Recuerdos sobre la rebelión de Caracas
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SOBRE LA REBELION
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jr „ V#* nn JL estico ocular de la revolución de Venezuela en casi todos sus acontecimientos: condiscípulo, amigo óconocido de sus execrables autores yele sus principales agentes; yel solo colocado en una posición capaz de haber penetrado sus fines ysus mas ocultos designios, debo ámi Soberano, al honor de la nación española, al bien estar del género humano, al interés de mi patria yal de mí mismo, recordar, reunir ypublicar sucesos que comprueban la injusticia, el escándalo, la bajeza yla insensatez de aquella funesta rebelión ,yque deberán servir algún día para su historia* Cerca de tres siglos habían corrido desde que el valiente Fajardo ysus compañeros fijaron el estandarte de Castilla en las llanuras de Caracas, sin que la paz ytranquilidad de aquella provincia se hubiese visto esencialmente turbada. Los tumultos de Andresote en iyn, yde León en iy48? habian sido semejantes álos fuegos fátuos que desaparecen al momento que se presentan. El primero ,mulato de nacimiento yde la ínfima clase del pueblo ,había concebido el proyecto de proclamarse Rey de Venezuela ;yel segundo, hacendado de cacao, habia intentado estinguir con la fuerza la compañía guipuzcoana. Dado el grito de la sedición, ycon las armas en la mano, fueron 'disipados, cogidos y castigados.
(io) ciosos aprendieron entonces el arte de ejecutar una sedición ,yno fue otro el objeto que se propusieron en tan indecorosa proclamación. Ellos me lo refirieron después, cuando establecido su Gobierno no les era interesante y necesario el secreto. Adelantado este paso tan importante para sus fines, diez dias después el Ayuntamiento propuso ysolicitó del Gobierno la creación de una Junta gubernativa de la pro» vínola en nombre de S. M. cautivo, yáejemplo éimitación de las que se habían formado en estos reinos. El Ayuntamiento estaba entonces compuesto entre otros de Don Dionisio Sojo, Don Mecías Anzola, Don Silvestre Tobar ,Don José María Blanco ,yDon Isidoro López Méndez, miembros principales de la conjuración. El débil eimprevisivo Capitán General yGobernador interino accedió áesta solicitud, yaun dió la orden en 20 de julio áaquella corporación para que formase el reglamento que debia regir las operaciones de la Junta, No se necesitaba mucho discernimiento para penetrar los designios de este paso de los conjurados, tan torpe como avanzado ysedicioso. La provincia de Venezuela en plena paz ymuy distante de ser ocupada por ejércitos franceses, no se hallaba en el caso que las provincias de España, El reglamento fue hecho inmediatamente por la comisión del Ayuntamiento nombrada al intento, ycompuesta del Regidor López Mendez, ydel Síndico procurador general Don Manuel de Eehezuria yEcheverría, ypasado el 3odel mismo mes álas manos del Capitán General, En este intermedio algunas personas de alto carácter, yprincipalmente el Visitador yRegente de la Real Audiencia, hablan procurado con todas sus fuerzas despertar al Capitán General de aquel funesto adormecimiento y confianza en que yacía, ycon que iba por sí mismo áprecipitarse ycolocarse sobre el volcan de la rebelión. Consiguieron sin embargo cuanto era posible conseguirse de su carácter, Recibir el reglamento, yno llevarle áejecu"
(ll) cion; mas sin tomar otras medidas, ni sobre las personas, ni sobre las maquinaciones. Esta imprudente conducta del Gobierno causó los efectos que era necesario que causasen. Los conjurados vie ron con razón en ella óel temor, óla estupidez, óla debilidad; yanimados con este conocimiento partieron ásus fines mas de frente ydieron principio áreuniones sediciosas ejecutadas por la noche en la casa de Don José Félix Ribas, uno de los conjurados. Estas reuniones estaban simuladas con la máscara de un juego de banca áque asistían algunos magistrados ,mientras que los conjurados trataban sus proyectos criminales en salas distintas de las clel juego. ... Por fortuna en noviembre de aquel año la vigilancia del Regente Visitador ylos avisos que se le dieron ,trastornaron por entonces ,ydilataron la esplosion. Procedió judicialmente, yviéndose descubiertos yperdidos, inven* taron con el fin de obscurecer yparalizar el procedimien- to, poner en manos del Capitán General una solicitud para que se llevase áefecto la formación de la Junta suspensa desde el mes de julio anterior. Este era el objeto que pretestaban en ella para sus reuniones, yen la cual complicaron ámuchas personas de las principales que inocentemente la firmaron. El Regente Visitador obro con una actividad yfirmeza estraordinarias :se hicieron algunos ar« restos ;pero no tuvo la cooperación que debía esperar, y con la cual el juicio habría tenido resultados mas decisivos®* Jamás hubo un objeto mas tenebroso yobscuro ,como el de aquella sediciosa reunión. Yo lo ignore basta julio de 181 1,en que José Félix Ribas, uno de los principales de ella, rne refirió tan memorable acontecimiento. Entonces supe que una parte de los conjurados estaba engañada por la otra. Aquella se componía de algunas personas de riquezas éinfluencia en el pais, cuyos designios eran establecer en él la oligarquía ;yesta la de todos aquellos jóvenes inquietos, yen quienes las ideas de licencia yde-
mocracia eran el ídolo de su adoración; pero jóvenes que ápesar de su exaltación yaturdimiento ,conocian la necesidad de asociarse álos primeros ymanejar sus recursos» autoridad einfluencia, engañándolos con una aparente decisión de cooperar ásus designios. Este engaño era tanto inas fácil, cuanto los segundos pertenecían álas mismas familias que debían formar la oligarquía. El Regente Visitador pasó áestos reinos algunos meses después ,sin que ansiando vengarse de su firmeza yactividad hubiesen dejado diariamente de espiarle varios conjurados destinados para asesinarlo. Un Dios justo cubrió su vida de las asechanzas del puñal ydel veneno. Tal era el estado de las cosas, cuando en mayo de 1809 llegó áCaracas el nuevo Capitán General propietario, el Mariscal de Campo Don Vicente Emparan, llevando consigo colmado de favores yde beneficios áDon Fernando del Toro ,quien de un simple Capitán de la Guardia Real habla sido elevado al empleo de Inspector de todas las milicias de la provincia de Caracas; empleo hasta entonces desconocido ycreado únicamente para él. El Capitán General Emparan había sido anteriormente Gobernador de la provincia de Cumaná, una de las de Venezuela; ysu conducta en aquel Gobierno le había adquirido una elevada reputación de actividad ,severidad yfirmeza, Asi su elección para todos los hombres buenos íue un motivo de esperanza, mientras que los conjurados temblaron por ella. El Capitán General Emparan llegó áCaracas, yápoco tiempo ya se vio que no era el mismo que había sido en Cumaná. Fuese por la política que creyó necesario adoptar en las circunstancias de los tiempos, íuese por las en que se encontraban estos reinos ,desplegó un carácter de popularidad, desconocido hasta entonces en los Capitanes Generales: quizá muy conveniente en otros tiempos, yen otros pueblos ysituaciones ;pero entonces enteramente perjudicial, Los conjurados creyeron asegurado su triunfo;
(. 3^ le rodearon, ycon la influencia de Toro formaron su cortejo, su sociedad ysu confianza. Uno de los mas queridos por él fue Don Simón Bolívar, entonces Teniente de milicias del batallón de Blancos de Aragna, yde veinte y cuatro años de edad; joven ya conocido por un orgullo insoportable, por una ambición sin término, ypor un aturdimiento inesplicable. Los conjurados continuaron siis proyectos con mas ardor, libertad yconfianza, viendo asegurada la parte mas difícil de sus operaciones; esto es, los batallones de milicias que formaban la fuerza de Venezuela, yácuya cabeza se hallaba uno de sus principales colegas. Su audacia se aumentaba áproporción de su confianza en la inconcebible apatía de un Gobierno que no lo ignoraba. El teniente del batallón veterano Don Mauricio Ajala ,yel Oficial mayor de la secretaría de la capitanía general Don Andrés Bello, que eran del número de los conjurados, se habían presentado al Gobernador, delatádose como tales, ycomunicádole basta los mas escondidos secretos. Muchas personas respetables le hicieron indicaciones de un asunto que se miraba como público; yel Gobernador aplicó por todo remedio al mal, el confinar áalgunos de aquellos jóvenes ávarios pueblos de la provincia, pero en entera libertad ycomunicación» El 13de abril de 1H10 llegó áPuerto-Cabello un buque mercante partido de Cádiz áprincipios de marzo, con la noticia de la disolución de la Junta central gubernativa del reino ,yla ocupación de las Andalucías por los ejércitos franceses; yel 17 fondeó igualmente en la Guayra otro buque de la misma procedencia, llevando ásu bordo áViilavicencio yMontufar, comisionados por la Regencia del reino para anunciar su instalación, ylos acontecimientos de aquella época calamitosa. Las noticias del primer buque llegaron áCaracas en la tarde del Martes santo 17 de abril: la consternación llenó las almas de los hombres de bien ;exaltó hasta lo
sumo la audacia de los conjurados que creían llegado el feliz término de sus maquinaciones, yel Gobernador reunió en aquella noche el Real Acuerdo yalgunas otras personas ;pero después de largas conferencias, no tomó otra medida en tan crítica posiciori ,sino la de fijar carteles por las esquinas publicando la noticia, amonestando ála tranquilidad, yasegurando bajo su palabra de honor que las que fuese recibiendo serian comunicadas del mismo modo. ¡Paso inconcebible, impropio en la forma de Gobierno que regia, yel mas conforme áanimar ala conjuración ! Toda la mañana del Miércoles santo 18 de abril se pasó en esta espectacion agitada. Al medio dia llegaron á Caracas los comisionados Villavicencio yMontufar: cabalmente dos hombres sediciosos por carácter, ylos mas propios para dar impulso ála rebelión :la Regencia no los conocía. Al momento fueron rodeados yabrazados por los Montillas, Bolívares, Sojos ydemas de ia gavilla. No perdieron tiempo los conjurados. En aquella mis» ma tarde resolvieron (después de desechada la proposición de asesinar por la noche al Gobernador cuando saliese de la casa de sociedad ,adonde incautamente concurría, como un simple particular), que álas ocho de la mañana siguiente fuese llamado al Ayuntamiento, yobligado áresignar el mando en una junta de la que el seria Presidente: la misma junta con que aun permanecían alucinados los oligarcas. Alas diez de aquella noche el capitán Arévalo, mula- to ,comandante de las tropas de milicias de Aragua ,que se bailaban destacadas en la capital, yque estaba en el secreto, se presentó al Prefecto de los capuchinos, el R. P* Fr. Francisco Caracas, delatando todo lo acordado yresuelto, con el fin de que se pusiese inmediatamente en conocimiento del Gobernador, no haciéndolo él en persona por estar observada aquella casa. El Prefecto pasó inmediatamente ála del Doctor Don Juan Vicente de Ecbevei ría.
Magistral de la santa Iglesia Catedral, yle impuso del acón» tecimiento; ylos dos sin perder un instante se trasladaron ála del Gobernador, ycumplieron su comisión sin haber oido otra respuesta que las de estar tomadas las medidas necesarias ,yde quedar enterado.Ambos respetables eclesiásticos me refirieron muchas veces este acontecimiento p ylos del dia siguiente comprobaron que asi fue, Don Juan Vicente yDon Simón de Bolivar, Don Dionisio Sojo, Don Narciso Blanco, Don Mariano yDon Tomas Montilla, Don José Félix Ribas, Don Nicolás Anzola* Don Martin Tobar, Don Manuel Diaz Casado yalgunos otros se reunieron por la última vez el 19 de abril álas tres de la madrugada en la casa de Don José Angel Alamo, ydeliberaron ydispusieron el modo yforma de consumar su obra álas ocho de la mañana. En su consecuencia todos los conjurados, que apenas pasaban de 100, fueron citados éinstruidos de las disposiciones acordadas. En aquel dia santo debían asistir ála Iglesia Catedral la Real Audiencia yel Ayuntamiento. El Gobernador no podia por las leyes concurrir con este, porque debía presidir áaquel superior tribunal ,cuya reunión estaba muy distante de las casas capitulares. Asi pues «cualquiera invitación que el Ayuntamiento le hiciese para su concurrencia en estas comprobaba todos los avisos, yera decisiva para obrar con mas actividad. El Ayuntamiento se reunió álas siete de la mañana compuesto de su Alcalde de segunda elección Don Martin Tobar yde los Regidores Don Feliciano Palacios, Don Dionisio Sojo, Don Nicolás Anzola, Don Silvestre Tobar, Don Fernando Key Muñoz, Don José María Blanco, Don Valentín Ribas Herrera, yDon Isidoro López Mendez, que eran del número de los conjurados; ydel Alcalde de primera elección Don José de las Liamosas, de los Regidores Don Hilario Mora, yDon Pablo González, ydel Síndico procurador, que no lo eran; yse invitó al Gobernador para que se presentase en él álas ocho.
(, 6) Es incomprensible, pero desgraciadamente muy cierto., que el Gobernador yCapitán General lejos de poner en movimiento todos los recursos de su autoridad yde la fuerza, pasó solo desde su casa álas del Ayuntamiento, encontrando en la calle, enfrente de los balcones en donde estaban algunos regidores, álos Montillas, los Peígranes, los Salías, yuna veintena de los jóvenes conjurados, envueltos en sus capotes ápesar de la solemnidad de aquel dia, yacompañados de otros tantos de sus esclavos yde lo mas soez de la canalla que la casualidad óel dinero habían reunido alli. Entró en la sala del Ayuntamiento, y colocado en su silla, le espusieron que era indispensable que su autoridad yel gobierno del pais fuesen traslada-*- dos áuna junta que se compondría de los Ministros de la Real Audiencia, del mismo Ayuntamiento, yde algunas personas principales de la ciudad ,en atención áque las circunstancias de estos reinos exigían que se tomasen medidas de seguridad para la conservación de aquella provincia. El Gobernador oyó tranquilamente la proposición, ycontestándoles que después de los santos oficios de aquel dia volvería áreunirse áellos para tratar detenidamente un asunto de tanta gravedad ,salió de la sala, yellos contra lo que tenían convenido, le dejaron estúpidamente salir. La santa Iglesia Catedral de Caracas está enfrente de las casas consistoriales ,hallándose en medio de ellas la gran plaza principal. Aun lado de esta ymuy inmediato álas segundas existe el vivac óprincipal con su guardia correspondiente. Salió ála calle el Gobernador, yse tuvieron por perdidos los conjurados que lo observaban j porque prudentemente creyeron que iba áponerse ála cabeza de aquella guardia ,yádesplegar su autoridad. Deliberaron un momento yejecutaron su deliberación. El Gobernador yCapitán General entró en la plaza: la guardia del vivac se formó éhizo los honores de ordenanza: pasó por delante de ella: siguió para ei templo en
cuja puerta estaba formada otra de granaderos del regimiento de la Reina ;yal poner el pie en sus umbrales, le alcanzó Francisco Salias que habia ácarrera atravesado la plaza: le tomó por el brazo: le puso un puñal al pecho, yle intimó que volviese ai Ayuntamiento. En este instante terrible el sargento ylos granaderos prepararon voluntariamente las armas para salvar ásu General ;pero el capitán Don Luis Ponte que los mandaba ,ordenó lo contrario, yobedecieron. Entre tanto, el Capitán General en medio de esta escena ,yde la confusión que ya con su vista reinaba en el numerosa concurso de gentes que iban al templo ,ni habló, ni hizo otra cosa que volver con Salias aías casas consistoriales. Llegó yentregó con el maínr do aquellas provincias ,yuna gran parte del mundo al incendio, al robo, ála muerte yála aniquilación! La noticia corrio con la velocidad de la luz. Uno de los conjurados volo ála iglesiá de la Merced ádar el aviso al piesbítero Don José de Madariaga, canónigo de aquella Catedral, que dirigía la conspiración, que esperaba allí su lesultado, yque era uno de aquellos hombres áquienes la naturaleza ha formado para la rebelión. Con un estenor que manifestaba las mas severas virtudes, con unas costumbres aparentemente austeras, con un espíritu audaz, sanguinario yvengativo hasta el esceso, con una ignorancia atrevida ,con un eco declamatorio ,con una charlatanería capaz de seducir álos miserables por cierta faciiad en su esphcacion ,con el mismo carácter de que era indigno, yque aumentaba su reputación en un pueblo religioso ,él fue el hombre de aquel dia ,yel alma de Jas deliberaciones. Hasta las diez de la mañana no se tomaron sino pro- Vi encías generales ,ylas que eran precisas para asegurarse de la cooperación de la fuerza armada ,casi toda ignoiante de tan detestable proyecto. Entonces los estúpi os yespieciabies oligarcas de la conjuración que ha» lan Plestado su influencia para apoderarse del manda, 3
08 ) comenzaron águstar la amargura de un terrible desengaño. Aparecieron en la sala Don Juan Germán Roscio, igual en cualidades al canónigo Madariaga ,aunque de mas talentos yconocimientos, Don José Félix Ribas, yel presbítero Don Francisco José su hermano, en calidad de representantes ,ydiputados de la clase de mulatos de Caracas. Fueron admitidos con aclamación como tales; ymientras Roscio formaba el acta de aquel suceso, mientras se estendian las órdenes para la entrega de las plazas de Puerto Cabello yla Guayra álos comandantes que se nombrabran ,yque debía firmar yfirmó el Capitán General, se tomaban providencias de otra naturaleza. Las rentas Reales de Caracas después ele cubrir todos sus gastos, daban un sobrante de seiscientos áochocientos mil pesos fuertes por año, que debian ser remitidos áestos reinos. Los Intendentes, siempre solícitos de la prosperidad de los pueblos confiados ásu protección ycuidado ,disponían que este sobrante se repartiese por mitad entre europeos yamericanos, comerciantes yhacendados, tomando letras áfavor del Ministerio de Hacienda, pagaderas álos cuatro meses vistas ,yaseguradas con las firmas correspondientes. Así: este numerario no se estraia del país ,al mismo tiempo que los partícipes recibían un beneficio importante ásus fortunas. En los días io, n, 12 yi3del aquel mes se había hecho la distribución de una parte del sobrante que existía. El Marqués de Casa León ,comisionado por la Junta central gubernativa del reino para remitir carnes yzapatos áios ejércitos españoles que luchaban contra el usurpador Napoleón en estos reinos, había recibido cincuenta mil pesos; Don José Joaquín de Argos, comerciante europeo, treinta mil; Don Simón Bolívar treinta mil ;el Marqués de Mijares veinte mil; Don José María Ustariz diez yseis mil, yasi otros varios de ambas profesiones ,europeos óamericanos. Así pues ;la primera providencia fue la de Citar á
09) aquellos que no eran del número de los conjurados para que se presentasen inmediatamente en la sala consistorial ,yallí fueron intimados para la devolución del niñero recibido. Nada se indicó álos sediciosos que se bailaban en igual caso ;yesta fue la depredación primera ejecutada en tan baja rebelión. La noticia del atentado penetró rápidamente aun en los últimos ángulos de la ciudad, yprodujo lo que es consecuente ycomún. Los hombres de bien de todas ciases se encerraron en sus casaá állorar las calamidades que veían sobre sus cabezas, mientras que los jugadores, los tramposos ,los hombres perdidos se reunían al torno de los conjurados en el esceso de la alegría que les causaba un porvenir tan propio para sus vicios ycircunstancias. Así: 3a suerte de una inmensa mayoría de la población se entregó ella misma al furor yálas aspiraciones de un puñado de perversos yde jóvenes turbulentos. Les era necesario ganar momentos, asegurarse de cualquiera reacción en la ciudad yen los pueblos, ycomunicar el incendio átodas partes. En su consecuencia acordaron el arresto del Gobernador yCapitán General, de los Ministros de la Real Audiencia, del Intendente, del Auditor ydel Subinspector de artillería, quienes fueron conducidos al puerto de la Guavra ,ypuestos en un buque hasta tanto que se transportaron álos Estados-Unidos , Se acordó que inmediatamente se participase al Marques del Toro, Coronel del batallón de milicias de blancos de Aragua, yásu hermano Don Fernando, Inspector de las milicias, quienes el sábado i4 del aquel mes habían partido para la ciudad de Valencia áponerse con el aviso ála cabeza de la rebelión en aquellos distritos. Se acordó publicar eimprimir en un manifiesto las razones que se habían tenido presentes para los sucesos de aquei dia, siendo indispensable persuadir álos pueblos, yhacerles las protestas mas solemnes ,de que ellos no se dirigían sino áconservar el país bajo del dominio del *
(»6) El 3oele abril presente áaquel Gobierno mis despachos de Inspector General de los hospitales de Caracas, que la Junta central gubernativa del reino se habla servido conferirme, para que le pusiese el cúmplase correspondiente ,en atención áque conservando él los-- derechos de 5,M. ,debían su voluntad ysus órdenes ser exactamente obedecidas, Me llamaron personalmente yme dijeron ála voz que estaban prontos áconferirme el mismo destino como emanado de su autoridad; pero que no era posible el dar el pase álos títulos presentados, Me negué áello,* los recogí, ycontinué en el desempeño del que anteriormente obtenía con nombramiento de S, M. En las cajas de S. M, yen los depósitos particulares existían cerca de 3,000,000 de pesos fuertes, ynada fue reservado para satisfacer los fines de los novadores, Con» vites ?bailes ,fiestas públicas ,pagos de sueldos en empleos nuevamente creados, pensiones, gratificaciones, gastos reservados, ycuanto pudo Ja insensatez imaginar para dilapidar, tanto se puso en ejecución. En, este estado de cosas, -ó por mejor decir, en este desorden aparentemente tranquilo, los interesados en él se entregaban ásaborearse en el resultado de sus maquinaciones ,ylos -hombres ele bien vueltos de su estupor consideraban su posición, ytemblaban con el porvenir. Muchos de esta clase pensaron 'evitarlo ,yen su consecuencia se concibió el proyecto de una reacción que restableciese las cosas ásu legítimo estado, Don Francisco y Don Manuel González de linares, naturales de la provincia de Santander, se pusieron al frente -de la empresa, bajo la dirección del Doctor Don losé Bernabé Díaz, natural de Caracas, abogado de aquel colegio, yuno de los hombres que eran el ornamento de nuestra patria. Yo tuve en aquella empresa el encargo de manejar todo lo perteneciente ála imprenta :de formar las proclamas yestender tocias las órdenes yavisos que se debían publicar en los momentos del cambio ¡de comunicar el secreto yde atraer al pro-
('¿ 7) yerto ilas personas que debían componer el Gobierno provisional mientras se presentaba en Caracas su legítimo Capitán General Don Fernando Millares, yde marchar seguidamente áestos reinos áparticipar el aviso del restablecimiento. Habia cumplido por mi parte con cuanto se había puesto ámi cuidado :estaban hechas las numerosas minutas de todos los papeles que eran precisos :habían sido hablados por mí el Reverendísimo éIlustrísimo Arzobispo Don Narciso Coll yPrat ,ei Contador mayor de cuentas Don José de Limonta ,el Magistral de la santa Iglesia Catedral Don Juan Vicente de Echeverría, yel respetable Cura de la parroquial de Candelaria Don José Antonio Montenegro ,miembros designados para el Gobierno provisional :estaban tomadas todas las medidas conespon® dientes: conseguida la cooperación del batallón de pardos por medio de xa.oo® pesos tuertes asegurados asu co« mandante :ciertos de la de mucha parte del veterano, de la artillería yde la totalidad del escuadrón de caballería yyprontos ála primera señal i»3oo hombres ,veci* nos honrados ,españoles yamericanos, yperfectamente armados. Aquella reacción, cuyo objeto era solo el resta* blecimiento del orden perdido ,yproyectada yejecutada por hombres interesados en el bien de aquellos pueblos, no debía ser teñida aun con una gota de sangre :ninguno debía ser inquietado por sus opiniones: un velo impenetrable iba ácubrir todos los acontecimientos ,formar como un paréntesis de nuestra historia, ylimitarse toda la severidad áenviar con decoro áestos reinos las solas personas que componían el gobierno de la rebelión. Los buques para Maracaybo ,para Cádiz yotros puntos estaban fletados ylistos ,yyo también ya pronto para venir en los segundos. Fue necesario algún tiempo para llevar las disposiciones al punto que era preciso ,yel 3o de setiembre de aquel año en que lo estuvieron, se comunicó por la ma*
íiana el aviso de estar prontos ála una de la madrugada del i.° de octubre. Alas siete de aquella noche debia ser previa la última reunión en la casa de los referidos Linares; reunión áque no concurrí, por un temor ypresentimiento inespiieables que se apoderaron de mí al dirigirme hacia ella. Asi :pasé por su puerta aun sin volver la vista álo interior, yesta fue una de las causas que me salvaron. Apenas en aquella mañana se comunicó la hora decisiva, cuando dos europeos ,los capitanes del regimiento de la Reina, D. José Ruiz yD. José Mires, que estaban en el secreto ,se presentaron al Gobierno de la rebelión ylo delataron, esponiendo aun las circunstancias mas pequeñas: la última reunión acordada ,el lugar en que se tendría, las personas que concurrirían yla hora de la esplosion. El Gobierno dispuso comprobar el hecho delatado, confiando el secreto áuna docena de los de su mayor satisfacción ,para que ocultos dentro de las ventanas de las casas vecinas observasen la concurrencia (i). En efecto, al anochecer ocuparon sus puestos ,vieron los que concurrieron ,yobservaron mi tránsito. Alas ocho dieron parte ,y álas once estaban presos todos los de la reunión. Si hubiesen ido ámi casa en donde esperaba la señal, todo estaba perdido ;pues que habría sido sorprendido con los papeles de mi comisión. Para entonces aun no estaban olvidados el respeto yel imperio de las leyes. Los presos hablan sido interrogados, ysus respuestas no daban luz :negaban los hechos. Las interrogaciones continuaron cuatro días; yal quinto, lleno de una cobardía inespiicable, declaró lo que sabia el Capitán de la Reina D. José Girón ,siguiendo su ejemplo lojs. Capitanes D. Antonio Guzman ,también de la Reina ,y D. José Montuel, de artillería, todos europeos: oti*os varios declararon cobardemente nuestros proyectos ,yel res- (í) Las ventanas de las casas de Caracas son como las de Cádiz; ycasi todas tienen ócelosías ópersianas.
0*9) to permaneció en la negativa. Entre todos dio un ejemplo de fortaleza el respetable Dr. D. José Bernabé Diaz, quien cargado con unos grillos de 25libras de peso ,fueron constantemente sus declaraciones los mas sólidos yelocuentes discursos sobre la legitimidad de la Regencia del Reino, hasta el punto de disponer el Gobierno que cesasen por la influencia que podian tener en la universalidad de los pueblos. Aeste ilustre americano atribuyeron los Jueces las CItas que se me hicieron ,equivocados con nuestro apellido; yesta equivocación ymi no concurrencia ála junta me salvaron. La causa fue seguida con una velocidad asombrosa ,pasada al fiscal el 31de octubre ,ysentenciada poco tiempo después. En la sentencia hubo algunos votos por la muerte de los Linares, de D. Bernabé Diaz, yde algunos otros presos, condenándose el resto ála deportación. Sin embargo, ella quedó reducida por la mayoría á encierro perpétuo en las bóvedas de la Guayra con grillos y sin comunicación áD. Manuel yD. José González de Linares, D. José Rubín yalgunos otros; yen las de Puerto- Cabello áD. Francisco ,hermano de aquellos ;ádestierro ála provincia de Barcelona al citado D. José Bernabé Diaz; áespatriacion álos demas, yáconfiscación de bienes á todos. El repetableDiaz murió prontamente de pesares, ylos encerrados en las bóvedas consiguieron salir de ellas ámediados de marzo de 1812, deportados álos Estados Unidos, Asi terminó una empresa que parecia ydebia ser indefectible: que no lo fue por la pérfida conducta de dos viles y degenerados españoles :que habria evitado los males ,la sangre yla muerte que han aniquilado después aquellos vastos países: que tantos sustos nos hizo padecer, yque costó tantas lágrimas ypérdidas ámuchas familias. El mal íesultado de la comisión aCoro heria vivamente el orgullo de los sediciosos ,ytrastornaba sus planes de una rebelión general. Creian que sus pobres habitantes
(3o) eran incapaces de sostener una invasión ,yla decretaron yla pusieron en ejecución. En agosto part ieron de los valles de Aragua algunas de sus milicias, que debiendo por el camino unirse áotros cuerpos ,llegarían en número de 5.ooo hombres al territorio enemigo. El Marqués del Toro mandaba en gefe este ejército :el Marqués del Toro ,que siendo un simple particular había comenzado su carrera militar por el empleo de Coronel del batallón de milicias de blancos de Aragua, ycuya incapacidad en su profesión le hacia nulo aun para mandar una compañía ,sin embargo de la banda de Mariscal de Campo con que le habla distinguido aquel Gobierno. El ejército llegó ála vista de la capital de Coro des^ pues de una marcha de i5o leguas, yde haber atravesado sus enormes yabrasados arenales entre penalidades yprivaciones. Aili lo esperaron los pobres pero honrados y fidelísimos corianos ,formados ála salida de la ciudad ysobre las mismas casas ,mandados por su Gobernador el Brigadier Ceballos, áquien adoraban, ycolocada en su centro la sagrada imagen de Jesús Nazareno, muy venerada en aquellos pueblos. No necesitó de muchos esfuerzos aquel puñado de valientes ,que apenas componían la quinta parte del ejército sedicioso :le batieron :ie arrollaron, yle hicieron tomar una fuga ignominiosa. Esta fue la primera sangre que se derramó en consecuencia del bajo yescandaloso crimen que se había cometido. En el mes de octubre regresó de Londres D. Simón Bolívar, dejando en la comisión diplomática ásu colega D. Luis López Mendez, ytrayendo consigo áD. Francisco Miranda, Yo los vi entrar como en triunfo :recibirle como un don del cielo ,yfundarse en él la esperanza de ios altamente demagogos. Tendria entonces como sesenta ycinco años de edad, de un aspecto grave, de una locuacidad incansable, siempre espresivo con la hez del pueblo, siempre dispuesto ásostener sus pretensiones. Los jóvenes mas turbulentos le miraron como al hombre de la sabida-
(30 ría, val solo capaz de dirigir el Gobierno; mientras que los mas moderados yde ideas, menos tumultuarias comenzaron áver en él un ser peligroso ,• ycapaz de precipitar el Estado, Los últimos meses del ano de 1810 corrieron ocupados todos los sediciosos en la elección de individuos para la corporación llamada Congreso ,ypara las demas que por aquella forma de gobierno era necesario establecer. Jamas pueblo alguno ha representado una farsa semejante ni puesto en movimiento tantos recursos de la intriga. Hecha la elección resultó un todo compuesto de mu» chos cuerpos heterogéneos. Unos miembros como el Teso» rero Dignidad de la santa Iglesia Catedral Dr, D. Manuel Vicente Maya yeran conocidos yvenerados de todos por sus eminentes virtudes ,ypor una adhesión ála nación española yanuestro Soberano que no dudaban manifestar públicamente :otros como el Escribano de la villa de Araure eran conocidos por su estrema ignorancia, solo comparable con sus vicios estremos :otros como el Diputado de la Margarita ,eran labradores honrados ,cuya sola ciencia estaba cifrada en el cultivo de sus tierras, yen la buena educación de sus hijos ,sin haber jamas ni aun oido otros principios de gobierno que la obediencia al de los Reyes de España: otros eran del número de aquellos orgullosos oligarcas que habian pensado apoderarse de la soberanía 5yhacerla una herencia de sus familias ;yotros, en fin, eran de aquellos jovenes turbulentos autores del ig de abril: apareciendo igualmente nombrado el recienvenido Miranda, ysiendo elegido para Secretario general D, Francisco Isnardi, natural ydel Colegio de Cádiz, ymédico-ciru- jano del apostadero de Puerto Cabello. Este cuerpo monstruoso, compuesto de diputados de todas las provincias de Venezuela ,yde los partidos de Herida yTrujillo elevados áeste rango ,se reunió éinstaló áprincipios de i8ij.,. tomando por norma de sus formas yoperaciones las de las Cortes de Cádiz, Los dias de su
(3a) instalación lo fueron de fiestas públicas ordenadas por el Gobierno, yen las cuales no brillo menos la dilapidación de aquel tesoro que una sabia yprudente economía Labia reunido en los años anteriores. Baste para comprobarlo solo decir que importó 5.ooo pesos fuertes un templecito adornado con vasos para luces de colores ,puesto en frente de la casa del Congreso, ycuyo legítimo costo no Labia alcanzado á3oo. La revolución hasta entonces no había presentado todo su aspecto feroz ,yera semejante áuna reunión de niños que jugaban ágobierno. No Labia aun presentádose la discordia, niel origen español se miraba como un delito. Los sediciosos dormían en la abundancia ylos placeres, mientras que los hombres honrados, contentos con la seguridad de sus propiedades yel sosiego de sus casas, dejaban correr la farsa yeran sus tranquilos espectadores. Pero hacia el mes de junio los tres millones de pesos fuertes que se encontraron en depósitos el 19 de abril, ytodos los productos de las rentas ordinarias habían desaparecido ,yel monstruo de la rebelión que dormía comenzó ádespertar de su sueño. Aprincipios de aquel mes una partida española, compuesta de fieles americanos ,apareció hostilmente en el territorio de San Felipe ,ysus operaciones inquietaron al Gobierno yle pusieron en alarma. Estas fueron las primeras armas que en el territorio sublevado obraron por la causa de S. M. El 29 del mismo el Capitán D. Feliciano Montenegro, enviado en comisión ocho meses antes por la Regencia del Reino ,quedado en servicio de aquel Gobierno ,ycolocado en la plaza de Oficial mayor de la Secretaría de la Guerra, desapareció llevándose consigo sus mas importantes papeles. Este acontecimiento fue la funesta señal con que se puso en movimiento el furor revolucionario. Ya descubiertos se quitaron ia pérfida máscara con que para los incautos ynecios cubrían su criminal rebelión. Proclamaron su independencia ,ycesaron de profanar el
(33) nombre augusto cíe S. M. que presidia átodas sus deliberaciones. El dia 5de julio fue este dia fatal en que los mismos ióvenes turbulentos del 19 de abril., armados de puñales, obligaron al Congreso ádeclarar esta independencia. Estaba reunido en la capilla de la Universidad, yentre las voces ygritería de una juventud sediciosa que lo rodeaba, yde las armas que brillaban ,estuvo para ser asesinado el respetable Maya que se opuso abiertamente áella. Yo lo vL Este dia funesto fue uno de los mas crueles de mi vida. Aquellos jóvenes en el delirio de su triunfo corrieron por las calles: reunieron las tropas en la plaza de la Catedral: despedazaron yarrastraron las banderas yescarapelas españolas: sustituyeron las que tenían preparadas, éhicieron correr igualmente con una bandera de sedición ála sociedad patriótica ,club numeroso establecido por Miranda, ycompuesto de hombres de todas castas ycondiciones, cuyas violentas decisiones llegaron áser la norma de las del Gobierno. En todo el dia yla noche las atroces pero indecentes furias de la revolución agitaron violentamente los espíritus de los sediciosos. Yo los vi correr por las calles en mangas de camisa yllenos de vino ,dando alaridos yarrastrando los retratos de S. M. ,que habían arrancado de todos los lugares en donde se encontraban. Aquellos pelotones de hombres de la revolución ,negros ?mulatos, blancos, españoles yamericanos, corrian de una plaza áotra, en donde oradores energúmenos incitaban al populacho al desenfreno yála licencia. Mientras tanto todos ios hombres honrados ,ocultos en sus casas ,apenas osaban ver desde sus ventanas entreabiertas álos que pasaban por sus calles. El cansancio, óel estupor causado por la embriaguez ,terminaron con la noche tan escandalosas bacanales. Dos meses antes había principiado áformarse una segunda revolución para restablecer el Gobierno de S. M. Estaban ásu cabeza Don Juan Díaz Flores, mercader y 5
(34 ) natural de las islas Canarias ,yDon José María Sánchez, natural yvecino de Caracas, ymi antiguo condiscípulo. Me comunicaron sus planes, yme abstuve de concurrir á sus progresos yejecución ,asi porque estos eran desatinados, como porque sus autores no eran capaces de dar ála acción el impulso ydirección debida ,ni por sus talentos, ni por su reputación, ni por su influencia. Sin embargo ,ellos estaban en comunicación con varias personas de la ciudad de Valencia dispuestas ála esplosion ,ylas cuales debían esperar la cooperación de Puerto-Cabello ,y de fuerzas españolas enviadas de Maracaybo. La impaciencia óla ignorancia hicieron dar el grito mucho tiempo antes del que estaba designado ,yde un modo el mas necio, torpe ybrutal. Alas tres de la tarde del ir de julio sesenta individuos naturales de las islas Cañarías se reunieron en los Teques (i ) montados en sus ínulas ,armados de trabucos ,cubiertos sus pechos con hojas de lata, ygritando viva el Rey, ymueran los traidores, Para las cuatro ya estaban rodeados de la guarnición ypresos por consiguiente sin otra resistencia que la de uno de ellos que disparó su trabuco, yreventando por su enorme carga, le hizo pedazos un brazo. Conducidos álas cárceles, einterrogados, declararon llanamente cuanto sabían ;yen su virtud fueron en aquella noche presos Sánchez yDíaz Flores :juzgados en los tres días siguientes: fusilados diez yseis en la tarde del 15: colgados de la horca situada en la plaza de la Trinidad, y cortadas después sus cabezas ycolocadas en diversos lugares de las inmediaciones de la capital. Todos aquellos hombres escalentes, yentre ellos el honrado negro Simón Cuadrado, dignos do mejor suerte, dieron álos rebeldes una terrible lección. Con semblantes tranquilos espiraron, siendo la última de las palabras de cada tino, la de viva el señor Don Fernando FIL (i)Llanura ála salida tle Caracas por la parle occidental.
