embargo, con el agravamiento de las crisis, las nuevas dificultades financieras y económicas llevaron al gobierno a tomar medidas para liberalizar los precios, suspender las ayudas del Estado y disminuir el gasto en los servicios de protección social. El descontento social y el aumento del desempleo reforzaron a la izquierda socialista francesa, que llegó al poder en 1981. Se adoptó rápidamente una política a favor del Estado del Bienestar, con el tratamiento social del paro, el aumento del número de empleados públicos, el descenso de los tipos de interés y el despliegue del consumo para superar la crisis. Sin embargo el déficit presupuestario seguía aumentando, junto con la deuda nacional, provocando un desequilibrio de la balanza comercial y un nuevo aumento del desempleo. La vía socialista había sido incapaz de atajar la crisis, por lo que en 1983 se abrió la vía de las soluciones neoliberales. La liberalización del mercado comunicativo y educativo Progresivamente, se fueron restaurando los principios liberales clásicos y se destruyeron las políticas del Estado del Bienestar. El crecimiento económico se vinculó a la reducción del aparato estatal, supuestamente indispensable para la supervivencia de la economía de mercado. La ideología neoliberal denunció al Estado del Bienestar como el responsable del decaimento de la iniciativa privada, del trabajo y del ahorro, con la consolidación de clases parasitarias a costa del Estado, la pérdida de
40 Francesco Maniglio competitividad y la ineficiencia del sistema económico. De este modo, se atacaba al Estado como generador de una burocracia excesiva y de una utilización ineficiente de los recursos. Un Estado cuyo sector público se caracteriza por la obtención de unos resultados pobres, debidos a la falta de competencia, por lo que también el sector educativo empieza a cuestionarse, ya que también carece de competitividad y eficiencia económica. Las políticas de Bretton Woods, que efectivamente procuraban la total inclusión de los ciudadanos dentro del sistema educativo –que por supuesto tenía que ser público y garantizado dentro de las políticas del Estado de Bienestar–, se empiezan así a desmantelar. La formación y la educación pública que acompañó, por un lado, a la masificación de la producción y del consumo y, por el otro, garantizó las esperanzas emancipadoras de la clase obrera –mediante el principio de naturalización de la escuela entra en crisis (Maniglio, 2009b). Se había producido en los estados occidentales una fuerte masificación en el sistema de educación superior, lo que garantizaba un compromiso intergeneracional entre los obreros y la clase burguesa. El sistema de reproducción del control sobre las estructuras productivas se basaba en el hecho de que, entre la década de los cincuenta y la primera parte de los setenta, en los estados occidentales solo cerca de una décima parte de la población tenía estudios superiores. Las élites burguesas controlaban el sistema productivo gracias a la escasez formativa. En la década de los setenta, con la fase de reconquista neoliberal marcada por la financiarización de la economía, se rompió la reproducción clásica del control burgués sobre la organización de la producción. La jerarquía de la organización industrial entró así en crisis, abriendo paso a una nueva organización productiva y, por ende, a una revolución de los sistemas educativos. La educación para todos no va a ser la misma educación de todos.
El Gobierno del General Intellect 41 características del sector productivo y educativo de los años 50-70 Instituciones educativas • Feminización del cuerpo docente. • Avance hacia una subsegmentación del sistema en cuatro o incluso cinco ciclos: estudios “preescolares” y “postuniversitarios”. • “Naturalización” de la escuela. • Educación pública y obligatoria dentro del marco del Estado de Derecho. Fuente: Pineu, 1996 Se empieza a pensar por primera vez en conceptos como ‘formación continua’, ‘flexibilización’, ‘diversificación’, que en el campo político se traducen en las reformas neoliberales y las privatizaciones de los sistemas educativos que llegan hasta nuestros días. La desestructuración del concepto de trabajo asalariado y la precarización acompañan en este proceso a la masificación y flexibilización de la educación superior. En este sentido, con el concepto de “obrero social” (Negri, 2007) deberíamos subrayar no solo el carácter productivo de la sociedad en su totalidad, sino también los dispositivos de división y control de una ‘fábrica’ que se hace siempre más ‘difusa’. En este sentido, la universidad puede ser hoy llamada ‘fábrica del saber’, en tanto que produce control y división social por medio del conocimiento. Este proceso se cataliza con la revolución tecnológica que empieza con la liberalización de los medios de comunicación y con la inversión masiva de activos financieros en el mercado de las tic. Una fecha importante de esta revolución fue seguramente 1974, cuando el Departamento de Justicia de eeuu demandó a la compañía at&t por violación de la legislación antimonopolio. at&t, única compañía en el mercado de las telecomunicaciones en eeuu, famosa por sus agresivas políticas exteriores –como las intervenciones en el golpe contra Allende en Chile en 1973–, controlaba el mercado de las tecnologías comunicativas e informáticas más avanzadas de la época, al disponer del mayor y más complejo laboratorio de investigación en este campo: los
48 Francesco Maniglio que buscan trascender la dependencia del trabajo productivo como factor de creación del valor.8 En esta transición las transformaciones del rol de la moneda y de las finanzas son, en efecto, la manifestación de una nueva gobernabilidad que busca gestionar y controlar el capital, que ya no puede disciplinarse con el régimen de producción fordista, sino con una acumulación siempre más flexible, con un nuevo perfil de trabajo a escala colectiva, en un espacio de valorización que desborda sistemáticamente los límites de la empresa hacia el exterior. Cambios que desembocan generalmente en un proceso de financiarización de las empresas, que se preocupan, no solo de la acumulación de capital material (hardware), sino también de acumular (retener) el capital inmaterial, traducido en capital humano –en trabajo vivo o wetware y en red cooperativa o netware– (Moulier Boutang, 2006, p. 11). En este sentido, los procesos de captura de valor (retenención) que hacen posible este régimen de financiarización se generan gracias siempre a nuevas formas (flexibles) de división del conocimiento y del trabajo. El intento neoliberal de ir más allá del trabajo productivo para defender la creación de valor financiero, tiene su ‘contrapartida’ política en las agendas de la Sociedad de la Información y del Conocimiento. Nos referimos a las reformas de las instituciones educativas y del sistema universitario, al aumento exponencial de los I+D (+i) y a la integración de las tic en los campos educativos y productivos. En efecto, flexibilizar los 8 La primera formulación del llamado “Consenso de Washington” se debe a John Williamson (“Lo que Washington quiere decir cuando se refiere a reformas de las políticas económicas”) y data de 1990. El escrito concreta diez temas de política económica, en los cuales, según el autor, Washington está de acuerdo. “Washington” significa el complejo político-económico-intelectual integrado por los organismos internacionales (fmi, bm), el Congreso de los eua, la Reserva Federal, los altos cargos de la Administración y los grupos de expertos. Los temas sobre los cuales existiría acuerdo son: la disciplina presupuestaria, los cambios en las prioridades del gasto público, la reforma fiscal encaminada a buscar bases imponibles amplias y tipos marginales moderados, la liberalización financiera, la búsqueda y mantenimiento de tipos de cambio competitivos, la liberalización comercial, la apertura a la entrada de inversiones extranjeras directas, las privatizaciones, las desregulaciones y la garantía de los derechos de propiedad.
El Gobierno del General Intellect 49 flujos de capitales para la creación de valor financiero, significa la transformación a gran escala del trabajo humano, la centralidad del complejo de la microelectrónica y de las tic, la interdependencia financiera e informativa, la consolidación del sector terciario y la flexibilización del mundo del trabajo. acumulación flexible y financiarización Fuente: Fumagalli and Lucarelli, 2007 Se logra una desestructuración de la forma tradicional, jerárquica y unilateral del trabajo, con dispositivos que actúan en el espacio diacrónico para la captura de valor social, gracias al desarrollo de las tic, de las tecnologías de la movilidad y de un capital humano dispuesto al reciclaje continuo (lifelong learning). El reordenamiento productivo y político empieza así a delinearse bajo los lemas de total quality management, re-engineering, lean production, propio en aquellas industrias de automóviles que por mucho tiempo han representado el centro neurálgico y simbólico de la conflictividad social. Bajo el eslogan de la inmanejabilidad de la gran industria, se
50 Francesco Maniglio empiezan a trocear las grandes fábricas. Los centros con más de ciento cincuenta mil obreros (la fiat en Turín es un ejemplo) se desmembran en ramas productivas. Se busca de ese modo aniquilar los conflictos políticos dentro de las fábricas, creando el paradigma del desorden público (estrategia de tensión) para la instauración y la aceptación de un nuevo orden político y productivo. Precisamente es en el sector del automóvil donde comienza la automatización. La reorganización de la producción, como en Malmö (Suecia), se dirige a evitar [los cuellos de botella y] los bloqueos en la continuidad de la cadena de montaje. La producción flexible con stocks de reserva sustituye (así) a la cadena de producción de flujo continuo (Moulier Boutang, 2012, p. 82). Debido al clima de las luchas políticas y a la saturación del mercado que se produjo en las décadas anteriores, los empresarios empiezan a adoptar un modelo que garantice la disolución de las masas obreras y la flexibilización de la producción con la centralización del control.9 Partiendo del sistema desarrollado por Toyota, hubo una importación masiva de toda una serie de principios de gestión empresarial japonesa en la literatura de gestión occidental, que suponía un estricto control de los flujos informativos-materiales-organizativos-humanos entre los sectores intermedios de la cadena de producción y, sobre todo, la instauración de un flujo de información ascendente. Se trata de un sistema –como sugiere Marazzi (1998)– en el que la producción sigue directamente las exigencias del mercado, de manera que los bienes son producidos en cantidades pequeñas, sin acumulación, orientando el producto hacia los gustos de los consumidores, de los cuales inmediatamente se conocen las variaciones y los cambios. La idea de flexibilidad, tanto 9 “En los tiempos de la Renault Billancourt, la temperatura social se medía en el porcentaje de vehículos que salían de la cadena y que debían volver a pasar para ser reparados en la fábrica de Meudon. Así se introdujo la calidad. Por ella se comenzó a reflexionar sobre la manera en que se organizaban los japoneses; es el momento de la penetración de la industria japonesa del automóvil. Y los japoneses no se habían organizado sobre un modelo fordista, sino sobre un modelo «toyotista», de la mano de Ohno” (Moulier Boutang, 2012, p. 84).
El Gobierno del General Intellect 51 en la producción como en la empleabilidad, se justifica principalmente por las formas de acumulación flexibles de las empresas. En efecto "emerge con claridad la continuidad entre una gestión finance-oriented y value-based y los cambios organizacionales de la empresa" (Salento, 2013, p. 14). La profundas restructuraciones de las empresas sobre la base de criterios inspirados en la acumulación financiera (shareholder value maximization) se han hegemonizado con el desarrollo de las tic, que en primer lugar posibilitan la captura y explotación de grandes cantidades de datos (metadatos), sobre el comportamiento del mercado y los cambios de preferencias de los consumidores; en segundo lugar, permiten descentralizar la producción y mantener el control. Si dentro de una cadena de montaje se trabajaba en silencio, “en el sistema de producción posfordista estamos delante de una cadena de producción hablante, comunicante, tanto que las tecnologías utilizadas en este sistema pueden ser consideradas máquinas lingüísticas, con la finalidad principal de fluidificar y gestionar mas rápidamente la circulación de informaciones” (Marazzi, 1994, p. 31). En el fordismo, en efecto, la polarización del conocimiento (parcelación y especialización) era la característica principal de la organización del trabajo, en la cual el obrero ejecutaba la misma actividad durante toda su jornada laboral. En el paradigma de la acumulación flexible, la fuerza de trabajo ideal es la que tiene un altísimo grado de flexibilidad en términos de empleabilidad: adaptación y movilidad entre los tiempos y los espacios de trabajo. Esto es, la habilidad de la interacción, donde la acción instrumental está colapsada sobre la comunicativa. Se trabaja comunicando. Según Lazzarato (1997), es posible comprender los procesos de la subsunción al capital, utilizando el modelo estético del trabajo comunicativo, en lugar de los modelos clásicos de la producción material. En este modelo se distinguen tres entidades: autor, reproducción y recepción. Estos tres elementos no pueden ser obtenidos en sí mismos por un único individuo, sino que son el resultado de una elaboración social y colectiva, es decir, de un ciclo de producción.
