Historia general de España. Tomo VI
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GENERAL
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HISTORIA
GENERAL
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COMPUESTA,
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Y
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“de
la
Compañía
de
Jesus.
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ZO
€
]
He
sio
DY
NUEVA
EDICION
critos
por
el
autor,
la
continuacion
del
P.
Miñana
traducida
,
Y
la
narracion
de
los
sucesos
princi-
pales
desde
el
año
1600,
en
que
acaba
dicha
continuacion
,
hasta
el
de
1808.
qu
Que
contiene
ademas
el
sumario
y
las
tab
E
h
R
ya
3
y
Pata
TOMO
SEXTO.
Ps
MADRID:
1828.
IMPRENTA
DE
LOS
HIJOS
DE
DOÑA
CATALINA
PIÑUELA,
calle
del
Amor
de
Dios,
núm.
14.
A
0
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Diisas-
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A
a,
nia
o
que
E
he
TABLA
DE
LOS
CAPÍTULOS
DE
ESTE
TOMO
SEXTO.
-
á
Ya
LIBRO
VIGÉSIMOSÉPTIMO.
(oa
PRIMERO.
De
la
muerte
del
principe
don
VIA
Pá
.
Car.
u.
De
la
muerte
de
Carlos
Octayo
Rey
de
Francia
toer.on.s
NTE
AERIAANraccirdrrrr..
Cap.
ur.
De
la
muerte
de
la
princesa
doña
sabanas
roosono.
EA
PAN
.o....
.
1
,
.....o
"
9
CAP.
1Y»
Que
Ludoyico
dugue
de
Milán
Jue
despojado
de
aquel
estado...........
car.
v.
Los-moros.de
las
Y
vantaron
Ñ
cocos
Alpujarras
se
le-
reo
oo
Morera
rrorrrror..ooa
CAP.
vi
Del
casamiento
del
Rey
de
Por-
tugal
tor.
..o..
Horrrsrsrsr..oo.
Worrrrrrrcrrrrarorosorósis.
*
CAP.
honor
rom.
o.o..o
a
PAañar..
.eooo.....».
hrsrar...
torsprr.s
CAP.
Xu.
Que
el
dugue
de
Calabria
fue
en-
=viado
d
España...
A
Car.
xur.
Del
principio
de
la
guerra
de
Nápoles.
CAP.
x1v..
Que
el
archiduque
partió
para
Flan-
des.
244035”
Mi
]
A
I
4
97
a
TAS.
nuestra
Señora
deste
año
de
mil
y
quatrocientos
y
no-
venta
y
siete;
y
el
doctor
Ruy
Gonzalez
de
Pue-
bla
como
procurador
de
la
infanta
en
el
palacio
de
Wodestochio
en
presencia
del
Rey
y
Reyna
y
otros
grandes
señores
de
Inglaterra
hizo
los
autos
y
ceremo-
nias
que
en
semejante
solemnidad
se
acostumbran.
Para
apretar
las
práticas
que
se
traían
sobre
el
casa=
miento
de
Portugal,
vino
4
Castilla
por
aquel
Rey
su
hermano
de
leche
y
muy
privado
don
Juan
Manuel.
Con
su
venida
se
acordó
que
los
Reyes
don
Fernando
y
doña
Isabel
llevasen
á
la
princesa
su
hija
á
la
raya
de
Portugal,
y
que
alli
viniese
el
Rey
don
Manuel
para
concluir
aquel
matrimonio
postrero
de
setiem-
bre.
Concertóse
primero
que
los
Reyes
se
juntasen
en
Ceclamin
;
despues
por
ser
aquella
comarca
muy
este-
ril
señalaron
á
Valencia
de
Alcántara
que
sería
mas
ú
propósito,
donde
los
Reyes
estuvieron
juntos
tres
dias.
Aguóse
mucho
la
alegria
de
la
fiesta
con
la
nue
-
va
que
vino
de
la
enfermedad
del
príncipe
don
Juan,
el
qual
á
cabo
de
tres
dias
que
con
la
princesa
su
mu-
ger
llegó
4
Salamanca
,
adoleció
de
una
fiebre
que
le
acabó
en
trece
dias.
Partió
el
Rey
de
Valencia
¿-toda
priesa,
y
llegó
á
Salamanca
á
tiempo
que
el
príncipe
le
pudo
cónocer:
en
fin
falleció
á
quatro
dias
de
oc=
tubre,
que
fue
grande
dolor
y
lístima
no
solo
para
sus
padres
sino
para
todo
elreyno.
Dexó
la
printesa
pre='
nada
:
alivio
pequeño,
por
cansa
que
dentro
de
poco.
tiempo
malparió.
El
cuerpo
del
príncipe
llevaron
€
Avila
para
le
sepultar
en
el
monasterio
muy
célebre
de
Dominicos
llainado
de
Santo
Thomás,
Llegaron
las
]
nuevas
deste
triste
caso
¿4
Valencia
en
tiempo
que
la:
alegria
de
las
bodas,
que
se
celebraron
despues
de
partido
el
Rey
dón
Fernando,
se
continuabá,
El
Rey.
don
Manuel
pidió
á
la
Reyna
su
suegra
no
dixese
na”
da
á
la
princesa
ya
Reyna
de
Portugal;
y
asi
parió
3
luego
con
ella
para
la
ciudad
de
Evora.
Alli
al
fin
fue
avisada
dela
muerte
del
principe
su
hermano,
mis
que
le
dió
pena
muy
grande
como
era
razon
por
el
amor
que
le
tenia,
y
por
la
grande
falta
que
hacía
á
toda:
España.
Sus
padres
como
príncipes
tan
cbristia-
nos
y
prudentes
lleyaron
este
golpe
con
señalada
pacien-
cia,
en
que
mostraron
no
menor
yalor
que
en
las
mu-
chas
victorias:que
ganaron
de:sus
enemigos;
y
es
co-
sa
muy
natural
que
lo
que
es
mortal,
y
lo
que
es
fra-
gil
se
quiebre
y
muy
justo
que
dexemos
á
Dios
hacer
de
muestras:
cosas,
que
mas
verdaderamente
son
su-
yas,
lo
que
á
su
Magestad
agradare.
El
reyno
de
Ná-
.
Poles
no
sosegaba
del
todo
á
causa
que
el
principe
de
Salerno
con
los
de
su
valía
y
Casa
no
se
fiaban
del
nuevo
Rey
,
y
ponian
en
defensa
sus
castillos
y
pla-
zas.
La
primera
muestra
¿que
el
príncipe:
dió
desta
mala
voluntad
,
fue
que
como:
quier
que
se
hallase
presente
quando
en
Nápoles:
alzaron
por
Rey
á
don
Fadrique,
ño
quiso
acudir
4
su'
coronación
:
el
color,
que
se
hallaba
muy
gastado.
Solo
el
príncipe
de
Bisi-
nano
acudió
un
dia
despues
para
dar
razon
de
sí,
y
se
interpuso
por
medianero»para
concertar
al
de:
Sa-
lerno
con
el
Rey
y
traelle:4
sú
servicio.
No
aprove-
charon
ningunas
de:
las
muchas
diligencias
que
se
hi-
cieron
;
hasta
tanto
que
el
Rey“con:su
gente
hobo
de
salir
contra
él
y:
cercalle
dentro
de
Diano,
que
era
tna
muy
fuerte
plaza
¿de
las>muchas
que
aquel
prin-
cipe
tenía.
Trataba
el
gran
Capitan
4:
la
sazon
de
vol-
verse
d
España,
por
tener
aquella
:guerra
de
Nápoles
por
concluida.
Con:
est
Calabria,
y
pasado
¡Sicilia
+alipresente
vino
4
Ná-
poles
para
despedirse
de
aquel
Rey
y
Reynas.
Hició-
ronle
instancia
se:
fuese
4
hallar
en
aquel
cerco,
en
que
resultaban
dificultades
á
causa
de
los
muchos
a
dentro
el
lugar
tenia,
y
de
la
poca
lealtad
con
que
los
»*
'
e
intento
habia
dado
vuelta
ú
'
y
naturales
servian
4
su
Rey.
Recogió
pues
el
gran
Ca-
pitan
como
quinientos
españoles,
y
con
otros
tantos
alemanes
que
el
Rey
le
dió,
se
arrimó
tanto
á
la
mu-
ralla
que
él
se
puso
á
mucho
peligro,
y
apretó
tanto
¿los
cercados
que
el
príncipe
fue
forzado
de
rendir-
se.
Capitularon
que
el
príncipe
saliese
seguro
del
-
reyno
y
todos
los
que
quisiesen
ir
con
él,
con
facul-
tad
de
lleyar
consigo
sus
bienes:
que
todos
los
casti-
llos
y
estado
del
príncipe
se
entregasen
al
Rey
á
tal
que
pagase
la
artillería
y
bastimentos
que
tenian.
Con
esto
se
entregó
Diano
á
los
veinte
y
ocho
dias
de
di-
ciembre,
y
el
príncipe
se
pusó
en
poder
del
duque
de
Melfi
para
que
le
lleyase
seguro
4
Senagalla,
ciu-
dad
del
prefecto
en
la
Marca,
que
seguía
las
partes
del
Rey
de
Francia.
De
sus
aliados
los
condes
de
j
Conza
y
Lauria
le
hicieron
compañía
;
el
de
Capacho
por
ser
muy
viejo
se
quedó
4
merced
del
Rey.
En
-:
este
mismo
año
por
el
otoño
don
Juande
Guzman
duque
de
Medina
Sidonia
envió
una.armada
á
Africa
para
poblar
á
Melilla,
que
está
enfrente
de
Almería,
p
y
los
moros
por
ciertos
respetos
la
habian
despobla-
-
do:
hízose
asi,
y
dióse
esta
plaza
por
juro
de
here-
dad
y
por
merced
del
Rey
á
aquel
duque
y
sus
suce-
sores
en
recompensa
del
gasto
que
hicieron
en
po-
blalla.
Asi
mismo
el
xeque
de
los
Gelves,
que
se
ha-
bia
levantado
contra
el
Rey
de
Tunez
su
señor,
por
valerse
de
los
nuestros;entregó
aquella
isla
y
puerto
-
al
Rey
cathólico,
y.
en:sa
nombre
á
Juan
de
Lanuza
que
á
la.
sazon
era
virrey
de
Sicilia,.
principio
que
-
fue
de
grandes
cosas,
que-los
años.
adelante
se
hicie-
ron
en
Africa.
Quedó.
el
capitan
Margarit
con
gente
española
para
guarda
de
aquella
isla...
lo
sao?
uafibiumda
E
5
<EGAPITULO
TI.
De
la
muerte
BsCardos
Octavo
Rey
de
Francia.
Continuabanse
las
práticas
para
eoncertarse
los
Reyes
de:
Francia
y
de
España;
y
para
este
efecto
vino
de
Francia
una
solemne
embaxada
,
Cuya
cabeza
.
era
el
señor
de
Clarius,
en
sazon
que
los
Reyes
ca-
thólicos
se
hallaban
en
Alcalá
de
Henares.
La
suma
era
que
con
las
fuerzas
de
entrambos
reynos
hicie-
sen
la
guerra
4
toda
Italia
,
y
que
quanto
al
reyno
de
Nápoles
,
quedase
por
el
Rey
cathólico
lo
de
Cala-
bria
con
tal
que
cada
y
quando
que
el
Frances
le
diese
£n
trueque
el
reyno
de
Navarra,
y
treinta
mil
duca-
dos
cada
un
año:
por
lo
que
mas'valía
Calabria,
fuese
obligado
4
dexársela
:
quanto
4:lo
demas,
que
lo
de
Milán
y
Génova
quedase
por
el
Frances
,
y
los
otros
potentados
se
repartiesen
igualmente
entre
los
dos.
El
Rey
cathólico,
si
bien
daba
orejas
á
lo
de
Nápo-
les,
en
lo
demas
no
queria
entremeterse
,
en
especial
sin
dar
parte
al
César
que
tanto
derecho
pretendia
á
las
cosas
de
Italia
;
en
fin
se
resolvió
que
el
Rey
ca-
thólico
enviaria
sus
embaxadores
á
Francia
para
pro-
seguir
lo
desta
concordia.
Esto
era
en
el
mismo
tiem-
PO
que
con
todas
sus
fuerzas
procuraba
que
los
mo-
nasterios
elaustrales
de
España
se
reduxesen
4
la
oh-
servancia
+
y
se
hizo
en
toda
Castilla.
Los
Dominicos
y
Augustinos
y-Carmelitás
fácilménte
vinieron
en
lo
que-era
razon;
los
Franciscos
biciéyon
resistencia,
pero
en
fin
pasaron
por
lo
que
los
demas.
Despachó
el
Rey
desde
Alcalá
conforme
¿lo
que
tenian
acor-
dlado:,
4
Hernan
duque
de
Estrada
con
otros
dos
com-
Paneros
para
tratar
y
concluir
lo
de-la
concordia
con
Francia.
Llegaron
en
sazon
que
se
tuvo
por
cierto
el
Frances
pretendia
con
tad
sus
fuerzas
romper
6
por
lo
de
Ruyscllon;
y
ponerse
sobre
la
villa
de
Per-
piñan
:
miedos
y
revoluciones
que
atajó
la
muerte
que
le
sobrevino
en
su
villa
de
Amboesa'
á
los
siete
1498.de
abril
del
año
mil
y
quatrocientos
y
noventa
y
ocho.
Falleció
de
aplopexía
que
le
sobrevino
viendo
jugar
á
la
pelota.
Era
de
yeinte
y
siete
años:
no
dexó
hijo
alguno.
Sucedió
porende
en
aquella
corona
el
duque
de
Orliens
como
pariente
mas
cercano
por
via
de
yaron
:
llamóse
Luis
Doceno.
Pretendió
Ana,
madama
de
Borbon,
que
debia
suceder
%
su
hermano
en
aquel
reyno
como
la
parienta
mas
cercana.
La
gente
como
tan
aficionada
á
la
ley
Sálica
no
daba
lu
gar
á
esta
demanda
:
por
esto
apretaba
que
á
lo
me-
nos
en.lo
que
no
pertenecia
á
la
corona,
antes
de
nuevo
en
tiempo
de
su
padre
y
abuelo
se
habia
ayun-
tado
á
los
demas
estados,
debia
ser
preferida,
como
en
el
ducado
de
Anjou
y
condado
de
Proenza.
Fue-
ron
los
embaxadores
del
Rey
cathólico
á
Bles,
do
estaba
el
nuevo
Rey.
Alli
y
en
Orliens
se
trató
de
la
concordia,
á
que
él
se
mostraba
muy
inclinado
,
y
-
á
todos
daba
muy
buenas
respuestas,
y
los
entretenia
con
intencion
de
arraygarse
en
el
réyno,
y
que
de
ninguna
parte
se
le
hiciese
contradicción
en
el
divor-
cio
que
pensaba
efectuar
con
su
muger
hermana
del
Rey
muerto
,
por
casar
eon
la
duquesa
de
Bretaña,
que
muerto
su
marido,
trataba
de
volverse
4
su
casa
y
estado
;
todo
lo
qual
al
fin
se
executó
como
“aquel
Rey
lo
pensaba
y
deseaba.
Las
razones
que
por
parte
del
Rey
para
al
divorcio
se
alegaban:,
eran
que
el
Rey
su
suegro
le
sacó
de
pila,
y:que
si
casó
con
su
hija,
fue
por
temor
y
fuerza.
En
la:
duquesa
de
Bre-
tana
no
tuvo
mas
que
dos
hijas,
la!
mayor
fue
Clau-
dia
que
casó
con
Francisco
su
sucesor;ila
menor
Re-
nala
casó
con
el
duque
de
Ferrara,.
y
vivió
muchos
anos
en
Francia
viuda,
grande
fayorecedora
de
la
A
|
secta
de
Calvino.
Antes
que
falleciese
el
Rey
Carlos
e
Francia,
se
trataba
muy
de
veras
que
César
Bor-
gia
renunciase
el
capelo
y
estado
eclesiástico
:
nueva
y
estraña
resolucion,
¡encaminada
para
revolver
á
Hialia
y,
escandalizar
4
todo
el
mundo.
Venia
bien
aquel
Rey
en
ello
como
mozo,
y
con
deseo
de
gran-
gear
al
Papa
le
ofrecia
estado
en
Francia;
y
aun
se
movió.
plática
de
sacar
de
la
iglesia
el
condado
de
Aviñon
para
dársele.
Juntamente
prometía
de
casalle
con
Garlota
hija
del
Rey
don
Fadrique
de
Nápoles
y
de
su
primera
muger,
que
la
tenia
4
la.sazon
en
Francia.
El
padre
de
la
doncella
avisado
desto
no
quiso
venir
en
deudo
que
tan
mal
le
estaba,
mayor-
Mente
que
pretendian
le
diese
en
dote
el
principado
de
Taranto
,
con
intento
4
lo
que
se
entendia
,
de
apoderarse
de
todo
el
reyno
de
Nápoles.
El
duque
de
Milán.
y
el
cardenal
Ascanio
su
hermano
hacían
grande
instancia
sobre
ello
con
aquel
Rey:
decian
que
debia
contentar
al
Papa
porque
no
tuviese
oca-
sion
de
hacer
que
los
franceses
otra
vez
volviesen
¿4
ltalia.,
que
sería
sin
duda
su
total
ruina,
como
al
fin
lo
fue.
El
Rey
cathólico
no
aprobaba
estos
inten-
tos,
si
bien
se
le
dió
intencion
que
proyeeria
á
su
voluntad
las
iglesias
de
Pamplona
y
Valencia
que
te-
nía
en
su
cabeza
el
dicho
César
Borgia
:,la
primera
e
proveyó
el
Papa
Inocencio
Octavo
,,como
queda
tocado
;
y
la
segunda
.el:
mismo
Alexandro
se
la
traspasó
luego
que
salió
con
el
pontificado.
Todo
el
mundo
se
escandalizaba:que
se
intentase
ana,
cosa
tan
fea,
especial
que
pocos.años
antes
en
tiempo
de
Jno-
Cencio
no
quisieron
dar
licencia
al
cardenal
de
A
leria
Para
que
renunciado
el
capelo
se
metiese
frayle
,
y
Agora
pretendian
se
diese
á
un
cardenal
de.orden
sa-
Cro
libertad
para
casarse.,
Ala
verdad
la
disolucion
de
la
corte
romana
era
tan
grande
que.
daba
lugar
4
1
,
todo
desorden
,
y
ocasion
'¿
los
que
tenian
celo
,
de
pensar
y
aun
hablar
mal.'
Asi
Gerónimo
Savanarola
frayle
de
Santo
Domingo
,
y
que
tuvo
gran
parte
en
el
gobierno
de
la
ciudad
de
Florencia
los
años
pasa-
dos,
por
la
grande
libertad
con
que
mucho
tiempo
predicó
contra
los
desórdenes
del
Pontífice,
por
su
mandado
fue
con
dos
compañeros
quemado
pública-
mente
en
la
plaza
de
aquella
ciudad
el
mismo
do-
mingo
de
Ramos
,
que
fue
otro
dia
despues
que
fa-
Meció
el
Rey
de
Francia:
si
con
razón
y
ó
d
tuerto,
aun
entonces
no
se
pudo
del
todo
averiguar:
mu-
chos
hasta
el
día
de
hoy
en
Florencia
le
tienen
por
mártyr,
y
otros
condenan
su
atrevimiento,
cuyo
pa-
recer
tengo
por
mas
acertado.
Basta
que
no
solo
en
Florencia
pasó
esto,
sino
en
sus
propias
barbas
del
Pontífice
el
embaxador
del
Rey
cathólico
Garci
Lasso
reprehendió
en
presencia
del
Papa
aquellos
desórde-
nes,
y
le
requirió
con
una
carta
de
su
Rey
sobre
el
caso
los
reformase;
mas
qué
presta
querer
sanar
á
quien
Dios
desampara,
y
por
sus
justos
juicios
le
da
en
presa
de
sus
apetitos
desordenados?
El
Papa
se
al-
teró
grandemente
de
aquellas
amonestaciones,
sin
que
se
sacase
otro
fruto;
antes
poco
despues
el
mismo
-
cardenal
César
Borgia
en
público
consistorio
propuso'
que
por
fuerza
tomó
el
orden
de
diácono,
y
suplicó
dispensasen
con
él,
y
aceptasen
la
renunciacion
que
hacía
del
tapelo
y
de
las
iglesias
y
beneficios
que
te-
nia.
Muchos
de
los
cardenales
eran'
de
parecer
que
fuera
muy
justo
no
por
via
de
renunciacion;
que
era
muy
honrosa,
condescender
con
él,
sino
privalle
por
sentencia
de
aquellas
dignidades
quier
fuese
por
la
mala
entrada
que
tuvo
quando
se
le
dió
el
cápelo,
quier
por
su
mala
vida
y
notorias
deshonestidades,
que
aun
para
lego
eran
muy
grandes,
como
solia
de-
cir
el
embaxador
de
España;
ninguno
empero
se
atre-
v
»
vió
4
chistar
por
la
fuerza
del
Pontífice,
y
por
los
tiem-
POS
tan
miserables.
Finalmente
aquella
renunciacion
se
aceptó
por
el
colegio,
y
el
nuevo
Rey
de
F
ran-
cia
le
dió
en
el
delphinado
el
condado
de
Valencia
con
título
de
duque
+
estado
que
en
'un
tiempo
fue
de
la
iglesia
romana
,
y
está
cerca
de
Aviñon,
y
de
Snos
atrás
le
poseían
los
Reyes
de
Francia.
Desta
Valencia
se
llamó
adelante
el
duque
Valentin,
como
de
la
de
España
se
llamaba
antes
el
cardenal
de
Va-
encia.
Con
esto
y
con
intencion
que
todavia
le
da-
ban
de
easalle
con
la
hija
del
Rey
don
Fadrique,
mu-
dado'
el
hábito,
aunque
no
mejorado
en
costumbres,
se
partió
para
Francia,
dado
que
lo
del
casamiento
salió
incierto
á
causa
que
la
doncella
nunca
quiso
ve-
nir
én
él;
de
que
estuvo
muy
despechado
y
á
punto
de
salirse
de
aquella
corte
:'al
fin
le
aplacaron
con
dalleen
trueco
por
muger
4
Carlota
de
Fox
hija
del
señor
de
Labrit
y
hermana
del
Rey
de
Navarra,
con
buen
dote
y
acostamiento
que
le
señalaron,
sin
otras
ventajas
que
le
hicieron.
Deste
matrimonio
dexó
una
hija,
que
los
años
adelante
por
muerté
de
su
padre
quedó
en
poder
del
Rey
de
Navarra
su
tio.
Este mis-
mo
año
el
gran
Capitan
al
fin
del
verano
en
uña
ar-
mada'
que
juntó
en
Nápoles
,
se
hizo
4
la
vela
para
volver
'ú
España:
gran
gloria
de
nuestra
nacion
por
su
mucho
valor
y
grandes
victorias
que
ganó
hasta
dexar
aquel
reyno
allanado
y
compuestas
todas
sus
revueltas,
CAPITULO
TIT.
De
la
muerte
de
la
princesa
doña
Isabel.
Luego
que
falleció
el
¿principe
don
Juan,
los
Re-
Yes
sus
padres
entraron
en
gran
cuidado
de
asegu-
rar
la
sucesion
destos
reynos,
¿omo
cosa
en
que
tanto
LO
iba.
Entreteníalos
la
preñez
de
la
princesa
Margarita
-
para
ver
en
qué
paraba:
aumentóseles
el
dolor
y.
el
cuidado
quando
en
Alcalá
de
Henares,
donde
tuvie-
ron
el
invierno;
malparió
una
hija.
Con
esto
.avisa-
ron
al
Rey
de
Portugal
del
derecho
que
por
razon
de
su
muger
tenia
4
la
sucesion
destos
reynos,
y.
le
instaron
viniese
luego
con
ella
á
Castilla
para
ser
ju-
rados
como
era
de
costumbre.
Juntamente
porque
el
archiduque
y
su
muger
se
intitalaban
príncipes
de
Castilla,
sin
que
se
sepa
con
qué
fundamento,
les
avisaron
desistiesen
de
aquella
pretension
y
apellido,
pues
conforme
á
las
Jeyes
destos
reynos
solo.
perte-
nece
aquel
título
al
hijo
ó
hija
mayor
y
herederos
de
los
Reyes.
Entraron
pues
los
Reyes
de
Portugal
en
Castilla
por
Badajoz
,
do
los
esperaban
los
duques
de
Medina
Sidonia
y
Alba
con
otros
muchos
señores.
De
alli
fueron
á
tenerla
semana
Santa
en
Guadalu-
pe,
y
entraron
en
Toledo
4
ycinte
y
seis
de
abril,
do
los
esperaban
Jos
Reyes
cathólicos,
y
por
su
orden
el
domingo
luego
siguiente,
que
fue
4
los
veinte
y
nueve.,
los
juraron
con
las
ceremonias
y
ho-
menages
que
se
acostumbran.
en
semejante
caso.
Lo
«le
Aragon
no
parecia
tan
lanoá
causa
que
el
infan-
18
don
Envique,
duque
de
Segorve
era
vivo).
y.
pre-
tendia
que
conforme
á
las
leyes
de
Aragon:
no
podia
entrar
muger
en
aquella
corona
,
y
por
el
consiguien-
te
él
y
su
hijo
don
Alenso
eran
los
que
tenian
de-
recho
á
la
sucesion
como
nieto
y
bisnieto
que
eran
del
Rey
dom
Fernando
de
Aragon
por
via
de
varon,
es
á
saber
por
su
padre
que
fue
del
mismo
nombre
que
él,
y
uno
de
los
que
en
Castilla
llamaron
infan-
tes
de
Aragon.
Para
prevenir
esta
y
otras
dificulta-
des,
y
allanar
las
voluntades:
de
todos,
los
Reyes
cathólicos
y
los
de
Portugal
fueron
á
Zaragoza.
00n
toda
brevedad,
Alli
á
oztorce
del
mes
de
junio
se-bizo
EA
—-
ARA
MN
:
br
la
Proposicion.,
y
el
Rey
cathólico
declaró
la
obliga-
von
y
necesidad
que
córria
de
jurar
4
los
Reyes
sus
1J0S
por
principes
de
Aragon.
Hobo
sobre
esto
gran-
e
alteracion,
ca
los
aragoneses
pretendian
que
nun»
ea
en
aquel
reyno
imuger
fue
«Jurada.
por
princesa,
¡tes
que
por
la
disposicion
de
muchos
Reyes
no
de-
—Badyser
admitidas
4
la
sucesion:
que
si
bienen
esto
se
hallaba
diversidad
,
por
lo
menos
por
el
testámen-
to
del
Rey
don
Juan
el
postrero
constaba
que
las
hi-
Jas
y
ñietas
no
debian
ser
admitidas
á
la
corona,
sino
en:caso
que
su
hijo,
que
fue
el
Rey
don
Fernando,
muriese
sin
dexar
nietos
,
aunque
fuesen
por.
via.
de
“mUger
;
y
que
pues
no
se
sabía
lo
que
Dios
haria
en
este
caso
,
no
se
debian
'
apresurar,
sino
aguardar
la
disposicion
divina.
Particularmente
ponian
dificultad
en
jurar
por
príncipe
al
Rey
de
Portugal
por
los
im-
conveniéntes,que
en
Navarra:
resultaron
de
hacerse
lo,mismo
con
el
Rey
don
Juan
,
por
estar
casado
con
doña
Blanca
heredera
y
infanta
de
aquel
reyno.
Otros
eran
de
contrario
parecer,
y
pretendian
que
las
mu:
geres
podian
heredar
aquella
corona,
de
que
era
bas-
tante
exemplo-la
Reyna
doña:
Petronila
Mia
de:
don
Bamiro
el
Monge
junto
con
el
testamento
dal
Rey
don
Alonso
su
hijo,
en
quese:
hizo
ley
perpétua
so-
bre
este
punto,
y
se
admitieron
las
mugeres
4
la
su-
ceston.
Entre
los:
demas
un
famoso
jurista:
aragones
.
por
nombre
Gónzalo
García
de
Santa
María
escribió
un
tratado
en
esta
sustancia
,
y
le
presentó
al:
Rey
don:
Fernando.
En
estas
alteraciones
se
gastaba
tiem-
po:
la
Reyna
doña
Isabel
lo
llevaba.
con
tanta
im-
paciencia,
que'
un
dia
se
dexó
decir
sería/mas
ho-
resto.
conquistar
aquel
reyno
que
aguardar
sus
cor-
tes:
y
sufrir
sus
desacatos.
Hallósé
presente
d
estas
Palabras
Alonso
de
Fonseca,
replicó
con
libertad:
«No
tengo
yo
señora
que
los
aragoneses
hagan
mal
118
Calabria
,«cuyomarquesado
pretendia,
y
aun
se
lla-
«maba
marques
de
Cotron.
Túvose
por
cierto
que
con
tales
medios
en
breye
se
concluiria
esta
concordia,
«sin
embargo
que
el.
Rey
don
Fadrique
amenazaba
«que
si
el
de
Francia
le
acometia,
traeria
la:
armada
«de
los
turcos
contra
Italia
para
valerse
dellos.
Y
por
otra
parte
intentó
«de
concertarse
con
el
Papa
hasta
:ofrecer:al
duque
Valentin
el
principado
de
Theano,,
y
ducado
de
Sessa
que
eran
del
duque
de
Gandía,
“con
una
gran
suma
de
dineros;
y
á
den
Alonso
de
Aragon
su
sobrino,
y
yerno
del
Papa,
queria
dar
á
“Salerno
y
Sanseverino
con
título
de
Príncipe:
parti-
dos-avantajados
,
pero
desbaratólos
el
duque
Valentin
ue
escribió
al
Papa
desde
Francia,
do
era
ido
,
la
elidacion
que
allá
habia
causado
la
plática
de
aque-
Ma
concordia
movida
tan
fuera
de
sazon.
Al
fin
deste
año
nació
en
Flandes
doña
Leonor
hija
primogénita
del
archiduque
,
que
fue
primero
Reyna
de
Portugal
y
despues
de
Francia.
:
CAPITULO
y.
Los
moros
de
las
Alpuxarras
se
levantaron.
Al
tiempo
que
los
Reyesicathólicos
partieron
para
Granada,
el
arzobispo
de
Toledo
se
quedó
en
Alcalá
«con
intento
de
fundar
en
aquella
villa
una
universidad
4
la
traza
y
modelo
de
la
de
París,
que
salió
con
el
tiempo
obra
muy
señalada.
Abriérouse
las
zanjas
del
colegio
mayor
que
se
llama
de
San
Udefonso,
y
echó-
se
la
primera
piedra
á
catorce
del
mes
de
marzo.
trazador
se
llamó
Pedro
Gumiel,
famoso
en
aquella
arte,
dado
que
la
obra
por
entonces
fue
toda
de
ta-
piería;
y
despues
se
edificó
la
delantera
de
piedra
blanca
muy
hermosa.
Los
Reyes
deseaban
con
cuidar
ca
19
do
asegurar
aquel
núevo
reyno
:
parecióles
importaria
Para
todo
silos
moros
que
eran'muchos,
se
hiciesen
Christianos.
Para
dav
orden
en'esto
llamaron
'al
dicho
arzobispo,
y
ordenado
loque
se
debia
hacer,
le
de-
Xaron
alli,
y,
ellos
se
fueron
a
Sevilla.
Juntáronse
para
adelantar
la:
conversión
de
los
moros
los
dos
arzobispos
de
Toledo
y
Granada¿
como
personas
que
eran
Mmuy'
semejantes
en
la
reformacion
de
sus
vidas
y
en
el
celo
del
servicio
de
Dios.
Súpose
que
cierto
número
de
moros,
que
llamaban
Elches,
fueron
pri-
mero
christianos:
trataron
con
permision
de
los
in-
Quisidores
á
quien
tocaba
este
caso,
de
proceder
con-
tra
ellos,
y
en
particular
de
tomalles
los
hijos
peque-
10S,
y
por
fuerza
bautizallos.
Pór
otra
parte
trataron
con
mucha:
blandura
con
los
alfaquies;
los
quales
vencidos
de
aquella
benignidad,
y
mas
de
Jo
que
les
daban
,
persuadieron
¿muchos
se
hiciesen
cbristianos.
De
todo
esto
se
alteraban
mucho
los
moros
del
Al-
baycin
que
eran
iuchos
:
tomaron
las
armas
que
te-
mian
escondidas
,
barrearón
sus
calles
,
y
salieron
un
dia
ya
tarde:
4
cercar
al
arzobispo
de
Toledo
en
sus
casas
;
fue
grande
el
temor
de
aquella
noche,
y
el
alboroto
de-
la
gente.
Venida
el
alba,
el
conde
de
Tendilla,
como
el
que
era
capitan
general
del
reyno
y
alcayde
del
Alhambra;
dió.
orden
que
entrasen
en
la
ciudad
soldados
de
fuera
para
que
mi
de
la
parte
de
los
cbristianos:
ni
dela
otra
de
los
moros
no
se
pudiesen
hacer
daño.
Avisaron
a
los
Reyes
de
aquel
peligro,
en
que
avino
una:
cosa
volable;
Dió
el
ar-
zobispo
de
Toledo
las
cartas
4
un
negro,
que
le
di-
xeron
las
llevaria
á
las
veinte
leguas,
que
fue
un
yerro
muy
grande,
ca
el
negro
en
la
segunda
ó
ter-
cera
venta
comió
y
bebió
de
tal
manera
que
se
estuvo
durmiendo
un
dia
sin
pasar
adelante.
Las
nuevas
¡le-
Saron
por
otra
via:
los
Reyes
se
marayillaban
cómo
el
e
20
arzobispo
no
avisaba;
la.Reyna
estaba
corrida,
que
le
favoreció
para
subir
á
aquella
dignidad.
El
Rey
en-
fadado
desto
,
ca
pretendió
aquella
dignidad
para
su
hijo
don
Alonso
de
Aragon,
como
de
suso.
se
tocó,
dixo
á
la
Reyna
sobre
el
caso
palabras
pesadas.
En
fin
el
negro
llegó;
y
el
arzobispo
corrido
envió
4
su
compañero
fray
Francisco
Ruyz
para
que
por
menu=-
do
relatase
todo
el
suceso
,
porque
todos
le
cargaban
que
su
mal
orden
fue:ocasion
de
aquel
desman.
En
-
¡Granada
y
en
Toledo
se
hace
fiesta
de
la
conversion.
de
tres
mil
moros
que
se
bautizaron
á
diez
y
ocho
del
mes
de
diciembre.
Envió
el
Rey
un
pesquisidor
para
que
hiciese
informacion
del
caso
,
y
averiguada
la
verdad)
castigase
4
los
mas
culpados;
por
otra
parte
mandó
pregonar
perdon
general
á
los
que
se
volvie-
sen
christianos.
Este
justició
algunos,
prendió
á
otros,
que
le
enviaron
á
decir
querian
ser
christianos
y
yd:
exemplo
destos
todos
los
del
Albaycin
hicieron
lo
mis-
mo
,
y
sus
mezquitas
fueron
bendecidas
en
iglesias:
lo
“
auismo
hizo
otro
barrio
de
moros
en
Granada
y
los
de
las
alquerías,
por
todos
hasta
en
número
de
cin-
cuenta
mil
almas.
Los
moros
de
las
Alpuxarras
como
se
publicase
entre
ellos
que
por
fuerza
los
mandaban
bautizar,
se
alborotaron
:
los
primeros
á
levantarse
fueron
los
de
Huejar,
que
estan
en
lo
mas
fragoso
de
la
sierra.
Acudieron
con
presteza
el
conde
de
Ten-
dilla
y
el
gran
Capitan
que
á
la
sazon
se
halló
alli:
tomaron
por
fuerza
aquel
lugar
con
muerte
de
aleun
número
de
los
alzados;.
los
mas
alzada:su
ropilla,
se
recogieron
á
la
sierra.
Tomaron
los
nuestros
otras
plazas
;
no
pudieron
empero
sosegar
aquellos
movi-
mientos
á
causa
que
poco
á
poco
todas
las
Alpuxarras
se
levantaron.
Pusiéronse
los
meros
sobre
Marxena,
que
era
una
fortaleza
del
comendador
mayor.
Don
Pedro
Faxardo,
que
á
la
sazon
asistia
en
Almería,
A
*
af
con
poca
gente
se
puso
sobre
Alhumilla
,
pueblo
que
está
cerca
de
Marxena
:
ganóles
la
villa
por
fuerza
y'
fortaleza,
que
fue
ocasion
que
los
moros
se
levan-
tasen
dessobre
Marxena.
Esto
sucedió
enel
principio
el
año:que
se
contaba
de
nuestra
salvacion
de
mil
y
1500:
quinientos
justamente
,
en
sazon
que
el
Rey
cathólico,
dexando
«la
Reyna
en
Sevilla,
dió
la
vuelta:
¿
Gra-
nada
con
deseo
de
allanar
aquellos
alborotos.que
le:
tenian
en
evidado
asi
por
miedo
no.
sucediese
alguw
mal
en
España
por
aquella
parte
que
tiene
d:
Africa:
muy
cercana,
de
donde
los
levantados
se
pensaban.
valer,
como
porque
le
podian
embarazar
sus
empre-
sas
y
fines
en
lo
de
Italia.
Hlizo-pues
llamamiento
ge-
neral
de-los
pueblos
y
caballeros
del
Andalucía,
com
que
se-juntó
un
exército
muy
grande:
y
con
él
partió
el
mismo
Rey
en
persona
primero
de
marzo
la.
vuelta
de
Lanjaron,
que
está
en
un
sitio
muy
áspe-
ro.
Los
moros
estaban
obstinados
sin
dar
muestra
de
quererse
allanar:
fue
aquel
lugar
entrado
por
fuerza:
y
puesto
4
saco.
El
conde
de
Lerin
y
otros
caballe-
ros
se
derramarorr
por
la
sierra
y
tomaron
4:
los
mo-
ros
otras
plazas
,
que
fue
oeasion
de
rendirse
los
al-
zados.
Fueron
recebidos
4
misericordia
con
condicion
que
dentro
de
quatro
diasoentregarian
á.
Castil
de
Ferro,
á
Adra
y
Buñol,
fortalezas
de
que
se
apode-,
raron'
al
principiode
las
revueltas,
y
aunque:
flacas,
las
pusieran
en
defensa;
y
entregarian
todas
las
armas.
ofensivas
y
defensivas,
y
que
en
dos
pagas
conta-
ran
cincuenta
mil
ducados:
para
cumplimiento
des-
to
pusieron
en
poder
del
gran
Capitan
hasta
trein-
tay
quatro
de
los
mas
principales
y
ricos
moros.
He-
-cho“esto;
él
Rey
despidió
y
derramó
la
gente
Éntrez
túvose:en
Granada
por
dar
calor
á
la
coriversion,
y
astpoco
adelante
los
moros
de
las
Alpu
gferas,
los
de
,,
mería,
Baza
y
Guadix
y
los
de
otros
lygares:sa
bay>
3
A
¡
$
<A
22
tizaron.
Envidronse
predicádores
por
todas
partes
com
'
gente
de
respeto
que
los
guardase
;
esto
,-y
tornarse
á
publicar-que
los
hacían
ehristianos
por
fuerza,
dió
ocasion
4
los.moros
de
Belefique
y
Nixar,.que
estar:
en
lo.mas
áspero
de
las
Alpuxarras,
de
se-levantar
el.
invierno
adelante
;
por.el
atrevimiento
destos
hicieron:
lo
mismo
los
mas
lugares
de
aquella
serranías:
Nombró
el
Rey,
que
todavia
asistia
en
Granada,
por
general
-
gontra
ellos
al
alcayde
de
dos
Donccles;
el-qual
juntó
sus
gentes,
y
con:
otros
señores
y
caballeros
se
puso:
sobre
Ja
villa
y
fortaleza
de
Belelique:
Defendiéronse:
.
los
de
dentro
muy
valerosamente
:
murieron
muehos
de
los
nuestros,
y
entré
ellos
hombres
de
cuenta;
duró
el.cerco
algunos
méses
hasta
tanto
que
por
la
falta
de
agua
que
padecian
los
cercados;
se
rindieron
á
partido
que
les
dexasen
las
vidas,
y
que
las
'hacien=,
das
y
libertad
quedasen:4
merced
del
Rey.
Alemori-
zados'consesto:
los
de
Nixar
hicieron
lo
mismo,
que:
se
rindieron
y
entregaron
las
armas
y
pertrechos,
las:
haciendas.
y
libertad
ú
merced
del
Rey,
pero
quese
pudiesen
rescatar
por:
precio
de
veinte
y
cinco
mil
ducados.
Con
esto
y
con
la-diligencia
quese
ponía
en
la
conversion,
se
baintizaron
mas
de
diez
mil
moros
de
Seron,.
Tijola:
y.
otros
:lugarescomarcanos.
Por:
otra
parte
los.moros
de'la-serranía
de
Ronda
y
de
Vi-
llaluenga;
tierra
no
menos
frágosa
,'
se
alzarom.
El
Rey
para
acudirá
todor;
si-bien
mandó
pregonar
que
los
moros
de
aquellas
serranias
que
andaban
Jevantá-
dos,
«lentro
de
diez
«dias
saliesen
de
la
tierra:y.se
fue”
sen
á
Castilla,
«de
seexeto
ordenó
que
Jos
:que:de¡su:
voluntad
..se
volviesen
christianos,
«quedasen;
en
sus
casas
y
haciendas.
Por
otra
párte
se
dió:orden
al
con-
-
de
de
Ureña
y
á
don
Alonso
de
Aguilar
hermano
ma-
yor
del
gran
Capitan,
y
¿4
don
Juan
de'Silva
condo
de
Cifuentes,
ú
la
sazon
asistente
de
Sevilla,
«que
his
%
/
Y
y
3
|
23:
ria
la
guerra
d'aquella
gente
:
los
moros
de
la
tierra.
“''mente
se
sosegáran;
pero
los
Gandules
que
an-
aban
entre
ellos,
moros
de
Berbería,
procuraban,
que
no
se
rindiesen:
con
todo
eso
muchos
vinieron
á
Ronda,
y
se
bautizaron
por
miedo
de
no-ser
maltra-
tados;
-los
otros,
especial
los
que
vivian
en
lugares
flacos,
se
recogieron
á
la
sierra
Bermeja,
que
es
muy
|
espera.
Acudieron
los
nuestros
¿cia
aquella
parte,
y
asentaron
su
real
cerca
de
Monarda,
pueblo
muy
fuer-
te
al
pie
de
aquella
sierra
:
los
moros
se
pusieron
en-
una
ladera
para
defender
el
paso.
Algunos
christianos.
sin
orden
ni'
concierto
tomaron
una
bandera
,
y
con
intento
de
robar
pasaron
un
arroyo
que
alli
está,
y
co--
-Menzaron
4
subir
la
sierra
:
siguiéronles
los
demas,
porque
no
recibiésen
algun
daño.
Los.moros
preten-
dian
defendelles
la
subida,
y
peleaban
con
grande
esfuerzo:
quando
se
veían
apretados
mejorábanse
de
gar,
y
recogíanse
á”
ciertas
partes
que
tenian
alla-
nadas
como
fuertes
;
los
miestros
los
apretaban,
y
los:
mores
se
retiraban
hasta
un
gran
llano
que
está
en
lo.
mas
alto
de
la.
sierra,
en
que
tenian
sus
mugeres,
hijos
y
haciendas.
Como
alli
llegaron,
sin
mucha
re-
sistencia-
los-moros
desampararon
el
puesto
por
la.
ES
que
los-
nuestros
cargaban
sobre
ellos.
Iban
en.
a
delantera
dón-Alonso
de
Aguilar
y
el
conde
de-
Ureña
con
sus
dos
hijos,
matando
y
hiriendo
en
los
que
huíaxi:
entretanto
la
demas
gente
se
puso
á
robar
los
despojos
sin'
cuidado
de
seguir
la
victoria.
Era
ya
muy
tarde,
cerró
la
noche.
Acaudillaba
los
demas
un
moro
muy
valiente
y
diestro,
que
amaban
el
Feri
de
Bonastepar.
Este
moro
recogió
los
que
huían,
y
visto:el
mal-orden
de
los
christianos,
habló
á
los
súyos
en
esta
sustancia:
«
Amigos
y
soldados,
dónde
»vais?
dónde
dexais
vuestras
haciendas,
mugeres
y
hijos?
Sizno:os'
yalen
vuestras
manos,
quién
os
po»
'
=
»4
F
»
drá
remediar
?
dónde-ireis
que
no.
os
alcancen?
Lo=
'»
cura
es
ponerla
esperanza
en
los
pies
los.
que
lie=
pnen
espadas
en
sus
manos:
á
los
valientes
todo
es
»facil
;
los
cobardes
de
todo
se
espantan.
Mirad
el.
»
desorden
de
vuestros
contrarios
(acaso
un
barril
de
»pólyora
de
los
nuestros.se
encendió
que
dió
lugar
á
»que
se
viese
lo
que
pasaba)
cerraos
pues
y
herid
en
»1os
que
están
derramados
y
cargados
de
vuestras
ha=
»ciendas.
Yo
iré
delante
de
todos
y
os
abriré
el
cas
»mino:
sien
mi
no
viéredes
obras,
munca
mas
creais
»
mis
palabras.”
Animados
con
esto
lós.:moros
vuelven
ala
peléa
y
cierran
con
los
christianos.
El
cáudillo
acometió
á
don
Alonso
que
solo
con
pocos
todavia
pe-
leaba:
tenia
las
corazas:
desenlazadas;:
ási
el:
moro.
le
hirió
por
los
pechos
malamente.-Acudieron
otro
y
-
cargaron
sobre
él
'lantos.
golpes
que
apenas
despues.
pudieron
reconocer-el
cuerpo
muerto:que
quedó:
en
poder:
de
los
moros;
con
él
fueron:muertos:.
mas.
de
docientos
hombres,
y
entre
ellos:
Francisco
Ramirez
vecino
de
Madrid,
caudillo
muy
valeroso:,
y.
que
sir=
vió
-muctro
en
toda:
aquella
conquista!
de
Granada.
Apenas
pudieron
sacar
á
don
Pedro
de
Córdova
hijo:
de
don
Alonso
de
:aquella
matanza
para:récogelle
4
las
banderas
del
conde
de
Ureña
que
reparó
con
mas
gente
para
¿hacer
resistencia.
El
condé
de-Cifúentes
con
el
pendon
de.Sevilla
reparó
un'poco::mas:
baxó
en
la
ladera
de
la
sierra.
Alli
se
recogieron
«muchos
de
los
que
huían
:
él
los.detuvo.
y
animó
;
y
hizo
ros*
tro
álos
moros
que
vevian
emsu
seguimiento,
hasta
tanto
que
venida
la
mañana
los
morosse
recogieron
á
lo
alto
de
la
sierra,
Destamanera'
pereció
uno:dé
los
mas
valerosos
Caballeros
que»
tuvo:
España
En
este
tiempo
:
los
enemigos
le
quitaron:
lasvida,
la
fama
de
su
valor
nunca
perecerá,
Estaba
el.Rey
á:la
sazon
en
Ronda:
trató
de
ir
en
persona
á
castigaraquella
gente.
25
Representabansole
dificultades
¿
en
fin
se
resolvió
que
el
duque
de.
Najara
fuese
sobre
Daydin
que
era
mas
acil
de
combatir,
y
los:condes
de
Urena
y
Cifuen-
tes
diesen
muestra
de
querer
volver
á
subir
la
sierra
Por
da:
parte
que:antes:
subieron.
Los
moros.
que
se
vieron
perdidos;
atordaron
de
mover
concierto.
Ásen-
lóse
que
los.
que
quisiesen,
pasasen
allende.
con
se-
Suro
y
embarcacion
que
se
les
dió
en
el
puerto
de
Estepona,
con
tal
condicion
que
por-cabeza
pagasen
diez
doblas
;los
demas
que:
se
volviesen
christianos.
Hizose
asi,
muchos
fueron
lós
que
se
pasaron
á
Ber-
hería
muchos
mas
los
que
quedaron,
puesto
que
re-
cebido
el
bautismo,
tan
malos.como
los
que
se
au-
Seutaron.
Con
«esto
se
concluyó
esta
guerra
que
fue
larga,
y
amenazaba
mayores
males,
y
tenia:
puesta
toda
España:
en
mucho
cuidado.
La
muerte
de
don
Alonso
sucedió
el
año
siguiente.
Volyamos
ú
lo.
que
se
queda
atrás
conforme
á
la
razon
de
los
tiempos.
»]
7
E
y
ab
CAPITULO:
VI.
EL
¡De
las
cosas
de
Milán.
«Al
mismo
tiempo:
que
los
moros:
de
las
Alpuxarras
andaban
alborotados
y
el
Rey:
cathólico
mandó
apres-
tar.
con
toda
diligencia
úna
armada:
y
por
su
general
el
gran
Capitan
:
esto:
para
ayudar
4:«venecianos
con-
irada
armada
del
Turco
que
los
apretaba
y
aAmenaza-
ba
áo
demas
de
Htalia.
El
duque
de
Milán
y
Rey
de
Nápoles.
le
habian
amado
,
según
se
decia,
para
ya-
erse-dél:
contra
sus
enemigos
y
defender
sus
estados.
ravasi
mismo
necesario
acudir
á
lo
de
Sivilia
;
do
de-
Stan
se
enderezaba
principalmente
esta
tempestad.
El
“que
Valentin
«al
tanto
con
gentes
de-ú
pie:y,
de
á
caballo
que
twaxo»
de
Francia;
hacía
la.
guerra:cn
la
4
26
,
Romaña
como
general
de
la
iglesia
para
quitar
los
ty-
ranos
que
de
diversas
ciudades
de
aquella
comarca
est
taban
apoderados:
tomó
4
Imola
y
á
Forli,
cuya
cor”
hermana:
él
vistael
peligro
que
corria,
puesta
en
de-
fensa
la
ciudad,
se
ausentó
y
puso
en
salvo.
Princi
tanto
las
gentes
de
Francia
que
andaban
en
la
Rom
£.
ña,
despidiéndose
del
duque
Valentin
y
que
fue
la
cal,
sa
de
no
proseguir
aquella
empresa
por
entonces
Y
tomar
4-Pésaro,
antes
se
fue
4
Roma.
do
ya
erat
:
27
serablé
Ye
las
toas.
Eñ
Gante
la
infanta
doña
Juana
parió
á
don
Carlos
bijo
mayor
del
archiduque
el
mis-=>
mo
día
de
Santo
Mathias
el
cielo
le
tenia
aparejados:
muy
grandes:
estados
y
señorios.
Ocho
dias
despues
de.su
nacimiento
llegó
4
Gante
la
princesa
Margarita
y
le
sacó
de
pila
junto
con
la
duquesa
Margarita
se-
gunda
Muger
que
fue
del
duque
Carlos:
Diéronle
tí-.
tulo
de
duque
de
Lucemburg,
«como
quier
que
antes
los
hijos
mayores
de
los
duques
de
Borgoña
se
intitu-
lasen
condes
de
Caroloes.
Esta
nueva
dió
en
España
mucha
alegria,
y
la
Reyna
cathólica
dixo:
caido
há:
la
suerte
sobre
Mathia.
Aludió
al
dia
de
su
nacimien-
lo,
y
tambien
4
la
poca
salud
que
tenia
el
principe
don.
Miguel,
que
falleció
poco
adelante
en
Granada;
Por
cuya
muerte
el
archiduque
y
su
muger
quedaron:
por
principes
de
Castilla
y
de
Aragon.
Despues
de
la
vuelta
de
Vasco
de
Gama
para
continuar
la
navega-
cion
de
la
India
partió
de
Lisboa
á
los
ocho
del
mes
de
marzo
con.wna
flota
de
trece
naves
Pedro
Alvarez
Cabral.
Descubrió
de
camino
el
Brasil:
Fue
bien
re-
cebido
en
Calicut
al
principio:
despues
vino
á
las
ma-
nos
con
aquella
gente
por
su
poea
lealtad.
Un
hijo:
bastardo
de
don
Diego
duque
de
Viseo
hizo
el
Rey
don.Manuel
su
tio.condestable
de
Portugal,
que
mu-
rió
Mozo,
y
una
sóla
hija
que
dexó.;
casó
adelante
con
el
conde
de
Villareal.
Lá
guerra
de
Lombardía:
se
continuaba
,
y
el
duque
poco
4poco
sé
hacía
señor:
de
todo.
Alzóse
por
él
Alexandría,
y
tomó
á
Nova-
ra,
do:
estaba
primero:lá
mása
del
exército
francesy
escaba
dar
la
batalla
4
lós
enemigos
,
y
concluir
de'
Una
vez:
con
este
intento
sacó
su
gente
fuera
de
aque-:
la
ciudad,
que
eran
todos
suizos
y
alemanes,
hasta
en
número
de
diez
y
seis
mil.
Ordenadas
las
haces
tl
romper
en
los
contrarios
,
los
suizos
no
quisieron
Pélean
contra
los
franceses
y
contra
los
que
de
su
36
:
servicio-que
despues
de
Dios
fue
gran
parte
para
qué
quedasen
con
elreyno;
Acompañaron
4
la
infanta
has-
ta
Portugal
don
Diego
Hurtado
de
Mendoza
arzobispo
de
Sevilla
y
patriarchá:
de:
Alexandría;
«y
:4
la
sazon
le
dieron
el
capelo
y-se
llamó:
cardenal
de
España
co-'
nro
su
tio,
y
era
hermano
del
conde
de
Tendilla:
fueron
asi
mismo
en
compañía
de
la:infanta
el
mar="
ques
de
Villena
y
otros:
muchos
señores.
Salió
4
re-.
cebilla
hasta
la
raya
:el
duque
de
Berganza,
si
bien
andaba
desabrido
por
el
mucho
favor
que
el
Rey
don
Manuel
hacía
4
don
Jorge
de
Portugal,
«ca:
le
hizo
duque
de
Coimbra
y
le:casó
cón
doña
Beatriz
de
Me-
lo
hija
de
don
Alvaro
de
Portugal
y
doña
Philipa
de
Melo
sumuger:
iban
con
el
duque
de
Berganza
otros
muchos
señores.
Lasentrada
en
aquel
reyno
fue
un
martes
á
yeinte
del
mes
de
octubre,
y
á
los
treinta
del
mismo
mes
se
celebraron
en
el
alcázar
de
Sal,
vi-
3
lla
en
quevel
Rey
la
esperaba,
las
bodas
con
grandes
fiestas
y
regocijos.
Fue
este
matrimonio
muy:fecundo
en
generacion
y
nacieron:
dél
muchos
hijos
,
como
sé
señalará
en'sus
lugares.
Póco
adelante
se
concertó
y
ca-
só
la
princesa
doña
Margarita
con
Filiberto
duque
de
Sa-
hoya:
señora
poco
dichosa
en
casamientos,
pues
tam-
bieneste
marido
le
viviópoco
tiempo.
ElSoldan
de
Ba-
|
)
ylontase
mostraba
estarsentido
contralosReyescathós
licos
por
laguerraque
hicieron
álos
moros
de
Granada:
temíase
no
maltratase
loschristianosque
vivian
en
aque-
llasprovincias
,
é
impidiese'la
romería
quese
hacía
á
la
casa.
santa
de
Jerusalem.
Determinaron
envialle
una
embaxada
para
dallé:razon
de
todo.-Para
esto
esco-
gieron
4
Pedro
Martir
de
Angleria
su
capellan,
de
na-
cion
milanes:
bizo
él
prudentemente
aquel
mandado,
y
alcanzó
del
Soldan:tadó
lo
que
pidió;
envida'
y
vuel-
ta
gastó
un
año:
hiciéronle-dean
de
Granada:
Alli
los
años
adelante
falleció,
y
semandó
sepultar
¡puesto
ed
India
«to
de
Mecina.
Poco
“argo
á
Luis
de
Luc
97
ina
silla
con
una
casulla
hecha
de
una
ropa
rica
que
e
dió
el
Soldán.
Escribió
décadas
de
la
guerra
sn
z
A
nada
y:
de
su
embaxada
y
del
descubrimiento
de
las
s.mas
verdaderas
que
elegantes.
CAPITULO
IX.
