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Diluir la niebla: Dibujos

Ruiz Padrón, Luis

Abstract

Esta publicación centra su atención en la motivación y la experiencia del apunte del natural, tomando como referencia un poema de Rafael Alberti “A la línea” (1948): "A ti, contorno de la gracia humana / recta, curva, bailable geometría, / delirante en la luz, caligrafía / que diluye la niebla más liviana". El autor aporta un texto y más de sesenta dibujos realizados durante la última década con tinta y acuarela en cuadernos de viaje con distintos formatos. Aunque los temas principales son la arquitectura y el paisaje urbano, también están presentes otros motivos comprendidos en distintas escalas, desde panorámicas del territorio hasta todo tipo de vehículos y objetos domésticos. Todos ellos han sido tomados in situ y constituyen un testimonio de la experiencia directa del dibujante confrontado con la realidad tridimensional.

Full text

Diluir la niebla. Dibujos Luis Ruiz Padrón Luis Ruiz Padrón: Diluir la nieba. Dibujos HUM 976. Expregráfica. Lugar, Arquitectura y Dibujo Universidad de Sevilla Luis Ruiz Padrón es arquitecto por la Universidad de Sevilla (1999). Desde entonces ejerce la profesión libre y actualmente es profesor del Área de Expresión Gráfica Arquitectónica en la Universidad de Málaga. Pertenece al colectivo Urban Sketchers desde 2009. Obtuvo el premio internacional ArchiGraphicsArts de dibujo arquitectónico (2015). Es autor de diversas publicaciones y desde 2016 es colaborador semanal en Diario SUR, por lo que ha obtenido una mención en los Premios Málaga de Arquitectura (2020). En 2016 leyó su tesis doctoral, Málaga, dibujos de ciudad y paisaje hasta 1850, dirigida por Antonio Gámiz Gordo en la E.T.S. de Arquitectura de Sevilla. Desde entonces es miembro del grupo de investigación HUM 976. Expregráfica. Lugar, Arquitectura y Dibujo, cuyos objetivos se centran en el dibujo como parte esencial del pensamiento y la creación arquitectónica, y cuyas líneas de investigación se enmarcan entre las amplias materias del área de Expresión Gráfica Arquitectónica. Esta publicación centra su atención en la motivación y la experiencia del apunte del natural, tomando como referencia un poema de Rafael Alberti “A la línea” (1948): A ti, contorno de la gracia humana recta, curva, bailable geometría, delirante en la luz, caligrafía que diluye la niebla más liviana. El autor aporta un texto y más de sesenta dibujos realizados durante la última década con tinta y acuarela en cuadernos de viaje con distintos formatos. Aunque los temas principales son la arquitectura y el paisaje urbano, también están presentes otros motivos comprendidos en distintas escalas, desde panorámicas del territorio hasta todo tipo de vehículos y objetos domésticos. Todos ellos han sido tomados in situ y constituyen un testimonio de la experiencia directa del dibujante confrontado con la realidad tridimensional. Diluir la niebla. Dibujos Luis Ruiz Padrón Luis Ruiz Padrón: Diluir la nieba. Dibujos HUM 976. Expregráfica. Lugar, Arquitectura y Dibujo Universidad de Sevilla Luis Ruiz Padrón es arquitecto por la Universidad de Sevilla (1999). Desde entonces ejerce la profesión libre y actualmente es profesor del Área de Expresión Gráfica Arquitectónica en la Universidad de Málaga. Pertenece al colectivo Urban Sketchers desde 2009. Obtuvo el premio internacional ArchiGraphicsArts de dibujo arquitectónico (2015). Es autor de diversas publicaciones y desde 2016 es colaborador semanal en Diario SUR, por lo que ha obtenido una mención en los Premios Málaga de Arquitectura (2020). En 2016 leyó su tesis doctoral, Málaga, dibujos de ciudad y paisaje hasta 1850, dirigida por Antonio Gámiz Gordo en la E.T.S. de Arquitectura de Sevilla. Desde entonces es miembro del grupo de investigación HUM 976. Expregráfica. Lugar, Arquitectura y Dibujo, cuyos objetivos se centran en el dibujo como parte esencial del pensamiento y la creación