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Hipnosis y terapias cognitivas

Feixas i Viaplana, Guillem

Abstract

La hipnosis y la terapia cognitiva parecen reflejar, en principio, dos concepciones muy distintas de la intervención psicológica. Sin embargo, ambas contemplan entresus objetivos la reorganización de las estructuras cognitivas del cliente. Este objetivo común las hace compatibles y podría permitir a las terapias cognitivas nuevas formas de intervenir en tales estructuras. La hipnosis promueve que el cliente haga por sí mismo este proceso de reestructuración sin el control racional y consciente, por lo que se pueden modificar estructuras inaccesibles a la conciencia, el lenguaje y, por tanto al análisis cognitivo.

Full text

Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 193-197. 193 G. Feixas i Viaplana Hipnosis y Terapias Cognitivas Dirección del autor: Departament de Personalitat, Avaluacio i Tractament. Passeig de la Vall d’Hebron, 171. 08035 Barcelona, España. Correo electrónico: [email protected] Recibido: febrero 2008. Aceptado: mayo 2008. $SXQWHVGH3VLFRORJtD&ROHJLR2¿FLDOGH3VLFRORJtD2008, Vol. 26, número 2, págs. 193-197. de Andalucía Occidental y ISSN 0213-3334 Universidad de Sevilla Hipnosis y Terapias Cognitivas Guillem FEIXAS i VIAPLANA Universitat de Barcelona Resumen /DKLSQRVLV\ODWHUDSLDFRJQLWLYDSDUHFHQUHÀHMDUHQSULQFLSLRGRVFRQFHSFLRQHVmuy distintas de la intervención psicológica. Sin embargo, ambas contemplan entre VXVREMHWLYRVODUHRUJDQL]DFLyQGHODVHVWUXFWXUDVFRJQLWLYDVGHOFOLHQWH(VWHREMHWLYRcomún las hace compatibles y podría permitir a las terapias cognitivas nuevas formas de intervenir en tales estructuras. La hipnosis promueve que el cliente haga por sí mismo este proceso de reestructuración sin el control racional y consciente, por lo que VHSXHGHQPRGL¿FDUHVWUXFWXUDVLQDFFHVLEOHVDODFRQFLHQFLDHOOHQJXDMH\SRUWDQWRal análisis cognitivo. Palabras clave: hipnosis, terapias cognitivas, estructuras cognitivas, procesos inconscientes. Abstract Hypnosis and cognitive therapies may appear as two distant approaches for psyFKRORJLFDOSUDFWLFH+RZHYHUERWKUHWDLQDPRQJWKHLUDLPVWKHUHRUJDQL]DWLRQRIWKHclients’ cognitive structures. These common goals make them compatible and allow new intervention pathways for cognitive therapists. Hypnosis stimulates clients to do by themselves a process of cognitive restructuring without monitoring and controlling it. Thus, cognitive structures which are not available through thinking and language can EHPRGL¿HGZLWKRXWDFRJQLWLYHDQDO\VLVKey words: Hypnosis, Cognitive therapies, Cognitive structures, Unconscious processes. (OWtWXORGHHVWHWUDEDMRSXHGHVRUSUHQder puesto que se refiere a dos formas de intervenir en las clínicas muy distintas entre sí, e incluso aparentemente incompatibles. En efecto, la hipnosis, ya desprestigiada por el psicoanálisis, viene de una tradición muy médica. Incluso en su vertiente más psicoterapéutica desarrollada enormemente por Milton H. Erickson, no se basa en un elaborado modelo teórico de la psique, y en todo caso “la cognición” no ocupa un lugar visible en los múltiples libros y artículos sobre hipnosis. Por su parte, las terapias cognitivas (y en mayor medida cuanto más racionalistas sean) se basan en las verbali- ]DFLRQHVGHORVFOLHQWHVHQHOLQIRUPHGHVXV 194 Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 193-197. G. Feixas i Viaplana Hipnosis y Terapias Cognitivas pensamientos después de hábiles preguntas socráticas. En sus conceptos y métodos hay muy poco lugar para los procesos inconscientes. Una mirada más atenta a la cuestión, sin embargo, desvela que la hipnosis puede tener un papel relevante en el seno de una concepWXDOL]DFLyQDPSOLDGHODWHUDSLDFRJQLWLYD\más importante, devenir un recurso técnico de gran