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1 Desvelando valores patrimoniales identitarios a través de fragmentos comunes en la ruralidad del Maule, Chile Apropiación de la vivienda como acto de resistencia patrimonial en el hábitat rural de la región del Maule, Chile Alumno Jaime Sepúlveda, Arquitecto Tutores Félix de la Iglesia José Enrique López-Canti marph 21 Máster en Arquitectura y Patrimonio Histórico 2019-20 Universidad de Sevilla 3 de diciembre de 2020
2 MARPH 21 Máster en arquitectura y patrimonio histórico UNIVERSIDAD DE SEVILLA 3 de Diciembre 2020 Sevilla, España
3 (Figura 1 : Casals Aguirre, Pablo (autor), “Cuadro de vídeo realizado con dron por la precordillera de linares. Agosto 2018)
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5 “Sólo cuando sabemos habitar podemos edificar... Habitar es la propiedad básica de la existencia.” Martín Heidegger (Figura 2 : Labarca Rocco, Héctor (autor), “Revista de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Talca. Numero 2”, Junio 2008. Pagina 72)
6 ÍNDICE 10 14 18 20 24 46 50 58 60 72 78 - RESUMEN - ABSTRACT 1. DESVELANDO EL IMAGINARIO DE LO RURAL - Condiciones de partida - 1.1 Introducción e hipótesis 1.2 Contexto de estudio 1.3 Objetivos 1.4 Metodología 2. ALCANCE DE LOS MODOS DE HACER - Estado de la cuestión - 2.1 Memoria e identidad desde lo común 2.2 Simbolismo y representación 2.3 Elementos y fragmentos en fricción
7 3. INGENIOS CRÍTICOS - Levantamiento y registro - 3.1 Conceptos generales 3.2 Representación de casos de estudio 3.3 Diagramas comparativos 4. APRENDIZAJES Y TRANSFERENCIAS - Marco proyectual - 4.1 Lineamientos generales de proyección 4.2 Conclusiones - BIBLIOGRAFÍA 86 88 94 158 168 170 176 182
8(Figura 3 : Elaboración propia) Fragmento 1 La torre Linares 35°49’57.4”S 71°33’42.6”W
9 Fragmento 2 La ballica Linares 35°50’15.0”S 71°32’59.0”W (Figura 4 : Elaboración propia)
16 Fragmento 5 San Bartolo Yerbas Buenas 35°47’03.0”S 71°33’30.2”W Fragmento 6 Miraflores Longaví 35°55’28.6”S 71°37’50.2”W (Figura 9 : Elaboración propia)
17 Fragmento 6 Miraflores Longaví 35°55’28.6”S 71°37’50.2”W (Figura 10 : Elaboración propia)
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19 DESVELANDO EL IMAGINARIO DE LO RURAL - Condiciones de partida -
20 - Condiciones de partida - (Figura 11 : Elaboración propia)
21 1 DESVELANDO EL IMAGINARIO DE LO RURAL – Condiciones de partida – 1.1 Introducción Apropiación de viviendas como acto de resistencia patrimonial. El acto de desvelar pretende quitar el velo para poder observar con claridad lo que hay detrás. También presupone prender la vela que ilumine esa oscuridad. El presente trabajo busca descubrir lo que se encuentra detrás de ese velo en la complejidad del mundo rural maulino. Encender la vela que haga posible una reflexión sobre estos fragmentos desde la claridad que entrega la representación arquitectónica. Es por esto por lo que hacer juicio de valor sobre las soluciones habitacionales entregadas luego de la catástrofe no presenta mayor complejidad, ya que su instalación y diseño provino de un desconocimiento completo de una zona tan particular como la rural en la región del Maule. En cambio, mirar las acciones y modificaciones posteriores acerca de las viviendas entregadas entregan un panorama más complejo y diverso sobre los acontecimientos arquitectónicos humanos del hábitat rural. El objeto de investigación por lo tanto no esprecisamente la vivienda rural tradicional, ni las soluciones entregadas. La mirada va sobre esos elementos que se anexan a las viviendas entregadas, las cuales permiten vivir en esos ambientes rurales específicamente. Los elementos vienen a completar y complementar a la vez estas viviendas. Es por ello que a partir de esta revisión se puede llegar a descifrar lógicas entre un pasado cultural propio, los modos históricos de habitar este territorio y los procesos contemporáneos tecnológicos - económicos. Por tanto, es una revisión de factores culturales arquitectónicos, representados en clave de fragmentos matéricos que producen fricción o roce entre lo entregado y las modificaciones de apropiación misma de los habitantes. Estos actos de conquista de la vivienda son posibles de revisar, ya que han transcurrido 10 años desde el movimiento telúrico, tiempo suficiente para ver los reales alcances de las acciones humanas.
22 Para la realización de esta investigación se ha tomado como base fundamental el trabajo previo realizado (PR2- proyecto patrimonial de investigación). Trabajo precedente cuyo título es “Apropiación de la vivienda como acto de resistencia patrimonial en el hábitat rural de la Región del Maule, Chile. Descifrando valores patrimoniales identitarios a través de intervenciones de la comunidad rural” buscaba aproximarse en términos metodológicos a este estudio. Trabajo precedente realizado por Jaime Sepúlveda, Arquitecto y tutores Félix de la Iglesia Salgado y José Enrique López-Canti. Justificación del trabajo Existe la necesidad de registrar y entender estos nuevos patrimonios desde una mirada crítica desprejuiciada y sin sentimentalidad excesiva. Entender que los actos humanos colectivos son los que determinan la memoria e identidad de las comunidades, no necesariamente la materia física de sus construcciones. Es por ello por lo que esta investigación abre la puerta para mirar el patrimonio desde las lógicas sin juicio previo de lo meramente morfológico. Estos nuevos patrimonios o “patrimonios menores” cobran valor para repensar la definición y las nociones de éste, aún más en zonas donde la fragilidad de la vida y de las construcciones es más alta. Las construcciones son mucho más efímeras que en Europa por un sinfín de características, lo que hace necesario registrar y evaluar estos actos humanos por sobre el material y las construcciones por esta condición de fragilidad. En consecuencia, avanzar en temas de protección de la vida rural y modos de habitar este tipo de territorio. Junto a lo anterior, se busca hacer una lectura crítica de la realidad de la vida y cómo se constituye ésta en la escala rural, habitacional y agrícola. Debemos entender cómo se constituyen nuestros pueblos para pensar en ese futuro. Algo de eso hablaba Eliecer Mancilla en el año 1939: “Cuando sepamos cuál es la constitución de nuestros pueblos, cuáles sus posibilidades de desarrollo, permanencia o muerte, sabremos también emplear construcciones para cinco, cien o quince años” (Mancilla, 1939). Es por esto por lo que la revisión de la arquitectura y sus variables debe ser constante y periódica, algo de lo que esta investigación pretende hacerse cargo. Es también una búsqueda por dignificar el patrimonio rural agrario, uno de los objetivos primordiales de investigación que se establece en la “Carta de Baeza”, “Reclamamos la dignificación de la actividad agraria. Este es nuestro prin- - Condiciones de partida -
23 cipal objetivo.” (Castillo Ruiz, 2013). Si bien el texto esta referido a un contexto muy distante, las lecturas y reflexiones en torno a la actividad agraria son atingentes para comprender las implicancias o valores de el Valle Central de Chile. “Constatada la relevancia y significación de los valores culturales y naturales que tienen los bienes agrarios, así como su correspondencia con algunas de las formas patrimoniales y significados más avanzados del Patrimonio Cultural y Natural: su dimensión territorial, la presencia de bienes naturales y culturales, etc. A esta importancia cualitativa tenemos que unir la cuantitativa, ya que el predominio de la superficie de la Tierra dedicada de forma directa o indirecta a la actividad agraria respecto a otros usos (urbanos, industriales, mineros, infraestructuras, etc.) es abrumador.” (Castillo Ruiz, 2013) Se expresa claramente como las relaciones en estos contextos son de escalas de territorio y paisaje. La manera de enfrentar o acercarse a este patrimonio presente una gran complejidad por la diversidad de escalas a tratar, pero por lo mismo resulta imperioso buscar mecanismos que permitan esclarecer esa complejidad escalar de los bienes. De allí que el reconocimiento se enfoque a los modos de vida para reconocerlos y valorarlos, para que desde allí se vislumbre una real protección, algo que se comenta en la “Carta de Baeza”, “Pero esta apuesta por la protección lo que significa es reconocimiento y valoración, que en el caso de la agricultura, la ganadería y la silvicultura tienen un simbolismo o trascendencia especial, dada la minusvaloración o desconsideración que esta actividad primaria tiene respecto a otras actividades humanas, especialmente las relacionadas con el mundo urbano o tecnológico o el sector servicios.” (Castillo Ruiz, 2013) Hipótesis De este modo, la hipótesis de partida busca develar si “Las intervenciones que las familias damnificadas llevaron a cabo en las viviendas entregadas, representan en su particularidad y conjunto lógicas patrimoniales e identitarias del habitar rural del Maule Sur.” Los modos y formas de habitar este territorio particular, representado por este enfrentamiento entre la vivienda entregada y las intervenciones posteriores, hablan de una actitud de resistencia, la cual en su conjunto comunica lógicas de un patrimonio colectivo.
