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Catón político

Barcia, Roque, 1823-1885

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DQttCaGRáPXGAl. DE LOS DEDICADAS ALAS CLASES PRODUCTORAS por PEENANDOGARRIDO. La felicidad década uno. no puede ser masque el resultado de la felicidad de todos. El que íiileiite salvarse sólo se perderá el primero. Buscad el reinado de Dios yde su justicia tylo demás, sustento^ vestido ycasa se 05 dará por añadidura. Jesucristo. 'x ti Precio *refticíi. j. xjt MADRID; -t CUESTA ,MONIER ,RAYLLTÉÍlí:* .v" NI ^> X V X. Leuidai Iniprcntti yLibiciÍR uu jóse I.SfWi. '‘'n.- SOE. I i I INTRODCCCION. lias clases productoras son el sosten de la sociedad, son la sociedad misma, pues sin ellas no hay sociedad posible . Siendo esto tan cierto, que no puede ponerse en duda por ningún hombre de mediano juicio, ¿no parece lógico que la instrucción, la riqueza, los derechos políticos, todas las garantías yconsideraciones sociales se dieran áaquellos áquienes la sociedad necesita mas, sin cuyo trabajo no podría existir? Sin embargo, no sucede así: lejos de eso, trabajador ypobre son“sinónimos, yhasta pertenecer áesa clase, para estar escluldo de lodos los goces, derechos yconsideraciones, prodigados ámanos llenas álos que viven de esplolar la sociedad. Hoy ,como hace dos mil años, el trabajador es esclavo de los hombres yde las cosas; produce, puraque oíros consuman; da sus hijos^ para la defensade unas leyes hechas contra él por sus opresores, yvierte su sangre, para conservar la independencia de una Patria, en que vive esclavo, en la que no le pertenecen masque seis pies de tierra, eí dia en que deja la pesada carga de su vida. Esta horrible injusticia, que no podría concebirse si no fuera im hecho prolongado desgraciadamente durante miles de años, ha pasado por diversas fases. Al principio, la sociedad se dividia en casias ;una de trabajadores esclavos, otra de consumidores libres. Después la forma de la esclavitud se modiíicó; va no hubo castas condenadas fatal yesclusivamente al trabajo Vhla esclavitud, hubo lucha, ylos vencidos fueron trabajadores yesclavos de los vencedores, fjue no liacian mas que consumir yguerrear para aumentar el número de los esclavos que trabajaban para ellos. Modificado después profundamente en la edad media, el derecho de la fuerza vde la conquista, se transformó en servidumbre la esclavitud de los trabajadores. Enirados mas larde en el régimen de libertad yde igualdad, proclamados por la civilización moderna, la servidumbre fiié reemplazada por el Proleloriado óesclavitud indirecta. Hoy no hay ya esclavos ni siervos, pero hay Proletarios que liabajan yno consumen ;que nacen, viven ymueren en la miseria, esclavos del primer amo que les depara la suerte. En este nuevo régimen, que es para las clases productoras, un progreso mas moral que electivo, relativamente ásu condición anterior, la esclavitud mas disimulada, pierde el carácter odioso de la violencia, parexe uno acto voluntario ypuede siice- tler,coiiio eii efecto sucede aíguna ve/ ,que el rico de ayer, pobre hü^ ,entre eu la masa de los esclavos que buscan amo á Iriicque de un pedazo de pan ,yque el trabajador [de ayer, rico Iioy por un azar de la suerle, pertenezca ála piávilegiada familia de los que viven del trabajo ajeno. asegurar AI consumarse la evolncion política que emancipo í aboliendo los derechos feudales yseñoriales, empezó una san grienla lucha, que dura todavia, y al Pueblo, el goce de sus derechos ytiDeriaaes, emancipi dcl Proletariado, última fase de su esclavitud. Apesar de las allernalivasdel cómbale, los pueblos han concluido siempre por Iriunrar, pero no han sacado minea las ventajas de sus victorias. Los mas avisados ydiestros, los que en el régimen anterior habían podido alcanzar instiaiccion ócapital, óambas cosas ála vez ,han esplolado esclusivamenle las victorias del Pueblo, cuya condición no lia variado ápesar de sus Iriuu-' fos. Mas de veinte mil millones de propiedad desamortizada y por desamortizar, piopiedad que de derecho debe pertenecer al Pueblo polire, que por el mero hecho deserlo, podía probar í[ue habla sido el despojado, ha sido ,es yserá eu la próxima yen las filiaras desamortizaciones, acaparada por los ricos, lo que aumentará, no lo niego, la riqueza nacional pci‘o también la miseria del Pueblo. Los derechos políticos por cuya conquista han vertido las son Vsci'án ....scs auac sSU generosa sangre, acaparados por los que tienen capital ,estalilecicndo el censo electoral, la (farmüía de pagar conlrihnciün ócasa (fue no merezca los nomlires de clioza ode boardilla. Lo mismo decimos déla imprenta, cuyo uso no es permitido sino al que ponga un depósito de mas omenos miles de duros para jioder verter sus ideas en un jicriódico. Agregad las trabas ¡mestas ála enseñanza yla negación de los derecliüs de reunión yasuciacioii, ytendréis una ligerísima idea de las ventajas oble, tudas por las" clases trabajadoras, en las revoluciones verificadas ha.sta ahora por ellas. Estos lieclios son vina [jrueba irrecusable de (luc la revolución no ha aproveciiaxlo hasta hoy al Puciilo fraliajador; y de que, saLisíochos como va lo eslan en sn mayor parte los espbjtadorcs de las revoluciones, e.slüs son, fuera dé algunas ('scepciones honi'osas, los primeros en oponerse álas justas demandas de las clases trabajadoras, los primeros áformar en las filas déla reacción. Altrns convertidos en Jesuilas, descamisados trocados en !)ai)q!ieros, soldados d(‘ la rtnolucion trams- Iqrmadosen generales realistas, tribunos del pueblo descendidos aministros cion, estúpidos, egoisLas emgraios para con su generosa madre, la vuelven la espalda despreciando al Pueblo ;yolvidando lo pasado yno viendo nada en el porvenir, se agrupan al a de un trono carcomido ,creyendo garantizar asu sombra .sus privilegios ysu riqueza, adtfuiridos j'Gvolucionaria 111 ' ’i 1Ii'i Ií^ 11I1.1 I*n«ijiu ImIoi.íii in_/V enemigos a polacos furibundos. Lo mismo jmede decirse de los generales (|ue han peleado por la Libertad, de los escritores yoradore.s, (]uc en alas de su impularidad, han llegado álas mas ídevadas posiciones sociales ypolíticas. Y¿qu(‘ diremos de los banqueros? ¿De esas sanguijuelas flacas yescurridas al empezar la revolución ylioy tan gordas como macilento el Pueljlo, cuya sangre han chupado? Entre todos esos fariseos no se encuentra un adarme, un átomo de amor al Pueblo, yapai cntan creer con la mejor buena fé,qnc eslriijéndolo por cuantos medios lc(}aks están ásu alcance, (jue no son pocos, justa, por la r9- tir r-- El triste resultado de esa ingraliiud, de esa ceguedad de los liombres encumbrados norias rcvolucifjnes ,es engendrar en el Pueblo nii odio profundo, no solo contra ellos, sinoconlra todos los que poseen ymiran con desden óindirerencia su desgraciada suerte, yapartar áestos délas masas yde la revolncion, del progreso, í|ue debe api’ovecbar átodos. Que se persuadan de ello los ricos, a((uienes carlistas ymoderados pugnan por .reparar déla senda (leí progreso. Elíírdcn, la paz (¡110 anhelan, la segura yIraiupñla ])ose.vion de sus riquezas son impusililes, mimúras lo sociedad fundada en bas(?s mas ilisias, y¡lor lo lauto mas sólidas, no abra sus brazos fraternales álos desheredados de la fortuna, áesos parias comlenados por las ini([indadcs de una sociedad bárbara ynionárqnica, que tan duramenle pesa to(.la vía sobre nosolros,a ávcjclar, áarrastrarse en la miseria. Íícparándosc de los enemigos del Pueblo, de los carlistas y reaccionarios, de cualquier matiz que sean ;poniéndose al frente del gran partido de la reforma, ymarcliaiido delante de las masas dispuestas asatisíactu* sus ihu odios, agaiantizai sus libertades, las clases acomodadas se libraran de los peligros a que se verán espueslas en la inevilalile catástrofe de esos partidos comí ¡itorcs einmorales, aseguraran su.s posiciones \sus forluuas, vlo (juc vale ma.s todavía .las bendiciones ^danuir de los piiídilos, a(juienes ha.bran ayudado alucjoiai de cimdicion, ácmarciparse de la opresión, de la ignorancia yde la mis('Via, de (fiic hoy son vídimas. i.os deberes (leda fraternidad deben sor mas sagradlas para los que, por su instrucción ysu riqueza, pueden mas fácilmente comprendidos ycumplirlos. , , ,., Lo que decimos álas clases acomodadas lo rcqielmu^s ala liivcntuc. í,a jiiveitlud esluilio.