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El tirano de Lombardia : comedia nueva

Roca y Llanoré, Francisco

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COMEDIA NUEVA. TIjR.^NO JSJgjLOM:BAB.JDIA, Rep¡ eseftíadíZ por la Compañía de Musehio Rivera ^en Rascus de Pentecostés. PERSONAS. actores. .Sírí¿iríO., de Torre. Hunulfo Manuel Garda Parra. Teodoro Félix de Cubas. Grimoaldo.-. Ra^el Ramos. Rodelinda Juana García. Paulina Andrea Luna. Claudiano Manuel Ibañez. Comparsa de Soldados. ZARSCRNA ES CASI TOBA EN EL PALACIO de Grimoaldo. JORNADA PRIMERA. Espeso monte cubierto de fragosidad ymaleza^ en cuya mitad se forma un repecho^ donde áun lado se distingue la boca de una rustica gruta ,cubierta de intrincados ramos ,desde la qual conduce una cuestecilla al llano. El Teatro se manifiesta ámedia luz y se oyen algunos truenos sordos^ como principios de la tempestad que ha de ir creciendo por puntos. Sale Teodoro como precipitado de un caballo. Teod. Válgame todo mi aliento! fortuna fué no pequeña quedarse el freno enredado en las ramas ymaleza del bosque ,dando lugar áque arrojarme pudiera átierra ;pero alejado de mi gente ,en la aspereza perdido del bosque umbroso, no encuentro rastro ni senda por donde pueda salir: qué mudo silencio reyna en este fragoso sitio! ^n^ras Qué haré? ymas quando de pardas nuves ,pavoro^s se cubre toda la esfera : en diluvios se desata el cielo ,yla tierra tiembla de los truenos al sonido: mas pues en esta ladera empieza ásubir una gruta reconozco, áentrar me resuelvo en ella, hasta tanto que se aplaque la furia defa tormenta. Luego que haya entrado en la cueva ,sale Hunulfo en traie pobre, con una cesúlla en la mano. Han. Quandoen perseguirá un triste se conjuran las estrellas, los mas leves accidentes contra sa dicha se empeñan. Om Ei El iiKllce "Bertano sin dud-i con ansia espera mi venid i;pero el cieio^ con bo' ¡asea tan deshecha, no solo corta nils pasos, sino que con la violencia de la llu ia ha malogrado la fni--erable pobreza que para alimento suyo preparó la Providencia: pero pues ya el sol luciente se aclara del todo el Teatro el rostro apacible muestra, yel orizonte sereno, ádespejarse comienza quiero llamarle :Bertario? Eey desdichado ,qué esperas? Bertario? ^estas -voces sale Teodoro ála ho~ ca de la cueva. Teod. Pues voces oigo, salgo áver si hallo quien pueda dirigirme hasta Pavía. haxa. Hun. Odistingo mal las señas, óno es Bertario el que sale, de la obscura gruta horrenda: válgame Dios lQuién será ? qué de cuidados me cercan í si le habrán muerto? ay de míi pero-^ues el hombre llega que salió ,lo sabré todo, aunque resistirse quiera. Teod. Decidme, amigo... -• Hun. Qué miro? Teod. Ose forman en mi idea fantásticas ilusiones^ óeste es Hunulfo. < Hun. Qué pena es la mial este es Teodoro, General de las banderas del thano Grimoaldo. Teod. Me parece que suspensa vuestra vista en mi persona, manifiestamente prueba que pretendéis conocerme, Hun. Bien conoceros pudiera... Teod. El es ,pues qué aguardo? Huriulfo? Quiere abrazarle yHunulfo lo condene. Hun. Traidor ,aparta ,no quieras contaminar con tus brazos mi lealtad ynobleza. Teod. Esa injuria té perdono, pues sé que engañado piensas que soy parcial del tirano que se ciñe las diademas de Milán yde Pavía; mas sabe que tan de veras le aborrezco ,aunque disfruto su favor yconfidencia, que si nuestro Eey Bertario, triste Monarca 1viviera... Hun. Qué barias? Teod. Perder mi vida justamente en su defensa. Hun. Pues júralo. Teod. Ahora si que resentirme debiera de ésa tu desconfianza, (ras, pues sabes que en quantas gueryen fin ,en quantas acciones encajgó ámi diligencia Bertario ,le seryí noble, cumpliendo siempre la deuda de mi estirpe generosa. Hun. Perdóname amigo ,yllega ámis brazos ;no te admires que sabiendo la opulencia - en que vives ,yel favor que el tirano te dispensa, llegase ádesconfiar. Teod. Luego que la causa sepas ,de no haber seguido al Eey, aprobaras mi fineza. Hun. Y.di., has penetrado todo el ámbito de esa cueva ? Tcod. La furia de la borrasca rae obligó áacojerme áella^ mas no pasé de la entrada. Hun. Pues en su seno se alverga el desdichado Bertario. Teod. Qué dices ?cómo ála fuerza .. de tan alegre noticia mi espíritu no flaquea del gozo sobrecojido? (Vas Qué vive el Sey ?Qué las nuede su muerte fueron falsas ? Eim. Su respetable presencia será el mejor desengatlo: en este sitio me espera, que atrarle voy. subé^ Tcod. Ah cielos I qué gracias ,qué recompensas puede átantos beneficios daros mí alma sincéra? venturosa una ymil veces la ocasión de que áestas selvas saliese ácaza. Venero rendido la Providencia; pues desbocarse el caballo ha producido que pueda nai le3ltad....mas ya baxan: Con torpes, intercadencias late el corazón turbado con la dicha que le espera. estos "Versos habría 'ja llegada Bertario yHmuldo al Teatro, Bert. Teodoro? Amigo? Teod, Señor ?(tras, •Dexad que álas plantas vuesdesahogue mi ternura de sus ansias la violencia. Bert. Llega ámis brazos, yaprende fiéi Teodoro ,en mi tragedia, de las fortunas humanas, ’a caduca permanencia: ydime ante todas cosas, tiene salud mi hija bella? ’Beod, Sscucha atento :después que te declaró la guerra tu hermano ,el Sey de Mi! yllamando ásu defe isa al bárbaro Grimoaldo, éite ,con sus manos mesmas Je mato ,ydespués eifin, que destruidas tus fuerzas, de Pavía ,yde Milán, ciiió la augurta di,.dcm3, supimos q¡e fugfjvo te acogíate ála defensa de Gandiperto ,tu primo, quien teniiendo las violentas amenazas del Tirano, te abandono con fiereza: luego quedó, tu destino ignorado ,yaun las nuevas de tu muerte se estendieron. ,Eodelinda ,tu hija bella, en poder de Grimoaldo quedó ,Señor ,prisionera: sabiendo yo que la amabas .como ünica dulce prenda de tu paternal carino yde tu estado heredera, procuré ganar la gracia de Grimoaldo