24 (Figura 12 : Elaboración propia) - Condiciones de partida -
25 1.2 Contexto de estudio Límites imaginarios del Valle Central de Chile La presente investigación tiene como contexto base al “Valle Central de Chile”, territorio que presenta límites difusos. No obstante, se encuentra contenido por cordones montañosos del oriente y poniente, y por un extenso desierto y frondoso bosque en el norte y sur respectivamente. Pensado así, se entendería al Valle Central como una isla dentro de otra llamada Chile, o más bien un oasis fértil en esa isla. La cordillera de los Andes, siempre presente en el paisaje, es la que hace de telón por el cual todas las mañanas “sale el sol”. Estas características topográficas son las que determinan el clima de la zona y la posterior vida en este lugar. Dentro de estos límites se erigió el país, las bases o el imaginario colectivo de lo que conocemos hoy como Chile. Así lo explica José Bengoa. “Chile, el país, su sociedad y el Estado, se construyó sobre los imaginarios del Valle Central, sus paisajes y su gente. Sin duda un lugar maravilloso. La cordillera siempre presente, en invierno y primavera nevada, los ríos que corren torrentosos, pequeñas planicies verdes, esos “campos de flores bordados”, y la cordillera de la costa, seca, parca, ascética, con los espinos que cuando florecen amarillos, llenan de olores el recuerdo y la nostalgia. (Bengoa, Valle central. Imaginarios, interpretaciones, ensoñaciones, 2008) Una variable productiva es la que ha acompañado desde los inicios de la patria hasta el día de hoy a este territorio marcado por su tradición agrícola gracias a su clima y fértil suelo. La historia social y política de Chile se formó dentro de este contexto y límites, los cuales por mucho tiempo fueron parte de las fronteras del país. “Durante la mayor parte de su historia el territorio que ocupaba nuestro proyecto de sociedad y luego de república, no pasaba de ser una faja angosta entre mar y cordillera que comenzaba en los valles transversales del norte chico y terminaba cuando más en el bio - bio, dejando enormes espacios vacíos en el medio. Al independizarse de España, Chile en términos territoriales realmente ocupados, según nos recordó Armando de Ramón, el país más pequeño de América Latina, incluyendo al Uruguay. Por algo “todos nos conocemos”, dicen o decían los que nos visitaban. Una gran familia, soñaron algunos. Por algo también este espíritu nacional/nacionalista, tan arraigado. Una isla en el extremo sur. “La copia feliz del Edén”” (Bengoa, Valle central. Imaginarios, interpretaciones, ensoñaciones, 2008)
32 En el centro de las relaciones humanas aparece el paisaje. No solo la naturaleza bruta allí instalada desde siempre, sino que las maneras en que estos territorios fueron ordenados, las diferentes relaciones, los materiales usados, las construcciones, las formas de vivir asociadas, en fin, lo que es la vida de estos pueblos y lo que fue la vida en las haciendas de antaño. “El paisaje es la «naturaleza domesticada», en un espacio creado, construido, organizado con alguna lógica mínima. Ese orden es el que nos hace encontrar bellas las cosas, bellos los campos y ciudades, vivir de manera humana. El ser humano habita un determinado paisaje, en espacios comprensibles, y allí es donde realiza su sociabilidad. Comunidad, memoria y paisaje son diversos elementos de lo que llamamos cultura.” (Bengoa, y otros, 2012) Para comprender las implicancias del paisaje y lo que evoca en nosotros es imperioso intuir que existe una actitud personal y colectiva sobre el valor de este. Las condiciones de historia, cultura y relaciones humanas no son inherentes a la comprensión del paisaje. Existe por tanto un “actitud sobre el paisaje” la cual esta cargada de experiencias previas, tanto colectivas como personales. Sobre esa actitud comenta Florencio Zoido,“Aunque comparto con Augustin Berque1que el pensamiento y la actuación con criterio paisajístico son hechos históricos, con orígenes y desarrollos distintos en las diferentes civilizaciones y culturas, también considero, como Michel Conan2, que “la comprensión de la historia del paisaje no debe ser disociada de las conductas a las que está subordinada” y que, por tanto, es necesario indagar en comportamientos y actitudes prepaisajísticas para comprender las motivaciones más profundas o recónditas que explican el surgimiento de la idea y de la palabra paisaje.” (Zoido Naranjo, 2012) La protección sobre estos paisajes presenta una gran complejidad a priori por sus grandes escalas donde la tutela de patrimonio y sus herramientas de protección se quedan cortos muchas veces para proteger esos parajes cargados de identidad. Nociones de cómo enfrentar este problema de protección se indican en documentos como “Criterios, proyectos y actualizaciones. Registro de paisajes de interés cultural de Andalucía. Criterios y metodología.”, donde se hace clara alusión a esto, “Superados como paradigma de la tutela patrimonial, los conjuntos históricos y los entornos se revelan insuficientes para una responsabilidad de protección que se fija ahora en la escala general del territorio. Esto motiva no sólo un cambio de escala, sino también un cambio en la concepción de la propia protección.” (Fernández Cacho, y otros, 2012). Algo de ese cambio de concepción sobre el patrimonio y la tutela de los paisajes de interés cultura es la intensión de este trabajo. Entenderlos como patrimonios emergentes, donde su definición aun no esta del todo clara. “La consideración de los paisajes de interés cultural es un campo de vanguardia en la teoría y 1 Berque, 1994, 1995 y 2009. 2 Conan, 1999, p. 365. - Condiciones de partida -
33 praxis de la gestión de los bienes culturales. Esto significa que se trata de un patrimonio emergente, atractivo, original y con un creciente interés para la comunidad científica que ha confluido en su análisis, consideración y protección.” (Fernández Cacho, y otros, 2012) Este paraje, resultado de la intervención humana, se ha transformado en una naturaleza domesticada de orden productivo-administrativo que podemos llegar comprender como un todo. Condiciones y actos humanos comunes que nos hablan de un cuerpo llamado Valle Central o una gran ciudad. Una relación que por sus variables productivas ha generado un lazo indisoluble de los pobladores con el territorio, el paisaje y la misma tierra. Estas condiciones compartidas son históricas, culturales, climáticas, económicas y de transporte. Un territorio descrito como “Ciudad Valle Central” de 1.800.000 habitantes en el ideario de Juan Román. Este claro vínculo entre habitantes surge desde lo agrícola, pero esconde particularidades necesarias de revisar. Cada rincón contiene matices y características que cambian dependiendo de cuán al norte o sur se encuentren o que tan cerca de la costa o de la cordillera de los Andes estén. El territorio del Valle Central, en la descripción precedente, se puede llegar a entender como un gran campo donde solo se cultiva, lo cual no es del todo correcto. Existen ciudades desperdigadas que funcionan como núcleos atractores, donde el campo se puede abastecer de insumos y viceversa. Las urbes insertas en el Valle Central tienden cada vez más a negarse a la realidad de su contexto. Los límites administrativos entre lo rural y lo urbano han terminado por disolver esa relación y sus bordes ya no son tan difusos como los de antaño. Las diferencias entre lo rural y lo urbano son cada vez mayores y sus bordes hoy son marcados y precisos, dejando de lado esa relación intrínseca que se tenía con el suelo que los recibe. De esta relación o conflicto nos habla Rodrigo Valenzuela haciendo un análisis desde un registro fotográfico hecho por Juan Paulo Alarcón sobre “construcciones rurales” del Maule: “Quiero partir por lo siguiente: lo rural está tan construido como lo urbano. Existe, en general, una concepción equivocada donde el campo se entiende como una vasta superficie en blanco, carente de restricciones, donde nada ocurre y todo está por suceder. Un paisaje sin reglas ni configurantes dispuesto a recibir cualquier tipo de arquitectura y programa. Esta noción errada parece provenir de la forma en que los estudios urbanos se enfrentaron a sus objetos de estudio a lo largo del siglo XX donde, según Brenner y Schmid, las categorías teóricas y objetos de estudio se definían mediante una serie de contrastes geográficos explícitos o implícitos3. Así, lo rural se definió por mucho tiempo como lo ‘no urbano’, lo que está fuera de lo urbano y no responde a las estructuras e infraestructuras que construyen a este último como tal. Lo mismo ocurre 3 Brenner, N. Y Schmid, C. 2011. Planetary Urbanisation. En: Gandy M. ed. Urban Constellations. Berlín: Jovis, pp. 11-14.
34 al hacer una lectura morfológica, donde si bien se reconoce que los límites de lo rural y lo urbano… .... Es decir, donde comienza lo rural, lo “no urbano”, es donde termina la ciudad y viceversa. (Valenzuela Jerez, 2018) Dentro de este territorio existen matices que podemos mirar y analizar por medio de sus regiones. La división políticaadministrativa del país en regiones está determinada por razones militares y económicas, no necesariamente por relaciones humanas y/o culturales compartidas. Esta administración del territorio se ha mantenido prácticamente igual desde hace más de 70 años. Solo han subdividido algunas regiones para gestionar de mejor manera los recursos económicos de cada región. Estas subdivisiones comenzaron en el año 2007 y ninguna en el territorio del Valle Central. Las regiones que podemos definir como propias del Valle Central, son la región metropolitana (obviando su zona urbana), la región del Libertador Bernardo O’Higgins y la región del Maule. De estas tres la que se encuentra más al sur es la región del Maule, la cual presenta el mayor índice de ruralidad de las tres y se ubica en el tercer puesto nacional 4. Zona fuertemente marcada por la producción frutícola y donde el 56% (INE) de sus habitantes vive en 4 Censo 2017, Chile. Undurraga, Maria Emilia. Directora Nacional de ODEPA. 2 de octubre de 2018. Desarrollo rural. Oficina de estudios y políticas agrarias. (Figura 22: “Mapa de zonificación climática habitacional”, Guía de Diseño para la Eficiencia Energética en la Vivienda Social. 2009) (Figura 24 : Posición del sol en el solsticio de verano e invierno latitud 37°, Guía de Diseño para la Eficiencia Energética en la Vivienda Social, 2009) (Figura 23 : Temperaturas medias y precipitaciones. https://www.meteoblue.com/ es/tiempo/historyclimate/climatemodelled/linares_chile_3883167 , Internet, 15 de noviembre de 2020)
35 (Figura 25 : Carta solar en latitud 37°, Guía de Diseño para la Eficiencia Energética en la Vivienda Social, 2009) (Figura 26 : Proyección de climas en el Maule. Ministerio del Medio Ambiente, Valores base de referencia para el monitoreo de los cambios climáticos, Diciembre 2016)