-a. r.sa nueva generación que, aprovediáudose de la IVuiuiia de sus padres, se lanza ála.s caí rcj';^-^ fifiiíificas, yde cuyas filas saldrán las legisladores ylos grandes políticos del porvenir, tiene el deber de trasmitir al Pueblo pobre sus conocimientos, ya que la sociedad, con injusticia ciega, le niega la instrucciím. La juventud que por su í'e, su entusiasmo ysu ciencia está llamada áser la vanguardia del progí’eso, ei paladión de la libertad, debe buscar su apoyo on el Pueblo, preparándolo por la instrucción, para la grande obra do la deslruccfon del viejo edificio del pasado, mezcla ruinosa yrepugnante de convenio Vde cárcel, de palacio vde cuartel" de presidio vcíiidadéla. ¿Cómo sin limpiar la tierra do ios negros restos de esas odiadas instituciones, podréis levantar el magnífico alcázar del Pueblo, ese ideal de justicia, deamory libertad, que entreveis en el orizonte al través de los escombros que obstruyen el camino? Solo cumpüeiido con este sagrado de]}er, se librará la juventud de la desdichada suerte que ha sido cJ lote do las generaciones que la han precedido en esta centuria sangrienta. Si falta ásumisión, si abandonando la santa causa deí Pueblo, si seducida por el falso brillo, por el inseguro poder de los opresores, se aparta del buen camino, ella, ymas larde sus hijos, sufrirán las consecuencias de su error" Comprimiendo eil su creadora mente el pensamiento ,ahogando sus generosas aspiraciones, contrariando sus senliinientos, pagará sus servicios la reacción. Entonces sufrirá crueles remordimientos al verse cómplice de los que esplolan la miseria yla ignorancia del Pueblo; temblará liori orizada ante ei oscuro porvenir que preparará asus hijos ,y ante la voz terrible del Pueblo, quien acusándola cíe sus desgracias la eslerminará con sus opresores. Pero no.solros conocemos ála juventud vno tememos su deserción de la noble yjusta causa det Derecho vde la Libertad. ¿Cuando la juventud, que no conoceel egoísmo, ha deiado de combatir por las causas grandes vjnslas, sin pararse ácontar el número de sus enemigos? No es solo su interés, es su corazón quien la lleva al supremo combate que decidirá definitivamente en nuestro siglo, si los pueblos han de ser libres oesclavos, si el bien es posible sobre la tierra. Las clases acoinodaclas yla juventud, eslan tan inleresadas conloe! Pílenlo Ualiajadoi’, como las clases pobres, en el triunfo de esa revolución que tan ardiciUemenlo esperamos vque es el complemento indispensable de la evolución política ele la eivilizacian moderna. Lse triunfo es infalible, sin ol las revoluciones anteriores serían estériles yno tendrían razón de ser ni lógica, v.. nonos ransaremos do repetirlo, entiéndanlo bien lodos los ciue se asustan délas leeoluciones ;hasta que se consume esa gran revoncion europea, que debe coronar las anteriores, emancipando é las clases trabajadoras de la ultima ypenosa fase de su escla - vitud, no esperen para la sociedad paz ni reposo. La revolución latente ópatente, la guerra ,con todas sus variadas formas, crímenes vhorrores, incendiará las ciudades vasolará los camtit ^ pos. Las necesidades sociales ,una vez sentidas, son como las pasiones del hombre, con.^piran, se agilan yluchan hasta verse satisfechas. Pero si el siglo XIX, si la generación áque perlcnecemos, han deasislir al sojprendcnle especláculo clel Iriunfo universal ydelinilivo de la ilusliacion sobre la ignorancia, del derecho sobre el hecho, de la hherlad so])re la esclaviliid, es necesario que las clases Iraba jadoias, áquien esa gran revolución debe emancipar, adquieran el conocimienlo de sus derechos; que iluslradas sobre sus verdaderos intereses no sean mas el juguele ni el ciego instrumento de sus mismos enemigos. Es preciso que abandonen de una vez para siempre las viejas, sucias yensangrentadas banderas del íanalismo clerical ydéla esploladera monarquía, por las que tan lorpemenle han vertido su sangre, on cambio de cadenas yde ignorancia. Es necesario que comhalan p'ur su propia cuenta, por sus sus intereses, por sus derechos, por su emancipación, por le^ gar á sus hijos una siierle digna de criaturas racionales ypensadoias, ysobre iodo, que elevando su inteligencia mas allá de hi reducida esfera de sus intereses individuales, piensen antes f{ueen su propia suerte ,en la emancipación de todos los oprimidos ,en la libertad de sus hermanos, los ciue gimen bajo el vugo de hieiro de los despolas de Europa; porque su libertad no puede ser mas que el resullado de la libertad general, ni otra cosa su bienestar que la consecuencia de la feilcidad de lodos. Pero si el Pueblo ha de ver salísfechos sus derechos ygarantidas sus liberiatles, que son las libertades de la sociedad entera, es necesario que las conozca; que el instinto que siempre le ha llevado ádefender desinteresada yespontáneamente las causas (lue ha crcido juslas, se transforme en clara Vprofunda convicción. Es indispensable que el Pueblo se instruya: la instrucción, es la condición necesaria cic su eniaucipacioii política, como esta lo es de su emancipación social. Sin la conqnislade. los derechos polilicos, las clases trabajadoras no alcanzarán nunca sus dercudios sociales. La conquista de sus derechos políticos supone la derrota de sus adversai’ios, ventonces no se piden, se decretan los derechos sociales, de los que nunca han gozado mas que los vcncpciorcs# Sus derechos políticos los han de conquistar insíruyéndose ,con sus virludes, con su unión, con su valor, que no de otro modo podrán alcanzarlos. Si en las clases acomodadas óinslruidas tienen parlidanos sinceros vardientes estos, por desgracia, son pocos. Muchos de los qííe se npeilidan defensores de ios derechos del pueblo. 