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Grado en Publicidad y Relaciones Públicas Universidad de Sevilla Trabajo Fin de Grado ¿UNA NUEVA SEMANA SANTA?: EL PAPEL DE LAS REDES SOCIALES Curso 2022/23 Alberto García Vizuete Tutor: Víctor Hernández-Santaolalla Aguilar
2 ÍNDICE: 1. Introducción……………………………………………………………….…….4 2. Justificación del tema……………………………………………………………4 3. Marco teórico……………………………………………………………………5 3.1 Historia de la Semana Santa de Sevilla……………………………………. .5 - Orígenes………………………………………………………………….6 - El Concilio de Trento y el “boom” de hermandades…………………….7 - El Barroco, la transformación de la fiesta……………………………….8 - La Ilustración, siglo de luces y sombras………………………………..10 - Invasión napoleónica, desamortizaciones y revueltas………………….12 - Resurgimiento y renovación estética…………………………………...13 - II República, Guerra Civil y Franquismo………………………………15 - Transición y siglo XXI…………………………………………………18 3.2 La Semana Santa de Sevilla como fenómeno cultural……………………..21 3.3 La Semana Santa de hoy en día…………………………………………….26 - Expandiendo fronteras………………………………………………….27 - Nuevas vías de comunicación cofradiera……………………………... 27 - La Semana Santa en internet, webs y redes sociales…………………...28 - Una celebración que se convierte en trending topic año tras año………28 - ¿Semana Santa de masas?........................................................................29 - Eventos extraordinarios, alcance y repercusión……………….……….30 - El lado negativo………………………………………………………...31 3.4 El fenómeno “HolyCards” y su efecto en la sociedad sevillana……………33 4. Objetivos………………………………………………………………………..35 5. Metodología…………………………………………………………………….36 6. Resultados………………………………………………………………………38 7. Conclusiones……………………………………………………………………42 8. Bibliografía y referencias……………………………………………………....44
3 1. INTRODUCCIÓN La Semana Santa de Sevilla es una fiesta religiosa en la que se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Tiene lugar anualmente entre los meses de marzo y abril, y significa para muchos la Fiesta Mayor de la capital hispalense. Es una celebración declarada de Interés Turístico Internacional, conocida en muchos rincones del planeta debido a lo llamativa que resulta para el espectador. Una fiesta con una base mística y espiritual, y con multitud de aristas como la música, los olores o la calidad de las obras de arte que salen a las calles durante esos días, que la han convertido en uno de los fenómenos turísticos más importantes de España. En este trabajo teórico se pretende hacer un análisis y/o repaso de lo que esta celebración significa y supone para una ciudad como Sevilla, sin perder de vista el papel que las redes sociales y la comunicación juegan en ella. Se pretende hacer un repaso a través de la rica historia que atesora en sus más de cinco siglos de existencia, así como analizar desde una perspectiva comunicacional la Semana Santa de nuestros tiempos, teniendo en cuenta aspectos como la mercantilización y la masificación. La Semana Santa es una fiesta viva y muy rica, lo que ha conseguido traspasar los límites de lo religioso para entrar en otros términos relacionados con la tradición, lo cultural o lo sentimental. Una fiesta que está también constantemente en renovación, sin perder su esencia, pero adaptándose a los nuevos tiempos que van llegando. Las redes sociales también han llegado al mundo cofrade aportando, enriqueciendo y sobre todo actualizando a unas instituciones con siglos de existencia como son las hermandades, ayudándoles en su misión de evangelizar y difundir el culto a sus Imágenes Titulares. 2. JUSTIFICACIÓN DEL TEMA La Semana Santa de Sevilla es una fiesta realizada y conformada por la sociedad, y las nuevas tendencias que se van dando en esta última también pueden tener su influencia en la celebración. Ese es el motivo de este trabajo de Fin de Grado, analizar de forma general algunas de las novedades que se van incluyendo, así como situaciones que se van dando. Especial enfoque se quiere poner en las redes sociales, en su cada vez más
4 extenso papel dentro de las hermandades y cofradías, así como en la posible influencia que han podido jugar. Se trata de un trabajo académico de investigación, basado en la experiencia personal y tratando con mucho respeto un tema muy importante y de trascendente calado en la ciudad de Sevilla, intentando mantener un punto de vista objetivo e imparcial. Imagen 1: el paso del Cristo de la Sed siendo captado por móviles de los espectadores. Fuente (https://diariodesevilla.es) 3. MARCO TEÓRICO 3.1 HISTORIA DE LA SEMANA SANTA DE SEVILLA Si hay que remontarse en el tiempo para datar la fecha de nacimiento de la Semana Santa sevillana, sería difícil encontrar el denominado “año 0”, ya que esta celebración es hoy en día una conjunción de varias prácticas que se han ido celebrando a lo largo de los siglos, algunas de las cuales han perdurado hasta nuestros días. La búsqueda de los orígenes de la Semana Santa se antoja un trabajo complicado hasta para los propios historiadores y expertos en la materia, ya que ha sido, y sigue siendo hoy en día, objeto de debate el datar a esta fiesta. Desde la conquista de la ciudad y todo su entorno por el rey Fernando III de Castilla y León, en la capital hispalense empezaron a crearse congregaciones de fieles en torno a las imágenes y devociones que llegaron en los
5 primeros años como ciudad reconquistada. Fue en esos años de los siglos XIII y XIV, cuando se considera que se plantó la semilla de la celebración de la Semana Santa, que pasó por varias etapas de esplendor y de decadencia, pero que supo resurgir y adaptarse a los nuevos tiempos, hasta llegar a nuestros días como una fiesta viva y con proyección de futuro. Orígenes Para empezar, habría que hacer un análisis de la ciudad que en el siglo XIII fue reconquistada por el rey San Fernando, y que tuvo su importancia en el desarrollo posterior de la celebración. La vieja Híspalis romana derivó en Ixbiliya (así se llamaba en tiempos de dominio musulmán); era una ciudad llana, enclavada en plena vega del Guadalquivir (río Betis para los romanos) y que traducido al castellano significa “río grande”. Una ciudad importante ya en época visigoda, importancia que no perdió en tiempos islámicos, llegando a ser capital del reino taifa homónimo. Fue reconquistada por la Corona de Castilla en el año 1248, comenzando en ese momento un período de transformación de la ciudad islámica en ciudad cristiana. Las mezquitas musulmanas fueron reconvirtiéndose en iglesias cristianas, la mezquita mayor pasó a ser la primigenia catedral, y toda la urbe se dividió en 24 parroquias, lo que supuso un “hecho fundamental para la posterior estructura de la fiesta” (Pastor Torres, Robles, Roldán, 2022, p. 33). Fue en este período cuando empezaron a tomar forma las cofradías en varias de esas parroquias y conventos, con una gran devoción inicial a la Santa Cruz. Como ejemplos se pueden citar, la Vera Cruz o la de los Negritos, que persisten en la actualidad. Don Fadrique Enríquez de Ribera, I Marqués de Tarifa, realizó en las primeras décadas del siglo XVI un viaje a Tierra Santa, del que volvió conmovido, y en el que pasó también por la península itálica donde estaba floreciendo el Renacimiento. A la vuelta, amplió su palacio al estilo renacentista, y se dice que instauró el primer viacrucis desde su palacio (por entonces llamado de los Adelantados) hasta el templete de la Cruz del Campo, “construido en 1380 por una cofradía de negros” (Macías, 2014). Se trataba de un recorrido de doce estaciones, posteriormente ampliado a catorce, en el cual la primera de ellas era su casa-palacio. La primera estación del Vía Crucis representa el juicio de Cristo en el palacio de Poncio Pilato, el gobernador de la provincia romana de
