Full text
Facultad de Comunicación Máster Universitario en Comunicación y Cultura Trabajo de Fin de Máster Comunicación de riesgo y crisis en la prensa digital desde el tratamiento informativo: Un estudio del incendio en el mayor depósito de combustible en Cuba en los medios Cubadebate yCibercuba Communication of risk and crisis in the digital press from the informative treatment: A study of the fire in the largest fuel depot in Cuba in the Cubadebate and Cibercuba media Autor: Andy Jorge Blanco Tutora: Dra. María Lamuedra Graván Sevilla, noviembre 2023
Resumen La presente investigación tiene como tema de estudio la comunicación de riesgo y crisis en la prensa digital desde el tratamiento informativo, para lo que se centra en el caso del incendio en el mayor depósito de combustible en Cuba en los medios Cubadebate y Cibercuba. Tiene como objetivo analizar el tratamiento informativo que dos diarios digitales con ideologías opuestas realizaron durante el siniestro en la Base de Supertanqueros de Matanzas del 5 al 25 de agosto de 2022, un incendio de grandes proporciones que se convirtió en uno de los acontecimientos más estremecedores del siglo en el contexto cubano, acaparando titulares de medios nacionales e internacionales. El estudio se enfocó en la identificación de las características del tratamiento informativo del incendio en los medios digitales analizados, la presencia de elementos de la comunicación de riesgo y crisis en la cobertura del incendio, y la comparación del tratamiento informativo de ambos medios de prensa. Para ello se realizó un diseño metodológico de tipo cuantitativo y cualitativo, centrado en el análisis de contenido y del discurso como métodos que permitieron: localizar los puntos temporales de mayor y menor relevancia mediática del incendio, identificar las figuras y temáticas que más protagonismo adquirieron en la cobertura, así como puntualizar en las estrategias discursivas de ambas coberturas periodísticas. Asimismo, los resultados de este estudio pueden ser de gran utilidad para mejorar la comunicación de riesgo y crisis en la prensa digital y, con ello, mejorar la prevención y manejo de desastres en el futuro. Palabras clave: comunicación de riesgo, comunicación de crisis, periodismo de desastres, tratamiento informativo, Cuba, prensa digital 1
Abstract The subject of this research is the communication of risk and crisis in the digital press from the information treatment, for which it focuses on the case of the fire in the largest fuel depot in Cuba in the Cubadebate and Cibercuba media. Its objective is to analyze the information treatment that two digital newspapers with opposing ideologies carried out during the incident at the Matanzas Supertanker Base from August 5 to 25, 2022, a fire of large proportions that became one of the most shocking events of the century in the Cuban context, grabbing headlines in national and international media. The study focused on the identification of the characteristics of the information treatment of the fire in the digital media analyzed, the presence of elements of risk and crisis communication in the coverage of the fire, and the comparison of the information treatment of both press media. For this purpose, a quantitative and qualitative methodological design was carried out, focused on content and discourse analysis as methods that allowed: locating the time points of greatest and least media relevance of the fire, identifying the figures and themes that acquired the most prominence in the coverage, as well as specifying the discursive strategies and message lines of both journalistic coverage. Also, the results of this study can be very useful to improve risk and crisis communication in the digital press and, thereby, improve disaster prevention and management in the future. Keywords: risk communication, crisis communication, disaster journalism, information treatment, Cuba, digital press 2
Agradecimientos A mi madre, por acompañarme en cada paso, por viajar conmigo e impulsarme siempre. A Dine, porque por ti he llegado hasta aquí, por la complicidad, por darme siempre la mano. A Lucía, la amiga cubana en estas tierras, por estar siempre, en las buenas y en las de tesis. A Humberto, por la primera casa y el primer abrazo en Sevilla, por la propuesta de este tema. A la profe Ana Teresa, por la ayuda incondicional, por ser guía. A mi tutora, por los consejos y la paciencia, por el impulso y los ánimos, por su bondad. A Cuba siempre, por ti soy. 3
Índice 1. Introducción............................................................................................................................... 5 2. Marco teórico............................................................................................................................. 9 2.1. ¿Qué entendemos por desastre?..........................................................................................9 2.2. Periodismo especializado..................................................................................................12 2.2.1. Periodismo de desastres...........................................................................................13 2.3. Un acercamiento al riesgo.................................................................................................16 2.3.1. Gestión y comunicación de riesgo de desastres.......................................................17 2.3.2. Comunicación y cultura científica para la prevención de riesgo: Una contextualización desde la experiencia cubana..................................................................21 2.4. Comunicación de crisis y su diferencia con la comunicación de riesgo...........................25 2.4.1. Gestión de la comunicación de crisis.......................................................................27 2.4.2. El incendio en la Base de Supertanqueros de Matanzas, Cuba: Abordaje desde los medios de comunicación in situ a un suceso sin precedentes en el último siglo...............30 2.5. Prensa adentro: El ecosistema mediático en Cuba............................................................32 2.5.1. Ley de Comunicación Social de 2023..................................................................... 38 3. Metodología.............................................................................................................................. 40 3.1. Objeto de estudio y justificación.......................................................................................40 3.2. Objetivo general................................................................................................................41 3.2.1. Objetivos específicos..................................................................................................... 41 3.3. Hipótesis........................................................................................................................... 42 3.4. Preguntas de investigación................................................................................................42 3.5. Antecedentes y estado de la cuestión................................................................................43 3.6. Muestra............................................................................................................................. 44 3.7. Métodos de investigación................................................................................................. 47 3.7.1. Análisis de contenido...............................................................................................47 3.7.2. Análisis crítico del discurso.....................................................................................51 4. Resultados.................................................................................................................................53 4.1. Análisis de contenido........................................................................................................53 4.2. Análisis crítico del discurso..............................................................................................64 5. Conclusiones.............................................................................................................................76 5.1. Limitaciones......................................................................................................................82 5.2. Futuras líneas de investigación.........................................................................................83 Anexos...........................................................................................................................................85 6. Bibliografía...............................................................................................................................89 4
1. Introducción La noticia acaparó titulares de los medios de comunicación en Cuba y otros medios internacionales. Tomó a todos por sorpresa. El incendio en la Base de Supertanqueros de Matanzas, el mayor depósito de combustible en Cuba, se convirtió en un suceso sin precedentes en la historia nacional del último siglo. Cerca de las siete de la tarde del viernes 5 de agosto de 2022, en medio de una tormenta, un rayo impactó en uno de los ocho tanques principales que conforman la Base de Supertanqueros, ubicada en la zona industrial de la ciudad de Matanzas, que da a la bahía. El depósito que recibió la descarga eléctrica contenía alrededor de 26 000 metros cúbicos de crudo nacional, alrededor de la mitad de su capacidad máxima. Cada uno de los ocho tanques cuenta con una capacidad de llenado de 50 000 metros cúbicos de combustible. La Base de Supertanqueros “opera un gran oleoducto que recibe crudo cubano, lo almacena y luego se transporta a plantas termoeléctricas. También tiene cinco muelles en los alrededores que sirven como centro de descarga y transbordo de crudo importado, fuel oil y diésel” (Elizalde, 2022). Uno de esos recipientes comenzó a arder intensamente la noche del 5 de agosto, cuando enseguida llegaron al lugar los primeros bomberos y comenzó la evacuación de cerca de 800 personas que vivían en un reparto cercano a la zona del siniestro. Sobre las cinco de la mañana del día siguiente explotó el segundo tanque con 52 000 metros cúbicos de fuel oil en su interior, y como consecuencia se reportaron 17 personas desaparecidas, cifra que luego se redujo a 14, cuando se halló uno de los cuerpos y se identificaron dos personas heridas en los hospitales de la ciudad. Como consecuencia del incendio, murieron 16 personas entre civiles y bomberos. Desde el 5 hasta el 12 de agosto, cuando se declara oficialmente extinguido el incendio, un total de cuatro tanques quedaron reducidos a cenizas tras una semana de fuego incontrolable que fue devorando uno a uno la batería de cuatro de ellos alineados hacia el este. En medio de un escenario de crisis como este, los primeros periodistas llegaron al lugar del incendio una vez conocido el hecho. Algunos de ellos resultaron heridos tras una de las explosiones ocurridas mientras reportaban en el lugar. Se hacía impostergable informar a la población lo que sucedía, pero el impacto por un suceso del que no se tenía experiencia previa no 5
vaticinó el peligro inminente al que se enfrentaban todos. Si bien son pocos los medios de comunicación cubanos que cuentan con un manual de crisis en el que se establezca cómo actuar desde la comunicación ante desastres o crisis, los profesionales de la prensa en el país actuaron con prontitud. Por esa línea, Badía (2022) señala que “cuando hay una situación de desastre y crisis hay que ser inmediato, decir la verdad y no negar la existencia del problema, no culpar a otros y asumir la responsabilidad diciendo que se investiga”. En este contexto, la comunicación de riesgo y la comunicación de crisis devienen conceptos fundamentales y de dominio por los profesionales de la prensa para garantizar una cobertura informativa adecuada y para prevenir y manejar situaciones de emergencia. La comunicación de riesgo se enfoca en la difusión de información sobre los riesgos y las medidas preventivas a tomar en situaciones de emergencia, mientras que la comunicación de crisis se enfoca en la gestión de la información durante un desastre para minimizar los efectos negativos. Además, “es sabido que el uso de los medios de comunicación contribuye, tanto a una mejor gestión del riesgo, como a un control de la crisis generada por una catástrofe” (Badía, 2022). A decir de la autora, existen crisis evitables, como las huelgas o posibles boicots, mientras que también hay crisis no evitables, como son los accidentes, agentes de la naturaleza, errores o acciones humanas no controlables, o epidemias (Badía, 2022). De acuerdo con ello, puede decirse que en el caso del incendio en la Base de Supertanqueros de Matanzas se trata de una crisis inevitable, a la que hubo que hacerle frente una vez acontecida. Dado el impacto social, económico y medioambiental del incendio en la Base de Supertanqueros de Matanzas, el mayor registrado en Cuba en más de cien años, y la amplia cobertura mediática nacional e internacional al hecho noticioso, resulta pertinente y relevante un estudio sobre cómo se contó el desastre desde los medios de prensa, sobre todo, porque no existen investigaciones precedentes sobre dicho siniestro, uno de los más catastróficos de la historia en la Isla. Además, en un contexto global donde se acrecientan los desastres año tras año, resulta necesario conocer cómo los medios hacen frente a estos escenarios desde el periodismo de desastres, la comunicación de riesgos y de crisis, también con la intención de perfeccionar este tipo de coberturas ante catástrofes que continuarán ocurriendo. Por otro lado, tampoco son significativas las investigaciones en torno a la comunicación de riesgos y crisis en la prensa digital cubana. 6
Por ello, el objetivo principal de la presente investigación es analizar el tratamiento informativo que dos diarios digitales con ideologías opuestas, como Cubadebate y Cibercuba, realizaron durante el incendio en la Base de Supertanqueros de Matanzas del 5 al 25 de agosto de 2022. Como parte del ecosistema mediático cubano, cada vez más diverso, con medios estatales y otros independientes, se toma como objeto de estudio a Cubadebate por ser el medio digital con más audiencia en Cuba, según el ranking de Alexa de 2021; y a Cibercuba por posicionarse como el medio digital independiente con mayor audiencia en la Isla, ocupando el puesto 15 en el propio ranking. Por otro lado, en el estudio se plantearon cuatro objetivos específicos: - Sistematizar preceptos teóricos sobre la comunicación de crisis y de riesgos de desastres. - Localizar los puntos temporales de mayor y menor relevancia mediática del incendio, en cuanto a cantidad de textos publicados en el periodo seleccionado. - Identificar las figuras y temáticas que más protagonismo adquieren en la cobertura mediática realizada por ambos medios. - Precisar estrategias discursivas tanto en la cobertura de Cibercuba como en la de Cubadebate. Dichos objetivos se trazaron con el fin de responder a las siguientes preguntas de investigación: ¿Cuáles son los momentos temporales específicos de mayor y menor relevancia mediática durante la cobertura del incendio, en términos de la cantidad de textos publicados en el período seleccionado? ¿Qué figuras y temáticas adquieren más protagonismo en la cobertura mediática realizada por Cibercuba y Cubadebate durante el incendio en el depósito de combustible, y cómo se reflejan estas elecciones en el discurso de ambos medios? ¿Cuáles son las estrategias discursivas utilizadas tanto en la cobertura de Cibercuba como en la de Cubadebate durante el incidente? ¿Qué presencia tuvieron las historias de vida en la cobertura de ambos medios? Así, este Trabajo de Fin de Máster está estructurado de la siguiente manera: la primera parte describe los conceptos teóricos sobre los que se sustenta el trabajo en el marco teórico del mismo, haciendo énfasis en el periodismo de desastres, así como la gestión de la comunicación de riesgos y de crisis y una breve contextualización del sistema de prensa en Cuba; la segunda 7
