El factor humano en la defensa de tierra firme: sueldos en Cartagena de Indias, 1700-1788
Full text
64 EL FACTOR HUMANO EN LA DEFENSA DE TIERRA FIRME: SUELDOS EN CARTAGENA DE INDIAS, 17001788. José Manuel Serrano Álvarez Universidad de Sevilla Aunque no desdeñamos un ápice el valor táctico y estratégico jugado por las fortificaciones y la marina en la defensa de las Indias, consideramos de vital importancia el componente humano, puesto que de él dependían en realidad todos los resortes de la defensa. Las tropas, su organización y funcionamiento, la dirección de las mismas, y todos los elementos relacionados con los hombres constituyen a nuestro entender el factor clave de cualquier estrategia defensiva. En el caso que nos ocupa de Tierra Firme en el siglo XVIII, las tropas constituyen la base misma del sistema defensivo americano, y tanto su número como su adiestramiento y cuidado constituyeron desde siempre un factor muy importante para las autoridades políticas en España y América. De todas las guarniciones de Tierra Firme, Cartagena de Indias no sólo es la más importante sino también la que mejor conocemos. Su guarnición va a sufrir profundos cambios a lo largo de todo el siglo XVIII y por tanto ha sido necesario dividir convenientemente sus problemas de gasto militar en tropas en función de una serie de parámetros previos. Para intentar realizar un análisis real y objetivo de la estructura del gasto ha sido imprescindible separar los elementos internos que la componían, porque en realidad lo que tratamos de establecer es la cuantía de las distintas escalas de sueldos que, en una guarnición tan compleja como esta, a menudo se confundían. La guarnición de Cartagena se compuso a lo largo de todo el siglo, en función de sus valores de gasto, en tres escalas o categorías de sueldos que hemos diferenciado con claridad: la guarnición fija, las milicias y las tropas peninsulares. En este estudio nos centraremos fundamentalmente en la guarnición fija y su evolución desde 1700 a 1788.
65 La única forma de establecer una relación efectiva entre el gasto en sueldos militares y su posible eficacia es precisamente separando sus componentes internos ya que éstos sufrieron agudos cambios a lo largo del siglo. La guarnición evolucionó con el paso de los decenios, y en función de esto, también su coste teórico. Y es precisamente en esto último en lo que queremos incidir ya que se va a tratar de establecer una escala entre los gastos teóricos de la guarnición y los efectivamente realizados, todo ello puesto en concomitancia con las tropas que sirvieron realmente en cada momento. Aunque un análisis general puede ser válido, pensamos que la consideración por separado de cada uno de sus componentes puede arrojar más luz sobre cuál fue verdaderamente la problemática y la efectividad del gasto en tropas en Cartagena de Indias. Por otra parte, debemos añadir aquí que las dificultades han sido muchas a la hora de realizar una adecuada selección de cada uno de estos componentes internos. La documentación se ha mostrado muy oscura al respecto y ha sido necesario separar partida a partida cada uno de los valores expresados. Para las décadas finales del XVIII ha sido posible realizar esto con gran precisión, pero en la primera mitad del siglo la documentación en muchas ocasiones solapaba unos elementos con otros. En la mayoría de los casos se han podido separar adecuadamente pero en algunos, especialmente los relacionados con las milicias, han surgido no pocas dificultades. La guarnición de Cartagena sufrió muchos cambios reglamentarios a lo largo de su dilatada historia y todos afectaron en mayor o menor medida a su costo. Desde este último punto de vista, que es el que nos interesa ahora, la guarnición que de un modo permanente estuvo encargada de la defensa de la ciudad sufrió los siguientes cambios. 1.En 1700 se estableció según el pie antiguo una guarnición cuyo costo total era de 165.789 pesos anuales 1 . 2.En 1721 un Reglamento estructuró la guarnición fijando su cuantía total en 86.310 pesos 2 . 1 .- AGI, Santa Fe 938.