De
los
capitanes
que
se
nombraron
para
la
empresa:
-Susp
dado
del
ue
y
para
despoialle
;
a
Es
a
Nesde
Granada
envió
al
gran
Capi-
tan
aviso
desta
resolucion
primero
de
marzo
del.año
mil
y
quinientos
y
uno:
en
conseqúencia
le
mandó
desistiese
de
,
y
do:
quiera
que
se:hallase,
yoly
mada
al
puer-
despues
le
envió
título
de
su
lu-
ulla
y
de
Calabria.
ostro
al
Turco
negoció
que
él
Rey
de
lase
sú
armada
aquellas
partes
como
lo
>
Y
Por
capitan
don
Juan
de
Meneses
su:mayor-
domo
mayor
y
conde
de
Taroca
;
que
intentó
de
va-
mino
apoderarse
del
puerto,
de
Mazalquivir
junto
4
Oran;
y.
como-ño.
pudiese
salir.
con
ello,
pasó
ade-
nte,
y
sin
hacer
nada
de
la
ísla
de
Corfú
dió:
la
yuel.
t2
4
Portugal.
Lo.mismo
se
trató.con
el
Rey
de
Fran-
Cia
,
que
enviase
su
armada
contra
los
turcos;
mas
él
POr
otra
parte
para
la
empresa
de
Nápoles
mombró
POr
su
general
á
Luis
de
Armehac
duque
dé
Nemurs
Y
“onde
de
Armeñac
y
de:
Guisa.
No
quiso
«dar
«este
emburg
conde
de
Liñi
que
mucho
garteniente
en
Para
hacer
y
Portugal
eny
hizo
150.1.
38
.
le
pretendia,
porque
no
fuese
ocasion
de
alguna:
rc-
-vuelta,
dá
causa
del
derecho
que
pensaba
tener
al
principado
de
Altamura
por
estar
casado
con
hija
de
Gisota,
la
liga
mayor
de
Pyrrho
de
Baucio,
4
quien
:
por
causa
de
la
guerra
de
los
barones
el
Rey
don
Ver-
nando
el
Primero
despojó
de
aquel
estado,
y
le
dió
4
su
bijo
don
Fadrique,
que
casó
segunda
vez
con
do--
ña
Isabel
hija
menor
del
mismo
Pyrrho.
El
duque
de
Nemurs
se
entretuyo.
en
Francia.
Por
esto
el
senor
de
Aubeni,
que
ya
era
gran
condestable
de
Nápoles,
movió:
desde
Lombardía
con
la
gente
fraucesa
la
vuel-
ta
de
Nápoles,
en
su
compañía
el
conde
de
Gayazo-
persona
principal
y
foragido
de
Nápoles.
En
esta
sa-
zon
fue
por
embazador
4
Roma
en
lugar
de
Lorenzo
Suarez
Francisco
de
Rojas,
que
era
un
caballero
muy
sagaz.
Acerca
del
Emperador
hacía
el
mismo
oficia
de
años
atrás
don
Juan
Manuel
persona
de
mucha
cuen-
ta,
aunque
algo
bullicioso.
En
la
corte
de
Francia
todavia
residia
Juan
Miguel
Gralla,
y
Juan
Claver
era
embaxador
del
Rey
cathiólico
en
Nápoles,
Acudió
el
gran
Capitan
4
Mecina
con
su
armada
conforme
al
orden
que
tenia:
de
alli
pasó
á
Palermo
para
dar
or-
den
con
el
virrey
Juan
de
Lanuza
en
recoger
la
gente
y
dinero
que
pudiesen
en
aquella
isla,
para
ayudar
á
a
nueva
conquista,
en
fin
para
dar
traza
en
todo.
Na
faltaron
repuntas
entre
los
dos,
como
ni
el
tiempo
pasado
,
que
el
mandar
no
sufre
superior
ni
aun
igual;
pero
al
fin
se
állanaron
al
servicio
de
su
Rey,
y
el
gran
Capitan
recogido
el
socorro
que
pudo,
en
bre-
ve
dió
la
vuelta
4
Mecina,
do
se
juntaba
Ja
masa
de
toda
la
gente.
Tenia
el
gran
Capitan
en
la
Pulla
e
ducado
de
Monte
de
Santangel
por
gracia
que
dél
le
hizo
el
Rey
don
Fadrique
quando,
acabada
la
guer-
ra
pasada
,
hizo
merced
¿muchos
caballeros
italianos
y
españoles
que
le
sirvieron,
de
diversos
estados*
dy
acordó
antes
que
se.
diese
principio.
4:
aquella
con-
Guista,
enviar
d
Nápoles
al
capitan
Gonzalo
de
F
da
para
que
le
escusase
con
aquel
Rey,
y
en
su
SC,
re
renunciase
la
fidelidad.
que
por
aquella
merced;
e
habia
prestado,
y
juntamente
le
restituyese
aquel
estado.
Dióle
el
Rey
por
libre,
y
no
quiso
admitir
la.
.
renunciacion,
antes
dixo
que
le
daba
el
estado,
y
«quisiera
fuera
mayor
por
lo
mucho.
que
su
persona
merecia,
con
condicion
empero
que
desde
aquellos,
castillos
no
le
hiciese
guerra
ni
danase
4
sus
vasallos.
Con
esta,
y
con
el
aviso
que
sus
embaxadores
le
en-
viaron
de
España,
que
el
Rey
cathólico
no
le
queria
acudir
en
mañera
alguna
,
acabó
de
entender
el
Rey
don
Fadri
que
quán
cerca
y
quán
cierta
le
estaba
su
perdición:
velvíase
4
todas
partes,
y
no
hallaba
ni
en
los
suyos
lealtad
,
nen
su
reyno
fuerzas,
ni
en
los
de
fuer.
a
arrimo
ni
esperanza.
Acordó
enviar
á
su
hijo
don
Fernando
4
Taranto
,
que
es
plaza
muy
fuera
te
en
lo
postrero
de
la
Pulla
y
de
Italia;
y
aun
se
de-
cia
le
enviaba
á
la
Belona
para
solicitar
el
socorro
que
pretendia
del
T
urco,
para
contra
aquella
tempestad.
Juntó
otrosí
la
sente
que
pudo
,'
que
eran
ochocien-
tos
hombres
dé
armas
y
quatro
mil
infantes:
mandó
fortificar
á-
Cápua
donde
puso
á
Fabricio
Colona
y
don
Hugo
de
Cardona
con
docientos
hombres
de
ar-
mas
y
mil
y
seiscientos
infantes.
El
gran
Capitan
co-.
mo
quier
que
erá
tan
diestro
“y
considerado,
advir-
tió
que
aquel
asiento
entre
los
dos
Reyes
no
podia.
ser
durable
asi
por
la
condicion
de
los
franceses
que
es
altiva,
como
por
dificultades
que
forzosamente
se.
ofrecerian
en
aquel
repartimiento:
ademas
que
el
mando
é
imperio
nunca
sufre
compañero,
ni
un
ny
MO
puede
sufrir
dos
señores.
Parecióle
que
importaba
mucho
apresurarse
para
ganar
por
la
mano
¿
los
fran-
S08es
que
no
le
pudiesen
estorbar
su
conquista.
Dió-
da
á
las
costas
de
la
Pulla,
y
por
general
á
don
Die-
sen
al
reyno;la-de
Portugal
no
le
acudió
en
tiempo
Lo
.
¿
j
;
se
grande
priesa,
y
envió
la
mayor
parte
de
la
arma.
go
de
Mendoza
pará
estorbar
que
los
turcos
no
pasas
|
conforme
al
orden
que
llevaba.
Con
la
otra
parte
de
Ja
armada
envió
á
Nápoles
4
Iigo
Lopez
de
Ayala
con
orden
que
llevase
en
ella
la
viuda
doña
Juana.
Reyna
de
Napoles
á
Sicilia.
El
Rey
dan
Fadrique
Ja
dexó
ir,
por
verse
tan
apretado,
'si
bien
no
queria
antes
yenir
en
ello
para
con
esta
prenda
mover
al
Rey
cathólico
su
tio
4
que
los
ayudase..
Pasó
el
gran
Capitan
el
faro
de
Mecina
con
su
gente,
que
eran
tre-
cientos
hombres
de
armas
y
otros
tantos
ginetes,
y
tres
mil
y
ochocientos
infantes
:
sin
estos
el
embaxa-
dor
de
Roma
le
envió.
otros
seiscientos
españoles
,
de
los
que
en
la
Romaña
sirvieron
al
duque
Valentin;
en
Sicilia
al
tanto
quedó
orden
que
de
la
tierra:
le
enviasen
otras
quatrocientas
lanzas
escogidas.
Con
esta
gente
allanó
lo
de
Calabria
en
breves
dias,
que
fuera
de
Girachi
y
Santa
Agatha,
plazas
muy
fuertes,
todos
los
demas
lugares
alzaron
banderas
por
España.
Pasó
la
gente
española
á
Calabria
á
los.
cinco
de
julio;
y
¿los
ocho
los
franceses
por
la
via
de
Roma
entra-
ron.
en
el
reyno
de
Nápoles.
Todos
los
Ingares
se
les
rendian
sin
ponerse.
en
defensa
hasta
llegar
á
Cápua,
sobre
la
qual
se
pisieron.
En
el
Abiruzo
no
hoho
mas
defensa
que
en
lo
demas,
todo
se
allanaba
á
los
fran-
ceses
que
fueron
por
aquella
parte.
Pudiérase
Cápua
defender
mucho
tiempo
sino
fuera
que
el
conde
de
Palena
natural
de
aquella
ciudad
dió
entrada
á.
los
Íranceses,
que
pusieron
á
saco
la
ciudad
y
prendieron
á
Fabricio
Colona
y
don
Hugo
con
todos
los.
demas
capitanes
que
en
ella.se
hallaron.
Llegó
esta
nueva
é
Nicastro,
do
el
gran
Capitan
se
estaba,
á
los
veinte
y
nueve
de
julio,
que
le
fue
ocasion
de
apresurarse
|
|
q
para
tomar
el
castillo:
de
Cosencia,
Hizolo
ast,
y
de-
xó
en
guarda
de
aquella
ciudad
á
Luis
Mudarra,
y.
E
gobernador
de
Calabria
nombró
al
conde
de
Aye-
o'con
intento
de
partirse
«para
la
Pulla,
y
allanar
aquella
provincia
antes
que
los
franceses
acabasen
con
lo
de
Nápoles.
En
lo
demas
halló
poca
dificultad,
que
todos
los
pueblos
4
porfia
se
le
rendian:
última-
mente
se
puso
sobre
Taranto;
do
se
tenia
el
duque
de
Calabria
,
en
sazon
que
ya
Nápoles
estaba
en
poder
de
franceses.
El
duque
Valentin
apoderado
que
se
-
hobo
de
Faenza
en
la
Romaña,
y
en
la
Toscana
de
Pomblin,
vino
á
servir
en
esta
jornada
al
Rey
de
Francia,
cuyo
tan
servidor
se
mostraba
que
se
llama-
ba
don
César
Borgia
de
Francia,
y
en
el
quartel
prin-
cipal
de
sus
armas
traía
las
flores
de
lis;
por
el
con-
trario
se
mostraba
del
todo:
averso
de
España.
Con-
certaron
los
generales
franceses
con
el
Rey
don
Fa-
-
drique
por
fin
dejulio-les
rindiese
á
Nápoles
y
Gaeta
con
sus
castillos;
demas
de
sesenta
mil
ducados
en
que
le
penaban
para
los
gastos:
.que
con
esto
le
de-
Xartan
tr
con
su
tesoro
y
criados
áIscla,
contérmino
que
le
señalaron:
de
seis
meses
para
que
dentro
dellos
determinase
de
su
persona
lo
que
por
bien
tuviese,
y
se
fuese
4
la
parte
quemas
le
agradase.
Todo.
se
exe-
euto
como
lo
concertaron.
Recogióse
aquel
Rey'
con
,
-
dd
0)
.
=>»
su
muger
é-hijos
4
aquella
isla,
en
su:compañía
la
Reyna
de
H
)
ungría
y
la
duquesa
de
Milán.
Alli-acu-
dieron
Próspero
y
Fabricio
Colona
;
ya
rescatados
por
dineros:
con
que
los
franceses
quedaron
apoderados
de
todo'lo-que-en
el
repartimiento
de
aquel
reyno
es:
pertenecia.
“Tras
esto
luego
pusieron
los-ojós
en
O
demas;
por
qué
quién
podrá
enfrenar
la
gente
de
Buerra?
quién
porer
tasa
4
la
codicia
de
mandar?
En-
Castilla
por:
este
tiempo
bobo
grandes
diferencias
entre
doña.
María
Pacheco:
condesa
de
Benavente
y
Alba;
y
con
don
Pedro
de
Toledo
hermano
de
d
f.
CAPITULO.
X.
Descripcion
del
reyno
de
Nápoles.
Luego
que
los
franceses
se
apoderaron
de
Nápoles,
resultaron
nuevos
debates,
como
era
necesario,
ent
tre
españoles
y
franceses
sobre
algunas
provincias
de
7
aquel
reyno
que
no
venian
expresadas
en
el
repark*
miento.
Estas
eran
la
Capitinata,
la
Basilicata,
y
e
principado
de
aquende
y
de
allende.
Los
franceses
iban
tan
resolutos
en
sus
cosas
que
sin
hacer
ningul
comedimiento
á
los
confederados
enviaron
un
hijo
del
«conde
de
Capacho
para
que
en
aquel
estado,
que
0%
en
la
Basilicata,
hiciese
alzar
las
banderas
por
Fram
cia;
y
sobre
el
principado
de
Melíi,
que
está
enJt
misma
provincia,
se
concertaron
con
aquel
principe»
y
aun
el
Rey
de
Francia
tenia
hecha
donacion
de
aquel
estado
á
Juan
Jacobo
Trivulcio.
Salieron
otro%
de
prision
algunos
señores
que
tenian
presos
los
Rey?
A
de
Nápoles
,
y
entre
ellos
Juan
Bautista
Marzano%
cabo
de
casi
quarenta
años
de
prision;
el
qual
co”
ánimo
denodado
intentó
de
apoderarse
del
principdód
|
de
Rosano
que
fue
de
su
padre
en
Calabria.
Lo
mismY
hizo
Emis
de
Arsi
capitan
del
Rey
de
Francia,
que
col
i
'
]
e
:
43
poder
del
señor
de
Liñi
hizo
alzar
por
él
en
la
Polla
el
principado
de
Altamura;
que
eran
todas
ocasiones
de
desabrimientos
y
gana
de
venir
á
las
puñádas.
Tra-
lóse
de
atajar
estos
desgustos
primero
con
el
señor
de
Aubeni,
y
despues
con
el
duque
de
Nemurs,
que
llegó
acabada
la
guerra
y
tomada
Nápoles.
Acordaron
que
en
las
provincias
en
que
no
habia
duda,
ninguna
le
las
partes
se
entremetiese
en
lo
de
los
otros;
nica
bre
las
provincias
que
se
dudaba,
en
tanto
que
la
di-
ferencia
se
determinase,
los
lugares
que
tuviesen
al-
zadas
banderas
por
Francia,
alzasen
juntamente
las
de
-
España
y
al
contrario:
en
el
gobierno
y
rentas
dieron
asi
mismo
orden
que
poco
se
guardó.
Para
are
mejor
se
entienda
esta
diferencia,
y
por
quál
de
las
partes
£orria
la
justicia,
será
bien
hacer
una
breve
descrip-
cion
del
reyno
de
Nápoles
y
de
sus
partes.
El
reyno
de
Nápoles
comprehende
toda
la
tierra
que
desde
-
Farracina,
ó
Fundi,
que
estan
4
las
riberas
del
mar
Mediterráneo
,
y
desde
el
io
Truento
que
descarga
en
el
golfo
de
Venecia,
corre
hasta
los
postreros
tér»
minos
de
Italia.
Corta
este
reyno
por
medio,
como
todo
lo
restante
de
Italia,
el
monte
Apenino
que
se
desgaja
de
los
Alpes.
1
nego
que
se
entra
en
el
reyno,
á
manderecha
de
aquel
monte
ácia
nuestro
mar
está
a
Parte
mas
principal
de
todo
él,
que
se
llama
Cam-
pania,
ó
tierra
de
Labor
,
de
los
Liborios
pueblos
an-
tiguos.
Alli
estan
Gaeta,
Nola,
Cápua
y
la
misma
ciudad
de
Nápoles,
cabeza
de
las
demas
y
de
todo
el
reyno.
Antiguamente
todo
lo
que
hay
desde
el
rio
Tibre
4
Nápoles,
se
Hamaba
Campania
;
al
presente
a
tierra
desde
Roma
hasta
la
raya
de
aquel
reyno
se
ama
Marema.
A
mano
izquierda
está
el
Abruzo,
que
“Comprehende
muchas
delos
naciones
antiguas,
es
d
saber
log
Sabinos,
do
está
Ascoliz
los
Marrucinos,
onde
está
Theate;
y
los
Pelignos
y
Vestinos,
donde
na
las
ciudades
del
Aguila
y
de
Sulmona:
log.Marr
sos
en
que
está
el
lago
Fucino,
y
el
ducado
de
Taglias
-cozo,
y
parte
de
los
Sammites,
pueblos
muy
nombrá”
dos
en
la
historia
romana
,
tendidos
hasta
lo.
de
Cam:
pania.
Los
mas
modernos
dividen
el
Abruzo
en
el
de
aquende
y
el
de
allende
por
el
rio
de
Pescara
que
pas
por
medio,
y
es
aledaño
delas
dos
partes.
Estas
pros
vincias
se
adjudicaron
en
la
particion
al
Rey
de
Fran*
cia.
En
el
mismo-lado
del
Abruzo
mas
adelante
es
la
Pulla,
que
se
divide
en
la
Capitinata,
y
tierra
de
Bari
(que
liene
muchas
ciudades
,
entre
las
demas
'Frani
y
Monópoli)
y
tierra
de
Otranto,
que
corre
desde
Brindez
hasta
Taranto
,
ciudad,
principal
puesta
en
la:
postrera
punta
de
Italia,
y
en
los
confines
de
Calabria
entre
Mediodia
y
Levante.
Por
el
otro.
lados
pasada
Nápoles,
entra
el
principado,
cuya
cabeza
es
Salerno.
Siguese
ácia
los
montes
la
Basilicata,
que
fue.
Lueania
antiguamente,
y
lo
que
se
llama
Calabria
al
presente
,
que
antiguamente
fueron
los
Brucios,
ted.
didos
la
mayor
parte
por
las
riberas
de
nuestro
mar.
Alli
está
Cosencia,
ciudad
la
mas
principal
de
Calas
bria,
y
Rhegio
sobre
el
estrecho
de
Sicilia.
Lo.ma$.
adentro
se
llamó
Magna
Grecia,
á
la
parte
que
caen
Rosano,
Catánzaro
y
Cotron,
Del
principado.
pudo
formarse
cen
razon
duda
si
se
comprehende
en
Calas
bria.
En
lo
de
Basilicata
corria
la
misma
razon,
,
y
ash
veo
que
los
Reyes
venian
en
que
se
dividiesen,
estas
provincias
,
dado
que
algunos
pretendian
que
esta
c0*
marca,
por
estar
en
los
montes
que
confinan
con
la
Pulla
y
Calabria,
no
hacía
provincia
distinta
de
las
dos,
sino
que
la
parte
que
caía
¿cia
Levante,
perte”
necia
á
la
Pulla,
y
la
que
caía
ácia
Poniente,
á
Cala”.
bria.
Estan
en
la
Basilicata
Melfi,,
Atela,
Barleta
Y
otras
ciudades.
La
Capitinata
es
lo
que
desde
el
ri0
Fertoro,
término
del
Abruzo,
llega
hasta
el
vio
Au”
45
fido
4
Lofarto.
En'esta
parte
está
Manfredonia,
y
el
monte
de
Santangel
y
Troya.
Quedóle
este
ii
de
liempo
que
los
griegos
poseían
aquella
parte
de
alía
,
cuyo
gobernador
llamaron
Catapan
,
y
lapro-
vincia:se
dixo
Catapania:
de
alli
se
formó
el
nombre
que
ahora
tiene,
y
asirmismo
el
nombre
de
Capitan
tan
usado.
No
hay
duda
sino
que
aquella
parte
se
con=
tenia
en
la
Apulia
antigua,
pues
Piolemeo
el
monte
Gargano
que
alli
está,
famoso
porsel
templo
de
San
Miguel,
le
pone
en
Apulia,
y
los
módernos
siempre
entendieron
que
la
Pulla
comenzaba
desde
el
fin
del
Abruzo,
y
se
dividia
en
las
tres
partes
ó
comarcas
que
ya
quedan
señaladas;
y
aun
los
autores
que
yo
he
vis-
to,
siempre
cuentan
la
Capitinata
por
una
de
las
pro-
vineias
de
la
Pulla
y
y
siempre
lasaduána
de
los
gana-:
os
de
Pulla
se
cobró
en
a
uella
provincia:
question
en
que
cada
qual
podrá
sentir
lo
que
por
bien
tuviére.
Para
nuestro
propósito
basta
que
de
'aqui
tomaron
asa
y
ocasion
los
españoles
y
franceses
para
venir
á
las
manos,
y
averiguar
por
el
trance
y
filo
de
la
espada
-
lo
que
sus
Reyes
nunca
acababan
de
resolver
por
mu-
Cha
instancia
que
se
les
hizo
para
que
do
determinasen
antes
de
venir
á
rompimiento:
en
que
daban
á
enten-
der
que
no
s
on
la
parte,
y
que
cada
e
contentaban
e
qual
de
los
Reyes
Dastantemente
sé
confiaba
de:sus
soldados
y
fuerzas;
pero
á
esto
se
volverá
adelante::
Por
el
presente:0]
Rey
don
Fadrique
despues
que
se
pasó
á
Isela
como
quedó
asentado
y
por
la
mala
satis-
facción
que
tenia
del
Rey
cathólico,
serconcertó
con,
€!
de
Francia:
con
treinta
mil
francos
que
le
prome-
tó
para
sustentar
su'casa,
se
fue
4
poner
en
sus
ma-
MOS
y
meter
por
Sus'puertas,
y
en
su
compañía
su
muger
é
hijos,
y
el
cardenal
Luis
de
Aragon
su'$0-
PIO.
Su
hermana'
doña
Beat
riz
Reyna
de
Hungría
se
quedó
en
aquella
isla,
que
despues
fue
á
Sicilia:
52
que
el
«duque
de
Calabria
pudiese
Iibremente
ir.don-==
de
quisiese
,
por
el
presente
se
fuezá
¡Bari
que
toda-:
via
se
tenia
por
su
padre
(bien
que
la;
ciudad
no.erá;
fuerte
y
el
castillo.casa
Jana)
para
esperar
alli
lo
que,
él
le
mandase
,
Ca
no
queria
apartarse
de,
su
voluntad«;
El
gran
Capitan
tenia,
gran
deseo
de,
concertalle
com
el
Rey
cathólico
porque
no
se
fuese,
4
Francia,
de
que
podrian
resultar
incenvenientes.
Moyiéronse
tras).
tos
sobre
ello
,
y
ofrecíale
treinta.
mil
ducados
de
ren
ta
perpétua
en
vasallos
parte
del
reyho.de
Nápoles,»
parte
de
España;
que
era
todo
lo;
que
él.
pedia,
yx
podia
desear
en
el
estado
en
que
se,
hallaba,
Veía.el,
duque
que
le
venia
bien
“aquel
partido,
mas
no,sel
resolvia
sin
la
voluntad
de
su
padre.
Poco
adelante,
la
viuda
duquesa
de
Milán
su
prima
porno
irá
Sicig,
7
lia,
do
la
convidaban
que
fuese
con
la
Reyna
de
Hun=/
gría
su
tia,
se
recogió
en
aquella
ciudad:
Esta
señor:
ra
pudo
tanto
con
el.duque
que
le.
hizo
escribir
unas
carta
de
su
mano
al.
gran
Capitan,
en
que
le
pedia,
que
sin
embargo
de
la
libertad
que
tenia
concertada.
para
su
persona,
por.
ver
que
la
intencion
de,
su.paz,
dre
era
otra
de
lo
que
á.
él
le
convenia,
le
rogaba
le,
enviase
al
servicio
de
los
Reyes
cathólicos
que
esta,
era
su
determinada
voluntad,
dado.que.
por;
respeto;
de
su
padre
no
se
atrevia
á
publicalla.
¡No,
parece:
que;
el
duque
perseveró
mucho
.en
este
propósito,,'-pots:
que
demas
que
su,
padre
hizo
grande,
esfuerzo
com
cartas
y
embaxadas
que
envió
al
gram
Gapitan
para;
>
que
conforme
al
asiento
dexase
ir
libre
á
subijo,
que
no
era
de
caballero
faltar
en
su
palabra:
y;
ques
debia
acordar
de
la
amistad
que
le
hizo.en
tiempo
4;
su
prosperidad
;
el
gran
Capitan
que
le
tenia,
puesta?
uardas
para
que
no;
se
fuese,
par
atraelle
4;
lo
que:
y
fuera
de
la
renta
que
le
ofreció
antes
,
42
nuevo
le
prometia
de
parte
del
Rey
cathólico
de
4”:
53
salleó
con
la:
Reyna
de
Nápoles
su
sobrina:
ó
con
su
hija
la:
princesa
de:
Gales,
el
uno
y
el
CN
tidos
muy
aventajados.
Sospechóse
que
el
conde
de
'Potencia
don
Juande
Guevara,
que
andaba
siempre
4:
su
"lado;
le
mudaba
del
color
que
queria.
Andaba
sel
duque.
por
“aquellos
pueblos:
de
la
Pulla,'
aunque
parecia
libre:
>
tan
guardado-
que
no-
dia
rá
par-
“te
ninguna;
'tanto:
que
apenas
podia
salir
4
caza.
Por
“conclusion
este
negocio:
se
rodeó
de
manera
que
vol:
“wieron
al
duquecá
Taranto.
Desde
alli
se
dió
orden
4
Juan
de
Conchilos
que
en
una
galera
le
llevase
4
Sicilia
y
4:
España,
por
entender
queen
presencia
las
Partes:
mejor
>acordarian'
todas:
sus
haciendas
,
'y
el
duque
se:
confirmaria
mejor»
en
el
servicio.
y
aficion
«del
Rey
.cathólico:que
tanto:
en
deudo
le:
tocaba.
No
“parece
se-"lé
guardó
lo
A
asentado:
en
la
Guerra
quién:
hay!
que
de
tedo-punto
lo
guarde?
en
la
guerras
y
no
tam
mbien
em
la:paz,
y
mas
en:
nego-
eio*
devestada
dol
vo
lodos
2?
obrsop
CAPIPUL
O:
XIPL
Del'
principio:
de
lá
guerra
de
Nápoles.
-Los"generales
de
Francia
y
España
puestos
en
el
reyno
de
Nápoles
«domunicaban
entre:
sí
y
con
sus
Reyes:
la»
forma
que
se:
podria
tener
en
concordar
aquellas
diferencias
para
que
se
conservase
la
concor-
dia,
y
¡no
llegasen
4
rómpimiento.
Sobre
esto
poco
antes
que
jurasén:
al
archiduque
por
príncipe
de
Cas-
tUla,ovino:4
Toledo:
de
parte
del
Rey
de
Francia
el
señor
de
Corcón:
La
suma
desu
pretension
era
que
las
provincias:que-
se
adjudicaron
4
Francia,
renta-
JAN
menos
que
la
Pula
y
Calabria;
y
que
pues
era
"a20n
se
hiciese
recompensa,
quedase
la
Capitinata
”
54
por
Francia.
A.
esto
respondió
el
Rey:cathólico
qué
sí
el
Rey
de
Francia
se
tenja:por
agraviado,
en
la
par-
ticion
,
sería
contento
que
trocasen
las
provincias;
y
que
si
todavia
queria
recompensa,
se
hiciesen
en
el
principado
y
Basilicata
que
restaban
por
partir:
po
que
la
Capitinata
era
ló
mejor
de
la.Pulla,
y
no
éra
—
razon
que
se
desmembrase
della
;
en;
conclusion
que
-
holgaria.
de
dexar
aquella”
diferencia
al
juicio
y
de-
terminacion
del
Papa
y
de
los
cardenales.
El
Frances
no
venia,
en
ninguno
destos
partidos;
y
el
trueque
no
le
estaba
bien
por
no
privarse
de
lásciudad
de
Ná-
poles
y.del
título
de
Rey
de
Nápoles
y
Jerusalem
que
conforme
á
la
concordia
hecha
le
pertenecian,
y
amenazaba
que
usaria.
de
fuerza,
tarito
que
un
día
como"
los:embaxadores
de
España.
en
este
propósito
le
.dixesen
que
el
Rey
su:
señor
guardaba:
todo
Jo
2
asentado
,
respondió
que
él
hacía
lo
mismo,
y
que
sobre
esto
,
si
fuese
menester,
haria
campo
con
el
Rey
de
España
,
y
aun
con
el
Rey
de
romanos.
Res-
pondió
Gralla
que
el
Rey
su
señor
era
tan
justo
prín-
cipe
como
en
el
mundo
le
hobiese;
y
quando
fuese
conveniente
lo
defendería
por
su
persona
á
quien.
qniera
que
fuese.
Replicó
el
Rey:
El
Rey
de
España
no
ha
de
ser
mas
que
yo.
Gralla
respondió
:
Ni
vos
mas
que
el
Rey
mi'señor.
La:
vérdad
es
que
el
Rey
cathólico.
se
mostró
inclinado
4
la
paz,
y
escribió:
4.
su
general
que
por
tódas-vias
la
procurase;!
que
ei
esto
le
haria
mas
servicio
que
si
coir-
guerra
le
diese
conquistado
todo
el-reyño.
El
primer
principio
que
se
dió
para
venir
descubiertamente
álas
manos,
fuera
de
otras
cosas
menudas
,
fue
quando
el
'señor
de.
Ale-
gre
que
se
intitulabaugartenientó
de
Capitinata,
én*
tró
con
gente
de
guerra
pará
desbaratawel
cerco
qué
los.
españoles
tenian-sobre
Manfréloñia:;:como
quedá
apuntado
,
y
no
contentos
con
esto:enel
tiempo
que
55
elgran
Capitan:
se
ocupabá.
en
lo.
de
Taranto
y,
Se
apo-
deraron..de.la
ciudad
de:
Troya
en
Ja
Capilinata
y
de.
otras,
plazas.;
que-:si
bien.
los
requirieron
Es
a.
tituyeson.,.
y
no.
contraviniesen
á
lo
eps
ona
Y
.
icieron,
caso..'
'Ántes
que:
se:
pasase.
mas
a
>
ps
acordaron.
los.
dos
generales
de.
venir
4
habla.
63
esto
el
gran
Capitan
compuestas
que
tuyo
las
cosas
aranto.,
vino
4,Atela
,
el
duque
de
Nenwrs
ú
Mel6,
pueblos
dela
Basilicata,
¿Está
en
medio
del
camino
una
ermila,
de:
San.
Antenio
;
alli
acordaron
de
verse.
Llevaron
el
uno.
y
el
otro
sus
letrados
que
alegasen
del
derecho,
de.
cada
una
de
las
partes.
Los
franceses
decian.
que:
la
parte
de:
España
rentaba
setenta,
mil
ducados
mas:
que
la,
de
Francia,
y
que
era
Justo
con-
forme
á:
lo,
acordado.
hobiese.
recompensa.
Los
espa-
Soles
replicaban
que-
debian
ante
todas
cosas
ser.res-.
:
ttuidos,
en
la
Capitinata,
de
que'
á
tuerto
los
despo-
Fíran,
¿y
que
hecho.
esto,,,
serían
contentos
de
cum-
-
plir_con-lo
demas
que
tenian
asentado.
Despidiéron-
se
sin
concluir
nada,
dado
que
entre
los
generales
lobo.
toda
muestra
de
amor
y-todo
género
de
cum-
plimiento.
Visto
que
ningunas
diligencias
:eran
bas-
tantes.
para
acordarse,
«determinaron
encomendar-
50
4
sus
manos.
Eseribiéron.
4
sus
Reyes
esta
reso-
lucion;
hicieron
instancia,
cada
qual
de
las:
partes
para
prexenivse
«de
socorros
de
gente,y
de
dineros.
Junto
con.
esto;
el:
gran:
Capitan.
por
la
falta
que
padecia
de
mantenimientos,
repartió
parte.
de
sus
gentes
por
las
tierras
del.
principado.
¿El!
capitan
Escalada
con
su
compañia.
llegó
al
lugar
de.
Tripalda:
echó
algunos
vanoeses.que
alli
alojaban,,
y
se
apoderó
de
aquella
villa
que
está.
treinta
millas
de
Nápoles;
.
otros
capi-
tanes
españoles
se
apoderaron
al
tanto
de
ótras
pla-
“as
por,aquella
comarcas
Esto
tuvieron
los
franceses
Por
gran
befa.,
tanto.íque:
Megó
á
oidos:
del
Rey
de
56
Francia
,
y
mandó
embargar
todos
los
bienes
que
10%
españoles
tenian
en
aquel'su
reyno:
resolucion
que
parecia
muy
nueva
y
exórbitante
,
que
sin
¿pregonar
la
guerra,
ni
dar
término
4
los
españoles
para
sa-
Jirse
de
Francia,
les
quitasen
sus
bienes
y
mercá-
_sdurías.
El
Rey
cathólico
hacía
todavia
instancia
que.
4
E
|
a
los
suyos
se
concertasen,
aunque
fuese
hecésario
de-
«xar-
á
los
franceses
lo'
que
tenian
en
la
Capitinata,
que
era
la
mayor
parte.
Tornaron
pues!
los
genera-
les
4
juntarse
de
nueyo
er
aquella
ermita
'dé'San
An-
tonio
:
nombraron
personas
que
hiciésen“el
reparié
“miento
denuevo
,
de
manera
que
los
franceses
mos-
traban
contentarse
,
ca
entraban
en
división
el
prin-
cipado,
Basilicata
y
Capitinata,
que
era:tódo
lo
que
podian
desear.
Mientras
este
repartimiento
se
hacía,
los
franceses
reforzaron
su
campo
de
mil
suizos
y
do-
cientas
lanzas
que
les
vinieron
de
Francia;
junto
coú
cantidad
de
dineros
para
paga
y
socorro
de
la
gente!
“crecióles
con
tanto
el
brio.
Acordaron
con
este
so”
corro
de
romper
la
guerra
de
nuevo:
apoderáronse
de
Venosa
en
que
estaba
el
capitan
Pedro
Navarro
gue á
instáncia
de
sus
soldados
rindió
aquella
plaza
á
partido;
tomaron
á
Quarala,
que
se
la
entregó
Ca-
millo
Caraciolo:
el
uno
y
el
otro
pueblo
estan
á
doce
millas
de“Barleta,
do:
á
la'sazon
se
hallaba
el
gran
Capitan
con
la
de
de
sú
gente.
Enel
mismo
tiempo
se
rebeló
Viseli,
pueblo
del
principado
de
Altamura.
Acudieron
los
españoles
á
recobralle:coti
las
galeras;
pero
aya
que
le
habian
entrado
por
fuer-
za,
fueron
rebatidos
porTos'franceses,
que
sohrevi-
nieron
en
defensa
de
aquel
lugar,
El
estío
envesta
sa"
zon
iba
muy
adelante,
y-el
campo
frances
en
Qua-
rata
padecía
falta
de
agua
yde
mantenimientos,
€
nuestra
caballería
les
tomaba
los
pasos
por
dónde
les
venian.
Acordaron
salir
dende,
y
por
la
;viao
que
.
Po,
Esperaban:los
franceses
Manuel
avisó
en.
todo
Jado
,+que
andaban
deste
antes
lleváran,
“volvieron
4
ponerse
“4
la
ribera
del
rio
Ofanto,
Alli
por
estar
muy
cerca
de
Barleta
á
os
últimos
de
agosto:el
gran
Capitan
con
mogento
muy
en
orden
les
presentó
la
batalla.
Como
no
salic-
sen
della,
antes
'continuásen
su“cámino
la
vuelta
de
Melfi,
algunos
capitanes
de
caballos
los:
fueron
pr
cando
en
la
retaguardia
,
de
manera
que
los
matarón
alguña
gente
,
y
les
tomaron
buena
parte-
del.
far,
dage,
y
parte
de
la:
recámara
del
duque
de
Nemurs
y
señor
de
Aubini'caudillos
principales
de
aquel
cam-
otros
mil
suizos
que
eran
llegados
á
Nápoles
;
y
-«quatrocientas.
lanzas
que
llo-
grana
Florencia,
y
hasta
su
vénida
-no
se
querian
aventurar.
El
gran
Capitan
para
prevenirse
hacía
ins-
tancia
con
el
«Rey
léenviase
con.
su
armada
gente
y
dineros
,
en
particular
pedia
quatrocientos
ginetes
y
dos
mil
gallegos
y,
asturianos:
al
embaxador
don
Juan
caso
le
encaminase
dos
mil
ale.
manes
“para:
mezclallos
con
los
“españoles
;
Y
para
recebillos
y
encaminallos
porel
mar
Adriático.envió
Ancona
á
Micer
Malferit.
El
Rey.
cathólico
no
se
descuidaba,
antes
mandó
aprestar
una
armada
,
y
por
su
general
á
Bernardo
de
Vilamarin.,.
para
que
«lle:
vase“dineros
y
geñte,..en
parúcular
docientos:
hom-
res
de
armas
Y
Otros.
tantos
ginetes
en-algunas
ga-
leras,
de
las
quáles
le
-nombró
por,
almirante;
Por
otra
parte
persuadia
'al
César
hiciese:!la:
guerra
en
Italia
4
que
tenia
tanto-
derecho
y
F«Pusiese
en
“po-
sesion
de
Milán:
uno-
de
los
hijos.
del
«duque
despo-
reados
y
pobres-en
su
corte.
enia
Otróst
en-que
fusiese
en
Florencia-al-duque
Va-
entin
para
que
tuviese
aquel'
estado
por
el
imperio
con
tulo
de
Rey:
tulo
esto
por.
téneral
Papa
desu
parte,
que
Samamente
lo
deseaba,
con
quienel
Rey.
cathólico
Pretendia
por
medio.
de
su
embaxador
aliarse.
+
|
“CAPITULO
XIV...
Pei"
A
Ps
y
.
Que
el
archiduque
partió
para
Flandes:
Entretrivose
el
Rey
cathólico
algunos
dias
en
To-
Jedo”para
festejar
4
los
principes
sus
hijos
que
dexó-
"
allicon
la
Reyna,
y
él
con
intento
de
allanar
los
ara-
goneses
partió
la
via
de
Zaragoza
4
los
ocho
del.mes
de
julio.
Tenia
convocadas
cortes
de
aragoneses
para
los
diez
y
nueve
del
mismo
mes:
desde
d
camino.
en-
vió
prorogacion
dellas.
Hallábase
en
Zaragoza
por
principio
del
mes
de
setiembre.
Alli
por
la
priesa
que
el
gran
Capitan
daba
por
la
armada
,
dió
orden
que
se
acabase
de
aprestar
otra
de
muevo
4
toda
diligen-
cia,
y
que
con
parte
della
partiese
Manuel
de
Bena-
vides,
y
en
su
compañía
quatrocientas
lanzas
pormi-
tad
hombres
de
armas
y
ginetes,'y
trecientos
infari-
tes.
Poco
adelante
mandó
que
con
el
resto
de:la
ar-
mada
partiese
Luis/Portocarrero
señor
de
Palma:,
car
ballero
que
mucho
sirvió
en
toda
la
guerra
de
Grana-
da,
para
que
con
igual
poder
al
gran
Capitan
ayuda-
se
en
aquella
guerra.
Fueron
en
su
compañía
en:
aque-
la
jornada
trecientos
hombres
de
armas
y
quatrocien-
tos
ginetes,
“y
tres
mil
infantes.'Todo
fue
necesario
por
el
mucho
aprieto
en
que-las
cosas
estalian-
en
aquel
reyno,
especial
en
Calabria.
Junto
con
esto
trás.
tó
el
Rey
de:
ligárse:
con
venecianos,
que
mostraban
inclinarse
múeho
4
ello.
Para
mejor
expedicion
deste
particular
tornó
4
enviará
Lorenzo
Suarez
de
Figue-
roa
4
Venecia
para
que
lo
concluyese,
y
ofreciese
á
aquella
señoría
desu
parte
ayuda
para
lo
de
Milán
6
del
Abruzo,
provincias
de
que
mucho
deseaban
apo”
derarse.
Hizose
la
proposición
de
cortes
en
Zhragoza
erdia
señalado.
Pidió
el
Rey
que
pues
el
principe-lon
Miguel
era
muerto,
jurasen
por-principes:
á
la:arcbir
:
Sy
duquesa
doña
Juana.como
hija
mayor
suya,
y
4
sm
marido.
Asi
mismo
pedia
le
sirviesen
para
la
guerra
de
Nápoles,
pues'era
tan
propia
de
aquella
corona.
Vinieron
los
aragoneses
fácilmente
en
lo
quese
les
Proponia.
Entretanto
que
'se
trataba
de
la
ayuda
para
ñ
guerra
,
proveyó
el
Rey
que
los
principes
apresura-
«sen
su
venida,
que
aun
no
eran
llegados.
E
uCrOn
Te-
'cebidos:con
mucha
alegria,
y
4
los
veinte
y
siete
dias
de
octubre
les,
hicieron
el
homenage
con
las
ceremo-
Mas
y
prevenciones
que
los
aragoneses
acostumbran.
Asi
la
princesa
doña
Juana
fue
lá
primera
muger
que
en
Aragon,
hasta
entonces
se
juró
por
heredera,
ca
la:
Reyna
doña
Petronila
no.
fue
jurada
por
princesa,
Mi
entonces
se/usaba:,
sino
recebida
por
Reyna:
Par-
ióse-poco
despues
el
archiduque
para
Madrid,
y
tras
¿éLla
princesa:
hizola
el
Rey
compañía.
Para
presidir
'enlas.
cortes.
de
Aragon
hasta
que
se
concluyesen,
nombró
4
su
hermana
la
Reyna
de
Nápoles,
la
qual
de
meses
atrás
publicó
querer
pasar
á
Italia,
y.con
este
intento
se
partió
de
Granada
donde
á
la
sazon
re-
sidian
los
Reyes.
Acordaron
que
todo
el
tiempo
que
en
Aragon
se
detuviese
,
fuese
gobernadora
de
aquel
reyno
como
antes
lo
era
don
Alonso:
de
Aragon
arzo-
bispo
de
Zaragoza
bijo
del
Rey
cathólico.
El
archidu-
que
de
mala
gana
se
detenia
en
España;
y
de
peor
sus
Cortesanos
,
por
los
quales
se
dexaba
gobernar,
en
es-
pecial
por
el
arzobispo
de
Besanzon,
que
le
hizo
Compañía
en
este
viage,
y
falleció
en-España
los.
dias
Pasados,
y
por
el
señor
de
Vere-
personas
de
aficion
May.
francesos.
Tomó
«color
para
partirse
que
Flandes
Juedó
su
partida
desapercebida
de.
gentes
que
por
Sansa
del
rompimiento
entre
España
y
Francia
podria
"ecebir
algun
daño,
si
él
no
asistiese.
Procuraron
los
-Jes
apartalle.
deste
propósito,
mayormente
que
la
Princesa
se
hallaba
muy
preñada.
No
bastó
diligencia
60
:
alguna
ni
para
detenelle
ni
para
qué
no
pasase
por
Francia
en
tiempo
tan
revuelto.
Decia
él
que
sería
parte
con
aquel
Rey
para
que
se
viniese
d
concordia,
de
que
por
el
mismo
tiempo
habia
dado
intencion,
y
propuesto
se
restituyese
el
Rey
don
Fadrique
en'
su
reyno
con
ciertas
condiciones
y
tributo
que
queria
le
pagase,
donde
no,
que
los
dos
Reyes
renunciasen
sus
partes,
el
Cathólico
en
su
nieto
don
Carlos,
y
el
de
Francia
en
su
hija
Claudia,
para
que
le
llevase
en
dote
y
se
eféctuase
el
casamiento
entre
los
dos
como
lo
tenian
concertado.
Todo
esto
pareció
entreteni-
miento
,
y
á
propósito
para
descuidaral
Rey
cathólico
y
tomar
á
sus
capitanes
desapercebidos.
En
conclu-
sion
el
archiduque
partió
de
Madrid,
donde
dexó
con
sus
padres
á
la
princesa:
tomó
el
camino
de
Aragon
y
de
Cataluña
y
por
la
villa
de
Perpiñan.
Vínole
allí
el
salvo
conducto
del
Rey
Ludovico
,
con
que
entró
en
Francia
y
siguió
sa
camino
hasta
Léon
en
que
d
la
sazon
se
hallaba
el
Rey
de
Franciay
el
cardenal
de
Ruan
legado
del
Papá;
pero
esto
fue
al
fin
deste
año
y
principio
del
siguiente:
volvamos
4
la
guerra
de
Napoles.
icoborradopg
md
30
is
ha
|
CAPÍTULO
e
Vroios
o
Si
fuera
conveniente
>
be
el
Rey
cathólico:
pasdra
y
UGR
y
AA
Prabiareobro0g
2
20
-
Continuábase
en
está'sazon
la
guerra
en
ell
reyn0
de
Nápoles,
y
el
fuegose
emprendia
por
todas
artes:
La
mayor
fuerza
cargaba
en
lo
dela
Pula
y:
ón
Ca
labria::
Los
príncipes
de
Salerno”
y
de
Bigiñano
y
Ro”
sano,:y
el
conde
de
Melito
estabatí
enaquella
parte
muy
declarados
por
Francia.'Acordaron
los
franceses
de:acudir
4
aquella
provincia:con
mas!
fuerzas
pará
esto,
que
en
la
Capitinata
quedase
el
señór
de
Alegre
,
61
con
trecientas.
lanzas,
en
tierra
dé
Bari
monsiewt
de
Paliza
con
otras
trecientas,
y.
mil
soldados;
para:
guarda
de
la
Basilicata
nombraron
á
Luis
de
Arsi
con.
quatrocientas
lanzas
y
alguna
gente
de
á
pie.
El
duque:
de
Nemurs
pretendia.
in
4
Calabria
con
docientas
lan-
zas:y
mil
infantes;;
y.que
monsieurde
Aubeni
que-
ase
en
Espinazola
con
toda
la,demas
gente
4.
veinte.
y
quatro
millas;
de
Barleta,
Porfió
.el
de
Aubeni
que:
e.
consignasen.ló
de
Calabria,
ca.
pretendia
elduca=,
do
dé
Terranoya.;
de,
que:
hiciera
merced
el
Rey..ca-,
thólico
al
granCapitan.
Por
esta
porfa
concertaron.
que
ambos,
se,
enderezasen'ácia
la
parte
de
Calabria;
con
todo
el
de
Aubeni
fue
primero:
4
la
tierra
de
Bari.
“ou.
ciento
y
cincuenta
lanzas.
y.
mil
infantes.
El.de..
Nemurs,
dado,
que
publicaba
iv:x
Calabria
,
revolyió
la.
via-de
Taranto...Pomó.
de.
camino:
4¡Matera
y,
Caste=
.
llaneta
pueblos,
de-poca
defensa
yo
y
desbarató
al
con-.
de
de
Matera
y
al.obispo
de
Mázara
que
halló.en.Maz
.
teracon
alguna
gente..Con,esto
$e
puso
sobre
Taran-
to,
do
pensó
hallar
al
duque
ide
Calabria
»
Guenueve
.
dias
antes
de
su:
llegada
era
ya,partido
para.
Sicilia,
.
Salieron!
algunas
compañías.
de
españoles
que
aloja-.
ban:en
aquella
ciudad,
cargaron,ton:
tal
dennedo
y
dieron
sobre
las,
estancias
de
los
contrarios,
que
los.
forzaron
4
levantar.con
vergileuza¡el
campo
,
y
pasa-.
le.
4
una.casa
fuerte.
distante
á
yeinte
y
dos
millas
de
Taranto,
y
esto,con
intento
de
revolver
sobre
el
ter-,
"torio,
de
Bari
y,
y
alli
juntarse.
.con.
el
de
Aubeni
y,
“Poderarse
de,
Bitonto
:ó
encaminarse
4
Calabria.
Su
“edió
que
los
franceses
que.alojaban
en;
la
Basilicata,
:
que,
era
el
mayor
golpe
del
campo.
frances,
enviaron
Barleta
un
trompela.
enderezado,
4.
don
Diego,
de.
tidoza
,
con,un.
cartel
en
que
once.cáballeros
fran».
Sosus
desafiaban
otros
tantos
españoles
para
hacer
con,
“os
el
dia
siguiente
¿hora
de
nona
campo.
Señala-
11
68
a
pitan'
por
sus
cartas
se
conformaba
com
esto,
'y'aún
daba
por
muy
cierta:
la
victoria
"seguridad
que
en:
los
grandes
capitanes
no
se
suele
tener
poracertada:
“A
la
verdad
las
asonadas
de
guerra
que por
las
fron-=:
teras
de
Francia
se
mostraban,
no
daban
lugar
4
que:
la
persona
del
Rey'se
ausentase.::
ndsti
20d
obama
cpsiqs
10
¿omeras
de
y
olegor
le
silelisomrr
2
ro
Ha
EOI
AGA
PITULÓ
=usk
Milkoho
BED
O2«
bh
-2orgiler
3
E
E
AS
¿Que
los
españoles
segunda
vez
presentarón
map
batalla:
á
los
franceseson
00onoo00ss
a
1520
BY
OD
1674
isisd.
ellaons
MES
a
:
Al
mismo
tiempo*que'
en
Zaragoza:se
trataba
de
la'
jura
de
los
principes
archiduques;*el'
partido
de
España
iba
muy
de
caida
en
Calabria,
Atudió
el
vir
rey
4
Mecina,
juntó
la:
gente
estrangera
que
pudo
para
socorrer
á
los
suyos.
Dé
Roma
don
Hugo
y:
dón
Juan
de
Cardona
hermanos
del
conde
de
«Golisano,
dexado
el
cómodo
que'tenian
muy
honrado
“acerca
j
del
duque
Valentin
en
la
Romaña
;
d'persuasion
del
embaxador
Francisco
de:
Rojas:
llevarór
á
la
misma
ciudad
docientos
y
quarenta
soldados,
gente
escogi-
da.
Luego
que:
llegaron-al
puerto:
de
Mecina
con
su
gente
y
la
demas
"pudieron
recoger;
pasaron
el
faro
á
tiempo:
que
e
conde
de
Melitó:
hermano:
del
'
principe-de
Bisiñano
,
tomada
Terranova
ysitiaba
cel
castillo
y:
le
tenia
muy-apretado::
Don
Hugo
hizo:
mar-
char
la
gente
¿cid
aquella
parte
yy
desbaratadó
vel
conde
que
le:salid:allentuentro
hizo
aliónvel:
cerco,
y
auwlos
2
aora
Salerno:
yde
Bisiñano
que:es-
talbjan'sobre:Cosi
y
fueron
forzados;
dexado
aquel
cerco
;
por
reparawel
idañio'á
báxar
do
la
Mantua
«de
Terranova.
Sucediós
esté
encuentro
quatto
dias
antes
que
Manuel
de
Benayides
'llégase
comlá
gente
que
traía-en
quince
'raves,”
al
puerto:
de
Mecina!
Eutre
69
los
demas
capitanes
vino
Antonio
de
Leyva.
soldado
muy
«bravo
pyocápitan
muy
prudente,
y
«nas
en
lo
de
adelante:
pasaron
lo
mas
en
breve
que
pudieron,
á:Calabria:para
juntarse
con
«don;
Hugo.
y
«Gon.
los
demas.
:Acordaronclós
príncipes
,
que.
se
recogieron
en
Melito
,«que:el:
conde
con
setecientos
suizos
y
al-
gunos.
caballos
y
gente
de,la'
tierra
fuese..4
ponerse
sobre
Cosencia.
Llegó
á
alojar
¿la
Mota
de
Calame-
ra>
que
está/tres
millas
de
Rosano,,
do
alojaba
la
ma-
yor
parte
de:los
españoles,
que
.amanecieron
sobre
aquellugar,
y
como
era
flaco.
y,
abierto
le
entraron.
De-dos.
contrarios
unos
fuerón
muertos
,
otros
huye-
von
;-algunos:éon.
el
conde'
se;
retiraron
al
casti
o.
Y
porque:se
tuyo
nueva
que,
el
señor
de
Aubeni
con
todo
su
póder:iba:
en
socorro
del
conde,.los
españo-
les-
dieron
la
vúeltal
4
Rosano.,
Por,
el
mismo
tiempo
Fabricio
de
Gesualdo
hijo
del.
conde
de
Conza
y
yer-
no
del
principe
de
Melli,
que
era
frontero
de
Taran-
to,
fue
4
correr;la:
tierra
de
lla
ciudad.
Salieron
contra
él
Luis
de
Herrera
y-Pedro:
Navarro
capitanes
dela
guarnicion
en
Taranto:
esperaron
en
cierto
paso
úlos
contrarios,
en
que
lodos
fueron
presos
ó
muer-
Los,
que
no
escaparon
sino:
tres;
el
mismo
Fabricio
quedó,
cautivo.
En,
lo
demas
de
la
Pulla:se
hacía.
la
guerra
tánto
con
mayor
calor
que
cada
qual
de
las
partes
pretendia
cobrar
laaduana
de
los
ganados,
que
es
una
delas
más
gruesas
rentas
de
aquel
reyno,
Los
encuentros
fueron
'diversos
,
qne
sería
largo
el
rela-
tallos
por;
menudo,;tel
daño.
de; los
naturales
muy
grande:
españoles
y
frangeses
¿hacían
presas.
en.
los
ganados
de
lá
gente:
miserable.
Por
atajar
estos
da-
105
,'acordó.el
dugue
de
¡Nemurs
en
Canosa
,
do
es-
daba,
de
venir
con
todo;
5u
campo
A
romper
ung
puen-
te-del
rio
Ofantos,
distante
quatro,
millas
de:
Barleta.
Parecíale
que
quitada
aquella,comodidad
,
los
contra-
mo
,
rios
nO
podrian
con
tanta
facilidad
pasar
a
hacer
cor*
rerías
en
la
Pulla,
en
especial
al
tiempo
que
aquel
rio
con
las
lluvias
coge
mucha
agua.
Asimismo
el
señor
de
Aubeni
luego
que
entró
'ensla
Calabria
fue
;
sobre.
los
contrarios.
que
se
hallaban
'en:
Terranova.
El
lugar
era
flaco
y
falto
de
:bastimentos
;
acorda-
ron
dexalle
,
y
por
diera
pasará
la
Retromarina.
Atajáronles
los
pasos
los
franceses
:
asi
en-aquellas
fraguras
hicieronhuir*de
los
españoles
la
gente
de
á
pie,
y
de
los
caballos
prendieron:
hasta'
cincuenta;
parte
hombres
de
armas,
parte
ginetes
,
los
mas
de
la
compañía
de'
Antonio”
de
Leyva:que'
en
aquella
apretura
peleó
con'mueho
esfuerzo
;
los:mas
empero
se
retiraron
á
Girachi?
y
“otras:
fuerzas
de
aquella
co-
marca.
Con-
esta
rota,
que
fue
¡segundo
dia
de
Na-
vidad,
ganó
tanta
reputacion
el
'señor
de:
Aubeni,
que
casi
toda
la
Calabria'se
tuvo
luego
por
él.
Qua-
tro
dias
adelante
el
de
Nemurs,
como-lo
tenia
acor-
dado
,
vino
con
su
cámpo
sobre
la
puente
de:Ofan-
to,
y
con
la
artillería
'abatió
el
arco
de'en
medio
junto
con
una
torre
que
á
la
entrada
de
aquella
puen-
te
quedó
medio
derribada
desde
que'
los
Uias>
pasa-
dos
pasó
atra
vez
por
alli.
Tuvo
el
gran
Capitan
aviso
dela
venida
del
duque
de
Nemurs.
Hizo
venir
la
gente
que
tenia
en
Andria,
que
era
buen
golpe.
Tar-
daron
algun
tanto,
pero
en
fin
pudo
salir
á
tiempo
que
descubrió
los
contrarios;
mas
ellos
no
quisieron
aguardar,
antes
volvieron
por
el
camino
que
eran
idos.
Envió
el
gran
Capitan
á
decir
al
duque
con
un
trompeta
que
ya
él
iba,
que
le
aguardase:
respondió
que
quando
Gonzalo
Fernandez
estuviese
tan
cerca
de
Canosa
como
él
Hégó
de
Barleta,
le
daba
la
pa-
labra
de
salir
á
dalle
la
batalla.
A
este
mismo
tiempo
or
la
via
de
Alicante
llegó
á
Madrid;
do
los
Reyes
se
hallaban,
el
duque
de
Calabria
,
y
magúer
que
iba
1
preso
,
el
tratamiento
y
recibimiento
que
se
le
hizo,
fue
como
á
hijo
de
Rey.