detalla el diseño metodológico y la muestra empleada tanto para el análisis de contenido como para el análisis crítico del discurso; la tercera parte muestra los resultados de la investigación de manera descriptiva; y la cuarta, a modo de conclusiones, enfatiza y discute los hallazgos en función de las hipótesis planteadas, así como las limitaciones del estudio y futuras líneas de investigación. 8
tanto contribuyen al entendimiento del hecho noticioso, reflejan el dolor humano y la repercusión de la crisis. Por esa línea, a decir de Rodríguez y Martín (2003), en el periodismo de desastres la información se construye con testimonios de testigos y sobrevivientes del hecho, con informaciones de otros medios de comunicación, datos extraoficiales y rumores, así como con declaraciones de autoridades como bomberos, policía e instancias sanitarias. Ello “propicia la generación de un cúmulo de declaraciones y discursos informativos ambiguos como un reflejo de la situación excepcional donde impera la incertidumbre acerca de lo que está sucediendo” (Rodríguez y Martín, 2003, p.571). Dicho esto, es necesario subrayar que, para evitar la ambigüedad (en una cobertura de desastres los medios de comunicación pueden caer en ella ante la avalancha informativa unido a la incertidumbre y el caos), es imprescindible la contrastación de fuentes. El autor de este Trabajo de Fin de Máster cree que, como en el periodismo todo, en el periodismo de desastres no puede haber cabida para la especularización de la noticia. En coberturas de alta sensibilidad, como las de desastres, un dato extraoficial o un rumor no verificado y contrastado puede ser fatal. Para Lozano et al. (2022) un desastre cumple con varios valores noticia como “novedad, relevancia, utilidad e impacto (...) La noticia de un desastre genera emoción, empatía, interés y sensación. La cobertura es de naturaleza emocional, se centra en las emociones de los individuos afectados por las tragedias, o en las emociones colectivas de la comunidad” (p.541). Algo bien distinto es lo que Ramonet (1999) denomina como “hiperemoción”, y es que, en un contexto de mercantilización de la información, existe “una producción de sensaciones a través de una constante ‘espectacularidad’ de la información y un menor interés por la información más contextualizada y profunda” (Domínguez-Panamá, 2017, p.109). Los desastres, en efecto, son “el epicentro de un entorno complejo y no son solo ‘sucesos en sí mismos’ o meras ‘rupturas’ espectaculares, sino amplios procesos sociales que deben ser escrutados por el periodismo” (Lozano et al., 2022, p.542). Para escrutar el desastre, la profundización y el empleo de técnicas de investigación periodística en este tipo de coberturas no significa que el lenguaje se convierta en tecnicista e ininteligible para los públicos. La especialización y, en nuestro caso, la especialización en periodismo de 15
desastres, lejos de reproducir y apropiarse, exclusivamente, de una terminología científica, debe decodificar dicha terminología, de modo que sea entendida por la población. En este sentido, Rodríguez Betancourt y Trelles Rodríguez (2017) señalan aspectos a subrayar en la presente investigación sobre los contenidos periodísticos en situaciones de desastre: La escritura de calidad en la información sobre situaciones de peligro masivo (...) requiere que no se simplifique el lenguaje, pero tampoco que se le complique con términos de difícil explicación. La población necesita comprender rápidamente los mensajes: en ese contexto, las ideas tienen que ser, necesariamente, inteligibles. Claridad, sobriedad, exactitud en los datos, reiteración, orientación, son elementos decisivos en la composición de los textos que se emitan en situaciones de este tipo (p. 101). 2.3. Un acercamiento al riesgo El término “riesgo” ha sido estudiado desde diversas perspectivas académicas a nivel mundial, y puede ser interpretado como la posibilidad subyacente de que ocurra un evento que genere determinadas consecuencias. Es decir, el riesgo implica la combinación de la probabilidad de que suceda un evento específico y la magnitud de sus posibles impactos. En ese sentido, Pinar (2012) propone un enfoque metodológico que conecta este concepto con aspectos relacionados con dos términos clave. El primero de ellos es la “incerteza”, ya que no se puede predecir con absoluta certeza la forma en que ocurrirá un evento, en contraposición a lo que se espera o se planifica. El segundo término es la “pérdida”, que se analiza a través de las posibles consecuencias que puede acarrear una situación conflictiva en cualquier tipo de organización. Por su parte, García del Castillo y Naranjo (2017) destacan que el concepto de riesgo está asociado a “la incertidumbre frente a la ocurrencia de eventos y situaciones que afecten los beneficios de una actividad” (p.32). Asimismo, Trelles Rodríguez et al. (2019) indican que el riesgo resulta de la combinación de dos factores fundamentales: el peligro, que se refiere a la presencia o probabilidad de un evento dañino, y la vulnerabilidad, que se relaciona con la susceptibilidad o fragilidad de un sistema o población ante dicho evento. 16
Resulta oportuno precisar que para que un riesgo se convierta en desastre, se requiere, por un lado, que no haya sido efectivamente reducido previamente; y, además, que ocurra o se exprese un fenómeno físico potencialmente peligroso que actúe como detonante, ya sea de manera repentina, paulatina o progresiva. La mayoría de los desastres son riesgos no manejados (Trelles Rodríguez et al., 2019, p.57). González Villariny (2009) destaca que, si bien existe una diversidad de enfoques conceptuales desarrollados en torno al concepto de “riesgos”, hallamos tres elementos comunes en todas las definiciones: “las pérdidas, el significado de las pérdidas y la incertidumbre” (p. 22). 2.3.1. Gestión y comunicación de riesgo de desastres Partiendo de los estudios de Kasperson y Stallen (1991), es posible rastrear el origen del campo de estudio conocido como “comunicación del riesgo” hasta los albores de la década de 1950. Este punto de partida se encuentra vinculado a la campaña estadounidense denominada “Átomos por la paz”1, concebida bajo la administración del presidente Dwight Eisenhower. De acuerdo a González Villariny (2009): El concepto de comunicación del riesgo se refiere tanto a una praxis como a una disciplina de investigación. Se trata de un proceso que forma parte del análisis de los riesgos, un campo de estudio que se compone de dos áreas de análisis codependientes: la evaluación de los riesgos, que se enfoca en la identificación, cuantificación y valoración de los posibles peligros del entorno; y la gestión, que incluye los procesos de comunicación, mitigación y toma de decisiones (p. 44). Para Badía (2022), a su vez, “la comunicación de riesgo es la que se instaura de forma estratégica, con el fin de detectar todos los componentes o elementos que constituyen amenazas e influyen en la organización”. 1La Campaña “Átomos para la Paz”, lanzada bajo la dirección del presidente estadounidense Dwight Eisenhower, se origina en su discurso ante las Naciones Unidas el 8 de diciembre de 1953. En dicho discurso, Eisenhower expresó su inquietud acerca del empleo de la energía nuclear con fines militares y planteó la propuesta de redirigir estos recursos hacia la “promoción de la vida humana en lugar de la provocación de la muerte”. En consecuencia, se emprendieron diversos programas destinados a canalizar la utilización de la energía nuclear para aplicaciones civiles y a establecer regulaciones sobre la proliferación de armas nucleares en naciones tales como Alemania, Rusia y Japón (Medhurst, 1997). 17
“En su forma práctica -considera la expertase ve como la gestión de la comunicación de riesgos no es más que la metodología que se establece (desde el punto de vista comunicológico) para afrontar los elementos amenazantes que pueden originar crisis” (Badía, 2022). En algunos países, como plantearon Arrobo-Agila et. al (2021), el gobierno ha asumido la responsabilidad de requerir a los medios de comunicación que mantengan a la población debidamente informada. En este contexto, los periodistas y otros actores desempeñan un papel activo en la formulación de estrategias de gestión de riesgos en relación con desastres naturales; y la información producida, tanto por periodistas como por entidades autorizadas por el gobierno, cumple una función fundamental en la mejora de la gestión y la planificación de acciones tanto previas como posteriores a eventos catastróficos (Arrobo-Agila et. al., 2021). Es decir, no solo es importante el papel de los medios, sino que es fundamental que exista una sinergia entre estos, las instituciones y el gobierno. Como plantearon Rodríguez Betancourt y Trelles Rodríguez (2017): Si bien el aporte de la comunicación es esencial para este tipo de prevención de riesgo, resulta insuficiente para dar una respuesta integral que garantice vidas y bienes; para ello es necesario el respaldo de todas las organizaciones sociales e instancias de gobierno, integradas a partir de un enfoque sinérgico que posibilite la mayor eficiencia y organización de las acciones durante los momentos de emergencia, sobre la base del diseño de estrategias para este tipo de contingencia modeladas con anticipación (p. 103). En el caso de los medios de comunicación, Badía (2022) establece unas líneas estratégicas para la gestión de comunicación de riesgos desde los medios, que desglosa de la siguiente manera: a) Compromiso de responsabilidad social y ética de los medios. b) Es necesario cumplir con los patrones de calidad del periodismo. Para la gestión de la comunicación de riesgos de desastres con enfoque preventivo resulta imprescindible una adecuada jerarquización en la agenda mediática. c) La utilización del discurso desde el uso de una correcta terminología. Se debe ponderar el uso de historias de vida. d) Se ha de apostar por el trabajo de corresponsales comunitarios y locales. e) Ha de ponderarse la necesidad de que la ciudadanía pueda presentar sus puntos de vista. 18
f) Los sitios digitales deberán estar siempre actualizados con información clara y completa. En el caso del trabajo en las redes sociales debe caracterizarse por la inmediatez, la confirmación de los datos y la contrastación de fuentes. g) Evaluación de las coberturas periodísticas, procurar la reflexión y el registro de posibles errores. Se precisa además de la instalación posterior del tema en la agenda mediática y de la investigación después de los sucesos. h) Identificar las principales fuentes de información vinculadas con la gestión de riesgo. Respecto a la intimidad e integridad humanas es recomendable no transmitir imágenes de cadáveres o primeros planos de heridos o muertos porque exponen intimidades, vulneran derechos y se incumplen preceptos éticos. En este sentido, es necesario tener en cuenta que en situaciones de riesgo la producción de información precisa tiende a ser una tarea ardua, debido a la limitación de recursos técnicos, digitales y humanos, junto con la imprevisibilidad asociada a la práctica del periodismo anticipatorio (Puente, Pellegrini y Grassau, 2013, p.112). En tales contextos, se ponen de manifiesto tanto las capacidades como las vulnerabilidades estructurales de los medios de comunicación, como se evidencia en la investigación de Franz y Lozano (2019). Esto incluye la falta de preparación, que, como argumentan Franz y Lozano (2019), restringe la capacidad de los profesionales de la información para posicionarse adecuadamente y comprender estas situaciones excepcionales. Por ello, la gestión de la comunicación orientada a la prevención de riesgos de desastres implica la formulación de políticas y funciones específicas, la identificación de audiencias estratégicas, la definición de metas, la selección de estrategias adecuadas y la elección de herramientas y técnicas apropiadas, así como la administración de recursos, la planificación, el control y la evaluación de cada una de las acciones emprendidas (Trelles Rodríguez, et. al., 2019). En términos generales, -añaden los investigadoreseste proceso se desarrolla en tres etapas principales: investigación, planificación y, finalmente, control y evaluación de las actividades programadas (Trelles Rodríguez, et. al., 2019). De hecho, según referentes como Salazar (2009) y Ulloa (2011), se pueden identificar tres enfoques de gestión para la reducción de riesgos: correctiva, prospectiva y reactiva. 19
Primeramente, la gestión correctiva se enfoca en la reducción de las condiciones de riesgo existentes. Su principal objetivo es promover medidas y acciones de prevención y mitigación que contribuyan a disminuir la vulnerabilidad y los riesgos ya presentes, al tiempo que fortalecen las capacidades y la resiliencia de la comunidad (Salazar, 2009; Ulloa, 2011). En segundo lugar, la gestión prospectiva implica tomar medidas y acciones preventivas en la fase de planificación. En este punto, la comunicación juega un papel fundamental al proporcionar a los ciudadanos información y conocimiento acerca de los riesgos futuros que podrían surgir debido a transformaciones causadas por la actividad humana o a las dinámicas naturales en una región determinada (Salazar, 2009; Ulloa, 2011). Por último, como plantearon Salazar (2009) y Ulloa (2011), en el contexto de la gestión reactiva, se pone un énfasis particular en la preparación y la respuesta ante desastres. En este momento, la cobertura mediática puede centrarse en la preparación a nivel organizativo y comunitario para responder de manera efectiva a una situación de desastre, y es crucial que los periodistas proporcionen información veraz sobre la magnitud del evento ocurrido y la posibilidad de eventos similares en el futuro (Salazar, 2009; Ulloa, 2011). Adicionalmente, Menéndez Villacreces et. al. (2020) explicaron que la construcción social del riesgo y su comunicación requieren un enfoque que ponga la mirada en procesos que se aborden desde perspectivas holísticas, evolucionistas y comparativas. Por un lado, la orientación holística se concentra en el estudio de elementos específicos, como desastres, recuperación y desarrollo. El enfoque evolucionista, por su parte, se centra en los cambios y las evoluciones en la sociedad a lo largo del tiempo; y finalmente, la perspectiva comparativa se basa en los principios generales de investigación intercultural sobre el comportamiento humano e involucra temas relacionados con el cambio, la adaptación y la integración social (Menéndez Villacreces et. al., 2020). Finalmente, es necesario tener en cuenta que la gestión de la comunicación del riesgo plantea desafíos significativos, ya que la divulgación de información incorrecta, tardía o sin objetivos claros, puede tener efectos perjudiciales, generar confusión, desorganizar cualquier estrategia de 20
reducción del riesgo de desastres, distorsionar la comprensión de los eventos, en ocasiones provocar caos y, sobre todo, no contribuir a una utilización eficiente de los recursos disponibles (Fontana y Riorda, 2021). A decir de Cleaveland et al. (2020), la falta de planificación puede llevar a que el proceso de comunicación se convierta en una serie de mensajes improvisados que simplemente transmiten datos, sin lograr una comunicación efectiva. Siguiendo con esta línea, Fontana y Riorda (2021), han identificado malas prácticas en situaciones críticas donde se debe comunicar el riesgo. Una de estas conlleva a la necesidad de simplificar la información. La explicación sencilla de fenómenos complejos es un principio fundamental de la comunicación, no solo en situaciones de crisis, sino en cualquier contexto comunicativo (Fontana y Riorda, 2021). En cambio, si esta simplificación no se tiene en cuenta, hay consecuencias: el público tiende a tener una menor tolerancia hacia la complejidad; las personas apáticas simplemente no prestan atención si no comprenden el mensaje; y aquellas que se sienten asustadas o enojadas pueden interpretar la falta de simplicidad como un intento de engaño, lo que puede aumentar su ansiedad o enojo (Fontana y Riorda, 2021). Sin embargo, y como también señalan las autoras, simplificar la información no es sencillo en situaciones críticas, ya que las fuentes tienden a utilizar un lenguaje más complejo cuando están nerviosas. Por lo tanto, la simplificación de la información sigue siendo un desafío crítico en la comunicación del riesgo, y no podemos olvidar que esta facilita una comprensión más efectiva y una toma de decisiones informada por parte del público en situaciones de crisis (Fontana y Riorda, 2021). 2.3.2. Comunicación y cultura científica para la prevención de riesgo: Una contextualización desde la experiencia cubana Partamos de que, desde una visión más holística, el concepto de cultura científica debe alejarse de la concepción tradicional, concebida frecuentemente como simple acumulación de 21