6 Judea en aquellos tiempos. Por ese motivo, a modo de identificación, popularmente se renombró a la casa del marqués como “Casa de Pilatos”. Este Vía Crucis se celebró de forma ininterrumpida hasta el año 1873, siendo rescatado en 1957 por los descendientes del I marqués, formando una Pía Unión entre los herederos familiares y los hermanos mayores de catorce cofradías sevillanas. Unos años después, se optó por rezar el Vía Crucis por el interior del palacio en lugar de hacerlo por la calle, debido al elevado tráfico de la zona, y así continúa en nuestros días. Imagen 2: Vista de la Cruz del Campo, obra de Nicolás Chapuy. Año 1852. Fuente (https://historicalsoundscapes.com) El Concilio de Trento y el “boom” de hermandades El Concilio de Trento iniciado en 1545 y finalizado en 1563 supuso un antes y un después en la Semana Santa de la época. En este congreso católico se establecieron, entre otras cosas, las normas que regían la denominada “piedad popular”, incluyéndose la veneración a las Sagradas Imágenes. Fue a partir de esta fecha cuando la Iglesia Católica decidió potenciar el culto a las Imágenes de Cristo, la Virgen o los Santos, incidiendo de igual manera en el carácter didáctico de las mismas. En la ciudad de Sevilla, al existir cofradías desde los años posteriores a la conquista, esto “supuso un
7 impulso de lo existente más que la aparición de algo nuevo” (Pastor Torres, Robles, Roldán, 2022, p. 63). No obstante, a raíz del Concilio se produjo en Sevilla un “boom” de fundaciones que significó un punto de inflexión, coincidiendo también con los primeros inicios del Barroco, y la importancia de este estilo en nuestro país. Fue en la segunda mitad de la centuria del XVI cuando empezaron a fijarse elementos que hoy nos resultan indispensables para entender la Semana Santa, como son las túnicas y el uso de los capirotes, así como llevar un determinado orden en los cortejos procesionales o la fijación del día de la salida de cada cofradía. En los años posteriores al Concilio fueron numerosas las hermandades que se fundaron o cambiaron a un carácter penitencial y aprobaron nuevas reglas, de acuerdo a lo dictado en Trento; corporaciones que han llegado hasta nuestros días como la de Jesús de la Pasión, la de la Quinta Angustia, la de la Soledad, o la de la Estrella, esta última en el viejo arrabal trianero. El Concilio de Trento también motivó un cambio en el tamaño de las andas para poder introducir un mayor número de figuras. De igual manera, el canon de las imágenes también sufrió una modificación, pasando de un tamaño académico y de poco peso, a uno más naturalista y real, aumentando de tamaño y peso. Siglo XVII. El Barroco, la transformación de la fiesta Fue en los comienzos del siglo XVII cuando se produjo un hecho trascendental que significó un antes y un después a la hora de articular la fiesta. Hasta esa fecha, las cofradías realizaban sus estaciones de penitencia en torno a sus barrios o “collaciones”. Solían visitar en torno a cinco iglesias y/o conventos que estaban cerca de la parroquia o capilla de la que salían, incluida la Catedral, y en ellas visitaban los Sagrarios. En el año 1604, un decreto del Cardenal Fernando Niño de Guevara obligaba a todas las cofradías a hacer estación de penitencia al templo metropolitano, acabando con el esparcimiento que se daba en la ciudad, ya que cada cofradía tenía su propio recorrido en sus barrios. Con esta nueva imposición, se empezaron a poner las bases de lo que hoy es la carrera oficial, ya que todas las procesiones hacían un recorrido común hasta llegar al principal templo de la ciudad. Se acababa así con las irregularidades en los recorridos, a la vez
8 que motivó la competencia por ver cuál era la cofradía más antigua y que tenía más preferencia de paso. Como curiosidad, esos “piques” siguen en la actualidad. Las hermandades de Triana harían estación de penitencia a la Real Parroquia de Santa Ana, debido a la complicación e inseguridad que suponía cruzar el viejo puente de barcas hacia la otra orilla y llegar hasta la catedral. El Barroco fue la etapa en la que la iconografía de Jesús Nazareno alcanzó su mayor apogeo. Si en la Edad Media, y también durante el Renacimiento, las advocaciones en torno a la Cruz eran las mayoritarias, en la centuria del XVII esta tendencia derivó a una nueva iconografía “más rica en escenas y posibilidades iconográficas” (Pastor Torres, Robles, Roldán, 2022, p. 100). Frecuentes eran también unas ceremonias que tenían lugar al final de las procesiones, en las que se representaba el encuentro del Nazareno con la Virgen en la calle de la Amargura, ceremonia que poco a poco fue cayendo en desuso en la capital hispalense, pero se mantiene en numerosos puntos de la geografía regional y nacional. Imagen 3: Grabado antiguo del paso del Señor del Gran Poder. Fuente (www.gran-poder.es). El siglo XVII fue la etapa dorada de la imaginería procesional, con algunos de los mejores exponentes de la escultura barroca a nivel nacional trabajando en la ciudad. Esto, coincidiendo con la búsqueda de andas más amplias que se dio tras el Concilio de
9 Trento, y la prohibición de realizar representaciones teatrales en las que se interpretaran momentos de la Pasión, hizo que esas representaciones pasaran a transmitirse al público a través de escenografías en lo alto de los pasos. Así, se conseguían representar los diferentes pasajes evangélicos, con imágenes que consiguieran conmover al espectador y sobre todo enseñar y evangelizar a través de los mismos, debido a que gran parte de la población era analfabeta. Fue en el Barroco cuando nacieron los primeros pasos de palio, en los que se cobijan las imágenes de la Virgen dolorosa. El primero de los palios documentados fue el de la Soledad, que se estrenó el Viernes Santo del año 1606. Este tenía unas características muy similares a las que tienen los de hoy en día, bordados con materiales nobles (oro, plata y sedas de colores), y mismo número de varales (primero fueron 10 y luego 12) elaborados en plata. Era un palio que se alejaba de la sobriedad y austeridad de los que existían en aquellos tiempos, y que sin duda sembró la semilla para todos los que vinieron posteriormente. Según José Antonio Maravall, en su libro La cultura del Barroco, se puede definir esta fiesta con cuatro adjetivos: dirigida, masiva, urbana y conservativa (en Pastor Torres, Robles y Roldán, 2022, p. 91). Características que se pueden considerar aún vigentes, especialmente el carácter masivo que define a la Semana Santa actual y el cual es una de las bases sobre las que se sostiene este trabajo. Siglo XVIII. La ilustración, siglo de luces y sombras: El siglo XVIII comenzó como una continuación del anterior, donde el Barroco seguía siendo el movimiento artístico, así como la mentalidad, predominante, manteniéndose aún varios talleres activos. En España, el siglo comenzó con la Guerra de Sucesión que acabó con la llegada al trono de una nueva dinastía de origen francés, los Borbones. El cambio de dinastía apenas afectó al transcurrir de la Semana Santa en estos años, debido a que la guerra en el sur no fue muy cruenta. Incluso, los propios reyes fueron testigos directos de esta celebración durante los años que trasladaron la Corte de Madrid a Sevilla. Si bien, a mediados del siglo, los nuevos pensamientos ilustrados provenientes del resto de Europa provocaron un conflicto entre la fe y la razón. En la sociedad española se produjo un cambio de mentalidad que no pasó desapercibido para la Semana Santa. Eran las más altas élites las que evolucionaron en el pensamiento,
