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Invención y progreso tecnológico en la Sevilla isabelina (1833-1868)

Almarza Madrera, Francisco Javier

Abstract

Durante el siglo XIX Europa vivió un periodo de grandes progresos científicos y tecnológicos, que bien pudiera definirse como de revolución, y que influyó en los más diversos sectores de la actividad humana, beneficiando las producciones agrícolas y fabriles, el estado sanitario, cambiando los hábitos de vida y mejorando en general el bienestar de la sociedad. Muchas de estas invenciones y descubrimientos tuvieron su origen en la Revolución Industrial originaria de Inglaterra, y se vieron acelerados por los avances en las ciencias físicas y químicas. La tesis doctoral que ahora se presenta con el título Invención y progreso tecnológico en la Sevilla isabelina (1833-1868), de Fco. Javier Almarza Madrera, supone un acercamiento al conocimiento de los modos en que se instauraron en la ciudad de Sevilla novedades inventivas y tecnológicas, como las nacidas del uso de la electricidad, de las máquinas de vapor -con sus aplicaciones en la industria, las tareas agrícolas o la navegación fluvial- o del perfeccionamiento en la construcción de mecanismos aplicados a trabajos de todo tipo. Los medios de comunicación, con el ferrocarril y el telégrafo a la cabeza, experimentaron un desarrollo sin precedentes, y de su llegada a la ciudad también se tratará. El periodo isabelino se caracterizó por el fomento de los planes de estudios de enseñanzas superiores, con la ingeniería a la cabeza, y coincidió con el desarrollo en la Europa industrializada de avances como la luz eléctrica o la mecanización de los trabajos metalúrgicos. En España, siguiendo la estela europea, comenzó a surgir una legislación protectora de las ideas creativas, que se materializó en la expedición de los privilegios de invención. Surge así la figura del inventor, como profesional de las ideas para la creación o la mejora de actividades fabriles e industriales. Una parte importante del estudio se dedica al análisis de los diferentes privilegios de invención o introducción de nuevos procedimientos, que nacidos de profesionales o vecinos de Sevilla, aspiraron a desarrollar sectores económicos o propiciaron la aparición de nuevas actividades. Saber si su implantación fue generalizada y si llegó a influir en un cambio o mejora de los sistemas productivos es una pregunta a la que la tesis intentará dar respuesta. En el desarrollo de la investigación han salido a la luz los nombres de particulares, inventores, científicos e instituciones que enarbolaron la ciencia y el progreso como motor del cambio social. En ello invirtieron capital, estudios y una pasión propia de quienes vieron en el conocimiento científico un instrumento para el mayor bienestar de la humanidad.

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I nve nción y pro gres o tecn ológico en la Sevilla is a be lin a (1 833-186 8) 1 I nve nción y pro gres o tecn ológico en la Sevilla is a be lin a (1 833-186 8) 2 Fr a ncisc o Javie r Alm ar za Mad rera Inven ción y pro gre so te cnológi co en la Sevil la i sabe lina ( 1833 - 1868 ) TE SI S DOCTORA L dirigida por la D ra. Mª del C arme n F ern ánde z Albén di z FA CULT A D DE GE OGR A FÍA E H IST ORIA Depar tam ento de H i storia C ontem po r ánea Sevilla , 20 17 I nve nción y pro gres o tecn ológico en la Sevilla is a be lin a (1 833-186 8) 3 Invenció n y pr ogreso tecnol ógic o e n la S evilla is abelina (1833-18 68 ) I nve nción y pro gres o tecn ológico en la Sevilla is a be lin a (1 833-186 8) 4 ÍNDICE INTRODUCCIÓN 11 CAP ÍTULO I . INVENCIÓN E INV ENTORES E N LA SE VILLA ISABELINA 1.1. Apuntes sobre la Sevill a i s abelina 25 1.1.1. I m presi ones contem porá neas 25 1.1.2. Pobl ac i ón, epidem i as y se gur i dad ciudada na 27 1.1.3. Ali m entación e higiene 29 1.1.4. Indolen c ia contra l a boriosidad 30 1.1.5. Pobreza y m endi cida d 32 1.1.6. I m ag en r enovada de S evilla 34 1.1.7. Mejoras en la instrucc i ón para favorecer l a i nv enti va 37 1.1.8. Educaci ón y ense ñanza técn i ca: l a Escuela Indust r i al Sevill a na 39 1.2. Los pri v ile g i os de i n vención en Sev ill a 45 1.2.1. Invento r, una p rofesión “pr i vilegia da” 45 1.2.2. Pri m ero s nego c io s con pr i v ile g i o rea l 58 1.2.3. Los r egist ros d e paten t es 63 1.2.4. Sevilla co m o ci uda d inventora 68 1.2.5. Repre sentantes e n Sevill a de m arca s i ndustri ales ex tr anjeras 73 1.2.5.1 . M ecáni cos e inventores 73 1.2.5.2 . Cliente s engañados 74 1.2.5.3 . E l car t ón m i ne ral prus i ano y otros productos 76 1.3. Panoram a de i nventores en Sev il la 77 1.3.1. Invento res de todo t i po 77 1.3.2. Có m o l evantar la carta d e España 80 1.3.3. Charles Ro ss y l a navegac ión por el Guada l quiv ir en 1848 82 1.3.3.1 . P or u n Guada lq u i v i r navegable 82 1.3.3.2 . Ideas origina l es 85 I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 5 1.3.3.3 . P royecto y preparat i vos en Córdoba 88 1.3.3.4 . La ex pedi ción de bajada del río hasta Sev illa 90 1.3.3.5 . M ovi m i ento s de Ross en Sevilla 92 1.3.4. Un vehículo anf i bio e n la P l az a de San Francisco 95 1.3.5. Un m ecan i s m o d escono c id o 97 1.3.6. La solución para la s c aídas de a l tura 98 1.3.7. Invención ex plosi va y cua dratura del círcu l o 99 1.3.8. La pólvo ra b l anca 102 1.4. Devoci ón por la c i e nc i a y la invenc ió n 103 1.4.1. Curiosos visita ntes y com erci ante s de curios idades 103 1.4.2. José de Hezeta y Z enea: cul tura c i entíf i ca d e un j efe político 105 1.4.3. Antoni o S orian o, d i vulga dor, c i ent íf i co, filántro po … 115 1.4.4. Lui s Ruiz Diguer i y l a benef ac tora electricidad 118 1.4.5. La foto grafía, un invento en constante ren ovación 121 1.4.6. José Si erra y Payb a, inno v ador en e l arte foto gr áf i co 123 1.4.7. El e nf renta m i en to entre C arlos Monnèy y Ni colás Crozat 127 1.4.8. Innova ndo en la m etal u rgia 129 1.4.9. El p urificador de aceite s de Antonio Lu i s Garc ía 131 CAP ÍTULO I I. T RES HITOS DEL M OVIM IENT O INVENTIVO E N SEV ILLA 2.1. Manuel Pa lo m i no, “ i nv entor ” del m o vi m i en to continuo en 1848 134 2.1.1. Fun dam en tos contr a e l m ovi m i en to contin uo 134 2.1.2. El m ovi m i ento cont i n uo invade Españ a 137 2.1.3. R ev el ac i ón en Sev ill a y a poyos del duque de M ontpensier y Alberto L i sta 140 2.1.4. Un i nvento proteg i do con p r i v i legio 147 2.1.5. Acusaci ón de p la g io 152 2.1.6. Los accionista s de la Soci edad del Mo vi mi e nto Con ti nuo 156 I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 6 2.1.7. El ve redicto de l profe s or Joaquín Rique l me 160 2.1.8. Apari ciones, des apariciones y bur l a s 164 2.2. Victo r Venitien, polifacét i co y creador 167 2.2.1. Biog rafía de un g im nasta m eti do a in ventor 167 2.2.2. Victo r Venitien y Ado l phe S aulnier en Sevill a en 184 5 171 2.2.3. Nuevas ide as para el vue l o en g l obo 17 3 2.2.4. La asce ns i ón aeros tática des de la pla z a de to r os 174 2.2.5. Reacci ones v iole ntas 176 2.2.6. Vida de V enitien e n Sevilla 178 2.2.7. La di namo Veniti en 181 2.2.7.1 . E l m oto r de finiti v o 181 2.2.7.2 . La prim er a pr ueba pública 188 2.2.7.3 . P royecto truncado y m uerte d e Venitien 192 2.3. Narci so Cam pi ll o , poeta y am i go de V i ctor Ve n i t i en 196 2.3.1. Pensam i ento s en t orno a l a c ienc i a y el progr e so 203 2.4. La Soci eda d de Na vega ción Aérea de Inoc ent e S ánchez 206 2.4.1. Inventa ndo l a navegac i ón aérea 206 2.4.2. El inve nto en Sev ill a e n 1858 210 2.4.3. ¿Por q ué en Sev illa ? 215 2.4.4. Los tr abaj os de l a Soci edad I nv entora de la Direcci ón Aerostática 222 2.4.5. Un i nvento patenta do 225 2.4.6. En l as entrañas de l Eolo 22 8 2.4.7. Sir v i endo de i nspirac i ó n 236 2.4.8. Las pr uebas f in a l es 239 2.4.9. Fatalid ades de l d es tino 246 2.4.10 . Úl tim o voto de confian z a 250 2.4.11 . El inventor insistente 252 2.4.12 . La naveg ac ión aérea: un pr oblem a di fícil de re s o lve r 253 I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 7 CAP ÍTULO II I. MANIFES TACION ES D EL PROG RES O TECNOLÓGICO E N LA CIUDAD 3.1. Señal es de l progres o 258 3.1.1. Presencia d e técn i co s i ngleses 258 3.1.2. Barcos de va por en el Guada lq u i v i r 260 3.1.3. El Rea l Fernando , alias Beti s , y l a Compañía de Naveg aci ón del Gu adalq uivir 261 3.1.4. El Rayo 265 3.1.5. El Adr i ano 266 3.1.6. El San T elmo 268 3.1.7. El Dest ello y el Sa nlúcar 269 3.2. Aplica c io nes industr i ales de la s m áqu i nas de vapor 270 3.2.1. Fáb ricas de tej id os 270 3.2.2. Fun d i c i ón de m etal es 274 3.2.3. Serrer ías de m ader a 276 3.2.4. Molinos h arineros 278 3.3. Nuevas ve ntajas y nuevos inconvenientes 281 3.3.1. Los inconvenientes de la tecn ología 281 3.3.2. Moderni zación de l ri ego en l os j ardine s y sus pr oblem a s 285 3.3.3. El ca rbón: caro com b usti ble de l progreso 2 91 3.3.4. El sim b ól i co puente de h i erro sobre el Gu adalquivir 293 3.3.5. Telég rafo e l éct rico 294 3.3.6. Máquin as de cose r 297 CAP ÍTULO IV. REVOLUCIÓN T ECNOLÓGICA: ENSAYO Y APLICACIÓN EN S EVILLA 4.1. Establ ecim i ento de la ilu m i nación por gas y un experi m en to con l uz eléctrica 300 4.1.1. Abri endo zanj as 300 4.1.2. Miedos y quej as fun dadas 302 I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 8 4.1.3. La luz elé ctrica 305 4.1.4. El p rim er experi m ento con luz elé ct ri ca en Se vill a 308 4.1.4.1 . Los prim e ros p asos 308 4.1.4.2 . La ini c iat i va de Germ án L osada 310 4.1.4.3 . E l eficaz trabajo de la Escue l a Industri al Sev illan a 312 4.1.4.4 . E x peri m e nto fr ustr ado durante l a Fer i a de Abr il 314 4.1.4.5 . La luz eléctrica en el Corpus Chri sti de 1860 318 4.1.4.6 . Reacci o nes d espués de l ex peri m e nto 325 4.2. Requeri m i ento s a l a E scuela Ind us trial Sev illana 329 4.2.1. Infor m es de puesta en prác ti c a de pri v ile g i os de i n vención 329 4.2.2. I m pl antación de l a sf alto de betún m i ner al en Sevil l a 33 0 4.2.3. Cl ases de enseñanzas para obreros in dustr i a les 333 4.2.4. Supresión d e la E scuela In d ustrial Sevil l ana 33 7 4.2.5. Academ i as p repa rator i as particulares 34 2 4.3. El fe rrocarr il : r eacción e i ns piración 344 4.3.1. Consi derac i ones generale s 344 4.3.2. Un sím bol o del pr ogreso ll e ga a Sevil l a 347 4.3.3. Pri m era s pru ebas de l f e rro ca rril 348 4.3.4. Li tigio entr e Sevill a y Cádiz por la estación de l f errocarril 35 3 4.3.5. Inspira c ió n invent i va 35 6 4.3.6. Los fr enos par a el ferrocarr il de los h erm a nos Astrua 358 4.3.7. Las locom otoras t errestres 361 4.4. Movim i e ntos en apoyo de N arciso Monturiol 36 4 4.4.1. El Ict íneo de Narc i so Monturiol y l a navegac i ón subm ari n a 36 4 I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 9 4.4.2. Buscando ap oy os econ óm i cos: l os donantes de Sev ill a 366 4.4.3. Reti rada de l a a yuda de l gob i e rno 36 8 4.4.4. Breve salida a flote y hu nd i m i ento final 370 4.5. Ensayos par a una m oder n i zac i ón de la a g ri cu l tura en Sev ill a 371 4.5.1. El g uano artif i c i a l de Marcos Bernardini 371 4.5.2. La nu eva m aq ui nar ia agríco l a 378 4.5.3. Las escu e l as agríco l as 381 4.5.4. La Asoci ación Anda lu za de Reform a Agríco l a 386 4.5.5. La Escuela de capataces de l a Granj a m odel o de Sevilla 389 4.5.6. Pri m era trill adora a vapo r probada en Sev illa 391 CAP ÍTULO V. EL ESCAPA RATE DE LAS EX POSICIONES INDUSTRIALES 5.1. Presencia de la tecno l o gía sevillana en las e x posi c i ones l o ca l es 401 5.1.1. La Ex posi ción Pública d e 1842 en la Casa Lonj a d e Sevilla 4 01 5.1.2. La Ex posi ción Pública d e 1844 405 5.1.3. La Ex posi ción Pública Industrial de 1846 406 5.1.4. La Ex posi ción Nac i onal de Agr i cu l tura de Madrid de 1857 410 5.1.5. La Ex posi ción Provincial de Agr icultura, Industri a y de Be ll as Ar te de Sev il la de 1858 413 5.1.5.1 . La organ i zación 413 5.1.5.2 . La inaugurac i ón 420 5.1.5.3 . Los ex posi tores 422 5.1.5.4 . A porta c i ón de l a Escue l a Industri al Sev illan a 42 6 5.1.5.5 . E l balan c e 429 5.2. Presencia d e l a industr ia y l a tecno lo gí a s evillana en las e x posi c i ones i n te rnacion a les 431 I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 16 encabe zando durante m ucho ti em po l a i n i c i a ti va del ensayo en su sue l o d e l as nuevas tecno l o gías. La visita de Isa bel II a Sevilla en 1 862, den tro de u na gira p o r Andal uc í a, m a rcar á un hito en nuestro tr abaj o pues el v i aj e se org anizó tam bi é n com o u na revista al estado de desar rollo regiona l , y u n e x a m en d el i ncrem ento d e l as acti vidades i ndustr iale s de l a nación, m uchas de el l as naci das por la a p li cac i ón de novedades inventivas y tecnológ ica s concebidas fuer a del país. Dedic arem o s especi a l m ente nuestra atenc i ó n a ana li za r cóm o Sevilla m ostró a su reina con o rgu ll o lo s e le m entos d e pro greso e in d ustria propia con que c ontaba. En cu anto al lím ite tem p oral d e l desarrollo de nu estro tr abaj o, e ste concl uirá i gualm en te con el f i na l d e l reinado d e Isa bel de Borbón en 1868. La fecha n o per s on i f i ca l a parali z ación del pr oceso de reno v ación i ntelectua l y ci entíf i ca iniciado en l o s princip i os del reinado , ante s bien , sup o ne el estreno de un p eriodo que , i m p ul sado por el proceso revol uc ionario de septiem br e de ese año, ofrece u n esp ecial estad o d e optim i s m o de l a com uni dad ci entíf i ca españo l a. E l Sexenio Dem o cráti co traj o n uevos aires d e l ibe rtad al am par o de una heterogénea c oa li c i ón de f uerzas liberales. Se inició un period o de i ncr em en to de l a a tm ósfer a cultural, una é poca de i m po rta ntes i nvestigac i o nes c i entí f i cas , de fu ndac i ón de inst i tuciones y corporaciones ci entíf i ca s, de m e j oras en el s i stem a educa t i vo p ara prom over la populari zac i ón de to da enseñanza y l a difu s ión de l a in st rucción, fundación de biblio tec as, pub lica c i ones y revistas, boletines, m e m ori as y apari c ión de di vulgadores científ i cos. La discusión d e ideas, la cir cu l ac i ón d e conoci m ie ntos, l a c i encia exper i m enta l y un a soci acionism o ci entí f i co que deci de indep e ndizar sus trabaj os del concur so i n tervenc io n i st a d e l Est a do, fl orecen entre o tras m ed i das pr om oto ras de la vul gar iza c ió n c i entífica 11 . Po r tanto , l a elección d e est a fecha l ím ite r esponde, por un l ado a la nece s id a d de acotar el vo l um en d e l r esult ado d e nuestro estu dio, y por o tro a la com pr obaci ó n de que a pa rt i r de en t onces p u ede cons i derarse e l nacim i en to de un nuevo ciclo, de m a yor i m pul so a ún par a l a c reativ i dad c i entífic a y 11 LÓPE Z-OCÓN C ABRERA, Leo ncio. Ob . cit. , p. 28 2-28 5. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 17 tecnológica , e i g ualm ente i nteresante en su estu dio pa ra el d es arrollo de nuestr a espec i a lid ad. El paso a l a so c iedad i ndustr i a l gener ó el in te rés pop u l ar po r l o s adelan tos de l a in ves tigac i ón, la i nve nc i ó n, la construcción, l o s a vances m édi co s y to das l as m ej o ras naci da s del cono c im ie nto científ i co. Los hom br es de c ie nc i a se encargaron de v erter en pub li ca c i ones periód i ca s y especiali zadas ( m e m ori as, opúsculos o di scursos) los resultados de sus trab aj os con un deta ll e que capturó y m an tuvo la a t enc i ón de un público que escuchó apasionado sus sorprendentes hall azgos. Tes tigos de esto s cam bi o s tan g i bles, l os contem por áneo s se consideran pr otagon i stas d e u n si glo ex cep c i onal, y af ortu n ados po r haber su perado pena lid a des, i ncom o di dades y q uebrantos de sa lu d que ta n solo l a generac ió n de su s padr es no po día ni co ncebir en el m e j or de sus sueños. El c oncepto de “ci enc i a ”, se guía englobando e n e sta é poca un hete rogéneo co nj unto d e cam pos y pensa m i en tos i ntelectua le s qu e desde e l Ren aci m i en to, y prolon gándose dur ante los siglos XVIII y pri ncipios del XIX, c onside raban e l estudio de m ani fe staciones cultura le s com o el derecho, l as l eyes, la histor i a , l as religio nes y l a filosofía , den t ro del cam po ci en t íf i co . So lo desde m edi ados del X IX se p er c i b i rán l os rasgos de l a profesi o nalización de l a act i v i dad ci entíf i ca y el nacim i en to d e sus d i st i ntas e s peci alidades desarrolla das co n i ndependenc i a. A su vez , se fue conso l ida ndo l a c ultura c ientífica de m asas, con la divulg ac i ó n d e l co n oc i m i ento y l a i d ea de q ue “ la c ie nc i a podría ser l a guía de la acción social y de que proporcionaría l a respuesta a to das l as preg untas r azonab le s qu e se l e h iciesen” 12 . A fi nales del siglo el estud i o de aquellas m ani festaciones intelectu ales y f ilosófi cas y a no fu e c ons i derado una cien c ia . El s i g l o XIX pa rtic ipa , por otra parte, de una vi s ión e nt us i asta d e l prog reso te cnológico y l a i nvención , que t iene su ori gen en e l siglo an ter i o r y que en obras com o Bosq uejo de un cuadro h i stóri co de los p rogresos d el espír i tu h umano (1 794), de Ni c o l ás de Condorcet, se m ani fiesta en el pensam ie nto d e que a pe sar d e l as pe n ali dades, e l hom bre evo l uciona 12 LÓPE Z-OCÓN C ABRERA, Leo ncio. Ob . cit. , p. 15 3. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 18 si em pr e a m e j o r, a su prog reso m ora l , s oc i a l y te cnológico acabando con las desi gua ld ades, l a superst i ción, l a t i ranía y la e scl av i t ud, l a s i m posi ciones col onialistas y religio sas, e i nc luso co n l as g uerr as. Proclam aba Con dorce t su fa vor a l a difusión de todos l os avances p ol íticos, i d eológ i co s y cientí f ico s para el d i sf rute de todo el género hum ano, s in distinción de razas n i naci ona lida d, dando lugar al ho m bre abso l ut am en te li bre r eg id o ún i cam ente por el i m p erio de su ra zón. In te ntar em os l ocalizar en S evill a l a s p ruebas de estas r eacciones ant e e l progreso, del shoc k que su puso l a i r rupc i ón en e l si stem a pr oduct i vo o l a vida cotidia n a d e u na nueva form a de tecnología; l a adapta c i ón a e lla o su rechazo. Po rque s i en el pe or de l os casos no encontr áram os el desar rollo de i niciativas pro pi as de pr ogreso, de ejecución de una revo l uc i ón i ndustr i a l l o c a l, re su l ta evidente qu e e n una c i udad donde m uy te m pr ana m ente se aprec i ó l a acc ión de l v apor e n m áq ui nas y barcos, de l a electricidad aplicada al te l égrafo, de l a l uz de gas o elé ct r i ca o el ferr ocarr il com o tecnol ogías i m po rtad as, han de pr oduc i rse reacc i ones de m uy di versa ín dole. Estas vendrán de sus gob ernantes, sus fabri c antes y obre ros, sus ciudadanos d e a pie, sus ho mbres de c i encia y l os de l etr as, hasta l os poetas p lasm ará n en sus com posi c i ones e l c am bi o m enta l que ex peri m entaro n con el progreso com o n ueva m u sa. Las r ev i stas y publi caciones, con m ayor o m eno r grado de espe cia l i z ac ió n, s e conv i rtier on en portavoces de esos c am bi os para el progr eso. Incluso l a pr e nsa d i a ria de i nform aci ón gen eral dedicó espa c i os d e i m p orta ncia a i n form a r de noti cias ci entíf i ca s y de pr ogre s os m ateri ale s. Las c iudades son durante l a s e gunda m i tad de l s i g l o XIX fund am enta l m en te, si n ex cepci ó n de Sev il la, l os m edi o s soci ales m á s recep t i vos a las nu evas i nstitucion es e i d eas, con so li d ándose com o espa ci os de d i fusión del conocim i ento ci entíf i co y tecnológ i co a t ravés de las refer i das p ublicac i ones espec i a lizadas, ex posi ciones indu st ria l es, paten tes de i n vención y escue las y academ i as técnica s 13 . Una de l as ba ses d e los cambi os i ndustr iales y te cnológ i co s durant e el s igl o XIX se a sentó en l a pr otección y fom e nto de l a i dea i ndividu a l , la creación i ntelectua l orientada al pr ogreso m ate rial. Fue en I n g l aterra, Francia 13 PRET EL O’SUL LI VAN , Da v i d. O b . cit ., p. 63 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 19 y Estados Uni do s, países de m ayor desar rollo e conóm ico, don de surgieron l as m ode rnas leye s de prop ie dad i ndustr i a l en los a l b ores de l siglo, regula ndo de m anera capitalista la pr op i ed a d sobr e l a invención. Pero será el m odel o fra nc és el que i nspire al resto de E ur opa, incluida España 14 . En el si glo XIX sur ge u n nue vo m odo de hace r p a tria, de e ntrar en com pete ncia con otras naciones a tr av és de l a carrer a te cnológica e ind ust rial, l a supre m acía po r el grado de i nve ntiva y apor tac i ón a l os cam bi os tecnológico s. Nuestro trabaj o a spira a conoc er e se m o vi m i en to i nv entivo a ni vel l oc al, liga do tam bi é n a l os progresos c i e ntífi cos. Para ello i nte ntarem os penetr ar en cír culos restr in g i dos, sociedades, e scuelas y reuniones donde a puer ta cerrada se habl ó, pr acticó y se tr ansm it i ó e l conoci m i ento c i entífico. Buscarem os p oner no m br es a quienes i n te ntand o superar un m ani f ie st o com pl e j o de i nferi o ridad , qu i sieron alza r, l a s m ás de l a s veces con m odestos y pue riles re cu r sos, a su ciudad, su pa ís, y, c ó m o no, su no m bre pr opio a l as al turas d e gl o ria por el progreso alcanzad as en In g l aterra o Fr ancia; a qui enes quisier o n ll e g ar a l a ex cel encia y el r econocim i ento p or la i nvenc ió n, l a ori g i nalidad y el trabaj o ab negado. Las red acc i o nes d e m e m o ri as, l a oposi ción de teorías y argum entos con la dialéctica y l as fórm ul as c i entíficas acepta das, o el rebat i r las críticas co n hechos brillaban m ucha s veces por su ausencia; d e hecho m u chos i n ventores ll egaron a grand ilocu entes concl usiones c i entíficas únicam ente por l a práctica y el d es arrollo de l o s conoci m ie ntos con l os que ya t rabajaban en s u profe s i ó n. A l a vi sta de u n pa noram a escasa m ente pr om ete dor , tr as el estudio de la bibliog rafía dispon i ble , creím os necesar io em pre nder un trabaj o de búsque da de aque l las a unque fu e ran m ín i mas seña l es, por l as q ue se dem ostr ar a que e n ind i vidu os part i cu l ar es, institu c iones públicas o privadas y en órga n os d e g obierno, se pusieron e n fu ncionam i ento l os engranaj es pa ra apli car l o s ava nc es de l a cien c ia y l a tecnología en l a m ej o ra de l a s condi ciones po l ít i cas, soc i ales y econó m i cas del m u ni ci pio. No ha y traba j os dedi cados al e studio de l as patentes de i nvención e i ntroducc i ón d e i nvenciones e x tranjeras en Sevilla y su provincia, por lo qu e i ntentarem os 14 SÁIZ GON Z ÁLEZ, Jos é Patri c io. In ven ció n, pa tentes e inno vació n en l a España conte mporá ne a . Madrid: Ofic i na Es pa ñola de Patentes y Marcas , 199 9b, p . 61 y 69. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 20 apor tar un prim er acer cam i ento a l a cu e sti ón. Inve ntores sev i llanos o establecido s en l a c i udad y sus protect ore s ser án o bj eti vo pri or i ta rio. De entr e l a s i d eas de l os prim e ros, una s nacerían y m ori r ían solo por vía de ensayo, a lg unas per m aneci e ron pe ro no s irvi eron pa r a i m pul sar m e j oras releva ntes, m ucha s se qued aron e n l os labor ator i os o l os t a l lere s d e fundició n. E l m ovi m i ento i nvent i vo que inundó Europa y Estados Unid os de nuevas m áq ui nas y p rocedi m i ento s para hac er l a v i d a m e j or, tuvo en Sevi ll a aband e rado s que pensaron que sus i deas c ontribuir ían a m e j orar el est ado de d esarro llo y l a i m agen d e su patri a. La m enta bl em ente su escasa form a ci ón y l o e stéril d e sus p ropuestas conde naron al fracaso toda i nic i ativa. F ue est a una Sev illa que no ha tr ascendido por ser m i noritaria, po r no dejar huella vis i ble ni haber contr i buido a l a cons trucción de una ciudad i ndustr i al. La bi blio grafía a l re specto es escas a, y nula en el t ratam ie nto d e l a acti vidad i nventora que m enci on am os. Inte ntar em os m ostr ar un a Sevill a con m ás cl a ros que osc uros, h ac er una re i vindicaci ón de l os hechos y personas que m a ni festa ron su i nt erés p o r e l progreso, a por tando i deas y tra baj os en bi en de l a com u ni d ad. M ostra rem o s en l o posible l os d estellos del ing enio i nventivo, de la fe en l as c i enc i as, de l a cre enci a e n el pro g reso técn i co y ci entíf i co en l a Sevilla de l XIX, del siglo e n que Europ a h i zo suyo el cu l t i vo del estud io , l a ex peri m entaci ón y el de s arrollo de revolucion a rios objetos d e l a i n dustria , l as com u ni caciones o el tr ansp or te. Fu era de los cam i n os de l m étodo ci e ntífico verem os ta m bi é n e scenas donde ciencia y tecno l ogía se em pl e an arbitra riam en te, usando de su nombre en van o , pa ra repr esenta r aconte c im ie ntos qu e llegar o n a lo rocam bol es co y lo ridícul o . Nos resulta especialm en te estim u l ante afrontar l a tarea de conocer adem á s el i m pacto q ue l a ir rupción d e una noveda d tecn o lógica tuvo en el ci udadano. E ste i m pacto puede generar un sentim i e nto pos itivo h acia l o nuevo o d e rep u l s i ón y m i ed o ante l o d esconocido. L a adap tac i ón a nue vos usos y for m as de d esarro ll ar l a vida no s ie m pre fue fácil. Ténga se en cuenta que m uchos de los pr ogresos tecn ológ i cos qu e en su evolu c ión traj o l a Revol ución Indu strial se tradujeron e n se rvic i os públicos que em pr esas de di stribuc ió n, com o l a l u z de gas o l a telegraf ía eléctri ca, cobraban con una I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 21 tarifa al ciud a dano- c lien te. Así, hem os e ncontr ado las quej a s del mal olor y el hum o que desprendía l a nue va l lam a de g a s par a la il u m i nación particular, que hacía añ orar e l an tiguo efe cto l um i n oso de una ve l a; l as reclam aci ones por telegram as que tardab a n tres l argos dí a s e n llegar desde Madrid o l a em oci ó n del público al presenc i a r l a subida d e un g l obo a erostát ico , vangua rdia d e l a c i e ncia aeronáutica, j unto al salvajism o de otr o sector que al ve r l o ca er a tie rra arrem etía con tra él co mo contr a e l m i sm ísi m o de m oni o . Tod as ellas eran reacc io nes ante un pr ogr es o i m puesto. La tota l i m pl an tación d e un sistem a o p roced i m i ento nue vo de obte nc i ó n de u n beneficio o m e j ora de un se rvic i o, requ ie re un p e r i odo de a daptac i ó n que desplace lentam e nte e l arr aigo de l us o y la c o stum bre . La aplicación práct i ca de l o hasta entonces c onoci d o y visto en per iódi cos, rev i sta s y exposi c iones provo cará d i s tintos e stados de o p i n i ón según l a afe ctac ión m a yor o m e nor que provoque en el proceder hab i tua l de la vida en l a ciudad. Ya se ha n publi cado t r abajos so b re l os ca m bi os en el p la no urbanístico 15 ; l a c i u dad s e adaptó cuan d o su s m un íci pes y hom bres de industria l o p ropusieron, pero el veci no de a pie h abría d e p asar una nec esaria transic i ón - adaptac i ón e n s us usos cotidia nos. En l a s pág in as que s i guen q uis i éram os d e m o strar tam bi én l a i nfluenc i a , e n algunos casos dec isiva, que los duques de Montp ensier, y en especial A ntonio de Orl eáns, tuv iero n en el apoyo a i nventores e i deas novedo sas que ll am a ron su a tención. Gr and e s benefa ctores e n los terrenos religioso, caritat i vo y so c i a l , l a i n m ensa fortuna d e l os i nfantes tam bi é n fu e dedi cada a patrocinar l a con strucc i ó n y desar rollo de m áqui n as qu e ofrecían una apo rtación, ex ces iva m ente opti m i sta en l a m ayoría de l o s ca s os, a l prog reso d e Sev ill a y l a nación. En l os estud io s d e h i storia c ontem poráne a, result a i neludible el recurso a l o publi c ado en l a prensa periód ica para u na apro x im aci ón a l os h ech os y sus p rotagon istas. La i nfo rm aci ó n o btenida debe ser , no o bstante, tratada con precauc i ón. Su p ri ncipa l valor estriba en l a aportac ión de una sucesión de hech os noti ciab le s de m uy pr ecisa orde nación crono l ógica. Ev i dentem ente estos hecho s se p lasm aron con l a 15 SUÁREZ GARMENDI A , Jos é Manu el. Arquite ctura y urban ismo de Sevill a en el siglo XIX . Se v il l a : D iputac i ón Pro v in c ial de Se v illa. 198 6. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 22 perso nalidad del re dactor o l a l ínea ed ito rial de l a p ublicación, norm al m ente afín a alg una de las cor rientes p o l íticas re i na ntes en el m o m ento . La no ti c i a apor ta fechas, l ugares, hechos y nom b res, pero no está a salvo del error, l a tergive rsación y el uso interesado. Una inform aci ón puede m ostr arse sesgada o m a ni pulad a, d e ahí que resulte i m presci ndible la cor recta ubi cación de l sent id o de l o escrito con su equivalente en otros docu m ento s fi ables. La prensa e s una g ran aportador a de datos, por l o que re su l ta tentad o r co ns truir h i stor i as s i guiendo únicam ente su d i scurso, c onfiados e n l a s in c ronización con la realidad que l a c ontem po rane i d ad de s u r elato com pa rte. Pero d ebe ser tom ad a pr udentemente com o una d ocum en taci ón de carácter co m pl em entari o , y siem pre q ue se ci te un fragm ento i m preso ha de co ns i d erar s e com o una ve rsión p a rticular del escribi ente o de su e d i tor. En tod o caso resulta i m presci nd i b l e s u co n s ul ta pues, sin du d a, en e ll a encontr arem os l o qu e se conside raba de i m portan cia pa ra m ante ner i nform ada a una p oblación, si confia m os, eso sí, en su deontología profe s i onal. El volu m en de pr ensa perió d i ca l ocal, nacional y e x tranjera de época consultada pa r a l a realización de nuestro estu d i o ha si do ingente, con m ás de ci ncuenta títu l o s diferentes m ane jados. Resul ta frecuente encontr ar en los docum entos peri odísticos de época err ores de i m pr esi ón, traducc i ón, o i n terpr etación de nom b res y l ugares ex tranjeros, que aquí han s i do subsanado s p ara asegurar su refe rencia ex acta. En la s trascr i pc i ones y c i tas li tera l es hem os m od erni zado y c o rreg id o i gualm e nte l a ortog rafía para su adaptación a la actual y dar com presi ón y uni form i dad al texto. Se han reducido al m á x i m o estas ci ta s li tera l es, pero consi deram os de i m po rtan c ia l eer c i e rtas d e cl arac i o nes o p ensam i e ntos tal com o qu i si eron se r vistos por su s a utores , pues con su r esum e n o l a i nterpretac i ó n ses gada se pe rdía u na infor m aci ó n cuya ex pos i ción no pod ía ser m e jorada de otra f orm a . Con todo, nuestros o bj eti vos se centr arán principalm ente en la recop ila c i ón de l os he ch os y p rotagon i stas que v i v i eron en el am bi e nte de cam bi o sobrevenido por la r evolución c ie ntífica e i ndustr i a l vi v i da en Europa en l as d éc adas centr a les del s i g l o XIX. El pe riodo, especialm en te fér til en i niciativas y cam b i os en l os m o dos de p roducc i ón, I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 23 coi ncidió con e l r einado espa ño l de Is abel II. A esto s hechos de cr eativ i dad i nventiva ap lica da a l a i ndustr i a y el progre so tecnoló g i co, así c o m o a l a ll egada y a s im il a c ión en Sev illa de l os a va nces cien tíficos d e l m o m ento , dedi carem os nuestr a especial atención . Estos llegar o n de la m ano de autori dades estata l es y l ocales, con u n esp ec i al p rotagonism o del ayunta m i ento y l a dipu tac i ón prov i nc i al, pero n o fue po ca la p artic i pación e i nic i ativas de i nstituc i o nes a cadém i cas, soc i os cap italista s, ind ustria l e s o si m pl es p articulares de Sev illa y su entorno. Ellos to m aro n l as rie n das de l a i ntroducc i ón y aplicación de l as n ovedades tecnológicas en l a ciud a d, e n su entr am ado ur bano , s u sector fabril y su vida do m ésti ca . Indag a ndo en e ste estudio hem os podi d o e l aborar u na am pli a nóm i na de suj eto s que , aband e rado s de esa fasc inac i ón decim onó nica por el p rogreso, trabaj aron i ncansab le m ente por l a r e novación i nte l e c tual de su sociedad. Muchos chocar on con l as anqu il o sadas y estát i cas est ru ctura s s oc ial es y económ i cas de una ciud ad cuya opulenc i a, fam a y futuro p arecían e star firm e m ent e asegur ados po r su p atrim o ni o artístico, m o num e ntal y folc l órico. Una v ez al canzados nu estros o bj eti vos ha brem os de redondear l a unidad tem áti ca de nuestr a tesis fijando nuestra atención en su rel ación con el entorno so c i a l , de m odo que podam o s id entifi car l os cam bi os y re acc i ones qu e produj o en l as estru cturas científ i ca s y cultu rales d el m o mento , al m i s m o ti e m po que e l ci udadano, dest i natar io final de m uchos de l os benef i cios de l os n uevos i nventos y avances tecn ológicos aceptaba o r ehuía l os cam bi os i m par ables a l os que le s em pujaba n l os n uevos t i em pos. En l a búsq ueda, l a Biblioteca Na c i o nal d e España ha a portado un buen cauda l de i nform aci ón gr ac i as a sus fondos de p r ensa, al igu a l que la He m er oteca y el Arc h ivo Mun icipal de Sevilla con su ri co pa t r i m oni o docum e ntal . El Archivo de la Real Maestran za de Cab a ll ería de Sev illa, el Archi vo H i stó rico d e la Universidad de Sev illa y e l Fon d o H i stórico de l a Ofi c i na Españo la de Patentes y Marcas e n Madr i d, han c ontribuido c on releva nte docum entaci ón a com p l etar el estudi o . Otro s arch i vo s y centr os docum e ntal es de i gual i m po rtan c ia , m uchos de el l os accesible s a tr avés de l a r ed digita l , han contr ib u i do en l a tar ea. De to dos e llo s de j a m os consta ncia I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 24 en e l apa rtado correspondiente a l fina l del li b ro y a todos, con su personal a l fren te, quer em os e x presar nue s tro agradecim i e nto. Deseo, para concluir, cerrar esta introducció n con m i a gradec im ie nto perso nal a la directora de e st e t raba j o de i nv esti gación, la profesora do ctora Mª del Carm en F erná ndez Albé n d i z, e n qui en h e encontrado siem p re el estím ul o, la orientac i ó n y e l apo yo p rofesional y personal n ecesar i os para ll evarlo por e l m ejor ca m i no. Espero qu e sus resulta dos sat i sfa gan las ex pectati vas d e todos l os i nt eresados en estos aspe ctos de l a Sevilla d e l si glo XIX. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 25 CAPÍTUL O I. INVENC IÓN E I NVEN T ORE S EN LA S EVIL L A I S ABE L INA 1.1. Apuntes s ob re l a Sevill a isa beli na 1.1.1. I m pr esi ones contem poránea s “Burras de lec h e, p uertas c e rradas, c a rros que apestan , perr os q ue la d ran, po c as s eñoras, muchas criadas (u nas que lim pian y otras que… c ha rla n ), mozos d e c ompras, ca r a s muy l acia s, calles muy suci as, polvo en las plazas, ca l en la acera, cubos d e agua, y otras mi l cosa s que aquí se calla n , no s ofrece Sevilla p or la m añan a” 16 . En esta c iudad, que según el sentim i ento de uno d e sus vec inos no pare cía responder a l pr o totipo d e c i udad i ndustrial y avanzada , es donde no s di sponem os a buscar l a s huella s, l os cam bi os o l a m e m ori a que l a invenc i ón y el progreso tecno l óg i co dejaron en el aspecto u rbaníst ico , el te j ido prod uct i vo o, a l m enos, en l a vida c otidiana de l os c o ntem p orán eos de l a revolución científ i ca e i n d ustrial q u e vi vió el si g l o XIX europeo. Vere m os si esos destellos prop iciar on avances y m e joras en l a vida económ i ca, soci al y cul tura l ; si l a ini ciat i va o l a fal ta de ella pudo infl uir en l a neg a ti v a p e rcepción que de la Sevilla i ndustr i osa se t i ene; y ello a pes ar de que e l panoram a que se nos m uestr e sea el de una tri s te a ldea de pocos recursos, m ostr ando l os m ati ces m ás cl aro s d e l os m odel os d e econom ía, ed ucaci ón o urbanism o subdesa rro ll a dos, y de una c iudad m uy atrasada en l os fun d am ento s de l a vi da en com un i da d. La per c epc i ón de l os p ropios con tem por áneo s resu l ta desalen tadora. La ciud ad i sabe lin a no e ra có m oda par a sus vec i nos. Consci entes, no obsta ntes, de v i v ir en la m ás bell a cap i ta l de España, com o se enca rgó de tra nsm i tir una tradición que nacería e n el Renac i m ie nto, prolon gada po r el folclore, l a li teratura y l a pr opi a pr opaganda de políticos e i ntelectua le s, l o cier to e s qu e Sevil l a era vulnerab l e a tod as los 16 HEMER O TECA MUNIC IPAL DE SEVILL A (H.M .S.) . El Porveni r . Se v illa, 6 de j ulio de 1855. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 32 estaba tam bi én fo rzadam ente i n ce nt i vada por e l i nj usto s i stem a económ i co , l a m al a gestión de l os gobe rnantes y l as desigualdades socia l es. Reconocía Góm ez Zar zuela que l a apt i tud de los sev illan os para l a poesía , l a pintura y l as b e l las artes sobr e los estud i os abstractos era i ndiscutible, y q u e l a cu l tura, en fin, “ c r ece en Sev il la a m ed i da que s e prodig a la enseñanza” 29 . Efecti vam ente, lo s extrem os ni veles d e analfab et i sm o desvel ab an las fi s uras de un si stem a ed ucati vo def i c i tario. E l ester eotipo de indolencia, si n em bar go, se transm i tía de un m edi o escri t o a otro , perpetuándose en el tiem p o l a def i nición de una nat uraleza p oc o d ada al tr abaj o y el esf uerzo, i ngredientes del prog reso m aterial , d e m od o que p or ex tensi ón , y según Pascu al Madoz, se pen saba que “l a i m ag i nación ca s i orien ta l d e l os a ndaluce s les h ace m ás a pto s para la li te ratura que p ara las ci encias” 30 , aunq ue de sp ués este s uav i zaba el com enta rio i n d i cando que tanto en uno com o otr o ca m p o h abía dad o e n to dos los ti em pos hom b res em i ne ntes. 1.1.5. Pobreza y m e ndi cidad El pauperism o y l a m endi c i d ad fu eron notas ca racterísticas de l a estru ctu ra soc i al de Sevill a, l a s pr ov i ncias an daluzas y e l resto del país dura nte l a e t apa i sa belina; una herencia s ecul ar de l as sociedades del Anti guo Régi m en 31 . Com o ca usas de l os altos ín d i ces de m i seria se han señalad o, en tre otras: l a c ri sis eco nóm i ca vigente de s de el s i glo anter i or y la i m pl an tación tardí a de l a i ndustr i alizac i ón, q u e privó de trabaj o y m edi os de subsi stenc i a a bu ena parte de l a pob l ación ; el crecim i ento dem ográfi co q ue i nic i ado a m edi a dos del s i glo XVIII, dio en el XIX un i ncrem ento notab l e a l a población , favorecido po r la reducc i ón d e los ín dices de m or tali dad ; y l a 29 B.N.E. G ÓMEZ ZARZU ELA, Ma nue l. Ob. ci t ., 186 5, p. 65- 66. 