36 contextos rurales. La región del Maule tiene una cantidad de 1.044.950 habitantes5, de los cuales 585.172 viven en zonas rurales. La segunda mayor concentración de habitantes rurales del país. A esto hay que sumarle que la región del Maule presentó hace ya varios años un constante problema económico y laboral. Esta región presenta el ingreso mensual promedio más bajo del país ($440.600 pesos chilenos - €486 euros - USD$ 576 dólares app)6, descartando a la joven vecina región del Ñuble, instaurada en 2018. Este panorama nos da cuenta de una relación entre la pobreza y ruralidad. Se tiende a romantizar las zonas rurales y hasta llamarles pintorescas a ojo de turista, lo cual parece una falta de respeto en ciertas ocasiones. Son zonas donde lo que se hace presente es la fragilidad de la vida y de esta situación de escasez, precariedad y adversidad es donde se propone poner en valor los modos de habitar. Entender desde estas zonas complejas lo esencial de la vida en este contexto tan característico. En la ruralidad del Maule la intensidad de la vida se ve marcada, como se comenta anteriormente, por temas económicos y sociales, pero también por lo extremo del clima. Clima que permite entregar cualidades únicas al suelo cultivable pero que hace que el habitar sea aún más duro. Respuesta arquitectónica al clima La zona del Valle Central presenta un clima mediterráneo, de marcadas estaciones, condición perfecta para gran cantidad de cultivos. Esta cualidad se repite en solo 5 lugares en el mundo: Costa de California (Estados unidos), sur de Australia, los bordes del Mediterráneo en Europa, una porción sur de Sudáfrica y la zona central de Chile. “Las corrientes de Humboldt y Grunther que bordean el litoral de la zona, y la presencia invariable de la gran cordillera, generan un ciclo de penetración de los vientos del oeste que regula y suaviza las temperaturas y las precipitaciones, existiendo, sin embargo, dentro de la misma región considerada en general como de clima templado, algunas variantes importantes. Al sur del Aconcagua el clima se define como mediterráneo (templado), con mayor pluviosidad y fuertes diferencias de temperatura entre el día y a noche. Tanto al norte como al sur del Aconcagua se producen en invierno importantes nevadas cordilleranas, que constituyen las reservas que alimentan los cauces en el periodo seco.” (Benavides Courtois, 1981) 5 Censo 2017, Chile 6 Nueva encuesta suplementaria de ingresos (NESI), 2015 - Condiciones de partida -
37 El clima es el que entrega las condiciones para que este valle sea fértil, pero ese mismo clima es el que produce situaciones extremas a las que los habitantes se han enfrentado por siglos. Construir ese refugio entonces presupone una habilidad y conocimiento del contexto que se ha traspasado entre generaciones. Esta actitud de resistencia contra la adversidad es la que se ve reflejada en la arquitectura, donde la actitud de cómo se afronta el problema es la solución del habitar. La actitud de resistencia establecida no sólo por contener las variables climáticas, sino también por la precariedad de recursos y oportunidades producidas por el sistema de organización social completo. La vivienda rural autoconstruida en su conjunto es entonces quizás el objeto que representa de mejor manera los modos de habitar este territorio. Estas piezas son las que nos comunican y expresan la sociedad rural con todas sus variables. Son ingenios críticos que permiten hablar desde ellos en un proceso de reflexión. (Figura 27 : Bandidaje rural en Chile central (1820-1920). http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-99566.html , Internet, Noviembre 2020) (Figura 28 : Casas patronales – Facultad de arquitectura y urbanismo Universidad de Chile (1981)
38 Las variables climáticas son quizás las más estables, si es que procuramos controlar el cambio climático global. Estas condiciones son con las cuales el humano ha tenido que batallar desde siempre. El sol, la lluvia, el viento, el frío, el calor, la nieve. Los habitantes propios de cualquier lugar saben de manera empírica cómo funciona el clima y cómo hacerle frente. Conocen y saben leer la naturaleza con sus señales, el brote de algún fruto, la floración de algún árbol o a veces la proliferación de hormigas o moscas indican ciertos acontecimientos futuros. A veces estas lecturas pueden contener algo de superstición, pero estos actos contienen una carga cultural que los ha hecho permanecer y resistir los embates del clima. Es por esto por lo que, dentro de todas las características propias del territorio, la variable climática es que la regula, mide y raciona la vida. La arquitectura viene a dar cabida a esa vida expresa en materia. Las construcciones dentro de este contexto son las que se ven enfrentadas al contexto, están pensadas para resistir esas características propias del lugar con los elementos disponibles desde la escasez. Parte fundamental de esas construcciones es la vivienda rural que muchas veces no dista mucho de los otros elementos como bodegas, gallineros o cualquier infraestructura rural. Existen lógicas comunes para este tipo de construcciones, todas comunicadas entre sí por su similitud propia con el entorno. Son tradiciones o maneras de enfrentar la vida que se han transferido por medio de las relaciones humanas culturales. La vivienda por tanto es la que refleja y responde a esas lógicas y características compartidas, donde el clima, la producción, la historia social, entre otros, han determinado una tipología característica de esta zona, donde comparten ideas, funciones, estándares, relaciones, materiales, etc. Se traspasa información y saberes entre pobladores y generaciones en que se materializan los modos de habitar y media entre el entorno natural y el artificial. La vivienda rural tradicional ha sido reconocida de manera incipiente en los últimos años como parte de ese patrimonio material a proteger y que por sus características culturales y tipológicas tiende a ser una variante o apéndice primigenio de la casona patronal chilena. Comparten varias cualidades y relaciones, pero su tamaño, escala, conservación y reconocimiento son muy disímiles. “la vivienda de inquilinos – según Felipe Alarcón - supo combinar los saberes de la vivienda aborigen con el desarrollo de las casas patronales para establecer un tipo de construcción específico” (Alarcón, 2018) - Condiciones de partida -
39 La vivienda rural tradicional proviene de aquellas que eran perteneciente a los inquilinos de estas grandes haciendas y que se organizaban y distribuían en los bordes de esta. Luego de la reforma agraria, esta tipología se reprodujo por todo el Valle Central. Ahora los inquilinos eran dueños de sus tierras a cultivar y su vivienda quería compartir lógicas arquitectónicas de la hacienda, pero con recursos escasos. Sobre estas viviendas, Felipe Alarcón, reflexiona y comenta: “Es aquí donde se evidencia la concepción de la tipología como aquella estructura que informa las reglas que rigen la manera de relacionar, disponer y medir los cuerpos en el terreno para que la vida ocurra. Aquí, la tipología no representa tanto la imagen de una cosa para copiar o imitar perfectamente, sino la idea de un elemento que ha de servir el mismo como regla del modelo.” (Alarcón, 2018) Es entonces la vivienda rural la que representa una idea transferible en el tiempo. Quizás hablar de todas las viviendas en contextos rurales como parte de una tipología sería una exageración. Lo más evidente es que existe una idea de un elemento que sirve como regla de modelo, no necesariamente en lo morfológico sino más bien en la actitud y cómo eso se traduce en una “atmósfera” común a compartir. Esa atmósfera compartida tiene su significado más cercano a lo que dice Peter Zumthor: “La atmósfera habla de una sensibilidad emocional, una percepción que funciona a una increíble velocidad y que los seres humanos tenemos para sobrevivir.” (Zumthor, 2006) Parte esencial de las viviendas en la ruralidad son aquellos lugares pensados de transición previos al interior como tal. Estos espacios intermedios son primordiales para variados acontecimientos propios del diario vivir en el contexto agrícola. Son lugares que conversan entre el paisaje y la labor agraria con lo doméstico y es sobre la reflexión de (Figura 29 : Francisco Negroni, Erupción volcán antuco, https:// www.24horas.cl/incoming/rayos-y-truenos-en-medio-de-la-erupcion-del- volcan-calbuco-1644239 , Internet, octubre 2020) (Figura 30 : Desplome torreón iglesia corazón de maría, Linares. https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/sismos/catastrofe-en-chile/ hasta-una-semana-podria-extenderse-demolicion-de-torre-de-parro- quia-en/2010-04-06/111900.html , Internet, octubre 2020) (Figura 31 : Tsunami y maremoto 27 de febrero 2010, https://www. meteored.cl/noticias/actualidad/10-anos-del-terremoto-y-tsuna- mi-2010-27f.html, Internet, noviembre 2020)
40 estos lugares o “atmósferas” que la investigación se centra. La mirada crítica va puesta sobre estos espacios de transición, donde el énfasis de la investigación se da en poder identificar cuáles son las lógicas comunes de estos fragmentos de vivienda: materialidad, relaciones tipológicas, fundación en el paisaje, interacciones, atmósferas, luces, permeabilidades, etc. Los pobladores y sus viviendas además de saber hacerle frente a la adversidad dad las características climáticas y sociales deben enfrentar periódicamente una verdad silenciosa. Los terremotos. Chile completo es parte importante del llamado “Cinturón de fuego del Pacifico”, lo que hace que los movimientos telúricos sean parte importante de la vida de los chilenos y una variable más que importante al momento de erguir sus construcciones. (Figura 32 : Diagrama de intensidades terreomoto de 27 de febrero de 2010, https:// earthquake.usgs.gov/earthquakes/eventpage/official20100227063411530_30/ executive , Internet, noviembre 2020) - Condiciones de partida -
41 Terremoto y reconstrucción “Los terremotos han sido una constante en toda la historia de Chile. Ubicado en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, Chile es una de las regiones más sísmicas del planeta. Bajo su territorio convergen la placa de Nazca y la placa continental americana, provocando periódicamente movimientos telúricos de diversa magnitud que en ocasiones desencadenan gigantescas catástrofes. Con el pasar del tiempo, los terremotos han pasado a formar parte de la identidad colectiva de los chilenos, quedando registrados en la cultura popular a través de latradiciónoral.” (Memoria Chilena, 2020) (Figura 33 :Catalogo de proyectos de viviendas tipo, Servicio de vivienda y urbanismo región del Maule, Gobierno de Chile, Noviembre 2010)
48 2. Identificación de elementos arquitectónicos intrínsecos que acompañan a la vivienda rural. Elementos no necesariamente estructurales, pero que permiten, aparte de vivir sus bordes, actuar muchas veces de control térmico, lugares de acopio, etc.… Poder comprender la relación entre estos fragmentos, los cuales pueden indicar lógicas básicas del habitar. Poner en perspectiva cuáles son esos elementos arquitectónicos que están presentes en la forma de habitar de la ruralidad del Maule. 3. Evaluación de variables simbólicas comunes. Identificar si estas modificaciones pueden entenderse como valores patrimoniales a destacar de este particular territorio. Poder hacer juicio y comparativas a través de casos particulares por medio del lenguaje arquitectónico y que a través del análisis encontrar medidas, fragmentos, reglas y lineamientos típicos que se podrían anexar a las estrategias de intervención futura. - Condiciones de partida -
