Glans inscripta de Pompeyo en el Museo Nacional de Arte Romano
Abstract
Se estudia un glande de plomo con inscripción depositado en el Museo Nacional de Arte Romano y que debe proceder de la zona de Osuna, en la Bética.
Full text
Anas 36 (2023) pp. 343-347 ISSN:1130-1929 343 GLANS INSCRIPTA DE POMPEYO EN EL MUSEO NACIONAL DE ARTE ROMANO GLANS WITH INSCRIPTION OF POMPEIUS IN THE MUSEO NACIONAL DE ARTE ROMANO JOSÉ CARLOS SAQUETE1 Recibido: 11-VI-2023; aceptado: 14-VII-2023 RESUMEN Se estudia un glande de plomo con inscripción depositado en el Museo Nacional de Arte Romano y que debe proceder de la zona de Osuna, en la Bética. PALABRAS CLAVE: Glande; guerra civil; Osuna; coleccionismo. ABTRACT This paper study a glans of lead with inscription stored in the Museo Nacional de Arte Romano. It comes from the surroundings of Osuna, in the Baetica. KEY WORDS: Lead bullet; civil war; Osuna; collecting. Una reciente e interesante publicación consagrada a la minería del plomo en Extremadura durante época romana estudia recoge en su interior un catálogo con las piezas plúmbeas halladas en Augusta Emerita2. En el nº 17 se presenta una glande de plomo con inscripción hasta ese momento inédito. El proyectil, con típica forma bipiramidal, está en un estado de conservación muy bueno, pesa unos 100 gr y tiene una longitud de 4 cm y un diámetro máximo de 2 cm. En la publicación mencionada se hace referencia a dos inscripciones: en una cara, CNMAC y en la otra una MM, una doble M entrelazada, según la autora3. El estudio directo de la pieza permite ver claramente todas las letras de ambas caras (Figs. 1 y 2). En una de ellas, se puede leer CNMAG. La última letra es una G, con el trazo curvo hacia arriba, diferente a la primera C. En la otra cara se observan bien una I y una M, seguida del ángulo superior izquierdo de una letra, sin duda una P. (1) Dpto. de Historia Antigua. Universidad de Sevilla. [email protected] Mi agradecimiento a la Directora del Museo Nacional de Arte Romano, la Dra. Trinidad Nogales, por su amable permiso para acceder a la pieza que aquí se estudia, así como al Dr. José Luis de la Barrera, hasta hace poco Conservador del Museo, por su ayuda en la localización de todos los datos relativos a su depósito en el Museo y la gestión de las fotografías de la pieza, todas ellas realizadas por D. Lorenzo Plana. (2) Cano Ortiz, 2018. (3) Cano Ortiz, 2018: 172.
JOSÉ CARLOS SAQUETE344 Anas 36 (2023) pp. 343-347 ISSN:1130-1929 Fig. 1 Glans inscripta de Cn. Pompeyo Magno hijo (cara A). Cortesía del Museo Nacional de Arte Romano. Foto Lorenzo Plana. Fig. 2 Glans inscripta de Cn. Pompeyo Magno hijo (cara B). Cortesía del Museo Nacional de Arte Romano. Foto Lorenzo Plana.
Glans inscripta de Pompeyo en el Museo Nacional de Arte Romano 345 La lectura de la pieza no ofrece mayores problemas4: Cn(aeus) Mag(nus) // Imp(erator) Estamos pues ante un proyectil utilizado por las tropas pompeyanas en la guerra civil contra César. En el sur de la Península Ibérica están documentados un buen número de estas glandes con el nombre de Pompeyo, sin duda relacionadas con las campañas militares llevadas a cabo en la Bética en la segunda fase de la guerra, fundamentalmente en la zona sur de Córdoba, Osuna y Écija5. Las balas de honda fueron muy utilizadas por el ejército romano en época republicana y es muy habitual encontrarlas en suelo hispano, en general sin inscripción6. Parece fuera de duda que, en este caso, la marca de Pompeyo en estas glandes tenía un valor propagandístico, de forma similar a las que tienen el nombre de Sertorio o Cecilio Metelo y que fueron utilizadas varias décadas antes en territorio peninsular7. Del mismo modo que Sertorio, que aparece como procónsul en diversas glandes para reflejar el gobierno provincial que realmente no había podido ejercer, Cn. Pompeyo el joven reivindicaba el nombre de su padre y el título de imperator8. Las acuñaciones que tanto él como su hermano menor Sexto Pompeyo realizaron en estos años tenían ese objetivo9. Las características propias del proyectil de plomo como soporte epigráfico, en