8 no son mas que explotadores de sus opiniones, hombres para quienes la política es una carrera, como lo era en otro tiempo la de fraile óla de cortesano. Desgraciadamente hace medio siglo no vemos mas que aposlasías que justifican nuestras palabras. Por eso, conociendo la urgente necesidad de la instrucción de las clases tralrajadoras ,ydeseando contribuir á ella, siquiera sea con el exiguo contingente do mi inteligencia, publico yles dedico este pequeño libro, en que he procurado reunir las nociones elementales mas claras y])recisas sobre sus derechos ysobre los principios democráticos, culos que se encierra el porvenir de la sociedad moderna. Que mis hermanos los trabajadores, ios que como yo, sufren, Irabajan yesperan, lean yencuentren en este folleto algo que reanime su esperanza, yles haga confiar en el triunfo de la Justicia yde la Libertad sobre la tierra v habré alcanzado la única rcí^ompensa áque a^spiro escribiéndolo" 1. DE LOS DERECHOS YDEBERES DEL HOMBRE. Pregunta. ¿Que se debe entender por derechos del hombi^? Respuesta. El hombre al nacer trae consigo el derecho de desarrollar libremente yconforme (i las exigencias de su naturaleza ,las facultades físicas ,morales éintelectuales que constituyen su ser. Estas tres facultades se revelan en necesidades y"actos, cuya satisfacción yejecución constituyen otros tantos derechos, qíie no pueden "dejar de satisfacerse ni tienen mas restricción que el respeto al derecho de otro. P. Hacedme si gustáis una esplicacion de cada uno de esos diGrcclioSti R. El hombre tiene la facultad de pensar ;la necesidad de manifestar vde realizar su peiisandenlo vde aquí nacim los derechos ele LIBRE EXAMEN yde LIBERTAD DE ACCION ,que en la lengua política, se descomponen en ios de LlUEUTAl) DE CULTOS, de ENSER \1SZA, dC ÍMVIIEISTA, de lUiUNION, de ASOCIACION, de industria, yde comkucio El hombre, como miembro de la sociedad, tiene los üciechosde intervenir directamente en el nonibramicnlo de la <u - ministracion pública, asi Municipal como Provincial, Nacioiij Conlmental yUniversal: sancionar sus acuerdos, oleyes, vtob (le libre defensa, vser juzgado por sus iguales. El hombre tiene la necesidad de convservar su vida, necc. i dad que engendra los derechos ala asisti-ncu ,ala instrucción val tVarajo, del que nace el derecho ¿cpropiedmi facción de cada uno de estos derechos corresponde un dehei por parle de la sociedad para con el hombre. P;Qué se debe entender por derecho de libre exanmii . RÉl derecho de manifestar nuestra opmion ojuicio sobre todas las cosas ypersonas, en cualquiera forma, sm escepcion ni sujeción áninguna ley. . P. ;Oue debemos entender por libertad de cultos r'. Er derecho de adorará Dios en la 1orina ymodo que cada uno crea mas conveniente, sin intervención de la auloiidad ni entender por libertad de enseñanza? R^Ei derecho de instruir, óde Irnsmilir nuestra ideas o ronocimienlos, álodo el que R'iil deS de imprimí,•VI,ul,liear nuestras ,d.;as y opiniones sobre cosas Ypersonas, Iflrremenle, smdeposito ni ecli- Zresponsable, sin su,iecioná leyes, censores ni aiibindades. P;Ovic se debe cnteuder poi dcicciio di. icunion . RÉrderechoque tienen todos los individuo.'^ pava reunnsc padficalnentcroino y.-liando lo crean necesario, sin pedir per miso anadie. pniender |)or dereclio de asociación? 10 R. El derecho que tienen lodos los individuos para asociarse con cualquier objeto, que no sea criminal, en eLmodo y forma qne creyeren oportuno. P. ¿Que se debe entender por libertad de tndusiria? R. El derecho de ejercer cada uno la profesión, arle üoficio, que esté mas conforme con sus inclinaciones éintereses, sin previo éxámen, titulo ni licencia déla autoridad. P. ¿Qué se debe entender por libre cambio ólibertad de comercio? R. El derecho de comprar, vender, transportar ycambiar la propiedad ólos productos del trabajo, sin trabas fiscales, aduanas ni registros. P. ¿Que se debe entender por intervención directa en la adminis !raci on públ i ca? R. El derecho que asiste ¿i lodo miembro, mayor de edad, de nombrar álos individuos que deben administrar la sociedad, yel desancionar sus acuerdos Vleves. El suFfiAcio universal yLA. SANCION DE LAS LEVES POR EL PUEBLO satisfacen este dei echo. P. ¿Qué debemos entender por libre defensa ? R. El derecho de defenderse uiioá sí mismo, óde ele¿?ír deíensor en cnalcjuier pleito ócausa criminal. .P* ¿Q^ié debemos entender por ser juzgados por nuestro Iguales? * R. El derecho que tiene el Pueblo de administrar justicia por Si mismo, nombrando sus jueces. El Jurado garantízala practica de este derecho. ¿Queréis presentarme reunidos todos los derechos del nombre? R. líelos aquí : libertad. ILiberlad de cultos, DERECHO DE LIBRE EX.ÁMEN. \dc en.sGilanza , (de imprenta. iLibertad de reunión, Ide asocia (‘ion, dc industria, de comercio. LIBERTAD DE ACCION IGUALDAD. Derechos in- Intervencion directa en la adininislracion pública. Ser juzgado por sus iguales. 1Sufragio universal., 5Sanción dc las leves (por el Pueblo^ tInstitución del ]Jurado. Derecho de libra defensa. FRATERNIDAD. Derecho kl.a conserva CION DE L.A VIDA. Derecho ala asistencia, ála instrucción, al trabajo, ala propiedad. I Deberes de la sociedad para con el individuo. Las leyes no deben tener otro objeto que garantizar átodos los Ciudadanos la sati.sfacciou ypráctica de todos sus derechos. Los ¡derechos del hombre son imprescriptibles ,inalienables, como partes conslilulivas del ser, ócomo sus legítimas consecuencias; yno pueden dejar de satisfacerse ni sepes- Iringidos, sin restringir la vida en alguna de sus nianileslaciones ,sin deformar al hombre física, moral óintelectuallílGültít De ia negación de cualquiera de estos derechos, nacen vicios Ycrímenes individuales ysociales, que producen efectos contrarios álo.s bienes ([ue resultan de su reconocimiento y Nefando el derecho dc LIBRE EXAMEN, ylos qne de él se ciernan, se estancan las ciencias, las arles éindustrias, alimentándose errores, que solo la libre discusión puede destruir, aho'^ándose en gérmen el pensamiento humano, íuente inagotable de adelanto yperfeccionamiento. , Ne^nindo el derecho dc intervenir directamente en iaadminís ración pública vde sancionar las leyes ,se da vida ápriviie^ios, áoligarquías aristocráticas novilianas, mihíares clericaíesv bursátiles, ádictaduras yal despotismo. Tras de estos males vienen las conspiraciones promovidas por las ambiciones desenfrenadas por el mal ejemplo, ylas revolucjones que los Pueblos se ven obligados áemprender paro limarse de oTI Nefando el dereclio ála asistencia ,el egoismo se levanta romo nn espectro terrible áromper todos los vinenios sociales los mas dulces lares que míen al hombre con sus semeiantes transformando los sentimientos del amor, de la familia vdelá fraternidad, en mala fé. en hipocresía, en doloeinfUferencia por los dolores ajenos. Ncfiando el derecho ála instrucción ,que es el sustento del ahua, se alimenta la ignorancia, laguna pestilente emponzoñada de funestos errores, superstición ylanalisniq, que hacen descender al hombre al mas degradante embrutecimiento. Ne^'^ando el derecho al trabajo, se tiaiisloima en nn pievilegio odioso el derecho de propiedad, vse eng •a la mi seria con su repugnante acompañamiento de vicios, crímenes, odios enfermedades, cárceles, tribunales yverdugos. Así la negación de cada uno de los derechos del hombre ,es una cansa incesante de niales que nacen unos de il oíros, ligándose en una íonnidablo eadena, cuyos eslabones son ías páginas de la liisloria de las desgracias de los Pueblos. P. ¿Porqué causa no se respetau los derecbos del hombre, pueslo que su práciiea transformaría en 1) ienes los malos que deploramos? R. Porque los Pueblos vegetan bajo el yugo de reyes y de sacerdotes que viven de esplolar su miseria ysu ignorancia, yhacen los csíucrzos mas inaudilos para’ que los Pueblos no lleguen áconocer sus derechos ;pues temen, con razón, que cuando los conozcan no podrán seguir csplolándolos; yporque cuando los Pueblos cansados de sufrir han derribado ásus opresores, no creyéndose bastante ilustrados para gobernarse por sí mismos, lian delegado la honrosa tarea de consolidar su Libertad vde garantizar sus derechos, áimhé- 'i*-" f ciles ótraidores, quienes en lugar de cinuplir su sania misión correspondiendo ála confianza que en ellos deposiláraii los Pueblos ,han vuelto klevantar los viejos ídolos, ycon ellos opresión, dictadura v P. ¿Qué deberán hacer los Pueblos para ver asegui’ados sus derechos ylibertades? R. Instruirse, áfin de aprender ágol)cniarse por sí mismos, ynegar obediencia átoda Ley, poder óautoridad, que no emanen de él óque ataquen sus derechos