(35 ) Simultáneamente levantó el estandarte de Castilla la ciudad de Valencia, yla siguierou los pueblos de sus inmediaciones. Aquella operación había sido concebida y ejecutada por hombres de otra capacidad ,por muchos honrados blancos naturales del país, por los vizcaínos avecindados en él ,ypor un gran número de mulatos. Llegada la noticia áCaracas volaron tropas para atacarlos. llevando ásu cabeza al aventurero Miranda, yal Inspector de milicias Don Fernando del Toro ,elevado igualmente que su hermano al empleo de General. Los valientes valencianos se vieron en la lucha abandonados á sí mismos :los de Puerto-Cabello se quedaron pasivos espectadores del acontecimiento; y2.000 hombres que mandaba el gobierno de Maracaybo ,estaban muy distantes para llegar oportunamente ásu socorro. Sin embargo, esperaron en su valor yen. la justicia ele su causa* se arto* jaron ála arena: pelearon desesperadamente aun en las calles de su pueblo ,ydespués de algunos dias de continuos ysangrientos combates ,tuvieron que ceder al numero yala falta de auxilios de todos géneros. En su consecuencia muchos fueron fusilados ,otros deportados ,y otros de las principales familias destinados abarrer las calles de Caracas aprisionados con los negros delincuentes de las cárceles ,yen cuya degradante ocupación permanecieron basta la entrada de las armas españolas :yo los vi. En estos combates fue en donde la mano de un Dios vengador éinfinitamente justo, decretó que pagase su crimen el ingrato Inspector Toro. Una bala de fusil le fracturó una pierna ,yle hizo gustar toda su amargura con una muerte tardía. Para este tiempo ya habían desaparecido todos los fondos públicos ydepósitos particulares: habían sido consumidas todas las rentas corrientes de aquel ano: se habian gastado mas de cuatro millones de pesos fuertes ,y no habia recurso para cubrir las enormes erogaciones que
(40 mente estaban repartidos en aquellas. Era costumbre lia» Harse esta compañía por la solemnidad de aquel día las puertas de la santa Iglesia Catedral, yen la procesión de la tarde. Esto la salvo ;mucha parte de las demas, y de la artillería yzapadores que pasaban lista en el cuartel ,perecieron bajo sus ruinas. El Gobierno se reunió álas cinco de la tarde en la plaza de la Catedral para tomar providencias en aquella calamidad espantosa, yla primera que tomó, fue la mas propia para consumar la desgracia. Dispuso que se aban - donase la ciudad por todos sus habitantes, situándose en sus inmediaciones, éhizo así entregar las fortunas de todos áun enjambre de ladrones que en aquella noche robaron cuanto quisieron en las casas abandonadas ,yen los templos medio arruinados. Al principio de la noche llegó al Gobierno, así la noticia de los enérgicos sermones predicados por la tarde en la plaza de los Dominicos de que ya he hablado ,yen el atrio del Oratorio de San Felipe Neri ,por el Presbítero Don Salvador García Ortigosa ,de aquella Congregación, como la de la conmoción general que existia con el acontecimiento del pilar de la Trinidad, el cual unido á las demas circunstancias espresadas hacian temer una esplosion. El Gobierno, presidido por Francisco Miranda, mandó fusilar inmediatamente áaquellos dos eclesiásticos yderribar el pilar jpero la ejecución de lo primero quedó sin efecto por el temor del mismo pueblo ,ypara lo segundo no hubo quien se atreviese áejecutarlo. Entonces se publicó aquella impía proclama que fue el escándalo de todos. El meteoro se sintió terriblemente en el campo de batalla de Angostura ,yprodujo efectos contrarios en los ejércitos que batallaban. Las armas de S. M. cobraron un aliento incomparable ,mientras que de los sediciosos se apoderaron el terror yel desaliento. Cada partido creyó 'm»como el pueblo de Caracas ,un castigo del cielo 6
ai crimen de la rebelión. El ejército sedicioso fue entera" mente deshecho, ysu escuadra quemada, destruida óapresada sin escaparse cosa alguna por la de Guayana, mandada por europeos yamericanos, capitanes ópatrones cíe buques mercantes ,ymucho menor en el numero yen la fuerza de los buques. Este acontecimiento abrió en mucha parte el pais al vencedor de Carora. Engrosado su cuerpo con nuevos refuerzos del pais conquistado, cierto de la adhesión de muchos partidos del interior ála causa de S. M. ,previendo exactamente el estado dé confusión yanarquía de Caracas, yaprovechándose con oportunidad de las circunstancias ,marchó sobre Barquisimeto qué ocupó tranquilamente :despachó pequeños cuerpos sobre Barinas ysobre el Tocuyo yTrujillo ,cuyos resultados correspondieron ásus deseos, yVoló sobre San Carlos que ocupó después de deshacer un cuerpo enemigo que intentó oponérsele en sus inmediaciones. Así :la pequeña es* pedición partida de Coro para ocupar áSiquisiqui, dominaba álos dos meses la provincia de Barinas, yuna gran parte de la de Caracas. El Gobierno federal ,atónito con los rápidos progresos de las armas españolas yla defección general de los pueblos ,huyó de Valencia, cuya población temia, yse retiró hasta la Victoria. El vencedor de San Garlos recibió esta importante noticia :despachó un pequeño cuerpo á ocupar áTlalabozo ylos Llanos ,ycon una marcha velocísima llegó áValencia al mismo tiempo que 5oo hombres volvian para ocuparla. Verlos ,atacarlos, deshacerlos yponerlos en fuga ,fue obra de pocos momentos. El 4de abril álas tres ymedia de la tarde en pun- to un espantoso movimiento de la tierra anunció las agonías que siguieron. Yo me hallaba con mi familia álas orillas de un rio inmediato ála ciudad con un centenar de personas refugiadas bajo los naranjos de una casa de campo, los cuales eran toda nuestra habitación. El mo-
(43 ) vimiento continuó sin cesar un instante aunque con mas suavidad hasta las once ytreinta ycinco minutos de la noche. La historia de la tierra no presenta otro de igual duración. Aquellas fueron ocho horas en que gustamos toda la amargura de la muerte que veíamos bajo de núes-' tros pies en un hundimiento. Él causó nuevas ruinas en las mismas ruinas. No me fue posible permanecer mas tiempo en aquel suelo de muerte ,ni ála vista de un monto» de escombros que presentaba mi patria ,ydos dias después me trasladé al pueblo de la Victoria ,distante 18 leguas al occidente de ella, y22 úe Valencia. Allí encontré al poder ejecutivo federal ,compuesto entre otros del Doctor Don Francisco Espejo, áquien debifl. una particular estimación, yallí también estaba el aventurero Miranda nombrado generalísimo de todas las tropas de los sediciosos. Aquel pueblo era el tránsito de los batallones recientemente levantados que marchaban áreunirse al pueblo de Maracay ,distante siete leguas de la Victoria. El 18 de mayo álas once de la noche recibí el siguiente oficio. El supremo poder ejecutivo provincial me manda preveniros que en el término de veinte horas sin escusa ni pretesto alguno os presentéis dsu disposición en esta ciudad.=: Dios os guarde.Caracas 18 de majo de 18 12. =3.° = Felipe Fermín Paul ,Secretario de Estado.=Ciudadano Doctor José Domingo Díaz. En las circunstancias en que me encontraba, me era imposible trasladarme con mi familia :faltaban absolutamente todos los medios de conducción. Así :abandonándola ásí misma partí para Caracas al amanecer del 19. Alas tres de la tarde ya estaba en la tienda de campana cíi donde residía el poder ejecutivo provincial, yen donde le encontré formado. Se componia del antiguo Fiscal de Pveal Hacienda Don Francisco Berrio ,del Conde de la Granja ,yde Don Francisco Talavera ;los dos primeros
hombres escelentes ,vecinos honrados yde una opinión decidida por la causa de S. M. ,yel tercero uno de Iossediciosos del 19 de abril. Allí también encontré al Doctor Don Felipe Fernán Paul, igualmente de escelentes cualidades ,de una bondad ymoderación estraordinarias, yde conocimientos poco comunes. Aquellos me dieron la orden para tener por arresto la estension de la ciudad, y éste tuvo la bondad de comunicarme el motivo. Entre los cuerpos que pasaban al cuartel general de Ma~ racay, habia sido uno el batallón llamado del Tuy,con una fuerza de 4°° hombres. Pernoctó en la Victoria enfrente de la casa que yo habitaba, ypor la noche desertó casi en su totalidad. Las indagaciones hechas sobre este acontecimiento me descubrieron como su origen. Miranda opinó que se me fusilase: Roscio, miembro del poder ejecutivo federal ,siguió su dictamen; pero el Doctor Espejo se opuso ,yásu crédito éinfluencia se tomó la medida de prevenir al provincial que me llamase yretuviese en Caracas. Viviré siempre reconocido álos oficios de Espejo, yála orden yarresto dispuesto por Rerrio ,la Granja y Talavera ,ydirigido ámi salvación. Fué en estos dias cuando Don Simón Bolívar, ya coronel, fué nombrado comandante de la plaza de Puerto Cabello, ycuando llegó áCaracas el célebre Picornell: este Picornell que destinado inmediatamente al empleo de Gefe de policía, probó con sus hechos ysu trato que no hahia sido digno de la reputación que gozaba. Las tropas españolas permanecieron algunos dias en Valencia ,así para descansar de sus violentas fatigas yorganizar nuevos cuerpos ,como para atender al gobierno de tantos pueblos ya pacificados. En este intermedio llegó áaquella ciudad el gobernador de Coro Don José Cebados con 700 hombres, de los cuales 3oo eran europeos venidos de Puerto Rico, ycon algunos auxilios de municiones. Las tropas ele S. M. bC pusieron en movimiento, y
(45 ) después de haber deshecho álos sediciosos en los Guayos, yarrojad oíos de la Cabrera, cuya posición creían inespugnable, penetraron hasta el pueblo de San Mateo, distante dos leguas de la Victoria. Las tropas españolas eran en número de 3.ooo hombres ,ylas de los sediciosos concentradas en este pueblo ascendían ao.ooo,bien armadas yprovistas. El General Monteverde hizo inmediatamente una tentativa ,pero fue infructuosa. El 25de junio se hallaba José Félix Ribas de Gobernador militar de Caracas. Repentinamente dio una orden para poner en prisiones átodos los españoles europeos ycanarios, sin otra escepcion que la de aquellos que abiertamente se habian pronunciado por la rebelión. La orden, que no tenia otro objeto que poner en precio la libertad para saciar la codicia del Gobernador ,fue exactísimamente ejecutada. Yo vi áDon José de León ,yáDon N.... Oliva, naturales de las Canarias, correr por las calles para conducir álas cárceles álos hombres mas respetables. Sin embargo, los fines de la orden quedaron burlados: Miranda escandalizado depuso al Gobernador, yenvió quien le sucediese ,ydiese la libertad álos presos. El 3o de jumo todos se bailaban en sus casas. Tal era el estado de las cosas cuando los españoles y americanos presos en el castillo de San Felipe de Puerto Cabello ,se sublevaron yapoderaron de él ,intimando á Don Simón de Bolivar, su comandante, la entrega de la plaza. Su contestación fue abandonarla después de haber ya dado señales de lo que seria algún dia, decretando por sola su voluntad ,yhaciendo ejecutar la pena de horca en dos personas conocidamente honradas. Desde entonces quedaron en poder de las armas españolas grandes almacenes de pólvora ymuniciones yalguna fuerza mar,ítima ,yasegurado el flanco izquierdo de su línea. Entre tanto la situación de Caracas era la mas lamentable. Alos estragos ymiserias causados por el terremo- to se babia unido una calamidad no conocida desde el
(/| 6) descubrimiento ycivilización de aquellos países. Faltaba la moneda :el papel había llegado aun descrédito tal que no circulaba á2.000 por 100 de pérdida: su valor era imaginario. Los pueblos que proveían aquella capital estaban en incomunicación con ella ,bien por no recibir semejante numerario ,bien por el horror que les inspiraba la catástrofe ,ylos demas ocupados por las armas españolas lo estaban aun con mas estension. El hambre se dejó ver con todas sus formas por la primera vez en un suelo que parecía exento de ella por la naturaleza, yalimentados universalmente con la verdolaga que se recogía por entre las ruinas, muy pronto apareció la disenteria. En esta horrible situación sonó la generala álas doce de la noche del i3de julio. Corrí áinformarme del motivo ,ysupe que todos los negros esclavos de los valles de barlovento ala voz de viva el Rey , estaban en insurrección, yhabían llegado hasta Guatire, asesinados varios blancos. Guatire esta a12 leguas al oriente de Caracas, y en ésta no había fuerza alguna con que contenerlos. Pasé al momento ála casa del Marqués de Casa-León ,y acordamos por nuestra parte lo conveniente en un estado de cosas que pareciendo el mas funesto, debia ser el que nos restableciese al legítimo gobierno de S. M. ,yel que evitase los torrentes de sangre que era preciso que corriesen. Este suceso debía traer el moment-o de una transacción. Antes de amanecer ya el Marques estaba en camino para la Victoria, adonde llegó álas cinco de la tarde. Se hallaba ya Miranda revestido con un poder dictatorial: le vió yentró en conferencias con él. Le hizo presente ,sen-un lo acordado, el tremendo ynuevo mal para la provincia en la insurrección de los esclavos: el principio de la guerra de colores, aunque bajo el pretesto del sagrado nombre del Rey: la inutilidad de una resistencia ,que no debió haber, álas armas españolas sostenidas, como era patente, por la opinión general ;yla necesidad de terror-
(47 ) nar aquello guerra de hermanos, volviendo la paz álos pueblos, entregando por un convenio el resto de la provincia al General Monteverde ,yponiendo en sus manos quitar las armas de las manos de los negros. El aventurero Miranda era el menos malo de todos los sediciosos. Meditó en la materia, yconvino con el Marqués en la necesidad del convenio. Pero le hizo presente que encontrándose sin medios algunos para volver áInglaterra ,estaban sus deseos en contraposición con su situación actual. El Marqués se aprovechó del momento: le ofreció mil onzas de oro ,ycon su aceptación me avisó al punto para qua le remitiese una parte de ellas ála Victoria, yestuviesen prontas las demas en Caracas yla Guayra. En su consecuencia se dió principio ála capitulación. Esta se firmó el 26 de julio ,ratificándose por ambas partes. Por ella el resto de la provincia de Caracas, ylas de Cumaná ,yBarcelona, yla isla de la Margarita volvieron al paternal Gobierno de S. M. ,después de dos años y tres meses de desacuerdos yestravíos. Yo remití 25oonzas ála Victoria, yse aprontaron las 75orestantes en Caracas yla Guayra ;pero habiendo sido preso Miranda en aquel puerto por el mismo Comandante que él habia nombrado, antes de recibirías, no tuvo el Marqués que hacer el desembolso de las últimas. El Gobierno de Caracas apenas supo la insurrección de los esclavos, habia tomado la medida de enviar ácontenerlos ádos eclesiásticos respetables por su carácter ycircunstancias. Habían partido yse ignoraban los resultados. Era pues de suma importancia que las tropas españolas volasen ála Capital ,en circunstancias en que las de los sediciosos, superiores en número ,habían recibido la capítulacion con desprecio éindignación, manifestándose ya en algunas divisiones señales de insurrección. La severidad, la intriga ,el dinero, todo se puso en movimiento para disolverlas ,así como áotra división de 800 hombres acantonada en el Tuy, ymandada por Don Francisco Ca»
(48 ) rabaño, que abiertaménte la desconoció. Sin embargo, todo se venció ,yel General Monlcverde entró en Caracas el 3o de julio. Sucesivamente llegaron comisionados de Cumaná, Barcelona yMargarita, yquedó todo concluido. Fue entonces cuando entré en el ejercicio de la plaza de Inspector General de los hospitales, ycuando di principio ala redacción gratuita de la gaceta de Caracas ,periódico que en los muchos años que estuvo esclusivamente ámi cargo sin el menor interes ,no lúe una compilación de noticias ,sino un medio de presentar al mundo el error ylos principios de la rebelión de aquellos paises. Restablecido el Gobierno ytodos los ramos de la administración al mismo ser yestado que teuian el ib de abril de i8io,tuvo por conveniente el general Monteverde remitir áCádiz ádisposición de la Regencia del reino aMiranda yaocho mas de los que principalmente habian figurado en la revolución ,cuatro europeos, ycuatro americanos, ydar pasaporte para la isla de Curazao áDon Simón de Bolivar, áDon José Félix Ribas, yáotros pocos. Muchos de los principales sediciosos, despreciando el convenio de San Mateo, se embarcaron en el momento del cambio en la Guayra, ypasaron áCurazao óála plaza de Cartagena. Entre estos estaban Don Vicente Tejera, Don Juan Nepomuceno yDon Francisco José Ribas, Don Antonio Nicolás Briceño, Don Francisco de Paula Navas, Don Juan Silvestre Cliaquea, yotros varios de esta clase. En Cartagena ,unidos áalgunos franceses éingleses ,hornos perdidos yturbulentos, concibieron el proyecto de invadir áVenezuela. Don Simón Bolivar yDon José Félix Ribas permanecieron en Curazao basta el mes de octubre ,en que olvidando sus palabras ,yviolando sus juramentos ,pasaron áCartagena áunirse con los demas. Los medios de que los autores del proyecto podían disponer para la invasión ,eran absolutamente msignibcantes; yen su consecuencia Bolivar yJUbas pasaron ala
(49 ) capital de Santafé áimplorar socorros de aquel Gobierno, mientras tanto quedaban en Cartagena los demas haciendo todos los esfuerzos posibles para facilitar la empresa, siendo uno de los medios que eligieron como el mas eficaz ,el de estender el terror por todos los pueblos que invadiesen. En esta virtud Antonio Nicolás Briceño, Abogado del Colegio de Caracas, Francisco de Paula Navas, Contador del Real Consulado de' la misma, Don Juan Silvestre Cliaquea, empleado de Real Hacienda, yotros estrangeros, celebraron el 16 de enero de i8i3aquel nefando tratado de que no hay ejemplo en la historia del género humano, inmensamente mas escandaloso que las proscripciones de Sila ,de Octavio ,yde Antonio, Se declaro al origen por crimen de muerte :se sancionó el esterminio de todos los españoles ycanarios sin distinción de sexo, edad, condición ycircunstancias :se proscribió indistintamente una parte de la especie humana; yse ofrecieron empleos militares mas ómenos elevados ,según el número de cabezas de los proscritos que se presentasen. Mas adelante se -pu- blicará este convenio. El Gobierno de Santafé accedió álas instancias de Rof livar yde Ribas :les dió un pequeño cuerpo de tropas ,de armas ymuniciones :les permitió reclutar en sus provincias ,ycierto del bárbaro carácter de los gefes, ydel infame convenio de Cartagena, asoció al mando de las tropas á Don Manuel del Castillo, dándole las órdenes éinstrucciones mas terminantes para contener tan inaudito proyecto. Las tropas concedidas por el Gobierno de Santafé fueron los batallones 3, 4y5de Tunja con un total de i.ooo plazas, mandados como se ha dicho por Bolívar y Castillo. Ribas recibió 2©o hombres con menos fusiles que plazas, yalgunas lanzas; yAntonio Nicolás Ericcño reunió i43 hombres, 43 fusiles, y1.000 cartuchos sacados de Cartagena. Este fue todo el cuerpo invasor de Venezuela.
(5°) Mientras que Bolívar yCastillo marchando hacia esta provincia ,pisaron el territorio de Santafé ,sus marchas fueron regulares ,sin presentarse en ellas los grandes crímenes que iban áespantar al mundo entero ;pero apenas pasaron el Táohira cuando desplegó Bolivar el furor de aquella alma ,la mas feroz que jamás se ha visto. Se dió principio al tratado de Cartagena (i), fueron degollados todos los españoles ycanarios que se encontraron ;yni la hospitalidad, ni las virtudes, ni los ruegos ylágrimas de pueblos enteros pudieron salvarlos de aquella brutal carnicería. Yo he tenido en mis manos la carta escrita por Antonio Nicolás Bricen oáDon Manuel del Castillo, con la sangre de un español de setenta años que le alojó generosamente en su casa, yen cuya cabeza mojaba la pluma para escribirla. El mismo Castillo ,horrorizado de aquella reunión de fieras ,los abandonó desde entonces yregresó áSantafé ,cuyo Gobierno fue insultado ydesprecia • do por Bolivar cuando le reconvino sobre su conducta. El Gobierno de Maracaybo había reunido fuerzas en Cúcuta al mando del Brigadier Don Ramón Correa yGuevara ;pero ellas fueron atacadas por Bolivar ydispersadas sin resistencia ,porque en aquel momento su gefe se encontraba en el templo asistiendo ála misa de aquel día. Seguidamente adelantó partidas ála Grita yBailadores, y estableció su cuartel general en Cúcuta para acordar al i el plan de campaña, yemprender rápidamente la invasión. Entre tanto nosotros permanecíamos en Caracas en la mas completa seguridad ,yapenas se sabían las operaciomDon Simón Robrar era Teniente de milicias del batallón de Blancos Je Aragua el 19 de abril de 1810. Poco después fue hecho Coronel. En 1813 con motivo de esta invasión, el Gobierno de ban- ,afé le hizo Brigadier ,pero sujeto ásus órdenes :mas apenas paso el Táchira cuando lo desconoció, yse invistió as. m.smo de nnp - óer soberano que ha ejercido hasta ahora ,presentando de tiempo en tiempo la farsa de hacérselo prorogar por lo que el llama decclonas populares*
(57) necesario correr las calles con una pistola en la mano. Ellas presentaban un aspecto pavoroso: reinaba un silencio de muerte ,yenmedio de la oscuridad solo se divisibau gpn pos de hombres encapotados, semejantes álas sombras. Aun me hace estremecer la memoria de aquella funesta noche. Todavía parece resonar en mis oidos los lamentos yalaridos de seis ósiete mi! personas ,hombres ,mugeres, viejos yniños, que ápie óácaballo cubilan el camino, llevando por todos bienes lo que sus fuerzas les permitían. Yo llegué al amanecer ála Guayra, No existían en el puerto sino siete buques de ioo á200 toneladas, eincapaces de contener la cuarta parte de la emigración. Por fortuna me embarqué ála una de la tarde ,abandonando en el muelle cuanto había podido conducir conmigo. Fui el último que tuvo la felicidad de embarcarse. Una hora después nos hicimos ála vela para la isla de Curazao, entonces bajo el dominio de S. M. Británica, quedando sobre aquellas playas mas de i. 5oo españoles, canarios ybuenos americanos, que con sus manos levantadas hácia el cielo se despedían de nosotros. Se despedían para no volvernos áver. Estaba ya sobre sus cabezas el puñal del asesino que en Barquisimeto ,el Tocuyo ,Trujillo, San Carlos ,Valencia ,Maracay ,Turmero ,la Victoria ydemás pueblos de su tránsito habia degollado cuantos españoles yamericanos existían en ellos. El aentro el Inhumano &nCaracas, al mismo tiempo que D. José Francisco Bermudez, igual en ferocidad, ocupaba á la capital de Cumaná ,ydaba al mundo el horrible espectáculo de pasearse en un birlocho sobre los cadáveres de 27 españoles degollados por sus órdenes ;yen este mismo día ya el fiel indio D. Juan de los Reyes Vargas atacaba <on su partida de 8o hombres áotra igual en número ,y la destrozaba en Cerrltos Blancos. -nEnG<:neral Monteverde entr°en la plaza de Puerto- '-abello que encontró en un estremo abandono ,ycasi íu«- 13 ®estacl°de defensa ,ysus primeros .cuidados fue- 8
(58 ) ron de ponerla en él. El celo yentusiasmo ele sus vecinos yde un cuerpo de 3oo hombres de los leales mulatos de Valencia que le siguieron ,concluyeron en ocho dias la obra. Si Don Simón Bolivar menos pueril yorgulloso hubiese desde Valencia marchado sobre aquella plaza ,Dios sabe cuáles habrían sido los resultados ;pero él quiso recoger primero los vivas ylas coronas de llores con que le esperaban en Caracas dos ó tres docenas de señoritas indignas de este nombre. La pequeña guarnición veterana de Caracas marchó á Ja Guayra para embarcarse ;pero habiendo llegado cuando ya los buques habian dado la vela, retrocedió dla capital en donde hizo una honrosa capitulación, yen virtud de la cual entregó las armas :capitulación que poco después fue indignamente violada por Don Simoti Bolivar, teilatadó al Teniente Coronel Don Juan Budia que la mandaba ,yátodos los Oficiales europeos yamericanos, yencerrando en las bóvedas de la Guayra toda la tropa compuesta de valientes corianos. Allí perecieron por el hambre, ópor el hierro, ópor las enfermedades. !Don Simón Bolivar permaneció en Caracas algunos dias. La primera disposición gubernativa fue la de formar, una lista de 19 individuos, repartiendo entre ellos 120.000 pesos fuertes que debían entregar dentro de 24 horas, ó ser fusilados. Esta suma fue entregada por aquellos mis-, mos que se habian negado al empréstito solicitado en su beneficio por el General Monteverde. La provincia de Barcelona se hallaba igualmente invadida por los sediciosos de Maturin ,yen su capital el Teniente General Don Juan Manuel Cagigal ,los restos de las tropas veteranas derrotadas en Maturin el 25de mayo, yaquel Boves que después fue el terror de toda la rebelión. Allí también se hallaba Don Francisco Tomás Morales ,actualmente Mariscal de Campo yComandante General de las Canarias. Su posición era crítica, yen su virtud la resolución tomada por el General Gagigal fue la
(5g) de retirarse áGuayana, poniéndose en ir,reha por entre kS pasar el Orinoco, Boves manifestó sus deseos de quedar en el territorno enemigo para hostüi zarle: yaquel aprobando su determinación ,puso asus ordenes las tropas que le seguían. Esta fue la base eaque ejército que diez meses después hizo desaparecer ala Bepública de Venezuela ,yhuir despavorido al inhumano Bolívar. . Poco tiempo después encontró Boves en el sitio de kCorona, cerca de Santa María de Ipire ,una reunión de 700 hombres armados. La atacó yla destrozó. Esta fue la primera acción de aquella campaña que duro 16 meses ,ycuya actividad ,ferocidad ycircunstancias la hicieron singular en la historia militar de todos los pueblos. Yo no pretendo formar la de aquellas campañas, porque ella pertenece áotros. Solo debo seguir al Sedicioso en todas partes y dar una idea de los acontecimientos principales, yde las batallas generales. Sería estensísima la narración de las acciones parciales de aquellas memorables campañas: solo quiero presentar recuerdos. ... Bajo el caraeter de libertador que él mismo se dio, Don Simón Bolivar ejereia en Caracas la autoridad mas absoluta, siendo su colega Ribas un General obediente á sus órdenes. En esta virtud todas las autoridades cesaron^ yla ley vino áser únicamente su voluntad ysu capricho. En 18 del mismo agosto fue puesta en prisiones la mayor parte de ios españoles ycanarios que existían en Caí acas, ydemás pueblos, yel 20 corrió la primera sangre del modo mas escandaloso que el mundo ha visto jamas. En aquel dia dio el Sedicioso Ribas un convite en su casa ,cuyo total de convidados ascendía á36.Alas °*la tarde el Doctor Don Vicente Tejera, uno de ellos,
pidió el permiso para un brindis 5yconcedido, manifestó que era preciso solemnizar aquel acto con brindar cada concurrente por la muerte de uno de los presos que designase. Se recibió con aclamación el pensamiento: se formó la lista correspondiente yymedia hora después perecieron 36 personas en la. plaza de la Catedral, Entonces murió Don José Gabriel García, uno de los hombres mas bondadosos que se conocieron. Terminadas en Caracas las indecentes fiestas celebradas en obsequio de Don Simón de Bolívar ,partió este para atacar aPuerto-Cabello. Ya no era tiempo :la plaza se hallaba en buen estado de defensa. El presento para esta operación de 2.5oo á3.000 hombres ,porque habia engrosado sus batallones ycreado otros nuevos en un pais que dominaba como soberano ycon la muerte. El 3ode agosto por la noche fue el dia designado para el asalto. Tan ignorante como aturdido lo dispuso de un modo solo capaz de ser concebido por él. Aquella plaza que forma una península ,solo es atacable por la parte de la lengua de tierra que la une con el continente. Allí tiene para su defensa una fuerte muralla que cubre toda la estension, terminando sus estrenaos en la orilla del agua ,un foso regular lleno de la del mar que le entra por ambos lados ,yun puente levadizo. Tenia entonces 32 piezas en batería. Enfrente de esta muralla existia un espacio como de 100 varas enteramente libre de edificios ,ydespués seguía la población llamada pueblo este- i'Íqp ?mucho mas numerosa que la de la plaza ,con dos calles perfectamente rectas que terminaban en aquel espacio ,yquedaban por consiguiente enfrente de la batería. Alas diez de la noche, sin haber precedido ni un tiro sobre aquella fortificación ,formó 2.000 hombres en dos columnas ala parte opuesta del pueblo esterior ,ydio la orden para que entrando en las dos calles marchasen de frente ála batería ,ysin disparar un tiro se arrojasen sobre ella. La noche era obscura ,pero fueron descubier-
(6.) tos. El General Monteverde voló áaquel sitio ,ytodas las piezas dispararon ámetralla ,cuando las cabezas de las columnas estaban sobre el foso. Una segunda descarga de la artillería ylos fusiles de los valientes mulatos de Valencia terminaron la acción. Los sediciosos huyeron ,dejando cerca de 600 muertos en las calles ,yen el espacio que mediaba entre ellas. Esta fue la primera prueba que Don Simón Bolívar dio de su ciencia en el asalto de plazas. Desde entonces no pensó mas en repetirlo, yredujo sus operaciones áun sitio, estableciendo baterías que destruían los edificios, impidiendo toda comunicación con la plaza. Desde entonces dio principio aquel que fue tan semejante al de Troya. El valiente Yañez, cortado en Guasdualito con la pérdida de Barinas ,bajó el Apure ,yse estableció en la villa de San Fernando situada ásus orillas. Allí dió principio á la formación de aquel ejército que poco después hizo servicios tan importantes. Los fieles corianos no poilian dejar en tranquilidad á un usurpador tan peligroso. Se pusieron en movimiento con auxilios de Maracaybo para invadir el territorio usurpado, formando un cuerpo capaz de resistirle ybatirle. Esta era la situación de Venezuela en el mes de agosto.' Los llanos de Venezuela ocupan una estension de mas de 12.000 leguas cuadradas. La mayor parte de estas inmensas llanuras apenas tiene declive para que corran las aguas; yasí cuando los grandes rios se desbordan, una parte cié ellas se convierte en un lago, refugiándose entonces os ganados alas colmas que existen en distancias, yesando situados sus pueblos en las alturas mas oportunas. En esta enorme estension, cubierta de pastos nutritivos yaproposito, están establecidas las inmensas cria, de 7a aferoz no había estendido la destrucción por todaínar. toda e especie nU co a ntr„t ÍertaS TmÍ1WS ^gamdos de pecie ,conteman en si la riqueza principal de Ve-
(6a) nezuela. Sus numerosos habitantes ,capaces entonces de poner 18 ó20.000 hombres sobre las armas ,son casi umversalmente zambos (1) ,mulatos (2), indios ymestizos (3). Criados desde que nacen en el activo ypeligroso trabajo del ganado: acostumbrados desde su infancia á no apearse del caballo :sin mas vestidos ni abrigo que una camisa sin mangas, yunos pequeños calzones del genero mas grosero ,en medio de llanuras abrasadas ,yde un sol mas ardiente que el de la Arabia desierta :alimentados perfectamente con grandes porciones de carne medio cruda ,ycasi siempre sin sal ,comidas cada 24 horas ,ycon grandes cantidades de miel de abejas silvestre, yporciones enormes de leche cortada ,yestrenuamente aceda :con una gigantesca corporatura en la que se de» ja admirar su vigorosa ydesignada musculación :con unas fuerzas hercúleas :con una serenidad ,valor yferocidad proporcionales áestas circunstancias; ellos son la mejor caballería del universo ,ypara la guerra los hombres mas ápropósito de toda la especie humana :mueren con la misma sangre fría con que matan; yparece que absolutamente ignoran el precio de la vida. El Comandante Yafíez se habia situado en la villa de San Fernando ,Capital de los Llanos del Apure ,reuniendo esta clase de soldados ,ycuantos huyendo de la ferocidad del invasor, buscaban un asilo en sus banderas. En todo el mes de setiembre reunió ,formó yorganizó dos batallones con los nombres de Numancia yde Sagunt0,yvarios escuadrones de caballería. Su ejército, aunque solo compuesto de a.5oo hombres, era notable por su disciplina ,yse bailaba regularmente provisto de armas y municiones ,porque le era fácil la comunicación con Guayana. El Comandante Boves reunía igualmente toda la gen- (t) Hijos de indio ynegra, óvice versa. (2) Hijos de blanco ynegra, óvice versa. (3) Hijos de blanco éindia ,óvice versa.
(63) te que le era posible ;pero le faltaban armas de fuego y municiones. Su mayor fuerza era de caballería, yla organización de sus cuerpos era diferente de toda regla militar, La habia dictado su política peculiar yel conocimiento del pais. Cada escuadrón se componia de los vecinos de un pueblo ysu jurisdicción ;yasí ,sus escuadrones llevaban los nombres de los pueblos áque pertenecían :escuadrón del Guayabal ,escuadrón de Tiznados ,etc., etc.... Asi pues: unos tenían 200, otros 5oo ó 600 hombres ;resultando de esta cjasificacion una emulación entre los cuerpos que le dió siempre la victoria. Aquellos hombres feroces le temían ,le adoraban ,ytenia. un poder mágico sobre ellos. El 14 de setiembre se presentó delante de la Guayra la fragata de guerra Venganza ,escoltando un convoy de tropas partido de Cádiz el 5de agosto :era el regimien- to de Granada recientemente formado. El Comandante del convoy entró imprudentemente en el puerto sin precaución alguna ,yfondeó en él ,engañado con la farsa que se le representó áun Oficial que vino átierra ;mas apenas se vió desde la plaza arrojar el ancla al agua ,cuando todas las baterías le hicieron fuego. En la confusión que causó tal acontecimiento se picaron los cables, yse hicieron ála vela para Puerto-Cabello ,sin que aquella nube de balas disparadas ámedio tiro hubiese causado daño alguno de consideración. El convoy fondeó al siguiente dia en aquel puerto, y su presencia sola fue bastante para que precipitadamente los sediciosos abandonasen el sitio, retirándose áValencia. El i5del mismo mes Boves contaba por todas fuerzas con 800 hombres: de ellos los 60 eran europeos formando una compañía., yel resto eran americanos. Dispuso marchar secretamente para sorprender áDon Tomás Montilla ,situado con 4cañones y1.600 hombres de todas armas ,en la villa de Calabozo ,capital del Llano ba-
jo. Le era importantísimo apoderarse de este pueblo para proveerse de armas ymuniciones. El 20 acampó álas 5 de la tarde en medio de la llanura ,yallí tuvo la noticia de que Montilla Labia partido de Calabozo con toda su fuerza para sorprenderlo en el lugar en que le consideraba aun acantonado ,yla de que acampaba aquella noche en el hato de Santa Catalina ,distante 3leguas. Dio en su consecuencia la orden para estar prontos ámarchar a las 2de la mañana áfin de sorprender áMontilla al tiempo de amanecer. Alas ocho se le dio parte de que los tres europeos, Capitán, Teniente ySubteniente de la compañía eur opea habian desertado :concibió en su consecuencia que dentro de pocas horas tendría Montilla por los pérfidos el aviso de su existencia ,ynada le detuvo. A las 9ya su cuerpo estaba en marcha; álas 2el de Montilla estaba atacado ,yálas 6ya no existia, fcoo prisioneros :la caballería pasada ánuestras banderas :toda la artillería ,fusiles ,municiones ybagages fueron los frutos. Algunos escaparon hacia Calabozo ,yel mismo Gefe con i5hombres pudo hacerlo con dirección áCaracas. Alas 10 de la mañana ya estaba en marcha para Calabozo que igualmente sorprendió ,tomando en ella los almacenes de los enemigos yalgunos prisioneros ,entre los cuales se hallaban los Oficiales desertados que inmediatamente hizo ahorcar. El valiente Brigadier Cebados, Gobernador de la provincia de Coro ,continuó en aquel mes sus preparativos coa toda la actividad que permitían las escaseces de su provincia ,ápesar de las cuales áfines del mes se encontraba en aptitud de pisar el territorio enemigo con un cuerpo de 1.200 ái.3oo hombres casi todos americanos. Cada dia se multiplicaban en Venezuela las barbaras atrocidades del inhumano Bolívar. La sangre española corría por todas partes, ysus propiedades eran su presa yla de sus feroces satélites. Era necesario despertar alos pueblos ,ysacarlos del aquel terror ,yde las insolentes un-
(65 ) posturas con que por sus proclamas ymanifiestos procuraba adormecerlos. Esta obra me correspondía como americano que veia despedazar ami patria ,como miembro de una nación cuyo nombre era mi mayor, mi único orgullo, como ligado con un juramento eterno, ycomo ya un público enemigo de aquel orden de cosas por la redacción de la gaceta de Caracas. Asi pues ,se imprimió, mi primera carta, yla introduje en los pueblos de Venezuela, yen los ejércitos que nacian. Ella como las demas debian contener la historia de los verdaderos acontecimientos ,yla demostración de las imposturas del Sedicioso, Debian disipar la ilusión de los unos ,animar el valor de los otrosf yescitar el horror yla indignación de todos. Esta carta decia asi: ^-Compatriotas: euando el mundo entero esta contemplando con horror el cuadro espantoso que presentan las provincias de Venezuela: cuando desoladas su; fértiles llanuras manifiestan dolorosamente señales evidentes de! furor revolucionario: cuando su pueblo, su infeliz yengañado pueblo arrastra las cadenas del despotismo mas feroz que se ha conocido, yhecho juguete de unos hombres incapaces para gobernarlo, yastutos para su negocio, se vé despojado de sus bienes ,de su libertad, yaun del miserable recurso de sus lágrimas; ycuando la venenosa anarquía difundida por todas las clases ha formado una masa incomprehensible, tumultuaria yllena de modificaciones ymovimientos que la hacen correr en el furor de sus pasiones ásu inevitaedisolución, ¿cómo podré fijar mi vista sobre esa infeliz patria mía, sin que áun mismo instante perciba las impresiones de la compasión hacía los ilusos, ydel horror hacia las malignas causas de su ilusión? ¿Quién puede ser tan indolente que viendo consumar el bárbaro éinhumano sacrificio, no use de los medios que le son posibles para despertar de su estupor esos seres desgraciados que son la presa de un corto número de ambiciosos? ¿Quién puede tener una sangre tan helada que no anime su molimiento al considerar la atroz cadena de mentiras, calumnias, insulto^ yfrases insignificantes con que por medio de la prensa 9
creen formar un espíritu público, que es incapaz de existir? ¿Quién que haya visto por la primera vez la luz del día en ese desgraciado suelo puede quedar en inacción sin presentar ásus compatriotas la verdad como es en sí, yálos estrangeros la historia legítima de sus acontecimientos? No, no es posible, ¿Cuál es pues, compatriotas míos, el especioso pretesto con que se ha procurado escitar el furor yaborrecimiento áesos europeos con quienes en mas felices tiempos, reinando entre nosotros el honor, la modestia yla virtud, habíamos vivido dulcemente como hermanos, parientes, hijos, padres 6conocidos, partiendo ygozando la abundancia ytranquilidad, ysiendo el objeto de la envidia de ios estrangeros? ¿Cuál ha sido este pretesto tan escandaloso como falso? ¿Cuál? La falta del cumplimiento en las capitulaciones celebradas en a6de julio de 1812, entre el General Monteverde ,yel gefe de las tropas de Caracas. Este es el lenguage de esos asesinos de mi patria. Pero ¡qué poco han reflexionado! ¡Con qué ligereza han osado estampar proposiciones que se dirigen contra sus mismos autores! ¡Cuán libres estarían las provincias de Venezuela de los estragos que en ellas ha causado un grande número de espíritus turbulentos ,ycuán mayor sería en estos instantes nuestra tranquilidad, la fortuna del Estado, yla miseria de los fanáticos, si como se creía yesperaba se hubiera cumplido religiosamente aquel funesto convenio !Sí :habrían desaparecido de entre nosotros muchos perturbadores, ysus bienes habrían también cubierto los inmensos gastos que hicieron erogar. Sí :el convenio se ha infringido en perjuicio de los leales ála España, yeu beneficio de sus enemigos. No me engaño; yvosotros que ácada instante repetís para cubrir vuestros crímenes esa cláusula insidiosa ,hablad de buena fe el lenguage que allá en vuestro corazón os enseñan, yhablan vuestras conciencias, ytambién lo confesareis. Ved los artículos del convenio. «3.Las personas ybienes que se hallan en el territorio no areconquistado,serán salvas yresguardadas :dichas personas no «serán presas ni juzgadas ,como tampoco estorsionados los «enunciados sus bienes por las opiniones que hayan seguido «hasta ahora. Valencia julio 20 de 1812.» «Contestaciónfinal. =i.° La inmunidad yseguridad absoluta «de personas ybienes debe comprender todo el territorio de Ve- «nezuela, sin distinción de ocupado, ono ocupado.—I\espwes" «ta.=ÍV>g«Jo.=Maracay julio 2/* de x8i2.»
