LA VILLA DUCAL DE MARCHENA: GÉNESIS DE UN PAISAJE CULTURAL Germán Reyes Mota Tutores | María Dolores Robador González Pablo Manuel Millán Millán Máster en Arquitectura y Patrimonio Histórico Curso 2020/2021 | MARPH21 | Universidad de Sevilla
Figura de la portada. Ruinas del Palacio del duque de Arcos en Marchena. Salvador Azpiazu Imbert (1915). MBAA.
A mi familia, en especial a mis padres, José y María del Carmen.
A mis tutores, María Dolores Robador González y Pablo Manuel Millán Millán, por sus imprescindibles aportaciones y constante apoyo en el desarrollo de mi investigación; sin olvidar los valores que me han transmitido en lo personal y académico. Al Máster de Arquitectura y Patrimonio Histórico de la Universidad de Sevilla, por dotarme de herramientas y metodología necesaria para la elaboración de mi Trabajo Final de Máster, y para futuros proyectos patrimoniales. A todo el personal del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, particularmente al Laboratorio del Paisaje con Silvia Fernández Cacho al frente, así como a mi tutor de estancia en dicho laboratorio, José María Rodrigo Cámara, por guiarme y proporcionar criterios y metodología para la investigación. No olvidaré esta experiencia patrimonial. Al Ayuntamiento de Marchena, a su Primer Teniente de Alcalde, Manuel Cristóbal Suárez Arispón y funcionarios municipales de la Alcaldía y la Oficina de Turismo de la localidad, por su atención y facilidades prestadas. Acordarme de bibliotecarios y archiveros, figuras claves en mi proceso de documentación; destacando la atención recibida de los profesionales del Archivo Histórico de la Nobleza, del Archivo Histórico Municipal y Biblioteca Municipal de Marchena, de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla y de la Biblioteca del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico. A la Comunidad de Mercedarios Descalzos del Convento de San Agustín, y al Padre Tomás Montes Álvarez, Párroco de la Iglesia Matriz de San Juan Bautista de Marchena, por facilitarme el acceso a sus recintos y archivos eclesiásticos. Mi más sincero agradecimiento a Juan Luis Ravé Prieto, por su valiosa colaboración y orientación para la elaboración de mi Trabajo Final de Máster, figura referencial para el conocimiento del patrimonio marchenero. A Fernando de Amores Carredano, por su atención y orientación prestada en las visitas de campo realizadas al solar del Palacio Ducal de Marchena. A mis conocidos, compañeros y amigos que han contribuido de algún modo a la creación de este Trabajo Final de Máster. A Simona Belmondo, Francisco Cidoncha Redondo, Javier Alcalde Martínez, José Juan Márquez Velázquez, Antonio Martínez Sánchez, Óscar Torres Barba, Diego Sánchez Márquez, Enrique Cuevas Guerrero, Antonio Huertas Berro, Víctor Narváez Argent, Pedro Navarro de Gea, Joaquín González Domínguez, y al Padre Jesús Fabra Vega, entre otros colaboradores. Gracias a todos y cada uno de ellos. AGRADECIMIENTOS
Marchena se localiza en plena Campiña de Sevilla, un espacio territorial de gran transcendencia histórica. Este medio físico, encrucijada de caminos, ha sido testigo del asentamiento de individuos de distintas culturas que han condicionado su carácter y evolución a lo largo de la historia. Es por tanto fruto de la acción prolongada del hombre, lo cual manifiesta el amplio legado cultural de su presencia, como percibimos en el paisaje. Todo ello hace de este espacio patrimonial, un singular territorio de memoria e identidad. Tras el periodo medieval, el asentamiento de Marchena fue tornando sus funciones, siendo capital del estado señorial de Arcos, adaptándose bajo unos determinados cánones renacentistas y barrocos en Villa Ducal. A ese periodo temporal se vincula un rico y diverso patrimonio cultural, que viene identificando con un carácter único la imagen y paisaje de Marchena. En este trabajo de investigación se parte de cualificar la génesis, evolución y epílogo del concepto de Villa Ducal, condicionante cultural clave en la generación de esta clara forma de paisaje antropizado. En base a los fundamentos teóricos, se desarrolla un análisis de caracterización e identificación de los valores patrimoniales de nuestro singular objeto de estudio, que advertimos necesarios preservar. Este trabajo concluye con la elaboración de la ficha de datos del paisaje de Marchena, como paso previo al reconocimiento e inclusión en el Registro de Paisajes de Interés Cultural de Andalucía, a la par, de la creación de una Red de Ciudades y Villas Ducales. Ambas estrategias enfocadas a la puesta en valor, y con ánimo de contribuir, en la activación de la sensibilidad e implicación ciudadana para con el patrimonio cultural de Marchena. Palabras clave Ciudad, Marchena, Paisaje, Patrimonio, Villa Ducal. RESUMEN
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 16 Ese pasado como Villa Ducal tiene continuidad histórica sobre el presente, como lo desvelan el urbanismo y el considerable conjunto de bienes del patrimonio cultural ligado a este territorio, de gran riqueza y diversidad. Esta pervivencia del legado patrimonial sobre el presente debe armonizar con ese proceso continuo de acción de lo humano sobre el medio ya que el territorio prosigue estructurándose, no obviemos, que el espacio de Marchena sigue siendo vivo y funcional. El crecimiento y/o transformaciones urbanísticas producen en lugares de fuerte carga histórica como en Marchena, una mayor tensión, y pensamos, que no debería ignorarse en esa continua transformación, la preservación de sus valores patrimoniales reconocidos. En las últimas décadas, Marchena ha ido experimentado ciertas intervenciones urbanísticas y arquitectónicas que han producido problemas con respecto a su legado patrimonial, sin olvidar, la carencia de protección urbanística de los arrabales históricos o la contaminación visual en el conjunto histórico. Los espacios complejos, donde la gente vive y trabaja, como los paisajes o la preservación de los valores patrimoniales, no pueden desvincularse de la ordenación y precisan del mantenimiento de su funcionalidad, aun en una perspectiva evolutiva de esta funcionalidad, como garantes de autenticidad patrimonial. Es necesario buscar nuevas fórmulas e instrumentos para preservar la vitalidad de los paisajes patrimoniales. A menudo, ello implica la incorporación de nuevas funcionalidades compatibles con su carácter. Los paisajes patrimoniales se hacen y se deshacen, pero debe velarse por el mantenimiento de sus valores (SILVA PÉREZ, 2017: 148). El conjunto urbano histórico de Marchena debe continuar con sus funciones por lo que sería adecuado enfocar su desarrollo hacia la sostenibilidad, un desarrollo en el que se haga converger las necesarias transformaciones con el reconocimiento y preservación de su patrimonio cultural. La estimación de los valores patrimoniales de bienes como la Puerta del Tiro de Santa María o la Puerta de Sevilla del recinto de Marchena es más asequible para la sociedad y la administración local -quizás por su marcada monumentalidadque el reconocimiento de los valores de su trama característica, de sus edificios de arquitectura vernácula, de la materialidad, de su paisaje y/o de las actividades tradicionales vinculadas. El patrimonio, a modo general, tiene un carácter frágil, y mayor aún, estos últimos ejemplos patrimoniales referidos, que son, en ocasiones, minusvalorados por desconocimiento o por determinados intereses. Incidiendo, cuando afrontamos el planeamiento y gestión de ciudades como Marchena con un modelo urbano histórico singular, es necesario proceder con gran conocimiento acerca de la dimensión de dicho conjunto patrimonial, ya que todos los elementos culturales materiales e inmateriales son cruciales para la preservación de su autenticidad y singularidad. Para ciudades como la estudiada, defendemos conseguir un desarrollo sostenible y cohesionado de las ciudades y del territorio en términos sociales, culturales,
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 17 económicos y ambientales, con el objetivo fundamental de mantener y mejorar las condiciones de calidad de vida de Andalucía, como se recoge en el art. 3 de la LOUA-02 (BECERRA GARCÍA, 2020: 127). Marchena debe aspirar a la mejora de su modelo de ciudad, llevando a cabo con gran rigor la activación de su conjunto histórico urbano -con todos sus valores-, al mismo tiempo que fomenta su funcionalidad social y económica. Junto a lo anteriormente expuesto, subrayamos una serie de fundamentos por los que estimamos oportuno el planteamiento de esta investigación sobre el modelo urbano nobiliario de Marchena y su paisaje cultural. En primer lugar, constatar que Marchena ha sido estudiada desde diferentes escalas, destacando en dicha labor Juan Luis Ravé Prieto, Historiador del Arte, quien sí habría abordado el marco conceptual de la Villa Ducal de Marchena, pero hasta ahora no se habría profundizado con gran alcance en el modelo urbano nobiliario como generador del paisaje cultural de dicha ciudad, lo que justificaría la investigación. En segundo lugar, el modelo urbano nobiliario de Marchena ilustra uno de los mejores ejemplos de esta tipología en el territorio andaluz lo que acrecienta el interés por el caso y manifiesta la necesidad de ampliar conocimientos sobre diversos aspectos relacionados con la Villa Ducal como su percepción y representación desde el pasado. En tercer lugar, la Villa Ducal lleva sufriendo considerables pérdidas y transformaciones de su patrimonio cultural desde fines del siglo XIX, y en la actualidad, vive un momento clave para discernir y apostar por un planeamiento marcado por el desarrollo sostenible en el que se integre con delicadeza su patrimonio – que comprende su paisaje-, con una apuesta decidida por la gestión integral y la corresponsabilidad social. En este contexto, apreciamos en el presente una ausencia de reconocimiento del paisaje cultural de Marchena, lo que hace de conveniencia esta investigación ya que contribuiremos y facilitaremos el reconocimiento del amplio y excepcional patrimonio cultural de la Villa Ducal, y en especial, sensibilizar acerca de su paisaje; un paisaje “cultural” que debe seguir percibiéndose y viviéndose con sus valores patrimoniales para lo que es necesario su puesta en valor, ligada a una ascendente sensibilización a niveles institucional y ciudadano. En este Trabajo Final de Máster planteamos como hipótesis fundamental en qué grado influyó en Marchena el modelo urbano nobiliario surgido del ideario humanista y de la gestación del Estado Moderno, y cómo a raíz de esto, se daría la definición de la imagen y percepción propia del lugar, es decir, su paisaje. Sobre este patrimonio cultural nos centraremos con especial atención, con vistas a impulsar su reconocimiento como Paisaje de Interés Cultural.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 18 1.2. Objetivos Generales: EVALUAR las influencias del concepto de ciudad nobiliaria sobre Marchena, a través de diferentes recursos patrimoniales, tanto materiales como inmateriales, que vienen definiendo a su vez el paisaje de la ciudad. Específicos: DESARROLLAR una lectura historiográfica de la Villa Ducal de Marchena. JUSTIFICAR la existencia de un paisaje con una identidad propia que deriva, en gran medida, de la configuración como Villa Ducal de Marchena. CREAR un marco analítico centrado en la caracterización del paisaje histórico urbano de Marchena, a raíz de la implantación del modelo de ciudad nobiliaria en Marchena. ACOTAR un registro de los recursos patrimoniales -materiales e inmaterialesasociados con la definición de la ciudad histórica, y las percepciones de su imagen. GENERAR, a partir de las conclusiones obtenidas en el análisis anterior, un discurso propositivo sobre la relevancia del modelo de ciudad nobiliaria de Marchena y su paisaje patrimonial, contemplando posibles líneas de actuación en la puesta en valor de este patrimonio cultural, materializado en la propuesta de Paisaje de Interés Cultural.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 19 1.3. Metodología Para alcanzar un mayor conocimiento sobre el objeto de estudio, esta investigación se desarrollará fundamentalmente bajo el método analítico-sintético. Para el buen desarrollo de este estudio se establece un guion metodológico, con el que se estructuran las diferentes fases de este proceso de investigación, y con el conocimiento generado se pretende confirmar determinadas hipótesis y alcanzar nuevas conclusiones de interés científico. La labor metodológica de la presente investigación se desarrolla desde el perfil académico del autor, Grado en Historia, y a su vez, se refuerzan con los conocimientos metodológicos obtenidos en el Máster de Arquitectura y Patrimonio Histórico, y en la estancia de investigación realizada en el Laboratorio del Paisaje del IAPH. Dicho esto, se pueden distinguir en el guion una serie de fases para la concepción del estudio: - En primera instancia, se comienza por una revisión del ámbito de estudio que facilite una perspectiva introductoria, lo que se traduce en una exhaustiva revisión bibliográfica relacionada con la materia de estudio desde diferentes ángulos, elaborada por autores como Esther Alegre Carvajal, Juan Luis Ravé Prieto, Juan Luis Carriazo Rubio, Juan Antonio Arenillas Torrejón, o como toda la producción literaria referente al paisaje producida en el seno del IAPH. Esta aproximación se refuerza al consultar los materiales gráficos más inmediatos como son mapas, planos y fotografías. Esto se desarrolla en el estado de la cuestión y en el Marco Teórico, apartados iniciales del estudio generados mediante un pensamiento fundamentado. - En una segunda fase, y en concordancia con el reconocimiento previo, se procede a profundizar en los fondos documentales, de archivos y bibliotecas, para extraer información de fuentes primarias que revelan datos sobre la configuración de la Villa Ducal y la definición de su paisaje. Concretando, se consulta documentación histórica como testamentos, cartas, provisiones y otros documentos de diversa naturaleza procedentes de los fondos de la casa de Osuna del Archivo Histórico de la Nobleza, la Crónica de la ilustrísima Casa de los Ponces de León de la Real Academia de la Historia, documentos de la Biblioteca Nacional de los que destacamos la obra imprescindible del Civitates Orbis Terrarum, la obra original del Viage de España, Francia e Italia de Nicolás de la Cruz y Bahamonde de la Universidad de Oxford, el documento manuscrito de la Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús por el Padre Martín de Roa del Fondo Antiguo de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla, actas capitulares y determinados documentos manuscritos del Archivo Histórico Municipal de Marchena, y prensa histórica como El Guadalete: periódico político
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 20 y literario de la Biblioteca Pública Central de Jerez de la Frontera. También, se consultan documentos oficiales como decretos del Boletín Oficial del Estado y de su colección histórica de la Gaceta, y el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. Sirven igualmente como fuente de datos diversas memorias de intervenciones patrimoniales en Marchena como son la Memoria final de la Intervención Arqueológica Preventiva en el Mirador Almohade del entorno del Portillo, y la inédita, y reciente memoria de la Actividad Arqueológica Preventiva de apoyo a la consolidación del Frente Oriental del Palacio Ducal de Marchena. - En una tercera fase, en paralelo con la fase anterior, continuamos con el tratamiento de fuentes primarias, con sucesivas visitas y trabajo de campo en Marchena. Esto implica la elaboración de un registro fotográfico del paisaje de Marchena a diferentes escalas -a pie de calle y en altura- y el reconocimiento del cerro de la Mota. En especial, se realizan varias visitas a este último ámbito espacial, para conocer la excavación arqueológica sobre el solar que ocupaba el Palacio Ducal de la mano del arqueólogo Fernando Amores Carredano, a fin de obtener un mayor grado de conocimiento sobre la transformación del espacio y su imagen. Además se profundiza en la indagación de material gráfico sobre Marchena por lo que se estudia la colección gráfica de Salvador Azpiazu Imbert del Archivo Municipal de Vitoria Gasteiz, la colección fotográfica de la Fototeca de la Universidad de Sevilla, y se extraen diez documentos fotográficos inéditos sobre Marchena del Instituto de Estudios Fotográficos de Cataluña, e igualmente se estudian documentos cartográficos, planimétricos y otras artes gráficas de la Real Academia de la Historia, del Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña y del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, sin olvidar, la consulta y comparación de ortofotos e imágenes de satélite del Plan Nacional de Ortografía Aérea (PNOA). A fin de afinar el reconocimiento de la realidad patrimonial de Marchena, se establecen contactos con diversos agentes – de distinta escalaimplicados en el contexto patrimonial de la misma, por ejemplo, debemos referenciar las consultas a Juan Luis Ravé Prieto, historiador del arte, acerca de diversos aspectos de la Villa Ducal, facilitándonos diversos documentos de interés para el estudio procedentes de su colección particular. - En una cuarta fase, inmersos en el marco analítico, procedemos a procesar los datos recabados, lo que permite contrastar hipótesis y obtener conclusiones acerca de la evolución y estado actual del conjunto patrimonial conservado y percibido de Marchena. Con todo ello, y sirviéndonos de la metodología paisajística establecida por IAPH se procederá a ejecutar la descripción y
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 21 análisis del paisaje patrimonial objeto de estudio. Todo el conocimiento generado se volcará en los diferentes apartados que se irán sucediendo en la redacción del trabajo. Señalar, que, tanto en el estudio de la documentación como en su volcado se procede de lo general a lo concreto. Con estas herramientas y metodología se aspira a proyectar una visión objetiva surgida de una mirada interior al legado patrimonial. - En quinta fase, en consonancia con lo elaborado en los apartados anteriores, se procede al desarrollo del marco propositivo, el cual recoge determinadas propuestas que marcan nuevas líneas estratégicas para una mejora de la puesta en valor del patrimonio cultural de Marchena. Las anunciamos a continuación: Propuesta de Paisaje de Interés Cultural: se apuesta por el reconocimiento de los valores culturales del paisaje de Marchena y su inclusión en el R-PICA. Para tal fin, en base al estudio previo de caracterización de dicho paisaje acometido en el marco analítico, se cumplimenta la Ficha de Agentes para Agentes Externos del R-PICA con los datos del paisaje de Marchena. Esta iniciativa cuenta con la orientación y apoyo investigador recibidos en la estación realizada en el Laboratorio del Paisaje del IAPH. Debemos destacar, que, entre los datos reflejados en el citado documento propositivo, se señalan las potencialidades del paisaje, así como, los impactos y amenazas a los que se enfrenta, por lo que, además, se anuncian determinadas recomendaciones en correspondencia con las necesidades de este para su gestión y salvaguarda. Propuesta Red de Ciudades y Villas Ducales de España: tomando como referente la experiencia modelo de la Red de Ciudades y Villas Medievales de España y Portugal, y en base a la dimensión adquirida sobre el concepto de ciudades nobiliarias, se propone la creación de una red que active el patrimonio cultural de las Ciudades y Villas Ducales de la geografía nacional, impulsando de este modo el reconocimiento y dinamización de este singular fenómeno urbano. - En sexta fase, y última, en el epilogo de este trabajo investigador de proyección patrimonial, se concluye con la síntesis de los resultados obtenidos en el desarrollo del estudio y se evidencian las posibles líneas futuras de investigación sobre el patrimonio cultural de Marchena, en especial, sobre la propia temática paisajística. -
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 22 Figura 02. Arrabal de San Miguel desde la torre del reloj del Ayuntamiento de Marchena. Elab. prop. (2021).