con ciega sumisión ,lo conseguí, ypude de esta manera de la triste Rodelinda dulcificar la tristeza. Salud tiene ,yes tratada con toda magnificencia, porque el Tirano la ama aunque lo aborrece ella. Bert. Si no ,no fuera hija mía. Pero di qué me aconsej.is en tan fuertes circunstancias? .qué haremos? Hua. Si mis iuéis quieres seguir ,es preciso valernos de la cautela. El poder de Giinr.alJo . boy no tiene cpmp:.t encía 4que «n Italia se conoce, con que es en vano que quieras, buscar en sus Potentados el favor ,pues si se arriesgan no han de querer defenderte: vagar Provincias diversas como hasta aquí ,yapartarnos de los tasques ylas selvas, es .morir continuamente entre peligros ypenas; yasí ,Seíior ,es predso que con valor te resuelvas ápresentarte al iniquo que tu estado señorea. Bert. Qué dices? mi triste vida será víctima sangrienta del furor de sus enojos. Teod. Ytanto, que si supiera que tan próxima áPavía era tu asilo esta selva, todo el ámbito abrasara de su fragosa maleza. Hnn. Por la muerte de tu hermano sin hijos ,no es heredera Podeiinda de Milán? Por hija tuya no entra ásuceder tus estados ? Bert. Es muy cierto. Eun. Pues si llegas áofrecer áGrimoaldo, con cautelosa apariencia, su mano, ha de hacer contigo la paz ,pues consigue en ella el derecho álo que usurpa, ylograr su amor. Bert. Bien piensas; pero como del tratado hemos de evadir la fuerza? Sun. No habrá leales que al verte se inclinen átu defensa? Teod. Infinitos: si al Tirano humildes la mano besan tus vasallos, es efecto del temor de su soberbia: ’ la traza está bien pensada yno faltarán cautelas que hasta un oportuno lance el casamiento difieran. • Bort. Mas quién será tan resuelto que de mi parte se atreva átratar con ese impío? rías Hun. Yo, que siempre en tus misete acompañé con valor. Bert .La primera diligencia de Grimoaldo será intentar áviva fuerza saber de tí ,donde estoy. Eun. Pues primero que lo sepa, sin dexarte asegurado, aunque las furias que alvergan en su depravado pecho le ins|áren yle sugieran quantos tormentos son dables de un Tirano en las ideas, me verá espirar entre ellos constante ,yantes que pueda saber de tí ,con mi muerte desvaneceré tu ofensa. Bert. Oexemplo de lealtad! ócorazón en quien reinan tan de asiento las virtudes! el Cielo piadoso llueva sobre tí mil bendiciones, ypremiando tu nobleza en bronce, en marmol ,yen oro, eterno tu nombre sea. Eun. Qué resuelves? Bert. Tu dictamen apruebo ,mas de la idea prometedme que áninguno habéis de hacer confidencia, ni aun á mi hija ,hasta tanto que la ocasión lo requiera: juráislo así ? Los dos. Si juramos. ^^ Teod. Pues ,Señor, siendoasí ,espela resulta en este sitio, VHunulfio conmigo venga j"pa* para que yo le introduzca del bárbaro en la presencia. Jiun. Danos los brazos ,yáDios. Los abraza. Bere. El ,piadoso nos conceda el acierto necesario de tan difícil empresa. ADios ,hijos de mi vida, que este dulce nombre es deuda de vuestros merecimientos. Jím^ Gran Señor ,el llanto dexa, yconfia de nosotros, Beri. El corazón se me quiebra de dolor. Comienza ásubir Bertario ála gruta ^yen llegando áella se gara. Hun. Teodoro ,vamos. Teod. Vamos donde se haga eterna la fama de nuestro nombre. Jhin. Ea fortuna ,si premias generosos aiclimientos, siendo el mió de una esfera tan alta ,ysiendo la causa tan justa, tu recompensa corone mis esperanzas, yde Rodelinda bella, con cuyas memorias vivo en tan rigurosa ausencia, yde su infelice padre cambia en dulzuras las penas, vas. Sen. Justo Dios! pues mi amargura conoces ,tü me consuela: vela sobre mí ;tu auxilio rendidamente merezca el que te hace sacrificio de sus angustias ypenas, ysumiso átus decretos entraen los obedece yvenera, la gruta. Salan :salen Grimoaldo yClaudiano. Grim. Qué en fin, Rodelinda ingrata, tan esquiva como bella, ha tratado con desprecio mis generosas ofertas ? Claud. Si señor; mas no lo extraño, pues desconoces la senda de obligarla :el rendimiento, la ternura yla fineza, son los medios que el amor en sus conquistas emplea. Grim. Claudiano ,yo no aprendí desde mis niñeces tiernas sino ámanejar las armas; pues cómo quieres que sepa practicar de Venus blanda, afeminadas tareas? Clau. No es desdoro el rendimiento en la amorosa palestra, ni de un militar desdice al amor. Grim. Manía necia I el amor en el soldado, mi discurso no condena; pero sí el abatimiento yque con falsa apariencia pasen por galanterías muelles, acciones que enervan el corazón, yle quitan la varonil entereza. Claud. Por eso algunos siguiendo las máximas que presentas, dicen que el soldado amante ha de tener quatro prendas. Grim. Yson? Claud. Desenfado, honor, bizarría ybuena lengua. Grim. Que en efecto esa muger te dió tan dura resprxesta ? Í‘ Claud. Sus labios te desengañen, supuesto que aqui se acerca, de tu hermana acompañada. Grim. Hermosa escomo sob-rbíá. Salen Rodelinda yPauünck., ^ Paul. Disimula. Rodel. No es posible. si en mi corazón se alverga la amafgura. Paul. Hermano? Gr m. Paulina ? Paul. Viendo que hoy en mi quarto no entras,- quise venir ásaber si es novedad ,ótibieza, de tu fraternal cariño. (va? Grim. Qué aun ámirarme no vuel- Paulina ,no entrar kverte lo ha causado la aspereza de un dolor que me maltrata con tan extraña violencia, que no sé como resisto su rigor Paul Quieres que vengan mis damas ádivertirte, ycon músicas yhestas procuremos disipar la pasión que te atormenta? Grim. Yote .agradezco .el cuidado' que en alivio mió muestras, yahora con Rodelinda dexadme solo. Rodel. Qué penal Grim. No te conturves ,Señora^ vive segura ,no temas, que no me quita lo honrado mi adusta naturaleza. Paul. Pues áTeodoro no he visto vana fue mi diligencia. I^ase con Claudiano. Grim. Señora ,no se que causa ni que maligna influencia contigo asi me indispone, -que ingratamente me niegas aun dé la cortésania, las 4tenciónes