30 MADOZ, Pas cual. Ob. cit . , p . 210- 211. 31 Como e j e m plos de traba jos s obre es ta cue s ti ón par a c iudad es y pro v i nc ias and aluzas of rece m os : L ÓPEZ M ORA, Ferna nd o. “ Pobre za en l a p ro v i nc i a de Córd ob a: alcance s oci a l y repa rto geo gráfico duran te los siglos XVII I y X IX ” . Revista de Historia Conte mporá ne a , nº 16 (199 5), p. 185-2 14 , y GI M ÉNEZ MUÑO Z, Mar ía del C armen. “ La ben e fi cencia m un icipal en la cap i t a l h isp alens e (185 0-1900): l a Bene fi cenc i a do mi c iliaria, el As ilo de Mend i c idad y l as Cas as de Socorro ” . Hi storia Con tempo rán ea , nº 34 (2007 b). Se v illa: Un ivers idad de Se v il la, p. 225 - 258. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 33 guer ra de Indep e ndencia , que sum i ó a l p aís e n un estado d e p obreza provo cado por e l a bandono de l os ca m pos y culti v os, l a de strucc i ó n o ruina de cen tros as i stenciales, l a q u ie bra de l as industri as y m an ufactu ras y el col apso del t r áfico m e rcantil 32 . La opi n i ó n m á s ta j ante del Dr. Ph. H auser m ani fe stó que en Sevilla l a m en di cidad crec i ó en pro porciones desm esu rada s por que: ”[…] mucha g ente cr e e q ue el trabajar des h on ra más que el vivir de l a caridad, y donde r ealment e e l of ici o de mendig o es más lu cr a tivo que e l de jornalero, y donde el am or a l a cari dad aumenta a m edida que dismin uy e el de l tr a bajo […]” 33 . Hauser veía en l a car i dad i m parti d a por l as i n sti tuciones eclesiásticas, m uy i nstaura das e n la c i udad, u n m a l qu e fom entaba este ti po de act i tud. En el siglo XIX l a i m agen d e l pobre ado pta un a nue va for m a d entr o del o rden soci al que ocupa , e m pezan do a c ons i derárs el e com o el em ento m ol esto , y m ás tar de co m o un verd ader o pe li gro. La car idad com o buena obr a debe susti tuirse por soluciones para e rrad ica r un gr ave problem a so cial 34 . El concepto d e pobreza e s m uy a m pl i o , abarcando d esde el i ndi v iduo sin bi enes, sin r enta ni h ogar que v i ve en l a calle al am paro de l a car id ad, hasta el jornalero en paro víctim a de una cri si s ag rícola. Así , pr osperan los establecim i entos de benef i cencia com o el Asil o de Mendicidad de San Fer nando o l a Casa de Ex pósi tos pa ra recié n nac i dos abandonado s 35 . Duran te el rei nado i sa be li no l a asistenc i a s oci al al m ar gi nado pasa de l a i nic i ativa p articular y de l a Igle s ia , en fo rm a de carid ad, a c onvertirse en una pol ítica que convierte a l o s po deres púb li cos en l os g arantes de l a 32 DOMÍN GUE Z SAN MARTÍN, Jos é. “ Los pob res su j etos de pobreza : Igles i a, s oci eda d, caridad c rist iana y bene fi cencia es tatal en e l sig lo X IX ” . Espacio , Tiempo y Forma , Seri e V, Hª Conte m porán ea , t. 16. UNED , 20 04, p. 438- 439. 33 HAUSER, Ph. O b. cit . , v ol. II, p. 2 73. Todos l os m at ice s de es t a a f i rma ción , as í co m o e l es t udio porm eno r izado del paup eris m o en Se v il la, qu ed an ex plicado s en es te v o lu m en de s us Est udi os mé dico-to pog ráfico s de Sevil la , dond e tamb ién s e ofrecen in t eres antes dato s s ob re l a ali m entac i ón, l a pros t it uc i ón, l a bene f icencia púb li ca , l a ens eñanza o l a cri minalidad en la c iudad del ú ltimo terc io de l sig lo XIX . 34 DOMÍN GUE Z SAN M ARTÍN, Jos é. Ob. ci t. , p. 437 . 35 GIMÉNE Z MUÑ OZ , María de l Car m en . “ Bre v e hi s tor ia de la Cas a Central de E x pós i tos de Se v il l a en l a se gu nd a m itad de l s ig lo XIX ” . Ámb ito. Rev ista de Estudi os de Cie nci as Soci ale s y Huma n idades , nº 17, 2007 , p. 17 - 27. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 34 benefice nc i a soc i a l 36 . La ley de Benef ice nc i a de 20 de j uni o d e 1 849 y el Regl am e nto de ej ecuci ón de 1 4 de m a yo de 1 852 con so li d an este proceso secul ar iza dor, hac i endo recaer en los ayu ntam ien tos l a r esponsab ili dad de l a asi stencia dom i cilia ria d e su s vecino s. L a p o breza , no ob s tante, será un m al que se perpet uó dura nte to da l a época i sab e li na, ag udizándose i nc luso con l a R evo l ución de 1868, fom en tada p or crisis com o l a gran h am br una naci ona l por l a pérdida de l a s cosechas de cer eales y l egum br es d e aque l veran o. Los sector es m ás aco m odad os de l a po b laci ón, crítico s de sde un puesto de ob servación alej ado de los g raves problem a s de i ntegrac ió n social ex i stente s en su ciuda d, con denaban dura m ente este m íser o ex i sti r, esa desi dia i nnata de l as denom i nadas c lases i m p rodu ct i vas qu e ta n m al a i m age n ofrecía n , m ante niendo que n i l a prom esa de un trabajo y un sal ario di gnos, aunque pen os am ente ga nado, l es har ía c am bi ar de dire cc ión. E l enojo d e esto s sectores, a veces con l a prensa a l a ca b eza, e l ev ó el n i ve l de sus ce nsura s en l os días de l a l legada del fer r ocar ril a l a c i udad . A l pa recer, ni l a d em and a de m an os pa ra a frontar las n ecesi dades c onstr uc ti v as de la red m ovi li zó a l os n um er osos m endi gos a dejar su “ azarosa vida” y respo nder a l ofr ecim i en to d e l a co m pañía de l cam i no de hier ro, q ue “dese osa de dar tr abaj o a l a c lase m enester osa y de a ct i va r l a ej ecución de sus tra baj os” 37 , av i saba a los j ornal e ros de que todos lo s que se presentaran sería n em pl eados en e l m o m ento. 1.1.6. I m agen r enovada de Sevilla En un sentido m ás positivo, l a Sev i lla i sabelina fue d i recta heredera de l as activas política s de r eform as del e fec ti vo asistente José Manuel de Arj o na (1 825 - 1833) 38 , a qui en se deben m edidas m oderni zador as en áreas esenciales de l a vida m uni ci pal. La ordenaci ón de los m ercados par a 36 GIMÉNE Z MUÑ OZ, Mar í a de l Car m en. Ob. cit . , 2007 , p . 27. 37 H.M.S. El Porven ir . Se v illa, 30 d e d i ci e mbre de 18 56 . 38 Para co noce r l a pol ítica de es te i n fluyente p ers onaje v éas e la m onog ra f ía de BRA OJ OS GARRID O , A lf ons o. D. José Manue l Arj on a, Asist ente d e Se vil la, 1 82 5- 1833 . Se v illa: Ayun ta m iento de Se v illa, 197 6. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 35 gara nt i zar e l abasto y la construcc ió n del Mercad o de l a Enca rnación, l a m e jora en el servicio de alum br ado o del a bastecim i ento de a guas a l a ci udad, co n el cuidad o y conservac i ón de l os Cañ os de Car m on a, pr i nc i pal conducto p roveedor de este v i tal recurso, fueron algunos de sus s e rvic i os presta dos a l a ve c in d ad. Aplicó, en f i n , un conjunto de m e di das d e corte il ustrado q ue ll evaron Sev illa a su c ontem p oran e i dad com o ca pi tal princ i pal del r e i no 39 . Desde en t onces e s v i s i b l e una ci udad transform ada en l o urba nístico, con sus apacible s y f rond os os paseos de l a s Deli c i as , al lado de l río, y del Sa ló n de Cristina, hom ón i m o de l a reina m adr e, con una avenida centr a l elevada con ban cos de piedra a a m bos l a dos, do nde los vecinos practica ban, com o a testigua R i ch a rd For d, s u am ada afi c i ón por v er y se r vi stos 40 . La ciudad, s i n e m bar go, no p udo d espre n derse d e prob l emas crónicos que ni el ím petu de Arjona pud o e rr ad i car: com o di j i m os, l a fa l t a d e hi giene pública p ersistía m ani festá ndose en foco s i nteriores d e basura, escom br os o aguas e stancadas, el firm e d e sus calle s continuó siendo defi ciente o i nex i stente, l as ep i dem i as, li dera das por el cólera, y l as crec i da s del Guada l q u i v ir co n tinuaban adm i ni strando su azote fuera del contro l de l a s autori dades. Y er a en estas cuest i ones d o nde Sev illa c ont i nuaba d ando m uestr as de un r etraso secular. En l o s años ce nt rales d e l sig l o los gobie rnos l o ca l e s practicaron pol íticas urbanísticas que m o strar on el an hel o por superar e l perím etro am ur al l ado y expand ir lo s l ím i te s de la ciuda d. Se d erribaron l as p uertas d e entr ada al rec i nto h i stór i co y se suced i eron d eci s i ones y refo rm as de e n orm e pol ém ica . La propia Torre d el Or o se sa l vó po r Real Decreto de 1 7 de m arzo de 1 866 de ser ve n dida e n una su b asta públi ca qu e i b a a ce l ebra rse solo un m es despué s en la Tenenc i a d e A l caldía de l os Rea l es A l cá zares 41 . En l o que nos i n teresa, i nternándonos en el á m b i to de los e studios y trabaj os donde cienc i a, invent i va y t ecn o l ogía podían tene r su aco g i da y pr ocurar su fl orec i m i ento, aprec ia m os u na Sevilla q ue m e di ada l a ce n turia, c om enzab a a 39 BRAOJOS GARRID O, A lf ons o. Ob. ci t. , p . 2 55, 258 y 26 9. 40 FORD , R ichard. A han db oo k for travell ers in Spa in, 3 v o ls. Ce ntaur Pres s , 1966 . Ci tado por AL BERICH, Jos é . Ob. cit . , p . 111. 41 Gaceta de Madri d , 21 de m a rzo de 18 66 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 36 ofre cer u n aspecto reno va do. Son v i s i b l es m o vi m i en tos y esfuerzos por capi talizar en est a m a teri a no solo l a regió n andal uza, si no por su s aspiracion es a un protagon i sm o naci onal . Se ali enta a l a a dapta c ión al prog reso, y al conoc i m i ento y disfr ute del confort y bene f i c io s de los nuevos adelan tos i ndustr ial es y tecno l óg i cos , para ll e va r a Sevill a a en cabezar l a m oder ni da d de l país , aspirando a los ni veles de Madrid y Barcelona . Gener alm ente l o s tr abaj os se encab ezaron por un gr upo de i n d i v i d uos, de poca i nf l uencia r eal en l o s m ecani sm os de cam b i o o revolución de las estru ctu ras e conóm icas, pero dem ostra ndo cap acidad de trabaj o y pasi ó n por el conoc im ie nto de l a ciencia de su m o mento. Muchos de su s esfu erzos fuer on estér ile s, chocan d o una s veces con l a pas ivida d de l os e l em ento s necesari os para fin anciar econ óm i cam ente l as nueva s i deas, y otr as, con l a fal ta de l respa l do de l d ébil tej i do p roduct ivo e i nd us trial de la cap i tal. Consci entes algunos cr íticos e i n t electuales cont em por áneo s españole s d e esta s esperanzadoras se ña l es y del e sfuerzo sevil l ano p or adopta r los sím bol os de l a m odernidad , d ieron a la pr ensa sus apre c ia c io nes. El esc ritor Eugenio de Ochoa, alum no en su i nfa nc i a de Albe rto Li sta , qu e desarro ll ó bue n a p arte de su car rera profes i onal en Madri d, d escri b i ó en c ier ta oc asión y sin t a puj os las def icien c ia s que l a capi tal del re i no tenía p ara representar su papel. A le gaba su p equeñez geogr áfic a, un i nfecundo r ío, unas tierras poc o fértiles, u n t razad o m ezqui n o sobre el qu e no se podía fu n dar na d a gran de; una ca m pi ña ár ida y despobla da, l a ausenc i a de m onu m entos h i st óricos, y una i ndu st r i a enquista da por l a fa l ta de l os e lem entos natur ales de qu e esta v ivía , e nt re otro s m al e s. Estos a chaques condenaban a Madri d a un r aqu i tism o que l o al ejarían c r ónicam e nte de l as g rande s cap ital es d e Europa. Respecto a l resto d e c iudades de Españ a, Ochoa con s id e raba que “co n l a décim a parte de lo qu e se ha ga st ado en h acer de Madr i d l o que es” , Sevill a, Ba rce l ona o Zar agoza, ri va l i z arían hoy co n París o Londre s, pu d i endo asum i r el pa pel d e Madri d 42 . Aun cuando p u diéra m os sospechar m oti vaciones políti c as o i deológ ica s que hicieran de su opinión un relato pa rcial d e l a r ealidad, l o q ue 42 OCHO A, Euge nio de. Par ís, Lon dres y Madrid . 1861 . París : Im p renta de E. Thunot y Cª, p. 603 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 37 nos i nte resa e s com probar l a i ncorporación del nom bre de la capital andaluza a l as a sp i rantes a r epr ese ntar a la n aci ón ante e l m u ndo. Si Och oa pudo usar e l nom bre d e Sevill a co m o a rm a arr oj adi za, nosotros no s i nteresarem os en co m pro bar lo efectivo de su afirm a ci ón. En aquel m o m ento ya se tenía una plena concienc i a de l os m oti vos causante s del retraso t ec no l ógico d e l país respe cto de naciones com o Fr anc i a, Inglaterra o Al em an i a. Incluso l a joven e i nd ustr i o sa Bé lgica tuv o la pri m era l í nea de ferrocarril del continente eur opeo en 1835, aportando i nnovac i o nes a e ste m edi o aplicad as i n c lu so en l o s ferrocarr il es británicos 43 . Sevilla, por el contrario, i na uguró su prim er a l ínea de pasaj eros y m erca ncías en 185 9, once años después qu e l a pr i m era d el país, l a Barcel ona-Mataró en 1848, aunque en u n te m pra nísi m o 18 29 se regi st ró l a pri m era petic i ón de construcción de una ví a férrea en Anda l uc ía, la de Jerez al m u ell e d e l portal. Esta i niciativa , dign a de apre c iar, fue r ealm ente adelan tada, pues l a prim e ra l ínea para el transporte de pasaj er os se estableció e n Inglaterra entre Liverpool y Mancheste r en 1 830. La constr ucc i ón del ferroc arril e n España que d ó e n m an os priva das, b aj o l a estre cha t utela del E sta do, que decid ió l a organ i zac ión terr i torial, la norm ati va de co nstr ucc i ó n y el e stablecim i e nt o de l as tarifa s a los u suar i o s 44 . Retraso , por tanto, es l a p a l abra a a pli car ta m bi én a l a i m pl antación de l ferr ocarr il en España, cons i de rado el ex ponente m á x i m o de l a m oder n i dad y el progres o, m ás l l a m ati vo en el caso de Sevilla por ser p unto i nterm edi o en l a línea principa l d e Madrid a Cád iz. 1.1.7. M e j oras e n la instrucc ió n par a favorecer la i nv enti va La falta de instru cc ión, de protección gubernam ental y de estím ul o a l a capac i dad i nventora o creativa tení an postrado a l país en e l 43 DERRY, T ho m as Kings t on; W ILLIA MS, T re v or Illtyd. Hi storia de la Tecnolo gía. (Vol. II). Desd e 17 50 hasta 19 00 (I) . 2002 . Madr i d: S ig lo Ve intiu no de Es paña Edit ores , S.A ., p . 486. 44 AGU ILAR CIVERA , In m acu lada. “ E l s i ste m a terres tre de co m unicac i ones : ca m inos y f er rocarri les . Re fl e xiones y tes timonios ” . T écni ca e inge ni ería e n Esp añ a , v o l. V III. El Ochoci entos. De las pro fundi da de s a las alturas . Zar ago za: Rea l Acade mi a de I nge nier í a, Ins tit uc i ón “F ern and o el Catól ico” , Pren s as de l a Univ ers i dad de Z arag oza . 20 13, p. 702 - 703. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 38 estanca m i ento i nnov ador tecno ló g i co e i ndustrial . E l a rgum ento e ra ap li cable a Sevilla, dep e ndie nte de l ex tranjero p ara adq u i rir l os productos de práctica m ente t o dos los ram os de su i ndustria: “[…] el fa bricante de tejid o s, el impres o r, el reloj e ro, el carpi ntero, m u ltitud de talleres tra ba j a ban con m áquinas y h e rramientas c onstruid as en el extranje ro” 45 . De i g ual m aner a, l os profes i onales pertenec ientes a ofi cios c i entíf i cos se veía n forzados a adquir ir el i nstr um enta l de su carrera: m ate m áti ca s, quím i ca , física o cirugía, fund am ental m ente en F ra nc i a e Inglater ra. Los afi cionados a l a astr onom ía o l a ci encia e x peri m e ntal debía n i g u a l m ente recur rir a p rovee d ores ex tr anjeros de su m ater i al de trabaj o. Uno de l os grandes r etos del sistem a l iberal que pug n aba por i m pl an tarse en España e n 1833, fue el r estab leci m i ento del aparato cie n tíf i co y tecnológi co, qu e con distinta s po l ít i cas se enca rgaron de encabezar l os dos gr andes p artidos de l a é poca i sabe li na a través d e l as r eform as de l si stem a educativo . Los m o dera dos d efendían l a cent r alización d e la enseña nza super io r y el fom ento de l a s e nseñan z as técnic as, y l os prog resistas l a instrucción púb l ica a gran escala para difund i r e l conoci m ie nto a am pl ias ca pas de l a pob l ac ión 46 . Si guiendo con el programa de re form as, l a Real Or den de 28 d e j uli o de 1 835, fir m ada por l a rei na gober nadora, fue enviada a todos l o s ayunta m i entos con el re quer i m i ento de form a ci ón de l o s nuevos c onsistorio s de e l ección popu la r, en sustitu c i ó n de l os c ab il dos del Antiguo Ré g i m en. En l a o rden se expresaba l a es tructura que regi ría en los m i s m os , tenden te a proveer a l os pu eblos el g oc e de l os m ayor es benefi c i os . Pues bien, u na de l as preo cupaciones de est a nueva orga n i zac i ón políti ca era l a ga rantía de l tr abaj o en pr o del progreso. Den tro del título 9 º uno de los apartado s disp onía que l os ayuntam i entos de bían reda ctar anua lm ente u na mem ori a en que se diera cuenta al gob e rnad o r civil de l os fondos del Com ú n y de l as m e j oras susce pt i bles de r e a l i z arse. E stas se ce ntraban en el perfecc i onam i e nto de l e st ado de l as com uni ca ciones co n 45 H.M.S. El Porven ir . Se v illa, 15 d e julio de 185 3. 46 LÓPE Z-OCÓN C ABRERA, Leo ncio. O b . cit. , p. 258. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 39 l os dem ás pue bl os, en declar ar cua nto crey er an oportuno p a ra m e j o rar el orna to púb l i c o y fo m enta r l os int ereses m ateri al es d el pueb lo y, m uy i m por tante , en sup rim i r l as t rabas, pri v ile g i os u otr as causas q ue i m pi dieran el desarro l lo de la industria ag ríco l a, fabr il y c om erci a l 47 . Por o tro l ado , l as sucesivas desa m orti zacion es no con s i guieron propiciar l a pr ogram ada r eform a ag raria y la erradicación de l régim en de “m an os m u ertas” , en busc a de l a explota c i ó n m ás efi ci e nte de la t i erra y e l repa rto eq u i t ativo de su producto. Más preocupada esta políti ca por insufla r a l as arcas de l a Hac i enda un s úbito y abundante f l uj o de ca p i tal con l a venta en suba s ta de l o ena j e nado, l a agricultura, te nida por prim e r i m p ul sor d e l proce so de revolución i n dustr i a l , n o pu do f i n al m ente representar e n España tan nece sa rio pa pel. Las pol ít ica s d esam or ti zadoras, antes bie n, propiciaron l a aparición de un capita li sm o agr ario que i nvirtió parte de sus benef icios en i m pul sa r la inc i p ie nte industrialización y e n crea r nuevas ri queza s en el cam po. Pero ha y autor es qu e consideran qu e en e l caso sevill ano, donde l os principale s beneficiar i o s de l os biene s e cles i ásticos desam o rti zados en su recinto y co m arca , fue ron l a burguesía urbana y l a nobleza, e ste grupo no capi taneó, c om o e n otr as ciudades, el m ovi m ie nto ind ust rial 48 . 1.1.8. Educaci ó n y enseñanza técn ica : la Escuela In dustrial Sev illan a La e d ucación fue ta m bi én un déb il p il a r p a ra e l cam b i o. Sev ill a había i nic i ado el s i glo X IX con una so l a escuela gratuita de prim eras l etras, h asta que p or iniciat i va del veint i cu atro Diego Guerrero y Sidon, en e l cabildo de 14 de m arzo de 18 15, se expresó la ne ces idad d e e stablecer m ayo r núm er o de estas escuelas en una c i u dad de s u i m por tanci a . La i niciativa, bien rec i b ida por l a corpo ración m uni cipal, a cabó e n l a creaci ón d e una escuela g ratuita para niños h ijos de pobres e n el Colegio Mayor de Santo T om ás. Ayuntam i en to e i nstitu c ió n religiosa se c oncertaron conscientes de l a 47 GUICH O T y PAR ODY , Joaq uín. His toria del E xcm o. Ayun t amie nto de l a ciuda d de Sevi lla . To m o IV. Se v illa: Co l egio Oficia l de Apare jadore s y Arqu i tectos T écni cos de Se v il la, 199 0, p. 286- 289. 48 CUENC A T OR IBIO, Manu el. “ La Se v illa i sa be li na, 1 833 - 1868 ” . Archivo Hisp al ense , nº 181. 197 6. Se v illa: Diputac i ón de Se v illa, p . 2. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 40 i m por tancia de l a i nstrucción de sus c iu dada no s co m o ci m i en to, en palabras de Guerrero, de l a prosperidad del pueblo y el cum pl i m i ento de su s de beres religiosos y sociales, así com o par a fa c i li t arle el conoc i m ie nto d e todas l as ci encias y artes 49 . Es e vi dente el progreso que en el cam po de l a educación se hizo de sde esa fec ha hasta e l estable c im ie nto en 1851 d e l a Escuela Industri al Sev illa na, d onde ta m bi én gr at u i t am ente se ofre cía fo rm aci ón profe s i onal sup e rior. E l pape l de la Un i versid ad Literaria e n l a m oder n i zac i ón ci entíf i ca y tecnoló g i ca d e la ci udad fu e p o co r el evante, d es tacando tan solo el trabaj o de a l g unos d e sus profesores, actu an do d esde otros sectores de la soci edad in telectua l de l m o m ento. 1. S ello en tinta con el escu do de la Esc ue l a Industri al Sevillana. En Sevi ll a, m uchas d e l a s esperanzas p a ra el resu rgim i ento d el antiguo esp l e ndor i n dustr i a l y com erci al d e l si glo XV I, se d epo s itaron e n el apro vecham ien to de l as enseñanz as i m par tid as por su Escuela Industrial, y l as suces i vas hornadas d e i ngenieros q ue salie ron de ella. E l p rofe s orado de l a esc ue l a sev illa na estará m u y presen te en puntua l es y relevantes aconte c im ie ntos viv i dos por l a ciudad e n su adapta c i ón a l a m oder ni dad. La i ndividua l ida d de nu evo asum i ó el prot agonism o del d esarro llo . Nac i ó l a escuela e n 1850, p a ralelam ente con o tras a n i ve l nac i on a l , aunque s u cam i no d ocente com enzó e n el cur so 1851 -52. L a creación d e l as E scuelas 49 Citad o en GUICH OT y PAROD Y, Joa qu ín. Ob. ci t . , 19 90, p. 116- 117. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 41 Industri ales const i tu ye l a culm i n ación de las pol íticas gub e rnam ental es li bera l es, cuyo or i gen se rem o nta a l os consul a dos y juntas de co m erci o surgida s en l a Españ a de l a se gunda m i ta d de siglo XVIII, m uy pre ocupa das por l as enseñanzas técnica e i ndustria l . E l 4 de se ptiem br e de 18 5 0, con Manuel Sei jas Lozano co m o m in i st ro de Co m e rci o, In st rucción y Obras Públi cas del g obierno m od erad o del genera l Narvá ez, se prom ul gó e l Real Decreto q ue est ab l ecía e n Españ a l a e nseñanza i ndustr i al 50 . El objetivo e r a crear un ca p i t al hum ano au tóctono par a hacer fren t e al proceso d e i ndustr ializa c ió n q ue había ll egado a Españ a en l os com i enzo s de l a época i sabelina, y a c uyos c am bi os tecnológ i cos y de or ganizac i ón no po día dar respu esta su s i stem a gre m i al y de o rgani sm os i l ustrados 51 . Com o pas o previo se hizo necesaria l a form aci ón del p rofe sorado y l a c reación d e l a estru ctu ra o rgan i zat i va de esta s escuelas ind u striales. Duran te la segunda quincena de sept i e m bre , se abría el plazo de i nscripción 52 . Par a el cu rso 1855- 18 56, p o r poner un ej e m pl o, la s enseña nzas dad as en la escuela eran de tres géneros: l a elem ental i ndustr ial , l a profes i onal i ndustr ial y l a de com erci o. La ense ñanza e l em en tal i ndustr ial se destinaba fundam en tal m e nte a ar tes anos y se i m pa rtía d e noche para facilitar su a s iste ncia a l as clase s. Era p reciso te n er cum pli dos l os d oce años y sa ber l eer, escribir y c onocer l as p ri m er as cue n tas. La enseña nza profes i onal i ndustrial se de st i naba a l os que q uerían seguir l a carr era de i ng e n i eros m ecáni cos y quím i cos, tenía n catorce años cum pl i dos y tuvi eran conocim i en to de t odas las m a teri as de l a e ns eñanza e l em en tal. La enseña nza de com erci o se const i tuía en u n a nueva carrera e n l a que se ex i gía i g u al m en te tener cato rce años y saber l a i n strucción p r i m ar i a. Las cl ases se dab an en l as prim er as hor as de la m a ñana y de l a noche p ara facili tar la asiste nc i a a los em pl eados de l com erci o. Tod as l as ens eñanzas eran gratuitas e im pa rti d as por profesores cu a li f i cados y con un 50 CANO PA VÓ N , Jos é Ma nue l. “ La ens eña nza de la in gen iería i ndu s t ri a l en Esp aña en tre 185 0 y 186 8. La Es cuela I ndu s t ri a l de Se v illa ” . LLULL , v o l . 19, 1996a, p. 28 - 30. 51 CANO PAVÓN, Jo s é Manue l, Estad o, enseña nz a ind ustria l y capital huma no en la Espa ña isa be li na (18 33 -1868). Esfuerz o s y f racaso s . Málaga : I m p. Montes , S.L . 2001 . 52 Escu ela Indu s t ri a l Se v il lana. Anunc i o de la ape rtura del p lazo de m atrícu la para el curso 1855 -185 6. F i r m ado en Se v il la e l 24 de ago s to de 1855 por Ger m án Los ada, direc tor d e l a es cuela. H.M.S. El Porve ni r . Se v illa, 5 de s epti e m bre d e 185 5. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 48 el fastuoso títu l o d e “constructor d e Madr i d pri vileg i a do de inve nc i ón por S. M. l a Reina Do ña Isa b el II” , cuando l o q ue pos eía r ealm en te er a l a cédula por l a inscripción del i nvento d e una “cocina eco nóm i ca” 66 . Tr as l adando posteri orm e nte su actividad a Sev ill a, R oussoulieres fa bri caba un am pli o catálogo de elem en tos d e m ecáni c a hid ráu li ca , com o bo m bas de bronce para distr i b uc i ó n dom ésti ca de agua, i m pelentes para riegos, li m p i eza y contr a i n ce ndios, cañerías y retretes i nodor o s 67 . Desde qu e se conseguía l a real cé d u l a ex i stía un plazo de tres m eses p ara pagar las cost as de l a m i s m a , l o qu e condu c ía a l a caduc i dad de m uchas d e ell as pasado este pl azo, pues m uchos i nvento res i n t entaban obtener l a re ntab il ida d eco n óm i ca de su i dea dent ro de l m i s m o, resultad o que en l a m a yoría de l as ocas i ones no se d aba. Otro m oti vo m u y co m ún de ca d uci dad fue l a i m posi bilidad de poner en práct i ca la i n ve nción en e l plazo legal obligator io de un año 68 . Sería in c orre c to con s id erar los priv il egios de i n vención como “bar óm etr o” de l a capac i d ad i nvent i va o d e l nivel d e desarrollo té cn i co y económ ico de un a sociedad sin a ntes com probar s u incor p oración real al proce so produc ti v o 69 . Desde 18 49 l a com pr obaci ó n d e l a pu esta en práct i ca real de l a i n n ovación r egistrada corrió a car g o de l a p rop i a Adm i ni strac i ón. En e ste sentido y en e l ca so de Sev il la, l a Escuel a Industr i a l se convirtió desde su c reación en e l ó rga no técn i co encar gado de ex pedi r los certificados de aplicac i ón de una i nvención de term in ada. Ell o nos l levar á a conocer l a vi da solo de p arte de e stos i nventos, per o ha de co ns i derarse qu e es pos i b l e i nventar s i n registrar ni proteger l a n ueva i de a; se pu ed e aportar i nnovac i ón en un cam po con inve ntos n o pat entad os o i m p orta ndo u na tecno l o gía 66 MINISTER IO DE INDUS T RIA , ENERG ÍA Y TUR ISMO. O FICINA ESPAÑ OLA DE PATEN T ES Y M ARCAS. ARCHIV O ( O.E.P . M.). Pr ivileg io de i n v enc ión nº 544 , conced ido por 5 años . Solicitado el 16 de d i ciemb re de 185 0. 67 Trabajaba en una f ábrica en la ca ll e Can tarran as , 71, recib iendo l os en cargo s en un des pacho de l a ca l l e Géno v a, 26 . H.M.S . El Porve nir . Se v il l a , 27 de abr il de 18 52. 68 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t. , 1 999 b, p. 206 . 69 SCHUMPE TER, Jos eph Al oi s . The theo ry of econo mics de velo pme nt: an inq ui ry into profi ts, capita l, credit, inte rest and the busin ess cycl e . Mas sa chus etts : Har v ard Un iv ers ity Pres s [pag inación v ers ión cas t ellana (194 4), Mé x i co , 1 91 1. Fondo de Cu lt ura Econó m ica], p. 38. Citado po r SÁ IZ GON ZÁLE Z , Jos é Patr icio. O b. cit. , 19 99a , p. 27 7, que m atiza la afirmac ión de f end i en do que l as se ries de patentes s í i n f o r m an s ob re l as e x pectat iv as de ben ef icio y l os patrone s de i nv ers ión si s e cons i dera que l a de m an d a derivada in fl uye en l a as i gnación de los recurs os neces arios para i n v es t i gar y paten tar. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 49 ex teri o r, circunstancias dadas todas en España y, co m o qu edar á consta tado , tam bi é n en Sev illa . N i siqu i era todo l o patentado aca b aba conv i r t i éndose en una i n novación técn i ca, p ues l a m ayor ía d e l os i nv entos pr oteg i d os nun ca se ex pl otar on económ i cam e nte 70 . En Sev illa verem os i nvención, pero en m uchos casos no p odre m os con ocer, si l o h ubo, e l resultado de su apli cación f i na l al sistem a produ cti v o l o ca l . El uso del priv il egio de invención p odía ce d erse, donarse, ven d erse, perm utarse y l egar se p o r últim a vol un tad, co m o cu al quier otr a pr o piedad particula r 71 . El esta blecim i e nto de un as tasas pud o frenar el ím petu de los i nventores po r reg i strar sus hallazgos, pero en té rm i n os g en e rales , y aunque l os con oc i m i ento s científico s y té cn i cos d e los so li citantes no fu eran del todo de g ran nive l , es c ie rto q ue l a fe e n l o d e scubi erto, norm al m ente por l a i ntuición y el trabaj o, ll e v ó a m ucho s a un dese m bol so r ealm ente e x ig ente 72 . Es l ógic o pen sa r tam b i én qu e e l i nventor tu v iera una esperanza fundad a en l os benef i cios dine rar io s de l a ex pl otac i ó n de su hall azgo, lo qu e j u sti ficaría l a ren tabilidad d e l a i nvers ió n h echa con su regi stro; p ero s i esta s e perdía, l a renovac ió n d el p riv il egio qu edaba def ini t i vam ente paralizada. En l a 70 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t. , 1 999 b, p. 28. 71 La l egis lac ión es paño la en la reg ulac i ón de es t os a s untos of rece co m o pr i nc i pales t e xt os el Rea l Decre to de 27 de m arzo de 1826 , du rante e l re inado de Fernan do VII , es t ablec i end o las “Reg las y orden con que s e han de conce de r pr iv il eg i os ex c lus iv os por l a i n v ención , introducc i ón y m ejora de cuales quiera objetos de us o artís ti co” . Su artí culo 1º es tablece que po drá s er objeto de privilegio toda “ m áqu ina, apara to , i ns t ru m ento, procede r u ope ración m ecán ica o quí mica qu e en todo o en parte se an nue v os , o no es tén es t ablecidos del mi s m o m odo y f o r m a en es tos rei nos ”. Le s iguen l a Real O rde n de 14 de junio de 182 9, c on “var ias aclaracione s al Real Decre to s ob re privile gios de i n ven ción e in troducción de in ventos ”, e l Rea l Decre to de 23 de d i ci e m b re de 182 9, con nue vas aclaraciones a l res pecto, l a Rea l Orden de 11 de enero de 1849 , di c tand o “v a ri as disp os i ci one s s obre privil egios de indus tri a”, y la Rea l Orden de 16 de j u lio de 184 9, por la que s e declarab a que las cues ti one s promovi das entre part iculare s so bre priv ileg i os de i ndus tri a, co m o l as de prop iedad , perten ecían a los tri buna les ordinar i os . Des de el Real Decre t o de 16 de s ep ti em bre de 1811 , hay l eyes proteccion i stas del i n ventor en Es pañ a, de cor te m odern o y capita l i sta, cons i dera nd o l a i n v en ción co m o una for ma de propieda d. La pro tección quedó refle jada en e l propio art iculado de l a Cons titución de 1812 . Pero i ncl us o m ucho antes de es t as f echa s (del siglo X VI en ade l ante) se conce dían Céd ulas de privileg io de i n v enc i ón o introducc i ón de una m anera m ás o meno s re glada . U n e x hau s tiv o e s tudio so bre el sis te m a de p atentes e s pañol, i nc l uyen do el aná lisis de la l eg i s l ación qu e lo regula, pued e ha llars e en SÁIZ GON ZÁL EZ , Jos é Pa tr icio. Pro pie da d I ndu stri al y Revo luci ón L ibe ral . Hi storia de l sistema españ ol de pa tentes . Madrid : O f i c ina Es pa ñola de Patentes y Mar cas . 1995 72 Por el pri v ilegio de cinco año s s e pa gab an 1.000 rs . vn., por e l de diez , 3.000 rs . , por e l de quince , 6.000 rs . y por el de introdu cc ión 3.000 rs (s olo conced ido por cinco año s ), a l os que hab ía que aña dir 80 rs . por l os gas t os de ex ped ici ó n de l a Real Cédu la. R .D. de 27 de m arzo de 182 6. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 50 m ayor ía d e los países con un s i stem a l egal de patentes, y en España desde 1811, se exigía l a p ues ta en p ráctica del invento en u n plazo d e term i nado, si n cuyo trám ite l a con ces i ó n d e l p riv il egio n o p odía continuar. To do, para gara nt i zar que l a nueva inve nc i ón r eport ara ben ef i c i os a l a sociedad m edi a nte su i nte gración i nm edi a ta en a lgún p roceso pro d uct i vo, actu a ndo com o un a auté nti ca i n novación tecn ológica 73 . Desde el Real Decreto de 2 7 de m ar zo de 1826 el plazo pa ra pon er en práctica el i nvento era, co m o vi m os, de u n año. En el p e ríod o 1 8 26 -1 8 78 Andal ucía fue l a cuart a r egión españo l a e n porcenta j e de pue s ta en pr áctica de sus i n ve nciones p atentadas co n un 2 9,5% , detrá s de Catal u ña con e l 40,7%, s i tuada en pri m era posic i ó n, de Valencia y d el País Vasco, y po r del ante d e M adrid co n su 25, 8%. Muchas soli c i tudes, si n em b argo , caducar on p or no hacerse frente al desem bol so económ ico de scrito, fenóm e no especialm ente vi sible tam bi én en el caso de Madrid, l o que evi denc i a ría que l os solic itantes r es identes en e stas dos re g i ones er an bastan te reticentes a pag ar l a p atente sin gar antías ciertas de po der ll evar l a a la práctica . Andalu cía f ue , no obstante, re g ió n p i o n era e n l a i ndustr ializa c ió n españo l a con la ap li c a ción de novedades te cnológ i cas y una de las zona s m ás fabril es a m i tad del s i g lo XIX, par a i r ex peri m entan do una prog resiva dism i nu c i ón de su grado de i ndus tr iali zación durante la seg unda m i tad d el siglo y a lo l a rgo del XX 74 . Una cuestión s om eti da a i ntenso de bate de ám bi to i nternaciona l , fue concre tar a quién per tenecía la p rop i e dad de una i nvenc ió n. Pa rt i endo de la base de l a n ec esidad de l a in v enc i ón pa ra el prog reso de l a s a rtes, l a i ndustr ia y, en consecuenc i a, d e la ci vilización, surgie ron pronto l a s dispu tas en to rno a l a titul a ridad del hecho i n v ent i v o. Para unos , el i nventor o el i ngen i ero e ran l os indiscutible s pro p i e tarios de una i dea inviola b l e y de posesión perpetua, com o cual q u i er o tra prop i edad. La pate nte de i n vención se con st i tuyó en un derecho de p ropied ad p rivado y tem poral m ente ex cl usi vo qu e ten í a toda persona sob re el f r uto de su act i v idad i nvent i va 75 . 73 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t. , 199 9b, p. 192 . 74 Ib ídem , p. 222 . 75 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t. , 1 999 a, p. 24. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 51 Otra e scu e l a económ i ca negaba rotundam ente esta afirm aci ón, sosten ie ndo que el d esc ubrim i ento de una nueva idea o p rocedim ie nto oto rgaba la ex pl otación d e l mis m o a su in v entor, per o en m odo algu no podía i m pedi r la ex pl otación de l o s de m ás que a ccedieran a su con oc i m i ento : l as i dea s y l os proce d i m i ento s artíst i cos o i ndustr iale s forman p arte de l o i nm ater i al y, por tanto, no pod ían c onst i tuir una prop ie dad 76 . Com o medi da con c iliad o ra entre l as dos par t es, a l a que se opus ie ron am bas rotundam ente , surgieron l o s pri vileg i o s de i n v enc i ón, q ue r ec onocían el derecho d e prop i edad del i nventor sobre su i dea , p ero estableciendo su cesi ón a l a generalidad a cam bi o de u na i ndem ni zación po r sus esfuerzos. Esta com pensaci ón consi stía en el d i sfrute d e un peri odo de exclusividad du rante el cu a l p odía ex pl otar su i dea. L os plazos p odían se r de cinco , diez o q u ince año s en el caso d e los i nventos nov edosos, y de c i nc o e n el de l a in troducc ió n de proce d i m i ento s ya pr ivilegia d os o probado s e n el extranj ero. La soli citud de una rea l cé dula de p riv il egio deb ía i r a c om pañad a de un escrito d e presentac i ón con el objeto de l pr i v il e g i o, s i l o e ra de i nvenc ió n o de i ntroducción de u na m áq u i na, i nstrum ento, apar ato, pr oceder u oper ac i ón m ecáni ca o q uím i ca . En el privilegio de i n t roducción se r econocía el d erecho de exp l ota c i ón d e un pr oc edim i e nto, m áqu i na o fa b ricación ex tranjero, pero no para i m porta rlo de fuera, si no para constru i rlo y po ner l o en práct i ca e n Espa ña c o m o noved ad, según establecía el Real Decr e to d e 27 de m arzo de 1826 77 . Sol ía ad j untarse un pl ano o m od el o con l a descripción y explica c ió n d e l obj eto y su ut ilidad, y se esp ec i f i caba cu ál era el m ecani sm o que se regi s traba com o nu nca antes pract ica do e n España, si n que ofrec ie ra duda su novedad. La so li c i t ud con l a d ocum en taci ón debía 76 CANAL EJAS Y CASAS, Jos é. Anua rio de los progres os t ecno lóg ico s de la indu stria y de la agricul tura. R esu men d e los ad ela ntos de l as ci encias ap lica da s; de scripci ón d e las constru ccion es, inve ntos y proced imi entos ind ustrial es que han surgi do en el año de 186 1 . 186 2. Madrid : Car l os Bailly-Ba illiere, p. 63. En es ta obra pod em os enco ntrar el re lato de l os v i v os deb ates gene rad os en tre l as dos escu elas de pens am i ento eco nó mico. 77 “1ª. E l pri v il egio de i ntrodu cc ión no es para traer de f ue ra máqu inas , i ns trum en tos , herra mientas y de m ás objetos de es ta clas e, sino p ara l a e jecución de ellas en e l reino , recaye nd o s olam ente el pr iv il eg i o en l a parte o m ed i o que no es tu v ies e practica do an tes en Es pa ña , s in perjuicio del que e m pleare otro medio en lo su ces iv o”. Aclaraci on es conten ida s en la Re al orde n expedid a por el Ministerio de Haci enda el 14 de Juni o de 1829. Publi cado en SÁI Z GON ZÁLEZ, Jos é Patr i c io. Legi sla ció n históri ca sobre propi eda d ind ustria l. España (175 9- 1929) . Madrid: O fi c ina Es pa ño la de Paten tes y Ma rcas , 1996 , p. 70. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 52 di rigirse, en una pr i m era ép oca, al i ntendent e de l a p rovincia, que l o rem i tía despué s al Sup rem o Consejo de Haci enda , p ero co n los poste riore s ca m bi o s en l a organ i zac i ón ad m i ni strat i va, la en trega s e r ealizaba a l os go bernad ores provinciales, q ue la pasaban después a l Mi nis terio d e Fom ento. La facili d ad de estos t rám i te s pr oduj o un al uvión de so li citudes, confor m and o un m uestr ario de los m á s di vers o s cam pos de l a i m agi nación, l a e speculación o e l pe nsam i en to práctico de i nventor es, f abricantes y em pr esari os. Ante cierto ha rtazg o p or el e n orm e nú m er o de pri v il eg io s de i nvención conced i dos, sobre todo a enso ñ ador es de oficio, acusados a m enud o d e fa rs ante s o l adrones de i deas , y el convenc i m i ento de q ue estos pri vileg i o s no servir í an nunca para e l adelanto d e l as artes, se vert i eron opi niones que sostenían qu e: “[…] los v erdad eros adelantos de l a industria no p ro ce den sino de los que reciben las ci e nc ias gen erales y aplicadas, y que los d e esta clase no tien en privilegio alg uno ni más p remio q ue el de todas l as obras h umanas : el que qu ier e n darl e l o s q ue l as qu i eren o la s necesi tan; y es obvio que las ciencias no se esta ncan p or l a falta d e privilegi o, siendo así q ue constit uy en la p arte más nobl e y fund amental de las i nvencio nes útiles” 78 . No era d e l todo cierta esta afir m aci ón p ues la hi stor i a ha de m ostr ado que no p ocos a vances científ i cos se han p rodu c id o por aplicación o desar rollo de i nvenc i o nes y descu b ri m i e ntos ocasiona l es que no c ontaban , a priori , con una base c ie n tíf i ca so b re l a que as entar se. Pero tam bi én es cier to que l a d i stancia e ntre e l m é todo c ie ntífic o y el o brar de algu nos i nventores era a bism al . Un ej e m pl o p arad igm áti co del tratam i en to público d ado a l a a p arición de un nu evo inventor con su i dea, l o o frece el ca so sev illa no de Joaquín Serra e Ig os a, creado r en 1857 de un proce di m i e nto par a e l estam pa do de crudillos 79 aplicables a c ielo s r asos, s iller í as, m a m p aras, cor ti nas y o tro s obj etos de cora t i vos . En Sev illa se d esarro ll aron l as pruebas del producto en una fá brica de tintes y apresto dirigida por los señores Joves Rom ero , con tan bueno s r e su l tados, que hasta l os obrer os en carga d os d e ejecutarlas 78 SAAVEDR A MORA GAS, Edua rdo . “ Re v i sta Bi b li ográ fi ca ” . Revi sta de Obras Públi cas , nº 9. Madr i d: 1862 , p . 110. 79 Una tela ás pe ra y dura s imil ar a l lienzo . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 53 “que daron sorprendidos”. El diario El Porveni r , con un d i scurso adulator i o y a l a vez pub licita rio, def inió a Serra, com o uno de aq uellos : “[…] h om bre s de h onra da paciencia y admir able ap licaci ón qu e c on miserables rec ursos y a expen sas de numer osas fat i gas enr iquecen la indu s tria española” 80 . Al m i s m o ti e m po, e l auto r fue r e prese n tado com o vícti m a d e u n si stem a pol ítico falto de protecc i ón y de m e di os para el apo y o al progreso de l a nación. Al pa recer contaba co n exper ie nc ia, al haber estado al fre nte de varias fábr i ca s esp a ñolas y ex tran j e ra s. Por supuesto que su d escubrim i ento se co ns i deraba de tra sc endenta l i nfluenc ia en l as ar tes, y para finalizar se cl am ab a a part i cu l are s y sociedades, p articular m ente a l a Sociedad Sevillan a de Em ula ción y F om ento , a a coger baj o su pro t ecc ió n al “ben em ér i to art i sta”, fac i li tándo l e l os recur s os ne cesario s para obtener el prem io de un a p atente de i nvención que solo con l as buenas i dea s no se podía costear. La Soci e dad de Em ul aci ón y Fo m ento cum pli ó un desta c ab l e pa pel con su apo y o al de sa rrollo de l as i d e as i nve nt i vas de m uy variad os creador es 81 . La l ab or de la i nst i tución se sol ía m ateri ali za r en la r eda cc ió n de i nform es, a l e j e rcer com o ór gano consultivo, o cola b orando en la orga n i zac i ón de e x posi c i ones industria le s l ocale s. T am bi én o to rgó prem i os al i ng enio y e l tr a baj o, co m o el qu e ob tuvo un a gu i tarra que el of i c i a l Arcadio Alejandres había co nst ruido en la fábri c a de Jo sé Martíne z de Azco i t ia , de Sevilla. E l i nstrum ento er a pa ra un c li e nte de Londres y exhibía “e x cel entes 80 H.M.S. El Porven ir . Se v illa, 14 d e m ayo de 185 7. 81 La Soc iedad Se villana de Emulación y F o m en to de l a Ilus traci ón, Agr i cu ltura, Arte s y Comerc io f ue f und ada en 184 4 por el súbdito francés Pablo Franc i sco La v errerie (en 184 3 s eg ún GÓMEZ Z ARZU ELA, Manu el. Ob. ci t . 1865, p . 200), “con obje to de pro mover l os ade lantos de l as ci enc i as , l a educación pr im ar ia y e l f omento de l a agr i cultura, l as artes y e l comercio” . Co m o i ns tit uc i ón pri v ada t raba jó en e l fomento de l a f or maci ón c i entífica y l a difus i ón de l os conoci mientos técn i cos entre l a pob l ació n a t ra v és de s us cáted ras gratuitas . Es te y otros datos s ob re el origen, orga nizac ión y des arroll o de la socied ad pu ede n hallarse en CANO PAV ÓN, J os é Manue l. “ La Soc iedad Se v i llana de Em u l ac ión y F o m en to: apro ximac ión a s u his toria ” . Archivo Hi spa len se , nº 25 4 . Se v illa: D i putac i ón de Se v il l a, p. 11- 23. 200 0a . Junto con Cár l os Moi reau , el 31 de m arzo de 1834 La v errerie obtu v o pe r miso de la s ubd elega ción de Fo m ento en l a pro v inc i a, para establecer en Se v i ll a una f áb r ica de prod uctos quím icos “de m ucho cons um o en l as artes , es pe cial m en te en l a ti n t orería, que tan ext end ida es t á en aq ue ll a ci uda d […]” . G aceta de Madr id , 13 de m ayo de 1834 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 54 voces, esm era do tr abaj o y el e g ante s form as” 82 . Asi m i l em os l a i dea de que el concepto “invento” o “invenc ió n” a b arca un a m pl i o espectro de objetos y m ecani s m os , y que in v entar no es sino el ejercicio de cr eac i ón, diseño o prod ucc i ón de alguna cosa o s iste m a n uevo q ue an tes no existía. En e l terr eno ind ustrial, ci entíf i co o tec no l ógico, co m par ten el m i s m o esta tus u na l ocom o tora de va por y una prótesis dental, ob j etos novedosos qu e dem ostr ar on su u t ilid ad práct i ca. Ten drem o s ocasi ón de ver por cuánt os y en qué dive rsos ter renos cam i naba l a i m ag i n ac i ón de lo s creado res. La p rensa, ávida de no ti c i as sensac io nales, pecaba co n frecuencia d e il us i onar a sus l ectores con e l advenim ie nt o de un nuevo prog reso , s in com pr obar un m íni m o d e elem entos que acred ita ran a l i dealista i nve ntor . Estas cr ónicas ser ví an a un tiem po para verter cr ít i cas a l s i ste m a poco prote cc i onista del gobie rno, par a de s tacar l a capacida d cr e ativa d e la nación española o para denunc iar la posición siem pre i nfe rior e n este te rre n o respe cto a l as g randes poten c ia s indu striales: “Acha que e s, y antig uo, e n n uestro país que los nombres más ilustr e s y que mayores sacri f icios han hecho dura nte su vida po r los ade la ntos de la ciencia, sean p oco conoci dos y n o cue nten para sus g ig antescos p r o yectos con todos los auxili os d e que na turalme n te d ispondrían en otra nació n, viéndos e o bligad os a abandonar sus e mpr esas o llevarl as a cab o c on sus cortos r ecu rs o s. Cierto q ue esto r edun da en mayo r gloria s uya; pero por grandes q ue sean t ambi én las fue rz as de u n pa r t icular, por mu cha e ner gía de que se halle dotado , es m ucho e l e xigir de él el que la em plee e n apoyo de un d escu b rim iento, de un ensa y o que deb e p roducir l o s m ejores resultados, pe r o q ue puede t ambi én f racasar po r esta f alta d e m e di os, de ja ndo a caso u n invento ú til re l e gado al olvido o en t al d is posición q ue, como los del v apor, tel ég ra fo e léc trico y submari no , pueda n arrebatár no sl o los e xtranjero s, sin que no s qued e n i aun e l cons uelo de d isputarles l a prioridad, de pr o barles que t am bién h emos p u esto n uestro óbolo en l a grande o bra de la civil izació n de la especie huma n a” 83 . Evite m os p ensar que por causa de es ta maner a de actuar de l as i nstituciones gubernam enta l es fueron m uchas l as ide as que cay eron en saco roto , y m ucho s l os br illan tes inventor es olvidados que pud ie ron haber s i tuado 82 H.M.S. El Porven ir . Se v illa, 12 d e m arzo de 185 6. 83 Esta s palabra s es t aba n de dicada s al t raba jo del pre s bít ero y natura lis ta Juan R iv a y Fi go l s , es tudios o de l os tipos y cual i da des de l a sa l e n Cardo na y cread or del Mus eo de l a Sal G e m a en aqu el la l oca li dad barce l one s a. B.N.E. OVILO Y OTER O , Manue l. El pres bít ero D. Jua n Ri v a y Figo ls. Escena s conte mporá ne as . Ma dri d, j u l i o-agos to de 1857 , Tomo I, p. 374. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 55 al país e n una posic i ón de sup e riorid a d respecto a naciones avanzadas en l os ca m pos de l a aplica c ión tecn o lóg i ca. Inventar no es siem pre i nnovar tecnológica m ente . Hay que aplicar lo i nventado y, se nc illa m ente , l a m ayo ría de l o qu e los privilegio s de i n ve nción pr otegía no solu c io naba problem a s m ás qu e en e l ám bi to li m i ta do de u na producción fabril que n o alcanzó l a s cotas de revo l uc ió n tecno ló g i ca tan prec i sa para l a na c ión. 2. M áqu ina p ara e laborar c h ocola te, in v entada p or M elcho r d e Quintanilla. 1 831. Entre l os i n ventores de n uevos sistem a s de p rodu cc i ón profes i onales o ingenieros de pr ofes i ón , contam os en Sevill a con l a f i g ura de Melchor de Qui ntan illa, pri v ile g i ado par a p oner en p ráctica dos cre ac i ones. Quintan illa era en 1839, fecha en q ue pub l i có l a m e m or i a de su Alfarje y prensa par a la elabor aci ón de ace i te , ca pi tán g raduado d e infante ría retir a do e n Sevill a, y I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 56 soci o de m é ri to de su Soc i edad de Am i go s del País 84 . Por Real Or den de 18 de j uni o d e 1831 s e l e conced i ó un privilegio e x cl u si v o por 10 años para asegu rar l a propiedad de u nas m áq ui nas q ue ha bía inve ntado “para elabo rar chocolate y m ol er cacao, café, canela y o tras cosas sem e j antes”, cuyo m odel o y descrip c ión se depos i ta ron en e l Real C onser va torio de Arte s y Ofi c i os 85 . Esta i nst i tuc i ón, fu ndada en Madr i d en apli ca c ión de l a Real Or d en de 2 de sep t i em br e de 1824, co nst i tuía l a pl asm aci ón del fo m ento de l a pol ítica in dus trial d urante l a Década om i n osa del reinado de Fernando VII. E l conser vator i o fue im p ul sado por su pr om oto r y di r ec tor, Juan López de Peñal ver, m ate m áti co, físico e inventor, entre otr as p roductivas ocupac i o nes. A se m e j anza del de Pa rís, el de l a capita l del reino se concebía com o un centr o de enseñanza técnica e n num e rosas di sc iplina s c ie ntíf i cas y con taba con un gabine t e de m áqu i nas en forma d e m useo 86 , convi rtiéndose en recep tor, com o en el ca so de la de Qu i ntan ill a, d e toda s la n ovedades que en aplicac i ón de l a físic a, l a q uím i ca o l a mecáni c a, pudieran contribu i r a l prog reso i n dustr i al de la nac ió n 87 . Tr as n ueva so l i citud, e s ta de 18 de m ay o de 1836, Quintanil l a o btuvo el p rivilegio de i n venc i ón nº 117 , por quince añ os, p or un as “m áqui nas para m ol er y pr ensar aceitu nas”. Entre l os c osecher os q ue en And a lu cía i m por taro n m áqui n as h idráulicas inglesa s par a prensa r sus ace i tunas apar ec i ó pro nto l a f rustr ac ión de com pr obar que sus trad i c i onales m étodos de presión con alfarj e y vi gas ofrecían un mej or r esulta do, a unque con un m ayor ti e m po de elaborac ió n y m enor pr oducción final. L os m ecani sm os ex tranjeros funciona b an bi en, pero no eran a p li cables a l pr ensado de l a 84 El a lf ar je es una piedra ba j a del mo li no de ace ite. D icci ona rio de la leng ua españ ola . REAL ACADE MIA ESPAÑ O LA (R . A.E.) Q U I NTAN I LLA, Mel chor de. Explica ció n del alfarge y prensa pa ra elab ora r aceite, inven tado por D. Melch or de Quintan ill a . Se v illa : Im pren ta de D. J. H. Dá v ila y Co m pa ñía. 18 39 . Ed ición f acs ímil. CABALLER O PÁ EZ, Mo i s és (pról.). Se v il l a : Cons ejería de Agr i cu ltura y Pe s ca de la Junta de Anda l ucí a. 200 9. 85 Gaceta de Mad rid , 31 de mayo de 183 2. Obtu v o e l pr ivil eg i o de in v enc i ón nº 84 , s ol icitado el 3 de m a yo de 183 1. 86 LÓPE Z-OCÓN C ABRERA, Leo ncio. O b . cit. , p. 251. 87 Como mo nog rafía s ob re el G ab i nete d e Máqu inas destaca m os la de RUMEU DE ARM AS, Anton io. El Rea l Gabin ete de Máqu in as del Bue n R etiro . Ori ge n, f und aci ón y vici situde s. Una empre sa técni ca de Agust ín de Be tanco urt. M adrid: Funda ción Juan elo Turr iano – Editor ial C as t ali a . 19 90 , que a de m ás o f rece u na re pro ducción f acs í m il de l ca tá logo de m áqu inas y planos que con s erv ab a la ins t it uc i ón. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 57 acei tuna. Muchas d e e stas c ostosas m áqu i nas i m porta das queda ron en desuso o fa l tas d e m anteni m ie nto por l a escasez de personal cua li f i cado. La poca capacida d y l a l ent i tud de l as p rensa s no podía a s im il ar e l p roducto de l a co sec ha, q ue h ab ía de se r alm a cenad a du rante sem anas o i ncluso m eses. A l a hor a d e afrontar l a m ol i e nda y el pren sado l as aceitunas habían perdid o sus cua li d ades, se presentaban co m pactadas y secas o i nc lu so podrid as, l o q ue daba un aceite d etestable y de ínfi m a cali dad. Esto constituía adem á s un freno a l a exportación, cuyos m er cados e x i gían u n prod ucto de ca li dad. Sens i b l e ante esta s ituación Quintanil l a s e pr opuso concebir un m e cani sm o d e prensado fa bricado total m ente e n Espa ñ a y adapta do a l os requerim i en tos de l a de li c ad a ela borac i ó n y r efinado de l os acei tes d e oliva, con l o s que los ingle s es no estaba n , desd e l uego, fam i l iari zad os. Resul ta i nteresante conocer d e boca d e su auto r l os en t resij os de l a génesis, fa bricación y p rueba pública de la nueva pr ensa. Alfarge y prensa para la elaboraci ón de acei te , escrito y p u bli cado en Sev i lla en 18 39, se convi erte así e n un i n teresantís i m o docu m ento que e n su s pocas p áginas ofre ce datos m uy i l ustrativos para conocer el esta do tecnoló g i co del cam po andaluz , y una orientac ió n sobr e l as industrias r egiona le s que serían requ eridas para o brar su m e j or a. Con muchas dificulta des M e l chor de Qui ntan illa l ogró superar e l p rim er y gr an obstá cu l o de todo pr oy ecto i ndustr ial : l a financ i ac ió n eco nóm i ca . En est o r om pía co n l a tónica genera l que p residía lo s pr i m eros pa sos de u n inventor, logr ando m ater i alizar su i dea en u na m áqui na fu nc i o nal d esde e l pr i m er m o m ento . Desp ués de h aber i ntentado sin éxito fabricar l as pie z as m etá li ca s en las fund i c io nes de Málaga o Marbella, e l i nven t or r egre s ó a Sev illa, don de pudo c om probar que “m ucho ti em po pa só i g norando tu v i ese ta n ce rca e l r em edi o a m i nece s id ad” 88 . L a fábrica d e tejidos de al godón Gi roal herman o s, Rasi lla y Compañía había puesto en func i onam i en to e n 1 833, en terren os d e l a Deh esa d e T ab l a da, l a segund a m áqui n a de vapor ac ti v a en España. Esta con taba con un a fundición de hierro co l ado para su rtirse de las pi ezas necesarias para sus 88 QUIN TANILLA , Me lchor de. Ob. cit ., p. 6. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 64 m erca nti l dur ante e l Ant ig uo Rég i m en. Si consi deram os la i nvención por sector es, Anda l ucía se pon e en cabeza en el s ector textil (con m aqui nari as apli cadas a l as h il a turas, te j id os , calza dos, etc.) , l o cu a l no l a c olocar í a necesari am ente en pri m er l u g ar de de sarro llo en e ste cam p o, puesto q ue l e corr espondería a Cat a l uña, pe r o sí en l a ini c iati va i nventiva con s oli citud de prote cc i ón por parte de l i nven tor. No ob s tante, hay a ut ores q u e afirm a n que en l o referente a l os p ro ce sos m ecán i cos y quím i cos para m an ufactu rar h il os y tejidos, l a depend encia esp añola del exter ior se p rolongó durante to do el si glo XIX, y que m a nti enen que a unque en Sevill a había cu atro fábri c as tex ti l es que ut ili zaban m áq ui nas d e v apor a m edi a dos de si g l o, esta no fue si no una ex perien c ia coyuntura l y efím era 102 . Para Butrón, en Sev ill a, y en Málaga a un m ayor nivel, el sector q ue pri m ero se desarro ll ó fue el siderú rgico. H ace constar que en 18 33 se i nauguraron l o s al tos hornos d e El Pedroso, pr ovincia de Sevilla, por i nic i ativa de un gr upo d e com e rci an tes sevillanos, s i guiéndo le s l a fun d i c i ón de los her m ano s Ram ón y Nar ci so Bonapla t a en 1840 y l o s ta ll eres m etal ú rgi cos de Port illa y W hite en 1857, am bos en l a cap ital hi spalense 103 . La side rurg ia sevillana n o evolucionó, entre otras, por una causa estr atég ica : su l ej a nía del carbón de calidad . El m ás cualifi cado m i neral de l os de o rigen español era el de Astu rias, pero el m e j or er a si n du da e l i ng l és. Los dos, en cual qu i er caso, e ran ad q uiridos y tr ansportado s a Sevill a a un a l to coste , necesari o com o er a pa ra e l sosten im i ento d e sus fá bricas y fundiciones y l as tem pr anas m áqui nas de vapor. El nego c io en l a ciudad se li m i tó al establecim i ento de un re duc i do núm ero d e fer rerías que se r epartían l a dem an da do m és ti ca y los contratos, m ás o m enos i m porta ntes, co n el gobier no, soc i edades y part i cul ares con recur sos . L os trabajos de m anten i m i en to y re par ac i ó n d e te cnología i mportad a y su i m i tación coparían tam bi é n u n n úm er o i m portan te de en c argos. Estos tr a baj os y l o s 102 BENAUL BEREN G UER, Jos ep M. Ob . cit. , 2013 , p. 31 1, y BUTR Ó N PRID A, Gonzalo. “ La i ndu s trializac i ón anda luza: é xit os y f racas os ” . Hi storia de Anda lu cía contemp orá ne a . Se v il l a : Ser v ic i o de Pub licac i ones . Uni v ers i dad de Hue lva, 19 98 , p. 152. 103 BUTR ÓN PR I DA, Gonza lo. Ob. cit. , p. 15 2. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 65 conoci m ie ntos acum ul ados pe rm i tier on cierta independencia en la fabrica c ió n de m aqui na ria par a su uso ag rícola, industrial o dom ésti co. El i n c ipi e nte pr oceso d e i ndustr i a li zac i ón i nic i ado en Andalucía entre fi nales del siglo XVIII e i nicios del XIX expli ca una fu e rte presencia de l a región en e l s i stem a de pate ntes de i n venc i ón en la p r i m era m i tad del s iglo XIX. En e l per i odo 1 826- 1850, s i guiendo l os estu d i os de Sá i z Gonzá l ez, l a tende nc i a experim enta un cam bi o y si b ien Madri d continua sum ando e l m ayor nú m ero de s oli c i t udes de patentes, justificadas po r su pos ición com o centr o po l ítico, adm i ni st rativo, finan c iero y de m er cado p ara l os pr oductos i ndustr ial es, Cataluña l a seguirá co n su ac el e rado crec i m i en to i ndustria l , releg ando a Andalu cía a l a ter c era po si ción. Pero se m anti ene p ri m e ra en proce d i m i ento s relacion a dos con el sector de la ind ustria s i d erom etal úr g i ca, li derando Má l a ga con su s al t os horn os l a i niciativa i nvent i va. En m uy b uena posi ción en e l u s o del s i stem a de patent es se encontr aba tam bi é n l a Compa ñía de Mi nas de Hierro del Pedroso , e n Sevill a. T ras Cataluña (23%) y Madri d (16%), Andalucía aporta el 11,5% de privilegio s de i nv ención s obre m áqui nas de vap or, aunque en porcentaje de puesta en prá ct i ca de l as nuevas ide as l a pri m era región señala da se col oca en cabeza. Fi nalm ente , entr e 1851 y 1878 la reg ió n andaluza co ns ervaría ese l ugar c on el 9,5% de soli c i tudes, por e nc i m a de region es co ns idera das t radic i onalm e nte m ás i ndustr ial es c om o País Vasco, Val encia, A sturias o Can tabr i a. Sev illa y Málag a serán l as p rov i ncias m á s desta cadas, seguidas de Cád i z, l o que habla de l a p resencia de p rocesos i ni c iale s d e i n dustrializa c ión en l a re g i ón que van de cayendo a l o l argo del siglo XIX m i e ntra s se ac elera b an en otras region es de l p aís 104 . En té rm i n os gene r ales el n úm er o de pr i v il egios de i n ve nción e i ntroducc i ón solicitado s e n España d e sde 1826 a 184 0 presenta ca n t i dades i rrisor i as, pero a part i r de e st e año y h a sta 186 5 l a c i fra aum en ta en prog resión ascen d ente. Se ha dado como a l g unas de l as causas la estabilidad del sistem a li bera l y una etapa de do m i ni o m od erad o q u e tr ajo consi go cier to orden soc i al y un m odesto au ge eco nóm i co. En l a p rim er a 104 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t. , 1 999 b: 144 , 1 55 , 244, 275 y 287. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 66 m i tad d e la década de l o s 60 se dieron c asi dosciento s priv il egios anuale s, para descender post erior m ente p or l os aconteci m i en tos revo l u c io narios de 1868 y la i nestab ili d ad resu ltante, que se exte n di ó por la década de los 70 105 . En Sevilla se d i o un interesante m ovi m i ento i n ve ntivo, m a ni festa d o tanto e n l a solic i tud de p ri vileg i os d e i nvención o introducc ió n, com o en l a s i nic i ativas p ri vadas de aspirantes a l a glori a d e l a pa t ria por su i ngenio, per o tam bi é n, certificarem os q ue se produjo e n ca m pos no vi nculados tradicion a l m ente a la i nnovac i ó n o l a novedad tecnológi c a. En cualq u i er ca s o ll enan páginas repletas d e m a ti ce s, e n l a s que se ve n l as r eacciones ante l o novedo so, l os m ovi m ie ntos de e m peci na dos i nventores por a l c anzar s u sueño, de ab anderados de l p ro greso q u e perdieron todo su ca pital apadri nando p royecto s inviab l es. Desde m edi ado s del s igl o XIX, y a nalizando la s pate ntes d e i nve nc i ó n soli c i tadas en España, S á i z González conc l uy e que : “[…] se p asa de una in v ención registra da po r i n divi du os e sta b lecidos en una cultura artesa nal p r á ctica y tradici onal carent e de form ación técnic a fo rmal, a una i ntensi f icaci ón d e l as invenci ones r e gistr adas por i ngenier os y po r empresas presentes e n u na c u ltura u rb ana c on un r é gimen disti nt o de generación y d i fusión de conocimie ntos (ins t ituto s técnic os, e sc uelas indu s triales, ciencia f ormal y m ayor f ormaci ón teórica, a sist encia téc n ic a y lega l)” 106 . La e x presi ó n que enco nt ram o s en esta pr i m er a ép oca en las m e mori as escritas por l os i nv entores con f orman na rrac i ones y descr ip c io nes basada s en la e x periencia pr áctica y l as argum entaci o nes persona l es, sin apor tar repre s entaciones m ate m át i cas y m edici on es o un lengu aj e experto , y atribu yendo en m uch as ocasi ones a l a prov idenci a l a últim a r espon sa b i lidad de l a invención o el de scubrim i ento 107 . En é poca i sa b e l ina Sev i lla participa de l os ca racte res de este grupo de i n ventor e s soli c ita ntes de p ate ntes de i nvención. Si su rigor era d esm ante l ado con l os m íni m os arg um ento s racion a l es, si su s conc lu s i ones era n el result ado de la práct i ca, del fallo y el aci erto, s i sus i nve n tos no eran m ás que prom esas de una rentabilidad 105 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t. , 1 999 ª, p. 18 1. 106 SÁIZ GONZÁLE Z, Jos é Patr icio. Ob. cit . , 199 9. C itado por PRE TEL O’SUL LIVAN , Da v id . Ob. ci t . , p. 74. 107 PRET EL O’SUL LI VAN, Da v i d. O b . cit ., p. 75 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 67 económ ica sospe ch osam en te f ácil , ello n o fue obstácu l o para atraer l a atención del público, gran j e arse e l favor d e soci edades i ntele ct ua l es, beneficiar se del apoyo d inerar i o de opule ntos par t i cu l ares, no b l es con sangr e re a l e i n c luso de la pro p ia reina de Es pa ña. Lo s episod i os nacid os de esta pe cu li a r re la c ió n de clases e i ntereses dier o n l ugar a las m ás variopin tas situa c io nes; g l o riosas y é p i cas alg unas, ridícu l a s y esperpént i cas otra s, p e ro todas a n i m and o l a v i da i ntelect ual , c i entíf ica y cu ltural de l a ci udad. En su e studio, Sá i z Go nzález aprec i a un c on si derab le i nc rem e nto de l os re g i st ros de paten t es en l a etapa 1845 -1864, com o consecuenc i a de l a m ayor estabi li d ad política y d e un pr im er cre ci m i ento econó m i co soste nido. Luego c onstata una caíd a en l a fase 1865 -1874 de b i da, sin du da , a l a crisis económ ica d e 1864 y e l cli m a re volucionari o q ue ro deó 1868 108 . En Españ a fue especialm e nte alto el núm ero de patente s relacionadas con las m e joras agra rias, la tran s form aci ón de s us pr oductos y de la te cnología aplicada a l cam po. En el period o 1759- 1878, el 7 5% de l os pri v ile g i os de invención soli c i tados por res identes en España fue h e cho desde Madrid, Ca taluña y Andal ucía, de l o s que a esta r egión correspondía un 10 % de l total , destaca ndo por patentes rela c ionadas con la i ndu s tr i a del m etal . Esto se asoci a co n l a existen c i a y desarr oll o, en l o s ini c ios de l a ind ustrialización española , de un i m por tante e i nnovador fo co si derom etal ú rgico anda l uz. Málaga , Hue l va y Sev ill a concentraron l a m a yo ría de est as invenc i ones. En el sector servicios la m i tad de patentes em i ti d as se re par t en entre Barcelona , Sevilla, Cádiz, Bil bao, Val enc i a , Santander y otra s ciudades con procesos vi s i b l es d e ur banizac i ón y crecim i e nto ec on óm i co 109 . Con el discurr i r d el si glo, el n úm er o de soli citudes de pri v ile g i os de invenc i ón f ue e n aum ento; i gual que el de i nventores que actuaban a m p arad os en ot ros m edi os prote ctores de su i d ea. 108 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t. , 1 999 a, p. 275 . 109 Ib ídem , p. 287 y 290. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 68 En 18 62 un gru po de ca p i talistas sevillanos fundó e l Crédi to Comer ci al de Sevi lla 110 , suponiendo para Joaquí n Guichot un : “[…] testimo nio d e q ue l a ciudad g ozaba y a de buen c oncep to de pl aza mercantil, en l a que el esp í ritu de asociaci ó n p ara gra nde s empr esas indu s triales y d e crédito había adquiri do n otable de s arrollo d esde e l dí a del establecimie nto de s u Banco” 111 . La aportac i ón de cap i ta l a estas nuevas e m p r esas guio e l espír i tu de creación de l as nacientes ent i dades de c r édito. Una m ani fe stación del i ncrem ento de l as inve nciones y b úsqueda de nuevas soluciones práct i cas y ci entíf i ca s, está en e l hecho de que en t i dad es fi nanc ie ras c om o el Centr o In dustr i al y Me rcanti l de Madr id , con ofic i na en Sev il la, o frecieran entre su s servi cios créditos par a acoger : “[…] t od o pen s amie nto o i nvención, s ea cual fu ere, que por un c álculo probable ofr ezc a negociaci ón e n lo posible s egura y positiva, g estiona ndo en todos conc eptos y fa cilita ndo fon do s para s u realizació n” 112 . 2.2.3. Sevilla com o ci udad inventora El conocim i en to del núm ero total de p ri v il egios de i nvenc i ó n soli c i tados d esde Sevill a en e l pe riodo estu diado ( 183 3 - 1868) no ha podido ser co m pl eto 113 . En cualquier caso, la cifra ex acta d e soli citudes presentada s no e s representat i va de l a capac id ad i n v ent i v a del vec i no de Sev illa, pues ya 110 La ent i dad f ue cons ti tu ida por Rea l Decre t o de 11 de abril de 1862 y por una dura ción de 25 años . El c api tal f ue de 15 mill ones de rea les , represen tado s por 7.500 acci one s de 2.000 reales cada un a. H.M.S. El Porven ir , 13 de m ayo de 186 2. Sus f un dad ore s f ueron T o m ás de la Calza da, Ferna ndo R iv as , Simón de Oñat ivia, Juan C un ningh an , Luis de Cua dra, Gonza lo Sego v ia, Manu el Ro mero Ba lmas eda , Ni co l ás de l a To rre y Manue l Le Roy. B. N . E. Es cena s conte mporá ne as . Madrid , 6 de ju li o de 18 62 , nº 11, p. 2 4. 111 GUICH O T y PAR ODY , Joaqu ín. Ob . cit. , 1 990 , p. 39 4- 395. 112 GÓME Z ZAR ZUEL A, Manu el. Ob. cit . 1865 , p. 30. 113 La bas e d e dato s del Archivo H istórico de l a Oficin a Esp año la de Patentes y Marca s, eje m plar por s u orde na ci ón y l a cons er v ac ión co m p l eta de s us f on do s hi s tóricos , no permite acota r l as bú s qued as por l a loca li dad de l a que es v ec i no o en l a que s e entrega una so l i citud de cédula de privil eg i o concreta . Sin e m barg o, una s eg unda f ue nte de i n f or m ac i ón del todo f i able l a ha cons ti tu ido la i ns erci ón o f icia l de estas ins cripci one s en Gaceta de Madri d y Gace ta d e l os Ca mino s d e Hierro , pu bli c ación es ta últim a de l a que hemos cons ultado eje m plares que v an de l os años 185 6 a 1868 . La pu blicac i ón es tá di s po nible para s u v ista en l a he m eroteca d igital de l a B.N . E. En adelante, toda l a pren s a citada perte neciente a l os f on dos de es t e centro docu m enta l de be enten de r s e cons ult a da a trav és de d i cho med i o. < ht tp://w ww .bne.es/es /Catalogo s /HemerotecaD ig it a l /> I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 69 sabem o s que e l oto rgam i ento de un pri v ile g i o de invención no conce d e l a certificación de la efect ivida d del i nvento. Es cier to, adem á s, q ue no tod os l os poseedo res de un a i d e a que se cr eía prácti ca i ni c iaran l os trám i tes para l a solic i tud de e x pedic i ón del correspond i ent e p riv i legio y que se m ostr aran sati sfechos so l o con se r ob j eto de a tención e n l a p rensa de l m o m ento y conseguir captar el interés de algún inversor arri es gado. En num e rosas ocasi ones el i nv entor era cono c ido por d ec l a rar su d escubri m i ento , ap arecer l a no t i c ia en a l gún m edi o y l ueg o no vo l ver a ten e rse inf orm a ci ón de la evol ución de su tr abaj o. Un exclusi vo deseo de no toriedad m ovía a estos úl tim os, p ero su l oc ali z ación en l as páginas d e peri ódicos, revistas o di arios ofi ciales no s ha facilitado l a elaboración d e una r e l ac i ón d e sus nom br es y la acti vidad que pretend í an m e jorar con su idea. Del volum en de n oti cias obt en i do y su com p arati va, podem os co nfi r m ar u n a afirm aci ón ya apu nt ada por Sáiz G on zá l ez p ar a su exper ie nc i a a ni vel n acional: l a i nve rs i ón en recur sos para la i nvest i ga c ió n y l a adquisición de una pate nte se ha ce e n función de l as expectat i vas de b eneficio esperadas, fun dam en tadas e n e l ni vel de ve ntas del producto que el esfuerzo i n v ent i vo m e jora 114 . Per o tam bi é n co m pro bam os que no hubo en Sev illa inven c io nes r evo l ucion a ria s que propiciaran l a ap arición de nue vas activida d es eco nóm i cas, s i no i deas para p equeños avances que com pl em entab an una te cnología estab l ec i da, y en ar as de m e j orar un a sp ecto c oncreto del proceso pr o ductivo. En Sevill a, s alvo los g rande s proyectos inve nt i vos de l a dinam o el éctr i ca d el francés V i cto r Ven i t i en, la m á qui na de m ovi m i ento cont i nuo de Manuel Palom i no y, s obre todo, el aparato de nave g ación a érea de Inocente Sánchez, que tratarem os e n p rofund id ad, v erem o s pri m ar ideas i nvent i va s en l os se ct ores de l a a lim entaci ón , l o s ob j e tos dom ésti co s, l a con st rucción y l a m etal urgia fundam ental m ente. La m a yoría er an i deas pa ra l a m ej o ra de bi enes de co ns um o y la aplica c ión a la ind ustria de l m etal , de i m po rtan te arr a i go en l a ciudad y una de sus prin c ipa les acti vida d es fa briles. Muchas i nvenciones n o estaban r e l ac i onadas tr adicionalm ente con l os ava nc es tecnológico s o con sectores de clara infl uenc i a en e l pr oceso de 114 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t. , 1 999 b, p. 30. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 70 i ndu s tr i alizac i ón com o podían se r el tex t i l, l os m etal es, l a fa bri cac i ón de bi enes de equ i po, l a agr icul tura, la qu ím i ca, l a nave g ación o e l ferrocarril. Las i n dustria s no rela c i onadas p or t radición al cam bi o te cnológico serían l as asoci adas con alim en taci ón, vidrio, pape l , construcción de edific i os, arm a s o fabrica c ió n de instr um ento s m u si cales, entre m ucha s 115 , au nque contr ib uy e n a m e j o rar l a calidad de vida y e l bi e nestar de las pers onas. Tam b i én abundan con o rigen en Sev i lla l as soli citu d es de privilegios de i nt roducción, pero con concesiones de m ás cor t a durac i ón, 5 años, y a costa de un e le va do p recio de 3 .000 rea l es. El fenóm e no es m ás vi s i b l e en el s ector te x til y po r parte d e i n dustr i al es que se ga rantizaban l a efe ct i v idad de lo ya pro bado en e l e x tranjero, co m o ap recia Sá i z Gonzá l ez a niv el naci onal 116 . Igual m ente en e l s ector de servicios (com erci o , transportes, com uni caci ones, sanidad, etc.), se d i o esta ci rcunstancia, com o he m o s tenido ocasión de com pro bar en nuestro estudio . L os priv il egios de i ntroducc i ón tuvieron, a n ivel n ac io nal, un po r centaje m ás alto de puesta en práctica q ue l os de i nvención. Prob ablem en te debido a q ue al tratarse de una te cnología fo ránea ya probada e i m p orta da , fundam enta l m ente por em pr esari os e ind ustriales, sus gar antías d e re ntabilidad para e l neg oc i o eran m u y al t as. Adem ás, pa ra c om pensa r e l alto coste de obtenc i ó n de l a real céd u l a s e hacía nece sa rio com p roba r cuanto antes la re n tabil i dad de l a nue va técnica o tecno l ogía i m p orta da, l o que aceler a ba su i m pl an t ación 117 . Un ej e m pl o tem pr ano d e privilegio de introducción para el caso sevillano l o tenem o s en e l conc ed i do po r cinco añ os y e n exclusiva al vecino d e Sev illa Fr anc i sco de Paula Hidalgo y Martín . En 1828 trajo un m étodo de el aborac i ón de “una tinta p ropia para ba rnizar botas y zapa tos com o l a que se usa en el ex tran j ero; cuyo m étodo o secre to se ha depos ita do en el Real Conser vator i o de Artes y Ofic i os” 118 . Por otra parte, por Real O rden d e 3 d e ag osto de 18 32, se concedió a Cas i m i ro Dom ínguez Gil y a J uan Anton i o d e l a L lana , vec inos de Sevill a, e l privilegio ex cl usi vo por c i nco años “para 115 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t. , 1 999 b, p. 2 34. 116 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t. , 1 999 a, p. 281 . 117 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t. , 1 999 b, p. 215 . 118 Real O rden de 9 de dicie m bre de 1827 . Rea l cédula de gracia expedida en 15 de ene ro de 1 828 . G aceta de Mad rid , 26 d e f ebrero de 18 28 , nº 2 5, p. 100. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 71 asegur ar l a propiedad de un proceder i n trod uc i do del e x tranjero par a el abora r m a nteca de va ca salada y p repar a da com o l a d e Flan d es”. El m odel o y d escripción de la m áqui na fue deposita d o en el Real Conser v atorio de Arte s y Ofi c i os 119 . Pusi eron en práct i ca este m éto do e n do s fáb ri cas e n l a villa de Pra v ia, y otr as dos en Ca ndam o y Val dés, lo ca li d ades to das del Pri nc i pado de Astu rias. Tre s años después, residien do am bos en Astu r i as, obtuvier on pri v ile g i o po r la i n vención d e un “m étodo d e da r un her m oso col or y br il lo a l a m a nteca de vaca sal a da” 120 . En las disposic i ones legales qu e recog ían estas co ncesiones, e s frecuent e l a om i si ó n del país de origen del i nvento in troduc i do, ref iriéndose a é l com o p roce dente de l “extranj ero” . Para con ocer l a aplicación e n l a ciud ad de nuevos p rocedi m i ento s i deados fuera del pa ís re f erire m os l a ll eva da a cabo en 1 834 p o r Pedr o Nautet y u no s m ol d es para fabricar que sos. N o se tr ataba de la aplicación de un m étod o con l a sa l va guar d a de un privilegio de i ntroducc i ón, s i no de l a com pr a de l a i nvenc i ó n en el e x tranjero par a el em pl eo en el negoc i o propio. Tan n ov edosos e ran e n ocas io n es est o s c ar gam e ntos que, com o adelan tábam os, causa ban el de sconcierto en u n p erson a l de aduana que no acerta ba a encu adrar su tipología para el cobro del arance l correspond ie nt e. La Ad m i ni strac i ón de l a Adua na de Sev il la, y por ex tensi ón d e la s d e l re sto de España, tr ansm i tía a l a Junta Con s ulti v a de Aranceles sus dud as, l a cual resolvía acordando la r espuesta m á s a justada a de recho. Pedro Nautet y Fed erico, hacendado, naviero y gan a dero vecin o d e Sev ill a 121 , era un o de l os m ayo res co ntribuyentes de l a ciud ad, y se en contraba entre l os convocad os po r e l ayu nta m i ento a l a ho r a de elegir a l os e l ectores de l partid o de l a ca p i t al. Por su i n iciativa se f undó en 18 32 l a Soci edad de Seguros Mutuo s de C asas de Sevi lla que , eq u ipada con c ap i tal e i nstrum ental d e ex tinc i ón ráp i da d e ince ndios, se ocupa ba en hacer f rente a l as desastrosas consecuenc ia s de estos fr ec uente s siniestros. En una nue v a ocasi ón, p or una re a l orden d ada en Madrid el 30 de abr il de 1834, y en 119 Gaceta de Madrid , 8 de s eptie m bre de 1832 . O.E.P.M. Se trata d el Pr iv ileg io de introducc i ón nº 90, s ol i c itado e l 9 de s ep ti e m b re de 183 2. 120 O.E.P .M. Pri v ileg i o de i n v enc i ón nº 113, por diez año s , sol i c it ado el 24 de octubre de 1835. 121 Pedro Nautet fallec i ó en Mad r id e l 8 de ab ril de 185 6. MADO Z, Pa s cua l. Ob. cit. , p. 39 5. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 72 atención a un a exposición pre v ia de la Junta de Aran ce l es del 8 de ese m es, se conce día a Naute t e l perm i so que había so li c ita do : “[…] para sacar d e la a duana d e Sevill a unos m oldes de ma dera, procedent es de I ngl ate rra , p ara fa bricar queso s y m anteca e n el establecimie nto que se pr opone formar en Se v il la; despac hándo se como máqu i n as co n e l derech o de 1 por 10 0” 122 . Aprovecha ndo l a i ntroducción de l a novedad en ter ritor io nacional, se encar gaba de cam i no al solic i tante que ab riera en su em presa un a escuela norm al pa ra enseñar el uso de l os m ol des a todos l os p ueblos qu e pud i er an adopta r est a producción. Const i tuye es t e un cl a ro ejem p l o de la i ncorporación d e una m e j ora , en un secto r com o el de l as tra nsf orm a ci ones l ácteas, p or vía de c opia o i m i tación dir ecta de un m odel o ori g i nal, una estra tegia de tr ansfer enc i a tecno l ógi ca con s iderada entonces com o l eg ít i m a. El m is m o año 1834 se ordenó a la Aduana d e Sevilla q ue: “[…] los dos ca rros de n uev a inv e nción, e l u no de cuatro rued as y el otr o d e do s, pr ocedent es de Londres, presenta d os [por Ped ro Nautet] en la aduana de Sevilla, sean d espac hados como model os, en pago de 1 por 100 de s u valor” 123 . Este e ra el derecho designado en l a Real Orden de 19 de o ct ubre de 1826, que regu la ba la entrada d e “ m aqui naria e i nstrum ento s útiles a l a agricultu ra” , de lo que se i nf i ere l a aplic ac i ón de estos carro s a l a m ej o ra de al gún aspe cto de l tr abaj o en el cam po. La im portaci ó n d e té cnicas o tecnolog ías foránea s fue, por tan t o, vía d e inn ovación y m ode rni za c ió n d e l tej i do productivo l oca l . Para los est udiosos d e l a histo ria e conóm ica esta tran sm i si ón es determ i nan te d e di cha evolución, puesto qu e l o s pri v ile g i os de i ntroducción so lían ponerse en p ráctica e i ncorporarse rá p i d am ente al si stem a p rod uct i vo, en este caso, d e l a c i udad adoptiva. 122 Gaceta de Madri d , 11 de m a yo de 18 34 . 123 Real orde n de 29 de a br il de 183 4. B .N.E . Eco de l Co mercio , 12 de m ayo de 183 4. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 73 1.2.5. Represen t antes en Sevilla de m ar cas i ndustriales extranj eras 1.2.5.1 . M ecáni cos e inventores He m os co nocido ta m bi én la i ntroducción de t ecnolog ías ex tranjeras a travé s de la f i gura de un represe ntante que di fundía l a i nven c ió n de sde el país de origen, en un m o vi m i en to de e x pansi ón com er ci al. En 1841 Jo sé Larr azaba l era el deleg a do en Sevilla para l a venta de l a faja hi dráulica , i nvento i ng l és i ntr o duc i do en España y Portugal por Luis Antonio Monte i ro. Se tratab a de un procedi m i ento para e le var y ex tr aer agua de pozo s , m i nas y otra s fuentes apr ov echando el pod e r a bsorbe nte de una faja o cinta de l ana m ovi da con un torno d e m an o, de b estia, de v apor, de v i ento o de agua 124 . En 1862 l ocalizam os l a estancia e n Sev illa de l representante de Am and Pi geon, ing eniero m ecáni co y fabr i ca nte de Pa r ís, que o f recía a l os i nteresados i nform es sobr e m áqui nas de vapor fij as y po rtátil es, m oto res hi dráu lico s, prensas, aparatos d e dest il ación , si erras y apa ratos para trabajar m ader a, fa bricación d e fósforos, clavos y puntillas d e París, m o li nos harine ros, m áqui n as de choco l ate , constr ucciones m ode rnas, m áqu i nas pa ra pi car carne y p reparar pieles, m áq ui nas d e agri cu l tu ra y cualqu i e r otra clase de apa rato, en un a oferta a caparadora de t o dos los sectores de l a act i v i dad fabril y el servicio a l a vida dom ésti ca. Por si fuera poco, P i g eon s e prese ntaba com o i nventor con var i o s pr i v ilegi os conced i d os en España 125 , com o el de un nuevo sistem a d e hor nos para co cer cal , yeso, l adr illo s, etc.; l os de aparatos para fabricar dulce s, helad os, pa ra m ol er to da c la se d e m ater i al es, y u n sin fin de s i st emas abi ertos a l os re quer im i entos del c lie nte, que i n c lu ía finalm ente l a i nv enc i ón de apar ato s c i entíficos , s in especificar sus cara cteríst i cas. El i n ventor hizo estos ofrecim i en tos en los principales di ar i os de l a capital del reino. El i tine rante agente e n Sev i lla de tan nutrido catálogo , se halla b a p or unos días contad os de l m es de octu bre de 186 2 en 124 “ Progra m a de s cripti v o de l a faja hidráu lica ” . Gace ta de Madrid , 24 de m ayo abril de 184 1. 125 Pri v ileg i os que no he m os l oca l izad o docu m enta lm e nte, pero cuya tit u l ar idad a fi r m aba pos eer en l os anu ncios en pre ns a. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 80 Otro gr upo de i nve ntores, no escaso, se enc arga rá de dar a l uz i d eas que solo espera n un g o l pe de suerte p ara f ragu ar, y m ás apa recen com o ani m a dore s de la v i da social , ocupa n do l a pre n sa con divertidas ocurrencias. El 24 d e m a rzo de 1839, el cir uj ano titul ar de l a v i lla de Sanct i -Spíritu s, en l a provincia d e Badajoz, Franc i sco Sebastián Navarr o, presentó una exposi c i ón a l a D i put ac i ón Prov i nc i al de Sev ill a. Lleg ó co m o el descub ridor de un proce d i m i ento para hacer d esaparecer el do l o r de m uel a s: “[…] e l pacie n te mord erá u no de los á ngul os del má stil de una g uitarra, tapándose bie n l os o íd os para que nada o iga; de este modo el q ue tenga l a gu it arra t ocará una c ontrad anza, m a rcha u otra c lase de toc a ta d e las m ás sonoras q ue s e pa, p or u n cuarto d e hora o más si no c e de el d olor, repitiendo e l toque si n o cede el dolor, y r e pitien do es te si v o lvies e ot ra vez” 140 . El m étodo e ra efectivo, a s í lo “ corrobo raban” los m ás de cuar enta paci entes tra t ados con éxito , que no h a bí an vue l t o a se ntir su frim i e nto, aunqu e contar an en su boca con s i m pl es t rozos de m ue l as o raigone s. Has ta l as p i ezas m ás afecta das podían cons ervar s e si n dolor; ad em ás el rem e di o nada co sta ba y su aplicación era, com o p arece , m uy pl a center a. El i nventor sol o pe día a l gobernador q ue pub licara s u descubri m i ento en el B ol etín Ofi cial p ara q u e to do el p úb li co tuv i e ra conocim ie nto y be nefic i o de su descubri m i ento , y no solicitaba favor a lguno a cam b i o, m ás qu e l a d i fusión de su idea. E l rel ato de este ha ll az go ll ega a d esconcer t ar al l ector, que no ati na a cons i d erar lo com o un descubr i m i ento co n tra u no de l os m al es m á s penoso s del ser hum a no, o verl o co m o una j ocosa par odi a del m od o de actuar de a l gunos i nventores. Ej e m pl o s de estos no nos fa l tarán. 1.3.2. Có m o l e vantar la carta d e España Entre las ocurrenc i as m ás ll am ati vas d e to d as l as q ue i nundar on el panor am a d e inge n i os de l a Españ a del siglo XIX, debe ocupar u n l ugar destaca do l a nacida en 1 846. Su dispa ratad o y pueril planteam i ento hacen i nc l uso dudar de su v eracidad, p ues hasta el n om bre d e su ocu rrente ha 140 B.N.E. El Guardi a Na cio nal . Barce l ona, 25 de abr il de 1839 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 81 quedado, extrañam ente y por e l m o m en to, e n el anonim ato . Si d am os cr édi to a l o publicado e n l a prensa, sev ill ano f ue e l i nve nt or de un nuevo m éto do para l ev antar l a ca rta d e España, es decir, c r ear u na ca rtografía exhausti va de su t erritor i o co ns id erando hasta el m ás apa rtado y r ecónd i to rin có n. España no contaba con un trabaj o entera m ente fi able en este se ntido, aunqu e y a había puesto las b ases para o b te ner l os re su l tados con personal técni co del esta do. Per o de m o mento el proyecto estaba pa ralizado. Para dar co n una so l uc i ó n definitiva este p ensador recom e ndó, se gún El Español : “[…] que el gobi erno mande medir legu as ho riz ontales d el nú m e ro de varas que d esigne, empeza ndo p or e l punto céntrico, ( por ejemplo M adrid), siguiendo una lí nea recta de s de el mism o p unto céntrico hacia e l Este y otr a al Oeste, f orma ndo así una cruz p er fecta. En cad a f in de legua se h a de formar una m ojoner a decent e un poc o elev ada, d o nde despu és se ha de f ijar su numeraci ón . C ada pueblo s erá oblig ado a cuidar de su c onservació n. A la distancia d e una leg ua de la lí ne a d el crucero, seguirá n o tr as líneas marcando l eguas horizontales , y amojonánd olas, h asta que to d o e l suelo español e sté me dido, f o rma n do l eguas cuadrad as, pareci d a la super f icie a un tablero de d am as. Conclui d o est e trabajo, s e nu m e rará n estas le guas, empe z and o p or d onde e l g obiern o determine, p oniendo una l ápida e n c ada mojonera c o n su nú mer o corre spon diente. E n este esta do se v e fá cilmen te las leguas y p art e d e leg uas q ue co rres ponda con e xactitu d a cada pueblo, pa rtid o y pr ovinci a, sin que pueda haber o cultaci ón… C on cl u ida s l a s primeras operaciones de m ed i da, am ojonamie n to y numeraci ó n de cad a legua cu adrada, s e tomar á raz ó n del c onte nido de c ada una d e ella s y de s u riqueza, con expresi ón de l as varas cuadradas que ocup en los e di f ici os, los arbo l a dos, e tc. D e la s leg uas ho riz o ntales a la s de terreno de sierras, habrá di f e re ncia de mayor c antida d de va ras cua dradas en las ú l timas; servirá este resultado para calcular en la geogr afía l a s sin uosida des o sierras , y en la estadística para conocer al gún aument o de v a ras super f icial es en d ich os terrenos” 141 . Los com enta ri os conte m por áneo s no po dían trata r l a cu est i ón de otra m aner a y El Español opi n ó: “Una cosa e c hamos n osotros de m enos en e l proyect o d el su scrip tor sevillano de la Guí a del Comerci o : si adem ás de l a s mojoner as se c olocase n en e l centro d e cada legua cuad ra da, o beliscos , esta tuas y o tros obje tos manuales p odrí a n ha c er las veces de r e yes, reina s, a l f iles , caballos, torr es y peones, y qu e darí a completament e asemeja d o el te rritorio d e la Peníns u la, no a u n tabler o de d am as c omo propone e l aut or del pens amie nto, sino a 141 B.N.E. “ Re v i sta ci en tífi ca . I n v enc i one s y proyec tos notab les ” . El Españ ol . Madr i d, 21 de ago s t o de 1 846 , nº 659, p. 3. N oticia f i r m ada por “E ….a.” . Este diar io reprod uce el a rtícu lo origina l pub licado en Guía del Come rcio de l 12 de ago s to de 1846 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 82 uno de a j edrez, que e s jueg o ahora más eleg a nte y más en m o da e ntre no s otros”. Ll evando la b urla a l m áxi m o d e sus extremos, el diari o proponía al gobier no q ue despidiera d e su ser v i c io a todos l os m i em bros de l os cuerp os de i ngen i eros de cam i n os, esta do m a yor y a rm ad a que f or m aban l a com i si ón para elaborar la c arta de España, y se lim itar a a desar ro l lar las “i d eas l um i no sas” de e st e sev illa no cuyos conoc im ie ntos científi c os, decía, debía n ser de gra n calibr e a j u zgar p or su pensa m iento. Lóg i ca m ente l as p o l ít i cas ofi ciales s e or i e nta r o n en otra d irección y en 1856 s e cre ó la Com i si ón Estadísti ca del r e i no, una d e cuyas m isi o n es fue m e di r e l territor i o a través del m apa topog ráf i co y el cat astro, e i nventar i ar y evaluar sus r ecur s os natur ales, aunque factores externos li m i tar on el al cance de a lgunos d e sus obj eti vos. En 1860 ya hab ía conseguido u n censo general de l a p o blación, e l l evantam i ento def initi v o de l a red g eodés i ca e spañola y l a el aborac i ón de di versos m apas tem á ti cos, entre e ll o s e l de l a cuenca de l Guada lq u i v i r, dem ostr aci ón d e que a m edi a dos d e l si g lo XIX ya e x istí an cualif i cados equipo s de i n gen i er os, g eógrafos , delineant es y cartógrafos profes iona l es form a dos en i nstituc i on es e s ta tales 142 . 1.3.3. Charles Ross y la navegación po r el Gu a dalquivir en 1848 1.3.3.1 . P or u n Guada lq u i v i r navegable Quedó anu nc i ado q ue nuevas in venciones nacieron o fueron apli cadas para i ntentar acabar con algu nos de l os m al es cró n i cos d e Sevil l a. Si el p és i m o estado d e l as com un i cac i ones vi arias fue u no d e l o s clásicos argu m ento s par a j usti f i car la escasa act i v idad com e rci al y d e i ntercam bi o entr e Sev illa y el resto de cen tros p rodu cti vos del país , esp ec i alm ente preo cupante fue e l e scaso rendim i en to extraí do a u n río de l a im por tanci a del Guadalq u i v i r, q ue con su l a rgo y a ncho recor ri do se encontraba i ntrans i table en nu m ero sos punto s por s us obstá cu l os nat u rales y a rtific i ales. Los cam i nos 142 LÓPE Z-OCÓN C ABRERA, Leo ncio. O b . cit. , p. 272-2 7 3. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 83 terr estres, li m i tado s a la ca rre t era g enera l de Madri d a Cádiz y la de Sev ill a a Badaj oz, con u nas po cas vías secund arias, veían em peorar su p recari o estado hacién dose i n t ransitables por l os efe ctos d e l as ll uvias. Este i nconven ie nte en ca recía e l coste de los t ransportes y ocasionaba el au m ento del precio de l os bienes tran s portados, co nvertid os en una penosa conducción de m er cancía s a l om o d e bestias o e n pesados carros. E l com er ci o i nter io r se h acía l en to y g ravoso, provocando su em pobre ci m i e nto y entor peciendo s u fluidez. En cuanto a l a navegab ili dad del Gu adalqu i vir, es pec i a l m ente com pl i ca do e ra e l tram o desde Córd oba hasta Sevilla , donde l os barcos convencion a l es no podían so rtear la ca nti dad d e m oli nos har in eros constr u i dos en su curso. Otr a d i f i cultad se ofr ecía con l a excesiva pend i ente y el esca s o fondo qu e había e n distin ta s z onas, solo super ab l e p or em bar caci on es de m uy p oco cal ado y q ue no tr ansportaran un a gran carga. Tam p oco er a pos i ble l a s ub i da a Sevilla desde el m a r por b uques de m uch o tonelaje y ca l ado, qu e dándo s e l a re cepción de sus c argas en Cád i z. Eran necesari as, por ta n to, m ed i das ur gentes par a l a creac i ó n de vías pr ácticas, l a m ej or a del fir m e d e los cam i no s de t i erra, la li m pi eza d e l fond o del río, o l a constr ucc i ón d e un canal l atera l que hiciera i ncluso posible l a continuac ió n del viaje hasta Córdo ba 143 . Esta úl tim a i dea fu e l a ap ortada en 18 1 9 por e l i ngen i ero Jo sé Agustín Larram endi , tra s defender ante la Com pañía del Guada lq ui v i r , gesto ra de l a navegac i ón y el tra ns porte por el r í o, l a i m posi bilida d d e afrontar l a i nm ensa ob ra de ha cerlo nav egable e n el sentido de subida. Lograr esta navegabil i dad er a uno de l os ob j e ti v os m ar cados e n l a c on st i tuc i ón de esta c om pañía com o sociedad , y el proyecto d e Larr am en di fu e aprobado por el g obierno el 28 d e febrero de 1 819. Sucesi vos pr oblem as l egales, cam bi os de norm ati vas, y u n sentim ie nto popular tendente a pensar que l a com pa ñía sol o s e d edicaba a cobrar l os dere chos por el uso del m u el le sevil l ano sin afro ntar m e j oras en el río, ni en sentido Córdoba ni desde San l úcar a Sevilla, provocaron en 1835 duras 143 MADOZ, Pas cual. Ob. cit . , p . 240- 241. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 84 críti cas 144 . Vol cad a en la gest i ón de la navegación por m edi o de sus vapores, l a com pañ ía fue poco a poco en trando en op osi ción con l os i ntereses del com er ci o y la prop ia ciudad de Sev illa , en cabezada por su ayuntam i ento . Se vi o i nca pac i t ada para acabar con l os se senta o set e nta b aj os y o bstácul os natur ales o art i f i c ial es del tr ay ecto en t re Sevilla y Córdo b a, aun que en j u sti ci a se ha de ad m i tir que no p u do ser d e otr a m an era a nte el e scaso m ater i al técn ico con e l que contab a para afro ntar ta m aña e m pr esa 145 . En 1842 el M i nisteri o de Gobernación pub li có l as con d i c i ones q ue regir ían el proyecto de navegab ilid ad del Guadalqu i v i r de Sevill a a Córdoba, así com o l a ex p l otac i ón c om erci a l de l os carga m ento s de m ercancía s y perso nas en barcos por l a em presa adj udicatari a 146 . Ig ualm ente , l a r eina Isabel ordenó la pub l i c a c ió n de los info rm es de reco nocim i en to de l Guadalq u i v i r pa ra l a construcción de un canal l ate ral, co n l a i ntenc i ón de i nform ar al pú b li co e i ncentivar l a i nver s ión pri vada con el co n oc i m i ento de l as v entajas de es ta nueva vía de co m uni cació n. El de seo se v i o plasm ad o con l a obra del i ngen i ero Jos é Gar cía Ot ero en 1 847, defensor de l a constr ucc i ón de un ca n a l l ateral para l a navegación y el r i ego de los cam pos . Proponía otra original solución: aprovechar el recurso construct i vo de l as presa s de m odo que : “Si el Guadal qu ivir se hace n aveg able alg ún día, tie ne que serlo p or medi o de p r e sas que, f o rma n do tablas a rti f iciales d e sufici ente exte nsió n y profundidad, fa cilit e n una n aveg ación re gu lar s in los i nconvenie nte s qu e presentan alg unas c ho rrer as que no pueden des aparec er por o tro m edio ” 147 . 144 Ib ídem , p. 395 . 145 MORAL I TUAR T E, Le and ro del. “ Un i nten to frus t rado de acon dici ona m iento de l Guad alquivir . La actua c ión de l a Real Co mpañía de Na v egación en l a pr imera mi tad de l s igl o X IX : nuev as ap ortacione s y replantea miento geo-his tórico de un te ma polé mi co ” . Méla ng es de la Ca sa de Veláz que z , (M. C.V.) , t. X X V. 1989 , p. 342. 146 “ Con dic iones para l a realizac i ón del proyecto de na v egac i ón del Guadalqu ivir por s u cauce des de el pue nte de Triana en Se v illa ha s ta el de Córdob a ” . Minister i o de la Gobe rnación de l a Peníns ula. Madrid, 6 de f ebrero de 184 2. Gaceta de Madri d , 8 de febrero de 1 842 . 147 GARCÍ A OTER O, Jos é. Reco no cimie nto del río Guada lq uivi r entre Córd ob a y Sevilla verifica do s en los años 1842 y 184 4 por órde nes de l Ministeri o de la Gobern aci ón de la Pen ínsula . Madrid : Impre nta de La Pub lic idad. 184 7, p. 8. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 85 9 y 10. Planos del Guadalq uivir. Recon ocimiento del rí o Guadalquivi r entre Córdoba y Se villa verific a dos en los años 1 842 y 1844 p or ó rd enes del Ministeri o de l a Gobernació n de la P e níns ul a . Jos é Garcí a Otero. 1847. 1.3.3.2 . Ideas origina l es Mientr as tod as estas m e j oras ll egaban, so lo realizables a costa de al tísim os esfuer zos eco nóm icos, m ater i ales y l egales, la inve nt i va aportaba sus prá ct i cas y económ ica s i deas. En torn o a 1808, según García O tero, se ll evó a cabo el prim e r ensa yo p ráctico de navegación por la i nven c ión d e un i ngen i ero esp añol. Se trató de un tren de ba rcas chatas o bateas que llegó a Sevilla p or el Gu adalqu ivir , aunque nuestro i nfor m ante adm i te no con ocer m ás dato s de este hecho. Un si stem a si m i la r fue em pl eado p or l os franceses dura nte la ocupación para e l transporte de mater i a l m i li tar y prov i siones. En I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 86 este caso los co nv oyes de barc as chat as nave gaban de pr es a a p resa, donde l a car g a se tr aspasaba a l s i guiente tren, pero t od o se h acía a co sta de un enor m e nú m e ro de ho m bres y penoso s esfu erzo s , qu e n o perpetuaron el si stem a. Incluso l a expedi c ió n de barcas chata s y de poco calado del i ngen i ero de m i nas bar ón de Karw i nsk i e n 1 8 17, entr e Cór doba y Sevilla, no obtuvo , a pesar del buen resultado del en sayo, l a conf i anza d e pos ible s ex pl otad o res 148 . Hasta 1848 no ll egaría u n pr o yecto se rio y m edi ta do de apro vecham ien to de est e s i stem a de ba l s as c hatas. Nuestro nuevo protagon ista , Ow en Charl es Dal h o usie Ross, m i e m bro del i n st i tuto de i ngen ie ros c iviles de Lo ndres , naci ó en St. Germ a i n, c erca de París, el 8 de enero de 1823. T ras finalizar sus estu dios vino a España e n 1844, do n de trabaj ó duran te dos a ños como i ngen i ero en las m in as de l a Asturi as Ir on Company y en la co nstrucción de los ferrocarr il es de And a lu cía. Duran te otr os tres años tr abaj ó en l os f erro carriles ingleses p ara v o l ver de nuevo a España en 1851 co m o i ngeni e ro residente en l os ferroca rriles de Madri d y A li ca nt e. Junto con su h erm a no Henry Francis, fue r esponsab l e d e l a construcción d e una b uena ca ntidad de líneas férrea s en todo e l país, entr e e ll as l a de A ranj uez a Cuen ca, la de Bel m ez a Cór doba, y l a de Castill ej o a T o l edo, así com o de di fíciles tram o s a tra vés de Si erra Morena y l a Cord iller a Cantáb ri c a 149 . Tr as una soli citud del 1 3 de m arzo de 1 848, p resentada por su apode rado José Rom ero P az al j efe superior p o l ít i co de l a prov incia de Madri d, R oss obtu v o en España el pri v ileg io d e i ntroducc i ón de un a “nue v a form a de na vegac i ón de botes y barcos r egu l a res por los ríos de corrientes rápida s, salvando l a s dificultades de l as p endien t es […] por m ed i o de ba l sas fl otantes”. En l a breve descripción aportada Ro m ero expli caba por encargo de Ross q ue: “ [. ..] por estas b als as c on a parat os d e cobre y ot ros ma terial e s s e consigue una bajad a fácil por el rí o: este aparato es bastant e li g ero y pue de transport arse po r t ierra a la subi da. E l referido m étodo s a lva l as dificulta des 148 Ib ídem , p. 8- 12. 149 FORR EST, Ja m es . “ Obituary Ow en Cha rles Dalhous i e Ross ” . Min utes of proce edi ng s of the in stitution of civil en gi ne ers . Vol . CX X II. Lon dres . 1895 , p. 383-38 5. D i sp on ibl e en: <http://w ww .icevi r tual library.co m/ toc / jmipi/12 2/18 95 >. [ Cons ult a: 16/09 /16.] I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 87 que of r ecen los rí os y pr oporcion a los m edio s de transportes , e vit ando los inconvenien tes de l a b ajad a. Si f uese n nece s a rias más e x plicaciones se da rá n cua ntas sean bast an t es a c onocer l a utilida d de este m étodo” 150 . El pr i v il egio f ue conce di do po r u n p eri odo de c i nc o a ños. Posterior m ente , con fecha de 27 de j uni o de 1850 , so licitó el privilegio de i nvención de l os “botes l iger os para r íos hasta ah o ra i nna ve gables por su poca a gua”, que fue conced i do con un a durac ió n de d ie z a ños 151 . 11 . Croquis d e los “ bo t es li g eros para rí o s h asta ahora innaveg able s por s u p oco agua”. Charles Dalhou sie R oss. 1850. Privile g io de inv ención nº 5 03 . No dudam o s de que Ross conocier a l a h istoria de l os ensayos con convoyes de b a rcas y el co nt enido de l os s ucesi vos infor m es que so bre l a navega c ió n e n el Guada l quiv i r y de l a vi a b ilid a d de u n ca nal l ate ra l em ana ban de l os i ngenieros. La pue st a en p ráctica de e st e i nvento en España se l ocalizó precisam ente en el tram o fl uv i a l e ntre Cór d oba y Sev illa , el que histór i cam ente había tr aído tantos q uebra d eros de cabeza. En lo s pri m eros días de e nero de 1 851 ya se e ncon trab a en Sev illa proced ente d e Cádi z, do n de hab ía ll egado directam ente desde I nglaterra. Se p resentó com o el i nventor d e l n uevo t i po de barco con el que navegar el Guadalquivir si n h acer altera c iones e n su curso, y t ranspor tando productos agríco la s a un 150 O.E.P .M. Pri v ileg i o de i nt rod ucción nº 871 , por c inc o años . Sin ex pediente pero con des cri pción. Nueva forma de nave gar po r r íos de cor riente ráp id a en bal sas . 151 O.E.P .M. Pr iv il eg i o de i n v enc i ón nº 503 , por d i ez años . E x ped iente y des cri pc i ón y p lano. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 88 coste reduc i do, d e l o que se disp onía a ha ce r una prueba 152 . La p rom esa d e ex pl otar a l m áx i m o l as posibil i dades de l a v ía fluvia l para el transporte de m erca ncías p rovocó un gran interés, ref le j ado en la gran difusión de la noti cia e n la pren s a cord obesa y sevillana , y su re producc i ón en buena parte de la n ac i onal. 1.3.3.3 . P royecto y preparat i vos en Córdoba El 11 de febrero, ya e n Córdoba y tr as i ns pecci onar e l rí o, anunció Ross su pr oy ecto de ba j a r ha sta Sev illa con u n cargam ento de cer eales 153 . Di a r io de Córdo ba de l d ía 14 publicó: “Se re c oge el e spectáculo vivido e n e l r í o Gua dalquivir a s u p aso p or Córdoba a yer a l as once d e l a mañana, que tuvo como c entro la in ve nción de C arlos Ro ss . El in glés navegaba sobr e su cap a de barr agán 154 , la cual llenaba de aire to m a ndo l a f orma de una cóm oda e m b arc ación. A c omoda do en su interior, saca b a d el bo lsill o dos pequeña s palas que le serví a n d e remo. Cruzó el río hast a l a otra orilla, siguió ha sta el molino de l papel 155 y volvió al mism o punto d e salid a en la alam eda llamada del Corre gido r. A pe s ar de n o mediar u n pr e vio a nunci o d e la pr ueba, la concurre n cia fu e nu mer o sa y apla ud i ó emocion ada las evoluci o nes del inglés . A lgun os tuvieron l a oca si ón d e prob ar la nave hinchable y d ar algunas pal adas c on ella” 156 . El s i ngular extranj ero us ó esta llam ati va dem ost ra ci ón para prese ntarse al pú b li co de m ane ra si m páti ca. El día 15 el per i ó d i co continuó i nform ando sobre el inve nt o insist i endo en su i m por tanci a : un p royecto económ ico , si n obras ni gastos, “cuando e n el p resupuest o de can a liza c ión y canal l ateral se ha bí an estre ll ado todas las em p resas y todos l os m e j ores deseos” 157 . La balsa in troduc id a por Ross se c onstr uía con cajones hechos de planch as de cobre y z i nc, según una i d e a que ya co ntaba c on privilegio 152 B.N.E. El Popu la r . Madr i d, 15 de en ero d e 185 1. Not i ci a to m ad a de Dia rio d e Córd ob a . 153 B.N.E. El Hera ld o . Madr i d, 14 de f ebrero de 18 51 . 154 Una tela de l ana imper m ea b l e. R .A.E. 155 Se trataba de un m olino para l a elabo rac i ón de pape l bas to, único ded icado a es ta indus tri a entre l a m u ltitud de m o l i nos harineros existe ntes en el cauce del rí o por Có rdo ba . MADO Z, Pas cual. Ob. ci t. , 18 47 , p. 22 . 156 To m a mos l a no t icia de l a pub licada en H.M .S. El P orven ir . Se v illa, 18 de f ebrero de 1851. 157 Ib ídem. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 89 de i nve nc i ón en Inglaterra, h erm éti cam ente cerr ados y c o n unas m edi d as i nic i a l es de u n pie de a nc ho, un o de a lto , y ci nco de largo en m edi da i nglesa 158 . El ta m año d e l as balsas podría variar según el tipo y ca nt i dad de l os productos a tr ansporta r, bá s ica m ente líqu i dos y g rano, y l as cond icion es de l os ríos. La carg a se i ntr o ducía en e l cajón por un or i ficio que después s e sell aba herm éti cam ente con un tapón de m etal . Los caj o nes se unían ent re sí atr avesá ndo l os con un palo por unos anil l os f i j a dos cada uno de sus ángulo s, de m odo qu e podían fo rm ar se convoyes de ve i nte a cuarenta caj ones. Enci m a de estos p odían tra nsporta rse otros t i pos de efecto s. Con una carga que p esara se i s vece s m ás que ellos, el ca l ado e n el agua e ra ta n sol o de nueve pu l gadas, y de on ce con una c arga de o ch o veces a quel pe s o. Sin ca rga ca l aban pulgada y m ed i a 159 . Sus ven t aj as en aguas rápidas y poco profu ndas parecían eviden t es y espec i almente i ndicadas para un cauce com o el del Guada lq u i v i r, que se v eía i nterr um pi d o con f recuen c ia p o r l as presa s de lo s m oli n os, que hecha s de p iedra cruzaban el r ío para dar declive al a gua po r un l ado, y so lo de j a ban un p aso estr echo en e l ex trem o opue sto. El convoy po d ía d es arm ar se fá c il m ente y dirigi r cad a cajón indi v i dualm en te a un lado u otro de l río para so rtear e l o bstáculo “m erced a una m áq ui na q ue podr á ve rificarlo en poco t i em po” . Ross m an tenía que el gasto de navega c ió n s e red ucía a l j or nal de l os hom b res que gui aban l as ba l s as según el s i guiente cá l cu l o : “ [. . .] c uatro hom bres bastarán para guiar una balsa que conduzc a 20 0 fanegas de trigo: abonánd oles 2 5 rs . diari os y sup on ie ndo que se in viert a n do c e días en el viaj e de Córdo ba a Se vill a y en su r e greso, l os jor na le s importarán 300 rs. vn.: e l costo de la c onducci ón de cada faneg a d e trig o p or este mét odo, serí a el de 1 ½ rea l e s, siend o hoy el d e 12 po r l os m e di os ordinarios”. En el pr oy ecto, u na vez ll e garan a Sev ill a, los ca j ones se r epararían de su s po s ibles daños y r egre s arían a Cór doba transpo rtado s por tierra. Pero tr as su i nspección del Guadalquivir, Ros s cal culó que el cam i no i nver s o 158 El pie en el sis tema a nglos aj ón e qui v ale a 30,48 c m. 159 Si cons i dera m os que l a des cripc ión con ti nua re f iriéndo s e al s i stema anglos aj ón, ha d e tene rs e e n cue nta que 1 pie es i gual a 1 2 pu lgada s , por l o que una pu lgada equ ival dr í a a 2,54 cm. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 96 tran seúntes con s u eventual colapso. Para ell o se disp us i e ron norm as d e ci rculación 182 . En la e di c ión d e 18 50, l a ro m ería d e Torrijos e m pezó el dom i n go 6 de octubr e. Entre l o s pintorescos carruaj es engala nados p ara l a ocas i ón, atra ct i vo estético re petido cada a ño por su s ad or nos y florituras, se destacó uno q u e causó l a sorpresa de todos. Según l a c rónica periodíst i ca q ue recog ía l a noticia, úni ca fu ente h a ll ada, se tra taba d e u n barco d e vela t i rado por m ul os m o ntado sobre grandes r uedas 183 . Había sido cons truido por trab aj ador es d e l grem i o de to neleros del barrio de l a Carretería d e Sev ill a 184 . El vehículo const i tuía una m ue stra de destreza, m ás que de i n g enio o i nventiva con aspir ac i ones c ie ntíficas, y s obre todo una cr eación út il y di vert i da salida d e uno s profes i onales d e l o s trabaj os en m ade ra. El d om i ngo 27, tras hacer acto de p resen c ia en l a r om e ría y de spués de pa se arlo por todo e l cam p o d e l a fer i a, l os i n v entores y conductor es de l a m áq ui na a nfibia di rigieron sus paso s a Sev illa h asta llegar, ya de noche , a l a Pl aza d e San Fr anc i sco, principa l centro cívico, d onde causaron la m i sm a sor pre sa entre l os v ecinos 185 . De su util i dad com o vehículo tod o te rreno n ada sabem os po r el m o m ento, per o es m uy proba b l e que s e p usi e ra en pr áctica su uso e n e l 182 Edicto de Juan J os é Gar cía de Vinue s a, al ca l de pres iden te del E x c m o . Ayun ta mi ento de es t a cap it a l … Se v il la, 2 9 de s epti e m bre de 185 9. H .M.S. El Porven ir . Se v il l a, 1 de octub re de 1 859 . 183 B.N.E. “ N a v egac i ón po r tierra ” . La España . Madr id, 2 d e no v i e m bre de 18 50. 184 El ba rr io de l a Carreter ía, cuyo or igen se s itúa en el siglo X I V, s e enco ntrab a pob lado d e numeros as f ábricas de toneles y pi pas para contene r l íq uidos . Su cercanía al r ío l e con v irtió en una de l as áreas m ás acti v as de l co m erc i o de l a c i udad , y el de l os toneleros en e l gremio que as en tó allí su res idencia . Las primeras Reg l as de la Her m an da d de la Carretería f ueron apro ba da s en 15 86. De s de 17 57, la He r m anda d s e con v i rt i ó en p atron a de l gre mi o de tone leros (se gú n l a trad ición fue uno de s us trab aj ado res el que enco ntró en 155 0 la imagen de una Vi rgen que s irvi ó de pun to de pa rtida para trami tar l a f or m ac i ón de l a cofrad ía) a cuyo s mi e m bros o f recía as istencia relig io s a y enterra miento. Los toneleros se compro m e ti eron i gua lmen te al pago de un tributo y a colabora r en l os traba j os de cons trucción de l a cap i lla. En 184 9 l os duq ues de Montpen s ier f uero n no m brado s hermanos m ayore s perpetu os , con v irt iéndo s e en l o s principa l es protectores de la herm and ad dura nte v ar ios añ os (García de la Torre, 1979: 18 , 19 y 46). El de l a Carre tería era un barr i o m uy activo l abora lmen t e, en el qu e abu nd aba n almacene s de toda cl as e de objetos com o hi erro, m ade ras , bacalao y jarci as , propo rcionand o un am b i ente de i nces ante ac tiv ida d y m o v imie ntos de co m pra y v enta. MAD OZ, Pas cual. Ob . cit. , p. 297 . 185 B.N.E. “ Na vegación por tierra ” . La Españ a . Madr i d, 2 de nov i e m bre de 1850 . El d i ar io no des apro v echó la ocas i ón de emi tir l a crít i ca ha bi tual a es o s otros supues tos i nv entores , como Pedro Monte m ayor y s u g l obo aeros táti co d i ri g ible. Si es te pod ía m uy bien no “s alir con su empres a de v i a j ar por el a i re, [ … ] l os tone leros de la carretería de Se v illa [ hab ían] cons eguido ya l a s uya de na v egar por tierra”. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 97 río en busca de su em pl eo com o al go m ás que una c arr oz a ale g órica en una rom e ría ca rgad a de d ive rs ión y de s enfado. 1.3.5. Un m ecani s m o desco nocido En 18 51 se publicó una noticia que ya deb ió lle nar de d udas a l os l ectores del m o m ento : “ Hace días q ue e n el beaterio de San An toni o 186 , existe un n uev o in v ento , de l cual se ha o c upa do un c ole ga de l a capital, el que e s ap lic a ble a m u y út il servicio, pues sin nece si d ad de ning ún agente que le preste acción , opera con la f uerza que s e l e qu ier e impo n er. A p rinci p ios del añ o q ue c orre, se comenzó a t rabaj ar en e s a máquin a, la cual, concluida co mo lo esta r á e n breve, reportar á mucha u tilid ad, pues compar a da la f uerza que el modelo manda, c on l a que pue de of recer hecha en mayores p roporci ones, podrá utilizarse en las e mb arcaci ones que t ie nen que emprend e r una larga travesía. Creemos q ue, c uant os e ntien den de m ecánica d eben a pr esu r a rse a h acer u n cu mpli d o exame n de e s a máquin a, par a prestar el apoyo que s us inventores n ecesit a n para poder lleva r a c a bo su avanz a da o bra, pues so lo asp ira n a hallar u n socio que pueda ayud arles para pres entarla en tod o su complem en t o” 187 . Desde l u e go qu e la info rm aci ón pue d e ser de to do m e nos cl ar a. Inferi m os q ue e x iste la f i gura de varios inve nt ores y qu e un m odel o , a esc ala y si n to das l as e spec i f i caciones del re a l , fue cons tru i do pa ra a t raer l a atención de i nve rs ores i nte resados. E n pri m e ra i nst ancia la e scueta descripción puede asim i lar se con la de una m áquina de m ovi m i e nto co nt in uo que no ne ces i t a “ n i ngún agente que l e pr este a cci ón”. La b úsqueda de estos m ecani s m os di o m u cho que ha b lar en to do el siglo XIX, no dejando de ser una qui m era científica. Pe r o s i se tr ataba d e un m o del o e vo l ucionado de m áqui na de va por q ue se a p li c a ría a “ las em bar caciones qu e t ienen que em pr ender u na larga travesía ” , pa rece l ógico pensar q ue su prim e r adel a n to estaba e n el ahorro de com b usti ble, principal y m ás costosa de m anda de l a cal dera ha m bri enta d e carbón. Para q ue l a s l argas travesías fueran renta bles, e ra i n d i sp ensable contar co n el m á x i m o espaci o apr ovechab le 186 El beater i o de San An t onio, en e l edi fi c io que f ue cole gi o de los I r landes es , f ue s up rim ido en 183 5, cons ecuencia prob able de l as políti cas de des am orti zac i ón. En 184 8 el edificio s erví a pa ra a lm acene s y otros us o s de particu lares . MAD OZ, P as cua l. Ob . cit. , p. 331. 187 H.M.S. El Porven ir . Se v il la, 18 de junio de 18 51. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 98 para el tra ns porte de pasa j e r os y de m ercancía s, po r l o qu e u n ta m año m ás redu c id o de l o co nvencional c onvertiría a e sta n ueva m áqui na en una autén t i ca m e j ora. Lam entabl em ente carece mos de m ás noti ci a s, y no queda esper ar s ino l a apar ición d e nuevos da t os m i entra s nos m ove m os e n el terr eno de l a especulación. 1.3.6. La solución para las caídas de a ltura En enero de 18 63 e l vec ino d e Sev ill a C ándido Vanalcar, prese n tó l a i nvención de u n s iste m a par a ev i ta r l as consecuenc i as de las caídas de l os trab aj adore s desd e andam i os, azoteas, tej ad os y de m ás altu ras. E l aparato se adaptaba a l p ec ho com o un cor piño y e n la pa rte po st erior ten ía guar dado, a m odo de m ochil a, un p aracaí d as: “ E l aparato n o im pi d e el norm al desarrollo de las tareas del tr aba jador. Se ve nderá por c in co fran cos” 188 . El i nventor se p roponía de m ostr ar la efi cacia de su paracaídas efectua ndo salto s a d i st i ntas a l t uras des de la Gi ralda 189 . En un día que no hem os p odi do determ i nar de final es de e nero haría t res de sc endim i en tos desde di s tintas a l turas de l a torre, a las cua tr o, l as cuat ro y m e di a y a l as ci nco 190 , l o qu e dem ostr aba l a seguridad que tenía e n so b reviv i r al p rime r sal to. No he m os hall ado notic i as pos teriores sobre su ej e cuci ón y consecue nc i as o s i , sim pl e m ente , no ll egó a pro ducirse el ex peri m ento. La necesida d de buscar un s i stem a de prote cció n a l as ca ídas d e altura est aba, si n e m bar go, fuera de toda dud a . La siniestr a li dad l abora l entre l o s albañiles dura nte l a c onstrucción o r eform a de edi ficios e ra m uy al ta, y el i nve nt o pare cía su rgir de u na sens i bili zación a nte el a sunt o. De alguno s de est os grave s accide nt es te nem o s te sti m oni os con te m por áneos m uy dr a m á ti cos 191 . Preci sam en te el s i stem a ta m bi én pod ría aplicar s e a lo s g im nastas - artista s que ha cían sus espectaculares núm ero s en al tura, pues m uchas er an las desgr ac i as produc i d as e n l as caídas, aun q u e o tros a b ogaban directam ente 188 Des conoce m os por qu é s e of recía e l prec i o en moned a f rances a. 189 B.N.E. La Ib eri a . Madrid, 25 de ene ro de 1863 . 190 B.N.E. El Cla mor Púb li co . Ma drid, 28 de enero de 18 63 . 191 ÁLVARE Z -BENAV I DES , Manue l. Ob . cit. , (1868 -18 69), p. 458 - 459. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 99 por la prohibi c ión de e ste tipo de ej erci cios al ai re, com o ocur ría en Ingl at erra al m enos h aci a 1 864. S i el inve nto era útil , l o sería de sd e lue go desde gran des alturas, l as suf icien t es para dar t iem po a desplegar y hench ir el para caídas. 