52 Francesco Maniglio El autor pierde su dimensión individual y se transforma en un proceso organizado industrialmente (con división del trabajo, inversión, comando, etcétera); la reproducción se configura de forma masiva, organizada según los imperativos de la rentabilidad; el público (recepción) tiende a volverse comunicador/consumidor. Y en este proceso de socialización/subsunción en lo económico de la actividad intelectual, es el producto ideológico el que tiende a asumir la forma de mercancía (Negri & Lazzarato, 2001, p. 22). Mientras que Arendt (1974) en los años 50 analizaba explícitamente la sociedad de consumo, como una sociedad de trabajadores –subrayando la centralidad de la producción, el control weberiano, la fabricabilidad y la técnica–, hoy emerge con más evidencia una multitud de prosumers, productores/consumidores que son poco asociables al paradigma clásico de la producción. Surgidos a partir de las exigencias del paradigma productivo, arrastrados por la fuerza performativa que radicaliza las diferencias (las idiosincrasias personales y psicológicas), estos individuos asumen el reto de la autorrealización narcisista, fruto diabólico del antiguo individualismo liberal. No es que el mundo de mercancías efímeras se haya acabado, sino que, más allá de las “cosas”, el nuevo capitalismo vende accesos a experiencias culturales, viajes, ocio, deporte, espacios de bienestar, interactividad, maneras de ser (Formenti, 2011). El consumo se vuelve activo. Los consumidores no solo compran deseos impuestos por el mercado, sino también instrumentos, funciones para poder actuar de forma individual, para producir performances; compran servicios que son tiempos de vida de otras personas, afectividad, gentileza, escucha, simpatía, disponibilidad y amistad: las propias vidas directamente comercializadas. 1.2. La división transnacional del trabajo y del conocimiento En todas las formas de sociedad, existe una determinada producción cuyas relaciones asignan a todas las demás el rango y la influencia. Es una iluminación general en la que se bañan todos los colores y [que] modifica las particularidades de estos. Es como un éter particular que determina el peso específico de todas las formas de existencia que allí toman relieve. Karl Marx
El Gobierno del General Intellect 53 Hemos delineado cómo, en el régimen de la acumulación flexible, el capital genera valor transformando las condiciones materiales e inmateriales de existencia: los pensamientos, las emociones, las identidades; creando, en fin, nuevas formas de vivir y de ser (Moulier Boutang, 2002b). Esta forma de subsunción y de valorización del capital pone fin a la época en que el crecimiento se medía exclusivamente gracias al volumen de las inversiones o a los parámetros keynesianos, y la posición competidora de las empresas solo gracias a las dimensiones absolutas y a las cuotas de mercado. La valorización del capital se relaciona siempre más con la economía externa, o sea con la capacidad de captar los surplus provenientes de los recursos cognitivos. Pensemos en los monopolios digitales –como Google, Facebook o Twitter– que capturan (indexan) el flujo de información viva, para transformarlo en ganancias. No es suficiente afirmar que el capitalismo de hoy es un capitalismo cognitivo, o sea que valoriza y organiza el conocimiento y las informaciones producidas por el trabajo de una multitud global subyugada a una cadena de montaje numérica y a un dispositivo digital. El capitalismo ha desarrollado formas de inteligencia autónoma y de escala superior. Se tiene que decir: el capital mismo piensa (Pasquinelli, 2014, p. 9). La sociedad de los metadatos se puede considerar como una extensión de la sociedad del control: lo que deviene estratégico no es simplemente el conocimiento posicional de una persona (los datos) sino las tendencias generales de los modos de vida de la sociedad (los metadatos) (Pasquinelli, 2014). Debido a esta dimensión del control, los Gründrisse de Marx vuelven a cobrar sentido en nuestros días, en el momento en que distinguimos la “cognitivización” como un proceso de transformación general a través de la cual leer la composición del trabajo y los nuevos procesos de jerarquización. Como analiza Vercellone (2011), en el paradigma energético del capitalismo industrial el salario era la contraparte a la adquisición por parte del capital de una parte de tiempo humano bien determinado. El empresario, en el cuadro del tiempo de trabajo, tenía que maximizar el uso de aquel tiempo pagado, con el fin de
54 Francesco Maniglio obtener –desde el valor de uso de aquella fuerza de trabajo– la cantidad mayor posible de pluslabor. Los principios de la organización científica del trabajo, a través de la expropiación del saber obrero y la prescripción de los tiempos y de las tareas, constituyeron en su época una respuesta estratégica a esta cuestión. Sin embargo, con la flexibilización de la producción, la explotación de la actividad humana se dilata hacia todo los tiempos de nuestra vida: el trabajo no puede ser reducido a un simple consumo de energía en un tiempo determinado. […] la pervasividad del saber y la mercificación impuesta al conocimiento hacen que la diferencia entre trabajo intelectual y trabajo manual se esté quebrando. Hay trabajos definidos como manuales que requieren el acceso a las informaciones, conocimientos y prácticas lingüísticas, también estandarizadas y procesadas por medio del lenguaje de la máquina informática, y por tanto repetitivas, pero que, de todas formas, necesitan de los saberes, competencias in/formacionales. Así es como gran parte del trabajo intelectual, gracias a las tecnologías informáticas, se está en cierto sentido taylorizando (Fumagalli, 2004, p. 5). La tradicional división del trabajo en funciones se redefine a la luz de una ‘división espacial del conocimiento’, aumentando el grado de subyugación de los trabajadores en los procesos productivos. El viejo dilema del control y de la división del trabajo reaparece así con nuevas formas y fuerzas: la subyugación no es impuesta solo con la forma disciplinaria de un mando directo, sino más bien con una forma de introyección proactiva. El capital no solo es dependiente del saber de los asalariados, pero tiene que obtener una movilización y una implicación activa del conjunto de los saberes y de los tiempos de vida de estos. En este cuadro, la difusión de las actividades de producción de conocimiento y de manejo de la información no concierne solo a las actividades high-tech, de I+D o de alto skill de la new economy, sino que afecta a todos los sectores económicos, también a aquellos con una débil intensidad tecnológica. Para poder describir más analíticamente estas segmentaciones de la composición de clase tenemos que reanudar el análisis que Vercellone
El Gobierno del General Intellect 55 (2007) hizo sobre la renta como mecanismo central de la acumulación contemporánea. Vercellone critica la idea de un “capitalismo productivo bueno” indicando el devenir renta de la ganancia como la tendencia crucial de toda la economía presente. El capitalismo global alimenta una naturaleza parasitaria donde la renta se establece como nueva ganancia, porque es ortogonal respecto a las características de la misma en la captación de plusvalor. En la organización social de la producción el capital busca acaparar, de forma gratuita, los beneficios del saber colectivo por medio de un movimiento “de autonomización [del capital] de forma abstracta, flexible y móvil desde el capital-dinero” (Negri & Vercellone, 2007, p. 53). El devenir renta de la ganancia encuentra una de sus expresiones más contundentes cuando el poder financiero establece los criterios de gobernanza de las empresas únicamente en función de la creación de valor para el accionariado. La share-holder value se presenta como una doctrina, un corpus de prescripciones más o menos específicas (generalmente ligadas a los principios de la corporate governance), que han constituido (y todavía constituyen) la “ideología oficial” del management ejecutivo de las grandes empresas contemporáneas (Salento, 2013, p. 75). Por esto los mecanismos de renta se presentan como una nueva forma de acumulación que permite obtener beneficios desde la creación de una escasez artificial de recursos. El devenir renta de la ganancia es la lógica que se esconde bajo las políticas de privatización del conocimiento por medio de la imposición de medidas de control y explotación del saber y de su difusión, ocupando un espacio estratégico en la distribución del rédito y en la composición del mercado de trabajo. Una composición cada vez más dicotómica. De un lado, una minoría privilegiada de fuerza de trabajo empleada en actividades parasitarias del capitalismo, como los servicios financieros a las empresas, las actividades de investigación para las patentes, las actividades jurídicas especializadas en defensa de los derechos de propiedad intelectual. De otro, una mayoría de trabajadores que se enfrentan a un desclasamiento continuo de sus condi-
56 Francesco Maniglio ciones de vida, pero que no obstante sigue adquiriendo competencias y formación con frecuencia. Es el sector macjob y tiene que asegurar los empleos más precarios y peor pagados de la producción flexible, como las funciones neotayloristas de los nuevos servicios estandarizados, ligados al desarrollo de los servicios que llevan a cabo las personas low cost (Negri & Vercellone, 2007, p. 55).10 Finalmente notamos que esta segmentación artificial del mercado de trabajo y de la desigualdad en la distribución del rédito […] constituye un potente mecanismo de segmentación territorial y metropolitana de la fuerza trabajo […] (Del Re et al., 2008, p. 185). Los mecanismos de extracción de la renta crean unas cadenas de subordinación jerárquica en las que el control tecnológico y financiero está dislocado y externalizado, respecto a las hileras productivas situadas en las zonas de “los sur” del mundo. “Los sur” porque la dialéctica norte/sur se vuelve más difusa, dado que el arco completo de las formas contemporáneas de producción y de trabajo, con muchos grados y diferencias, se puede encontrar tanto en Brasil como en Italia, tanto en Japón como en Silicon Valley, tanto en Shangai como en Nueva Delhi. Las tic y las tecnologías de los transportes virtuales y materiales permiten a las corporaciones gestionar los procesos productivos en cualquier parte del globo, manteniéndolos bajo el nivel de subalternidad y mando propio de la organización capitalista, donde la relación capital/ 10 Según un estudio de la Universitá Bicocca di Milán sobre el estado laboral de los recién licenciados italianos desde 2008 a 2011, se evidencia cómo la cuota de jóvenes que hacen un trabajo subcualificado ha subido desde el 43% al 53%. El profesor Paolo Mariani hace resaltar cómo el “53,4 % de los licenciados se emplea en el área de la producción, que representa el mayor catalizador ocupacional con una gran variedad de profesiones intelectuales […], lo que se requiere de los nuevos licenciados no es tanto estar especializados, sino saber hacer un poco de todo”. Sin embargo, son trabajos que no llevan a niveles de retribución adecuados: para los exuniversitarios conseguir 1000 euros al mes es un desafío. El fenómeno se puede describir con la expresión del mismo profesor: “en muchos casos los neo-empleados son jóvenes especializados que vienen desespecializados” (De Vito, 2012).
El Gobierno del General Intellect 57 trabajo, aunque modificándose, es discriminante y favorable al capital. Los flujos y la movilidad del capital y del trabajo vivo amplían las coordenadas de la explotación global. Lo que antaño definíamos como primer y tercer mundo, ahora se redefinen continuamente como centro y periferia, en formas de producción cognitiva y taylorista, con la subsunción real y formal, con la inclusión y exclusión social. La dialéctica capital/trabajo/saber En realidad, si bien es cierto que el progreso es dialéctica de conservación e innovación y la innovación conserva el pasado superándolo, también es verdad que el pasado es algo complejo, un complejo de vivos y de muertos, [...] lo que del pasado será conservado en el proceso dialéctico no puede ser determinado a priori, sino que resultará del proceso mismo. [...] Por otra parte, debe observarse que la fuerza innovadora, en cuanto que ella misma no es un hecho arbitrario, no puede no ser ya inmanente en el pasado, no puede no ser, en cierto sentido, ella misma en el pasado, un elemento del pasado, aquello del pasado que está vivo y en desarrollo, es ella misma conservación-innovación, contiene en sí todo el pasado, digno de desarrollarse y perpetuarse. Karl Marx En un régimen de acumulación flexible, el control se lleva propiamente mediante la flexibilidad de la producción y la precarización del trabajo. Las transformaciones de las empresas miran a la “reducción de los costes, a la centralización de la coordinación y el control de los procesos, a la reducción de la autonomía de los agentes: transformaciones que están en fuerte conexión con el proceso de financiarización” (Salento, 2013, p. 12-14). La precarización va creciendo exponencialmente, convirtiéndose en la forma más común de organización del trabajo en el oeste económico. El trabajo ya no se mide solo por “horas/individuo” o por niveles de producción diaria, también las evaluaciones cualitativas son relevantes. Los trabajadores, para mantener sus posibilidades de empleo, deben formarse y especializarse continuamente, y explotar al máximo la experiencia de proyectos anteriores, establecer “voluntariamente
64 Francesco Maniglio Es precisamente para hacer frente a esta “caída tendencial del control” por lo que se intenta subsumir, según una lógica incluyente, los conocimientos en los mecanismos de valorización del capital, para generar una mayor subordinación y reducir el hacer humano a trabajo abstracto. los niveles del saber en la división cognitiva del trabajo Conocimiento técnico. La formación técnica, especializada, profesional codificada y difusa: representa el nivel de base, necesario para el ingreso en la producción material e inmaterial; en cuanto saber difuso tiene que ser garantizado por los centros educativos institucionales, en cuan- to saber profesional su difusión es controlada por el mundo de la producción (la actividad de producción coordina y controla la distribución y los contenidos de la formación profesional). Conocimiento como competencia. Saber como competencia y conocimiento tácito, no codificable, no trasmisible, exclusivo e individual: representa la forma de saber más productora de valor agregado, neurálgica para las actividades productivas de competición, la más buscada en el ámbito de las tic y en las logistical solutions. Quien detenta este saber tiene un buen poder contractual a nivel individual, flexibilidad activa (no precariedad), turn-over laboral, frecuentemente tiende a la identificación con el espíritu de la empresa. Conocimiento como cultura. El saber como cultura en el grado de desarrollar las capacidades críticas y analíticas autónomas, contextualizar las diferentes situaciones: es la forma de saber más libre y menos influenciable por el aparado productivo, luego la más peligrosa y potencialmente subversiva. En este contexto de medición y control, este saber tiene que ser negado: es la forma de saber que arriesga la extinción. Fuente: Fumagalli, 2004
El Gobierno del General Intellect 65 Las políticas de educación, formación y trabajo se vuelven así estratégicas para el control de la producción y la circulación del conocimiento, a la vez que se construyen nuevos derechos de propiedad intelectual. Mientras tanto las tipologías de contratación flexibles son el método político para destruir la centralidad de la relación salarial y poner “en crisis el papel del tiempo de trabajo que se transforma, respecto a la preeminencia del saber, en una base miserable: esto quiere decir que la ley del valor está confutada por aquel desarrollo del mismo capitalismo que de todas formas insiste en medir las enormes fuerzas sociales así creadas sobre las base del tiempo de trabajo” (Deleuze, 2000, p. 68). De esta forma, resulta imposible, dentro de la jornada laboral, disociar el tiempo social necesario para producir valor de cambio de aquel tiempo necesario para producir valor de uso. Por esto se imponen unidades de tiempo diferentes, como los ciclos universitarios y la organización empresarial de todo el sistema formativo. Es con la finalidad de transformar ficticiamente el trabajo vivo en trabajo abstracto (y generar plusvalor) que la educación, la formación y el mercado de trabajo se convierten en nuevos objetivos para la especulación y la acumulación del capital financiero. No se trata de una simple financiarización de los sistemas formativos, sino de una inversión crediticia que es recurrente en toda la vida activa. Así, como nos indica Fumagalli (2007; 2007a; 2007b), por lo que concierne a la inversión formativa hay que prever también la amortización de la deuda, al igual que cuando se prevé la amortización de un crédito en el proceso de producción. El trabajo vivo reproductivo de la fuerza-trabajo permite reducir el coste de la fuerza de trabajo por el capital y, entonces, aumentar el plusvalor. Se podría sostener que la cantidad de trabajo vivo reproductivo es aquel que permite amortiguar el capital fijo porque, reproduciendo el valor de uso de la fuerza-trabajo, reproduce al mismo tiempo su capacidad de consumir capital (Fumagalli, 2007b, p. 3-4). Con la ofensiva neoliberal, los tiempos educativos y formativos se transforman en momentos de control y medición del capital humano, convirtiéndose en parámetros estratégicos para la valorización del capital.
66 Francesco Maniglio Las instituciones educativas y formativas devienen así actores protagonistas del proceso de financiarización del capital. La lógica especulativa se instaura subordinando la naturaleza social del capital humano a la segmentación infinita de la fuerza-trabajo. Las políticas de educación, formación y trabajo que se inauguran en la década de los setenta en Europa describen así el afán del capital por reducir al ser humano tanto a mercancía como a máquina productiva y autorreproductiva.
2. La Industria del Conocimiento En las últimas dos décadas, en los países de la ocde, las políticas económicas se hallan fuertemente vinculadas a la convicción neoclásica de que el crecimiento económico se determina gracias a un conjunto de factores como el desarrollo tecnológico e informacional, el aprendizaje, las capacidades y experiencia de los trabajadores, la cooperación y la formación de redes. El fantasma de la desmaterialización del valor agita, desde hace tiempo, las noches de los empresarios, políticos y economistas [...]. Inmaterial, sin embargo, no quiere significar invisible, evanescente, precario. El valor asignado por los usuarios a las calidades inmateriales de un objeto no surge de la nada, no es el fruto de una extemporánea suerte. Nace, pero, desde un sistema organizado de inteligencia colectiva, crea y multiplica el valor de los significados asignados al objeto: una fábrica del inmaterial, que produce conocimientos adecuados al objeto, poniendo en conjunto las competencias específicas, la imaginación creativa y la capacidad de comunicar (Rullani, 2004, p. 212). Los gobiernos nacionales tienen un poder estratégico en la organización sistémica de la inteligencia colectiva, incluso mayor que en las
68 Francesco Maniglio economías industriales fordistas, tanto en la protección de los derechos de propiedad intelectual, para controlar o favorecer las monopolizaciones, como en la regulación de las agencias formativas, las universidades y los centros de investigación. Conscientes de esta dimensión de poder de los gobiernos nacionales, los expertos de la ocde, bajo los lemas de la knowledge-based economy y de la knowledge-based society, han diseñado numerosas estrategias para superar las formas de gestión clásica del Estado, impulsando la privatización constante de las agencias de formación, de control y medición económico-social. Los gobiernos deben tener más consideración en la mejora del capital humano mediante la promoción del acceso a una amplia gama de habilidades, y sobre todo de la capacidad de aprender; aumentando el poder de la economia en la difusión del conocimiento a través de redes de colaboración y de la difusión tecnológica; proporcionando las condiciones que permiten el cambio organizacional de las empresas en maximizar los beneficios de la tecnología para la productividad (ocde, 1996, p. 6). Los planes de los economistas de la ocde, desde el informe sobre la economía del conocimiento, responden al objetivo de orientar las dinámicas económicas internacionales hacia los principios que se reflejan en las nuevas teorías del crecimiento: La educación superior se ha convertido en la nueva política estratégica de los gobiernos de todo el mundo. El enfoque de la política pública sobre la educación superior, en parte, refleja un creciente consenso en la macroeconomía del “nuevo crecimiento” o en la teoría del “crecimiento endógeno” (M. Peters, 2003, p. 153). El sistema científico, los centros de investigación públicos y privados y las instituciones de educación superior se han transformado en los centros neurálgicos de la economía del conocimiento. La ocde traza las líneas de desarrollo de una intelectualidad en la cual los científicos deben conciliar sus funciones tradicionales, tanto en la formación como en la producción de conocimientos, con el papel de colaboradores de
El Gobierno del General Intellect 69 la industria en la transferencia de conocimientos y tecnologías. Parece evidente que las políticas propuestas por la ocde, al subordinar las instituciones formativas y las universidades a la esfera productiva, al promover la función empresarial de intelectuales y científicos, están reforzando una particular geografía de la acumulación capitalista. brecha relativa al gasto en i+d como porcentaje del pib (2003 y 2013) Fuentes: ocde Science, Technology and Industry Scoreboard, 2015 Una geografía de la explotación del conocimiento que, en buena parte, sigue dibujándose por medio de la financiación pública, que invierte capitales en la modernización del sector de la educación superior. Los estudios de la ocde, en efecto, demuestran que la financiación de la educación superior arroja más beneficios que los tipos de interés reales (Schleicher, 2006). Son exactamente estos beneficios los que mueven el interés de Stiglitz, asesor en el Banco Mundial y de la Casa Blanca, cuando en Globalization and Its discontents (2002), afirma la fórmula del equilibrio y del bienestar que conlleva la economía de la información. Los modelos que los economistas han empleado durante generaciones sostenían que los mercados funcionaban a la perfección —incluso negaron la existencia del paro— o bien que la única razón de la desocupación estribaba en los salarios excesivos, y sugerían el remedio obvio: bajarlos. La economía de la información, con sus mejores interpretaciones de los mercados de trabajo, capital y bienes, permitió la construcción de modelos macroeco-
70 Francesco Maniglio nómicos que aportaron enfoques más profundos sobre el paro, y dieron cuenta de las fluctuaciones, recesiones y depresiones que caracterizaron al capitalismo desde sus albores (Stiglitz, 2007, p. 16). Los beneficios financieros son la contrapartida real de una precisa organización del conocimiento que Stiglitz ya nos describía en el pnud de 1999, bajo el título Knowledge as a global public good (1999). la analítica de la economía del conocimiento. El crecimiento de la economía simbólica (capitalismo del conocimiento) basada en la lógica combinada de abundancia y dispersión. • A diferencia de la mayor parte de recursos que son escasos, la información y el conocimiento pueden crecer con la cooperación, el intercambio y el uso. • El capital simbólico de la información puede ser transferido rápidamente en los mercados financieros virtuales, permitiendo la especulación internacional monetaria y el aumento de la extensión geográfica y de la movilidad de la inversión extranjera directa. • Desplazamiento de la industria manufacturera desde el Norte hacia determinadas ubicaciones en el Sur -Asia, América Latina. Las tic reducen las distancias permitiendo una acción ‘on time’. • La convergencia radical de imagen, texto y sonido, con el desarrollo de nuevas infraestructuras de información/conocimiento. • La aparición de una red de medios de comunicación global unida con una red de comunicacion global. • La aparición de una cultura de consumo global euroamericana y el crecimiento de los gigantes globales de eduentretenimiento en música, cine y televisión.
