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El núcleo de la élite colonial de Santiago de Guatemala: un bloqueo cohesivo

Casarola, Silvia

Abstract

El método de reputaciones de Hunter (1953) nos ayudó a identificar a las familias de Guatemala colonial (1640-1820) estimadas prominentes por un grupo de especialistas. Estudiamos a estas familias en términos estructurales, de tal manera que más que poner

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E Araucaria. Año 5, Nº 10 Segundo semestre de 2003 El núcleo de la élite colonial de Santiago de Guatemala: un bloqueo cohesivo Silvia Casarola | UNAM. México Resumen El método de reputaciones de Hunter (1953) nos ayudó a identificar a las familias de Guatemala colonial (1640-1820) estimadas prominentes por un grupo de especialistas. Estudiamos a estas familias en términos estructurales, de tal manera que más que poner el énfasis en sus atributos intrínsecos, proponemos hacerlo en un atributo relacional -el matrimoniopara determinar qué familias formaron el núcleo de la élite. éste nos permite afirmar que las familias del núcleo de la élite constituían un bloque cohesivo conectado a través de múltiples matrimonios que definimos como endogámicos. De allí que se dé una alta correlación entre prominencia y endogamia. El atributo relacional utilizado es útil para explicar el proceso social de formación de clase. Abstract Hunter's (1953) reputational method allowed us to identify the families of colonial Guatemala (1640-1820) deemed prominent by a group of specialists. We studied these families in structural terms. Rather than placing the emphasis in their intrinsic attributes we propose to focus in a relational attribute -marriageto establish which families compose the core of this élite. This attribute lets us state that these core families constituted a cohesive block connected through multiple marriages that we define as endogamous. A high correlation between prominence and endogamy was found. The relational attribute used is useful to explain the social process of class formation. Introducción l vocablo prominente ha sido usado como genérico de otros más específicos, pero no por ello menos vagos, como "privilegiado", "notable", "poderoso", "importante", "ilustre", "respetable" o "miembro de la élite". La dificultad principal al utilizar estos vocablos es que no tienen una definición operacional. ¿Qué significa, por ejemplo, haber descubierto que familias -prominentes, importantes y notablesasumieron, al final de la época colonial, un papel más extenso que aquél que conceden los modelos de las ciencias sociales contemporáneas a la acción colectiva (Balmori, Wortman & Voss, 1990)? [1] . ¿O cómo, exactamente, sabemos que fueron algunas familias prominentes las que jugaron un papel central en la vida política y económica de la colonia (Hoberman & Socolow, 1993)? [2] . Aun si tomamos la definición de prominente en el diccionario, ésta resulta ambigua. Quizá por ello, en nuestra revisión de literatura encontramos que buen número de estudios sobre individuos o familias prominentes se han limitado a señalar aquellos atributos que permiten establecer una imagen de grupo. A este respecto, la literatura sobre élites presenta el argumento general de que las clases altas poseen características distintivas que no sólo las distinguen del resto de la sociedad, sino que además refuerzan su cohesión por adscripción y aumentan su reputación de grupo [3] y su visibilidad (Nadel, 1956; Keller, 1963; Jensen, 1973; Blank, 1974) [4] . Esas características son conocidas por los miembros del grupo, así como percibidas por los de afuera (Janowitz, 1956; Baltzell, 1958; Sheehan, 1967; Jaher, 1973; Cadenas y Vicent, 1978; Carlton, 1996) [5] . Unos cuantos trabajos han sugerido que el parentesco y las redes son los "mecanismos" [6] usados por los miembros de estos grupos para mantener estas características a lo largo del tiempo (Lundberg, 1939; Jensen, 1973; Blank, 1974; Gilbert, 1981; Colmenares, 1983; Mörner, 1983; Balmori et al, 1984; Casaus Arzú, 1992; Vilas, 1992; Dosal, 1995) [7] . Sin embargo, los autores no dan una explicación de cómo proceden estos mecanismos, sino que se limitan a identificar el hecho [8] y a generalizar a partir de él. Las élites latinoamericanas En cuanto a las élites latinoamericanas, los investigadores que han estudiado tanto las pasadas como las presentes afirman que sus sociedades han estado dominadas por una clase alta privilegiada la