Por
otra
parte
el
duque
Va-
lentin
hacía
la
guerra
en
la
Romana
con
grande
pu-
janza,
ca
el
primer
dia
de
enero
del
año
de
mil
y
1503.
quinientos
y
tres
se
le
entregó
Senagalla,
que
era
del
hijo
del
prefecto
sobrino
del
cardenal
Julian
de
la
Ruvére.
Sobre
seguro
prendió
alli
¿Francisco
Ursino
duque
de
Grayina
que
se
fue
á
yer
con
él,
junto
con
Pablo
Ursino,.
Vitelocio
y
Oliveroto
de
Fermo.
El
Papa
avisado
desto
al
tanto
hizo
luego
en
Roma
pren-
der
al
cardenal
Ursino.
Todo
se
enderezaba
á
exem-
plo
delos
coloneses,
que
andaban
desterrados
y
po»
bres
por
la
violencia
del
Papa,
á
destruir
asi
mismo
la
casa-de
los
Ursinos
y
apoderarse
de
sus
estados,
sin
embargo
que
poco
antes
hiciera
una
estrecha
con-
federacion
con
ellos.
Poco:
despues
cobró
él
mismo
á
Perosa
y
Civita
Castelli,
y
aun
pretendia
apoderar-
se
de
las
repúblicas
de
Sena,
Luca
y
Pisa.
Solo
en-
frenaba
esta
su
codicia
demasiada
da
ARS
del
Rey
de
Francia,
que
tenia
estas
ciudades
debaxo
de
su
proteccion;
con
que
podia
desde
Francia
enviar
sus
gentes
hasta
Nápoles
como
por.su
casa
sin
que
na-
die
le.
pusiese
impedimento,
dado
que
la
guerra
en-
tre
Florencia
y
Pisa
se
continuaba,
y
los
pisanos
por
valerse
del
Rey
cathólico
pretendian
poco
antes
deste
tiempo
ponerse
debaxo
de
su
amparo.
No
quiso
él
por
entonces
tratar
dello
por
respetos
que
tuvo;
quan-
do
quiso
volver
á
la
plática,
era
pasada
la
coyuntura.
De
Portugal
dos
primos
Alonso
y
Francisco
de
Al-
burquerque
con
cada
ires
naves
partieron
para
la
in-
dia
Oriental,
¿QA
PERVIDO
Y
Vlad
lo.
07094
Que
el
señor
de
la
Paliza
fue
preso.
2N
$
1
EA
Md
E
0d
El
gran
Capitan
en
Barleta
do
tenia
sus
gentes
se
hallaba
en
grande
aprieto',
y
era
combatido
de:
con-
trarios
pensamientos.
Por
una
parte
no
queria
salir
al
campo
hasta
tanto
que
asegurase
su:
partido!
con
la
venida
de
las
alemanes
y
el
socorro
que
de
España
venia,
que
aguardaba
por
horas.
Por
otra
parte.
la
falta
ds
Hiialos
le
ponia
en
necesidad
de
desalo-
jar
el
campo,
y
iv
en
busca
del
enemigo,
que
tenia
su
gente
repartida
en
Monorbino
donde
el
general
estaba
,
y
Canosa
y
Ciriñola,
pueblos
más
proveidos
de
mantenimientos.
En
esta
perplexidad
siguió
el
ca-
mino
de
en
medio,
que
fue
enviar
diversas
compa-
Mías
y
esquadrones
á
correr
la
comarca
:
traza
muy
á
propósito
para
juntamente
conservar
la
reputacion,
exercitar
su
génte
y
entretenerse
con
las
presas.
Con
esta
resolución
4
quince
de
enero
salió
de
Barleta.
Envió
delante
al
comendador
Mendoza
con
trecien-
tos
ginetes
para
que
corriesen
la
tierra
hasta
Labelo,
distante
veinte
y
cinco
millas
de
alli,
y
que:
alcan-
zaba
buena
parte
de
la
aduana:
él
con
la
demas
gente
se
puso
á
quatro
millas
de:
Monorbino
'para
hacer
rostro
si
los
frauceses
saliesen
contra
los
suyos.
Ar-
rancaron
los
corredores
en:
be
salida
mas
de
qua-
renta
mil
ovejas.
Salieron
de
la
Ciriñola
docientos
hombres
de
armas,
y
Otros
tantos
archeros
para
jun-
tarse
con
otros
tantos
que”
alojaban:
en
Canosa,
y
ir
juntos
á
quitalles
la
presa.
La
gente
del
gran
Ca-
pitan
los
quiso
atajar,
pero
con
mal
orden
,
que
fue
causa
que
se
pudiesen
entrar
en
Canosa
aunque
con
pérdida
de
alguna
gente.
No
salió
el
de
Nemurs,
y
asi
los
nuestros
se
pudieron
recoger
con
la
presa
que
73
Heyaban.
Quatro
diás
despues
por
aviso
que
tuvieron
que-el
señor
de¡la-
Paliza
salia
con
quinientos
caba-
los
4
correr
lo:
de
Barleta,
salieron
el
gran
Capitan
y
don
Diego
de
Mendoza
á
ponerse
en
dos
pasos
por
donde:
los
franceses
forzosamente
habian
de
pasar:
Cayó
el
de:
la
Paliza
con
su
caballo
al
salir,
que
fue
causa
de:
quedarse
con
la
mas:
gente;
solo
fue
un
su
teniente
por:
nombre
Mota
con
setenta
parte
hom=
bres
de:
armas,
parte
archeros
4
hacer
la
correría:
cayeron
en
la
celada,
y
de
todos
no
se
salvaron
sino,
95
que
no
fuesen
muertos
á
presos.
Entre
los
de-
mas
quedó
en
poder
de
don
Diego
de
Mendoza
Mota
teniente
del
capitan
:
este
en
pláticas
que
tenia,
se
adelantó
ú
decir
mal
de
la
nacion
italiana.
Volvia
Iñigo
Lopez
de
Ayala
por
los
italianos,
y
defendíalos
con
buenas
razones:
el
Frances
con
el
calor
y
por-
fia
se
arrojó
d
decir:
que
si
diez
italianos
quisiesen
hacer
armas
con
Otros
tantos
franceses,
que
él
sería
wo
dellos,
y
les
probaria
ser
verdad
lo
que
decia,
Llegó
esta
plática
d
orejas
de
los
italianos
que
estas
ban
allí
en
servicio
de
España:
quexáronse
al
gran
Capitan
,
y
pidieron
licencia
para
volver
por
su
na=
cion:
El
se
la
dió
de
buena
gana.
Hobo
demandas
y
respuestas
sobre
asegurar
el
campo:
y
sobre
el
mú-
mero
de
combatientes:
en
fin
señalaron
el
campo
entre
Andria
y
Quarata
;
juntamente
acordaron
que
de
cada
parte
peleasen:trece.
Salieron
á
los
trece
de
febrero
los
unos
y
los
otros
,
y
el
gran
Capitan
por
lo
que
pudiese
suceder,
se
puso
con
toda
su
gente
cer-
ta
de
Andria.
Los
jueces
señalaron
los.
puestos
4
los
Unos
y
:4
los
otros.
Hacía
grande
viento
y
ayudaba
á-
los
italianos.
Pidieron
los
francesés
que
el
viento
se
dividiese;
no
se
acordaron
los
jueces
en
esto.
En-
cOntráronse
con
las
lanzas,
y
dado
que
casi
á
todos
S
franceses
se
les
cayeron
por
el
gran
viento,
nin-
gun
caballo
fue
muerto
,
ni
caballero
derribado,
Vi-
nieron
á
los
estoques
y
hachas
,
en
que
los
italianos
“
se
aventajaron
tanto
que
en
espacio,
de
una.
hora
4
los
franceses
todos
echaron
del
campo
y
los
rindie-
ron:
quedó
uno
dellos
muerto,
y
otro
muy
mal
he-
rido;
de
los
italianos
uno
solo
quedó:
herido
Y
¡Ae
mente,
Con
esta
victoria
entraron
aquellos
caballeros
aquella
noche
en
Barleta,
los
doce:
prisioneros
de-
lante.
Fue
graude
el
contento
de
todos,
y
mas.
del
gran
Capitan
,
que
para
mas
honrallos
los
hizo
cenar
consigo.
A
la
misma
sazon
salieron
de
Taranto
Luis
de
Herrera
y
Pedro
Nayarro
con
su
gente
:
tomaron
por
trato
d
Castellaneta
y
otros
muchos
lugares
por
aquella
comarca.
Ofreciase
otra
empresa
de:
mayor
importancia.
Alojaban
el
señor
de
la
Paliza
que
se
llamaba
virrey
del
Abruzo,
y
el
lugarteniente
del
duque
de
Saboya
en
un
pueblo
que
se
llama.Rubo,
diez
y
ocho
millas
distante
de
Barleta:
tenia
pasados
de
quinientos
soldados
entre
hombres
de
armas
y
ar-
cheros.
Deseaba
el
gran
Capitan
dar
sobre
ellos.
Tuvo
aviso
que
el
duque
de
Nemurs
iba'á
recobrar
á4:Cas-
tellanela,
y
que-con
el
principe
de
Melfi
quedaba
en
Canosa
la
fuerza:
del
exército
frances
,
y
que:
de
nuevo
otros
ciento
y
cincuenta
soldádos
eran
idos
á
Rubo
por
asegurar
mas
aquella
plaza.
Con
este
aviso
un
miércoles
á
veinte
y
dos
de
febrero
salió
al
ano-
checer
el
gran
Capitan
con
mil
caballos
y
tres
mil
infantes
y
algunas
piezas
de.artillería.
Con
esta
gen-
te
y
aparato
amaueció
sobre
Rubo.
Asestaron
la
ar.
tillería.
Los
soldados
antes
que
el
muro
estuviese
abatido
del
todo
,
sin
orden
acometieron
con
deseo
de
tomar
el
pueblo
á
escala
vista:
Fueron
por
los
de
dentro
rebatidos,
y.
retiráronse,
aunque
sin
daño.
Prosiguieron
la
batería
y
derribada
buena
parte
del
muro
,
tornaron
los
de
España
á
acometer,
Los
de
dentro
se
defendian
muy
bien:;'y..el-
combate:
fue
may
sangrientos
nias
en
fin
Jos:de:
España
«entraron
por
fuerza:
Murieron
dociéntes
franceses,
y
quedas
ron'
heridos
otros
muchos,
El
señor
de
la
Paliza
con
wa
herida:ensla
cabeza,
'al
salir
del
lugar
,:
ca
pre-
vendia
salvarse!
fueypreso.
El
teniente
del
duque:
de
Saboya'
se
retiró
al
castillo
para
defenderse
hasta
que
lHegase
el
socórro;'
pero
como
se
plantase
la
artille-
ría
para
batille,+se
rindió
á
merced.
Fueron
asi:mis-
io:
presas
votrás
personas
de
cuenta
que
hacían
gran-
de
falta
en
el'campo
frances.
De
los
vencedores
mu-
rierón
pocoss:don
Diego
de'Mendoza
á-la
entrada
fe
herido:en
la
daheza:con
una
piedra
que
le
sacó
de
sentido
¡peró'
tóda-el:
daño:
quedó:en
el
almete.
Con
esta
victoriay/con
el
saco:se
reliraron
luego-los
nhestros
porquemo
cargase
la:
genté
francesa
que
no
estaba
lexos;
mayormente
que
el
de
Nemurs,,
ayisa-
do
que
fue.
de
la
resolucion:del
gran
Capitan,
sin
tohiar
¿Castellanetá
dió
la
vuelta
para
juntarse
con
el
principe
de:
Melfi
y
acorrer-4
Rubo.
Su
venida
fue
tarde”,
por:
donde:
ni:en
do
uno
ni
en:
lo
otro
hizo
algun
efecto;
y
desde
este
tiempo
sus
cosas
co-
menzaron
div
de
caida,
en
especial
que
un
Perijuan
caballero
de
San
Juan,
provenzal
de
nacion,
el
qual
-
con
quatro
galeras
y
dos
fustas:era'
venido
de
Rho-
das
en
favor
de
franceses,
y
impedia
á
los
nuestros
las
vituallas
;.
y
aun
tomaba
los
baxeles
que:andaban
desmandados
por
aquellas
riberas
de
la
Pulla
,
fue
desarmado
por
los
nuestros:
Lezcano
cabo
de
quatro
galeras
que
“andaban.
por
aquellas
costas
de
Pula,
hombre
diestro
en
el
mary:
las.
reforzó
de:
remeros
y
púso
en
ellas
quinientos
soldados
para
acometer
al
enemigo.
Fue
en
su
busca
la
vuelta
de
Brindez:
él
aunque
tenia
mas
número
de
haxéles
,
no
se
atrevió
á
pelear,
metióse
en
el
puerto
de
Otranto
fiado
en
“6
>
odio
venecianos:
Lezcano
ño;sse
curó
desto;
-
tomó:
primero
uña
hao
y
una
carabela:
que
halló
fue-
28
del
puerto
«con:
otrosbaxeles:-con:esto
fue
tanto,
el
miedo.
de
Perijuan;
que
,
sin
aventurar
á
defender-
seyode»noche
'sacó
la:gente
y
la:ropa:
que
pudo.,
y
echó:
4
fóndo
las
galeras
y
fustas
con
la-artillería
por-
que
dellas
no
se:
e
ocolclibico
enemigos.
El
almi-
rante
Vilamarin:se
teniayen
el-puerto
de
Mecina.con
y
patada
nicas
aquella,
costa
y
acudir
á:laparte-que
fuesemecesario.::Para
reforzarse
aguar-
daba
e
Portocárrero.
«Por.
otea
parte.
retendia
'el.
gran.
.Capitah
viniese
¡4
ir
en
algun
es
íde::la
Púlla,
porque
no:
se
crac
en
ed
Calabria
;>como
lo;
hizo:Manuel.
ide
Benavides
contra
el
orden
que
él
teniacdadd;,
es
4ysaber
que
fuese
á
juntarse:
con:
él.
Este:mismoorden
se.
dió
4
Luis
de
Herrera
y
:
Pedro
Navarro
que
guardaban
4
Taranto,
y
4
Lezcano
(que-desarmado:
el
contrario,
luego
des-
embarcó.:los,
quinientos
soldádos):
y
al
'obispo.
de.
Ma-
zara:
que
estaba
en
Galipoli;
quelcon
sus
gentes
.acu-
diesen
'4
Barletaz:todó
ás
propósito
de.
rehacerse
de.
fuerzas
para:
dar:
la
batalla»
dé
poder
4
poder
á.
los
franceses
;
y
de
vna
yez:concluir¡con
'aquella
guerra.
150p
AS
,
MO1964
5h
30370
7G
¿Oso
L
1187
91
ladra
os
OA
PATUO
AVAL
6
sibaqad
y
comet
ob
o
ah
G
ues.del
Hástó.se
declaró
por
España.
:
lod
el
ob
asiodir
al!
|
12
BUD
A
gy
ul
.
4
+5
10
obaí;
mo
«El,
mismo.
cuidado
de
rehacerse.
de.
fuerzas
tenia
cientos
franceses;
Luis
de
Herrera
y
Pedro
Navarro
cerca
de
las
Grutállas.
mataron
otros
docientos,
Y
o
prendieron
cincuenta
qué
les
desticinomadoia
piso
al
salir
de
"Taranto
,
segun
que
les:
fuera
ordenado:
Mas
adelante
estos,
dos:
capitanes
y
Lezcano
entre
Conversano
y!
Casamáxima-
desbarataron
“y
prendie-
roñ
al
marqués
decBitonto
¿"el
:qualicon
obra
de'qui-
nientos
hombres
de
4
pie
yde
caballo
se
iba
4
jun:
tar:con
el
duque
de
Nemurs
:»murieron
en
la
refriega
entre
otros:
muchos
Juan
'AntohiocAquaviva
tio
del
marques,
y
un
hijo
suyo.
«Lo:mismo
sucedió
al
capis
tan
Oliva,
que
se
encontró::cón
una
compañía
de
franceses
y
los
desbarató
con
muerte
de
treinta
dellos:
Don-
Diego:
de
Mendoza
dió
sobre
cincuenta
caballos
y
setenta
de
4'pie
que:
salierón
de:
Viseli
contra
los
fortageros
del
campo
español
en
cuya
guarda
él
iba:
Los
caballos:se
retiraron
á
Viseli,'los.
de
á
pie!
duna
torre
en
que
fueron:combatidos
y
muertos..
Movido
destos
y
otros
'semejantes
daños
el
duque
de
Nemurs
envió
á
avisar:al
señor
de
«Aubeni
y
álos
príncipes
de
Salerno
y
Bisiñano»que
dexado:
el
mejor
'órden-que
pudiesen
en
Cálabria;,:se-viniésen
4
juntar:
con
¿l:para
dar:
la
batalla:
4
losrcontrario3
:
no.
obedecieron:ellos
por
entonces:
4
este-orden:
por.
causas
que
para
ello
alegaron.
¿El:gran:
Capitan
tenia
el
mismo:
deseo:
de
venir
á
las:manos,
y
losainos-ylos'
otros
eran
forza
dos
á
ayenturarse
¡por
la
gran
falta
de
bastimentos
qué
padecian;
y
retirarse
de:los
alójamientos
en
que
estas
ban,
fuera
perder
reputacion
,
'que
temian:que
la
tierra
se
les
rebelase.
Verdad
€s
que
una
nave
de
ve-
neciaños
á
esta
Sazon
llegó.
4
Trana
cargadade:
trigo
que
vino
4
poder
de
los.muéstros
/
y
'Otras:.cinco'
en
dos
yéces
arribaron
de
Sicilia
eonseis
mil:salmás:de
trigo:
ayuda:con
que
'el
gran
Gapitan:se
pudo:
entre-
tener
algun
tienipo
¡unto-con-das
presas:
quede:
ordi-
nario
de
ganados
se
hacían.
Traíá
de
dias
atrás
sus
11-
teligéncias
con
las-ciudades'
del
Abruzo,
y
en,
part»
da
M
“Sh
Sl
presente
que
tenian
perdido
el
juego,
mo
podia
ni
debia
aceptar
semejante
paz:
que
él
sabía
bien
lo
que
debia
hacer”,
y
en
persona
iría
4
dar
la
respuesta
al
duque
de
Nemurs.
Como
lo
dixo
asi
lo
cumplió.
El
Rey
calhólico
asi
mismo
no
quiso
venir
en
esta
con:
«cordia,
si
bien
para
cumplir
con
todos
tornó
á
mover
la
plática
de
restituir
el
reyno
al
Rey
don
Fadrique;
mas
el
Frances
no
quiso
oir
al
embaxador
que
para
este
efecto
le
enviaron,
antes
le
despidió
afrentosa-
mente
lea
el
sentimiento
que
tenia
grande
de
que
la
«concordia
no
se
guardase.
|
BEA
CAPETULO-
XX:
¡95
Que
el
señor
de
Aubeni
fue
vencido
Y
preso...
Con
la
armada
que
se
aprestó
en
Cartagena,
par-
tió
Luis
Portocarrero
mediado
febrero.'
La
navega-
cion
conforme
al
tiempo
fue
trabajosa
en
el
golfo
de
Leon,
y
despues
en
el
parage
de
la
costa
de
Paler-
mo
tuvieron
dos
tormentas
muy
bravas:
Llegaron
en
veinte
dias
al
puerto
de
Mecina
con
lá
armada
ente-
ra
y
junta,
dado
Ss
hombres
y
caballos
padecieron
Ai
á
qué
parte
del
reynmo
irian
d
des-
mucho.
Tratóse
a
embarcar:
algunos
eran
de
parecer
que
conforme
á
los
avisos
del
gran
Capitan
pasasen
á
la
costa
de
la
Pulla
para
juntarse
con
la
masa
del
exército
español;
á
Luis
Portocarrero
pareció
que
la
navegacioñ“erá
muy
larga
para
gente
que
venia
cansada
y
maltrátadá
del
mar. Pasó
á
Rijoles
con
su
armada!
con
intentó
de
hácer
la
guerra
por
la
Calabria
conforme
al
orden
que
traía
de
España.
El
señor
de-Aubeni
despues
de
la
rota
que
dió
¿Manuel
de
Benavides
y
¿don
Hugo
de
Cardona,
tenia
sus
alojamientos
en
la
Mota
Buba-
lina
con
esperanza
de
tomar
por
hambre
4
Girachi
que
está
distante
tres
leguas,
y
buena
parte
de
105
:
,
85
vencidos
despues'de
la
rota
se-
recogió
á
aquella
pla-.
za,
Eravido.
el
principe
de
Bisiñano
4
su
estado,
y
el
de
Salerno
y
conde
de
Melito.se
partieron
para
Ná--
poles.
Determinó
Portocarrero
de
salir
en
campaña,,
y.
con
este
intento
hizo
alarde
de
su
gente
en
Rijoles.
quando
le:sobreyino.
una
fiebre
mortal.
Antes.
que:
talleciese
fue
avisado
que
algunos.
capitanes
de
cuen-
la
se
entraron
en
Terranova,
lugar
que
con
otros:
muchos
desampararon
los
franceses
luego
que
supie=.
ron.
que
la,
armada
era
llegada.
Supo
mas
que
el
de,
tbent,
sabida
la
enfermedad
,
acudió
á
ponerse
so=-
bre
ellos
»
Y
los
tenia
muy
apretados
por
ser
aquel
Jugar
flaco,
Con
“éste
aviso
Luis
Portocarrero
nom-=
ró
en
su
lugar
á
don
Fernando
de
Andrada
para
que,
con
la,
gente
de
á
pie
y
de
ú
caballo
fuese
4
socorrer,
ás
los
cercados,
y
al
almirante
Vilamarin
dió
orden,
que
enviase
sus
galeras
delante
loya
para
desmentir.
¿los
franceses,
que
entendiesen
¡ba
el
socorro
por
mar
y
por
tierra.
Apresuráronse
los
españoles
porque
tenian
entendido
que
los
de
Terranova
padecian
gran.
falta
de
bastimento.
Llegaron:
4
Semenara:
tuvo
el
de
Aubeni
noticia
del
socorro.
que
iba,
alzóse
del
Burgo
de
Terranova
do
alojaba
,
y
pasóse
¿
los
Casa-
les.
Don
Fernando
contento
de
haber
socorrido
á
los
cercados
».
Se
detuvo
en
Semenara:
alli
le
acudieron
otras
compañías
de
gente,
en
particular
Manuel
de.
Benavides
:Ántonio
de
Leyya,.
Gonzalo
Dávalos,
don
Hugo,
y.«don
Juan
de
Cardona,
cada
qual
con
su.
gente,
con
que
se
formó
un
buen
exército
hastante
para
romper
al
enemigo
al
tiempo
del
retirarse
la
via
de
Melito.
Deste
parecer
era
don
Hugo.;
que
le
acometie-
sen,
pues
todas
las
veces
quese
reconoce
notable
venta»
Ja,
los
prudentes
capitanes
se
deben
aprovechar
de
la
Ocasion,
que
si
la
dexan
pasar,
pocas
veces
vuelve;
Mas
don
Fernando
se
escusó
con
el
orden
que
leyaba
86
|
deno
dar
en
manera
algima
lá
batalla.
Falleció
final:
mente
Portocarrero:
su
cuerpo
depositaron
en
la
iglesia
mayor
de
Mecina
enfrente
de
la
sepultura
de
don
Alon-
so
el
Segundo
Rey
de
Nápoles.
Por
su
muerte
resultó
qe
tenian.
Cobró
avilenteza
con
esto;
y
por
enten-
hs
nara
en
número
ochocientos
caballos,
y
cerca
de
qua-
tro
mil
peones.
Retiróse
el
de
Aubeni
4
Toya
sin
atre-
87
«verse
á
esperar
la
Batalla.
Siguiéronle
los
contrarios
<on
intento
de
combatir
el
lugar.
Pasaron
algunas
Co-
sas
de
ménor
cuenta
hasta
que
un
viernés
de
manana
á
veinte
y
uno
de
abril
losunos
y
los
otros,
como
si
la
batalla:
estuviera
aplazada
,
sacaron
sus
gentes
al
campo.
El
de
Aubeni
animaba
¿los
suyos,
tralales
á
la
memoria
la
victoria
que
los
años
pasados
ganáran
en
aquel
mismo
lugar
y
puesto
del
Rey
don
Fernando-
de
Nápoles
y
del
gran
Capitan
:
«
Si
contra
exércilo
»tan
pujante
,
y
capitanes
los
mas
valerosos
de
Italia,
»
salistes
con
la
yictoria,
y
distes
muestra
de
la
ven--
»taja
que
hacen
los
franceses
á
las
demas
naciones;,
»será
razón
que
contra
unos
pocos
y
mal
avenidos.
»soldados
perdais
el
ánimo?
perdais
el
prez
y
gloria:
»que
poco
ha
ganastes?
no
lo
permitirá
Dios,
ni
»
vuestros
corazones
tal
sufrirán:
morir
sí,
pero
no-
»
volver
atrás
::acordaos
de
vuestra
nobleza
;
del
nom-
»bre
y
gloria
de
Francia.”
Esto
decia
el
de
Aubent.
Adelantábanse
los
campos
por
aquella
llanura
al
son
de:sus
atámbores
y
tromipetas:
Cada
parte
pretendia.
aventajarse
en
tomar
el
sol.
Pasaron
los
de
España
con-
este
intentoel
rio.
un
poco
mas
arriba.
Antojóseles
4
los
franceses
que
se
reliraban.
Arremetieron
con
poco.
'erden,
y
con
menos
dispararon
el
artillería
antes-
que
la
contraria»,
que
no
hizo
daño
alguno,
ni
desba-
rató
la:
ordenanza
que
los
de
España
lNevaban;
los
quales
á
la:
mano
izquierda
pusieron
la
infantería,
á
la
derechalos:ginetes,
en
medió
los
hombres
de
armas.
Rompieron
los
caballos
con
tanto
denuedo
en
los
con-
trarios
que!
casino
quedó
hombre
dellos
4
«caballo:
'con
esto-el
segundo
esquadron
de
los
enemigos
en
que
iba
la
gente
de
ú
pie,
sin
aventurarse
se
puso
luego
en
huida
siguieron
los
españoles
'el
alcance
hásta
las
puertas
de
Toya,
do
la
mayor
parte
de
los
vencidos
se
retiraron.
Fueron
presos
casi
todos
los
capitanes
do
88”
:
Jos
franceses,
y
dentro:de
Joya
se
rindieron
Honora=
89
gnardia
para
hacer
Fóstro
4
los
contrarios,
silos
qui-
siesen'seguir.
La
tierra
era
muy
seca,
el
día
muy.
ca-
luroso»,
la
jornada
Jarga;
fatigóse
tanto
la
gente
que
-muriéron
de
sed
algunos
hombres
de
armas
y
peones
de,lós
alemanes
y
españoles.
Tuvieron
los
franceses
aviso.desta
incomodidad:
acordarón
aprovecharse
de
la:ocasion,
y
sacar
la
gente
de:
su
fuerte
en
que
se
tenian
muy
pertrechados,
á
dar
la
batalla.
Eran
los
franceses
quinientos
hómbres
de
armas,
dos
mil
ca-
ballos
ligeros
y
quatro
mil
suizos
y
gascones
reparti-
dos
enesta
forma.
El
principe
de
Salerno
llevaba
en
la-avanguardia
docientos
hombres
de
armas
y
dos
mil
infañtos:
la
retagiárdia
se
dió
al
principe
de
Melfi
con
una
compañía
de
hombres
de
armas,
mil
villanos
y
algunos
gascoñes;.con
lo
demas
enla
batalla
iba
el
duqué
de
Nemurs:
Lós
de
España
se
aventajaban
en
la
infantería
,-si
no
fuera
tan
fatigada:
los
contrarios
se
señalaban
en
la
caballería,
que
la
tenian
muy
buena
y
muy
lucida.
Con;
este
orden
comeuzaron
los
fran-
ceses
4
picar
en
nuestra
retaguardia.
:Parecia
cosa
jm-
posible
legar
los
de
España
á
la:
Cirinola
;
do
tenian
fortificados
sus
reales,
sin
perder
el
carruage
,
y
aun
mucha
parte
de
la
infantería,
que
quedaban
tendidos
pór
el
suelo
por
la
sed
'y
calor
grande.
En
este
aprieto
el
gran
Capitan
no
perdió
el
¿nimoz+antes
hizo
que
los.de
á
caballo
tomasen
en
las
ancas
los
peones
que
tenian
necesidad
yy.
él
mismo
hacíá.lo
que
ordenaba
ádos,
otros,
y
daba
con
su
mano
desbeber
á
los
que
padecian'
mas
sed.
Con:
este
orden
Hegaron
al
fin
4sus
estancias
«sin
que
se
recibiese
algun:
daño
dos
horas
antés
que
se
pusiese
el
sol.
En
esto
asomó
la
caballe-
ría!
enemiga.
Los
de
España
sin
dificultad
dentro
de
sus
trincheas
sé.
pusieron
en
ordenanza
;
el
miedo.mu-
chas:veces
puede
más
que
el
trabajo.
Entonces
el
gran
Capitán
comenzó
á
animar
á
los
suyos
con
estas
razo-
o
Sed
«La
honra
y
prez
de
la
milicia,
señores
y
sol
»dados,
con
vencer
á
los
enemigos
se
gana.
Ninguna:
»victoria
señalada
se
puede
ganar
sin
algun
afan
y
pe-
»ligro.
Los
1
acostumbrados.
á
tantos
trabajos,
»no
debeis
desmayar
en
este
dia,
que
es
en
el
que
»
habeis
de
coger
el
fruto
de
todo
el
tiempo
pasado:
»La
causa
que
defendemos,
es
tan
justificada,
que:
'
»quando
nos
hicieran
ventaja
en
la
gente,
se
pudiera
»
esperar
muy
cierta
la
victoria,
quanto
mas
que
en
»todo
nos
adelantamos,
y
mas
en
el
esfuerzo
de-vues-
ytros
corazones
acostumbrados
á
vencer:
la
gana
que
»
mostrábades
de
venir
á
las
manos
y
el
talante
será
»razon
que
en
tal
ocasion
la
perdais?
Este
dia
si:sois.
»los
que
debeis
y
soleis,
dará
fin
4
todos
nuestros
afa-
»nes.”
Tras
esto
se
comenzó
la
batalla.
El
de
Nemurs
por
ser
tan
tarde
quisiera
dexalla'
para
el
otro
dia;
el
señor
de
Alegre
hizo
instancia
que
no
se
dilatase',
ca
tenia
por
cierta
la
victoria.
De
cada
parte
habia
trece:
piezas
de
artillería:,
los
franceses
jugaron
la
suya
pri-
mero
sin
hacer
algun
daño
en
nuestros
esquadrones;
la
española
,
que
como
de
lugar
mas
alto
sojuzgabaá.
los
contrarios
,hizo
en
ellos
grande
estrago.
No:
pudo.
tirar
sino
una
vez
por
causa
que
un
italiano
pensando:
que
los
españoles
eran
vencidos;
puso
fuego
á-
dos
carros
de
pólvora
que
llevaban.
La
turbacion
de
la
gente
fue
grande,
y
la
llama
se
esparció
tanto
que
se
enteudió
eran
todos
perdidos.
Estuvo
el
gran
Capitan.
sobre:sí
en
este
tránce
,
que
dixo
á
los
que
con
él
es-
taban
con
rostro
alégre:
«Buen
anuncio.
amigos,
que:
sestas
son
las
luminarias
de
la
victoria
que
tenemos
nen
olas:
manos.”
Por
el
daño
que
nuéstra
artillería
hizo”;
el
duque
de
Nemurs
quiso
luego
trabar
la
pelea:
arremetió
con
ochocientos
hombres
de
armas
contra
los
que
estaban
en
ordenanza,
la
infantería
por
frente
y
los
hombres
de
armas
por
los
costados.
Tenian
el
y
|
MES
58
race
y
la
cava
delante,
reparo
que
los
franceses
no'
advirtieron;
por
donde
les
fue'
forzoso
sin
romper
lanza
dar
el
Jado
pára
volver
á
enristrar.
Entonces
los
arcabuces
alemanes
que
cerca
se
hallaron,
descar-
garon
de
talomanera
sobre
los
contrarios
,
que
hicie-
ron
grande
estrago
en
aquel
esquadron.
Seguíase
lras
los
hombres
de
armas
el
señor
de
Chandea
coronel
de
suizos
y
gascones
con
su
infantería.
Contra
estós
sa-
Jierón
Tos
españoles,
y
les
dieron
tal
carga
que
al
punto
desmayaron:
Adelantíronse
los
principes
de
Salerno
y
Melfi
que
venian
este
día'en
la
retaguardia:
recibióles
el
gran
Capitan
con
su
esquadron
como
convenía:
Finalmente
los
de
España
por
todas
partes
targaron
de
tal
suérte
que
los'
contrarios
fueron
des-
bharatados
y
puestos
en
huida.
Siguiéronlos
los
vence-
dores
hiriendo
y
matando
basta
meter
los
franceses
por'sus
reales,
que
tenian
seis
millas
distantes
,
y
fue-
ron'
con
el
mismo
impetu
entrados
y
ganadas
las
lien-
das
con
la
cena
qué
aparejada
hallaron,
y
era
bien
nienester
para
los
que
aquel
dia
tanto
trabajaron
y
tenian
tanta
falta
de
vituallas.
El
despojo
y
riquezas
que
se
hallaron
,
fue
grande.
Dióse
esta
batalla
,
de
las
mas
nombradas
que
jamás
hobo
en
ltalia,
un
vier-
nes
á
veite
y
ocho
de
abril.
Murió
en
ella
á
la
pri-
mera
arremetida
el
duque
de
Nemurs
general
,
cuyo
cuerpo
mandó
el
gran.
Capitan:
sepultar-con
toda
s0=
lemnidad
en
Barleta
en
la
iglesia
de
San
Fráncisco:
murieron
otrosí
el
“señor
de
Chandea,
el
conde
de
Morcoií
,
y
'casivtodos
los
capitanes
de
los
suizos;
los
principes
de
Salerno
y
Melfi
y
marques
de
Lochito
sa
iéron
heridós*
Perdieron
toda
la
artillería
y
Casi
todas
las
bandétás.
Muy
mayór
fuera
el
daño,
si
la
nógho'
que
sobrévino
y
cerró
,
con
su
escuridad
'no
impidiera
la
matanza.
Reposaron
los
vencedores
aque-
la
noche:
el
día
siguiente
se
entregó
Cirinola',
y
lo-
ga
/
po
o...
”.
dos
los
que
en
el
pueblo
tenían
de
guarnicion,
se
110
dieron
4
merced;
lo
mismo
hicieron,
trecientos
que
de
los
vencidos
se
recogieron
al,
castillo.
Canosa
asi
mismo,
alzó
banderas
por
España.
Los
que.
en
esta
bax
talla
se.
señalaron,
fueron
los:
españoles:
ca
los
ale-
manes
fuera
de
la
rociada
que
dieron
á.1os
hombres
de
armas
franceses
,.no
pusieron
las
manos
en
lo
demas¿
Entre
lodos
ganaron
grande
honra,
de
los
italianos
el
duque,
de
Termens,
de,
los
españoles
don
Diego,
de
Mendoza,
de
quien
dixo
el
gran
Capitan
que
aquel
dia.
obró
como
nieto
de
sus
abuelos.
Mandaron
enterrar
los
muertos.
Hallóse
que
de
la
parte.
de
Franeia
mu-
rieron
tres
mil
y,
setecientos
,
y.
de
los
españoles
no,
faltaron
sino
nueye
en
la
pelea,
y
Minguna
persona
del
campo
español
murieron
de
sed
;-y
aun
mil
y
quiz
nientos
no
se
pudieron.
sacar
del
agua
que
hallaron
en.
LA
2
11%
grande
prosperidad
hace
á
los
hombres,
afloxar,
por
dondé
suele
ser
vispera
de
algun
desastre
Y
que
es
viento
favorable
sin
perdonar
á
diligencia
ni
á
trabajo
hasta
tanto
que
ba
con
la
victoria
como
el
que
sabía
muy
bien
que;
la
A
A
IN
MI RI
1
a
rc
rc
ña
:
ss
AU
TAZ
93
la
empresa
comenzada
se
lleve
al'
cabo,
tanto
mas
que
un
dia
despues
que
ganó
aquella
victoria,
le
Me=
garon
cartas
de
la
batalla
que
los
suyos
vencieron
junto
4
Semenara,
y
de
la
prision
del
señor
de
Au-
beni.
No
llegaron
estas
nuevas
antés
á
causa
que
don
Fernando
de
Amdrada
no
se
tenia
por
sugeto
al
gran
Capitan
por
haber
sucedido
en
aquel
cargo
á
Luis
Por-
tocarrero;
de
que
dl
se
sintió
tanto
que
euvió
4
pedir
licencia
para
volverse
á
España.
El
Rey
cathólico
mandó
á
don
Fernando
desistiese
de
aquella
preten-
_
Sion,
y
el
gran
Capitan
le
diese
una
compañía
de
hom-
res
de
armas
para
que
ayudase
en
lo
que
restaba.
Con
a
nueva
destas
dos
victorias,
y
con
enviar
diversos
arones
á
sus
tierras
para
que
allanasen
lo
que
restaba
alzado,
muy
en
breve
se
reduxeron
la
Capitinata
y
Basilicata
casi
todas
;
y
aun
en
el
principado
muchos
barones
y
pueblos
se
declararon
por
España.
De
los
que
escaparon
de
la
batalla,
la
mayor
parte
sé
retiró
la
vuelta
de
Campaña
con
intento
de
fortificarse
en
Gaeta,
ciudad
de
sitio
inexpugnable,
ca
todo
lo
de-
mas
lo
daban
por
perdido.
Siguiólos
Pedro
de
Paz
con
algun
número
de
caballos.:Con
ocasion
de
suda
por
aquella
comarca
Cápua
alzó
banderas
por
España,
y
aun
gente
de
aquella
ciudad
ayudó
4
seguir
los
fran-
ceses,
de
los
quales
antes
que
entrasen
en
Gaeta,
ma-
taron
y
prendieron
hasta
cincuenta
hombres
de
armas
e
alcanzaron.
¿El
marques
de
Lochito
luego'
que
llegó
á
swcasa,
aunque
maltratado
de
la
pelea;
con
su
muger
y
la
hacienda
que
pudo
récoger;'se'
partió
la
via
de
Roma
para
el
cardenal
de
Sena
suo
her-
-
Mano
de
su
madre
:
otros
se
reduxeron
á
otras
partes,
€a
especial
anonsieur
de
Alegre
y
el
principe
de
Sa-
erno
se
recogieron
4
Melfi;
de'donde
el
dia
siguiente
se
partieron
la
via
de
Nápoles.
El
conde
de
Montela
pasar
estos
señores
por
su-estado
les
mató
y
pren-
'
0
100
:
tada
mucha
artillería
de
suerte
que
no
se
podia
lle-
gar
cerca.
Tenian
dentro
quatro
mil
y
quinientos
hombres
de
guerra,
los
mil
y
quinientos
de
á
caba=
llo
recogidos
alli
de
diversas
partes.
Sobre
todo
eran
señores
del
mar
por
la
armada
francesa
que
era
su-
perior
á
la
de
España:
asi
no
se
podía
impedir
el
socorro
ni.las
vituallas
,
dado
que
Vilamarin
acudió
alli
con
sus
galeras,
y
el
gran
Capitan
hizo
traer
lá
artillería
que
dexó
en
Nápoles,
para
combatir
el
mon-
te
de
donde
los:suyos
recebian
notable
daño
por
te-
ner
sus
estancias
á
tiro
de
cañon,
y
estar
descu-
bierta
gran
parte
del
campo
español
y
sojuzgáda
del
monte.
Fueron
muchos
los
que
mató
el
arúllería,
y
entre
lós
demas
gente
de
cuenta,
én
particular
murió
don
Hugo
de
Cardona
caballeró
de
grandes
partes.
Los
de
dentro
padecian
falta
de
mantenimientos,
y
mas
de
harina
por
no
tener
cón
que
móler
el
trigo.
Llególes
socorro
á
seis
de
agosto
de
vituallas,
y
mil
y
quinientos
hombres
en
dos
carracás
y
quatro
ga-
leones
y
algunas
galeras
en
que
iba
el
marques
dé
Saluces,
nombrado
por
vyisorrey
en
lugar
del
duque
de
Nemurs.
El
mismo
dia
que
llegó
este
socorro,
Rabastein
Coronel
de
los
alemanes
que
tiraba
sueldo
de
España,
fue
muerto
de
un
tiro
de
falconete.
Por
todo
esto
el
día
siguiente
el
gran
Capitan
tetiró
su
campo
¿
Castellon
,
que
es
lugar
sano
y
está
cerca,
y
no
podian
ser
ofendidos
del
artillería
enentiga.
En
tantos
dias
mo
se
hizó
de
parte
de
España
cosa
de
consideracion
causa
que
ni-se
pudo
acometer
la
ciudad,
si-bicn.la
artillería
derribó
buena”
parte
de
la
muralla,
que
fortificaron
muy
bién
los
de
dentro,
ni
los
cdraados
salieron
4
escaramuzár.
Solo
él
inis-
mo
dia
que
se
retiró.
nuestro
campo,
salierón'
de
Gaeta
dos
mil
y
quinientos
soldados
4
dar
en
la
re-
taguardía
de
los
alemanes:
dexáronlos
que
se
cebasen:
191
hasta
sacallos
¿Jugar
mas
descubierto
y.
tenellos
mas
lexos
de
la
ciudad
;
entonces
revolvieron
sobre
ellos
tan
furiosamente
quatrocientos
españoles,
que
los
hi;
cieron
volver
luego
las
espaldas
sin
parar
hasta
me-
tellos
por
las
puertas
de
Gaeta,
Con
muerte
de
hasta
docientos
que
á
la
vuelta
despojaron
muy
de
espacio,
A
la
sazon
que
esto
pasaba
en
Gaeta,
por.
la
ua
parte
y
por
la
otra
se
hacían
todos
los
apercebimien-
tos
posibles:
el
Rey
de
Francia
procuró
que
el
se-
nor
de
la
Tramulla
fuese
en
favor
de
Gaeta
con
sels-
cientas
lanzas
francesas
y
ocho
mil
suizos,
sin
otros
quatro
mil
franceses
que
eran
llegados
por
mar
á
Liorna
y
Telamon
y
puerto.
Hércules.
Hacíase
esta
masa
de
gente
en
Parma:
acudieron
alli
el
duque
de
Ferrara
y
marques
de
Mántua
y
otros
personages
ita-
lianos.
El
chánciller
de
Francia
y
el
baylío
de
Mians
que
se
halló
en
la
batalla
de
la
Cirinola,
de
Gaeta
fueron
4
Roma
para
solicitar
que
el
campo
frances
se
apresurase.
Pretendíase
que
el
marques
de
Mántna
fuese
¡junto
con
el
de
la
Tramulla
por
general
de
aquella
gente,
y
si
bien
al
principio
se
escusó
por
persuasión
y
diligencia
que
usó
Lorenzo
Suarez
que
estaba
en
Venecia,
y
solicitaba
que
aquella
señoría
ae
declarase
por
España;
en
fin
como
se
supo
que
el
de
la
['ramulla
por
enfermedad
que
le
sobrevino,
no
podia
ir,
se
encargó
de
servir
al
Rey
de
Francia.
Por
el
contrario
el
Rey
cathólico
envió
á
Nápoles
seis
galeras
con
dineros
y
gente,
y
por
su
general
á
don
Ramon
de
Cardona.
Con
su
venida
la
armada
de
Es-
paña
aun
no,
igualaba
á
la
de
Francia,
que
llegaba
Entre
naves
y
galeras
y
otros
baxeles
á
treinta
velas:
Por
otra
parte
el
gran
Capitan
procuraba
con
todas
terzas
traer
los
ursinos
al
servicio
del
Rey
cathólico,
*
plática
que
se
movió
primero
por
el
conde
de
Piti-
io
que
era
el
mas
principal
de
aquella
casa,
y
102
;
“>,
j
,
'
P
ofrecia
de
servir
con
quatrocientas
Janzas;
lo
qual
se
concluyó,
y
fue
por
capitan
de
los
ursiuos
Bartho-
lomé
de
Albiano,
caudillo
que
Jos
años
adelante
se
señaló
grandemente
en
las
guerras
de
Italia,
y
en
las
cosas
prósperas
y
adversas
que
por
él
pasaron,
dió
imuestra
de
valor.
Tratíbase
asi.
mismo
que
el
César.
rompicse
la,
guerra
por
Lombardía:
para
facilitar
le
o'recian
cantidad
de
dineros,
y
juntamente
se
procu-
raha
que
el
Papa
se
declarase
por
España,
ca
en
este
tiempo
se
mostraba
neutral:
negociación
que
la
traían
muy
adelante,
si
se
podía
tener
alguna
confianza
del
ingenio
del
duque
Valentin.
Desbaratólo
la
muer-
te
del
Papa,
que
le
sobrevino
á
los
diez
y
'ocho
de
agosto
de
veneno
con
que
el
duque
Valentin
pensaba
matar
algunos
cardenales
en
el
jardin
del
cardenal
Adriano
Corneto,
donde
cierto
dia
cenaron
y
con-
forme
al
tiempo
se
escanció
asaz.
Fue
asi
que
pot
yerro
los
ministros
trocaron
los
frascos,
y
del
vino
que
tenian
inficionado,
dieron
4
beber
al
e
y
al
dicho
cardenal.
El
duque
luego
que
se
sintió
herido,
ayudado
de
algunos
remedios
y
por
su
edad
escapó:
en
particular
dicen
que
le
metieron
dentro
del
vien-
tre
de
una
mula
recién
muerta,
aunque
la
enfermedad
le
duró
muchos
dias.
El
Papa
y
cardenal
como
viejos
no
tuvieron
vigor
para
resistir
á
la
ponzoña.
Tal
fue
el
fin
del
Pontífice
Alexandro,
que
poco
antes
€s-
pantaba
al
mundo,
y
aun
le
escandalizaba.
Muchas
cosas
se
dixeron
y
escribieron
de
su
vida,
si
con
ver-
dad,
ó
por
odio,
no
me
sabria
determinar,
bien
en-
tiendo
que
todo
no
fue
levantado,
ni
todo
verdad.
Con
su
muerte
nuevas
esperanzas
y
pretensiones
se
tramaron,
y
muchos
acudieron
para
sucedelle
en
aquel
alto
lugar,
que
hacían
mas
fundamento
en
la
negociacion
que
en
las
letras
y
santidad.
Sucedió
es-
to
en
el
mismo
liempo
que
el
Rey
don
Fadviqtie
se
Y
103
vió
en
Macon
con'
el
de
Francia
«do
se
le
dieron
grandes
esperanzas
de
volvelle
su
reyno,
y
las
mis+
mas
pláticas
se
movian
por
párte
de
España:
palabras
que
todas
salieron
al:cabo
vanas.
Secretario
del
Rey
don
Fadrique
y
compañero
en
el
destierro
fue
Aoctio
Sincero
Sanazario
insigne
poeta
deste
tiempo:
Este:
y
Joviano
Pontano,
que
fue
asi
mismo
«secrelario
de
los.
Reyes
pasados
de
Nápoles,
escribieron
con
la
pasion
muchos
males
y
vituperios
del
Papa
Alexan=
dro.
El
Rey
de
Francia
hizo
nuehos
favores
4
Sana-
zario
,
y
por:
su
intercesion
le
restituyeron
los
bienes
que
por
seguir
á
su
señor
en
el
destierro
dexó
por-
didos;
y
alcanzó
finalmente
licencia
de
volver
al
rey-
no
de
Nápoles.
+
MENATA
:
lso
o
s
Eat
at,
7
CA
BAM
UL
o.
Del
cerco
que
los
franceses
pusieron
sobre
Salsas».
:
Grandes
recelos
se
tenian
que
la
guerra
no
se
em=
prendiese
en
España
por
la
mucha
gente
que
de
Fran-
cia
acudia
á
las
partes
de
Narbona.
Gon
este
cuidado
el
Rey
cathólico'fue
á
Barcelona
pava
desde
mas
dera
ca
proveer
en
todo-lo
necesarios
y
para
la:
defensa
alistaba
toda
la
gente
que
podia
¿:y:aun
nombró
por
general
de
Ruysellon
á
don
Fadrique
de
Toledo:dn=
que
de
Alba.
No
faltaba
quien
acensejase
al
Rey.que
ganase
por
la
mano,
y
con
sus
huestes
hiciese
la
guer-
ra
en
Francia.
La:poca
satisfaccion:
que
de
los
Re
y
y
Reyna
de
Navarra
se
tenia
,
todavia
continuaba
á
cau!
sa
que
toda
“elo
dasa
era
muy
francesa,
tanto
que
el
señor
de
Vanes
hermano
de
aquel
Rey
seguíacon
su
gente
el
partido
de
Francia
en
el
reyno
de
Nápoles,
y
su
padre
el
señor
de
Labritde
nuevo
fue
nombrado,
por
gobernador
de
la
Guiena,-que
era
hacelle
¡por
aquella
parte
frontero
de
España.
Demas
deslo
el
se-
106
y
para
este
efecto
hizo
que
el
cardenal
Juan
de
Colo»
na
que
se
hallaba
en
Sicilia
por
la
persecución
del
Pa=
pa
Alexandro
contra
aquella
su
casa,
vimiese
al
cón-
clave;
y
juntamente
despachó
con'
gente'
desde
Cas-
tellon
á
Próspero
Colona
y
don
Diego
de
Mendoza
con
voz
que
no
permitiesen
que
por
la
parte
de
Fran-
cia
se
hiciese
alguna
fuerza
á
los
cardenales.
Ninguno.
destos
pretensores,
ni
el
cardenal
de
Nápoles
que
.ast
mismo
estuvo
adelante,
pudo
salir-con
eb
pontificado,
si
bien
detuvieron
la
eleccion
por
espacio:
de
treinta
y
cinco
dias.
Concertaron
los
cardenales
entre
sí
que
qualquiera
que
saliese
Papa,
dentro
de
dos
años
fue-
se
obligado
de
juntar
concilio
general
para
reparar
los
daños”,
y
despues
se
celebrase.
cada
tres
años
per-
pétuamente.
Juraron
esta
concordia
todos
los
car-
denales.
Hecho
esto;
$e
“conformó
la
mayor.
parte
del
colegio
en
nombrar
por
Pontifice
al:cardenal
de
Sena
Francisco
Picolomino:
que
tenia
muy.
buena
fama
de
persona
reformada.
Hizose
la
eleccion
á
los
veinte
y'dos
de
setiembre:
llamóse
Pio
Tercero
en
memo-
Yia
de
sú
tio
el
Papa
Pio
Segundo
hermano
que
fue
de
su
madre.
"Tuvo
gran
deseo
de
reformar
Ja
iglesia,
y
en:
particular
la
ciudad
de
Roma
y
la
curia:
con
este
intento
en
una
congregacion
que
juntó
antes
de
coro»
narse,
declaró
su
buena
intencion,
además
que
para
juntor
concilio
no
queria
esperar
los-dos
ños,
sino
dar
priesa
desde
lnego
para
que
con
toda:
brevedad
se
hiciese,
Sus
santos
intentos
atajó
su.poca
salud
“y
la
muerte
que
le
sobrevino
muy
enbreve
4 cabo
do
veinte
y
seis
dias
despues
de
su
eleccion:
A
los
demas
dió
contento
la
eleccion
deste
Pontífice,
y
les
parecia
muy
acertada
para
reparar
los
daños
pasados,
en
par-
ticular
al
Rey
cathólico:
otros
sentían
de
otra
mane-
ra,
y
entre
ellos
el
gran
Capitan,
que
»se'
recelaba
por
lo
que
tocaba
al
marques
de
Lochito:su
sobrino
107
ho
se
pusiese
de
la
parte
de
Francia,
eon
que
las
co-
sas
de
España
en
el
reyno
de
Nápoles
empeorasen.
En
este
cónclave
tuvo
poca
parte
el
duque
Valentin
á
causa
de su
indisposicion
que
le
trabajó
muchos
dias;
y
¿ún
los
señores
de
la
Romaña
y
barones
de
Roma
que
tenia
despojados,
con
tan
buena
ocasion
hicieron
sus
diligencias
para'
recobrar
sus
estados,
y
salieron
con
ello.
Los
venecianos
así
mismo
'se
apoderaron
de
algunas
de
Abe
plizas,'
de
suerte
que
en
po-
cos
dias
EN
i
solos
los
cast
y
*
Pe
o
e
nl
a
“ryt.
murieron
mas
de
quatrocientos
delos
parte
quema-
dos,
parte
manos
de
los
que
salieron
á
dar
en
ellos:
Acudian
al
duque
de
Alba
cada
dia
nuevos
soldados,
con
que
legó
«tener
quatrocientos
hombres
de
at-
mas,
mil
y
quinientos
gineles,
y
hasta
diez
mil
in-
fantes.
Con
esta
gente
un
viernes
trece
de
octubre
Megó
d
ponerse
junto
al
real
de
los
franceses,
y
€5-
108
tuvo
alli
hasta
puesta
del
sol.
No
quisieron
los
con=
trarios
dexar
su
fuerte
,
ni
salir
4
dar
la
batalla;
por-
ende
nuestra
artillería
descargó
sobre
ellos
,
y-les
hi-
zo.
algun
daño.
En
esta
sazon
el
Rey
acudió
á
Girona
para
recogerla
gente
que
le
venia
de
Castilla
,
no
me-
nos
en
número
que
los
que
tenia-en
Perpiñan,,,
y
me-
jor
armados
que
ellos.
Publicaba
que
queria
acometer
á
los
franceses
dentro
de
su
fuerte,
si
no
querian
sa-
lir
¿la
batalla.
Tenia
asi
mismo
apercebida
en
aque-
llas
marinas
una
armada
para
acudir
álo
de
Ruy
dello
y
por
su
general
Estopiñan,
que
aun
no,
era
ES
por
falta
de
tiempo.
Como
las
fuerzas
el
Rey
acudian
á
aquella
parte,
diez
y
nueve
fustas
de
moros
tuyie-
ron
lugar
de
hacer
daño
en
las
costas
de
Valencia
y
de
Granada.
Encontró
con
ellas
Martin
Hernandez
Ga-
lindo
general
por
mar
de
la
costa
de
Granada:
pelea-
ron
cerca
de
Cartagena,
los.moros
quedaron
vencidos
y
las
fustas
tomadas
ó
echadas
á
fondo.
El
Rey
alegre
con
esta
nueya
partió
de
Girona
con-su
gente:
legó
á
Perpiñan
un.
jueves
diez
y
nueve
de
octubre.
Alli
visto
el
aprieto
en
que
los
cercados
se
hallaban
acor-
dó.abreyiar,
y
que
parte
de
su
exército
se
pusiese
por
las
espaldas
AR
los
contrarios
á
la
parte
de
Francia,
resuelto
con
la
demas
gente
de
combatillos
por
la
otra
banda.
Para
que
esto
mejor
se
hiciese,
el
mismo
día
que
llegó,
hizo
combatir
un
castillo
de
madera
que
los
franceses
tenian
levantado
en
el
agua
para
impe-
dirá
los
contrarios
el
paso
porque
Lo
atajasen
las
vituallas
que
de
Francia
les
venian.
La
pérdida
de
aquel
castillo,
la
llegada
y
resolucion
del
Rey
puso
gran
espanto
en
los
franceses,
tanto
que
aquella
no-
che
sin
ruido
y
sin
que
los
del
Rey
lo
pudiesen
enten-
der
sacaron
su
artillería
al
camino
de
Narbona,
y
el
dia
siguiente
levantaron
su
campo
,
dexando
parte
de
us
municiones
y
bagage
;
y
dado
que
baxaron
á
lo
|
Ú
llano,
y
dieron
muestra
de
querer
la
batalla,
mas
lue-
go
revolvieron
la
vuelta
de
Narbona.
Acometieron
la
retaguardia
los
ginetes
de
Aragon
y
gente
de
á
caba-
Mo
de
Cataluña
:
diéronles
tal
carga
que
les
fue
forza-
do
desamparar
parte
de
la
artillería,
de
las
municio-
nes
y
tiendas
que
llevaban.
Acudió
el
Rey
con
todo
su
campo
:
los
franceses
llevaban
ventaja
y
se
daban
priesa,
y
la
acogida
que
tenian
cerca;
asi
no
les
pu-
do
dar
altance,
si
bien
se
metió
dentro
de
Francia,
donde
los
nuestros
ganaron
á
Leocata
y
otros
lugares
de
aquella
comarca.
Esto
era
en
sazoñ
que
la
infanta
doña
Isabel
nació
en
Lisboa
á
los
veinte
y
quatro
dias
de
octubre
,
que
fue
Emperatriz
adelante
y
Reyna
de
España.