primeras. Si^enemigo tuyo he sido, ^n duda advertir debieras, que el honrar al enemigo siempre fue airosa fineza. Model. Mas quando son como tú no son hombres ,que son fiera? monstruos son abominables ’ en cuyas entrañas llenas de iniquidad ,se desdora la humana naturaleza. Grim. Yo te adelanto favores: porque venerada seas te ofrezco de mis estados con mi mano ,la diadema. Rodel. Dificil es que yo entregue .aun traidor mi mano regia; de mi desdichado Padre la imajen siempre rodea mi corazón ,me parece que le miro en las postreras ansias de su dura muerte; ysombra pálida yyerta venganza de tí me pide aunque en vano ;peró tiembla cruel, que el cielo permite; mas sin castigo no dexa los malvados ,ysí tarda, es porque asi de su recta justicia dé el escarmiento la mas conocida prueva. Grim. Si de tu Padre ytu Tio los cetros en mí se ostentan, quando áti te los ofrezco, no ha sido mucha la ofensa de quitárselos áellos; mas pues vana ^altiva ynecia tus rigurosos discursos acabari cort mi paciencia, si de parecer no mudas, puesto que tanta entereza ya es afectación ypuedo concederme lo que ruega mi pasión ,de mis enojos probarás las conseqüencias. Rodel. No temo tus amenazas que mi valorías desprecia. Grim. Yel peligro de tu vida Rodel. Si asi he de labrarla ,muera; 00 no tengo álas penas miedo, (ta?, . Qrim. Con que en fin ,estás resuel- RoieL \alo dixe yes cansarse.... (Jri/7Z. Pues teme.... Rodel. Nada hay que tema.. Grim. Q\-IQ mi rigor.... RodeL Es Injusto. Grim. Mi arbitrio.... RodeL Al alma no llega. Grim. No mudas dictámen? Rodel. No. Grim. Pues advierte.... Rodel. Qué hay que advierta ? Grim. Que una vez determinado, rota ála razón la rienda, aun que la vida me cueste •he de rendir tu soberbia, vasz. Rodel. Yyo noble ygenerosa, de mi honor en la defensa, seré escollo impenetrable de tu poder ála fuerza, ycomo el honor conserve mas que la vida se pierda. Al tiempo de entrarse sale Teodoro yla detiene. Teod. Tente ,ádonde vas Señora? Rodel. Adonde el dolor me lleva, Teod. Aguarda ,yel corazón prepara ,á una alegre nueva. Rodel. Qué dices Teodoro? Acaso se cansó de ser adversa la fortuna ? Teod. Por lo menos parece que abre la puerta ála esperanza ,tu Padre.... Rod. Qué escucho? No te detengas, vive por ventura? Teod. yive, ypuede ,ser que le veas dentro de pocos momentos. Rodel. -Explícate mas ,no quieras que del gozo yel temor duros combates padezca. Teod. Pues atiende: Hablan aparte ysale Raulin a vssqueda al bastidor asi que los ve. Paul. APodelinda vuelvo ábuscar.... mas con ella está Teodoro !ansias mias oigamos :no las sospechas que ha tanto tiempo me agitan pasen áser evidencias. Con poca voz. Teod.'Eú efecto hoy vendrá Hunulfo, yveremos como prueba la noticia en Grimoaldo. Rodel. Pero como en su fiereza pretendéis que hallen abrigo de mi Padre las miserias ? Paul. Nada oigo por mas que atiendo Teod. Eso dirá la experiencia. Rodel. Entre alegre ytemerosa el alma fluctúa inquieta; pero pues mi Padre vive sean justa recompensa de tan gustosa noticia mis brazos, Paul. Que veo ,penas ! Teod. Mi fino amor ,los recibe como inestimable prenda, que el candor yla constancia de mis lealtades premia. Rod. ADios, pues para enterarme de todo lo que convenga, es ríecesario que me halle del tirano en la presencia. Sale Paulina. Teod. No conviene que la traza que hemos prevenido sepa hasta que.... Pero Paulina: dulce bien? Hermosa prenda? Paul. Con quién habíais? Teod. Contigo hablo, pues na hay otra que merezca oir amantes dictados, bi- hiíos d® mí fé sincérq. ^auL Yel que merece los brazos de una dama tan perfecta como Eodelinda ,tiene la arrojada inadvertencia de decir áotra caricias ? Teod, Todo lo vió ^dura penal lo peor es ^que no encuentro modo de satisfacerla. Paul. Callas traydor ,ydisculpa átu inconstancia no encuentras? tan retórico el agravio quándo tan muda la lengua ? Teod. Si la verdad le confieso es muy factible que crea que soy parcial de Bertario, yes aventurar la empresa: qué la diré? Paul. Aün enmudeces, yni un engaño te presta tu pérfida alevosia que satisfacerme pueda? Teod. Señóla ,si Eodelinda, tan cariñosa se muestra conmigo, solo es efecto de una gratitud•••• Paul. Yllegan á tanto los beneficios que tal gratitud grangean ? Teod. Si hasta aquí te serví amante con fina correspondencia, por qué de mí desconfías sin mas causa? .. Paul. Yes pequeña verte en brazos de otra dama ? ysi no sepa yo que era lo que ádecirla llegaste. Teod. Si ,yo... acaso... mi firmeza... Paul. La turbación que te oprime claramente manifiesta la razón de mis agravios, ylas zelosas sospechas que tiempo ha disimulaba^ pero es meiecrda pena de la que áun ingrato falsc^^ un fiel corazón entrega^ ' pero no importa ,no iiuporta, porque nada ,ópoco cuesta ' romper de un amor injusto la' mal forjada cadena: un hombre traydor ,perjuro sin constancia en las promesas sin recato en el agravio, yen el pecho sin nobleza, jamas puede hacerse digno de nobles correspondencias: quédate para quien eres, yjamas en mi presencia (vate. niel nombredeamor pronuncies. Teod. Nada extraño que sus quexas prrorumpiesen tan amargas, pues ignorante se encuentra de los motivos ,yhan sido muy fundadas sus sospechas; mas me sirve de consuelo que quafido la causa sepa, me disculpará apacible, ycon justa equivalencia, ai compás de los enojos,, corresponderán las tiernas satisfacciones que amor, si no admitiese en 'su esfera la Oposición de los zelos, no tendría tanta fuerza: pues así como el Sol suele tras de obscura noche negra amanecer mas luciente, también amor quando llega entre dos amantes almas áfirmar paces estrechas, después de enojos zelosos, mas se anima ,mas se esfuer^, óbien hayan tempestades que las bonanzas aumentaní vase^ pe- 9 Delicioso jardín adornado is estatuas yfuentes ^salen Grimoaldo yClaudiano. Qrim. Por mas que