arquitectónica, y cuyas líneas de investigación se enmarcan entre las amplias materias del área de Expresión Gráfica Arquitectónica. Esta publicación centra su atención en la motivación y la experiencia del apunte del natural, tomando como referencia un poema de Rafael Alberti “A la línea” (1948): A ti, contorno de la gracia humana recta, curva, bailable geometría, delirante en la luz, caligrafía que diluye la niebla más liviana. El autor aporta un texto y más de sesenta dibujos realizados durante la última década con tinta y acuarela en cuadernos de viaje con distintos formatos. Aunque los temas principales son la arquitectura y el paisaje urbano, también están presentes otros motivos comprendidos en distintas escalas, desde panorámicas del territorio hasta todo tipo de vehículos y objetos domésticos. Todos ellos han sido tomados in situ y constituyen un testimonio de la experiencia directa del dibujante confrontado con la realidad tridimensional. Diluir la niebla. Dibujos HUM 976. Expregráfica. Lugar, Arquitectura y Dibujo Departamento de Expresión Gráfica Arquitectónica Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla Luis Ruiz Padrón Título: Diluir la niebla. Dibujos Primera edición: junio 2021 Edita: HUM 976. Expregráfica. Lugar, Arquitectura y Dibujo Investigador responsable y editor: Antonio Gámiz Gordo Coordinación de la publicación: Antonio Gámiz Gordo y José María Gentil Baldrich Diseño y maquetación: Antonio Gámiz Gordo Impresión: Tecnographic, S.L. (Sevilla) © Dibujos: Luis Ruiz Padrón © Textos: Antonio Gámiz Gordo, José María Gentil Baldrich y Luis Ruiz Padrón © HUM 976. Expregráfica. Lugar, Arquitectura y Dibujo ISBN: 978-84-09-32020-2 Depósito Legal: SE 1207-2021 Portada: Casa de Pilatos, patio principal. Sevilla, 05-06-2013 (42 x 29,7 cm) Solapa interior: Andén 11 de la estación de autobuses. Málaga, 05-07-2020 (17,8 x 23,3 cm) Contraportada: Galeón Andalucía. Puerto de Málaga. 03-01-2018 (15 x 21 cm) Solapa interior: Rua da Bica. Lisboa, 23-07-2011 (13,7 x 21,5 cm) HUM 976 Miembros del grupo de investigación HUM976: José María Gentil Baldrich; Andrés Martín Pastor; Pedro Barrero Ortega; Luis Ruiz Padrón; Ana Yanguas Álvarez de Toledo; Ricardo Sierra Delgado; María Núñez González; José Manuel Higuera Meléndez; Fernando Vilaplana Villajos; José Carlos Galán Jiménez; Luz Jiménez Fernández-Palacios; Ignacio Ferrer Pérez-Blanco; Juan Cantizani Oliva; Antonio Gámiz Gordo - 3 - Introducción. Visión, mirada y dibujos Antonio Gámiz Gordo José María Gentil Baldrich “Pues, tonto, ¿no adviertes que es diferente el ver del mirar?: Y tú allá abajo veías, pero acá arriba miras y tiene diferente vista el que mira a otro para mirarlo, que el que las ve por sólo verlos”. La observación citada no puede ser más oportuna en esta introducción, porque procede de una obra atribuida a Salvador Jacinto Polo de Medina (1603-1676), publicada en Orihuela en 1639, y titulada El hijo de Málaga, como el autor del libro que presentamos. Quien la expresa es una imaginaria estatua parlante en la Puerta del Mar malagueña, dirigida a un sorprendido Fabio Virgilio Cordato. Este escribe la narración en primera persona, dando entrada a un relato que podemos incluir dentro de la crítica social presente en la literatura de la época. Aparecen protagonistas que, al mirar con determinadas condiciones, ven lo que otros no pueden ver. No vamos a referirnos a otros antecedentes sobre ese tema pero sí indicar que, a nuestro juicio, es la primera vez que esa distinción entre ver y mirar se hace en Málaga. Y, más pícaramente, cabe destacar la calificación que se da el propio Fabio Virgilio en su mirador del puerto malagueño, al considerarse incluido entre los mirones de playa [sic]; sin que dichos términos tengan nada que ver con lo que podría pensar un lector actual y malintencionado. Según ilustra la cita, la percepción visual del mundo está sometida a numerosos condicionantes -que incluso, según Fabio Virgilio, pueden ser mágicos- y