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50 (Figura 36 : Elaboración propia) - Condiciones de partida -
51 1.4 Metodología La formación profesional desde Valparaíso como arquitecto entrega herramientas reflexivas que se condicen necesariamente desde la representación. Allí la tradición de la observación desde el dibujo es tan importante como el dato objetivo histórico. Dicho esto, la metodología propuesta para lograr estos objetivos se divide en 3 grandes fases. 1. Revisión de la teoría escrita sobre temas afines Este punto pretende hacer una revisión sobre quiénes y qué se ha teorizado sobre las llamadas arquitecturas menores, arquitectura vernácula o la arquitectura sin arquitectos. Explorar temas como lo fragmentario, la fricción o roce de elementos, donde todos estos temas podrán ayudar a comprender de mejor manera las implicancias simbólicas de los modos de hacer y habitar este contexto. Se pretende también aumentar el espesor cultural haciéndolo más profundo, por lo que permitirá reflexionar sobre las intervenciones y entornos de la ruralidad en el Maule 2. Levantamiento de casos de estudios en claves de representación arquitectónica Luego se plantea estudiar casos particulares, entendidos como fragmentos. Éstos se pondrán en exposición por medio de la representación gráfica, para así generar fichas por cada caso de estudio que contengan la información obtenida presentada de manera escrita y por sobre todo gráfica. Las fichas pretenden facilitar la comparación entre casos de estudios. Esta fase pretende diagramar todas estas realidades en un lenguaje común que permita mirarlos de manera conjunta. Es aquí donde la mirada debe estar enfocada en los elementos anexados y su relación exterior – interior. Al disponer los casos en comparación se permite encontrar lógicas comunes de las intervenciones. 3. Comparativas y reflexiones comunes La tercera, ya con la suficiente información recopilada, versa sobre el análisis de valores culturales. Esto se logrará por medio de diagramas que permitan comparar las diversas intervenciones de las familias a las viviendas entregadas tras una década ocurrida la tragedia. Esta información gráfica se cruzará constantemente
52 (Figura 37 : Haramoto, Edwin, Vivienda social, tipología de desarrollo progresivo, Agosto 1987) (Figura 38 : Haramoto, Edwin, Vivienda social, tipología de desarrollo progresivo, Agosto 1987) - Condiciones de partida -
53 con la información recopilada. La idea es entonces poder reflexionar sobre si estos elementos pueden llegar a representar valores identitarios comunes. Desde aquí poder entender y pensar en mecanismos de protección o puesta en valor de estos modos de habitar y donde dicha protección pueda partir desde ya con el registro de esta investigación. Una de las maneras de proteger los patrimonios tan frágiles como estos es registrándose en claves valóricas y con herramientas arquitectónicas propias de la profesión. Esta metodología de análisis busca reflexionar sobre los elementos pertenecientes a “lo común y lo corriente” por sobre las obras excepcionales que ya se ha realizado en muchas oportunidades a lo largo de la historia. Podemos encontrar casos ejemplificadores como los de Atelier Bow-wow quienes en su libro “Made in Tokio” hacen una revisión de la arquitectura común de la ciudad de Tokio buscando lecciones y aprendizajes. Otro caso particular es el trabajo fotográfico de Bernd y Hilla Becher, quienes en su libro “Tipologías” registran de manera secuenciada diversas infraestructuras industriales, las cuales al poner en común hablan de un modelo mayor los cuales comparten lógicas representativas. En Chile también se han explorado estas metodologías. Ya en 1987, en un trabajo conjunto entre la Universidad de Chile y la Universidad Central buscan diseñar viviendas sociales urbanas desde la base de lo que ellos llaman “desarrollo progresivo”. El libro, en el capítulo de estudio de casos, busca en las transformaciones constructivas a lo largo del tiempo, hechas por los mismos habitantes, lógicas de una tipología de desarrollo aplicable al diseño futuro de viviendas sociales. Esta revisión la hacen a través del estudio planimétrico y diagramático lo cual les permitió llegar a ciertas nociones de cómo la gente, en ese proceso de apropiación, extiende sus viviendas. Este mismo proceso o lógicas es la que años más tarde tomaría el arquitecto Alejandro Aravena para desarrollar diversos edificios de vivienda social en el que, según palabras del propio arquitecto, permite que “… una vivienda social aumente su valor en el tiempo. Hay que entender que la vivienda no es un gasto, sino una inversión social.” (Aravena, 2005) Esta mirada sobre lo cotidiano es más recurrente de lo que parece. Grandes arquitectos han mirado las diversas peculiaridades de su entorno para construir desde allí un nuevo o refinado discurso. Sobre estos análisis Robert Venturi, en el libro “aprendiendo de Las Vegas”, señala lo siguiente: “Pero saber ver lo común no es nada nuevo: las Bellas Artes suelen seguir el camino abierto por el arte popular. Los románticos del siglo XVIII descubrieron una arquitectura rústica preexistente y convencional; los primeros arquitectos modernos se apropiaron, sin grandes adaptaciones, de un voca-
54 bulario industrial preexistente y convencional. Le Corbusier gustaba de los silos mecánicos y los barcos de vapor; la Bauhaus parecía una fábrica; Mies refinó los detalles de las acerías norteamericanas en sus edificios de hormigón. Los arquitectos modernos trabajan con la analogía, el símbolo y la imagen y, aunque afirman rechazar todo determinante de sus formas que no sea la necesidad estructural y el programa, obtienen ideas, analogía y estímulos de imágenes inesperadas. El proceso de aprendizaje es algo paradójico: miramos atrás, a la historia y la tradición, para avanzar; también podemos mirar para abajo para ir hacia arriba. Y la suspensión del juicio puede usarse como instrumento para formular luego un juicio más sensato. He aquí un modo de aprender de todas las cosas.” (Venturi, Scott, & Izenour, 1978) Es así como estos fragmentos nos pueden dar señales del habitar rural específico del Maule, extraer desde ellos enseñanzas que nos permitan mirar hacia el futuro desde esa tradición y observarlos sin prejuicio sobre su significado para proyectarlos como herramientas de aprendizajes. Estos elementos, leídos como fragmentos sólo se pueden comparar desde una mirada homogénea, la que en este caso es diagramática y gráfica. La superposición de ellos en claves de modelos compositivos quizás nos hable de un modelo mayor o de un sistema total de relaciones como comenta el profesor de la Universidad de la Américas, Rodrigo Valenzuela Jerez: “… me parece relevante vincular este planteamiento a reflexiones similares que posteriormente desarrollaría a Stan Allen en su texto de 1996 “Del Objeto al Campo”9, donde explora modelos compositivos en los cuales los elementos individuales están subordinados a normas relacionales del sistema total. Creo interesante destacar la posibilidad de leer nuevas continuidades que a primera vista podrían parecer inconexas, con el objeto de ejemplificar que a partir de la reflexión comunitaria de Rudofsky se podrían desarrollar ideas asociadas tanto a procedimientos formales como a prácticas operativas de carácter social. Los ejemplos de arquitectura ‘de la gente común’ serían entonces nuevamente una respuesta y sobre todo un intento por presentar una historia de la arquitectura alternativa: enfocar la discusión en la tradición local y ciertamente en el pasado, como contrapunto a la tabula rasa y la determinación en el futuro planteada por la modernidad. En ese sentido, el objeto de esta revisión es abrir la discusión, para buscar aspectos concretos de los procesos informales que se puedan incluir en una discusión disciplinar basada en argumentos.” (Valenzuela Jerez, 2018) 9 Stan Allen, ‘Field Conditions’, en Points + Lines, Princeton Architectural Press, 1999. - Condiciones de partida -
55 (Figura 39 : Aravena, Alejandro (autor), Portada Manual de vivienda incremental y diseño participativo)
56 Fragmento 7 San Luis Longaví 35°56’12.2”S 71°37’04.4”W (Figura 40 : Elaboración propia)
57 Fragmento 8 San Luis Longaví 35°56’14.5”S 71°37’08.3”W (Figura 41 : Elaboración propia)
64 Rapopport, en cambio, comentaba el valor del proceso por sobre el objeto, haciendo referencia más bien al valor de los modos de hacer comunes. “Como he sugerido, es mucho más difícil una definición satisfactoria de lo vernáculo. De momento, la manera más adecuada de describirlo parece ser en términos de proceso; cómo se –diseña—y construye.” (Rapopport, 1969). Reforzando esta idea, Amos, comentaba que las construcciones inmutables en el tiempo de carácter vernacular se desligaban de su variable histórica o hasta tecnológica. Su variable temporal o cronológica estaba inmóvil “Los edificios pueden estudiarse de distintas maneras. Se pueden examinar cronológicamente, trazando el desarrollo en el tiempo de las técnicas, formas e ideas o de las intenciones del diseñador, o bien se pueden estudiar desde un punto de vista específico. En nuestro caso, este último método es el más útil, ya que, como hemos visto, los edificios primitivos y vernáculos se distinguen por su falta de cambios, diferenciándose en este aspecto del material histórico –normal--. Por lo tanto, estos edificios tienen básicamente una naturaleza no-cronológica.” (Rapopport, 1969) Esta variable temporal, tecnológica y cultural es la que Glenda Kasptein en 1990 remarca como el elemento problemático serio, el cual termina por separar lo vernacular de lo contemporáneo. “Si se concibe la arquitectura vernácula separada de las tendencias universales de la arquitectura contemporánea, conscientes de las distancias tecnológicas que existen entre las sociedades contrastadas y aisladas como en las latinoamericanas, puede constituirse ello en un serio retroceso. La técnica es un agente vigoroso de cambio y como tecnología, manifestación de modernidad. Sin embargo, es necesario compatibilizar a través del conocimiento, la realidad de lo existente con las manifestaciones contemporáneas, como premisa para una propuesta de arquitectura apropiada.” (Kapstein, Espacios intermedios, 1990) Así como Laugier explicaba aquel proceso de construcción del primer modelo, en el que el acto de obtener piezas disponibles y desperdigadas en el entorno para construir el refugio ocurre en la ruralidad del Maule actualmente. El paso del tiempo hace que los materiales para la construcción de ese primer modelo cambien, pero el proceso del hacer es el mismo. La recolección de materiales presentes en el contexto son los que permiten en esa necesidad funcional construir un refugio sin que éste lo entierre. La analogía con ese primer modelo es mucho más evidente en contextos rurales, y quizás aún más en situaciones de precariedad y escasez. Es por esto por lo que situaciones como esta ocurren, por ejemplo, en zonas como el llamado “norte chico” de Chile, Rocío Blaitt, al describir la construcción tradicional de la zona comenta: “Con estos materiales que ofrecía el entorno se crearon espacios habitables de carácter singular. Las construcciones surgen en el paisaje desde el territorio en que se emplazan transformando, literalmente, la naturaleza en una vivienda, mimetizándose y complementándose con el medio ambiente.” (Blaitt, 2007) - Estado de la cuestión -