en mi corazón tanto crece ,tanto reyna la pasión de Rodelinda, pues tan esquiva se muestra, que ya pasa áser desprecio de nai poder su entereza: hoy probará de mis iras el rigor ;la ingrata vea que olvidando mis afectos solo del rigor me acuerda su sin razón ,llore ,gima, rodeada de cadenas en la prisión mas obscura, yquando asi no venza le dividirá un cuchillo, de los hombros la cabeza. Claud. Miralo mejor ;advierte Jas razones que se obstentan en su favor :las victorias que adquirió tu invicta diestra, no deslustres de ese modo, que es mancha de tu grandeza castigar áuna miiger,- que aunque ahora no pretenda, sino seguir la ilusión que su sentimiento ordena, agrados ybeneficios, será preciso que tuerzan con el tiempo su dictamen; pero quando así no sea, no es del fuerte Grimoaldo justo empeño ,digna empresa en tan débil enemigo descargar iras severas. Grim. Yhe de consentir mí ultrafe con tan indigna indolencia ? Sale Jiodeünda. pero ella viene :qué es esto? ámis ojos te presentas otra vez ?se le olvidaron átu rigor, óinsolencia mas denuestos ,mas injurias, yno quieres que se pierdan ? Rodel, Señor ,quando considero mi situación ,no te ofendas de que mirando en ti todo el origen de mis penas, la Opresión del pecho mío desahogue como pueda. Grim. Me parece que templada menos ceño manifiesta. Sale Teodoro. pero Teodoro ? Teod. Señor, aunque excusarte quisiera una noticia ,no puedo, cumpliendo con mi nobleza, ocultarla. Grim. Dila al punto porque ámí nada me altera. Teod. Hunulfo, áquien conociste bien en las pasadas guerras, • hablarte quiere de parte de Bertario.... Grim. Ten la lengua, {ap. de turbado áhablar no acierto, Eod. Se estremece ytitubea. Teod. La voz del remordimiento en su corazón resuena. Grim. Bertario vive? Teod. De Hunulfo será mejor que lo sepas. vase. Grlm.Ti'ÚQ que entre, qué temores, qué confusiones me cercan l mas yo temor ,quando toda Lombardia se sujeta ámi poder, mas la imagen de las maldades horrendas que be cometido ,actualmente en mi pecho se renuevan con eficacia mayor; pero ya veo que llegan. Sa- i i b i6 ' el precipicio funesto. Harto suspiro, harto lloro la precisión del severo destino qtre te amenaza; .pero es en vano el renaedio, Hun. Qué sirve quando álos dos no os falta el conocimiento de esta precisión ,sentir yentregarse al desconsuelo, adelantando desdichas con tan tristes pensamientosl Quién sabe si la fortuna es quiere por este medio conducir ámayor dicha? Ypues que son tan secretos de -la suma Providencia; los juicios ylos misterios, prevenid áqualquier lance buen ánimo yfuerte pecho. Sí ,hija mia :Grimoaldo ,tal vez al amable ybello • exulendbr de tus virtudes ' ji. rendirá el altivo pecho: • yo también te ayudaré con mis prudentes consejos ácorregirlo ,ysí llegas átan deseado objeto, qué satisfacción tendrá -• corazón tan blando ytiern'ócomo el tuyo en procurar la ventura de este Eeyno: llegarán los desdichados útener en tí consuelo, ytú los aliviaras, hija miál en lo terreno: no hay satisfacción mas grande, no hay un gozo mas completo, qué el hacer felices :tú revnando puedes tenerlo, que- en ninguna cosa mas los Reyes nos parecemos áDios ,que en este poder, salvando siempre lo imnenso de la distancia::: querida, lloras? Eod. Si son los postreros desahogos de mis ansias, no de alivio tan pequeño xne prives. B^rt. Ah 1Rodelinda, poco te debe el paterno amor quando..«, JRüd. Padre rnio, mirad que yo no. merezco reconvención tan sensible: estoy pronta desde luego ásatisfacer en todo. Bert: Llega ,hija mia, ámi pecho, llega ,mitad de mi alma, dq tu virtud nada menos me prometí ,tu carino será el apoyo mas cierto de mi ancianidad cansada: el sacrificio violento ; que dé tí haces al Estado, yámí; misrno ,sacepto ante los divinos ojos, bagate dichosa el cielo, ycolme de bendiciones tus mücbósrmerecimientos. vase. Rod. Recdtidzcp de mis quexas el inexcüsabléyerro, pues las he dado ámi padre, quando áti dártelas debo, mí. Señora? Por qué? ^ Rod. Porque tú, inconstante, siendo quien sieínpre le acompañó : político consejero, mas que agradecido amante, sin duda que este concierto • • «1 has dirigido. IluTí. Es' verdad, • yte juro que me precio mas que de otra cosa alguna. Red. De tu alevosía creo mucho mas: ingrato, ials®»* co~ *7 conociendo de mí ífecto lo acendrado ,no podías procurar por otro medio que nuestro amor se lograse^ De tan femenil aliento me juzgas ,que áhaber sabido de mi Padre el paradero^ no hubiera determinado, mil imposibles venciendo, unirme con vuestra suerte? Jíun. Pero qué hubiéramos hecho? pudieras tü resistir afanes ycontratiempos tan grandes? Siempre alvergados en los mas lóbregos senos \ de las selvas ylos bosques, peregrinos^ yextrangeros, en nuestra Patria hemos sido de infelicidad exemplo: fuera de eso ,yo debía procurar con todo esfuerzo establecer la fortuna de tu padre: ella dió el medio disponiendo que Teodoro me encontrase ,yatendiendo áque la dura cadena de tan extraños sucesos me conducía hacia el fin tan deseado ,cumpliendo con mi nobleza propuse átu Padre el pensamiento, le admitió ,yen fin has visto que surtió feliz efecto. Advierte pues ,que tus quexas carecen de fundamento, pues antes que enamorado era Hunuifo Caballero, yasi leal ásu Rey , por recuperarle el cetro perdido ,sacrificó sus amorosos deseos, malogrando su esperanza por dexar su honor bien puesto. Red. Anduhiste poco f>no por justificarte cuerdo.. Qué cetro ,ni que corona Igualara al poseernos, con indisoluble lazo entre placeres honestos? Pobre alvergue,hunúlde choza pero pacifico lecho, tosco barro en vez del oro, mas sin venenosos riesgos, yen fin rustica vianda, mas tomada con deseo, harían que nuestros días, corriesen siempre serenos. El Padre,...amoroso Padie, digno de menos adverso destino lprefería tan agradabie sosiego álos. cuidados del solio, 