yliherlacles. P, ¿Ysi la ley ,el poder óla autoridad ,son legales y están legítimamente constituidos? R. Las leyes, la autoridad ni el poder, no son legales ni legítimos, sino cuando emanan directamente del Pueblo, vticnen por objeto gajantizar álodos los Ciudadanos, el goce de sus aer Vlibej tades. Cuando autoridad, poder óley no emanan directamente del Pueblo, óaunque así sea, coartan 6dificultan la práctica de ]a libertad yla satisfacción de los derechos individuales, entonces ii ila autoridad es autoridad, ni el poder, poder, ni lali'V, ley :no son mas que la í'uerza, la superchería, ói'l capriclio de pocos ómuchos, imponiéndose álos demás, yestos no dehen negar obediencia álales le ves, autoridades ópoderos, í que tienen el deber, Ja obligación de rebelarse contra ellos ,de volver por sus derechos desconocidos ymenospreciados. í.a obediencia tm tal ca.so seria el con.senlimionlo de la propia esclavitud, última bajeza aque puede descender el homlne. Esto sagrado deber no se lia de ejercer soíaiiíenlc cuando el Giudadanq vea atacados sus derechos y1iborlados, debo ejercerso en deíensa de Jos dciecbos ylibertades de cualquiera otro hombre sin distinción de raza, religión, pueblo ni hmgua, porque todos los hombres son hermanos, porque son idén ticos sus derechos, yporque el ataque álos derechos dei uno, es una amenaza, para los de loílos. í.a>s que por egoistiio vean con iiidilercii*‘ia el despojo de otro, ¿qué derecho tienen para quejarse cuando sean ellos ios ^Me habéis espllcado los deberes de la sociedad para con con el individuo ylos derechos del hombre. ¿Cuales son los deberes del Ciudadano para con sus semejantes, ypara con la sociedad? .i•i, • R. El hombre tiene el deber de contribuir al sostenimien- to de las cargas sociales ógastos públicos, con una parle proporcionada ásu riqueza. ,,,,I Tiene el del)er de defender los derechos de sus concuiuadanos Vlos de la sociedad, si se vieren amena^dos. Tiene e! deber de oliedeccr ,de observar yhacer observar las leves iuslas, vde respetar yhacer respetar álos encarga- ¡ks poiMÚ PuebícUe luicerlas cunq^ Tiene el deber de amar ásus semejantes ;de practicar *1 X*I1^^J'm M\ Estos son los dclieres quo la sociedad licne derecho ae\igii del hombre vque el hombre debe cumplir ,siempre que la soúedad hava" empezado cumpliendo los suyos pura con el. En efecto si la sociedad ,madrastra cruel ,en liisai di roriñosa madre ,abandona al nii'io cnlrcgandolo <i todos los 3i“ras Yhorrores de la miseria, yfalta á su misión sapada lprovidCTcial de preparar su ciippo ysu alma Po> innin Vla instmcciou parad Irabajo yala piaciitaae viiíudes sociales, ;cdiiio tendrá después derecho para e\i- S- (ll ¿1 que reconozca, obedezca voluntariamente las leyes, míe practique couvenieutemepc sus derechos, ni qucstsaui fique, SI nuusc_ id.;.Kroínn nlvsnlnlos :no es la sociedad. "Tni? derechos del hombreson ausoluios :no cs la S' ’.1.nnSza la que da al liomlire la facultad de jiensar, H^pcpsi'd'id de vivir ydderecho de unirse yasociarse con skiafer^ la vida. La sociedad no puede, pues .quitar al ''“"R IldiSifhomlre para con )a sociedad son relalinAnen ii existencia de una sociedad que, niadie can vos, '^,(5 deberes de amor yfraternidad para con Ss sus soló cíi este caso es imprepnáptiblc para el lioiÓbie el cumplimiento de los deberes sociales. II. LA REPÜ15LICA DEMOCRÁTICA \ P. ¿Qio ¿se debe pnlender por RlíPÚBLICA I)L,' A ITp\ ii’PhFllAL universal? ,. '\El fiobiernó directo de! Pi.ebio por si iiii.smu. Federación de lodos lo.s pueblos. la u La República democrática ,federal ,universal ,tiene por base la soberanía individual, origen de todo el derecho: Por objeto, el perfeccionamiento moral ymaterial del hombre : Por medios, la igualdad, la fraternidad, el trabajo yla ilustración : Por garantía ,la federación de todos los pueblos reunido.s en una imperecedera fraternidad, que hará imposible el renacimiento de los tronos ,con sus odiosos privilegios, monopolios, ejércitos, cindadelas ycadalsos. La República Democrática Federal yUniversal es la institución llamada, por la inüexible ley del progreso, áponer fin áel horrible fraccionamiento de las instituciones monárquicas, feudales ysemi-bárbaras ,que dividen todavía los pueblos por la fuerza, como rebaños encerrados en sus rediles. P. ¿Qué se debe enlender en el sistema Republicano por administraciones Municipal, Provincial, Nacional, Continental v Universal, de que habéis hablado antes? R. La administración Municipal corresponde álos Avuntamientos, queenun sistema verdaderamente repubi ¡cano,'^deben ser nombrados por lodos los vecinos de cada pueblo, quienes se reservarán además el derecho de aprobar sus acueraos ódisposiciones, sin cuyo requisito no se obedecerán ni serán legales. La administración Provincial, es ala Provincia ,lo que el Ayuntamiento al Pueblo. '' Laadminislracion Nacional, es ála Nación, lo que la Provincial ála Provincia. Laadininisíracion Gontincnlal, es al Conlinenle, lo que la Nacional ála Nación. La administración Universal, esála Humanidad, loque la Continental al Continente. La administración Municipal, no se ocupa ni interviene mas que en los intereses puramente locales. De los esclusivamente Provinciales, la Provincial: La Nacional de los csceucialmcnle Nacionales: De ios Continentales, Ja Continental: De los esclusivamente Universales, Ja administración Universal central. Ninguna de estas admini.sí raciones tiene autoridad poder ni derecho, para inlci’venir en las funciones de las otras eslen mas altas ómas Jjnjas en Ja csierade las públicas administraciones, mpaia coharlar en Iq mas mínimo la piáctica vsatisfacción de los derechos individuales ysociales de los Ciudada- 130S * P. Poiqué Ilamais ÁdiuiuistTficioncs vno Gobiernos álas corporaciones que constituyen la autoridad ? R. Porque en un sistema poli lico que 'tiene por base. los deiechos yIiberlades individuales, la SOBER.\NIA DEL HOM- «=ts=- BRE; la autoridad, el poder residen en el Pueblo ,ylos Ciudadanos, áquienes nombra para ejercer los cargos públicos, son solo administradores ,que nada pueden mandar por sí, que no son sino agentes encargados de hacer cumplir, en lugar ae sus propios acuerdos, como ahora sucede, los acuerdos del Pueblo. En una palabra, el Pueblo no delega su Soberanía, se gobierna por sí mismo, los administradores no son masque los ejecutores de su voluntad. P. Nunca hasta ahora había oido hablar de administraciones, Continental ni Universal de que antes habéis hecho mención, ¿Qué quieren decir esas frases? R. La especie humana aspira ala Unidad, áconstituir un solo Pueblo, una sola familia de hermanos. Todos sus esfuerzos tienden áese resultado final yglorioso. Las ciencias, las arles, la política, las religiones^ la iilosoí'ía ,lodas las manifestaciones de la inteligencia, todos los actos individuales ó colectivos del hombre yde la sociedad, demuestran de una manera indudable, c¡Lie"la unidad déla especie humana es una de las condiciones providenciales de su destino terrestre. Pero la humanidad no adelanta en esa carrera sino paso á paso ,gradualmente. Su primera unidad social nace en la choza dcl Patriarca ,en la tribu errante que lija definitivamente sus tiendas para cultivar la tierra; después bicne el Pueblo la Ciudad; mas tarde la Provincia, reunión de pueblos; lue^o la Nación, reunión de provincias ;después el Imperio reunión de naciones. Eslas unidades sociales progresivas, han sido creadas para satisfacer las necesidades ydeseos de acuerdo yunidad ,siempre crecientes en la especie humana. Pero estas unidades se han producido ysostenido