miten escesos semejantes. Soy el mas enemigo de nuestros opresores ;pero no me revisto de la fiereza de un tigre para proceder contra los que quizá no tienen mas delito que haber nacido del otro lado del océano. Y. ha faltado al tratado que hemos concluido, por el cual hemos convenido que no se cometerá un. esceso tan inhumano ytan injudicial. Yo ymenos mi oficialidad no hacemos liga con gefes que solo se divisan con la injusticia yla inhumanidad. El castigo de los reos yculpados se hace usando de todos los trámites que la ley, Ja justicia, la razón yla misma religión cristiana prescriben, yno fusilando indistintamente átodo europeo sin autoridad y sin juicio. Le juro áY, por lo mas sagrado que encierra el cielo yla tierra, que ála menor noticia que tenga de haberse cometido un esceso igual, marcho en retirada, abandonando la suerte de Venezuela para informar ála Nueva Granada entera de las aflicciones yescesos, con que se aflige la humanidad ylos pueblos que se tratan de libertar. Hoy no abandono el territorio reconquistado porque no crea el enemigo que somos cobardes, óque estamos atacados por otra parte 5pero esté V. en la inteligencia de que ahora mismo parte al Congreso su carta original ,con informe para que por ningún caso presten auxilios que sirvan de apoyo ála fiereza yála crueldad. Devuelvo la cabeza que se me remitía. Complázcase V. en verla, ydiríjala áquien tenga el placer de ver las víctimas que ha sacrificado la desesperación. Mis tropas 110 se alimentan con semejantes espectáculos. Los deberes que les imponen la religión yla patria son motivos bastantes para inspirarles todo el valor que es necesario para hacer la guerra como la han hecho todas las naciones del mundo, aun las mas bárbaras. no tengo fusiles ni pólvora para enviar áV., yaun cuando hubiera ,no los remitiría por no concurrir ni indirectamente i la ejecución inhumana que V. ha empezado, Dios guarde áV. muchos años. B. L. M. de V. su afestísimo elbJ,1 °r'del CaStÍU°- =A1 ciudadano Coronel de aballeria, A. Nicolás Briceño, Este convenio ócontrato que puede servir de modelo para it:m :; crde .no Eienes ’! “r Tá‘°SesPaSoIe>europeos ,robar sus cosa en ^ ddl - °SProP°rclonalme«te. No han hecho jamas otra alos caminos las compañías de ladrones: los mas débiles 10
(74 ) toman la menor, ylos mas fuertes la mayor parte. El lia sido desde entonces fielmente ejecutado, aunque la odiosidad de los hechos no se lia atribuido ásu principal autor. Bolívar, mas astuto que su colega Ribas, ha aparentado constantemente liberalidad ygenerosidad ,yhecho recaer todo el horror de los asesinatos yrobos sobre su socio. No se han ejecutado sino en ausencia de aquel, siendo éste en la realidad un instrumento de su doble yfunesta política. Sí: se ha cumplido con exactitud ese convenio insolente. Desde vuestras pobres yensangrentadas sepulturas en que ya descansáis, hablad vosotras, cenizas respetables de mas de cuatrocientas víctimas que habéis sido sacrificadas ála codicia mas desenfrenada en medio de los insultos mas atrevidos :hablad vosotros, innumerables españoles que gemís en las bóvedas de la Guayra, después de haber sido públicamente robados por el depositario de vuestra libertad ;yvosotros que ya descansáis para siempre de vuestros males en medio de la agonía de una muerte pérfida, conducidos al hospital de aquel puerto, cuya santidad éinmunidad jamas violó pueblo alguno ,hablad también y publicad cuales fueron vuestras últimas angustias. Mas, ¿para qué dirigirme áesos restos venerables que han escrito con su sangre la historia de su constante fidelidad? ¿Qué mas claros testimonios pueden apetecerse que esa ridicula, horrenda éinaudita cláusula; esa época escandalosa con que se terminan sus escritos; ese año primero de la guerra ámuerte9 que no se oyó sino en 1794 bajo el brutal despotismo de II obespierre ? Cuando una cadena de sucesos imprevistos abrió el camino hasta la capital de Caracas álas miserables tropas del Brigadier de la Union ,aparentó éste cuanto estuvo de su parte una benignidad general para con todos los europeos que por la falta absoluta de medios no pudieron abandonar sus familias ypropiedades. Los primeros dias de su entrada fueron alternativamente acompañados de promesas yrasgos de seguridad, ytodos aun olvidaron los cuarenta ytres asesinatos cometidos ásangre fria en la ciudad de Valencia ypueblos de Maracay, la Victoria, el Mamón yS. Pedro; atribuyéndolos áun esceso de la cuadrilla, yno álas órdenes de su gefe. Pero los infelices se engañaban. El creyó que caería en su poder por este medio, ypor el de insolentes amenazas yposteriores sacrificios, la importante plaza de Puerto Cabello, conociendo que los miserables que había arrancado de las montañas
(75) de Santafé, ni eran capaces de ver sin espantó las fortalezas de aquel puerto ,ni podian vencer sino en donde la cobardía ola necesidad hacían desamparar el campo. Así que: ¿a primera respuesta negativa ásu intimación ála plaza, fué la señal de la proscripción yrobo universal. No podía ser otra cosa. El horrible convenio del 16 de enero babia sido hasta entonces ejecutado exactamente. La guerra estaba declarada álos bienes de los europeos, yno ala opinión ni al gobierno que seguían \ysu esterminio era indispensable para gozarlos con tranquilidad. Bolívar no hace la guerra ai gobierno de España 5pues él en i5de junio ofreció yprotesto poi su proclama de Trujillo perseguir alos europeos, yproteger á los americanos ,cualesquiera que fuesen sus opiniones. Compatriotas: Bolívar no os habla lo que siente su corazón. El os ha anunciado la toma de Santa Marta por el aventurero Labatud, yéste lejos de tomarla ha sido ignominiosamente deshecho el 1 5 del último agosto. El os ha dicho que el vireinato de Nueva España es ya un estado independiente ,yeste importante territorio está espurgado de los perturbadores que lo han destrozado. El os ha asegurado la entera subyugación de la península, yyo no creo que al decirlo haya dejado de reirse. El os anunciaba la protección de un ejército aguerrido bajo su mando ,yvosotros os habéis avergonzado ytemblado de vuestro compromiso ?cuando habéis visto los miserables que llamó soldados. El os ha referido batallas yvictorias contra 10,000 hombres ,yvosotros debeis estar ya satisfechos de la falsedad de ambas cosas. El os ha prometido solemnemente arrollar con vuestras fuerzas las de la Monarquía Española ;yen esta promesa, habréis confirmado la mala fe con que os dirige ,pues él ha visto ysabe qué cosa es esta monarquía, ycuales son vuestros recursos. Ei os prometió llegar ytomar áPuerto Cabello, yvosotros habéis visto que después de un raes de impotentes esfuerzos sin dirección, sin un arte que no conoce, abandonó el sitio, yhuyó ála sola vista de los buques en que venia el brillante cuerpo de tropas españolas. El os ha asegurado que su misión no se dirige sino áestableceros en esa funesta democracia que ha despedazado nuestra patria ;yel horror ydesprecio con que ve y ha visto siempre esta forma de gobierno, es una de sus virtudes: vosotros como yo conocemos sus principios, que es inseparable de ellos, que los conserva en el día ,yque al entrar en Caracas ha dicho sinceramente áquien le reconvenía: la democracia en ios labios ,yla aristocracia en el corazón. El os ha prometido
( 2 6) la «abundancia, yprotestado su. desinterés; yel uso que se hace de las miserables rentas publicas, yla obligación de mantener los pueblos sus respectivas guarniciones ,yla orden dada para que no se haga uso de los productos de la renta de tabaco que deben estar ásu esclusiva disposición, al paso que os enseñan la falsedad de sus protestas ,también os avisan la verdad de sus intenciones. [Oh compatriotas niios! ¿Cuales son los bienes que lian traído ánuestra patria esos aciagos dias 19 de abril de 1810, 5de julio de 1811, ycuatro de agosto de i8i3 ?¡Ah! ya huyeron de ella aquellos tiempos afortunados en que constantemente habíamos vivido bajo ese gobierno que caracterizáis de tirano! Acordaos como yo penetrado del mas vivo sentimiento, cuando nada se nos presentaba que pudiese causarnos impresiones de dolor; cuando el dia yla noche eran nuestros; cuando la abundancia reinaba en nuestras casas, yla tranquilidad en nuestras familias; cuando cada dia se señalaba con una distracción inocente yagradable; cuando la prosperidad pública crecia de un modo que no ha presentado pueblo alguno, el labrador cultivaba la tierra con la seguridad de la recompensa de sus tareas, yel comerciante compraba yaun adelantaba el valor de las cosechas; cuando el europeo yel americano formaban una familia, la unión era imperturbable, la mala fe desconocida, yla tristeza ignorada; cuando éramos absolutamente libres, sin que nadie nos inquietase; cuando la autoridad se respetaba, el orden era constante ,yla imagen espantosa de la guerra no habia sido jamas grabada sobre nuestro suelo, ycuando todo no nos manifestaba sino la feliz edad de oro. Pero ya ha desaparecido este tiempo afortunado, yhan sucedido la miseria, la desolación, la esclavitud disfrazada con el nombre de libertad ,ylos crímenes mas atroces con el nombre de justicia: el temor, los sobresaltos, la desconfianza, el aborrecimiento, ytodos los niales que nacen de un trastorno del orden público. Ytú, mal aconsejado Bolívar, ¿qué bienes bas conseguido con despedazar nuestra patria? ¿Te son acaso mas agradables esas farsas de gloria llenas de sobresaltos que te representan las mismas personas cuya envidia te aborreceré cuya opinión te detesta, que aquellos dias tranquilos ydeliciosos que en medio de tu rango ytu fortuna gozabas dulcemente, yen los cuales tu gusto fue siempre la ley que te dirigió? Había de buena fe. ¿Has creído realmente que puedes establecer un Estado independiente
(77 ) en nuestra patria, que en sus mas florecientes días rio ha podido existir sino como parte de otro Estado ?¿INo te lias burlado dentro de tí mismo de tus ejércitos, ydel candor ydelirio de nuestros compatriotas? Te has persuadido que puede existir ese pueblo dividiendo las familias ,ycondenando una mitad al ultimo sacrificio, 6ála mas bárbara separación? ¿Crees que la otra mitad que ha quedado en ese suelo no te detesta ,ymira como á su mas irreconciliable enemigo? ¿Juzgas que los separados renunciarán apáticamente sus propiedades, ylas caras personas que han dejado en ese pueblo, yque el gobierno por el que sufren, yla gran nación áque pertenecen, no auxiliarán potentemente sus esfuerzos para castigar tantos crímenes escandalosos ,tantos insultos padecidos? ¡Ah! vuelve los ojos álos males que has causado, yálos que va ácausar la mano terrible de la mas justa venganza, ytiembla por tí, por nuestra patria, ypor tantos hombres buenos que has comprometido pública yprivadamente contra su voluntad yopinión. Mientras tanto que abandonada mi patria con la velocidad que debió inspirarme el horror álos delitos, la veo despedazar por sus mismos hijos, engañándose unos áotros, burlándose algunos de 3a honradez ysinceridad de muchos, ycaminando todos ásu mas espantosa ruina, los unos con su audacia, los otros con su sufrimiento. =Curazao ,3o de setiembre de i813, =José Domingo Diaz . m* En los primeros clias de octubre el General Monteverde dispuso hacer un reconocimiento sobre la ciudad de Valencia, yobrar mas ómenos decisivamente según las circunstancias. Formó en su consecuencia un cuerpo de operaciones compuesto del regimiento de Granada ,que acababa de llegar de estos reinos, de los valientes pardos de Valencia, yde otros muchos individuos residentes en la plaza, todo lo cual formaba un total de r6oo hombres. La vanguardia de esta división, compuesta principalmente de los mulatos de Valencia ,ymandada por el Coronel Don Remigio Bobadilla ,se adelantó muidlo masque lo que era necesario, quizá por el ardor de los que la componian, yse presentó sobre Naguanagua ,pueblo situado en las inmediaciones de aquella ciudad, yála cai-
(7») da de las montanas de Bárbula ,mientras tanto que el General Montcverde con el resto de las tropas marchaba con la celeridad correspondiente ásus planes ydisposiciones. Aquella vanguardia fue atacada por la mayor parte de las fuerzas de los sediciosos, ydespués de haber esparcido la muerte en todos sus pelotones, se dispersó ydesapareció. Allí murió el célebre sedicioso Giraldó. Los enemigos entonces forzaron su marcha para encontrar al General Montcverde, quien no había recibido el menor aviso de aquel acontecimiento. Le encontraron y atacaron en el sitio llamado Agua Caliente ,yen una posición poco ventajosa. Las compañías de cazadores y6.a del regimiento de Granada, ylos mulatos de Valencia que iban en aquel cuerpo, hicieron prodigios': el resto no cumplió con su deber, yuna gran parte de sus Oficiales, en número de óo, abandono sus puestos yhuyo aPuerto- Cabello. En tan críticas circunstancias el General Monteverde ,haciendo áun tiempo de General ,de Oficial yde soldado, recibió una herida, cuyas reliquias aun le restan, ylas cuales serán siempre su mas apreciable gloria. Esta íue la primera señal de aquella injusta desconfianza yde aquella insubordinación que tres meses después estalló tan escandalosamente. El General Montcverde retrocedió ála plaza con poca pérdida, asi como los dispersos en Naguana°ua. Entonces volvió ella ásufrir todas las penalidades de un sitio. Apoderado el Comandante Boves de la villa de Calabozo ,aumentó yorganizó su ejército, yáprincipios de éste se puso en movimiento. El 1 4 se encontró con el de los sediciosos en el sitio llamado Mosquitero jydespués de un terrible combate de tres horas ,nuestra caballería se dispersó yfue degollada toda nuestra infantería ,no escapando de ésta sino diez ysiete hombres ycon dos heridas el General Don Francisco Tomas Morales ,entonces Capitán. La imprenta de Caracas ,dirigida por Don Vicente ha-
(79 ) lias, mi condiscípulo, hacia los mayores esfuerzos para conseguir la entera ilusión de aquellos pueblos. Audaz y de conocimientos poco comunes, aquella oficina era un volcan que vomitaba todo cuanto es capaz ypropio de las revoluciones; la mentira, la calumnia, la impostura, la perfidia yel charlatanismo. Asi pues en i5 de aquel mes dirigí mi segunda carta que decía asi: Compatriotas: Dios que está viendo lo íntimo de mi corazón, me es testigo de que al dirigirme ávosotros ,no tengo presente sino ese inhumano sacrificio que la ignorancia, la ambición y el egoísmo están haciendo de nuestra infeliz yquerida patria. Miro con horror las manos parricidas que la despedazan, ycon indignación la audacia insolente con que abusando de vuestro candor ydocilidad, os conducen al mas espantoso sacrificio. Compatriotas: me creería culpable de un crimen atroz, si no rasgase el velo que han arrojado sobre vuestros ojos. Ha llegado el tiempo de publicar la verdad ,yes de mí de quien vais áoiría ;de mí que nacido en ese suelo como vosotros, ninguna cosa me es en el mundo tan amada como él. Oídme sin prevención ,admiraos yconvenceos. No pretendo recordaros aquellos dias alegres yserenos que constantemente amanecían para nosotros bajo el gobierno español antes de 1810, porque no quiero martirizar vuestra memoria con tan dolorosos recuerdos; pero debo ámi honor ysentimientos :debo ávuestro interes yfelicidad descubriros aquel funestísimo 19 de abril, que hizo la primera época de nuestro oprobio yabatimiento. La codicia yla ambición lo formaron: la cobardía yla bajeza lo acompañaron :la mentira yla calumnia lo dirigieron. No os engaño, compatriotas. Mucho tiempo había que se meditaba ocultamente el proyecto por hombres que vosotros conocías, yde los cuales muchos no merecían vuestro aprecio por sus personales circunstancias. El que por su escaso talento no esperaba figurar en el Gobierno español: el que por sus deudas era reconvenido, yaguardaba ser perseguido por sus acreedores: el vago disoluto que por sus delincuencias veia la espada de la justicia sobre su cabeza, detenida únicamente por la benignidad
(8o) del gobierno :el disipado que en juegos ypasatiempos perdía cantidades mayores que sus rentas: el ambicioso para quien era pequeño su rango :el presumido que en medio de miserables conocimientos se creia capaz de mandar grandes estados: el incauto que sin reflexión esperaba en promesas un orden nuevo de cosas capaz de nuevas prosperidades; estos fueron los agentes de aquel vergonzoso dia. Compatriotas: vosotros los conocéis :vosotros os acordáis del concepto que os habían justamente merecido: decidme si os engaño. Muchos meses corrieron sin atreverse árealizar el proyecto ápesar de la escandalosa benignidad para con ellos del gefe de - las provincias. El temor, compañero del delito, les hacia temblar al ver que en los rincones libres de España existían descendientes de los antiguos castellanos que tenían en su mano las riendas del gobierno, yel mando de sus batidos pero constantes ejércitos. Así que ,apenas llegó isu noticia la irrupción de los franceses en Andalucía ,cuando creyendo perdida la patria de sus padres, llenos de bajeza ycobardía la abandonaron, ydieron el grito de la mas inoportuna éindecente rebelión. Desde aquel dia santo ,profanado con un crimen tan horrendo, dio principio la serie de sus falsedades éimposturas. Vosotros quedasteis atónitos al ver el hecho yconsiderar su gravedad yconsecuencias; yellos que vieron vuestra indignación ósorpresa, procuraron prevenirlas calmando la irritación de los unos ,yengañando la credulidad de los otros. Fue por estos principios que quedaron por miembros de su gobierno yen los destinos que ocupaban muchos euiopeos de los mismos que algún tiempo después de fuerza óde grado abandonaron nuestro país. Fue también por estos principios que solemnemente, aunque con la mayor impudencia, declararon yprotestaron ála faz d,e todo el mundo, que entre las causas que existían para el hecho cometido, era una salvar nuestras provincias del dominio del Tirano de la Europa ,áquien los mandatarios españoles querían indignamente entregarlas. Acordaos que protestaron mantener la sagrada guerra de España en sus manifiestos del 19 y20 de abril ;yde que poco tiempo después tuvieron el descaro de pedir auxilios yprotección al Gobierno de la Gran-Bretafia para defenderse del enemigo común. Compatriotas, ¡cuántas veces no oísteis publicar en sus papeles estos principios como inalterables! ¿Creisteis entonces que serian capaces de íaltar aunos actos tan solemnes, aunas pl°
(«0‘ testas tan conformes ávuestra opinión? ¿Y creeríais ahora que faltaron ,que os engañaron ,que se hurlaron de vuestro candor ybuena fe? ¿Que diríais, si supieseis que fue una de las primeras operaciones que siguieron áaquel memorable dia, dirigirse al Cónsul francés de Nueva-Orleans solicitando poner por su medio nuestra patria bajo la protección del Emperador de los franceses? ¿la protección del mayor enemigo de la España yla Inglaterra? ¿la protección impotente de quien no pudo salvar sus posesiones de América yAsia? ¿Qué diríais si supieseis que poco tiempo después dirigieron ycircularon en estas islas algunos manifiestos convidando álos franceses residentes en ellas á trasladarse ánuestra patria, ofreciéndoles protección yrecompensas? Vosotros visteis los efectos de este paso detestable, cuando pisó nuestro suelo un enjambre de personas de quienes la mayor parte era sin costumbres, sin bogar ni propiedades: gente criada en las revoluciones: que nada tenía que perder: que bailaba su fortuna en el desorden; ysobre cuya conducta Labia velado constantemente el Gobierno de las islas. Pretestaron que ¿os dirigía la necesidad de destruir los abusos >yde reformar los gastos escesivos que causaba el gobierno de las provincias. Este pretesto pérfido yespecioso tanto mas os adormeció ó alucino, cuanto mucho antes habían procurado generalizar estas ideas. Los creisteis de buena fe, yesperasteis mucho tiempo las saludables reformas. Pero ¿cuáles fueron? ¿á qué objeto las dirigieron r¿cuando se ejecutaron? Vosotros fuisteis juzgados constantemente en esos dos años infelices por las mismas leyes que censuraban, ybajo los mismos trámites que detestaban como contrarios ála buena administración de justicia. Decidme: ¿qué mutación observasteis? ¿qué mejora en vuestros juicios? ¿qué nuevos ymoderados aranceles hicieron para sus derechos? ¿Se estinguió el papel sellado de que injustamente os quejabais? ¿Fueron menores vuestras quejas? ¿Fué mas pura la conducta de muchos de vuestros jueces? ¡Oh habitantes de Valencia! decid átodo el mundo cual fué en esta parte la de algunos miembros de aquella corporación titulada Sala de Justicia ,que en julio de 1811 se estableció en vuestro recinto para daño vuestro, y para oprobio de la judicatura. Dos años pasaron en aquella tranquilidad ylibertad que eran necesarias para realizar sus promesas de reforma judicial. ¿Qué hicieron en esta parte con tiempos ycircunstancias tan favorables? Avergüenza el recordarlo. Una ley para derogar el tormentof 1 1
(82) derogado en todo el mundo civilizado, yolvidado en nuestra patria por costumbre, ypor treinta ydos años que babian corrido desde la ejecución del postrero; yuna Constitución federal, cuya censura es supérflua para toda persona que tenga sentido común: que conozca nuestros pueblos: que sepa de nuestras rentas, va quien no se oculten nuestro carácter yrecursos. Nada mas le hizo :todo corrió como en lo anterior; yvosotros fuisteis vilmente engañados con vuestras esperanzas ysus promesas. Compatriotas; mas falsas éilusorias fueron estas con respecto ásus reformas de hacienda. Estincion del tríbulo de los indios, decreto el mas impolítico ,injusto ydetestado por aquella raza numerosa, ysupresión de la alcabala de lien aen los ft utos meno res de primera necesidad, cuyo proyecto liabia sido espuesto en 1706 por el Intendente Don Esteban Fernandez de León sobre bases sólidas yestables: lié aquí todo lo que hicieron: nada mas, nada absolutamente mas. ¿Podéis creerlo? Pues aun os aforos para el comercio eslrangero fueron los mismos que en 1808 habian formado el Gobierno yla Intendencia :el mismo sistema de recaudación :la misma organización en la renta de tabaco :el mismo método en los gallos yguaiapo .os mismos derechos, con los mismos nombres. ¡Qué oprobio tan humillante para los atrevidos que descaradamente os burlaban, y para nosotros que lo consentiamos! _ Nadie sin embargo pudo creer que si estas reformas no se habian realizado, ópor no existir materia sobre que *«*!•£ por no haber conocimientos para ello, siguiesen la misma suerte las que tanto se nos habian anunciado sobre gastos. Bien os acordareis ,aunque con el sentimiento mas pene trante que hasta 1810 las rentas de nuestras provincias daban un sobrante anual de mucha consideración, ápesar de sus gasrvde erandes ycontinuos estraordinarios que los tos ordinarios, yde granaos ycoi tr,i as acontecimientos particulares hacían muchas veces,e cantidades eran entregadas anosotros yaos 1 tes en nuestro suelo, para reintegrarlas en Europa a“c, °* y modos plazos, en cuya operación no es necesario que os re ue los beneficios que eran ydebían ser consecuentes Asi puesta . -—1rie:tsü este sobrante para el provecho yla utilidad común. dd Pero vuestras esperanzas se desvanecieron con la bgcieza ^ humo, yquizá muchos de vosotros aun íguoi^i
(^9) tonces viéndose descubiertos, creyeron seguro el castigo, ytrataron de comprometeros para obligaros ála defensa, consideiándoos sin perdón por la gravedad de los escesos. Entonces fue cuando precipitadamente declararon en 5de julio de 1811 la ridicula estrafalaria independencia ,ycorriendo por las calles llenos de vino ,ycon las mas bajas maneras, os convidaron yescitaron álos desórdenes mas criminales- Casi todos vosotros visteis sin moveros aquellas escandalosas escenas: muchos con indignación, muy pocos con placer; ydesde entonces fue muy fácil prever que no era otro su objeto que vuestro compromiso. ¿Quién entre nosotros existia tan estúpido que no viese palpablemente los fines de una declaratoria que infringia el solemne juramento del 1yde abril, sin haber precedido para esta voluntaria infracción ningún nuevo acontecimiento ,ninguna nueva causa de las que lo habían dictado ?Los mismos deseos de reformar los abusos :los mismos designios de librarse delyugo de los franceses: la misma distancia del centro del poder.¿Cuáles fueron pues las nuevas causas para infringir el juramento que habían dicho ser necesario ?Con vosotros está aquel eclesiástico muy conocido, ymas repetado por sus virtudes que convencido de la perversidad del suceso, arrostró los calabozos ylas prisiones en medio de sus habituales enfermedades ,antes que prestar su juramento ála pretendida independencia. Están también con vosotros varios de los individuos que concurrieron ála Junta ,que con este motivo reunió en su habitación el Reverendísimo éIlustrísimo Arzobispo ;yellos os dirán cuales fueron sus no seguidos dictámenes, sus inútiles esfuerzos, sus supérfluas protestaciones, Prevaleció el deseo de la paz ,ydel orden ytranquilidad pública, ytodo se creyó justo ynecesario sacrificar ála conservación de estos bienes. Asi se reunieron circunstancias yaccidentes imprevistos para calmar el general descontento, ypara consumar el sacrificio de algunos menos prudentes. Me es muy doloroso en este dia recordaros que la felicidad prometida primero para vosotros, ydespués para vuestros hijos, se convirtió aun antes del tiempo que debía esperarse del estado de prosperidad yriquezas en que se hallaba nuestra patria el 19 de abril, en una miseria, cual nadie pudo creer, ni vieron jamas nuestros padres en sus mayores calamidades. No fue el terremoto el que nos trajo aquella espantosa situación: él no tuvo otra influencia que para hacernos vivir miserablemente bajo los árboles: el hambre yla escasez fueron una consecuencia necesaria de dos años de desorden ,de dilapidación, de desconfianzas, de 12
estraccion dé numerario», de un comercio precario, yde una disolución de las relaciones que habían elevado nuestra patria al mayor grado de prosperidad que había, tenido. La guerra fue uno» de sus agentes ;pero esta era yserá siempre inseparable de aquel trastorno. Sí :se burlaron :os engañaron: no era vuestro bien sino el 1interes particular de cada uno lo que los dirigía. La ambición ,el orgullo, el odio, la codicia* la venganza quisieron satisfacerse ymovieron los autores. Creedme ,porque os hablo la verdad ,yporque padezco con vosotros. Nuestra patria no está en el ca§o de existir independiente. Muchos años faltanpara que 'podamos representar por nosotros solos ,yno necesitemos del abrigo,cuidadoy protección de la» madre que nos clió el ser.Los estados son como los individuos que los componen. Asi que: como una persona no sale dé la, patria potestad ,sino en aquel tiempo yedad en que la. ley ,por sus fuerzas ysus luces, la considera capaz de dirigirse ymantenerse por sí sola ;asi nuestra patria será independiente cuando tenga una población que pueda llamarse nación»: unas fuerzas yriqueza que la hagan respetar ,y uná ilustración que la ponga en estado de dirigirse por sí misma. Pensar lo contrario es el mayor delirio que ha conocido la historia. No me dirijo ávosotros, innumerables hombres buenos^ compatriotas honrados ,que conocéis como yo estas eternas verdades ,yque entonces sufristeis ysufrís en este tiempo, ocultando vuestra opinión ,llorando en vuestra soledad ,obedeciendo y aun sirviendo ála ilusión. Yo os conozco: sé vuestros sentimientos ,yrae es dolorosa vuestra suerte. Avosotros me dirijo, los ilusos yengañados, sobre cuyas cabezas veo pendiente la espada vengadora? de una nación insultada. Vosotros vais átraer á la patria males incalculables que no conocéis ni creéis, porque encerrados en ese país no oís otro lenguage que las ridiculas amenazas, ylas mas ridiculas promesas ymentiras de los que os engañan. Venezolanos :mirad por vosotros ypor vuestras inugeres éhijos :no hay ya medio alguno :óseguir el partido déla justicia yde lá razón, ácuya cabeza está un hombre que conoce los benéficossentimientos del supremo Gobierno de la nación, yque sabrá ejecutarlos; ódirigirse al precipicio con la venda que han echadó sotre vuestros ojos. Compatriotas :Oaban* donar álos malvados yvivir ,óarrastrar sus ignominiosas ca denas ymorir.^zz Curazao 15de octubre de i8i3. =. José Domingo Díaz*
Después de la derrota de Mosquitero el Comandante Boves se retiró al pueblo del Guayabal situado ála izquierda del Apure. Todo su ejército habla desaparecido: todo el pais estaba ocupado por el enemigo, ytodos los recursos parecían agotados para él; pero aquella alma, la mas activa yemprendedora que jamás se ha visto ni se acobardó ,ni desesperó en tan crítica situación Arranco las ventanas de hierro que tenían algunas casas de aquel pueblo, ydió con ellas principio ála construcción de lanzas. Dispuso que el General Don Francisco Tomas Morales, que estaba en San Fernando curándose de sus herí as, partiese para Guayana iimplorar auxilios, ydió su circular de i.“ de noviembre convidando ásus banderas a todos los habitantes de -los Llanos, :bajo Tas condiciones que le dictaran su crítica posición, el péligro de Ta justísima causa que defendía ,yél deseo de vengar la inocente sangre que tan indignamente él Sedicioso derramaba en los suplicios. Estas poderosas yterribles circunstancias pueden ydeben disculpar aquella mas terrible invitación. El Gobernador de Coro abrió en este mes ia campan apoderándose déla ciudad de Carora yde varios ¿pueblos de su jurisdicción,llevando siempre ¡ 'la victoria sobreeiraiitos quisieron oponerse ásu marcha. De la misma manera el Comandante Yañez., dejando asegurada la villa de San Fernando., emprendió la reconquista de la provincia de Barinas ,batiendo ydestruyendo cuantos cuerpos enemigos se le opusieron en Nutrias,, en Obispos yen la misma capital. Aqui permaneció algunos dias mientras restablecía el Gobierno de S. M. en tantos pueblos en desorden ,ymientras proveía ála subsistencia de sus tropas de un modo regular yconveniente. Aquel malogrado Oficial era el ejemplo del Arden yde la justicia. En ,3o del mismo mes dirigí mi tercera carta que decía asi :
V-Jompatríotas :el intenso éinesplicable dolor de ver nuestra patria desolada me inspira el designio de preguntaros: ¿sabéis por ventura la historia de los acontecimientos que han erigido el sangriento trono de los déspotas que os oprimen ?Respondedme: estoy cierto de que la ignoráis. Si vosotros la supieseis ,no podríais Sufrir un estado tan ignominioso con una indiferencia tan escandalosa: vuestro honor habria ya reanimado los bracos desfallecidos con el terror, para derribar los tiranos yhacer desaparecer la tiranía. Oid, pues, esta historia peregrina, éinflamad en vuestro espíritu el fuego sagrado del pundonor que no considero estinguido, ypresentad al mimólo entero con vuestras operaciones pruebas elocuentes de que si pudisteis ser engañados por un momento; también sabéis vengar vuestros humillantes engaños. • •Después que las armas nacionales partidas desde Jos ilustres arenales de Coro :cubiertas con las alas de la eterna Providencia :sostenidas por la voluntad general de nuestros pueblos, y recibidas con entusiasmo por la mayor parte de vosotros que suspirabais por el orden, penetraron hasta Caracas, yen 3ode julio de 1812tomaron posesión de aquella capital ysus dependencias; se presentaron muchos de los anteriores entusiastas solicitando pasaportes para salir de nuestra patria en cumplimien- to del articulo 3dei convenio firmado en el cuartel general de San Mateo. Fueron en consecuencia concedidos áunos, ynegados áotros, sin que pueda yo manifestaros las razones que dirigieron al Gobierno en esta elección. Don Simón Bolívar, Don José Félix Ribas, Don Manuel Díaz Casado, yel Dr. Don Vicente Tejera fueron de la clase de los primeros, habiendo entonces recibido del Gobierno tantas pruebas de generosidad, que partieron de nuestras costas para estas islas, llevando consigo cuanto estuvo isu arbitrio yvoluntad. Ni sus personas ni sus bienes sufrieron en lo mas pequeño, yjamas convenio alguno fue mas religiosamente cumplido que lo fue éste con ellos ;porque si las propiedades de algunos tuvieron posteriormente que sufrir, fue por reclamaciones de acreedores particulares ,. óde deudas anteriores para con ei Estado. No se podía disponer del derecho de tercero. Ellos residieron, por algún tiempo en esta isla ,sin ser de nadie inquietados, ymanteniendo con vosotros sus antiguas relaciones ;pero deseosos de encontrarse en su elemento partieron, áCartagena, en donde ardia el fuego de la rebelión, yen donde esperaban satisfacer las exaltadas pasiones que había dos años los animaban.
(93) Así: apenas llegaron áaquella ciudad yencontraron aDon Antonio Nicolás Briceño, yáotros muchos de sus antiguos cojcuando dieron principio ásu suspirada empresa. Solicitaron socorros de aquel Gobierno yde los particulares; ypoco después Bolivar yRibas partieron para Tunja ySantafé áimpetrar iguales auxilios de la corporación conocida con el nombre de Congreso General de la Nueva- Granada, ydel Presidente Nariño. Hicieron sus solicitudes, yfueron socorridos por ellos según lo. permitían las circunstancias de aquellos infelices pueblos. Los llamados batallones 3,4y5de Tunja con un total de i.ooo plazas al mando de Bolivar yDon Manuel del Castillo, se apoderaron de Ciícuta ,la Grita yBailadores; yaun permanecíasu cuartel general en el primero de estos pueblos cuando se unió áellos el referido Ribas con 200 hombres entregadosle como auxilio por el Gobierno de Santafe, Lanzas, un numei ode malos fusiles menor que el de los soldados ,yalgunos cañones fué todo lo que estaba preparado en esta línea para emprender la invasión de Venezuela, cuando llegó allí Briceño con 14 3 hombres, 43 fusiles y1.000 cartuchos traídos desde Cartagena. Entonces dispusieron su -campaña, encargándose Briceño de la invasión de Barinas. Vosotros visteis cual fué el éxito de su espedicion, yla capital de aquella provincia fué también testigo del fin que tuvieron sus temeridades. Este ha sido absolutamente yno otro aquel ejército que os pintaron tantas veces como numeroso, aguerrido ymandado por generales espertos. Soldados que jamás habían visto la imágen de la guerra :infelices ymiserables habitantes de las orillas del Magdalena, óde Jas montañas de Pamplona ydel Socorro; yaventureros creados repentinamente oficiales, componían este ejército singular. No os engaño en la pintura que os presento: es la misma que hicieron en 8y9de junio en sus respectivas declaraciones dadas ante el Juzgado militar de Harinas, Briceño ylos demas que fueron ejecutados en i5del mismo mes, en consecuencia de la razón, yde las leyes de todos los tiempos yde todos los pueblos aun los menos civilizados. Ala consideración de nuestro Gobierno ninguna cosa podía ser mas despreciable que estas fuerzas militares. Se había creado en Bannas un ejército capaz de destruirlas, yen cuya subsistencia se consumían desde el 22 de diciembre todos los productos líquidos de las cajas Reales de Puerto-Cabello, yde la provincia en que existía, ytodos los de la Administración general de tabaco de Guanare; que es decir., cerca de la mitad de las ren-
tas de las provincias. El Gobierno, oálo menos vosotros, estabais persuadidos de que allí existían tres batallones perfectamente armados ,disciplinados ypagados bajo los nombres de Numancia, España triunfante,yRe^eneiayyun escuadrón denominado de la Constitución. Asi pues :cuando supisteis que las armas de Bolívar penetraban en la provincia, si admirasteis el silencio yla inacción de este ejército ,creisteis que su presencia iba ahacerlo desaparecer para siempre, yácastigar en su principio una empresa dictada por la ambición de un audaz, ypor la desesperación de hombres perdidos. Pero Bolívar penetró hasta Trujillo yCarache como en país el mas amigo ,ysin otro estorbo que el que le presento en los Callejones una pequeña división que fué sacrificada por su mala situación. Vosotros ignorabais estos sucesos, ynuestro Gobierno también los ignoraba, sin que apesar de nuestra ignorancia dejásemos de vivir tranquilos con el ejercito de Baiinas» Vosotros debeis acordaros de la ansiedad ycontraste que padecieron nuestros espíritus por este doloroso estado ,ydei sobresalto que causó la inesperada noticia de que aquel ejército que tantos caudales había consumido, ytantas esperanzas inspirado: que había reunido muchos buenos oficíales, yalgunas tropas veteranas 5vque había visto 'Como u-no de sus destinos la conquista de Santafé, abandonado inesperadamente por su General, se había desaparecido ydisuelto, aescepci.on de la división pequeña que estaba acantonada en Guasdualito al mando de ese bomado y valiente Yañez que por tantos títulos merece nuestros respetos. Desde entonces consideramos abjertas,das puertas de la capital. De las pocas ybuenas tropas españolas muchos habían perecido el 25de mayo en las llanuras de Maturin: el fuego de la rebelión soplado interior ysordamente por los facciosos de todos los pueblos, vapoyado con las esperanzas de un ejército fo« midable, prendía rápidamente en todos los distritos: solo podían oponerse pelotones de hombres sin orden ni disciplina ,ytodo confirmaba este funesto porvenir. Vosotros, habitantes honrados de la capital, visteis la ignorancia en que el Gobierno ynosotros vivíamos en la época misma en que las armas de Bolívar se apoderaban tranquilamente de todo el interior de la provincia. ¡Oh memorable 3de agosto! En las aciagas horas de tu mañana se corrió el velo que ocultaba los funestos arcanos, recibiendo el inesperado aviso de que el General Monteverde se habla retirado de Valencia áPuerto-Cabello, sin existir en todo el camino hasta la capital un solo hombre que contuviese al ene-
(95) Qumrnos entonces la dispersión del cuerpo de Don Julián TS°:Jen las llanuras de los Tagnanes, yllegamos ácreer que eZ'rfecúvas las numerosas tropas que lo hablan arrollado. _ Cada uno de nosotros conoció el peligro, conociendo el sistema Vobjeto de los vencedores; yel Gobierno mismo, cierto de ‘ue la fuerza veterana en la capital era en aquel día de ,,4borne Lssülo pensó en evitar los males que amenazaban, dtng.endo una comisión que propusiese al gcfe enemigo un convento capaz de conseguir estos fines. Nosotros entretanto abandonamos nuestra patria para llorar desde lejos vuestros males. Eramos testigos del carácter de los gefes enemigos, ysabíamos su incapacidad de cumplir aun lo mas pequeíío que ofreciesen. Yo los conocía personalmente: sus aspiraciones me eran patentes: no ignora ja a situación personal de algunos, yaquellas circunstancias que hacen al hombre de pocas virtudes emprenderlo todo para conseguirlo todo ,sin reparar en los medios. Sí: no me engañé: así sucedió: el convenio se ajusto, yel país fue tratado como poseído por la fuerza. No os engano: ved su tenor. .,,,. «Deseosos de proporcionar la tranquilidad publica, evitarla dispersión de las familias ,la confusión yhorror de la guerra, yeconomizar la sangre humana con arreglo álas instrucciones de nuestros comitentes, hacemos las propuestas siguientes. — • Art. i.° Que se establezca yplante en la ciudad de Caracas ydemás de Venezuela la Constitución de las Espadas, yque se elija para llevar las riendas del Gobierno la persona que merezca la confianza de todas las clases en general. Contestación. -—Que aunque poseído de los mismos benéficos sentimientos ,yconceptuando que para ejecutarlos es inconducente la propuesta, no defiere áella, yque ásu llegada ála ciudad de Caracas se establecerá la forma de gobierno que parezca mas justa yadapta™ ble.=r Art. 2.0Que haya una reconciliación general, olvidándose todo lo pasado respecto de todos los habitantes, sin distinción de origen ni clases, dé modo que no podrán sufrir estorsion ni en sus personas ,ni en sus bienes por la adhesión que hayan manifestado al Gobierno español, con cuya condición ycomprometimiento se entregará pacificamente la ciudad de Caracas ytodos los pueblos que comprende la provincia de este nombre (ij con el puerto de la Guayra.rzdlespuesta.mConcedido, yse observará (i) A"o se propuso ni se convino sino en la entrega de los pueblos del partido capitular de Caracas ,de los cuales solo podía tratar su Ayuntamiento,Esta espresion es falsa ycapciosa.
