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Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 TELE-REVISTA: REPRESENTACIONES, IMÁGENES Y LIBERTAD POLÍTICA EN UN INFORMATIVO DE LA TELEVISIÓN PÚBLICA SUIZA PARA LA EMIGRACIÓN ESPAÑOLA Luís M. Calvo Salgado Universidad de Zúrich Concha Langa Nuño Universidad de Sevilla Moisés Prieto López Universidad de Zúrich Resumen Desde 1973 hasta 2003 la televisión pública suiza emitió el programa Telerevista una vez cada dos semanas, los fines de semana, y con una duración de quince minutos. Tele-revista era un programa en español dirigido a los emigrantes españoles en el país helvético que contenía reportajes de temas relacionados con la realidad de la comunidad española. En una primera parte abordaremos la imagen y la puesta en escena del poder institucional de la administración española en Suiza en el programa y de su evolución a lo largo del tiempo. En una segunda parte trataremos los esfuerzos del programa por formar a los espectadores en cuestiones de democracia y libertades en Suiza. Finalmente nos ocuparemos de la presencia cada vez mayor en la información cultural del programa de las particularidades y de las relaciones entre cultura popular y alta cultura. Palabras clave: Suiza, televisión, emigración española, integración, información Abstract: Between 1973 and 2003 Swiss television used to broadcast at the weekend the biweekly news magazine Tele-revista, which lasted 15 minutes. Tele-revista was sent in Spanish and addressed to Spanish migrants living in Switzerland. It contained reportages about the Spanish community’s reality. This paper focuses first on the image and the staging of the Spanish administration’s institutional power in Switzerland and its evolution in the course of time. Then it will consider the efforts to educate the audience in matters of democracy and liberties in Switzerland. Finally it will treat the increasing presence in the magazine’s cultural section of the characteristics and the relation between popular and high culture. Key words: Switzerland, television, Spanish emigration, integration, information
12 Luis M. Calvo Salgado, Concha Langa Nuño y Moisés Prieto López Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 INTRODUCCIÓN Desde 1973 hasta 2003 la televisión pública suiza emitió el programa Tele-re- vista una vez cada dos semanas, los sábados, y con una duración de quince minutos. Tele-revista era un programa en español dirigido a los emigrantes españoles en el país helvético que contenía reportajes de temas relacionados con la realidad de la comunidad española y entre ellos, muchos que nos permiten conocer cómo presentó la televisión suiza la Transición española a la comunidad emigrante. Hemos realizado un primer acercamiento a este programa hasta finales de los años ochenta presentando las características principales del mismo en un artículo ya publicado y cuyos principales resultados resumimos a continuación antes de entrar a analizar algunos de sus aspectos más relevantes en profundidad1. Tele-revista no fue una excepción y debe ser considerada en el contexto de los programas de radio y televisión elaborados en las lenguas de origen de los emigrantes que empezaron a desarrollarse en los años sesenta y setenta en Suiza y en otros países europeos mucho antes de la llegada de los cambios tecnológicos de los años ochenta y noventa que permitieron a los emigrantes acceder directamente a las emisiones de los medios de comunicación de los países de origen de la emigración. El carácter plurilingüe de la Confederación Helvética abría además el acceso a una serie de ofertas mediáticas en varios idiomas, en especial en alemán, francés e italiano, dando lugar así a una situación muy diferente a la de países con medios de comunicación monolingües como Francia y Alemania en aquellos años. Tele-revista recurrió a veces a materiales enviados por Televisión Española, pero la mayor parte de la emisión se basaba en las entrevistas realizadas por los periodistas del programa en Suiza. Los dos ámbitos más relevantes eran, por un lado, las entrevistas a representantes políticos, sindicales y a altos funcionarios españoles, y por otro lado, las entrevistas que acompañaban a la presentación de actividades organizadas por los centros españoles en Suiza. En este artículo nos centraremos en el análisis de varios puntos relacionados no sólo con la función informativa del programa, sino también con su interés por formar a los ciudadanos emigrados de la nueva democracia española desde un punto de vista político y social y de darles a conocer los mecanismos democráticos del sistema político suizo. En una primera parte abordaremos la imagen y la Recibido: 12 julio de 2013. Aceptado: 27 de septiembre de 2013 1 CALVO SALGADO, L. M., LANGA NUÑO, C. y PRIETO LÓPEZ, M.: “La Transición española desde la emigración: Tele-revista, revista de actualidad de la televisión pública suiza para los emigrantes españoles”. En XII Congreso de la Asociación de Historiadores de la Comunicación, Barcelona, 24 y 25 de mayo de 2012, publicación en línea <http://dx.doi.org/10.5167/uzh- 62820>. También en: CALVO SALGADO, L. M., LANGA NUÑO, C. y PRIETO LÓPEZ, M.: “La Transición española desde la emigración: Tele-revista, revista de actualidad de la televisión pública suiza para los emigrantes españoles”. En GUILLAMET, F. y SALGADO, F, (coord.): El periodismo en las transiciones políticas. De la revolución portuguesa y la transición española a la primavera árabe, Biblioteca Nueva, Madrid: 2014, pp. 185-198.