conocimiento. Se entiende, más bien, “como proceso que posibilita la representación del mundo y la toma de decisiones” (Rodríguez Betancourt y Trelles Rodríguez, 2017, p. 91). “La cultura científica constituye un proceso social que puede contribuir sustancialmente al mejoramiento social, a la toma de decisiones responsables en áreas de importancia estratégica, incluso en aspectos tan sensibles como la preservación de vidas y bienes en situaciones de riesgo” (Rodríguez Betancourt y Trelles Rodríguez, 2017, p. 103). Asimismo, Rodríguez Betancourt y Trelles Rodríguez (2017) añaden que la socialización del conocimiento científico y el fomento de la cultura científica son imperativos ineludibles para América Latina. De hecho, esto guarda relación con una de las restricciones identificadas por expertos en el desarrollo económico y social de nuestros países, como señala la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2008). Estos expertos argumentan que la falta de innovación y la limitada transferencia de los resultados de la investigación representan un obstáculo para el progreso sostenible en la región (CEPAL, 2008). Para fortalecer la cultura científica de la población, la comunicación desempeña un rol primordial en tanto promueve acciones para hacerle frente a los desastres. En ese sentido, Trelles Rodríguez et al. (2019) señalan que es responsabilidad de las organizaciones promover una cultura de prevención mediante la incorporación en sus comunicaciones de valores como la autoprotección, la solidaridad, la participación y el respeto. Además, Trelles Rodríguez et al. (2019) destacan que resulta fundamental considerar los principios de responsabilidad social para fomentar acciones que fortalezcan las relaciones positivas entre las organizaciones y sus públicos. Tanto la cultura científica como la comunicación de la ciencia, se constituyen en procesos que transitan en paralelo, son transversales a la comunicación de riesgos de desastres, se enriquecen mutuamente de manera dialéctica, deben desarrollarse con un enfoque sistémico desde lo organizacional, y han de tener el acompañamiento tanto de políticas culturales científicas como de una acertada producción científica en estrecha relación holística (Trelles Rodríguez et al. 2019, p.59). Trelles Rodríguez et al. (2019) indican que la prevención abarca aspectos educativos y de socialización del conocimiento científico. ¿Cómo se educa sobre la base de esa cultura científica 22
y de la prevención? Para Badía (2022), con el propósito de prevenir, se llevan a cabo acciones concretas, como la creación de estrategias educativas y comunicativas, la elaboración de mensajes mediáticos y la consideración integral de la comunicación en el ámbito organizacional, grupal e interpersonal. De igual modo, Farías Aúcar (2022) argumenta que una sociedad que es susceptible a eventos catastróficos puede tomar medidas orientadas hacia el desarrollo sostenible si se encuentra bien informada y educada, y que, entre las medidas, pueden incluirse la implementación de sistemas de alerta temprana, la adopción de estrategias para reducir y mitigar riesgos, y la capacidad de recuperación después de desastres. Farías Azúcar (2022) añade, asimismo, que los medios de comunicación locales a menudo son los primeros en responder e informar sobre situaciones de emergencia, pues esto forma parte de su responsabilidad social y porque su desempeño influye en gran medida en la actitud de la población antes, durante y después de un evento catastrófico. Desde la experiencia cubana es válido destacar que cada año la Isla está expuesta a posibles riesgos, sobre todo, aquellos que tienen un origen natural. Tras el triunfo revolucionario, en 1962 se fundó en Cuba el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil como institución rectora de la reducción de riesgo de desastres en Cuba. Se trata del órgano encargado de velar por el cumplimiento de un conjunto de acciones gubernamentales que se implementan tanto en períodos de tranquilidad como en situaciones extraordinarias con el propósito de salvaguardar a la población y la economía. Asimismo, el país cuenta con un Plan de Reducción de Desastres, tras la incorporación del término “reducción de desastres” en la legislación en el año 1997. Se trata de un conjunto de acciones preventivas, de preparación, respuesta y recuperación. Estas acciones se implementan con el propósito de proteger a la población, la economía y el medio ambiente ante riesgos de desastres. En ese sentido, Cuba cuenta en su marco legal en torno a la reducción de riesgos de desastres, con un total de 3 leyes, 7 decretos leyes, 13 decretos, 21 resoluciones ministeriales y 1 directiva. A decir de Oxfam América (2004): El modelo cubano de reducción de riesgo es de naturaleza multidimensional, ya que incluye una vasta gama y una multiplicidad de elementos complementarios. Los mismos abarcan desde la 23
existencia de legislación dirigida a la mitigación de desastres hasta el desarrollo de una cultura de la seguridad, pasando por la movilización comunitaria. Todos esos componentes funcionan de manera sumamente armónica en la reducción de riesgo. En el propio informe se destaca que el modelo de reducción de riesgos en Cuba abarca todas las áreas que conforman el conjunto de medidas de reducción de riesgos diseñado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja (Oxfam América, 2004). Sobre cómo funciona la prevención de riesgos de desastres desde la comunicación en Cuba, Benítez (2015) lo describe: La comunicación y la información también constituyen un pilar básico a lo largo de la preparación y activación del ciclo de reducción de desastres en la Directiva No.1. Específicamente se activan dos grupos multidisciplinarios, uno informativo al cual se le designa para recibir, procesar y tramitar la información de los puestos de dirección de los órganos de trabajo del Consejo de Defensa Nacional y de los Consejos de Defensa provinciales y otro divulgativo con el propósito de mantener informada a la población a través de los medios de comunicación masivos nacionales, las organizaciones de masas y la propaganda gráfica, sobre la situación existente y las medidas de protección que se deben adoptar (s/p). En ese sentido, Rodríguez Betancourt y Trelles Rodríguez (2017) señalan que las estructuras actúan en colaboración con la Defensa Civil y las autoridades de gobierno en los distintos niveles. Así, “modelan posibles situaciones de riesgo, de vidas y de bienes, se identifican soluciones posibles ante situaciones de crisis, lugares de evacuación, quiénes deben ser evacuados, cómo atender a las necesidades de alimentación, médicas, de agua y energía” (p. 95). Es válido destacar que Cuba ostenta una sólida relación entre la Defensa Civil, el Instituto de Meteorología y otras instituciones, un proceso que no es común hoy en el mundo y en el que radica una de las principales fortalezas de la prevención del país y del enfrentamiento a desastres o crisis. Si bien la prevención ha estado en la prioridad del país para la reducción de riesgos de desastres -lo que se ha logrado sobre la base de una cultura científica en la población que se ha ido consolidando-, en ocasiones, a decir de Badía (2022), se falla en este enfoque preventivo desde el 24
El incendio se inició en el último tanque de una batería de cuatro alineados hacia el este, a favor de los fuertes vientos de la bahía. Un poblado de las inmediaciones, Versalles, fue evacuado a toda velocidad. La ayuda de los bomberos de México y Venezuela marcaron el punto de inflexión de esta tragedia, porque se pudo controlar el fuego 48 horas después de que intervinieron en simultáneo la experiencia y las fuerzas de los tres países y los cañones de agua y la espuma que aportaron (s/p). Por esa línea, Cabañas (2022) destaca la importancia de haber establecido comunicaciones previas con los especialistas que vendrían del extranjero, dado que iniciar la coordinación después de su llegada habría sido ineficiente. Cada una de esas conversaciones y mensajes por escrito, subraya Cabañas (2022), permitió ahorrar tiempo, posiblemente incluso días, en la misión de apagar el incendio. Así, el jueves 11 se logra controlar el fuego y el viernes 12 de agosto de 2022, una semana después, se declara extinguido el incendio en Matanzas y se encuentran los primeros restos óseos de los desaparecidos. Desde el primer momento del suceso acudieron al lugar siniestrado un grupo de periodistas locales, fundamentalmente de los medios Radio 26, TV Yumurí y Periódico Girón, varios de ellos resultaron heridos. Al día siguiente del siniestro, varios medios nacionales, en los que convergieron la televisión, la radio, la prensa impresa y la digital, enviaron a sus reporteros. A decir de Ronquillo (2022), “mientras fuerzas combinadas de cubanos, venezolanos y mexicanos apagaban las llamaradas del mayor incendio en Cuba por causas naturales, los profesionales del periodismo, actuando en alianza con las instituciones nacionales, imponían la narrativa real de los hechos” (s/p). En este punto es válido destacar que la mayoría de los medios de comunicación en Cuba no cuentan con un manual de comunicación de crisis, por lo que, en muchas ocasiones, se recurre a la improvisación. De hecho, se trata de una de las demandas de estudiosos de la comunicación y de periodistas cubanos. De acuerdo con ello, Badía (2022) destaca que la existencia de un manual de crisis en los medios en Cuba debe ser prioridad, pues permite actuar con prontitud sobre la base de preceptos establecidos cuando ocurre una crisis. 31
Si bien el artículo 66.3 de la Ley de Comunicación Social en Cuba (2023) señala que “el plan de comunicación de crisis se estudia, comprueba, ensaya y actualiza periódicamente” y que “para su aseguramiento se define en el presupuesto el costo de implementación” (p.35), desde hace muchos años esta es una asignatura pendiente. Actualmente, puntualiza Badía (comunicación personal, 18 de septiembre de 2023), solo Radio Rebelde y el periódico local El Artemiseño cuentan con un manual de comunicación de crisis. No obstante, hay que subrayar también que el incendio en la Base de Supertanqueros de Matanzas no tiene precedentes en la historia de Cuba de los últimos cien años y ocurrió de manera súbita e inesperada, provocando una crisis que se agravó con el paso de los días. El país y los medios de comunicación no contaban con experiencia previa en un suceso de tamaña envergadura. Precisamente por la dimensión de este hecho para el país y porque, comunicacionalmente, no se estaba preparado para una situación de crisis como esta, es que se plantea la presente investigación. Por ello, en la discusión de los resultados de este estudio se podrá detallar sobre cómo la prensa digital, específicamente desde los medios Cubadebate y Cibercuba, realizó el tratamiento informativo del incendio en el mayor depósito de combustible en la Isla. 2.5. Prensa adentro: El ecosistema mediático en Cuba Para entender el ecosistema mediático cubano, primero es necesario conocer que hasta mayo de 2023, cuando fue aprobada la primera Ley de Comunicación Social en el país, Cuba enfrentaba una carencia de definiciones estratégicas ante la convergencia de paradigmas comunicacionales, pues la última Ley de Prensa vigente se remontaba a la época de la colonia española (Elizalde, 2013). Como explica la investigadora y vicepresidencia de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), desde la intervención de Estados Unidos hasta la actualidad, la regulación legal relacionada con la labor periodística y la comunicación se había limitado principalmente a enunciados en la Constitución de 1901, la Constitución de 1940 y la Constitución de 1976 (Elizalde, 2013), y más recientemente a la nueva Constitución de la República de 2019, votada en Cuba por referéndum popular. 32
Tras el triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959, el panorama mediático en Cuba incluía aproximadamente quince periódicos de alcance nacional y alrededor de una decena a nivel provincial o local, así como seis emisoras de radio que se consideraban de alcance nacional, junto con otras 146 emisoras locales. También se producían tres noticiarios cinematográficos, y se publicaban más de cuatrocientas publicaciones, algunas de las cuales se distribuían fuera de las fronteras cubanas (García Luis, 2004). En este contexto, se estableció, con el triunfo revolucionario, un sistema de comunicación destinado a promover la construcción de un nuevo consenso revolucionario, que comenzó con la nacionalización de los medios y tomando como referente a la entonces Unión Soviética, aliado estratégico de Cuba y en el que se buscaron inspiraciones para construir un marco mediático de orientación socialista (Salazar Navarro, 2017). El espectro mediático en el país se encuentra conformado por medios de propiedad estatal, reconocidos como oficiales, y medios de propiedad no estatal, reconocidos como independientes, dentro de los que hay algunos con agendas marcadamente opositoras al sistema político (...) La nueva Constitución de la República de Cuba, aprobada a finales de 2018 y que entró en vigor en abril de 2019, sustituyendo a la Constitución de 1976, tampoco reconoce los diversos tipos de medios que existen. En su artículo 55 solo reconoce los de propiedad estatal (Cabreja y Escalona, 2019, p. 192). Para Somohano Fernández (2020), la estructura del sistema de medios en Cuba se caracteriza por un predominio de medios oficiales que están directamente controlados por el Partido Comunista y el Estado. Por esa línea, Terrero Trinquete (2018) destaca que, una de las deformaciones del modelo de prensa cubano, podría estar relacionado con la habitual confusión que se tiene entre el significado de prensa oficial (la que responde a las líneas de un Partido u otro tipo de organización política) y un modelo de medios públicos (orientado a reflejar la diversidad de la ciudadanía, así como sus intereses). Sin embargo, en la práctica, el uso instrumental de la prensa que a veces ha prevalecido dentro del sistema de comunicación cubano y el enfoque transmisivo al hacer drenar las noticias hacia la opinión pública, condicionaron un ecosistema que privilegia el papel de los medios como “aparatos ideológicos del Estado”, en detrimento de sus potencialidades como plataforma de 33