1.3.7. Invención e x plosi v a y cuadratura del círcu lo El pol vor i sta y pir otécn i co F ernando L utgard o Muñoz g ozaba de bue n crédito y posición profes io nal en Sev ill a , p or l o que recibía constantes encar gos. En fu nc i ones d e tor os, fer i as o ce l ebrac io n es re a l es, se hacía cargo d el espectácu l o d e fuegos a rt i f i c i a les, alcanza n do renom bre por funcione s com o l a preparada en 1848 p o r el nac im ie nto d e la i nfanta Mª Lui sa Fernanda 192 . Sus conocim i e ntos en l a experim enta ci ón con ex pl os i vos le p erm i t ie ron i d ear un nuevo sistem a para d ar doble alcance a l o s proye ct ile s hueco s de ar til l ería , se g ún él , “e n los fue gos cur v os con la m i sma cantidad de pól v ora co n que en l a actua l idad se d espiden” 193 . Para ell o había var i ado l a form a tanto de l proyect i l com o del c añón. El Porvenir , d i a rio que publicó el descubr im ie nto y s i em pr e m o stró su a poyo a Lu t gardo, esper aba qu e e l gobierno tom ara in terés en e l asunto h ac i éndose carg o de l a fin anciación del desarro ll o d e l a i dea, por su utilidad par a l a a rt il lería m i l i tar . Pero la soli c i tud no fue a tendida y ese i nte rés nunca se m ani festó . En prote sta d e l a i na cc ión gub e rnam ental se desve ló un dato que sospecho sam ente vem os repe tido en otr os i nventos e i nventores nac io nales: que M uñoz, c om o b uen españo l , no querí a vend e r su i d ea a u n país ex tranjero, i ncluso habiendo recibido ya pr o p osi c i ones de uno ve c in o; que en úl tim a i n stancia el po l vorista se com pr o m etí a a corre r con lo s gastos d e l proye cto, esperando al m enos, qu e d em ostr ada l a utilidad del pr oy ect il , el gobie rno convenc id o com pr ara l a ide a. Con esta af irm aci ó n se acudía a un recur so habitua l en aque ll os “hom br es de l a s i nvenc i on es ”, con l a ex agera ci ón d e l a i m por tanci a de sus des cu brim i e ntos. Afirm aban ha b er 192 B.N.E. El Cla mor Púb li co . Ma drid, 27 de se ptie m bre d e 184 8. 193 B.N.E. El Cla mor Públ ico . Per i ódico de l Partido L i be ra l. Madrid , 12 de dicie m bre de 184 8. To m a la not icia de l El Porven ir . Se v illa , 7 de d i cie m bre d e 18 48 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 100 recibido o fertas del ex tranjero, bien de su s go biern os, bien d e su s i ndustr ial es, p ara com prar l os derech os de ex pl otación de una i dea encam i nada a ser v ir a l a p atria, po r l o que s e esp e raba de l go b i erno p ropio una a cción clar a a fa vor de su d esarro llo . El apoyo de la prensa par a ex tender su s i deas, que n o l os razo nam i e n tos q ue ll eva ron a ella, es el pri m er paso p ara ll am ar l a ate nción de l o s i nversores; l uego, que daba destaca r la hum i lda d d el i nventor, quien al no m overl e e l ánim o de l ucro n o había vendido ya s u genialidad a sujetos forá ne os. A pesar de l a ut ilid ad at ri buida a l i n ve nto, Lutgardo no so l i citó e l pri vileg i o d e in vención, l a m e j o r pru eba legal par a reiv i ndicar po s ibl es dere chos ante i deas industriales robadas 194 . El retra i m i en to a l a hora de registr ar una i dea no so l o e ra d e ca rácter eco nóm i co , y a q ue la s i m pl e soli c i tud ex igía un des em bol so no table, s ino por unas ex pectati vas de negocio q ue no die ran por l a ej ecuci ón de l proyecto uno s beneficios sufi cientes para el i nv entor, o i n c luso ning uno s 195 . Con el tie m po l a capi tanía gener al de Anda lu cí a m os tró ci e rto interés, enviando a l m i ni ste r i o de la Guer ra un expediente sobre el a su nto p a ra q ue de c i d i era su adm i sión o deneg ac i ón. El i nven t or , po r s u parte, ha bía logra do que una com i si ón de l a Socie dad Sevill ana de Em u l aci ón y F om e nto e xa m i nar a e l invent o. Encontrán dolo a ceptab l e redactó e l m en cionado exped ie nte, q ue a c abó ll egando a l a co rte. A l m en os esto gar antizó l a l ectura ser i a de l i nform e por parte del g obierno, del q ue se esperaba el nom bra m ie nto de una com i sión de faculta t i vos que p robara en Sevill a s u validez 196 . Fer nando Lutgardo no li m i tó a la pir otecnia el terreno de su i nspirac i ón. Una nueva apar i c i ón pública an unci ando un gran hallazgo se prod uj o en 18 5 2. Ahora era el d escubr i dor de la cuadratu ra del cí rculo y som etía su s cá l culos a una nueva com i si ón de m ie m bro s de l a Sociedad de Em ul aci ón y F om ento . Con su afirm aci ón se m etía de ll eno en una d e l a s búsque das m ás estérile s de l as m ate m á ti cas, una esp ec i e de pasatiem pos 194 Al m enos no s e conse rv a en el Arch ivo H i stórico de la Oficina Espa ño la de Pa tentes y Marcas , que , co m o he m os s eña lado, con t iene l as se ries co m pl e t as de sol icitudes de privileg ios y patente s de in v enc i ón. 195 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t . , 199 9b, p. 101 . 196 B.N.E. El Cla mor Púb li co . Ma drid, 6 de s epti e m bre de 18 49 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 101 para t alentoso s de l c ál c u l o. Se tr ataba d e t raslada r el área de u n círcu l o dado a un cuadrado con el u so exclusivo d e com p ás y regl a , un p roblem a que hoy se cons id era irre so luble y a cuya solución so l o se ll ega po r apro x im aci ón. A lg u nos de aque llo s m i e m br os de la com i sión d e la Sociedad de Em ul aci ón y Fom ento , encar gados de ver el trabajo, declararon que : “ [...] e l v erdader o obje to d e esta Comi sión e s c ontestar a a l g unas proposicio nes, concret amente a t res pr eguntas, somet i d as a exa m en d e la Sociedad por la mism a p ers ona que se ocupa d e esos import antes trabajos” 197 . De ahí que l a cuestión quedara redu c ida a la ape rtura de un debate sobre e l as unto y no sup usiera l a cert i f i cación de l a fórm ul a pa ra resol ve r el proble m a. El a utor p u b l i c ó nuevos planteam i ento s y cue stiones en un com unicado a El Concili ador del 3 de j u ni o, d iario que sacó a l a l uz l a noticia del d escubr i m i ento , qu e o riginó un activo debate. Opiniones contrarias, j unto con l as de El Porve ni r de Sevill a, obligaron al d escubrid o r a re traerse en sus postulad os. Sus a rgum entos se desarm ar on rá p i dam ente con sen c illos razon am i entos m ate m áti co s, pues ya enton c es se sabía de la i m posi bilida d de r ealizar e l cá l culo . E l per i ód i co cons i de ró el asunto baladí, y una n ueva pérdid a de t i em po pa ra los co m i sionad os a em iti r un juicio 198 . El d e la cuadratura del cí rculo sigui ó s i en do asunt o de m oda en Sevilla durante aque l año 199 . Tam b i én en 185 2 h all am os acti va la f ig ura d el m ate m áti co y “p rofesor d e ot ra s c ienc ia s” Abde l -Za ra- Vesve i n. Dos añ os antes, en 1850, había s i d o colaborador de l a revi sta El Arti sta , que desde su i m pr enta y li to g rafí a de l a c alle Cuna , dirigid a po r Jo aquín Guichot y Parody, publi caba fundam enta l m ente ar tículos c ie ntífi cos, sobre i nve nciones y 197 H.M.S. El Porven ir . Se v il la, 30 de mayo de 18 52 , que t oma la not i cia de El Con cil ia dor . 198 H.M.S. El Porven ir . Se v il la, 8 de junio de 185 2. 199 La bi bliogra fía es pa ño la d el siglo X IX s obre el as un to pos ee un i m pres o m uy te m pran o. La BIBL IOTEC A DE LA UNIVER SIDAD DE S EVILLA ( B.U.S .), cons er v a un opú s culo debido a Pablo Vallaure (181 8), dond e s e e x pl i ca su m étodo para ll ega r a l cá lcu lo de l a cuadra tura del cí rcu l o. El autor re f uta a l os que v en en e lla una q uimera sin t an siqu i era a v entura rs e a los m í n im os cál cu l os m ate m át icos y concluye l os su yos , que nacieron de la cas ua l idad y sin s er ge ómetra de pro f esión , s i no “co m erciante de po ca con s ideración”. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 102 descubri m i ento s, que se il ustraban con l á m i nas y dibuj os 200 . Según Manue l Álvar ez-Benav i des, en 18 52 sostu v o : “ [...] una rui d osa y tenaz p olémica con cierto escritor, e l cual pret endí a probar l a imp o sibilid ad de hallar la c u adrat ura de l cí rculo, fa m o so p r o ble m a que ha sido la ca u sa de much os in gresos en l a ca sa de Locos. El cit ado matemático, si n embarg o d e no asp irar a s e r ve c ino de se mej ante loc al, se propuso llevar l a contr a ria, p er o de la cu estión cient í f ica p asa r o n casi a l terreno de l os insult o s, y a poc o m ás e l asunto c o ncluye a tint eraz os” 201 . 1.3.8. La pólvora blanca A l o l ar go de l siglo XIX son num erosas l as p atentes de i nve nció n sobre m e j oras en la industria bélica. Luego de o cupar las cró n i cas de l os periódi cos de l a corte, ll egó a Sev ill a la nove da d d e l a pólvora blan ca, cuyo s efectos se p robaron e n junio de 1851. E l i m por tador a Sev illa fue Esteban Ri bette de Na ld a, delin eant e de una s oficinas de ingenieros d e cam in os si tuadas en la pla za de la Gavidia y pr of esor par t i cu lar d e francés. Se asegur aba una m ayo r efe ct i v id ad de esta pólvora respecto a l a c om ún, y usando m e nos cantidad. C on una tercera p arte de l a usada norm al m en te en carga r una pistola, escopeta u otr a ar m a d e fueg o , se co nseguía e l m i sm o resulta do, con la ventaj a de no prod uc ir hum o ni r esiduos que ensuc i aran el cañón. Su co ste era m ás bar ato y su con servación m e j or. La p ól vor a bl a nca se com ponía de a l godón en r am a , y podía elabora rs e tam bi é n de papel. L a pren sa ll am ab a l a ate nc i ón de i ngen i eros y práctico s en artillería sobre las ventajas de esta n u eva elaboración 202 . 200 CHAVES REY, Manue l. Hi st oria y bib li ogra fía de la pr en sas sevil lan a . Edi c ión f acsi mil de la de 189 6 en Se v il l a : Imp . de E. Ra s co. Se v illa: Ayun ta miento de Se v illa. 199 5, 121- 122. 201 Los artículos de Andel-Zara -Ves v e i n se publ icaron e n Corre o Sevil la no , nºs . 215, 220, 223 , 227, 237 y 239, corres pond ientes a l os m es es de j unio y ju l io de 1852 , y l os de s u opo s i t or en El Porveni r de es t as f echa s , s eg ún i nd i c a ÁLVAR E Z-BENA VIDES y LÓPEZ , Manu el. Exp li cació n del pl an o d e Sevi ll a: reseñ a histó rico-d escrip tiva de toda s la s pu ertas , call es, plaza s, edi ficios notab les y monu mento s de l a ciu da d . Tom o I I. Se v illa: Im pres or Manu el Padil la y Sa lvador. 187 0-187 4, p. 63 y 385. 202 H.M.S. El Porven ir . Se v il la, 22 de junio de 18 51. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 103 1.4. Devoci ón po r la cien cia y la i nvenció n 1.4.1. Curiosos visitante s y com er ci ante s de curios ida des Duran te e l tr anscurso de nuestra i nvestigación, he m os p odi do rescata r l os nom bres de a lgunos ho m bre s de estudios, i n tegrantes del débil y poco i nfluyente tejido científ i co sev ill a no. Miem bros o no de las corpo raciones c ientíf i cas de la ciud a d, com o l a Escuela I ndustrial y sus profe sores, f ueron en su m ayoría autodidac tas con c apacidad económ i ca para m anten er y ha ce r crecer su í ntim a afi ción. Aparecen e n prensa p orque han fallecido y se g l osa su v i d a l am enta ndo la pérd id a, o s on not i cia porque motu proprio se dedican a un tr abajo i nt el ectua l y l o difun d en en l as espor ádicas secc i ones científ i cas d e algún p eriódico l ocal. Se ll am aba n Antoni o Sor i ano o N icol ás Sancho , a los q u e conocere m os, o The o dore Vielle de Merci er, aque l p rofesor fr ancé s, qu e perdi d o en la secc i ó n de anuncios e n la pre nsa local ofrecía a los padr e s de fam ili a s us conocim i entos para la e nseñan z a del i d i om a fra ncés, l atín, grie g o, c iencias, m atem áti ca s, físi ca y qu ím i ca 203 . Entre e ll os tam b i én h ubo com erci an tes de i nstrum ento s ci entíf i co s, com o l o s de ó pt i ca y m ate m áti ca s qu e ponía a l a ve nta el óptico d’Ar m an d en su ca sa de la ca l le Si e rpes, 80 . En su a m p l ia ofe rta se encontr aban anteo j o s de l a rga v ista, telesco pi os astronóm i cos, gem elo s de teatr o, baróm etr os m e tál i co s, pantóm etra s, br új ul as, ca rtab ones, estuches de m ate m áti cas, m i croscopios, grafóm etr os, m áq ui nas eléctr ica s o electro - m edi ca l es re com end adas p a ra m é di cos y d entistas, n i v eles de a gua, de a i re, ester eoscop i o s con gran var i e dad de vista s y u n bue n s urtido de gafas y l entes con cri s ta l es de r oca y fli nt glass (v i d rio de plom o) de Bohem i a 204 . L a 203 Teod oro Vie l l e de Merc ier se an un ciaba co m o “pro f es or s uperior de c i enc i as y bellas letras , e x directo r de i ns trucción púb l ica, ind ivi duo d e l a Uni v ers i dad de Franc i a, o f fi cier cond eco rad o de l a acad emia fran ces a, de l a acade mia de cienc i as y bel las l etras de Grana da y honra do con la m ed alla d e oro ob tenida e n certá m enes ci entí ficos de Es paña ”. Admitía al u m no s des de ocho año s e n su do m i ci lio en la Pl aza del Pa l ac io Arzobis pa l, nº 4, para la ins trucción p r imar ia co m p l eta e le m enta l y s up erior. I mpartía ta m bién curs os de aritmé tica co m ercia l “o se a, c i en ci a de lle v ar toda cl a s e de libros ”. H.M.S. El Porveni r . Se v il l a , 21 de e nero de 18 58 . 204 H.M.S. El Porven ir . Se v il la, 27 de marzo de 18 58 y 19 de febrero d e 185 9. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 104 ofer ta habla de l a ex i st enc i a de un m e rcado d e variado i n st rum e ntal para profe s i onales y af i c i onados a l as ciencias. Un ej e m pl o d e l o s seg undos l o ofre ce Nicolás Sancho, ofic i al 1º jubilado de la cont aduría de l a ca sa de l a Moneda. M urió el 20 de agosto de 1 851. E ra conocido por su am or a l as ci encias y había l ogr a do re u n i r un com pl eto y abul tado gabinete dotado de i nstrum entos de m ate m á ti cas, físi ca, qu ím i ca y astr onom ía. El Porvenir ex presab a su deseo de que l os he reder os conservaran l o m e j or p os i ble la ri queza del legado científico de N icolá s Sancho 205 . Las vi sitas a l a c i udad de i n v entores y ho m bre s d e c i encia españo l es y extranj eros desp ertaba la curiosidad de l a p rensa, que s i em pr e l as re cogió en su s página s. En abril d e 1859 ll egó a Sevilla el norteam e ri cano John Em ory F uller, i nve nt or de l llam ado “calculador teleg ráf i co” ; en su denom in ación origin a l : Fuller’s com p uti ng telegr aph . No se trataba de u na m áqui na, por m ás que reite radam ente se l a defin i er a así en l a prensa; consi stía en un a ta b l a cir cu lar m ovi ble por l a que con l a “r apidez del tel égrafo”, podían r esolverse al i nst ante problem as o cál cu l os a ritm éti cos sin necesida d de r ealizar operaciones 206 ; algo si m il a r a l a s pantóm etras , i nstrum ento d i vid o en pro p orciones que lo convi erten en una cal c uladora analógica . Los resu l tado s de m ul tiplicaciones y divisione s d e núm eros enter os o q uebrados, raíces cuad radas y cúbicas aparecían a nte el u suario con rapide z . T am b i én resolvía problem a s d e geom e tría, m e di da s d e super f i c ie s, potenc ia s de m á qui nas de vapor y cál culo d e veloc i dade s 207 . I m pr eso en New York en 18 52, cons taba de una ca rpeta con i nstru cc iones y tablas de 2 0 pág i n as, m ás el disco c al c ulador. Cont enía un a t abla ana lítica il ustrada con t odos l os m ov i m i ento s m ecán i c os. Com o pru eba de l a utilidad de su inve nto, Fu ll e r desveló curiosos datos obten id os con é l: 205 H.M.S. El Porveni r . Se v illa , 22 de agos to de 1851 . No hemos podido a v er i guar nada m ás s ob re Ni colás Sancho . Un Ni colás San cho f ue mie m b ro electo de l a j unta de ar m a m en to y defens a de Se v illa en 1836 . En l os años 40 su f ri ó det encione s y regis tros d omiciliar ios, por s us com pro mi s os polít i cos , pero no pod emos confir m ar s i s e t rataba de nue s t ro prota gon ista, del que, lamen t able m ente , no he m os pod i do h allar m ás in f or m ac i ón. 206 H.M.S. El Por ven ir . Se v illa , 30 de ab ril de 18 59 . El ga cet illero , reco gía l a no t i c ia encu briend o la p ubl icidad d el i n v ento, que s e a pre s ura rían a obten er, d ec ía, todo s los comercian tes y hacen da do s por la f ac ilidad con que re sue lv e toda s l as ope racione s . 207 B.N.E. La Espa ña . Mad r id, 27 de octub re de 185 8. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 105 “ [...] la d euda p ública d e las varias n acion es p ue d e e stimarse, en conjunt o , en diez mil mi llones d e duros, c antidad equivale n te a 1 .040 metr o s c úb ic o s de oro. Para extr aer esta can tidad de tod as las minas de oro conocid as en el mundo, a razón de lo que están p ro ducien do en el día, se necesitarí an 2 50 años. E l interés de 4 ½ po r cie nto, sobre aquell a ca ntida d importarí a u n mil lón doscientos cinc u en ta mil duros c ada día” 208 . Constante m ente el inve ntor aparecía en l a pren sa aportando estas curiosa s conc lu s i o nes y así p asó tam bi é n de sde que ll eg ó a España. F uller pasó ta m bi én por Barce l o na en di c iem bre de 18 58 209 . Haci a 1868 encontram os acti vo a Antonio O ll er en la casa 31 de la call e A l h ó ndiga . Se dedicaba a l a co nstrucción d e d i versos i n st rum en tos de físi ca, au n que solo se trataba de un a fi c iona do s i n fo rm aci ón c ie ntífic a. Sus pi ezas, s egún p ersonas entendidas d e l a U n iversidad , e ran de gran ca lid a d pudi endo ri va l i zar co n l as de l e x tranjero. Entre ellas estaban bo b i nas, el ectro-m otores, el ect ro - im a nes y otros i n stru m e ntos “q ue hab ía n ll a m ado l a atención ” de a lg u nas corporaciones c i entíf i cas 210 . 1.4.2. José de Heze t a y Zenea : cultura científ i ca d e un j efe pol ítico De entr e l o s af i c i o nados a l as cienc i as en Sevilla , es m erecedo ra de una dedic ación es pec i a l l a figu ra d e J osé de Hezeta y Z e nea, b rigadier de i ngen i eros, p rotagon i st a de tor m entoso s episodi os políticos y v i aj ero p ertinaz por l os m ás recón di tos r incone s del m un do 211 . Se nos m u estra co m o u n perso naj e de sum o i nter és i ntelectua l y m u y i nfl uyente en l a vida po l ít ica de l a c iu dad. Culto, dedicado al e s tud i o de las c ienci as de m aner a autod i dacta, 208 B.N.E. El Cla mor Púb li co . Ma drid, 15 de enero de 18 59 . 209 B.N.E. La Espa ña . Mad r id, 15 de di cie m bre de 185 8. 210 ÁLVARE Z -BENAV I DES , Manue l. Ob . cit. , ( 1868 -1 869 ), p. 16 9. 211 La biogra f ía de Jos é de Hezeta y Zene a (La Haba na , 13 f ebre ro 1788 - Madr i d, 17 m ay o 186 2) es t á repleta de m a ti ces que l a hacen su m a m en te i n teres ante: as cen sos en l a carrera militar, pro tagon ismo en he chos de gue rra, ocupa ción de carg os públi cos , exóticos v i a jes … Aun que aqu í so lo no s i ntere s are m os por s u rel ación con la c iudad de Se v illa y s u interés por los pro gres o s ci ent í fi cos y técn i cos . Su obra El brig adi er don ... a los pueb lo s de la provin cia de Sevill a , Se v illa (1846 ), res ult a u n “te x to en e l que se pre s en ta com o un partidario de l prog res o m ateri a l y de l a ed ucación , y m an ifi es t a su creencia de que ya no s on pos ibles m ás gue rras i nternaciona les . Se j ac t a de habe r to m a do m ed i das m uy impor t antes para el prog res o se v illano , y para e l des arroll o de la ens eñanza, y es pe cialmen te de l a gran obra del pue nte en tre Se v il l a y Trian a, ins pi rad a en el del C arrousse l de París ”. <http://d i cciona rio .histor i a. f unda c ionm ap fre.org/b i o.php ?id=9274 3>. [Cons ult a: 17/05 2/15]. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 112 13 . Di bujos explicativ o s del funcion amiento del mecan ism o interior y velam e n del c arro ide ado p or M a nu el Carre tero. 184 5. En su papel com o autori dad civ il , Jo sé d e Hezeta pa rticipó en m o mentos de i m p ortan c i a p ara l a incorp oración de Sev ill a a la m ode rni d a d. En l a ce rem o ni a de colo c ación de l a pr i m era p i edra del nuevo pue nte de hi e rro e l 12 de d i c i em br e de 1845, con J osé Joaqu í n de Lesaca com o al calde, fue el en cargado de e char co n el p al ustre l a pri m era pell ada de m ezcl a sob re l a caja de plo m o ocul ta c on recuerdos de l a ép oc a 224 . En juli o de 1 849, y para e v itar las sucesivas sus pens ione s de l os trabajos d e constr ucc i ón del p uente, H ezeta, q ue ya n o era j efe p olít i co, fue n om br ado com o de l egado d e S. M. con faculta d para reacti var las obras y procurar l a fi nalización d e l pr oyecto. E l 6 de j uli o se pre sentó a nte e l encarg ado de l a em pr esa constru ctora Franc i sco de Pau l a S ierra y el i ng eniero construct or, de l os q ue escuc hó sus pla n es, i n i c iá ndose u na nueva etapa en el avance y term i naci ón de l proyecto m ás a m bi ci oso y de m ayo r celo m uni cipal de l a época i sabelina. A e x pensas de José de H ezeta se constru y ó el Anf i teatro Sevilla n o, un fam o so lo ca l pa ra fu nc i ones t eatra le s i naugurado en sep t i em br e de 184 6 . Sati sfac i endo una vez m ás su pasi ón por el cono ci m i ento, Heze ta co l ocó en 224 VELÁZ QUE Z y SÁNCHE Z, Jos é. Anale s de Sevill a de 1800 a 185 0 . Edición f a csímil de la prime ra dad a en Se v ill a : Im p . y librería de H ij o s de Fe, 1872 . Se v ill a : Ser v ic i o de Pub l ica ci on es del Ayu nta mi ento d e Se v illa . 1994 , p. 62 3 y 626 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 113 la azote a un t e l escopio de su prop i edad p a ra o bserva r Saturno d u rante 1848 y 1849. Este fu e un per i o do especialm ente propi cio para e fe ctuar obser vac i ones y cál c ulo s sob re l a co m posi ción y di m ensi ones de sus anillos y una f echa asoc i ada a nuev os descubr i m i ento s sobr e su estructura, c om o el de una nuev a luna ba utizada Hyperi on . El públi co podía dis frutar de la obser vac i ón pagando un m ódi co prec i o. D e s de esta fecha , e l teatro s o l o se utili zó para r epresen tac i ones de juegos de fís i ca y m aqui nari a, quizás por el i m pul so d i vu l gador de H ezeta , así co m o pa ra conc i e rtos y fun c ion es de cóm i cos y m úsi cos a m bul a ntes 225 . El 14 de o ctubre de 1849 Hezeta pronunció el d i sc urso fu ndaciona l de l a Academ i a Sev il lan a de Ciencias Ex actas y Natu rales. La soc i edad ha bía si do creada por el abogado Agustí n María de l a Cua dra, j usti f i cando su necesida d p or las defic i enc i as bibliográf i c as y de i nstr um enta l d e la Uni versidad, y por l a e scasa f orm aci ón de los a l um no s sali d os de ella. E n 1859 fue fundado r y d irector, con Francisco Pagés del Corro, de l a r ev i sta ci entíf i ca El Foro Sevi llano . En pal abras de H ezeta l a fís i ca y la q uím i ca er a n l as d i sc i p li nas que ne ces i taban d e un m ayo r re fuerzo y era necesario, para gara nt i zar la actualización de l os co n oc i m i ento s, a cudir a l as obras y r ev i stas ci entíf i ca s m ás re ci entes y e star a l día d e l o s ráp i dos progre sos de l a ci encia. Anim ab a a l a com pr a de i nstrum ental , a pr ofundizar en las obser vac i ones m eteo rológica s de Sev illa , a tra d ucir l a s obras c ie n tíf i cas ex tranjeras r el acionadas con cad a una de l as secci ones en que se d i v i día l a academ ia ( Física, Quím i ca , H i sto ria Natural, Agri cu l tura y Matem áti cas) y vender e stas o bras para co m pra r con e l be n efi cio a para t os y coleccione s 226 . Por desgrac i a l a v i d a de la aca dem i a fue breve y sus pr oy ectos c ayeron en saco r oto. Duran te el per i odo isabe li no, no se editaro n en Sevill a re v ista s de estricto contenido ci e ntífico en l as distintas d i sc i p li nas. Es así, qu e las publi caciones perió d i cas l ocale s, con escaso co ntenid o té cn i co , no pud ie ron 225 MADOZ, Pas cual. Ob. cit . , p . 351- 352. 226 CANO PAV ÓN, Jo s é Manu el . “ L a cre ac i ón de la Acade mi a Se v ill an a d e Cien c ias Ex ac t as y Natu rales en 184 9 ” . Archivo Hispa len se , nº 221 . Se v illa: D i putac i ón de Se v illa, 198 9, p. 96. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 114 contrib u i r suf i c i entem e nte a l a d i f us i ón del con oci m i en to, ni d es arr o ll a r su papel i ncent i vador del p rogr es o. L a i nform ac i ón h ubo d e ll eg a r a l a ciudad por m e di o de l a i m po rtación de li br os y revistas, en su m ayo ría i m preso s e n el ex tran j e ro. Con un título parcia l m ente aj us tado a su verdadero y l i m ita do contenid o científ ico , el 1 de m ayo de 1 855 com enzó l a publicación e n Sevilla de Revista de ci enci as, li teratu ra y artes , un per i ó d i co quincenal d e recon oc i da ca lid ad c uya vida se p rolong ó ha s ta 18 60. El títu l o d e l a m a yoría de l as pu b li cac iones esp ec i a li zadas que se i m pr i m i er on en la ci udad, re spondía m ás a una eti queta de com uni ón con l a m oda di vu l ga dora de l saber c i entíf i co , q u e a la d escripción de un v e rdade ro cont en i do tem áti co. Entre l o s t raba j o s que m ayori tar i am ente pasaron a las prensas d e Revi sta de cienci as, l iteratura y artes , y que la convirtieron en una r ev i sta d e refe rencia dentro y fuera de España , se h allaban o b ras poét i cas y estudios fil ológicos e histó ric os fir m ado s m ucho s por m i e m bro s de u na so c iedad acom od ada y con aspi raciones inte l ectuales. Se repr oducían di sc ursos de entr ada en academ i as y n otic i as de l a act uali dad cultura l del m o m ento . Aunque m uch os de l os colaboradores d e la r e vi sta sevil l ana fueron políticos de profe s i ó n, la l ínea d e sus artícu l o s se def i nía com o apol ítica, d ec lin ando trata r asun t os de este carácter 227 . En e l p l a no ci entíf i co y té cn i co, se dieron m uy pocos a rtículo s, ca ptand o a caso e l m ayor i n terés tem á ti co el de sa rrollo y lleg ada del ferrocarr il a Sevilla. A l g o m ás n um er osos fuer on l os autores y trab aj os relacion ados con la s c i enc i as naturales. Tam p oco fa l t a ron referenc i as a algunas invenciones de l ex tranjero, aunqu e realm e nte el c ontenido cientí f i co y técnico er a globalm en te escaso . Co m o ej e mplo, y en t re l o m ás destacado, encon trar em os el artícu l o d e l m i l i tar Fer nando de Ga b riel y A podaca sob re la a p li c ació n d e l a electr i cidad en l a voladur a de l as m i nas m i l i t ares , o el del capitán de a r t i llería Luis Ruiz Di guer i , a l que conoce rem os e n bre ve , co n un tr abajo publica do en 1858 sobre l os pr ogresos de l a Física y, m ás particularm ente , seg ún su s palabras, 227 H.M.S. El Porveni r . Se v illa , 19 de agos to de 1855 , p. 3. Un eje m p l o de l a t end en cia inte lectual q ue l a re v is ta m an tend ría dura nte su v i da lo m ues tra el s um ar i o de e s te pri m er número, con artículos s obre el or i gen de la e m oci ón trá gica, por Jos é Fernánd ez-Esp ino; el neo -culteranis m o en l a poe s í a es paño la, por Manue l C añe te; y un in f or m e del c laus t ro de juri s pru den cia de la Un iv ers idad de Se v illa, por Jos é M aría de Á la v a y Urbina. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 115 sobre “los a d elantos de rivados del uso p ráctico de la ele ctricidad” 228 . Dos i ndividuos que d em uestr an que p or su edu ca ci ón y form aci ón, el estam e nto m i l i tar fu e en España , desde el s i g l o XVIII, el sector pr ofesiona l m á s capacitad o p ara l os tra baj os t é cn i cos, y dond e l a i ngen iería m ili tar i m p ul só la i nnovac i ó n y l a i nt roducción de l a tecnologí a ex tran j era en el país. Estos i ngen i eros m i li t ares se en c argaron ta m bi én de l a construcc i ón d e cam in os, canales, pue rtos y o tras obras p úblicas , y del p royecto de l a m ayo r par t e d e l as Fábrica s Reales, convert i d as du rante m ucho ti e m po en España en redu ctos de desarrollo industrial . E l Estado fue , po r tanto, el prin c ipa l prom otor de l os com ie nzos del p rogreso tecnol óg i co m oderno en el país , i m pul sa do t am bi én por l a s Soc i edades Ec onóm ica s y l as Fábr ica s Reale s , naci das de s u i niciativa 229 . 1.4.3. Antoni o Soriano , d i vu l gador, c i entíf i co, f ilá ntro p o… En Anton io Sor ia n o, vec i n o de Sevilla y ab ogado c o legiado en esta ci udad y en S anta Cruz de T ener i fe, ha l la m os de n uevo e l ej e m pl o de am ante de tod as l as cienc i as, divulgador desinteresado de conocim i en tos y adm i r ador de l os progresos del hom br e. El 18 d e m arzo de 1847 se constituyó por su i niciativa l a Soci edad Filantrópica de Sevill a , co n el fi n de aux i li ar a fam i lia s en s i tuación económ ica pr ecar ia , tanto con apoyo económ ico , com o co n l a a si stencia m édi ca do m i ci li ar ia y la búsqued a de trab aj o a los “a rtesanos honrados” 230 . Utili zando e l poder difu so r d e l a pren sa co nvocó un núm ero d e so c io s co labo radores, si n o alto , sí de i nfluenc i a y sincero in te rés . La soc i e dad, sin e m bargo , tuvo u na vida irregular m arca da por l a pérdida paulat i n a de socios, d e l os 400 con los que lle g ó a 228 CASTIL LO MART O S , Manu el . “ Re f ere nc i as hi s tórica s de la Facu l t ad de C iencias . Sección de Químicas (de Ostw ald a Z ew ail ) ” . La cie ncia en la hi storia de la Unive rsid ad Espa ñol a. 9 2 Año s d e Química en Se vill a . Se v illa: Uni v e rsidad de Se v illa y Sa ntand er Cen tral His pa no , p. 57. 20 04. 229 Esta idea s e des arroll a en TORTELL A CASARE S , Gabrie l; GARC ÍA RU I Z, Jos é Luis , ORTIZ-V ILLAJO S LÓP EZ, Jos é María; QUIR O GA VAL LE, Glor ia. Educa ció n, instituci on es y empre sa. Los determi na ntes del espíritu empre sar ial . Madrid: Acade m i a Europ ea de Ciencias y Artes . 200 8, p. 116- 119. 230 MADOZ, Pas cual. Ob. cit . , p . 381. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 116 contar , consecuencia de l a pres i ón opos i to ra d e parte de l a i gle s i a sevillana. Según Pascual Madoz, f ueron fund am enta l m ent e l os curas p á rro cos de l os di stritos d e l a ciuda d, l os qu e veían con malos ojos la i nj eren c i a de esta i nstitución en asu n tos considerados de su e x cl u si vo contro l , desarr oll ando una i nfluenc i a negat i va par a desprest igiarl a. Junto a Antonio Sor i ano y corr eda c tor del reglam ento de la soc ie dad, se e ncontraba Agus tín M aría de l a Cuadra, que e sta ría presente ta m bi é n en m o m entos i m por tante s del apoyo a l a ciudad e n sus pa s os hacia la m od er n i zac i ón. El 1 7 de j unio de 1852 Sor ia n o pr esentó a nte el gobierno c i v il de Sevilla una solic i tud de propiedad de un i nvento para fa b ricar j abón blanco y vetead o, e s decir, decorado con colores m i n eral es. Su sistem a estab a “per feccionado por la acción del fu ego y p or o per ac i o nes m á s pro ntas y sencill as que l as pr act i cadas ha sta e l d ía” 231 . El r i gor adm ini strativo en l a recep c ió n de la solicitud , dejó re g i st rada la h ora d e l as once de la m aña na com o l a d e su e ntrega. Adj unto a l a m isma, una l ar g a explicación d e l a receta , de l se creto de elaboración de s u j abón, qu e se tras l adó a M adr i d , a la Di rección de Agr i cu l t ura, Industr i a y C om erci o. De l a lectur a de l a m e m or i a se atestigua l a li bertad con la que los in ventores ex po nían sus descubri m i ento s a nt e e l órgano adm i ni st rativo, si n e l celo a veces enfer m i zo con que gu a rdaban su secreto e n so c ie d a d o en sus apari c i ones en l a pren sa. E l nuevo m éto do asegur aba una form a más r ápi da de fabricar estos ti pos de j a bón, objeto de consum o ese nci al, con m ayo r nú m ero de unidades fi nales, un a apar i enc i a ag r adable y ex cel entes efectos d e l a va do. Se l e concedió el pr i vilegio el 15 de j uli o, pre v io pago de 6.000 reales de t asa 232 . El 25 de febrero d e 1855 e l Sor i a no di v u l gador cientí f i co , pu b li có en l a secci ón científ i ca d e El Porvenir su tradu cci ón del francés d e un l ar go artículo aparecido e n La Presse e l 7 de f ebrero a nterior, sob re la aplicación tera péutica de l a el ectro -quím i ca. Lo hacía , segú n sus p a l abras, p or el 231 Con l a mi sma fecha f ueron re gis tradas do s so li citu de s a las q ue s e les d ieron l os números de privileg io de invenc i ón 941 y 953, a m b as por un métod o de fabrica r jab ón bla nco y veteado por la acció n de l fueg o . O.E .P.M. 232 O.E.P .M. Pri v ile gio de i n v enc i ón nº 94 1. Cer tificado de i n v enc i ón por 15 año s de un proce di m i ento para f abr i car j abó n bl anco y v eteado p or acción d el f ueg o; y B.N .E. G aceta de los camino s de hierro . Indu stria, mina s, gas, seguro s y socie da des de crédito . Madr id, 18 de a bril de 18 58, Año 3 , nº 15, p. 150 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 117 i nterés i nm e nso q ue p ara l a hu m ani da d y l as ciencias quím i cas tenía el descubri m i ento , y pedía su p ublicac i ón pa ra que ll egara a conoc i m i en to d e todos. La apa ri ción de la electri c idad com o nueva f orm a de e nergía, el perfe cc i onam ien to e n su c onoc i m i ento y la m ul titud de aplica c iones práct i cas y fantasiosas que experi m en tó, fueron d e l int erés del m und o ci e ntífico, de sus afi cionados e in c lu s o d e l público m ás l e go. E l bino m i o ele ctric i dad - tera péutica m édi ca na ci ó con l a s pr im eras i nvestiga c io nes con e l ectr i cida d en el siglo XVIII. Desde m u y te m prano, cuand o la electricidad era u na noved a d apli cable a d i versos cam pos, la Regia Soc i e dad d e Med icina de Sev ill a m ostró gran i n t erés en el asunto. Muchas fue r on l as d i sertac i ones que en el si glo XVIII ver saron sobre apli cac i ones d e l fluido eléctr ico a l a cur ac i ó n de enferm edades 233 . Otra s acade m i as y soci e dades intel ectua l e s m ostr aron , si n em bar go, una act i v i dad e i nterés d es i g uales. Del aná l i sis de l o s discurso s y censur as escritas po r l os m i e m br os de l a Rea l Academ i a Sevillan a de Buenas Letras de Sev ill a dur ante el siglo XIX, se inf i ere que con f orm e avanzab a el siglo estos se ocupaban de te m as fi l ológ i co s y li te rari os, aband onando el ele v ado i n te rés po r l o s asun t os ci entíf i cos qu e m a rcar on l o s trab aj os de los pri m er os año s 234 . La nueva aplicación par a l a curac i ón, difundida en Sevilla por Antonio Sori ano, era de una originalidad sin p recedentes. Se tr ataba de som ete r a l os m i ner os y profesiona l es que m ani p u l aba n el e m ento s quím i cos tóxicos, que por i nh a l ación o c ontacto hubieran s i do contam in ados por plom o, 233 Todas es t as dise rtaciones f ueron i n v en tariadas por An tonio Her m os illa Molina en s u obra Cie n años de medi cin a sevillana , y f uero n: De la nat uralez a de los efluvio s elé ctricos y si cond uz ca n pa ra curar la s perl esías q ue comúnme nte se pad ece n en esta Andal ucía Baj a , de Cri s tóba l Nie to de P i ña (1788 ); Demostraci on es elé ctricas aco moda da s a la Medici na , de Diego Vera y Li m ón (1797 ); En que se mani fiestas las útile s resul tas de las eman aci one s elé ctricas pa ra la salu d , de Cr i stób al N ieto de P iña (178 8); O bserva ción por la que se mani fiestan los favora bl es y ventajo sos e fectos de la el ectrici da d en una pe rle sía inve terad a , de Di ego Vera y Limón (179 9); La electriz ación y si esta sea remedi o para curar la p erle sía , de Francis co González de León (1754 ); Sobre la virtu d elé ctrica y su apl icaci ón a los casos mé d icos , de Jua n Bauti s ta Maton i (17 79 ); y Sobre la ele ctricida d e impote ncia , de B l as de San ti ago Fuente s (178 5). HERMO SILLA MOL INA, Antonio . Cie n años de medici na sevil la na . La Reg ia Socie dad de Medici na y demás C ien cia s, de Sevil la , en el siglo XVII I . Edic i ón h o m en aje. 2001 . Se v il l a : Ayunta mi ento de Se v i l l a , p. 66 1. 234 VALLEC ILLO L ÓPE Z, Jos é. “ Ca tálogo por m a t erias d e l as d ise rtaciones del sig l o X IX de la Rea l Acad e mi a Se v illana de Buen as Letras ” . Mine rvae Baeticae , v o l . X XX III. Bol et ín de la Rea l Acad e mi a Se v illana de Buena s Letras . Se v i ll a, p. 2 59-30 0. 200 5. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 118 m ercu ri o, oro, p l ata o cua l q u i er o tro m a teri a l , a un tr atam ie nto de i nm ersi ó n en ag ua acidu l ad a c onductor a de l a e l ectr i cidad: “La co rri ente e l éctrica se p recipita a l través d el cuerpo d el miserable, escudriña todas las p r o f undi dades, penetra hasta los h uesos, busca y pe rsig u e e n los t ejidos hasta las m enores partíc u las de l me tal, se apodera de e llas , le vue lve s u fo rma p rim itiva, y l as arrastra f uera d el organismo, depositán do l a sobr e l as pared es del baño , e n do nde s e las puede d is tinguir con l a simpl e vist a” 235 ; y p ara d em ostr ar to d o lo dicho se pr esentab an ll am ati vos te s ti m oni os de cur ac i ón. Meses después, el 2 0 de diciem bre de 1855 , Antonio Sorian o nos i nform aba sobr e su s ensayo s par a e x traer l a harin a que va unida al a frecho, o sal vado, p ara hacer pan, o bten i e ndo un pr oducto d e m ejor ca l idad nutritiva , i gua l b l ancura y de m ayor peso que el hab i t ual. En u no de los párr afos se con fesaba “de d i cado […] ha ce al g unos años a la quím ica y afi cionado a estu d i ar cuan t o tie ne r elación con l os ade l antos de l a i ndustr ia ” 236 . Sus ex p erim en tos, dom é sti cos en m uch os detalles , dem ostr aba n su au to d i dactism o y l a desvin cul ac ió n con la s soc ie dades o academ ia s cientí f i cas de l a ciudad; todo l o desarrollaba en s u casa y en es te caso ofrecía incluso l a fórm u l a de s u prep a rado , s i n el ce l o profesional m ani fe stado en o tros inventores o descubridores. En todo s sus escr ito s dem ostr aba estar al corr i ente del estado de desarrollo de l os a su ntos que l e ocupab an, sus pr otagon ista s y l as publicaciones científicas extranj eras donde tom ar nota de l os p rogres os científico s del m o m ento. 1.4.4. Lui s Ruiz Di guer i y la benefactor a electri c idad Lui s Ruiz Digue ri era en 1860 capitán de art iller í a y uno de lo s j efes de taller de l a Fu ndic i ón de Art ill er ía de Sev ill a 237 . Fue de st i nado a Estado s Uni dos pa ra com prar m á qui na s para eq uipar a las m aestr anzas de ar t ill ería 235 El te xto co mpl e t o de es t e i nteres ante y s orp ren den te art ícu lo pued e ha ll ars e en H .M.S. El Porve nir . Se v il la, 25 de f ebre ro de 1855 . 