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 23 1.4. Estado de la cuestión Para alcanzar un óptimo grado de comprensión del objeto de investigación hemos consultado un amplio compendio de fuentes relacionadas con el mismo desde diversos ámbitos temáticos. Aquí señalamos las más determinantes para el inicio y desarrollo de nuestra investigación. I. Investigaciones sobre la tipología urbana de villas ducales En relación con el modelo urbano nobiliario, constatamos la escasa existencia de estudios especializados sobre la materia. El primer autor en hacer referencia al término de Villa Ducal fue Luis Cervera Vera en su obra La Época de los Austrias, en Resumen Histórico del Urbanismo en España (1954), en la cual hacia un repaso sobre la concepción y desarrollo de diversos modelos urbanos en el Renacimiento. A la producción literaria del citado autor debemos otros estudios referentes a Lerma destacando el estudio llamado El conjunto palacial de la Villa de Lerma (1996), en el que se analiza por primera vez una Villa Ducal. A partir de las investigaciones de Cervera Vera el concepto de Villa Ducal adquirió mayor consideración en el campo de las investigaciones sobre urbanismo de ciudades históricas, aunque lo cierto, es que no se abordaron en gran profundidad las Villas Ducales hasta finales del siglo XX. También, Antonio Bonet Correa trabajaría sobre diversos conceptos del urbanismo como el de Villa Ducal, reflexionando sobre este último y aportando una visión sintética como se reflejaría en su obra El Urbanismo en España e Hispanoamérica (1991). Los planteamientos de este último autor pronto serían superados, en concreto, se dio un nuevo impulso al estudio de la Villa Ducal con la tesis de Esther Alegre Carvajal titulada Las villas ducales como tipología urbana, El ejemplo de la Villa Ducal de Pastrana (1999). En dicho estudio, se analiza a nivel general el concepto urbano de Villa Ducal, a la vez que se aborda un reconocimiento y catálogo de los principales núcleos urbanos de carácter nobiliario en la geografía española. Alegre Carvajal nos aporta una aproximación al concepto de Villa Ducal bastante fundamentada, pero, por determinadas razones, no aborda el caso de Marchena, ni analiza con el suficiente detenimiento la particularidad de los casos andaluces. Aún así, teniendo en cuenta estas objeciones, tanto la obra citada como otras de Alegre Carvajal van a ser cruciales para el desarrollo de nuestro estudio. En las últimas décadas, se encuadrarían otras investigaciones de nuestro interés que estudian el modelo urbano nobiliario desde diversos enfoques como son Una ciudad con forma de palacio. Corte y modelos urbanísticos en la Italia del quinientos (2002) de Marcello Fantoni, o Béjar como Villa Ducal (2002) de Esther Alegre Carvajal, también Símbolos de poder y su expresión en el mundo urbano del siglo XVI: la villa de Talavera y su señor el arzobispo
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 24 de Toledo (2001) de César Pacheco Jiménez y Las villas ducales de la España de los Austrias su ejemplificación en Extremadura (2006) de Juan Carlos Rubio Masa. En estos tres últimos estudios se trata con mayor profundidad casos concretos y singulares de la geografía española, escenificando la utilización del urbanismo como medio de representación del poder. Al mismo tiempo, hemos consultado otros estudios de diversa magnitud que tratan diversos aspectos relacionados con el desarrollo del urbanismo y modelo urbano nobiliario en el espacio andaluz. Citamos el estudio Significación de la frontera castellanonazarí en la estructuración urbano territorial de Andalucía (2019) de Carmen Coto Rumbao, de nuestro interés habida cuenta de la situación y pasado histórico de nuestro objeto de estudio en relación con la marca fronteriza. Así como, otras obras tituladas La Andalucía de las ciudades (2010) de Antonio Collantes de Terán Sánchez, Permanencias y trasformaciones en la ciudad nobiliaria en los Reinos de Córdoba y Sevilla durante el Barroco (2019) Jesús Suárez Arévalo y Espirituales, cortes señoriales y linajes nobiliarios. Construcción y desarrollo de climas sacro-espirituales de referencia social en la Andalucía de los siglos XVI y XVII (2011) Rafael M. Pérez García. Estas son fuentes bibliográficas que constituyen referentes para la comprensión del fenómeno nobiliario de la investigación y el desarrollo del estudio. También, para el caso andaluz hemos consultado Representación artística y poder de los duques de Medina Sidonia en el palacio de Sanlúcar de Barrameda (2017) M.ª Paz Pérez Figura 03. Ilustracción del Palacio Ducal de los Medinaceli en Cogolludo, en la obra Recuerdos y bellezas de España. José María Quadrado (S.f.) BNE.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 25 Gómez, y Análisis urbanístico y reconstrucción virtual de la Villa y Castillo de Aguilar de la Frontera durante el señorío de los Fernández de Córdoba (2019) de Manuel Cabezas Expósito, obras donde sus autores analizan elementos decisivos y comunes de las villas ducales. Ampliando el enfoque a otras fuentes bibliográficas que tratan las ciudades diferentes ángulos, hemos consultado por su interés la tesis doctoral de José Manuel Aladro Prieto sobre La construcción de la ciudad bodega: arquitectura del vino y transformación urbana en Jerez de la Frontera en el S.XIX (2012), la tesis doctoral de Blanca del Espino Hidalgo que aborda la Sostenibilidad en centros históricos andaluces: Las ciudades medias del centro de Andalucía (2015), y el Trabajo Final de Máster de Francisco Javier Ostos Prieto sobre La estructura conventual en Écija, génesis, influencias, transformaciones y continuidades en ciudades medias (2018). Ambas investigaciones, se enfocan en como determinadas tipologías arquitectónicas han definido ciertos conjuntos urbanos, algo que en cierto grado nos sirve de referencia para la comprensión de nuestro caso de estudio. En conclusión, y en referencia al modelo urbano nobiliario, se evidencian los escasos estudios sobre dicha tipología urbana de los casos españoles, especialmente, escasas líneas de investigación sobre las Villas Ducales del territorio andaluz, así como su reconocimiento. II. Investigaciones sobre el patrimonio cultural de Marchena Es igualmente necesario antes de proseguir, el conocimiento de aquellas investigaciones y estudios que han tratado desde diferentes enfoques el espacio y patrimonio de nuestro objeto de estudio, Marchena. Se reconoce una considerable producción literaria, desde obras de larga trayectoria como La casa ducal de Arcos y la Historia de Marchena (1957) de José Salvago Aguilar, pasando por un dilatado compendio de monografías producidas entorno a las Jornadas de Historia de Marchena celebradas entre 1995 y 2009, de las que podríamos resaltar por su interés Aproximación al estudio de la Arquitectura y Urbanismo del Siglo XVII en Marchena (1998) de Juan Antonio Arenillas Torrejón, Una aproximación al callejero de Marchena (2007) de Ramón Ramos Alfonso. U otras obras monografías sobre temas culturales más extensas como El Mandato: una catequesis plástica en Marchena (2015) de Manuel Antonio Ramos Suárez. Al hacer este repaso sobre la literatura patrimonial de Marchena, hay que destacar la figura de Juan Luis Ravé Prieto por su prolongada trayectoria investigadora en torno a la citada ciudad, de la que resaltamos por su papel referencial el estudio titulado La Villa Ducal de Marchena (2019). En la misma de forma pionera y desde la historiografía del Arte, el autor ofrece una visión global del conjunto urbanístico, monumental y
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 32 V. Experiencias previas de investigación El interés por el caso de estudio no es mera casualidad, con anterioridad hemos tratado en determinado grado aspectos relacionados con la historia de la Villa Ducal de Marchena que nos han acercado a esta, y en concreto, en relación con sus antiguos señores los Ponce de León. Por ello, creemos conveniente hacer referencia a dos trabajos desarrollados por el autor del presente estudio. En primer lugar, hay que nombrar el trabajo de investigación titulado Inicios de la Compañía de Jesús en Andalucía (2019), que se enmarcaba en el plan de estudios de la asignatura de Técnicas y Metodología de Historia Moderna y Contemporánea del Grado en Historia -titulación del autor- y que sería calificado con sobresaliente. Dicho estudio se desarrolló siguiendo una metodología historiográfica llegando a consultar y recopilar información de fuentes primarias como manuscritos del Fondo Antiguo de la Universidad de Sevilla, lo que constituye un antecedente en la labor investigadora del autor. Dicho trabajo se marcaba como objetivo el desvelar el origen e implantación de la Compañía de Jesús en Andalucía, unos inicios en los que el papel de la nobleza fue crucial para el establecimiento de los primeros centros religiosos de dicha institución religiosa. En concreto, se dedican dos apartados titulados Los jesuitas en la sociedad y su relación con la nobleza y La Compañía de Jesús en Marchena, indispensablemente aquí entraba en juego el papel de los Ponce de León. Al frente de la casa de Arcos en aquel entonces encontrábamos a don Luis Cristóbal Ponce de León y su esposa doña María Toledo de Figueroa, II duques de Arcos. Estos ilustres señores se servían de la Compañía de Jesús en la entonces Villa Ducal de Marchena para el desempeño de labores de enseñanza y caridad, así como, para la labor sacerdotal del pulpito y del confesionario con la corte ducal y habitantes del lugar. Y sin olvidar que, siendo benefactores de los jesuitas hacían ostentación de su privilegiada posición, adquiriendo por contraprestación, las gracias divinas a las que se aspiraba espiritualmente en el contexto ideológico del siglo XVI. En segundo lugar, citamos el Trabajo Final de Grado correspondiente al Grado en Historia titulado El espacio gaditano en la Edad Media: conquista y organización (2020), siendo calificado con sobresaliente y con mención de Matrícula de Honor. El citado estudio tenía por objetivo el desarrollar una lectura historiográfica del proceso histórico de la conquista cristiana y posterior organización del territorio gaditano en la Baja Edad Media, así como, analizar dichos acontecimientos y generar conclusiones acerca de la actualidad historiográfica del ámbito. Los sucesos estudiados se enmarcaban en torno a la frontera derivada del enfrentamiento entre los reinos de Castilla y Granada, y que de forma incuestionable condicionó el desarrollo de las repoblaciones y de
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 33 las diferentes formas de organizar este territorio. En aquellos acontecimientos de la política castellana, el linaje de los Ponce de León fue paulatinamente obteniendo mayor preponderancia, sobre todo en relación con la última etapa de la guerra de Granada. Como se desvela en el citado trabajo será en el espacio gaditano donde el fundador del linaje obtenga allá por 1306 sus primeras plazas – Rota y Chipiona-, a la vez que obtenía la villa de Marchena en una controvertida operación. También, según se detalla en el estudio, fruto de ese robustecimiento de la nobleza, la casa de Arcos se hizo con otros enclaves gaditanos como La Puente de Cádizmás tarde la Isla de León por su pertenencia al linaje-, Arcos de la Frontera, Cádiz y, por las heroicas hazañas de Rodrigo Ponce de León en las operaciones de conquista de la Serranía de Cádiz, sumaron el señorío de Zahara -título de los primogénitos de la casa ducal de Arcos- y las conocidas como siete villas de la Serranía de Villaluenga, repobladas más tarde por personas procedentes de Marchena. El interés y continuo intervencionismo del linaje en el estratégico espacio gaditano lo reflejan también sus dignidades condales y ducales por Arcos de la Frontera -que dio nombre a la casa ducalasí como los del marquesado de Cádiz y de Zahara. En definitiva, según se constata en el citado trabajo, la casa de Arcos tuvo una considerable presencia en el espacio fronterizo gaditano, debido a las propias necesidades de conquista y defensa del territorio, lo que a su vez les reportó cuantiosos beneficios, honores y grandeza. Figura 07. Don Alfonso X el Sabio, después de haber ganado a los moros la plaza de Cádiz. Matías Moreno González (1866). MNP.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 35 A lo largo de la historia cada territorio ha sido testigo del paso de individuos que han ido dejando sus huellas, lo que es especialmente apreciable, en lugares donde desde temprano se implantaron asentamientos para vivir en comunidad. El espacio de las ciudades históricas es fruto ineludible de una gestación antrópica prolongada al compás del tiempo de la historia. Entendemos, por tanto, a estas ciudades como una creación histórica y cultural de continuidades y discontinuidades, compuesta por singulares componentes, de cuya simbiosis derivaría por medio de la memoria, la identidad propia del lugar. Esto puede apreciarse en territorios con gran carga patrimonial como Marchena. Para alcanzar un óptimo grado de entendimiento patrimonio de Marchena, estimamos conveniente abordar ciertos conceptos sobre los que se asienta nuestro objeto de estudio. Tratamos el concepto de patrimonio cultural que lleva implícito la memoria e identidad colectiva, a lo que se adhiere la acotación de la Villa Ducal desde su origen y significación, y, por último, la contextualización de la concepción de los Paisajes Culturales, con especial atención a su tratamiento en el marco andaluz. 2.1. Patrimonio cultural: identidad y memoria Traemos a colación, a manera de fundamento para nuestra investigación, ciertos planteamientos ligados a la concepción contemporánea de patrimonio cultural, facilitando con ello, el entendimiento de la significación patrimonial de la ciudad y paisaje de Marchena. La conceptualización e interés sobre el patrimonio se inicia con el nacimiento de la Contemporaneidad, a la que se vinculan los preceptos emanados en la Revolución Francesa y sobre los que se asentó la configuración del Estado-Nación. En aquel contexto de modernidad, se relacionaban los monumentos legados del pasado con la grandeza de la Nación, considerándolos manifestación de la soberanía del pueblo. A la herencia del pasado se atribuyen - según el paradigma de la modernidad- un conjunto de significados que inducen a su reconocimiento social, y, además, esos bienes que trascienden del pasado al presente, se entienden como bienes públicos de toda la sociedad (CASTILLO RUIZ, 2020:26). Al Estado-Nación que referimos, se atribuiría un primer papel de agente activador del patrimonio, asignándose ese carácter con el tiempo -en cierto grado- a una emergente memoria. Una memoria a la que ciertos círculos de debate asignan actualmente un papel clave en la relación que cada sociedad pretende establecer con su pasado, en prevalencia sobre la propia historia. Memoria entendida como un intento de afianzar sus raíces y su pertenencia a un grupo (no ya a una nación), simbolizada en la eclosión de “historias culturales”, de la etnografía, de los memoriales. PATRIMONIO, CIUDAD Y PAISAJE Marco teórico 02 Figura 08. Claustro del convento de San Agustín. Elab. prop. (2021).
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 36 Lugares, memorias, tradiciones, que intentan salvaguardar la identidad y la esencia del individuo, en un presente siempre cambiante y ante la perspectiva de un futuro incierto, hacia el que no se quiere avanzar (CUESTA BUSTILLO, 2019:257). Inmersos igualmente en el debate sobre el concepto del patrimonio, determinados historiadores, apuntan, a la identidad como la principal preocupación social de nuestro tiempo, junto a otros aspectos emergentes ya citados como la memoria (HENARES CUÉLLAR, 2012:43). Lo que se corresponde con la búsqueda contemporánea de bienes singulares y significativos, susceptibles de ser considerados bienes dignos a preservar para el presente y el futuro, es decir, la búsqueda de identidad del individuo, superando lo que en los albores de la contemporaneidad fue la búsqueda de la identidad nacional. Como consecuencia de esto, presenciamos en los últimos tiempos una patrimonialización en alza, que se hace manifiesta en la emergencia de diversos tipos de patrimonio como el etnográfico y/o los paisajes culturales. Consideramos que el patrimonio se establece como cauce que vertebra y proyecta la identidad de una comunidad social, reflejando la autenticidad y la diversidad cultural de un territorio. Llegados a este punto, creemos necesario señalar como la definición conceptual de patrimonio está en constante tensión, por lo que no encontraremos una definición del concepto asentada de forma canónica, de hecho, recientemente se habría intensificado Figura 09. La torre de Santa María de la Mota, icono identitario de Marchena. Joaquín Ossorio Martínez (2011). Flickr.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 37 1 Sobre esta cuestión, véase MILLÁN MILLÁN, P.M. (2012). Ciudades históricas: una realidad en tensión. En: Nueva Revista de Política, Cultura y Arte. pp. 1-4. el significado cultural, a raíz del giro etnográfico al que alude José Castillo Ruiz. Tras la revisión del ámbito, en este trabajo apostamos por la definición del experto Castillo Ruiz, el cual define el patrimonio histórico o patrimonio cultural como el conjunto de bienes materiales e inmateriales, culturales y naturales, generados por el hombre a lo largo de la historia, los cuales han adquirido valores y significados relevantes para las personas en el presente, convirtiéndose en bienes de interés general, lo cual exige la implementación de un sistema de tutela que garantice la satisfacción del derecho fundamental de todas las personas a su conservación y disfrute colectivo (CASTILLO RUIZ,2020:68). En esta definición prevalece un elemento clave para tener en cuenta en la actual dimensión social del patrimonio cultural, la necesidad de la tutela como medio para hacer del patrimonio cultural una realidad comunicada, aprehensible... (CASTILLO RUIZ,2004:14). Creemos esencial la implementación de la tutela patrimonial, en un sentido amplio, procurando que su causa y efecto se asiente en amplios sectores de la sociedad, puesto que ello significaría un mayor reconocimiento del patrimonio. Aquella comunidad que se identifica con su patrimonio valorándolo, respetándolo y conservándolo, irradia la mejor fórmula garante de preservación del patrimonio. Para llegar a esto, las instituciones públicas directamente implicadas en la tutela del patrimonio junto a organismos académicos y sociales deben promover la sensibilidad sobre los significados que emanan de los bienes patrimoniales de nuestro territorio. Al experimentar la vida en nuestros conjuntos históricos y a la vez percibir el paisaje, no solo debemos apreciar sus valores culturales, sino comprender también su significación, con conciencia podremos legar a las generaciones futuras lo recibido del pasado, para que estas continúen el uso y disfrute de este bien colectivo. Conservar con vida los centros históricos y prever su futuro es nuestra obligación; hay que habitarlos y disfrutarlos, impulsar en ellos el uso de vivienda y las actividades compatibles, culturales y de servicios que los mantengan en valor. Todo ello como un sustento y no un riesgo, ya que el patrimonio puede ser afectado por ignorancia, indolencia, especulación o por el progreso mal entendido. (MILLÁN MILLÁN, 2012:3). Estas líneas del doctor arquitecto Pablo Manuel Millán Millán nos sirven para incidir en nuestro argumento, y con mayor acento, en el caso del tratamiento de las ciudades históricas1 como Marchena. La carga patrimonial que encontramos en estas no debe verse como un impedimento para su desarrollo y crecimiento, al contrario, hay que trasmitir a la ciudadanía la utilidad pública e innovadora que supone el patrimonio. Se debe apostar por hacer compatible los modos de vida y la relación con el patrimonio en el territorio que habitamos, lo que exige políticas bien fundamentadas en el desarrollo
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 38 de conocimiento. Un buen horizonte, en este contexto, puede suponer el impulso de las agendas urbanas que integran el patrimonio cultural como motor de desarrollo sostenible en la gestión territorial y urbana. En concreto, en los últimos años se debate acerca de la conveniencia de una gestión integral del territorio y las ciudades, promoviendo la innovación y la resiliencia en estos ámbitos, en base al contexto actual del Mundo, incluyendo en esto al patrimonio como un activo a tener en cuenta para una mejor gestión, ordenación y planificación (DEL ESPINO HIDALGO, 2019:118). En definitiva, y en base a todo lo expuesto, reivindicamos la relevante transcendencia que posee el patrimonio cultural para una ciudad media como Marchena. Este lugar patrimonial conecta a través de la memoria con su pasado, del cual transcienden como herencia, singulares bienes culturales de carácter material e inmaterial, en los que la ciudadanía de Marchena viene reconociendo su identidad. Con determinación, consideramos que el patrimonio cultural debe ser conocido por la ciudadanía de Marchena con amplitud, para en base a este legado continuar proyectando su futuro en alas de un desarrollo sostenible. Figura 10. Mértola (Portugal) referente en la puesta en valor del patrimonio. Antonio Pena (2016). Flickr.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 39 2.2. Aproximación al concepto de Villa Ducal Introducirnos en el estudio de las ciudades es una labor apasionante, a la vez que compleja y extensa; podemos afirmar que se han escrito ríos de tinta sobre el concepto de ciudad y las cuestiones que la circundan desde diferentes ámbitos. La acotación de nuestra investigación nos exige su estudio desde un enfoque concreto, aunque enriquecido por otros aspectos de interés para una mejor comprensión del fenómeno. Pretendemos un acercamiento a la ciudad, y más en concreto, a lo que sería la ciudad nobiliaria que reconocemos como Villa Ducal, desde una visión histórica abordando sus orígenes y desarrollo urbanístico y artístico. La ciudad es una aglomeración humana fundada en un solar convertido en patria y cuyas estructuras internas y externas se constituyen y desarrollan por obra de la historia, para satisfacer y expresar las aspiraciones de la vida colectiva, no sólo la que en ellas transcurre, sino de la humanidad en general. (CHUECA GOITIA, 2011;52) Defendía Fernando Chueca Goitia, a la ciudad como un ser histórico, cómo producto de la historia, afirmación que hacemos nuestra, la ciudad nos evoca a lo que ha ido transcurriendo de forma progresiva en el territorio al que se circunscribe. Un producto de la naturaleza humana en constante definición, al estar en sintonía con los tiempos que experimenta la humanidad en el devenir de la historia. Una tesis la de Chueca Goitia vinculada con los diferentes caracteres y modelos fundamentales de ciudad que se habrían ido generando. El citado autor aportaría una selección de modelos de ciudad, abordados en su obra Breve Historia del Urbanismo, de la que destacamos el de “ciudad del Renacimiento” (CHUECA GOITIA, 2011;127), al cual se ajustan los conjuntos nobiliarios, que reconocemos como Villas Ducales. Estas vienen igualmente a ser producto del influjo de ideas y hechos históricos acaecidos a fines de la Edad Media y comienzos de la Edad Moderna, que motivaron entre otras cosas, la renovación y crecimiento de las estructuras urbanas. También, acudiendo a Luis Cervera Vera, en el ya consagrado estudio Resumen del Urbanismo en España, y más concretamente, en su capítulo La época de los Austrias, podemos acércanos a la atmosfera de la España del siglo XVI en la que se comenzaría a llevar a cabo toda una serie de intervenciones urbanísticas en sintonía con los principios humanistas y el desarrollo en curso del Estado Moderno. El autor apuntaba igualmente, a una serie de nuevos modelos urbanos ligados a las concepciones emergentes de aquella época como son los sitios reales, ciudades conventuales, ciudades festivas, ciudades universitarias, ciudades cortesanas y villas ducales. (CERVERA VERA,1968). Cada una de estas nominaciones vendría determinada por los usos y actividades predominantes de cada lugar. En el caso de la
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 40 Villa Ducal cada determinado señor promovió en el ejercicio de su gobierno diversas medidas – en ámbitos como el económico, religioso y/o urbanísticocon el fin de dotar a dicho lugar, de las infraestructuras e innovaciones requeridas como residencia principal y cabecera de su Estado, sirviendo, incluso, para escenificar el poder y honor de la casa nobiliaria frente a la Corona. Esas intervenciones de la época irían gestándose auspiciadas por las innovaciones humanistas llegadas de Italia, sirviendo de ejemplo las implementadas en Madrid, modelo de ciudad cortesana por excelencia. I. Orígenes de la Villa Ducal La comprensión del modelo que estudiamos exige un acercamiento al origen histórico y conceptual de la Villa Ducal, término que vamos a emplear para referirnos al modelo urbano nobiliario. Los antecedentes de la Villa Ducal se encuadran en las formas de asentamiento desarrolladas a lo largo de la Edad Medía en la península Ibérica, con especial atención a la zona castellanoleonesa. Nos referimos a la articulación urbana del territorio a través de ciudades, villas y aldeas al hilo de la conquista cristiana de los territorios de Al Ándalus, un amplio espacio que fue anexionándose progresivamente por los reinos cristianos, con el preponderante protagonismo del reino castellanoleones. La repoblación del territorio experimento diversas fórmulas al son de lo que requería cada estadio de la empresa conquistadora. Una de las formas urbanas del proceso dinámico de urbanización del territorio serían las villas, con el previo antecedente de las villae figura básica del poblamiento altomedieval. Estas villas desempeñaron un papel transcendental en la repoblación territorial, desde el siglo X hasta fines de la Edad Media, consolidándose con un gran dinamismo. Su relevante función lo atestigua la normalización del sistema de las Comunidades de Villa y Tierra en los procesos repobladores de norte a sur, con especial énfasis en las áreas fronterizas. Este tipo de Figura 11. Vista de la Carrera de San Jerónimo y el Pasdeo del Prado con cortejo de carrozas. Atribuido a Jaan Van Kessel III (1686). MNTB.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 41 núcleo urbano fue adquiriendo -en la mayoría de los casos y dependiendo de las zonas conquistadascierta complejidad en su organización contando con cerca, parroquias y espacios abiertos con funciones públicas, al mismo tiempo que desempeñaban un papel preeminente de influencia y control en su área territorial circundante (BENITO MARTÍN, 2005). Debemos incidir, como en el sur, en el espacio de los reinos de Jaén, Córdoba y Sevilla los reyes castellanos emplearon igualmente en la organización territorial el sistema de Villa y Tierra. Un espacio, en el que, a pesar de la considerable trayectoria urbana de ciertas ciudades, serían mayoría, el número de villas y aldeas articulando el territorio. Como en Castilla, las villas andaluzas alcanzarían autonomía municipal con la erección de sus concejos, dando con ello muestra de la semejanza que guardaban con las ciudades en su carácter y evolución. Eso sí, las competencias jurídico-administrativas de las villas de nuestro entorno variaban a las de otras villas de la Corona de Castilla, como advierte Collantes de Terán, en cuestiones como en la dependencia a las ciudades capitales, en el control del alfoz o en el disfrute de determinados privilegios (COLLANTES DE TERÁN SÁNCHEZ, 2009-2010:116). Podemos constatar como de forma más o menos homogénea en los territorios de la Corona de Castilla fue cristalizando una red urbana territorial eficaz y compuesta por las ya citadas ciudades, villas y aldeas. Como señala Alegre Carvajal, mientras que se desplegaba dicha estructura urbana, se fue superponiendo una necesaria estructura política y jurídica (ALEGRE CARVAJAL, 1999:32). En la organización del espacio entraban en juego dos jurisdicciones diferentes, como fueron la real y la señorial, desplegadas sobre territorios de realengo o de señorío, respectivamente. En las tierras andaluzas al igual que en el resto de la Corona de Castilla se experimentará a partir de la Baja Edad Media un acentuado proceso de señorialización. Dicho proceso se enmarcaría en la evolución de la nobleza castellanoleonesa a lo largo de toda la Edad Media, con especial incidencia en el periodo Trastámara (QUINTANILLA RASO, 2002). Debido a diversas causas, como la exigente y continua defensa del territorio en zonas fronterizas o por las turbulencias internas en el seno de la real dinastía de los Trastámara, la nobleza fue granjeándose cada vez mayor poder en perjuicio del poder de la monarquía. La aristocracia fue engrandeciéndose privilegiadamente con la obtención de títulos nobiliarios – conde, marqués, duque-, y paulatinamente, en un proceso dinámico, acaparando bastos conjuntos de tierras que integrarían sus estados señoriales, vinculados a cada linaje noble por medio de la institución del mayorazgo. Vinculado a este proceso de acumulación de poder político-social y económico, así como territorial por parte de los nobles, situaríamos la conversión de un amplio conjunto de villas realengas en villas señoriales, a través de distintos mecanismos, no sin la oposición de muchas de estas villas, que lucharon por conservar su hasta entonces