mayor parte de sus historias, y que ésta descansa principalmente en fama y laureles heredados, en nombres familiares y en linajes de un tipo particular. Según Hoberman y Socolow (1993), esta clase se compone de grupos urbanos que se perpetúan a través de lazos y negocios familiares y de organizaciones sociales y políticas del patriciado. Mientras que Balmori et al. (1990) indican que "en distintas regiones [de América Latina], grupos de familias interconectadas se hicieron prominentes a fines del siglo XVIII y formaron grupos poderosos que tuvieron que ser escuchados, convencidos o patrocinados por el gobierno real, sobre todo por medio de los cabildos." (p. 15). Estas familias son "...las excepcionales, con extensos linajes y con altos estándares de cuna y riqueza para ingresar en ellas." (Ramírez, 1993, p. 41, traducción nuestra). Vilas (1992) lo resume de la siguiente manera: "Las familias prominentes han sido consideradas el eje de la historia de América Latina desde finales del período colonial hasta los comienzos del presente siglo [XX] -y hasta más recientemente en algunos países" (p. 310) [9] . Aunque muchos investigadores han estudiado las familias prominentes de América Latina colonial siguiendo el enfoque clásico de enumerar los atributos que caracterizan a estas familias, Balmori (1990) [10] , por ejemplo, añadió a sus indicadores (ocupación, puestos públicos, propiedad y residencia) la noción de parentesco o red de conexiones intentando determinar cuáles familias podían considerarse como "notables" y nos reporta que "[p]odríamos decir que la diferencia entre ser notable y no serlo dependía de la familia y de la red. La notabilidad individual estaba ligada a la riqueza, al éxito o al puesto político, pero también estaba anclada más firme y perdurablemente en una serie de alianzas... De este modo, la notabilidad, en última instancia, estaba ligada al hecho de ser miembro de la red. El éxito individual y familiar significaba lograr ser miembro de la red, principalmente ingresando por medio del casamiento en una familia de la red". (p. 17) En la misma línea, Mörner (1983) indica que "...lo que un individuo no era capaz de hacer para defender económicamente su posición de élite por medio de la diversificación, lo podía lograr a menudo más fácilmente, a través de alianzas familiares extensas..." (p. 351). Y más tarde afirma: "Aquél que no fuera blanco o de origen social aceptable estaba excluido de pertenecer a las élites sociopolíticas (Mörner, 1983, p. 356 [11] ). Debemos recalcar, sin embargo, que mucho de lo que ha sido dicho sobre redes y relaciones de parentesco por éstos y otros autores se basa en conjeturas elaboradas al observar los atributos de individuos particulares -raramente en datos empíricos suficientes y confiablesy de allí se ha extendido el atributo a la familia como un todo. Así lo observa Vilas (1992): "El mero hecho de que cuando hablamos de familias queremos referirnos, sobre todo, a familias notables, i.e.: aquellas con el mayor prestigio social, autoridad política y poder económico es un indicativo de la clara articulación entre los grupos de parentesco y familias de la élite y la estructura socioeconómica y los criterios de estratificación socio-económica" (p. 310) [12] . ¿Una o más élites en Guatemala? En lo que respecta a estudios sobre las élites guatemaltecas, el historiador Paul Dosal (1995) apunta: "Entre los guatemaltecos y los guatemalanistas [sic] circulan regularmente rumores de que una familia particular es poderosa, y éstos rumores son generalmente apremiantes..." (p. 4) [13] . Con ello pone énfasis en el hecho común de que a partir de rumores la gente comienza a elaborar historias fantásticas de cómo algunas familias han acumulado riquezas y tenido acceso al poder. Para Vilas (1992) [14] , este fenómeno no es peculiar de Guatemala, sino también del resto de países centroamericanos. Como los anteriores, otros historiadores (Martínez Peláez, 1970; McLeod, 1973; Chinchilla Aguilar, 1975; Webre, 1980; Wortman, 1982; Santos, 1994; Woodward, 1999, entre otros) [15] se han preocupado principalmente de los atributos intrínsecos [16] de algunos individuos de la élite colonial, tales como lugar de origen en España, "pureza de sangre", nobleza, etc. Ellos sostienen que estos individuos lograron mantener su estatus utilizando su prominencia o reputación para reclamar derechos y privilegios que no estaban a disposición del resto de la población -sectores pobres y