65 El valor de estas construcciones de transformarse en ejemplo del buen hacer radica en la capacidad que tengamos de reflexión sobre ellas. Como comenta Enrique Walker: “La capacidad de lo ordinario de volverse extraordinario en virtud de su escrutinio y de hallazgos constituye posteriormente la premisa del deambular surrealista y de la deriva situacionista.” (Walker, 2010). Estas arquitecturas menores o comunes y corrientes nos pueden dar pautas como enfrentar el futuro en términos de la actitud y responsabilidad para con el medio ambiente y el paisaje. Estas “arquitecturas sin arquitectos” reúnen saberes heredados verbalmente y que están allí materializados en objetos. “Estas formas arquitectónicas establecen fórmulas únicas de edificar, con características ancestrales y, que por, sobre todo, manifiestan relaciones de profundo conocimiento del medio geográfico en el que se disponen. De ahí que puedan ser entendidas como formas atávicas de definir el territorio. Estas edificaciones campesinas permean un mundo que va más allá de ellas mismas y de su propia lógica constructiva al expresar la convergencia de saberes ancestrales, culturas y procesos de configuración del territorio.” (Rock & Torres, 2018) (Figura 44 : Elaboración propia, Diagramas de viviendas rurales a partir de libro “Vivienda rural en el valle central de Chile, 2018)
66 Estas formas de edificar o incluso la manera de enfrentarse a la vida representa valores comunes los cuales se materializan en estas construcciones. Entre ellas comparten saberes, por lo cual hablan de identidad, entendidos como mecanismos tradicionales compartidos dentro de un sistema mayor de memoria colectiva. La arquitectura a lo largo de su historia siempre ha mirado las lumbreras o iconos superlativos del quehacer de la profesión. Sobre este tema comenta Rapopport: “Tradicionalmente, la historia y la teoría de la arquitectura se han ocupado del estudio del estudio de los monumentos. Han hecho hincapié en la obra de los genios, lo poco frecuente, lo raro. Esto significa que hemos tendido a olvidar que la obra del diseñador, y no digamos del genio, representa una parte pequeña y a menudo insignificante de la actividad constructora de cualquier época.” (Rapopport, 1969). En este caso y contexto pasa exactamente lo descrito: la arquitectura chilena contemporánea de revista cuenta con una gran admiración en el mundo entero y por lo mismo grandes personajes han llegado a ser reconocidos a nivel mundial. Cuenta de ello es el número monográfico de la revista a+u (2020 – N°3) con sede en Tokio dedicada exclusivamente a Chile. En ella se comprende a la arquitectura chilena en lugares idílicos y con paisajes inexplorados y la verdad es que en el cotidiano esas proezas no han sido capaz de permear hacia lo común. Situación que, paradójicamente o no, también era vislumbrada por Atelier Bow-wow desde Tokio el año 2001: “Si volvemos a la vida arquitectónica cotidiana, las revistas de arquitectura y los libros de texto universitarios están repletos de obras famosas, de Occidente y Oriente, nuevas y antiguas. Los especialistas, tanto arquitectos en ejercicio como críticos, encuentran sus criterios observando ejemplos extranjeros y clásicos japoneses; es algo correcto y necesario, pero los valores que se entretejen a raíz de esa situación juzgan esta ciudad como algo consumido por edificios deplorables. Sin embargo, si nuestros pasos se ven realmente acompañados por tan penoso paisaje urbano, la idea de utilizar arquitectura famosa como criterio básico parece que solo resulta ser un intento de expresar buen gusto. Los libros de fotografía amplifican el deseo de una arquitectura que, sencillamente, no puede encontrarse en nuestros entornos.” (Tsukamoto, Kajima, & Kuroda, 2001) En nuestros entornos las grandes obras no aparecen. Se ajusta la mirada para develar aquellos valores compartidos, lo común (entendido como lo habitual y lo colectivo), no la excepción. Rudofsky, en su libro “arquitectura sin arquitectos” describe algo de esta relación compartida en la arquitectura ordinaria. “En la historia ortodoxa de la arquitectura, el énfasis está en el trabajo del arquitecto, considerado individualmente; aquí en cambio, el acento está en la empresa comunal.” (Rudofsky, 1964). Esta idea de lo comunal de la arquitectura vernácula reafirma su condición de contenedor de la memoria colectiva. Es sobre esto que se descansa la idea de identidad de zonas tan peculiares como las rurales. Son entonces, como decía Rapopport, “… traducción directa inconsciente a formas físicas de una cultura, de sus nece- - Estado de la cuestión -
67 sidades y valores, así como de los deseos, sueños y pasiones de un pueblo. Es la pequeña biblia de las ideas del mundo, el ambiente –ideal— de un pueblo expresado en edificios y asentamientos sin diseñadores, artistas o arquitectos con intereses ocultos.” (Rapopport, 1969). Estas “formas físicas” son los que logran reunir una innumerable cantidad de variables culturales inmateriales en materia tangible. (Figura 45 : Palma, Cristóbal, Chile: Truly, Madly, Deeply. Chile dentro y fuera, Revista ARQ n°64)
68 Sobre esta idea de lo común por sobre lo individual sobresaliente Carlos Quintans comenta: “Tan solo interesa el pasado espectacular, no el modesto, el que atiende a la eficacia para solucionar las necesidades elementales. La historia que nos interesa no debería ser sólo una cuestión de objetos sobresalientes que pueden mirarse como monumentos, sino que tendría que incluir todo aquello que desde la mayor de las modestias ayuda a explicarnos como sociedad.” (Quintáns, 2018). Es por esto por lo que desde la humildad y modestia de las construcciones rurales debería emerger esa idea de identificación y simbolismo compartido. La relación entre lo construido y su significado de identidad es solo una idea y es quizás una relación exageradamente romántica. La verdad es que esa identidad puede ser una opción o elección como decía Aldo Rossi: “Todo esto me ha conducido a la idea de identidad. … Y a la pérdida de la identidad. La identidad es algo singular, típico, pero es también una elección.” (Rossi, 1981). Esa elección de identidad en territorios como los antes expuestos se ve muy compleja. ¡Aquí, no es opcional!, quizás el contexto de precariedad y escasez hace reafirmar esa condición de identificación y unidad en la manera de enfrentar la vida. La identificación común entre las construcciones aparece de manera imaginaria al momento de idear las intervenciones, por lo que se presentan sobre un encargo netamente funcional. El modelo imaginario se vislumbra por medio de referencias comunes adosadas a la memoria del constructor. De esa manera, de crear materia desde la memoria, Smiljan comenta: “Todo buen edificio es la ilustración de una convicción momentánea y el efecto sobre sus alrededores es civilizador. Ilustrar es civilizar, es dar a entender con la construcción de un imaginario un estado pleno inalcanzable” (Radic, La ilustración como terreno baldío, 2013). Esa convicción repentina al momento de planificar y proyectar es la que habla de memoria colectiva y sobre esas afirmaciones previas Radic también comenta: “Cualquier construcción, se quiera o no, parece una afirmación, una creencia en algo. Pero en estas tierras donde todo lo provisorio se hace de una vez para siempre, el empeño por conseguir una figura arreglada o segura muchas veces es lo que muestra la mayor debilidad.” (Radic, Fragil fortuna, 1998). En este extracto se habla sobre esa idea de la eternidad de las construcciones y esa capacidad de entender la temporalidad de las cosas es la que está arraigada en la memoria. Una relación en que lo transitorio y lo eterno parecen la misma cosa. La inteligencia de la solución al encargo aparece desde la memoria y los recuerdos. “Una inteligencia forjada en la memoria, en la memoria de las construcciones que parecen en un estado sin terminar, falta brillo, falta terminación, …, sin un autor y un tiempo definido, la única caducidad que cabe es el material. Donde parece que más que añadir. El tiempo ha ido quitando.” (Radic, Fragil fortuna, 1998) - Estado de la cuestión -
69 La arquitectura siempre se ha apoyado sobre lo previo y una innumerable cantidad de variables precedentes permiten avanzar desde el pasado. Generalmente la arquitectura busca en su pasado referencias para proyectar y con este ejercicio se busca reafirmar ideas. A diferencia de otras disciplinas, la arquitectura pocas veces ha podido desligarse de su pasado y contexto. Adam Caruso, en su libro “The feeling of things” comenta lo siguiente: “De la misma manera que el arte y la literatura, pero de una manera menos fácil de ignorar, la arquitectura contribuye a nuestra memoria colectiva. Debido a la imposible condición de la tabula rasa, las construcciones nos obligan a ser honestos. Nos recuerdan cosas que quizás no queramos recordar.” (Caruso, 2008) (Figura 46 : Radic, Smiljan, Frágil fortuna. Revista ARQ Bestiario, 2014)