el que tampoco se puede consignar mucha información, llevan al fundidor a expresar los elementos en los que el joven Pompeyo, tras la desaparición de su padre en 48 a.C., había hecho sin duda hincapié ante sus tropas en Hispania: su praenomen Cnaeus, que coincidía con el de su padre, y el cognomen Magnus, que le correspondía por herencia, dejando fuera su gentilicio, Pompeius. Era pues una elección calculada, como han puesto de manifiesto diversos autores desde Syme10. El título de imperator, que venía siendo otorgado por los soldados en el campo de batalla tras la victoria sobre el enemigo y que muchas veces está ligado al triunfo, era también simbólico. No es que Cn. Pompeyo el joven hubiese tenido una gran experiencia militar previa antes de llegar a Hispania para continuar la lucha contra César. De hecho, a la sombra de su padre, los enfrentamientos en los que había participado habían acabado en derrota. Quizás su actuación sobre Carthago Nova le hizo merecedor del título, pero, de cualquier modo, imperator era la forma con la que Anas 36 (2023) pp. 343-347 ISSN:1130-1929 (4) Aunque es también frecuente encontrar la transcripción epigráfica en genitivo, he preferido presentarla en nominativo por la propia naturaleza de la inscripción. (5) CIL II2/5, 480a, 480b, 480c = HEp 1998, 185a, 185b, 185c (Cerro de los Castillejos de Teba, Ategua); CIL II2/5, 1014 = CILA 2.4, 1255 (Los Argamasones); CIL II2/5, 1123 = CILA 2.3, 685 = CILA 2.3, 812 = HEp 1997, 832 (Cerro de la Atalaya, Casariche); HEp 1998, 421b (Alhonoz); CIL II2/5, 1102 = CILA 2.3, 984 = AE 1997, 825 y HEp 2009, 391, 392 (Utrera); HEp 2009, 309, 310 (Écija); HEp 2009, 00349 (La Puebla de los Infantes); HEp 1999, 711e (procedencia ignota). Buena parte de ellas están recogidas por Díaz Ariño, 2005: 219-236 y Fernández Gómez, 2009: 145-156. A ellos habría que añadir, con las debidas reservas, los trece ejemplares del conjunto estudiado por Pina Polo y Zanier, 2006: 29-50 (HEp 2006, 373-385), procedentes del mercado negro de antigüedades (vid. el comentario de Fernández Gómez, 2009: 146, n. 1. (6) El repaso más reciente sobre este tipo de piezas, con bibliografía, en Moralejo Ordax y Saavedra, 2016: 49 ss.; Martínez Alcalde, 2022. (7) Pueden verse en Diaz Ariño, 2005: 233-234. (8) Así, Diaz Ariño, 2005: 228. (9) RRC 469-471 y RRC 477-479, respectivamente. Un comentario sobre estas acuñaciones en Amela Valverde, 2002: 245 ss. (10) Syme, 1958: 172-188. Posteriormente, por ejemplo, Grant, 19692: 23; Amela Valverde, 2002: 253 o Diaz Ariño, 2005: 228.
JOSÉ CARLOS SAQUETE346 más de un general se presentó ante sus tropas y el resto de la población durante los conflictos civiles de este siglo11. De hecho, también su hermano Sexto la utilizó, al igual que Magnus e incluso el cognomen Pius. Para el joven Pompeyo, aparecer como Cn. Magnus imperator era una poderosa forma de propaganda que evocaba la figura de su padre, con gran influencia y recuerdo en tierras hispanas12. Queda sólo saber cuál es la procedencia de esta glande depositada en los almacenes del Museo Nacional de Arte Romano. El catálogo de objetos plúmbeos donde se ha dado a conocer recientemente refiere, en relación con su procedencia, que pertenece al fondo antiguo del Museo y que fue ingresada antes de 1943 por el director de la excavación13. Esta información no aparece recogida en la ficha de inventario nº 29947 que he podido consultar directamente. En ella reza una procedencia desconocida, dejando abierta la posibilidad de que haya aparecido en Mérida o su comarca14. Sin embargo, el buen oficio del Dr. José Luis de la Barrera, hasta hace poco Conservador del MNAR, ha permitido encontrar una ficha antigua relativa a la misma pieza con el número de inventario 11910. Según la información recogida en la misma, la glande entró en el Museo en el año 1971 y fue entregada por D. Jesús García de Soto, constando como procedencia Osuna en la ficha de registro realizada por el entonces director del Museo de Mérida, D. José Álvarez Sáenz de Buruaga. García de Soto fue oficial del Ejército de Tierra, llegando