nunca ha sido considerada como algo sencillo y objetivo. Los complejos procesos perceptivos y culturales que desembocan en la mirada intencionada van más allá de lo estrictamente sensorial y son inseparables del propio pensamiento. Porque vemos pensando y pensamos viendo. Por eso la agudeza de esa mirada, en nuestro caso del dibujo, nos resulta crucial para percibir cuestiones que a menudo pasarían desapercibidas a primera vista y para descubrir la esencia de lo que estamos dibujando. El propio proceso del dibujo nos obliga a mirar atenta y detenidamente para llegar a comprender y seleccionar lo visto, a diferencia de la fotografía que -sin tener que elegirlo registra todo. Aprender a mirar consiste en distinguir las formas y las categorías; en fijar las proporciones y comprender las luces y las sombras; en descubrir las texturas o los colores, intensificando las sensaciones personales, excitando los sueños. Y también consiste en eliminar, prescindir, ocultar... constituyendo un proceso de carácter personal e in- - 4 - transferible que otros no pueden hacer por nosotros. Es una experiencia íntima sobre la que José Antonio Marina (Dibujar, 2008) subraya una cuestión básica: “No les animo a que dibujen porque piensen que van a conseguir obras para colgar en su habitación, sino para una cosa más importante. El mundo les va a parecer más atractivo”. Así, el dibujo sirve para conocer y para dar a conocer, para educar la mirada y convertirse -con frecuencia- en una atractiva fuente de satisfacción. Por ello, el dibujo nunca debe entenderse como una mera mímesis de las apariencias, ni como la aplicación de ciertas convenciones o programas informáticos, ni como un simple instrumento práctico, sino como algo más rico y complejo: como un lenguaje con el que se expresa el propio pensamiento en la arquitectura. El dibujo, según el arquitecto Manuel Aires Mateus (“Hablar de proyectos es hablar de dibujos”, 2006): “…interesa sobre todo para comprender. Si voy a un lugar y lo quiero comprender, lo dibujo (…) por eso el dibujo es para mí una forma de conocer (…) y es que normalmente dibujamos hasta haber comprendido qué queremos”. No es la primera vez que Luis Ruiz Padrón, doctor arquitecto, veterano urban sketcher y experimentado columnista de prensa, publica exquisitos dibujos de sus incontables cuadernos, con una mirada que abarca campos muy diversos, desde el territorio y la arquitectura hasta las máquinas y los objetos cotidianos. Ello le ha valido importantes reconocimientos, como el premio internacional ArchiGraphicsArts de dibujo arquitectónico (2015) o una reciente mención en los Premios Málaga de Arquitectura (2020). Además, debe destacarse su tesis doctoral titulada Málaga, dibujos de ciudad y paisaje hasta 1850 (2016), donde desarrolló su amplia erudición gráfica, que ha marcado su manera posterior de afrontar el dibujo. Así, a partir de una dilatada experiencia, el autor explora continuamente el mundo creando nuevos “mapas cognitivos” en los que muchas veces los momentos cotidianos se convierten en motivo de valiosas reflexiones. Sus dibujos, habitualmente tomados in situ, descubren la compleja realidad con naturalidad y amabilidad, usando sencillos recursos gráficos con una sorprendente precisión y sofisticación. Sus ágiles líneas a tinta se complementan con sutiles toques de acuarela, respetando siempre los espacios en blanco del propio papel de forma premeditada e inteligente. De este modo se concretan y se expresan ideas diluyendo la niebla -a la que alude el título de esta publicaciónque a veces impide ver, entender o explicar lo que tenemos delante. Esperamos que estos dibujos, que más allá de lo arquitectónico pueden interesar a todo tipo de público, sirvan como referencia para las nuevas generaciones que han crecido en tiempos digitales, y estimulen en nuestras escuelas el dibujo a mano como expresión del pensamiento y de los anhelos e inquietudes personales. Cuando vemos la especial sensibilidad