scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Evolución de la industria turística del Ecuador 1930-2018

Viña Palomino, Nory Alejandra

Abstract

En América del Sur se experimenta un creciente interés por abordar temas relacionados con la historia del turismo. Aunque en los últimos años se han desarrollado valiosos estudios, aún el campo es fértil para desarrollar nuevas preguntas y enfoques en torno a esta disciplina. En Ecuador, se han desarrollado estudios sobre esta disciplina, pero son muy escasos. Se requiere seguir generando aportaciones que permitan analizar la transformación histórica del sector y sus factores determinantes. Para el efecto se han incorporado enfoques interdisciplinarios asociados con la historia económica y el turismo. Se consultó información de tipo primaria y secundaria en las Bibliotecas del Banco Central del Ecuador (Guayaquil y Quito), Instituto de Estadística y Censos INEC (Guayaquil y Quito), Museo Municipal de Guayaquil, Archivo Histórico del Guayas, Biblioteca del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo – MAAC (Guayaquil), Biblioteca del Museo Nacional del Ecuador (Quito) y Biblioteca Nacional Eugenio Espejo (Quito). De la misma manera, se consultaron los repositorios en línea del Instituto de Estadística y Censos INEC, Banco Central del Ecuador y Ministerio de Turismo MINTUR. Finalmente, se procedió con las consultas en bases de datos WOS, Scopus y bases regionales de artículos relacionados con la temática. Una vez recolectada la documentación, se ha realizado el procesamiento y selección de la información para organizarla bajo un sentido cronológico, estableciendo las situaciones que han tenido repercusiones sobre el desarrollo de la misma. Se puede observar largos periodos de planificación dentro de la industria, la marcada dependencia del sector turístico al desarrollo de otras industrias productivas y la necesidad de realizar profundos cambios internos en distintas áreas. El estudio ofrece una visión amplia y cronológica de la evolución de la industria turística.

Full text

Programa de Doctorado en Ciencias Económicas, Empresariales y Jurídicas Línea: Economía TÍTULO: Evolución de la industria turística del Ecuador 1930-2018 Tesis doctoral que presenta: Nory Alejandra Viña Palomino Como requisito para optar al Grado de Doctora Directoras: Dra. Dña. Jerònia Pons-Pons Dra. Dña. Margarita Vilar-Rodríguez Tutora: Dra. Dña. Jerònia Pons-Pons I DEDICATORIA A mi mamá, por ver anticipadamente mis mejores versiones. II AGRADECIMIENTOS Agradezco a mis padres y hermanos, que han sabido acompañarme con paciencia en este largo proceso. Conocen por demás los altibajos del mismo, han disculpado mis numerosas ausencias y con cariño me han apoyado. A mis Directoras, Dra. Jerònia Pons-Pons y Dra. Margarita Vilar-Rodríguez, por su voto de confianza y su capacidad para comprender los desafíos que implicaban para mí el desarrollo de este trabajo. A mis amigos, a los encontrados y también a los perdidos. En especial a los que se quedaron: Viviana, José Carlos, Juan Antonio y Wendy. Gracias por su generosidad, por sus ideas, por su aliento y por creer genuinamente en mí. A la Universidad de Sevilla, por abrirme las puertas para desarrollar este proyecto impulsando competencias y habilidades investigativas. A las instituciones y archivos que facilitaron la búsqueda de la información que forma parte de este trabajo. En especial a los bibliotecarios, personas nobles que comprenden el tesoro que es la historia que custodian. A todos, mi infinito agradecimiento. III RESUMEN En América del Sur se experimenta un creciente interés por abordar temas relacionados con la historia del turismo. Aunque en los últimos años se han desarrollado valiosos estudios, aún el campo es fértil para desarrollar nuevas preguntas y enfoques en torno a esta disciplina. En Ecuador, se han desarrollado estudios sobre esta disciplina, pero son muy escasos. Se requiere seguir generando aportaciones que permitan analizar la transformación histórica del sector y sus factores determinantes. Para el efecto se han incorporado enfoques interdisciplinarios asociados con la historia económica y el turismo. Se consultó información de tipo primaria y secundaria en las Bibliotecas del Banco Central del Ecuador (Guayaquil y Quito), Instituto de Estadística y Censos INEC (Guayaquil y Quito), Museo Municipal de Guayaquil, Archivo Histórico del Guayas, Biblioteca del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo – MAAC (Guayaquil), Biblioteca del Museo Nacional del Ecuador (Quito) y Biblioteca Nacional Eugenio Espejo (Quito). De la misma manera, se consultaron los repositorios en línea del Instituto de Estadística y Censos INEC, Banco Central del Ecuador y Ministerio de Turismo MINTUR. Finalmente, se procedió con las consultas en bases de datos WOS, Scopus y bases regionales de artículos relacionados con la temática. Una vez recolectada la documentación, se ha realizado el procesamiento y selección de la información para organizarla bajo un sentido cronológico, estableciendo las situaciones que han tenido repercusiones sobre el desarrollo de la misma. Se puede observar largos periodos de planificación dentro de la industria, la marcada dependencia del sector turístico al desarrollo de otras industrias productivas y la necesidad de realizar profundos cambios internos en distintas áreas. El estudio ofrece una visión amplia y cronológica de la evolución de la industria turística. IV ABSTRACT In South America, there is a growing interest in addressing issues related to the history of tourism. Although valuable studies have been developed in recent years, the field is still fertile for developing new questions and approaches to this discipline. Studies on this discipline are scarce in Ecuador. It is necessary to continue generating contributions that allow the analysis of the historical transformation of the sector and its determining factors. We have incorporated interdisciplinary approaches associated with economic history and tourism to achieve this goal. Primary and secondary information was consulted in the libraries of the Banco Central del Ecuador (Guayaquil y Quito), Instituto de Estadística y Censos INEC (Guayaquil y Quito), Museo Municipal de Guayaquil, Archivo Histórico del Guayas, Biblioteca del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo – MAAC (Guayaquil), Biblioteca del Museo Nacional del Ecuador (Quito) y Biblioteca Nacional Eugenio Espejo (Quito). Likewise, the online repositories of the Instituto de Estadística y Censos (INEC), the Banco Central del Ecuador and the Ministerio de Turismo (MINTUR) were consulted. Finally, the databases WOS, Scopus, and regional databases of articles related to the subject were consulted. Once the documentation was collected, the information was processed and selected to organize it in a chronological sense, establishing the situations that have had repercussions on its development. Long periods of planning can be observed within the industry, the marked dependence of the tourism sector on the development of other productive industries, and the need to make profound internal changes in different areas. The study offers a broad and chronological view of the evolution of the tourism industry. V ÍNDICE I. INTRODUCCIÓN ..........................................................................................................................1 II. MARCO TEÓRICO .......................................................................................................................7 2.1. Desarrollo histórico de la industria turística............................................................................... 7 2.2. Conceptos básicos asociados al turismo ................................................................................... 18 2.2.1. Turismo ............................................................................................................................. 18 2.2.2. Turista, viajero y excursionista ......................................................................................... 20 2.3. Oferta y demanda turística ....................................................................................................... 24 2.4. Teorías del turismo y sus distintos enfoques ............................................................................ 28 2.4.1. Teoría de la competitividad de destinos ............................................................................ 28 2.4.1.1. Evolución de la teoría de la competitividad de destinos ............................................ 28 2.4.1.2. Competitividad en países menos adelantados ............................................................ 45 III. LA CONFIGURACIÓN HISTÓRICA DE LA INDUSTRIA TURÍSTICA EN ECUADOR54 3.1. Ecuador: Breve reseña histórica y geográfica .......................................................................... 54 3.2. Los antecedentes del turismo en Ecuador ................................................................................ 61 3.3. Etapa 1: 1930-1947 – Las Bases de la Actividad Turística en Ecuador ................................... 72 3.4. Etapa 2: 1948-1991 - Institucionalización y Promoción del Sector Turístico ......................... 80 3.4.1. La Construcción del Modelo Desarrollista 1948-1952 ..................................................... 80 3.4.2. El Desarrollo del Modelo Desarrollista 1952-1969 .......................................................... 83 3.4.3. El Papel del Estado en la Promoción de la Industria del Turismo en Ecuador 1970-199187 3.4.4. El Papel de Galápagos en la Promoción Internacional del Turismo en Ecuador a finales del Siglo XX ........................................................................................................................................ 125 IV. TURISMO COMO SECTOR ESTRATÉGICO DE LA ECONOMÍA ECUATORIANA ..128 4.1. Etapa 3: 1992-2018 - Creación de Ministerio, Sector Estratégico y Turismo Pre-Pandemia 128 4.1.1. Planificación y Ejecución de la Política Turística en Ecuador ....................................... 139 4.1.2. Oferta y Posicionamiento de la Industria Turística ......................................................... 170 VI V. CONCLUSIONES .......................................................................................................................205 VI. REFERENCIAS ..........................................................................................................................212 VII. ANEXOS ......................................................................................................................................234 VII ÍNDICE DE TABLAS Tabla II.1 Concepto de Competitividad de Destinos Turísticos ............................................................ 29 Tabla II.2 Elementos Considerados en los Estudios de Competitividad de Destino por el Lado de la Oferta ...................................................................................................................................................... 31 Tabla II.3 Elementos Considerados en los Estudios de Competitividad de Destino por el Lado de la Demanda ................................................................................................................................................. 32 Tabla III.1 Hoteles de Primera Clase de Guayaquil (1937) ................................................................. 75 Tabla III.2 Leyes de Turismo en Ecuador ............................................................................................ 87 Tabla III.3 Entrada de extranjeros no inmigrantes, de visitantes temporales con fines lícitos y transeúntes ............................................................................................................................................... 99 Tabla III.4 Saldo Balanza de Servicios – En dólares (Sólo incluye la categoría de viajes) ............... 101 Tabla III.5 Compañías Anónimas Activas – Hoteles y Otras Empresas Relacionadas con el Sector Turístico (Corte al año 1974 – En Sucres) ............................................................................................ 102 Tabla III.6 Establecimientos "Alojamiento" - Registrados dentro del Catastro del Ministerio de Turismo (Década de los setenta) ......................................................................................................................... 104 Tabla III.7 Establecimientos "Alojamiento" – Cuenca (Década de los setenta) ................................ 104 Tabla III.8 Número de establecimientos, personal ocupado, remuneraciones y prestaciones sociales - Hoteles, casas de huéspedes y otros lugares de alojamiento – Nacional - Década de los setentaEn sucres ............................................................................................................................................................... 105 Tabla III.9 Número de Establecimientos, Ingresos, Adquisición de Activos Fijos Nuevos, Gastos Operativos e Impuestos Indirectos-Hoteles, Casas de Huéspedes y Otros Lugares de Alojamiento – Nacional - Década de los setenta - En Sucres ....................................................................................... 107 Tabla III.10 Establecimientos "Operación e Intermediación" - Registrados dentro del catastro del Ministerio de Turismo - (Década de los setenta) .................................................................................. 108 Tabla III.11 Llegada de Turistas Internacionales al Ecuador 1973 – 1987 ........................................ 116 Tabla III.12 Producto Interno Bruto por Clase de Actividad Económica (En sucres) ....................... 117 Tabla III.13 Establecimientos "Alojamiento" - Registrados dentro del catastro del Ministerio de Turismo - (Década de los ochenta) ....................................................................................................... 119 Tabla III.14 Número de establecimientos, personal ocupado, remuneraciones y prestaciones socialesHoteles, casas de huéspedes y otros lugares de alojamiento – Nacional - Década de los ochenta - En sucres ..................................................................................................................................................... 121 VIII Tabla III.15 Número de Establecimientos, Ingresos, Adquisición de Activos Fijos Nuevos, Gastos de Operación e Impuestos Indirectos NetosHoteles, Casas de Huéspedes y Otros Lugares de Alojamiento – NacionalDécada de los ochenta - En Sucres.................................................................................... 122 Tabla III.16 Empresas de transporte aéreo, terrestre y acuático que operaban en Ecuador – Año 1984 ............................................................................................................................................................... 123 Tabla III.17 Establecimientos "Operación e Intermediación" - Registrados Dentro del Catastro del Ministerio de Turismo - (Década de los Ochenta) ................................................................................ 123 Tabla IV.1 Número de Establecimientos, Personal Ocupado, Remuneraciones y Prestaciones Sociales - Hoteles, Casas de Huéspedes y Otros Lugares de Alojamiento – Nacional - Década de los Noventa - En Sucres .................................................................................................................................................... 132 Tabla IV.2 Número de Establecimientos, Ingresos, Adquisición de Activos Fijos Nuevos, Gastos de Operación e Impuestos Indirectos Netos - Hoteles, Casas de Huéspedes y Otros Lugares de Alojamiento – Nacional - Década de los Noventa - En Sucres ................................................................................. 132 Tabla IV.3 Planificación Gubernamental en Ecuador 1998-2017 ...................................................... 139 Tabla IV.4 Objetivo 6: Garantizar el Trabajo Estable, Justo y DignoMeta 6.7 Fomentar un Turismo Alternativo Sostenible ........................................................................................................................... 141 Tabla IV.5 Objetivo 11: Establecer un Sistema Económico Solidario y Sostenible - Meta 11.1 Fomentar un Crecimiento Saludable y Sostenido ................................................................................................. 142 Tabla IV.6 Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013 - Objetivos, Políticas, Indicadores y Metas Relacionadas con el Sector Turístico en Ecuador ................................................................................. 143 Tabla IV.7 Entrada de Extranjeros (2008-2013) ................................................................................. 145 Tabla IV.8 Registro de Visitantes Nacionales y Extranjeros a las Áreas Naturales del Ecuador ....... 146 Tabla IV.9 Participación del Turismo en las Exportaciones de Bienes y Servicios No Petroleros Hasta el 2013 ................................................................................................................................................... 146 Tabla IV.10 Plan Nacional para el Buen Vivir 2013-2017 - Objetivos, Políticas, Indicadores Y Metas Relacionadas con el Sector Turístico en Ecuador ................................................................................. 147 Tabla IV.11 Participación de los Ingresos por Turismo (Consumo Turístico Receptor) sobre las Exportaciones de Servicios Totales (2012-2017) Miles de Dólares .................................................... 149 Tabla IV.12 Normativa Vigente para la Industria Turística en Ecuador (2000 -2017) ...................... 156 Tabla IV.13 Planificación Sectorial - Ministerio de Turismo MINTUR 2000-2017 ......................... 160 Tabla IV.14 Diagnóstico de las Líneas Integrales sobre la Base de la Documentación Previa al Plan de Desarrollo Turístico, Plandetur 2020 .................................................................................................... 160 5 corriente resalta que las reglas básicas del juego determinan el funcionamiento de todo sistema económico. Es decir la determinación de la utilización de qué, cuánto y cómo se produce y se distribuye (Gil Lázaro, 2012; North, 1984). El presente estudio se propone esclarecer los procesos históricos que han dado forma a la industria turística en Ecuador y que tienen repercusiones directas en el presente. Se trata de analizar en qué medida Ecuador se incorporó tardíamente al fenómeno turístico respecto a otros países, qué elementos (internos y externos) resultaron claves en su desarrollo y cuáles fueron las pautas de transformación de este sector desde una perspectiva de largo plazo consolidando un estudio amplio, contextualizado y cronológico. Esto implica analizar cómo los factores económicos, sociales y políticos han influido en el desarrollo del turismo, así como las instituciones. La investigación busca proporcionar una base para entender la estructura actual del turismo ecuatoriano y las contradicciones propias de su crecimiento y competitividad. Valorar el potencial competitivo del turismo ecuatoriano desde una perspectiva histórica. El análisis se apoya en el uso de información histórica de fuentes primarias y secundarias que se encuentran en las bibliotecas y archivos del país, entre ellas: Banco Central del Ecuador (Guayaquil y Quito), Instituto de Estadística y Censos INEC (Guayaquil y Quito), Museo Municipal de Guayaquil, Archivo Histórico del Guayas, Biblioteca del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo – MAAC (Guayaquil), Biblioteca del Museo Nacional del Ecuador (Quito), Biblioteca Nacional Eugenio Espejo (Quito). De la misma manera, se consultaron los repositorios en línea del Instituto de Estadística y Censos INEC, Banco Central del Ecuador y Ministerio de Turismo MINTUR. Finalmente, se procedió con las consultas en bases de datos WOS, Scopus y bases regionales de artículos relacionados con la temática. Una vez recolectada la documentación, se ha realizado el procesamiento y selección de la información para organizarla bajo un sentido cronológico estableciendo las situaciones que han tenido repercusiones sobre el desarrollo de la misma. Como resultado de este proceso se cuenta con tres capítulos estructurados de la siguiente manera. Se inicia con una revisión de la literatura del desarrollo histórico de la industria turística, posteriormente se analizan los conceptos básicos asociados con el turismo, para pasar al análisis de la teoría de competitividad de destinos con especial énfasis en los países menos adelantados. En el tercer capítulo, se realiza un recorrido histórico que incluye los antecedentes de la industria en Ecuador, identificando tres etapas. La primera que marca las bases de la industria con la formalización de leyes y normativas. 6 La segunda etapa que es de institucionalización y promoción que va de 1948 a 1991, donde se crean instituciones públicas relacionadas con la industria y además se ejecutan estrategias para dar a conocer el país a nivel internacional. En el cuarto capítulo se recogen los acontecimientos relacionados con la tercera etapa que arranca en 1992 y abarca hasta el año 2018, con la creación de un ministerio para la industria y que se ve marcado por los amargos acontecimientos del año 1999 que se configuraron en una grave crisis económica que derivó en la adopción del dólar como moneda oficial, la consolidación de otros tipos de turismo finalizando en el 2018 previo a la generación de la crisis sanitarias provocada por el COVID 19. 7 II. MARCO TEÓRICO 2.1. Desarrollo histórico de la industria turística Los vestigios de lo que hoy conocemos como viajes modernos se encuentran en los documentos antiguos e incluso en los yacimientos arqueológicos, en los relatos de héroes escritos por griegos y romanos, que podrían ser interpretados como libros de viajes (Jiménez, 1997). Para Towner (1995), esta es una historia de la experiencia cultural occidental; comenzando con los años 61 de la antigua Grecia y Roma, el resurgimiento del turismo en el Renacimiento y el desarrollo de balnearios y Grand Tours en los siglos XVII y XVIII. En la Edad Media, entre los siglos V y XV de la Era Cristiana, los viajeros más frecuentes se encontraban entre comerciantes y peregrinos, quienes tuvieron mayor influencia en las ferias a las que asistían para intercambiar sus mercancías como consecuencia, se incrementaron rutas terrestres y marítimas (Meyer, 2004). Del siglo XIV en adelante, se propiciarían los movimientos de exploración que darían como resultado los descubrimientos inicialmente generados por españoles, italianos y portugueses, a los cuales más tarde se sumarían los ingleses, holandeses y franceses (Jiménez, 1997). Los movimientos realizados desde el siglo XV hasta el siglo XVIII se identifican por los descubrimientos geográficos, entre ellos el de América por Cristóbal Colón. El Renacimiento gesta nuevas motivaciones de viajes, entre ellas el gusto, la curiosidad, el aprendizaje, entre otros. Sin embargo, aún existían desafíos en estos movimientos, entre los cuales destacan las largas horas de viaje, incomodidad, riesgos y costos elevados (Meyer, 2004). De hecho, autores como Álvarez Sousa (1994) prefieren marcar los antecedentes del turismo en el Renacimiento, señalando que entre los siglos XVII y XVIII se continúa con este interés cuando los jóvenes nobles realizaban el grand tour. Además, señala cómo se modifica el término con el paso del tiempo: A finales del siglo XVII, llegan a Francia personas desde distintos puntos de Europa. Atraídos por las grandes ciudades van a París. Allí se les ofrecen dos rutas o circuitos: El petit tour que corresponde a París y el suroeste de Francia, y el grand tour que además de lo anterior comprende el Midi, el Sureste y 8 la Bourgogne. Los que hacen el grand tour son designados hacia 1800 tourist y, poco más tarde, se designaría como tourism la práctica del viaje por placer. (Álvarez Sousa, 1994, p. 28) Se debe especificar que el grand tour era parte del entrenamiento diplomático de las futuras clases gobernantes. Sin embargo, este objetivo incluía elementos culturales, sociales y de entretenimiento. El trayecto tenía como llegada Francia-París, y luego se extendió a lugares como Roma, Ámsterdam y Madrid. Esto tiene sentido al tratarse de centros políticos y culturales. Durante el siglo XVIII, en Europa, se desarrollan lugares para las élites como baños de aguas termales y lagos (Boyer, 1980; Butler, 1980; Fernández Fuster, 1991a; Koshar, 2002; Towner, 1995). Durante el siglo XVIII, los balnearios británicos resultan ser pioneros, ofreciendo terapias basadas en aguas minerales, combinadas con actividades recreativas y sociales. Dentro de los que gozaron de mayor popularidad entre las clases altas están Bath y Cheltenham. Con la revolución industrial se amplía la clase media y emergente que buscaba ocio y salud, de modo que durante el siglo XIX, los balnearios británicos comenzaron a perder relevancia frente a sus competidores europeos. Los factores que influyeron fueron: la creciente popularidad del turismo costero, más accesible y democrático; la incapacidad de los balnearios británicos para atraer el mercado popular; y la falta de apoyo gubernamental, en contraste con los modelos europeos como el alemán, que integraron los balnearios en políticas de salud pública. En Europa, los balnearios evolucionaron con el apoyo estatal, mientras que en Reino Unido eran mayoritariamente emprendimientos privados. Los balnearios europeos diversificaron sus servicios, atrayendo clientelas internacionales, algo que los británicos no lograron replicar, al permanecer concentrados en los consumidores locales. A finales del siglo XIX, los balnearios británicos se convirtieron en espacios para jubilados y perdieron su atractivo para las élites. La escasez de balnearios urbanos comerciales y la desconexión con las nuevas dinámicas turísticas limitarían su crecimiento. Países como Francia, Alemania y España tuvieron especial relevancia en este tipo de turismo (Walton, 2011). En cuanto a transportes, desde el siglo XIX, las excursiones marítimas, con barcos a vapor, fueron cruciales para el desarrollo del turismo y precedieron a la aparición del ferrocarril. Las primeras excursiones marítimas se llevaron a cabo en ciudades como Glasgow, Bristol, Liverpool y Londres en las décadas de 1810 y 1820, que precedieron a los viajes organizados por tren. Los cruceros, por su parte, 9 se desarrollaron como actividades exclusivas para las élites, en el que destaca el primer crucero mundial a bordo del “SS Ceylon” 1881-1882 (Walton, 2014). La historia continúa con los balnearios del siglo XIX y la difusión del turismo internacional a través de la agencia de Thomas Cook y sus sucesores (Towner, 1995). Por su parte, Larrinaga y Vallejo (2013) establecen que el turismo se vuelve un fenómeno significativo en el siglo XIX, con una estrecha vinculación al turismo cultural y al termalismo. En este sentido, Jiménez (1997) señala que es en el siglo XIX cuando se establecen las condiciones adecuadas para que el sector turístico se desarrolle, ya que sólo había podido ser disfrutado por una élite que, aunque contaba con estatus social y recursos, debía asumir las incomodidades que presentaban los viajes hasta ese momento. De modo que Meyer (2004) explica que en la Edad Contemporánea, a partir del siglo XIX, se generaron acontecimientos que modificaron el rumbo del desarrollo económico internacional, incluyendo al sector turístico. Destaca la Revolución Industrial, con su consecuente efecto en el transporte férreo y marítimo, que sellaban un hito para el desplazamiento de gran cantidad de individuos. Álvarez Sousa (1994) comparte esta visión y agrega que la Revolución Francesa también contribuyó a extender el turismo a otros estratos sociales, específicamente la burguesía, esto debido a la desconcentración del poder político y de los medios de producción. Los viajes proporcionaban a estos grupos poder simbólico y cultural. En el siglo XIX, se extiende la actividad turística en Europa y en Norteamérica, cuyo objetivo era el descanso médico, que se relacionaba principalmente con lagos, montañas y balnearios. París y Londres fueron ciudades visitadas con fines turísticos, lo que dio lugar a la aparición de los hoteles, así como de los trenes especiales en Gran Bretaña, acompañados del desarrollo inicial de guías turísticos, programas de viajes y agencias de viajes (Armas, 2023). A nivel de transportes, en el siglo XIX, los ferrocarriles no sólo habían conectado ciudades, sino que también habían contribuido al desarrollo del turismo. De hecho, ejemplos como el Orient Express y el Tansiberiano muestran cómo el tren puede ser un atractivo en sí mismo, combinando transporte, entretenimiento y alojamiento. Los trenes turísticos han sido una herramienta poderosa para transmitir el denominado “sentido de lugar”, que permite que los visitantes conecten con paisajes y comunidades locales (Fusté-Forné, 2018). De igual manera, facilitaron el acceso a balnearios y zonas montañosas, como ocurrió en Suiza, convirtiéndose en un punto de apoyo para el desarrollo de eventos deportivos como el Tour de Francia y la primera Olimpiada Moderna en 1896 (Gordon, 2002). 