confrontación y debate entre diferentes corrientes de opinión presentes en la sociedad (Garcés, 2015; Elizalde, 2014; García, 2011, como se citó en Terrero Trinquete, 2018). Orientados a defender la Revolución Cubana y en medio de escenarios comunicativos y políticos complejos, la función social del periodismo y su autorregulación, se ha puesto en juego y se ha alejado, muchas veces, de los intereses de la ciudadanía, ponderando -ya se ha dichoel papel de los medios como “aparatos ideológicos del Estado”. De acuerdo con Elizalde (2013): Se reconoce en Cuba la fortaleza de un sistema de medios libre del control privado, lo cual es un punto de partida indispensable para un funcionamiento realmente democrático de la comunicación. Pero la propiedad social de los medios debiera ser identificada como el derecho de la sociedad organizada a tener medios –concepto que le debemos al Doctor Julio García Luis- y no como la estatalización de estos (s/p). Ahora bien, según datos de 2018, en el país operaban 98 emisoras de radio que transmitían un total de 529 913 horas al año, y se contabilizaban 43 canales de televisión, que incluían emisoras municipales, provinciales, nacionales e internacionales, con una transmisión anual de 72,497 horas (ONEI, 2019). Los periódicos provinciales, a su vez, suelen tener una frecuencia semanal y sus tiradas varían, oscilando entre 5 600 y 90 000 ejemplares. En el caso de los periódicos nacionales, las cifras son diferentes y las tiradas fluctúan entre 200 000 y 500 000 ejemplares (Somohano Fernández, 2022). En ellos, considera Salazar Navarro (2017), predomina el llamado modelo leninista de prensa, caracterizado por considerar a los medios de comunicación como un colectivo propagandístico, agitador y organizador. Este modelo, concebido por Lenin durante los momentos más críticos de la guerra civil rusa, fue efectivo en la tarea de educar a millones de campesinos analfabetos, pero resultó ineficaz en un conflicto sostenido de baja intensidad y larga duración, como lo fue la Guerra Fría. Esto implicaba no solo la confrontación simbólica con el capitalismo antagónico, sino también la lucha contra las distorsiones estructurales y humanas que surgieron durante lo que se denominó la construcción del socialismo (p.41). 34
Es importante destacar que, a pesar de los desafíos, en Cuba se ha producido y se hace periodismo de alta calidad y es crucial reconocer que muchos de los problemas mencionados no son exclusivos de Cuba y se encuentran presentes en diversas partes del mundo y de América Latina, incluso en contextos que difieren significativamente del socialismo, el sistema de partido único y las circunstancias particulares de Cuba (Salazar Navarro, 2017). Sobre si en Cuba se hace periodismo de alta calidad después de 1959, la profesora de la Universidad de Las Habana, Iraida Calzadilla, sostiene que negar ese hecho es desconocer la tradición de buen periodismo que tuvo el país y cuya expresión se encuentra en medios de prensa como Bohemia, Juventud Rebelde, Trabajadores e, incluso, en el periódico Granma, periódico oficial partidista. No obstante, reconoce que ya va quedando atrás los tiempos de los grandes trabajos documentados, con profusión de fuentes y de criterios, que aborden temas prioritarios de la agenda pública, así como los temas en que el periodista brille en su condición de mediador incisivo y tenaz (Calzadilla, 2022). Por otro lado, hay que tener en cuenta los cambios ocurridos en el panorama comunicativo cubano, específicamente desde 2004, cuando surge el primer blog producido desde la Isla y comienza el desarrollo de la blogosfera (Somohano Fernández, 2020). A la par, ganan también presencia en la web la totalidad de los medios de comunicación estatales, y además, se suman otros portales digitales oficiales, como Cubasí, Cubahora, y el que nos atañe en la presente investigación: Cubadebate (Salazar Navarro, 2017). Vinculado al sistema de medios públicos y estatales, Cubadebate surgió en 2003 en La Habana como un medio de comunicación nativo digital, cuyo principal objetivo es dar visibilidad a la realidad del país y otros países de América Latina que, según su línea editorial, a menudo son ignorados o desacreditados por los grandes conglomerados mediáticos capitalistas (Suñol Robles, 2019). Este medio se concibe como un “sitio de sitios” accesible en http://www.cubadebate.cu/. Su agenda mediática se estructura principalmente sobre la base de contenidos periodísticos que no son de producción exclusiva, sino que se seleccionan de medios nacionales e internacionales que se alinean con los propósitos editoriales de Cubadebate y que están en consonancia con la 35
política informativa establecida por el Estado cubano. Según se refleja en el Consejo Editorial del sitio web, Cubadebate agrupa a periodistas cubanos y de otras nacionalidades que se oponen “al acoso y hostigamiento mediático que sufren los pueblos. Pretendemos con esta página crear un espacio para la información y el intercambio sobre temas relacionados con las acciones de subversión y las campañas difamatorias organizadas contra Cuba” (Cubadebate, 2009). A decir de su director, Randy Alonso (2018): Cubadebate nació con una perspectiva de medio público, no nació por una decisión del estado o el gobierno sino del Círculo de Periodista de la UPEC que decidió que su primera acción práctica sería la creación de un sitio web para enfrentar el terrorismo mediático. Hemos tratado de plantearnos una agenda que tenga en cuenta en primer lugar a los intereses públicos, además de reconocer por supuesto los políticos. ¿Cómo entendemos la perspectiva de un medio público? Creo que ser medio público no discrimina la posibilidad de recibir financiamiento estatal, aunque sí tiene que tener la posibilidad de contar con otras fuentes de financiamiento que le permitan una mayor capacidad de acción, además no debe subordinarse directamente a ningún órgano estatal, político o social del país (como se citó en Terrero Trinquete, 2018, p.222). En este contexto, caracterizado por la presencia predominante de medios estatales, la prensa internacional con acreditación en Cuba y un conjunto de medios de oposición que se originaron en la década de 1990 y que estaban principalmente orientados hacia el activismo político surgieron los medios independientes fuera de la estructura mediática afiliada al Partido (Somohano Fernández, 2020). Para Somohano Fernández (2020), la emergencia de estos nuevos medios hace que el ecosistema mediático cubano sea más complejo y plural, dado que se han ampliado y se han diversificado los medios presentes en el país. Para Elizalde (en Gómez Sánchez, 2021), la independencia del periodismo en este contexto es un mito, ya que existen intereses económicos y políticos que influyen en la labor periodística: “Algunas de estas empresas mediáticas que hacen alarde de independencia periodística, no tienen vergüenza de admitir que reciben dinero del gobierno de Estados Unidos o de fundaciones que tercerizan financiamiento federal” (p.30). 36
La investigadora defiende que los medios digitales que surgieron durante la administración de Obama cuentan con una infraestructura tecnológica costosa, dominios web registrados en servidores internacionales y empleados locales que reciben salarios (Elizalde, en Gómez Sánchez, 2021): Obviamente la CIA ya no da cheques al portador, pero el gobierno de Estados Unidos reparte directamente o terceriza —y lo admite públicamente— muchísimo dinero a través de contribuciones privadas, organizaciones fantasmas, la NED, la USAID, Open Society y otras fundaciones. El gobierno cubano no inventó los proyectos de cambio de régimen; están descritos en documentos oficiales estadounidenses que hablan de financiar medios de comunicación, canales, gestionar contenidos y capacitar a personas para el uso de las herramientas digitales. No hay dudas de que quienes reciben dinero para hacer propaganda a favor del gobierno estadounidense contra Cuba, se comportan como adversarios políticos porque lo son. ¿Qué objetividad o independencia puede haber en eso? (pp. 30-31). La autora destaca, además, que la administración de Trump impulsó la creación de una serie de sitios web de baja calidad, conocidos como “junk news” (noticias basura), que se dedicaron a la desinformación, interactuaron con cuentas falsas y bots en las redes sociales para difundir propaganda antigubernamental de manera agresiva y primitiva (Elizalde, en Gómez Sánchez, 2021): Estas decenas de sitios afincados en Florida, casi todos con la palabra Cuba en la raíz del dominio internacional, no disimulan sus operaciones de desinformación, interacción con cuentas falsas y bots que incentivan su difusión, operan fundamentalmente en las plataformas sociales y hacen propaganda antigubernamental (p.32). A decir de Fulton Armstrong, ex funcionario de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, “muchos de los llamados periodistas independientes son financiados indirectamente por Estados Unidos” (citado en Augustin, 2023). El analista más senior de la comunidad de inteligencia de EE.UU. para América Latina de 2000 a 2004, como lo cataloga Augustin (2023), destaca que los programas de Washington están diseñados con una estrategia de ganar-ganar: “Ganamos si los medios de oposición ganan un punto de apoyo, y ganamos si provocan represión gubernamental. Eso empuja al gobierno a un dilema para dejar que la organización y la financiación avance o 37
para arriesgar la imagen y la credibilidad aplastándola”. Asimismo, Armstrong señala que la administración Biden gasta 20 millones de dólares al año en programas de “promoción de la democracia en la isla” (citado en Augustin, 2023). Uno de estos medios independientes es Cibercuba, accesible en https://www.cibercuba.com/. Fundado en noviembre de 2014 en Valencia, España, el sitio web se define como “un portal de noticias y contenidos sobre Cuba y los cubanos cuyo propósito fundamental es informar sobre la realidad cubana” (Cibercuba, 2023a). Se trata de un medio de prensa que se posiciona en contra del gobierno en la Isla. En cuanto a la financiación del medio, uno de los aspectos más cuestionados, Cibercuba (2023b) señala: Nuestros ingresos están originados fundamentalmente mediante anuncios de Internet (publicidad programática) gestionada por Google Adsense y Facebook Audience Network, entre otros, agencias publicitarias y campañas contratadas por anunciantes independientes. Adicionalmente recibimos contribuciones directas de nuestros lectores. Ninguno de nuestros ingresos tiene vínculos con organizaciones políticas, grupos de influencia o, menos aún, gobierno alguno. 2.5.1. Ley de Comunicación Social de 2023 En medio de este escenario, como se expuso anteriormente, en mayo de 2023 se aprobó en el parlamento cubano la Ley de Comunicación Social. A decir de Saladrigas (2022), este proyecto legislativo constituye una necesidad en tiempos de guerra de cuarta generación, que se enfoca principalmente en el conocimiento y su base neurofisiológica, el cerebro humano, así como en el pensamiento colectivo. Ello requiere de una reorganización de aspectos comunicacionales, con el fin de promover “una sociedad más culta, democrática y con mayores niveles de justicia social” (Saladrigas, 2022). El proyecto de Ley de Comunicación Social en Cuba (2023), en su artículo 1 establece como objeto: a) Regular el Sistema de Comunicación Social para la gestión estratégica e integrada de los procesos de comunicación social en los ámbitos organizacional, mediático y comunitario, con fines políticos, de bien público, organizacionales y comerciales, tanto en los espacios públicos físicos como en los digitales; y 38
b) establecer los principios de organización y funcionamiento para todos los medios de comunicación social en el país (pp.2-3). Asimismo, define al Sistema de Comunicación Social como “el conjunto integrado e interrelacionado de procesos y acciones de comunicación, que se articulan entre todos los órganos, organismos y entidades del Estado, las organizaciones de masas y sociales, formas asociativas, las organizaciones mediáticas y demás actores económicos y sociales” (Ley de Comunicación Social en Cuba, 2023, p.4). Dicho esto, es de señalar que, en el artículo 27.2, así como en el artículo 28 y 29, se expresa que existen dos tipos de medios en el ámbito mediático. Por una parte, los medios fundamentales de comunicación social, que son organizaciones mediáticas que “abarcan a las agencias de noticias, la radio, la televisión y medios de comunicación social impresos y digitales, que son de propiedad socialista de todo el pueblo o de las organizaciones políticas, de masas y sociales, y no pueden ser objeto de otro tipo de propiedad, de acuerdo con lo preceptuado en la Constitución” (Ley de Comunicación Social en Cuba, 2023, p.17). Y existen también otros medios, que “pueden pertenecer a órganos, organismos y entidades del Estado, organizaciones políticas, de masas y sociales, formas asociativas o a otros actores económicos y sociales legalmente reconocidos, los cuales responden por la gestión, producción y distribución de sus contenidos” (Ley de Comunicación Social en Cuba, 2023, pp.17-18). De igual modo, expresa que los contenidos en ningún caso pueden “emplearse con el objetivo de subvertir el orden constitucional y desestabilizar el Estado socialista de derecho y justicia social” (p.9) ni tampoco “difamar, calumniar o injuriar a las personas, órganos, organismos y entidades del Estado, organizaciones políticas, de masas y sociales del país” (Ley de Comunicación Social en Cuba, 2023, p.10). Asimismo, destacamos la importancia del artículo 33 para entender las responsabilidades de los medios fundamentales de comunicación social en el país y que, por su extensión, dejamos para consulta en el Anexo 1. 39
3. Metodología 3.1. Objeto de estudio y justificación La presente investigación tiene como tema la comunicación de riesgo y crisis en la prensa digital desde el tratamiento informativo: Un estudio del incendio en el mayor depósito de combustible en Cuba en los medios Cubadebate y Cibercuba. Como medios de prensa objeto de estudio se toma a Cubadebate por ser el medio digital con más audiencia en Cuba, según el ranking de Alexa de 20212; y a Cibercuba por posicionarse como el medio digital independiente con mayor audiencia en la Isla, ocupando el puesto 15 en el propio ranking. El objetivo principal de la investigación es analizar el tratamiento informativo que dos diarios digitales con ideologías opuestas, como Cubadebate y Cibercuba, realizaron durante el incendio en la Base de Supertanqueros de Matanzas del 5 al 25 de agosto de 2022. Dicho incendio de gran envergadura constituye uno de los acontecimientos más impactantes del siglo, con una amplia repercusión mediática a nivel internacional. El siniestro en el mayor depósito de combustible en Cuba se prolongó durante una semana de fuego intenso en el que perdieron la vida 16 personas entre civiles y bomberos, en un acontecimiento sin precedentes en la historia de la Isla caribeña. La cobertura periodística en los distintos medios de prensa nacionales y extranjeros acreditados en el país fue inmediata y constante durante los días del incendio y la posterior etapa de búsqueda de desaparecidos y la recuperación paulatina del lugar de los hechos. En ese sentido, los medios de comunicación mediatizan la representación social de las catástrofes a través de trabajos periodísticos. Cuba es un país con experiencia en la cobertura informativa de desastres naturales, sobre todo, por estar situado en el Caribe, donde existe una intensa temporada ciclónica del primero de junio al 30 de noviembre de cada año. Sin embargo, para un siniestro como el de la Base de Supertanqueros de Matanzas (el mayor depósito de combustibles de la Isla) no existía una experiencia precedente sobre este particular. Por esa línea, dado que no existen investigaciones en el ámbito de la comunicación sobre este desastre sin precedentes en la historia de Cuba del último siglo, resulta necesario el estudio de 2Se empleó el ranking de Alexa por ser un sistema de posicionamiento de sitios en Internet, ordenados según las visitas que estos sitios reportan. Los datos más recientes que se tienen son de 2021, pues en 2022 Alexa cerró el ranking de webs. 40
