Los dos mas finos esposos desgraciados por amor ó La víctima de la infidelidad de un ingenio : Tragi-comedia nueva en dos actos de un Ingenio
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TRAGICOMEDIA NUEVA EN DOS ACTOS. L °S DOS MAS FINOS' ESPOSOS DESGRACIADOS POR AMOR, 0 la víctima de la infidelidad DE UN INGENIO PERSONAS. ^Miíadi Clari, esposa de 0 ^{lord Mindelsey , ami?9 de I J or g é * criado de Mindelsey . ^dord Lobeston , barba i Uos niños que no hablan. «¿Barón de Werley., joven atolondrado. | BeItrím ’ criado ' U e ‘ Cma S ‘N Ura "“‘condado de Suzsm. en Inglaterra. acto primero. iilj' Ion c a tr ° re P resenta un magnífico saotr a ° n fi tna ¿l' an puerta en el 'foro , y «*e 1 c,llc 'as d la derecha é izquierda e * i N c l SCena '- S^en por la puerta de la l <h „ r a Milard Mindelsey denotando *or«X abatimient o>y festón como e le ndido de su ¿iolor, en ade¬ mán de contenerle . Mi r dld A i , P°r parte de Clarí^ 8 d S» atormenta mucho ’T? * Us ojos siempre con llLto" 3 ' | fi u s caricias forzadas, 3 d,can un sentimiento Cn !? a S " t r 0z * La ¿«gracia <l e «u Quinta se introdujo ítíJü ? 0che , , á la mañana. Tuve que partirme á Italia, como no ignoráis •, á tiempo que vos de Londres á Francia pasasteis , harto gustoso, á reemplazar la embajada de Inglaterra , que por muerte del Barón .de Edems estaba vacante. Muy bien os consta el sentimiento y las ansias, que nos costó el separarnos. Aquella triste mañana que de Tamesis al Nove os acompañé , no escasa lia sido de mil promesas, que el cariño < confirmaban de nuestros dos - corazones; pero no quiero acordarlas, porque fiel correspondisteis á la amistad ; mas os halla ini am$r con tanto di gusto, que me . esfuerzo á q"üe la causa me digáis de vuestra pena. Vos prendado de las gracias que adornan á vuestra esposa estáis , ella apasionada de vos , en extremo os quiere, mas no digo bien, os ama. Vos, Milord , me lo afirmasteis, y testigos son mil cartas que desde Londres á Roma 1 4Y.W ,— a in a n a r j£ T! a j am ¡g° % ■ lla » Mtlord, ^ precio r! j Zon me «Pama. Sis Z d vu,;str<! “migo: le mi pruebas mas claras a “ 'stad vcrdaJera.
* me escribisteis: harto ^ P °L —«« .~j- . lldno Cla ^s deciros, que en el instante OllP f>ll /] íl nf ^ f xn kI r% eran todas las señales de una pasión fomentada por un amor verdadero y puro. Cuando esperaba, ya vuelto de mi viage, «aliar tranquila vuestra alma disfrutando aquella prenda tanto tiempo suspirada, siendo delicias y gustos las preciosísimas almas de una posesión dichosa, OS hallo triste , y C on tantas aflicciones y disgustos: que desgracia tan extraña 05 P rlva de aquel reposo que en vos constante brillaba? rt?r p - ues! * me ai “ a !s . " “i* !“*“•». 'a causa me decid de vuestra pena, sepa yo::- Vuestras palabras suspended Milord, amigo: y° os estimo: no me cansa vuestra amistad , mas mi pena > i-obeston , tan extraña, que aunque lo sabe la lengua, Mi „ n „ de p0de . r ex p lícarla. fuella cíari ¿dorad” - me aborrece:-- , nP Í a > sí--- Ir» me detesta-.:- y’sUS V n! 5 " 73 SUS mÍr3das > y sus violentas ternezas, son preludios de la infausta mudanza de su cariño. ”r. C ada . vez mas admirada de,a ! s mi amistad , amigo; ÓcTsL b" 1 ? ^ Mh,d - Sobrad a ocasiou di a su desdeu. puedo saber la causa m}*j ? 0,iva el sentimiento? -*• ¡~V“''r,“ f las felices entrañas ¡Tn K Una ^ Uinta vide á Claris su hermosura::- mas pintarla la . ocio . so y quando vos a habeis visto, solo basta y v.ii vi uioiain que pude atento mirarla, la adoré : quién dejaría de quererla y adorarla al ver en su hermoso rostro pintadas todas las gracias de aquella divina Lva de Milton tan celebrada? su carácter inocente y compasivo, realzaban lo heroyco de su estructura, lindo cuerpo y mejor alma. Y por fin su discreción sensiblemente aumentaba á lo lindo , lo discreto que en su trato demostraba. Pedíla á su ilustre padre, el que (delicias pasadas!) me la ofreció, siempre que eU gustosísima aceptara un lazo del que pendia ya su suerte buena ó mala. Parto á Londres al momento doy parte á la ,nas cercana parentela , del dichoso himeneo á'que aspiraba. Todos me dan parabienes, y gustosos me acompañan á la Quinta, donde presa toda el alma me quedaba. A ella apenas llegamos, cuando ligera la planta busca á Clari de una en otr» galería , y sala á sala. # La encuentro , me precipito loco de amor á sus plamas, donde la juro el mas firme^ y constante (oh duras auciíJS ♦ ¿ ella temerosa corre á su padre, quien la mano* me dé su mano , informad 0 de que igualmente me am3* Poseedor de tanta dicha el corazón , no acertaba a dictar las expresiones de agradecimiento. Ufana mi suerte con tal contento# cielo reputa la estancia. ,. A y amigo;-.- Lob. Proseguí 0 * así e l dolor os maltratar . £n fin, d e s pu es que c°u
