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Historia general de España. Tomo VI

Mariana, Juan de (1536-1624)

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pd p a ninos Ye o: pon = ap. y pS AS y quis : OLLAS STA GENERAL | E: ESPAÑA. Ate po os ya y. e A % MOT. HISTORIA GENERAL E COMPUESTA, ', EMENDADA Y AÑADIDA z por A Mz) Tn a D/A y DAN : PS AS EPA : “de la Compañía de Jesus. EA O ZO € ] He sio DY NUEVA EDICION critos por el autor, la continuacion del P. Miñana traducida , Y la narracion de los sucesos princi- pales desde el año 1600, en que acaba dicha continuacion , hasta el de 1808. qu Que contiene ademas el sumario y las tab E h R ya 3 y Pata TOMO SEXTO. Ps MADRID: 1828. IMPRENTA DE LOS HIJOS DE DOÑA CATALINA PIÑUELA, calle del Amor de Dios, núm. 14. A 0 A Diisas- OT TIA ae e ¡> Sino: Sy 3%; ¿cop AN lo: sheet 2 e E A - deb Seto clon, opos | E 5 | A AO 228 2-0 sor A ES Not ¿CAME Ls ¿aia ArirAS AñO ua mou loa da Ara, E Pr mt A a, nia o que E he TABLA DE LOS CAPÍTULOS DE ESTE TOMO SEXTO. - á Ya LIBRO VIGÉSIMOSÉPTIMO. (oa PRIMERO. De la muerte del principe don VIA Pá . Car. u. De la muerte de Carlos Octayo Rey de Francia toer.on.s NTE AERIAANraccirdrrrr.. Cap. ur. De la muerte de la princesa doña sabanas roosono. EA PAN .o.... . 1 , .....o " 9 CAP. 1Y» Que Ludoyico dugue de Milán Jue despojado de aquel estado........... car. v. Los-moros.de las Y vantaron Ñ cocos Alpujarras se le- reo oo Morera rrorrrror..ooa CAP. vi Del casamiento del Rey de Por- tugal tor. ..o.. Horrrsrsrsr..oo. Worrrrrrrcrrrrarorosorósis. * CAP. honor rom. o.o..o a PAañar.. .eooo.....». hrsrar... torsprr.s CAP. Xu. Que el dugue de Calabria fue en- =viado d España... A Car. xur. Del principio de la guerra de Nápoles. CAP. x1v.. Que el archiduque partió para Flan- des. 244035” Mi ] A I 4 97 a TAS. nuestra Señora deste año de mil y quatrocientos y no- venta y siete; y el doctor Ruy Gonzalez de Pue- bla como procurador de la infanta en el palacio de Wodestochio en presencia del Rey y Reyna y otros grandes señores de Inglaterra hizo los autos y ceremo- nias que en semejante solemnidad se acostumbran. Para apretar las práticas que se traían sobre el casa= miento de Portugal, vino 4 Castilla por aquel Rey su hermano de leche y muy privado don Juan Manuel. Con su venida se acordó que los Reyes don Fernando y doña Isabel llevasen á la princesa su hija á la raya de Portugal, y que alli viniese el Rey don Manuel para concluir aquel matrimonio postrero de setiem- bre. Concertóse primero que los Reyes se juntasen en Ceclamin ; despues por ser aquella comarca muy este- ril señalaron á Valencia de Alcántara que sería mas ú propósito, donde los Reyes estuvieron juntos tres dias. Aguóse mucho la alegria de la fiesta con la nue - va que vino de la enfermedad del príncipe don Juan, el qual á cabo de tres dias que con la princesa su mu- ger llegó 4 Salamanca , adoleció de una fiebre que le acabó en trece dias. Partió el Rey de Valencia ¿-toda priesa, y llegó á Salamanca á tiempo que el príncipe le pudo cónocer: en fin falleció á quatro dias de oc= tubre, que fue grande dolor y lístima no solo para sus padres sino para todo elreyno. Dexó la printesa pre=' nada : alivio pequeño, por cansa que dentro de poco. tiempo malparió. El cuerpo del príncipe llevaron € Avila para le sepultar en el monasterio muy célebre de Dominicos llainado de Santo Thomás, Llegaron las ] nuevas deste triste caso ¿4 Valencia en tiempo que la: alegria de las bodas, que se celebraron despues de partido el Rey dón Fernando, se continuabá, El Rey. don Manuel pidió á la Reyna su suegra no dixese na” da á la princesa ya Reyna de Portugal; y asi parió 3 luego con ella para la ciudad de Evora. Alli al fin fue avisada dela muerte del principe su hermano, mis que le dió pena muy grande como era razon por el amor que le tenia, y por la grande falta que hacía á toda: España. Sus padres como príncipes tan cbristia- nos y prudentes lleyaron este golpe con señalada pacien- cia, en que mostraron no menor yalor que en las mu- chas victorias:que ganaron de:sus enemigos; y es co- sa muy natural que lo que es mortal, y lo que es fra- gil se quiebre y muy justo que dexemos á Dios hacer de muestras: cosas, que mas verdaderamente son su- yas, lo que á su Magestad agradare. El reyno de Ná- . Poles no sosegaba del todo á causa que el principe de Salerno con los de su valía y Casa no se fiaban del nuevo Rey , y ponian en defensa sus castillos y pla- zas. La primera muestra ¿que el príncipe: dió desta mala voluntad , fue que como: quier que se hallase presente quando en Nápoles: alzaron por Rey á don Fadrique, ño quiso acudir 4 su' coronación : el color, que se hallaba muy gastado. Solo el príncipe de Bisi- nano acudió un dia despues para dar razon de sí, y se interpuso por medianero»para concertar al de: Sa- lerno con el Rey y traelle:4 sú servicio. No aprove- charon ningunas de: las muchas diligencias que se hi- cieron ; hasta tanto que el Rey“con:su gente hobo de salir contra él y: cercalle dentro de Diano, que era tna muy fuerte plaza ¿de las>muchas que aquel prin- cipe tenía. Trataba el gran Capitan 4: la sazon de vol- verse d España, por tener aquella :guerra de Nápoles por concluida. Con: est Calabria, y pasado ¡Sicilia +alipresente vino 4 Ná- poles para despedirse de aquel Rey y Reynas. Hició- ronle instancia se: fuese 4 hallar en aquel cerco, en que resultaban dificultades á causa de los muchos a dentro el lugar tenia, y de la poca lealtad con que los »* ' e intento habia dado vuelta ú ' y naturales servian 4 su Rey. Recogió pues el gran Ca- pitan como quinientos españoles, y con otros tantos alemanes que el Rey le dió, se arrimó tanto á la mu- ralla que él se puso á mucho peligro, y apretó tanto ¿los cercados que el príncipe fue forzado de rendir- se. Capitularon que el príncipe saliese seguro del - reyno y todos los que quisiesen ir con él, con facul- tad de lleyar consigo sus bienes: que todos los casti- llos y estado del príncipe se entregasen al Rey á tal que pagase la artillería y bastimentos que tenian. Con esto se entregó Diano á los veinte y ocho dias de di- ciembre, y el príncipe se pusó en poder del duque de Melfi para que le lleyase seguro 4 Senagalla, ciu- dad del prefecto en la Marca, que seguía las partes del Rey de Francia. De sus aliados los condes de j Conza y Lauria le hicieron compañía ; el de Capacho por ser muy viejo se quedó 4 merced del Rey. En -: este mismo año por el otoño don Juande Guzman duque de Medina Sidonia envió una.armada á Africa para poblar á Melilla, que está enfrente de Almería, p y los moros por ciertos respetos la habian despobla- - do: hízose asi, y dióse esta plaza por juro de here- dad y por merced del Rey á aquel duque y sus suce- sores en recompensa del gasto que hicieron en po- blalla. Asi mismo el xeque de los Gelves, que se ha- bia levantado contra el Rey de Tunez su señor, por valerse de los nuestros;entregó aquella isla y puerto - al Rey cathólico, y. en:sa nombre á Juan de Lanuza que á la. sazon era virrey de Sicilia,. principio que - fue de grandes cosas, que-los años. adelante se hicie- ron en Africa. Quedó. el capitan Margarit con gente española para guarda de aquella isla... lo sao? uafibiumda E 5 <EGAPITULO TI. De la muerte BsCardos Octavo Rey de Francia. Continuabanse las práticas para eoncertarse los Reyes de: Francia y de España; y para este efecto vino de Francia una solemne embaxada , Cuya cabeza . era el señor de Clarius, en sazon que los Reyes ca- thólicos se hallaban en Alcalá de Henares. La suma era que con las fuerzas de entrambos reynos hicie- sen la guerra 4 toda Italia , y que quanto al reyno de Nápoles , quedase por el Rey cathólico lo de Cala- bria con tal que cada y quando que el Frances le diese £n trueque el reyno de Navarra, y treinta mil duca- dos cada un año: por lo que mas'valía Calabria, fuese obligado 4 dexársela : quanto 4:lo demas, que lo de Milán y Génova quedase por el Frances , y los otros potentados se repartiesen igualmente entre los dos. El Rey cathólico, si bien daba orejas á lo de Nápo- les, en lo demas no queria entremeterse , en especial sin dar parte al César que tanto derecho pretendia á las cosas de Italia ; en fin se resolvió que el Rey ca- thólico enviaria sus embaxadores á Francia para pro- seguir lo desta concordia. Esto era en el mismo tiem- PO que con todas sus fuerzas procuraba que los mo- nasterios elaustrales de España se reduxesen 4 la oh- servancia + y se hizo en toda Castilla. Los Dominicos y Augustinos y-Carmelitás fácilménte vinieron en lo que-era razon; los Franciscos biciéyon resistencia, pero en fin pasaron por lo que los demas. Despachó el Rey desde Alcalá conforme ¿lo que tenian acor- dlado:, 4 Hernan duque de Estrada con otros dos com- Paneros para tratar y concluir lo de-la concordia con Francia. Llegaron en sazon que se tuvo por cierto el Frances pretendia con tad sus fuerzas romper 6 por lo de Ruyscllon; y ponerse sobre la villa de Per- piñan : miedos y revoluciones que atajó la muerte que le sobrevino en su villa de Amboesa' á los siete 1498.de abril del año mil y quatrocientos y noventa y ocho. Falleció de aplopexía que le sobrevino viendo jugar á la pelota. Era de yeinte y siete años: no dexó hijo alguno. Sucedió porende en aquella corona el duque de Orliens como pariente mas cercano por via de yaron : llamóse Luis Doceno. Pretendió Ana, madama de Borbon, que debia suceder % su hermano en aquel reyno como la parienta mas cercana. La gente como tan aficionada á la ley Sálica no daba lu gar á esta demanda : por esto apretaba que á lo me- nos en.lo que no pertenecia á la corona, antes de nuevo en tiempo de su padre y abuelo se habia ayun- tado á los demas estados, debia ser preferida, como en el ducado de Anjou y condado de Proenza. Fue- ron los embaxadores del Rey cathólico á Bles, do estaba el nuevo Rey. Alli y en Orliens se trató de la concordia, á que él se mostraba muy inclinado , y - á todos daba muy buenas respuestas, y los entretenia con intencion de arraygarse en el réyno, y que de ninguna parte se le hiciese contradicción en el divor- cio que pensaba efectuar con su muger hermana del Rey muerto , por casar eon la duquesa de Bretaña, que muerto su marido, trataba de volverse 4 su casa y estado ; todo lo qual al fin se executó como “aquel Rey lo pensaba y deseaba. Las razones que por parte del Rey para al divorcio se alegaban:, eran que el Rey su suegro le sacó de pila, y:que si casó con su hija, fue por temor y fuerza. En la: duquesa de Bre- tana no tuvo mas que dos hijas, la! mayor fue Clau- dia que casó con Francisco su sucesor;ila menor Re- nala casó con el duque de Ferrara,. y vivió muchos anos en Francia viuda, grande fayorecedora de la A | secta de Calvino. Antes que falleciese el Rey Carlos e Francia, se trataba muy de veras que César Bor- gia renunciase el capelo y estado eclesiástico : nueva y estraña resolucion, ¡encaminada para revolver á Hialia y, escandalizar 4 todo el mundo. Venia bien aquel Rey en ello como mozo, y con deseo de gran- gear al Papa le ofrecia estado en Francia; y aun se movió. plática de sacar de la iglesia el condado de Aviñon para dársele. Juntamente prometía de casalle con Garlota hija del Rey don Fadrique de Nápoles y de su primera muger, que la tenia 4 la.sazon en Francia. El padre de la doncella avisado desto no quiso venir en deudo que tan mal le estaba, mayor- Mente que pretendian le diese en dote el principado de Taranto , con intento 4 lo que se entendia , de apoderarse de todo el reyno de Nápoles. El duque de Milán. y el cardenal Ascanio su hermano hacían grande instancia sobre ello con aquel Rey: decian que debia contentar al Papa porque no tuviese oca- sion de hacer que los franceses otra vez volviesen ¿4 ltalia., que sería sin duda su total ruina, como al fin lo fue. El Rey cathólico no aprobaba estos inten- tos, si bien se le dió intencion que proyeeria á su voluntad las iglesias de Pamplona y Valencia que te- nía en su cabeza el dicho César Borgia :,la primera e proveyó el Papa Inocencio Octavo ,,como queda tocado ; y la segunda .el: mismo Alexandro se la traspasó luego que salió con el pontificado. Todo el mundo se escandalizaba:que se intentase ana, cosa tan fea, especial que pocos.años antes en tiempo de Jno- Cencio no quisieron dar licencia al cardenal de A leria Para que renunciado el capelo se metiese frayle , y Agora pretendian se diese á un cardenal de.orden sa- Cro libertad para casarse., Ala verdad la disolucion de la corte romana era tan grande que. daba lugar 4 1 , todo desorden , y ocasion '¿ los que tenian celo , de pensar y aun hablar mal.' Asi Gerónimo Savanarola frayle de Santo Domingo , y que tuvo gran parte en el gobierno de la ciudad de Florencia los años pasa- dos, por la grande libertad con que mucho tiempo predicó contra los desórdenes del Pontífice, por su mandado fue con dos compañeros quemado pública- mente en la plaza de aquella ciudad el mismo do- mingo de Ramos , que fue otro dia despues que fa- Meció el Rey de Francia: si con razón y ó d tuerto, aun entonces no se pudo del todo averiguar: mu- chos hasta el día de hoy en Florencia le tienen por mártyr, y otros condenan su atrevimiento, cuyo pa- recer tengo por mas acertado. Basta que no solo en Florencia pasó esto, sino en sus propias barbas del Pontífice el embaxador del Rey cathólico Garci Lasso reprehendió en presencia del Papa aquellos desórde- nes, y le requirió con una carta de su Rey sobre el caso los reformase; mas qué presta querer sanar á quien Dios desampara, y por sus justos juicios le da en presa de sus apetitos desordenados? El Papa se al- teró grandemente de aquellas amonestaciones, sin que se sacase otro fruto; antes poco despues el mismo - cardenal César Borgia en público consistorio propuso' que por fuerza tomó el orden de diácono, y suplicó dispensasen con él, y aceptasen la renunciacion que hacía del tapelo y de las iglesias y beneficios que te- nia. Muchos de los cardenales eran' de parecer que fuera muy justo no por via de renunciacion; que era muy honrosa, condescender con él, sino privalle por sentencia de aquellas dignidades quier fuese por la mala entrada que tuvo quando se le dió el cápelo, quier por su mala vida y notorias deshonestidades, que aun para lego eran muy grandes, como solia de- cir el embaxador de España; ninguno empero se atre- v » vió 4 chistar por la fuerza del Pontífice, y por los tiem- POS tan miserables. Finalmente aquella renunciacion se aceptó por el colegio, y el nuevo Rey de F ran- cia le dió en el delphinado el condado de Valencia con título de duque + estado que en 'un tiempo fue de la iglesia romana , y está cerca de Aviñon, y de Snos atrás le poseían los Reyes de Francia. Desta Valencia se llamó adelante el duque Valentin, como de la de España se llamaba antes el cardenal de Va- encia. Con esto y con intencion que todavia le da- ban de easalle con la hija del Rey don Fadrique, mu- dado' el hábito, aunque no mejorado en costumbres, se partió para Francia, dado que lo del casamiento salió incierto á causa que la doncella nunca quiso ve- nir én él; de que estuvo muy despechado y á punto de salirse de aquella corte :'al fin le aplacaron con dalleen trueco por muger 4 Carlota de Fox hija del señor de Labrit y hermana del Rey de Navarra, con buen dote y acostamiento que le señalaron, sin otras ventajas que le hicieron. Deste matrimonio dexó una hija, que los años adelante por muerté de su padre quedó en poder del Rey de Navarra su tio. Este mis- mo año el gran Capitan al fin del verano en uña ar- mada' que juntó en Nápoles , se hizo 4 la vela para volver 'ú España: gran gloria de nuestra nacion por su mucho valor y grandes victorias que ganó hasta dexar aquel reyno allanado y compuestas todas sus revueltas, CAPITULO TIT. De la muerte de la princesa doña Isabel. Luego que falleció el ¿principe don Juan, los Re- Yes sus padres entraron en gran cuidado de asegu- rar la sucesion destos reynos, ¿omo cosa en que tanto LO iba. Entreteníalos la preñez de la princesa Margarita - para ver en qué paraba: aumentóseles el dolor y. el cuidado quando en Alcalá de Henares, donde tuvie- ron el invierno; malparió una hija. Con esto .avisa- ron al Rey de Portugal del derecho que por razon de su muger tenia 4 la sucesion destos reynos, y. le instaron viniese luego con ella á Castilla para ser ju- rados como era de costumbre. Juntamente porque el archiduque y su muger se intitalaban príncipes de Castilla, sin que se sepa con qué fundamento, les avisaron desistiesen de aquella pretension y apellido, pues conforme á las Jeyes destos reynos solo. perte- nece aquel título al hijo ó hija mayor y herederos de los Reyes. Entraron pues los Reyes de Portugal en Castilla por Badajoz , do los esperaban los duques de Medina Sidonia y Alba con otros muchos señores. De alli fueron á tenerla semana Santa en Guadalu- pe, y entraron en Toledo 4 ycinte y seis de abril, do los esperaban Jos Reyes cathólicos, y por su orden el domingo luego siguiente, que fue 4 los veinte y nueve., los juraron con las ceremonias y ho- menages que se acostumbran. en semejante caso. Lo «le Aragon no parecia tan lanoá causa que el infan- 18 don Envique, duque de Segorve era vivo). y. pre- tendia que conforme á las leyes de Aragon: no podia entrar muger en aquella corona , y por el consiguien- te él y su hijo don Alenso eran los que tenian de- recho á la sucesion como nieto y bisnieto que eran del Rey dom Fernando de Aragon por via de varon, es á saber por su padre que fue del mismo nombre que él, y uno de los que en Castilla llamaron infan- tes de Aragon. Para prevenir esta y otras dificulta- des, y allanar las voluntades: de todos, los Reyes cathólicos y los de Portugal fueron á Zaragoza. 00n toda brevedad, Alli á oztorce del mes de junio se-bizo EA —- ARA MN : br la Proposicion., y el Rey cathólico declaró la obliga- von y necesidad que córria de jurar 4 los Reyes sus 1J0S por principes de Aragon. Hobo sobre esto gran- e alteracion, ca los aragoneses pretendian que nun» ea en aquel reyno imuger fue «Jurada. por princesa, ¡tes que por la disposicion de muchos Reyes no de- —Badyser admitidas 4 la sucesion: que si bienen esto se hallaba diversidad , por lo menos por el testámen- to del Rey don Juan el postrero constaba que las hi- Jas y ñietas no debian ser admitidas á la corona, sino en:caso que su hijo, que fue el Rey don Fernando, muriese sin dexar nietos , aunque fuesen por. via. de “mUger ; y que pues no se sabía lo que Dios haria en este caso , no se debian ' apresurar, sino aguardar la disposicion divina. Particularmente ponian dificultad en jurar por príncipe al Rey de Portugal por los im- conveniéntes,que en Navarra: resultaron de hacerse lo,mismo con el Rey don Juan , por estar casado con doña Blanca heredera y infanta de aquel reyno. Otros eran de contrario parecer, y pretendian que las mu: geres podian heredar aquella corona, de que era bas- tante exemplo-la Reyna doña: Petronila Mia de: don Bamiro el Monge junto con el testamento dal Rey don Alonso su hijo, en quese: hizo ley perpétua so- bre este punto, y se admitieron las mugeres 4 la su- ceston. Entre los: demas un famoso jurista: aragones . por nombre Gónzalo García de Santa María escribió un tratado en esta sustancia , y le presentó al: Rey don: Fernando. En estas alteraciones se gastaba tiem- po: la Reyna doña Isabel lo llevaba. con tanta im- paciencia, que' un dia se dexó decir sería/mas ho- resto. conquistar aquel reyno que aguardar sus cor- tes: y sufrir sus desacatos. Hallósé presente d estas Palabras Alonso de Fonseca, replicó con libertad: «No tengo yo señora que los aragoneses hagan mal 118 Calabria ,«cuyomarquesado pretendia, y aun se lla- «maba marques de Cotron. Túvose por cierto que con tales medios en breye se concluiria esta concordia, «sin embargo que el. Rey don Fadrique amenazaba «que si el de Francia le acometia, traeria la: armada «de los turcos contra Italia para valerse dellos. Y por otra parte intentó «de concertarse con el Papa hasta :ofrecer:al duque Valentin el principado de Theano,, y ducado de Sessa que eran del duque de Gandía, “con una gran suma de dineros; y á den Alonso de Aragon su sobrino, y yerno del Papa, queria dar á “Salerno y Sanseverino con título de Príncipe: parti- dos-avantajados , pero desbaratólos el duque Valentin ue escribió al Papa desde Francia, do era ido , la elidacion que allá habia causado la plática de aque- Ma concordia movida tan fuera de sazon. Al fin deste año nació en Flandes doña Leonor hija primogénita del archiduque , que fue primero Reyna de Portugal y despues de Francia. : CAPITULO y. Los moros de las Alpuxarras se levantaron. Al tiempo que los Reyesicathólicos partieron para Granada, el arzobispo de Toledo se quedó en Alcalá «con intento de fundar en aquella villa una universidad 4 la traza y modelo de la de París, que salió con el tiempo obra muy señalada. Abriérouse las zanjas del colegio mayor que se llama de San Udefonso, y echó- se la primera piedra á catorce del mes de marzo. trazador se llamó Pedro Gumiel, famoso en aquella arte, dado que la obra por entonces fue toda de ta- piería; y despues se edificó la delantera de piedra blanca muy hermosa. Los Reyes deseaban con cuidar ca 19 do asegurar aquel núevo reyno : parecióles importaria Para todo silos moros que eran'muchos, se hiciesen Christianos. Para dav orden en'esto llamaron 'al dicho arzobispo, y ordenado loque se debia hacer, le de- Xaron alli, y, ellos se fueron a Sevilla. Juntáronse para adelantar la: conversión de los moros los dos arzobispos de Toledo y Granada¿ como personas que eran Mmuy' semejantes en la reformacion de sus vidas y en el celo del servicio de Dios. Súpose que cierto número de moros, que llamaban Elches, fueron pri- mero christianos: trataron con permision de los in- Quisidores á quien tocaba este caso, de proceder con- tra ellos, y en particular de tomalles los hijos peque- 10S, y por fuerza bautizallos. Pór otra parte trataron con mucha: blandura con los alfaquies; los quales vencidos de aquella benignidad, y mas de Jo que les daban , persuadieron ¿muchos se hiciesen cbristianos. De todo esto se alteraban mucho los moros del Al- baycin que eran iuchos : tomaron las armas que te- mian escondidas , barrearón sus calles , y salieron un dia ya tarde: 4 cercar al arzobispo de Toledo en sus casas ; fue grande el temor de aquella noche, y el alboroto de- la gente. Venida el alba, el conde de Tendilla, como el que era capitan general del reyno y alcayde del Alhambra; dió. orden que entrasen en la ciudad soldados de fuera para que mi de la parte de los cbristianos: ni dela otra de los moros no se pudiesen hacer daño. Avisaron a los Reyes de aquel peligro, en que avino una: cosa volable; Dió el ar- zobispo de Toledo las cartas 4 un negro, que le di- xeron las llevaria á las veinte leguas, que fue un yerro muy grande, ca el negro en la segunda ó ter- cera venta comió y bebió de tal manera que se estuvo durmiendo un dia sin pasar adelante. Las nuevas ¡le- Saron por otra via: los Reyes se marayillaban cómo el e 20 arzobispo no avisaba; la.Reyna estaba corrida, que le favoreció para subir á aquella dignidad. El Rey en- fadado desto , ca pretendió aquella dignidad para su hijo don Alonso de Aragon, como de suso. se tocó, dixo á la Reyna sobre el caso palabras pesadas. En fin el negro llegó; y el arzobispo corrido envió 4 su compañero fray Francisco Ruyz para que por menu=- do relatase todo el suceso , porque todos le cargaban que su mal orden fue:ocasion de aquel desman. En - ¡Granada y en Toledo se hace fiesta de la conversion. de tres mil moros que se bautizaron á diez y ocho del mes de diciembre. Envió el Rey un pesquisidor para que hiciese informacion del caso , y averiguada la verdad) castigase 4 los mas culpados; por otra parte mandó pregonar perdon general á los que se volvie- sen christianos. Este justició algunos, prendió á otros, que le enviaron á decir querian ser christianos y yd: exemplo destos todos los del Albaycin hicieron lo mis- mo , y sus mezquitas fueron bendecidas en iglesias: lo “ auismo hizo otro barrio de moros en Granada y los de las alquerías, por todos hasta en número de cin- cuenta mil almas. Los moros de las Alpuxarras como se publicase entre ellos que por fuerza los mandaban bautizar, se alborotaron : los primeros á levantarse fueron los de Huejar, que estan en lo mas fragoso de la sierra. Acudieron con presteza el conde de Ten- dilla y el gran Capitan que á la sazon se halló alli: tomaron por fuerza aquel lugar con muerte de aleun número de los alzados;. los mas alzada:su ropilla, se recogieron á la sierra. Tomaron los nuestros otras plazas ; no pudieron empero sosegar aquellos movi- mientos á causa que poco á poco todas las Alpuxarras se levantaron. Pusiéronse los meros sobre Marxena, que era una fortaleza del comendador mayor. Don Pedro Faxardo, que á la sazon asistia en Almería, A * af con poca gente se puso sobre Alhumilla , pueblo que está cerca de Marxena : ganóles la villa por fuerza y' fortaleza, que fue ocasion que los moros se levan- tasen dessobre Marxena. Esto sucedió enel principio el año:que se contaba de nuestra salvacion de mil y 1500: quinientos justamente , en sazon que el Rey cathólico, dexando «la Reyna en Sevilla, dió la vuelta: ¿ Gra- nada con deseo de allanar aquellos alborotos.que le: tenian en evidado asi por miedo no. sucediese alguw mal en España por aquella parte que tiene d: Africa: muy cercana, de donde los levantados se pensaban. valer, como porque le podian embarazar sus empre- sas y fines en lo de Italia. Hlizo-pues llamamiento ge- neral de-los pueblos y caballeros del Andalucía, com que se-juntó un exército muy grande: y con él partió el mismo Rey en persona primero de marzo la. vuelta de Lanjaron, que está en un sitio muy áspe- ro. Los moros estaban obstinados sin dar muestra de quererse allanar: fue aquel lugar entrado por fuerza: y puesto 4 saco. El conde de Lerin y otros caballe- ros se derramarorr por la sierra y tomaron 4: los mo- ros otras plazas , que fue oeasion de rendirse los al- zados. Fueron recebidos 4 misericordia con condicion que dentro de quatro diasoentregarian á. Castil de Ferro, á Adra y Buñol, fortalezas de que se apode-, raron' al principiode las revueltas, y aunque: flacas, las pusieran en defensa; y entregarian todas las armas. ofensivas y defensivas, y que en dos pagas conta- ran cincuenta mil ducados: para cumplimiento des- to pusieron en poder del gran Capitan hasta trein- tay quatro de los mas principales y ricos moros. He- -cho“esto; él Rey despidió y derramó la gente Éntrez túvose:en Granada por dar calor á la coriversion, y astpoco adelante los moros de las Alpu gferas, los de ,, mería, Baza y Guadix y los de otros lygares:sa bay> 3 A ¡ $ <A 22 tizaron. Envidronse predicádores por todas partes com ' gente de respeto que los guardase ; esto ,-y tornarse á publicar-que los hacían ehristianos por fuerza, dió ocasion 4 los.moros de Belefique y Nixar,.que estar: en lo.mas áspero de las Alpuxarras, de se-levantar el. invierno adelante ; por.el atrevimiento destos hicieron: lo mismo los mas lugares de aquella serranías: Nombró el Rey, que todavia asistia en Granada, por general - gontra ellos al alcayde de dos Donccles; el-qual juntó sus gentes, y con: otros señores y caballeros se puso: sobre Ja villa y fortaleza de Belelique: Defendiéronse: . los de dentro muy valerosamente : murieron muehos de los nuestros, y entré ellos hombres de cuenta; duró el.cerco algunos méses hasta tanto que por la falta de agua que padecian los cercados; se rindieron á partido que les dexasen las vidas, y que las 'hacien=, das y libertad quedasen:4 merced del Rey. Alemori- zados'consesto: los de Nixar hicieron lo mismo, que: se rindieron y entregaron las armas y pertrechos, las: haciendas. y libertad ú merced del Rey, pero quese pudiesen rescatar por: precio de veinte y cinco mil ducados. Con esto y con la-diligencia quese ponía en la conversion, se baintizaron mas de diez mil moros de Seron,. Tijola: y. otros :lugarescomarcanos. Por: otra parte los.moros de'la-serranía de Ronda y de Vi- llaluenga; tierra no menos frágosa ,' se alzarom. El Rey para acudirá todor; si-bien mandó pregonar que los moros de aquellas serranias que andaban Jevantá- dos, «lentro de diez «dias saliesen de la tierra:y.se fue” sen á Castilla, «de seexeto ordenó que Jos :que:de¡su: voluntad ..se volviesen christianos, «quedasen; en sus casas y haciendas. Por otra párte se dió:orden al con- - de de Ureña y á don Alonso de Aguilar hermano ma- yor del gran Capitan, y ¿4 don Juan de'Silva condo de Cifuentes, ú la sazon asistente de Sevilla, «que his % / Y y 3 | 23: ria la guerra d'aquella gente : los moros de la tierra. “''mente se sosegáran; pero los Gandules que an- aban entre ellos, moros de Berbería, procuraban, que no se rindiesen: con todo eso muchos vinieron á Ronda, y se bautizaron por miedo de no-ser maltra- tados; -los otros, especial los que vivian en lugares flacos, se recogieron á la sierra Bermeja, que es muy | espera. Acudieron los nuestros ¿cia aquella parte, y asentaron su real cerca de Monarda, pueblo muy fuer- te al pie de aquella sierra : los moros se pusieron en- una ladera para defender el paso. Algunos christianos. sin orden ni' concierto tomaron una bandera , y con intento de robar pasaron un arroyo que alli está, y co-- -Menzaron 4 subir la sierra : siguiéronles los demas, porque no recibiésen algun daño. Los.moros preten- dian defendelles la subida, y peleaban con grande esfuerzo: quando se veían apretados mejorábanse de gar, y recogíanse á” ciertas partes que tenian alla- nadas como fuertes ; los miestros los apretaban, y los: mores se retiraban hasta un gran llano que está en lo. mas alto de la. sierra, en que tenian sus mugeres, hijos y haciendas. Como alli llegaron, sin mucha re- sistencia- los-moros desampararon el puesto por la. ES que los- nuestros cargaban sobre ellos. Iban en. a delantera dón-Alonso de Aguilar y el conde de- Ureña con sus dos hijos, matando y hiriendo en los que huíaxi: entretanto la demas gente se puso á robar los despojos sin' cuidado de seguir la victoria. Era ya muy tarde, cerró la noche. Acaudillaba los demas un moro muy valiente y diestro, que amaban el Feri de Bonastepar. Este moro recogió los que huían, y visto:el mal-orden de los christianos, habló á los súyos en esta sustancia: « Amigos y soldados, dónde »vais? dónde dexais vuestras haciendas, mugeres y hijos? Sizno:os' yalen vuestras manos, quién os po» ' = »4 F » drá remediar ? dónde-ireis que no. os alcancen? Lo= '» cura es ponerla esperanza en los pies los. que lie= pnen espadas en sus manos: á los valientes todo es »facil ; los cobardes de todo se espantan. Mirad el. » desorden de vuestros contrarios (acaso un barril de »pólyora de los nuestros.se encendió que dió lugar á »que se viese lo que pasaba) cerraos pues y herid en »1os que están derramados y cargados de vuestras ha= »ciendas. Yo iré delante de todos y os abriré el cas »mino: sien mi no viéredes obras, munca mas creais » mis palabras.” Animados con esto lós.:moros vuelven ala peléa y cierran con los christianos. El cáudillo acometió á don Alonso que solo con pocos todavia pe- leaba: tenia las corazas: desenlazadas;: ási el: moro. le hirió por los pechos malamente.-Acudieron otro y - cargaron sobre él 'lantos. golpes que apenas despues. pudieron reconocer-el cuerpo muerto:que quedó: en poder: de los moros; con él fueron:muertos:. mas. de docientos hombres, y entre ellos: Francisco Ramirez vecino de Madrid, caudillo muy valeroso:, y. que sir= vió -muctro en toda: aquella conquista! de Granada. Apenas pudieron sacar á don Pedro de Córdova hijo: de don Alonso de :aquella matanza para:récogelle 4 las banderas del conde de Ureña que reparó con mas gente para ¿hacer resistencia. El condé de-Cifúentes con el pendon de.Sevilla reparó un'poco::mas: baxó en la ladera de la sierra. Alli se recogieron «muchos de los que huían : él los.detuvo. y animó ; y hizo ros* tro álos moros que vevian emsu seguimiento, hasta tanto que venida la mañana los morosse recogieron á lo alto de la sierra, Destamanera' pereció uno:dé los mas valerosos Caballeros que» tuvo: España En este tiempo : los enemigos le quitaron: lasvida, la fama de su valor nunca perecerá, Estaba el.Rey á:la sazon en Ronda: trató de ir en persona á castigaraquella gente. 25 Representabansole dificultades ¿ en fin se resolvió que el duque de. Najara fuese sobre Daydin que era mas acil de combatir, y los:condes de Urena y Cifuen- tes diesen muestra de querer volver á subir la sierra Por da: parte que:antes: subieron. Los moros. que se vieron perdidos; atordaron de mover concierto. Ásen- lóse que los. que quisiesen, pasasen allende. con se- Suro y embarcacion que se les dió en el puerto de Estepona, con tal condicion que por-cabeza pagasen diez doblas ;los demas que: se volviesen christianos. Hizose asi, muchos fueron lós que se pasaron á Ber- hería muchos mas los que quedaron, puesto que re- cebido el bautismo, tan malos.como los que se au- Seutaron. Con «esto se concluyó esta guerra que fue larga, y amenazaba mayores males, y tenia: puesta toda España: en mucho cuidado. La muerte de don Alonso sucedió el año siguiente. Volyamos ú lo. que se queda atrás conforme á la razon de los tiempos. »] 7 E y ab CAPITULO: VI. EL ¡De las cosas de Milán. «Al mismo tiempo: que los moros: de las Alpuxarras andaban alborotados y el Rey: cathólico mandó apres- tar. con toda diligencia úna armada: y por su general el gran Capitan : esto: para ayudar 4:«venecianos con- irada armada del Turco que los apretaba y aAmenaza- ba áo demas de Htalia. El duque de Milán y Rey de Nápoles. le habian amado , según se decia, para ya- erse-dél: contra sus enemigos y defender sus estados. ravasi mismo necesario acudir á lo de Sivilia ; do de- Stan se enderezaba principalmente esta tempestad. El “que Valentin «al tanto con gentes de-ú pie:y, de á caballo que twaxo» de Francia; hacía la. guerra:cn la 4 26 , Romaña como general de la iglesia para quitar los ty- ranos que de diversas ciudades de aquella comarca est taban apoderados: tomó 4 Imola y á Forli, cuya cor” hermana: él vistael peligro que corria, puesta en de- fensa la ciudad, se ausentó y puso en salvo. Princi tanto las gentes de Francia que andaban en la Rom £. ña, despidiéndose del duque Valentin y que fue la cal, sa de no proseguir aquella empresa por entonces Y tomar 4-Pésaro, antes se fue 4 Roma. do ya erat : 27 serablé Ye las toas. Eñ Gante la infanta doña Juana parió á don Carlos bijo mayor del archiduque el mis-=> mo día de Santo Mathias el cielo le tenia aparejados: muy grandes: estados y señorios. Ocho dias despues de.su nacimiento llegó 4 Gante la princesa Margarita y le sacó de pila junto con la duquesa Margarita se- gunda Muger que fue del duque Carlos: Diéronle tí-. tulo de duque de Lucemburg, «como quier que antes los hijos mayores de los duques de Borgoña se intitu- lasen condes de Caroloes. Esta nueva dió en España mucha alegria, y la Reyna cathólica dixo: caido há: la suerte sobre Mathia. Aludió al dia de su nacimien- lo, y tambien 4 la poca salud que tenia el principe don. Miguel, que falleció poco adelante en Granada; Por cuya muerte el archiduque y su muger quedaron: por principes de Castilla y de Aragon. Despues de la vuelta de Vasco de Gama para continuar la navega- cion de la India partió de Lisboa á los ocho del mes de marzo con.wna flota de trece naves Pedro Alvarez Cabral. Descubrió de camino el Brasil: Fue bien re- cebido en Calicut al principio: despues vino á las ma- nos con aquella gente por su poea lealtad. Un hijo: bastardo de don Diego duque de Viseo hizo el Rey don.Manuel su tio.condestable de Portugal, que mu- rió Mozo, y una sóla hija que dexó.; casó adelante con el conde de Villareal. Lá guerra de Lombardía: se continuaba , y el duque poco 4poco sé hacía señor: de todo. Alzóse por él Alexandría, y tomó á Nova- ra, do: estaba primero:lá mása del exército francesy escaba dar la batalla 4 lós enemigos , y concluir de' Una vez: con este intento sacó su gente fuera de aque-: la ciudad, que eran todos suizos y alemanes, hasta en número de diez y seis mil. Ordenadas las haces tl romper en los contrarios , los suizos no quisieron Pélean contra los franceses y contra los que de su 36 : servicio-que despues de Dios fue gran parte para qué quedasen con elreyno; Acompañaron 4 la infanta has- ta Portugal don Diego Hurtado de Mendoza arzobispo de Sevilla y patriarchá: de: Alexandría; «y :4 la sazon le dieron el capelo y-se llamó: cardenal de España co-' nro su tio, y era hermano del conde de Tendilla: fueron asi mismo en compañía de la:infanta el mar=" ques de Villena y otros: muchos señores. Salió 4 re-. cebilla hasta la raya :el duque de Berganza, si bien andaba desabrido por el mucho favor que el Rey don Manuel hacía 4 don Jorge de Portugal, «ca: le hizo duque de Coimbra y le:casó cón doña Beatriz de Me- lo hija de don Alvaro de Portugal y doña Philipa de Melo sumuger: iban con el duque de Berganza otros muchos señores. Lasentrada en aquel reyno fue un martes á yeinte del mes de octubre, y á los treinta del mismo mes se celebraron en el alcázar de Sal, vi- 3 lla en quevel Rey la esperaba, las bodas con grandes fiestas y regocijos. Fue este matrimonio muy:fecundo en generacion y nacieron: dél muchos hijos , como sé señalará en'sus lugares. Póco adelante se concertó y ca- só la princesa doña Margarita con Filiberto duque de Sa- hoya: señora poco dichosa en casamientos, pues tam- bieneste marido le viviópoco tiempo. ElSoldan de Ba- | ) ylontase mostraba estarsentido contralosReyescathós licos por laguerraque hicieron álos moros de Granada: temíase no maltratase loschristianosque vivian en aque- llasprovincias , é impidiese'la romería quese hacía á la casa. santa de Jerusalem. Determinaron envialle una embaxada para dallé:razon de todo.