236 H.M.S. El Porven ir . Se v il la, 20 de d ici e m b re de 185 5. 237 MOR ILLAS y ALONS O , V ict or i ano. Guía gen era l de Sevil la y su provinci a . Se v il la: Impren ta y l itogra f ía de la Re vi s ta Mercant il. 1 860 , p. 14 9. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 119 de España . A su regre so, y e n unión de un i ng e n i ero m aqui n ista , dir igi ó el m onta j e de las adqu i ridas anter i o rm en te para los estab l ec im ie ntos de Cartag ena y La Cor uña 238 . En 1865 , ya co mandante, fu e destin ado a l a pl ana m ayor d e l distrito de Castilla l a Nuev a 239 . En 1872 le encontramos dom i ci liad o en Se v i lla com o ten i ente corone l de a rtill ería y secretar i o de l a secci ón de C ienc i as e x actas, fís ica s y natura l es de l a Re al Acade m i a Sevillan a de Buenas L etra s, en la que i ngresó en 185 8 240 . No fue ron m uchos l os di sc ursos o frecidos por l os acadé m i cos s o bre ram a s de las cien c ias, aun c uando en l os estatutos fun daciona l e s de 17 51 no se li m i ta ra al cultivo ex clu s i vo de l as Le t ras, si n o que l o ha ría “ igualm e nte de l as C i encias y l as Le t ras, genera liza n do los conoci m ie ntos út ile s en todos l os ram os del saber hum ano”. La re sponsa bili da d del e scaso núm ero de trab aj os a l respecto reca e ría exclusivam ente en l o s prop i os a cadém i cos, en sus i ntereses y prep a ración. Por contra, Diguer i escogió l os ben e fi c i o s y apli caciones d e l a electr icida d com o argum ento p ara su di scurso de recep c ió n de 1858. E l m il ita r p articipaba del pensam ie nto qu e co n sideraba l os avances técnico s un m edi o de desarrollo de l a riqueza y bien estar de l a hum an i dad y v ivía en la conc i encia de enc ontrarse en un m o m ento cr uci al de esta afirm aci ón. T estigo de la evoluc i ón y a p li cac i ón del vapor com o fu erza de tr abaj o y de l a el ect ricidad com o una n ueva fu ente d e energía de i ncalculab l e f utur o , e l suyo no fue un disc urso espe c i a li za do, per o sí bien docum e ntado p ara no ol v id ar l os nom b res y hechos m ás señal ado s en la hi stor ia de l a nu eva c ienc i a. En general se m ostró b ien infor m ado de l os avances contem poráne os en d escubrim ie ntos e i nvest i gac i ones relacion adas con l a e l ectr i cida d. Rec i b i eron sus elogios for j adores de esta ram a d e l a fís i ca com o Du Fay, F rank lin, Gal vani , Volta, F ar a day, Am per e o Breguet, en una apo l ogía de l h om br e e sforzado y tena z. Entre ellos t uvieron cabi da dos españoles: el m a ri no capitán g eneral co nde del Venadit o 241 y 238 B.N.E. La Corre spo nd enci a de Españ a . Madrid, 9 de n o vi e m bre de 186 1. 239 B.N.E. La Espa ña . Mad r id, 10 de en ero de 18 65. 240 B. N.E. G ÓME Z ZAR ZUELA , Manu el . G u í a de Se vill a, su pro vinci a, etc. , pa ra 18 72 . 1872 . Se v il l a : I m pre nta de La And alucía, p. 259 y CX . 241 En 180 2 dir ig ió un i n f or m e a l rey Car l os I V e x pl ican do l a m e j or f or m a de ada ptar e l para rrayo s i n v entad o po r Ben j a m ín Frank lin a los buqu es . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 120 Manuel Ferná n dez de Castro 242 . Sus pal a bras constitu yen un com pl e to recor rido por e l i m portan te pa pel q ue l a electri c idad ya representaba en l a vi da cot i dia na de l os hom bres y m u jeres de m e di ados de l s i g l o XIX, con apli caciones p resente s en la propia ciudad d e Sevilla , com o el telégrafo. Hi zo una sem bl anza del pararrayos, i nvenc i ón d e Benj a m ín F ran kli n, con su a p li cac i ón a la pr o tecc i ón no s o l o de edificios, sino tam b i én de l o s vul nerab l es buques en el m a r. Ex p resó su esper anz a en una futura dem ostr aci ón de que la e lectricidad atm o sférica era l a ca usante de l a form a ci ón del grani z o y el pedr i sco. Un a p arato evolucion ado del p ararrayos podr ía desp oj ar a la atm ósfer a de dicha e lec tri cidad sal va ndo a l os cam po s de su fata l efecto sobre l as p la ntaciones. T rató sobre téc n i cas com o l a gal vanop l ast i a, o dorad o y pl ateado de m eta l es, qu e sustitu ía a an t iguos y pernicioso s p roced im ie ntos quím i cos, y sobre l a e s peranza d e ut ili zar l a el ectr i c i dad e n la obtenc i ón de l m i n eral en los pe nos os tr abaj os m etal ú rgi cos. La m ás destaca b l e aplicación d e l a e l e ctricidad era entonc es l a del te l égrafo y entre l a s nu evas e l tim br e o ca m pani ll a eléctr i ca. Sus usos eran va riado s: avi s ar a los obrero s d e l a hora de entr ada y salida en l as fábrica s, del m o m ento d e da r cu erda a l os relo j e s, o sustituir a l as cam pan i ll as para ll a m ar a l as puertas de l as casas. Relojes e l éctricos, m otor es m ás efecti vos, nu ev as arm as par a la guer ra y, m u y de m oda en el m o mento, tratam i entos para l a curac i ón de en ferm edades serían n u evas i nvenciones na c i das d e la e lectricidad. En cu anto a su m ás i m p orta nte apli cación, D ig uer i considera l a de produc i r l uz, út il para el a l um br ado públi co y d om ésti co y ya u sada en exper ie n ci as de fís i ca, el alu m bra do de faro s costeros y de m i nas, y e n t raba j o s noctur nos e il um i na c ió n de espectá cu l os teatrales 243 . Co m o afirm a ci ón de l o avisado por Ru i z Dig ueri se i s año s antes, e n 1864 ll e garon a Sev il la l os r epresentantes de la casa Di gney hermanos de París, p ara presentar sus m od el os d e t i m br es o ll am adores el éctricos, un 242 El m adr ileño Manue l Fernán de z de Cas t ro des tacó p or su s i n v es t igaciones en bus ca de un s istema de se ña le s el éctricas pa ra pre v eni r los acciden tes de l f erroca rr il, entre otros traba j os . Fue autor de La ele ctricid ad y lo s ca min os de h ie rr o (185 7). 243 H.M.S. Revi sta de Cien cia s, Literatura y Ar tes . 1 de agos to de 185 8, To m o 4º, añ o 4º. Se v il l a : I m p. Franc i sco Ál v arez y C ª , p. 726- 738. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 121 si gno de l uj o y dist i nción ya di sponib l e en otr as ca pitales europe as. El catálogo de Di gn ey se com po nía de los llam a dos ge nér i ca m ente : “[…] aparatos electro-tele gráfic os, como timbres eléct ricos , t el ég ra fos, que en combinaci ó n con los tubos acú s ticos (cosa tan generaliza da en e l extranjero) ahorra t iem p o y f acilit a l as operaci ones en of i cinas de e x tensas dependenci a s” 244 . La ofe rta de estos m e cani sm o s se hi zo si m ul tán eam en te a l a Maestranza de Artill ería, a l as fu ndiciones p a rticulares y o tros establecim i entos fabr iles de la c i udad. Com o fo r m a de prom o ci ón, l os fabrica ntes se com prom eti eron a colo car de s u cuen ta y rie s go unos tim br es en l as nu evas C asas Con s i sto riales, qu e ent onces estaban ex p erim en tando una profunda re m odel a c i ón. En 186 8, g enerali zada esta com o di dad, e n l a relojería de José Carvaj al se ven dí an so nería s eléctricas d e si ste m a Bregu et para hote l e s y casinos, y pa ra casa s particula r es de g ran tam año 245 . 1.4.5. La fotografía, un i nvento en constant e renova ci ón Nos cuenta Álvarez -Benavides en su Ex pl i ca ción del plan o de Sev illa que cuando a l a ad uana de l a ciud ad ll egó l a pr i m era m áq ui na fot ográf i ca haci a 1 840, sus em pl eados no conoc i eron a que fin se destina b a el a rtefa ct o y les fue d ifíc i l estab le cer su clasificación p ara el cobro d e l ar ancel. Había si do m a ndada traer po r el fotógr afo sevil l a no F ranc i sco Leygonier. E l n uevo arte f otográf i co s e i nstaló m uy p ronto en la ciud ad, e vo l uc i onando por e l em pu j e de l a com pe tenci a entre l os m ucho s pr ofesiona l es en activo. En ell os, e l reclam o de l a i n troducc i ón de noved ades té c n i cas e i nvenciones fue un recurso repet i d am ente utili za do para capta r c lie n t ela. Entre e stas noveda des se hi zo m uy popula r la de i lum i na r, o s ea colorea r, l os re tratos al dague rrot ip o. En un principio l os colores se pi ntaban e n seco sob re l a fotogr afía, lo que l o s e x ponía a daño s y ri es go d e pérdida. En Sevill a aparec ió en ag ost o de 1849 un m étodo “ent er am ente nuevo”, i nv enc i ón de l 244 H.M.S. El Porven ir . Se v illa, 16 de octub re de 186 4. 245 H.M.S. G ÓMEZ ZAR ZUELA, Manue l. G uía de Sevil la, su p rovin cia … para 186 8. Se v illa: Impren ta de La Anda l ucía. 186 8. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 128 prom ovi da po r Monnèy cons i st ía en n egar l a nove dad tanto del proce d i m i en to de l dob le fondo co m o del c o l or i d o i n stantáneo, p ues este úl tim o no era sino el m étod o co nocido de p intar por m ed i o de p i nceles, l o que co nvertía a Cro z at en un m e ro i m i tador de u n sistem a a m pl iam ente di fund id o p o r a utores esp ec i a li zados en rev i stas del ram o co m o La Lumiére, El Eco, o Mo ni tor de la fotografía , y que estaban al alcance de cualquier afi cionado. Si Crozat llegara a neg ar esta af i rm aci ó n, no es taría, según Monnèy, m ás q ue pr oclam án dose un i gnora nte. Si acusar a un inve ntor d e fal ta de orig i nalidad er a l a m ayor afr e nt a, i m agi n em os el sentir del “sospe choso” s i se l e tenía ad em ás por em ul a dor de l os e sfuerzos e i nvestigac i o nes de otr o. Carlos M onnèy, s e cundad o por S i erra y Payba, ex i gi ó a Cr ozat una rectificac i ón , p u es com o m i e m bros de l grem io d e fotógr afos de Sev illa s e sentían aludido s directam ente. Persona dos a p edir l as e x plica c i ones oportunas, e ste n egó q ue se r efiriera a ellos y reconoció que so l o se ha bía ex presad o en ta n ta j antes térm i n os po r da r m ayor i m por tancia a su negoc io . Las p e rsonalid a des artísticas de l os do s contendientes fr anceses e ran bi en distintas. N i co l ás Cr oz at d esarro l ló su pr ofesión com o fotó gra fo e n Sevilla d u rante el p eriodo 1 861 -1868, fecha a part i r de l a cua l n o se han constata do señales de act i v i d ad. Era un r e tratista ex i gente, m uy fo rm a do y cui dador de las calidades de t odos s us tra b aj os en donde aplicaba particula rm en te e l pr oced i m i e nto de l a s dos ti ntas. En su talle r a prend i ó el ofi cio el afa m ado r etra t i sta Antonio Rodríguez T éll ez 267 . Carlos Monnèy, po r su parte , p erte n ecía al grupo de l os f otógraf o s i t i nerantes que perm anecía n por un periodo d eterm i nado en una c i udad ofr ec i endo sus servicios y despué s se tras la d aban a otra. L le gó a Sevilla desde Murc ia porta ndo ba j o e l brazo s u co le cc ió n de T i pos y cost umbres andaluz as , de cuyo est ilo llegó a conver t i rse en un artista ejem pla r 268 . Entró en contacto con Jules Beauchy 267 YÁÑE Z POL O, M iguel Ánge l. Ob. ci t . , p. 125 y 167. 268 Ib ídem , p. 70 y 83. En e l gabinete de Beau chy de ca ll e de las S ierpes , nº 10 2, s e v end ían ta m bién otros ob je tos curios os, co m o el e l ixir, polvos dentí f ricos , d i entes arti fi c ial es y o tros ef ec t os de odon tología f abr i cado s por el ciru jano-denti s ta i ti neran te a m er icano Carlos Koth. H.M.S . El Porven ir . Se v illa , 1 de no v ie m bre de 18 6 6. Ver que ha bía antes un ba zar de Bea uchy con m ucho s prod uctos . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 129 Perou, p rim er o de u na fecunda saga d e fotóg rafos fr anceses establecidos en Sevilla, del que cons i guió poner a l a venta en su g abinete l as fotogr a fí as d e l ál bum . Otro intr oductor de n ovedades fu e e l fotógr a fo Pedro Sebastiá Vila, que ha c ia 1 863, presentó e n Sev illa prec i sam e nte l a fotog rafía sobre pape l porcela na 269 . Ofrecía l a po s ibilidad de r ealizarse r etr a tos m onta do a caballo en su estu d i o d e la calle d e l a Raveta, 3 e n aplicación, segú n pu b li c itaba, d e un pr ivilegio de i nvención 270 . Antes, h ubo fotógrafos que ofrec ie ron esta posi bilidad pero so l o por dispo n er de un l ocal espac i o so do nde colocar al cli ente y su m ontura , e i nc lu so el prop i o coche comp l eto. Este er a el caso de Enri que God in ez, fotógrafo de l o s duques de Montpen s ie r. Lo orig in a l de l a ofer ta de V il a er a q ue el cliente no tenía que lleva r su m ontu ra, sino que e l caballo e ra a portado por e l prop i o estable c i m i ento . Las señoras t am poco estaba n obliga das a tr aer el tr aj e de a m azona , pu es tam b i én se les fa c ilitaría uno. Las horas de trab aj o eran desde l as diez de l a m añan a a las t res de l a tard e 271 . En 18 6 7 el m i sm o fotógr afo obtuvo un pri v ileg io de in vención p o r u n “pr oceder po r e l cua l se c o ns i gu e l a pintu ra en la foto g rafía c o n un co l or i d o que representa a l a ve rdadera i m age n” 272 , es decir , el c oloreado d e i m áge nes en bl anco y neg ro, y realizaba retratos en su e st udio por el m éto do de la leptografía , un nuevo papel fotog ráfico de reciente i nv enc i ó n, que prop orcionaba u na b uena d ef i nic i ón y p e rm an enci a de l a i m age n d e l retr atado 273 . 1.4.8. Innovand o en la m etal urg ia El i ngen ie ro gallego Ju lián Pellón y Rodrí g uez , du r ante un tiem p o veci no d e Sevill a do nde fue m i em b ro de l a Soci edad Sevillana de Em ul aci ó n 269 YÁÑ E Z POLO , Migue l Áng el . Ob. ci t. , p. 122 . 270 El cua l no cons ta en el A rchi v o H i stórico de la O.E .P.M. Qu izás se t ratara de un pr ivil eg i o de i ntrodu cc i ón de una t écnica reg i strad a en el extranjero, d ifíc il de l oca lizar al des conocers e s u sol i c it ante . 271 H.M.S. El Porven ir . Se v il la, 24 de octub re de 1865 . 272 O.E.P .M. Pr ivil eg i o de invenc i ón nº 441 9, por ci nco a ño s . Soli citado e l 15 de no v i e m bre de 1 867 . 273 H.M.S. El Porven ir . Se v il la, 2 de f ebrero de 18 67. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 130 y F om e nto, inve ntó en 1849 u n m étod o par a be nefic i ar, es decir ex traer, l o s cobre s por cem en tación. Lo h i zo en una é poca e n l a que el s ector si derom etal ú rgico era, tanto en Sevilla com o en Málaga , s i tuada a l a cabeza de l a producc ió n , el m ás d esarro lla do a nivel na c io nal y r esponsab le de un a tem pr ana i ndustrialización de l a re g ión que arrancó a fin a les de l s iglo XV III . En su evolu c ión, l a m eta l urgia andalu za lle gó a r epresentar apro x im ada m e nte el 30 % d e l a pr oducc i ón naciona l , para a l canzar m ás del 50 % e n 1850, e i r perd i endo p aulatinam e nte su p os i c io nam i e nto hasta fi nales de l siglo 274 . El siste m a d e Pell ón aportab a: “1º Cementar e l c ob r e de sus disolucion es e n un tiempo mu y corto. 2º . Precipitar c ompletame nte dicho met al del líqui do que lo contiene , y a sean débiles o conce n tradas dichas disolucio nes. 3º Evita r las g ra ndes pérdidas de h i e rro que p or los méto dos ha s ta a ho r a u s ados se experime n taban. 4 º ob t ener el c ob r e de c ementaci ón comple tamente p uro de h i erro, y po r con si g uiente d e f á cil a f i nación y ut ilí sim o pa ra la s artes, c ualidad es que n o se conseg u ían por los m étod os hast a ah ora en p ráctic a sino a f uerza d e mucho tr abajo y d ispen dios y 5º la cá s cara cobriz a que s e fo rma en to r n o de las barras de hi erro es comple tam ente p or osa y d eleznable , p or cuya raz ón se separa del h i e rro co n facilid ad, dej a ndo libr e e l co ntact o del líquido vitriólico con el hi erro, lo cual permi te una co m p leta p re cipit ación de l c ob r e y la bre v eda d de la o peración” 275 . Con ante rioridad a este i nven t o, y en el a cto i naugural de l a clase de Geología esta blecida en Sevill a en 1 847 por la Soci edad de Em ul aci ón, l e yó un di scu rso por el qu e desf i la ron New ton y Cop érnico, y conse j o s co m o m anten er l a “reserva en l a inter p reta c ión d e las co sas q u e no con ocem os bi en” o “analizar los hechos sin fa natism os” 276 . Prom ul gó l a d efensa de l a Geología com o di sc iplina no contrapu esta a las c reencias religiosas, c omo si em pr e fue j uzgada, s i endo com pati ble con la i dea de l a creac ió n divina del m undo . Nos hall am o s en una é poca en l a q u e el m étodo ci entíf ico aú n d e bía 274 En 190 0 ba j ó has ta su po ne r el 20% de l a i ndus tri a meta l úrgica en Es pa ña. SÁIZ GON ZÁLEZ , José Patr i c io. “ Patentes e i nno v ac i ón tec no lógica en l a miner ía y m e talurg ia de bas e andaluza, 1826- 1878 ” . BERNAL, Anton i o Migue l; PAREJO, Anton i o (d ir. ) . Econo m ía and al uza e historia industrial . Estudio s en homen aj e a Jordi Nadal . Salobre ña: Univers idad de Al m er ía – Un i caja , 1999 c, p . 747 y 759 . 275 O.E.P .M. Pr ivil eg i o de i n v enc i ón nº 881 . So lic it ado e l 8 de ju lio de 1849 . 276 BNE. Discurso in au gura l pronu nci ad o en la ape rtura de la cla se de G eol og ía qu e ha estab leci do en esta ciudad la Sociedad Sevillan a de Emulaci ón y F omen to, por su cated rático Don Ju liá n Pelló n . Se v illa: Imprenta de F r ancis co de Pau la Mar tín , 184 7, 14 p . Pronu nciado el 22 de no v i e m bre de 184 7. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 131 concili arse con un cato li cism o i m peran te que condicionaba l a for m a d el pensam ie nto r ac i o nal , y e n que prec i sam en te l os nue vos descubr i m i en tos geológico s venían a pon er e n duda, com o en n i nguna otra c i enci a, lo s prece ptos creacion ista s: la edad d e l a Tierra y el orig en del hom br e , funda m ental m ente. Pellón p rom e tía en señar a sus al um nos su asi g natura dem ostr and o estar tras e ll a l a m ano de dios, i n c lu so al j usti f i car fenóm enos no descrito s en l as Sagradas Escr i tu ras y que, si n duda, form aría n tam bi én parte del program a co nstructo r de l Cr eador: “Y o procuraré inculcar a Vd. l o s m á s s anos pri n cipios de la cien ci a, ta l e s como se conocen en e l día, hasta donde mis f ue rzas alcanc e n; les de mos traré s u e x actitud , su gra ndiosi d ad y sus aplicaciones m á s ú til e s a la M ine rí a, a la Ag ricul t ura, a las artes y a l a industria t oda : y si con mis esfuerzos lo gro infundirles amor a t an be llos estudios, ab ri é ndoles c amino pa ra nuevos adela ntos; q ued ará satis f echa toda l a extensió n d e mis des eo s, exigiéndoles ap lic a ción como la ún ica pru eba d e rec onocimie n to a q ue asp iro” 277 . En sus pl an t eam i en tos siguió el pen sam i ento del o b i spo Nicholas W isem an. Sevi ll ano de nac im ie nto, W isem an teori z ó sobre l a relación e ntre l a ciencia y la s reve l a c i ones de la religión, ide as que d ej ó pate nte e n s u serie de conferenc i a s Twelve lectu res o n the co n nexi on between sci ence and revea led re li g i o n , pu bli cadas en Lon d res en 1836, con su ces i vas edicione s posteri ores . Ju li án Pe ll ón fue autor d e Proyecto de ley de mi nería presentado a las Cort es Constituyentes ( 1855) y Proyecto de una compañía industri al con Rea l Pri vi leg i o exclusivo por diez a ños para la fabri caci ón de vinos, aguar di ente y demás bebi das espiri tu osas, con jug o de la nueva cañ a de a z úcar , acli matad a en Españ a y ti tulada Ho lc us Saccharatu s (185 7) 278 . 1.4.9. El puri f i c ador de aceites de Antonio Lu is G a rcía Sigui endo con el in terés en i nnovar e n las pr oducciones del sector agro a li m entar i o, a l q ue en Sevilla se prestó m ucha ate nc i ón, e n 1 850 se prese ntó l a i nvención de una m áqui na para l a puri f i cac i ón de los aceite s 277 B.N.E. PEL LÓN y R O DRÍGU EZ, Ju li án . Di ario de Sevi ll a , 12 de no v i e m bre de 18 47 . 278 El pr ivil eg i o le fue co nce dido el 17 de octubre de 1856. O.E .P.M. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 132 recién cose chados. Su inve ntor fue Antonio Lui s García, quien obtuvo pri vileg i o ex cl us i vo por el gob ie rno 279 . El si ste m a nació para ev i tar el tiemp o de e spera para que las i m pur ezas del aceite se asentaran y fac ilitar una m ás rápida salida com er ci al, evitando a su vez el riesgo de putrefacción. En aque l m o mento D iari o de Sev illa cri ti có el cará cter de m onopoli o que esto s pri vileg i o s concedían, a bogando po r q ue l a propie dad d e l i nvento r ecayera en el gobierno y este p rop i ciar a su di f usión y el b e nefic i o m á s e xtendi do para el país 280 . Sigu i endo en l a i nd ustria aceitera, en 1 857 se estable c i ó en el convento de B elén de Sevil l a una fá brica par a c la rif i car a c eite, que o btenía, según una noticia prom oci onal, r esultados igual es a l o s prest i gi osos acei te s de oli va de Burd eos y Marse ll a, pues señalem os qu e l os fr a nceses eran los m e jor consi d e rado s del m o m ento a n i ve l eur opeo. Un a m á qui na f il traba en la fábrica 6 0 arrobas d e aceit e suc i o o tal co m o sal ía del prensado c ada 1 2 horas . Juan Bautista Manella, su pro p i etar io , tam bi én elabo raba ron y coñac , em pl e ando unos 50 o breros , y ten ía previst o p resen ta r m uestr as de todos estos pr oductos a la E x p osi ción d e Agr i cultura de Madrid de 1857 281 . Por su par te, a Jua n Murp hy, de Sevil l a, se l e co nc ed i ó un privilegio de i n ve nción p or 1 0 años, para el estab l ec i m i ento de una m á qui na par a ex traer y purifi c ar el aceite d e oliva 282 . El 13 d e j u ni o d e 18 51 l e fue concedido bajo l a denom i n ac i ón de máq ui n a o estanque m ecánico de hi erro para benefi ci ar e l aceite de oli va pur i fi c á nd o lo po r m edio d el calóri co 283 . Tod os l o s e sfuerzos p or cre ar este tipo de m aqu i naria pa ra l a i ndustria acei tera e staban plen am ente justifi c ados. No obsta nte, su aplicación no pudo m e j orar l a c alidad de l os a ce i tes en todo el p aís de m odo que, a j u i cio del rep u tado q uím i co Ram ón Man j arrés en su inform e de 18 72, l o s vicios d e fabrica c ió n de l os aceites espa ñoles aún per si stían en e ste año, dec l a rando que por e l m o m ento re sul taba i m posi bl e refi nar l o s y p oner l os en i guales 279 No he m os hallado con s tancia de e s ta in v ención en el Archiv o Históri co de la O.E .P.M. 280 Gaceta de Madri d . 14 de octub re de 1850 , nº 593 6, p. 3. Rep rod uce la not i cia publ ica da en Diario de Sevi ll a del 10 de octubre anter i or. 281 B.N.E. Gace ta de Mad rid , 23 de ag os t o de 1857 . 282 H.M.S. El Porven ir , Se v il la, 11 de no v i e m b re de 18 51. 283 O.E.P .M. Pr iv il eg i o de invenc i ón nº 5 54. Con t iene e x p ed iente y sin m e m or i a des cri pt iv a. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 133 condi ciones que l os d e Fr ancia o Ital ia. El m a l sab or era una de l as i ndeseab l es caracte rísticas del ace i te em botell ado español 284 . 284 Citad o por SILVA SUÁR EZ, Manu el . “ Agro i ndu s t ri a de l a tr íada m edit er ránea : apu ntes s ob re su renov ac i ón técn i ca ” . Técni ca e ingen ie ría en España , v o l. VIII . El O choci entos. De las profun di da des a las alturas . Zarag oza : Rea l Acade mia de Inge nier ía, I ns t ituc i ón “Fernan do el Cató lico”, Pren s as de la Univers idad de Za rago za. 201 3, p. 483. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 134 CAPÍTUL O II . T RES H I TOS DE L M OV I MIENTO INVENT I VO EN SEV I L LA 2.1. Manuel P alomin o, “inve nt or” del movim iento con tinu o en 18 48 2.1.1. Funda m ento s contr a el m ovi m ie nto co nti n uo La b ús queda del m ovi m i ento continuo o per petuo, co nst i tuye u n o de l os “prob l em as” ci entíf i cos m ás a nti guos de l a h um ani dad. Su l o g ro se m ater i ali zaría en l a fa b ricación d e una m áqu i na de funcionam i e nto co nstante que, después de un i m pul so inicial, co n ti nuara e n m o vi m i en to perp etuam ente. Si n e m bar go, e n un se n tid o estri ct o no serían m áqui nas, pues n o serían capace s de rea li zar un traba j o m ecáni co. El m ovi m i en to ser ía prolon gado, pero en ning ún caso se co nv e rtiría en e terno, pues en tod o m ecani s m o hay un a par te de ener gía que se e scapa y se pi erde, l o que ll evaría a la detenc i ón f i nal del m i sm o . S u existen c ia , adem ás, vi olaría teórica m ente l a seg unda le y de la te rm od i nám ica, por l o que se conside ra un obj eto i m p osi ble. Por o t ra parte, son m e canis m os que no pu eden transm i tir trab aj o, si endo inútiles com o m á qui na s. Aunque la evolución de l conoci m ie nto c ientíf i co co ndenó a l a ester ilid ad t odos l o s tr a baj os e n su búsque da, l a tradic i ón y e l poder atr acti vo de l o i m posi ble fue tran sm i ti éndose a determ i na dos gr up os e i nd i v i d uos, em p eñado s en dem ostr ar qu e e l ah ínco y el trabaj o po dían m ás que l a s pr opias l eyes de la físi ca. En España el i ngeniero y m ate m á ti co José Echega ray E i zaguir r e 285 reaccion ó alarm ado por el i ncrem ento de est a l í nea estér il de invest i gac i ó n, 285 Jos é Echeg aray Ei zagu irre (Madrid , 19/04 /1832 – Ma drid, 14/09 /1916 ), fue i nge niero de caminos , can ales y pu er t os , m ate m át ico , dra m aturgo y polít ico; pro f es or de m ate m á t icas y física e n la Es cue la de Ing en ieros d e Mad rid de s de 18 54 a 1 868 y Premi o No be l de Literatura en 190 4. Es cons i derad o el más impo rtante m a te m át ico es pañ ol del sig lo XIX . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 135 que alcan zó altas cotas m e di ado e l s igl o XIX. En una seri e de tres a rtículos public ados entre 18 53 y 185 4 en Revi sta de Obras Públi cas 286 , analizó l a teor ía del m ovi m i ento cont i n uo e i nten t ó d es a ni m ar las acciones i nd i vidu a l es de i nventores e i ng e nieros que se negab a n a ad m i ti r lo ra zonado en oposi ción a una m era con v icción personal. Al m i s m o ti e m po avi só a l as soci edades que se cons tituían para r espaldar e conóm ica m ente e stos i nventos de l a pérdida i nevitab l e del ca p i t al inver t i do, y a consejaba se prescindie ra de pu b licar m e m ori a s e i nformes que dieran en el extranj ero una i m agen eq u i voc ada de l a autént i ca situació n de l a cien c i a en España. Con un discur s o puram e nte científico de sm ontó todas l as te o rías en las que se apoya ban estos de scubridores, utili z ando m á s esfu erzos, fórm ul as y razon am i en tos e n desm o ntar sus teor í as, que los que ellos m i sm o s em pl e aron p a ra alcanzar su obj e ti vo. La l ectura de los trabaj os de Echegara y se entendía obligad a para quien q u i siera em pr ender desde el principio l a t area de h a l lar el m ovi m i ento cont in uo, aunque s i n la m á s bá si ca form a ci ón m ate m áti ca y físi ca dudam os d e que m ucho s l l e g aran i ncluso a enten der la red acc i ón de lo ex puesto por el m a te máti co . Es i n útil em p eñar se actualm e nte en i nten tar com pren der el funcionam i ento d e aq uel l as m á qui na s deci m o nóni cas, pu es e n l a m ayoría de l os casos ni l os soc ios cap i talist as que l a s financiaban, ni l os m edi o s escritos que l a s divulgaban, sabía n realm e nte cóm o a l canzab an su objetivo de moverse cont in uam en te : este era un secr eto s olo en p o der del i nv entor. No ex i ste, pues, m áqui na que se m ueva eter na m ente si n ver s e afe ctada por las r esi stenc i as pa s iva s ; no es ci erto q ue l a casu a li dad o l a su erte ll eve n a su descu brim i e nto; l as fu erzas m otri ces y l a s fuerzas de r es i stencia acaba n equili bránd ose deteniendo e l m ovi m i ento. 1865 fu e el año de l a p ublicac i ón en Sevill a del T ratado de mecáni ca i n dustr i al , de E m i l i o Márquez Vill arro el, pr of esor d e esta as i gn atura en la Escuel a Industr i al Se v illan a 287 . Constituía u n resum en de l a s l e cc i ones 286 Revi sta de Obra s Púb li cas , nº 4, 8, y 12 (1 853-1 854 ). Dis po nible en : <http:// ropd igital.c i ccp.es />. 287 MÁRQU EZ VILLAR RO EL, Emi lio. Tratad o de mecán ica ind ustria l . Se v illa: Imp. y li t. de La Agri cu l t ura Esp añ ola y Re v ista Merca nt il , To m o I . 18 65. Un a nota m anus crita en e l eje m plar cons ul tado, per t ene ciente a l a antigua b i bliote ca de la Es cue la Indus tri al Se v illa na, I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 136 i m par ti das en la escuela y se concebía com o u n m an ual p ara lo s a l um no s de l as escuel as industriales. En l a prim e ra secc ión del t om o I del li b ro, d edic ada a l as m áqu i nas, Márquez se de t iene en expli car l a cuestió n del m ovi m i ento continuo , qu e seguía i n teresando e n esta ép oca y cuya obse s i ón n o se había a ún super ado. E l cien tíf i co tam bi én co nsi dera el problem a i rreso l u b l e, y absur do e l sim pl e hech o de intentar el m ín im o cál cu l o 288 : “Los inv estigadores de l movimie n to pe r p etu o se p ro ponen hallar una máqu i n a m o triz que p ueda p r oducir tr abaj o útil , sin est ar sometid a a la acción de un mot or, o más bie n que l o sea e lla mism a, o l o lleve en sí mism a y se renueve p or su p r opia acción […]. De s graciadam e nte se mej ante de sc ubrimien to es im p osible”. Márquez l o explica por ap li c a c ió n d e las l ey es d e l a term odi n ám i ca , enton ces ya con oc i das, y por l a i m posi bili dad de vencer l as r es i stencias pasi vas que se producen en todo m ovi m ie nto m ecán i co. Para am pl iar conoci m ie ntos inv i ta a l a lectura de los trabajos de Echegaray: “Si se e x aminan l a s d iversa s ten tativas q ue s e h an hech o p ara lleg ar al de sc ubrimien to d el motor perp etuo, v erá que generalment e se p rocura producido p or un cuerpo que cae de u na ci e rta a ltur a; este cuerp o debe en s eguid a ser e l e vado por la máquina mism a a la altura de que desc end i ó , al propio tiempo q ue se efectuar á un tr abajo ú ti l e n r a zón del movimi ent o que h aya r e cibido. Desde luego s e c omprend e q ue el tr a bajo que de s arrollará la máquin a para elevar el cuerpo de que s e tr ata s erá exa ct ament e igual a l tr a bajo pr oducid o por e l c u erpo al c aer, y ba j o este punto d e vista cl a ro es q ue volverá a subir a la m isma alt ura; pe ro como al prop i o ti empo e ste t rabajo tie ne q ue v e ncer la re siste ncia ú til y las p asiv as, claro e s que el trabajo que s e e m p lea en su bir el cuerp o t i e ne que ser m enor que el q ue ha de s arrollado a l descen der; y c om o este tra bajo e s ig ual al producto del peso de l cuer p o po r la altu r a a q ue se e l eva, siendo e l p rim ero con st ante, e st a t endrá que se r menor que aquella de que descendi ó, e s de cir, que n o s ub irá a la misma altu ra, y por co nsiguien te a l v olver a bajar producirá menos trabajo y así sucesivam ente irá a mortig uándose e st a can ti dad ha st a anularse 289 . Su d efensa d e estas tesis venía ya de antigu o. A l redacta r e l prog ram a de l a asignatu ra de Mecán ica I ndustr ial para e l c urso 1860-18 61 en l a Escue l a In dustr i a l , Em i l i o Márquez i nc luyó una l ección, la 8 ª, t i tulada in f orma d e qu e no s e pu bli có m ás que es te to m o. E l libro s e con s er v a en el Ar chivo His tórico de la Bib lioteca G ene ral de la Univers idad de Se v il l a . 288 H.M.S. El Porven ir . Se v il la, 17 de mayo de 18 65 . 289 MÁRQU EZ VILLARR O EL, E mi lio. Ob . cit . , 84. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 137 “Movim ie nto perpetuo; i m posi b ili d ad de la ver dadera so lución de este proble m a” 290 . Pero sus argu m ento s fu eron de s oídos por quienes “ tocados” por l a prov i denc i a creyeron hallar un i m po si ble q ue l e s procurara fa m a uni versa l . De l a pr eparac ió n com o i ng e n i ero industri a l y com o catedr ático de Mecánica de Em i li o Márq uez no podem os dudar . Estará presente, com o verem os, en ca pítul o s fundam ental e s de la pue sta al d ía de S evill a en térm i nos d e p rogreso c ientíf i co y tecno ló g i co. Sin i r m ás l ej os, a Márque z se debe el p ri m er proyecto de dotar a l a Giral da co n l a p rotecc i ó n d e un para rrayos, el desarrollo de l a i dea de i nstalar en el ayu ntam i ento u n r eloj el éctr i co que transm i ti era sim ul táneam ente l a hor a en 250 esferas repartidas por toda l a ciud a d, y l a r edacción d e l articulado com pl e to del r eglam en to regula dor de l serv i cio d e ca l de ras y m áqui nas de vapor de Sev illa 291 . 2.1.2. El m ovi m i en to cont i n uo invade Españ a En torn o al p eriodo estudiado ( 1833-1 868) son m u chos , co m o di j i m os , l os que en Españ a rec l am aro n un lugar de pri v ile g i o e ntr e l os “descu bridores ” de l m ovi m i en to cont i nuo, y especi alm e nte el año 18 48 acum ul ó el m ayo r y m ás sono ro n úm er o de in ventores. En 1830 Ram ón Ignacio Ca sacuberta anun c ió d esde Barcelon a h aber halla do l a solución del proble m a y en 1848 encontró una m ás pa ra d ar r espuesta a otra de l as gran des aspirac io nes, esta m ás seri a , del sigl o XIX: hallar un sistem a para dar d i rección a l o s globos aerostáticos u n a vez en el a ire. Son num e rosas l as m e m ori a s d e m áqui nas de m ovi m i ento co ntinuo o perpetuo presentadas en España pa ra solicitar privilegios d e invención; p ero este fen óm eno es i gualm e nte com pr obabl e en o tros países aun que, com o ap untam o s, el conoci m ie nto d e las leyes m ás bási ca s de la ter m odi n ám i ca dem ostrar an ya enton ces l a i m posi bili dad de su l ogro 292 . Un jove n de Ját i va, d e nom br e 290 ARCHIV O H I STÓRIC O DE L A UN IVERS IDAD DE SE VILLA (A.H .U.S . ). Fon do de la Escue la Ind ustria l Sevill ana . Li bro 651. “ Progra m a de l a as i gna tura de Mecánica Indus tri a l para el curso de 18 60 á 186 1 ” , por E mil io Márque z V illarro el. 291 JIMÉNEZ- PLACER, Car los . Necro lo gía del Señ or D. Emili o Márquez y Villarroe l . Se v illa: Impren ta de La Anda l ucía, 188 9, p. 11. 292 PRET EL O’SUL LI VAN , Da v i d. O b . cit . p . 76. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 144 “Aquí [ en Sevilla] t odo e l mu ndo a nda loc o c on e l d escubrim ie nto q ue se dice ha hech o del mo vimi en t o continuo D. M anue l Palomino d e Gu zm á n, ap lica do a u na máqui na de su i nvenció n; todo se vuelve con f erenci a s con los infantes, que se gún parec e , lo v an a rec omen dar al g obierno” 308 . Del o rigen y extracción de Manuel Pa lo m i no nada trascendió a l a pren sa. Lo c i e rto es que su poder de convicción y pa ra aunar volunta d es l ogró l a cr eación de u n a socied ad de i nver s ores. En una fase ad elantada del proye cto una com i si ó n viajó a M ad rid en busca de pr ot ecc i ón gubern am ental 309 . Resul ta ll am ati vo c om prob ar que l os nom bres de l os m i e m bros de esta y otras sociedades análog as no tr ascend i eran, obrando úni cam ente e n l a do cum enta ci ón co ntab le i nterna. Sa l vo l os p uestos di rect i vos, l os nom br es de l os a cc ioni s tas no se pu b li caban en p rensa y e s evi dente que serían m uy cono cidos d el pú b li co po r cuanto su de sahogada posi ción econ ó m i ca l es perm i tía i n v ertir par te de su capital e n e x peri m entos con una pos i b l e ex p l otación com er ci al. E l m i ed o al fracaso y el ridículo pudo retr aer tam bi én l a public i dad de estas ident i dades. Tr as l ograr e l apoyo de Ant o n i o d e Orleáns, Manuel Pa l om i no pro c uró el b e neplácito del r ever e nc i ado profeso r Alberto L i sta 310 , de 72 año s d e edad. Aunqu e su de li cada salud, que no a fectab a a su l ocuac i da d y capacida d m e ntal , l e i m pi di ó ex a m i na r e l funci onam ie nto del a para t o en e l tall er donde se construía, e x presó su opinión favor able a l a e fectiv i dad de l i nvento, p ues l as ex pli caciones de Palom i no l e parec ieron razo nab l es. No obstan te, L ista q u i so ver l os p lan os de l a m á qui na , pero parece q u e e l 308 B.N.E. El Dia bl o, peri ódi co de l In fiern o . Madrid, 9 de s ep ti e m bre de 18 48, p . 22. 309 B.N.E. La Espa ña . Mad r id, 20 de di cie m bre de 184 8. 310 Al ber to L ista y Aragón nació en Se v illa , en la ca lle de l a O del barr io de T r iana e l 15 de octub re de 177 5. Con tan solo trece años f ue nom brad o por la Sociedad Econó mi ca Se v il l ana de A mi gos del País prof es or sus ti tuto de m a t e m áticas de l a cátedra de es t a as i gnatu ra. De s en tim ientos a f rance s ados durante la in v as i ón, en 18 12 e migró a Franc i a. En 183 8 f und ó en Cádiz el co l egio de San Fe lipe Neri, i n trodu cie ndo un com p leto y a v anza do plan de es t udios que i nc luía l as as ignatura s de lat ín, geog ra f ía, hi s toria , m ate m áticas , retórica , l ógica , m ora l, teod icea, f rancé s e ing lés , entre otras . Ta m bién hu bo clas es de dibujo, es grim a, can to, bai le y gi m nas i a. L i sta es t ableció gab inetes de ge og ra f ía, de fí s ica, de quími ca y de h istoria na t ural m uy b ien equip ados para l a época . De talles m uy particu l ares y curi os os s ob re l a perso na l idad y t rayect ori a de Al ber to Li s ta pu ede n hall ars e en la obra de s u di s cípulo BENOT , Edu ard o. “ Don Al be rto Li s ta: la edu cación de l a ju v entud . El an t iguo s iste m a, las nue v as i deas , el régi m en actua l ” . La Esp aña del siglo XIX. Co lecci ón de conferen cias históricas celeb rada s (en el Ateneo de Madrid) . Curso de 188 5- 86 . T o m o II, 15ª con f ere ncia . Madr id: Librer ía de Don Anton i o San Martí n, p. 97-123 . 1886. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 1 45 i nventor o bj etó, quizás por c e l o profes io n a l , que l e resu l taba i m posi b le en el m o mento por t ener que com enzar l os t raba j os i nm ed i atam e nte 311 . Reservá ndose el proporc i on ar u n veredicto posi t i vo absoluto sobre l a cuestión, A l b e rto Lista d epositó tam bi én su confianza e n el proyecto consi derando el ap oyo que desd e u n prim er m o mento l e ofrec ió Anton i o d e Orleán s, e ncom i an do l as noc i ones que en esta cien c ia te nía e l j o ven nobl e 312 . Las precauc i ones y reservas e n e l d i ctam en de A l berto List a podr ían i r encam i nadas tam bi én a n o e nt rar en co nfrontac ió n co n la s il us i ones m ostr adas po r el duque. La s ol v e n ci a de l a op inió n científica de Li sta estaba fuera de toda discusión para l a generalidad del pú b li co; d urante su juventud estud i ó m e cáni ca e hidráulica, as i gnaturas esta s de tercer curso de sus e studios de M atem áti cas e n e l C ol egio de San Her m ene gildo, depen d i ente de l a Socieda d Patr i ótica de Sevill a (fu t ura Soc ie dad Económ i ca de A m i g os de l País ) , ll eg a ndo a im pa rtirlas m ás tarde en la m i s m a soci edad com o profeso r i nter in o j u nto con la de m ate m áti ca s. M ás tard e, en 1796 fu e profesor titular de est a as i gnatura en el Coleg i o Náutico de San Telm o , de spués de su g raduac ió n de b achill er en Fil osofía en 178 9 y en T eología en 1795 313 . Com o de j ó escr i t o un o d e sus d i scípulos aventa j a dos, y fe rviente ad m i ra d or, el L i sta m ate máti co, publicista, li terato, tenía rivale s que l e disputaran l a palm a, per o com o ho m bre de p restigio y d e i nfluenc i a sobre sus conte m por áneo s, co m o auto ridad, no 314 . Desem pe ñab a l os puestos de decan o de l a Fa cu l tad de Filosofía y de rector i nter i no de l a Uni versidad de Sevil l a. Igualm ente os tenta ba la cáted ra de Matem áti cas subli m es, crea da para él , la p rim er a de esta ci encia co n l a q ue con t aría l a Uni versidad de Sevil l a 315 . Pero e n esta época la enferm edad ya l e te nía retir ado de l a v i da pública y re c l u i do e n su ca sa. El 5 d e octu bre de 1 848, en pl ena efervescenc i a del asunto de l m ovi m ie nto co ntinuo, y ape nas un m es 311 B.N.E. El Cla mor Púb li co. Ma drid, 9 de s epti e m bre d e 18 48 . 312 B.N.E. El Heral do. Madrid, 9 de s ep ti e mbre de 184 8. T o m a l o publ icado de El In de pendi en te . Se v i lla, 5 de s ep ti e m bre de 18 48. 313 AGU ILAR P IÑAL, Franc i s co. “ Alber to L ista, es tudiante de m ate m á t i cas ” . Archivo Hisp al en se. nº 10 6. Se villa: D i putac i ón de Se v illa . 196 1, p. 2 20. 314 OCHO A, Eu gen io de. O b. cit . , p . 515. 315 CANO PAVÓN , Jos é Manu el. La cienci a en Sevil la (Si gl os XVI- XX) . Se v illa: Un iv ersidad de Se v illa. 1993 , p . 59. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 146 despué s de s u encuentro con Palom i no, Alberto Lista fallecía en su casa de l a calle Cervantes ro deado de sus fam ili a res y am i gos 316 . Los distintos dictá m enes y p areceres ofre cid os por hom br es de ci encia, o si m pl em ente afi c i o nados a l os pr oblem a s físi co s y m ecáni co s, que pudier on conversar con Pa lo m i no, y l a decis ión de rea li zar su s ap ortaciones económ ica s a favor d e l invento , fueron creando un am b i ente de o ptim i smo que h i zo a vanzar el proy ecto. E l a poyo d e l a prensa l ocal en esta fase pare cía n o tener fi s uras viendo en l a em p resa, po r ta ntos sustentada, un a subli m e i nspirac ió n reservada a l s i g l o de los p ortentos, y que en breve sorpr enderí a a un a inm ensa m ul ti tud por la revol uc i ón obr ad a en las le yes de l os pr oced i m ie ntos m ecáni co s 317 . E l tono de al gunos artículo s basculab a entr e el re speto d ebido a l a au tor i d ad, a costa de ocul tar u na verdadera opi nión, y l a expectat i va de que en e st a oca s ió n el tan cacareado descubri m i ento tuviera, por a zar, una res oluc ión definitiva. “La invict a Sevilla encierra dentro de sus muros un in geni o e s pañol q ue dice haber resu elto el g ra n p roblema del movim ie nto conti nuo. E l s eñor Palo min o , que a sí se ll ama e l referid o ingenio, po s eer á sin duda rar os y singu l ares conocimie ntos en f í sica , me cánica y demás cienci as exa c tas. S i el padrino d e Palomin o f u ese un rico ig nora n te, dirí amos ta l vez q ue do min a do por la fuerza y l a codicia arri esg aba una pequeñ a pa rt e de su fortuna c on e l deseo de a dquirir más tard e t eso ro s y g r a ndez as; pero cuando todo un ex - o f icial d el c uerpo d e artillerí a f rance s a, c omo es el señor duque de Mont pensier, pr esta su apoyo y su bolsil lo pa r a la realiz ación de aquella i dea, temeri dad n uestra sería ca li f ic a r d e charlat án o visio nario al que puede ser émulo de New ton y G alile o. Antes p or el contr ario, n osotros , que sin tene r con ocimien tos s uperiores en cienci as a nalíticas y experim en t ales, ta m p oco nos s orprendemos de fe nóme nos que e l vu l g o tiene po r maravillosos, q ueremos v er p róximo el gr an d ía que se n os anuncia. ¡ El m o vimiento continuo, q ue e s c o mo si dijéram o s el progres o e n acción ! De pens arlo solo se no s pone la b oca más dura que u n c anto de l sepulcro. ¡ A y lectores ! Si ta l lleg áis a v e r, no os a puréis ni por el f u turo sistema r entístic o del s eñor [ Al ejandro] M on, n i p or la pr óxima v e nida de l cólera mor bo, q ue tanto da lo uno como lo o tro. [ …] ¡ Qu ién sabe si una v ez resue lt o e l gr an pr ob lem a y a plic ado a la e xis t enci a hu m a na ll egarí a t ambién a descubri rse el m o do de ahuyent ar la muert e poni en do a la vida en movimi en t o continuo! Pero call emos, p orqu e a esta sola consideració n pa rec e qu e e l alma q u iere salt a r de goz o fuera d e su habitaci ón 318 . 316 MATÍAS GIL, Jos é. Vida y person al id ad de Alberto Lista . Se v illa : Ayunta mi ento de Se v il l a . 1994 , p . 151. 317 B.N.E. El Hera ld o. Madr i d, 9 de se ptie m bre de 184 8. 318 B.N.E. El Cla mor Púb li co. Ma drid, 17 de se ptie m bre d e 184 8. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 147 2.1.4. Un i nvento p rotegido con pr ivilegio Para a segurarse el total contro l de su i nv ento y evi tar una a prop i ac i ón frau dulenta, el 28 de j uli o d e 18 48 M anuel Palo m i no presentó ante el j efe pol ítico d e Sev ill a un a solicit ud d e p r i v ilegi o de invención d e “u n a m á qui na que ha de produc ir el m ovi m ie nto co n tinuo” , acom pañada de una m e m ori a descriptiva y l os p l an os de l a m i sm a . 15 . M áquin a de movimie n to contin uo de M anuel Pa lomi n o. P rivi legio de invenci ón nº 777. 1848. “ Explicación del pla no 1, 2, 3 y 4. Palanc as. A. P oleas. B. Maro mas que suminis tran po r m edio del movimie nto d e r o tación de las pole as. C. Pilastras co l o cadas e n f orm a d e a lc obilla o f arol d e p eso pa r a recibir los ejes de la poleas . D. Puntos d e apoyo de l aparat o. E. B arra m aest r a de afianz amiento y fo rt alez a. F. P unto d e seguri dad de esta y apoyo d el muell e m oto r. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 148 G. Recipiente s de apoyo y unió n . H. Cim iento en que est á apoyado el ap arato. I. Vig a su perior de l mism o , do nde se afirma n las pil a stras. J. Mue lles espir ale s m o to r e s del mo vimi en t o. K. P istón de imp u lso asc ende nte. L. Mue lle imp ulsivo de elevaci ó n a l a palanca prim er a . M. Tornillos de sujeci ón. N. Balancín de l a primera pala nca. O. Pilones re gu l a dores de fuerz a . P. P ernos de afianz amiento. Q. Émbolos. R. Volante. S. Ru eda en dent ada con el vol a nte, q ue pro du c e la f u erza girat oria. T. E jes en qu e se apoyan los vol an t es y rue da gira tor ia. U. Barras que imp u lsan el movimi ento d e los vola nte s. X. P ernos de s eguridad y fij eza en las pilastras. Z. B arra de h ierro e mbutid a en la vi ga s u peri or del aparato, en d onde se atornilla n las extr emid ades de l as pilastras . A. Puntos de apoyo d e los ejes de los volant es y r uedas girat orias ”. 16 . M áqu i na de movimie n to contin uo de Man uel Palomin o . Privilegi o de invención nº 777. 1848. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 149 Parece que Anto nio de Or l eáns so li c itó a Isabel II, com o había prom eti do en uno de l os en c uentros, q ue s e l a cédula se l e expidiera s i n dere chos, i g n orando nosotros si Pa lo m i no pud o el udir la o bligada tasa. Manuel Pa l om i no ll egó a ase g urar que su m áqui na p o día pr oporc i onar m ayor poten ci a que la s usadas hasta e l m o mento, incluidas las de vapor, por enton ces l as de m ayor rend im ie nto y eficacia . La m e m ori a d esve l aba al gunos de l os “ secretos ” ta n ce l o sam ente cu stodiados per o qu e e ra necesari o d escribir para su constanc i a en el registr o de i nve nc i o nes. Li tera l m ente l a explic ación o f recía los sigu ie ntes datos: “La pa rt e ese n cial d e este a parat o en la rel ativ a a f uerza , consist e e n una s erie de P al an c a s, que puede ha c erse e x ten siva al n úmero que se qu ier a respecto a l a f uerza imp ulsiva de q ue se desee d is poner. La primera P alanca con l a opresi ón de un P ilón de u n cu arto de a rro bas, o bien sea un péndulo de e s te peso, produc e en s u ext remid ad opuesta, el movimi en t o de s uspensi ón y a c tividad de cu a rent a cuartos o sean 10 @. La s d ic has 10 @ po r m ed i o de la s re cias maro ma s q ue pasan p or la po le a (A), fo rma n e l p ilón o f ue rz a presiv a de la 2ª Pa la nc a, cuya f ue rz a multiplica da por 40, que e s l a acción que ejer ce en la e x tremida d de esta, da un resultad o ascend ente de 1.6 00, cuarto s = 400 @. Esta s 400 @, s on p or la siguiente proporció n e l producto de l a te rc era Palanca, q ue por 4 0 = 16.00 0 @, fue rza que e s la potencia q ue con sti tuye el péndulo de la 4ª y últim a P alan c a de la seri e; res ultando po r ig ual m u ltiplica ción de f ue rz a co m u nic ada a esta, un movimie nto ascendente y desc endent e en la e xtremid ad de la ú ltima, de po tenci a comun ic a tiv a = 64. 000 @ : r ebaja ndo d e e sta sorprendente y e xacta impulsión el 2 5% pró ximamen te po r r azón de la fu erza que s e p ierde de la r otaci ó n de las Poleas, q ueda un resul tado d e fue rza imp ulsiva y activa susc eptible de toda a gitación ima ginabl e de movimiento = 4 8 0.000 @. L a a plicaci ón de cada una d e la s partes que constituyen e l todo de esta m áquin a, s e h a lla e n el a d junto Plano, bajo la c orres pondient e esca l a . E l Autor está pronto a dar adem ás cu antas exp lic a ciones se crean co n ducentes e n su cas o. E s ta M áquina p uede reducirse a la tercera parte de la longit ud que pre s enta, si n perder la más mí nima pa rt e de s u activid ad y pot enci a. Sevilla y julio 28 d e 18 48 . M a nu el Pal omino d e Guzmán” 319 La com p rensi ón de tan ex hausti va ex pli c ación r esulta difí c il p a ra el l ector a ctual, pero accediendo a esta m e m or i a or igin a l som os p artícipe s d e todos los detalle s del gran secreto, de aq u e ll os que perm an eci eron ocultos i nc l uso quizás a l os m i em b ros de l a socied ad pa ra su desarrollo y, desde l uego, a l púb l i c o en g eneral que se i nform aba por l as opti m i stas y 319 O.E.P .M. Pr iv il eg i o de i n v enc i ón nº 777 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 150 aventu radas noticias de l a prensa l ocal. Desde que se produj eron en Sev ill a l as prim er as notic i as e l e co fu e d i fundién d ose por toda l a na c ió n. L a ex pectaci ó n y lo s r um or es acom pañaro n los a vances y retrocesos de sus trab aj os y col ocaron a Manue l Palom i no en tre l o s in v entores m ás d e m o da en España entre l o s a ños 1848-50 . C o m o en casos si m il a res, r epitiendo un di scurso incre íble, se di j o qu e un os extranj eros l e h a bían ofrec i d o gr andes cantidades por su secr eto, pero que este contestó que su descubrim i e nto sol o ha b ría de s e rvir a su patria. La soc i e dad se cre ó co n 500 acc io nes, de l as qu e en p rincipio solo se em iti eron 100 “ baj o cond i c i ones sum a m ente m oder adas y be neficiosas” 320 . Es de destacar la di ficultad d e c rear e ste t i p o de soc i edad es p or acciones en un a ép oca larvari a d el sistem a capi talista, con una fu er te i nqu i e tud p o l ítica, pocos c api t ales a disp os i c i ó n d e l o s i ndustr ial es y b as tantes tr a bas en el ám b i to l egislativo 321 . Resulta m u y ll am ati vo que a m edi a dos del siglo XIX l o s b ancos y lo s f e rrocarriles fuera n l os único s cam po s en q ue l a crea c ión de soci edad es po r acciones era relativam ente fácil 322 . Pero l a constitución de estas pequeñas soc i edade s para el fom e nto d e un a idea i nve nt i va, con un clar o afán de explotac ió n com er ci al , se d i o en abu ndanc i a e n todo el país. En Sevilla no falta ron capi tales d i sp onible s e i nversore s an i m ados a par t i c i par en est os proyectos novedo sos y a rriesg a dos, q ue en re a li dad se conside raban pequeñas i nvers i o nes de l a s que podía surg i r una n ueva i nd ustr i a o l a m e jora de una ya existente . Desde l a e ntrada en vigor de l a Ley d e 2 8 d e enero 1 848, el establecim i ento de com pañías m e rcantiles c on capital dividido en acciones, para co nst i tución de em presa s i ndustr iale s, d e ferrocarr il es y d e banc o s funda m ental m ente, de bía ser apr obado por el gob i er no en form a de l ey o real decreto y som ete rse a su i nspecc i ón . Con sc i ente l a norm a de l a ex i stencia del tip o de las constitu i d as para beneficiar pri v ilegi os ind ustria l e s de i nve nc i ón o i nt roducción conced i dos por el gobi erno, l as ex i m i ó de e st a 320 B.N.E. El Hera ld o . Madr i d, 7 de s epti e m bre de 184 8. 321 MATILL A QUIZA, María Jes ús . “ La reg ulación de l sis te m a cap ital ista en Es pa ña (18 29- 192 3). La cons ti t uc i ón de s ocieda de s por acciones ” . Estud io s de Historia Soci al , nº 3 , p. 7- 57. 19 86. Citad o po r SÁIZ GON ZÁL EZ , Jos é Patr i cio. Ob. ci t. , (19 99 b), p. 166 . 322 TORTELL A CASARES , Ga brie l. Ob . cit. , p . 170. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 151 obli gación s i no er an consideradas de ut il idad p úblic a 323 . El reglam ent o posteri or de ejecución de l a ley 324 , de 17 d e f ebrero s i guiente, e stab l ec i ó en su ar tículo 4º que: “ […] se con ve rtirá en acciones el i m po rte de un privilegio de inve nción o el s ecreto d e a l gún pr oced i m ie nto que los so ci os t ransm itie ren a l a soci edad para que se r efundan en su ca p i tal, si en d o r e l ativos el uno o el otro al obj eto par a que aque ll a e stuviere es tablecida” . Palo m i no, p or tan to, estaba autor iza do por l e y a pactar co n l a adm i n i stración de la sociedad, u o btener p or per i to, e l just i p recio de su i nvención e incorp o rarlo al valor de sus acc i ones. El é x i to de su i niciativa ue i nm ed i ato p u es en apena s diez d í as se agotaro n l as a cc io nes en venta, dej ando un bue n n úm er o d e i n teresados a l a esper a de l a am pl i ac i ón de las m i s m a s. Si m ul tánea m ente los trabaj os de f a bri c ac i ón de l a m áqu ina habían dado co m i enzo e n l a Casa de la Moneda , con l a a y uda de un b uen núm ero de carpinteros y he rreros 325 . El m ovi m i ento de noti cias f ue ta n am pl io que el conoci m ie nto de l a existencia de Pa l om i no traspasó l as f ronteras es pañolas. El 11 d e septiem bre de 18 4 8 Jour nal de Toul ouse reproduj o un a i nform aci ón de El Independi ente de Sevil l a, en l a que en los térm i nos com unes ya conocido s se i nform aba d el “ gran d escubri m i ento”, así com o de los contacto s del invento r con e l duque de Montp ensi er 326 . 323 Será nece s aria l a autoriza ción gub erna m enta l por re al de cre t o para l a cons t it u ci ón de: Art. 2.2 . Cua lqu i era em pres a que , s iendo de interés p úbli co , pi da algún pr iv il eg i o e x c lus iv o . En es te párra f o no se co m pre nde n l as compañ ías qu e se prop ong an ben ef iciar algun os de los priv ileg i os i ndus tri ales de i n v enc i ón o i nt rod ucción, que el G obierno pued e conce de r con arreg lo a las disp os i ci one s v igentes en es t a m a t eria” . Art. 4. […] “Es ta autor i zac i ón so lo se conce de rá a l as com pañ ías , cuyo objeto se a de utilid ad púb li ca. El Gob ierno dene ga rá l a auto ri zac i ón a l as co m pa ñías que se di rijan a m onop ol izar sub s i sten cias u otros artí cul os de primera ne ces i dad. Gaceta de Madri d , 18 de f ebrero y 27 de junio de 18 48 . 324 Reg la men to para la ejecu ción de la ley de 28 de ene ro de 18 48 sobre las co mpañías mercan tile s por acci on es . Madr i d, 17 de f ebrero de 18 4 8. Bra v o Muril lo. 325 B.N.E. El Popul ar . Madrid , 15 de s epti e m bre de 184 8. To mó l a not icia de El In de pendi en te . Se v illa, 12 de se ptie m bre de 184 8. La Antorcha tomó l a not i cia el 4 de no v i e m bre de 184 8 de G u í a de l Come rcio . 326 BIBL IOTECA NACI ONAL DE FRANCIA ( B.N. F.). N ou v elles d’Es pagne. Journ al de Toul ouse . Toulous e, 11 de s epti e m bre de 1848 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 152 2.1.5. Acusació n de plagio Con u n nú m ero im po rtante d e inventores em bar cados e n el descubri m i ento d e so lu c iones para u n p roblem a co m ún , er a de es perar l a coi ncidenc i a en a l gunas d e s us propos ici o nes. Esto fom e nta ba l as acusacion es d e plagio y producía vehem ente s de fensas de l a ori g i na l idad de l as i deas. En el m u ni ci pio cántabro d e Ru il o ba, un o de estos i n ventores se si ntió es pec i alm ente afe ctado por l a m aner a de o brar de l a m áqui na de Palo m i no. El 21 de sept i em bre de 184 8, Áng el Pére z d e la R i va d irigió una carta d e queja a Guía de l Com erci o , a fi rm a ndo qu e Manue l Palo m i no h abía com eti d o “un fr aude escan daloso”, r eclam an do com o suya una ocurr encia que al se gundo le habría transm i tid o alguna persona , reve lá n dole s u secreto. De l a R i va l e lanzó un r eto: que lo s d os p resentaran ante e l gob i er no un docum e nto con l as e x plica c iones de am ba s m áqui n as. Si tr as s u análisis s e dem ostr aba que eran de d i versa factura y fu n ci onam i ento, ca da un o segu ir í a m anten i endo un derecho i ndepend i e nte sobr e l a suya; pero si s e con c l uyera que so n i gua l e s: “[…] en su invención principal, quedará conve nci do de que su invento ( e l de Palo min o ) e s obra de mal a s artes, y me r ele vará de la p rueb a de la transmisió n de robo, para no en loda zarnos en un e mp eño tan re pugna n te, de clar a ndo desde lu ego po r mi pa rt e q ue el Sr . Palomin o ha podido s er seducido a dese m p eñar e l pap el de in v entor; per o que él no ha sido quien faltó a la fidelid ad de un secr eto que jam ás he tenido motiv o ni ocasió n de conf i arle” 327 . Según M ari ano Cub í i So l er 328 , r edactor ú n i co de L a Antorcha , publi cación que desarro ll ó toda l a n ot i c i a del enfren t am i ento en t re i n ventores 327 Tho mas J. D odd Res ea rch Center. Univers ity o f Con necticut. La An torcha . Barce lona, 4 de no v i e m bre de 184 8, p. 72 . Recog e l o pub licado en G uía del Comercio en una in f ormac ión es crita por Mar i ano Cu bí i Soler , redactor ún ico de La An torcha . 328 Curios amente , es te Mariano Cubí y So ler hab ía v isi tado Se v illa en 1845 , pero en s u cond ici ón de es pe cialista en Freno logía y Magne t ismo , de l os que hab ía es crit o alguno s tratado s . Defini do po r Jos é Vel ázqu ez y Sánch ez com o uno de l os pro pag adores m ás dis ti ngu idos de las es peciali dad es de Mes m er y de Ga ll, recaló en la ciuda d con la intención de i m part ir l ec ciones públi cas s ob re s us con ocimi entos ci entífico s . De es t a m ane ra, abrió un gab inete de cons ult a f reno l ógica en su al o j a miento del ho te l de Euro pa, po niénd os e de m oda acud ir a l mi s m o para obten er su cert ificado de recon oci miento. Lue go, en e l T eatro Princ i pa l, i nició su s l ecc i ones pron un ciando un di s curso so bre l a f reno logía y e l m agne t ismo en l as ciencias antigua y m ode rna , pa ra pas ar lueg o a diri g i r dos curs o s so bre es ta s I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 153 recopila ndo l o l eído en diver s os m edi o s sevill anos, l a r espuesta d e Manue l Palo m i no no ta rdó e n produc i rse. Esta se p u bli có en e l nº 10 4 de Uni ón de Sevilla, corres pondiente al 12 de octubre d e 1848, defe n diéndo se en térm i nos tajantes: “Extraño es que el señor P ér ez d e la Riva se det er mi ne a de ci r q ue l e h e usu rp ado el s e creto cuan d o af irm a que ni me c onoce, n i me h a vist o nunca, y nadie h abrá que, c on v encido de lo que ha debid o m ediar una tercera perso na p ara que hay a exis tido la usurpaci ón, haya sid o e s ta tan ne cia que e n vez de aprov e charse de su m ala a c ción, m e h aya re ga la do el secret o p ar a q ue yo lo exp lo te. A m ás, sabi do es d e los q ue me conocen q ue h ace diez años tr abajo en e st e des cubrimien to y esto, q ue es evi dente, me p one e n e l derec ho de pode r decir resp ecto del Sr. Riv a lo que é l dice de mí ; pero nunca m e dete r minaría a e llo, porque creyendo factib l e e l d escubrim ie nto d el m ovi mien t o c ontin uo, n o m e juzgo el único hombr e en el mu ndo que ha y a po dido hallarlo. Desd e el 28 de j ulio ú ltim o , sin co n ocer los des eo s del señor la Riva, tengo presentad os a l gobi erno el plano y los do c umentos p rev enidos en e l Real Decre to de 27 de marzo d e 1 826, y a e llo s debo la Real cédula de invención por 15 años ; y e x tra ño que habi endo dado este p aso, que también pud o hab er d ado el señor la Riva, c uando a s egura que h ace más de un año tiene c o ncluid os su s trabajos, hab le d e sus u sur pa ci o nes que no s e co mprenden” 329 . El ún i co docum ento pr obator i o q u e la R i va pudo pr esentar en su favor fue una ca rta fech a da el 30 de octu b re de 184 7 y rem i t id a al m i n i stro de Co m er ci o, Instrucc i ón y Obras Públi cas. L a m i s m a contenía una ex posi ci ón del de sc ubrim i e nto y sus ap l i caciones, qu e fue d i fund i d a en su m o m ento para el co n oci m i en to público. En ella se usaba el di sc urso de tod o in ventor cel oso: que después de m ucho s años de investig ac i ón y desv e l os ha bí a dado con l a solución del m ovi m i ento continu o, que de él se d erivaría n i nm en sas y tra scendenta l es c onsecuenc ia s para el m undo en te ro, q u e su constr ucc i ón er a senc illa y barata, p ero , en fin, que tod aví a no había h echo apli cación directa de l a m áqui na a ningún tr abajo porqu e se hallaba si n m a t erias en la propia Un iv ers i dad. Ve l ázqu ez cons tató cóm o e l es t udio de los órga nos com o demarcad ores de l as cua lidad es y pas iones del i nd iv i duo, y l as op eracione s m ag né ti cas s e pus i eron en boga en Se v illa, aun qu e l uchan do siempre contra re ligión, burlas y exagera ci on es pros el iti s tas . Cuan do Cubí aban don ó Se v ill a con direc ci ón a Cá d i z, de jó un grup o de di s cípulos q ue agra decieron s us ense ñanzas con una carta que aco m paña ron de s u retrato li togra fi a do . M ás tarde reg res ó para i m part ir un s egund o curso . Gaceta de Madri d , 3 y 21 de febrero d e 184 6. 329 Tho mas J. D odd Res ea rch Center. Univers ity o f Con necticut. La An torcha . Barce lona, 4 de n o v ie m bre de 184 8, p . 72. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 256 tubos e quipados co n p i stones, au nque se adm i tían ciertas i m per fecci o n es cuya resolución d ej a ba en m anos de m ecáni cos m á s entend idos. E l autor anunciab a una cont i n uación de s us teorías en el m i sm o di a rio, pero no l a hem os h al l ado, pensando q u e no ll eg ara a publicarse nunca. A m o do de re paso de l a h istor i a cientí f i ca re ci ente d e l a c iudad, y de cuyos h echos fu e sin duda tes tigo, e l profesor de la Escue l a In dustr i a l Em i l io Márquez Villar roe l ab ordó tam bi én en su T ratado de mecá ni ca i nd ustrial d e 1865 a s untos com o e l estancam ie nto de la naveg ac ión aérea. Certificó l a i m posi bilida d de l ograr l a dire cc ión de l os globos con l os m edi os m ecáni cos de que se disponía, con l a dificultad de tener que vencer l as distinta s di recc i o nes del viento en d i st i nta s capas d e l a atm ósfe ra. Sigu ie ndo al gener al francés M eusnier y a Di dion, y sus obra s sob re l a cuestión, desca rtó el uso de la fuerz a m uscu l ar hum ana par a m ove r cua l quier m ecani sm o efectivo, e n base a co ns ideraciones de p eso excesivo, d e distintas pres i on e s atm osfé ri cas, de supe rficie del glo b o, et c., to do ell o m etód i cam en te cal culado. Descar tó l os m oto res de vap or por su peso, e l de l com busti ble y el d el ag ua p ara su fu nc i onam ie nto, que ex i girían globos d e enorm e s di m en si ones que au m enta rían la resi s tenci a del air e, req u ir i endo m a yor trab aj o par a co ntrarrestar l a, su p erior al q ue p odr ía desar rollar el a para t o m otor : “La s olución d el p roblema de la n ave g ación a ér ea e st á enc errada en u na especie de cí rculo vicios o, de l que no p odrá sa lir ha sta q ue llegue a de sc ubrirse un nuevo motor a la vez ligero y poderoso con r e lación a l a can ti dad de trabajo que des arrollarí a ” 588 . Tod o l o descri to, con l a histor ia de In ocente y e sta de Merel o, n o debe enten derse, por tanto, com o hecho s aislados y m er am ente an ecdóti cos, s i no que se i nsc r i ben en un m ar co d e i n quietudes, i nten t os, fr acasos y éxitos que a ni vel m un di al se estaban desarrollando e n e l cam po d e l a aerostación. La ci udad de Sev illa tu vo su protagon i sm o par a bi en y para m al , pero e l resto de España, Europa y Estado s Unidos co ntinuó sus ensa y os sigui endo l os m ás vari a dos c am i nos. La dire cc ión d e l os glo bos no se consigu i ó por 588 MÁRQU EZ VILLARR O EL, E mi lio. Ob . cit . , 160 - 164. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 257 ni nguno de lo s sistem a s soña dos, aunque no d ej aron de aparece r en prensa l os nom br es de su s p retend i dos i nven tores 589 . Tan sólo l a i ncorporac i ón d e un m otor y una hélice, c on l a re a dapta c ión d e l g l obo a una disposición fusi form e, pud ieron cr ear un auténtico aparato “dirigible”. El futuro of recería una e vo lución lim i tad a a l os m edi os aeros táti cos de vuelo, don de estos di rigib l es se convir t i eron e n s u m á xi m a e xp resión , aunque tam bi én en u n gran fracaso, sobre todo en l as pr etens i on es de su uso com erci a l . Un nuevo concepto vendría a ocup ar l a i nven t i va de l os cr eadores y la i nvers i ón de l os m ecena s. En 18 65 se estab l ec ió en F ranc i a un prem io de 5.000 f rancos p or l a Soci e dad de Lo co moción Aérea por m edi o de aparatos más pesados q ue el ai r e . La soc i e d ad, c reada po r Na dar 590 , ce l ebró un a p r i m era sesión anual en l a que Gabr iel de La L andelle, uno d e su s pre s i d entes, l eyó un a m e m or i a donde expuso l os precedent es y l a ut ilidad de dich a asociación. Esta se constituyó para pro m over l os t rabajos d e l os qu e se dedicaban “al est ud i o de l a av i ac ió n , que parecía i ba hac i endo pr osélitos”, vaticinó un d iario m adr i l eño 591 . A L a Landelle se l e atr i buye l a invenci ón en 1863 del térm i n o avi ac i ón . Una nueva y d e fin i t i va l í nea de desarrollo de la ciencia aeron áutica com enzó enton ces . 589 Como e j e m pl o pod em os c it ar el cas o d e Jos é Pe s eñ a y Piñol, que co n s u Breves apu ntes sobre l a na veg aci ón aérea con ru mbo f ijo q ui so de m os trar en el ca mpo teór i co la f unc i onal idad de su sis te m a d irecti v o, m ater ia lizado en el Ave -Buque . B.N. E. La Españ a . Madrid, 3 de a gos to de 186 1. 590 El poli f acé t i co Gas pa rd-Félix T ourn ach on, m ás conoci do com o Nada r (6 de abr il de 1820 - 21 de m arzo de 19 10 ) f ue f o tógra f o, es critor, period is ta, pi nt or, car i catur i sta y a eron au ta. A m igo pers onal de Ju lio Vern e, s ecretario de l a Soc ied ad , l e sir v ió de ins piración para s u no v el a Cinco seman as en glo bo . <h ttp://w ww .jv erne .n et/ ana literar i os /robu r.ht m> . [ Con s ul ta: 27/0 2/15]. 591 B.N.E. La Corre spo nd enci a de Españ a . Madrid, 18 de a bril de 18 65 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 258 CAPÍTUL O III. MAN IFEST AC I ON ES DEL PROGRES O TE CNOLÓGICO EN LA C I U DAD 3.1. S eñales d el pro greso 3.1.1. Presencia de t écnicos ingleses La revoluc i ó n i ndustr i al había alca nz ado y a s u p l eno desarrollo an tes de la genera li zac i ón d el uso de m á qui nas d e vap or com o fu ente m ecá ni ca de energía. Hasta entonces, l a s do s únicas m áq ui nas viab l es para la prod ucc i ón de fuerza m otri z, sal v ando l as operadas por ani m al e s, fuero n l a rued a hidr áulica y el m oli no de v i ento, prop orciona ndo, aun en s u m á x ima evol ución, m uch a m enor po tencia y r e ndim i en to que las accion a das por e l vapor 592 . Si n em bar go, l a m áqui na de v apor s e con v i rtió en el sím bo l o del proce so i ndustr i aliza dor, en el m o tor qu e li te ra l m ente cau só una ve rdadera revolución en l os s i stem a s p rod uct i vos . Contem poráne am ente fue consi derada l a per s on i f i cac i ón del pr ogreso; ad m i ra da, i dol atrada e i nc l us o i nspiradora de se n t i das com posi c i ones poética s. P o r ello , l a presencia y funcion am i en to de u no de e stos inge n i os se tien e com o l a a p li cac i ón de l a noveda d tecno l óg i ca m ás si m bóli ca d e la revo l uc i ón industrial. La vinculación com er ci al de l a Sev i lla de f i nales de l siglo XVIII y principios del XIX co n Inglaterra ha sido prob ada en d i ve rsos estudios. En l a ci udad residían notab l es com erci a ntes , q ue por m ed i o d e i m po rtaci o n es prop orcionaba n bien es de c onsum o para l a ar i s tocracia y l a alta burguesía sevill ana. El c ontr a bando desd e Gibr altar aportaba tam bié n su s producto s . Igualm e nte, y por l a pu erta abierta e n Cádiz, donde residía n agentes d e l as principale s casas ing l esas, era i nte ns a la recepción de novedad es bi bliográf i cas de c i encias, don de destacaba n l os tra tados sobre cana l es y barco s de vapor, d e m aqui narias para e l ca m po ( arad os, tr i lladoras, etc.), 592 DERRY, T ho m as Kings t on; W ILLI AMS, T re v o r Illtyd . Ob . cit. , 2002, p . 449 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 259 i nc l uidas l as de vapor y su u t i llaj e. El c onoci m i ento de los p rogresos i ndustr ial es apasionaba espec i alm ente a l a é li te il ustrada se v illan a, a l a que podr íam os consi d e rar i nform ada de los avances qu e en su tiem po se l ograban. A su vez, l os ingl eses esta b l ec i dos e n Sevill a, poco s pero m uy acti vos y vi n cu l a dos a activida des m erca ntiles, f i gur an com o ag entes divulgadores de la nue va te cnología 593 . Esta fu e l a form a de entr ada de l o s benefic i os de l a revo l uc ió n i ndustr i a l, aun que su alto co st e li m i tó en l os prim eros año s del si glo XIX su apli c ación general, que parece re m onta r, seg ún com p roba m os por l as notic i as de l a prensa, en la década de l os 40, don de cr ec en l os testi m o ni os de la ap lica c i ón del va p or a l a pr oducción industrial sevillana. Una segu nda vía para ada ptarse, o m e j or, be nefi ciarse de la s ventajas tecnológica s de l a r evolución i ndustr ial fue l a d e i m ita r, e i ncluso plagia r, la s tecnolog ías foráneas . El c onoc i m i en to era fundam en tal m e nte ob tenido po r m edi o d e v iajes de técn i cos esp añ oles a In glaterr a y Francia . Otra i m por tante form a de apren d i zaj e fu e p ropiciada con l a c ontratac ió n de i ngen i eros britán ico s. El fenóm eno se hizo e spec i alm ente ll am ati vo e n Andal ucía a part i r de m edi ad os de l os años 3 0 . La existe nc i a en Sev illa de profesi ona l e s ing l eses ded i cados a l a acti vidad i ndustr i a l , d onde Nathan W ethe re ll desde f i na l es d e l XVIII o l a soci edad Por ti lla & White desde su f undación en 1857 n os ofr ecen un bue n ej e m pl o , facili taría la ll e gada y ad aptación d e sus co m patr i otas. Algunos de sus nom br es i rán in c orporándose e n adelante a nuestro rel ato. Ellos serían m uy val ora dos aquí pero per m ane cían anón im o s y si n ocupa c ió n e n su país de origen, debi d o a l a num er osa población labo ral téc n i ca a ll í e x istente 594 . Isaías W h i te fu e uno de l os paradig m áti cos representantes del grupo de técni cos ex tranjeros, f orm a do po r obr eros, di rect i vos y em presari os, que ll egaron a España para d es arrollar el sector de l a s construcciones m etá l i cas 593 ÁLVARE Z PAN T OJ A, María Jos é. “ Los oríge nes d e l a i ndus tri alizac ión s e v il l an a: la s primeras m áq uinas de v apo r (178 0- 1835) ” . Ac tas de l I Co ngre so de Hi storia de Anda lu cía , to m o I . Córdo ba: Mon te de P iedad y Ca j a de Aho rros de C órdo ba , p. 7-18. 1979 , p. 8 . 594 RAVEUX , Oliv ier. “ El pa pe l de l os técn i cos i ng l es es en la i ndu s t ri a m e tal úrg i ca y m ecán ica de l norte del Mediterrá neo (183 5-187 5): una prim era apro ximación ” . Revista de Histo ria I nd ustria l , nº 6. 199 4, p. 144-14 5 y 157 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 260 y m e cáni cas 595 . La e m i gr ación de pr ofesionales na c i onales para el apre ndiza j e en e l exteri or y l a i nm i gr ac i ón de técn i c os, m éto dos a m bo s de tran sfe rencia de te cnología ex tran j e ra, fuero n m ovi m i ento s desta c ab l es p o r su a porte al proceso de i n novación en países atrasados com o l a España del si glo XIX 596 . 3.1.2. Barcos de vapor en e l Guadalqui v ir La p rim er a m á qui na de vapor instala da en Españ a com e nzó a funciona r en Cádiz en 1793. Había s i do construida por la casa i n glesa Boulton & W att 597 , nac ida de l a asociación de los m íti cos Matthew Boulton y Jam es W a tt, industr i al el pr im ero e i ng enier o perfeccionador de la s m áqu i nas de vapor de alta presión, el segund o. La fir m a, ubi cada en e l Soh o l ondinense, construyó 4 96 m áqui n as e n to tal, de l as qu e 16 4 sir v i eron com o bom bas de agua 598 ; a l guna s d e e lla s ll egar on y fu nci onaro n prestand o di versos ser v i cios en Sevilla. A esta ciudad llegar ía en 1817, de l a m a no del i nglés Nat han W eth e rell, dir ector de l a Com pañía de Navegación del Guada lq ui v i r , un m oto r de vapor con destino al pr i m er b arco a vapor constr u i do en España. E l na ví o, f i nanciado p or l a co m pañí a , fue o b ra d e l arm a dor Manuel Cabrera R odríguez, al fé rez gr a duado de l a arm ada naci ona l, m uy acti vo en los añ os de d i cados a nu estro estudio 599 . Ese m i s mo año se ex pl otó tam bi én l a fuerza del v apor pa ra los tr aba j o s de m e j ora d e l as condi ciones de li m pi eza y na vegabilidad d el Gua d a l quivir. El m oto r fu e 595 SILVA SUÁRE Z , Manu el; SANCH O S ORA , Agus tí n. “ La i ndu s tria meta lmecánica : apro ximac ión a l os motores hi dráu licos ” . Técn ica e inge ni ería en Españ a , v ol. VIII. El Ochoci entos. De las profun di da de s a las alturas . Zar ag oza: Re al Acade mi a de I nge nier í a, Ins tit uc i ón “ Ferna ndo el Ca tó lico”, Prens as de la Uni v er s i dad de Zarago za. 201 3. p. 2 50. 596 SÁIZ GON ZÁLE Z, Jos é Patricio . Ob. ci t. , 1 999 b, p. 100 . 597 Al gun as de l as m áquinas sa li das de e s t a f áb r ica lleg aro n a Se v i lla para enca beza r los intentos de m ode rn i zac i ón en divers os cam pos y f uer on apli cadas , f und amen t almen t e, a l a na v egación po r el Guad alqu iv ir. 598 DERRY, T ho m as Kings t on; W ILLI AMS, T re v o r Illtyd . Ob . cit. , 2002, p . 467 . 599 Wethere l l rep i tió co m o pionero en l a i n trodu cción de tecn ología con l a ins talac ión de una bomba pa ra la e x tracc ión de agua en s u f ábrica d e curtidos de San D i ego ( ÁLVARE Z PANTO JA, María Jos é. Ob . cit . , 1979 , p. 14-16). E l i n cen dio ocurrido en e l barrio de T r iana el 14 de j ulio de 1825 f ue ata j ado gracias a una bom ba de v ap or cedida por W ethe re l l . BRAOJ O S G ARR IDO, A lfons o. Ob. cit . , p. 416. Pens am os que pudiera tratars e de la misma de Sa n Diego . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 261 m ontad o en p onton es que transportaban en b ateas el fango de l os poc o profu ndos fond os de algunas áreas de l r ío. 3.1.3. El Rea l Fernando , alias Beti s , y l a Com pañía de Nave g aci ón del Guada lq ui v i r Aquel pr i m er bar co d e vapor, el Re a l F ernan do , m ás co noci do p o r su ali as Betis , se constr uyó en lo s ast ill eros de Triana , c onocido co m o de Los Remed i o s , en l a or illa cerca n a al convento de Nuestra Señora de l os Re m ed i os, que e st uvo abierto h asta 1 835. E sta ba i m p ul sado p or rue da s d e pal as en sus co stados. F u e b endecido, sin la m áqui na i n sta l ada, el 30 de m ayo de 1817 y bo tado aqu e ll a m i sm a tar de . Com o en l as grandes ocasi ones, e l acto e stuvo acom paña do por música de bandas m i litares 600 . L a botad ura ca us ó gran e x pectación en l a c i udad y fue num erosa la as i ste ncia de curiosos que desde am ba s m árgen es d e l r ío, u ocu pando l os ba l cones del cer c ano cole g i o de San Telm o , no quiso p erde rse el a contec i m i ento. Con el as i stente de l a c i u dad e nca bezando l a ofi cialidad, el ac to colo ca ba a Sevilla d u rante un inst ante en la vanguardia naci ona l d e l a a dopción de uno de l os m ayores l ogros d e l a r evolución i ndust r i al 601 . El Beti s no hi zo un vi aje com pl e to y si n pr oblem as h asta su tr avesía a Cád i z del 8 de julio 602 . Des d e enton ces l a i m age n d el Guada l qu i v ir co m enzó a tom ar u na di scre t a si m ili tud con el tras ie go de l as v ías de com un i cación ina uguradas e n l os ríos de Estados Uni d os, Ingl aterra y e l norte d e Europa. Una i m age n d e m o dern i dad que no se perpetuó en el tej i d o urbano, a unque en su s uelo sí se ex peri m entar an m u chos de l os proce sos que el hi erro y e l vapor traj er on a l as ciudades i nnovado ras. La Com pañía d e Navegaci ón del Guada lq ui vi r fu e con st i tu i da como una sociedad p o r acc i ones, por un a Rea l Orden de diciem br e de 1814 603 . 600 VELÁZ QUE Z y SÁNC HE Z, Jos é. O b. cit. , 199 4, p . 218 . 601 Gaceta de Madri d , 19 de j unio de 18 17, p. 630 . 602 ÁLVARE Z PAN T OJA, María Jos é. Ob. cit . , 1979, p. 11 . 