?«*« bo das ^J^ raeÍa ' d0S an sido , m { cara es p 0sa e P 1 ^ * ® con mil instancias M U e abandonando el bullicio ío! a . COrte ’ * ,a jg n < >rada iedad y alegre -sitio e estas fértiles campañas nos retirásemos: sigo 511 determinación sabia, Ln í a 3 ?° á L ° n d r eS ’ Í Q n t 0S 'Aprendimos esta marcha, llegamos, pues, á l a Ouinta- >' en ella mi Ciar! amada ’ nuevamente me confirma SU cariño con las gratas y alhagüeñas expresiones que su pasión la dictaba. Lntre delicias de amor engolfada toda el alma, r vi titos algunos años |‘ a prosperidad no es larga) q ü *Í n i c * o s yo y mi esposa, ¿ e . m i as y sus ansias reducían á ver ^ de los dos mas amaba, d e ^ Ue desde que la aurora las t a * nocdie desterraba ^asto riStes y negras sombras, eíJ t re ^ U£ ° t r a vez alba d e n :\ Can °rosos trinos nuevo dt 0s anunc iaba Bustos todos eran do s ním d - n s y con f ianzas: de nuestro ° S ’ di8n ° fiut0 $ us mimos ** el que en nuestras ntento tnismo , Miloid 3 5 I e y" a ba - *j reja que disfrutaba ’ S °’ de„l g !t° rÍa ’ • P ^ r<1Ue cl cielo de mt Quinta estaba. oh V? . d e míl engañé: de ,c,as momentáneas, P o co el alma disfruta, Sí, .P? co alhagois el alma! <o¡ d “h, ' M aCabá P r onto dualidad P ° r J extraña l)n á^* 4 * se “‘trodujo V 0 t e 2 mis entraña s. Vo bmwl d Prec'picio, ^ue la desdichada *• por amor. * ocasión que ahora abomino. Si , Lobeston::— una dama ( cuyo decoro que calle su rtoble estirpe me manda) me agradó , porque ella misma deslumbrarme procuraba: buscó ocasión::- era hermosa, y demasiado liviana, se declaró protextando una pasión reiterada, y. yo, Milord ( duros hados!) olvidado de mi cara, adorada y fiel esposa, bebí el veneno.... las gracias de la extrangera hermosura me alucinaron : pensaba ocultar mi culpa fea dentro de mí; mas no , ingrata y desgraciada fortuna! quien de la virtud se aparta tan solo un momento , nunca deja de sentir su -falta. Ay Lobeston! yo he perdido desde aquel punto la calma en que contento vivía. El remordimiento y rabia fomentan mas mi tristeza. Yo me muero::- sí , me acaba este pesar::- Lob. Sosegaos, y decidme: ¿es ignorada de Clari vuestra traición, ó lo sabe? Mind. No le es ciar* mi infidelidad , amigo; pero ay de mí! el encontrarla desde aquel aciago dia tan desdeñosa y mudada, ine hace creer el recelo é ¡ncertidumbre : ya pasa su desden á ser desprecio, ningún cariño Ja alhaga. Oh Dios ! yo me desespero. lob. Es posible que no os valga vuestro talento , Milord I así os domina la báibara crueldad de ese fiero esplín? no puede ser que informada . vuestra esposa de otro engaño, que la malicia disfraza, del mal cruel de' los zelos viva muriendo á sus ansias! Hubladla , pues, Mindelsey
rt Los dos mas finos esposos y ocultándole la Infamia ' de vuestra infidelidad, procurad asegurarla de que vuestro amor navega con tan zelosa borrasca, que á fuerza de sus temores » ya por momentos naufraga; decidía::- mas ella. sale. Mind. Ay Lobeston! Lob. Su desgracia no aumentéis con el dolor qué encerráis dentro del alm^; procurad estar tranquilo. Mind. Tolerar su vista airada me es imposible: el pecado que cometi me acobarda. Sale Mil a di Ciar i como fuera de sí d fuerza del pesar y grave sentimiento : . después de los primeros versos va d abrazarse con su esposo , y se de¬ tiene desviándole de sí. Ciar i. Adorado esposo mió! Mind v Mi Clari , cuán deseada es de mi afecto esa voz ! Clari. Sí, mi bien ; pero enlazada nuevamente entre tus brazos;; mas qué hago ! de mí te aparta, monstruo , cruel, alevoso, ingrato dueño:-,- Lob . Madama, tan repentino accidente, con justa razón me espanta. Pues que es esto? vuestro esposo e" h°aÍ a V* inconstancia es la que observo en vos misma? que dolor os arrebata’ 1 Mind ky amigo! Clari. Áy Lobeston! Lob- Y bi§n Miladi, qué infausta melancolía os domina? sé que Mindelsey os ama mas que nunca , y que sin duda vuestra tristeza le mata: qué se ha hecho aquel amor que le teníais? la causa de vuestro sumo dolor, cuál puede ser? Clari. Tan tirana que hasta queme falte aliento me perseguirá inhumana. 