Tele-revista: Representaciones, imágenes y libertad política 13 Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 puesta en escena del poder institucional de la administración española en Suiza en el programa y de su evolución a lo largo del tiempo utilizando para ello el ejemplo de los discursos de los embajadores españoles dirigidos a la comunidad española en Suiza. En una segunda parte trataremos las representaciones de la Transición española en el programa a través de informaciones referidas sobre todo a cuestiones políticas así como la información de carácter muy explicativo sobre aspectos concretos de la política suiza. Finalmente nos ocuparemos, por un lado, de la presencia cada vez mayor en la información cultural del programa de las particularidades autonómicas y de su reflejo en las actividades asociativas españolas en Suiza y, por otro lado, de las relaciones entre cultura popular y alta cultura en el ámbito de la comunidad española y de su evolución hasta finales de los años ochenta. LOS MENSAjES DE FIN DE AÑO DE LOS EMBAjADORES ESPAÑOLES En el programa de Tele-revista se adoptó sólo excepcionalmente un formato diferente al de la entrevista. Fue en el caso de los discursos de fin de año o de año nuevo de los embajadores españoles en los que no aparecía ningún periodista ni se oían preguntas, sino sólo el orador. Este formato recordaba al mensaje de Navidad del Rey, tanto por emitirse sólo una vez al año en fechas señaladas como por la retórica empleada y la puesta en escena elegida para la ocasión2. La grabación se solía realizar a finales de año y se emitía luego en el primer programa de enero. La elección de este formato diferenciado subrayaba el carácter singular e institucional del mensaje y permitía hacer aparecer a los embajadores como representantes del estado en Suiza y no como una voz más en el debate político. No se conservan más que algunos de estos mensajes, pero estos ejemplos nos permiten analizar la evolución de estos discursos desde los primeros años de la democracia hasta principios de los años noventa. Nos centraremos en los cambios observables tanto en la retórica empleada como en la imagen y en la puesta en escena, tratando de relacionar estos aspectos con la evolución de la situación política y de la presentación de las instituciones del estado ante la opinión pública formada por los emigrantes españoles residentes en Suiza. Comencemos con el discurso de año nuevo de Adolfo Martín-Gamero y González Posada que había sido Ministro de Información y Turismo en el gobierno de Arias Navarro de diciembre de 1975 a julio de 19763 y que ocupó el cargo de embajador en Suiza desde febrero de 1980 hasta febrero de 1985. El embajador aparece sentado junto a su esposa en un sofá en una amplia sala con un árbol 2 Sobre los discursos del Rey en Navidad: MARTÍN JIMÉNEZ, V.: “Mensajes de Navidad para una prensa de Transición: repercusión mediática de los discursos de Navidad del Rey (1975-1982)”. Historia Actual Online, 17 (otoño 2008), pp. 31-41. Sobre la relación entre lenguaje y poder véase: FAIRCLOUGH, N.: Language and Power, Longman, London/New York: 1989. 3 TUSELL, J. y GARCÍA QUEIPO DE LLANO, G.: Tiempo de incertidumbre. Carlos Arias Navarro entre el franquismo y la Transición (1973-1976), Crítica, Barcelona: 2003, pp. 227, 257, 266-267, 323.
14 Luis M. Calvo Salgado, Concha Langa Nuño y Moisés Prieto López Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 de Navidad y un piano de cola en la parte de atrás. La cámara se va acercando a su cara mientras lee en voz alta su discurso mirando a un papel. El ambiente es del interior de la sala de estar de una casa propia de la clase alta con grandes cortinas, plantas y cuadros en las paredes. En su discurso, emitido el 2 de enero de 1981, dice: Buenos días, amigos telespectadores. Ante todo, mi gratitud a la Sociedad Suiza de Radio y Televisión, que nos ofrece a mi mujer y a mí la posibilidad de entrar en vuestras casas como una familia española más que va de visita, para desearnos mutuamente felicidad. Al empezar este año 1981, una cosa quisiera subrayar con toda sinceridad y confianza. Aunque ser embajador de una nación significa vivir problemas oficiales entre Estados, desearía también, como he intentado hacerlo en 1980, que tanto yo como mi casa fuéramos el amigo y la casa de todos. La emigración tiene muchos problemas, y muchos de vosotros os esforzáis en resolverlos. España tiene su responsabilidad respecto a los miles de españoles que vivís en Suiza, y yo quisiera que esta responsabilidad, que acepto plenamente, la compartiéramos juntos desde el diálogo y la solidaridad, como corresponde a una verdadera democracia. Gracias a este diálogo, no siempre fácil, pero siempre necesario, muchas cosas importantes han sido posibles en este año que termina y muchas más lo serán, estoy seguro, en 1981. Con esta convicción y con este deseo, vaya mi saludo a todos vosotros, a las asociaciones y a los partidos políticos, a los enfermos y accidentados, a los jóvenes de la segunda generación y a los niños, y a las muchas familias suizas que siguen con interés todo lo español y ahora nos escuchan. Desde esta casa, que insisto deseamos una vez más consideréis como vuestra, y desde nuestra condición de españoles y de amigos, os deseamos mi mujer y yo todo lo mejor para este nuevo 1981 que comienza. Es un mensaje bien estructurado desde el punto de vista retórico que se inscribe en la tradición de los discursos de Navidad o de fin de año de los jefes de Estado, siempre algo semejantes a un sermón y que hunden sus raíces históricas en las arengas de los emperadores romanos o en los mensajes urbi et orbi de los papas4. El agradecimiento a la Sociedad Suiza de Radio y Televisión por la posibilidad de dirigirse a la comunidad española es la primera señal de reconocimiento al país de acogida. El orador propone una retórica de la cercanía encaminada a reforzar la idea de comunidad entre él y los espectadores, unidos todos por el hecho de ser españoles y de estar viviendo en Suiza5. Para ello utiliza la compara- 4 SAUER, C.: “Christmas Messages 1998 by heads of state on radio and TV: pragmatic functions, semiotic forms, media adequacy”. En BETTEN, A. y DANNERER, M. (eds.): Dialogue Analysis IX. Dialogue in literature and the media. Part 2: Media, De Gruyter, Tübingen: 2005, pp. 127-138. 5 Sobre la idea de comunidades imaginadas véase ANDERSON, B.: Comunidades imaginadas. Reflexiones sobre el origen y la difusión del nacionalismo. Fondo de Cultura Económica, México: 1993.