luchando contra las unidades rivales, que impulsadas por la mllexibie lev del progreso, han aspirado siempre áconstiUiir uniüaaes superiores. Mas la fuerza se ha declarado vencida eimpotente siempre que ha aspirado ácrear la gran unidad de las naciones vde los imperios bajo el dominio de un solo hombie. Sandro, Cesar, Carlo-kagno, Garlos VyNapoleón, que han pretendido reunir loda.s las naciones bajo sus cetros, nn han podido verificarlo. Hoy no necesita demostración la idea, de (jue para pioducir ésta unión superior ydefinitiva de los puch os, sene cesila la cooperación de todas las vohmlades movidas por sus sentimientos ,necesidades éintereses. , , i Desde el raoniento en que las monarquías se han declarado impotentes para constituir la unidad Europea, \que no han podido existir sino por la opresión ,por la negación e las libertades individuales, cuyas aspiraciones tienden ins tinlivamenlc árealizar esta fusión de todos los pueblos, la?» monarauias se han transformado de elementos de progreso en ^3ereacción ;ylodos los adelantos que hoy tienen lugar, .son otros tantos golpes dados por la Providencia sobi ila 16 vieja eonsL itlición monárquica de la Europa. Los supuestos^ derechos de los reyes son incompatibles con los dercciios individuales, coala unidad federativa de las naciones yde los Continentes. La fuerza invencible de la Democracia consisle en que solo ella es la gen uina espresion de la nece.s¡dad de estas nuevas unidades sociales, cuya constitución reclaman hoy imperiosamente las evigencias de la civilización ydel progreso. La Europa al derribar deíinit.ivamchte los viejos tronos carcomidos, restos de la conquista, constituirá iTiniediatamcntc la Federación Democrática óADMINISTRACION CENTRAL del Continente Europeo, objeto de la próxima revolución, ylérmino de la evolueion política, cuya última face empezada en Francia áúltimos dcl pasado siglo toca ya ásu fin. Amedida que los diversos Continentes que componen el mundo vayan, impulsados por los progresos de la civilización, constituyendo sus respectivas unidades, óadministraciones continentales, irán uniéndose álos que ya las hayan constituido, formando asi la gran adminislracion Federativa Cniversal, de la que resullará Ja unidad de la especie humana, por la Libertad ypara la felicidad de cada uno de los individuos que la componen. P. Sin duda es brillante el porvenir que suponéis nos espera, pero me parece muy difícil, sino imposible, que llegue á realizarse si se atiende ala diversidad de intereses, lenguas, usos, religiones yodios, que separan unas do otras las naciones. R. Asi parece, si se considera empíricamente; sin embargo, la diferiencia de lenguas, ii. sos, cosí uinl tres ypreocupaciones de his divcr.sas provincias de España, no impidieron que todas se unieran con estrechos vínculos formando la unidad nacional ,que con tanto valor hemos sabido conservar vflcfender. Esto mismo podría decii'se de las demás Nneiones de Europa, que en tiempos no lejanos, estuvieron también divididas en pequeñas naciones indcpendicnlcs, con distintas leye.s, usos ycosUimbrcs. ¿Porqué, pues, no podrían todas las 'naciünc.s de Europa unirse en una gran República Federal, conservando en lanío que lo creyeren coiiveiiicntc sus usos, lenguas, religioue.s ydemás particularidades que las distinguen unas de olivas? Ésto aunque parece diíicil no solo no lo e.s sino que es fácil, nece.sario, indispensabJe ;es una necesidad que todas las personas ilustradas comprenden va, yque es preciso satisfacer, La filosofía ,por una parte ,ypor oirá los progresos de las ciencias yarlos, hacen desaparecer rápidamente los obstáculos mas insuperables que se oponían ála unión de los pueblos. Los caminos de hierro, han estrechado las distancias de tal suerte ,qm? hoy osla París nins cerca do Madrid cfue lo 1? estaba Cuenca, hace algunos años. No hace mucho se necesitaban mas dias para ir de Madiid ála fien lera ,que los que son ahora necesarios para ir de Madrid áAmérica. La lolegiaíia ha suprimido complelamenle las distancias; hóy se saben las noticias de mil leguas en algunos minutos, yantes de diez años, so sabrán do la misma manera las de lodos los estreñios del globo. En el fondo lodos los intcrc.ses son convergonles ,todo.s aspiran áaliarse ,áfundirse en mas eslreclius lazos que los (lue permiten los gobiernos inonárquicns ysus intereses, creaos cuando no exislia ni la idea do la Federación Republicana, ni su necesidad ,ni los medios de realizarla. Los progresos verificados por las generaciones anlei iores ,ylos (pie cada (lia so verifican ánuestra vista atónita, lian engendrado la iíhía, la necesidad ylos medios de satisfacerla. Un gran pensador conlempoi’átioo fia dicho, que los medios que se emplean yiara salvar las iusLi luciónos caduca.s, sirven fatalmente para perderlas. Es la alianza de los reves contra la Libertad, alianza liainada santa por mal nombre, lo que ha hecho .sentir álos Pui‘- blos, que quieren ser libres, la necesidad de crear la alianza verdaderamenle santa yjusta de los Pueblos, para conquistar y alianzar sus libertades. Mientras haya un Pueblo libre en Europa, lian dicho los reyes, no est an“ nuestras coronas segiirris en nuestras Imites; unámonos para ahogar la liberlad en caai([uier rincón dcl miiiido que apariizca. Los Pueblos han aprendido acostad csu sangre, vertida en mil campos de batalla, en calabozos ypalílmios, que mientras ((uede un revmi pié sobre su trono, con su corona deoro en las sitmes ysu cetro de mando en la mano, no hay para ello.s, píi7„ iibertael, ni liieneslar posibles. Dí'sdeentoncos.blvidando susanligaos odios, rompiéndolas fronleras(|iiií lossepaiahan, los Pueliiosse dan la mano un¡(lo.s por laneresidaddeser lihresy de combatir ¡untos por la causa de todo.s, que es la cansa de í^atla uno. Líis muuarquías ysus bastardos intereses, ludían contra esta iiTiiTK’ion de universa! fraternidad, que ellas mismas han provocado, yque se escapa de las (mírañas do los Pueblos en grandes Ilaiharadas revolucionarias; luchan pero serán deímitivamenle vencidas. . , .^ 1’amliien el IVaccionamieulo h'iulal de la edad media, apoyado mi jirivilegios de Pueblos vcorporaciones, ludió tenazineiite contraías monarquías, fiue sacaron ála civilización de aíjuel caos anárquico ^peligroso. El fraccionamicntó moiiárijiiico de la Europa moderna, (¡ue es al progreso, lo (jiie fue en la edad nn'dia el fracclqnamienlo feudad, ¿como podría dejar de sucumbir ante la idmi de la fusión Democrática de los Pueblos, apoyada en las ¡deas Ven los progreso.s morah'S ymateriales del siglo? ‘A r,o Nacionales, yla creación de una pequeiia marina Luropea; que len^a por óbjelo vigilar en todos los mares por ia seguridad de las vidas yhaciendas de los Europeos, yacuya creaciun concurrinr cada país con su conlingente. El Congreso, remite copia del proyecto de lev no de. cada Nación. Esto.s trasmiten copia acada" cion Provincia!. íislns im|jjimen copias para los vecinos de cada uno de sus Pueblos, que remiíen ¿i los Ayunlatnientos, los cuales reparten ii domicilio una copia ácada vecino :yen el dia (pie el mismo provéelo pn^viene, lo.s vecinos acuden ¿i !a parroipiia otasa de Ayuntamit iUo ydepo.sitan en la urna su bola blanca onegra, 6escribmisu nombre en el gran liliro, con un si ono al margen, según antes se haya esta- Idecido poi’ la í(‘\ . l.