-Para esto esco- gieron 4 Pedro Martir de Angleria su capellan, de na- cion milanes: bizo él prudentemente aquel mandado, y alcanzó del Soldan:tadó lo que pidió; envida' y vuel- ta gastó un año: hiciéronle-dean de Granada: Alli los años adelante falleció, y semandó sepultar ¡puesto ed India «to de Mecina. Poco “argo á Luis de Luc 97 ina silla con una casulla hecha de una ropa rica que e dió el Soldán. Escribió décadas de la guerra sn z A nada y: de su embaxada y del descubrimiento de las s.mas verdaderas que elegantes. CAPITULO IX. De los capitanes que se nombraron para la empresa: -Susp dado del ue y para despoialle ; a Es a Nesde Granada envió al gran Capi- tan aviso desta resolucion primero de marzo del.año mil y quinientos y uno: en conseqúencia le mandó desistiese de , y do: quiera que se:hallase, yoly mada al puer- despues le envió título de su lu- ulla y de Calabria. ostro al Turco negoció que él Rey de lase sú armada aquellas partes como lo > Y Por capitan don Juan de Meneses su:mayor- domo mayor y conde de Taroca ; que intentó de va- mino apoderarse del puerto, de Mazalquivir junto 4 Oran; y. como-ño. pudiese salir. con ello, pasó ade- nte, y sin hacer nada de la ísla de Corfú dió: la yuel. t2 4 Portugal. Lo.mismo se trató.con el Rey de Fran- Cia , que enviase su armada contra los turcos; mas él POr otra parte para la empresa de Nápoles mombró POr su general á Luis de Armehac duque dé Nemurs Y “onde de Armeñac y de: Guisa. No quiso «dar «este emburg conde de Liñi que mucho garteniente en Para hacer y Portugal eny hizo 150.1. 38 . le pretendia, porque no fuese ocasion de alguna: rc- -vuelta, dá causa del derecho que pensaba tener al principado de Altamura por estar casado con hija de Gisota, la liga mayor de Pyrrho de Baucio, 4 quien : por causa de la guerra de los barones el Rey don Ver- nando el Primero despojó de aquel estado, y le dió 4 su bijo don Fadrique, que casó segunda vez con do-- ña Isabel hija menor del mismo Pyrrho. El duque de Nemurs se entretuyo. en Francia. Por esto el senor de Aubeni, que ya era gran condestable de Nápoles, movió: desde Lombardía con la gente fraucesa la vuel- ta de Nápoles, en su compañía el conde de Gayazo- persona principal y foragido de Nápoles. En esta sa- zon fue por embazador 4 Roma en lugar de Lorenzo Suarez Francisco de Rojas, que era un caballero muy sagaz. Acerca del Emperador hacía el mismo oficia de años atrás don Juan Manuel persona de mucha cuen- ta, aunque algo bullicioso. En la corte de Francia todavia residia Juan Miguel Gralla, y Juan Claver era embaxador del Rey cathiólico en Nápoles, Acudió el gran Capitan 4 Mecina con su armada conforme al orden que tenia: de alli pasó á Palermo para dar or- den con el virrey Juan de Lanuza en recoger la gente y dinero que pudiesen en aquella isla, para ayudar á a nueva conquista, en fin para dar traza en todo. Na faltaron repuntas entre los dos, como ni el tiempo pasado , que el mandar no sufre superior ni aun igual; pero al fin se állanaron al servicio de su Rey, y el gran Capitan recogido el socorro que pudo, en bre- ve dió la vuelta 4 Mecina, do se juntaba Ja masa de toda la gente. Tenia el gran Capitan en la Pulla e ducado de Monte de Santangel por gracia que dél le hizo el Rey don Fadrique quando, acabada la guer- ra pasada , hizo merced ¿muchos caballeros italianos y españoles que le sirvieron, de diversos estados* dy acordó antes que se. diese principio. 4: aquella con- Guista, enviar d Nápoles al capitan Gonzalo de F da para que le escusase con aquel Rey, y en su SC, re renunciase la fidelidad. que por aquella merced; e habia prestado, y juntamente le restituyese aquel estado. Dióle el Rey por libre, y no quiso admitir la. . renunciacion, antes dixo que le daba el estado, y «quisiera fuera mayor por lo mucho. que su persona merecia, con condicion empero que desde aquellos, castillos no le hiciese guerra ni danase 4 sus vasallos. Con esta, y con el aviso que sus embaxadores le en- viaron de España, que el Rey cathólico no le queria acudir en mañera alguna , acabó de entender el Rey don Fadri que quán cerca y quán cierta le estaba su perdición: velvíase 4 todas partes, y no hallaba ni en los suyos lealtad , nen su reyno fuerzas, ni en los de fuer. a arrimo ni esperanza. Acordó enviar á su hijo don Fernando 4 Taranto , que es plaza muy fuera te en lo postrero de la Pulla y de Italia; y aun se de- cia le enviaba á la Belona para solicitar el socorro que pretendia del T urco, para contra aquella tempestad. Juntó otrosí la sente que pudo ,' que eran ochocien- tos hombres dé armas y quatro mil infantes: mandó fortificar á- Cápua donde puso á Fabricio Colona y don Hugo de Cardona con docientos hombres de ar- mas y mil y seiscientos infantes. El gran Capitan co-. mo quier que erá tan diestro “y considerado, advir- tió que aquel asiento entre los dos Reyes no podia. ser durable asi por la condicion de los franceses que es altiva, como por dificultades que forzosamente se. ofrecerian en aquel repartimiento: ademas que el mando é imperio nunca sufre compañero, ni un ny MO puede sufrir dos señores. Parecióle que importaba mucho apresurarse para ganar por la mano ¿ los fran- S08es que no le pudiesen estorbar su conquista. Dió- da á las costas de la Pulla, y por general á don Die- sen al reyno;la-de Portugal no le acudió en tiempo Lo . ¿ j ; se grande priesa, y envió la mayor parte de la arma. go de Mendoza pará estorbar que los turcos no pasas | conforme al orden que llevaba. Con la otra parte de Ja armada envió á Nápoles 4 Iigo Lopez de Ayala con orden que llevase en ella la viuda doña Juana. Reyna de Napoles á Sicilia. El Rey dan Fadrique Ja dexó ir, por verse tan apretado, 'si bien no queria antes yenir en ello para con esta prenda mover al Rey cathólico su tio 4 que los ayudase.. Pasó el gran Capitan el faro de Mecina con su gente, que eran tre- cientos hombres de armas y otros tantos ginetes, y tres mil y ochocientos infantes : sin estos el embaxa- dor de Roma le envió. otros seiscientos españoles , de los que en la Romaña sirvieron al duque Valentin; en Sicilia al tanto quedó orden que de la tierra: le enviasen otras quatrocientas lanzas escogidas. Con esta gente allanó lo de Calabria en breves dias, que fuera de Girachi y Santa Agatha, plazas muy fuertes, todos los demas lugares alzaron banderas por España. Pasó la gente española á Calabria á los. cinco de julio; y ¿los ocho los franceses por la via de Roma entra- ron. en el reyno de Nápoles. Todos los Ingares se les rendian sin ponerse. en defensa hasta llegar á Cápua, sobre la qual se pisieron. En el Abiruzo no hoho mas defensa que en lo demas, todo se allanaba á los fran- ceses que fueron por aquella parte. Pudiérase Cápua defender mucho tiempo sino fuera que el conde de Palena natural de aquella ciudad dió entrada á. los Íranceses, que pusieron á saco la ciudad y prendieron á Fabricio Colona y don Hugo con todos los. demas capitanes que en ella.se hallaron. Llegó esta nueva é Nicastro, do el gran Capitan se estaba, á los veinte y nueve de julio, que le fue ocasion de apresurarse | | q para tomar el castillo: de Cosencia, Hizolo ast, y de- xó en guarda de aquella ciudad á Luis Mudarra, y. E gobernador de Calabria nombró al conde de Aye- o'con intento de partirse «para la Pulla, y allanar aquella provincia antes que los franceses acabasen con lo de Nápoles. En lo demas halló poca dificultad, que todos los pueblos 4 porfia se le rendian: última- mente se puso sobre Taranto; do se tenia el duque de Calabria , en sazon que ya Nápoles estaba en poder de franceses. El duque Valentin apoderado que se - hobo de Faenza en la Romaña, y en la Toscana de Pomblin, vino á servir en esta jornada al Rey de Francia, cuyo tan servidor se mostraba que se llama- ba don César Borgia de Francia, y en el quartel prin- cipal de sus armas traía las flores de lis; por el con- trario se mostraba del todo: averso de España. Con- certaron los generales franceses con el Rey don Fa- - drique por fin dejulio-les rindiese á Nápoles y Gaeta con sus castillos; demas de sesenta mil ducados en que le penaban para los gastos: .que con esto le de- Xartan tr con su tesoro y criados áIscla, contérmino que le señalaron: de seis meses para que dentro dellos determinase de su persona lo que por bien tuviese, y se fuese 4 la parte quemas le agradase. Todo. se exe- euto como lo concertaron. Recogióse aquel Rey' con , - dd 0) . =>» su muger é-hijos 4 aquella isla, en su:compañía la Reyna de H ) ungría y la duquesa de Milán. Alli-acu- dieron Próspero y Fabricio Colona ; ya rescatados por dineros: con que los franceses quedaron apoderados de todo'lo-que-en el repartimiento de aquel reyno es: pertenecia. “Tras esto luego pusieron los-ojós en O demas; por qué quién podrá enfrenar la gente de Buerra? quién porer tasa 4 la codicia de mandar? En- Castilla por: este tiempo bobo grandes diferencias entre doña. María Pacheco: condesa de Benavente y Alba; y con don Pedro de Toledo hermano de d f. CAPITULO. X. Descripcion del reyno de Nápoles. Luego que los franceses se apoderaron de Nápoles, resultaron nuevos debates, como era necesario, ent tre españoles y franceses sobre algunas provincias de 7 aquel reyno que no venian expresadas en el repark* miento. Estas eran la Capitinata, la Basilicata, y e principado de aquende y de allende. Los franceses iban tan resolutos en sus cosas que sin hacer ningul comedimiento á los confederados enviaron un hijo del «conde de Capacho para que en aquel estado, que 0% en la Basilicata, hiciese alzar las banderas por Fram cia; y sobre el principado de Melíi, que está enJt misma provincia, se concertaron con aquel principe» y aun el Rey de Francia tenia hecha donacion de aquel estado á Juan Jacobo Trivulcio. Salieron otro% de prision algunos señores que tenian presos los Rey? A de Nápoles , y entre ellos Juan Bautista Marzano% cabo de casi quarenta años de prision; el qual co” ánimo denodado intentó de apoderarse del principdód | de Rosano que fue de su padre en Calabria. Lo mismY hizo Emis de Arsi capitan del Rey de Francia, que col i ' ] e : 43 poder del señor de Liñi hizo alzar por él en la Polla el principado de Altamura; que eran todas ocasiones de desabrimientos y gana de venir á las puñádas. Tra- lóse de atajar estos desgustos primero con el señor de Aubeni, y despues con el duque de Nemurs, que llegó acabada la guerra y tomada Nápoles. Acordaron que en las provincias en que no habia duda, ninguna le las partes se entremetiese en lo de los otros; nica bre las provincias que se dudaba, en tanto que la di- ferencia se determinase, los lugares que tuviesen al- zadas banderas por Francia, alzasen juntamente las de - España y al contrario: en el gobierno y rentas dieron asi mismo orden que poco se guardó. Para are mejor se entienda esta diferencia, y por quál de las partes £orria la justicia, será bien hacer una breve descrip- cion del reyno de Nápoles y de sus partes. El reyno de Nápoles comprehende toda la tierra que desde - Farracina, ó Fundi, que estan 4 las riberas del mar Mediterráneo , y desde el io Truento que descarga en el golfo de Venecia, corre hasta los postreros tér» minos de Italia. Corta este reyno por medio, como todo lo restante de Italia, el monte Apenino que se desgaja de los Alpes. 1 nego que se entra en el reyno, á manderecha de aquel monte ácia nuestro mar está a Parte mas principal de todo él, que se llama Cam- pania, ó tierra de Labor , de los Liborios pueblos an- tiguos. Alli estan Gaeta, Nola, Cápua y la misma ciudad de Nápoles, cabeza de las demas y de todo el reyno. Antiguamente todo lo que hay desde el rio Tibre 4 Nápoles, se Hamaba Campania ; al presente a tierra desde Roma hasta la raya de aquel reyno se ama Marema. A mano izquierda está el Abruzo, que “Comprehende muchas delos naciones antiguas, es d saber log Sabinos, do está Ascoliz los Marrucinos, onde está Theate; y los Pelignos y Vestinos, donde na las ciudades del Aguila y de Sulmona: log.Marr sos en que está el lago Fucino, y el ducado de Taglias -cozo, y parte de los Sammites, pueblos muy nombrá” dos en la historia romana , tendidos hasta lo. de Cam: pania. Los mas modernos dividen el Abruzo en el de aquende y el de allende por el rio de Pescara que pas por medio, y es aledaño delas dos partes. Estas pros vincias se adjudicaron en la particion al Rey de Fran* cia. En el mismo-lado del Abruzo mas adelante es la Pulla, que se divide en la Capitinata, y tierra de Bari (que liene muchas ciudades , entre las demas 'Frani y Monópoli) y tierra de Otranto, que corre desde Brindez hasta Taranto , ciudad, principal puesta en la: postrera punta de Italia, y en los confines de Calabria entre Mediodia y Levante. Por el otro. lados pasada Nápoles, entra el principado, cuya cabeza es Salerno. Siguese ácia los montes la Basilicata, que fue. Lueania antiguamente, y lo que se llama Calabria al presente , que antiguamente fueron los Brucios, ted. didos la mayor parte por las riberas de nuestro mar. Alli está Cosencia, ciudad la mas principal de Calas bria, y Rhegio sobre el estrecho de Sicilia. Lo.ma$. adentro se llamó Magna Grecia, á la parte que caen Rosano, Catánzaro y Cotron, Del principado. pudo formarse cen razon duda si se comprehende en Calas bria. En lo de Basilicata corria la misma razon, , y ash veo que los Reyes venian en que se dividiesen, estas provincias , dado que algunos pretendian que esta c0* marca, por estar en los montes que confinan con la Pulla y Calabria, no hacía provincia distinta de las dos, sino que la parte que caía ¿cia Levante, perte” necia á la Pulla, y la que caía ácia Poniente, á Cala”. bria. Estan en la Basilicata Melfi,, Atela, Barleta Y otras ciudades. La Capitinata es lo que desde el ri0 Fertoro, término del Abruzo, llega hasta el vio Au” 45 fido 4 Lofarto. En'esta parte está Manfredonia, y el monte de Santangel y Troya. Quedóle este ii de liempo que los griegos poseían aquella parte de alía , cuyo gobernador llamaron Catapan , y lapro- vincia:se dixo Catapania: de alli se formó el nombre que ahora tiene, y asirmismo el nombre de Capitan tan usado. No hay duda sino que aquella parte se con= tenia en la Apulia antigua, pues Piolemeo el monte Gargano que alli está, famoso porsel templo de San Miguel, le pone en Apulia, y los módernos siempre entendieron que la Pulla comenzaba desde el fin del Abruzo, y se dividia en las tres partes ó comarcas que ya quedan señaladas; y aun los autores que yo he vis- to, siempre cuentan la Capitinata por una de las pro- vineias de la Pulla y y siempre lasaduána de los gana-: os de Pulla se cobró en a uella provincia: question en que cada qual podrá sentir lo que por bien tuviére. Para nuestro propósito basta que de 'aqui tomaron asa y ocasion los españoles y franceses para venir á las manos, y averiguar por el trance y filo de la espada - lo que sus Reyes nunca acababan de resolver por mu- Cha instancia que se les hizo para que do determinasen antes de venir á rompimiento: en que daban á enten- der que no s on la parte, y que cada e contentaban e qual de los Reyes Dastantemente sé confiaba de:sus soldados y fuerzas; pero á esto se volverá adelante:: Por el presente:0] Rey don Fadrique despues que se pasó á Isela como quedó asentado y por la mala satis- facción que tenia del Rey cathólico, serconcertó con, €! de Francia: con treinta mil francos que le prome- tó para sustentar su'casa, se fue 4 poner en sus ma- MOS y meter por Sus'puertas, y en su compañía su muger é hijos, y el cardenal Luis de Aragon su'$0- PIO. Su hermana' doña Beat riz Reyna de Hungría se quedó en aquella isla, que despues fue á Sicilia: 52 que el «duque de Calabria pudiese Iibremente ir.don-== de quisiese , por el presente se fuezá ¡Bari que toda-: via se tenia por su padre (bien que la; ciudad no.erá; fuerte y el castillo.casa Jana) para esperar alli lo que, él le mandase , Ca no queria apartarse de, su voluntad«; El gran Capitan tenia, gran deseo de, concertalle com el Rey cathólico porque no se fuese, 4 Francia, de que podrian resultar incenvenientes. Moyiéronse tras). tos sobre ello , y ofrecíale treinta. mil ducados de ren ta perpétua en vasallos parte del reyho.de Nápoles,» parte de España; que era todo lo; que él. pedia, yx podia desear en el estado en que se, hallaba, Veía.el, duque que le venia bien “aquel partido, mas no,sel resolvia sin la voluntad de su padre. Poco adelante, la viuda duquesa de Milán su prima porno irá Sicig, 7 lia, do la convidaban que fuese con la Reyna de Hun=/ gría su tia, se recogió en aquella ciudad: Esta señor: ra pudo tanto con el.duque que le. hizo escribir unas carta de su mano al. gran Capitan, en que le pedia, que sin embargo de la libertad que tenia concertada. para su persona, por. ver que la intencion de, su.paz, dre era otra de lo que á. él le convenia, le rogaba le, enviase al servicio de los Reyes cathólicos que esta, era su determinada voluntad, dado.que. por; respeto; de su padre no se atrevia á publicalla. ¡No, parece: que; el duque perseveró mucho .en este propósito,,'-pots: que demas que su, padre hizo grande, esfuerzo com cartas y embaxadas que envió al gram Gapitan para; > que conforme al asiento dexase ir libre á subijo, que no era de caballero faltar en su palabra: y; ques debia acordar de la amistad que le hizo.en tiempo 4; su prosperidad ; el gran Capitan que le tenia, puesta? uardas para que no; se fuese, par atraelle 4; lo que: y fuera de la renta que le ofreció antes , 42 nuevo le prometia de parte del Rey cathólico de 4”: 53 salleó con la: Reyna de Nápoles su sobrina: ó con su hija la: princesa de: Gales, el uno y el CN tidos muy aventajados. Sospechóse que el conde de 'Potencia don Juande Guevara, que andaba siempre 4: su "lado; le mudaba del color que queria. Andaba sel duque. por “aquellos pueblos: de la Pulla,' aunque parecia libre: > tan guardado- que no- dia rá par- “te ninguna; 'tanto: que apenas podia salir 4 caza. Por “conclusion este negocio: se rodeó de manera que vol: “wieron al duquecá Taranto. Desde alli se dió orden 4 Juan de Conchilos que en una galera le llevase 4 Sicilia y 4: España, por entender queen presencia las Partes: mejor >acordarian' todas: sus haciendas , 'y el duque se: confirmaria mejor» en el servicio. y aficion «del Rey .cathólico:que tanto: en deudo le: tocaba. No “parece se-"lé guardó lo A asentado: en la Guerra quién: hay! que de tedo-punto lo guarde? en la guerras y no tam mbien em la:paz, y mas en: nego- eio* devestada dol vo lodos 2? obrsop CAPIPUL O: XIPL Del' principio: de lá guerra de Nápoles. -Los"generales de Francia y España puestos en el reyno de Nápoles «domunicaban entre: sí y con sus Reyes: la» forma que se: podria tener en concordar aquellas diferencias para que se conservase la concor- dia, y ¡no llegasen 4 rómpimiento. Sobre esto poco antes que jurasén: al archiduque por príncipe de Cas- tUla,ovino:4 Toledo: de parte del Rey de Francia el señor de Corcón: La suma desu pretension era que las provincias:que- se adjudicaron 4 Francia, renta- JAN menos que la Pula y Calabria; y que pues era "a20n se hiciese recompensa, quedase la Capitinata ” 54 por Francia. A. esto respondió el Rey:cathólico qué sí el Rey de Francia se tenja:por agraviado, en la par- ticion , sería contento que trocasen las provincias; y que si todavia queria recompensa, se hiciesen en el principado y Basilicata que restaban por partir: po que la Capitinata era ló mejor de la.Pulla, y no éra — razon que se desmembrase della ; en; conclusion que - holgaria. de dexar aquella” diferencia al juicio y de- terminacion del Papa y de los cardenales. El Frances no venia, en ninguno destos partidos; y el trueque no le estaba bien por no privarse de lásciudad de Ná- poles y.del título de Rey de Nápoles y Jerusalem que conforme á la concordia hecha le pertenecian, y amenazaba que usaria. de fuerza, tarito que un día como" los:embaxadores de España. en este propósito le .dixesen que el Rey su: señor guardaba: todo Jo 2 asentado , respondió que él hacía lo mismo, y que sobre esto , si fuese menester, haria campo con el Rey de España , y aun con el Rey de romanos. Res- pondió Gralla que el Rey su señor era tan justo prín- cipe como en el mundo le hobiese; y quando fuese conveniente lo defendería por su persona á quien. qniera que fuese. Replicó el Rey: El Rey de España no ha de ser mas que yo. Gralla respondió : Ni vos mas que el Rey mi'señor. La: vérdad es que el Rey cathólico. se mostró inclinado 4 la paz, y escribió: 4. su general que por tódas-vias la procurase;! que ei esto le haria mas servicio que si coir- guerra le diese conquistado todo el-reyño. El primer principio que se dió para venir descubiertamente álas manos, fuera de otras cosas menudas , fue quando el 'señor de. Ale- gre que se intitulabaugartenientó de Capitinata, én* tró con gente de guerra pará desbaratawel cerco qué los. españoles tenian-sobre Manfréloñia:;:como quedá apuntado , y no contentos con esto:enel tiempo que 55 elgran Capitan: se ocupabá. en lo. de Taranto y, Se apo- deraron..de.la ciudad de: Troya en Ja Capilinata y de. otras, plazas.; que-:si bien. los requirieron Es a. tituyeson.,. y no. contraviniesen á lo eps ona Y . icieron, caso..' 'Ántes que: se: pasase. mas a > ps acordaron. los. dos generales de. venir 4 habla. 63 esto el gran Capitan compuestas que tuyo las cosas aranto., vino 4,Atela , el duque de Nenwrs ú Mel6, pueblos dela Basilicata, ¿Está en medio del camino una ermila, de: San. Antenio ; alli acordaron de verse. Llevaron el uno. y el otro sus letrados que alegasen del derecho, de. cada una de las partes. Los franceses decian. que: la parte de: España rentaba setenta, mil ducados mas: que la, de Francia, y que era Justo con- forme á: lo, acordado. hobiese. recompensa. Los espa- Soles replicaban que- debian ante todas cosas ser.res-. : ttuidos, en la Capitinata, de que' á tuerto los despo- Fíran, ¿y que hecho. esto,,, serían contentos de cum- - plir_con-lo demas que tenian asentado. Despidiéron- se sin concluir nada, dado que entre los generales lobo. toda muestra de amor y-todo género de cum- plimiento. Visto que ningunas diligencias :eran bas- tantes. para acordarse, «determinaron encomendar- 50 4 sus manos. Eseribiéron. 4 sus Reyes esta reso- lucion; hicieron instancia, cada qual de las: partes para prexenivse «de socorros de gente,y de dineros. Junto con. esto; el: gran: Capitan. por la falta que padecia de mantenimientos, repartió parte. de sus gentes por las tierras del. principado. ¿El! capitan Escalada con su compañia. llegó al lugar de. Tripalda: echó algunos vanoeses.que alli alojaban,, y se apoderó de aquella villa que está. treinta millas de Nápoles; . otros capi- tanes españoles se apoderaron al tanto de ótras pla- “as por,aquella comarcas Esto tuvieron los franceses Por gran befa., tanto.íque: Megó á oidos: del Rey de 56 Francia , y mandó embargar todos los bienes que 10% españoles tenian en aquel'su reyno: resolucion que parecia muy nueva y exórbitante , que sin ¿pregonar la guerra, ni dar término 4 los españoles para sa- Jirse de Francia, les quitasen sus bienes y mercá- _sdurías. El Rey cathólico hacía todavia instancia que. 4 E | a los suyos se concertasen, aunque fuese hecésario de- «xar- á los franceses lo' que tenian en la Capitinata, que era la mayor parte. Tornaron pues! los genera- les 4 juntarse de nueyo er aquella ermita 'dé'San An- tonio : nombraron personas que hiciésen“el reparié “miento denuevo , de manera que los franceses mos- traban contentarse , ca entraban en división el prin- cipado, Basilicata y Capitinata, que era:tódo lo que podian desear. Mientras este repartimiento se hacía, los franceses reforzaron su campo de mil suizos y do- cientas lanzas que les vinieron de Francia; junto coú cantidad de dineros para paga y socorro de la gente! “crecióles con tanto el brio. Acordaron con este so” corro de romper la guerra de nuevo: apoderáronse de Venosa en que estaba el capitan Pedro Navarro gue á instáncia de sus soldados rindió aquella plaza á partido; tomaron á Quarala, que se la entregó Ca- millo Caraciolo: el uno y el otro pueblo estan á doce millas de“Barleta, do: á la'sazon se hallaba el gran Capitan con la de de sú gente. Enel mismo tiempo se rebeló Viseli, pueblo del principado de Altamura. Acudieron los españoles á recobralle:coti las galeras; pero aya que le habian entrado por fuer- za, fueron rebatidos porTos'franceses, que sohrevi- nieron en defensa de aquel lugar, El estío envesta sa" zon iba muy adelante, y-el campo frances en Qua- rata padecía falta de agua yde mantenimientos, € nuestra caballería les tomaba los pasos por dónde les venian. Acordaron salir dende, y por la ;viao que . Po, Esperaban:los franceses Manuel avisó en. todo Jado ,+que andaban deste antes lleváran, “volvieron 4 ponerse “4 la ribera del rio Ofanto, Alli por estar muy cerca de Barleta á os últimos de agosto:el gran Capitan con mogento muy en orden les presentó la batalla. Como no salic- sen della, antes 'continuásen su“cámino la vuelta de Melfi, algunos capitanes de caballos los: fueron pr cando en la retaguardia , de manera que los matarón alguña gente , y les tomaron buena parte- del. far, dage, y parte de la: recámara del duque de Nemurs y señor de Aubini'caudillos principales de aquel cam- otros mil suizos que eran llegados á Nápoles ; y -«quatrocientas. lanzas que llo- grana Florencia, y hasta su vénida -no se querian aventurar. El gran Capitan para prevenirse hacía ins- tancia con el «Rey léenviase con. su armada gente y dineros , en particular pedia quatrocientos ginetes y dos mil gallegos y, asturianos: al embaxador don Juan caso le encaminase dos mil ale. manes “para: mezclallos con los “españoles ; Y para recebillos y encaminallos porel mar Adriático.envió Ancona á Micer Malferit. El Rey. cathólico no se descuidaba, antes mandó aprestar una armada , y por su general á Bernardo de Vilamarin.,. para que «lle: vase“dineros y geñte,..en parúcular docientos: hom- res de armas Y Otros. tantos ginetes en-algunas ga- leras, de las quáles le -nombró por, almirante; Por otra parte persuadia 'al César hiciese:!la: guerra en Italia 4 que tenia tanto- derecho y F«Pusiese en “po- sesion de Milán: uno- de los hijos. del «duque despo- reados y pobres-en su corte. enia Otróst en-que fusiese en Florencia-al-duque Va- entin para que tuviese aquel' estado por el imperio con tulo de Rey: tulo esto por. téneral Papa desu parte, que Samamente lo deseaba, con quienel Rey. cathólico Pretendia por medio. de su embaxador aliarse. + | “CAPITULO XIV... Pei" A Ps y . Que el archiduque partió para Flandes: Entretrivose el Rey cathólico algunos dias en To- Jedo”para festejar 4 los principes sus hijos que dexó- " allicon la Reyna, y él con intento de allanar los ara- goneses partió la via de Zaragoza 4 los ocho del.mes de julio. Tenia convocadas cortes de aragoneses para los diez y nueve del mismo mes: desde d camino. en- vió prorogacion dellas. Hallábase en Zaragoza por principio del mes de setiembre. Alli por la priesa que el gran Capitan daba por la armada , dió orden que se acabase de aprestar otra de muevo 4 toda diligen- cia, y que con parte della partiese Manuel de Bena- vides, y en su compañía quatrocientas lanzas pormi- tad hombres de armas y ginetes,'y trecientos infari- tes. Poco adelante mandó que con el resto de:la ar- mada partiese Luis/Portocarrero señor de Palma:, car ballero que mucho sirvió en toda la guerra de Grana- da, para que con igual poder al gran Capitan ayuda- se en aquella guerra. Fueron en su compañía en: aque- la jornada trecientos hombres de armas y quatrocien- tos ginetes, “y tres mil infantes.'Todo fue necesario por el mucho aprieto en que-las cosas estalian- en aquel reyno, especial en Calabria. Junto con esto trás. tó el Rey de: ligárse: con venecianos, que mostraban inclinarse múeho 4 ello. Para mejor expedicion deste particular tornó 4 enviará Lorenzo Suarez de Figue- roa 4 Venecia para que lo concluyese, y ofreciese á aquella señoría desu parte ayuda para lo de Milán 6 del Abruzo, provincias de que mucho deseaban apo” derarse. Hizose la proposición de cortes en Zhragoza erdia señalado. Pidió el Rey que pues el principe-lon Miguel era muerto, jurasen por-principes: á la:arcbir : Sy duquesa doña Juana.como hija mayor suya, y 4 sm marido. Asi mismo pedia le sirviesen para la guerra de Nápoles, pues'era tan propia de aquella corona. Vinieron los aragoneses fácilmente en lo quese les Proponia. Entretanto que 'se trataba de la ayuda para ñ guerra , proveyó el Rey que los principes apresura- «sen su venida, que aun no eran llegados. E uCrOn Te- 'cebidos:con mucha alegria, y 4 los veinte y siete dias de octubre les, hicieron el homenage con las ceremo- Mas y prevenciones que los aragoneses acostumbran. Asi la princesa doña Juana fue lá primera muger que en Aragon, hasta entonces se juró por heredera, ca la: Reyna doña Petronila no. fue jurada por princesa, Mi entonces se/usaba:, sino recebida por Reyna: Par- ióse-poco despues el archiduque para Madrid, y tras ¿éLla princesa: hizola el Rey compañía. Para presidir 'enlas. cortes. de Aragon hasta que se concluyesen, nombró 4 su hermana la Reyna de Nápoles, la qual de meses atrás publicó querer pasar á Italia, y.con este intento se partió de Granada donde á la sazon re- sidian los Reyes. Acordaron que todo el tiempo que en Aragon se detuviese , fuese gobernadora de aquel reyno como antes lo era don Alonso: de Aragon arzo- bispo de Zaragoza bijo del Rey cathólico. El archidu- que de mala gana se detenia en España; y de peor sus Cortesanos , por los quales se dexaba gobernar, en es- pecial por el arzobispo de Besanzon, que le hizo Compañía en este viage, y falleció en-España los. dias Pasados, y por el señor de Vere- personas de aficion May. francesos. Tomó «color para partirse que Flandes Juedó su partida desapercebida de. gentes que por Sansa del rompimiento entre España y Francia podria "ecebir algun daño, si él no asistiese. Procuraron los -Jes apartalle. deste propósito, mayormente que la Princesa se hallaba muy preñada. No bastó diligencia 60 : alguna ni para detenelle ni para qué no pasase por Francia en tiempo tan revuelto. Decia él que sería parte con aquel Rey para que se viniese d concordia, de que por el mismo tiempo habia dado intencion, y propuesto se restituyese el Rey don Fadrique en' su reyno con ciertas condiciones y tributo que queria le pagase, donde no, que los dos Reyes renunciasen sus partes, el Cathólico en su nieto don Carlos, y el de Francia en su hija Claudia, para que le llevase en dote y se eféctuase el casamiento entre los dos como lo tenian concertado. Todo esto pareció entreteni- miento , y á propósito para descuidaral Rey cathólico y tomar á sus capitanes desapercebidos. En conclu- sion el archiduque partió de Madrid, donde dexó con sus padres á la princesa: tomó el camino de Aragon y de Cataluña y por la villa de Perpiñan. Vínole allí el salvo conducto del Rey Ludovico , con que entró en Francia y siguió sa camino hasta Léon en que d la sazon se hallaba el Rey de Franciay el cardenal de Ruan legado del Papá; pero esto fue al fin deste año y principio del siguiente: volvamos 4 la guerra de Napoles. icoborradopg md 30 is ha | CAPÍTULO e Vroios o Si fuera conveniente > be el Rey cathólico: pasdra y UGR y AA Prabiareobro0g 2 20 - Continuábase en está'sazon la guerra en ell reyn0 de Nápoles, y el fuegose emprendia por todas artes: La mayor fuerza cargaba en lo dela Pula y: ón Ca labria:: Los príncipes de Salerno” y de Bigiñano y Ro” sano,:y el conde de Melito estabatí enaquella parte muy declarados por Francia.'Acordaron los franceses de:acudir 4 aquella provincia:con mas! fuerzas pará esto, que en la Capitinata quedase el señór de Alegre , 61 con trecientas. lanzas, en tierra dé Bari monsiewt de Paliza con otras trecientas, y. mil soldados; para: guarda de la Basilicata nombraron á Luis de Arsi con. quatrocientas lanzas y alguna gente de á pie. El duque: de Nemurs pretendia. in 4 Calabria con docientas lan- zas:y mil infantes;; y.que monsieurde Aubeni que- ase en Espinazola con toda la,demas gente 4. veinte. y quatro millas; de Barleta, Porfió .el de Aubeni que: e. consignasen.ló de Calabria, ca. pretendia elduca=, do dé Terranoya.; de, que: hiciera merced el Rey..ca-, thólico al granCapitan. Por esta porfa concertaron. que ambos, se, enderezasen'ácia la parte de Calabria; con todo el de Aubeni fue primero: 4 la tierra de Bari. “ou. ciento y cincuenta lanzas. y. mil infantes. El.de.. Nemurs, dado, que publicaba iv:x Calabria , revolyió la. via-de Taranto...Pomó. de. camino: 4¡Matera y, Caste= . llaneta pueblos, de-poca defensa yo y desbarató al con-. de de Matera y al.obispo de Mázara que halló.en.Maz . teracon alguna gente..Con,esto $e puso sobre Taran- to, do pensó hallar al duque ide Calabria » Guenueve . dias antes de su: llegada era ya,partido para. Sicilia, . Salieron! algunas compañías. de españoles que aloja-. ban:en aquella ciudad, cargaron,ton: tal dennedo y dieron sobre las, estancias de los contrarios, que los. forzaron 4 levantar.con vergileuza¡el campo , y pasa-. le. 4 una.casa fuerte. distante á yeinte y dos millas de Taranto, y esto,con intento de revolver sobre el ter-, "torio, de Bari y, y alli juntarse. .con. el de Aubeni y, “Poderarse de, Bitonto :ó encaminarse 4 Calabria. Su “edió que los franceses que.alojaban en; la Basilicata, : que, era el mayor golpe del campo. frances, enviaron Barleta un trompela. enderezado, 4. don Diego, de. tidoza , con,un. cartel en que once.cáballeros fran». Sosus desafiaban otros tantos españoles para hacer con, “os el dia siguiente ¿hora de nona campo. Señala- 11 68 a pitan' por sus cartas se conformaba com esto, 'y'aún daba por muy cierta: la victoria "seguridad que en: los grandes capitanes no se suele tener poracertada: “A la verdad las asonadas de guerra que por las fron-=: teras de Francia se mostraban, no daban lugar 4 que: la persona del Rey'se ausentase.:: ndsti 20d obama cpsiqs 10 ¿omeras de y olegor le silelisomrr 2 ro Ha EOI AGA PITULÓ =usk Milkoho BED O2« bh -2orgiler 3 E E AS ¿Que los españoles segunda vez presentarón map batalla: á los franceseson 00onoo00ss a 1520 BY OD 1674 isisd. ellaons MES a : Al mismo tiempo*que' en Zaragoza:se trataba de la' jura de los principes archiduques;*el' partido de España iba muy de caida en Calabria, Atudió el vir rey 4 Mecina, juntó la: gente estrangera que pudo para socorrer á los suyos. Dé Roma don Hugo y: dón Juan de Cardona hermanos del conde de «Golisano, dexado el cómodo que'tenian muy honrado “acerca j del duque Valentin en la Romaña ; d'persuasion del embaxador Francisco de: Rojas: llevarór á la misma ciudad docientos y quarenta soldados, gente escogi- da. Luego que: llegaron-al puerto: de Mecina con su gente y la demas "pudieron recoger; pasaron el faro á tiempo: que e conde de Melitó: hermano: del ' principe-de Bisiñano , tomada Terranova ysitiaba cel castillo y: le tenia muy-apretado:: Don Hugo hizo: mar- char la gente ¿cid aquella parte yy desbaratadó vel conde que le:salid:allentuentro hizo aliónvel: cerco, y auwlos 2 aora Salerno: yde Bisiñano que:es- talbjan'sobre:Cosi y fueron forzados; dexado aquel cerco ; por reparawel idañio'á báxar do la Mantua «de Terranova. Sucediós esté encuentro quatto dias antes que Manuel de Benayides 'llégase comlá gente que traía-en quince 'raves,” al puerto: de Mecina! Eutre 69 los demas capitanes vino Antonio de Leyva. soldado muy «bravo pyocápitan muy prudente, y «nas en lo de adelante: pasaron lo mas en breve que pudieron, á:Calabria:para juntarse con «don; Hugo. y «Gon. los demas. :Acordaronclós príncipes , que. se recogieron en Melito ,«que:el: conde con setecientos suizos y al- gunos. caballos y gente de,la' tierra fuese..4 ponerse sobre Cosencia. Llegó á alojar ¿la Mota de Calame- ra> que está/tres millas de Rosano,, do alojaba la ma- yor parte de:los españoles, que .amanecieron sobre aquellugar, y como era flaco. y, abierto le entraron. De-dos. contrarios unos fuerón muertos , otros huye- von ;-algunos:éon. el conde' se; retiraron al casti o. Y porque:se tuyo nueva que, el señor de Aubeni con todo su póder:iba: en socorro del conde,.los españo- les- dieron la vúeltal 4 Rosano., Por, el mismo tiempo Fabricio de Gesualdo hijo del. conde de Conza y yer- no del principe de Melli, que era frontero de Taran- to, fue 4 correr;la: tierra de lla ciudad. Salieron contra él Luis de Herrera y-Pedro: Navarro capitanes dela guarnicion en Taranto: esperaron en cierto paso úlos contrarios, en que lodos fueron presos ó muer- Los, que no escaparon sino: tres; el mismo Fabricio quedó, cautivo. En, lo demas de la Pulla:se hacía. la guerra tánto con mayor calor que cada qual de las partes pretendia cobrar laaduana de los ganados, que es una delas más gruesas rentas de aquel reyno, Los encuentros fueron 'diversos , qne sería largo el rela- tallos por; menudo,;tel daño. de; los naturales muy grande: españoles y frangeses ¿hacían presas. en. los ganados de lá gente: miserable. Por atajar estos da- 105 ,'acordó.el dugue de ¡Nemurs en Canosa , do es- daba, de venir con todo; 5u campo A romper ung puen- te-del rio Ofantos, distante quatro, millas de: Barleta. Parecíale que quitada aquella,comodidad , los contra- mo , rios nO podrian con tanta facilidad pasar a hacer cor* rerías en la Pulla, en especial al tiempo que aquel rio con las lluvias coge mucha agua. Asimismo el señor de Aubeni luego que entró 'ensla Calabria fue ; sobre. los contrarios. que se hallaban 'en: Terranova. El lugar era flaco y falto de :bastimentos ; acorda- ron dexalle , y por diera pasará la Retromarina. Atajáronles los pasos los franceses : asi en-aquellas fraguras hicieronhuir*de los españoles la gente de á pie, y de los caballos prendieron: hasta' cincuenta; parte hombres de armas, parte ginetes , los mas de la compañía de' Antonio” de Leyva:que' en aquella apretura peleó con'mueho esfuerzo ; los:mas empero se retiraron á Girachi? y “otras: fuerzas de aquella co- marca. Con- esta rota, que fue ¡segundo dia de Na- vidad, ganó tanta reputacion el 'señor de: Aubeni, que casi toda la Calabria'se tuvo luego por él. Qua- tro dias adelante el de Nemurs, como-lo tenia acor- dado , vino con su cámpo sobre la puente de:Ofan- to, y con la artillería 'abatió el arco de'en medio junto con una torre que á la entrada de aquella puen- te quedó medio derribada desde que' los Uias> pasa- dos pasó atra vez por alli. Tuvo el gran Capitan aviso dela venida del duque de Nemurs. Hizo venir la gente que tenia en Andria, que era buen golpe. Tar- daron algun tanto, pero en fin pudo salir á tiempo que descubrió los contrarios; mas ellos no quisieron aguardar, antes volvieron por el camino que eran idos. Envió el gran Capitan á decir al duque con un trompeta que ya él iba, que le aguardase: respondió que quando Gonzalo Fernandez estuviese tan cerca de Canosa como él Hégó de Barleta, le daba la pa- labra de salir á dalle la batalla. A este mismo tiempo or la via de Alicante llegó á Madrid; do los Reyes se hallaban, el duque de Calabria , y magúer que iba 1 preso , el tratamiento y recibimiento que se le hizo, fue como á hijo de Rey. Por otra parte el duque Va- lentin hacía la guerra en la Romana con grande pu- janza, ca el primer dia de enero del año de mil y 1503. quinientos y tres se le entregó Senagalla, que era del hijo del prefecto sobrino del cardenal Julian de la Ruvére. Sobre seguro prendió alli ¿Francisco Ursino duque de Grayina que se fue á yer con él, junto con Pablo Ursino,. Vitelocio y Oliveroto de Fermo. El Papa avisado desto al tanto hizo luego en Roma pren- der al cardenal Ursino. Todo se enderezaba á exem- plo delos coloneses, que andaban desterrados y po» bres por la violencia del Papa, á destruir asi mismo la casa-de los Ursinos y apoderarse de sus estados, sin embargo que poco antes hiciera una estrecha con- federacion con ellos. Poco: despues cobró él mismo á Perosa y Civita Castelli, y aun pretendia apoderar- se de las repúblicas de Sena, Luca y Pisa. Solo en- frenaba esta su codicia demasiada da ARS del Rey de Francia, que tenia estas ciudades debaxo de su proteccion; con que podia desde Francia enviar sus gentes hasta Nápoles como por.su casa sin que na- die le. pusiese impedimento, dado que la guerra en- tre Florencia y Pisa se continuaba, y los pisanos por valerse del Rey cathólico pretendian poco antes deste tiempo ponerse debaxo de su amparo. No quiso él por entonces tratar dello por respetos que tuvo; quan- do quiso volver á la plática, era pasada la coyuntura. De Portugal dos primos Alonso y Francisco de Al- burquerque con cada ires naves partieron para la in- dia Oriental, ¿QA PERVIDO Y Vlad lo. 07094 Que el señor de la Paliza fue preso. 