Pocos
dias
despúes
vinieron
embaxadores
de
Francia,
por
cuyo:medio
se
concertaron
treguas
por
espacio
de
cinco
meses
entre
los
dós
Reyes
y
sus
rey-
nos,
fuera
de
lo
qué
tocaba
al
reyno
de
Nápoles:
con
esto
se
dexaron
las
armas.
Quedó
por
general
de
aque-
lla
frontera
dón
Bernardo
de
Rojas
márques
de
De-
nia,
y
en
su
compañía
mil
hombres
de
armas,
dos
mil
ginetes
y
tres
mil
peones:
por
alcayde
de
Salsas
don
Dimas
de
Requesens.
Hecho
esto
,
el
Rey
dió
la
vuelta
á
Barcelona.
Dende
despachó
á
Francia
por
sus
embaxadores
4
Miguel
Juan
Gralla
y
Antonio
Augus-
tin
por
estar
asi
tratado,
y
juntamente
para
que
pro-
curásen
tomar
algún
asiento
en
las
cosas
del
reyno
de
Nápoles
,
que
tenian'
puesto
en
mucho
cuidado
al
Rey
cathólico
pór
el
socórro
que
iba
de
franceses,
y
sobre
todo
por
las
nuevas
que
le
vinieron
de
la
muerte
del
Papa
Pio
Tercero
,
y
de
la
eleccion
del
cardenal
de
San
Pedro
en
Pontíficé,
que
fue
á
primero
de
noviem-
bre,
y
se
llamó
en'su
pontificado
Julio
Segundo.
Era
ginoves
de
nación,
de
aficion
muy
frances,
y
de
in-
genio
bullicioso:
temíase
no
fuese
parte
para
revolver
Ttalia.
Tuyo
gran
parte
en
esta
eleccion
el
duque
a
LLO
“Valentin
:
por-la
mala
voluntad
que
tenia
al
cardenal
don
Bernardino
Carvajal,
y
entender
que
tenia
par-
te
en
los
volos,
procuró
con
los
que
eran
bechura
del
Papa
Alexandro,
que
sacasen
por:
Papa
al
que
salió.
Esto
era
en
sazon
que
el
archiduque
partió
de
Saboya
dara
ir
dyerse
consu
padre
,
quele
persuadió,
no
in-
sistiese
en
lleyar
adelante
la
paz,
que
se
concertó
en
Francia:
ofrecia
otrosi
,
si
el
Rey
calhólico
le
proveía
-
de
dinero,
de
hacer
la
guerra
por
la
parte
de
Lom-
bardía;
empresa
sobre
que
los
instancia
don
Juan
Manuel
y
Gutierre
Gomez
de
Fuensalida
em-
baxadores
del
Rey
cathólico
en
Alemaña.
El
Rey
ca-
ahólicó
no
se
aseguraba
de
la
condicion
del
César
ni
de
su
constancia;
y
hacia
mas
fundamento
en
su
di-
«nero
para
todo
lo.
que
sucediese,.que
en
el
socorro
que
por
aquella
parte
le
podia
yenir:
con
esta
sin
con-
-
cluirmada
se
pasaba,el
tiempo
en
demandas
y
res-
puestas.
En
la
princesa
doña
Juana
se
veían
grandes
muestras
de
tener
ya
turbado
el
juicio,
que
fue
una
de
las
eosas
que
en
medio
de.
tanta
prosperidad
dió
mayor
pena
á
sus
padres,
y
con.
razon;
quín
pobre
«de
contento
es
esta
vida!
Daba
grande
priesa
que
se
queria
ir
4
su
marido
;
entreteniala
su
madre
con
bue-
nas
razones
por
no
sor
el
tiempo
á
propósilo.
Llegó
tan
adelante
que
un
dia
se
quiso
salir
4
pie
de
la
Mo-
ta
de
Medina
do
la
entretenian:
no
tuvieron
otro
re-
medio
siuo
alzar
el
puente.
Ella
visto,
que
no:podia
salir
se
quedó.
en
la
barrera;
y.en
una
cocina
alli
¿junto
dormia
.y
comia.
sin
tener
respeto
al
frio
ni
al
sereno
que
era
grande.
Ni
fugron
parte
don
Juan
de
Fonseca
obispo
de
Córdova
quese;
halló
cn
suycóm-
¿pañía,
ni
el
arzobispo
de
Toledo
que
para:este,
efeclo
sobrevino,
para
que
volviese,
¿gu
aposento
hasta,
lan-
to'
que
vino
la
Reyna,
que
estaba doliente
212680”
via,
Desde
alli
al
in
por
contentalla
y
aplacalla,mal-
AL
dó
'aprestar
una
ármada
en
Laredo
para
Mevalla
Jue-
-go
que
el
tiempo
abriese,
4
Flandes,
do
ya
era
llo-
gado
su
marido
el
archiduque
áú
cabo
de
tantos
meses
que
en
Francia
y
en
Saboya
se
entreluvo.
CAP
1,T,U
L-0.
Y.
De
las
rotas
que
dieron
los
de
España
á
los
franceses
Junto
al
Garellano.
El
campo.
franees
que
estaba
en
Ttalia
marchaba
la
vuelta
del
reyno
muy
despacio.
Pasó
por
Floren-
cia
y
por
Sena
sin
hallar
impedimento
alguno.
Lleya-
ba
por
general
al
marques
de
Múntua.
Ll
de
la
Tra-
mulla
por
estar
doliente
de
quartanas
se
quedó
atrás,
sl
bien
seguía
4
los
demas
con
parte
de
la
gente.
Apretóle
la
indisposicion,
y
no
pasó
adelante
de
Ko-
ma;
enla
qual
ciudad
no
acogieron
el
campo
fran-
ces,
solo
dieron
lugar
que
pasase
el
Tiber
por
el
puente
Molle,
que
está
dos
millas
de
Roma.
El
gran
Capitan
se
hallaba
en
gran
cuidado
como
podria
con-
tinuar
el
cerco
de
Gaeta,
y
atajar.
el
paso
ú¿saquella
-
gente
que
le
venia
de
socorro.
Acudióle
muy
¿
tiem-
po
el
embaxador
Francisco
de.
Rojas
con
dos
mil
sol-
dados
que
pudo
recoger
en
Roma
entre
españoles,
alemanes
éitalianos,
y
cien
caballos
ligeros;
y
puso
en
orden
otros
docientos
alemanes
y
quiriientos
italia
nos
para
euviallos
en
pos
de
los
primeros.
Iba
con
esta
gente
don'
Hugo
de
Moncada,
que
dexó
una
con-
ducta
de
cien
hombres
de
armas
que
tenia
del
duque
Valentin
,.con
deseo
«de
servir
4.su
Rey
y
acudir
en
aquel
aprieto.
Jue
este
socorro,
muy
dá
tiempo
por
quanto
el
cerco
de
Salsas
impedia
que
de
iispaña
no
pudiese
acudir
alguha
ayuda
de
gente
ni
de
«ineros,
El
gran
Capitan
luego
que
supo.
que
los
enemigos
120
causas
antes
que
el
de
Francia
tuviese.
lugar
de
-en-
wiar
á
España
embaxador
sobre
el
caso
para.
interces
-
der
por
ellos.
Con
esto
se
permitió
4.
los
soldados
que
se
fuesen
con
sus
bagages
y
armas:
¿los
natura-
les
de
Gaeta,
que
quedasen
con
sus
haciendas;
y
que,
á
todas
las
demas
ciudades
de
aquel
bando,
no
fuese,
.
en
algun
tiempo
imputado,
ni
parase
perjuicio
el
ha=.
-
ber
seguido
el
partido
de
Francia.
Tomado
este
asien-
to,
á
la
hora
se
comenzaron
á
embarcar,
á
toda
prie-,
sa
los
que
querian
ir
por
mar:
Theodoro
Trivulcio
salió
luego:con
la
gente
italiana
y
francesa
que
pre-
tendia
ir
por
tierra.
Hecho
esto,
miércoles.
4,
tres
de
enero
se.
hizo
la
entrega
de
la
ciudad
y
castillo
de,
Gaeta,
y
los
prisioneros
de
nuestra
parte
se
pusieron
en
libertad,
El
cargo
del
castillo
y
gobierno
de
aque-,
la
ciudad
se
encomendó
á
Luis
de
Herrera,
premio
muy
debido
á
sus
servicios:
la
tenencia
de
Taranto,
que
él
tenia,
se
dió
á
Pero
Hernandez
de
Nicuesa.
Dos
dias
despues
de
la
entrega
llegó
alli
monsiewr
de
Aubeni
y
hasta
mil
y
docientos
prisioneros
fran-
ceses:
el
de
Aubeni
se
embarcó
luego
,
los
demas
con
salvo
conducto
se
encaminaron
por
tierra.
Los
mas
murieron
en
el
camino:
el
mismo
nrarques
de
Saluzes
falleció
en
Génova,
El
señor
de
la
Paliza
uno
de
los
prisioneros
franceses
no
entró
en
esta
cuenta
por
estar
ya
puesto
en
libertad
á
trueque
de
don
An-
tonio
de
Cardona
hermano
de
don
Hugo,
que
pren-,
dieron
los
franceses
los
meses
pasados.
Fue
don
An-
tonio
muy
buen
caballero,
y
sirvieron
él
y
sus
her-.
manos
muy
bien:
por
esto
el,
Rey
cathólico
le
hizo
merced
de
la
Padula
que
-era.del
conde
de
Capacho,
con
título
de
marques,
Algunos
fueron
de.
parecer
que
el
gran
Capitan
nose
debiera
apresurar
tanto
en
el
asiento
que
tomó,
y
queno
fue
buen
consejo
por
una
ciudad
poner
en
libertad
tan
gran
múmero,
de,
?
|
:
-
121
prisioneros;
y
éntre:ellos
personas
de
iiucha
calidad.
A
la
verdad
quién
podrá
contentar
%:todos
?
enfrenar
|
los:
juicios
y
lenguas
de
tantos?
Decian
que
con
pa=
ciencia,
pues
era
señor
del
campo-,
pudiera
sugetar
“aquella
plaza
y
las
demas,
y
no
ponerse
al
riesgo
de
que
tales
capitanes
podian
ser
Ocasion;
si
la
guerra
se.
renovase.
A
'esto.el
gran
Capitan-respondia
quede:
pólvora
y
balas
se'
gastaria
mas
de
lo
que
importaba:
aquel
peligro
:
que
era
mas
conveniente
cerrar
aque
lla
Maga
presente,
que
recelar
las
que
el
de
Aubeni
y
los:otros
prisioneros
podrian
hacer
con:
sus
lánzas::
qúe'
perro
muerto
ho
ladra,
y
huido
no
hace
mal:
que
de:ser
muertós,
ó-:idos,
no
podrian
los
prisione-
ros
escapar;
en
fin
los
grandes
candillos
tienen
sus
razones
que
les
hacen
fuerza,
y
nadie:sabe
donde
les
aprieta:el
calzado.
Las
razones
principales
que
se.
puede
entender
le:
movieron
,
eran:
la
primera:
la:
falta
de
dinero
para
pagar
y
socorrer
á
los
soldados,:
y
de
bastimentos:
para
sustentallos;
recelábase
por:
esta.causa
de
alguna:mueva
borrasca,
y
deseaba
con»,
cluir
y/asegurar
su
partido
:
la
segunda
que
el
Papa.
era
muy
fr
ances
yen
Civitavieja
tenia
armadas
dos
naves
para
enviará
los:
cercados
'municiones
y
basti=:
mentos,
fuera
de
otras
dos
carracas
que,
estaban
ES
la
cola
en
Aguasmuertas
para
lo
mismo:
sobre
todo
se
sabía
que
daba
todo
favor
á
los
angeyinos
,
y
que
tenia
enviado
el
marques
del
Final
á
Francia
con
in-
,
lento
de
casar
el
hijo
del
duque
de
Lorena
con
una
ia
suya,
y
procuraba
por
el
derecho
que
pretendia,
lomase
la
conquista
del
reyno
;
y
para
ello
le
ofrecia:
ae
Ayudalle
hasta
echar
los
españoles
de
todo
él
y
o
para
cobrar
¿
Sicilia:
quando
este
casamiento
1
'e
concertase
,
remontaba
en
su
fantasía
de
casar
e*
prefecto
su
sobrino
con
hija
del
Rey
don
Fadrique,
con
oferta
de
ayudalle
para
recobrar
el
reyno,
La
123
e
ez
;
postréra
consideracion
y
mas
grave
fue
que:se'
tava
.por-cierto
se
concluiria
la
plática;
tantas
veces
movil
da'entre
los
dos
Reyes,
de
la
restitucion
del
Rey
dor
Fadrique
que
el:
Papa-apretaba
con
todas
sus
fuerzas?
mueva
que
para
las..cosas
de
aquel
reyho
hizo
increis
ble
daño,
ca
los
aficionados
á'
la
¡parte
de
España"
se
ericogian,
y
aun
se:retiraban,
como-los
que
pensa:
bah
tener
en
breve
otro
dueño;
y:
los
ayersos
se
dés:;
enfrenaban
en
palabras
y
aun
en
obras;
sobre
todo:
que
los
pagamentos
se
deteniam:4
causa
que
las
co-
munidades
y
oficiales
querian
reservar
aquel
dinero
para:
el
Rey
don'
Fadrique,
si
“allá
volviese
:
asi
le
falta
y
necesidad
apretaba
de
cada
diamas.
Por
esto;
concluido
lo
de
Gaeta,
con
deseo'
de
acabar
antes
que
hobiese
alguna
novedad
que
desharatase
todoo:
hecho
;
luego
despachó
al
duque.
de:
Termens'
para
gobernar
el
Ábruzo,
y
allanar
en
él
las
tierras
del
marques
de
Bitonto:
4
Bartholomé
de
Albiano:
con
tva
Luis
de
Arsi
que
Lodavia
se:hacia
fuerte
en
Veños
sa;
contra
el
conde
de
Conversano
fueron
el
conde
de
Matera
y
Pedro
de
Paz.
Sitiaron
dentro
de
kau=
rino
al
condo
de
Capacho
Gil
Nieto
y
Pedro
Navar=
ro,
que
le
dieron
licencia
para
que:con-
su
mugen;
hijas
y
ropa
comun
de
su
casa
se:
fuese
á
Trana
que:
se.
tenia
por
venecianos;
pero:
queidexase
los
gana”
dos,
artillería
y
municiones.'
En
Calabria
Gomezde-
Solís:
despojó
al
principe
de
Rosano'
de
su-estado::
solo
le:
quedaba
Sanseverina
y
la
ciudad
de
Rosaño;'
sobre
la
qual
estaba:
la
gente
de
España
y
en
ella
.Ja!
tenian
cercado,
'Pretendia
otrost
el
gran
Capitan-aco:'
meter
el
estado
que
el
prefecto
tenia
en
el
reyno:
Previno
él
este
daño,
ca
luego
se
viuo
4
reducir
¡+
é:
hizo:alzar
lás
banderas
de
España
en
todos
sus
luga=
res.
Recibióle
el
gran
Capitan
en:
su
gracia,
si
bien”
entendía
quán
frances
era,
y
que
venia
á
dar
la
obe=”
|
:
123
diencia
mas
forzado:
que
de
grado;
en
que
nose
¿tus
si
9
pas
'
ori:
De:
las
treguas
quese
asentaron
éntre
España»:
57
ee
oy
Franciaso
Al
ii
Mibgig
y
SOMBUDULIOS
Ville
obio
3
Y
UT
ton
"sn
'
det
Y)
Y,
IAN
MU
bi
Nuova
aia
¿Dado
que
hobo
asiento
4
las
cosas
de
Gaeta,
y:
dexado
orden
que
aquella
ciudad
por
escusar:el
gasto.
de
guardalla,
que
fuera
mucho,
se
poblase
de
espas.
ñoles;
el
gran
Capitan
se
fue
sin:
dilacion
á
Nápoles,
donde
le
recibieron
con
tan
pública
alegría
y:
fiesta;
como
si
fuera
su
Rey
natural
muy
amado,
y
queen:
trára
victorioso.
Alli
hizo
llamamiento
general
de
los,
barones
del
reyno
y:
universidades:
porque
muchos:
aunque
dieron
obediencia
al
Rey,
no
prestaron
los:
homenages.
A
los
que
sirvieron
bienen
aquella
guer”;
ra,
daba
las
gracias
y
los
gratificaba;
cen
particular
4
Bartholomé
de:
Albiano
señaló
eh:
el
principado
«de:
Bisiñano
ocho
mil
ducados
de
renta,
y
entre
sus
deu-
$
repartió
otros
dos
mil
y
docientos:
conforme:
á-los
Méritos
de
cada
qual.
Estos
favores
que
hacía
á-los
WSinOS
,
escocian
¿lós
coloneses
RANA
,
tanto
qUe
entraron
en
algunos
desgustos
+omas
enemigos
SUgendra
la
envidia
que
la
injuria.
Pasó
esto
tan
ado-
larite
que
Próspero
Coólona
se
determinó
irá
España
1%.
A
para
dar
alli
sus
quexas
y
haeer>
mudar'el
gobierno:
Fabricio
desde
Roma
envió
á
pedir
al
gran
Capitaw
licencia”
para
servirá
la
señoría:
de
Florencia.
'El-la:
dió,
porque
no
se
la
tomase
y
fuese
mayor
el
rom-
pimiento.
Tratóse
muy
de
veras
de
poner
en
:orden'
lo
que
tocaba
4
la:
buena
execucion
de
la
justiciaz:
'
negocio
muy
hecesario
,
porque
las”
revueltas,
ene-
mistades
y
roturas
del
tiempo
pasado
dieran
ocasion!
d/que
se
hiciesen
muchos
agravios
y
grandes.
Pro-
euraba:
con
agradó
¿de
los
pueblos-que:el
Rey
fuese:
servido
con
alguna
suma
de
dineros
para
ayuda
de
los
grandes
gastos
pasalos
y
présentes,
y
pagar
la
gente
que
pretendia
conservar
y
entretener,
y
la
repartia
por
los
lugares
en
que
cuidaba
darian
menos
molestia.
Algunas
compañías
de
españoles
que
sabía
era
gente
muy
perdida
y
de
poco
provecho
,
y
cos-
tabán
mucho,
envió
en
dos
naves
ád
España
con
algun
dinero
que
les-dió
y
las
vituallas
necesarias;
que
fué,
descargar
aquel
reyno,
como:
cuerpo
enfermo,
de,
malos
humores.
Juntamente
con:esto
entendia
en
re-
parar
los.
daños
dela
guerra,
igualar
Jos
muros
,
for-
tificar
los
castillos,
en:
especial
los:
de
Nápoles,
en
que
puso
gran
cuidado;
y
el
de'Gáeta.
A
Cápua
for-
tificaba:
de
tales
reparos
y
baluartes
que
se
tenia
por
mas
fuerte
que
si:
la
ciñéran
de
'muros:-todo
á
pro-=
pósito
de
estar
apercébido,
si
los.enemigos
de
nuevo!
acometiesen
algimaá
novedad
en
aquel
reyno,
en.
que:
tenia
tanta
autoridad
que
todo
lohallaba
facil,
y
salia:
con
todo
lo:
que
intentaba;
y
aun'
en-toda
Italia.
gás
náva'
tanta
reputacion
que
a
porfia.las
ciudades
della
se
le
¡ofrecian
para
pasarse
al
servicio.
de,
España;..en;
especial
Génova
en
conformidad
de
las
dos
parcialis.
dades:de
Adornos
y
Fregosos
queria
concertarse
con,
España,
y
con
dos
mil
soldados
que
les
enviase,,
ofre»,
cian
levantarse
contra
Francia.
Julian
de
Médicis
her-'
125
mano
de:
Pedro
de-Médicis
el
que
se
ahogó
en
el
Ga-
rellano,
ofrecia:
por.ser
restituido
en
E
lorencia,
de
donde:andaba
fóragido:,
de
servir
cada
un
año
entre
él
5
los
suyos
con
cien
mil
ducados.
La
comunidad
de
Pisa
por
defenderse
de
florentines;
con
quien
traían
guerra,
ofrecia
darse
por
vasallos,
ó
meterse
debaxo
de
la
proteccion
del
Rey
cathólico,.como-él
mas
qui-
siese;
Lo:
mismo
pretendia
la
«ciudad
de
Arezo-en
Toscana
por
salir
de
sugecion
de
florentines;
y
aun
por:
este
tiempo
el
señor-de
Pomblin
ise
puso.
y
fue
recebido
en
la
proteccion
de
España:
ciudad
aunque
pequeña
,
importante,
lave
y
escala
para
la
defensa
del
reyno.
Finalmente
Pandolfo
de.
Petrucis-por
sí
y
por
Sena
su
ciudad,
y
Pablo
Ballon
por
sí
y
por
Perusa
movieron
los
mismos
tatos.
Hasta
de
Milán
se
le
ofrecieron
seiscientos
ciudadanos
della
de
ayu-
dar
y
servir,
si
quisiese
conquistar
aquel
estado
y
ha-
cer
guerra
en
Lombardía.
Pero
todas
estas
plílicas
|
se
atajaron
con
la
tregua
que
los:
embaxadores
Gralla
y
Antonio
Augustino
asentaron
en
Francia
por
espa-
cio
de
tres
años,
en
que
se
comprehendia
el
reyno
de
Nápoles.
Juróla
el
Rey
cáthólico:en
la
Mejorada
do
estaba
porfin
de
enero.
Asentóse
entre
otras
co:
sas
que
la
dicha
tregua
se
pregonase
en
Nápoles
á
los
yeite
y
cinco
de
febrero;
no
se
hizo.empero
4
causa
que
el
gran
Capitau
quiso
se
nolificase:
primero
¿los
que
quedaban
rebeldes.
El
principe
de
Rosano..no
la
(fuiso
aceptar,
antes
porque
el
comendador
Solís,
sabido
el
asiento,
afloxó
en
el
cerco
de
Rosano
;:.él
se-fue
consu
gente
á
poner
sobre
Cherintia,
en.que
eo
daños
y-
robos.
Luis
de
¿Arsi
sin
embargo
que
q
la
tregua;
robó
los
ganados
de
Andria
y
Bar-
"Ey
y
domó.
los.
prisioneros
«que
pudo.
Pretendian
95
Muestros
que
conforme
á
las-capitulaciones
de
la
Hegua
se
podia
tomar
emienda
de
los
barones
que
de
SL
326
nuevo
hiciesen
algun
exceso:
asi
apretaron
al
uno
y
al
otró,
y
tomaron»
4
Venosa
con
su
castillo
con
fa-
cilidad
á
causa
que
Luis
de
Arsi
les
dexó
poco
reca-
do'quindo
pocos
días
antes
determinó
retirarse
d
Tra=
ni
y
de
all:
por
mar
4
Francia
;-lo
quab
hizo
con
sus
soldados,
banderas
tendidas,
y
dson
de
sus
caxas
y
pifanos
para
muestra
de
braveza.
Quedaban
con
esto
por
Francia
solos
seis
pueblos
en-aquel
reyno
,
todos
apartados
de
la
marina.
El
Rey
de
Francia
preten-
día
que
todo
lo
que
tomaron
los
españoles
despues
del
dia
señalado
para
pregonar
la
tregua,
se
debia
volyer
como
lugares
mal
ganados,
y
sospechaba
que
la
dilacion
del
pregon
se
hiciera-con
malicia,
y
que
no“era
razon
les
valiese;
en
conclusion
se
tenia
por
eosa
cierta
que
en
todas
maneras
nó
guardaria
la
tre-
gua,
y
que
solo
pretendia
entretener
á
los
contra-
rios
para
tomallos
desapercebidos.
Todo
se
podia
muy
bien
presumir-á
causa
que
al
mismo.
tiempo
quese
19mó
aquel
concierto,
nombró
por
su
general
:en
Hhalia
4
Juan
Jacobo
Trivulcio,
persona
que
ninguna
cosa:
menos
deseaba
que
la
concordia.
Esperábanse
cinco
mil
suizos,
y-quinientas
lanzas
que
traían
en
Francia
el
de
Aubeni
y
el
de
Alegre.
El
marques
de.
Mántua
y
el
duque
de
Ferrara
alistaban
toda
la
gente
italiana
que
podian.
El
gran:
Capitan
en
esta
sazon
se
hallaba
muy
aquexado
de
una
dolencia
que
le
puso
á
punto
de
muerte.
Con
esto,
«y
con
la
mue=
va
qué
se
tornó
á
divulgar
de
la
restitucion
del
Rey
don
Fadrique,
y
aun
se
decia
que
el
Papa
pretendia
viniese
por
general
del
campo
frances,
se
dió.oca-
sion
á
largos
discursos
en
materia
de
estado
y
reyo-
Juciones
;
y
brotaron
no
pocos
disgustos
que
muchos
tenian
contra
el
gran
Capitan
en:sus
pechos
cubier-
tos,
particularmente
los
coloneses
se:
dexaron
decir
palabras
y
razones
descompuestas
;-pero-todo
se,so-
127
segó,
6
reprimió
con
la
mejoría
que
tuvo
el
gran
Capitan
:
con
que
atendió
luego:
á
hacer
todas
las
pro-
visiones
que
pudo
y
le
parecieron
necesarias
para
la
guerra
y
que
á
juicio
de
todos
muy
brava
amenazaba
ásaquel
reyno,
doúde:
y
por
toda
Halia
y
Espana
se
padeció
grande
hambre;
y
á
cinco
de
abril,
que
fue
“viernes
Santo,
hobo
en
Castilla
y
Andalucia
grandes
temblores.
de
tierra
que
hicieron
notable
estragó
en
los
edificios:
limayor
fuerza
destos.
daños
cargó
en
algunos
pueblos
que,
estan
ribera
de:
Guadalquivir.
De
Lisboa
partió
pára:la
India
con
una
gruesa
arma-
da
Lopez
Suarez
Alvarenga
para
levar
adelante/aque-
lla
navegacion
y
trato.
Este
mismo
año
el
Rey
cathó-
lico
hizo
su:
mayordomo
mayor
¿don
Bernardo
de
Sandoval
y
Rojas
marques
de
Denia
en
lugar
de
dom
Enrique
tioque-
éra
del
mismo
Rey,
y
suegro
del
marques,
donde
por
quanto
diversas
veces
se:
hace
mencion
de
los
señóres
desta
casa,
será
bien.
poner
en
este
lugar
su
descendencia;
cuyo
principio
toma-
rémos
no
desde
los
tiempos
muy
antiguos,
sino
desde
algunos
años
y
no:
pocos
anles
deste
en
que.
vamos.
Fernan
Gutierrez
de
Sandoval,
que:dicen
fue
comen-
dador
mayor
de
Castilla,
casó
cori'doña
Inés
de
Ro=
jas
hermana
de
don
Sancho
de
Rojas
arzobispo
del
Toledo.
Deste;matrimonio:
nació
don
Diego
Gomez.
de.
Sandoval
primer
conde
de.
Castro
y.
adelantado,
mayor
de
Castilla,
caballero
muy
conocido
por
su
valor
y
también!
pot
sús
desgracias.
Casó
con
doña
Beatriz
de
Avellaneda
:
sus
hijos
don
Fernando
,
don
Diego,
don:
Pedro,
don
Juan,
doña
María
,-doha
¡nés.
Don
Fernando
.elomayor
de
sus
hermanos,
y
%
Cepa
de
su
casa,
casó
con
doña
Juana
Manrique
€
la
¡casa
de
los
condes
de
Préeviño;
dé
do
viénen
08:
duques
:de-Najaras
Deste
matrimonio
nació
do:
!£80
Gomez
de
Sandoyal,
¿quien
el
Rey
don
Fer-
128"
nando
dió
título:
de:
marques
de
Denia
,
estado
que
ya
antes
poseían:sus
antepasados.
Casó
con
doña
Cal
thalina
de
Mendoza
de
la
casa
de
Tendilla
y
de
Mon-
dejar:
sus
hijos
don
Bernardo
;
el
que
se
dixo
fue
mayordomo
del
dicho
Rey
don
Fernando,
en
que
sirvió
hasta
la
muerte
del
mismo
Rey,
y
aun
ade=
lante
lo
fue
en
Tordesillas
de
la
Reyna
doña
Juana:
sus
hermanas
doña
Elvira
y
doña
Madalena.
Casó
el
_
dicho
don
Bernardo
con
doña
Francisca
Enriquez:
sus
hijos
dow:
Luis,
don
Enrique,
don
Diego,
don
Fernando,
y
seis
hijas.
Demas
destos
tuvo
fuera
de
matrimonio
en
uua
vizcaina
natural
de
Fuente-Rabía:
(donde
algun
tiempo
residió
el
dicho
marques)
4
don:
Christóval
de
Rojas
y
Sandoval
,
que
por
sus
partes
fue
y
murió
arzobispo
de
Sevilla.
Hijo
de
don:
Luis
hijo
mayor
del
marques
don
Bernardo
fue
don
Francisco
conde
de
Lerma
que
murió
en
vida
de
su
.
pádre
;
pero
dexó
á
don
Francisco
Gomez
de
San-
doval
hoy
duque
de
Lerma
y
cardenal
de
Roma,
de
quien
se
hablará
en
otro
lugar.
Don
Fernando
el
menor
de
los
hijos
del
dicho
marques
tuvo
muy
no-
ble
generacion,
muchos
hijos
;
entre
los
demas
á
-
don
Bernardo
de
Rojas
y
Sandoval
cardenal
y
arzo-
hispo
benemérito
de
de
Débele
mucho
su
igle-
sia:
y
su
dignidad
por
la
restitucion-que
le
hizo
del
adelantamiento
de
Cazorla
á
cabo
de
tantos
años:
CAPITULO
VILL
Que
el
duque
Valentin
fue
presó
y
enyiado''
AQUEion
-
dá
España.
,
Tenian
los
venecianos
diversas
ciudades
de
la
Ro=
maña,
de
que
se
apoderaron
luego
que
murió
el
Pa-
pa
Alexandro,
y
aspiraban
á
las:demas.
El-
duque
j
129
Valentin
como
quier
que
5e
viese
desamparado
del
fa-
vor
dela
Sede
Apostólica,
y
no
tuviese
bastantes
fuerzas
¿para
resistir
á
venecianos
y
contrató
con'el
Papa
Julio
que
le
entregaria
las
fuerzas
que
se
tenian
por
él.
Hí-
zose
el
asiento;
y
con
este
intento
enviaron
de
co-
mun
acuerdo
á
Pedro
de
Oviedo
cubiculario
que
era
del
Papa,
y
que
fuera
ministro
del
duque,
con
los
contraseños
para
que
aquellas
fuerzas
se
le
entrega-
sen.
El
duque
era
muy
vario.
Arrepintióse
luego
de
lo
concertado,
y
con
trato
doble
escribió:al
alcayde
que
tenia
en
Cesena,
que
se
llamaba
Diego
de
Qui-
vones
,
que
prendiese
á
Oviedo
y
le-ahorcase.
Hizolo
asi.
El
Papa
tuvo
esto
por
gran
desacato,
como
lo
era.
Mandó
detener
al
duque
en
palacio
hasta
que
con
efecto
se
entregasen
aquellas
fuerzas,
en
especial
las
de
Cesena,
Forli
y
Bertinoro.
Movióse
de
nuevo
aque-
a
plática,
y
el
Papa
ofreció
de
poner
en
libertad
la
persona
del
duque
luego
que
aquellas
plazas
se
entre-
gasen
á
sus
nuncios.
Entretanto
que
esto
se
cumplia,
acordaron
estuviese
delenido
en
Ostia
en
poder
del
cardenal
don
Bernardino
de
Carvajal:
«el
mismo
du-
que
pidió
que
asi
se
hiciese,
ca
nosé
aseguraba
en
otra
parte
ni
poder,
por
Jos
muchos
y
poderosos
ene-
migos
que
tenia;
que
eran
Jos
principales
Guido
de
Montefeltro
duque
de
Urbino,
y
el
prefecto
sobrino
del
Papa.
Concertóse
que
el
Papa;
entregadas
las
fuerzas,
le
diese
dos
galeras
para
pasárse
á
Francia,
y
caso
que
no
se
entregasen
,
la
persona
del
duque
se
restituyese
en
poder
del
Papa.
El
gran
Capitan
luego
que
supo
estos
conciertos,
envió
4
Ostia
á
Lezcano
para
que
tratase
con
el
cardenal,
y
le
advirtiese
que
Sería
de
grande
importancia:si
pudiese”
persuadir
al
que
se
fuese
á
Nápoles
,
por
escusar,que
aquel:
ti-
20M
NO
pasase
á
otra
parte),
de
do'
hiciese
mas
daño;
que
á
la
verdad
el
duque
Valentin
tenia
mejor
que
TOMO
yr,
9
136
quexarse
al
Rey
de
los
agravios
que
pretendia
reci-
bió
,
y
alcanzar
que
se
mudase
el
gobierno
por
razo-
nes
que
representaba
para
que
se
enviase
otro
en
lu-
ar
del
gran
Capitan.
Lo
que
mas
sentia
,
era
que
Bar-
tholomé
de
Albiano
tuviese
mejor
conducta
que
él
ni
su
primo
Fabricio
Colona,
y
que
se
le
hiciesen
mas
ventajas.
El
gran
Capitan
en
esto
aconsejaba
al
Rey
“que
enviase
contento
á
Próspero
quando
volviese,
mas
que
fuese
sin
agravio
de
los
Ursinos,
por
lo
mu-
cho
que
importaba
conservar
en
su
servicio
aquellas
dos
casas.
Em
suma
las
quexás
eontra
el
gran
Capitan
menudeaban.
Pasaron
tan
adelante
que
el
Rey
se
de-
terminó
envialle
un
caballero
criado
dela
Reyna,
llama-
do
Alonso
Deza,
para
avisalle
de
todos
estos
cargos
que
le
hacían,
encargalle
y
mandalle
que
en
adelante
se
proveyese
que
la
hacienda
real
fuese
bien
adminis-
trada,
la
gente
de
guerra
reprimida,
que
mandaba
sacar
en
buena
parte
para
servirse
della
en
la
guerra
de
Africa
que
pensaba
hacer.
La
execucion
deta
jus-
ticia
queria
se
reduxese
á
los
términos
que
solia-tener;
y
que
Juan
Bautista
Espinelo
no
usase
del
oficio
de
conservador
por
ser.
aquel
nombre
muy
odiado
en
aquel
reyno.
Finalntente
que
se
abstuyiese
de
entre-
melerse
en
otras
cosas
sino
en
aquellas
que-tocaban
al
cargo
de
virrey.
Esto
postrero
sintió
mucho
el
gran
Capitan,
que
al
que
conquistó
aquel
reymo.con
tanta
reputacion
y
gloria
de
España
,
reduxesen
á
las
refor-
maciones
y
ordenanzas
ordinarias,
y
que
atasen
las
manos
al
que
con
tanta
fatiga
les
ganó
yictorias
tan
señaladas,
Agravióse
otrosí
grandemente
que
la
te-
nencia
de
Castelnoyo
que
él
tenia
dada.
4
Nuño
de
Ocampo,
se
mandase
dar
á
Luis
Peixo.sin
dalle
parte
dello
,
que
fue
novedad
y
disfavor
notable.:
Tratábase
en
Francia
de
mudar
la
tregua
en
paces.
Fornóse
otro-
si
4moyer
plática
do
la
restitucion
del
Rey
don
Fa-
137
drique,
4
que
mas
se
inclinaba
el
Rey
cathólico;
pe-
ro
á
tal
que
el
duque
de
Calabria
casase
con
su
sobri-
na
doña
Juana
la
Reyna
de
Nápoles.
El
Frances
que-
ria
que
si
este
medio
de
la
restitucion
se
tomaba
,
el
dique
cásase
con
Germana
de
Fox
su
sobrina,
dado
que
le
parecia
mejor
se
volviese
á
lo
del
matrimonio
de
don
Carlos
hijo
del
archiduque
con
Claudia
su
hija.
Sobre
todo
hacía
mucha
fuerza
en
que
los
españoles
saliesen
de
Nápoles,
y.»el
reyno
se
pusiese
en
tercería
y
en
poder
del
archiduque.
En
estos
tratados
se
gas-
taron
algunos
méses.
El
de
Francia
queria
dexar
aque-
las
diferencias
en
manos
del
Papa:
el
Rey
cathólico
venia
en
que
con
el
Papa
juntasen.el
colegio
de
los
-
Cardenales.
En
fin
en
ningun
medio
se
conformaban;
mas
cómo
podian?
La
mayor
dificultad
que
se
ofrecia
para
tomar
qualquiera
destos
medios,
era
la
restitu=
cion
que
se
habia
de
hacer
á
los
angevinos,
ca
el
Rey
de
Francia
por
escritura
pública
que
otorgó
á
Jos
prin-
cipes
de
Salerno,
Bisiñano
y
Melfi,
quando
vencidos
y
despojados
vinieron
su
corte,
se:obligó
que
no
se
arian
paces
con
España
en
ningun
tiempo
sin
que
pri-
mero
les
fuesen
vueltos
sus
estados.
Anduvieron
de-
mandas
y
respuestas.
Por
conclusion
como
quier
que
no
se
hacía
nada
en
aquello,
y
por
otra
parte
llegó
nueva
que
Pisa
tenia
alzadas
banderas
por
España,
indignado
el
Rey
de
Francia
desto
mandó
despedir
de
su
corte
á
los
embaxadores
Gralla'y
Antonio
Augus-
tin.
Visitaron
ellos
4
la
Reyna
y
al
legado:
otro
dia
con
el
Rey
don
Fadrique
pasaron
muchas
razones
en
Que
le
aseguraron
de
la
buena
voluntad
que
el
Rey
Cathólico
tenia
á
sus
cosas;
que
pór
lo
que
pasaba
po-
k
anden
quién
era
la
causa,
y
por
quién
quedaba
de
no
volviese
¿
su
reyno.
Hecho
esto,
se
salieron
aquella
corte-4los
veinte
y
seis
de
agosto
camino
e
España,
138"
:
:
CAPITULO
X.
De
una
liga
que
se
hizo
contra
venecianos.
Una
de
las
principales
causas
porque
de
Francia
fueron
despedidos
los
embaxadores
del
Rey
cathó-
lico,
era
porque
no
impidiesen
la
concordia
que
se
trataba
muy
de
veras
de
asentar
entre
el
César
y
el
arcbidugue
su
hijo
con
el
Rey:
de
Francia.
Del
qua!
intento
fue
bastante
indicio
que
poeos
dias
despues
de
su
partida
se
juntaron
en
Bles
los
embaxadores
de
los
dos
príncipes
padre
y
hijo,
y
¿los
veinte
y
dos
de
setiembre
concertaron
en
su
nombre
con
el
Rey
de
Francia
una
liga,
que
ellos
llamaron
verdadera
y
indisoluble
amistad
de
amigo
de
amigo,
y
enemigo
-
de
enemigo.
Las
capitulaciones
principales
eran
que
el
César
no
intentase
ni
emprendiese
cosa
alguna
en
el
ducado
de
Milán
,
ni
en
los
estados
de
los
señores
de
Italia
confederados
de
Francia,
antes
que
les
per-
donase
todos
los
excesos
que
contra
el
imperio
te-
nian
cometidos
despues
que
el
Rey
Carlos
pasó
los.
Alpes
hasta
aquel
dia;
pero
que:si
de
alli
adelante
hiciesen
lo
que
no
debian
,
pudiesen
ser
castigados
sin
que
el
Rey
de
Francia
los
defendiese.
Que
La
in-
vestidura
de
Milán
se
diese
dentro
de
tres
meses
al
Rey
de
Francia
pa
sí
y
para
sus
sucesores,
con
cargo
que
por
ella
pagase
al
César
docientos
mil
francos.
Que
el
de
Francia
no
tomaria
con
España
al-
gun
asiento
sobre
el
reyno
de
Nápoles
si
no
fuese
con
voluntad
y
consentimiento
del
César;
y
que
caso
que
no
quisiese
el
Rey
cathólico
concordarse
,
el
Cé-
sar
acudiria
y
daria
ayuda
al
Rey
de
Francia
para
re-
cobralle.
Que
á
los
hijós
de
Ludovico
Esforcia
pos-
trero:
duque
de
Milán
se
diesen
tierras
y
rentas
en
Francia
cada
y
quando
que
allá
fuesen
á
residir,
lem
139
que
se
volviesen
sus
bienes
á
los
desterrados
de
aquel
ducado,
y.el
Rey:
los
recibiese
en
su
gracia,
Señala-
ron
quatro
meses
para
que
el
Rey
cathólico
pudiese
entrar
en
esta
amistad
,
con
tal
que
renunciase
desde
luego
en
su
nietó
don
Carlos
el
reyno
de
Nápoles
eon
las
condiciones
tratadas
otras
veces,
y
que
dentro
de
tres
meses
cada
qual
de
las
partes
señalase
sus
con-
federados
para
que
se
comprehendiesen
en
esta
alian-
za.
Fue
cosa.
de
maravilla,
y
aun
de
mala
sonada,
que
ni
el
César
mi
el
archiduque
nombraron
al
Rey
cathólico
entre
los
suyos;
que
dió
ocasion
4
muchos
de
hablar
y
al
Rey
de
desabrimiento.
Esta
confede-
racion
se
trató
y
concluyó
muy.
en
público.
De
se-
ereto
el
mismo
diá
se
asentó
otra
nueva
liga
de
los
tres
principes
susodichos
y
del
Papa.
La
voz
era
para
juntar
las
fuerzas
contra
Zas
del
Turco
en
defensa
de
la
religion
obristiana;
el
intento
verdadero
se
ende
rezaba
contra
la
señoría
de
Venecia
para
que
cada
qual
de
las
partes
recobrase
con
ayuda
de
los
demas
loque
venecianos
les
tenian
ocupado
injustamente
á
lo
que
decian.
La
Sede
Apostólica
pretendia
á
Rabena,
Servia,
Faenza,
Arimino
,
Cesena
y
otros
lugares.
de
Imola,
de
la
mayor
parte
de
los
quales
se:
apoderaron
venecianos
despues
de
la
muerte
del
Papa
Alexandro
y-
prision
del
duque
Valentin.
El
César
queria
recobrar
4
Rovereto,
Verona,
Pádua,
Vicencia,
Treviso:
y
el
Frinoli,
ciudades
que
per-
tenecian
al
imperio
y
casa
de
Austria.
Del
ducado
de
Milán
tenian
usurpadas
d
Bresa,
Crema,
Bergamo,
Cremona
y
Geradada
con
todos
sus
territorios
en
que
el
de
Francia
debia
ser
restituido..
Grande
borrasca
y
torbellino
se
armaba
contra
aquella
nobilísima
se-
boría,
Muchos
juzgaban
que
se
les
empleaba
muy
¡en
qualquiera
desman
por
la
atencion
que
siempre
tenian
á
solo
engrandecer
y
ensanchar
su
señorío.
140
stes
Lorenzo
Suarez
de
Figueroa
destas
tramas
con
intencion
que
se
ligasen
con
España
por
lo
que
tocaba
á
las
cosas
del
reyno.
El
enemigo
era
pode-
roso,
y
el
Rey
cathólico
se
hallaba
muy
gastado,
por
cuyos
libros
se
averiguó
que
hasta
los
trece
de
oc-
tubre
tenia
remitidos
para
la
guerra
de
Levante
en
este
segundo
viage
pasados
de-trecientos
y
treinta
y
un
cuentos.
Pero
ellos
ni
acababan
de
creer
lo
de
la
liga,
ni
de
resolverse
,'
antes
conforme
á
su
costum-
bre
pretendian
conservarse
neutrales,
y
estar
á
la
mira
para
como
los
negocios
se
encaminasen,
seguir
el
partido
que
mejor
les
estuviese;
mas
hay
quien
no
lo
haga
asi?
Y
aun
en
el
mismo
tiempo
trataban
muy
de
veras
con
el
Soldan
de
Egipto
de
impedirá
los
por-
tugueses
la
navegacion
de
la
India
por
el
mar
Oc-
céano
y
el
trato
de
la
especería
,
de
que
su
repúbli-
ca
recebia.
perjuicio
notable
por
quitárseles
en
gran
parte
el
trato
de
Alexandría
en
que
consistia
buena
parte
de
sus
riquezas.
Para
esto
enviaron
de
secreto
al
Cayro
un
embaxador,
y
maestros
que
fundiesen
artillería
y
labrascu
navíos
á
nuestro
modo)
demas
desto
Sra
copia
de
metal
para
que
todo.se
encami-
nase
al
Rey
de
€alicut,
donde
es
el
mayor
mercado
de
la
especería
de
todo
el
Oriente
,
y
que
con
aque-
la
ayuda
echasen
los
portugueses
de
aquellos
mares.
'Trataron
otrosi
con
el
Rey
cathólico
que
en
estas
di-
ferencias
se
interpusiese
con
los
portugueses,
y
los
acordase
;
pero
como
era
negocio
de
tanto.
interese,
no"
se
podia
hallar
camino
para'
concordarse:
asi
con
acuerdo
del
mismo
Lorenzo
Suarez
su
embaxador
en
Venecia
disimuló,.
y
no
quiso
interponer
su
autoridad
entre
venecianos
y
portugueses
:
resolucion
muy
acertada
y
prudente.
DS
ed
14I
+
CAPITULO
XI
Que
el
Rey
don
Fadrique
y
la
Reyna
doña
Isabel
|
fallecieron.
Poco
contento
tenian
los
mas
de
los
principes
de
suso
nombrados;
que
tal
es
la
condicion
desta
vio
da.
El
César
pobre
y
poco
avenido
con
su
hijo:
la
princesa
muger
del
archiduque
no
tenia
el
juico
ca-.
bal.
A
la
Reyna
doña
Isabel
apretaba
cierta
enfer-
medad
fea
,
prolixa
y
incurable
que
tuyo
á
lo.
pos-
trero
de
su
vida,
de
que
se
decia
acabaria
muy
en:
eve;
con
su
muerte
se
temian
daños
y
revolu-
ciones,
por
lo
menos.
mudanza
en
el
gobierno.
El
Rey
de
Francia
qué
reposo
podia
tener
viéndose
des-
pojado
de
un
reyno
tan
principal
que
por
tan
suyo
tenia?
El
Rey
don
Fadrique
no
cesaba
de
revolver
en
su
pensamiento
trazas
para
volver
4
su
casa
y
Co-.
rona;
de
que
resultó
como
quier
que
todos
le
fal-
tasen
,
y
le
entretuviesen
con
buenas
esperanzas
so-
lamente,
que
(mal
pecado)
cargó
sobre
él
tan
mal
humor
que
enfermó
de
quartanas
,
y
con
ellas
de
Bles,
despues
de
partidos
los
embaxadores
del
Rey
cathó-
lico,
volvió
4
Turs
su
residencia
mas
ordinaria.
Afli-
gíale
verse
pobre
y
de
todos
desamparado
,
y
en
po-
der,
de
sus
mortales
enemigos:
entendia
que
era
im-
posible
concordarse
los
dos
Reyes
de
Francia
y
el
ca-
thólico,
y
que.en
lo
de
su
restitucion
no
procedian
con
llaneza
;
antes
por
mostrar
voluntad
de
lo
que
no
Pensaban
hacer,
y
por
este
modo
engañar
al
mundo
Erica
á
me
ponia
pt
qual
de
las,
partes
see
es
que
sa
pay
muy
bien
no
se
aceptarian
por
te
y
A
que
todo
era
burlarse
de
su
mala
suer-
0
e
al
retortero.
Lo.
que
as
sentia,
era
que
o
el
duque
de
Calabria
no
se
veía
aquel
142
valor
y
maña
y
virtudes
que
eran
necesarias
para
sa-
lir
del
spiioro
en
que
estaban;
y
persuadíase
que
muerto
él,
se
acomodaria
con
el
estado
presente
sin
trabajarse
mucho
para
pasar
mas
adelante.
Sobre
el
qual
sugeto
á
los
postreros
dias
de
su
vida
le
escri-
bió
una
carta
larga
y
discreta,
llena
de
avisos
pará
que
se
supiese
gobernar
conforme
al
estado
presente,
y
aspirase
con
valor
á
mas,
sin
envilecerse
con
los
deleytes,
ni-acobardarse
por
las
dificultades
que
se
representaban.
Encomiéndale
que
se
muestre
animo-
so
y
liberal,
y
exercite
su
cuerpo
en
obras
milita
res
y
de
caballería.
Por
estas
razones
se
vee
que
ú
es-
te
príncipe
ni
le
faltó
cordura
ni
ánimo:
su
desaslra-
da
suerte
le
reduxo
á
aquellos
términos
,
que
como
acontece
d
los
desgraciados
le
siguió
tanto
que
una
noche:se
quemaron
las
casas
eu
que
posaba,
con
tanta
furia
que
apenas
él,
su
muger
y
hijos
se
pu-
dieron
salvar
desnudos.
Este
accidente
le
agravó
lu
enfermedad
,
de
que
falleció
en
aquella
ciudad
á
los
nueve
de
noviembre.
Dexó
de
su
primera
muger
una
hija
que
tenia
casada
en
Francia:
de
la
segunda
cin-
co
hijos,
es
4
saber
doña
Isabel,
doña
Julia,
don
Alonso
y
don
César,
y
el
mayor
don
Fernando
du-
que
de
Calabria,
que
4
la
sazon
que
llegó
la
nueva
de
la
muerte
de
su
padre,
estaba
en
«Medina
del
Campo,
do
la
corte
se
hallaba.
Mandó
el
Rey
á
Prós-
pero
Colona
que
desu
parte
se
la
llevase
y
le
con-
solase-,
bien
que
el
mismo
Rey
se
hallaba
muy
con-
goxado
«por
la
dolencia
de
la
Reyna
que
la
traía
muy
al
cabo.
Daba
ella
mucha
priesa
para
que
el
archi:
duque
y.
su
muger
viniesen
á
Espana
con
toda
breve+
dad
;
y
Gutierre
Gomez
de
Fuensalida
embaxador
en
Flandes
hacía
sobre
ello.
grande
instancia:
escusóse
el
archiduque
con
la
guerra
que
le
hacía:
el
duque
de
Gueldres;
la
verdad
era
que
no
gustaba
de
venir,
y
>
A
'
143
mostraba
tener
en
poco
la
sucesion
de
tan
grandes
estados.
Agravóse
la
eúfermedad,
y
falleció
la
Rey-
na
en
aquella
villa:
4
los
veinte
y
seis
de
noviembre.
Su
muerte
fue
tan
llorada
y
endechada
cerro
su
vida
lo
merecia,
y
su
valor
y
prudencia
y
las
demas
Virtudes
tan
aventajadas,
que
la
menor
de
sus
ala-
1504.
hanzas
es
haber
sido
la
mas
excelente
y
valerosa
prin-
Cesa
que
el
mundo
tuvo
no
solo
en
sus
tiempos
sino
muchos
siglos
antes.
Mandóse
enterrar
en
Granada.
Alli
porque
la
capilla
real
no
la
tenian
labrada,
como
Se
pretendia
hacer,
su
cuerpo
se
depositó
en
el
Al-
hambra,
Mandó
que
en
su
entierro
y
por.
su
muerte
nadie
se
vistiese
de
xerga
como
se
acostumbraba;
y
desde
aquel
tiempo
se
desusó
aquel
luto
tan
estraño.
En
su
testamento
revocó
algunas
donaciones
que
en
perjuicio
de
la
corona
real
se
hicieron
mas
por
fuer-
za
que
de
grado,
al
principio
de
su
reynado.
Item
declaró
que
la
donacion
que
se
hizo
4don
Andres
de
Cabrera
y
á
su
muger
del
marquesado
de
Moya,
rocedió
de
su
voluntad
por
los
servicios
muy
seña-
lagos
que
le
hicieron.
Nombró
por
su
heredera
¿su
hija
se
princesa
doña
Juana,
y
con
ella
al
archiduque
Ls
po
ala
y
eco
,
que
por
cortes
dos
años
antes
le
suplicaron
sus
vasallos,
mandó
y
ordenó
que
si
la
princesa
su
hija
porsu
ausencia,
ó
por
otro
respeto,
no
pudiese
ó
no
quisiese
de
sus
reynos,
en
tal
caso
el
Rey
don
Fernando
tu-
viese
la
administracion
dellos
por
su
hija
la
princesa
asta
tanto
que
su
nieto
el
infante
don
Carlos
fuese
€
veinte
años
cumplidos.
Demas
desto
mandó
que
o
de
la
administracion
de
los
maestrazgos
que
te-
e
concesion
de
la:Sede
Apostólica
el
Rey
don
ln
llevase
la
mitad
de
los
proventos
que
re-
sen
de
las
islas
y
Tierra
firme
que
tevian
des-
entender
en
el
gobierno
144
iS
cubierta
,
sin
otros
diez
cuentos
que
le
mandó
cada
-
un
año
situados
en
las
alcabalas
de
los
maestrazgos.
Nombró
por
testamentarios
al
Rey
y
al
arzobispo
de
Toledo
,
y
4
don
Diego
de
Deza
obispo
de
Palencia,
Antonio
de
Fonseca
y
Juan
Velazquez
sus
contado-
res
mayores,
y
á
su
secretario
Juan
Lopez
de
Le-
zarraga.
No
faltaron
personas
«señaladas
que
no
em-
bargante
esta
disposicion
de
la
Reyna,
aconsejaban
.
al
Rey
se
tuviese
por
legítimo
sucesor
de
aquellos
reynos,
pues
descendia
por
línea
de
varones
de
la
casa
real
de
Castilla;
qué
este
era
camino
mas
de-
recho
y
mas
firme
que
la
via
de
la
administracion:
que
los
pueblos
le
amaban
mucho,
y
con
quitar
al:
gunas
gravezas
y
premáticas
odiosas
á
la
gente
nin-
guno
de
aquella
corona
le
faltaria.
El
Rey
sin
em-
bargo
en
este
punto
estuyo
tan
sobre
sí,
que
con
estar
ofendido
de
su
yerno
en
muchas
maneras,
y
la
princesa
tan
impedida,
y
tener
el
camino
muy
llano
para
apoderarse
de
todo,
el
mismo
dia
que
fa-
lMeció
la
Reyna,
salió
á
la
tarde,
y
en
un
cadahalso
que
se
armó
en
la
plaza
de
aquella
villa,
mandó
alzar
los
pendones
reales
por
doña
Juana
su
hija
como
Reyna
propietaria
de
Castilla,
y
por
el
Rey
don
Phi-
lipe
como
su
marido:
alzó
los
estandartes
el
duque
de
Alba
don
Fadrique
de
Toledo.
En
las
demas
ciudades
y
villas
en
que
se
acostumbra
alzar
los
pen-
dones
,
solo
se
nombraba
la
Reyna
doña
Juana
sin
hacer
memoria
de
su
marido:
lo
mismo
en
los
pre-
goues
y
provisiones
que
por
todo
el
reyno
se
hacían,
todo
con
fundamento
que
el
archiduque
les
debia
primero
jurar
sus
privilegios
y
leyes;
señaladamento
querian
asegurar
que
en
los
consejos
y
audiencias,
y
gobiernos
y
tenencias
no
se
sirviese
de
estrange-
ros
sino
de
naturales
,
como
tambien
la
Reyna
doña
Isabel
lo
dexó
expresado
en
su
testamento.
En
este
_año
siguiente
comio
el
presente
'se
padecia.
dE
sis
145
mes
y
en
el
sigtiente
de
diciembre
y
aun
mas
ade-
lante
cargaron
tanto
las
aguas
,
€
ue
los
sembrados
se
perdieron,
y
se'
padeció
grande
hambre
asi'
bien
el
o
IGÁPITULO
XML."
De
las
diferencias
que
'hobo
sobre
el
gobierno
,
0000
de
Casilla.”
O
BN
La
muerte
dé
la
Reyna
doña
Isabel
dió
ocasion
de
-
disgustos
y.
diferencias.
El
Rey
don
Fernando
con-
forme
á
la
cláusula
del
testanieñto
¡de
la
Reyha
pre-
tendia
mantenerse
en
el
gobierno
de
Castilla,
atento
que
la
impotericia
y
enfermedad
de
la
Reyna
doña
Juana
su
hija
era
muy
notoria,
hasta
teuella
en
Flan-.
des
recogida.
Para
salir
con
éste
inténto
usó
de
dos
medios,
el,
uno.
fué
escribir
al
Rey
Archiduque
su
yerno,
y
avisalle
"que
no
se
le
permitiria
éntrár
en
Casúlla
sin
su
muger:
que
los
del
reyno
deseaban
conocer
por
las
obras
si
era
falso
él
im
se
decia,
ó
si
daba
lugár
para
poder
nar;
el
otro
fue
que
convocó
cortes
del
reyno
para
la
ciudad
de
To
ro.