de los dibujos de Luis Ruiz Padrón, cabe recordar unas palabras de Antonio Machado sobre la mirada en su poema “Introducción a los sueños”: “…Sólo el poeta puede / mirar lo que está lejos / dentro del alma…”. - 5 - Siempre me ha intrigado el momento y la manera en que a mis colegas de profesión le fue revelada la esencia de la arquitectura. Quizá parezca algo pretencioso semejante comienzo, pero estoy convencido de que para todos nosotros ha existido un momento en que hemos exclamado: «ah, era esto». Puede que haya casos en los que se trató de un descubrimiento progresivo, pero, en mi caso, se produjo de golpe. Hace más de tres décadas de dicho golpe indoloro, pero puedo recordarlo con la viveza que se reserva a los hallazgos más felices. Por aquel entonces, el tedio de muchas tardes otoñales en la Escuela de Arquitectura de Sevilla -era segundo curso de carrerase redimía con las tan esperadas como concurridas clases de Historia del Arte y la Arquitectura I, impartidas por Rafael Manzano1; sus horas de docencia constituían un oasis para aquellos estudiantes que comenzaban a ver tambalearse su vocación a base de suspensos. Don Rafael explicaba la materia mientras la ilustraba mediante dibujos en la pizarra, que eran tan asombrosos como didácticos; al copiarlos el alumno, los conceptos quedaban perfectamente fijados en la memoria, a la vez que se aprendía a dibujar con cierta soltura. Y fue durante una de aquellas clases cuando ocurrió la revelación; en concreto, durante la dedicada al estilo dórico. Para quienes han estudiado en la exuberancia visual de nuestros días, quizá resulte extraño imaginar aquellas clases de finales de los 80, cuando internet no era más que una fantasía y, para el estudio de la Historia del Arte, se hacía necesario cotejar las imágenes proyectadas mediante diapositivas en el aula con las contenidas en los libros de la biblioteca; relacionando ambas, se podía ampliar la materia asimilada en clase con la mostrada en los manuales. Algunos osados abocetábamos en nuestros apuntes aquellas diapositivas en trazos torpes, aunque rápidos, con la urgencia que imprimía el inminente cambio de imagen y con la finalidad de recordar con mayores garantías la pieza descrita junto a su nombre. Y, a veces, por el mero placer de dibujar en clase. 1. Rafael Manzano Martos (Cádiz, 1936) ejerció su docencia en la E.T.S. de Arquitectura de Sevilla como catedrático de Historia de la Arquitectura desde 1968 hasta 2010, siendo Director-Decano entre 1974 y 1978. Fue Director-Conservador y Alcaide de los Reales Alcázares de Sevilla de 1970 a 1988 y en 2010 recibió en Chicago el prestigioso premio Richard H. Driehaus. Diluir la niebla más liviana Luis Ruiz Padrón A ti, contorno de la gracia humana recta, curva, bailable geometría, delirante en la luz, caligrafía que diluye la niebla más liviana. Rafael Alberti, A la línea. 1948 En un momento dado, apareció la dichosa imagen: una diapositiva en blanco y negro del Tesoro de los Atenienses en Delfos, bañado por una intensa luz meridional. «Nada tan simple y armonioso como este diminuto mégaron, la forma germinal del templo dórico», informaba acerca de tal joya arquitectónica el manual de arte griego que todos manejábamos como bibliografía esencial de la asignatura2. Intenté reproducirla en mis apuntes mediante trazos de boli BIC; dibujé unas pocas líneas para definir el volumen y a continuación dediqué mi atención al pórtico con sus dos columnas, rayando las estrías de éstas y los detalles de los capiteles. Luego pasé al friso: triglifos y metopas, sin olvidar las correspondientes gotas. El resultado fue descorazonador: en mi dibujo no había nada del vigor cristalino que irradiaba la pantalla, tan solo era un confuso apilamiento de segmentos varios que se percibía como una anodina mancha. Apremiado por el inminente paso a la siguiente diapositiva, hice una nueva pequeña y muy apresurada viñeta: sólo tres manchas oscuras que se proyectaban en el interior