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 48 2.3. Los paisajes culturales La comprensión del concepto del paisaje ha sido polifacética a lo largo del tiempo, sujeta a los distintas contextos y disciplinas que participan en cierto grado en el marco contextual del paisaje. Es significativo como el concepto de paisaje ha ido ampliándose desde los siglos del Renacimiento hasta la contemporaneidad con diferentes matices, aunque siempre, incluyendo el hecho de la percepción, ya que recordemos habrá tantos paisajes como espectadores. En el siglo XX, se experimenta un gran dinamismo en el conocimiento, desarrollo y debate sobre la noción de paisaje. Particularmente, sería a partir de la segunda mitad del siglo XX, cuando se apreciaría un mayor tratamiento del concepto de paisaje con connotaciones patrimoniales, lo que vendría a estar vinculado a la propia evolución de la idea de patrimonio, e integrando en la misma definición conceptual del paisaje, los valores naturales y valores culturales. Conviene nombrar el papel de diversos organismos que han trabajado sobre el paisaje, en primer lugar, aludimos a la UNESCO. Esta institución emitió en 1962 unas disposiciones enfocadas en la protección de lugares y paisajes, en las que se contemplan los caracteres naturales y culturales. Una década más tarde, en 1972, con la Convención del Patrimonio Mundial Cultural y Natural se dio un paso más en el reconocimiento patrimonial del paisaje, al reflejarse en los textos de dicha convención la doble dimensión del paisaje, tanto cultural como natural. En 1992, el Centro de Patrimonio Mundial distinguiría y catalogaría a los paisajes culturales como Figura 18. El conde de Maule y el pintor Riedmayer ante un paisaje de Chiclana de la Frontera. Franz Xavier Riedmayer (1806). Colección Particular Chiclana.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 49 una categoría más integrante de la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Este reconocimiento de los paisajes culturales queda reflejado en las Directrices Prácticas para la aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial de 2008, que los definen en su artículo 44 de este modo: Los paisajes culturales son bienes culturales y representan las “obras conjuntas del hombre y la naturaleza” citadas en el Artículo 1 de la Convención. Ilustran la evolución de la sociedad humana y sus asentamientos a lo largo del tiempo, condicionados por las limitaciones y/o oportunidades físicas que presenta su entorno natural y por las sucesivas fuerzas sociales, económicas y culturales, tanto externas como internas. (WHC,2008:16) Asimismo, hay que destacar las acciones llevadas a cabo sobre el paisaje en Europa. El trabajo europeo sobre el paisaje lo reflejan diversos documentos como la Carta Europea del Litoral de 1981, la Carta Europea de Ordenación del Territorio de 1983 o la Carta del Paisaje Mediterráneo -o de Sevillade 1992. Y especialmente, hay que reseñar las acciones auspiciadas por el Consejo de Europa desde 1994, enfocadas en la gestación de una estrategia comunitaria en pro de la conservación de las áreas paisajísticas del ámbito europeo. En este contexto, se emitió ya en 1995 determinadas recomendaciones sobre conservación de los paisajes del viejo continente. En el caso europeo se desarrolló una línea menos patrimonialista y más enfocada en las problemáticas de gestión y planificación del territorio, como la gestión de las dinámicas de cambio desde la perspectiva de la sostenibilidad y de la utilidad social para la sociedad (DURÁN SALADO, 2017:10). Los estudios y recomendaciones de Figura 19. Vista del Río Guadalquivir, Paseo Colón y Torre del Oro. Javier Romero García (2009). IAPH.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 50 esta estrategia europea desembocarían en la presentación del Convenio Europeo del Paisaje, y sirviendo los documentos anteriormente citados de convenciones y tratados del ámbito, como precedentes de este convenio. Finalmente, el Convenio Europeo del Paisaje vio la luz en la ciudad italiana de Florencia en el año 2000, enfocado de forma específica y exclusiva en la protección, gestión y ordenación de los paisajes europeos. En esta convención europea el paisaje se entendería como la simbiosis de cultura y naturaleza, como reflejo del territorio que habitamos, contribuyendo en la calidad de vida de este. Además, el paisaje como reflejo de la continua acción de las personas sobre el territorio posee connotaciones de identidad. Este convenio en su artículo 1 vendría a definir el paisaje como “cualquier parte del territorio tal como la percibe la población, cuyo carácter sea el resultado de la acción y la interacción de factores naturales y/o humanos” (CONSEJO EUROPA, 2000). La particularidad de este tratado es que se aplica tanto para paisajes excepcionales como ordinarios, por otra parte, en el mismo se remarca con gran atención la significación cultural de los paisajes. Tras su presentación, entro en vigor en 2004 y fue ratificado por el Gobierno de España el 6 de noviembre de 2007 (BOE nº31 de 5 de febrero de 2008). Alrededor de la noción de paisaje y el adjetivo “cultural” se produciría un intenso debate interdisciplinar, aunque lo cierto es que, para las políticas encargadas de abordar los bienes culturales, el concepto de “paisaje cultural” estaría bien asimilado como una figura de protección del patrimonio cultural (RODRIGO CÁMARA, 2012:66). En relación con este aspecto, debemos citar el Plan Nacional del Paisaje Cultural de 2011, enfocado en la salvaguarda y tratamiento de las áreas paisajísticas de todo el territorio del Estado español, y en el que se acotaría lo que debe entenderse como un “paisaje de interés cultural”. El PNPC lo define como el resultado de la interacción en el tiempo de las personas y el medio natural, cuya expresión es un territorio percibido y valorado por sus cualidades culturales, producto de un proceso y soporte de la identidad de una comunidad (PLAN, 2011:22). Así se concibe al paisaje como el resultado de múltiples acciones de distinto signo que en constante evolución dan lugar a una realidad integral, dinámica y compleja. Se aprecia también en la definición, la relevancia de la interpretación y percepción social de estas áreas paisajísticas, una comprensión del territorio, que va a estar ligada a los complejos sistemas simbólicos de cada comunidad. Por último, situándonos en la escala de Andalucía, debemos destacar la trayectoria en este ámbito del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH). A partir de sus inicios en 1989, y dentro de su marco de actuación, se desarrollaron investigaciones y proyectos que desde la comprensión territorial abordaba las áreas paisajísticas de la comunidad andaluza, impulsándose el estudio de los paisajes culturales con la creación
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 51 del Laboratorio del Paisaje en 2008. Este asumió en su labor investigadora la definición de paisaje cultural del PNPC y a lo largo de estas décadas, iría trabajando con idea de contribuir en el conocimiento, análisis e identificación de los Paisajes de Interés Cultural de la región andaluza, con objeto de aportar criterios para su protección, conservación, difusión y uso. Esta línea de trabajo quedó reflejada en diversos documentos publicados, referenciando entre otros, Caracterización patrimonial del Mapa de Paisajes de Andalucía (2008), Paisajes y patrimonio cultural en Andalucía. Tiempos, usos e imágenes (2010), Registro de paisajes de interés cultural de Andalucía. Criterios y metodología (2012). Esta literatura evidencia la progresiva elaboración a escala regional de una metodología útil en la identificación y caracterización de los valores culturales del paisaje y de los paisajes de interés Cultural, así como, la definición de unos criterios de actuación con todas las cautelas patrimoniales. Muestra de la constante profundización en el análisis paisajístico, el Laboratorio del Paisaje se encuentra inmerso en la actualidad en el proyecto Paisaje y Sociedad (PAYSOC), que tiene como objeto fundamental el desarrollar una metodología de análisis de la percepción social de los paisajes culturales. La estrategia de la administración cultural andaluza para la definición de los paisajes de interés cultural comporta la asignación de valores patrimoniales a una parte del territorio (RODRIGO CÁMARA, 2012:66). Es decir, los paisajes son productos singulares de la constante acción social y cultural sobre el territorio, y como tal, deben entenderse con el suficiente valor como bienes culturales del patrimonio cultural de Andalucía. A este respecto, es conocida la ausencia de una figura de protección patrimonial en Figura 20. Mapa de las demarcaciones paisajísticas de Andalucía. IAPH.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 52 el marco legislativo andaluz para la categoría de Paisajes de Interés Cultural, aunque, como apuntan desde el IAPH, no se aspiraría solo a que esta categoría patrimonial sea meramente una figura administrativa de protección de bienes culturales. El valor añadido que se atribuye a esta categoría patrimonial es su posibilidad de contribuir en los nuevos horizontes de gestión de los bienes culturales: Hacia aspectos relacionados con la educación o didáctica patrimonial, el desarrollo territorial, la participación pública, la gobernanza territorial o, incluso, como clave del bienestar social. Se evoluciona en la inclusión como patrimonio cultural de nuevos tipos o elementos antes ignorados o poco tratados y también hacia la gestión integral de los bienes en el territorio, en las dinámicas de participación, en nuevos modelos de gestión más próximos a la ciudadanía, etc. (RODRIGO CÁMARA, 2012:67). Teniendo en cuenta lo expuesto, es cierto que los estudios y proyectos desarrollados en el seno de este organismo cultural, vienen contribuyendo en la gestión de estos bienes del patrimonio cultural de Andalucía a través diversos campos de acción. De hecho, de la investigación e innovación implementada resultaría el Registro de Paisajes de Interés Cultural (P-PICA), cuya metodología de caracterización paisajística destacamos y tomamos como referente en la elaboración de nuestra investigación, ya que pretendemos aproximarnos a caracterizar un paisaje susceptible de incorporarse al citado registro. En concreto, los citados criterios y metodología atienden a una serie directrices: - Los criterios de selección con los que se pretende un análisis lo más cercano y coherente de los paisajes a través de una triple aproximación basada en: una escala territorial que aporte homogeneidad en la caracterización y comparación entre paisajes; la representatividad del paisaje como bienes del patrimonio cultural con la posibilidad de que puedan apreciar valores culturales; unas cualidades perceptivo-formales singulares. - Los criterios de localización y/o delimitación apuestan por definir franjas de transición, por lo que no se pretende acotar estrictamente áreas paisajísticas ni coincidir con las limitaciones que si contemplan otras categorías patrimoniales (RODRIGO CÁMARA, 2012:68). Además, en el análisis se requiere de una escala territorial acorde, de entre 1:10.000 e inferiores, y de 1:40.000 y 1:50.000, que faciliten un reconocimiento en tres formatos del paisaje que se estudie. - La clasificación de los paisajes se basa en un sistema universal de tipos y subtipos aplicable a los paisajes patrimoniales según sus caracteres definitorios. Las seis grandes agrupaciones fundamentales son: de asentamientos, de infraestructuras territoriales, de seguridad y defensa, de producción y transformación, de creencias, artes y comunicación, y una última categoría referida a accidentes geográficos
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 53 connotados. La descripción se acota adicionalmente en base a: rasgos, actividades e ideas definitorias del paisaje; determinación de claves espaciales; claves históricas determinantes en la configuración; usos y actividades; referencias en las artes y letras. - Los esquemas territoriales que se deben elaborar para clasificar y esquematizar la relación del paisaje con su entorno. - El análisis de los instrumentos de protección y planeamiento, así como, el estudio de la ordenación vigente en el área paisajística que aporta cobertura legal a nivel subregional, local y subsidiaria. A raíz de un estudio exhaustivo se conocerá el tratamiento territorial y urbanístico que se da a cada paisaje, prestando atención por ejemplo a los tipos de suelo y elementos patrimoniales destacados con protección en el ámbito paisajístico que se estudia. Bajo estas directrices el R-PICA pretendería aproximarse a una clasificación, identificación y descripción, sin renunciar a establecer de forma sintética, los valores principales de cada paisaje de interés cultural; una sucinta relación de impactos y amenazas; y unas recomendaciones básicas tanto para la gestión del propio paisaje, como para ser tenidas en cuenta en la planificación espacial y sectorial (RODRIGO CÁMARA,2012: 75).
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 55 DESVELANDO MARCHENA Marco analítico 03 3.1. Encuadre territorial. De la Depresión del Guadalquivir a la Campiña de Sevilla Tierras amarillas, negras, rojas para el surco que repite el mismo trazo desde hace muchos siglos, por lomas albarizas y anchas vallonadas. Toda una policromía esencial porque hay campos que se revisten de motas blancas por el algodón, y otros que se encienden de gualda oscuro por los girasoles o del verde tierno de la remolacha. Pero, sobre todo el verdiplata alineado de los olivares que nos trajeron los griegos, que extendieron los romanos para alumbrar las noches. (FERRAND BONILLA, 1983:3). Entre el Macizo Hespérico al Norte y las Cordilleras Béticas al Sur se ubica la gran depresión bética en lo que se conoce como el surco intrabético, de forma triangular y alargada. Este medio físico es producto del relleno producido en los periodos del Neógeno -con importante aportación de sedimentos marinos como van a ser margosos y margo-arenosos, sumando ciertos niveles de areniscas y calcarenitas-, y en el Cuaternario -cuando se aportan materiales de tipo lacustre, fluvial, coluviales, eólicos, y de marismas-, generándose formas de relieve como monótonas extensiones de suaves colinas -especialmente en la zona sevillana-, así como, por la preeminente acción del Guadalquivir las terrazas y la llanura aluvial Bética. En esta diversificada área territorial se encuentran diversas formas de paisaje como son campiñas, vegas y marismas. Además, a rasgos generales, la distinguen la red urbana jerarquizada, con densa forma de poblamiento concentrado y el profuso predominio de los cultivos agrícolas de diversa especialización. (LÓPEZ ONTIVEROS, 2003:853). Sobre las formas de cultivo y aprovechamiento, la base física morfológica de la Depresión del Guadalquivir caracterizada por los predominantes materiales blandos que facilitan la labranza de la tierra, junto con las formas planas y suaves del relieve, han configurado este territorio como un reconocido espacio fértil, de los más importantes del territorio español para cultivos de secano. En correspondencia con este marco, se encuentran las tierras calmas de secano, los cultivos leñosos de olivar y viñedo, y las vegas regadas de interior (LÓPEZ ONTIVEROS, 2003:532). Según el Plan de Ordenación Territorial de Andalucía debemos distinguir tres grandes ámbitos territoriales en base a los usos del suelo y a los modelos agrarios en la depresión del Guadalquivir: la alta campiña, la baja campiña y la vega del Guadalquivir. En la baja campiña se localizaría la campiña de Sevilla, objeto de nuestro interés para este estudio. El territorio que comprende a dicha campiña se define por sus formas de relieve suaves y alomadas, siendo escasas las formas erosivas en esta área territorial a excepción de las que encontramos en su sector meridional. Esta área se sitúa entre el frente olistostrómico subbético y los rellenos sedimentarios postorogénicos de la depresión del Guadalquivir, correspondiendo Figura 21. Ortografía aérea del entorno de la campiña sevillana y el núcleo de Marchena. Hoja 0986-3 PNOA (2020). IGN.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 56 a una joven formación geomorfológica denutativa. Vamos a encontrar materiales sedimentarios como arcillas, limos, arenas, aparte de gravas y cantos en el entorno de los cursos fluviales, además de arenas, calizas, calcarenitas y margas en las zonas de interfluvios. En otras zonas de esta área pueden encontrarse conglomerados, lutitas y margas yesíferas. El clima lo definen inviernos suaves y veranos muy calurosos, con unas temperaturas medias anuales que se varían entre los 16ºC y 17ºC. En correspondencia con su localización, en la mayoría de las zonas de la campiña se registran unas 3000 horas de sol al año, y la pluviometría oscila entre los 500 mm y los 700 mm (FERNÁNDEZ CACHO, 2010:158). La localización de esta campiña en el ámbito de la región mediterránea hace que su vegetación se corresponda en toda su extensión con la serie del piso bioclimático termomediterráneo ibérico, contando con un ombroclima de tipo seco medio, subhúmedo y húmedo. Esta serie de vegetación la conforman quejigares, alcornoques, encinares y acebuchales, una vegetación natural que experimenta un estado de regresión por causas naturales y antrópicas (RIVAS MARTÍNEZ, 1987:119). En esta área territorial se emplaza el término municipal de Marchena, por lo que se le asocian las condicionantes geográficas ya comentadas. Esta ciudad media se sitúa en una posición central de la campiña sevillana, extendiéndose su medio urbano entre dos colinas, a una altitud de 132 m.s.n.m. Se localiza, aunque a distancia, en el margen izquierdo del valle del río Corbones que junto a varios arroyos como el Salado o el Lavadero recorren el término municipal con una tendencia de Sur a Norte. La considerable presencia de recursos hídricos ha venido facilitando en cierto grado la fertilidad de este territorio, lo que justifica la antigüedad del poblamiento hasta nuestros días, así lo manifiestan los numerosos asentamientos que se sitúan en este territorio desde la antigüedad. Esto queda igualmente determinado por ser un enclave de importantes comunicaciones históricas, lo que refuerza su carácter estratégico. Figura 22. Paisaje campiñés en el área de Carmona y Marchena. Santiago Martin (2009). Flickr.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 57 3.2. Los Ponce de León. Artífices de la Villa Ducal I. Del origen del linaje al establecimiento del Señorío de Marchena El origen del noble linaje de los Ponce de León estaría envuelto en cierto debate historiográfico al igual que los inicios de la posesión del señorío de Marchena en manos de este citado linaje, una cuestión que por extensión del trabajo trataremos de forma sucinta, para ello y para tratar el caso con exactitud, vamos a servirnos de la obra de destacados medievalistas como vienen siendo entre otros Juan Luis Carriazo Rubio, historiador especializado en la casa de Arcos. Los cronistas históricos de la casa de Arcos propiciaron un denso debate historiográfico y genealógico acerca del origen del linaje de los Ponce de León, estableciendo dos hipótesis, una apostaría por un origen ultrapirenaico y otra defendería un origen ibérico para el linaje, aunque en ambas se coincidía en el papel relevante que jugó Don Ponce para el linaje. Según lo defendido por historiografía actual, como señala Carriazo Rubio, el linaje de los Ponce de León tendría su origen en el antiguo reino de León, en la persona del conde don Ponce de Cabrera. La hija de este casaría con el conde Vela Gutiérrez, y el nieto de estos, Pedro Ponce, ennobleció aún más la familia con su matrimonio con Aldonza, hija ilegítima de Alfonso IX de León y Aldonza Martínez de Silva. Este hecho constituiría un gran acontecimiento siempre recordado para la familia, ya que significaba estar emparentado con la corona leonesa. Un orgullo y distinción para el linaje de los Ponce que ampliarían con el tiempo su apellido con “de León”, a la vez que añadirían en su escudo de armas el León de la heráldica del reino de León (CARRIAZO RUBIO, 1996:15). Los descendientes del citado Pedro Ponce participarían activamente en la vida del reino sirviendo a la monarquía, su heredero Fernán Pérez Ponce sería ayo del infante don Fernando, y posteriormente, el primogénito de Fernán Pérez Ponce, Pedro Ponce, ocuparía el cargo de mayordomo mayor del rey con Fernando IV en el trono castellano. Pedro Ponce tuvo dos hijos que extinguieron la rama primogénita y leonesa del linaje de los Ponce al no obtener descendencia (CARRIAZO RUBIO, 2002:44). Por otro lado, el hermano de Pedro Ponce, Fernán Pérez Ponce, fue el iniciador de la rama andaluza del linaje -que conformaría la casa de Arcosal trasladarse a Andalucía buscando un mejor estatus que el ser, simplemente, segundón de la casa leonesa de los Ponce. Carriazo Rubio señala las dos claves del éxito en la implantación del linaje en el Bajo Guadalquivir, el enlace matrimonial de Fernán Pérez Ponce con Isabel Pérez de Guzmán, hija del heroico Alfonso Pérez de Guzmán, y la participación militar del linaje en la Frontera (CARRIAZO RUBIO, 2002:45). Fueron precisamente los primeros años
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 64 del linaje de los Ponce de León, entre otros motivos, por su cariz de buen gobernante en medio del contexto sociopolítico con el que coincide su ducado, el paso entre dos siglos y la Guerra de Sucesión. Reivindicó ante la nueva dinastía de los Borbones la preminencia de la nobleza española y a él se debería el impulso renovador de la villa de Marchena en el siglo XVIII. IV. Estado nobiliario La estructura social y territorial encabezada por los Ponce de León fue incrementándose dinámicamente como hemos visto desde el siglo XIV en el territorio andaluz, en especial, por el espacio sevillano y gaditano. Este dominio territorial estaba constituido bajo una misma organización política, administrativa, económica y judicial lo que equivalía al sistema jurisdiccional. Desde que los Ponce de León reciben su primera dignidad nobiliaria, el titulo condal de Medellín, este dominio pasa a reconocerse como estado nobiliario. La composición de este estado fue variando y alcanzando su mayor extensión en los siglos de la Edad Moderna, aunque fruto de los siglos anteriores, llegando a ser uno de los más relevantes de España. Integraba en época moderna las villas de Marchena, Rota, Chipiona, Mairena del Alcor, Los Palacios, Guadajoz, Arcos, Bailen, Paradas, Zahara, Villaluenga, Ubrique, Grazalema, Benahocaz, Archite, Cardela, Aznalmara, Montejaque, Casares, Pruna, La Puente de Cádiz o Isla de León – actual Figura 26. Mapa de Andalucía del siglo XVII donde aparece detallado el lugar Marchena. Casa Ansorena.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 65 San Fernando-. Y, además, durante un corto periodo de tiempo incluyo Bornos y Cádiz, y en el siglo XVII, se incluían las villas de los señoríos de Aveiro, Maqueda y Torrijos (RAVÉ PRIETO, 2019:17). V. Ocaso de la casa Ducal La sucesión de Joaquín Ponce de León VII duque de Arcos constituiría un negro episodio no solo para su linaje sino también a la larga para Marchena. Al citado duque le sucede su hijo primogénito Joaquín Ponce de León (1719-1743) y a este tras su muerte, le van sucediendo en secuencia sus hermanos Manuel Ponce de León (1719- 1744), Francisco Ponce de León (1724-1763) y, por último, Antonio Ponce de León (1726-1780), que irían falleciendo sin obtener descendencia, derivando en la triste extinción de la rama del linaje del VI duque. Tras estos acontecimientos el título de Arcos junto a otros títulos y todo el patrimonio de la Casa de Arcos se legarían a María Josefa Alfonso Pimentel Téllez Girón Borja Ponce de León (1752-1834), primogénita de la rama del linaje que descendía de la hermana del IV duque, llegando por tanto a ser por derecho sucesorio XII duquesa de Arcos, conocida como condesa-duquesa de Benavente (GUTIÉRREZ NÚÑEZ,2007:771). Fue transcendental que el esposo de la XII duquesa de Arcos, Pedro de Alcántara Téllez Girón (1787-1807) se convirtiera por herencia en IX duque de Osuna, lo que implicó la vinculación del estado nobiliario de Arcos bajo el Ducado de Osuna. A consecuencia de ello los Téllez Girón conformarían una de las casas nobiliarias más ricas e importantes del siglo XIX, abarcando todo el legado de los Arcos y otras casas. El primogénito heredero del citado matrimonio falleció pronto, por lo que los derechos sucesorios pasaron a sus hijos -nietos de la duquesa-condesa de Benavente-, primero al primogénito Pedro Alcántara Téllez-Girón y Beaufort-Spontin (1810-1844) que llegaría a ser el XI duque de Osuna por un corto periodo hasta su muerte. A este, le sucedió su hermano, Mariano Téllez-Girón y Beaufort-Spontin (1814- 1882), ostentando por herencia los títulos de XII duque de Osuna, XV de Arcos, XII de Lerma, XV del Infantado, entre otros títulos nobiliarios, y recibiendo una de las mayores fortunas de España. Su actitud derrochadora y la mala gestión del patrimonio heredado llegaría a hasta tal extremo, que sus apoderados tuvieron que hipotecar todos sus bienes en la península, y que emitieran obligaciones de hasta 43 millones de pesetas. Tras su muerte en Bélgica, sin descendencia, se constituyó una Comisión de 8 Para un mayor entendimiento de lo acontecido en la casa de Osuna, véase (SÁNCHEZ GONZÁLEZ, 2020).