Alli
4
los
once
de
enero
del
año
mil
y
quinientos
y
Cinco
Garcilasio
de
la
Vega
vo-
mendadór
ma
e
rd
tes,
y
los
protúradores
'vieroh'
la
cláusula
del
testa:
mento
de
la
Reyna
doña
Isabel
que
tocaba
4
la
stice-
sion
en
aquellos
sus
reymos
y“¿
la
admiitiistracion
S2ó405S
,
y
conforme
¿
ella
de
cómiun
consentimieñto
Jiraron
por
Reyes
¿doña
Juana
como
á
Reyna
pro-
Suda
de
Castilla
y
heredera
legítima
de
sú
madre,
thólico
y
Archidu
ue
como
á
su
marido,
y
al
Rey
ca-
De
nó
administrador
dellos.
Pocos
dias
adelan-
?
eclaró
por
las
mismas
cortes
él
impediménte
TOMO
Yi
10
gobernar
y
rey-
pedimento
que.
yor
de
Leon,
que
presidia
en
las
cor--
1505,
250
A
quedó
por
los
portugueses.
Murieron
de
Jos
encmí-
“yos
quatro
mil,
y
entre
ellos
de
los
ochocientos
ma-
melucos
que
iban
en
aquella
armada,
quedaron
vi-
vos
solos
veinte
y
dos.
Eclíaron
á
fondo
los
nuestros
tres
naves
«gruesas
sin
otro
“gran
número
de
haxeles
pequeños
de
los
enemigos.
Tomaron
dos
galeones;
dos
galeras
y
Otras
qualró
naves
gruesas.
Salváronsé
Jos
capitanes
Mirocem
y
Melichiazio.
De
los
nues-
tros
murieron
treinta
y
dos,
los
heridos
llegaron
á
trecientos.
Victória
señalada,
y
que
se
puede
com2
parar
con
qualquiera
de
las
que
en
la
India
se
gana?
ron.
Con
tanto
Almeyda
se
volvió
4
Cochin.
Con-
tinuábase
la
diferericia
entre
el
y
Alonso
de
Albur-
«erque,
y
los
parciales
de
la
una
parle
y
de
la
otra:
Los
escándalos
que
desta
competencia
pudieran
ré-
sultar,
atajó
Fernando
Coutino,
que
este
año
de
Lisboa
en
una
armada
de
quince
naos
pasó
4
la
Tadia
'con
orden
de
enviar
á
Almeyda
á
Portugal,
y
poner
en
el
cargo
de
virrey
á
Alónso
de
Albúrquerque
se-
gun
que
estaba
ordenado.
Hiízoto
asi,
y
con
tantó
“aquellas
alteraciones
¿e
sosegaron.
El
Rey
cathólicó
“de
Salantarica
pasó
4
Valladolid
y
¿
Arcos,
do
ha-
1ló
la
Reyna
su
hija
mal
acomodada,
y
con
poca
se-
guridad
por
ser
cl
lugar
-pequeño,
y
el
aposentó
tan
malo
que
el
diciembre
pasado
adoleció
de
frio.
Fue
iuucho
de
considerar
el
gran
respeto
que
siem-
pre
tuyo
d
su
padre,
pues
solo
él
pudo
acabar
que
mudase
lugar
y
vestido.
Llevóla
por
el
mes
de
febre-
ro
á
Tordesillas,
y
en
su
compañía
el
cuerpo
de-sul
marido
que
tomaron
de
la
iglesia
en
que
le
tenian,
y
los
años
adelante
por
orden
del
Emperador
don
Carlos
su
hijo
le
llevaron
á
sepultar
á
la
capilla
real
de
Granada.
La
Reyna
pasó
en
aquella
villa
todos
los
dias
de
su
vida
sin
que
jamás
alloxase
su
indispo”
sicion,
mi
quisiese
en
tiempo
alguno
poner
la
mano
259
en
el
gobierno
de
sus
reynos
que
de
derecha
le
per-
tenecia,
y.
Con
qué
todos
la
convidaban.
-GAPITULO.
XVIL
De
la
muerte
del
Rey
de
Inglaterra.
Tal
era
el
estado
de
la
Reyna
doña
Juana,
que
Mas
se
podia
contar
por
muerta.
que
por
viva,
mas
-
Por
sierva
en
su
trage
y
acciones
que
por
Reyna.
La
suerte
de
sus
dos
hermanas
era
muy
diferente.
La
Reyna
de
Portugal
gozaba
de
mucho
regalo
y.
con-
tento
rodéada
de
hijos,
y
abundante
én
riquezas
y
prosperidad
,
y
aun
este
año
en
Ebora
parió
un
bijo
que
se.
lanró
don
Alonso
y:
fue
cardenal
,¡pero'
fa-
lleció
mozo.
La
princesa
de
Gales
que
sé
hallaba
en
Inglaterra,
ni
viuda
del
todo,
ni
casada,
pasaba
con
grande
¿nimo
muchos
disfavores
y
malos
tratamien-
tos
que
se
le
hacían
de
ordinario
por
el
Rey
su
sue-
gro,
qué
pensaba
por
este
camino
poner
en
necesl-
dad
á
su
padre
para
que
se:efectuasen
los:
casamien-
tos
suyo
y
de
su
hija,
cuya
conclusion
él
mucho
de-
-seaba
:
mal
término
y
indigno
de
la
grandeza
real.
Pasó
la
princesa
todos
éstos
desvíos
con
gran
valor
como
lásque
entre
sus
hermanas
en
presencia:
y
cos-
tumbres::mas:
semejaba
¿la
Reyna
su:
madre.
Atajó
Por
entonces
estos
desguslos
la
winérte
que-sobre-
Vino
al!
Rey:
de
Inglaterra
uni
síbado
á
veinte
y
uno
de
abril.:.Con
esto
poco
adelante
se
concluyó
y
cele-
bró
.el,:matrimonio
que
tenian
concertado
desta
.
se-
Mora
con
el
principe
de
Gales,
que
por
la
muerte
de
Su
padre
sucedió
en
aquella
corona
y
se
llamó
Enri-
que
Octavo.
No
gustaba
la
princesa
de
casar
segunda
vezen
Inglaterra,
que
parece
pronoslicaba
las
gran-
es
desgracias
que
por
csta
ocasion
les
sobrevinie-:
+
260
ron
á
ella
y
4
todo
aquel
reyno.
Asi
lo
dió
¿entender
al
Rey
su
padre
quando
le
escribió
que
1e:suplicaba
en lo
que
tocaba
á
su
casamiento,
no
mirase
su
gusto
ni
comodad
sino
solo
lo
qué
á
él
y
á
sus
cosas
estuvies
se
bien;
mas
al
Rey
cathólico
venia
muy
á
cuento
te-
ner
por
amigos
aquel
reyno
y
príncipe,
y
al:
Ingles
fuera
dificultoso
hallar
tal
partido
en
otra
parte,
ade-
mas
del
dote
que
le
era
necesario
restituir:
siaquel
ma-
trimonio
desgraciado
no
se
efectuíra:
A
la
verdad
las
edades
no
eran
muy4
propósito,
ca
la
princesa
era
de
algunos
mas
años
que
su
esposo,
cosa
que
suele
acar-
.
rear
grandes
inconvenientes;
dado
que
poca
cuenta
se
tiene
con
esto
y
mas
eutre
príncipes.
Fue'este
Rey
de
muy
gentil
rastro
y
“disposicion:
las.
costumbres
tuyo
muy
estragadas
,
particularmente
los:años
ade-
lante
en
lo
que
toca
4
la
castidad,
se
desbarató
no-
tablemente,
tanto
que.
por
esta
causa
se,
apartó
de
la
obediencia
de
la
iglesia,
y
abrió
la
puerta
las
he-
regías
que
hoy
en
aquel
reyno
estan
miserablemente
arraygadas.
Pasó
tan'adelante
en
esto:que:en
vida
de
la
Reyna
doña
Cathalina
«con:
color
que
fue
casa-
da
consu
hermano
mayor,
y
que
el
Pontítice
mo
pu-
do
dispensar
en
aquel
matrimonio
,
dado
que:
tenia
en
ella
una
hija
amada
doña
María
que
reynó
des-
pues
de:su'padre
y
hermano,
hecho
divorció,
pú-
blicamente
se
casó
con
Ana
Bolena
que:
hizo.
des-
pues
matar
por
adúltera.
Deste
casamiento,
sea
qual
fuere,
quedó
una
hija
por
nombre
Isabel;
que
al
presente
es
Reyna
de
Inglaterra.
Por
'su.
muerte
casó
con
Juana
Semera
que
murió
de
parto.
pero
vi-
vió
el
hijo,
que
reynó
despues
de
su
padre
y-se
lla-
mó
Eduardo
Sexto.
La
quarta
vez
casó
con
Ána
her-
mana
del
duque
de
Cleves:
con
esta
hizo
divorcio,
y
para
este
efecto
ordenó
una
ley
en
que
se
daba
li-
cencia-4
todos
de
apartar
los
casamientos:
La
quinta
A
AS
o
261
Muger
del
Rey
Enrique
se
llamó
Ana
Havarda,
que
fue
convencida
de
adulterio
y
degollada
por
ello,
y
porque
antes
que
casase
con
él,
perdió
su
virginidad.
Ultimamente
casó
con
una
señora
viuda
por
1om-
bre
Catharina
Parra
:
desta
no
se
apartó
ni
tuvo
hijos,
Porque
en
breve
cortó
la
muerte
sus
mal
concerta-
das
trazas:
desta
manera
por
permision
de
Dios
cie-
gan
las
pasiones
bestiales
á
los
que
se
entregan
delas,
Sin
parar
basta
llevallos
al
despeñadero
y
á
la
muerte.
La
nueva
del
casamiento
de
su
hija
regocijó
el
Rey
cathólico
en
Valladolid
el
mismo
dia
de
San
Juan
en
que
se
celebró
en
Inglaterra
con
grandes
fiestas;
y
él
mismo
salió
á
jugar
con
su
quadrilla
las
cañas:
dió,
Olrosí.su
consentimiento
para
que
el
principe
don
Gar-
los
casase
con
la
hermana
de.
aquel
Rey
como
tenian
concertado
,
y
en
señal
desto
mandó
á
Gutierre
Go-
mez
su
embaxador
la
fuese
4
besar
la
mano.
En
aque-
la
villa
de
Valladolid
la
Reyna
doña
Germana
á
tres
-
de
mayo
parió
un
hijo
que
llamaron
don
Juan,
prin-
cipe
de
Aragon:
gran
gozo
de
sus
padres
,
y
aun
de
todos
aquellos
reynos
,
si
viviera,
pero
murió
den+
tro
de
pocas
horas:
depositaron
su
cuerpo
en
el
mo-
Nasterio
de
San
Pablo
de
aquella
villa
;
despues
le
trasladaron
al
de
Poblete,
entierro
antiguo,
de
los
Reyes
de
Aragon,
Apercebíase
el
Rey
cathólico
para
acerla
guerra
contra
venecianos:
juntamente
tratas
a
de
justificar
su
querella
y
empresa
contra
aquella
Señoría,
La
suma
desta
justificacion
consistia
en
dos
Puntos:
por
el
primero
publicaba
que
las.
ciudades
que
en
Pulla
poseían
venecianos
,
las
tenian
empe-
tadas
del
Rey
don
Fernando
el
Segundo
de
Nápo-
€S,
y.
que
mi
cumplieron
las
condiciones
del
em-
Peño,
ni
despues
querian
restituir
aquellas
plazas,
ado
que
les
ofrecían
el
dinero
que
prestaron,
antes
Se-agraviaban
que
tal
cosa
se
tralase
:
el
segundo
que
263
aquella
señoría
quando
les
dió
la
isla
de
Cephalonia,
sea
en
romper
por
España
con
Francia
4
persuasion
de
aquella
ciudad,
y
con
promesa
de
acudille
con
cincuenta
mil
ducados
cada
un
año
para
los
gastos;
deuda
que
si
bien
fueron
requeridos
,
nunca
la
quí-
sieron
reconocer
ni
pagar.
CAPITULO
XVIIL
el
Rey
cathólico
gastó
mayor
suma
sea
en
defensa
de
El
cardenal
de
España
pasó
dla
conquista
de
OrdH-
—
Hacianse
por
toda
Castilla
grandes
aparejos
de
gente;
armas,
vituallas
y
naves
para
pasar
á
la
con-
guista
de
Africa.
Entendia
en
esto
el
cardenal
de
Es-
“paña
con
tanta
aficion
y
cuidado
como'si
desde
niño
se
eriára
en
la
guerra.
Para
dar
mas
calor
á
la
em-
presa
no
solo
proveía
de
dinero
para
el
gasto,
sino
determinó
pasar
en
persona
á
Africa.
La
masa
de
exército
se
hacía
en
Cartagena,
las
municiones
y
Vi-
tuallas
se
juntaron
en
los
eE
de
pas
Carta-
gena.
Acudieron
hasta
ochocientas
lanzas
de
las
guar-
das
ordinarias,
sin'
otra
mucha
gente
que
se
mandó
alistar
de
4
pie
y
de
á
caballo
hasta
en
número
de
ca-
torce
mil
hombres.
Los
principales
caudillos
Diego
de
Vera,
que
llevaba
cargo
de
la
artillería,
y
don
Alonso
de
Granada
Venegas
señor:de
Campo
Tejar,
que
llevó
á
su
cargo
la
gente
de
á
caballo
y
de
ú
pie
del
Andalucía
por
mandado
del
Rey
cathólico.
E
coronel
Gerónimo
Vianelo,
de
quien
se
hacía
gral
caudal
para
las
cosas
del
mar,
y
por
general
el
conde
Pedro
Navarro.
Iban
demas
desto
muchos
caballero$
aventureros.
Estuvo
la
armada
junta
en
el
puerto
de
Cartagena
el
mes
pasado,
en
que
iban
diez
galeras
y
otras
ochenta
velas
entre
pequeñas
y'
grandes.
Antes
E
AS
A
263
de
hacerse
¿la
vela
resultaron
algunos
desgustos
entre
el
cardenal
y
el
conde
Pedro
Navarro:
la
principal
Causa
fue
la
condicion
del
conde
poco
cortesana
y
su-
frida,
en
fin
como
de
soldado;
y
porque
el
cardenal
nombró
por
capitanes
algunos
criados
suyos
de
com-
-Pañías
que
tenia
ya
el
conde
encomendadas
á
otros:
Pusiéronse
algunos
de
por
medio,
concertaron
que
el
conde
hiciese
pleyto
homenage
de
obedecer
en
todo
lo
que
el
cardenal
le
mandase.
Con
tanto
se
hicieron
ú
la
vela:
salieron
del
puerto
de
Cartagena
un
miér-
coles
4
diez
y
seis
del
mes
de
mayo,
y
otro
día
que
era
la
fiesta
de
la
Ascensión,
tomaron
el
puerto
de
Mazalquivir.
Declaróse
que
la
empresa
-era
contra
Orán,
ciudad
muy
principal
del
reyno
de
Tremecen,
de
hasta
seis
mil
vecinos,
asentada
sobre
el
mar,
parte
estendida
en
el
llano,
parte
por
un
recuesto
arriba
toda
rodeada
de
muy
buena
muralla;
las
calles
mal
trazadas
como
de
moros,
gente
poco
curiosa
en
edi-
ficar.
Dista
de
la
ciudad
de
Tremecen
por
espacio
de
«ciento
y
quarenta
millas,
y
está
enfrente
de
Cartage-
na.
Solía
ser
uno
de
los
principales
mercados
de
aque-
Vas
costas
por
el
gran
concurso
de
mercaderes
gino-
veses
y
catalanes
que
acudian
á
aquella
ciudad.
La
riqueza
era
tan
grande
que
de
ordinario
sustentaban
armada
de
fustas
y
bergantines
,
con
que
hacían
gran-
des
daños
en
las
costas
del
Andalucía.
Llegaron
los
Muestros
al
puerto
ya
de
noche:
otro
dia
al
alba
co-
menzaron
á
desembarcar;
en
esio
y
en
ordenar
la
Sente
se
gastaron
muchas
horas.
Formaron
quatro
es»
Juadrones
quadrados
de
cada
dos
mil
y
quinientos
¡ombres
,
y
los
caballos
por
los
lados.
Entretanto
que
esto
se
hacía,
el
cardenal
se
entró
en
la
iglesia
de.
fazalquivir:
al
tiempo
que
los
esquadrones
estaban
Para
acometer
á
los
moros
que
acudieron
á
tomalles
el
paso
para
la
ciudad,
é
impedilles
que
no
subiesen
264
|
á
la
sierra,
salió
en
una
mula
muy
acompañado
de
clérigos
y
frayles,
y
por
guion
un
fray
Hernando,
re-
Jigioso
de
Sau
Francisco,
e
Mevaba
delante
la
Cruz,
-
y
ceñida
su
espada
sobre
el
saco
como
todos
los
demas
que
alli
se
hallaron
por
orden
del
cardenal,
que
antes
de
acometer
habló
4
los
soldados
desta
manera:
«Si
»yo
peusára,
soldados,
que
mis
palabras
fueran
me-
»nester,ó
parte
para
animaros,
hiciera
que
algunos
»
de
vuestros
capitanes
exercitados
en
este
oficio
con
»
Sus
razones
muy
concertadas
encendiera
vuestros
co-
»
razones
á
pelear.
Pero
porque
me
persuado
que
cada
»qual
de
los
que
aqui
estais,
entiende
que
esta
em-
»
presa
es
de
Dios,
enderezada
al
bien
de
nuestra
pa-
»tria
por
quien
somos
obligados
á
aventurar
todo
lo
»que
tenemos
y
somos,
me
pareció
de
venir
solo
á
»alegrarme
de
vuestro
denuedo
y
buen
talante,
y
ser
»testigo
de
vuestro
valor
y
esfuerzo.
La
braveza,
sol-
»
dados,
que
mostrastes
en
tantas
guerras
y
victorias
_»como
teneis
ganadas,
será
razon
que
la
perdais
con-
»tra
los
enemigos
del
nombre
christiano?
digo
contra
»los
que
nos
han
talado
las
costas
de
España,
robada
»
praia
y
hacienda,
cautivando
mugeres,
hijos
y
»
hermanos,
que
hora
esten
por
esas
mazmorras
ahcr-
-
»rojados,
hora
acupados
-en
otros
feos
y
viles
servi-
»cios,
pasan
una
vida
miserable,
peor
que
la
misma
»
muerte.
Las
madres
que
nos
vieron
partirde
España,
»esperan
por
vuestro
medio
sus
hijos,
los
hijos
sus
»padres,
todos
postrados
por
los
templos
no
cesan
de
»ofrecer
á
Dios
y
á
los
Santos
lágrimas
y
suspiros
por
»vuestra
salud,
victoria
y
triumpho.
Será
justo
que
»las
esperanzas
y
deseo
de
tantos
queden
burladas?
»nolo
permita
Dios,
mis
hermanos,
ni
sus
Santos:
»yo
mismo
iré
delante
y
plantaré
aquella
Cruz,
.es-
»
tandarte
real
de
los
ebristianos,
en
medio
de
los
es-
»quadrones
contrarios.
Quién
será
el
que
no
siga
á
su
265
»prelado?
y
quando
todo
faltáre,
dónde
yo
podré
»
mejor
derramar
mi
sangre,
y
acabar
la
vida,
que
»en
querella
tan
justa
y
tan
santa?”
Esto
dixo.
Cer-
one
los
soldados
y
capitanes,
suplicáronle
volviese
á
rogar
á
Dios
por
ellos,
que
confiaban
en
su
Mages-
tad
cumplirian
todos
muy
enteramente
con
lo
que
era
razon,
y
su
razonamiento
les
obligaba:
condescendió
con
sus
ruegos,
volvióse
¿
Mazalquivir,
y
en
una
ca-
pilla
de
San
Miguel
continuó
en
lígrimas
y
gemidos
todo
el
tiempo
que
los
suyos
pelearon.
Eran
ya
las
tres
de
la
tarde.
El
conde
por
quedar
tan
poco
tiempo
estavo
dudoso
si
dexaria
la
pelea
para
el
dia
siguiente:
acudió
al
cardenal;
él
fue
de
parecer
que
no
dexase
.
resfriar
el
ardor
de
los
soldados.
Luego
dada
la
señal
de
acometer
comenzaron
á
subir
la
sierra,
y
dado
que
os
moros
que
se
mostraban
en
lo
alto
en
múmero
de
doce
mil
de-4
pie
y
á
caballo,
sin
los
que
de
cada
hora
se
les
allegaban,
arrojaban
piedras
y
todo
géne-
ro
de
armas,
llegaron
los
nuestros
á
encumbrar.
Ade-
-
Jantáronse
algunos
soldados
de
Guadalaxara
contra
el
orden
que
llevaban.
Destos
uno
por:nombre
Luis
de
Contreras
fue
muerto
,
y
los
otros
forzados
á
retirarse.
Cortaron
la
cabeza
al
muerto:
lleváronla
á
la
ciudad,
entregáronla
4
los
mozos
y
gente
sohez,
que
la
roda-
n
por
las
calles
apellidando
que
era
muerto
el
Al-
faquí,
que
asi
llamaban
al
cardenal.
Vióla
uno
de
los
Cautivos
que
otro
tiempo
estuvo
en
su
casa,
advirtió
Que
le
faltaba
un
ojo
y
que
las
facciones
eran
dife-
rentes.
Dixo:
no
es
esta
cabeza
de
nuestro
Alfaqui
Por
cierto,
sino
de
algun
soldado
ordinario.
Los
de
á
Caballo
que
iban
por
La
falda
de
la
sierra,
comenza-
"On
d
escaramuzar.
Descargó
la
artillería,
que
hizo
Mgun
daño
en
los
enemigos.
Los
peones
llegaron
á
15
manos
con
los
contrarios,
y
poco
á
poco
les
gana-
"On
parte
de
la
sierra
que
era
muy
agria
,
hasta
llegar
266
á
unos
caños
de
agua.
Reparó
alli
la
gente
un
poce.
Pasaron
la
artillería
¿lo
mas
áspero
de
la
sierra,
con
que
y
con
las
O
echaron
della
los
moros,
y
les
hicieron
volver
las
espaldas.
Siguieron
los
nuestros
el
alcance
sin
orden
hasta
pasar
de
la
otra
parte
de
la
ciudad
á
causa
que
los
moros
hallaron
cerradas
las
puertas.
Acudió
número
de
alarabes
con
el
Mezuar
de
Orán,
que
era
el
gobernador.
Mientras
estos
con
los
que
pudieron
recoger,
peleaban,
parte
de
los
nuestros
intentó
de
escalar
el
muro
:
acudieron
los
de
dentro
á
la
defensa.
Los.
de
las
galeras
que
acome-
tieron
la
ciudad
por
la
parte
del
mar,
tuvieron
con
tanto
lugar
de
apoderarse
de
algunas
torres
y
de
toda
el alcazaba.
Desla
manera
fue
la
ciudad
entrada
por
los
christianos
y
puesta
á
saco.
Los
moros
que
pelea-
ban
en
el
campo,
como
vieron
la
ciudad
tomada,
y
-
las
banderas
de
España
lendidaspor
los
muros,
in-
tentaron
de
entrar
dentro.
Salieron:
por
las
espaldas
algunas
compañias
de
soldados,
con
que
los
tomaron
en
medio
y
hicieron
en
ellos
grande
estrago.
Muric-
ron
este
dia
quatro
mil
moros,
y
quedaron
presos
hasta
cinco
mil.
Túvose
en
mucho
esta
victoria,
Y
cast
por
mila
lo
uno
por
el
poco
orden
que
guar”
daron
los
christianos,
lo
otro
porque
apenas
la
ciu
era
tomada
quando
llegó
el
Mezuar
de
Tremecen
con
tanta
gente
de
socorro
que
fuera
imposible
ganalla-
Atribuyóse
el
buen
suceso
comuúmente
4
la
fé
zelo
del
cardenal,
y
4
su
oracion
muy
ferviente;
el
que
eon
grande
alegria
entró
en
aquella
ciudad,
y
consa”
gró
la
mezquita
mayor
con
nombre
de
Santa
Mari2
de
la
Victoria.
Esto
hecho,
luego
otro
dia
con
las
g*
-leras
dió
la
vuelta
á
Cartagena.
Dexó
á
Pedro
Naval:
ro
encomendada
aquella
ciudad
hasta
tanto
que
€
Rey
proveyese
de
capitan.
De
Cartagena
envió
4
av”
sar
al
Rey
de
aquella
victoria,
y
él
se
partió
para
1
!
267
suvillá
de
Alcalá,
donde
entró
dentro
de
quince
dias
despues
que
Orán
se
ganó,
mas
como
religioso
que
como
vencedor,
sin
permitir
se
le
hiciese
fiesta
ó
re-
cibimiento
alguno:
Pretendia
el
cardenal
criar
una
dignidad
en
la
iglesia
de
Toledo
con
nombre
de
abad
de
Orán,
y
dexar
aquella
ciudad
sugeta
en
lo
espiri-
tual
al
arzobispo
de
Toledo.
Un
obispo
titular,
que
se
llamaba
el
obispo
Auriense,
pretendia
ep
era
la
silla
de
su
obispado.
Respondia
el
cardenal
que
Orán
nunca
fue
cabeza
de
obispado:
que
Auria
estaba
mas
oriental,
y
pertenecia
4
la
provincia
Carthaginense
en
Africa;
que
Orán
y
toda
aquella
comarca
se
com-
prehendia
en
la
provincia
Tingitana,
que
caía
mas
al
Poniente.
Esto
se
siguió.
Demas
desto
el
Rey
cathó-
lico
los
meses
adelante
en
un
capítulo
que
tuvo
en
Valladolid
á-los
caballeros
de
Santiago,
ordenó
que
se
pusiese
en
Orán
convento
de
“aquella
orden
para
que
alli
fuesen
los
caballeros
á
tomar
el
hábito.
Con
este
intento
impetró
del
Papa
que
se
le
anexasen
las
rentas
de
los
conventos
de
Villar
de
Venas
y
de
San
Martin,
que
son
en
las
diócesis
de
Santiago
y
Oviedo:
resolucion
muy
acertada,
si
se
pusiera
en
execucion;
Pero
nunca
faltan
inconvenientes
y
impedimentos
que
no
dan
lugar
á que
los
buenos
intentos
se
lleven
ade-
ante,
como
tampoco
se
execuló
que
en
Bugia
y
Tri-
Pol
de
Berbería
que
ganó
el
año
siguiente
el
conde
edro
Navarro
de
moros,
se
pusiesen
otros
dos
con-
Ventos
de
Calatrava
y
Alcántara,
segun
a
el
mismo
ey
cathólico
lo
tuvo
determinado,
y
lo
hiciera,
si
AS
guerras
de
Italia
no
lo
estorbáran.
CAPITULO
XIX.
De
la
guerra
contra
venecianos.
En
la
confederacion
de
Cambray
quedó
acorda-
274
ribaron
un
lienzo
del
muro.
Pretendian
por
la
bate-
ría
entrar
la
ciudad,
mas
fueron
rechazados'
dos:
ve-
ces
por
gentes
que
cada
hora
entraban
á
los
cercados
por
la
Brenta,
hasta
llegar
4número
de
veintey
cin-
co
mil
combatientes.
En
el
primer
combate
murieron
muchos
españoles
en un
baluarte
que
ganaron,:ca
le
tenian
minado
con
barriles
de
pólvora.
Eran
estos
d+
la
sazon
los
mejores
soldados
que
se
hallaban
en
Hta-.
lia
,
como
quier
que
eran
las
reliquias
del
exército
del
gran
Capitan.
Con
esto
los
imperiales
desmayaron,,
y
deseaban
alguna
honesta
ocasion
para
sin
vergiienza
levantar
el
cerco:
biciéronlo
finalmente
principio
del:
mes
de
octubre.
Esta
retirada
del
campo
imperial
tan
fuera
de
sazon,
y
con
tan
poca
aio,
fue
causa
que
las
cosas
se
trocasen.
Los
de
Vicencia
cobraron
avi-
lenteza,
Ñ
con
gente
que
hicieron
venir
de
Pádua,'
tomaron
las
ármas,
y
á
Gaspar
de
Sanseverino
que
con
tres:
mil
alemanes
tenia
por:el
Emperador
aquella
ciudad,
apretaron
de
manera
que
se
dieron
muy
ver-
gonzosamente.
La
gente
de
venecianos
asi
mismo.no.
se
descuidaba,
antes
salieron
4
combatir
los
lugares
que
cerca
de
Pádua
les
tomára
el
duque
de
Ferrara.
Entregáronse
luego
Este,
Monsilice
y
¡Montañana»
Por
otra
parte
acudieron
4
poner
cerco
á
Ferrara
con
una
buena
armada
que
enviaron
por
el
Po
arriba.
La
gente
que
iba
por
tierra,
ganaron
todo
el
Polés,
y
Robrigo
que
el
mismo
duque:les
tenia
tomado.
Estre-
.charon
el
cerco
de
$
errara
hasta
tanto
que
con
gente
que
vino
de
socorro
del
Papa
y
de
Francia»,
el
duque
y
el
cardenal
su
hermano
salieron
al
campo,
y
:con
su
artillería
que
plantaron
en
la
ribera
del
Po,+hicie”
ron
mucho
daño
en
el
armada
de
venecianos,
tánto
que
de
diez
y:siete
galeras
perdieron
las.quince,
Y
fueron
forzados
con
alguna
quiebra
de
su
reputacion
alzar
el
cerco.
Antes
desto
el
marques
de
Mántu*
275
-
Francisco
de
Gonzaga
á
tiempo
que:con
gente
de:
4
caballo
pasaba
á
su
ciudad,
fue
atajado
y
preso
por
Andrea
Griti.
Trataban
de
trocalle
por
Bartholomé
de
Albiano,
persona
de
quien
hacían
grande
estima,
si
bien
le
cargaban
comunmente
que
por
su
priesa
y
temeridad
se
perdió
la
jornada
de
Abdua.
Verona
an-
aba
en
balanzas,
y
queria
asi
mismo
entregarse
4
venecianos.
Estaba
en
ella
don
Juan
Manuel
con
dos
mil
españoles
mal
pagados,
pequeño
pto
acudie-
ron
soldados
franceses
con
cuya
venida
se
aseguró
aquella
plaza.
Iba
por
capitan
desta
gente
el
señor
de
Aubeni
sobrino
del
que
se
señaló
'tantó
en.
la
guerra
de
Nápoles.
El
gran
maestre
cón
la
fuerza
del
exér-
Cito
frances
tenia
su
alojamiento
entre
Bressa
y
Vero-
Na
,
presto
para
acudir
adonde
fuese
necesario:
Juan
Jacobo
Trivulcio
estaba
en
Bressa.
El
cargo
de
don
Juan
Manuel
por
instancia
que
él
¡mismo
hizo
,-se
dió
4
cierto
Luis
de
Biamonte
que
de
años
atrás
an-
daba
en
servicio
del
Rey
de
Francia.
CAPITULO:
XXI
Que
el
Emperador
y
Rey
cathólico
se
concertárom
Despues
que
el
conde
de
Lerin
condestable
de
Avarra
falleció
,
tanto
con
mayor
calor
el
Rey
ca-
thólico:al
mismo
tiempo
que
la
guerra
de
Lombardía
Andaba
mas
encendida,
hacía
instancia
con
el
Rey
de
Navarra
por
don
Luis
dé
Biamonte
hijo
del
difunto
Para
que
le
restituyese
sus
estados
;
por
ser
don
Luis
Su
sobrino
y
viva
su
madre.
Nose
pudo:acabar
cosa
alguna
con
aquel
Rey,
si
bien
se
alegaba
que
de
los
Cargos
que
se
hacían
al
difunto
,
minguna
culpa
tenia
su
hijo.
Llegaron
los
de
Sangiiessa
ádesvergonzatse,
Y
hacer
entrada
en
las
fronteras
de
Aragon
con:
co-
*
276
lor
de
apoderarse
de
Ul
y
Filera,
pueblos
que
decian
pertenecelles.
Por
el
contrario
los.
aragoneses:
para
salisfacerse
rompieron
por
tierra
de
Sangúessa,
y
les
talaron
la
vega
hasta
dar
vista
4
la
misma
villa.
Prin=
cipios
eran
estos
de
rompimiento;
pero
como
eran
uerellas
particulares,
no.
se
tenia
la
guerra
por
de-
¿sida
dado
que
don:
Luis
pretendia
con
las
armas
apoderarse
de
su
estado
y
recobralle.
Trataban
asi
mismo
de
concordarse
el
Emperador:
y
Rey
cathóli-
co
sobre
lo
del
gobierno
de
Castilla:
concierto:
que
el
Rey
cathólico.,
aunque
estaba:
muy
arraygado:en
la
posesion,
deseaba
¿mucho
«concluir
por
sosegar
4
los
grandes,
que
todavia
muchos
deseaban
noveda-
des:
Verdad
es
queno
se
contentaba
ya
con
que
la
clíusula
del
testamento
de
la
Reyna
doña
Isabel
se
cumpliese,
antes
queria
conservarse
en
el
gobierno
por
todos
los
dias
de
la
yida
de
su
hija
la
Reyna,
pues.toda
razon
le
daba
aquella
tutela;
al
qual
dere-
cho
no
pretendió.
ni
pudo
perjudicar
la
Reyna
su
mu-
ger;
mas
caso
que
muriese,
ofrecia
que
entregaria
el
gobierno
al
principé
luego
que
cumpliese
los
veinte
años
,
segun
que
la
Reyna
doña
Isabel
lo
mandó,
y
por
las
leyes
estaba
establecido..
Acordaron
de
nom:
brar
por
jueces
árbitros
para
esta
concordia
al
Rey
de
Francia
y
al.cardenal
de
Ruah,
con
que
preten-
dian
ganallos
y
obligallos.
Para:
concluir
y
capitular
volvió
4
España
Andrea
del
Burgo,
«y:
fue
muy:
bien
recebido.
'Acerca
del
Emperador
entendia
en'
esto
mismo
el
obispo
«le
Catania:
Por!
medio
destos:
dos
embaxadores
se.convinieron
los
principes
en
los
capí-
tulos
siguientes
:Que:el
Rey
cathólico
tuviese:
la
go”
hernacion
perpétuade
la
manera:
que
queda
dicho;
todavia,
caso
que
tuviese
hijo
varon,
se
diese
seguri"
dad
que
la
sucesion.
del
:
príncipe
don
Carlos.
en
los
reynos
de
Castilla
no
se
perturbaria.
Sobre
la
mane:
277
a
de
seguridad
hobo
debates
;
pero
eu
fin
se
vino
en
que
en
tal
caso
de
nuevo
el
príncipe
fuese
jurado.
en
Cortes,
y
en
las
primeras
se
ordenó
¡urase
el
Rey
ca-
thólico
de
gobernar
aquel
reyno'
bien
y
como
era
ra-
20n.
Pedia
el
Emperador
quese
acudiese
al
principe
con:
las
rentas
del
principado
de
Asturias,
pues
era
suyo.
El
Rey
deciaque
nunca
fue
costumbre
qué
se
tesen
á
ningun
principe
de
Castilla
“antes
de
ser
ca-
sado;
solo
vio
en
acúdille
con
treinta
mil
ducados
Por
año,
y
aumentar
está
suma
quando
se
casase
co-
mo
'pareciese
justicia;
Pretendia-el
Emperador
de
las
rentas
reales
se
le
diesen
á
él
de
contado
cien
«mil
ducados;
el
Rey
$e
escusaba:éon:que
la
hacienda:de
a'corona
real
se
hallaba
adeudada
en
ciento
y
ochen-
ta
cuentos;
vino
sin
embargo
en
que:
los.
cincuenta
mil
«ducados
que
debian
los
florentines
por
la
entrega
de»Pisa,
se
diesen:al
Emperador.
Demas
desto
ofreció
que
ayudaria
para
la
guerra
contra
venecianos
con
trecientos
hombres
de
armas
pagados
por
quatro:ó
cinco
meses.::Acordaron
asi
mismo:que
cada
y
quando
que
el
principe
don
Carlos
quisiese
pasar
á
estas
par-
les
se
le
enviaria
armada
en
quewiniese
,
en
qué
lue-
go:que
llegase,
partiria
para
Flandes
el
infante.
don
Fernando.
Con:esto
hicierón:
entre!
sísuna
nueva
éón-
federacion
y
liga,
que
pretendierón
desbaratar
don
Juan
Manuel:
y
los
otros
caballerós
castellanos
que
andaban:
en
Alemaña
;
pero
no
pudieron,
ni
se:les
dió
Parte,
antes
para
escusar
iticonvenientes
lay
cónclu-
Sión
se
remitió
d'la
princesal
Margarita,
con
cuya
in-
tervencion
de
todo
puirto
se.concordaron.
aquellas:
dí-
Crencias
,
si
bien!
por
manera
¡de
cumplimiento
:acor+
“aron
que
se-lleyasen
al
Rey
de.
Francia
para
que
|
Mtamente
con
el
cardenal
de
Ruan
como
jueces
ár-
Mlros
las
confirmasen.
Acudieron
á
Bles,
donde
re-
Sidia
aquella
corte,
por
parte
del
César
Mercurino
de
299.
Gatinara
presidente
de
Borgoña,
y
Andrea
del
Bur-
go,
que
hizo
en
lo
de
¡adelante
en
Francia
oficiowde
¡embaxador
ordinario.
Por
parte
del
Rey
cathólicoin-
tervinieron
Jayme
de
Albion
su
embaxador
ordina-
rio
en
aquella
corte,
y
Gerónimo
de
Cavanillas
que
le
sucedió
en
aquel
cargo.
Vieron
el
Rey
y
cardenal
-el
tratado,
y.
dieron
su
sentencia
como
jueces
árbi-
tros
á
los
doce
de
diciembre.
Hecho
esto,
á
los
que
siguieron
el
partidó
deb
Emperador
y
del
príncipe,
se
restituyeron-
sus
bienes:
patrimoniales
;
y
don
Pedro
de
Guevara
fue
ci
libertad,
segun
que
se
ca-
ao
entre
las
demas
condiciones
de-aquella
concor-
la:
ocasion
eon que
algunos
caballeros
se
salieron
de
Castilla
con
voz
de
ir
á
servir
al
príncipe;
entre
los
demas
el
que
mucho
se
señaló
en
esto,
fue:
don
Alon-
so
Manrique
obispo
de
Badajoz.
En.
esta
sazon
el
cón-
de
de
Pitillano
general
de
venecianos
falleció
de
'en-
fermedad
en
Honigo:
tierra
de
Vicencias
Proveyó-
asi
mismo:
el
Rey
cathólico
que
el
conde
de-Lemos,
que
no
acababa
de
sosegar
y:
traía
inteligencias
en
Portu-
gal;
y
en
Flandes,
entregase
las
fortalezas
de
Sarria
y
de
Monforte
al.señor
de
Poza
gobernador
á
la
sazon
de'
Galicia.En
lugar
del
conde
de
Ribagorza
fue:
pro=
veido
por
virrey
de
Nápoles
doh
Ramon
de
Cardona
que
lo
era
de
Sicilia,
y
en
su
lugar
se
dió
aquel
cargó
de
Sicilia
4
don
Hugo:
de
Moncada:
Muchas
cosas
se
dixeron
desta
mudanza
de
virrey
de
Nápoles:
los
mas
cargaban
al
conde
de
Ribagorza
de
poco
hábil
para
cosa
tan
grande',
otros
decian
que!los
ursinos
le:
hi-
cieron
mudar:
¿laverdad
quién
podrá
enfrenar
las
lenguas
de
la
gente?
quién
atinar;
los
deseños
y
tra-
zas
de
los
príncipes?
sus
disgustos
;
sus
aficiones
quién
las
sabrá
averiguar?
95!
yla
ron
ob
5
HOT
á
A
y
2
CAPIDU
bQoXXIT,
.ol00:
es
BIS
4
AS)
iy
«QIFIO!
E
Que
Bugia:
y
Tripol:se
ganaron
de
los
moros.
deopa
al
10:94
298]
MUERE
«Grande:déseo
mostrabael
Rey
calhólico
de
em-
plear
sus
fuerzas
contra
los
infieles:
empresa
de
ma-
yor
honra:
y
provecho
que
las
que
contra
'christianos
seintentaban
con
tanta
porfia:
Por
esto
siempre
hizo
Jostancia
que
concluida
la:
guerra
contra
venecianos,
y
recobrados
los
estados
que
cada
qual
de
los
confe-
derados::pretendia,
no
se
pasase
á
destruir
de
todo
puntosaquella
señoría;!
antes
era
de
parecer
se
reci-
biese'en
la
liga
para
que
con
las
fuerzas
de
todos
aco-
metiesen
por
mar
y
portierra
al
Turco
comun
enemi-
“go
de
christianos.
Era
dificultoso
conformar
volunta-
des
tan:
diferentes
y
encontradas,
y
juntar
en
uno
in-
tencionesotan:
contrarias.
Trató
con
sus
fuerzas,
y
“con
la
ayuda
con
que
los
otros
principes
le
acudie-
“sen,
ode
encargarse
de
aquella
santa
guerra
y
pasar
'en
persodla/d
Levante.
Comunicó.
este
intento
con
.el
Papa,
que
venia
bien
en
ello,
y
se
ofrecia
de:ayudar
de
su
parte:
El
reyno
de
Nápoles
y
el
de
Sicilia
eran
de
gran
comódidad
para
emprender
esta
conquista,
por
la
facilidad»
de:
se
proveer
de:gente
y
mantenimientos.
A
los
quevcon
atencion
miraban
todos
los
particula-
res,
les
párecia
no
llevaba
camino
que
el
Rey
en
la
edad
que
tenia,
y
la
póoca:seguridad
que
se
podia
te-
ner
en
su
ausencia
que
lo,
de
Castilla
no
se
alterase,
Se
aparlase
tan
lexos
destos
reymos.
Pareció
era
mas
á
propósito
dar
calor
4
la
conquista
de
Africa,
que
con
tan
buen
principio
tenian
comenzada.
El
conde
Pedro
Navarro
en
el
puerto
de
Mazalquivir
tenia
tre-
Ce
naos
muy
bien
artilladas
y
armadas.
Embarcóse
en
£llas
con
gente
muy
escogida
la
vuelta
de
Ibiza,
don
con
otra
parte
de
la
armada
le
esperaba
Geróni-
1510.
280
mo
Vianelo.
Detuviéronse
alli'
algunos
dias
por
ser
lo
mas
áspero
del
invierno.
Publicóse
que
la
armada
iba
sobre
la.
ciudad
de
Bugia.
Salieron:
de
Ibiza
pri-
mero
de
enero
del
año
que
se
contaba
de
nuestra
sal-
yacion
de
mil
y
quinientos
y
diez.
Los
principales
capitanes
Diego
de
Vera,.los
condes
de
¿Altamira
y
Santistevan
del
Puerto,
Maldonado,
y
«dos
hermanos
cabreros:
la
gente
hasta
cinco
mil.
hombres,:la
árti-
Mería
mucha
y
muy
buena.'
Está
'Bugia
puesta:
enla
costa
de
Numidia,
no
muy
distante
de
Los:
confines
de
la
Mauritania
Cesariense..Fué
antiguamente
del
reyno
de
Tunez,
despues
de
los
Reyes
de
Tremecen,
-
Que
la
poseyeron
hasta:
que
la
recobró
:Abuferriz
Rey
de
Tunez.
Este
la
dexó
á:
un
hijo
suyo
«llamado
Ab-
dulhazis
con
título
de.nuevo
reyno.
Deste
Rey.Moro
descendia
Abdurrahaniel
que.
era:el
que:
de,
presente
la
poseía,
dado
que:
la
quitó
¿vun
sobrino-suyó
por
nombre
Muley.
Abdalla,
hijo
de:
su:
hermano
mayor
y
por
consiguiente
legítimo
Rey.
Su
sitio:es
d'las
fal-
das
de
«uma
alta
montañacon
una
buena
fortaleza
á
la
parte
más
«alta.
Ceñia
la
ciudad
tóda
un
muro
aun-
que
antiguo
muy
fuerte.
Solía
tener
mas
de
ocho
mil
vecinos,
y
era
la
principal
«universidad
'
de:
philoso-
phía
en
Africa.
Su
territorio
esmas
a.propósito
para
frutales
y
jardines
que
para
sementera;,
por:ser
muy
áspera
la
tierra
y
doblada.
Llegó
la:
armada
á
Bugia
wispera
de
los
Reyes.
No.pudo
la
gente
desembarcar
aquel
dia
por
ser
el
yiento
contrario.
El
Rey.
Moro
por
lo
alto
de
la
sierra
se
mostró
con
diez
mil
peones
y
algunas
quadrillas
de
4
caballo:
Comenzaron
á
ba-
xar
ácia
la
marina
para
impedir
que
los:
muestrosno
saltasen
en
tierra;
péro
la
artillería
de
la:armada:
los
hizo
arredrarse
y
dexar
libre
el
desembarcadero.
Or-
denó
el
conde
su
gente
repartida
en
quatro
esquadro>
nes.
Subió
la
sierra
para
pelear
con
los:
moros,
mas
281
«ellos
no:se
atrevieron
¿saguardar,
antes.
se
metieron
enla
ciudad.
Los
nuestros
parte
por
una
ladera
de
la
ciúdad
vieja
que
hallaron
despoblada
,
otros
pon
lo
alto
de
la
sierra:
con:
grande
orden
se
arrimaron
al
muro
y
le
escalarón
en
breve
espacio.
Dentro
de
la
ciudad
no
hallaron
resistencia
4
causa
que
como
en-
traban:los
christianos;
el
Rey
y
los:so
dados
moros
se
salian-por
la
otra:parte;
Puso
esta
victoria:
gran
es-
'panto
en
toda:
Africa
;
mayormente
que:
Muléy
Ab-
dalla
el
legítimo
Rey
se
soltó
dé
la
prision
en
que
su
tio
le
tenia,
y
se:viño
4
poner
en
poder
del
conde.
Tomáda-la
ciudad
el:conde:
salió
al.
campo,
y:
aco-
“metió
:4-los
realés.
de
Abdurrahámel
que
estaban:
'ú
ocho
leguas
dela
ciudad,
y
le
hizo'
huir
segunda
vez
con
toda:su
gente.
Con
esto
muchas
ciudades
de
aque-
Ma:costa
porfiase
¿ponian
en
la
obediencia
del
Rey.
La»primera
fue
Argel,
mas
occidental
que
Bugia,
lamadasde
los
moros
Gezer,
que
significa
isla,
:por
la:que
tiene
delante
ehvel
mar:
terror
adelante
'
de
España,
rica
y
poderosa:con
los
despojos
de
nuestras
desgracias.
“Tras!
Argel
el
Rey
de:
Tunez
y
la
ciudad
de
Tedeliz
hicieron'
lo.
mismo.
Hasta
el
Rey
de
Tre-
mecen-
y-los.moros:de-Mostagan
trataron
de
ponerse
ysé
pusieron
enla
obediencia
del
Rey:
tan
grande
erwla
reputacion
qué
ganaron
los,
nuestros.
Con
to-
dos:se
hicieron
capitulaciones,
en-que:se
les
manda-
«diesen
libertad
4
todos
los
ehvistianos
,
y
acudie-
sen
con
ciertas
parias
cada
un
año.
En
asentar
estas
Cosas
se
detuvo
algun
tiempo
el
conde:
Pedro
Navar-
ro;
sin
descuidarse
desaparejar
lo
necesario
para
pa-
Sar
adelánte
en
la
conquista
,
en
el
tiempo
queen
la
ndia-de
Portugal
Alonso
de
Alburquerque
por-co-
Menzar
con
buen
pie
se
apoderó
de
la
ciudad-de
Goa,
riobilísima
por
ser
la
silla
del
imperio
portu-
gues
en
Ja
India.
Esta
ciudad
está
en
una
isleta-
del
282
!
mismo
nombre
que
hace
un
rio
al
desaguarcon'su
'
corriente
en
el
mar.
Boxa
cinco
leguas
poco:
mas.
Era
sugela
4
Zabaim
Idalcan;
y:4.la
sazon
tenia
pe-
queña
guarnicion
por
causa:
que
su
señor
para
otras
guerras
que
tenia
,
llevó
dé
alli
la
gente
de/guerra.
Dió
aviso
desto
al
gobernador
un
cosario
por
nombre
Timoya,
que
andaba
con
catorce
fustas
robando
por
“aquellos
mares.
Halló
el
gobernador
ser
verdad
Jo
que
el
cosario
le-dixo.
Entró:
con
$u:
armada
«en
el
.
puerto,
y
sin
dificultad
se
apoderó
de
la
ciudad,
':en
que
entró
di
los
diez
y
seis
de
febrero.
Muy
diversa
suerte
fue
la:de
su
predecesor
Fráncisco
de:
Almey-
da,
que
no
pudo
llegar:
4'Portugal'4
causa
que'an-
tes
de
doblar
el
cabo
de
Buena
Esperanza,
como
saliesen
algunos
de
sus:
navios4
hacer
agud
y
pro-
veerse
de
algun
refresco
,
se'levantó:
cierta:questiób
con
los
cafres,
que
asi
se
llaman
los
naturales
«de
la
tierra.
Acudió
Almeyda
4
socorrer
4:
los!suyos,
y
fue
en
la
pelea
muerto
miserablémente.:Esta;no-
table
desgracia
sudedió
primero
de:marzo.
Tenia
él
Rey
cathólico
proveido
pot
general
para
la
'conquis-
ta
de
Africa
4
don
Garciaude
Poledo
hijo
mayor
del
duque
de:Alba
,
con
intento:
que
aquella:
guer-
ra
se
hiciese
con
mayor
reputación,
y
porque
que-
ria
servirse
del:conde.
Pedro:
Nayarro
enla:
gúerra
de
Italia.
Detúvose
algunos:
meses:
antes
de
partir
de
España.
El
conde
por
no:perder
tiempo,
y
por-
que
Bugia
se:picaba
de
pesto
«y
«dolencias,
«salió:
á
siete
de
junios.con
ocho
mil
hombres
la
vuelta
de
Fayiñana,
que-es
una
isleta
puesta:
delante
de
Tra-
pana
ciudad
de
Sicilia:
alli
acodieron
como:lo
tenian
ordenado»
las
galerás'
de
Nápoles
y
Sicilia:
que
«eran
once
por
todas,
sin
otros
muchos:
haxeles,
de,
suerte
que
llegaba
la:gente:4
catorce-mil
hombres.
Gon,to-
da
esta
armada
llegaron
en
pocos
dias
4
vista
de
¿Pri
e
e
e,
283
pol,
ciudad
de
la
provincia
qué
antiguamente
se
lla-
mó
Africa,
mas
adelante
dea
Numidia,
sugeta
á
los
Reyes
de
Tunez,
aunque
de
presente
alzada
con
su
propio
señor,
que
llamaban
Xeque.
La
mayor
parte
está
rodeada
de
mar,
y
por
la
tierra
tenia
una
cava
muy
ancha
llena
de
agua
con:
su
cerca
bien
torreada,
Acudieron
muchos
alarabes
y
otros
moros
á
la
defen-
Sa',
que
entre'
todos
llegaban
á
catorce
mil.
Desem-
barcó
el
conde
don
su
gente
que
dividió
en
dos
par-
tes,
la
una
para
pelear
con+los
moros
que
salieron
á
a
marina
para
impedir
que
no
saltasen
entierra,
á
los
demas
mandó:
combatir
la
ciudad.
Fuéra
desto
por
la
parte
del
mar
salieron
algunos
soldados
y
ma-
rineros
con
escalas
para
entralla
por
aquel
lado.
La
pelea
fue
muy
brava.
En
dos
horas
que
duró,
los
moros
de
fuera
se
pusieron
en
huida
,
y
la
ciudad
por
junto:
4
la
puerta
que
llaman
de
la
Victoria
,
se
entró
a
escala
vista.
Un
infanzon
aragones
quese
decia
Juan
Ramirez,
fue
de
los
primeros
que
subieron'
en
el
muro.
No
quedó
con
esta
rendida
la
ciudad,
antes
fue
menester
ganalla
palmo
á
palmo
,
y
pelear
por
lás
Calles
con
los
moros
que
se
defendian
como
gente
de-
Sesperada,
y.
que
no
pretendian
vencer,
sino
dexar
sus
Muertes
vengadas.
Murieron
cerca
de
cinco
mil
mo-
ros
;:
y
quedó.
preso
el
Xeque.
De
los
nuestros
falta-
ron
algunos
muy
valientes
soldados,
entre
ellos
una.
le
los:Cabreros
sobrinos
del
camarero
del
Rey
ca-
thólico
,
y
el:coronel
Ruy
Diaz
de
Porres
,
y
Chris-
tóval
Lopez
de
Arriaran
que
era
el
almirante
de:
la
armada.
Dieron
la
ciudad
á:sacomano
:
los
despojos
Se
dieron
á
los
que
pelearon,
á
los
que
quedaron
en
guarda
de
la
armada,
consignaron
los
cautivos
y
las
Mercadurías
que
en
la
ciudad
se
hallaron
:
traza
del
e
á
propósito
que
todos
quedasen
contentos
y
Cos,
290
e
eicaial
estado
de
la
iglesia;
que
era
una
de
las
condiciones
de
la
investidura,
«de
que
no
quiso
el
Papa
alzar
mano
por
servirse
dellas
para
la
empresa
de
Fer-
rara.
Despues
en
tiempo
del
Papa
Leon
Décimo
se
impuso
un!-ceuso
de
siete
mil
ducados
cada
un
año
por:
la
licéncia
que
dio:al
Emperador
don:
Carlos
para
que
juntamente
con:el
imperio
pudiese
tener
aquel
reyno
cóntra
lo
que
tenian
de
tiempo
antiguo
capitu-
lado:con
las:
casas
de
Anjou
y
de
Aragon,
Mostró
gran:sentimiento
el
Rey
de
Francia
por
esta
conce-
sion,
y»sobre
ello
sw:embaxador
el
obispo
de
Ruis
hizo:
grande
'
negociacion
;-y
formó
grandes
quexas
acerta
¡del
Rey
católico:
tiempo
que
lás
cortes
de
Monuzon'se»cóntinuaban.
Envellas
a
los
trece
de
agos-
io
sevacordó
que
sirviesem
para
la
guerra
der
Africa
conquinientos
mil
escudos;
que
fue
un
scrvicio
muy
grande»¡considerado:
el
tiempo
y:
la
libertad
de:
aque-
las
provincias
;
pero
eramuy-
encendido
el
deseo
de
todos
«que'aquella
conquista:se
prosiguiese,
que
se
aumentócon
las
muevas
que
entonces
llegaron
de
la
toma
de
Tripol.
Demas
desto
por
si-otras:
ocupacio-
nes
forzasen
al
Rey:
de
ausentarse
antes
de
concluir
las
cortes,
habilitaron
á
la
Reyna
doña
Germána
para
*
presidir
en
ellas:
y
aub
si
fuese
necesario,
convoca”
llas
denuevo,
4
tal
que,
fuese
proveida'por
teniente
general
de-aquellos
«reynos»
y:
principado.
Decretóse
otrosí
quese
extinguiese
en'
aquellos
reynos
la
her-
mandad
que
se
instituyó
los-años
pasádos.
Asistieron
á
estas
cortes.
como
era
costumbre
el
vicechánciller-
Antonio
Augustin
y
Juan
dela
Nuza
justicia
de
Ára-
gon:
Los
embaxadores
quese
hallaron
en
Monzon»
los
señores
de
Castilla
y
de
Napoles
«y
Sicilia
fuero!
en
gran
número;
y
muchos:mas
los
que
tenian
voto
en
cortes
devlos
tres
brazos.
En
el
eclesiístico
teni
el
priier
Jugar
don
Alonso
de
Aragon
arzobispo
de
291
Zaragoza;
entre
los
ricos
hombres
se
“asentaban
a
primeros
los
condes
de.
Belchit
y
de
Aranda
;
entre
los,
infanzones,
don
Miguel
de
Gurrea
y
don
Miguel
Perez
de
Almazan.
Sin
estos
asistieron
los
procurado-
res
de
los
.reynos
de,
Aragon
y
Valencia,
y
de
todas
las
ciudades.
y,
¡villas
que
suelen
acudir
y
tienen
en
.
Lorles.,VoLOo
y
AugaD.;..
Oria
obs
obuos
lb
al
-liojo.
and
SGAPI
TULO
¿AX
V,
Qué
dón
Garcia
de
Poledo
fue
muerto
en
los
Gelves.