utilidad. Si defendemos que los conocimientos psicológicos más básicos pueden alimentar el desarrollo de la las terapias FRJQLWLYDVVHHPSLH]DDDSUHFLDUHOLQWHUpVGHWUDEDMDUFRQORVSURFHVRVLQFRQVFLHQWHVEn efecto, desde las neurociencias se destaca la importancia de los procesos inconscienWHVSRUHMHPSORHVWXGLRVGHSDFLHQWHVFRQlesiones cerebrales). También la psicología FRJQLWLYDKDUHFRQRFLGRODLQÀXHQFLDGHWDOHVSURFHVRV8QHMHPSORGHHOORVRQORV\Dclásicos experimentos sobre la percepción subliminal. El procesamiento en paralelo tiene desde hace muchos años un papel clave en la explicación del funcionamiento mental del ser humano. Parece estar ya muy bien establecido que la conciencia es limitada y procesa sólo una pequeña parte de la inforPDFLyQTXHXWLOL]DPRVSDUDIXQFLRQDUComo sabemos las terapias cognitivas no se derivan de la psicología cognitiva (véase Feixas y Miró, 1993), pero aspiran a fundamentarse progresivamente en ella. Así pues, al principio estas terapias se basaron mucho más en los contenidos (pensamientos, creencias) que en los procesos o estructuras. Los procesos cognitivos se consideran actividades cognitivas que dan forma, procesan y guían las representaciones mentales. En las terapias cognitivas tradicionales los SURFHVRVHVWXGLDGRVVRQODFRQ¿UPDFLyQGHsesgos y los llamados “errores cognitivos” VREUHJHQHUDOL]DFLyQLQIHUHQFLDDUELWUDULDSHUVRQDOL]DFLyQHWF5HFLHQWHPHQWHODVaportaciones de Semerari y su equipo (Semerari, 2000; Dimaggio y Semerari, 2003) sobre los aspectos metacognitivos (estados mentales, metarepresentaciones, etc.) y su relevancia para la comprensión y tratamiento GHORVWUDVWRUQRVGHSHUVRQDOLGDGVHUH¿HUHQtambién a procesos cognitivos. Dentro de las terapias cognitivas de corte constructivista (Feixas y Villegas, 2000) también se han tratado los procesos cognitivos, especialmente en nociones como el ciclo de experiencia de Kelly. Para este autor, el proceso de construcción gobierna todas las formas de conducta, verbal o no-verbal, “conciente” o “inconsciente”. Cuando le damos a la noción de constructo esta interpretación tan amplia, se puede aplicar incluso a esos procesos que llamamos “inconscientes” o ³¿VLROyJLFRV´3HURPiVDOOiGHHVWDVKRQrosas excepciones, hay que reconocer que los procesos cognitivos no ocupan un lugar preponderante en las terapias cognitivas más extendidas. Una suerte muy similar han seguido las estructuras cognitivas, entendidas como un VLVWHPDRUJDQL]DGRGHUHJODVWiFLWDVRSUHmisas resultado del procesamiento cognitivo SDVDGR\TXHRUJDQL]DQHOSURFHVDPLHQWRfuturo. La psicología cognitiva destaca el papel de los esquemas como estructuras FRJQLWLYDVHQIRUPDGHUHGTXHUHIOHMDHOVLJQL¿FDGRGDGRDODVH[SHULHQFLDVSDVDGDVSin embargo, las terapias cognitivas más tradicionales les dedican poco espacio y su WUDEDMRHQWHUDSLDHVPX\LQGLUHFWR1RHVWDQasí, con los enfoques más constructivistas. La noción de sistema de constructos de Kelly SRUHMHPSORHVFODYHHQVXHQIRTXHque se centra en su exploración y análisis haciendo hincapié en las estructuras más supraordenadas, los constructos nucleares. 3RUVXSDUWH*XLGDQR\/LRWWLGH¿QHQel conocimiento como estructuras cognitivas Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 193-197. 195 G. Feixas i Viaplana Hipnosis y Terapias Cognitivas que han sido elaboradas progresivamente y que se han ido diferenciando con los años y que operan a un nivel tácito o inconsciente. De todo ello se concluye que las estructuras cognitivas más centrales son resistentes al cambio, lo cual tiene una gran relevancia a la hora de plantear la psicoterapia. 