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 66 Obligacionistas que incautó y fue vendiendo todas las propiedades de Mariano Téllez- Girón (SÁNCHEZ GÓNZALEZ, 2020:172)8, entre las que se encontraban el Palacio Ducal de los Arcos y otras propiedades en el término de Marchena. Desde la quiebra de la casa de Osuna a fines del siglo XIX y a lo largo del siglo XX, este conjunto palatino fue objeto del abandono, expolio y diversas ventas de todo su patrimonio mueble e inmueble, como ejemplifica la venta de la monumental Puerta de Marchena para los jardines del Real Alcázar de Sevilla. Como se aprecia en la actualidad, lo acontecido en relación con el patrimonio del Ducado, supuso la transformación y degradación del ámbito urbano de la Mota, ya que el complejo palatino desapareció casi al completo, alterando sin lugar a dudas el paisaje urbano de Marchena. Figura 27. Retrato de Mariano Téllez Girón y Beaufort, XII duque de Osuna. Autor desconocido (2º tercio siglo XIX). BNE.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 67 3.3. Villa Ducal de Marchena Puesta en un sitio alegre y en un ameno llano con hermoso castillo está situada la villa de Marchena... Yace nueve leguas de Sevilla con vistosos y torreados muros...Es fertilísima de todos frutos, muchos ganados y briosos caballos…los Duques de Arcos tienen en ella hermoso palacio y un Tribunal, como Consejo, para gobernación del estado…Es el pueblo más abastecido y completo de toda su comarca. (DE ESTRADA, 1768:407). El estudio de Las Villas Ducales como tipología urbana establece una división entre el gran conjunto de Villas de este carácter, considerando a un reducido grupo, como Villas Ducales plenas, y en el que nos atrevemos a incluir a la Villa Ducal de Marchena. Alegre Carvajal asocia a este grupo a aquellos lugares que en sentido estricto responden al modelo de ciudad nobiliaria, es decir, tanto desde el punto de vista de la actuación de los duques, como del urbanísticos y arquitectónico (ALEGRE CARVAJAL, 2014:53). Tras estudiar en profundidad el caso de Marchena, no dudamos en considerarla Villa Ducal plena, ya que lo avalan las actuaciones de los duques de Arcos sobre la misma, especialmente, con el objeto de convertirla en capital de su Estado nobiliario y en imagen de prestigio del linaje, y esto, de forma consciente y constante a lo largo de toda la trayectoria de la casa de Arcos. Esta configuró su Villa Ducal en Marchena mediante la implementación de tres variables fundamentales que serían el palacio Ducal, las fundaciones religiosas y las dotaciones de funcionalidad diversa (educativas, asistenciales y productivas). El modelo de ciudad nobiliaria aplicado en Marchena ha sido clave en la construcción del paisaje de este territorio desde hace siglos. Desde un amplio punto de vista, aproximarnos a la implantación y desarrollo histórico de dicho modelo urbano en el territorio de Marchena, lleva aparejado el conocer la historia del paisaje urbano histórico. Al hilo de esto, apelamos al artículo 1 del CEP, en el que se define al paisaje como resultado de la acción e interacción de factores naturales y/o humanos, lo que está sujeto a la temporalidad mediante los procesos históricos. El resultado no es definitivo, sino que se traduce en una construcción constante del paisaje, proporcionando las actuaciones e interacciones matices de cambio y actualidad, así como, de historicidad (FERNÁNDEZ CACHO, 2021:113). Al estudiar la casualidad del modelo de ciudad nobiliaria en Marchena y explicarlo, en base a sus correspondientes fundamentos históricos, pretendemos igualmente obtener una aproximación histórica al paisaje de este territorio. Para tal fin, planteamos un análisis histórico de la evolución experimentada a través del tiempo desde los antecedentes de la Villa Ducal hasta su contemporaneidad, fundamentado con fuentes primarias y secundarias. A razón del espacio del presente estudio nos limitamos a las actuaciones más determinantes que caracterizarían a Marchena y su paisaje.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 68 I. La Villa Ducal a través del tiempo La imagen que conocemos de Marchena en la actualidad se debe, en gran parte, a las iniciativas ducales que implantaron una serie de elementos nobiliarios renacentistas y barrocos, a lo que cabría sumar la permanencia de la tradición medieval que también influiría en la concepción de la Villa Ducal. Teniendo en cuenta este último condicionante, la explicación de la evolución urbana de Marchena a lo largo del tiempo parte desde los antecedentes inmediatos a su configuración como Villa Ducal, el periodo islámico. La presencia humana en el territorio de Marchena se remonta al Paleolítico Inferior, así lo atestiguan los múltiples yacimientos existentes alrededor del medio urbano -destacando Montemolín y el Lavadero-, y a pesar de lo defendido por la tradición, aún no se ha constatado arqueológicamente ningún asentamiento romano en suelo urbano como origen del asentamiento urbano de la villa. Siglos X-XIII La génesis del asentamiento urbano de la actual Marchena se arroga al periodo islámico9, siendo conocida en aquel tiempo como Marsana. Las fuentes musulmanas aluden a este asentamiento exaltando la fertilidad de sus tierras, así como a la riqueza de los productos agrícolas que se obtienen de las mismas, e igualmente en tono elogiador, el historiador Ahmad al-Razi en el siglo X hacía referencia a la villa de Marchena “como una muy buena y poblada de gentes” situándola en la Cora de Carmona como corroboran otros autores. Las ultimas hipótesis apuestan por vincular los inicios de esta a época califal, alcanzando un gran desarrollo urbanístico y demográfico en época almohade. En aquel momento sobre estructuras islámicas previas, los almohades configuraron la morfología de ciudad islámica que conocemos, según las trazas habituales del urbanismo islámico, lo que implicaba delimitar y jerarquizar en áreas amuralladas el espacio urbano. En la mayoría de las ciudades islámicas vamos a encontrar un doble espacio urbano diferenciado, pero al mismo tiempo complementario. La madina o medina, asociada al ámbito civil, sería acotada por una cerca defensiva, este espacio se corresponde con el actual barrio de San Juan. Esta cerca posee un perímetro irregular que va adaptándose a la topografía del terreno y evitando los ángulos. El al-qasab o alcázar, ubicada de forma descentrada al norte de la medina, en la zona más elevada -el cerro de la Mota-, albergaba el ámbito político-militar de la ciudad. Se delimita del resto de la medina y del exterior mediante murallas independientes. El alcázar presenta un perímetro irregular evitando igualmente los ángulos, y comprendiendo el área actual del solar del Palacio Ducal, el recinto del Parque y la zona de Santa María. Este alcázar islámico, contaba con torres y muros de proporciones superiores a las del resto del 9 Los cronistas de la casa de Arcos y los eruditos locales que trataron sobre la historia de Marchena le atribuyeron orígenes romanos con relación a un posible asentamiento como Colonia Marcia, una posibilidad que en la actualidad se viene cuestionando y/o descartando, ya que los estudios arqueológicos recientes en el cerro de la Mota y en otros puntos del medio urbano no habrían aportado datos concluyentes sobre un posible origen romano del núcleo urbano de esta población.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 69 recinto amurallado de la ciudad, y como señala Juan Luis Ravé, adyacente al alcázar en la zona oriental se encontraría un recinto amurallado conocido como el Parque. Las hipótesis sobre la cronología de las murallas y el alcázar han ido evolucionando, Juan Luis Ravé propuso una razonable clasificación tipológica y cronológica en 1993, tomando como base la documentación conservada y los estudios arqueológicos. Este apuntaba a la presencia, en algunos sectores, de muros de mampostería almorávide bajo determinados torreones de tapial almohade, por lo que podría haber existido un primer alcázar almorávide luego recrecido (RAVÉ PRIETO, 1993:89). Para las sucesivas intervenciones sobre esa construcción anterior - la reedificación de gran parte del alcázarse apostaría por una cronología tardoalmohade (RAVÉ PRIETO, 2019:36) Igualmente, las murallas de la cerca urbana y del recinto del parque se corresponderían a un período tardoalmohade, más concretamente de principios del siglo XIII (BELLIDO MÁRQUEZ, 2010:92). Esto lo han ido corroborado distintas intervenciones arqueológicas sobre la cerca o su entorno, como la dirigida por Rafael Díaz en 1997 y/o la dirigida por la doctoranda Tania Bellido con apoyo de Miguel Ángel Tabales en 2007. La cerca urbana posee una fábrica más homogénea que la del alcázar, y su construcción se encuadraría en el califato almohade, precisamente, en un período de este en el que aumentaron las construcciones de recintos defensivos en Al- Ándalus tras la significativa Batalla de las Navas de Tolosa en 1212, que trajo consigo el Figura 28. Planimetría de la muralla de Marchena. Ayuntamiento de Marchena.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 70 aumento de la presión cristiana sobre el Valle del Guadalquivir. El área del alcázar sería claramente producto de las sucesivas intervenciones realizadas como bien desvelan el perímetro irregular, las distintas proporciones de torreones y la desigual distancia entre los mismos. Este recinto delimita al sur con la Medina, al nordeste con el recinto del Parque, al norte y noroeste con el exterior. Esta última zona abierta al campo parece haber estado provista de un área reforzada mediante barbacana, conforme muestran representaciones gráficas en un plano de 1868 y según desvelaban huellas materiales en determinadas zonas derrumbadas (RAVÉ PRIETO, 2019: 52). En concreto, la existencia de esta barbacana quedaría corroborada para las zonas norte y nordeste en la intervención arqueológica de 2017 (GAVIRA BERDUGO, 2017). El alcázar tuvo tres accesos originales como son la entrada principal del Tiro de Santa María, la Puerta de Carmona y el Portillo, este último acceso de posible cronología cristiana, y a estos se sumarían otros accesos secundarios. La zona noble del alcázar islámico se situaba en la zona nordeste, como avalarían algunas estructuras conservadas con proporciones y materiales de evidente origen islámico, y a su vez, esta localización queda corroborada con la posterior localización del palacio ducal en el mismo sector. Por otro lado, el arco del Tiro de Santa María en origen estaba configurado con un eje acodado a la derecha del actual acceso, por lo que también, señalaría ese emplazamiento Figura 29. Puerta del Portillo o de la Barbacana restaurada. Autor desconocido (2020). Oficina de Turismo de Marchena.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 71 de la zona noble en época islámica en el nordeste (RAVÉ PRIETO, 2019: 53). Existen antiguos muros del alcázar que limitan con la plaza de Arriba o Ducal10 formando una doble crujía, como recientemente se ha podido corroborar en una intervención arqueológica, y que, dejaba en medio el patio principal del alcázar, ya exhumado en una intervención arqueológica de 2003 que reconoció ciertas estructuras almohades y bajomedievales (VERA REINA, 2008). Próximo al alcázar, como ya se ha referenciado, se encontraba el recinto secundario del Parque delimitado por una coracha. Este espacio pudo tener funciones de alcazaba militar en momentos de crisis y en tiempos de los duques de Arcos fue transformado en jardines y huertas, albergando aún una gran alberca de época almohade que servía para abastecer el conjunto de la Mota (RAVÉ PRIETO, 2019:39). Según la tipología y componentes materiales de la coracha, esta sería de época tardoalmohade conforme han atestiguado los estudios arqueológicos (GRACIANI GARCÍA, 2009). Advertir que tras la intervención arqueológica de 2017 se propone una nueva hipótesis acerca de este asentamiento de la Mota (GAVIRA BERDUGO, 2017:54), remontando sus orígenes a un encastillamiento de época prerromana, o como expresa Juan Luis Ravé, en todo caso emiral (RAVÉ PRIETO, 2019:41). Siglos XIII-XV Continuando, tras el avance cristiano por el Valle del Guadalquivir, Marchena pasó a estar bajo dominio castellano en 1241, y a partir de entonces se configuró como un enclave estratégico en la defensa del territorio del reino de Sevilla, frente a las amenazas de los nazaríes del incipiente reino de Granada. En un primer momento, pasaría a constituirse a manera de villa señorial al ser cedida a Doña Juana de Ponthieu, reina viuda de Fernando III, luego la villa pasaría a su hijo el infante Luis de Castilla. Tras la muerte del infante en 1279, Marchena revirtió a la corona, encargándose de su gobierno y salvaguarda las ordenes de San Juan y Calatrava, que se dedicaron a promover la repoblación. Un hecho decisivo para el futuro de este enclave de la campiña sevillana fue la donación del señorío de Marchena en 1309 por parte de Fernando IV a Fernán Pérez Ponce de León. Fecha desde la cual Marchena quedaría vinculada de forma ininterrumpidamente y directa a la casa de Arcos hasta la extinción genealógica del linaje, e indirectamente hasta el presente, en la memoria colectiva de la población marchenera. Este noble caballero descendiente de la vieja aristocracia leonesa y sus sucesores asentaron la condición de Marchena como solar del linaje y como plaza estratégica de la banda morisca para la defensa del territorio cristiano. Durante estos siglos bajomedievales se fueron ejecutando progresivamente diversas obras de conservación y reconstrucción de las estructuras defensivas del alcázar y la 10 De aquí en adelante hacemos referencia a esta plaza de Marchena como plaza Ducal.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 72 cerca acentuándose en el contexto de la guerra de Granada. En relación con lo expuesto en torno a 1430 y bajo el gobierno de Pedro Ponce de León, I conde de Arcos, se llevaron a cabo importantes actuaciones para restaurar todo el perímetro de murallas de la ciudad y el alcázar, consiguiendo incluso del papa Martín V una bula en apoyo a las obras de reconstrucción (RAVÉ PRIETO, 2019:22). Igualmente, durante este periodo bajomedieval se consolida la trama urbana heredada de la tradición islámica y se cristianiza con nuevas edificaciones religiosas de carácter gótico-mudéjar, de las que destacamos la primitiva iglesia matriz de San Juan que se levantaría en el siglo XIII y que a fines del siglo XV dio paso a un nuevo edificio proyectado en el que se sucedieron obras hasta bien entrado el siglo XVI. La iglesia palatina de Santa María de la Mota es otro ejemplo para citar, su conjunto de planta basilical dataría de primeros del siglo XIV con modificaciones en el siglo XV (RAVÉ PRIETO, 2001:131). Siglo XVI A fines del siglo XV la villa señorial de Marchena comienza a experimentar diversos cambios urbanísticos que refuerzan su función clave como sede principal del estado nobiliario de la Casa de Arcos. Esta etapa coincide con el gobierno de Rodrigo Ponce de León, III conde de Arcos, promotor de diversas obras vinculadas a una nueva concepción formal y ornamental. Alrededor de 1492 se interviene sobre la puerta de Osuna para conectar de forma directa este acceso, a través de un eje recto - la calle Figura 30. Fachada de la Iglesia de San Juan Bautista de Marchena. Francisco González Guerra (2012). Twitter.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 73 Carreras-, con la entrada del alcázar. Facilitando con ello la salida en dirección a Osuna y a Granada de las tropas que se dirigían hacia las campañas militares de la guerra con Granada (RAVÉ PRIETO,1996:186). También, en torno a esta fecha se sitúa la reestructuración del antiguo acceso del alcázar por el arco del Tiro de Santa María. Se cambió el acceso en recodo por un acceso directo y a unos veinte metros al norte de este, se construyó una portada monumental junto con un patio apeadero. La citada reforma permitió separar el acceso a la zona de servicio de la zona de uso privado, un recurso propio de las casas-palacio de corte mudéjar en la Baja Andalucía Del citado patio apeadero aún se conservan dos crujías de arcos, apreciándose elementos que procederían del antiguo alcázar. No se conoce con determinación el orden en el proceso de remodelación de este sector palatino, aunque estudios recientes apuestan por situar la construcción de la portada monumental con posterioridad a 1492 (ROBADOR GONZALEZ, 2014:65). Esta notable portada obra del gótico final sería proyectada con el objeto de mostrar la grandeza y prestigio de Rodrigo Ponce de León, héroe de la guerra de Granada, en sintonía con el lenguaje nobiliario de la época, así como, para adecentar y alejar la entrada principal de palacio del pueblo. Por cuestiones que más adelante exponemos, la portada se localiza hoy en día en los jardines del Real Alcázar de Sevilla, conservándose con gran esplendor tras una reciente y acertada intervención patrimonial. Figura 31. Plano geométrico de Marchena, que ilustra el perímetro de la villa medieval, los arrabales y conventos promovidos durante la modernidad. Manuel Spínola de la Quintana (1826).
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 80 El patrocinio ducal sobre ambos conventos se vio condicionado por la débil situación económica del Ducado, por lo que con gran evidencia se reutilizaron estancias del palacio. Hay que señalar, que la erección del convento capuchino se enmarca en un plan urbanístico ducal para el adecentamiento del barrio marginal próximo al palacio, y que implicó incluso, la ampliación y delimitación del Parque sobre el barrio de la Puerta de Écija, recuperándose así el dominio ducal total sobre este recinto de origen almohade, fomentándose su uso como zona ajardinada y destinando parte para huerta de los frailes capuchinos. Todo esto reafirmaría la concepción barroca de un palacioconvento casi hermético, abierto solo hacia la plaza y aproximándose esta Villa Ducal en su evolución al ideal de ciudad convento definido por Fernando Chueca (RAVÉ PRIETO, 1993:163). De la misma forma los IV duques de Arcos promovieron la erección de otros conventos como el de San Andrés de mercedarias descalzas y el de San Agustín de frailes agustinos, en el que vamos a detenernos por su significación en el estudio del concepto de Villa Ducal y por sus valores paisajísticos. La fundación tuvo en origen otra localización a las afueras de la villa patrocinada por un particular, hasta que la casa se convirtió en el principal patrón del convento y se vio la necesidad de buscar otro emplazamiento más acorde con el proyecto que se estudiaba, acoger un Figura 36. Restos hallados de las tribunas que comunicaban el palacio con el convento. Elab. prop. (2021).