IO
UGISINO
HO
OYp
$201
1535
qe
-
rn
:
Aprestóse
en:
la
ciudad
de
Málaga
una
armada
en
que
partiese,
don,García.
de.
Toledo
con
gente
á
la
Conquista
de
Africa.
Solicitaba
el
Rey
cathólico
su
ida;
mas
entretúvose
por
causa
de
estar
Bugia
infi-
cionada
de
peste.
Hízose
á
la
yela
con
siete
mil
hom-
bres,
ya
que..los.
calores
del
verano
iban
adelante.
Aportó
4
Bugia:s.para.
guarda
de
aquella
ciudad
dexó
parte
de
su
armada;con.
tres
mil
hombres.
Diego
de
Vera
al
tanto,
dexado.
orden
en:
las'cosas
de
Bugia,
«siguió
la
armada,
y
juntos
llegaron
al
puerto
de
Tri-
pol.con
diez
yuseis!
velas
en
coyuntura
que
el
conde
Pedro,
Navarro
tenia
embarcada
su
gente
que
eran
mas
de
ocho.milhombres
,
con
resolucion
de
irsobre
'0s
Gelves,
que
.es,la'
mayor
y
mas
importante
isla
que,
hay
en
la..costá
de,
África
,
mas
occidental
que
"polen
distincia
como
de
cien.leguas.
Es
muy
Ma.
Ma.
y.
arenosa
y
«cubierta
de
bosques
de
palmas
y
de
olivos,
tan
allegada
á.
tierra
firme
que
por
una
parte
5e:pasade
una
á
otra
por
una
puente
Boxa
mas
de
diez
p0
quilla
¡iene;falta
de
agua,
no
hay
en
ella
pue-
'98,
sino
caserías,
y
dla
marina:
un
castillo
estancia
del
señor:
Soliaser
del
Rey
de
Tunez,
mas
entonces
Ma
su
propio
Xequeá
quien
obedecian.
Partieron
de
"ipol
con
toda:
brevedad
:
llegaron
á
los
Gelves
un
*
292
pa
¿A
veinte
y
ocho
de
agosto
dia
de
San
Agus-
tin.
Desembarcó
la
gente
sin
hallar
impedimento
ni
contraste
entre
la'isla
y
tierra
firme
,
en
un
lugar
que
llaman
la
puente
quebrada.
Ordenaron
de
toda
la
gente
siete
esquadrones.
Quiso
don
García,
sin'em-
bargo
que
era
general
,
ir
delante
de'Lodos
con
los
ca-
ballos
que
llevaba
en
su
compañía
+
quien
dice
con
voluntad
y
acuerdo
del
conde Pedro
Navarro,
quien
afirma
que
á
pesar-suyo.
El
Xeque
tenia
hasta
cien-
to
y
cincuenta
de
4
caballo
y
dos
mil
de
4
pie,
gen:
te
mal
armada
,
y
tan
medrosa
que
ofrecieron
partí-
dos
muy
aventajados
por
no
venir
á:las
manos/
Era
pasado
medio
dia
quando
nuestros
'esquadrones
'co-
menzaroun
á
marchar.
El
calor
"fue
tau
excesivo
y
y
el
polvo
de
los
arenales
tan
grande,
que
todo
parecia
echar
de
sí
llamas.
¿Apenas
caminaron
dos
leguas
quando
algunos
de
pura
sed
se”
caían
huertos;
y
to-
dos
la
padecian
estrema.
Llegó
el
primer
esquadron
á
unos
palmares,
donde
por
entender
que
junto
á
unas
casas
caidas
habia
ciertos
pozos,
la
gente
toda
se
desordenó
por
beber:
aqui
descubrieron
los
1mo-
yos,
que
advertidos
del
aprieto
de
nuestra
gente
se
fueron
para
ellos.
Apeóse
don
García
y
algunos
otros
we
iban
á
caballo.
Decíanle
algunos
que
se
“retira:
se.
«Adelante
(dixo
él)
caballeros
:
sómos
legados
»aqui
para
volver
las
espaldas?
si
la
suerte
fuere
con*
»traria
,
á
lo
menos
no
nos
hará
olvidar
de
mues!
»nobleza
,
ni
faltar
4
lo:
que
es
razon.”
Esto
dixo!
tomó
á
un
infanzon
aragones
una
pica
que
llevaba,
Y
arremetió
con
ella:
4
los
moros,
Nose
pudo
detener
nuestra
gente
con
el
valor
de
$u
general,
antes
luegó
se
puso
en
huida.
Acomelieron
pe
moros
de
tropel,
y
de
los
primeros
mataron
á
quatro
de
los
que
se
apearon.
Estos
fueron
don
García
,
Garci
Sarmiento)
Loaysa
y
Christóral
Velazquez,
todos
nobles:
capi"
-
393
nes.
Era
tanta
la
turbacion
de
la.gente
que
huía,
pr
sin
remedio
se
lanzaban
por
los
otros
esquadrones
y
los
desbarataban,
de
suerte
que
todos
yolvian
las
es-
paldas.
Entonces
el
conde
proveyó
que
los
esquadro-
nes
de
don
Diego
Pacheco
y
de
Gil
Nieto
que
queda=
ron:con
él
en'la
retaguardia,
atajanse
el
paso
por
do
a
la
gente,
para
que
hiciesen
reparar
los
moros,
Que
fue
el
remedio
para
que
todos
ño
pereciesen:
cosa
marayillosa
,
eri
éste
trance
el
conde
se
halló
tan
tur-
do
que
como
sin
consejo
ni
valor
fue
de
los
prime-
ros
d:embarcarse;
puesto
que
pudo
pretender
que
las
.
8aleras,
las
surtas
mas
cerca
de'tierra,
recogiesen
la
gente,
ca
muchos
por
no
querellos
admitir
se
ahoga-
n
en
el
mar.
Entre
muertos
y
cautivos
faltaron
de
0s
nuestros
hasta
quatro
mil,
Gente
de
cuenta
de-
mas
de
los
ya
dichos
murieron
don
Alonso
de
Andra-
da,
Santangel,
Melchor
Gonzalez
hijo.
del
conserva-
dor
de
Aragon,
sin,muchos
otros
capitanes
y
gentiles
hombres.
El
cuerpo
de
don
García
fue
llevado
al
Xe-
que
,
que
despues
de
algunos
dias.escribió
á
don
Hugo
de
Moncada
virrey
de
Sicilia
que'por
entender
era
aquel.
gran
señor
pariente
del
Rey,
le
tenia
en
una
Caxa
para
hacer
del
lo
que
ordenase.
Dexó
don
Gar-
Cia:un
hijo
pequeño
que
se
llamó
don
Fernandal-
varez
de
Toledo,
que
fue
adelante
uno
de
los
mas
se-
dós
guerreros
y
capitanes
de
todo
el
mundo.
Pa-
ve
de
don
García:fue.el.
duque
don
Fadrique
primo
ermano.
del
Rey.cathólico
de
parte
de
las
madres:
Abuelo
don
García,
el
primero
que
de
aquella
casa
Canzó'
titulo
de
duque
,
cuyo
padre
don
Fernandal-
Varez.de
Tolédo
,
sobrino
de
don
Gutierre
de
Toledo
po
bispo
de
Toledo
,
fue
el
primer
conde
de
Alba.
Gacóndé:
Pedro
Navarro
antes
que
partiese
de
los
*olves
;
despachó
á
Gil
Nieto
y
al
maestro
Alonso
€
Aguilay
para
dar.
cuenta
al
Rey
de
lo
que
pasó
en
306
s
cido
jornada;
y
de“aquel
revés
tan
grande.
Lás
gas
leras
envió
á
Nápoles
conforme-al
orden
que
tenia,
con
el
resto
de
Ja
armada
se
encaminó
la
vuelta
de.
Tripol;
y
dado
que
corrió
fortuna
por
espacio
de
ocho
dias,
finalmente
llegó
4
aquel
puerto
á
lós
diez
y
nueve
de
setiembre:
Puso
para
guárda
de
aquella
ciu=
dad
á
Diego
de
Vera
con
hasta
tres
mil
soldados:
des-
pidió
otros
tres
mil
por
mal
parados
y
enfermos;
y
él
con
otros
quatro
mil
y
con
la
parte
del'armada
que
le
quedó
,
salió
para
correr
la
costa
de
Africa
entre
los
Gelves
y
Tunez.
El
tiempo
era'contrario
,
y
tal
que
le
forzó
á
detenerse
lo
mas
delinvierno
en
la
isla
de
Lampadosa
,
una
de
las
que
caen
cerca'de
la
de
Sici-
lia.
Sobre
la
ciudad
de
Safin
que
era
de
portugueses,
en
la
costa
de
Africa,
se
puso
porfin
deste
año:una
morisma
innumerable
:
acudieron
socorros
de
la
isla
de
la
Madera.
Con
esta
ayuda
Atayde
capitan.
de
aquella:
fuerza',
y
con'
la
gente
que
tenia,
la
defen-
dió
muy
bien,
y
alzado
el
cerco
;
bizocon
los
suyos
entrada
en
tierra
de
moros
hasta
llegar
cerca
del
Al-
medina,
pueblo
distante
de
Safín
no
menos
que
trein-
ta
y
dos
millas:
tuvo
diversos
encuentros
con
log
mo-
ros,
ganóles
mucha presa
y
cautivos
;:4
la:
vueltarem-
pero
cargó
sobre
él
tanta
gente'que+le
«fué
forzoso
dexalla.
Hizo
adelante
otras
muchas
entradas
y.
cor-
rerías
hasta
llegar
á
las
puertas"
de/Marruecos
alguños
años
despues
deste:
hazaña
memorable:
de
mas
re-
putación
que
provecho.
Lo
mismo
hácian
don
Juan
Contiño
capitan
de
Arcilla
en
ligar
de
su'pádré-don
Vasco
Coutiño
conde
de
Borba,
y
Pedro:'de
Sousa
capitan
de
Azamor,
caudillos
todos
válerósos
y-muy
determinados
de
ensanchar
el
señorío
“de
P.
por
aquellas
partes
de
Africa
,
provincia
dividida
eN
muchos
reynos
poco
conformes
entre
sí,
y
á
propó*
sito
para
ser
fácilmente
conquistados.
;
295
LIBRO
TRIGÉSIMO:
CAPITULO
PRIMERO.
15
15
ODNOS(L
S
esio
4
yor
ivior
en
Que
algunos
cardenales
se
apartaron
de
la
obedien-
banos
cia
del
Papa.
y:
iaa
Casi
d
un
mismo
tiempo
el
Rey
cathólico,
despe=
didas
las
cortes
de
Monzon,
por
Zaragoza
dió
vuelta
á
Castilla,
y
el
Papa
Julio
salió
de
Roma
la
vuelta
de
Boloña.
El
mismo
Rey
pretendia
hallarse
en
las:cor-
tes.
que
tenia
aplazadas
para
la
villa
de
Madrid,
y
acudir
á
la
conquista
de
Africa,
donde
publicaba
queria
pasar
en
persona
para
reparar
el
daño
que
se
recibió
en
los
Gelves.
Demas
desto
la
guerra
de
JTta-
lia
le
tenia
puesto
en
cuidado
4
causa
que
todos
los
-
principes
se
querian
valer
de
su
ayuda.
El
Pontífice
desde
Boloña,
en
que
entró
por:
fin
de
setiembre,
queria
dar
calor
á
la
guerra
de
Ferrara,
por
quanto
su
sobrino
el
duque
de
Urbino
con
la
gente
de
la
iglesia
hacía
poco
progreso
;
antes
por
estar
el
enemi-
go
muy
apercebido
,
y
con
el
arrimo
de
Francia
alen-
tado,
llevaba
lo
peor,
y.con
su
campo
retirado
cerca
de
Módena.
Hallóse
el
Rey
cathólico
en
Madrid
los
seis
de:octubre,
dia
en
que
presentes
los
embaxado-
res
del
'
Emperador
y
del
«príncipe
don
Carlos,
y
el
Muncio
del
Papa,
conforme
á
lo
capitulado
en
Bles
zo
el
juramento
en
pública
forma
de
gobernar
aquel
pomo
con
todo
cuidado,
hacer
y
cumplir
todo
aque-
0
que
á
oficio
de
verdadero
y
legítimo
tutor
y
ad-
Ministrador
incumbia.
Junto
con
esto
para
cumplir
Con
el
Papa
por
la
obligación
de
la
investidura
que
le
16
,
mandó
que
Fabricio
Colona
con
trescientas
lan-
¿
a
reyno
de
Nápoles,
gente
escogida,
fuese
¿
juntarse
con
la
de
la
iglesia,
con
instruccion
de
ayu-
dar
en
la
guerra
de
Ferrara
,
mas
no
contra
el
Rey
de
Francia;
antes
para
tenelle
contento
y
á
su
instancia
mandó
al
almirante
Vilamarin
que
con'
once
galeras
que
volvieron
de
los
Gelves
á
Nápoles,
acudiese
á
las
marinas
de
Génova
para
junto
con
la
armada
de
Francia
asegurar
aquella
ciudad
en
el
servicio
de
aquel
Rey,
de
suerte
que
no
hiciese
novedad
como
se
recelaba.
El
duque
de
Termens
tenia
en
Verona
sus
quatrocientas
lanzas
en
servicio
del
Emperador,
y
aun
fue
el
todo
para
que
aquella
ciudad
no
viniese
en
poder
de
venecianos,
que
en
esta
sazon
la
tuvieron
muy
apretada
con
cerco
que
sobre
ella
pusieron
con
mucha
gente.
Acudió
el
gran
maestre
con
quatrocien-
tas
lanzas
á
dar
socorro
á
los
cercados;
pero
antes
que
llegase,
los
enemigos
eran
idos:
El
Papa
á
su
partida
mandó
que
todos
los
cardenales
le
siguiesen:
algunos
por
recelarse
de
su
condicion,
ó
por
inteli-
gencias
que
traían
con
Francia,
pretendieron
reco-
_gerse
á
Nápoles;
mas
como
quier
que
el
yirrey
no
les
acudiese,
pasaron
á
Florencia.
Alli-
el
principal
don
Bernardino
de
Carvajal
cayó-malo:
con
esta
ocasion
se
detuvieron
,
dado
que
el
Papa
les
daba
priesa
para
que
fuesen
donde
él
estaba.
Ellos
dilataban
su
ida
hasta
ver
qué
camino
tomaban
las
cosas
dela
guerra,
orque
en
esta
sazon
que
el
Papa
se
hallaba
en
Bolo-
ña
y
su
exército
en
Módena,
el
gran
maestre
de
Fran-
cia
acometió
una
empresa
muy
estraña.
Esto
fue
que
con
las
quatrocientas
lanzas
que
llevaba
al
socorro
e
Verona,
y
con
otras
docientas
que
tenia
en
Rubiera»
revolvió
sobre
Boloña
confiado
en
los
Bentivollas
que
iban
con
él,
y
le
prometian
de
dalle
entrada
en
aque-
Na
ciudad.
El
Pontífice
y
todo
el
culegio
estuvieroneB
grande
peligro.
Proveyó
Dios
que
4
muy
buen
tiem”
297
po
llegó
Fabricio
Colona
y
su
gente;
cón
cuya
llegas
da
los:
del
Pontífice
se
reforzaron;
:y.los
franceses
fueron
forzados
de
alzar
su
campo
y.
cerco
sin
hacer
algun
efecto,
y
sin
que
los
nuestros
les
hiciesen
otro
enojo
por
guardar
el
orden
que
leyaban
>
ye
respe-
to:
que
al
Rey
de
Francia
se
debia.
Sucedió
que
el
Papa
adoleció
en
aquella
ciudad
de
suerte
que
poca
Csperanza
se
tenia
de
su
vida,
que
dió
ocasion
á
nue-
Vas
esperanzas
,
y
pláticas
no
muy
honestas
que
pasas
ron
entre
los
cardenales.
El
Papa.
avisado
deste
des-
orden
á
los
once
del
dicho
mes
los
llamó
á
consisto-
rio.
Alli
publicó
una
bula
muy
rigurosa
contra
los
que
Cometiesen
simonía
en
la
eleccion
del
Pontífice,
que
tenia
ordenada
desde
el
principio
de
su
pontificado,
Y
por
diversos
respetos
se
dilaló
su
promulgacion
has-
ta
esta
coyuntura,
Con
todo
esto
estaba
muy
receloso
de
los
cardenales
quese
quedaron
en
Florencia,
tanto
que
por
atajar
las
inteligencias
que
tenian
con
Fran-
cia,
se
contentaba
y
venia
en
que
se
retirasen
á
Ná>
poles
como
al
principio
ellos
mismos
lo
deseaban,
pero
ellos
tenian
sus
pretensiones
tan
adelante
que
no
vinieron
en
ello;
antes
los
cardenales
don
Bernardi-
no
y
el
de
Cosencia
se
pasaron
á
Pavía
con
voz
que
-Pretendian
juntar
concilio
general
para
tratar.
de-la
"eformacion
de
la
iglesia,
y
aun
proceder
hasta
dé-
Poner'ál
Papa:
camino
y
traza
de
grandes
inconve-
Mentes
y
daños.
Hacian
espaldas
ú-estos
cardenales
y
sus
iritentos
el
Rey
de
Francia.
y
el
Emperador,
y.
tan
Procuraron
atraer
á
su
partido
al
Rey
cathólico:
Mo
que
entre
el
Emperador
por
medio
de
Matheo
2080
su
secretario
ya
obispo
de
Gursa
,
que
tenia
po
cabida
con
aquel
principe
,
y
le
despachó
para
»
efecto,
se
asentó
confederacion
con
el
Rey,
de
ala
en
Bles
á
los
catorce
de
noviembre
,
en
que
'ervino
el
embaxador
del
Rey
cathólico
Cabanillas
X
298
|
po
poderes
limitados,
é
instruccion
que
no
viniese
en
cosa
alguna
que
se
intentase
«contra
el
Papa.'
En
aquella
junta
demas
de
declarar
que
todos
los
prínci-
pes
cónfederados
,
conforme
álo
capitulado
en
Cam-
bray
,
quedaban
obligados
á
ayudar
al
Emperador
4
cobrar
la
parte
que
del
estado:
de
venecianos
le
toca-
ba,
se
acordó
de
procurar
con
el
Papa
estuviese
á
justicia
Ñ
á
derecho
con
el
duque
de
Ferrara
;
y.para
apremialle
4
que
viniese
en
esto,
ordenaron
que
el
Emperador
en
sus
estados,
y
lo.mismo
en
Aragon
y
¿Castilla
se
juntasen
concilios
nacionales
para
determi-
nar
las
mismas
cosas
que
poco
antes
se
establecieron
en
la
iglesia
Gallicana
que
se
¡untó
primero
én
Or-
liens
y
despues
en
Tours,
es
«¿saber
que
todas:
las
personas
eclesiásticas
de
aquel
reyno
sin
exceptar
ni
-
cardenales,
ni
los
familiares
del
Papa,
fuesen
á
resi"
'
dir
en
sus
beneficios,
con
apercebimiento
,
sino
obe-
decian;
que
todas
sus
rentas
se
secrestasen
y
gastasen
en
pro
de
las
mismas
iglesias
:
resolucion
muy
perju-
-
dicial,
principio
y
puerta
de
'alborotos
y
de
scisma,
y
que
forzó
al
Papa
á
publicar
sus
censuras
contra
los
que
obedeciesen
aquel
mandato;
y
declarar
por
des-
comulgados
al
gran:
maestre
de
Francia,
á
Trivulcio
y
á
todos
los
capitanes
que
en
Italia
estaban
á
servi:
cio
y
sueldo
del
Rey
de
Francia,
yá
los
que
interve-
nian
en
las
congregaciones
de
la
iglesia
Gallicana.
El
Rey
cathólico
nunca
quiso
ser
parte
en
la
«mueva
avenencia
de
Bles,
y
mucho
menos
aprobar
ni
seguir
aquel
exemplo
de
la
iglesia
Gallicana
tan
descamina-
do;
antes
procuró
con
todas
sus
fuerzas
apartar
A
Emperador.
de:aquel
intento,
y
hacer
se
reconciliast
con
el
Papa
y
concertase
con
venecianos.
Tratábas0
en
esta
sazon
de
casar
la
Reyna
de
Nápoles
sobrina
del
Rey
cathólico
con
Carlos
duque
de
Saboya.
Lle-
gó
el
tratado
á
señalar
en
dote
de
la
Reyna
dociento$
)
]
299
a.
mil
ducados
y:¿un
se
halla
que'aquella
señíora
se
m-
"4
titulaba
por
este
tiempo
duquesa
de
Saboya.
Simein-
bargo
este-hatrimonio
nose
efectuó,
y
el
duque
casó
adelante
«con:
doña
Beatriz
infanta
de
Portugal.
'
En
Nápoles
se
alborotó
el
pueblo»
causa
que
intentaron
de
asentar:
en
aquella
ciudad
y
weyno
la
inquisicion
4
a
manera
de
España.
Comenzaba
á
exercercel
oficio
el
inquisidor
Andres
Palacio
juntamente
con'el:ordi-
-
nario.La
revuelta:
fue
tav:grandeo
que
por
atajar
ma:
yores
males:el
virrey'
publicó
un'
edicto
en
quesman-
daba
que
los
judíos
y
los'
nuevamente
convertidos;
-
que
vinieron
en
gran
número
de
España-huidos
,sa-
liesen
de
aquel
reyno,
y
desembarazasen
por
todo:
el
mes
de
marzo.
Junto
con
esto
proveyó
que
atento
la
religion
y
observancia
de
aquella
ciudad
y
de
todo
el
reyno
,
la
inquisición
se
quitase:
con
que
todos
sose-
garon.
El
mismo
Papa
era
deste
parecer,
que
por
en-
tonces
no
debian
alterar
la
gente
con
poner
en
aquel
reyno
aquel
muevo
y
severo
tribunal.
200000
0
APITULO-
TT.
Ot
aber
oj29sng3809
onfódida
voi
DRA
>
Que
llos
franceses”
tomaron
á
Boloña.>:
.'
No
se
aseguraba
el
Rey:de
Francia
del
Roy
cathió-
Nico
,
antes
sospechaba:
se-queria
ligar
con
el
Papa
en
daño
suyo:
Los'suizos
asi
mismo
que
tiraban
sueldo
del
Pontífice
;-1e>
hacían
dudar
no
volviese
la
guerra
Contrá
Mikún.oPrató
de
eoncertarse
con
el
Papa
por
Medio
del.cardenal
de
Pavía
qué
podia
mucho
'con
él:
dfrecia
buen
número
de
gente
de
ú
pie
y
de
á
caballo
Para
la
guerra
contra
el
Turco,
y
que
acabaria
con
el
dique
de
Ferrara
dexase
á
Cento
y
la
Pieve,
“y
Yue
tornase
4
pagar
el
censo
que
solia
de
quatro
mil
ducados
por
año
,
dado
que
el
Papa
Alexandro
le
re-
306
:
tanto
el
de
Francia
rompiese
por
las
fronteras
de
Es-
ña,
y
en
efecto
para
no
rompiese;el
Ingles
le.
-
p
y
o
|
8
hiciese
guerra
por
la
Guiena.
Con'
esta
resolucion
par='
tió
el
Rey
de
Sevilla
para
Burgos.
Desde
Guadalupé'
dió
orden
que
el
conde
Pedro
Navarro
“fuese
con
la?
-
gente
que
tenia
4
Nápoles,
do
eb
virrey
don
Ramon
de
Cardona
con
colore
de
la
guerra
de
Africa
tenia”
muy
en
orden
toda
la
gente
de
á4'caballo
que
tenia
en
el
reyno.
Proveyóse
asi
mismo
que
Tripol
quedase
'en-'
corporada
en
el
reyno
de
Sicilia
para
que
desde
alli:
los
virreyes
la
defendiesen
y
proveyesen
dé
lo
nece=
sario
;
para
cuyo
gobierno
envió
4
don
Jayme
do
Re
queseus
con
una
buena
armada.
Esto
*se'hizo
4
cause
que
pretendia
servirse
de
Diego
de
Vera,
que
alli
quedó
por
capitan,
en
su
cargo
de
:capitan
general
de
la
artillería.
Gozó
poco
de“aquella
tenencia
don
Jay-
me,
ca
por
un
alboroto
de
los
soldados
que
tenía
'en
aquella
ciudad,
el
virrey
de
Sicilia
los
sacó
de
alli:
coú
su
caudillo
,
y
envió
ú
trueque
por
gobernador
Mo
'CAPEDU
LO
PH:
00d
ooo
“Que
'el
Papa
convocó
concilio
para
San
Juan
du
;
!
B
de
Letrán.
$149.10
STILO
5
Mucho
procuraba
el
Rey
«cathólico
de
“sacar
al
Emperador
de
la
amistad
que
tenia
cow
el
Rey
de
Francia,
que
tan
mal
«estaba
4
su
reputacion.
Euvl
ra
desengañalle
;
y
procurar
se
'concertase
con
Ye
necianos
,
y
ligase
cow
el
Papa
,
4
don
Pedro
de
U
rea,
y
para
que
Sucediese
en
el
cargo
de
embaxa
al
obispo
de
Catania
don
Jayme
de
Conchillos:
El
4
perador
no
acababa
de
resolverse
por
ser
muy
yari
de
Tripol
y
por
capitan
á
su
hermano
don
Guillen
de"
neada,
y
Y
¿BUT
5
tud
ebio
E
fe
/
dor
-
|
ee
307
-
en
sus
deliberaciones:
acordó
de
enviar
al
de
Guisa
al
Padre
Santo
para
tomar
algun
asiento,
y
4
don
Pe-
dro
de
Urrea
4
Venecia.
Ofrecia
el
Pontífice
en
nom-
bre
de
aquella
señoría
que
E
ei
porel
Empera-
dor
Verona:
y
Vicencia,
y
o
demas
que
pretendia,
Por
venecianos
+
que
por
la
investidura
le
contarian:
ocientos
y
cincuenta
mil
ducados,
y
de
pensión
trein-
ta
mil
por
año,
y
las
demas
diferencias
quedasen
en
Sus
manos
y
en
las
del
Rey.
calhólico
para
que
las
echasen
á
un
cabo:
partidos
aventajados,
pero
que
el
de
Guisá
no
quiso
aceptar.
Ni
da
¡da
de
don
Pedro
de
Urrea
fue
de
algun
efecto
4
causa
que
aquella
se-
noría
entendia
,"por-los
humores
alterados
que
anda-
an,
que
en
breve
se
revolveria
Italia,
«con
cuya
re-
vuelta
ellos
podrian
respirar
y
repararse
delos
daños
emo
Hacíase
instancia
de
parte
del
Emperador
y
princesa
Margarita
que
-el-
Rey
cathólico
acudiese
con
socorro
de
gente
ó
de
dineros:
para
contra
el
du-
que
de
Gueldres,
porque
confiado
con
las
espaldas
ue
el
de
Francia
le
hacía,
'no
cesaba
de
molestar
las
tierras
del
señorío
de
Flandes;
y
apoderarse
de
algu=
nos
lugares
sin
que
nadie
le
fuéso:
4
la
mano;
mas
el
Rey
cathiólico
estaba
tan
puesto
en
acudir
¿lo
de
Ita-
la,
que
poco
caso
hacía
de
todo
lo
al,
y
aun
el
mis-
mo
Emperador-por
no
rompercon
el
de
Eranela
le
parecia
por
entonces
dlntrioli
Miseria
iba
adelan-
te
en
sazon
que
las
cosas
de
portugueses
en
la
India
se
Mejoraban
asaz
por
el
valor
y
diligencia
de
Alonso
de
Alburquerque.
Tuvo
los
años
pasados
el
Rey
don
Ma-
Muel
noticia
que
mas
adelante
de
Goa
y
Calicut
está
Situada
Málaca
,
ciudad
de
gran
contratacion.
Dió
or-
den
á
Diego
I
¿opez
Siqueira
que
partió
de
Lisboa
con
Cinco
naves
tres
años
antes
deste
,
fuese
á
descubrilla,
“ZO
Su
Viage
en
su
compañía
García
Sousa
y
Hernan-
do
Magallanes,
Descubrió
primero
la
isla
de
Somatra
*
,
n.
308
)
que
está
contrapuesta
¿
Malaca.
y
debaxo
de
la
línca
equineccial,
muy
grande
y
fértil,
dividida
en
muchos
reynos,
habitada
parte
de
moros,
parte
de
gentiles.,
Contrató
con
aquella
gente,
y
de
alli
pasó
4
Malaca,
:
ciudad
grande
y
rica
por
el
mucho
trato
que
tiene),
sugela
antiguamente
al:
Rey
de
Siam,
y
¿la
sazon
tenia
Rey.propio
,
que
se
llamaba
Mahomad.
Puvo
Si-
qucira
sus
hablas
con
este
Rey.
Hicieron
sus
alianzas
y
con
tanto.
el
capitan
puso
en
una
casa,
á
Rodrigo.
Araoz
con
cierto
número
de
portugueses
para
conti-
nuar
el
trato.
El
Moro
temeroso
de
los
portugueses
intentó
de
apoderarse
de
las
naves:
no
le
salió
esto),
prendió
los
que
halló
descuidados
en
la:
ciudad.
No:
tenian
fuerzas
bastantes
los
portugueses
para
satisfa-
cerse
de'aquel
agravio:
alzaron
las
velas,
y.
con
la
carga
que
pudieron
tomar,
desde
Cochin
do
tocaron
dieron
la
vuelta
4
Portugal.
Alonso
de
Alburquerque,
que
ya
tenia
el
gobierno
de
la
India,
determinó
jun=
tar
Su
armada
para
vengar
esta
injuria.
Partió
de
Goa
y
llegó
á
tomar
puerto
en
la
isla
de
Somatra.
De
alli
enderezó
lu
viage
á
Malaca,
Sucedió
en
el
viage
que
encontró
con
una
nave:
acometióla
y
tomóla;
ya
que
los
portugueses
la
entraban
,
se
emprendió:
tan
gran-
de
llama.que
fueron
forzados
á
retirarse.
porno
ser
quemados:
entendióse
despues
que
aquella
llama
se
hacía
con
cierto
artificio
sin
que
hiciese
algun
daño.
Poco
adelante
se
vió
otra
nave:
embistiéronla
los
chris-
tianos,
y
tomáronla,
dado
que
un
moro.
que
iba
en
ella
por
nombre.
Nahodabeguia,
grande
enemigo
de
portugueses
,
con
otros
la
defendió
valientemente:
has-
ta
tanto
que
de
las
muchas
heridas
que
le
dieron
,
ca-
yó
muerto.
Notóse
que
con
estar
tan
herido
no
le
sa-
lia
sangre
ninguna,
Despojáronle,
y
luego
que
le
quitaron
una
manilla
de
oro,
brotó
la
sangre,
por:
to-
das
partes.
Súpose
queen
aquella
manilla
traía.
engas-
3o
tada
una
piedra
(Y)
que
en
el
reyno
de
A
de
ciertos
animales
llamados
Cabrisias
,,
y
tiene
mara»
villosa
virtud«pára
restañiar
la
sangre.
Llegó
la
'arma-
da
4
Málaca
primero
de
julio.
Hobo
algunos
encuen-
tros
eon
los
de
dentro,
que.se
defendieron
con
todas
sus
fuerzas;
pero
en
fin
la
ciudad
quedó
por
el
Rey
de
Portugal.
Désta
manera
se
dilataba:
el
nombre
christiano
en
los
últimos
fines
de
la
tierra.
En
Hhalia
la
autoridad
de
la
Sede
Apostólica:andaba
en
balanzas
por
el
scisma
que
amenazaba.
Acordó
el
Papa,
de-
»
xada
la
guerra,
dar
la
vuelta
¿'
Roma:
alli-por
ata-
jar-los
intentos
de
los
cardenales
scismáticos
publicó:
sus
edictos
4
los
diez
y
ocho,
del
mismo
mes,
en
que.
mandaba
4
los
prelados
y
4:
todos
los:
demas.
que
se-
debén
hallar
en
semejantes
júntas
,
acudiesen
á
Ro-
ina
para
celebrar
un
concilio
general
en-la
iglesia
de.
San
Juan
de
Létran,
quese
abrivia
lunes
á
“los
diez
y.
-
nueve
de
abril
del
año
luego
siguiente.
Publicaba
el>
Papa
que
en
el
concilio
quería
tratar
algunas
cosas
de.
a
ee
como
era
que
la
Reyna
de
Fran-.
cia
no
era
legítima
muger
de
aquel
Rey::-que
los
esta:
.
dos
de
Guiena
y
Normandía'pertenecian
al
Rey
de
In-
glaterray
y
se-debia
dar
á
los
nalurales
absolución
del:
Juramento:que-tenián
prestado
d
los
Reyes
de
Fran-
cia,
todo'4
propósito
de
enfrenar
al
Frances
y
pone-
lle
españto:
El
'con
este
receló
no
dexaba
de
dar
oido,
á
la
plática
de
la
concordia;
y
estuvo
para
concertar.
se
con
venecianos
con
las
condiciones
que
ofrecian,
antes
al
Emperador;
mas'al
fin
le
pareció
mejor
con-
tinuar
el
camino
comenzado
del
concilio
de
Pisa,
que.
pretendia
de
nuevo
el
Emperador
se
trasladase
á.Ve-
M
E
.:
La
5
s
"
Ñ
Ay?
y
[XXX
O
ade
dl
(15
Osorio
en
la
vida
del
Rey
don
Manuel,
libro
7.
Ma-
fío
lib.
5,
de
la
histor.
de
la-Ind.
310
rona,.6
4
Trento,
sobre
que
hacía
grande
instancia.
El
Frances
que
era
el
que
guiaba
esta
danza,
no
ve-
nia.en
-ello
por
estar
Verona
mal
sana
,
y
Trento
ser
lugar
pequeño
para
tanta
gente
como
pensaban
acu-
diria;
antes
solicitaba
¿
los
cardenales
para
que
sin
mas
dilacion
abriesen
el
concilio
en
Pisa
,
y
de
los
flo-
rerítines
tenia
alcanzado
entregasen
aquella
ciudad
en
poder
de
los
cardenales.
Sin
embargo
ellos
no
se
ase-
guraban
de
entrar
en
ella
antes
que
el
¡Emperador
y
Rey
de
Francia
enviasen
sus
embaxadores
,
y
acudie-
sen
algun
buen
número
de
prelados
de
aquellas
nacio-
nes;
y
aun
daban
muestra
de
quererse
reducir,
y
pe-
dian
seguridad
para
hacello,
y
que
les
señalase
el
Pa-
pa
lugar
en
que
pudiesen
retirarse
:
todo
era
trato
do-
ble:
y
entretener
para
con
el
tiempo
asentar
mejor
sus
osas.
Procedíase
en
Rowía
contra
ellos:
sustancióse
el
proceso
y
cerróse.
Venido
á
sentencia
fulminó
el
Pontífice
sus
censuras
,
y
condenó
en
priyacion
de
to-
das.sus
diguidades
á
cuatro
cardenales,
es
4
saber
Car-
vajal:,
Cosencia
,
Samalo,
Bayos:
lo.
mismo
prelen-
día
hacer
eon
los
cardenales
Sanseyerino
y
Labrit.
Es-
ta
sentencia
contradixo
al
principio
el
Pt:
Ilega-
ron
algunos
á
escusallos
:
alegaban
que.
solo
preten»
dian
se
celebrase
concilio
en
lugar
seguro,,
en
que
se
tratase
.de-la
reformacion
de
la
iglesia
en
la
cabeza
y
en
los
miembros;
y
no
faltaba
quien
dixese
que
el
Pa-
pa
por.impedir
la
tal
congregacion
podia
ser
depuesto
de
su
diguidad
conforme
á
lo
que
el
concilio
de
Ba-
silea
decretó
en
la
sesion
oncena.
.
"4
Y
j+
y
GAP
rial
De
la
liga
que
el
Rey
cathólico
hizo
con
el
Papa
y
con
venecianos.
Andaban
las
pláticas
entre
el
Papa
y
Rey
cathóli-
311
¿c0.
para
,concerlarse
:
apretihase,
el
tratado
cada
dia
«mas.
El
Rey
quevia
se-Je
acudiese
con
dinero
para
pa-
:gar
la
gente;
al
Papa.se
le
hacía
muy
de
mal
de
pri-
arse
dé
aquella
poca
sustancia;que
para
su
defensa
le-
«quedaba,
«Esto
sentia
tanto
que
¿das
veces
revolvia
en
su
pensanilento;
y
aún
movia
partidos
para
conceriar-
-se.con
Francia;
pero
como:
qui
er-que
no.le
sucediese-
l,su
propósito,
acilió
al
socorro
de
España
como
á
Puerto,
mas
cierto,
y
mas
seguro.
Llevóse
el
negocio
tan
adelante.que
el
Rey
determinó,
enviar
a
Nápoles
buena
parle
de
la,
gente:
que
tenia
junta
para
pasar
á
Africa:
quinientos
hombres
de
armas,
trecientos
ca-
ballos
ligeros,
y
votros
tantos
giuetés
y
dos
mil
infan-
tes
se
embarcaron
en:
Muílaga..
Llevaba
cargo
de
Loda
esta
gente:
Alonso.
«le»
Carvajal,
señor-
de
Xodar:
de-
dos
infantes
iba.
por
cabeza.
el
coronel
Zamudio.
La.
voz
eva
que
iban
la.
conquista.
de
Africa:
no
venia.
bien,
ni
sexereía,
porque.
al
mismo-
liempo
que
esta,
gente
partió
de:
España,
que
(ue
¿principio
de
agos-.
10,
el
conde.
Pedro
Navarro.
llegó
«4
Nápoles
con
has-.
tamil
y
quinientos
soldados
maltratados
y
desarrapa=
dos,
reliquias
delas
desgracias
pasadas.
Entreteníase-
el
Rey
de
Francia
con
la
plática
que
movió
de
casar-
'susbija
menor,
eon
el
infante
don
Fernando,
en
que
«daba
intencion
de
alzar
la
mano-de
la
pretension
que-
tenia
ad
Ja
sucesion
de
Nápoles.
El
Rey
cathólico
da-
«do
que
venia
bien
en
el
casamiento,
todavia
instaba.
que
Boloña
se.
restituyese
¿la
iglesia.
El
Frances
se.
escusaba
por
razones
que
alegala.
para
no
hacello.
Las
cosas
amenazaban:
rompimiento:
El
Frances
se
con-
certó
con-los
Bentivollas
de
tomar
aquella
ciudad
de-.
axo
de
su
amparo;
y
para
todo
lo
que
podia
suce-
der,
mandó
á
Gaston
de
Fox
su
sobrino,
que
era
du-
«ue
de
Nemurs
y
le
tenia
puesto
por
su
general
y
go-
bernador
de
Milán,
enviase
quatrocientas
lanzas
á.
'
312
.
Boloña,
y
si
fuese
necesario
,
pasase
consu
exército
en
persona
á
socorrella.
Por
otra
parte
un
embaxador
de
Inglaterra
que
fue
4
Francia
para
este
efecto,
yel
:
embaxador
Cabanillas
hicieron
un
requirimiento
en
pública
forma
al
Rey
de
Francia
sobre
la
restitución
de
Boloña,
que
era
tanto
como'
denuncialle
la
guer-
ra,
si
en
cosa
tan
justa
no
condecendia.
Alteróse
mu-
«cho
el
Frances
desto:
respondió
por
resolucion
que
determinaba
de
defender
á
Boloña:
dela
misma
ma-
nera
que
á
Milán.
Sucedió
que
el
Papavadoleció
de
guisa
que
se
entendia
no
podia
escápar.
El
Empera-
«dor
asi
mismo
vino
4
Trento
por
el
mes
de:
setiemi-
bre:
desde
alli
el-obispo
de
Catania
se
despidió
pa-
sra
darla
vuelta
'á
España.
Habia
este
príncipe
entra-
do:en
pensamiento
de
ser
púesto
en
la'silla
de
San
Pedro
en
lugar
del
Papa.
Fomentaba
esta
imaginacion
el
cardenal
de
Sanseverino
uno
de
los
scismáticos
que
andaba
cn
aquella
corte
en
ayuda
y
en
nombre
de
su:
e
»
y
le
allanaba
el
camino
no
solo
pará
'sa-
ir
con
el
pontificado,
sino
para
hacerse
señor
del
reyno
de
Nápoles
con
favor
de
los
señores
de
su
casa
y
aun
de
toda
Italia,
si
se
determinase
ir
en
persona
á
dar
calor
al
concilio
de
Pisa
en
que
ya
estaban
los
otros
cardenales
sus
consortes:
todas
eran
trazas
en
el
ayre,
y
muy
diferentes
de
las
que
el
Rey
su
consue-
gro
con
mas
fundamento
tramaba.
Concluyóse
pues
¿la
liga
y
que
llamaron
Santísima,
entre
él
y
el
Papa
¿y
Venecianos
d
los
quatro
de
octubre
por
la
restitucion
de
Boloña
y
de
las
otras
tierras
de
la
iglesia,
y
por
la
defensa
de
la
Sede
Apostólica
contra
los
seismáticos
y
el
concilio
de
Pisa.
Las
condiciones
fueron
que
el
Rey
dentro
de
veinte
dias
despues
de
la
publicacion
desta
alianza
enviase
mil
y
docientos
hombres
de
armas,
mil
caballos
ligeros,
diez
mil
infantes
españoles
¿
esta
empresa:
el
Papa
quedó
de
acudir
con
seiscien-
|
313
tos
hombres
derármas
debaxo'la
conducta
del
duque
de
Termens:
la
señoría
con
su
exército
y
con
su
ar-
imáda
para
que
se
juntase
con
las
once,
galeras
del
Rey
cathólico.
Mientras
la
guerra
durase
,
el
Papa
y
“venecianos
se
obligaron
de
pagar
para
la
gente
del
Rey
por
mes
quarenta
mil
ducados,
y
de
dar
el
dia
de“la
publicacion
desta
liga
ochenta
mil
por
la
paga
de
dos
meses.
Quedó
á
cargo
del
Rey
nombrar
ge-.
neral
de
todo
el
exército,
y
señaló
á
don
Ramon
de
'Cardona
su
virrey
de
Nápoles.
En
este
tratado
los
ve-
necianos
renunciaron
qualquier
cantidad
que
hobiesen
prestado
4
los
Reyes
de
Nápoles
que
fueron
de
la
ca-
sade
Aragon.
El
Emperador
no
eniró
en
esta
liga;
declaróse
empero
en
las
capitulaciones
en
particu-
lar
que
se
hizo
con
su
sabiduría,
y
con
participacion
del
Rey
de
Inglaterra.
Resolvióse
el
Papa
de
venir
en
estas
condiciones,
«
lo
que
se:entendió
,
por
tres
cau-
sas:
la
una
que
estando
él
doliente,
los
barones
de
Roma
y
el
pueblo
se
alteraron
y
pusieron
en
armas
“con
intento
que
les
guardasen:sus
privilegios,
y
que
eran
gobernados
tyránicamente:
la
otra
que
los
flo-
rentines
se
tenian
por
Francia,
que
daba
ocasion
de
temer
que
cada
y
quando
que
quisiese
podria
aquel
Rey
sin
resistencia
llegar
4
Roma,
y
enseñorearse
de
todo
hasta
poner
Pontífice
de
$u
mano:
lo
que
so-
bre
todo
le-hizo
fuerza,
era
el
contilio
de
Pisa,
ca
tenia
gran
recelo
no
procediesen
á.
deponelle
y.
4
'eriar
Antipapa,
como
se
publicaba
lo
pretendian
ha-
cer.
En
esta
misma
sazon
Diego
Garcia
de
Paredes
que
hizo
mucho
tiempo
oficio
de
cosario
,
y
por
esta
causa
cayó
en
desgracia
de
su
Rey,
andaba
en
ser-
vicio
del
Emperador,
y
fue
por
dos
veces
preso,
una
junto
4
Verona
en
cierto
encuentro
que
con
los
im-
periales
tuvieron
los
albaneses
,
la
segunda
en
Vi-
cencia
do
estaba
enfermo
al
tiempo
que
aquella
ciu
314
|
dad
se
reduxo
4:
la
obediencia
de
Ja
señoría.
El
al-
mirante
Vilamarin
que
era
ido
con
sus
galeras
á
Es-
paña,
por
orden
del
Rey
dió
vuelta
4
Nápoles
para
acudir
d
las
cosas
de
la
liga.
Quedó
en
la
costa
de
Granada
Berenguel
de
Olms
con
algunas
galeras.
Por
otra
parte
Rodrigo
Bazan
con
otros
capitanes
y
gente
iban
á
quemar
ciertas
fustas
que
se
recogian
en
el
rio
de
Tetuan.
Túvose
aviso
que
el
Rey
de
Fez
venia
muy
poileroso
sobre
Ceuta:
acudieron
los
unos
y
los
otros
al
socorro.
Quando
llegaron
á
Ceuta,
supieron
que
el
de
Fez
era
pasado
4
ponerse
sobre
Tanger,
plaza
que
tenia
por
capitan
d
don
Duarte
de
Meneses
muy
buen
caballero.
Acudieron
luego
á
aquella
parte
:
Jle-
garon
un
sábado
diez
y
ocho
de
octubre.
Tenian
los
moros
el
lugar
en.
mucho
aprieto,
porque
hicierod
gran
daño
con
su
artillería
en
las
murallas
y
gente,
y
pasaron
sus
estancias
junto
á
las
minas
que
tenian
hechas
para
batirla
ciudad.
Salieron
del
pueblo
Ror-
drigo
Bazan
y
sus
compañeros.
Dieron
sobre
una
de
laz
estancias
de
los
enemigos,
que
les
hicieron
desr
amparar
con
muerte
de
muchos
de.los
principales
moros
que
alli
estaban.
Otro
dia
salieron
los
portu-
gueses
de
á
caballo
á
escaramuzar
con
los
moros
:
hí-
ciéronlo
tan
valientemente
y
con
tanta
destreza
(c0-
mo
muv
exercitados
contra
moros)
que
el
Rey
de
Fez
perdió
la
esperanza
de
salir
con
su
empresa,
tan
to
qué
el
dia
siguiente
mandó
levantar
sus
reales.
As!
Jos
capitanes
de
Castilla
volvieron
á
Gibraltar:
con
la
honra
de
haber
socorrido
aquella
ciudad,
y
librádor
la
de
enemigo
tan
poderoso
y
bravo.
CAPITULO
VI.
La
guerra
se
comenzó
en
Italia.
1
Apercebiase
el
virrey
de
Nápoles.
para.
salir
cop
315
su.gente.
El
conde
Pedro
Navarro
iba
por
general
de
la
infantería,
que
tenia
alojada
en
Gaeta
y
por:
los
lugares.
de
aquella
comarca:
la
caballería
muy
en
orden
y
todos
prestos
para
marchar.
:
Escusóse
de
ir
esta
jornada
Próspero
Colona:
parecíale
no
lo
po-
lia
hacer
con
reputacion
sin
llevar
algun
cargo
prin-
cipal.
Por
esta:
causa
se:dió
4
Fabricio
Colona
nom-
bre
de
gobernador:
y
.leniente
general.
El
conde
de
Panta
Severina,Andres
Garrafa
asi
mismo
no
quiso
1.
Notóse
que
los.que
con
mas
voluntad
se
ofrecie-
Pon
,;fueron
los
barones
de
la
parte
Angevina.
Entre
ellos.
se
señalaron.
el
marques
de
Bitonto
hijo
del
du-
'
Quede
Atri,
el
marques
de
Atela
hijo
único
del
Príncipe.
de
Melñi,
«el.
duque
de
Trageto
,
los
hijos
de
los
condes
de
Matalon
y
de
Aliano.
El
principe
de
Bisiñano
dado
que
se
quedó
por
doliente
,
por
Ser
la
guerra
contra
Francia
envió
el
collar
y
orden
de
San
Miguel
á
aquel
Rey:
lo
mismo.
hicieron
los
de
Meli
y
Atri
y
Matalon.
Partió
primero
el
conde
Pedro
Navarro!
con
su
infantería
la
via
de
Pontecor.
vo:
poco
despues
4.
dos
de
noviembre.
salió
la
caba-
loría.,
que
era,muy:lucida
gente,
en
compañía
del
Virrey,
En
este
medio
el.
¿nimo:.del
Emperador
com-
atian
varios
pensamientos
y
contrarios:
por
una
Parte
el
cardenal
Sanseverino
continuaba
en
sus
pro;
Mesas.
mal
fundadas;ipor
el
contrario:el
embaxador
on
Pedro
de
Urrea
ofrecia,
si
entraba
en
la
liga
Para
atajar
los
males
que
amenazaban,
le
ayudarian
Con
el
exército
comun
y
á
su
costa
para
enseñorearse
el
ducado
de
Milán,
y
aun
para
allanar
lo
de
Guel-
Tes.
Este
camino
parecia
á
aquel
principe
mas
se-
Suo.
y
mas
llano
,
si
bien
conforme:
4
su
condicion
Muncasacababa
de
resolverse.
Tornaba
á
querer
con-
Cierto
con.
yenecianos
con
las
condiciones
y
partido
e
ofreció
el
Papa
al
de
Gursa,
Era
ya
tarde,
en
322
/
hermano
del
mismo
Rey.
Acordó
asi
mismo-el
Rey
cathólico-que
se
sobreseyese
por
entonces
en
la
con-
quista
de:
Africa
,
y
se
sacase
la
gente
de
guerra
que
tenia
en
Orán,
quedando
“alli
sola
la
necesaria
para
la
defensa.
Entonces
se
ordenó
que
se
hiciese
repar-
titviento
de
aquella
ciudad
:
señalaron
seiscientas
ye-
cindades,
las
doscientas
de
gente
de
á
caballo,
y
las
otras
de
á
pie
:
repartieron
entre
los
pobladores
las
casas
;
huertas
y
tierras
dela
ciudad,
todo
ú%::propó:
silo
que
con
mas
facilidad:
se
pudiese
sustentar
aque-
Ma
plaza:
Para
que
de
mejor
gana
acudiesen
á
po-
blar,
se
concedió
á
los
yecinos
franqueza:
detribu-
tos
y
alcabalas
ademas
del
sueldo
que
á
todos
les
mandaban
pagar.
En
esta
misma
sazon
postrero
de
enero
parió
en
Lisboa
la
Reyna
doña
María
un:
hijo
que
se
llamó
el
infante
don
Enrique
,
y
fue
adelante
cardenal,
¡y
últimamente
por
muerle
de
susobrino
el
Rey
don
Sebastian
murió
Key
de
Portugal:
ocultos
y
altos
juicios
de
Dios:
El
mismo
dia
que
nació
este
infante,
nevó
mucho
en
Lisboa,
cosa
muy
«rara
en
aquella:ciudad.
Los
euriosos
decian
que
pronosticaba
aquella
nieve
la
blancura
de
sus
costumbres,
que
fue-
ron
muy
santas,
y
la
pureza
de
la
castidad,
en
que
perseveró
toda
la
vida
:
en:
el
rostro
fue
el
mas
se-
mejante
á
su
padre
entre
todos
sus
hermanos:
Hallá-
hase'el
Rey
cathólico
en
Burgos:
alli
ú
los
diez
y
seis
de
febrero
por
muerte
del
condestable
dom
Bernar-
dino
de
Velasco
concertó
que:
su
hija
doña
Juliana,
nieta:
del
mismo:
Rey
-
por
parte
de
su
madre
doña
Juana
de:Aragón
,
casase
con
Pero
Hernandez
de
Ve-
lasco
hijo“mayor
de
don
Tigo;
que
sucedió
úsuler-
mano
don
Bernardino
'en
aquel
estado
de
Háro:y
em
el
oficio
de'
condestable;:"
10)
10
5
TR
to
"109
0bs1
lol
Sa
1
s
333
¿CAPITULO
¿VILL
Que:
el
Papa
descomulgó
al
Rey
de
Navarra.
La
ausencia
del
duque
de
Nemurs
dió
avilenteza
ú
los
de
Bressay
á
los
de
Bergamo
para
levantarse
Contra
Francia,
y
volver
4
poder
de
venecianos,
excepto
los
castillos.
Era
este
negocio
muy
grave;
y
principio
de
que
todas
aquellas
ciudades
de
nuevo
Conquistadas-
hiciesen
lo
mismo.
Acordó-
el
duque
luego
que
socorrió
á
Boloña,
de
acudir
á
aquella
par-
le:
llevó
consigo
al
señor
de
Alegre.
Quedó
:en
Bo-
ha
un
capitan
frances,
por
nombre
Fulleta:;'
con
trecientos
hombres
de
armas
y.
tres
mil
infantes
en
defensa
de
aquella
ciudad.
Al
encuentro
del
de
Ne-
murs
salió
Griti
con
el
exército
de
la
señoría
y
todo
el
pueblo
de
Bressa.
Retiróse
ól:4
la
montaña
yy
pa-
sada
la
media
noche
entró
en
la:
ciudad
por
la
parte
del
castillo.
Desde
alli
pasó
á
dar
en
el
real
de:
los
venecianos.
Trabóse
una
batalla
muy
reñida
y
heri-
da:
murieron
muchos
de
ambas
partes,
mas
la
vic.
toria
quedó
por
Francia
con
prision
de
Andres
Grit,
de
Antonio
Justiniano
gobernador
de
aquella
ciudad,
y
Pablo
Manfron.
El
conde
Luis
Bogaro
,
que
eñtre-
86
aquella
ciudad
4
venecianos
por
ser
natubal,
y
tener
gran
parte
en
ella,
no
solo
fue
preso,
sino.por
Sentencia
justiciado
por
traydor.
El
duque
de
Nemurs
COn
este
suceso
:tan
próspero
recobró
sin
dificultad
á
ergamo.
Dexó
á
monsieur
de
Aubeni
en
guarda
de
ressa
con
golpe
de
gente:
lo
demas
del
exército
re-
a
por
el
Veronés,
y
él
se
fue
4
Milán
á
festejar
as
carnestolendas,
y
como
á
gozar
del
triumpho
de
victoria.
El
Rey
de
Francia
sintió
mucho:
su
ida
“en
tal
coyuntura
:
:ordenóle
que
sin
dilacion
saliese
con
su
gente
para
hacer
rostro
al
exército
de
la
liga,
*
32
i
pr
á
esta
sazon
se
hallaba
menguado
de
soldados,
y
con
poca
reputacion
y
en
mucho
aprieto.
Esto
dió
ánimo
al
concilio
de
Pisa
para
nombrar
por
sus
le-
gados
á
los
cardenales,
al
de
Sanseverino
de
Bolo-
na,
y
al
de
Bayos
de
Aviñon;
y'fue
ocasion
que
ni
los.
venecianos
se
concertasen
con
el
Emperador,
si
bien
el
Papa
hacía
grande
instancia:
que
aceptasen
las
condiciones
diversas
veces
tratadas,
ni
el
Empe-
rador
se
declarase
por
la
liga
;
verdad:
es
que
poco
despues
por
diligencia
del
embaxador
Gerónimo
Vie
concertaron
treguas
con
ciertas
capitulaciones
con
que
aquella
señoría
se
obligó
á
contar
cierta
suma
de
dineros
al
Emperador.
El
Rey:
de
Francia
forti-
ficaba
sus
fronteras.
de
Normandía
primero,
y
des-
-
pues
de
la
Guiena
por
miedo
del
Ingles.
Juntamente
procuraba
tener
muy
de
su
parte
al
Rey
de
Navar-
ra,
dado
que
de
secreto
daba
grandes:
esperanzas
al
duque
de
Nemurs
que
concluida
la
guerra,
de
Italia,
Je:
pondria
en
posesion
de
aquel
reyno:
Esta
alianza
tan
estrecha
del
Rey
de
Navarra
con
Francia
fue
cau-
sa
de
su
perdicion
;
lo
qual
se
encaminó
desta
mane-
ra
:
el
Papa
supo
que
aquel
Rey
fayorecia
y
ayuda-
ba
á:los
enemigos
dla
la
iglesia
,
y
hacía
las
partes
de
Francia
y
del
concilio
de
Pisa:
acordó
con
con-
sejo
del
colegio
de
los
cardenales!
de
acudir
al
re-
medio
que
se
suele
tener
contra
principes
scismáti-
cos,
esto
es
que
pronuució
sentencia
de
descomunion
contra
el
Rey
y
Reyna
de
Navarra:
privólos:
de
la
dignidad
y
título
real,
y
concedió
sus
tierras
al
pri:
mero.
que
las
ocupase.
Dióse
esta
sentencia
4
los
diez
y
ocho
de
febrero:
entendióse
que
la
solicitó
el
Rey
eathólico;
lo
cierto
que
la
tuyo
muchos
dias
secreta
con
esperanza
de
asegurarse
por
otro
camino
de
aque-
Jlos
Reyes.