16 Durante los años que estuvo en vigor la República fueron pocas las cofradías que se pusieron en la calle, cuando no había ninguna que lo hiciera, tal como sucedió en 1933. Con el estallido de la Guerra Civil el 18 de julio de 1936, Sevilla vivió otro ataque que sacudió de nuevo a los cofrades de la época. Como se ha dicho anteriormente, los meses posteriores al estallido de la guerra fueron el segundo de los momentos de mayor miedo pasaron las gentes de entonces. En el ámbito cofrade, tuvieron que volver a “jugar al escondite” para salvar a las Imágenes, escondiéndolas donde mejor se podía y quitándolas de la vista de lugares en los que pudieran ser atacadas. La noche roja de los incendios, como la definió el periodista Manuel Sánchez del Arco, fue la que transcurrió entre el 18 y el 19 de julio del año 1936. Otra vez numerosas iglesias volvieron a ser pasto de las llamas (Santa Marina, San Marcos, San Gil, San Román o San Roque). Sin embargo, Sevilla cayó en poco tiempo en manos de los sublevados, por lo que el riesgo cada vez iba a menos. En el año 1937 se volvió a celebrar la Semana Santa con procesiones en las calles, aunque la precariedad era la característica principal de los cortejos procesionales de aquel año. En 1939 se dio paso a un nuevo periodo de la historia de España, que como los anteriores, no pasó desapercibido por Sevilla y sus cofradías. Si bien el franquismo quiso imponer una sola imagen de lo que era España, la realidad era más bien distinta. Se siguieron manteniendo las dos Españas, aunque una estuviera escondida. En la Semana Santa también hubo una dualidad. Por un lado, estaban los que defendían una celebración más “oficial” y por otro los que preferían una más popular y espontánea. Desde las altas esferas del arzobispado de la época, se intentó controlar las muestras populares, buscando evitar excesos y desmesuras. Fue en estos años de mediados del franquismo cuando se constituyó el Consejo General de Hermandades y Cofradías, órgano independiente del arzobispado que se encargaría de la gestión de todos los asuntos relacionados con las hermandades. Al contrario de lo que sucedió con el Concilio de Trento, que dio alas a la Semana Santa, con el Concilio Vaticano II, las hermandades sufrieron un duro golpe en la forma de vivir la religiosidad popular. La Semana Santa sevillana bebe mucho del barroco, de lo recargado, al contrario de la austeridad y sencillez que proclamaba este último concilio. La década de los 60 fue la de cruzar los límites de la vieja muralla y dar el salto a los barrios más alejados del centro histórico, como ejemplo se pueden poner las Santas Misiones de 1965. La Semana Santa también dejó de ceñirse a algo del centro, y en los años finales del
17 franquismo nacieron cofradías en otros barrios fuera del casco histórico. Otra muestra más de la reinvención que vivió esta fiesta para lograr mantenerse con vida. Transición y siglo XXI: La Transición fue un proceso histórico que vivió España en el que cambió el modo de Estado, pasando de una dictadura nacida de una guerra a una monarquía parlamentaria bajo el amparo de una Constitución aprobada por una inmensa mayoría de españoles. Si cambió el modelo de país, la sociedad también lo haría y por ende la Semana Santa, que como sabemos no es ajena a los acontecimientos históricos. Lo primero que se buscó fue el desprenderse del régimen anterior, intentando abrirse a todos los públicos independientemente de sus ideas. En los últimos años del franquismo, muchos cofrades temían que la fiesta muriera con Franco. En los cuarenta años que duró la dictadura, y debido al apoyo que esta mostró a la Semana Santa, no eran pocos los que pensaban que los que vinieran después la identificarían con la dictadura. Sin embargo, sucedió todo lo contrario, la fiesta consiguió unir a personas de diferentes ideas, de diferentes lugares, en definitiva, se abrió y no quería ser colocada en un “bando” o en otro. La renovación de la Semana Santa nació desde abajo, desde las clases populares, que son en definitiva las que sustentan esta fiesta. En los últimos años del franquismo se vivió una crisis en el mundo de los costaleros que otra vez puso a temblar a los cofrades de la época. Había hermandades que no encontraban costaleros para sacar sus pasos en los días de Semana Santa, e incluso empezó a tomarse en serio la idea de cambiar el modo de llevar los pasos, de cargados por hombres a ser movidos por ruedas. Sin embargo, el arrojo de unos jóvenes estudiantes de la Universidad y de la hermandad homónima, consiguieron constituir una cuadrilla de costaleros, no sin bastantes dificultades, para sacar las Imágenes de la cofradía universitaria. Era el año 1973, se cumplen 50 años este 2023. Un modelo al principio reacio a ser adaptado y que hoy en día utilizan casi la totalidad de hermandades. La década de los 80 supuso una masificación sin precedentes, coincidiendo con un periodo de bonanza, de entendimiento, de sumar todos en la misma dirección. Fueron unos años de excesos y de bullas, nada que ver con la década de los 90. Si bien, la última década del siglo XX comenzó con mucha ilusión en Sevilla debido a la celebración de la Expo en el 1992, la crisis que vino después también afecto en cierto
18 modo a las cofradías. Fue la década de los noventa la que vio el nacimiento de programas que hoy son santo y seña de las retransmisiones cofradieras, como El Llamador de Canal Sur Radio. Fue por aquellos años cuando la televisión comenzó también a retransmitir los desfiles procesionales, que hoy también se han convertido en un clásico en canales como Canal Sur. En definitiva “había comenzado la década de la Semana Santa como punto informativo para los medios de comunicación” (Pastor Torres, Robles, Roldán, 2022, p. 328). Fue también en esta época cuando comenzó la progresiva incorporación de las mujeres a los cortejos procesionales revestidas de nazareno, algo que no era nuevo pero que tras la prohibición del cardenal Segura, había acabado por considerarse una “tradición” de la ciudad. El nuevo siglo XXI comenzaba en la Semana Santa otra vez con un ataque a los cimientos que casi acaba con la “Madrugá”. Unas carreras en la media noche que sembraron el pánico y llenaron de terror la noche más hermosa de la Semana Santa. A día de hoy aún no se sabe a ciencia cierta qué fue lo que ocurrió, pero la ciudad aún no ha conseguido recuperarse del todo. Ese miedo está latente, y de hecho esas carreras han vuelto a repetirse en los últimos años, las últimas en 2017. Sin duda y desgraciadamente, son una de las características que definen a la Semana Santa del siglo XXI. Otra variable importante y que han definido el devenir de la fiesta en los últimos años ha sido a través de las redes sociales y las nuevas tecnologías. A través de la publicación y difusión de contenidos en cualquier momento y a cualquier hora han conseguido hacer creer que es Semana Santa todo el año. Por consiguiente, se ha producido una cierta banalización de una fiesta sagrada y religiosa, aprovechándose el tirón que tiene para hacer caja. Ejemplos de esto tenemos en la venta de discos o recuerdos. En una sociedad mercantilizada y consumista como lo es la nuestra, la Semana Santa no ha sido tampoco ajena, y ha terminado creando el perfil del “friki cofrade”, un perfil creado en parte por la influencia de la simbiosis entre los costaleros y las bandas de música. Con sus más y sus menos la Semana Santa logró llegar a la segunda década del siglo XXI, aquella cuyo arranque está marcado por la terrible pandemia que sufrimos hace ya tres años. Lo que parecía imposible sucedió, y una ciudad que estaba acostumbrada a las bullas, y que sostenía que con la Semana Santa no había quien pudiera, acabó por tragarse sus palabras. El coronavirus no acabó con la Semana Santa, ya que afortunadamente en 2022 resurgió con la misma vitalidad de siempre, pero sí que hizo
19 que los cofrades pasáramos por unos años más de reflexión y celebración interior que de expresión externa. Unas Semanas Santas que, imbuidas por el consumismo del que se habló en el párrafo anterior, consiguieron pasarse sin pena ni gloria viviendo de recuerdos de momentos pasados. Imagen 7: el Señor del Gran Poder siendo trasladado en andas al barrio de Los Pajaritos, tras la pandemia de Covid-19, octubre de 2021. Fuente: (www.abcdesevilla.es) En definitiva, se ha pretendido hacer un pequeño repaso histórico a una fiesta que contiene en sí la historia misma de una ciudad y de sus habitantes. Una fiesta que se sigue escribiendo cada día, y que a la vista está que sabrá sobreponerse de todos lo que le acontezca como ha venido haciendo y que la ha convertido en lo que es hoy. Una celebración religiosa varias veces centenaria que, a pesar de los avatares, ha conseguido llegar a nuestros días sin perder su esencia. Y que no debe perder nunca, porque se perdería el sentido de la misma.