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 81 panteón ducal. La presencia de la Orden de San Agustín no sería casualidad, ya que la Casa guardaba un estrecho relación con la misma, al ser los frailes agustinos los encargados de la custodia del panteón de los Ponce de León en el convento de San Agustín de Sevilla12. El nuevo convento se inicia a primeros del siglo XVII y sus obras se prolongarían hasta la segunda mitad del siglo XVIII por las dificultades económicas (RAVÉ PRIETO, 1997). Del convento destacamos, su estratégica localización en la zona más elevada del arrabal de San Miguel, elegida de forma premeditada para resaltar la edificación sobre el resto del caserío del arrabal, e incluso desde los campos de la campiña. Es una edificación que al mismo tiempo sobresale por su monumentalidad y singularidad, no solo en el contexto local sino también dentro del contexto de la arquitectura andaluza, ya que responde a una traza y composición de estilo cortesano madrileño único en este territorio. Para su traza se contó con Bartolomé Zumbigo y Salcedo – Maestro Mayor de Obras de la Catedral Primada de Toledo- y para su ejecución con Alonso Moreno, arquitecto formado en la ciudad de Toledo. Según apunta Ravé Prieto, este edificio es uno de los elementos claves de la Villa Ducal junto al palacio Ducal, la capilla palatina y la plaza Ducal (RAVÉ PRIETO, 2019:175). Y es que, consideramos esta obra una muestra evidente de la continua implicación del Ducado con el solar del linaje, a pesar del tradicional argumento del absentismo en la historiografía. Es sin duda, además, uno de los grandes hitos urbanísticos que caracterizan el paisaje de Marchena. A la par que se impulsan estas nuevas edificaciones, se promueven otras obras y renovaciones de arquitectura religiosa en el intervalo seiscentista como las llevadas a cabo en la matriz de San Juan, en los cenobios de San Pedro y San Francisco o la obra del colegio de San Jerónimo. Por otro lado, en el siglo XVII se acometen obras urbanísticas de carácter civil que suponen la renovación del caserío del barrio de San Juan. Nos referimos a edificaciones arquitectónicas de diversa categoría e importancia como la casa del Ave María, la casa del Escudo – de la calle Carreras- y la casa de Narcisa Sanz, entre otros ejemplos, de la arquitectura doméstica marchenera del siglo XVII (ARENILLAS TORREJÓN, 1997:217). Respecto a otras obras debemos recordar las llevadas a cabo sobre las plazas existentes en la villa, sobresaliendo las emprendidas nuevamente entre 1616 y 1617 y luego en 1641 en la plaza Ducal, como anota Arenillas Torrejón en sus estudios. En la plaza se disponían al norte el Palacio Ducal, al este el nuevo cenobio capuchino y al sur las Casas Consistoriales, completando el resto de los espacios de la plaza arquitectura doméstica de varias plantas (ARENILLAS TORREJÓN, 1997: 210-211). 12 La erección de un panteón para el linaje es un elemento de evidente corte nobiliario adscrito al modelo de Villa Ducal. La proyección funeraria de la casa de Arcos en Marchena no tuvo éxito ya que ninguno de los proyectos promovidos se consolidó, a diferencia de lo que sí sucede en otras Villas Ducales como Osuna, donde el panteón de los Téllez-Gi- rón se consolida en la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción. En el caso de Marchena se llevaron a cabo tres proyectos funerarios, que por orden cronológico serían las iglesias de San Pedro, Santa Isabel, y, por último, San Agustín.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 82 Figura 37. Fachada de la iglesia conventual de San Agustín. Colección Roisin (S.f.). IEFC.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 83 Siglo XVIII Inmersos en el siglo XVIII se experimentan nuevas transformaciones de influencia barroca, siendo las obras urbanísticas más importantes la emprendidas en el sector que engloba la plaza Ducal, el palacio Ducal y las casas consistoriales. Las actuaciones desarrolladas sobre este sector las dirige el arquitecto madrileño Alonso Moreno, maestro mayor de obras de la casa de Arcos, presente en la villa desde su implicación en el proyecto ducal de San Agustín – entre 1680 y 1693- por iniciativa del VI duque, Manuel Ponce de León. Desde 1692 había dirigido diversas obras en el complejo palatino entre las que destacan unas nuevas caballerizas con influencia cortesana y reparaciones de la muralla (RAVÉ PRIETO, 1993:179). Con el VI duque Joaquín Ponce de León al frente de la casa, se intensifican las obras en el referido sector -entre 1703 y 1713- con la continuación de las obras del palacio estarían centradas en la nueva fachada del palacio a la plaza. Esta nueva fachada de carácter cortesano que se basaba sobre un alto basamento preexistente compuesto por la antigua muralla almohade del alcázar como constatan los restos que permanecen en dicho ámbito. Salvando estas condicionantes estructurales se alzó una gran fachada barroca con función escenográfica en la plaza y con una portada en piedra hacia la que se enfocaba la vista del conjunto de la plaza (RAVÉ PRIETO, 1993: 189-191). Igualmente, el citado duque procuró activamente la homogeneización de todo el conjunto de la plaza bajo la proyección de Alonso Moreno, así se deduce de la carta dirigida al cabildo marchenero por parte del Duque en el verano de 1705 en referencia al resto de edificaciones existentes en la plaza Ducal …que las casas de del marqués de Jelo, D. Juan Maraver y D. Lorenço Vexines se conformen con las demás de la plaza en su fábrica de la fachada de las casas de este cabildo para su excelencia dará la madera necesaria… 13. De esto modo por iniciativa ducal la fisonomía de las fachadas de la plaza se homogenizó, aspecto que perduraría hasta nuestros días a excepción del sector del palacio y otras variaciones menores. Por otro lado, durante el siglo XVIII se hicieron grandes esfuerzos para mejorar la urbanización de la villa, remodelando sus entradas y salidas, intentando racionalizar su entramado de calles, dotándola de nuevos establecimientos públicos, y especialmente, destacar el impulso dado a partir de 1760 por el cabildo marchenero a obras de reparación de calles y plazas ante el mal estado que presentaba el empedrado de dichos espacios (ARENILLAS TORREJÓN, 1990:38-39). En cuanto al resto de la población, proliferaron edificaciones civiles que enriquecen la fisonomía de la ciudad histórica y sus arrabales con ejemplos intramuros como la casa de la Cilla y la casa de la Fábrica promovidas por la Iglesia, o el pósito municipal construido por alarifes marcheneros (RAVÉ PRIETO, 2019:129-130). También aparecerían diversas casas-palacio como la casa de Díez de la Cortina, en el barrio 13 Fragmento documental citado en (ARENILLAS TORREJÓN, 1990:32-33).
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 84 de San Juan, junto a otras ubicadas fuera de la ciudad histórica como las de la calle San Pedro, todas ellas de carácter barroco responden al deseo propagandístico de la oligarquía local del momento. La arquitectura doméstica que surge en el resto de la ciudad histórica y los arrabales seguiría los esquemas compositivos y constructivos habituales de la campiña sevillana, siendo los ejemplos populares más repetidos los de casas de una planta y soberado, construida a base de tapial, ladrillo y mampuesto, enfoscada y encalada, escasos vanos en la parte superior y la parte inferior más cuidada con los típicos cierros (RAVÉ PRIETO, 2019:131). El caserío urbano en aquel entonces acabaría absorbiendo la muralla, permitiendo su permanencia en gran parte hasta la actualidad. Todas estas transformaciones en el barrio de San Juan Figura 38. Reconstrucción hipotética de la fachada del palacio abierta a la plaza Ducal. Juan Luis Ravé Prieto-Francisco Salado Fernández (1993). Colección Ravé Prieto. Figura 39. Exterior de la capilla de la Virgen de los Desamparados. Elab. prop. (2021).
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 85 y los arrabales históricos se consolidarían caracterizando el medio y paisaje urbano de Marchena para la contemporaneidad. En referencia a la arquitectura doméstica, Ravé Prieto afirma que se están produciendo cambios que alteran negativamente la fisonomía histórica de la ciudad, haciendo énfasis a lo que sucede en los arrabales históricos, afirmación que corroboramos tras estudiar la evolución del caserío popular a través imágenes aéreas y fotografías de los últimos cien años. Aproximándonos a la arquitectura religiosa apuntar determinadas obras de reformas y ampliación de los conventos como las que se producen en los conventos de la Concepción, Santa Clara y San Pedro. Y respecto a las iglesias seculares hay que destacar primero las obras acometidas en la de San Sebastián, muy afectada tras el terremoto de Lisboa de 1755 al igual que otras edificaciones de la villa, que sería reedificada de nueva fábrica entre 1763 y 1768 bajo el diseño de Pedro de Silva y la supervisión de Ambrosio de Figueroa. Años más tarde en el recinto de esta se ejecuta la singular capilla de la Virgen de los Desamparados sobre otra preexistente, trazada por Ambrosio de Figueroa y en la que tras su muerte intervinieron su hijo o bien otros como Ruiz Florindo conforme a lo que apuntaría Arenillas Torrejón (ARENILLAS TORREJÓN, 2001:171-204). En la iglesia de San Miguel se producen diversas actuaciones en el siglo XVIII, aunque las más significativas, igualmente, tras los estragos del terremoto de Lisboa, destacando las acometidas sobre su torre renacentista restaurada por Ambrosio de Figueroa. Siglo XIX Con la llegada del siglo XIX se producen relevantes cambios urbanos debidos, entre otras causas, a la política nacional de España y a medidas como las desamortizaciones. Estas van a producir la transformación o desaparición de determinados complejos conventuales, como sería el caso del convento de San Francisco y de San Pedro. En este último, se mantuvo el culto en el templo, pero sobre parte de sus dependencias se edificó el primer mercado de Abastos de Marchena entre 1840 y 1842 (ARENILLAS TORREJÓN, 1998:103-104). A las desamortizaciones se sumaría la complicada situación económica de la casa de Osuna, que hizo agravar el mal estado que venía padeciendo el palacio Ducal. Otras actuaciones decimonónicas de renovación serían aquellas de carácter público que mejoraron la urbanización de calles y plazas con la implantación por ejemplo de nuevos sistemas de abastecimiento de agua y otras medidas que potenciaban la salubridad pública. Por su interés arquitectónico y paisajístico señalaríamos las obras acometidas
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 86 en el templo de San Miguel, su torre presentaba un grave estado de conservación por lo que fue sustituida por una de nueva fábrica diseñada por Santiago Llosa, de elegante carácter neoclásico, y ejecutada entre 1800 y 1804 (RAVÉ PRIETO, 2019:77). De inestimable valor es la cartografía elaborada en este siglo de diferentes autores que reflejan interesantes detalles sobre la morfología de la Villa Ducal, como visiones previas a las transformaciones que se producen progresivamente en la contemporaneidad. Siglo XX Hasta principios del siglo XX la antigua Villa Ducal se reducía a la ciudad histórica amurallada y sus arrabales históricos, pero con el progresivo desarrollo urbano del Figura 40. Restos del conjunto palatino y plaza Ducal a principios del siglo XX. Autor desconocido. FUS. Figura 41. Vista parcial de Marchena a principios del siglo XX. Colección Roisin (S.f.). IEFC.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 87 citado siglo -especialmente a partir de su segundo terciola misma se expandió hacia determinados sectores por su aumento poblacional. Por otro lado, se fueron produciendo diversas transformaciones urbanas de distinta tipología y calado, resaltando aquí aquellas con pronunciada repercusión en los valores patrimonial de la antigua Villa Ducal y su paisaje. Muy probablemente, lo más determinante de las primeras décadas del siglo, sean los efectos que produjo la quiebra de la casa de Osuna sobre el complejo palatino en el entorno de la Mota. Al estado de abandono que presentaba el palacio Ducal se sumarán diversas operaciones para rentabilizarlo, como la construcción de un corso taurino en las inmediaciones de Santa María y las sucesivas compras-ventas y fraccionamientos del palacio, con la consecuente enajenación de ricos elementos. Mención especial merece la compra realizada alrededor de 1904 de un rico artesonado y yeserías de las estancias palatinas, por parte de Regla Manjón Mergelina condesa de Lebrija. Con profundo dolor, por la imposibilidad de salvarlo de su ruina, yo lo visité el año 1904. Todavía conservaba su imponente y medieval fisonomía, más de fortaleza que de palacio. Limitaba la ciudad y parecía adelantarse a su defensa, circundándola casi por completo. Superaba la grandeza de este palacio a la de cuantos existen en estas poblaciones andaluzas…pero el imponente edificio ha sido destruido, empleándose sus venerables piedras en edificar casas baratas de alquiler. (MANJÓN MERGELINA, 1970:179). De este modo se refería la condesa de Lebrija al deplorable estado que presentaba el complejo palatino en su visita al mismo, y además puntualiza, como el mismo estaba siendo aprovechado para la construcción de humildes viviendas, que hoy aún perduran. También, hay que mencionar la venta en 1913 de la portada tardogótica del patio apeadero del palacio -conocida actualmente como Puerta de Marchenaal marqués de la Vega Inclán, por indicación del Rey Alfonso XIII, y que luego se instaló en los jardines del Real Alcázar de Sevilla. Progresivamente en las décadas posteriores el palacio fue desmantelándose y derrumbándose, permaneciendo hasta nuestros días una mínima parte de lo que fue. Igualmente citar la degradación y enajenación del anexo convento capuchino que se convirtió en un establecimiento agropecuario. Otras actuaciones por considerar serían la construcción en 1941 de la nueva carretera A380, que disoció el recinto del Parque del antiguo alcázar tras el derribo de parte de la muralla almohade y la puerta de Écija. Surgiendo por otro lado en las inmediaciones de dicha vía junto al conjunto histórico nuevas edificaciones de diversa funcionalidad nada adecuadas al entorno patrimonial. El traslado del ayuntamiento a otra zona más céntrica de la ciudad a principios de los años sesenta, en concreto, el un nuevo edificio consistorial se situó en el entorno de la calle Rojas Marcos. Para esta nueva edificación
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 88 Figura 42. Puerta de Marchena, joya del gótico final, actualmente en el Real Alcázar de Sevilla. María Dolores Robador González (2014).
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 89 se aprovechó parte del solar del desamortizado convento de San Francisco y se derribó un sector de muralla y viviendas, entre la puerta de Sevilla y Morón, para la creación de una plaza con escalinata ante el citado edificio consistorial. A partir de 1966, en el sector norte de la plaza Ducal se llevó a cabo la construcción de un bloque de viviendas ocultando el espacio del antiguo palacio. Produjeron un serio impacto en la ciudad histórica ya que agravaron la marginalidad y aislamiento del entorno de la Mota, alterando también la imagen histórica del medio urbano. Actuaciones al igual que estas serían reflejo del sentido desarrollista y renovador de las políticas urbanísticas vigentes en la época, en las que se prestaba poca atención a los valores patrimoniales, en contraposición a esto, el 10 de marzo de 1966 se declaró Conjunto Histórico-Artístico al recinto monumental de Marchena, lo que suponía un nuevo horizonte urbanístico para la ciudad histórica. Aparte reseñamos dos actuaciones en el sector norte de la ciudad, como fueron la construcción de un silo para reservas de grano – entre la década de los sesenta y setenta- en las proximidades de la entrada al núcleo urbano desde Carmona, constituyendo nuevo hito paisajístico, y la edificación de viviendas en la calle del Picadero - en la década de los noventasobre parte de la muralla del cerro de la Mota, afectando negativamente a valores patrimoniales del citado espacio. En última estancia, aludiendo al avance urbano de la ciudad hacia el sur en el siglo XXI, debemos mencionar entre los nuevos equipamientos que surgen el complejo parroquial de Madre de Dios, ya que su torre campanario representa junto al mencionado silo, dos nuevos elementos caracterizadores del paisaje de la antigua Villa Ducal de Marchena. Figura 43. Restos del Alcazár-Pa- lacio Ducal y cocheras contemporáneas junto a la carretera A380 en las inmediaciones del cerro de la Mota. Elab. prop. (2021).
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 96 A todo esto, sumamos la dimensión inmaterial de la manifestación en la que participa toda la ciudadanía interactuando con el espacio festivo, el cual vienen a conformar la mayoría de las calles y plazas históricas de Marchena. La participación hace que cada año se repitan diversos rituales festivo-ceremoniales que se conservan generación tras generación con su característico personalismo. Son la Procesión de los Huesos del Domingo de Ramos, las representaciones de personajes evangélicos y alegorías, las Figura 54. La Soledad de Marchena bajo palio, cuyos orígenes se vinculan a la casa Ducal. Jesús Savona León (2016).
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 97 centurias romanas a pie y/o caballo, las mujeres de Manto y Saya tras el palio de la Soledad, los sermones y el Mandato, la máxima expresión festiva-ceremonial de cuantas se celebran en Marchena (RAMOS SUÁREZ, 2015). Esta escenificación dramática de claras reminiscencias barrocas se celebra cada Viernes Santo en la plaza Ducal, su escenario histórico donde se identificaba el palacio Ducal con el Pretorio de Jerusalén. Debemos sumar a estas expresiones culturales mencionadas, las saetas marcheneras modos de expresión de gran antigüedad, existiendo diversas tipologías como representan las carceleras, cuartas, quintas, cernicaleras o las moleeras ((MELERO MELERO, 1995), todas expresiones autóctonas conforman parte del paisaje cultural de Marchena. En definitiva, esta actividad de la Semana Santa es una conjunción de manifestaciones y recursos culturales de gran entidad, que identifica a la población marchenera y caracteriza el paisaje de la ciudad. b. Corpus Christi Ha sido considerada históricamente la fiesta mayor de Marchena, remontándose los inicios de su celebración a la llegada de los cristianos tras la conquista de la villa en el siglo XIII. Esta procesión como otras ceremonias en el espacio urbano servían de expresión del poder político y religioso, acentuándose la participación de la sociedad marchenera en la fiesta con la llegada del Barroco. Desde sus orígenes bajomedievales el cortejo procesional sigue transcurriendo por determinados espacios y recorridos ceremoniales como la plaza Ducal, calle Carrera, calle las Torres, calle San Sebastián o Calle San Francisco. Al menos ya en el siglo XVI el cortejo ceremonial estaba integrado por diversas andas procesionales según se alude en esta referencia del citado siglo en la fiesta del Corpus Xti. Suelen sacar e sacan carretas14, siendo encargada en 1575 una custodia de asiento procesional a Francisco de Alfaro, quien ejecutó una de las piezas de orfebrería más notables de España. Esta fiesta del Cuerpo y la Sangre de Jesús continúa celebrándose setenta días después del Domingo de Resurrección, en jueves y conservándose a manera de festivo local en el municipio. En la mañana del citado jueves, la Cruz Rica de la Parroquia de San Juan abre el cortejo ceremonial, en el que además de la citada custodia de asiento se integran otros elementos patrimoniales de carácter barroco. Además, se siguen engalanando fachadas y pavimentos del espacio urbano que recorre el cortejo, evidenciando el carácter popular de la fiesta. 14 Citado en (RAVÉ PRIETO, 2019:126).