10 Una vez que se extiende el uso del ferrocarril, aproximadamente a partir de 1850, se puede encontrar el inicio del turismo moderno, como un viaje colectivo y organizado. Los mismos que tienen su origen con Thomas Cook. Nacido en Inglaterra en 1808, como parte de una asociación baptista en la que se desempeñaba como misionero y agente de su editorial, tuvo la idea de organizar un viaje en 1841, entre Leicester y Loughborough (Inglaterra), lugar donde se desarrollaría un congreso para personas con problemas de alcoholismo. Debido a que el viaje tuvo resultados favorables, lo replicó; dichas réplicas tendrían como objetivo el placer u ocio (Álvarez Sousa, 1994). En este mismo siglo, Thomas Cook jugó un papel clave en popularizar los cruceros hacia el ártico y el norte de Noruega. Por otra parte, durante el mismo periodo de tiempo, los destinos costeros se beneficiarían de la expansión de los viajes marítimos (Walton, 2014). Producto de los cambios antes mencionados, incrementa el número de personas que viajaban; sin embargo, continúa tratándose de un grupo social no trabajador (Álvarez Sousa, 1994). Las mujeres empezaron a viajar más, debido a los cambios culturales en 1959, representando la mayor parte de solicitudes de pasaportes en Estados Unidos. De igual manera ocurrió con las personas mayores, quienes, favorecidas por mejores condiciones de salud y acceso a tiempo libre, contribuyeron al crecimiento del sector (Gordon, 2002). El turismo de masas encaja dentro de un conjunto de ideas más amplias señaladas por Keynes (2014), quien establecía que los productores debían también ser consumidores para garantizar el correcto funcionamiento del sistema. Eso se lograba a partir de la división social del trabajo, que implicaba la desagregación de procesos productivos, generando como resultado la especialización que permitía atender necesidades concretas. En el caso de la industria turística, Álvarez Sousa (1994) señala que, a más de la estructura de producción instaurada, se sumaban elementos como el desarrollo de los sistemas de transportes, entre ellos, el desarrollo de la red de ferrocarriles ingleses, austriacos y franceses, que propiciaron un nuevo impacto en la industria, dando como resultado la especialización de las agencias que inician procesos de crecimiento, propagación e incluso asociación. Principalmente, se identifican dos tipos de agencias: las que venden al público (detallistas) y las mayoristas también llamadas tour operadoras, que preparan los viajes, transportación, hospedaje, entre otros. A partir de mediados del siglo XX, todo el movimiento es acelerado por el avión a reacción y los vuelos chárter. Dentro de este proceso, se considera que el turismo se dispersa geográficamente desde sus 11 orígenes en Gran Bretaña y Europa Occidental, creciendo una “periferia de placer” y extendiéndose socialmente desde las clases altas, pasando por las clases medias y, en última instancia, hasta las clases trabajadoras de masas. Los agentes importantes de este movimiento son la emulación social, las mejoras en la tecnología, especialmente de transporte, y el papel de los innovadores y emprendedores (Towner, 1995). En el caso de los vehículos de motor, los patrones de consumo relacionados con los mismos y el turismo expresaban procesos de modernización en las primeras décadas del siglo XX. En este sentido, la masificación del automóvil transformó las prácticas turísticas al expandir las áreas accesibles y diversificar los mercados turísticos. El automóvil ofreció libertad e independencia a los turistas, permitiéndoles explorar destinos previamente inaccesibles. El automóvil influyó en la urbanización, los patrones de consumo, la distribución del trabajo y la movilidad turística. Promovió la creación de empresas relacionadas con servicios automovilísticos, como estaciones de servicio, talleres y concesionarios. Las carreteras se convirtieron en un medio clave para integrar el turismo nacional e internacional, alineándose con tendencias globales. La publicidad y los medios de comunicación promovieron el automóvil como un instrumento de emancipación personal y de movilidad. El vehículo privado desplazó a los trenes como medio preferido para viajes cortos y medianos, transformando el turismo en una experiencia más flexible y personalizada. Francia y Reino Unido reflejaron patrones de consumo modernos. Sin embargo, España, aunque formaba parte de la periferia europea, adoptó patrones de consumo relacionados con el automóvil, reflejando procesos de modernización similares a los de países más industrializados (Vilar-Rodríguez y Vallejo-Pousada, 2021). Los factores que viabilizaron el crecimiento del turismo en las sociedades industrializadas fueron las conquistas sociales y el desarrollo tecnológico; este último elemento incrementó la rentabilidad en tiempos más cortos. A lo anterior se suma, las formas de trabajo, las mismas que se estructuraron de manera que se realizaban actividades repetitivas y, por tanto, generadoras de tensiones, justificando el periodo vacacional. La implementación de los estados de bienestar se constituyó en otro elemento que permitió la redistribución de ingresos y sistemas económicos, cuyo eje principal era el consumo (Christaller, 1964; Cohen, 1972; Ryan, 2003). Como fenómeno social, el crecimiento de la industria turística tiene un avance acelerado en los veinte años posteriores a la Segunda Guerra Mundial (Álvarez Sousa, 1994; Cohen, 2004; Ritchie y Crouch, 12 2000). Esto debido a la incorporación de las grandes masas de la población a nivel internacional a la actividad (Meyer, 2004). Uno de los cambios más significativos bajo la mirada de Armas (2023) se produce luego de 1920, ya que países como Alemania, Italia, España y Estados Unidos impulsaron la actividad con la ayuda del gobierno que, entre otras gestiones, desarrolló entidades oficiales cuyo objetivo era la promoción de los destinos, e invirtieron en programas de turismo de tipo social, hoteles y medios de transporte. Desde 1930, el turismo forma parte de una práctica que puede estar al alcance de los trabajadores, cuando se consigue que las vacaciones pagadas sean un derecho, logrando hacer del turismo una práctica social (Veblen, 1994). Armas (2023) agrega que, tanto en Europa como en Norteamérica, se establece un giro bajo el cual el turismo de descanso médico pasa a ser de descanso por vacaciones. Este tipo de turismo contaba con connotaciones urbanas; se encontraba apoyado por transportes, en especial los trenes, así como por hoteles, agencias marítimas y de servicios financieros. El gobierno también participó en este proceso, con la creación de parques nacionales, como ocurrió en Estados Unidos, o cuando se encargó de la conservación de monumentos y otros sitios, como ocurrió en Europa. En esta época los turistas eran las clases medias de Norteamérica, Reino Unido, Francia y Alemania. Sin embargo, Álvarez Sousa (1994) subraya que este fenómeno no se produce en todos los países en el mismo lapso de tiempo. A partir de 1950, según Sancho (1998), el crecimiento fue mucho mayor, como consecuencia, entre otros factores, de los bajos precios del petróleo, la aparición del avión, el incremento del tiempo de ocio en economías industrializadas y el desarrollo de las comunicaciones. Todo lo anterior, combinado con el aumento de las relaciones comerciales internacionales, que motivaban los desplazamientos por negocios o estudios, creando como resultado la organización de una oferta sistematizada, que se comercializaba por medio de paquetes turísticos para gestionar la demanda, según sus propios gustos o necesidades. Endy (2004) agrega que la disponibilidad de crédito y las tarifas más económicas en los vuelos transatlánticos, a partir de 1952, permitieron que la clase media de Estados Unidos pudiera acceder a destinos europeos. Por su parte, Larrinaga y Vallejo (2013) establecen que, a partir de 1959, la industria es impulsada por el turismo de sol y playa, que se convirtió en la fuente del crecimiento. Armas (2023) comparte esta visión de dicha década y subraya que el desarrollo de la tecnología permitió ofrecer vuelos de larga distancia. Además, establece que las clases medias que pudieron tener acceso a todos estos cambios provenían en su mayoría de los países más prósperos. Señala que la cadena se amplió; los touroperadores gestionaron medios de transporte, hoteles y agencias. El turismo a la Antártida surgió en la década de 1960, dominado por grandes cruceros (Walton, 2014). 13 En los años 70, la crisis del petróleo tuvo un efecto importante sobre el turismo. Esto se puede observar en economías como la española, la misma que sufrió una desaceleración de la demanda turística internacional y nacional; no obstante, esta última mostró cierta resistencia debido a estrategias compensatorias del gobierno. Por otro lado, el sector hotelero presentó problemas de capitalización, cierres de establecimientos y huelgas laborales. La crisis afectó más a los turistas de clases trabajadoras y medias, mientras que aquellos con mayor poder adquisitivo mantuvieron su actividad. Los viajes por carreteras disminuyeron, mientras que el transporte aéreo ganó cuota de mercado. Las campañas de promoción y las devaluaciones de la peseta en 1976 y 1977 ayudaron a mitigar el impacto, logrando una recuperación temporal en 1977-1978. Se produjo una reorientación hacia hoteles de categorías medias y altas, lo que marcó una transformación estructural del mercado. En cuanto a la concentración geográfica del sector hotelero, en regiones como Baleares, Canarias y la Costa del Sol, se mantuvo, pero con cierta diversificación en el interior. A partir de 1981, la recuperación económica mundial, el descenso en los precios del petróleo y las medidas gubernamentales aplicadas, tales como la modernización hotelera y la liberalización de la economía, favorecieron el crecimiento turístico sostenido. En 1986, España registró un récord de 43,7 millones de turistas internacionales, reflejando la capacidad del sector para adaptarse a un entorno cambiante. Con este caso, se puede observar cómo las crisis económicas y políticas pueden interrumpir patrones de crecimiento previamente sostenidos en sectores como el turismo (Aranda y Martínez, 2015). A finales del siglo XX, como se ha explicado, el turismo estaba ya muy lejos de ser una actividad exclusiva de las clases altas y se consolida como una práctica accesible para amplios sectores de la población. Esto se debe a factores como el aumento de las vacaciones pagadas, que permitieron a más trabajadores disfrutar de períodos de descanso prolongados; mejores infraestructuras de transporte (carreteras, trenes de alta velocidad, vuelos comerciales de bajo coste); incremento del poder adquisitivo de las clases medias europeas. Sin embargo, esta masificación también trae consigo desafíos, como la saturación de destinos clásicos (por ejemplo, París, Roma, Costa Azul) y la necesidad de desarrollar alternativas sostenibles. Los avances tecnológicos, especialmente en el transporte aéreo y las comunicaciones, facilitan la conexión entre destinos. Los motivos turísticos se amplían más allá del tradicional turismo de ocio y descanso. Surgen nuevas formas de turismo, como el cultural centrado en el patrimonio histórico, los festivales y los museos; el ecoturismo promovido por un creciente interés en la sostenibilidad y la conservación del medio ambiente; el turismo de aventuras con actividades como el 14 alpinismo, el senderismo y la popularización de los deportes extremos; y el turismo de bienestar con la proliferación de spas y destinos especializados en la salud y relajación (Boyer, 2002). La importancia del turismo a finales del siglo XX fue tal que se convirtió en una industria global, creando ingresos superiores a los de muchas actividades tradicionales como la agricultura (Gordon, 2002). A principios del siglo XXI, se observa una creciente demanda por experiencias en entornos naturales y patrimonios protegidos. Los destinos rurales ganan protagonismo como alternativas al turismo masivo. Las políticas de conservación y desarrollo sostenible, impulsadas por organismos internacionales y gobiernos, buscan equilibrar la influencia de los turistas con la preservación del medio ambiente. Se enfatiza la capacidad del turismo para reinventarse constantemente, adaptándose a las necesidades de distinción social y exploración cultural, lo que garantiza su continuidad con una actividad dinámica y relevante en la sociedad contemporánea (Boyer, 2002). El estudio académico de la industria turística también ha tenido un desarrollo lento; en este sentido, Cohen (2004) destaca que la primera conferencia internacional relacionada con el sector tuvo lugar en 1974. La Organización Mundial de Turismo celebró su primera asamblea general en Madrid en 1975. Desde entonces la OMT tiene su sede en Madrid (Soriano de Torres, 2004). Sancho (1998) sitúa este inicio entre las dos guerras mundiales, es decir, entre el período que va de 1919 a 1938. Señala que son los economistas originarios de Europa los pioneros en las publicaciones del área. Enfatiza que la escuela berlinesa tenía como principales referentes a Glucksmann, Schwinck o Bormann. Cohen (2004) establece que la primera revista en inglés relacionada a esta ciencia, Annals of Tourism Research, nació en 1973. Posteriormente, se empezaron a ofrecer cursos de antropología o sociología sobre turismo. No fue hasta 1986 que se fundó la Academia Internacional para el Estudio del Turismo. A criterio del autor, este tardío despertar puede ser resultado de la idea de que el turismo, al estar asociado con el ocio, funcionaba como un mecanismo auxiliar, relacionado con la posibilidad de reponer al sujeto de sus tensiones modernas, más que un tema de estudio por sí mismo. Una vez que el foco de atención se movió hacia el estudio del consumo y de la cultura popular, como parte de las sociedades modernas, a finales de la década de 1980 y en la década de 1990, se extendió la investigación académica y científica relacionada en torno a este tema, tomando distancia de la asociación de la industria como una actividad frívola y superficial. Álvarez Sousa (1994) establece que los estudios muestran que los primeros en documentar las prácticas del turismo son los ingleses. A partir del siglo XXI, se enfrentan dos enfoques, uno centrado en la digitalización e innovación como herramientas para aumentar la competitividad, y otro que considera al turismo como un sector que utiliza una gran cantidad de recursos; por lo tanto, se establece que el impacto 21 independientemente de la duración del viaje o la distancia del punto de destino. Como se puede observar en la Figura II.1 se establecen diversos criterios bajo los cuales un viajero se convierte en turista. Figura II.1 Árbol Conceptual de la Definición del Rol del Turista Nota: Tomado de Cohen (2004, p. 23) Finalmente, expresa que el excursionista es el visitante temporal que permanece menos de 24 horas en el país visitado, incluidos los viajeros en crucero (Cohen, 2004). En cuanto a las definiciones que tienen repercusiones sobre las mediciones. Se distinguen tres rasgos en los conceptos utilizados: el objetivo del viaje; el espacio temporal, es decir, el periodo mínimo y máximo fuera del lugar de residencia (normalmente se tiene 24 horas de límite mínimo y como período máximo un año); y la identificación de situaciones en las que los turistas no pueden ser considerados como tales. Bajo esta figura tenemos los viajes para cumplir el servicio militar, desplazamientos de refugiados o movimientos migratorios (Hall, 2005). En este punto es de ayuda la descripción que realiza la Organización Mundial de Turismo (1995) cuando establece que viajero es “cualquier persona que viaje entre dos o más países o entre dos o más localidades de su país de residencia habitual” y visitante: “todos los tipos de viajeros relacionados con el turismo” (p. 21). La Organización Mundial del Turismo (2023) agrega: Dimensión del rol Viajero (1) Permanencia Temporal Permanente (vagabundo, nómada) (2) Voluntad Voluntario Forzado (exiliado, refugiado, prisionero de guerra, esclavo) (3) Dirección De ida Una vía (emigrante) (4) Distancia Relativamente largo Relativamente corto (excursionista) (5) Recurrencia No recurrente Recurrente (propietario de una casa de fin de semana, propietario de una casa de verano) (6a) Propósito general No instrumental (placer) Instrumental (viejero de negocios, trabajadores eventuales) (6b) Propósito específico Novedad y cambio Otros (estudiantes, visitante de familia) Turísta Rol 22 Un visitante es una persona que viaja a un destino principal distinto al de su entorno habitual, por una duración inferior a un año, con cualquier finalidad principal (ocio, negocios u otro motivo personal) que no sea la de ser empleado por una entidad residente en el país o lugar visitados/Un turista un visitante (interno, receptor o emisor) se clasifica como turista (o visitante que pernocta), si su viaje incluye una pernoctación. (p. 828) Como vemos en la Figura II.2 se comprende que un visitante de un día (24 horas) que no pernocta se denominará excursionista, mientras que un visitante que pernocta podrá considerarse turista. Definición con la que coincide Jiménez (1997) y agrega a “los miembros de las tripulaciones que no pernoctan en el país de destino o lo hacen a bordo de su nave” (p. 17). Autores como Hall (2005) establecen que esta determinación temporal podría resultar arbitraria. Sin embargo, al igual que para el turismo, se debía constituir una definición de turista que estuviera conforme con el incremento de viajes que se ha producido con el pasar del tiempo, por un lado; y por otro, se requería que estadísticamente permitiera una estandarización en la recolección de información con la finalidad de que tenga utilidad en el desarrollo de análisis y comparaciones (Cohen, 2004). En función de los fines antes descritos, la Organización Mundial de Turismo (1995) define al visitante internacional como toda persona que viaja por un período no superior a 12 meses a un país distinto de aquel en el que tiene su residencia habitual, pero fuera de su entorno habitual, y cuyo motivo principal de la visita no es el de ejercer una actividad que se remunere en el país visitado. Y los clasifica en turistas internacionales a los visitantes que permanecen una noche por lo menos en un medio de alojamiento colectivo o privado en el país visitado. Mientras que un excursionista internacional es un visitante que no pernocta en un medio de alojamiento colectivo o privado del país visitado. Figura II.2 Unidades Básicas del Turismo Nota: Tomado de Sancho (1998, p. 49) 23 Como se puede observar en la Figura II.3 Sancho (1998) realiza las siguientes precisiones: 1. Tripulación de barcos o aviones extranjeros en reparación o que hacen escala en el país y que utilizan los medios de alojamiento del país. 2. Personas que llegan a un país a bordo de un buque de crucero (tal como lo define la Organización Marítima Internacional, OMI, 1965) y que están alojados a bordo, aunque desembarquen para realizar visitas de uno o más días de duración. 3. Tripulación que no es residente del país visitado y que permanece en él durante el día. 4. Visitantes que llegan y salen el mismo día por motivos de ocio, recreo y vacaciones; visitas a parientes y amigos; negocios y motivos profesionales; tratamientos de salud; religión/peregrinaciones; otros motivos, incluido el tránsito de los visitantes del día que van y vuelven a sus países de destino. 5. Según ha sido definido por las Naciones Unidas en las recomendaciones sobre estadísticas de Migraciones Internacionales, 1980. 6. Que no abandonan el área de tránsito del aeropuerto o del puerto, incluido el traslado entre aeropuertos o puertos. 7. Según ha sido definido por el Alto Comisionado para los Refugiados, 1967. 8. Cuando se desplazan de sus países de origen hacia países donde están en funciones e inversamente (incluidos los sirvientes y las personas a cargo que acompañan al titular o se reúnen con él). (p. 50) Figura II.3 Clasificación de los Visitantes Internacionales Nota: Tomado de Sancho (1998, p. 50) 24 Jiménez (1997) establece que las definiciones son igualmente útiles si se aplican turistas y excursionistas internos; “la única diferencia con los conceptos anteriores es que los lugares de origen y destino no son países sino regiones o comarcas de un mismo país” (p. 17). 2.3. Oferta y demanda turística La Organización Mundial del Turismo (2010) expresa que cuando se lo analiza por el lado de la demanda, se refiere a las actividades realizadas por los individuos y sus resultados en la obtención de mercancías. Mientras que otros autores definen a la demanda turística como la cantidad de bienes y servicios turísticos que los consumidores están dispuestos a comprar a diferentes precios (Cooper et al., 2007; Soriano de Torres, 2004). La demanda de turismo está influenciada por cambios sociales, como el aumento del tiempo libre y los patrones de trabajo flexibles. Estos patrones se pueden definir por el tiempo dedicado al trabajo, al ocio y al turismo. Según el autor, los ratios turismo/trabajo y turismo/ocio ayudan a entender cómo el tiempo dedicado al turismo se relaciona con el tiempo de trabajo y otras actividades de ocio. Se presentan cuatro hipótesis sobre la relación entre trabajo y ocio, equilibrio, desbordamiento, neutralidad y compensación. La hipótesis del equilibrio sugiere que los organismos se enfrentan a un equilibrio entre diferentes rasgos, donde mejorar un rasgo puede conducir al detrimento de otro. Las compensaciones pueden ayudar a predecir cómo los organismos se adaptan a sus entornos y las presiones evolutivas que enfrentan. La hipótesis de compensación se refiere a la idea de que individuos o grupos pueden participar en ciertos comportamientos o adoptar actitudes específicas para compensar desventajas o deficiencias percibidas. Esta hipótesis se utiliza a menudo para explicar diversos fenómenos sociales y psicológicos, como por qué las personas podrían sobrecompensar en determinadas áreas de sus vidas para equilibrar las deficiencias percibidas en otras. La hipótesis de desbordamiento sugiere que cuando una persona está expuesta a una cantidad excesiva de información, su capacidad para procesarla y tomar decisiones se ve afectada. Puede llevar a la sobrecarga cognitiva, donde la mente no puede manejar toda la información disponible, resultando en estrés y decisiones menos efectivas. La hipótesis de neutralidad sugiere que la coexistencia de especies en una comunidad se debe principalmente a procesos aleatorios más que a interacciones competitivas. Esta hipótesis postula que todas las especies son ecológicamente equivalentes, lo que significa que tienen posibilidades similares de reproducción, supervivencia y 25 dispersión. En consecuencia, las diferencias en la abundancia y distribución de las especies se atribuyen en gran medida a eventos estocásticos más que a factores deterministas (Ryan, 2003). Ryan (2003) establece que los determinantes económicos de la demanda de turismo incluyen el ingreso total, niveles de impuestos, precios de otros bienes, tasas de interés, estructura económica de industrias relevantes, inflación, tasas de cambio, costo de viaje y factores exógenos como crisis de petróleo o acciones terroristas. Soriano de Torres (2004) establece que la demanda está determinada por varios factores como el ingreso, las preferencias personales y las condiciones económicas. Mientras que Cooper et al. (2007) consideran que incluyen factores individuales, estilo de vida, ciclo vital y macrodeterminantes como factores sociales, tecnológicos, económicos y políticos. Otros elementos como el envejecimiento de la población y la migración afectan a la demanda de turismo y a la disponibilidad de empleados en la industria. A medida que los ingresos aumentan, la demanda de turismo tiende a aumentar. Sin embargo, la demanda de turismo es más elástica al ingreso y menos elástica al precio. Por otra parte, el costo del viaje incluye el precio del combustible y otros costos de viaje, mientras que el costo del alojamiento puede verse afectado por las tasas de cambio y los costos operativos del hotelero (Ryan, 2003). Por el lado de la oferta, la Organización Mundial de Turismo (2010) la define como “actividades productivas especialmente destinadas a la satisfacción de necesidades de los visitantes” (p. 15). Otros autores, por su parte, la definen como bienes y servicios puestos a disposición de los turistas que incluyen los atractivos naturales, entre ellos paisajes, playas, montañas, entre otros, que son explicados con fines económicos sin ser consumidos o agotados; los bienes producidos por el hombre, como monumentos históricos o artísticos, museos, catedrales y obras de ingeniería; y los servicios turísticos, entre los que destacan los medios de transporte, alojamiento, información, entre otros (Cooper et al., 2007; Soriano de Torres, 2004). En este sentido, la Organización Mundial de Turismo (1995), realiza la siguiente puntualización: El gasto turístico se refiere al estipendio total del consumo realizado por el visitante o a nombre del visitante durante su viaje y estancia en el destino. Se incluyen las siguientes categorías dentro del mismo: paquete de viaje, paquete de vacaciones y paquete turístico; alojamiento; comida y bebidas; transporte; recreación, cultura y actividades deportivas; compras y otras. (p. 68) 26 Según Sancho (1998), al ser actividades que se realizan en mayor medida en el lugar de destino, son consideradas como gasto turístico. Bajo esa lógica no se incluye en la oferta turística a las agencias de viaje que en mayor medida realizan sus actividades en el lugar de origen. Sobre esto aclara: Los operadores en turismo son aquellos agentes que participan en la actividad turística, generalmente, en calidad de intermediarios entre el consumidor final (el turista, la demanda turística) y el producto turístico (bien o servicio, destino turístico), aunque puede extender su acción intermediadora al resto de la oferta complementaria (restauración, hotel, conjunto de la oferta de alojamiento...). En el sentido apuntado, los operadores turísticos se asocian a la función de distribución y ésta, a su vez, a los aspectos de transporte y comercialización de paquetes turísticos. Dentro de esta consideración aparecen, por tanto, las agencias de viaje en todas sus modalidades (mayorista, minorista, mayoristaminorista, etc.), los grandes tour operators (su nombre lo indica: operadores turísticos) y en los últimos tiempos, las centrales de reservas. (pp. 55-56) Además, aclara que los transportes constituyen una categoría híbrida, ya que, en su papel de acercar la demanda de destino donde se localiza la oferta turística, también desempeñan una función de intermediación. No obstante, el viajero percibe este servicio como parte de su gasto turístico, especialmente cuando se incluye dentro de un paquete turístico. Asimismo, cuando el transporte se convierte en un componente central del producto turístico (como el caso de cruceros o circuitos combinados) o en una actividad complementaria en el destino (como el alquiler de automóviles), resulta evidente que estamos hablando de un elemento integrante de la oferta turística (Sancho, 1998). Como hemos visto, toma especial importancia aclarar el lugar donde se realiza la oferta; a esto se denomina destino turístico, y se define según la Organización Mundial del Turismo (2019) de la siguiente manera: Un destino turístico es un espacio físico, con o sin una delimitación de carácter administrativo o analítico, en el que un visitante puede pernoctar. Es una agrupación (en una misma ubicación) de productos y servicios, y de actividades y experiencias, en la cadena de valor del turismo, y una unidad básica de análisis del sector. Un destino incorpora a distintos agentes y puede extender redes hasta formar destinos de mayor magnitud. Es además inmaterial, con una imagen y una identidad que pueden influir en su competitividad en el mercado. (p. 15) 27 El destino es importante debido a que el turismo se diferencia de otros productos porque no se adquiere un bien físico, sino experiencias y recuerdos. Las principales motivaciones para viajar incluyen escapar de la rutina, relajarse, jugar, fortalecer lazos familiares, obtener prestigio, interactuar socialmente y buscar oportunidades sexuales y educativas. Así se identifican varios tipos de turistas, desde los menos aventureros que apuestan a un turismo de masas organizado hasta los más aventureros, como los explotadores y trotamundos. La idea será que la imagen del destino atraiga a los visitantes según sus motivaciones, ya que la misma se forma a través de múltiples factores, pero principalmente de la información disponible y las experiencias pasadas. Sin embargo, se reconoce que la satisfacción del turista dependerá de sus expectativas, la realidad percibida y la capacidad de adaptación a esa realidad (Ryan, 2003). Esto nos hace pensar en los tipos de turismo y cómo cada uno de ellos puede encajar ante cierto tipo de mercado. Los tipos de turismo que conocemos hasta el momento tienen su origen en las élites sociales. Es su afán de distinción por las actividades, así como por la estructura del viaje, lo que impulsa nuevas formas de hacer turismo (Álvarez Sousa, 1994). En palabras de Boyer (1980), se puede concluir que el deseo de diferenciación de la clase ociosa genera innovación. Anton et al. (2007), sobre el mismo tema, exponen lo siguiente: …la mayor disposición de tiempo de ocio de la población ha logrado que se cuente con mayor diversidad y posibilidades de acceso. La sociedad actual se basa en el desarrollo del conocimiento, capacidad de aprendizaje e innovación que permite abrir un campo de dimensiones muy amplio de ocio que puede ir desde lo lúdico hasta lo ambiental. (p. 89) En este sentido, la Organización Mundial de Turismo (2019) reconoce los siguientes tipos de turismo: Turismo cultural, turismo de negocios (relacionado con la industria de reuniones), ecoturismo, turismo gastronómico, turismo rural, turismo costero, marítimo y de aguas interiores, turismo de aventura, turismo urbano o de ciudad, turismo de salud, turismo de montaña, turismo de bienestar, turismo educativo, turismo médico y turismo deportivo. 28 2.4. Teorías del turismo y sus distintos enfoques El desarrollo de la literatura correspondiente al turismo ha dejado como resultado varias teorías y enfoques que permiten comprender mejor a los actores que participan en ella. Existe una corriente que ubica en el centro al turista. De la cual se desprenden varias teorías que intentan entender al consumidor del servicio; por lo tanto, su interés se coloca en la demanda turística. Intentan identificar, definir y evaluar las experiencias, emociones, comportamiento e inclusive el nivel de satisfacción. Examinan sus características demográficas, psicológicas e incluso socioculturales, aspirando a descubrir sus motivaciones y preferencias. En este grupo tenemos la teoría de la experiencia del turista (Saleh, 2021; Uriely, 2005), teoría de la motivación del turista (Afshardoost y Eshaghi, 2020; Chen C. y Chen F., 2010; Crompton, 1979; Gnoth, 1997; Iso-Ahola, 1982), teoría de la segmentación del mercado y la teoría de la psicografía del turista (Plog, 1974). Por otro lado, tenemos las teorías que se centran en los actores prestadores de los servicios turísticos. Es decir, su objetivo principal es entender la oferta turística. Su estudio analiza las fases por las que pasan los destinos turísticos, la planificación de las políticas correspondientes a la industria, el impacto económico que supone la industria turística para una zona o región, el entendimiento de la industria como un sistema compuesto por distintos elementos, el efecto en comunidades más pequeñas y cómo se manejan los recursos de manera que sean sostenibles en el tiempo. De esta manera destacan: la teoría del ciclo de vida del destino (Butler, 1980; Butler, 2009), la teoría de la planificación del turismo, la teoría de la economía del turismo, la teoría del desarrollo sostenible (Bramwell, 2015), la teoría del desarrollo comunitario turístico y la teoría del sistema de turismo (Leiper, 1990) y la teoría de la competitividad de destinos (Abreu Novais et al,. 2018; Crouch y Ritchie, 1999; Dwyer, 2022; Dwyer y Kim, 2003; Enright y Newton, 2005; Goffi et al., 2019; Kim y Lee, 2005; Knežević Cvelbar et al., 2015) que es la de mayor interés para este trabajo. 2.4.1. Teoría de la competitividad de destinos 2.4.1.1. Evolución de la teoría de la competitividad de destinos En su modelo, Ritchie y Crouch (2003) definieron la competitividad del destino como la capacidad de un destino para aumentar las llegadas y el gasto de los turistas y, finalmente, el bienestar de los residentes 29 del destino, ofreciendo a los turistas productos de calidad y experiencias memorables. Definiciones de otros autores como d'Hauteserre (2000) y Hassan (2000) hacen referencia a la capacidad del destino para mantener su cuota de mercado y su posición. Mientras que definiciones más recientes ponen el foco en la sostenibilidad, como es el caso de Dupeyras y MacCallum (2013), así como Azzopardi y Nash (2016). La Tabla II.1 cuenta con las definiciones distintivas de la competitividad del destino. Tabla II.1 Concepto de Competitividad de Destinos Turísticos Referencia Definición Enfoques de Oferta Altinay y Kozak (2021, p. 336) La capacidad de un destino para proporcionar a los clientes (turistas) productos que maximicen la satisfacción y sean distintivos y de mayor calidad que los de otros destinos, y para mantener este resultado. Organización Mundial del Turismo (2019, p. 27) La capacidad del destino de utilizar sus recursos naturales, culturales, humanos, antrópicos y financieros de manera eficiente para desarrollar y ofrecer productos y servicios turísticos de calidad, innovadores, éticos y atractivos, con miras a contribuir a un crecimiento sostenible dentro de su proyecto global y sus objetivos estratégicos, incrementar el valor añadido del sector turístico, mejorar y diversificar sus componentes comerciales y optimizar su atractivo y los beneficios que reporta a los visitantes y a la comunidad local con una perspectiva de sostenibilidad. Azzopardi y Nash (2016, p. 256) La capacidad del destino para identificar y aprovechar las ventajas comparativas, crea y mejora ventajas competitivas para atraer a los visitantes a un destino, ofreciéndoles una experiencia global única a un precio justo que satisfaga los beneficios de la industria y sus elementos constitutivos, así como el objetivo de prosperidad económica de los residentes, sin poner en peligro las aspiraciones irrenunciables de las generaciones futuras. Zhou et al. (2015, p. 73) Superioridad relativa del rendimiento en relación con otros destinos percibidos por los turistas. Dupeyras y MacCallum (2013, p. 7) La capacidad del lugar para optimizar su atractivo para residentes y no residentes, ofrecer servicios turísticos de calidad, innovadores y atractivos a los consumidores y ganar cuota de mercado en los mercados nacionales y mundiales, garantizando al mismo tiempo que los recursos disponibles que apoyan el turismo se utilicen de manera eficiente y sostenible. Croes (2011) La capacidad del destino para crear y nutrir productos de alta calidad. Enright y Newton (2004, p. 778) Un destino es competitivo si puede atraer y satisfacer a los turistas potenciales, y esta competitividad está determinada tanto por factores específicos del turismo como por una gama mucho más amplia de factores que influyen en los proveedores de servicios turísticos. Dwyer y Kim (2003, p. 374) La capacidad de un destino para ofrecer bienes y servicios que se comportan mejor que otros destinos en aquellos aspectos de la experiencia turística que los turistas consideran importantes. Ritchie y Crouch (2003) La capacidad de aumentar el gasto turístico, para atraer cada vez más a los visitantes, ofreciéndoles experiencias satisfactorias y memorables, y de una 30 manera totalmente rentable, al tiempo que se mejora el bienestar de los residentes del destino y se preserva el capital natural del destino. Hassan (2000, p. 240) La capacidad de crear e integrar productos de valor añadido que mantengan sus recursos manteniendo al mismo tiempo su posición en el mercado en relación con los competidores. d'Hauteserre (2000, p. 23) La capacidad de un destino para mantener su posición en el mercado y compartirla y/o mejorarla a lo largo del tiempo. Enfoque de Demanda Xu et al. (2021) Un destino competitivo es aquel que es preferido por los turistas sobre las demás alternativas. Nota: Tomado de Xu y Au (2023) Como se puede observar, las distintas definiciones muestran dimensiones que se enmarcan en el ámbito económico; en los atractivos y nivel de satisfacción; y, finalmente, la sostenibilidad (Abreu Novais et al., 2018). En el caso del aspecto económico, las definiciones hacen referencia a incrementar el valor añadido del sector turístico, mejorar y diversificar sus componentes comerciales, aumentar el gasto turístico, mantener la posición en el mercado y precio justo. Los conceptos también sitúan su mirada en la satisfacción de los visitantes, destacando que los productos: maximicen la satisfacción; mejoren los beneficios que reportan a los visitantes; ofrezcan servicios turísticos de calidad, innovadores y atractivos a los consumidores; brinden experiencias satisfactorias y memorables. En cuanto a sostenibilidad, establecen considerar preservar el capital natural del destino, garantizando que los recursos que apoyan el turismo se utilicen de manera eficiente y con los cuidados necesarios que requieren cada espacio geográfico donde se desarrolla la actividad. Para Cronje y du Plessis (2020), de las investigaciones realizadas hasta el momento, existe escasez de estudios que se centren únicamente en las definiciones o que proporcionen una definición universal de la competitividad del turismo y del destino. En muchos casos, a juicio de los autores, se investigan las definiciones de turismo o competitividad de los destinos, creando nuevas definiciones o comparando las definiciones actuales entre sí, en lugar de compilar una definición universal. Sin embargo, el uso del concepto de competitividad de destinos tiene su origen en Porter (1990), que con su modelo de “Diamante” estableció un marco de referencia para el desarrollo de esta teoría. Porter identificó distintas aristas, tales como los factores de demanda, las industrias relacionadas, el contexto institucional y empresarial. Las mismas que luego se adaptaron y se utilizaron para el entendimiento de 37 Por su parte, el rol de los determinantes calificadores y amplificadores sobre la competitividad es definir su escala, es decir, estos elementos pueden potenciar el destino o limitar su desarrollo. La industria turística por sí sola no tiene influencia sobre ellos (Crouch y Ritchie, 1999) . Está compuesta por los siguientes subfactores: ubicación geográfica, seguridad, costo/valor, interdependencia con otros destinos, conciencia/imagen y capacidad de carga (Crouch, 2011). La ubicación tiene que ver con la capacidad del destino de atraer mercados importantes; lógicamente, distancias más cortas implican mayores probabilidades de visita. La seguridad es un factor determinante; en muchas ocasiones podría influir más sobre el turista que cualquier otro elemento en la toma de decisión correspondiente al destino a visitar. Los costos se abordan en un sentido más amplio, como son los relacionados al tipo de cambio, transporte, precios de los bienes y servicios turísticos. La interdependencia entre destinos puede determinar una mayor cantidad de visitantes, en especial si los destinos relacionados son atractivos para los visitantes (Crouch y Ritchie, 1999). La conciencia e imagen es la forma como los turistas conciben ciertos destinos y, por lo tanto, es determinante para los demás elementos del modelo. La capacidad de carga, por su parte, puede ser un elemento que limite la cantidad de turistas que recibe un destino, siempre que el destino se aproxime a su límite sostenible o lo supere (Ritchie y Crouch, 2003). Muchos de los estudios de competitividad que se desarrollan posteriormente tienen como base el modelo antes explicado (Cimbaljević et al., 2023). Hassan (2000) es uno de los autores que amplía la discusión de la competitividad sugiriendo que una gestión eficaz orientada en prácticas sostenibles puede aportar resultados favorables a los destinos, en especial en aquellos destinos que cuentan con segmentos de mercado ambientalmente conscientes y que muestran un rápido crecimiento. Describe los principios rectores para el desarrollo del turismo sostenible, enfatizando el valor intrínseco del medio ambiente, elemento crucial para la conservación y preservación. Establece que el turismo sostenible tiene como objetivo minimizar los impactos ambientales, contribuir a la longevidad de los destinos y brindar oportunidades económicas a las comunidades locales, para lo cual se debe involucrar a los residentes con la finalidad de que se logre un equilibrio entre la calidad de vida de la comunidad receptora y las necesidades económicas, sociales y ambientales de la misma. Definir las limitaciones al desarrollo, realizar evaluaciones de impacto ambiental, preservar la cultura local y mejorar la evolución de los recursos humanos en el turismo forman parte de las acciones a ser desarrolladas. Para lo cual, identifica la relevancia de la ventaja comparativa, la orientación de la demanda, el compromiso con el medio ambiente y la estructura de la industria turística. 