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Reportaje sobre la mujer en la política y su situación actual : "La igualdad en la política ¿un espejismo?"

Molina Mendiola, Ana Mº

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La igualdad EN LA “Durante muchos siglos, los hombres han dominado la arena política, han sido los que han determinado las reglas del juego y los que han definido los parámetros para evaluar las actuaciones” explica en el artículo El sexo excluido el sociólogo Juan José García. Las mujeres son más del 50% de la población y cada vez van ocupando más terreno político. Sin embargo, no llegan a los altos cargos, el autor del libro Políticas. Mujeres protagonistas de un poder diferenciado, Antoní Gutiérrez- Rubí argumenta que en muchas ocasiones la presencia de las mujeres es entendida como una cuota obligatoria y no como un principio democrático. Tema y ámbito complicado: por un lado el feminismo y la lucha de las mujeres, por otro, la política donde todo tiene un doble sentido. No debemos olvidar que se trata de una tensión entre dos conceptos, según expone la editora de Politikon Sílvia Claveira, la igualdad y la libertad. “Algunos pueden acabar argumentando que se tiene que hacer un equilibrio entre estas dos ideas, ya que la inclusión social puede afectar a la libertad de cada partido a poner el candidato o candidata que prefieran” aclara. Convencidos o no, los datos reflejan que con la llegada en 2007 de las políticas de igualdad llevadas a cabo por el Gobierno de Zapatero, el empoderamiento femenino en la política cogió fuerza y varias mujeres como María Teresa Fernández de la Vega, Elena Salgado y Soraya Sáenz de Santamaría han llegado a ocupar la Vicepresidencia del Gobierno. En el Congreso y en las alcaldías la realidad demuestra algo similar con la ocupación de las mujeres en casi un 40% de la esfera pública a diferencia del 20% que ocupaban a principios de siglo según los datos del Ministerio de Administraciones Públicas. En estas últimas citas electorales las mujeres han sido una más en cada partido, nombres como Carolina Bescansa, Inés Arrimadas, Andrea Levy o Susana Díaz son una baza determinante en la vida pública y en los medios. Entonces, ¿por qué las mujeres siguen sin llegar a ser un igual? Elisa Barrientos, directora del Instituto de la Mujer de Extremadura responde que eso le gustaría saber, “porque mujeres preparadas y ampliamente cualificadas para ser presidentas del Gobierno hay muchas”. ¿un espejismo? Por ANA MOLINA MENDIOLA En cuarenta años de libertad democrática, todavía ninguna mujer ha llegado a postularse como candidata a presidir el Gobierno. Hace menos de cien años, era impensable que una mujer llegara a tener poder en la vida pública. La política se abre paso para ellas pero no del todo, los altos cargos se siguen escribiendo en masculino. política En un mundo donde el sistema en el que vivimos sigue regido por moldes patriarcales, aunque cada vez menos, a las mujeres que irrumpen en política se les hace difícil ya que la mujer se ha incorporado tarde a la representación pública como afirma la Secretaria General de Podemos en Andalucía, Teresa Rodriguez. Para la política este hecho es evidente por la función histórica que le ha sido asignada relaciona con el trabajo doméstico, con el ámbito de lo privado y no tanto como con el de público. Retratando la situación actual española La situación actual en nuestro país es clara: todavía ningún partido lleva cómo número 1 a una mujer en sus listas. En cuanto al Congreso de los Diputados español, a fecha de 30 de agosto de 2016 cuando se llevó a cabo el intento de investidura de Rajoy, el porcentaje de hombres y mujeres es un 60’9% de hombres frente a un 39’1% de mujeres. Cabe resaltar que la presidencia del Congreso de los Diputados recae en la anterior ministra de Fomento, Ana Pastor Julían. En cuanto a la presencia de mujeres en el Gobierno en funciones de esta duodécima legislatura, solo 3 de los 14 cargos entre los Ministerios y la Vicepresidencia del Gobierno son ocupados por mujeres. La Vicepresidencia y el ministerio de la Presidencia del Gobierno recaen en la política del Partido Popular, Soraya Sáenz de Santamaría. Por tanto, las mujeres ocupan en el Gobierno en funciones el 21,42% de la