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 98 Figura 55. Detalle de la custodia de asiento de Marchena de Francisco de Alfaro. Autor desconocido (2011). blogmorado.blogspot.com
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 99 3.6. Imágenes proyectadas y percibidas de Marchena En la interacción de la ciudad histórica con el territorio entran en juego los sentidos a través de los cuales se perciben los paisajes. La acción de percibir el paisaje mediante los sentidos causa en la población diversas sensaciones, emociones, sentimientos e ideas que están ligadas a las experiencias colectivas e individuales, que estarán condicionadas por la concepción cultural de cada comunidad (ALONSO VILLALOBOS, 2004:146). Estas percepciones son subjetivas y como tales sus reflejos, que vienen a constituir la imagen proyectada de cada paisaje. Más concretamente, el paisaje causa en las personas que lo observan una percepción, y a la vez, estas mismas plasman lo percibido e interpretado de diversos modos. Por tanto, las percepciones constituyen un elemento clave tanto para denotar la transcendencia patrimonial de un paisaje, como a la hora de valorar si es merecedor de ser reconocido Paisaje de Interés Cultural. Al recurrir al análisis de las percepciones aplicamos los criterios de clasificación propuestos por el Laboratorio del Paisaje del IAPH, que entre otros son el marco cronológico, el grado de influencia de determinados agentes, la dimensión social y/o las diversas fuentes de información para el análisis. I. Imagen proyectada a través de las artes y la memoria La percepción que de Marchena han tenido su vecindario y visitantes a lo largo del tiempo ha ido generando un conjunto de representaciones intersubjetivas sobre la misma, es decir, han dado lugar a lo que se conoce como imagen proyectada. Teniendo en cuenta lo percibido y plasmado representativamente sobre Marchena a lo largo de su historia, hacemos un repaso a través de las artes y la memoria colectiva que hemos analizado. Las imágenes generadas que se han generado de Marchena son diversas, al igual que también lo son los diferentes soportes sobre los que se plasmarán (textos, grabados, pinturas, planos, etc). Antes de comenzar, debemos precisar que las representaciones que aquí abordaremos parten desde las invenciones y reinvenciones de la sociedad en el periodo medieval, es decir, cuando se conformó el núcleo urbano de Marchena. La imagen legada del pasado islámico la sostienen breves referencias que elogian la prosperidad de Marchena y la fertilidad de su territorio, habiendo autores como Ibn Arabí de Murcia que la citan denominándola Marchena de los Olivos, reflejando con ello la ancestral dedicación agrícola y tradición olivar de este territorio campiñés junto al río Corbones. Otra referencia escrita sobre esta población en aquella época sería la del historiador cordobés Ahmad al-Razi, como se recoge en su obra Ajbâr mulûk Al-Andalus, y que luego se tradujo en el siglo XV al castellano, siendo titulada como Crónica del moro Rasis. En la misma se dice Et en su término ha villas et castillos,
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 100 de los cuales es el uno Marchena que es mui buena villa et mui poblada de gente.15. Igualmente, al periodo medieval se suscribe el dominio cristiano de este lugar, comenzando en el siglo XIV el vínculo especial entre Marchena y el linaje de los Ponce de León. Desde aquel entonces, ya se generaría una percepción como villa íntimamente identificada con poder señorial, como así lo percibían sus señores y pobladores. Marchena, concedida por la Corona a los Ponce de León en virtud de los méritos en la Frontera, se constituyó a manera de solar principal del citado linaje y los miembros de este se reconocerán y presentarán como señores de Marchena, configurando a la villa como medio para manifestar el poder y grandeza de la noble familia. La villa y el palacio ubicado en la misma conformaban parte de la imagen de prestigio de los Ponce de León, este especial nexo entre linaje y Marchena, se refleja en diversa documentación histórica conservada, donde se refleja la posesión sobre la misma. Por ejemplo, en el testamento del conde de Arcos Pedro Ponce de León, se refiere a su villa así: señaladamente, hice la posada que está en el castillo de la dicha mi villa de Marchena, además de lo que en ella estaba fecho que me quedó de mi padre…16 . En fragmentos como estos se refleja la propia percepción que los señores tenían de su villa, constatando de sobremanera la relevancia de esta sobre el resto de las villas pertenecientes al linaje. Esta breve referencia como otras que encontramos sobre Marchena en la documentación histórica de la casa de Arcos, generan parte de la imagen proyectada de esta ciudad como villa señorial y/o ducal desde el propio periodo medieval hasta nuestros días17. Debemos añadir y enfatizar, que la imagen medieval de Marchena también la generaría la propia trama y perfil urbano, las murallas, los edificios mudéjares y usos y actividades del propio del lugar en el medievo. Para esto consideramos relevante, la intervención de los Ponce de León como promotores y creadores de Marchena. Al hilo de lo expuesto anteriormente y avanzando en el tiempo, sería en la edad Moderna cuando Marchena alcanzó mayor esplendor como escenario principal del poder y gobierno de los Ponce de León, lo que intensificó la simbolización de la Villa Ducal. Por voluntad de los duques de 15 Citado en (DE GAYANGOS Y ARCE,1850). 16 Citado en (CARRIAZO RUBIO, 2002: 160). 17 Para ampliar información sobre esta percepción e imagen proyectada recomendamos la consulta de Imágenes de Marchena desde el poder señorial (Siglos XIV-XV) (CARRIAZO RUBIO, 2004). Figura 56. Vista de Marchena. Civitatis Orbis Terrarum. Joris Hoefnagel (1586). Colección Ravé Prieto.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 101 Arcos se fue dotando a la villa de elementos representativos de las ciudades cortesanas del Renacimiento y Barroco, aunque seguirían vigentes elementos de la tradición medieval. Este conjunto de elementos influirá en la percepción de la villa y así se reflejará en las vistas que de esta se realizaron del siglo XVI en adelante. El mejor ejemplo de estas representaciones es la vista realizada por el artista flamenco Joris Hoefnagel entre 1565 y/o 1567, para el proyecto editorial de Civitates Orbis Terrarum de los autores Georgius Braun y Franciscus Hogenbergius. La imagen proyectada de Marchena en esta vista, plasma elementos como las murallas, el palacio ducal, las iglesias de San Juan, San Miguel y San Sebastián en obras o el molino traído desde Flandes por iniciativa del segundo duque de Arcos. También, retrata las huertas del ruedo y actividades de la vida cotidiana de Marchena, al igual que escenifican varios individuos de etnia gitana junto a una fragua. En la citada obra se recoge una breve reseña con datos históricos sobre la villa y sobre la distribución de sus elementos más destacados como el insigne palacio de los duques. Esta primera representación de la villa sirvió de referencia para posteriores versiones de vistas del paisaje de Marchena, ya que se representó un perfil urbano consolidado desde aquel entonces, singularizándolo con la suma de otros elementos culturales. Según está documentado, Miguel de Cervantes estuvo en Marchena a fines del siglo XVI, con el objeto de recaudar aceite y trigo para el aprovisionamiento de la Armada Invencible, e incluso a veces se ha apuntado – sin evidencias documentales- a la posibilidad de que este singular escritor permaneciera recluido en la cárcel de Marchena. Lo que sí sería cierto es la presencia de Marchena en la obra de Don Quijote de la Mancha, donde Cervantes la nombraría de forma directa o indirecta. Por ejemplo, en el capítulo 57 de la segunda parte de la obra, donde aparece citada en un poema que alude a la campiña sevillana: Seas tenido por falso desde Sevilla a Marchena desde Granada hasta Loja de Londres a Inglaterra. (CERVANTES SAAVEDRA, 2015). De la segunda mitad del siglo XVIII debemos mencionar la obra de Juan Antonio de Estrada, en la que el autor reflejó las visiones que iba obteniendo en su viaje por todo el reino de España, sobre Marchena detallaría: Puesta en un sitio alegre y en un ameno llano con hermoso castillo está situada la villa de Marchena... Yace nueve leguas de Sevilla con vistosos y torreados muros...Es fertilísima de todos frutos, muchos ganados y briosos caballos…los Duques de Arcos tienen en ella hermoso palacio y un Tribunal, como Consejo, para gobernación del estado…
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 102 Es el pueblo más abastecido y completo de toda su comarca. (DE ESTRADA Y PAREDES, 1768:407) Especialmente, en el siglo XIX Andalucía fue receptora de viajeros atraídos por el arraigo romántico del sur. Como otras poblaciones, Marchena recibió a singulares visitantes entre los que resaltamos a Nicolás de la Cruz y Bahamonde, conde de Maule, quién aporto en su obra literaria Viage de España, Francia e Italia una excelente descripción del paisaje de Marchena en época decimonónica, tras su paso por esta población en su viaje por Andalucía. Es igualmente, un buen testimonio de las percepciones de un lugar desde la visión exterior del visitante. De Osuna a Arahal hay dos caminos; el uno por la Puebla, y el otro por Marchena: nosotros tomamos este último (…) las cinco leguas que hay desde Osuna a este país son muy planas y despejadas, compuestas de sembradío, la tierra es negra y en tiempo de lluvias se convierte en grandes lodazales (…) cosa de legua y media antes de llegar a Marchena se pasa el río Corbones, el cual tiene un puente de dos arcos espaciosos de ladrillo, pero inutilizado para los carruajes por los indicios de ruina que amenaza. La Villa de Marchena, o bien sea la Colonia Martia, es tenida por uno de los antiguos pueblos de la Bética: está situada sobre una colina baja. Se cree fundación de los Romanos. Al presente pertenece a los Duques de Arcos o Condes de Benavente. Son dignos de observarse sus antiguos muros que circuyen la parte que correspondía a la primitiva fundación… (DE LA CRUZ Y BAHAMONDE, 1813:444)18. Del siglo XIX, hay que señalar una vista pictórica singular, plasmada en un exvoto de acción de gracias al Cristo de la Vera Cruz en 1819, un fragmento urbano que abarca la plaza Ducal y la calle Carreras hasta la plazuela de San Andrés. Aunque con escala alterada –algo habitual en este tipo de representacionesson retratados diversos hitos iconográficos de la villa, espacios como la plaza Ducal, hito urbano Figura 57. Exvoto del milagro del Cristo de la Vera Cruz en la plaza Ducal. Autor desconocido (1819). IAPH. 18 Para conocer en profundidad la descripción sobre Marchena y otras localidades de su entorno recomendamos la lectura detenida de la obra de Nicolás de la Cruz y Bahamonde (DE LA CRUZ Y BAHAMONDE, 1813). Este particular personaje quedo tan impresionado de las tierras del sur de la península Ibérica, que acabó encargando varias representaciones pictóricas de paisajes visionados en su periplo por Andalucía, en concre- to, un paisaje de Granada y otro de Chiclana de la Frontera.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 103 de gran transcendencia en la concepción de la Villa Ducal por su carga simbológica y por su funcionalidad, y edificios como el Palacio Ducal con la fachada principal desaparecida. Esta humilde representación pictórica constituye un testimonio de la propia percepción que tenía la población de la Villa Ducal y su paisaje urbano, además, de ser testimonio de la piedad popular de dicha población en el siglo XVIII. También, como parte de la imagen proyectada de Marchena se contabilizan otras vistas singulares realizadas en el siglo XIX y XX mediante fotografía u otras artes plásticas, destacando la figura de Salvador Azpiazu Imbert. Este autor aportaría referencias no solo de hitos iconográficos y/o monumentales de la villa, sino que además retrato con la fidelidad de la fotografía actividades y usos propios de Marchena, como algunas de sus procesiones de Semana Santa o fiestas de Toros en la plaza Ducal. Asimismo, existen distintos documentos gráficos, planos y cartografías, que evidencia una visión del espacio urbano de la Villa Ducal. Ponemos el acento en tres planos de tres momentos del siglo XIX, el primero realizado por Manuel Spínola de la Quintana de 1826, el segundo elaborado por Eduardo García Pérez, y un tercero, recientemente descubierto, firmado por Alfred Figura 58. Plano de Marchena, refleja la estructura urbana. Eduardo García Pérez (1868). Ayuntamiento de Marchena.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 104 Coullaut Boudeville de 1899. El más interesante es el primero citado por su detallismo y datos aportados en las leyendas. Nos ocupamos en estas líneas nuevamente de otras referencias literarias en las que se proyecta una visión de Marchena. En primer lugar, queremos reseñar una referencia localizada en una publicación de prensa de 1902, en la que se refleja la percepción de un visitante, que vino a Marchena a disfrutar de una corrida de toros en el corso que se levantó en el recinto palatino a principios del siglo XX. Un testimonio que alude a la decadencia que experimentaba Marchena y a la percepción que de esta tenían como memorial Villa Ducal. La plaza de Marchena es de los más original que puede darse, parece increíble, pero es ciertísimo que haya una plaza de toros en un segundo piso. La cosa parece gorda, pero así es. (…) La plaza esta levantada en el centro del palacio del Duque de Osuna. Para formar el ruedo han tenido que venir abajo los más suntuosos salones de la mansión señorial. Para pasar a las rusticas localidades de la plaza hay que atravesar hermosas estancias con ricos artesonados. A lo que ha venido a parar el palacio del que era señor y dueño de pueblos enteros. ¡Cómo cambian los tiempos! (EL GUADALETE, 5 de septiembre de 1902: 3). De la misma forma, debemos mencionar a autores literarios que viajaron por Andalucía caminando, Somersert Maugham entre 1897 y 1898, y Camilo José Cela en 1959. Tras estos viajes, ambos reflejaron sus impresiones sobre Marchena en sus correspondientes obras. Pero por fin, ¡alabados sean los Santos!, hallé un verdadero camino de herradura, señales de civilización, campos arados, y luego vi aparecer, encaramada en la cima de una colina, a Marchena rodeada de sus murallas. Cuando llegué, el sol se ponía lentamente detrás de la ciudad. (MAUGHAM, 2004:182). En Marchena quedan aún algunas torres de las murallas que se levantaron en tiempos del papa Figura 59. Calle Las Torres alrededor de los años cuarenta. Colección Roisin. IEFC.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 105 Martín V. En un balcón, al lado de la delicada begonia a la que protege un piadoso tejadillo de lata, crece – lento y atroz – el fiero ombligo de la reina. El palacio de los duques de Arcos queda frente por frente de la iglesia de Santa María. (CELA Y TRULOCK, 1961:234). Por último, sumar a esta recopilación de imágenes proyectadas, la obra literaria Marcheneras de 1947 firmada por Antonio Calderón, en la que desde la poesía se elogia románticamente a bienes patrimoniales como la Torre de Santa María u otros elementos singulares como el canto de las Molederas, su contenido recoge parte de la memoria colectiva sobre el pasado de la ciudad (CALDERÓN, 2006: 120). II. Toponimia La toponimia de plazas, calles, caminos y otros espacios es evocadora del paisaje histórico de una población. Como en el caso de Marchena, los topónimos de determinados espacios aluden a aspectos naturales y culturales propios, que caracterizan el lugar, e incluso pueden existir topónimos informales que codifiquen afectivamente determinados espacios, un reflejo del vínculo de pertenencia que manifiestan los individuos sobre el territorio que habitan. Buena parte de los topónimos del callejero urbano actual de Marchena tienen una constatada y documentada trayectoria histórica19. En este capítulo abordamos aquellos topónimos históricos llegados hasta nuestros días y otros topónimos de invención contemporánea. Los nombres de los diferentes espacios proporcionan significación e identidad al medio urbano, por lo que son relevantes en el estudio de la percepción del paisaje, en tanto muchos de estos nombres, son expresión de la memoria colectiva. 19 Ramos Alfonso hace un estudio sistematizado de la evolución en el tiempo del nomenclátor urbano de Marchena basándose en documentos conservados en el Archivo Municipal de Marchena y otras fuentes, por ello recomendamos la consulta de Una aproximación al callejero de Marchena (RAMOS ALFONSO, 2007). Figura 60. Detalle del letrero de la Calle Conejero. Elab. prop. (2021).
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 112 • Documentación fotográfica. Exige un mínimo de 10 fotografías, vistas generales con una visión panorámica e imágenes de elementos culturales del ámbito del paisaje cultural. Para un adecuado desarrollo de la ficha de datos del paisaje de Marchena, en los últimos meses hemos realizado una estancia de investigación en el Laboratorio del Paisaje del IAPH, contando con José María Rodrigo Cámara como tutor de estancia. Esta experiencia nos ha aportado las necesarias y debidas orientaciones para el desarrollo final de la investigación. Por otro lado, los estudios desarrollados en los apartados previos a este Marco Propositivo, en base a una metodología específica, nos han facilitado la cumplimentación de la ficha de datos. En relación con ello, recordar, que la hipótesis principal de nuestro trabajo de investigación ha sido en qué grado se desarrolló en Marchena el modelo urbano nobiliario, y cómo esto, habría definido -en gran partela imagen y percepción propia del lugar, es decir, su paisaje cultural. Hemos estudiado de cerca el sistema de asentamiento urbano conformado en Marchena, que se definiría a manera de simbiosis de la tradición urbanística medieval y moderna. En definitiva, tras el desarrollo de la investigación y de la elaboración de la ficha de datos, obtenemos positivas conclusiones que permiten cualificar al paisaje de Marchena, como merecedor de ser reconocido Paisaje de Interés Cultural. Figura 62. Panorámica de Marchena desde La Mota. Alberto Loyo Castillo (S.f.).
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 113 Registro de Paisajes de Interés Cultural de Andalucía Ficha de datos y guía rápida de cumplimentación Versión 1.1 Centro de Documentación y Estudios Laboratorio del Paisaje Septiembre de 2016
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 114 FICHA DE DATOS PARA AGENTES EXTERNOS (V. 1.1) TOMA DE DATOS Institución / organismo Autoría / Responsables Germán Reyes Mota Fecha de elaboración 14/ 08 / 2021 Datos de contacto Persona: Germán Reyes Mota Dirección postal: Teléfono: Correo electrónico:
[email protected] Observaciones: Esta ficha de datos se ha cumplimentado con el objeto de impulsar el reconocimiento del Paisaje de Marchena como Paisaje de Interés Cultural, y su inclusión en el R- PICA. La misma forma parte del marco propositivo desarrollado en el Trabajo Final de Máster “La Villa Ducal en Marchena: génesis de un paisaje cultural” del Máster Oficial Universitario de Arquitectura y Patrimonio Histórico de la Universidad de Servilla, en el curso 2020/2021. AGENTES SOCIALES CONTACTADOS PARA LA PROPUESTA Institución / Asociación / Colectivo / Persona ... Datos de contacto Asociación Cultural Por el Patrimonio de Marchena - Acupamar Calle Carrera, nº 1, 41620 Marchena http://acupamar.blogspot.com/
[email protected] Asociación de Municipios para el Desarrollo Rural integral de la Serranía Suroeste Sevillana Calle Carrera, nº1, 41620 Marchena. Telf.: 955 84 70 64 http://serraniasuroeste.org
[email protected] Consejo Local de Hermandad y Cofradías de Marchena Casa de la Iglesia. Calle San Sebastián, nº 15, 41620 Marchena. http://www.consejodehermandadesdemarchena.es
[email protected] El Taller Verde-Ecologistas en Acción Marchena Centro de Asociaciones Senda Ancha. Calle Diego Calle López de Arenas, nº 9, 41620 Marchena. http://eltallerverde.weebly.com/
[email protected] IES Isidro de Arcenegui y Carmona Calle Cerro la Leva s/n, 41620 Marchena. Telf: 955967803
[email protected] http://isidrodearceneguiycarmona.es * En sustitución a la tabla de Agentes Sociales en apoyo de la propuesta.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 115 1. IDENTIFICACIÓN Y LOCALIZACIÓN 1.1 Denominación. 1.1.1 Principal: Paisaje de Marchena 1.1.2 Otras: Ciudad histórica de Marchena 1.2 Localización. 1.2.1 Provincia/s Sevilla 1.2.2 Municipio/s Sevilla 1.2.3 Entidad/es menor/es: 1.3 Justificación del ámbito de interés paisajístico. En una posición central de la Campiña de Sevilla se localiza Marchena, esta situación estratégica la ha convertido en un enclave privilegiado desde la antigüedad. El núcleo urbano se sitúa entre dos lomas donde se emplazan la Iglesia Matriz de San Juan Bautista, la iglesia palatina de Santa María de la Mota y la Iglesia de San Agustín, principales hitos del paisaje en la actualidad. El paisaje de Marchena queda delimitado al norte por el espacio que recorre la Vía Verde Marchena- Fuentes de Andalucía, en concreto, el dominio del paisaje recorre esta vía hasta unos cuatro kilómetros de la localidad, hasta las proximidades del cerro de Birrete. Al este, el dominio del paisaje alcanza el cerrillo de la Casa, inmerso en el área de la cuenca del río Corbones que recorre el término de Marchena de Norte a Sur. El sur comprende un área mucho más llana, por lo que el paisaje extiende su límite al camino Caleras. Por el oeste, el límite del paisaje viene contenido por el paraje del arroyo del Lavadero. 1.4. Mapa de localización
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 116 2. CARACTERIZACIÓN 2.1 Clasificación del paisaje 2 .1.1 Principal: A. Sistemas de asentamiento. A.2. De dominante urbana. A.2.2. De ciudades de tradición medieval y moderna Recursos culturales asociados: - Denominación: Recinto Amurallado de Marchena - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios militares - Cronología: Primer cuarto del siglo XIII ... - Denominación: Alcázar-Palacio Ducal - Patrimonio: P. Inmueble [ X ] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios militares - Cronología: Siglo XII-SigloXVIII ... - Denominación: Iglesia palatina de Santa María de la Mota - Patrimonio: P. Inmueble [ X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios religiosos - Cronología: Siglo XIV ... - Denominación: Parroquia Matriz de San Juan Bautista - Patrimonio: P. Inmueble [X ] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios religiosos - Cronología: Finales siglo XV ... - Denominación: Iglesia de San Miguel - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios religiosos ... - Cronología: Siglos XV-XVIII ... - Denominación: Iglesia de San Sebastián - Patrimonio: P. Inmueble [ X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios religiosos - Cronología: Siglos XV-XVIII ... - Denominación: Ermita de Santa Eulalia - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios religiosos - Cronología: De origen medieval ... - Denominación: Casa Palacio del Ave María - Patrimonio: P. Inmueble [ X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios residenciales - Cronología: Siglos XV-XVII ... - Denominación: Iglesia conventual de Santa Isabel - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios religiosos - Cronología: Siglo XVI ... - Denominación: Capilla de la Vera Cruz - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ]
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 117 2. CARACTERIZACIÓN - Tipología: Edificios religiosos - Cronología: Siglos XVI-XX ... - Denominación: Iglesia de San Pedro Mártir - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios religiosos - Cronología: Siglo XVI ... - Denominación: Plaza Ducal - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Espacios urbanos - Cronología: Siglos XVI-XVIII ... - Denominación: Antigua cárcel pública - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios de seguridad - Cronología: Siglo XVII ... - Denominación: Cilla del Cabildo - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificio de almacenamiento agropecuario - Cronología: Siglo XVII ... - Denominación: Convento de la Concepción - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios religiosos - Cronología: Siglo XVII ... - Denominación: Iglesia de San Agustin - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios religiosos - Cronología: Siglo XVII ... - Denominación: Iglesia conventual de San Andrés - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios religiosos - Cronología: Siglo XVII ... - Denominación: Casa Palacio Nicolás Díez de la Cortina - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios residenciales - Cronología: Siglo XVIII ... - Denominación: Casa Fábrica (Actual Biblioteca Municipal) - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios dotacionales - Cronología: Siglo XVIII ... - Denominación: Casa Fábrica (Actual Biblioteca Municipal) - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Edificios dotacionales - Cronología: Siglo XVIII ... - Denominación: Pósito del Consejo
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 118 2. CARACTERIZACIÓN D. Sistemas de obtención y transformación de los recursos. D. 4. Del agua y del viento. D. 4.2 De infraestructuras hidráulicas Recursos culturales asociados: - Denominación: Alberca del recinto del Parque - Patrimonio: P. Inmueble [X] / P. Etnográfico [ ] - Tipología: Infraestructuras hidráulicas - Cronología: Siglo XIII E. Sistemas ideológicos y asociativos. E.1 De las creencias, ritos y tradiciones. E.1.1 Festivo-ceremonial Recursos culturales asociados: - Denominación: Semana Santa de Marchena - Patrimonio: P. Inmueble [ ] / P. Etnográfico [X] - Tipología: Festividades cristianas - Cronología: Siglo XVI ... - Denominación: El Mandato - Patrimonio: P. Inmueble [ ] / P. Etnográfico [X] - Tipología: Festividades cristianas - Cronología: Siglo XVI ... - Denominación: Corpus Christi - Patrimonio: P. Inmueble [ ] / P. Etnográfico [X] - Tipología: Festividades cristianas - Cronología: Siglo XVI ... - Denominación: Fiesta de San Sebastián - Patrimonio: P. Inmueble [ ] / P. Etnográfico [X] - Tipología: Festividades cristianas - Cronología: ... - Denominación: Saetas Marcheneras - Patrimonio: P. Inmueble [ ] / P. Etnográfico [X] - Tipología: Modos de expresión - Cronología: Siglo XIX ... 2.2 Valores visuales, geográficos, ambientales más significativos del paisaje y recursos asociados: Marchena se encuentra emplazada en una posición central de la campiña sevillana, extendiéndose su medio urbano entre dos colinas, a una altitud de 132 m. s.n.m. Se sitúa próxima al margen izquierdo del valle del río Corbones (afluente del río Guadalquivir) que junto a varios arroyos recorren el término municipal de Marchena con una tendencia de Sur a Norte. La considerable presencia de recursos hídricos ha venido facilitando la fertilidad de este territorio, lo que justifica la antigüedad del poblamiento hasta nuestros días, así lo manifiestan los numerosos asentamientos que se sitúan desde el Paleolítico Inferior en este territorio. Esto queda igualmente de terminado por ser un enclave de importantes comunicaciones históricas, lo que refuerza su carácter estratégico. El relieve de Marchena es ondulado, debido a su localización en el sector de contacto entre el frente olistostrómico subbético y los rellenos sedimentarios postorogénicos de la Depresión del Guadalquivir. Vamos a encontrar una alternancia de zonas de vega y llanuras con zonas onduladas de colinas y lomas,