(96) religiosamente. =Aut. 3.° Que sea libre la emigración de todos los que la pretendan para retirarse con sus intereses donde mas les acomode. =: Respuesta. ™Concedido con calidad de que hayan de presentarse dentro de un mes ásolicitar el correspondiente pasaporte, ydentro de otro realizar su salida, no habiendo embarazo por la falta de buques, ypudiendo constituir apoderados de su confianza para la recaudación de sus intereses y conclusión de sus negocios. El articulo 4.° se versa sobre el modo ytiempo de entrar en la capital. Este convenio fue acompañado para su ratificación en Caracas con el oficio siguiente, dirigido ai referido Brigadier Don Manuel del Fierro, Gobernador interino, yal Ayuntamiento de dicha ciudad. «Después de haber destruido los ejércitos que en número de 7.000 hombres oprimían áSanta-Marta (1), Pamplona, Mérida, Trujillo, Barinas yCaracas, nada me es mas fácil que libertar ála capital de Venezuela por la via de las armas; pero la clemencia que distingue átodos los defensores de la justicia, me hace olvidar que trato con los miembros de un Gobierno infractor, ysolo atiendo ála humanidad doliente yálos clamores de los desdichados que imploran mi protección contra la justa vindicta áque se han hecho acreedores los tiranos de ini patria. Por tanto he accedido ála generosa capitulación que los comisionados Sres. Marques de Casa-León, Don Fermin Paul, Don Vicente Galguera ,Presb. Don Marcos Ribas yDon Francisco Iturbe han venido dirigidos por V. SS. átratar conmigo, para mostrar al Universo que aun en medio de las victorias los nobles americanos desprecian los agravios, ydan ejemplos raros de moderación ;í los mismos enemigos que lian violado el derecho de gentes ,yhollado los tratados mas solemnes. «.Esta# capitulaciones serán cumplidas religiosamente para oprobio de Monteverde yhonra del nombre americano. Lo que tengo el honor de decir áV. SS. en contestación ai oficio de ayer que han puesto en mis manos los negociadores de ese Gobierno. «Dios guarde áV. SS. muchos años. Cuartel-general de la Victoria 4de agosto de 18 i3, tercero de la independencia, y primero de la guerra ámuerte.”Simón Bolívar. ™Sres. Gobernador yMunicipalidad de Caracas.» (t) Falsedad tan impudente cuanto que Bolívar ni ha visto el territorio de esta provincia ,ni sus heroicas tropas han sido vencidas por Cartagena.
(97) Compatriotas: el dia 4de agosto al amanecer comenzó el polacho de Caracas áconmoverse con escesos escandalosos, yel Gobierno sin otro apoyo que el de 174 hombres, lo abandonó. Esta débil guarnición hizo por la noche otro convenio con el nuevo Gobernador, por el cual los Oficiales debían conservar sus sables ybagages ,los soldados sus mochilas ,ytodos recibir sus*pasaportes para trasladarse al lugar que les acomodase. Despues ála vuelta de los comisionados, reunidos varios individuos de los que habían compuesto la Junta, origen de la comisión, ratificaron solemnemente el convenio. Poco tiempo después entró Boiivar en Caracas ádar principio ásu fugas soberanía, yáhonrar el nombre americano con el cumplimiento religioso de aquel pacto.¡Oh compatriotas! ¡como se ha cumplido! ¡Cuántas pruebas de generosidad se han presentado! ¡Cuánto honor ánuestro nombre! ¡Cuánto decoro ávuestro pasagero Soberano! Comparad este tratado con el de 20 de julio de 1812. El General Monteverde ofreció un olvido de lo pasado para los bienes ypersonas del pequeño territorio no ocupado: Bolívar lo ha ofrecido absoluta éigualmente; pero en su ejecución vosotros habéis visto que el primero ni una sola gota de sangre hizo correr, ni aun en las personas del territorio ocupado sujetas ála ley :ni una sola propiedad confiscada: ni una sola multa propiamente tal; cuando el segundo os ha presentado ese cuadro de horrores, de pillage yde atentados que ha ofendido ávuestra razón ydecoro. La mayor parte de los arrestados por el primero estuvieron sujetos álos trámites de un juicio bajo la autoridad de un legítimo magistrado, cuando los innumerables sepultados en mazmorras yconducidos al suplicio ,no han tenido otro juicio que la simple, la única voluntad del segundo: la sola palabra fusílese.Ocupada la capital por aquel ,si hubo insultos para con los vencidos, no fueron de grande consideración, cuando en la misma situación para con este los habéis presenciado de tal gravedad, que han injuriado vuestro honor: habéis visto correr por las calles mugeres del partido sedicioso que se tienen por principales ,para azotar en sus casas álas de la opinión opuesta. El nombre de nuestra patria se ha insultado por esos tirauqs en presencia de todas las naciones que saben ycontemplan nuestra historia. Ellos lian asesinado ásangre fría, sin perdonar sino acuatro, atodos los europeos ycanarios que han encongado en su irrupción hasta las inmediaciones de Caracas: viejos, niños, enfermos ,los mas pacíficos, los de ningún partido, i3
(98) los bienhechores álos pueblos en que residían, todos entre insultos insolentes han perecido: todos. Ellos en plena paz han saqueado sus bienes, yfieles imitadores de Syla han puesto en precio las cabezas de los que creen adictos ála causa de la Espana. También ellos han pillado por igual medio áaquellos americanos cuya protección ofrecieron en Trujillo el i5de junio. Ellos no han reservado de su proscripción sino ámuy pocas personas de cuyo nombre necesitaban, óde cuya opinión estaban muy satisfechos. En su boca se ha oido por la primera vez este escandaloso decreto :ó¿anta cantidad,óla muerte. Su insaciable sed del oro no se ha mitigado con estraer por este medio de solas trece personas europeas yamericanas 119.800 pesos, sino que han impuesto una contribución de 100.000 áesos arruinados pueblos de Caracas yla Guayra. En los mismos hospitales, santos yvenerables asilos de la humanidad, en donde aun entre las tribus mas barbaras no osó jamas penetrar la alevosía, ellos han encontrado medios yagentes para minorar sordamente el número de sus aborrecidos. Ellos hacen conducir sus víctimas desde los calabozos ai suplicio para que su terrible vista baga en ellos yen sus parientes yamigos efectiva la entrega de las cantidades pedidas. Ellos.... (1) Blas ¿para qué concluir este cuadro espantoso en donde se ven pintadas todas las pasiones con aquel semblante horrible que las es propio en su mas alto grado de exaltación? Vosotros que lo habéis visto tantas veces, contempladlo yestremeceos. Era este el cumplimiento de los pactos que debía esperarse de quien fluctuando entre los remordimientos del crimen ,ylos atractivos del mando, cada paso ha sido un eslravío, ycada promesa se ha desmentido con una contradicción la mas grosera. Bolívar ofreció honrar vuestro nombre con el cumplimiento reli- (1) Parece ya fuera de duda que se ha dado orden al limo, yRmo. Arzobispo para que la comunique álos VV. Curas párrocos ,prohibiendo el matrimonio entre americanos yespañoles europeos ycanarios; yampliando absolutamente la libertad de contraerle entre sí todos los primeros sin distinción de ciases ,estados ycondiciones. Si los emigrados áesta isla después del 4de agosto no guardasen un silencio tan profundo yobstinado sobre los sucesos de ese país, ¡cuántas cosas estraordinarias podría manifestar !Sí :podría hablaros del memorable escrito que está para dar ála prensa aquel Don Rafael Pereira que muchos de vosotros conocéis. Escrito propio de su autor, ycuyo asunto es demostrar al Gobierno ,que el matrimonio en la forma yduración observada entre nosotros ,es contrario ála naturaleza, debiéndola esposa mudarse ydurar ávoluntad del marido.
|ePuerto-Cabello ,yatravesando las montanas se presentase en las alturas de Yigirima sobre el camino de Caracas áValencia ycerca de esta ciudad. Asi se ejecutó. Se presentó sóbrelas alturas, ypoco después fue atacado por los cuerpos que de Caracas pasaban ála villa de San Carlos, en donde se formaba la reunión que debía atacar á Cebados yYañez en Araure. Entre estos cuerpos estaba uno de 5oo hombres, compuesto de todos los; estudiantes, de la Universidad de Caracas. EL.total ascendía ái, 5oo. Fueron constantemente rechazados' con perdida cada vez que intentaron atacar ysubir por aquellos escarpados derrumbaderos. La noché termino ios ataques. La lufz-deL dia siguiente los renovó, aunque con mas flojedad ymé-; nos arrojo. Nuestras tropas conservaron sus inespugnables, posiciones :pasaron en ellas la segunda noche, yála aurora del tercer dia las abandonaron junto con mucha parte de las municiones yvíveres que existían. Jamas ha podido saberse la causa de este inesperado abandono. El regimiento de Granada volvió áencerrarse dentro de la plaza de Puerto-Cabello ,yel General Monteverde, que en medio de sus mortales ydolorosas heridas velaba sobre las operaciones de aquella parte ,le hizo salir inmediatamente ymarchar por el camino de la ciudad de San Felipe, áunirse con Ceballos en Barquisimeto. Bolívar reunió todas sus fuerzas de varias partes en, número de 6.0I00 hombres ,yel 5de diciembre atacó á los cuerpos de Coro yBarinas en las llanuras de Araure, En su primer ataque fue enteramente degollado su bata-, llon de cazadores, en fuerza de 700 hombres. La victoria parecía decidida, cuando repentinamente se introdujo el> desorden, en nuestras filas: todo el cuerpo de Coro se disperso, yYañez batiéndose en retirada perseguido por el enemigo ,logró contenerle yseguirla hasta la villa de San Fernando, perdiéndose en un dia el fruto de tantas victorias. Aun se ignora el origen de aquella funesta dispersión que no pudieron contener todos los esfuerzos del l4
Brigadier Ceba!los, ysolo se atribuyó al incendio repentino de la paja de la llanura. El ejército Real perdió mucha menos gente cpie el sedicioso: los dispersos se reunieron en Coro yen San Fernando ,yel Gefe que los mandaba con un gran número de Oficiales llegó felizmente áGuayaría. El regimiento de Granada emprendió entonces su marcha para la ciudad de Coro por el horrible camino de la costa, yfueron tales sus sufrimientos en él, qiie apenas llegó ásu destino con una fuerza de 4oo hombres hambrientos ydesnudos. La circular espedida por el Comandante Boves, yla comisión conferida al General Morales, produjeron todo el efecto deseado. Para principios de diciembre ya su ejército constaba de 4.000 hombres de caballería de aquellos zambos ,indios ymulatos habitantes de los Llanos ,armados con lanzas, yde 14hombres de infantería. Con esta fuerza se puso en marcha para atacar un cuerpo de cerca de 2.3oo hombres, compuesto en mucha parte de las tropas vencedoras de Aráure que marchaba sobre Calabozo. El i3de aquel mes se le reunió felizmente el General Morales que conducía de Guayana cinco buenos Oficiales, roo soldados veteranos con fusiles, 3oo fusiles, un canon, 100.000 cartuchos, pólvora, plomo, ect. etc. Este ejército constaba entonces de i3o europeos, y4.000 americanos. El 14 encontró con el enemigo en el sitio de San Marcos, mandado por Don Pedro Aldao, natural del reino de Galicia, Oficial acreditado en el antiguo batallón veterano de Caracas. Jamas una victoria fue menos dudosa. Aquella nube de caballos se arrojó sobre el enemigo, yen poco tiempo quedaron muertos 2.000, yentre ellos su Comandante Aldao ycasi todos los Oficiales. Muy pocos pudieron llevar la noticia de aquella total carnicería. El valiente Boves marchó sobre Calabozo: se apod^ ró de ella, yseguidamente de todo el Llano bajo hasta eP pueblo de Parapara,
(j°7) He dicho anteriormente que el 18 dé agosto liabia sido puesto en las cárceles una gran parte de los europeos ycanarios que existían en Caracas ylos pueblos. Yo recibí esta noticia en Curazao en la mañana del a5 ;yno dudando del resultado de aquella prisión universal ,tomé el medio de evitarlo que me dictó mi consternación. Formé inmediatamente una esposicion para el señor General J. Hodgson ,Gobernador de la Isla ?suplicándole que interpusiese su autoridad para con Don Simón de Bolívar & fin de que diese pasaportes átodos los presos. Corriendo de casa en casa recogiendo las firmas de 52de los principales emigrados europeos yamericanos ,no pude hacer la entrega hasta las seis de la tarde. El Gobernador tuvo la generosidad de acojerla con todo el ardor posible ,yhacer el 4de setiembre la petición solicitada. Poco después llegó ála Guayra el con* voy, conductor del regimiento de Granada ,yentonces José Félix Ribas dió la orden siguiente escrita de su propio puño. «A las ocho del día de mañana tendrá V, S. en seguras prisiones átodos ios españoles ycanarios que se hallan sueltos ,hasta aquellos áquienes yo mismo óel General Bolívar hayamos dado papel de seguridad ,sin esceptuar oíros que aquellos pocos amigos conocidos de nuestra causa ,yque hayan sido perseguidos con nosotros ,los cuales son bien conocidos de V. S, Los demas no solo serán presos sino asegurados con grillos. Dios guarde etc. Mayquetia, i5 de setiembre de yi.°=r José Félix Ribas. =Señor Gobernador interino de Caracas. » Pocos días después llegó áCurazao la noticia de continuar las prisiones, yen su consecuencia no dudamos de la nulidad de la intervención; yen efecto ámediados de octubre se recibió la contestación que se esperaba. Esta conestación fue publicada por la imprenta de Caracas ,yvi- 110 amis manos el 15de diciembre. Entonces conocien- {°£odos los maíes podían seguirse del silencio para
(ro8) con los pueblos de Venezuela, ypara con todas las naciones que observaban nuestras desgracias comunes, dirigí mi cuarta carta. Decía asi : *1/: -—afije- 'lu'-'iiMíiíir- Compatriotas :Aunque la gaceta de Caracas de 25de noviembre último (escrita para los pueblos que no me conocen) tenga- por fin principal el intimidarme, yque en su consecuencia no volváis vosotros áoir las dolorosas verdades que os lie presentado ,yque forman la actual historia de aquellos insensatos; sin embargo me es muy amable vuestra felicidad ,para que tan impotentes armas puedan imponerme silencio. Veo con el desprecio que se merecen aquel papel ysus miserables autores ,las injurias groseras, los cuentos insulsos yridículos, las indecentes imposturas ,yel fárrago de calumnias que contiene, jSus miserables autores! ¡Oh compatriotas de Caracas !Vosotros los conocéis ydetestáis :Jos ciudadanos Rafael Diego Mérida, Ministro de Gracia yJusticia ,Manuel Díaz Casado ,yVicente Sallas ,cuyas vidas si se escribieran (y quizá se escribirán), compondrían muchos volúmenes de sucesos mas heroicos que los de Guztnan de Alfarache ,óGinés de Pasamente. Vosotros los conocéis por arriba ypor abajo ,por un lado ypor el otro ,yyo estoy cierto del aprecio que os merecen. Pero dejemos aun lado esos entes miserables, yno hagamos caso de quienes tan estólidamente se han atrevido ádecir, que mi pluma se ha movido por la indigencia en que vivo, jInsensatos íNo reflexionaron que si fuese cierto me colmaban de los mas apreciahles elogios, poniéndome en el rango de aquellos quesori pobres por haber nacido yser honrados yleales ,muy distantes de la infame clase de los que son ricos por haber sido yser salteadores yrebeldes (i). ¡Estúpidos! ¡Impudentes! Han confesado la verdad de los hechos que os he presentado, sin mas diferencia que llamar errores de su gobierno ai pillage, ála mala fe, á la ignorancia ,al asesinato, yácnanto de mas infame se ha presentado en ésta época infeliz. Esto me basta. Qid el irresistible idioma de la verdad ,ydesentendámonos de materias incoherentes. Los campos de Barquisimeto ,tran- ;'i v> • •i.. .:,: 11 i(1). Es bien notorio *>n esta isla que no habiendo sido bastante para pagar la impresión de aquellos escritos la cantidad total de las suscripciones /ha sido neéesario qué yo 14 completase con mi dinero»
(ro9) ‘la mansión en otro tiempo ele pacíficos labradores ,han sido 1qpados el 10 de noviembre último con la sangre de 700 de nuestros hermanos ,conducidos allí para defenderá vuestros opresores del justo castigo que tienen delante ,ysacrificados en parle por las armas yvalor del Gobernador de Coro ,yen parte por la impotente rabia de su General ,escitada con la vista de su total é ignominiosa derrota. No hay necesidad de que yo os lo recuerde. Vosotros los habéis visto despavoridos correr el uno áValencia, yvagar el otro con la noticia por Caracas tocando al arma: amenazando con la muerte átodos: reuniéndolos por esta amenaza en el cuartel de Capuchinos, yconduciéndolos ála mañanita siguiente como una manada de corderos al sacrificio que se les preparaba por las armas del Rey en las alturas de Vigirima. Alli visteis una tropa peregrina compuesta de estudiantes, soldados, eclesiásticos, niños, viejos ycuantos por el temor del Tirano cometieron la imprudencia de acudir ásu llamada. Los visteis después ser batidos en los dias 23 ,24 y25del pasado en las alturas referidas, dejando sobre la tierra mas de la mitad de aquellos miserables. Visteis después al Tirano cor-, rer áCaracas antes que llegase la noticia de su derrota, solo, sin la guardia que habia llamado de honor ,publicando victorias, ymandando solemnizarlas con iluminaciones, salvas, repiques, ycuanto creyó capaz de alucinaros :mientras tanto que las tropas del Rey, habiendo abandonado aquellas fuertes posiciones ,habían vuelto áPuerto-Cabello yclirigidose áotros puntos para batirlos de nuevo, sin mas pérdida que la de 8muer- tos y37 heridos. Esta es, pues, la suprema felicidad que os lian traído esos horabies ambiciosos, jugando con vosotros, con vuestras propiedades, con vuestra tranquilidad yvuestras vidas. Denada les importa vuestra ruma. El llanto de la viuda: las imprecaciones del padreios susprros del am.go que ven sacrificados al esposo, al hijo yaí arn.g° s„" paraiellos los dulcísimos acentos de su miisica pecuba .¿Quien os habra de decir q„ellegaría un día de tanta hu dantas ^dXoTrre^aV yÍi1 *í'eSt!g°Sde ta” lias, yde todo cnnfn 1.f7eimini°de vuestras famidar inmóvdes esos hS ‘f° maS ”*•*?’ yhabi«n de quepara castigar tales crímenes"* V'ai(0n *la Íus,¡c!a debían armar: digna de atraer sobre JT™™ humi|lacion, yla mas contemplan! vosotros el desprecio de todos los que os
(no) Compatriotas: lie cumplido con los deberes que este carácter me impone ,presentándoos ávuestros opresores como son ylo han sido desde antes del 19 de abril de 1810. Os hablo por la última vez lleno de sentimiento por los males que os causa su detestable conducta ;pero al terminar mis esfuerzos quiero aun haceros tan clara como la luz del dia la conducta de aquellos de quienes sois un miserable juguete: la mala fe, la impostura ylos demas vicios que la componen: quiero que vosotros que habéis sido testigos de la verdad ,os avergoncéis de veros mandados por hombres que tan audazmente se dirigen álos gobiernos con las mas atroces ypúblicas falsedades. Oid, pues, atentamente mi postrera demostración. Se hizo pública en esta ciudad áfines del último agosto la brutal persecución que en 18 del mismo habia dado principio en la capital de Venezuela contra todo europeo, canario yamericano que siguiese la causa de su nación. Supe yo los escandalosos y bárbaros asesinatos, las horribles prisiones, ytodos los males en que se hallaban sumergidos; yansioso de suavizar la dureza de su suerte, elegí el medio que me pareció mas oportuno ,eficaz y terminante. Yo hice al momento, yo mismo ,una representación que firmamos varios ,yque puse en manos del Escmo. Sr. Gobernador de esta isla. Decía asi. «Escmo. Señor: Al saber los infrascritos españoles por el último buque venido déla Guayra, que nuestros compatriotas de Europa éIslas Canarias, que quedaron en la provincia de Caracas, se hallaban encadenados ysepultados en las bóvedas de la Guayra; yal saber al mismo tiempo por un documento auténtico, que D. José Félix Ribas, uno de los gefes de las tropas invasoras, estaba en la constante deliberación de hacerles sufrir el último suplicio ,no liemos podido sino entregarnos al dolor que inspira semejante acontecimiento, ybuscar en medio de nuestra amargura un medio capaz de evitarlo, yde proporcionar ánuestros hermanos los alivios que esten ánuestro alcance.» «Hemos corrido nuestra memoria por todos, yáella se ha presentado como el mas vigoroso, el mas capaz de calmar la efervescencia de las pasiones, la notoria justificación, yla autoridad respetable de V. E.: autoridad que interpuesta para con los gefes actuales de Caracas, nos parece verla ya cubrir la vida de los desgraciados que están destinados átan doloroso sacrificio. Los infrascritos españoles de ambos hemisferios se presentan á V. E. :se lo ruegan con toda la espresion que les dicta el carácter fraternal; yesperan conseguirlo en Curazao áa5de agosto
(til) ¿j e,3i3. =Escmo.Sr. =José Domingo Díaz. =José Manuel de Lizarraga. =Pedro de la Mala. “José Vicente Lauda. =—:Francisco de Azpurua." Pedro Agurreyerre. “Lucas Ladera. =: Gregorio Cabrera. “Juan Esteban Echezuría. “Francisco de Ara mburu. “Francisco de Iturve. =2 Juan Antonio de Zubieta. —José María Monserrate. ~Manuel de Echezuría yEcheverría. rr: Juan Bernardo Larrain. “Miguel Ignacio de Aguirre.m: José Pacanins yNicolau. =Francisco Echarte. =: Dr. José Manuel Oropeza.= Manuel Franco. =Pedro Gamboa. =José María Camacho. =r Juan Nepomuceno Cabrera, rzr Francisco Espar. Cristóbal de la Cruz. == Antonio Timado, rz Domingo Martínez, rzr Ramón de Goñia. “José Martínez. “Agustín Me* sa. =José Meló Navarrete. =José Cruz de Ugarte..= Juan José Lander. =Francisco Chinchurreta. =Fernando del Castillo. =s Simón de Ugarte. =Domingo de Armendi. “Juan Martin de Aguirre. =Vicente Ayesta. =Francisco de Lavaca. =José Benito de Austria. =Domingo de Olavarría. =Pedro Antonio de Lavaca. =Bernardo de Galarraga. =Gerónimo Sant. =Miguel Esteba. =José Bazora. ~Benito Vidal yPonz. —José Tejido. — Jaime Buhadas. =Francisco de la Hoz. =Lie. José María Graxirena. =Juan Miguel de Amiama. =Juan Francisco Altuna. » Conocíamos muy bien el ilustre ygeneroso corazón de este Señor para no prometernos todo el éxito que deseábamos. S. E se penetró de la justicia de nuestra sencilla esposicion yno *du* dó un mon,ento aaadir oí™ álas muchas pruebas dadas hasta entonces do su amor al orden ,yde sn aborrecimiento álos oue sis,,iente> scgun en ,a Palacio del Gobierno ¡Curazao setiembre Lde 181V Señor: «Habiéndoseme hecho presente mi#» ¡es europeos se hallan confinados en las prisiones de kpPiU0' yde Caracas, áconsecuencia de la parte aue ton, Uavra timos desgraciados disturbios de Venezuela f,1 "" l°S ™en.e habrán de sufrir ia muerte, tengo eí ^orT Pr°bab,e; trataros sobre esta materia; yaunque estov 1/' °CUri’,r á >opor la lien conocida hur,lenidad de vuesJora ^^ tomareis ninguna medida de aquella especie- «' qUe ¿nlJZ!íe sentacion yainsertada. cualquiera en nuestra repre-
(í. í2) lugares, las cuales no posean vuestros generosos sentimientos, y quizá por principios erróneos ocurran áactos de crueldad, estimo por un deber de la humanidad interceder en su favor, y suplicaros les concedáis pasaportes para salir de la provincia: los valerosos son siempre misericordiosos. ™Tengo el honor dé ser ,etc. == /. Hodgsóm =Don Simón Bolívar ,etc.» >Nosotros viviremos para siempre reconocidos á5. E. por el sacrificio que hizo en dirigir al Tirano espresiones de que no és digno, yque soló dictó áS. E. su innato ygeneroso deseo dé conseguir el bien ácualquiera costa. Esta carta fue dirigida al Tirano ,ypasados muchos días dio una respuesta cual nadie pudo esperar :respuesta escrita por su Ministro de Estado, cuyos grandes yestraordinarios talentos, en medió de una cortísima edad ,han sido empleados tan desgraciadamente en adornar los medios de la ruina de nuestra patria. Este eterno monumento de vuestra vergonzosa alucinación, encierra bajo de un hermoso lenguage todo el veneno del mayor fulgor revolucionario :pueden contarse sus imposturas por el mimero de sus cláusulas: no hay un hecho de los que contiene que haya visto aun ámucha distancia la verdad: insulta al Gobierno áquien se dirige ,presentándole como hechos un tejido abominable de falsedades, yal Gobierno de quien se queja suponiéndole los espantosos alendados que son propios de su autor ;y por decirlo de una vez ,es una mezcla tan escandalosa, tan ofensiva del honor de la Nación Española ,tan peligrosa ,tan compuesta de principios falsos, de hechos inventados, de contradicciones groseras, yde sofismas estudiados, que es muy difícil decidir cual es mayor, si la invención que los forma, óel descaro con que se presenta. Sí, compatriotas: vosotros mismos habréis ya conocido estas verdades, yparece que era de mi obligación arrojarlas al olvido; pero si vuelvo mis ojos álo que sufrís en vuestra esclavitud, y si considero que las naciones del mundo para las que se ha éscrito ,no pueden juzgar de cosas que solo han conocido por el Órgano de la facción; creo de mi principal deber presentaros á vosotros yáellas como es en sí la obra maestra de la calumnia ymala fe. No os hablaré otra vez ;pero examinadla conmigo imparcialmente-: seguidme por todas sus cláusulas para que abominéis ásu autor. Cuartel general de Valencia ,ade octubre de i8i3. ExciviO. Su.
