Ellos, nosotros y yo : un estudio sobre el comportamiento no verbal de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015)
Abstract
El presente trabajo tiene como objetivo analizar el comportamiento no verbal de Cristina Fernández de Kirchner durante su período como Presidenta de la República Argentina entre los años 2007 y 2015.Para tal fin, se escogieron seis discursos del inicio, mitad y final de su mandato, utilizando el análisis de contenido para el análisis de los mismos. Estos emergentes se relacionan con distintas variables tales como el contexto político, experiencias históricas como el peronismo, la condición de mujer de Cristina Fernández de Kirchner y la comunicación política de su gobierno.
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UNIVERSIDAD DE SEVILLA FACULTAD DE COMUNICACIÓN “ELLOS, NOSOTROS Y YO: un estudio sobre el comportamiento no verbal de CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER (2007-2015)” Juan Manuel Lara Tutora: Prof. Trinidad Núñez Domínguez Máster Universitario en Comunicación Institucional y Política Sevilla. Septiembre de 2017.
Resumen: El presente trabajo tiene como objetivo analizar el comportamiento no verbal de Cristina Fernández de Kirchner durante su período como Presidenta de la República Argentina entre los años 2007 y 2015.Para tal fin, se escogieron seis discursos del inicio, mitad y final de su mandato, utilizando el análisis de contenido para el análisis de los mismos. Estos emergentes se relacionan con distintas variables tales como el contexto político, experiencias históricas como el peronismo, la condición de mujer de Cristina Fernández de Kirchner y la comunicación política de su gobierno. Palabras clave: Cristina Fernández de Kirchner – Comportamiento no verbal – Comunicación Política – Género.
Índice INTRODUCCIÓN……………………………………………………………………………………1 1. MARCO TEÓRICO……………………………………………………………………………….4 1. 1. Comunicación 1.2. Comunicación: aportes desde la psicología 1.3. Acercamiento al comportamiento no verbal 1.4. Comportamientos no verbales 1.5. Categorías del CNV 1.5.1 Comportamientos no verbales con movimiento 1.5.2. Comportamientos no verbales sin movimiento 1.6. Comunicación política 1.7. ¿Una nueva política? 1.8. La política en imágenes 1.9. Género 1.9.1. Sexo y género 1.9.2. Diferencia y desigualdades 1.9.3. Roles de género 2. MARCO METODOLÓGICO…………………………………………………………………26 3. CONTEXTO……………………………………………………………………………………30 3.1. El ciclo kirchnerista 3.2. Peronismo y kirchnerismo 3.3. Comunicación política del kirchnerismo 3.4. Sobre CFK 3.4.1. Trayectoria política 3.4.2. La presidenta mujer 3.4.3. CFK y Evita 3.4.4. Comunicación política de CFK 4. ANÁLISIS…………………………………………………………………………………….....53 4.1. Ellos, nosotros y yo 4.2. La víctima y la heroína 4.3. Vestida de poder 4.4. Seducción 4.5. La imaginería kirchnerista
CONCLUSIONES………………………………………………………………………………..80 REFERENCIAS………………………………………………………………………………….84 ANEXO
INTRODUCCIÓN La primera mujer elegida a través del voto como Presidenta de la Nación Argentina fue Cristina Fernández de Kirchner (CFK). Entre 2007 y 2015 ejerció la presidencia en dos períodos de mandato, luego de suceder a su esposo, Néstor Kirchner. CFK representa una excepcionalidad en la historia política argentina, cuya máxima representación en el Poder Ejecutivo recayó siempre en un hombre. Es excepcional, además, en el contexto sudamericano y mundial, con escasa representación femenina en los lugares más altos de conducción de los Estados. Este carácter la convierte en una de las mujeres más determinantes en la historia política de la Argentina. Su presidencia se enmarca en un ciclo de gobiernos que tuvieron lugar en Latinoamérica durante la primera década y media del siglo XXI identificados con una tradición nacional-popular, de fuerte sesgo latinoamericanista. Estos gobiernos compartieron algunas características en la forma de comunicar, tales como estrategias de comunicación directa, encarnada en la figura presidencial; un marcado componente emocional en las intervenciones públicas y la confrontación con grupos mediáticos, entre otros. Acerca de la comunicación política del kirchnerismo como experiencia política e histórica reciente, y sobre CFK como referente de ese espacio político, se han realizado numerosos trabajos de investigación. La mayoría de ellos se han enfocado en la relación del gobierno con los medios de comunicación y, principalmente, en aspectos discursivos tanto de Néstor como de Cristina Kirchner. La forma en que CFK comunica se ha asociado a la forma en que habla. No obstante, las características de este tipo de liderazgos en su forma de establecer su comunicación con la sociedad plantean algunas vías de indagación para aportar otros elementos a la hora de pensarlos. Es preciso entonces preguntarse también por aquello que no está expresado en palabras, lo latente, lo indefinido; aquello que está presente pero de manera velada. Los estudios sobre comunicación desde la psicología social, con foco en la comunicación interpersonal, ofrecen algunas herramientas para acercarse al estudio de la comunicación en tanto construcción no verbal. Mark L. Knapp (2007), uno de los principales autores sobre comportamientos no verbales, plantea – parafraseando a Birdwhistell – que el 65% del significado social está representado en formas no verbales. A partir de este y similares posicionamientos, la comunicación no verbal se ha planteado como ámbito de estudio en diferentes campos, tales como el marketing y, por supuesto, la política. 1
En un modelo de comunicación en el que la emotividad cobra un carácter fundamental, los estudios sobre comportamientos no verbales aparecen como posibilidad concreta y útil para explorar todo ese universo simbólico. El presente trabajo pretende, entonces, analizar el comportamiento no verbal de CFK durante su periodo como presidenta de la Argentina (2007-2015). Para ello es necesario también identificar sus principales rasgos de comportamiento no verbal; comparar su comportamiento no verbal a lo largo de los años desde que asumió la presidencia de la Nación hasta el final de su mandato; vincular su conducta no verbal con su estilo de comunicación política; establecer la relación entre su comportamiento no verbal y su discurso oral; caracterizar el contexto en que suceden sus discursos y reconocer las marcas de género presentes en su comportamiento no verbal. Se parte de la hipótesis de que CFK practica un comportamiento no verbal con un fuerte componente emocional, estableciendo una cercanía entre su figura y la del pueblo, conformada a partir de la puesta en escena. Con el fin de entender los conceptos básicos que dan sustento a la investigación, se conforma un marco teórico con las bases conceptuales e ideas que se desarrollarán en el análisis. Se parte de las nociones de comunicación, comunicación no verbal, comunicación política y género para establecer las categorías y definiciones desde donde se entiende la conducta no verbal de CFK. Para llevar a cabo este análisis se toman seis discursos de CFK correspondientes a los años 2008, 2012 y 2015, es decir, el inicio, la mitad y el final de su mandato. Con esta selección se pretende dar cuenta de un proceso, con la consolidación de algunos elementos que conforman su comportamiento no verbal y la aparición de nuevos. El acercamiento a este objeto es a través de las herramientas que aporta el análisis del discurso. Es así que se elaboran dos tablas de análisis para cada discurso; la primera, con una descripción de su comportamiento no verbal a partir de lo efectivamente dicho en su discurso. La segunda, con una clasificación de los elementos no verbales según las categorías de la comunicación no verbal. Pero la situación en la que CFK desarrolla su comportamiento no verbal es mucho más amplia que la propia en la que tiene lugar. Es necesario abrir la escena y hacer entrar cuestiones históricas, contextuales y culturales. El capítulo siguiente al marco metodológico, en efecto, hace mención a aspectos contextuales tales como la trayectoria política de CFK; su apariencia; aspectos discursivos; la influencia de experiencias históricas como el peronismo; la comparación con otras figuras femeninas como Eva Duarte de Perón y el modelo de comunicación política del kirchnerismo. El capítulo de análisis recoge los emergentes del análisis y reconoce patrones y aspectos destacados, que son puestos en diálogo con el marco teórico y el contexto. Es así que lo que surge 2
del análisis se da en forma transversal a partir de ciertos ejes temáticos, para dar una idea amplia de los sentidos que están presentes a partir del comportamiento no verbal de CFK. En las conclusiones se recogen los aspectos surgidos del análisis y se los pone en relación con los objetivos del trabajo y la hipótesis principal. Finalmente, en el apartado de anexos, se incluyen las tablas de análisis de contenido de cada discurso. 3
1. MARCO TEÓRICO Es necesario pensar el comportamiento no verbal dentro de un sistema, que incluye indefectiblemente la comunicación verbal como elemento inmediato a ser analizado, y luego la comunicación entendida en un sentido amplio, introduciendo aportes desde la psicología. El siguiente apartado, por tanto, desarrolla algunas categorías conceptuales que sirven para poner en relación los comportamientos no verbales con el campo de la comunicación y la política; tres elementos inherentes al objeto de estudio de este trabajo. En un sentido más específico, se incluyen categorías para pensar a Cristina Fernández de Kirchner desde la construcción del género, la diferencia y la desigualdad. 1.1 COMUNICACIÓN El punto de partida está marcado por la dificultad de determinar un significado unívoco y definitivo a un proceso tan complejo como es la comunicación. En el origen, tal como plantea Paul Watzlawick (1991) la comunicación “es una condición sine qua non de la vida humana y el orden social” (p. 4). Se trata de un aspecto inherente al ser humano, como elemento constituyente de la cultura, de ese “orden social” al que se refiere. La comunicación aparece entonces como posibilidad y condición. Siguiendo a Carlos Vidales Gonzáles y Eduardo Vizer(2016), debemos abordar la comunicación humana como un proceso de emergencia y organización de ciertas estructuras vivientes y sus procesos concomitantes, en tanto el hombre es un animal histórico, cultural y social, y además un explorador y un constructor permanente de estructuras de sentido (p. 32). La comunicación es entendida como un proceso, más bien complejo, y no como producto (Pearson, Todd-Mancillas y Turner, 1992), algo único y distinguible. La dicotomía procesoproducto encierra buena parte del devenir histórico de las definiciones sobre comunicación. Los primeros estudios enfocaron la atención en los medios masivos de comunicación y sus efectos sobre la población. Aparece aquí la noción de mensaje, un producto enviado por un emisor y que es recibido de determinada manera por uno o más receptores, generando ciertos efectos. La idea de comunicación como proceso abre los sentidos del paradigma lineal de la comunicación. Como sugiere Vidales Gonzáles (2013), [La comunicación] tampoco puede ser únicamente entendida como el proceso que describe el movimiento de información entre emisores y receptores, dado que se ha convertido en un elemento de organización de lo biológico y lo social, en un principio de la complejidad y de los procesos cognitivos y, recientemente, en un punto de vista para observar el mundo comunicativamente. (p.27) 4
Es clave la idea de significación en esta explicación. A diferencia de la idea de comunicación matemática de Claude Shannon, que implica un intercambio de información entre emisor y receptores, la comunicación es el “proceso humano de la significación y la producción de sentido (signos)”(Vidales Gonzáles y Vizer, 2016, p.13). La comunicación es entonces, más bien, un proceso de construcción social de sentido(s). En este proceso no hay posiciones estáticas, sino que es un ámbito dinámico, complejo e interrelacionado. Como explica Núñez Domínguez (2014), “las acciones comunicativas no se desarrollan de forma simple y lineal, sino dentro de unos conjuntos o sistemas complejos llenos de significaciones sociales” (p. 29). Bajo esta mirada, la comunicación aparece como apartada de una mirada reduccionista, vinculada a los medios de comunicación como principales objetos de estudio y a las audiencias como objetos pasivos de esa relación. Las mediaciones (Martín-Barbero, 1987) generadas a partir de tramas simbólicas y culturales introducen elementos claves para pensar la construcción y circulación de sentidos en un determinado contexto, introduciendo nuevos actores, categorías y experiencias para pensar el universo simbólico de la comunicación. 1.2. COMUNICACIÓN: APORTES DESDE LA PSICOLOGÍA Junto a Vidales Gonzáles (2013), se considera que la comunicación “es un concepto que no pertenece a una sola ciencia o disciplina” (p. 27).Es así que aparece un enfoque diferente, que considera a la comunicación desde una visión con múltiples entradas, que incorpora distintas disciplinas y toma en cuenta una serie de elementos para intentar acercarse a este proceso. Tal como explica Núñez Domínguez(2014), la comunicación es un fenómeno complejo, que puede ser explicado desde varias perspectivas tales como la filosofía; la lingüística; la teoría de la información; la sociología y también desde la psicología. Así, como afirma Mucchielli (1998) la psicología puede ubicarse “en el centro de numerosos problemas relativos a la comunicación, pues la comunicación es una actividad humana fundamental”. (p. 11). La subjetividad humana, objeto de la psicología, es el lugar desde donde se parte para interpretar, percibir y tratar de comprender algunas cuestiones vinculadas a la comunicación. Las personas comprenden y participan de una comunicación en tanto sujetos. De esta forma, la comunicación “encierra diferentes sentidos según los individuos «implicados» en ella, así como los contextos en los que se insertan la comunicación y los actores” (Muchielli, 1998, p.11). La comunicación no es un proceso unidireccional, sino que implica interacción. Se trata de otro concepto importante a la hora de introducir una mirada a la comunicación desde la psicología. 5
Los emblemas tienen un significado determinado, que se representa con palabras. El gesto de girar la cabeza hacia los costados significará una negación, y un movimiento hacia arriba y hacia abajo, una afirmación. En muchos de los casos, los emblemas no dejan lugar a dudas respecto de su interpretación, que resulta inmediata. Al estar conectados con una palabra o frase en particular, son movimientos más conscientes, sobre todo para quien interpreta. En ocasiones, los emblemas son utilizados en situaciones en las que resulta complicado mantener una conversación y utilizar palabras, debido a factores como la distancia o el ruido alto. b- Ilustradores Los ilustradores tienen la función de acompañar la comunicación verbal. A partir de la utilización de este tipo de gestos, se complementa, enfatiza o refuerza el sentido de lo que se está enunciando oralmente (Baró, 2012; Núñez Domínguez 2014). Este tipo de comportamiento está unido al habla, a diferencia de los emblemas, que existen a partir de una ausencia de comunicación oral (Knapp, 2007). En este sentido, existen como ilustradores en tanto haya discurso oral. No casualmente reciben este nombre, ya que sirven para ilustrar (en ocasiones en sentido casi literal, con movimientos en el aire que generan formas) lo que la persona está diciendo. Se pueden identificar dos zonas del cuerpo en las que se concentran los ilustradores. La primera de ellas comprende a la cabeza y a los ojos, y la otra los brazos y manos. El acto en sincronía con lo hablado, estas manifestaciones motrices del proceso de habla, configuran verdaderas “unidades rítimicas del discurso” (Knapp, 2007, p. 183). c- Reguladores Son gestos que controlan el intercambio comunicativo (Núñez Domínguez, 2014),es decir los turnos para hablar y escuchar. Knapp (2007) define a los reguladores como “un repertorio de señales que nos permite regular el flujo de la conversación, iniciarla y terminarla” (p. 52). Los reguladores permiten identificar la intención de las personas de tomar la palabra o terminar de hablar, y a su vez, indicar cuándo la propia persona quiere, de igual modo, intervenir o terminar su alocución. El autor identifica dos modalidades: solicitación de turno o renuncia al turno. d- Muestras de afecto Se trata de configuraciones faciales que expresan estados emocionales (Núñez Domínguez, 2014). Si bien se concentran principalmente en el rostro, eventualmente pueden manifestarse en otras partes del cuerpo, como la postura y la ubicación de manos y brazos. 12
Estos gestos remiten a las emociones primordiales (Baró, 2012): sorpresa, miedo, ira, disgusto, felicidad y tristeza. Aquí se identifican dos regiones en las que se manifiestan con fuerza los estados de ánimo o emociones: el rostro y la mirada. e- Adaptadores Los adaptadores son actos no verbales que se utilizan (de manera inconsciente) para controlar emociones, impulsos o satisfacer necesidades. Habitualmente se dan cuando las personas se encuentran en una situación tensa (Núñez Domínguez, 2014. En este sentido, son “adaptaciones conductuales” (Knapp, 2007, p. 192) desarrolladas durante la niñez como actos de adaptación a ciertas situaciones para satisfacer necesidades, cumplir acciones, dominar emociones y desarrollar contactos sociales (Knapp, 2007). Estos comportamientos entonces se manifestarían cuando ocurran situaciones similares a las que existían durante su niñez y que generaron ese tipo de acciones de adaptación. 1.5.2. Comportamientos no verbales sin movimiento a. Paralenguaje El paralenguaje refiere a las capacidades expresivas de la voz. Si el discurso está vinculado a lo que se dice, el paralenguaje tiene que ver directamente con cómo se dice algo a través del uso de la voz, dejando de lado el contenido. Según Knapp (2007), se trata de “señales vocales no verbales establecidas alrededor del comportamiento común del habla”(p. 24). Dentro del paralenguaje se incluyen la risa, el suspiro, el bostezo, los sonidos, la intensidad y fluidez de la voz y los silencios, entre otras expresiones (Núñez Domínguez, 2014). La voz tiene una gran capacidad expresiva, lo que genera un amplio registro de percepciones por parte de la persona que está escuchando. Uno de los rasgos distintivos de la voz es que revela emociones de una manera mucho más sensible que otro tipo de expresiones. Las emociones, entonces, están vinculadas a la voz y a su uso. Por otro lado, la voz es una marca distintiva de las personas, siendo, como las huellas dactilares, una característica personal e intransferible (Núñez Domínguez, 2014). Las expresiones vocales se puede clasificar en tres categorías: vocalizaciones (risa, el llanto, el suspiro, los bostezos, el estornudo y el ronquido), cualificadores vocales y segregaciones vocales. 13
Las vocalizaciones no refieren al cómo se dice algo, sino que son expresiones relativas a otro tipo de reacciones. Son vocalizaciones la risa, el llanto, el suspiro, los bostezos, el estornudo y el ronquido. Los cualificadores vocales incluyen una serie de características, vinculadas a la manera en que se dice algo. Las tres grandes variables son la intensidad, es decir, si la persona habla fuerte o no; la altura: grave o agudo; y el ritmo, vinculado a la extensión de la pronunciación de las palabras y la velocidad con la que se pronuncia. También comprende el timbre de voz, que refiere al registro o altura musical (el elemento que hace a la voz identificable y particular); la resonancia, lo que equivale a la vibración de las cuerdas vocales en el aire; la intensidad del habla, que implica elevar o bajar el volumen; y la entonación, que indica la intención del habla. (Núñez Domínguez, 2014). La última categoría son las secreciones vocales. Son sonidos que no configuran palabras pero que revelan una intención, como por ejemplo: “Humm”, “M-hmmm” o “Uh”. También incluye pausas en la pronunciación, errores al hablar, sonidos intrusos y estados de latencia (Knapp, 2007). b. Características físicas Refiere a las características corporales como la forma del cuerpo, la altura, el peso, el cabello, la tonalidad de la piel, el atractivo físico e inclusive los olores del cuerpo. Según Knapp (2007), una combinación determinada de estas características hace al atractivo físico de una persona, lo que en la sociedad occidental implica un fuerte mecanismo de persuasión. Siguiendo a este autor, las respuestas de las personas son mucho más favorables ante aquella gente considerada atractiva, lo que se refleja en planos como la popularidad, la sociabilidad y la sexualidad. c. Próxemica La proxémica es la disciplina que estudia los espacios físicos en relación al ser humano, es decir, los espacios sociales y personales. Son centrales para entender la proxémica las nociones de territorialidad y distancia personal . Baró (2012) define la territorialidad como “la necesidad que todos tenemos de ocupar un territorio explica gran parte del comportamiento social: regula la interacción humana, al mismo tiempo que puede ser fuente de conflicto” (p. 115). En tanto que el espacio personal deviene de una organización espacial imaginaria, en la que el círculo de espacio más inmediato a una persona configura una unidad espacial, el espacio personal, que se tiende a resguardar en la relación con los demás. Este espacio que nos rodea varía 14
según distintas variables culturales, de género, de edad, de intimidad, emocionales, de personalidad, de entorno, etc. Para entender este juego de relaciones entre círculos personales en el espacio es importante incorporar la distancia como un elemento que regula la entrada y salida de objetos y personas al espacio personal. Si bien el comportamiento de las personas respecto de su espacio personal varía según distintos contextos, hay acuerdos acerca de cuatro categorías de distancias: •Distancia íntima ( cuerpo - 0.40 cm.) •Distancia casual/personal ( 0.40 - 1.20 cm.) •Distancia social/consultiva ( 1.20 - 3.64 cm.) •Distancia pública ( 3.64 – infinito) d. Artefactos En el comportamiento no verbal, hay elementos que no forman parte del cuerpo pero que están ligados de manera muy cercana con la persona a partir de la expresividad. Estos elementos pueden actuar como estímulos no verbales y aportar sentidos determinantes en una comunicación. Cuando se habla de artefactos se refiere principalmente a la indumentaria; pero también incluye maquillaje, gafas, pelucas y adornos. La persona revela algo de su personalidad o de su estado emocional a partir de la combinación y la interacción con estos elementos. La ropa tiene un valor comunicativo muy significativo. A través de la ropa se pueden comunicar cuestiones como edad, género, estatus, estado de ánimo, intereses, pertenencia a algún grupo social, etc. Como indica Knapp (2007), “cualquier ítem de vestimenta dado es portador de varios significados diferentes” (p. 169). A través de la ropa es más fácil percibir cambios en el estado emocional de un persona, pero puede resultar complicado para establecer patrones estructurales de la personalidad de alguien. Entre las funciones comunicativas de la ropa se encuentran la decoración, la protección, atracción, sexual, autoafirmación, autonegación, ocultamiento, identificación local, exhibición de estatus o rol. e. Contexto Se trata de los elementos que conforman el entorno físico en el que se encuentran las personas en situación. Estos elementos intervienen en la comunicación de las personas, influyen en el sentido de lo que se expresa y en las emociones, aunque no forman parte central del intercambio 15
comunicativo. Pueden ser elementos de contexto el estilo arquitectónico, los muebles, decorado, condiciones de luz, aromas, colores, temperatura, ruidos o música (Knapp, 2007). Existen tres categorías para analizar la influencia del entorno en la comunicación: el medio natural, la presencia o ausencia de personas y los rasgos arquitectónicos o de diseño. El medio natural incluye la geografía del lugar y las características del ambiente; como indica la denominación, a los aspectos naturales que determinan el contexto. Respecto de la presencia o ausencia de personas, se distingue la presencia en tanto actitud activa o pasiva, es decir, dependiendo del grado de implicación en la situación de comunicación. Por otro lado, existe la categoría de no personas para hablar de los entornos con gran concentración de gente, como por ejemplo en aeropuertos, o bien aquellos que están llevando adelante un rol determinado, como los conductores de autobuses o conserjes. Finalmente, los rasgos arquitectónicos o de diseño refieren a los objetos materiales producidos por el ser humano que conforman el entorno, los colores predominantes, formas, iluminación, estructuras, diseño, sonidos y música (Knapp, 2007). f. Conducta táctil Si bien algunos autores no consideran que la conducta táctil forme parte de comportamiento no verbal, es cierto que el tacto como acción aparece en algunos comportamientos como los adaptadores, como ya vimos, o relacionado con la proxémica y el espacio personal. 1.6. COMUNICACIÓN POLÍTICA La comunicación política puede ser entendida en un sentido amplio como toda la producción y circulación de sentidos que ocurre en la relación entre los campos de la comunicación y la política. Como se explicó anteriormente, la comunicación puede abarcar casi la totalidad de la experiencia en sociedad a partir de la significación y el uso del lenguaje. Es preciso entonces, enfocar el desarrollo del concepto de comunicación política hacia un área específica que defina más concretamente este campo. Dominique Wolton (1992) hace un recorte inicial para referirse a la especificidad del concepto, al sostener que “la comunicación política designa a toda comunicación que tiene por objeto la política”(p. 29). La evidente pretensión abarcadora de Wolton en esta definición busca incorporar algunas características de la política en la era moderna: la ampliación de la esfera política por el ingreso de nuevos actores sociales al terreno de la política, y por otro lado la (omni)presencia de los medios masivos de comunicación. Wolton incluye en su definición inicial 16
ciertas actividades que conforman la comunicación política: sondeos de opinión, investigación de mercados y publicidad, especialmente durante períodos electorales. E introduce una idea: la de intercambio de discursos políticos en el espectro considerado comunicación política. Así, se aleja de una noción utilitarista de la comunicación como herramienta para comunicar mensajes de la política a la población y la define como “el espacio en el que se intercambian los discursos contradictorios de los tres actores que tienen legitimidad para expresarse públicamente sobre la política, y que son los políticos, los periodistas y los sondeos”. (Ferry, Jean-Marc; Wolton, Dominique y otros, 1992, p 31). Según este entendimiento, la comunicación política es más un proceso que sucede en un espacio simbólico que la forma de organizar y difundir ciertas comunicaciones de la política institucional. A partir de los aportes de Wolton en la definición de un campo específico para la comunicación política, María José Canel (2006) incorpora algunos elementos y explica que Comunicación Política es la actividad de determinadas personas e instituciones (políticos, comunicadores, periodistas y ciudadanos), en la que, como resultado de la interacción, se produce un intercambio de mensajes con los que se articula la toma de decisiones políticas así como la aplicación de éstas en la comunidad. (p. 26) De esta manera, amplía la concepción de actores que identificaba Wolton: no sólo los actores institucionales forman parte de la comunicación política sino también sectores de la ciudadanía. Por otro lado, si bien utiliza el concepto de mensaje, más propio de una visión unidireccional de la comunicación, éste sirve como punto de partida, más bien para explicar lo que no es: un mensaje no es sólo lo explícito, sino que también revela lo latente, lo potencial, aquello que está implícito en determinado contexto cultural. Además, incorpora una mirada circular en la interacción de todos los actores que forman parte del proceso; existe un dinamismo con el que los actores generan, interpretan y reinterpretan significados. 1.7.¿UNA NUEVA POLÍTICA? La forma con la que se conocen las distintas estrategias y acciones de la comunicación política en la actualidad tienen su génesis en la aparición y consolidación de los grandes medios masivos de comunicación como elementos determinantes de la comunicación y de la vida en sociedad. Si bien los medios masivos como la radio o la prensa han influido directamente en la forma de comunicar desde la política, generando modelos prevalecientes para cada contexto histórico (modelo dialógico en el siglo XIX, modelo propagandista en la primera mitad del siglo XX), la comunicación política tal como se entiende hoy está ligada a la televisión. 17