Tele-revista: Representaciones, imágenes y libertad política 15 Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 ción de la emisión con una visita de su familia en la casa de la familia de los que le ven y escuchan, superando así de manera retórica la distancia propia del medio de comunicación televisivo y sugiriendo la proximidad de la comunicación oral y cara a cara que caracteriza las situaciones de la vida cotidiana. A continuación se presenta como amigo de los emigrantes españoles y ofrece su casa como casa de todos, definiendo, por lo tanto, metafóricamente la relación entre administración y administrados como una relación de amistad, lo que confiere al discurso un tono un tanto paternalista. Se dirige, además, al público tuteándolo, como si los conociera y lo conociesen. Su papel de representante del estado se advierte en la responsabilidad que siente y asume para la resolución de los problemas de la comunidad española en Suiza. Pero al mismo tiempo recuerda a los emigrantes que esa responsabilidad es una responsabilidad compartida, basada en el diálogo y la solidaridad, que él considera características de una verdadera democracia. Forman parte de este tipo de discursos las referencias a los problemas recientes, aunque en este caso planteados de manera muy abstracta y sin ninguna referencia concreta. Por eso señala que el diálogo no ha sido siempre fácil pero que es necesario porque permite alcanzar cosas importantes. La enumeración de los grupos a los que se dirige comienza con las asociaciones y los partidos políticos, algo muy relevante en esos momentos de la Transición. El discurso termina con los buenos deseos para el año entrante, un aspecto de este tipo de mensajes que los relaciona con la función de la bendición en este tipo de alocuciones. El segundo ejemplo es el del embajador Juan Luis Pan de Soraluce y Olmos, conde de San Román, emitido el 2 de enero de 1987, que ocupó el cargo entre febrero de 1985 y octubre de 1987. La puesta en escena difiere profundamente de la anterior. El orador aparece sentado en su despacho con una bandera de España y cortinas cubriendo una gran ventana detrás de él. Sobre su mesa sólo se encuentran sus papeles y una escultura abstracta contemporánea, símbolo de modernidad. Se trata pues de un ambiente de trabajo y oficial, nada relacionado con la familia o con la fiesta navideña. El lenguaje corporal sigue siendo extremadamente estático y sólo el acercamiento de la cámara al orador aporta un elemento dinámico a la filmación. Aunque tiene un papel ante sí habla casi siempre mirando directamente a la cámara. Su discurso es el siguiente: Aprovecho esta oportunidad que me ofrece la Sociedad Suiza de Radiodifusión y Televisión para expresaros en nombre de España, a la que represento, y en el mío propio, mi saludo más cordial y la mejor de mis felicitaciones. Es obligado limitarnos a unas pocas palabras, y ello hace difícil extendernos en referencias a los muchos aspectos que serían, sin duda, de interés común. Me ciño, por ello, a dos comentarios. En primer lugar, el tan largamente anhelado ingreso de España en la Comunidad Económica Europea se ha desarrollado sin producir, por ahora, efectos negativos para nuestro país. Por el contrario, los datos de que se va disponiendo ya permiten afirmar que a corto plazo podemos considerar con optimismo este gran esfuerzo
16 Luis M. Calvo Salgado, Concha Langa Nuño y Moisés Prieto López Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 de adaptación que estamos realizando, y buena prueba de ello es la avalancha de inversiones extranjeras que se están produciendo y que demuestran una confianza renovada del resto del mundo y de Europa en nuestro porvenir. En segundo lugar, quisiera repetiros con qué orgullo represento aquí a España y a los españoles, y ello se debe en gran parte al excelente comportamiento que os ha hecho acreedores a una fama de laboriosidad y de civismo muy merecida pero no por eso menos halagadora. Os deseo que 1987 sea para todos un año muy próspero y muy feliz. Tanto la puesta en escena como la retórica del discurso hacen hincapié en el papel del embajador como representante del estado: sentado en el despacho con la bandera detrás de él, señalando desde el comienzo que se dirige a los emigrantes como representante de España. No se haya la menor referencia ni iconográfica ni verbal a la fiesta navideña. El orador no habla desde el mundo privado de su casa y de su familia, sino insistiendo en el carácter institucional de su posición como embajador de un país moderno. Esa modernidad se asocia a la decoración funcional de su mesa de trabajo, presidida por una escultura de formas abstractas. Hace una pequeña reflexión sobre la escasez de tiempo propia del medio televisivo que le obliga a ser breve y ceñirse a dos comentarios. En el primero se centra en el largamente anhelado ingreso de España en la Comunidad Económica, que encarna la idea de progreso y modernización como ejes narrativos de la política española de la segunda mitad de los años ochenta, superada ya la etapa de Transición a la democracia propiamente dicha. El embajador niega los efectos negativos y alaba el gran esfuerzo de adaptación. Reconoce con ello implícitamente las dificultades que acompañaban al proceso de integración en Europa, pero sustentando su argumentación en la ideología del progreso como motor de la historia del país en esos años, y para ello aporta como prueba la llegada de capital extranjero. Elude cualquier referencia al hecho de que Suiza no formaba parte de la Comunidad Económica y de que, por lo tanto, esos avances del proceso integrador no afectaban directamente a los españoles residentes en el país helvético, o al menos no en la misma medida que a los residentes en países miembros de la Comunidad. En su segundo comentario, recurre a uno de los lugares comunes más socorridos en los discursos de jefes de estado en Navidad o en fin de año: la alabanza de las virtudes del pueblo6. Este tipo de comentarios permite reconocer, como hemos visto, que la principal función retórica de este tipo de discursos es establecer y construir la idea de comunidad aludiendo a los lazos de pertenencia al grupo. El embajador adapta este lugar común a la situación haciendo referencia al excelente comportamiento y la fama de laboriosidad y de civismo de los emigrantes españoles en Suiza en vez de referirse al pueblo español en general. El discurso llega a su fin con la expresión de buenos deseos para el año entrante. 6 SAUER, C.: op. cit., p. 129.