oprimidos. Estos mismos especialistas han puesto atención a la vida social y los valores organizados alrededor de importantes sucesos políticos, económicos y sociales que se sucedieron en la época histórica de la región. Por ejemplo, Floyd (1959) indica la importancia de los comerciantes de añil como cuerpo económico en el siglo XVIII, mientras que Webre (1980), Palma Murga (1986) y Santos (1994) estudian la organización política en el ayuntamiento y tratan de encontrar una asociación entre las posiciones que ocuparon los padres y las que ocuparon los hijos. Zavala (1967) y Martínez Peláez (1988, 1989) ilustran con detalle los sistemas de encomienda y repartimiento impuestos por españoles y criollos sobre la población indígena. Asimismo, los medios usados por algunos encomenderos para agenciarse de las tierras indígenas son descritos por Pinto Soria (1989). Mientras que Juarros (1971 [1823]) da cuenta detallada de las instituciones presentes en las diferentes provincias, agregando los nombres de hombres ilustres y vecinos prominentes que ocuparon puestos en la iglesia y el cabildo. Jickling (1969-1970) se ocupa de la distribución geográfica de los solares de algunos vecinos prominentes de Santiago de Guatemala, capital del reino, en el siglo XVIII. Lanning (1955, 1956) revisa la cultura académica de la Universidad de San Carlos, mientras que Irisarri (1960), Saint-Lu (1970) y Fuentes y Guzmán (1995) exploran la conciencia social de los criollos y la forma en que estos percibían su estatus vis-à-vis los peninsulares [17] . En tanto, los estudios elaborados por Snee (1974), Balmori et al. (1990) y Casaus Arzú (1992) brindan ciertos datos empíricos para adelantar algunas ideas generales sobre el papel que jugó el parentesco en la formación de la élite. Snee (1974) [18] , por ejemplo, caracteriza a veinte familias de la élite moderna de Guatemala como "especies en peligro de extinción" y lista a algunos de sus miembros con información sobre sus propiedades, inversiones, educación, etc. Además, agrega nombres de familias que estaban asociadas por matrimonio a estas veinte. Unos años después, Balmori (1990) [19] sigue un modelo de tres generaciones para estudiar la aparición y posterior decadencia de familias prominentes en la región centroamericana a fines del siglo XVIII. Luego, Casaus Arzú (1992) [20] hace un examen de: "[a]quellas familias que por su importancia en el proceso productivo del momento, por su influencia económica y política, por capacidad de reproducción y de establecer extensos y exitosos enlaces matrimoniales, pudieron reproducir su linaje y lograr que su estirpe sobreviviera hasta nuestros días como parte integrante del bloque en el poder." (p. 192) [21] . Al respecto, Dosal (1995) [22] reconoce que los nombres de familias que han sido suministrados por los autores antes mencionados constituyen una base de datos rudimentaria que con frecuencia citan otros investigadores. Sin embargo, las veinte a veintidos familias que estos autores dan como el núcleo de la oligarquía guatemalteca no representa una muestra adecuada (Ordóñez Jonama, 1992, 1993b) [23] . Es más, las conclusiones precipitadas para contraponer a las familias pudientes de la Guatemala de hoy como descendientes de los conquistadores no han sido comprobadas. Vemos pues que el vocablo prominente ha sido usado para referirse a aquellas familias más dominantes que otras: las notables, las beneméritas, las privilegiadas, las prósperas, las principales, las nobles, las acaudaladas, la aristocracia, la oligarquía (Irisarri, 1960; Bourricaud, Bravo Bresani y Favre, 1969; Martínez Peláez, 1970; Jaher, 1973; Chinchilla Aguilar, 1975; Ladd, 1976; Sanchíz Ochoa, 1976; Balmori et al., 1990; Casaus Arzú, 1992; Dosal, 1995; Gonzalbo Aizpuru, 1998) [24] . Sin embargo, la noción de prominencia parece variar de un autor a otro y su significado exacto continúa siendo vago. Como lo expresa Mörner (1983): "Para encontrarlo, uno debe, primero, buscar el 'principio que abarca la percepción social'. Esto puede realizarse, primero, identificando al 'grupo objetivo' de estudio" (p.357) [25] . Sin embargo, en el caso de Guatemala colonial este grupo objetivo resulta un tanto difuso por diversas razones. Al respecto, Dosal (1995) afirma: Dada la insuficiencia de datos empíricos, es imposible determinar por medios cuantitativos la existencia de una oligarquía [en Guatemala]. No existe una [revista] Fortune 500 que suministre información exacta de la riqueza de