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 119 2. CARACTERIZACIÓN donde podemos encontrar igualmente zonas más planas inclinadas, aunque sin llegar a constituir áreas deprimidas. La litología del territorio marchenero la definen materiales sedimentarios como arcillas, limos, arenas, aparte de gravas y cantos en el entorno de los cursos fluviales además de arenas, calizas, calcarenitas y margas en las zonas de interfluvios. El clima lo caracterizan inviernos suaves y veranos muy calurosos, con unas temperaturas medias anuales que varían entre los 16ºC y 17ºC. En correspondencia con su localización, en la mayoría de las zonas de la campiña de Marchena se registr an unas 3000 horas de sol al año, y la pluviometría se sitúa en unos 461,7 mm. anuales. Debido a estas condicionantes del medio físico, las tierras de Marchena han sido históricamente destinadas a los cultivos extensivos de secano como el cereal, la cebada y/o el olivar, aunque también vamos a encontrar zonas de vegas dedicadas a cultivos herbáceos de regadío. Su natural vegetación mediterránea es marginal por lo que apenas se aprecia en la vista del paisaje, a excepción de las galerías arbustivas y arbórea s asociadas a los márgenes del río Corbones y arroyos como el Salado, esta situación contrasta con las importantes extensiones de olivares y trigales que dominan las cuencas visuales que circundan el medio urbano de Marchena. Este medio urbano se extiend e entre dos colinas y la vaguada que ambas generan, un espacio donde el legado del pasado se manifiesta notablemente. En ambas zonas elevadas dominando el paisaje se alzan de un lado con preponderancia las iglesias de Santa María y San Juan, circundadas po r la muralla almohade que acoge el conjunto histórico, y frente a estas, al otro lado de la vaguada, se alza sobre el blanco caserío la iglesia de San Agustín, uno de los ejemplos de la actividad urbanística promovida por los Duques de Arcos. Las citadas i glesias junto al recinto amurallado, la nueva iglesia de Madre de Dios y el silo contemporáneo, situado en el oeste del medio urbano, conforman los principales hitos paisajísticos del Paisaje de Marchena. La escala urbana de Marchena ha mantenido en gran medida su volumetría histórica, perdurando el equilibrio de escalas, con una arquitectura monumental dominante sobre la arquitectura doméstica. 2.3 Valores culturales más significativos del paisaje: Situada en plena campiña sevillana la ciudad media de Marchena es un singular ejemplo de asentamiento urbano histórico, que encontramos emplazado entre dos colinas y la vaguada que ambas generan. Por su localización estratégica ha sido punto de confluencia de caminos históricos, configurándose el ase ntamiento urbano desde época medieval como desvelan su traza urbana junto con su recinto amurallado y alcázar de gran valor histórico e identitario. Sobre estos elementos medievales que permanecieron, el asentamiento siguió evolucionando y adaptándose por voluntad ducal, con la implantación de elementos representativos de las ciudades cortesanas del Renacimiento y Barroco que llevan implícitos valores estéticos, artísticos, históricos, simbólicos. Desde el pasado, la presencia de recursos hídricos junto a l a fertilidad del suelo ha propiciado el poblamiento continuado en este territorio, caracterizado por la predominante actividad agrícola. Esta acentuada dedicación lo continúan manifestando sus valores naturales, como las grandes extensiones de cultivos de cereal y olivar dominantes de la campiña sobre la que se emplaza este asentamiento de corte mediterráneo. Entre los recursos culturales que la singularizan, destacan edificios como su Alcázar-Palacio Ducal, las puertas de acceso al recinto amurallado com o el Arco de la Rosa y la Puerta de Carmona de los que se desprenden valores históricos y técnicoconstructivos de interés; de igual modo aludimos a la Iglesia Palatina de Santa María, la Iglesia Matriz de San Juan, y la Iglesia de San Agustín, todas ellas
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 120 2. CARACTERIZACIÓN con valores históricos, simbólicos, estéticos y visuales. Hay que aludir la existencia de otros edificios y espacios urbanos como la plaza Ducal, de destacado valor histórico, y que es marco de actividades con valores identitarios y etnológicos como el Co rpus Christi y El Mandato, este último ritual festivo constituye una de las singularidades de la Semana Santa de Marchena. Ligada igualmente a esta celebración, encontramos las Saetas Marcheneras, modo de expresión único y de gran autenticidad de esta pobl ación, ejemplo de los valores inmateriales ligados a este territorio y su paisaje. Los valores naturales, y en especial, los valores culturales caracterizan las vistas y panorámicas que percibimos de esta ciudad media. Podemos contemplarla desde las car reteras de acceso y otros caminos, en especial, desde la carretera de Carmona y desde la vía Verde Marchena- Fuentes de Andalucía, que nos proporcionan panorámicas en las que se aprecia a Marchena coronando el territorio campiñés. Recorriendo el medio urban o a través de espacios como la ronda de la Alcazaba, la plaza de la Constitución, la plaza Padre Alvarado, la plaza del Ayuntamiento, la plaza de Miguel de Cervantes, la plaza Ducal, la calle Sevilla y/o calle de las Torres percibiremos el paisaje históric o de este asentamiento histórico urbano. Se pueden citar igualmente las vistas que pueden obtenerse de la campiña desde el mirador de los Jardines de la Duquesa en el cerro de la Mota.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 121 2. CARACTERIZACIÓN 2.4 Procesos históricos: Orígenes del poblamiento en el territorio de Marchena. La cuenca del río Corbones ha sido un enclave de comunicaciones importantes desde el Paleolítico Inferior, por donde irían transitando y estableciéndose grupos de individuos atraídos por las buenas condiciones que ofrecía el medio natural, como así lo testimonian numerosos yacimientos distribuidos por el término municipal de Marchena. Del periodo Calcolítico y del Bronce Final hay constatados abundantes asentamientos en zonas elevadas de cerros y colinas algunos en los alrededores del medio urbano, como demuestra el yacimiento del Vico- Montemolin, de destacada entidad por su ocupación desde el periodo orientalizante hasta tiempos de Roma y que ha proporcionado en las últimas décadas relevantes datos sobre este arco temporal. La mayoría de los asentamientos en los cerros se corresponden con enclaves turdetanos desde donde se controlaban las zonas fértiles para su explotación agrícola. Con la romanización se dan también asentamientos en zonas de lomas y laderas y en me nor medida en llanura, durante la Republica se daría continuidad a la mayoría de estos asentamientos turdetanos preexistentes. Del Alto Imperio se tienen datos sobre un buen número de asentamientos que se correspondería con grandes villaes, el tipo más con statado y que fue imponiéndose sobre los de menos entidad. Al Bajo Imperio se vinculan igualmente cierto número de establecimientos villaes aunque irán descendiendo en cantidad según avanza la época tardoantigua. A rasgos generales, este es un territorio d e antigua y profunda romanización, en el que como evidencian los numerosos yacimientos documentados hubo una profusa dedicación a la explotación de los recursos agrícolas, en consonancia con las fértiles condiciones que ofrecía medio. Podemos destacar los yacimientos romanos de El Lavadero con importantes restos de estructuras hidráulicas y la necrópolis de Madre de Dios ya en suelo urbano. A pesar de lo expuesto, se viene descartando recientemente la identificación del actual asentamiento urbano de Marchen a con una Colonia Marcia, los estudios arqueológicos en el cerro de la Mota y otros puntos del medio urbano no han aportado datos concluyentes sobre un posible origen romano del núcleo urbano de esta población. La implantación y consolidación del asentam iento urbano de Marchena en la Edad Media. Será en época islámica cuando se conforme el asentamiento urbano de la actual Marchena, conocida en aquel periodo como Marsana . Los escritores musulmanes hacen referencia a este asentamiento exaltando la fertilid ad de sus tierras, así como la riqueza de los productos agrícolas que se obtienen de estas, también el historiador Ahmad al- Razi que en el siglo X hace referencia a la villa de Marchena “como una muy buena y poblada de gentes” situándola en la Cora de Carm ona como corroboran otros autores. Podemos situar sus inicios en época califal, alcanzando un gran desarrollo urbanístico y demográfico en época almohade. Sobre estructuras islámicas previas, los almohades configuraron la morfología de ciudad islámica que conocemos, con la construcción de la cerca del recinto del alcázar y la cerca del recinto de la medina que se extendió hacia el sur de la Mota, y otras infraestructuras, como la barbacana de cronología más tardía como corroboran los estudios arqueológicos. Estas obras de fortificación se producen en un contexto de paulatino debilitamiento del imperio almohade, frente a la cada vez mayor presión de los reinos cristianos de la península Ibérica, sobre los territorios de Al-Ándalus a principios del siglo XIII.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 128 3. PLANEAMIENTO Y PROTECCIÓN EXISTENTE autorización de obras de remonte de los edificios adosados a la misma. Por último, es de relevancia el Art. 17 que regula las altura y ocupación de la edificación, con lo que esto supone para la conservación del perfil ur bano de la ciudad, permitiendo solo dos plantas en los edificios del conjunto, no permitiendo por encima de la primera ningún tipo de edificación. Adaptación parcial a la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía de las Normas Subsidiarias de Marchena (2009) En base a las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal de Marchena aprobadas en 1995, se aprueba una adaptación a la LOUA en 2009. El planeamiento general y su adaptación se completan con el Plan Especial del Conjunto Histórico de 1994 y las sucesivas modificaciones que se han ido realizando dentro del planeamiento vigente. A su vez la delimitación del Conjunto Histórico B.I.C. sería ampliada en 2010. Esta adaptación de las NNSS estipula para la ordenación urbanística del término de Marchena tres clases de suelo: Urbano, Apto para Urbanizar o Urbanizable, y No Urbanizable. Entre otros aspectos, las ordenanzas urbanísticas vigentes establecen las condiciones de parcelación, alineaciones, grado de ocupación de la parcela, retranqueos, altura máxima y numero de plantas, construcciones por encima de la altura máxima permitida, condiciones particulares de uso, condiciones estéticas y dotación de garajes. A su vez, el planeamiento se complementa con la regulación de unas Normas de Protección del Patrimo nio Edificado dentro del recinto de los llamados Arrabales Históricos, reguladas como ordenanza, y complementadas con unas Fichas de Edificios Protegidos, Elementos de Interés y Espacios Urbanos de Interés. Las NNSS recoge cuatro niveles de protección en l os que se integran diferentes bienes inmuebles: Nivel 1 Catalogación Monumentos propuestos a B.I.C; Nivel 2 Catalogación Protección Integral; Nivel 3 Protección Estructural; Nivel 4 Protección Ambiental; Elementos de Interés y Espacios Urbanos de Interés. El suelo no urbanizable se regula a través de cuatro categorías previstas en el artículo 46.2 de la Ley 7/2002. 3.2.1 Protección del patrimonio natural: Río Corbones está declarado Lugar de Interés Comunitario por la Red Natura 2000 (cód.ES6180011) con un área comprendida de 341,25 ha. La ribera del mismo está incluida en el Plan Especial de Protección del Medio Físico de la Provincia de Sevilla con la categoría “Complejo Ribereño de Interés ambiental” RA-6, poseyendo una superficie d e 661 ha. La ZEC Río Corbones fue incluida en la lista de LIC de la Región Biogeográfica Mediterránea como antecedente a su declaración como ZEC mediante el Decreto 113/2015, de 17 de marzo, por el que se declaran las Zonas Especiales de Conservación pert enecientes a la cuenca Hidrográfica del Guadalete- Barbate y determinadas Zonas especiales de conservación pertenecientes a la cuenca Hidrográfica del Guadalquivir (BOJA 88, de 11 de mayo). Las riberas y cauces de ríos y arroyos que recorren el término mun icipal están declarados como Dominio Público Natural Hidráulico por el RD Legislativo 1/2001 Texto Refundido de la Ley de Aguas. Laguna de Sevilla, integrada en el Plan Especial de Protección del Medio Físico de la Provincia de Sevilla con la categoría de “Zona Húmeda Transformada” HT-
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 129 3. PLANEAMIENTO Y PROTECCIÓN EXISTENTE 10, con una superficie de 48 ha. Laguna de los Ojuelos, integrada en el Plan Especial de Protección del Medio Físico de la Provincia de Sevilla con la categoría de “Zona Húmeda Transformada” HT-13, con una superficie de 201 ha. Sectores del término municipal de Marchena forman parte de la zona de especial protección para aves “Campiñas de Sevilla” y “Alto Guadiato” declaradas por el Decreto 429/2008 de 29 de Julio. 3.2.2 Protección del patrimonio cultural: La ciudad histórica de Marchena está declarada como Bien de Interés Cultural, bajo la tipología jurídica de Conjunto Histórico-Artístico, a fecha del 25/02/1966, posteriormente, se procedió a ampliar la delimitación de dicho conjunto aprobándose a fecha del 0 5/03/2010. En el DECRETO 651/1966 de forma sintetizada se exponen los valores que justificarían su declaración, aludiendo al legado de su importante pasado histórico que ejemplifican con su Alcázar- Palacio Ducal, sus murallas y puertas de Sevilla, Carmona, Osuna y Morón, e iglesias de San Juan y Santa María de la Mota. La declaración delimitaba dos zonas, la zona históricoartística y una zona de respeto que comprendería el resto de la población, es decir, los extramuros del recinto amurallado. La Iglesia de San Juan Bautista está declarada como Bien de Interés Cultural, bajo la tipología jurídica de Monumento, a fecha del 04/06/1931. El Castillo de la Mota- Palacio Ducal, la Muralla Urbana, el Arco de la Rosa, la Puerta de Carmona y la Puerta de Morón est án declarados como Bienes de Interés Cultural, bajo la tipología jurídica de Monumento, a fecha del 29/06/1985. Asentamiento protohistórico de Vico- Montemolín, está declarado como Bien de Interés Cultural, bajo la tipología jurídica de Zona Arqueológica, a fecha del 22/05/2012.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 130 4. VALORACIÓN, DIAGNÓSTICO Y RECOMENDACIONES 4.1 Valores del paisaje: En plena campiña sevillana sobre unas suaves lomas se asienta la ciudad media de Marchena, dominando desde su posición las extensiones de cultivo que la rodean. Este estratégico territorio campiñés es regado por las aguas del río Corbones y diversos arroyos como el Salado, que han favorecido desde la antigüedad el poblamiento y la productividad agrícola. Las condiciones naturales de este fértil territorio determinan un paisaje lleno de cromatismo derivado del protagonismo de los cultivos cerealistas y de olivar, que es coronado en contraste por el perfil urbano de Marchena. Esta ciudad agropecuaria es uno de los asentamientos de mayor riqueza patrimonial d el territorio de Sevilla. La destacada impronta de su pasado histórico lo determinan su legado medieval, que representan sus murallas, torres y puertas, en simbiosis con su legado moderno adquirido como Villa Ducal, escenificado por las iglesias de San Jua n, Santa María y San Agustín junto otros destacados elementos de su urbanismo y arquitectura, que caracterizan con un carácter único y singular el paisaje de este asentamiento urbano. Las panorámicas desde la campiña permiten visualizar el perfil urbano de Marchena, caracterizado y consolidado en gran medida por sus hitos patrimoniales del pasado de gran carácter monumental, y junto a estos, otros hitos como aportes representativos del desarrollo socioeconómico de la contemporaneidad. Es apreciable en el tránsito por las calles y plazas de la ciudad, el escenario generado por las trazas del urbanismo islámico y del renovador urbanismo renacentista, por el que la ciudad se expandió conformando sus arrabales históricos de gran autenticidad. Este espacio urba no acrecienta el valor cultural de su imagen a través del patrimonio inmaterial que permanece vigente en usos y actividades, como ejemplifica la Semana Santa, crisol festivo de rituales y expresiones, que aportan simbolismo al territorio percibido. El pais aje de Marchena supone la conjunción de ricos valores y recursos que pueden ser contemplados desde diferentes perspectivas, en el medio natural campiñés e internos en un medio urbano con identidad personal. 4.2 Impactos y amenazas: El cerro de la Mota y su entorno es la zona de la ciudad que ha sufrido más transformaciones. Se ha visto afectada por actuaciones que han eliminado parte de la muralla histórica, ocurrió con la construcción de la carretera A380 que disoció el alcázar-palacio del recinto del Parque, y con la edificación de viviendas de uso residencial del barrio del Picadero en el sector norte del cerro. Ambas actuaciones alteraron los valores naturales y culturales del cerro de la Mota, corrigiendo el paisaje de Marchena. El barrio de San Juan viene sufriendo el abandono y degradación desde hace más de un siglo, especialmente, en sectores como la plaza Ducal. Este es un espacio urbano de considerado interés histórico y paisajístico que evidencia degradación y marginalidad, modificando n egativamente en los valores patrimoniales que posee, así como, en la visualización del paisaje urbano de este entorno del Conjunto Histórico. Se requeriría una reflexión a nivel local a cerca del estado actual del entorno y sobre las posibles actuaciones q ue permitan activar en beneficio de toda la ciudadanía tanto la plaza Ducal como el resto del barrio de San Juan.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 131 4. VALORACIÓN, DIAGNÓSTICO Y RECOMENDACIONES Se aprecian diversas casuísticas de contaminación visual y perceptiva en algunos sectores del Conjunto Histórico y de los arrabales históric os, esto provoca la distorsión de la visualización del paisaje patrimonial, por lo que se deberían de solucionar estas problemáticas. En el ámbito de los arrabales históricos, las intervenciones de mejoras y/o nuevas edificaciones están suponiendo la perd ida de la arquitectura popular doméstica, restando valor a los citados ámbitos de la ciudad. La realidad se agrava aún más si se producen aumentos de las alturas, ya que alterando el perfil urbano constituyen una amenaza para la fisonomía histórica de la c iudad. Además, se constata como han ido transformándose o desapareciendo las cubiertas inclinadas de tejas, un elemento de notable interés, al ser características de la arquitectura popular de este caserío. Esto denota la escasa asimilación de su valor y el bajo nivel de protección. Se perciben ciertas tendencias en el proceder urbanístico y arquitectónico de la ciudad que amenazan los valores de la ciudad histórica y su paisaje, nos referimos a la pérdida del empleo de materiales tradicionales como la ca l, ladrillo, chino lavado, adoquinado granítico. Además, de la colocación de mobiliario urbano que no es acorde en diseño, proporciones y/o color con el entorno patrimonial. Sin olvidar, la carente tendencia de empleo de especies vegetales autóctonas en la s zonas verdes del espacio urbano. Al hilo de esto, se aprecia una reducida presencia de arbolado y de zonas de sombra, un elemento de crucial importancia en ciudades de climatología mediterránea como Marchena. 4.3 Recomendaciones: - La conservación del Conjunto Histórico debe incorporar una perspectiva social, es decir, apostar por su revitalización para frenar el aislamiento con respecto al resto del medio urbano. Se requieren estrategias y medidas que favorezcan la rehabilitación de ed ificios de uso residencial, mejoren las condiciones de vida y potencien el desarrollo turístico sostenible en el Conjunto Histórico, asegurando por medio de esta revitalización, el mantenimiento de los valores patrimoniales y la mejora de la imagen de la ciudad. - Los arrabales de San Miguel y San Sebastián son espacios de transcendencia patrimonial que testimonian el desarrollo histórico de la ciudad a lo largo de su pasado. No deben disociarse estos ámbitos de la percepción y concepción de ciudad histórica que representa Marchena. Esto implica considerar la aportación de los elementos caracterizadores de su arquitectura popular y monumental en el entorno ambiental del Conjunto Histórico, y en definitiva, para todo el paisaje de la ciudad. - En las zonas de transición entre el medio natural y el medio urbano, en concreto, en las carreteras de acceso a la ciudad como ejemplificaría la entrada desde la carretera de Carmona, se hacen necesarias medidas que dignifiquen y adecuen dichos ámbitos, en correspondencia con la potencialidad paisajística que presentan para la percepción de la ciudad. - Sería positivo una aplicación más exhaustiva de las ordenanzas reguladoras del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de 1994, en concreto
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 132 4. VALORACIÓN, DIAGNÓSTICO Y RECOMENDACIONES aquellas que contribuyen en la conservación del ambiente y perfil urbano de esta ciudad de preeminente carácter patrimonial. - Sensibilizar debe ser una de las acciones que se promuevan, con el fin de alcanzar una mayor conciencia ciudadana acerca de la imagen y ambient e de la ciudad histórica, por lo que supone para el mantenimiento e integridad de los valores patrimoniales de Marchena. Entre otras medidas de sensibilización, se podrían establecer rutas y miradores para la contemplación de los valores patrimoniales del paisaje urbano y natural de Marchena. A la par, pueden propiciarse estrategias dinamizadoras que basadas en el empleo de aplicaciones TIC´s permitan la interpretación y difusión del paisaje de la ciudad a vecinos y visitantes. - Fomentar la Vía Verde Marchena- Fuentes de Andalucía y recuperar otras veredas y caminos periurbanos desde donde se contemplan trayectorias visuales históricas del paisaje de Marchena.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 133 5. FUENTES DE INFORMACIÓN 5.1 Bibliografía. AYUNTAMIENTO DE MARCHENA (2009). PGOU, Adaptación parcial a la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía de las Normas Subsidiarias de Marchena, de 30 de abril de 2009. ANDRADES MIURA, J.M. (2008). Una aproximación a los espacios sagrados en Marchena. En: Actas de las XIV Jornadas sobre Historia de Marchena . Marchena, Ayuntamiento de Marchena. ARENILLAS TORREJÓN, J.A. (1990). La arquitectura civil en Marchena durante el siglo XVIII. ARENILLAS TORREJÓN, J.A. (1997). Aproximación al estudio de la Arquitectura y Urbanismo del siglo XVII en Marchena. En: Actas de las III Jornadas sobre Historia de Marchena. Marchena, Ayuntamiento de Marchena. ARENILLAS TORREJÓN, J.A. (1998). El mercado de abastos de Marchena (1840- 1930). En: Actas de las IV Jornadas sobre Historia de Marchena. Marchena, Ayuntamiento de Marchena. ARENILLAS TORREJÓN, J.A. (2001). En torno a la arquitectura religiosa del siglo XVIII en Marchena. En: Actas de las VII Jornadas sobre Historia de Marchena . Marchena, Ayuntamiento de Marchena. BELLIDO MÁRQUEZ, T. (2010). Análisis estratigráfico en la muralla medieval de Marchena . Sevilla: Universidad de Pablo de Olavide. CARRIAZO RUBIO, J.L. y LADERO QUESADA, M.-A., 2002. La memoria del linaje: los Ponce de León y sus antepasados a fines de la Edad Media. Sevilla: Editorial Uni versidad de Sevilla, ISBN 8487207234. CELA Y TRULOCK, C.J. (1961). Primer viaje andaluz: notas de un vagabundaje por Jaé n, Córdoba, Sevilla, Huelva y sus tierras. (2a ed.). Barcelona: Noguer. CONSEJERIA DE OBRAS PÚBLICAS Y TRANSPORTES (1994). Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Marchena, de 26 de octubre de 1994. DE ESTRADA Y PAREDES, J.A. (1768). Población general de España: sus reinos, y provincias, ciudades, villas y pueblos, islas adyacentes y presidios de África. Madrid: Imp renta de Andrés Ramírez. DE GAYANGOS Y ARCE, P. (1850). Memoria sobre la autenticidad de la crónica denominada del moro Rasis. Madrid: Real Academia de la Historia. DE LA CRUZ Y BAHAMONDE, N. (1813). Viage de España, Francia, è Italia. Cádiz. GARCÍA VARGAS, E., CAMACHO MORENO, M. y ORIA SEGURA, M. (2002) El poblamiento romano en la Campiña sevillana: el término municipal de Marchena. En: SPAL: Revista de prehistoria y arqueología de la Universidad de Sevilla. no. 11, pp. 311- 340. ISSN 1133-4525, ISSN-e 2255-3924.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 134 5. FUENTES DE INFORMACIÓN GAVIRA BERDUGO, M.A. (2017). Memoria final de la Intervención Arqueológica Preventiva en el Mirador Almohade del entorno del Portillo. Marchena (Sevilla). GRACIANI GARCÍA, A. (2009). Fábricas islámicas del mirador almohade de la muralla de Marchena (Sevilla). Tramos de la Alcazaba y el parque. Laboratorio de Arte . no. 21, pp. 13-35. LÓPEZ ONTIVEROS, A. y FERNANDEZ TABALES, A. (2003). Geografía de Andalucía. Barcelona: Ariel. (1º ed.). ISBN 8434434768. MAUGHAM, W.S., GELSTEIN, I. y GARNICA, A. (2004). Andalucía . Sevilla: RD Editores. ISBN 8495724693. RAMOS SUÁREZ, M. A. (2004). La visión de Marchena entre dos siglos, grabados, planos e imágenes. En: Actas de las X Jornadas sobre Historia de Marchena. Marchena, Ayuntamiento de Marchena. pp. 139-176. RAMOS SUÁREZ, M. A. (2015). El Mandato: una catequesis plástica en Marchena (Sevilla) . Sevilla: Maratania. RAVÉ PRIETO, J. L. (1993). El Alcázar y muralla de Marchena, Marchena. RAVÉ PRIETO, J. L. (1996). Marchena una vi lla de señorío a comienzos de la Edad Moderna. En: Actas de las II Jornadas sobre Historia de Marchena. Formación y consolidación del señorío. Marchena: Ayuntamiento de Marchena. pp.173-230. RAVÉ PRIETO, J. L. (1997). La obra seiscentista de San Agustín d e Marchena. En: Actas de las III Jornadas sobre Historia de Marchena . Marchena en la modernidad (siglos XVII-XVIII). Marchena: Ayuntamiento de Marchena. pp. 255-326. RAVÉ PRIETO, J. L. (2001). La tradición mudéjar en las iglesias de Marchena. En: Actas de las II Jornadas sobre Historia de Marchena. Marchena: Ayuntamiento de Marchena. pp. 127-169. RAVÉ PRIETO, J. L. (2019). La villa ducal de Marchena. Sevilla: Diputación de Sevilla. RIVAS MARTÍNEZ, S. (1987). Memoria del mapa de Series de Vegetación de España: 1:400.000. Madrid: ICONA. ISBN 84-85496-25-6. ROBADOR GONZÁLEZ, M. D. (2014). Restauración de la Puerta de Marchena del Real Alcázar de Sevilla: respeto a la huella del tiempo. En: Apuntes del Alcázar de Sevilla . Sevilla: Patronato del Real Alcázar y de la Casa Consistorial. no. 15, pp. 61-86. 5.2 Fuentes documentales. Documentos históricos Confirmación que Alfonso XI hace de la merced de Marchena a favor de Pedro Ponce de León, II señor de Marchena, otorgada en juro de heredad por privilegio de Fernando IV a Fernán Ponce de León Cabrera, I señor de Marchena, 1309. AHNOB.