1 Ah Mindelsey! tú me has muerto, tú hiciste apagar la llama del amor mas encendido que en nuestras almas brillaba. Te amo;:- sí;;- no es posible olvidarte. Aunque la parca' corte el hilo de mi vida, y á aquella eterna morada me conduzca , siempre firme te adoraré: las mas claras - pruebas tienes de mi amor. No te culpo: la desgracia de mi suerte adversa, lia sido quien me privó de la grata tranquilidad que gustosa sola contigo encontraba. Aquellos dulces, momentos, aquellas glorias pasadas fin tuvieron, se trocaron en desdichas. Si te amara menos, tanto no sintiera el peso de mi desgracia. ~ f Mind . Pero mi Clari , amor mío» qué estrella impía y contraria perturbó aquella tranquila # pasión que nos deleytaba ? yo. soy culpado , y la ignoro* mis confusiones son tantas;:- J que no acierto:: - C iar . Ah falso ei¡ aun alegas ignorancia? ; aun pretendes disculparte::-. {¡ tú::- mas ay! dónde me 9tJ mi suerte::-? sí , Mindelsey:* ^ oh Dios! yo espiro::- que padece mi triste pecho, y -á la Vista qué fantasmas se le ofrecen! socorredme ^ que::- yo::- si::- cuando:;- cae a Mind. Adorada _ . tC . Ciar:::- pero ay de mí tris que ha caido desmayada* i .Lobeston::- que::- Lob. M cruel destino! Mind. Ya Volvamos á vivir, alma* Lob-. Escena tan lamentable» tpdo el pecho me traspa * ^ Vuelve en sí, y repara en como espantada-, ' Q Clari. A y de mil pero que Dejadme sola , la intausta aflicción que me persigue no aumemeis. Que aun las m 1 de mi infiel esposo puedan contristarme mas el almaidos , que yo quedo sola d$* mi pena acompañada*
desgraciados Lob. Pero, Miladi, no veis::-? Mmd ' Esposa::- Ciar i. Nada, nada me digáis: idos al punto, P°rque ya mas confortada quedo. Que os retiréis, os suplico. Aliad. Y-qué esperanza podré tener::-? Lobeston::- *-ob. No. pretendáis violentarla, aparte á Mindelscy. démosla gusto. Un momento, sola conviene dejarla, vanselos dos . Ctari. Ahora , corazón mió, ^forzándose a hablar. que tan solo con mi pena te has quedado , los tormentos que dentro en sí el alma encierra, aunque mas dolor te cueste, haz que salgan acá fuera, que puede • encontrar la muerte «¡ repetirles ia lengua. •A tistes ojos, que mirasteis teatro de mi ofensa, como al punto no perdisteis v uestra luz hermosa y bella? Clarí infeliz , que .escuchaste las mas infames ternezas; cómo ai cir tu deshonra n ° quedastes allí muerta? A'dindelsey , aquel esposo, q u e me dio las fieles pruebas un amor el mas constante, y de una fe verdadera de su honor mi mo olvidado manchó (oh inconstante estrella!) el tálanv> conyugal de una esposa la mas tierna. -lan poco tiempo duraron aquellas dulces 'finezas, hijas de la mas leal 8 i a í a correspondencia? dófide están los juramentos, y reiteradas promesas que me hizo , cuando obtuvo mu blanca mano? ansias fieras! ah traydor.! él me engañaba, sus palabras todas eran falsas para alucinarme, y desmentir las sospechas que pudieran asaltar *ui amante pecho , á presencia las miradas , suspiros por amor, y otras infinitas señas, que aquella cruel: Miíadi le hacia : yo no creyera en Mindelsey tal infamia, si aquestos ojos no fueran testigos de su traición. Sobre de las verdes yerbas y alegres flores del parque le vi en los brazos de aquella falsa amiga: ah! no puedo perdonarle tal ofensa: él me olvidó, lo conozco: su vista el alma me yela, sus voces , son reducidas á aumentar mi triste pena; ya no puedo inas: la vida me es odiosa ; si no fuera pór el amor que aun le tengo, yo misma muerte me diera. Sí , le amo.; pero tiene su traición superior fuerza. Si pudiera disculparle, si yo superar pudiera con este amor tan constante, lo bárbaro de su ofensa; pero ay de miles imposible: el mismo amor acelera mi muerte , es insoportable casi mi triste existencia. ,Oh Milord! oh hijos mies! . con grande aflicción. caras y adoradas prendas, fruto de aquel feliz tiempo en qne era amada. Las tiernas caricias de Vuestra madre no serán muy duraderas para vosotros. Ah muerte! apresura tu carrera, pon fin á mis tristes dias, y consuma la tragedia " 1 que empezaste. Pero cómo con espíritu. así me abandono? pueda mi continuo sentimiento dar á algún descanso treguas: busquemos, alma , busquemos á mi esposo , el me conserva algún amor : Eobeston me lo afirmó : puedé vea con ojos -pies, lo mucho que te amo. .Si desea
^ Los dos mas con firme arrepentimiento volver á quererme , sean hoy mis brazos las mas dulces y poderosas cadenas que nuevamente afiancen la amorosa pasión nuestra, i-e haré patente su crimen, le pediré me conceda la posesión de aquel pecho - que en otro tiempo me era tan amable, y si consigo que otra vez á lucir vuelva la llama de nuestro amor, olvidando mis ofensas y desterrando del alma las desdichas que-la alteran, sera para mí mi esposo luz brillante de la esfera. vase. Salón cortó. Labes ton paseándose pau^ saaa'mente ,y denotando nn grave sentimiento. Lob. Mis consejos son en vano, nada sirve mi prudencia cuando observo, á pesar mió, que casi nada aprovecha. Si el Dios árbitro de todo, con su mano no preserva tantos males, mucho temo una tragedia funesta; el corazón de mi amigo se empana y cubre una negra , melancolía tan fuerte, s que cada vez es mas densa. C!ar-i su esposa , sosiego ni placer en nada encuentra siempre llantos, siempre fieros sollozos que