20 3.2 LA SEMANA SANTA COMO FENÓMENO CULTURAL Sería conveniente comenzar este epígrafe del marco teórico considerando la complejidad que supone encontrar una definición exacta del concepto de cultura. Un concepto muy amplio y sujeto a varias interpretaciones. De hecho, Clyde Kluckhohn y Alfred Louis Kroeber, en su libro Culture, A Critical Review of Concepts and Definitions (1952), “reunieron 164 definiciones distintas de la palabra” (“La cultura: etimología, historia y conceptos” (2019)). Etimológicamente, proviene del latín cultus, que significaba “cultivado” y a su vez provenía de colere “cultivar”. De forma análoga al trabajo agrario, pasó a significar el cultivo de aspectos intelectuales, sociales o artísticos “que el individuo debía desarrollar para su evolución personal y colectiva” (UMN Department of Spanish and Portuguese, s.f.). La cultura es un complejo sistema de conocimientos y costumbres que caracteriza a una población y que se transmite de generación en generación. Entre algunos aspectos que forman parte de la cultura encontramos el lenguaje, los hábitos y/o los valores y son parte de esa cultura que se va transmitiendo. Hace referencia “a cultivar el conocimiento y la educación, en el sentido de la capacidad intelectual que adquiere un pueblo o civilización”. (Equipo editorial, Etecé, 2023). Las características fundamentales de la cultura es que es aprendida y compartida, y se adapta al contexto buscando garantizar la supervivencia del grupo social. Dentro del concepto de cultura se encuentran otras definiciones más específicas, que se enfocan a diferentes enfoques de la misma. Para este trabajo nos enfocaremos en las definiciones de cultura popular y cultura de masas. La cultura popular es, de acuerdo con muchos expertos, aquella forma de cultura que es producida por el pueblo, por las clases populares. Se contrapone a la cultura de élite, que sería la emitida por los más eruditos. Es un concepto que nació con la definición actual en el siglo XVIII, en un contexto en el que ciertas ideologías “veían a lo popular como una negatividad que hay que controlar por riesgo de desbordamiento” (Kingman, 2017) Los gustos populares tienden a ser más locales que globales. La cultura popular tiene un fuerte significado social, y a veces se ha usado como una forma de contestar al poder establecido. Sin embargo, las definiciones que se han ido aportando sobre este
21 concepto han estado condicionadas por la visión que se tenía del folklore, lo que durante la época del Romanticismo cobró especial importancia. Por otro lado, la cultura de masas es aquella que nació de los nuevos medios de comunicación a lo largo del siglo XX. Con la transmisión que se realizaba de formas culturales como el cine, la televisión o la radio, se desarrollaron también otros medios de consumo cultural, los cuales tenían mucha relación con el mercado y su circulación masiva. La cultura se comenzó a difundir a un público enorme y que no se sabe quién es, es anónimo. Lo que diferencia a la cultura de masas de los otros tipos de cultura es la no implicación de conocimiento, sino de consumismo. Una de las diferencias principales entre la cultura popular y la cultura de masas es que la primera se relaciona con unos valores que son compartidos por un grupo que se van transmitiendo, mientras que la cultura de masas está más relacionada con el consumo masivo de un producto. La cultura de masas es controlada por la gente, la de masas está bajo el control de grandes corporaciones. Cada tipología de cultura tiene un valor intrínseco, siendo para la popular el de la identidad y para la de masas el entretenimiento. La de masas nació con valores comerciales, de mercado, y la popular por su parte pretende satisfacer las necesidades o deseos de un grupo de personas. En cuanto al debate de posicionar a la Semana Santa en una de estas dos tipologías, hay que decir que es complicado ya que es una fiesta muy heterogénea y diversa, con varias aristas que se podrían considerar un tanto ambiguas. Por un lado, la celebración de los desfiles procesionales nació como una muestra del pueblo para conmemorar la Pasión y Muerte de Cristo, es, por tanto, una muestra de la identidad cristiana de la población sevillana de la época en que nació y que pervive en la actualidad. Esa es su característica intrínseca, es una celebración cristiana, religiosa, creada por la gente de a pie, y es lo que la hace auténtica y genuina. Independientemente de las variaciones que haya ido sufriendo, o los hechos por los que haya pasado, a lo largo de los siglos su base fundamental ha permanecido. A nadie se le pasaría por la cabeza negar el fundamento religioso popular que sustenta la Semana Santa, aunque si bien hoy en día hay diferentes motivos por los que la gente se acerca a esta celebración, además de los religiosos. Como se ha dicho anteriormente, esta fiesta tiene un componente identitario muy fuerte. Una de las características de la cultura popular era la transmisión de esa cultura y esos valores a las generaciones posteriores. Eso mismo ocurre en la Semana Santa, una tradición que pasa de abuelos a padres, y de padres a hijos en multitud de hogares. Es
22 algo que se inculca en las familias a los nuevos miembros que van llegando, con el objetivo de que esta tradición no desaparezca. Otro aspecto a tener en cuenta son los diferentes “ritos” que se celebran de forma cotidiana y que son otra muestra importante del carácter popular de esta fiesta. Una vez que pasa la Navidad, lentamente la ciudad y sus habitantes van dando pequeños pasos que cada vez los van situando más cerca de la fecha señalada. El comienzo de los ensayos de costaleros, la limpieza de la plata de los pasos, así como el empezar a arreglar o hacer nueva la túnica de nazareno, son señales inequívocas de lo que ocurrirá en las semanas venideras. Y conforme se va acercando la fecha, son más las señales que indican la proximidad, el tomar la ceniza el primer miércoles de la Cuaresma, la fabricación de dulces propios de estas fechas, los traslados y viacrucis de algunas hermandades… así hasta llegar al momento de la salida procesional. Un momento también lleno de circunstancias personales, el hecho de llevar una túnica heredada de alguien que ya no está, la comida propia del día de la procesión, el “ritual” de vestir al nazareno, al costalero, al monaguillo o a cualquiera que participe. El camino de casa a la iglesia, que suele ser estar imbuido por unas variables muy personales. Son estas características las que hacen que la Semana Santa sea una de las celebraciones más populares que se realizan. Imagen 8: selección de fotografías que representan la Semana Santa desde varios puntos de vista, en las traseras de los palcos de la plaza de San Francisco. Fuente (www.fundacióncajasol.com).