2N $ 1 EA Md E 0d El gran Capitan en Barleta do tenia sus gentes se hallaba en grande aprieto', y era combatido de: con- trarios pensamientos. Por una parte no queria salir al campo hasta tanto que asegurase su: partido! con la venida de las alemanes y el socorro que de España venia, que aguardaba por horas. Por otra parte. la falta ds Hiialos le ponia en necesidad de desalo- jar el campo, y iv en busca del enemigo, que tenia su gente repartida en Monorbino donde el general estaba , y Canosa y Ciriñola, pueblos más proveidos de mantenimientos. En esta perplexidad siguió el ca- mino de en medio, que fue enviar diversas compa- Mías y esquadrones á correr la comarca : traza muy á propósito para juntamente conservar la reputacion, exercitar su génte y entretenerse con las presas. Con esta resolución 4 quince de enero salió de Barleta. Envió delante al comendador Mendoza con trecien- tos ginetes para que corriesen la tierra hasta Labelo, distante veinte y cinco millas de alli, y que: alcan- zaba buena parte de la aduana: él con la demas gente se puso á quatro millas de: Monorbino 'para hacer rostro si los frauceses saliesen contra los suyos. Ar- rancaron los corredores en: be salida mas de qua- renta mil ovejas. Salieron de la Ciriñola docientos hombres de armas, y Otros tantos archeros para jun- tarse con otros tantos que” alojaban: en Canosa, y ir juntos á quitalles la presa. La gente del gran Ca- pitan los quiso atajar, pero con mal orden , que fue causa que se pudiesen entrar en Canosa aunque con pérdida de alguna gente. No salió el de Nemurs, y asi los nuestros se pudieron recoger con la presa que 73 Heyaban. Quatro diás despues por aviso que tuvieron que-el señor de¡la- Paliza salia con quinientos caba- los 4 correr lo: de Barleta, salieron el gran Capitan y don Diego de Mendoza á ponerse en dos pasos por donde: los franceses forzosamente habian de pasar: Cayó el de: la Paliza con su caballo al salir, que fue causa de: quedarse con la mas: gente; solo fue un su teniente por: nombre Mota con setenta parte hom= bres de: armas, parte archeros 4 hacer la correría: cayeron en la celada, y de todos no se salvaron sino, 95 que no fuesen muertos á presos. Entre los de- mas quedó en poder de don Diego de Mendoza Mota teniente del capitan : este en pláticas que tenia, se adelantó ú decir mal de la nacion italiana. Volvia Iñigo Lopez de Ayala por los italianos, y defendíalos con buenas razones: el Frances con el calor y por- fia se arrojó d decir: que si diez italianos quisiesen hacer armas con Otros tantos franceses, que él sería wo dellos, y les probaria ser verdad lo que decia, Llegó esta plática d orejas de los italianos que estas ban allí en servicio de España: quexáronse al gran Capitan , y pidieron licencia para volver por su na= cion: El se la dió de buena gana. Hobo demandas y respuestas sobre asegurar el campo: y sobre el mú- mero de combatientes: en fin señalaron el campo entre Andria y Quarata ; juntamente acordaron que de cada parte peleasen:trece. Salieron á los trece de febrero los unos y los otros , y el gran Capitan por lo que pudiese suceder, se puso con toda su gente cer- ta de Andria. Los jueces señalaron los. puestos 4 los Unos y :4 los otros. Hacía grande viento y ayudaba á- los italianos. Pidieron los francesés que el viento se dividiese; no se acordaron los jueces en esto. En- cOntráronse con las lanzas, y dado que casi á todos S franceses se les cayeron por el gran viento, nin- gun caballo fue muerto , ni caballero derribado, Vi- nieron á los estoques y hachas , en que los italianos “ se aventajaron tanto que en espacio, de una. hora 4 los franceses todos echaron del campo y los rindie- ron: quedó uno dellos muerto, y otro muy mal he- rido; de los italianos uno solo quedó: herido Y ¡Ae mente, Con esta victoria entraron aquellos caballeros aquella noche en Barleta, los doce: prisioneros de- lante. Fue graude el contento de todos, y mas. del gran Capitan , que para mas honrallos los hizo cenar consigo. A la misma sazon salieron de Taranto Luis de Herrera y Pedro Nayarro con su gente : tomaron por trato d Castellaneta y otros muchos lugares por aquella comarca. Ofreciase otra empresa de: mayor importancia. Alojaban el señor de la Paliza que se llamaba virrey del Abruzo, y el lugarteniente del duque de Saboya en un pueblo que se llama.Rubo, diez y ocho millas distante de Barleta: tenia pasados de quinientos soldados entre hombres de armas y ar- cheros. Deseaba el gran Capitan dar sobre ellos. Tuvo aviso que el duque de Nemurs iba'á recobrar á4:Cas- tellanela, y que-con el principe de Melfi quedaba en Canosa la fuerza: del exército frances , y que: de nuevo otros ciento y cincuenta soldádos eran idos á Rubo por asegurar mas aquella plaza. Con este aviso un miércoles á veinte y dos de febrero salió al ano- checer el gran Capitan con mil caballos y tres mil infantes y algunas piezas de.artillería. Con esta gen- te y aparato amaueció sobre Rubo. Asestaron la ar. tillería. Los soldados antes que el muro estuviese abatido del todo , sin orden acometieron con deseo de tomar el pueblo á escala vista: Fueron por los de dentro rebatidos, y. retiráronse, aunque sin daño. Prosiguieron la batería y derribada buena parte del muro , tornaron los de España á acometer, Los de dentro se defendian muy bien:;'y..el- combate: fue may sangrientos nias en fin Jos:de: España «entraron por fuerza: Murieron dociéntes franceses, y quedas ron' heridos otros muchos, El señor de la Paliza con wa herida:ensla cabeza, 'al salir del lugar ,: ca pre- vendia salvarse! fueypreso. El teniente del duque: de Saboya' se retiró al castillo para defenderse hasta que lHegase el socórro;' pero como se plantase la artille- ría para batille,+se rindió á merced. Fueron asi:mis- io: presas votrás personas de cuenta que hacían gran- de falta en el'campo frances. De los vencedores mu- rierón pocoss:don Diego de'Mendoza á-la entrada fe herido:en la daheza:con una piedra que le sacó de sentido ¡peró' tóda-el: daño: quedó:en el almete. Con esta victoriay/con el saco:se reliraron luego-los nhestros porquemo cargase la: genté francesa que no estaba lexos; mayormente que el de Nemurs,, ayisa- do que fue. de la resolucion:del gran Capitan, sin tohiar ¿Castellanetá dió la vuelta para juntarse con el principe de: Melfi y acorrer-4 Rubo. Su venida fue tarde”, por: donde: ni:en do uno ni en: lo otro hizo algun efecto; y desde este tiempo sus cosas co- menzaron div de caida, en especial que un Perijuan caballero de San Juan, provenzal de nacion, el qual - con quatro galeras y dos fustas:era' venido de Rho- das en favor de franceses, y impedia á los nuestros las vituallas ;. y aun tomaba los baxeles que:andaban desmandados por aquellas riberas de la Pulla , fue desarmado por los nuestros: Lezcano cabo de quatro galeras que “andaban. por aquellas costas de Pula, hombre diestro en el mary: las. reforzó de: remeros y púso en ellas quinientos soldados para acometer al enemigo. Fue en su busca la vuelta de Brindez: él aunque tenia mas número de haxéles , no se atrevió á pelear, metióse en el puerto de Otranto fiado en “6 > odio venecianos: Lezcano ño;sse curó desto; - tomó: primero uña hao y una carabela: que halló fue- 28 del puerto «con: otrosbaxeles:-con:esto fue tanto, el miedo. de Perijuan; que , sin aventurar á defender- seyode»noche 'sacó la:gente y la:ropa: que pudo., y echó: 4 fóndo las galeras y fustas con la-artillería por- que dellas no se: e ocolclibico enemigos. El almi- rante Vilamarin:se teniayen el-puerto de Mecina.con y patada nicas aquella, costa y acudir á:laparte-que fuesemecesario.::Para reforzarse aguar- daba e Portocárrero. «Por. otea parte. retendia 'el. gran. .Capitah viniese ¡4 ir en algun es íde::la Púlla, porque no: se crac en ed Calabria ;>como lo; hizo:Manuel. ide Benavides contra el orden que él teniacdadd;, es 4ysaber que fuese á juntarse: con: él. Este:mismoorden se. dió 4 Luis de Herrera y : Pedro Navarro que guardaban 4 Taranto, y 4 Lezcano (que-desarmado: el contrario, luego des- embarcó.:los, quinientos soldádos): y al 'obispo. de. Ma- zara: que estaba en Galipoli; quelcon sus gentes .acu- diesen '4 Barletaz:todó ás propósito de. rehacerse de. fuerzas para: dar: la batalla» dé poder 4 poder á. los franceses ; y de vna yez:concluir¡con 'aquella guerra. 150p AS , MO1964 5h 30370 7G ¿Oso L 1187 91 ladra os OA PATUO AVAL 6 sibaqad y comet ob o ah G ues.del Hástó.se declaró por España. : lod el ob asiodir al! | 12 BUD A gy ul . 4 +5 10 obaí; mo «El, mismo. cuidado de rehacerse. de. fuerzas tenia cientos franceses; Luis de Herrera y Pedro Navarro cerca de las Grutállas. mataron otros docientos, Y o prendieron cincuenta qué les desticinomadoia piso al salir de "Taranto , segun que les: fuera ordenado: Mas adelante estos, dos: capitanes y Lezcano entre Conversano y! Casamáxima- desbarataron “y prendie- roñ al marqués decBitonto ¿"el :qualicon obra de'qui- nientos hombres de 4 pie yde caballo se iba 4 jun: tar:con el duque de Nemurs :»murieron en la refriega entre otros: muchos Juan 'AntohiocAquaviva tio del marques, y un hijo suyo. «Lo:mismo sucedió al capis tan Oliva, que se encontró::cón una compañía de franceses y los desbarató con muerte de treinta dellos: Don- Diego: de Mendoza dió sobre cincuenta caballos y setenta de 4'pie que: salierón de: Viseli contra los fortageros del campo español en cuya guarda él iba: Los caballos:se retiraron á Viseli,'los. de á pie! duna torre en que fueron:combatidos y muertos.. Movido destos y otros 'semejantes daños el duque de Nemurs envió á avisar:al señor de «Aubeni y álos príncipes de Salerno y Bisiñano»que dexado: el mejor 'órden-que pudiesen en Cálabria;,:se-viniésen 4 juntar: con ¿l:para dar: la batalla: 4 losrcontrario3 : no. obedecieron:ellos por entonces: 4 este-orden: por. causas que para ello alegaron. ¿El:gran: Capitan tenia el mismo: deseo: de venir á las:manos, y losainos-ylos' otros eran forza dos á ayenturarse ¡por la gran falta de bastimentos qué padecian; y retirarse de:los alójamientos en que estas ban, fuera perder reputacion , 'que temian:que la tierra se les rebelase. Verdad €s que una nave de ve- neciaños á esta Sazon llegó. 4 Trana cargadade: trigo que vino 4 poder de los.muéstros / y 'Otras:.cinco' en dos yéces arribaron de Sicilia eonseis mil:salmás:de trigo: ayuda:con que 'el gran Gapitan:se pudo: entre- tener algun tienipo ¡unto-con-das presas: quede: ordi- nario de ganados se hacían. Traíá de dias atrás sus 11- teligéncias con las-ciudades' del Abruzo, y en, part» da M “Sh Sl presente que tenian perdido el juego, mo podia ni debia aceptar semejante paz: que él sabía bien lo que debia hacer”, y en persona iría 4 dar la respuesta al duque de Nemurs. Como lo dixo asi lo cumplió. El Rey calhólico asi mismo no quiso venir en esta con: «cordia, si bien para cumplir con todos tornó á mover la plática de restituir el reyno al Rey don Fadrique; mas el Frances no quiso oir al embaxador que para este efecto le enviaron, antes le despidió afrentosa- mente lea el sentimiento que tenia grande de que la «concordia no se guardase. | BEA CAPETULO- XX: ¡95 Que el señor de Aubeni fue vencido Y preso... Con la armada que se aprestó en Cartagena, par- tió Luis Portocarrero mediado febrero.' La navega- cion conforme al tiempo fue trabajosa en el golfo de Leon, y despues en el parage de la costa de Paler- mo tuvieron dos tormentas muy bravas: Llegaron en veinte dias al puerto de Mecina con lá armada ente- ra y junta, dado Ss hombres y caballos padecieron Ai á qué parte del reynmo irian d des- mucho. Tratóse a embarcar: algunos eran de parecer que conforme á los avisos del gran Capitan pasasen á la costa de la Pulla para juntarse con la masa del exército español; á Luis Portocarrero pareció que la navegacioñ“erá muy larga para gente que venia cansada y maltrátadá del mar. Pasó á Rijoles con su armada! con intentó de hácer la guerra por la Calabria conforme al orden que traía de España. El señor de-Aubeni despues de la rota que dió ¿Manuel de Benavides y ¿don Hugo de Cardona, tenia sus alojamientos en la Mota Buba- lina con esperanza de tomar por hambre 4 Girachi que está distante tres leguas, y buena parte de 105 : , 85 vencidos despues'de la rota se- recogió á aquella pla-. za, Eravido. el principe de Bisiñano 4 su estado, y el de Salerno y conde de Melito.se partieron para Ná-- poles. Determinó Portocarrero de salir en campaña,, y. con este intento hizo alarde de su gente en Rijoles. quando le:sobreyino. una fiebre mortal. Antes. que: talleciese fue avisado que algunos. capitanes de cuen- la se entraron en Terranova, lugar que con otros: muchos desampararon los franceses luego que supie=. ron. que la, armada era llegada. Supo mas que el de, tbent, sabida la enfermedad , acudió á ponerse so=- bre ellos » Y los tenia muy apretados por ser aquel Jugar flaco, Con “éste aviso Luis Portocarrero nom-= ró en su lugar á don Fernando de Andrada para que, con la, gente de á pie y de ú caballo fuese 4 socorrer, ás los cercados, y al almirante Vilamarin dió orden, que enviase sus galeras delante loya para desmentir. ¿los franceses, que entendiesen ¡ba el socorro por mar y por tierra. Apresuráronse los españoles porque tenian entendido que los de Terranova padecian gran. falta de bastimento. Llegaron: 4 Semenara: tuvo el de Aubeni noticia del socorro. que iba, alzóse del Burgo de Terranova do alojaba , y pasóse ¿ los Casa- les. Don Fernando contento de haber socorrido á los cercados ». Se detuvo en Semenara: alli le acudieron otras compañías de gente, en particular Manuel de. Benavides :Ántonio de Leyya,. Gonzalo Dávalos, don Hugo, y.«don Juan de Cardona, cada qual con su. gente, con que se formó un buen exército hastante para romper al enemigo al tiempo del retirarse la via de Melito. Deste parecer era don Hugo.; que le acometie- sen, pues todas las veces quese reconoce notable venta» Ja, los prudentes capitanes se deben aprovechar de la Ocasion, que si la dexan pasar, pocas veces vuelve; Mas don Fernando se escusó con el orden que leyaba 86 | deno dar en manera algima lá batalla. Falleció final: mente Portocarrero: su cuerpo depositaron en la iglesia mayor de Mecina enfrente de la sepultura de don Alon- so el Segundo Rey de Nápoles. Por su muerte resultó qe tenian. Cobró avilenteza con esto; y por enten- hs nara en número ochocientos caballos, y cerca de qua- tro mil peones. Retiróse el de Aubeni 4 Toya sin atre- 87 «verse á esperar la Batalla. Siguiéronle los contrarios <on intento de combatir el lugar. Pasaron algunas Co- sas de ménor cuenta hasta que un viernés de manana á veinte y uno de abril losunos y los otros, como si la batalla: estuviera aplazada , sacaron sus gentes al campo. El de Aubeni animaba ¿los suyos, tralales á la memoria la victoria que los años pasados ganáran en aquel mismo lugar y puesto del Rey don Fernando- de Nápoles y del gran Capitan : « Si contra exércilo »tan pujante , y capitanes los mas valerosos de Italia, » salistes con la yictoria, y distes muestra de la ven-- »taja que hacen los franceses á las demas naciones;, »será razón que contra unos pocos y mal avenidos. »soldados perdais el ánimo? perdais el prez y gloria: »que poco ha ganastes? no lo permitirá Dios, ni » vuestros corazones tal sufrirán: morir sí, pero no- » volver atrás ::acordaos de vuestra nobleza ; del nom- »bre y gloria de Francia.” Esto decia el de Aubent. Adelantábanse los campos por aquella llanura al son de:sus atámbores y tromipetas: Cada parte pretendia. aventajarse en tomar el sol. Pasaron los de España con- este intentoel rio. un poco mas arriba. Antojóseles 4 los franceses que se reliraban. Arremetieron con poco. 'erden, y con menos dispararon el artillería antes- que la contraria», que no hizo daño alguno, ni desba- rató la: ordenanza que los de España lNevaban; los quales á la: mano izquierda pusieron la infantería, á la derechalos:ginetes, en medió los hombres de armas. Rompieron los caballos con tanto denuedo en los con- trarios que! casino quedó hombre dellos 4 «caballo: 'con esto-el segundo esquadron de los enemigos en que iba la gente de ú pie, sin aventurarse se puso luego en huida siguieron los españoles 'el alcance hásta las puertas de Toya, do la mayor parte de los vencidos se retiraron. Fueron presos casi todos los capitanes do 88” : Jos franceses, y dentro:de Joya se rindieron Honora= 89 gnardia para hacer Fóstro 4 los contrarios, silos qui- siesen'seguir. La tierra era muy seca, el día muy. ca- luroso», la jornada Jarga; fatigóse tanto la gente que -muriéron de sed algunos hombres de armas y peones de,lós alemanes y españoles. Tuvieron los franceses aviso.desta incomodidad: acordarón aprovecharse de la:ocasion, y sacar la gente de: su fuerte en que se tenian muy pertrechados, á dar la batalla. Eran los franceses quinientos hómbres de armas, dos mil ca- ballos ligeros y quatro mil suizos y gascones reparti- dos enesta forma. El principe de Salerno llevaba en la-avanguardia docientos hombres de armas y dos mil infañtos: la retagiárdia se dió al principe de Melfi con una compañía de hombres de armas, mil villanos y algunos gascoñes;.con lo demas enla batalla iba el duqué de Nemurs: Lós de España se aventajaban en la infantería ,-si no fuera tan fatigada: los contrarios se señalaban en la caballería, que la tenian muy buena y muy lucida. Con; este orden comeuzaron los fran- ceses 4 picar en nuestra retaguardia. :Parecia cosa jm- posible legar los de España á la: Cirinola ; do tenian fortificados sus reales, sin perder el carruage , y aun mucha parte de la infantería, que quedaban tendidos pór el suelo por la sed 'y calor grande. En este aprieto el gran Capitan no perdió el ¿nimoz+antes hizo que los.de á caballo tomasen en las ancas los peones que tenian necesidad yy. él mismo hacíá.lo que ordenaba ádos, otros, y daba con su mano desbeber á los que padecian' mas sed. Con: este orden Hegaron al fin 4sus estancias «sin que se recibiese algun: daño dos horas antés que se pusiese el sol. En esto asomó la caballe- ría! enemiga. Los de España sin dificultad dentro de sus trincheas sé. pusieron en ordenanza ; el miedo.mu- chas:veces puede más que el trabajo. Entonces el gran Capitán comenzó á animar á los suyos con estas razo- o Sed «La honra y prez de la milicia, señores y sol »dados, con vencer á los enemigos se gana. Ninguna: »victoria señalada se puede ganar sin algun afan y pe- »ligro. Los 1 acostumbrados. á tantos trabajos, »no debeis desmayar en este dia, que es en el que » habeis de coger el fruto de todo el tiempo pasado: »La causa que defendemos, es tan justificada, que: ' »quando nos hicieran ventaja en la gente, se pudiera » esperar muy cierta la victoria, quanto mas que en »todo nos adelantamos, y mas en el esfuerzo de-vues- ytros corazones acostumbrados á vencer: la gana que » mostrábades de venir á las manos y el talante será »razon que en tal ocasion la perdais? Este dia si:sois. »los que debeis y soleis, dará fin 4 todos nuestros afa- »nes.” Tras esto se comenzó la batalla. El de Nemurs por ser tan tarde quisiera dexalla' para el otro dia; el señor de Alegre hizo instancia que no se dilatase', ca tenia por cierta la victoria. De cada parte habia trece: piezas de artillería:, los franceses jugaron la suya pri- mero sin hacer algun daño en nuestros esquadrones; la española , que como de lugar mas alto sojuzgabaá. los contrarios ,hizo en ellos grande estrago. No: pudo. tirar sino una vez por causa que un italiano pensando: que los españoles eran vencidos; puso fuego á- dos carros de pólvora que llevaban. La turbacion de la gente fue grande, y la llama se esparció tanto que se enteudió eran todos perdidos. Estuvo el gran Capitan. sobre:sí en este tránce , que dixo á los que con él es- taban con rostro alégre: «Buen anuncio. amigos, que: sestas son las luminarias de la victoria que tenemos nen olas: manos.” Por el daño que nuéstra artillería hizo”; el duque de Nemurs quiso luego trabar la pelea: arremetió con ochocientos hombres de armas contra los que estaban en ordenanza, la infantería por frente y los hombres de armas por los costados. Tenian el y | MES 58 race y la cava delante, reparo que los franceses no' advirtieron; por donde les fue' forzoso sin romper lanza dar el Jado pára volver á enristrar. Entonces los arcabuces alemanes que cerca se hallaron, descar- garon de talomanera sobre los contrarios , que hicie- ron grande estrago en aquel esquadron. Seguíase lras los hombres de armas el señor de Chandea coronel de suizos y gascones con su infantería. Contra estós sa- Jierón Tos españoles, y les dieron tal carga que al punto desmayaron: Adelantíronse los principes de Salerno y Melfi que venian este día'en la retaguardia: recibióles el gran Capitan con su esquadron como convenía: Finalmente los de España por todas partes targaron de tal suérte que los' contrarios fueron des- bharatados y puestos en huida. Siguiéronlos los vence- dores hiriendo y matando basta meter los franceses por'sus reales, que tenian seis millas distantes , y fue- ron' con el mismo impetu entrados y ganadas las lien- das con la cena qué aparejada hallaron, y era bien nienester para los que aquel dia tanto trabajaron y tenian tanta falta de vituallas. El despojo y riquezas que se hallaron , fue grande. Dióse esta batalla , de las mas nombradas que jamás hobo en ltalia, un vier- nes á veite y ocho de abril. Murió en ella á la pri- mera arremetida el duque de Nemurs general , cuyo cuerpo mandó el gran. Capitan: sepultar-con toda s0= lemnidad en Barleta en la iglesia de San Fráncisco: murieron otrosí el “señor de Chandea, el conde de Morcoií , y 'casivtodos los capitanes de los suizos; los principes de Salerno y Melfi y marques de Lochito sa iéron heridós* Perdieron toda la artillería y Casi todas las bandétás. Muy mayór fuera el daño, si la nógho' que sobrévino y cerró , con su escuridad 'no impidiera la matanza. Reposaron los vencedores aque- la noche: el día siguiente se entregó Cirinola', y lo- ga / po o... ”. dos los que en el pueblo tenían de guarnicion, se 110 dieron 4 merced; lo mismo hicieron, trecientos que de los vencidos se recogieron al, castillo. Canosa asi mismo, alzó banderas por España. Los que. en esta bax talla se. señalaron, fueron los: españoles: ca los ale- manes fuera de la rociada que dieron á.1os hombres de armas franceses ,.no pusieron las manos en lo demas¿ Entre lodos ganaron grande honra, de los italianos el duque, de Termens, de, los españoles don Diego, de Mendoza, de quien dixo el gran Capitan que aquel dia. obró como nieto de sus abuelos. Mandaron enterrar los muertos. Hallóse que de la parte. de Franeia mu- rieron tres mil y, setecientos , y. de los españoles no, faltaron sino nueye en la pelea, y Minguna persona del campo español murieron de sed ;-y aun mil y quiz nientos no se pudieron. sacar del agua que hallaron en. LA 2 11% grande prosperidad hace á los hombres, afloxar, por dondé suele ser vispera de algun desastre Y que es viento favorable sin perdonar á diligencia ni á trabajo hasta tanto que ba con la victoria como el que sabía muy bien que; la A A IN MI RI 1 a rc rc ña : ss AU TAZ 93 la empresa comenzada se lleve al' cabo, tanto mas que un dia despues que ganó aquella victoria, le Me= garon cartas de la batalla que los suyos vencieron junto 4 Semenara, y de la prision del señor de Au- beni. No llegaron estas nuevas antés á causa que don Fernando de Amdrada no se tenia por sugeto al gran Capitan por haber sucedido en aquel cargo á Luis Por- tocarrero; de que dl se sintió tanto que euvió 4 pedir licencia para volverse á España. El Rey cathólico mandó á don Fernando desistiese de aquella preten- _ Sion, y el gran Capitan le diese una compañía de hom- res de armas para que ayudase en lo que restaba. Con a nueva destas dos victorias, y con enviar diversos arones á sus tierras para que allanasen lo que restaba alzado, muy en breve se reduxeron la Capitinata y Basilicata casi todas ; y aun en el principado muchos barones y pueblos se declararon por España. De los que escaparon de la batalla, la mayor parte sé retiró la vuelta de Campaña con intento de fortificarse en Gaeta, ciudad de sitio inexpugnable, ca todo lo de- mas lo daban por perdido. Siguiólos Pedro de Paz con algun número de caballos.:Con ocasion de suda por aquella comarca Cápua alzó banderas por España, y aun gente de aquella ciudad ayudó 4 seguir los fran- ceses, de los quales antes que entrasen en Gaeta, ma- taron y prendieron hasta cincuenta hombres de armas e alcanzaron. ¿El marques de Lochito luego' que llegó á swcasa, aunque maltratado de la pelea; con su muger y la hacienda que pudo récoger;'se' partió la via de Roma para el cardenal de Sena suo her- - Mano de su madre : otros se reduxeron á otras partes, €a especial anonsieur de Alegre y el principe de Sa- erno se recogieron 4 Melfi; de'donde el dia siguiente se partieron la via de Nápoles. El conde de Montela pasar estos señores por su-estado les mató y pren- ' 0 100 : tada mucha artillería de suerte que no se podia lle- gar cerca. Tenian dentro quatro mil y quinientos hombres de guerra, los mil y quinientos de á caba= llo recogidos alli de diversas partes. Sobre todo eran señores del mar por la armada francesa que era su- perior á la de España: asi no se podía impedir el socorro ni.las vituallas , dado que Vilamarin acudió alli con sus galeras, y el gran Capitan hizo traer lá artillería que dexó en Nápoles, para combatir el mon- te de donde los:suyos recebian notable daño por te- ner sus estancias á tiro de cañon, y estar descu- bierta gran parte del campo español y sojuzgáda del monte. Fueron muchos los que mató el arúllería, y entre lós demas gente de cuenta, én particular murió don Hugo de Cardona caballeró de grandes partes. Los de dentro padecian falta de mantenimientos, y mas de harina por no tener cón que móler el trigo. Llególes socorro á seis de agosto de vituallas, y mil y quinientos hombres en dos carracás y quatro ga- leones y algunas galeras en que iba el marques dé Saluces, nombrado por vyisorrey en lugar del duque de Nemurs. El mismo dia que llegó este socorro, Rabastein Coronel de los alemanes que tiraba sueldo de España, fue muerto de un tiro de falconete. Por todo esto el día siguiente el gran Capitan tetiró su campo ¿ Castellon , que es lugar sano y está cerca, y no podian ser ofendidos del artillería enentiga. En tantos dias mo se hizó de parte de España cosa de consideracion causa que ni-se pudo acometer la ciudad, si-bicn.la artillería derribó buena” parte de la muralla, que fortificaron muy bién los de dentro, ni los cdraados salieron 4 escaramuzár. Solo él inis- mo dia que se retiró. nuestro campo, salierón' de Gaeta dos mil y quinientos soldados 4 dar en la re- taguardía de los alemanes: dexáronlos que se cebasen: 191 hasta sacallos ¿Jugar mas descubierto y. tenellos mas lexos de la ciudad ; entonces revolvieron sobre ellos tan furiosamente quatrocientos españoles, que los hi; cieron volver luego las espaldas sin parar hasta me- tellos por las puertas de Gaeta, Con muerte de hasta docientos que á la vuelta despojaron muy de espacio, A la sazon que esto pasaba en Gaeta, por. la ua parte y por la otra se hacían todos los apercebimien- tos posibles: el Rey de Francia procuró que el se- nor de la Tramulla fuese en favor de Gaeta con sels- cientas lanzas francesas y ocho mil suizos, sin otros quatro mil franceses que eran llegados por mar á Liorna y Telamon y puerto. Hércules. Hacíase esta masa de gente en Parma: acudieron alli el duque de Ferrara y marques de Mántua y otros personages ita- lianos. El chánciller de Francia y el baylío de Mians que se halló en la batalla de la Cirinola, de Gaeta fueron 4 Roma para solicitar que el campo frances se apresurase. Pretendíase que el marques de Mántna fuese ¡junto con el de la Tramulla por general de aquella gente, y si bien al principio se escusó por persuasión y diligencia que usó Lorenzo Suarez que estaba en Venecia, y solicitaba que aquella señoría ae declarase por España; en fin como se supo que el de la ['ramulla por enfermedad que le sobrevino, no podia ir, se encargó de servir al Rey de Francia. Por el contrario el Rey cathólico envió á Nápoles seis galeras con dineros y gente, y por su general á don Ramon de Cardona. Con su venida la armada de Es- paña aun no, igualaba á la de Francia, que llegaba Entre naves y galeras y otros baxeles á treinta velas: Por otra parte el gran Capitan procuraba con todas terzas traer los ursinos al servicio del Rey cathólico, * plática que se movió primero por el conde de Piti- io que era el mas principal de aquella casa, y 102 ; “>, j , ' P ofrecia de servir con quatrocientas Janzas; lo qual se concluyó, y fue por capitan de los ursiuos Bartho- lomé de Albiano, caudillo que Jos años adelante se señaló grandemente en las guerras de Italia, y en las cosas prósperas y adversas que por él pasaron, dió imuestra de valor. Tratíbase asi. mismo que el César. rompicse la, guerra por Lombardía: para facilitar le o'recian cantidad de dineros, y juntamente se procu- raha que el Papa se declarase por España, ca en este tiempo se mostraba neutral: negociación que la traían muy adelante, si se podía tener alguna confianza del ingenio del duque Valentin. Desbaratólo la muer- te del Papa, que le sobrevino á los diez y 'ocho de agosto de veneno con que el duque Valentin pensaba matar algunos cardenales en el jardin del cardenal Adriano Corneto, donde cierto dia cenaron y con- forme al tiempo se escanció asaz. Fue asi que pot yerro los ministros trocaron los frascos, y del vino que tenian inficionado, dieron 4 beber al e y al dicho cardenal. El duque luego que se sintió herido, ayudado de algunos remedios y por su edad escapó: en particular dicen que le metieron dentro del vien- tre de una mula recién muerta, aunque la enfermedad le duró muchos dias. El Papa y cardenal como viejos no tuvieron vigor para resistir á la ponzoña. Tal fue el fin del Pontífice Alexandro, que poco antes €s- pantaba al mundo, y aun le escandalizaba. Muchas cosas se dixeron y escribieron de su vida, si con ver- dad, ó por odio, no me sabria determinar, bien en- tiendo que todo no fue levantado, ni todo verdad. Con su muerte nuevas esperanzas y pretensiones se tramaron, y muchos acudieron para sucedelle en aquel alto lugar, que hacían mas fundamento en la negociacion que en las letras y santidad. Sucedió es- to en el mismo liempo que el Rey don Fadviqtie se Y 103 vió en Macon con' el de Francia «do se le dieron grandes esperanzas de volvelle su reyno, y las mis+ mas pláticas se movian por párte de España: palabras que todas salieron al:cabo vanas. Secretario del Rey don Fadrique y compañero en el destierro fue Aoctio Sincero Sanazario insigne poeta deste tiempo: Este: y Joviano Pontano, que fue asi mismo «secrelario de los. Reyes pasados de Nápoles, escribieron con la pasion muchos males y vituperios del Papa Alexan= dro. El Rey de Francia hizo nuehos favores 4 Sana- zario , y por: su intercesion le restituyeron los bienes que por seguir á su señor en el destierro dexó por- didos; y alcanzó finalmente licencia de volver al rey- no de Nápoles. + MENATA : lso o s Eat at, 7 CA BAM UL o. Del cerco que los franceses pusieron sobre Salsas». : Grandes recelos se tenian que la guerra no se em= prendiese en España por la mucha gente que de Fran- cia acudia á las partes de Narbona. Gon este cuidado el Rey cathólico'fue á Barcelona pava desde mas dera ca proveer en todo-lo necesarios y para la: defensa alistaba toda la gente que podia ¿:y:aun nombró por general de Ruysellon á don Fadrique de Toledo:dn= que de Alba. No faltaba quien acensejase al Rey.que ganase por la mano, y con sus huestes hiciese la guer- ra en Francia. La:poca satisfaccion: que de los Re y y Reyna de Navarra se tenia , todavia continuaba á cau! sa que toda “elo dasa era muy francesa, tanto que el señor de Vanes hermano de aquel Rey seguíacon su gente el partido de Francia en el reyno de Nápoles, y su padre el señor de Labritde nuevo fue nombrado, por gobernador de la Guiena,-que era hacelle ¡por aquella parte frontero de España. Demas deslo el se- 106 y para este efecto hizo que el cardenal Juan de Colo» na que se hallaba en Sicilia por la persecución del Pa= pa Alexandro contra aquella su casa, vimiese al cón- clave; y juntamente despachó con' gente' desde Cas- tellon á Próspero Colona y don Diego de Mendoza con voz que no permitiesen que por la parte de Fran- cia se hiciese alguna fuerza á los cardenales. Ninguno. destos pretensores, ni el cardenal de Nápoles que .ast mismo estuvo adelante, pudo salir-con eb pontificado, si bien detuvieron la eleccion por espacio: de treinta y cinco dias. Concertaron los cardenales entre sí que qualquiera que saliese Papa, dentro de dos años fue- se obligado de juntar concilio general para reparar los daños”, y despues se celebrase. cada tres años per- pétuamente. Juraron esta concordia todos los car- denales. Hecho esto; $e “conformó la mayor. parte del colegio en nombrar por Pontifice al:cardenal de Sena Francisco Picolomino: que tenia muy. buena fama de persona reformada. Hizose la eleccion á los veinte y'dos de setiembre: llamóse Pio Tercero en memo- Yia de sú tio el Papa Pio Segundo hermano que fue de su madre. "Tuvo gran deseo de reformar Ja iglesia, y en: particular la ciudad de Roma y la curia: con este intento en una congregacion que juntó antes de coro» narse, declaró su buena intencion, además que para juntor concilio no queria esperar los-dos ños, sino dar priesa desde lnego para que con toda: brevedad se hiciese, Sus santos intentos atajó su.poca salud “y la muerte que le sobrevino muy enbreve 4 cabo do veinte y seis dias despues de su eleccion: A los demas dió contento la eleccion deste Pontífice, y les parecia muy acertada para reparar los daños pasados, en par- ticular al Rey cathólico: otros sentían de otra mane- ra, y entre ellos el gran Capitan, que »se' recelaba por lo que tocaba al marques de Lochito:su sobrino 107 ho se pusiese de la parte de Francia, eon que las co- sas de España en el reyno de Nápoles empeorasen. En este cónclave tuvo poca parte el duque Valentin á causa de su indisposicion que le trabajó muchos dias; y ¿ún los señores de la Romaña y barones de Roma que tenia despojados, con tan buena ocasion hicieron sus diligencias para' recobrar sus estados, y salieron con ello. Los venecianos así mismo 'se apoderaron de algunas de Abe plizas,' de suerte que en po- cos dias EN i solos los cast y * Pe o e nl a “ryt. murieron mas de quatrocientos delos parte quema- dos, parte manos de los que salieron á dar en ellos: Acudian al duque de Alba cada dia nuevos soldados, con que legó «tener quatrocientos hombres de at- mas, mil y quinientos gineles, y hasta diez mil in- fantes. Con esta gente un viernes trece de octubre Megó d ponerse junto al real de los franceses, y €5- 108 tuvo alli hasta puesta del sol. No quisieron los con= trarios dexar su fuerte , ni salir 4 dar la batalla; por- ende nuestra artillería descargó sobre ellos , y-les hi- zo. algun daño. En esta sazon el Rey acudió á Girona para recogerla gente que le venia de Castilla , no me- nos en número que los que tenia-en Perpiñan,,, y me- jor armados que ellos. Publicaba que queria acometer á los franceses dentro de su fuerte, si no querian sa- lir ¿la batalla. Tenia asi mismo apercebida en aque- llas marinas una armada para acudir álo de Ruy dello y por su general Estopiñan, que aun no, era ES por falta de tiempo. Como las fuerzas el Rey acudian á aquella parte, diez y nueve fustas de moros tuyie- ron lugar de hacer daño en las costas de Valencia y de Granada. Encontró con ellas Martin Hernandez Ga- lindo general por mar de la costa de Granada: pelea- ron cerca de Cartagena, los.moros quedaron vencidos y las fustas tomadas ó echadas á fondo. El Rey alegre con esta nueya partió de Girona con-su gente: legó á Perpiñan un. jueves diez y nueve de octubre. Alli visto el aprieto en que los cercados se hallaban acor- dó.abreyiar, y que parte de su exército se pusiese por las espaldas AR los contrarios á la parte de Francia, resuelto con la demas gente de combatillos por la otra banda. Para que esto mejor se hiciese, el mismo día que llegó, hizo combatir un castillo de madera que los franceses tenian levantado en el agua para impe- dirá los contrarios el paso porque Lo atajasen las vituallas que de Francia les venian. La pérdida de aquel castillo, la llegada y resolucion del Rey puso gran espanto en los franceses, tanto que aquella no- che sin ruido y sin que los del Rey lo pudiesen enten- der sacaron su artillería al camino de Narbona, y el dia siguiente levantaron su campo , dexando parte de us municiones y bagage ; y dado que baxaron á lo | Ú llano, y dieron muestra de querer la batalla, mas lue- go revolvieron la vuelta de Narbona. Acometieron la retaguardia los ginetes de Aragon y gente de á caba- Mo de Cataluña : diéronles tal carga que les fue forza- do desamparar parte de la artillería, de las municio- nes y tiendas que llevaban. Acudió el Rey con todo su campo : los franceses llevaban ventaja y se daban priesa, y la acogida que tenian cerca; asi no les pu- do dar altance, si bien se metió dentro de Francia, donde los nuestros ganaron á Leocata y otros lugares de aquella comarca. Esto era en sazoñ que la infanta doña Isabel nació en Lisboa á los veinte y quatro dias de octubre , que fue Emperatriz adelante y Reyna de España. Pocos dias despúes vinieron embaxadores de Francia, por cuyo:medio se concertaron treguas por espacio de cinco meses entre los dós Reyes y sus rey- nos, fuera de lo qué tocaba al reyno de Nápoles: con esto se dexaron las armas. Quedó por general de aque- lla frontera dón Bernardo de Rojas márques de De- nia, y en su compañía mil hombres de armas, dos mil ginetes y tres mil peones: por alcayde de Salsas don Dimas de Requesens. Hecho esto , el Rey dió la vuelta á Barcelona. Dende despachó á Francia por sus embaxadores 4 Miguel Juan Gralla y Antonio Augus- tin por estar asi tratado, y juntamente para que pro- curásen tomar algún asiento en las cosas del reyno de Nápoles , que tenian' puesto en mucho cuidado al Rey cathólico pór el socórro que iba de franceses, y sobre todo por las nuevas que le vinieron de la muerte del Papa Pio Tercero , y de la eleccion del cardenal de San Pedro en Pontíficé, que fue á primero de noviem- bre, y se llamó en'su pontificado Julio Segundo. Era ginoves de nación, de aficion muy frances, y de in- genio bullicioso: temíase no fuese parte para revolver Ttalia. Tuyo gran parte en esta eleccion el duque a LLO “Valentin : por-la mala voluntad que tenia al cardenal don Bernardino Carvajal, y entender que tenia par- te en los volos, procuró con los que eran bechura del Papa Alexandro, que sacasen por: Papa al que salió. Esto era en sazon que el archiduque partió de Saboya dara ir dyerse consu padre , quele persuadió, no in- sistiese en lleyar adelante la paz, que se concertó en Francia: ofrecia otrosi , si el Rey calhólico le proveía - de dinero, de hacer la guerra por la parte de Lom- bardía; empresa sobre que los instancia don Juan Manuel y Gutierre Gomez de Fuensalida em- baxadores del Rey cathólico en Alemaña. El Rey ca- ahólicó no se aseguraba de la condicion del César ni de su constancia; y hacia mas fundamento en su di- «nero para todo lo. que sucediese,.que en el socorro que por aquella parte le podia yenir: con esta sin con- - cluirmada se pasaba,el tiempo en demandas y res- puestas. En la princesa doña Juana se veían grandes muestras de tener ya turbado el juicio, que fue una de las eosas que en medio de. tanta prosperidad dió mayor pena á sus padres, y con. razon; quín pobre «de contento es esta vida! Daba grande priesa que se queria ir 4 su marido ; entreteniala su madre con bue- nas razones por no sor el tiempo á propósilo. Llegó tan adelante que un dia se quiso salir 4 pie de la Mo- ta de Medina do la entretenian: no tuvieron otro re- medio siuo alzar el puente. Ella visto, que no:podia salir se quedó. en la barrera; y.en una cocina alli ¿junto dormia .y comia. sin tener respeto al frio ni al sereno que era grande. Ni fugron parte don Juan de Fonseca obispo de Córdova quese; halló cn suycóm- ¿pañía, ni el arzobispo de Toledo que para:este, efeclo sobrevino, para que volviese, ¿gu aposento hasta, lan- to' que vino la Reyna, que estaba doliente 212680” via, Desde alli al in por contentalla y aplacalla,mal- AL dó 'aprestar una ármada en Laredo para Mevalla Jue- -go que el tiempo abriese, 4 Flandes, do ya era llo- gado su marido el archiduque áú cabo de tantos meses que en Francia y en Saboya se entreluvo. CAP 1,T,U L-0. Y. De las rotas que dieron los de España á los franceses Junto al Garellano. El campo. franees que estaba en Ttalia marchaba la vuelta del reyno muy despacio. Pasó por Floren- cia y por Sena sin hallar impedimento alguno. Lleya- ba por general al marques de Múntua. Ll de la Tra- mulla por estar doliente de quartanas se quedó atrás, sl bien seguía 4 los demas con parte de la gente. Apretóle la indisposicion, y no pasó adelante de Ko- ma; enla qual ciudad no acogieron el campo fran- ces, solo dieron lugar que pasase el Tiber por el puente Molle, que está dos millas de Roma. El gran Capitan se hallaba en gran cuidado como podria con- tinuar el cerco de Gaeta, y atajar. el paso ú¿saquella - gente que le venia de socorro. Acudióle muy ¿ tiem- po el embaxador Francisco de. Rojas con dos mil sol- dados que pudo recoger en Roma entre españoles, alemanes éitalianos, y cien caballos ligeros; y puso en orden otros docientos alemanes y quiriientos italia nos para euviallos en pos de los primeros. Iba con esta gente don' Hugo de Moncada, que dexó una con- ducta de cien hombres de armas que tenia del duque Valentin ,.con deseo «de servir 4.su Rey y acudir en aquel aprieto. Jue este socorro, muy dá tiempo por quanto el cerco de Salsas impedia que de iispaña no pudiese acudir alguha ayuda de gente ni de «ineros, El gran Capitan luego que supo. que los enemigos 120 causas antes que el de Francia tuviese. lugar de -en- wiar á España embaxador sobre el caso para. interces - der por ellos. Con esto se permitió 4. los soldados que se fuesen con sus bagages y armas: ¿los natura- les de Gaeta, que quedasen con sus haciendas; y que, á todas las demas ciudades de aquel bando, no fuese, . en algun tiempo imputado, ni parase perjuicio el ha=. - ber seguido el partido de Francia. Tomado este asien- to, á la hora se comenzaron á embarcar, á toda prie-, sa los que querian ir por mar: Theodoro Trivulcio salió luego:con la gente italiana y francesa que pre- tendia ir por tierra. Hecho esto, miércoles. 