me penetran * el-corazón : por mas que procuro aliviar sus penas, nada alcanzo, y m ¡ a f l¡ c c ; on por grados crece y. se aumenta. Oh amistad , qué dulce eres! cuando con fe verdadera ligas un alma á otra alma no hay quien Igualarte pueda! en consolar á m¡ amigo todo e pecho se interna, tus males siento igualmente como míos: s ¡ m . f dable hallarle algún alivio que un rato le disttager» Jinos esposos de su dolor, cuán gustoso quedaría! le exaspera lo enorme de su traición, y lo que mas le consterna es el encontrar su esposa tan triste; ah! el que se aleja de la virtud un momento qué de males le rodean! qué cúmulo de desdichas un torpe gusto gtangea! Lucía tranquilamente la mas refulgente tea de este,himeneo no ha mucho, y una hermosura extrangera tan del todo la ha eclipsado, que casi la dejó muerta. Oh , cuántas familias viven en paz y sin |controversias, y por un igual desliz mueren en continua guerra! mil trágicos exemplares los Historiadores cuentan de himeneos desgraciados, teniendo principio de la falta de fidelidad conyugal , triste y funesta re d j en que suele caer aun la virtud mas sincera. Miladi Clari::- Sale el Barón Werley por la izquitf* da , vestido de camino precia pitadamente. Wer. Milord, v engan al momento , vengan esos brazos. Lob. Pues Barón, ^é gra n novedad es esta? cuando yo os creía en Franciíl _°s halláis en Inglaterra í *V e r. Sí , amigo, no me acomod* estar mucho tiempo fuera de mi país, no me placen Hs irrisibles Coquetas de un p ar í s . amo en extremo nuestra seriedad inglesa. , Ha, ha, ha, qué diluvio rU#* 9 de retumbantes ideas se me vienen al cerebro acerca de esta materia! nuestro carácter adusto es respetado en cualquiera nación , pues regularmente
desgraciados todo el mundo nos venera por filósofos profundos, doctos en extremo , &c. I Francia no hay nada de esto: loayles, juguetes, comedias, ® U 1 Monsieur , allon Madama, bon soir Madamoiselle, ^lucha risa , mucha broma, mucha sociedad y gresca. Queréis Milord, que aquí os haga j n a descripción pequeña de París , Roan , Burdeos, Danquerque, Marsella, Avedegracia , Bayona, Montpeller , Brest , la Rochela, Nantes, Tolos a , Tolon, Perpiñan , Ayxíachapella: sus costumbres::- Lob. No, no quiero °s incomodéis. Me altera ajo, la locura de este joven tan impropia de sus prendas. ver. Esto no es incomodarme, pues ia mayor complacencia que tengo , es cuando refiero *as. noticias mas selectas tanto de lü Francia, como P Berlín , Roma , Venecia, ^°nstantinopla , Pekin, ^ gran Cayro la opulencia, Su ^ habitantes., modistas, .P el U q uer0S , y otra ¡ n m ensa ate r va de ciudadanos uules en mi conciencia::- pero , Milord , vos tan triste? vos pensativo? trescientas libras a apostar me atrevo con soPL^m*. a que alguna Ninfa beílan^ vaya , la verdad , ganara? Lob. Perdieras toda la apuesta. Wer. No lo creo: mas decidme: es común en esta tierra ser los hombres cavizbajos, tristes, y::- Lob. A qué viene esa pregunta ? Wer. Muy ft c ¡l es de acertar en mi conciencia. Apenas que llegué á Londres parto en posta á la ligera, solo por ver á mi amigo Mindelsey , y á Clari bella, y á fin de pasar aquí a! g unos dias, ya en la por amor. y caza , porque sé que abunda mucho de ella aquesta aldea, y va por privarme un poco del bullicio y de la gresca continua que hay en la corte. Llego á la Quinta , y tropieza mi cariño lo primero con Mindelsey : con franqueza le saludo , á que llorando y gimiendo me contexta: pregunto del sentimiento la causa, y' á la otra pieza se mudó aun sin dignarse darme la menor respuesta: busco á Miladi , y ociosa me sale la diligencia: hallo con vos ; y también estáis hecho una jalea de sollozos y suspiros. Ahora ved si por fuerza debo creer que sin duda os trasnformasteis eu esta soledad en muchachillos con sollozos y pamemas. Lob. Sobrada causa , Werley, hay para una igual tristeza. Yo no puedo discernir cual será: Miladi es muerta? Lob. No, Barón. Wer. P u e s Mindelsey está bueno: á vos no es resta para llegar á ser trompo que criar panza. *La guerra de la India no ignoráis nos es próspera y no adversa? no hubo ningún terremoto que os destruyese la hacienda que os dio el Cíelo; con que, amigo, alegrarse, y valga flema. Yo no pienso entristecerme hasta que la muerte fiera dé fin á mis largos viages y á mi vida placentera. Lob. No todos son insensibles. Wer. Muy buena respuesta es es*. Conque yo soy un peñasco? no, amigo: rainbien me tienta el pesar: cuando procuro conquistar una mozuela, y ella con sus denguecillo» se burla de mi paciencia, qué -dolores tan teiribles