El Gobierno del General Intellect 71 Inversión en capital humano y competencias claves: fuente de valor para las instituciones basadas en conocimiento. • La transformación tecnológica de las ciencias informáticas y de las teorías modernas de álgebra, de los lenguajes de programación, de las teorías de comunicación y cibernética, fonología y teorías de lingüística, de los problemas del almacenaje de la información, de la recuperación y de los bancos de datos, telemáticos, los problemas de la traducción, todos están significativamente basados en los lenguajes. • En el sistema internacional del conocimien- to, la aparición de regímenes de derechos de propiedad intelectual internacionales y los recientes acuerdos gats destacan nuevos problemas legales, éticos y económicos que conciernen a la creación, transmisión y distribución de conocimiento. • La promoción de nuevas políticas para la transferencia de conocimiento/tecnología y para la mercantilización de la la universidad, para impulsar la creación de nuevas empresas públicas/privadas y y los procesos de educación para toda la vida. Fuente: Stiglitz, 1999 En primer lugar se hace hincapié en esos ‘deseos financieros’ que obligan a los países que abrazan el sistema neoliberal a la rápida reestructuración y expansión de sus sistemas universitarios.17 17 El crecimiento económico de China reconfigura, de forma inédita, la geografía del poder con respecto a eeuu y ue. Lejos de presentarse como una periferia del capitalismo cognitivo, China es uno de los nudos neurálgicos en esta división espacial de la producción capitalista. Lo demuestran las fuertes inversiones en formación, producción de alta tecnología, movilidad del trabajo y conflictos sociales de lo que se denomina ‘el milagro chino’. Prandstraller (2006) avanza la hipótesis de que China esté desarrollando un capitalismo “hipercognitivo”, una forma de capitalismo que trasciende al de eeuu gracias a un desarrollo de la ciencia y la tecnología superior al de Occidente en la situación actual (Do, 2010; Prandstraller, 2006; Roggero, 2010).
72 Francesco Maniglio En este sentido, hay que entender las palabras de Stiglitz cuando afirma que el Banco Mundial ha pasado de ser un banco que financia proyectos de infraestructuras a lo que él llama un Knowledge Bank (Stiglitz, 1999). En segundo lugar, se focaliza el rumbo político-económico en la financiación pública de las universidades, que contribuye al objetivo de formar empresas competitivas de conocimiento con el gasto público. Se abarata el coste del capital humano por parte de las empresas, promoviendo así el nacimiento y la muerte continua de pequeñas entidades empresariales (start ups) que buscan proporcionar innovaciones que se valorizen en el mercado financiero. Por ello Stiglitz subraya, en tercer lugar, el poder único que los gobiernos gozan no solo a nivel de inversión en las infraestructuras, en la medición y control de la formación, sino en el proceso de regulación de los flujos de capitales/conocimientos. De este modo, el conocimiento, aunque conlleva un carácter no exclusivo, acaba siendo vetado a ciertos usuarios. En esta demarcación reside el poder político de los gobiernos: operar para que los flujos de conocimiento, una vez integrados materialmente o codificados –como en el aprendizaje o en procesos y aplicaciones–, se vuelvan costosos; las empresas, en efecto, piden la protección jurídica de los conocimientos que utilizan para sacar beneficios, justificándose con el hecho de que, de otro modo, no tendrían ningún incentivo para invertir. No obstante, los sistemas educativos nacionales siguen siendo mayoritariamente parte del sector público, tanto por financiación como por control,18 las políticas de desarrollo de la sociedad del conocimiento se continúan delimitando dentro de una competitividad económica, que se reduce al consenso en torno a las teorías del crecimiento endógeno, determinando una particular configuración político-social (división espacial del conocimiento y del trabajo). 18 En algunos países como Australia, Japón y eeuu, sin embargo, los recursos privados son superiores, subrayando una mayor capacidad de diversificación (Vallespín, 2009)
El Gobierno del General Intellect 73 gasto para la educación en porcentaje respecto al pib, 2012 Fuente: ocde- Education at a Glance 2015: Indicators A pesar de la reciente ola de reformas en la educación, la proclamación del fin de la comprehensive era y del nacimiento de nuevas formas de colaboración público-privada,19 la provisión estatal de la educación formal sigue siendo una forma dominante de la organización del conocimiento. 19 Por ejemplo, la Private Finance Initiative (pfi) en el Reino Unido; la Ley Orgánica de Universidades (lou) o Ley Orgánica 6/2001, ley española promulgada el 21 de diciembre de 2001 por el segundo gobierno de José María Aznar; la nueva reforma Gelmini en Italia con la cual se reafirma la desestructuración de la educación pública y la plena convergencia con el sector privado (ley it-133/2008).
80 Francesco Maniglio asegurada por las normas de estabilidad profesional se convierte en un continuo de contratos diferentes en los que se asumen los riesgos empresariales; y donde, por otro, la frenética búsqueda de una patente o un copyright se disfraza de protección para los trabajadores inmateriales y la búsqueda incansable de nuevos mercados se enmascara como una expansión del comercio internacional o un proceso de democratización (Edu-factory, 2010, p. 70). Investigar la relación entre conocimiento corporativo y medidas cognitivas significa, de hecho, indagar en los mecanismos de acumulación y reproducción del capital: los mecanismos políticos (government finance y cognitive governance) y las nuevas características económico-sociales (mercado de trabajo-inclusión social) de la sociedad del conocimiento. Estos mecanismos continúan actuando bajo las leyes de la economía política clásica, transformando el sistema educativo y del conocimiento en empresas adeptas a la producción de escasez, en una situación en la que existe una abundancia y una riqueza potencial (Wark & Manero, 2006). La imposición de medidas cognitivas en los sistemas educativos, entonces, es fundamental para la valorización del capital, porque cuantificando la producción y controlando los flujos (codificaciones) de conocimiento, mediante sistemas de monitoreo de entrada (test, standards, selectividades) y continuos (con el sistema de créditos o las categorías específicas del capital humano y social), se permite la captura y la apropiación del conocimiento. Cuando el saber se conforma como medio de producción central, el problema para el capital es su medida. ‘Capitalismo cognitivo’ (Vercellone, 2006) significa también cognitivización de la medida, o sea, continua imposición artificial de una unidad de medición para convertir el saber vivo en saber abstracto (desde el copyright a las patentes, a los créditos, desde la acumulación de capital social y humano a la reference economy para los investigadores y los estudiantes). Estas sirven también para medir el valor de sendas instituciones en la jerarquía de las universidades. Hoy, entonces, la universidad-empresa funciona a través de la renta y la captura de los procesos de cooperación. Desde este punto de vista, es paradigmática del capitalismo contemporáneo (Roggero & De Nicola, 2008).
El Gobierno del General Intellect 81 estructura de los ciclos de la educación superior en europa (2012) Fuente: eca European Consortium for Accreditation, 2012 Con estos objetivos, la gobernanza europea sigue en el proceso reformista de la educación superior mediante la imposición de: • Planes de estudios comunes en la ue para la internacionalización, formateo y extensión de las competencias básicas curriculares. • Un desclasamiento continuo de saberes con la multiplicación de licenciaturas y titulaciones. • Aumento de los años de formación superior, favoreciendo así nuevas financiaciones para la empresa-universidad, la formación de deuda pedagógica, y la precarización de los estudiantes/ investigadores. Las reformas universitarias que se han sucedido en la ue desde 1995, se han basado en el modelo anglosajón y han ido estructurando
82 Francesco Maniglio los planes de estudios de la educación superior (isced 5-6-7-8) en tres ciclos de enseñanza. Estos tres ciclos se miden y cuantifican por ects21 (European credit accumulation and transfer system), es decir, por carga de trabajo (como módulos, unidades de un curso, disertaciones, prácticas de trabajo y de laboratorio) que han de realizar los estudiantes para alcanzar los resultados de aprendizaje en un contexto formal. Generalmente el primer ciclo (de 180 a 240 créditos), indicado con el nombre de ‘bachelor’, tiene una duración de tres años y representa un curso “profesionalizante”, mientras que el segundo ciclo, generalmente de dos años, se denomina ‘máster’ de primer nivel (60 a 120 créditos) y es un curso de especialización. El tercer ciclo, compuesto por un ‘máster’ (segundo nivel) y un curso de doctorado, aún no está totalmente armonizado dentro del eees (Espacio Europeo de Educación Superior). En el bachelor, estructurado para la enseñanza de una profesión, se busca obtener una especialización en cada sector en un tiempo relativamente breve: considerando la cantidad de conocimiento en continua acumulación, se configura como un proceso de control que garantiza la especialización y selección técnica respecto a las finalidades operativas y laborales. El máster o el professional degree son cursos que, en un nivel más alto, tienen que garantizar la formación de competencias no inmediatamente transmisibles. Un estudiante, terminado el primer ciclo, tiene la capacidad de producir competencias codificadas dentro de los procesos de trabajo, que las máquinas informativas –por ejemplo– pueden difundir. Es el mercado de trabajo el que determina si ese tipo de competencias pueden ser utilizadas, recicladas y desechadas (pues siempre habrá alguien que pueda utilizar las mismas competencias, por el hecho de que estas son fácilmente intercambiables). Quien decide continuar en el proceso de selección entra en posesión de unas competencias “tácitas”, o sea que no 21 Sesenta créditos ects se asignan a la carga de trabajo de un año de aprendizaje formal (año académico) y los resultados de aprendizaje asociados. En la mayoría de los casos, la carga de trabajo de un estudiante oscila entre las 1500 y las 1800 horas por año académico, y un crédito equivale a entre 25 y 30 horas de trabajo.
El Gobierno del General Intellect 83 son inmediatamente intercambiables a través de los mecanismos de las tic, sino que requieren la presencia del trabajador para ser utilizables (Fumagalli, 2004). El sistema ects permite extender dentro del eees las competencias codificadas de los estudiantes (primer ciclo), aumentando, bajo el lema de la movilidad, el número potencial de trabajadores por tareas (aumento del capital humano), cara oculta del aumento de la precarización de los estudiantes/trabajadores. De la misma forma, la constitución del eees –que se propone el objetivo de crear una Europa más competitiva y atractiva– permite a las empresas adquirir mayores ventajas comparativas y flexibilidad en los procesos de selección de los trabajadores con altas competencias (segundo y tercer ciclo). En este sentido, la Comisión de las Comunidades Europeas en la comunicación Education, research and innovation subraya: […] esto significa que los doctorandos que aspiren a desarrollar una carrera profesional como investigadores adquieran, además de la formación en técnicas de investigación, capacidades en materia de gestión de la investigación y los derechos de propiedad intelectual, comunicación, creación de redes, espíritu empresarial y trabajo en equipo (Comisión de las Comunidades Europeas, 2006a, p. 7). Los mecanismos y las reglas del denominado Espacio Europeo de Educación Superior crean y regulan la escasez del conocimiento codificado en las universidades, bajo una tendencia común definida como new managerialism (Agasisti, 2007, p. 7). La Comisión Europea ejerce un papel significativo en la determinación de los objetivos estratégicos del sistema universitario, vinculando así la autonomía sustancial (autonomía en la determinación y definición de sus objetivos) a la obtención de outputs relacionados con las nuevas exigencias competitivas de la economía del conocimiento. Los gobiernos de la ue no son solo stakeholders, sino entes inversores, dispensadores de servicios y actores principales en la gestión de estos procesos. El número de estudiantes que asiste a los centros públicos de educación superior europeos, por ejemplo, es muy superior al de los que asisten a los centros del sector privado. La oferta
84 Francesco Maniglio de estos últimos es escasa y en once países no existe: el sector público acoge al 72% de los estudiantes de enseñanza superior en la Unión Europea (ue-27). La calidad resulta ser un elemento clave y uno de los objetivos del eees (Kettunen, 2008), en cuanto se define como un mecanismo de garantía financiera del capital cognitivo. Este principio es una referencia constante a lo largo de todo el proceso de creación del eees, pero a partir de la comunicación de Praga en 2001 se enfatiza aún más. En la conferencia de Berlín, en 2003, se ordena la elaboración de un informe por parte de la European association for quality assurance in higher education (enqa) (Kettunen, 2008). La intención es la de crear unos criterios y unas medidas que sean garantía de las inversiones y permitan controlar de forma más orgánica el cuadro del eees que, compuesto por sistemas nacionales, presenta diferencias socioculturales que no se pueden anular, en cuanto fuente directa de conocimiento innovador. Los criterios que definen estos “seguros para las inversiones” son identificados por enqa con la intención de converger y alinearse a una idea global de calidad en los sistemas formativos: una idea global que es reveladora del mercado global del conocimiento. En este sentido enqa se ha movido siguiendo las experiencias del International network for quality assurance agencies in higher education (inqaahe), el International association of University presidents (iaup), el Council for higher education accreditation in the United States (chea), la ocde y la unesco. La convergencia entre el informe Standards and guidelines for quality assurance in european higher education area, de la enqa de 2005, y las propuestas editadas en el mismo año por la ocde-unesco en el informe Guidelines for quality provision in cross-border higher education, enfatiza la importancia política de adoptar agencias externas (mixta y for-profit) para asegurar la calidad tanto en los sistemas educativos tradicionales, como en las formas no tradicionales de educación (educación a distancia, educación a través de los medios, etcétera).