6LODVWHUDSLDVFRJQLWLYDVTXLHUHQDYDQ]DUmás allá de los contenidos, en la dirección de incorporar los procesos y las estructuras en VXFRQFHSWXDOL]DFLyQ\HQVXSURFHGHUGHEHQcontar con recursos técnicos alternativos. En efecto, la estrategia terapéutica fundamental en las terapias cognitivas radica en el análiVLVDWUDYpVGHOOHQJXDMHGHODVFRJQLFLRQHVdel paciente para dilucidar su relación con el síntoma o conducta problemática. Incluso la exploración de las emociones a través de la reconstrucción de la experiencia vivida, un paso en la buena dirección, se sigue basando HQORTXHHOSDFLHQWHHVFDSD]GHH[SUHVDUHQHOOHQJXDMHLa hipnosis, en cambio, se propone cambiar procesos y estructuras sin la intermediación de la actividad consciente. Así, el análisis no es su estrategia fundamental VLQRODVXJHVWLyQGHVLJQL¿FDGRVHPRFLRQHVo conductas alternativas sin necesidad lo que lo había de incorrecto o disfuncional en el paciente (Hawkins, 2006). Esta línea de WUDEDMRKDEtD\DVLGRSODQWHDGDSRUHOSURpio Kelly en un escrito de los años sesenta publicado en mi compilación en castellano (Kelly, 2001): “No es necesario invalidar una forma de vida antes de examinar las consecuencias de otra. Si la persona en psicoterapia puede liberarse de la conjugación indicativa GHQXHVWUROHQJXDMHHOWLHPSRVX¿FLHQWHpara estudiar hipótesis novedosas sobre otras formas de vivir su vida, puede ahorrar a su terapeuta y a sí misma las graves contrariedades de superar su «resistencia» y las «premisas erróneas» de su perspectiva anterior.” (págs. 40-41 de la compilación castellana). (QODKLSQRVLVHOWUDEDMRGHUHVWUXFWXUDFLyQVHUHDOL]DGHIRUPDLQFRQVFLHQWH+DZkins, 2006), y ello suele resultar chocante (y hasta despertar reticencias) en los terapeutas FRJQLWLYRVDFRVWXPEUDGRVDDQDOL]DU\JXLDUDVXVSDFLHQWHVDWUDYpVGHOOHQJXDMHYHUEDOPero en la propuesta terapéutica que Hawkins VLQWHWL]DFRQFHSWXDO\SUiFWLFDPHQWHa partir de las aportaciones de Erickson y 5RVVLHOWHUDSHXWDFRQItDHQORVSURFHVRVnaturales, como los que ocurren durante el sueño. Se produce en estos estados en los que el control racional y consciente esta suspendido (al menos parcialmente) una regeneración y restructuración que no se basa HQHOOHQJXDMHAunque pueda sorprender a muchos, HO¿QGHODKLSQRVLVFXDQGRVHXWLOL]DHQXQcontexto psicoterapéutico es muy similar al de las terapias cognitivas. Veamos como lo H[SUHVD(ULFNVRQHQXQWUDEDMRSXEOLFDGRen 1954 y reproducido en la compilación de Procter (2002) en castellano: “La terapia surge de una resíntesis interior de la conducta del paciente que hace el mismo paciente. (…) La reasociación y reorganización de ideas, recuerdos e interpretaciones mentales de su propia vida experiencial es (…) lo que produce una cura auténtica.” (pág. 95). Más adelante, al comentar un caso dice: “…Se le permitía el desarrollo de un nuevo marco de referencia diferente del que había tenido hasta el momento, lo 196 Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 193-197. G. Feixas i Viaplana Hipnosis y Terapias Cognitivas cual le iba a proporcionar la posibilidad de reasociar, elaborar, reorganizar e integrar todo ello en su vida experiencial.” (pág. 100). Como vemos la concepción de la psicoterapia que plantea Erickson es perfectamente compatible con las terapias cognitivas, e incluso se podría considerar un antecedente a las mismas, aunque no haya datos de su posible influencia. Sus referencias a la ³UHDVRFLDFLyQ´\³UHRUJDQL]DFLyQ´VHxDODQla idea implícita de un sistema cognitivo basado en asociaciones entre componentes similar al de Kelly. Pero aun más importante, en el mismo texto Erickson afirma contundentemente: “Los resultados efectivos derivan únicamente de las actividades del paciente” (pág. 96). Esta declaración radical de principios sobre la psicoterapia es también esencial en los HQIRTXHVFRQVWUXFWLYLVWDV\HPSLH]DDJDQDUadeptos en otras terapias cognitivas (por HMHPSOR3DGHVN\(QUHDOLGDGPXFKRVreconocerían este protagonismo del paciente en la psicoterapia, pero luego en su modelo terapéutico el protagonista de verdad es el