38 En torno a la estructura de la industria, uno de los estudios más difundidos es el desarrollado por Dwyer y Kim (2003), basado en la teoría de la competitividad nacional y empresarial. Su modelo cuenta con más indicadores, ya que armoniza elementos clásicos (como los indicadores de competitividad) con nuevas variables relacionadas con la demanda. El primer componente está determinado por los recursos del destino, los mismos que son agrupados por los autores en dotados, creados y de apoyo. En el primer grupo se encontrarían los recursos naturales o culturales; en el segundo grupo se incluirían los eventos o actividades y en el tercer grupo se establecerían los elementos de calidad en la prestación de servicios o la hospitalidad. El segundo componente es la gestión de destino determinada por el gobierno y la industria. Luego se muestra la interacción de los recursos y la gestión del destino con la demanda, así como con las condiciones situacionales en las que podrían incluirse la estructura de la industria o el tipo de cambio. Los autores consideran dentro del estudio las siguientes variables: la innovación, la tecnología y la capacidad de adaptación. Reconocen que la competitividad no puede depender únicamente de los recursos o atractivos que sean parte del stock turístico; por lo tanto, los destinos deben desarrollar su capacidad de innovación para hacer frente a las tendencias y modificaciones en el mercado. El modelo difiere del modelo de Ritchie y Crouch en que se presentan vínculos causales, es decir, la dependencia entre los elementos (Vanhove, 2022). Heath, por su parte, tomando como base los modelos de Ritchie y Crouch (2000) y de Dwyer y Kim (2003), presenta su modelo basándose en la analogía de una casa estructurada con cimientos, cemento, bloques de construcción y techo. En el primer grupo se encuentran los elementos que a juicio del autor son las bases para la competitividad: atractores clave, optimizar las ventajas comparativas y competitivas, aspectos no negociables, facilitadores, capitalizar los valores añadidos, garantizar facilitadores apropiados y potenciadores. Entre los atractores clave tenemos historia, cultura, clima, eventos, entretenimiento. Entre los aspectos no negociables están la salud y la seguridad. Los facilitadores son concebidos como aeropuertos, carreteras, señalización, etc. La capitalización de valores añadidos son: la ubicación, el valor y los vínculos de destino. Los facilitadores apropiados podrían ser la capacidad adecuada de la aerolínea, el alojamiento y la distribución de canales. Los potenciadores identificados son la hospitalidad y la excelencia en el servicio. En cuanto al grupo “cemento”, une y vincula las respectivas facetas de la competitividad. Incluye la comunicación, asociación/alianzas, información/investigación y la cuantificación del desempeño. Los bloques de construcción permiten viabilizar el turismo en un destino. Incluyen política y un marco de desarrollo sostenible, y una estrategia marco de marketing de destino estratégico y holístico. Los bloques de construcción, según el autor, generan el equilibrio entre 39 la organización (política, normativa, económica) y la comercialización. El techo funciona como el impulsor del éxito. Incluye los elementos relacionados con el capital humano como liderazgo, voluntad política, espíritu emprendedor. El objetivo es desarrollar un modelo teórico de competitividad para África meridional que optimice su potencial turístico y alivie la pobreza (Heath, 2003). Es posible que para este punto se buscara la manera de darle un enfoque cuantitativo a la competitividad de los destinos. Uno de los estudios pioneros en este sentido fue el impulsado por Enright y Newton (2004). En su publicación, incluyen factores relacionados con la competitividad de las atracciones del destino y factores de la industria turística. A partir de esto desarrollan una metodología para el análisis empírico cuantitativo para la toma de decisiones en torno a la política turística. Se trató de un estudio con enfoque en la oferta, ya que se consideró la apreciación de los elementos asociados a la competitividad de los profesionales de turismo en Hong Kong, para luego categorizar dichos elementos en función de la importancia establecida por los agentes. La limitación del estudio se encontraba en su aplicación para un sólo destino, en este caso Hong Kong. Sin duda se abría la necesidad de contar con un indicador genérico de la competitividad de la industria turística. Es así como el Foro Económico Mundial presenta el Informe de Competitividad de Turismo y Viajes desde el año 2006. Desde esa fecha lo ha emitido de forma consecutiva cada dos años. El mismo se encontraba conformado por 14 categorías. Determina factores y políticas específicas utilizando como insumos datos duros y estandarizados (Cimbaljević et al., 2023). Recientemente, la institución, presentó el nuevo Índice de Desarrollo de Viajes y Turismo (TTDI por sus siglas en inglés), que busca identificar el conjunto de factores y políticas que permiten el desarrollo sostenible y resiliente del sector de viajes y turismo (World Economic Forum, 2022, p. 15). Cuenta con “cinco subíndices, 17 pilares y 112 indicadores individuales, distribuidos entre los diferentes pilares” (World Economic Forum, 2022, p. 8). Este es uno de los instrumentos más utilizados para evaluar la competitividad de destinos. Sin embargo, se considera que se requiere de métodos más especializados que puedan utilizarse indistintamente para los destinos, considerando los determinantes tangibles e intangibles (Cimbaljević et al., 2023). El índice en su versión actualizada tampoco considera la importancia del tamaño del mercado, ni la condición de la economía del destino o su nivel de dependencia al momento de abordar a la industria turística (Domínguez et al., 2015; Mior Shariffuddin et al., 2022). A lo anterior, Domínguez et al. (2015) agrega que la calidad de vida de los residentes o los ingresos reales por turismo per cápita no pueden ser considerados como elementos para clasificar la competitividad de un país. Finalmente, el indicador les 40 proporciona a todas las variables medidas el mismo peso, supuesto que aleja los resultados del indicador con la realidad de las industrias turísticas de los países (Zadeh Bazargani y Kiliç, 2021). Más tarde, Mazanec et al. (2007) toman como insumos para el desarrollo de su estudio los trabajos de Dwyer y Kim (2003), Ritchie y Crouch (2003) y el Monitor de Competitividad desarrollado por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo. En el caso del Monitor de Competitividad Turística, se encontraba compuesto de 8 factores que emergían de 25 variables, cuyo origen provenía de fuentes como el Banco Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. El modelo se conforma con variables formativas y latentes. Establecen que la competitividad de destino está explicada por la apertura económica del destino; el patrimonio y la cultura; la infraestructura; las facilidades de comunicación; la competitividad social; la competitividad de precios turísticos; la preservación medioambiental; y la educación. De igual manera, Mazanec et al. (2007) dentro del diseño del modelo incorporan indicadores de cuota de mercado y crecimiento económico ponderados por distancias bilaterales, teniendo en cuenta la ubicación geográfica de los destinos, así como un indicador de patrimonio cultural. La cuota de mercado ponderada es calculada por los autores a partir de los arribos turísticos internacionales, las partidas turísticas internacionales, la distancia entre el destino y el mercado, el número de destinos/mercados alrededor del mundo. Concibieron su estudio como una primera aproximación válida para trasladar de forma empírica, por medio de un modelo de tipo explicativo, los modelos desarrollados de forma teórica por sus predecesores. Posteriormente, Crouch (2011) se propone determinar la importancia de los factores de competitividad de un destino turístico; para ello utilizó el método de proceso analítico jerárquico para evaluar y analizar los juicios de los expertos sobre la importancia de los atributos de competitividad. Mediante este proceso, el estudio determinó que los factores más importantes identificados incluyen: recursos y atractivos principales; factores de apoyo y recursos; política, planificación y desarrollo del destino; gestión del destino; y determinantes calificativos y amplificadores. Uno de los resultados más importantes proviene de la variabilidad en la importancia de dichos factores, que es explicada por el autor por las diferencias en el desempeño de los destinos en cada uno de los subfactores evaluados. Con lo cual los elementos del modelo tendrían pesos diferenciados de acuerdo a ciertos grupos de mercados y, por lo tanto, distinta influencia. 41 Luego, otros estudios empíricos tomarían como base los modelos de Ritchie y Crouch (2000). Así lo hacen, Hallmann et al. (2012) cuando se proponen identificar los factores que los proveedores consideran importantes para la competitividad de su destino, específicamente en un resort de deportes de invierno. Se realizó utilizando un cuestionario basado en el modelo de competitividad de destinos de Ritchie & Crouch. Dentro de los resultados se encontraron diferencias significativas en la percepción de la competitividad de destino entre diferentes grupos de partes interesadas, especialmente en los recursos principales, la gestión del destino y la política del destino. Por lo cual, establecieron que una herramienta que podría subsanar esta situación era la comunicación de la organización gestora del destino para promover una imagen más coherente hacia los turistas. Domínguez et al. (2015) más tarde corroborarían esta apreciación en su estudio en el que realizan una adaptación del modelo de Crouch (2011). En el que mismo mencionan que los factores de competitividad para el turismo accesible varían en importancia y determinación según el país. Esto significa que no todos los factores están presentes en cada destino, lo que limita las comparaciones directas entre ellos. Por ejemplo, en España, el clima y la estructura turística son más importantes, mientras que en Australia, la calidad de los servicios y la infraestructura son clave. Por su parte, Cucculelli y Goffi (2016), en su estudio abordan cómo los factores de sostenibilidad tienen un impacto positivo en la competitividad de los destinos turísticos en Italia. También hacen uso del modelo de Ritchie & Crouch (2000) añadiendo indicadores de sostenibilidad, probando su validez empírica mediante un análisis de componentes principales y un análisis de regresión, para validar el modelo en destinos turísticos italianos reconocidos con premios nacionales e internacionales. Entre los resultados se muestran que los factores de sostenibilidad tienen un impacto mayor en la competitividad sobre los otros factores que conforman el modelo. Más tarde, Kovačević et al. (2018) analizarían cuán aplicable sería el modelo de Ritchie y Crouch (2000) para evaluar las ventajas y desventajas turísticas del distrito de South Banat en Serbia. Entre los principales resultados encontraron que las partes interesadas creen en la competitividad del destino turístico de South Banat, pero identificaron ventajas que podrían potenciarlo. Los autores encontraron diferencias significativas por parte de los actores del sector público y privado. Las diferencias se situaron en torno a dos determinantes: 1) las evaluaciones de la gestión del destino y 2) en lo referente a política, planificación y desarrollo. En cuanto a la gestión del destino: el sector privado y el público tienen percepciones diferentes sobre la eficacia de la gestión del destino, incluyendo la promoción del destino, los niveles de servicio y los sistemas de información. En cuanto a la política, planificación y desarrollo del destino: existen discrepancias en cómo ambos sectores valoran estos tres aspectos, lo que afecta la implementación de estrategias y la asignación de recursos. De modo que ya para este punto, Cimbaljević et al. (2023) mencionan que existía claridad en que la 42 medición de la competitividad de destinos requería muchos esfuerzos, incluido tiempo, por el número de factores que deben incluirse. Esto incluye la perspectiva, como se ha mencionado antes, que puede evaluar la competitividad desde el lado de la demanda (turistas) o la oferta (empresarios del turismo), cada uno con diferentes concepciones y conocimientos. Por otro lado, los múltiples factores que deben ser recabados para lograr los resultados deseados. En una mirada contrapuesta, Abreu Novais et al. (2018) se plantean el objetivo de comprender cómo las partes interesadas conciben el término competitividad con un estudio de tipo cualitativo. Para lo cual, utilizan como instrumento una encuesta semiestructurada para 35 personas en Portugal, tanto a las personas que participan por el lado de la oferta como a los turistas. Defienden esta formulación del estudio debido a que consideran que es limitado intentar entender únicamente con medidas objetivas la competitividad y, por otro lado, creen que toda definición e intento de cálculo de la competitividad debe evidenciar las motivaciones, experiencias y concepciones de los diferentes segmentos de mercado. De los datos del estudio resultaron tres tipos de concepciones entre los participantes: la primera es la percepción de competitividad como destino, la segunda es la concepción de la competitividad como generadora de rendimiento y la tercera es la noción de la competitividad de destino como un proceso de largo plazo. En el primer caso, lo que se entiende como competitividad está determinado por la visión individual que poseen los agentes en relación a un destino. De modo que el individuo considera que los atractivos de un destino le podrían reportar ciertos niveles de satisfacción al visitarlo. En la segunda concepción se intenta transformar las cualidades o situaciones del destino en resultados medibles. Los resultados podrían estar medidos por las llegadas de turistas, participación de mercado, gasto turístico y promedio de pernoctaciones de visitantes. En este punto es importante contar con una estrategia que puede estar diseñada conforme a la cantidad o calidad de turismo que se pretende ofrecer y de esta manera ejecutar en función del mercado objetivo. La tercera mirada de la competitividad de destino es de largo plazo. Para la cual elementos como la política turística, el uso responsable de los recursos y la conservación de la identidad son elementos básicos. Además, destacan que todo destino debe tener algo que lo diferencie de otros; este distintivo puede lograr que el turista lo visite a pesar de las distancias y elementos como los precios, por lo tanto, se volvería más competitivo. Otro de los resultados del estudio establece que la definición de competitividad de destino es “negociable”, y que, por lo tanto, debe ser producto de acuerdos entre los grupos de interés, procurando lograr una armonía entre ellos. Identifican, en especial para destinos maduros, que debe encontrarse un equilibrio entre turistas y residentes. De 43 manera que, quien llegue, pueda vivir esa experiencia única y no se encuentre en un sitio que resulte ficticio. En los últimos años, los autores parecen establecer su mirada en situaciones relacionadas con las situaciones propias que atraviesan las economías. Armenski et al. (2018) explican cómo la competitividad de los destinos depende de acciones relacionadas con la promoción, la generación de empleo y la protección ambiental, que a juicio de los autores debe ser ejecutada de forma conjunta por el sector público y el sector privado. Para el caso de Serbia, donde los autores desarrollaron el estudio, encontraron diferencias significativas entre las percepciones de los agentes correspondientes al sector público, quienes tuvieron una percepción mucho más favorable que los actores del sector privado en todas las dimensiones estudiadas. Finalmente, los autores proponen que para dicho destino la gestión de riesgo, innovación, desarrollo de redes comunitarias y educación podrían mejorar las condiciones de competitividad del destino. En este sentido, Panse et al. (2021) sitúan su atención en “la gobernanza y en su estudio se proponen examinar el debate emergente sobre el turismo urbano sostenible, sus complejidades y desafíos, y cómo las ciudades pueden aprovechar las políticas sostenibles para mejorar la competitividad como destinos turísticos” (p. 895). Para ello utilizan un “método de investigación cualitativa y exploratoria mediante entrevistas en profundidad con actores clave para obtener sus opiniones y experiencias sobre la sostenibilidad en un contexto urbano” (p. 900). Entre los resultados más importantes se encuentra el compromiso que deben demostrar los grupos de interés, en especial los residentes locales, para generar una atmósfera adecuada para la acogida de turistas. El mismo año, Altinay y Kozak (2021) exploran la competitividad de destino bajo la teoría del caos y el efecto mariposa. En su estudio se proponen comprender y gestionar las crisis en el turismo en situaciones disruptivas como lo fue la pandemia de COVID-19. Si los gobiernos y autoridades actúan como atractores extraños (concepto de la teoría del caos que se refiere a valores, necesidades o suposiciones que guían a un sistema social hacia una estabilidad relativa después de una crisis o bifurcación para mantener la estabilidad) consideran que los destinos pueden reorganizarse y ajustarse a diferentes situaciones. Esta situación debería trasladarse de forma simultánea a la industria turística, que debe responder de manera que pueda minimizar los riesgos que presuponen estos cambios. Otro punto de análisis es el estudio de la competitividad a partir de las partes interesadas. Entre los trabajos más recientes se encuentra el realizado por Goffi et al. (2023), el estudio se centra en las perspectivas de las partes interesadas, gestores turísticos públicos y privados, sobre la competitividad del 44 turismo en Italia. Los autores resaltan el desafío que representa la participación de todos los actores, por lo cual consideran que es relevante considerar los siguientes elementos: la colaboración entre el sector turístico público y privado para fomentar la competitividad de los destinos a través de procesos participativos; explotar el potencial de los destinos pequeños y del interior repensando su gestión y las estrategias de marketing; desarrollar la planificación estratégica y la gestión integrada de las zonas costeras para abordar las preocupaciones ambientales y rejuvenecer los destinos costeros; y priorizar el desarrollo del sector turístico invirtiendo en infraestructura. En función de los modelos de Ritchie et al. (2000) y Dwyer y Kim (2003), se analizó cuáles eran los factores que eran recurrentes en los estudios. Entre ellos destacan los servicios y la calidad, incluidas las actividades del mismo; la infraestructura turística, en especial los hoteles y alojamientos; la accesibilidad; la riqueza del legado cultural e histórico; la mano de obra calificada; la imagen percibida del destino; los eventos; la gastronomía; la seguridad; la protección del destino, es decir, inclusión de áreas protegidas, establecimiento de estándares y la mejora del atractivo ambiental. El indicador relativo a la innovación y la tecnología es el que menos atención recibe en los estudios (Cimbaljević et al., 2023). En este sentido, Cronjé y du Plessis (2020) señalan de acuerdo a la revisión de la literatura sobre competitividad turística que los diez aspectos más estudiados con relación a la competitividad de destino son: las actividades recreativas organizadas por el destino; eventos especiales como festivales; la infraestructura incluyendo la accesibilidad a redes ferroviarias, suministros de agua, saneamiento, entre otros; calidad de servicio que incluye la seguridad de los visitantes y su protección; desarrollo tanto de la hospitalidad, de los recursos humanos, social y posición de destino; gestión del medio ambiente donde se consideran normas y atractivos ambientales; las compras que incluye la disponibilidad de centros comerciales e incluso la relación entre precio-cantidad de los bienes; la información que incluye la disponibilidad de estadísticas, estudios de segmentación de mercado; y el último factor fue el clima. Por su parte, Mior Shariffuddin et al. (2023) en su estudio reconocen como principales factores de estudio en la competitividad de destinos: los recursos y atractivos que incluyen el desarrollo de productos turísticos, protección ambiental y desarrollo de infraestructura; la gestión del destino que enfatiza la importancia de la gestión estratégica, la colaboración entre el gobierno y las partes interesadas, y la innovación en estrategias competitivas; la experiencia del turista que está relacionada con la satisfacción del cliente y la lealtad del turista; y finalmente la imagen del destino, la cual, al ser positiva, ayuda a mantener y mejorar la participación en el mercado turístico. 45 La importancia de desarrollar dichos factores radica en los resultados que puede generar una mejor competitividad para un destino. El principal resultado está relacionado con el número de visitantes y los gastos que generan en su estadía (Archer y Fletcher, 1996; Hanafiah y Zulkifly, 2019; Van der Borg et al., 1996), con el retorno de los visitantes, también con la posibilidad de ampliar las recomendaciones del destino a terceros (El-Said y Aziz, 2019) y como fin último incidir en una mejor calidad de vida para los residentes (Chin y Hampton, 2020). Respecto a la competitividad de los destinos, aún existen aspectos que pueden ser abordados y otros explorados con mayor profundidad con la finalidad de mejorar su comprensión (Tse y Tung, 2022). Las futuras investigaciones deben incorporar diversas perspectivas, incluyendo elementos filosóficos hasta tecnológicos, tanto para residentes como para turistas, lo cual contribuiría a una comprensión integral de la experiencia turística (Ryan y Zhang, 2024). 2.4.1.2. Competitividad en países menos adelantados La competitividad en países menos adelantados ha sido abordada por autores como Aqueveque y Bianchi (2017) y Ritchie y Crouch (2010). De la misma manera, para estos destinos, uno de los principales desafíos ha sido intentar proporcionar una definición de competitividad que se ajuste a su situación particular. Ayikoru (2015) define la competitividad de un destino no tradicional como “aquel que se encuentra en el contexto de un país en desarrollo, que no tiene un producto turístico convencional bien desarrollado (por ejemplo, sol, arena y mar) o un producto turístico de nicho altamente desarrollado y marcado" (p. 143). En su trabajo busca determinar los factores que impulsan y los que limitan el crecimiento de un destino, para este efecto es elegido Uganda. Autores como Flagestad y Hope (2001) agregan que cada destino debe tener claridad del producto del que dispone. Por lo que quienes los estudian deben enfocarse en los factores y modelos de competitividad que mejor los describan considerando esa característica de autenticidad (Hong, 2009). Como se ha visto, a pesar de la creciente cantidad de estudios publicados sobre este tema y sobre la actividad turística, aún hay muchos aspectos que deben ser analizados sobre la competitividad de destinos (Cronjé y du Plessis, 2020) . En este sentido se han desarrollado publicaciones que buscan mejorar el entendimiento de este fenómeno Cronjé y du Plessis (2020) establecen que la mayoría de ellos se han desarrollado bajo la 46 perspectiva de destinos ubicados en países como España, Francia, Serbia y Eslovenia; seguidos por estudios desarrollados en Asia, en donde destacan países como Turquía, China y Taiwán. Finalmente, señalan que un grupo más reducido de estudios se han realizado en África y que gran parte de ellos tiene como objetivo Sudáfrica. Concluyen que es necesario enfocar este tipo de estudios a otros continentes debido a que los resultados podrían mostrar patrones que no necesariamente se cumplen en los países en desarrollo. Ayikoru (2015) agrega que además se debe poner el foco en la competitividad de destinos turísticos en países menos adelantados. Mientras que Aqueveque y Bianchi (2017) consideran que “para hacer frente a los principales retos a los que se enfrenta la industria del turismo y aprovechar al máximo todo el potencial económico del turismo, se requiere un enfoque de investigación integrado para los mercados turísticos emergentes” (p. 3). Al no contar con una tradición marcada, el crecimiento turístico de las economías en desarrollo es lento (OMT, 2015). De modo que el principal reto de este tipo de economías, dentro de las cuales se incluyen las de América Latina y el Caribe, es en primera instancia aumentar el número de visitantes y lograr estancias más largas, de manera que se pueda generar un impacto importante sobre las mismas, según Gómez-Vega y Herrero-Prieto (2018). De ahí la importancia de generar análisis sobre la competitividad turística. En este sentido son interesantes los aportes que realiza Croes, especialmente para países de Centroamérica y de América del Sur. En el 2013, diseña junto con otros autores un sistema de clasificación para destinos turísticos basado en la teoría de la competitividad, con énfasis en la satisfacción, productividad y calidad de vida. Utilizan un índice de competitividad turística (TCI) que mide el desempeño a través de recibos reales per cápita, valor añadido y calidad de vida. El estudio se aplica a Centroamérica, revelando que Belice, Panamá y Costa Rica son los principales competidores, mientras que El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala están rezagados (Croes y Kubickova, 2013). Un año más tarde investigaría cómo el gasto en turismo puede reducir la pobreza absoluta en dos países en desarrollo, mostrando que el turismo puede beneficiar a los pobres, pero no de manera sistemática. Hace uso de un modelo de corrección de errores para estimar la relación entre la pobreza y el gasto en turismo, revelando que el desarrollo turístico es más beneficioso en niveles de desarrollo económico más bajos. Los casos estudiados son Costa Rica y Nicaragua, que muestran impactos diferentes del desarrollo turístico, lo que implica que las políticas deben adaptarse a cada contexto específico (Croes, 2014a). Bajo una mirada mucho más analítica, en un siguiente estudio abordaría la importancia del turismo para aliviar 53 atracción de capital extranjero. Apoyo especializado por organismos multilaterales para una gestión eficiente de la inversión. Impulso de la imagen del destino mediante la utilización de tecnología. 