[i comisión nombrada al efecto, hace el escrutinio, lo publica ytrasmilf copia ala Dipulacioii Provincial; allí se hace el (escrutinio díi todos los Pueblos de la Provincia pmr las coimsioiies de los Pm'blos reunidos, se publica, vse remiUí áía (lapilal. En esta se hace por las comisiones de (odas las Provincias el escru linio de todas las de la Nación, se publica yse manda ¡í la Administración centra! Europea, en el seno de la cual, las comisiones de todas las Naciones de Europa, bacmi el (‘'ícni linio general, lo publican ylo entregan adicha Administración central Europea, quien "se encarga (le dar ciimplimieutogi la ley discutida por la Asamblea de Vhiropa. yvotada por todas las Nacioni'S. ¿(Aiatilo tii’inj'O pensáis (pií* se necesitaría en elc.stado actual de las coniuiiicaelfíiii's en Eíiro|)a. para veiiííc'ar estas npei’aciones. ypara que sn resiiliadu fiiera conocido después de hfdier Notado iui/ millones oma.s de (huíiadanos? fbies iiollcíra a(MVIUv\ tAI)I}an1(‘s d1d;<años no11egaranb. VEIN l’E- Aplicad e^le método alas Adminislnicioiics .Nacional, íb’ovincial yMunicipal, yya conocids lodo el nu^canismo político de la Rejm >lica Dcmocriilica. Bastan dos horas en eadadia teslivo, para (jiu* los tuiid.idanos sancionen todos lo.s lem'i'dnsy li'yi'Sípie lespre^i'iitmi las Administraeiones públicas. Mas sena paren' la objeeioii del atraso de los Ruede su msidiriímeia para ju/gar do la o[)orlunidad de las leyí'sciiNa saneiuii se lev pida. \esta obi(‘c¡ort, poníb'ny io que \a dije en id folleto de E. fjarlero' vla ilevolueion haee algunos im'-es. )/ral vtv. se (liga que los (dectoivs no están todavía bastante ilustrados para juzgar la conducía de sus i’epre.seníanli‘s ni mucho menos para discernir las irislilurion(*s (Jiie jes eoin vierum. Poro {‘slo es im soíisma. Si no son aptos {lara distinguir una l(‘y oinstilueiou brieiia de otra mala, ^-no io .serán ann mucho menos para juzgar de las intenciones \de |a inlelige.neiíi éinstrucción de aqiiel!r>s aquienes ceden m.s de reclios de legisladores solieran os':' < .\í,'gamus autuuio \«.^>.1 .., Hoy la ciu'slionno es de ciencia ode ignorancia, sino de hueuív ode mala ic- . Reunid los vi'cinos del Pueblo mas atrasado, inas ignorante di' España, ydi'eidh's ;nSois libres ypodéis re.sohcr .s(^n'un os convenga lirias las cue.slioiu's políticas cuya solupagando el 10 oel 12 por 100 de conlriluición que hasia aliora halicis píigado, omUicirlo al .1 oi Tjor 100 solanicnU'? ,, iOucrcis que las qiilnlas coiilinm-n arran -amlo de vuestro síMK. lodos los años .los mas rolnislos yiddes de v.ies- SUním las atonas para delender la Patria yla laberlads> so vipi-an amenazadas 1)01’los despolas: ¿Queréis nombrar vosotros mismos vuesiro alealde, oqim "Si"™»:, Av«»l.im,'nl<i J. la, c.iaal.; .la » adn,í£ ".11 ”'» ''™“‘ "" “'XiSÍÍ™. -ia loa .lo.-.a ,1a * (éveit CHIC los ilerrehos de puertas >de eonsunio.s, que ^.Qua(>c 1^clases trabajadoras, sigan au- ,,,en!amrvues!.'a miseria, ó’ que sean cOTtílHicion direda, .|ue reparta mas eqmlaliv.nmenli las.a. is del Estado? tnivu-n vdemás (d'i'clos ('staiicamso neeiiiita alodo (Imiin . ,¡.i,,,..., ndi' elimo (MI vez •+ do.s que so permita aaliora, mono polio del 'iodos el dere. yíá Xici:n‘'míional la de el goluer ¡oiréis Iiue lo.s ¡;,''pt¡ tiii'iínli'a 'elllpieoinanía, que. aparUi de 1^1’'"“''' "'- (pie. se redir/.cii el niavimi"' ''' olove el iiiíiiimiin veeiuosde laaldeainasalra- Kslamos 15'''''"*“^'“^^ ^A, ,,o'r las iMlliienei.aMeaee.ionarias ioSlííiiniíiiu-iiiiosa^ Pro,re- S„ yde .liislicia ,osaiiililea compnesla de^e lleiimd P'" '•lindes ciqiilalislas, ma«islray.s yai-pi lAn ’seii,, \os^-es|nu,deu.os de que el general eneonira f l(is. vse ni OS) o i‘a fainosüs aririiiiiciiloá para probar la convpuirucia íIl^ lacón *" :fl íuicendtsla ílmnossfM’vacion do las quintas y.. •, , * trani las ventajas de las rentas estancadas; el neo capitalista os hará ver tpie las conlrihucioues deben ser indirectas; todos harán pasar nn.'jor íais soíisinas ciianlo qne su instrucción sea iiiavor ylas reformas no se llevarán ácalió januis. ‘¿Por'qué, pues, la i-norancia del aldeano resolverá liias acerlíidamcnle las cuestiones políticas yeconómicas que la inteligencia de las alfas capacidades? Ks muv sencillo; porqn contradicción con el interes general, yporque, mas que la ciencia, el egoísmo es el (jiie inspira anuestros legisladoies A ^ ^-rV es lalsa la ciencia qne está en sus sn K Se dirá iiiie no todas las cneslioncs son tan sencillas; qne el Pimhlo no rcsolvi'ria con tanlaTacilidad, por ejemplo, la eneslioii dinástica ode forma pulitica como la de papel sellado u otras [luramcnle económicas. Aesto responderemos, que |)or cualquier parte que abramos (>l libro de la historia, encontraremos (odas las cuestiones dinásticas o¡lolilicas ivsiicllas por la fuerza yno por la ciencia. Y lio esperamos qne la solución del problema político (|ue agita :i la Nación en estos momentos sea. unaescepcion de esta regla. Mas si la masa general de, la población fuei-a llamada áresolverlo yse le jiresmilaj'a con claridad, es probable que la so- UicioM seria la mas adecuada ásus intereses. Decidle :Si te gobiernas por tí mismo no tendrás quintas; pagarás la tercera pai'te de las conlribncioiu's ({m* ahora pagas ;las nuevf' di'cimas parles de los empleados ({ue hoy manlienes, ¡rana (raliajar en las ¡mliislrias piávadas ;nombracas tus alcaldes yriynnlamienlos, tus juntas provinciales ygefes políticos: la maVor parte de la pequeña cuntrihucion que pagues, la inverlirás mi escuelas, en caminos, canales, etc. Si traes a.Muniímiolin óD. iN'di’o V, osi dejas áIsabel, U'udi'as (luintas, derechos de piiciias yde consumos; [lagarás I, .’>()(} millones de reales, ómas, cada, año; porijiic cualquiera. d(‘ estos señores, micesila pant ser lii rey la suma de cincuenta miltones al año para los gastos de su easa. dl)() omas millones para manlenm’ un (‘¡(‘rciío que te obligue, áohedecei* sus ordem'S ya[lagar las coiili’iiíuciones por fmMv.a si no ipiieres voliinlarlamente; neccsilan otros ciento para geñ's poíliíms, corregidores, cumisai'ios do [lolicía, alguaciles, policía pública ysecrela, yoti’as clases de avecliiiciios (|uo vigilen [\\is pasos yespión tus palabras. Como estos empleos son muy Itici'alivos, todos los amliiciosos se los dispularán, yabandonando las industrias útiles yproductivas, emplearán sn talento en intrigar para ocupar los altos puestos fpie comiucim álo.s honores yála fortuna. Pero nombrando lú mismo tus aiileri- (!ados ycor[)o ra ci oncscivi bes ,su.s fi iuc¡ ones sm'áii ! i (m1 1 riIicasJos empleos gratuitos, como sucede eu las Ib'ovincias Vascongadas. ^—-1 }i) T/ No lemlriamos, repelimos, inconveniente en llamar alodos los españoles ádar sn voto sobre la euesliou tío forma política' asi presentada, vabi'igamos la conlianza de tpie ,l'iu'ra ile la minoría tpie viveá esiicnsas el el presupuesto .Itidos, carlistas, imiierialislas. monártjuicos, de todas las variedailes. desde las mas divinas basta las mas humanas, preferirian e! gobierno del Pueblo por sí mismo, el gobierno democrático, alos goliiernos 'Opresores, curóse inmorales, de sus ¡dolos anliguosy modernos.» Sin sufragio universal, sin sanción de las leyes por el Pmd>lo no bav SolHU’ania Imlividual ni Nacituva!, ni dereclu), ni legalidad, iii justicia; no hay mas que fuerza, siqiercliería, oprt'sion ,injusiieia i' ib'galidad. .