4, tres de enero se. hizo la entrega de la ciudad y castillo de, Gaeta, y los prisioneros de nuestra parte se pusieron en libertad, El cargo del castillo y gobierno de aque-, la ciudad se encomendó á Luis de Herrera, premio muy debido á sus servicios: la tenencia de Taranto, que él tenia, se dió á Pero Hernandez de Nicuesa. Dos dias despues de la entrega llegó alli monsiewr de Aubeni y hasta mil y docientos prisioneros fran- ceses: el de Aubeni se embarcó luego , los demas con salvo conducto se encaminaron por tierra. Los mas murieron en el camino: el mismo nrarques de Saluzes falleció en Génova, El señor de la Paliza uno de los prisioneros franceses no entró en esta cuenta por estar ya puesto en libertad á trueque de don An- tonio de Cardona hermano de don Hugo, que pren-, dieron los franceses los meses pasados. Fue don An- tonio muy buen caballero, y sirvieron él y sus her-. manos muy bien: por esto el, Rey cathólico le hizo merced de la Padula que -era.del conde de Capacho, con título de marques, Algunos fueron de. parecer que el gran Capitan nose debiera apresurar tanto en el asiento que tomó, y queno fue buen consejo por una ciudad poner en libertad tan gran múmero, de, ? | : - 121 prisioneros; y éntre:ellos personas de iiucha calidad. A la verdad quién podrá contentar %:todos ? enfrenar | los: juicios y lenguas de tantos? Decian que con pa= ciencia, pues era señor del campo-, pudiera sugetar “aquella plaza y las demas, y no ponerse al riesgo de que tales capitanes podian ser Ocasion; si la guerra se. renovase. A 'esto.el gran Capitan-respondia quede: pólvora y balas se' gastaria mas de lo que importaba: aquel peligro : que era mas conveniente cerrar aque lla Maga presente, que recelar las que el de Aubeni y los:otros prisioneros podrian hacer con: sus lánzas:: qúe' perro muerto ho ladra, y huido no hace mal: que de:ser muertós, ó-:idos, no podrian los prisione- ros escapar; en fin los grandes candillos tienen sus razones que les hacen fuerza, y nadie:sabe donde les aprieta:el calzado. Las razones principales que se. puede entender le: movieron , eran: la primera: la: falta de dinero para pagar y socorrer á los soldados,: y de bastimentos: para sustentallos; recelábase por: esta.causa de alguna:mueva borrasca, y deseaba con», cluir y/asegurar su partido : la segunda que el Papa. era muy fr ances yen Civitavieja tenia armadas dos naves para enviará los: cercados 'municiones y basti=: mentos, fuera de otras dos carracas que, estaban ES la cola en Aguasmuertas para lo mismo: sobre todo se sabía que daba todo favor á los angeyinos , y que tenia enviado el marques del Final á Francia con in- , lento de casar el hijo del duque de Lorena con una ia suya, y procuraba por el derecho que pretendia, lomase la conquista del reyno ; y para ello le ofrecia: ae Ayudalle hasta echar los españoles de todo él y o para cobrar ¿ Sicilia: quando este casamiento 1 'e concertase , remontaba en su fantasía de casar e* prefecto su sobrino con hija del Rey don Fadrique, con oferta de ayudalle para recobrar el reyno, La 123 e ez ; postréra consideracion y mas grave fue que:se' tava .por-cierto se concluiria la plática; tantas veces movil da'entre los dos Reyes, de la restitucion del Rey dor Fadrique que el: Papa-apretaba con todas sus fuerzas? mueva que para las..cosas de aquel reyho hizo increis ble daño, ca los aficionados á' la ¡parte de España" se ericogian, y aun se:retiraban, como-los que pensa: bah tener en breve otro dueño; y: los ayersos se dés:; enfrenaban en palabras y aun en obras; sobre todo: que los pagamentos se deteniam:4 causa que las co- munidades y oficiales querian reservar aquel dinero para: el Rey don' Fadrique, si “allá volviese : asi le falta y necesidad apretaba de cada diamas. Por esto; concluido lo de Gaeta, con deseo' de acabar antes que hobiese alguna novedad que desharatase todoo: hecho ; luego despachó al duque. de: Termens' para gobernar el Ábruzo, y allanar en él las tierras del marques de Bitonto: 4 Bartholomé de Albiano: con tva Luis de Arsi que Lodavia se:hacia fuerte en Veños sa; contra el conde de Conversano fueron el conde de Matera y Pedro de Paz. Sitiaron dentro de kau= rino al condo de Capacho Gil Nieto y Pedro Navar= ro, que le dieron licencia para que:con- su mugen; hijas y ropa comun de su casa se: fuese á Trana que: se. tenia por venecianos; pero: queidexase los gana” dos, artillería y municiones.' En Calabria Gomezde- Solís: despojó al principe de Rosano' de su-estado:: solo le: quedaba Sanseverina y la ciudad de Rosaño;' sobre la qual estaba: la gente de España y en ella .Ja! tenian cercado, 'Pretendia otrost el gran Capitan-aco:' meter el estado que el prefecto tenia en el reyno: Previno él este daño, ca luego se viuo 4 reducir ¡+ é: hizo:alzar lás banderas de España en todos sus luga= res. Recibióle el gran Capitan en: su gracia, si bien” entendía quán frances era, y que venia á dar la obe=” | : 123 diencia mas forzado: que de grado; en que nose ¿tus si 9 pas ' ori: De: las treguas quese asentaron éntre España»: 57 ee oy Franciaso Al ii Mibgig y SOMBUDULIOS Ville obio 3 Y UT ton "sn ' det Y) Y, IAN MU bi Nuova aia ¿Dado que hobo asiento 4 las cosas de Gaeta, y: dexado orden que aquella ciudad por escusar:el gasto. de guardalla, que fuera mucho, se poblase de espas. ñoles; el gran Capitan se fue sin: dilacion á Nápoles, donde le recibieron con tan pública alegría y: fiesta; como si fuera su Rey natural muy amado, y queen: trára victorioso. Alli hizo llamamiento general de los, barones del reyno y: universidades: porque muchos: aunque dieron obediencia al Rey, no prestaron los: homenages. A los que sirvieron bienen aquella guer”; ra, daba las gracias y los gratificaba; cen particular 4 Bartholomé de: Albiano señaló eh: el principado «de: Bisiñano ocho mil ducados de renta, y entre sus deu- $ repartió otros dos mil y docientos: conforme: á-los Méritos de cada qual. Estos favores que hacía á-los WSinOS , escocian ¿lós coloneses RANA , tanto qUe entraron en algunos desgustos +omas enemigos SUgendra la envidia que la injuria. Pasó esto tan ado- larite que Próspero Coólona se determinó irá España 1%. A para dar alli sus quexas y haeer> mudar'el gobierno: Fabricio desde Roma envió á pedir al gran Capitaw licencia” para servirá la señoría: de Florencia. 'El-la: dió, porque no se la tomase y fuese mayor el rom- pimiento. Tratóse muy de veras de poner en :orden' lo que tocaba 4 la: buena execucion de la justiciaz: ' negocio muy hecesario , porque las” revueltas, ene- mistades y roturas del tiempo pasado dieran ocasion! d/que se hiciesen muchos agravios y grandes. Pro- euraba: con agradó ¿de los pueblos-que:el Rey fuese: servido con alguna suma de dineros para ayuda de los grandes gastos pasalos y présentes, y pagar la gente que pretendia conservar y entretener, y la repartia por los lugares en que cuidaba darian menos molestia. Algunas compañías de españoles que sabía era gente muy perdida y de poco provecho , y cos- tabán mucho, envió en dos naves ád España con algun dinero que les-dió y las vituallas necesarias; que fué, descargar aquel reyno, como: cuerpo enfermo, de, malos humores. Juntamente con:esto entendia en re- parar los. daños dela guerra, igualar Jos muros , for- tificar los castillos, en: especial los: de Nápoles, en que puso gran cuidado; y el de'Gáeta. A Cápua for- tificaba: de tales reparos y baluartes que se tenia por mas fuerte que si: la ciñéran de 'muros:-todo á pro-= pósito de estar apercébido, si los.enemigos de nuevo! acometiesen algimaá novedad en aquel reyno, en. que: tenia tanta autoridad que todo lohallaba facil, y salia: con todo lo: que intentaba; y aun' en-toda Italia. gás náva' tanta reputacion que a porfia.las ciudades della se le ¡ofrecian para pasarse al servicio. de, España;..en; especial Génova en conformidad de las dos parcialis. dades:de Adornos y Fregosos queria concertarse con, España, y con dos mil soldados que les enviase,, ofre», cian levantarse contra Francia. Julian de Médicis her-' 125 mano de: Pedro de-Médicis el que se ahogó en el Ga- rellano, ofrecia: por.ser restituido en E lorencia, de donde:andaba fóragido:, de servir cada un año entre él 5 los suyos con cien mil ducados. La comunidad de Pisa por defenderse de florentines; con quien traían guerra, ofrecia darse por vasallos, ó meterse debaxo de la proteccion del Rey cathólico,.como-él mas qui- siese; Lo: mismo pretendia la «ciudad de Arezo-en Toscana por salir de sugecion de florentines; y aun por: este tiempo el señor-de Pomblin ise puso. y fue recebido en la proteccion de España: ciudad aunque pequeña , importante, lave y escala para la defensa del reyno. Finalmente Pandolfo de. Petrucis-por sí y por Sena su ciudad, y Pablo Ballon por sí y por Perusa movieron los mismos tatos. Hasta de Milán se le ofrecieron seiscientos ciudadanos della de ayu- dar y servir, si quisiese conquistar aquel estado y ha- cer guerra en Lombardía. Pero todas estas plílicas | se atajaron con la tregua que los: embaxadores Gralla y Antonio Augustino asentaron en Francia por espa- cio de tres años, en que se comprehendia el reyno de Nápoles. Juróla el Rey cáthólico:en la Mejorada do estaba porfin de enero. Asentóse entre otras co: sas que la dicha tregua se pregonase en Nápoles á los yeite y cinco de febrero; no se hizo.empero 4 causa que el gran Capitau quiso se nolificase: primero ¿los que quedaban rebeldes. El principe de Rosano..no la (fuiso aceptar, antes porque el comendador Solís, sabido el asiento, afloxó en el cerco de Rosano ;:.él se-fue consu gente á poner sobre Cherintia, en.que eo daños y- robos. Luis de ¿Arsi sin embargo que q la tregua; robó los ganados de Andria y Bar- "Ey y domó. los. prisioneros «que pudo. Pretendian 95 Muestros que conforme á las-capitulaciones de la Hegua se podia tomar emienda de los barones que de SL 326 nuevo hiciesen algun exceso: asi apretaron al uno y al otró, y tomaron» 4 Venosa con su castillo con fa- cilidad á causa que Luis de Arsi les dexó poco reca- do'quindo pocos días antes determinó retirarse d Tra= ni y de all: por mar 4 Francia ;-lo quab hizo con sus soldados, banderas tendidas, y dson de sus caxas y pifanos para muestra de braveza. Quedaban con esto por Francia solos seis pueblos en-aquel reyno , todos apartados de la marina. El Rey de Francia preten- día que todo lo que tomaron los españoles despues del dia señalado para pregonar la tregua, se debia volyer como lugares mal ganados, y sospechaba que la dilacion del pregon se hiciera-con malicia, y que no“era razon les valiese; en conclusion se tenia por eosa cierta que en todas maneras nó guardaria la tre- gua, y que solo pretendia entretener á los contra- rios para tomallos desapercebidos. Todo se podia muy bien presumir-á causa que al mismo. tiempo quese 19mó aquel concierto, nombró por su general :en Hhalia 4 Juan Jacobo Trivulcio, persona que ninguna cosa: menos deseaba que la concordia. Esperábanse cinco mil suizos, y-quinientas lanzas que traían en Francia el de Aubeni y el de Alegre. El marques de. Mántua y el duque de Ferrara alistaban toda la gente italiana que podian. El gran: Capitan en esta sazon se hallaba muy aquexado de una dolencia que le puso á punto de muerte. Con esto, «y con la mue= va qué se tornó á divulgar de la restitucion del Rey don Fadrique, y aun se decia que el Papa pretendia viniese por general del campo frances, se dió.oca- sion á largos discursos en materia de estado y reyo- Juciones ; y brotaron no pocos disgustos que muchos tenian contra el gran Capitan en:sus pechos cubier- tos, particularmente los coloneses se: dexaron decir palabras y razones descompuestas ;-pero-todo se,so- 127 segó, 6 reprimió con la mejoría que tuvo el gran Capitan : con que atendió luego: á hacer todas las pro- visiones que pudo y le parecieron necesarias para la guerra y que á juicio de todos muy brava amenazaba ásaquel reyno, doúde: y por toda Halia y Espana se padeció grande hambre; y á cinco de abril, que fue “viernes Santo, hobo en Castilla y Andalucia grandes temblores. de tierra que hicieron notable estragó en los edificios: limayor fuerza destos. daños cargó en algunos pueblos que, estan ribera de: Guadalquivir. De Lisboa partió pára:la India con una gruesa arma- da Lopez Suarez Alvarenga para levar adelante/aque- lla navegacion y trato. Este mismo año el Rey cathó- lico hizo su: mayordomo mayor ¿don Bernardo de Sandoval y Rojas marques de Denia en lugar de dom Enrique tioque- éra del mismo Rey, y suegro del marques, donde por quanto diversas veces se: hace mencion de los señóres desta casa, será bien. poner en este lugar su descendencia; cuyo principio toma- rémos no desde los tiempos muy antiguos, sino desde algunos años y no: pocos anles deste en que. vamos. Fernan Gutierrez de Sandoval, que:dicen fue comen- dador mayor de Castilla, casó cori'doña Inés de Ro= jas hermana de don Sancho de Rojas arzobispo del Toledo. Deste;matrimonio: nació don Diego Gomez. de. Sandoval primer conde de. Castro y. adelantado, mayor de Castilla, caballero muy conocido por su valor y también! pot sús desgracias. Casó con doña Beatriz de Avellaneda : sus hijos don Fernando , don Diego, don: Pedro, don Juan, doña María ,-doha ¡nés. Don Fernando .elomayor de sus hermanos, y % Cepa de su casa, casó con doña Juana Manrique € la ¡casa de los condes de Préeviño; dé do viénen 08: duques :de-Najaras Deste matrimonio nació do: !£80 Gomez de Sandoyal, ¿quien el Rey don Fer- 128" nando dió título: de: marques de Denia , estado que ya antes poseían:sus antepasados. Casó con doña Cal thalina de Mendoza de la casa de Tendilla y de Mon- dejar: sus hijos don Bernardo ; el que se dixo fue mayordomo del dicho Rey don Fernando, en que sirvió hasta la muerte del mismo Rey, y aun ade= lante lo fue en Tordesillas de la Reyna doña Juana: sus hermanas doña Elvira y doña Madalena. Casó el _ dicho don Bernardo con doña Francisca Enriquez: sus hijos dow: Luis, don Enrique, don Diego, don Fernando, y seis hijas. Demas destos tuvo fuera de matrimonio en uua vizcaina natural de Fuente-Rabía: (donde algun tiempo residió el dicho marques) 4 don: Christóval de Rojas y Sandoval , que por sus partes fue y murió arzobispo de Sevilla. Hijo de don: Luis hijo mayor del marques don Bernardo fue don Francisco conde de Lerma que murió en vida de su . pádre ; pero dexó á don Francisco Gomez de San- doval hoy duque de Lerma y cardenal de Roma, de quien se hablará en otro lugar. Don Fernando el menor de los hijos del dicho marques tuvo muy no- ble generacion, muchos hijos ; entre los demas á - don Bernardo de Rojas y Sandoval cardenal y arzo- hispo benemérito de de Débele mucho su igle- sia: y su dignidad por la restitucion-que le hizo del adelantamiento de Cazorla á cabo de tantos años: CAPITULO VILL Que el duque Valentin fue presó y enyiado'' AQUEion - dá España. , Tenian los venecianos diversas ciudades de la Ro= maña, de que se apoderaron luego que murió el Pa- pa Alexandro, y aspiraban á las:demas. El- duque j 129 Valentin como quier que 5e viese desamparado del fa- vor dela Sede Apostólica, y no tuviese bastantes fuerzas ¿para resistir á venecianos y contrató con'el Papa Julio que le entregaria las fuerzas que se tenian por él. Hí- zose el asiento; y con este intento enviaron de co- mun acuerdo á Pedro de Oviedo cubiculario que era del Papa, y que fuera ministro del duque, con los contraseños para que aquellas fuerzas se le entrega- sen. El duque era muy vario. Arrepintióse luego de lo concertado, y con trato doble escribió:al alcayde que tenia en Cesena, que se llamaba Diego de Qui- vones , que prendiese á Oviedo y le-ahorcase. Hizolo asi. El Papa tuvo esto por gran desacato, como lo era. Mandó detener al duque en palacio hasta que con efecto se entregasen aquellas fuerzas, en especial las de Cesena, Forli y Bertinoro. Movióse de nuevo aque- a plática, y el Papa ofreció de poner en libertad la persona del duque luego que aquellas plazas se entre- gasen á sus nuncios. Entretanto que esto se cumplia, acordaron estuviese delenido en Ostia en poder del cardenal don Bernardino de Carvajal: «el mismo du- que pidió que asi se hiciese, ca nosé aseguraba en otra parte ni poder, por Jos muchos y poderosos ene- migos que tenia; que eran Jos principales Guido de Montefeltro duque de Urbino, y el prefecto sobrino del Papa. Concertóse que el Papa; entregadas las fuerzas, le diese dos galeras para pasárse á Francia, y caso que no se entregasen , la persona del duque se restituyese en poder del Papa. El gran Capitan luego que supo estos conciertos, envió 4 Ostia á Lezcano para que tratase con el cardenal, y le advirtiese que Sería de grande importancia:si pudiese” persuadir al que se fuese á Nápoles , por escusar,que aquel: ti- 20M NO pasase á otra parte), de do' hiciese mas daño; que á la verdad el duque Valentin tenia mejor que TOMO yr, 9 136 quexarse al Rey de los agravios que pretendia reci- bió , y alcanzar que se mudase el gobierno por razo- nes que representaba para que se enviase otro en lu- ar del gran Capitan. Lo que mas sentia , era que Bar- tholomé de Albiano tuviese mejor conducta que él ni su primo Fabricio Colona, y que se le hiciesen mas ventajas. El gran Capitan en esto aconsejaba al Rey “que enviase contento á Próspero quando volviese, mas que fuese sin agravio de los Ursinos, por lo mu- cho que importaba conservar en su servicio aquellas dos casas. Em suma las quexás eontra el gran Capitan menudeaban. Pasaron tan adelante que el Rey se de- terminó envialle un caballero criado dela Reyna, llama- do Alonso Deza, para avisalle de todos estos cargos que le hacían, encargalle y mandalle que en adelante se proveyese que la hacienda real fuese bien adminis- trada, la gente de guerra reprimida, que mandaba sacar en buena parte para servirse della en la guerra de Africa que pensaba hacer. La execucion deta jus- ticia queria se reduxese á los términos que solia-tener; y que Juan Bautista Espinelo no usase del oficio de conservador por ser. aquel nombre muy odiado en aquel reyno. Finalntente que se abstuyiese de entre- melerse en otras cosas sino en aquellas que-tocaban al cargo de virrey. Esto postrero sintió mucho el gran Capitan, que al que conquistó aquel reymo.con tanta reputacion y gloria de España , reduxesen á las refor- maciones y ordenanzas ordinarias, y que atasen las manos al que con tanta fatiga les ganó yictorias tan señaladas, Agravióse otrosí grandemente que la te- nencia de Castelnoyo que él tenia dada. 4 Nuño de Ocampo, se mandase dar á Luis Peixo.sin dalle parte dello , que fue novedad y disfavor notable.: Tratábase en Francia de mudar la tregua en paces. Fornóse otro- si 4moyer plática do la restitucion del Rey don Fa- 137 drique, 4 que mas se inclinaba el Rey cathólico; pe- ro á tal que el duque de Calabria casase con su sobri- na doña Juana la Reyna de Nápoles. El Frances que- ria que si este medio de la restitucion se tomaba , el dique cásase con Germana de Fox su sobrina, dado que le parecia mejor se volviese á lo del matrimonio de don Carlos hijo del archiduque con Claudia su hija. Sobre todo hacía mucha fuerza en que los españoles saliesen de Nápoles, y.»el reyno se pusiese en tercería y en poder del archiduque. En estos tratados se gas- taron algunos méses. El de Francia queria dexar aque- las diferencias en manos del Papa: el Rey cathólico venia en que con el Papa juntasen.el colegio de los - Cardenales. En fin en ningun medio se conformaban; mas cómo podian? La mayor dificultad que se ofrecia para tomar qualquiera destos medios, era la restitu= cion que se habia de hacer á los angevinos, ca el Rey de Francia por escritura pública que otorgó á Jos prin- cipes de Salerno, Bisiñano y Melfi, quando vencidos y despojados vinieron su corte, se:obligó que no se arian paces con España en ningun tiempo sin que pri- mero les fuesen vueltos sus estados. Anduvieron de- mandas y respuestas. Por conclusion como quier que no se hacía nada en aquello, y por otra parte llegó nueva que Pisa tenia alzadas banderas por España, indignado el Rey de Francia desto mandó despedir de su corte á los embaxadores Gralla'y Antonio Augus- tin. Visitaron ellos 4 la Reyna y al legado: otro dia con el Rey don Fadrique pasaron muchas razones en Que le aseguraron de la buena voluntad que el Rey Cathólico tenia á sus cosas; que pór lo que pasaba po- k anden quién era la causa, y por quién quedaba de no volviese ¿ su reyno. Hecho esto, se salieron aquella corte-4los veinte y seis de agosto camino e España, 138" : : CAPITULO X. De una liga que se hizo contra venecianos. Una de las principales causas porque de Francia fueron despedidos los embaxadores del Rey cathó- lico, era porque no impidiesen la concordia que se trataba muy de veras de asentar entre el César y el arcbidugue su hijo con el Rey: de Francia. Del qua! intento fue bastante indicio que poeos dias despues de su partida se juntaron en Bles los embaxadores de los dos príncipes padre y hijo, y ¿los veinte y dos de setiembre concertaron en su nombre con el Rey de Francia una liga, que ellos llamaron verdadera y indisoluble amistad de amigo de amigo, y enemigo - de enemigo. Las capitulaciones principales eran que el César no intentase ni emprendiese cosa alguna en el ducado de Milán , ni en los estados de los señores de Italia confederados de Francia, antes que les per- donase todos los excesos que contra el imperio te- nian cometidos despues que el Rey Carlos pasó los. Alpes hasta aquel dia; pero que:si de alli adelante hiciesen lo que no debian , pudiesen ser castigados sin que el Rey de Francia los defendiese. Que La in- vestidura de Milán se diese dentro de tres meses al Rey de Francia pa sí y para sus sucesores, con cargo que por ella pagase al César docientos mil francos. Que el de Francia no tomaria con España al- gun asiento sobre el reyno de Nápoles si no fuese con voluntad y consentimiento del César; y que caso que no quisiese el Rey cathólico concordarse , el Cé- sar acudiria y daria ayuda al Rey de Francia para re- cobralle. Que á los hijós de Ludovico Esforcia pos- trero: duque de Milán se diesen tierras y rentas en Francia cada y quando que allá fuesen á residir, lem 139 que se volviesen sus bienes á los desterrados de aquel ducado, y.el Rey: los recibiese en su gracia, Señala- ron quatro meses para que el Rey cathólico pudiese entrar en esta amistad , con tal que renunciase desde luego en su nietó don Carlos el reyno de Nápoles eon las condiciones tratadas otras veces, y que dentro de tres meses cada qual de las partes señalase sus con- federados para que se comprehendiesen en esta alian- za. Fue cosa. de maravilla, y aun de mala sonada, que ni el César mi el archiduque nombraron al Rey cathólico entre los suyos; que dió ocasion 4 muchos de hablar y al Rey de desabrimiento. Esta confede- racion se trató y concluyó muy. en público. De se- ereto el mismo diá se asentó otra nueva liga de los tres principes susodichos y del Papa. La voz era para juntar las fuerzas contra Zas del Turco en defensa de la religion obristiana; el intento verdadero se ende rezaba contra la señoría de Venecia para que cada qual de las partes recobrase con ayuda de los demas loque venecianos les tenian ocupado injustamente á lo que decian. La Sede Apostólica pretendia á Rabena, Servia, Faenza, Arimino , Cesena y otros lugares. de Imola, de la mayor parte de los quales se: apoderaron venecianos despues de la muerte del Papa Alexandro y- prision del duque Valentin. El César queria recobrar 4 Rovereto, Verona, Pádua, Vicencia, Treviso: y el Frinoli, ciudades que per- tenecian al imperio y casa de Austria. Del ducado de Milán tenian usurpadas d Bresa, Crema, Bergamo, Cremona y Geradada con todos sus territorios en que el de Francia debia ser restituido.. Grande borrasca y torbellino se armaba contra aquella nobilísima se- boría, Muchos juzgaban que se les empleaba muy ¡en qualquiera desman por la atencion que siempre tenian á solo engrandecer y ensanchar su señorío. 140 stes Lorenzo Suarez de Figueroa destas tramas con intencion que se ligasen con España por lo que tocaba á las cosas del reyno. El enemigo era pode- roso, y el Rey cathólico se hallaba muy gastado, por cuyos libros se averiguó que hasta los trece de oc- tubre tenia remitidos para la guerra de Levante en este segundo viage pasados de-trecientos y treinta y un cuentos. Pero ellos ni acababan de creer lo de la liga, ni de resolverse ,' antes conforme á su costum- bre pretendian conservarse neutrales, y estar á la mira para como los negocios se encaminasen, seguir el partido que mejor les estuviese; mas hay quien no lo haga asi? Y aun en el mismo tiempo trataban muy de veras con el Soldan de Egipto de impedirá los por- tugueses la navegacion de la India por el mar Oc- céano y el trato de la especería , de que su repúbli- ca recebia. perjuicio notable por quitárseles en gran parte el trato de Alexandría en que consistia buena parte de sus riquezas. Para esto enviaron de secreto al Cayro un embaxador, y maestros que fundiesen artillería y labrascu navíos á nuestro modo) demas desto Sra copia de metal para que todo.se encami- nase al Rey de €alicut, donde es el mayor mercado de la especería de todo el Oriente , y que con aque- la ayuda echasen los portugueses de aquellos mares. 'Trataron otrosi con el Rey cathólico que en estas di- ferencias se interpusiese con los portugueses, y los acordase ; pero como era negocio de tanto. interese, no" se podia hallar camino para' concordarse: asi con acuerdo del mismo Lorenzo Suarez su embaxador en Venecia disimuló,. y no quiso interponer su autoridad entre venecianos y portugueses : resolucion muy acertada y prudente. DS ed 14I + CAPITULO XI Que el Rey don Fadrique y la Reyna doña Isabel | fallecieron. Poco contento tenian los mas de los principes de suso nombrados; que tal es la condicion desta vio da. El César pobre y poco avenido con su hijo: la princesa muger del archiduque no tenia el juico ca-. bal. A la Reyna doña Isabel apretaba cierta enfer- medad fea , prolixa y incurable que tuyo á lo. pos- trero de su vida, de que se decia acabaria muy en: eve; con su muerte se temian daños y revolu- ciones, por lo menos. mudanza en el gobierno. El Rey de Francia qué reposo podia tener viéndose des- pojado de un reyno tan principal que por tan suyo tenia? El Rey don Fadrique no cesaba de revolver en su pensamiento trazas para volver 4 su casa y Co-. rona; de que resultó como quier que todos le fal- tasen , y le entretuviesen con buenas esperanzas so- lamente, que (mal pecado) cargó sobre él tan mal humor que enfermó de quartanas , y con ellas de Bles, despues de partidos los embaxadores del Rey cathó- lico, volvió 4 Turs su residencia mas ordinaria. Afli- gíale verse pobre y de todos desamparado , y en po- der, de sus mortales enemigos: entendia que era im- posible concordarse los dos Reyes de Francia y el ca- thólico, y que.en lo de su restitucion no procedian con llaneza ; antes por mostrar voluntad de lo que no Pensaban hacer, y por este modo engañar al mundo Erica á me ponia pt qual de las, partes see es que sa pay muy bien no se aceptarian por te y A que todo era burlarse de su mala suer- 0 e al retortero. Lo. que as sentia, era que o el duque de Calabria no se veía aquel 142 valor y maña y virtudes que eran necesarias para sa- lir del spiioro en que estaban; y persuadíase que muerto él, se acomodaria con el estado presente sin trabajarse mucho para pasar mas adelante. Sobre el qual sugeto á los postreros dias de su vida le escri- bió una carta larga y discreta, llena de avisos pará que se supiese gobernar conforme al estado presente, y aspirase con valor á mas, sin envilecerse con los deleytes, ni-acobardarse por las dificultades que se representaban. Encomiéndale que se muestre animo- so y liberal, y exercite su cuerpo en obras milita res y de caballería. Por estas razones se vee que ú es- te príncipe ni le faltó cordura ni ánimo: su desaslra- da suerte le reduxo á aquellos términos , que como acontece d los desgraciados le siguió tanto que una noche:se quemaron las casas eu que posaba, con tanta furia que apenas él, su muger y hijos se pu- dieron salvar desnudos. Este accidente le agravó lu enfermedad , de que falleció en aquella ciudad á los nueve de noviembre. Dexó de su primera muger una hija que tenia casada en Francia: de la segunda cin- co hijos, es 4 saber doña Isabel, doña Julia, don Alonso y don César, y el mayor don Fernando du- que de Calabria, que 4 la sazon que llegó la nueva de la muerte de su padre, estaba en «Medina del Campo, do la corte se hallaba. Mandó el Rey á Prós- pero Colona que desu parte se la llevase y le con- solase-, bien que el mismo Rey se hallaba muy con- goxado «por la dolencia de la Reyna que la traía muy al cabo. Daba ella mucha priesa para que el archi: duque y. su muger viniesen á Espana con toda breve+ dad ; y Gutierre Gomez de Fuensalida embaxador en Flandes hacía sobre ello. grande instancia: escusóse el archiduque con la guerra que le hacía: el duque de Gueldres; la verdad era que no gustaba de venir, y > A ' 143 mostraba tener en poco la sucesion de tan grandes estados. Agravóse la eúfermedad, y falleció la Rey- na en aquella villa: 4 los veinte y seis de noviembre. Su muerte fue tan llorada y endechada cerro su vida lo merecia, y su valor y prudencia y las demas Virtudes tan aventajadas, que la menor de sus ala- 1504. hanzas es haber sido la mas excelente y valerosa prin- Cesa que el mundo tuvo no solo en sus tiempos sino muchos siglos antes. Mandóse enterrar en Granada. Alli porque la capilla real no la tenian labrada, como Se pretendia hacer, su cuerpo se depositó en el Al- hambra, Mandó que en su entierro y por. su muerte nadie se vistiese de xerga como se acostumbraba; y desde aquel tiempo se desusó aquel luto tan estraño. En su testamento revocó algunas donaciones que en perjuicio de la corona real se hicieron mas por fuer- za que de grado, al principio de su reynado. Item declaró que la donacion que se hizo 4don Andres de Cabrera y á su muger del marquesado de Moya, rocedió de su voluntad por los servicios muy seña- lagos que le hicieron. Nombró por su heredera ¿su hija se princesa doña Juana, y con ella al archiduque Ls po ala y eco , que por cortes dos años antes le suplicaron sus vasallos, mandó y ordenó que si la princesa su hija porsu ausencia, ó por otro respeto, no pudiese ó no quisiese de sus reynos, en tal caso el Rey don Fernando tu- viese la administracion dellos por su hija la princesa asta tanto que su nieto el infante don Carlos fuese € veinte años cumplidos. Demas desto mandó que o de la administracion de los maestrazgos que te- e concesion de la:Sede Apostólica el Rey don ln llevase la mitad de los proventos que re- sen de las islas y Tierra firme que tevian des- entender en el gobierno 144 iS cubierta , sin otros diez cuentos que le mandó cada - un año situados en las alcabalas de los maestrazgos. Nombró por testamentarios al Rey y al arzobispo de Toledo , y 4 don Diego de Deza obispo de Palencia, Antonio de Fonseca y Juan Velazquez sus contado- res mayores, y á su secretario Juan Lopez de Le- zarraga. No faltaron personas «señaladas que no em- bargante esta disposicion de la Reyna, aconsejaban . al Rey se tuviese por legítimo sucesor de aquellos reynos, pues descendia por línea de varones de la casa real de Castilla; qué este era camino mas de- recho y mas firme que la via de la administracion: que los pueblos le amaban mucho, y con quitar al: gunas gravezas y premáticas odiosas á la gente nin- guno de aquella corona le faltaria. El Rey sin em- bargo en este punto estuyo tan sobre sí, que con estar ofendido de su yerno en muchas maneras, y la princesa tan impedida, y tener el camino muy llano para apoderarse de todo, el mismo dia que fa- lMeció la Reyna, salió á la tarde, y en un cadahalso que se armó en la plaza de aquella villa, mandó alzar los pendones reales por doña Juana su hija como Reyna propietaria de Castilla, y por el Rey don Phi- lipe como su marido: alzó los estandartes el duque de Alba don Fadrique de Toledo. En las demas ciudades y villas en que se acostumbra alzar los pen- dones , solo se nombraba la Reyna doña Juana sin hacer memoria de su marido: lo mismo en los pre- goues y provisiones que por todo el reyno se hacían, todo con fundamento que el archiduque les debia primero jurar sus privilegios y leyes; señaladamento querian asegurar que en los consejos y audiencias, y gobiernos y tenencias no se sirviese de estrange- ros sino de naturales , como tambien la Reyna doña Isabel lo dexó expresado en su testamento. En este _año siguiente comio el presente 'se padecia. dE sis 145 mes y en el sigtiente de diciembre y aun mas ade- lante cargaron tanto las aguas , € ue los sembrados se perdieron, y se' padeció grande hambre asi' bien el o IGÁPITULO XML." De las diferencias que 'hobo sobre el gobierno , 0000 de Casilla.” O BN La muerte dé la Reyna doña Isabel dió ocasion de - disgustos y. diferencias. El Rey don Fernando con- forme á la cláusula del