23 No obstante, no ha estado ajena de una masificación, de una sobreexplotación de ciertos de sus elementos, y sobre todo en los últimos años con el auge de las redes sociales y las nuevas tecnologías. El primero de todo ha sido la expansión de la fiesta, que gracias a su retransmisión por radio y televisión cada vez ha ido ganando más aficionados. No obstante, ya era conocida en todo nuestro país y fuera del mismo en el siglo XIX, cuando los viajeros volvían de Sevilla y contaban lo que habían visto, o realizaban grabados. Pero sin duda su mayor momento fue con la retransmisión de las procesiones por radio y televisión. Centrándonos en la pequeña pantalla, las emisiones de las procesiones también han pasado por varias fases. Aunque en los primeros años de la televisión en España era habitual en los días de Semana Santa que la programación se ciñera fundamentalmente a música sacra y procesiones, poco a poco esta programación fue virando hacia un el entretenimiento. Aquí fue cuando empezaron a emitirse clásicos del cine que siempre los relacionamos con la Semana Santa, como Ben-Hur o Quo Vadis. Sin embargo, en las televisiones autonómicas, y concretamente en la andaluza, la programación giraba y sigue haciéndolo en torno a los desfiles procesionales, no solo de Sevilla sino de todas las provincias. En los últimos años han aparecido canales de televisión locales como “7TV”, o la extinta “El Correo TV”, que en los días de Semana Santa lo principal de su parrilla eran las procesiones. Fue a raíz de estos canales, que también se veían en abierto vía internet en cualquier rincón del mundo, los que contribuyeron a llevar la Semana Santa de Sevilla a cualquier confín del planeta. Eso provocó que una persona sintiera admiración y curiosidad por conocerla, sin ser sevillano/a, y como esa persona muchos más, lo que hizo que las procesiones se vean tan masificadas y, al ser en un espacio tan amplio y poco o nada acotado, sean complejas de organizar en materia de seguridad, por ejemplo. Las redes sociales han jugado otro papel importante en la masificación que ha sufrido la Semana Santa. En primer lugar, cabe decir que han sido las hermandades las que han abierto sus propias puertas a todo el mundo, algunas más que otras, también sea dicho. Con la creación de sus cuentas en redes como Twitter, Instagram o Facebook, las hermandades han conseguido dar a conocer lo que hacen a todos los públicos. Incluso, estos últimos años en los que la pandemia ha hecho mella en la vida cofrade, se abrieron paso las retransmisiones vía streaming. Las hermandades no son ajenas a todo lo que acontece en la sociedad, ya que dependen de ella para sobrevivir, es por eso que
24 intentan estar a la última y actualizándose constantemente, sin perder su esencia, pero siempre con la mira puesta en seguir transmitiendo esta tradición varias veces centenaria. Habiendo hecho este pequeño repaso, conviene ahora enmarcar la Semana Santa, o al menos intentar encuadrarla. En mi opinión, la Semana Santa española, y más concretamente la sevillana, es una de las celebraciones más populares de cuantas existen. Es una fiesta que tiene una base fundamental, religiosa, pero que ha conseguido convertirse en una muestra de identidad de las gentes de aquí. Por tanto, no considero que haya perdido su carácter popular, pero si bien hay otros aspectos que si han variado. La masificación que lleva viviendo la Semana Santa en los últimos años, producto de la influencia que las redes y la difusión de las cofradías a través de las nuevas tecnologías, ha hecho que se convierta, en ciertos casos, en algo sobreexplotado. Antiguamente, las cofradías salían en Semana Santa, y en contadas ocasiones hacían salidas extraordinarias. No hablemos de las denominadas Glorias, ya que son caso aparte y algunas llevan ya muchos años saliendo en fechas diferentes a la primavera. Hoy en día esto es todo lo contrario, y no es descabellado llegar a Sevilla en el mes de septiembre y ver pasos por la calle. Lo bueno, si breve, dos veces bueno, ya lo dice el dicho. Esto provoca dos comportamientos, por un lado termina hartando a unos, y calmando las ansias de pasos de otros. Los segundos han provocado un cierto “frikismo”, una afición desmedida por ver pasos o consumir cualquier cosa que tenga que ver con la Semana Santa. Las bandas de música no han hecho oídos sordos a esta nueva “moda”, y son ellas mismas las que potencian actos en los que participan, sabiendo que obtendrán respuesta aunque sea en unas fechas fuera de la cuaresma. Como conclusión, la Semana Santa es y seguirá siendo una fiesta popular, de sus habitantes, muy personal también, pero con unos valores comunes y unas bases férreas que le hacen ser lo que es hoy. Esto no quita que en ciertos aspectos que participan en ella, se haya dado una expansión aparte que puede hacer temblar los cimientos en los que se sostiene (una fiesta religiosa que conmemora la Pasión de Cristo).
25 3.3 LA SEMANA SANTA DE HOY EN DÍA Comienza a escribirse este epígrafe del marco teórico cuando se cumple una semana de la finalización de la Semana Santa de 2023, lo que supone un repaso a la Fiesta Mayor de Sevilla más actualizado que nunca. Una Semana Santa que se le puede considerar de récord, debido a todo lo acontecido que pasará a la historia: ha contado con tiempo favorable a las procesiones (para desgracia de nuestros campos y embalses), y con altos niveles de ocupación turística, así como gran afluencia en los desfiles procesionales, lo que demuestra lo viva que se encuentra esta celebración, sobre todo en Andalucía y más concretamente en Sevilla. Expandiendo fronteras Si tuviéramos que hacer un análisis de la Semana Santa sevillana de estos tiempos, habría que tener muy en cuenta el fenómeno de expansión y cuasi globalización que se ha experimentado gracias a la televisión y a las redes sociales. El papel que han jugado las redes sociales a la hora de difundir y dar a conocer esta celebración ha sido fundamental. Vivimos en una era digital, y como bien se ha explicado en epígrafes anteriores, la Semana Santa ha sabido adaptarse continuamente a los nuevos tiempos, y con este no iba a ser menos. Desde los años 90 del siglo pasado en que comenzaron las retransmisiones de las procesiones a través de la televisión y la radio, ha sido un medio en continuo crecimiento y expansión que ya se ha consolidado como medida de difusión de esta celebración. Las primeras retransmisiones eran realizadas por televisiones locales y también por la cadena autonómica “Canal Sur”; una programación que ha terminado consolidándose, especialmente la retransmisión de la Madrugada del Viernes Santo, uno de los platos fuertes de la cadena autonómica año tras año. Como dato, este 2023 Canal Sur ha sido líder de audiencia en la jornada del Viernes Santo, con un 10,2% de share, según información aportada por el ente audiovisual autonómico en su página web. En la Madrugá alcanzaron 16,3% de share, y en la retransmisión del retorno de las dos Esperanzas -Macarena y de Trianaya en la mañana obtuvieron un 24,2%, siendo ambos programas líderes de audiencia en sus respectivas franjas horarias. Una forma exitosa de hacer que la Semana Santa de Sevilla llegue cada vez a más lugares.