Los cambios en la forma de hacer comunicación política – y los estudios en ese campo – coinciden con el momento en que la televisión se masifica como medio, en la década del cincuenta. Las posibilidades del audiovisual y el magnetismo de la imagen, incorporada como lenguaje cotidiano en prácticamente todas las casas del mundo en las décadas subsiguientes, han influido no sólo en manera de comunicar la política, han cambiado la forma en la que se hace política, y en un grado superior, el estatuto de lo político. Como explica Toni Aira (2010), Los medios de comunicación de masas están tan integrados en la cotidianidad de prácticamente todas las sociedades que no tiene sentido verlos como una fuente independiente de poder e influencia. Sus actividades se ajustan a las necesidades, a los intereses y a los propósitos de otros innumerables agentes sociales. La proposición de que los medios de comunicación de masas dependen en última instancia de otras disposiciones institucionales no es incompatible con el hecho de que otras instituciones quizá dependan de ellos, y con toda seguridad, a corto plazo (pp. 39-40) Los medios masivos de comunicación han generado (y generan) transformaciones en los marcos para entender la política y la democracia. Se trata de un proceso siempre cambiante a partir de los cambios en los usos y costumbres respecto de los consumos culturales, los cambios en los formatos televisivos, la aparición de nuevas tecnologías, y en los últimos años, el factor determinante de internet y las redes sociales. A partir de estos cambios, aparecen nuevos conceptos para entender la relación entre política y comunicación, con bordes cada vez más difusos. La nueva política, democracia mediática, nuevo proceso público o democracia centrada en los medios (Berrocal, 2003) es en la actualidad el ámbito de la comunicación política, es decir, el espacio en el que sucede la relación entre medios de comunicación, sociedad y políticos. Es el nuevo paisaje de la política, su denominación. La política es en los medios de comunicación; es en imágenes, y si no, no es. En palabras de Juan Ignacio Rospir, “la comunicación política está hoy unida a la idea de una «nueva política» — democracia mediática es la expresión más aceptada — que es entendida como una «buena televisión» y una correcta estrategia informativa” (en Berrocal, 2003, p. 22). Si bien este panorama marca nuevas estrategias y acciones en el quehacer político — más específicamente de la comunicación política —, en gran medida se trata de reformulación de prácticas que se han ido desarrollando y consolidando a lo largo de décadas. Es decir, las nuevas formas no confinan a la desaparición al mítin, los timbreos en casas, el uso del espacio público — la calle— u otras modalidades tradicionales, sino que la reformulación y la combinación es lo que actualiza este tipo de prácticas. La estética, el lenguaje y los soportes tecnológicos aportan materia suficiente como para que la reformulación no acabe (Reyes Montes y otros, 2011). Los medios masivos de comunicación y la red son hoy en día el terreno en el que se desenvuelve la política. Cómo transitar ese terreno, cómo aparecer en él, cómo entrar en diálogo con las lógicas actuales de comunicación, y sobre todo cómo no desaparecer en el camino, son 18
preocupaciones para quienes inciden o quieren incidir en el plano de lo político. Como sostiene Toni Aira (2010), Los medios de comunicación de masas e Internet, y con estos la comunicación política, son y serán claves para determinar las campañas de organización de los partidos, sus estrategias, sus tácticas, la financiación, la dirección, el personal, la comunicación y la relación con los ciudadanos. Es decir, casi todo(p. 47). 1.8. LA POLÍTICA EN IMÁGENES Para acercarse a los cambios que se generan en el campo de la comunicación política, y de la cultura en un sentido más amplio, debe entenderse el lugar de la imagen como dominante y determinante. El ojo humano es el “centro de la percepción, el pensamiento, la reflexión, la comunicación, la representación, el reconocimiento” (Rincón, 2002, p, 18); existe la creatividad del ver: la imagen gana “el lugar del fluir de la subjetividad, de las relaciones intersubjetivas, del contexto cultural.”(Rincón, 2002, p, 18). Al respecto, Fernando Hernández (2006) afirma que la imagen “se ha convertido en la realidad misma y al producirse, reproducirse u ocultarse fija el propio sentido de lo que constituye la esfera de lo real.”(p. 90). Lo que no aparece, lo que no se muestra, no existe. De ahí que el control en la producción, distribución y recepción de las imágenes sea un desiderátum para el poder, de ahí que existan representaciones sociales hegemónicas y, correlativamente, contra-hegemónicas. El sociólogo Eduardo Bericat Alastuey (2011) encuentra la evidencia de la primacía de la imagen en la infinidad de pantallas entre las que transcurre la vida actualmente: “pantallas de papel, de cine, de televisión, de ordenador, de teléfonos móviles o de consolas electrónicas que proyectan sobre las retinas un continuo flujo de imágenes” (p. 115). Bericat Alastuey (2011) sostiene que todo apunta a un nuevo posicionamiento, quizás hegemónico, de las imágenes en el marco de nuestros modos básicos de representación y de comunicación. La cultura visual constituye ya hoy un elemento clave del mundo social y personal en el que se desenvuelve la vida de los seres humanos. (p. 115) Sobre un mundo donde la imagen imprime realidad a la existencia, la política necesariamente ha tenido que adaptarse a este contexto; como explica Salomé Berrocal (2003), “ya no tiene un espacio propio, es el régimen mediático el que impone el escenario” (p. 57). Bajo estas condiciones, se ha desarrollado una nueva lógica en la política, vinculada a una política de la visibilidad (Berrocal, 2003, p. 57). Para la autora (2003), la política es hoy inviable sin la visibilidad que proporciona aquél, razón por la que los políticos han de aparecer en éste si quieren dotarse de las imágenes y la notoriedad adecuadas con las que hacer frente a la competencia electoral (p. 57). 19
Giovanni Sartori fue quien instaló el término de videopolítica1 en su libro “Homo Videns” (1998). En su estudio acerca de la incidencia de la imagen televisiva en las subjetividades y en los efectos que conlleva en la política, Sartori explica que la videopolítica “hace referencia sólo a uno de los múltiples aspectos del poder del vídeo: su incidencia en los procesos políticos,y con ello una radical transformación de cómo «ser políticos» y de cómo «gestionar la política».” (Sartori, 1998, p.65). Al respecto de la videopolítica, el investigador colombiano Omar Rincón (2004) plantea que es el proceso en y por el cual los medios de comunicación —preferentemente los que emplean tecnología audiovisual e informática— imponen crecientemente su lógica en la construcción de la realidad política (Catalán y Sunkel, 1991) […] Proceso mediante el cual los medios de comunicación y las tecnologías audiovisuales se constituyen en actores, escenarios y dispositivos fundamentales de la producción, circulación y recepción de palabra política (Edelman, 1991; Quevedo, 1997, Thompson, 1998), pero no sólo en términos de su «amplificación» (que es como tradicionalmente se entiende el lugar que ocupan de los medios en la política: ampliar/difundir la palabra de los políticos), sino como nuevos circuitos de almacenamiento y flujo informativos que intervienen con sus lenguajes y estéticas en la producción de sentido político (Landi, 1989, 1991; Verón, 1992). ( p. 3). Tal como se mencionó anteriormente, es la televisión el medio que define la forma en que la política se moldea, no sólo porque — a pesar de las nuevas tecnologías de comunicación — aporta el lenguaje con el que se hace política, el audiovisual todopoderoso, sino también por la llegada masiva que tiene como ningún otro medio. Como lo explica Berrocal (2003), El medio audiovisual tiene un indudable poder determinando qué noticias, qué asuntos y, en especial, qué candidatos deben recibir una cobertura diaria. La política televisada atrae audiencias como ningún otro medio, es el soporte fundamental de la información política y consigue introducir en los hogares de los ciudadanos, con escaso tiempo, las imágenes de los aspirantes en la carrera política (p. 55). En términos electorales, las personas (el electorado) observan en los medios masivos de comunicación a sus candidatos, mejor dicho, la imagen de sus candidatos. A su vez, se informan de las noticias mostradas por los propios medios masivos. En esta doble entrada (existen múltiples, pero se mencionan dos de las más importantes) configuran parte considerable de sus intereses y posicionamientos políticos, y en última instancia, sus preferencias electorales. La influencia de los medios para el acceso a la información es central. La televisión presenta un mundo de imágenes audiovisuales; la palabra – el discurso – se adapta a estas imágenes, lo preeminente. En oposición al registro de la prensa escrito – literario y racional – la televisión ofrece sensaciones. Lo emotivo es la materia de este medio. El buen político es el que despliega una serie de recursos que conforman una imagen seductora en televisión, y conecta con los deseos y las expectativas de la audiencia, que esperan “ver aparecer un rostro, estar atento a una voz, a un tono” (Berrocal, 2003, p.60). 1 Algunos autores también definen este proceso como massmediatización de la política. 20
Aparece así la figura de líder electrónico, que articula herramientas de comunicación política para construir una imagen que trascienda la pantalla y logre crear algún lazo de tipo emocional que su electorado. Ya no necesitar entrar en contacto con la gente. El líder electrónico “puede comunicar inmediatamente a la totalidad del planeta el mensaje de su elección; ya no hay necesidad de desplazar multitudes. Cada uno vive la política en su sillón” (Berrocal, 2003, p. 60). Cobran suma importancia entonces los elementos no verbales en la construcción de esta imagen – actitud física, sonido de la voz, forma del cuerpo y sus movimientos, apariencia, ropa y elección de la colocación– “que operan como símbolos para crear formas que interfieren en el intercambio comunicativo.” (Berrocal, 2003, p.72). Berrocal habla de una cuarta dimensión que se genera en la pantalla entre un personaje, por caso el político, y los telespectadores. Esta dimensión, ininteligible, del orden de lo emocional que provoca en los espectadores “un sentimiento intuitivo de adhesión o rechazo (...) La imagen se separa del programa. Transmite mensaje sobre todo al inconsciente del espectador” (Berrocal, 2003, pp. 67-68). 1.9. GÉNERO Algunas categorías vinculadas a la teoría del género forman parte de la presente investigación para pensar la posición de liderazgo de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner teniendo en cuenta una variable central para analizar su figura. Su condición de mujer aparece como un factor insoslayable, en primer lugar como contraste de los liderazgos políticos habituales, en tanto cargos político-institucionales, ostentados en su gran mayoría por varones; en segundo lugar por tratarse de un liderazgo que rompe con los estereotipos de género dominantes establecidos para las mujeres (como se verá más adelante); y finalmente por la importancia de pensar su comunicación no verbal partiendo de su condición de género. 1.9.1. Sexo y género Como punto de partida, aparece una distinción entre dos conceptos: sexo y género. Esta diferenciación se propone como herramienta para desarrollar la idea de género; plantear ambos términos en función de la comparación permite definir al género a partir de lo que no es. La relación entre ambos conceptos ha ido variando a lo largo de los años y a partir de nuevos paradigmas en el campo de los estudios sobre género. 21
comportamientos no verbales descritos a partir del discurso oral, y se los ordenaron de acuerdo a las categorías del comportamiento no verbal que se definen a continuación. Aquí se utilizó una tabla de tres columnas, denominada CLASIFICACIÓN POR CATEGORÍAS, de acuerdo al siguiente criterio: A- Conductas no verbales con movimiento *Emblemas *Ilustradores *Muestras de afecto *Reguladores *Adaptadores B- Conductas no verbales sin movimiento *Entonación (tono, timbre, acento y volúmenes) *Paralingüísticos: (vocalizaciones, risas, etc.) *Proxemias (distancias) *Atractivo personal y caracteres físicos *Artefactos (ropa, instrumentos profesionales) C- Sistemas no verbales (contextuales) *El medio natural: entornos y ambientes *Presencia/ausencia de otros *Rasgos arquitectónicos y de diseño artificial Una vez elaborada la grilla y finalizada la etapa de descripción, se identificaron recurrencias entre todos los discursos, patrones a analizar en función de los objetivos de la investigación. Estos elementos se subsumieron a un análisis cualitativo. De este modo es posible conceptualizar el estudio del comportamiento no verbal de CFK como una forma del análisis de contenido, en tanto abarca un conjunto de procedimientos de interpretación y descripción de formas comunicacionales. Estos procedimientos combinan técnicas cuantitativas y cualitativas. Lo cualitativo se define como “un proceso de indagación de un objeto al cual el investigador accede a través de interpretaciones sucesivas con la ayuda de instrumentos y técnicas, que le permiten involucrarse con el objeto para interpretarlo de la forma más integral posible.”(Orozco 28
Gómez, 1996, p. 19-20). Una investigación como la presente exige una interdisciplinariedad que puede lograrse mediante la preponderancia de este costado cualitativo: La investigación cualitativa busca asociar: se inscribe más en un cruce del paradigma interpretativo con el paradigma interaccionista. Busca asociar cosas que no estén asociadas, pero que se relacionan para producir un nuevo conocimiento. La perspectiva cualitativa es integracionista en este sentido, busca hacer nuevas combinaciones, pero además incluir nuevos elementos. (Orozco Gómez, 1996, p. 14). En consecuencia, si bien el análisis de contenido supera la dicotomía cualitativo/cuantitativo mediante la incorporación de técnicas propias de cada metodología, lo cuantitativo debe estar siempre en función del ‘hacer sentido’ de aquello que se está investigando, es decir, debe subordinarse al elemento cualitativo. Dicho esto, debe entenderse, entonces, que el análisis de contenido nos ofrece la posibilidad de investigar sobre la naturaleza del discurso. Es un procedimiento que permite analizar y cuantificar los materiales de la comunicación humana. En general, puede analizarse con detalle y profundidad el contenido de cualquier comunicación: en código lingüístico oral, icónico, gestual, gestual signado, etc. y sea cual fuere el número de personas implicadas en la comunicación (…). (Porta, Luis y Silva, Miriam., 2003, p. 8). De este modo, el objetivo de este tipo metodológico es “elaborar y procesar datos relevantes sobre las condiciones mismas en que se han producido aquellos textos, o sobre las condiciones que pueden darse para su empleo posterior” (Piñuel Raigada, s.f., p. 2-3). Es importante aclarar que, así como otorgar primacía a lo cuantitativo en la interpretación de los resultados del trabajo sería un serio error dentro de esta forma de análisis, también lo sería si se aborda el objeto de estudio como un continente cerrado, que se basta a sí mismo, como un ‘documento’. Entonces, el análisis de contenido tal como es entendido aquí, obliga a considerar al objeto de estudio como un fragmento semiótico, como parte de una red de construcción social de sentidos y, por lo tanto, como dependiente de condiciones que lo atraviesan, marcan y determinan profundamente, pero que también lo exceden. En definitiva, el análisis de contenido debe posibilitar la emergencia de aquellos sentidos sociales configurados históricamente, que se hallan ocultos tras imaginarios y prácticas sociales, y que, de esta forma, consiguen ‘naturalizarse’. Así, el análisis de contenido se convierte en una empresa de des-ocultación o revelación de la expresión, donde ante todo interesa indagar sobre lo escondido, lo latente, lo no aparente, lo potencial, lo inédito (lo no dicho) de todo mensaje (…) Esto sólo es posible si el texto se abre —teóricamente hablando— a las condiciones contextuales del producto comunicativo, al proceso de comunicación en el que se inscribe, y por tanto a las circunstancias psicológicas, sociales, culturales e históricas de producción y de recepción de las expresiones comunicativas con que aparece.(Piñuel Raigada, s.f., p. 4). 29
3. CONTEXTO En el presente apartado se pretende dar cuenta de los principales ejes históricos, políticos, culturales y discursivos que marcaron el período que va desde la primera presidencia de la Nación de Néstor Kirchner (2003-2007) hasta el final del mandato de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2011;2011-2015) en la República Argentina. Para analizar el comportamiento no verbal de CFK es necesario comprender el marco histórico donde suceden esas manifestaciones, es decir, situar a CFK desde el lugar en el que da sus discursos en relación con la historia política reciente del país, sus formas discursivas, las principales políticas adoptadas, la comparación con otros procesos políticos de la historia y el peso de los símbolos y personajes históricos en la proyección de la imagen de CFK, entre otros aspectos no menos importantes. Se intenta rearmar la escena para comprender en última instancia qué expresa CFK con su CNV más allá de los gestos; determinar qué sentidos se activan en el momento de su comunicación. Para eso es necesario que el análisis del CNV de CFK forme parte de un entramado de sentidos sociales e históricos. Este capítulo, entonces, intentará asomarse a esa red. 3.1. El ciclo kirchnerista El kirchnerismo puede ser definido como el período histórico comprendido entre las presidencias de Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández de Kirchner (2007-2011; 2011- 2015), e incluye principalmente las acciones de gobierno que se tomaron en esta etapa, aunque también ciertas características políticas, culturales, sociales y económicas que son comprendidas a partir de la experiencia del kirchnerismo. Se trata de una definición inicial; no obstante, algunos autores, como Francisco Cantamutto (2013), amplían un poco más la definición y lo entienden como un “conjunto de prácticas, ideas y políticas organizadas a partir de las figuras presidenciales de Néstor Kirchner y Cristina Fernández” ( p. 30). El sufijo ismo no es algo desconocido en la política argentina, sino que a lo largo de su historia se ha utilizado para denominar una corriente política definida a partir de una liderazgo personalista. La referencia directa, en este sentido, es el término peronismo, categoría política vigente desde la mitad del siglo XX y que atribuye su nombre al líder del movimiento peronista, 30
Juan Domingo Perón. Respecto de este paralelismo, Ricardo Sidicaro (2011) explica que este tipo de neologismos a menudo definen “a un grupo o corrientes políticas que, sin ofertar principios programáticos bien definidos, hacen del pedido de adhesión a un individuo y a quienes lo secundan su emblema principal”. Los mandatos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner representaron los primeros gobiernos –con presidentes elegidos en elecciones generales– del siglo XXI en la República Argentina. Se trata de un período de normalización institucional después del fallido gobierno de Fernando De La Rúa (1999-2001), que abandonó el poder luego de que estallara la peor crisis social y económica de la historia argentina, y de la sucesión de presidentes interinos –cinco en una semana– a finales de 2001 (Clarín, 2003, 10 de diciembre) . A comienzos de 2003, año en que se celebraron las elecciones en las que Néstor Kirchner resultó ganador, el 57,8% de la población se encontraba en situación de pobreza, lo que equivalía a 20,6 millones de personas en la pobreza –y 10 millones en situación de indigencia– y la tasa de desempleo ascendía a 15,6% (Clarín, 2003, 1 de febrero). 3.1.1 Gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) En abril de 2003, luego del interinato de Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner fue proclamado presidente de la Nación, después de que su rival en la segunda vuelta electoral, el ex presidente Carlos Menem, renunciara a su candidatura antes de que se celebre el ballotage. De esta manera Kirchner alcanzó la presidencia con el porcentaje de votos obtenido en primera vuelta electoral, un escaso 22,25%. El cuadro de situación es descripto, a partir de una serie de elementos, por Carlos Moreira y Sebastián Barbosa (2010), quienes afirman que el gobierno de Kirchner nace a partir de la “desarticulación de la alianza social, de la ruptura simbólica entre el Estado y la sociedad, de la fragmentación política de las formaciones tradicionales y de una elección sin mayorías claras”(p. 194). La socióloga Maristella Svampa (2013), por su parte, hace una caracterización del escenario en que sucede el gobierno kirchnerista: El kirchnerismo nació en una época de cambios: en el plano local, entre 2001 y 2002 la Argentina vivía el estallido del modelo de convertibilidad, a lo cual siguió una ola de intensas movilizaciones sociales; en el plano regional, al compás del cuestionamiento del Consenso de Washington, de la mano de los movimientos sociales, comenzaban a asomar los primeros gobiernos progresistas; por último, en el plano global, el kirchnerismo no sólo se sitúa en marco de un nuevo ciclo económico mundial centrado en el boom de los precios de las materias primas, sino que ilustra de modo acabado el pasaje del Consenso de Washington al Consenso de los Commodities (…). (P. 14). Al momento de asumir, Kirchner – de extracción peronista – resultaba prácticamente un desconocido para gran parte de la población. Su gobernabilidad estaba afectada por tres factores: la 31
situación económica y social; el escaso porcentaje de votos con el que accedió a la presidencia y la sombra de su antecesor, Eduardo Duhalde, personaje de peso en la política nacional y también dirigente peronista, quién había impulsado su candidatura. Kirchner encaró una serie de reformas políticas en sintonía con las demandas sociales de mayor transparencia y de renovación de la clase política. Es así que relevó a la cúpula militar y desplazó a más de cincuenta altos cargos de las fuerzas armadas e impulsó la renovación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a partir de la renuncia de los ministros sospechados de corrupción y connivencia con el menemismo y sectores de poder (Télam, 2013, 20 de mayo). Además, inició una política de verdad, memoria y justicia respecto del terrorismo de estado ocurrido en la Argentina durante la última dictadura militar (1976-1983). En 2003 el Congreso Nacional sancionó la nulidad de las denominadas leyes del perdón (leyes de Obediencia Debida y Punto Final). A partir de allí comenzó un proceso de enjuiciamiento y castigo a los responsables de la represión ilegal durante la última dictadura militar. Esta decisión inicial le valió al gobierno de Kirchner un acercamiento con organismos de derechos humanos como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, H.I.J.O.S. y familiares de desaparecidos. En el plano simbólico, el 24 de marzo de 2004, a 28 años del inicio de la última dictadura militar, Kirchner ordenó al jefe de las fuerzas armadas descolgar los cuadros con los retratos de los ex dictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone del Patio de Honor del Colegio Militar. Ese mismo día, anunció la creación de un museo en el sitio en donde estaba emplazada la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), símbolo de la tortura y el terrorismo de estado, donde en épocas de la dictadura funcionaba un centro clandestino de detención. El anuncio se realizó mediante un multitudinario acto en la puerta de la ex ESMA, en el que Kirchner pidió perdón en nombre del Estado argentino por los crímenes de lesa humanidad cometidos por el propio estado unas décadas atrás. (El País, 2004, 25 de marzo). Por otro lado, la política exterior de la Argentina fue dando un progresivo viraje hacia la cooperación e integración con países sudamericanos, principalmente Brasil, presidida por Luiz Inácio Lula Da Silva (2003-2010); Venezuela, con Hugo Chávez (1999-2013); Uruguay, presidida por Tabaré Vázquez (2005-2010; 2015-2020) y Bolivia, con Evo Morales (2006-actualidad). Durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se integraría a este grupo también Ecuador, presidida por Rafael Correa (2007-2017) y Paraguay durante el mandato de Fernando Lugo (2008- 2012). Como contracara de esa integración, Argentina inició un distanciamiento respecto de Estados Unidos, una relación bilateral que había marcado la política exterior del país durante la década de los noventa. 32
Los dos hechos que expresaron este giro en la política exterior fueron el rechazo a la propuesta de Estados Unidos de establecer una zona de libre comercio continental, conocida como Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), en el marco de la IV Cumbre de las Américas realizada en Mar del Plata, Argentina. Este rechazo fue conocido como “No al ALCA” (Ámbito, 2015, 4 de noviembre), tal como fue la consigna de movimientos sociales y políticos que se manifestaron en la ciudad durante esos días. El otro hecho fue el pago de la totalidad de la deuda externa que Argentina mantenía con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que significó todo un gesto político respecto no sólo de la política económica de Kirchner, sino también de la política exterior. Respecto de lo económico y social, Kirchner adoptó un modelo con fuerte presencia del estado en la regulación de la economía y basado en dos pilares: la exportación de bienes primarios, principalmente soja, y el consumo interno a través de la recuperación de la producción nacional. Así, en los primeros años se registraron notables mejoras en todos los índices: crecimiento económico, disminución del desempleo y de las tasas de pobreza e indigencia (Chequeado.com, 2016, 5 de octubre). En suma, los elementos que definen esta primera etapa del kirchnerismo fueron tres: la política de derechos humanos; un cambio en el rol del Estado respecto de la economía y la inserción en un contexto sudamericano de gobiernos populares. 3.1.2. Los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2011; 2011-2015) En un contexto de crecimiento económico y altos índices de popularidad, Néstor Kirchner abandonó la presidencia habilitando a su esposa, Cristina Fernádez de Kirchner, por entonces senadora nacional por la provincia de Buenos Aires, a postularse como candidata por el Frente para la Victoria8. Luego de ganar las elecciones en primera vuelta con el 45,28% de los votos, asume la presidencia en diciembre de 2007. Pocos meses después de asumir, CFK enfrentó un conflicto que marcó su ciclo al frente del Poder Ejecutivo. A partir de una disposición para establecer un mecanismo de retenciones móviles (tasas de exportación) a los principales bienes primarios exportables (principalmente soja) se desató 8 Si bien Kirchner tiene origen peronista, intentó crear un frente progresista transversal, al incorporar a dirigentes que provienen de otros espacios políticos como la Unión Cívica Radical – el otro partido histórico argentino, junto con el Partido Justicialista -, el socialismo y partidos de izquierda. Esta transversalidad se dio como estrategia de construcción política para contrarrestar el peso de otros dirigentes peronistas – principalmente el ex presidente Eduardo Duhalde – con influencia en el Partido Justicialista y como vía para su propio armado político en todo el territorio nacional. Esta transversalidad es la que explica que el vicepresidente de Cristina Fernández de Kirchner sea Julio Cobos, gobernador de origen radical. 33