Tele-revista: Representaciones, imágenes y libertad política 17 Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 El tercer ejemplo lo ofrece el embajador y antiguo Jefe de Protocolo del Estado, Joaquín Martínez-Correcher y Gil, que ocupó el cargo en Berna desde 1987 hasta 1992. Su discurso es particularmente interesante porque fue primer Jefe de Protocolo del Estado entre 1983 y 1987. En el primer gobierno socialista de Felipe González se ocupó de adaptar el protocolo a la nueva situación constitucional y al estado autonómico con un nuevo Ordenamiento General de Precedencias en el Estado (Real Decreto 2099/1983, de 4 de agosto) y ha escrito sobre el protocolo desde un punto de vista histórico y teórico definiéndolo como un instrumento de comunicación del poder, a través del cual el Estado transmite su mensaje7. La puesta en escena se parece a primera vista a la de Juan Luis Pan de Soraluce y Olmos en 1987, pero se advierten una serie de detalles importantes que le dan un nuevo sentido al mensaje. Aunque el embajador está también sentado en su despacho con una bandera de España y cortinas al fondo, el encuadre deja ver la bandera justo detrás de una foto de los Reyes sobre parte izquierda de la mesa y al otro lado de la mesa una maceta de cerámica con una planta que en Suiza se asocia con la Navidad, la poinsetia o flor de Pascua, que recibe el nombre en alemán de Weihnachtsstern, estrella de Navidad. La foto enmarcada de los monarcas está orientada al espectador y lleva una dedicatoria firmada por los reyes para el embajador, con lo que se señala la especial relación de éste con el Jefe de Estado. Los objetos que se ven sobre la mesa parecen de plata y están cuidadosamente colocados para ofrecer una impresión de simetría y orden. Su discurso es más largo que los anteriores y comienza así: Agradezco a Tele-revista la ocasión que me brinda por tercer año consecutivo de dirigirme a todos mis compatriotas con motivo del año que acaba de comenzar. El año pasado, en una ocasión como esta, os decía que habíamos sembrado los frutos que recogeríamos en 1989. Pues bien, sin triunfalismos y sin excesivas modestias, creo que la cosecha ha sido buena. España ha presidido la Comunidad como sabéis, durante el primer semestre del año pasado y durante dicha presidencia en Berna se ha conseguido que el Consejo Federal Suizo cambiase su inveterada costumbre de prohibir el voto a los ciudadanos extranjeros en sus respectivos procesos políticos. Así, habéis podido votar libremente y por correo en las elecciones al Parlamento europeo, en las elecciones generales legislativas de octubre del año pasado, y hace pocas semanas en las autonómicas gallegas. El embajador emplea en este caso una metáfora de la agricultura para expresar la idea de progreso: la cosecha de los frutos sembrados en el pasado que se recoge en el presente y permite mejorar en el futuro. Lo más innovador de su 7 MARTÍNEZ-CORRECHER, J.: “Acto solemne de inauguración del curso 2002/2003 de la facultad de comunicación de la Universidad de Sevilla”, http://www.protocolo.org/social/ protocolo_y_etiqueta_social/el_protocolo_en_espana_ayer_y_hoy.html (consultado el 10.10.2013).
18 Luis M. Calvo Salgado, Concha Langa Nuño y Moisés Prieto López Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 discurso respecto a los ejemplos de los mensajes anteriores y, en general, a la retórica propia de los mensajes de Navidad o de fin de año de los jefes de estado, es el grado de concreción que alcanza con los ejemplos que da de los logros del año 1989. Para ello combina los dos argumentos característicos de la Transición y de los años ochenta: los avances de la democracia, por un lado, y la integración de España en la Comunidad Económica Europea, por otro. Pero lo más interesante es que logra explicar cómo afectan esos avances a los emigrantes españoles residentes en Suiza de manera muy precisa al referirse a un logro fundamental: el ejercicio del derecho a voto en las elecciones celebradas en España mediante el voto por correo, una modalidad que el gobierno suizo había impedido hasta entonces8. Comenta con cierta ironía la superación de esta prohibición al describirla como una inveterada costumbre del gobierno suizo. Posteriormente y para terminar da una información muy relevante para la comunidad española en Suiza al recordar los logros obtenidos en la última reunión de la Comisión mixta que reunía desde los años sesenta a representantes de las administraciones española y suiza con objeto de analizar cómo se implementaba el tratado bilateral sobre emigración del 2 de marzo de 1961. En resumen, se puede afirmar que la evolución de este formato del discurso de fin de año de los embajadores españoles en Suiza se corresponde en cierta medida con los cambios de la retórica política y de la puesta en escena de la administración española en el extranjero a lo largo de los años ochenta. Los embajadores actúan como representantes del estado en el país de acogida y adaptan este género retórico y televisivo a las circunstancias en que se encuentran. Los cambios se pueden resumir en los siguientes aspectos: - Se pasa de una puesta en escena con ambiente familiar y hogareño a una forma de comunicación más institucional desde el despacho de trabajo. Los atributos con connotaciones religiosas como la decoración navideña se reducen al mínimo o desaparecen. - La retórica se mantiene fiel a una serie de características propias del género de los mensajes de los jefes de estado, como el carácter cercano al sermón y a la bendición, que hunde sus raíces históricas en las arengas de los emperadores romanos o en los mensajes urbi et orbi del Papa. Pero se observa la evolución desde un tono más paternalista a una expresión más acorde con la relación entre administración y administrados en una democracia. - La búsqueda de identificación como comunidad es una constante por la transmisión explícita de la idea de pertenencia al grupo de los españoles en Suiza. Los cambios de simbolismo se advierten en el cambio de estrategias argumentativas: de la evocación metafórica de la amistad entre el 8 Sobre el voto emigrante véase LUGILDE, A.: A participación política dos emigrantes galegos (1905-2010), Tesis de doctorado no publicada, Santiago de Compostela, Universidad de Santiago: 2011, pp. 181-244.