las familias. En todo caso, una oligarquía no incluye, necesariamente, sólo a las familias más ricas, pues la riqueza representa una de las muchas características de una oligarquía [...] En consecuencia, el vocablo oligarquía es usado como sinónimo de élite. [...] Así como lo usó Casaus Arzú se utiliza en este libro: la oligarquía está constituida por las redes familiares que controlan los medios de producción: tierra, trabajo, instituciones comerciales, bancos e industrias. (Dosal 1995:3, traducción nuestra) [26] . De esta manera, siguiendo la aguda intuición de Balmori et al (1990), Casaus Arzú (1992) y Dosal (1995) [27] , para este estudio tomamos como unidades de análisis a grupos de descendencia -no a individuos. En el sistema de parentesco español, la descendencia se traza a partir de ambos padres, sin poner mayor énfasis en una línea a expensas de la otra [28] , como está escrito en la legislación española (de Palacio y de Palacio, 1978) [29] . La descendencia es, en estos casos, bilateral o cognaticia [30] , lo que significa que una persona pertenece, desde su nacimiento, a las familias de su padre y a las de su madre. El paso de bienes, privilegios y obligaciones de una generación a otra ocurre, salvo en contadas excepciones, a través de ambos padres [31] . En este sistema, la construcción de grupos sociales se permite a través de uno o de todos los que se reconocen parientes, empezando con el padre y la madre. La naturaleza abierta de la organización cognaticia permite que haya más complejidad y variaciones de las que suelen encontrarse, de manera aparente, en las patrilíneas o matrilíneas. Parkin (1997) señala que "aun cuando los grupos de descendencia son estructuras de una extensión considerable, en su nivel más primario siempre es posible identificar algún tipo de familia." (p. 28) [32] . Por simple conveniencia, a lo largo de este trabajo usaremos indistintamente los vocablos familia y grupo de descendencia. Encontrando las familias Dado que el punto central de nuestro estudio era identificar a las familias prominentes de Santiago de Guatemala, capital del Reino de Guatemala durante el período colonial, procedimos con el método de reputaciones (Hunter, 1953) [33] para encontrarlas. En forma general, con este método, se les pide a informantes que nombren a personas que ellos consideran miembros de grupos particulares. El método, que ha sido probado con éxito tanto en Estados Unidos (Lundberg y Steele, 1938; Hunter, 1953; Jensen, 1973; Alba y Moore, 1978; Moore, 1979) [34] como en América Latina (Loomis y colaboradores; 1953; Bell, 1964) [35] , presentaba un problema que debimos enfrentar. En primer lugar, nuestros entrevistados debían evocar nombres de familias no de individuos, y en segundo lugar, sus evocaciones no provendrían de situaciones vividas por ellos sino de mapas elaborados en sus mentes. Resolvimos el problema tomando como informantes a especialistas en historia de Guatemala y Centroamérica [36] . Estos especialistas nombraron un total de 32 familias prominentes de Guatemala colonial. Estudiamos varios atributos intrínsecos de ellas, como nombres de la pareja fundadora, lugar de origen de los fundadores, fecha de matrimonio (cuando se encontró), fechas aproximadas de su llegada a Guatemala, así como actividad económica a la que se dedicaron. La mayoría de las familias desciende de inmigrantes españoles que llegaron al Reino de Guatemala, algunas veces solos y otras acompañando a parientes que venían con nombramientos reales en los siglos XVII y XVIII. Información genealógica de algunas familias nos fue proporcionada de manera generosa por miembros de la Academia Guatemalteca de Estudios Genealógicos, Heráldicos e Históricos. Aun cuando pensamos que estas compilaciones genealógicas podían tener sesgos potenciales, las consideramos documentos de gran valor, pues contienen descripciones detalladas sobre dotes y arras, así como sobre otros regalos otorgados con ocasión de matrimonios. También indican quiénes fueron capitulares, clérigos, religiosas, militares, caballeros de distintas órdenes, dueños de propiedades o poseyeron títulos de nobleza. Los apellidos completos de las 32 familias evocadas por los especialistas aparecen en la Tabla 1 [37] . Estas fueron listadas en orden descendente de acuerdo con la frecuencia con que se las nombró. Esta frecuencia constituye el índice de prominencia de cada familia. Tabla 1 Índice de prominencia por familia N=32 Familia Indice F01 