54 III. LA CONFIGURACIÓN HISTÓRICA DE LA INDUSTRIA TURÍSTICA EN ECUADOR 3.1. Ecuador: Breve reseña histórica y geográfica La República del Ecuador es un país ubicado al noreste de América del Sur que cuenta con una extensión de 257 217,07 kilómetros cuadrados. Limita con Colombia al Norte, el Océano Pacífico al Oeste y Perú al Este y al Sur. Las Islas Galápagos ubicadas en el Océano Pacífico forman también parte del país (Cuesta et al., 2017). Tiene un sistema de gobierno democrático republicano, donde el Presidente de la República actúa como jefe de Estado. Su idioma oficial es el castellano, mientras que el kichwa y el shuar cumplen roles importantes como idiomas de relación intercultural en diversas comunidades. Ecuador utiliza el dólar estadounidense como moneda oficial desde el año 2000 y cuenta con libertad de cultos, aunque la mayoría de su población profesa la religión católica. Su capital es Quito. Sin embargo, existen otras ciudades importantes como Guayaquil, Cuenca, Santo Domingo, Ambato, Manta, Machala e Ibarra. Es miembro de numerosas organizaciones internacionales, incluyendo la ONU, OEA, CAN, UNASUR, CELAC, ALBA, BID, Banco Mundial, FMI, FLAR, CAF, OLADE, OPEP, OEI. y el Grupo de Río, reafirmando así su compromiso con la cooperación regional e internacional en diversas áreas (Álvaro et al., 2018). Figura III.1 Mapa Político de América del Sur Nota: Tomado de Cuesta et al. (2017) 55 Según datos del VIII Censo de Población y VII de Vivienda, Ecuador cuenta con una población que alcanza 16,938,986 habitantes. De estos el 48,7% son hombres y el 51,3% son mujeres. La provincia más poblada es Guayas donde reside el 25,9% de la población, seguida por Pichincha con el 18,2% y finalmente Manabí con el 9,4%. El 63,1% de la población reside en áreas urbanas y la región más poblada es la costa ecuatoriana concentrando al 53,3% de la población. La mediana de edad es de 29 años (Instituto Nacional de Estadística y Censos INEC, 2024a). Según Cuesta et al. (2017), Ecuador se caracteriza por su diversidad geográfica, reflejada en sus cuatro regiones naturales: Costa, Sierra, Amazonía y Región Insular. Cada una de estas zonas presenta particularidades en cuanto a su relieve, clima y vegetación. La Costa ecuatoriana se encuentra al oeste de la Cordillera de los Andes y se caracteriza por tres ecosistemas: los bosques tropicales del norte, las sabanas tropicales en el centro y suroeste, y el bosque seco en la franja central. En esta región crecen especies vegetales como: manglares, ceibos y algarrobos. También se desarrollan cultivos de exportación: como el plátano, el cacao y el café. La Costa abarca seis provincias: Esmeraldas, Manabí, Guayas, Los Ríos, Santa Elena y El Oro, cada una con playas y paisajes distintivos que constituyen atractivos turísticos de gran relevancia. Por otro lado, la región de la Sierra se extiende entre el Nudo de los Pastos en el norte y el Nudo de Loja en el sur, integrada por 11 provincias. Creando una franja interandina de aproximadamente 600 kilómetros de longitud y hasta 400 kilómetros de ancho. En esta zona se encuentran la mayoría de los volcanes del país, así como sus cumbres nevadas con altitudes que rondan los 4.000 metros sobre el nivel del mar. La Sierra es una región agrícola por excelencia, con cultivos como maíz, papa y hortalizas, además de flores, cuya exportación se ha convertido en un rubro económico importante para el país. La región amazónica, situada al este de los Andes, se extiende sobre 120.000 km² y comprende las provincias de Sucumbíos, Orellana, Napo, Pastaza, Morona Santiago y Zamora Chinchipe. Esta región presenta una vegetación exuberante característica de los bosques húmedos-tropicales, y su relieve se compone de colinas que descienden desde los Andes hasta la llanura del Amazonas. La Amazonía ecuatoriana se divide en dos zonas geográficas principales: la Alta Amazonía y la Llanura Amazónica. Gran parte del territorio amazónico está constituida por áreas protegidas, que albergan una gran 56 biodiversidad y cumplen un papel fundamental en la conservación ecológica tanto a nivel nacional como internacional. Finalmente, las Islas Galápagos, localizadas a unos 1.000 kilómetros al oeste del continente, representan la región insular del Ecuador. Este archipiélago, que comprende trece islas grandes, seis menores y numerosos islotes, fue anexado al Ecuador en 1832 y declarado provincia en 1973. Las islas son internacionalmente reconocidas por su flora y fauna endémica y por su importancia científica, lo cual llevó a la UNESCO a declararlas Patrimonio Natural de la Humanidad en 1978. Con una extensión de 8.233 km², Galápagos continúa siendo un sitio emblemático para la investigación ecológica y la conservación de especies únicas en el planeta. Figura III.2 Regiones Naturales Nota: Tomado de Cuesta et al. (2017) 57 Ecuador exporta petróleo, banano, productos del mar, flores y cacao. Los principales socios comerciales que tiene como destino las exportaciones petroleras corresponden a Estados Unidos, Chile, Perú y Panamá. Mientras que los principales destinos de las exportaciones no petroleras son Estados Unidos, Vietnam, Colombia y Rusia (Cuesta et al., 2017). Los atractivos naturales y culturales del país son amplios. De este modo, Kleemann et al. (2022) señalan que existen 17 países en el mundo que albergan entre el 60% al 70% de la biodiversidad por unidad de superficie y Ecuador es uno de ellos. Estos datos son corroborados por el Ministerio de Turismo (2007b), que establece que Ecuador se destaca a nivel mundial por su extensa biodiversidad, esto debido a que alberga 107 de las 455 Áreas de Importancia para la Conservación de Aves (AICAs) en los Andes Tropicales, lo que lo convierte en un destino clave para ornitólogos y turistas interesados en la observación de aves. Ecuador concentra el 18% de las especies de aves del planeta, el 18% de especies de orquídeas que son parte del atractivo natural de los bosques nublados y húmedos de las estribaciones andinas, 10% de anfibios y 8% de mamíferos. En términos de endemismo, Ecuador ocupa el segundo lugar en especies de vertebrados, el tercero en diversidad de anfibios y el quinto en diversidad de mariposas a nivel global, reafirmando su posición como un destino privilegiado para el ecoturismo y la conservación. Además, cuenta con un Sistema Nacional de Áreas Protegidas, que cubre una superficie superior a las 4,7 millones de hectáreas. Marconi et al. (2005) explican que sólo Mindo (Parroquia de la Provincia de Pichincha), con sus 27 mil hectáreas, alberga 450 especies de aves, una cifra que supera a las 300 variedades de aves que se encuentran en Estados Unidos y Europa. Por otra parte, el país posee una lista de patrimonios que podrían convertirse en un punto de interés en la visita y en la elección del destino del turista. Galápagos es el destino más relevante del país. Mientras que dentro de Ecuador continental se cuenta con patrimonios culturales, naturales y documentales que han sido reconocidos por la UNESCO. Entre ellos: Quito, las Islas Galápagos, el Parque Nacional Sangay, Cuenca, El pueblo Zápara, los Tejidos paja Toquilla, el Qhapaq Ñan Sistema Vial Andino, la Músicas de marimba, Documental del vicariato apostólico salesiano en la Amazonía Ecuatoriana, 18901930 (Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, 2022). La diversidad cultural de Ecuador es uno de sus rasgos más distintivos, reflejada en la herencia de sus pueblos ancestrales, la influencia de la cultura y religión europeas, el legado de los pueblos africanos traídos durante el tráfico esclavista y los aportes recientes de migraciones extranjeras. Esta condensación 58 ha dado lugar a manifestaciones excepcionales de creación cultural y expresión artística (Dávila et al., 2013). Según Cuesta et al. (2017), como resultado, la identidad ecuatoriana es una amalgama que refleja tanto su pasado ancestral indígena, como la diversidad de influencias externas que han moldeado sus costumbres. Así lo resaltan, cuando mencionan: En el Ecuador existen 14 nacionalidades indígenas con presencia en las tres regiones naturales del país. Se encuentran distribuidas de la siguiente manera: Achuar, A’I Cofán, Waorani, Kichwa, Secoya, Shuar, Siona, Andoa y Zápara, en la Amazonía; Awá, Chachi, Épera y Tsáchila, en la Costa; y, la nacionalidad Kichwa, principalmente en el área andina, que tiene en su seno a diversos pueblos. Cada nacionalidad mantiene sus lenguas y culturas propias. (p. 18) Dentro de la nacionalidad kichwa se reconocen diversos pueblos, entre ellos los karanki, pasto, natabuela, otavalo, kayambi, kitukara, panzaleo, salasaka, chibuleo, puruhá, waranka, kañari, saraguro y kisapincha. Asimismo, es importante señalar la presencia de los pueblos manta y huankavilca en la región costera del Ecuador, los cuales, en tiempos recientes, han iniciado un proceso de recuperación de su identidad, a pesar de no conservar sus lenguas ancestrales. Además, en la región amazónica ecuatoriana, específicamente en las provincias de Orellana y Pastaza, existen pueblos que han optado por mantener su aislamiento voluntario de la sociedad, como los tagaeri, taromenane y onamenane, que forman parte de la nacionalidad waorani (Dávila et al., 2013). Las artesanías también se presentan como una manifestación de las expresiones artísticas de las distintas culturas, que permiten preservar el legado histórico de sus pueblos. Las artesanías se clasifican en cuatro grandes grupo, según los materiales empleados y los tipos de productos que se elaboran. El primer grupo incluye artesanías en fibra de distintos espesores que provienen de vegetales, de las cuales se crean productos como sombreros, cestos y muebles. Este grupo incluye también productos de confitería, decorados y pastillaje, la mayor parte creados en Quito y Cuenca. Otro grupo se enfoca en joyería y cerámica, donde materiales como el oro, plata, piedras preciosas y pelos de animales, permiten elaborar piezas ornamentales y artículos decorativos. Además, las artesanías en barro, loza y porcelana permiten producir elementos como platos y figuras decorativas. Las artesanías en tagua, conocida también como marfil vegetal, destacan por la habilidad en el tallado de las figuras decorativas y bisutería, existe una 59 notable presencia de artesanos en Quito y Salinas. Finalmente, las artesanías en cuero, madera y mármol abarcan una amplia variedad de productos y técnicas. Las artesanías en cuero utilizan piel curtida para confeccionar prendas de vestir, artículos de marroquinería y talabartería, destacándose por su calidad y durabilidad. Las artesanías en madera, especialmente en balsa, incluyen representaciones religiosas, figuras humanas y elementos naturales, mientras que las realizadas en mármol suelen consistir en esculturas, figuras y lápidas. En cuanto a las artesanías textiles, estas se elaboran a partir de hilos y fibras para crear tejidos en forma de prendas de vestir, sombreros y artículos decorativos y utilitarios para el hogar, como alfombras, hamacas y tapices. Esta actividad está extendida en varias provincias, con una notable concentración en Santa Elena, especialmente en Anconcito y Chanduy, así como en la parroquia de Conocoto, en Quito (Cuesta et al., 2017). En el siglo XX, la tradición pictórica ecuatoriana se consolidó con movimientos como el indigenismo y el feísmo, que utilizaron la denuncia social y el color andino para desarrollar una estética única. Aunque el aislamiento relativo del país ha limitado la difusión global de sus manifestaciones culturales, los creadores ecuatorianos, incluidos novelistas, poetas, músicos y pintores, han encontrado cada vez más audiencia internacional. El arte popular del Ecuador, particularmente sus tejidos, bordados, talla en madera, pinturas, bisutería e instrumentos musicales, se destaca por su creatividad y riqueza, siendo altamente valorado por los visitantes (Dávila et al., 2013). Como se puede apreciar Ecuador cuenta con potencialidades, tales como, la biodiversidad en una extensión territorial relativamente pequeña, lo que se traduce en una oportunidad para el turista, ya que podría visitar distintos ecosistemas en muy poco tiempo con notables diferencias climáticas, culturales e incluso gastronómicas. Según Crouch (2011), uno de los determinantes en la decisión de viaje de los individuos son los recursos y atractivos turísticos que posee el destino. Sin embargo, la industria turística del país aún se encuentra en el reto de alcanzar altos niveles de competitividad. Resulta entonces necesario, establecer mecanismos que puedan aportar a la comprensión de este proceso. Al existir un acelerado crecimiento, en los últimos años, de la literatura académica de corte transversal. Podría ser de interés para el sector añadir un elemento histórico, -de este enfoque la industria carece de trabajos científicos, mucho menos incluso que otros países de la propia región, aunque se trata de un campo relativamente nuevoque proponga aristas más amplias de reflexión sobre el mismo. Estos elementos pueden pasar por los tiempos que se toma la conformación de la industria turística nacional 60 en relación a la internacional o regional. Los factores que han servido de impulso y aquellos que pudieran haber significado un obstáculo en esa evolución. A la vez, se crea una oportunidad para comprender parte de los hábitos de consumo de los ecuatorianos y los inevitables cambios que se producen en las sociedades través del tiempo. Es importante señalar que entre los trabajos que buscan este enfoque en Ecuador se encuentra el libro denominado “Evolución del Turismo en el Ecuador” publicado en el año 2012, de autoría de Edison Molina, Roberto Caiza, Enrique Cabanilla, Sylvia Herrera, Elena Monge, Norma Checa, Eugenia Cabrera, Bladimir Zhunio y Catalina Armendáriz, quienes realizan un importante esfuerzo por proporcionar un elemento de partida bajo el cual se articule la configuración de la industria turística en Ecuador. Muchos de estos autores han contribuido, como se ha mencionado en el epígrafe anterior con investigaciones de corte transversal. Desde la perspectiva del ocio y el uso del espacio turístico se encuentran los trabajos desarrollados para Quito de Edison Molina, en el año 2016 con Patricia Ercolani y Guillermo Ángeles, denominado “La construcción de los espacios públicos de ocio en la ciudad de Quito”; en el 2017 con Guillermo Ángeles y Patricia Ercolani el estudio “El perfil del residente en la práctica de las actividades en el espacio público de Quito”; y en el 2018 dos estudios, el artículo “La planificación del espacio público del ocio como oferta para el residente y el visitante de la ciudad de Quito” junto a Guillermo Ángeles y Patricia Ercolani; y finalmente, el estudio “La segmentación de los residentes de Quito, enfocado a las actividades de ocio y turismo (ociotpos)” junto a Kemely Orozco, Juan Pazmiño y Lizbeth Tonato. Desde la perspectiva del arte y de la arquitectura, en el año 2022, se tiene el libro “Ocio y negocio: El hotel de posguerra en las Américas 1945-1990, cuya edición académica fue realizada por Alexandra Kennedy-Troya y Shayarina Monard-Arciniegas. En el mismo, se desarrollan importantes aportes como el de Mauricio Luzurriaga con su estudio “Charles McKirahan y el surgimiento del hotel Quito”, el de Victor Molina-Dueñas con su estudio denominado “Migración y turismo de bienestar y salud en Baños de Agua Santa (Ecuador)”, el de Jaime Guerra Galán con su aporte “El Hotel Colón (Quito) de Ovidio Wappenstein: 1965-1978. Crecimiento y adaptaciones del hotel moderno”, el de Giada Lusardi con su estudio “Cuando el coleccionismo y la hotelería se entrecruzan. El caso del Hotel Colón de Quito”, Iván Burbano con su aporte “La interacción del diseño hotelero y las artes populares en Ecuador, 1960-1970” y Shayarina Monard-Arciniegas con su estudio “El hotel moderno y el turismo. XI Conferencia Interamericana de Quito, 1959”. 61 Por último, el desarrollado recientemente por Narcisa Ullari Donoso, en el año 2024, denominado “El turismo decimonónico en el Ecuador”, en el que la autora muestra que existe evidencia histórica de viajes organizados en el siglo XIX entre los hallazgos más importantes. 3.2. Los antecedentes del turismo en Ecuador Desde el año 3500 A. C. hasta aproximadamente el año 500 A. C. en Ecuador se vivía un desarrollo correspondiente al de una sociedad de tipo agrícola, incipiente y sedentaria. En la región correspondiente a la costa, ya se generaban movimientos comerciales utilizando como medio de cambio la concha spondylus. La concha normalmente era encontrada entre los 20 y 60 metros de profundidad. Es así como surge una actividad asociada con la recreación: el buceo. Esto demandaba una condición física prolija; por lo tanto, se concluye que existía una preparación previa que era aprovechada en el tiempo libre por los pobladores (Molina et al., 2012). Entre los años 500 A. C. y 1500 D. C., se generan los primeros avances relacionados con la vialidad. De modo que las vías de larga distancia servían para la compraventa y como medio de acceso hacia los centros ceremoniales; mientras que las vías de mediana distancia facilitaban el acceso hacia las zonas de extracción de recursos minerales y, a la vez, permitían la conexión entre comunidades, en especial de las familias indígenas, pertenecientes a la región andina; por último, las vías de corta distancia permitían que los grupos familiares estuvieran conectados entre sí y facilitaban el acceso hacia las zonas agrícolas. Como producto de la conexión vial, se desarrolla una especie de turismo motivado por la fe, ya que especialmente en la sierra, se edificaron fortificaciones que tenían como propósito principal brindar protección, pero también tenían fines de adoración. Esto se replicó para los lugares de creencia de los aborígenes. En la costa, simultáneamente, se desarrollaba la navegación con vela (Molina et al., 2012). A fines del siglo XV, Ecuador se enfrenta a la conquista de los incas provenientes del sur (actual Perú), específicamente en la región andina del país, ya que en la costa incursionaron de forma parcial y en la Amazonía nunca lograron consolidarse. Sin embargo, el sistema inca no eliminó las organizaciones sociales, culturales y religiosas preexistentes. En su lugar, las agregó al sistema del Tahuantinsuyo, que era el nombre que los incas le dieron a su imperio, el mismo que contaba con cuatro regiones: Chinchasuyo, Cuntisuyo, Collasuyo y Antisuyo. Territorios que hoy pertenecen al sur de Colombia, 62 Ecuador, Perú, Chile, Bolivia y Argentina (Ayala, 2008). Para poder mantener este sistema se diseñó el Qhapaq Ñan, hoy denominado el Sistema Vial Andino, que fue el soporte del poder político y económico del Tahuantinsuyo. A este sistema lo conforman 693 km de camino, con 308 sitios arqueológicos y 232 comunidades que habitan en los seis países. En la actualidad es considerado patrimonio cultural de la humanidad y se encuentra compartido por los seis países que formaron parte del imperio inca. Para Ecuador, la UNESCO consideró 108,87 km de Qhapaq Ñan, donde se catalogaron 49 sitios arqueológicos (tolas, pucarás, centros administrativos, ceremoniales, petroglifos, apachitas, estelas, puentes), en cuyo trayecto se asientan comunidades indígenas, afroecuatorianas y mestizas (Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, 2017). A fines de la tercera década del siglo XVI, aventureros españoles irrumpieron en el imperio inca y lograron conquistarlo, como otros espacios del continente. Luego de la conquista, por casi tres siglos, los territorios del actual Ecuador fueron colonia del imperio español. Luego de la conquista, se consideran tres períodos coloniales. El primero, de 1534 a 1593, que comprende el poblamiento inicial y estructuración del régimen colonial. El segundo, de 1593 a 1721, abarca al extendido lapso en que el pacto colonial tuvo su auge. El tercero, que comenzó en la tercera década del siglo XVIII y concluyó en 1809, fue de crisis y desestabilización del régimen hispánico (Ayala et al., 2015). En la Época Colonial, del siglo XVI al siglo XIX, se puede apreciar que los viajes eran lo que hoy conocemos como emisivo. En esta época se incorpora la figura del mecenazgo, que era el patrocinio económico a artistas o científicos; así estas personas, en lugar de recibir un pago por su trabajo, podían recibir bienes, vivienda, entre otros. Esta figura se podía concentrar en territorio nacional o fuera. Como parte de la organización administrativa de dicho momento, se generaron movimientos marítimos entre Guayaquil, que formaba parte de lo que entonces se denominaba Virreinato del Perú, y Acapulco, que era parte de la llamada Nueva España. Más adelante, en 1736, a propósito de la Misión Geodésica Francesa, en la que participó Pedro Vicente Maldonado, importante científico ecuatoriano, se desarrollan los primeros indicios de lo que para ciertos autores podría considerarse turismo científico. Maldonado, junto a Charles-Marie de La Condamine, realiza una excursión científica en la Amazonía ecuatoriana, obteniendo como resultado el conocimiento en el uso de plantas y tratamiento de enfermedades, además de una nueva ruta hacia el Atlántico por la selva de Guyana (Molina et al., 2012). La Misión Geodésica dejó una huella importante en la cultura; una serie de expediciones científicas recorrieron el mundo andino durante los últimos decenios del siglo XVIII e inicios del siglo XIX. Se destacó, entre otras, la 69 segunda fase, en auge hasta mediados de los años 60. Los resultados de la implementación del modelo fueron los siguientes: políticas económicas orientadas a la consolidación de actividades agrocomerciales y bancarias; constante reinversión de capitales en actividades agroexportadoras, con una tendencia permanente hacia los monocultivos de banano y cacao, especialmente en la región costa; dependencia del presupuesto estatal de las rentas provenientes del comercio exterior; especialización en la región sierra de la producción para consumo interno; lento avance de las fuerzas productivas; y un sistema educativo desvinculado de la producción, la ciencia y la tecnología (Macías, 1983). En la costa, el auge cacaotero, cuya producción tenía como principal destino Europa, generó mayores beneficios para el cantón Vinces, perteneciente a la provincia de Los Ríos, ubicado en la región costa. Las ganancias provenientes de la producción y exportación de cacao eran destinadas a la formación de los hijos de las familias hacendadas, que tuvieron oportunidad de realizar sus estudios en el continente europeo, especialmente en Francia. Los viajes eran de tipo emisivo y los podían realizar únicamente personas con alto poder adquisitivo (Molina et al., 2012). Aunque para el año 1907 las denominadas casas posadas continuaban funcionando, de acuerdo a los registros en Guayaquil, cuatro se encontraban activas, cuya propiedad era de Gabriel Bonifaz, Joseda Vda. De Gamarra, Santiago John y Pierre Lacassagn. De forma simultánea, en ese año, en la misma ciudad se promociona el Hotel París, de propiedad Monclús & Co., ubicado en Gral. Elizalde No. 5, 7 y 9 (que ya veía funcionando desde 1898); el Hotel Guayaquil, ubicado en Bolívar 215, de propiedad de Martín Artieda; y el Hotel Grand Victoria, ubicado en 9 de Octubre y Malecón, de propiedad de Julio A. Baquero (Estrada, 1995). En la ciudad de Quito, en el año de 1903, se encontraba en funcionamiento el Hotel Francia, del que se conoce por testimonio del geólogo Hans Meyer, quien elogiaba su comida, pero establecía que la infraestructura del mismo se encontraba en el nivel de albergue (Ortiz, 2022). En cuanto al desarrollo de medios de transportes el 25 de junio de 1908 se inaugura el tramo del ferrocarril que une a Guayaquil y Quito. Una obra esperada, ya que el contrato había sido firmado desde 1817, mientras que su construcción arrancó en 1899 (Acosta, 2002). Esto implicaba la tan anhelada conexión entre la región costa y la sierra del país. Lo que posibilitaría el intercambio comercial y el movimiento de personas en situaciones más cómodas y en períodos de tiempo más cortos. Sin embargo, se trata de una integración tardía de este medio de transporte en relación a Europa, en el que se desarrolla desde principios del siglo XIX (Faraldo y Rodríguez-López, 2013); aunque la brecha se reduce si se compara 70 con países de la región como Perú donde se marca un arranque desde aproximadamente 1830 (Armas, 2019). La construcción del ferrocarril permitió la llegada de material de construcción desde Guayaquil, viabilizando el incremento de la infraestructura, incluida la turística, y a la vez, aceleró la llegada de extranjeros a Quito. En 1908, se encontraba en funcionamiento el Gran Hotel Continental, de propiedad de Pérez y Proaño; y en el año de 1909, se abría el Hotel Royal (Molina et al., 2012). Para esta misma fecha se encontraba en funcionamiento el Hotel Ecuador, propiedad de la familia Mantílla, también propietaria del diario El Comercio, La Palma y el Café Central. El Hotel Royal en 1920 pasa a llamarse Gran Hotel Froment, de propiedad del francés don Filemón Froment (Ortiz, 2022). Además, se conoce que desde 1910 se despierta el interés por los balnearios en la región Costa. Los destinos de playa más antiguos en Ecuador, como General Villamil (a 100 kilómetros de Guayaquil), surgieron como pequeños balnearios frecuentados por las burguesías locales. Esta localidad, caracterizada por su vegetación tropical y una estación seca, ha sido reconocida como una de las playas más populares de la región. Sin embargo, General Villamil se distingue por la convivencia entre el turismo de playa y la industria de fábricas atuneras y camaroneras, actividades que compiten por el espacio costero y presentan contradicciones ambientales (Hernández, 2010). En 1912, además de los tres hoteles mencionados anteriormente, el Directorio de Guayaquil promocionaba, entre otros establecimientos, al Hotel Guayaquil Wellington House, de propiedad de Francisco Steffano, y el Hotel El Capricho, de propiedad de Juan Domínguez (Estrada, 1995). La expansión hotelera también estuvo acompañada por restaurantes y bares. Es así, como, tras la llegada de don Giuseppe Russo Oliva, se abre el salón bar Petit Niza, ubicado en 9 de octubre y Chimborazo en la ciudad de Guayaquil en 1911. En 1914, abre sus puertas el restaurante Corsiglia, de propiedad de Angelo de Luca Cino, ubicado en Colón y Boyacá, centro de la ciudad de Guayaquil. En 1918, Guiseppe Perrone inaugura el restaurante Piave en la ciudad de Guayaquil, ubicado en Chimborazo y Sucre, que funciona hasta la actualidad (Federación de Hoteleros del Ecuador, 2008). Continuando con la expansión hotelera, en 1920, André Gentile Arenas y Pascuale Ditto adquieren el Hotel Europa, que se ubicaba en 9 de octubre y Boyacá, en la ciudad de Guayaquil, trasladándolo a 9 de octubre y García Avilés, modificando su nombre por Hotel Ritz, el mismo que sufriera grandes pérdidas 71 al incendiarse. Posteriormente, fue vendido al riobambeño Enrique Cadena. Ese mismo año, Giuseppe Miraglia abre el Salón El Rayo y luego entraría en funcionamiento el Hotel Miraglia en Playas. (Federación de Hoteleros del Ecuador, 2008). Este último, ubicado en el balneario de General Villamil, que, como se comentó antes, ya era de interés de las clases sociales más altas del país (Molina et al., 2012). Mientras que en 1920, el Hotel Metropolitano, propiedad de Isaac J. Aboad, inicia operaciones, en Quito y Riobamba (donde debía hacer una parada obligatoría el tren que cubría la ruta GuayaquilQuito). El hebreo Isaac J. Aboab, nacido en Gibraltar, vino al Ecuador contratado para administrar el restaurante de la empresa del ferrocarril de Guayaquil y Quito (Ortiz, 2022). En la ciudad de Guayaquil, para el año 1923, se abre el Hotel España, de propiedad del constructor Rafael E. Ramírez, con precios muy económicos, ofreciendo habitaciones de un sucre (moneda local). El 5 de enero de 1924, se inaugura el Hotel Palace, cuyo gerente era el Sr. Fernando Bontá, con 20 años de experiencia frente a grandes hoteles sudamericanos. Sus dueños fueron los hermanos Vittorio y Geovanni Miraglia Papa (Estrada, 1995). En 1925, se impone una normativa municipal que establecía que los dueños de hoteles, refresquerías, cafés y todo establecimiento en general que requiriera del uso de la vía pública, lo podían realizar previo aviso y pago de un sucre y cincuenta diarios. Ese mismo año, se construye el Grand Hotel de propiedad del Sr. Enrique Stagg y administrado por el Sr. Carlos Romero Vélez; el hotel contaba con 60 habitaciones cada una con baño incluido (Estrada, 1995). En 1927, Francesco Bruzzone Brava, que administraba el Hotel Tivoli, pasa a administrar el Hotel Majestia en Salinas de propiedad de Leo Mestichelli (Federación de Hoteleros del Ecuador, 2008). Salinas también ha sido uno de los balnearios preferidos por los turistas locales; tiene sentido que ya desde esa época se empiece a contar con los primeros indicios de desarrollo hotelero en esas zonas. En Quito, para 1928, se registra la operación de los siguientes hoteles: Metropolitano, calles Venezuela y Chile; Savoy, Venezuela 62; Royal, Bolívar 33; Viena, Flores y Chile; Centenario, plaza Sucre; Quito, plaza del Teatro; Ecuador, Flores 43; Victoria, Bolívar 6 (Ortiz, 2022). En cuanto al desarrollo de medios de transporte, se registra la llegada y desarrollo de operaciones de empresas aéreas. En 1929, la línea de aviación norteamericana Pan American Grace Airways 72 (PANAGRA) inicia sus operaciones en Ecuador con la finalidad de hacerse cargo del correo aéreo del país (Acosta, 2002). 3.3. Etapa 1: 1930-1947 – Las Bases de la Actividad Turística en Ecuador Uno de los hechos más significativos para la industria ocurre en el año de 1930, en el gobierno del entonces presidente Isidro Ayora, cuando se crea un reglamento para viabilizar la entrada de viajeros a Ecuador. También se organizaron comisiones diplomáticas, que tenían como función principal la difusión de información turística en organismos oficiales en el extranjero, como embajadas y consulados (Molina et al., 2012). Finalmente, en este mismo año se realiza la promulgación de la Ley de Fomento al Turismo (Acosta, 2002). Estos acontecimientos marcan un hito debido a que el sector era normado por primera vez. A modo de ver de Garrido y Cabanilla (2019), la ley se implementa debido a que el Estado buscaba el control del sector, que había sido impulsado hasta entonces por privados. De la misma manera, la recaudación de impuestos por las actividades asociadas a la industria, hasta ese momento, no había sido regulada. En ocho artículos, la normativa definía por primera vez a los turistas, a los que describía como extranjeros que lleguen al territorio nacional, avalados por su pasaporte en el que debía constar la firma del representante consular del Ecuador; su permanencia debía estar en el rango de máximo seis meses y mínimo diez días. Además, se intentaba impulsar las actividades turísticas, exceptuando tanto el pago de visado como los derechos de sanidad y puerto, a los buques que cumplieran con dos requisitos: grupos mayores a 10 turistas y estancias de mínimo diez días. También, el Estado se comprometía a proveer subvenciones pecuniarias y promover la promoción por medio de delegaciones y consulados. Esto marca similitudes con países de la región como Chile, donde se promulgó la primera Ley de Turismo un año antes (1929). Sin embargo, Chile en su normativa proponía la creación de un Departamento responsable de la promoción y de la fiscalización de las actividades turísticas. Con lo cual se generó la promoción turística destacando al país como la “Suiza chilena”, e implementando durante la década de 1930 políticas relacionadas con infraestructura y desarrollo de sitios turísticos. A partir de 1935, producto del proceso de recuperación luego de la Gran Depresión de 1930, Chile invirtió $386.000 pesos (moneda nacional) anuales destinados principalmente al pago de sueldo de personal del presupuesto destinado al turismo, que para 1946 ascendió a $3.400.000 pesos, que incluía un porcentaje importante destinado a 73 recuperación de destinos turísticos y propaganda. Entre 1938 y 1942, la promoción se centra en las primeras colonias vacacionales para obreros, mientras paralelamente se creaban instituciones exclusivas para estos fines. Para 1939, el Ministerio de Trabajo crearía el Departamento de Recreaciones Obreras, donde los trabajadores disfrutaron con sus familias vacaciones en locaciones como Quebrada Verde y Lipingue. En 1940, la promoción destaca la belleza de los paisajes y sus excepcionalidades geográficas, consolidándose los programas de turismo social, ofreciendo pasajes rebajados en ferrocarriles y la incorporación activa de los Departamentos de Bienestar Social de las empresas (Yáñez, 2023). En Ecuador, la promoción fue a nivel internacional en 1948, en el Gobierno de Galo Plaza, como se explicará más adelante, mostrando reveladoras distancias con el proceso chileno. Mientras que Perú, entre 1930 y 1950, muestra un fuerte protagonismo por parte del Estado, creando hoteles públicos y una agencia nacional de administración de turismo llamada Corporación Nacional de Turismo que para 1950 es liquidada (Armas, 2019). Para 1931, Marcelino Rivera, vicecónsul de Ecuador en Bilbao, manifestaba que el país era una de las mejores naciones para realizar turismo, resaltando que hace doce años no se contaba con casos de fiebre amarilla, y que en particular Guayaquil había sido considerado como un puerto limpio de primera clase (Cámara de Comercio Agricultura e Industrias de Quito, 1931). En este sentido, la mirada de los extranjeros podía diferir. Por ejemplo, en 1936, cuando los judíos buscaban escapar de Alemania, la información que se proporcionaba del Ecuador era que las condiciones de vida eran muy primitivas, la posibilidad de establecerse era considerada con escepticismo y el clima era desfavorable para los europeos; se indicaba que sólo personas en buenas condiciones de salud podrían sobrevivir a largo plazo (Kreuter, 2022). Aunque, como se puede discernir, la evaluación de un destino turístico es muy diferente a la evaluación de un destino para radicarse, no dejan de ser interesantes las visiones contrapuestas sobre el mismo sitio. Es indudable que una de las fortalezas en estas décadas fue el gran impulso institucional que implicaron las acciones antes mencionadas para la industria, que fueron ratificadas entre 1934 y 1936, mientras el general Alberto Enríquez Gallo ejercía la presidencia de Ecuador. En 1938, Enríquez Gallo emite la Ley de Turismo según Registro Oficial Nro. 184, de 8 de junio del mismo año. En este documento se establecía la creación de la Cédula de Turismo, que se obtenía al ingresar al país; en la misma se incluían los datos personales del viajero. Además, se promovían las exoneraciones de impuestos (Garrido y Cabanilla, 2019). Estas exoneraciones estaban principalmente enfocadas hacia los inversionistas que 74 incursionaran en los negocios relacionados con alojamiento y descanso (Caiza y Molina, 2012). Otra de las acciones que impulsó el gobierno de Enríquez Gallo fue promover la conservación de especies relacionadas con la vegetación y animales endémicos en las Islas Galápagos (Molina et al., 2012). Cambios importantes empiezan a gestarse durante este período en el país. El primero tiene que ver con la promulgación de la Constitución de 1929, que fue la primera en introducir transformaciones relacionadas con derechos sociales y laborales, convirtiendo al Estado en el principal garante de los mismos. Entre los derechos laborales se establecieron los contratos individuales, jornada máxima, salario mínimo, descanso obligatorio, indemnización, entre otros. Estos cambios se concretan por medio de la promulgación del primer Código de Trabajo en 1938, que significaba un paso más en las conquistas sociales de los trabajadores (Paz y Miño, 2007); la normativa regulaba relaciones entre patronos y obreros e incluso reconocía el derecho a huelga (Salvador, 2023). Es de mencionar que