a ser coronel de Artillería. Su conexión con la arqueología en general y el coleccionismo de piezas antiguas es bien conocida. Como oficial destinado en el Cuartel de Artillería de Mérida tuvo la oportunidad de ver, estudiar y publicar con Sáenz de Buruaga los ajuares de varias tumbas descubiertas en 1944 durante unas obras dentro del recinto militar15. Posteriormente, García de Soto fue nombrado en 1946 comisario local en Algeciras de la Comisaría General de Excavaciones Arqueológicas16. Su afición por los objetos arqueológicos le llevó a crear su propia colección, que en parte vendió en 1955 al Museo Arqueológico de su Huelva natal17. También en 1973 vendió de nuevo al Museo de Huelva varias placas de cerámica de época tardía, todas ellas, según parece, también procedentes de la zona de Osuna18. Sin duda, fue la amistad entre Sáenz de Buruaga y García de Soto la que le llevó a donar la glande con el nombre del hijo de Pompeyo al Museo de Mérida. Su presencia en el Museo no puede ponerse en relación con el conflicto civil entre César y Pompeyo en la zona del valle medio del Guadiana, del que prácticamente no sabemos nada. La pieza, como otras tantas, viene del territorio de Osuna, en la que, como se ha dicho, se documentan un buen número de proyectiles con la misma marca. Anas 36 (2023) pp. 343-347 ISSN:1130-1929 (11) Sobre estas cuestiones, Amela Valverde, 2002: 258 s. con bibliografía. (12) Amela Valverde, 2002: 214 ss. (13) Cano Ortiz, 2018: 172. También dice que se encuentra en el Almacén de la cripta, Est. 1, Alt. 4. (14) La localización dentro del Museo que consta en la ficha es: Almacén piezas pequeñas interior / Estantería A / Cuerpo c / Balda 1 / Batea PL 1. (15) Álvarez Sáenz De Buruaga, García de Soto, 1945: 371-372; Álvarez Sáenz De Buruaga, García de Soto, 1946: 70-85. (16) Díaz-Andreu, 2011: 42. (17) Martín Rodríguez, Prados Pérez, 2006: 106-107. (18) Ruiz Cecilia, Román Punzón, 2018: 541-565.
Glans inscripta de Pompeyo en el Museo Nacional de Arte Romano 347 BIBLIOGRAFIA ÁLVAREZ SÁENZ DE BURUAGA, J. y GARCÍA DE SOTO, J., 1945: “Otro descubrimiento de sepulturas romanas en Mérida”, RevEstExtr, 3: 371-372. ÁLVAREZ SÁENZ DE BURUAGA, J. y GARCÍA DE SOTO, J., 1946: “Nuevas aportaciones al estudio de la Necrópolis oriental de Mérida”, AEspA, 19: 70-85. AMELA VALVERDE, L., 2002: Las clientelas de Cneo Pompeyo Magno en Hispania, Barcelona. CANO ORTIZ, A.M., 2018: La minería del plomo en Extremadura y sus usos en época romana. Piezas plúmbeas en Augusta Emerita, Mérida. DÍAZ-ANDREU, 2011: “La historia de la Prehistoria andaluza durante el periodo franquista (1939-1975)”, Memorial Luis Siret. I Congreso de Prehistoria de Andalucía. La tutela del patrimonio histórico, Sevilla: 39-72. DÍAZ ARIÑO, B., 2005: “Glandes inscriptae de la Península Ibérica”, ZPE, 153: 219- 236. FERNÁNDEZ GÓMEZ, F., 2009: “La colección de glandes con marcas del Museo Arqueológico de Sevilla”, en Espacios, usos y formas de la epigrafía hispana en épocas antigua y tardoantigua: homenaje al Dr. Armin U. Stylow, Anejos de AEspA 48, Mérida: 145-156. GRANT, M., 19692: From Imperium to Auctoritas: A Historical Study of Aes Coinage in the Roman Empire, 49 B.C.-A.D. 14, Cambridge. MARTÍN RODRÍGUEZ, E.C. y PRADOS PÉREZ, E., 2006: “Carlos Cerdán y los orígenes de la sección de arqueología del Museo de Huelva”, Revista de los Museos de Andalucía, 6: 102-108. MARTÍNEZ ALCALDE, M. 2022: “La colección de glandes de plomo del Coto Fortuna (Mazarrón, Murcia)”, Bol. MAN, 41: 63-87. MORALEJO ORDAX, J. y SAAVEDRA, J.M., 2016: “¿César contra Pompeyo? Nuevos hallazgos para el estudio de la inscripción SCAE en las glandes de honda de Hispania”, Onoba, 4: 41-68. PINA POLO, F. y ZANIER, W., 2006: “Glandes inscriptae procedentes de la Hispania Ulterior”, AEspA, 79: 29-50. RUIZ CECILIA, J.I. y ROMÁN PUNZÓN, J.M., 2018: “Las placas cerámicas decoradas tardoantiguas del Museo de Huelva”, Homenaje a Juana Bedia, Huelva: 541-565. SYME, R., 1958: “Imperator Caesar: A Study in Nomenclature”, Historia, 7: 172-188. Anas 36 (2023) pp. 343-347 ISSN:1130-1929