603 Aunq ue Pas cual Madoz si túa la c reac i ón de la co m pa ñía en 1815 (MADO Z , Pas cual. Ob. cit. , p. 26), Joaqu ín Gu i cho t es cri be que f ue crea da en 1816 (GUICH OT y PAR ODY , Joaq uín . Ob. cit . , 199 0, p. 127-1 28). I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 262 Entre sus o bj eti vos estaba desarro lla r u na política de m ejora d e l a navega c ió n por el río en toda s l as m are as , así com o l a defe nsa de l o s cam pos y l a pobl ac i ón frent e a las inundac i ones . Se dedicar í a, i gualm e nte , a l saneam ie nto y c o lo n i zac i ón de m árgen es y m a ri s m as y, en l o que aq u í nos i nteresa y desde e l punto de vista d el fom ent o i ndustr i a l , a l a i ntr oducc i ón de l a m á qui na de vapor en d i v ersas activ i dades com o l a m i ner ía , o su apli cación a l a navegación fluvia l com o negocio. La com pañía contaba co n una parti c ipac i ón de l Ayuntam i e nto d e Sevill a de 500 accione s, pe ro di screpanc i as con el m uni cipio rel ac ionadas con in cum pli m i entos del contr ato acabaro n co n e ll a te m pr anam e nte. En 18 17 l a co m pañía e m pl e ó, com o adel a ntam o s, m áqui nas d e va p or i m por tadas de Reino Un ido apli cadas a pontone s, para o b ras de a c ondic ionam i e nto y li m p i eza d e l fondo del río 604 . Su puesta en m ar cha r equiri ó pers onal espec ialista i nglés. En 1821 ll egó a Sev ill a Gu iller m o W hiting , m aqui ni sta para col ocar una b om ba hi dráu lica de vapor ad quirida por l a com pa ñía. Era e l quinto aparato de vapor q ue esta traía a Sev i lla y la e x pectación cr eada por l a noticia tuvo l a respu esta de una i nvita c ió n pública a ex a m i na r su f unc ionam i ento 605 . Igualm e nte , l a co m pañía utili zó m áqui nas d e vapor para la explota c i ón del c arbón d e p i e dra de l as m in as de V ill an uev a del Río y apa ratos hi dráu lico s de vapor pa ra e l rieg o d e tierras de cul t i vo 606 . La aplicación de este s i stem a de extracc i ón fue en a um ento , con m od el os de m á qui nas m ás avanzad os y r entables. En tod o caso e l coste de a p li cac i ón de est a nue va tecnolog ía era e l evadís i m o p ara lo s p articulares e i ncluía el pr ec i o de l os apar atos, el pago de l a instalación , g enera lmente rea liza da por un i ngen i ero i nglés, el co st e de su co m busti b le en car bón , del jorna l del m aqu i ni sta y el m anten i m i en to gene ral de s u m ecan i sm o, junto co n l a s r eparac io nes de sus previsibles fa ll os. Los si stem as tra di c i onales d e bo m ba de hi erro y m a dera 604 ALMUEDO PALM A, Jos é. Ci uda d e ind ustria : Sevi l la 185 0- 1930 . Se v illa: Diputac i ón Pro v i nc ial de Se v illa. 1996 , p. 79. Entre 181 6 y 182 3 se pud o v er el uso de l a f ue rza de l v apo r en e x ca v ac i one s , bom beo de agua para el rega dío, e v acuación de agua de l as m i nas y l a prop u l s ión de barcos para pa s ajeros . MO RAL I TU ARTE, Lea ndro del. Ob. cit. , p. 329 y 345. 605 Publ icado en Gaceta de Madrid de 21 y 22 de julio de 1821 . Citado por SÁIZ GON ZÁLEZ , Jos é Patr icio. O b . cit. , (1999 a), p. 81. 606 MADOZ, Pas cual. Ob. cit . , p . 395. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 263 seguía n siend o , por ta nto, l os prefe ridos, sumando a su buena product i v id a d un ba j o coste 607 . Hasta septie m bre de 184 1 la Compañía del Guad alq ui v i r tuvo e l m onop ol i o del t ransporte d e pasaj e y fletes a Cádiz y Sanl úcar de Barram e da, h asta que se insta l ó una c o mpañía l ond i n ense fo rm ada por acci ones que c on el vapor Rápi do , cu bría estos m i s m o s tr ayectos 608 . E l catedr ático d e F ísica de l a Un i versidad de Se villa Manuel María del Márm ol , public ó en 1817 l a ob ra Idea de los b a rcos de vapo r o descripci ón de su máqui na , re laci ón de sus progresos e i ndi c aci ón de sus venta j as . Surgió com o r espuesta tem p rana a m i e dos, cr ít i cas inter esadas co ntra i nvento e i nventores, y estorbos pue stos en el cam in o de pr ogreso que se iniciab a co n l a nave g ación a vapor por e l Guada l quivir: la irru pc i ón de toda novedad en el cam po co m erci al acaba dañando int erese s aj enos. Márm ol se p ropuso ofre cer un a descripción d el bar co de v ap or, com o el Beti s , y su funciona m i ento , para il us trar a l os c ie ntos d e ci u dadanos que cada día se congr egaban en las m árgene s del r ío para ver una m áqui na q ue ocul taba los prodigi os d e su i nter i or. Las venta j as de l nue vo transporte eran clar a s: rapide z y exactitud de las part i d as y ll egadas , a l m arg en de m ar eas, vientos u otr as circu nst ancias, y una g ran e stabilidad log rada por l as palas q ue se “aga rraban” a l a s aguas. Par a aca bar con los m i edos a l a explosión de l a cal dera e i ncend i o de l a n av e, riesgo cierto com o de m ostr ó l o ocu rrido en al gunos barcos i ngleses, se opu so l a constru cci ón m ás té cni ca y f iab l e d e l a cal dera sevillana y s u válvula de seguridad, así com o del resto d e l m e tal del barco . En cualquier caso, parte del interés i nicial s uscita do en el público a nte l a n ue va navegac i ó n se retraj o u n tanto, s urgiend o s uspicacias hac ia el nuevo inve nto. Estas se r ef orzaron cuando la p rensa publicó testim o ni os de ex pl osione s de calderas qu e h abían causado gr aves d años m ater i ales y perso nales. Una posibilidad na da d esd eñable y cuyos riesgos se acrece ntaban por el uso de calderas copiada s de las o riginales o e x pl otadas m ás al l á d e su v i d a útil, pro l ongada con r epar ac iones defectuosas. No obstan te, e l s erv i c io de t ransporte f l uv i a l p o r vapor no ce só y l a creciente 607 ÁLVARE Z PAN T OJA, María Jos é. Ob. cit . , 1979, p. 12 - 15. 608 VELÁZ QUE Z y SÁNC HE Z, Jos é. O b. cit. , 199 4, p . 550 y 656 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 264 dem an da de a ccesi bilidad y com odi d ad de l os pasaj er os m oti vó l a constr ucc i ón de un m uell e para el pasaje jun to a l a alcantaril l a de l a Torre del O ro 609 y otro en Sanlúcar de Ba r ram e da. Hasta su destino fina l va rios punto s d e l río fueron fijados p ara el abastec im i ento de carbón, com bu sti ble que l a m áqu i na d e vapor devoraba s in tre g ua, h echo q u e li m i ta ba e stos pri m eros viajes m e cani zad os a cur s os de r í os, canale s, l agos o trayectos coster os q ue gar a nt i zaran l a ce rcanía de e sta prov i sión 610 . La eleva da ex i gencia de com busti b l e y el gr an espac i o que ocup aba l a m aqui nar ia , en detrim ento del re se rvado a pasaj eros y m er cancía s, que hic i eran r entable el traye cto, fueron algunos de l os m oti vos por l os que l a n av egación de l os gran des v apore s oceá n i cos s ufrie ra un retra so en su desarrollo que no se super aría hast a l a segunda m i tad del siglo XI X. La vi d a del vapor Beti s fue m uy corta. Sus pieza s de desguace fueron apro vechadas pa ra la co nstrucción en 1 818 d e l Infante don Carlos , de m ayor capacida d y pop u l arm en te cono ci do com o Ne ptu no . En años su ces i vos otros arm a dore s p articula res construyeron ba rcos a vapo r, sum á ndose al n egocio del transporte por e l río, m i e ntras que l a Co mpañ ía del Guadalq ui vir seguía am pl i a ndo s us servicios i n c lu so con v i aj es desd e Cádi z a Barcelona en su corbe ta de vapor Reina Amal i a . Esta estr enó e n 183 3 nue vas calderas constr u i das en Ing l a terra, l o que n os ll eva a afi r m ar l a de p enden c ia que Sevilla, e n p uertas d e l a etapa i sabe l ina , m ante nía aún de l os construct ores ex tranjeros 611 . Naveg ando po r el pe riodo que e studiam os, e n 184 2 s e constr uyó en el astil l ero de L os Rem edi os, u n nuevo b arco de vap o r rá p i do. El constructor fue d e nu evo Manue l Cabrera , en cuyas tareas le apoy ó su herm ano José 612 . Sus di m en si ones eran de 1 74 pies d e eslora, 16 3,5 de quill a, 24,5 de m a nga y 1 1 de p untal. El barco fue e l m ayor de su cl ase constr u i do hasta entonces en Sevill a . Sus máquinas, fabricadas por Boulton & W att , t e nían un a fu erza de 12 0 ca ballos. Se hizo i nsp i r ado en l os “m á s 609 Así s e cono cía a l a que p as aba por enci m a de l arroy o Tagare te. Hab ía 25 rode an do l a ciudad y cons istían en pue ntes con s truidos de m ater ial con un s olo arco so bre curs os d e agu a po co importantes o arroyos t e m po rales . M ADO Z , Pas cua l. Ob. cit . , p. 392 . 610 DERRY, T ho m as Kings t on; W ILLI AMS, T re v o r Illtyd . Ob . cit. , 2002, p . 474 . 611 Gaceta de Madri d , 11 de m a yo de 1833. 612 MADOZ, Pas cual. Ob. cit . , p . 390. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 265 aventa j a dos y có m od os” bar cos de l Tám esi s 613 . Fue constr uido a e x pensa s del co m erci ante de Cádi z F ernando d e l a Si e rra , figura r elevante en las m ás tem pr anas etap as de i ntr o ducc i ón en Sevill a d e n u eva t ecnología extranj era. El 2 1 de m arzo de 1827, e l rey Fernando VII concedi ó a de l a Si err a el perm iso solicita do para introduc i r por l a adu ana de Sevill a cuatro m áqui nas de vap or que hab í a encargado constru i r e n Inglate rra. Su i n tención era apli car l as a l riego de u nos te rrenos que había com p rado en l a Isla Mayo r del Guadalq u i v i r, así com o p ara m ol er tri go y otras sem i l l as . Pagó so lam ente el 1% “ en cu alquier pabe ll ó n sobre el valor d e factu ra ”, en tendiéndose esta m edi d a ap l i c able a “las m áqui nas d e est a c la se e i nstrum en tos útil es a l a i ndustr ia fa bril y a grícola hasta fo m enta rse su construcc i ón y surt i d o e n l a Península” 614 . 3.1.4. El Rayo El a st iller o de Triana tuvo e n ép oc a i sabelina una buena carga de trab aj o. Di rigida por Cabrera se i nició e l 19 de m ayo d e 18 45 la construcción de un nuevo barco de vapo r pa ra acom pañar al H ércules , que prestaba s u servi cio en Cádi z. E l n u evo navío, m a yor y m á s p otente , se em p l ear ía en el traye cto de Cá d i z, Puerto de Santa M aría, P uerto Rea l y P oniente. S e botó en el Guadalqu i v i r el 29 de m a rzo de 1 846 con el nom bre d e El Rayo y, com o si em pre en e stas ocasiones, ac om p añado de un púb li co a l b orozado y l a m úsi ca de una banda m i litar 615 . El 2 5 d e j uli o de 1847 se botó el San Herm enegi ldo , alias Adri an o , cons truido de nue vo p or la Compañía del Guada lq ui v i r y e l i ncansab le M a nuel C abrer a . Este re em pl a za ría al Tr ajano 616 , de m enor ta m año y per d i do en e l m es de n ovi em br e del año anteri or a l en ca ll a r cerca de Rota d u rante una te m pesta d , si n que hu b i era 613 B.N.E. El Espectad or . Madr i d, 10 de m ayo de 184 2. 614 Gaceta de Madri d , 21 de ab r il de 182 7, p . 190. 615 Gaceta de Madri d , 27 de m a yo de 18 45 , p. 3 y 4 de ab ril de 184 6, p . 2. 616 Este buqu e de v apo r f ue cons trui do tamb ién por enca r go de l a Co m pañía de Na v ega ción del G uad alqui v i r en e l as till ero de los Re medios bajo la di rección de Cab rera. Fue botado el 30 de m ayo de 1 840 con la ben dic ión de l ca nón igo Manue l Lóp ez Cerero . V ELÁZQUEZ y SÁNCH EZ , Jos é. Ob. cit . , 1994 , p. 513. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 272 soci edad” 637 , y este n o er a el caso. L a fá b ri ca lle gó a e l aborar gran variedad de p i ezas de a l godón, e m pl ean do hasta 25 0 trab aj adores, pero los proble m as económ ico s aca baro n con ella en poco t i em po . Pascual Madoz no l a recog e en l a edición de 1849 de s u Dicci onario , a pe sar de su i m por tancia, por l o que pue de sospecharse l a desap a rición o r econvers i ón de la m i s m a an tes de esa fecha. Hasta fi n ales de l a d écada d e los 40 n o encontra m os l o s si guientes testi m o ni os de a p li cac i ón del va por a l a acti v id ad fa bril e i ndustrial, en principio a pequ e ña escala. Hac ia 1849, la fáb rica de h il ados de a lgodón Cal z ada, Munill a y D’Stoop u tili zaba u na m á qui na de va por de 30 caballos de fu erza q ue m o vía 12 card as, 3.7 20 hu s os de hila r y 2 .6 48 de torcer. Provi sta de telares m e cáni cos, talleres de blanqueo y m aqui nar ia para sus l abores e n algodón , em p l eaba a 292 obre ro s entre hom br es, m u j eres y ni ños. En l a m i sm a fe cha, l a fá brica de hil ad os d e lan a Los Ami gos , establecida en l a calle Am or de Di o s, ocupab a un edific i o de tres p lantas c on todos l os elem e ntos ne cesar i o s p ara el tr a baj o. Su prop ie taria era u na soci edad a nónim a con sti tuida en 18 47 con 60 acci ones d e 20.000 r eales. Contaba con un a m áqu i na de vapor d e 8 caball o s y em pl e aba a 150 trab aj adore s, l a m ayoría m ujeres 638 . Del orige n de estas m áqui n as nad a sabem o s pe ro en l as pri m eras déca das del siglo XIX Fr ancia fue la principal prove edora de m aqui na ria textil, para ir perdiendo terreno con Inglaterra en 1843, g racias a la li berac i ón de la exportación de l a m aqui n a ria bri tá n i ca de este tipo , m ás m arcad a en las m anufactu ras del algod ón 639 . 637 GÓME Z RIVER O, R icardo; Palo m equ e Lóp ez, M an ue l Carlos . “ Los i n i ci os de la re v o l ución i ndu s t ri a l en Es paña : l a fábrica de algod ón de Se v illa (18 33 - 1836) ” . Re vista del Mini sterio de Traba jo y Asuntos Socia le s (Econom ía y soci ol og ía) , nº 46, p. 185 -222 . 2003 . 638 MADOZ, Pas cual. Ob. cit . , p . 406. En res um en , Mad oz loca li za en Se v illa para 18 49 , 6 carda s ci l índr i cas y 6 hil ande ros de 175 hu s os m o vi do s por v apor en la indus tri a lanera y 7 carda s ci líndrica s y 35 hilande ros de 100 hus os pa ra la algodon era . Estado que compren de el número de cont rib uye ntes de la t arifa especi al núm. 3º para la ind ustria fabri l y manu facturera en su parte 1 ª con la cuota que paga el mayor contrib uye nte y la materia impo ni bl e ad mitiendo e l grava men del 8% . MADOZ, Pa scu al. O b. cit . , p . 407. 638 SILVA SUÁRE Z , Man ue l; SANCH O S ORA, Agus tí n. O b. cit. , p . 291. 639 BENAUL B ERENGUER , Jos ep M. “ La i ndus tri a te x til: m e canizac ión, trans f erenc ia de tecno l og ía y orga nizac ión prod uct iva ” . T écni ca e inge ni ería en España , v o l . VIII. El Ochoci entos. De las profund ida de s a las alturas . Zar ag oza: Re al Acade mi a de I nge nier í a, Ins tit uc i ón “ Ferna ndo el Ca tó lico”, Prens as de la Uni v er s i dad de Zarago za. 2 01 3. p. 3 38. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 2 73 La fáb ric a de tejidos de hilo d e La Ali an z a f ue establ ec ida en Sevill a por Francisco Mañe r o e n 1 842. El i ndustr i a l fue el i n troducto r en la prov in c i a de Sevilla de l os tej i dos de li e nzo y de l os pri m eros diez telare s de m a no i ngleses con m aestr os de aque l país, que e ns eñar on su func io n am i en to a los obre ros sevillanos. Los tejidos de esta f á brica, entre lo s que se hallaban l onas para velas d e barcos, m ante l erías, toallas, se rv ille t as y un am pl ísi m o catálogo , se expusi eron en la p r i m era exposi c ió n p ública de productos de la s arte s y la i ndustr i a que hubo en Sevil l a organ i zada en 184 6 por l a Soc i edad Económ i ca de A m i gos del País. Más ade la nte verem o s el pred i cam ento q ue al canzó este t ipo d e ex hi bic i o nes, que a escala l ocal pr et endía m ostrar l a ex cel en c i a cre a ti v a e i n ventiva d e l as r egio ne s convoca d as. Lo s prem i os eran honoríf i cos y se m a teri aliza ban en l a e ntre ga de m edall as, uso de l as arm a s de l a so ci edad en l os estab l ecim i entos m anufa cture ros, y ot ras di stinciones. I m pu l sado po r l a g ran de m anda de sus prod uctos, Francisco Mañer o trajo de Inglate rra una m áqu i na de v apor de doble s i stem a, de baja y a l ta presión , y 1 6 caballos de fu e rza, así com o 40 telar es m ecáni cos de últim a gener ación. Para entonces ya te nía tr a baj ando a 200 operarios de a m bos sex os. Per o ha c ia 1849 , con el d escenso de los pedidos, cons ecuencia de la aparición de nue v os telares e n la capital y p u ebl os de l a pr ov i nc i a, l a fábr i ca se vio reduc i da a 1 6 trabajadores y l a caída d e las ventas a cabó pr ovocando una tem p rana m uerte. Tam bi én c on t r i buyó a su r uina l a p uesta en funciona m i ento de telar es propio s e n el pre sidio , el hospicio y el asilo de m endi cid ad de San Ferna ndo, pertenec i ente a la beneficenc i a m uni cipa l , que cubría n l a s n ec es id ades de sus int ernos 640 . En esto s i nstitutos b e néficos , se i m par tían ens eñanza s en o f i c io s, sastr e ría, ca rpinte ría, a l b añilería y el p rop i o tej i do de li e nzos, para contr i buir a l a i ncorporaci ón al m er cado l aboral de l os i nternos que l os abando naran 641 . 640 MADOZ, Pas cual. Ob. cit . , p . 406. 641 HAUSER, Ph. Ob. cit . , v o l. II, p. 376. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 274 3.2.2. Fundició n de m e tal es El Di cci o nario de Pascual Madoz ap orta una descr i pc i ón de l os di stintos esta b l ecim i en tos f abriles que en Sev ill a ten í an i n sta l adas m áqu i nas de vapo r en 1 8 49, au nque la r elación n o t i ene l os v iso s de ser e x hausti va. Entre l os r ecogido s se encontraban: uno dedicado a la h il atura de esta m bre , l as m en ci onadas de h il ados de algodón de Cal zada, Mun i lla y D’Stoop y la de h il ados Los Ami gos , y l a fábrica de tej i dos de hil o de La Ali an z a . Reg i stra el d i cc i onar i o d os fundiciones: l a F undi ción d e San Antonio d e Nar ci so Bonaplata y Curiel, y la F ábr i ca P i r otécn i ca Militar . La pri m er a fue c r ead a p o r Bonaplata en 1 8 40, en prin c ipio e n s ociedad con su s h e rm an os José y Ra m ón , y pasando e n noviem bre d e 184 1 a ser diri g i da por él com o úni co propie tar i o 642 . Con taba con una m áq ui na de v apor de con st rucción pr o p i a . La Fábr i ca P i rotécn i ca M i litar d i s ponía d e una m áqu i na de vapor de m edi a na presión , con fuerza de 6 cab allos, trabajando a 3 atm ósferas, suficiente para dar i m p ul so a todo s l os dem ás apar atos 643 . He m os con statado , por nue st ra parte , l a actividad en 1849 de una terce ra fábr i ca de hier ro co lado dirigida por Agustí n Narciso V i d a l , en ca ll e Val verde , que tal vez fundiera su s piezas o tra baj ar a ta m bi én con m áqui n as de vapor 644 . Para 1 860 po dem os dejar senta da la existencia de, a l m en os, l a s si guientes fund icion es y ta l ler es p articulares de construcc i ón de m áqui na s: Narci so Bonaplata (San Vi c ente, 43), a cuyos prim e ros pasos ya he m os hecho r eferenc i a, Po r ti lla, W hi te y Compa ñía ( P l a za de Arm as), Si m ón González ( Post i go de l Carbón), Manue l Groso (Dorm i torio, 6), y Ju li o Parizot , con ta ll e r e n l a calle Leví es, 9, q ue s e m ostró a d em ás co m o un acti v o contrib uyente a la m e jora de l o s sistem as de p roducción. Parizot obtuvo e l pri vileg i o d e i nvenc ión nº 1 668, por 10 a ñ os, de una prensa con m od erad o r, 642 SILVA SUÁRE Z , Man ue l; SANCH O S ORA, Agus tí n. O b. cit. , p . 291. 643 MADOZ, Pas cual. Ob. cit . , p . 343 y 404 . 644 Gaceta de Mad rid , 8 de ago s to de 184 9. Narc i so Vidal era pro f es or de Mate m á t icas en l a Socieda d Econ ó mi ca de A mi gos del País de Se v illa. Bole tín Ofici al de I nstrucció n Públi ca (184 3). To m o IV . Madrid : Im pren ta Naciona l, p. 27. <http : // boo ks . goo gle.es >. [Con s ulta: 05/1 1/14]. El 23 de febrero 1844 se l e asce nd ió a t erc er ayu dan te de f undidor de l cuerpo de Artillería . B.N. E. El bol etín del ej ército . Perió di co mili tar oficial . Nº 117. Madrid , 28 de febre ro de 1844. Es te n eg ocio n o f ue recog ido por Pas cual Madoz en su d i cc ionario, o misión excus able s i hubiera de j ad o de f unc i onar e n e l momen to de s u ed ici ón I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 275 m ovi da por ho m b re s, pa ra ace i tunas, uvas y otros fruto s 645 . En 18 65 se l e concedió e l p riv il egio de i nvención nº 406 8, por 10 año s, de u na “pr ensa di nanom etri ca [ sic ] de husill o para aceitu nas, uvas u otr as espec ie s” 646 . Conti nuam os nuestr a relación con Ignacio A spe (Duende , 2 ), que obtuvo el pri vileg i o de i ntroducc i ón nº 1559 de un “ s istem a de fundi c i ó n de las p i e zas de hier ro que s e em pl e an en l os inst rum e ntos ag rícolas” 647 , y fi na l izam o s consi derando a l os socios d e l a fábr i ca de f u ndi ción Pérez y Moreno (Plaza del Pan) y la fábrica de Bernardo Va li e r (Sant iag o, 10). 21 . “ Prensa con moderador pa r a a c eit unas, u vas u o tros f r u t os ” , d e J ulio Pa rizo t . Privil eg io de inv en ci ó n nº 1668. 185 7. 645 Solic it ado el 3 de dicie m bre de 18 57. B.N.E. G aceta de lo s camin os de Hie rro . Madr i d, 9 de ene ro de 185 9, Año 4, nº 1, p . 4. Rea l cédu la de 3 de abril de 185 8. Cad uca do “ por no acred it ars e l a e j ecuc i ón del ob jeto pr ivileg i ado” . B. N. E. G aceta de los camino s de Hie rro . Madrid, 25 de dicie m bre de 18 59 , Año 4, nº 51 , p . 807. 646 Solic it ado e l 25 de ag os t o de 1865 . O.E.P. M. 647 Solic it ud po r c inco año s s in curs o el 11 de f ebre ro de 1857 “por no hal larse arreg lad a a l o que previe ne la ley ”. O.E.P.M . y B.N.E . Gaceta de l os cami nos de Hierro . Madrid, 25 de octub re de 18 57 , Año 2, nº 43 , p . 712. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 276 22. “ Prensa din anométrica [ sic ] de husillo p ara aceitu nas, uva s u otr as especies ” , d e Julio Parizot . Privil egio de inv ención nº 40 68 . 1 865. 3.2.3. Serrería s de m a dera He m os com pr obad o que e n ag osto de 1845 se abrió un nuevo establecim i ento pa ra aserrar m aderas, actividad m uy co m ún e n Sevi ll a, funciona ndo ahor a co n una m áqui na de vapor. Este ti p o de fáb ricas fue, j u nto con l as actividades m i neras, de l a s prim eras en d i sf rutar de l as ventajas de l a f uerza del va por. La m áq ui na de vapor aser rador a d e m adera funcionó po r pr i m era vez e n el a rsenal d e W oo l wich, In g laterra, en 1 808, tran sm i ti endo su p otencia a travé s de ejes y cor rea s. E l p rim er en sayo de l a sevill ana, prop i edad de l portug ués Lu is José de S ilva -Po rto y s i tuada e n l a call e d e San Migue l n º 1, pro bó que p r oducía a l a h o ra 1 .5 00 va r a s 648 “prim orosa m ente aser radas” 649 . La i naugurac ión , ante s d e l a puesta e n m arch a d efi nitiva, tuvo l ugar co n pr es enci a de num er oso público , destaca ndo la de José de Hezeta , co m o jefe po l í ti c o de l a prov in c ia , e l 648 La an ti gua vara eq uiva le a 0,836 m e tros . 649 B.N.E. La Espe ranz a. Madrid, 27 de ag os t o de 1845 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 277 al calde d e Sevill a Jo s é Joaq uí n de Lesaca, y otr os m ie m bro s de l a corpo ración m uni c i pal. Vieron aserrar m ad eras blan cas y de c a oba y q ue l a m áqui na: “[…] pue de ad mitir hasta se is si erras, y a unque la f uerza m o triz iba a me dia máqu i n a m ostró poder p ar a aserr ar con cada una de aquell as de 2 00 a 2 10 pa lmos por h ora; tal es su vel ocidad y la excel encia de su constr u cció n. Pero lo qu e m ás s orpre nd i ó f ue el trabajo de l a s sie r ras circul ares dedicad as a de str o zar t oda clase de maderas, t ant o a lo largo como atraves adas, bie n as í como a divi d ir listones y cint as para los te cho s, ci elos -ras os y labrar cajones . […] E l to rn o p or su f uerza, r e gularid ad y rapidez e s ca paz de bruñir cua lq uier piez a de hierr o, bro nce o m ármol ” 650 . Apreci am o s, una ve z m á s y con r ei ter ado t estim oni o a l o la rgo de este trab aj o, que e n tod os y cada uno de l os días en que l a ciudad v i v i ó un m o mento i m por tante en l a pue st a en m ar ch a de una n ovedad tecno l óg i ca, l os representantes d e la vi d a pol ít i ca, em p resar i al e incluso religio s a ocupar on com o testi gos su l ugar de pre f erencia. Esto dotab a al a cto o ex peri m ento de un car ácter oficial, de un refr endo que aca baba cele brando con brindis el éx i to d e u na m ej ora econó m i ca y so ci al p a ra l a ciud a d. Desde aquella jornada la proliferac ió n de m áqui na s d e vapo r para pequeños talleres y fábri cas iría en aum ento . Una gran m ayoría de ell as estaba l oc a l i z ad a en l ocales del pro p io casco u rbano , por l o que su cercanía con las viv i endas prod ucía nu m ero sas m ol estias, s i endo es tas pequ eñas i n dustrias m ader era s l as que aplica ron con m ás u ti lidad la fuerza d e l vapor. Otros alm a cenes con m á qui na s de serrar m ader as f u e ron en torno a 1860 l os de Anto n io Car m ona ( Tr aj ano, 19), Juan N. Cans i no (Pla za de San Fr anc i sco, 7 ), José Serra (Cun a, 5 9 ), Julio Beanchy [ sic ] (Sie rpes, 112) 651 , y el s i tuado en l a Alam eda de Hér cules, esqu ina con la calle Trajano, propie dad de A ntonio Góm ez Ariza. E n 18 68 este ú l tim o ya ll eva ba allí diez años, siendo u no de l os m ás con oc i dos de l a ciudad 652 . No podem o s asegur ar si alg uno d e ellos trabaj aban con m áqui n as de vap or. En 18 70 sí 650 Gaceta de Madri d , 15 de ag os to de 184 5. 651 MOR ILLAS Y ALON SO, Vic toriano. Ob. cit . , p. 241 - 242. 652 ÁLVARE Z -BENAV I DES , Manue l. Ob . cit. , (1868 -18 69), p. 128 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 278 ex i stía en l a calle de l as Capuch i nas, con entrada en l a Plaza de Calatrava, 6 y 7, u n negoci o con un carte l que i n form aba: “Almacén d e mader as con m á quinas d e aserrar m ovid as a vapor. C hapas de rama y lisas de todas cl ase s. M áquin as d e rodear, ca lar, tornear y agujerear” 653 . 3.2.4. M ol inos hariner os En e l se ctor de la i ndustri a agroa lim entaria , Pascual Madoz recoge l a ex i stencia e n 1849 d e un m ol in o harinero de vap or en e l térm i no m un i ci pal de Sevill a ll am ado de Santa Teresa, p e ro si n darnos su localiza c ió n precisa 654 . Respecto a la m áqui n a de vapor ex iste nte en l a m a nufactu ra La Alian z a , a l a q ue hicim os r efer e ncia, prop i edad de Franci sc o Mañero y que ll egó a m over hasta 300 telares, esta ll egó a convertir s e en e l o rgullo del sector i ndu st r i al sev i llano y sím bol o d e su desa rrollo. Lo s p roblem a s descrito s p rovocaron su parada j u n to con e l c i erre d e l a fábr i ca, pero en 1850 Mañe ro l ogró que aqu e l costo so m eca ni s m o fu era re ut iliza do y adapta do pa ra fu ncionar en un m ol i no har in e ro. L os dir ectores de l a atahona fuer on Duprey y Benot , de l os que desconoc em os más datos 655 . El apar ato pod ía rea li zar m úl tiples accion es: li m pi ar el t ri go d e las m al as sem ill a s, del pol vo, d e l os ter ronc ill os e i ncluso d esfoliar el g ran o de su fina p iel. Pasaba l uego a l a m ol ienda en v eloce s p iedras qu e d evol vían u n to rrente d e ha rina que era con ducido a una t ercera planta de l edi ficio. Estas pasaban al p i so i nfer io r atravesando el suelo con tub os de lienzo, que de sca rgab a n en di stintos conte nedores l as d i st i ntas cl ases y cali dades de hari n a. El n egocio i ba m á s all á, pues contab a con ho rno q ue con vertía l as har inas en pa n, hogaza s y g a ll et as. Adem ás, e n m ar zo de 1850, se esperaba l a ll egada de un h o rno de n ueva i n vención y una m áquina de am asa r, que e v i taba l a m ani p ul ación con las m a nos, e i n c lu so con los pies, co m o tra d i c i ona l m e nte 653 ÁLVARE Z -BENAV I DES , Manue l. Ob . cit. , (1870 -18 74), p. 19 . 654 MADOZ, Pas cual. Ob. cit . , p . 390. 655 En n ues tro traba jo ya he m os m enciona do a Ed ua rdo Ben ot (n ota 30 8) , dis cípu l o y biógra f o de A lberto Lista, pud iendo tra tars e del s eg und o de l os d i rectores , pero s i n confir m ac ión. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 279 se ha cía co n cier tas m a sas pa ra pa n 656 . La s m e j o ras hi giénica s de esa m edi d a era n i ndudab l es. Mañero obtuvo el pr i v il e g i o de i ntroducción ( que sol o podía o btenerse por cinco año s y con u na tasa de 3 . 000 real es ) de l si stem a co m pl e to i m porta do, de este “m ol ino de vapo r p ara m ol er tr ig o, f abricar har in as, sém o l a, m a sas fi na s, pan y g all etas a y udado por hornos” 657 . Un peri odista test ig o y tr ansm isor del buen rendim i ento d e este si st em a, term i naba su cr ó n i ca m ara villa d o a l ref erir q u e tam bi é n en otr as fábri c as d e Sevilla podían verse hacer 160 puntillas de París por m i nuto , m o ver un to rno para m etal es o sacar agua por u na b om ba aspi rante con la a yu da t odos de m áqui nas de vap or, i nd i cac i ón de su c reciente a p li cac i ón al trabaj o fabril . Sevilla co m enzab a a ofr ecer un pa noram a di ferente, asem e j á ndos e a l as ci udades i ndustr ial es, con u na m e cani zación ev i dente de m uch as de sus acti vidades fab r il es, ll am ati vas todas y m oti vo de orgullo para sus i ntroductores. La m áqui na d e am a sar y h orne ar el pan e nt ró en funci onam i ento el 1 7 de j uli o de 1850, en un en s ayo p ú b l i c o al que asistieron e l gobernador civil de l a prov i n c ia , e l d eán de l a ca tedra l, el a l caide del Real Alcázar, e l m agi str ado Miguel C hacón y Durán 658 , los dir ectores d e “ varios establecim i entos literarios e i ndustr iale s y al gunos i n d i v i duos de las soci edades artístico- c i entíf i ca s de l a ca p i t a l ” 659 . En l a pru eba se hornearon pi ezas d e pan francés, cu yas prim e ras uni d ades cocidas fu eron recibidas con ap l a usos . La m ani fest ación de un nuevo progreso tec nológic o establecido en l a ciu dad era , una vez m ás, efu si vam en te re c i b i da. En estos avances podem os leer tam bi én e l inc i piente proceso de susti tución de la fuerza de trabaj o hum a na, po r l a rentabilidad de la m á qui na , una vez superada l a fu erte inver s ión i nicial. De esta re ducción necesari a de l núm er o d e ob rer os en fábr i cas q ue incor pora ban proced im ie ntos m ecáni co s, no se d aba c uenta en l a prensa del m o m ento, dedicada exclusivam e nte a 656 B.N.E. El Hera ld o. Madr i d, 16 de marzo de 18 50 . 657 O.E.P .M. Pri v ileg i o de introducc i ón nº 495 por cinco años , soli citado e l 21 de ma yo de 185 0. Con ti ene e x pe diente y des cri pc i ón y p lano. 658 Que al m enos en 184 6 era pres i den te de l a Soc iedad Econó mi ca de A migos del País de Se v il l a . 659 Gaceta de Madri d , 26 de j u li o de 18 50. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 280 al abar el a c ierto de los em pr esario s y l os benefi c i os p a ra e l púb l i c o d e unas m anufa ctur as m e j o r term in adas y m á s eco nóm i ca s. Sin em bargo, l o s perjuicios d erivados d e l a pérd id a del p u est o de tr abajo, qu e en el futuro tam bi é n afe ctaría a los j ornaler os despla zad os por l o s nuevos s iste m as de cul tivo m ecani za dos, c ausarían alterac i ones e n l as cond icion es d e vida de deter m i nad os sectores pro le tar i o s. No hem os consta tado m ani festac i o nes de m ovi m i ento ob rero en l a Sev ill a de nu est ro p eri odo, ni l a d efensa d e l as condi ciones de t rabajo o de l a co nserva c ión de l os puestos, cua n do ya en 1840 ha bía nacido e n Bar c elona la Sociedad Mu tua de Pro tecci ón d e Tejed ores de Algodón , y e n 1854 l a Unión de Clases , r epresentativ as d e l a s pri m eras organ i zac i ones de asociacionism o o brero. L as le y es e st atales tam poco se di r igían a l a r egulac i ó n de l a s r e laci one s de trabaj o asal ariado y l a p rotección de l as clase s trabaj ador as, no si endo h asta 1 873 que se i nic i ara p ropiam e nte el cam i n o con la p ri m er a legislación re guladora del trab aj o de los m e nore s 660 . Volvien do a la fábri c a harinera de La Ali anz a , pare ce que su vi da tam poco fue m u y l ar ga, pues com o afi r m a Álvar ez - Benavides, delineante de l cuerp o d e Ingen i e ros del ej ército, en 1868 sol o h abía una fá brica de esta cl ase en Sevill a, l a que esta blecieron Calza d a y Munill a en la ca l le Arr ayán. Contaba i gua l m ente con m od er nos m edi o s d e producc i ón y una am p l i a i nstalación l e va ntada en e l ár e a de un antiguo huerto, d el que apr ovechaba su pozo de nor ia p ara surt i r una m á qui na de vapor. Esta se ali m enta ba por tres cald e ras, y m ovía con su potenc i a de 25 ca ballos las 32 p i edr a s d e m ol i en da y s us res pect i vos acc esorios 661 . No s ab em os si l as m á qui nas qu e hem os d escri to fueron i m por tadas, constr u i d as o sencill a m ente i m i tad as en Sevilla, pe ro to das l as posibilidades podían d arse gr ac ias a l os m ercad os y l a solven c ia cada ve z m ayor de l a i ndustria lo ca l . Igu a l m ente la com pra - venta de est e t i po de m ate ri al com enzó a g e nera r un peq u eño m e rcado de segund a m a no q ue i ría r e ut il i z ando e n o t ras acti v i da des m aqui nar ia ob so leta o en d esuso. De 1857 h em os dado con un a n unci o en el que un pa rticular se ofrec ía para com prar una m áqu i na de va por de 10 o 15 caba llos de fu erza, 660 GÓME Z RI VERO , R icardo; PALO MEQU E LÓ PEZ, Man ue l Carlos . Ob. cit. , p. 19 1 y 196 . 661 ÁLVARE Z -BENAV I DES , Manue l. Ob . cit. , (1868 -18 69), p. 285 y 289. I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 281 que estuviera com pl eta y en buen u s o. Darí a razó n Ju an C. Cer vetto, d e l centr o de suscr i pc i o nes de El Porveni r , en c all e S ierpe s, 13 662 . La v i s i ón de l as pa lpa b l es vent a j as qu e l a m áqui n a d e vap or hab ía tr aído a m u chos establecim i entos fabr i les , ani m ó a al gunos a pr ocurar su aplicac i ón, y el m erca do de oca sión fu e una o pc i ón versát il y económ i ca. 3.3. Nuev as v entajas y nuev os in conve nien tes 3.3.1. Los inconveni e ntes de la tecnología Para 18 69, y según l os datos publi c ados ese año por José B i sso en su Cróni ca de la provi ncia de Sev i lla , era n m o vi das por m edi o del vapo r : “[…] una fábrica p ara e x traer ag ua, con má quina de fue rz a de o c ho c a ba llos ; tres f áb ric as pa ra desag üe s, con t res máquina s de f ue rz a d e 86 cab allos; una f ábrica de e xtraer hierro , con máquina de fu erza d e 40 caballos ; una fáb rica pa r a f un d ir esco rias plo miz as, co n m áq u ina de f uerza de c ua tr o caballos; u na fá brica para mol er g ranos y aceit unas, con m á quina de fu erza de se is c ab a llos; tres fáb rica s h arin eras, con dos máquinas de fuerza de 5 9 caballos; d os f áb rica s pa r a f undir hi erro, con dos máquinas y f uerza de nueve caba ll o s; tre s fáb ricas de hilados de lana, con máquina y fuerza de 1 0 caballos; u na f ábrica p ara sa lt adores d e agua, co n m áquina y fuerza de cua tr o cab allos; dos fábricas de riego, c on dos máquin as y fu erz a de 38 caballos; u na f ábri ca para ex t ra er aceite, c o n máq ui na y fue rz a de 1 2 caballos; una f áb rica pa ra ma terial de g uerra, c on cuatr o máquin as y f uerza de 46 caball os; una fábrica de as errar, con máqu i n a y fue rz a de tres caballos; tres fábri cas d e f undir pi ezas d e a rtill erí a, con tre s má qu in as y fue rz a d e 70 caball os; tres f áb ric as de efectos de gue rra, con tres máquin as y f uerza de 64 caballos; u na f áb rica de d e s agü e y ri ego, con má qu in a y fue rz a d e 16 c aballos, y un a fá brica de c on s truc ción d e máquinas, co n d os de estas y fu erza de 30 cab a llos” 663 . Esta co ncentrac i ón de tecnol o gía nueva, q u e re q uería d e cu i dados y m ane j o por u n pe rsonal especialm e nte adiestrado , traj o con si go un a pri m era proble m áti ca que afe ct aba al nor m al d esarr oll o de l a v i da c i udadana. Los tall eres, com erci os o i ndu st r i as que habían a p li cado e l uso d e l vapor se encontr aban en su gr a n m a yoría e n el ca sco urbano , transm i ti endo sus 662 H.M.S. El Porven ir . Se v il la, 11 de junio de 18 57. 663 BISSO , Jos é. Ob . cit. , p. 26 . I nve nción y pro g res o tecnoló gico en la Sevilla is abelin a (1 8 33-1 86 8) 288 hacer se cargo d e l delicad o m a nej o de l as ca l d e ras de pres i ón. Su m archa obli gó a la urgent e búsqueda de un nuevo m aqui n i st a, pues en ese m o m ent o ya era i m prescindi b l e el uso de l a bom ba p ara el riego de la enorm e ex tensi ón d e l os d os j ardines. El 20 de m ayo de aq uel año F ernan do Boutel ou, desde 18 3 9 director genera l d e Ja rdine s y Bosques de los Re ales Sitios 681 , dirigi ó una carta al pres i dente de la co m i si ón de or nato in s tándole a l ocalizar un sust i tuto. El nom bra m ie nto r e cayó en Ju an Peña, qu e al ex a m i n ar l as m áqu i nas constató la fal t a de pi ez as fund am enta l es com o tornillos, c l av os y ll aves de m e tal , que hacían i m p osi ble s u puesta en m arch a. El l o hizo l evantar l as sospechas de robo so bre el propio Acost a. Boutel ou pidió ex i gir a Acosta l a devo l u ció n d e l m aterial o pagar l a reno vac i ón d e l m i s m o. Si con fi am o s en l a rectitud del proced i m i ento , su cul pab i lidad fu e dem ostr ada pues f i n a l m ente se l e de scontó el im porte d e lo sustra ído de l os sueldos qu e aún se le debían 682 . Estos r obos, j u nto con l a s aver í as p ropias de u nas m aqui narias som eti d as a al tas tem pe r a tura s y pr es iones, el evaban e l cost e d e su m anten i m i en to a cotas ex ager adas. El 29 de octubr e de 1859, l a fund ición Porti lla & W hite pre s entó al ayuntam i ento u n presupuesto de 34 . 000 rs. vn. por l a fa bricación de otra caldera nu eva , y reparaciones en l a máqui na de vapor d e l Paseo d e las De li cias. E l m uni cipi o p a só e l pres upuesto a la Escuel a In dustrial Sev ill ana p ara el ex am en de sus profesores, ex perto s en constr ucc i ón de m á qui nas, que el 3 d e m arzo de 186 0 resp ondieron consi derando aj ustado lo calculado por l a fábrica. No ob st ante, hic i e ron ci ertas m ati za ci ones técnicas en cuanto a l a poten c i a y a l tura a que deb í a subir el a gua. Asum i das por el m uni cip io l as nueva s sug e rencias, el c oste total del contrato ascendió a la cifr a de 65.200 rs. vn. 683 . Las r epar a c iones de l a fun d i c i ón de Port illa i ncluyeron l a ad aptación de l a caldera para usar com o com busti bl e l a l eña de l t alado de los árboles de la ciudad. E l alto coste del com busti bl e m in eral obligó a esta m ed i da; i nc lu so el alcalde García d e 681 GÓME Z MEND OZA, Jos e f i na. El gob ie rno de la n aturalez a en la ciu dad : orn ato y ambi en tali smo en el Mad rid de cimo nó nico . Madrid: I m p renta Tara v illa. 200 3, p. 63. 682 A.M.S. Cole cció n Alfab ética . Máq uinas de l as Del ici as y Bella- fl or , ca ja 872 (V . 263). 683 Ib ídem . [Document text truncated for crawler view.]