un lock out por parte de las asociaciones patronales del sector agropecuario, que implicó la no comercialización de sus productos y el corte de rutas por tiempo indefinido. El conflicto se extendió desde marzo hasta julio de 2008. Finalmente, CFK envió un proyecto de ley para someter el esquema de retenciones móviles al voto de las cámaras legislativas. La votación se definió por voto del presidente del Senado y vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, quien votó en contra del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, del que formaba parte. Este conflicto representó una bisagra en el período kirchnerista. A partir de allí se redefinió el panorama político nacional y se afirmó la configuración del kirchnerismo como experiencia política a nivel discursivo – consolidación de una retórica populista–; con la conformación de una nueva base política – nuevos partidos políticos y movimientos sociales – y de sustento social – sectores medios–; de nuevas medidas políticas, económicas y sociales y nuevos adversarios – los medios masivos de comunicación, principalmente el grupo Clarín–. Maristella Svampa (2013) explica que El kirchnerismo realizó un giro plenamente populista en 2008, con el conflicto entre el gobierno nacional y las diferentes organizaciones patronales agrarias (2008). Este fue sin dudas el parteaguas de la década kirchnerista, un conflicto de alto voltaje cuyo carácter recursivo terminó por actualizar viejos esquemas de carácter binario que atraviesan la historia argentina (p.14). En esta línea, la autora (2013) define al populismo entendido desde Argentina y Latinoamérica como una determinada matriz político-ideológica que se inserta en la “memoria media” (las experiencias de los años 50 y 70), que despliega un lenguaje rupturista (la exacerbación de los antagonismos) y tiende a sostenerse sobre tres ejes: la afirmación de la nación, el estado redistributivo y conciliador, y el vínculo entre líder carismático y masas organizadas (p. 14). A partir de 2008 el kirchnerismo aumentó las tensiones y su enfrentamiento con el principal grupo mediático del país, el Grupo Clarín, aliado del gobierno durante el primer mandato K. Comenzó entonces una fuerte disputa que se mantuvo hasta el final del segundo mandato de CFK. El año siguiente, 2009, es un momento ambivalente en el ciclo kirchnerista. Por un lado con una derrota legislativa a mediados de año, y por otro, debido a los efectos de la crisis económica mundial, que tuvo como resultado una caída en la actividad económica luego de años de crecimiento initerrumpido. Por otro lado, se adoptaron una serie de medidas clave en la construcción del relato político kirchnerista: se sancionó la Ley de Matrimonio Igualitario; se estatizaron los fondos previsionales privatizados durante la década de los noventa; se sancionó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ariete en la disputa con el Grupo Clarín; se estableció un ingreso universal para la niñez conocido como Asignación Universal por Hijo y se 34
adoptaron medidas económicas contracíclicas que reactivaron la economía luego de la crisis de 2009. En octubre de 2010 fallece Néstor Kirchner. Los funerales públicos, celebrados en la Casa Rosada, revelaron un apoyo masivo al gobierno de Cristina Kirchner y visibilizaron a un actor social ausente durante muchos años en la política nacional: muchos jóvenes se acercan a la Plaza de Mayo en apoyo a CFK. Tiempo después ese apoyo se materializaría en nuevas agrupaciones políticas, como La Cámpora, que se volcaron a la militancia y constituyeron el espacio político de sustento del gobierno de CFK. Al año siguiente CFK se presentó a elecciones nuevamente y obtuvo el 54% de los votos que habilitaron un nuevo mandato presidencial. Siguiendo a Svampa (2013) El conflicto por la ley de medios audiovisuales y, finalmente, la muerte inesperada de Néstor Kirchner terminaron de abrir por completo las compuertas al giro populista, montado sobre un discurso polarizador como “gran relato”, sintetizado en la oposición entre un bloque supuestamente popular (el kirchnerismo) y sectores de poder concentrados (monopolios, corporaciones, antiperonistas). El giro populista encontró un fuerte apoyo en aquellos sectores medios autoidentificados con el progresismo, pero paradójicamente instaló un escenario de fuerte confrontación con otros sectores medios, que desde las ciudades apoyaban las movilizaciones de las organizaciones rurales, criticando tanto la suba de las retenciones a la soja como, de modo más general, el autoritarismo gubernamental (p. 14). Su segundo mandato presidencial estuvo marcado por la continuidad del conflicto con el Grupo Clarín, un cierto estancamiento de la economía y la aplicación de medidas sociales. En primer lugar, si bien el Congreso había sancionado la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que implicaba el desmembramiento del Grupo Clarín por su posición dominante en el mercado audiovisual argentino (La vaca, 2004, 28 de julio), la aplicación de la ley había quedado suspendida por diversas medidas cautelares que se dictaron a partir de recursos de amparo presentados por Clarín. Esta situación llevó a que el gobierno de CFK apuntara al Poder Judicial y encarara una serie de reformas, finalmente fallidas. En el plano económico, se destacan la nacionalización de la ex petrolera estatal YPF, a pocos meses de asumir la presidencia, reforzando el carácter nacional-popular del relato kirchnerista. La baja en la actividad económica, comparando con los altos niveles de crecimiento de los años anteriores, se combinó con un alto índice de inflación, generando más complicaciones en la economía. A su vez, como consecuencia de la restricción externa de dólares y la escasez de esa divisa, se dispuso un esquema de compra y venta de dólares, denominado por la prensa como cepo cambiario, que limitó la cantidad de dólares que se podían adquirir en el mercado formal. Sobre el final de su mandato, el gobierno de CFK mantuvo un enfrentamiento con los denominados fondos buitres, holdouts tenedores de deuda externa argentina que no habían ingresado en los canjes de deuda dispuestos por el Estado argentino en años anteriores, situación que volvió a poner al país en 35
una nueva cesación de pagos. A pesar de las dificultades en la economía, el índice de desempleo continuó con una tendencia a la baja y la situación económica se mantuvo estable. Desde el punto de vista de las medidas sociales, se destacan la consolidación de la Asignación Universal por Hijo –que se amplió a mujeres embarazadas y a otros segmentos sociales –; la implementación del plan PROG.R.ES.AR., de similares características que la Asignación Universal por Hijo, pero destinada a jóvenes de más de 18 años; la sanción de la Ley de Movilidad Jubilatoria, que dispuso un aumento automático para jubilados y pensionados; y la sanción de la Ley de Identidad de Género, entre otras medidas. A pesar del contundente resultado de las elecciones presidenciales que dieron ganadora a CFK, este período está marcado por una creciente polarización social y una tensión en el campo de lo político. En palabras de Svampa (2013) uno de los frentes principales de conflicto del gobierno es la puja ideológica intraclase: si desde el oficialismo unos se arrogan el monopolio del progresismo y la representación de las clases subalternas, en nombre de “un modelo de inclusión social”, desde la oposición, otros sectores medios movilizados denuncian la corrupción y critican el creciente autoritarismo del régimen, articulando un incipiente discurso en clave republicana (p. 15). Con este escenario, CFK dejó el mandato en 2015, luego de que –imposibilitada de presentarse a una nueva reelección – el candidato que representaba su espacio político, el gobernador de la provincia de Buenos Aires Daniel Scioli, perdiera las elecciones en segunda vuelta ante Mauricio Macri, alcalde de la ciudad de Buenos Aires. 3.2. Peronismo y kirchnerismo Para entender el kirchnerismo es necesario hacerlo en un marco temporal y conceptual más amplio. Es necesario vincularlo con el peronismo como cultura política dominante durante la segunda mitad del siglo XX en la Argentina. El kirchnerismo es peronismo y a la vez lo excede. Para eso necesario encontrar cuáles son los puntos de contacto entre ambas experiencias políticas y en qué cuestiones se diferencian. En primer lugar, el kirchnerismo accedió al poder desde un recorrido que ubica a Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner dentro de las estructuras partidarias del Partido Justicialista, desde su militancia juvenil en la Juventud Peronista de La Plata, luego en el paso de Néstor Kirchner como gobernador de Santa Cruz, hasta dirigir el partido a nivel nacional durante sus años como presidente. Es decir, Néstor Kirchner y CFK siempre tuvieron filiación política en el 36
peronismo, y en tanto integrantes del partido, mantuvieron una posición orgánica a lo largo de los años. Ahora bien, la pertenencia al partido no alcanza para explicar el carácter peronista de un gobierno, específicamente de aquellos que sucedieron luego de la muerte de Juan Domingo Perón en 1974. El peronismo, como movimiento de masas antes que partido tradicional, acogió experiencias tan dispares como movimientos revolucionarios en la década del setenta o el neoliberalismo del presidente Menem en los noventa. En este sentido se establece la comparación entre la etapa kirchnerista y el peronismo, no como partido (solamente), sino como la experiencia política y cultural que se vivió en la Argentina bajo las presidencias de Juan D. Perón. El peronismo surgió en la década del cuarenta como un proceso político que centró el desarrollo económico en un proceso de sustitución de importaciones y fortalecimiento del mercado interno y tomó al Estado como agente de regulación e intervención económica, árbitro de intereses interclasistas y propulsor del desarrollo económico. A su vez, se reconocieron y consagraron derechos sociales y económicos y se visibilizó a un nuevo sujeto social, la masa de trabajadores urbanos no profesionales, el ´pueblo trabajador´. Este proceso, denominado con el nombre de una figura política, Juan D. Perón, tiene una estructura orgánica, regida por el Estado, en cuya cima se ubica Perón, el líder del movimiento. Suma a este esquema orgánico a los sindicatos y al Partido Jusiticialista. Bajo esta organización, Perón gobernó desde 1946 hasta 1955, cuando fue derrocado por un golpe militar. Permaneció en el exilio durante más de dos décadas hasta que regresó a Argentina en 1973, siendo elegido presidente de la NaciónUn año más tarde falleció en ejercicio del cargo. Pero, ¿cómo puede definirse más de sesenta años más tarde a un gobierno como peronista? Algunos elementos pueden ayudar a responder la pregunta. Aparece en primer lugar el Estado. Para Manuel Alfiere (citado en Albertini de Arruda, 2014) “ambos gobiernos posicionaron al Estado como rector de la vida política, social y económica del país”(p. 56). Para el autor, tanto el peronismo como el kirchnerismo se apartaron de los postulados liberales y posicionaron al Estado como árbitro de las relaciones sociales, en términos de clases. Alfiere lo define como bonapartista, es decir, un Estado que no reconoce –o no devela– su carácter burgués y que se asume como garante del interés “general”. Que en algunos momentos se apoya en la clase obrera y que, en otros, lo hace en el empresariado”. (citado en Albertini de Arruda, 2014, p. 56). Por otro lado, algunas de las medidas sociales de carácter universalista, como la Asignación Universal por Hijo o la creación de puestos de trabajo son reivindicadas por el kirchnerismo en clave nacional-popular, apelando a un imaginario peronista. Si bien bajo la experiencia del 37
marzo de 1976, la pareja se instaló en Río Gallegos, Santa Cruz, ciudad de donde era Kirchner, y montaron un estudio jurídico en los años de la dictadura. Un par de años antes de la vuelta a la democracia tanto Kirchner como Fernández retomaron su participación política, ahora en el Partido Justicialista de Río Gallegos. En 1983, año del regreso de la democracia, Kirchner se presentó como candidato a intendente de Rio Gallegos, pero alcanzó el cargo en la siguiente elección, cuatro años después. Comenzaría así un derrotero que llevaría a Néstor Kirchner a presidente de la Nación en 2003, luego de ser gobernador de Santa Cruz entre los años 1991 y 2003. A su vez, Cristina Fernández de Kirchner también fue asumiendo cargos electivos pero, a diferencia de Kirchner, en el ámbito legislativo. Fue diputada provincial por Santa Cruz (1989-1995); senadora nacional por Santa Cruz (1995-1997;2001-2005); diputada nacional por Santa Cruz (1997-2001); y senadora nacional por la provincia de Buenos Aires (2005-2007) antes de llegar a ser presidenta de la Nación. Si bien siempre fue orgánica al Partido Justicialista, Fernández de Kirchner mantuvo durante su mandato como legisladora nacional una actitud crítica con el gobierno del también peronista Carlos Menem y se opuso a varias medidas de su gobierno. A partir de su posición crítica y su desempeño como legisladora fue adquiriendo protagonismo en la política nacional y en los medios de comunicación. Cuando Néstor Kirchner asumió en 2003, Cristina Fernández ya era un personaje conocido en la política argentina pero, lógicamente, adquirió una posición de mayor trascendencia al convertirse en primera dama de la Nación. En este punto, Cristina se apartó de los roles tradicionalmente asignados a las esposas de los presidentes, principalmente confinadas a actividades protocolares, y tomó una posición política activa no sólo desde su cargo institucional de senadora nacional, sino también dentro del propio Partido Justicialista. En un Congreso partidario realizado en marzo de 2004, CFK acusó a las mujeres “portadoras de apellido” (Infobae, 2004, 7 de septiembre) dentro del partido, frase que se interpretó como crítica a Hilda González de Duhalde, esposa del ex presidente Eduardo Duhalde y también dirigente peronista. Con esta frase, CFK intentó por un lado poner en evidencia cierta vía de construcción política de dirigentes mujeres dentro del aparato partidario, pero a su vez despegarse ella misma de ese carácter –a pesar de utilizar también el apellido de su marido – al reivindicar su trayectoria como militante y dirigente a partir de características personales y no del designio de su esposo. Este punto sería una de las críticas recurrentes que recibió durante su primer mandato como presidenta, a partir de acusaciones de ´doble comando´ del Poder Ejecutivo, una definición que utilizaron políticos y periodistas para atribuirle a Néstor Kirchner el verdadero control del gobierno y el ejercicio del poder real. Si bien CFK llegó al gobierno luego de obtener más del 45% de los 44
votos en primera vuelta electoral, es decir, más de veinte por ciento más que su marido, recibió más cuestionamientos personales que su antecesor por la doble razón de ser esposa, por un lado, y suceder en la presidencia a su marido, por el otro. La presunción de ser parte de la estrategia de Kirchner para extender su permanencia en el poder pesó como cuestionamiento hacia ambos, aunque la depositaria de la crítica fue más CFK que Kirchner. CFK pensada como pieza en una estrategia ajena; como objeto, como extensión de un otro masculino. Grandis y Patrouilleau (2010) explican que el descrédito de su gestión surge de la puesta en disputa del valor político de su posición dentro de la normatividad heterosexual de su matrimonio, no de un cuestionamiento de la heterosexualidad normativa per se. Por el contrario, se la refuerza al considerarse a CFK incapaz de un pensamiento y política propios, independientes de los de su esposo. El entredicho es la complementariedad política dentro del vínculo matrimonial, o dicho de otro modo, el pacto político dentro del pacto matrimonial. La cuestión del ´doble comando´ estuvo presente durante todo el mandato de CFK hasta la muerte de Kirchner, en 2010. Este punto puede entenderse como una manera de deslegitimar ambas conducciones en tanto parte de un matrimonio, revelando “las tensiones de género sexuado normativizadas cuando se cruzan el ámbito público con la política”. (Grandis y Patrouilleau (2010 p.34). Lo cierto es que a partir de su asunción, y más fuertemente desde la muerte de Kirchner, CFK fue definiendo su propio estilo de conducción y comunicación política con características personales identificables. El fallecimiento del ex mandatario sugiere un hecho que en adelante (y como elemento para pensar la totalidad de su mandato) afirmó sus características personales y derribó los supuestos construidos alrededor del matrimonio político. 3.4.2. La presidenta mujer “Creo en defender los derechos de la mujer y de las minorías, pero no bajo la etiqueta de ser feminista”(Página 12, 2005, 15 de agosto). Las declaraciones a de CFK a una revista en 2005 marcan su posicionamiento como mujer en la política; si bien ha reivindicado la lucha por los derechos de las mujeres y la mayor participación en espacios político-institucionales, nunca lo ha hecho desde el feminismo, categoría extraña a su práctica política (al menos hasta ese año). Si bien CFK se ha manifestado en cuestiones centrales en el debate por los derechos de la mujer, por ejemplo haciendo pública su posición contraria a la legalización del aborto, durante sus dos gobiernos se dieron avances simbólicos y concretos muy relevantes respecto de temas de género. Algunas de las medidas fueron la sanción de la ley contra la trata de personas, la tipificación del delito de femicidio en el código penal, la ley contra la violencia de género, la ley de identidad de 45
género, el matrimonio igualitario, la asignación universal por hijo y el programa social “Ellas Hacen”. En esta doble característica de no asumirse feminista y a su vez impulsar políticas reivindicativas para las mujeres, aparece otra figura central en la historia argentina a cuya experiencia en este sentido se asemeja la de CFK. Para Victoria Tesoriero (2017), “los dos grandes cuadros que dio nuestra historia política no se reconocieron públicamente como feministas, pero en las prácticas lo fueron: Evita y Cristina”(citada en Notas, 15 de mayo). Sobre Eva Perón, CFK opinó que fue la figura histórica que “cambió el sistema que operaba en la Argentina en los ’40 de una manera que dio poder a los trabajadores y a las mujeres” (Página 12, 2005, 15 de agosto). Tanto Eva Perón como Cristina Fernández de Kircher, más bien a partir de su práctica política y no tanto desde una intelectualidad feminista, han “generizado la política en un medio de relaciones homosociales” (De Grandis y Patrouilleau, 2010). Sobre CFK, Diana Broggi (2017) explica que “su rol progresivo como mujer en la política es una variable que ubica actores y actrices” como una variable en el ejercicio del poder, al funcionar como marco de representaciones. En este sentido, “Cristina representa mucho más de lo que es” (Broggi, 2017). Es así que la potencia de su figura abre la posibilidad para la construcción de demandas, entre las cuales se inscriben las del feminismo. Unos años más tarde de las declaraciones citadas, doce para mayor precisión, CFK reflexionó acerca del rol de las mujeres en la política, a partir de su propia experiencia, en el Parlamento Europeo. Allí, CFK expuso que ha sido víctima de violencia simbólica y mediática, en el ejercicio del cargo de presidenta, por su condición de mujer: se basa en el razonamiento de que su figura es disruptiva para los marcos heterosexuales sobre lo que se espera de una mujer dirigente. “El patriarcado ha formateado un tipo de mujer que no se corresponde con el tipo de mujer que les habla”, argumentó CFK (en Cfkargentina.com, 2007, 13 de mayo). Según la ex mandataria, No se tolera a una mujer con formas de mujer, que se peine como mujer, que se pinte como mujer, que se ponga tacos aguja o que use pantalones ajustados… que además se atreva después de todo eso a tomar decisiones, a dar órdenes y a ejercer el poder (en Cfkargentina.com, 2007, 13 de mayo). CFK agrega que “a los sectores de poder no le gustan las mujeres que pueden ser competencia (…) las mujeres que se atreven y que además lo hacen sin perder las formas de mujer”(en Cfkargentina.com, 2007, 13 de mayo). En este sentido, la imagen de Cristina Kirchner tiene un peso considerable al pensarla en su condición de presidenta mujer. Su estilo de vestir, de peinarse y maquillarse12, está asociado a 12 CFK ha despertado el interés de varios medios de comunicación nacionales e internacionales por su apariencia y su estilo al vestir. Si bien sus atuendos van cambiando en cada aparición pública, CFK mantiene algunos elementos de su imagen de forma más o menos permanente. Desde su juventud ha utilizado rímel negro y delineador para sus ojos y lápiz labial. Su cabello siempre fue largo, y en los años de presidenta, de un color castaño rojizo y con ondas. 46
algunos “atributos de femineidad” (Albertini De Arruda, 2014, p. 143), y por lo tanto “inadecuada para el espacio político o las funciones públicas” (Albertini De Arruda, 2014, p. 143). A partir del modo en que conforma su imagen, resalta algunos rasgos de femeneidad, utilizando esa característica para construir su liderazgo. Lo femenino, en tanto contraposición a la mujer determinada por el patriarcado, es parte central de su imagen. Su feminismo es el que expresa su cuerpo y el que produce con sus acciones, aunque finalmente, como manifestó en el Parlamento Europeo, es posible que también se asuma finalmente como militante feminista (Cfkargentina.com, 2007, 13 de mayo) . 3.4.3. CFK y Evita La comparación entre CFK y Eva Perón (conocida popularmente como“Evita”) es inevitable por una serie de características compartidas. En primer lugar su condición de mujeres en el ejercicio del poder político en la Argentina; luego su pertenencia partidaria al peronismo; el hecho de ser líderes de masas; las pasiones que envuelven ambas figuras; dividir a la opinión pública, como una polarización social alrededor de lo que se siente y se piensa sobre ambas; y ser víctimas, en ocasiones, de violencia simbólica13. Evita y CFK son, sin dudas, dos de las políticas mujeres más importantes de la historia argentina, sino las más importantes. A partir de la puesta en diálogo de ambas trayectorias es posible trazar continuidades en la historia y reconocer aquellos elementos históricos, subyacentes, que en la actualidad se activan para pensar la figura de Cristina Fernández de Kirchner. Durante su gestión, e incluso antes de asumir como presidenta, CFK se ha mantenido cercana a la figura de Eva Perón, a partir de evocaciones en sus declaraciones públicas; al inaugurar muestras sobre Evita en el exterior (Página 12, 2005, 15 de agosto); al utilizar su iconografía, su rostro, para decorar edificios públicos, tales como la Casa Rosada o el Ministerio de Desarrollo Social, sobre cuyas fachadas se montaron dos murales gigantescos con el rostro de Evita; el diseño y la emisión de un billete de cien pesos con el rostro de Eva Perón; ciertos aspectos verbales y no verbales que se han manifestado en sus primeros discursos como presidenta14 o en la puesta en Siempre suelto. Respecto de su indumentaria, CFK habitualmente usa faldas, vestidos en “A” que marcan su silueta, y tacones. Además, lleva puestos accesorios dorados como aros y relojes (Albertini De Arruda, 2014). 13 El periodista Francisco Peregil hace una comparación entre adjetivos calificativos de carácter peyorativo acerca de Eva Perón y CFK: “A Evita le decían La Yegua y cuando convalecía de cáncer, pintaban viva el cáncer. A Cristina también le dicen eso y le llaman La Yegua. Lo cual expresa un enorme resentimiento machista”. (El País, 2012, 6 de mayo). 14 El escritor y ensayista Juan José Sebrelli explica que “se pueden encontrar elementos comunes en el origen familiar pero sus personalidades son distintas. Cristina es más culta aunque se esfuerza, en vano, en imitar a Eva. Lo hace con los gestos y el tono impostado pero es otra cosa” (en El Atril. Reflexiones sobre comunicación política, digital y liderazgo, 2012, 29 de noviembre). 47
escena de sus actos, principalmente aquellos que sucedían en la Casa Rosada, en donde CFK aparecía rodeada de símbolos que remitían a la figura de Evita. Puede decirse que Eva Perón como símbolo, más bien como ícono a partir de representaciones gráficas, es un ícono que CFK incorporó a la construcción de su imagen, tal como sucedió con las Madres de Plaza de Mayo y el símbolo del pañuelo blanco. En estas figuras, CFK se reconoce en una tradición y expone su carácter personal en una línea de trascendencia histórica. Además, en el caso de Evita, puede resultar a su vez una operación de asociación, a partir de la cercanía y la identificación, a los sentidos que se desprenden de su figura. Tanto Eva Perón como CFK comparten, además, una condición de excepción (Albertini De Arruda, 2014) que determina el marco en que han desarrollado su práctica política. Esto es, la excepción de construir un liderazgo propio corriéndose de los estereotipos fijados por el patriarcado para las mujeres en la vida pública y por otro lado la excepción de que las posiciones de poder político recaigan en un hombre. Esto, a su vez, sin contar con referencias de mujeres en situaciones similares en la historia argentina y latinoamericana15. Por tanto, se evidencia una situación de excepción doble. Albertini De Arruda (2014) sostiene que esta excepcionalidad se da “en relación con su posición como mujeres dentro de los estereotipos de género y en relación con la “dominación masculina” (p. 62). Ambas políticas, por tanto, no encajan en los esquemas culturales dominantes para el género femenino. Estos esquemas sugieren que el ejercicio del poder es más propio de lo masculino, no solamente porque quienes ostentan los máximos cargos en las estructuras de dominio son por lo general hombres, sino también que ese mandato debe ser ejercido según características atribuidas a una forma de ser masculina. En este aspecto, los liderazgos excepcionales de CFK y Eva Perón se desmarcan de esa lógica y se alejan de los esquemas de estereotipos. Albertini De Arruda (2014), explica que Ocupar una posición de poder político, que históricamente y culturalmente está asociado al universo masculino, hace que el excesivo gusto por los elementos estéticos de la apariencia, como la indumentaria, asociada a la moda que está socialmente y culturalmente encuadrada en el universo femenino, sea visto, en algunos contextos basados en juicios estereotipados de género, como una inadecuada representación de poder. (p.19). La estética es una referencia material que marca cierta forma de constituirse en la oposición binaria hombre/mujer, bajo los parámetros estereotípicos y de desigualdad en los que se basa el patriarcado. Pero no es la única referencia ni la más importante para hablar de esta excepcionalidad. 15 Si se expande esta consideración, aparecen pocos liderazgos democráticos femeninos – muchos menos si sólo se toman en cuenta aquellos cuya imagen rompe los estereotipos de femineidad -; tal es así que en 2017 sólo hay 10 mujeres presidentas y 6 primeras ministras. No obstante, la participación de las mujeres en cargos de representación se ha duplicado en los últimos veinte años.(El País, 2017, 7 de marzo). 48
Es la ruptura de los ámbitos en los que se fueron conformando los elementos constitutivos de cada género el hecho que sitúa a CFK y Evita en otro lugar. Para Albertini De Arruda (2014), las formas de actuar de Evita y de Cristina no están “encuadradas fijamente” en estándares estereotipados de género; siendo bien reproducciones de “discursos” que remiten a los estereotipos de “femineidad”, actuando las mujeres desde su posición de “domesticidad”, desde el hogar, la familia y desde el cuidado de los suyos, esto es, desde el ámbito privado, y en otros momentos sus propias tomas de posición no fueron lo esperado para un liderazgo de mujer, dentro de la “normatización” y “naturalización” del género femenino, ya que ambas tomaron, frente a situaciones de crisis, una cierta actitud confrontadora, es decir, formas de comportamiento consideradas masculinas (p. 64). La división binaria hombre/mujer establece modos de ser determinados que desarrollan en espacios sociales específicos y distintos. La aparición de CFK y Eva Perón, como referentes políticos excepcionales en tanto mujeres no estereotipadas, en un campo a priori ajeno, como es la política, constituye el hecho comparable que las une, a pesar de pertenecer a contextos históricos y políticos diferentes. 3.4.4. Comunicación política de CFK La forma en que Cristina Fernández de Kirchner estableció su estilo de comunicación política está basada en el esquema de comunicación que definió el kirchnerismo a lo largo de todo el período. Los ejes de ese esquema son: la pretensión de comunicación directa, sin intermediarios, y el despliegue de dispositivos para llevarlo a cabo; la centralización de la información en la figura del presidente; la caracterización de los medios de comunicación como agentes de poder y desestabilización; y la división del campo político según la lógica discursiva amigo/enemigo. En este marco, CFK incorporó elementos distintivos, rasgos personales de estilo, que marcan algunas diferencias respecto del estilo de Néstor Kirchner. Al ser un esquema que centraliza información y poder en la figura del presidente, los rasgos personales definen en gran medida el carácter de la comunicación política en el kirchnerismo. La ensayista Beatriz Sarlo (La Nación, 2011c, 10 de diciembre) explica que este esquema de comunicación estaba organizado de manera piramidal, en cuyo vértice reside el poder. En este esquema, CFK es la encargada de la enunciación; la cara, la voz y el corazón del proyecto. A esta organización, centralizada en CFK, se le suma el secreto como elemento de comunicación política. Las decisiones se debaten y resuelven en un círculo muy acotado, en el mayor hermetismo, y se hacen públicas con el anuncio de la presidenta. Existe un secretismo (La Nación, 2011b, 18 de noviembre) en la comunicación de gobierno. Esta centralización, además de ser un modo de ejercer el poder, una dinámica de la práctica, responde a una intención de controlar la escena desde la que se comunica. En esta puesta en escena, los medios aparecen en una posición 49