Tele-revista: Representaciones, imágenes y libertad política 19 Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 embajador y los emigrantes a la búsqueda común de mejoras en el ámbito político y social. TELE-REVISTA BAjO EL ASPECTO DE LA FORMACIÓN CÍVICA Reflexionar sobre la puesta en escena de la Transición española en Tele-revista significa también hacerlo sobre la selección de temas aptos para un público de emigrantes españoles en Suiza y, por tanto, sobre la percepción del emigrante español medio por los periodistas de Tele-revista. Considerando la discrepancia entre el régimen democrático del país de acogida y la situación de los emigrantes españoles como súbditos de una dictadura, resulta importante averiguar de qué manera esta discrepancia fue abordada por Tele-revista. Este planteamiento suscita todavía más interés si se toma en cuenta la falta de esta discrepancia en el caso del programa Un’ora per voi, concebido una década antes que el informativo para la emigración española en Suiza y con un cariz más diplomático9. Merecen, por tanto, especial atención aquellas emisiones de Tele-revista que tratan temas fundamentalmente ligados a la democracia suiza, pues dejan entrever una intención de formación cívica más allá de la función integradora atribuida a los medios de comunicación. Ya desde principios de los años sesenta, coincidiendo con una importante ola de emigración española hacia el país helvético, se empezaron a cristalizar fenómenos de protesta antifranquista por parte de sectores de la izquierda suiza. Este tipo de apoyo generaba descontento ante los ojos del gobierno suizo que temía una politización de la comunidad extranjera en Suiza10. Tele-revista del 2 de mayo de 1975 empieza con una secuencia de un minuto y medio dedicada a la manifestación obrera del día anterior en Zúrich, en la que había intervenido también un orador español11. La primera secuencia muestra una muchedumbre de manifestantes provista de pancartas, caminando en dirección del Helvetiaplatz, importante plaza del barrio obrero y lugar histórico del sindicalismo zuriqués. Se escucha claramente una versión instrumental del 9 AZIZ, S.-H. y PIATTINI, M.: “Servizio pubblico o il rispetto delle minoranze”. En: MÄUSLI, T. y STEIGMEIER, A.: La radio et la télévision en Suisse. Histoire de la Société Suisse de Radiodiffusion et Télévision SSR 1958-1983, Hier + Jetzt, Baden: 2006, pp. 139-185, pp. 167-170; GAGGINI FONTANA, M.: Un’ora per voi. Storia di una tv senza frontiere, Edizioni Casagrande, Bellinzona: 2009, pp. 71-73. 10 PRIETO LÓPEZ, M.: “Contra ‘Burgos’ y contra la burguesía: La Liga Marxista Revolucionaria de Suiza y su compromiso antifranquista”. En QUIROSA-CHEYROUZE MUÑOZ, R., NAVARRO PÉREZ, L. C., y FERNÁNDEZ AMADOR, M. (ed.): V Congreso Internacional Historia de la Transición en España. Las organizaciones políticas, Universidad de Almería, Almería: 2011, pp. 821-840, pp. 822-825. 11 Según el informe de la policía de Zúrich sobre el desarrollo de la fiesta del Primero de mayo de 1975 en esa misma ciudad, redactado para la Fiscalía de la Confederación, entre los oradores que actuaron en la tribuna del Helvetiaplatz se encontraba un español residente en Francia, de nombre Juan Iglesias. Véase “Gesamtbericht über die 1. Mai-Feiern in Zürich, an die Schweizerische Bundesanwaltschaft”, Zürich, 2 de mayo de 1975, Archiv Schnüffelstaat Schweiz: Ar. 47.100.1. Schweizerisches Sozialarchiv.