testanieñto ¡de la Reyha pre- tendia mantenerse en el gobierno de Castilla, atento que la impotericia y enfermedad de la Reyna doña Juana su hija era muy notoria, hasta teuella en Flan-. des recogida. Para salir con éste inténto usó de dos medios, el, uno. fué escribir al Rey Archiduque su yerno, y avisalle "que no se le permitiria éntrár en Casúlla sin su muger: que los del reyno deseaban conocer por las obras si era falso él im se decia, ó si daba lugár para poder nar; el otro fue que convocó cortes del reyno para la ciudad de To ro. Alli 4 los once de enero del año mil y quinientos y Cinco Garcilasio de la Vega vo- mendadór ma e rd tes, y los protúradores 'vieroh' la cláusula del testa: mento de la Reyna doña Isabel que tocaba 4 la stice- sion en aquellos sus reymos y“¿ la admiitiistracion S2ó405S , y conforme ¿ ella de cómiun consentimieñto Jiraron por Reyes ¿doña Juana como á Reyna pro- Suda de Castilla y heredera legítima de sú madre, thólico y Archidu ue como á su marido, y al Rey ca- De nó administrador dellos. Pocos dias adelan- ? eclaró por las mismas cortes él impediménte TOMO Yi 10 gobernar y rey- pedimento que. yor de Leon, que presidia en las cor-- 1505, 250 A quedó por los portugueses. Murieron de Jos encmí- “yos quatro mil, y entre ellos de los ochocientos ma- melucos que iban en aquella armada, quedaron vi- vos solos veinte y dos. Eclíaron á fondo los nuestros tres naves «gruesas sin otro “gran número de haxeles pequeños de los enemigos. Tomaron dos galeones; dos galeras y Otras qualró naves gruesas. Salváronsé Jos capitanes Mirocem y Melichiazio. De los nues- tros murieron treinta y dos, los heridos llegaron á trecientos. Victória señalada, y que se puede com2 parar con qualquiera de las que en la India se gana? ron. Con tanto Almeyda se volvió 4 Cochin. Con- tinuábase la diferericia entre el y Alonso de Albur- «erque, y los parciales de la una parle y de la otra: Los escándalos que desta competencia pudieran ré- sultar, atajó Fernando Coutino, que este año de Lisboa en una armada de quince naos pasó 4 la Tadia 'con orden de enviar á Almeyda á Portugal, y poner en el cargo de virrey á Alónso de Albúrquerque se- gun que estaba ordenado. Hiízoto asi, y con tantó “aquellas alteraciones ¿e sosegaron. El Rey cathólicó “de Salantarica pasó 4 Valladolid y ¿ Arcos, do ha- 1ló la Reyna su hija mal acomodada, y con poca se- guridad por ser cl lugar -pequeño, y el aposentó tan malo que el diciembre pasado adoleció de frio. Fue iuucho de considerar el gran respeto que siem- pre tuyo d su padre, pues solo él pudo acabar que mudase lugar y vestido. Llevóla por el mes de febre- ro á Tordesillas, y en su compañía el cuerpo de-sul marido que tomaron de la iglesia en que le tenian, y los años adelante por orden del Emperador don Carlos su hijo le llevaron á sepultar á la capilla real de Granada. La Reyna pasó en aquella villa todos los dias de su vida sin que jamás alloxase su indispo” sicion, mi quisiese en tiempo alguno poner la mano 259 en el gobierno de sus reynos que de derecha le per- tenecia, y. Con qué todos la convidaban. -GAPITULO. XVIL De la muerte del Rey de Inglaterra. Tal era el estado de la Reyna doña Juana, que Mas se podia contar por muerta. que por viva, mas - Por sierva en su trage y acciones que por Reyna. La suerte de sus dos hermanas era muy diferente. La Reyna de Portugal gozaba de mucho regalo y. con- tento rodéada de hijos, y abundante én riquezas y prosperidad , y aun este año en Ebora parió un bijo que se. lanró don Alonso y: fue cardenal ,¡pero' fa- lleció mozo. La princesa de Gales que sé hallaba en Inglaterra, ni viuda del todo, ni casada, pasaba con grande ¿nimo muchos disfavores y malos tratamien- tos que se le hacían de ordinario por el Rey su sue- gro, qué pensaba por este camino poner en necesl- dad á su padre para que se:efectuasen los: casamien- tos suyo y de su hija, cuya conclusion él mucho de- -seaba : mal término y indigno de la grandeza real. Pasó la princesa todos éstos desvíos con gran valor como lásque entre sus hermanas en presencia: y cos- tumbres::mas: semejaba ¿la Reyna su: madre. Atajó Por entonces estos desguslos la winérte que-sobre- Vino al! Rey: de Inglaterra uni síbado á veinte y uno de abril.:.Con esto poco adelante se concluyó y cele- bró .el,:matrimonio que tenian concertado desta . se- Mora con el principe de Gales, que por la muerte de Su padre sucedió en aquella corona y se llamó Enri- que Octavo. No gustaba la princesa de casar segunda vezen Inglaterra, que parece pronoslicaba las gran- es desgracias que por csta ocasion les sobrevinie-: + 260 ron á ella y 4 todo aquel reyno. Asi lo dió ¿entender al Rey su padre quando le escribió que 1e:suplicaba en lo que tocaba á su casamiento, no mirase su gusto ni comodad sino solo lo qué á él y á sus cosas estuvies se bien; mas al Rey cathólico venia muy á cuento te- ner por amigos aquel reyno y príncipe, y al: Ingles fuera dificultoso hallar tal partido en otra parte, ade- mas del dote que le era necesario restituir: siaquel ma- trimonio desgraciado no se efectuíra: A la verdad las edades no eran muy4 propósito, ca la princesa era de algunos mas años que su esposo, cosa que suele acar- . rear grandes inconvenientes; dado que poca cuenta se tiene con esto y mas eutre príncipes. Fue'este Rey de muy gentil rastro y “disposicion: las. costumbres tuyo muy estragadas , particularmente los:años ade- lante en lo que toca 4 la castidad, se desbarató no- tablemente, tanto que. por esta causa se, apartó de la obediencia de la iglesia, y abrió la puerta las he- regías que hoy en aquel reyno estan miserablemente arraygadas. Pasó tan'adelante en esto:que:en vida de la Reyna doña Cathalina «con: color que fue casa- da consu hermano mayor, y que el Pontítice mo pu- do dispensar en aquel matrimonio , dado que: tenia en ella una hija amada doña María que reynó des- pues de:su'padre y hermano, hecho divorció, pú- blicamente se casó con Ana Bolena que: hizo. des- pues matar por adúltera. Deste casamiento, sea qual fuere, quedó una hija por nombre Isabel; que al presente es Reyna de Inglaterra. Por 'su. muerte casó con Juana Semera que murió de parto. pero vi- vió el hijo, que reynó despues de su padre y-se lla- mó Eduardo Sexto. La quarta vez casó con Ána her- mana del duque de Cleves: con esta hizo divorcio, y para este efecto ordenó una ley en que se daba li- cencia-4 todos de apartar los casamientos: La quinta A AS o 261 Muger del Rey Enrique se llamó Ana Havarda, que fue convencida de adulterio y degollada por ello, y porque antes que casase con él, perdió su virginidad. Ultimamente casó con una señora viuda por 1om- bre Catharina Parra : desta no se apartó ni tuvo hijos, Porque en breve cortó la muerte sus mal concerta- das trazas: desta manera por permision de Dios cie- gan las pasiones bestiales á los que se entregan delas, Sin parar basta llevallos al despeñadero y á la muerte. La nueva del casamiento de su hija regocijó el Rey cathólico en Valladolid el mismo dia de San Juan en que se celebró en Inglaterra con grandes fiestas; y él mismo salió á jugar con su quadrilla las cañas: dió, Olrosí.su consentimiento para que el principe don Gar- los casase con la hermana de. aquel Rey como tenian concertado , y en señal desto mandó á Gutierre Go- mez su embaxador la fuese 4 besar la mano. En aque- la villa de Valladolid la Reyna doña Germana á tres - de mayo parió un hijo que llamaron don Juan, prin- cipe de Aragon: gran gozo de sus padres , y aun de todos aquellos reynos , si viviera, pero murió den+ tro de pocas horas: depositaron su cuerpo en el mo- Nasterio de San Pablo de aquella villa ; despues le trasladaron al de Poblete, entierro antiguo, de los Reyes de Aragon, Apercebíase el Rey cathólico para acerla guerra contra venecianos: juntamente tratas a de justificar su querella y empresa contra aquella Señoría, La suma desta justificacion consistia en dos Puntos: por el primero publicaba que las. ciudades que en Pulla poseían venecianos , las tenian empe- tadas del Rey don Fernando el Segundo de Nápo- €S, y. que mi cumplieron las condiciones del em- Peño, ni despues querian restituir aquellas plazas, ado que les ofrecían el dinero que prestaron, antes Se-agraviaban que tal cosa se tralase : el segundo que 263 aquella señoría quando les dió la isla de Cephalonia, sea en romper por España con Francia 4 persuasion de aquella ciudad, y con promesa de acudille con cincuenta mil ducados cada un año para los gastos; deuda que si bien fueron requeridos , nunca la quí- sieron reconocer ni pagar. CAPITULO XVIIL el Rey cathólico gastó mayor suma sea en defensa de El cardenal de España pasó dla conquista de OrdH- — Hacianse por toda Castilla grandes aparejos de gente; armas, vituallas y naves para pasar á la con- guista de Africa. Entendia en esto el cardenal de Es- “paña con tanta aficion y cuidado como'si desde niño se eriára en la guerra. Para dar mas calor á la em- presa no solo proveía de dinero para el gasto, sino determinó pasar en persona á Africa. La masa de exército se hacía en Cartagena, las municiones y Vi- tuallas se juntaron en los eE de pas Carta- gena. Acudieron hasta ochocientas lanzas de las guar- das ordinarias, sin' otra mucha gente que se mandó alistar de 4 pie y de á caballo hasta en número de ca- torce mil hombres. Los principales caudillos Diego de Vera, que llevaba cargo de la artillería, y don Alonso de Granada Venegas señor:de Campo Tejar, que llevó á su cargo la gente de á caballo y de ú pie del Andalucía por mandado del Rey cathólico. E coronel Gerónimo Vianelo, de quien se hacía gral caudal para las cosas del mar, y por general el conde Pedro Navarro. Iban demas desto muchos caballero$ aventureros. Estuvo la armada junta en el puerto de Cartagena el mes pasado, en que iban diez galeras y otras ochenta velas entre pequeñas y' grandes. Antes E AS A 263 de hacerse ¿la vela resultaron algunos desgustos entre el cardenal y el conde Pedro Navarro: la principal Causa fue la condicion del conde poco cortesana y su- frida, en fin como de soldado; y porque el cardenal nombró por capitanes algunos criados suyos de com- -Pañías que tenia ya el conde encomendadas á otros: Pusiéronse algunos de por medio, concertaron que el conde hiciese pleyto homenage de obedecer en todo lo que el cardenal le mandase. Con tanto se hicieron ú la vela: salieron del puerto de Cartagena un miér- coles 4 diez y seis del mes de mayo, y otro día que era la fiesta de la Ascensión, tomaron el puerto de Mazalquivir. Declaróse que la empresa -era contra Orán, ciudad muy principal del reyno de Tremecen, de hasta seis mil vecinos, asentada sobre el mar, parte estendida en el llano, parte por un recuesto arriba toda rodeada de muy buena muralla; las calles mal trazadas como de moros, gente poco curiosa en edi- ficar. Dista de la ciudad de Tremecen por espacio de «ciento y quarenta millas, y está enfrente de Cartage- na. Solía ser uno de los principales mercados de aque- Vas costas por el gran concurso de mercaderes gino- veses y catalanes que acudian á aquella ciudad. La riqueza era tan grande que de ordinario sustentaban armada de fustas y bergantines , con que hacían gran- des daños en las costas del Andalucía. Llegaron los Muestros al puerto ya de noche: otro dia al alba co- menzaron á desembarcar; en esio y en ordenar la Sente se gastaron muchas horas. Formaron quatro es» Juadrones quadrados de cada dos mil y quinientos ¡ombres , y los caballos por los lados. Entretanto que esto se hacía, el cardenal se entró en la iglesia de. fazalquivir: al tiempo que los esquadrones estaban Para acometer á los moros que acudieron á tomalles el paso para la ciudad, é impedilles que no subiesen 264 | á la sierra, salió en una mula muy acompañado de clérigos y frayles, y por guion un fray Hernando, re- Jigioso de Sau Francisco, e Mevaba delante la Cruz, - y ceñida su espada sobre el saco como todos los demas que alli se hallaron por orden del cardenal, que antes de acometer habló 4 los soldados desta manera: «Si »yo peusára, soldados, que mis palabras fueran me- »nester,ó parte para animaros, hiciera que algunos » de vuestros capitanes exercitados en este oficio con » Sus razones muy concertadas encendiera vuestros co- » razones á pelear. Pero porque me persuado que cada »qual de los que aqui estais, entiende que esta em- » presa es de Dios, enderezada al bien de nuestra pa- »tria por quien somos obligados á aventurar todo lo »que tenemos y somos, me pareció de venir solo á »alegrarme de vuestro denuedo y buen talante, y ser »testigo de vuestro valor y esfuerzo. La braveza, sol- » dados, que mostrastes en tantas guerras y victorias _»como teneis ganadas, será razon que la perdais con- »tra los enemigos del nombre christiano? digo contra »los que nos han talado las costas de España, robada » praia y hacienda, cautivando mugeres, hijos y » hermanos, que hora esten por esas mazmorras ahcr- - »rojados, hora acupados -en otros feos y viles servi- »cios, pasan una vida miserable, peor que la misma » muerte. Las madres que nos vieron partirde España, »esperan por vuestro medio sus hijos, los hijos sus »padres, todos postrados por los templos no cesan de »ofrecer á Dios y á los Santos lágrimas y suspiros por »vuestra salud, victoria y triumpho. Será justo que »las esperanzas y deseo de tantos queden burladas? »nolo permita Dios, mis hermanos, ni sus Santos: »yo mismo iré delante y plantaré aquella Cruz, .es- » tandarte real de los ebristianos, en medio de los es- »quadrones contrarios. Quién será el que no siga á su 265 »prelado? y quando todo faltáre, dónde yo podré » mejor derramar mi sangre, y acabar la vida, que »en querella tan justa y tan santa?” Esto dixo. Cer- one los soldados y capitanes, suplicáronle volviese á rogar á Dios por ellos, que confiaban en su Mages- tad cumplirian todos muy enteramente con lo que era razon, y su razonamiento les obligaba: condescendió con sus ruegos, volvióse ¿ Mazalquivir, y en una ca- pilla de San Miguel continuó en lígrimas y gemidos todo el tiempo que los suyos pelearon. Eran ya las tres de la tarde. El conde por quedar tan poco tiempo estavo dudoso si dexaria la pelea para el dia siguiente: acudió al cardenal; él fue de parecer que no dexase . resfriar el ardor de los soldados. Luego dada la señal de acometer comenzaron á subir la sierra, y dado que os moros que se mostraban en lo alto en múmero de doce mil de-4 pie y á caballo, sin los que de cada hora se les allegaban, arrojaban piedras y todo géne- ro de armas, llegaron los nuestros á encumbrar. Ade- - Jantáronse algunos soldados de Guadalaxara contra el orden que llevaban. Destos uno por:nombre Luis de Contreras fue muerto , y los otros forzados á retirarse. Cortaron la cabeza al muerto: lleváronla á la ciudad, entregáronla 4 los mozos y gente sohez, que la roda- n por las calles apellidando que era muerto el Al- faquí, que asi llamaban al cardenal. Vióla uno de los Cautivos que otro tiempo estuvo en su casa, advirtió Que le faltaba un ojo y que las facciones eran dife- rentes. Dixo: no es esta cabeza de nuestro Alfaqui Por cierto, sino de algun soldado ordinario. Los de á Caballo que iban por La falda de la sierra, comenza- "On d escaramuzar. Descargó la artillería, que hizo Mgun daño en los enemigos. Los peones llegaron á 15 manos con los contrarios, y poco á poco les gana- "On parte de la sierra que era muy agria , hasta llegar 266 á unos caños de agua. Reparó alli la gente un poce. Pasaron la artillería ¿lo mas áspero de la sierra, con que y con las O echaron della los moros, y les hicieron volver las espaldas. Siguieron los nuestros el alcance sin orden hasta pasar de la otra parte de la ciudad á causa que los moros hallaron cerradas las puertas. Acudió número de alarabes con el Mezuar de Orán, que era el gobernador. Mientras estos con los que pudieron recoger, peleaban, parte de los nuestros intentó de escalar el muro : acudieron los de dentro á la defensa. Los. de las galeras que acome- tieron la ciudad por la parte del mar, tuvieron con tanto lugar de apoderarse de algunas torres y de toda el alcazaba. Desla manera fue la ciudad entrada por los christianos y puesta á saco. Los moros que pelea- ban en el campo, como vieron la ciudad tomada, y - las banderas de España lendidaspor los muros, in- tentaron de entrar dentro. Salieron: por las espaldas algunas compañias de soldados, con que los tomaron en medio y hicieron en ellos grande estrago. Muric- ron este dia quatro mil moros, y quedaron presos hasta cinco mil. Túvose en mucho esta victoria, Y cast por mila lo uno por el poco orden que guar” daron los christianos, lo otro porque apenas la ciu era tomada quando llegó el Mezuar de Tremecen con tanta gente de socorro que fuera imposible ganalla- Atribuyóse el buen suceso comuúmente 4 la fé zelo del cardenal, y 4 su oracion muy ferviente; el que eon grande alegria entró en aquella ciudad, y consa” gró la mezquita mayor con nombre de Santa Mari2 de la Victoria. Esto hecho, luego otro dia con las g* -leras dió la vuelta á Cartagena. Dexó á Pedro Naval: ro encomendada aquella ciudad hasta tanto que € Rey proveyese de capitan. De Cartagena envió 4 av” sar al Rey de aquella victoria, y él se partió para 1 ! 267 suvillá de Alcalá, donde entró dentro de quince dias despues que Orán se ganó, mas como religioso que como vencedor, sin permitir se le hiciese fiesta ó re- cibimiento alguno: Pretendia el cardenal criar una dignidad en la iglesia de Toledo con nombre de abad de Orán, y dexar aquella ciudad sugeta en lo espiri- tual al arzobispo de Toledo. Un obispo titular, que se llamaba el obispo Auriense, pretendia ep era la silla de su obispado. Respondia el cardenal que Orán nunca fue cabeza de obispado: que Auria estaba mas oriental, y pertenecia 4 la provincia Carthaginense en Africa; que Orán y toda aquella comarca se com- prehendia en la provincia Tingitana, que caía mas al Poniente. Esto se siguió. Demas desto el Rey cathó- lico los meses adelante en un capítulo que tuvo en Valladolid á-los caballeros de Santiago, ordenó que se pusiese en Orán convento de “aquella orden para que alli fuesen los caballeros á tomar el hábito. Con este intento impetró del Papa que se le anexasen las rentas de los conventos de Villar de Venas y de San Martin, que son en las diócesis de Santiago y Oviedo: resolucion muy acertada, si se pusiera en execucion; Pero nunca faltan inconvenientes y impedimentos que no dan lugar á que los buenos intentos se lleven ade- ante, como tampoco se execuló que en Bugia y Tri- Pol de Berbería que ganó el año siguiente el conde edro Navarro de moros, se pusiesen otros dos con- Ventos de Calatrava y Alcántara, segun a el mismo ey cathólico lo tuvo determinado, y lo hiciera, si AS guerras de Italia no lo estorbáran. CAPITULO XIX. De la guerra contra venecianos. En la confederacion de Cambray quedó acorda- 274 ribaron un lienzo del muro. Pretendian por la bate- ría entrar la ciudad, mas fueron rechazados' dos: ve- ces por gentes que cada hora entraban á los cercados por la Brenta, hasta llegar 4número de veintey cin- co mil combatientes. En el primer combate murieron muchos españoles en un baluarte que ganaron,:ca le tenian minado con barriles de pólvora. Eran estos d+ la sazon los mejores soldados que se hallaban en Hta-. lia , como quier que eran las reliquias del exército del gran Capitan. Con esto los imperiales desmayaron,, y deseaban alguna honesta ocasion para sin vergiienza levantar el cerco: biciéronlo finalmente principio del: mes de octubre. Esta retirada del campo imperial tan fuera de sazon, y con tan poca aio, fue causa que las cosas se trocasen. Los de Vicencia cobraron avi- lenteza, Ñ con gente que hicieron venir de Pádua,' tomaron las ármas, y á Gaspar de Sanseverino que con tres: mil alemanes tenia por:el Emperador aquella ciudad, apretaron de manera que se dieron muy ver- gonzosamente. La gente de venecianos asi mismo.no. se descuidaba, antes salieron 4 combatir los lugares que cerca de Pádua les tomára el duque de Ferrara. Entregáronse luego Este, Monsilice y ¡Montañana» Por otra parte acudieron 4 poner cerco á Ferrara con una buena armada que enviaron por el Po arriba. La gente que iba por tierra, ganaron todo el Polés, y Robrigo que el mismo duque:les tenia tomado. Estre- .charon el cerco de $ errara hasta tanto que con gente que vino de socorro del Papa y de Francia», el duque y el cardenal su hermano salieron al campo, y :con su artillería que plantaron en la ribera del Po,+hicie” ron mucho daño en el armada de venecianos, tánto que de diez y:siete galeras perdieron las.quince, Y fueron forzados con alguna quiebra de su reputacion alzar el cerco. Antes desto el marques de Mántu* 275 - Francisco de Gonzaga á tiempo que:con gente de: 4 caballo pasaba á su ciudad, fue atajado y preso por Andrea Griti. Trataban de trocalle por Bartholomé de Albiano, persona de quien hacían grande estima, si bien le cargaban comunmente que por su priesa y temeridad se perdió la jornada de Abdua. Verona an- aba en balanzas, y queria asi mismo entregarse 4 venecianos. Estaba en ella don Juan Manuel con dos mil españoles mal pagados, pequeño pto acudie- ron soldados franceses con cuya venida se aseguró aquella plaza. Iba por capitan desta gente el señor de Aubeni sobrino del que se señaló 'tantó en. la guerra de Nápoles. El gran maestre cón la fuerza del exér- Cito frances tenia su alojamiento entre Bressa y Vero- Na , presto para acudir adonde fuese necesario: Juan Jacobo Trivulcio estaba en Bressa. El cargo de don Juan Manuel por instancia que él ¡mismo hizo ,-se dió 4 cierto Luis de Biamonte que de años atrás an- daba en servicio del Rey de Francia. CAPITULO: XXI Que el Emperador y Rey cathólico se concertárom Despues que el conde de Lerin condestable de Avarra falleció , tanto con mayor calor el Rey ca- thólico:al mismo tiempo que la guerra de Lombardía Andaba mas encendida, hacía instancia con el Rey de Navarra por don Luis dé Biamonte hijo del difunto Para que le restituyese sus estados ; por ser don Luis Su sobrino y viva su madre. Nose pudo:acabar cosa alguna con aquel Rey, si bien se alegaba que de los Cargos que se hacían al difunto , minguna culpa tenia su hijo. Llegaron los de Sangiiessa ádesvergonzatse, Y hacer entrada en las fronteras de Aragon con: co- * 276 lor de apoderarse de Ul y Filera, pueblos que decian pertenecelles. Por el contrario los. aragoneses: para salisfacerse rompieron por tierra de Sangúessa, y les talaron la vega hasta dar vista 4 la misma villa. Prin= cipios eran estos de rompimiento; pero como eran uerellas particulares, no. se tenia la guerra por de- ¿sida dado que don: Luis pretendia con las armas apoderarse de su estado y recobralle. Trataban asi mismo de concordarse el Emperador: y Rey cathóli- co sobre lo del gobierno de Castilla: concierto: que el Rey cathólico., aunque estaba: muy arraygado:en la posesion, deseaba ¿mucho «concluir por sosegar 4 los grandes, que todavia muchos deseaban noveda- des: Verdad es queno se contentaba ya con que la clíusula del testamento de la Reyna doña Isabel se cumpliese, antes queria conservarse en el gobierno por todos los dias de la yida de su hija la Reyna, pues.toda razon le daba aquella tutela; al qual dere- cho no pretendió. ni pudo perjudicar la Reyna su mu- ger; mas caso que muriese, ofrecia que entregaria el gobierno al principé luego que cumpliese los veinte años , segun que la Reyna doña Isabel lo mandó, y por las leyes estaba establecido.. Acordaron de nom: brar por jueces árbitros para esta concordia al Rey de Francia y al.cardenal de Ruah, con que preten- dian ganallos y obligallos. Para: concluir y capitular volvió 4 España Andrea del Burgo, «y: fue muy: bien recebido. 'Acerca del Emperador entendia en' esto mismo el obispo «le Catania: Por! medio destos: dos embaxadores se.convinieron los principes en los capí- tulos siguientes :Que:el Rey cathólico tuviese: la go” hernacion perpétuade la manera: que queda dicho; todavia, caso que tuviese hijo varon, se diese seguri" dad que la sucesion. del : príncipe don Carlos. en los reynos de Castilla no se perturbaria. Sobre la mane: 277 a de seguridad hobo debates ; pero eu fin se vino en que en tal caso de nuevo el príncipe fuese jurado. en Cortes, y en las primeras se ordenó ¡urase el Rey ca- thólico de gobernar aquel reyno' bien y como era ra- 20n. Pedia el Emperador quese acudiese al principe con: las rentas del principado de Asturias, pues era suyo. El Rey deciaque nunca fue costumbre qué se tesen á ningun principe de Castilla “antes de ser ca- sado; solo vio en acúdille con treinta mil ducados Por año, y aumentar está suma quando se casase co- mo 'pareciese justicia; Pretendia-el Emperador de las rentas reales se le diesen á él de contado cien «mil ducados; el Rey $e escusaba:éon:que la hacienda:de a'corona real se hallaba adeudada en ciento y ochen- ta cuentos; vino sin embargo en que: los. cincuenta mil «ducados que debian los florentines por la entrega de»Pisa, se diesen:al Emperador. Demas desto ofreció que ayudaria para la guerra contra venecianos con trecientos hombres de armas pagados por quatro:ó cinco meses.::Acordaron asi mismo:que cada y quando que el principe don Carlos quisiese pasar á estas par- les se le enviaria armada en quewiniese , en qué lue- go:que llegase, partiria para Flandes el infante. don Fernando. Con:esto hicierón: entre! sísuna nueva éón- federacion y liga, que pretendierón desbaratar don Juan Manuel: y los otros caballerós castellanos que andaban: en Alemaña ; pero no pudieron, ni se:les dió Parte, antes para escusar iticonvenientes lay cónclu- Sión se remitió d'la princesal Margarita, con cuya in- tervencion de todo puirto se.concordaron. aquellas: dí- Crencias , si bien! por manera ¡de cumplimiento :acor+ “aron que se-lleyasen al Rey de. Francia para que | Mtamente con el cardenal de Ruan como jueces ár- Mlros las confirmasen. Acudieron á Bles, donde re- Sidia aquella corte, por parte del César Mercurino de 299. Gatinara presidente de Borgoña, y Andrea del Bur- go, que hizo en lo de ¡adelante en Francia oficiowde ¡embaxador ordinario. Por parte del Rey cathólicoin- tervinieron Jayme de Albion su embaxador ordina- rio en aquella corte, y Gerónimo de Cavanillas que le sucedió en aquel cargo. Vieron el Rey y cardenal -el tratado, y. dieron su sentencia como jueces árbi- tros á los doce de diciembre. Hecho esto, á los que siguieron el partidó deb Emperador y del príncipe, se restituyeron- sus bienes: patrimoniales ; y don Pedro de Guevara fue ci libertad, segun que se ca- ao entre las demas condiciones de-aquella concor- la: ocasion eon que algunos caballeros se salieron de Castilla con voz de ir á servir al príncipe; entre los demas el que mucho se señaló en esto, fue: don Alon- so Manrique obispo de Badajoz. En. esta sazon el cón- de de Pitillano general de venecianos falleció de 'en- fermedad en Honigo: tierra de Vicencias Proveyó- asi mismo: el Rey cathólico que el conde de-Lemos, que no acababa de sosegar y: traía inteligencias en Portu- gal; y en Flandes, entregase las fortalezas de Sarria y de Monforte al.señor de Poza gobernador á la sazon de' Galicia.En lugar del conde de Ribagorza fue: pro= veido por virrey de Nápoles doh Ramon de Cardona que lo era de Sicilia, y en su lugar se dió aquel cargó de Sicilia 4 don Hugo: de Moncada: Muchas cosas se dixeron desta mudanza de virrey de Nápoles: los mas cargaban al conde de Ribagorza de poco hábil para cosa tan grande', otros decian que!los ursinos le: hi- cieron mudar: ¿laverdad quién podrá enfrenar las lenguas de la gente? quién atinar; los deseños y tra- zas de los príncipes? sus disgustos ; sus aficiones quién las sabrá averiguar? 95! yla ron ob 5 HOT á A y 2 CAPIDU bQoXXIT, .ol00: es BIS 4 AS) iy «QIFIO! E Que Bugia: y Tripol:se ganaron de los moros. deopa al 10:94 298] MUERE «Grande:déseo mostrabael Rey calhólico de em- plear sus fuerzas contra los infieles: empresa de ma- yor honra: y provecho que las que contra 'christianos seintentaban con tanta porfia: Por esto siempre hizo Jostancia que concluida la: guerra contra venecianos, y recobrados los estados que cada qual de los confe- derados::pretendia, no se pasase á destruir de todo puntosaquella señoría;! antes era de parecer se reci- biese'en la liga para que con las fuerzas de todos aco- metiesen por mar y portierra al Turco comun enemi- “go de christianos. Era dificultoso conformar volunta- des tan: diferentes y encontradas, y juntar en uno in- tencionesotan: contrarias. Trató con sus fuerzas, y “con la ayuda con que los otros principes le acudie- “sen, ode encargarse de aquella santa guerra y pasar 'en persodla/d Levante. Comunicó. este intento con .el Papa, que venia bien en ello, y se ofrecia de:ayudar de su parte: El reyno de Nápoles y el de Sicilia eran de gran comódidad para emprender esta conquista, por la facilidad» de: se proveer de:gente y mantenimientos. A los quevcon atencion miraban todos los particula- res, les párecia no llevaba camino que el Rey en la edad que tenia, y la póoca:seguridad que se podia te- ner en su ausencia que lo, de Castilla no se alterase, Se aparlase tan lexos destos reymos. Pareció era mas á propósito dar calor 4 la conquista de Africa, que con tan buen principio tenian comenzada. El conde Pedro Navarro en el puerto de Mazalquivir tenia tre- Ce naos muy bien artilladas y armadas. Embarcóse en £llas con gente muy escogida la vuelta de Ibiza, don con otra parte de la armada le esperaba Geróni- 1510. 280 mo Vianelo. Detuviéronse alli' algunos dias por ser lo mas áspero del invierno. Publicóse que la armada iba sobre la. ciudad de Bugia. Salieron: de Ibiza pri- mero de enero del año que se contaba de nuestra sal- yacion de mil y quinientos y diez. Los principales capitanes Diego de Vera,.los condes de ¿Altamira y Santistevan del Puerto, Maldonado, y «dos hermanos cabreros: la gente hasta cinco mil. hombres,:la árti- Mería mucha y muy buena.' Está 'Bugia puesta: enla costa de Numidia, no muy distante de Los: confines de la Mauritania Cesariense..Fué antiguamente del reyno de Tunez, despues de los Reyes de Tremecen, - Que la poseyeron hasta: que la recobró :Abuferriz Rey de Tunez. Este la dexó á: un hijo suyo «llamado Ab- dulhazis con título de.nuevo reyno. Deste Rey.Moro descendia Abdurrahaniel que. era:el que: de, presente la poseía, dado que: la quitó ¿vun sobrino-suyó por nombre Muley. Abdalla, hijo de: su: hermano mayor y por consiguiente legítimo Rey. Su sitio:es d'las fal- das de «uma alta montañacon una buena fortaleza á la parte más «alta. Ceñia la ciudad tóda un muro aun- que antiguo muy fuerte. Solía tener mas de ocho mil vecinos, y era la principal «universidad ' de: philoso- phía en Africa. Su territorio esmas a.propósito para frutales y jardines que para sementera;, por:ser muy áspera la tierra y doblada. Llegó la: armada á Bugia wispera de los Reyes. No.pudo la gente desembarcar aquel dia por ser el yiento contrario. El Rey. Moro por lo alto de la sierra se mostró con diez mil peones y algunas quadrillas de 4 caballo: Comenzaron á ba- xar ácia la marina para impedir que los: muestrosno saltasen en tierra; péro la artillería de la:armada: los hizo arredrarse y dexar libre el desembarcadero. Or- denó el conde su gente repartida en quatro esquadro> nes. Subió la sierra para pelear con los: moros, mas 281 «ellos no:se atrevieron ¿saguardar, antes. se metieron enla ciudad. Los nuestros parte por una ladera de la ciúdad vieja que hallaron despoblada , otros pon lo alto de la sierra: con: grande orden se arrimaron al muro y le escalarón en breve espacio. Dentro de la ciudad no hallaron resistencia 4 causa que como en- traban:los christianos; el Rey y los:so dados moros se salian-por la otra:parte; Puso esta victoria: gran es- 'panto en toda: Africa ; mayormente que: Muléy Ab- dalla el legítimo Rey se soltó dé la prision en que su tio le tenia, y se:viño 4 poner en poder del conde. Tomáda-la ciudad el:conde: salió al. campo, y: aco- “metió :4-los realés. de Abdurrahámel que estaban: 'ú ocho leguas dela ciudad, y le hizo' huir segunda vez con toda:su gente. Con esto muchas ciudades de aque- Ma:costa porfiase ¿ponian en la obediencia del Rey. La»primera fue Argel, mas occidental que Bugia, lamadasde los moros Gezer, que significa isla, :por la:que tiene delante ehvel mar: terror adelante ' de España, rica y poderosa:con los despojos de nuestras desgracias. “Tras! Argel el Rey de: Tunez y la ciudad de Tedeliz hicieron' lo. mismo. Hasta el Rey de Tre- mecen- y-los.moros:de-Mostagan trataron de ponerse ysé pusieron enla obediencia del Rey: tan grande erwla reputacion qué ganaron los, nuestros. Con to- dos:se hicieron capitulaciones, en-que:se les manda- «diesen libertad 4 todos los ehvistianos , y acudie- sen con ciertas parias cada un año. En asentar estas Cosas se detuvo algun tiempo el conde: Pedro Navar- ro; sin descuidarse desaparejar lo necesario para pa- Sar adelánte en la conquista , en el tiempo queen la ndia-de Portugal Alonso de Alburquerque por-co- Menzar con buen pie se apoderó de la ciudad-de Goa, riobilísima por ser la silla del imperio portu- gues en Ja India. Esta ciudad está en una isleta- del 282 ! mismo nombre que hace un rio al desaguarcon'su ' corriente en el mar. Boxa cinco leguas poco: mas. Era sugela 4 Zabaim Idalcan; y:4.la sazon tenia pe- queña guarnicion por causa: que su señor para otras guerras que tenia , llevó dé alli la gente de/guerra. Dió aviso desto al gobernador un cosario por nombre Timoya, que andaba con catorce fustas robando por “aquellos mares. Halló el gobernador ser verdad Jo que el cosario le-dixo. Entró: con $u: armada «en el . puerto, y sin dificultad se apoderó de la ciudad, ':en que entró di los diez y seis de febrero. Muy diversa suerte fue la:de su predecesor Fráncisco de: Almey- da, que no pudo llegar: 4'Portugal'4 causa que'an- tes de doblar el cabo de Buena Esperanza, como saliesen algunos de sus: navios4 hacer agud y pro- veerse de algun refresco , se'levantó: cierta:questiób con los cafres, que asi se llaman los naturales «de la tierra. Acudió Almeyda 4 socorrer 4: los!suyos, y fue en la pelea muerto miserablémente.:Esta;no- table desgracia sudedió primero de:marzo. Tenia él Rey cathólico proveido pot general para la 'conquis- ta de Africa 4 don Garciaude Poledo hijo mayor del duque de:Alba , con intento: que aquella: guer- ra se hiciese con mayor reputación, y porque que- ria servirse del:conde. Pedro: Nayarro enla: gúerra de Italia. Detúvose algunos: meses: antes de partir de España. El conde por no:perder tiempo, y por- que Bugia se:picaba de pesto «y «dolencias, «salió: á siete de junios.con ocho mil hombres la vuelta de Fayiñana, que-es una isleta puesta: delante de Tra- pana ciudad de Sicilia: alli acodieron como:lo tenian ordenado» las galerás' de Nápoles y Sicilia: que «eran once por todas, sin otros muchos: haxeles, de, suerte que llegaba la:gente:4 catorce-mil hombres. Gon,to- da esta armada llegaron en pocos dias 4 vista de ¿Pri e e e, 283 pol, ciudad de la provincia qué antiguamente se lla- mó Africa, mas adelante dea Numidia, sugeta á los Reyes de Tunez, aunque de presente alzada con su propio señor, que llamaban Xeque. La mayor parte está rodeada de mar, y por la tierra tenia una cava muy ancha llena de agua con: su cerca bien torreada, Acudieron muchos alarabes y otros moros á la defen- Sa', que entre' todos llegaban á catorce mil. Desem- barcó el conde don su gente que dividió en dos par- tes, la una para pelear con+los moros que salieron á a marina para impedir que no saltasen entierra, á los demas mandó: combatir la ciudad. Fuéra desto por la parte del mar salieron algunos soldados y ma- rineros con escalas para entralla por aquel lado. La pelea fue muy brava. En dos horas que duró, los moros de fuera se pusieron en huida , y la ciudad por junto: 4 la puerta que llaman de la Victoria , se entró a escala vista. Un infanzon aragones quese decia Juan Ramirez, fue de los primeros que subieron' en el muro. No quedó con esta rendida la ciudad, antes fue menester ganalla palmo á palmo , y pelear por lás Calles con los moros que se defendian como gente de- Sesperada, y. que no pretendian vencer, sino dexar sus Muertes vengadas. Murieron cerca de cinco mil mo- ros ;: y quedó. preso el Xeque. De los nuestros falta- ron algunos muy valientes soldados, entre ellos una. le los:Cabreros sobrinos del camarero del Rey ca- thólico , y el:coronel Ruy Diaz de Porres , y Chris- tóval Lopez de Arriaran que era el almirante de: la armada. Dieron la ciudad á:sacomano : los despojos Se dieron á los que pelearon, á los que quedaron en guarda de la armada, consignaron los cautivos y las Mercadurías que en la ciudad se hallaron : traza del e á propósito que todos quedasen contentos y Cos, 290 e eicaial estado de la iglesia; que era una de las condiciones de la investidura, «de que no quiso el Papa alzar mano por servirse dellas para la empresa de Fer- rara. Despues en tiempo del Papa Leon Décimo se impuso un!