- Temáticas que más porcentaje alcanzaron en la cobertura, seleccionando un mayor y menor número de informaciones acorde a esa distribución porcentual de temáticas, teniendo en cuenta los resultados del análisis de contenido. - Géneros periodísticos, dentro de los que se priorizan los interpretativos y de opinión, por su riqueza discursiva, clave para el presente estudio. También se tendrá en cuenta algunos textos del género informativo, dado que prevaleció en la cobertura de ambos medios de prensa. - Extensión de las informaciones, dando preferencia a aquellas de extensión media y larga. 3.7. Métodos de investigación Con el fin de responder al objetivo general y los objetivos específicos de la presente investigación, se emplea el análisis bibliográfico y documental (Abad, 2005), el cual permite la elaboración del marco teórico, cuyo contenido aborda teorías, conceptos y referencias en torno a los desastres, la comunicación de riesgo, la comunicación de crisis y el ecosistema mediático en Cuba. La técnica de la revisión bibliográfica posibilita la consulta de la literatura referente al tema de estudio. 3.7.1. Análisis de contenido Como otro método de investigación es fundamental para el presente estudio el análisis de contenido que, de acuerdo con Fernández Chaves (2002), ayuda a “describir tendencias y develar semejanzas o diferencias en el contenido de la comunicación escrita” (p.37). En ese sentido, el autor resume las cuatro características fundamentales del análisis de contenido: - Objetivo: porque los procedimientos seguidos, al estar claramente definidos, permiten la reproducción del análisis por parte de otros investigadores que deseen verificar los resultados obtenidos. - Sistemático: porque los contenidos se analizan con base en un sistema aplicable a todas y cada una de las partes del documento. - Susceptible de cuantificación: porque sus resultados pueden expresarse en indicadores y transformarse en términos numéricos. - De aplicación general: especialmente por la disponibilidad de equipos y programas de cómputo que facilitan su puesta en práctica (Fernández Chaves, 2002, pp. 37-38). 47
Un primer momento del análisis de contenido pondrá énfasis en la cantidad de noticias publicadas diariamente por ambos medios, lo que permitirá aproximarse de manera cuantitativa a la evolución de la cobertura periodística y la importancia que le brindaron Cubadebate y Cibercuba al desastre. Ello permitirá analizar el abordaje del incidente en términos de la cantidad de información generada en diferentes etapas del desastre. Responderá también a la hipótesis 1 de la presente investigación. Para ello, luego del levantamiento total que arrojó un universo de 763, se decidió aplicar esta variable al universo en su conjunto, de manera que se puedan obtener una visión más holística de la evolución de la cobertura en el periodo de tiempo seleccionado. Un segundo momento tendrá como objeto de estudio solo a los titulares de la muestra (N=373), por ser el elemento más destacado de la noticia y que resume el tema central (Van Dijk, 1996). Aquí se persigue identificar desde los titulares las figuras que más protagonismo adquieren en la cobertura mediática, dado que puede ser un indicador de la relevancia que se le dio a los distintos actores implicados en el desastre, y al incendio en sí. En ese sentido, Lozano (2009) destaca que el periodismo de desastres precisa de la identificación de los actores que intervienen en este tipo de sucesos. Además, se busca analizar las temáticas principales desde los titulares. Es válido destacar que, en el caso de titulares muy genéricos, se recurrió a la entradilla y primeros párrafos del texto para delimitar protagonistas y temáticas. Y en un tercer momento, el objeto de estudio ya no es solo el titular, sino también todo el cuerpo de las informaciones comprendidas en la muestra (N=373), para poder identificar los géneros periodísticos y la extensión de los textos. Ello podría arrojar luces en cuanto a la profundidad con la que se dio cobertura al incendio, uno de los elementos que debe caracterizar al periodismo de desastres. De este modo, se podrá proveer una descripción analítica de la cobertura para una primera aproximación al tema. Para ello, partiendo de la elaboración propia del autor de la presente investigación, se plantean las siguientes variables para el análisis de contenido con sus respectivos valores: ●Evolución de la cobertura: Se entiende como la cantidad de informaciones publicadas sobre el incidente a lo largo del tiempo seleccionado, para analizar cómo esta cantidad cambia a medida que se desarrolla la cobertura. 48
●Protagonistas: Se refiere a personas, organizaciones, instituciones o cualquier entidad mencionada en los titulares de las informaciones sobre el incendio. Permite determinar quiénes son los actores principales o destacados en la cobertura mediática del desastre. Se contabilizarán todos los protagonistas a los que se haga referencia en el titular. -Incendio: Cuando el protagonista del titular es la Base de Supertanqueros, donde ocurrió el incendio, o el desastre en sí mismo, ya sea de manera directa o indirecta. Por ejemplo: “Incendio de gran magnitud en zona industrial de Matanzas”; “Aquí la historia de la Base de Supertanqueros de Matanzas”. -Gobierno: Figuras políticas dentro del gobierno (presidente, ministros, ministerios, directores de salud en distintos niveles territoriales, directivos en general), así como instituciones, organizaciones gubernamentales. -Especialistas: Técnicos, científicos, personal de salud, brigadas médicas, expertos de distintas áreas. -Víctimas: Aquellas personas afectadas por el incendio, ya sean víctimas directas o indirectas. Se incluyen, de manera excepcional, a animales afectados. -Testigos: Quienes dan su visión de los hechos a partir de su experiencia personal de haberlo presenciado. -Fuerzas de emergencia: Incluye a bomberos, policías, rescatistas, Sistema Integrado de Urgencias Médicas (SIUM), Cruz Roja, helicópteros, pilotos. -Figuras internacionales: Personalidades artísticas y políticas, gobiernos, organizaciones, asociaciones o instituciones de otros países que brindaron su apoyo a Cuba tras el incendio. - Otros: Artistas, deportistas, instituciones culturales y educativas, conductores de taxis, empresas, activistas. ●Género periodístico: -Informativo: El género informativo por excelencia es la información periodística o la nota informativa. A decir de Calzadilla (2005) se trata del relato de un hecho de actualidad y de interés público, y es un género para dar a conocer hechos, por lo que una característica fundamental es que no son opináticos. 49
-Interpretativo: “Este género consiste en la interpretación y el análisis de hechos, ya sean inmediatos, o del comportamiento de un fenómeno o situación social a lo largo de un período de tiempo. El propósito no es solo dar a conocer hechos, sino también valorarlos” (Calzadilla, 2005, p.33). -De opinión: En el género de opinión se escucha la voz de quien escribe, sobre un tema de actualidad o que considera de interés. Según Calzadilla (2005), el objetivo del género de opinión es “dar a conocer ideas, tratar de condicionar la opinión del público a partir de los criterios que ofrece el periodista” (p.33). ●Extensión -Corta: Textos entre 1 y 5 párrafos de extensión. Suelen ser textos breves para ofrecer información precisa y directa. -Media: Textos entre 6 y 15 párrafos. Dan un poco más de contexto y detalles que los textos más cortos. -Larga: Textos de más de 15 párrafos. Suelen profundizar en un tema y dar información más exhaustiva sobre el mismo. ●Temática principal -Historias de vida: Se centran en las experiencias personales de las personas afectadas por el incendio, como sobrevivientes, rescatistas o testigos. Incluye relatos de sus vivencias, desafíos, emociones y cualquier impacto personal relacionado con el incidente. Se incluye, de manera excepcional, la historia del lugar del siniestro. -Políticas: Referidas al desastre en sí, a las acciones gubernamentales (medidas, actos de las autoridades) o las críticas al gobierno durante el incendio. -Solidaridad: Se refiere a la medida en que los actores o instituciones del país, así como la comunidad internacional y otros países han brindado apoyo, asistencia o ayuda en respuesta al incendio. Puede incluir donaciones, recursos humanos, suministros o cualquier forma de colaboración nacional e internacional. - Daños 50
- Humanos: Efectos del incendio en las personas, como lesiones, pérdida de vidas humanas, salud mental y emocional, y cualquier consecuencia directa en la población afectada. - Económicos: Repercusiones económicas del incendio, que pueden incluir la destrucción de infraestructura, pérdida de empleos, costos de recuperación, impacto en la industria local y nacional, entre otros aspectos financieros. - Medioambientales: Efectos del incendio en los animales, el entorno natural, como la contaminación del aire, del agua, la degradación del suelo, la pérdida de biodiversidad, el impacto en los ecosistemas y cualquier otro daño ambiental relacionado. -Labores de rescate y extinción: Todas las actividades, procedimientos y esfuerzos realizados por los equipos de respuesta y emergencia para salvar vidas, minimizar lesiones y controlar o extinguir el incendio en la Base de Supertanqueros de Matanzas. Esta variable abarca tanto las tareas de rescate, que tienen como objetivo la protección de vidas humanas y la mitigación de daños, como las labores de extinción, que se centran en controlar y apagar el fuego. 3.7.2. Análisis crítico del discurso Por otro lado, el análisis crítico del discurso como método permite evaluar variables en torno a la construcción y comprensión del discurso, poniendo énfasis en el estudio de las estructuras discursivas. De acuerdo con De la Cruz (2019), el análisis crítico del discurso “resulta herramienta esencial para evaluar y comprender las estructuras y estrategias discursivas que se originan en el texto, y porque no pierde de vista el contexto en el que surge el discurso con sus múltiples aristas”. Por esa línea, tendremos en cuenta variables específicas del análisis crítico del discurso, según las propuestas de Van Dijk (1996, 1999, 2004), las siguientes: 1. Lexicalización negativa: La utilización de determinados términos con connotaciones negativas o despectivas para describir a individuos, colectivos o conceptos, con el propósito de ejercer influencia sobre la percepción y la opinión pública. 51
2. Adjetivación: El acto de añadir adjetivos a sustantivos o expresiones con el fin de alterar o resaltar atributos específicos, ya sean favorables o desfavorables, con el propósito de influir en la percepción del receptor. 3. Figuras retóricas: Un término genérico que abarca diversas técnicas y recursos empleados en el discurso y el lenguaje con el propósito de generar efectos específicos, tales como metáforas, ironía, metonimia, aliteración, entre otros. 4. Autopresentación positiva de nosotros y presentación negativa de los otros: La representación intencionada y favorable de uno mismo o de un grupo mediante la comunicación de información que enfatiza virtudes, logros o cualidades deseables, junto con la representación deliberada y desfavorable de otros individuos o colectivos a través de la comunicación de información que acentúa sus defectos, errores o atributos indeseables. 5. Sobredimensión de los hechos: La exageración deliberada de eventos o datos con el propósito de suscitar un impacto emocional o persuasivo. 6. Juicios categóricos: Esta variable se refiere a la emisión de juicios o valoraciones categóricas y absolutas sobre personas, grupos o situaciones, sin tener en cuenta matices o considerar otros puntos de vista. Van Dijk (1996, 1999, 2004) argumenta que este tipo de juicios pueden llevar a una percepción sesgada o polarizada de la información. Por último, el presente estudio realiza una triangulación de datos, partiendo de los resultados de los métodos antes planteados. 52
4. Resultados 4.1. Análisis de contenido Los resultados obtenidos en este estudio son representativos de una muestra aleatoria simple de N=373 informaciones, divididas entre los medios Cubadebate (221) y Cibercuba (152). Los datos identificados por variables serán expuestos a lo largo de este epígrafe. Evolución de la cobertura Los medios Cibercuba y Cubadebate, según se desprende de los datos obtenidos, publicaron un gran volumen de información durante el periodo seleccionado, que comprende desde el 5 de agosto al 25 de agosto de 2022, para un total de 21 días analizados. En dicho marco temporal, Cubadebate publicó un total de 515 textos periodísticos, mientras Cibercuba publicó 248. Como se destacó en el capítulo metodológico, el considerable número de informaciones de Cubadebate se debe a que el medio recurrió al “Minuto a Minuto” para actualizar, en una misma publicación, las diferentes informaciones que se iban dando durante las horas del día. Por la importancia de cada una de esas informaciones individualmente, se decidió contabilizarlas de manera independiente, también porque Cibercuba siempre publicó los textos periodísticos independientes los unos de los otros. Así, la cantidad real de informaciones puede resultar más equiparable a la hora de hacer una comparación fiable entre ambos medios de prensa. Dicho esto, los datos arrojan una diferencia considerable entre la cantidad de informaciones publicadas por Cubadebate y las publicadas por Cibercuba en el periodo seleccionado, siendo la del primer medio muy superior a la del segundo. Cubadebate publicó más del doble de la cantidad de informaciones de Cibercuba en igual periodo de tiempo, lo que representa un promedio de 24.5 textos diarios para el primero, y un promedio de 11.8 textos diarios para el segundo. Como muestra la figura 4.1, la cobertura mediática de ambos medios fue en aumento durante los tres primeros días, desde el día 5 en que se reporta el incendio, hasta el día 8, cuando la cantidad de informaciones publicadas, tanto por Cubadebate como por Cibercuba, alcanza su pico máximo. Es necesario recordar en este punto del análisis, que el incendio fue controlado el día 11 de agosto (extinguido definitivamente el 12), razón por la que durante esa primera semana de la 53
muestra (del 5 al 11) se contabiliza el mayor volumen de información para los dos medios. La tabla 3.1 del capítulo anterior muestra que, de las 515 publicaciones de Cubadebate, 479 pertenecen a esa semana. En el caso de Cibercuba, de 248 informaciones, 180 son de igual periodo de tiempo. Ahora bien, del 5 de agosto que inicia el incendio, al 8 cuando se llega al pico de información, ¿qué hechos ocurrieron en la cobertura? Es importante destacar que se trató de los primeros días del desastre, había mucha incertidumbre y la situación empeoraba a cada minuto. En esos días iniciales ocurrieron nuevas explosiones que fueron complejizando el escenario, se reportaron más personas heridas, desaparecidas y los primeros fallecidos, llegaron las primeras brigadas de rescate de otras provincias, se intensificó el trabajo de contención del incendio, se divulgaron los primeros mensajes de solidaridad, existía la necesidad de informar también sobre cómo debía actuar la población ante la nube de humo que fue la imagen permanente de aquellos días. Al día siguiente de la explosión comenzaron a llegar fuerzas de emergencia de países como México y Venezuela para apoyar las labores de extinción, y fue un periodo en el que también se publicaron varias historias de vida. 54