. Los dos mas tne suben á la cabeza, patece que se me rompe a pedazos , de jaqueca. i. si yo aquí en dos palabras curra relación hiciera de la gran melancolía que he padecido en Lieja, porque me salió fallida 1,113 esperanza estupenda. Qaereis, Milord, que en un punto sus circunstancias refiera? No, no::- pero Mindelsey. vvti . Viene ? agur, que me apestan tantos mimos * voy á voc Si encuentro á Cla r i , porque ella siempre gustó de escuchar mis sucesos y pendencias: ' T^? aSe P rec *pi ta damente. a Dios , Lobeston. t!/,* v V . sah Mindelsey. Lob. Y bien amigo ? Mind. Mi pena cada .vez se va aumentando. ^ Visteis á Clari? ah! mas fiera que nunca se me ha mostrado; hacia mí se vino apenas T os os separasteis: corro a sus trazos , y ella ( ah fieras ^las!) tmbadíen extremo qn-re hablarme, mas * T on ?° z U " de sollozos S l T ° su mano , y peinleiá cas ' «panuda se mira, P J Y como asustada tiembla. - preguntóla enternecido lo acerbo de su dolencia, y no me responde : busco las expresiones mas tiernas psra afirmarle de nuevo de mi fino amor la fuerza, y ella todas las rechaza con voz débil, nme y lenta, diciendome , Mindesley, con ^ ^ u ' e r es y a : se aumentan con estas voces los muchos sollozos en que se anega: ah.Lobestotiht. Lobeston::- ^ e S 0 a temer que sepa ™ , en ? r ine infidelidad: ? el dolor eme i •^r;¿V 0 - a;rreyna f ciaro lo muestran. jinos esposos Yo me hice odioso á sus ojes, aquellas caricias que eran en otro tiempo tan dulces á mi amor, mi culpa fea las cambió en ansias y angustias que á la vista se presentan. , Ya no hay remedio::- Lob.S i habrayo la hablaré cuando pueda hallarla sola , la haré presente lo que os consterna* y puede que la alegría otra vez á nacer vuelva en vuestros dos corazones y en el ■ mío , que interesa casi tanto como vos, en la tranquilidad vuestra, sale Jorgt' Min. Y bien qué noticia ? Jorg.'h.zoto* de llegar , señor , á esta Quinta , un criado de Milord de Latornieiwal. Min, Y qué trae? J° r g} Aquesta car 1 ** le da una carta , se lo dirá á Vuecelencia. Mind-, Está bien. Vete tú , ydilc que espere por la respuesta. M Jorg. Ya obedezco. Mind. Que dic* el Milord , es justo vea. Lob.VLz retiro? Mind. Qué decís? puedo yo tener reserva de vos en nada ? .escuchad que ya roto el duro nema, dice así: . Lee. Milord amigo', el tnarquV de Clermont me informó de una te? rible melancolía que hace dias 0 . consienta , y deseando mi fino a f eC to facilitaros algun alivio , procid^ atraer d esta Quinta un número coK ¿iderable de amigos , así de un se* como de otro -, d fin de hacer una h a tl da qn e dure algunos dias en estfi * cercanías. Si os preciáis de ser mi a migo verdadero ,os espero concurra 1 con Mil adi Clari vuestra esposa >/ personas que gustéis. Cuenta *' faliblemente con vos , éste que os a>P' t r L1 Milord Latorrtieiwal* ¿ob. Puede servirnos de mucho esta concurrencia: jas diversiones disipan la mas funesta tristeza.
desgraciados Mind. Y qtjé hemos de hacer, amigo? Lob. Ver á vuestra esposa : hacerla presente de vuestro amigo -Latornieiwal la atenta cortesanía , y rogarla que gustosa condescienda Afas ' stlr a batida. ■ h n d. Y si no quiere? Lob. Es incierta, «asta que se verifique su respuesta, la sospecha de sr quiere o no. Mind.Vats vamos: r ^ e ‘ _ llamando. Sale Jorge. Señor. Uind. En qué pieza «bes , se encuentra mi esposa^ Jorge. En su cuarto estaba ahora • s 5S un me dijo Enriqueta, * ' ■ dile o! criado de Milord tenga paciencia por un rato , que al momento le despacharé: ten cuenta por lo que pueda ofrecerse que Jos coches se prevengan. J° r ge. Todo se egecutará como Vuecencia lo ordena, fy. l cí - V amos, Lobe$ton.Z,<?¿, Ya os sigo. ln d. Que se logre, el cielo quiera, ni >estro intento, pues no dudo «algún alivio así tenga. * Jinete de Clari con una gran pner- H ' J n el foro, donde habra una mag- *e,it a ¿ ama im P eriaL Aparece Clari ¿ r «da en una silla, recostado el az °derecha en una mesa que habrd en la escena , con un retrato en 1(1 mano. en observar el retrato de mi aleve esposo , vuelvan vuestras niñas á mirarle, mas de otra manera sea, que si antes os era amable, ahora odioso os parezca. Es posible , hados crueles, es posible, $pet;te adversa que una igual y enorme Wa m ia *{* noble, aspeqto quepa \ olvidó mi decorq, ; mas, |as i, m sos «dctas con que mosttaba querer q U(í; ^ por amor , ^ Sale el Barón de Werley sin repar al¬ en Clari. Wer. Ya la paciencia se me acaba. No la encuentro' por mas-que:;- pero aquí es ella: lave. no es esta Clari? si es, prima mia::- atronadamente . Clari. Baron::- Wer. Sean va d abrazarla y se detiene. nuestros brazos::- mas qué digo? perdonad , que mi cabeza está tonta: hace tres horas largas, y creo que media, os busco , y no puedo hallaros. reparando en su llanto. Pero ay h:- también chochea: lloricos, he ? pues no es bueno que aquí todos