representación total, lejos de las leyes españolas que equiparan la paridad a que haya un 40%-60% de representación por géneros. En la historia política de nuestro país, los Gobiernos con mayor paridad se registran en la época de Zapatero (2004-2010) donde el ejecutivo llegó a estar casi igualado 50-50. Fecha significativa a resaltar es cuando en 2004, la Vicepresidencia del Gobierno recae por primera vez en la historia en una mujer, María Teresa Fernández de la Vega. A nivel interno de comunidades nos encontramos que, en la mayoría, el porcentaje de la presencia de estas es menor. Por ejemplo, en la comunidad más numerosa en cuanto a provincias se refiere como es Castilla y León, de sus nueve provincias solo una tiene como alcaldesa a una mujer, la socialista Clara Isabel Luquero de Nicolás en Segovia. En cuanto a la presidencia de las comunidades autónomas, de las diecisiete comunidades y de las dos ciudades autónomas de España solo 4 tienen una mujer al frente. Son pocas las comunidades españolas donde las mujeres llegan a ocupar puestos de presidencia y solo el 21.05% ocupan los primeros puestos en nuestro país. Dando un paso más, en las últimas candidaturas a las elecciones presentadas por todos los partidos y expuestas en el BOE el 25 de mayo de 2016, podemos observar que a pesar de cumplir cada partido, casi siempre, con el requisito no obligatorio en sí pero el más igualitario de listas cremalleras (uno de cada género), en la mayoría de los casos las candidaturas al Congreso van encabezadas por los hombres, quedando las mujeres relegadas a un segundo puesto. En Madrid solo PACMA, el Partido Humanista, Solidaridad y autogestión Internacionalista, Recortes Cero – Grupo Verde llevan a una mujer como número uno y en algunas de las listas a las Cortes, los partidos políticos cumplen con la paridad al límite ya que las mujeres se encuentran en puestos más bajos. “Hay partidos más conscientes que otros, que han establecido cuotas de partido para sus órganos internos” según garantiza la politóloga Sílvia Claveria. Es el caso del PSOE, Podemos e IU que lo tienen incorporado en sus estatutos, mientras esta cuestión pasa desapercibida en el PP o Ciudadanos. Claveria subraya que el PSC fue el pri- LA POLÍTICA DE LAS MUJERES En el Gobierno en funciones, solo 3 de los 14 cargos están ocupados por mujeres 2 Infografía: eleboración propia con datos del Congreso.es y el Instituto de la Mujer mer partido de España en asumir cuotas internas en el año 1982, estableciendo así que tanto los órganos directivos como en las listas electorales tenía que haber un 12% de representación femenina que con el paso de los años se incrementó hasta el 50%. Caminos hacia el cambio. Desde el día de la mujer a la Ley de Igualdad Los primeros coletazos del feminismo y la lucha por la independencia de la mujer se empezaron a formar en el siglo XVIII en el contexto de la Revolución Industrial y la Revolución Francesa. La escritora y heroína francesa, Olimpia de Gouges (1748- 1793) alega en su precursora Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana escrita en 1791 que los “derechos naturales de la mujer están limitados por la tiranía del hombre, situación que debe ser reformada según las leyes de la naturaleza y la razón”. En Europa, en 1906 Finlandia fue el primer país europeo en reconocer el derecho al voto para las mujeres y desde 1910 se empezó a conmemorar el Día de la Mujer para reivindicar el sufragio femenino entre otros derechos fundamentales en diversos países del mundo. En España ese sufragio femenino no llegó hasta 1933, aunque se reconociera en 1931. La fiel defensora y promotora del voto femenino en España, Clara Campoamor, argumenta en su libro Mi pecado mortal. El voto femenino y yo que los hombres tenían la responsabilidad de dar entrada a la mitad del género humano en la vida política, las mujeres, porque la política es cosa de dos. La activista expone que “solo hay una cosa que hace un sexo solo: alumbrar; las demás las hacemos todos en común, y no podéis venir aquí vosotros a legislar , a votar impuestos, a dictar deberes, a legislar sobre la raza humana, sobre la mujer y sobre el hijo, aislados, fuera de nosotras.” Sin embargo, las guerras mundiales ocasionaron el retraso de este avance en igualdad y no fue hasta 