El Gobierno del General Intellect 85 Las directrices de la ocde-unesco recomiendan que las agencias de calidad garantizen que en sus reglamentos se incluyan las instituciones/proveedores extranjeros, sin/con ánimo de lucro, así como las varias modalidades de educación a distancia y otras modalidades no tradicionales. Sin embargo, en las directrices también reconocen que la inclusión de proveedores extranjeros en el ámbito de las agencias nacionales requiere, en la mayoría de los casos, de cambios en la legislación nacional y en los procedimientos administrativos (enqa, 2005, p. 28). Con este objetivo, se creó en 2008 el European quality assurance register for higher education (eqar): para extender y estimular el mercado de las Agencias de Calidad (qa) en la Unión Europea. La enqa, eua, eurashe, esu, ei y business europe son las entidades europeas que forman el Register committee de la eqar. La enqa a su vez es la entidad directora de las distintas agencias europeas nacionales y regionales. eqar association Fuente: European quality Assurance register for higher education, 2014
86 Francesco Maniglio Las qa son, en la mayoría de los casos, entidades privadas con gobernanza mixta (con y sin ánimo de lucro) que intervienen dentro de la gestión financiera de la educación superior a la hora de decidir las prioridades de los sistemas educativos. Los parámetros de benchmarking dictan, en efecto, las transformaciones prescriptivas que los sistemas de educación deben de perseguir (Santos del Cerro & Estarellas, 2010). 2.3. La inclusión diferencial en la universidad global Las actividades de regulación que los gobiernos nacionales ejercen sobre la educación superior se encargan principalmente de definir y controlar la calidad (indicadores) y el acceso social (tasas de matrícula, tasas por crédito formativo, etcétera). Por lo que concierne al primer aspecto, muchos países han creado agencias de evaluación que operan ex post, con informes periódicos sobre la calidad didáctica y organizacional de la educación superior. El segundo aspecto es propio de la profundización en los cambios organizativos que, dirigidos a potenciar los mecanismos de mercado, lleva consigo un cambio en la forma de financiación (por lo que concierne a las contribuciones de los alumnos en relación al acceso) de las universidades. Desde un punto de vista complementario al análisis organizativo, el análisis económico apunta al dominio de la concepción de la educación como una inversión individual en cuanto a que existe un rendimiento privado cuantificado en una diferencia salarial tras la culminación de los estudios. Este enfoque teórico correspondiente a la teoría del capital humano se plasma en informes encargados por gobiernos e instituciones públicas, así como por las instituciones internacionales, como es el caso de la ocde-unesco (Corominas et al., 2010). A escala internacional, entre los distintos patrones sobre la financiación privada del alumnado, se siguen observando cuatro modelos distintos.
El Gobierno del General Intellect 87 Relación entre las tasas de matriculación y la proporción de estudiantes que se benefician de préstamos y/o becas públicas en programas de educación terciaria (2013/2014) Fuente: ocde Education at a Glance, 2015: Indicacators Un primer modelo que corresponde al de los países escandinavos (Finlandia, Suecia, Noruega o Dinamarca) garantiza no solo el carácter universal del acceso a esta etapa del sistema educativo mediante matrículas muy reducidas y financiadas con fondos públicos, sino que además implica igualmente porcentajes muy elevados de estudiantes que reciben becas o préstamos públicos. En el segundo modelo (Estados Unidos) son los estudiantes quienes asumen en gran medida la financiación de la educación mediante altas tasas de matrícula, con un elevado porcentaje de alumnos becados o que reciben préstamos públicos (79%). El tercer modelo, semejante al caso de eeuu, pertenece a Japón, cuya financiación de la educación universitaria recae casi exclusivamente en los alumnos, con altas tasas de matrícula y una proporción de alumnos que recibe becas o préstamos públicos muy baja. El cuarto modelo de financiación es propio de algunos países europeos, entre los que se encuentran los mediterráneos (Italia, España): el porcentaje de alumnos que recibe becas y
88 Francesco Maniglio préstamos públicos no es muy elevado, si bien las tasas de matrícula en la universidad son ciertamente moderadas en comparación con el resto de países. En estos casos, es el coste de la matrícula el que garantiza el carácter universal del acceso a esta etapa del sistema educativo (ocde, 2011, p. 46-49). Sin embargo, en Europa estas diferencias van limándose con las reformas educativas que se suceden desde 1995, convergiendo en sistemas de financiación (tasas/becas/prestamos) que miran hacia una mayor participación de los estudiantes en los costes de la instrucción universitaria (cost-sharing) (Agasisti, 2007, p. 23-24). Ayudas públicas para la enseñanza superior, 2011 Fuente: ocde Indicators: Education and Glance, 2014 Las intenciones de las ocde no dejan lugar a dudas al afirmar que “los sistemas de ayudas financieras a los estudiantes que combinan préstamos cuya devolución está condicionada por los ingresos y ayudas sujetas a requisitos económicos, no solamente promueven la equidad y el acceso a la educación superior, sino que también conducen a mejores resultados al final del proceso” (ocde, 2012, p. 4). Se argumenta así que las dificultades debidas a las tasas de acceso cada vez más altas y a la reducción del número de becas serán reabsorbidas con la fórmula de los préstamos, deudas que los estudiantes van a pagar con sus futuros ingresos.
El Gobierno del General Intellect 89 En este sentido, el cost-sharing produce una transferencia forzosa de costes, desviando el presupuesto del Estado sobre la renta de los estudiantes y de sus familias. Es esta la experiencia de los países anglosajones, donde la formación origina una inversión económica por la cual el estudiante tiene que asumir los riesgos de la empresa: el préstamo permite valorizar las capacidades y las competencias adquiridas (por medio de su fuerza-trabajo) durante el ciclo de estudios; y estas tienen que ser vendidas, más tarde, en el mercado de trabajo, también en condiciones poco ventajosas. Seducidos por el chantaje de la deuda contraída, persiguiendo el mito del mérito, las calificaciones, los reconocimientos que tienen la función de estimular el espíritu y la colaboración empresarial, el estudiante llega, en otras palabras, a la base de la misma explotación. Esta es la indudable relación entre la forma de organización y la de financiación de la educación superior. Los altos costes de las tasas universitarias y la amenaza de la deuda son formas de disciplina, donde romper con la regla de la eficiencia comporta el riesgo de no conseguir pagar los gastos sostenidos. Con estas reformas de la educación superior, en línea con las directrices de la ocde, la deuda entra en la vida cotidiana de los estudiantes influyendo en todos los aspectos de nuestra vida: el contenido didáctico de los estudios, el tiempo para conseguir los resultados, la calidad del trabajo al que aspiramos en el futuro, la posibilidad de determinar decisiones sobre el propio futuro. Estas son las reformas que permiten el fortalecimiento de los mecanismos de inclusión diferencial (cursos cerrados, requisitos mínimos, universidad élite, ranking) como parte de un diseño más amplio de reorganización y jerarquización de la fuerza de trabajo. Es el tránsito desde los mecanismos selectivos de exclusión enfrentado a una inclusión diferencial. Es un proceso que se ha desarrollado durante un largo período en Estados Unidos y que ahora está en desarrollo también en Europa, siendo un aspecto de la construcción del eees. En el marco del sistema de créditos, la medición del currículum depende no solo de si una persona estudió en una institución de enseñanza superior,
96 Francesco Maniglio intentando de cualquier modo obtener un reconocimiento salarial directo o indirecto (Formenti, 2011, p. 58; Gallino, 2012; Maniglio, 2009a). La empleabilidad se concreta de este modo con la performatividad de los individuos, reforzando así un mercado de trabajo cada vez más segmentado y una inclusión desigual a los procesos cognoscitivos. La redefinición continua del espacio nos permite hacer más complejas las diferencias geográficas entre centro y periferia (norte y sur, urbano y rural), afirmando la peculiar y poderosa ola neocolonial representada por la difusión de la universidad anglófona, bajo la imposición de un modelo de traducción continua: una traducción monolingüe (Edu-Factory, 2009; Sakai & Solomon, 2006). La división espacial del conocimiento y de la comunicación está en la base de la nueva división internacional de los procesos de acumulación y es por eso que podemos definirla como la nueva geografía de la inclusión. Las megaversities de eeuu son ejemplos de esta tendencia. Empezaron a abrir sus campus en el extranjero hace medio siglo. Entonces se trataba de sucursales que ofrecían a los estudiantes y profesores, matriculados en las universidades de origen, la oportunidad de un período de estudio en el exterior. Ahora las grandes universidades de eeuu se han transformado en corporaciones internacionales y la educación superior made in usa se transforma en un logo de exportación. La nyu de Abu Dhabi abrió sus inscripciones en 2010 con este objetivo: una universidad total, autosuficiente, que en solo tres años llegó a tener más de 2.000 alumnos. La selección de los estudiantes está a cargo del Institute of International Education, el mismo que gestiona la asignación de las becas Fulbright. Los alumnos se reclutan entre los mejores 900 institutos superiores, los inscritos pertenecen a 39 países diferentes. El gobierno chino quiere seguir la iniciativa de Abu Dhabi y solicitaron al presidente Sexton que nyu abra una sede en Shanghái (Edu-factory, 2010; Rampini, 2010). El único sector en el que Pekín todavía reconoce el liderazgo de eeuu es el sector de la universidad. La Shanghai Jiao Tong University redacta anualmente un sistema de ranking según el cual 17 de las 20
El Gobierno del General Intellect 97 mejores universidades mundiales se encuentran en eeuu (entre las primeras 100 posiciones el 50% son de eeuu). A pesar de la retórica de las misiones universitarias, no es tan fácil distinguir los centros extranjeros de educación de las zonas industriales de libre comercio, donde las empresas son bienvenidas con exenciones fiscales y privilegios financieros. Asimismo, en algunas ciudades, las universidades extranjeras se establecen físicamente en las zonas francas comerciales. En Dubái, las universidades extranjeras están allí para formar a los trabajadores del conocimiento de los otros complejos de la zona franca: Dubai Internet City, Dubai Media City, Dubai Studio City, DubaiTech, y la Dubai Outsource Zone. En Qatar, las universidades comparten ganancias con las compañías high-tech globales, que gozan de exenciones y beneficios fiscales otorgados por leyes de incentivos a la inversión sancionadas por este país. Algunas de las zonas de libre comercio más extensas de China han comenzado a atraer a reconocidas universidades extranjeras, como forma de aliviar la escasez de trabajadores especializados que está dificultando la transferencia de trabajo y tecnología del exterior. La Universidad de Liverpool fue la primera en abrir un campus en el Parque Industrial de Suzhou […], publicitando empleos con salarios iniciales a partir de 750 dólares al mes (Edu-factory, 2010, p. 64-65). La ola neocolonial lanzada por las universidades de eeuu parece configurarse como la consecutio temporum con la que en el pasado se formaron fuertes corporaciones, como Boeing, ibm, Intel y Microsoft en los respectivos sectores. Entre sector público y privado, los eeuu invierten cada año casi el 3% del pib en financiar las universidades: es el doble en proporción respecto a todos los demás países industrializados (Litan, Reedy & Mitchell, 2007).
98 Francesco Maniglio Gasto en servicios educativos principales, i+d y servicios complementarios en la educación superior como porcentaje del pib, 2012 Fuente: ocde Education and Glance 2015: Indicators Sobre las consecuencias de esta supremacía made in usa respecto a las universidades asiáticas el presidente de la nyu, Richard Levin, es muy claro y, tomando el ejemplo de una comparativa con Japón, afirma: “desde los años cincuenta a los años noventa la economía de Japón creció mucho más rápidamente que la de eeuu, desde que había más mano de obra hasta los campos de trasferencia en las industrias. Desde los años noventa Japón ha crecico mucho menos que eeuu. ¿Habría ocurrido lo mismo si Microsoft, Apple y Google hubieran nacido en Tokio en lugar de en el oeste de eeuu?” (Rampini, 2010). La colonización acumulativa se autoalimenta: la universidad es el laboratorio de nuevas empresas (innovación, I+D, etcétera); por esta función se financia fuertemente a las instituciones académicas e institutos de investigación de eeuu y no solo en el territorio de eeuu. La intención es facilitar al máximo el paso desde la investigación a la aplicación, desde las patentes tecnológicas hacia la creación de empresas.
El Gobierno del General Intellect 99 Flujos de inversiones en i+d realizadas en los Estados Unidos por las filiales estadounidenses de corporaciones extranjeras, y realizadas en el extranjero por las filiales de las corporaciones, 1998 y 2008 Fuente: United States. Science and Engineering Indicators, 2012. En esta línea nacen los proof-of-concept centers como el William von Liebig Center de la University of California San Diego que desde 2001 ha visto nacer numerosas startups dentro de los laboratorios de las propias facultades. Las incubadoras de ideas se han multiplicado desde la de Utah a la University of Kansas y Southern California. Stanford y Berkeley son dos polos de innovación cuya presencia en la bahía de San Francisco es crucial para comprender el nacimiento de la Silicon Valley. Las universidades de eeuu empiezan a percibir también la importancia del empresariado social y del free concept, tanto que la University of California Berkley y la privada Stanford han lanzando un proyecto común denominado Coursera (Lewin, 2012; Markoff, 2012): las dos rivales de la costa oeste ofrecen cursos universitarios en línea y gratuitos. La sociedad Coursera desbordó rápidamente el monopolio de Berkeley y Stanford proponiéndose como un network que incluye a la California Institute of Technology, la Duke University, la Georgia Institute of Technology, la Johns Hopkins University, la Rice University,
100 Francesco Maniglio la universidad de San Francisco, la University of Illinois, la University of Washington, la University of Virginia y a los socios extranjeros, como la University of Edinburgh en Escocia, la University of Toronto y la epf de Lausana (Lewin, 2012). En este cuadro competitivo, se mueve un proyecto paralelo lanzado por Harvard con el Massachusetts Institute of Technology: el denominado edX, una empresa que ofrece cursos en línea y aparentemente gratuitos en el mundo entero, con un presupuesto de 60 millones de dólares y que en dos meses con un solo curso (circuitos y electrónica) ha contado con más de 120.000 inscripciones (Rampini, 2012). En los países en vías de desarrollo, los gobiernos, desesperados por atraer inversiones extranjeras, empresas globales y ahora universidades globales, están canalizando los escasos presupuestos educativos públicos en programas diseñados bajo los estándares de la “sociedad del conocimiento”, al precio de marginar otras definiciones de conocimiento, incluidos los conocimientos tradicionales indígenas. Bajo estas condiciones, la educación superior está siendo cada vez más considerada como una formación instrumental para los trabajadores cognitivos, en sintonía con la racionalidad capitalista y tal como se experimenta en los territorios urbanos de la globalización corporativa (Edu-factory, 2010, p. 66). Stanford y Berkeley, Harvard y el mit, entre otras instituciones universitarias, son conscientes de que están dando los primeros pasos hacia una dirección muy lucrativa: no nos dejemos engañar por la filantropía del paradigma de la gratuidad bajo el cual estas actividades nacen y se organizan. Se están construyendo plataformas tecnológicas, experiencias en métodos innovadores de enseñanza, que van a amplificar la expansión colonial que la megaversity se propone. En efecto, se va a aumentar exponencialmente la población estudiantil y las universidades podrán tener acceso y seleccionar a los mejores perfiles de estudiantes de todo el mundo. En segundo lugar, en una perspectiva competitiva, cientos de universidades en China y en India, Brasil y Rusia, o incluso en la vieja Europa, tendrán que adoptar y comprar estas innovaciones esenciales,
El Gobierno del General Intellect 101 experimentadas y patentadas por Stanford, Berkeley, Harvard y el mit. Sin duda, colmar la brecha respecto a las universidades de eeuu no es fácil. No es solo la dimensión de la financiación lo que influye porque, aunque los eeuu gasten casi siete veces más en I+D respecto a China, esta diferencia puede superarse con la creciente prosperidad de la Republica Popular. Es acerca de la dimensión de las dinámicas de control donde China se encuentra deficitaria porque, paradójicamente, como defiende el presidente de la Yale University, Richard Levin, “la universidad de eeuu alienta los estudiantes a pensar autónomamente, a poner en discusión la autoridad académica y las ciencias existentes” (Rampini, 2012). Pensamos en el eslogan que la nyu de Abu Dhabi utilizó para su lanzamiento y que fue popular en mayo del 68: “la imaginación al poder”. No es que las universidades de eeuu se hayan convertido mágicamente en agentes y centros de una revolución social, sino que los agentes de poder del capitalismo avanzado generan diferentes topologías de subsunción sobre este pensamiento crítico y autónomo. Noliwe Rooks (2006) pone de manifiesto este proceso en White money/Black power, analizando cómo en el '68 estadounidense la respuesta al “black power movement” y a la constitución de los Black studies como institución autónoma fue todo un éxito de la Fundación Ford, que diseñó y financió una estrategia destinada a garantizar un parto sin complicaciones a la vida de lo que se iban a denominar African american studies en los campus universitarios. Marco Philopat es todavía más explícito al denunciar este fenómeno afirmando en Contro il ‘68. La generazione infinita (Bertante, 2007) cómo en Italia i settantottini29 (la revolución de 1968) se han derrotado a sí mismos al incorporarse a la industria cultural (y de buen grado a las universidades), desde donde era más fácil ejercer el papel que los ganadores les habían asignado, es decir, reescribir la historia. Estas transformaciones de la universidad no responde a la dicotomía entre inclusión y exclusión. La gobernanza universitaria busca incluir para 29 Cfr. con movimiento del '68; revolución de 1968; Mayo francés; etc.