-ceuso de siete mil ducados cada un año por: la licéncia que dio:al Emperador don: Carlos para que juntamente con:el imperio pudiese tener aquel reyno cóntra lo que tenian de tiempo antiguo capitu- lado:con las: casas de Anjou y de Aragon, Mostró gran:sentimiento el Rey de Francia por esta conce- sion, y»sobre ello sw:embaxador el obispo de Ruis hizo: grande ' negociacion ;-y formó grandes quexas acerta ¡del Rey católico: tiempo que lás cortes de Monuzon'se»cóntinuaban. Envellas a los trece de agos- io sevacordó que sirviesem para la guerra der Africa conquinientos mil escudos; que fue un scrvicio muy grande»¡considerado: el tiempo y: la libertad de: aque- las provincias ; pero eramuy- encendido el deseo de todos «que'aquella conquista:se prosiguiese, que se aumentócon las muevas que entonces llegaron de la toma de Tripol. Demas desto por si-otras: ocupacio- nes forzasen al Rey: de ausentarse antes de concluir las cortes, habilitaron á la Reyna doña Germána para * presidir en ellas: y aub si fuese necesario, convoca” llas denuevo, 4 tal que, fuese proveida'por teniente general de-aquellos «reynos» y: principado. Decretóse otrosí quese extinguiese en' aquellos reynos la her- mandad que se instituyó los-años pasádos. Asistieron á estas cortes. como era costumbre el vicechánciller- Antonio Augustin y Juan dela Nuza justicia de Ára- gon: Los embaxadores quese hallaron en Monzon» los señores de Castilla y de Napoles «y Sicilia fuero! en gran número; y muchos:mas los que tenian voto en cortes devlos tres brazos. En el eclesiístico teni el priier Jugar don Alonso de Aragon arzobispo de 291 Zaragoza; entre los ricos hombres se “asentaban a primeros los condes de. Belchit y de Aranda ; entre los, infanzones, don Miguel de Gurrea y don Miguel Perez de Almazan. Sin estos asistieron los procurado- res de los .reynos de, Aragon y Valencia, y de todas las ciudades. y, ¡villas que suelen acudir y tienen en . Lorles.,VoLOo y AugaD.;.. Oria obs obuos lb al -liojo. and SGAPI TULO ¿AX V, Qué dón Garcia de Poledo fue muerto en los Gelves. IO UGISINO HO OYp $201 1535 qe - rn : Aprestóse en: la ciudad de Málaga una armada en que partiese, don,García. de. Toledo con gente á la Conquista de Africa. Solicitaba el Rey cathólico su ida; mas entretúvose por causa de estar Bugia infi- cionada de peste. Hízose á la yela con siete mil hom- bres, ya que..los. calores del verano iban adelante. Aportó 4 Bugia:s.para. guarda de aquella ciudad dexó parte de su armada;con. tres mil hombres. Diego de Vera al tanto, dexado. orden en: las'cosas de Bugia, «siguió la armada, y juntos llegaron al puerto de Tri- pol.con diez yuseis! velas en coyuntura que el conde Pedro, Navarro tenia embarcada su gente que eran mas de ocho.milhombres , con resolucion de irsobre '0s Gelves, que .es,la' mayor y mas importante isla que, hay en la..costá de, África , mas occidental que "polen distincia como de cien.leguas. Es muy Ma. Ma. y. arenosa y «cubierta de bosques de palmas y de olivos, tan allegada á. tierra firme que por una parte 5e:pasade una á otra por una puente Boxa mas de diez p0 quilla ¡iene;falta de agua, no hay en ella pue- '98, sino caserías, y dla marina: un castillo estancia del señor: Soliaser del Rey de Tunez, mas entonces Ma su propio Xequeá quien obedecian. Partieron de "ipol con toda: brevedad : llegaron á los Gelves un * 292 pa ¿A veinte y ocho de agosto dia de San Agus- tin. Desembarcó la gente sin hallar impedimento ni contraste entre la'isla y tierra firme , en un lugar que llaman la puente quebrada. Ordenaron de toda la gente siete esquadrones. Quiso don García, sin'em- bargo que era general , ir delante de'Lodos con los ca- ballos que llevaba en su compañía + quien dice con voluntad y acuerdo del conde Pedro Navarro, quien afirma que á pesar-suyo. El Xeque tenia hasta cien- to y cincuenta de 4 caballo y dos mil de 4 pie, gen: te mal armada , y tan medrosa que ofrecieron partí- dos muy aventajados por no venir á:las manos/ Era pasado medio dia quando nuestros 'esquadrones 'co- menzaroun á marchar. El calor "fue tau excesivo y y el polvo de los arenales tan grande, que todo parecia echar de sí llamas. ¿Apenas caminaron dos leguas quando algunos de pura sed se” caían huertos; y to- dos la padecian estrema. Llegó el primer esquadron á unos palmares, donde por entender que junto á unas casas caidas habia ciertos pozos, la gente toda se desordenó por beber: aqui descubrieron los 1mo- yos, que advertidos del aprieto de nuestra gente se fueron para ellos. Apeóse don García y algunos otros we iban á caballo. Decíanle algunos que se “retira: se. «Adelante (dixo él) caballeros : sómos legados »aqui para volver las espaldas? si la suerte fuere con* »traria , á lo menos no nos hará olvidar de mues! »nobleza , ni faltar 4 lo: que es razon.” Esto dixo! tomó á un infanzon aragones una pica que llevaba, Y arremetió con ella: 4 los moros, Nose pudo detener nuestra gente con el valor de $u general, antes luegó se puso en huida. Acomelieron pe moros de tropel, y de los primeros mataron á quatro de los que se apearon. Estos fueron don García , Garci Sarmiento) Loaysa y Christóral Velazquez, todos nobles: capi" - 393 nes. Era tanta la turbacion de la.gente que huía, pr sin remedio se lanzaban por los otros esquadrones y los desbarataban, de suerte que todos yolvian las es- paldas. Entonces el conde proveyó que los esquadro- nes de don Diego Pacheco y de Gil Nieto que queda= ron:con él en'la retaguardia, atajanse el paso por do a la gente, para que hiciesen reparar los moros, Que fue el remedio para que todos ño pereciesen: cosa marayillosa , eri éste trance el conde se halló tan tur- do que como sin consejo ni valor fue de los prime- ros d:embarcarse; puesto que pudo pretender que las . 8aleras, las surtas mas cerca de'tierra, recogiesen la gente, ca muchos por no querellos admitir se ahoga- n en el mar. Entre muertos y cautivos faltaron de 0s nuestros hasta quatro mil, Gente de cuenta de- mas de los ya dichos murieron don Alonso de Andra- da, Santangel, Melchor Gonzalez hijo. del conserva- dor de Aragon, sin,muchos otros capitanes y gentiles hombres. El cuerpo de don García fue llevado al Xe- que , que despues de algunos dias.escribió á don Hugo de Moncada virrey de Sicilia que'por entender era aquel. gran señor pariente del Rey, le tenia en una Caxa para hacer del lo que ordenase. Dexó don Gar- Cia:un hijo pequeño que se llamó don Fernandal- varez de Toledo, que fue adelante uno de los mas se- dós guerreros y capitanes de todo el mundo. Pa- ve de don García:fue.el. duque don Fadrique primo ermano. del Rey.cathólico de parte de las madres: Abuelo don García, el primero que de aquella casa Canzó' titulo de duque , cuyo padre don Fernandal- Varez.de Tolédo , sobrino de don Gutierre de Toledo po bispo de Toledo , fue el primer conde de Alba. Gacóndé: Pedro Navarro antes que partiese de los *olves ; despachó á Gil Nieto y al maestro Alonso € Aguilay para dar. cuenta al Rey de lo que pasó en 306 s cido jornada; y de“aquel revés tan grande. Lás gas leras envió á Nápoles conforme-al orden que tenia, con el resto de Ja armada se encaminó la vuelta de. Tripol; y dado que corrió fortuna por espacio de ocho dias, finalmente llegó 4 aquel puerto á lós diez y nueve de setiembre: Puso para guárda de aquella ciu= dad á Diego de Vera con hasta tres mil soldados: des- pidió otros tres mil por mal parados y enfermos; y él con otros quatro mil y con la parte del'armada que le quedó , salió para correr la costa de Africa entre los Gelves y Tunez. El tiempo era'contrario , y tal que le forzó á detenerse lo mas delinvierno en la isla de Lampadosa , una de las que caen cerca'de la de Sici- lia. Sobre la ciudad de Safin que era de portugueses, en la costa de Africa, se puso porfin deste año:una morisma innumerable : acudieron socorros de la isla de la Madera. Con esta ayuda Atayde capitan. de aquella: fuerza', y con' la gente que tenia, la defen- dió muy bien, y alzado el cerco ; bizocon los suyos entrada en tierra de moros hasta llegar cerca del Al- medina, pueblo distante de Safín no menos que trein- ta y dos millas: tuvo diversos encuentros con log mo- ros, ganóles mucha presa y cautivos ;:4 la: vueltarem- pero cargó sobre él tanta gente'que+le «fué forzoso dexalla. Hizo adelante otras muchas entradas y. cor- rerías hasta llegar á las puertas" de/Marruecos alguños años despues deste: hazaña memorable: de mas re- putación que provecho. Lo mismo hácian don Juan Contiño capitan de Arcilla en ligar de su'pádré-don Vasco Coutiño conde de Borba, y Pedro:'de Sousa capitan de Azamor, caudillos todos válerósos y-muy determinados de ensanchar el señorío “de P. por aquellas partes de Africa , provincia dividida eN muchos reynos poco conformes entre sí, y á propó* sito para ser fácilmente conquistados. ; 295 LIBRO TRIGÉSIMO: CAPITULO PRIMERO. 15 15 ODNOS(L S esio 4 yor ivior en Que algunos cardenales se apartaron de la obedien- banos cia del Papa. y: iaa Casi d un mismo tiempo el Rey cathólico, despe= didas las cortes de Monzon, por Zaragoza dió vuelta á Castilla, y el Papa Julio salió de Roma la vuelta de Boloña. El mismo Rey pretendia hallarse en las:cor- tes. que tenia aplazadas para la villa de Madrid, y acudir á la conquista de Africa, donde publicaba queria pasar en persona para reparar el daño que se recibió en los Gelves. Demas desto la guerra de JTta- lia le tenia puesto en cuidado 4 causa que todos los - principes se querian valer de su ayuda. El Pontífice desde Boloña, en que entró por: fin de setiembre, queria dar calor á la guerra de Ferrara, por quanto su sobrino el duque de Urbino con la gente de la iglesia hacía poco progreso ; antes por estar el enemi- go muy apercebido , y con el arrimo de Francia alen- tado, llevaba lo peor, y.con su campo retirado cerca de Módena. Hallóse el Rey cathólico en Madrid los seis de:octubre, dia en que presentes los embaxado- res del ' Emperador y del «príncipe don Carlos, y el Muncio del Papa, conforme á lo capitulado en Bles zo el juramento en pública forma de gobernar aquel pomo con todo cuidado, hacer y cumplir todo aque- 0 que á oficio de verdadero y legítimo tutor y ad- Ministrador incumbia. Junto con esto para cumplir Con el Papa por la obligación de la investidura que le 16 , mandó que Fabricio Colona con trescientas lan- ¿ a reyno de Nápoles, gente escogida, fuese ¿ juntarse con la de la iglesia, con instruccion de ayu- dar en la guerra de Ferrara , mas no contra el Rey de Francia; antes para tenelle contento y á su instancia mandó al almirante Vilamarin que con' once galeras que volvieron de los Gelves á Nápoles, acudiese á las marinas de Génova para junto con la armada de Francia asegurar aquella ciudad en el servicio de aquel Rey, de suerte que no hiciese novedad como se recelaba. El duque de Termens tenia en Verona sus quatrocientas lanzas en servicio del Emperador, y aun fue el todo para que aquella ciudad no viniese en poder de venecianos, que en esta sazon la tuvieron muy apretada con cerco que sobre ella pusieron con mucha gente. Acudió el gran maestre con quatrocien- tas lanzas á dar socorro á los cercados; pero antes que llegase, los enemigos eran idos: El Papa á su partida mandó que todos los cardenales le siguiesen: algunos por recelarse de su condicion, ó por inteli- gencias que traían con Francia, pretendieron reco- _gerse á Nápoles; mas como quier que el yirrey no les acudiese, pasaron á Florencia. Alli- el principal don Bernardino de Carvajal cayó-malo: con esta ocasion se detuvieron , dado que el Papa les daba priesa para que fuesen donde él estaba. Ellos dilataban su ida hasta ver qué camino tomaban las cosas dela guerra, orque en esta sazon que el Papa se hallaba en Bolo- ña y su exército en Módena, el gran maestre de Fran- cia acometió una empresa muy estraña. Esto fue que con las quatrocientas lanzas que llevaba al socorro e Verona, y con otras docientas que tenia en Rubiera» revolvió sobre Boloña confiado en los Bentivollas que iban con él, y le prometian de dalle entrada en aque- Na ciudad. El Pontífice y todo el culegio estuvieroneB grande peligro. Proveyó Dios que 4 muy buen tiem” 297 po llegó Fabricio Colona y su gente; cón cuya llegas da los: del Pontífice se reforzaron; :y.los franceses fueron forzados de alzar su campo y. cerco sin hacer algun efecto, y sin que los nuestros les hiciesen otro enojo por guardar el orden que leyaban > ye respe- to: que al Rey de Francia se debia. Sucedió que el Papa adoleció en aquella ciudad de suerte que poca Csperanza se tenia de su vida, que dió ocasion á nue- Vas esperanzas , y pláticas no muy honestas que pasas ron entre los cardenales. El Papa. avisado deste des- orden á los once del dicho mes los llamó á consisto- rio. Alli publicó una bula muy rigurosa contra los que Cometiesen simonía en la eleccion del Pontífice, que tenia ordenada desde el principio de su pontificado, Y por diversos respetos se dilaló su promulgacion has- ta esta coyuntura, Con todo esto estaba muy receloso de los cardenales quese quedaron en Florencia, tanto que por atajar las inteligencias que tenian con Fran- cia, se contentaba y venia en que se retirasen á Ná> poles como al principio ellos mismos lo deseaban, pero ellos tenian sus pretensiones tan adelante que no vinieron en ello; antes los cardenales don Bernardi- no y el de Cosencia se pasaron á Pavía con voz que -Pretendian juntar concilio general para tratar. de-la "eformacion de la iglesia, y aun proceder hasta dé- Poner'ál Papa: camino y traza de grandes inconve- Mentes y daños. Hacian espaldas ú-estos cardenales y sus iritentos el Rey de Francia. y el Emperador, y. tan Procuraron atraer á su partido al Rey cathólico: Mo que entre el Emperador por medio de Matheo 2080 su secretario ya obispo de Gursa , que tenia po cabida con aquel principe , y le despachó para » efecto, se asentó confederacion con el Rey, de ala en Bles á los catorce de noviembre , en que 'ervino el embaxador del Rey cathólico Cabanillas X 298 | po poderes limitados, é instruccion que no viniese en cosa alguna que se intentase «contra el Papa.' En aquella junta demas de declarar que todos los prínci- pes cónfederados , conforme álo capitulado en Cam- bray , quedaban obligados á ayudar al Emperador 4 cobrar la parte que del estado: de venecianos le toca- ba, se acordó de procurar con el Papa estuviese á justicia Ñ á derecho con el duque de Ferrara ; y.para apremialle 4 que viniese en esto, ordenaron que el Emperador en sus estados, y lo.mismo en Aragon y ¿Castilla se juntasen concilios nacionales para determi- nar las mismas cosas que poco antes se establecieron en la iglesia Gallicana que se ¡untó primero én Or- liens y despues en Tours, es «¿saber que todas: las personas eclesiásticas de aquel reyno sin exceptar ni - cardenales, ni los familiares del Papa, fuesen á resi" ' dir en sus beneficios, con apercebimiento , sino obe- decian; que todas sus rentas se secrestasen y gastasen en pro de las mismas iglesias : resolucion muy perju- - dicial, principio y puerta de 'alborotos y de scisma, y que forzó al Papa á publicar sus censuras contra los que obedeciesen aquel mandato; y declarar por des- comulgados al gran: maestre de Francia, á Trivulcio y á todos los capitanes que en Italia estaban á servi: cio y sueldo del Rey de Francia, yá los que interve- nian en las congregaciones de la iglesia Gallicana. El Rey cathólico nunca quiso ser parte en la «mueva avenencia de Bles, y mucho menos aprobar ni seguir aquel exemplo de la iglesia Gallicana tan descamina- do; antes procuró con todas sus fuerzas apartar A Emperador. de:aquel intento, y hacer se reconciliast con el Papa y concertase con venecianos. Tratábas0 en esta sazon de casar la Reyna de Nápoles sobrina del Rey cathólico con Carlos duque de Saboya. Lle- gó el tratado á señalar en dote de la Reyna dociento$ ) ] 299 a. mil ducados y:¿un se halla que'aquella señíora se m- "4 titulaba por este tiempo duquesa de Saboya. Simein- bargo este-hatrimonio nose efectuó, y el duque casó adelante «con: doña Beatriz infanta de Portugal. ' En Nápoles se alborotó el pueblo» causa que intentaron de asentar: en aquella ciudad y weyno la inquisicion 4 a manera de España. Comenzaba á exercercel oficio el inquisidor Andres Palacio juntamente con'el:ordi- - nario.La revuelta: fue tav:grandeo que por atajar ma: yores males:el virrey' publicó un' edicto en quesman- daba que los judíos y los' nuevamente convertidos; - que vinieron en gran número de España-huidos ,sa- liesen de aquel reyno, y desembarazasen por todo: el mes de marzo. Junto con esto proveyó que atento la religion y observancia de aquella ciudad y de todo el reyno , la inquisición se quitase: con que todos sose- garon. El mismo Papa era deste parecer, que por en- tonces no debian alterar la gente con poner en aquel reyno aquel muevo y severo tribunal. 200000 0 APITULO- TT. Ot aber oj29sng3809 onfódida voi DRA > Que llos franceses” tomaron á Boloña.>: .' No se aseguraba el Rey:de Francia del Roy cathió- Nico , antes sospechaba: se-queria ligar con el Papa en daño suyo: Los'suizos asi mismo que tiraban sueldo del Pontífice ;-1e> hacían dudar no volviese la guerra Contrá Mikún.oPrató de eoncertarse con el Papa por Medio del.cardenal de Pavía qué podia mucho 'con él: dfrecia buen número de gente de ú pie y de á caballo Para la guerra contra el Turco, y que acabaria con el dique de Ferrara dexase á Cento y la Pieve, “y Yue tornase 4 pagar el censo que solia de quatro mil ducados por año , dado que el Papa Alexandro le re- 306 : tanto el de Francia rompiese por las fronteras de Es- ña, y en efecto para no rompiese;el Ingles le. - p y o | 8 hiciese guerra por la Guiena. Con' esta resolucion par=' tió el Rey de Sevilla para Burgos. Desde Guadalupé' dió orden que el conde Pedro Navarro “fuese con la? - gente que tenia 4 Nápoles, do eb virrey don Ramon de Cardona con colore de la guerra de Africa tenia” muy en orden toda la gente de á4'caballo que tenia en el reyno. Proveyóse asi mismo que Tripol quedase 'en-' corporada en el reyno de Sicilia para que desde alli: los virreyes la defendiesen y proveyesen dé lo nece= sario ; para cuyo gobierno envió 4 don Jayme do Re queseus con una buena armada. Esto *se'hizo 4 cause que pretendia servirse de Diego de Vera, que alli quedó por capitan, en su cargo de :capitan general de la artillería. Gozó poco de“aquella tenencia don Jay- me, ca por un alboroto de los soldados que tenía 'en aquella ciudad, el virrey de Sicilia los sacó de alli: coú su caudillo , y envió ú trueque por gobernador Mo 'CAPEDU LO PH: 00d ooo “Que 'el Papa convocó concilio para San Juan du ; ! B de Letrán. $149.10 STILO 5 Mucho procuraba el Rey «cathólico de “sacar al Emperador de la amistad que tenia cow el Rey de Francia, que tan mal «estaba 4 su reputacion. Euvl ra desengañalle ; y procurar se 'concertase con Ye necianos , y ligase cow el Papa , 4 don Pedro de U rea, y para que Sucediese en el cargo de embaxa al obispo de Catania don Jayme de Conchillos: El 4 perador no acababa de resolverse por ser muy yari de Tripol y por capitan á su hermano don Guillen de" neada, y Y ¿BUT 5 tud ebio E fe / dor - | ee 307 - en sus deliberaciones: acordó de enviar al de Guisa al Padre Santo para tomar algun asiento, y 4 don Pe- dro de Urrea 4 Venecia. Ofrecia el Pontífice en nom- bre de aquella señoría que E ei porel Empera- dor Verona: y Vicencia, y o demas que pretendia, Por venecianos + que por la investidura le contarian: ocientos y cincuenta mil ducados, y de pensión trein- ta mil por año, y las demas diferencias quedasen en Sus manos y en las del Rey. calhólico para que las echasen á un cabo: partidos aventajados, pero que el de Guisá no quiso aceptar. Ni da ¡da de don Pedro de Urrea fue de algun efecto 4 causa que aquella se- noría entendia ,"por-los humores alterados que anda- an, que en breve se revolveria Italia, «con cuya re- vuelta ellos podrian respirar y repararse delos daños emo Hacíase instancia de parte del Emperador y princesa Margarita que -el- Rey cathólico acudiese con socorro de gente ó de dineros: para contra el du- que de Gueldres, porque confiado con las espaldas ue el de Francia le hacía, 'no cesaba de molestar las tierras del señorío de Flandes; y apoderarse de algu= nos lugares sin que nadie le fuéso: 4 la mano; mas el Rey cathiólico estaba tan puesto en acudir ¿lo de Ita- la, que poco caso hacía de todo lo al, y aun el mis- mo Emperador-por no rompercon el de Eranela le parecia por entonces dlntrioli Miseria iba adelan- te en sazon que las cosas de portugueses en la India se Mejoraban asaz por el valor y diligencia de Alonso de Alburquerque. Tuvo los años pasados el Rey don Ma- Muel noticia que mas adelante de Goa y Calicut está Situada Málaca , ciudad de gran contratacion. Dió or- den á Diego I ¿opez Siqueira que partió de Lisboa con Cinco naves tres años antes deste , fuese á descubrilla, “ZO Su Viage en su compañía García Sousa y Hernan- do Magallanes, Descubrió primero la isla de Somatra * , n. 308 ) que está contrapuesta ¿ Malaca. y debaxo de la línca equineccial, muy grande y fértil, dividida en muchos reynos, habitada parte de moros, parte de gentiles., Contrató con aquella gente, y de alli pasó 4 Malaca, : ciudad grande y rica por el mucho trato que tiene), sugela antiguamente al: Rey de Siam, y ¿la sazon tenia Rey.propio , que se llamaba Mahomad. Puvo Si- qucira sus hablas con este Rey. Hicieron sus alianzas y con tanto. el capitan puso en una casa, á Rodrigo. Araoz con cierto número de portugueses para conti- nuar el trato. El Moro temeroso de los portugueses intentó de apoderarse de las naves: no le salió esto), prendió los que halló descuidados en la: ciudad. No: tenian fuerzas bastantes los portugueses para satisfa- cerse de'aquel agravio: alzaron las velas, y. con la carga que pudieron tomar, desde Cochin do tocaron dieron la vuelta 4 Portugal. Alonso de Alburquerque, que ya tenia el gobierno de la India, determinó jun= tar Su armada para vengar esta injuria. Partió de Goa y llegó á tomar puerto en la isla de Somatra. De alli enderezó lu viage á Malaca, Sucedió en el viage que encontró con una nave: acometióla y tomóla; ya que los portugueses la entraban , se emprendió: tan gran- de llama.que fueron forzados á retirarse. porno ser quemados: entendióse despues que aquella llama se hacía con cierto artificio sin que hiciese algun daño. Poco adelante se vió otra nave: embistiéronla los chris- tianos, y tomáronla, dado que un moro. que iba en ella por nombre. Nahodabeguia, grande enemigo de portugueses , con otros la defendió valientemente: has- ta tanto que de las muchas heridas que le dieron , ca- yó muerto. Notóse que con estar tan herido no le sa- lia sangre ninguna, Despojáronle, y luego que le quitaron una manilla de oro, brotó la sangre, por: to- das partes. Súpose queen aquella manilla traía. engas- 3o tada una piedra (Y) que en el reyno de A de ciertos animales llamados Cabrisias ,, y tiene mara» villosa virtud«pára restañiar la sangre. Llegó la 'arma- da 4 Málaca primero de julio. Hobo algunos encuen- tros eon los de dentro, que.se defendieron con todas sus fuerzas; pero en fin la ciudad quedó por el Rey de Portugal. Désta manera se dilataba: el nombre christiano en los últimos fines de la tierra. En Hhalia la autoridad de la Sede Apostólica:andaba en balanzas por el scisma que amenazaba. Acordó el Papa, de- » xada la guerra, dar la vuelta ¿' Roma: alli-por ata- jar-los intentos de los cardenales scismáticos publicó: sus edictos 4 los diez y ocho, del mismo mes, en que. mandaba 4 los prelados y 4: todos los: demas. que se- debén hallar en semejantes júntas , acudiesen á Ro- ina para celebrar un concilio general en-la iglesia de. San Juan de Létran, quese abrivia lunes á “los diez y. - nueve de abril del año luego siguiente. Publicaba el> Papa que en el concilio quería tratar algunas cosas de. a ee como era que la Reyna de Fran-. cia no era legítima muger de aquel Rey::-que los esta: . dos de Guiena y Normandía'pertenecian al Rey de In- glaterray y se-debia dar á los nalurales absolución del: Juramento:que-tenián prestado d los Reyes de Fran- cia, todo'4 propósito de enfrenar al Frances y pone- lle españto: El 'con este receló no dexaba de dar oido, á la plática de la concordia; y estuvo para concertar. se con venecianos con las condiciones que ofrecian, antes al Emperador; mas'al fin le pareció mejor con- tinuar el camino comenzado del concilio de Pisa, que. pretendia de nuevo el Emperador se trasladase á.Ve- M E .: La 5 s " Ñ Ay? y [XXX O ade dl (15 Osorio en la vida del Rey don Manuel, libro 7. Ma- fío lib. 5, de la histor. de la-Ind. 310 rona,.6 4 Trento, sobre que hacía grande instancia. El Frances que era el que guiaba esta danza, no ve- nia.en -ello por estar Verona mal sana , y Trento ser lugar pequeño para tanta gente como pensaban acu- diria; antes solicitaba ¿ los cardenales para que sin mas dilacion abriesen el concilio en Pisa , y de los flo- rerítines tenia alcanzado entregasen aquella ciudad en poder de los cardenales. Sin embargo ellos no se ase- guraban de entrar en ella antes que el ¡Emperador y Rey de Francia enviasen sus embaxadores , y acudie- sen algun buen número de prelados de aquellas nacio- nes; y aun daban muestra de quererse reducir, y pe- dian seguridad para hacello, y que les señalase el Pa- pa lugar en que pudiesen retirarse : todo era trato do- ble: y entretener para con el tiempo asentar mejor sus osas. Procedíase en Rowía contra ellos: sustancióse el proceso y cerróse. Venido á sentencia fulminó el Pontífice sus censuras , y condenó en priyacion de to- das.sus diguidades á cuatro cardenales, es 4 saber Car- vajal:, Cosencia , Samalo, Bayos: lo. mismo prelen- día hacer eon los cardenales Sanseyerino y Labrit. Es- ta sentencia contradixo al principio el Pt: Ilega- ron algunos á escusallos : alegaban que. solo preten» dian se celebrase concilio en lugar seguro,, en que se tratase .de-la reformacion de la iglesia en la cabeza y en los miembros; y no faltaba quien dixese que el Pa- pa por.impedir la tal congregacion podia ser depuesto de su diguidad conforme á lo que el concilio de Ba- silea decretó en la sesion oncena. . "4 Y j+ y GAP rial De la liga que el Rey cathólico hizo con el Papa y con venecianos. Andaban las pláticas entre el Papa y Rey cathóli- 311 ¿c0. para ,concerlarse : apretihase, el tratado cada dia «mas. El Rey quevia se-Je acudiese con dinero para pa- :gar la gente; al Papa.se le hacía muy de mal de pri- arse dé aquella poca sustancia;que para su defensa le- «quedaba, «Esto sentia tanto que ¿das veces revolvia en su pensanilento; y aún movia partidos para conceriar- -se.con Francia; pero como: qui er-que no.le sucediese- l,su propósito, acilió al socorro de España como á Puerto, mas cierto, y mas seguro. Llevóse el negocio tan adelante.que el Rey determinó, enviar a Nápoles buena parle de la, gente: que tenia junta para pasar á Africa: quinientos hombres de armas, trecientos ca- ballos ligeros, y votros tantos giuetés y dos mil infan- tes se embarcaron en: Muílaga.. Llevaba cargo de Loda esta gente: Alonso. «le» Carvajal, señor- de Xodar: de- dos infantes iba. por cabeza. el coronel Zamudio. La. voz eva que iban la. conquista. de Africa: no venia. bien, ni sexereía, porque. al mismo- liempo que esta, gente partió de: España, que (ue ¿principio de agos-. 10, el conde. Pedro Navarro. llegó «4 Nápoles con has-. tamil y quinientos soldados maltratados y desarrapa= dos, reliquias delas desgracias pasadas. Entreteníase- el Rey de Francia con la plática que movió de casar- 'susbija menor, eon el infante don Fernando, en que «daba intencion de alzar la mano-de la pretension que- tenia ad Ja sucesion de Nápoles. El Rey cathólico da- «do que venia bien en el casamiento, todavia instaba. que Boloña se. restituyese ¿la iglesia. El Frances se. escusaba por razones que alegala. para no hacello. Las cosas amenazaban: rompimiento: El Frances se con- certó con-los Bentivollas de tomar aquella ciudad de-. axo de su amparo; y para todo lo que podia suce- der, mandó á Gaston de Fox su sobrino, que era du- «ue de Nemurs y le tenia puesto por su general y go- bernador de Milán, enviase quatrocientas lanzas á. ' 312 . Boloña, y si fuese necesario , pasase consu exército en persona á socorrella. Por otra parte un embaxador de Inglaterra que fue 4 Francia para este efecto, yel : embaxador Cabanillas hicieron un requirimiento en pública forma al Rey de Francia sobre la restitución de Boloña, que era tanto como' denuncialle la guer- ra, si en cosa tan justa no condecendia. Alteróse mu- «cho el Frances desto: respondió por resolucion que determinaba de defender á Boloña: dela misma ma- nera que á Milán. Sucedió que el Papavadoleció de guisa que se entendia no podia escápar. El Empera- «dor asi mismo vino 4 Trento por el mes de: setiemi- bre: desde alli el-obispo de Catania se despidió pa- sra darla vuelta 'á España. Habia este príncipe entra- do:en pensamiento de ser púesto en la'silla de San Pedro en lugar del Papa. Fomentaba esta imaginacion el cardenal de Sanseverino uno de los scismáticos que andaba cn aquella corte en ayuda y en nombre de su: e » y le allanaba el camino no solo pará 'sa- ir con el pontificado, sino para hacerse señor del reyno de Nápoles con favor de los señores de su casa y aun de toda Italia, si se determinase ir en persona á dar calor al concilio de Pisa en que ya estaban los otros cardenales sus consortes: todas eran trazas en el ayre, y muy diferentes de las que el Rey su consue- gro con mas fundamento tramaba. Concluyóse pues ¿la liga y que llamaron Santísima, entre él y el Papa ¿y Venecianos d los quatro de octubre por la restitucion de Boloña y de las otras tierras de la iglesia, y por la defensa de la Sede Apostólica contra los seismáticos y el concilio de Pisa. Las condiciones fueron que el Rey dentro de veinte dias despues de la publicacion desta alianza enviase mil y docientos hombres de armas, mil caballos ligeros, diez mil infantes españoles ¿ esta empresa: el Papa quedó de acudir con seiscien- | 313 tos hombres derármas debaxo'la conducta del duque de Termens: la señoría con su exército y con su ar- imáda para que se juntase con las once, galeras del Rey cathólico. Mientras la guerra durase , el Papa y “venecianos se obligaron de pagar para la gente del Rey por mes quarenta mil ducados, y de dar el dia de“la publicacion desta liga ochenta mil por la paga de dos meses. Quedó á cargo del Rey nombrar ge-. neral de todo el exército, y señaló á don Ramon de 'Cardona su virrey de Nápoles. En este tratado los ve- necianos renunciaron qualquier cantidad que hobiesen prestado 4 los Reyes de Nápoles que fueron de la ca- sade Aragon. El Emperador no eniró en esta liga; declaróse empero en las capitulaciones en particu- lar que se hizo con su sabiduría, y con participacion del Rey de Inglaterra. Resolvióse el Papa de venir en estas condiciones, « lo que se:entendió , por tres cau- sas: la una que estando él doliente, los barones de Roma y el pueblo se alteraron y pusieron en armas “con intento que les guardasen:sus privilegios, y que eran gobernados tyránicamente: la otra que los flo- rentines se tenian por Francia, que daba ocasion de temer que cada y quando que quisiese podria aquel Rey sin resistencia llegar 4 Roma, y enseñorearse de todo hasta poner Pontífice de $u mano: lo que so- bre todo le-hizo fuerza, era el contilio de Pisa, ca tenia gran recelo no procediesen á. deponelle y. 4 'eriar Antipapa, como se publicaba lo pretendian ha- cer. En esta misma sazon Diego Garcia de Paredes que hizo mucho tiempo oficio de cosario , y por esta causa cayó en desgracia de su Rey, andaba en ser- vicio del Emperador, y fue por dos veces preso, una junto 4 Verona en cierto encuentro que con los im- periales tuvieron los albaneses , la segunda en Vi- cencia do estaba enfermo al tiempo que aquella ciu 314 | dad se reduxo 4: la obediencia de Ja señoría. El al- mirante Vilamarin que era ido con sus galeras á Es- paña, por orden del Rey dió vuelta 4 Nápoles para acudir d las cosas de la liga. Quedó en la costa de Granada Berenguel de Olms con algunas galeras. Por otra parte Rodrigo Bazan con otros capitanes y gente iban á quemar ciertas fustas que se recogian en el rio de Tetuan. Túvose aviso que el Rey de Fez venia muy poileroso sobre Ceuta: acudieron los unos y los otros al socorro. Quando llegaron á Ceuta, supieron que el de Fez era pasado 4 ponerse sobre Tanger, plaza que tenia por capitan d don Duarte de Meneses muy buen caballero. Acudieron luego á aquella parte : Jle- garon un sábado diez y ocho de octubre. Tenian los moros el lugar en. mucho aprieto, porque hicierod gran daño con su artillería en las murallas y gente, y pasaron sus estancias junto á las minas que tenian hechas para batirla ciudad. Salieron del pueblo Ror- drigo Bazan y sus compañeros. Dieron sobre una de laz estancias de los enemigos, que les hicieron desr amparar con muerte de muchos de.los principales moros que alli estaban. Otro dia salieron los portu- gueses de á caballo á escaramuzar con los moros : hí- ciéronlo tan valientemente y con tanta destreza (c0- mo muv exercitados contra moros) que el Rey de Fez perdió la esperanza de salir con su empresa, tan to qué el dia siguiente mandó levantar sus reales. As! Jos capitanes de Castilla volvieron á Gibraltar: con la honra de haber socorrido aquella ciudad, y librádor la de enemigo tan poderoso y bravo. CAPITULO VI. La guerra se comenzó en Italia. 1 Apercebiase el virrey de Nápoles. para. salir cop 315 su.gente. El conde Pedro Navarro iba por general de la infantería, que tenia alojada en Gaeta y por: los lugares. de aquella comarca: la caballería muy en orden y todos prestos para marchar. : Escusóse de ir esta jornada Próspero Colona: parecíale no lo po- lia hacer con reputacion sin llevar algun cargo prin- cipal. Por esta: causa se:dió 4 Fabricio Colona nom- bre de gobernador: y .leniente general. El conde de Panta Severina,Andres Garrafa asi mismo no quiso 1. Notóse que los.que con mas voluntad se ofrecie- Pon ,;fueron los barones de la parte Angevina. Entre ellos. se señalaron. el marques de Bitonto hijo del du- ' Quede Atri, el marques de Atela hijo único del Príncipe. de Melñi, «el. duque de Trageto , los hijos de los condes de Matalon y de Aliano. El principe de Bisiñano dado que se quedó por doliente , por Ser la guerra contra Francia envió el collar y orden de San Miguel á aquel Rey: lo mismo. hicieron los de Meli y Atri y Matalon. Partió primero el conde Pedro Navarro! con su infantería la via de Pontecor. vo: poco despues 4. dos de noviembre. salió la caba- loría., que era,muy:lucida gente, en compañía del Virrey, En este medio el. ¿nimo:.del Emperador com- atian varios pensamientos y contrarios: por una Parte el cardenal Sanseverino continuaba en sus pro; Mesas. mal fundadas;ipor el contrario:el embaxador on Pedro de Urrea ofrecia, si entraba en la liga Para atajar los males que amenazaban, le ayudarian Con el exército comun y á su costa para enseñorearse el ducado de Milán, y aun para allanar lo de Guel- Tes. Este camino parecia á aquel principe mas se- Suo. y mas llano , si bien conforme: 4 su condicion Muncasacababa de resolverse. Tornaba á querer con- Cierto con. yenecianos con las condiciones y partido e ofreció el Papa al de Gursa, Era ya tarde, en 322 / hermano del mismo Rey. Acordó asi mismo-el Rey cathólico-que se sobreseyese por entonces en la con- quista de: Africa , y se sacase la gente de guerra que tenia en Orán, quedando “alli sola la necesaria para la defensa. Entonces se ordenó que se hiciese repar- titviento de aquella ciudad : señalaron seiscientas ye- cindades, las doscientas de gente de á caballo, y las otras de á pie : repartieron entre los pobladores las casas ; huertas y tierras dela ciudad, todo ú%::propó: silo que con mas facilidad: se pudiese sustentar aque- Ma plaza: Para que de mejor gana acudiesen á po- blar, se concedió á los yecinos franqueza: detribu- tos y alcabalas ademas del sueldo que á todos les mandaban pagar. En esta misma sazon postrero de enero parió en Lisboa la Reyna doña María un: hijo que se llamó el infante don Enrique , y fue adelante cardenal, ¡y últimamente por muerle de susobrino el Rey don Sebastian murió Key de Portugal: ocultos y altos juicios de Dios: El mismo dia que nació este infante, nevó mucho en Lisboa, cosa muy «rara en aquella:ciudad. Los euriosos decian que pronosticaba aquella nieve la blancura de sus costumbres, que fue- ron muy santas, y la pureza de la castidad, en que perseveró toda la vida : en: el rostro fue el mas se- mejante á su padre entre todos sus hermanos: Hallá- hase'el Rey cathólico en Burgos: alli ú los diez y seis de febrero por muerte del condestable dom Bernar- dino de Velasco concertó que: su hija doña Juliana, nieta: del mismo: Rey - por parte de su madre doña Juana de:Aragón , casase con Pero Hernandez de Ve- lasco hijo“mayor de don Tigo; que sucedió úsuler- mano don Bernardino 'en aquel estado de Háro:y em el oficio de' condestable;:" 10) 10 5 TR to "109 0bs1 lol Sa 1 s 333 ¿CAPITULO ¿VILL Que: el Papa descomulgó al Rey de Navarra. La ausencia del duque de Nemurs dió avilenteza ú los de Bressay á los de Bergamo para levantarse Contra Francia, y volver 4 poder de venecianos, excepto los castillos. Era este negocio muy grave; y principio de que todas aquellas ciudades de nuevo Conquistadas- hiciesen lo mismo. Acordó- el duque luego que socorrió á Boloña, de acudir á aquella par- le: llevó consigo al señor de Alegre. Quedó :en Bo- ha un capitan frances, por nombre Fulleta:;' con trecientos hombres de armas y. tres mil infantes en defensa de aquella ciudad. Al encuentro del de Ne- murs salió Griti con el exército de la señoría y todo el pueblo de Bressa. Retiróse ól:4 la montaña yy pa- sada la media noche entró en la: ciudad por la parte del castillo. Desde alli pasó á dar en el real de: los venecianos. Trabóse una batalla muy reñida y heri- da: murieron muchos de ambas partes, mas la vic. toria quedó por Francia con prision de Andres Grit, de Antonio Justiniano gobernador de aquella ciudad, y Pablo Manfron. El conde Luis Bogaro , que eñtre- 86 aquella ciudad 4 venecianos por ser natubal, y tener gran parte en ella, no solo fue preso, sino.por Sentencia justiciado por traydor. El duque de Nemurs COn este suceso :tan próspero recobró sin dificultad á ergamo. Dexó á monsieur de Aubeni en guarda de ressa con golpe de gente: lo demas del exército re- a por el Veronés, y él se fue 4 Milán á festejar as carnestolendas, y como á gozar del triumpho de victoria. El Rey de Francia sintió mucho: su ida “en tal coyuntura : :ordenóle que sin dilacion saliese con su gente para hacer rostro al exército de la liga, * 32 i pr á esta sazon se hallaba menguado de soldados, y con poca reputacion y en mucho aprieto. Esto dió ánimo al concilio de Pisa para nombrar por sus le- gados á los cardenales, al de Sanseverino de Bolo- na, y al de Bayos de Aviñon; y'fue ocasion que ni los. venecianos se concertasen con el Emperador, si bien el Papa hacía grande instancia: que aceptasen las condiciones diversas veces tratadas, ni el Empe- rador se declarase por la liga ; verdad: es que poco despues por diligencia del embaxador Gerónimo Vie concertaron treguas con ciertas capitulaciones con que aquella señoría se obligó á contar cierta suma de dineros al Emperador. El Rey: de Francia forti- ficaba sus fronteras. de Normandía primero, y des- - pues de la Guiena por miedo del Ingles. Juntamente procuraba tener muy de su parte al Rey de Navar- ra, dado que de secreto daba grandes: esperanzas al duque de Nemurs que concluida la guerra, de Italia, Je: pondria en posesion de aquel reyno: Esta alianza tan estrecha del Rey de Navarra con Francia fue cau- sa de su perdicion ; lo qual se encaminó desta mane- ra : el Papa supo que aquel Rey fayorecia y ayuda- ba á:los enemigos dla la iglesia , y hacía las partes de Francia y del concilio de Pisa: acordó con con- sejo del colegio de los cardenales! de acudir al re- medio que se suele tener contra principes scismáti- cos, esto es que pronuució sentencia de