1975, cuando la ONU determinó que el 8 de marzo sería Día Internacional de la Mujer, conmemorando y reivindicando así la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona. En España, el reconocimiento de éstas en la vida pública alcanzó su auge con la llegada de la democracia. En 1983 se puso en marcha la creación del Instituto de la Mujer como organismo autónomo adscrito al Ministerio de Cultura. En la Ley 16/1983, de 24 de octubre, publicada en el Boletín del Estado el día 26 octubre, quedaba recogido que tendría la finalidad primordial de promover y fomentar las condiciones que posibiliten la igualdad social de ambos sexos y la participación de las mujeres en la vida política, cultural, económica y social. Actualmente los Institutos de la Mujer tienen una buena percepción y se han ido profesionalizando, la directora del Instituto de la Mujer de Extremadura, Elisa Barrientos, declara con orgullo y una sonrisa en la cara que lejos quedó esa idea de que eran sitios de reunión donde las mujeres tomaban café. Barrientos tiene la certeza de que su profesionalización aumentará con el tiempo porque cada vez más, las mujeres vienen pidiendo cosas diferentes. Su esperanza porque continúe esta lucha esta puesta en la juventud y su fuerza. “Es importante mirar hacia adelante y hacia atrás. Hacia atrás para saber de dónde venimos y así no olvidar nunca a quienes nos precedieron y hacia adelante porque sin juventud no hay futuro” atestigua la responsable del IMEX. Pero sin duda, las dos leyes promovidas por el Estado en estos últimos años son las que han marcado el rumbo. En 2004 se aprobaba la primera ley que castigaba legalmente la violencia de género que sufren tantas mujeres con la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Y en marzo de 2007 se ponían en funcionamiento en nuestro país las leyes de discriminación positiva recogidas en la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres. En materia política, cabe resaltar la modificación que aplica esta última sobre la Ley Orgánica de Régimen Electoral General del 19 de junio de 1985. La reforma añade un nuevo artículo 44 bis que enuncia “las candidaturas que se presenten para las elecciones de diputados al Congreso, municipales y de miembros de los consejos insulares y de los cabildos insulares canarios en los términos previstos en esta Ley, diputados al Parlamento Europeo y miembros de las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas deberán tener una composición equilibrada de mujeres y hombres, de forma que en el conjunto de la lista los candidatos de cada uno de los sexos supongan como mínimo el cuarenta por ciento.” Esta modificación de la LOREG introduce el principio de presencia equilibrada del que derivan las famosas listas cremalleras y donde por Ley, se obliga a establecer la paridad en las candidaturas españolas a los municipios con más de 3.000 habitantes, donde cada sexo debe representar el 40-60% de las listas electorales. Si este requisito no se cumple la candidatura queda anulada. Estas medidas quedan reflejas en el panorama político actual. Para el profesor de sociología en la Universidad de Murcia, Juan José García Escribano la presencia de esta Ley ha hecho que el panorama político sea igualitario “sin una ley parecida, como sucede en muchos países con bastantes años de democracia efectiva, la mujer, muy probablemente, tendría aún menos presencia” anota. Además añade que esta efectividad de las listas y cuotas de género queda también respaldada por los datos de la UE donde “de los 37 países que a partir de noviembre de 2013 tienen un 30% o más mujeres en sus Cámaras Bajas, 30 (81%) utilizan algún tipo de cuota de género” siendo el país líder en representación de igualdad Suecia. Estas reformas legislativas que no han quedado exentas de críticas, quizás no sean la mejor manera de representar la igualdad ni que haya una representación equilibrada, según explica la extremeña Elisa Barrientos, pero que argumenta que alguna medida hay que tener. “Eran la opción menos mala de todas las que había para que las mujeres consiguiéramos tener una visibilidad” explica. La que fuera la precursora en ocupar un gobierno andaluz, Amparo Rubiales Torrejón ve estas leyes como un gran avance y relata que cuando ella comenzó en política, después