El 8 de agosto ambos medios tuvieron un pico informativo, fue el día en que se publicó la mayor cantidad de informaciones de toda la cobertura para el periodo seleccionado. En esa fecha, Cubadebate publicó 117 textos periodísticos, y Cibercuba un total de 34. De los cuatro tanques de combustible destruidos durante el siniestro, dos de ellos colapsaron ese lunes 8 de agosto y el incendio se tornaba incontrolable, las autoridades hacían hincapié en el uso de mascarillas, en mantenerse alejados del humo tóxico de la zona siniestrada y en monitorear las posibles enfermedades respiratorias. Asimismo, desde el exterior llegaban nuevos insumos médicos para atender a las víctimas, el presidente del país afirmó que era un “día crucial”, se reforzaron las labores de contención también por vía aérea, y fue la jornada en la que se confirmó que los cuatro tanques ya se encontraban comprometidos por el incendio, generando mucho riesgo. La figura 4.1. muestra, asimismo, un descenso en la cantidad de informaciones por parte de los dos medios de comunicación luego del 8 de agosto. El día 9 se logró avanzar hacia el epicentro del desastre, se reportó una tendencia al control del incendio y comenzó a hablarse sobre las medidas a implementar una vez cedieron las llamas. Fue disminuyendo el peligro hasta que se logró extinguir completamente el incendio el 12 de agosto. Durante los días posteriores, se trabajó en la búsqueda de los desaparecidos en la zona, se encontraron los primeros restos óseos, se mantuvo un seguimiento informativo en torno a las personas que continuaban hospitalizadas, el gobierno cubano decretó duelo oficial, se dio a conocer la identidad de los fallecidos, el 19 de agosto fueron las honras fúnebres, y a todo ello ambos medios dieron cobertura, ya con una evidente disminución en la cantidad de informaciones que se publicaban diariamente. Si bien la cobertura de ambos medios fue decreciendo, es válido mencionar que luego del día 10 de agosto cuando se reportó un mayor control sobre el incendio, la cobertura de Cubadebate disminuyó considerablemente en comparación con días anteriores (se publicaron 71 informaciones el 10 de agosto y solo 5 el 11 de agosto), mientras que la de Cibercuba también decreció, aunque no de manera abrupta y fue, en los días finales, ligeramente superior a la de Cubadebate. Protagonistas 55
En el caso de Cubadebate, los protagonistas que más presencia tuvieron desde los titulares son: el gobierno (21,2%) y el incendio (21,2%), seguido de las figuras internacionales (15,8%), las víctimas (14,5%), las fuerzas de emergencia (14,1%), otros (8,3%), especialistas (4,1%), y en menor medida los testigos (0,8%). Por su parte, Cibercuba dio mayor protagonismo a las víctimas (30,5%), en las que centraron gran atención. Luego le sigue el incendio (16,2%) y en menor medida, con menos de la mitad del porcentaje en relación con las víctimas, se ubican el gobierno (14,9%), las fuerzas de emergencia (13%), las figuras internacionales (11,7%), otros (9,7%), y en menor medida, los especialistas (2,6%) y los testigos (1,3%). Los datos señalan que la relación de protagonistas en los titulares de Cubadebate fue más equilibrada, mientras que Cibercuba se centró mayoritariamente en las víctimas, pasando a un segundo plano el resto de los protagonistas. Si comparamos la primera etapa del incendio (del 5 al 11 de agosto) y la segunda etapa (del 12 que se extingue el fuego al 25 de agosto, último día de la muestra), en el caso de Cubadebate se obtiene que en la primera etapa los protagonistas fueron mayormente el incendio (22,7%) y el gobierno (21,3%). En estos primeros días del desastre en curso, el medio pone el centro de atención en el incendio en sí y en las acciones gubernamentales en torno al mismo. Mientras que, 56
presente estudio conocer de la muestra cuántas informaciones se refieren a las acciones gubernamentales y cuántas critican al gobierno y sus autoridades respecto al incendio. En ese sentido, en el caso de Cubadebate, de las 58 publicaciones en “políticas”, 25 hacen referencia al desastre en sí (43,1%) y las otras 33 a las acciones y medidas del gobierno (56,9%). Ninguna información está relacionada en el titular con crítica alguna al gobierno sobre su enfrentamiento al incendio. En cambio, Cibercuba, hace un tratamiento más equilibrado de estas categorías. Así, de 33 publicaciones en “políticas”, 17 son referidas al desastre en sí (51,5%), 11 están relacionadas con acciones gubernamentales (33,3%), mientras que 5 son críticas al gobierno (15,2%). Los datos de la investigación revelan que durante el período seleccionado (del 5 al 25 de agosto de 2022), los medios Cubadebate y Cibercuba publicaron una gran cantidad de información sobre el incendio en el mayor depósito de combustible en Cuba. Cubadebate publicó un total de 515 textos periodísticos, mientras que Cibercuba publicó 248. Cubadebate utilizó una técnica llamada “Minuto a Minuto” para actualizar información en una sola publicación a lo largo del día, lo que contribuyó al gran volumen de información. La cobertura mediática de ambos medios aumentó durante los primeros tres días del desastre, alcanzando su punto máximo el 8 de agosto. Durante estos primeros días, se informó sobre nuevas explosiones, personas heridas, desaparecidas, y se intensificaron las labores de rescate y extinción del incendio. A partir del día 9, se observó una disminución gradual en la cantidad de información a medida que se avanzaba hacia el control del incendio y la recuperación. En cuanto a los protagonistas de las noticias, Cubadebate destacó al gobierno y el incendio, mientras que Cibercuba dio mayor énfasis a las víctimas. En términos de géneros periodísticos, ambos medios utilizaron principalmente el género informativo, seguido del interpretativo y con una presencia mínima de géneros de opinión. La extensión de los textos varió, siendo predominantemente cortos en Cubadebate y de extensión media en Cibercuba. En cuanto a la temática, Cubadebate se centró en la solidaridad y las políticas gubernamentales, mientras que Cibercuba puso más énfasis en los daños humanos. Ambos medios abordaron los efectos del incendio en las personas, el medio ambiente y la economía, con una mayor atención a 63
los daños humanos. Además, se observó que Cibercuba destacó más la crítica al gobierno en sus publicaciones, en comparación con Cubadebate. 4.2. Análisis crítico del discurso Para el análisis crítico del discurso, se realizó un muestreo selectivo, teniendo como criterios las temáticas principales y los géneros periodísticos identificados en el análisis de contenido en los dos medios objeto de estudio, dando preferencia a los interpretativos, así como la extensión, priorizando las informaciones de extensión media y larga. A partir de ello, se seleccionaron 20 informaciones (10 de Cubadebate y 10 de Cibercuba), con el objetivo de profundizar en dichos textos siguiendo las variables identificadas a partir de las propuestas de Van Dijk (1996, 1999, 2004). Teniendo en cuenta lo anterior, para Cibercuba se seleccionaron tres textos que traten sobre daños (30%), dos sobre políticas (20%), dos sobre solidaridad (20%), dos historias de vida (20%) y una sobre labores de rescate y extinción (10%) (Ver anexo 2). En el caso de Cubadebate se eligieron tres historias de vida (30%), dos sobre daños (20%), dos sobre políticas (20%), dos sobre labores de rescate y extinción (20%) y uno sobre solidaridad (10%) (Ver anexo 3). La justificación de la muestra selectiva se basa, como se ha declarado, en criterios específicos que buscan profundizar en el análisis del discurso en ambos medios. Estos criterios incluyen las temáticas principales y los géneros periodísticos identificados en el análisis de contenido previo. Así, se da prioridad a las temáticas que más abordaron cada uno de los medios, lo que permite hacer un análisis con enfoque en los temas más relevantes y recurrentes en la cobertura mediática del incendio por parte de ambos medios de prensa. Asimismo, en cuanto a los géneros periodísticos se dio prioridad a los géneros interpretativos puesto que posibilitan evaluar, con mayor profundidad que los géneros informativos, las variables propuestas por Van Dijk, así como identificar las líneas editoriales contrarias por parte de ambos diarios digitales. Por igual motivo se priorizaron los textos de extensión media y larga. Lexicalización negativa 64
●Cibercuba A lo largo de los 10 textos analizados en Cibercuba, se han identificado el uso de varias estrategias discursivas que pueden ser comprendidas a través de las variables propuestas por Van Dijk. En primer lugar, se ha identificado el uso de la lexicalización negativa para resaltar ciertos aspectos de los eventos narrados o descritos. Esta se utiliza para enfatizar tragedias, negligencias o problemas, y buscan generar una respuesta emocional en el lector, que muchas veces pasa por la indignación o el rechazo hacia lo sucedido y, en repetidas ocasiones, hacia la crítica gubernamental. Por ejemplo, encontramos términos y frases con connotaciones negativas o críticas, e incluso con un lenguaje vulgar que propicia una tendencia al odio, incluso contra el propio país: “Por eso Cuba es una mierda”. Algunos otros ejemplos identificados son: “maldita costumbre de ser pedantes y comer mojones”, “no sé cómo pinga calificar esas imágenes”, “comunismo e’ mierda”, “ayyy malditos”, “su maldita ideología” o “maldita costumbre de politizarlo todo”. Esa reiteración de la palabra “maldita” potencia la carga negativa del término, utilizándolo también como adjetivo de ideología o de la politización en este caso del incendio, para enfatizar la crítica y expresar total desprecio y oposición de manera reiterada. De hecho, al gobierno de Cuba es a quien más se lexicaliza de manera negativa, con calificativos como “inservible”, “país devastado por su mala administración”, “el régimen cubano ocultó las identidades”, “irresponsabilidad”, “caos”, “trabajo mal hecho”, “triunfalismo vacuo del gobierno” o “la letanía comunista”. El uso reiterado de la palabra “régimen” en lugar de “gobierno” o “administración” a menudo implica una percepción peyorativa y puede contribuir a una valoración negativa de la situación o de las autoridades. No obstante, es curioso que en ocasiones alternan los términos “gobierno cubano” y “régimen cubano”. Es de destacar también la manera de lexicalizar negativamente a la prensa estatal o pública en Cuba, pero solo cuando quieren remarcar su “oficialidad”. Es decir, cuando su intención es criticar o cuestionar la postura o alguna información proporcionada por esa prensa, Cibercuba la 65
lexicaliza como “oficialista”. En cambio, cuando la utiliza como fuente para la confección de muchísimas de sus informaciones e historias de vida, solo se refiere a ella por su nombre. ●Cubadebate Por otro lado, la lexicalización negativa es utilizada en Cubadebate para evocar emociones de tristeza y pesar. Por ejemplo, encontramos palabras y frases con una connotación negativa como “desaparecido”, “tragedia”, “sollozos”, “lamentos” y “desgarradora”. Aunque, a menudo, el mensaje general es de optimismo y determinación, se utiliza la palabra “pérdida” para describir los daños materiales causados por el incendio y se menciona la “muerte” como un riesgo del mismo y de las labores de extinción. De igual forma, se mencionan palabras como “dolor”, “incertidumbre”, “odio”, “peligro”, y “alma rota”, que tienen connotaciones negativas y resaltan la dificultad de la situación. Adjetivación ●Cibercuba Se ha podido comprobar, en cuanto a Cibercuba, una presencia relevante de esta variable, dado que el medio recurre a adjetivos, fundamentalmente, para criticar las acciones gubernamentales, por ejemplo, la que se refiere a un “acto político inoportuno”, “fuertes críticas”, así como a “irresponsabilidad suprema”, “negligente”, para valorar de forma negativa la actitud de las autoridades en la gestión del incendio. También se utilizan adjetivos despectivos para referirse a varios miembros del gobierno cubano como “genocida guerracivilista e ilusionista salao”, “mentecato corrupto e insultador de médicos”, “capataz del empobrecimiento perpetuo y bolitero feliz”. Asimismo, Cibercuba recurre en ocasiones a adjetivos inapropiados para el contexto, que tienden al sensacionalismo y que denotan carencia de ética periodística, como “moribundo” para referirse a un bombero herido que lucha por su vida tras haberlo alcanzado las llamas del incendio y que, posteriormente, falleció en un centro hospitalario. El texto describe el momento en que el bombero le pide a otro un celular para despedirse de su familia, mientras lo conducían a un hospital, donde murió días después. Se trataba de una persona que creía que iba a morir y que luchaba por su vida, sin embargo, el empleo del término “moribundo” para caracterizarlo 66
podría denotar una carencia deontológica por parte del medio en un contexto de alta sensibilidad y en el cual los medios, como señala Badía (2022), deben resaltar su compromiso de responsabilidad social y ética. Otros adjetivos que tienden al sensacionalismo y a los cuales, el medio recurre frecuentemente, son aquellos que utiliza para referirse al desastre en sí como “voraz incendio”, “mortal explosión”, “llamaradas apocalípticas”, estos tienden, del mismo modo, a sobredimensionar los hechos. ●Cubadebate En Cubadebate, por otra parte, se utilizan adjetivos para describir las circunstancias del incendio y las acciones de los bomberos. Por ejemplo, expresiones tales como “un fuego colérico” o “endemoniado”, o “rayos destructores”, intensifican el impacto de la situación y generan una carga emocional en el lector. A su vez, otros adjetivos como “terribles”, “desoladores”, “desgarradora” y “peor” enfatizan la gravedad de los sucesos y las emociones involucradas. Asimismo, se emplean adjetivos que ayudan a dar color y contexto a la narrativa, resaltando las cualidades y características de las personas y situaciones mencionadas, como “jóvenes periodistas”, “heroísmo joven” y “nueva generación”, entre otros. Es de destacar, además, que, a menudo, en las historias de vida o reportajes, los textos incluyen detalles sobre la situación y las acciones de sus protagonistas, muchas veces en su lucha contra el fuego. Estas descripciones brindan al lector una visión más completa y vívida de lo que sucedió durante el suceso, ayudando al lector a comprender en detalle los hechos. De la misma manera, en este tipo de artículos se observó, aunque en pocos casos, el uso del lenguaje coloquial, mediante expresiones que añaden autenticidad y cercanía con la realidad de dichas fuerzas de rescate y extinción en medio de una situación de alto estrés. A menudo este tipo de textos buscan también apelar a la emoción. La narración se enfoca en generar emociones en el lector, especialmente la admiración y el respeto por la valentía y la serenidad de todo el equipo que trabajó detrás del suceso. En este mismo sentido, algunas publicaciones se centran en las emociones y experiencias de las familias y las personas que las 67
rodean. Describen el dolor, la tristeza y la compasión de una manera emotiva para conectar con los lectores. Es decir, se busca la humanización de los protagonistas al describir sus sentimientos, acciones y experiencias personales. En historias de vida como “Capitán Alain Rodríguez: En la línea de fuego”, se presenta al protagonista como un líder que se enfrenta al peligro con serenidad, pero también con sus propios temores y preocupaciones. Esta estrategia busca generar empatía en el receptor al destacar la valentía y humanidad de los bomberos. En otras publicaciones, en cambio, se humaniza a las familias al describir sus lamentos, rostros y preguntas. De forma similar, sucede con crónicas como “Sobrevolando el siniestro”, donde, a lo largo del texto, se construye la imagen de los miembros de la tripulación como héroes que se enfrentan a condiciones peligrosas y desafiantes. Esto se hace a través de descripciones detalladas de sus acciones y de las dificultades que enfrentan, como la reducción de la visibilidad y la exposición a sustancias químicas nocivas. La heroicidad de la tripulación se resalta aún más al mencionar el número de misiones y la cantidad de agua arrojada sobre el incendio. Ese mismo texto, por ejemplo, explora la gama de emociones humanas, desde la alegría de un aniversario de bodas hasta la conmoción y la tristeza provocadas por la magnitud del incendio y la destrucción resultante. Este contraste emocional agrega profundidad y empatía a la narrativa, permitiendo que los lectores se relacionen con las experiencias de los protagonistas. Figuras retóricas ●Cibercuba Aunque no es de las figuras discursivas más empleadas en los textos analizados, encontramos algunas figuras retóricas en ambos medios. Cibercuba, por ejemplo, utiliza en uno de los textos, la frase “como ocurrió con los nasobucos protectores ante la pandemia de coronavirus”, para realizar una comparación (“como ocurrió con los nasobucos”) y destacar la ineficacia del gobierno en la gestión de crisis. En algunos textos se emplea la metáfora, tal es el caso de la expresión “como presagio de su muerte”, donde se compara la acción de un bombero herido de pedir el teléfono para despedirse de su familia con un “presagio” de la muerte. Es de destacar el sensacionalismo, como en este ejemplo, que 68