del pórtico, a la que añadí las correspondientes a las sombras arrojadas por cornisa y frontón. Apenas cinco borrones. Y, sin embargo, ¡Eureka! Ahora sí. El negro perfilaba con nitidez la concavidad del atrio, resaltando a la vez la materialidad del mármol pentélico que la delimita. Negativo y positivo. Los trazos habían representado lo sustantivo: el espacio. Las frases memorizadas tiempo atrás cobraron de repente todo el sentido, hasta entonces huidizo: La arquitectura es el arte del espacio; la arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz. Y es, precisamente, gracias al dibujo como se realizó el descubrimiento. De este modo se hacían buenas las palabras de John Berger: «un dibujo es un documento autobiográfico que da cuenta del descubrimiento de un suceso, ya sea visto, recordado o imaginado3», proceso que más adelante compara con la excavación de un túnel en la oscuridad4. Sin embargo, el símil más bello -y atinadose lo debemos a Rafael Alberti, que define a la línea como una «caligrafía que diluye la niebla más liviana5». ¿En qué consiste el dibujo, sino en eso? En perfilar lo impreciso hasta que se muestre con una claridad cristalina. Para Berger, este ejercicio de orientación se desarrolla -de forma figurada- en el subsuelo; para Alberti, en la niebla. El escritor y dibujante austríaco Alfred Kubin nos aporta una tercera metáfora: «El mundo me parece un laberinto», a la que considera oportuno añadir el siguiente matiz: «Quiero encontrar mi camino y es como dibujante como debo hacerlo6». Puntualización que denota un determinado comportamiento perceptivo, concepto acerca del cual el psicólogo Julian Hochberg ha expresado lo siguiente: «El modo en que una persona mira al mundo depende tanto de su conocimiento de él como de sus objetivos, es decir, de la información que busca7». 2. BLANCO, 1984, p. 75. 3. BERGER, 2012, p. 8. 4. Ibíd., p. 61. 5. ALBERTI, 2004, p. 56. 6. KUBIN, 2005, p. 38. 7. HOCHBERG, 2013, p. 87. - 7 -- 7 - La mirada, pues, va asociada a la voluntad de un observador que busca, va asociada a una intención. Porque, como nos recuerda José María Gentil, «debemos diferenciar aquí entre mirar y ver porque, en efecto, son términos que corresponden a situaciones distintas. (…) El acto de mirar lleva consigo una intención -a veces aviesarespecto al objeto observado8». Johann Wolfgang von Goethe nos confiesa en Poesía y Verdad que, por encima de cualquier otro, fue el ojo el órgano con el que comprendió el mundo9; pero debe recordarse que el gran literato alemán desempeñó a lo largo de su vida una actividad como dibujante tan continua como prolífica, en la cual se consideraba a sí mismo como un simple diletante. «No he visto lo que no he dibujado», escribió en otra ocasión. Sobre el mirar y el ver, John Taylor ha escrito este clarificador párrafo: Percibir una configuración significa discernir el principio a partir del cual se ordenan sus elementos. Ver únicamente los elementos no basta, puesto que la configuración no estriba únicamente en sus elementos (sino) en la regla que gobierna sus relaciones recíprocas. La visión estereotipada sólo ve aquellas configuraciones que, basándose en sus propios estereotipos, ha logrado prever10. Así, el dibujo nos permite fijar una realidad que, sometida al escrutinio de un observador, se ha descompuesto, decodificado y recompuesto sobre el papel; percepción que se habría perdido sin remedio, de no haber mediado tal proceso. Y, en este sentido, el dibujo a línea parece particularmente eficaz en cuanto a la detección de esas configuraciones. Antonio Gámiz nos recuerda, además, que la percepción no sólo detecta configuraciones, sino que las pone en relación con factores subjetivos conforme a nuestras expectativas, hábitos, experiencias previas o personalidad11. Cuando consultamos la definición del Diccionario de la Real Academia, encontramos que dibujar es «delinear en una superficie, y sombrear imitando la figura de un cuerpo». A su vez, delinear