WHUDSHXWDTXHHVTXLHQDQDOL]DORVFRQWHQLGRVdel cliente y controla lo que debe hacerse. En efecto, las diferencias podrían venir del papel asignado al terapeuta. De nuevo Erickson nos podría sorprender al describir la función de SVLFRWHUDSHXWDTXHWUDEDMDFRQKLSQRVLV“El terapeuta solamente estimula al paciente a que ejerza una actividad, a menudo sin saber de qué actividad se puede tratar, pero lo guía y hace uso de su juicio clínico para determinar la cantidad de trabajo necesario para conseguir los resultados deseados. Cómo guiar y cómo hacer esas valoraciones constituye el problema del terapeuta, mientras que la tarea del paciente es la de aprender a través de sus propios esfuerzos a entender su vida experiencial de una nueva manera. (…) no se puede producir con referencia a las ideas y opiniones del terapeuta.” (Las cursivas son nuestras) (pág. 96). En estas líneas Erickson pone de maQL¿HVWRXQDUHDOLGDGFRQWUDODTXHPXFKRVterapeutas intentan luchar: los procesos de reconstrucción del cliente no pueden ser dirigidos por el terapeuta. Es más, muchas veces no tenemos tan sólo noticia de ellos, y en algunos casos tampoco el cliente la tiene. Gran parte de estas restructuraciones ocurren fuera del alcance de la conciencia \HOOHQJXDMH/RTXHQRVRIUHFHODKLSQRVLVes la posibilidad de afrontar esta realidad aceptándola, en incluso estimulándola. Y ello quiere decir renunciar a su análisis y control, \GHMDUTXHVHD³HOLQFRQVFLHQWH´GHOSURSLRVXMHWRTXLHQUHDOLFHDOWUDEDMRPLQLPL]DQGRla interferencia del terapeuta. Peter Hawkins en sus intervenciones FRQHVWDFRQFHSFLyQGHODKLSQRVLVWUDEDMRUHDOL]DGRHQYLYRHQHO3RVJUDGRGH+LSQRVLVClínica, Universidad de Barcelona) llega a WUDEDMDUFRQVXMHWRVTXHQRH[SOLFDQWDQVyORcuál es el problema sobre el que quieren reFLELUD\XGD<ORVPLVPRVVXMHWRVLQIRUPDQVHQWLUVHPXFKRPHMRUUHVSHFWRDOSUREOHPD(desconocido para nosotros) después de la intervención. Sin duda, un sinfín de problemas PHWRGROyJLFRVURGHDQHOWHPDGHODH¿FDFLDen este caso, pero lo que es indudable es que la hipnosis abre posibilidades de intervención en situaciones en las que antes era imposible ni tan sólo planteárselo. /DSRVLELOLGDGGHUHRUJDQL]DUHVWUXFWXUDVque no son conscientes abre una nueva gama de oportunidades para la psicoterapia en general, que las terapias cognitivas deberían Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 193-197. 197 G. Feixas i Viaplana Hipnosis y Terapias Cognitivas poder aprovechar dada su compatibilidad teórica con la hipnosis. En efecto, las terapias cognitivas, si quieren basarse en la psicología cognitiva y las neurociencias, han de reconocer la existencia de estructuras inconscientes. Pero con las técnicas cognitivas al uso no pueden abordarlas técnicamente. La hipnosis ericksoniana puede ser un recurso de un valor inestimable. Por otro lado, la investigación empírica KDPRVWUDGRUHSHWLGDPHQWHODH¿FDFLDGHODhipnosis en muchos problemas clínicos y de salud. En este último campo no es extraño SHQVDUTXHODVHVWUXFWXUDVDUHRUJDQL]DUHVtán fuera del campo de la conciencia. De ahí TXL]iVTXHVHDHOGRORUFUyQLFRXQRGHORVFDPSRVGRQGHVXH¿FDFLDHVWiPHMRUHVWDEOHFLGD0XxR]\)HL[DVReferencias Dimaggio, G. y Semerari, A. (Comps.) (2003). I disturbi di personalità: Modelli e trattamento. 5RPD/DWHU]DGHSUy[LPDaparición en castellano en Desclée de Brouwer, Bilbao). Feixas, G. y Miró, M.T. (1993). Aproximaciones a la psicoterapia. Una introducción a los tratamientos psicológicos. Barcelona: Paidós. Feixas, G., y Villegas, M. (2000). Constructivismo y Psicoterapia (3ª Ed.). Bilbao: Desclée de Brouwer. Guidano, V. F. y Liotti, G. (1983). Cognitive processes and emotional disorders. Nueva York: Guilford. Hawkins, P. (2006). Hipnosis y estrés. Guía para profesionales. Bilbao: Desclée de Brouwer, 2007. 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