102 Francesco Maniglio capturar aquel conocimiento que en un principio parece incontrolable, por crítico, creativo y autónomo. Las líneas de fuga del pensamiento autónomo o crítico parecen así dibujarse como líneas de inclusión en el espacio universidad-metrópolis que no vuelve a contemplar un exterior: en el capitalismo ya no hay un ‘fuera’, hay innumerables espacios (nuevos límites) marcados por las relaciones de explotación.
3. El gobierno del conocimiento El planteamiento del movimiento del libre cambio se basa en un error teórico cuyo origen práctico no es difícil identificar: en la distinción entre sociedad política y sociedad civil, que de distinción metodológica es convertida en distinción orgánica y presentada como tal. Así se afirma que la actividad económica es propia de la sociedad civil y que el Estado no debe intervenir en su reglamentación. Pero, como en la realidad efectiva sociedad civil y Estado se identifican, hay que establecer que también el librecambismo es una reglamentación de carácter estatal, introducida y mantenida por vía legislativa y coactiva: es un hecho de voluntad consciente de sus propios fines y no la expresión espontánea, automática del hecho económico. Antonio Gramsci 'Matar de hambre a la bestia' fue el principal lema de la campaña victoriosa de Ronald Reagan, es decir, el ataque a la idea misma de bienestar y gran gobierno, sobre la base del aumento de la incertidumbre y del principio de necesidad, para poner en marcha un importante ‘ataque’ a las agencias estatales con la reducción del gasto público. Llegó a ser impugnada, por primera vez, la misma visión del Estado que se encargaba de apoyar y satisfacer las necesidades de los diversos grupos de ciudadanos. Empiezan, por lo tanto, a circular gradualmente, y más intensamente en los Estados Unidos y en Gran Bretaña, una serie de teorías sobre el ‘Estado mínimo’ y la voluntad política subyacente de las clases dominantes para desmantelar el compromiso socialdemócrata que había dado vida a la idea del ‘Estado de Bienestar’. Unas ideas, las de reducir el papel del Estado y del sector público, que penetran profundamente en el cuerpo
104 Francesco Maniglio social, convirtiéndose en la nueva visión del mundo, compartida por una parte significativa de la sociedad, gracias a un arduo trabajo de influencia y reorientación de la opinión pública. La clase capitalista transnacional se beneficia de una poderosa cola ideológica y organizativa, gracias a diversas actividades llevadas a cabo, en primer lugar, a través de los think tanks, advisory boards, regulatory agencies, universidades e institutos de investigación que intervienen en la creación, organización y gestión de las nuevas agendas políticas y preparan los materiales teóricos para los círculos y las élites neoconservadoras que, por lo tanto, debidamente vulgarizados, serán incluidos en los discursos de los medios de comunicación (Fischer & Forester, 1993). Los beneficios están directamente vinculados a la explotación de los nuevos mercados, a los cambios de estructura y de tejido productivo. Estas ventajas resultan siempre parciales, pues están limitadas por los intereses medulares de las élites dominantes, ya que se dejan fuera de las clásicas negociaciones al desarmarse el paradigma de la concertación social. La política abrumada por la economía y la finanza es una fábula construida con un acuerdo tácito entre la primera y la segunda. En realidad, ha sido sobretodo la política, a través de las leyes que han emanado en los parlamentos europeos y en el Congreso de los Estados Unidos, gracias a normas concebidas por las organizaciones internacionales –con acciones inspiradas por los mayores grupos de presión económica– para abrir las puertas al dominio de las corporaciones industriales y financieras (Gallino, 2012, p. 38).30 Se forman, en efecto, unas alianzas interoligárquicas (Balsa, 2006) para la expansión de los mercados, inaugurando una fase histórica en la cual se articula una hegemonía neoliberal que, como describe bien Coutinho (2011), elimina de su base las cuestiones de gran política en las discusiones entre republicanos y demócratas en eeuu, laboristas y conservadores en el Reino Unido, centroderecha y centroizquierda en Italia, socialistas y populares en España, etcétera. Se desarrolla un bipolarismo 30 Traducción del autor.
El Gobierno del General Intellect 105 o un pluripartidismo técnico que, en cuanto tal, no presenta ninguna alternativa entre modelos diferentes de sociedad porque son los grupos de expertos los que intervienen en el proceso de toma de decisiones en el ámbito de la administración pública. En otros términos, a pesar de que las élites políticas guardan el poder en el proceso decisional, estas tienden a justificar constantemente sus decisiones remitiéndose a los análisis técnicos de los expertos con los cuales forman un frente de coalición (Nicolia, 2005). Esta alianza constituye la base de un sistema político que se apoya principalmente en las competencias técnicas de los professional expertise. Fischer (1990) identifica esta etapa en términos de politics of expertise, es decir, como una estricta unión que se realiza entre las élites tradicionales y los tecnócratas capaces de producir una mutua y conveniente estrategia. En las ultimas tres décadas, en la Unión Europea ha tomado la delantera la modalidad hegemónica de una “alianza (de clases)”, como acuerdo político-administrativo y financiero entre los sujetos sociales que obtienen ventajas de su constitución (Balsa, 2007, p. 38). La hipótesis que sostiene Coutinho es que en esta hegemonía no se presentan los rasgos de una ‘revolución pasiva’,31 sino los de una contrarreforma: mientras en la primera estarían en juego las cuestiones y las disputas de la ‘gran política’, en la segunda los eventuales conflictos no van más allá de los límites de la ‘pequeña política’. Las élites políticas elegidas en este bipolarismo se convierten en esclavas del síndrome del “corto placismo”: sus principales intereses se reducen a generar consenso (tecnopolítico) y, así, legitimidad (elecciones/ sondeos). Este “corto placismo”, sin embargo, es la consecuencia más evidente de las limitaciones temporales en el ejercicio democrático del poder legítimo (Majone, 1996, p. 2). 31 “En la segunda mitad de 1900, el fin de los socialismos reales y el nuevo impulso de la racionalidad, que se hace siempre más científico-tecnológico, parecen disipar cada temor del capital. Ahora reclama un Estado” (Prestipino, 2008, p. 222).
112 Francesco Maniglio tificación de las ventajas comparativas que estos procesos decisionales producen al desplazar a las instituciones supranacionales las decisiones impopulares que los Estados miembros no habían podido tomar tan fácilmente (Garrett, 1992; Reck, 2003). Los estudios de matriz neofuncionalista, en cambio, han destacado el papel autónomo de las instituciones supranacionales y sus vínculos con los gobiernos nacionales, poniendo en evidencia cómo los representantes de los Estados miembros sufren las iniciativas de la Comisión, del Consejo y del Parlamento, en medidas diferentes, bajo el empuje de los actores económicos (Mattli, 1999). Son estas las cuestiones clásicas relativas a los estudios de la tecnocracia y la gobernanza: de un lado la problemática de la legitimidad de las decisiones que no pasan (o pasan de forma diferente) a través de los canales tradicionales de la representación democrática; de otro, la problemática de la trasparencia y de la imparcialidad (respecto a los criterios técnicos de evaluación) en el proceso decisorio colectivo. Los estudios sociopolíticos de las conformaciones tecnocráticas, en cambio, permiten destacar el proceso de construcción de la Unión Europea como un sistema de gobernanza a la luz de la alianza de clase entre la comunidad epistémica, la clase política clásica, los lobbies y los grupos de interés económicos y financieros. En definitiva, con ‘nueva ortodoxia’ nos referimos a la evolución de la ue a un sistema único de gobernanza en multinivel. Esta “gobernanza más allá del Estado” no significa necesariamente gobernanza por encima del Estado, sino más bien la reconstitucción del Estado con todos sus elementos constitutivos en un nivel político más alto (Hix ,1998, p. 344). Esta alianza marca un cambio en la naturaleza del poder y una posición dominante en el proceso historíco-político. La agenda de la Sociedad de la Información Como producción histórica, la Sociedad de la Información significa un proceso de transformaciones socioeconómicas y estructurales funda-
El Gobierno del General Intellect 113 mentales en las sociedades de los países europeos. En efecto, con la financiarización de la economía y la transnacionalización del capital, la estructura de los procesos productivos y económicos se transforma radicalmente, ampliándose y amplificándose al conjunto de las relaciones sociales y, en definitiva, de las subjetividades. La Comisión Europea en el Libro Verde Vivir y trabajar en la Sociedad de la Información: prioridades para la persona es elocuente en la identificación del alcance que la construcción de la Sociedad de la Información ha significado: En los últimos veinte años, venimos presenciando una revolución en las tecnologías de la comunicación y de la información cuyo alcance es mucho mayor de lo que la mayoría de nosotros pudimos haber imaginado. Uno de los principales efectos de estas nuevas tecnologías ha sido la reducción drástica del coste y del tiempo necesario para almacenar, procesar y transmitir la información. Estos impresionantes cambios en las relaciones de precios afectan de manera fundamental al modo en que organizamos la producción y distribución de bienes y servicios y, por ende, al propio trabajo. Esta evolución está transformando el trabajo, las estructuras de cualificaciones y la organización de las empresas, lo que introduce un cambio fundamental en el mercado de trabajo y en la sociedad en su conjunto (Comisión de las Comunidades Europeas, 1996c, p. 9). El desarrollo hegemónico de esta nueva etapa es convergente a la alianza entre varios poderes, agentes e instituciones internacionales, campos de interrelación económicos y tecnopolíticos. Si analizamos el desarrollo de las políticas públicas en materia de tecnologías de la información,36 notaremos que solo desde la década de los ochenta el mito 36 En un primer momento, la prioridad de las políticas bélicas representaba la regulación en el desarrollo de las tecnologías de la información. En 1947, los eeuu, con el National Security Act, da prioridad a las políticas de seguridad nacional y, en consecuencia, los primeros avances en las tecnologías de la información fueron utilizados con finalidades de defensa. Así que, cuando Thomas Watson Jr. en 1952 toma la presidencia de ibm e impulsa la primera línea de producción de ordenadores con el modelo 701 diseñado por Nathaniel Rocheste, los eeuu deciden instalar estos ejemplares en su sistema de defensa. En 1953, se empieza a desarrollar un potente sistema telemático Sage (Semi-Automatic Ground
114 Francesco Maniglio emancipador de Wiener (1948)37 se empezó a emplear como respaldo del proyecto de Sociedad de la Información, siguiendo el nuevo imperativo industrial que, con la destrucción del Estado de Bienestar, da inicio a procesos de privatización y concentración, desembocando en la constitución de megagrupos multimedia transfronterizos. En la Unión Europea es desde 1976, con la Resolución sobre un programa de acción en materia de educación (1976b) y con la Resolución relativa a las medidas que hay que tomar para mejorar la preparación de los jóvenes para la actividad profesional y facilitarles el paso de la educación a la vida activa (1976a), cuando se empiezan las famosas reformas estructurales apuntando a los sistemas públicos de educación, formación y empleo con el desarrollo de la agenda de la Sociedad Informacional. Una agenda que, más específicamente, fue establecida en alianza con los lobbies de los industriales reunidos desde 1983 bajo la ert.38 Grupos de interés que han hecho de la Comisión una extensión política para sus trabajos de lobbying, de la misma forma y con mayor imposición que las delegaciones nacionales y el Parlamento Europeo (Meny & Muller, 1994). En el informe Changing Scales (ert, 1985) lanzan el imperativo de promover la liberalización y privatización en el sector de las tic, de implementar y privatizar las redes infraestructurales de Europa, de inyectar venture capital (la creación de un euroventure found) y de flexibilizar el mercado de trabajo. Environment), el más grande ordenador de válvulas, que rápidamente, ya desde 1956, fue integrado en el sistema de defensa y de cobertura del espacio nacional aéreo de los eeuu. 37 “La circulación sin obstáculos de la información se postulaba como garante de una nueva sociedad, transparente y descentralizada. Es la esperanza que el estadunidense Norbert Wiener, inventor de la cibernética, tiene respecto a la nueva materia prima, la información ligada a máquinas inteligentes, anunciadoras de una nueva ‘revolución industrial’” (Mattelart & García Castro, 2006). 38 ert es un foro informal que reúne a los directores ejecutivos y presidentes de las empresas multinacionales europeas más grandes que cubren una amplia gama de industriales de los sectores tecnológicos. Las empresas miembros de la ert se encuentran en toda Europa, donde son líderes, con ventas superiores a los mil millones de euros, con una tasa de empleo alrededor de 6,6 millones de puestos de trabajo en la región. En general, la contribución de las empresas miembros ert al pib de la ue es superior al de 21 de los 27 estados miembros de la ue.
El Gobierno del General Intellect 115 Perspectivas de desarrollo del mercado de las tic en 1985 184 7 2000 Telegraph 1877 Telegraphy Telephony 1920 Telegraphy Telephony Sound 1930 Telegraphy Telex Photo Facsimile Telephony Sound Television 1960 Telegraphy Telex Data Photo Facsimile Facsimile Telephony Hifi/Stereo Sound Colour Television Mobile Telephony 1975 Telegraphy Telex Med. Speed Data Low Speed Data Photo Facsimile Facsimile Telephony Hifi/Stereo Sound Colour Television Mobile Telephony Paging 1984 Telegraphy Telex Pocket switched Data High Speed Data Circuit switched Data Telemetry Photo Facsimile Teletext Facsimile Videotext Telephony Videoconference Hifi/Stereo Sound Colour Television Stereo Television Mobile Telephony Paging Telegraphy Telex Broad band Data Pocket switched Data Circuit switched Data Telemetry Teletext Text Facsimile Facsimile Colour Facsimile Electronic Mail Tele News Paper Videotext Speech Facsimile Telephony Hifi Telephony Videoconference Videotelephony Hifi/Stereo Sound Quadrophony Colour Television Stereo Television High Definition Television Mobile Telephony Mobile Videotelephony Mobile Text Mobile Facsimile Mobile Data Mobile Videotext Paging Fuente: ert, 1985 Sin embargo, no será hasta la década de los noventa, después de la caída del muro de Berlín, cuando esta convergencia se cristalizará con el reordenamiento estructural por medio de la adopción de la agenda de la Sociedad de la Información. Los industriales, en efecto, se preparan para la conquista de los nuevos mercados que se abrieron en los países del antiguo pacto de Varsovia y piden a la ue las reglamentaciones necesarias para la transferencia de capitales, tecnologías y productos (ert, 1985). La agencificación Desde los años noventa, se viene implementando el proceso general de privatización que, bajo el lema de la eficiencia productiva y de la austeridad de las administraciones públicas, ve a varios estados europeos malvender las mejores ramas del patrimonio productivo e infraestructural en favor de las corporaciones capitalistas (proceso conocido con el término de ‘catastroika’).
116 Francesco Maniglio En este nuevo contexto de ataque neoliberal, el Consejo en 1990 adopta la Resolución relativa a la red eurydice de infomación sobre la educación en la Comunidad Europea para ampliar y dar continuidad a la red de agencias de informaciones estratégicas en la ue.39 influencia de facto y operacionalidad relativa de las agencias Influencia de facto Operacionalidad Bases de datos Propuestas y decisiones de la Comisión basadas en la opinión de las agencias. • Numero de cuotas de opinión de una agencia en las propuestas politicas de la Comisión. • Contenidos de las propuestas y las decisiones de la Comisión en línea con la opinión de la agencia. Informes anuales Documentos de políticas de las agencias y del trabajo de la Comisión. Apoyo de los stakeholders en el trabajo de la agencia. • Estudios sobre el nivel de apoyo en el trabajo de la agencia. Informes evaluativos (reports) de las agencias. Fuente: Kim, 2004, p. 8. 39 El Consejo quiere que eurydice se convierta en la unidad estratégica europea por lo que respeta el intercambio de información dentro de la red, en particular mediante el suministro de datos a los bancos de datos de la red, mediante la adopción de los siguientes puntos: “8. La unidad europea, con la cooperación de las unidades de los Estados miembros, debería desarrollar un sistema de información informatizado en el ámbito educativo y facilitar el acceso de dichas unidades a los demás bancos de datos comunitarios. 9. La unidad europea, con la cooperación de las unidades de los Estados miembros, debería contribuir a la información sobre las actividades comunitarias en materia de educación y de formación, colaborando en particular con el Centro para el Desarrollo de la Formación Profesional (cedefop) y con la red de la Comunidad europea de Centros Nacionales de Información sobre el Reconocimiento Académico (naric). 10. La unidad europea, con la cooperación de las unidades de los Estados miembros, debería prestar asistencia técnica en la preparación y seguimiento de las reuniones de altos funcionarios. 11. Se invita a la Comisión a que prosiga su cooperación con las organizaciones internacionales que realicen actividades en este ámbito, y en especial con el Consejo de Europa y la ocde, asociando a la red eurydice en dicha cooperación. 12. Se invita a la Comisión a fortalecer los vínculos con la acción existente de visitas de estudio para especialistas en educación (arion), cuyo objetivo también es el intercambio de información entre los sistemas educativos, incluyendo a eurydice en la preparación de las visitas y en la utilización de la información generada por dichas visitas” (Consejo Europeo, 1990).