del comienzo de la Transición, la presencia de las “Hay partidos más conscientes que otros. Algunos han establecido cuotas de partido para sus órganos internos” LA POLÍTICA DE LAS MUJERES 3 Imagenés de las candidaturas del PP y Ciudadanos al Congreso en las pasadas elecciones. Fuente: BOE mujeres en las esferas políticas era en torno al 6%. La socialista destaca que antes las mujeres no llegaban a representar más del 12% en la vida pública y expone, que sin la implantación de estas medidas de discriminación positiva promovida por los partidos de izquierda, las mujeres no habrían superado esa situación de estancamiento. El politólogo Pablo Simón evidencia en su artículo Por qué las listas cremallera marcan la diferencia publicado en Politikon que “de lejos, las cuotas legales son el elemento más efectivo para conseguir una mayor igualdad de género en los cuerpos legislativos”. ¿Iguales? Apesar de todos los avances mostrados las cifras no engañan: todavía no se ha conseguido fracturar las barreras y dificultades que tienen las mujeres para ocupar altos cargos y puestos de relevancia en la sociedad, que conlleva a la todavía permanencia de un techo de cristal en el ámbito político equiparable en su punto culmen al no llegar a la presidencia del Estado. Esta situación entra en confrontación con la realidad ya que las mujeres son más del 50% de la población y como tal, deberían de estar representadas en los organismos públicos. En cuanto a los datos expuestos por el MAP en el Informe de Evaluación de 2014 “el número total de estudiantes matriculados en el curso 2013/14 supera los 195.000, el 44,87% son hombres y el 55,13 son mujeres”. Actualmente, las mujeres tienden a cualificarse con más estudios superiores que los hombres constatando así, la idea que muestra Antoni Gutiérrez-Rubí en el libro Políticas: mujeres protagonistas de un poder diferenciado “la política es un ámbito difícil para las mujeres porque todavía los hombres ocupan muchas posiciones de poder que bloquean el acceso de las mujeres a esas posiciones. Sin embargo las mujeres tienen muchas cualidades para ejercer la política.” Por su parte el editor de Politikon, Pablo Simón, expone en su artículo que pueden existir dos elementos claves para que se produzca esta brecha de género. “El primero es la magnitud del distrito, es decir, cuantos escaños hay en juego en cada circunscripción.” La problemática se produce cuando solo suelen entrar los hombres ya que van en los primeros puestos. El experto apunta que quizás esta falta de relevancia de las mujeres en los altos cargos en la política se deba a que los propios partidos no tienen interiorizado estas ideas de igualdad a la hora de seleccionar a los candidatos en la dimensión “intra-partido”. A todo esto, hay que sumarle una contra más: las mujeres siguen cargando con las responsabilidades y las lacras del ámbito privado. La primera mujer en ocupar la Vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, en su intervención en calidad de ese puesto en la presentación del informe Diversidad de género en los consejos de administración de las sociedades cotizadas y cajas de ahorros españolas y recogido en el libro Dirigir en femenino apunta que la cultura patriarcal está impregnada en el mundo profesional y empresarial, donde las mujeres han sido generalmente invisibles y consideradas categóricamente menores. De la Vega expone que las barreras ocultas que siguen rodeando a las mujeres como la familia, la falta de asesoramiento y las actitudes abiertamente sexistas que se dan en ocasiones ayudan al fortalecimiento del denominado techo de cristal que impide el progreso profesional de las mujeres, sellando que “así es: cuánto más alto es el rango, el prestigio y el poder, menor es la proporción de las mujeres”. El asesor de comunicación y consultor político, Antoní Guitiérrez-Rubí da un paso más en su libro en lo que acontece a estas barreras y añade que “las mujeres son renovadas con más frecuencia que los hombres, imposibilitando la acumulación de experiencia, la consolidación de liderazgos o la creación de una masa femenina crítica”. La coordinadora de Proyectos del Real Instituto Elcano, María Solanas, asegura que el espacio político es un ámbito difícil, ya que es el espacio donde la presencia de