3lo cansado del cetro z mira pues ,Hunuifo ,mira si procediste indiscreto, haciéndonos desdichados pudiendo vivir contentos. Hun. Por lo mismo que tú miras el trono tan sin deseo eres digna de él ,yyo, aun sin otro fundamento, no debía áestos Estados, privar de tan noble dueño... mas para qué nos cansamos, qua.ndo es en vano el remedio. Rodel. Amí pesar lo conozco, mas consuélame álo menos. Run. Si tú propia no te ayudas de qué sirven mis consejos? Rodel, Qué he de ser agena? Hun. Es fuerza. Rodel. Que para siempre te pierdo? Hun. Asi la razón lo ordena. Rodel. Qué poco es tusentim«enlc! Hm. Tal dices ,porque no sabes, Seqora, que estoy muriendo: cde- i8 desasirme de una prenda en quien siempre tuve puestos, con la pasión mas ardiente, mis amantes pensamientos, es un pesar que me llena el alma del mas acervo dolor....pero demasiado contigo aquí me detengo, yconozco que tus ansias yllanto ,van seduciendo mi corazón :con la fuga se vence solo este riesgo : áDios, pues ,ysi tal vez te acuerdas del puro afecto con que Hunulfo te ha querido, considera al mismo tiempo, que por verte coronada siempre estará padeciendo mil desesperadas ansias entre crueles tormentos, vase. JRodcl. Eso será porque añada m-jyor fuerza al sentimiento; yal verme desposeída del dulce amoroso objeto de mi amor ,de tal manera vayan mis penas creciendo, que solo en la dura muerte puedan encontrar lemedio, vase. Gavinete adornado con la posible magnijicencia :salen Grimoaldo, Claudiano y. Teodoro. Gñm. Amigos, pues sois entrambos con quienes seguro puedo libremente ,ysin rebozo, manifestar mis intentos, atendedme ,yprevenid el dictamen al proyecto que medito. Aunque he tratado áBertario tan atento como habéis visto, yaunque en el palacio le tengo, mandando como yo mismo, todo ha sido fingimiento. Conozco que el admitir áBertario ,ha sido yerro, (men pues me expongo áque le aciasus parciales ,ypor eso después que las ceremonias de mis bodas se hayan hecho, determino darle muerte con el posible secreto. ^do. Claud. Yo digo que es bien pensa- Teod. Yo también todo lo apruebo: ha vil traidor ,tus cautelas pagará tu altivo cuello. ap, Grim. Pues Claudiano ,tú seras quien ayude mis intentos: quiero retirarme un rato áios jardines: si llego áver mi intención lograda, ap, estos serán los primeros, que con su vida aseguren la razón de mi secreto. vase, Teod, Aun traidor ,un alevoso: aquí de todo mi ingenio. ap, Claud. ADios Teodoro. Teod. Detente Claudiano ,porque deseo tratar contigo un asunto, que ha mil dias que le pienso. Claud. Ya sabes que soy tu amigo, ylo mucho que te debo. Hablan aparte ,ysalen por partes opuestas Hunulfo yPaulina. Buscando vengo áTeodojro... Paul. Salgo ávuscar ámi dueño... Hun. Mas pues allí con Claudia.no está hablando con misterio, quiero esperar. Paul. Que se vaya Claudiano esperar resuelvo. Teod. En efecto ,amigo mío, si tü me ayudas,, al fiero Griomaldo dando muerte, dividiremos los cetros de .Pavía ,yde Milán. Jían. Qué escucha! Paul. Que estoy oyendo! Teod. Yo unido con Rodelinda^ til con Paulina, seremos terror de 1calla :Bertario no puede ánuestros proyectos oponerse ;ysi lo hiciere, será despcjO sangriento de nuestras iras, qué dices? Cluud. Que con tu idea convengo, yes pr eciso que se logre si es q-ae reflexiono atento, que e.dan todos los soldados ánuestro advitrio sujetos, pues tú General ,yyo tu lugar sobstitüyendo, con agrados ymercedes, de las tropas ganaremos el poder ;pero es preciso no malograr los momentos: el tiempo insta :ámis parciales voy áinspirar este intento; yo de ia facción me encargo; valor ,Teodoro ,ysilencio, que unidos de la amistad con los vincules estrechos, mutuamente socorridos, coronados de trofeos, áItalia ,yai orbe todo, ánuestras plantas veremos, ‘basé^ Teod. Lograda la acción sabré pasar tan infame pecho. Sale Hunulfo^ echa mano ála escapada ,yPaulírtd^ que al tiempo sale ise interpone. Run. Sí antes el tuyo tr.iidor no es victima de mi acero. Paul. Tente Hunulfo ,que un cobarde de tan viles perísamíentos, no es acreedor álas iras generosas de tu esfuerzo. Teod. Qué es esto que me sucedel ^9 qu ién se habrá encontrado, cielos por ser ásu Rey leal ^tan rigoroso aprieto’ Run. Falso amigo.... Paul. Inoigno amante.... Run, Mal vasallo.... Paul. Hombre peí verso ... Teod. Paulina ,. Hunulfo ,tened, no con tan viles denuestos me injuriéis :bien reconozco la justicia yfundamento que teneis para pensar que eso ymucho mas merezco; pero hago al cielo testigo, pues conoce de mi pecho (teis la intención ,que en quanto ois- Cn nada áninguno otendo. Run. No es ofensa de tu Rey solicitan de su cetro la usurpación ? Paul. No és ofensa pagar con su fin violerato ámi hermano las mercedes yconfianza que ha hecho siempre de tí yde ir.í amor, confirmándome los zelos, corresponder tan ingrato, ámi mal nacido afecto? Teod. Entre Paulina yHunulfo, los intereses opuestos ap. me impiden el declararme. Paul. Enmudeces? Hun. El silencio su alevosía confirma. Teod. No puedo satisfaceros por ahora ,sino solo con deciros ,que mi pecho será yes de lealtad puro ciístalino espejo, ya en la guerra ,ya en la paz, siempre me hallaron yvieren terrible los enemiges, yacertado los consejos; )amás he degenerado de les blasones excelsos que he debido ála grandeza de miilustre nacimiento^ pero es tal mi desventura, que en tan riguroso empeño la razón de mi nobleza me hace que oculte misterios que no puedo descubrir; finalmente ,considero qüe mi vida está pendiente de vuestro arbitrio ,no intento defenderla :áGrimoaldo yáBertario en el momento acusadme ,no penséis que le huya al peligro el cuerpo; pero temed que si acaso os arrojáis indiscretos álo que el furor os dicta, llegará ocasión bien presto en que lloréis mi desdicha, quando no tenga remedio, yconoceréis entonces, con tardo arrepentimiento que pude ser