El Gobierno del General Intellect 117 Este fenómeno, que definimos como ‘agencificación’, describe un proceso de transferencia de actividades de gobierno a agencias especializadas y organizadas verticalmente fuera de los departamentos ministeriales. Se trata de una transferencia de competencias que tradicionalmente pertenecían a los estados miembros, a agencias supranacionales y que generalmente operan fuera de las principales instituciones (la Comisión, el Parlamento y el Consejo) (Egeberg & Trondal, 2011). Las agencias se crean con el fin de disminuir la interferencia política, lograr una mayor eficiencia, poner los servicios públicos al servicio de los ciudadanos, mejorar los conocimientos científicos o técnicos, mejorar la flexibilidad, facilitar las asociaciones con otros organismos públicos o privados o demostrar un compromiso creíble. Además, las agencias están configuradas para proporcionar resultados a sus aliados políticos, crear una base de poder con diferentes grupos o facciones, para desprenderse de las actividades impopulares o tareas complejas, evitar la responsabilidades políticas y manipular los números de la función (Groenleer, 2009, p. 18). La agencificación es un proceso de extensión, influencia y desarrollo del tecnocorporativismo, con el objetivo extender los flujos de capitales hacia los sectores de las tic. Era 1991 cuando el gobierno de los Estados Unidos adoptó la High-Performance Computing Act, con el objetivo principal de invertir en el desarrollo de las famosas autopistas de la información. En la reunión de la Unión Internacional de Telecomunicaciones en Buenos Aires, en 1994, el entonces vicepresidente demócrata, Albert Gore, lanzó la gii (Global Information Infrastructure), para fomentar la inversión privada, la competencia, el desarrollo de una reglamentación flexible y la expansión del mercado mediante el principio de servicio universal (Raboy, 1997; 1999), empleado como emblema de todas las liberalizaciones y privatizaciones de los servicios públicos. Así la Unión Europea siguió la obra de privatización y liberalización en el sector de las telecomunicaciones, en el sector energético, en los transportes y en correos. En este contexto el tecnocorporativismo europeo plantea la privatización de la infraestructura de los transportes
118 Francesco Maniglio y de los servicios40 privilegiando los intereses de las compañías multinacionales con una fuerte expansión de las actividades y de los flujos financieros. Este dominio fue posible gracias a la progresiva transformación del poder público y del papel de los gobiernos y de los organismos representantes, cuyo culmen fueron los acuerdos internacionales sobre libre comercio. La gobernanza sin gobierno En 1994 se firmó el Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (trips Agreement) como parte del Convenio por el que se plantea la creación de la Organización Mundial del Comercio (omc). A diferencia del Patent Cooperation Treaty (pct) de 1970 y del Convenio sobre la Patente Europea (cpe) de 1973, los trips Agreement se proponen como instrumento para la privatización y liberalización de los servicios, protegiendo únicamente los aspectos comerciales de la propiedad intelectual, lo que significará una profunda transformación del régimen jurídico internacional en esa materia. En muchos casos, la presencia comercial en el extranjero era necesaria para el pleno aprovechamiento de las ventajas comparativas, allí donde las empresas estadounidenses se enfrentan con serias restricciones a la inversión. Este nuevo programa se convirtió en el núcleo de los acuerdos de Uruguay Round, con los cuales se fundó la Organización Mundial del Comercio (omc) (Howse, 2002, p. 101-102). Los flujos y la acumulación del capital (los beneficios de las corporaciones) se aseguran, en efecto, en la medida en que se desmantelan las regulaciones que permiten a un país tener cierto grado de control sobre 40 Véase el informe Beating the Crisis-A charter for Europe’s industrial future (ert, 1993); el Libro Blanco: Gestión del tráfico aéreo. Liberalización del espacio aéreo europeo (Comisión de las Comunidades Europeas, 1996b); el Libro Blanco: Estrategia para la revitalización de los ferrocarriles comunitarios (Comisión de las Comunidades Europeas, 1996a); el Libro Blanco: Tarifas justas por el uso de infraestructuras. Estrategia gradual para un marco común de tarificación de infraestructuras de transporte en la ue (Comisión de las Comunidades Europeas, 1998b).
El Gobierno del General Intellect 119 los proveedores de estos servicios, sobre los precios y sobre los objetivos estratégicos para la comunidad. Es esta la filosofía que funciona como base de las negociaciones del Uruguay Round en 1995, donde se firmaron los acuerdos del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (gats o General Agreement on Trade in Services). En realidad, eeuu, Canadá, la Unión Europea y Japón impulsaron y emplazaron a los demás a firmar este paquete único de acuerdos que sustituyeron al sistema de comercio internacional de entonces (gatt), por nuevos acuerdos que abarcaban a muchos más sectores, en especial al sector de los servicios.41 El gats se convirtió rápidamente en el acuerdo más destacable de todos los acuerdos de la omc, al abarcar absolutamente todos los sectores de la vida humana –salvo la agricultura y la industria de bienes cubiertos mediante acuerdos específicos–, desde el sector inmobiliario hasta la recogida de residuos, pasando por el agua, la banca, la energía, las telecomunicaciones, el transporte, el turismo, los servicios sociales, la cultura, la información, la educación, la sanidad, etcétera: en total más de 160 sectores clasificados por la omc (Attac Catalunya, 2000, p. 2). La función fundamental del gats estriba precisamente en crear un entorno “seguro” para las corporaciones transnacionales, para que puedan demandar, a través de sus respectivos gobiernos, al gobierno de un país tercero si este no cumple con las normas del gats; por ejemplo, si tiene leyes de protección medioambiental o social que entorpezcan las expectativas de beneficios de las transnacionales. Sin embargo, el acuerdo fue redimensionado en los aspectos que comprenden las tutelas de los inversores privados en relación a la circulación de capitales, a causa de una fuerte oposición de los países del Sur. Los eeuu, con el apoyo de em- 41 Se trata de un acuerdo clave para las grandes multinacionales americanas y europeas en particular, al ser los servicios los mercados de hoy (representan ya un 25% del valor del comercio internacional) y, sobre todo, de mañana: varias agencias de valores han estimado por ejemplo en 1000 miles de millones de dólares el “mercado” mundial del agua, en 3500 miles de millones de dólares el “mercado” mundial de la salud humana y en 2000 miles de millones de dólares el “mercado” mundial de la educación.
120 Francesco Maniglio presas multinacionales, no dieron por perdida esta ofensiva y decidieron hacerse cargo del asunto declinando este específico punto en el marco del Acuerdo Multilateral sobre Inversiones (ami),42 llevado a cabo por la ocde. En este contexto, las empresas privadas de los países de la ocde se preocupan por las políticas estructurales de larga duración de los países poco desarrollados, centradas en el credimiento de la industria nacional, para crear un cuadro jurídico poco claro e indefinido en lo que concierne al tema de las disputas legales de los competidores extranjeros. Por lo tanto, la empresa privada anima a los gobiernos de la ocde para que se concluya rápidamente el acuerdo relacionado con el Trade-Related Intellectual Property (trips), en cuanto prioridad (biac, 1996). Las negociaciones se iniciaron en secreto en 1995, con el propósito de concluir un acuerdo en 1997. El ami nace con la intención de privar a los gobiernos, a nivel local y nacional, del derecho a regular las inversiones extranjeras para proteger a la población y el medio ambiente. En virtud del ami, no se permitirían regulaciones ni restricciones para licencias, por ejemplo, de inversiones en tierras, recursos agrícolas, industrias culturales, vertederos tóxicos o industrias contaminantes. Los gobiernos no tendrían poder alguno para analizar cuáles podrían ser los beneficios de las inversiones. No podrían controlar legítimamente las inversiones para promover objetivos económicos, sociales, culturales o ecológicos. Por añadidura, podría llevarse a juicio a los gobiernos que infringieran estas reglas. 42 Una coalición de 565 organizaciones no gubernamentales de 68 países firmaron una declaración conjunta en contra del ami. Destacaron el carácter completamente desequilibrado del texto, el hecho de que este entra en conflicto con compromisos previos de los países de la ocde, al no incorporar expresamente cláusulas de salvaguarda para los tratados internacionales, de especial interés para estas organizaciones, como la Declaración de Río, la Agenda 21, la Declaración de Beijing sobre las Mujeres y el Plan de Acción Global onu-Hábitat. Se criticó con particular énfasis la amplitud de restricciones que el tratado impondría a la acción democrática a nivel nacional. Dirigiéndose a los gobiernos, el documento exigió la suspensión de las negociaciones hasta que se haya realizado –con plena participación pública– un amplio proceso de evaluación de los impactos sociales, ambientales y para el desarrollo que podría tener el tratado.
El Gobierno del General Intellect 121 Con la creciente globalización de las actividades comerciales y la diversificación de la I+D, no hay una sola empresa o gobierno que pueda ser autosuficiente... Sin embargo se sigue considerando en conflicto de intereses la cooperación internacional con la competitividad. Desde el punto de vista de la industria, tales alianzas cooperativas mejoran en gran medida los esfuerzos de investigación de las distintas organizaciones del sector privado y representan una forma de asegurar que los riesgos económicos asociados a la gran y despendiosa envergadura de la I+D de las empresas puedan ser generalizados, mejorando de esta forma la gestión de los recursos (biac, 1995, p. 5). Sin duda, la intención es poner en marcha una nueva normatividad bajo el paradigma de la gobernanza sin gobierno:43 pasar del cuadro jurídico y político, que permita regular la inversión, a un cuadro que regule a los gobiernos, de tal manera que estos no tengan control sobre las inversiones. Cuando el ami salió a la luz, generó una ola de protestas que dio inicio a campañas de información y movilización en docenas de países, miembros y no miembros de la ocde. Algunos países ejercieron una fuerte presión para la congelación de los puntos del tratado en los cuales no había consenso, dejando para un proceso posterior la continuación de las negociaciones. Al mismo tiempo, las transnacionales procuraron la suspensión de la negociaciones, ya que las olas de protestas hubieran podido influenciar a la opinión pública y hacer daño a la plena estrategia de la agenda corporativa internacional (Lander, 1998, p. 31). Los empresarios apoyan las normas internacionales referentes a las inversiones y a la protección del medio ambiente. Están de acuerdo en que las cláusulas de los tratados internacionales para la inversión deben evitar perjuicios en las normas ambientales locales o nacionales. Por otro lado, los gobiernos deben impedir que los acuerdos ambientales multilaterales se utilizen para restringir la inversión extranjera directa sobre la base de fundamentos ambientales (biac, 1999, p. 4). 43 Ver también (Rhodes, 1996, 2005; Peters & Pierre, 1998, 2005; Agustí, 2005; Damonte, 2006; Rosenau & Czempiel, 1992; Piattoni, 2005).
128 Francesco Maniglio 3.2 El ataque al trabajo Los europeos están en el proceso de construir una “nueva Europa” sobre las bases de una mejor competitividad y una economía dinámica basada en el conocimiento. Esta economía se extenderá finalmente hacia un grupo significativamente más grande que los quince miembros que actualmente conforman la Unión Europea. La ventaja competitiva en la economía del conocimiento ya no está solamente relacionada a un producto o a un servicio. Depende en mayor medida de la adquisición de nuevas habilidades por parte de personas y de compañías y de estar a la vanguardia de la competencia en la explotación del conocimiento crítico. European Round Table of Industrialists Hemos visto cómo, en las últimas tres décadas, se ha producido una profunda transformación en la manera en que la Unión Europea funciona a nivel político-gubernamental. Esta transformación ha coincidido con una significativa e importante expansión de las actividades comunitarias. En un primer momento ha evolucionado sin el sustento de una base legal sólida, sucesivamente ha sido ratificada por una serie de modificaciones en los diversos tratados constitutivos, con la finalidad de resolver las carencias de legitimidad. Sin embargo, la obra de la “europeización” –es decir, la gradual transferencia de las competencias desde el nivel nacional al comunitario– ha sido, no solo una obra de carácter formal, sino más bien un proceso constituyente que altera sustancialmente el modelo de gobernanza. El proceso de formulación de políticas públicas en la ue no es el mismo que el de un estado interno. No se establece la agenda a nivel central o por medio de actores coordinados, como en los sistemas parlamentarios o presidencialistas. El proceso desde el inicio es complejo, porque implica la deliberación y la cooperación constante entre los distintos niveles estatales y no estatales.En la etapa de adopción, el objetivo es satisfacer funcionalmente y territorialmentente a las varias circunscripciones, a través de “comunidades/redes políticas” abiertas, donde los grupos de interés privados devienen participantes activos a la par de las demás autoridades europeas, nacionales y subnacionales (Hix, 1998, p. 343).
El Gobierno del General Intellect 129 La Estrategia Europea de Empleo (eee) es quizás la más representativa de esta etapa, con la instauración del denominado “Método Abierto de Coordinación” (mac). En noviembre de 1997, el Consejo Europeo en Luxemburgo sentó las bases de las medidas en materia de empleo, estableciendo unas directrices alrededor de las cuales se deberían coordinar las políticas de los Estados miembros. El cuadro legislativo había sido modificado ad hoc por el Tratado de Ámsterdam,46 unos meses antes, para subordinar definitivamente la política de empleo a la política económica47 (Biagi, 1998, 2000). De este modo se constituye el 'golpe' al trabajo: La consecuencia de esta subordinación es evidente y tiene importantes repercusiones en el ámbito del Derecho del Trabajo, pues la regulación laboral queda sometida a las necesidades de carácter económico, y solo será Derecho del Trabajo aquel que es útil a los objetivos económicos; y es evidente que la protección de los derechos de los trabajadores como contratantes débiles no es uno de los objetivos de la economía capitalista actual (Hernández, 2012, p. 9). Se pone en práctica por primera vez la Estrategia Europea de Empleo, con la definición de unos ejes básicos, integrados por las directrices comunes. Es decir, se deciden las líneas básicas de actuación, se fijan los objetivos concretos, se establecen los criterios (resultados) de evaluación (Hernández, 2012, p. 14). 46 Una vez realizadas las oportunas innovaciones al Tratado Constitutivo en Ámsterdam en 1997, equiparando la importancia de los objetivos en materia de empleo con el resto de objetivos establecidos en el proceso de convergencia (Hernández, 2012, p. 13-14), la creación de empleo se configura como una de las prioridades de la política comunitaria: se introducen unas normativas (arts. 125 a 130) con las cuales se intenta plantear una estrategia común ante el fenómeno de las tasas de desempleo. Esto supuso plasmar en la Constitución de la Unión Europea (tal como se deduce del art. 126.1, actual 146.1 tfue) la estrategia planteada en Essen, heredera directa de las propuestas del Libro Blanco de Delors, lo que se traduce en que el empleo es una cuestión indisolublemente unida a la evolución económica y monetaria (La Macchia, 2000, p. 917-919). 47 Ver articúlo 146.1 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (tfue).