lateral a la comunicación directa que se da entre la mandataria y el pueblo. Sarlo (La Nación, 2011b, 18 de noviembre) explica que Cristina Kirchner confía en que el secreto se compensa con una escena de "comunicación directa": ella, en las pantallas de los televisores, hablando frente a reuniones de vecinos, de obreros, de escolares, de industriales, que están allí como representación en miniatura de la variada multiplicidad del pueblo, una suma de audiencias reales y audiencias mediáticas. La atención a la puesta en escena, instancia de unificación de sentidos y manifestación política, lleva la marca de CFK en todo el proceso kirchnerista. CFK más que Néstor Kirchner tenía presente la importancia de la dimensión estética y simbólica en la práctica política. La planificación minuciosa de las condiciones en las que se realizaban los discursos, el control de la escena para que exista la comunicación directa. Como explica Sarlo (La Nación, 2012b, 14 de junio), “la Presidenta ha diagnosticado que el discurso es un arma que sólo debe utilizarse en condiciones de extremo control: palco y un solo micrófono.” Se pueden encontrar algunos ejes que constituyen esta comunicación: el acto político como escena de la comunicación; la cadena nacional, como herramienta de comunicación televisiva directa y controlada; la liturgia militante y los factores personales de CFK al comunicar, tanto lo discursivo como lo no verbal. Respecto del discurso, Gabriela Azzoni (La Nación, 2011, 1 de julio) describe algunas características en su composición, princilamente en el plano emotivo:. Cristina apela a los afectos estratégicamente al comienzo de sus locuciones para ganarse el beneplácito de su audiencia y al final de las mismas para cerrar provocando un golpe de efecto. Así, agradece el cariño que la gente le profesa y –al mismo tiempo– le declara su amor. La mandataria destaca su entrega total rozando el sacrificio. CFK establece un límite borroso entre lo público y lo privado, al sacar de su propia experiencia aquello acerca de lo cual discursiviza. Para Sarlo, “son sus propias convicciones –que eran las mismas de Néstor– su principal fuente de inspiración” (La Nación, 2011, 1 de julio). En palabras de la ensayista, CFK “ha fusionado su vida y el poder”(La Nación, 2012b, 14 de julio). El dispositivo se completa con la utilización de la primera persona del singular para enunciar, como “garantía de lo verdadero y lo justo”, tal como explica Sarlo (La Nación, 2012b, 14 de julio). En este sentido, reconoce que ese profundo autoconvencimiento de la trascendencia excepcional de su persona sintoniza perfectamente con un clima de época que ha girado hacia la subjetividad (… )La dimensión autobiográfica no necesita de validación: vale porque pertenece a un sujeto. La primera persona del singular está por todas partes y es aceptada como razón suficiente de lo que se afirma. (La Nación, 2012b, 14 de julio). Se identifican en su discurso dos figuras preponderantes en términos de construcción linguistica; un ethos, en términos de legitimación mediante el discurso: el ethos pedagógico experto 50
y el ethos militante (Vitale, 2013). El primero de ellos remite a un discurso explicativo, que busca facilitar la comprensión de la audiencia, como si se tratara de una clase. Vitale (2013) sostiene que “esta escena de habla la ubica en una relación asimétrica con su auditorio, en tanto la sitúa jerárquicamente en un lugar superior y de mayor poder porque posee un saber del que aquel carece” (pp. 12-13). A partir de este tipo de enunciación, los discursos de Cristina se han caracterizado por ser de larga duración16 e incluir gran cantidad de datos e incluso citas. Por otro lado, un ethos militante, que presenta un tipo de liderazgo apoyado en valores y convicciones que guían el accionar. El primero es más bien de tipo racional y el segundo, en tanto, más vinculado a la emocionalidad. CFK monta un dispositivo alrededor de la situación de discurso. El centro de la comunicación es ella misma, con lo que dice oralmente y lo que comunica de manera no verbal. Y el medio en el que sucede es la televisión. El uso de la cadena nacional17, hecho que le ha valido críticas de medios y de la oposición, es uno de los elementos que demuestran en qué grado el medio televisivo es aquel en donde se desarrolla gran parte de la comunicación política del gobierno durante su mandato. CFK se desenvuelve bien en la lógica del audiovisual. El acto televisado condensa una cantidad de recursos estéticos, simbólicos, retóricos y afectivos que potencian las capacidades comunicativas de Cristina. Es la representación de la política transmitida por televisión, todos las características del espacio político en pantalla por algunos minutos. Como dice Sarlo (La Nación, 2011b, 18 de noviembre), estas imágenes crean sentido común: ella dice esas cosas mientras las muestra en concreto, al inaugurar fábricas abiertas o cerradas, puentes, tramos de carretera, usinas atómicas, escuelas, hospitales terminados o a medio terminar. La inauguración no es un acto para ser verificado, sino para ser comunicado. Es un acto simbólico. Lo importante no es la totalidad del acto, sino “preparar fragmentos, planos, cortas secuencias que se multiplican luego en los informativos, en los diarios y en las redes sociales”(La Nación, 2011b, 18 de noviembre). Por otro lado, Sarlo identifica en Cristina unas cualidades, del orden de lo performático, que despliega en sus discursos. Y explica que la Presidenta se mostró conocedora de las estéticas televisivas, que hacen brillar el pliegue de lo personal incluso en el acto donde se anuncia "milanesas para todos". Esa simbiosis de lo privado y lo público es una marca a fuego de la cultura actual y Cristina Kirchner descolló en la dosificación exterior de sus sentimientos. (La Nación, 2011, 23 de junio). 16 Un informe del diario La Nación marca que los discursos de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso Nacional de CFK han durado como mínimo 70 minutos y como máximo 220, es decir, tres horas y veinte (La Nación, 2015, 2 de marzo). 17 CFK utilizó la cadena nacional en 134 ocasiones durante sus dos mandatos (Chequeado.com, 2015, 19 de agosto). 51
Esta cualidad se presenta como un rasgo del proceso político latinoamericano del nuevo siglo, con el surgimiento de los tele-presidentes que definió Omar Rincón (2008). En este punto, Rincón explica que El hecho político en Latinoamérica está en que nuestros gobernantes más que presidentes que gobiernan son presentadores de televisión que “en vivo y en directo” producen una democracia emocional para televidentes/ciudadanos. Hacer política y gobernar hoy significa promover, “vía la comunicación”, una conciencia colectiva emocional de estar mejor, un relato de mejoría colectiva, un ideal creíble de futuro. (p.8). Bajo esta marca de época, CFK conjuga los formatos más tradicionales de la política, como el mítin — en tanto puesta en escena, entendida como despliegue de elementos materiales y organización del acto político— con elementos propios de la americanización de la política y la lógica televisiva. Es decir, el mitin televisado como terreno para aparecer públicamente. 52
4. ANÁLISIS A partir de la observación de los discursos seleccionados para el presente estudio aparecen algunos aspectos ligados al comportamiento no verbal de Cristina Fernández de Kirchner que es preciso caracterizar y relacionar. Estos discursos, correspondientes a tres años distintos de la presidencia de CFK, permiten determinar qué elementos componen la estructura de su comportamiento no verbal a lo largo de todo un proceso, y a su vez, cómo esos elementos fueron cambiando con el transcurso de los años. Si bien hay rasgos que han estado presentes desde sus primeros discursos, resulta interesante ver cómo han ido variando a lo largo de los años – afirmándose o modificándose – e incluso qué elementos ha incorporado posteriormente. El comportamiento no verbal incluye toda la escena en la que se comunica. Esto va desde la corporalidad de CFK hasta la escenografía y la presencia de otros. Incluso aspectos no visibles como el ambiente y la actitud de la audiencia en los diferentes actos. Esta mirada amplia que habilita el estudio de lo no verbal permite analizar el dispositivo de comunicación por excelencia del kirchnerismo, que ha sido la comunicación directa (y televisada) de la presidenta con el pueblo, en todos los aspectos que no impliquen construcción discursiva. Para eso es necesario poner en relación los aspectos que efectivamente forman parte de la escena con otras experiencias históricas, con símbolos e imaginarios que cobran materialidad en esas situaciones. Se parte del cuerpo de CFK; su gestualidad, movimiento, ubicación y paralenguaje. Luego, lo que atañe a su apariencia (indumentaria, accesorios, peinado y maquillaje). Y también su espacio físico más cercano y los elementos que tiene a mano para comunicar; el lugar desde donde habla (la escenografía); quienes están cerca de ella y para quienes habla, su audiencia. Todo lo que puede verse o percibirse. Aparecen algunas características generales de su comportamiento no verbal que sirven como referencia para desarrollar los ejes en los que se divide el presente análisis. Principalmente tienen que ver con la gestualidad y con su voz. Esos elementos conforman una especie de bloque expresivo, que admite múltiples combinaciones de acuerdo a la intención de esa comunicación en distintos momentos. Este bloque incluye: - Voz: 53
El otro punto comparativo respecto de los dos modos anteriormente descriptos es la relación que se da con lo discursivo. Si mientras se refiere a un ellos/adversario CFK utiliza un tono más agresivo en su comportamiento no verbal, y más amigable cuando se refiere al nosotros, el modo emotivo está vinculado directamente al yo, es decir, a la experiencia personal o familiar de la propia Cristina Fernández de Kirchner. En este modo, si bien CFK habla para miles de personas, se permite revelar algunos aspectos muy íntimos. Este recurso entra en un juego de ataque y repliegue; acusar recibo del daño o de la situación que amerita la tristeza o el llanto y pasar al ataque, a una posición más agresiva. Dentro de este modo también se incluye un aspecto vinculado al tacto. Sobre el escenario CFK dispone del tacto como recurso para relacionarse con otras personas sobre el escenario. Dentro de este recurso, el abrazo y el beso es algo que se destaca, sobre todo cuando saluda a familiares suyos: el ex presidente NK, su hijo, su nuera y su nieto. Hay de alguna manera una representación de lo familiar sobre el escenario. Inmediatamente después de que termina los discursos, sobre todo los que son en Plaza de Mayo – es decir, no son actos en donde se anuncian acciones de gobierno– CFK saluda al público y abraza a alguno de sus familiares. Esta muestra de afecto sucede en el centro de atención y, simbólicamente, el centro de la representación. Existe una determinación al respecto: exhibir el afecto familiar a partir de los saludos con sus familiares. Se pueden establecer entonces tres modos en los que se organiza el comportamiento no verbal de CFK: el modo amigo; el modo enemigo y el modo emotivo. Estos modos tienen un correlato verbal cuando se habla de nosotros; ellos o yo en el discurso, correspondientemente. En el caso del modo amigo y el modo emotivo, se instala en el campo propio, en un nosotros. La diferencia entonces va a estar dada por el carácter de intimidad que se da en su comportamiento no verbal. Si el relato es un hecho vivencial de CFK, si alude a un estado de ánimo propio, si incluye la memoria de Néstor Kirchner o refiere a algún aspecto familiar, el modo emotivo aparece con mayor recurrencia y fuerza. Se da en el plano de lo íntimo, paradójicamente, a la vista de miles de personas. En cambio el modo amigo necesariamente se da en la relación entre los propios, es decir, necesita de la interacción con otros. A diferencia del modo emotivo, que funciona en soledad, el modo amigo aparece en el feedback entre CFK y sus asesores o CFK y la audiencia. Esos actores constituyen un nosotros, una relación de la que CFK es el centro de ese intercambio comunicativo. De forma contraria, el modo enemigo se potencia cuando aparece un actor ubicado en el campo del adversario o de los otros. Aquí CFK también es el centro de esa representación, e incluye a la audiencia, que acompaña con cánticos o aplausos los momentos desencadenantes de intensidad dentro de este modo. 60
En línea con lo anterior, lo emotivo sucede en los extremos: por una lado, dentro del modo enemigo, como agresividad e ira, en un interesante ida y vuelta de CFK con la audiencia. Se trata de una progresión en el empleo de elementos no verbales, no sólo porque se van incorporando movimientos o gestos sino también porque va creciendo la intensidad con las que lo usa. Esta secuencia, creciente, tiene un clímax y un final: el clímax está marcado por la combinación de ciertos elementos vocales y gestuales, utilizados de manera que la intensidad crezca progresivamente. El desencadenante son los aplausos y gritos de la audiencia. Y la secuencia puede volver a empezar. Esta secuencia se asemeja a un esquema de estímulo y respuesta: una serie de variaciones en la voz, en los gestos del rostro y en el movimiento de las manos y brazos generan aplausos18. Los elementos son el aumento del volumen y tono de voz al hablar; gestos duros en el rostro (movimiento amplio de la boca, ceño fruncido, mirada firme) y su movimiento de manos. Este último aspecto se da según algunas características recurrentes; sus ilustradores con manos y brazos se dan por secuencias: si dispone una mano en particular de determinada manera, prosigue con esa disposición (mano abierta en garra o dedo índice o pulgar separados del resto de los dedos) y movimiento hasta el final de la progresión, que habitualmente coincide con el fin de una idea que desarrolla. El bloque de tres elementos va elevando la intensidad (ritmo y dramatismo) hasta estallar. Muchas veces sus manos terminan en un movimiento seco, explosivo o cortante; como si descargara toda la acumulación de energía e intensidad que fue sumando en ese fragmento. La audiencia aplaude y CFK se mantiene en silencio hasta que esos aplausos se apaguen. Hay un entendimiento por parte de CFK y del público de cómo es esta dinámica. Un juego que ambas partes conocen y juegan. Algunas veces los recursos son más sutiles y basta con una mirada. En el DISCURSO 2 CFK le marca el aplauso al público al cerrar los ojos. De alguna manera, el gesto de afirmación, con cerrar los ojos indica a la audiencia que debe intervenir en la situación a partir de un aplauso. En esta relación aparece un elemento de comportamiento verbal que se da prácticamente solo en este tipo de situaciones: los adaptadores. En los momentos en que hace silencio, fundamentalmente mientras el público aplaude, alternativamente frunce o aprieta los labios, los esconde, y entreabre la boca e inspira. Los movimientos no siguen un patrón o una secuencia, sino que realiza distintos tipos de adaptadores a lo largo de todos sus discursos. Aunque la mayoría de ellos se concentran en los momentos de silencio y en un área en particular de su rostro, que es la 18 En el DISCURSO 1 hay 14 interrupciones por aplausos; 27 en el DISCURSO 2; 10 en el DISCURSO 3; 36 en el DISCURSO 4; 35 en el DISCURSO 5 y 19 en el DISCURSO 6. 61
boca. De alguna manera CFK retiene las palabras, detiene el movimiento de su boca para no hablar antes de retomar el discurso. 4.2. La víctima y la heroína El comportamiento no verbal de CFK, en tanto gestualidad y voz, es decir corporalidad, pasa por los tres modos anteriormente descriptos que ordenan todos los recursos no verbales de la ex mandataria. Estos tres modos no son puros, sino que hay elementos no verbales que aparecen en un modo en el que habitualmente no están presentes, o bien hay un paso progresivo de un modo al otro. Un punto saliente es la capacidad de CFK de pasar de un modo a otro, de intercalar registros. Si se tiene en cuenta que sus modos implican la emocionalidad en los extremos, desde los aspectos más agresivos a los más sensibles, ese pasaje sugiere un esfuerzo corporal y expresivo que permite no solo intercalarlos sino también fusionarlos sin que el cambio aparezca de modo abrupto. Esta representación sobre un escenario, con una escenografía, una iluminación, una audiencia y una figura que interpreta una historia, personal en algunos casos y épica por momentos; características vinculadas el teatro. Se establece entonces un eje que en el que es necesario detenerse: la performatividad en el comportamiento no verbal de CFK. Como ya se vio anteriormente, el modo enemigo y el modo emotivo marcan los niveles de intensidad más altos en su comportamiento no verbal. Establecen los niveles de euforia o de dramatismo. El modo enemigo, cercano a una arenga, un estilo propio de los mítines, es un registro familiar para la comunicación política. Si bien implica una capacidad de representación corporal, todo político que haya estado en situaciones de mítines ha debido desplegar algunos recursos expresivos con algunos elementos gestuales o del paralenguaje propios del modo anteriormente descripto. El modo enemigo es propio de la política. En cambio, los recursos que emplea CFK en el modo emotivo no son tan habituales en lo político, o a priori, requieren de algunas capacidades interpretativas específicas. Este registro, no tan presente en la comunicación política, se acerca a otros lenguajes como el teatro o la televisión e incluso la radio. La vinculación de estos campos dentro del propio de la comunicación política, y de la situación de acto político desde el que CFK realiza sus discursos, es la clave para pensar lo performativo en la conducta no verbal de CFK. En el primer discurso de Plaza de Mayo CFK habla muy pausado, no sólo marcando el silencio entre frases o palabras, sino en la pronunciación de las propias palabras. Las hace durar más de lo que luego lo hace en los discursos de los años siguientes. Respecto del timbre de voz, se nota una cierta impostura: se trata de un timbre que en lo siguientes discursos no ha utilizado; la diferencia es que el timbre de voz del resto de los discursos es similar, y un tanto más genuino. Si se 62
puede decir algo a partir de esta comparación es que se nota en los primeros discursos un mayor control de alguno de sus rasgos no verbales, al menos los de la voz. Esto a lo mejor puede trasladarse a sus movimientos corporales y gestos. En tanto mayor control, también se deduce una mayor atención por parte de CFK a estos aspectos. Las expresiones de CFK en los siguientes discursos parecen un poco menos controladas, y por tanto más genuinas. Se puede hablar también de que en apariencia se advierte menos control sobre su comportamiento no verbal; pero he aquí otra lectura posible: CFK a lo largo de los años ha definido con mayor claridad su propio estilo personal en la comunicación y particularmente en su comportamiento no verbal. No se puede hablar de menos control o atención sobre lo no verbal, sino más bien de una afirmación y despliegue de otros recursos, que tienen la particularidad de parecer, además de menos calculados, más genuinos y personales. Desde sus primeras intervenciones públicas, CFK ha adoptado algunos recursos específicos para hablar y mostrarse en público. Podría hablarse incluso de modelos de referencia. La más directa, por una inevitable conexión histórica y político-partidaria es con Eva Duarte de Perón. Cabe pensar que al ser uno de sus primeros discursos públicos como presidente de la Nación, no en ámbitos institucionales, sino en actos en la vía pública y ante una multitud – y además por el hecho de que sea en la Plaza de Mayo – CFK haya apelado a modelos sobre los cuales sostener su discurso con cierto nivel de intensidad. Uno de los modelos puede ser Eva Perón, precisamente en sus discursos públicos. Hay una cercanía en los estilos Es interesante comparar los registros de voz de ambas líderes políticas, quizás el rasgo más parecido entre ambas; la voz es el instrumento para generar climas y reacciones en la audiencia. En algunos pasajes de sus discursos CFK habla al borde del llanto. Aparece con los ojos brillosos, los párpados entrecerrados, los labios cerrados y con las comisuras hacia abajo. Se la ve conmovida y a punto de quebrarse. Sin embargo mantiene ese tono y luego cambia, generalmente a un registro más agresivo. CFK se para desde la vulnerabilidad y luego arremete con fuerza al acusar. Son dos figuras opuestas expresadas desde lo no verbal: la tristeza y la vulnerabilidad, y el enojo y la fortaleza. CFK concentra ambos estados y los entrelaza, generando distintos matices expresivos y emotivos en todo su discurso, como si se tratara de distintos actos de una obra teatral. Respecto de este último punto, el DISCURSO 1 es un ejemplo de este tipo de organización. Se establecen los dos estilos de comunicación en tres actos. En el primer tramo, CFK comienza a hablar desde el modo emotivo y cuenta su experiencia como legisladora nacional antes de llegar a ser Presidenta Muchos de ustedes me conocen antes de ser Presidenta de la República Argentina, me conocieron como senadora, defendiendo la soberanía nacional de nuestros Hielos Continentales; me conocieron también los 63
ex combatientes de Malvinas, cuando los acompañé en el Senado en sus luchas para lograr la ley que reconociera sus derechos (…). (Minuto 8). en la segunda parte, la más duradera, se introduce un eje de conflicto y un actor social con quien confronta CFK: el campo. me han visto en muchas batallas, dadas con la convicción, con la pasión de mis ideas, que sé son también las de millones de argentinos. Sabía que como Presidenta de la República iba a tener que dar alguna otra gran batalla, lo supe cuando me comprometí, ante todos ustedes, a profundizar la transformación y el cambio, que ese hombre que está aquí junto a mí, mi compañero de toda la vida, comenzó el 25 de mayo del año 2003. (Minuto 10). En este pasaje CFK adopta el modo enemigo correspondiéndose con el sujeto social destinatario de sus palabras, las patronales agrarias, ubicado en el campo del ellos. Este tramo del discurso es el que concentra mayor cantidad de secuencias de crescendo de la intensidad de los elementos no verbales de CFK, y consecuentemente, más intervenciones de la audiencia (cánticos y aplausos). Hacia el final del discurso, cambia el destinatario del discurso y CFK vuelve al tono inicial, más emotivo: Quiero decirles y quiero que todos nos vean y nos escuchen, porque esta es una plaza del amor y de los sueños, que no vinimos a agraviar, no vinimos a insultar, simplemente a contar nuestras ideas del país que soñamos y cómo lo queremos hacer(…). (Minuto 31). Cuando termina de hablar, llueven papeles de colores celeste y blanco y CFK se aleja del estrado donde estaba hablando y saluda por unos minutos a la audiencia junto a su marido Néstor Kirchner. Si bien el comportamiento no verbal de CFK tiene algunos elementos de representación teatral y la puesta en escena sugiere también algunas semejanzas con el teatro, es preciso introducir, no obstante, una categoría incluída en el teatro pero que a la vez lo excede. Aparece el melodrama, un registro más cercano al estilo de CFK. Según lo describió Jesús Martín-Barbero (1987), el melodrama es un espectáculo plebeyo “mucho menos y mucho más que el teatro” (p. 124), originalmente vinculado a la mezcla entre los espectáculos de feria en Francia durante el siglo XVI y el teatro formal. Para Barbero (1987), el melodrama es la entrada del pueblo en escena, la posibilidad de representación de sus pasiones y emociones (p. 124). El melodrama tiene lugar en los espacios públicos, al aire libre, “en calles y plazas”(Martín-Barbero, 1987, 124-125); un “´espectáculo total´ para un pueblo que puede verse de cuerpo entero” (Martín-Barbero, 1987, p.125) y conmoverse con el espectáculo de las pasiones antes que el de los diálogos: Frente al teatro culto, que es en ese tiempo un teatro eminentemente literario, esto es, cuya complejidad dramática está dicha y se sostiene por entero en la retórica verbal, el melodrama apoya su dramaticidad básicamente en la puesta en escena y en un tipo de actuación muy peculiar. (Martín-Barbero, 1987, p. 126). 64
Como indica Martín-Barbero (1987), “ese fuerte sabor emocional es lo que demarcará definitivamente al melodrama colocándolo del lado popular” (p. 125). En sus inicios, el melodrama proponía el espectáculo de una persona en escena haciendo uso de la palabra; bien podía hablar uno solo y el resto respondía con gestos o cuando terminaba de hablar un actor y dejaba la escena, subía otro y hacía uso de la palabra. Otro componente del melodrama es la interacción y la complicidad con el público a partir, por ejemplo, del uso de canciones populares en la obra y que luego eran cantadas por el público. Lo visual y lo sonoro formaban una sensación distinta a la del teatro formal, aquí “una economía del lenguaje verbal se pone al servicio de un espectáculo visual y sonoro donde priman la pantomima y la danza” (Martín- Barbero, 1987, p.126). Esto sugiere el antecedente directo de género populares durante el siglo XX como el radioteatro, o incluso actuales, como la televisión y el cine. Esta puesta exige una forma particular de actuación, apoyada en los gestos corporales y en una expresividad explícita de los sentimientos. Implica una “retórica del exceso”, tanto en la actuación como en la puesta en escena, un desborde atado a la pretensión de generar sensaciones. Martín-Barbero (1987) explica que Todo en el melodrama tiende al derroche. Desde una puesta en escena que exagera los contrastes visuales y sonoros a una estructura dramática y una actuación que exhiben descarada y efectistamente los sentimientos exigiendo en todo momento del público una respuesta en risas, en llantos, en sudores y estremecimientos. Juzgado como degradante por cualquier espíritu cultivado, ese exceso contiene sin embargo una victoria contra la represión, contra una determinada "economía" del orden, la del ahorro y la retención (p.131). Para completar el cuadro, es interesante observar las figuras que componían el melodrama: el traidor, el justiciero, la víctima y el bobo (Martín-Barbero, 1987). Es preciso detenerse en dos de estas figuras: el traidor y la víctima. En primer lugar, el traidor es la personificación del mal y del vicio; un aristócrata malvado o un burgués megalómano (Martín-Barbero, 1987) cuya función dramática es acorralar y hacer sufrir a la víctima. Justamente, esta es la figura que aparece como referencia para pensar a CFK desde el esquema melodramático. Podría afirmarse que en una lógica de polarización – una de las operaciones que conforma la estructura dramática del melodrama – entre buenos y malos, CFK ocuparía el lugar de la víctima, casi siempre mujer, y un sujeto social ubicado en el campo del ellos – por ejemplo las patronales agrarias – , representaría al traidor. En este caso, la representación del traidor se da en ausencia y ocurre en el propio cuerpo de CFK cuando se refiere a estos sectores, expresándose en el modo enemigo. En cambio, la representación de la víctima es todo presencia: ella misma enuncia su propia historia con los recursos del modo emotivo. Su solitaria presencia en el escenario –o al menos el uso exclusivo de la palabra, como en el melodrama original – revela quién concentra la carga dramática de la representación. Es necesario, por tanto, detenerse en esta figura. 65