desdichado; ' pero no mal caballero. vase, Hun. Oes traidor ,ópremedita algún difícil suceso. Vaul. Yotoda soy confusiones; pero seguirle resuelvo, que soy muy interesada, en que disculpe sus yerros, pues gano mucho en ganarlo, ypierde ñaucho en perderlo, vas . Hun. Qué he de hacer 1Que he de pensar 1 Adonde quiera que vuelvo el discurso vacilante, indeciso titubeo : al agravio de su hermano, i Paulina añade sus zelos, yes prueba de que Teodoro la sirve ,no hay duda; pero entregársela áCláudiano juntamente con el Reyno según trataban ,no alcanzo como pueda componerlo. Querer el áRodeiinda ytomar con tanto empeño la protección de Bertario para despojarle luego, también dice repugnancia. Qué de dudas, Santos Cielos me combaten !Pero el Rey. (go Sale Bert. Ansioso en tu busca venúsaber si acaso el hado abre camino al arcierto de nuestra empresa. Jivn. Ay, Señor, ahora sí que nos vemos mas desdichados que nunca! Ahora sí que echó el resto contra nosotros la suerte i Bert. Qué dices ?pues qué hay de Huñ. Contra nosotros acaso (nuevo? el enemigo mas fiero es Teodoro. Bert. Ay de mi triste í ya parece el sufrimiento de tanto dolor, flaqueza mas que constancia :en el pechó no me cabe el corazón. Hun. No desconfíes tan presto. Bert. Padre infeliz íhija triste! Hun. No tanto al desasosiego te rindas, yescúchame. Bert. Prosigue ,di. Hun. Hácia este puesto llegaba ,quando áTeodoro aqui con Claudiano encuentro, -oculto escuché yvi, que entre los dos han dispuesto de Milán yde Pavía usurpar para sí el cetro, dando muerte áGrimoaldo yátí ,si es que ásu proyecto pedias servir de estorvo haciendo su casamiento Eodelinda con Teodoro, yPaulina (que el intento también oyó) con Claudiano: después que se convinieron fuese Qaudiano ,yo salgo, desnudo el brillante acero contra Teodoro, yPaulina al mismo instante saliendo me estorva la execucion: álos cargos que le hicieron nuestras iras ,respondió con enigmas ymisterios que no pude penetrar; mira pues como nos vemos, faltando el mayor apoyo, quando es mas temible el riesgo. Bert. De nuestras facilidades sufrimos el escarmiento: Yo aunque me cueste la vida no he de ser tan vil ni ciego ála razón ,que consienta que del Tirano soberbio -sea Eodelinda esposa; ^ntes su nevado seno, será blanco de mis iras aun-que lo riña el afecto paternal; pero ella viene: Sale -hija mia ,sin rezelo Rodei, ysin reser\*a responde ámis dudas. Bodel. Qué'será esto? Bert. En los tres años que Hunulfo yyo ,padecido habernos, abandonados de todos, tanto mal ,tantos tormentos, qué has advertido en Teodoro? Rodei. Quanío un noble caballero debe hacer :siempre bizarro, ysiempre ámi alivio atento, me ha servido generoso, ya mis gustos previniendo. ya de Grimoaldo osado Ic-s ímpetus conteniendo, tanto que un segundo padre hallaron mis sentimientos en él ;conmigo limaba tus oesdichados sucesos, finalmente por haliarse próximo ámi consuelo fingía con Grimoaldo, ypudo sagaz ycuerdo gsnar su favor de modo, que en mi duro cautiverio, sino es por él, yPaulina, que es de virtudes modelo, hubiera sin duda alguna, rendido el último aliento. Hm. Mas crece mi confusión con tan contrarios extremos, Bm Mas si su trayeion oíste... Rodel. Traydor Teodoro ?Primero creería que el sol no alumbra, yque el alto firmamento desplomado de sus quicios arruinaba el universo. Yo le buscaré al instante, no ha de poder ámis ruegos lesistirse ,me dirá los arcanos mas secretos de su corazón ,me ama con ternura jysi le encuentro inexorable, es señal que se olvidó de sí mesroo. vase. Hun. Dice bien, puede que impoitc la reserva yal silencio, los respetos de Paulina quizá obligarle piKÜeron. Ben. Ysi acaso esta le acusa ásu hermano, qué remedio nos queda? Hun. Si ella Je ama, no se arrojará tan presto áesa acción :en fin ,Señer, comprometidos nos vemos en eí peligro íel huir por ir.uy óificil lo tengo: de la precisión hagamos virtud ,del valor armemos nuestro espíritu constante, y4todo trance dispuestos ámorir ,yo por mi parte sabré vender ábuen precio mi sangre ,matando.... Sale Grim. Aquien ? B¿rt. Otro escollo ? Hun. Santos cielos'. Gr'un. Contra quién son esas iras, Hunuifo ?Quién fue tan necio,- que río temió de tu brazo el valeroso ardimiento? Disimulemos sospechas. Kiin. Seíior ^me estaba diciendo Bertario ,que quandó estuvo de su primo Gundiperto, Eey de Sicilia ,amparado, hizo con él el concierto de casarle con su hija, yque tenia recelo de que en llegando ásaber que era Grimoaldo excelso su esposo ,acaso podría mostrar su resentimiento con las armas en campaña^ áque contexté resuelto , que el haberle abandonado dexaba ya sin efecto el tratado ,yque si acáso^ valido de ese pretexto, la discordia fomentaba átan loco atrevímiento, sabría dar el castigo matando áqúantos opuestos ávuestra unión éintereses quisieran descomponeros: esto decía ,Señor. Gúm, Yo Hunuifo te lo agradezco: de tu espíritu brioso no me prometía luenosv mas no temáis que se arroje neciamente Gundiperto ádisputarme una dicha .que con tal ansia apetezco; . conoce de Grimoaldo el poder ,yasi no creo, que siendo el suyo tan débil quiera arriesgarse áperderlo: no hay en Italia potencia que álas fuerzas de, mi imperio pueda competir :el orbe tiembla dei airado ceño de mis iras ;ys>i alguno tan presuntuoso ynecio hubiera que se atreviese áno guardarme respeto, yo propio ,Hunuifo ,yo propio le arrancára de su pecho el pérfido corazón, yno contento con esto...