descomunion contra el Rey y Reyna de Navarra: privólos: de la dignidad y título real, y concedió sus tierras al pri: mero. que las ocupase. Dióse esta sentencia 4 los diez y ocho de febrero: entendióse que la solicitó el Rey eathólico; lo cierto que la tuyo muchos dias secreta con esperanza de asegurarse por otro camino de aque- Jlos Reyes. Con este intento por fin del.mes de mar- zo desde Burgos do'se hallaba, despachó 4 Pedro de SS e e A 0 ue 325 Hontañon para que de su parte avisase 4 aquellos Re- yes del camino errado que llevaban; y para asegu- rarse que ni darian ayuda 4 Francia en aquella oca- sion, ni paso por sus tierras d'sus enemigos y de la Iglesia, pedia le entregasen á su hijo el principe de Viana, con promesa que les hacía de casalle con una de sus nietas, es d saber con doña Isabel, ó con doña Catalina. Ellos no quisieron venir en nada desto, antes continuaban en maltratar á los servido-' res del Rey eathólico, hacer alardes y juntas de gen- tes. Y si bien por don Juan de Silva frontero de Na- Varra fueron avisados no diesen: lugar 4 aquellas no- vedades , d sus saludables amonestaciones no daban oidos. Animábanlos las nuevas que venian de Italia de la pujanza de los franceses, y del aprieto en que se hallaba el campo de la liga. Entreteníase el vir- rey con su gente en el condado de Boloña, sin re- tirarse por la reputacion , ni atreverse á pasar ade- lante, ó acometer alguna empresa, si bien el Papa queria que rompiesen por las tierras del ducado de Milán. Temian ellos no les atajasen las vituallas que les venian de Ravena; y de la gente que tenian, por la aspereza del tiempo unos eran muertos, y otros desamparaban las banderas: Lo.que mas es, que á tiempo que los enemigos estaban muy ecrea, el te- niente del duque: de Urbino y las seiscientas lanzas del Papa se salieron del real con achaque que no €s pagaban, y que tenian sospecha de alguna gente española. La verdad era que el duque traía inteli- Sencias con el Rey de Francia , y tenia letras suyas Sobre un” cambio de- Florencia: para levantar gente en su nombre. Llegó la mengua de nuestro campo: a términos ue el virrey y el legado acordaron de tomar dá subidos quatro mil italianos para veforzalle; Y aun el Papa pretendia los llegasen á ocho mil, y. 326 : libró para ello luego el dinero. Era. su parecer: que sin dilacion se viniese 4 las manos con los franceses: . su grande corazon le quitaba todo 'temor.. El Rey cathólico al contrario: queria se entretuviesen hasta tanlo que la gente de Venecia les acudiese, pues lo podian hacer con la tregua que se asentó entre ellos y el Emperador: ordenaba otrosí que se proyenss sen de número de suizos, y á falta destos de ale- manes. Para persuadir esto despachó 4. Hernando de Valdés, capitan de su guarda, que fuese pri- mero á Roma á tratallo con el Papa, y desde alli pasase 'al campo de: la liga á mandallo al general de su parte. Hizo él lo que se le mandó muy cumpli- damente. Llegó á do el virrey alojaba á los veinte ' nueve de marzo en sazon que los campos aloja- haa el uno á vista del otro,'de tal suerte' que: sin gran nola con dificultad se podia escusar de venir a las manos. Pa j CAPITULO. IX. De la famosa batalla de Ravena. El exército de. la liga todayia se entretenia en el castillo de San Pedro en Butri, en Cento y la Pieve, pueblos todos del condado de Boloña: el virrey de- terminaba de esperar alli los franceses, y si quisie- sen ,-dalles la batalla. La disposicion del lugar ayu- daba mucho á los de la liga, y el deseo de yenir á las manos era grande. En esta sazon' llegó el cam- po de Francia, -y con él el duque: de Ferrara muy acompañado de gente lucida y bravá. Estuvieron los unos á vista Ej otros tres-dias sin que se vinie- se á la batalla. Los franceses no se atrevieron úaco- meler muestro campo en lugar tan desaventajado: o: E 327 el virrey queria guarda? el:orden que le traxo Her- nando: de Valdés. Detuviéronse los franceses en aquel puesto hasta postrero de-marzo. Este dia alzaron sus reales, y se encaminaron la via de Ravena, de la qual ciudad deseaban mucho apoderarse por ser e mercado de do los nuestros se proveían de vituallas. Habia enviado el virrev los dias pasados para la de- fensa á don Pedro de Castro eon cien cahallos lige- ros, y 4 Luis Dentichi gentil-hombre neapolitano con mil soldados italianos. La plaza era tan importante, que se determinó de levantar luego el real y. seguir por la huella el enemigo tan de cerca que solas tres millas iban distantes los dos campos: acordó asi mis- mo que Marco Antonio Colona se adelantase de no- che con cien lanzas de su: capitanía y quinientos es- pañoles para meterse dentro «le aquella ciudad. Está Ravena puesta á la marina del golfo de Venecia en- tre dos rios que entrambos se pueden vadear, el uno se llama Ronco, y el otro Monton: corren muy pe- gados á los muros, el Monton á mano izquierda , el Ronco 4 la derecha, dicho antiguamente Vitis. Lle- garon los franceses el jueves Santo 4 poner su-real sobre aquella ciudad entre los dos rios. Dióse:el com- bate el dia siguiente que fue muy bravo. Defendié- ronla los de dentro con mucho ánimo, en particular Luis Dentichi que perdió un hermano en la: batería, y él quedó mal herido de que murió en breve. El virrey acordó arrimarse á un lado de:la ciudad, y.se- gur el rio. Ronco abaxo que hate con los muros, y dividia los:dos campos. Elegó el sábado Santo á po- nerse í dos millas de los enemigos en un: lugar que se llama el Molinazó, en que: se fortificaron con «hn 050 que «tiraron: delante su campo. Sobré. el pasar adelante hobo diversos pareceres : Fabricio queria que Yeparasen:en aquel lugar, pues tenian seguras las vi- 328 : > : tuallas, y: los enemigos en breve padecerian necesi- dad, ademas que desde alli aseguraban la ciudad, ó si los enemigos se desmandasen á tomalla, la victo- ria. El conde Pedro Navarro:como hombre muy ar- rimado á su consejo y enemigo del agenó , aunque fuese mejor “y mas seguro, persuadió al virrey que pasase adelante. Mostró siempre gran deseo de pelear, y hacía el principal fundamento en la infantería es- pañola, que queria aventurar contra todo el exército de los enemigos; gran temeridad y locura. Con esta resolucion se adelantaron los nuesiros : salieron 4 es- Caramuzar con nuestra avanguardia algun número de caballos franceses, pero no se hizo cosa de momento aquella tarde mas de que los enemigos volvieron 4 sus estancias, y los del virrey aquella noche se que- daron casi á vista de los reales contrarios. Luego el otro dia, que fue el domingo de Pascua á los once de abril, los nos y los otros se pusieron en orden de pelear. Tenian los franceses veinte «quatro mil in- -fantes entre franceses, gascones, alemanes y italia- _ nos, dos mil hombres de armas y dos mil caballos li- geros: las piezas de artillería éran cincuenta. Guia- ban la avanguardia el duque de Ferrara, y monsieur de la Paliza: en la batalla iban el gran senescal de Normandía y el cardenal Sanseverino legado del con- cilio Pisano: regía la retaguardia Federico de Bozo- li; el de Nemurs con golpe de caballos escogidos quedó de respeto para acudir á do fuese mas necesa- rio. El exército de la liga.que en la fama era de diez y ocho mil infantes, no Megaba con mucho á este número. Los españoles eran menos de ocho mil, 1d italianos quatro mil, mil y docientós liombres de armas ,' dos mil caballos ligeros , y veinte y quatro piezas de artillería. Debiera el virrey partir antes del alba y sin estruendo para atajar á los enemigos el AA a —_— A o a , 32 paso ,y no dalles lugár que se pusiesen en olas | za, como lo aconsejaba Fabricio; pero él no quiso venir en esto, y asi dió lugar-4 que los enemigos, pasado un puente que tenian en aquel rio, estuviesen muy en orden. La avanguardia de nuestro exército llevaba Fabricio Colona con ochocientos hombres de armas y seiscientos caballos ligeros, y quatro mil in- fantes. De toda la demas gente se formaron dos es- quadrones, que quedaron á cargo del virrey y del conde Pedro Navarro. Adelantáronse con esta orden al son de sus -caxas. Animaban los generales cada qual 4 su gente, el de Nemurs en particular habló á os suyos en esta manera: « Lo que por tanto tiempo, »señores y soldados, habeis deseado, que es pelear »con los enemigos en campo raso ,-la fortuna Ó fuer- »za mas alta como benigna madre, demas de las vic- »torias pasadas que nos ha dado, nos lo concede peste día, en que nos presenta ocasion de la mas »gloriosa victoria que jamás exército alguno haya al- »canzado. Con la qual no solo Ravena y toda la Ro- »maña os quedarán rendidas como en parte del pre- »mio debido á vuestro valor; antes ho quedando en »Italia cosa que haga contraste 4 vuestro esfuerzo, »ni lanza enhiesta , quién amigos será parte para que »no sigamos la victoria sin parar hasta apoderarnos »de Roma, ciudad y corte rica y 'soberbia con los despojos de toda la christiandad ? botín y presa que ' »á todo el mundo pondrá envidia juntamente y .es- »panto. Tomada Roma, quién os estorbará el paso »para Nápoles? donde vengareis las injurias recebi- »das los años pasados muchas y graves: grande feli- »cidad , y que la tengo por muy cierta quando consi- »dero vuestro valor, vuestras hazañas, y sobre todo »esos semblantes alegres y denodados. Y no me ma- »ravillo que os mostreis animosos contra los que de 330 _»noche afrentosamente os volvieron las espaldas Jue- »go que llegastes 4 Boloña: los mismos que por no » venir d vuestras manos, ni fiarse de sus brazos, se »arrimaroná los muros de Imola y de Faenza, y »se valieron de la aspereza de los Ingares en que »asentaron sus reales. Jamás esta canalla se os atre- »vió en el reyno de Nápoles sino con ventaja de lu- »gar, de reparos, rios y fosos: toda su confianza la »uenen puesta en sus mañas. Fuera de que estos no »son los exercitados en las guerras de Nápoles, sino »gente allegadiza, y lo mas acostumbrados á contras- »tar con los arcos y lanzas despuntadas de los moros; » y aun poco há quedaron de esos mismos vencidos »en los Gelves y destrozados: 6 grande mengua! y »Pedro Navarro su caudillo de tanto valor es 4 saber » y fama aprendió mal su grado quán diferente cosa »sea batir los muros con la fuerza de la artillería y »con las minas secretas, ó llegar 4 las manos y á »las espadas. No catais el foso que esta noche han »lirado, y cómo se han cerrado“con sus carros? nun- »ca se olvidan “de «sus artes. Mas:sed ciertos que no »les valdrán; mi la batalla se dará como ellos deben » pensar. La: artillería: los sacará de sus manidas y ca- »vernas á lo raso, donde se entenderá la ventaja que »el ímpetu frances, la ferocidad alemana y la noble- »za de italianos hace 4 Jas astucias de los españo- »les. El número de nuestra gente es cási doblado »que el de los contrarios, cosa que parece alguna »mengua pará gente tan esforzada; mas si bien se »mira, nadie tendrá por cobardía que nos aproveche- »mos desta ventaja, antes á los contrarios por tente» »rarios y locos', pues se:mueven'á pelear solo ú pér- »suasion de Fabricio Colona, que:á costa suya quiere » librar de nuestras manos 4su primo -Márco Ánto- »uio. Por mejor decir la justicia de Dios los ciega 331 »para castigar: la soberbia y enormes vicios del falso » Pontífice Julio : los engaños y trayciones de que se »vale contra la bondad de nuestro Rey el fementido »Rey de Aragon. Mas para qué son tantas palabras? , »á qué propósito, soldados, entreteneros la victoria »con alargar razones? arremeled pues y cerrad: sin »dudar que este dia 4 mi Rey dará el señorío, y 4 »vos las riquezas de toda Italia. Yo acudiré 4 todas »partes sin tener cuenta con: la vida como lo: acos- »tumbro , el mas dichoso capitan que jamás hubo en »el mundo, pues tengo tales soldados, que con la »victoria deste dia quedarán los mas famosos y mas »riCos que algunos otros de trecientos años á esta »parte.”” Comenzó á jugar la artillería, y como quie- ra que la del virrey al principio hizo grande dano en a ayanguardia enemiga al pasar el rio, pero la de Os contrarios por ser en número doblada, y asentar- se en lugar mas abierto, hizo muy mayor estrago en la gente de armas, que no tenia algun reparo. Arre- metió el marques de Pescara con los caballos ligeros solo porque se comenzase la pelea. Mezcláronse los mbres de armas de todas partes con poca orden. Estuvo la pelea en peso un buen espacio sin que se Yeconociese ventaja. Cargó mucha gente francesa, y Os de la ligacomenzaron 4 desmayar y desordenar- Se. En este trance fue herido el caballo del marques e Pescara y él preso, y muerto Pedro de Paz capi- tan muy señalado: El conde Pedro Navarro que siem- Pre pretendió levar el prez de la victoria, visto esto Se adelantó con la infantería española con espaldas € trecientos hombres de armas españoles que pudo "ecoger. Al tiempo de romper con la infantería' tu- £sca vió el coronel Zamudio que iba en la primera Mera un capitan aleman por nombre Jacobo Emp- Ser, que se adelantó de los demas para desafialle, «0 338 » y males? los concilios: por abreviar, qué otra Cosa »sustenta hoy el lustre de la iglesia, tiene en pic la. »religion y las ceremonias sagradas, hace que, el pue- »blo se mantenga en piedad y obedezca á las leyes »eclesiásticas? por ventura no són los concilios? Que »si el fruto es menor de lo que fuera razon; y los da- »hos y vicios se veen crecer mas de lo que quisiéra- » mos , mirad , Padres , no:sea la causa el haber aflo- »xado en costumbre tan loable. Grande fuerza tienen »estas juntas y grande eficacia ; pero si las ayudamos »con el exemplo. de la vida y nuestra modestia en »todo á imitacion de nuestra cabeza, que comenzó á »hacer y 4 enseñar, como dice la Escritura. Buena es la enseñanza, y el trabajo que env ella se pone »bien empleado; mas es menester esforzalla. con el » buen exemplo y con la buena vida del que:tiene ofi- » cio de enseñar. No me quiero detener en cosa: tan »elara. Quién no vee los trabajos y males: «deste mi- »serable siglo ? las costumbres del pueblo tan sueltas? »la ignorancia, ambicion y deshonestidad en quien »menos era razon? Jas demasías y robos, diré de los » principes ó de sus soldados, ó de los umos y de los » Otros? esos campos bañados con la sangre derrama- »da mas que con las Uuvias del cielo, quién los pue- » de mirarsin lígrimas? Estos y otros muchos males »ó en este concilio se han de remediar, ó no nos que- »da alguna esperanza. Grandes cosas habeis empren- »dido y acabado , Padre Santo : asegurar los caminos» »castigar los salteadores, restituir ála iglesia tantas »ciudades quantas ningun otro Pontífice: todavia la » mayor os queda por hacer, esta es pacificar los prin: »cipes christianos y acabar con ellos vuelvan sus fuer” »zas Contra el enemigo comun. Dexemos las armas » corporales: con las que son proprias muestras, ha- »gamos guerra ú los vicios y á los males que son mur a SS y ¿39 ».chos y gratides y porque quándo la yida fue mas suel- nta? quándo latambicion mas desenfrenada? quándo »mayor libertad: de, hablar y séntiv, como cada qual »quiere de las cósas divinas? quándo se vió mayor » carnicería entre paganos y fieras que la de Bressa »primero. , y despues la: de Ravena., cuya. sangre »áun no está del todo: enxutáa?. Todo'lo qual qué son »sino yoces del cielo que amonestan y dicen la nece- »sidad, que teníamos de acudir 4 este postrer reme- »dio, y ¿esta sagrada áncora? El próvecho para que »Sea mas colmado y, se debe dar orden que en: él se »use de modestia , no. haya. yoces ni ruidos; y sin »embargo todos tengan la libertad de hablar que an- »liguamente se tenia, aunque se tratén cosas que to- »quen á qualquier persona por grande que sea, Haced, »Padres, lo que es de vuestra parte, que Christo: os »ácudirá con; sul espíritu y todos los Santos del ciclo »eon. su ayuda San Pedro y San Pablo claras lumbre- »ras, del cielo,, y patrones de: la iglesia santa y desta »Ciudad , oid. nuestros gemidos: poned los ojos de »yueswa benignidad ¡en nuestros daños : ayudad 4 Vuestra iglesia, ¡yiha de: vuestra labranza, + y-pose- »sion de Dios; y Ja que librastos de la crueldad delos »liyanos, no permitais pereza manos de los que »se aman sus hijos. y famillares. Comunicad «fuerza »del cielo 4 todos estos Padres y Santos prelados para que puestos, los' ojos en Dios. y:sin tener: respeto dz madie ,; proyean del remedio,que. lantas miserias piden y á:todos nos es necesario dio oo ed y Kio Vd onivsta voy: a ; mt ah Fs PGOAPITULO:UX L Orán "1p Del principio. de la guerra; de Nayarra: bé) ! ; * ” sl La tregua que. se: asentó. entre el Emperador y + 340 : “venecianos, y" la diligencia del esrdoñal Sedunenso obraron tanto:que-los suizos se resolvieron de: pasar en JHalia en ayuda de la liga y dé la iglesia. Lo que les pudiera entibiar; que era la batalla de Ravena, /es0 les bizo apresurar tantó que selialla-que á los «diez y nueve de mayo estaban en Valcamónica tierra de Bres- sa en número diez y seis mil: traían diez y ocho pie- zas de artillería de “campo: sin oros sels mil que'ba- xaban úla parte de Milán la via de Novara, y dos mil por la via de Bergamo. Venia: por general desta gehte el :baron de Altosaxo:, y en su compañía Matheoel cardenal Sedunense. Tios franceses séx por acudir la parte de Guiena; y por mandamiento de su Rey: como dicen:sus historiadores sea por miédo de tanta gente que-acudia contra ellos de refresco en graw mimero, desamparada Htalia:se >volvián á su tiérra. Quédaba el de la Paliza cor alguna gente en lo“de Lombardía, pero: cada dia «se le despedian Soldádos: Llegaron á Veronaá los veiúte y siéte de mayo pasados de vein- te mil suizos: tomáronla sin dificuluid d' causa queilos ¡franceses desampararon la ciudad y“el castillo. Aqui se acordó que Pablo Capelo con el exército de la $e- noría , que era'setecientos hombres de armas; ocho- cientos caballos ligeros*y quatro'milinfántes, sejune tase con los suizos. Fueron sobre Vilesio,, do se reco- gieron'los franceses de Verona que tambien desanr- pararon esta plaza sin acometer 4 defenderse y nbita- Jar el:paso á los enemigos, que fuéeroficil por estar el rio Mincio en medio: Siguieron os kulzos'el cÁmÍpo de Francia, que se retiró á Pontevico y desde alli ú Cremona, sin hallaf lugar seguro“en' que afirmarse, ni arriscarse á venir á las manos, tanto mas que e Emperador tuvo: forma para que+los'úlemanes que quedaban en el exército frances , se despidiesen: cosa fque puso tanto miedo al de la Palizaque'no paró hasta IS, tn tin A 341 _velirarse 4 Aste en lo postrero «del ducado de: Mi- án con intencion de desamparar 4: Lombardía. Con esto. Jas ciudades se levantaron ,en particular. Cre- moná que se-dióal cardenal Sedunense: en nom- bre del imperio: Milín con. casi todas las demas ciudades de aquel estado se rindió: 4 los vencedores: Ravena otrosí volvió 4 poder del Papa; todos: los elementos parece. se conjuraban en-daño de Francia. Con estos principios. tan prósperos ,el de Gursa, y don Pedro de Urrea que venian. con este exércilo, pretendian haber.4 Maximiliano Esforcia para «resti= tuille en aquel ducado , y hacer la: guerra con más calor:, y proceder en aquella empresa con mayor justificacion. Los cardenales scismáticos por no estan seguros en Milán se pasaron ¿4 Francia. En esta rez volucion tan grando de cosas las, ciudades de Placens cia y. Parma se dieron de su voluntad al Papa, que pretendia le pertenecian como: miembros del antiguo exárchádo de Ravena , que donaron á la Sede Apos- lólica los Reyes de Francia segun de suso queda nola- do (1). En España continuaba el Rey cathólico en re: Qquerir¡al de Nayarra le asegurase, bastantemente: que Por aquella parte no le haria daño alguno. Como no. Vénia en dar á su hijo el príncipe. de Viana, conten- lábase que pusiese sus fortalezas. cn poder de alcaydes Maturales de aquel reyno , pero que fuesen á su con- terito. Vino 4-Burgos! Ladron de Mauleon de parte de aquel Rey, mas «sin'poderes-bastanles ni comision para: concluir, Ofrecia el embaxador de Navarra que Se daria. seguridad que por aquel reyno no se haria ofensa :í la causa de la iglesia : mo venia en asegurar que-por-los demas estados que tenian en Francia , se PO oriado A AnOTING 13 > criouo 2390 SED (1) «Lib, 7. cap. 6. 342 dissilos baria lo mismo. Diósele por resoluta y final respuesta que diesen seguridad que estarian neutrales, ó'si ayu- daban al Frances por lo de Bearne, que lo mismo'hi- ciesen con la liga por lo de Navarra, Tenia aquel Rey gran recelo que despues de la muerte de Gaston de Fox el Rey cathólico pretenderia apoderarse de aquel reyno por la Reyna doña Germana como heredera de su hermano , y de sus acciones y derechos. Prometia -monsieur de Orbal embaxador en Navarra del Rey de Francia que en-tal caso su señor acudiria á aquellos Reyes con todas sus fuerzas; y aun ofrecia que daria al principe de Viana por muger á su hija menor. Es- tas y otras ofertas mal fundadas engañaron aquel Rey para que pospuestas las obligaciones que tenia 4 Dios, y sin respeto del deudo tan cercano con España; en- trase en la liga de Francia, que fue despeñarse en' su perdicion. En esto el marques de Orset con su: armada de Inglaterra en que venian mas de cinco mil archeros, llegó al Pasage puerto de Guiprzcoa ú los ocho de junio. Fueá verse con él don Fadrique de' Portugal obispo de Sigiienza, que atendia en San'Se- bastian por orden del Rey para proveer á los ingle- ses de todo lo necesario. Juntábase en Castilla buen; múmero de gente para hacelles compañía en aquella empresa , y por'su general el duque de Alba. Preten- dia el Rey cathólico acometer primero á Navarra por asegurar las espaldas, y tener €l paso y las vituallas seguras para la empresa de Guiena. Con este inten= to mandó juntar cortes de la 'corona de Aragon en: Monzon, y por presidente la Reyna doña Germana; y que se alistase toda la gente que ser pudiese de aquellos estados , para ayudalle en aquella guerra; 4 que decia queria iren persona. Resolvieron en aque- llas cortes de servirá su Rey por espacio de dos años y ocho meses con docientos hombres de armas y tre- 343 cientos ginetes. El Rey de Navarra. vista la tempes- tad que le amenazaba, envió á su-mariscal don Pedro de Navarra al Rey cathólico para dar algun buen corte. Venia en que para la seguridad que se pedia, se entregasen algunas fortalezas suyas, como no fue- sen la de Estella y San Juan de Pie de Puerto , que eran las mas importantes. Acordó el Rey cathólica que su gente ante todas cosas fuese sobre Pamplona, y pedia al marques de Orset hiciese lo mismo; mas él se escusó con que no tenia comision de su Rey para hacer la guerra en Navarra, antes formaba que- xa contra el Rey porque no tenia á punto la gente, como tenian concertado , para romper por la Guiena. Decia que si acudieran luego, se apoderáran sin di- ficultad de Bayona por ballarse desapercebida , y con la dilacion dieron lugar á que le acúdiese gente, y se pusiese de tal manera en defensa que cón gran dificultad se podria ya ganar. : 1 4 E CAPITULO XIFH, El Rey cathólico se apoderó de Nayarra. Entreteníase el duque de Alba en Victoria hasta que le viniese orden de lo que debia'hacer. : Tenia en Alava, y en la Rioja y Guipúzcoa su-gente, que eran mil hombres de armas, mil y quinientos gine- tes y seis mil infantes. Iban por coroneles de la in- fantería Rengifo y Villalva: llevaban veinte: piezas de artillería, y por capitan della Diego de Vera. Llegó al duque orden del Rey, en que le mandaba Se encaminase con toda: su gente á Pamplona ca- heza del reyno de Navarra. Hizose asi: entró en aquel reyno un miércoles á veinte y uno de julio. Lleva- 344 ha la avanguardia don Luis de Biamonte foragido de Navarra, y despojado de su estado. Era la Reyna doña - Cathalina ida con sus hijos á Bearne, y el Rey se quedó en Pamplona con intento de defender aquella ciudad ; pero. como quier que el duque halló la en- trada y camino llano, el Rey por ver las pocas fuer- zas que tenia, se retiró á la villa de Lumbierre. Con su ausencia los de Pamplona hicieron sus conciertos; y se entregaron al duque el mismo dia de Santiago: Querian hacer lo «mismo casi tódos:los lugares de aquel reyno. El Rey don Juan por prevenir este daño y reparar sus haciendas lo mejor que pudiese, en- vió tres comisarios al duque con poderes bastantes para concertarse, resuelto de aceptar las leyes que le pusiesen. Hizose el asiento, que en sustancia era re- mitirse 4 la voluntad del Rey cathólico para cum- plir todo lo que ordenase y por bien tuviese; cuya resolucion fue que aquel Rey le entregase todo el reyno de Navarra para tenelle en depósito hasta tanto que las cosas de la iglesia se asentasen, y despues lo que su voluntad fuese: asi mismo que entregase al principe de Viana su hijo para que estuviese y se - £riase- en Castilla: condiciones tales. y tan ¿ásperas quales se podian esperar de un vencedor. Con esto el Rey don Juan , perdida la esperanza de poderse va- Jer €n Navarra, pasó los puertos. Las. villas y luga- res luego que fueron requeridas de paz, enviaron sus procuradores á entregarse: sola la fortaleza de: Este- lla y los del val de Escua cónfiados en lá aspereza de la montaña no vinierón en lo que los demas: Los ron- caleses:venian en rendirse , pero pedian se les conce- diesen dos fueros y libertades de Aragon. En:esta sa- zon Ja:gente francesa que venia encsacorra de aque reynoy era! Hegada á Beñrne:El Rey cathólico, para demas cerca dar órden enstodo, de Burgos do estuvo 345 muchos meses, pasó ¿ Logroño: Acudieron con gen te Manuel de Benavides y don: Luis de:la Cueva,.y don Iñigo de Velasco condestable de Castilla d servir en aquella guerra. El obispo de ¿Zamora don Antonio de Acuña en ¡nombre de la Sede Apostólica fue4 Pamplona los dias: pasados para avisar al Rey. don Juan tuviese por bien' de «apartarse delos que'albo- rotaban la iglesia; y dado que aquella su ida no.hizo efecto. alguno, el Rey.cathólico acordó de:envialle.de nuévo'á Bearne para declarar á: aquel Rey.las condi- ciones que se le habian puesto y:amonestalle las guar dase, Prendiéronle en Salvatierra sii tener. respeto nivá su dignidad, +ni 4 que iba' por .embaxador;. y nego por mandado del Rey: don Juan fue entregado alí uque de Longavila general de la, gente francesa, que alojaba en Bearne y era gobernador de Guiena. lacianle algunos cargos para justificar aquel pri sion , en particular que se halló:en.Ja bata la de Ra: Vena: verdad es que poco despuesJe: enviaron 4: pro- Seguir el tratado «de «Ja paz con rehenes, que dexá tres sobrinos , para:seguridad de volver-cada y quan- 0,que dello- fuese: requerido, La: conquista de, Na» Varra fue tan facil que Jos franceses:entraron en sos: Pecha. de algun trato doble y maña. Para quitar esta Sospecha el Rey:don Juan fue á verse con el de Frans Cia para dar razon:de todo; y en poder.de los fran- Ceses entregó á Salvatierra para que se asegurasen de Su voluntad ,-y-la pusiesen en defensa: Estaba el Rey e Eraucia resuelto de acudir con todo su poder á las Partes de Guiena hasta enviar allá, si necesario fuese, el delphin con todos sus: buenos capitanes y toda. la gente que era vuelta de Ttalia:.al contrario el Rey don Fernando ponia todo cuidado: en asegurarse de Os pueblos de Navarra. Hizo que los de Pamplona € Jurasen y le prestasen sus homenages no ya:qomo depositario de'aquelorcyno , sino como 4 Rey. La Causa que para esto se: alegaba', fue que el Rey don. Juan no cumplió: con lo capitalado, y -por tanto que- daba el reyno por el «vencedor. Trataba con el ma- riscal de Navatra «y con el conde: de Santistevan,; que se le rindiesen ; el de Santistevan que poco des | pues llamaron: marques de Falces, se acomodó con- el tiempo: el mariscal comunicado. el negocio con sus” deudos respondió que no hállaba: camino pa- ra salvo su honor faltar 4 su Rey.: La:ciudad de Tu- dela. si bien entre: las primeras envió sus. procura- dores para rendirse, no acababa de prestar los home- nages: entendiase deseaba ser recebida con los fue- ros y privilegios de Aragon.'No- desistió desta por- fía hasta tanto que el arzobispo de Zaragoza con gen- te'que juntó, se:presentó delante aquella: ciudad, y hizo que pasase por lo que los demas /pueblos de aquel reyno: pretendian otrosívlos vencedores ase- gurar el paso para Francia. Con este intento mandó el duque de Alba que el coronel Villalva con Ja gente de su regimiento que eran tresmil infantes, y con trescientas lanzas pasase los montes y se apode- rase de San Juan de Pie de Puerto. Hizose asi, y poco despues el mismo duque con todo su exérci to se fue ¿poner en'el mismo lugar. Alli vinieron por orden del Rey: cathólico Hernando de Vega co- mendador mayor de Castilla, y Diego Lopez de Aya- la, varones de gran prudeneia ,+y «le quien se hacía gran confianza. Con la ida del duque á aquel pueblo se hicieron dos efectos el uno atajar el paso a los franceses para que: no alterasen-lo de Navarra, lo segundo abrir el camino para pasará la conquista de Guiena: Hacíase instancia con el marques de Orset para que se viniese 4 juntar .con “núestro campo y Y dar principio ála guerrade Guiena: alegahan muchas — e A A o o % 347 razones por donde fue necesario asegurarse de Na- varra. El general ingles se escusó con decir que era ya tarde para dar principio 4 nueva conquista , Ca el otoño iba: muy- adelante: que el calor con que su gente yino,'eon aquella tardanza se apagára , y MU- chos dellos: enfermos. Esto decia en lo público: de Secreto y entre los suyos se quexaba que los bur- aron en efecto, y que el Rey cathólico solo preten- la con su venida hacer su negocio, que era apode- rarse de Navarra sin curar de la conquista de ¡Guiena: e sus acciones y término daban bien d entender Su intencion; finalmente qué se resolvia, .como lo “ZO, de dar la vuelta á Inglaterra , pues el invierno d Ss ” » _ 9 v "¿e “€ acercaba, y por estas partes nose hacía cosa al- Stina sino gastarse la gente y consumirse. Bien es Verdad que algunos sospecharon , segun que: Antonio de Nebrixa lo escribe (1), que el marques buscó estos achaques por estar el y los suyos prendados «con el Yo de Francia.: o OT SB. O A)PIT UL O XA 1 Delas cosas de: Italia, Las cosas de Italia se trocaron no de otra suerte Rh si los franceses quedáran vencidos en la batalla e Ravena..Movió el duque de Urbino con la gen- R del Papa para dar la tala 4 Boloña. Saliéronse los entivollas de la ciudad , y los boloñeses alzaron las Janderas' del Papa, Los: cardenales de Estrigonia: y : ántes que se hallaban en Francia, y el del Final Jue sobrevino , trataban de reconciliar aquel Rey con . 8 k ).3 ' NO. O ACÁ (1) Lib r.:de Ja guerra de Nav. capa 5. 354 suadia sería mejor retirarse su casa en Loxa. Pas tan adelante este disfavor, que no le quiso proveer la ' encomienda mayor de Leon que le envió 4 pedir por muerte de Garcilasso de la Vega, y se'proveyó á don Hernando de Toledo: lo misiño sucedió en la en- comienda de Hornachos que vacó por el mismo tien- po; que fue notable desden y desvío. De que hallo yo dos causas las más verdaderas: la una particular, que el Rey don Fernando no estaba satisfecho de la: yo” luntad deste caballero, y aun se quexaba' de inteli- gencias que diversas yeces traxo eu su deservicio, en á la ida de Terranova se mostró mas duro , y le per- que le parecia disimular por lo que'sivvió los tiempos pasados; la segunda es comun ¿todos los príncipes, que quando los servicios son muy grandes, miran á los que los hicieron , como acreedores; y quando lle- gan á ser tales que no se pueden pagar buenamente, se suelen alzar con la deuda y responder con ingrati tud, como quier que sea cosa mas ordinaria castigar la ofensa que remunerar el servició +4 la verdad nin+ gun premio ni hónra se debía negar dun tan exce? lente varon; pero quién acabará con los Reyes que con estas consideraciones enfrenen sus “desgustos? quién irá á la mano 4 sus sospechas ; 'mayormenté avivadas con la malicia de:sus cortesanos? CAPITULO XVii og io FIVE pat Del cerco de Pamplona. | y Entreteníase el duque de Alba'en San Juan de Pie de Puerto. Hacía su gente algunas salidas, y gar naban algunos lugares de poca consideracion. Diego de Vera con gran trabajo hizo pasar allá:la artillería. Pusiéronse los duques de Borbon y' Longavila, el de A ID A 355 Mompensier, el de la Paliza, y Lautreque en Salva- tierra villa de Bearne, y otros lugares comarcanos. para hacer rostro á nuestro campo. Tenian ochocien- tos hombres de armas y ocho mil infantes. El delphin tenia otro gran número de gente en Garriz para ayu- dar á esta empresa. Esperahan de cada dia que el Rey don Juan acudiese con su gente que ponia en orden Para pasar á Navarra: con esta esperanza los del valle de Salazar y Roncales se alzaron contra los de Cas- lla. Elomariscal de Navarra que hasta entonces es- tuyo neutral, se declaró al tanto por Navarra, y de Tudela: donde vino «el Rey cathólicó á recebir la Reyna; que despedidas las:cortes de Monzon se vol- via, sefue 4 juntar con los franceses. Apresuróse con esta aflvalal Rey don Juan. Hay dos puertos para Pasar de Navarra á la parte de Francia: el uno se dice Valderroncal, el otro Valderrouzas. A la entrada de Valderronzas está San Juan de Pie de Puerto ; do se hallaba el duque de Alba: Por-la otra parte aquel Rey con su'gente subió los montes mediado octubre: lle- vaba en su compañía á monsieur de la Paliza. No te- - Rian los de España tanta gente que pudiesen aventu- rarse ¿ dar la: batalla; acudieron: empero diversos ca- Pitanes con su- gente para atajalles el paso donde Quiera que se estrechaban los montes. Entre los.demas Hernando de Valdés se fue 4 poner en Burgui con intento de defender aquella plaza, que era muy flaca: acudió el campo enemigo; combatiéronla muy fuer- temente, y dado que perdieron en el combate qua- trocientos domo rel , la entraron con muerte de algu- nos de los de dentro. Entre los otros el mismo Her- nando de Valdés murió como buen caballero: díxose - ue se puso en aquel peligro como despechado de que el Rey quando volvió de la de Ravena, le dixo: allá se quedan los buenos. El duque de Alba visto el pe- ES 356 Juan á Diego de Vera con ochocientos soldados y do- cientas lanzas, y yeinte piezas de artillería, él con la demas gente volyer-4:pasar el puerto para proveer á la defensa de lo de Navarra. Pudieran los enemigos atajalle:el paso: cegábales su suerte asi en esto. como en no acudir luego 4+«Pamplona, que se entiende la. tomáran sin dificultad. Su tardanza dió lugar 4. que le acudiese gente, y elsduque con su campo se meliese dentro, con que mucho se aseguraron las cosas, junto: con la venida del arzobispo de Zaragoza, que: llegó: en esta sazon á Exea con: hasta seis mil hombrés de: guerra. Entre los lugares que se rebelaton ;juno era Estella: acudió don Frances de Navarra ; y por trato que tuvo,con los de dentre, entró y saqueó el lugar. Para cercar el castillo atudió con mas gente: cl alcayde de los.Donceles, que le rindió; y asi mismo los cas- tillos de Cabrega, Monjardin y el de Tafalla:,, que es- taba tambien alzado , 'se “entregaron. Por el yal de Broto, que es en las montañas de Xaca,: entró. con gente el senescal de Bigorra.. Cargaron sobre: Torla, ganaron el.lugar, y al tiempo que le saqueában ,.Jos de aquel valle se apellidaron, y dieron sobre ellos con tal fuerza que juntados con los que:del lugar que- daban, los desbarataron.cón muerte de: mas de dos mil dellos, y pérdida del fardage y de algunos tivos de campo que traían. El Rey don Juan con 'su gente llegó á dos leguas de Pamplona. Asentó y fortilicó su campo en Urroz. Esperaba que los de Pamplona se declarasen por él. Los nuestros tenian prevenido este peligro: con: hacer salir de: la ciudad docientos veci- nos, gente sospechosa. Por otra parte en'la' Puente de la Reyna que está cerca de alli, se juntaba mucha gente para dar socorro á¿ Pamplona, y si fuese nece- sario, «dar la batalla áí los franceses. Acadieron mil ligro en:que estaba Pamplona, acordó dexan en San De e e : 359 Y quinientos soldados de' Trasmiera y Campos, y no- vecientos que de Bugia aportaron d Barcelona en com- pañía de Lope Lopez de Arviaran: acudió poco des-- pues al mismo lugar-la gente de Aragon. Por general deste campo -señalíran al daque de Najara. Servia muy bien el conde de Santistevan don Alonso-de Peralta: por tenelle: mas obligado.le dió el Rey cathólico tí= tulo de mariscal de Navarra, y poco.despues de:mar- ques de Falces. Aun no-se ponia cerco á Pamplona á* Causa que: los franceses aguardaban golpe de gente que les enviaba el delphin. El de la Paliza andaba des- contento-por ver que ninguna cosa le sueedia confor= me 4 $u pensamiento. Púsose el campo-frances en parte que: pudiese atajar los mantenimientos que ve= nian ¿'la:ciudad: otra parte del exército frances que. quedaba allende los montes, para divertir las fuerzas. del Rey cathólico- entró por la frontera. de Guipúzcoa. Dió vista 4 Fuente-Rabía: puúsose sobre San Sebastian. Venia por caudillo. desta gente monsicur- de: Lautre=. que, que se determinó de combalir aquella. villa. As a sazon se hallaba dentro, don Juan de Aragon: hijo. del arzobispo de Zaragoza, que pasaba 4 Flandes para asegurar que no le: queria el Rey cathólico dexar el, reyno de Nápoles como. sospectraba- el: Emperador. n su compañía iba Juan de Eanuza para residir en a corte del príneipe con cargo. de embaxador: Con: Su presencia la gente de dentro-se defendió con tanto- esfi úerzo, que aunque era poca, los franceses se vol- vieron 4 Rentería, y desde alli porque los naturales MO les tomasen el paso, se-recogieron 4 Guiena. Este acometimiento fue en sazon que-el duque de Calabria: trataba secretamente de pasarse de Logroño, do á la: sazón estaba, al' campo frances con promesa que le lacía el Rey de Francia de ponelle en posesion deb teyno, de Nápoles. Fue preso con otros quatro -por- 358 a cuyo medio se traían estas inteligencias. Lleváronle primero al castillo de Atienza, despues al de Xátiva - en que estuvo algunos años: los medianeros fueron arrastrados y muertos, en que paran las desgracias y las trazas mal concertadas. El tiempo iba muy ade- lante , y era poco á propósito para estar en el campo. Acordaron los franceses que se hallaban sobre Pam- plona, de abreviar. Estan dos monasterios de monjas fuera de los muros, el uno de Santa Engracia , el otro de Santa Clara: en estos exercitaron su crueldad los franceses, que los saquearen sin tener respeto á nin- guna cosa sagrada. Llegó la irreverencia á término que un capitan aleman, abierto el tabernáculo por robar Ja custodia, con sus manos sacrílegas echó el Santísimo Sacramento en el altar. Díxole la sacrista- na: cómo os alreveis á hacer tal desacato? respondió el aleman: este no es Dios de los alemanes, sino de los españoles: principio de las heregías que poco des- pues brotaron ; sacrilegio que pagó el miserable con la vida, ca en breve como otro Judas reventó. Asen- taron su artillería: dieron por dos veces el combate á la ciudad con tanta furia de artillería que estuvo en gran peligro de ser entrada; mas los de dentro se de- fendieron muy bien. Señalíronse entre los demas el coronel Villalva y don Hernando de Toledo, Her- nando de Vega, Antonio de Fonseca y otros muchos; murió Juan Albion caballero erínciont Os Aragon. El duque de Najara por lo alto de la sierra que llaman Reniega, se mostró con su gente, que eran seis mil infantes sin la caballería, con intento de acometer el real de los enemigos, por lo menos atajalles las vi- tuallas: en su compañía iban los duques de Segorve y Villabermosa, el marques de Aguilar, los condes de Moutagudo y Ribagorza, el alcayde de los Don- celes. Acordaron los franceses dexar el cerco y vol=" ( ' z - 359: Yerse á Francia porel puerto: de Maya. Levantarón. sus reales postrero de noviembre : siguiéronlos el con- . , . 