la jornada de ocho horas se extendió por el Cono Sur de América durante los años 1920 porque se adaptaba a la división tripartita del día, en consideración de que las personas podían complementarla con ocho horas de recreación y ocho horas de descanso, pero además porque se adaptaba a múltiples realidades, lo que explica la ola de reformas que se impuso en muchos países de manera simultánea (Yáñez, 2023), lo que refleja que Ecuador se sumaba a una corriente que ya se había gestado previamente por los países de la región. En cuanto a hotelería en 1930, el Savoy Inn inicia sus operaciones en Quito (Molina et al., 2012). Mientras que en Guayaquil en 1935 se construye el Hotel Metropolitano, un hotel considerado de primera clase. Los equipos del restaurante y la cocina fueron traídos del extranjero. Su propietario era Isaac J. Aboab, quien contaba con un hotel del mismo nombre en la ciudad de Quito. El Sr. Aboab, proveniente de Reino Unido (Gibraltar), era una persona con profundos conocimientos sobre la industria. También era propietario de un hotel situado en la ciudad de Riobamba, cerca de la estación del tren. Debido a que el viaje en tren de Guayaquil a Quito implicaba una pausa ineludible en Riobamba, y al siguiente día se proseguía el desplazamiento, era totalmente justificable la presencia de dicho hotel. Se dice que ambos tuvieron muy buena aceptación (Estrada, 1995). Según la Guía de 1937, en Guayaquil existían hoteles de primera clase, como se muestra en la tabla III.1: 75 Tabla III.1 Hoteles de Primera Clase de Guayaquil (1937) Hotel Capacidad pasajeros Grand Hotel 100 Metropolitano* 160 Ritz 80 Tivoli 35 Crespo 50 Astoria 60 Excelsior 60 Lacassagne 13 *Fue inaugurado en el año de 1940 Fuente: Estrada (1995) De los cuatro primeros, se conoce su fecha de inicio de actividades, mientras que de los Hoteles Crespo, Astoria y Excelsior, no se cuenta con estos datos. Sin embargo, del Hotel Lacassagne se podría conjeturar que se trata de la casa de posada, que funcionaba desde 1907, y que ya para la fecha operaba como un hotel de primera clase. En la misma ciudad, en el año de 1939, se inaugura el Hotel Pacífico, ubicado en Sucre y Boyacá; también se inaugura el restaurante Corsiglia, de propiedad de Emmanuel Corsiglia Spinetta, ubicado en Colón y Boyacá; y finalmente, Vicenzo Foretieri Maratia inicia sus actividades con el restaurante Niza, ubicado en 9 de octubre y Chimborazo. La llegada de refugiados judíos a Ecuador debido a la persecución nazi generó el asentamiento de un grupo de extranjeros en Baños, lo que propició la apertura de hoteles, entre ellos el Hotel Termal en 1940. De manera que proliferó el uso de aguas termales características de la zona, atrayendo a propios y extraños, generando un incipiente desarrollo del turismo relacionado con bienestar (Molina-Dueñas, 2022). Más tarde, Rafael Quevedo Coronel, a propósito de la presentación de la obra “Aguas Minerales del Ecuador (y nociones de hidrología general)” del Dr. José Muñoz, lanzada en 1949, menciona que por primera vez en el país se proporciona la situación geográfica, clima, temperatura, ambiente, vías de acceso, facilidades de vida, alojamiento y servicios cercanos a las fuentes hidro-minerales; se realizaba este detalle para aproximadamente 25 lugares de este tipo, con lo cual consideraba que el documento 76 tendría una gran acogida en los centros turísticos extranjeros. Además, se menciona que las “Termas de Peguche”, ubicadas a las faldas del Imbabura, eran una de las más conocidas desde los siglos XVII y XVIII de la época colonial, por sus célebres aguas curativas (Muñoz, 1949). En Chile, durante la década de 1940 y 1950, las playas se volvieron un símbolo de democratización de los lugares de descanso y esparcimiento, simultáneamente al desarrollo del turismo de masas. Zonas como Cartagena y San Antonio, que antes eran exclusivas para sectores aristocráticos, pudieron ser visitadas por trabajadores. El desarrollo de restaurantes, hosterías y casas de pensiones generó la creación de la corporación públicoprivada Hotelera Nacional, creada en 1944 para el desarrollo de este tipo de infraestructura producto del turismo litoral (Yáñez, 2023). Para 1935, Ecuador contaba con 3871 km de carreteras en quince provincias (Molina et al., 2012). En cuanto a medios de transporte en 1940, subsidiaria de Lufthansa de origen alemán, arranca operaciones la línea aérea doméstica Servicios Ecuatorianos de Transportación Aérea (SEDTA). Dentro de sus rutas constaban Guayaquil, Quito, Cuenca, Loja, Esmeraldas, Manta y Salinas. Luego de un año de funcionamiento, sus actividades se interrumpieron debido a que la Segunda Guerra Mundial había estallado. En 1941, los destinos cubiertos por SEDTA pasaron a estar bajo el control de Pan American Grace Airways (PANAGRA), para lo cual se usaban aviones Douglas DC-3; dicha operatividad se mantuvo hasta finales de 1960. PANAGRA ofrecía a un precio de 160 sucres (moneda local) vuelos de Guayaquil-Cuenca o Cuenca-Guayaquil. Por este valor, el cliente podía traer consigo hasta 25 kilos de carga sin costo. Las encomiendas tenían un precio de dos sucres (moneda local) por kilo (Molina et al., 2012). También contaba con rutas que incluían a Manta y Esmeraldas a nivel nacional, y a nivel internacional, incluía destinos como Perú, Colombia, Chile, Argentina y Estados Unidos. Entre 1940 y 1950, se encontraban ya operando las aerolíneas Braniff y Avianca con destinos que incluían Panamá, Venezuela, Estados Unidos y ciertos países europeos; a nivel nacional, contaban con vuelos a Guayaquil, Cuenca y Manta (Benalcázar, 1950). Este desarrollo en líneas aéreas contrastaba con el avance en los transportes terrestres; se conoce que alrededor del año 1940, Ecuador contaba con pocos autos particulares. El transporte de pasajeros era asumido por tranvías obsoletos y buses con carrocería de madera (Kreuter, 2022). Esto contrasta con países de la región como Perú, que contaba con amplio desarrollo de los medios de transporte como el auto, y en 1924 contaba con el Touring Club Peruano, que apoyaba el desarrollo del turismo interno y receptivo (Armas, 2019). 77 En el año de 1946, se funda el Hotel Colón, cuyos propietarios eran Hugo Deller y su esposa, ambos de origen alemán, llegados a Ecuador por la amenaza del nazismo. El hotel se ubicó en la calle Pinzón, contaba con siete habitaciones y fue amoblado y decorado bajo la asesoría de Olga Fisch, distinguida diseñadora húngara radicada en Ecuador. Sus principales clientes eran pasajeros que viajaban en la aerolínea Pan American Grace Airways (PANAGRA), y a juicio del Sr. Delller, su principal competencia eran los Hoteles Majestic, Savoy (estos dos primeros ubicados en el centro de la ciudad), el Embajador y el Cordillera. Un año y nueve meses después, el hotel fue reubicado en las calles Plaza y Tamayo; el mismo contaba con quince habitaciones que luego se ampliaron a veinticuatro. El hotel no contaba con piscina ni casino. Según su propietario, sus principales fortalezas radicaban en la limpieza, el servicio y la buena comida (Villacis, 1993). El hotel se volvía un punto de socialización de las élites porque combinaba modernidad, estándares internacionales, pero también arte, al ofrecer dentro de sus instalaciones galerías, volviéndolo un espacio de expresión cultural. En estas galerías “vivas”, que se encontraban en los espacios comunes del hotel, se expusieron los trabajos de artistas de la talla de Oswaldo Guayasamín y Eduardo Kigman. Además, su diseño se encontraba a la par de hoteles de primera en la región. De igual manera, se integraron elementos correspondientes a la tradición ecuatoriana con elementos correspondientes a la modernidad internacional. Tal fue el impacto del hotel que convirtió al sector en el que se edificó en un punto de referencia de actividades artísticas y culturales. (Guerra, 2022). Sobre el desarrollo de la industria, Hurtado (2018) establece que entre 1925 y 1950 aproximadamente, Ecuador recibió un número importante de inmigrantes provenientes de Líbano, Italia, España, Alemania, Siria y China, a los que se sumó un contingente de judíos provenientes de Europa que escapaba del gobierno nazi. Establece que, aunque la migración fue mucho menor que en otros países de América Latina, Ecuador se benefició de los emprendimientos industriales y comerciales, ya que en ese periodo también arribaron las inversiones de Estados Unidos, Inglaterra y Alemania para la construcción de ferrocarriles, plantas eléctricas, líneas telefónicas y telegráficas, explotación de minas y petróleo, construcción de caminos y prestación de servicios de tranvías urbanos. Por ejemplo: Guayaquil and Quito Railway Company construyó el ferrocarril; la subsidiaria de la alemana Lufthansa (SEDTA) y la estadunidense Panagra iniciaron los transportes aéreos. Sin embargo, mientras Alemania invertía 900 millones de dólares en 1914 en América Latina, Ecuador sólo recibió 4 millones. Específicamente sobre el desarrollo hotelero en Ecuador, Kreuter (2022) menciona que los judíos en un primer momento ofrecían alojamiento en pensiones y hoteles a los inmigrantes; aunque aclara que 78 Ecuador no era visto como un destino ideal para la migración como Brasil y Argentina, donde muchos europeos se refugiaron desde el siglo XIX por motivos políticos o económicos con el tiempo la oferta se amplió. Los hoteles de nivel internacional atrajeron a los visitantes extranjeros. Los hoteles y restaurantes más conocidos, fundados o dirigidos por inmigrantes, eran el Cordillera, el Savoy y el Colón, del que se explicó su desarrollo en líneas anteriores. Para 1948, los judíos sumaban quince hoteles y pensiones que daban empleo a unos dos mil trabajadores. Entre los empresarios judíos, que se desempeñaban en distintas áreas productivas, se encontraban: Nussbaun, Klein, Deller, Pienknagura, Scharninscky, Kohn, Kywi, Freund, Dorfzaun, Heller, Atia, Gutt y Schwarzkopf. Aunque algunos cerraron sus negocios y salieron del país en 2005, las empresas judías proporcionaban empleo a 50.000 trabajadores de forma directa aproximadamente (Lehmann, 2005). Luego de la crisis en el sector exportador cacaotero de los años 20, Ecuador sufrió un prolongado periodo de estancamiento económico profundizado por la Gran Depresión y seguido por la Segunda Guerra Mundial. Beneficiado por factores internos y externos, desde 1948 hasta 1972, Ecuador se vuelve el principal exportador mundial de banano. Esto generó una reconfiguración de las estructuras internas que incluyó migración masiva de la Sierra a la Costa, acelerados procesos de urbanización y fortalecimiento del Estado. Sin embargo, estas ventajas no lograron traducirse, a juicio de autores como Larrea (1985), en un desarrollo inclusivo, debido al dominio de la industria por élites nacionales e intereses externos. De modo que, con la finalización de la Segunda Guerra Mundial, los agricultores privados de banano, buscando mejorar la salida de sus productos, deciden conformar el Comité Ejecutivo de Vialidad, cuyo objetivo era generar una red vial que conectara al país desde diferentes localidades. Dicha red iniciaba en Guayaquil y unía cuatro puntos para extraer el banano. Estaban incluidas Quito y las ciudades productoras del bien (Guayas, Los Ríos y El Oro). El presupuesto fue de 151,286.965 USD. Veinte años más tarde, es decir, alrededor de la década de los sesenta, esas carreteras permitieron que los turistas nacionales se desplacen a Bahía de Caráquez, Manta y Salinas. Esto, según Garrido y Cabanilla (2019), es el aporte del banano al sector turístico del país. En 1945, Gerardo Chiriboga, ya mencionaba que las bondades de Ecuador como país turístico eran innegables. Sin embargo, bajo su punto de vista, el país no contaba con infraestructura, entre ellas carreteras y hoteles de primera, tampoco con la conciencia de servicio por parte de la ciudadanía, ni el nivel de propaganda propicio. Aunque reconocía que la publicidad era el último elemento en el eslabón, ya que si el país no resolvía sus problemas de infraestructura, no habría correspondencia entre lo vendido 85 aire libre, sistema integrado de calefacción, casino, restaurantes, cafetería, estacionamiento, villas familiares y jardines fueron – elementos que sorprendieron en su época por la novedad que presentaban a nivel tecnológico y formal. Inmediatamente se convirtió en el espacio preferido de las élites locales, quienes además formaron parte del club y de los programas de beneficios que presentó el hotel a sus socios. Aunque la conferencia no se llevó a cabo, el Hotel Quito resultó ser un fenómeno novedoso al que se le reconocía en primera instancia su valor cívico y luego el utilitario vinculado al turismo. Actualmente, goza de una protección temporal como bien patrimonial inmueble de la ciudad (MonardArciniegas, 2022). Luzuriaga (2022) establece que el hotel fusionaba elementos del modernismo internacional con adaptaciones del entorno local y considera que fue clave para la promoción del turismo, ya que se proyectaba como un espacio de socialización. Para Ecuador, la década de los sesenta está asociada con el desarrollo de infraestructura (principalmente carreteras y aeropuertos). La consolidación del desarrollo vial que, como antes se explicó, fue producto de los esfuerzos de los productores y exportadores bananeros y que posteriormente serviría para realizar turismo interno. Los aeropuertos internacionales de Quito y Guayaquil se inauguran en esta década. Esto proporcionaba un marco para la llegada de turistas al país y, por lo tanto, la posibilidad de desarrollar la promoción del destino de manera estructurada (Promociones Turísticas Internacionales, 1969b). Además, los mismos se complementaban con 17 aeropuertos pequeños con aproximadamente 70 pistas de aterrizaje. Cuatro compañías prestaban servicios internos de pasajeros: TAME, SAN, SAETA y Cóndor (Banco Central del Ecuador, 1979). Para el año de 1962, durante el gobierno de Carlos Julio Arosemena Monroy, la compañía de Transportes Aéreos Militares (TAME) inicia sus operaciones (Molina et al., 2012). TAME facilitó el transporte tanto de pasajeros como de carga desde dicha fecha a las principales ciudades del país y aportando a la articulación de territorios a los cuales era difícil acceder por vía terrestre. Durante más de cinco décadas, se consolidó como símbolo de identidad nacional, enlazando a 11 destinos nacionales. Actualmente, se encuentra en liquidación (TAME, 2024). En el caso de los puertos marítimos, el país sumaba cuatro ubicados en las costas del Océano Pacífico. Alrededor del 60 por ciento de la carga se movía por medio del puerto de Guayaquil, seguido por Esmeraldas, Puerto Bolívar y Manta. Los puertos de Salinas, San Lorenzo y Bahía de Caráquez funcionaban como terminales de transporte marítimo interno. Todos se conectaban por medio de 86 carreteras de primer nivel, excepto el de San Lorenzo, que se conectaba vía férrea (Banco Central del Ecuador, 1979). Ese mismo año, se inaugura el ferrocarril norte en el tramo correspondiente a Ibarra-San Lorenzo (Acosta, 2002). Mientras que para el año 1967 las carreteras llegaron a 18.590 km a nivel nacional (Molina et al., 2012). En cuanto a cambios institucionales, luego de que en 1959 se llevara a cabo la revolución cubana, Estados Unidos, con el objetivo de mejorar las condiciones de desigualdad entre países ricos y naciones pobres, impulsa la denominada “Alianza para el Progreso” en Latinoamérica. Del 5 al 17 de agosto de 1961 en Punta Cana, se reafirmaban las bondades del sistema capitalista, invitando a los países de Latinoamérica a alcanzar la modernización de la economía, por medio de la expansión de la industria, del mercado de consumo y de la incorporación de la tecnología. El encuentro finalizó con la suscripción del acuerdo nombrado “Carta de Punta del Este”, que, entre otros aspectos, establecía que los planes de desarrollo constituían un requisito previo, sin el cual no podrían formularse solicitudes de ayuda exterior (Bilbao, 1980). Lo expuesto anteriormente provoca que la Junta Nacional de Planificación y Coordinación Económica, creada en 1954 y que tenía como objetivo asesorar al poder público en la formulación de planes para el desarrollo económico del país y en la coordinación de su política económica, se torne medular (Jaramillo, 1981). Esto generó que, a mediados de la década de los sesenta e inicio de la década de los setenta, se diseñen planes para reformar la educación, la estructura agraria y la organización tanto fiscal como administrativa del país con la finalidad de mejorar la redistribución de los ingresos. Este último objetivo quedó postergado ante la priorización del esquema de industrialización de la economía (Bilbao, 1980). Bajo este contexto, se emite la Ley de Fomento Turístico, mediante Decreto Supremo de 1352, el 30 de junio de 1964 y mientras el país era gobernado por una dictadura militar, se crea la Corporación Ecuatoriana de Turismo (CETURIS), bajo inversión privada, con el objetivo de promover la actividad turística del país (Caiza y Molina, 2012). Las actividades asignadas a CETURIS, lógicamente, requerirían de procesos de planificación, ejecución y control, que regionalmente habían sido propuestos en todas las áreas productivas y económicas, y que llegaban tardíamente al sector turístico. 87 3.4.3. El Papel del Estado en la Promoción de la Industria del Turismo en Ecuador 1970-1991 Posteriormente, se expide la Ley de Fomento Turístico, que dispone la creación de la Dirección Nacional de Turismo (DITURIS), ambas legalizadas mediante Decreto Supremo No. 367, del 9 de abril de 1974, y posterior Registro Oficial No. 535, de fecha 18 de abril de 1974 (Junta Nacional de Planificación y Coordinación Económica, 1976). De modo que CETURIS pasa a ser reemplazado por DITURIS, como se puede observar en la Tabla III.2. Tabla III.2 Leyes de Turismo en Ecuador Nombre de la Ley Fecha o año de registro Presidente Principales regulaciones/modificaciones Ley de Fomento Turístico Registro Oficial Nro. 506 de 23 de diciembre 1930 Isidro Ayora Cueva Se empieza a regular de manera incipiente la actividad turística y se trata de fomentar el desarrollo de empresas en el sector. Ley de Turismo Decreto Supremo Nro. 130 - 02 de junio 1938 Registro Oficial Nro. 184 de 08 de junio de 1938 Gral. Alberto Enríquez Gallo Creación de una oficina de turismo adscrita a la Presidencia de la República. Ley de Fomento Turístico Decreto Supremo Nro. 1352 - 30 de junio de 1964/Registro Oficial Nro. 288 de 10 de julio 1964 Junta Militar de Gobierno Jefe de la Junta Militar: Admr. Ramón Castro Jijón: Col. Guillermo Freile Posso formó parte de la Junta Militar hasta 1965 Se crea la Corporación Ecuatoriana de Turismo (CETURIS) adscrita al Ministerio de Fomento reemplazó la Dirección General de Turismo. La ley se encontró vigente hasta 1973. Ley de Fomento Turístico Decreto Supremo Nro. 367 - 09 de abril de 1974/Registro Oficial Nro. 535 del 18 de abril 1974 Gral. Guillermo Rodríguez Lara La Corporación Ecuatoriana de Turismo (CETURIS) en 1974 pasó a ser la Dirección Nacional de Turismo (DITURIS) adscrita al Ministerio de Industrias, Comercio e Integración. Con personería jurídica, patrimonio y recursos propios y con sede en Quito. Ley de Turismo Ley Nro. 33 de Registro Oficial Nro. 230 de 11 Julio de 1989 Rodrigo Borja Cevallos El 11 de julio de 1989, la hasta entonces Dirección Nacional de Turismo (DITURIS) pasa a ser la Corporación Ecuatoriana de Turismo (CETUR) con autonomía operativa y patrimonio propio. En Agosto de 1992 mediante Decreto Ejecutivo No. 004, Arq. Durán Ballén crea el Ministerio de Información y Turismo como un organismo para establecer las políticas, objetivos y estrategias en materia turística. Ley Especial de Desarrollo Turístico Registro Oficial Nro. 118 de 28 de enero de 1997 Abdalá Bucaram Ortiz - Fuente: Ayala (2022), Ley de Turismo (1938), Ley de Fomento Turístico (1974), Ley de Turismo (1989) 88 En cuanto a la promoción del país, se verificó por medio de material impreso la difusión del mismo. La guía denominada “Turismo ecuatoriano” destaca que el primer número fue emitido en 1960, para los países de América del Sur y Centroamérica, España y Portugal, así como también para los barcos y aviones de las rutas intercontinentales del Atlántico y del Pacífico. Se ofrecía una futura edición editada en inglés que tendría el nombre de “Índice, travel guide for Ecuador”, destinada especialmente para el público de los Estados Unidos de Norteamérica, Canadá y Europa. Dentro de la edición, se proporciona información sobre actualidad cultural, el estilo de vida del país, sus atracciones naturales, historia y arqueología, sus ferias, fuentes termales, colonias negras, volcanes, selvas, música y leyendas indígenas. La guía incluye datos históricos desde la conquista incaica y española hasta la formación de la república y sus presidentes, así como referencias generales sobre la geografía, el clima, la flora, la fauna, la producción y las comunicaciones del país. Se destaca que, a diferencia de otros países, las cumbres andinas no se encuentran en zonas inaccesibles, y que los nevados se levantan en medio de suaves y ondulados paisajes de vegetación siempre florecientes, que se pueden visitar en cualquier mes del año. La guía está ilustrada con fotografías, mapas y dibujos que muestran la diversidad y belleza del Ecuador. Además, contiene tarifas de hoteles, restaurantes, agencias de viaje, consulados y otros servicios para los viajeros. Se mencionaba que el turista puede encontrar información en la Dirección de Turismo, dependiente del entonces Ministerio de Economía, en la ciudad de Quito (Guía índice, 1960). En la misma guía, se ofrecen los servicios de Metropolitan Touring S.A. y Ecuadorian Tours, que funcionaban simultáneamente en Guayaquil y Quito. Metropolitan Touring S.A. ofrecía pasajes aéreos, marítimos y terrestres, traslados de y a los aeropuertos, guías en inglés y reservaciones de hoteles. Mientras que de Ecuadorian Tours se menciona que proveía pasajes aéreos, marítimos y terrestres, además de proporcionar tramitación gratuita de pasaportes y visas. Asimismo, se menciona a Turismundial y American Express, con funcionamiento en Quito y Guayaquil respectivamente (Guía índice, 1960). A propósito de esta empresa, liderada en este periodo por Eduardo Proaño, Hernán Correa, Renato Pérez, Pablo Burbano de Lara y Rubén Proaño, se propone como objetivo de su operación generar conciencia turística en el país y en todo el mundo. A inicios del año 1968, comienzan a estudiar las posibilidades de establecer un programa de turismo organizado y permanente en las islas Galápagos. Hasta ese momento, Galápagos contaba con un servicio, que había sido desarrollado por primera vez por el Mayor Daniel Pinargote, con el barco Cristóbal Carrier (Federación de Hoteleros del Ecuador, 2008). 89 Finalmente, como parte del estímulo del estado, en el año de 1969 se encontraba en circulación la revista “Turismo”. La revista tenía una edición mensual y funcionaba en colaboración con CETURIS. De hecho, era distribuida mensualmente por correo directamente a los lectores en todos los países extranjeros, previa solicitud (Promociones Turísticas Internacionales, 1969b). Por otra parte, es sólo hasta esta década que se estructuran elementos de seguridad para los turistas; específicamente, en 1968, con motivo de las fiestas de Quito, se crea la Policía de Turismo con personal de la Policía Civil Nacional. Misma que estaba compuesta por dos oficiales y quince policías. Su formación incluía cursos de inglés, folklore, artesanía, Geografía e Historia Turística. Las actividades de este grupo, que colaboraría con la Corporación Ecuatoriana de Turismo CETURIS, eran: velar por la integridad personal de los turistas en los espacios donde normalmente se movían, como restaurantes, hoteles, aeropuertos; evitar cualquier tipo de explotación por parte de taxistas, bares, hoteles, entre otros; evitar que en sitios bajo su custodia se realicen actos que atenten contra la moral y las buenas costumbres; facilitar información; cumplir con las funciones que demanda la ley. Los policías prestaban sus servicios en los Hoteles Quito, Colón Internacional y Humboldt; Aeropuerto y Centros Turísticos en días ordinarios y los días domingos en la Línea Equinoccial y Balnearios. Como servicios extraordinarios, colaborarían en las fiestas de aniversarios de cada ciudad, como la Fiesta de la Fruta, del Yamor, entre otras, que por su tradición son lugares de gran afluencia turística y requieren la presencia del Policía de Turismo. El Jefe de la Policía de Turismo tendría su oficina en la Corporación Ecuatoriana de Turismo CETURIS, lugar en el que se podía solicitar información y presentar quejas (cobros indebidos). Este servicio sería ampliado para Guayaquil con un número de dos oficiales y veinte policías. Se esperaba que brindaran apoyo a Playas y Salinas que, como se ha explicado, eran balnearios situados en la Costa del país (Promociones Turísticas Internacionales, 1969c). Otro cambio que se da a nivel administrativo; está relacionado con la creación de empresas, se realiza mediante la expedición del Decreto Supremo No. 766, del 8 de marzo de 1965, en el que la Junta Militar de Gobierno introdujo en la Ley de Compañías, entre otras reformas, la facultad para que el Superintendente de Compañías apruebe la constitución de las compañías anónimas y las reformas de los estatutos, atribución que anteriormente tenían los jueces. Ecuador, en ese momento, era el único país de la región que mantenía la aprobación judicial, mientras los demás países contaban con un sistema administrativo. Sin embargo, la creación de la Superintendencia de Compañías se expide por medio de 90 la Ley que es impulsada por la Asamblea Constituyente, en 1966, y es sólo el 1 de junio de 1967, mediante Decreto No. 059, que queda perfeccionada la creación de dicha institución (Superintendencia de Compañías, 1974b). Por lo tanto, los resultados fueron más visibles en la década de los setenta, porque además se sumó el boom petrolero. Como parte de las mediciones del sector, en 1966 se realiza la primera Encuesta Anual de Servicios por la División de Estadística y Censos de la Junta Nacional de Planificación y Coordinación. La misma se ejecutó, de acuerdo con la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU), en las agrupaciones; constaban tanto la codificación 83 de Servicios prestados a las empresas como la 85 de Servicios personales. Se seleccionaron 755 establecimientos, de los cuales se obtuvo contestación de 677 (Junta Nacional de Planificación y Coordinación Económica, 1966). La misma se continuó realizando hasta 1968. El Instituto de Estadística presenta en el año 1969 la Encuesta Anual de Restaurantes y Hoteles y Servicios. Los establecimientos se hallaban catalogados de acuerdo con la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU). El directorio del Primer Censo de Servicios de 1965 sirvió de marco de referencia para los establecimientos que fueron investigados en dicha encuesta. Además, se realizó una actualización de los registros en función de la información proporcionada por la Dirección General de Turismo (DITURIS), que entonces se encontraba adscrita al Ministerio de Recursos Naturales y Turismo. Las condiciones que se utilizaron para la selección de los establecimientos fueron: 5 personas o más ocupadas y/o 100.000 sucres (moneda local) o más de ingresos anuales. La clasificación CIIU utilizada realizó una división entre comercio al por mayor y al por menor, y los restaurantes y hoteles por otra (Instituto Nacional de Estadística, 1969). Esto mientras simultáneamente se impulsaba el desarrollo de un sistema que permitiera una gestión adecuada de los recursos naturales del país. Es así como en 1964 se inaugura la Estación Científica en Galápagos denominada Charles Darwin (Acosta, 2002). Para el año 1966, se crea el Parque Nacional Pululahua, que es parte del actual Sistema Nacional de Áreas Protegidas Ecuatorianas por el valor botánico y geológico que posee (Molina et al., 2012). Esfuerzos que se prolongarían hasta la década de los setenta, tiempo en que para el país aún representaba un conflicto establecer la forma en que se explotarían los recursos naturales. Este tema ya había sido abordado en la región con anterioridad. 91 Para el caso específico de Galápagos, en 1960 se crea la Fundación Charles Darwin como una iniciativa de la ONU por conservar su bagaje ecológico, la que, en convenio con Ecuador, se convirtió en un organismo asesor que propondría los lineamientos de lo que sería el Parque Nacional de Galápagos. La Fundación de carácter privado y extranjero, de tipo científico, sin fines de lucro estudiaba las medidas de conservación, mientras que el Parque, supeditado a la Intendencia de la Dirección Nacional de Parques, participaba de un Programa Nacional de Forestación, dependiente de una Subsecretaría y adscrita al Ministerio de Agricultura y Ganadería. Bajo dicha estructura pusieron en marcha los lineamientos desarrollados por la Fundación, que, debido a la larga cadena burocrática, se enfrentó a múltiples inconvenientes para lograr alcanzar las metas trazadas (Bruzzone, 1985). A nivel regional existe un evento que determina internamente el funcionamiento de la política económica del país. El 26 de mayo de 1969, Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador suscriben el Acuerdo de Cartagena, hoy conocido como la Comunidad Andina. El Acuerdo de Cartagena tenía como objetivo crear una comunidad subregional andina que incluía integración y cooperación de tipo económico y social entre sus integrantes. Actualmente, participan de la comunidad Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia (Comunidad Andina de Naciones). Durante la década de los setenta, la comunidad promueve el modelo de sustitución de importaciones, que, mediante el uso de aranceles, tenía como objetivo que los países participantes lograran que sus industrias nacionales crecieran de forma sostenida (Servicio Nacional de Aduana del Ecuador, 2024). El período comprendido entre 1960 y 1970 se caracteriza por la aplicación de medidas orientadas a incentivar la inversión para la producción de bienes industriales, destinados a sustituir lo que se importaba desde los países desarrollados. Ciertos sectores industriales y financieros, al igual que las empresas transnacionales, reaccionaron favorablemente a las medidas incluidas en la Ley de Desarrollo Industrial, aprobada el 29 de diciembre de 1964, que, entre otros beneficios, proporcionaba protección, crédito público y exenciones tributarias a la creación de nuevas industrias (Bilbao, 1980). Según Terán (1981), como ocurrió con algunos países de América Latina, el modelo de sustitución de importaciones en Ecuador no logró alcanzar la diversificación de sus estructuras productivas. Esta situación tuvo lugar por la falta de reformas estructurales, que restringieron la ampliación del mercado interno, a lo que se le sumaron las limitaciones producidas por la dependencia económica, tecnológica y financiera; las constantes fluctuaciones de los precios de los bienes primarios, que generaron un deterioro 92 de los términos de intercambio y, por lo tanto, redujeron la capacidad de importación del país y con ello la posibilidad de la expansión industrial. La visión económica sobre la década de los setenta antes descrita es compartida por Báez (1980), al señalar que el país ingresó a un proceso de desarrollo capitalista, acentuado por rasgos de dependencia y regresiva distribución de ingresos, históricamente propios de su estructura. Además, explica que en la década de los sesenta ingresó capital de origen extranjero, se registró un incremento del gasto público, se fortalecieron las posiciones de ciertos sectores medios, se aceleró el proceso de urbanización y se presentó una tendencia al fortalecimiento de la autonomía del Estado. Establece que se apoya la adhesión del país al Acuerdo de Integración Andina y la puesta en marcha de la Ley de Reforma Agraria, por medio de créditos concedidos por el Estado. Según Terán (1981), la llamada reforma agraria pretendía erradicar formas de trabajo precarias, difundiendo títulos de propiedad individual sobre pequeñas parcelas. No obstante, el resultado fue la ampliación de los sectores de economía de subsistencia. Sin embargo, simultáneamente (década de los setenta), a nivel económico en Ecuador se estaba iniciando el llamado boom petrolero. Dentro del mismo se reconocen tres grandes períodos: el primero, que podría abarcar desde 1920 a 1949, en el que se realizan exploraciones y se inicia la competencia por las concesiones petroleras en el oriente; el segundo período, que está determinado por una suspensión temporal de las operaciones correspondientes al sector; y el tercero, en el que se desarrollan las actividades de extracción. De hecho, a inicios del siglo XX, existen registros de operaciones en la zona costera de las empresas Anglo Oil Co. y Anglo Ecuadorian Oilfields. Esta última realizó la extracción de crudo en Santa Elena en 1925 en yacimientos que permitieron cubrir la demanda interna hasta 1958. Sin embargo, debido a la crisis energética mundial que se venía avizorando desde la década anterior y con la búsqueda de yacimientos en el Oriente, específicamente en Lago Agrio (1967), para 1970 las compañías Texaco y Gulf exploraban el Oriente ecuatoriano con las siguientes concesionarias: Anglo Ecuadorian, Oilfields, Superior Petroleum Oil, Shenandoah Oil Corporation, Grace Oil and Minerals, Petrolera Yasuní, Ecuador Pacific Corporation, OKC, Bradco Pacific, Amoco, entre otras (Báez, 1980). La instalación del complejo petrolero implicó una inversión de 350 millones de dólares entre 1967 y 1972; estos recursos en gran medida regresaron al exterior por gastos en importaciones y servicios tecnológicos (Báez, 1980). Sin embargo, los cambios en los agregados económicos fueron significativos: 93 El PIB se incrementa al 8 por ciento en 1972, 18 por ciento en 1973 y 16 por ciento en 1974. Las exportaciones que en 1971 –año prepetrolerose situaron en 242.9 millones de dólares, gracias al oro negro se elevan a 323.2 en 1972; 575.1 en 1973 y 1.050 millones de dólares en 1974. Entre agosto de 1972 –fecha de iniciación de las exportaciones hidrocarburíferasy julio de 1975, el fisco percibe ingresos por unos 18.000 millones de sucres -720 millones de dólaressolamente por sus participaciones en el negocio petrolero. Cifras y porcentajes inéditos en la historia económica del país y que suscitarían la ilusión del “milagro ecuatoriano” (Báez, 1980, p. 46). La tasa de crecimiento económico de la década de los sesenta fue del 5.1 por ciento y la del PIB per cápita fue del 1.7 por ciento. Mientras que el crecimiento del Producto Interno Bruto en el período que va de 1965 a 1970 fue del 6.1 por ciento, el del PIB per cápita fue en promedio del 2.7 por ciento anual. Estos cambios fueron producto de las inversiones petroleras en mayor medida y del mejor desempeño de las exportaciones bananeras como resultado de las condiciones adversas de los principales competidores centroamericanos y asiáticos. Dejando en evidencia que Ecuador contaba con un modelo de crecimiento hacia afuera, mismo que lo volvía propenso a sufrir desequilibrios debido a fluctuaciones y cambios de las exportaciones (Junta Nacional de Planificación y Coordinación Económica, 1978). La explotación del petróleo a inicio de los años setenta genera una readecuación del modelo económico agroexportador, bajo el cual la integración del país a la esfera mundial suponía la intermediación del sector privado, tanto de tipo comercial como bancario. En la fase petrolera, el Estado toma un rol protagónico al ser el propietario y administrador de dicho recurso. Esto significó cambios en los ingresos del Estado, como por ejemplo en regalías, impuestos, derechos, tasas de servicios, entre otros, que lograron elevar el presupuesto del Estado de 5.100 millones de sucres (moneda local) en 1971 a 11.400 millones en 1974 y 15.700 millones en 1975. Este efecto se extendió a la infraestructura del transporte y abarcó sectores sociales como la educación y la salud. A nivel privado, por medio de la acción de los créditos, se desarrolló la construcción y el equipamiento industrial, generando el incremento de los bienes de capital. A esto se suma la llegada de inversión extranjera, que buscaba sectores modernos como la industria, la construcción, banca, seguros, servicios y se alejaba de los sectores tradicionales como ferrocarriles, minería o agricultura tropical. Además, en esta década se promueve el proceso integracionista andino, se liberan las importaciones y se facilita la repatriación de utilidades (Báez, 1980). 