Con
este
intento
por
fin
del.mes
de
mar-
zo
desde
Burgos
do'se
hallaba,
despachó
4
Pedro
de
SS
e
e
A
0
ue
325
Hontañon
para
que
de
su
parte
avisase
4
aquellos
Re-
yes
del
camino
errado
que
llevaban;
y
para
asegu-
rarse
que
ni
darian
ayuda
4
Francia
en
aquella
oca-
sion,
ni
paso
por
sus
tierras
d'sus
enemigos
y
de
la
Iglesia,
pedia
le
entregasen
á
su
hijo
el
principe
de
Viana,
con
promesa
que
les
hacía
de
casalle
con
una
de
sus
nietas,
es
d
saber
con
doña
Isabel,
ó
con
doña
Catalina.
Ellos
no
quisieron
venir
en
nada
desto,
antes
continuaban
en
maltratar
á
los
servido-'
res
del
Rey
eathólico,
hacer
alardes
y
juntas
de
gen-
tes.
Y
si
bien
por
don
Juan
de
Silva
frontero
de
Na-
Varra
fueron
avisados
no
diesen:
lugar
4
aquellas
no-
vedades
,
d
sus
saludables
amonestaciones
no
daban
oidos.
Animábanlos
las
nuevas
que
venian
de
Italia
de
la
pujanza
de
los
franceses,
y
del
aprieto
en
que
se
hallaba
el
campo
de
la
liga.
Entreteníase
el
vir-
rey
con
su
gente
en
el
condado
de
Boloña,
sin
re-
tirarse
por
la
reputacion
,
ni
atreverse
á
pasar
ade-
lante,
ó
acometer
alguna
empresa,
si
bien
el
Papa
queria
que
rompiesen
por
las
tierras
del
ducado
de
Milán.
Temian
ellos
no
les
atajasen
las
vituallas
que
les
venian
de
Ravena;
y
de
la
gente
que
tenian,
por
la
aspereza
del
tiempo
unos
eran
muertos,
y
otros
desamparaban
las
banderas:
Lo.que
mas
es,
que
á
tiempo
que
los
enemigos
estaban
muy
ecrea,
el
te-
niente
del
duque:
de
Urbino
y
las
seiscientas
lanzas
del
Papa
se
salieron
del
real
con
achaque
que
no
€s
pagaban,
y
que
tenian
sospecha
de
alguna
gente
española.
La
verdad
era
que
el
duque
traía
inteli-
Sencias
con
el
Rey
de
Francia
,
y
tenia
letras
suyas
Sobre
un”
cambio
de-
Florencia:
para
levantar
gente
en
su
nombre.
Llegó
la
mengua
de
nuestro
campo:
a
términos
ue
el
virrey
y
el
legado
acordaron
de
tomar
dá
subidos
quatro
mil
italianos
para
veforzalle;
Y
aun
el
Papa
pretendia
los
llegasen
á
ocho
mil,
y.
326
:
libró
para
ello
luego
el
dinero.
Era.
su
parecer:
que
sin
dilacion
se
viniese
4
las
manos
con
los
franceses:
.
su
grande
corazon
le
quitaba
todo
'temor..
El
Rey
cathólico
al
contrario:
queria
se
entretuviesen
hasta
tanlo
que
la
gente
de
Venecia
les
acudiese,
pues
lo
podian
hacer
con
la
tregua
que
se
asentó
entre
ellos
y
el
Emperador:
ordenaba
otrosí
que
se
proyenss
sen
de
número
de
suizos,
y
á
falta
destos
de
ale-
manes.
Para
persuadir
esto
despachó
4.
Hernando
de
Valdés,
capitan
de
su
guarda,
que
fuese
pri-
mero
á
Roma
á
tratallo
con
el
Papa,
y
desde
alli
pasase
'al
campo
de:
la
liga
á
mandallo
al
general
de
su
parte.
Hizo
él
lo
que
se
le
mandó
muy
cumpli-
damente.
Llegó
á
do
el
virrey
alojaba
á
los
veinte
'
nueve
de
marzo
en
sazon
que
los
campos
aloja-
haa
el
uno
á
vista
del
otro,'de
tal
suerte'
que:
sin
gran
nola
con
dificultad
se
podia
escusar
de
venir
a
las
manos.
Pa
j
CAPITULO.
IX.
De
la
famosa
batalla
de
Ravena.
El
exército
de.
la
liga
todayia
se
entretenia
en
el
castillo
de
San
Pedro
en
Butri,
en
Cento
y
la
Pieve,
pueblos
todos
del
condado
de
Boloña:
el
virrey
de-
terminaba
de
esperar
alli
los
franceses,
y
si
quisie-
sen
,-dalles
la
batalla.
La
disposicion
del
lugar
ayu-
daba
mucho
á
los
de
la
liga,
y
el
deseo
de
yenir
á
las
manos
era
grande.
En
esta
sazon'
llegó
el
cam-
po
de
Francia,
-y
con
él
el
duque:
de
Ferrara
muy
acompañado
de
gente
lucida
y
bravá.
Estuvieron
los
unos
á
vista
Ej
otros
tres-dias
sin
que
se
vinie-
se
á
la
batalla.
Los
franceses
no
se
atrevieron
úaco-
meler
muestro
campo
en
lugar
tan
desaventajado:
o:
E
327
el
virrey
queria
guarda?
el:orden
que
le
traxo
Her-
nando:
de
Valdés.
Detuviéronse
los
franceses
en
aquel
puesto
hasta
postrero
de-marzo.
Este
dia
alzaron
sus
reales,
y
se
encaminaron
la
via
de
Ravena,
de
la
qual
ciudad
deseaban
mucho
apoderarse
por
ser
e
mercado
de
do
los
nuestros
se
proveían
de
vituallas.
Habia
enviado
el
virrev
los
dias
pasados
para
la
de-
fensa
á
don
Pedro
de
Castro
eon
cien
cahallos
lige-
ros,
y
4
Luis
Dentichi
gentil-hombre
neapolitano
con
mil
soldados
italianos.
La
plaza
era
tan
importante,
que
se
determinó
de
levantar
luego
el
real
y.
seguir
por
la
huella
el
enemigo
tan
de
cerca
que
solas
tres
millas
iban
distantes
los
dos
campos:
acordó
asi
mis-
mo
que
Marco
Antonio
Colona
se
adelantase
de
no-
che
con
cien
lanzas
de
su:
capitanía
y
quinientos
es-
pañoles
para
meterse
dentro
«le
aquella
ciudad.
Está
Ravena
puesta
á
la
marina
del
golfo
de
Venecia
en-
tre
dos
rios
que
entrambos
se
pueden
vadear,
el
uno
se
llama
Ronco,
y
el
otro
Monton:
corren
muy
pe-
gados
á
los
muros,
el
Monton
á
mano
izquierda
,
el
Ronco
4
la
derecha,
dicho
antiguamente
Vitis.
Lle-
garon
los
franceses
el
jueves
Santo
4
poner
su-real
sobre
aquella
ciudad
entre
los
dos
rios.
Dióse:el
com-
bate
el
dia
siguiente
que
fue
muy
bravo.
Defendié-
ronla
los
de
dentro
con
mucho
ánimo,
en
particular
Luis
Dentichi
que
perdió
un
hermano
en
la:
batería,
y
él
quedó
mal
herido
de
que
murió
en
breve.
El
virrey
acordó
arrimarse
á
un
lado
de:la
ciudad,
y.se-
gur
el
rio.
Ronco
abaxo
que
hate
con
los
muros,
y
dividia
los:dos
campos.
Elegó
el
sábado
Santo
á
po-
nerse
í
dos
millas
de
los
enemigos
en
un:
lugar
que
se
llama
el
Molinazó,
en
que:
se
fortificaron
con
«hn
050
que
«tiraron:
delante
su
campo.
Sobré.
el
pasar
adelante
hobo
diversos
pareceres
:
Fabricio
queria
que
Yeparasen:en
aquel
lugar,
pues
tenian
seguras
las
vi-
328
:
>
:
tuallas,
y:
los
enemigos
en
breve
padecerian
necesi-
dad,
ademas
que
desde
alli
aseguraban
la
ciudad,
ó
si
los
enemigos
se
desmandasen
á
tomalla,
la
victo-
ria.
El
conde
Pedro
Navarro:como
hombre
muy
ar-
rimado
á
su
consejo
y
enemigo
del
agenó
,
aunque
fuese
mejor
“y
mas
seguro,
persuadió
al
virrey
que
pasase
adelante.
Mostró
siempre
gran
deseo
de
pelear,
y
hacía
el
principal
fundamento
en
la
infantería
es-
pañola,
que
queria
aventurar
contra
todo
el
exército
de
los
enemigos;
gran
temeridad
y
locura.
Con
esta
resolucion
se
adelantaron
los
nuesiros
:
salieron
4
es-
Caramuzar
con
nuestra
avanguardia
algun
número
de
caballos
franceses,
pero
no
se
hizo
cosa
de
momento
aquella
tarde
mas
de
que
los
enemigos
volvieron
4
sus
estancias,
y
los
del
virrey
aquella
noche
se
que-
daron
casi
á
vista
de
los
reales
contrarios.
Luego
el
otro
dia,
que
fue
el
domingo
de
Pascua
á
los
once
de
abril,
los
nos
y
los
otros
se
pusieron
en
orden
de
pelear.
Tenian
los
franceses
veinte
«quatro
mil
in-
-fantes
entre
franceses,
gascones,
alemanes
y
italia-
_
nos,
dos
mil
hombres
de
armas
y
dos mil
caballos
li-
geros:
las
piezas
de
artillería
éran
cincuenta.
Guia-
ban
la
avanguardia
el
duque
de
Ferrara,
y
monsieur
de
la
Paliza:
en
la
batalla
iban
el
gran
senescal
de
Normandía
y
el
cardenal
Sanseverino
legado
del
con-
cilio
Pisano:
regía
la
retaguardia
Federico
de
Bozo-
li;
el
de
Nemurs
con
golpe
de
caballos
escogidos
quedó
de
respeto
para
acudir
á
do
fuese
mas
necesa-
rio.
El
exército
de
la
liga.que
en
la
fama
era
de
diez
y
ocho
mil
infantes,
no
Megaba
con
mucho
á
este
número.
Los
españoles
eran
menos
de
ocho
mil,
1d
italianos
quatro
mil,
mil
y
docientós
liombres
de
armas
,'
dos
mil
caballos
ligeros
,
y
veinte
y
quatro
piezas
de
artillería.
Debiera
el
virrey
partir
antes
del
alba
y
sin
estruendo
para
atajar
á
los
enemigos
el
AA
a
—_—
A
o
a
,
32
paso
,y
no
dalles
lugár
que
se
pusiesen
en
olas
|
za,
como
lo
aconsejaba
Fabricio;
pero
él
no
quiso
venir
en
esto,
y
asi
dió
lugar-4
que
los
enemigos,
pasado
un
puente
que
tenian
en
aquel
rio,
estuviesen
muy
en
orden.
La
avanguardia
de
nuestro
exército
llevaba
Fabricio
Colona
con
ochocientos
hombres
de
armas
y
seiscientos
caballos
ligeros,
y
quatro
mil
in-
fantes.
De
toda
la
demas
gente
se
formaron
dos
es-
quadrones,
que
quedaron
á
cargo
del
virrey
y
del
conde
Pedro
Navarro.
Adelantáronse
con
esta
orden
al
son
de
sus
-caxas.
Animaban
los
generales
cada
qual
4
su
gente,
el
de
Nemurs
en
particular
habló
á
os
suyos
en
esta
manera:
«
Lo
que
por
tanto
tiempo,
»señores
y
soldados,
habeis
deseado,
que
es
pelear
»con
los
enemigos
en
campo
raso
,-la
fortuna
Ó
fuer-
»za
mas
alta
como
benigna
madre,
demas
de
las
vic-
»torias
pasadas
que
nos
ha
dado,
nos
lo
concede
peste
día,
en
que
nos
presenta
ocasion
de
la
mas
»gloriosa
victoria
que
jamás
exército
alguno
haya
al-
»canzado.
Con
la
qual
no
solo
Ravena
y
toda
la
Ro-
»maña
os
quedarán
rendidas
como
en
parte
del
pre-
»mio
debido
á
vuestro
valor;
antes
ho
quedando
en
»Italia
cosa
que
haga
contraste
4
vuestro
esfuerzo,
»ni
lanza
enhiesta
,
quién
amigos
será
parte
para
que
»no
sigamos
la
victoria
sin
parar
hasta
apoderarnos
»de
Roma,
ciudad
y
corte
rica
y
'soberbia
con
los
despojos
de
toda
la
christiandad
?
botín
y
presa
que
'
ȇ
todo
el
mundo
pondrá
envidia
juntamente
y
.es-
»panto.
Tomada
Roma,
quién
os
estorbará
el
paso
»para
Nápoles?
donde
vengareis
las
injurias
recebi-
»das
los
años
pasados
muchas
y
graves:
grande
feli-
»cidad
,
y
que
la
tengo
por
muy
cierta
quando
consi-
»dero
vuestro
valor,
vuestras
hazañas,
y
sobre
todo
»esos
semblantes
alegres
y
denodados.
Y
no
me
ma-
»ravillo
que
os
mostreis
animosos
contra
los
que
de
330
_»noche
afrentosamente
os
volvieron
las
espaldas
Jue-
»go
que
llegastes
4
Boloña:
los
mismos
que
por
no
»
venir
d
vuestras
manos,
ni
fiarse
de
sus
brazos,
se
»arrimaroná
los
muros
de
Imola
y
de
Faenza,
y
»se
valieron
de
la
aspereza
de
los
Ingares
en
que
»asentaron
sus
reales.
Jamás
esta
canalla
se
os
atre-
»vió
en
el
reyno
de
Nápoles
sino
con
ventaja
de
lu-
»gar,
de
reparos,
rios
y
fosos:
toda
su
confianza
la
»uenen
puesta
en
sus
mañas.
Fuera
de
que
estos
no
»son
los
exercitados
en
las
guerras
de
Nápoles,
sino
»gente
allegadiza,
y
lo
mas
acostumbrados
á
contras-
»tar
con
los
arcos
y
lanzas
despuntadas
de
los
moros;
»
y
aun
poco
há
quedaron
de
esos
mismos
vencidos
»en
los
Gelves
y
destrozados:
6
grande
mengua!
y
»Pedro
Navarro
su
caudillo
de
tanto
valor
es
4
saber
»
y
fama
aprendió
mal
su
grado
quán
diferente
cosa
»sea
batir
los
muros
con
la
fuerza
de
la
artillería
y
»con
las
minas
secretas,
ó
llegar
4
las
manos
y
á
»las
espadas.
No
catais
el
foso
que
esta
noche
han
»lirado,
y
cómo
se
han
cerrado“con
sus
carros?
nun-
»ca
se
olvidan
“de
«sus
artes.
Mas:sed
ciertos
que
no
»les
valdrán;
mi
la
batalla
se
dará
como
ellos
deben
»
pensar.
La:
artillería:
los
sacará
de
sus
manidas
y
ca-
»vernas
á
lo
raso,
donde
se
entenderá
la
ventaja
que
»el
ímpetu
frances,
la
ferocidad
alemana
y
la
noble-
»za
de
italianos
hace
4
Jas
astucias
de
los
españo-
»les.
El
número
de
nuestra
gente
es
cási
doblado
»que
el
de
los
contrarios,
cosa
que
parece
alguna
»mengua
pará
gente
tan
esforzada;
mas
si
bien
se
»mira,
nadie
tendrá
por
cobardía
que
nos
aproveche-
»mos
desta
ventaja,
antes
á
los
contrarios
por
tente»
»rarios
y
locos',
pues
se:mueven'á
pelear
solo
ú
pér-
»suasion
de
Fabricio
Colona,
que:á
costa
suya
quiere
»
librar
de
nuestras
manos
4su
primo
-Márco
Ánto-
»uio.
Por
mejor
decir
la
justicia
de
Dios
los
ciega
331
»para
castigar:
la
soberbia
y
enormes
vicios
del
falso
»
Pontífice
Julio
:
los
engaños
y
trayciones
de
que
se
»vale
contra
la
bondad
de
nuestro
Rey
el
fementido
»Rey
de
Aragon.
Mas
para
qué
son
tantas
palabras?
,
ȇ
qué
propósito,
soldados,
entreteneros
la
victoria
»con
alargar
razones?
arremeled
pues
y
cerrad:
sin
»dudar
que
este
dia
4
mi
Rey
dará
el
señorío,
y
4
»vos
las
riquezas
de
toda
Italia.
Yo
acudiré
4
todas
»partes
sin
tener
cuenta
con:
la
vida
como
lo:
acos-
»tumbro
,
el
mas
dichoso
capitan
que
jamás
hubo
en
»el
mundo,
pues
tengo
tales
soldados,
que
con
la
»victoria
deste
dia
quedarán
los
mas
famosos
y
mas
»riCos
que
algunos
otros
de
trecientos
años
á
esta
»parte.””
Comenzó
á
jugar
la
artillería,
y
como
quie-
ra
que
la
del
virrey
al
principio
hizo
grande
dano
en
a
ayanguardia
enemiga
al
pasar
el
rio,
pero
la
de
Os
contrarios
por
ser
en
número
doblada,
y
asentar-
se
en
lugar
mas
abierto,
hizo
muy
mayor
estrago
en
la
gente
de
armas,
que
no
tenia
algun
reparo.
Arre-
metió
el
marques
de
Pescara
con
los
caballos
ligeros
solo
porque
se
comenzase
la
pelea.
Mezcláronse
los
mbres
de
armas
de
todas
partes
con
poca
orden.
Estuvo
la
pelea
en
peso
un
buen
espacio
sin
que
se
Yeconociese
ventaja.
Cargó
mucha
gente
francesa,
y
Os
de
la
ligacomenzaron
4
desmayar
y
desordenar-
Se.
En
este
trance
fue
herido
el
caballo
del
marques
e
Pescara
y
él
preso,
y
muerto
Pedro
de
Paz
capi-
tan
muy
señalado:
El
conde
Pedro
Navarro
que
siem-
Pre
pretendió
levar
el
prez
de
la
victoria,
visto
esto
Se
adelantó
con
la
infantería
española
con
espaldas
€
trecientos
hombres
de
armas
españoles
que
pudo
"ecoger.
Al
tiempo
de
romper
con
la
infantería'
tu-
£sca
vió
el
coronel
Zamudio
que
iba
en
la
primera
Mera
un
capitan
aleman
por
nombre
Jacobo
Emp-
Ser,
que
se
adelantó
de
los
demas
para
desafialle,
«0
338
»
y
males?
los
concilios:
por
abreviar,
qué
otra
Cosa
»sustenta
hoy
el
lustre
de
la
iglesia,
tiene
en
pic
la.
»religion
y
las
ceremonias
sagradas,
hace
que,
el
pue-
»blo
se
mantenga
en
piedad
y
obedezca
á
las
leyes
»eclesiásticas?
por
ventura
no
són
los
concilios?
Que
»si
el
fruto
es
menor
de
lo
que
fuera
razon;
y
los
da-
»hos
y
vicios
se
veen
crecer
mas
de
lo
que
quisiéra-
»
mos
,
mirad
,
Padres
,
no:sea
la
causa
el
haber
aflo-
»xado
en
costumbre
tan
loable.
Grande
fuerza
tienen
»estas
juntas
y
grande
eficacia
;
pero
si
las
ayudamos
»con
el
exemplo.
de
la
vida
y
nuestra
modestia
en
»todo
á
imitacion
de
nuestra
cabeza,
que
comenzó
á
»hacer
y
4
enseñar,
como
dice
la
Escritura.
Buena
es
la
enseñanza,
y
el
trabajo
que
env
ella
se
pone
»bien
empleado;
mas
es
menester
esforzalla.
con
el
»
buen
exemplo
y
con
la
buena
vida
del
que:tiene
ofi-
»
cio
de
enseñar.
No
me
quiero
detener
en
cosa:
tan
»elara.
Quién
no
vee
los
trabajos
y
males:
«deste
mi-
»serable
siglo
?
las
costumbres
del
pueblo
tan
sueltas?
»la
ignorancia,
ambicion
y
deshonestidad
en
quien
»menos
era
razon?
Jas
demasías
y
robos,
diré
de
los
»
principes
ó
de
sus
soldados,
ó
de
los
umos
y
de
los
»
Otros?
esos
campos
bañados
con
la
sangre
derrama-
»da
mas
que
con
las
Uuvias
del
cielo,
quién
los
pue-
»
de
mirarsin
lígrimas?
Estos
y
otros
muchos
males
»ó
en
este
concilio
se
han
de
remediar,
ó
no
nos
que-
»da
alguna
esperanza.
Grandes
cosas
habeis
empren-
»dido
y
acabado
,
Padre
Santo
:
asegurar
los
caminos»
»castigar
los
salteadores,
restituir
ála
iglesia
tantas
»ciudades
quantas
ningun
otro
Pontífice:
todavia
la
»
mayor
os
queda
por
hacer,
esta
es
pacificar
los
prin:
»cipes
christianos
y
acabar
con
ellos
vuelvan
sus
fuer”
»zas
Contra
el
enemigo
comun.
Dexemos
las
armas
»
corporales:
con
las
que
son
proprias
muestras,
ha-
»gamos
guerra
ú
los
vicios
y
á
los
males
que
son
mur
a
SS
y
¿39
».chos
y
gratides
y
porque
quándo
la
yida
fue
mas
suel-
nta?
quándo
latambicion
mas
desenfrenada?
quándo
»mayor
libertad:
de,
hablar
y
séntiv,
como
cada
qual
»quiere
de
las
cósas
divinas?
quándo
se
vió
mayor
»
carnicería
entre
paganos
y
fieras
que
la
de
Bressa
»primero.
,
y
despues
la:
de
Ravena.,
cuya.
sangre
ȇun
no
está
del
todo:
enxutáa?.
Todo'lo
qual
qué
son
»sino
yoces
del
cielo
que
amonestan
y
dicen
la
nece-
»sidad,
que
teníamos
de
acudir
4
este
postrer
reme-
»dio,
y
¿esta
sagrada
áncora?
El
próvecho
para
que
»Sea
mas
colmado
y,
se
debe
dar
orden
que
en:
él
se
»use
de
modestia
,
no.
haya.
yoces
ni
ruidos;
y
sin
»embargo
todos
tengan
la
libertad
de
hablar
que
an-
»liguamente
se
tenia,
aunque
se
tratén
cosas
que
to-
»quen
á
qualquier
persona
por
grande
que
sea,
Haced,
»Padres,
lo
que
es
de
vuestra
parte,
que
Christo:
os
»ácudirá
con;
sul
espíritu
y
todos
los
Santos
del
ciclo
»eon.
su
ayuda
San
Pedro
y
San
Pablo
claras
lumbre-
»ras,
del
cielo,,
y
patrones
de:
la
iglesia
santa
y
desta
»Ciudad
,
oid.
nuestros
gemidos:
poned
los
ojos
de
»yueswa
benignidad
¡en
nuestros
daños
:
ayudad
4
Vuestra
iglesia,
¡yiha
de:
vuestra
labranza,
+
y-pose-
»sion
de
Dios;
y
Ja
que
librastos
de
la
crueldad
delos
»liyanos,
no
permitais
pereza
manos
de
los
que
»se
aman
sus
hijos.
y
famillares.
Comunicad
«fuerza
»del
cielo
4
todos
estos
Padres
y
Santos
prelados
para
que
puestos,
los'
ojos
en
Dios.
y:sin
tener:
respeto
dz
madie
,;
proyean
del
remedio,que.
lantas
miserias
piden
y
á:todos
nos
es
necesario
dio
oo
ed
y
Kio
Vd
onivsta
voy:
a
;
mt
ah
Fs
PGOAPITULO:UX
L
Orán
"1p
Del
principio.
de
la
guerra;
de
Nayarra:
bé)
!
;
*
”
sl
La
tregua
que.
se:
asentó.
entre
el
Emperador
y
+
340
:
“venecianos,
y"
la
diligencia
del
esrdoñal
Sedunenso
obraron
tanto:que-los
suizos
se
resolvieron
de:
pasar
en
JHalia
en
ayuda
de
la
liga
y
dé
la
iglesia.
Lo
que
les
pudiera
entibiar;
que
era
la
batalla
de
Ravena,
/es0
les
bizo
apresurar
tantó
que
selialla-que
á
los
«diez
y
nueve
de
mayo
estaban
en
Valcamónica
tierra
de
Bres-
sa
en
número
diez
y
seis
mil:
traían
diez
y
ocho
pie-
zas
de
artillería
de
“campo:
sin
oros
sels
mil
que'ba-
xaban
úla
parte
de
Milán
la
via
de
Novara,
y
dos
mil
por
la
via
de
Bergamo.
Venia:
por
general
desta
gehte
el
:baron
de
Altosaxo:,
y
en
su
compañía
Matheoel
cardenal
Sedunense.
Tios
franceses
séx
por
acudir
la
parte
de
Guiena;
y
por
mandamiento
de
su
Rey:
como
dicen:sus
historiadores
sea
por
miédo
de
tanta
gente
que-acudia
contra
ellos
de
refresco
en
graw
mimero,
desamparada
Htalia:se
>volvián
á
su
tiérra.
Quédaba
el
de
la
Paliza
cor
alguna
gente
en
lo“de
Lombardía,
pero:
cada
dia
«se
le
despedian
Soldádos:
Llegaron
á
Veronaá
los
veiúte
y
siéte
de
mayo
pasados
de
vein-
te
mil
suizos:
tomáronla
sin
dificuluid
d'
causa
queilos
¡franceses
desampararon
la
ciudad
y“el
castillo.
Aqui
se
acordó
que
Pablo
Capelo
con
el
exército
de
la
$e-
noría
,
que
era'setecientos
hombres
de
armas;
ocho-
cientos
caballos
ligeros*y
quatro'milinfántes,
sejune
tase
con
los
suizos.
Fueron
sobre
Vilesio,,
do
se
reco-
gieron'los
franceses
de
Verona
que
tambien
desanr-
pararon
esta
plaza
sin
acometer
4
defenderse
y
nbita-
Jar
el:paso
á
los
enemigos,
que
fuéeroficil
por
estar
el
rio
Mincio
en
medio:
Siguieron
os
kulzos'el
cÁmÍpo
de
Francia,
que
se
retiró
á
Pontevico
y
desde
alli
ú
Cremona,
sin
hallaf
lugar
seguro“en'
que
afirmarse,
ni
arriscarse
á
venir
á
las
manos,
tanto
mas
que
e
Emperador
tuvo:
forma
para
que+los'úlemanes
que
quedaban
en
el
exército
frances
,
se
despidiesen:
cosa
fque
puso
tanto
miedo
al
de
la
Palizaque'no
paró
hasta
IS,
tn
tin
A
341
_velirarse
4
Aste
en
lo
postrero
«del
ducado
de:
Mi-
án
con
intencion
de
desamparar
4:
Lombardía.
Con
esto.
Jas
ciudades
se
levantaron
,en
particular.
Cre-
moná
que
se-dióal
cardenal
Sedunense:
en
nom-
bre
del
imperio:
Milín
con.
casi
todas
las
demas
ciudades
de
aquel
estado
se
rindió:
4
los
vencedores:
Ravena
otrosí
volvió
4
poder
del
Papa;
todos:
los
elementos
parece.
se
conjuraban
en-daño
de
Francia.
Con
estos
principios.
tan
prósperos
,el
de
Gursa,
y
don
Pedro
de
Urrea
que
venian.
con
este
exércilo,
pretendian
haber.4
Maximiliano
Esforcia
para
«resti=
tuille
en
aquel
ducado
,
y
hacer
la:
guerra
con
más
calor:,
y
proceder
en
aquella
empresa
con
mayor
justificacion.
Los
cardenales
scismáticos
por
no
estan
seguros
en
Milán
se
pasaron
¿4
Francia.
En
esta
rez
volucion
tan
grando
de
cosas
las,
ciudades
de
Placens
cia
y.
Parma
se
dieron
de
su
voluntad
al
Papa,
que
pretendia
le
pertenecian
como:
miembros
del
antiguo
exárchádo
de
Ravena
,
que
donaron
á
la
Sede
Apos-
lólica
los
Reyes
de
Francia
segun
de
suso
queda
nola-
do
(1).
En
España
continuaba
el
Rey
cathólico
en
re:
Qquerir¡al
de
Nayarra
le
asegurase,
bastantemente:
que
Por
aquella
parte
no
le
haria
daño
alguno.
Como
no.
Vénia
en
dar
á
su
hijo
el
príncipe.
de
Viana,
conten-
lábase
que
pusiese
sus
fortalezas.
cn
poder
de
alcaydes
Maturales
de
aquel
reyno
,
pero
que
fuesen
á
su
con-
terito.
Vino
4-Burgos!
Ladron
de
Mauleon
de
parte
de
aquel
Rey,
mas
«sin'poderes-bastanles
ni
comision
para:
concluir,
Ofrecia
el
embaxador
de
Navarra
que
Se
daria.
seguridad
que
por
aquel
reyno
no
se
haria
ofensa
:í
la
causa
de
la
iglesia
:
mo
venia
en
asegurar
que-por-los
demas
estados
que
tenian
en
Francia
,
se
PO
oriado
A
AnOTING
13
>
criouo
2390
SED
(1)
«Lib,
7.
cap.
6.
342
dissilos
baria
lo
mismo.
Diósele
por
resoluta
y
final
respuesta
que
diesen
seguridad
que
estarian
neutrales,
ó'si
ayu-
daban
al
Frances
por
lo
de
Bearne,
que
lo
mismo'hi-
ciesen
con
la
liga
por
lo
de
Navarra,
Tenia
aquel
Rey
gran
recelo
que
despues
de
la
muerte
de
Gaston
de
Fox
el
Rey
cathólico
pretenderia
apoderarse
de
aquel
reyno
por
la
Reyna
doña
Germana
como
heredera
de
su
hermano
,
y
de
sus
acciones
y
derechos.
Prometia
-monsieur
de
Orbal
embaxador
en
Navarra
del
Rey
de
Francia
que
en-tal
caso
su
señor
acudiria
á
aquellos
Reyes
con
todas
sus
fuerzas;
y
aun
ofrecia
que
daria
al
principe
de
Viana
por
muger
á
su
hija
menor.
Es-
tas
y
otras
ofertas
mal
fundadas
engañaron
aquel
Rey
para
que
pospuestas
las
obligaciones
que
tenia
4
Dios,
y
sin
respeto
del
deudo
tan
cercano
con
España;
en-
trase
en
la
liga
de
Francia,
que
fue
despeñarse
en'
su
perdicion.
En
esto
el
marques
de
Orset
con
su:
armada
de
Inglaterra
en
que
venian
mas
de
cinco
mil
archeros,
llegó
al
Pasage
puerto
de
Guiprzcoa
ú
los
ocho
de
junio.
Fueá
verse
con
él
don
Fadrique
de'
Portugal
obispo
de
Sigiienza,
que
atendia
en
San'Se-
bastian
por
orden
del
Rey
para
proveer
á
los
ingle-
ses
de
todo
lo
necesario.
Juntábase
en
Castilla
buen;
múmero
de
gente
para
hacelles
compañía
en
aquella
empresa
,
y
por'su
general
el
duque
de
Alba.
Preten-
dia
el
Rey
cathólico
acometer
primero
á
Navarra
por
asegurar
las
espaldas,
y
tener
€l
paso
y
las
vituallas
seguras
para
la
empresa
de
Guiena.
Con
este
inten=
to
mandó
juntar
cortes
de
la
'corona
de
Aragon
en:
Monzon,
y
por
presidente
la
Reyna
doña
Germana;
y
que
se
alistase
toda
la
gente
que
ser
pudiese
de
aquellos
estados
,
para
ayudalle
en
aquella
guerra;
4
que
decia
queria
iren
persona.
Resolvieron
en
aque-
llas
cortes
de
servirá
su
Rey
por
espacio
de
dos
años
y
ocho
meses
con
docientos
hombres
de
armas
y
tre-
343
cientos
ginetes.
El
Rey
de
Navarra.
vista
la
tempes-
tad
que
le
amenazaba,
envió
á
su-mariscal
don
Pedro
de
Navarra
al
Rey
cathólico
para
dar
algun
buen
corte.
Venia
en
que
para
la
seguridad
que
se
pedia,
se
entregasen
algunas
fortalezas
suyas,
como
no
fue-
sen
la
de
Estella
y
San
Juan
de
Pie
de
Puerto
,
que
eran
las
mas
importantes.
Acordó
el
Rey
cathólica
que
su
gente
ante
todas
cosas
fuese
sobre
Pamplona,
y
pedia
al
marques
de
Orset
hiciese
lo
mismo;
mas
él
se
escusó
con
que
no
tenia
comision
de
su
Rey
para
hacer
la
guerra
en
Navarra,
antes
formaba
que-
xa
contra
el
Rey
porque
no
tenia
á
punto
la
gente,
como
tenian
concertado
,
para
romper
por
la
Guiena.
Decia
que
si
acudieran
luego,
se
apoderáran
sin
di-
ficultad
de
Bayona
por
ballarse
desapercebida
,
y
con
la
dilacion
dieron
lugar
á
que
le
acúdiese
gente,
y
se
pusiese
de
tal
manera
en
defensa
que
cón
gran
dificultad
se
podria
ya
ganar.
:
1
4
E
CAPITULO
XIFH,
El
Rey
cathólico
se
apoderó
de
Nayarra.
Entreteníase
el
duque
de
Alba
en
Victoria
hasta
que
le
viniese
orden
de
lo
que
debia'hacer.
:
Tenia
en
Alava,
y
en
la
Rioja
y
Guipúzcoa
su-gente,
que
eran
mil
hombres
de
armas,
mil
y
quinientos
gine-
tes
y
seis
mil
infantes.
Iban
por
coroneles
de
la
in-
fantería
Rengifo
y
Villalva:
llevaban
veinte:
piezas
de
artillería,
y
por
capitan
della
Diego
de
Vera.
Llegó
al
duque
orden
del
Rey,
en
que
le
mandaba
Se
encaminase
con
toda:
su
gente
á
Pamplona
ca-
heza
del
reyno
de
Navarra.
Hizose
asi:
entró
en
aquel
reyno
un
miércoles
á
veinte
y
uno
de
julio.
Lleva-
344
ha
la
avanguardia
don
Luis
de
Biamonte
foragido
de
Navarra,
y
despojado
de
su
estado.
Era
la
Reyna
doña
-
Cathalina
ida
con
sus
hijos
á
Bearne,
y
el
Rey
se
quedó
en
Pamplona
con
intento
de
defender
aquella
ciudad
;
pero.
como
quier
que
el
duque
halló
la
en-
trada
y
camino
llano,
el
Rey
por
ver
las
pocas
fuer-
zas
que
tenia,
se
retiró
á
la
villa
de
Lumbierre.
Con
su
ausencia
los
de
Pamplona
hicieron
sus
conciertos;
y
se
entregaron
al
duque
el
mismo
dia
de
Santiago:
Querian
hacer
lo
«mismo
casi
tódos:los
lugares
de
aquel
reyno.
El
Rey
don
Juan
por
prevenir
este
daño
y
reparar
sus
haciendas
lo
mejor
que
pudiese,
en-
vió
tres
comisarios
al
duque
con
poderes
bastantes
para
concertarse,
resuelto
de
aceptar
las
leyes
que
le
pusiesen.
Hizose
el
asiento,
que
en
sustancia
era
re-
mitirse
4
la
voluntad
del
Rey
cathólico
para
cum-
plir
todo
lo
que
ordenase
y
por
bien
tuviese;
cuya
resolucion
fue
que
aquel
Rey
le
entregase
todo
el
reyno
de
Navarra
para
tenelle
en
depósito
hasta
tanto
que
las
cosas
de
la
iglesia
se
asentasen,
y
despues
lo
que
su
voluntad
fuese:
asi
mismo
que
entregase
al
principe
de
Viana
su
hijo
para
que
estuviese
y
se
-
£riase-
en
Castilla:
condiciones
tales.
y
tan
¿ásperas
quales
se
podian
esperar
de
un
vencedor.
Con
esto
el
Rey
don
Juan
,
perdida
la
esperanza
de
poderse
va-
Jer
€n
Navarra,
pasó
los
puertos.
Las.
villas
y
luga-
res
luego
que
fueron
requeridas
de
paz,
enviaron
sus
procuradores
á
entregarse:
sola
la
fortaleza
de:
Este-
lla
y
los
del
val
de
Escua
cónfiados
en
lá
aspereza
de
la
montaña
no
vinierón
en
lo
que
los
demas:
Los
ron-
caleses:venian
en
rendirse
,
pero
pedian
se
les
conce-
diesen
dos
fueros
y
libertades
de
Aragon.
En:esta
sa-
zon
Ja:gente
francesa
que
venia
encsacorra
de
aque
reynoy
era!
Hegada
á
Beñrne:El
Rey
cathólico,
para
demas
cerca
dar
órden
enstodo,
de
Burgos
do
estuvo
345
muchos
meses,
pasó
¿
Logroño:
Acudieron
con
gen
te
Manuel
de
Benavides
y
don:
Luis
de:la
Cueva,.y
don
Iñigo
de
Velasco
condestable
de
Castilla
d
servir
en
aquella
guerra.
El
obispo
de
¿Zamora
don
Antonio
de
Acuña
en
¡nombre
de
la
Sede
Apostólica
fue4
Pamplona
los
dias:
pasados
para
avisar
al
Rey.
don
Juan
tuviese
por
bien'
de
«apartarse
delos
que'albo-
rotaban
la
iglesia;
y
dado
que
aquella
su
ida
no.hizo
efecto.
alguno,
el
Rey.cathólico
acordó
de:envialle.de
nuévo'á
Bearne
para
declarar
á:
aquel
Rey.las
condi-
ciones
que
se
le
habian
puesto
y:amonestalle
las
guar
dase,
Prendiéronle
en
Salvatierra
sii
tener.
respeto
nivá
su
dignidad,
+ni
4
que
iba'
por
.embaxador;.
y
nego
por
mandado
del
Rey:
don
Juan
fue
entregado
alí
uque
de
Longavila
general
de
la,
gente
francesa,
que
alojaba
en
Bearne
y
era
gobernador
de
Guiena.
lacianle
algunos
cargos
para
justificar
aquel
pri
sion
,
en
particular
que
se
halló:en.Ja
bata
la
de
Ra:
Vena:
verdad
es
que
poco
despuesJe:
enviaron
4:
pro-
Seguir
el
tratado
«de
«Ja
paz
con
rehenes,
que
dexá
tres
sobrinos
,
para:seguridad
de
volver-cada
y
quan-
0,que
dello-
fuese:
requerido,
La:
conquista
de,
Na»
Varra
fue
tan
facil
que
Jos
franceses:entraron
en
sos:
Pecha.
de
algun
trato
doble
y
maña.
Para
quitar
esta
Sospecha
el
Rey:don
Juan
fue
á
verse
con
el
de
Frans
Cia
para
dar
razon:de
todo;
y
en
poder.de
los
fran-
Ceses
entregó
á
Salvatierra
para
que
se
asegurasen
de
Su
voluntad
,-y-la
pusiesen
en
defensa:
Estaba
el
Rey
e
Eraucia
resuelto
de
acudir
con
todo
su
poder
á
las
Partes
de
Guiena
hasta
enviar
allá,
si
necesario
fuese,
el
delphin
con
todos
sus:
buenos
capitanes
y
toda.
la
gente
que
era
vuelta
de
Ttalia:.al
contrario
el
Rey
don
Fernando
ponia
todo
cuidado:
en
asegurarse
de
Os
pueblos
de
Navarra.
Hizo
que
los
de
Pamplona
€
Jurasen
y
le
prestasen
sus
homenages
no
ya:qomo
depositario
de'aquelorcyno
,
sino
como
4
Rey.
La
Causa
que
para
esto
se:
alegaba',
fue
que
el
Rey
don.
Juan
no
cumplió:
con
lo
capitalado,
y
-por
tanto
que-
daba
el
reyno
por
el
«vencedor.
Trataba
con
el
ma-
riscal
de
Navatra
«y
con
el
conde:
de
Santistevan,;
que
se
le
rindiesen
;
el
de
Santistevan
que
poco
des
|
pues
llamaron:
marques
de
Falces,
se
acomodó
con-
el
tiempo:
el
mariscal
comunicado.
el
negocio
con
sus”
deudos
respondió
que
no
hállaba:
camino
pa-
ra
salvo
su
honor
faltar
4
su
Rey.:
La:ciudad
de
Tu-
dela.
si
bien
entre:
las
primeras
envió
sus.
procura-
dores
para
rendirse,
no
acababa
de
prestar
los
home-
nages:
entendiase
deseaba
ser
recebida
con
los
fue-
ros
y
privilegios
de
Aragon.'No-
desistió
desta
por-
fía
hasta
tanto
que
el
arzobispo
de
Zaragoza
con
gen-
te'que
juntó,
se:presentó
delante
aquella:
ciudad,
y
hizo
que
pasase
por
lo
que
los
demas
/pueblos
de
aquel
reyno:
pretendian
otrosívlos
vencedores
ase-
gurar
el
paso
para
Francia.
Con
este
intento
mandó
el
duque
de
Alba
que
el
coronel
Villalva
con
Ja
gente
de
su
regimiento
que
eran
tresmil
infantes,
y
con
trescientas
lanzas
pasase
los
montes
y
se
apode-
rase
de
San
Juan
de
Pie
de
Puerto.
Hizose
asi,
y
poco
despues
el
mismo
duque
con
todo
su
exérci
to
se
fue
¿poner
en'el
mismo
lugar.
Alli
vinieron
por
orden
del
Rey:
cathólico
Hernando
de
Vega
co-
mendador
mayor
de
Castilla,
y
Diego
Lopez
de
Aya-
la,
varones
de
gran
prudeneia
,+y
«le
quien
se
hacía
gran
confianza.
Con
la
ida
del
duque
á
aquel
pueblo
se
hicieron
dos
efectos
el
uno
atajar
el
paso
a
los
franceses
para
que:
no
alterasen-lo
de
Navarra,
lo
segundo
abrir
el
camino
para
pasará
la
conquista
de
Guiena:
Hacíase
instancia
con
el
marques
de
Orset
para
que
se
viniese
4
juntar
.con
“núestro
campo
y
Y
dar
principio
ála
guerrade
Guiena:
alegahan
muchas
—
e
A
A
o
o
%
347
razones
por
donde
fue
necesario
asegurarse
de
Na-
varra.
El
general
ingles
se
escusó
con
decir
que
era
ya
tarde
para
dar
principio
4
nueva
conquista
,
Ca
el
otoño
iba:
muy-
adelante:
que
el
calor
con
que
su
gente
yino,'eon
aquella
tardanza
se
apagára
,
y
MU-
chos
dellos:
enfermos.
Esto
decia
en
lo
público:
de
Secreto
y
entre
los
suyos
se
quexaba
que
los
bur-
aron
en
efecto,
y
que
el
Rey
cathólico
solo
preten-
la
con
su
venida
hacer
su
negocio,
que
era
apode-
rarse
de
Navarra
sin
curar
de
la
conquista
de
¡Guiena:
e
sus
acciones
y
término
daban
bien
d
entender
Su
intencion;
finalmente
qué
se
resolvia,
.como
lo
“ZO,
de
dar
la
vuelta
á
Inglaterra
,
pues
el
invierno
d
Ss
”
»
_
9
v
"¿e
“€
acercaba,
y
por
estas
partes
nose
hacía
cosa
al-
Stina
sino
gastarse
la
gente
y
consumirse.
Bien
es
Verdad
que
algunos
sospecharon
,
segun
que:
Antonio
de
Nebrixa
lo
escribe
(1),
que
el
marques
buscó
estos
achaques
por
estar
el
y
los
suyos
prendados
«con
el
Yo
de
Francia.:
o
OT
SB.
O
A)PIT
UL
O
XA
1
Delas
cosas
de:
Italia,
Las
cosas
de
Italia
se
trocaron
no
de
otra
suerte
Rh
si
los
franceses
quedáran
vencidos
en
la
batalla
e
Ravena..Movió
el
duque
de
Urbino
con
la
gen-
R
del
Papa
para
dar
la
tala
4
Boloña.
Saliéronse
los
entivollas
de
la
ciudad
,
y
los
boloñeses
alzaron
las
Janderas'
del
Papa,
Los:
cardenales
de
Estrigonia:
y
:
ántes
que
se
hallaban
en
Francia,
y
el
del
Final
Jue
sobrevino
,
trataban
de
reconciliar
aquel
Rey
con
.
8
k
).3
'
NO.
O
ACÁ
(1)
Lib
r.:de
Ja
guerra
de
Nav.
capa
5.
354
suadia
sería
mejor
retirarse
su
casa
en
Loxa.
Pas
tan
adelante
este
disfavor,
que
no
le
quiso
proveer
la
'
encomienda
mayor
de
Leon
que
le
envió
4
pedir
por
muerte
de
Garcilasso
de
la
Vega,
y
se'proveyó
á
don
Hernando
de
Toledo:
lo
misiño
sucedió
en
la
en-
comienda
de
Hornachos
que
vacó
por
el
mismo
tien-
po;
que
fue
notable
desden
y
desvío.
De
que
hallo
yo
dos
causas
las
más
verdaderas:
la
una
particular,
que
el
Rey
don
Fernando
no
estaba
satisfecho
de
la:
yo”
luntad
deste
caballero,
y
aun
se
quexaba'
de
inteli-
gencias
que
diversas
yeces
traxo
eu
su
deservicio,
en
á
la
ida
de
Terranova
se
mostró
mas
duro
,
y
le
per-
que
le
parecia
disimular
por
lo
que'sivvió
los
tiempos
pasados;
la
segunda
es
comun
¿todos
los
príncipes,
que
quando
los
servicios
son
muy
grandes,
miran
á
los
que
los
hicieron
,
como
acreedores;
y
quando
lle-
gan
á
ser
tales
que
no
se
pueden
pagar
buenamente,
se
suelen
alzar
con
la
deuda
y
responder
con
ingrati
tud,
como
quier
que
sea
cosa
mas
ordinaria
castigar
la
ofensa
que
remunerar
el
servició
+4
la
verdad
nin+
gun
premio
ni
hónra
se
debía
negar
dun
tan
exce?
lente
varon;
pero
quién
acabará
con
los
Reyes
que
con
estas
consideraciones
enfrenen
sus
“desgustos?
quién
irá
á
la
mano
4
sus
sospechas
;
'mayormenté
avivadas
con
la
malicia
de:sus
cortesanos?
CAPITULO
XVii
og
io
FIVE
pat
Del
cerco
de
Pamplona.
|
y
Entreteníase
el
duque
de
Alba'en
San
Juan
de
Pie
de
Puerto.
Hacía
su
gente
algunas
salidas,
y
gar
naban
algunos
lugares
de
poca
consideracion.
Diego
de
Vera
con
gran
trabajo
hizo
pasar
allá:la
artillería.
Pusiéronse
los
duques
de
Borbon
y'
Longavila,
el
de
A
ID
A
355
Mompensier,
el
de
la
Paliza,
y
Lautreque
en
Salva-
tierra
villa
de
Bearne,
y
otros
lugares
comarcanos.
para
hacer
rostro
á
nuestro
campo.
Tenian
ochocien-
tos
hombres
de
armas
y
ocho
mil
infantes.
El
delphin
tenia
otro
gran
número
de
gente
en
Garriz
para
ayu-
dar
á
esta
empresa.
Esperahan
de
cada
dia
que
el
Rey
don
Juan
acudiese
con
su
gente
que
ponia
en
orden
Para
pasar
á
Navarra:
con
esta
esperanza
los
del
valle
de
Salazar
y
Roncales
se
alzaron
contra
los
de
Cas-
lla.
Elomariscal
de
Navarra
que
hasta
entonces
es-
tuyo
neutral,
se
declaró
al
tanto
por
Navarra,
y
de
Tudela:
donde
vino
«el
Rey
cathólicó
á
recebir
la
Reyna;
que
despedidas
las:cortes
de
Monzon
se
vol-
via,
sefue
4
juntar
con
los
franceses.
Apresuróse
con
esta
aflvalal
Rey
don
Juan.
Hay
dos
puertos
para
Pasar
de
Navarra
á
la
parte
de
Francia:
el
uno
se
dice
Valderroncal,
el
otro
Valderrouzas.
A
la
entrada
de
Valderronzas
está
San
Juan
de
Pie
de
Puerto
;
do
se
hallaba
el
duque
de
Alba:
Por-la
otra
parte
aquel
Rey
con
su'gente
subió
los
montes
mediado
octubre:
lle-
vaba
en
su
compañía
á
monsieur
de
la
Paliza.
No
te-
-
Rian
los
de
España
tanta
gente
que
pudiesen
aventu-
rarse
¿
dar
la:
batalla;
acudieron:
empero
diversos
ca-
Pitanes
con
su-
gente
para
atajalles
el
paso
donde
Quiera
que
se
estrechaban
los
montes.
Entre
los.demas
Hernando
de
Valdés
se
fue
4
poner
en
Burgui
con
intento
de
defender
aquella
plaza,
que
era
muy
flaca:
acudió
el
campo
enemigo;
combatiéronla
muy
fuer-
temente,
y
dado
que
perdieron
en
el
combate
qua-
trocientos
domo
rel
,
la
entraron
con
muerte
de
algu-
nos
de
los
de
dentro.
Entre
los
otros
el
mismo
Her-
nando
de
Valdés
murió
como
buen
caballero:
díxose
-
ue
se
puso
en
aquel
peligro
como
despechado
de
que
el
Rey
quando
volvió
de
la
de
Ravena,
le
dixo:
allá
se
quedan
los
buenos.
El
duque
de
Alba
visto
el
pe-
ES
356
Juan
á
Diego
de
Vera
con
ochocientos
soldados
y
do-
cientas
lanzas,
y
yeinte
piezas
de
artillería,
él
con
la
demas
gente
volyer-4:pasar
el
puerto
para
proveer
á
la
defensa
de
lo
de
Navarra.
Pudieran
los
enemigos
atajalle:el
paso:
cegábales
su
suerte
asi
en
esto.
como
en
no
acudir
luego
4+«Pamplona,
que
se
entiende
la.
tomáran
sin
dificultad.
Su
tardanza
dió
lugar
4.
que
le
acudiese
gente,
y
elsduque
con
su
campo
se
meliese
dentro,
con
que
mucho
se
aseguraron
las
cosas,
junto:
con
la
venida
del
arzobispo
de
Zaragoza,
que:
llegó:
en
esta
sazon
á
Exea
con:
hasta
seis
mil
hombrés
de:
guerra.
Entre
los
lugares
que
se
rebelaton
;juno
era
Estella:
acudió
don
Frances
de
Navarra
;
y
por
trato
que
tuvo,con
los
de
dentre,
entró
y
saqueó
el
lugar.
Para
cercar
el
castillo
atudió
con
mas
gente:
cl
alcayde
de
los.Donceles,
que
le
rindió;
y
asi
mismo
los
cas-
tillos
de
Cabrega,
Monjardin
y
el
de
Tafalla:,,
que
es-
taba
tambien
alzado
,
'se
“entregaron.
Por
el
yal
de
Broto,
que
es en
las
montañas
de
Xaca,:
entró.
con
gente
el
senescal
de
Bigorra..
Cargaron
sobre:
Torla,
ganaron
el.lugar,
y
al
tiempo
que
le
saqueában
,.Jos
de
aquel
valle
se
apellidaron,
y
dieron
sobre
ellos
con
tal
fuerza
que
juntados
con
los
que:del
lugar
que-
daban,
los
desbarataron.cón
muerte
de:
mas
de
dos
mil
dellos,
y
pérdida
del
fardage
y
de
algunos
tivos
de
campo
que
traían.
El
Rey
don
Juan
con
'su
gente
llegó
á
dos
leguas
de
Pamplona.
Asentó
y
fortilicó
su
campo
en
Urroz.
Esperaba
que
los
de
Pamplona
se
declarasen
por
él.
Los
nuestros
tenian
prevenido
este
peligro:
con:
hacer
salir
de:
la
ciudad
docientos
veci-
nos,
gente
sospechosa.
Por
otra
parte
en'la'
Puente
de
la
Reyna
que
está
cerca
de
alli,
se
juntaba
mucha
gente
para
dar
socorro
á¿
Pamplona,
y
si
fuese
nece-
sario,
«dar
la
batalla
áí
los
franceses.
Acadieron
mil
ligro
en:que
estaba
Pamplona,
acordó
dexan
en
San
De
e
e
:
359
Y
quinientos
soldados
de'
Trasmiera
y
Campos,
y
no-
vecientos
que
de
Bugia
aportaron
d
Barcelona
en
com-
pañía
de
Lope
Lopez
de
Arviaran:
acudió
poco
des--
pues
al
mismo
lugar-la
gente
de
Aragon.
Por
general
deste
campo
-señalíran
al
daque
de
Najara.
Servia
muy
bien
el
conde
de
Santistevan
don
Alonso-de
Peralta:
por
tenelle:
mas
obligado.le
dió
el
Rey
cathólico
tí=
tulo
de
mariscal
de
Navarra,
y
poco.despues
de:mar-
ques
de
Falces.
Aun
no-se
ponia
cerco
á
Pamplona
á*
Causa
que:
los
franceses
aguardaban
golpe
de
gente
que
les
enviaba
el
delphin.
El
de
la
Paliza
andaba
des-
contento-por
ver
que
ninguna
cosa
le
sueedia
confor=
me
4
$u
pensamiento.
Púsose
el
campo-frances
en
parte
que:
pudiese
atajar
los
mantenimientos
que
ve=
nian
¿'la:ciudad:
otra
parte
del
exército
frances
que.
quedaba
allende
los
montes,
para
divertir
las
fuerzas.
del
Rey
cathólico-
entró
por
la
frontera.
de
Guipúzcoa.
Dió
vista
4
Fuente-Rabía:
puúsose
sobre
San
Sebastian.
Venia
por
caudillo.
desta
gente
monsicur-
de:
Lautre=.
que,
que
se
determinó
de
combalir
aquella.
villa.
As
a
sazon
se
hallaba
dentro,
don
Juan
de
Aragon:
hijo.
del
arzobispo
de
Zaragoza,
que
pasaba
4
Flandes
para
asegurar
que
no
le:
queria
el
Rey
cathólico
dexar
el,
reyno
de
Nápoles
como.
sospectraba-
el:
Emperador.
n
su
compañía
iba
Juan
de
Eanuza
para
residir
en
a
corte
del
príneipe
con
cargo.
de
embaxador:
Con:
Su
presencia
la
gente
de
dentro-se
defendió
con
tanto-
esfi
úerzo,
que
aunque
era
poca,
los
franceses
se
vol-
vieron
4
Rentería,
y
desde
alli
porque
los
naturales
MO
les
tomasen
el
paso,
se-recogieron
4
Guiena.
Este
acometimiento
fue
en
sazon
que-el
duque
de
Calabria:
trataba
secretamente
de
pasarse
de
Logroño,
do
á
la:
sazón
estaba,
al'
campo
frances
con
promesa
que
le
lacía
el
Rey
de
Francia
de
ponelle
en
posesion
deb
teyno,
de
Nápoles.
Fue
preso
con
otros
quatro
-por-
358
a
cuyo
medio
se
traían
estas
inteligencias.
Lleváronle
primero
al
castillo
de
Atienza,
despues
al
de
Xátiva
-
en
que
estuvo
algunos
años:
los
medianeros
fueron
arrastrados
y
muertos,
en
que
paran
las
desgracias
y
las
trazas
mal
concertadas.
El
tiempo
iba
muy
ade-
lante
,
y
era
poco
á
propósito
para
estar
en
el
campo.
Acordaron
los
franceses
que
se
hallaban
sobre
Pam-
plona,
de
abreviar.
Estan
dos
monasterios
de
monjas
fuera
de
los
muros,
el
uno
de
Santa
Engracia
,
el
otro
de
Santa
Clara:
en
estos
exercitaron
su
crueldad
los
franceses,
que
los
saquearen
sin
tener
respeto
á
nin-
guna
cosa
sagrada.
Llegó
la
irreverencia
á
término
que
un
capitan
aleman,
abierto
el
tabernáculo
por
robar
Ja
custodia,
con
sus
manos
sacrílegas
echó
el
Santísimo
Sacramento
en
el
altar.
Díxole
la
sacrista-
na:
cómo
os
alreveis
á
hacer
tal
desacato?
respondió
el
aleman:
este
no
es
Dios
de
los
alemanes,
sino
de
los
españoles:
principio
de
las
heregías
que
poco
des-
pues
brotaron
;
sacrilegio
que
pagó
el
miserable
con
la
vida,
ca
en
breve
como
otro
Judas
reventó.