La víctima es portadora de virtudes. En la polarización del melodrama, representa el lado del bien. La víctima, si bien vulnerable, es también considerada la heroína. Existe un doble carácter en este personaje, que incluye el sufrimiento y a la vez la fuerza. Se considera en el melodrama al heroísmo como resistencia ante el dolor, aguante y paciencia; más bien un sentido cristiano del heroísmo (Martín-Barbero, 1987, 129). Del sufrimiento parte la víctima y la heroína, la misma persona. El autor (1987) explica que funciona haciendo recaer la desgracia sobre un personaje cuya debilidad reclama todo el tiempo protección —excitando el sentimiento protector en el público— pero cuya virtud es una fuerza que causa admiración y en cierto modo tranquiliza (p.129). Aquí se puede trazar un paralelismo entre la doble condición de CFK al adoptar dos de los modos predominantes en su comportamiento no verbal: el modo enemigo y el modo emotivo. CFK representa la figura de la heroína: una mujer sola sobre el escenario, vulnerable ante los embates de los traidores, en riesgo, emocionada, pero también que enfrenta y desafía esas fuerzas malignas desde su fortaleza, con el acompañamiento del público. CFK es la víctima y la heroína; son dos características que adopta en su figura. Estas dos variantes son representadas en los extremos de la emoción, desde una actuación del desborde, ya sea en situaciones de tristeza o en aquellas más desafiantes. En el hecho de combinar esos registros y concentrar dos facetas en principio distantes, y en generar efectivamente reacciones emocionales en su audiencia, se encuentra una de las claves para entender la comunicación de CFK, desde los aspectos no verbales. Quizás el punto más alto de este tipo de representación se dio luego de la muerte de Néstor Kirchner, cuando CFK comenzó a vestir luto en todas sus apariciones públicas durante casi tres años desde la muerte de Kirchner. Además de la representación gestual del dolor, CFK se ubicó visiblemente en un duelo prolongado, una marca del dolor representada a partir de su vestimenta. Aquí, CFK apela además a la tradición y a los ritos familiares y sociales asociados a la muerte, si bien cada vez con menos peso en la sociedad actual. Es, como se mencionó antes, nuevamente introductor la faceta más íntima en un plano público. Siguiendo a Beatriz Sarlo (La Nación, 2011b, 18 de noviembre). Después del entierro de Néstor, Cristina Kirchner dispuso casi de inmediato todos los elementos de la puesta en escena y vestuario: su luto, su palidez (atenuada con el transcurso de los meses), su figura erguida, su voz potente, que podía quebrarse por la emoción que ella misma se provocaba al mencionar al marido ausente. El melodrama funciona como punto inicial para acercarse a una situación posterior en la historia, y perteneciente a otro campo como es la política. Ahora bien, puede funcionar como matriz cultural en la que se inscriben otras formas más cercanas, como el radioteatro, géneros cinematográficos populares o las telenovelas. 66
Justamente, en una de esas tres expresiones culturales está ubicada una de las referencias que se mencionaron para analizar el comportamiento no verbal de CFK: Evita. Eva Duarte de Perón, antes de convertirse en esposa de Juan Domingo Perón y líder política, fue actriz. Desarrolló su carrera en teatro y cine, pero fue en el radioteatro donde encontró su ámbito específico. No casualmente, el peronismo ha hecho una ponderación del medio radial en su estrategia de comunicación política, sobre todo en los primeros años, antes de que la televisión llegara a la Argentina. La radio — y el radioteatro de manera específica— estuvo vinculado en la primera mitad del siglo XX con algunas expresiones de lo nacional-popular, con mitos, saberes y creencias populares, y con la identidad social y cultural de sectores subalternos (Martín-Barbero, p. 183). El peronismo supo conectar a nivel masivo, entonces, con algunos formatos y expresiones populares. Como explica José Natanson citando a Matthew Karush parte de la eficacia simbólica del primer peronismo se explica por la capacidad de Perón y Evita de hablarle a la sociedad con categorías que ya habían sido fijadas previamente por la industria cultural a través de la música, el cine y la radio. (Le monde diplomatique.Edición Cono Sur, 2015). Cristina recoge algunas de esas expresiones mediante la operación por la cual toma inicialmente a la figura de Evita como referencia para su comunicación, sobre todo en espacios no institucionales, de cara a su pueblo. Evita es entonces portadora de sentidos y símbolo en sí misma. CFK comparte con Evita algunos de sus rasgos no verbales como vía para llegar a un tipo de comunicación más visceral, ubicada en el plano de las emociones. Por otra parte, como militante peronista mujer y como primera mandataria, la referencia a Evita resulta inmediata, aún cuando no sea intención de imitar un modelo de representación específico. Pero además, CFK introduce un registro que aún no había sido incorporado por Evita en su estilo por cuestiones históricas: la televisión. Hay una relación directa entre la expresividad de Cristina y el modelo de comunicación de su gobierno, es decir, alguna relación entre Cristina y las estéticas televisivas. Esto se pone de manifiesto en su comunicación no verbal cuando cambia el registro del habla, mueve sus manos y brazos continuamente, gesticula, utiliza el humor, hace intervenir a otros personajes presentes, como si se tratara de una presentadora de televisión. El estudio puede ser la Casa Rosada o puede ser la Plaza de Mayo. Es interesante observar algunas cuestiones de la transmisión de sus actos. CFK casi siempre es tomada en un plano medio y de frente. Ese plano es la base de la transmisión. Pero no es el único. Por lo general se da un montaje entre los planos de CFK y planos cerrados de asistentes anónimos a los actos. Los funcionarios, en cambio, son tomados con planos más abiertos, en compañía de otros políticos. En los actos masivos, – dentro de los analizados los de Plaza de Mayo – se intercalan también planos aéreos mostrando la multitud. Es decir que la representación televisiva, la 67
construcción a partir de la puesta en plano y el montaje, se da entre CFK y personas anónimas, ya sea individualmente o masivamente; un ida y vuelta entre CFK y el pueblo. La mirada es otro elemento que se inscribe en la lógica televisiva de CFK. Durante sus actos la mirada es un elemento regulador en su comportamiento no verbal. CFK nunca mira de frente a la cámara, sino que hace contacto visual con personas que están delante suyo. Mediante el movimiento de balanceo queda orientada hacia la derecha o la izquierda. El acto regulador aparece cuando mira a una persona presente a la que alude en su discurso. En algunos casos se inicia una interacción aunque la voz de esa persona no es amplificada sonoramente. Esto ocurre en los actos institucionales, sobre todo los últimos analizados, que tienen un tono más distendido y se pertenecen al modo amigo. Sobre todo desde 2012, las situaciones en las que CFK interrumpe el tono de su discurso y emplea uno distinto, más distendido, más coloquial e interpersonal, para hacer algún comentario a asesores o algún comentario de contenido anecdótico. Sucede como si dejara de dirigirse a la masa y cambiara el flujo de su comunicación hacia una sola persona. En el DISCURSO 5, CFK aparece sentada detrás de una mesa junto a otros funcionarios. En este discurso interactúa más con las otras personas. CFK es el centro de la comunicación, pero va dirigiéndose a otras personas, como una presentadora de televisión. Incluso su disposición, detrás de una mesa, remite a algunas escenografías televisivas como las de los noticieros. Esta cuestión también es importante: CFK dispone toda una escena para desarrollar sus actos. El Salón de las Mujeres, el predilecto de CFK para los actos institucionales en Casa Rosada, es un ámbito institucional y a la vez un set de televisión, con luces para transmitir, una escenografía y un público. Toda esa escena está a su disposición mientras dure la cadena nacional y luego con las imágenes que se reproducen en programas de TV, fotografías en medios impresos y redes sociales. En definitiva, CFK utiliza recursos dramáticos en su comportamiento no verbal, ubicados más allá del teatro, en una matriz melodramática, actualizada a su vez por modelos de referencia como el registro de radioteatro de Evita o las estéticas y los ritmos televisivos. Su expresividad se da en los extremos y asume el desborde como característica de su propia imagen. En esa posición, de la que es víctima y a la vez heroína, vulnerabilidad y fortaleza, CFK emplea el lenguaje de las emociones para comunicar y entrar en sintonía con el pueblo, representado en los asistentes a sus actos. En su versatilidad y capacidad por conjugar registros alejados está uno de los ejes de su carácter performático. 4.3. Vestida de poder 68
Un aspecto importante para analizar el comportamiento no verbal de CFK es qué importancia tiene su condición de mujer en la construcción de su imagen. Tal como se ha mencionado en el apartado de contexto, CFK representa un tipo de liderazgo femenino excepcional, no sólo por la escasa representación de mujeres en el máximo cargo de gobierno, sino también por el estilo en que ejerce esa conducción, con algunos elementos que escapan a los estereotipos de género y expectativas para mujeres en altos mandos. Uno de los lugares en donde se evidencia esta excepcionalidad es en la apariencia de CFK. La forma en que se viste, se peina o se maquilla revela algunas marcas de femineidad, de las que CFK hace uso público en cada aparición. Su estilo es indicador automático de un tipo de imagen ubicada en lo femenino. Pero, ¿esto siempre fue así? Es necesario ver cómo fue cambiando su vestimenta en el período analizado, en función también de los cambios en su comportamiento no verbal. Pero la apariencia no es el único rasgo de femineidad en CFK. Si bien es quizás la referencia más explícita, existen otras no tan perceptibles. Hay que detenerse aquí en sus gestos y movimientos. Qué de su gestualidad aparece como marca de género. En primer lugar se advierte un cambio en el estilo de vestir de CFK respecto de sus primeros discursos. En el DISCURSO 1, CFK está vestida con un traje gris (pantalón y chaqueta cerrada con dos botones) a rayas más claras en vertical y una blusa de tono claro. Usa pendientes y un reloj dorado en su mano izquierda. Está maquillada, con los labios pintados y pestañas delineadas. Tiene el pelo largo, con ondas en las puntas que caen sobre su pecho y el flequillo peinado hacia su derecha, despuntado sobre la frente. En el DISCURSO 2 también usa una chaqueta de color gris y pantalones de vestir del mismo color. Tiene puestos unos pendientes blancos. El pelo cae sobre sus hombros y su flequillo está peinado hacia la derecha. Tiene los ojos delineados de negro y los labios pintados de un tono similar al de su tez. En ambas apariciones de 2008 se destaca un estilo similar en la vestimenta, con el uso de traje con chaqueta y pantalón, y el maquillaje. En el DISCURSO 3 usa un vestido negro y chaqueta del mismo color, aros y un collar de perlas, un cinturón con una gran hebilla en su cintura; dos anillos dorados en la mano derecha y un reloj en la muñeca izquierda. Tiene el cabello largo que le cae sobre sus hombros y hasta cerca de su pecho y el flequillo peinado hacia la derecha a la altura de su ceja. Sus ojos están delineados de negro y sus labios están pintados de rosa, con un tono opaco. En el DISCURSO 4 tiene puesto un vestido negro ceñido, a dos tonos, con rayas horizontales y escote; mangas con transparencias hasta el largo del codo y una cadena dorada. Usa un reloj dorado en su muñeca izquierda, también aros y un collar blanco de perlas. Tiene el pelo largo, con bucles en las puntas, que le caen sobre su pecho. 69
distinta. CFK está sentada a una mesa junto a dos pares de miembros del gabinete, uno a su derecha y otro a la izquierda. Del mismo lado en que se ubica la mesa, pero sobre la pared del lateral, algunos funcionarios están sentados en tres hileras de sillas y delante de una gran pantalla que transmite el acto. El salón está lleno. Los funcionarios e invitados especiales están sentados en las primeras filas. Detrás de ellos, la gente está parada; son personas más jóvenes que usan ropa más informal. También hay niños. En todo el salón se escuchan los gritos, aplausos y canciones de las personas. Se agrega un elemento novedoso: en un patio contiguo, un piso más abajo del salón, se congregan otros grupos de militantes, que agitan banderas y siguen la transmisión oficial por una pantalla. Muchos de ellos llevan una identificación partidaria en su vestimenta y algunos levantan carteles con inscripciones o cuadros con pinturas. Esta configuración le da al acto institucional en Casa Rosada un aspecto, paradójicamente, menos institucional y más partidario. Existe un corrimiento del carácter inicial que tuvo el DISCURSO 1 hacia un tipo de acto con fuerte impronta militante, efusiva, emocional y de interacción; todas características del acto político en la Plaza de Mayo. De alguna manera se tiende a acercar ambas posiciones; unificar los registros. No obstante, continúa la diferenciación del tono del comportamiento no verbal de CFK: en el ámbito institucional, CFK emplea mayoritariamente el modo amigo, en cambio en la Plaza impera el modo enemigo. Finalmente, el último discurso de CFK como Presidenta de la Nación, muestra una estética en línea con la del acto anterior analizado, pero un tanto más minimalista. En este caso no hay lugar para otras figuras sobre el escenario, sino que su presencia es excluyente, excepto al final, cuando sube a saludarla parte de su familia. El escenario, estrecho, alto y sin techo, está dispuesto sobre la entrada de la Casa Rosada, en uno de los extremos de la plaza. El frente del atril lleva una pantalla con una imagen de fondo azul y la inscripción “Presidencia de la Nación”. Sobre la Plaza, el panorama es idéntico al de los actos anteriores en el mismo sitio: una multitud está congregada frente al escenario, con elementos distintivos tales como banderas o pancartas. Hay una serie de elementos que permanece invariable y que representa el eje del dispositivo de comunicación directa del kirchnerismo: CFK en el centro de la escena, un estrado y un micrófono; de frente, el pueblo. Esto ocurre tanto en la Casa Rosada como en la Plaza de Mayo. Es preciso ver qué tipo de representación del pueblo se construye en estos actos, es decir, cómo opera esta construcción. Sobre todo en los últimos discursos que transcurren en la Casa Rosada hay en primera fila personas que no son funcionarios ni dirigentes sociales o políticos, sino que son ´personas comunes ´, que inclusive son aludidas por CFK en su discurso. Esto, en primer lugar, evidencia una planificación de la escena: las personas no están ubicadas azarosamente. Tratándose de un acto 76
institucional en la casa de gobierno, se requiere de autorización para ocupar esos lugares. Antes que todo es puesta en escena; una decisión política. La aparente variedad en la procedencia social de los asistentes a los actos revela una diversidad social en esa escenificación. Al palacio también entra el pueblo, a diferencia de los primeros actos de CFK. En la Plaza, el sujeto es el pueblo. De hecho CFK se refiere a la audiencia como “el pueblo” (DISCURSO 1; DISCURSO 6). Por la gran cantidad de militantes identificados partidariamente, ese concepto, ese significante, se llena con las imágenes de los militantes y de las banderas; es decir, se llena de sentido con los propios, los partidarios del gobierno movilizados en la Plaza. De alguna manera representa que el campo del nosotros es el pueblo. Se intenta conformar un sujeto plural, plurisectorial. A través del montaje de planos de la transmisión televisiva se va conformando una audiencia plural, en edad, en géneros y en roles sociales. Se ven, por ejemplo,unas trabajadoras con sus cascos amarillos, trabajadores rurales o madres con niños. Se genera visualmente la idea de pueblo presente en la plaza, el pueblo ocupando el espacio público, escuchando a la dirigente. En la mayoría de los discursos en Plaza de Mayo hay banderas argentinas e inclusive de los pueblos originarios. Se suman símbolos asociados a la patria junto a esta idea de pueblo. Los planos se intercalan entre un plano medio fijo de CFK y planos abiertos mostrando la multitud y planos más cortos que reparan en personas. En algunos casos hay un fundido entre la imagen de CFK y el plano aéreo de la multitud. Esta aspiración de pluralismo . Es la construcción del pueblo en imagenes: hay ancianos, niños, madres, jóvenes, mujeres, dirigentes gremiales, sociales y políticos. La disposición espacial del pueblo en un mismo lugar, a su vez en relación y en función de la palabra de la líder del movimiento. Hasta espacialmente se ve cómo los rasgos arquitectónicos y las estructuras (escenarios, iluminación, sonido y pantallas) destacan la posición de CFK. De igual forma hay un uso de los íconos en los actos que transcurren la Plaza de Mayo (la bandera flameando en la pantalla, los colores de las luces y los papeles) que remiten a un imaginario nacional, patriótico. A su vez, la presencia de personajes reconocidos (Madres de Plaza de Mayo y artistas) le aporta ciertos sentidos vinculados a esos grupos sociales. Aparece aquí el tercer elemento de la estética kirchnerista: las Madres de Plaza de Mayo. En casi todos sus discursos están presentes: entre los invitados, en un lugar destacado, o en algún cartel. Forma parte de la imaginería de CFK en sus discursos públicos, pero tiene una cuestión particular: a diferencia de las imágenes alusivas a Evita, en este caso no solamente su presencia se da sólo a través de símbolos, sino que es una presencia viva legitimadora. El símbolo de las Madres, su pañuelo, se da a raíz de la presencia de ellas mismas portándolos en los actos. CFK se encarga de mirarlas o señalarlas cuando hace las menciona. La presencia de las Madres de 77
Plaza de Mayo actualiza un símbolo de las políticas kirchneristas como es la política de derechos humanos, memoria, verdad y justicia respecto de la última dictadura militar. A partir de la puesta en escena se intenta activar permanentemente ese elemento y mantenerlo potente en el imaginario. Las Madres de Plaza de Mayo son un símbolo fundamental, originario, de la imaginería K. El cuarto compopnente es el rostro de Eva Perón. Esta imagen aparece en el DISCURSO 3 aunque también en el DISCURSO 5, pero más alejada de CFK. Sobre el escenario y detrás del atril desde el que habla, hay una maqueta del edificio del Ministerio de Desarrollo Social con la imagen del rostro de Eva Perón sobre el mismo; se trata de una réplica a escala del edificio real que lleva el mural de Eva Perón: blanco con el mural de hierro en negro, el rostro de Evita de frente y sonriendo. La imagen del mural de Eva Perón se ubica apenas por encima de la altura de la cabeza de CFK, a su izquierda. Del lado derecho, cerca de la maqueta, hay una reproducción a escala del billete de 100 pesos con la imagen de Eva Perón. Su rostro, de perfil, aparece al costado del hombro derecho de CFK. CFK se rodea de figuras de Eva Perón, a su derecha e izquierda, y completa el plano con el que la toma la televisión. Como ya se mencionó, la conexión entre ambas dirigentes excede la pertenencia partidaria y encuentra en cierto lenguaje expresivo más de un punto en común. Por otro lado, el liderazgo de excepción que ambas encarnaron establece una cercanía entre ambas figuras. Es preciso preguntarse, entonces, por los sentidos que se desprenden del rostro de Eva Perón. Jorge Saraví (2013), en un ensayo sobre el rostro de Evita, explica que en el rostro de Evita, superficie reflejo de la historia, se inscriben “algunos de los que serían los rasgos definitorios de la vida política del país en los siguientes 50 años”. El ensayista (2013) habla del rostro de Eva Perón como la “obra mas impactante visualmente hablando del peronismo” y de la potencia de la imagen de su cara, presente en almanaques, en libros y revistas, en pancartas: “Rostros que nos siguen mirando desde pasillos oficiales y no oficiales. Rostros que el antiperonismo, la oposicion quizo borrar, hacer desaparecer para siempre” (Saraví, 2013). Parte de ese peso histórico queda del lado de CFK en la puesta en escena que las iguala ante la pantalla. Los símbolos, los íconos, los personajes, el ambiente (aplausos, cánticos, ambiente, e inclusive el humo de las parrillas que hay en sectores de la Plaza) conforman esa estética K. La representación del movimiento se llena de esos elementos, y le otorgan un sentido denso, tanto como la idea de pueblo. La construcción del relato político, cultural, histórico, adopta esas imágenes, colores, gestos y sonidos de ese ambiente. Es una presencia en un campo de disputa por el sentido, esencialmente por el sentido predominante de la palabra pueblo, pero también hacia dentro del peronismo al tomar el rostro de Eva, el símbolo sensible más emotivo y potente de la 78
imaginería peronista. El kirchnerismo, y CFK como líder del movimiento, son representados a partir de la puesta en escena y del uso de esta simbología, con diferente materialidad (la presencia viva de las Madres, el rostro de Evita y la interacción entre el pueblo y CFK), en una escena de fuertes estímulos vinculados a la emoción. Eso también forma parte de la imaginería. De alguna manera constituye la estética K, que se ha ido perfeccionando con el paso de los años. El hecho de que los actos sean uno de los principales ejes de la política comunicacional del gobierno le otorgan un sentido denso para representar (para pensar) a este movimiento político en la construcción de cierto relato respecto del mismo. 79
CONCLUSIONES Para analizar el comportamiento no verbal de Cristina Fernández de Kirchner se seleccionaron seis discursos, correspondientes al principio, mitad y final de mandato. Esta selección tiene como motivo tomar la presidencia de CFK como un proceso, para identificar los cambios que se han producido en su comportamiento no verbal y cómo este ha ido modificándose de acuerdo al cambio de contexto político. Para eso, se realizó un estudio utilizando el análisis de contenido, un modo de acercarse a la conducta no verbal de CFK poniéndola en relación con el aspecto discursivo y con el contexto espacial e histórico. A partir de la elaboración de tablas de observación y clasificación por categorías, se identificaron aspectos destacados de su comportamiento no verbal, así como recurrencias y patrones, que se han puesto en diálogo con el marco teórico y contextual. Las conclusiones del trabajo están en relación con los objetivos principales y secundarios planteados inicialmente, y parten de aspectos desarrollados en el propio análisis. De esta manera, se destacan las siguientes conclusiones: - CFK estructura su comportamiento no verbal en tres modos: enemigo, amigo y emotivo. Estos modos funcionan como marco que organizan todos sus conductas no verbales. Si bien estos esquemas sirven para estudiar y comprender las variantes no verbales en su comunicación, en la práctica no funcionan como esquemas cerrados, duros ni aislados, sino que se combinan, aparecen y se van gradualmente y en ocasiones conviven. El modo enemigo está asociado a un carácter más agresivo de CFK en los discursos. Dentro de este modo se destaca el uso de la voz, en un volumen y tono altos; movimiento amplio de la boca; mirada firme y dura; ceño fruncido y el uso de ilustradores, principalmente con el movimiento de sus manos, en forma de garra o con el dedo índice o pulgar separado del resto de los dedos, realizando movimientos rápidos, frecuentes, secos y enérgicos desde arriba hacia abajo y de afuera hacia el centro. Por su parte, el modo amigo está marcado por un tipo de comportamiento no verbal fluido y distendido. Aquí los elementos no verbales que lo componen son las sonrisas; gestos más suaves en el rostro (comparados con el modo anterior); la interacción con otras personas presentes u ilustradores con las manos dibujando formas en el aire. 80
El modo emotivo toca el borde más sensible de los discurso de CFK. Los elementos que lo conforman son la mirada, melancólica, con los ojos brillosos; la voz quebradiza y en tono alto y los labios y cejas en depresión. - Cada modo se corresponde con un sujeto en el discuro de CFK. Si se toma el eje binario amigo/enemigo, que equivale a un nosotros/ellos, cuando emplea el modo enemigo está haciendo referencia a un sujeto ubicado en el campo contrario, del ellos; en cambio el modo amigo y el emotivo están en el campo del nosotros. La diferencia se da en que el modo emotivo es utilizado para hablar de experiencias personales o familiares y el modo amigo para el nosotros de la militancia y los actos e integrantes de su gobierno, que a su vez la incluye. - Esto sugiere una correspondencia entre la parte discursiva y la parte no verbal. En este caso hay una coherencia en la comunicación de CFK entre estos dos planos. Tanto lo verbal como lo no verbal se complementan para potenciar el sentido de lo comunicado. - CFK introduce en un primer plano marcas de género en su comportamiento no verbal. Estas marcas están conformadas por su apariencia (vestimenta, maquillaje, peinado y accesorios) y el empleo de elementos gestuales. Estos rasgos femeninos en la construcción de su liderazgo no aparecen solapados, sino más bien todo lo contrario. - El centro de su comunicación está dado por la emocionalidad. CFK comunica en los (des)bordes de la emoción, tanto para los momentos de mayor agresividad como para los de mayor sensibilidad. Inclusive en las partes más distendidas del discurso establece un ida y vuelta con la audiencia en el que también entra en juego el humor. En la combinación de todos estos estados aparece un carácter performático en su comportamiento no verbal, recursos teatrales que CFK despliega para alcanzar esas situaciones y hacer fluir el componente emocional en la escena. - En su comportamiento no verbal utiliza recursos melodramáticos, a partir de la adopción de modelos de comunicación no verbal como el de Eva Duarte de Perón, y de estética y lenguaje televisivo. 81
- CFK ocupa el centro de la situación de comunicación y se inviste de los sentidos que desprenden los principales íconos de la imaginería kirchnerista: las Madres de Plaza de Mayo, Eva Duarte de Perón y el pueblo. - La comunicación de gobierno reside en su cuerpo. Al tomar un modelo de comunicación directa y unipersonal, CFK concentra la comunicación política de su gobierno a partir de la combinación de recursos verbales y no verbales mediados por la televisión. La gestión de su propio cuerpo y de la palabra marcan el carácter de la comunicación de su gobierno. *** Tal como se ha señalado al inicio del trabajo, la comunicación verbal y la no verbal no aparecen como materia separada, sino que se imbrican generando sentidos en la comunicación humana. Si bien el objetivo de este estudio estuvo centrado en el comportamiento no verbal de CFK, es necesario preguntarse por las posibilidades de apertura que representaría introducir herramientas de análisis del discurso a un trabajo de este tipo. Uno de los emergentes de la investigación refiere a la coherencia que existe entre comportamiento no verbal, organizado en tres modos y lo efectivamente dicho por CFK. Como acercamiento al plano discursivo, según lo desarrollado en el capítulo de contexto y transversalmente en todo el trabajo, se identificaron algunas categorías que luego tuvieron una correspondencia en los tres modos identificados (amigo, enemigo y emotivo). No obstante, un análisis más exhaustivo de las construcciones discursivas de CFK en este sentido, a partir de un enfoque desde otras disciplinas como la lingüística, aportaría nuevos elementos para pensar lo iniciado en este estudio. Por otro lado, es interesante pensar, como posibilidad de ampliar el espectro a analizar, cómo se da la representación del comportamiento no verbal de CFK en medios de comunicación no oficiales, principalmente en televisión y periódicos. La disputa mantenida entre los gobiernos kirchneristas y los principales medios de comunicación en Argentina convierte a la perspectiva desde los medios en un terreno para indagar en otros sentidos distintos a los abordados en este trabajo. Y en definitiva, aportar nuevas vías para reflexionar acerca de la situación comunicacional, política y social reciente en la Argentina, partiendo del estudio del comportamiento no verbal de CFK. 82