26 Luis M. Calvo Salgado, Concha Langa Nuño y Moisés Prieto López Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 Pero antes, queremos destacar otros asuntos que completan esta visión de la evolución de la cultura española que ofreció el programa. En primer lugar, la imagen cultural de España que revelaron los artistas españoles de gira en Suiza. Las actuaciones de Nuria Espert (en 1973 con Yerma de Lorca y en 1977 con Divinas Palabras de Valle Inclán) o del sevillano Salvador Távora y su grupo teatral La Cuadra, donde mezclaba el flamenco con la denuncia social (vistió el país en 1976, 1977 y 1980 con tres espectáculos), o de exposiciones de escultores como Ángel Duarte del Grupo de Equipo 57, que evidenciaban que la cultura española estaba muy lejos de la imagen tradicional del franquismo. Lo mismo nos ocurre cuando vemos las imágenes de Televisión Española. De los reportajes sobre paisajes y fiestas nacionales, más pensados para el turismo pero que debían incrementar la nostalgia del emigrante, tenemos en los setenta la inserción esporádica de actuaciones musicales, folclóricas mayoritariamente. Sin embargo, en los ochenta estas actuaciones, que cerraban casi todos los programas, permitieron a los emigrantes conocer a los grupos de la Movida madrileña, junto con otros artistas consagrados como Rocío Jurado o Miguel Bosé, etc. Si los emigrantes fueron comprobando los cambios de la cultura española en las actuaciones de artistas españoles grabadas en Suiza o en España ¿cómo fueron las que ellos organizaron? Hemos de comenzar indicando que las agrupaciones de emigrantes fueron de gran importancia en Suiza y que Tele-revista acudió con gran frecuencia a ellas para sus programas pues generaban la mayor parte de las noticias sobre España en Suiza. Quitando los sindicatos, las asociaciones de emigrantes españoles fueron de dos tipos: los centros culturales y las asociaciones de padres de familia. Para el estudio de la imagen cultural nos vamos a centrar en las primeras. Según un entrevistado en Tele-revista, los centros españoles eran 110 en 1978. No sabemos si incluía las casas regionales, de las que conocemos varias por los reportajes: la gallega A Nosa Galiza, la catalana Casa Nostra, (ambas en Ginebra), la Casa de Asturias en Ginebra y centros andaluces en Schaffhausen, Lausana y Winterthur. En general, y con grandes diferencias entre los modestos y los más grandes, estos centros fueron muy activos a tenor de lo visto en el programa. Su principal interés fue mejorar la situación de los españoles y tener un lugar de reunión para no perder el contacto entre ellos y con España. Se trató, como indica Calvo Salgado, de espacios de acción socio-cultural que pretendieron crear a veces actividades en un espacio público de opinión y de debate político, pero que normalmente trataron más bien de ampliar la esfera de privacidad con actividades de tiempo libre21. Si de las primeras no tenemos constancia clara en el programa, de las segundas sí poseemos numerosos ejemplos. Fue habitual 21 CALVO SALGADO, L.M.: “A emigración galega en Suíza nos anos sesenta e setenta”. Galicien Magazin (Trier, Alemania), nº 9 (2000), pp. 14-18.
Tele-revista: Representaciones, imágenes y libertad política 27 Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 que organizaran actuaciones folclóricas, conferencias, y celebraciones para fomentar la hermandad entre sus miembros, etc. Efectivamente, podemos conocer su funcionamiento acudiendo a las explicaciones que en Tele-revista dieron algunos de sus miembros. En la emisión de 2 de noviembre de 1979 Juan José Plaza, dirigente de la Casa de España de Renens, nos cuenta que ésta ofertaba en ese momento diez grupos de enseñanza general básica, tres grupos de bachillerato, uno de COU, dos grupos para la formación de adultos y uno de corte y confección, para más de 300 personas. A ello se añadían una biblioteca, escuela, grupos juveniles, teatro, etc. En la emisión afirmaba: nosotros estamos aquí cumpliendo un papel muy eficaz, y muy necesario de punto de encuentro de los españoles, de punto de unión, manteniendo algo que si no se dispersaría en la inmensidad de la sociedad suiza, donde estamos minorizados [sic]. Estos emigrantes vivían con la mirada puesta en el regreso a España e intentando mantener su españolidad o los lazos con su país. Es aquí donde se inscriben sus actividades culturales, aunque modestas la más de la veces, muy numerosas y variadas. Según nos informa Tele-revista el 3 de abril de 1976, en la inauguración de un centro español se pudo ver un espectáculo de música y baile flamenco, acordeones suizos y muñeiras; como puede observarse muy heterogéneo, posiblemente igual que sus socios. En Navidad se organizaban coros de villancicos, belenes y el reparto de regalos por los Reyes Magos. No podemos desestimar el ambiente patriótico y nostálgico de la tierra que debió respirarse en algunos de estos centros. Como se ve, lo más frecuente fueron las actuaciones folclóricas de grupos gallegos o andaluces de aficionados o traídos desde España que cantan y bailan. En principio tiene sentido pues los gallegos fueron la comunidad más numerosa en Suiza, aproximadamente un 40%, seguidos de los andaluces, aproximadamente un 20%22. Y sin embargo, el flamenco es desproporcionado al número de andaluces en Suiza. Hemos de reconocer que frente a otros folclores muy relacionados con la región de origen, el flamenco no se puede identificar en exclusiva con Andalucía. En ello tuvo mucho que ver el uso que había hecho de él el franquismo como imagen de lo español asumida por parte de los españoles23. Frente a esta imagen tradicional mantenida por la mayor parte de la emigración, fue la influencia de los nacionalismos periféricos, que se habían activado enormemente al final del franquismo y con el comienzo del estado de las autono- 22 DIRECCIÓN GENERAL DE MIGRACIONES: Anuario de Migraciones 1995, Ministerio de Asuntos Sociales, Madrid: 1996, pp. 49-50. 23 Así lo confirma un interesante estudio hecho para Bélgica donde el flamenco fue hegemónico no siendo los andaluces los más numerosos. RUIZ MORALES, F. C.: “De cante, baile y toque en la emigración. Sociabilidad en torno al flamenco en Bélgica, 1956-1975”. Revista de dialectología y tradiciones populares, vol. 66 (Madrid), nº 2 (2011), pp. 433-454.