70 La arquitectura es entonces un vehículo gigante que carga una innumerable cantidad de variables previas, por lo que es en estos contextos donde ese vehículo no está cargado de simbolismo estilísticos o grandes obras icono. La búsqueda de referentes, en el contexto rural, aparece de manera colectiva y sin nombres propios, de los cuales los modos de hacer son los que se relacionan entre ellos como un gran “relato elíptico”, como diría Eduardo Castillo, en el que, si bien existen pequeñas variaciones, la manera de hacer y sus acontecimientos posteriores son los comunes. “Pero si entendemos que el método constructivo de los cuerpos no sólo permite fabricar, levantar o enterrar una arquitectura, sino también guiar la decantación a la cual se aferra en vida. La tensión entre ejecución y permanencia en la arquitectura, (cualquiera que ésta sea), deberá enfrentarse siempre a lo que he denominado “ Texturing “: una acción que depara una sucesión de acontecimientos, y que transcurren como en un relato elíptico, desde que se traza en tierra las fundaciones, hasta que decanta el tiempo todo su esfuerzo.” (Castillo, Texturing, 2008) Ese proceso de proyectar desde la tradición y la memoria habla de cierta habilidad propia de la gente en este territorio. Esa carga del pasado es donde hacen “bien las cosas”, lo cual en este caso no es subjetivo, sino objetivo, porque en ellas esta presenta una marcada manera de hacer. Ese momento de claridad o “afirmación momentánea”, como dice Radic, es la que como acto podría transformarse en patrimonio. De esta identidad de hacer bien las cosas comentan Juan Román y Arturo Franco: “Una pieza que nace de la preocupación por la Firmitas, llevada a cabo por alguien que se toma su tiempo, que le dedica el tiempo necesario a las cosas, ni mucho ni poco, siempre será “bella” y, por supuesto, útil. Falta ese oficio, esa experiencia, incluso esa habilidad para hacer “bien” las cosas, pero sí cuentan con el peso de la tradición, de haber visto a otros levantar construcciones sencillas y eficientes. Y repitiendo el modelo que forma parte de su lógica interna, acaban por resolver el problema.” (Román & Franco, 2018) Esa tradición de manera de resolver los problemas o encargos es la que se pone sobre la mesa. Los resultados matéricos de esos modos de hacer es la arquitectura de “lo común” en cuanto a la ruralidad del Maule. Esta tradición al ser transmitida de manera oral e inconsciente hace aún más difícil su catalogación, pero deja libertades para su reproducción llena de matices. Sobre esos procesos comenta, María Esperanza Rock y Andrés Torres: “Parte de la causa por la que estas obras son autónomas y resisten al proceso de homogenización dice relación con que su proceso técnico-constructivo se transmite a través de la palabra, principalmente hablada. Estas no surgen desde el acceso al documento técnico –planimetríaque las esquematiza y norma. Es por ello por lo que la oralidad se hace parte, es la forma de reproducción, tradición y observación.” (Rock & Torres, 2018) - Estado de la cuestión -
71 (Figura 47 : Radic, Smiljan, Frágil fortuna. Revista ARQ Bestiario, 2014)
72 (Figura 48 : Elaboración propia) - Estado de la cuestión -
73 2.2 Simbolismo desde la representación Podemos entender entonces que la relación entre estas construcciones o fragmentos desperdigados por el valle del Maule hablan entre ellos de manera simbólica no formal. Lo que une y liga estas arquitecturas son valores inmateriales, esa búsqueda de una atmósfera o escenario que permita la vida. Glenda Kapstein al hacer una revisión de la arquitectura tradicional del norte grande de Chile (región de Antofagasta), describe la arquitectura desde su variable simbólica de la siguiente manera: “… la Arquitectura puede ser definida como una concreción del espacio existencial. Por lo tanto, es un sistema simbólico que expresa las relaciones espaciales entre los caracteres que constituyen la totalidad de la relación hombre-entorno.” (Kapstein, Espacios intermedios, 1990). A través de esa definición nos damos cuenta de que estas arquitecturas son comunes, responden a las mismas preguntas sobre el tipo de relación entre el hombre y su entorno. “He enfocado levantado y detallado una serie de ejemplos que, por este mismo acto, parecieran singulares, para darme cuenta de que de singular tienen un par de cosas, en esencia son universales, nos pertenecen a todas y a todos.” (Kapstein, Espacios intermedios, 1990) El simbolismo en estos contextos “ordinarios” pesa aún más que su forma estética, que además están cargados de necesidad y honestidad. Esa austeridad y honradez es la que Atelier Bow-wow busca al momento de escoger los casos para el levantamiento crítico de la arquitectura “común” de Tokio: “Los edificios que nos atraían eran aquellos que daban prioridad a una honestidad recalcitrante en respuesta a su entorno y a unas exigencias programáticas sin insistir en la forma o en la estética arquitectónicas.” (Tsukamoto, Kajima, & Kuroda, 2001). Esta manera de edificar sin prejuicios, sin pensamientos estéticos es la que refleja de mejor manera a las sociedades. Es una suerte de radiografía del estado actual y pasado de una cultura que sobrevive sana. En la ruralidad esas exigencias programáticas son muchas veces agrícolas. Este contexto hace que las respuestas a encargos domésticos aparezcan desde lógicas, técnicas y materiales propios del mundo del agro. Aparece el paisaje construido y domesticado que media entre el territorio y la vivienda. Sobre esta vocación del territorio y sus implicancias comentan María Esperanza Rock y Andrés Torres: “La presencia de las edificaciones campesinas del valle central advierte la presencia de formas de definición y territorialización del suelo cuya vocación es agrícola. Esta definición del suelo, de asumir sus cualidades, y evocarlas mediante el uso de una técnica –constructivaes relevante ya que, de esta manera, a decir de Tuan 10, el espacio se habita. Es decir, se llena de significados y en consecuencia se transforma en paisaje en tanto se vuelve significativo para el habitante.” (Rock & Torres, 2018) 10 Yi-fu Tuan
80 La presente investigación busca entonces poner de manifiesto estos fragmentos o elementos a comparar desde una mirada desprejuiciada para luego buscar su significado. Esta premisa o disposición fue la que tomaron Tsukamoto, Kajima y Koruda en el libro “Made in Tokio”: “Al tratar la relación entre elementos como tema principal, intentamos ver el objeto sin significados ni categorías establecidos a priori. Intentamos verlo de manera plana, eliminando las divisiones entre la alta y baja cultura, belleza y fealdad, bueno y malo.” (Tsukamoto, Kajima, & Kuroda, 2001). Estos elementos entre ellos hablan de temas comunes de semejanza inmaterial. Lo que se compara son los actos humanos similares o “gestos menores” que son parte de un proceso. Así lo comenta Antonio Giráldez hablando sobre lo que él (Figura 52 : Borchers, Juan, “Desarrollo de variantes del proyecto de laboratorio de hidráulica, Facultad de Ingeniería, Universidad de Chile, 1941”, Apariencia, naturaleza y escala en arquitectura, Juan Borchers: Viaje y Obra. Sandro Maino Ansaldo. 2018) - Estado de la cuestión -
81 llama “naturalezas precarias” en el libro de Juan Paulo Alarcón (A propósito de los gallineros, y otras construcciones, en el valle central de Chile): “Gestos menores, aparentemente inconexos o sin una función clara, pero que una mirada atenta, detenida y calmada permitirán desvelar la extraordinaria capacidad de adaptación de unas arquitecturas que sólo pueden ser entendidas como procesos.” (Giráldez, 2018) Al superponer estos gestos menores, actos, elementos o fragmentos entre sí, puede que aparezcan nuevas lecturas del patrimonio en la ruralidad del Maule. Esta superposición traerá consigo un seguro conflicto entre las partes y éstas producirán fricción entre sí que darán forma quizás a ese modelo oscuro, donde al unir las partes, las cuales estarán en constante conflicto, pueden aparecer lecturas más claras de la memoria e identidad propia del lugar. (Figura 53 : Alarcón, Juan Paulo, “Construcciones rurales”, https://www.construccionesrurales.com/, Internet, Juniom2020)
82 Podemos buscar analogías sobre la unión de las partes en, por ejemplo, la técnica chino-japonesa de reparación de cerámicas “Kintsugi”, donde la amalgama utilizada para la reparación contiene polvos de metales preciosos como oro, platino o plata. Esta manera de reparar las cerámicas tiene de fondo una filosofía que propone: “Mientras que la forma original del tazón ha sido destruida para siempre, a través de la alquimia de Kintsugi, su belleza esencial no solo sobrevive, sino que prospera. Dicho de otra manera, la transformación va más allá de solo unir los aspectos de nuestra vida fragmentada, sino en una reinvención total del “yo” en la que nuestras piezas rotas se amalgaman en una obra maestra hermosa y próspera.” (elartedelkintsugi.com, 2020). Esta idea de darle valor a las grietas, mostrando la historia del objeto sin ocultarla hace sentido en estos contextos rurales. Aquí la mayor parte del tiempo la vida sufre fracturas, ya sea por una catástrofe natural o la misma intervención humana. La arquitectura de este lugar muestra esas grietas de los fragmentos en fricción y pareciera realzar muchas veces su condición común. (Figura 54 : https://covive.mx/2019/03/kintsugi/ , Internet, noviembre 2020) - Estado de la cuestión -
83 Podríamos pensar en esa discrepancia de las partes con el todo, algo por ejemplo como un bodegón o un collage. En ellas aparece también esa textura rugosa donde la memoria se sostiene. Sobre esto Eduardo Castillo comenta: “En realidad, lo que más dibujo e imagino, son texturas, como algunos dibujos y collage de David Hockney. Me paso la vida en eso. Por fortuna, nunca he podido dibujar el desgaste del uso, del clima, del reparo, en fin, del tiempo. Sólo llego a presumir que todo lo que cuelga, se deja caer.” (Castillo, Texturing, 2008) Esta idea de superposición de objetos o capas permite desde el enfrentamiento puede ayudar a encontrar nuevos márgenes sobre la idea de patrimonio colectivo. Este desacuerdo entre lo entregado a las familias del Valle Central, luego de una catástrofe como el terremoto del 2010, y los fragmentos anexados, ponen de manifiesto una resistencia ante el modelo impuesto. Hablan de una conquista en constante fricción. De un mestizaje entre modelos ya tradicionales en la historia del Valle Central. (Figura 55 : Hockney, David. https://totenart.com/noticias/wp-content/uploads/2018/11/ david-hockney-joiners.jpg , Internet, Diciembre 2020)
84 Fragmento 9 San Juan de Dios 3 Yerbas Buenas 35°42’59.0”S 71°34’44.0”W Fragmento 10 Mesamavida Longaví 35°58’33.8”S 71°34’07.1”W (Figura 56 : Elaboración propia)
85 Fragmento 10 Mesamavida Longaví 35°58’33.8”S 71°34’07.1”W (Figura 57 : Elaboración propia)
86 3 3
87 INGENIOS CRÍTICOS - Levantamiento y registro -
88 (Figura 58 : Elaboración propia) - Levantamiento y registro -
89 3 INGENIOS CRÍTICOS - Levantamiento y registro – 3.1 Conceptos generales Los ingenios críticos hacen referencia al análisis o reflexión sobre esos artilugios encontrados en cada uno de los casos. Para comprender esta capacidad de ingenio de los fragmentos comunes resulta imperioso catalogarlos de una manera ordenada y común. Los modos de representación de cada caso se describen desde ese mismo estrato o nivel de mirada donde el ojo este puesto de una manera que resulte concordante a una lectura conjunta. Es así, como la capacidad de apropiación de cada familia está en una discusión compartida, evidenciando la respuesta arquitectónica desde las necesidades con los conocimientos que poseen y por los medios que disponen. Cada uno de los casos pretenden construir en conjunto un catalogo de intenciones rurales, intentar reunirlas para dilucidar valores comunes desde los fragmentos ordinarios. Por tanto, es una intención de crear un “gran depósito de energías edificatorias”, como decía Pagano: “El análisis de este gran depósito de energías edificatorias nos puede reservar el placer de descubrir modelos de honestidad, de lógica, de salud edificatoria ahí donde una vez se veía solo arcadia y folclore. Es como hacer una cura con elementos sencillos para quien se ha estropeado con la pastelería de las cariátides y constatar cuanta distancia hay entre las frases hechas y la realidad.” (Pagano, 1936). Con esto se hace evidente que la mirada va sobre los actos humanos y no necesariamente sobre lo material o morfológico. Esta reunión de intenciones también busca plantear preguntas sobre estos temas, dejar los elementos identificados sobre la mesa para una futura reflexión por parte de la comunidad científica. De esta manera se busca intentar su catalogación desde su variable inmaterial, acto que siempre ha resultado complejo como comentaba Rapopport: “El objetivo de la mayoría de los trabajos sobre el tema de los edificios primitivos y vernáculos ha sido la clasificación, catalogación y descripción de los tipos de casas y sus rasgos distintivos. Se han hecho pocos intentos de unir estas formas a los patrones de vida, a las creencias y deseos, a pesar de que es difícil entender la forma fuera del contexto de su marco, su cultura y del modo de vida que protege.” (Rapopport, 1969)