1 destable de Navarra y el eoronel Christóval de Vir alva; matáronles-alguna gente , y tomáronles trece piezas de artillería. Con esto se remató aquella guerra. que fue muy reñida. Los agramonteses acabaron de. entregar todas las fuerzas que quedaban en su poder. La ciudad: de Pamplona'se reparó con. toda cuidado,. y aun se señaló lugar en que para. su defensa se le- vantase un castillo. Quedó nombrado. por virrey er Alcayde de Jos Donceles, al qual se dió título enton- tes de marques de Comares.. Entretanto que venia á- tomar el cargo, dexó el duque de Alba para el go- lerno á su bijo. don Pedro. de Toledo marques de- Villafranca que se halló eon los demas en aquel cerco), Y fue adelantemuchos años virrey de Nápoles, per=- Sona en. valor y prudencia, muy. señalada... CAPITULO .XVE El virrey gang. la. ciudad. de Bressa. El virrey don Ramon de Gardona, concluida con» tanta prosperidad la guerra de Toscana, y asentadas -24s cosas de Florencia muy 4 su gusto, revolvió con Su campo la via de Lombardía. En Módena, .que se. tenia por el Emperador, se juntaron con él el de- Gursa , don Pedro:de Urrea y 'Andrea del Burgo para. Consultar lo que se debia-hacer. La ciudad de Bressa, Que todavia se tenia por Francia , la sitiaban venecia- NOS con esperanza de apoderarse della. El Emperador a queria para sí: los suizos porfiaban que se diese al que Maximiliano Esforcia cuya defeusa tomáran. or evitar los inconvenientes que desta discordia po- lan resultar, acordaron en aquella junta que el vir- 360 | rey entrase de por medio, yla tomase porla liga para dalla á quien de derecho pertenecia. Quedóse el de - Gursa en Módena : don Pedro de Urrea y Andrea del Burgo fueroná Roma para entender del Papasu volun- tad, y persuadille acudiese con el dinero que concertós para la paga de la gentede la liga que de meses atrás no se pagaba. El Papa no venia en ello: escusdhase con que desde que se dió la batalla de Ravena, esp!” ró aquella obligación y paga: todavia daba intencion de proveer de dinero, si dexada la empresa de Lom" bardía, el virrey revolviese sobre Ferrara, de ¿2 qual en todas maneras pretendia apoderarse. Con este intento el duque de Urbino era salido en campaña, y tenia dos mil suizos en Luco y Bañacabalo : poca gente para aquella empresa: si no era ayudado, mar yormente que por no pagalla la mas:se despidió bre- vemente. Daban don Pedro de Urrea y su compañe* ro al Papa buenas palabras sin concluir nada: acordó de enviar á Bernardo de Bibiéna, que fue adelante cardenal, para que avisase al virrey de su voluntad: Llegó á la sazon 4 Módena el marques de Pescara, libre por rescate de la prision en. que franceses le te” nian. Diéronle cargo de la compañía de hombres de armas de Gaspar de Pomar que mataron en Milán en cierto ruido, y era la mejor gente que á la sazon de españoles se hallaba. Partió el virrey para la Mirán- dula primero de octubre al mismo tiempo que la guer* ra de Navarra andaba mas encendida: pasó el Pó por Ostia. Hallíronse al pasar mas de nueve mil infantes; y por su general el marques de la Padula. Venia Prós- pero Colona con pasados de quatrocientos hombres de armas y mil infantes para juntarse con el pur Procuró el Papa impedille el paso por las tierras de la iglesia , mas no salió con ello. Pretendió asi mism0 por medio del cardenal Sedunense que los suizos 10 361 dexasen entrar al virrey en Lombardía. Decia que Jos españoles se querian hacer señores de Italia: qué prestaria echar los franceses, y quedar en su-lugar los españoles, gente pobre, y mas mala de sugetar? Dle- 86 el campo á Verona, do esperaba Rocandulfo capi- tan del Emperador con dos mil alemanes y quatro- cientos caballos ligeros. Tenia:4 punto la artillería, Que eran seis cañones, una culebrina, veinte piezas de fampo. Parlieron todos la via de Bressa. Monsieur de Aubeni apretado del cerco de venecianos, y del mie- o del nuevo exército que venia, alzó en aquella ciu= dad bánderas por el Emperador. En esta sazon llegó ernardo de Bibiéena al campo: Dió al virrey el reca- 0 que le traía. Respondió ¿Líesta embaxada con pa- labras comedidas , que holgára ser avisado antes de Pasar el Pó para obedecer aquel mandato: que ya te- Mia la empresa tan declarada y adelante , que sin ha- Cer falta á la reputacion no se podia volver atrás: que acabada, se haria como era razon todo lo que á su Santidad pluguiese. Partieron de Verona los de la liga: "de camino rindieron la villa de Pesquera y su fortale- 24, que se tenian por Francia. Ántes que llegasen á ressa, envió el virrey á hacer sus cumplimientos con a señoría, y con Pablo Ballon que tenian por general £N aquel cerco. Decia que como general de la liga Venia á cumplir con su obligacion, y pues iba para “ste efecto y en servicio de la liga, y queria dar á ca- a qual lo que:era suyo, diesen orden como sus gén= tes se juntasen con él. Los intentos eran muy diferen- les, y asi no se podian concordar. Llegó nuestro cam- E á ocho millas de aquella ciudad quando movieron Os franceses pláticas de concierto. Acordaron que el Señor de Aubeni con su gente, que.eran quatrocien- tas lanzas y dos mil infantes, con sus armas , caballos Ybienes se fuesen donde por bien tuviesen, á tal que .. s 362 : no se recogiesen al castillo de Milán mi otros lugares. que se tenian por Francia: honrado asiento para tener! sobre sí dos campos; el de Gursa fue el todo para. que se les concediese. Con las mismas condiciones se obligaron los del castillo de entregar aquella fuerza eon la artillería y municiones, si dentro de veinte Y un dias no fuesen socorridos bastantemente. El mismo día que se concluyó este asiento , quefue á los veinte y cinco de octubre, se hizo alarde de la gente de ar- mas y de la infantería española en Castanetola que es- tá junto d Bressa: halláronse mas de ocho mil infantes con los que llegaron 4 esta sazon en compañía de Próspero Colona. Quedó en el gobierno de aquella ciudad el comendador Solís con hastá mil soldados que parecieron bastantes para su defensá: lo demas del campo acudió sobre el castillo de Bergamo, que la ciudad ya estaba rendida. De Nápoles partió el al- mirante Vilamarin con siete galeras para juntarse com. las del Papa que esperaban en Civitavieja, é irá Gé- nova, y poner cerco sobre el castillo de la Lanterna que se tenia por Francia. Hallaron en aquel puerto otras tres galeras de la señoría de Venecia enviadas para el mismo efecto : tenia el duque de Génova otras guatro galeras, pero muy faltas de gente y de artille- ría; todo procedia floxamente, y por esto el cerco iba á la larga. Los franceses tenian en Marsella solas seis galeras y un galeon : armada pequeña. Los carde= nales scismáticos en Leon de Francia continuaban su: concilio: ofrecian á-los principes grandes partidos como si en su mano lo tuvieran todo. El virrey de Si- cilia don Hugo de Moncada con una buena armada que juntó, pasó á la ciudad de Tripol para dar orden en la forlificacion de los castillos, y dexar en buena defensa aquella ciudad por lo que importaba para pro- seguir la conquista de Berbería. El duque de Urbino* » : 363 se hallaba en la Romaña entre lo de Ravena y Bolona con cientos hombres de armas y mil suizos : la gen= te italiana que tenia en mayor número, cada dia se desmandaba ; la tierra y los naturales eran robados; * sin que se hiciese efecto de alguna consideracion. CAPITULO XVIL Que Maxímiliano Esforcia entró en Milán. -Entretúvose Maximiliano Esforcia algunos meses en Trento y en el Veronés. Esperaba que los france- Ses acabasen de salir de.aquel su estado, en especial Procuraba se ganasen los castillos de Milán y de Gre- Mona que se tenian por Francia. Pretendia otrost que los milaneses contentasen « los suizos , los guales da- O que se mostraban mucho de su parte, y nO yenjan en que se desmembrase parte alguna de aquel duca- 0% sino que se le diese lo de Placencia y Parma que Aenia el. Papa, y lo de Áste que pretendia, y lo de Cremona y Geradada que se dió los años pasados á Venecianos ; todavia querian tener parte en la presa. Oncertaron los milaneses de dalles en dos años cien= 9 y cincuenta mil ducados, y perpétuamente por año Quarenta mil. Para seguridad de la paga ofrecieron + QUe tuviesen en su poder tres fortalezas de aquel du- “ado. Las voluntades de los príncipes no iban confor- OE y las trazas eran contrarias. El Emperador qui- amas lo de Milán para uno de sus nietos; no se de Suraba empero de podello sustentar contra el po- ki de Francia ñ de toda Italia, que deseaban se pu- e pa propio y natural en aquel estado. Llegó o eseocomun á término que el obispo de Lodi, Nod dastardo del duque Galeazo , Se puso en la fanta» de hacerse duque de Milán. No le desayudaba el 370 de sus Reyes mostraron, de concertarse-mediado el E mes de: marzo: quedaron desconformes, «Juntáronse segunda vez eu el castillo'de Ortuvid'*que :está en el término de Francia dos-leguas de: Fuente-Rabía- Alli concertaron primero de abril que-la tregua én- tre el Rey don Fernando y+sus confederados el Rey de Inglaterra y el principe don Carlos, y -el«Erances con el Rey de Escocia y duque de Gueldres durase por espacio de unaño á: contar desde aquel dia: que en este tiempo hobiese comércio de un: reyno «otro desta parte de los Alpes por«donde se sobreséía de las armas. ElRey don Juan de-Navarra quedó excluido deste concierto ; que:era como entregallexísu :enemir go para qué con sus agudas' uñas hiciese en él presa» Quanto :al Emperador: y Rey de Inglaterra:se ¿puso por condicion que si dentro «dé «dos meses no firma sen las treguas , fuesómexeluidos della, como lo que? daron. Sintióse mucho el Emperador deste:concierto; tanto mas que se hizo sin:dalle: parte «como fuera Y%* - zon. Decía: qué manerá eraaquella dexquerercorre! la misma fortuna con él domo; siempre-e Rey cathó” lico lo publicaba? Que comdesta tregua:en ocho dias el Frances:se haria señór.de-Milán , y «con: la ayud? de las potencias de Ttalia,:que luego see allegarion como ¿ vencedor, se harias señor deloreynoode Ná” - poles y de todo lo al deraquéellas partes: con qué revolveria: sobre los «dos qué evan $us vérdaderos:ent” migos, y+se vengaria dellds ki toda su vóluntad +0 que sobretodo encatecia ¿bra «qué por "consejo Ñs traza del+cardenal Carvajal ue en tamasmanera? babia deservido, 50 hobiese-tomado aquel camino: la verdad la traza fue. muy! aguda y como del 1” genio de aquel prelado! Mas era muy claro que esto se llevaba adelantó ¿ sesperderian tódas las cit” dades que en Lombardía se-tenian por: el-imperió) 3» 1 que era el mayor sentimiento que en este caso el Cós Sar tenia, si bien alegaban otras razones y agravios. CAPITULO XIX. De' la guerra de Nayarra. Eos Antes que se asentase la tregua con Francia, Monsieur de Lautreque en Bayona ponia en orden la gente de guerra que tenia y juntaba otra de nuevo, y fundia artillería con intento á lo que se entendia, ' dar al improviso sobre San Juan de Pie de Puer- to que «no era plaza muy fuerte; la qual ganada pen- . Siba por aquel paso subir los puertos y meterse den- «de Navarra. Con este recelo el marques de Co- Mares envió :4 Valderroncal algunas personas para Asegurarse de aquella gente, que andaba muy reca- lada, y. no se/tenia bastante confianza que no die- Sen paso por sus tierras al campo frances. Proveyó AS mismo la gente de á pie y de á caballo que pe- dia- Diego de: Vera para defender aquella villa. No Se pasó mas adelante 4 causa de la tregua que se asentó como queda dicho: con que los nuestros tu- Vieron comodidad no solo de' mantenerse en lo que Poseían, sino: de pasar adelante en su conquista y si n el Rey don Juan tenia juntos hasta cinco mil hombres para ' hacer el daño que pudiese, y aun hi- “0 Sus requerimientos al obispo de Zamora para que volviese á la prisión; mas el Rey cathólico declaró estar libre de la palabra que dió, lo uno por' ser Preso de mala guerra, pues iba como embaxador: en servicio de la Sede Apostólica, lo otro pe Muerte del de-Longavila, 4 quien él sé obligó per- sonalmente. Pór 'otrá: parte el mariscal de Navarra que se lamabú: tambien marques de Cortes , rompió A 372 A las fronteras de Guipúzcoa con otros dos mil hombres; pero la gente de la tierra por orden de don Luis de la Cueva que guardaba á J'uente-Rabía por su padre, le hicieron resistencia. Atogíase esta gente ál castillo de Maya que era muy fuerte, puesto en tierra de Vascos por do se pasa á Guiena. Tuvo aviso el señor de Ursua servidor del Rey cathólico que el alcayde estaba ausente: acudió sobre el castilló con gente, mas como era poca, y el alcayde á la sazon sobreyino , no pudo salir.con la empresa. Proveyó el marques de Comares que Diego de Vera y Lope San- chez de Valeuzuela que envió de nueyo con gente, Juesen á cercar adinl castillo. para atajar los «daños que llos dél hacían por aquellas montañas. Hiciéronlo asi, pero tampoco le pudieron tomar ;:antes por aviso que les yino de que el mariscal acudia al socorro de los cercados con gente, y asi mismo el Rey don Juan; se retiraron, y quedó la artillería en ¡Azpilcueta á pe- ligro.de perderse. El. marques: acordó de acudir en persona con mas de dos mil soldados y artillería mas gruesa que la que llevaron antes. Los de dentro vis- to que de Francia no les podia venir socorro , y que su Key no tenia fuerzas bastantes pára resistir, rindie- ron aquella fuerza dentro de muy pocos dias: nego- cio de grande importancia, ca:con esto quedó Hana toda la tierra de Vascos y Cisay que estan de la otra parte de los puertos. Poseían los: condes de Fox de tiempo muy antiguo en lo de Catalúñá lo de val de Andorra y vizcondado de Castelbó) «que cae cerca de be y entonces eran de la yá Reyna de Na- varrá, doña Cathalina , habidos por: herencia de sus padres: esto todo por el derecho: de la. guerra per- dieron aquellos 'Reyés , y vino: poder del Rey ca- thólico. Por la ausencia del cardenal de Sorrento que: fue 4 Roma al cónclave, quedó en el gobierno de a A A da y | j 3393 Nápoles el almirante Vilamarin. Las provincias de Calabria y Pulla se hallaban sin gobernadores , por- que Hernando de Alarcon que lo era de Calabria, y el marques de la Padula que teniz cargo de Pulla, andaban en el exército. Esto y la falta de gente de guerra dió ocasion 4 muchos insultos que por todas partes resultaban sin remedio ni sin término; en par- ticular se levantaban los vasallos contra los barones, * movidos delos malos tratamientos que les hacian, y algunos pueblos enteros se alzaron, en que aconte- Cieron cosas notables, y enormes delitos. Demas des- lo yenian nuevas que el gran Tico armaba en da- no de christianos yy puesto que se entendia pretendia Pasar á Rhodas, todavia se temia no acudiese á Si- Cilia, $ ¿lo de Pulla. Los venecianos otrosí despues que se ligaron con Francia, tenian puestos los ojos en recobrar las ciudades que poseyeron en la Pulla, íra necesario acudir 4 todo esto. Dióse orden como lodas aquellas marinas estuviesen bien proveidas, y aprestada el armada del almirante para todo lo que Sucediese. -A. Berenguel de Olms:, que vuelto 4 Es- paña salió ¿ principio de abril de Sevilla eon qua- tro galeras muy en orden con intento de dar sobre Ciertas fustas de moros que por aviso del capitan ge-- neral de Portugal que residia en Tanger, se entendió tenian los moros recogidas en el rio de Tetuan , sé le mandó que pospuesto todo lo al, se encaminase á Ita- lá para juntarse con el almirante y con la armada de allá. Por este mismo tiempo el estado de Génova gran- £mente se alteró. Los Adornos que andaban desterra- 9s de aquella ciudad, y hasta aqui se mostraban afi- Cionados á la corona de Aragon, concertaron con el Ney de Francia de echar los Fregosos de Génova y oly ella á su sugecion. Súpose que el eonde de Flisco Y sus hermanos tenian parte en esta prática. Los her- r 374 ' Ed manos del duque mataron al conde por esta causa dentro de palacio. Juntáronse los hermanos del muer- to con los Adornos,.y con gente que levantaron, se acercaron á Génova. La armada francesa en su ayu- da hizo lo mismo por mar. Salió el'duque con sus ga- leras en seguimiento de aquella armada, que no le osó esperar. Mientras seguia el alcance , los Adornos y Fliscos se apoderaron de la ciudad , y. el duque fue forzado á retirarse á Pomblin. Su armada se recogió á Portovenere. Entonces nombraron por duque de Gé- noya á Octaviano Fregoso que era gusto de todo el co- mun , y hermano del arzobispo de Salerno, y aun te- nia deudo con el Papa. Duró poco:esta prosperidad á los Adornos. Los Fregosos se concertaron con el yirrey que los restituyese en sus casas con promesa de poner aquella ciudad y señoría en la proteccion del Rey ca= thólico. Hicieron sus capitulaciones. Envió el virrey con. gente al marques de Pescara, que cumplió lo que se concertó con aquel linage y parcialidad. Quanto al.duque de aquella señoría no pareció:se hiciese mu- danza. Sucedió esto-algunos dias adelante: volvamos á lo que se nos queda atrás. ASH CAPITULO» XX. Los suizos vencieron á los franceses junto d 2 . Novara. La masa del exército frances se hacía en Aste y enel Piamonte. Su general monsieur de la Pramulla se aprestaba contodo:cuidado, y de Francia le vinieron hasta quatrocientos caballos ligeros. Tenia en su com- pañía á Juan Jacobo Trivuleio , y 4: Sacromoro vice- comite, que desamparado el duque de Milán, en cu- yo servicio anduvo, se pasó dla parte de Francia. rn / 3mb Bartholomé de Albiano asi mismo con el exército de la señoría se ponia en orden para sitiar 4 Verona. Era cosa maravillosa que fuera destos dos campos en un mismo tiempo lei iiupetas tres en diversas par- tes de Lombardía: muestra de su abundancia, en que no tiene par. Dentro de Verona se contaban cinco mil tudescos y seiscientos caballos ligeros, que cor- rian la tierra hasta cerca de Vicencia no de otra guisa Sar si fuerán señores del campo. Junto á Placencia alojabael virrey con mil y quatrocientos hombres de armas , ochocientos caballos ligeros, y siete mil infan- tes, gente muy escogida y lucida. El duque de Milán se hallaba acompañado de los suizos que eran hasta ocho wil y esperaba otros cineo mil que pasasen en su ayuda los Alpes. Sin embargo los de Milán y casi todas las demas ciudades de aquel estado cobraron tan- to miedo que se rebelaron contra el duque y alzaron anderas por Francia. El mismo duque no se confia- ba de venir á las manos con los enemigos, y dexado el campo se fue á meter dentro de Novara: entró alli último de mayo sin recatarse que por aquella gente en aquel mismo puesto fue vendido su padre á los franceses. El virrey mostraba voluntad de juntarse con el duque; pero como quier que de Roma no le enviaban dinero segun que el embaxador Vic lo pro- metia, y por otra parte tenia aviso de España que se volviese al reyno, no se atrevia ú empeñarse mu- cho en aquella guerra. Tomó por resolucion de estar- A se á la mira; y con su presencia dar algun calor á la defensa de Lombardía. Llamó al comendador Solis para que tuviese cargo de la infantería por la ausencia el marques de la Padula, que fue proveido por ca- pitan general de Florencia. Envió en su lugar á Luis lcart para la defensa de Bressa. En guarda de Gremo- na puso la gente del Papa, y despues para mayor se- 376. guridad envió allá 4: Ferramosca con quarentá hom- - bres de armas, trecientos soldados españoles y quí- nientos italianos. No bastó-esta diligencia para defen- der aquella ciudad : luego que Albíano legó alli con su campo, la entró con muerte de todos los hombres - de armas que llegaban á docientos; y 4 los españoles quitó las picas. Con la nueva deste suceso. los fran- ceses se determinaron de sitiar d Novará. Eran por to- dos ochocientas lanzas y ocho mil infantes, los tres mil alemanes , los demas gente sohez y de poca cuen- ta. Hicieron ademan de combatir la ciudad. Vino avi- so que los suizos venian en favor del duque hasta lle- gar á doce mil en múmero , y que el baron de Altosa- xó traía otros cinco mil. Por esta causa los franceses se volvieron á su fuerte que tenian entre Gaya y No- -vafa: Luego que llegó el primer socorro, cobraron tanto ánimo los suizos que sin esparar al de Altosaxó salieron en busca del enemigo. Quisieran los france- ses escusar la batalla, mas no podian. Salieron de ma- - la gana á la pelea. Los hombres de armas y caballos ligeros de Francia no curaron de pelear. La batalla que duró dos horas, fue muy reñida entre la gente de á pie. Los alemanes se defendieron ferocisimamen- te, pero finalmente el campo quedó. por: los suizos. Murieron de la parte de Francia pasados de siete mil y entre ellos todos los alemanes, y de gente princi- pal Coriolano Trivulcio y Luis de Biamonte, Despues desta victoria que fue á los seis de junio, legó el baron de Altosaxó , y se levantaron por el duque de Milán y Pavía ; y casi todo aquel estado se puso en su obe- diencia. En la prosperidad todos acuden: el Virrey + envió al duque quatrocientas lanzás con Próspero, porque tenia gran falta de gente de á caballo, y la caballería enemiga quedó entera. El resto de su cam- po se quedó como le tenia antes junto al rio Trebia : 377 cerca de Placencia. Entendióse hizo grande efecto pa= ra alcanzar aquella victoria el impedir, como impidió, que Albiano no pudiese ir d juntarse con el campo frances. Albiano luego que tuvo aviso de la rota de -Novara, se retiró con su gente, que era por toda mil lanzas Y trecientos caballos ligeros, y cinco mil in- fantes los mas número, gente vil. Aquella señorla se hallaba muy apretada y falta de dinero, tanto que se socorria con la décima de las rentas de los particula- res, y uno por ciento del dinero que empleaban en mercaderías. De camino ganó Albiano á Liñago que guardaba el capitan Villada con docientos soldados. Desde alli pasó áú Verona con intento de combatilla; los de dentro empero salieron 4 él, y le mataron al- guna gente de la poca que llevaba. Á. esta sazon los dos cardenales scismáticos se reduxeron á penitencia pública, y abjuraron la scisma que introduxeron en grave escándalo de la iglesia. Hechoesto, fueron á los veinte y siete de julio restituidos 4 la union de la iglesia y en su primera dignidad de cardenales. Ha- cía grande instancia el duque de Milán que el virrey se fuese á juntar con su campo porque los franceses se rehacian 4 toda furia. Determinó de. partir luego y en tres jornadas llegó 4 Sarrasina. Entonces envió el marques de Pescara á Génova como queda dicho, y él pasó á socorrer á Verona que todavia la apretaba Albiano. Luego que entró por- el término de Bressa, se-le rindieron Pontevico y Ursonovo , y toda la ribe- ra de Salo. De alli pasó: á Bergamo, que se le entre- 86 y ayudó con algun dinero para la paga de la gen- te, dado que la principal fuerza de aquella ciudad - Quedaba por venecianos. Pasó el virrey á Pesquera, y dexó d mosen Puch en Bergamo para acabar de co- rar el dinero de la composicion. Tuvo aviso un Ca- Pitan de la señoría que estaba en Crema, y se llama- 378 Esa : Pili, de:todo. Concertó-que de»noche le diesen - una puerta. Entró enla ciudad, tomó el dinero, pren- dió algunos de la compañía del Puch, y apeñas él mismo se pudo salyar- en una casa fuerte. Ganó € virrey á Pesquera que es muy fuerte, pasó la via de Pádua: acudióle con gente que traxo' de Alemaña, el de Gursa; con que se pusieron sobre aquella plaza por principio de agosto. Es Pádua ciudad grande y fuerte , y tenia dentro á Bartholomé de Albiano , que acudió alli alzado el cerco de Verona. Por esto 1os del virrey dentro de algunos dias fueron forzados 4 dexar el cerco. Fue preso durante-este cerco Alonso de Carvajal en un «encuentro que tuvo con los alha- neses , y con él los capitanes Cárdenas y Espinosa: Hí- cieron gran falta en esta empresa los caballos ligeros que fueron 4 Génova en compañía del marques de Pescara. Hallábase el Rey cathólico viejo, enfermo y cansado con tantas guerras. 'Trató de hacer paces con Francia; y para esto se movió que el infante don Fernando casase“con la hija menor de Francia y en dote el Frances diese 4 su hija lo de Milán y Géno- va que tenia por ganado, y el Reycathólico 4 se. nie- to el reyno: dé: Nápoles: todos: entretenimientos Y trazas, mayormente de:parte delRey de Francia que se recelaba mucho de la tempestad de ingleses que por Calés cargaba sobre Picardía. Hallábase el Rey de Inglaterra con quarenta mil infantes y mil y que nientos caballos sobre Teruana por el mes de agosto: Tomó la villa por combate sin embargo que el delphin se hallaba en Abevilla¡muy cerca de Teruana. Antes que se tomase aquel pueblo, salió el exército de Fran- cia á socorrella. Vinieron á batalla , en que fueron ro” tos los franceses, y presos el duque de Longavila Y otros grandes capitanes. De alli y abátida la fortaleza y baluarte: y torres ,'pasó el Ingles sobre Tornay eN col a 3n * , , 79 Sazon que en Inglaterra el conde de Sorré á los nue- ve de setiembre venció y mató al Rey de Escocia, que en favor de Francia acomelió aquellas fronteras. . Con la nueva desta victoria sé Yindió Tornay. Alli vi- u0 el Emperador á verse con el Ingles, y la prince- sa Margarita, y despues el príncipe don Carlos. Pa- Saron á Lisle; donde se concertaron entre los:emba- Xadores y Comisarios del Emperador, Ingles y Rey Cathólico, que pasada la tregua cada qual por su par- te acometiese el reyno de Francia; en particular se encargó al Rey cathólico de:conquistar lo de Guiena €n provecho del Ingles : qué:manera de hacer:paces? dis parece aprobó el Rey cathólico este cóncierto ni tó comision para hacelle , por lo que se vió adelante. Onfirmóse el. matrimonio ya Otras veces tratado en- We el principe don Carlos y la hermana del Ingles: solo se asentó de nuevo que luego el año siguiente se Consumase. Iba el otoño adelante: por esta causa se exó la guerra de Picardía por entonces , y el Rey de Inglaterra: se pasó: allende el mar. Grande era el APrieto en que se vieron las cosas de Francia, mayor- Mente que los suizos por orden del Emperador rom- Pieron por-la parte de Borgoña. Vino el de la Tra- mulla desde Lombardía contra ellos, y sin embargo Que los venció: en batalla, se concerió con aquella sente. Capitularon que el Rey de Francia se apartase e dar favor al concilio Pisano, y sacase” la gente que tenia de guarnicion en los castillos de Milán y remona; demas desto que d ciertos plazos les con- Se quatrocientos mil ducados: qué mayores: parti- Pe: aer sacar si fueran vencedores? tan grande di a reputacion de aquella Ion y el deseo que an los franceses que se volviesen d'sus casas. Ver- Le es que fuera de dar la obediencia á la iglesia los £mas capítulos desta concordia no se executaron. 386 : tados que fueron de; Gaston de Fox su hermano; pues: era su legítima heredera. Pasó asi mismo en Italia Ramiro Nuño de. Guzman por orden del Rey cathólico para hacer oficio de su embaxador en,Ro-: ma. De camino asentó eu Génoya confederación con: aquella señoría, La sustancia era que se obligaron eb Rey cathólico de amparar aquella ciudad, y su'duz; que, Octaviano .Fregoso. y los ginoveses de ayudar al Rey en cierta, forma, para la defensa, de sus es” tados. Hízose este concierto á los cinco del: mes; de marzo en sazon que ¡los..Adornos trataban con los sui” zos: y con su ayuda de mudar el estado de aquella: ciudad. En Francia por medio del obispo de Tri- nópoli, se volvió. 4 la prática de casar el, infante dow Fernando con Renata la hija menor del Rey de Frap- cia; Por medio, deste casamiento. se: pretendia asen- tar entre aquellos príncipes una firme paz, cosa qué á entrambos estaba bien por hallarse cansados y en” fermos. Llevóse:este “tratado tan adelante que se pla”, ticó que el Rey de Francia por estar' viudo, y de- _seoso de tomar. estado, por tener hijo varon , casi” se con la infanta doña Leonor hermana del princi" pe don Carlos. Por otra parte se hacía instancia qu el Emperador y venecianos se .concordasen. Acof* daron de compromeler sus diferencias en manos de Pontífice. Llevó el compromiso: el cardenal de Gur” sa, en que expresamente se: declaraba que ning"” na.cosa se determinase ¿en este caso, sin-el beneplás cito del Rey cathólica, Aceptó el. Papa .el compro” miso, oyó lo que:por Jas partes:se alegaba, fina? mente á diez y..ocho del dicho. mes ¡pronunció sen” tencia .en que mandó que el. Emperador quedas” con Verona y Vicencia, venecianoscon Bressá Y Bergamo ;, y que. contasen al Emperador dociento% y cincuenta mil.ducados por una vez, y. por ano 38 treinta mil... Restaba el! consentimiento del Rey: e thólico!;“pero “antes. que viniese, los venecianos se declararon:que no pasarian por la sentenciar del'Papa: Llegábase: el término en que" la “tregna!-prestá*con Francia espiraba: asentóse por medio'de secretario Quintana; "que “estaba en Francia por parte del Rey: cathólico, «que entre tanto qué las paces no''sejcon- cluían;'la tregua: se prorógáse por otro“año. Lascon- diciones: fueron las mismas que: pusieron el año'an- tes “sin añadir ni quitar: ¿Esta sprorogaciówide latre- gua no;¡se recibió por los-otros:principesde una mis- ma manera: El delphin de Francia no la:quisiéra:por recelárse se :encaminaba' ¿la paz; que: él mucho aborrecia por ho - quedar »privado por esta via: del ducado! de Milán. El Emperador no curó mucho'Uella: Pov tener vuelto su pensamiento á continuarlaguer? Ya contius venecianos , cantes | holgaba se: llegase :4la conclusion de la paz. Al Rey: de Inglaterra se ata- jaron: los, pensamientos: de” continuar sus empresas por Picardía: y' Guiena, que: sintió gravisimamente. legó: 4'tánto' su desgusto' que:se resolvió deoganar Por la iuario cy! hacer paces: con el Rey de Francia. Concértó»:de' casalle con su hermana María esposa del principe don: Carlos. Juntíronse en Londres por Partevdlel Ingles Thomás Volseo arzobispo'“de “Ebo- tacense , que fue poco despues cardenal, .el-mariscal de Inglaterra , y el obispo Vintoniense: “por'parte de tancia sel de Longavila: y el presidente: del parla= Mento de Normandía. Concluyeron el conciérto y Amistad 4 siete del mes de agosto. Obligáronse que: Se acudirian entre sí con cierto número de'gente Contra: todos Jos que «pretendiesen ofendellos:1Np- tóse mucho que el Ingles entre sus confederados no: nombró 'al Réy su suegro: tan grande éta lalsaña Que contra él” tenia. Hacía en aquella corte oficio + 388 : de, embaxador, todavia: don. Luis Carroz , ¡que: pro”. curó ,con.todo cuidado atajar aquellos desabrimien- tos. Lai Reyna doña .Cathalina,, por ser; muy amar. da en: aquel. reyno,' hacía todo lo que, podia: por. aplacar, 4 su'marido, pero, toda:su diligencia era de. poco efecto; Poco adelante «don'Luis «Carroz. volvió, a España;: yen su lugar fue por, embaxador. e! obispo..de.Trinópoli «desde: Fraucia do era ¡ido, En Lombárdía se, continuaba la, guerra: los sucesos,eran varios, dudoso el remate. ¿El «vitrey. con, su. campo. entró en, uña villa por fuerza, muy fuerte, que se: llama la-Citadela, dos millas. de la' Breuta entre Pá- dua ¡y Treviso. Próspero Coloria:con la gente del du- que de Milán se puso.sóbre «Grema. Defendióla muy bien Renzo: Cherri que Ja tenia: por Venecia;, García Manrique: con algunas: compañías de gente de:armas tenia su alojamiento en' Robigo. Albiano, que deseaba mucho satisfacerse en ,parte/ de los danos. pasados, tuvo aviso del gran descuido. que tenian: efecto de. la, prosperidad.: Cargó' sobre ellos una moche alvim- rovigo<!los españoles aunque procuraron: defenderse o mejor que el tiempo daba. lugar, al fin por no po- der:hacer mas resistencia:se «rindieron, García, Man- rique- y. los. capitanes, que con-.él se hallaron , fueron llevados presos á Vicencia. Renzo Cherri animado con éste suceso, y por ser-de suyo muy esforzado, salió uñanoche. de Crema y dió sobre una parte de la gen- te 'del duque: que-estába 4. cargo de Silvio Sabelo muy-déscuidada , con: tal brio. que los desbarató , Y en prosecución: desta. victoria, pasó 4 Bergamo, Y se entró .en- ella sin: hallar. alguna resistencia. 1:08 españoles se recogieron á la fortaleza: acudió el yit- rey cón su gente para socorrellos primero da no” viembré ; Renzo que vió no se podia defender, rin: dió la ciudad. 4 partido. Por: este mismo tiempo el. 389 castillo de la Lanterna que todavia se teva por Fran- Cia, y 'era' grán freno para la ciudad” de Génova, se dió al duque Octaviano Fregosó. Volvamos ami. TF UOTuD MO “YH 5 0 40 - MOT 70) 30p e qe Ñ .. » la odo «CAPÍTULO XXI 190109 Ab Bo0 + De las cosas de Portugal." '" * "El gran Turco desembarazado de la guerra que tuvo con'sus hermanos y con 'el Sofi Ismael que ha- cía sus partes , armaba pasadas de ciento y cincuenta galeras con' intento, “¿lo que se publicaba, de vol- ver la guerra contra Italia “que era la cabeza de la ' christiandad: Entendíase queriá acometer por la Mar- a de Ancona que es del pátrimonio de la' iglesia. Sue- le el miedo de fuera ser causa que los ciudadanos se conformen en una voluntad ,' olvidadas' sus "pasiones Particulares ; pero andaban nuestros principes tan en- carnizados entre sí que? ninguna cosa“ bastaba para desenconallos. Hizo el Papa' sus diligenelást trató Que el Emperador y Réy cathólico'se ligasen eon él Para tenerosas fuerzas unidas contra un tan” pode- ps enemigo. Recebian en está alianza: al' duque de Hán y ¿ola señoría de Génova. Confiabán"que los demas” Reyes , en “especial los' der Francia, Ingla- terr: a y Portugal mo f. ltariariién: tán santa demanda: icieron'sus' capitulaciones; 'euya' sustancia era que Qualquiera que 'acometiese 4 alguno”de los confede- pos; fuese tenido por enemigo comu) y todos sa- lesen dla: causa yá la vengánza: para” ' defensa Pe qualquiera provincia de: Iristiarios contra el Tur- e todos qeudiesén'eon“ejerto * número! de: caballos nodo dla posibilidad:de las partes; y 000 eltdiz oo señalaron para! levantar y pagar lainfante- 2ven particular expresaban que. tomasen ¿sueldo Igo porlo.menos diez y seis. mil suizos; verdad. €S:que toda; esta, ¡prática:desbaratarou las pretensiones par” ticulares, de.Jos principes, , demas «de otras, guerras que tuvieron ocupado al Turco, y mo le dieron lu- gar de emprender contra: christianos. Solo el Rey de Portugal se hallaba muy sosegado y contento con las riquezas que le «venian de, la India, y con € progreso que hacía en la conquista de Africa. Acor- dó. por. fin del'año' pasado. enviar. á Roma, una s0- Jemne embaxada para prestar la obediencia al Pont- fice. Envió juntamente para muestra de-su, grande- za muy ricos presentes al Papa, es 4.saber un pon- tifical de :brocado. sembrado: de: perlas: y. pedrería, el mas rico que se vió jamás enla recámara y p?- lacio de ¡San Pedro: de, Persia una Opza, de espan- tosa ligereza; de que los.antiguos romanos gustaban mucho ,en sus juegos. y cazas: Un indio que-la Jle- vaba á las aneas de un caballo, la tenia amaestrada, quando, le hacía señal, de correr los bosques y Ca- zar. Venia asi mismo un; elefante: encubertado de brocado.,.con «su castillo, euseñado demas de. otro$ juegos. 4 hincar-la rodilla delante el: príncipe, y dan”. zar al,son'de.un pífano., henchir la trompa de aguas con que. por burla rociaba los cirounstantes. Final- mente traían,un rbinocéróte, «bestia feroz y brav2 de siglos atrás nunca vista en Htalia. Preltendian saca" Me á pelear.con-el elefante, por la enemistad que en” tre sí. tienen estas. fiorás naturalmente , en representa” cion. de. la-antigua magnificencia del pueblo:romanos pero-el que desde lo. último de la, tierra vino libre de las furjosas .ondas del Océano, se negó :en- la costó de Génova con un. recio temporal .con, que se quer bró la nave sin-podellé librar; mi salir ¿inado4.caus de las :caílenas.,ca que Je! llevaban. El .embaxado" principal Tristan: de Acuña, enballero muy: exercil” 3g1 do en “aquellas partes de la India, hizo su entrada en Roma ado doce del mes de marzo, y á los veinte, el dia que le señalaron para dalle audiencia pública, habló A Papa'en esta sustancia uno de' sus dos com- Pañeros por nombre Diego Pacheco , gran jurista: “El Rey don Manuel de Portugal, Padre Santo; nos »envia 4 dar el parabien á vuestra Santidad de su felice »asumpeion al pontificado, que sea por largos años y WPara mucho bien de la iglesia como todos espera- YMOS, y á prestar la obediencia acostumbrada: oficio »debido , pero hecho muy de voluntad, que debe es- »eusar la tardanza ocasionada de impedimentos pre- »eisos y graves. Junto con esto suplica á vuestra San- »idad ponga los ojos de su paternal providencia en »soldar las quiebras del cbristianismo, pacificar los »principes christianos, y unir sus fuerzas contra el >enemigo comun, que siempre crece con nuestros »daños, y de nuestras ruinas edifica y engrandece »su casa, Porque qué empresa puede ser ni mas glo- »riosa ni de mayor interés que esta? basta la locura »pasada ; que tal nombre merecen los que contra sí »mismo vuelven sus armas furiosas y desatinadas. Pa- »ta todo ayudará mucho que el sagrado concilio se »Meve adelante, y ño se disuelva; lo qual desea en >gran manera. Lo que es desu parte, ofrece no fal- »tará á la causa comun, y si fuere necesario, derra- %Mará en esta/querella s El que todo su cui- q sta querella su sangre. que todo su Cul »dado emplea en: adelantar la religion christiana , sea »en la India por donde con gran gloria ha levantado »el estandarte real de la Cruz entre naciones fieras »Y bárbaras hasta los fines últimos de las tierras, »sea ex la conquista de Africa, en que tiene gasta- »dos $us tesoros, y empleados sus valerosos solda- »dos; de los despojos de la India y de sus riquezas >me mandó traxese aqui la cata y las primicias: [Document text truncated for crawler view.]