bre último que lie recibido el día de ayer, retardada sin duda (i) por causas que ignoro en el tránsito de esa isla al puerto de la Guayra.» «La atención que debo prestar áun gefe de la Nació» Británica, yla gloria de la causa americana, me ponen en la obligación sagrada de manifestar a\.E. las causas dolorosas de la conducta que ámipesar observo con los españoles que en este año pasado han envuelto áVenezuela en ruinas,cometiendo crímenes que deberían condenarse áun eterno olvido ,si la necesidad de justificar álos ojos del mundo la guerra ámuerte que hemos adoptado, no nos obligara ásacarlos de los cadahalsos, ylas horrendas mazmorras que los cubre, para representarlos áY. E.» De manera que en medio de sus furores no observa yejecuta su sistema de crueldad, sino con los españoles que en el año último han envuelto áVenezuela en ruinas. ¿Qué decís ?¿ Cuáles son esos españoles? ¿Serán por ventura los que habitando pacíficamente en los campos ,sin haber tenido parte en los acontecimientos públicos, han sido asesinados ácentenares; enfermos, ancianos ,yen otros estados igualmente respetables ?¿Serán Don Miguel Iparraguirre ,Don Juan Egaña ,Don Antonio Arizurneta ,yotros muchos que fueron conocidos entre nosotros por la probidad ydulzura de cus costumbres, yque se nos mostraban como ejemplos de sus virtudes? ¿Los que han envuelto en ruinas aVenezuela serán acaso los que respondieron con sus bienes ypersonas para la libertad de los presos por la rebelión? Sin duda alguna áestos debe dirigirse el Tirano; pues que son estos los que han perecido en suplicios: los que han sido asesinados inhumanamente: los que espiran en las prisiones, ólos que sufren todo su horror. Con nosotros han vivido en este año cen- ^enares de europeos ycanarios cuya conducta fue un ejemplo veltTan^r1 ]?' 11 ’7Ti CUyaS acciones han manifestado el eterno los Jhabian €Chad°§0bre 105 UÍtrages r€cibido*- Muchos de en actóT ^CV¡&t°Smomentos vergonzosos han intervenido en actos tan horribles de mudrla/l i señales efectivas de laZZf 'T^““ recibieroa meló •v“beneficencia. ^osotros no podéis negárhorror de tanlnd** *- Uge”erosidad >yPara ocultar todo el igna ingratitud, allá gimen óperecen en los despidió. ^esPa®oles >P«es que ansiaban por su mas pronl x5
'( 1*4) subterráneos, imputándoseles para colmo de su desgracia la nota tan falsa como atroz de haber envuelto e! año pasado en ruinas áVenezuela, Quizá entenderá el mas estúpido déspota por crimen el ansia con que solicitaron la libertad de sus verdugos. Pero dejemos áun lado esta impudente ymaligna imputación hecha ála faz de unos pueblos que han sido testigos de los sucesos ,yconsideremos solamente que la verdad tiene caracteres firmes tan peculiares áella, que nunca pueden ocultarse aun bajo la máscara seductora del lenguage. Ved al mismo que acaba de manifestar que su conducta cruel solo se dirige contra los españoles que en el año pasado envolvieron en ruinas áVenezuelas hacer esfuerzos para justificar en el todo de su carta su escandalosa declaratoria de la guerra á muerte ,con los escesos que supone cometidos desde el descubrimiento de nuestra patria por el espacio de tres siglos. {Qué contradicción tan vergonzosa y grosera! Su conducta atroz se dirige ácierta clase de españoles, ydeclara guerra ámuerte : yconcluye su esposicion con protestar que es incompatible en nuestro suelo la existencia simultánea de europeos yamericanos. «Un continente separado de la España por inmensos mares, mas poblado ymas rico que ella, al saber el año de 1 8 to la disolución de los gobiernos de España por la ocupaeion de los ejércitos franceses, se pone en movimiento para precaverse de igual suerte, yescaparse de la anarquía yconfusión que la amenazaba. Venezuela la primera constituye una Junta conservadora de los derechos de Fernando VII, hasta ver el resultado decisivo de la guerra :ofrece álos españoles que quisiesen emigrar un asilo fraternal: inviste de la Magistratura suprema ámuchos de ellos; yconserva en sus empleos ácuantos estaban colocados en los de mas influjo éimportancia. Pruebas evidentes de las miras de unión que animaban álos venezolanos: miras dolosamente correspondidas por ios españoles, que todos por lo general abusaron de la confianza ygenerosidad de los pueblos.» Seguidme con atención. Un continente separado de la España por inmensos mares ,mas rico ymas poblado que ella.... Si el Tirano no hablara áun Gefe británico, no pondría este pensamiento como accesorio áotro objeto principal: él diría loque en julio de i8iidijeron al mundo entero aquellos que publicaron solemnemente vuestra funesta independencia. Un continente separado por inmensos mares de la España debe ser independiente,Así lo espresaria si no viese que con tan subversiva pro*
(I2l) •(le aaién se compuso la numerosa comitiva del Capitán gcncrál CD. Manuel de Guevara Vasconcelos? ¿Fueron otros que los Toros, los Ibarras, ópor mejor decir, los Mantuanos ¡¿vl,,c nes concurrieron ásus numerosos .concites ?¿Quienes le acompañaban itodas partes? ¿Quién lo dirigió sino D. Miguel José Sana ?Dime uno ilustre yvirtuoso que oprimiese. El Sr. D. Juan de Casas que le sucedió interinamente, ¿con qué familia estuvo enlazado por dos veces? .¿Tí oeran parientes tuyas sus esposas? ¿Tío fuisteis vosotros sus predilectos ?¿Aqué hombre ilustre yvirtuoso persiguió? El Sr. D. Juan Jurado, Auditor de la Capitanía general ,¿con qué personas mantuvo estrecha correspondencia yamistad ?¿Fnerón acaso otras que vuestro I). Félix Ribas ,de quien fue compadre ,su familia ,ytodas las que la tuvieron con el Capitán general Guevara? ¿Quién fue su consultor sino aquel Xloscio tan célebre el 19 de abril? Dime, ¿a quien afligió siendo ilustreyvirtuoso „? El Sr. D. Vicente Emparan, en cuyo gobierno ,ybajo cuya incredulidad óimprevisión sucedieron los movimientos del 19 de abril, ¿qué amistades contrajo en Caracas? ¿Quiénes fueron los que mandaron en su voluntad? ¿Fueron otros que el Marques del Toro ,su hermano D. Fernando ,D. Lino dé Clemente ydemas de su clase? ¿A quién ilustre yvirtuoso ofendió? ¿A cuántos que debió castigar con la muerte no dejó salvos? El Sr. D. Estovan Fernandez de León ,cuando fue Intendente de esas provincias, ycuando con sus altos conocimientos las elevó áun grado de prosperidad ,que ni antes habían tenido ,ni después han vuelto atener ,¿a quiénes distinguió en su trato? ¿Tío fue álos nobles de Caracas? ¿A qué hombre virtuoso oprimió? El IUmo. yRmo. Sr. Arzobispo D. Francisco de lbarra, cuyas virtudes, bondad ydulzura fueron tan sublimes yveneraqy familia pertenecía ?¿No era lu parrenie i* ¿Ofendió 11 opnmio ápersona alguna? El Sr. D. Antonio López Quintana ,actualmente miembro SIZZir ÍUdÍCÍal ’7ent0I,CCS de la Audienpor 2yCOn° (.TÍentos yeces se ha confesado Ibarras Toi 7UTSP*" S"trat°?¿N°{ae <los Toros, AfueTeJseg “i: %% h°Mbre *«" de esai'n 1I°.fue . po ‘; el Sr-D-Juan Vicente de Arce ,Intendente f:nn“S? ‘T"Wacas0 otras co,nu„icaciories, ni m «-feto predilección sino álos Mijares, Toros yotros iguales " 16
(iaa ) Yel Sr. D. Joaquín de Mosquera yFigueroa ,Regente también de la Audiencia ,cuya integridad publicaban en esa capital, ¿áquién virtuoso éilustre persiguió ? Vuelvo ádecirlo. Que el mundo entero descargue sobre mí toda su abominación ,si con verdad me señalas uno ,uno solamente ilustre yvirtuoso áquien estos mandatarios que han regido nuestra patria mientras tu vida ,hayan hecho perecer en horribles mazmorras.Yo sí puedo decirte ydecir átodo el universo ,que jamas desplegaron en nuestro suelo ypara con nosotros, sino un carácter de bondad, que no era propio para corregir nuestros desórdenes,ycon cuyo abuso muchos de vosotros hicieron cuanto les inspiró su antojo óperversidad. Yo sí puedo decir átodos que la pena de muerte fue desconocida entre nosotros en toda la administración de estos mandatarios, áescepcion del delito de homicidio muy calificado. Desde el año de 1787 en que se estableció en nuestra patria el tribunal de la Audiencia ,no fueron castigados con ella sino 1r personas, acusadas, convencidas yconfesas de crueles asesinatos, que habían ya residido muchos tiempos en las cárceles, y áquienes la bondad de los Magistrados les daba el alivio de la duración. Quizá estarás persuadido de que fue un acto de tiránica crueldad la pena de muerte aplicada álos 12 blancos ,negros y pardos, europeos yamericanos, que la sufrieron en junio de 1799 Por horrorosa conspiración descubierta el i3de julio de 1797 ,yde cuya principal complicidad estuvieron plenamente convencidos yconfesos. Si es asi, sin duda es también una cosa graciosísima que des tal nombre áun acto indispensable de justicia señalado por todos los códigos del Universo. Sin embargo ,estoy muy cierto de que si el 19 de abril hubiesen estado á la cabeza de la provincia los mismos D, Manuel de Guevara, y D. Antonio López de Quintana ,que determinaron su ejecución, Caracas descansaría en su antigua tranquilidad: ómas bien por la atmósfera de Caracas no habría volado el genio de la rebelión ,exhalando su contagio pestilencial. Tal vez igualmente estarás persuadido de que fue un acto de insolente arbitrariedad la prisión de muchos de vosotros ejecutada en noviembre de 1808 :prisión óarresto en que todos existieron en plena comunicación entre sí :cuyos papeles no fueron ocupados ,ycuyos bienes permanecieron en libertad. Pero si confiesas que entonces hubo un proyecto igual de rebelión, concebido ynutrido por pocas personas desde aquel agosto; y
(ia3) míe la representación que motivó las prisiones fue un pretesto qtomópara oscurecer el complot, descuuierto poi el Sr. DJoaquín de Mosquera ,yen el cual los autores Incluyeron a»• Ls hombres de probidad que ignoraban la realidad del intento :si lo confiesas, también confesaras que el cast.go aplicado áaquel crimen fue muy suave según las leyes penales de todos los pueblos. Sí: hubo entonces el mismo proyecto que se verificó el IQ de abril: pocos fueron partícipes de su misterio: se buscó el pretesto de una representación que respiraba otras miras: se hizo tomar parte en ella ámuchas personas honradas: se eludieron así, óse obscurecieron las averiguaciones judiciales. Sí asi sucedió: yel mismo Ribas, que ahora manda en nuestra patria, me lo refirió en agosto de 1811,cuando ya nada le importaba el secreto. Dime, pues, ¿de qué mandatario te quejas. Señala un acto de crueldad: un hombre virtuoso éilustre que liava perecido en mazmorras ,ócuyos bienes hayan pillado estos mandatarios. Desígnalo. El 7.0párrafo es una variada repetición de lo dicho en los anteriores ,pero que incluye la clausula de costumbre .aquella que ha tres años no deja de resonar todos los dias en vuestros cansados oidos :los tres siglos de llanto yesclavitud. El 8.° contiene una pomposa descripción délos estragos de la guerra de América fyanuncia éindica inquirir su causa. El 9. pla designa de esta manera. «El español feroz ,vomitado sobre las costas de Colombia para convertir la porción mas bella de la naturaleza en un vasto yodioso imperio de crueldad yrapiña; vea abí V.E. el autor protervo de estas escenas trágicas que lamentamos. Señaló su entrada en el Nuevo-Mundo con la muerte ydesolación :hizo desaparecer de la tierra su raza primitiva, ycuando su saña rabiosa no halló mas seres que destruir, volvió contra los propios hijos que tenia en el suelo que había usurpado.» ¡Tantas atrevidas imposturas ,tantos groseros errores ,compatriotas, bajo tan hermoso lenguage! Seguidme detenidamente en su análisis. El españolferoz vomitado.... vea ahí V. E. el autor protervo de estas escenas que lamentamos. ¿De cuál español feroz se hablará? ¿Será acaso de aquel cuya heroica ferocidad arrostró los ciertos peligros de una navegación incierta para descubrir regiones ignoradas ,ydejar ásus hijos un suelo en donde gozasen la prosperidad yabundancia? No es de este seguramente; pqes
(i*4) ála distancia de 3o'o años nohannd;^ w, ? *'<*3 no na potado ser causa de estas cttte~ les escenas que se lamentan ahora. ¿Se hablara acaso de los españoles que en ios tiempos inmediatos aelas han. venido ánuestra patria? Tampoco. Los europeos venidos sucesivamente áesas provincias no han sido autorsde crueldades ni violencias. Vosotros sabéis tan bien como yo ycomo lo sabe ese déspota inhumano, cual ha sido constantemente la conducta de esos españoles que llama feroces yrapaces,, Salidos por la mayor parte de sus hogares ábuscar en otros países su fortuna ácosta de trabajos, de honradez yde fatigas, han llegado anuestra patria. Alli ocupados constantemente en la carrera que han emprendido, ydetestando la holgazanería de que an encontrado tan seductores ynumerosos ejemplos, han labrado su fortuna: fortuna justa que no se ha fundado en el robo oen el pillage, yque ha sido proporcional al esfuerzo ytiempo de sus tareas, yala buena íe de sus tratos. Es publico avosotros yátodo el mundo, que cuando parece que deberían volver al lugar de su nacimiento ágozar entre los suyos el fruto de sus tareas, umversalmente han adoptado otras ideas: han contraído enlaces con nuestros compatriotas: han dado principio ánuevas familias ,yhan dejado ásus hijos el fruto de sus sudores. Decidme, vosotros: ¿los bienes que ha heredado yque disfruta en estos momentos ese hombre frenético^ cómo fueron adquiridos? ¿Por quién? ¿Por qué tiempo? Españoles venidos á esa provincia, honrados ylaboriosos hasta lo sumo: en ella se enlazaron; en ella fallecieron, yen ella dieron principio auna familia que ha conservado aquel alto rango que ellos la dejaron :que ha poseído los grandes bienes que tantos afanes ytareas les costaron. Quién os diría ,progenitores de Bolívar, que llegaría un tiempo en que vuestros hijos, áquienes dejasteis una existencia llena de honor, comodidad ydescanso, jhabian de insultar vuestras respetables cenizas en medio del sombrío silencio de vuestros sepulcros! ¡Que habían de maldecir vuestra memoria, ymover sus labios ingratos yparricidas para llamaros feroces yladrones !¡Oh compatriotas !¡Que esta infame recompensa, esta atroz calumnia no se oiga en los labios de vosotros, para que nuestra patria no llegue al último grado de humillación ydesprecio! Señaló ,prosigue, su entrada en el Nuevo-Mundo con la muerte ydesolación :hizo desaparecer de la tierra su raza primitiva,*.. Dos calumnias tan atroces ,dos falsedades tan notorias, que solo han podido dictarlas, óla mas refinada mala fe, óJa
!nas vergonzosa ignorancia, Espresiortes mas propias para ser recitadas en el teatro, que dirigidas oficialmente al Escmo. 8r. Gobernador de esta isla. Primera, —Después que el audaz óinfatigable Colon ,aban- ?,/ ss-doso1oen su empresa por ¡a corte de Fernando 5.° ,atravesó mares desconocidos, yapareció sobre nuestras costas ;ydespués que su vuelta aEuropa con habitantes ypreciosas producciones de ios nuevos países comprobaron su existencia, el interes ,la novedad ,el amor ála gloria ,y otros estímulos de esta clase, hicieron trasladar áinnumerables personas que esperaban satisfacerlos en ellos. Jamas el <*en¡o de la guerra fue el que presidió las espediciones; pero ciertos del carácter de aquellos pueblos, ydel modo bárbaro yguerrero con que hablan sido recibidos en muchas partes los primeros descubridores, mezclaron en sus empresas los artículos del comercio que Ies era mas ventajoso, con las armas ymedios emir- ¡Ticos de defender su existencia. El español que ¡legaba áun teriitono con todas las pacificas demostraciones de un huésped v era recibido con las armas en la mano, se vela en la necesidad perno™1*USa“d0 ^'aS SUyaS ’yaProveckándose de su susiglo presentarse en el vasto Imperio Meii-anri* fi^ r'• "f"d“*"*•* --£™5:z , " cmr yconservar ia amistad yalianza ¡tp 7/F ,*VP dar ejemplos heroicos de generosidad vclemencia’- ye| nombre español en aquellas dilatadas «gione halff * de ser confundido con la adoración Si J,Z \PUlU° dos de pasiones indecentes traspasaron eL ™alvados a,u'aaron tan pocos, tan obscuros, yde tan vocZ'V ’fue* de sus. maldades, que no meéeL •P«‘ension el teatro numerados en la clase prineinal V'é recuei’do, ni setdad: verdad que solo han negado’ d^slu^T^ ^ geros tan cobardes para airottr,.. „,, gUrado a!gl"*os estran- *l'áeia los que los arrostrar!,* 5ÍT*’ C°m°"eD°S iandalosa yatroz desolación con „, '¿C“des Pues esaesda en el Nuevo-Mundo »- qUe deSpanoi señaló su entradesaparecido por el espTño¡fe-oZ P™'“Va de la Amórica ha *a' ?¿Con que dejó de existir Dor lí ^”° ‘‘ ay Índios «“ ,,a cUst de liombres de
(T26) frente pequeña, rostro redondo, poca óninguna barba, pelo grueso, negro ymuy liso; que lian nacido en las Indias de padres yabuelos de iguales circunstancias, yque oviven ya reducidos pacíficamente en poblado, óvagan todavía en tribus por las inmensas llanuras de estos continentes? ¿Que decis al leer esto? ¿Podéis contener vuestra risa? ¿Creisteis alguna vez que en vuestra presencia hubiese alguno tan insensato ,otan audaz que os insultase de esta manera? ¿Que son, decidme, esos individuos de la especie humana que muchas veces habéis visto en nuestra capital, venidos de las orillas del Orinoco yde Apure, teñidos sus cuerpos de encarnado, adornados con plumas, y espresando sus ideas en un idioma que no es de Africa ,Asia ni Europa? ¿Cómo los llamáis? ¿Por qué raza de hombres se han conocido entre nosotros? ¿A qué raza de hombres están destinados el cap. 9, art. 200 de la que se llamó constitución federal; yel cap. 14, art. 297 de la provincial ,que dicen asi :«Como la clase de ciudadanos que hasta ahora se ha denominado de Indios ¡no ha conseguido el fruto apreciable de algunas leyes que la Monarquía Española dictó ásu favor».... ¿A cuál lo están los decretos de las Cortes de 5de enero yi3de marzo de 1811, y9de noviembre de' 1812? ¿Pero para qué detenernos en una proposición tan ridiculamente falsa por su sustancia ysu modo? Contraigámonos aesas provincias, yconfesaréis conmigo que existen indios de la raza primitiva, pura yconstantemente heredada de padres ahijos, yque también existen, aunque adulterados, en la sucesión de ge» neraeiones por individuos de otras razas. Desaparecieron en nuestra provincia algunas tribus de las que la habitaban cuando Fajardo ysus compañeros la pisaron ;pero si vuestro Tirano hubiese tenido mas conocimientos déla historia del país que tiraniza, habria sabido que la espada del español que llama feroz no las hizo desaparecer, sino el veneno pestilencial de las viruelas que en i58opresentó el comercio en ella por la vez primera. Ycuando su saña rabiosa, continúa, no halló mas seres que destruir, volvió contra los propios hijos que tema en el suelo que había usurpado.Hé aqui ,compatriotas ,al español feroz dirigir sus armas contra sus propios hijos desde el mismo tno mentó en que no halló mas seres que destruir de la raza pnrni *- va; de modo que habiendo corrido mas de 200 anos que se te minó la destrucción de esta raza, hay dos siglos que esta trayendo ásus propios hijos. Decidme los medios de es a
truecíon; pues que hasta 1H09, en que dieron principio las sediciones de algunos partidos de América, nadie ha visto en ella arder el fuego destructor de la guerra, de la saña yferocidad; ydecidme también qué juicio hacéis de vuestro Déspota al oirle que los derechos que teneis yél tiene sobre ese suelo son los de usurpación que habéis heredado de vuestros padres. «Véale V. E. incitado de su sed de sangre despreciar lo mas santo ,yhollar sacrilegamente aquellos pactos que el mundo venera, yque han recibido un sello inviolable de la práctica de todas las edades yde todos los pueblos. Una capitulación entregó álos españoles el territorio independiente de Venezuela: una sumisión absoluta ytranquila por parte de los habitantes les convenció de la pacificación de los pueblos, yde la renuncia total que habian hecho álas pasadas pretensiones políticas. Mas al tiempo que Monteverde juraba áJos venezolanos el cumplimiento religioso délas promesas ofrecidas (1), se vió con escándalo yespanto la infracción mas bárbara éimpía :los pueblos saqueados, los edificios incendiados, el bello sexo atropellado ,las ciudades mas grandes encerradas en masa, por decirlo así, en horribles cavernas, lo que hasta entonces parecía imposible, la encarcelación de un pueblo entero.» No creo de mi obligación ni hablaros ,ni discurrir sobre acontecimientos de que tanto os he dicho en mis cartas anteriores. Vosotros liabais sido testigos de que el convenio de S. Mateo fue principalmente infringido, sustrayendo del rigor de la ley alas personas ybienes del territorio reconquistado que esr¡ r on amuü ,e q"ed;"'°.nescluidas aquel tratado; yque una prisión ,un corto embargo fueron las penas que sustituyeron ni P»<>, que le M'i i-* tiempo que Monteverde juraba el e„ r’, le°que al ofrecidas se vieron los pueblos saqufaZTÍos Idilios peregri'no^há disjmes* o* burhr ^«•« nador de est isH vá 6,n5Ultar al Escm°- Sr. Cober- Vesde Ti U juno de 1812 en que se (0P<XTm Ser 10 mÍ!m°7“Promesas prometidas.
(ja8) sancionó el convenio de S. Mateo, ¿qué pueblos se han visto saqueados? ¿qué edificios incendiados? Dilo :¿cuáles han sido? Aun mas :¿cuáles son los que en el mayor furor de aquella campaña tuvieron esta suerte? Si Calabozo yS. Juan de los Morros fueron tratados por la división de D, Eusebio AnUfianza con todo el rigor de la guerra, debes quejarte álos que causaron su desgracia. Sería cosa graciosísima, ypropia del cerebro de un delirante, exigir que fuesen tratados como hermanos esos dos pueblos, en cuyas calles ycasas los rebeldes se defendieron con obstinación ytemeridad. Aun en la guerra legítima, aquella que se versa entre Estados reconocidos, bay ciertos casos en que la suerte de los pueblos queda por el derecho de ella sujeta ála voluntad del vencedor. ¿Cuánto mas con justicia no deberian estarlo unos pueblos rebeldes, colocados en el caso que designa aquel derecho :en la temeridad de defenderse contra fuerzas enormemente mayores, ysin esperanzas del buen éxito ? Desde el 26 de julio, repito, hasta fines de diciembre en que apareció la rebelión de Maturin, ¿ha habido acáso un pueblo saqueado, óun edificio incendiado? Señálalo: no lo ocultes: que yo igualmente me someto, si lo designas con verdad, ásufrir la abominación de los buenos. Las ciudades mas grandes encerradas en masa en las prisiones.... No hay medio, no es posible. Vuestro demente Tirano se burla éinsulta áS. E. yátodos. ¿Qué debeis vosotros creer, vosotros que habéis visto que no alcanzaron ámil todos los que fueron arrestados en las provincias de Caracas, Barinas, Cumaná, Barcelona yMargarita, yconducidos áPuerto-Ca- bello yla Guayra? ¿Los que permanecieron en ellas por horas, por dias, ópor algunos meses? ¿Aquellos por cuya libertad tanto se interesaron los europeos hasta conseguirla, respondiendo con sus bienes, ysiendo causa de que el Gobierno sacrificase su firmeza yla rectitud de sus juicios áuna clemencia, óáuna severidad imprudente? ¿Y al arresto de este número de personas, muy pequeño con respecto álos que eran comprendidos, llamas ciudades encerradas en masai pueblos ent@ ros encarcelados ? El ii.° párrafo contiene pinturas tan poéticas como falsas de los diversos géneros de martirios ymuertes que eptonces se ejecutaron. Pero ¿en dónde se ejecutaron? No en suplicios ,porque no los hubo :tampoco en las prisiones ,porque áescepcion de algunos que estuvieron con grillos, nadie fue oprimido en su cuerpo de otra manera. De todos los que entraron en las de la
(i29) Guayra solo nueve fallecieron en el espacio de relio meses ;yde estos algunos en su casa, yen el seno ycomodidad de sus familias. Tú sí ,hombre cruel ,que en el furor de tu desesperada ambición has ejercido por medio de tus mas crueles ministros cuantos actos de inhumanidad han podido inventar la rabia ,el temor yla venganza. Vuelve los ojos áesas estrechas prisiones de la Guayra, en donde tienes sepultados todos los europeos ycanaríos que se libertaron del asesinato con que señalaste tu entrada, ytodas las tropas que entregaron sus armas bajo la salvaguardia de un tratado. Mira ácada dos con un par de grillos: con ese nuevo éinaudito género de tormento, en donde las incomodidades del uno se hacen comunes al otro ,yen donde se ha visto ya muchas veces tener por compañero inseparable áun cadáver de muchas horas. Mira esa multitud de hombres venerables ,cuyas costumbres ybeneficencia han honrado á nuestra patria ,desnudos, desollados por el calor, respirando una atmósfera ya pestilencial, traspasados de hambre, cubiertos de miseria. Mira ese alimento que les franqueas, ese indecente alimento de pocas onzas de legumbres ,yotras pocas de plátanos. Mira comerlo mez- Ciado con sus elocuentes lágrimas áesos mismos que en otro tiempo franquearon sus caudales para que vuestros colegas fuesen tratados con abundancia en esas propias prisiones. Mira esa multitud de honrados ,cuyas espaldas has despedazado inhumana ypúblicamente con azotes, bañados en llanto mas por esta ingratitud, que por sus dolores. Mira, en fin, ese crecido numero de,cadáveres que diariamente salen de las mazmorras, levando en sus negros ydesfigurados semblantes la verdadera imagen del criminal que los ha sacrificado. ¡Oh ,rompanotas cuya probidad yrubor aun todavía existen ápesar de tan funestos ejemplos :volved también vuestras ojos para compadecer álas victimas ymaldecir al Tirano ! ? Dañóla TTKel CUadr°n°exaeerad°de 1« drama esaAmerica: cuadro que escita áun tiempo la ingnacion contra los verdugos, yla mas justa yviva sensi- TItlas ;;ctimas-sin ~«ienlZl, Za TJT :ntercederp°r la h^dadatonnensabanal l‘n£rZ CampUmÍent°de «Pa<*° que interetecimLC tos S !-me°habe PenSa ,f 0^repet!ros la gloria de los aeon- «ia las inicuas calumn* 01 °’ ^*®Ue demuestran liasta la eviden- SCalUmwas co“í™ ^ha pintado ese cuadro que l7
o3o) solo existe en la imaginación del pintor. Sin embargo no me considero de serlo en remitirme al testimonio de todos aquellos de vosotros que sufristeis el arresto. Decid áese hombre furibundo por quiénes salisteis de él :quiénes os favorecieron ,ycuales fueron las almas sensibles que intercedieron por vosotros. Decídselo ,yavergonzadlo. «V* E. interpone ahora su respetable mediación por los monstruos feroces autores de tantas maldades, Y. E. debe creerme. Cuando las tropas de la Nueva-Granada salieron ámis órdenes ávengar la naturaleza yla sociedad altamente ofendidas, ni las instrucciones de aquel benéfico Gobierno ni mis designios eian ejercer el derecho de represalias sobre los españoles que bajo el título de insurgentes llevaban átodos los americanos dignos de este nombre ásuplicios infames ,óátorturas mucho mas infames aun. Mas viendo áestos tigres burlar nuestra noble clemencia ,yasegurados de la impunidad continuar aun vencidos la misma sanguinaria fiereza; entonces por llenar la santa misión confiada ámi responsabilidad, por salvar la vida amenazada de mis compatriotas ,hice esfuerzos sobre mi natural sensibilidad para inmolar los sentimientos de una perniciosa clemencia ála salud de la patria.» V. E. interpone su mediación por los monstruosferoces autores de tantas maldades.,., Hé aquí completamente puesta ála luz pública toda la ligereza de vuestro Dictador. Jamas S. E. ha interpuesto su alta mediación por esos que él llama monstruos autores de tantas maldades ;porque él no lo ha hecho sino para con los pacíficos europeos ycanarios que espiraban, yestan prontos para espirar en sus horribles prisiones. Los que el cruel supone autores los ha designado en su esposicion anterior^ ylos indica por sus nombres ypor hechos inventados ó“tergiversados en el testo de ella. Supone autores al Sr. Capitán general D. Domingo Monteverde, álos oficiales D. Eusebio Antóñánzas, Zuazola yBoves, yátodos aquellos que en los acontecimientos de la guerra obraron yestán obrando con energía, valor yconstancia. Si murió Zuazola, ¿qué necesidad tienen los demas de ninguna mediación para con vuestro Tirano ?Muy distantes de su criminal dominación, ópuestos ála cabeza de cuerpos que le hacen temblar, yle harán desaparecer, ¿qué tienen que temer, óque pedir? ¿ó sobre qué cosa semejante interposición ? Afirma que no fueron sus designios al comenzar la campaña
Simón Bolívar. rrrEscmo. Sr. Capitán general de la isla de Curazao ysus dependencias. » jOh compatriotas! por lo que acabais de ver juzgad de los sentimientos de ese hombre despechado ,yde cuantos le rodean. Os hablo por la última vez, persuadido de que no hay muchos entre vosotros que no conozcan, óno quieran conocer estas verdades. He cumplido con mi deber ysentimientos. Ningún interes particular me ba inspirado el designio de dirigirme ávosotros; y estad ciertos de que si esa ignominiosa sedición tuviese, ópudiese tener el menor aspecto de justicia, no sentiría mi corazón el horror que ella le escita. Me es imposible ver sin conmoverme el sacrificio que están haciendo de vuestro honor, de vuestra tranquilidad ,de vuestras haciendas yvidas, sin otro objeto real que satisfacer sus respectivas pasiones esos pocos miserables que juegan con vosotros. ¿Queréis ver el lugar que ocupa en ellos nuestra santa Religión ?¿ Queréis saber el objeto de todos »us deseos? Habéis ya visto colocar el inmundo corazón del sedicioso Giraldo sobre el mismo altar en que se ofrece diariamente la preciosísima sangre de Jesucristo, yviolarse en su ridicula apoteosis los ritos mas venerables de la Iglesia. Habéis visto una prisión universal de los hombres acomodados para tocar al pillage bajo superfinas formas judiciales. Sí :quiero que lo confeséis por lo que vosotros habéis visto, ypor sus mismos periódicos. Leed su gaceta de x6del actual. Habéis visto correr abundantemente la sangre de nuestros mas conocidos compatriotas en lo que él ha llamado triunfo de Araure ,yque no ha sido sino un acto mas seguro de vuestra ruina. Habéis, en fin, visto regarse los campos de Calabozo con la de muchos centenares de víctimas que en 13 del actual han perecido bajo la espada del mismo Boves ,áquien no hace muchos días que os afirmó haber arrojado al Orinoco. 5¿Qu<"‘ os resta >ya por último ?Nuestra patria está despedazaba ,ysu ruina total será inevitable ,si haciendo un esfuerzo no concurrís aderribar el trono afrentoso de la tiranía, antes que el soplo de una nación insultada os haga desaparecer como el humo. =Curazao 24 de diciembre de i8i3 .=fosé Domingo Díaz. ts*>ss»— • ^ada ocurrió en el resto de diciembre ,ni en el mes de enero de 1814 que mereciese la atención pública. Solo se hizo memorable la indecente farsa del convento de San 1ancisco ,representada ámediados de aquel mes. Reuni- 18
(í38 ) das en su gran patio todas las corporaciones ypersonas principales de la ciudad, se presentó Don Simón de Bolívar rodeado de sus Edecanes ySecretarios de Estado, y después de un largo discurso en que manifestó, que vencidos ydestruidos todos los enemigos, ya la República estaba sólidamente establecida ,pedia que se le admitiese la renuncia de su mando yse le permitiese vivir como un vecino particular. Entrego el bastón, yse retil o. Siguieron las memorias de los Secretarios, esponiendo el estado floreciente de todos los ramos de la administración ,y después de ellas diferentes discursos de varios de sus parciales ,en que elogiándole bástalos cielos, pedian que no solo no se admitiese su petición ,sino que se le continuase con facultades soberanas. Este era el objeto de la falsa ,yasi se acordó. Esta fue su primera renuncia. No se ignoraba en Caracas, yel lo sabia mas que todos, que el ejército del Comandante Reves contaba ^a con yá8.000 de aquellos habitantes de los Llanos, ácuyos caballos ylanzas nada podia resistirse. Iampoco se ignoraba que el cuerpo del valiente Yañez, organizado de nuevo ,marchaba de San Fernando sobre Rannas. También igualmente se sabia que el Brigadier Ceballos ,vuelto de Guayana áCoro, reunia los restos dispersos, ycon los 4oo hombres del regimiento de Granada ynuevos reclutas estaba pronto ainvadir la provincia. Eran del mismo modo muy sabidos en aquella ciudad los acontecimientos del 28 de diciembre en Puerto-Cabe- llo. Una junta de europeos exaltados ,inconsiderados y poco previsivos ,formalmente instalada por sí misma ,y reunida en la casa de la factoría, mandó levantar los puentes levadizos, éintimó yejecutó el arresto ydeposición del mando de sus buques al Comandante principal de marina, yálos Oficiales de la marina de S. M. :depuso y arrestó al Comandante de la plaza nombrando áotro, ydepuso igualmente al General Monteverde ,quien en medio de sus males, ycon el único auxilio del Auditor de
(i39) marina Don Ramón Hernández Armas ,pudo restablecer las cosas en su legítimo estado. Ultimamente ,no ignoraban que él General Don Juan Manuel Gagigal había llegado áPuerto-Cabello en el mismo mes ,para encargarse del mando de la provincia. En estas circunstancias Don Simón Bolívar dio las órdenes mas precisas para reunir todas sus fuerzas en disposición de atender átodas partes; pero de obrar mas activamente contra Boves. Asi :concentró una parte en las ciudades de Barquisimeto ,de Valencia yvalles de Aragua ,yformó con el resto en la villa de Gura (pueblo que puede llamarse el primero de los Llanos) un ejérci- to de 4.000 hombres, la flor de todas sus tropas, con regulares almacenes. Era mandado por el nefando Campo Elias ,natural de la Rioja; aquel Campo Elias que llegado en su pubertad áVenezuela fue recibido, protegido ymantenido por su tio Don Antonio Arizurrieta ,uno de los mejores hombres del mundo ,recibiendo este después por recompensa el haberle hecho fusilar ásangre fria. Sin embargo de las fuerzas reunidas, el nombre solo de Boves hacia temblar al Sedicioso ,ynada creía suficiente para vencerle. Conocía la religiosidad casi llevada ála superstición de los feroces soldados de Boves ,ydispuso que el Reverendísimo éIlustrísimo Arzobispo ,el Prefec- to de los Capuchinos yotros eclesiásticos pasasen álos Llanos (precedida una pastoral al caso) ypredicasen la paz, yla legitimidad de su gobierno. Bien conocía el Sedicioso toda la fuerza de esta disposición ,yyo también la conocí inmediatamente que la supe. No perdí un momen- to :escribí al Ilustrísimo yReverendísimo Arzobispo ,é impresa al mismo tiempo esta carta la introduje en todos los pueblos ,yprincipalmente en el ejército de Boves. Por fortuna aquel Prelado no llegó sino ála villa de Cura ,y retrocedió. Los demas eclesiásticos siguieron ;pero arrestados por Boves fueron remitidos áGuayana. Esta carta es la quinta. Decía así ;
V.iompatriotas - .era firme mi resolución de no escribiros mas sobre los males de nuestra patria, porque estaba persuadido de que conociais ya sus autores ,sus proyectos ,sus miras ysus medios de conseguirlas. No me habrían" hecho jamas variar este pensamiento, ni sus insolentes calumnias, ni las mas groseras injurias, propio lenguage de semejante gobierno ;porque las veo como unos trofeos que acompañan al triunfo conseguido sobre esos pobres hombres que se despican con insultos de las verdades que confiesan con el silencio, <5 que relucen mas con sus estrafalarias refutaciones. Así que, las gacetas de %4de noviembrs, yi3y17 de diciembre vivirán siempre conmigo para que me recuerden constantemente una victoria tan decisiva ybrillante. Pero se ha puesto en ejecución por los perversos un medio para alucinaros ,sorprenderos óintimidaros, tanto mas peligroso, cuanto es mas estraño ysingular. Abusando de la bondad característica del limo, ylimo. Sr. Arzobispo de Venezuela :de la crítica situación en que le han puesto los hombres ilusos ócobardes que le aconsejaron en la tarde del 3de agosto no abandonase aquella parte de su grey; ytal vez del terror que han infundido en su espíritu los escandalosos ,crueles ybárbaros acontecimientos que han sucedido á su vista, lo han elegido por instrumento desús designios, yhan esperado de él para con vuestra religiosa credulidad yrespeto atraeros ásu partido, yconseguir que olvidéis vuestros deberes, vuestro honor yvuestros juramentos. No solo le hicieron firmar los edictos circulares de 18de setiembre y20 de diciembre, sino que le han forzado áponerse en camino yandar de pueblo en pueblo representando un papel peregrino ,ycontrario absolutamente ásu voluntad, carácter ydecoro. Apenas tuve noticia de aquellos escritos, yde esta peregrinación ,cuando considerando la amargura de que estaría lleno el espíritu del Prelado, yviendo ya las impresiones formadas en algunos menos considerados, me tomé la libertad de dirigirle una carta por el correo de esta isla ,ypor el conducto de Don Lino de Clemente jComandante actual de artillería de la Guayra. Ya había partido para su destino esta carta cuando vino ámi noticia que el gobierno de Caracas había comunicado órdenes tcriminantes al Comandante de la Guayra ,bajo pena de muerte, para que todas las cartas que llegasen allí se recogiesen yremitiesen á. la Secretaría de Estado ,en donde se abrirían ydestinarían. Esta providencia ,al paso que me escitó la risa, viendo ásu miserable policía tratar por medios Un necios de impedir la introducción de"
(141 ) mis verdades (verdades que vuelan, circulan yandan entre ellos por todas partes, ysin que sepan ni puedan impedirlo); me hi- '¿o conocer que mi carta para el limo. Prelado iba áser sepultada en la Secretaría ,ócondenada inmediatamente al fuego. Asi :no esperando la respuesta que deseaba para presentar la verdad ,como os la anuncio, lie creido necesario manifestaros esta carta, yprevenir lo que con relación ásu contenido pueden publicar los perversos. Decia asi : «limo. Sr. :Muy apreciable señor mió :pues que mi residencia temporal en esta isla no me priva del carácter de oveja ,y discípulo del rebaño yescuela, de que por la gracia de Dios ,y por la voluntad del Sr. D. Fernando vii es Y. S. I. pastor ymaestro; me creo en la íntima obligación de ocurrir áY. S. I. en todo aquello que pertenece al alto ministerio que se le ha confiado. Me es imposible tomar otro partido ,cuando veo las siniestras interpretaciones que se dan álas acciones de Y. S. I. en los actuales acontecimientos políticos de su diócesis por una porción numerosa de sus diocesanos ,que como yo la abandonaron por no sufrir el gobierno de aquellos que invadieron yusurparon la autoridad civil de esas provincias. Me son muy dolorosas estas interpretaciones por la influencia que tienen en la opinión publica, y porque muchos no estarán quizá tan convencidos como yo de la realidad del crimen cometido, ni serán tan capaces de mirar con desprecio cuantos esfuerzos se hagan para persuadir lo contrario, sea cual fuese la persona que los haga. limo. Sr. :deseo terminar ycallar estas interpretaciones en favor de los pueblos, yen ho- nor de V. S. L; ypara ello espero yle suplico que tenga la bondad de oir mis proposiciones con aquella que le es característica. «Bajo estos supuestos permítame V. S. I. le haga presente que una de las cosas sujetas átales interpretaciones lia sido lo que enlie sublimes preceptos de moral cristiana decia Y. S. I. en su pastoral de 18 de setiembre ultimo. «Fsta ley (la de independencia de Ycnezuela) estuvo Sm v^or adentras las armas españolas ocuparon estas mismas provincias; mas al momento que vencieron las de la República ,yásu triunfo se unió la aquiescencia de los pues-d^ ?6*' aieC0^r<^to^° su imperio, yella es la que hoy preeen el Estado venezolano.... Adunaos en vuestros senuniemos ,ydecidiéndoos constantemente por el orden y común ti anquilidad ,obedeced prontos yeficaces al actual gooierno de la República para defender vuestra religión y vuestra patria.... Pueblos sencillos, simples ydóciles, ¿por
(i4a) qué razón os armais los unos contra los otros ?La naturaleza gime al ver ya tanta sangre derramada sobre el suelo americano :una yotra condenan vuestra imprecaución y vuestros escesos.... Valles del Tuy ySta. Lucia, pueblos de occidente, Charayave, Tácala ydemas lugares donde ha prendido el fuego de la discordia ,levantad las manos puras al cielo para apagarlo» Sed fieles yobedientes alas publicas autoridades constituidas ,yrecibidas en esta República para sostener su independencia. «Por tanto Nos, consultando el honor ygloria de Dios» yel mayor bien espiritual ytemporal de estas provincias, ordenamos ymandamos átodos, yacada uno de los venerables Curas de nuestra diócesis, que por sí mismos lean y publiquen repetidas veces este nuestro circular edicto ,yque preparándose de antemano, yconfiando mas en la oración yhumildes ruegos al Señor, que en sus propias fuerzas y natural saber, espliquen ásus respectivos feligreses, no solo los domingos ydias festivos, sino cuantas veces les sea posible, con palabras claras, sencillas yacomodadas ala capacidad de su auditorio, ycon la decencia, decoro yma gestad que pide el augusto ministerio de la divina palabra, todos los dogmas ypuntos de moral evangélica, yendo por partes ,yde una áotra ,ylos principios en que se funda la sebredicha ley del Supremo Congreso ,declaratoria de la absoluta independencia ,concurriendo álo mismo ,ysegún las diferentes oportunidades los demas sacerdotes rconfesores ypredicadores ,ytodos con el santo fin etc.» «Del mismo modo el edicto de 20 de diciembre último que ha precedido ála visita emprendida por V. S. I. álos pueblos de su diócesis ,yen el cual se notan los fines que ella lia tenido en las siguientes palabras.» «El harto, la rapiña, el saqueo ,los homicidios yasesinatos, los incendios ydevastaciones, la virgen estuprada, el llanto de la viuda ydel huérfano, el padre armado contra el hijo ,la nuera en riña con la suegra, ycada uno hus cando ásu hermano para matarlo ,los feligreses emigrados, los párrocos fugitivos, los cadáveres tendidos en los caminos públicos ,esos montones de huesos que cubren los campos de batalla ,tanta sangre derramada en el suelo americano :todo esto está en mi corazón.... El estado ,hijos míos, en que os halláis, £es acaso aquel estado santo de unión ,de amor yfraternidad, de respeto, obediencia yfadelidad ai
(i/,3) gobierno en que quise poneros cuando con las espresiones mas patéticas os hablé por mi edicto circular de 18 de setiembre último? Vosotros ,ingratos, no me oís ;mas yo que no me cansaré jamás de hablaros, voy en persona ávisitaros, yos diré por mí mismo ,ypor medio de mis coadjutores ,lo propio que en él os tengo significado.... Pueblos del interior, áquienes me dirijo ,sabed que la potestad sagrada con que el cielo me ha elevado sobre vosotros, no es potestad de dominación ,sino de pura caridad yamor. No os hago la guerra, sino os llevo la paz; ypues el gobierno se ha dignado franquearos un indulto solemne ,obligándose al mas religioso cumplimiento, aprovechaos de él en la presente ocasión ,en que yo también estaré en medio de vosotros ,etc. 3> «Permítame V. S. I. que ante todo le recuerde que se hallan en, contradicción la aquiescencia con que dice V. S. I. que los pueblos recibieron el gobierno de la república ,yese cuadro espantoso de desolación yestragos de una guerra civil ,la mas destructora que inmediatamente V. S. I. nos presenta en sus dos edictos circulares. «¡ Oh Sr. limo.! Yo bien sé que V. S. I. es incapaz de una contradicción tan palpable. Amí me son patentes sus sentimientos, yveo con el mas intenso dolor que su mano venerable ha sido conducida por otras sacrilegas yparricidas para sellar contra su voluntad estos eternos testimonios de la humillación con que tan indignamente le tratan. «Los diocesanos de V. S. I. ,residentes en esta isla ,han visto llenos de sobresalto el contenido de las cláusulas que he copiado, ylas han reducido álas siguientes: Quiero poneros bajo el gobierno de la independencia ,yque os unáis para defenderlo. Quiero que dejeis las armas ,vosotros pueblos que las tomasteis contra él. Mando que en el pulpito yen el confesonario se os haga entender esta doctrina ,yyo mismo voy ápresentarme entre vosotros para que la oigáis de mis labios ,ypara que con mas seguridad las depongáis yos acojáis al indulto que se osha ofrecido. «Los perversos que han hecho firmar áV. S. I, semejantes proposiciones, ¡cuánto en sus detestables conciliábulos se habrán hurlado de V. S. I.! Como que los conozco personalmente, me parece que los veo gloriarse en ios términos mas indecentes del aspecto con que han procurado presentar áV. S, I. álos ojos de todos los pueblos que detestan ymaldicen su rebelión ;yalia en os °^scut'os placeres del juego yde la embriaguez el alto carácter