130 Francesco Maniglio Ese mismo mes la Comisión adoptó el documento Por una Europa del conocimiento (Comisión de las Comunidades Europeas, 1997), con una serie de propuestas sobre la adopción de políticas activas de empleo que marcaban el sentido dominante de todas las políticas europeas en el sector del trabajo después de la cumbre de Luxemburgo: se relaciona la política de empleo con el acceso a los recursos educativos y con la innovación de estos recursos. Para llevar a cabo estos objetivos, se plantearon, entre otras medidas, la promoción del acceso adecuado y la correcta utilización de las tecnologías de la información y comunicación, la difusión de la formación continua y el desarrollo de redes de cooperación para favorecer la movilidad del trabajo. En Cardiff (1998) y Colonia (1999) fueron ratificadas las directrices planteadas en Luxemburgo en relación con el empleo. Estas políticas, evidentemente influidas por el marco de libre mercado fijado en Maastricht, negaban un aumento del gasto público y promovían una mayor dedicación del mismo a políticas activas de formación y promoción del empleo, frente a las políticas “pasivas” de los subsidios. El método “acción-sanción” Es por lo tanto una gran política el tratar de excluir la gran política del ámbito interno de la vida estatal y reducir todo a una pequeña política. Antonio Gramsci Una recomendación, aunque no es garantía suficiente para que un gobierno acepte las orientaciones comunitarias, supone una importante sanción política que expone al gobierno frente a la opinión pública y la especulación financiera. Bajo esta metodología política de “acción-san- ción”, entre finales del siglo pasado y la presente década, se manifiesta la hegemonía neoliberal del tecnocorporativismo europeo, al elaborar planes de ajustes y reformas estructurales a largo plazo (decenales), que intervienen prepotentemente en el espacio político (elecciones nacionales, referéndum, olas de oposiciones, movimientos sociales de protestas) y en el proceso decisorio.
El Gobierno del General Intellect 131 Utilizando la metáfora apocalíptica del nuevo milenio y una inflación de discursos legislativos, recomendaciones, directrices, resoluciones y reformas, la nueva gobernanza europea impone, a un público cada vez más amplio, los ajustes y reformas estructurales como imprescindibles y urgentes (las políticas de cohesión social, ciudadanía y las reformas del mercado del trabajo); aquellos que están transformando los modos de vida y expandiendo las formas de subsunción al capital. La hegemonía de la pequeña política requiere precisamente un consenso pasivo. Esta tipología de consenso no se expresa por medio de la participación activa y organizada de las masas concentradas en partidos políticos o en otros organismos de la sociedad civil, sino solo a través de la aceptación de lo existente como algo “natural”. Más concretamente: a través de las transformaciones de las ideas y de los valores de las clases dominantes en el sentido común de las grandes masas, también de las clases subalternas (Coutinho, 2011, p. 180). Así, la ert (European Round Table of Industrialists), en Enhancing European Competitiveness-our core concern (ert, 2000), presiona al Consejo de Noordwijk –celebrado el 9 y 10 marzo de 2000– para reforzar las políticas de innovación y de las tic, para reformar los procesos administrativos y estructurales de gobernanza: Europa tiene que convertirse –y rápidamente– en una sociedad con más iniciativa y espíritu empresarial. Pero esto significa no solo promover la innovación y el uso de nuevas tecnologías, significa remover barreras para la iniciativa empresarial: cambiar actitudes fundamentales hacia ambos, miedo y éxito, acelerando los procesos de decisión y administración, reformando estructuras (ert, 2000, p. 2). Bajo estas premisas, el 23 y 24 de marzo de 2000 en el Consejo de Lisboa, se da impulso a la revolución de los últimos quince años, con el objetivo de “convertir a Europa en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible con más y mejores empleos y con
132 Francesco Maniglio mayor cohesión social” (Consejo Europeo, Representantes de los Estados miembros reunidos en el Consejo, 2000, p. 2). El Consejo de Lisboa se inauguró, efectivamente, con la premisa de que la Unión se encontraba ante el reto resultante de la globalización y de los desafíos de la nueva economía basada en el conocimiento. Cambios que alteraban cada aspecto microscópico de la vida de las personas y requerían una transformación radical de la economía europea. Se planteó así, como una necesidad para la Unión, un programa estratégico con la finalidad de crear la infraestructura del saber; promover la innovación, los ajustes económicos; continuar la reforma de los mercados de trabajo, de los sistemas de seguridad social, de educación y formación. El título Más y mejores empleos para Europa: desarrollo de una política activa de empleo del informe del Consejo (2000) resume esta nueva etapa, consistente en la tentativa de crear “como una necesidad urgente” un cuadro instrumental y legislativo para la medición y el control del trabajo vivo, inmaterial, cooperativo; para crear y regular la escasez del conocimiento codificado en las universidades; para la explotación de las investigaciones y de la innovación, de todos los saberes y de las relaciones sociales y culturales bajo el poder del capital. Una etapa que inaugura una serie de reformas a largo plazo, cuyo estatus se va a evaluar periódicamente, con ocasión de los Consejos Europeos de primavera. El objetivo: seguir con la ola modernizadora del modelo social, pensando la problemática de la exclusión social en los términos de la inclusión diferencial; las inversiones en las personas, en los términos de competencias y habilidades (formación/educación); la innovación y desarrollo (I+D), implementando las políticas de la Sociedad de la Información, acelerando los procesos de reformas estructurales, con el fin de liberalizar y privatizar los servicios y completar la reforma de la gobernanza europea en la construcción del mercado interno. El paradigma de la adaptabilidad La Estrategia Europea de Empleo se incorporó así como un elemento más de la Estrategia de Lisboa:
El Gobierno del General Intellect 133 En el Consejo Europeo de Lisboa, la Unión Europea definió una estrategia global que tiene como objetivo el crecimiento económico a largo plazo, el pleno empleo, la cohesión social y el desarrollo sostenible en una sociedad basada en el conocimiento. En la actualidad, se reconoce ampliamente que debería considerarse a la eee como un instrumento clave para sostener la Estrategia de Lisboa en la ue ampliada, con lo que la eee contribuirá también a la cohesión económica y social (Comisión de las Comunidades Europeas, 2003, p. 4). En el Balance de cinco años de aplicación de la Estrategia Europea de Empleo (2002a), la Comisión sigue valorando positivamente su propio trabajo,48 aunque no verifica las determinantes cualitativas del empleo activo (con competencias altas, medias o bajas), se olvida de indicar los parámetros relacionados con la calidad del trabajo (por tipo y duración de contracto de trabajo, trabajo vocacional, contribuciones a la seguridad social, etcétera), y tampoco determina “en qué medida este mejor comportamiento del mercado de trabajo de la Unión en el curso de los últimos cinco años puede atribuirse a la aplicación de la eee o en qué medida es imputable al crecimiento económico” (Comisión de las Comunidades Europeas, 2002a, p. 2). En todo caso, la posición de la ue sobre la calidad del empleo es, de hecho, nula, ya que nunca ha establecido parámetros concretos para determinar a qué se refiere con la calidad del empleo, evidentemente porque su política de destrucción del Estado de Bienestar asociado pone el acento en los indicadores cuantitavos más que en los cualitativos. Esta subordinación aclara los mecanismos de inclusión diferencial en el mercado del trabajo: la calidad en el empleo adquiere especial trascendencia desde la perspectiva de la inclusión social, pues justamente aquellos ámbitos en los que el empleo no es de calidad son los ámbitos en los que la cohesión social es más difícil y que permanecen en los 48 Se pone en evidencia la creación de más de diez millones de puestos de trabajo desde 1997, se había reducido el paro en cuatro millones de parados y se había incrementado la población activa en cinco millones de personas. Por otro lado, proseguían los problemas estructurales de la tasa de empleo en mujeres y en mayores y el desempleo de larga duración.
134 Francesco Maniglio márgenes de mercado, dificultando su inclusión en el mismo (Gorelli Hernández, 2013). Es precisamente fortaleciendo los mecanismos de inclusión diferencial como la Comisión plantea su enfoque respecto a la calidad del empleo, con el objetivo de aumentar ficticiamente la tasa de ocupación, fomentando la ampliación (acceso y integración) del mercado de trabajo. En primer lugar, incrementando la empleabilidad de los trabajadores, su capacidad para mantenerse activos a lo largo de toda la vida. En segundo lugar49, siguiendo en la búsqueda de los mecanismos que puedan incrementar la flexibilidad laboral. Se comienza así a plantear la necesidad de pensar juntos los ámbitos de la flexibilidad laboral y la seguridad social (lo que hoy llamamos de ‘flexiseguridad’). La promoción de un entorno empresarial favorable a la creación de empleo constituye una prioridad, así como el equilibrio entre la flexibilidad y la seguridad en el mercado de trabajo (Comisión de las Comunidades Europeas, 2002a, p. 20). La calidad en el empleo, así entendida, sigue ocupando un lugar estratégico en las políticas del eee, en cuanto eleva (virtualmente) las tasas de empleo para alcanzar las metas marcadas en Lisboa y Estocolmo: La calidad es un concepto pluridimensional que se aplica tanto a las características del puesto de trabajo como, desde una perspectiva más amplia, a las del mercado laboral. Abarca la calidad intrínseca del trabajo, las competencias, el aprendizaje permanente, el desarrollo de la carrera, la igualdad entre hombres y mujeres, la salud y la seguridad en el trabajo, la flexibilidad y la seguridad, la integración y el acceso al mercado de trabajo, el equilibrio entre la vida profesional y la organización del trabajo, el diálogo social y la participación de los trabajadores, la diversidad y la no discriminación, y el rendimiento general del trabajo. El aumento de las 49 Cfr. capítulo “Adaptabilidad: relación compleja entre flexibilidad, seguridad y calidad del empleo” (Comisión de las Comunidades Europeas, 2002a)
El Gobierno del General Intellect 135 tasas de empleo debe ir acompañado de un alza general de la productividad del trabajo. La calidad del trabajo puede contribuir a aumentar la productividad, por lo que deberían aprovecharse al máximo las sinergias entre ambos elementos. Es este un desafío específico para el diálogo social (Consejo Europeo, Representantes de los Estados miembros reunidos en el Consejo, 2003, p. 18). Para fortalecer esta continuidad, y con base en las conclusiones de la Comunicación de la Comisión sobre El futuro de la Estrategia Europea de Empleo (eee). Una estrategia para el pleno empleo y mejores puestos de trabajo para todos (2003), el Consejo ratifica la decisión relativa a las directrices de las políticas de empleo de los Estados miembros (2003), con el objetivo de integrar los principales puntos de la Estrategia de Lisboa en la eee y aclarar las prioridades políticas de esta. Las directrices para el empleo 2003-2005 refuerzan la política del supuesto crecimiento mediante reformas estructurales, interviniendo directamente sobre el sistema de la gobernanza europea. Se extiende la metodología decisoria del mac50 y se adoptan formas simplificadas de proponer y clarificar las prioridades, las acciones y los resultados finales, con el fin de vincular más las políticas económicas y las políticas de empleo. En este proceso, por lo que concierne a la definición de las prioridades, las Orientaciones Generales de Política Económica (ogpe) van a tener un papel central, reforzando así el proceso de subordinación de la política de empleo a las necesidades económicas. Por el lado de las acciones y de los resultados, se hace hincapié en planificar las decisiones a medio y largo plazo (con el objetivo de idealizarlas, dotándolas de estabilidad, para así evitar la apariencia de sistema incompleto que puede derivar de una confrontación con los actores políticos y sociales), al adoptar un sistema de unas directrices que van a cubrir un período de tres años. 50 A las políticas del empleo (1997), siguieron las políticas de inclusión social (2000), de la inmigración (2001), de las pensiones (2001) y de la atención sanitaria y cuidados de larga duración (2004).
136 Francesco Maniglio Así, la revisión de la Estrategia de Lisboa que la Comisión fijó en 2005, para actuar como un mecanismo de relanzamiento, fue anticipada por el informe Facing the challenge: the Lisbon strategy for growth and employment: report from the higher level group, coordinado por Win Kok (2004), donde, más allá de evidenciar los problemas de dicha estrategia (los insuficientes resultados alcanzados y la imposibilidad de alcanzar los objetivos fijados en 2010) paradójicamente reedita las mismas recetas que llevaron a los resultados insuficientes. El informe supone una continuidad con las reformas estructurales en lo que concierne a la despolitización del mac, mediante su simplificación y subordinación a las ogpe: Los programas actúan sobre la base de tres principios fundamentales: 1) Las iniciativas europeas deben consistir en mirar a la actuación de políticas capaces de tener impacto sobre el territorio. La rigurosa selección de las prioridades por parte de la Comisión tiene que ser sustentada por el Consejo Europeo y por el Parlamento. 2) El cambio debe ser apoyado creando una amplia participación de los objetivos de la Estrategia. 3) La Estrategia de Lisboa tiene que ser simplificada y racionalizada, definiendo los diferentes niveles de responsabilidad y aligerando los cumplimientos burocráticos. (Decaro, 2011, p. 148). Del mismo modo, en el documento se insiste en adoptar las formulas de siempre. La flexiseguridad es clave e implica imponer un nuevo paradigma que permita a los trabajadores desarrollar sus capacidades para permanecer y avanzar en el mercado de trabajo. Asimismo, se insiste en la necesidad de seguir con la inversión en capital humano para lograr nuevos beneficios: “mano de obra instruida eficiente y adaptable al cambio de circunstancias en el mercado económico y de trabajo” (Hernández, 2012, p. 16). Con estas premisas, cuando la Comisión exponía al Consejo la necesidad de un relanzamiento de la Estrategia de Lisboa con la comunicación Trabajando juntos por el crecimiento y el empleo. Relanzamiento de la Estrategia de Lisboa (2005), estaba simplemente insistiendo en el ‘mantra’ conocido: el aumento de la adaptabilidad de los trabajadores; la extensión legislativa de las posibilidades de la flexiseguridad; la creación
El Gobierno del General Intellect 137 y desarrollo de empresas, abaratando aún más los costes de mano de obra; atraer al mercado de trabajo a más personas; invertir en capital humano, sobre todo a través del aprendizaje permanente; simplificar y emancipar los mecanismos de gobernanza (racionalizar los objetivos de la estrategia de Lisboa y simplificar el método abierto de coordinación) de las políticas nacionales. Estos planteamientos desembocan en el Consejo Europeo de marzo de 2005, en el cual, esencialmente, se reafirman los mismos ejes y objetivos de la estrategia original de 2000: [...] es indispensable reactivar sin tardanza la Estrategia de Lisboa y proceder a una reorientación de las prioridades en dirección del crecimiento y del empleo. Europa debe renovar las bases de su competitividad, aumentar su potencial de crecimiento y su productividad y reforzar la cohesión social apostando, sobre todo, por el conocimiento, la innovación y la valorización del capital humano (Consejo, Representantes de los Estados miembros reunidos en el Consejo, 2005, p. 2). La innovación metodológica de los procesos dirigidos a conseguir tales objetivos prevé una sustancial reforma de la gobernanza del método abierto de coordinación51 y la asunción de las directrices integradas en los planes nacionales de reforma:52 Se establece un sistema de directrices integradas (que hemos descrito anteriormente), válidas por un período de tres años y que resultan de la unión de las orientaciones generales de la política económica (ogpe, que incluyen orientaciones macroeconómicas y microeconómicas) con las directrices de empleo (de). Con estas directrices integradas, los estados deben elaborar sus Programas Nacionales de Reforma con una vigencia de tres años, y basándose los mismos, la Comisión presenta un programa comunitario de Lisboa, 51 El mac empieza a funcionar como un dispositivo simplificado, que subordina las prioridades al ogpe, implicando y obligando a los Estados miembros a la consecución de tales prioridades, dejándolos fuera de los aspectos decisorios con la racionalización de los procedimentos a nivel supranacional. 52 Las políticas de empleo de 2005 se plasman en la Decisión del Consejo del 12 de julio de 2005, donde se definen las directrices para el empleo para el período 2005-2008.
144 Francesco Maniglio Ejecutar planes nacionales de “flexiseguridad”, según lo acordado por el Consejo Europeo, con objeto de reducir la segmentación del mercado laboral y facilitar las transiciones, así como facilitar la conciliación entre vida laboral y familiar (Comisión de las Comunidades Europeas, 2010, p. 20). La gobernanza europea sigue así su metodología de acción a largo plazo con planes y ajustes que serán evaluados sobre la base de cinco principales metas cuantitativas a nivel común, que los Estados miembros tendrán que traducir en objetivos nacionales definidos en función de las respectivas situaciones de partida: Los Indicadores de la Estrategia Europa 2020 El 75% de la población de entre 20 y 64 años debería estar empleada. El 3% del pib de la ue debería ser invertido en I+D. Alcanzar el objetivo «20/20/20» en materia de clima y energía (incluido un incremento hasta el 30% de la reducción de emisiones, si se dan las condiciones para ello). El porcentaje de abandono escolar debería de ser inferior al 10% y al menos el 40% de la generación más joven debería tener estudios superiores completos. El riesgo de pobreza debería amenazar a 20 millones de personas menos. Fuente: Comisión de las Comunidades Europeas, 2010 Se individúan también siete iniciativas emblemáticas que se centran en los temas principales: Las siete iniciativas emblemáticas de Europa 2020 Unión por la innovación. Mejorar las condiciones generales y el acceso a la financiación para investigación e innovación y garantizar que las ideas innovadoras se puedan convertir en productos y servicios que generen crecimiento y empleo. Juventud en movimiento. Mejorar los resultados de los sistemas educativos y facilitar la entrada de los jóvenes en el mercado de trabajo.