lagrimean? Es este el pais del llanto, ó -perdieron la chaveta así amos como criados? qué tenéis decidlo apriesa que me confunde ,, por Dios, esa general tristeza ? Ciar. Hay motivo. Wer. Y qué motivo? aquesa misma respuesta me dio Lobeston , y nada puedo descubrir con ella. Estáis mala ? Ciar. Si , Werley. Wer. Otra duda : y qué dolencia os oprime , que el disgusto en lágrimas se convierta? vaya , vaya, prima mia, es preciso que esta aldea abandonéis , en la Corte tendréis salud : las bellezas metidas entre patanes no están bien. Por qué las rentas que tencis., no disipáis con el fausto y opulencia de'un Londres ? vos sois muy joven, discreta mas que una fea, y hermosa como un cupido, y consagráis á la densa soledad de estas campiñas, tantas ,gracias que debieran ser envidiadas de muchas madamitas rostrinegras que porque no nacen lindas maldicen hasta la teta- . ; que mamaron? qué elogiada 1
> 6 Los dos mas suspiros volved al alma, y los sollozos funestos por un rato se suspendan mientras estaslíneas leo. Letra de mi.; esposa es esta, al verl.a azogado tiemblo. Pero qué miro? av de mil Jims esposos que no permitirá el cielo Pero qué miro? ay de mí . Jorg. Apuró , to¿o el veneno. ap. Mind. Sostenedme, amigo mió'. Yo espiro. Lob. Decid : no puedo saber qué mal os aqueja? qué encierra ese escrito dentro de sus líneas ? Mind. Chira- Clarh:- ya sus hermosos luceros quizar.- Lob. Qué decís? Mind, Leed y observad si me lamento con justicia , de .la suerte que aflige mi triste pecho, lee Lob. Cuando ya cercana d que Lj muerte arrebate mi espíritu y me. aparte de tu vista , esposo mió , me atrevo d rom¬ per el silencio que guardé hasta aquí, y que dio motivo d nuestras desazo¬ nes. Mis ajos fueron testigos de la cruel ofensa que me hiciste con Miladi Cork, no merecida de. mis Afectuosos, cari¬ ños y y aunque procuré diferentes ve¬ ces revelarte mi sentimiento:, el amor, [que d pesar de tu ingratitud) te con¬ servo , nunca, me permitió decirte la Causa de mis penas-, muera al rigor de la^ desgracia , y, pues me fuistes infiel cu leí viedu 5 ciña a, des pac S\ de mi muer ^ te de esos dos inocentes 1 , que ' te que¬ dan,fruto de aquel gustos a, tiempo en que me querías. Gari. Mind. Corramos, amigo, sí, por ver si evitar podemos su desdicha , porque yo un mar de lágrimas hecho, á sus plantas ine echaré, .. implorando, con mil ruegos el perdón de mi delito. Lob. Esta desgracia temiendo ap. estaba hace muchos dias» Min. Qué respondéis? Lob. Ño aconsejo paséis á veros ahora con vuestra esposa.*» el recuerdo de la ofensa que fé hicisteis puede, aumentar en extremo aflicción ; tened presente que la parca rigurosa . • os la arrebate. Mind. No sien tanto su muerte , sino que yo fuese el instrumento dé ella. Oh cruel esposo 1 ^ f oh bárbaro! oh ingrato dueño* dejad, dejadme que corra y me precipite... Lob. Debo, conteneros. Jorg. Vuecelenci*. algo mas de sufrimiento procure mostrar, no es justo paséis k:-Sale Wer. Están todos l e que no llaman al Milord, « y no le dicen::- Lob. Qué es OS Wer. Así os quedáis espantados al. verme ? titiritero ó danzarín os parezco ? pero á qué me paro en taleS cuestiones y devaneos si se pierden los instantes? Acudid pronto , seremos testigos de la tragedia mas. funesta 'que en los reynoS extrangeros pude ver. Miladi , si no se ha muerto está espirando::- mas cómo os quedasteis tan su c pensos ? •' no hacéis caso de mis voces? Mind • Ay. da mí infeliz ! yo eflt Lob. Deteneos un i asíante. Mind. No , no puedo obedeceros 1 ea , apartad. éntral^ Wer Vamos , vamos. Lob. Ya es en valde detenerlo. ^ Jorg . Dios, mió, por Vuestra su** 13 bondad y proceder recto, de mis buenos bienhechores ./ y dueños , compadeceos, Cravinete de Miladi Ciar i 5 . / . n i . w *' ^.«u****.,*. -. r - tada en. una silla con grande a . miento , y con. el retrato de síf poso en la mano. Ciar. Hernioso marfil en que los pinceles estamparon e l bello rostro de aquel que esla causa de mi estra& tú que ofreces á mi vista el verdadero traslado de uu esposo fementido, de un amaute y dueño ing‘ a