(i44) ele V. S. I. ,burlado ,ytan odiosamente ultrajado ,habrá servido para aumentar su criminal alegría. «¡Cuánto engañó áY. S. I. el deseo de la paz que le hizo determinar su residencia entre esos inhumanos la tarde del 3de agosto, cuando todos abandonamos su suelo, persuadidos de que Y. S. I. venia con nosotros, pues eramos igualmente ovejas de su rebaño ,asi como las de Puerto- Cabello yde muchos pueblos libres, yaun ovejas que huíamos del hambriento lobo! ¡Cuánto engañaron áY. S. I. esos eclesiásticos pusilánimes que le persuadieron la necesidad de su persona en Caracas ! «Pero ya que por una desgracia de Y, S. I., yde todos, permaneció Y. S. I. en medio de sus tiranos, ¿por qué ai recibir la orden de publicar semejantes edictos por el llamado Ministro de Gracia yJusticia Rafael Diego Mérida no olvidó V. S. I. por unos momentos esa paz tan deseada para reprenderle como maestro, y para hacerle presente tantos ejemplos de personas ilustres qoe en iguales circunstancias todo lo pospusieron úolvidaron? «Creo que Mérida, aunque tan audaz, habria temblado al recordarle V. S. I. los Obispos de España que abandonaron su diócesis por no reconocer el gobierno de un usurpador menos detestable, ytanto mas disimujable cuanta es la diferencia entre la agresión injusta de un gobierno establecido, yla usurpación criminal de una rebelión sanguinaria. Mérida se habria estremecido al recordarle V. S. I. los Obispos de Francia condenar dos en 1792 al mismo voluntario abandono :los YY. curas párrocos ,ymuchos Obispos yCardenales conducidos desde Roma álas malsanas costas de Córcega en el año próximo pasado por no reconocer ni asentir ai gobierno del déspota de la Europa; yla misma santidad de J?io YII llevada al centro de la Francia en honorífico destierro por negarse entre otras cosas ásemejante reconocimiento. Mérida, en fin, habria temblado cuando V, S, I. le hubiese recordado un hombre respetable que él conoció, el señor Don Arias Mon, Decano del Consejo de Castilla, desterrado áBayona, ymuerto en su glorioso destierro; ylos Obispos de Cartagena de Indias y¡Santafé de Bogotá, de quienes al primero no ha podido aquel gobierno arrancar su reconocimien- to, yel segundo abandonó su rebaño por no prestar otro igual. «Juzgo que V. S. I. conociendo estos ejemplos, ycierto del os justos ysantos principios que los inspiraron ,habrá temido exponerlos al Ministro por no irritar su furor yel de sus colegas, ypor conservar esa paz tan deseada de V. S. I. ,ytan imposible de ^conservarse por los ineficaces ,extraños yaun prohibidos
(145 ) medios que para ello hacen ejecutar áV. S. I. Si esto es así, como lo creo ydebo creerlo, ysi Y. S, I. viendo ese furor revolucionario elevado áun punto proporcional al mal estado de sus negocios, teme todavía que se exalte aun mas, yque oponiéndose abiertamente ásus deseos ,los pocos restos de orden desaparezcan ;yo ruego áY. S. I. encarecidamente tenga la bondad de decir al Ministro de mi parte: que el reino de P.S. J. no está en este mundo :que la vocación de V. S. 1. es inseparable del retiro yabstracción de las cosas seculares ; yque por consiguiente debe saber que está prohibido áV. S. I. el introducirse en ellas yyen querer poner ásus diocesanos fuera del gobierno que siempre han obedecido, que juraron solemnemente ,, yque obedecen ydefienden con su sangre. «Tenga Y. S. I. la bondad de decirle de mi parte, que no hay absolutamente medio alguno en ser óno un crimen horrible el gobierno de que es Ministro. Que es lo primero, por la nulidad de las razones con que pretenden justificarlo: por el inaudito cúmulo de atroces delitos con que han querido establecerlo; y porque todos los pueblos que han tomado las armas contra él y despreciado nlíamenfe los ridículos medios dispuestos para alucinarlos: todas las naciones que lo contemplan ,las que han jurado conservar la integridad déla Monarquía Española, incluso el Emperador de los franceses, moribunda esperanza de sus delirios: la serie de tanios juramentos los mas solemnes ,yde tantas generaciones que vivieron felicísimas: él mismo: sus perversos colegas, yY. S. I., en fin, están persuadidos de ello, ylo confiesan, ópública óprivadamente. Mas bien: que ese gobierno fugaz ytumultuario, del cual solamente pudo ser Ministro, es un delito de usurpación contra las legítimas autoridades: es' un crimen de infidencia :es un robo atroz yescandaloso hecho ála Nación Española. Que en su consecuencia áV. S. I. está prohiido amonestar álos pueblos áque bajo del pretesto de defender apatria, defiendan ysostengan este crimen; porque Y. S. I. contra lo mandado espesamente por Jesucristo amonestarla que se qu.tase ycontinuase quitando al Cesar lo que es del Cesar. «enga V. S. I. la bondad de decirle de mi parte, que jamas ese ñohie3pen , Sado de otra maneraiI>or,Ille creyendo V. S. X. justo nerto év"° f"?aZ’creeria igualmente injusto éilegítimo con res- S. ImnvT?'eaal Gobierno de las Españas; de lo cual está V. comerv-' r'Q"° !ia,tos sacrificios ha hecho ya V. S. I. por liabri, °s0 lcltar csa paz quimérica, cuando probablemente se conseguido, si hubiese sidoá la diócesis tiranizada por él, *9
046) ala que se hubiese hecho entender que era justa ynecesaria su unión con la no tiranizada. ¿Por qué, limo. Sr., pretenden ese perverso ysus colegas, yhan hecho que V. S. I. también pretenda, que para conseguir esta paz depongan las armas, olviden su íonor ,su deber ysu opinión, yse unan ásu partido unos pueblos que los detestan; yno pretenden ,por el contrario, ni hacen que Y. S. I. se esfuerce en que los pueblos que ellos gobiernan, sean los que desvanecida su alucinación se unan áaquellos, yse consiga seguramente la paz? «Que siendo la autoridad de F. S. /. depura caridadyamor, demasiado ha padecido el espíritu de V. S. I. al ver la generalidad del pdlage ,el horror de las prisiones, yla sangre de los suplicios, yal reprimir al mismo tiempo (por no irritarlo mas, ypor no hacer un estéril sacrificio) los violentos impulsos que aquellas virtudes deben haberle eseitado, para interponer su sagrada persona entre las víctimas inocentes yel cuchillo criminal,^ Que después que la suerte óla imprevisión ha puesto á V. S. I. en el duro caso de ser un simple espectador de sucesos tan crueles yescandalosos, tiene Y. S. I. derecho áque no le exijan el que por sus edictos se convoque yamoneste álos que tienen las armas en las manos para que las depongan yvayan por ei indulto asufrir la misma suerte. Que en fin, estas pretensiones bajo tales respectos son contrarias ála caridad yamor de su potestad. «Que él no debe exigir de Y. S. I. sino edictos que aconsejen obediencia alas autoridades que gobiernan; solo en cuanto no se dirija ácometer un delito. Que debe considerar que dY. S. I. no es permitido dirigirse ásus diocesanos que están bajo el Gobierno español con edictos, que algunos se atreven allamar subversivos , porque amonestan el abandono yla desobediencia álas autoridades españolas que los gobiernan, amonestando éinvitando aque depongan las armas yse acojan áun indulto despreciado; ylos cuales pudieran traer consecuencias muy dolorosas, si los pueblos áque se dirigen no estuviesen ciertos de la verdad ,yconociendo que no es Y. S. I. quien los dicta, no diesen Áellos el crédito que es debido. «Que la dignidad episcopal es muy respetable yelevada para que esté presentando áY. S. I. como instrumento de sus bajos ydetestables proyectos, ypara conducirle de pueblo en pueblo esponiéndoíe ála censura de los unos yel escándalo de los otros, óáque llegue un momento de encontrarse con una de aquellas reuniones de valientes españoles que hacen temblar álos perver-
(a4g ) tarse en el campo de batalla; ycuando adelantando pérfidamente marchas había ocupado territorios que le estaban prohibidos por el convenio, dirigió al General en gefe el oficio que sigue. «República de Colombia, =r Cuartel general de Boconó de Trujillo áio de marzo de 1821. —Simón Bolívar, Libertador, Presidente dé la república, General en gefe del ejército ,etc. etc. etc. «Al Se. D. Miguel de la Torre, General en gefe del ejército español espedicionario de Costa firme. =Al llegar hoy áeste lugar he recibido partes de Barinas, de los Sres. Generales Guerrero ,gobernador de aquella provincia ,ydel Coronel Plaza ,en que me participan que el aumento de hospitales ydiminución de víveres es cada dia mas considerable ,atribuyéndo la escasez de ganados al armisticio que ha proporcionado el consumo de este renglón álos habitantes del Apure. En suma, aquellos señores por sus partes han puesto el colmo ámi aflicción con respecto á las miserias del ejército, yme aseguran ser imposible exista algunos dias mas en aquel territorio; ycomo la necesidad es la ley primitiva ,yla mas inexorable, tengo el sentimiento de someterme aella. «Entre el éxito dudoso de una campaña yel sacrificio cierto de nuestro ejército por la peste yel hambre, no se puede vacilar. Es, pues, mi deber hacer la paz ócombatir. «Si el Gobierno español desea nuestra amistad ,ha tenido tiempo para dictar todas sus medidas pacíficas, autorizando álos Sres. Sartorio yEspelius, para tratar de la paz sobre la base que há diez años es notorio al universo: de la independencia digo. Si este mismo gobierno no ha hecho mas que volver ápedir un armisticio que se había negado de un modo tan solemne (1) ,es una nueva prueba de su constante adhesión á sus principios políticos, de su denegación ánuestros reclamos justos ,prósperos yenérgicos. Por consiguiente ha llegado el caso del artículo 12 del armisticio ,que con esta fecha tengo el dolor de notificar aV. E. para su inteligencia, desde el dia en que reciba (í) {Impudente ydescarada falsedad! El armisticio negado por él cuando se le propuso en abril ,fue pedido por él mismo en 2Í de setiembre. El Gobierno español no lo pidió otra vez. 3a
esta ñola. Pero si V, E. ylos Sres. comisionados Sartorio yEspeíius tienen las facultades necesarias para impedir la continuación del lamentable curso de esta guerra, vo tratare con deferencia ytransporte sobre la paz en San Fernando, ádonde dirijo mi marcha con el objeto de con» ducir allí la mayor parte de mis tropas ,yde acortar la distancia para la facilidad de nuestras comunicaciones recíprocas. Dios guarde etc. =Bolívar. » ILa contestación no debía ser ni fue otra que la sí* guíente ,escrita por mí como Secretario. «Escmo. Sr. rrr: Tengo el honor de acusar el recibo de su oficio de io del actual en Boconó de Trujillo, en el que desentendiéndose absolutamente ycomo si no existiesen, de nuestras contestaciones pendientes sobre el acontecimiento de Maracaybo, yde las conferencias entabladas con los Sres. comisionados de Y. E., éinvitadas por Y. E. mismo sobre la prorogacion del armisticio ,según las bases que tuvo ábien prescribirles, me intima V. E. óel reconocimien- to de la independencia por los Sres. comisionados por S. M., dla continuación de la guerra. «En este paso inesperado éinconcebible ,el sistema invariable de franqueza ybuena fe que caracteriza ai Gobierno español, yque me he propuesto no olvidar jamas ,me imponen el deber de contestar áV. E. ,que en conformidad del oficio de Y. E. yen cumplimiento del artículo 12 del tratado de armisticio que en él se cita ,habiéndolo recibido el 19 del actual, las operaciones militares comenzarán el 28 del próximo abril. «El mundo entero que tiene fijos sus ojos sobre liosotros, yque ha observado nuestra marcha en las transacciones entabladas para separar de estos países los horrores de una guerra fratricida; el mundo juzgará sobre el origen de los males que van nuevamente ádesolar estas desgraciadas comarcas, yno hará pesar su tremenda responsabilidad sobré el Gobierno español. «Dios etc. Cuartel general de Caracas 21 de marzo de 1821.™ Miguel de ía Torre, r: Escmo. Sr. D. Simón Bolívar. » En este tiempo la situación de Venezuela era la mas
(-5 1 ) desastrosa. La provincia de Cumaná estaba perdida ,ysolo su capital ya fortificada existia en nuestro poder, pero en estado de sitio. La de Barcelona estaba en el de los enemigos. Las de Coro yMaracaybo también. La de Barinas se hallaba en el mismo caso. La isla de la Margarita, yla provincia de Guayaría mucho tiempo había que lo estaban. La mayor parte de la de Caracas aun reconocía núestro Gobierno. Los enemigos sin embargo se adelantaban basta el Tocuyo. Durante el armisticio todas las fuerzas enemigas de Barcelona yparte de las de Cumaná con un total de 900 á1.000 hombres, se habían acantonado por el oriente de Caracas en el Uñare. Todas las de Simón Bolívar lo esta* bao por el occidente sobre el Tocuyo yGuanare. Su plan era conocido :ambos cuerpos debían marchar sobre Caracas ,ydividir nuestras fuerzas. Asi :el General en gefe dispuso que el batallón do Hostalrich oeupase todos los valles de barlovento ,yel de milicias de blancos de Valencia formase la guarnición de la capital. Aquel batallón por su fuerza ysus posiciones debía aniquilar al que quisiese penetrar por ellas: esto parecía indudable. El General en gefe estableció su cuartel general en Valencia. El 28 de abril las fuerzas enemigas del Uñare, al marido de Bermudez, pasaron esté rio yse dirigieron áCaracas, en donde nada se sabia de su movimiento, Llegaron á los valles de barlovento en donde estaba diseminado el batallón de Hostalrich por la mayor parte de los pueblos; y este batallón, uno de los mejores del ejército, fue destrozado en detall. Su derrota fue la primera noticia que tuvo el Capitán General de la invasión de Bermudez. Se avisó inmediatamente al General en gefe yal General Morales que con toda la vanguardia estaba en Calabozo, yse hizo marchar al batallón de blancos de Valencia al encuentro del enemigo. '
liste batallón fue incautamente conducido áuna hondonada en el sitio llamado el Rodeo átres leguas de Gua- .v tne, yallí completamente destrozado. Su Coronel por un milagro escapó herido. Las noticias de estos desastres fueron las primeras positivas que se tuvieron en la capital de las operaciones de Bermudez. La sorpresa yconfusión son inesplicables. Alas cinco de la tarde del i3de mayo, nuevos avisos nos hieieron saber que los sediciosos habían llegado áPetare ,tres leguas de la ciudad. No existia un soldado que se le opusiese ;los dispersos yheridos llegaban en el estado mas miserable. No habia momentos que perder, ni tiempo ni medios para salvar mi familia ,yla abandoné á la suerte ,ásu inocencia yála amistad de un anciano y respetable eclesiástico que debia ocultarla. Alas nueve de la noche ya estaba en la Guayra: fui el primero que llegó áaquel puerto. En él existian 72 buques de todos portes yyentre ellos la fragata de guerra la Ligera que debia dar un convoy para estos reinos. Su Comandante el Brigadier Don Angel Laborde estaba alojado en la casa del de la plaza el Coronel Don León Iturbe ,americano. Me dirigí áesta: todo el pueblo estaba en la mas perfecta tranquilidad ;el Comandante Iturbe no estaba en ella, yuna ordenanza le avisó aíl punto mi llegada. Vino luego, yle manifesté mi estrañeza de ver que teniendo el peligro tan inmediato, él ysu pueblo estuviesen tan tranquilos. Nada sabia: no habia recibido el menor aviso del Gobierno de Caracas ni en aquel dia ni en los anteriores: nada sabia oficialmente de la invasión de Bermudez, ylas confusas noticias que tenia eran de cartas particulares. En aquella hora subimos ála habitación del Brigadier Laborde :estaba ya durmiendo :le disperté y referimos nuestra crítica situación. Al momento se vistió y corrió al muelle ádar todas las disposiciones de un em-
barque general ,haciendo venir la guarnición de la fragata para mantener el orden. Mientras tanto el Coronel Iturbe yyo* corríamos las casas yavisábamos los acontecimientos de Caracas. La población entera se puso en movimiento: eran las diez de la noche, yla luna tenia toda la claridad de los trópicos. Entre los dos Comandantes dispusieron aquella emigración con tal orden que álas doce del dia siguiente los y2buques tenían ásu bordo la población de la Guayra, yuna gran parte de la de Caracas que principió állegar álas doce de la noche. Ambos hicieron un servicio muy distinguido áaquellos pueblos que no lo olvidarán, ylos cuales pusieron por mi mano álos Reales pies de S. M. una representación para su digna recompensa; El convoy entró en Puerto-Cabello sin haberesperimentado la menor desgracia, sin haber quedado en tierra ni una persona ni una propiedad, ysin ninguno de los gravísimos desórdenes que se notaron el 3de agosto de 1813. El Capitán General Correa reunió hasta yoo hombres de los dispersos, yVarios oficiales de graduación como el Brigadier Don Tomas Cires el Brigadier (entonces Coronel del batallón de milicias de blancos de Caracas) Don Francisco Illas ,el Comandante de artillería Don Joaquín Gascue yotros diversos ,yse retiró hácia la Victoria ,haciendo alto en el pueblo del Consejo ,llenó ,así como aquel, de una numerosa emigración de Caracas. Bemiudez ocupó áesta ciudad yla Guayra ,ycon mucha parte de su fuerza ylos muchos perversos que se le unieron erí el tránsito, yen aquellas poblaciones ,siguió al Capitán General. Alas ocho de la mañana se presentó en el Consejo: no hubo resistencia ni orden para hacerla :nuestro cuerpo desapareció huyendo cada cual como pudo, yel enemigo ocupó ála Victoria ydetuvo la emigración que con la noticia huia despavorida para Valencia.
Los avisos llegaron al General en gefe yal General Morales. Este se puso al momento en marcha con el batallón de Burgos yuno del Bey, ycon alguna caballería, yaquel dió orden para que marchase el segundo de Valencey. Este cuerpo hizo marchas asombrosas. Al aproximarse el General Morales ála Victoria ,los enemigos se replegaron álas ventajosas posiciones de las Cocuisas que son las faldas de la alta yfragosísima montaña por cuya cima está abierto el camino de Caracas, y por medio de las cuales es necesario subir áel. Acometidos el 24 de mayo en estas posiciones yarrojados de ellas, se hicieron firmes en la mitad de la cuesta en el sitio llamado Limoncito que habían fortificado ydefendian con dos piezas de artillería. Allí otra vez atacados en número de 1.200 hombres, ydespués de una obstinada resistencia, fueron arrollados yperseguidos constantemente hasta el mismo pueblo de Patare. Para entonces toda la división enemiga estaba muerta ódispersa, sin retirarse ya por aquel sitio sino i5ohombres reunidos con su gefe. Simón Bolivar habia emprendido igualmente su movimiento haciendo replegarse con él ála quinta división que se hallaba en Guanare. Aprincipio de junio el General en gefe dió orden al General Morales para que regresase áValencia con el batallón de Burgos, dejando la terminación de la empresa al Brigadier Pereira con los batallones segundo de Valencey ytercero del Rey, yalgunos húsares. Reunido al ejército, el General en gefe marchó con todos los cuerpos áencontrar áSimón Bolivar, éhizo al- to en la llanura de Carabobo ,ásiete leguas de Valencia en el camino de la villa de San Garlos. Entre tanto el Brigadier Pereira persiguió áBermudez hasta el sitio del Rodeo, de que ya se ha hablado, situando en Santa Lucía un cuerpo compuesto de todas las milicias de los valles del Tuy. El camino de Santa Lucía era el otro que podía conducir al enemigo ála capital. El 4de junio recibimos en Puerto-Cabello los avisos
de haber sido arrojado de esta por una parte de la división de vanguardia. Me embarqué para la Guayra ádonde llegué el 9álas tres de la tarde ;yálas siete ya estaba en Caracas. El silencio de los sepulcros reinaba en todas partes :pocas familias la habitaban ;ymi casa habia sido el objeto de la venganza de los sediciosos ,manifestando sus pavimentos, ventanas ypuertas las señales de su rabia. Mi familia había escapado oculta en la casa que le designé. Alas cinco de la tarde del i3se recibieron inesperadamente noticias de la destrucción de nuestros cuerpos de Santa Lucía. El peligro era inminente ,yálas seis yo y toda mi familia ,compuesta de una bija de nueve años y dos hijos aun de menor edad, ya caminábamos por la inmensa montaña de la Guayra, sin mas equipage que nuestras personas sobre tirios miserables jumentos. Entonces fue cuando entregué al fuego en el patio de mi casa tantos preciosos documentos de aquella época que yo no .podia salvar ,ypara cuyo escrutinio faltaba el tiempo ;y entonces igualmente fue cuando vi por la última vez ámi patria ,yla consagré algunas lágrimas desde lo alto de la montaña. Allí me despedí para siempre de ella. El Brigadier Pereira retrocedió áCaracas yconcentró sus fuerzas en ella. Constaba de 900 hombres del segundo de Valencey ydel Rey, yde 64 húsares. Rermudez habia recibido refuerzos ydos cañones, ymarchó áatacarle con i.Soo hombres. El Brigadier Pereira se situó en el cerro del Calvario al occidente de la ciudad ,yallí esperó. IJn cuerpo de 5oo enemigos se corrió por la calle de San Juan para flanquear por la derecha aquella posición mientras que atacaba la izquierda por la calle de la Faldriquera. El Brigadier Pereira dió orden ádos compañías de Valencey mandadas por Don Francisco yDon Juan Nepomueeno Bolet, jóvenes de un valor estraordinario, y naturales de Caracas, yen un momento todo aquel cuer-
(a56) po fue muerto ,prisionero ódisperso. La calle de San Juan hasta el puente de San Pablo quedó sembrada de cadáveres enemigos. Al mismo tiempo tenia igual suerte el cuerpo de la izquierda. Los vencedores atravesaron la ciudad persiguiendo álos fugitivos yhaciendo prisioneros. Perdió el enemigo mas de 800 hombres ,entre ellos 600 de los últimos, ysu General escapó acompañado de un ayudante :los demas se dispersaron yse salvaron por donde pudieron. Esta victoria, una de las mas brillantes de la guerra de Venezuela por las circunstancias que la acompañaron, se consiguió casi al mismo tiempo en que la mas ciega fortuna iba áponer en la llanura de Carabobo átocias jas provincias en las manos del Sedicioso. El ejército ,como se ha dicho ,estaba acampado en aquella llanura desde principios de junio: hácia el i5 se supo que un cuerpo enemigo se había presentado por el partido de San Felipe, ymarcharon inmediatamente dos cuerpos áencontrarle. El ejército quedó debilitado en su fuerza de infantería ;pero tenia una numerosa yescelente caballería. El 24 de junio se presentó Simón Bolívar ,yála vista del ejército formado, él mismo no creyó sino su pérdida. La batalla comenzó sobre el cerro de la Mona entre el batallón de Burgos yun batallón enemigo. Se pe» leaba con encarnizamiento. Séame permitido decir solamente que el General en gefe buscando por todas partes la muerte, hizo constantemente las veces de General, Comandante, Oficial ysoldado :que no tuvimos herido ni muerto ningún Oficial de Teniente Coronel inclusive para arriba ,áescepcion del Coronel Oberto que no pertenecía al ejército ;que la caballería se retiró álos Jálanos sin entrar casi en acción: que en el mayor estado de dispersión de toda la infantería solo el primer batallón de Valencey formado en cuadro salvó cuanto pudo salvarse :que cargado por to*
(a57) da la caballería enemiga en las siete leguas que hay hasta Valencia, tuvo esta que retirarse con una pérdida considerable hasta el punto de morir en sus cargas el célebre General Sedeño, yel Coronel Ambrosio Plaza; yque dos días después el ejército disperso por los montes logró entrar casi íntegro en la plaza de Puerto-Cabello. Las provincias se perdieron en la llanura de Carabobo contra todas las esperanzas yprobabilidades. Esta funesta noticia llegó al Brigadier Pereirá poco tiempo después de su victoria, yen medio de su fatal situación no dudo tomar una resolución decisiva con la aclamación universal de toda su valiente división. Dió las órdenes mas precisas para reunirse en el pueblo del Valle. , media legua de la capital ,marchando de alli rápidamente ála Sabana de Ocumare ,atravesando la montaña ypresentándose en el Llano alto. Ihspuso llevar la guerra a aquellos sitios en que era tan conocido yapreciado ,yen donde debia esperar la cooperación de toda la caballería del ejército, jOjala que atodo trance asi lo hubiese ejecutado í Ya toda la división en fuerza de 800 hombres, muchas personas respetables ,ymas de 600 prisioneros ,estaban reunidos en el pueblo del Valle para emprender la marcha, cuando un oficial del ejercito le comunicó la orden de dirigirla áPuerto -Cabello por la costa. La obediencia era una de las virtudes que distinguían al Brigadier Bereira, yasi lo ejecuto. Volvio sobre la capital, yse dirigió á la costa de sotavento. Anduvo por sus inmensas éintransitables montañas mucho tiempo ,yno siéndole posible subsistir mas, volvió sobre la Guayra, ádonde ya había llegado Simón Bolívar con algunas fuerzas. Entre tanto habían salido buques de Puerto-Cabello árecoger la división; pero tres ócuatro dias después volvieron sin encontrarla. Una escuadra francesa compuesta de un navio ,una fragata yun hrgantin ,al mando del. Almirante Jurieu, estaba fondeada en la Guayra, yel Almirante sirvió de mediador 33
(258 ) entre Pereira yBolívar :se hizo un convenio ,por el cual pocha quedarse al servicio del segundo óvolver libremente ásus casas cualquiera individuo de la división. Este ac- to se verificó en presencia del Almirante; yno llegaron á seis los de infantería que eligieron el partido que se les ofrecía. En su consecuencia toda la división se embarcó en la escuadra yfue conducida áPuerto-Cabello. Yo la vi desembarcar: eran 700 negros ,mulatos yzambos cubiertos de miseria, dando ejemplo de la fidelidad mas acrisolada. El General en gefe me dió comisión entonces para pasar áestos reinos, yhacer presente al Gobierno la situación de las cosas. Me embarqué el nde julio en la fragata de guerra la Ligera, que convoyaba para la isla de Puerto- Rico a26 buques cargados de emigración. Mis hijos en su tierna edad no pudieron resistir tantas fatigas, trabajos y penalidades: la mayor espiró en la noche del 19 en frente de la Aguadilla, pasando por el dolor de verla arrojar al agua, yel 26 desembarqué en la capital de aquella isla con los otros dos moribundos. -El servicio de S. M. yel bien de mi patria eran mi primer deber ;yasi no me detuvo el peligro de sus mortales enfermedades. El 3onos embarcamos para estos reinos ,yafortunadamente llegamos áCádiz el 26 de agosto en buena salud. El diario que se publicaba en aquella plaza anuncio al día siguiente mi llegada con los términos mas propios para escitar la peligrosa atención de aquella época ;porque me presentaba como un enemigo público de la Constitución ,yrecordaba la Gaceta de Caracas en que yo había caracterizado ala insurrección de la Isla de tumulto de uncí soldadesca desenfrenada,Era el autor de este aviso un oficial perteneciente al ejército espedicionario que había sido en aquella capital testigo de todos los acontecimientos. Sin medios para trasladarme con velocidad áesta Corte, no pude llegar áella hasta el 26 de setiembre. Un pe-
(a65) El enemigo que la defendía clavó los cañones, yhuyó vergonzosamente dejando en nuestro poder 21 piezas del calibre de dos ácuatro ,algunos fusiles yuna gran porción de ganado con que abundantemente se racionaron los cuerpos ,ysaciaron el hambre ysed que los devoraba. Por la tarde se continuó la marcha. Por la noche se vivaqueó enmedio del campo; yal amanecer se volvió á ella. Los enemigos se habían reunido en la villa de Sinamaica, primera población de la provincia de Maracaybo por aquella parte, Al acercarse áella se presentó el enemíS° 1yfue batido ydispersado :los vecinos volvieron á sus casas ,yse restableció el gobierno de S. M. Continuó la marcha al siguiente dia ,yálas tres horas de ella llegó el ejército al caudaloso yancho rio Sueuy. Aquel paso será distinguido en la guerra de Venezuela. La mayor parte de las tropas tuvieron que pasar con el agua al pecho el espacio de un cuarto de legua. Aquella noche no pudo reunirse todo el ejército ,yun cuerpo de 5oo hombres acampó ála orilla para esperar el resto. Alas doce fueron atacados por los enemigos ,y rechazados volvieron árepetir su ataque álas dos de la madrugada; pero fueron entonces batidos en términos, que al amanecer se encontró en el campo un considerable número de muertos yheridos, fusiles, cajas de guerra, etc. Nuestra pérdida fue considerable por la del valiente Oficial el Coronel Don Tomás García, segundo Comandante de las tropas. 8 El ejército se reunió al amanecer, se puso en marcha ,yacampó átres leguas de Salina-Rica ,pequeña llanura en donde le esperaban todas las fuerzas de la provmaa mandadas por Clemente. Al amanecer se puso en marc ta, yalas diez estaba enfrente del enemigo en fuerza de 1.200 hombres de infantería y60 caballos.' Cuatro co urnnas en que se dividieron nuestras tropas, llevaron al paso de carga la derrota álas filas enemigas. La victoria ue decisiva. Un gran número de muertos, 653 prisione- 34
( $ 66 ) ros, entre ellos i3oficiales, 762 fusiles, 17 cajas de guerra, 9cornetas, muchas fornituras ycajas de municiones yalgunos caballos fueron sus resultados. Las columnas siguieron para la capital, yentraron en ella el 8de setiembre entre sinceros vivas yaclamaciones. El Gobierno yvarios estrangeros habían huido con él. Organizado el de S. M. era indispensable limpiar la laguna de los corsarios que la infestaban. El General en gefe se embarcó con dos batallones en los buques de guerra de su espedicion ,yen poco tiempo desaparecieron con el apresamiento de 16 buques mayores: en seguida ocupó ála ciudad de Gibraltar, ysimultáneamente se pronunciaron por el Gobierno de S. M. todos los pueblos de las orillas ,ymuchos del interior ,siendo uno de ellos la villa de San Garlos del Sulia, en donde perecieron el Gobernador Don Francisco Delgado, yotros principales sediciosos refugiados en ella. La ocupación de esta provincia por las armas del Rey era mortal para el Gobierno sedicioso. Asi :tomaron las mas activas providencias para recuperarla, yel 10 de noviembre ya una división de 1.200 infantes yi60 caballos se habia avanzado hasta cerca de las líneas de Garabuya. El General en gefe voló allá con 1.000 hombres de la primera arma ,yun piquete de la segunda. El combate fue sangriento. Una carga del piquete que desordenó & la caballería enemiga dió la victoria mas completa qué pudo desearse. Toda la división enemiga rindió las armas con sus banderas ymuniciones ,ysolo escapáronlo hombres de caballería. Nuestra pérdida en heridos ymuertos alcanzó áa38 hombres ,siendo muy sensible la del Gefe del Estado mayor el Coronel Don León I-turbé ,uno de los jóvenes mas valientes yapreciables de Venezuela. Murió acribillado ábalazos. La provincia de Coro estaba infestada de partidas enemigas dependientes de una división que habia penetrado en ella, mandada por el Sacerdote Don Manuel Torre-
(267) yes ,ycuya principal residencia era en una fuerte posición militar llamada Sabana redonda. El General en gefe se hizo ála vela de Maracaybo el 24 de noviembre ,y el 25 desembarcó en el Ancón ,de donde con una rápida marcha ,ybatiendo varias partidas que encontró ,el 6atacó ála posición ydestrozó el cuerpo enemigo ,matándoles éhiriéndoles 49 hombres, ytomándoles ig3pri- sioneros ,cuatro cañones, mas de 200 fusiles, la bandera del batallón Orinoco ,42cajas de municiones yotros artículos. El 17 regresó áMaracaybo. Clemente habia reunido en Betijoque 800 hombres, inclusas las reliquias de su anterior división. El 21 dió la vela el General en gefe con la mayor parte de sus fuerzas, El 24 desembarcó. El 26llegó áCheregüere ,ydesde aquel punto fue batiendo ypersiguiendo álos enemigos hasta Sabana larga ,en donde fueron enteramente dispersados con una considerable pérdida de armas, municiones yotros artículos. El General en gefe ocupó áTrujólo. Allí supo que Rafael Urdaneta venia con 800 hombres ámarchas forzadas desde Cúcuta en auxilio de Clemente ,yque noticioso de su derrota habia hecho alto en la ciudad de la Grita. En su consecuencia haciendo regresar áMaracaybo una parte de su fuerza marchó el 2de enero de 1828 para aquella ciudad, ádonde llegó el 14 sin poder alcanzar álos sediciosos que huian precipitadamente hacia Cácuta. El 27 llegó iSan Garlos del Sulia, yregresó áMaracaybo, Esta marcha ysus resultados en los pueblos por donde se ejecuto ,manifiestos en las muchas partidas realistas que se formaron asi en ellos como en otras provincias ,hicieron temblar al Gobierno de Santafé ,ytomar cuantas medidas estaban ásu alcance. Asi pues :dispuso atacar aMaracaybo por mar ytierra ,con cuantas fuerzas tuviese disponibles, yen su consecuencia mandó que se reuniese un cuerpo de 3. 000 hombres de infantería, 3oo caballas y10 cañones en Rio-Hacha, al mando de Don
( ^ 68 ) Mariano Montilla: otra división en Cücuta al de Urdaneta; otra en Trujillo al de Don Francisco Carabafio ,yotra en Gaiora al del apostata Torreyes ;y(pie todos los buques armados bloqueasen la entrada del saco de Maraeaybo ,mandados por el estrangero Renato Belucbe. Nuestro ejército constaba entonces dé 3.ioo infantes y160 caballos. Tanto se había aumentado. Todo se frustró. Un contagio de viruelas hizo desaparecer casi del todo la grande división de Montilla :las partidas realistas destrozaron la de Cueuta: iguales partidas rechazaron con pérdida la de Trujillo ,yla de farola aunque logró penetrar hasta Coro se vio obligada avolver al lugar de su procedencia. Fn abril volvieron los enemigos con algunas fuerzas sobre los puntos indicados, yse presentó en aquellos mares el mulato Padilla con varios buques de guerra procedentes de Cartagena, el cual tomó el mando de los del anterior bloqueo ,yel 8de mayo ,contra las esperanzas generales yála vista de todo el mundo, forzó la barra y entró en la laguna. Las subsistencias se hacían cada dia mas escasas :el (enemigo dominaba la laguna ylos puntos de la provincia de la capital :la situación era desesperada. Séame permitido decir únicamente, que el 24 de julio las dos escuadrillas ,mandada la enemiga por Padilla ,yla nuestra por el Brigadier Don Angel Laborde, se batieron dentro de la laguna; que perdimos completamente la batalla ;que la pérdida del enemigo fue muy considerable; que la nuestra lo fue tanto, cuanto ascendió entre muertos yprisioneros á68 oficiales y516 soldados, la flor del ejército, embarcado para aquella acción ;yque en su consecuencia se hizo un convenio ,por el cual el ejército Real evacuó el territorio, yse trasladó libremente ála isla de Cuba. Asi, después de seis años ytres meses de residencia en ellos, el ejército espedicionario se separó de aquellos países. Mucho se ha hablado de él con respecto ála influen-
(269) da de su conducta en la pacificación de mi patria. Mucho se ha hablado; pero jamas con imparcialidad. La emulación yla envidia por una parte, yla falaz política de los sediciosos por otra, le han pintado como una gran cuadrilla de salteadores ,mandada por gefes de iguales cualidades. Yo he estado mas que ninguno en una posición capaz de conocer la esencia de las imputaciones, yla conducta del ejército que vulneraban. Las he conocido, yestoy cier- to de que no me engaño. Ha habido sin duda algunos gefes yoficiales ,cuyo comportamiento no ha correspondido al honor de su carácter yde la nación áque pertenecen :hombres violentos ,insensatos ,despreciadores de la raza americana, poco delicados en materia de intereses, yllenos de una elación ridicula que escitó el odio yel desprecio de aquellos pueblos. Pero su número fue insignificante, comparado con el total del ejército. Ha habido ofensas hechas áparticulares, justas quejas personales jviolentas exacciones de ganados, precipitadas requisiciones de caballerías ybagages. Se ha declamado contra ello ,yse han hecho correr por el mundo estas quejas en un estado increíble de exageración. Esta ha sido una de las armas mas poderosas que ha usado Simón Bolivar. Imprentas estrangeras, movidas por su dinero, han hecho circular por todos los pueblos civilizados tan injustas yhorribles imputaciones, yle han adquirido entre cierta clase de gentes una reputación que jamas pudo merecer. Los estrangeros han sido torpemente alucinados, ysu doble Gaceta (1) ha completado la obra. Sin embargo, ha debido tenerse siempre presente, que los escesos cometidos por particulares del ejército fueron corregidos ycastigados cuando llegaron ánoticia de los Generales en gefe :que exigir una comportacion igual en 10 o12.000 hombres es pedir un ejército de ángeles :que (1) Machas veces ha hecho publicar dos :una para los pueblos en que reside, yotra para los distantes.
(27°) cuerpos que marchaban acosados de privaciones ,ypor países desiertos ,ni podian ni debian perecer de hambre, espejando ordenes aenormes distancias para alimentarse del ganado que tenían ála vista :que importaba sumamente álos sediciosos exagerar estos hechos, para atraer ásu partido álos crédulos éincautos ,yafianzar en él álos que lo estaban; yque bastaba solo observar un poco para conocer todas la miras de esta conducta. Declamaron violentamente contra el General en gefe Don Pablo Morillo, mientras lo fue: le pintaron como lleno de las pasiones mas violentas yferoces: continuaron sus declamaciones igualmente ofensivas contra el general D. Miguel de la Torre, mienti-as estuvo ála cabeza del ejército; yse continuaron contra su sucesor el General D. Francisco Tomas Morales, siendo proporcionales en cada uno al temor que le tenian. No se ha necesitado sino el sentido común para conocer que no era posible que dejase de existir un hombre honrado entre tantos como han mandado cuerpos en aque- 11a guerra desastrosa. La universalidad de las imputaciones era una prueba convincente de su falsedad. Don José Tomás Boves, Don José Yañez, Don Sebastian de la Calzada, Don José Guerrero, Don Francisco Jiménez, Don José Ceballos ,Don Juan Manuel Gagigal ,Don Domingo de Monteverde ,Don Pablo Morillo ,Don Miguel de la Torre, Don Francisco Tomás Morales, Don José Pereira, Don Rafael López ytodos los demas que han mandado cuerpos ,y hedióles sentir su fidelidad yvalor, han sido atrozmente denigrados en sus papeles públicos con aquellos colores que les han parecido mas oportunos yaparentes. ¿Pudo desearse mas para haberlos visto con el desprecio de que eran dignos? Poco tiempo después los pérfidos manejos del vizcaíno Don Jacinto Istueta, vecino de Puerto-Cabello, pusieron en manos de los enemigos aquella importante plaza que ocuparon invadiéndola por la noche, ypor los medios y lugares que aquel indico. De esta manera terminaron entonces las operaciones militares de Venezuela.
(2V) Asi que: después de una lucha de trece anos en que la mitad de la población de aquellas provincias combatió contra la otra mitad; ydespués de haber perecido en los campos de batalla cincuenta mil venezolanos ,los unos óseducidos por el usurpador ó arrastrados violentamente por su fuerza, ylos otros animados por la lealtad ánuestros Soberanos; una fortuna injusta yciega entregó mi patria ai arbitrio del mas feroz de todos los déspotas :de aquel que en tantos años ypor tantas derrotas no ha cesado un momento de llevar violentamente al sacrificio de su ambición ácuantos ha podido haber álas manos. Mi patria cayó bajo de la tiranía mas escandalosa ,ylas reliquias de tantos cuerpos yde tantas batallas se concentraron en lo interior de las inmensas montañas de los Giiires ,áconservar en ellas su fidelidad sin mancha. Entre tanto yo enteramente consagrado áello doblaba mis esfuerzos para sacar ála Real hacienda de Puerto-Rico del estado en que se encontraba ,ypara mejorar la suerte de sus partícipes. Mis esfuerzos en el año de 1822 produjeron algún efecto ,pero no todo aquel que debian esperar mis deseos. Sujetasmis operaciones por una parte ála Diputación provincial ,ypor la otra sin la autoridad judicial que era indispensable para juzgar ycastigar los desórdenes ,mis tareas no podían ser tan productivas. En los últimos meses de 1828 ya todos percibían media paga ,yse atendía áotros objetos estraordinarios de suma importancia. Todo hacia esperar que dentro de poco S. M. tendría hacienda en Puerto-Rico, Sin embargo, ciertos hombres áquienes quizá por sus ideas era perjudicial este hermoso estado de cosas ,se pronunciaron de un mo»
(lo tím indecente como público. Se repitieron los pasquines ylas amenazas de muerte contra un cierto número de personas ,cuya opinión por la causa de S. M. ,asi en este como en aquel hemisferio, era notoria átodos los habitantes. Ala cabeza de ellas estaba aquel Don Matías Escuté, Coronel del ejército español, quien preso después por sus maquinaciones con los sediciosos de Caracas ,fue remitido á estos reinos ,asegurado en el castillo de Santa Catalina en Cádiz, escapado de su prisión, ytrasladado áCaracas, hecho Gefe del Estado mayor de aquellas tropas. Me importaron muy poco tan indecentes publicaciones ;hice imprimir una :la circulé ycesaron los pasquines. Por fortuna el 4de diciembre de aquel año se restableció allí el Gobierno de S. M., ytodo cambió. La Capitanía general reunió el político de los pueblos, yla Intendencia la autoridad judicial de que tan estúpidamente se le habia despojado por la Constitución. Entonces ambas autoridades en el lleno de sus legítimas ynecesarias facultades, yunidas íntimamente con los lazos indestructibles del honor, del servicio de S. M., del interes público, de la seguridad de la isla yde su amistad personal ,dieron principio áaquella prosperidad que tan hermosamente se palpa: que es la admiración de los propios yde los estraños, yque dentro de poco tiempo debe llegar áun punto que en 1822 parecía absolutamente imposible (1). La tranqui- (1) Para comprobar esta verdad bastará la siguiente demostración de los frutos principales estraidos por la Aduana de la capital déla isla en tos años de 1827 y1828 ;debiendo notarse que existen en la isla cinco Aduanas mas, yocho Receptorías ,yno haciéndola de ellas ,por no haber su noticia llegado ámis manos. Aduana marítima ele la capital ele Puerto-Rico. Frutos estraidos por esta en 1827. 1828. Diferencia. Azúcar. libras 4.974,-5 í.5. ..6.48d.dld. 1. él 1.000. Café... id £43.432. ..1.314.642 671,210.