96 Fotografías aéreas históricas: A través de 3 fotografías aéreas obtenidas por Google Earth se pretende completar una cronología de ocupación. Una primera fotografía describe el lugar previo al sismo del 27 de febrero de 2010. Una segunda intenta describir en imagen la instauración temprana de la vivienda entregada y la tercera pone en relieve la situación más actualizada que se pudo obtener en este formato. A través de los insumos antes descritos se pretende presentar de maneras diversas las situaciones registradas. Intentar describir y ejemplificar estas situaciones arquitectónicas por medio de la representación en busca de un mejor entendimiento y al fin al cabo reflexionar de la mejor manera posible sobre estas arquitecturas de “lo común”. Pretender entonces relatar como se configura la vida en la ruralidad del Maule por medio de la expresión gráfica arquitectónica. En cada una de las imágenes o textos son acompañados del contexto inmediato que da significado al fenómeno como lo describe Antonio Giráldez en su ensayo “naturalezas precarias”, “no es posible explicar estas arquitecturas sin anclarlas a un lugar, enraizarlas profundamente a las particularidades, no sólo de un territorio concreto, sino incluso su entorno inmediato, apenas unos metros cuadrados que logran dotarla de sentido.” (Giráldez, 2018). Con esto no se pretende contemplar solo la intervención en cuestión si no también pretende ampliar el rango de visión permitiendo así no cerrar la reflexión. El equipo de Atelier Bow-Wow comenta esta situación al describir la metodología de registro en su libro “Made in Tokio”, “La observación no se centraba en el edificio concreto, sino que realizaba una ligera “ampliación del campo” visual. Intentábamos contemplar el panorama entero –el edificio junto a su entorno inmediatopara llegar a ver otro equipamiento.” (Tsukamoto, Kajima, & Kuroda, 2001). El registro o levantamiento de información es siempre desprejuiciado, buscando presentar de la manera más obsesiva posible cada realidad, sin pretender esconder algo o tapar quizás elementos que se transformen en próximas lecturas. - Levantamiento y registro -
97
98 CASO 1
99 CASO 1 La disposición de esta vivienda responde a esos límites propios del terreno. Una ubicación distinta a la que se emplazo era quizás imposible. Esta solución habitacional fue entregada a una persona adulta mayor quien estaba jubilada y padecía un cáncer. Situaciones que son necesarias de explicar para entender ciertas acciones de intervención. El contexto presenta cierta densidad poblacional lo que permitió a la dueña de la vivienda pensar en ofrecer productos alimenticios para generar algo de recursos. Es así como el acceso de la casa se transforma en un lugar de ventas principalmente pensada para los niños. Lugar que funciona o se contiene por la acción de mallas agrícolas que dispersan la luz y producen cierta calma. Desde una ventana de la vivienda se atiende el local comercial para tener algo de resguardo. Uno de los bordes de la vivienda sirve de huerto y lugar para el cultivo de plantas y flores, lugar contenido por una lona impermeable tensada. Todas estas acciones responden desde una voluntad y necesidad propia del contexto territorial y humano. 1 La torre Linares 35°49’57.4”S 71°33’42.6”W
100 ISOMETRICO caso 1 (Figura 63 : Elaboración propia)
101 SOMBRA / PAUSA La superposición de finas capas textiles produce ciertas intensidades de luz y sombra, las cuales generan ese lugar de pausa para disfrutar de un helado o un dulce. Aquí se hace evidente el carácter desprejuiciado de lo formal, la necesidad pura de crear esa atmósfera con elementos provenientes del mundo agrícola. Esta situación de calma y pause es acompañada de un suelo de hormigón que permite instalar mesas y sillas para los comensales. PROTECCIÓN / CULTIVO La protección de la fachada oriente por medio una simple lona impermeable permite activar de usos ese borde de la vivienda. Bajo el resguardo de este elemento en tensión se cultivan diversas plantas propias de la dieta alimenticia del Valle Central. VACÍO / ACOPIO Una de las zonas del predio queda “sin intervención”, vacío que sirve para multiplicidad de usos, pero principalmente de acopio. La vivienda se transforma en lugar de ventas y el poco predio disponible hace que las labores domésticas se entremezclen con actividades de orden productivo.
102 PLANIMETRÍA caso 1 (Figura 64 : Elaboración propia)
103 2010 2019 2020 Pre terremoto TERREMOTO Entrega vivienda Apropiación A través de las imágenes aéreas del contexto se puede entender aquella densidad del sector y cómo ha evolucionado en el tiempo. Se han sumado nuevas viviendas y construcciones de mayor envergadura propias de la faena agrícola. Se logra distinguir una vivienda en el sector de la nueva vivienda lo que indicaría que aquella quedo en mal estado. Las intervenciones posteriores, al ser más modestas, no son perceptibles desde esta distancia. (Figura 65 : Google Earth Pro) (Figura 66 : Google Earth Pro) (Figura 67 : Google Earth Pro)
104 CASO 2
105 CASO 2 El contexto en el cual se emplaza la vivienda presenta lógicas de organización un poco más planificadas para estar en la ruralidad. Se aprecia cierta urbanidad y planificación del sector lo cual se asemeja a una suerte de barrio rural. A raíz de esta organización predial más restringida la vivienda entrega se posiciona de la única manera que puede. Ante esta situación la familia se las ingenia para dar solución dentro de esas limitaciones a la relación con el contexto. La casa crece hacia el norte con materiales de bajo costo. Las ventanas para esta ampliación son las que tenía la solución entregada las cuales se reposicionan en este volumen nuevo. En los bordes de la vivienda aparecen elementos que tratan de armar ese espacio intermedio. Se crea un acceso debajo de la proyección del alero, un borde natural verde genera algo de privacidad en el margen más público de tránsito. Sombras aparecen en verano extendidas desde la vivienda entrega en la emergencia (media agua) para compartir la comida al exterior. 2 La ballica Linares 35°50’15.0”S 71°32’59.0”W
112 ISOMETRICO caso 3 (Figura 73 : Elaboración propia)
113 HITO / DETENCIÓN Una construcción muy simple, sin pretensiones aparece al borde de un camino para funcionar como hito. Volumen elevado del suelo y de materiales económicos contienen la cocinería. El elemento aparece junto a la casa como un apéndice externo donde entre ellos se crea cierta tensión. Parte del terreno particular se entrega para acoger a los comensales. Gravilla apisonada sirve de superficie para la instalación de mesas y sillas. SUPERFICIE / CONTEMPLAR Una superficie pétrea se proyecta desde el acceso de la casa. Esta fachada orientada al norte permite ese espacio de transición previo al interior donde se puede medir el tiempo, contemplando desde una banca lo que ocurre en el exterior. DEMARCACIÓN / COMETIDOS La proyección de aquel parrón incipiente permite demarcar, delimitar y porcionar el terreno. Una parte cercana al borde se establece como propicia para el acopio de elemento propios del programa agregado y otro más contenido entre la vivienda y la naciente parra permite actividades más domésticas.
114 PLANIMETRÍA caso 3 (Figura 74 : Elaboración propia)
115 2010 2013 2020 Pre terremoto TERREMOTO Entrega vivienda Apropiación No se evidencia alguna vivienda preexistente al terremoto en el lugar, esto es debido a que la familia vivía en el centro de la ciudad de Linares y su vivienda resulto destruida. Este terreno pertenecía a la familia lo que permitió la instalación de aquella vivienda en este contexto distinto al previo. Los cambios entre los años 2013 y 2020 se presentan principalmente por una clara nueva administración del terreno. Se han cortado muchos árboles y las superficies tienen la huella de usos humanos marcada. Se aprecia también la instalación de un volumen a orilla de camino para la venta de alimentos. (Figura 75 : Google Earth Pro) (Figura 76 : Google Earth Pro) (Figura 77 : Google Earth Pro)
116 CASO 4
117 CASO 4 El presente caso presenta gran complejidad morfológica lo que la hace difícil entender por su gran cantidad de modificaciones o elementos agregados. La particularidad compleja de este caso es debido principalmente a la ubicación de vivienda preexistente destruida y donde se instala la nueva. Existen trozos de la antigua vivienda que hoy se ocupan o configuran por ejemplo el patio interior. Muchos volúmenes perimetrales han pasado por multiplicidad de usos (mayoritariamente agrícolas). En este lugar vive una gran familia de 3 generaciones por lo que la cantidad de gente habitando el lugar genera esa densidad también de recintos. Existen fragmentos que se suman a la solución entregada manteniendo su crujía y extendiendo la vivienda. Un parrón de larga data acompaña el acceso por un costado. Bajo él aparecen elementos que indican su funcionalidad o vocación doméstica estival. Aquí se hace presente la idea de la reutilización de la vivienda. Suelos antes interiores hoy son el patio para tender la ropa y viceversa. La vivienda crece de manera orgánica a través de los años y se ajusta a los usos por medio de “lo disponible”. 6 San Bartolo Yerbas Buenas 35°47’05.1”S 71°33’51.1”W
118 ISOMETRICO caso 4 (Figura 78 : Elaboración propia)
119 SOMBRA / REPOSO Bajo la sombra en verano producido por el parrón o ramada se reúne la familia a la hora de almuerzo o a “tomar once” (denominación chilena para una merienda de media tarde). Este lugar ubicado adjunto al camino permite observar la vida pasar y compartir con la comunidad del lugar. PROTECCIÓN / ACCESO El acceso a la vivienda se configura desde un gran lugar techado que resguarda a los vehículos, funcionando también como protector de la lluvia y el sol, generando la antesala para el ingreso a la vivienda. CONTENCIÓN / LABORAR Entre elementos ruinosos y fragmentos nuevos se construye un espacio de contención que permite organizar las labores domésticas. Superficies que antes pertenecían a recintos interiores hoy son suelos disponibles para actividades exteriores.