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Lo mantiene tomado con su mano izquierda. Tiene los puños de su camisa arremangados. Su postura es recta, de frente a la audiencia, al igual que su cabeza, con el mentón apenas levantado. Mantiene sus ojos entrecerrados y sus labios cerrados. Al hablar, es muy expresiva con los movimientos de su boca. Los ojos permanecen entrecerrados pero adopta una mirada nostálgica. Sus cejas bajan levemente. Suelta el micrófono y apoya las manos sobre los costados del atril. El ritmo de su hablar es pausado. El volumen de voz es alto y su tono agudo. Estira la pronunciación de las palabras y deja una pausa -silencio - entre frases. Cuando no habla, su boca se arquea levemente hacia abajo. Muchos de ustedes me conocen antes de ser Presidenta de la República Argentina, me conocieron como senadora, defendiendo la soberanía nacional de nuestros Hielos Continentales; me conocieron también los ex combatientes de Malvinas, cuando los acompañé en el Senado en sus luchas para lograr la ley que reconociera sus derechos; me vieron también los argentinos sentada en mi banca de diputada, junto a ese gran socialista, que fue Alfredo Bravo, reclamando la anulación de las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final; me vieron los trabajadores y sus dirigentes sindicales negarme a votar, allá en el 98′, la Ley de Flexibilización Laboral y más tarde la Ley de la desvergüenza y de la Banelco; Si bien mantiene su postura, se balancea hacia la derecha y hacia la izquierda, adelantando respectivamente su hombro derecho o su hombro izquierdo respecto del resto del torso. Asimismo, apoya todo el peso del cuerpo sobre el lado en el que se inclina. Cuando se balancea también dirige su mirada hacia el lado opuesto al que está inclinada. El balanceo y la inclinación son sutiles. Lo hace al final de cada frase o inclusive entre frases. Va en sintonía con el ritmo que le da a su discurso. Su gesto en los ojos y sus cejas se mantienen siempre igual. Algunas partes de su cuello se tensionan en fragmentos del discurso. iv
Su voz parece al borde del llanto y por momentos se entrecorta. Le impone una cadencia lenta a su relato, a la vez que lo acompaña con su movimiento. Acentúa las pausas y mientras pestañea. Si bien el volumen de su voz es constante, a menudo sube repentinamente el tono de su voz al máximo, siempre agudo. En este pasaje, mientras repasa su desempeño como diputada, ajusta levemente su gesto: frunce un poco su entrecejo y entrecierra sus ojos un poco más. Asimismo levanta sus pómulo y arquea las cejas hacia abajo. Durante las pausas también mantiene su boca cerrada o levemente abierta, con las comisuras hacia abajo, acentuando el gesto con el labio inferior, en ocasiones tembloroso. me han visto en muchas batallas, dadas con la convicción, con la pasión de mis ideas, que sé son también las de millones de argentinos. Como en este momento, a menudo cuando habla realiza algunos gestos que duran apenas un segundo: principalmente negación con la cabeza, en un gesto leve. Cuando dice “sé”, asiente con la cabeza y acentúa la palabra. Sabía que como Presidenta de la República iba a tener que dar alguna otra gran batalla, lo supe cuando me comprometí, ante todos ustedes, a profundizar la transformación y el cambio, que ese hombre que está aquí junto a mí, mi compañero de toda la vida, comenzó el 25 de mayo del año 2003. (APLAUSOS). Le da un tono más emotivo a su alocución. Pestañea con más frecuencia.Se le entrecorta la voz. Cuando menciona a Néstor Kirchner lo señala con su brazo izquierdo estirado y con el dedo índice apuntándolo, sin sacar la mirada de la audiencia. Retrae y extiende el brazo, señalándolo, dos veces y lo vuelve a apoyar al borde del atril. Acelera repentinamente el ritmo de su discurso y se oyen aplausos, trompetas y bombos al final de la frase. Sabía que la profundización de ese proceso venía por la redistribución del ingreso, porque si bien millones de argentinos han vuelto a recuperar el trabajo, productores y empresarios su rentabilidad, comerciantes pudieron volver a abrir sus negocios, profesionales volver a trabajar, jóvenes volver a tener esperanzas, sabía que todavía falta Distiende levemente su gesto (cejas apenas bajas pero firmes, ojos entrecerrados, pómulos elevados y boca en mueca de tristeza) pero lo adopta nuevamente cuando retoma el discurso. Cuando dice “redistribución del ingreso”, abre su mano derecha, con la palma hacia arriba, como si sostuviera una bolsa. La agita levemente dos veces. v
mucho y siempre va a faltar. Cuando voltea hacia el otro lado, levanta su mano izquierda del borde del atril y la abra en un movimiento hacia afuera, opuesto al atril. Alterna estos movimientos con las manos. Cuando baja su mano derecha, ya no sostiene el borde del atril, sino que la mantiene abierta con la palma hacia el suelo, en tensión. Por eso, cuando tomé decisiones para redistribuir el ingreso no lo hice -se los juropara perjudicar a nadie, al contrario, no fueron contra nadie, fueron para que todos los argentinos pudiéramos vivir un poco mejor; (APLAUSOS) para que los alimentos, que mencioné en mi discurso de asunción, el 10 de diciembre, como un de los problemas fundamentales que íbamos a tener en el mundo, junto a la energía, Nuevamente hace un movimiento con su mano derecha hacia arriba cuando dice “redistribuir el ingreso”. Cuando niega en el discurso (“no, “nadie”), también lo hace con su cabeza. Levanta las cejas al decir “al contrario”. Continúa alternando el movimiento con sus dos manos y el balanceo. Lleva el tono de su voz lo más alto posible, al borde de que se quiebre. Tiene los ojos brillosos. Cuando se detiene abre levemente la boca mientras espera para retomar el discurso. Tal vez, tal vez algunos creyeron que era sólo un discurso de ocasión, pero aquí está, no solamente en la Argentina, en el mundo, el problema de alimentos cada vez más caros y de una energía cada vez más cara. Cuando repite “tal vez”, lo hace con dos entonaciones distintas. La primera de ellas, en línea con el tono general del discurso; la segunda, aún más lenta pero con tono más grave. Desde“aquí está”, abre sus manos, con la palma hacia arriba, las dirige a la altura de su pecho y las sube y las baja una serie de veces hasta el final del párrafo, hacia el final sólo con su mano derecha. Yo sueño -y ese fue mi compromiso al tomar las decisionesde vivir un Bicentenario diferente al Centenario que vivió este país hace casi 100 años. Luego de “yo sueño”, abre la boca y separa las mejillas, como si volviera a hablar, pero no lo hace. Luego retoma. Después del final de la oración, separa las comisuras en un microgesto y luego traga saliva. El movimiento de balance continúa permanente, y cada vez con mayor frecuencia utiliza sus manos, generalmente con las palmas hacia arriba.El tono de voz y el ritmo continúan con las mismas características. Hace 100 años este país era el principal productor de carne y trigo, exportaba todo, sin embargo los argentinos se morían de hambre y los Luego de los movimientos con su mano derecha, agitándola con la mano hacia arriba, lleva su brazo a la izquierda y luego la abre hacia la derecha, como si golpeara algo con el revés de su mano. Cuando se vi
obreros eran apaleados y fusilados. (APLAUSOS). refiere a los obreros, alza el volumen y aumenta el ritmo del discurso. También acelera sus movimientos con manos. Sube la intensidad y cuando frena se escuchan aplausos. Mientras hace una pausa por los aplausos repite el microgesto de abrir sus comisuras, acompañado por pestañeos. La mirada la mantiene fija hacia el público. La Argentina del Centenario vivió sus primeros cien años con estado de sitio por la violencia que la miseria, el hambre y el dolor habían desatado entre todos los argentinos. Señala con su brazo izquierdo extendido hacia su costado, y con el dedo índice señalando. Lo agita varias veces mientras alude a la “Argentina del Centenario”. Se le entrecorta la voz. Yo sueño con un Bicentenario diferente, con las industrias trabajando, agregando valor a sus productos para seguir sosteniendo el salario y más trabajo para los argentinos; sueño con un campo que cada vez produzca más materias primas pero que les agregue valor aquí, en nuestro país, para dar más trabajo todavía. (APLAUSOS). Continúa con los movimientos de sus manos. Estas acompañan el final de cada palabra. Hacia el final del párrafo junta las dos manos y repite el movimiento a la altura del pecho con las palmas hacia arriba. En la última palabra levanta la cabeza. Esos son mis sueños, pero los sueños necesitan también de decisiones y del coraje necesario para tomar esas decisiones. Ralentiza el ritmo del discurso y marca cada palabra con su entonación. Deja silencio entre las palabras. Cuando está en silencio se acentúa su gesto en “reposo”: la boca arqueada hacia abajo, los ojos entrecerrados, la mirada brillosa y las cejas levemente bajas y firmes. Cuando vine aquí el 1º de abril, a hablar con todos ustedes, yo creía que realmente estaba ante la batalla por la redistribución del ingreso porque, tal vez, quienes tenían que resignar una pequeña parte de su renta extraordinaria disputaban y discutían; creía – les juro sinceramente – que estaba ante esa batalla, la de la redistribución del ingreso, la de la lucha de los intereses naturales en toda democracia donde hay conflicto social. Niega con la cabeza cuando recuerda el último discurso dado “ante todos ustedes” en esa plaza. Vuelve a utilizar con frecuencia sus manos. Niega con la cabeza suavemente cuando dice “naturales” y “democracia”, y en esta última palabra abre los ojos. Asiente con la cabeza cuando dice “conflicto social”. vii
Pero luego, cuando comenzaron a pasar los días y yo veía que desde un sector de la sociedad, desde una corporación, cuatro personas a las que nadie votó, (silbidos) Con su mano derecha repite el movimiento: desde la derecha hacia el centro con su palma abierta hacia arriba, acompañando el ritmo de las palabras. Cuando comienzan los silbidos, CFK rápidamente levanta primero su mano derecha, con su brazo extendido hacia adelante apenas sobre la altura de los hombros, en un gesto hacia la audiencia para que no silben más. Luego lo repite con su mano izquierda, con la palma abierta y perpendicular al suelo. Frunce las cejas y aprieta un poco sus labios. a las que nadie eligió, se reunían, deliberaban, decidían y comunicaban al resto de los argentinos quién podía andar por las rutas del país y quién no, me di cuenta que estaba ante otra situación muy diferente. (APLAUSOS). Retoma al movimiento con su mano derecha. A partir de “se reunían” entrecierra aún más los ojos y frunce su ceño. A su vez cambia la entonación, bajando el ritmo del discurso y acentuando cada uno de los sucesivos verbos. Utiliza no sólo su boca para enfatizar las palabras sino que también todo su rostro. Luego acelera el ritmo, eleva el volumen de la voz y aumenta la frecuencia de sus movimientos con las manos. Su gesto se torna más serio y amenazante: abre sus fosas nasales, eleva su labio superior y frunce sus cejas. Su mirada ya no es melancólica sino que aparece firme. ¿Por qué? Sin insultos ni agravios, el pueblo no insulta ni agravia. Me di cuenta, entonces, que estaba ante otro escenario, ante otro cuestionamiento, ya no era retenciones sí o retenciones no, ya no eran intereses, se estaba socavando, se estaba interfiriendo en la misma construcción democrática, esa que nos dice que son los representantes del pueblo, elegidos en elecciones libres, democráticas y sin proscripciones, los que deciden, deliberan y ejecutan. (APLAUSOS) Levanta sucesivamente sus dos manos para pedir a la audiencia que no insulte. Además hasta el gesto de negación con la cabeza. Antes de que dijera “me di cuenta”, hace un gesto sutil de negación con la cabeza. En la palabra “escenario” pone cerca sus manos, frente a frente, con las palmas en dirección a la de la mano contraria y luego las separa. Niega nuevamente con la cabeza en “ya no era”. Intensifica el tono del discurso y el movimiento con las manos. Cuando dice “deciden, deliberan y ejecutan”, acompaña cada palabra moviendo la cabeza en gesto de afirmación, y con un movimiento con su mano viii
derecha que va de arriba hacia abajo rápidamente. Pero cuando además empecé a ver a algunos que parecían colarse entre esos reclamos, y que ya no cuestionaban ni las retenciones ni nada, simplemente nos insultaban por haber reinstalado la vigencia de los derechos humanos en la Argentina, el escenario fue completo y total. (APLAUSOS) Cuando hace mención a estos sectores sociales en el discurso, abre los brazos, levanta el hombro izquierdo e inclina su cabeza hacia el mismo. Inmediatamente, cuando en la parte que habla de los cuestionamientos, hace un movimiento con su cabeza hacia el lado contrario y luego hacia el otro, abriendo a su vez los ojos. Hacia el final de la frase acelera el ritmo, eleva el volumen, aumenta la frecuencia y la vehemencia en el movimiento de sus manos y adopta un gesto aún más serio en su rostro. El crescendo en la intensidad del discurso termina en aplausos del público. Yo creo sinceramente que eran colados que siempre tratan de acercarse cuando hay conflictividad, para ver si pueden dar marcha atrás y volver a la impunidad, no se dan cuenta que es la historia y el pueblo el que decidió derribar el muro de la impunidad. Cuando dice “yo creo”, se apoya la mano derecha abierta en el pecho. Hace un leve movimiento de afirmación con su cabeza. Cuando alude a los “colados”, baja la intensidad del discurso en ritmo y volumen y mueve su cabeza hacia su hombro izquierdo primero y luego hacia el derecho, mientras abre un poco sus brazos. Pero quiero creer sinceramente que tal vez esas cuatro personas, llevadas por la propia dinámica de los hechos, por la propia dinámica de las corporaciones que muchas veces no pueden ver más allá de sus propios intereses sectoriales, no se dieron cuenta de lo que estaban haciendo. Nuevamente se toca el pecho con su mano derecha. Cuando alude a las “cuatro personas” niega con la cabeza. Continúa con ese movimiento, de forma leve, casi todo el párrafo. Continúa a su vez con el balanceo y el movimiento de manos hacia la derecha y la izquierda. Yo quiero en nombre de la vigencia democrática, en nombre de la Constitución, en nombre de las leyes de la República, que adviertan que si la historia primero fue tragedia hoy se repite como comedia, y que ya los argentinos no queremos más comedias, queremos por sobre todas las cosas volver a recuperar responsabilidad institucional y Hace más lento el discurso y se pausa en las palabras para resaltar todas los valores que enumera, haciendo una pausa entre cada uno de ellos. Aquí el registro vocal se parece más al del comienzo del discurso, no tan vehemente, y a su vez, los movimientos con las manos se hacen menos frecuentes. Cuando habla de “tragedia” señala con el brazo extendido hacia su izquierda y luego, para “comedia”, mueve su mano ix
vigencia de la Constitución. derecha con la palma hacia arriba, como sosteniendo una bolsa. Para decir que “los argentinos no queremos más…” abre sus brazos con las palmas hacia arriba y niega con la cabeza. Cuando termina de hablar toma el micrófono con su mano derecha. Cuando uno ve el mundo que hoy tenemos, cuando un dirigente lo es no solamente porque ocupa un lugar institucional sino porque además puede anticiparse a lo que viene, advierte cuánta razón teníamos en volver a retomar instrumentos básicos de la política económica del Estado como son los derechos de importación y de exportación para apuntalar un proyecto nacional y popular. (APLAUSOS) Utiliza los movimientos de las manos, tanto separadas como juntas. Cuando habla de “lo que viene”, abre los ojos y levanta las cejas. Lo hace también en la siguiente frase. Nuevamente acelera el ritmo, eleva el volumen y aumenta la frecuencia de movimientos, ésta vez con su mano derecha, subiendo y bajando con la palma abierta cada vez que finaliza una palabra. Cuando finaliza la secuencia de movimientos de enumeración, corre su mano hacia la izquierda, como pasando de página en un diario. El crecimiento de la intensidad del discurso termina nuevamente en un aplauso. Permítanme decirles que estos mismos derechos de exportación que hoy son cuestionados, junto a los derechos de importación, también formaron parte de otra política, la política de los años ‘90 (SILBIDOS). Allí se bajaron a cero todos los derechos de exportación vinculados con lo agropecuario, se bajaron también a cero los derechos de importación, se nos cayó todo, el campo, la industria. Cuando habla de derechos de importación, señala con su dedo índice izquierdo hacia el frente y a la izquierda. En la pausa adopta un gesto serio: boca arqueada hacia abajo, ceño fruncido y ojos entrecerrados. Al retomar, repite el movimiento con su dedo, pero esta vez de la mano izquierda. Cuando habla de los años noventa, señala a la izquierda del escenario. Ante los silbidos nuevamente levanta la mano (izquierda) con el brazo extendido hacia adelante, para pedir a la gente que pare de silbar. A su vez entrecierra los ojos Es entonces hora de que todos los argentinos advirtamos la importancia de estos instrumentos que los grandes países desarrollados utilizan para protegerse y muchas veces utilizaron para perjudicarnos a nosotros, los países emergentes. (APLAUSOS) Cuando habla de “protegerse”, señala con los dos índices hacia ella. Para hablar de los “países desarrollados” utiliza las dos manos con el pulgar levantado y el índice extendido. Y cuando alude a “nosotros”, levanta las manos dispuestas como el movimiento anterior. Aumenta el volumen de la voz. Cuando hay aplausos toma el micrófono con su mano izquierda. x
Lo sabemos porque lo discutimos en el mundo junto a otras naciones que creen que es necesario recuperar los instrumentos de decisión nacional para construir un país más justo. Acompaña la cadencia de alguna palabras con el movimiento de su mano derecha, de arriba hacia abajo toda vez que termina una palabra. Cuando acaba la secuencia de movimientos, su mano va hacia la izquierda, como pasando de página. Así, CFK va marcando el ritmo de lo que dice con su mano. Repite la secuencia para “los instrumentos-de decisión -nacional”, y en “para construir un país más justo” el movimiento se hace más corto en su trayectoria pero más acelerado. Estamos ante una gran oportunidad histórica por primera vez; por primera vez, ellos necesitan más de nosotros que nosotros de ellos. (APLAUSOS) Abra la palma de su mano de derecha y hace el gesto de negación con su cabeza. Luego abre sus manos y brazos, dejándolas cerca del borde del atril. En “por primera vez”, altera el ritmo, de más rápido a más pausado y entrecierra los ojos. Repite la forma en que dice “por primera vez”. Tras una pausa, cambia el gesto al hablar de “ellos”, adoptando un gesto el rostro más serio agresivo, a la vez que eleva el volumen de voz y alza la entonación. El público aplaude al final de la alocución, nuevamente. Seamos inteligentes, seamos inteligentes. dejemos de mirarnos el ombligo, dejemos de lado esa costumbre de cierta dirigencia argentina que cuando se frustra frente al voto popular se encierra sobre sí misma y no es capaz de mirar o tender una idea mejor, y si no la tiene apoyar al que tiene una idea mejor que él. Se le entrecorta la voz a la vez que se hace más aguda. Luego repite la frase con una pronunciación más clara. Cuando dice “dejemos de lado”, hace un movimiento con su mano izquierda, como alejando un objeto imaginario. Adopta un tono y una gesticulación más fuertes, tanto en la cara como con el movimiento de manos. Dentro de los movimientos de manos, se las lleva hacia ella misma cuando habla de la dirigencia que “se encierra sobre sí misma”.Aumenta el ritmo y la intensidad de su alocución y de sus movimientos hacia el final de la frase, endureciendo la mirada y los gestos del rostro. Los movimientos con su mano derecha son cada vez más bruscos y vehementes a medida que su discurso gana en intensidad. Termina esta frase y el público aplaude. CFK toma el micrófono con su mano izquierda. xi
Necesitamos todos los argentinos, todos los sectores de la producción, del trabajo, de la industria, del comercio, aunar esfuerzos para aprovechar esta oportunidad y construir el país que soñamos. A pesar de haber terminado el bloque anterior en aplauso mantiene la intensidad, tanto en la voz como en los movimientos de sus manos, con la derecha (principalmente) o con las dos manos juntas. Yo empecé muy chica con esas mismas banderas que muchos de ustedes portan con orgullo. Pasaron muchas cosas argentinos, nos dividieron, nos enfrentaron los unos con los otros, civilices y militares, el campo y la industria, y solamente se beneficiaron de esos enfrentamientos muy poquitos. Los que primero cayeron como siempre fueron los pobres, después fueron los trabajadores, después vinieron por la clase media, por esa clase media que muchas veces a partir de prejuicios culturales termina actuando contra sus propios intereses. Cuando vuelve a hablar de ella misma baja la intensidad y adopta un registro similar al del comienzo del discurso, con una mirada un tanto nostálgica y una entonación más aguda. Inclina levemente la cabeza hacia la izquierda y levanta el mentón. Nuevamente toma un gesto de tristeza: arquea las cejas hacia abajo, toma una mirada triste y aprieta los labios levemente hacia afuera. Se la ve como si estuviera a punto de llorar. Su ritmo y volumen al hablar cambian, introduciendo variaciones en en la forma en que venía desarrollándose. Se le entrecorta la voz al decir “nos dividieron”. Pestañea constantemente y arque la boca hacia abajo. Tiene los ojos brillosos. Cuando nombra las antinomias “civiles y militares; el campo y la industria” hace un gesto de negación con la cabeza y se le entrecorta nuevamente la voz. Continúa negando con la cabeza. Cuando alude a “los que primero cayeron”, hace un movimiento con su mano, señalando hacia la derecha. Mantiene el mentón apenas levantado. Aquí cambia nuevamente el registro: hace movimientos más rápidos y bruscos con su mano, aumenta el volúmen de la voz y luego baja nuevamente. Sigue enumerando sujetos sociales, acompañando la mención con un movimiento de manos. Cuando habla de la “clase media” se lleva su mano derecha cerca de la cabeza, como si se refiriera a la memoria. xii
Los intereses de la clase media son los de los trabajadores, son los de los empresarios comerciantes, son los de los argentinos que tienen sus intereses atados aquí a la tierra, que no pueden girar dólares al exterior, que tienen su casa aquí, sus hijos. Junta las dos manos y cuanto dice “aquí”, las mueve en dirección al suelo. Cuando habla de “girar dólares”, con las manos juntas, las mueve en dirección a su costado izquierdo. Tenemos que aprender a mirar más allá de lo que nos muestran; tenemos que aprender a escuchar más allá de lo que nos recitan; tenemos que comenzar a mirar en base a nuestros propios intereses para dejar de lado los cantos de sirena. Tuvimos demasiados cantos de sirena y nos fue muy mal. Con la mano derecha a la altura de su hombro, gira su cabeza levemente hacia su derecha, en línea con la mano. A su vez inclina la cabeza hacia el mismo lado. El tono de voz es alto y el ritmo pausado. Repite los movimientos, pero esta vez hacia la izquierda. Cuando dice “escuchar”, se lleva su mano al oído izquierdo. Su voz se mantiene en el mismo tono, con un recitado pausado, más cercano al del comienzo del discurso. Por eso yo quiero desde aquí, desde esta Plaza de Mayo que, como dije ayer, empezó siendo de los peronistas, pero que después de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo es de todos los argentinos (APLAUSOS); desde esta Plaza quiero convocar a todos a que discutamos en este acuerdo del Bicentenario cómo podemos mejorar nuestras políticas agropecuarias para producir más, pero también para que los argentinos sigan comiendo bien, (APLAUSOS) es imprescindible garantizar la mesa de los argentinos. Sostiene cada frase con movimientos de sus dos manos entrelazadas, con las palmas hacia arriba. A medida que avanza en el párrafo va levantándolas más, hasta que menciona a las Madres de Plaza de Mayo, las separa y mueve con más vehemencia y velocidad. Eleva el tono de voz y mantiene el ritmo pausado, aunque sobre el final lo acelera, así como sus movimientos. Cuando habla de las políticas agropecuarias “para que los argentinos sigan comiendo bien”, mientras hace movimientos con las manos hace un movimiento de afirmación con la cabeza. Mientras el público aplaude, toma el micrófono con su mano derecha y hace un pestañeo prolongado. También tenemos que saber y decidir los argentinos cómo queremos vivir y convivir. Tenemos que aprender que muchas veces puede haber diálogo, discusión y debate, y ojalá que haya acuerdo, pero también sabemos que dialogar puede ser no estar de acuerdo en algún punto. Mientras se balancea, mira al público girando un poco su torso hacia la izquierda. Adopta un gesto de tristeza: su boca se arquea hacia abajo con los labios apenas separados. Sus cejas también se arquean y frunce su ceño. Continúa con los movimientos de las manos. Hace un movimiento de negación con la cabeza al decir “tenemos que aprender xiii
Toca los bordes del atril durante casi todo el discurso y también el micrófono varias veces. Conductas no verbales sin movimiento Entonación (tono, timbre, acento y volúmenes) CFK habla con un ritmo constante, pausado y por momentos lento. La variación de ese ritmo a velocidades más rápidas es un recurso que utiliza para imprimir intensidad en algunos pasajes del discurso. El tono de voz es alto y constante, al igual que el volumen, que igualmente variará, elevándolo, para cambiar la intensidad de su alocución. En gran parte del discurso su voz parece al borde del llanto y por momentos se quiebra. Acentúa mucho los silencios entre palabras y frases. Paralinguísticos (vocalizaciones, risas, etc.) No hay elementos paralinguisticos. Proxemias (distancias) CFK utiliza la distancia íntima cuando saluda a algunas de las personas que están sobre el escenario y con su marido Néstor Kirchner, con quien se abraza antes y después de su discurso. Durante todo el discurso, su cuerpo se mantiene detrás del atril, tocándolo con sus manos. Atractivo personal y caracteres físicos Está maquillada, con los labios pintados y pestañas delineadas. Tiene el pelo largo, con ondas en las puntas que caen sobre su pecho y el flequillo peinado hacia su derecha, despuntado sobre la frente. xx
Artefactos (ropa, instrumentos profesionales) CFK está vestida con un traje gris (pantalón y chaqueta cerrada con dos botones) a rayas más claras en vertical y una blusa de tono claro. Los puños de la blusa están arremangados por sobre la chaqueta. Usa pendientes y un reloj dorado en su mano izquierda. Está maquillada, con los labios pintados y pestañas delineadas. Tiene el pelo largo, con ondas en las puntas que caen sobre su pecho y el flequillo peinado hacia su derecha, despuntado sobre la frente. Sistemas no verbales (contextuales) El medio natural: entornos y ambientes Es un espacio abierto muy grande, la Plaza de Mayo, rodeada por edificios de gobierno e históricos como la Casa Rosada, el Cabildo, la Catedral Metropolitana, el Ministerio de Economía, el Ayuntamiento de la Ciudad de Buenos Aires, entre otros. Tiene algunos árboles que destacan entre la gente, principalmente palmeras. El acto se desarrolla durante la tarde, en otoño. Presencia/ausencia de otros Comparte el escenario con artistas y políticos, ubicados a los costados del escenario. La única persona que ocupa un lugar protagónico, junto a ella, en el escenario es su marido y ex presidente Néstor Kirchner. Frente al escenario hay congregada una multitud que ocupa casi todo el espacio de la Plaza de Mayo. Rasgos arquitectónicos y de diseño artificial Es un escenario armado con estructuras de metal (tubos) que ocupa el centro de la fachada de la Casa Rosada. A los costados se ven las estructuras tubulares. El fondo es negro y tiene un cartel celeste. Hay un atril de madera en el centro del escenario, que en su parte superior tiene tallado un escudo nacional argentino que sobresale del borde. Hay un micrófono de pie, que está apoyado al piso por delante del atril. xxi
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DISCURSO 2- Discurso de CFK en homenaje a víctimas por el 53 aniversario del bombardeo a Plaza de Mayo (17-06-2008) Acto transmitido por Cadena Nacional Casa Rosada A - TABLA DESCRIPTIVA Situación: El acto se desarrolla en el Salón Blanco de la Casa Rosada. Al momento de comenzar la transmisión oficial, CFK está sentada en el centro de una mesa, en uno de los extremos del salón, junto al Vicepresidente y Ministros de la Nación. Detrás de ella hay un gran escudo nacional dorado, y a sus lados dos Granaderos (guardias). Detrás de ellos hay dos banderas nacionales. A los costados de las banderas hay dos grandes puertas vidriadas. Como indica el nombre, el tono predominante del salón es el blanco. A la izquierda de la mesa hay un atril, desde donde CFK hablará. El piso donde están ubicadas la mesa y el atril tiene una alfombra de color bermellón. La audiencia, ubicada en butacas, rodea la plataforma donde están la mesa y el atril, por el frente y los costados. Entre los asistentes se destaca una fila - la segunda - ocupada por Madres de Plaza de Mayo (con sus pañuelos blancos en la cabeza). Hay cánticos y arengas. CFK se dirige hacia el atril, del que salen dos micrófonos alargados (uno ubicado a la derecha y otro a la izquierda). Un sol de madera tallada apenas sobresale del borde. CFK usa una camisa blanca con los primeros botones desabrochados y el la solapa del cuello abierta. También usa una chaqueta de color gris y pantalones de vestir del mismo color. Tiene puestos unos pendientes blancos. El pelo cae sobre sus hombros y su flequillo está peinado hacia la derecha. Tiene los ojos delineados de negro y los labios pintados de un tono similar al de su tez. Discurso oral Comportamiento no verbal Gracias, muchas gracias. (APLAUSOS Y CÁNTICOS) El auditorio se pone de pie y comienzan a aplaudirla mientras CFK agradece y sonríe. Levanta su mano izquierda para saludar. Antes de decir “muchas gracias”, aprieta sus labios hacia adentro, demorando la xxiii