T , desgraciados tu que aumentas mi dolor, y añades á mi tirano sentimiento , mas pesares, rn ; )S sollozos , y mas llantos, Cíuno , dime , le figuras de aspecto tan agraciado y tan amable, si soio es un alevoso y falso ? m a s qué digo? oh esposo mió! ti» no has sido , no , el culpado, mi , desuno sí, mi estrella, y lo inconstante del hado pudo cambiar los placeres en penas y sobresaltos. Conozco que me conservas, a pesar del cruel acaso, el amor.mas puro y tierno que mi pasión te ha inspirado; y que al saber mi desdicha, cuando veas retratado tu traición enorme y grave, en la carta que mi mano e escribió., para que nunca Uvieses mi fin infausto P°r casualidad , del mal tanto tiempo hepasado, ^° n el triste abatimiento ^ remordimiento aciago e ® tu culpa, darás pruebas , ayes descompasados, , u que faltándote yo, p mismo amor te ha faltado. ya L7z\z 0 i rr- ?»^*»»¿o, i tan amargo y triste trao 0 uo habrá con justo m 0 ?ivo entre penas asustado? qué mortal podrá decir n ° temer ser inmolado rigor de la cruel muerte el mismo Dios le ha temblado? n ' no hay duda, inevitable 4or IV S °' 1 >e í Í “ r ° y s B r ‘oñor Dios omnipotente, adre a que hl , f 13 nada a esta mujer por amor. para sufrir los trabajos que ocurren en este valle de amarguras y cuidados: No f permitas, Dios supremo, sienta el peso de tu agravio, muestra solo eres piadoso, y mis culpas olvidando, concededme aquel lugar de los bienaventurados, porque aunque son infinitos mis crimines y pecados, mas es la misericordia que ostentas con los cristianos. Y tú , dulce esposo mió, á quien tiernamente he amado, y cuyo amor conyugal fina y fiel he conservado, llora mi muerte , procura el guardar tu vida , dando pruebas de que en algún día á Ciari lias idolatrado, por ella solo', por ella cuida de esos dos pedazos de tí mismo , de esos niños que en lo pueril de sus años quedaron sin el cariño materno , pues si tu amparo les llega á faltar , podrán, en los vicios educados, ser despojo en algún tiempo de los placeres mundanos. A Dios Mindelsey , á Dios, á Dios hijos adorados, á Dios mundo fabuloso, patria de envidia y engaños: á Dios riquezas., escollo de pechos interesados: á Dios , todos, pues de todos me despido... sí , no aguardo que la suerte veleidosa desvie de mí el amago, pues el fallo de mi muerte tiene contra mí firmado: en. vano espero remedio, pues una vez decretado será inútil intentar, ni aun pensar el revocarlo. Oh qué funesto momento! oh qué' paso tan amargo es este 1 Señor , conforta mi espíritu acobardado, 3
xS Los dos mas prestadme una resistencia superior , que contrastado de ideas tan afligibies mi tri:te pecho , ha llegado á tal extremo de pena, que temo á fuerza de tanto sentir , zozobre la firme resignación que he prestado á los decretos del cielo justos y rectos::- en vano pueda ya::- oh Dios! clemencia, no me abandones::- Deutro Lobeston. Guardaos de entrar ahora. Dentro Mindelsey. Imposible me es. Ciar. Cielos , qué he escuchado ? no es de Mindelsey la voz ? mis congojas se aumentaron al oir sus ecos::- cómo ?::- Salen los tres .Dulce esposa, qué*reparo? en qué situación te encuentro? oh ! y en qué abátido estado llego á observarte ?::- Lob. Miladi::- Clar. Mindelsey , esposo caro, ya me pierdes para siempre, ya los dos nos separamos por toda una eternidad: ya contra mí han levantado la rigorosa guadaña las temibles Cloto y Atropos, y ya resistir no es dable el cruel golpe de su brazo: lo que encarecidamente en este trance te encargo, es que procures vivir mi fino amor olvidando, haciéndote allá á tus solas, entre otros muchos, el cargo de que si la pasión nuestra pudo haber llegado á tanto, que una ofensa fue bastante á hacer mi fin inhumano; ■ y cual ha sido el afecto que tu esposa te ha mostrado en sus últimos instantes y en el momento mas agrio. Cuida de nuestros dos hijos, yendo infundiendo en sus años, tiernos , las máximas buenas y los consejos mas sanos «¡ue la santa religión ’inos esposos . nos manda observar, que al ca los que siguen la virtud, son en el mundo obsequiados; pero los viciosos , solo son de todos ultrajados. Vos, Lobeston, que os habéis tanto tiempo interesado en nuestras felicidades, y que mostrasteis el grado de perfección á que puede llegar la amistad, tomaos la pena de continuar en ella::- pero excusado me parece este recuerdo y súplica , cuando paito tan confiada de que imposible es llegue el caso de perder del mutuo afecto los vínculos soberanos. Y vos , primo mió , á Dios::- que los fauces fatigados con la gran debilidad, no me permiten el daros las gracias por el cariño y que á esta casa habéis mostrao 0 ' 1 Sí::- no es fácil pronunciar::- , Q¡I ni aun..él..sí...porque..yo., quí^ desmayase. Mind. Mi misma pena me aca^ e ‘ con extremos de dolor. < Esposa, mi bien, qué aguaro que yo al mirar tal desgracio á mí mismo no me mato ? Lob. Teneos ,.Milord::- aun vive* Los rigores de un desmayo son los que la han reducido á tan Funesto letargo. * a ! Mi l i. O’.i mi bien! oh esposa ay de mil crueles liados! . ^ Wer. Aunque no sentí en mi comocion , cierto , ha causa» mucha aflicción en mi pecho suceso tan desgraciado. En los extrangeros. rey nos adonde anduve viajando, no fui testigo de vista de tragedia igual. Clar.Q u ® P 'volviendo del desmayo- ^ que::-ajrtriste !v.-w t - dame::- dame esos tus bra^ la última vez , porque en .‘rni— 1 .