32 3.4 EL FENÓMENO “HOLYCARDS” Y SU EFECTO EN LA SOCIEDAD SEVILLANA A lo largo de la historia de la humanidad el ser humano ha sido propenso a coleccionar objetos, con diferentes finalidades dependiendo de la etapa histórica. Según el diccionario de la RAE, la práctica de coleccionar se denomina coleccionismo y consiste, como ya sabemos, en la afición por reunir un conjunto de cosas de la misma clase o que tienen algo en común. Los tipos de objetos que se coleccionan son muy dispares, y pueden ir desde simples objetos como monedas a artículos de lujo o antigüedades. La Semana Santa de Sevilla también ha sido objeto de colección en numerosas ocasiones. Normalmente eran colecciones que se vendían por fascículos con el periódico. En los años 80 y 90 fueron habituales las colecciones de láminas de estampas, años en los que la fotografía empezó a experimentar numerosos avances. En las primeras décadas del corriente siglo se dio un cambio a colecciones de miniaturas de pasos, que estaban realizados en metal y se vendían por fascículos. Fueron varios años en los que estas colecciones eran habituales, aunque también tuvieron su pico y cayeron en picado. Tras unos años sin apenas colecciones, unido a la pandemia y al giro de 180º que ha dado el mundo de la prensa, este año la sociedad sevillana ha recuperado la ilusión por coleccionar, especialmente entre los más pequeños de la casa. Este nuevo formato coleccionable tiene el nombre de “HolyCards” (holy, en inglés significa “santo o sagrado”) y es un proyecto que ha llegado a Sevilla de la mano de la famosa empresa de calcetines “Pepe Pinreles”. Según sus creadores, el aparejador Javier Ayala y el periodista Juan Carlos Ramos Picchi, se trata del mayor coleccionable de la Semana Santa publicado hasta la fecha. Nació en diciembre del pasado 2022, y consta de un archivador-álbum en el que guardar las más de 500 cartas o cromos que componen la colección. Estampas de cartulina, con fotos de gran calidad y a todo color. Cada página del álbum está dedicada a una hermandad, además de algunas otras especiales. No hay que pasar por alto la finalidad caritativa que este proyecto encierra, y es que se llegó a un acuerdo con todas las hermandades a las que les entregarían cajas de sobres para vender por ellas mismas y cuyos beneficios fueran destinados a sus bolsas de caridad. De igual modo, la empresa destina una parte de sus beneficios al proyecto de obra social Fraternitas que lleva a cabo el Consejo General de Hermandades y Cofradías.
33 Hasta ahí la descripción de este proyecto, ahora lo interesante para este trabajo de fin de grado ha sido la repercusión y el impacto que ha causado su implantación en la población sevillana durante estos últimos meses. Desde un primer momento, esta colección de cromos fue un auténtico éxito. Nació el 18 de diciembre, y para las navidades ya se había agotado la primera tirada de álbumes que se sacaron a la venta. En la ciudad corrió el boca a boca, incluso numerosas televisiones regionales y nacionales se hicieron eco de esta iniciativa. La base de su éxito, según sus creadores, reside en rescatar algo de toda la vida como son los cromos, pero llevados al terreno de las cofradías que tanto arraigo tiene en Sevilla. Incluso, tiene una función didáctica, ya que cada carta cuenta con un código QR a través del cual, una vez se escanea, se pueden conocer los detalles de cada foto. En un principio, era una colección destinada principalmente a niños y a jóvenes, pero si es cierto que ha conseguido calar también en los padres y adultos. Un fenómeno que se hizo muy viral y del que pronto empezaron a organizarse quedadas en diferentes hermandades y/o en puntos estratégicos de la ciudad donde pudieran concurrir mucha gente buscando intercambiar sus cromos repetidos y conseguir los que les faltan. Ha sido una iniciativa muy bien acogida en la ciudad, hasta el punto de contar con patrocinadores de la talla de Coca Cola, Cruzcampo o el Corte Inglés. También, establecimientos locales sevillanos muy relacionados con la Semana Santa, como son Casa Ricardo o la Confitería La Campana, han contribuido a este proyecto. Otro de sus patrocinadores es el Metro de Sevilla, donde realizaron una venta benéfica de cromos en una de sus estaciones y sus beneficios fueron donados íntegramente al Proyecto Fraternitas, que actúa ayudando a los barrios más necesitados de Sevilla. Esta pasada Cuaresma, el proyecto “HolyCards” también ha recibido el premio “Semana Santa de Sevilla a la Innovación”, ya que este proyecto ha supuesto una auténtica revolución en la pasada Cuaresma.
34 Imagen 12: álbum y sobres de cromos de “HolyCards”, la colección que ha causado sensación en Sevilla esta Cuaresma de 2023. Fuente (www.abcdesevilla.es) El universo “HolyCards” sigue creciendo y ya ha dado el salto a otras capitales de provincia, en este caso Córdoba y Málaga. Viendo el éxito que esta iniciativa ha tenido en Sevilla, los cofrades cordobeses han apostado por imitar esta colección de cromos de Semana Santa, en este caso, con imágenes de las cofradías de su ciudad. En Málaga también dieron hace un tiempo luz verde para lanzar la colección, ya que es algo que gusta y que sirve como promoción de la fe y de la cultura. 4. OBJETIVOS A través de este trabajo se pretende, como objetivo principal, analizar la Semana Santa sevillana ahondando en su faceta comunicacional, y sobre todo centrado en las redes sociales y en el papel que han jugado. Por tanto, objetivo sobre el que pilota este trabajo es conocer el papel que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como las redes sociales, han tenido en una fiesta de siglos de tradición. A la vez, como objetivos secundarios se pueden enumerar: - Buscar la relación de la Semana Santa con la cultura popular o con la de masas, para terminar “posicionándola” en una de ellas.