28 Luis M. Calvo Salgado, Concha Langa Nuño y Moisés Prieto López Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 mías, donde podemos certificar los cambios de la cultura de la emigración que evidencia Tele-revista. La primera nota que rompe esta imagen cultural más conservadora viene de la comunidad catalana en Suiza. El 3 de abril de 1976 Tele-revista informaba del Congreso de cultura catalana, Cuarto coloquio sobre la lengua y la literatura catalana, en Basilea con la presencia de profesores universitarios de Europa y América y con la celebración de una exposición de libros en catalán. El 5 de noviembre de ese año un nuevo reportaje mostraba imágenes de la celebración de los CXVIII Juegos florales de la lengua catalana. El reportaje terminaba con una coral cantando Els segadors. Tenemos que esperar a marzo de 1978 para encontrar un nuevo reportaje sobre actividades de la comunidad catalana. La asociación Casa Nostra, de la pequeña pero importante emigración catalana en Ginebra, celebró una quincena catalana. Además de las imágenes de niños con trajes regionales, y productos catalanes, también hubo bailes tradicionales. Manuel Brusi, de Casa Nostra, indicaba que la quincena había sido organizada por las cámaras económicas de Ginebra y de Tarrasa, y por los socios en todo lo que correspondía a la lengua y a la cultura y al folclore. Contó con la participación del grupo de danza catalán Esbart Tarrasa con cuyas imágenes se cerró el reportaje emitido el 17 de marzo de 1978. Poco más de la comunidad catalana, con la excepción de la actuación de un Orfeó catalá cantando alrededor de un santo vestido con una señera en diciembre de 1979. Pero, si la comunidad catalana en Suiza no era nada numerosa sí lo era la comunidad de emigrantes gallegos. Aunque existían entidades de gran tradición, las apariciones de cultura gallega serán más habituales a final de los ochenta. La asociación gallega de tipo nacionalista más relevante fue A Nosa Galiza, una de las asociaciones más poderosas y políticamente activas de toda Suiza continuando su actividad durante la transición, según Calvo24. En el primer reportaje en el que aparece, emitido el 5 de enero de 1979, uno de sus directivos explicaba en gallego que la entidad tenía once años de vida y que su finalidad era defender la cultura gallega y la amistad con todos los pueblos de España. En ese reportaje se pudo ver a una niña recitando en gallego el poema de Celso Emilio Ferreiro Monólogo do vello traballador y un grupo cantando la canción O afiador, con letra de Cabanillas, sobre un afilador que iba a emigrar a América. 24 CALVO SALGADO, L. M.: “Las relaciones del IEE con Suiza”. En CALVO SALGADO, L. M. et al.: Historia del Instituto Español de Emigración. La política migratoria exterior de España y el IEE del franquismo a la transición. Madrid, Ministerio de Trabajo e Inmigración: 2009, pp. 209-210. Sobre A Nosa Galiza véase también: CALVO SALGADO, L.M.: “A emigración galega…”, op.cit., y CALVO SALGADO, L. M.: “A emigración galega en Suíza e o seus medios de comunicación: o exemplo das emisións de radio de Galiza Sempre”. En: CALVO SALGADO, L. M.; GRAF, E. H.; HELFER HERRERA ERAZO, M., y MARTÍNEZ CRESPO, X. (ed.): Galiza en Suíza: aspectos dunha emigración, Confederación Intersindical Galega, Santiago de Compostela: 2010, pp. 19-48.
Tele-revista: Representaciones, imágenes y libertad política 29 Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 Tenemos que esperar hasta los años ochenta para volver a ver un reportaje sobre esta entidad. El 16 de enero de 1987 su directivo Jesús Baamonde contaba a las cámaras las actividades habituales celebradas el año anterior. Estas eran una conferencia mensual con un intelectual o político gallego que se ocupa de nuestros problemas sociales o que representa algo en la cultura gallega, que representa en el campo de la política o en otros medios; se habían traído profesores de Galicia, ese año el director de Cántigas da terra, una chica que es la profesora de baile de la misma institución, y otro músico para enseñar a la gente aquí a bailar; y se había realizado un homenaje a los escritores gallegos Castelao y Valle-Inclán, prestando más atención al primero por su implicación política con conferencias, venta de libros, etc. Esta entidad también convirtió su sede en discoteca (emisión de 20 de febrero de 1987) para que los jóvenes tuvieran un lugar de reunión para todas las edades para divertirse, bailar, etc. Los jóvenes entrevistados afirmaban que si tuvieran un espacio propio podrían desarrollar más actividades de cultura gallega. Se plantea el tema de la segunda generación, mucho más alejada de España y a la que se necesita culturizar, ya no en la cultura española, si no en la gallega. Esto puede explicar la política de la Xunta de Galicia hacia Suiza subvencionando algunas iniciativas a final de los ochenta. De un lado, las clases de gallego financiadas por la Xunta en Basilea (emisión de 2 de diciembre de 1988); de otro, la organización de las clases de música y cultura gallega (no queda claro en el reportaje, emitido el 21 de octubre de 1988, si también dependieron de la Xunta). El profesor incidía en la necesidad de culturizar a la segunda generación: En este caso soy un poco transmisor de estos datos populares, y de un modo especial a estos niños, hijos de emigrantes, que viven un tanto lejos de su entorno natural, y que creemos tienen derecho a recibir esta información sobre un patrimonio que les pertenece, que reconozcan sus señas de identidad a través de la música popular, y así, de este modo, afirmen su identidad en un medio que les es distinto, que les es diferente. A los anteriores se une el tradicional Día de las Letras Gallegas celebrado en Zúrich en el que se pudo asistir a la conferencia de Xosé Ramón Pena sobre el gran poeta Celso Emilio Ferreiro, homenajeado en esas jornadas que emitió el programa el 3 de junio de 1989. Por último, en ese mismo programa emitió un reportaje sobre la vuelta gallega a Europa que la Radio Autonómica Gallega estaba celebrando y que recorría los diecisiete centros gallegos en Europa. La iniciativa, patrocinada por la Dirección General de Relaciones con las comunidades gallegas, se había iniciado el 3 de mayo en Santiago de Compostela y finalizaría el 4 de junio en Lisboa, recorriendo 11.000 km. El programa suizo se grabó en un improvisado estudio en un bar de Aarau como se pudo ver en las imágenes. La presencia de otros centros regionales apenas tiene trascendencia, con dos excepciones. Si la inauguración de un centro asturiano en Ginebra, emisión de 16