González de Batres 13 F02 Aycinena 12 F03 Arribillaga 9 F04 Delgado de Nájera 8 F05 Alvarez de las Asturias 6 F06 Gálvez Corral 6 F07 Pavón 6 F08 Montúfar 5 F09 Beltranena 5 F10 Larrazábal 4 F11 Varón de Berrieza 3 F12 Mencos 3 F13 Piñol 3 F14 Arroyave Beteta 2 F15 Urruela 2 F16 Díaz del Castillo 1 F17 Tovilla, de la 1 F18 Jáuregui 1 F19 Vásquez de Coronado 1 F20 Vásquez de Cepeda 1 F21 Cilieza Velasco 1 F22 Uría 1 F23 Carrillo 1 F24 Estrada Azpeitia 1 F25 Landívar 1 Los lazos interfamiliares: El núcleo de la red de familias Las redes sociales se conciben como conjuntos de actores vinculados por uno o más lazos sociales (relaciones). Wasserman & Faust (1997) [50] añaden a este concepto relacional los siguientes principios: a) Las entidades sociales y sus acciones son interdependientes, no independientes; b) Los lazos relacionales (eslabonamiento o encadenamiento) entre las entidades sociales sirven como canales de transferencia o flujo de recursos; c) los modelos de redes conceptúan la estructura (social, económica, política) como patrones de relaciones duraderos entre actores. Las familias que se vincularon por medio de matrimonio -un lazo interfamiliarconstituyen una red [51] . Pudimos observar estos lazos interfamiliares en la información recabada y su importancia la calculamos midiendo el grado de centralidad de Freeman (1979) [52] . Para ello realizamos una transformación binaria de los matrimonios intragrupo (1 cuando hubo al menos un matrimonio, 0 cuando no hubo ninguno) y descartamos los lazos reflexivos, correspondientes a matrimonios dentro de la misma familia o grupo de descendencia. Catorce familias (45.2%) tienen una centralidad de grado por arriba del promedio (> 5), es decir, estaban enlazadas por matrimonio a al menos otras cinco familias. Intuitivamente, el núcleo de la red está más ricamente conectado y es más cohesivo, con relación al resto de la red. Entonces, si tomamos el promedio como una medida de conectividad, estas 14 familias están altamente conectadas y podemos caracterizarlas como un subgrupo cohesivo [53] dentro de la red. Sin embargo, para estimar la cohesión de un subgrupo de la red utilizamos la aproximación cuantitativa núcleo-k. Un núcleo-k es una subgráfica en la que cada punto (nudo) tiene adyacencia en por lo menos un grado mínimo, en este caso 4, dentro de la subgráfica [54] (Wasserman & Faust, 1997) [55] . Encontramos el subgrupo núcleo-4, formado por once de las 14 familias, como se muestra en la Figura 1. Estas once familias constituyen el núcleo de la red y algunos de los matrimonios que lo generaron se incluyen en el Anexo. Las veinte familias restantes las consideramos periféricas y a ellas sumamos las que no fueron evocadas por los especialistas, pero con las cuales ocurrieron matrimonios exagrupo. En virtud de su pertenencia a este sistema social las creencias, preferencias, actitudes, expectativas, elecciones y acciones de los miembros de estas familias estaban condicionadas socialmente a la vez que motivadas internamente. Todas ellas fueron los mecanismos que promovieron la integración interna de este grupo [56] . De tal forma que aquellas familias que compartían atributos similares favorecían y reforzaban la interacción entre ellas más que con los de afuera del grupo a fin de conservar la homogeneidad de su estatus social. Los matrimonios endogámicos eran aprobados por su importancia. Son estos matrimonios los que permiten medir la proximidad social y el grado de homofilia entre las familias. Así mismo, estos comportamientos fueron percibidos por los especialistas consultados. Discusión final y conclusiones El punto de partida de nuestra investigación fue que expresiones como "persona prominente" o "familia prominente" no añaden ninguna información a procesos sociales como los cambios en el poder, la toma de decisiones, la formación de clases y otros, ni tampoco al problema central de la sociología que es revelar y analizar la estructura social. Nuestra revisión de literatura nos llevó a concluir que no había una clara definición de prominencia y que los diferentes autores proponían atributos personales como los elementos clave mientras que otros especulaban sobre redes. En ninguno de estos casos, los autores definieron sus niveles de análisis, o explicaban fenómenos a nivel macro, o explicaban el comportamiento y accionar individual a nivel micro, sin llegar a elaborar la conexión entre los dos niveles. Nuestra alternativa fue recurrir al nivel mesosocial [57] , que trata de distinguir y relacionar los niveles microsocial y macrosocial. Este nivel meso da cuenta tanto de la acción individual como de la estructura social, ya que postula que una sociedad es un sistema concreto compuesto por individuos que compiten y cooperan entre sí, cuyo comportamiento está inhibido o estimulado por el entorno, y que además posee propiedades que emergen y desaparecen con él [58] . No hay, pues, individuos totalmente libres, como tampoco bloques de individuos totalmente anónimos y pasivos. Con anterioridad, Loomis (1954) [59] concibió la sociedad como un sistema que opera -para llevar a cabo sus funciones u obtener sus objetivosarticulando elementos importantes (normas, roles, derechos, estatus, patrones de autoridad, componentes de poder) en sus relaciones sociales. Los vínculos sociales, por tanto, constituyen el cemento que mantiene integrado al grupo social, y la colección de las relaciones sociales constituyen la estructura social de cualquier sociedad. El principal problema era establecer qué atributos eran adecuados para dar razón de la prominencia de las familias guatemaltecas. Justificamos lo inapropiado de los aspectos que siempre se han tomado como los más importantes (riqueza, actividad económica, propiedades, educación, etc). Estos únicamente aglutinan personas en agregados o categorías, pero no revelan las relaciones entre los individuos. Resolvimos este problema tomando un atributo que podía ser observado empíricamente y que podía explicar la cohesión de este grupo social como una propiedad emergente. El matrimonio, en este caso, es el mecanismo social [60] que ayuda a explicar cómo operaba el sistema de Guatemala colonial. Desde una perspectiva histórica, las clases altas, los grupos de la élite, se han entre casado y las alianzas resultantes (consanguíneas y afines) han sido cruciales en el desarrollo de su cohesión por adscripción y en la percepción que de ellos tienen los de afuera. Encontramos que la estabilidad de los lazos consanguíneos refleja la distinción entre un núcleo y una periferia que se observó entre las familias de Santiago de Guatemala. Esta estructura núcleo-periferia no sólo captura el máximo de la variación en el índice de prominencia, sino que también refleja la estabilidad de la red de familias. La idea de una estructura núcleo-periferia en una red coincide con uno de los temas centrales sobre la formación de élites. Las relaciones afines con los que fueron invitados a integrarse por matrimonio a las familias no se han elaborado en toda su extensión en el presente este estudio. Sin embargo, podemos adelantar que estos matrimonios fungieron como puentes que permitieron la fusión de las familias de Guatemala colonial hasta convertirse en el bloque cohesivo que se mantuvo en el poder más allá de la independencia. Anexo Los 35 matrimonios incluidos en esta lista son una muestra representativa, aunque no exhaustiva, de los habidos al interior de las familias del núcleo de la élite. Se anotan los nombres y los cuatro apellidos (paterno primero, materno primero, paterno segundo y materno segundo) de los individuos que formaron cada matrimonio [61] . En la columna A se indica la fecha de matrimonio y en la columna B, si aparece un número, éste representa al matrimonio del cual desciende cualesquiera de los individuos. Por ejemplo, el matrimonio número 01 ocurrió en 1667 (el 16 de enero) entre el General don Melchor de Mencos y Medrano (natural de Tafalla, en Navarra) con doña María Antonia de Coronado y Quiñones de la Cueva [62] . Así también, el matrimonio número 08 fue celebrado en 1718 (el 12 de junio) entre el capitán don Antonio de Cepeda (hijo del matrimonio 04 formado por don Isidro de Cepeda y doña Inés Delgado de Nájera) y doña Isabel María González Batres (hija del matrimonio 02 formado por Juan González de Batres y doña María Alvarez de Toledo) [63] . Siglo XVII No. Nombre Paterno1 Materno1Paterno2 Materno2A B 01 Melchor (sp) Ma. Antonia Mencos Coronado Medrano Quiñones Carranza Rangel Arranzubí de la Cueva 1667 02 Diego María Batres AToledo Quiñones Tovilla Rodríguez Monroy Cueva Gálvez [64] 1681 03 Lorenzo (sp) Luisa Montúfar AToledo Enríquez Tovilla --- Monroy --- Gálvez64 c1690 04 Isidro Inés Cepeda Nájera Salazar Portal --- Salazar Sosa Salazar c1695 Siglo XVIII No. Nombre Paterno1 Materno1 Paterno2 Materno2 A B 05 Miguel (sp) Lucía Montúfar Batres Muñoz AToledo --- Quiñones --- Tovilla 1702 02 06 Joseph Juana Nájera