. „ desgraciados , us y ofensas olvidando, are último suspiro, xpresaré el inhumano sentimiento que me causa separarme::- hado ingrato! 7 q u . n hombre::- cruel desdicha! Quien., tiernamente., he., amado!.. m! pesar... hizo que., espirando. reeto y j u st o Soberano, 5 u . e c i e las cosas visibles ; ln ^ isi bles eres árbitro... tened... oiedirl Mind. Caiga ei ;;¿ l0 sobre mí. Lob Yt Pn , «erno reposa. Wer'QM ^ 0 tendrá igual á un gran peñasco e corazón, que no llore rl „ v J r , tan , t r iste espectáculo? S- la la rigorosa muerte descargó.^ 1 golpe tirano. '• Oían... pero de la gloria , . volviendo en sí. Cu at ^° 1 ’ est á gozando. o fementido mortal! v) Mindelsey cruel y bárbaro! °ude estás? cómo no pagas ? tu crimen lo inhumano Mil adi Cork! oh fiera! ^ de mi vista has privado J a mas virtuosa esposa que ”a nac 'do: tu hermosura, dió tanto me ha alucinado, O motivo á esta desgracia. ^ hi,os tristes! oh graáos Lt d nü C eS am ‘ § OS mi°s 1 ■ ?> dcHto*.:ais g r p i and ° de este modo mf ateotado . e » mi purpura rosada ▼ u e stro acero sea bañado. ¿ e n e J > tene d la clemencia tremor del m „s ¿ ran d e sentimiento . de que muera confesando 5o 7 el hombre mas iniq U 0 i'l“= l , a tierra ha sustentado. oMilnrd.Milord, suene esqulra! c °nteneos , reportaos: 1 J» no hay'«medio, pac ¡ eilc¡3i . - rad en tan duro acaso ¿ u c sois superior á todas jpor amor. las desdichas. Sosegaos. Vuestra esposa en este instante con los bienaventurados está gozando la gloria que el Señor ha destinado para las almas virtuosas, para aquellos que han odiad# los viciosos devaneos, y los placeres mundanos. Por vuestros hijos no mas, tened constancia , miradlos privados de aquel cariño materno que les ha dado el ser vital : no queráis que queden abandonados en el mundo , sin arrimo, sin padre, sin::- WW\ Consolaos, Mindelsey , os lo suplico, Yo como un tonto he quedado, aj). Mind. Ño, no puede ser. Decid que fue mi sangrienta mano la que privó de la vida á una esposa que me ha amad# tiernamente. Confesad que soy el desventurado asesino que ostentó la barbarie de su brazo en una débil muger, en un ángel humanado. Delatadme , amigos mios, muévaos el estar mirando esta víctima inmolada i la infidelidad , dando pruebas así que queréis mitigar el mas tirano dolojr que me despedaza, y que el alma está tocando de tal forma , que parece que ella misma' está clamando justicia contra el traydor vil cuerpo que me ha animado... Mas pues que sobrevivir no me es dable , aquí postrado te juro , amada consorte, por dos :.cie!ps. soberanos, y por cuanto en sí la tierra encierra de mas sagrado, que jamás se verán secos de funestísimos lloros, y de este modo expiando iré con !a muerte lenta
mi delito. Los collados que otro tiempo eran mi gusto, de verdes yerbas poblados, no> me ofrezcan sus verdores: niegúeme el cielo su ■ claro resplandor: las fuentes sequen . sus mas abundantes caños, porque con la sed rabiosa me consuma mi quebranto: la tierra no me consienta, porque aun indigno me hallo de pisarla ; y si sucede que busque en el mar descanso, sírvame de monumento ese piélago salado: . desde su región el ayre en uracanes formado, en vez de serme apacible me cause terrible espanto; del fuego me martiricen los abrasadores rayos, y contra mí se conjuren los cielos , planetas y astros. Lob. Estas son las consecuencias que resultan del pecado: oh virtud! cuán digna eres, de que ofrezcan simulacros en tus aras los mortales; pero pocos han llegado á disfrutarte. Bn el mundo consagran mil holocaustos á los vicios y pasiones los vivientes, porque tanto han podido deslumbrarles, que algunos han reputado por virtud , al mismo vicio. Mind. Ay de mí! Wer. De aquí salgamos cuanto ames , que el corazón á vista de este expetácuío quiere salirse del pecho. Válgqtne Dios! de qué extraño accidente fui test'go, no deberé reservarlo para nadie, que en los reynos Los dos tfifl's Jinos esposos cultos y civilizados, debe de causar sorpresa- Jorg. Quién pensara que el aln f l S * dulzura , y placer, llegasen á tan infeliz estado, que aun la memoria del g ust cause tantos sobresaltos! ay ama mia! ay señora! no fue mi recelo vano. Lob. Amigó., de aqueste sitio es preciso separarnos, y esa víctima inocente, ese cuerpo inanimado de la consorte mas fina que han sostenido los campo de Suzex, con grave pomp^ sea al punto colocado en el triste Mausoleo en que están deportados los huesos de todos vuestros abuelos y antepasados. Mind. Ay Lobeston! pronto esp^ 4 . seguir sus fúnebres pasos; solo mis hijos conservan vida que detesto tanto; pero porque exemplo quede á los venideros años de esta funesta tragedia, haré que sieva de amparo á la mísera pobreza aquesta casa , fundando con sus rentas una rica obra pia. Lob. Bien pensado- . Y pues que tan brevemente el Autor ha demostrado las mas funestas resultas que tiene el haber faltado al afecto conyugal. Mind. Pidamos todos postrados . á tan benigno auditorio, que los yerros perdonando de la pieza , cuando no algún victor merezcamos::- Todos. Logremos que al menos que complacerle deseamos. $eP ! N. _ FALENC IA : POR ILDEFONSO MOMPIÉ. 1817» „_ —" Se hallará en la librería de los señores Domingo y Mompié , cdW Caballeros , núm, 48.