35 - Conocer la opinión de parte de la sociedad juvenil de Sevilla acerca de diversos aspectos que guardan relación con la Semana Santa, y de los cuales se habla en este trabajo. - Hacer una pequeña relación de las tendencias que se vienen dando en esta celebración y el impacto que pueden tener, tanto en ella como en el resto de la sociedad. 5. METODOLOGÍA Metodología escogida y justificación: Metodología cualitativa, técnica focus group o grupo focal. El focus group es un método de investigación cualitativa que consiste en reunir participantes de una entrevista en la cual se exponen opiniones sobre un tema en concreto. En este caso, se ha tratado de buscar una “representación” de la sociedad juvenil sevillana, conformando un grupo de sietes personas sevillanas, de las cuales cada una vive la Semana Santa de manera diferente. Cada uno de ellos tiene una opinión distinta de esta celebración, es por ello que se ha contado con su participación. El objetivo de este grupo focal es conocer la opinión de una parte de la sociedad sevillana, en este caso la juvenil, sobre determinados aspectos de la Semana Santa que se han tratado en este trabajo. La idea inicial era realizar una encuesta a multitud de jóvenes de entre 18 y 25 años de la ciudad de Sevilla y los alrededores, pero por falta de tiempo y limitaciones para poder hacer llegar la encuesta al mayor número de personas, se decidió cambiar a un focus group, que también es un buen método para obtener respuestas de la gente, y es más fácil de realizar. Nombre Edad Descripción personal Esteban 22 Reside en Sevilla, aunque es de fuera, ha vivido la Semana Santa pero prefiere aprovechar para salir fuera de la capital esos días. Belén 21 Sevillana de nacimiento, disfruta y vive mucho la Semana Santa en familia. Hermana de San Roque. Rafael 19 Hijo y nieto de una familia muy cofrade, la vive con mucha intensidad. Sale en las hermandades de la Estrella y del Calvario.
36 Cristina 22 Reside en el Aljarafe sevillano, no es muy cofrade, aunque su familia si lo es mucho. Antonio 21 Hijo de padres muy capillitas, no ha heredado su afición ni tiene devoción, todos los años que puede abandona Sevilla en Semana Santa. Isabel 21 Sevillana de nacimiento, conoce la Semana Santa desde que era pequeña, aunque conforme ha ido creciendo la va entendiendo y disfrutando más. Manuel 21 Nacido en el barrio de Triana, en una familia de gran tradición cofrade. Hermano de la Estrella, disfruta de la Semana Santa desde que era pequeño. A estos se les realizaron una serie de preguntas, las cuales se detallan a continuación: - ¿Conoces la Semana Santa de Sevilla? ¿La has vivido alguna vez? - ¿Cuál es la opinión que tienes de ella? - Entendiendo el término masificación como hacer multitudinario o masificado aquello que no lo era, ¿Crees que está masificada/saturada? - ¿Piensas que la popularidad de la Semana Santa puede provocar una situación de colapso? ¿Puede influir negativamente a la celebración? - ¿Qué papel consideras que han jugado las redes sociales? - ¿Sabías que el mundo cofrade está muy desarrollado en redes sociales como Twitter o Instagram? - ¿Crees que es positivo para una hermandad estar presente en redes sociales? ¿Por qué? - ¿Sigues a alguna/as hermandad/es en Instagram? ¿Cuál/es? - ¿Sigues a alguna/as hermandad/es en Twitter? ¿Cuál/es? - ¿Por qué motivo crees que los más jóvenes se acercan a las cofradías? ¿Han influido las redes sociales en ello? - ¿Crees que en los últimos tiempos se ha desvirtuado esta celebración? ¿Ha perdido su esencia?
37 - Si has respondido afirmativamente la tercera pregunta, ¿piensas que la “masificación” de la Semana Santa ha sido originada, en parte, por cierta popularidad en redes sociales? - ¿Consideras que la Semana Santa como celebración pasa por un buen momento y tiene perspectivas de futuro? 6. RESULTADOS Respondiendo a la primera pregunta, todos conocían la Semana Santa de Sevilla y al menos algún año la habían visto en persona. Si bien había diferencias en cuanto al modo de vivirla de cada uno, ya que unos aprendieron la tradición de pequeños y la siguen manteniendo en la actualidad, mientras otros han optado por no seguirla una vez que han crecido y sus pensamientos han cambiado. Cada uno de los siete participantes argumentó sus motivos para vivirla o no vivirla, para unos es una tradición heredada de sus mayores que han de mantener y para otros es algo que les llega a interrumpir y/o su modo de vida durante esos días. En la segunda pregunta se pedía a los participantes que dieran sus opiniones acerca de la Semana Santa, las cuales son bastante dispares. Si bien todos están de acuerdo en que es una tradición riquísima y muy popular en la ciudad, digna de conocer; la forma en que la viven condiciona sus opiniones. Por ejemplo, Rafa la vive más desde el sentido de la oración y la reflexión, o Isabel piensa que se puede disfrutar de ella sin ser muy religioso. Por otro lado, Antonio no disfruta de ella y le llega incluso a molestar o agobiar la cantidad de gente que se mueve esos días por la ciudad y que le interrumpen en su día a día. Seguidamente, se lanzó una definición del término saturación, y a continuación se les preguntó si consideraban que la Semana Santa actual se ajustaba a ese término. De siete participantes, cinco opinaron que sí estaba cada vez más masificada o saturada, sobre todo los que menos la viven y prefieren la tranquilidad a la bulla. Los que opinaban que no estaba masificándose, lo argumentaron diciendo que la Semana Santa siempre ha sido una fiesta que mueve mucha gente, o que, aunque haya puntos en los que se formen grandes bullas, al final la ciudad es grande y se termina encontrando un hueco en el que se ven las cofradías con tranquilidad.
38 A los que respondieron afirmativamente en la pregunta anterior, se les pidió que argumentaran si creían que esa posible masificación que creían que se estaba dando en la Semana Santa podía venir originada por la popularidad in crescendo de la temática cofrade en redes sociales. Belén, por ejemplo, decía que en redes sociales se enseña lo positivo, lo bonito o lo llamativo, pero no se muestra la parte negativa, lo que hace que la gente venga sin saber a lo que se enfrenta, pudiendo provocar situaciones complicadas. Todos llegaron a la conclusión de que las redes sociales eran una especie de altavoz, con todo lo que eso conlleva. Los participantes dieron su opinión sobre la cuarta pregunta, la cual trataba de la posible influencia de la popularidad de la Semana Santa en la saturación de la que se habló en la pregunta anterior, y las respuestas fueron prácticamente unánimes. Todos estaban de acuerdo en que la Semana Santa se había vuelto muy popular y que eso podía acabar jugándole una mala pasada. En general, no consideraban que esa saturación se hubiera dado ya, aunque sí que se estarían dando indicios que lo indicarían. Argumentos como el de Esteban, refiriéndose a que todo exceso acaba siendo algo negativo, resumen de buena manera la opinión general de los participantes. La quinta pregunta abordaba la percepción que los participantes tenían sobre la influencia que las redes sociales habían podido ejercer. Mayoritariamente las respuestas fueron favorables, por ejemplo, Manuel dijo que habían contribuido mucho a difundir la Semana Santa entre las personas más jóvenes, que son las que más rato pasan en redes. Belén y Cristina eran un poco reticentes a que de año en año aparezcan más influencers de fuera creando contenido, porque al fin y al cabo no saben muy bien cómo funciona todo. En cuanto al papel informativo y divulgativo que estas han jugado y siguen jugando, todos estaban de acuerdo en que han sido una gran herramienta para informar a hermanos y devotos de forma cómoda y rápida. Al preguntar sobre si tenían conocimiento de lo desarrolladas que estaban las hermandades de Semana Santa en redes sociales, prácticamente todos estaban al tanto del importante desarrollo de las cofradías en este ámbito. Cristina era la única que lo desconocía, aunque sí sabía de alguna que otra cuenta relacionada con la Semana Santa. En séptimo lugar se preguntó sobre si veían bueno para las hermandades que estuvieran presentes en el ámbito digital, y las respuestas, como la gran mayoría, fueron prácticamente unánimes. Todos veían con buenos ojos el que estuvieran presentes,