(273) lidad interior se cimentó sólidamente con el pronto yenérgico castigo de los cómplices de una facción que pretendía turbarla: la confianza se restableció hasta el estremo de volver ála isla grandes capitales que se habían estraido por el temor de un trastorno ,yel crédito del erario dió ya señales de vida. Los aumentos de las Reales Rentas en el año de 1824, yen los cuatro meses primeros de 1820, fueron sensibles: los sueldos se adelantaron ápero no era esto lo que yo debía esperar fundadamente. La causa del mal me era ya demostrada ,ysu remedio estaba en las manos de la Junta de Real Hacienda. Por fortuna esta Juntase componía de hombres conocidos por la pureza de sus intenciones ,por su amor al servicio de S. M., por sus deseos del bien público ,yalgunos de ellos por su literatura yconocimientos. Debo en su honor enumerarlos. El Asesor de aquella Intendencia Don Joaquín Leandro de Solís, el Ministro Tesorero de aquellas Reales Cajas, Intendente honorario Don Diego Fermín de Alegría, el Fiscal de Real Hacienda yJusticia Don Francisco Marcos Santaella ,el Dean ,dignidad de la santa Iglesia Catedral Don Nicolás Alonso Andrade ySan Juan ,como representante del Cle- Algodon. ..... id Cueros al pelo, id Ron cuartillos ....... Melado id. .i En el año de i827 respecto de 1826 la progresión de prosperidad fue igualmente asombrosa,, Por consiguiente es demostrado que en 1822 la isla de Puerto-Rico era en sus rentas yproducciones casi insignificante ,yen su conservación muy precaria. Es supérfluo hablar sobre ella con respecto álos objetos correspondientes al Gobierno, Los puentes, los caminos, tantas obras de utilidad publica, tantos medios de facilitar la comunicación, ypor ella el comercio ,serán siempre los mejores testigos de cuales también han sido los desvelos del Gobernador yCapitán General, el Teaiente General Don Miguel de la Torre, 140.209.. .169.374..,,. 29,065. 118.624.. .296.979 17 3.333. 17.030. ..87.900 70.083. 147.730.. .278.302 130,332. 35
(2 74) ro, el Alguacil mayor, Comisario ordenador honorario Don Manuel Hernaiz, como representante del Ayuntamiento ,y el Abogado Don Pedro Buenahora ,como representante del comercio yagricultura. El 10 de mayo ami propuesta acordó esta Junta la providencia capaz de dar áS. M. lo que le correspondía. Se tomó yse puso en ejecución, yS. M. se dignó aprobarla. Debo igualmente tributar ante el mundo entero un testimonio de mi gratitud yde la Junta de Real Hacienda al Gobernador yCapitán General de aquella isla el Teniente General Don Miguel de la Torre ,por la energía ,prontitud ycelo con que franqueó todos los auxilios que se le pidieron, ypor la cooperación de aquellas providencias, principalmente estrechando, previniendo yanimando con justos ofrecimientos átoda la parte militar para el esterminio del contrabando. Los efectos de las providencias tomadas fueron los que debian esperarse. En el año primero unas aduanas duplicaron sus productos ,otras triplicaron, otras quintuplicaron, yalguna hubo que octiplicó, ápesar de haber sucedido en aquel año el espantoso huracán que desoló una gran parte de aquel territorio. En este floreciente estado de las Rentas Reales el Capitán General se vió ya en capacidad de llevar áefecto 3amas sólida defensa de la isla. Desapareció la pequeñez de la guarnición veterana ,ysubió áuna fuerza efectiva de cerca de 2.000 hombres. Las milicias de infantería, consistentes en un regimiento de tres batallones al mando de un Comandante ycon la fuerza de 4-°°o hombres, fueron organizadas en siete ligeros con dos Comandantes ydos Ayudantes cada uno ,veteranos yoficiales de los mas distinguidos del ejército espedicionario :las maestranzas se pusieron en grande actividad ;ytodos tomaron sus haberes por entero. Entonces fue cuando Simón Bolivar debió perder para siempre sus aspiraciones sobre aquella isla ,en donde sus habitantes ,fieles hasta el estremo al Go-
(a8i) Sr. Don Simón: V. se engaña miserablemente. Sus estravagantes amenazas no intimidan. Son dirigidas apersonas ypueblos que le conocen, ysaben por dolorosas esperiencias el valor de Y. yde ellas ;saben cuanto les ha costado el haberle creido, yel haberlas temido. Ese tiempo ya pasó. Al manifestar áY. nuestros sentimientos, estamos muy distantes de adherirnos ála causa que ha proclamado su compañero de armas José Antonio Paez. Ella no es justa con respecto al objeto áque debía dirigirse; porque si busca la felicidad de los pueblos, no son los medios que elige los propios para encontrarla.Tin solo recuerdo de lo pasado le dirá, cuales son; pero sí lo es, con respecto á no consentir la dominación de un hombre álo mas 4an digno como él de mandar los destinos de aquel degradado pais. En vano Y. se fatiga con palabras ymaquinaciones para llegar en Venezuela al fin áque ya lia llegado en Guayaquil ,Quito y otros pueblos. Allí le conocen yle han observado mas de cerca; ysi Venezuela en su desolación quiere de buena fe cicatrizar sus heridas, restaurarse de sus males sin término ,yhacer cesar esa oscilación política ,que es la mayor de todas las calamidades, ella sabe el camino, ydebe contar con hermanos, amigos yprotectores. Puerto-Rico 29 de diciembre de 1826. zzr/ofd Domingo Díaz. ijgtw 1 r v^omo es un deber de todo hombre publicar las grandes acciones ylas virtudes que pueden servir de ejemplo álos particulares, ytraer ventajas álas sociedades; también lo es apresurarse apresentar ála faz del mundo los vicios horrendos, ylas maquinaciones de aquellos que pueden causar males incalculables á Jos unos ,yla ruina de las otras. Permanecería espectador tranquilo de las calamidades que pesan sobre todo el territorio de la desgraciada Venezuela, si al deber que me es innato, no hubiera ya aparecido aquel momento que tantas veces he anunciado; si no hubiese llegado ya la época en que la ambición del hombre mas insensato ha creido desarrollar sus planes, ytocar el fin de su funesta carrera. Hablo de Don Simón de Bolívar, de sus proyectos ,de sus deseos ,de esa monarquía que le es tan querida, bajo cualquiera nombre que sea, ypara la cual formó en 1812 nn camino cubierto de crímenes ,de luto yde sangre. Yo no tengo mas que una vida ,yesa me importa muy poco si llega á su término por haber sido «fiel ámis principios, inviolable eu ** mis juramentos, yconstante en mi carrera política. Poco me im- 36
(282) porla el odio de sus parciales, la execración de sus satélites ,y el furor de sus hordas. Creo hacer un servicio al hombre de bien engañado, yálos pueblos oprimidos con la presencia yel poder de su tirano; yen la ejecución de los medios que me inspira esta creencia, encuentro el placer mas puro yla recompensa mas deliciosa. Muchos años ha que me he colocado en esta posición que ciertos hombres consideraron por falsa ;pero si ellos lo juagaron de este modo, no es su juicio quien regulara mis acciones. Así pues: no me es posible dejar de presentar al mundo entero la carta que acaba de dirigir á su colega yantiguo compañero de proyectos Don Cristóbal Mendoza, cuyos talentos si hubiesen sido dirigidos al bien ,habrían hecho honor al pais que le dio el ser. Sin embargo es necesario que el mundo entero previamente conozca los sucesos ycausas que han influido en esta carta. Don Simón de Bolívar se hallaba áprincipios de agosto en la capital del Perú en una situación difícil por las conspiraciones descubiertas contra su persona ,ypara las cuales había desplegado todo el furor de sus pasiones ,cuando llegó ásu noticia la resolución de sus compatriotas de separarse de Santafé. Jamas acontecimiento alguno pudo serle tan funesto. Miraba desaparecer en un momento sus aspiraciones de tantos años, ydisolverse aquel cuerpo político, que con el nombre de República de Colombia se componía de lodo el territorio que existe desde las bocas del Orinoco basta los confines meridionales de Quito; el cual estaba en su mente designado para formar un dia su deseado imperio, ycon cuyas garantías habia miserablemente engañado los cálculos de aquellos prestamistas que liabian sacrificado áellos muchos millones de pesos. La acta del 28 de abril en Valencia desplomaba este edificio tan monstruoso como su artífice; porque separada Venezuela, yerigida en estado independiente, cesaba aquel cuerpo con el cual habían tratado sus prestamistas yotros gobiernos ,ydesaparecían las garantías de cpre necesitaba ,yaquella supuesta voluntad general de los pueblos ,que tanto jugaban en sus proyectos para con los países distantes. Le hacia yer ademas que existían hombres dispuestos ano tolerar su ambición, sus estravagancias ycaprichos, yaresistir con la fuerza los derechos que creían pertenecerles. Sin duda fue la situación de D. Simón de Bolívar es tremamente difícil, crítica ypeligrosa, yen medio de ella tomó el pueril espediente que era tan propio de su aturdimiento. Dispuso cjue partiese para Venezuela Don Antonio Leocadio Guzman, uno
(283 ) de sus mas queridos colegas, cargado de cartas para todos sus confidentes ,ypara aquellos de quienes debía esperar una entera sumisión ásus deseos, yde ejemplares de una Constitución formada por él, yála cual daba el nombre de Código Boliviano {i)< El emisario de la misma clase que el emitente, vino por los pueblos de su tránsito entregando sus cartas ycumpliendo su misión ;yllegado áCaracas procedió en ella con el mismo aturdimiento éimprudencia que su amigo. En conversaciones particulares yaun públicas manifestó claramente las intenciones yfines de quien le enviaba, corroboradas con el espíritu del estraordinario código Boliviano. El Gefe civil ymilitar de Venezuela, ytodos los demas que hablan decidido la separación, vieron con indignación ios pasos insidiosos que se daban, yel decreto de su muerte incautamente estampado en la proclama ya publicada. Lo vieron áno dudarlo ,yreunidos en gran número el 7de noviembre ,declararon solemnemente esta separación ;yel 13el Gefe civil ymilitar declaró igualmente por traidor al que se opusiese aaquella determinación. Entre las muchas cartas que el comisionado Guzman traía para diversos individuos ,era una la de Don Cristóbal Mendoza, Intendente yGobernador entonces de Caracas. Yo ignoro como pudo venir álas manos del Gefe civil ymilitar; ysolo sé que inmediatamente fué publicada en el periódico titulado El Colombiano del 15de noviembre último. Esta obra maestra del aturdimiento éimprevisión, merece que por nuestra parte se presente ai mundo como es en sí. Dice de esta manera: Lima 6de agosto de 1826. Sr. Cristóbal Mendoza: «Estimado amigo: La situación actual de Colombia me ha forzado imeditar profundamente sóbrelos medios de evitar las calamidades que la amenazan.^ He creído conveniente, mientras emprendo mi marcha hacia allá, enviar áVenezuela al ciudadano Antonio Leocadio Guzman, para que comunique las ideas que me han ocurrido. V. las oira de su boca.» (1) Hubiera hablado con propiedad si lo hubiese llamado código Bolivariensc,
(i8/| ) Puedo afirmar sin equivocarme que será está la primera vea eo que V., Sr. D. Simón Bolívar, ha meditado en alguna cosa. Jamas ,jamas en tantas proclamas, órdenes, manifiestos ydecretos que ha publicado yespedido V. solo, yen todo el lleno de su voluntad, ni lo ha hecho, ni lo ha dicho; yen verdad que esta absoluta falta de meditación es la que le ha salvado de tantos peligros* Nunca persona alguna se ha encontrado en situaciones tan desesperadas, porque ha entrado V. en ellas sin haber meditado en la salida; pero Y. se ha salvado por su misma irreflexión, por esa ligereza que le distingue, ómas bien por la voluntad del Dios que nos ha criado, yque en su inmensa sabiduría le ha destinado para azote de los pueblos áquienes ha querido castigar. Y. es incapaz de meditación. Si Y. lo fuera, mucho tiempo ha que el género humano habría estado libre del hombre que lo deshonra :Y. habría muerto de la vergüenza yhorror que le habrían inspirado todas las acciones de su vida, yaun la vista material de todos los pueblos que han tenido la inexplicable desgracia de ser gobernados por V. Si V. lo fuera ,no habría en una posición tan peligrosa como la en que se halla, tomado el pueril éinsignificante, yaun ridículo medio que ha tomado para mejorarla: el mandar aotro hombre incapaz por su ninguna sagacidad yreserva de llenar el doble objeto de su comisión :el de adormecer álos espíritus conmovidos con la sola idea de una dictadura,- yel de disponerlos ásufrirla. Y. no meditó en el imprudente paso que ha dado; ysi los efectos de su primera meditación en toda su vida, yen lo mas importante que tuvo jamas ,son los que vemos, ¿qué se puede esperar de Y.? Y. ha debido conocer el carácter del Gefe de Venezuela yel de todos los demas que proclamaron la separación; ycon este conocimiento ¿cómo ha podido Y. prometerse que con cuatro cartas, ycon vanas palabras de su comisionado, todo cambiaría de aspecto :las cosas volverían á su antiguo estado: los mas interesados en conservar sus resoluciones las abandonarían para arrojarse óentre las ensangrentadas manos de un verdugo, óá los pies de un trono erigido sobre sus fortunas ,su deshonra y las ruinas de su patria? Este acto solo de una imbecilidad sin término bastaría para que diesen áV. el lugar que se merece, ypara que le fuese cerrada para siempre la entrada en un país ácuyos principales habitantes ha insultado Y. con este paso ,y con una credulidad yesperanzas que los degradan. Pero aun cuando asi no fuese, ¿qué calamidades son estas
tan nuevas ytan horrorosas, que han sido bastantes paraforzar áY. ámeditar profundamente sobre ellas ?Cuando Venezuela gemía con los espantosos espectáculos que le presentaba su fría ferocidad :cuando la destructora guerra á muerte cubría los campos de cadáveres destrozados ,yhumeaba continuamente la sangre sobre los suplicios; entonces no existían para V. calamidades de (anta importancia ,que fueran dignas de una profunda meditación. Cuando destrozado el 14 de junio de 18 14en las llanuras de la Puerta, ydestruido el 18 de agosto en la villa de Aragua, comenzó la agonía de la república, no fueron aquellas calamidades dignas de ser meditadas ,ysu única reflexión se redujo áabandonar indigna ycobardemente los restos de sus parciales, ydesaparecer del territorio de Venezuela. Cuando el 7de julio de 1816, desembarcando locamente en Ocumare, yprecipitándose aun mas aturdidamente sobre los valles de Aragua ,fue derrotado en el cerro de los Aguacates, tampoco aquella calamidad mereció su meditación, yesta se limitó ávolar al lugar del desembarco, yalejarse de la costa, dejando en el territorio enemigo ásus miserables engañados. Guando en 1817 los fieles indios de Píritu deshicieron áV. en las orillas del Uñare, no medito V. otra cosa que en volar áBarcelona. Cuando balido en 1818 en la Puerta yen Hortiz ,ydestruido en el Rincón de los Toros, encontró yT .su salvación en la velocidad de sus caballos ysobre las llanuras del Apure, tampoco aquella calamidad pudo forzarle ámeditar sobre ella, reduciéndose sus reflexiones ápublicar victorias en donde solo habian existido las mas completas é ignominiosas derrotas. ¿Cuáles son ,pues ,estas calamidades de tai ostensión ,que son capaces dtforzar áV. aentrar en profundas meditaciones? ¡Oh Sr. Don Simón !Paez las conoce: las conocen sus colegas, yyo también las conozco. Un trono figurado en el delirio de su ambición, ydesplomado antes de su efectiva erección por aquellos misinos que V. miraba corno cooperadores; esta es para V. una calamidad sin límites ,la mayor de todas las calamidades. Su emisario venia encargado de comunicar sus ideas ásu colega Mendoza. Este debía oirías de su boca. V. temía su publicación, yeran indispensables el misterio yla reserva. ¿Qué mas podría desearse para conocer el objeto de la misión? Si este hubiese sido conforme álos principios establecidos en su malhadada república, ¿para qué ocultarlos ?¿Qué peligro se presentaría en que los conociesen aun los mas atrevidos demagogos? A estos solos podia serles horrorosa la idea de ese trono 5que há
(286) mucho tiempo fue decretado por Y. aun en medio de Sus desgracias. «Si Y. ylas demas personas de influjo se empeñan en apoyarlas, se contendrá el incendio que se asoma por todas partes.... » ¡Qué miseria en mendigar tan sumisamente un apoyo! Mas esto importa poco ;ysolo nos interesa saber que no es solo en Yenezuela en donde se ha asomado el incendio: el fuego prende en todas las partes de la república, yel fuego prendera siempre en todos los pueblos que tengan la desgracia de ser dominados por Y. en el mismo instante en que el insoportable peso de sus males corra la venda que la ilusión ,la ignorancia oel nombre de libertad echaron sobre sus ojos. «Propongo también el código Boliviano que con algunas ligeras modificaciones parece aplicable atodas las situaciones que Colombia puede apetecer.» ¡Precioso ,universal ydivino código !Al fin hecho por Y. ¡Código que con ligeras modificaciones ^cuidado con toca! en lo sustancial) sirve para todas las situaciones de esos pueblos. «La imprenta servicia con buen suceso para inclinar la opinión pública en favor de este código, inspirar una gra- ve circunspección en materias de tanta magnitud ,yuna lenta marcha en una senda tan peligrosa. Unidos los buenos ciudadanos ánuestro incorruptible ejército, se sostendrá el edificio levantado ácosta de virtudes yde heroísmo. Un paso imprudente puede sepultarnos para siempre: calma yunión es cuanto importa por ahora. » ¡Ah Sr. I). Simón! En cada palabra, en cada cláusula, en esa enfática esplicacion de sus ideas, en ese temor que parece acompañarla, en ese lenguage propio de quien desea ydesconfía, dice Y. lo que no quiere que sepan todos. ¡Yen mas de cinco años en que ha hecho cuanto ha querido ,tan mal ha establecido yconsolidado Y. ese gobierno, que teme que un solo paso imprudente pueda sepultarlo para siempre ?¿Qué ha hecho V. ,pues, en tanto tiempo?
(387) «Yo iré bien pronto áayudar áun pueblo que no merece perder en un dia el fruto de tantas -victorias yde tantos sacrificios ,que serán reducidos ácenizas si no se unen todos unánime yestrechamente para formar una sólida masa que sirva de barrera al torrente de horrores que nos quiere inundar.» Hable Y. claro con estas categóricas palabras :si erigido mi trono no se reúnen ásu rededor mi ejército incorruptible ytodos los ciudadanos buenos ymalos. Esto quiere Y. decir; pero lo teme: ya lo he dicho por V. Si, Sr. D. Simón: jamas dos opiniones han convenido mas en un punto como la de Y. yla mia en la necesidad de un gobierno monárquico en esos países que ha hecho Y. desgraciados con sus locuras ,ycon las pestilentes ideas democráticas. Y. ha llevado áun punto inconcebible el libertinage, la inmoralidad, el desenfreno ytodos ios vicios ,cuyo fruto está cogiendo ;ypara restablecer el orden en unos pueblos tan estraviados por su instigación yejemplos ,no queda otro recurso que la autoridad de un Monarca ,porque ella sola puede inspirar esa grave circunspección ,yesa lenta marcha que V. desea ,yque no es dado álos gobiernos populares. Estamos acordes en que solo aquella autoridad puede salvar álos pueblos que Y. domina del fatal momento en que desaparezcan de la superficie de la tierra. Ella solo puede contener el torrente de los crímenes :apagar el fuego de las pasiones injustas ypeligrosas :hacer cesar las indebidas aspiraciones: imponer respeto al malvado: alentar al hombre de bien, yrestablecer el orden yla prosperidad áque llegaron esas comarcas arruinadas ;porque bajo su imperio no se conocen las peligrosas pretensiones de la multitud, ni la ambición míos manejos que se presentan cuando el gobierno está en las manos de muchos ,ycuando el mas vicioso ,despreciable oinep- to se cree poseedor de una parte de la soberanía. Estamos conformes en estos principios ,cuya verdad cono- £0 y, tanto como yo :Y. que la ha confesado tantas veces. Icío no lo estamos en la elección de la persona en cuyas manos deben ponerse sus riendas. Y. se considera acreedor en justicia ala soberanía del territorio que una ciega fortuna hizo caer asus pies, yyo creo que está V. muy distante de esta justicia con respecto ásu persona ,ycon respecto álos pueblos.
(5.88 ) ¿Qué derechos ha adquirido Y. para ella? ¿Son por ventura la miseria pública ,la muerte yla devastación universal, que en trece años de injusticias ha estendido Y. por todos los puntos ?¿Qué servicios ,qué bienes ha hecho yproporcionado V. áesos pueblos desgraciados? La guerra, la proscripción ,la mendicidad yla despoblación. ¿Qué derechos tiene V. de los reconocidos por el pacto general de las naciones ?Ningunos otros que la posesión de los cuantiosos bienes heredados de sus padres ,las prerogativas de su noble origen ,ylas demas que sus servicios le hubieran proporcionado. Yaun cuando pudiera concederse que una rebelión podía dar tales derechos nacidos de la voluntad general de los pueblos (principio nefando ,yorigen de males inconcebibles), ¿ha gozado Y. de esa voluntad general ?Esa misma guerra ,sostenida por tantos años por los mismos naturales, ¿no es una prueba eterna deque era falsa semejante voluntad? ¿Y qué quieren decir los acontecimientos actuales de Venezuela? V. está muy distante de la justicia de estos derechos con respecto álos pueblos. Si V. les pregunta, ellos le presentarán por respuesta sus cenizas, su desolación, la viudez, la orfandad, su indigencia, su desesperación. Los esqueletos que aun yacen insepultos en los caminos públicos ,las eenizas que aun humean en los pueblos destrozados, los robustos árboles, que ocupan ahora las plazas ycalles de los pueblos abandonados: todos responderán áY. ;ved aquí vuestros derechos. Pero esos pueblos no podrán menos de recordar áV. aquellos tiempos en que su agricultura floreciente, sus campos siempre riendo ,su comercio en actividad, sus riquezas en un aumento asombroso, su paz inalterable, su felicidad constante, les eran como unas cualidades innatas ,cuya falta no podían concebir. Cuando el dia era todo para ellos :cuando nada podía turbar sus regocijos públicos yparticulares :cuando la funesta discordia no les había presentado su rostro ensangrentado: cuando la tierna amistad les prodigaba su dulce franqueza :cuando sacados del estado salvage se les condujo ála alta civilización que gozaban :cuando trescientos años de cuidados paternales les atrajeron tantos bienes. Ellos los recordarán yresponderán áYVed ahí los derechos del Soberano que nos mandaba ;los de la legitimidad ,ylos de la gratitud. Si V. no es estúpido ,no es posible que en el fondo de su corazón por lo menos desconozca estas verdades. Ellos las co-
(289) nocen ,las lloran ,callan ysufren. ¡Ay de V. cuando rompan este sufrimiento ysilencio !Ellos conocen en donde está el remedio de sus males, yyo puedo decirles que no se engañan: que su fortuna está en sus manos, yen un solo acto de una noble resolución. «Tenemos un pabellón que ha sido testigo de nuestras glorias yde nuestras calamidades. Colombia es la palabra sagrada yla palabra mágica de todos los ciudadanos virtuosos. Yo mismo soy el punto de reunión de cuantos aman la gloria de la nación ylos derechos del pueblo. Con tales guias no hay razón ni justicia para estraviarnos :reunámonos al rededor de estas insignias que nos han servicio en los largos dias de desastres, yque no debemos abandonar en los instantes del triunfo, » Por fin se lia esplicado Y. algo mas claro. Yo soy el punto de reunión :con tal guia no se puede estraviar :reunámonos al rededor de estas insignias :no necesita Y. de decir mas; cualquiera lo entiende. «Yo tomo áV. por órgano de estas ideas ysentimientos para que las comunique álos amigos ycompatriotas. Soy de Y. afectísimo Bolívar, » El encargo fue exactamente ejecutado, aunque lia costado al ejecutor la perdida de su destino ,yla espulsion de Caracas. Parece, Sr. D. Simón ,que será superfino hablar mas sobre las estravaganeias ypuerilidades que contiene esta memorable carta ,que ha tenido por resultado el que debia tener ,yel cual solo Y. no pudo prever. Asi pues, yo debo igualmente terminar su análisis manifestándole que al hacerlo no me lleva otro interes que el de que aquel suelo desgraciado ,al cual tenemos iguales derechos, no continué siendo el juguete yla burla de sus terribles locuras ,yde sus aspiraciones insensatas. Puerto Rico 3ode diciembre de 1826. zznJosé Domingo Diaz.
(29°) Es llegado el tiempo de correr el velo alas torpes maquinaciones del que fue Presidente de la llamada República de Colombia. Su memorable proclama de Guayaquil ,ysu poco meditada carta áD. Cristóbal Mendoza ,indicaban con bastante claridad el objeto de estas maquinaciones. Resta, pues, examinar los medios con que ha pensado llegar ala posesión de su ídolo; es decir, resta examinar ese código Boliviano ,obra esclusiva de su entendimiento ,yperfeccionada por su amigo D. Antonio Leocadio Guzman. ¡Pobre parte del género humano, condenada áser regida por leyes fundamentales que concibieron yabortaron dos cabezas de esta especie ! Examinaré por ahora solamente aquella parte que establece la perpetuidad de la Presidencia, ópoder ejecutivo, ómas bien la dignidad Real bajo el nombre de Presidencia: simulación pueril que podría solamente alucinar alos individuos de una especie media entre el hombre yel bruto, si acaso la hubiese. é.. Este código exige un Presidente vitalicio, inviolable yrevestido de todas las facultades del poder ejecutivo. Ai ver por la primera vez en un Estado que se ha proclamado democrático el establecimiento de un poder ejeculivo vitalicio ,ópor mejor decir, al ver aparecerse una sociedad cuyo gobierno es contradictorio en las partes que le componen, he meditado por mucho tiempo sobre las causas que hayan ocasionado este monstruoso fenómeno, ypor fortuna la historia presenta un ejemplo que en la insensata ambición de Don Simón Bolívar ha podido acabar de trastornar sus ideas yhacer concebir este monstruo. Creo hallarme en el estado de juzgar que las leyes de Creta ,yprincipalmente las de Lacedemonia, venidas por desgracia álas manos de V. ,Sr. D. Simón ,son la causa ocasional de la célebre Constitución que presenta ála infeliz America meridional ;porque veo adoptadas en esta ciertas instituciones de aquellas que V. creyó convenientes asus mil as yaspi raciones. Es verdad que Y. no reparó ,óno quiso reparar, que el gobierno de Lacedemonia era una mezcla bien marcada de monarquía ,aristocracia ydemocracia ,yque en esos desgraciados pueblos que Y. ha sustraído de la dominación de su legítimo Soberano ,son únicamente los principios de la mas alta democracia los que V. ha visto proclamar yprometer. Sin embargo debo ser justo ,yconfesar ante el mundo enlev o,q
dación por el temor de una multitud falsamente esperanzada; yentonces, cuando el desengaño hubiese abierto sus ojos ,habrían sido inútiles sus esfuerzos para romper cadenas que el hábito yla obediencia habían fijado sobre sus cuellos. Pero ya que este desengaño ha llegado de un modo que no pueden obscurecer todas las intrigas ,manejos ymaquinaciones de Y.; seis años de calamidades, siempre en aumento, son demostraciones áque no resiste Ja imaginación mas obcecada. Seis años há que esos países han gozado de una paz interior no turbada por los que V. llama enemigos comunes. En seis años han debido restablecerse de aquellos males que Y. atribuía ála presencia de esos enemigos yála administración de su gobierno. Con una voluntad general de los pueblos,como V. tantas veces ha decantado, no debía existir ya sino la sola memoria de unos males, capaz de causar placer ála vista de Ja presente fortuna. En seis años, yen plena paz, esos pueblos han estado abandonados ásí mismos, yregidos por el gobierno que Y. les ha dado, 6que en la apariencia se dieron ellos. Pero ¿gozan acaso de esas prometidas ventajas? ¿Cesaron sus males ?¿Desaparecieron sus desgracias ?jAh, Sr. Don Simón! V. los ha engañado indignamente ,yellos yacen sumidos en la miseria que jamas pudieron concebir ,tocando los bordes de su destrucción ,atormentados con los recuerdos de su pasada fortuna ,viendo ásus pies abrirse su sepulcro ,yoyendo sin cesar los clamores de sus inocentes hijos que piden pan inútilmente. Si V. por mas tiempo continúa en sus detestables proyectos ,¡cuánto mas negro debe considerarse su crimen! Y. añadirá ála injusticia, ála ambición yála inmoralidad la obstinación mas insensata. Al llegar áeste punto, yo no debo dirigirme áY. solo ,que es la causa, sino igualmente átodos nuestros compatriotas burlados ysacrificados por Y. Que vean ellos tan claro como Ja luz de los países entre trópicos, que todos sus males no tienen otro origen que su actual sistema de gobierno: i.° La violación de las leyes españolas :a.° La independencia de nuestra patria. Con lo primero, se ha erigido esta en el receptáculo de los hombres perdidos de lodos los países. Ellos han conducido todos sus vicios, yestablecido su fortuna sobre la ruina de nuestros compatriotas. Se han apoderado de la industria yreducido ála indigencia áuna clase respetable de los pueblos, que en su miseria indebida buscan medios poco decorosos para cubrir sus necesidades. 38
(*$) Como sanguijuelas insaciables han ido poco ápoco estrayendo la sustancia de los particulares ,no para conservarla en ios pueblos yaumentar su prosperidad con su circulación, sino para llevarla asu patria con la ruina de la nuestra. Es verdad que Y. en recompensa, ybajo el nombre de un empréstito, ha podido echar mano de muchos millones de pesos de Jos hombres que se creían los mas ilustrados en la ciencia de la especulación; pero esto debe considerarse corno una presa particular de V. yde cierto número de sus parciales ;mas no como un resarcimiento de la ruina de los pueblos sacrificados áesc enjambre de aventureros. Con lo segundo ,naturalmente nuestra patria ha de sepultarse para siempre. Si V. ha tenido un interes personal en desconocer esta importante verdad, yo no lo tengo, ni lo tienen muchos de aquellos mismos que están sufriendo los males ylas desgracias. Nuestra patria no puede existir sino en laclase de provincia dependiente de un estado poderoso: cada una de las que componen la república de Colombia, se hallan en el mismo estado; ytodas juntas están en la propia situación. Para ser independiente la faltan población yrentas suficientes áeste rango; porque en él son indispensables gastos incapaces de cubrirse con sus rentas ordinarias. Por mas sofismas que se inventen para alucinarse los interesados, yalucinar álos que no lo son, los hechos y resultados en su oportunidad van demostrando que no los engañamos. ¿Cuándo nuestra patria caminaba áaquel punto de prosperidad que fue nuestra admiración^ ——Cuando en la cíase de provincia subalterna tenia rentas suficientes para cubrir las erogaciones de este rango, sin necesidad de aniquilará los particulares para llenar el déficit que resultase: cuando los gastos estaban reducidos álos de un batallón veterano en la capital de Caracas, cuatro compañías en la de Cumaná ,otras tantas en la de Maracaybo ,ymenos en Guayana yen Barinas; ábatallones de milicias de un costo insignificante, áuna Capitanía general, áun Tribunal superior de Justicia, álas oficinas de Real Hacienda yá otros que por conocidos de todos es supérfitio enumerarlos. f jCuándo nuestra patria ha descendido aun con una rapidez incomparable como fué su elevación ?—Cuando erigida en Estado soberano se halla en el caso de hacer erogaciones ,incapaces de ser satisfechas con sus propios recursos: cuando en lugar de la parte militar que en otro tiempo tenia ,se halla en la necesidad por su ridículo rango de mantener un ejército :cuando álos
subalternos establecimientos civiles que antes existieron ,ba debido añadir los supremos necesarios ásu clase; ycuando la diplomacia se le presenta con sus precisas éinterminables erogaciones, dCuándo Las ?cutas de nuestra patria se aumentaban de año en anotan asombrosamente ,como se v¿ó ?—.Cuando el particular pagaba sus contribuciones establecidas, yformaba del sobrante de sus rentas capitales productivos: cuando la agricultura adquiría sin cesar nuevos brazos :cuando los campos estaban en su consecuencia cubiertos con los productos de nuestras labores éindustria; ycuando la muerte parece que huía de aquellas comarcas afortunadas. cCuándo hemos visto el descenso gradual ,yla insuficiencia de esas rentas? —Cuando el particular no solo satisface los enormes impuestos establecidos, sino que se le imponen diariamente otros nuevos :cuando lejos de capitalizar nuevos fondos, se ve en la necesidad de vender sus capitales para satisfacer las con? tribuciones :cuando el reemplazo de un ejército toma para las armas los brazos que antes se destinaban ála agricultura: cuando los campos vuelven al estado primitivo de Ja naturaleza; y cuando por todas partes no se ven sino señales de destrucción yde muerte. f? Cuándo los pueblos de nuestra patria vivieron en paz yfueron felices? —Cuando todo su gobierno dependia de un fuiicioa nario: cuando si alguna vez la sed del oro no le hizo correspon* der álas intenciones dei Soberano, era la codicia de uno solo la que habría que satisfacer: la codicia de un hombre tanto me.- nos insaciable cuanto que dependía de autoridades supremas que temía, yque con una simple queja podían perderle para siempre; ycuando sus acciones yla administración de justicia eran juzgadas ycastigadas ,órecompensadas. ¿Cuándo esos mismos pueblos vinieron áser desgraciados y ásumergirse en continuas inquietudes? —Cuando su gobierno se puso en manos de muchos :cuando fue necesario satisfacer ysaciar la codicia de una multitud de mandatarios ;ycuando dependiendo en el hecho de sí mismos ,no eran jsizgados por leyes, ósi podían serlo lo eran por las mismas que habían dictado^ de las cuales abiertamente se burlaban. Vea Y. aquí, Sr. D.Simón, como es en sí su código BíH liviano; yyean también aquí nuestros compatriotas cual hoy es» ta nuestra patria. Y., ellos yyo lo conocemos igualmente; per°Y. obra por su interes en contradicción de este conocimien- to: ellos callan por temor; yyo hablo porque ni me mueve el
(3oo ) primero, ni me impone silencio el segundo. En sus manos está romper esas ignominiosas cadenas que los esclavizan :volver á su perdida fortuna; ypurificarse de las manchas que un sufrimiento indebido les ha echado ála faz del mundo entero. Una noble resolución Ies es bastante; y¡cuántos hombres honrados y valientes hallarían ásu lado! Puerto Rico 3ide diciembre clei 826. zrr José Domingo Díaz "1'nrta?«^<6aa—nt—.» — El se presentó en Puerto-Cabello el i.° de enero de 1827 al mismo tiempo que el imbécil Paez hacia públicas atestaciones de no admitirlo, sino bajo del sistema de federación. Sin embargo tuvo una conferencia con él: mudó su opinión; yquedó hecho uno de los mas pronunciados instrumentos de sus proyectos, porque le ofreció elevarle ála dignidad de Príncipe imperial. Poco tiempo después marchó áCaracas ,yfue recibido con estraordinarias aclamaciones. Su residencia en aquella ciudad le perdió, porque le observaron sin el estruendo de la guerra: le conocieron, yeste conocimiento produjo lo que debía producir: el desprecio público hacia un hombre insignificante por sus talentos ,ysolo capaz de haber figurado por su aturdimiento, por su cobarde audacia, por su ciega fortuna, por su funesta constancia, y lo que es mas por nuestros errores. Apenas llegó, cuando dió átodos aquellos pueblos un ejemplo de la inmensa perfidia que le anima, yque ha sido el primer agente en su execrable política. Tomó conocimiento del estado del pais, ysupo la existencia de Gisñeros ,sus acciones ylo inútiles que hasta entonces habían sido los esfuerzos hechos para esterminarlo. En su consecuencia eligió el medio que le es característico. Comisionó al Gura párroco del pueblo de Baruta, áquien con justicia aquel respetaba por su carácter, sus virtudes ysu amistad, para que avistándose con él, entrase en comunicaciones, dándole todas las seguridades que exigiese. Se avistaron yconvinieron tener una conferencia en el pue-
blo de Charayave con la persona que fuese nombrada por el Perjuro ,llevando cada uno hasta el número de veinte de los de sus respectivos partidos. En el día convenido se presentaron ambos en Charayave, siendo el comisionado del Sedicioso un Coronel de su mayor satisfacción. La conferencia principió del modo mas amigable: llegó el medio dia yse interrumpió para comer. Eran los asistentes Gisñeros yveinte de los de su mayor confianza, yel Coronel con igual número: ninguno, sin embargo, se liabia separado de sus armas. En el discurso de la comida, Cisneros yTrujillo (i), que se habían abstenido de tomar licor alguno ápesar de repetidos brindis éinstancias, observaron que sus compañeros no habiendo tenido la misma conducta, estaban ya medio ebrios, mientras que los demas se encontraban en todo el uso de su razón yde sus fuerzas, por el poco que habían hecho de las bebidas. Se pusieron en espectacion, ypoco tiempo después, áuna señal del Coronel se dio la del asesinato. Cisneros yTrujillo se abrieron paso con sus trabucos ysables, yconsiguieron salir de la casa, montar en sus caballerías yescapar, dejando tendidos en la sala álos que intentaron ofenderlos, yasesinados átodos sus compañeros ,que en el estado de su embriaguez no pudieron defenderse. Este acontecimiento llenó de horror éindignación átodos los pueblos que vieron su causa en el Pérfido que los mandaba, ápesar de sus públicas protestas sobre el caso. Para principios de febrero ya aquel desconcepto universal le era conocido, yen tales circunstancias acudió á su remedio acostumbrado. Renunció el mando por la desconfianza que observaba en nuestra patria con respecto á la pureza de sus intenciones, osando compararse áCésar (i) Es un isleño de las Canarias que jamas se separa del lado de Cisneros :le guarda aun cuando duerme.