es «trazar las líneas de una figura». La representación de un objeto tridimensional sobre una superficie plana por medio de su silueta no deja de ser una abstracción, pero no es arbitraria: un contorno continuo constituye una buena señal del límite de un objeto. Pero vayamos un paso más allá. Tal y como define el diccionario el concepto, no sólo los contornos, sino también las gradaciones de sombreado se representan mediante líneas, siguiendo una tradición que se ha extendido a todas las artes gráficas y a la que nuestra mirada se acomoda fácilmente; aquí se podrían incluir también las texturas. El uso de estas líneas admite una gran riqueza de matices entre los valores táctiles y los visuales, dependiendo de que el énfasis se haya puesto en la línea de contorno o en las líneas que componen la sombra, cuya disposición puede acabar por convertirlas en masas percibidas y hacerlas desaparecer en la impresión de conjunto. Ambos extremos 8. GENTIL, 2011, p. 260. 9. ARNALDO, 2008, p. 25. 10. Citado por HOCHBERG, op. cit., p.92 11. GÁMIZ, 2003, p. 42. Plaza de España Vejer de la Frontera (Cádiz), 27-04-2013 (15,4 x 23,5 cm) - 14 - Patio de las Viudas Vejer de la Frontera (Cádiz), 27-04-2013 (27,4 x 21,5 cm) - 15 - De Ceuta a Algeciras Estrecho de Gibraltar, 10-04-2016 (27,4 x 21,5 cm) - 16 - Silos portuarios Ceuta, 09-04-2016 (27,4 x 21,5 cm) - 17 - - 18 - Vista panorámica de la ciudad vieja Melilla, 10-06-2016 (62 x 23,5 cm) - 19 - La Giralda desde la plaza de San Francisco Sevilla, 07-09-2012 (27,4 x 21,5 cm) - 20 - Corral del Conde Sevilla, 25-04-2013 (27,4 x 21,5 cm) - 21 - Casa de Pilatos, portada Sevilla, 05-06-2013 (21 x 29,7 cm) - 22 - Casa de Pilatos, jardín Sevilla, 05-06-2013 (29,7 x 21 cm) - 23 - Calle Mariblanca, 5 Málaga, 23-02-2018 (17,8 x 23,3 cm) - 30 - Plaza de San Juan de Dios Málaga, 21-05-2021 (17,8 x 23,3 cm) - 31 - Edificaciones en la antigua carretera de Almería Málaga, 16-06-2019 (17,8 x 23,3 cm) - 32 - Fábrica de cemento Barriada de La Araña (Málaga), 01-05-2017 (27,4 x 21,5 cm) - 33 - Obras de la parada del metro Centro-Alameda Málaga, 29-10-2020 (17,8 x 23,3 cm) - 34 - Demolición del palacete de los condes de Benahavís Málaga, 31-03-2019 (17,8 x 23,3 cm) - 35 - - 36 - Palacio de Ferias y Congresos de Málaga Málaga, 28-01-2011 (41 x 12,7 cm) - 37 - Iglesia del Santo Cristo de la Salud Málaga, 15-01-2015 (27,4 x 21,5 cm) - 38 - Officium Defunctorum en la Cripta de los Condes de Buenavista Málaga, 14-03-2015 (27,4 x 21,5 cm) - 39 - - 46 - Vista panorámica desde el Museo Pablo Serrano Zaragoza, 30-06-2012 (65 x 20 cm) - 47 - Barrio de La Marina Fuenterrabía (Guipúzcoa), 28-05-2017 (27,4 x 21,5 cm) - 48 - Plaza del Obradoiro Santiago de Compostela (La Coruña), 17-09-2013 (27,4 x 21,5 cm) - 49 - Fábrica de cereales A Nacional Lisboa, 05-11-2017 (27,4 x 21,5 cm) - 50 - Rua de São Paulo Lisboa, 21-07-2011 (27,4 x 21,5 cm) - 51 - Biblioteca Nacional de Francia París, 16-11-2017 (17 x 13,6 cm) - 52 - Catedral de Notre-Dame París, 30-07-2012 (27,4 x 21,5 cm) - 53 - - 54 - Estación de Lyon París, 20-11-2017 (17 x 13,6 cm) Estación de S-Bahn Stuttgart, 20-08-2019 (17 x 13,6 cm) - 55 - Buque escuela Gorch Fock Puerto de Málaga, 31-10-2014 (27,4 x 21,5 cm) - 62 - Muelle 2 Puerto de Málaga, 21-04-2017 (17,8 x 23,3 cm) - 63 - Réplica de la nao Victoria Puerto de Málaga, 14-10-2018 (27,4 x 21,5 cm) - 64 - Portacontenedores Mathilde Maersk Puerto de Málaga, 18-10-2013 (17,8 x 23,3 cm) - 65 - Peugeot 404 Taller de reparaciones Philippe Gassot (Brest), 14-05-2017 (27,4 x 21,5 cm) - 66 - Bentley modelo 1935 Museo Automovilístico de Málaga, 01-05-2016 (27,4 x 21,5 cm) - 67 - Caza Polikarpov I-15 “Chato” Museo del Aire. Cuatro Vientos (Madrid), 15-04-2017 (27,4 x 21,5 cm) - 68 - Helicóptero Bell 47 Aeromuseo de Málaga, 29-09-2012 (27,4 x 21,5 cm) - 69 - - 70 - Plantas crasas Málaga, 13-07-2016 (29,7 x 21 cm) - 71 - Museo Interactivo de la Música de Málaga (MIMMA) Málaga, 07-07-2018 (27,4 x 21,5 cm)