30 Luis M. Calvo Salgado, Concha Langa Nuño y Moisés Prieto López Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 de mayo de 1980, es la única (más cuando su fundador decía que era el primer centro asturiano de Europa), Andalucía aparece en la emisión de 6 de mayo de 1989 con la celebración del Día de Andalucía en el Centro Cultural Andaluz de Schaffhausen (contando con la participación del grupo artístico de la Asociación Andaluza de Lausana). También se vio un reportaje del Rincón cultural flamencoandaluz en Winterthur en marzo de 1986. A las anteriores instituciones se unen dos que ejercieron un papel muy destacable en la propagación de la cultura española en Suiza. Nos estamos refiriendo al Ateneo Popular español de Zúrich y el Ateneo Obrero. Fueron muy activos en la organización de conferencias, charlas, cine, etc. Están más relacionados con la alta cultura, por la participación en sus actividades de intelectuales y políticos de primera fila. En este sentido, el Ateneo Obrero tuvo una clara tendencia política siendo frecuente la intervención de algunos distinguidos intelectuales españoles generalmente de izquierda (vemos en enero de 1979 a Jorge Semprún y en marzo a Juan María Bandrés). Por su parte, el Ateneo Popular español de Zúrich, fundado en 1969, estuvo detrás de la organización de un Congreso de la Emigración (emisión del 3 de junio de 1977). En 1978 celebró la primera Feria del Libro Español en la Emigración, para la que las principales editoriales españolas aportaron obras, con los que se organizó una magnífica biblioteca presentada en abril de 1980. En 1989 conmemoró su XX aniversario con una impresionante Semana Cultural que explicó en la emisión del 18 de abril de 1989 Sebastián Acosta, con la asistencia de ilustres literatos como Francisco Ayala, Eugenio de Nora y Antonio Gamoneda y conciertos, como el del concertista de guitarra Antonio Rodríguez financiado por el Ministerio de Cultura. En definitiva, podemos confirmar los cambios en el terreno cultural. Si por cantidad los reportajes relacionados con la cultura mantuvieron en los setenta y parte de los ochenta, una imagen muy tradicional, ésta pronto empezó a romperse. Ya a mediados de los setenta la llegada de artistas desde España mostraba manifestaciones culturales vanguardistas que muchos emigrantes, con poco nivel educativo, posiblemente no conocieran. Los cambios políticos tras la muerte de Franco también debieron influir. Aunque centros como la catalana Casa Nostra y la gallega A Nosa Galiza, tenían una trayectoria anterior, las imágenes de teatro o actuaciones en catalán y, sobre todo, gallego, auparon el sentimiento regionalista o nacionalista. No nos parece casual que este auge fuese paralelo a lo que estaba ocurriendo en España. A ello también debió contribuir la invitación a políticos españoles de todo el espectro político. La aparición de otros centros como los andaluces, numerosos pero con una representación que se había circunscrito al folclore, confirma que el autonomismo español también llegó a la emigración. A ello ayudó bastante las imágenes que llegaban desde Televisión Española. La percepción de España y de sus manifestaciones culturales, que para muchos se había congelado tras su marcha, debió de verse tambaleada
Tele-revista: Representaciones, imágenes y libertad política 31 Migraciones y Exilios nº 14, 2013, pp. 11-31 ISSN: 1577-3256 por las imágenes enviadas desde Televisión Española. Mostraban que España se había convertido en un país moderno muy diferente del que salieron. CONCLUSIONES En suma, podemos confirmar que los cambios que se estaban dando en la actuación de los representantes españoles en Suiza, desde los que representan el régimen franquista a los democráticos, se ven reflejados en Tele-revista. En lo que se refiere a la imagen y la puesta en escena del poder institucional de la administración española en Suiza en el programa Tele-revista, esos cambios se pueden observar analizando los discursos de los embajadores españoles dirigidos a la comunidad española en Suiza. La evolución de este formato del discurso de fin de año de los embajadores españoles en Suiza se corresponde en cierta medida con los cambios de la retórica política de la administración española en el extranjero a lo largo de los años ochenta y se puede resumir en un afán de modernización y de cierto laicismo. También en la imagen de la sociedad civil en el programa se aprecian ese tipo de cambios. Tele-revista llevó a cabo una intensa labor de formación política para un público en gran medida despolitizado debido a su educación bajo el régimen franquista. Se informaba de modo muy explicativo de algunos aspectos de la política suiza y, sobre todo a partir de 1976, se dio un amplio espacio a representantes de partidos y sindicatos de la oposición que abordaron los principales problemas. El análisis comparativo de la imagen del Primero de mayo al comienzo de la Transición y en la segunda mitad de los años ochenta permite ver cómo esta fecha fue perdiendo parte de su carácter reivindicativo entre los españoles residentes en Suiza. Por último, aunque la cultura tradicional, en especial el folclore andaluz y gallego, sigue primando en las actividades de los centros españoles, los nuevos aires se fueron calando gracias a las visitas de artistas españoles de gira en Suiza, pero también de determinadas asociaciones con mayor conciencia identitaria que hicieron que la cultura gallega, especialmente, tuviesen gran presencia en el programa en los ochenta. Las imágenes enviadas por Televisión Española contribuyeron asimismo en gran medida a que la imagen cultural del programa cambiase y también la imagen que de la propia España tenían los emigrantes en Suiza.