39 sobre todo porque eran conscientes de la fuerza que las redes tienen hoy en día. Como dijo Manuel, es una muestra de que las hermandades también se actualizan conforme a los tiempos sin perder su esencia ni su forma de ser. Muchos pensaban también que es una forma de acercarse a los más jóvenes. Belén, por su parte, veía positivo que estuvieran presentes, pero tampoco que se ciñeran solo a eso, que no se perdiera la parte tradicional y de herencia que envuelve la Semana Santa. La octava y novena pregunta eran simplemente para dijeran si seguían a una hermandad en Instagram y en Twitter, respectivamente. De ellas se extrajo que seguían a las de sus propias hermandades, y a algunas otras de su barrio, que les tocan de cerca, o le tienen devoción. Como curiosidad, la hermandad más seguida en Instagram era la de La Estrella, ya que varios de los encuestados eran hermanos. La Esperanza de Triana, San Gonzalo, San Roque, el Gran Poder o el Calvario fueron otras de las hermandades que se nombraron. Otro apunte que no ha de pasar desapercibido es el hecho de que varios de ellos no tenían Twitter, a pesar de la fama que tiene esta red social, y por tanto no pudieron aportar mucha información sobre las hermandades en esta red por desconocimiento. En la décima pregunta se volvió a pedir opinión personal acerca de cómo pensaban ellos que los jóvenes se acercaban a las cofradías, y si en ello influían las redes sociales. Aunque apoyan la cuestión de que las redes sociales han servido de aliciente en muchos casos para despertarte el interés por una Imagen o una hermandad, pero que hay otros factores más íntimos, por así decirlo, o sentimentales, que son los que al final te llevan a dar el paso de meterte en una cofradía. A continuación, se les preguntó sobre la nueva colección de cromos “HolyCards” y qué opinión tenían de ella. En términos generales, todos veían con buenos ojos esta iniciativa, considerando que servirá para que los jóvenes, y no tan jóvenes, aprendan a identificar y a reconocer sus hermandades. Esteban la veía como una buena idea de negocio basada en algo muy de aquí. El precio es uno de los factores que ha frenado a algunos, como a Manuel, a hacer la colección. Al contrario, Rafa sí la ha hecho y lo ha disfrutado mucho. Por otro lado, los asistentes que son más distantes de la Semana Santa no le han puesto mucha atención a la colección o incluso desconocían de su existencia. Aunque el consenso general era de aprobación a la iniciativa lanzada hace unos meses.
40 Seguidamente, esta pregunta se ciñó a los que habían respondido que conocían la colección y/o la habían hecho, por lo que el número de respuestas fue inferior. De siete asistentes respondieron tres, y estos casi que coincidían en sus opiniones. Belén consideraba que enriquecía el mundo de la Semana Santa, algo parecido a lo que pensó Rafa, y que además aportaba conocimiento. Manuel tuvo una opinión similar, que enriquecía culturalmente a los jóvenes cofrades. Y aunque Antonio respondió negativamente a la pregunta anterior, si quiso aportar a la conversación diciendo que la colección buscaba crear arraigo entre los jóvenes y las tradiciones. En la decimotercera pregunta se ahondaba más en la cuestión de esencia de la celebración, preguntando a los asistentes si pensaban que esta se estaba desvirtuando. Hubo diversidad de opiniones como diversos eran los que participaban en este grupo focal, y todos respondieron según su forma de vivirla, ya que al fin y al cabo es lo que lleva a pensar de una forma u otra. Por enumerar algunos de los argumentos que se dieron, Esteban no quiso “mojarse” mucho ya que él no estaba muy involucrado y la opinión que tenía había sido formada por lo que había escuchado de otros que si están involucrados en ella; Rafa, en su caso, dijo que algunos aspectos y muestras de devoción sí han podido desvirtuarse o al menos han cambiado respecto a como se hacían en años anteriores, pasando de ser algo espontáneo a algo impostado o forzado; por último Manuel dijo que su percepción es que mientras haya sevillanos no se perderá su esencia típica. La última pregunta que se lanzó buscaba que los participantes dieran su reflexión sobre la situación actual de la Semana Santa, y si esta tenía o no perspectivas de futuro. En este sentido, todos dieron su opinión más o menos argumentada, y a modo de conclusión general, se puede decir que todos percibían que está pasando por una de sus épocas de mayor esplendor. Aunque si se profundiza, algunos de ellos veían que había aspectos que deberían cambiar a mejor, como el progresivo papel que están teniendo las bandas de música, hasta el punto de tener casi más protagonismo que las propias imágenes que procesionan. Salvando aspectos que se podrían mejorar, todos ellos veían que es una fiesta muy arraigada y que, de seguir calando en la sociedad como hasta ahora, tiene mucho recorrido futuro.
41 7. CONCLUSIONES El propósito inicial de este TFG era realizar un análisis de la Semana Santa de Sevilla vista desde una perspectiva actual y teniendo como tema central las redes sociales, ahondando en el papel que juegan en la celebración. Comenzando por un repaso histórico de la Semana Santa, la investigación continuó con una pequeña diferenciación entre cultura popular y cultura de masas, con el objetivo de intentar encontrar cual se ajusta más a la Semana Santa actual. Sin perder de vista la actualidad, en el tercer epígrafe del marco teórico se trataron temas como la expansión, la difusión por medios de comunicación o lo más destacado en redes sociales de la última Semana Santa. A continuación, y para completar más aún el trabajo de investigación realizado, se convocó a un grupo de siete personas para realizar la técnica de investigación cualitativa conocida como focus group o grupo focal, en la cual se lanzaron una serie de preguntas relacionadas con todo lo que se ha hablado a lo largo del punto teórico de este trabajo. El objetivo era conocer de primera mano las opiniones que estos participantes, de los cuales cada uno tiene una forma diferente de vivir la Semana Santa, con el propósito de enriquecer con argumentos propios el análisis ya elaborado y poder plantear unas conclusiones con las que cerrarlo. Se han extraído del trabajo las siguientes conclusiones: La Semana Santa, aunque tenga varias aristas que podían empezar a tratarse un tanto ajenas a lo que se considera cultura popular, está muy encuadrada en la definición que tiene ese término, sobre todo si se tiene en cuenta el papel tan íntimo y personal que caracteriza a la mayoría de los que la viven. La Semana Santa de Sevilla es un fenómeno religioso y cultural que mueve a una gran cantidad de personas, pero eso no le hace considerarse como parte de cultura de masas ya que no hay ningún objetivo relacionado con el consumo en su celebración, que es una base de este tipo de cultura. No obstante, en los últimos años se ha experimentado un fenómeno de mercantilización, que puede hacer pensar que la Semana Santa esté convirtiéndose en algo que no es, pero en términos generales es una fiesta popular porque la tradición popular de los sevillanos juega el papel mayoritario. Las redes sociales han jugado un importantísimo papel en la Semana Santa hispalense, sobre todo desde principios del siglo XXI. No hay hermandad, por pequeña que sea, que no esté o intente estar presente en redes sociales porque son hoy uno de los medios más