las mujeres ha sido nula durante más tiempo lo que conlleva, según explica, a que persista así una mayor brecha entre géneros en términos mundiales. “Es el espacio del poder y de la toma de decisiones, ámbito en el que los hombres continúan teniendo un mayor poder real de decidir (también de decidir quiénes son las mujeres que están en los espacios de decisión y en qué puestos de responsabilidad)” matizaba. Yolanda Domínguez en su artículo publicado en el Huffington Post ¿Qué nota sacan los partidos en igualdad de género? recopila las medidas en materia de igualdad que llevan los grandes partidos y expone esta idea de pensar en masculino. Los partidos de izquierda suelen presentar alrededor de 50 propuestas frente a las 20 de los partidos de centro-derecha que obvian ámbitos como la prostitución o el cuidado familiar. Esta brecha podría ser una de las razones por las que los líderes políticos, en el pasado debate del 13 de junio, dedicaran solo 24 segundos a la problemática de la violencia de género. Formando la opinión pública y política Gran parte de nuestra percepción de lo público y de los hechos que nos rodean viene dada por lo que los medios consiguen transmitirnos y como lo recibimos conformando así, la opinión pública. “Los medios de comunicación se han erigido en el espacio fundamental de la política, aquel en el que se forman las opiniones y las decisiones de los ciudadanos. Esto no quiere decir que los medios de comunicación tengan el poder, pero en ellos se juega el poder” manifiesta el sociólogo Manuel Castells en su artículo en El País titulado La crisis de lo político. La mujer política encuentra en los medios un arma de doble filo. Según Nuria Fernández en Comunicación, identidad y género, recogiendo las ideas de Roncorolo en su libro The Euro- LA POLÍTICA DE LAS MUJERES Imagen del primer debate de mujeres que arrancó con la campaña electoral. 4 Fotografía: El Cofidencial “Sin una ley parecida, como sucede en muchos países con bastantes años de democracia efectiva, la mujer, tendría menos presencia” pean Journal of Women’s Sudies, los medios se muestran en principio interesados en ellas porque constituyen buenas historias que brindan recursos importantes como visibilidad, fácil acceso a la opinión pública y popularidad pero explica que estos pueden llegar a reproducir los estereotipos de género y favoreciendo así consecuencias negativas no deseadas para la inclusión de las mujeres en las esferas públicas. La periodista María Solanas advierte que “los electores (hombres y mujeres, casi sin distinción) tienden a asociar rasgos de personalidad <<femenina y masculina>> al género de los candidatos, muchas veces ignorando sus capacidades reales”. Los patrones machistas fuertemente instalados en la sociedad y en la cultura, acaban siendo reproducidos en los medios donde a la hora de tratar información que tengan a una política como protagonista, se hacen múltiples referencias a su atuendo o aspecto físico, algo que según afirma la experta no sucede con los hombres. En su opinión este tratamiento informativo constituye un marco apriorístico de consecuencias críticas. Amparo Rubiales, la distinguida política, alude a que esta reproducción de estereotipos sexistas es también consecuencia de la poca presencia de las mujeres en los medios, justificando que es otro estamento de la vida en el que las mujeres siguen sin tener autoridad. A esta idea la experta en psicología social y medios, Trinidad Núñez, añade que “cuando hay una mujer dirigiendo un medio, empiezan a aparecer más mujeres hablando de economía, de política y de deportes”. Los medios son un componente clave en el mundo de la política y como la sociedad la entiende. Núñez insiste por ello, en la importancia de trabajar con los prejuicios de base que poseen los periodistas y que evitar así, que se conviertan en transmisores de estereotipos. La educación como arma de cambio Decía Nelson Mandela que “la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo” aventajándose a visionar una posible solución a los conflictos del mundo. Ana María Castillo en el libro Comunicación y Género indica que “el Otro-mujer se relaciona con el Mismo-hombre, de igual modo en que se construyen las relaciones interculturales, es decir, se edifica la propia identidad en