‘One solí los inconventeutes tpii* este sislmna pudiera tener, comparmlos ('on los males iiilinilos del sistema contrario, seguido hasta ahora i»ii 'Cada delegacitm de la Soliera nía Nacional bi*cha por ei Puelilo en nirCongreso óAsandilea Coiistiluventc, des|niesde sus costosísimas revoluciones, ha jirodncido una aposlasia. una ' ^íiQ*}- sancionailo la íioMslilucion de lo-w con Vit^^sTionstilin ente del :í(i reemplazaron la iV 18D2? ;Sancionarian ímv los Pueblos la (pie lahrican los Cons-^ tituvcnlcs abortados por la revolución de Julio? Ks ma.'s; ¿la iHibieran beclm tal como es si suiMíMain que el ii('b obahía de sancionarla? No. La Constiliícion la linbicran nacido, si el Pueblo luibierasido el cncaigadodi Hubieran los Pueblo i\T*IO *ia Pero adiiiilaiiios (|iie la.s liuliiera saiuaiinado. ¿Ili hocliü oirá cosa que c.slar ála allura de sus rcpresciilanlcs. \ca''o losPueldos mas ipioraiiles. mas airasaí os, Imliici.m aiaeado mas violenlaiucnle con sus acuerdos los dividiudes la bilK'rtad ysnssagrados tueros, (pte loipn lo ñau beclu) Vío hacen esos grandes políticos, esos palricios eminentes "elevados por los meditts ípie lodos sabemos aregii los destinos de la Pa Iría? Ks !ii('n seguro (pie m*. ^si asi fuera si los Pueblos usiirau mal de sus deivcims, no podnan I;;:, ai..sc anadie, ycircsulla.lo de sus ricncia les ciw-riuriail mas cu un ano de loque li slum ium fiado cii mi'dio siglo los ([m! cu .su iioiulirc han ejercido \ 'bv''l!éb'bbi!ilari., que si el 1‘uelilo saueionara las leves. imal .seria la "ruiieimi del l*resid.'ule. eu la lleiml)liea no es imlispeimalile la evislem ia de un Pirsidmite mi el sistema llep--‘‘' na 11 compüesíá'de'Vu re|uvseulanle, |ior cada "qf'T'j rUwi.u'fti siin nrt'h'nliles aun Iu'Mdeulc. Pa lun ií) Fi'deral Nacional, son pnñVrililes aun Pri'sidcnlc. La !nnrioii de! Pirsideale n del Consejo Lederal Nacional ,no cs sancionar Jas leví's, 6b' •u ejecución. DE L.\ J Los esploladores do la superstición ydel fanatismo de las masas, los falsos sacerdotes, que en nombre de Dios las estafan ycontribuyen eí ¡caz meule aque no salgan de su embruleci miento, ¿cusan álas ideas Republicanas de enemigas de la religión ,pero las calumnian injustamente. ¿Como han de si'r contrarios a!a religión unos princip¡o.s que tienen por base la mas completa Libertad individual? Si la Religión es una necesidad de nuestra alma: si los pueblos son naliiralmeiite religiosos, ¿por que lemeis que cuando sean libres, cuando puedan man ifcslar ypracticar to~ diis las ideas vacíos religiosos ,peligrará la religión? En el sistema Republicano, los hombres .son libres; pue- <len asociar.se, fabj'icar convenios, yvivir en una cristiana comunidad, ylo pueden hacer sin f|iie el gobierno intervenga. Los (¡ue deseen dar al clero sus bienes yhaciendas, pueden hacerlo también. La práctica de la religión es libre, complelamentc libre. ¿Pür(jue pues esc hoiTOr de cierta parle del clero hacia el .sistema Republicano? Porqué? Bien fácil es comprendi'ilo. Por í[uc con la Libertad Republicana no podrían estar uciiiíos sus vicios. INjrffue con la Libm’iad Republicana no podrían engañar al Pueblo, dáiidok' [lor ndigion, lo que tan lejos está de serlo. IVírtjiJt' eiilonces (endrian ípie dar ejemplo de virtud VInicuas cosí umbres, vno les baslaría, como ahora, decir: «naced lo (¡ue yo digo yno lo que yo hago.» IVaque entonces solo ácontlicioii de ser modelos de virtud, \de cumplir ypraclicar las máximas del Evangelio, los creería vmanlendiía el Pueblo. Comparíul la conducía de la mayor parte de los sacerdoles, con las máximas sublimes d(d becáiago, ved cuantos (mconlrais dignos de llamai'.se n*j)rescnlan[(;s (íe Jesucristo, de a(|uel modelo de caridad, Imniildad, abnegación ymansedumbre. Ellos cifran su lujo en hacer todo lo contrario de lo (|ue pre.scribe el Evangelio. Ellos están mas cerca, (bi la venganza que del pei’don, del trabuco que de la bendición, de la antesala del poderoso y de la alcoba del rico, que de la clioza del pol>re. Ellos reciben en lugar de dar, EII 0.S Irabean con e! cielo yel infierno. Ellos \enden el perdón de los pecados, coino los malos mei - y ellos queman vivo al 35 «aderes, en las tinieblas, las lelas averiadas. Ellos átrueque de promesas que Dios, según afirman, ha de pagar en el cielo, se han apoderado de los bienes de la tierra, yamenazan, no solo con el fuego del infierno, sino con el de sus trabucos, álos que quieren rescatarlos. Ellos ayudan ásostener álos Fariseos áquienes Cristo condenó, ácondición de participar de sus privilegios. Ellos aconsejan en sus libros el asesinato de los reyes, cuando se niegan ápartir con ellos el poder. ¿Quien conocerá un representante de la religión, un discípulo de Jesucrislo, que es (odo amor, en un energúmeno vestido de negro sayo, que con una cruz en una mano y un puñal en la otra predica el esterminio de sus hermanos, ylos Islcrmiiia cl mismo, como hace medio siglo io eslamas viendo lodos los dias en la calólica España ? Crislo proclamó la Libertad, declarando ig manos átodos los hombres. Ellos defienden el despolisino. Cristo proclamó la Fraternidad, y que no piensa como Ies conviene, Crislo proclamó la igualdad, vellos se declaran nedores de las aristocrácias yde las gerarqiiías por establecerlas entre si mismos, ypor vender en el íemplo el asiento preferido al mas poderoso. lie aquí por lo que gi an parle dcl clero condena la República. Porque la República es Cristiana, según Jesucrislo, yno según ellos. La condenan por la misma lazon que boy condenarían áJesucrislo, si volviera áredimirnos, porque ellos hacen lodo lo contrario de lo que el Evangelio enseña. En el sistema Republicano, los católicos practican libremente su religión,: nadie tiene derecho áeslorbarlo, ni a oponerse á sus prácticas ni devociones. En ci sistema Republicano, la religión no tiene ma.s armas que las que le son propias; la persiiacion ycl ojeniplo. La violencia desaparece. La religión, en lugar de perder, gana (.‘on la Repiilihca, porque depurada por la publicidad yla Liberlad, de los vicios qui^ hov la corroen, dejará de. ser una insliliicion social, un oficio mundano, para viúver áa(lí|oirir un carácter (‘senespiritual, relación niisterio.sa entre la concieneiay Kn ei sistema Deniocratieo, la Administración ¡niblica no tiene nada que ví'i* con la religión. Los fiides se entienden directamente ron el clero, ¡i cl cual [lagan esponlaneamenle ei col lo. Si la lieligion CalólicM es la verdadera, ¿porque temmi, sus defensores de porvidn, que hombres que profesan otras Religiones vengan aestablecerse yá practicarlas en Espaiia? ¿No les sera mas fácil He ese uíodo convertirlos yior la persuaciony =5(i el cjcniplo, liacit'iidoles nhandoiuir orrorcíí? ¿Qué imporliL adcuiiás, al buen Crisliaiio, que su M'vino sea prolestanlo, con lalrjiicsea Ijiu'h ídudadano ylioiiil)rc de l)ien? ¿Acaso los lí^jmfiüles de hoy son mejores caiolicos que sus alíñelos ,porque hoy como en lienqto de aquellos, no existan va en España los protestantes moriscos ni ¡vidios. (pie cspn Isa ron los estúpidos reves de la raza Anstriaca? Sea la que (¡uiera la religión que los liombr puediui estar pla^uidos de vicios oadornados (b‘ toda sen, slas vir- La diferencia de, reli,irÍon no debe ser entre los luiuilires un motivo de odio ómeiU)S[U’ecio sino de caridad yamor. Jesucristo lia dicho: 'tameinos mas al mas desgraciado.» ¿Y quien puede serlo mas alos ojos de un buen cristiano, (¡iie el ([ue está sumido en los errores de una falsa religión? Por oirá parle, en el ídndo son iguales todas las religiones, pueslo f¡ue ¡odas tienen por ubjelo la adoración deJ Ser Sujíremo; su difereiicia esencial consiste solo en la revelación, en la forma, en las practicas esteriores. La religión de Jesucristo manda al hombre amar ásus semejantes sin distinción de religiones. La Lilícrtad de cultos, lejos de sei’ un mal, es un liicn para tos pueblos, porque tiende áque se destruyan tus odios, creados por las falsas interpretaciones dadas ála religión por los malos sacerdotes. Porque con ella .