Asen-
taron
su
artillería:
dieron
por
dos
veces
el
combate
á
la
ciudad
con
tanta
furia
de
artillería
que
estuvo
en
gran
peligro
de
ser
entrada;
mas
los
de
dentro
se
de-
fendieron
muy
bien.
Señalíronse
entre
los
demas
el
coronel
Villalva
y
don
Hernando
de
Toledo,
Her-
nando
de
Vega,
Antonio
de
Fonseca
y
otros
muchos;
murió
Juan
Albion
caballero
erínciont
Os
Aragon.
El
duque
de
Najara
por
lo
alto
de
la
sierra
que
llaman
Reniega,
se
mostró
con
su
gente,
que
eran
seis
mil
infantes
sin
la
caballería,
con
intento
de
acometer
el
real
de
los
enemigos,
por
lo
menos
atajalles
las
vi-
tuallas:
en
su
compañía
iban
los
duques
de
Segorve
y
Villabermosa,
el
marques
de
Aguilar,
los
condes
de
Moutagudo
y
Ribagorza,
el
alcayde
de
los
Don-
celes.
Acordaron
los
franceses
dexar
el
cerco
y
vol="
(
'
z
-
359:
Yerse
á
Francia
porel
puerto:
de
Maya.
Levantarón.
sus
reales
postrero
de
noviembre
:
siguiéronlos
el
con-
.
,
.
1
destable
de
Navarra
y
el
eoronel
Christóval
de
Vir
alva;
matáronles-alguna
gente
,
y
tomáronles
trece
piezas
de
artillería.
Con
esto
se
remató
aquella
guerra.
que
fue
muy
reñida.
Los
agramonteses
acabaron
de.
entregar
todas
las
fuerzas
que
quedaban
en
su
poder.
La
ciudad:
de
Pamplona'se
reparó
con.
toda
cuidado,.
y
aun
se
señaló
lugar
en
que
para.
su
defensa
se
le-
vantase
un
castillo.
Quedó
nombrado.
por
virrey
er
Alcayde
de
Jos
Donceles,
al
qual
se
dió
título
enton-
tes
de
marques
de
Comares..
Entretanto
que
venia
á-
tomar
el
cargo,
dexó
el
duque
de
Alba
para
el
go-
lerno
á
su
bijo.
don
Pedro.
de
Toledo
marques
de-
Villafranca
que
se
halló
eon
los
demas
en
aquel
cerco),
Y
fue
adelantemuchos
años
virrey
de
Nápoles,
per=-
Sona
en.
valor
y
prudencia,
muy.
señalada...
CAPITULO
.XVE
El
virrey
gang.
la.
ciudad.
de
Bressa.
El
virrey
don
Ramon
de
Gardona,
concluida
con»
tanta
prosperidad
la
guerra
de
Toscana,
y
asentadas
-24s
cosas
de
Florencia
muy
4
su
gusto,
revolvió
con
Su
campo
la
via
de
Lombardía.
En
Módena,
.que
se.
tenia
por
el
Emperador,
se
juntaron
con
él
el
de-
Gursa
,
don
Pedro:de
Urrea
y
'Andrea
del
Burgo
para.
Consultar
lo
que
se
debia-hacer.
La
ciudad
de
Bressa,
Que
todavia
se
tenia
por
Francia
,
la
sitiaban
venecia-
NOS
con
esperanza
de
apoderarse
della.
El
Emperador
a
queria
para
sí:
los
suizos
porfiaban
que
se
diese
al
que
Maximiliano
Esforcia
cuya
defeusa
tomáran.
or
evitar
los
inconvenientes
que
desta
discordia
po-
lan
resultar,
acordaron
en
aquella
junta
que
el
vir-
360
|
rey
entrase
de
por
medio,
yla
tomase
porla
liga
para
dalla
á
quien
de
derecho
pertenecia.
Quedóse
el
de
-
Gursa
en
Módena
:
don
Pedro
de
Urrea
y
Andrea
del
Burgo
fueroná
Roma
para
entender
del
Papasu
volun-
tad,
y
persuadille
acudiese
con
el
dinero
que
concertós
para
la
paga
de
la
gentede
la
liga
que
de
meses
atrás
no
se
pagaba.
El
Papa
no
venia
en
ello:
escusdhase
con
que
desde
que
se
dió
la
batalla
de
Ravena,
esp!”
ró
aquella
obligación
y
paga:
todavia
daba
intencion
de
proveer
de
dinero,
si
dexada
la
empresa
de
Lom"
bardía,
el
virrey
revolviese
sobre
Ferrara,
de
¿2
qual
en
todas
maneras
pretendia
apoderarse.
Con
este
intento
el
duque
de
Urbino
era
salido
en
campaña,
y
tenia
dos
mil
suizos
en
Luco
y
Bañacabalo
:
poca
gente
para
aquella
empresa:
si
no
era
ayudado,
mar
yormente
que
por
no
pagalla
la
mas:se
despidió
bre-
vemente.
Daban
don
Pedro
de
Urrea
y
su
compañe*
ro
al
Papa
buenas
palabras
sin
concluir
nada:
acordó
de
enviar
á
Bernardo
de
Bibiéna,
que
fue
adelante
cardenal,
para
que
avisase
al
virrey
de
su
voluntad:
Llegó
á
la
sazon
4
Módena
el
marques
de
Pescara,
libre
por
rescate
de
la
prision
en.
que
franceses
le
te”
nian.
Diéronle
cargo
de
la
compañía
de
hombres
de
armas
de
Gaspar
de
Pomar
que
mataron
en
Milán
en
cierto
ruido,
y
era
la
mejor
gente
que
á
la
sazon
de
españoles
se
hallaba.
Partió
el
virrey
para
la
Mirán-
dula
primero
de
octubre
al
mismo
tiempo
que
la
guer*
ra
de
Navarra
andaba
mas
encendida:
pasó
el
Pó
por
Ostia.
Hallíronse
al
pasar
mas
de
nueve
mil
infantes;
y
por
su
general
el
marques
de
la
Padula.
Venia
Prós-
pero
Colona
con
pasados
de
quatrocientos
hombres
de
armas
y
mil
infantes
para
juntarse
con
el
pur
Procuró
el
Papa
impedille
el
paso
por
las
tierras
de
la
iglesia
,
mas
no
salió
con
ello.
Pretendió
asi
mism0
por
medio
del
cardenal
Sedunense
que
los
suizos
10
361
dexasen
entrar
al
virrey
en
Lombardía.
Decia
que
Jos
españoles
se
querian
hacer
señores
de
Italia:
qué
prestaria
echar
los
franceses,
y
quedar
en
su-lugar
los
españoles,
gente
pobre,
y
mas
mala
de
sugetar?
Dle-
86
el
campo
á
Verona,
do
esperaba
Rocandulfo
capi-
tan
del
Emperador
con
dos
mil
alemanes
y
quatro-
cientos
caballos
ligeros.
Tenia:4
punto
la
artillería,
Que
eran
seis
cañones,
una
culebrina,
veinte
piezas
de
fampo.
Parlieron
todos
la
via
de
Bressa.
Monsieur
de
Aubeni
apretado
del
cerco
de
venecianos,
y
del
mie-
o
del
nuevo
exército
que
venia,
alzó
en
aquella
ciu=
dad
bánderas
por
el
Emperador.
En
esta
sazon
llegó
ernardo
de
Bibiéena
al
campo:
Dió
al
virrey
el
reca-
0
que
le
traía.
Respondió
¿Líesta
embaxada
con
pa-
labras
comedidas
,
que
holgára
ser
avisado
antes
de
Pasar
el
Pó
para
obedecer
aquel
mandato:
que
ya
te-
Mia
la
empresa
tan
declarada
y
adelante
,
que
sin
ha-
Cer
falta
á
la
reputacion
no
se
podia
volver
atrás:
que
acabada,
se
haria
como
era
razon
todo
lo
que
á
su
Santidad
pluguiese.
Partieron
de
Verona
los
de
la
liga:
"de
camino
rindieron
la
villa
de
Pesquera
y
su
fortale-
24,
que
se
tenian
por
Francia.
Ántes
que
llegasen
á
ressa,
envió
el
virrey
á
hacer
sus
cumplimientos
con
a
señoría,
y
con
Pablo
Ballon
que
tenian
por
general
£N
aquel
cerco.
Decia
que
como
general
de
la
liga
Venia
á
cumplir
con
su
obligacion,
y
pues
iba
para
“ste
efecto
y
en
servicio
de
la
liga,
y
queria
dar
á
ca-
a
qual
lo
que:era
suyo,
diesen
orden
como
sus
gén=
tes
se
juntasen
con
él.
Los
intentos
eran
muy
diferen-
les,
y
asi
no
se
podian
concordar.
Llegó
nuestro
cam-
E
á
ocho
millas
de
aquella
ciudad
quando
movieron
Os
franceses
pláticas
de
concierto.
Acordaron
que
el
Señor
de
Aubeni
con
su
gente,
que.eran
quatrocien-
tas
lanzas
y
dos
mil
infantes,
con
sus
armas
,
caballos
Ybienes
se
fuesen
donde
por
bien
tuviesen,
á
tal
que
..
s
362
:
no
se
recogiesen
al
castillo
de
Milán
mi
otros
lugares.
que
se
tenian
por
Francia:
honrado
asiento
para
tener!
sobre
sí
dos
campos;
el
de
Gursa
fue
el
todo
para.
que
se
les
concediese.
Con
las
mismas
condiciones
se
obligaron
los
del
castillo
de
entregar
aquella
fuerza
eon
la
artillería
y
municiones,
si
dentro
de
veinte
Y
un
dias
no
fuesen
socorridos
bastantemente.
El
mismo
día
que
se
concluyó
este
asiento
,
quefue
á
los
veinte
y
cinco
de
octubre,
se
hizo
alarde
de
la
gente
de
ar-
mas
y
de
la
infantería
española
en
Castanetola
que
es-
tá
junto
d
Bressa:
halláronse
mas
de
ocho
mil
infantes
con
los
que
llegaron
4
esta
sazon
en
compañía
de
Próspero
Colona.
Quedó
en
el
gobierno
de
aquella
ciudad
el
comendador
Solís
con
hastá
mil
soldados
que
parecieron
bastantes
para
su
defensá:
lo
demas
del
campo
acudió
sobre
el
castillo
de
Bergamo,
que
la
ciudad
ya
estaba
rendida.
De
Nápoles
partió
el
al-
mirante
Vilamarin
con
siete
galeras
para
juntarse
com.
las
del
Papa
que
esperaban
en
Civitavieja,
é
irá
Gé-
nova,
y
poner
cerco
sobre
el
castillo
de
la
Lanterna
que
se
tenia
por
Francia.
Hallaron
en
aquel
puerto
otras
tres
galeras
de
la
señoría
de
Venecia
enviadas
para
el
mismo
efecto
:
tenia
el
duque
de
Génova
otras
guatro
galeras,
pero
muy
faltas
de
gente
y
de
artille-
ría;
todo
procedia
floxamente,
y
por
esto
el
cerco
iba
á
la
larga.
Los
franceses
tenian
en
Marsella
solas
seis
galeras
y
un
galeon
:
armada
pequeña.
Los
carde=
nales
scismáticos
en
Leon
de
Francia
continuaban
su:
concilio:
ofrecian
á-los
principes
grandes
partidos
como
si
en
su
mano
lo
tuvieran
todo.
El
virrey
de
Si-
cilia
don
Hugo
de
Moncada
con
una
buena
armada
que
juntó,
pasó
á
la
ciudad
de
Tripol
para
dar
orden
en
la
forlificacion
de
los
castillos,
y
dexar
en
buena
defensa
aquella
ciudad
por
lo
que
importaba
para
pro-
seguir
la
conquista
de
Berbería.
El
duque
de
Urbino*
»
:
363
se
hallaba
en
la
Romaña
entre
lo
de
Ravena
y
Bolona
con
cientos
hombres
de
armas
y
mil
suizos
:
la
gen=
te
italiana
que
tenia
en
mayor
número,
cada
dia
se
desmandaba
;
la
tierra
y
los
naturales
eran
robados;
*
sin
que
se
hiciese
efecto
de
alguna
consideracion.
CAPITULO
XVIL
Que
Maxímiliano
Esforcia
entró
en
Milán.
-Entretúvose
Maximiliano
Esforcia
algunos
meses
en
Trento
y
en
el
Veronés.
Esperaba
que
los
france-
Ses
acabasen
de
salir
de.aquel
su
estado,
en
especial
Procuraba
se
ganasen
los
castillos
de
Milán
y
de
Gre-
Mona
que
se
tenian
por
Francia.
Pretendia
otrost
que
los
milaneses
contentasen
«
los
suizos
,
los
guales
da-
O
que
se
mostraban
mucho
de
su
parte,
y
nO
yenjan
en
que
se
desmembrase
parte
alguna
de
aquel
duca-
0%
sino
que
se
le
diese
lo
de
Placencia
y
Parma
que
Aenia
el.
Papa,
y
lo
de
Áste
que
pretendia,
y
lo
de
Cremona
y
Geradada
que
se
dió
los
años
pasados
á
Venecianos
;
todavia
querian
tener
parte
en
la
presa.
Oncertaron
los
milaneses
de
dalles
en
dos
años
cien=
9
y
cincuenta
mil
ducados,
y
perpétuamente
por
año
Quarenta
mil.
Para
seguridad
de
la
paga
ofrecieron
+
QUe
tuviesen
en
su
poder
tres
fortalezas
de
aquel
du-
“ado.
Las
voluntades
de
los
príncipes
no
iban
confor-
OE
y
las
trazas
eran
contrarias.
El
Emperador
qui-
amas
lo
de
Milán
para
uno
de
sus
nietos;
no
se
de
Suraba
empero
de
podello
sustentar
contra
el
po-
ki
de
Francia
ñ
de
toda
Italia,
que
deseaban
se
pu-
e
pa
propio
y
natural
en
aquel
estado.
Llegó
o
eseocomun
á
término
que
el
obispo
de
Lodi,
Nod
dastardo
del
duque
Galeazo
,
Se
puso
en
la
fanta»
de
hacerse
duque
de
Milán.
No
le
desayudaba
el
370
de
sus
Reyes
mostraron,
de
concertarse-mediado
el
E
mes
de:
marzo:
quedaron
desconformes,
«Juntáronse
segunda
vez
eu
el
castillo'de
Ortuvid'*que
:está
en
el
término
de
Francia
dos-leguas
de:
Fuente-Rabía-
Alli
concertaron
primero
de
abril
que-la
tregua
én-
tre
el
Rey
don
Fernando
y+sus
confederados
el
Rey
de
Inglaterra
y
el
principe
don
Carlos,
y
-el«Erances
con
el
Rey
de
Escocia
y
duque
de
Gueldres
durase
por
espacio
de
unaño
á:
contar
desde
aquel
dia:
que
en
este
tiempo
hobiese
comércio
de
un:
reyno
«otro
desta
parte
de
los
Alpes
por«donde
se
sobreséía
de
las
armas.
ElRey
don
Juan
de-Navarra
quedó
excluido
deste
concierto
;
que:era
como
entregallexísu
:enemir
go
para
qué
con
sus
agudas'
uñas
hiciese
en
él
presa»
Quanto
:al
Emperador:
y
Rey
de
Inglaterra:se
¿puso
por
condicion
que
si
dentro
«dé
«dos
meses
no
firma
sen
las
treguas
,
fuesómexeluidos
della,
como
lo
que?
daron.
Sintióse
mucho
el
Emperador
deste:concierto;
tanto
mas
que
se
hizo
sin:dalle:
parte
«como
fuera
Y%*
-
zon.
Decía:
qué
manerá
eraaquella
dexquerercorre!
la
misma
fortuna
con
él
domo;
siempre-e
Rey
cathó”
lico
lo
publicaba?
Que
comdesta
tregua:en
ocho
dias
el
Frances:se
haria
señór.de-Milán
,
y
«con:
la
ayud?
de
las
potencias
de
Ttalia,:que
luego
see
allegarion
como
¿
vencedor,
se
harias
señor
deloreynoode
Ná”
-
poles
y
de
todo
lo
al
deraquéellas
partes:
con
qué
revolveria:
sobre
los
«dos
qué
evan
$us
vérdaderos:ent”
migos,
y+se
vengaria
dellds
ki
toda
su
vóluntad
+0
que
sobretodo
encatecia
¿bra
«qué
por
"consejo
Ñs
traza
del+cardenal
Carvajal
ue
en
tamasmanera?
babia
deservido,
50
hobiese-tomado
aquel
camino:
la
verdad
la
traza
fue.
muy!
aguda
y
como
del
1”
genio
de
aquel
prelado!
Mas
era
muy
claro
que
esto
se
llevaba
adelantó
¿
sesperderian
tódas
las
cit”
dades
que
en
Lombardía
se-tenian
por:
el-imperió)
3»
1
que
era
el
mayor
sentimiento
que
en
este
caso
el
Cós
Sar
tenia,
si
bien
alegaban
otras
razones
y
agravios.
CAPITULO
XIX.
De'
la
guerra
de
Nayarra.
Eos
Antes
que
se
asentase
la
tregua
con
Francia,
Monsieur
de
Lautreque
en
Bayona
ponia
en
orden
la
gente
de
guerra
que
tenia
y
juntaba
otra
de
nuevo,
y
fundia
artillería
con
intento
á
lo
que
se
entendia,
'
dar
al
improviso
sobre
San
Juan
de
Pie
de
Puer-
to
que
«no
era
plaza
muy
fuerte;
la
qual
ganada
pen-
.
Siba
por
aquel
paso
subir
los
puertos
y
meterse
den-
«de
Navarra.
Con
este
recelo
el
marques
de
Co-
Mares
envió
:4
Valderroncal
algunas
personas
para
Asegurarse
de
aquella
gente,
que
andaba
muy
reca-
lada,
y.
no
se/tenia
bastante
confianza
que
no
die-
Sen
paso
por
sus
tierras
al
campo
frances.
Proveyó
AS
mismo
la
gente
de
á
pie
y
de
á
caballo
que
pe-
dia-
Diego
de:
Vera
para
defender
aquella
villa.
No
Se
pasó
mas
adelante
4
causa
de
la
tregua
que
se
asentó
como
queda
dicho:
con
que
los
nuestros
tu-
Vieron
comodidad
no
solo
de'
mantenerse
en
lo
que
Poseían,
sino:
de
pasar
adelante
en
su
conquista
y
si
n
el
Rey
don
Juan
tenia
juntos
hasta
cinco
mil
hombres
para
'
hacer
el
daño
que
pudiese,
y
aun
hi-
“0
Sus
requerimientos
al
obispo
de
Zamora
para
que
volviese
á
la
prisión;
mas
el
Rey
cathólico
declaró
estar
libre
de
la
palabra
que
dió,
lo
uno
por'
ser
Preso
de
mala
guerra,
pues
iba
como
embaxador:
en
servicio
de
la
Sede
Apostólica,
lo
otro
pe
Muerte
del
de-Longavila,
4
quien
él
sé
obligó
per-
sonalmente.
Pór
'otrá:
parte
el
mariscal
de
Navarra
que
se
lamabú:
tambien
marques
de
Cortes
,
rompió
A
372
A
las
fronteras
de
Guipúzcoa
con
otros
dos
mil
hombres;
pero
la
gente
de
la
tierra
por
orden
de
don
Luis
de
la
Cueva
que
guardaba
á
J'uente-Rabía
por
su
padre,
le
hicieron
resistencia.
Atogíase
esta
gente
ál
castillo
de
Maya
que
era
muy
fuerte,
puesto
en
tierra
de
Vascos
por
do
se
pasa
á
Guiena.
Tuvo
aviso
el
señor
de
Ursua
servidor
del
Rey
cathólico
que
el
alcayde
estaba
ausente:
acudió
sobre
el
castilló
con
gente,
mas
como
era
poca,
y
el
alcayde
á
la
sazon
sobreyino
,
no
pudo
salir.con
la
empresa.
Proveyó
el
marques
de
Comares
que
Diego
de
Vera
y
Lope
San-
chez
de
Valeuzuela
que
envió
de
nueyo
con
gente,
Juesen
á
cercar
adinl
castillo.
para
atajar
los
«daños
que
llos
dél
hacían
por
aquellas
montañas.
Hiciéronlo
asi,
pero
tampoco
le
pudieron
tomar
;:antes
por
aviso
que
les
yino
de
que
el
mariscal
acudia
al
socorro
de
los
cercados
con
gente,
y
asi
mismo
el
Rey
don
Juan;
se
retiraron,
y
quedó
la
artillería
en
¡Azpilcueta
á
pe-
ligro.de
perderse.
El.
marques:
acordó
de
acudir
en
persona
con
mas
de
dos
mil
soldados
y
artillería
mas
gruesa
que
la
que
llevaron
antes.
Los
de
dentro
vis-
to
que
de
Francia
no
les
podia
venir
socorro
,
y
que
su
Key
no
tenia
fuerzas
bastantes
pára
resistir,
rindie-
ron
aquella
fuerza
dentro
de
muy
pocos
dias:
nego-
cio
de
grande
importancia,
ca:con
esto
quedó
Hana
toda
la
tierra
de
Vascos
y
Cisay
que
estan
de
la
otra
parte
de
los
puertos.
Poseían
los:
condes
de
Fox
de
tiempo
muy
antiguo
en
lo
de
Catalúñá
lo
de
val
de
Andorra
y
vizcondado
de
Castelbó)
«que
cae
cerca
de
be
y
entonces
eran
de
la
yá
Reyna
de
Na-
varrá,
doña
Cathalina
,
habidos
por:
herencia
de
sus
padres:
esto
todo
por
el
derecho:
de
la.
guerra
per-
dieron
aquellos
'Reyés
,
y
vino:
poder
del
Rey
ca-
thólico.
Por
la
ausencia
del
cardenal
de
Sorrento
que:
fue
4
Roma
al
cónclave,
quedó
en
el
gobierno
de
a
A
A
da
y
| j
3393
Nápoles
el
almirante
Vilamarin.
Las
provincias
de
Calabria
y
Pulla
se
hallaban
sin
gobernadores
,
por-
que
Hernando
de
Alarcon
que
lo
era
de
Calabria,
y
el
marques
de
la
Padula
que
teniz
cargo
de
Pulla,
andaban
en
el
exército.
Esto
y
la
falta
de
gente
de
guerra
dió
ocasion
4
muchos
insultos
que
por
todas
partes
resultaban
sin
remedio
ni
sin
término;
en
par-
ticular
se
levantaban
los
vasallos
contra
los
barones,
*
movidos
delos
malos
tratamientos
que
les
hacian,
y
algunos
pueblos
enteros
se
alzaron,
en
que
aconte-
Cieron
cosas
notables,
y
enormes
delitos.
Demas
des-
lo
yenian
nuevas
que
el
gran
Tico
armaba
en
da-
no
de
christianos
yy
puesto
que
se
entendia
pretendia
Pasar
á
Rhodas,
todavia
se
temia
no
acudiese
á
Si-
Cilia,
$
¿lo
de
Pulla.
Los
venecianos
otrosí
despues
que
se
ligaron
con
Francia,
tenian
puestos
los
ojos
en
recobrar
las
ciudades
que
poseyeron
en
la
Pulla,
íra
necesario
acudir
4
todo
esto.
Dióse
orden
como
lodas
aquellas
marinas
estuviesen
bien
proveidas,
y
aprestada
el
armada
del
almirante
para
todo
lo
que
Sucediese.
-A.
Berenguel
de
Olms:,
que
vuelto
4
Es-
paña
salió
¿
principio
de
abril
de
Sevilla
eon
qua-
tro
galeras
muy
en
orden
con
intento
de
dar
sobre
Ciertas
fustas
de
moros
que
por
aviso
del
capitan
ge--
neral
de
Portugal
que
residia
en
Tanger,
se
entendió
tenian
los
moros
recogidas
en
el
rio
de
Tetuan
,
sé
le
mandó
que
pospuesto
todo
lo
al,
se
encaminase
á
Ita-
lá
para
juntarse
con
el
almirante
y
con
la
armada
de
allá.
Por
este
mismo
tiempo
el
estado
de
Génova
gran-
£mente
se
alteró.
Los
Adornos
que
andaban
desterra-
9s
de
aquella
ciudad,
y
hasta
aqui
se
mostraban
afi-
Cionados
á
la
corona
de
Aragon,
concertaron
con
el
Ney
de
Francia
de
echar
los
Fregosos
de
Génova
y
oly
ella
á
su
sugecion.
Súpose
que
el
eonde
de
Flisco
Y
sus
hermanos
tenian
parte
en
esta
prática.
Los
her-
r
374
'
Ed
manos
del
duque
mataron
al
conde
por
esta
causa
dentro
de
palacio.
Juntáronse
los
hermanos
del
muer-
to
con
los
Adornos,.y
con
gente
que
levantaron,
se
acercaron
á
Génova.
La
armada
francesa
en
su
ayu-
da
hizo
lo
mismo
por
mar.
Salió
el'duque
con
sus
ga-
leras
en
seguimiento
de
aquella
armada,
que
no
le
osó
esperar.
Mientras
seguia
el
alcance
,
los
Adornos
y
Fliscos
se
apoderaron
de
la
ciudad
,
y.
el
duque
fue
forzado
á
retirarse
á
Pomblin.
Su
armada
se
recogió
á
Portovenere.
Entonces
nombraron
por
duque
de
Gé-
noya
á
Octaviano
Fregoso
que
era
gusto
de
todo
el
co-
mun
,
y
hermano
del
arzobispo
de
Salerno,
y
aun
te-
nia
deudo
con
el
Papa.
Duró
poco:esta
prosperidad
á
los
Adornos.
Los
Fregosos
se
concertaron
con
el
yirrey
que
los
restituyese
en
sus
casas
con
promesa
de
poner
aquella
ciudad
y
señoría
en
la
proteccion
del
Rey
ca=
thólico.
Hicieron
sus
capitulaciones.
Envió
el
virrey
con.
gente
al
marques
de
Pescara,
que
cumplió
lo
que
se
concertó
con
aquel
linage
y
parcialidad.
Quanto
al.duque
de
aquella
señoría
no
pareció:se
hiciese
mu-
danza.
Sucedió
esto-algunos
dias
adelante:
volvamos
á
lo
que
se
nos
queda
atrás.
ASH
CAPITULO»
XX.
Los
suizos
vencieron
á
los
franceses
junto
d
2
.
Novara.
La
masa
del
exército
frances
se
hacía
en
Aste
y
enel
Piamonte.
Su
general
monsieur
de
la
Pramulla
se
aprestaba
contodo:cuidado,
y
de
Francia
le
vinieron
hasta
quatrocientos
caballos
ligeros.
Tenia
en
su
com-
pañía
á
Juan
Jacobo
Trivuleio
,
y
4:
Sacromoro
vice-
comite,
que
desamparado
el
duque
de
Milán,
en
cu-
yo
servicio
anduvo,
se
pasó
dla
parte
de
Francia.
rn
/
3mb
Bartholomé
de
Albiano
asi
mismo
con
el
exército
de
la
señoría
se
ponia
en
orden
para
sitiar
4
Verona.
Era
cosa
maravillosa
que
fuera
destos
dos
campos
en
un
mismo
tiempo
lei
iiupetas
tres
en
diversas
par-
tes
de
Lombardía:
muestra
de
su
abundancia,
en
que
no
tiene
par.
Dentro
de
Verona
se
contaban
cinco
mil
tudescos
y
seiscientos
caballos
ligeros,
que
cor-
rian
la
tierra
hasta
cerca
de
Vicencia
no
de
otra
guisa
Sar
si
fuerán
señores
del
campo.
Junto
á
Placencia
alojabael
virrey
con
mil
y
quatrocientos
hombres
de
armas
,
ochocientos
caballos
ligeros,
y
siete
mil
infan-
tes,
gente
muy
escogida
y
lucida.
El
duque de
Milán
se
hallaba
acompañado
de
los
suizos
que
eran
hasta
ocho
wil
y
esperaba
otros
cineo
mil
que
pasasen
en
su
ayuda
los
Alpes.
Sin
embargo
los
de
Milán
y
casi
todas
las
demas
ciudades
de
aquel
estado
cobraron
tan-
to
miedo
que
se
rebelaron
contra
el
duque
y
alzaron
anderas
por
Francia.
El
mismo
duque
no
se
confia-
ba
de
venir
á
las
manos
con
los
enemigos,
y
dexado
el
campo
se
fue
á
meter
dentro
de
Novara:
entró
alli
último
de
mayo
sin
recatarse
que
por
aquella
gente
en
aquel
mismo
puesto
fue
vendido
su
padre
á
los
franceses.
El
virrey
mostraba
voluntad
de
juntarse
con
el
duque;
pero
como
quier
que
de
Roma
no
le
enviaban
dinero
segun
que
el
embaxador
Vic
lo
pro-
metia,
y
por
otra
parte
tenia
aviso
de
España
que
se
volviese
al
reyno,
no
se
atrevia
ú
empeñarse
mu-
cho
en
aquella
guerra.
Tomó
por
resolucion
de
estar-
A
se
á
la
mira;
y
con
su
presencia
dar
algun
calor
á
la
defensa
de
Lombardía.
Llamó
al
comendador
Solis
para
que
tuviese
cargo
de
la
infantería
por
la
ausencia
el
marques
de
la
Padula,
que
fue
proveido
por
ca-
pitan
general
de
Florencia.
Envió
en
su
lugar
á
Luis
lcart
para
la
defensa
de
Bressa.
En
guarda
de
Gremo-
na
puso
la
gente
del
Papa,
y
despues
para
mayor
se-
376.
guridad
envió
allá
4:
Ferramosca
con
quarentá
hom-
-
bres
de
armas,
trecientos
soldados
españoles
y
quí-
nientos
italianos.
No
bastó-esta
diligencia
para
defen-
der
aquella
ciudad
:
luego
que
Albíano
legó
alli
con
su
campo,
la
entró
con
muerte
de
todos
los
hombres
-
de
armas
que
llegaban
á
docientos;
y
4
los
españoles
quitó
las
picas.
Con
la
nueva
deste
suceso.
los
fran-
ceses
se
determinaron
de
sitiar
d
Novará.
Eran
por
to-
dos
ochocientas
lanzas
y
ocho
mil
infantes,
los
tres
mil
alemanes
,
los
demas
gente
sohez
y
de
poca
cuen-
ta.
Hicieron
ademan
de
combatir
la
ciudad.
Vino
avi-
so
que
los
suizos
venian
en
favor
del
duque
hasta
lle-
gar
á
doce
mil
en
múmero
,
y
que
el
baron
de
Altosa-
xó
traía
otros
cinco
mil.
Por
esta
causa
los
franceses
se
volvieron
á
su
fuerte
que
tenian
entre
Gaya
y
No-
-vafa:
Luego
que
llegó
el
primer
socorro,
cobraron
tanto
ánimo
los
suizos
que
sin
esparar
al
de
Altosaxó
salieron
en
busca
del
enemigo.
Quisieran
los
france-
ses
escusar
la
batalla,
mas
no
podian.
Salieron
de
ma-
-
la
gana
á
la
pelea.
Los
hombres
de
armas
y
caballos
ligeros
de
Francia
no
curaron
de
pelear.
La
batalla
que
duró
dos
horas,
fue
muy
reñida
entre
la
gente
de
á
pie.
Los
alemanes
se
defendieron
ferocisimamen-
te,
pero
finalmente
el
campo
quedó.
por:
los
suizos.
Murieron
de
la
parte
de
Francia
pasados
de
siete
mil
y
entre
ellos
todos
los
alemanes,
y
de
gente
princi-
pal
Coriolano
Trivulcio
y
Luis
de
Biamonte,
Despues
desta
victoria
que
fue
á
los
seis
de
junio,
legó
el
baron
de
Altosaxó
,
y
se
levantaron
por
el
duque
de
Milán
y
Pavía
;
y
casi
todo
aquel
estado
se
puso
en
su
obe-
diencia.
En
la
prosperidad
todos
acuden:
el
Virrey
+
envió
al
duque
quatrocientas
lanzás
con
Próspero,
porque
tenia
gran
falta
de
gente
de
á
caballo,
y
la
caballería
enemiga
quedó
entera.
El
resto
de
su
cam-
po
se
quedó
como
le
tenia
antes
junto
al
rio
Trebia
:
377
cerca
de
Placencia.
Entendióse
hizo
grande
efecto
pa=
ra
alcanzar
aquella
victoria
el
impedir,
como
impidió,
que
Albiano
no
pudiese
ir
d
juntarse
con
el
campo
frances.
Albiano
luego
que
tuvo
aviso
de
la
rota
de
-Novara,
se
retiró
con
su
gente,
que
era
por
toda
mil
lanzas
Y
trecientos
caballos
ligeros,
y
cinco
mil
in-
fantes
los
mas
número,
gente
vil.
Aquella
señorla
se
hallaba
muy
apretada
y
falta
de
dinero,
tanto
que
se
socorria
con
la
décima
de
las
rentas
de
los
particula-
res,
y
uno
por
ciento
del
dinero
que
empleaban
en
mercaderías.
De
camino
ganó
Albiano
á
Liñago
que
guardaba
el
capitan
Villada
con
docientos
soldados.
Desde
alli
pasó
áú
Verona
con
intento
de
combatilla;
los
de
dentro
empero
salieron
4
él,
y
le
mataron
al-
guna
gente
de
la
poca
que
llevaba.
Á.
esta
sazon
los
dos
cardenales
scismáticos
se
reduxeron
á
penitencia
pública,
y
abjuraron
la
scisma
que
introduxeron
en
grave
escándalo
de
la
iglesia.
Hechoesto,
fueron
á
los
veinte
y
siete
de
julio
restituidos
4
la
union
de
la
iglesia
y
en
su
primera
dignidad
de
cardenales.
Ha-
cía
grande
instancia
el
duque
de
Milán
que
el
virrey
se
fuese
á
juntar
con
su
campo
porque
los
franceses
se
rehacian
4
toda
furia.
Determinó
de.
partir
luego
y
en
tres
jornadas
llegó
4
Sarrasina.
Entonces
envió
el
marques
de
Pescara
á
Génova
como
queda
dicho,
y
él
pasó
á
socorrer
á
Verona
que
todavia
la
apretaba
Albiano.
Luego
que
entró
por-
el
término
de
Bressa,
se-le
rindieron
Pontevico
y
Ursonovo
,
y
toda
la
ribe-
ra
de
Salo.
De
alli
pasó:
á
Bergamo,
que
se
le
entre-
86
y
ayudó
con
algun
dinero
para
la
paga
de
la
gen-
te,
dado
que
la
principal
fuerza
de
aquella
ciudad
-
Quedaba
por
venecianos.
Pasó
el
virrey
á
Pesquera,
y
dexó
d
mosen
Puch
en
Bergamo
para
acabar
de
co-
rar
el
dinero
de
la
composicion.
Tuvo
aviso
un
Ca-
Pitan
de
la
señoría
que
estaba
en
Crema,
y
se
llama-
378
Esa
:
Pili,
de:todo.
Concertó-que
de»noche
le
diesen
-
una
puerta.
Entró
enla
ciudad,
tomó
el
dinero,
pren-
dió
algunos
de
la
compañía
del
Puch,
y
apeñas
él
mismo
se
pudo
salyar-
en
una
casa
fuerte.
Ganó
€
virrey
á
Pesquera
que
es
muy
fuerte,
pasó
la
via
de
Pádua:
acudióle
con
gente
que
traxo'
de
Alemaña,
el
de
Gursa;
con
que
se
pusieron
sobre
aquella
plaza
por
principio
de
agosto.
Es
Pádua
ciudad
grande
y
fuerte
,
y
tenia
dentro
á
Bartholomé
de
Albiano
,
que
acudió
alli
alzado
el
cerco
de
Verona.
Por
esto
1os
del
virrey
dentro
de
algunos
dias
fueron
forzados
4
dexar
el
cerco.
Fue
preso
durante-este
cerco
Alonso
de
Carvajal
en
un
«encuentro
que
tuvo
con
los
alha-
neses
,
y
con
él
los
capitanes
Cárdenas
y
Espinosa:
Hí-
cieron
gran
falta
en
esta
empresa
los
caballos
ligeros
que
fueron
4
Génova
en
compañía
del
marques
de
Pescara.
Hallábase
el
Rey
cathólico
viejo,
enfermo
y
cansado
con
tantas
guerras.
'Trató
de
hacer
paces
con
Francia;
y
para
esto
se
movió
que
el
infante
don
Fernando
casase“con
la
hija
menor
de
Francia
y
en
dote
el
Frances
diese
4
su
hija
lo
de
Milán
y
Géno-
va
que
tenia
por
ganado,
y
el
Reycathólico
4
se.
nie-
to
el
reyno:
dé:
Nápoles:
todos:
entretenimientos
Y
trazas,
mayormente
de:parte
delRey
de
Francia
que
se
recelaba
mucho
de
la
tempestad
de
ingleses
que
por
Calés
cargaba
sobre
Picardía.
Hallábase
el
Rey
de
Inglaterra
con
quarenta
mil
infantes
y
mil
y
que
nientos
caballos
sobre
Teruana
por
el
mes
de
agosto:
Tomó
la
villa
por
combate
sin
embargo
que
el
delphin
se
hallaba
en
Abevilla¡muy
cerca
de
Teruana.
Antes
que
se
tomase
aquel
pueblo,
salió
el
exército
de
Fran-
cia
á
socorrella.
Vinieron
á
batalla
,
en
que
fueron
ro”
tos
los
franceses,
y
presos
el
duque
de
Longavila
Y
otros
grandes
capitanes.
De
alli
y
abátida
la
fortaleza
y
baluarte:
y
torres
,'pasó
el
Ingles
sobre
Tornay
eN
col
a
3n
*
,
,
79
Sazon
que
en
Inglaterra
el
conde
de
Sorré
á
los
nue-
ve
de
setiembre
venció
y
mató
al
Rey
de
Escocia,
que
en
favor
de
Francia
acomelió
aquellas
fronteras.
.
Con
la
nueva
desta
victoria
sé
Yindió
Tornay.
Alli
vi-
u0
el
Emperador
á
verse
con
el
Ingles,
y
la
prince-
sa
Margarita,
y
despues
el
príncipe
don
Carlos.
Pa-
Saron
á
Lisle;
donde
se
concertaron
entre
los:emba-
Xadores
y
Comisarios
del
Emperador,
Ingles
y
Rey
Cathólico,
que
pasada
la
tregua
cada
qual
por
su
par-
te
acometiese
el
reyno
de
Francia;
en
particular
se
encargó
al
Rey
cathólico
de:conquistar
lo
de
Guiena
€n
provecho
del
Ingles
:
qué:manera
de
hacer:paces?
dis
parece
aprobó
el
Rey
cathólico
este
cóncierto
ni
tó
comision
para
hacelle
,
por
lo
que
se
vió
adelante.
Onfirmóse
el.
matrimonio
ya
Otras
veces
tratado
en-
We
el
principe
don
Carlos
y
la
hermana
del
Ingles:
solo
se
asentó
de
nuevo
que
luego
el
año
siguiente
se
Consumase.
Iba
el
otoño
adelante:
por
esta
causa
se
exó
la
guerra
de
Picardía
por
entonces
,
y
el
Rey
de
Inglaterra:
se
pasó:
allende
el
mar.
Grande
era
el
APrieto
en
que
se
vieron
las
cosas
de
Francia,
mayor-
Mente
que
los
suizos
por
orden
del
Emperador
rom-
Pieron
por-la
parte
de
Borgoña.
Vino
el
de
la
Tra-
mulla
desde
Lombardía
contra
ellos,
y
sin
embargo
Que
los
venció:
en
batalla,
se
concerió
con
aquella
sente.
Capitularon
que
el
Rey
de
Francia
se
apartase
e
dar
favor
al
concilio
Pisano,
y
sacase”
la
gente
que
tenia
de
guarnicion
en
los
castillos
de
Milán
y
remona;
demas
desto
que
d
ciertos
plazos
les
con-
Se
quatrocientos
mil
ducados:
qué
mayores:
parti-
Pe:
aer
sacar
si
fueran
vencedores?
tan
grande
di
a
reputacion
de
aquella
Ion
y
el
deseo
que
an
los
franceses
que
se
volviesen
d'sus
casas.
Ver-
Le
es
que
fuera
de
dar
la
obediencia
á
la
iglesia
los
£mas
capítulos
desta
concordia
no
se
executaron.
386
:
tados
que
fueron
de;
Gaston
de
Fox
su
hermano;
pues:
era
su
legítima
heredera.
Pasó
asi
mismo
en
Italia
Ramiro
Nuño
de.
Guzman
por
orden
del
Rey
cathólico
para
hacer
oficio
de
su
embaxador
en,Ro-:
ma.
De
camino
asentó
eu
Génoya
confederación
con:
aquella
señoría,
La
sustancia
era
que
se
obligaron
eb
Rey
cathólico
de
amparar
aquella
ciudad,
y
su'duz;
que,
Octaviano
.Fregoso.
y
los
ginoveses
de
ayudar
al
Rey
en
cierta,
forma,
para
la
defensa,
de
sus
es”
tados.
Hízose
este
concierto
á
los
cinco
del:
mes;
de
marzo
en
sazon
que
¡los..Adornos
trataban
con
los
sui”
zos:
y
con
su
ayuda
de
mudar
el
estado
de
aquella:
ciudad.
En
Francia
por
medio
del
obispo
de
Tri-
nópoli,
se
volvió.
4
la
prática
de
casar
el,
infante
dow
Fernando
con
Renata
la
hija
menor
del
Rey
de
Frap-
cia;
Por
medio,
deste
casamiento.
se:
pretendia
asen-
tar
entre
aquellos
príncipes
una
firme
paz,
cosa
qué
á
entrambos
estaba
bien
por
hallarse
cansados
y
en”
fermos.
Llevóse:este
“tratado
tan
adelante
que
se
pla”,
ticó
que
el
Rey
de
Francia
por
estar'
viudo,
y
de-
_seoso
de
tomar.
estado,
por
tener
hijo
varon
,
casi”
se
con
la
infanta
doña
Leonor
hermana
del
princi"
pe
don
Carlos.
Por
otra
parte
se
hacía
instancia
qu
el
Emperador
y
venecianos
se
.concordasen.
Acof*
daron
de
compromeler
sus
diferencias
en
manos
de
Pontífice.
Llevó
el
compromiso:
el
cardenal
de
Gur”
sa,
en
que
expresamente
se:
declaraba
que
ning"”
na.cosa
se
determinase
¿en
este
caso,
sin-el
beneplás
cito
del
Rey
cathólica,
Aceptó
el.
Papa
.el
compro”
miso,
oyó
lo
que:por
Jas
partes:se
alegaba,
fina?
mente
á
diez
y..ocho
del
dicho.
mes
¡pronunció
sen”
tencia
.en
que
mandó
que
el.
Emperador
quedas”
con
Verona
y
Vicencia,
venecianoscon
Bressá
Y
Bergamo
;,
y
que.
contasen
al
Emperador
dociento%
y
cincuenta
mil.ducados
por
una
vez,
y.
por
ano
38
treinta
mil...
Restaba
el!
consentimiento
del
Rey:
e
thólico!;“pero
“antes.
que
viniese,
los
venecianos
se
declararon:que
no
pasarian
por
la
sentenciar
del'Papa:
Llegábase:
el
término
en
que"
la
“tregna!-prestá*con
Francia
espiraba:
asentóse
por
medio'de
secretario
Quintana;
"que
“estaba
en
Francia
por
parte
del
Rey:
cathólico,
«que
entre
tanto
qué
las
paces
no''sejcon-
cluían;'la
tregua:
se
prorógáse
por
otro“año.
Lascon-
diciones:
fueron
las
mismas
que:
pusieron
el
año'an-
tes
“sin
añadir
ni
quitar:
¿Esta
sprorogaciówide
latre-
gua
no;¡se
recibió
por
los-otros:principesde
una
mis-
ma
manera:
El
delphin
de
Francia
no
la:quisiéra:por
recelárse
se
:encaminaba'
¿la
paz;
que:
él
mucho
aborrecia
por
ho
-
quedar
»privado
por
esta
via:
del
ducado!
de
Milán.
El
Emperador
no
curó
mucho'Uella:
Pov
tener
vuelto
su
pensamiento
á
continuarlaguer?
Ya
contius
venecianos
,
cantes
|
holgaba
se:
llegase
:4la
conclusion
de
la
paz.
Al
Rey:
de
Inglaterra
se
ata-
jaron:
los,
pensamientos:
de”
continuar
sus
empresas
por
Picardía:
y'
Guiena,
que:
sintió
gravisimamente.
legó:
4'tánto'
su
desgusto'
que:se
resolvió
deoganar
Por
la
iuario
cy!
hacer
paces:
con
el
Rey
de
Francia.
Concértó»:de'
casalle
con
su
hermana
María
esposa
del
principe
don:
Carlos.
Juntíronse
en
Londres
por
Partevdlel
Ingles
Thomás
Volseo
arzobispo'“de
“Ebo-
tacense
,
que
fue
poco
despues
cardenal,
.el-mariscal
de
Inglaterra
,
y
el
obispo
Vintoniense:
“por'parte
de
tancia
sel
de
Longavila:
y
el
presidente:
del
parla=
Mento
de
Normandía.
Concluyeron
el
conciérto
y
Amistad
4
siete
del
mes
de
agosto.
Obligáronse
que:
Se
acudirian
entre
sí
con
cierto
número
de'gente
Contra:
todos
Jos
que
«pretendiesen
ofendellos:1Np-
tóse
mucho
que
el
Ingles
entre
sus
confederados
no:
nombró
'al
Réy
su
suegro:
tan
grande
éta
lalsaña
Que
contra
él”
tenia.
Hacía
en
aquella
corte
oficio
+
388
:
de,
embaxador,
todavia:
don.
Luis
Carroz
,
¡que:
pro”.
curó
,con.todo
cuidado
atajar
aquellos
desabrimien-
tos.
Lai
Reyna
doña
.Cathalina,,
por
ser;
muy
amar.
da
en:
aquel.
reyno,'
hacía
todo
lo
que,
podia:
por.
aplacar,
4
su'marido,
pero,
toda:su
diligencia
era
de.
poco
efecto;
Poco
adelante
«don'Luis
«Carroz.
volvió,
a
España;:
yen
su
lugar
fue
por,
embaxador.
e!
obispo..de.Trinópoli
«desde:
Fraucia
do
era
¡ido,
En
Lombárdía
se,
continuaba
la,
guerra:
los
sucesos,eran
varios,
dudoso
el
remate.
¿El
«vitrey.
con,
su.
campo.
entró
en,
uña
villa
por
fuerza,
muy
fuerte,
que
se:
llama
la-Citadela,
dos
millas.
de
la'
Breuta
entre
Pá-
dua
¡y
Treviso.
Próspero
Coloria:con
la
gente
del
du-
que
de
Milán
se
puso.sóbre
«Grema.
Defendióla
muy
bien
Renzo:
Cherri
que
Ja
tenia:
por
Venecia;,
García
Manrique:
con
algunas:
compañías
de
gente
de:armas
tenia
su
alojamiento
en'
Robigo.
Albiano,
que
deseaba
mucho
satisfacerse
en
,parte/
de
los
danos.
pasados,
tuvo
aviso
del
gran
descuido.
que
tenian:
efecto
de.
la,
prosperidad.:
Cargó'
sobre
ellos
una
moche
alvim-
rovigo<!los
españoles
aunque
procuraron:
defenderse
o
mejor
que
el
tiempo
daba.
lugar,
al
fin
por
no
po-
der:hacer
mas
resistencia:se
«rindieron,
García,
Man-
rique-
y.
los.
capitanes,
que
con-.él
se
hallaron
,
fueron
llevados
presos
á
Vicencia.
Renzo
Cherri
animado
con
éste
suceso,
y
por
ser-de
suyo
muy
esforzado,
salió
uñanoche.
de
Crema
y
dió
sobre
una
parte
de
la
gen-
te
'del
duque:
que-estába
4.
cargo
de
Silvio
Sabelo
muy-déscuidada
,
con:
tal
brio.
que
los
desbarató
,
Y
en
prosecución:
desta.
victoria,
pasó
4
Bergamo,
Y
se
entró
.en-
ella
sin:
hallar.
alguna
resistencia.
1:08
españoles
se
recogieron
á
la
fortaleza:
acudió
el
yit-
rey
cón
su
gente
para
socorrellos
primero
da
no”
viembré
;
Renzo
que
vió
no
se
podia
defender,
rin:
dió
la
ciudad.
4
partido.
Por:
este
mismo
tiempo
el.
389
castillo
de
la
Lanterna
que
todavia
se
teva
por
Fran-
Cia,
y
'era'
grán
freno
para
la
ciudad”
de
Génova,
se
dió
al
duque
Octaviano
Fregosó.
Volvamos
ami.
TF
UOTuD
MO
“YH
5
0
40
-
MOT
70)
30p
e
qe
Ñ
..
»
la
odo
«CAPÍTULO
XXI
190109
Ab
Bo0
+
De
las
cosas
de
Portugal."
'"
*
"El
gran
Turco
desembarazado
de
la
guerra
que
tuvo
con'sus
hermanos
y
con
'el
Sofi
Ismael
que
ha-
cía
sus
partes
,
armaba
pasadas
de
ciento
y
cincuenta
galeras
con'
intento,
“¿lo
que
se
publicaba,
de
vol-
ver
la
guerra
contra
Italia
“que
era
la
cabeza
de
la
'
christiandad:
Entendíase
queriá
acometer
por
la
Mar-
a
de
Ancona
que
es
del
pátrimonio
de
la'
iglesia.
Sue-
le
el
miedo
de
fuera
ser
causa
que
los
ciudadanos
se
conformen
en
una
voluntad
,'
olvidadas'
sus
"pasiones
Particulares
;
pero
andaban
nuestros
principes
tan
en-
carnizados
entre
sí
que?
ninguna
cosa“
bastaba
para
desenconallos.
Hizo
el
Papa'
sus
diligenelást
trató
Que
el
Emperador
y
Réy
cathólico'se
ligasen
eon
él
Para
tenerosas
fuerzas
unidas
contra
un
tan”
pode-
ps
enemigo.
Recebian
en
está
alianza:
al'
duque
de
Hán
y
¿ola
señoría
de
Génova.
Confiabán"que
los
demas”
Reyes
,
en
“especial
los'
der
Francia,
Ingla-
terr:
a
y
Portugal
mo
f.
ltariariién:
tán
santa
demanda:
icieron'sus'
capitulaciones;
'euya'
sustancia
era
que
Qualquiera
que
'acometiese
4
alguno”de
los
confede-
pos;
fuese
tenido
por
enemigo
comu)
y
todos
sa-
lesen
dla:
causa
yá
la
vengánza:
para”
'
defensa
Pe
qualquiera
provincia
de:
Iristiarios
contra
el
Tur-
e
todos
qeudiesén'eon“ejerto
*
número!
de:
caballos
nodo
dla
posibilidad:de
las
partes;
y
000
eltdiz
oo
señalaron
para!
levantar
y
pagar
lainfante-
2ven
particular
expresaban
que.
tomasen
¿sueldo
Igo
porlo.menos
diez
y
seis.
mil
suizos;
verdad.
€S:que
toda;
esta,
¡prática:desbaratarou
las
pretensiones
par”
ticulares,
de.Jos
principes,
,
demas
«de
otras,
guerras
que
tuvieron
ocupado
al
Turco,
y
mo
le
dieron
lu-
gar
de
emprender
contra:
christianos.
Solo
el
Rey
de
Portugal
se
hallaba
muy
sosegado
y
contento
con
las
riquezas
que
le
«venian
de,
la
India,
y
con
€
progreso
que
hacía
en
la
conquista
de
Africa.
Acor-
dó.
por.
fin
del'año'
pasado.
enviar.
á
Roma,
una
s0-
Jemne
embaxada
para
prestar
la
obediencia
al
Pont-
fice.
Envió
juntamente
para
muestra
de-su,
grande-
za
muy
ricos
presentes
al
Papa,
es
4.saber
un
pon-
tifical
de
:brocado.
sembrado:
de:
perlas:
y.
pedrería,
el
mas
rico
que
se
vió
jamás
enla
recámara
y
p?-
lacio
de
¡San
Pedro:
de,
Persia
una
Opza,
de
espan-
tosa
ligereza;
de
que
los.antiguos
romanos
gustaban
mucho
,en
sus
juegos.
y
cazas:
Un
indio
que-la
Jle-
vaba
á
las
aneas
de
un
caballo,
la
tenia
amaestrada,
quando,
le
hacía
señal,
de
correr
los
bosques
y
Ca-
zar.
Venia
asi
mismo
un;
elefante:
encubertado
de
brocado.,.con
«su
castillo,
euseñado
demas
de.
otro$
juegos.
4
hincar-la
rodilla
delante
el:
príncipe,
y
dan”.
zar
al,son'de.un
pífano.,
henchir
la
trompa
de
aguas
con
que.
por
burla
rociaba
los
cirounstantes.
Final-
mente
traían,un
rbinocéróte,
«bestia
feroz
y
brav2
de
siglos
atrás
nunca
vista
en
Htalia.
Preltendian
saca"
Me
á
pelear.con-el
elefante,
por
la
enemistad
que
en”
tre
sí.
tienen
estas.
fiorás
naturalmente
,
en
representa”
cion.
de.
la-antigua
magnificencia
del
pueblo:romanos
pero-el
que
desde
lo.
último
de
la,
tierra
vino
libre
de
las
furjosas
.ondas
del
Océano,
se
negó
:en-
la
costó
de
Génova
con
un.
recio
temporal
.con,
que
se
quer
bró
la
nave
sin-podellé
librar;
mi
salir
¿inado4.caus
de
las
:caílenas.,ca
que
Je!
llevaban.
El
.embaxado"
principal
Tristan:
de
Acuña,
enballero
muy:
exercil”
3g1
do
en
“aquellas
partes
de
la
India,
hizo
su
entrada
en
Roma
ado
doce
del
mes
de
marzo,
y
á
los
veinte,
el
dia
que
le
señalaron
para
dalle
audiencia
pública,
habló
A
Papa'en
esta
sustancia
uno
de'
sus
dos
com-
Pañeros
por
nombre
Diego
Pacheco
,
gran
jurista:
“El
Rey
don
Manuel
de
Portugal,
Padre
Santo;
nos
»envia
4
dar
el
parabien
á
vuestra
Santidad
de
su
felice
»asumpeion
al
pontificado,
que
sea
por
largos
años
y
WPara
mucho
bien
de
la
iglesia
como
todos
espera-
YMOS,
y
á
prestar
la
obediencia
acostumbrada:
oficio
»debido
,
pero
hecho
muy
de
voluntad,
que
debe
es-
»eusar
la
tardanza
ocasionada
de
impedimentos
pre-
»eisos
y
graves.
Junto
con
esto
suplica
á
vuestra
San-
»idad
ponga
los
ojos
de
su
paternal
providencia
en
»soldar
las
quiebras
del
cbristianismo,
pacificar
los
»principes
christianos,
y
unir
sus
fuerzas
contra
el
>enemigo
comun,
que
siempre
crece
con
nuestros
»daños,
y
de
nuestras
ruinas
edifica
y
engrandece
»su
casa,
Porque
qué
empresa
puede
ser
ni
mas
glo-
»riosa
ni
de
mayor
interés
que
esta?
basta
la
locura
»pasada
;
que
tal
nombre
merecen
los
que
contra
sí
»mismo
vuelven
sus
armas
furiosas
y
desatinadas.
Pa-
»ta
todo
ayudará
mucho
que
el
sagrado
concilio
se
»Meve
adelante,
y
ño
se
disuelva;
lo
qual
desea
en
>gran
manera.
Lo
que
es
desu
parte,
ofrece
no
fal-
»tará
á
la
causa
comun,
y
si
fuere
necesario,
derra-
%Mará
en
esta/querella
s
El
que
todo
su
cui-
q
sta
querella
su
sangre.
que
todo
su
Cul
»dado
emplea
en:
adelantar
la
religion
christiana
,
sea
»en
la
India
por
donde
con
gran
gloria
ha
levantado
»el
estandarte
real
de
la
Cruz
entre
naciones
fieras
»Y
bárbaras
hasta
los
fines
últimos
de
las
tierras,
»sea
ex
la
conquista
de
Africa,
en
que
tiene
gasta-
»dos
$us
tesoros,
y
empleados
sus
valerosos
solda-
»dos;
de
los
despojos
de
la
India
y
de
sus
riquezas
>me
mandó
traxese
aqui
la
cata
y
las
primicias:
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