oposición a “el Otro” diferente” apuntando así, que los niños en sus primeros años de vida empiezan a conocer su entorno y el mundo a través de su grupo social más cercano, la escuela y los medios. La educación juega en rol esencial en la creación de la futura sociedad. Amparo Rubiales EN PRIMERA PERSONA UNA MIRADA HISTÓRICA, EL ANTES Y EL DESPUÉS Teresa Rodríguez Edad: 34 años Partido: PODEMOS Formación: Licenciada en Filología Árabe Ocupación: Secretaria General de Podemos en Andalucía “A mí, las feministas y el feminismo me han ayudado a ser más feliz tanto en mi vida profesional como privada” Activista desde pequeña liderando grupos y organizaciones. Dedica su vida a la política y la lucha de las mujeres “para mí trabajar por la mujeres es trabajar con la óptica de justicia social” “Trabajar en una óptica de cooperación es feminizar la política.” Amparo Rubiales Edad: 70 años Partido: PSOE Formación: Abogada, doctora en Derecho Ocupación: Presidenta del Consejo Social de la UPO Político: diputada por Sevilla y la primera delegada del Gobierno en Andalucía “Yo he tenido muy pocas dificultades personales, de ahí mi empeño en haber peleado tanto porque las mujeres pudieran, por abrirles el campo. Yo pude estudiar, tener hijos y seguir dando clases porque tuve a muchas mujeres detrás que me ayudaban” “Después de la Transición, la presencia de mujeres en el Congreso estaban entorno al 6%. Las barreras grandes están ya eliminadas” Ftografía: Ana Molina 5 LA POLÍTICA DE LAS MUJERES opina que “falta muchísima educación en las escuelas y en las familias. El lenguaje es masculino, la educación es masculina, nos vestimos con valores para gustarles a los hombres y todo eso va impregnando, va impregnando y cuando queremos romper no ya el techo de cristal, sino el techo de cemento nos cuesta la misma vida. Por eso, no creo que sea tanto un problema de leyes, sino un problema de aplicación de las leyes, cambio de mentalidades, de conductas, de comportamientos, cambio de valores.” Una educación bidireccional que abarque desde una formación en valores firmes y sólidos en la familia y que luego se reproduzcan en el colegio sería la clave, según defiende la responsable del Instituto de la Mujer de Extremadura, Elisa Barrientos. “Si mi hija va desde mi casa con unos valores firmes y sólidos probablemente peleará porque dentro del colegio no se los cambien. No quiere decir que no se rectifiquen, porque es un proceso de socialización, pero si pasa al revés no. Se educa en casa y se forma en la escuela en valores de igualdad, de justicia y de libertad” respalda. Por su parte, una de las caras más conocidas en el panorama político actual y que antes de dedicarse a la política fue profesora, Teresa Rodríguez, defiende a la educación como un elemento fundamental a la hora de destruir estos estereotipos pero en el que existen ciertas barreras como el curriculum que, según explica, cuenta siempre la historia con protagonistas masculinos. A esto añade y explica con conocimiento como docente que ha sido, que los profesores están atravesados por lógicas patriarcales, denunciado la falta de formación del profesora en igualdad de género “no hay ninguna formación específica para que podamos romper esas cadenas cuando ejercemos nuestra profesión”. Desde que un niño nace es educado dentro de una sociedad con una cultura influida por la construcción de su historia. Por ello, es esencial trabajar con las personas adultas, según explica Trinidad Núñez, profesora de psicología social en la Universidad de Sevilla, para que no se conviertan en transmisores de creencias perversas. La explicación que ofrece a esto la psicóloga es “que los niños y las niñas nacen sin prejuicios y los vamos adiestrando en unas consignas determinadas”. Para la investigadora, María Solanas es también fundamental en nuestra sociedad la existencia de una ley educativa que contemplen asignaturas que promueva la igualdad. García Escribano remarca la importancia de la educación para que la política no sea una cosa de hombres puesto que todavía, aunque en menor medida, “a las niñas se les introduce de forma directa e indirecta en el rechazo al poder, de manera que se sientan incómodas con él” citando a Teresa del Valle en Mujeres y nuevas socializaciones: su relación con el