* mas perdonadme ,Señor, si me arrevaté violento, que la imagen del agravio me desvió de lo cuerdo, vase* Bert. Ha estado náuy venturoso en la disculpa tü ingenio; pero te aseguro ,Hunuifo, que átan continüados riesgos, desfallécé mi valor, Bun. No ,gran Señor, malogremos lá empresa cobardemente; quanto mas vayatt creciendo los peligros ,mayor gloria resultará de vencerlos. Bert^ tal vez es indignidad de! valor el sufrimiento. Hun. Yla desesperación lunar del carácter regio. ^ Beru No sé qué culpas en mi, ayrado castiga el cielo. Hm. En la adversidad se los quilates del aliento. prueban ;Sert. Siendo tan fuerte el examen, es difícil sostenerlo. Jim- ^aarrestados ámorir el temor es desacierto. Bert. En mi edad ,aunque la vida malogre ,bien poco pierdo. Jíun. Pues qué temes? Bert. La ignominia dei morir es la que temo. Hun. Merecerla es lo sensible, padecerla es lo demenos. Bert. Pensaba haceros felices, pero no lo quiso el cielo. Hun. El bien que no se procura es 4mposible obtenerlo. Bert. Padre infeliz! Hun. Som ociosos ahora esos sentimientos. Bert. Eey desdichado 1 Hun. Xü mismo estas procurando serlo, (trañas Bert. Qué quieres ,dime ,qué exla rázon con que me quejo ? Hun. Que te animes yconfies. Bert. Mas sobre qué fundamento? Hun. Sobre la razón. Bert. La vencen. Hun. Quién ,Señor ? Bert. Los contratiempos. Hun. Acuérdate de tí mismo. Bert. Para que muera mas presto, Hun. El cielo siempre es piadoso. Bert. Eso solo es mi consuelo. Hun. Pero es preciso ayudarse. Bert. Es verdad ,yo lo confieso. Hun. Pues ,Señor ,aliento cobra, que con impulsos secretos el corazón me predice.... Bert. Qué? Hun. Que lograrás tus intentos. Bert. Prospere el cielo tus votos. Hun. Xu vida prospere el cielo. =5 JORNADA TERCERA. Galería :sale Teodcrú yHwmlfo. Hun. Permite otra vez Teodoro, que de mis desconfianzas te pida perdón. Teod. Amigo, fue muy eficaz la causa de tenerlas ,yno pude en tan fuertes circunstancias satisfacer áPaulina, ni átí ,por ser tan contraria la razón del interes de los dos. Hun. Ysi se agravia Paulina ,haciendo desaire tu resistencia? Teod. Abuscarla por esa razón he vuelto, yla dexaré engañada con la verdad ,de manera que no penetre la trama: lo que mas importa es, que esta noche sin tardanza el Rey huya de Palacio. Hun. Pero ysu bija? Teod. Entregada áPaulina nada temas, que yo sabré asegurarla. Hun. Ycómo saldrá Beitario? Teod. La empresa es aventurada; pero algo se ha de fiar ála fortuna :la estancia que ocupa sale al jaruin que termina en la muralla, . ysaliendo con la tropa que ya tengo preparada.... Mas Paulina viene, vete, yespérame en la antesala. Hun. Pues ,áDios. vase. Sale Paulina. Mi bien? Señor? Tt'ci.Puesquécs esto? tü tan blanda V É 54 ytari cariñosa ,qiiando ^ injuiias de tí esperaba? íual. No he de acudir al afecto sino te obliga enojada? yasi concede ámis ruegos lo que ámi desden recatas; sepa yo ,por qué ,Teodoro, en quien compitiendo estaban lo noble con lo amorcsu, cobardemente se infama con una traición que es feo barron de su sangre hidalga. T¿od. Traidor Teodoro ?Señora, tampoco contigo labran de continuas experiencias finezas acreditadas: qué te merezco concepto tan bajo? Vaul. Si en tus palabras..,. TíOd. Detente ,nada me digas antes que satisfaga; si oíste que con Caudiano, darles la muerte trataba átu hermano y áBertario, fué cautela bien pensada de mi lealtad. "Paul. Pues cómo? Teod. Te descubriré la causa; pero advierte que mi vida peligra si la declaras. PauL Yo te prometo el sigilo. Teod. Pues en esa confianza atiende :cruel tu hermano, por lograr la mano blanca de Rodelinda ,ásu padre finge agrado ;pero trata matarle luego que queden sus bodas efectuadas: no ignoras que el vil Claudiano es instrumento de quantas atrocidades comete Grimoaldo. Paul. Harto mis ansias lo lloran ;pero al conssjo, yála persuacion cerradas muestra mi infeliz hermano todas las puertas del alma, (¿ey^ Teod. Yo amo áBertario, es juJ ypor él sacrificara la vida gustosamente: por eso la confianza quise ganar de Claudiano, para que quando llegara ásaber la execucion de tan viles asechanzas, pudiera buscar un medio, áfin de que preservada quedase del Rey la vida, de sentencia tan tirana. Asu espíritu ambicioso, conozco quanto le arrastra * una pasión tan funesta, ycon Providencia cauta, le gané por su flaqueza para que mas se cegara: estás satisfecha? Paul. Si, pero muy llena de amargas reflexiones: yo creia, que mi hermano se aquietára con este enlace yadvierto, que una ambición mal fundada le precipita al abismo mas hondo de la desgracia. Teod. Con ,esos resentimientos, digno fruto de tu alma compasiva yvirtuosa, mi satisfacción no pagas. Paul. Es que veo muy distante el logro de mi esperanza, ylo que el amor enciende, el temor cobarde apaga. Teod. Pues qué temes? Paul. Qué se yo? solo se que nunca se halla tranquilidad en mi pecho; sismpre tsfnisndo borrascas^ porque es preciso que vengan, ^mi corazón no adelanta un paso acia la alegría, antes de ella se retrasa tanto ,que el sosiego en mí creo que murió ,yen tanta amargura ydesamparo, la mayor de mis desgracias, es el temor de perderte, que sino, no me trocara por todas quantas mugeres presumen de afortunadas; esto baste átu consuelo, que para ei mió no basta, vase^ Teod. Su corazón generoso, penetrado de las sanas máximas de la virtud, padece interior batalla, conoce de Grimoaldo las intenciones malvadas, pteme su castigo ;pero * la voz natural la llama al preciso sentimiento: óquánto me sobresalta ser en parte su enemigo í pero la deuda más alta de un pecho noble ,es cumplir con la lealtad jurada al Bey ;cumplamos ,honor, con Obligación tan sacra, que Paulina ha de estimarlo, por ser cosa averiguada, que nunca de un mal vasallo un buen amante se labra, vase^ Salen Claudiano ,yGrimoaldo^ Claud. Míralo mejor. G¡rim. Escusa reconvenciones cansadas; ya una vez determinado provará la ardiente saña de mi colera ,Bertario, mismo ,que la eficacia de mis sospechas me fuerza áuna acción tan arrojada. Claud. Pero Señor, yo supongo que el Bey con Hunuifo trata de recuperar su cetro, mas cómo han de ver lograda su intención ,sin mas auxilio que ei que les preste su vana presunción ?Qué poder tienen ? Qué exércitos en campaña les asisten? Grim. La