94 En palabras de Paz y Miño (2009), “el modelo estatal-desarrollista, convirtió al Estado en el principal agente promotor de la economía” (p. 25). En la década de los setenta se implementa un modelo que tuvo el impulso del auge petrolero, permitiendo que el Estado pudiera participar de la modernización económica (Paz y Miño, 2016). Es posible que los cambios generados en la industria turística sean resultado de esta situación excepcional del país, más que de las condiciones generales especificadas por Walton (2009), que señalaba que el turismo representaba un vehículo para el mejoramiento de las condiciones económicas, en especial en regiones menos desarrolladas desde los años 70. En este sentido, las instituciones encargadas de la planificación estatal serían cruciales. Con la idea de generar una coordinación general de las distintas actividades productivas del país, la Junta Nacional de Planificación y Coordinación Económica en el año de 1979 se convertiría en el Consejo Nacional de Desarrollo (Jaramillo, 1981). La transformación de la Junta Nacional de Planificación en el Consejo Nacional de Desarrollo generó conflictos entre presidentes y vicepresidentes, afectando la eficacia de la planificación (Moncayo, 2017). Sin embargo, para la industria turística, estas modificaciones explican la fuerza con la que se desarrolla la planificación estatal, que se materializa a partir de la década de los setenta. La institución que se alineaba a dicha premisa general era la recién creada Dirección Nacional de Turismo (DITURIS). En 1974, DITURIS inicia sus funciones como una entidad de derecho público, adscrita al entonces Ministerio de Industrias, Comercio e Integración. Dentro de sus funciones se encontraban; programar, desarrollar y supervisar las actividades turísticas nacionales en coordinación con los organismos pertinentes; participar en empresas de economía mixta y compañías multinacionales especialmente andinas, dedicadas al turismo en zonas de valor turístico, actuando como promotora, accionista o por medio de contratos de asociación o prestación de servicios; programar, dirigir y realizar la propaganda oficial en materia de turismo, tanto en el país como en el extranjero y coordinar en el sector privado la propaganda turística que éste realice; formular y mantener actualizado el inventario turístico nacional; preservar y conservar los recursos y el medio ambiente en coordinación con los organismos correspondientes; calificar, autorizar y controlar el funcionamiento de las actividades, empresas, y servicios turísticos estableciendo las normas, tarifas y precios por los que deben regirse, así como los derechos que, por concepto de registro, licencia anual de funcionamiento u otros, deban satisfacer; promover y controlar desde el punto de vista turístico los espectáculos: teatrales, cinematográficos, de variedades deportivas, taurinas, artísticas, folklóricas y festivales; así como 101 Tabla III.4 Saldo Balanza de Servicios – En dólares (Sólo incluye la categoría de viajes) Año Saldo Año Saldo Año Saldo 1970 -8.000.000 1980 -98000000 1990 13.000.000 1971 -3.000.000 1981 -124.000.000 1991 12.000.000 1972 -4.000.000 1982 -119.000.000 1992 14.000.000 1973 -6.000.000 1983 -32.000.000 1993 40.000.000 1974 -7.000.000 1984 -24.000.000 1994 49.000.000 1975 -13.000.000 1985 -63.000.000 1995 20.000.000 1976 -13.000.000 1986 14.000.000 1996 62.000.000 1977 -24.000.000 1987 -3.000.000 1997 63.000.000 1978 -42.000.000 1988 6.000.000 1998 50.000.000 1979 -71.000.000 1989 18.000.000 1999 72.000.000 Fuente: Banco Central del Ecuador Elaboración: Propia Viajes: Engloba los bienes y servicios adquiridos por viajeros en una economía durante su estancia en ella para su propio uso. Las estructuras de las empresas ecuatorianas, al final de la década de los sesenta e inicio de la década de los setenta, se caracterizan por una organización unipersonal y, en otros casos, familiar, lo cual limitaba el número de accionistas y, por consiguiente, el incremento de capital, así como una alta conformación legal bajo la figura de compañías anónimas. Para el año 1971, se registraban 2500 compañías anónimas activas; el Gobierno Nacional orientaba sus acciones a estimular la capitalización de dichas compañías anónimas y a regular la distribución geográfica de su crecimiento, debido a que no existía un adecuado flujo de reinversión de utilidades, y lo que se reinvertía estaba concentrado en Guayaquil y Quito. Al 30 de marzo de 1974, la Superintendencia registraba, en la rama de actividad “Comercio al por mayor y por menor, restaurantes y hoteles”, 510 empresas que sumaban en moneda local un capital de 1.217.364.190 sucres, que representaba el 14% de la inversión total para dicho año, sólo superada por la industria manufacturera (Superintendencia de Compañías, 1974b). En 1974, la Superintendencia de Compañías publica el Índice de las Compañías Anónimas, con la finalidad de poner a disposición de los sectores productivos un documento que facilite las relaciones comerciales entre ellas. Este documento proporciona un mayor detalle al incluir los nombres de las empresas, información relacionada con el monto del capital social y su clasificación en las distintas ramas de actividad económica. Sin embargo, la principal limitación en la forma de exponer la información 102 consistía en que no realizaba la identificación específica de cada empresa por categoría (Superintendencia de Compañías, 1974a). En el caso de la categoría “Comercio al por mayor y al por menor, Restaurantes y Hoteles”, no existe una subdivisión de los cuatro tipos de empresas agrupadas en dicha clase. Sin embargo, del documento se tomaron las empresas relacionadas con la hotelería. Los resultados se pueden observar en la Tabla III.5. La Superintendencia de Compañías registra para dicho año 23 empresas que funcionan como hoteles: tres de ellas con un capital entre 28.000.000 y 16.000.000 de sucres, mientras que cinco (una de ellas domiciliada en Cuenca) contaban con un capital entre 9.500.000 y 5.000.000 de sucres, siete con un capital entre 3.400.000 y 1.000.000 de sucres, y finalmente ocho con un capital inferior a 900.000 sucres. Se corrobora la alta concentración de inversión en las ciudades de Quito y Guayaquil. El capital total de las 23 empresas asciende a 11.503.500 sucres, lo que representa sólo el 9% del total de inversiones correspondientes a la rama de actividad “Comercio al por mayor y por menor, restaurantes y hoteles”, y sólo un 1% del capital correspondiente a todas las empresas registradas en la Superintendencia de Compañías ese año. También se puede corroborar la bajísima inversión de las dos sucursales de transnacionales que operaban en Ecuador; en el caso de Intercontinental Hotels (IHCNV) contaba con un capital social de 600.000 sucres, mientras que Western International Hotels Company tenía un capital social de 200.000 sucres, ambas domiciliadas en Quito. Tabla III.5 Compañías Anónimas Activas – Hoteles y Otras Empresas Relacionadas con el Sector Turístico (Corte al año 1974 – En Sucres) Denominación Ciudad Capital Social (sucres) Hoteles Cía. Nacional Hotelera Regio Plaza S.A. Guayaquil 2’000.000 Continental Hotel S.A. Guayaquil 18’100.000 Ecuatoriana de Hoteles Pichincha C.A. Quito 1’000.000 Ecuatoriana de Hoteles y Turismo S.A. Guayaquil 16’000.000 Empresa Hotelera Cuenca C.A. Cuenca 9’500.000 Empresa Hotelera Punta Carnero S.A. Guayaquil 8’200.000 Empresa Hotelera Turística C.A. Guayaquil 2’000.000 Empresa Hotelera y Turismo Loaiza Berrú S.A. Quito 1’000.000 Empresa Turística Equinoccio S.A. (EQUINOCSA) Quito 440.000 Hotel Cantábrico S.A. Salinas 220.000 Hotel Colón Internacional C.A. Quito 28’473.500 Hotel Colón S.A. Quito 300.000 Hotel Crespo S.A. Cuenca 850.000 Hotel de Turismo Imbabura C.A. Ibarra 3’400.000 Hotel Majestic C.A. Quito 5’000.000 103 Hotel Nixon S.A. Manta 1’250.000 Hoteles Playas y Barrancos S.A. Quito 8’000.000 Hoteles y Hostería Sanmarina S.A. Quito 8’000.000 Hoteles y Turismo S.A. Guayaquil 200.000 Hoteles y Turismo Los Andes C.A. Quito 2’100.000 Hoteles y Turismo Quito C.A. Quito 200.000 Intercontinental Hotels (IHCNV) Quito 600.000 Western International Hotels Company Quito 200.000 Otras empresas relacionadas al Sector Turístico Punta Blanca C.A. de Turismo Guayaquil 200.000 Turism Investments S.A. (TISA) Guayaquil 216.000 Fuente: Superintendencia de Compañías (1974a) Elaboración: Propia El Ministerio de Turismo actualmente cuenta con el Catastro Turístico. El mismo posee información correspondiente al nombre comercial del establecimiento, el registro único de contribuyente y su estado, la fecha de registro, actividad/modalidad que realiza el establecimiento, clasificación, categoría, tipo de personería jurídica, provincia, cantón, dirección, entre otros datos que de forma ampliada podrían incluir variables como número de trabajadores, número de habitaciones, si la ubicación del establecimiento corresponde a un sector turístico, entre otros. El Catastro Turístico del Ministerio registra el inicio de operaciones de alojamiento de seis establecimientos a nivel nacional en la década de los setenta. Se trata del Hotel La Herradura, ubicado en la provincia de Manabí, con fecha de registro 02/05/1972; el Hotel Rizzo, ubicado en la provincia de El Oro, cuya fecha de registro es 22/04/1974; y el Apart Hotel Esmeraldas, ubicado en la provincia de Esmeraldas, con registro fechado a 22/08/1979. El primero se encuentra inactivo y los últimos, en suspensión. Los otros tres mantienen sus operaciones hasta la actualidad, como se puede apreciar en la Tabla III.6. En el caso del Hostal Europa, que es clasificado con una categoría de dos estrellas por el Ministerio de Turismo actualmente, se encuentra en la provincia de Chimborazo, en el cantón Alausí, que es donde se situaba una de las estaciones del ferrocarril. Podría deducirse que la longevidad de sus actividades, entre otros factores, podría estar asociada con su ubicación geográfica. Ninguno de los tres hoteles es considerado de cinco estrellas o de lujo (Portal de Servicios - Ministerio de Turismo, 2020). En el caso del Hotel Rizzo de Guayaquil, en los años setenta era considerado un hotel de primera (Revista "Transport", 1976). Una categoría muy similar a la que ostenta actualmente. 104 Tabla III.6 Establecimientos "Alojamiento" - Registrados dentro del Catastro del Ministerio de Turismo (Década de los setenta) Nombre Comercial Fecha de Registro Razón social (Propietario) Clasificación Categoría Personería Jurídica Provincia /Cantón Total Habitaciones / tiendas de campaña Total Camas Total Plazas Hostal Europa 17/09/1973 Riofrio Palacios Jaime Alfonso Hostal 2 estrellas Persona natural ChimborazoAlausí 17 28 47 Hotel Alexander 30/09/1974 Citravel S.A. Hotel 3 estrellas Sociedad Anónima GuayasGuayaquil 41 52 93 Rizzo 01/05/1976 Turística Hotelera Boripe S.A Hotel 4 estrellas Sociedad Anónima GuayasGuayaquil 40 55 55 Rizzo 22/04/1974 Rizzo Hotel Cía. Ltda. Hotel 4 estrellas El OroMachala Apart Hotel Esmeraldas 22/08/1979 Apart H. Esmeraldas S. A. Hotel 3 estrellas Sociedad Anónima EsmeraldasEsmeraldas 44 44 88 Fuente: Portal de Servicios - Ministerio de Turismo (2020) Elaboración: Propia La ciudad de Cuenca registraba hoteles de distintas categorías: de lujo, de primera clase y, en su mayoría, de segunda clase. Como se puede apreciar en la Tabla III.7, la ciudad contaba con el Hotel Dorado que ofrecía cafetería, restaurante, casino, night-club y cuartos lujosos. Adicionalmente, proporcionaba un ambiente decorado con artesanías locales, ideal para convenciones y reuniones grandes. Su precio por persona ascendía a 140 sucres diarios. Un precio muy distanciado de los hoteles de primera clase, dentro de los cuales estaban el Hotel Cuenca y el Hotel Crespo, que ofrecían alojamientos por 60 y 70 sucres (Asociación de Turismo del Azuay, 1970). Tabla III.7 Establecimientos "Alojamiento" – Cuenca (Década de los setenta) Nombre Dirección Categoría Detalles Precio El Dorado Calles Luis Cordero y Gran Colombia Lujo Cafetería, restaurante, casino, night-club, cuartos lujosos. Adecuado para convenciones o reuniones grandes. Decorado con productos artesanales locales arreglados con mucho gusto. $140 diarios por persona (sucres) Hotel Cuenca 8-61 Calle Antonio Borrero Primera clase Excelente restaurante, dos bares, cuartos limpios. Con baño general 40 sucres por persona; con baño privado 60 sucres. 105 Hotel Crespo 7-25 Calle Gonzalo S. Córdova Primera clase Tranquilo tradicionalmente decorado. Algunos cuartos con vista al río. Cuartos limpios, buena comida. Costo 70 sucres por persona sin comida. Residencial Atenas Luis Cordero 9-97 Segunda clase - - Hotel Cantabri Vásquez de Noboa 5-83 Segunda clase - - Hotel Granada Sucre 4-14 Segunda clase - - Hotel Londres Sucre entre General Torres y Tarquí Segunda clase - - Residencial Niza La Mar 10-51 Segunda clase - - Hotel Majestic Luis Cordero 9-31 Segunda clase - - Hotel Paris 7-70 General Torres Segunda clase - - Fuente: Asociación de Turismo del Azuay (1970) Elaboración: Propia Con base en la “Encuesta Anual de Restaurantes, Hoteles y Servicios”, se presenta la Tabla III.8. En la misma consta; la evolución del personal ocupado, donde se incluyen propietarios y socios sin sueldo, familiares no remunerados, empleados administrativos, otro personal empleado y personal de servicios. En las remuneraciones se consideraban los pagos al personal de planta por concepto de sueldos, salarios, comisiones pagadas en efectivo y en especies a todo el personal, todo lo anterior en el período en referencia antes de descuentos por prestaciones sociales. En el caso del personal que no era de planta, se incluían los pagos realizados por quienes no tenían una relación de dependencia y para quienes el establecimiento no tuviera calidad de patrono. Las prestaciones sociales se conformaban por: aporte patronal al Seguro Social; Fondo de Reserva; otras de carácter obligatorio y voluntario; y la participación de utilidades correspondientes al año en curso (Instituto Nacional de Estadística y Censos, 1975). Tabla III.8 Número de establecimientos, personal ocupado, remuneraciones y prestaciones sociales - Hoteles, casas de huéspedes y otros lugares de alojamiento – Nacional - Década de los setentaEn sucres Año Número de establecimientos Personal Ocupado Remuneraciones Prestaciones sociales 1970 133 2.355 36.228.933 5.787.913 1971 144 2.413 42.592.218 7.841.676 1972 148 2.440 45.131.772 8.849.465 1973 196 2.836 53.652.021 11.554.707 1974 203 2.888 72.088.320 16.444.840 1975 206 3.082 95.298.586 18.699.637 1976 214 3.171 111.661.178 23.764.193 1977 264 3.571 142.770.498 29.953.836 106 1978 374 4.459 189.150.931 44.942.774 1979 401 4.511 225.929.910 50.570.641 Fuente: (Instituto Nacional de Estadística, 1970, 1971, 1972, 1973; Instituto Nacional de Estadística y Censos, 1974, 1975, 1976a, 1977a, 1978a, 1979) Elaboración: Propia La primera peculiaridad es que a inicios de los setenta, 133 establecimientos a nivel nacional podían encontrarse dentro de la categoría de “Hoteles, casas de huéspedes, campamentos y otros lugares de alojamiento”. Al final de la década, los establecimientos que colaboran con la encuesta se triplican, lo que proporciona un indicio de que la industria hotelera era mucho mayor, comparada con el alcance de la investigación de ese momento. Este punto se puede ratificar cuando se verifica la información sobre hoteles en las guías turísticas, donde aparecen hoteles de lujo, pero en especial hoteles de primera y de segunda clase. Es posible que se encuentre información adicional en los registros de los municipios de cada ciudad; esto podría ser parte de otra investigación. Otro aspecto que se puede deducir es que la inversión de la mayoría de establecimientos era baja y de tipo privado, lo que explicaría el lento desarrollo de la industria turística que, como lo indica la literatura, tiene un gran peso en la hotelería, misma que dependía de grandes montos de inversión, en especial en el periodo de estudio. Lo anterior se certifica con la información de la Superintendencia de Compañías para la misma época, donde se identifican sólo 23 empresas para el año de 1974, dentro de la categoría de hoteles, que mide número de empresas; mientras que la encuesta que realiza el INEC selecciona establecimientos, reflejando que la formalidad probablemente era un elemento competitivo en ese lapso de tiempo, al menos para los hoteles. Por otra parte, cuando se revisan las prestaciones sociales, las mismas tienen un peso promedio durante la década del 21% sobre las remuneraciones. La información de la “Encuesta Anual de Restaurantes, Hoteles y Servicios” se presentaba por secciones. En la sección de los ingresos se incluían los provenientes de la venta de servicios, ya sea al contado o a crédito, y los impuestos recaudados sobre las ventas, así como cualquier otro tipo de gravamen o de impuestos indirectos que recayeran sobre el comprador. Se excluían de esta categoría los descuentos y rebajas en ventas. En la sección de adquisición de activos fijos nuevos, se agrupaban los gastos destinados a las mejoras de las unidades físicas de propiedad. La sección de gastos, por su parte, consideraba el valor de compra de los bienes; gastos de útiles y materiales de reposición; valor de los impuestos pagados o transferidos; alquiler de local, edificios, bodegas; alquiler de equipo de transmisión, utilería; publicidad 107 y propaganda; intereses bancarios; y valor de las primas de seguros contra robo, incendio, entre otros (Instituto Nacional de Estadística y Censos, 1975). Como se puede observar en la Tabla III.9, durante la década de los setenta los establecimientos encuestados muestran una tasa de crecimiento de los ingresos en promedio del 23%, y en el caso de los gastos, del 21%. En el año de 1977, se observa un incremento en la cantidad de establecimientos encuestados del 23%, situación que se replica para el siguiente año, con una ampliación de 264 a 374 establecimientos encuestados. En el caso de los ingresos, en la década de los setenta, la adquisición de activos fijos nuevos representa en promedio el componente más importante, alcanzando el 13% de los ingresos de los establecimientos. Mientras que, para los gastos, los impuestos constituyeron el 6,92% de su estructura. Tabla III.9 Número de Establecimientos, Ingresos, Adquisición de Activos Fijos Nuevos, Gastos Operativos e Impuestos IndirectosHoteles, Casas de Huéspedes y Otros Lugares de Alojamiento – Nacional - Década de los setenta - En Sucres Año Número de establecimientos Ingresos Adquisición de activos fijos nuevos Gastos Impuestos indirectos 1970 133 145.506.998 21.212.136 97.619.203 8.832.474 1971 144 173.592.980 - 116.633.810 12.649.411 1972 148 195.257.777 30.017.074 129.051.293 15.279.701 1973 196 249.887.047 18.415.133 162.242.543 19.420.044 1974 203 318.262.563 41.420.080 195.609.326 25.761.784 1975 206 401.167.511 45.838.695 246.107.686 32.733.000 1976 214 446.349.737 38.745.493 272.690.523 36.183.000 1977 264 633.884.779 82.408.132 395.352.077 50.382.000 1978 374 790.544.921 169.248.366 462.698.724 32.551.000 1979 401 939.163.926 91.218.000 527.318.958 36.261.000 Fuente: (Instituto Nacional de Estadística, 1970, 1971, 1972, 1973; Instituto Nacional de Estadística y Censos, 1974, 1975, 1976a, 1977a, 1978a, 1979) Elaboración: Propia El Ministerio de Turismo, en su actual Catastro Turístico, clasifica conforme al Reglamento General de Actividades Turísticas (2002) a las agencias como:  Agencias de viajes mayoristas que se encargan de proyectar, elaborar, organizar y vender en el país, toda clase de servicios y paquetes turísticos del exterior, a través de las agencias 108 internacionales y operadoras. Adicionalmente, organizan y venden en el exterior servicios turísticos del Ecuador, mediante las agencias de viajes de otros países o de su principal en el extranjero. Esta clase de agencias puede representar a las empresas de transporte turístico en todas sus modalidades.  Las agencias de viajes internacionales comercializan el producto de las agencias mayoristas y de las operadoras, aunque también proyectan, elaboran, organizan y venden tanto servicios como paquetes turísticos directamente al usuario.  Las agencias de viajes operadoras: elaboran, organizan, operan y venden, ya sea directamente al usuario o a través de los otros dos tipos de agencias de viajes, toda clase de servicios y paquetes turísticos, dentro del país o en el exterior.  Las agencias de viajes duales realizan las actividades de turismo emisivo y receptivo. Como se puede ver en la Tabla III.10, la incorporación de siete operadores turísticos, en la década de los setenta, todos en funcionamiento hasta la actualidad, a excepción de Ecuamundi. Conformados en su mayoría como sociedades anónimas y en menor medida como compañías limitadas. ETICA es la única con funcionamiento en Galápagos, mientras que las demás funcionan en Guayas; como se mencionaba antes, una de las más importantes en el área de transportes. Tabla III.10 Establecimientos "Operación e Intermediación" - Registrados dentro del catastro del Ministerio de Turismo - (Década de los setenta) Nombre Comercial Fecha de Registro Clasificación Razón social (Propietario) Tipo de Personería Jurídica Personería Jurídica Provincia Su Tour 27/03/1973 Agencia de Viajes Internacional Sutur Cía. Ltda. Persona Jurídica Responsabilidad Limitada Guayas Motonave Isabela II 09/08/1973 Operador Turístico ETICA Empresa Turística Internacional C.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Galápagos Aguimar 17/11/1973 Agencia de Viajes Internacional Aguimar Cía. Ltda. Persona Jurídica Responsabilidad Limitada Guayas Isaitur S.A. 15/02/1974 Agencia de Viajes Dual Agencia de Viajes y Turismo Isaitur S.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Ecuatours 22/01/1975 Agencia de Viajes Dual Agencia de Viajes Vip S.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Corpviajes 15/09/1977 Agencia de Viajes Dual Vallejo & Pérez Representaciones Turísticas S.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Ecuamundi Pasivo (Extinción 2020-10-27) 05/11/1974 Agencia de Viajes Internacional Ecuamundi S.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Fuente: Portal de Servicios - Ministerio de Turismo (2020) Elaboración: Propia 109 En cuanto al desarrollo del transporte terrestre, el país contaba con 28.000 kilómetros de carreteras, por las que se movía algo más del 80 por ciento del transporte del país para el año 1979. Este crecimiento se había acelerado desde 1960. La red de carreteras une hasta la actualidad dos corredores que van de norte a sur, el primero situado en la Sierra, constituido por la carretera Panamericana, y el segundo, en la costa, que va desde la provincia de Esmeraldas pasando por Guayaquil hacia la frontera con Perú. Además, enlaces de este a oeste conectan entre sí las tres regiones desde entonces (Banco Central del Ecuador, 1979). La red se amplía para el año 1981, cuando el país contaba con 33.000 kilómetros de carreteras (Banco Central del Ecuador, 1981). Para 1974, Ecuatoriana de Aviación pasa a ser aerolínea de bandera, siendo manejada por la Fuerza Aérea Ecuatoriana (Molina et al., 2012). En 1976, Ecuatoriana de Aviación promocionaba un vuelo semanal desde Guayaquil y Quito a Nassau, capital de las Bahamas, desde donde se realizaba una conexión directa con Europa por medio de Air Bahamas. En ese año planteaban extender sus rutas hasta Los Ángeles, Santiago, Buenos Aires, Manaos y Río de Janeiro (Revista "Transport", 1976). Para 1986, año en el que Aerogal inicia sus operaciones entre Ecuador continental y Galápagos, se estima que los arribos internacionales alcanzaron la cifra de 266.761 (Caiza y Molina, 2012). En el año de 1949, en el marco del Tercer Congreso Interamericano de Turismo, se aprobó y publicó una resolución en la que se invitaba a todos los países americanos, incluido Canadá, a introducir medidas que permitieran resguardar el patrimonio natural, y se exhortaba a desarrollar acuerdos internacionales para la protección de aves, bosques fronterizos, fauna de ríos, entre otros. Sin embargo, Ecuador empieza a elaborar leyes a favor de la protección de la fauna silvestre y pesca fluvial, a partir del año 1970 (AcostaSolís, 1975). Parte de esos resultados adquieren notoriedad en 1976, año en el que se establece el régimen bajo el cual se crea el sistema de áreas protegidas, impulsado por la acción del Estado. Se incorporan al mismo: los Parques Nacionales Cotopaxi, Machalilla, Podocarpus y Yasuní, la Reserva Biológica Limoncocha, el Área Nacional de Recreación El Cajas (en la actualidad considerado Parque Nacional) y el Boliche, la Reserva Faunística Cuyabeno y la Reserva Ecológica Cayambe Coca, en la actualidad considerado Parque Nacional (Molina et al., 2012). De modo que, durante la década de los setenta, la visión turística del país continuaba impulsándose bajo el criterio del potencial natural que poseía desde entonces. En la región sierra se le proporcionaba especial 110 notoriedad a la cantidad de aguas termales y minerales. Se destacaba el alto interés que se tenía por este tipo de recursos, que para esta época ya habían sido estudiados, y por lo tanto, se conocía el alto poder medicinal del que gozaban. A pesar de esto, en Ecuador no eran lo suficientemente utilizadas en relación a la cantidad que existía. Además, se establecía la posibilidad de beber agua mineral, extraída de estas fuentes naturales (Falconí, 1977). Se conocía de 140 fuentes hidrominerales e hidrotermales, de las cuales menos de una docena eran utilizadas y aprovechadas económicamente. De estas últimas, sólo seis constituían balnearios de atracción, entre ellos: Baños de Ambato, Cununyacu, La Merced, El Tingo, Tesalia y Baños de Cuenca. La necesidad de crear más hoteles, residencias con una capacidad equivalente al doble o triple de las que existían, era una de las principales limitaciones para el desarrollo de este recurso. En el caso de Baños de Ambato, se sugería declararlo Área Recreacional Nacional. Aunque se habían realizado estudios importantes desde la década de los 30, se consideraba que era un campo que podía ser ampliado y profundizado con investigaciones completas por parte de las Universidades, para pasar a la promoción en coordinación con la Dirección Nacional de Turismo DITURIS, Municipios y Consejos Provinciales. Se proponía el desarrollo de un Inventario de Aguas Mineromedicinales del Ecuador (Acosta-Solís, 1975). En este orden de ideas, Acosta-Solís (1975) formulaba distintos mecanismos para diversificar el turismo. Por ejemplo, impulsar el turismo fluvial en el noroccidente sobre los ríos Santiago, Cayapas, Bogotá y Onzole, en la cuenca del Guayas y los ríos de la región oriental. La particularidad de navegar sobre estos ríos incluía contemplar un variado paisaje tropical con una selva gigante y tupida. Se especificaba la necesidad de crear facilidades, no sólo para llegar a los ríos, sino también a lo largo de la ruta, entre ellas: lugares de descanso para comer, realizar fotografías y colectar materiales deseados. Dichos lugares deberían estar dotados con ciertas facilidades, tales como agua fresca, leña y seguridades que evitaran los peligros de animales dañinos. Para dicho fin, no se requerían estructuras costosas; las mismas podían ser construidas con madera preservada. La idea era invitar al turista a pasar más tiempo dentro de la selva y el río, ya que cerca de estos también se podía disfrutar del mar y de los canales que forman los manglares. En ese entonces, en el caso de Limones hacia San Lorenzo (tramo norte), el único acceso era ferroviario. En el caso de la Cuenca del Guayas, donde se encuentran Daule, Babahoyo y Yaguachi, se podían apreciar los campos cultivados de banano, arroz, maíz, sorgo, algodón, frutales, entre otros, que en su mayoría corresponden a los productos de exportación del país. En el Oriente, los ríos situados en Coca, Napo, Curaray, Pastaza, entre otros, presentaban paisajes que incluían indios jíbaros y de otras tribus. Se sugería que, antes de realizar cualquier programa, se designe una comisión con miembros de 117 embarcaciones acuáticas (Consejo Nacional de Desarrollo, 1988). A nivel interno también se reconocían otros problemas. Por ejemplo, en 1987, Alfredo Suárez, el entonces Director de DITURIS, señalaba que el sector turístico debía afrontar algunas dificultades relacionadas con la infraestructura física. En el caso de la Costa y el Oriente, mencionaba que existía ausencia de alcantarillado en las playas, carencia de energía eléctrica y, cuando existía, su valor era elevado (Editorial, 1987). Es importante señalar que el Banco Central del Ecuador realiza la medición de la producción desde 1927. En la serie que se muestra en la Tabla III.12, se puede observar la medición de la producción por clase de actividad económica. Desde el año 1987 hasta el año 1999, la medición se realizaba por las actividades comerciales y los hoteles. Es posible que el peso de la actividad económica que oscila entre el 18 y el 22% se explique principalmente por el comercio. En el mismo periodo se contabiliza transporte con comunicaciones. Para la década de los noventa, el Banco Central realiza modificaciones en las mediciones y procede a desagregar las actividades económicas correspondientes al comercio y al transporte, contabilizándolas de forma individual. También procede a unificar la medición de los alojamientos y servicios de comida registrándolos en una sola categoría. Tabla III.12 Producto Interno Bruto por Clase de Actividad Económica (En sucres) Año PIB Comercio y hoteles Comercio y hoteles/PIB 1987 1.794’501.000 363’144.000 20,24% 1988 3.019’724.000 610’927.000 20,23% 1989 5.170’485.000 1.119’409.000 21,65% 1990 8.204’222.000 1.736’724.000 21,17% 1991 12.295’991.000 2.722’694.000 22,14% 1992 19.413’602.000 4.168’447.000 21,47% 1993 27.451’088.000 5.550’786.000 20,22% 1994 36.478’366.000 7.431’337.000 20,37% 1995 46.005’438.000 9.207’059.000 20,01% 1996 60.726’745.000 11.791’119.000 19,42% 1997 79.040’013.000 15.655’455.000 19,81% 1998 107.421’048.000 21.691’442.000 20,19% 1999 162.185’218.000 29.632’234.000 18,27% Fuente: Banco Central del Ecuador Elaboración: Propia Datos expresados en valores corrientes. 