poder y el cambio . El experto en sociología, hace uso de los estudios de Ronald Inglehart para justificar el poder de la educación y argumentar que “ejerce una importante influencia en cultura política y en la distancia de género entre hombres y mujeres, y es por ello, que en la sociedad actual la mujer tiene iguales o mayores grados educativos que los hombres, esta situación también está incidiendo en la reducción de las distancias”. ¿En la buena dirección? Datos, cifras, mejoras en igualdad tanto legislativas como en la realidad. Fuera de España parece que también las mujeres van cogiendo protagonismo y empoderamiento como es el caso de Hillary Clinton, que después de varios intentos es la candidata por el Partido Demócrata a presidir EEUU en las próximas elecciones de noviembre, algo insólito en este país de referencia mundial. En los últimos años lo que apunta Antoní Gutiérrez-Rubí en su libro Políticas. Mujeres protagonistas de un poder diferenciado ha cobrado protagonismo “estoy convencido de que la demanda de nueva política con nuevos valores, relaciones y temas está latente y ha empezado a expresarse con fuerza en nuestra sociedad, coincidiendo, en buena parte, con los roles de personalidad, habilidad y capacidad asociados, asignados e identificados con las mujeres. Hay un pálpito emergente y vital que reclama otra política. Y <<ellas>> (y algunos <<ellos>>) la pueden interpretar e identificar.” En nuestro país, el tiempo nos dirá si realmente las mujeres llegaran a alcanzar la máxima responsabilidad política, lo que si es cierto, según afirma Escribano, es que a partir de 2004 con el con el impulso de las políticas de igualdad, ha habido vicepresidentas y que en los último años ya se habla de posibles candidatas a la Presidencia del Gobierno. El sociólgo no duda en que cada vez más, se ve como normal en la mente de los españoles la idea de una mujer presidenta y que en su opinión, podría ser la solución a toda una serie de problemas”. Heroínas de un país o no, como se ha presentado a Teresa May después del Brexit, Sílvia Claveria explica que “sería importante tener una presidenta del gobierno por cuestiones tanto de simbología como de meritocracia. Sin embargo, una flor no hace verano. No nos tenemos que centrar solo en la presidencia del gobierno, sino que tenemos que prestar atención a como el poder se encuentra repartido entre hombres y mujeres en todos los ámbitos.” A continuación, parafrasea a la expresidenta de Brasil, M. Bachelet “si hay una mujer en política, la política cambiaba a la mujer, pero si hay muchas mujeres en política son las mujeres las que cambiaban la política” haciendo referencia a la Teoría del contagio de Matland y Studlar. Cambios, internos y externos que se producen a medida que avanza la sociedad, España modelo de referencia en la lucha contra la violencia de género busca a pasos más lentos, la igualdad política. “En estas elecciones, algunos partidos políticos han aumentado las candidaturas encabezadas por mujeres, lo que garantizará mayor número de mujeres en el Parlamento, pues en caso de victoria de ese partido, su escaño estaría garantizado al ir en los primeros puestos” expone la periodista y socióloga ,María Solanas. Para ella, la sociedad está madura para que una mujer llegue a presidir el Gobierno su duda, según explica enla entrevista, es si las formaciones políticas lo están. Como apunta Trinidad Núñez al final de su artículo ¿Las mujeres generan opinión?, ¿es posible qué esté cerca ese día en el que haya tantas mujeres como hombres equivocados o inútiles en puestos de decisión? ■ En el mundo solo 16 países están gobernados por mujeres, 7 europeos. PODER EN FEMENINO MALTA Marie Louise Coleiro NORUEGA Erna Solberg CROACIA Kolinda Grabar-Kitarovic REINO UNIDO Theresa May LITUANIA Dalia Grybauskaite ALEMANIA Angela Merkel ESCOCIA Nicola Sturgeon LIBERIA Ellen Johnson-Sirleaf CHILE Michelle Bachelet NAMIBIA Sara Kuugongelwaaf MAURICIO Ameenah Gurib-Fakimf COREA DEL SUR Park Geun-hye CHINA-TAIWAN Tsai Ing-wen BANGLADESH Sheikh Hasina NEPAL Bidhya Devi Bhandari ISLAS MARSHALL Hilda Heine 6 LA POLÍTICA DE LAS MUJERES “Se educa en casa y se forma en la escuela en valores de igualdad, de justicia y de libertad” Infografía: eleboración propia con datos de Libertad Digital