El Gobierno del General Intellect 145 Una agenda digital para Europa. Acelerar el despliegue de internet de alta velocidad y beneficiarse de un mercado único digital para las familias y empresas. Una Europa que utilice eficazmente los recursos. Ayudar a desligar crecimiento económico y utilización de recursos, apoyar el cambio hacia una economía con bajas emisiones de carbono, incrementar el uso de fuentes de energía renovables, modernizar nuestro sector del transporte y promover la eficacia energética. Una política industrial para la era de la mundialización. Mejorar el entorno empresarial, especialmente para las PYME, y apoyar el desarrollo de una base industrial fuerte y sostenible, capaz de competir a nivel mundial. Agenda de nuevas cualificaciones y empleos. Modernizar los mercados laborales y potenciar la autonomía de las personas mediante el desarrollo de capacidades a lo largo de su vida, con el fin de aumentar la participación laboral y adecuar mejor la oferta y la demanda de trabajos, en particular mediante la movilidad laboral. Plataforma europea contra la pobreza. Garantizar la cohesión social y territorial, de tal forma que los beneficios del crecimiento y del empleo sean ampliamente compartidos y las personas que sufren de pobreza y exclusión social puedan vivir dignamente y tomar parte activa en la sociedad. Fuente: Comisión de las Comunidades Europeas 2010 A nivel formativo, se ha definido el programa Education and Training 2020 (et 2020) para que acompañe a las acciones de Europa 2020 en los próximos diez años. En la Comunicación de la Comisión Nuevas Capacidades para Nuevos Empleos (2008a), a la luz de las previsiones sobre la evolución de la ocupación y sobre las necesidades de competencias estimadas por Cedefop hasta el 2020, se sugiere a los Estados miembros acciones centradas en la capacidad de reorientar la oferta de educación y formación con base en la demanda de las empresas y las necesidades profesionales del sistema productivo.
146 Francesco Maniglio Pasado y futuro probable de la estructura ocupacional del empleo, EU-27+ Nota: Números en el empleo (NA-based estimates). Fuente: Cedefop, 2010, p. 59 Cedefop calcula que el mercado del trabajo en la ue tiene que evolucionar hasta 2020 de esta forma: • Dos tercios de la ocupación europea se concentrarán en el sector terciario. • Casi toda la ocupación añadida y un fuerte componente de la sustitutiva estarán caracterizadas por trabajos de alta intensidad de conocimiento y competencias técnicas. • Crecerán los niveles de educación/formación y las competencias requeridas en todos los campos de trabajo, también en las ocupaciones elementales. En este escenario, se observa el declive de la ocupación y de los trabajos, tanto en el sector industrial como en el terciario. Las producciones y servicios de rutina se deslocalizan en países donde la protección social y el coste de la mano de obra es menor. Las políticas económicas
El Gobierno del General Intellect 147 de los países centrales invierten así para abaratar el coste de la calidad, de la innovación y del capital humano. De acuerdo con el informe de Cedefop, los niveles de cualificación han crecido y crecerán más, sobre todo en aquellos componentes juveniles y femeninos de la fuerza de trabajo. La cambiante estructura ocupacional del empleo, EU-27+ Fuente: Cedefop 2010, 58 En resumen, el programa Education and Training 2020 se conjuga con las líneas de actuación prioritarias de Europa 2020 centrándose en el primero de los cuatro puntos fundamentales: el fomento de la formación permanente (formación inscrita en el ciclo vital). Una estrategia, la de Europa 2020, que –como hemos visto– interviene en la revisión de los mecanismos clásicos de la flexibilidad, continúa en línea con las estrategias de empleo tecnocorporativa: desde la liberalización y abaratamiento del despido se produce el cambio hacia unas políticas activas de empleo que abren un espacio a ‘nuevos y creativos sentidos de Seguridad Social’. Sin embargo, cabe mencionar en este nivel de análisis coyuntural de los procesos hegemónicos europeos que estas políticas se están llevando a cabo en función de las nuevas medidas de austeridad que las economías
148 Francesco Maniglio periféricas europeas han adoptado, como consecuencia de la denominada operación de “rescate” por endeudamiento público y privado de los respectivos sistemas económicos. La política financiera frente a la crisis encuentra su aliado en la Estrategia Europea para el Empleo. De esta forma, cuando hablamos de la innovación del paradigma de la seguridad a través del nuevo rumbo de las políticas activas de empleo, estamos resumiendo agudos procesos de reducción de las protecciones sociales clásicas; de la reducción drástica del gasto social y del sistema de seguridad ocial, como de la privatización y tercerización de las prestaciones sociales. 3.3. La arquitectura del saber Con las políticas activas de empleo emprendidas desde la Estrategia de Lisboa se extrema el proceso de precarización y movilidad del trabajo. La formación permanente (Lifelong learning)56 se establece como piedra angular del proceso de educar a la adaptabilidad y a la flexibilidad, con el objetivo de redefinir la idea misma de participación en la vida social. En otras palabras, la educación es concebida como “actividad de aprendizaje realizada a lo largo de la vida con el objetivo de mejorar los conocimientos, las competencias y las aptitudes con una perspectiva personal, cívica, social o relacionada con el empleo” (Comisión de las Comunidades Europeas, 2001c, p. 10). La Comisión, en la comunicación Hacer realidad un espacio europeo del aprendizaje permanente, no se ahorra las derivas míticas y nos repite un proverbio chino: “para un año, sembrad cereales. Para una década, plantad árboles. Para toda la vida, educad y formad a la gente” (Comisión de las Comunidades Europeas, 2001c, p. 1). Las competencias y las habilidades “técnicas”, así como la asimilación de facultades personales, cívicas y sociales para responder 56 El concepto de lifelong learning surge a mediado de los años 70 del siglo pasado. Según el Informe Faure, publicado por la Unesco, el objetivo de la formación es permitir al género humano el “desarrollo por sí mismo”; por tanto, en la concepción de la Unesco venían subrayadas, sobre todo, las consecuencias personales del aprendizaje permanente. El informe propuso el lifelong learning como concepto guía para las políticas educativas del futuro.
El Gobierno del General Intellect 149 con motivación a la empleabilidad y, por ende, al reto de la ciudadanía activa (Comisión de las Comunidades Europeas, 2000a). Con ciudadanía activa y empleabilidad se define no solo un discurso, sino también un proceso de cambio de mentalidades: [Ciudadanía activa es] Participación cultural, económica, política o democrática y social de los ciudadanos en la sociedad como conjunto y en su comunidad. […] [Empleabilidad es] Capacidad para lograr un empleo. No solo se refiere a la adecuación de sus conocimientos y aptitudes, sino también a los incentivos y las oportunidades ofrecidos a los ciudadanos para que busquen un empleo (Comisión de las Comunidades Europeas, 2001c, p. 37). Se superan así las limitaciones de la educación formal, extendiendo el proceso de aprendizaje a los contextos laborales (educación no formal) y a los contextos de la vida cotidiana (educación informal). En esta línea, en marzo 2002, el Consejo Europeo en Barcelona aprobó el plan de trabajo sobre el seguimiento de las metas y objetivos acordados en Lisboa. El Consejo Europeo establece el objetivo de hacer que estos sistemas educativos y de formación se conviertan en una referencia de calidad mundial para 2010. El Consejo Europeo conviene en que los tres principios básicos que inspiran este programa son: la mejora de la calidad, la facilitación del acceso universal y la apertura a una dimensión mundial (Consejo, Representados los. Estados miembros reunidos en el Consejo, 2002a, p. 18). En dos años, con el proceso de Copenhague, se profundizó el programa Vocational educational and training (vet)57 con la finalidad de conjuntar el aprendizaje profesional (en el contexto laboral y extralaboral) en los programas de educación formal y en la instrucción superior. Se especificaron así las prioridades para extender y promover el paradigma de la empleabilidad, basadas en las políticas de cohesión social y ciudadanía activa con un marco motivacional personal o profesional. 57 Se implementó la cooperación reforzada europea en materia de educación y formación profesional (agencias de acreditación, organizaciones formativas públicas y privadas).
150 Francesco Maniglio Prioridades de cooperación reforzada europea en materia de educación y formación profesionales (efp) Reforzar la dimensión europea de la instrucción y la formación profesional. Con el objetivo de potenciar formas diversas de cooperación, facilitar y promover la movilidad entre instituciones, asociaciones y otras iniciativas transnacionales; todo con el fin de una mayor visibilidad del sector europeo de la educación y formación en un contexto internacional, garantizando el reconocimiento de Europa en todo el mundo, como un pun- to de referencia en el ámbito del aprendizaje. Transparencia, información y orientación. (1) Aumentar la transparencia en materia de educación y formación profesional mediante la aplicación de los instrumentos y redes de información, incluyendo la integración en un marco único del CV europeo, del Certificado y Diploma Supplement, del Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas y del Europass. (2) Reforzar las políticas, los sistemas y las prácticas de información y orientación en todos los niveles de educación, formación y empleo; en particular, con respecto al acceso a la formación, la educación y la formación profesionales, a la transferibilidad y reconocimiento de competencias y cualificaciones, con el fin de la movilidad geográfica y profesional. Reconocimiento de competencias y cualificaciones. (1) Examinar los modos de promoción de la transparencia, la comparabilidad, la transferibilidad y el reconocimiento de competencias o cualificaciones, entre los diferentes países y en diferentes niveles de referencia; los principios y las medidas comunes para la certificación, incluyendo un sistema de transferencia de créditos entre el sistema de educación y formación profesional. (2) Aumentar el apoyo al desarrollo de las competencias y cualificaciones a escala sectorial, en particular mediante el fortalecimiento de la participación y la cooperación de los interlocutores sociales.(3) Desarrollar un conjunto de principios comunes sobre la validación del aprendizaje no formal e informal con el fin de garantizar una mayor coherencia entre los diferentes países y en diferentes niveles.
El Gobierno del General Intellect 151 Garantía de calidad. (1)Fomentar la cooperación en materia de garantía de calidad, con especial hincapié en el intercambio de modelos y métodos, así como los criterios y principios para la calidad en la educación y la formación profesional.(2) Prestar atención a las necesidades de formación de los profesores y formadores en todos los niveles de la educación y de formación profesional. Fuente: Consejo Europeo, 2002b En la Declaración de Copenhague se adoptan, en consecuencia, una serie de recomendaciones que delinean los ejes que fundamentan hoy la construcción de una meta-estructura europea de cualificaciones, de acuerdo con una lógica de la arquitectura del saber que comprende una mayor escala de dispositivos comunes (common framework), actualmente denominados European Qualifications Framework (eqf): • Los principios comunes para la validación del aprendizaje formal, no formal e informal. El objetivo es elaborar una serie de principios comunes para garantizar una mayor compatibilidad entre los enfoques de los diferentes países a distintos niveles. • Un sistema de transferencia de créditos para la instrucción y la formación profesional. Inspirado por el sistema europeo de transferencia de créditos en la formación superior (ects), la intención es desarrollar un sistema análogo para el sector de la formación profesional. • Un marco único para la transparencia de las competencias y las cualificaciones. La intención era reunir en un único formato manejable y más visible los diferentes instrumentos actuales tales como el CV Europeo, los suplementos a los certificados, los suplementos a los diplomas, lamovilidad Europassy los puntos de referencia nacionales mediante el uso del dispositivoEuropass.
152 Francesco Maniglio • Unas herramientas de matching para promover las informaciones y las orientaciones sobre las oportunidades de carrera en la Unión Europea (Ploteus y Euroguidance network). Al desarrollo de un “Marco Europeo de Cualificaciones para el Aprendizaje a lo Largo de la Vida” (European Qualification Framework – eqf) le acompaña la introducción de un marco metodológico común que facilita la transferencia de los créditos de aprendizaje de un sistema de cualificación a otro (European Credit system for Vocational Education and Training – ecvet), con la definición de un “Marco de Referencia Europeo de Garantía de Calidad” (European Quality Assurance Reference framework for Vocational Education and Training – eqavet) y de un marco europeo para las competencias clave. El dominio de las competencias Estas prioridades fueron reiteradas en 2004 en el informe Education and Training 2010, donde se renovaron los instrumentos de medición, con el fin de añadir elementos de “dimensión europea” a los dominios de las competencias clave. Le siguió el estudio internacional pisa 2000 (ocde, 2001), el cual también enfatizaba la importancia de la adquisición de competencias más amplias para alcanzar un aprendizaje exitoso. Se evaluaban las competencias genéricas (como la motivación del alumnado, actitudes y habilidades para ‘regular’ el propio aprendizaje). Las competencias clave representan un paquete multifuncional y transferible de conocimientos, destrezas y actitudes que todos los individuos necesitan para su realización y desarrollo personal, inclusión y empleo. Estas deberían haber sido desarrolladas para el final de la enseñanza o formación obligatoria, y deberían actuar como la base para un posterior aprendizaje, como parte de un aprendizaje a lo largo de la vida (Comisión de las Comunidades Europeas, 2004, p. 7).
El Gobierno del General Intellect 153 El término ‘competencia’ se refiere aquí a una combinación de destrezas, conocimientos, aptitudes y actitudes: a la disposición a aprender, además de saber cómo.58 Sin embargo, en la arquitectura del saber promovida por la Comisión, es la transferibilidad de las competencias y su aplicabilidad en distintas situaciones el objetivo prioritario, en tanto que la multifuncionalidad es estratégica para el logro de objetivos heterogéneos, como la resolución de diferentes tipos de problemas y tareas. Las competencias clave son un prerrequisito para un rendimiento personal adecuado en el trabajo y en el aprendizaje permanente. Una competencia clave es crucial para tres aspectos de esta vida activa: • Capital cultural: las competencias clave deben permitir a las personas perseguir objetivos personales, llevados por sus intereses, 58 Bunk define el concepto de ‘competencia’ como una noción que procede del campo de la organización y alude tanto a la regulación de las atribuciones en el seno de las organizaciones, como a la facultad de toma de decisiones que tienen los diferentes titulares de los órganos de las empresas. Entiende, en ese sentido, que el enfoque orientado a la competencia es un “cambio paradigmático”, un “paso cualitativo” que supera, en los objetivos de la formación profesional, al concepto de ‘cualificación’, vigente desde la aparición, a principios de siglo, de los oficios industriales. Establece así la evolución de tales objetivos por décadas temporales, de forma que ve el concepto de ‘capacidades profesionales’ situado con anterioridad a la década de los sesenta; el de ‘cualificaciones profesionales’, en la década de los sesenta y setenta; y el de la ‘competencia profesional’, a la que considera “como objetivo global del proceso de aprendizaje”, a partir de la década de los ochenta. Cada uno de esos enfoques va ampliando el ámbito de aplicación de la formación, de manera que puede decirse que: 1. Las capacidades profesionales son “el conjunto de conocimientos, destrezas y aptitudes, cuya finalidad es la realización de actividades definidas y vinculadas a una determinada profesión”; 2. Las cualificaciones profesionales, “además, abarcan la flexibilidad y la autonomía, extendiéndose así a una base profesional más amplia” y avanzando “de la especialización a la no especialización, de la dependencia a la autonomía”; 3. Las competencias profesionales se definen como la “capacitación real para resolver determinados problemas”, contando, además de con los conocimientos, destrezas y aptitudes, o con la flexibilidad y autonomía, con las competencias “humanas y sociopolíticas” que “amplían el radio de acción a la participación en el entorno profesional, así como a la organización del trabajo y a las actividades de planificación”. Se avanza, en definitiva, de “la organización ajena a la propia organización” (Bunk, 1994, p. 8-9).