pronunciación. Recorre con su vista el auditorio, de derecha a izquierda. Mira hacia abajo, toma los micrófonos con sus dos manos y los acomoda hacia arriba. Levanta la mirada nuevamente. Mira hacia la izquierda, donde está ubicada la mesa, y sonríe sin despegar sus labios. Luego de saludar pestañea repetidas veces y durante un segundo pone una mueca de tristeza, acentuada en su boca y su mirada. Espera unos segundos. Buenos días; buenas tardes… Estamos todos nerviosos y emocionados. Vuelve a mirar hacia abajo, al atril. Cuando se confunde el momento del día en el saludo se corrige inmediatamente y suelta una risa corta. Tuerce levemente la boca hacia la derecha. Levanta nuevamente la mirada y se acomoda el flequillo sin usar las manos, con un movimiento rápido de cabeza. Se pasa la lengua por los labios y luego los esconde hacia adentro de la boca. A todos y a todas. En este día en el que estamos conmemorando el 53 aniversario de los bombardeos a la Plaza de Mayo, Levanta las cejas un segundo. Mientras va balanceando su cuerpo hacia la izquierda y hacia la derecha. Cuando detiene su movimiento, pestañea. Sus manos están quietas y sobre el borde superior del atril. Su hablar es fluido, con un volumen de voz moderado y un tono de voz medio. Va acompañando el ritmo de sus palabras con los movimientos de su torso. En cada movimiento y en cada pausa se evidencia el ritmo de lo dicho. Cuando termina de decir la primera frase (hasta “Plaza de Mayo”) asiente dos veces con su cabeza. Cuando se detiene, esconde sus labios y dirige su mirada hacia el cielo.Luego levanta sus cejas. inauguramos una maravillosa estatua, más que estatua es un monumento, que hoy está aquí, en la plaza que está al lado de la Casa Habla pausadamente. En “uno de los hitos” levanta y contrae los hombros y levanta las cejas. Moja sus labios con la lengua al acabar xxiv
Rosada, recordando no solamente hombres y mujeres que perdieron la vida en esa trágica jornada, sino fundamentalmente tal vez uno de los hitos, una de las claves de la historia contemporánea de los argentinos de los últimos 50 ó 60 años. este fragmento. Ese día, aviones de la Marina bombardearon la Casa Rosada, esta Casa Rosada, donde un Gobierno constitucional, que presidía el general Perón, conducía los destinos de la República. Habla pausadamente. Baja un poco sus párpados. Cuando habla de la “Casa Rosada” mira hacia el techo del salón. Luego mira al frente nuevamente y levanta sus cejas. Asiente levemente dos veces mientras habla. La voz se le entrecorta mínimamente. Tiene los ojos brillosos. Se moja los labios con la lengua. Levanta la mirada y el mentón y lo dirige hacia arriba y a la derecha. Sería fácil únicamente pensar que fueron militares los que bombardearon la plaza, de hecho lo fueron, obviamente, conducían los aviones, pero nunca en la historia reciente de nuestro país los golpes de Estado solamente han tenido protagonistas militares, eso no es cierto, es una reducción. (APLAUSOS). Por unos segundos continúa hablando con la cabeza y la mirada hacia la parte superior del salón. Lleva su mirada hacia el piso un segundo y luego la levanta hacia la audiencia. Habla pausado pero por momentos acelera el ritmo de alguna frase. Cuando dice “fueron militares” gira rápidamente la cabeza hacia los lados, con movimientos cortos. Tiene una mirada de tristeza o melancolía.Cuando dice “de hecho lo fueron” asiente con la cabeza, luego levanta los hombros. En “nunca”, levanta sutilmente la cabeza y hace un movimiento de negación corto. Después frunce el entrecejo y entrecierra los párpados mientras hace un breve gesto de negación con su cabeza. Primero hacia la derecha, en línea con la posición de su torso. Luego hacia la izquierda, al balancearse. Es tal vez encontrar un fantástico chivo emisario, las Fuerzas Armadas Argentinas, que permítanme decirlo, más allá de las responsabilidades que les han cabido, siempre han sido utilizadas como mascarón de proa en la historia reciente, para interrumpir procesos democráticos. s Después de los aplausos hay una variación en su tono de voz, y comienza hablando más agudo. Subo un poco el volumen de su voz y pronuncia las frases de manera más firme. A su vez, cuando dice “fantástico chivo emisario” levanta las cejas, abre sus párpados y asiente con la cabeza tres veces, una por cada palabra.Luego, pone su xxv
algo que también nos debemos (APLAUSOS) reconocer como verdad histórica, sin que ello implique eliminar responsabilidades, pero colocarlas sí en su contexto histórico, como un homenaje a la verdad, a la verdad. boca en una mueca de tristeza, esto es pegando su boca con su barbilla.Cuando nombra a las “Fuerzas Armadas Argentinas” acelera el ritmo de su discurso. Aumenta notablemente el movimiento de su cabeza, asintiendo levemente pero de manera constante mientras habla. Continúa con “es algo que también nos debemos”, del mismo modo, pero en ese momento cierra un instante los párpados. Eleva el volumen de su voz y el auditorio aplaude. Sigue hablando mientras aplaude, con ritmo pausado, tono y volumen medio, y destaca algunas palabras como “contexto histórico” o “verdad”, al pronunciarlas más lentamente y de manera firme. Cuando termina de repetir la palabra “verdad”, aprieta los labios y luego mira hacia arriba con su boca levemente abierta. Y yo creo que de allí en más, como antes también desde el 30, tal vez con golpes menos cruentos, se instaló en la Argentina la impotencia de aquellos sectores civiles que incapaces de organizar un proyecto político que fuera convalidado por el voto popular, utilizaban a las Fuerzas Armadas precisamente para interrumpir los procesos democráticos. Continúa hablando con la mirada hacia el frente pero por encima de la línea de la audiencia. En “tal vez con golpes menos cruentos” levanta sus cejas, abre sus párpados y levanta apenas sus hombros. Cuando nombra “la impotencia de aquellos sectores” cambia el registro del habla: sube el volumen y eleva el tono de voz. Su mirada ya no es melancólica sino firme, y la acentúa en las pausas, dirigiendola a la audiencia. Continúa balanceándose y empieza a mover sus manos; las dos a la vez, con las palmas hacia arriba. Las mueve constantemente, en movimientos cortos, por delante de su cuerpo, apenas encima del borde del atril. Aumenta el ritmo del habla. Creo que hoy el mejor homenaje que podemos hacer a esas vidas, y que lo podemos hacer también nosotros como argentinos, es que finalmente se pueda reconstruir en la Argentina un sistema político donde todos puedan sentirse representados y expresados. Porque la clave está en presentar las ideas de cada uno, los modelos de país de cada uno ante la ciudadanía, y cuando ésta elige y vota, si ese voto no Habla con las dos manos entrelazadas con las palmas hacia arriba. Usa un tono de voz agudo para remarcar algunas palabras, estirando la pronunciación en la sílaba tónica. Mientras habla entrecierra los ojos para enfatizar algunas palabras. Realiza pausas entre frases, mirando a la audiencia. Las manos acompañan con su movimiento las palabras de la frase que más acentúa en su oralidad, de manera que también van marcando el ritmo de lo que dice. A su vez CFK se balancea, dirigiendo xxvi
nos ha sido favorable, a mejorar la propuesta y esperar el próximo turno electoral, esa es la clave. (APLAUSOS) la mirada al lado hacia el que queda orientada. Yo que toda la vida he militado en este partido, el Peronismo -a mí me gusta decirle Peronismo, a otros les gusta decirle Justicialismo-. (APLAUSOS) Abre sus brazos hacia los costados del cuerpo, con las palmas de las manos orientadas hacia arriba, encogiendo los hombros y levantando las cejas. A su vez, hace algunos gestos de negación con su cabeza. Se le entrecorta la voz y se le ponen los ojos brillosos. Cuando aclara que le gusta llamar al partido “peronismo” y no “justicialismo”, cambia el registro respecto de cómo venía desarrollándose el discurso: habla más rápido, hace más grave el tono de voz. También en los gestos y movimientos: abre sus brazos y manos a una altura más alta de las que las venía moviendo y levanta sus cejas. Cuando hace una autorreferencia (“a mí me gusta decirle peronismo”), se lleva sus dos manos cerca de su pecho y cierra sus párpados. También hace un gesto de movimiento de su cabeza, casi imperceptible. Yo que toda la vida he militado en este partido, que siempre he creído en la justicia social, en la distribución del ingreso, que nos tocó ganar y perder elecciones como partido, pero que siempre fuimos respetuosos de la voluntad popular, quiero convocar a todos los argentinos, a aquellos que tal vez no les guste este modelo que a partir del 25 de mayo del 2003 devolvió a los argentinos esperanza, trabajo, tal vez porque piensan que pueden hacerlo mejor o de otro modo, Sube la intensidad de lo que dice: eleva el tono y el volumen de la voz para acentuar algunas palabras. Continúa moviendo sus dos manos entrelazadas. Entrecierra sus párpados y eleva levemente el mentón. Cuando habla del “modelo”,su gesto es serio, sobre todo a partir de la mirada. Frunce el entrecejo y mueve con mayor expresividad su boca. Cuando se pregunta por los motivos por los cuáles algunos sectores “no les gusta el modelo”, hace más aguda su voz , levanta las cejas y mueve sus manos hacia la izquierda (“pueden hacerlo mejor o de otro modo”). o tal vez porque piensan que es bueno que por ejemplo pueda haber pobres y ricos, Agita la cabeza rápidamente en gesto de afirmación (“o tal vez porque piensan”). Abre sus manos y sus brazos y levanta sus cejas. (“que es bueno”). Cuando habla de “pobres” y “ricos” mueve sus manos, entrelazadas, primero hacia la derecha y luego hacia la izquierda. xxvii
y que tienen derecho a pensarlo y a sentirlo así, Frunce el entrecejo, levanta el mentón y separa un poco las manos, que de todas formas continúan entrelazadas y con las palmas hacia arriba. Se balancea. Abre y mueve bastante su boca y entrecierra sus párpados. Cuando va finalizando esta frase, también va afirmando con su cabeza. Cuando finaliza, adelanta un poco el pecho e inclina un poco el mentón, sosteniendo la mirada, fija, en la audiencia, mientras acentúa la pausa y el silencio. Tiene los labios tiesos. Cambia su mirada hacia la izquierda, girando solo su cuello y cabeza. Mantiene los labios tiesos y la mirada firme.Sus manos siguen entrelazadas pero apenas se despegan del atril. pero asumirse, cada uno en su espacio, con vocación participativa y democrática, a someterse a la ciudadanía. Y allí, con esa representación que da el voto popular, hacer homenaje a la democracia y a todas las víctimas que ha tenido este país. Mientras se balancea, va acentuando las palabras con los movimientos de las manos entrelazadas, ahora un poco más elevadas del borde del atril. Cuando menciona a las “víctimas”, ralentiza el ritmo de lo que dice; estira las sílabas tónicas en un tono más agudo; acompaña el cambio de ritmo con el movimiento de sus manos y cierra los párpados. Hace una pausa y mueve aún más sus manos, en un movimiento corto hacia arriba y hacia abajo, a la altura de su pecho. Pestañea repetidas veces y baja la mirada. Yo recién escuchaba a quien me precedió en el uso de la palabra, su padre tenía 29 años cuando murió, 4º año de derecho, Policía Federal. Cuando alude a “quien me precedió”, levanta las cejas, inclina el mentón hacia abajo, mantiene su mirada cerca de su párpado superior. Sonríe sin despegar los labios, con una mueca hacia la derecha. Luego levanta la cabeza y la mirada. Inclina levemente su cabeza hacia la izquierda. Siempre fueron los jóvenes los que pusieron la sangre en nuestro país. (APLAUSOS) En el `55... Apenas elevadas del borde del atril, aumenta la velocidad del movimiento de sus manos entrelazadas, en movimientos cortos hacia arriba y hacia abajo. Mientras aplauden, CFK eleva el volumen de su voz. Tiene los ojos brillosos. Cuando terminan los aplausos pestañea xxviii
reiteradas veces. fueron jóvenes en el `76; en Malvinas fueron jóvenes; y fueron jóvenes también en los días de diciembre del 2001 los que murieron. Siempre son los jóvenes. (APLAUSOS) En nombre de ellos... Las comisuras de su boca están hacia abajo y tiene una mirada melancólica, con las cejas levemente levantadas. Eleva el volumen de la voz cada vez que repite “fueron jóvenes”. La última vez que lo dice, abre sus ojos y eleva sus cejas. A la par eleva el volumen y el tono de voz, con la voz entrecortada. Acelera la velocidad de su alocución hasta que el público aplaude. Continúa moviendo sus manos entrelazadas Yo les pido (UNA PERSONA DEL PÚBLICO INTERRUMPE EL DISCURSO GRITANDO UNA FRASE) en nombre de esos jóvenes, que no solamente muchos mueren por una bala, sino por la miseria, o por la droga, como recién gritó una compañera del barrio, (APLAUSOS) porque no han tenido las oportunidades que tuvimos quienes vivimos y nacimos en un país. Eleva el volumen y el ritmo cuando alude a lo que gritó la persona que interrumpió el discurso. Continúa moviendo sus manos entrelazadas. Eleva el mentón y mueve las manos separadas en círculos, con las palmas hacia arriba cuando alude a “quienes vivimos y nacimos en un país”. Hace hoy... Ayer hizo 53 años, yo soy del 53. Nací en un país donde había trabajo, donde la gente aprendió a comer todos los días y cuatro veces, donde muchos tuvieron vacaciones por primera vez, donde muchos conocieron el mar porque empezaron a hacer turismo popular Perón y Eva Perón. (APLAUSOS) Tuerce la boca hacia la izquierda mientras habla. Cuando hace silencio permanece con la boca hacia la izquierda pero con los labios cerrados, con un esbozo de sonrisa pero sin mover sus cejas, párpados ni pómulos. Mueve lateralmente la cabeza hacia la izquierda , apenas inclinándola, y vuelve a ponerla recta. Continúa hablando mientras se balancea y eleva las cejas. La voz se hace más aguda, al borde de entrecortarse. Por todas esas cosas y en nombre de todos ellos les pido a todos los hombres y mujeres, pertenezcan a sectores sociales o políticos, que en nombre de esa democracia la respetemos todos los días un poco más. Mueve su flequillo con un movimiento de su cabeza, hacia arriba. Habla pausado y eleva sus cejas durante un segundo. Tiene su mirada seria y sus labios tiesos durante las pausas, prolongadas, entre frase y frase. Todos ustedes saben los días que corren. Hubo un señor que alguna vez dijo "la historia siempre se repite, primero como tragedia y después Eleva el tono y el volumen de su voz. Cuando cita la frase, inclina la cabeza hacia su hombro derecho y mira hacia arriba. Mueve levemente xxix
Mueve su cabeza de izquierda a derecha y de adelante hacia atrás para acomodarse el pelo. Su mentón queda orientado hacia arriba y a la izquierda. Mueve su boca ampliamente al hablar. Cuando termina de hablar pestañea repetidas veces mientras el público aplaude. Esto lo digo porque a usted, ex Presidente y hoy presidente del Partido Justicialista, le dedicaron horas enteras, páginas enteras, micrófonos y cámaras contando todos los decretos de necesidad y urgencia que había firmado, comparándolos con los que habían firmado los otros y cuál había hecho más y cuál había hecho menos. Me hablaban de calidad institucional. Mueve todo su torso hacia la izquierda, al igual que su cabeza. Eleva el tono de voz y el volumen. Mira hacia donde está sentado el ex presidente Kirchner. Cuando termina de aludirlo vuelve la posición del cuerpo y la mirada hacia el frente del salón. Continúa con un ritmo de habla fluido, un volumen y tono alto. Yo tengo compromiso con la calidad institucional y no significa que quien haya firmado un decreto de necesidad y urgencia esté fuera de la ley, porque como lo sostuve como senadora no los introdujo este gobierno sino la reforma de 1994 en nuestra Constitución Nacional. Asiente con movimientos de cabeza. Su voz es más grave y eleva el volumen. Luego entrecierra sus ojos y frunce el entrecejo. Dispone su torso y cabeza hacia la izquierda nuevamente. Mueve su boca ampliamente al hablar mientras acelera la velocidad. Vuelve a mirar al frente. Durante menos de un segundo tuerce la boca hacia su izquierda. Pero yo he querido, como una contribución muy fuerte, como un compromiso muy fuerte a esa calidad institucional, no hacer uso de esa facultad que me confiere la Constitución. No he visto una sola línea, porque en realidad, vamos, no les molestan las formas ni les importa la calidad institucional, me parece que a algunos lo que les molesta en el fondo son las políticas públicas populares. (Aplausos) Se lleva su mano izquierda abierta hacia su pecho. Eleva el tono y el volumen de su voz. Mantiene su mano izquierda abierta, la aleja del pecho y la mueve hacia abajo y hacia arriba en sincronía con el ritmo de sus frase. Hace lo mismo luego con su mano izquierda. Se balancea. A partir de “porque en realidad [...]” entrecierra sus párpados, frunce su ceño, gira su torso y cabeza hacia la izquierda. Extiende su brazo izquierdo. Niega apenas con la cabeza. Vuelve su mirada y orientación hacia el frente. Sobre el final del fragmento deja de mirar al público y xxxvi
empieza a mirar debajo de la línea de los ojos, orientando su cabeza hacia el suelo. Cuando empiezan los aplausos continúa mirando hacia el suelo, con el ceño fruncido, la mirada seria y los labios tiesos y cerrados. Se balancea en silencio. Y les pido que en nombre de esa calidad institucional las instituciones de la República legítimamente elegidas por el voto popular en el Parlamento y en el Poder Ejecutivo sigan siendo las que deciden políticas, y aquellos ciudadanos que están en desacuerdo con esas políticas porque creen afectados sus intereses, pueden recurrir a la Justicia, pero si además quieren cambiar el modelo económico de país lo que deben hacer es organizar un partido político, presentarse a elecciones y ganarlas. (APLAUSOS). Mueve ampliamente su boca al hablar. Recorre todo el auditorio con su mirada y girando su cabeza. Va elevando el tono de voz. Comienza a mover sus manos y brazos mientras habla. A su vez mueve su cabeza para asentir lo que dice. Sobre el final marca el ritmo de lo que dice con un movimiento fuerte de su cabeza, asintiendo cada frase. Quiero decirles finalmente que he sido una militante política toda mi vida y la verdad que cuando comenzó la democracia, allá por 1983, con una nueva valorización que también hicimos nosotros, desde la juventud, que tal vez teníamos una visión de la democracia allá por los años 70 lábil, desdeñosa casi, tal vez porque corrían tiempos en el mundo y en el país de cambios y revoluciones, pero la historia nos enseñó a valorar a la democracia. ¿Saben por qué? Por todas las cosas que nos pasaron, por todo lo que perdimos y todas las vidas que se perdieron de argentinos que ya no están. Inclina su cabeza hacia su hombro izquierdo y mientras habla parpadea repetidas veces. Mira hacia al atril. Levanta su cabeza rápidamente y la mueve apenas como para acomodarse el pelo. Mueve su cabeza hacia su hombro derecho. Se balancea. Hace un movimiento con su cabeza otra vez hacia su hombro derecho. Cuando recuerda, lleva su mirada hacia el techo, orientada su cabeza un poco hacia la derecha. Se sonríe, elevando un poco las cejas y corriendo su boca hacia la derecha. Pestañea numerosas veces. Habla por encima de la línea de mirada de la audiencia. Cuando dice “nosotros, la juventud”, eleva sus cejas, y también sus hombros, a la vez que los contrae. Se balancea con movimientos más rápidos. Entrecierra los ojos, frunce la nariz. Cuando dice “lábil, desdeñosa casi [...]” entrecierra los párpados, mueve su xxxvii
mano izquierda y eleva su hombro izquierdo. Luego inclina su cabeza hacia la izquierda primero y después hacia su derecha. Entrecierra sus párpados y luego eleva sus cejas. La voz se hace temblorosa. Este aprendizaje de puesta en escena en el centro de la democracia nos significó, por lo menos en lo personal, un aprendizaje fuerte. Primero comenzamos a competir en internas en nuestro propio partido y empezamos perdiendo, dos veces antes de ganar. Será que tal vez para aprender a ganar primero hay que saber perder. (APLAUSOS) Mira hacia el techo del salón. Cuando dice “puesta en escena en el centro de la democracia” abre sus manos, poniendo las palmas de cada una enfrente de la otra, a los costados de su torso. Dirige su mirada hacia el espacio que se creó entre sus manos. Sube la vista y agita las manos, luego las pone sobre los bordes del atril. En “por lo menos en lo personal” inclina su cabeza hacia su hombro izquierdo. Cuando dice “fuerte”, cierra sus ojos. Luego sonríe apenas sin despegar sus labios. Alza sus cejas. abre sus brazos y continúa hablando con una mueca de sonrisa. Cuando termina la frase le sonríe a alguien del público ubicado a su derecha. Pestañea repetidas veces e inclina su cabeza hacia su hombro derecho. Luego sube sus hombros. Las manos están apoyadas sobre los bordes del atril. Antes del final del fragmento mira hacia abajo a su derecha mientras habla. Y me parece que tal vez esta suerte de pequeña historia personal de quien es hoy Primera Mandataria de los argentinos, ayude a que todos podamos reflexionar un poco sobre este país que queremos. Eleva el tono de voz y el volumen. Mientras habla eleva sus hombros dos veces. Va inclinando su cabeza hacia su derecha y hacia su izquierda. El ritmo del habla es pausado. Quiero también, en nombre de esa militancia, porque no puedo olvidarlos, invitarlos mañana a esta Plaza de Mayo, que ya no es de los peronistas, hace mucho tiempo que dejó de ser de los peronistas, es de los argentinos. Esas mujeres de pañuelo blanco la convirtieron en la Mira hacia el atril y luego hacia el frente del salón. Cuando hace una pausa eleva sus cejas y dispone sus labios, pegados, hacia afuera. Pestañea repetidas veces. Mira hacia el atril, orientada hacia su derecha. Inclina la cabeza hacia su hombro izquierdo. Habla pausado. xxxviii
plaza de todos los argentinos. (APLAUSOS) Mueve su cabeza en negación cuando dice que la Plaza de Mayo “ya no es de los peronistas”. Menciona a las Madres de Plaza de Mayo y dirige su mirada hacia el frente; estira su brazo y las señala. Hacia el final del fragmento asiente con la cabeza y entrecierra los párpados. Quiero invitarlos a compartir a todos, no importa de qué partido, no importa de qué lugar, no importa de qué sector, lo importante no es de dónde se viene sino adónde se va, cuál es el país que queremos. (APLAUSOS) Y aún cuando mañana tengamos opciones electorales diferentes, lo importante es tener en común ese hilo conductor de respeto a la democracia y a la voluntad popular, y por eso y en nombre de eso quiero agradecerles a ustedes, a la Comisión de Víctimas de los bombardeos del 16 de junio y a todos los argentinos y argentinas que hayan tenido un dolor inferido por la intolerancia de otro argentino. De frente a la audiencia, entrelaza sus manos por debajo de la altura de su pecho. Hace un pequeño movimiento de negación con su cabeza. Levanta el tono y el volumen de su voz. Alza su mano izquierda hacia el costado, para pedir un poco de silencio. Vuelve a entrelazar las manos. Se balancea. Entrecierra sus ojos y habla mientras mueve su cabeza en negación. Suelta sus manos y las pone una encima de la otra, con sus palmas hacia arriba. Mueve su torso y su cabeza hacia adelante. Sube y baja repetidas veces sus manos en un movimiento corto y constante. Eleva el tono de su voz y el volumen. Luego lo baja. Continúa con las manos en la misma posición y con el mismo movimiento. Cuando menciona a la “Comisión de Víctimas” mueve apenas su boca hacia su derecha. En nombre de todos y por todos ellos, perdón para todos los argentinos que han sufrido gestos de intolerancia. Muchas gracias y muy buenas tardes a todos. (APLAUSOS) En tono medio, con un ritmo pausado y con el mismo movimiento de sus manos. Cuando termina el discurso, entre aplausos, baja su cabeza, se dirige hacia la izquierda del atril y saluda a una persona ubicada en la primera fila con un abrazo. B- CLASIFICACIÓN POR CATEGORÍAS CATEGORÍA TIPO COMPORTAMIENTO NO VERBAL DE CFK xxxix
Conductas no verbales con movimiento Emblemas No se registraron emblemas durante su discurso. Ilustradores CFK mantiene el balanceo de su cuerpo a lo largo de todo el discurso, variando la cadencia de sus movimientos de acuerdo a la cadencia de su habla y movimientos con las manos. Este movimiento es suave. Su cuerpo oscila y dispone su torso y su cabeza hacia el lado que haya quedado orientada. En sincronía con los gestos y la entonación, mueve sus manos y brazos derecho e izquierdo, de manera alternativa o juntas. En ocasiones acerca sus manos o las entrelaza por encima del centro del atril, moviendolas con de acuerdo al ritmo de su habla. Hace movimientos de afirmación y negación en distintos momentos, para enfatizar lo que dice. Mira, y en ocasiones señala, a las personas que menciona en su discurso y que se encuentran en el lugar. Cuando hace alusión a ella misma también se señala -sólo una vez - Mira hacia el techo dos veces cuando hace alusión a un episodio histórico (bombardeos en Plaza de Mayo) y a la Casa Rosada. Muestras de afecto Las dos emociones que más se notan son la tristeza y el enojo. La primera de ellas se ve claramente a muy pocos minutos de comenzar el discurso: los ojos aparecen brillosos, sus comisuras un poco hacia abajo y levanta las cejas. Por el otro lado, frunce el entrecejo, entrecierra los ojos y mantiene los labios tiesos cuando adopta un gesto vinculado al enojo. Sonríe en algunos pasajes del discurso. xl
Reguladores Levanta su mano derecha e izquierda, alternativamente, cuando los asistentes comienzan a silbar a propósito de una mención de CFK en su discurso, para pedir que paren de hacerlo. Adaptadores Al comienzo comete una equivocación y eso genera una secuencia de gestos en muy pocos segundos: risa, acomodarse el flequillo moviendo la cabeza, torcer la boca, pasarse la lengua por los labios y esconderlos. Muchos de los adaptadores se advierten en las pausas entre frases y sobre todo cuando aguarde que terminen los aplausos para retomar el discurso. Los más frecuentes son: tocar los micrófonos: pestañear reiteradas veces, esconder la boca, mojar los labios con la lengua e inspirar con la boca entreabierta. De igual manera, afirma o niega con la cabeza, de manera muy sutil, mientras pronuncia algunas palabras o frases que no son precisamente afirmaciones o negaciones. Respecto de su pelo, lo acomoda, sobre todo entre frases, con un rápido movimiento de su cabeza (hacia atrás y al costado) o con sus manos (esto de manera menos frecuente). Conductas no verbales sin movimiento Entonación (tono, timbre, acento y volúmenes) Utiliza un tono y volumen medio cuando comienza a hablar. Su ritmo en ese momento es pausado. Sin embargo, introduce variaciones respecto de esa entonación inicial: en algunos momentos aumenta la intensidad, elevando volumen de voz y tono, y variando el ritmo con el que habla, de pausado a más rápido. Junto con los movimientos de sus manos y brazos y los gestos de su rostro, va incrementando la intensidad y emotividad de su habla en algunos fragmentos, que por lo general deriva en aplausos de los asistentes. Marca la pronunciación de algunas palabras, marcando la sílaba tónica o estirándola. Cuando habla de forma pausada, espera y marca los silencios entre frases y palabras. En algunos pasaje en lo que adopta un tono emotivo, su voz se entrecorta. xli