«e estrecharan los lazos de unión entre las di vf'r.sas razas ynncioru'S, en bemúleio de lodos, ysobn; lodo, (‘s justa j»t)r((ue se funda en el respelo [ala Libertad yúIon '''‘‘^i'os individuales. ÍV j iu:í, su; 10 xi\. La Paudera de la Democracia i‘,> el [írograma de la civilización moderna. Eüs la ardiente aspii’aeioii de las generaciones, íjue de coiupiisla, en compiisla, de Ih’ogreso en Progreso, marclian simnllaiieainciile hacia (*] eniiiplelo dominio de la materia, fine delíe hacer á!;i Íuníianidad .siulora del niuíulf); \hacia la realización de un idiail de ¡uslicia, de amor ylibertad; risueña esperanza (¡ue !í(ís sonríe en ('i luírizonle, brillando al travos debes (msangreniadas nubes (¡ue ims rodean. Por eso en el glorioso estaiidai'Ic di' la Libertad yel Íh’ogreso, ipie la Deinoeracia Iríonola, ha escrito esas tres mágicas palabras rpie reasumen el dogma de la poliliea de la Yde.senvülviemlo cu su ijue encierra la Conslilucion nado de la juslicui. veladures, soñada por los la Democrácia esta mistenO.SI Ir di‘l orden social mievo; del rei alos hombres por lodos los re ])oelasy entrevista por derechos Dlí LIBRE E'XÁMEN YDE DE Libertad do cultos, de icnseiianza, de imprenta, de rea Ilion de asociación, de industria yde cumcicio. INTERVENCION DIRECTA EN LA Sufra "‘io universal, sanción de las Leyes por el Ibiebío :.E' r/u Sir.UALES del Jurado; deror.lio de lilire del'en.-ia. derecho ala CONSERVACION DE LA VIDA. la asistencia, ála insiruccioii, al tríd)ajo yá La Democrácia cree, yes e! eslaidecimii virón principios . c ."'ra (|ue la aplicación de estos las instituciones que son su L^aí * LA PAZ PERPETUA: 1, moral vmalerial dri llomhre, de lasi|im r' H;:sin'rie, \mía no inlerrnm|.ida smie resullara la le ' ,g|,pn-receimiannenlus lales. (|iie, romdeprufírooN -gCades Intsla mieslres dias, |mdraii parados reo •' g, g,'' ,Uamraocia verdadera. '""t™”' '‘noe'ilresliiio.s, la Deomeiacia. \aiií;uai-( ia déla II oma- .1 e;míe -la aomerle aInde,- les ,,nv ,l.frms, mre- :í"‘pna ío'iooe-., >.-<¡sleo,as mm sirven de .1 , I í(' anaear su =38 destruirá eu el terreno de lu> con :*\ J- Tí iiios t'inaii rsíeia de la discusión, ios hechos. La Deinocrácia. que auc cipando al siervo; que deslruvó las inquisiciones yconventos que como losa sepulcral pesaban sobre la inteligencia; que relegó ála historíalos regidores perpiduos, que en Pueblos VCiudades perpeluaban la lalta de policía yde ornato publico; yque abriendo las puertas al derecho dio pa.so franco átodas las carreras, monopolizadas anles por los pretendidos nobles: que j)oniéndüse frente áfrente de los reves, (pie se suponían ser de divina procedencia, representan les de Dios en la tierra, les obligó ádoblar ante el Pueblo la rodilla, yjes ,despojó de la divina inveslidura, haciéndoles abdicar su* cclcsle soberanía, ante la humana Soberanía del Pueiilo, continuando su obra de regeneración, la Democrácia; pide boy para mejorar la adminislraciou pú - blica; La abolición de las quintas; De las matriculas de mar; De las c Del pa » I )el sellado; *1f iíií Del estanco de la sal }del tabaco; De las .Vduanas yregistros en el interior; De la centralización; fie los fueros ytribunales D(‘ los estados di' sitio; Del actual sis lema de j)ro(‘edi mientas judiciales; De la jietia de muerte. ¿Cornil la Democracia, que reclama la rlestniccion de todos ios aliusos ,la a¡>licacion de todos los princijiios útiles al Pueblo, puede dejar de triunfar a[)e.sar de los ilesesperados esfuerzos de sus enemigos? La Democi'ácia no es un jiarlido hombres qm' tiene por objeto niejoi’ar su condición, independien! emente di' la sueiie de los demás. La Deinocracia [es la espresion de la idea generadora del Progi'(‘so, (pie se realiza yse desenvuelve eu el espacio yen el licnifio. Luchar conlra ella, es luchar eonlra. < no es una reunión d( lie aqui i)or lo (pti‘ .ni la ciencia, ni la fuerza desús adversarios ,ni la inerte ignorancia de las masas, ni las Iraiciones otorpezas de sus dcíensores han podido ni poiirán matarla. Ella reaparece mas vigojvisa ymas liiertií Iras cada derrota, renaciendü como el íenix. de siiscimizas. Vencida ymuerta, espanta álos ngyes veiicmlores, que ro - deados de soldados yde cañones, tiemhian sobre sus Irono.s cuando escuchan su" nombre. ¿Quien ,sino el miedo ála Democracia, \(uirida yrlesarmada ,ha llevado aErimea la guerra de los déspotas, que 39 ,e temen menos unos aotros, que todos juntos, ála idea De inocriilica? inocrauca." .„ >íapoleon Iha diebo que la Europa sena cosaca óRepublieaiia amediados del siglo, la solución no puede hacerse esperar mucho tiempo. LdL lucha empezada cu Orlente por los Oobiernos despo- [\cos Varistocráticos de las Naciones Occidentales, es el pn^- Uidio dee.sa lucha gigantesca que sera la última, porque librando álas Naciones (idos reyes yde sus ejércitos, las emauciparí'i de una vez para siempre del régimen bárbaro, tendal, democrático vmilitar que. las aplasta. .,, El Iriunfo de la Democracia es infalible; pero si la clase media (luc no piensa mas que en enriquecerse, comprendiendo su’ misión su deber vsus intereses, abandona un solo instante, sus negocios yespeculaciones del moinenlo, yse lam ála lucha, poniendo en el platillo de la Lihcitad 1 creso su ri(|ue/.a, su saber ysu inlluencia ,eiilonces la balanza caerá inslanláncamciile del lado do la Re\olucion .ja lucha sangrienla yterrible, cu que esa inisina clase nu día sufrirá mas que ninguna otra, no mcreccia ononntr A. chaserá un Iriunl'o sin sangre; sera la ápoleosi-s di la jiLli cia ’de la razón vdel derecho, los ejércitos del despotismo, sns cañones ycindadelas, se desvanecerán en La clase mciiia es boy arbilra, sino dcl liiiinlü di la itac /'tnn ifm ÍHTJíl Pillos llo IcV llichíl. Éiincipadí por las revolneioues ,ilustrada venriquee,- q,íe ha nacido. La época de las eonlcmplac.ones yde los te.- '“'To,''S?.nS rSddentó I»™ puede aceptarla aunque qiin.ia. ¿siiiiipvii iiliFraii- Lrque la derrota decisiva de los '‘d" .'d , . alu^mria en sns brazos al t)so del ; ' ,y‘ ;yd’ue ’ en ^arsovia j; en San INdiushiirgo. Po s ilí* *1 l'i fiieslion de Oriíuile, si I*' bu <<* áno ser que se suponga hla.s ni ala Libíauu .¿d pod,.4 ,1. la Inslai™ «.''y Í, ,^ V; el duslria nrM uIri.!; U. .ElifMiel en J.i.sboa, \en todas parles .soldados jliaiie. ,jgii 40 ilias ¡iiii)ni¡alo.N vroales, oompiieslas ilo cosacosijue sa(iuccn Vesclavicen álos'Puelilos, valiugiion la opmion publica oiicualáuier parle (lue se alrcva ámanilestarsc. l'ero, ¿es oslo posible? /.Llegaría la ceguedad yel ciroisino de la cjase inedia hasta el punto de preferir esta solución, de la cual seria ella !a primera víctima, ácorrerlas eventualidades de una Revolución que la libraría, de una vez para siempre, de los ince sanies T)elifcros con que la reacción coiiipromelc su victoria desde hace medio siííÍo? .No lo creemos. La clase media es la (pie perderá mas con el Iriiinfode la reacción, porque es la (ue mas liene: en lanío (]ue. por la inisma razón, sera laque síuiue mas ventajas de la Revolución Demoerálica Universal, como las ha sacado de todas las Revoluciones Nacionales verificadas liasla ahora. Tara, concluir, diníinos, ípie la reacción es la muérle; la Revolución la vida. La causa de los leyos, es la causa de las tinieblas ydéla ignorancia. La causa del Pneblo, csiacatísa de Dios. LA REPCIILICA DEMOCllATICA. FEDERAL Y VERSAL, es la solución del doble i)rol)lema político ysocial, (]ue ui.ie.slros Padres plantea ron. No leííuemos ánuestros hijos, un problema por re.^olver. I ' « > 1 > i f