transmiten algunas figuras retóricas y lo inapropiadas que resultan en un contexto de alta sensibilidad. Asimismo, se utilizan metáforas para referirse a dirigentes como “Susely Morfa González, que convirtió su twitter en Pinocho, hasta que Rogelio Polanco la tuvo que llamar al orden ante sus desenfrenadas ‘guayabas’ (mentiras) sobre el temible incendio”, poniendo en entredicho lo que sobre el incendio publicaban las autoridades locales. Otra de las metáforas halladas, igualmente hace referencia a la mala gestión gubernamental y, específicamente, que Cuba dependía de donaciones extranjeras para apagar el incendio y, por tanto, “un bien tan escaso como el petróleo estaba en manos de la Divina Providencia”. ●Cubadebate En el caso de Cubadebate se utilizan figuras retóricas para atribuir cualidades humanas al fuego, al describirlo como “colérico” y “endemoniado”. Estas personificaciones crean una imagen más vívida y emocional del incendio, intensificando su impacto. Por otra parte, en textos como “El hijo”, se hace uso de figuras retóricas para resaltar la complejidad de la situación que enfrentan las familias de los desaparecidos en el incendio de Matanzas. Por ejemplo, en la pregunta retórica: “¿Cómo le decimos a una madre que su hijo desaparecido es un héroe?”, la palabra “madre” resulta en una connotación especialmente poderosa, ya que es un símbolo de cuidado, amor y preocupación. La figura sugiere que hay una dificultad insuperable en comunicar la condición de “héroe” de los desaparecidos a sus seres queridos. La pregunta implica una contradicción o dilema. La sociedad a menudo tiende a etiquetar como héroes a quienes realizan actos valientes o altruistas, pero el contexto del texto sugiere que la calificación de “héroe” en esta situación es difícil de asumir debido a la incertidumbre de la desaparición, al dolor de una madre. Es en este punto donde entran las preguntas retóricas que Cubadebate usa para involucrar al lector directamente en el dilema planteado. Es decir, no hay una respuesta fácil o reconfortante a la situación. No existe una manera sencilla de consolar a las madres que enfrentan la incertidumbre y el dolor de no saber de sus hijos. Se trata entonces de una figura retórica que enfatiza en la ausencia de soluciones simples en el contexto del incendio de Matanzas y contribuye a entender con mayor profundidad la magnitud del suceso. 69
Estas estrategias discursivas también son utilizadas para describir o narrar las labores de las fuerzas de emergencia en la extinción del fuego. Por ejemplo, se emplean metáforas como “una cruz con la que todos los días tenemos que cargar” para describir el riesgo constante de la muerte en su trabajo, o “está dando palos con de todo” para indicar la variedad de métodos utilizados para controlar el incendio y el esfuerzo constante que se realiza. En este mismo sentido, destacan en las publicaciones otras metáforas como “comerse el mundo”, para expresar la determinación y el coraje de los protagonistas. Además, la antítesis entre “la gloria” y “los compañeros ausentes”, resaltando las emociones y el reconocimiento de los héroes vivos y los fallecidos. Autopresentación positiva de nosotros y presentación negativa de los otros ●Cibercuba En cuanto a esta variable tampoco constituye una de las mayores estrategias utilizadas por ambos medios, pero es posible identificarla en varios de los textos. En Cibercuba, por un lado, la emplean para presentar información sobre los rescatistas y bomberos como héroes que intentan sofocar el incendio, mientras que las autoridades gubernamentales no proporcionan información sobre los desaparecidos. Es decir, se destaca la valentía de los rescatistas y se critica la falta de transparencia por parte de las autoridades gubernamentales. En este mismo sentido, en otros textos sucede que se destaca la colaboración de familiares, amigos y figuras públicas para proporcionar información sobre los desaparecidos, en contraste con la falta de transparencia de las autoridades gubernamentales. Al hacer esto, se resalta la acción positiva de un grupo (familiares, amigos y figuras públicas) mientras se critica la falta de transparencia de las autoridades. De igual manera, algunos textos destacan las preocupaciones y necesidades de las familias afectadas y muestran su insatisfacción con la respuesta de las autoridades. Se presenta a las familias afectadas de manera que se genera empatía y comprensión por sus circunstancias, mientras se sugiere que las autoridades no han respondido de manera adecuada. 70
En una de las publicaciones, el medio le da voz a un exbombero que no identifica y que caracteriza como fuente con “mirada objetiva”. Así, se recalca la “objetividad” del medio, incluso, a decir de la fuente, uno de “los que mejor han contado el desastre”. En cambio, se presenta una mirada negativa de los otros y “el trabajo mal hecho frente a las llamaradas apocalípticas”. ●Cubadebate Como se ha dicho, aunque constituye una estrategia muy poco utilizada por Cubadebate durante la cobertura, es necesario tener en cuenta la autopresentación positiva de “la juventud” y su “valentía, dignidad y compromiso”, destacando su actitud ante el suceso. En algunas ocasiones los textos también presentan a las autoridades y a quienes acompañan a las familias como personas compasivas y respetuosas. Se enfoca en la empatía y el apoyo de la comunidad hacia las familias afectadas, lo que refleja positivamente a ese “nosotros”. Es de resaltar que algunas publicaciones se centran en la solidaridad y el coraje de los cubanos frente a la tragedia, lo que presenta una imagen positiva de “nosotros”, en este caso la construcción de la imagen de un país. Por ejemplo: “un mundo que nos mira con admiración y respeto, que nos ofrece recursos y esfuerzos”. Asimismo, la autopresentación positiva de nosotros y presentación negativa de los otros, se emplea para resaltar la profesionalidad y el compromiso de la tripulación de helicópteros o las distintas fuerzas de emergencia trabajando para combatir el siniestro, presentándolos de manera positiva. En contraste, se menciona la magnitud destructiva del incendio. Sobredimensión de los hechos ●Cibercuba La sobredimensión de los hechos es una estrategia que está presente en muchos de los textos de Cibercuba. Si bien el término siniestro, de acuerdo con la Real Academia Española, se refiere a un “suceso que produce un daño o una pérdida material considerables” (RAE, 2023), en varias informaciones de Cibercuba acompañan el vocablo con otro, aunque resulte redundante, para 71
darle un peso mayor a la expresión en su conjunto y amplificar su gravedad y magnitud como sucede con “descomunal siniestro”. Por otro lado, la expresión “familias que perdieron todo en el incendio de Matanzas” enfatiza en la pérdida que experimentaron estas familias al subrayar que “perdieron todo”. Asimismo, el uso de “cada vez con mayor incertidumbre su futuro” también puede ser considerado como una forma de resaltar el impacto emocional y psicológico de la situación por parte de las víctimas, lo que contribuye a la sobredimensión de los hechos. Lo mismo sucede con la afirmación “esperan por la ayuda de las autoridades”, con lo cual se sugiere una cierta situación de dependencia en la que las familias afectadas necesitan urgentemente la asistencia de las autoridades. Esta construcción resalta la necesidad imperante de ayuda y acentúa la gravedad de la situación. El término “esperan” puede ser utilizado para resaltar que si se espera la ayuda eso significa que no la tienen, por lo que podría también emplearse como lexicalización negativa hacia las autoridades. En Cibercuba destaca, con un carácter muy marcado, no solo la sobredimensión del desastre en sí, sino de cuestiones que, en medio de un contexto de crisis como el del incendio, pudieran considerarse superfluos. Por ejemplo, cuando el medio de prensa utiliza declaraciones de una persona que lo perdió todo en el incendio y subraya sus palabras en la parte, quizás, más superficial: “Al principio el trato sí era muy bueno. Ahora se han ido saltando, por ejemplo, las meriendas. Ya las quitaron. Ahora es solo desayuno, almuerzo y comida”. En un suceso sin precedentes en la historia del país se pone el énfasis en la falta de meriendas. Otra de las expresiones más llamativas es el uso del término “refugiados” para referirse a las personas evacuadas por el incendio. Según plantea la Agencia de la ONU para los Refugiados, “las personas refugiadas son aquellas que huyen de conflictos y persecuciones” (ACNUR, 2023), sin embargo, el medio a menudo cataloga de “refugiados” a quienes, en medio del incendio, se encuentran en centros de evacuación o en casas de amigos o familiares. ●Cubadebate De manera general, se pudo comprobar que en los textos analizados de Cubadebate no se encuentran muestras de sobredimensión de los hechos. Las publicaciones se limitan a proporcionar hechos sobre el incendio en Matanzas. No recurren a la exageración o la 72
Como aspecto a subrayar, ambos medios dieron importancia a las historias de vida: Cubadebate (26 textos, para un 11,8%) y Cibercuba (21 textos, para un 13,8%). Cubadebate centró las historias de vida en las fuerzas de emergencia, mientras que Cibercuba lo hizo poniendo el centro de atención en las víctimas. No obstante, en cuanto a temáticas ocupa un porcentaje inferior si se compara con otras categorías. A decir de Badía (2022) el uso de historias de vida representa una de las líneas estratégicas para la gestión de comunicación de riesgos desde los medios. Si bien ambos medios de prensa las utilizaron, se pudo haber ponderado más tratándose de una cobertura de desastres. En tercer lugar, se analizan las conclusiones con respecto a la Hipótesis 3: Cibercuba, dado el sensacionalismo al que recurre muchas veces, pudo haber tendido a sobredimensionar los hechos, mediante el uso o la ausencia de ciertas estrategias discursivas. Los resultados del análisis del discurso a los textos seleccionados de Cibercuba indican que la hipótesis se cumple. Cibercuba muestra una clara tendencia a sobredimensionar los hechos en varios aspectos. Por ejemplo, en muchos casos, el medio utiliza términos redundantes o exagerados para describir la magnitud de un siniestro, como “descomunal siniestro”, lo que amplifica la gravedad de la situación y busca impactar emocionalmente al lector. Asimismo, a menudo se centra en aspectos periféricos o secundarios de una situación para llamar la atención y atraer a la audiencia, a menudo a expensas de la veracidad de la información. En su uso de la adjetivación, muestra una clara inclinación hacia la crítica gubernamental. Los adjetivos utilizados enfatizan aspectos negativos y expresan descontento o desprecio hacia las acciones y autoridades cubanas, lo que denota una fuerte carga negativa en su discurso. Además, recurre al sensacionalismo al utilizar adjetivos como “moribundo” para describir a un bombero herido, lo que puede ser considerado completamente inapropiado en el contexto. Asimismo, las publicaciones de Cibercuba a menudo contienen afirmaciones categóricas sobre la falta de compra de equipos de extinción, la falta de activación del sistema contra incendios, la falta de mantenimiento, y otros aspectos que resaltan las deficiencias y fallas en la gestión gubernamental. Estas afirmaciones no se presentan de manera matizada ni se contrastan con otras fuentes. Se asumen como verdad absoluta. 79
Como anteriores estudios han comprobado (Sánchez-Figuera et al., 2021), los medios a menudo recurren a la dramatización y la exageración para atraer audiencia, lo que contribuye a la sobredimensión de los hechos. Es decir, Cibercuba podría haber tendido al sensacionalismo del desastre, como se observó en el análisis de sus publicaciones. Ya en investigaciones previas sobre la comunicación de riesgo y desastres, se ha destacado la importancia de equilibrar la cobertura para informar al público de manera precisa y ayudar en la gestión de la crisis, evitando la “espectacularidad” y priorizando la información contextualizada y profunda” (Domínguez-Panamá, 2017). Un enfoque excesivamente sensacionalista puede generar temor y pánico innecesarios, mientras que un enfoque equilibrado puede contribuir a una mejor comprensión de la situación y a fomentar la solidaridad y la cooperación. Por último, se exponen las conclusiones a partir de la Hipótesis 4: La orientación política de los medios se evidenció en la manera en que se presentaron los actores involucrados en la gestión de la crisis, destacando o criticando la eficacia de las acciones gubernamentales, mediante el uso intencionado de estrategias discursivas. La hipótesis se cumple, lo cual se explicará a continuación. En cuanto a Cibercuba, se observa una clara orientación crítica hacia las acciones gubernamentales. Los textos analizados critican la gestión del gobierno en la crisis y utilizan juicios categóricos negativos para enfatizar esta crítica. En general, se emplean estrategias discursivas destinadas a señalar la presunta ineficacia de las autoridades en la gestión del desastre, lo que está en línea con la hipótesis. Se emplean figuras retóricas, como la comparación y la metáfora, para resaltar la ineficacia gubernamental y expresar críticas hacia las autoridades. En muchas ocasiones en las que el gobierno era el protagonista, por ejemplo, se empleaban términos despectivos, evidenciando una lexicalización negativa hacia las autoridades al frente de la contención del desastre. En cambio, Cubadebate adoptó una narrativa orientada a la gestión de la crisis y la recuperación, destacando la respuesta gubernamental y las acciones humanitarias. Sin embargo, es de destacar que hubo vacíos informativos en torno a críticas gubernamentales empleadas por Cibercuba, que Cubadebate no logró llenar, sobre todo, lo relacionado con el envío de jóvenes que cumplían el Servicio Militar al incendio. Hubiese sido oportuno que, alejado de los juicios categóricos 80
utilizados por Cibercuba, Cubadebate hubiera realizado una investigación con el empleo de varias fuentes y la contrastación de las mismas, en relación con este aspecto en el que se centraron medios independientes como Cibercuba para reforzar una narrativa que afirmaba la total responsabilidad del gobierno en el desastre. En el caso de Cubadebate, se percibe una orientación política positiva hacia el gobierno. Los textos destacan la solidaridad y el compromiso de los actores involucrados, incluidas las autoridades gubernamentales. Las estrategias discursivas empleadas se centran en elogiar el esfuerzo y la dedicación de las fuerzas de emergencia, lo que, indirectamente, respalda la eficacia de las acciones gubernamentales. Por ejemplo, en Cubadebate, la adjetivación se utiliza para resaltar la gravedad y la emotividad de la situación. Los adjetivos elegidos intensifican el impacto emocional en el lector, pero no conllevan una crítica directa hacia el gobierno. En este caso, la estrategia discursiva busca crear una conexión emocional con el lector al describir las circunstancias y las emociones de los protagonistas, destacando la valentía y humanidad de los bomberos y las familias afectadas. En este medio las figuras retóricas se utilizan para crear una narrativa emocional y conmovedora sin enfocarse en la crítica gubernamental que no tiene presencia en la cobertura de Cubadebate. Se recurre a personificaciones para intensificar el impacto emocional y se emplea la pregunta retórica para resaltar la falta de respuestas sencillas en una situación de incertidumbre y dolor. También se utilizan metáforas para describir el riesgo constante del trabajo de las fuerzas de emergencia, las cuales agregan profundidad y emoción a la narración sin necesariamente implicar críticas políticas. Asimismo, en las publicaciones de Cubadebate no se aprecian juicios categóricos negativos y en algunos casos utiliza juicios categóricos positivos para reflejar una actitud optimista ante la situación. Estas expresiones categóricas positivas pueden contribuir a generar confianza en el lector y motivar a las personas involucradas en la respuesta al incendio. Volviendo al punto de partida, subrayemos la Hipótesis general: La cobertura informativa del incendio en la Base de Supertanqueros de Matanzas en agosto de 2022, realizada por Cubadebate y Cibercuba, medios digitales con orientaciones políticas opuestas, refleja diferencias 81