Paralinguísticos (vocalizaciones, risas, etc.) Se ríe en dos ocasiones. Proxemias (distancias) Está sentada detrás de una mesa junta a 4 funcionarios de su gobierno. Cuando da el discurso, se acerca a un atril y permanece detrás durante todo el discurso. Atractivo personal y caracteres físicos El pelo cae sobre sus hombros y su flequillo está peinado hacia la derecha. Tiene los ojos delineados de negro y los labios pintados de un tono similar al de su tez. Artefactos (ropa, instrumentos profesionales) Usa una camisa blanca con los primeros botones desabrochados y el la solapa del cuello abierta. También usa una chaqueta de color gris y pantalones de vestir del mismo color. Tiene puestos unos pendientes blancos. Sistemas no verbales (contextuales) El medio natural: entornos y ambientes El salón está colmado por asistentes, que al momento de comenzar el acto están cantando de pie. Se escuchan aplausos y gritos a lo largo del discurso. Presencia/ausencia de otros El salón está ocupado en su totalidad. Sobre el escenario, CFK compare una mesa al centro con cuatro funcionarios de su gobierno. Detrás de ella, dos granaderos se paran a los costados del escudo nacional. La audiencia, ubicada en butacas, rodea la plataforma donde están la mesa y el atril, por el frente y los costados. Entre los asistentes se destaca una fila - la segunda - ocupada por Madres de Plaza de Mayo (con sus pañuelos blancos en la cabeza). Rasgos arquitectónicos y de diseño artificial Detrás de la mesa central hay un gran escudo nacional dorado. A los costados, hay dos banderas nacionales. y dos grandes puertas vidriadas. El tono predominante del salón es el blanco. A la izquierda de la mesa hay un atril, desde donde CFK habla. El piso donde están ubicadas la mesa y el atril tiene una alfombra de color bermellón. xlii
DISCURSO 3- Acto de anuncio de nuevas medidas de gobierno (12-09-2012) Acto oficial Casa Rosada A - TABLA DESCRIPTIVA Situación: El acto se realiza en el Salón de las Mujeres Argentinas de la Casa Rosada. El salón, como su nombre lo indica, rinde homenaje a mujeres de relevancia en la historia argentina y está decorado con grandes cuadros - fotografías y retratos - sobre las cuatro paredes del salón. Es un espacio amplio, pintado con colores claros, con un escenario sobre el lado de grandes ventanales a la calle. El piso es de madera y se disponen hileras de sillas negras cerca del escenario. Sobre el escenario hay un atril en el centro, de color negro con bordes e inscripciones plateadas y dos micrófonos alargados que salen desde la parte superior. A la izquierda del atril hay una mesa en donde están ubicados ministros y gobernadores. A la derecha, una hilera de sillas en donde están sentados otros ministros y funcionarios. Detrás del atril, sobre el escenario, hay dos cuadros: uno con la imagen de Eva Perón y el otro, a la izquierda, una fotografía de las Madres de Plaza de Mayo marchando en la plaza que lleva el mismo nombre. En el medio, un gran ventanal, justo detrás del atril. Sobre el escenario y detrás del atril, hay una maqueta del edificio del Ministerio de Desarrollo Social con la imagen del rostro de Eva Perón sobre el mismo; se trata de una réplica a escala del edificio real que lleva el mural de Eva Perón: blanco con el mural de hierro en negro. La imagen del mural de Eva Perón se ubica apenas por encima de la altura de la cabeza de Cristina Fernández de Kirchner, a su izquierda. Del lado derecho, cerca de la maqueta, hay una reproducción a escala del billete de 100 pesos con la imagen de Eva Perón. Su rostro, de perfil, aparece al costado del hombro derecho de CFK. En las primeras cinco filas están sentados dirigentes políticos, representantes de organismos de DDHH como Abuelas de Plaza de Mayo, rectores de universidades e invitados. Detrás, los asistentes están parados. Hay familias, algunos con niños pequeños, y muchos de ellos filman con sus teléfonos móviles. CFK está vestida con un vestido negro y chaqueta del mismo color. Usa aros y collar de perlas; dos anillos dorados en la mano derecha y un reloj en la muñeca izquierda. Tiene el cabello largo, que le cae sobre sus hombros y hasta cerca de su pecho. sus ojos están delineados de negro y sus labios están pintados de rosa, con un tono opaco, similar al de su tez. xliii
Discurso oral Comportamiento no verbal Gracias, muy buenas tardes a todos y a todas; señor Gobernador de la provincia de Misiones; señores rectores de las cuatro nuevas universidades privadas, que han comenzado – a partir de esta autorización – a operar. Esto es muy importante porque las cuatro universidades tienen perfiles diferentes y ofertas institucionales diferentes, la que ha organizado… y la verdad que es un ejemplo para un sindicato, el Sindicato de Trabajadores de Encargados de las Casas de Renta de Propiedad Horizontal, hay decirlo todo así, porque si uno dice la otra palabra se enojan, así que es Encargados de Edificios de Propiedades de Antes de que CFK comience a hablar, los asistentes aplauden y cantan. CFK sonríe con los ojos y la boca abierta, y las cejas levantadas al igual que sus pómulos. Se ríe mientras habla. Se balancea sobre su eje: rota el torso y su cabeza a derecha y a izquierda. Realiza los saludos protocolares sonriendo. Revuelve y mira unos papeles que tiene sobre su atril. Se dirige a una de las personas aludidas, sentado en la primera fila, mirando hacia abajo y sonriendo. Mientras se ríe lleva su boca hacia su izquierda, por un segundo. Asiente cuando dice “la verdad es un ejemplo”. Lee algo en un papel. Levanta su cabeza, elevando el mentón, y la sacude, acomodándose el pelo. Habla de manera tranquila, con volumen y tono de voz medio.Abre sus párpados y eleva las cejas al hablar. Entrecierra los ojos y agacha su cabeza mientras mueve su mano derecha. Junta sus dedos índice y pulgar y va subiendo y bajando la mano xliv
Renta Horizontal, todo el mundo lo dice de otra manera, pero bueno ya sabemos. Yo lo decía siempre y Víctor me decía: “no, que se enojan”, bueno y tienen razón, son los encargados y la verdad que el sindicato ha organizado la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo y realmente es muy meritorio que un sindicato organice una universidad que además la oferta institucional está muy vinculada a toda el área metropolitana, a todo lo que sucede en la Ciudad de Buenos Aires, donde tienen su principal sede de afiliados. Así que Víctor Santamaría, la verdad, felicitaciones, igualmente el Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas de Córdoba, que como su nombre lo indica, tiene que ver con la medicina. Son fundaciones de carácter privado, estás son instituciones, son universidades de carácter privado. Luego también la de Misiones – y me mandó saludos el Obispo y la rectora – que tiene un fuerte apoyo del obispado de Misiones y es financiada por la Fundación Jorge Kemerer también con una importante oferta y también la de San Isidro, también con una fuerte apoyo de la Diócesis y acá me mandó saludos el Monseñor Casaretto, se lo agradezco también. a medida que pronuncia marcadamente “Encargados de Edificios de Propiedades de Renta Horizontal”. Mientras lo dice sonríe. Cuando termina cierra los ojos e inclina su cabeza hacia su hombro izquierdo. Lee el nombre de la universidad sosteniendo un papel sobre el atril. Gira su cabeza a la derecha y la izquierda mientras habla. Entrecierra los ojos y acerca sus manos sobre el centro del atril. Hace movimientos con las manos y tiene los ojos entrecerrados mientras dirige su mirada al rector de la universidad a la que hace mención. Va leyendo en un papel el nombre de la otra universidad. Intercambia un papel por otro mientras los sostiene en el aire. Al no encontrar el nombre estira la pronunciación de algunas palabras y se sonríe; levanta la cabeza rápidamente y se le mueve el cabello. Se sonríe moviendo la boca hacia su izquierda. Mira al representante de la universidad de Misiones y lo señala con toda su mano, con el brazo estirado hacia él. Vuelve la vista hacia el frente, con un movimiento rápido. Nuevamente se le mueve un poco el pelo. Lee nuevamente en los papeles el nombre de la otra universidad (San Isidro) mientras asiente con la cabeza. Mira al representante de la universidad y también le sonríe mientras habla. xlv
esfuerzo, esto son casi 2 puntos del PBI, un 1.7, un 1.8 aproximadamente. Y estamos hablando únicamente de Asignación Universal por Hijo, del régimen de Asignaciones Familiares, también por embarazo y de las no contributivas por discapacidad, que pasan también de 1.080 pesos a 1.200 pesos y una adecuación del régimen de asignaciones familiares, de una armonización. Porque descubrimos en toda esta historia de las Asignaciones Familiares que en realidad, cuando fuimos a hacer una adecuación y ver porqué había un segmento que iba de 5.200 pesos a 7.000 pesos, que no recibía ningún tipo de transferencia del Estado. El Estado transfiere recursos a la sociedad de dos formas, los transfiere en forma directa cuando paga, o en forma indirecta, cuando hace algún subsidio, cuando descuenta algo, son dos formas: una, porque deja de percibir un dinero que le corresponde de acuerdo con la ley, y otra porque pone dinero. En realidad, había una franja de trabajadores, que estaba comprendida entre los 5.200 pesos y los 7.000 pesos, que ni era descontado nada de ganancias, porque todo trabajador que gane más de 7.000 pesos se le descuenta, como mínimo, 54 pesos por hijo, por mes, y si llega hasta 18.000 son 7.200 pesos que se le descuenta por hijo. Hay que contar la historia siempre completa y verla completa. Bueno, entonces hemos creado un cuarto rango también… y en el día de mañana el cabeza hacia la derecha. Varía el tono y volumen de voz. Mira los papeles y luego levanta la vista. Lleva sus manos al centro y las mueve mientras habla. Pone sus manos frente a frente en el ancho de sus hombros. Levanta sus pómulos cuando dice “transferencia”. Mueve las dos manos alternativamente mientras explica. Cuando habla de “cuando paga” estira su brazo hacia adelante y cuando habla de “forma indirecta” lleva su mano hacia su cuerpo. Cuando habla de “subsidios” o “descuentos” toca junta el dedo índice con el pulgar, como si estuviese sosteniendo un billete. Para “percibir” lleva su mano izquierda hacia su cuerpo y cuando dice “pone dinero” estira el brazo derecho hacia adelante con sus manos como si tomaran un billete. Cuando dice “ley” levanta sus dos manos a la misma altura, más alto que su cabeza y luego las baja a la par, trazando un plano imaginario en el aire. Cuando dice “54 pesos” levanta sus pómulos. Sonríe y entrecierra los ojos, mirando hacia la primera fila mientras dice “hay que contar la historia [...]” y abre las manos en un movimiento del centro hacia afuera. Levanta rápido su cabeza y se le mueve el pelo un poco. Mueve las manos alternativamente mientras habla. Se toca el pelo con su mano derecha. Levanta un poco el tono de voz. Mueve sus manos al mismo tiempo sobre el centro del atril, al ritmo de su habla. Se balancea. lii
director de la ANSES va a explicar, con mayor lujo de detalles, cómo es el nuevo régimen. Pero, ¿qué hemos descubierto? Que en realidad estábamos en un sistema imperfecto porque hablábamos de Asignaciones Familiares, esto es contemplar a las familias, sea una familia de papá y de mamá, sea una familia de matrimonio igualitario: la familia, dos personas que conviven sosteniendo a sus hijos. Y en realidad, se tomaba el ingreso de uno solo. Y yo decía, pero hay muchas casas en las cuales debe haber dos ingresos de trabajadores registrados, y cruzamos información. La informática es maravillosa y los software que vienen últimamente son fantásticos. Entonces descubrimos que, por ejemplo, había una fuerte inequidad, hay una fuerte inequidad en el sistema de Asignaciones Familiares porque, por ejemplo, una persona que percibía o que percibe, un alto ejecutivo de una empresa importante, no voy a decir el nombre porque no corresponde y, además, porque lo que estaba haciendo no era ilegal, estaba autorizado por la ley, cobra más de medio millón de pesos por mes, pero tiene relación de dependencia. A él, se le descuentan los 7.200 pesos por hijo porque excede, obviamente, el monto. Mira hacia arriba y mueve las manos. Cruza las manos cuando dice “cruzamos información”. Entre cierra los ojos y gira levemente la cabeza hacia la izquierda mientras tuerca la boca hacia su derecha. Marca la pronunciación de la palabra “fuerte” y entrecierra sus ojos. Toca un micrófono con su mano izquierda y con la derecha señala el suelo cuando dice “hay una fuerte inequidad”, resaltando la pronunciación de la palabra “hay”. Toca los dos micrófonos con las dos manos. Gira la cabeza hacia la derecha y hacia atrás. Mira hacia arriba luego de decir “por ejemplo”. Mueve las manos y mira a un asesor a su derecha mientras habla. Mueve la cabeza rápidamente de derecha a izquierda. Levanta los dedos índices de cada mano y las va moviendo alternativamente. Mira al atril y busca en unos papeles. Levanta la vista y dice la cifra “63.331” muy pausadamente, moviendo su mano izquierda hacia arriba y hacia abajo cada vez que acentúa una parte de la cifra. Entrecierra los liii
Pero su esposa, que trabajaba no sé dónde y no importa tampoco y que cobra 3.000 pesos, cobraba, pese a que su marido cobraba más de medio millón de pesos, cobra actualmente, la Asignación Familiar. No son 1, 2 o 3 o 4 casos, son exactamente 63.331 familias donde uno de los dos cónyuges cobra por lo menos más de 50.000 pesos, le descuentan de Ganancias que tienen que pagar por hijo pero su otro cónyuge, como está por debajo de los rangos, cobra por otro lado la Asignación Familiar. Esto es lo que estamos tratando de solucionar y para eso hemos cambiado el paradigma y lo hemos ajustado a lo que realmente debe ser y, como su nombre lo indica, ¿qué es una Asignación Familiar?, una protección que se le asigna a la familia y, fundamentalmente, a nuestros chicos. Y además, hacer mucho hincapié, mucho, mucho hincapié en los sectores de menores recursos que son los que necesariamente, si el Estado hace un esfuerzo en momentos de crisis global, de caída de la actividad económica, lo hace, precisamente, para sostener a los sectores de mayor vulnerabilidad. ojos mientras lo dice. Levanta el dedo índice y el anular de las dos manos cuando dice la palabra “dos”. Con su dedo índice derecho estirado, traza una línea en el aire desde debajo de su pecho, subiendo en diagonal hacia su derecha cuando dice más de “50.000 pesos”. Lee papeles del atril y aumenta el ritmo del habla. Tiene la punta de los dedos pegadas con las de la otra mano, sobre el centro del atril. Mueve unos papeles y los mira. Levanta la cabeza y vuelve a mirar los papeles. Levanta la cabeza y la mirada y mueve las manos. Las pega, palma con palma, y entrecierra los ojos. Levanta sus manos a la altura del cuello. La izquierda queda fija y la derecha se desplaza de izquierda a derecha de manera recta. Luego separa esa línea imaginaria en secciones, cortando con su mano derecha. Luego levanta el dedo índice izquierdo para hablar del “primer decil”. Eleva el tono de voz. Mantiene su mano izquierda a la altura de su cuello y mueve la derecha desde donde está ubicada hacia la izquierda. Cuando liv
¿Por qué? Y por una razón muy sencilla: primero, porque lo necesitan; pero además, porque económicamente, 1 peso que el Estado transfiere al decil número 1, que es el primer decil, si la sociedad la vemos como un conjunto en un 100 por ciento y la dividimos en 10, hay, por sus ingresos 10 deciles. El primer decir, es el de más bajos ingresos. Cuando el Estado transfiere 1 peso al decil más bajo, esto multiplica en la actividad económica, 3.68. ¿Se entiende? Cuando el Estado transfiere 1 peso al último decil, al decil número 10, que es el de más alto ingresos, ahí solamente replica en la economía un 2.38. ¿Por qué? Porque son sectores de altos ingresos que o tienen capacidad de ahorro o no necesitan consumir tanto o consumen afuera mientras que, obviamente, los sectores más vulnerables, que más lo necesitan, consumen, fundamentalmente, lo que es alimentos, bebida, ropa, calzados, útiles escolares, etcétera. Y sobre esto también quiero hablar. Hemos observado que cada vez que se da un aumento de la Asignación Familiar por Hijo, comienza un movimiento de precios en rubros tales como alimentos, bebida, calzado y ropa, fundamentalmente, que son menciona la cifra lo hace más pausadamente y moviendo su mano izquierda. Mantiene su mano izquierda a la altura de su cuello, con el dedo índice levantado. La toca con el índice derecho y luego lo mueva hacia su extremo derecho, trazando una línea curvada hacia abajo. Levanta los hombros y su mano derecha por sobre la altura de la cabeza cuando habla del “decil número diez”. Continúa moviendo su mano derecha. Habla hacia su derecha para referirse a ese sector social. Gira a su izquierda para hablar de “los sectores más vulnerables”. Cuando enumera los productos mueve sus manos, que están juntas y con los dedos de una mano pegados con las de la otra. Mira los papeles. Inspira. Levante su cabeza hacia arriba y hacia atrás rápidamente. Toca los micrófonos con las dos manos. Luego las junta con la punta de los dedos de una mano tocando los de la otra. Cuando enumera nuevamente los productos, se va tocando un dedo distinto (consecutivamente) de la mano izquierda con su mano derecha a medida que va nombrando los productos. Va marcando la pronunciación, más pausada, cuando nombra a los comercios.Habla más pausadamente y levanta el tono de voz y apenas el volumen. Va moviendo su mano derecha mientras habla. lv
los cuatro sectores de mayor consumo de los sectores más vulnerables. Por eso les vamos a pedir a todos los supermercados, a todos los formadores de precios, pequeños, grandes, almacén de barrio o lo que fuere, que, habida cuenta que han cerrado todos los convenios colectivos de trabajo, con lo cual, el precio que está hoy ya tiene incluido el salario de todos los trabajadores; los servicios públicos, demanda inelástica, no se han aumentado desde hace mucho tiempo, no traten de hacer lo que siempre pasa, que al…no es nuevo, al menos a nosotros nos pasaba. Nosotros cuando estábamos en Santa Cruz, cuando Néstor era gobernador, en Río Gallegos, que tiene un fuerte componente de empleados del sector público, cuando había aumento o cuando se cobraba, que se cobraba del 1º al 5 de cada mes, durante 12 años en Santa Cruz se cobraron los sueldos el 1º al 5 de cada mes y las jubilaciones el último viernes antes de fin de mes, nosotros veíamos que aumentaban los precios de los supermercados y esto era hasta el 20 más o menos. A partir del 20, del 20 y pico, cuando ya la gente no tiene tanto dinero, volvían a bajar. Va acompañando el habla con movimientos de sus dos manos, principalmente la derecha. El ritmo del habla es rápido y constante. Mira los papeles en el atril y luego mueve la cabeza hacia arriba y hacia atrás. Levanta el mentón. Entre cierra los ojos. Va moviendo sus dos manos a la vez sobre el centro del atril. Mira hacia su izquierda y sonríe mientras dice “parece que fuera el gobierno el que aumentar los precios”. Vuelve su torso, cabeza y mirada hacia el frente. Inclina su cabeza hacia su izquierda. El flequillo le cubre la mitad de su ojo derecho. Levanta las cejas y mira al frente con el mentón cerca de su cuello cuando dice: “En realidad son los que aumentan los precios son los empresarios”. Gira su cabeza y torso hacia su derecha y se le mueve el flequillo en el aire. Luego levanta el mentón. Cierra los puños cuando dice “sostener”. lvi
Todo este tipo de maniobras, pedimos por favor, en nombre de todos los argentinos, que además sean los propios argentinos. Porque cuando hablamos de esto, de aumento de precios, parece que fuera el Gobierno el que aumentara los precios, que en realidad los que aumentan los precios son los empresarios. Entonces creo que sería bueno que todos hiciéramos el esfuerzo de acompañar estas políticas del Gobierno de sostener la demanda agregada, sostener el consumo y, al mismo tiempo, que se sostenga la actividad. Estamos garantizándoles a los empresarios que los argentinos van a consumir. Ellos tienen que garantizarles inversión, calidad y precio porque estamos en un mundo que está siendo sostenido por el mercado interno. (APLAUSOS) Por eso, es muy importante entender este esfuerzo formidable que hacen todos los argentinos precisamente para asistir en momentos en donde todo el mundo habla de desempleo, de rebaja de sueldos, de jubilaciones, de reducción de beneficios sociales, estamos nosotros incrementándolos en forma muy importante. Las comisuras están levemente elevadas, como si sonriera. Agita sus puños por sobre el centro del atril. Hacia el final del fragmento frunce un poco las cejas. Entrecierra un poco los ojos. Agita con vehemencia su mano derecha. Eleva el volumen y el tono de voz. Cuando comienzan los aplausos frunce la boca y mira unos papeles del atril. Va entrecerrando y abriendo los ojos mientras habla. El ritmo es rápido y fluido. Inclina su cabeza hacia su derecha y va moviendo su mano derecha en sentido circular. Junta las manos en el centro del atril y entrecierra los ojos mientras habla. lvii
Y tan distributivo es el tema de la Asignación, que para mí la Asignación Familiar es la más distributiva. Tenemos, por ejemplo, en ANSES, 19 familias que tienen 13 hijos, fundamentalmente en el norte argentino. Esas familias, reciben más plata del Estado, porque el Estado es el que paga las asignaciones familiares, no los patrones, que los salarios. Están en blanco, registrados, pero por la cantidad de hijos, reciben más plata por asignaciones familiares que por salario. Esta es la justicia de la Asignación Familiar que tiene que estar directamente vinculada con los niveles de ingresos para, precisamente, redistribuir. Porque también es bueno decirlo, lo charlábamos el otro día con algún dirigente político y también de algún sindicato, que estamos llegando lentamente, pero estamos llegando al fiftyfifty; el problema es cuando analizamos la mitad de los trabajadores, cómo se distribuye dentro de ese fifty-fifty el 100 por ciento de ese fifty-fifty. Y nos encontramos, afortunadamente… ¿Saben cuál sería lo ideal? Que todos ganaran de tal modo que el Estado no tuviera que pagar ni asignaciones familiares, porque estarían todos con niveles e ingresos muy, muy, muy altos o que no hubiera que pagar Asignación Universal por Mira los papeles en el atril y levanta su cabeza con un movimiento rápido. Sacude apenas su cabeza. Marca con una pronunciación pausada cuando dice “19 familias que tienen 13 hijos”. Luego de eso pronuncia :”Mh”. Mueve ampliamente la boca cuando habla del “Estado”. Va acompañando lo que dice con movimientos de sus dos manos. Incrementa el volumen y tono de voz cuando habla de “redistribuir”. Traza una línea vertical con su mano derecha y la lleva hacia hacia su izquierda cuando dice “la mitad de los trabajadores”. Luego la va subiendo y bajando. Asiente con su cabeza repetidas veces cuando dice “el cien por cien de ese fifty-fifty”. Inclina la cabeza hacia su hombro derecho y entrecierra los ojos. Tuerce la lviii
Hijo porque todos tuvieran trabajo. Pero la verdad es que los recursos no son elásticos, son escasos, hay que administrarlos adecuadamente y hay que hacerlo con el objetivo también de llegar a los sectores más vulnerables y por eso, hemos tomado esta decisión. Una familia, por ejemplo, la más numerosa que tenemos en la ANSES, una familia que tiene 16 hijos, en Formosa. Fuimos a chequear, porque nos llamaba la atención lo de los 16 hijos, y estaban los 16 chiquitos, 12 propios y 4 de un familiar que había fallecido, que había tenido un problema y que había precisamente la familia, bueno, cuando vos tenés 12 hijos, tenés un espíritu de familia muy fuerte, ¿no?, y precisamente habían incorporado a los otros 4 hijos y se había conformado una familia de 16 hijos. La solidaridad, digo yo, ¿no? Pero lo que es muy importante, realmente es este esfuerzo que es la Asignación Universal por Hijo que protege a más de 3.800.000 chicos argentinos que, además, están recibiendo salud, educación, porque la contraprestación, la única contraprestación que el Estado exige es, precisamente, que vayan al colegio y que estén controlados en su salud. boca hacia su izquierda. Mueve sus manos en espejo sobre el centro del atril. Mira al papel y mueve las manos en dirección al atril cuando dice “esta decisión”. Luego levanta la cabeza y arquea la boca bastante hacia abajo, eleva las cejas y entrecierra los ojos. Habla rápido. Inclina la cabeza hacia su hombro izquierdo. Eleva las cejas y apenas sonríe mientras habla. Cuando dice “la familia” se lleva sus dos manos abiertas hacia el pecho y las ubica una sobre la otra. Además entrecierra los ojos. Mueve las manos a la par. Habla con una leve sonrisa. Mira a un asistente de la primera fila, hacia su derecha, mientras inclina la cabeza y habla con una sonrisa, estirando los labios cuando termina de decir: “La solidaridad, digo yo, ¿no?”. Mira unos papeles en el atril y luego levanta la cabeza rápidamente mientras pestañea sucesivas veces. Mira hacia adelante casi sin mover sus brazos. A veces entrecierra los ojos. Gira hacia el otro lado y lleva sus manos, juntas sobre el centro del atril. Las mueve. lix
Por eso, quería…creo que es un gran homenaje también para el Día del Maestro, la Asignación Universal por Hijo, es un gran homenaje también para quienes creemos fuertemente en Dios y en la familia porque sabemos que es la manera de seguir ayudando y de seguir trabajando en un mundo cada vez más difícil. Por eso, el esfuerzo de pedirles a todos los argentinos que colaboremos desde el lado en el que estamos y en la parte de responsabilidad que nos cabe a cada uno, para que las políticas puedan ser más eficientes. Estamos dando un aumento considerable, lo estamos haciendo en épocas donde ha caído la actividad económica, pero vamos a remontarla, como siempre lo hemos hecho, porque tenemos fe, porque tenemos voluntad pero, por sobre todas las cosas, porque trabajamos mucho, que es la única manera de salir adelante. Así que, bueno, recordando a Sarmiento, recordando a la familia y recordando nuestra historia, les quiero agradecer la presencia de todos ustedes en el día de hoy Mira y toca los papeles sobre el atril. Los levanta, los junta y golpea el borde contra el atril para ordenarlos. Se sonríe mirando al frente, torciendo la boca hacia su derecha. Luego habla sonriendo. Aumenta el tono y volumen de voz cuando dice “colaboremos”. Después el tono de voz es medio, al igual que el volumen. Su hablar es tranquilo y el ritmo es rápido. Se sonríe un poco mientras habla. Abre los ojos y eleva las cejas, mientras asiente con la mirada, cuando dice “épocas donde ha caído la actividad”. Va marcando con pausas y acentos la frase “como siempre-lo hemoshecho”, mientras mueve hacia abajo su mano derecha entrecerrada. Continúa pronunciando las frases del mismo modo. Cuando dice “Sarmiento” gira rápido la cabeza hacia su derecha, mirando a un asesor y sonriendo con toda su boca. Sus cejas están levantadas al igual que sus pómulos. Los párpados entrecerrados. Gira hacia su izquierda y continúa sonriendo cuando dice “la familia”. lx
y, bueno, ya saben, mañana seguramente van a decir “estuvo otra vez con la cadena nacional”, (APLAUSOS) pero queremos que todos los argentinos conozcan sus derechos y puedan tener acceso a la información que a todos les interesa. Mañana, el señor director general de la ANSES, el licenciado Diego Bossio, les dará una explicación, además de los aumentos que han sufrido las otras categorías, la cuarta categoría, que también se crea para que todos, absolutamente todos tengan una transferencia del Estado a su favor, ya sea a través de la Asignación porque la cobra o a través de la deducción en el Impuesto a las Ganancias. Por eso, creemos que es importante darle cada vez más equidad. (APLAUSOS) Quiero, finalmente, para que nadie se sienta mal ni nada, que esas 63.000 familias que ganaban sueldos muy, muy importantes, tampoco lo hacían, no hacían nada ilegal, no quiero reprochar nada a nadie. Era en todo caso el Estado que había fallado en el sistema y que no había advertido cómo se debía organizar el sistema. No estaban haciendo nada ilegal, nada ilegítimo, nada que merezca reprobación. Por eso lo hemos arreglado, lo hemos enmendado y ahora vamos a Habla con un volumen más alto que lo aplausos, mientras mira unos papeles y se ríe. Espera a que terminen los aplausos para hablar y sonríe de cara al público. Se ríe nuevamente y saluda a una persona levantando su mano izquierda. Estira toda su boca para reirse, se marcan los pómulos y cierra sus ojos casi por completo. Saluda hacia el otro lado a otra persona con su mano derecha mientras habla. Mira a su derecha, donde está ubicado el funcionario al que hizo alusión. Mientras habla sonríe. Deja su mano izquierda abierta en el aire mientras habla. La va moviendo en sincronía con el ritmo que utiliza para hablar marcando los acentos de cada palabra. Sonríe hacia el público, mira los papeles. Cuando comienzan los aplausos levanta la cabeza rápidamente, mira al frente y esconde sus labios, apretándolos. Se pone seria. Se acomoda su chaqueta con las dos manos. Mueve sus manos en espejo sobre el centro del atril mientras habla. lxi