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 135 5. FUENTES DE INFORMACIÓN Provisión real concedida por Juan II a Pedro Ponce de León, por el que le concede la villa de Arcos de la Frontera (Cádiz) junto al título de conde del mismo nombre a cambio del título y villa de Medellín, 1440. AHNOB. Escritura de compraventa otorgada por Juan de Guirola a favor del II duque de Arcos, Luis Cristóbal Ponce de León, unas tierras cerca del castillo de la villa de Marchena (Sevilla),1541. AHNOB. Civitates orbis terrarum. Tomus quartus. Vrbium praecipuarum totius mundi. Georgius Braun y Franciscus Hogenbergius, 1586. BUS. Escrituras por la cual Antonio Jiménez Cantalejo se obliga a pagar parte de la obra que [Luis Cristóbal Ponce de León Téllez-Girón, II Duque de Arcos, está llevando a cabo en la casa-palacio que tiene en la villa de Marchena, 1605.AHNOB Crónica de la excelentísima Casa de los Ponce de León por Pedro Salazar de Mendoza, Siglo XVIII. BNE. Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús por el Padre Martín de Roa, 1561 – 1637. BUS. El Guadalete: periódico político y literario, 5 de septiembre de 1902. BPCJF. Memorias AMORES CARREDANO, F. y GAVIRA BERDUGO, M.A. (2021). Actividad Arqueológica Preventiva de apoyo a la consolidación del Frente Oriental del Palacio Ducal de Marchena. GAVIRA BERDUGO, M.A. (2017). Memoria final de la Intervención Arqueológica Preventiva en el Mirador Almohade del entorno del Portillo. Marchena (Sevilla). Grabados Grabado de Marchena y Osuna (Original de Civitates Orbis Terrarum), 1575. ICGC. Grabado de Marchena a color (Original de Civitates Orbis Terrarum ), 1575. Colección privada Juan Luis Ravé Prieto. Grabado de Marchena (Original de Hispania: Tamen non odit), 1630. IECA. Grabado de Marchena (Original de Les delices de la Espagne), 1715. IECA. Pinturas E xvoto de la Hermandad de la Vera Cruz con vistas de la Plaza Ducal de Marchena, 1819. Hermandad de la Vera Cruz de Marchena. Dibujo del Cristo de San Pedro de Marchena. Salvador Azpiazu Imbert, 1898. MBAA. Dibujo de la Vereda de Osuna y paso del Corbones. Salvador Azpiazu Imbert, 1898. MBAA. Dibujo de las Ruinas del Palacio del Duque de Arcos en Marchena. Salvador Azpiazu Imbert, 1915. MBAA. Dibujo del Convento de Santa Clara en Marchena. Salvador Azpiazu Imbert, 1915.
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 136 5. FUENTES DE INFORMACIÓN MBAA. Fotografías Colección de negativos monocromos sobre Marchena. Salvador Azpiazu Imbert, 1890/1927. AMVG. Trece fotografías sobre Marchena de la Colección Roisin, primer tercio del sig lo XX. IEFC. Ortografías y cartografías de Marchena. IGN. Selección de fotografías de Marchena, 1890/1950. FUS. Colección de fotografías sobre el patrimonio de Marchena de Juan Luis Ravé Prieto. Colección de fotografías sobre Marchena de Salvador Azpiazu Imbert, Siglos XIXXX. AMVG. Fotografías Siglo XXI (Elab. prop. y diversa autoría). Cartografías y planimetrías Plano geométrico de Marchena. Manuel Espínola Quintana, 1826. RAH. Plano de la Villa de Marchena. Eduardo García Pérez, 1868. AHMM. Plano de la Villa de Marchena. Alfred Coullaut Boudeville, 1899. AHMM. 5.3 Recursos internet. paisajeyterritorio.es guiadigital.iaph.es bibliotecaspublicas.es repositorio.iaph.es marchena.es fama.us.es
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 137 6. DOCUMENTACIÓN FOTOGRÁFICA 6.1 Vistas generales Ref. en doc. Nombre archivo Descripción o pie de foto: Autoría: Foto 1 Figura 63 Panorámica de Marchena desde la carretera A 380 Germán Reyes Mota Foto 2 Figura 64 Visual parcial de Marchena desde San Agustín Germán Reyes Mota Foto 3 Figura 65 Panorámica de la zona noroeste de Marchena donde se emplaza el silo de granos. Germán Reyes Mota Foto 4 Figura 66 Arrabal de San Miguel Germán Reyes Mota Foto 5 Figura 67 El cerro de la Mota desde el camino de los Reginitos. Antonio Martín Díaz ... 6.2 Otras vistas Ref. en doc. Nombre archivo Descripción o pie de foto: Autoría: Foto 1b Figura 68 Vista de la plaza Ducal desde el antiguo cabildo Germán Reyes Mota Foto 2b Figura 69 Calle Obispo Salvador Barrera Germán Reyes Mota Foto 3b Figura 70 Celebración de “El Mandato” en la Plaza Ducal. Diego Carmona Romero Foto 4b Figura 71 Panorámica de Marchena desde el cerro de la Mota. Alberto Loya Castillo Foto 5b Figura 72 El cerro de la Mota Autor desconocido ...
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 145 5.1. Conclusiones El presente estudio de investigación finaliza con una síntesis de las consideraciones obtenidas en el desarrollo de los apartados anteriores. Las mismas responden a aspectos vertebradores como los objetivos, la metodología y las posibles repercusiones del trabajo investigador, las exponemos a continuación. El asentamiento de Marchena ubicado en plena campiña de Sevilla puede reconocerse como arquetipo de las ciudades de carácter nobiliario del territorio de la Baja Andalucía, y de acuerdo con ello, se le arroga al paisaje de Marchena una amplia dimensión simbólica, trascendente e identitaria que hacen del mismo un caso de manifiesta singularidad. A lo largo de este Trabajo Final de Máster hemos pretendido constatar y desvelar cómo el paisaje de Marchena se ha generado, en gran parte, por las influencias de la implantación del modelo de ciudad nobiliaria. Dado el carácter urbano del asentamiento, se ha estudiado la caracterización del paisaje en torno a la construcción histórica del territorio, con el foco puesto desde la configuración de Marchena como Villa Ducal de los Ponce de León. Este paisaje se construye de forma dinámica y pragmática fruto de la acción prolongada del hombre, debiéndose observar desde una perspectiva amplia que permita apreciar su excepcionalidad respecto a otros paisajes. Asociados a los procesos históricos que han definido este paisaje, encontramos en Marchena múltiples elementos patrimoniales -materiales e inmaterialescon valores patrimoniales e intrínsecos que proporcionan identidad colectiva. La metodología empleada nos ha permitido un mejor acercamiento a la dimensión patrimonial del territorio. Comenzando por dilucidar los procesos históricos que habrían marcado la evolución del territorio Marchena, lo que condicionaría el proceso de documentación marcado por una profusa revisión bibliográfica. La búsqueda de información previa sobre el desarrollo de la Villa Ducal de Marchena, y otros ejemplos urbanos de la geografía no solo española sino también italiana, han sido determinantes para producir un marco teórico adecuado al carácter del paisaje. A lo que se suma, la lectura de datos sobre aspectos diversos del patrimonio marchenero en relación con el paisaje y a partir de diversas fuentes según un criterio de autenticidad. Reforzado además con el tratamiento de documentos de carácter primario de diversa tipología y procedencia. También, parte de la metodología implicaba un trabajo de campo, el cual ha permitido discernir y visualizar las características del territorio, y, por ende, su tensión constante de continuidades y discontinuidades reflejadas en el paisaje. La propia experiencia del autor, la percepción del paisaje in situ a través de los sentidos, ha sido útil para el proceso de entendimiento del paisaje. Se ha captado la realidad presente del paisaje con una recopilación fotográfica, y esta se ha ido cotejando, con otros EPÍLOGO 05 Figura 74. Puerta del Tiro de Santa María intramuros. Elab. prop. (2021).
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 146 documentos fotográficos de diferentes etapas temporales, facilitando la aproximación a las claves de la evolución del paisaje. A ello sumamos el análisis de cartografía histórica y ortografías aéreas. La elaboración de cartografía especifica mediante los datos hallados y verificados, hubiese reforzado el entendimiento global de la caracterización del paisaje, por lo que queda pendiente. Hemos alcanzado en gran medida los objetivos planteados al comienzo del estudio. En primer lugar, la investigación ha reconocido como el territorio de Marchena es una construcción histórica en la que han interaccionado de forma compleja componentes culturales de diversa procedencia, en simbiosis con el medio campiñés, en concreto, hemos acabado por determinar el transcendental valor de influencia de la casa de Arcos, como principales promotores del desarrollo urbano del asentamiento en alas de la configuración nobiliaria, y como tal, artífices de la definición cultural del paisaje objeto de estudio. Todo ello lo manifiestan con autenticidad los diversos recursos patrimoniales asociados al carácter urbano del espacio patrimonial. El marco analítico generado da respuesta a objetivos específicos establecidos en el planteamiento investigador. La lectura historiográfica de la Villa Ducal se ha cumplido, atendiendo a la lógica relación de la historia de la misma villa, con el devenir histórico del propio linaje de los Ponce de León que incidiría sobre la primera. Apreciamos que el momento cumbre de finales del siglo XV experimentado por el linaje de los Ponce de León, tuvo una gran trascendencia en la historia de la casa de Arcos, y del mismo modo, en Marchena, ya que se configuró como lugar depositario y representativo del honor y grandeza de la Casa. Por ampliar, nos faltarían pinceladas sobre la administración del Estado nobiliario desde Marchena, al igual que, sobre las actuaciones ducales en pro del desarrollo económico de la Villa Ducal y acerca de las actividades socioeconómicas propias del territorio. Nos hemos aproximado desde la historia a la evolución urbana del territorio de Marchena, permitiendo la comprensión del proceso de formación de su paisaje. Se ha seguido una secuencia cronológica que arranca en los siglos bajomedievales, continúa con la implantación del modelo de ciudad nobiliaria en la modernidad, y se extiende hasta las transformaciones contemporáneas de la ciudad. Del proceso de análisis de la formación del paisaje destacaríamos la configuración y consolidación del perfil urbano desde el siglo XVI, mediante hitos urbanos que representan las torres de San Juan, San Miguel, San Sebastián, Santa María y San Agustín. Esta última edificación ubicada estratégicamente por voluntad ducal en la zona más elevada del arrabal de San Miguel, con el presumible objeto de dominar la imagen de la villa. Asimismo, hacemos hincapié, en el antes y después que supuso la época decimonónica, por las transformaciones urbanas venidas de las desamortizaciones, a
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 147 lo que se sumó, la quiebra de la casa de Osuna que repercutió de forma radical en el entorno del cerro de la Mota, alterando negativamente a sus componentes culturales. Aún sin palacio ni duques, consideramos, que la memoria colectiva de Marchena permanecería impregnada de la significación que durante siglos supuso y aportaría el ser Villa Ducal de la casa de Arcos. La ciudad de Marchena no se entendería sin su pasado histórico vinculado a los Ponce de León. Por otro lado, de la existencia de un paisaje con identidad y esencia propia dan prueba los recursos asociados a la evolución temporal de la Villa Ducal y su paisaje, que hemos reconocido apreciando su valor cultural. Nos referimos a recursos materiales como sus torreados muros, sus personales campanarios, o el urbanismo de sus arrabales históricos donde se insertan fundaciones monásticas, que hacen ostensible la acción estratega de los duques de Arcos trazando física y mentalmente la ciudad y su imagen. Y de igual modo, arrojan luz sobre la patrimonialización del paisaje de Marchena un compendio de genuinos recursos inmateriales vivos, relacionados directa o indirectamente con el pasado ducal, visibles en su expresión máxima en torno a las manifestaciones y expresiones culturales de la Semana Santa. También, el análisis de las percepciones ha dado sus frutos, en consonancia a los abundantes referencias gráficas y textuales sobre Marchena que hemos recopilado de los siglos XVI al XX. El estudio de las percepciones sociales de Marchena afrontado contribuye a completar la información sobre actividades y usos con valores o sobre ciertos momentos claves en la historia del territorio marchenero. Incluso, se denota la diversidad de miradas sobre este paisaje que contribuyen a su reconocimiento con significaciones sociales. De igual forma, se ha cumplido con el objetivo de generar un discurso propositivo para la activación del patrimonio cultural de Marchena, lo evidencian la propuesta de Red de Ciudades y Villas Ducales de España y la Propuesta de Paisaje de Interés Cultural. Hay que señalar que el análisis de caracterización desarrollado en el marco analítico ha servido para la elaboración de la ficha de datos del paisaje de Marchena, documento estratégico para su reconocimiento e inclusión en el R-PICA, donde se desgranan con mayor grado de detalle algunos aspectos requeridos para la caracterización del paisaje. Evidenciamos la necesidad de continuar profundizando en la caracterización del paisaje de Marchena, la línea de investigación sobre la dimensión paisajística de este territorio no se agota. En base a lo aquí avanzado, pueden generarse nuevos estudios que desarrollen, aún más, ciertos aspectos relacionados con la percepción social pasada y presente, o la incidencia de ciertas actividades y usos, como las agrarias, asociadas al ámbito de este paisaje. En cuanto al resto del patrimonio cultural de
La Villa Ducal de Marchena: génesis de un paisaje cultural 148 Marchena, creemos necesarias futuras investigaciones sobre la implantación monacal que confirió a la ciudad un marcado carácter conventual, e igualmente, se requeriría mayor desarrollo de conocimiento acerca de las diversas y particulares manifestaciones festivo-ceremoniales, que acontecen en el espacio urbano marchenero desde el pasado. Todo esto, consideramos prolongaría el desarrollo de conocimiento acerca de la Villa Ducal de Marchena. La Red de Ciudades y Villas Ducales de España que proponemos redundaría en la activación de sitios ducales como Marchena. La funcionalidad del patrimonio cultural de estas localidades podría acentuarse si se implantase de forma efectiva dicha red mediante un modelo de turismo sostenible. Este Trabajo Final de Máster contribuye a poner el acento sobre una tipología de patrimonio como el paisaje, aún hoy sin amparo legislativo en la normativa andaluza, pero transcendental en la dimensión patrimonial del territorio, según ya se refleja en el POTA. Estudios semejantes al presente, y otros relacionados que proliferen en el futuro desde el ámbito académico, proporcionan visibilidad a los paisajes históricos urbanos o culturales como el de Marchena. Con la elaboración de la Ficha de Datos de Agentes Externos del paisaje de Marchena propuesta en nuestra investigación, impulsamos el reconocimiento de este paisaje como un Paisaje de Interés Cultural, y su inclusión al R-PICA. No nos hemos limitado solo a esto, en base a los impactos y amenazas del patrimonio estudiado, se aportan una serie de recomendaciones orientadas a la puesta en valor del paisaje de Marchena, poniendo el acento en la preservación, sensibilización y dinamización. Se aprecia cierta falta de conciencia ciudadana, no generalizada, acerca de los valores patrimonial asociados al paisaje, observándose una tendencia a la homogeneización en las intervenciones urbanas contemporáneas. Concluimos que la gestión del paisaje patrimonial de Marchena requeriría en primera instancia de la aplicación y gestión eficiente del propio Plan de Protección del Conjunto Histórico de Marchena. Cerrando las consideraciones finales, consideramos que Marchena se halla en el presente en un momento decisivo para el futuro de su patrimonio cultural, un factor notable en la senda de su desarrollo sostenible. Estamos ante una ciudad de gran carga patrimonial en la que se han producido intervenciones que han agredido irreversiblemente la integridad de ciertos valores culturales, aunque no se haya llegado a una situación extrema al igual que ha sucedido en otros lugares. En la actualidad, se han llevado a cabo, y se proyectan, plausibles intervenciones patrimoniales que vienen a dar respuesta a la ingente necesidad de activar el legado patrimonial heredado. Pero nos atrevemos a incidir, en que las grandes intervenciones de la política municipal no son suficientes, los valores culturales de Marchena no residen de forma aislada en sus murallas y Palacio Ducal, pues tanto su arquitectura religiosa como doméstica es igualmente contenedora
MARPH21 | Trabajo Fin de Máster 149 de valores culturales esenciales en la definición particular y única del conjunto urbano y paisaje de esta ciudad media, sin olvidar, otros componentes materiales e inmateriales de considerable importancia. Marchena representa un conjunto global de valores culturales, materiales e inmateriales, y, por ende, todos y cada uno de estos, deben ser preservados para mantener valores como la integridad, la autenticidad y el personalismo. Esto que exponemos, debe ser entendido y asumido por todos los agentes implicados en las diferentes escalas de gestión patrimonial de la ciudad. En definitiva, el presente constituye un punto de inflexión para Marchena, en tanto puede decidir, por un proyecto de ciudad marcado por una gestión eficaz y consecuente con su patrimonio donde se apueste por criterios de conservación, integridad y autenticidad, o bien, apostar por un proyecto de ciudad con una deficiente gestión del patrimonio, que no sea capaz de afrontar la salvaguarda integral de todos los valores culturales vigentes aún en la ciudad. La ciudad y el paisaje de Marchena son presente y futuro, cambian y se transforman al compás del tiempo, pero debemos velar por la preservación de sus valores culturales, generadores de una identidad propia y esenciales en el desarrollo sostenible de este territorio.
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