118 Cifras más precisas las proporcionaba el Consejo Nacional de Desarrollo, que establecía que el ingreso de divisas por concepto de turismo en los años de 1985-1987 fluctuaba alrededor de 120 millones de dólares, igual o superior a varios productos tradicionales, y que su aporte al producto interno bruto era superior al 1%. Además, la participación en el mercado de trabajo la evaluaba como significativa, sin precisar cifras (Consejo Nacional de Desarrollo, 1988). Sólo en el año 1987, mencionaba que el sector turismo generó un monto de divisas de 167 millones de dólares, que respecto a las exportaciones totales representaba un 8,3% (Consejo Nacional de Desarrollo, 1989). En 1984, se publica el estudio impulsado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en el que se pretendía medir la cantidad de transnacionales que operaban en el país. Como criterio de selección, se excluía a las empresas radicadas en el Ecuador, mixtas, extranjeras o nacionales, con un monto de capital inferior a diez millones de sucres, aproximadamente 170 mil dólares. Cuando se analizan las empresas extranjeras que operaban asociadas a empresas ecuatorianas con cualquier grado de participación, constan únicamente dos empresas en la categoría “Hoteles, Casas de Huéspedes”. La empresa receptora ecuatoriana Poycomercio S.A., con un monto de capital en moneda local de 18.5 millones de sucres, operaba con las empresas transnacionales: Ecuafin S.A. e Inmofin S.A., ambas con una participación del 2.7%, Damira Inc. con una participación del 1.6% y Kappabiele Inc. con una participación del 4.3%, todas de origen panameño. La segunda empresa receptora ecuatoriana era el Hotel La Posada de Quito C.A., con un monto de capital en moneda local de 30 millones de sucres; las empresas transnacionales que operaban junto a esta eran: Phoenix Canada Oil Co. Ltd. y Norsul Oil E. Mining Ltd., ambas con una participación del 49,7% y procedentes de Canadá. En la categoría de “Restaurantes y Hoteles”, se registra como empresa receptora a Le Chalet Suisse Cía. Ltda., con un monto de capital de 25 millones de sucres (Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPAL, 1984). En el caso de las empresas extranjeras que tenían representación en el país en forma de sucursales. Las sucursales no buscaban producir; más bien, su enfoque se centraba en monitorear la evolución económica del país, identificar oportunidades de inversión y verificar el desempeño de las compañías. La mayoría de empresas de este tipo tenían como característica común un bajo monto de capital social que podía llegar a ascender a los quinientos mil sucres, equivalentes a ocho mil dólares. En la rama “Hoteles, Casas de Huéspedes”, constan dos empresas: Western International Hotels Company y la empresa Intercontinental Hotels (Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPAL, 1984). 119 A nivel local, la Superintendencia de Compañías contaba con información sobre las empresas conformadas bajo la estructura de Compañías Anónimas (Superintendencia de Compañías, 1974a). Aunque la Superintendencia contaba con datos sobre compañías de responsabilidad limitada, en nombre colectivo y en comandita simple, las mismas no eran controladas por la institución (Superintendencia de Compañías, 1974b). En la década de los ochenta, el Ministerio de Turismo registra el inicio de operaciones de doce establecimientos bajo la categoría “Alojamiento”, como se puede apreciar en la Tabla III.13, once de ellos activos hasta ahora. La Residencial Las Dalias finaliza sus actividades el 3 de junio del 2020, seguramente producto de la pandemia. Para esta década, los registros muestran una expansión de lugares de alojamiento a nivel nacional; se incluyen provincias de la sierra y del oriente, de igual manera aparecen establecimientos en Galápagos. En Cotopaxi se registra la “Hacienda La Ciénega”, el único de los doce establecimientos que se encuentra situado en una zona rural. En cuanto al número de habitaciones, el “Hotel Ramada” en Guayaquil registra una notoria diferencia en capacidad instalada, en relación a los establecimientos registrados en la misma década, con 75 habitaciones, 82 camas y 157 plazas (Portal de Servicios - Ministerio de Turismo, 2020). Tabla III.13 Establecimientos "Alojamiento" - Registrados dentro del catastro del Ministerio de Turismo - (Década de los ochenta) NombreComercial Fecha de Registro Clasificación Categoría Personería Jurídica Provincia Total Habitaciones / tiendas de campaña Total Camas Total Plazas Hacienda La Cienega 18/11/1981 Hacienda Turística 4 Estrellas Compañía Limitada CotopaxiLatacunga 30 35 63 Hotel Sol De Oriente 21/07/1982 Hotel 3 Estrellas Sociedad Anónima GuayasGuayaquil 48 48 94 Centenario 06/09/1982 Hotel 3 Estrellas Persona Natural/ RIMPE GuayasGuayaquil 47 47 84 Hotel Ramada 29/09/1983 Hotel 4 Estrellas Sociedad Anónima GuayasGuayaquil 75 82 157 Santa Rosa 19/12/1983 Hotel 3 Estrellas Persona Natural/ General El Oro-Santa Rosa 35 35 89 Hotel Chimborazo Internacional 27/06/1984 Hotel 2 Estrellas Sociedad Anónima ChimborazoRiobamba 29 44 73 Hostal Elizabeth 10/10/1985 Hostal 3 Estrellas Persona Natural/ General GalápagosSanta Cruz 19 23 34 Castro 07/08/1986 Hostal 3 Estrellas Sociedad Anónima GalápagosSanta Cruz 19 52 52 120 Bahia 22/12/1986 Hotel 3 Estrellas Persona Natural/ General ManabíSucre 40 40 93 Hotel Su Majestad 01/03/1987 Hotel 3 Estrellas Persona Natural/ General Cañar-La Troncal 28 35 41 Hostal Kalabi 14/06/1988 Hostal 1 Estrella Persona Natural/ General Los RíosVentanas 23 27 29 Residencial Las Dalias (Cerrado) 06/12/1986 Hostal 3 Estrellas Persona Natural/ General Napo-Tena 20 30 49 Fuente: Portal de Servicios - Ministerio de Turismo (2020) Elaboración: Propia En esta misma década se destaca, como parte de las atracciones de los hoteles de lujo, el acceso a los casinos que eran regulados por la Dirección Nacional de Turismo DITURIS. En Quito contaban con mayor notoriedad el “Hotel Inter Continental Quito”, “Hotel Colón Internacional” y el “Hotel Humbolt” (Dirección Nacional de Turismo, 1984). Los dos últimos venían funcionando desde la década de los sesenta. El “Hotel Colón” era considerado de lujo, con precios que iban de 200 a 280 sucres (de los más costosos de la época). Mientras que el “Hotel Humbolt” era considerado de primera categoría con precios que se encontraban entre 160 a 100 sucres (Promociones Turísticas Internacionales, 1969a). En Guayaquil, se señala el “Hotel Atahualpa”, mientras que en el balneario de Salinas están el “Hotel Miramar” y el “Hotel Punta Carnero”. En Santo Domingo de los Colorados, el “Hotel Zaracay” ofrecía también dentro de sus instalaciones el casino (Dirección Nacional de Turismo, 1984). Tomando como insumo la “Encuesta Anual de Restaurantes y Hoteles y Servicios”, para la década de los ochenta, los establecimientos eran elegidos bajo el criterio de que en ellos trabajaran 10 personas o más. La encuesta presenta la siguiente información: número de establecimientos, personal ocupado, remuneraciones, producción, consumo intermedio, valor agregado, depreciaciones, formación bruta de capital, ingresos por servicios, gastos de operación, activos fijos y existencias según ramas de actividad y distribución geográfica. Dentro de las remuneraciones se incluía el valor correspondiente a las prestaciones sociales (Instituto Nacional de Estadística y Censos, 1981b). Las mismas que, como se puede apreciar en la Tabla III.14, promedian 19% en la década de los ochenta sobre las remuneraciones generadas en el mismo periodo. 121 Tabla III.14 Número de establecimientos, personal ocupado, remuneraciones y prestaciones socialesHoteles, casas de huéspedes y otros lugares de alojamiento – Nacional - Década de los ochenta - En sucres Año Número de establecimientos Personal Ocupado Remuneraciones Prestaciones sociales 1981 66 3.142 385.085.000 62.323.000 1982 66 3.180 462.389.000 83.068.000 1983 64 3.165 560.369.000 94.685.000 1984 63 2.965 675.795.000 106.403.000 1985 67 3.123 928.138.000 163.177.000 1986 79 3.581 1.293.376.000 235.861.000 1987 94 3.778 1.612.779.000 325.295.000 1988 89 4.302 3.102.855.000 796.621.000 1989 90 4.580 4.863.160.000 1.144.852.000 Fuente:(Instituto Nacional de Estadística y Censos, 1981b, 1982b, 1983a, 1984a, 1985a, 1994b) Elaboración: Propia Una de las modificaciones, en la metodología de la encuesta, realizada en la década de los ochenta fue el cálculo de los impuestos indirectos netos que se estableció, sería el resultado de la diferencia entre los impuestos indirectos (impuesto selectivo a la producción, impuesto a las transacciones mercantiles, impuestos a las exportaciones y otros impuestos como alcabalas, prediales, matrículas, permisos, timbres, entre otros) y las subvenciones, que estaban conformadas por las transferencias corrientes, que la administración pública realizaba a favor de las unidades que producían bienes y servicios mercantiles, con la finalidad de influir sobre su precio (Instituto Nacional de Estadística y Censos, 1981b). A partir de 1982, se realiza una descripción más precisa de los impuestos considerados como indirectos dentro de los que se incluyen las contribuciones al IECE y SECAP (el pago del 0,5% para el IECE y el 0,5% para el SECAP, el mismo que el empleador depositaba en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social IESS y era calculado sobre el valor de los sueldos y salarios), el Impuesto Selectivo al Consumo (era el valor pagado por el establecimiento, por el consumo de artículos que por ley habían sido gravados, como por ejemplo: cigarrillos, bebidas, entre otros), el Impuesto a las Transacciones Mercantiles (se gravaba un 5% sobre el valor original de la venta o compra de una mercadería o en la prestación de un servicio) y Otros impuestos (espectáculos públicos, alcabalas, timbres fiscales y municipales, matrículas, permisos, entre otros) se excluía el impuesto a la renta (Instituto Nacional de Estadística y Censos, 1982b). El Impuesto a las Transacciones Mercantiles pasó a gravar un 6% sobre el valor original de la venta o compra de una mercadería o en la prestación de un servicio en el año de 1984 (Instituto Nacional de Estadística y Censos, 1984a). 122 De acuerdo a los datos presentados en la Tabla III.15, la tasa de crecimiento de los ingresos y de los gastos durante la década de los ochenta fue del 47% y del 46% respectivamente. Significativamente mayor en consideración con la década de los setenta. El peso de los impuestos indirectos sobre el ingreso se mantenía en un promedio del 5% dentro del mismo periodo. En este tiempo existe un crecimiento hotelero sustentado en el capital privado nacional. Para 1984, se consideraban dentro de las 200 compañías más importantes a Hotelera Guayaquil, de propiedad del Grupo Isaías con un capital en moneda local de 333 millones de sucres; “Hotel Colón”, ubicado en la provincia de Pichincha del Grupo Proinco, con un capital en moneda local de 282 millones de sucres; “Apartec”, ubicado en la provincia de Pichincha con un capital en moneda local de 208 millones de sucres; “Hotel La Laguna”, ubicado en la provincia del Azuay con un capital en moneda local de 122 millones de sucres; y los “Apartamentos Boulevard”, ubicados en la provincia del Guayas con un capital en moneda local de 90 millones de sucres (Centros de Estudios y Difusión Social CEDIS, 1986). Tabla III.15 Número de Establecimientos, Ingresos, Adquisición de Activos Fijos Nuevos, Gastos de Operación e Impuestos Indirectos NetosHoteles, Casas de Huéspedes y Otros Lugares de Alojamiento – NacionalDécada de los ochenta - En Sucres Año Número de establecimientos Ingresos Adquisición de activos fijos nuevos Gastos de Operación Impuestos indirectos netos 1981 66 1.168.097.000 235.479.000 253.996.000 33.977.000 1982 66 1.454.132.000 135.168.000 421.903.000 59.316.000 1983 64 1.651.808.000 275.211.000 438.353.000 44.609.000 1984 63 2.060.382.000 212.051.000 542.075.000 143.466.000 1985 67 2.999.297.000 414.923.000 853.508.000 176.338.000 1986 79 4.530.143.000 328.294.000 1.246.420.000 381.892.000 1987 94 6.317.821.000 566.864.000 1.721.002.000 189.256.000 1988 89 13.934.235.000 1.215.474.000 3.393.565.000 798.924.000 1989 90 21.666.115.000 2.890.629.000 4.670.604.000 1.663.775.000 Fuente:(Instituto Nacional de Estadística y Censos, 1981b, 1982b, 1983a, 1984a, 1985a, 1994b) Elaboración: Propia Para la década de los ochenta existía una considerable cantidad de empresas relacionadas con el transporte, como se puede ver en la Tabla III.16. De origen extranjero, destacan las sucursales de empresas transnacionales; figuran principalmente empresas asociadas con un monto de capital social que podía llegar a ascender a los quinientos mil sucres equivalentes a ocho mil dólares. La Comisión 123 Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) registraba un total de 23 empresas, de las cuales dos eran terrestres, dos marítimas y 19 aéreas. Doce de ellas funcionaban como sociedad anónima (1984). Muchas de estas compañías funcionaban desde los inicios del siglo XIX. Tabla III.16 Empresas de transporte aéreo, terrestre y acuático que operaban en Ecuador – Año 1984 TRANSPORTE AÉREO Aero Fletes Internacionales S.A. Easter Airlines Inc. Aerolíneas Argentinas S.A. Empresa de Transportes Aero Perú Aerovías Cóndor de Colombia S.A. Iberia Líneas Aéreas de España S.A. Aerovías Nacionales de Colombia S.A. Internacional de Aviación S.A. International Airline Inc. Air France Sucursal en Ecuador KLM Cía. Real Holandesa de Aviación S.A. Air Lift International Inc. Línea Aérea Nacional Chile, LAN Air Panamá International S.A. Líneas Aéreas Costarricenses S.A. American Pipe and Construction Inter. Lloyd Aéreo Boliviano S.A. Braniff Airways Incorporated C.A. Lufhansa Líneas Aéreas Alemanas S.A. British Caledonia Airways Limited TRANSPORTE TERRESTRE TRANSPORTE POR AGUA Turismo Expreso Pullman S.A. Flota Mercante Grancolombiana S.A. TEPSA Jackson Marine Corporation Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPAL (1984) Elaboración: Propia En la década de los ochenta, se registra el inicio de 24 empresas según el Ministerio de Turismo, como consta en la Tabla III.17. Todas funcionan hasta la actualidad, excepto las seis últimas que reportan distintas incidencias. El 33% funciona como agencias de viajes duales y el 67% como agencias de viajes internacionales. Todas con domicilio en Guayas, a excepción de tres que se conforman en Manabí, Pichincha y El Oro. Además, la tendencia de constituirse como compañía anónima se mantiene. Tabla III.17 Establecimientos "Operación e Intermediación" - Registrados Dentro del Catastro del Ministerio de Turismo - (Década de los Ochenta) Nombre Comercial Fecha de Registro Clasificación Razón social (Propietario) Tipo de Personería Jurídica Personería Jurídica Provincia Agencia De Viajes G-1 23/03/1981 Agencia de Viajes Internacional Agencia de Viajes G-1 C Ltda. Persona Jurídica Guayas 124 Contiviajes C Ltda. 19/10/1982 Agencia de Viajes Internacional Contiviajes C. Ltda. Persona Jurídica Compañía Limitada Guayas Emela Tour 10/09/1984 Agencia de Viajes Internacional Emela Tur Organización de Viajes y Turismo C. Ltda. Emelatur Persona Jurídica Responsabilidad Limitada Guayas Delgado Travel 05/10/1984 Agencia de Viajes Internacional Viajes y Turismo A&F Delgado C Ltda. Persona Jurídica Responsabilidad Limitada Manabí Delgado Travel 08/01/1986 Agencia de Viajes Internacional Agencia Delgado Travel Fradelsa S.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Agencia De Viajes Y Turismo Princestur Sa 14/02/1986 Agencia de Viajes Internacional Agencia de Viajes y Turismo Princestur S.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Centro Viajero 28/04/1988 Agencia de Viajes Internacional Centro Viajero Centervia Cía. Ltda. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Feraudviajes 10/05/1988 Agencia de Viajes Internacional Feraudviajes S.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Agensitur 26/05/1988 Agencia de Viajes Internacional Agensitur S.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Transtour 17/06/1988 Agencia de Viajes Internacional Transitour Transito y Turismo Cía. Ltda. Persona Jurídica Responsabilidad Limitada Guayas Corpviajes Hrg 17/06/1988 Agencia de Viajes Dual Vallejo & Pérez Representaciones Turísticas S.A. Persona Jurídica Guayas Americantur 23/06/1988 Agencia de Viajes Internacional American Tur S.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Dillontour 24/06/1988 Agencia de Viajes Internacional Dillontour S.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Garlatour 16/08/1988 Agencia de Viajes Dual Agencia de Viajes Gardner y Lalama C.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Pichincha Idiomas Travel 14/04/1989 Agencia de Viajes Internacional Viajes Educativos Idiomas Travel Iditravel S.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Euroexpreso S.A. 25/05/1989 Agencia de Viajes Dual Euroexpreso S.A. Persona Jurídica Sociedad Anónima Guayas Tecnoviaje 12/06/1989 Agencia de Viajes Dual Tecnoviajes S.A. Persona Jurídica Guayas Japantours S.A. 22/09/1989 Agencia de Viajes Dual Galacaminos Travel S.A. Persona Jurídica Guayas Global Tours Suspendido (Depuración 2017-04-13) 01/06/1981 Agencia de Viajes Dual Globaltour S.A. Guayas 125 Orotur (Disolución y liquidación Superintendencia de Compañías) 19/05/1981 Agencia de Viajes Internacional Organizadores Orenses De Turismo Cía. Ltda. Persona Jurídica Responsabilidad Limitada El Oro Aeromundo (Disolución y liquidación Superintendencia de Compañías) 24/09/1981 Agencia de Viajes Dual Aeromundo Agencia De Viajes y Turismo Cía. Ltda. Persona Jurídica Responsabilidad Limitada Guayas La Moneda (Modificación de actividad comercial) 27/06/1987 Agencia de Viajes Dual Agenmil - La Moneda Agencia De Viajes S.A. Persona Jurídica Guayas Margot Chávez Turismo (Extinción 202110-06) 13/06/1988 Agencia de Viajes Internacional Margot Chávez Agencia de Viajes y Turismo S. A. Persona Jurídica Guayas Orotravel (Extinción 202309-20) 24/06/1988 Agencia de Viajes Internacional Orotravel S.A. Guayas Fuente: Portal de Servicios - Ministerio de Turismo (2020) Elaboración: Propia 3.4.4. El Papel de Galápagos en la Promoción Internacional del Turismo en Ecuador a finales del Siglo XX Las campañas de promoción también tuvieron una notoria influencia en la década de los ochenta (Consejo Nacional de Desarrollo, 1988), impulsando a Galápagos como Patrimonio Natural de la Humanidad, y tanto a Quito como a Cuenca como Patrimonios Culturales de la Humanidad. Para el año 1987, Alfredo Suárez, el entonces Director de DITURIS, explicaba que la empresa privada había impulsado la creación de la Fundación Ecuatoriana de Promoción Turística. La cual había iniciado en Estados Unidos una campaña publicitaria televisiva, reforzada con las agencias ecuatorianas y con folletería impresa en varios idiomas. Además, revelaba que Ecuador hasta entonces no podía realizar un gasto en publicidad mayor a los 500.000 dólares. En la misma entrevista, se menciona que el turismo estaba manejado por la empresa privada; y estaba regulado por la oferta y la demanda bajo supervisión de la Dirección Nacional de Turismo DITURIS, institución que recomendaba, debido a los procesos inflacionarios por los que atravesaba el país, la revisión de los precios cada tres meses (Editorial, 1987). Es interesante el análisis que realiza Bruzzone (1985) para el principal atractivo turístico del país en la década de los ochenta. Para ese momento, las actividades a desarrollar en Galápagos se concentraban en catorce sitios preseleccionados por su interés científico. Nombrada mediante Decreto No. 466. Por el 126 entonces presidente León Febres Cordero, el 23 de enero de 1985 se conforma la Comisión de Alto Nivel integrada por los señores Ing. Gunther Lisken Buenaventura, como Presidente, y señor Joseph Garzozi, Ing. Eduardo Egas y Dr. Hugo Loza P., como miembros. Su principal función era establecer la viabilidad del Plan Maestro, que era el instrumento de planificación gubernamental vigente, que contemplaba el desarrollo de la industria turística. La comisión se centró en identificar opciones del desarrollo turístico de forma planificada y sostenida. Dentro de sus observaciones plantearon la incorporación de las Islas Cristóbal e Isabela, las cuales hasta ese momento no contaban con aeropuerto, espigón, muelles ni carreteras como ya sucedía en la Isla Santa Cruz. La propuesta era integrar las cuatro islas pobladas y disminuir la congestión en esta última. También se proponían las excursiones a pie en las zonas cultivadas y de esta manera poder apreciar los microclimas de las diferentes islas, todo esto con la idea de que las actividades se desarrollen fuera del ámbito del Parque Nacional. En las observaciones se encontró que el aeropuerto no prestaba las comodidades mínimas, embarcaciones limitadas que sufrían de obsolescencia debido a una ley fijada en 1972 que establecía cuáles eran las personas que podían brindar este servicio, cobros indebidos en el Parque Nacional, este último carente de paseos de familiarización científica y escasas conferencias que se proporcionaban de manera exclusiva por pedido anticipado de los turistas. Se destacaba el nivel de los cruceros: cómodos, agradables, con un sinnúmero de actividades que ofrecer al turista. También merecía una distinción la preparación de los guías, quienes trabajaban bajo contrato para las compañías de turismo o ejercían de forma libre para quienes solicitaban sus servicios y que para ese entonces ostentaban salarios envidiables. Los guías normalmente eran extranjeros universitarios o profesionales de alguna ciencia. En cuanto a ingresos, se estimaba que el parque captaba 20.000 turistas con un precio (bastante alto) de 30 dólares cada uno; sus ingresos ascendían a 600.000 dólares anuales, pero de esa cantidad el parque sólo recibía la cifra de 9 millones de sucres, cifra que no guardaba ninguna proporción con el patrimonio que se encontraba bajo su cuidado. Se planteaba como ejemplo Costa Rica, que contaba para entonces con un programa de Parques Nacionales eficiente, con el cual atrajo a turistas y científicos de todo el mundo. Los mismos poseían normas para su explotación y desarrollo que se implementaron a partir de las “Políticas para Manejo de Áreas Silvestres”, de autoría de Kyran O. Thelen y Arne Dalfelt, escritas en 1978. En el documento se sugerían quince categorías de manejo de áreas naturales, cada una con directrices para uso de los visitantes, con lo cual se garantizaba la conservación y el turismo sostenible en el país. Las leyes ecuatorianas, por su parte, registraban seis categorías de las cuales no se podían 133 1999 136 353.019.441.000 49.387.043.000 333.715.320.000 71.555.602.000 Fuente:(Instituto Nacional de Estadística y Censos, 1990b, 1991b, 1995a, 1996, 1997, 1998b, 1999b) Elaboración: Propia La Superintendencia de Compañías en la misma década identifica a las 1000 compañías más importantes. El criterio de selección fueron tres variables financieras: activo total, patrimonio e ingresos netos de las compañías informantes, las cuales se ponderaron con la finalidad de establecer el peso de cada una de ellas en la economía ecuatoriana. La selección se realizó con datos correspondientes a la información proporcionada por un total de 20.053 compañías correspondientes al año 1993. Cuando se analizan las empresas por actividad económica, se puede observar que la industria manufacturera concentra al 39,3% de las 1000 empresas más importantes, mientras que la rama correspondiente al “Comercio por mayormenor, Restaurantes, Hoteles” tiene una participación del 28,2% y, finalmente, la “Agricultura, caza y pesca” tiene una participación del 10,6%. Nuevamente, las actividades comerciales como restaurantes y hoteles se encuentran clasificadas en una misma categoría, lo que limita las posibilidades de conocer con exactitud las variaciones del período. Sin embargo, no es difícil por la estructura económica del país determinar que gran parte de ese porcentaje corresponde al comercio. Esto queda demostrado cuando se analiza a las primeras 20 empresas del sector, donde sólo dos corresponden a la industria turística. “Hotel Colón Internacional S.A.” ubicado en el puesto 17 y en el número 89 del ranking general, y la empresa “H.O.V. Hotelera Quito S.A.”, ubicada en la posición 18 y la número 90 de las mil empresas. Ambas con una estructura de propiedad correspondiente al sector privado nacional (Superintendencia de Compañías, 1995). La evolución de estas empresas para inicios de la década de los noventa se puede observar haciendo uso del estudio realizado por la Superintendencia de Compañías, que identificaba a las 1000 empresas más importantes del país. Correspondiente al sector de transportes, se tiene a la “Sociedad Ecuatoriana de Transportes Aéreos Saeta S.A.” de capital privado, domiciliada en Quito, que ocupaba la posición número 19 del ranking; contaba con 664 colaboradores y 4438 accionistas. “Servicios Aéreos Nacionales S.A.” SAN, empresa privada domiciliada en Guayaquil, ocupaba la posición número 125 del ranking, empleaba a 315 personas y contaba con 116 accionistas. La “Corporación Turística Recreacional Corturis S.A.” operaba en el área de transportes: domiciliada en Guayaquil, contaba con 115 colaboradores y 10 accionistas y se ubicaba en la posición 312 del ranking. “ETICA Empresa Turística Internacional C.A.”, compañía aérea de transportes domiciliada en Guayaquil, contaba con 178 colaboradores y 20 accionistas; se ubicaba en la posición 328 del ranking. “Líneas Aéreas Nacionales Ecuador S.A.” LAN- 134 Ecuador, empresa aérea de transportes, domiciliada en Guayaquil, contaba con 50 colaboradores y 3 accionistas; se ubicaba en la posición 351 del ranking. “KLM Cía. Real Holandesa de Aviación S.A.”, sucursal de compañía extranjera con residencia en Quito, se coloca en el puesto 398 del ranking. “Aerolíneas Nacionales del Ecuador S.A. Andes”, compañía de transportes aéreos domiciliada en Guayaquil, contaba con 75 colaboradores y 6 accionistas; se ubicaba en la posición 481 del ranking. “Iberia Líneas Aéreas de España S.A.”, sucursal de compañía extranjera de transportes aéreos, domiciliada en Quito, se ubicaba en la posición 488 del ranking. “Continental Airlines Inc.”, sucursal de compañía extranjera del área de transportes, domiciliada en Guayaquil, se aprecia en la posición 497 del ranking (Superintendencia de Compañías, 1995). En el caso de operadores turísticos, para esta época Metropolitan Touring ya era uno de los operadores referentes en la industria ecuatoriana. En la década de los setenta se encontraba muy afianzado a nivel nacional y había logrado posicionarse en las Islas Galápagos. Esto los llevó en 1976 a ejecutar un programa a través del Río Napo con el prestigioso y popular “Hotel Flotante Orellana”. También intentaron anexar el ferrocarril a una de sus experiencias, a la que denominaron “Expreso Metropolitan Touring” (Federación de Hoteleros del Ecuador, 2008). “Metropolitan Touring C.A.” domiciliada en Quito, con capital privado nacional, ocupaba el lugar 231 del ranking conformado por las 1000 compañías más importantes, según la Superintendencia de Compañías para el año 1993. También constaba la “Corporación Turística Recreacional CORTURIS S.A.” con domicilio en Guayaquil de capital privado nacional, ubicada en la posición 312 del ranking general (Superintendencia de Compañías, 1995). Aunque las empresas son clasificadas en la rama de actividad correspondiente a transporte, almacenamiento y comunicaciones, ambas compañías funcionaban como agencias de viajes u operadores turísticos. Se logra apreciar que para la década de los noventa existe una consolidación del capital nacional privado en las compañías que actuaban como agencias de viajes y operadores turísticos. Mientras que, en el caso de las aerolíneas, existe una combinación de capital nacional privado y sucursales de compañías extranjeras. En la década de los noventa, como se puede apreciar en el Anexo 2, se registran 49 empresas nuevas según información proporcionada por el Catastro Turístico. De acuerdo a dicho documento, aproximadamente 80 empresas de este tipo funcionaban en el país al final de esta década. El 51% funcionaban como agencias de viajes internacionales, el 24% como agencias duales, el 20% como operadores turísticos y el porcentaje restante como agencias de viajes mayoristas. La mayor expansión 135 se registra en la provincia de Manabí, con ocho establecimientos, seguido por seis en Azuay, cinco en Guayas y uno en Cañar, Chimborazo y Cotopaxi respectivamente. A finales de los 90, a causa de los muchos descalabros económicos, surgió entre los productores turísticos un canibalismo nunca antes visto. Se dieron quiebras, ventas de los paquetes accionarios de las compañías y cierres. Por supuesto, la referencia no tiene ninguna relación con la coincidente y dolorosa tragedia emigratoria, para la cual se crearon aquellas agencias de viajes internacionales, abiertas improvisadamente para vender boletos aéreos, junto con las célebres "bolsas" requeridas por las autoridades migratorias españolas (Alvear, 2008). Según el Plan Maestro de Turismo 1989-1992, señalaba que Ecuador contaba con 920 atractivos turísticos, de los cuales el 56,52 % eran sitios naturales, la mayor parte playas, que en el caso de los ecuatorianos era el principal atractivo para visitar en las vacaciones (Ministerio de Información y Turismo, 1992). Sin embargo, la diversificación de la oferta turística se va abriendo paso a mediados de la década de los noventa. Por ejemplo, las guías turísticas subrayan la gastronomía como un elemento que podría ser de interés para un nicho de turistas. Incluyen los platos propios de cada región y los que son de temporadas específicas, que están normalmente asociados a festividades locales (González, 1996). En el caso de otros destinos de la región, como Chile, se buscaba la reinserción por medio del turismo al exterior una vez finalizada la dictadura (1990). Mientras recibían la llegada de visitantes de argentinos, brasileños, norteamericanos y europeos. Los chilenos viajaban a destinos como Buenos Aires, Varadero, Punta Cana, Cancún y Miami (Yáñez, 2023). Lo más destacable de la década de los noventa en la hotelería en Ecuador es la llegada de las grandes cadenas hoteleras y la incipiente diversificación de la oferta. En contrapartida, se tiene un limitado levantamiento de información y la planificación carente de identificación de responsables que provocaba, entre otros resultados, que las acciones que se ejecutaban no sean efectivas y que sean inviables las acciones en la práctica. Una limitación tempranamente identificada por Bilbao, quien además consideraba que los planes inclusive podrían encontrarse técnicamente bien desarrollados, pero en algunas ocasiones no contaban con la decisión política para ser desarrollados (Bilbao, 1980). De ahí los bajos niveles de ocupación que derivaban en falta de mantenimiento de áreas turísticas, parques 136 nacionales o zonas de reserva ecológica. Finalmente, la escasa capacitación turística con excepción de Galápagos, que generaba dificultades importantes a la industria. En el año 2000, las autoridades económicas determinan la implementación de la dolarización como medida de política monetaria para frenar los efectos de la profunda crisis en la economía, que tuvo su momento más álgido a finales de la década de los noventa. Además, se implementa un proceso político que va desde el año 2007 y finaliza en el año 2017, de la mano de Rafael Correa Delgado, quien presidió el país durante esos diez años, generando una ruptura en la inestabilidad política propiciada a partir de 1998 en el país, con revueltas sociales que tenían su corolario en la salida del presidente de turno. La dolarización en Ecuador se implementó en un momento de crisis económica y política, con el objetivo de estabilizar la economía y controlar la inflación. La medida fue altamente polémica, con opiniones divididas sobre sus beneficios y desventajas. Hasta ahora las visiones son fraccionadas, entre grupos que consideran que la modificación del régimen monetario fue una solución necesaria, mientras otros la asumen como una política que implica total pérdida de soberanía económica. En cuanto a los resultados, la dolarización ha tenido efectos mixtos, incluyendo la estabilización de precios, pero también ha generado desafíos como la rigidez económica y la dependencia de la economía local al ciclo económico de Estados Unidos (Acosta et al., 2000). Por lo tanto, se volvió esencial incrementar la productividad y adoptar estándares de calidad internacional. La dolarización, aunque estabilizó los precios, no resolvió los problemas sociales como la pobreza y el desempleo (Acosta et al., 2005). De hecho, la crisis de 1999 generó un éxodo de ecuatorianos, que buscaron en el extranjero oportunidades para estabilizar el cambio que representó para cierto segmento de la población el proceso de dolarización, que en muchos casos pulverizó los ahorros de las familias. Esta situación generó, paradójicamente, uno de los mecanismos de regulación de la economía en los siguientes años. Las remesas de los migrantes se volvieron fundamentales para sostener el gasto interno de los familiares que las recibían en Ecuador. Las mismas empezaron a crecer a partir del 2002, con tasas superiores al 4% anual, manteniendo esa tendencia