razón, que puede mas que las armas. No debo ignorar que el pueblo se sujeta ámi arrogancia, mas que por gusto ,por miedo, el corazón no me engaña; si con cautela procura de mis soldados la gracia ganar Bertario ,es muy fadl que lo logre ,ysublevadas contra mí todas las tropas, ningún recurso contrasta mi deshonor ;el incendio que al principio no se ataja, en llegando átomar cuerpo con dificultad se apaga. Claud. Por una parte conozco que va bien encaminada tu política ;por otra me parece que te falta la razón antes que el Bey de composición tratara el peligro que presumes, por qué no premeditabas? Gritn. Porque creí que Bertario áotra cosa no aspirara que ávivir en paz ,yahora creo que mas se adelanta: áHunuifo le oí expresiones que mucho significaban, yme di por satistccho de sus disculpas erradas: daho- 32 Hun. De esta manera todo lo que debes pagas. Rodel. Hunülfo... mi bien... Hun. Señora, dexame de mi venganza seguir ahora el impulso, porque tai vez arriesgara deteniéndome contigo el explendor de mi fama. Rodel. Todo es horror. RauL Todo miedo. Sale Grimoaldo sangriento yrota la espada. Grim. Ya feneció mi esperanza, ya la victoria que pierdo mis enemigos la cantan. Rodel. Espectáculo funesto ! Raúl. Ni aun ámirarle la cara rae atrevo ávolver. Grim'. Las furias todo el corazón me abrasan; ya no vivir el vengarme es solo lo que embaraza que en mi propio cebe ardiente la cólera de mi saña. Satén Bertario Hunulfo ysoldados. Bertt Seguidme todos. Traidor, pérfido ,al cielo doy gracias de haberte tíaido adonde, ya postrada tu arrogancia, pagues de tantos delitos yde abominaciones tantas la deuda con tu vil sangre. Grim. No es tan fácil. Bert. Cómo tratas resistirte ? Grim. De esta forma. Coge áRodelinda yla amenaza con un puñal. Si un paso acia mí adelanta vuestro fufor ,en su pecho escondo el puñal. Rodel. Qué ansia I Bert. No indigne, fiero,, te arrojes átan alevosa hazaña, sino quieres.... Grim. Deteneos: sino pretendéis que caiga muerta ávuestros mismos ojos, al punto dexad las armas, desamparad al momento la Ciudaá. Bert. Duda tirana 1 qué puedo hacer santos Cielos! Grim. Pues resistris ,satisfaga su vida.... Aeste verso sale Teodoro con soldados ydándole una puñalada lo separa de Rodelinda yluego la tropa lo redea ,yHunulfo arrebata la dam&i todo dun tiempo. Teod. Antes la tuya perezca.... Hun. Ven prenda amada. Grim. Ha traidores las cautelas os valen ,que no lograrais de otra suerte vuestro triunfo; yo muero...mas la villana satisfacción no tendréis de que yo vea las altas.... Oambición! Tú me perdiste! ay de mí!.... el Cielo me valga. Teod. Ya espiró•••• Bert. Por vos. Señora, siento su muerte :mi alma agradecida al afecto yáobligaciones tan raras, como hija os confiesa, sin duda que perdonara áGrimoaldo ;por fin no os desconsoléis ,que trata mi afecto recompensaros lo que os quitó esta desgracia: no lloréis mas. PíM//. Permitid qus que tribute estas amargas lágrimas de Grimoaldo ¿la suerte desdicha, pues por -mas que os ofendiese, no dexG de ser su hermana. Bodel. Yo entraré si gustas de ello ásubstituir la plaza de su cariño. FauL Yo de ello te doy expresivas gracias. Bert, Ahora Hunulfo ,Teodoro^ resta que con mano franca ^ os gratifique :atendedme. En mi ancianidad cansada, es ya peso la corona, yde reaunciarlá trata .Z mi cariño en Rodelinda, dándole su mano blanca áHunulro si es qoc cciiSieníSi que vos ,Señora ,casada con Teodoro, de iVIiián ciñáis la diadema sacra! líOdei. üs una nueva merced, de que debo darte gracias. Ilun, Qué felicidad i Teod, Qué dichai BauL Mas allá de la esperanza pasó el legro. Bert. Ea ,hijos míos, dichosos el cielo os haga; vamos ahora contentos donde sean celebradas vuestras bodas ,yentretanto repitan en voces altas. Bodos. Vivan nuestros Soberanos dichosos ,edades largas. Se haUétrS tn la Lihrerm de Castiíb ,frente las -gradas de San Fe^- lipe el Real ;en la de Cerro ,calle de Cedaceros ;íen su puesto calle de Alcalá ;yen -el del Diario^ frente Santo .Thomas su precio dos "^reales'sueltas tn tomos en pasta á10 cada uno., en pergamino i ,yála rústica á15 ^ypar docenas con mayor cqmdad. ENLAS DICHAS LIBREIIIAS -se hadardn Las Víctimas del Amor. Federico 11, primera ysegunda parce. Las tres partes de Carlos XÍI. La gran piedad de Leopoldo el Grande.^ La Jacoba, El Pueblo Feliz. La Hidalguía de una Inglesa. La Cecilia, primera ysegunda parte. El Triunfo de Tomids. ^ Luis XíY el Grande. Gustabo Adolfo, Pey de Sueda. La. Industriosa Madrileña., El Calderero de San Germán. Carlos V. sobre Dura, De dos Enemigos hace el amor dos amigos. El Premio de la Humanidal. El Hombre convencido ála razón, óla Muger prudente. Hernán Cortés en Tabasco. Por.ser leal y,s.ernobie dar -pu- ñal contra sju sangré. '* ” La. Justina. .o'o... .c Acaso ,astucia yvaler vencen tiranía yrigor ,yTriunfos de la lealtad. Aragón restaurado por el valor de sus hijos. Los tres Mellizos. Quien oye la voz del Cielo convierte el castigo en premio ,ó laCamila. FALOS PRELIO SREPERILOS las siguientes. La Virtud Premiada ,oel Verdadero buen Hijo. Caprichos de amor yzelos. El Severo Dictador. La fiel Pastorcita yTirano del Castillo. Troyaabrasada. Mas sabe el loco en su casa ,que ú cuerdo en la agena ynatural Vizcayino. El Sol de España en su oriente, y To.eda 10 Moyses. El mas Heroyco S:>pañol ,lustre de ia antigüedad. Jerasilea conquiscada por Goñedo de Bullón. El Amor persegido ,yla Virtud triunfante. Con Saynete, las Be- 'sugeras- Defensa de Barcelona por la mas fuerta Amazona. De un Acaso nacen muchos í El Hidalgo.Tramposo. —ü ^Grestes en Sciro» Tragedia. ; , La Desgraciada Hermosura ,óDo** ña Ines de Castro ,Trage^a, El Alba yel Sol. Juego completo de diversión casera para Navidad, yCarnes- Tolendas Tragi-Comedia ,la Virtud aun entre Persas Lauros yHonores gangrea,con Loas ySainetes,