significativas en la presentación de los eventos, los actores involucrados y las estrategias discursivas empleadas, lo que sugiere la influencia de la orientación ideológica en la comunicación de crisis y desastres. Según reflejan los resultados obtenidos dicha hipótesis se cumple. En este estudio de la cobertura del incendio en el mayor depósito de combustible en Cuba por parte de los medios Cubadebate y Cibercuba, se han identificado patrones significativos en variables clave. En primer lugar, ambos medios utilizaron estrategias discursivas diferentes: Cubadebate tendió a sensibilizar y solidarizar con un enfoque equilibrado en cuanto a temáticas y protagonistas, mientras que Cibercuba destacó los aspectos negativos del desastre, con un mayor enfoque en las víctimas. La evolución de la cobertura reveló una tendencia parcial al olvido, donde la cantidad de información disminuyó a medida que avanzaba el evento, pasando del caos inicial a una disminución gradual de la cobertura. Si de algo adolece la cobertura de ambos medios de prensa es que prácticamente no hace referencia a las consecuencias del desastre, o sea, no las investiga en profundidad. Como señala Lozano (2009), una cobertura de desastres debe implicar un análisis tanto de las causas como las consecuencias del hecho noticioso. En el estudio realizado, tanto para Cubadebate como para Cibercuba, es un aspecto en el que no se profundizó lo suficiente. Por otro lado, se observaron diferencias en los protagonistas, donde Cubadebate mantuvo un equilibrio entre diversos actores, mientras que Cibercuba priorizó la atención en las víctimas. Finalmente, en cuanto a las temáticas principales destacaron la solidaridad y las políticas en Cubadebate, mientras que Cibercuba se centró en los daños, especialmente los humanos. Estos hallazgos evidencian las orientaciones editoriales y los enfoques discursivos en la presentación de desastres y resaltan la importancia de la cobertura mediática en la formación de la percepción pública de eventos de crisis. 5.1. Limitaciones Por último, el estudio cuenta con limitaciones respecto a la muestra, y es que, en función del tiempo, se realizó una muestra aleatoria simple para el análisis de contenido que, si bien es representativo, hubiese sido más holística la investigación si se hubiera podido analizar el universo o población identificado. De igual modo, otra limitación es respecto a la muestra 82
selectiva para el análisis crítico del discurso que, aunque Van Dijk (1996) sugiere una selección pequeña de textos, en aras de un análisis más detallado hubiera sido pertinente ampliar dicha selección. Asimismo, otra limitación, como se declaró en el diseño metodológico del estudio, es que el autor de la investigación fue reportero de Cubadebate y contribuyó a la cobertura del mismo sobre el incendio en Matanzas y que, específicamente dos textos de su autoría (“Capitán Alain Rodríguez: En la línea de fuego”; “Sobrevolando el siniestro”), fueron incluidos en la muestra para el análisis crítico del discurso porque permitían una evaluación más exhaustiva de las variables identificadas y responden a los criterios de selección establecidos. No obstante, es de destacar que no se considera que dicho sesgo reste validez a la investigación, pues específicamente esos dos textos fueron doblemente analizados, primero por el autor y luego por la académica Ana Teresa Badía, y los resultados fueron cotejados para evitar un sesgo mayor. Por otro lado, al tener como objeto de estudio dos medios de prensa, aunque se ubiquen en las antípodas del ecosistema mediático cubano, los resultados obtenidos no pueden ser generalizados a todos los medios en Cuba. Además, los resultados tampoco pueden generalizarse a todas las situaciones de desastres, sobre todo si se tiene en cuenta que existen crisis evitables y crisis no evitables, como señala Badía (2022), y que cada situación de crisis tiene sus particularidades. No obstante, el estudio arroja desde una muestra representativa para los medios analizados, datos relevantes que permiten entender cómo medios con ideologías opuestas realizan el tratamiento informativo de una misma cobertura y cómo ello responde a las políticas editoriales en las que se ubican ambos diarios digitales. 5.2. Futuras líneas de investigación Partiendo de los resultados obtenidos y las limitaciones del estudio, se proponen futuras líneas de investigación: - Confrontar los resultados del análisis de contenido y del discurso con otros métodos como las entrevistas en profundidad o los focus group a los periodistas de Cubadebate y Cibercuba que participaron en la cobertura, así como a expertos e investigadores que han estudiado la comunicación de riesgo y de crisis en la prensa cubana. 83
- Ampliar el análisis comparativo a medios de comunicación internacionales que cubren eventos de riesgos de desastres en Cuba, lo cual proporciona una perspectiva más abarcadora sobre cómo se informa sobre estos eventos a nivel global y cómo se relaciona con la cobertura local. - Profundizar en el análisis comparativo del tratamiento informativo al estudiar otros casos de estudio en otros países con coberturas similares de crisis, permitiendo identificar buenas prácticas en contextos diversos. - Analizar, desde un estudio de audiencia, cómo la cobertura mediática de eventos de riesgo de desastres en medios con alineaciones políticas opuestas afecta la percepción de los públicos y su respuesta a tales eventos. Para ello se podría incluir análisis de focus group o encuestas para comprender mejor cómo se utiliza la información de los medios. 84
Anexos Anexo 1. Artículo 33 de la Ley de Comunicación Social de Cuba, 2023: Los medios fundamentales de comunicación social, además, tienen las responsabilidades siguientes: a) Privilegiar en sus agendas, según perfil editorial, los contenidos que respondan a los intereses y prioridades de la nación y las necesidades comunicativas de las audiencias; b) actuar con inmediatez, oportunidad y previsión estratégica en su producción comunicativa; c) garantizar en su gestión el reflejo crítico de la realidad y el ejercicio de la opinión sobre la base de la investigación y el análisis responsable; d) asegurar la participación ciudadana en la gestión de los contenidos, que incluye el debate sobre asuntos de interés de la sociedad y acciones comunicativas como vía para el ejercicio del control popular; e) controlar y evaluar la calidad e impacto de su producción comunicativa; f) priorizar en su gestión de contenidos los que contribuyen a la educación de las audiencias y al fomento en ellas de un pensamiento crítico, de igualdad social, antirracista y descolonizador; g) jerarquizar la producción de propuestas comunicativas dirigidas al entretenimiento, que promuevan con ética y responsabilidad el bienestar personal y colectivo; h) estimular la creatividad y elevar el nivel estético de sus productos comunicativos; i) asegurar el funcionamiento de los Consejos Editoriales y de Programación y de otros espacios de diálogo profesional; j) potenciar la gestión de la ciencia, la tecnología y la innovación en sus procesos de comunicación social; k) promover la participación de las personas en la elaboración, implementación y evaluación de las políticas públicas, como parte de los procesos de control popular; 85
l) ponderar la generación de contenidos dirigidos a niñas, niños, adolescentes, jóvenes y personas adultas mayores; m) conservar sus fondos patrimoniales y facilitar el acceso a ellos, con énfasis en los que constituyen memoria histórica de la nación; n) educar a las audiencias en el conocimiento de las funciones sociales de la ciencia, la tecnología y la innovación; ñ) lograr en los espacios destinados a promociones la difusión coherente de contenidos con fines políticos, de bien público, de autopromoción y comerciales, en concordancia con la función de servicio público de estos medios; o) garantizar los procesos de investigación social que demandan la producción de contenidos y su evaluación; y p) desarrollar relaciones de cooperación con otros medios nacionales e internacionales (pp.20-21). 86
Anexo 2. Textos seleccionados (Cibercuba) Fecha Titulares Género Temática 7/8/2022 Celebran acto político de recibimiento a expertos mexicanos desplazados al incendio de Matanzas Interpretativo Solidaridad 7/8/2022 Entierran a bombero fallecido en incendio en Base de Supertanqueros de Matanzas Interpretativo Daños 9/8/2022 Gobierno cubano dice que avanza en control del incendio en Matanzas Informativo Labores de rescate y extinción 10/8/2022 Gobierno cubano es responsable del desastre en Matanzas De opinión Políticas 11/8/2022 ¿Quiénes son los desaparecidos en incendio de Base de Supertanqueros en Matanzas? Interpretativo Historias de vida 12/8/2022 Exbombero: Mandar jóvenes inexpertos al fuego implica responsabilidad criminal Interpretativo Políticas 15/8/2022 Reciben en La Habana a bomberos que participaron en extinción de incendio en Matanzas Informativo Solidaridad 17/8/2022 Familias que perdieron todo en el incendio de Matanzas ven con incertidumbre su futuro Interpretativo Daños 19/8/2022 Cortejo fúnebre con restos de bomberos fallecidos parte hacia el cementerio de Matanzas Informativo Daños 20/8/2022 Palabras de bombero fallecido en Matanzas: “Dame el teléfono para despedirme de mi familia” Interpretativo Historias de vida 87
Anexo 3. Textos seleccionados (Cubadebate) Fecha Titulares Género Temática 7/8/2022 El hijo Interpretativo Daños 7/8/2022 La maldición y los héroes De opinión Políticas 9/8/2022 ¡Ganaremos! Interpretativo Labores de rescate y extinción 10/8/2022 Simplemente, Ariel Interpretativo Historias de vida 10/8/2022 Incendio en Matanzas: Siniestro excepcional en nuestra historia Interpretativo Políticas 11/8/2022 Fallece paciente hospitalizado tras incendio en Matanzas, informa Salud Pública Informativo Daños 12/8/2022 Capitán Alain Rodríguez: En la línea de fuego Interpretativo Historias de vida 14/8/2022 Matanzas, 13 de agosto Interpretativo Historias de vida 14/8/2022 Sobrevolando el siniestro Interpretativo Labores de rescate y extinción 22/8/2022 Buque nicaragüense Augusto César Sandino llegó a Cuba con cargamento de alimentos Informativo Solidaridad 88
Pinar Quesada, A. (2012). Conceptos Introductorios sobre Gestión de Riesgos. Universidad de Madrid. España. Piñuel, J. L. (1996). La comunicación corporativa. Revista Comunicación y Psicotecnia (2). Piñuel, J.L. (1997). Teoría de la comunicación y gestión de las organizaciones. Síntesis: Madrid. Puente, S., Pellegrini, S., y Grassau, D. (2013). Journalistic challenges in television coverage of disasters: lessons from the February 27, 2010, earthquake in Chile, Communication & Society, Vol. 26, n. 4, pp. 103-125 Quesada Pérez, M. (2012). Curso de Periodismo Especializado. Madrid: Síntesis. RAE. (2023). Siniestro. Recuperado el 16 de octubre de 2023, de https://dle.rae.es/siniestro Ramonet, I. (1999). La guerra en los medios. En: Médicos Mundi (Ed.), Sur y comunicación: una nueva cultura de la información (pp. 11-27). Barcelona: Icaria. Rodrigo-Alsina, M. (2002). El periodismo bélico o la guerra al periodismo. Signo y Pensamiento, XXI(40), 42-51. Rodríguez Betancourt, M. (2006). Periodismo especializado. ¿Una fase superior? Recuperado el 13 de septiembre de 2023, de https://mesadetrabajo.blogia.com/2006/110702-periodismo-especializado.-una-fase-superior-. php Rodríguez Betancourt, M. y Trelles Rodríguez, I. (2017). “Comunicación y cultura científica para la prevención de riesgo de vidas y bienes. Experiencias cubanas”. En Gestión de comunicación de riesgo y crisis (2017). Dirección de Publicaciones de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil. Pp. 87-105. Rodríguez, R., y Martín M.Á. (2003). Periodismo de catástrofes: el 11 de septiembre. Análisis del suceso y experiencias vividas. Ámbitos, (9-10), 567-596. 95
Rodríguez, P. y Odriozola, B. (2010). Catástrofes y periodismo: el relato, los escenarios, las interacciones y las necesidades prácticas y psicológicas de todos los implicados. Estudios sobre el Mensaje Periodístico, 18(2), 577-594. Ronquillo, R. (2022, agosto 11). Prensa frente al fuego. Cubaperiodistas. Recuperado el 12 de septiembre de 2023, de https://www.cubaperiodistas.cu/2022/08/prensa-frente-al-fuego/ Ruiz, A. y Coppola, G. (2011). Gestión del riesgo comunicacional. Buenos Aires, Argentina: La Crujía Ediciones. Saladrigas Medina, H. (2022, diciembre 11). ¿Por qué una Ley de Comunicación Social en la Cuba de hoy?. Recuperado el 17 de septiembre de 2023, de http://www.cubadebate.cu/especiales/2022/12/11/por-que-una-ley-de-comunicacion-social-en -la-cuba-hoy/ Salazar, S. (2009). Guía para la comunicación social y la prevención de desastres. Taller Regional sobre Comunicación Social y Prevención de Desastres en América Latina. San José: Secretaria DIRDN. Sánchez-Figuera, R., Casado Gutiérrez, F., Luque González, A., & García-Guerrero, J. (2021). Sensationalism vs. Information During COVID-19 in Ecuador: A Framing Theory-Based View. In M. Bari & E. Alaverdov (Eds.), Impact of Infodemic on Organizational Performance (pp. 195-216). IGI Global. https://doi.org/10.4018/978-1-7998-7164-4.ch012 Somohano Fernández, A. (2020). Modelos oposicionales de intervención múltiple: Análisis de condiciones de producción periodística en medios independientes de la estructura mediático-partidista en Cuba. [Tesis Doctoral, Universidad Iberoamericana, Ciudad de México]. Somohano Fernández, A. (2022). Condiciones individuales de producción periodística en medios independientes cubanos. Revista de comunicación, 21(1), 389-409. 10.26441/RC21.1-2022-A20 96
Suñol Robles, J.A. (2019). Las “(contra)señas” del usuario: influencia de los comentarios de los usuarios en la construcción de la agenda mediática del sitio web http://www.cubadebate.cu/ Revista Cubana de Información y Comunicación, 8(20). http://ojs.uh.cu/index.php/RCIC/article/view/190. Terrero Trinquete, A. (2018). Guardianes de la confianza pública. Referentes prácticos de la prensa de servicio público factibles para el ejercicio del periodismo cubano. [Tesis de licenciatura, Universidad de La Habana, Cuba]. Trelles Rodríguez, I., Badia Valdés, A.T., Menéndez Villacreces, M., y Donoso, F. (2023). Principios teóricos y prácticos de la gestión de Comunicación en la prevención de riesgo de desastres de origen natural. Alcance, 8(21). Recuperado a partir de https://revistas.uh.cu/alcance/article/view/5384 Trelles Rodríguez, I., Badia Valdés, A.T., Menéndez Villacreces, M., y Donoso, F. (2019). Principios teóricos y prácticos de la gestión de Comunicación en la prevención de riesgo de desastres de origen natural. Alcance,8(21), 53–68. http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S2411-99702019000300053&script=sci_arttext&tlng=e Ulloa, F. (2011). Manual de gestión de Riesgos de desastre para comunicadores sociales. Paris: UNESCO. UNISDR. (2018). Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres de las Naciones Unidas. Recuperado el 12 de septiembre de 2023, de http://eird.org/americas/docs/informe-regional-centromericano-RAR.pdf. Van Dijk, T. (1996). Análisis crítico del discurso. Revista Austral de Ciencias Sociales, 30, 203-222. https://doi.org/10.4206/rev.austral.cienc.soc.2016.n30-10 Van Dijk, T. (1999). El análisis crítico del discurso. Barcelona: Anthropos. Van Dijk, T. (2004). Discurso y dominación. En Grandes Conferencias (págs. 5-28). Bogotá: Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia. 97