(3oa ) aOctavio, yWashington. Asi lo publicó por la imprenta., El desprecio llegó átal estremo ,que ya creyó no hallarse seguro en medio de mis compatriotas. Se hizo rodear de una guardia escogida que llevaba yle seguía hasta dentro de su misma casa ;yno pudiendo vivir mas tiempo en tal situación ,se embarcó álos cinco meses ymedio por la Guayra para la plaza de Cartagena, habiendo pasado su insolente orgullo por la dolorosa prueba de ver que áescepcion de un pariente suyo ,nadie le acompañó desde la ciudad al puerto. Sin embargo, en enero tenia muy presente su querida invasión de Puerto-Rico ,acalorada en su imaginación con los planes que para el efecto le había presentado el Coronel Escute, natural de aquella isla. Reunió al efecto tres batallones en Puerto-Cabello ,dió órdenes para otros, ynombró para su mando al mismo Paez. Pero todo quedó sin efecto: este estaba cierto de la situación militar ypolítica de Puerto-Rico ,yse negó á una invasión desatinada yperdida. Uno de los batallones se deserto ysublevó, ylos proyectos desaparecieron, quedando solo ásu autor la amarga convicción de su descrédito. A55 leguas al Sudeste de la ciudad de Caracas existen las montañas de los Güires de muchas leguas de estension. Jamas el hombre había penetrado en sus espantosas escabrosidades ,yse hallaban como en el momento de la creación. Estas altas montañas tienen ángulos salientes del uno yotro lado. Por el Norte entre los valles que elfos forman, están situados los pueblos de Cancagua, Aragüita, Tapipa, Marasma ,Tacarigua, Curiepe, Mampoyal, Guapo, Riochico yCúpira :estos valles se terminan en el mar. Por el Sur están situados los de Taguay, San Rafael yAltagraeia, de Orituco, Gamatagua yotros mas: estos se terminan en las estensas llanuras que se llaman Llano alto. Muchos oficiales ,soldados ypersonas decididas por el
(3o3) Gobierno español, buscaron un abrigo en el centro ele estas montañas, después de la desgraciada batalla de Carabobo el 24 de junio de 1821. Allí fueron áconservar su lealtad Centeno yDoroteo ,Comandantes de escuadrón del victorioso ejército de Boves en las campañas de i8i3 yi4,éigualmente en el espedicionario, Ramírez, Comandante del partido de Orituco yotros muchos conocidos por su valor yfidelidad. Enmedio de lagunas yde precipicios edificaron una población semejante alas de la infancia del género humano, yse mantenían con los productos de una tosca agricultura, ycon el ganado que cogían de tiempo en tiempo en las llanuras áque descendían. Jamas fueron atacados ,porque ellos solos yalgunos buenos americanos de Caracas yPuerto-Cabello eran dueños del secreto de su posición; pero siempre fueron despreciados los frecuentes indultos yofrecimientos del Gobierno de la rebelión. Mis cartas penetraron por enero en estas montañas, yentonces supieron que existía S. M. en la plenitud de su poder ,yque aquellas provincias no estaban olvidadas de los hombres de bien ,dispuestos áauxiliarlas en sus esfuerzos. La esperanza yel vigor obraron simultáneamente, yal siguiente dia Centeno ála cabeza de 200 hombres sorprendió áSan Rafael, degolló ásu guarnición, y regresó con los despojos de su victoria. Su lectura produjo el mismo efecto en aquel Cisneros que mandaba una partida en las inmediaciones de la capital. Este era un vecino natural del pueblo de Barata, distante tres leguas de ella, arriero de profesión, de una conducta irreprensible, de una claridad de entendimiento poco común, de un valor sin término, yde una fidelidad beróica. Entró en 1820 áservir voluntariamente de soldado de caballería en la columna que fue deshecha por Bermudez en el pueblo de Santa Lucía, agregándose después de aquella derrota ála división del Brigadier Pcreira. No quiso seguirle, ydesde entonces no ha cesado de batallar con los sediciosos, sin que estos hayan podido ja»
(3o/,) mas batirle ,ni aun averiguar la calidad ynumero de sus fuerzas. Les ha causado males enormes (i). Cisneros en consecuencia de mis cartas se puso en un movimiento mas activo, yse presentó con mas fuerzas. Entonces era oportuno yde mi deber animarlos; hacerles conocer las aspiraciones del Sedicioso ,ypresentarles á SS. MM. como son en sí. En su consecuencia escribí las siguientes cartas con el asentimiento del Gobernador y Capitán Genera! de Puerto-Rico. Se imprimieron yse introdujeron. Decían asi: Compatriotas :al tomar la pluma para presentaros verdades eternas ,tan constantes como dolorosas ,Dios que ve lo mas oculto de los corazones, es testigo deque ni el interes personal, ni el bajo espíritu de venganza ,ni la indecente envidia pueden dictármelas. Porque ¿cuál es el interes que puedo esperar en que volviendo áreinar sobre esos desgraciados países aquella soberanía que en tres siglos de cuidados paternales hizo en Venezuela el centro de la fortuna de un gran pueblo, salgáis de ese estado de abyección yde miseria que jamas pudisteis concebir, yen el cual estáis sumidos? ¿Qué miras puedo tener? ¿Qué esperanzas concebir? ¿Qué proyectos meditar ? Cuando álas cinco de la tarde del i3de junio de 1821 vi por la última vez desde lo mas alto de la montaña las hermosas llanuras yesa capital, en donde la luz del sol hirió mis ojos por la vez primera, invoco áDios, que lo sabe, de que en aquel momento de una eterna separación solo ocuparon mi espíritu los crueles sentimientos que debieron inspirarme las desgracias que iban á pesar sobre vosotros. Contemplé algunos instantes el objeto de que me separaba para siempre ,yconsagré algunas lágrimas álos males que iban ápadecer los que quedaban en un pueblo desgraciado. Me separé de vosotros para no volver jamas ápisar el suelo de nuestra patria. Mis intereses personales cesaron desde aquel instante memorable, ysolo quedó en mi corazón el deseo de vues- (1)Cisneros es blanco: Centeno yDoroteo son mulatos ,naturales de los Llanos ,yRamírez también lo era.
(3o5) tra felicidad: ese sagrado deseo que inspira la patria. Si áesto llamáis interes, mi Ínteres para cun Venezuela es el mas vehe* mente que se vio jamas. Protesto ante el género humano que ¡ni tengo, ni puedo ,ni quiero tener otro. Constante en mis resoluciones, como debéis confesarlo, yseparado de mi patria para siempre, no la veré jamas: acabó para raí, ysolo me resta la memoria de sus desgracias, el deseo de su bien yel sentimiento de la suelte que sigue atantas personas que la habitan ,y que son dignas de otra mejor. Asi pues: si tengo algún interes, si puedo concebir algunas esperanzas ,si meditase en algunos proyectos, jamas ,jamas podrían ser sino dirigidos ála felicidad de una patria destrozada por la ambición mas insensata, ypor el furor de las pasiones mas injustas ypeligrosas. Estos lueron los sentimientos que me obligaron áhablaros en aq ,3o yóide diciembre del año último. Vi volver sobre vosotros la primera de vuestras calamidades públicas ,ycreí de mi deber advertiros del peligro. Os hice presente entonces el verdadero sentido de la proclama de Don Simón de Bolívar en la primera: de sus fines ymaquinaciones en la carta que dirigió ásu colega Don Cristóbal de Mendoza en la segunda; ydel objeto de su funesta ambición ,contenido en su código Boliviano ,yesplicado en la tercera. Vosotros me habéis oido; yno habréis negado en lo íntimo de vuestros corazones la justicia ,verdad yprecisión de mis raciocinios ydemostraciones. Habréis aun visto, como se merecía, la peregrina contestación que se me dió bajo las iniciales T. L. (Tomas Lander) ;contestación que no parece honrar ásu incauto autor, yque está muy distante de detener mi pluma cuando es necesario dirigirme avuestro bien. Esto supuesto, ysupuesto también que los males llevan ya nna carrera veloz que es indispensable contener, permitidme que os recuerde yhable sobre un impreso firmado por un Patriota ique en aide marzo último se ha publicado en la capital de Caracas. Quizá jamas se os ha presentado un conjunto igual de verdades vdelirios. Su autor, tan aturdido como inconsiderado ypoco cauto, presenta al mundo entero la verdad de vuestra situación, ylos proyectos de vuestro déspota. Describe con los colores mas espresivos, aunque no correspondientes ásu lenguage ,la miseria ,el desorden ylos males sin término que han cubierto ánuestra pa~ itla ios seis años que abandonados ávosotros mismos,ysin un enemigo que os inquietase ,yen la mas plena paz ,han hecho desaparecer los últimos restos de vuestra antigua opulenciaypros- 39
paridad. Acusa ai gobierno de ¿os seis míos de cuantos vicios son indispensables para completar esta espantosa destrucción.Establece que ha cesado: que los pactos están disueltos: que se han roto los juramentos :que se está al borde de la disolución ;yque es necesario proveer lo conveniente aevitarla. Confiesa que no puede conseguirse con un gobierno representativo :que es indispensable conservar toda la autoridad en uno solo ,yrevestí/ le de la mas absoluta soberanía. Pide que desaparezcan dos cónsules en Venezuela ,yexista solo un Dictador /ycomo apesar de tantas verdades era preciso llegar al objeto, desea que esta autoridad se deposite en D. Simón de Bolívar , de quien dice que es un rayo del sol. Yed aquí, compatriotas, una esposicion llena de verdades eternas yde delirios inconcebibles. Seis años han bastado para que casi hayais desaparecido del lugar en que os hallabais. Todos lo sabemos ylloramos, yvosotros lo padecéis. XJno de vosottos lo publica ;pero por una fatalidad inesplicabie se delira sobre la realidad de la causa primitiva. Lo lie dicho otra vez ,yno cesaré de repetirlo oportunamente :la causa de vuestros malos no esta en la conducta de vuestros gobernantes, sino en vuestro gobierno: está esencialmente en haberos separado de aquel que en tres siglos había llevado áese pueblo del estado, de salvage auno de civilización ygrandeza poco comunes. Esta es la verdad desnuda, sin disfraces, sin contemplaciones, ypresentada por quien ningún interes personal le mueve ádecirla. Oídme si queréis convicciones. Las sapientísimas leyes de estos dominios prohibían estrechamente la franca entrada de estrangeros en nuestra patria. Me acuerdo todavía de cuanto declamaban contra la tiranía de esta ley ciertos hombres que viven con vosotros, yque creyéndose mas ilustrados que lo que eran, miraban en ella trabas para la felicidad pública. ¡.Ah !¡que ellos no conocían toda su sabiduría! Ahora quizá la comprenderán ;pero ya el mal de su infracción no tiene remedio. Ahora la comprenderán cuando ven haber arribado anúestías costas un enjambre de estrangeros de todas clases aarrebatar de las manos ámis compatriotas su sustento ylos medios de conseguirlo :un comercio dirigido ácambiar mercancías despreciables por la plata yel oro ,ópor los preciosos frutos de vuestro suelo :zapateros ,sastres ytoda clase de artesanos áhacer perecer de miseria álos de las mismas profesiones qne no pueden competir coa ellos por el bajo precio de sus artefactos, ópor el
(3i3) capital un mes entero. Siempre en guerra ,nunca lia gobernado inmediatamente los pueblos, ni habéis tenido motivos para desengañaros de esa parte de su conducta. Las necesidades de la guerra, yla conservación del.pais, le han servido de preteslos aparentemente justos para destruiros con exacciones ,ypara esas indignas carnicerías con que en los patíbulos aun mas indignos sacrifico atantos millares de españoles europeos que eran la gloria yel ornamento de nuestra patria. Le habéis visto siempre como de paso. Sus acciones militares que el llama sus glorias inmortales¿ nunca han llegado avuestros oidos sino por sus mismas relaciones, ylas de sus colegas ysatélites. Lo que fue muchas veces efecto de una loca fortuna, lo creisteis por sus dichos el resultado de una ciencia militar; yla pérdida entera de nuestra desgraciada patria, el cúmulo de sus altos conocimientos ;cuando sola, esclusivamente sola, su causa fué el malhadado gobierno que en 1820 trastornó todas las partes de la Monarquía española, destruyó el orden yanonadó las fuerzas políticas ymorales. Vosotros hasta esta época creíais por lo menos que era algo: sois disculpables. Ya le teneis entre vosotros, vedle, contemplad* le, yllorad vuestro engaño. Ese hombre que ahora paipais sin 5 las sombras de la distancia ,ysin las ilusiones de la guerra: que apenas llega cuando os abruma con nuevas exacciones é impuestos: que observáis tan escaso de conocimientos como abundante de orgullo: que os pospone públicamente álos estrangeros: que no tiene el menor rastro de vergüenza, paseándose por las calles de vuestra capital debajo de palio, yburlándose de vuestro decoro ycircunspección :tan inconsecuente en todas sus acciones ,tan aturdido ytan ignorante de lo que debía é; importaba que supiese; ese es D. Simón de Bolivar :el que quiere ser vuestro Rey.Decid vosotros con ingenuidad si puede serlo. Decidlo: pero antes de esplicaros ,acordaos de aquel tiempo no muy distante en que erais la envidia de todos los que os conocían: cuando la miseria era una palabra sin significación entre vosotros: cuando los impuestos para mantener las cargas del Estado eran la mitad de lo que son, aunque entonces vosotros tan felices yabundantes; cuando los sobrantes qne debían remitirse de justicia ála capital del reino se distribuían entre vosotios por libranzas de plazos dilatados: cuando no se os abrumaba con impuestos para llevarlos ápaíses estrangeros, con el fin de pagar réditos de un escandaloso empréstito que no habéis visto, yde que no habéis recibido el beneficio menor: cuando era para1 vosotros vuestro trabajo :cuando teníais en vuestra industria 4o
(3,4) los medios de vuestra subsistencia; ycuando la paz, la seguridad yla propiedad eran una parte de vuestra herencia. Haced estos dolorosos recuerdos, ydecidme si puede ser vuestro Rey; ómas bien ,cual es el Rey que puede volveros los inmensos bienes ya perdidos.Comparad los tiempos ,yesa es la decisión. Los Reyes de España áquienes pertenecisteis en tres siglos por tantos derechos; áquienes pertenecéis por justicia, yáquienes debeis pertenecer por vuestro bien, no pueden regiros del modo funesto con que puede hacerlo ylo hará cualquiera otro. No hablo de D. Simón de Bolivar, porque se deshonra el que se acuerde de él para el caso, sino de otros Soberanos no ligados ávosotros por trescientos años de cuidados yrelaciones paternales ,por la religión, el idioma ylas costumbres. El Sr. D. Fernando YII es vuestro natural Soberano :el que únicamente puede salvaros del abismo en que os han precipitado. Educado en la escuela de los Reyes, yde desgracias jamas merecidas, es el solo capaz de presentaros una mano consoladora ypaternal que cure vuestras profundas heridas: el que puede hacer desaparecer para siempre vuestras desgracias, yde ese suelo el monstruo de la discordia que os despedaza :el que colocado sobre una gran nación os administrará justicia, yos distribuirá merecidas gracias sin afecciones particulares ysin consideraciones indebidas: el que nació para nuestro Rey, yestá sentado sobre el antiguo trono de la primera de las naciones por sus virtudes, yála cual debeis aspirar ygloriaros de pertenecer. Quizá hombres malignos de aquellos que no caben en el mundo por sus vicios, óque llenos de ideas estravagantes no encuentran sobre la tierra un pueblo óun gobierno que les parezca digno del hombreaos harán de nuestro adorado Soberano descripciones injustas, impías yaun sacrilegas. ¡Malvados! sus lenguas pestilentes no pueden ofender su sagrada persona, ni empañar con su inmundo aliento su administración virtuosa. No los creáis. Si vosotros le conocieseis, vosotros le amaríais. Os habla un compatriota que no quiere engañaros, ni tiene para que presentaros sino la verdad. Yo le lie visto algunas veces; ysu esterior manifiesta la bondad yrectitud de su interior. Si la divina Providencia le ha preparado un reinado de desgracias ydisgustos que ni él causó ni jamas ha merecido; en estas mismas situaciones difíciles ypeligrosas ha manifestado aquella prudencia yfirmeza que solo son dadas álas grandes almas. Él ha triunfado de todo, yla Europá entera le admira. Su corazón lleno de bondad detes-
(3i5) ta el crimen, ycompadece estremanicnte álos criminales. Ninguno fue jamas tan amigo de olvidar los delitos de los que sinceramente los confiesan yse arrepienten. Ninguno mas indulgente, mas benigno. Ninguno encontró jamas tanta complacencia en recompensar los servicios yen premiar el mérito: sus manos llenas de los dones que goza la soberanía ,están siempre abiertas para distribuirlos justamente, ypara estrechar en su corazón alos hombres dignos de él. Hé aquí vuestro Rey: el que restablecerá nuestra fortuna, ysacará ánuestra patria del abismo en que se encuentra. He visto algunas veces ánuestra adorada Reina. Basta verla, yse vio la bondad personalizada :en su semblante está escrita la pureza de su alma. Abstraída del gobierno del Reino, su vida doméstica es un tejido de virtudes yde ejemplos. ¡Ah !¡si vosotros la conociéseis! Tiempo es ya de decidirse una cuestión que jamas debió existir. Los momentos que pasan van aumentando los males ,yson muy pocos los que restan hasta el complemento de vuestra ruina. Vosotros estáis tan penetrados de esta verdad como puedo estarlo yo. ¿Qué falta? Yo os diré, como ya se dijo en otra parte. Compatriotas :de lo alto de esas montañas tres siglos os contemplan.Las naciones todas admiran vuestra indolencia ycobardía. Las sombras de vuestros padres salen de sus sepulcros en lo mas oscuro de la noche para penetrar en vuestras habitaciones ycontemplaros en vuestros lechos cargados de hierros ysin valor para romperlos. Hilas en su triste contemplación bajan sus pálidos semblantes, avergonzadas de la degradación con que habéis deshonrado su memoria. Ellas invocan el auxilio de los hombres honrados ,y estos escuchan benignamente sus votos ,yresuelven cumplirlos, ¿Sereis sordos ásúplicas tan sagradas ?¿Vereis con desprecio sus mandatos P Puerto-Rico 3ode abril de 1827» ~José Domingo Diaz. Bolívar ásu partida la anunció con una proclama. Este escrito memorable no debía correr en el silencio. Las cosas tomaban el camino que debían >yera preciso allanar los estorbos ,yque no se oyese solamente la pérfida voz de la seducción. Entonces con igual asentimiento del Goberna-
(31 6 ) don yCapitán General de Puerto-Rico, escribí la siguiente carta, que se imprimió éintrodujo en Venezuela. Compatriotas: el Ambicioso por fin ha dejado de profanar con su presencia el suelo en que vimos por la primera vez la brillante luz de los trópicos. Poseido de un terror que es peculiar á los tiranos, se aleja de nuestra patria, yauu os insulta otra vez en su despedida. Os la anuncia con una proclama. ¡Que no se os olvide jamas esta prueba de su incapacidad yde su perfidia ! Parte para Saritafé ,os dice, ábuscar vuestra felicidad ,yal partir os ruega que os unáis: que evitéis los estragos de la guerra civil que despedaza áCumaná: que continuéis los sacrificios que habéis hecho para el establecimiento de la república ;jque no le olvidéis jamas ,pues él está dispuesto áhacer cuanto vosotros quisiereis. Ei Cobarde no se ha atrevido áesperar los efectos de catorce años de sus delirios ycrímenes. Os ha cubierto de males sin término ,yhuye ,yos abandona, yos deja quizá para siempre, yse burla indignamente de vosotros ai abandonaros, jAqué degradación ha llegado nuestra patria! La ha profanado por cuatro meses, ¡y él vive! ;yél se pone en seguridad! Cuatro meses ha existido entre vosotros. Le habéis visto de cerca: le habéis observado. Decid sinceramente lo que es, ylo que vale: decid si jamas os he engañado. Inepto ,incapaz ,ambicioso ,cobarde ,pérfido ,presumido ,feroz. Decidlo. El ha encontrado en nuestra patria todos los males de una administración corrompida. Nosotros lo sabemos, yél lo ha dicho. No ha hallado aquella hermosa Venezuela que fue un tiempo el encanto de los naturales ,yla admiración yenvidia de los estrangeros. Solo ha encontrado males ymales ,cuyo remedio no podía existir en su miserable cabeza. ¿Qué ha hecho en cuatro meses? ¿qué providencias ha dado? ¿qué disposiciones ha tomado? Decidlo. Inepto éincapaz ha presenciado vuestra dolorosa situación, yhecho lo que únicamente podía por su incapacidad éineptitud: atropellar álos deudores al erario, yhacer nombramientos para empleos de vuestra administración de hacienda. Vosotros habéis sido atropellados éinsultados en los dos únicos actos de su poder supremo, yde su residencia en nuestra patria. Ha despreciado vuestra miseria, la miseria que él mismo ha causado, yha
(3i7) tratado de envilecer yabatir álas personas mas beneméritas: á las clases que podían considerarse mas elevadas ydignas. ¡Ah! ¡como un Dios infinitamente justo proporciona el castigo álos delitos! ¡Cómo recuerdos amargos ydolorosos presentarán ácada momento lo que son ylo que fueron ! El se presentó entre vosotros revestido de un poder supremo que no le babiais conferido: él sin embargo lo ha ejercido del modo mas escandaloso. Ha revocado sentencias de vuestro supremo tribunal de justicia, atropellado yhollado vuestra ley fundamental, desplegado la arbitrariedad mas abominable, jugado con vuestra paciencia, dispuesto ásu antojo de vuestros mas sagrados derechos consignados en las leyes, yos ha tratado como áentes insignificantes anté sus caprichos. ¡Qué tiempos tan diversos de aquellos en que erais gobernados por un mandatario dependiente del mejor de los Reyes! Decidme, ¿cuándo visteis revocadas por él las sentencias de nuestra Audiencia ?¿cuándo el mismo Soberano las revocó por su sola decisión? ¿cuándo? Solo una ineptitud brutal ha podido conduciros al desorden ymiseria en que os halláis. En el suelo de nuestra patria que abriga el mas precioso gérmen de todas las riquezas :con una población activa, valiente, laboriosa yconstante, ycon todas las circunstancias para ser opulentos yfelices, habéis sido conducidos áestreñías privaciones por esos mismos que en seis años han tenido en sus manos vuestros destinos sin un estorbo, un enemigo que turbase la marcha de su gobierno. Sin embargo casi os han reducido ála nada, ypara completar esta dolorosa posición han bastado cuatro meses de la presencia del Incapaz. Era consiguiente, ytodos lo sabian menos vosotros ylos estrangeros avaros. El es tan ambicioso como inepto éincapaz.Cuando todas las páginas de su detestable historia no os diesen pruebas numerosas de esta verdad, bastaría ese código Boliviano ,que os ha traido ypresentado como un don. Ved en él su aturdimiento ,su ignorancia, su despotismo ysu ambición. Ved en él retratado el corazón mas perverso que se vio jamas. Como un ambicioso aspira ála dignidad Real óPresidencia perpétua con la facultad de elegir sucesor, ycon la inviolabilidad personal, ycomo un déspota insolente dispone de vuestras propiedades en la libertad de vuestros esclavos, os condena ála miseria despojándoos de vuestra principal riqueza, yos prepara males, cuya espantosa perspectiva es necesario considerar en el silencio. El que asi abusa de vuestra paciencia, yse juega con vosotros, ese es el amhi-
(3i8) ¿¿oso Simón Bolívar, que osa para oprobio vuestro llamarse Libertador. El es tan cobarde como ambicioso. Que hablen sus compañeros de armas. Que digan los campos de batalla si alguna vez le vieron en el peligro. Que manifieste su cuerpo la cicatriz de alguna herida por pequeña que sea. Que refieran sus edecanes áqué distancia ha mandado comunmente los combates. Que confiesen en cuantas ocasiones ,cuando su temor le inspiraba ideas de Ja pérdida, ha sido necesario avisarle en su fuga de la victoria. Volved la memoria ála Puerta el 1 4 de junio de 181 4 ,yle vereis huyendo precipitadamente dos horas antes de concluirse la batalla. Acordaos del 6de julio de i81 6 ,cuando dejó en tierra yen poder de sus enemigos átodos los que le acompañaban, escapando él solo. Ha sido siempre el primero en la fuga, yaun no conoce la presencia del peligro :él ha sabido personalmente evitarlo. Vedle permanecer como enfermo en Lima mientras sus tropas se batian en Ayaeucho. Vedle ahora lo que ha sido entre vosotros: lleno de un terror inesplieable ,rodeado de guardias, ysin una residencia fija. El es tan pérfido como cobarde. Decidme qué palabra óque promesa ha cumplido: qué juramento no ha violado: qué pacto respetó. Don Nicolás de Egui degollado ,después de comprada su vida por io.ooo pesos, ybajólas mas solemnes promesas; y centenares de personas que han sufrido la misma suerte yen las propias circunstancias, son en sus sepulcros testimonios eternos de esta verdad. La insurrección de Maracaybo promovida por él en medio de un armisticio solemne: sus sórdidos manejos con desprecio del derecho de todas las naciones :su conducta para con esos mismos eslrangeros áquienes cegó el deseo de la ganancia, yde quienes tan descaradamente se ha burlado: la indecente farsa que ha representado en Puerto-Cabello, yála presencia dePacz, después de los terribles decretos de Maracaybo; yese principio que ha consagrado en su política de serle lícito cuanto le convierte ,escluyen aun de la duda esta parte de su carácter. El es tan presumido como pérfido. Decidlo vosotros que le habéis visto ytratado diariamente. Decid si con aquel tono decisivo que le inspira su prepotencia ,no os ha hablado sobre todo cuanto puede servir de objeto de estudio yde meditación al entendimiento humano. Sin contradicción jamas por el temor óla consideración, él se ha perdido en esta parte de su carrera. Nada sabe; pero en todo decide: nada ha aprendido; pero se supone un maestro :sus inconexos yprecipitados raciocinios ador-
(3 1 9) nados con un aire de superioridad, con aquel estertor ydesembarazo que proporcionan los viages yel trato de diversos pueblos, ycon la seguridad de nunca ser contradicho, ha ido adelantando en su presunción hasta el punto en que ya le habéis vis- to. Sus ideas ypercepciones incoherentes ydesordenadas las habéis conocido en sus palabras yen sus escritos. Hable por último ese mismo código Boliviano, la descarada satisfacción con que lo publica, yla insolente audacia con que os lo presenta. El es por último tan feroz como presumido.Quizá no hay un punto de nuestra patria que no esté marcado con una señal de su bárbara ferocidad. Fijad la vista en el ángulo septentrional de la plaza mayor de Caracas, en las alturas de la Guayra, en el interior de sus murallas yen las camas de su hospital. Mirad allí espirando en los dias des-de el 10 al 16 de febrero de 1814 ópor el hierro, ópor el fuego, ópor el veneno muchas mas de 1.000 víctimas. Corred con vuestra imaginación todos los puntos de las provincias, ydecidme en donde no encontráis un acto de su espíritu feroz. Sin mas causa que el origen, ysin mas sentencia que su capricho, allí espiraron mas de cinco mil hombres: vuestros padres, hermanos, parientes, amigos óconocidos: vecinos pacíficos de los pueblos, laboriosos agricultores, honrados comerciantes, empleados de probidad, con los que estabais ligados por los vínculos del parentesco, de la amistad óde la gratitud :ios que habíais siempre visto como áapreciables individuos de vuestra familia ,ylos que eran el honor yla gloria de nuestra patria. ¿Y qué crimen, qué horrible crimen habían cometido para este bárbaro esterminio? ¿Podían ellos ser objeto de aquel odio tan injusto como escandaloso que el Bárbaro ysus satélites manifestaban contra el Gobierno de la Monarquía? Pero ellos fueron degollados ,ysus bienes la presa de sus inhumanos asesinos. Sin embargo la sangre que corría átorrentes no era bastante para satisfacer su ferocidad :era necesario añadir el insulto yla ironía ,yél se saboreó con ella en el inicuo manifiesto que publicó ,anunciando la brutal carnicería. Alli declaró que los españoles del siglo 19.0espiaban los supuestos crímenes de los Losadas, los Garcigonzalez de Silva, los Fajardos ylos demas que ácosta de trabajos yfatigas dieron principio en el siglo 16.0 ála civilización de nuestra patria. El le añadió, cuando habiendo cesado el esterminio por falta de víctimas ,dirigió en mayo del mismo año al Comandante general D. José Tomas Boves aquel célebre oficio ,en que le invitaba ála cesación de la guerra de esterminio ,movido de lospiadosos sentimientos de su corazón,
(320) ysatisfecho de que por su parte jamas volvería áaparecer ioficio que mereció la enérgica yelocuente contestación de devolvérsele con solo la cláusula siguiente: Cuartel general en camino,a de junio de i8i4,año i.° de la guerra ámuerte. —José Tomas Boves. Acordaos de aquellos años de sangre, yved al Monstruo como es en sí. Pero él parte, yvosotros le dejais tranquilamente partir. Quizá jamas volvereis átenerle entre vosotros. Desde un país distante mirará con upa fría sonrisa las desgracias que os ha causado, yvuestra justa venganza será impotente. Entre tanto gozará de sus rapiñas en las iglesias de Lima ,despojadas ya por él, como lo fueron las vuestras, de todo el oro yla plata en principios de julio de i8i 4>ápresencia de vosotros mismos. ¡Cuán poco en esta ocasión habéis manifestado vuestro carácter! ¡A qué abatimiento ócobardía os ha reducido el Bárharo\ Yo no debo, ni quiero, ni puedo engañaros. La voz dolorosa de la patria despedazada por una facción parricida pide el socorro de sus hijos ,yexige el idioma de la verdad. Ninguno de ellos puede oirla sin conmoverse, ni conmoverse sin estar pron- to áservirla. Yo no quiero ni aspiro ágozar otra vez de sus maternales dulzuras; pero me basta que vosotros las gocéis. Dios es testigo de que es este mi primer deseo. Asi pues, colocado en un punto en donde estoy en capacidad de conocer ciertas cosas con mas exactitud de la con que vosotros podéis conocerlas, os hablo la verdad. Amí me importan muy poco, como siempre me importaron, las proscripciones, ylas maquinaciones del Bárbaro. Si en los dias de su exaltado furor las vi siempre del modo que se merecían ,¿cómo pueden ahora intimidarme ni detenerme? Os hablo la verdad; debéis oirme: oídme, yvolvereis áser felices: áser lo que erais. Compatriotas: el tiempo es llegado de volver ásalir de los inmensos abismos en que os han precipitado ysumido, yde volver ápresentaros en el mundo con la dignidad que por desgiacia el interés yla ambición de unos pocos os han hecho tan dolorosamente perder. Quizá si pasa este tiempo afortunado entrareis en una nueva carrera de males, en la cual la imaginación horrorizada se pierde. Jamas os habéis encontrado en una posición tan oportunafea vuestras mismas calamidades teneis al mejor apoyo de una heroica resolución ,yvuestros opresores estorbos insuperables para continuar en su opresión. Su inmensa avaricia, su estúpida ignorancia, sus vicios públicos los han reducido ála impotencia. Una
() fírme resolución es bastante; yel puerto es mas delicioso cuando la tempestad ha sido mas horrorosa. Compatriotas :un número infinito de hermanos vuestros por la sangre, la religión ,el idioma ylas costumbres os contemplan atentamente. Sobre vosotros están puestos sus ansiosos ojos, ysus corazones no lo están menos por hacer en vuestro bien todos los sacrificios que les sean posibles. Sí ,creedme :yo puedo decíroslo. Ellos os contemplan yansian por manifestaros que son vuestros hermanos, yque el interes de vuestro bien es común también aellos: le miran como propio; porque anhelan sinceramente por vuestra felicidad. Conocen la esencia de vuestras desgracias ,ysaben distinguir la fatalidad del crimen :aun saben olvidar este, yle olvidan yolvidarán: no pueden separarse del Gobierno. Son ya entre ellos un fenómeno peregrino aquellos miserables que bajo la capa de una sublime fidelidad abrigan ideas poco conformes áestos principios. Quizá ellas nacen de una brutal ignorancia; pero estad segaros de que merecen el desprecio público, la detestación de todos los hombres honrados, yla severidad del Gobierno. Sus ideas quedarán sepultadas en sus corazones, yel gobierno sabio, prudente, severo yactivo sabrá reprimirlos; yserán lo que deben ydebieron ser. Yo puedo anunciároslo. Compatriotas: desde su augusto trono el mejor de todos los Reyes ve con atención vuestras desgracias ,yconoce vuestros sentimientos. Se compadece tiernamente de sus pueblos estraviados, ydesea vuestro bien :solo ve en vosotros ásus hijos,, yse acuerda solo de que es vuestro padre. Yo puedo decíroslo: no os engaño :debeis creerme. Existen entre vosotros hombres átoda prueba, yde cuya acrisolada conducta jamas podéis desconfiar. Seis años de proscripción, de penalidades ytrabajos no han podido hacerlos vacilar en sus sacrosantos juramentos, ysiempre fieles áellos, son el modelo de la lealtad áun gobierno. Oid su voz; porque no os engañan. Escuchadlos yseguidlos. Ellos defienden vuestro antiguo ylegítimo gobierno, yvierten su sangre por la felicidad común. El sagrado nombre del Rey es el garante de sus operaciones: lo será también de las vuestras. Ellos ymuchos recibirán altas pruebas de la munificencia de S. M. Que el genio de ese funesto error, de esa falsa libertad huya despavorido de nuestra patria por vuestros esfuerzos, yvaya áesconderse en las inmensas selvas del Marañen, yentre las errantes tribus salvages que desconocen la civilización europea y 4i
(3^2 ) las dalzuras de la sociedad. En tantos anos que reina sobre vosotros os ha dado suficientes pruebas de sus ilusorias esperanzas, yde ser una sombra que nunca se palpa. No será para vosotros un acto que puede herir vuestro honor el volver sobre vuestros pasos para encontrar una verdad, cuya pérdida lloráis. Los hombres honrados del mundo entero lo verán como el efecto de la circunspección ysabiduría, ylo presentarán ásus hijos yásus nietos corno un apreciable modelo. Puerto-Rico 3xde mayo de 1827. —José Domingo Díaz. Gomo se dilató en Caracas algunos dias después de su primera proclama de despedida, publicó otra segunda en 19 de junio, concebida en términos tales, que no era posible permitir que circulase sin hacer de ella las convenientes esplicaciones. Este papel era una prueba del estado de turbación en que se encontraba su espíritu, yera también necesario presentarlo álos pueblos del modo que era debido. Asi pues: con igual asentimiento del Gobernador yCapitán General de Puerto-Rico, escribí ámis compatriotas mi séptima carta de esta época. Se imprimió y se introdujo. Decía asi : n V_Jompatriotas: por fin el Insensato no dejó de envilecer con su presencia vuestro suelo áfines del mes de mayo ,como había anunciado. Parece que en medio del terror que le acompaña, y del funesto porvenir que se le presenta, vive incierto en sus deliberaciones, yaunque todo lo intenta, lo teme todo ,yvacila en todo. Sin embargo ,segunda vez os anuncia su partida el 19de junio ultimo ,ytiene el desacuerdo de presentar ávuestra vista el volcan sobre que estáis colocados. Solo su inconcebible aturdimiento ha podido inspirarle este paso. Habéis visto ya el anuncio de su despedida. Le habéis visto, yquizá os habréis horrorizado. Tedie ahora como es en sí. «Simón Bolívar ,Libertador ,Presidente etc. etc. etc. » «Colombianos: vuestros enemigos amenazan la destrucción de vuestra patria. Mi deber es salvarla. »
(3a9) arrogado el derecho supremo de la nación :ellos han violado todos los principios :en fin las tropas íjüt’ fueron colombianas auxiliares del Perú, lian vuelto ásu patria áestablecer un gobierno nuevo yestraíio sobre los despojos de la república que ultrajan con mayor baldón que nuestros antiguos opresores.») Compatriotas: be aquí el ultimo pretesto cpie os presenta, para escapar de entre vosotros. En febrero renunció sus mandos, porque ja desconfiabais de su ambición.En mayo os anunció su partida para Santafé átratar de vuestra felicidad ;y ahora os la reitera con el fin de contener los males que las tropas colombianas vueltas del Perú causan con su traición en los departamentos meridionales. Lo primero es ábsolutamente cierto. Lo segundo absolutamente falso. En lo tercero es cierto el Lecho ,yfalso el motivo. Sin embargo ,si esas tropas sublevadas después de su espuísion del Perú ,lian cometido un delito en lo que él llama traición :¿cual es el que él há catorce años que comete ?El con ellas se ha arrogado el derecho de dictar leyes alos pueblos ,yde gobernarlos por su voluntad. Ellas sin él hacen lo mismo. En ambos casos son iguales los derechos, igual el origen de la autoridad: ¿cuál es la diferencia de las acciones? ¿por qué en una reunión de muchos ciudadanos llama delito lo que en él solo lo considera justicia? Compatriotas: habéis vivido encorvados bajo el ignominioso yugo de un déspota. Ahora muchos centenares de tiranos aparecen de nuevo disputándole el derecho de apropiaros como su presa. Allá en sus consejos secretos cada uno os destina álo que mas conviene asus deseos. Vuestros bienes, vuestras hijas, aun vuestras esperanzas están ya repartidas entre ellos; ysi en muchos años habéis estado sirviendo ála ambición ,ála codicia y ala disolución de uno solo, ya estáis destinados pata serlo álas pasiones brutales ydesordenadas de muchos. Con una velocidad inconcebible este torrente de calamidades se acerca ávosotros; y¡ay de vosotros si llega ápenetrar en vuestro distrito! Acordaos que las provincias de Guayaquil yQuito ,separándose del gobierno de la república da Colombia ,le proclamaron Dictador. Pues este es el gobierno que han atacado la» tropas colombianas espulsadas del Perú, yáeste acto es al que llama traición. ¡Miserable! sancionó la de aquellas provincias, y declara un delito lo que debe mirarse como un acto de cordura ! 42
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