Tovilla Portal Lara Salazar Gálvez64 Salazar Mogrobejo 1702 07 José Ma.Manuela Asturias Montúfar Bravo AToledo Nava Enríquez Serna Tovilla 1710 31 Antonio Cepeda Nájera Salazar Portal 04 08 Ma.Isabel Batres AToledo Quiñones Tovilla 1718 02 09 Lucas Carlos Ma.Ana Coronado Mencos Acevedo Varón Quiñones Coronado Mtz Ferrera López 1722 10 Juan José Juana Batres Arribillaga AToledo Roa Quiñones Ochoa Tovilla Cilieza 1723 02 11 José Ma.Felipa Nájera Mencos Tovilla Varón Portal Coronado Lara López 1730 06 12 Nicolás Clara Mencos Loaisa Varón Coronado Coronado Ledesma López Acevedo c.1734 13 Diego Ma.Bernarda Arroyave Mencos Fdz.Cordoba Varón Nieva Coronado Rosas López 1734 14 José Manuel Lucía Ana Arribillaga Montúfar Roa Batres Ochoa Muñoz Cilieza AToledo 1735 05 15 Juan José Catalina Batres Larrave AToledo Tovilla Quiñones Manaría Tovilla Lara 1741 02 Miguel Asturias Montúfar Bravo AToledo 07 16 Ma.Josefa Arroyave Mencos Fdz.CordobaVarón 1752 13 17 Melchor Ma.Josefa Mencos Batres Varón Arribillaga Coronado AToledo López Roa 1760 10 18 Manuel Ma.Josefa Batres Muñoz Arribillaga Barba AToledo Martínez Roa Asturias 1760 10 19 Mariano Petrona Arribillaga Coronado Montúfar RRivas Roa Acevedo Batres Velasco c.1760 14 20 Pedro Ma.Lugarda Batres Nájera Arribillaga Mencos AToledo Tovilla Roa Varón 1765 10 11 21 José Tomás Mariana Batres Asturias Arribillaga Arroyave AToledo Montúfar Roa Mencos 1769 10 16 22 Lorenzo Ma.Josefa Montúfar Coronado MOca RRivas AToledo Acevedo Olaverrieta Velasco 1774 23 Cayetano Ma.Manuela Pavón Arribillaga Muñoz Castilla Gil Montúfar Barba Loaisa 1782 24 Ventura Nájera Mencos Tovilla Varón 1788 11 Ma.Manuela Batres Muñoz Arribillaga Barba 18 25 Pedro José Ma.Luisa Arribillaga Cepeda Coronado Chamorro Montúfar Batres RRivas Molina 1794 19 26 Manuel Ma.Dolores Nájera Asturias Mencos Arroyave Tovilla Montúfar Varón Mencos c.1799 11 16 Siglo XIX No. Nombre Paterno1 Materno1 Paterno2 Materno2 A B 27 José Mariano Mercedes Batres Montúfar Asturias Coronado Arribillaga MOca Arroyave RRivas 1805 21 22 28 Mariano Ma.Josefa Nájera Letona Mencos Montúfar Tovilla Eguizábal Varón MOca c.1805 11 29 Domingo Ma.Micaela Pavón Arribillaga Muñoz Castilla Gil Montúfar Barba Loaisa 1809 30 José Antonio Ma.Josefa Batres Pavón Muñoz Arribillaga Arribillaga Muñoz Barba Castilla 1814 18 23 31 Juan Bautista Ma.Teresa Asturias Pavón Arroyave Arribillaga Montúfar Muñoz Mencos Castilla 1815 16 23 32 Francisco Josefa Batres Taboada Nájera Asturias Montúfar Silva Mencos Arroyave 1817 20 33 Mariano Francisca Asturias Pavón Arroyave Arribillaga Montúfar Muñoz Mencos Castilla 1818 16 23 34 Antonio Ma.Jesús Arribillaga Batres Coronado Muñoz Montúfar Arribillaga RRivas Barba 1818 19 18 35 José Manuel Concepción Nájera Taboada Mencos Asturias Tovilla Silva Varón Arroyave c.1818 11 [1] Véase Diana Balmori, Stuart Voss y Miles Wortman, Las alianzas de familias y la formación del país en América Latina. México, D.F., Fondo de Cultura Económica, 1990. [2] Véase Louisa Hoberman y Susan M. Socolow (eds.), Cities & Society in Colonial Latin America. Albuquerque, University of New Mexico Press, 1993. [3] Como personas asignadas a categorías, tipos o clases con base en características comunes, no como grupos sociales basados en la interacción. Véase Linton Freeman, "Detectando grupos sociales en datos cuantitativos" en Jorge Gil Mendieta y Samuel Schmidt editores, Análisis de Redes. Aplicaciones en Ciencias Sociales (México, D.F.: Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas de la Universidad Nacional Autónoma de México, 2002) pág. 23. [4] Véanse S.F. Nadel, "The Concept of Social Élites", en International Social SciencesBulletin, 8, (1956), págs. 413-424; Suzanne Keller, Beyond the Ruling Class. Strategic Élites in Modern Societies (New York: Random House, 1963); Richard Jensen,"Metropolitan Élites in the Midwest, 1907-29: A Study in Multivariate Collective Biography", en Frederic Coper Jaher editor, The Rich, the Well Born, and the Powerful: Élites and Upper Classes in History (Urbana, Illinois: University of Illinois Press, 1973), págs. 285-303; Stepanie Blank, "Patrons, Clients, and Kin in Seventeenth-Century Caracas: A Methodological Essay in Colonial Spanish American Social History", Hispanic American Historical Review 54 (1974), págs. 260-283. [5] Véanse M. Janowitz, "Social Stratification and the Comparative Analysis of Élites" en Social Forces 35 (1956), págs. 81-85; E. Digby Baltezell, Philadelphia Gentlemen; The Making of a National Upper Class (Glencoe, Illinois: Free Press, 1958); Robert Sheehan, "Propietors in the World of Big Business: There are more of them around than you think" en Fortune 75 (1967), págs. 178-183, 242; Frederic Cople Jaher, "Style and Status: High Society in Late Nineteenth-Century New York" en Frederic Cople Jaher editor, The Rich, the Well Born, and the Powerful: Élites and Upper Classes in History (Urbana, Illinois: University of Illinois Press, 1973), págs. 258-284; Vicente Cadenas y Vicent, "Misión eterna de la nobleza" en Hidalguía, Nov.