120 PLANIMETRÍA caso 4 (Figura 79 : Elaboración propia)
121 2006 2010 2018 Pre terremoto TERREMOTO Entrega vivienda Apropiación Se evidencia desde las imágenes satelitales precedentes al terremoto una vivienda de grandes dimensiones con techo de teja la cual no aparece realmente en las imágenes venideras. Este análisis indica que la vivienda preexistente no resistió los embates del movimiento telúrico, situación que es confirmada por la familia. Luego de la catástrofe los habitantes construyeron sus propios recintos en los que vivir. La solución habitacional entregada llego un poco más tarde por lo que al momento de emplazar la nueva vivienda ya existían diversos volúmenes en el sitio. Esta densidad de construcciones es la que se muestra en la imagen de 2018. (Figura 80 : Google Earth Pro) (Figura 81 : Google Earth Pro) (Figura 82 : Google Earth Pro)
128 CASO 6
129 CASO 6 El caso a continuación presenta elementos y fragmentos no tan claros o definidos para su catalogación. Aquí la vivienda entregada se emplaza muy cercana a la vivienda pretérita, la cual sigue en pie, pero inhabitable. Se convive con la ruina de manera natural ocupándola de lugar de acopio en algunos recintos o sus bordes en otros. Elementos construidos externos a las viviendas completan la configuración total de la vida rural, como lo son los gallineros y bodegas. Piezas mínimas terminan por constituir la unión entre la ruina, la vivienda nueva y el territorio. Para esto un elemento fabricado con aquellas “piezas encontradas” funciona como zaguán entre estas dos realidades o temporalidades. Aquí la vivienda nueva aparece de manera clara como un elemento externo a las lógicas de habitar particulares de la ruralidad debido a la potencia de la casa en ruinas que aun sus bordes y algunos recintos sirven para dar cobijo a las practicas particulares de la vida en estos contextos. 8 Miraflores Longaví 35°55’28.6”S 71°37’50.2”W
130 ISOMETRICO caso 6 (Figura 88 : Elaboración propia)
131 TAMIZ / RESGUARDO Al abrigo de una sombra producida por un parrón o un toldo se resguarda el automóvil o se instala una mesa. La estructura portante se mantiene mientras que el material con el que se cubre muta dependiendo de la época del año y la disponibilidad material - económica. Esta estructura logra hacer de puente mediador entre las temporalidades de la vida. ZAGUÁN / CONEXIÓN El vacío producido entre la vivienda en ruinas y la solución habitacional entregada es llenado por piezas que construyen un zaguán que media entre el exterior e interior. A partir de materiales económicos se construye un volumen que arma ese espacio de transición con el contexto agrícola. VOLUMEN / ACOPIO Algunos volúmenes se instalan estratégicamente desperdigados por el solar particular. Estos permiten apoyar la faena agrícola a la vez que determinan límites entre lo domestico y la producción agraria.
132 PLANIMETRÍA caso 6 (Figura 89 : Elaboración
133 2006 2013 2020 Pre terremoto TERREMOTO Entrega vivienda Apropiación La antigua casa aparece en los registros aéreos junto a varias otras que comparten a lo menos una misma materialidad en la techumbre. El techo de teja fue quizás de los sistemas constructivos que se perdieron masivamente en estos lugares. Una razón importante fue el sismo en sí y otra el miedo de derrumbe, lo que llevo a su desmantelamiento. La vivienda entregada aparece en 2013 ubicándose en un vértice de la antigua vivienda. Se pueden apreciar claramente como los elementos añadidos aparecen en la vivienda como también en otros predios. (Figura 90 : Google Earth Pro) (Figura 91 : Google Earth Pro) (Figura 92 : Google Earth Pro)
134 CASO 7
135 CASO 7 El desarrollo progresivo de este caso se presenta principalmente hacia el fondo del terreno desde su fachada oriente. Haciendo gestos de concordancia compositiva con el modelo de vivienda entregada, el elemento que se agrega en dirección este el cual proyecta intensiones de control sobre el territorio circundante. De la misma manera aparece la idea de ese lugar externo a la vivienda que permite labores domesticas básicas como tender la ropa mojada y que además permite mantener la leña seca para calefaccionar la casa en invierno. Diversos volúmenes leves acompañan a la vivienda, los cuales permiten la realización de actividades agrícolas como bodegas e invernaderos. Estos elementos aparecen en el paisaje de manera estratégica indicando ciertos límites y faenas particulares que conviven con la vivienda, el contexto y sus habitantes. 10 San Luis Longaví 35°56’12.2”S 71°37’04.4”W
136 ISOMETRICO caso 7 (Figura 93 : Elaboración propia)
137 PROTECCIÓN / LABOR La labor domestica se ve contenida por la protección de una techumbre pesada. Bajo ella se permiten actividades propias de la vida de hogar mezcladas con variables agrícolas. Una superficie acompaña esa techumbre la cual permite tender la ropa, compartir una carne asada o limpiarse antes de ingresar a la vivienda. VOLUMEN / ACOPIO Un volumen neutro aparece en el paisaje para resguardar herramientas y elementos propios de la faena agrícola. Este elemento también funciona como hito el cual indica en comienzo o fin del suelo a labrar. PROTECCIÓN / CULTIVO Las estructuras de cultivo forman parte de la vivienda por variables compositivas y de paisaje. Muchas veces las plantas y especias propias de la dieta alimenticia del maule conviven en estos invernaderos con almácigos o semilleros que ayudan a germinar las plantas que serán distribuidas posteriormente en el contexto colindante.
144 PLANIMETRÍA caso 8 (Figura 99 : Elaboración propia)
145 2010 2016 2019 Pre terremoto TERREMOTO Entrega vivienda Apropiación Este caso es quizás el más ejemplificador de todos en términos de las modificaciones producidas a la vida rural del Maule. La magnitud de la antigua vivienda y el hecho que aun están en pie sus muros en forma de ruina junto a la vivienda nueva hace posible poner en contraste esas dos realidades. Sin embargo, aún más representativo del caso no es la vivienda en ruinas, si no la ocupación de los restos aun como piezas importantes en la labor agrícola. El brazo norte de la antigua vivienda es ahora el lugar de las pesebreras para los caballos. Los muros aun en pie de esa antigua casa junto a una techumbre seriada a lo largo de esta crujía instauran el hecho de la gran resiliencia de los habitantes. Los elementos anexados a la nueva vivienda vienen a completar o recuperar en algo la superficie perdida. (Figura 100 : Google Earth Pro) (Figura 101 : Google Earth Pro) (Figura 102 : Google Earth Pro)
146 CASO 9
147 CASO 9 Este caso, como se presenta en la planta de ubicación, se emplaza dentro de cierta urbanidad o densidad mayor que otros casos. A la vivienda entregada se le ha anexado un volumen a lo largo de toda la fachada sur, además de un recinto de las mismas dimensiones a modo de patio de luz cubierto. Estas ampliaciones aparecen por necesidades de habilidad mínimas necesarias para alojar a la gran cantidad de personas que componen esta familia. Luego de la catástrofe se vieron obligados a distanciarse y repartirse en casas de familiares, situación que se mantuvo en parte cuando se les entrego esta solución habitacional. Solo al construir ese último volumen pudieron reunir a la familia completa, 10 años después. Hacia la fachada poniente aparece un gran alero que funciona como recinto para reuniones familiares. Hace la conexión entre el transito desde el interior hasta las bodegas alojadas al fondo del predio. La vivienda entregada se emplaza que el patio trasero de la antigua vivienda de adobe. El actual patio o jardín de acceso es lo que antes era una gran casona patronal hecha en mampostería de tierra cruda, de ella solo quedan vestigios de tierra apisonada. Labores domésticas se entrelazan con faenas particulares como la crianza de perros. 7 San Juan de Dios 3 Yerbas Buenas 35°42’59.0”S 71°34’44.0”W
148 ISOMETRICO caso 9 (Figura 103 : Elaboración propia)
149 EXTENSIÓN / ACCESO La prolongación de la techumbre permite configurar el acceso. Sigue la misma pendiente intentando componer de la mejor manera posible la intervención. Los materiales más económicos permiten crear esa cubierta que a la vez da luz, protege de la lluvia. PROTECCIÓN / REUNIÓN Una gran techumbre de franjas traslucidas permite reunirse bajo su manto. Compuesto de una simple estructura portante de madera junto a una cubierta que mezcla zinc y policarbonato. Cada franja de luz en la techumbre está ubicada para entregar luz a los vanos de la fachada nor poniente a la vez que la protege del viento y lluvia. PROYECCIÓN / HABITAR Un volumen proyectado a lo largo de todo el borde sur poniente de la vivienda añade superficie interior habitable. El volumen contiene recintos que permitieron reunir a la familia luego de 10 años. Junto a él aparece una techumbre traslucida con las mismas lógicas constructivas y morfológicas de las otras intervenciones.
150 PLANIMETRÍA caso 9 (Figura 104 : Elaboración propia)
151 2007 2013 2019 Pre terremoto TERREMOTO Entrega vivienda Apropiación Antigua vivienda construida en adobe o mampostería de tierra cruda se ve afectada de gran manera por el terremoto. La imagen del 2007, previa al suceso, ya presenta cambios en su techumbre original. Se habían removido sus tejas musleras para cambiarlas por planchas de zinc. En la imagen de 2013 se aprecia claramente la instauración de la vivienda entregada y se mantiene la casa precedente, aunque sin poder habitar. La imagen de 2019 es muy ejemplificadora para mostrar los distintos momentos o procesos de modificación. Aparece claramente los muros de la antigua vivienda desprovista de su techumbre, junto a ella la vivienda entregada a la cual ya se le habían sumado un volumen a todo lo largo de su fachada sur. (Figura 105 : Google Earth Pro) (Figura 106 : Google Earth Pro) (Figura 107 : Google Earth Pro)
152 CASO 10
153 CASO 10 Vivienda compacta entregada 3 años después de ocurrido el terremoto. Independiente de la fecha de entrega, la familia no ocupo la vivienda hasta hace al menos 2 años. Se quedaron viviendo en un reformado Galpón de acopio. La ocupación de vivienda entregada pudo ser efectiva luego las modificaciones propias a esta. Una de las variables de la desocupación en primera instancia fue que la fuente de calefacción, la llamada cocina a leña la cual funciona de cocina y estufa a la vez, no entraba por ningún vano de la casa. Se puede observar que los elementos identificados como anexados son principalmente dos. El primero aparece como una techumbre que se va desmaterializando progresivamente. La luz se controla por medio de techumbre de zinc, piezas de policarbona- to. Le sigue un parrón de uvas y le siguen mallas plásticas usadas principalmente en la agricultura. Todos estos elementos situados al lado poniente de la vivienda. El segundo elemento agregado es la superficie que se desliga del plomo de la construcción, está permite un sin fin de actividades y zonas que permiten la actividad agrícola y la vida 1 Mesamavida Longaví 35°58’33.8”S 71°34’07.1”W