de crecimiento por lo menos los siguientes cinco años (Cadena et al., 2006). Para el período de estudio, el país ya dependía ampliamente del petróleo y uno de los objetivos fundamentales de la economía ecuatoriana era precisamente desligarse de dicha dependencia, así consta en la planificación oficial que será analizada más adelante. Al contar con una economía dolarizada, 137 Ecuador requiere de divisas para sostener su estructura. En este sentido, Alarcón (2022) menciona que dicha subordinación de la economía a los ingresos petroleros impide a las autoridades económicas establecer una hoja de ruta clara, debido a que el precio del petróleo está determinado por el mercado internacional. El problema radica en que el sector petrolero ha aportado la mayor cantidad de ingresos al presupuesto estatal, lo cual ha generado complicaciones cuando los precios internacionales caen por debajo de lo presupuestado. Adicionalmente, dicho sector genera un escaso estímulo al crecimiento en otros sectores productivos, muestra incapacidad para absorber una cantidad significativa de la población económicamente activa, así como para promover que las empresas y organizaciones, ya radicadas en el país, realicen investigación para desarrollar nuevos conocimientos y tecnologías, o acciones para innovar y mejorar sus productos y servicios. En este último punto, coinciden Grijalva et al. (2020), quienes consideran que el aporte del sector petrolero al desarrollo experimental con aplicaciones a la generación de conocimientos, en la creación de productos y procesos nuevos o mejorados, ha sido limitado. Previo al año 2007, la explotación petrolera en Ecuador había generado repercusiones al medio ambiente y a las comunidades locales, generando una bifurcación entre la riqueza esperada y los daños ecológicos y sociales que trae consigo la actividad. Parte del problema radicaba en la distribución desigual de los ingresos entre el Estado y las empresas privadas. Además, de las dificultades sociales asociadas con la alta mortalidad infantil y el analfabetismo, especialmente en la Amazonía ecuatoriana, que es donde se concentra la mayor actividad petrolera (Bustamante et al., 2007). En búsqueda de subsanar estas situaciones, en el año 2008 se procede con la renegociación de los contratos petroleros, lo cual incrementaría la participación del Estado en la renta petrolera (Salgado, 2024). En este orden de ideas, durante el período de estudio, la diversificación productiva apuntaba hacia el turismo, que surgía como uno de los sectores que podría contribuir a mejorar el crecimiento económico, desarrollar los encadenamientos productivos, aumentar la reproducción del capital e incrementar el nivel de beneficios económicos y sociales relacionados con la misma. Sin embargo, para lograrlo se requería de algún tipo de incentivo que difícilmente podía provenir del sector público los primeros años de la década del 2000. Al examinar la estructura del gasto público en la primera década del siglo XXI, la mayor parte de los egresos se encuentra concentrada en dos grandes categorías: el servicio de la deuda pública, tanto interna como externa, y los servicios generales, que incluyen defensa nacional, seguridad interna y administración. Estas partidas representan aproximadamente el 80% del presupuesto total, con una naturaleza predominantemente rígida. En particular, el servicio de la deuda, que constituye la porción 138 más significativa, alcanzando el 40% del total de los egresos (López y Villamar, 2003). Esto es especialmente importante, ya que si el Estado buscaba participar activamente del proceso de mejorar la industria turística, los recursos económicos y financieros para ese momento eran muy limitados. Otra situación que mereció importante interés a nivel internacional fue la crisis financiera global de 20072008 (que inició en el sector de hipotecas subprime en Estados Unidos, con préstamos de alto riesgo que llevaron al incremento de ejecución de hipotecas; esta crisis se extendió a los bancos y a los mercados financieros, generando una profunda recesión). El primer mecanismo de transferencia fueron los sistemas financieros; debido al limitado desarrollo de la bolsa de valores de Ecuador, el país no percibió efectos directos. Sin embargo, ya a finales del 2008, la crisis empezó a hacerse notoria por la disminución de las remesas, debido a las bajas en los empleos en Estados Unidos y Europa, y por otro lado, la disminución de los productos de exportación como petróleo, alimentos y materia prima debido a la reducción de la demanda. Se preveía que la tendencia se mantuviera en el mismo sentido para el año 2009 (Acosta et al., 2009). Sin embargo, la crisis dio lugar a una caída de aproximadamente 35% del valor nominal de los instrumentos de deuda, de modo que el gobierno ecuatoriano procedió con la recompra de los mismos, y con esto logró reducir la presión de la deuda sobre las finanzas públicas (Salgado, 2024). Se considera que el gobierno de Rafael Correa disfrutó de una de las mayores bonanzas vividas en toda la historia del Ecuador (Salgado, 2024). Acosta et al. (2013) explican que el gobierno de Rafael Correa registró los mayores ingresos por exportaciones petroleras en la historia de Ecuador. Por esto, la inversión pública fue el motor clave para la economía, especialmente en sectores como electricidad, agua y construcción. A pesar de los altos ingresos, no se habían logrado cambios estructurales en la economía ecuatoriana. En este sentido, Salgado (2017) establece que la bonanza de los primeros ocho años de gobierno proviene del superciclo de las materias primas, que se generó entre los años 2002 y 2012 (en el caso del petróleo, hasta mediados del 2014), aumento de las remesas de los migrantes y de la posibilidad de obtener recursos por medio del sector financiero internacional. El Estado además mejoró su capacidad recaudatoria, con la ejecución de al menos diez reformas tributarias en aproximadamente ocho años; aunque su estructura no se modificó, debido a que el 70% de las mismas provenían de impuestos regresivos (Hidalgo y Hurtado, 2015). De modo que los favorables precios de las materias primas, el aumento de los ingresos por concepto de tributos, la renegociación de la deuda y de los contratos petroleros contribuyeron positivamente a los ingresos del gobierno en el período analizado y fue la base del crecimiento económico (Aguirre, 2014; Salgado, 2024). 139 4.1.1. Planificación y Ejecución de la Política Turística en Ecuador La industria turística requiere de acciones coordinadas para su correcto crecimiento. Los gobiernos deben ser capaces de establecer objetivos, desarrollar una adecuada planificación y controlar la ejecución de dichos planes. Como establece Crouch (2011), los destinos muchas veces no son capaces de formular objetivos frente a los cuales puedan valorar su desempeño. Lógicamente, esto se convierte en una debilidad cuando se intenta desarrollar altos niveles de competitividad. Cuando se analiza la planificación estatal, como se puede apreciar en la Tabla IV.3, cada uno de los mandatarios desde 1998 propuso un plan que establecía la ruta del crecimiento y desarrollo de los ejes más importantes de su administración durante el tiempo correspondiente a su mandato de sus actividades. Tabla IV.3 Planificación Gubernamental en Ecuador 1998-2017 Nota: Los presidentes que presentan el símbolo* no culminaron el período constitucional para el cual fueron electos. En el año 2008, se modifica la Constitución, la misma daba inicialmente paso a la reelección indefinida de los presidentes (las disposiciones sobre la reelección indefinida fueron modificadas en 2015). Esto permitió que Rafael Correa se presentara en las elecciones de 2009 y 2013, ganando ambos periodos. Elaboración: Propia. Presidente Período de gobierno Nombre del instrumento de planificación Período de planificación Jamil Mahuad Witt* 1998-2000 Agenda para el Desarrollo Ecuador Siglo XXI 1998-2003 Gustavo Noboa Bejarano 2000-2003 Plan de Gobierno 2000 - 2003 Por un nuevo país 2000-2003 Lucio Gutiérrez Bórbua* 2003-2005 - - Alfredo Palacio González 2005-2007 - - Rafael Correa Delgado 2007-2009 Plan Nacional de Desarrollo 2007-2010 Rafael Correa Delgado 2009-2013 Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013 Rafael Correa Delgado 2013-2017 Plan Nacional para el Buen Vivir 2013-2017 Lenin Moreno Garcés 2017-2021 Plan Nacional de Desarrollo 2017-2021 Toda una vida 2017-2021 Guillermo Lasso Mendoza* 2021-2023 Plan Nacional de Desarrollo 2021-2025 Daniel Noboa Azín 2023-actualidad - 2023-2025 140 Desde 1998, la planificación gubernamental denominada “Agenda para el Desarrollo Ecuador Siglo XXI” fijaba su mirada en las áreas tributaria, cambiaria, financiera y de comercio exterior. Su principal objetivo era la reducción de la pobreza mediante la recuperación de la estabilidad macroeconómica, reactivación de la economía nacional, generación de garantías para la equidad social, fortalecimiento del capital humano, reforma del estado y profundización del cambio estructural. En la reactivación de la economía nacional se buscaba promover el clima propicio para la inversión privada, sobre todo en infraestructura, proporcionando seguridad jurídica, combate a la corrupción, flexibilización de las leyes laborales. Se impulsaba la idea de generar marcos legales que permitieran la concesión al sector privado de puertos (Esmeraldas, Manta y Puerto Bolívar), aeropuertos, carreteras y aduanas. El turismo aparece como un sector que podría ser potenciado para tales fines. En este plan se destacan tres sectores: el petrolero, el eléctrico y el de telecomunicaciones (Oficina de Planificación ODEPLAN, 1998). En el marco del "Plan de Gobierno 2000-2003: Por un nuevo país", se impulsaron acciones destinadas a la reactivación productiva, con énfasis en los sectores agrícola, turístico y comercial. El establecimiento de líneas de microcrédito a través de intermediarios financieros especializados en estos nichos de mercado, dirigidos a las actividades agropecuarias, agroindustriales, turísticas y comerciales, con énfasis en el sector rural. Además, se preveía normar el uso y ocupación del suelo con fines turísticos, en coordinación con los gobiernos locales en función del desarrollo sustentable, considerando la operación descentralizada de la misma. Con el objetivo de reducir el desempleo y el subempleo, se promovía el desarrollo de programas de microempresas turísticas, tanto en áreas urbanas como rurales, y se impulsaron proyectos de turismo sostenible en las comunidades locales (Oficina de Planificación ODEPLAN, 2000). Sin embargo, el ambiente político de 1999 al 2007 generó una débil institucionalidad que se evidencia en el derrocamiento de dos presidentes en un lapso menor a 10 años. La situación no era muy distinta para la economía local, que afrontaba el desafío de mantener a flote el proceso de dolarización iniciado en el año 2000 y sobreponerse al colapso del sistema financiero nacional del año 1999. A esto se sumaba el ambiente de convulsión social permanente asociado con las crisis políticas y económicas antes mencionadas. Bajo este entorno, la posibilidad de impulsar una industria con las complejidades que presenta el sector turístico se tornaba desafiante. A partir del año 2007, el gobierno ecuatoriano fijó objetivos de política económica orientados a corregir los desequilibrios sectoriales en la productividad, con énfasis en el perfeccionamiento de la fuerza laboral 141 y la diversificación de la base productiva. En este contexto, la transformación de la matriz productiva se convirtió en un eje central de la política pública, promoviendo la diversificación de bienes, la generación de productos industrializados, el fortalecimiento de las exportaciones y la sustitución de importaciones. Estas medidas buscaban fortalecer la capacidad productiva nacional para satisfacer la demanda interna, generar excedentes exportables y atraer divisas. En este marco, el sector turístico fue identificado como un "sector estratégico" para apoyar la transformación de la matriz productiva, con un enfoque en el desarrollo del turismo sostenible, especialmente en áreas protegidas, y el fomento del turismo comunitario, una perspectiva que ya había sido propuesta en el año 2000. En este sentido, el “Plan Nacional de Desarrollo 2007-2010” propuesto por la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo SENPLADES (2007), dentro de su estructura, proponía objetivos, políticas y estrategias para contribuir con la política pública antes planteada. El sector turístico era incluido para contribuir al alcance de los siguientes objetivos del plan:  Objetivo 1: Auspiciar la igualdad, la cohesión y la integración social y territorial.  Objetivo 4: Promover un ambiente sano y sustentable, garantizar el acceso a agua, aire y suelos seguros.  Objetivo 5: Garantizar la soberanía nacional, la paz y auspiciar la integración latinoamericana.  Objetivo 6: Garantizar el trabajo estable, justo y digno.  Objetivo 11: Establecer un sistema económico solidario y sostenible. Se puede ver mayor detalle de los mismos en el Anexo 4 que se encuentra al final de este documento. En cuanto a metas e indicadores, el plan establecía parámetros que alimentaban al Objetivo 6: Garantizar el trabajo estable, justo y digno; y al Objetivo 11: Establecer un sistema económico solidario y sostenible, como se puede ver en las Tablas IV.4 y IV.5 que se presentan a continuación: Tabla IV.4 Objetivo 6: Garantizar el Trabajo Estable, Justo y DignoMeta 6.7 Fomentar un Turismo Alternativo Sostenible Meta 6.7: Fomentar un turismo alternativo sostenible Valor Año Fuente Indicador 1: Empresas de turismo alternativo y sostenible creadas respecto del total de empresas de turismo N/D 6.7.1: Aumentar a 1700 millones de USD el ingreso de divisas por concepto de turismo. 142 Indicador 2: Ingreso neto de divisas por concepto de turismo 492 2006 Organización Mundial del Turismo 6.7.2: Aumentar a 1.45 millones el número de visitantes extranjeros Indicador 3: Número de visitantes extranjeros (miles de personas) 841 2006 Ministerio de Turismo 6.7.3: Aumentar a 680.000 visitantes nacionales al Sistema Nacional de Áreas Protegidas Indicador 4: Número de visitantes nacionales al Sistema Nacional Áreas Protegidas 293 2006 Ministerio de Turismo Indicador 5: Número de operaciones de turismo comunitario N/D Indicador 6: % de ecuatorianos que realizan turismo interno en temporada baja y alta N/D Tomado de: Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo SENPLADES (2007, p. 418) Nota: La Meta 6.7 Fomentar un turismo alternativo sostenible alimentaba el Objetivo 6: Garantizar el trabajo estable, justo y digno. Tabla IV.5 Objetivo 11: Establecer un Sistema Económico Solidario y Sostenible - Meta 11.1 Fomentar un Crecimiento Saludable y Sostenido Meta 11.1: Fomentar un crecimiento saludable y sostenido Valor Año Fuente Indicador 11: Servicios de la deuda pública como % del gasto total (PIB) 9.40% 2006 Banco Central del Ecuador 11.1.4: Alcanzar el 12% de participación del turismo en las exportaciones de bienes y servicios no petroleros Indicador 12: Participación del ingreso de divisas por concepto de turismo con respecto a las exportaciones de bienes y servicios no petroleras. 7.40% 2006 Banco Central del Ecuador Tomado de: Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo SENPLADES (2007, p. 431) Sin embargo, todo lo antes mencionado se reformula a partir del año 2009, con la puesta en vigencia de la Constitución del 2008 (se puede ver la evolución de esta normativa en el Anexo 5), la convocatoria a elecciones y la posesión de la presidencia de Rafael Correa Delgado durante el periodo 2009-2013. La nueva Constitución promovía la preservación del patrimonio natural, cultural y los derechos de la naturaleza, que de acuerdo a lo expresado en líneas anteriores es una de las fortalezas del país y por tanto, se reforzaba la idea de potenciación del sector turístico. Como parte de este proceso de reorganización, se elabora el “Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013”, desarrollado por la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo SENPLADES (2009), que describía los siguientes objetivos, políticas y estrategias asociados con el sector, como se muestra en la Tabla IV.6: 245 Anexo 6 Zonas Administrativas de Planificación Tomado de: Álvaro et al. (2013) 246 Anexo 7 Catastro Regulatorio Ministerio de Turismo MINTUR 2023 No. Nombre Tipo de Norma Tipo de Documento Fecha de Emisión No. R.O. Fecha de Publicación Fecha Última Reforma 1 Horarios de atención al público de establecimientos turísticos Acuerdo interministerial Lineamientos 01 de abril de 1999 161 01 de abril de 1999 20 de abril de 2000 2 Regula los beneficiarios de propinas en bares y restaurantes Acuerdo interministerial Reglamento 15 de enero de 2007 36 08 de marzo de 2007 3 Norma técnica de actividades turísticas principales y accesorias Acuerdo Ministerial Norma técnica 15 de diciembre de 2008 105 25 de febrero de 2009 4 Normas para el control del funcionamiento de los servicios higiénicos y baterías sanitarias ubicadas en las estaciones de servicio registradas para expendio de combustibles líquidos derivados de hidrocarburos y lubricantes Acuerdo interministerial Norma técnica 15 de noviembre de 2012 858 27 de diciembre de 2012 18 de abril de 2013 5 Reglamento Sustitutivo para el control del funcionamiento de los servicios higiénicos y baterias sanitarias en los establecimientos turísticos Acuerdo interministerial Reglamento 05 de marzo de 2012 705 17 de mayo de 2012 6 Eco Delta Emisión Pasaje Aéreo viajar de Ecuador hacia el extranjero Acuerdo Ministerial Lineamientos 31 de diciembre de 2014 424 26 de enero de 2015 16 de marzo de 2016 7 Disponer a los establecimientos que realizan la actividad turística del servicio de alimentos y bebidas en las estaciones de servicio (combustibles líquidos derivados de los hidrocarburos), el cumplimiento de la obtención del registro de turismo y licencia anual de funcionamiento establecidos en el artículo 8 de la Ley de Turismo Acuerdo interministerial Lineamientos 07 de abril de 2014 231 23 de abril de 2014 8 Expedir la normativa que regulan la observación de ballenas y delfines en aguas ecuatorianas Acuerdo interministerial Reglamento 30 de mayo de 2014 278 30 de junio de 2014 9 Tasas por establecimientos turísticos y permisos de funcionamiento Acuerdo interministerial Reglamento 09 de febrero de 2005 543 14 de marzo de 2015 10 Declarar a todas las estaciones de servicio registradas para expendio de combustibles líquidos derivados de hidrocarburos y lubricantes (gasolineras), como: "SITIO DE INTERÉS TURÍSTICO" Acuerdo Ministerial Norma técnica 24 de febrero de 2015 11 Contribución Potencia Turística por emisión pasaje aéreo para viajar hacia Ecuador Acuerdo Ministerial Lineamientos 21 de enero de 2015 424 26 de enero de 2015 16 de marzo de 2016 12 Reglamento de Alojamiento Turístico para el Régimen Especial de la Provincia de Galápagos Acuerdo Ministerial Reglamento 13 de noviembre de 2015 652 18 de diciembre de 2015 18 de mayo de 2021 13 Expedir el Manual de Aplicación del Reglamento de Alojamiento Turístico Acuerdo Ministerial Manual 14 de octubre de 2015 14 Reglamento de Alojamiento Turístico Acuerdo Ministerial Reglamento 25 de febrero de 2015 465 24 de marzo de 2015 26 de abril de 2022 15 Fíjese en tarifa cero ($0.00) el valor de la contribución del uno por mil sobre el valor de los activos fijos imponible a todos los establecimientos turísticos, para el año fiscal 2016 Acuerdo Ministerial Lineamientos 29 de febrero de 2016 713 16 de marzo de 2016 247 16 Reglamento de Guianza Turística para el Régimen Especial de la Provincia de Galápagos Acuerdo interministerial Reglamento 05 de marzo de 2016 728 07 de abril de 2016 19 de septiembre de 2020 17 Declaratoria de la franja costera y la Ruta del Spondylus como Sitios de Interés Turístico Acuerdo Ministerial Lineamientos 06 de octubre de 2016 884 17 de noviembre de 2016 18 Determinar los proceso productivos para la industría turística Acuerdo interministerial Lineamientos 10 de marzo de 2017 987 19 de abril de 2017 19 Normativa para el control de los establecimientos de hospedaje no turísticos sujetos a la regulación del Ministerio del Interior Acuerdo interministerial Reglamento 04 de septiembre de 2017 93 04 de octubre de 2017 20 Procedimiento para Inactivar un Establecimiento Turístico Acuerdo Ministerial Lineamientos 18 de enero de 2018 163 18 de enero de 2018 26 de abril de 2022 21 Reconocer al cantón Mejía, a través de la muestra cultural denominada "Paseo del Chagra", como destino turístico de primer orden. Acuerdo Ministerial Lineamientos 20 de julio de 2018 306 16 de agosto de 2018 22 Expedir los requisitos y tarifario para la obtención de la Licencia Única Anual de Funcionamiento Acuerdo Ministerial Lineamientos 13 de junio de 2018 365 12 de noviembre de 2018 06 de enero de 2023 23 Fijar en tarifa cero el valor del Registro de Turismo Acuerdo Ministerial Lineamientos 13 de junio de 2018 360 05 de noviembre de 2018 24 Reglamento Turístico de Alimentos y Bebidas Acuerdo Ministerial Reglamento 17 de septiembre de 2018 575 05 de octubre de 2018 26 de abril de 2022 25 Instructivo administrativo sancionador procesos de control turístico Acuerdo Ministerial Instructivo 04 de octubre de 2019 89 27 de noviembre de 2019 26 Metodología para el levantamiento de atractivos turísticos en cada una de las circunscrpciones de los GADs Acuerdo Ministerial Lineamientos 29 de octubre de 2019 91 29 de noviembre de 2019 27 Expedir los requisitos para la acreditación de certificaciones de habilidad aplicables a las modalidades turísticas de aventura conforme el anexo 1 del Reglamento de Guianza Turística Acuerdo Ministerial Lineamientos 27 de noviembre de 2019 108 26 de diciembre de 2019 28 Reglamento de Embarcaciones de Transporte Turístico Marítimo para el Régimen Especial de la Provincia de Galápagos Acuerdo Ministerial Reglamento 09 de diciembre de 2019 114 06 de enero de 2020 29 Aprobar el Plan Nacional de Turismo Acuerdo Ministerial Lineamientos 27 de diciembre de 2019 340 13 de febrero de 2020 30 Reglamento de Operación Turística de Aventura Acuerdo Ministerial Reglamento 18 de febrero de 2020 573 14 de mayo de 2020 31 Horarios de funcionamiento para feriados nacionales Acuerdo interministerial Lineamientos 19 de febrero de 2020 32 Dispónese la suspensión de los términos y plazos para la sustanciación y tramitación de todos los procesos administrativos, incluidos los procedimientos sancionatorios y de ejecución coactiva, que se ejecuten, sea en su oficina Matriz o en sus Coordinaciones Zonales Acuerdo Ministerial Lineamientos 17 de marzo de 2020 1081 28 de septiembre de 2020 33 Suspéndese temporalmente los plazos y/o términos, establecidos para la declaración y el pago del Eco “Delta-ED” y la contribución “Potencia Turística-PT-” Acuerdo Ministerial Lineamientos 26 de marzo de 2020 1081 28 de septiembre de 2020 248 34 Regular el horario de los locales y establecimientos sujetos al control del Ministerio de Gobierno y del Ministerio de Turismo, así como el horario de expendio y consumo de bebidas alcohólicas y las denominadas bebidas de moderación, dentro de dichos establecimientos durante los días 2, 3 y 4 de abril de 2021; y 30 de abril, 1 y 2 de mayo de 2021 Acuerdo interministerial Lineamientos 30 de marzo de 2021 28 de mayo de 2021 35 Amplíese por dos años el plazo de vigencia de las credenciales de guía de turismo, en cualquiera de sus clasificaciones, cuya fecha de vencimiento se haya producido a partir del 16 de marzo de 2020, fecha en la que se declaró el estado de excepción por calamidad pública en todo el territorio nacional hasta el 31 de diciembre de 2020 Acuerdo Ministerial Lineamientos 30 de abril de 2020 1081 28 de septiembre de 2020 10 de mayo de 2021 36 Acuerdo Ministerial para reanudar plazos y términos Acuerdo Ministerial Lineamientos 28 de junio de 2020 311 16 de octubre de 2020 37 Determina el procedimiento para efectuar la declaración y pago del Eco Delta y Potencia Turística Acuerdo Ministerial Lineamientos 11 de septiembre de 2020 317 26 de octubre de 2020 38 Reglamento de Guianza Turística Acuerdo interministerial Reglamento 13 de octubre de 2020 343 03 de diciembre de 2020 39 Emitir la Política Pública de Destinos Turísticos Nacionales Eje estratégico 1: Destinos y Calidad Acuerdo Ministerial Lineamientos 19 de octubre de 2020 40 Declaratoria ríos de interés turístico de la provincia de Napo Acuerdo Ministerial Lineamientos 19 de noviembre de 2020 353 18 de diciembre de 2020 41 Reglamento para el funcionamiento del consejo ciudadano sectorial de turismo Acuerdo Ministerial Reglamento 02 de diciembre de 2020 366 08 de enero de 2021 42 Aprobar el Manual de Señalización Turística 2020 Acuerdo Ministerial Lineamientos 02 de diciembre de 2020 43 Aprobar la Política Pública de Turismo Accesible 2030 Acuerdo Ministerial Lineamientos 04 de diciembre de 2020 588 30 de noviembre de 2021 44 Aprobar los Lineamientos generales para la incorporación y permanencia en el “Programa de Desarrollo Turístico de Localidades Pueblos Mágicos Ecuador – 4 Mundos” Acuerdo Ministerial Lineamientos 20 de enero de 2021 390 11 de febrero de 2021 45 Implementar el “Sistema de Turismo Inteligente - SITURIN” como plataforma digital oficial de la Autoridad Nacional de Turismo para la acreditación de los prestadores de servicios turísticos Acuerdo Ministerial Reglamento 10 de marzo de 2021 377 25 de enero de 2021 26 de abril de 2022 46 Expedir la política de competitividad turística en el Ecuador Acuerdo Ministerial Lineamientos 11 de marzo de 2021 442 29 de abril de 2021 47 Creación "Sello Check In Certificado Bioseguro Ecuador" Acuerdo Ministerial Norma técnica 15 de marzo de 2021 465 03 de junio de 2021 48 Reglamento de denuncias y quejas administrativas turísticas Acuerdo Ministerial Reglamento 03 de mayo de 2021 455 19 de mayo de 2021 49 Reglamento Turístico de Hipódromos Acuerdo Ministerial Reglamento 21 de mayo de 2021 471 11 de junio de 2021 249 50 Expedir las tasas por concepto de emisión de credenciales de guías de turismo Acuerdo Ministerial Reglamento 21 de mayo de 2021 51 Reglamento Turístico de Servicios de alimentos y bebidas para la provincia de Galápagos Acuerdo Ministerial Reglamento 30 de diciembre de 2021 631 02 de febrero de 2022 52 Reglamento de Operación e Intermediación Turística Acuerdo Ministerial Reglamento 30 de diciembre de 2021 631 02 de febrero de 2022 53 Código de Conducta para la prevención de la Explotación Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes en el Contexto de Viajes y Turismo para prestadores de servicios de Alojamiento Turístico. Acuerdo Ministerial Reglamento 05 de mayo de 2022 69 25 de mayo de 2022 54 Reduce tasas Ecodelta de US$ 50 a US$ 5 Ecuador Potencia Turística de US$ 10 a US$ 1 Acuerdo Ministerial Lineamientos 20 de mayo de 2022 145 09 de septiembre de 2022 55 Reglamento de Centros de Turismo Comunitario Acuerdo Ministerial Reglamento 03 de octubre de 2022 169 14 de octubre de 2022 56 Reglamento que regula la obtención del registro de turismo para la actividad de transporte turístico Acuerdo Ministerial Reglamento 18 de noviembre de 2022 203 06 de diciembre de 2022 57 Acuerdo Ministerial para la declaratoria de pueblos y rincones mágicos Acuerdo Ministerial Reglamento 28 de noviembre de 2022 212 19 de diciembre de 2022 58 Reconocimiento de Playa Turística Sostenible - Ecuador Acuerdo Ministerial Reglamento 28 de noviembre de 2022 212 19 de diciembre de 2022 59 Acuerdo Ministerial que determina el horario de funcionamiento de establecimientos turísticos Acuerdo Ministerial Reglamento 15 de diciembre de 2022 217 27 de diciembre de 2022 60 Expedir los requisitos mínimos y procedimiento para el otorgamiento del registro de turismo a las actividades turísticas de parques de atracciones estables; boleras; pistas de patinaje; termas; balnearios; centros de recreación turística; organizadores de eventos, congresos y convenciones; centros de convenciones; salas de recepciones; y, salas de banquetes Acuerdo Ministerial Reglamento 03 de enero de 2023 Tomado de: Ministerio de Turismo MINTUR (2023) 250 Anexo 8 Evolución de las políticas descentralizadoras en las últimas décadas Momento Detalle momento Momento 1: El desarrollo regional desde el Gobierno central Comprende la década de los años sesenta y setenta. La inversión institucional se centra en garantizar la presencia del Gobierno Central en territorio. Las propuestas son impulsadas por la Junta Nacional de Planificación. Básicamente se buscaba implementar modelos de desarrollo sectorial en provincias con escaza articulación territorial entre sí. Momento 2: El inicio del proceso de descentralización en un marco conceptual neoliberal Entre finales de los ochenta e inicios de los noventa, motivado por los organismos multilarerales. Se expide las Ley de modernización del Estado, privatizaciones y prestación de servicios públicos en 1993. La ley se convertía en una de las primeras normas que legislaba sobre la descentralización. El ente encargado del proceso era el Consejo Nacional de Modernización CONAM. El proceso se basaba en la privatización de empresas públicas, disminución de la capacidad de regulación del Estado, apertura comercial, liberalización de capitales. Carecía de procesos y de tiempos para su ejecución. Momento 3: Fortalecimiento de los gobiernos seccionales y el establecimiento de las reglas del proceso Entre 1996 y 1998. Basado en el interés de los gobiernos locales en fortalecerse en especial en el ámbito financiero. Se acompañó de la aprobación en el Congreso de la Ley Especial de Distribución del 15%, la misma que consistía en que el Gobierno Central debía transferir el 15% de los ingresos corrientes del prepuesto del gobierno central a los gobiernos subnacionales población. El 70% del monto total será para los municipios y el 30% para los consejos provinciales. Los recursos entre municipios se distribuyen con base en tres criterios: una alícuota equivalente al 10% entre todos los municipios; el 40% en proporción a la población y el 50% en proporción a la población con Necesidades Básicas Insatisfechas. En el caso provincial, se utilizan criterios similares. El 50% en proporción a la población con Necesidades Básicas Insatisfechas, el 10% en proporción a la superficie y el 40% en proporción a la población. Desde el año 1997 se estableció un mecanismo de incremento gradual de la transferencia hasta llegar al porcentaje señalado. Se publicó la Ley de Descentralización en 1997. La misma que en su artículo tres define la descentralización como “transferencia definitiva de funciones, atribuciones, responsabilidades y recursos, especialmente financieros, materiales y tecnológicos de origen nacional y extranjero, de que son titulares las entidades de la Función Ejecutiva hacia los gobiernos seccionales autónomos a efectos de distribuir los recursos y los servicios de acuerdo con las necesidades de las respectivas circunscripciones territoriales”. Mientras que el artículo 12 explica: “Para la transferencia de las atribuciones, funciones y responsabilidades señaladas en esta Ley, el Presidente de la República … suscribirán con los representantes legales de los municipios y consejos provinciales, según el caso, los convenios respectivos en los que deberán señalarse con precisión absoluta los recursos financieros, materiales y tecnológicos necesarios que serán obligatoriamente transferidos para atender las nuevas atribuciones, funciones y responsabilidades”. 251 Con ello queda consagrado un mecanismo que jamás reparó en aspectos tan elementales como que el presupuesto general del estado no está construido territorialmente y que por lo mismo costear a nivel cantonal una competencia es casi imposible, o, no previó que el caudal de convenios podría multiplicarse fraccionando tales competencias. Momento 4: Crisis regional y autonomías La Constitución Política del Ecuador que entró en vigor en 1998, estableció un amplísimo abanico de competencias descentralizables de la que se excluían: la defensa y la seguridad nacional, la dirección de la política exterior y las relaciones internacionales, la política económica y tributaria del Estado, la gestión de endeudamiento externo (Art.226). Se consagró el principio por el cual no podrá haber transferencia de competencias sin transferencia de recursos equivalentes, ni transferencia de recursos, sin la de competencias. Se formó la Comisión de descentralización y autonomías, se construyeron una serie de instrumentos operativos y técnicos que generaron importantes frutos pero cuya aplicabilidad quedó trunca por los efectos de la crisis financiera y sus implicaciones regionales. Momento 5: el periodo 2001-2004 Entre los años 2001 y 2004 se efectivizan varios procesos de descentralización de competencias, especialmente en las áreas de turismo, ambiente, agricultura. En menor proporción salud, tránsito. Un elemento innovador es el desarrollado por CONCOPE al establecer un procedimiento organizado y sistemático de definición de competencias “unificadas” en cada provincia. Infortunadamente la propia inestabilidad administrativa y política (es uno de los periodos de mayor rotación de ministros y altos funcionarios), sumada a los apremios de estos gobiernos y a las propias falencias del modelo, han generado resultados sumamente limitados. Fuente: Barrera (2007) Elaboración: Propia