-Dic (1978), págs. 12-19; Eric Carlton, The Few and the Many. A typology of Élites (Aldershot, Hants, England: Scolar Press, 1996). [6] Un mecanismo es un proceso en un sistema concreto, tal que es capaz de producir o impedir algunos cambios en el sistema como un todo o en algunos de sus subsistemas. Véase Mario Augusto Bunge, The Sociology-Philosophy Connection (New Brunswick, New Jersey: Transaction Publishers, 1999), pág. 21 [7] Véanse Ferdinand Lundberg, Americas 60 Families (New York: Halcyon House, 1939); Jensen, "Metropolitan Élites in the MidWest"; Blank, "Patrons, Clients, and Kin in Seventeenth-Century Caracas"; Dennis Gilbert, "Cognatic descent groups in upperclass Lima (Peru) en American Ethnologist 8 (1981), págs. 739-757; Germán [48] Véase Batres Jáuregui, América Central ante la historia . [49] Un sistema social es un sistema concreto compuesto por miembros gregarios que (a) comparten un entorno, (b) actúan directa o indirectamente sobre otros miembros del sistema y (c) cooperan entre sí en algunos respectos y rivalizan en otros. Véase Mario Augusto Bunge, Sistemas sociales y filosofía (Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1999), pág. 40. [50] Véase Stanley Wasserman y Katherine Faust, Social Network Analysis (Cambridge: Cambridge University Press, 1997). [51] Además de su utilidad como sistema matemático, la teoría de gráficas representa las redes sociales como modelos de sistemas sociales en gráficas constituidas por un conjunto de actores y los lazos existentes entre ellos. Una red puede verse como una gráfica consistente de puntos (nudos) unidos por aristas. [52] Véase Linton C. Freeman, "Centrality in Social Networks: Conceptual clarification" en Social Networks 1 (1979), págs. 215-239. [53] "Los subgrupos cohesivos son subconjuntos de actores entre los que hay lazos relativamente fuertes, directos, intensos, frecuentes o positivos." Véase Wasserman y Faust, Social Network Analysis, pág. 249, traducción nuestra. [54] En otras palabras, cada nudo es adyacente a al menos cuatro nudos, los que a su vez son adyacentes a por lo menos otros cuatro. [55] Véase Wasserman y Faust, Social Network Analysis. [56] "Un sistema social se mantiene unido, o se desintegra, por sentimientos y creencias, por normas morales y legales, y por sobre todo, por acciones sociales como la cooperación, el intercambio, el paso de información, la coerción, la rebelión..." Vease Bunge, Finding Philosophy in Social Science, pág. 21, traducción nuestra. [57] Véase Bunge, Finding Philosophy in Social Science. [58] " P es una propiedad emergente de b sí y solo sí b es un sistema concreto en el que ninguno de sus componentes posee P aisladamente" (p. 20). Véase Bunge, Finding Philosophy in Social Science . Ejemplos de propiedades emergentes son la estructura, la cohesión, la estabilidad, los modos de producción, la ideología gobernante, el tipo de gobierno, el territorio y la población de una nación. [59] Véase Loomis, Morales, Clifford y Leonard, Turrialba: Social Systems and the Introduction of Change. [60] Un mecanismo social es un proceso que involucra a por lo menos dos agentes atareados en formar, mantener, transformar o desmantelar un sistema social. Véase Bunge, The Sociology-Philosophy Connection, pág. 57. [61] Debemos aclarar que fue por razones de rigor metodológico por lo que no afirmamos que los individuos listados hayan, necesariamente, usado sus nombres en dicha forma. [62] Véase Edgar Juan Aparicio y Aparicio, Dona Isabel Clara de Quiñones y de la Cueva y su entronque con la Casa Real de Francia, en Revista de la Academia Guatemalteca de Estudios Genealógicos, Heráldicos e Históricos, 8 (1983), págs. 411-433. [63] Véase Ramiro Ordóñez Jonama, La familia Batres y el Ayuntamiento de Guatemala, en Anales de la Academia de Geografía e Historia de Guatemala, 67 (1993), págs. 2-59. [64] Gálvez Segura, no emparentados con los Gálvez Corral.