66 3.En 1736 el Reglamento que creaba oficialmente el Batallón Fijo de Cartagena estableció su costo en 130.484 pesos 3 . 4.En 1773 se creaba por fin ante las acuciantes necesidades militares el Regimiento Fijo de Cartagena cuyo coste total ascendía a 220.000 pesos 4 . 5.En 1784 se reestructura el Regimiento Fijo perdiendo uno de los dos batallones que tenía y haciendo que su costo total fuera de 136.446 pesos 5 . Con estos datos de costo teórico es posible establecer una relación directa con los gastos reales de la guarnición entre 1700 y 1788 gracias a la comparación que podemos efectuar con el siguiente cuadro en el que se indican los gastos llevados a cabo sobre el Fijo de Cartagena de manera mensual a lo largo de todo el período estudiado. Téngase en cuenta que en ningún modo están incluidos en esta tabla el resto de gastos militares devengados por sueldos de unidades distintas del Fijo, ya que como se indicó serán tratados separadamente. 2 .- Ibid. 3 .- Ibid. 4 .- AGI, Santa Fe 945. 5 .- AGI Santa Fe 949.
67 TABLA 1. GASTOS MENSUALES DEL FIJO DE CARTAGENA 6 6 .- AGI, Contaduría 1422,1423,1424,1425,1426,1427, 1428A, 1428B, 1429, Santa Fe 1097,1098,1099,1100,1101,1102,1103. Cantidades siempre en pesos de a ocho.
68
69 Según los datos arriba expuestos, las cantidades absorbidas por las distintas unidades que componían el Fijo de Cartagena de Indias se elevaron a 8.442.766 pesos, lo que supuso un 58 % del total de gastos en sueldos militares entre 1700 y 1788, que ascendieron a un total de 14.561.110 pesos. Como no podía ser de otra forma, las cantidades devengadas por el Fijo demuestran su importancia en el conjunto del gasto militar de esta categoría al tratarse de la unidad militar que de manera continua debía encargarse de la defensa de la plaza, independientemente de cuál fuera su estructura o composición. Ahora bien, es necesario saber si el gasto originado por esta unidad estuvo a la altura de lo que teóricamente debió ser según lo estipulado en los distintos reglamentos que hemos mencionado. Siempre en teoría y según las disposiciones oficiales, el gasto total por sueldos del Fijo de Cartagena debió ser entre 1700 y 1788 de 12.569.911 pesos, es decir, una media anual de 141.235 pesos. Sin embargo el gasto efectivo deparó una cantidad de 8.442.766 pesos -media anual de 94.862 pesos-, y por tanto un porcentaje del 67 % sobre lo prefijado oficialmente. Esto indica un porcentaje de efectividad de pago sobre la tropa que podemos calificar de moderadamente aceptable. En sus líneas generales, la evolución de los sueldos del Fijo de Cartagena fue bastante irregular. Durante el reinado de Felipe V la tendencia fue claramente basculante con niveles de pago cercanos a los 100.000 pesos en algunos años pero con otros en los que las curvas se mantuvieron muy por debajo de los 50.000 pesos anuales. La etapa de neutralidad de Fernando VI mostró una tendencia radicalmente opuesta. Los pagos a la tropa no sólo fueron más estables sino que estuvieron muy cerca de los prefijados en teoría. La subida al trono de Carlos III incidió nuevamente sobre la tendencia pero en un sentido claramente ascendente. En función de estos últimos apuntes se puede inferir que la guarnición pasó por dos etapas bien diferenciadas. La primera, que abarcó desde los comienzos del siglo hasta el final de la guerra en 1748, estuvo caracterizada por una aguda crisis interna en lo referente a los sueldos de la guarnición. El primer reglamento introducido en 1700 se ve necesitado de cambios en 1721 ante el evidente desfase entre lo reglamentado y lo efectivamente pagado. Hasta bien entrada la década de 1720, la guarnición no cobra sus
70 sueldos en unos niveles de meridiana efectividad, y de hecho la tendencia ligeramente decreciente de los pagos en la década de 1730 obliga de nuevo a un cambio: esta vez será el reglamento de 1736 el que creará definitivamente el Batallón Fijo de Cartagena. Incluso así, sólo la llegada de la guerra en 1739 disparará ostensiblemente los sueldos de la guarnición más por las evidentes necesidades de defensa que por un cambio efectivo de la tendencia. Con todo, después de la notable crisis de 1741 en la que la propia guarnición estuvo a punto de sucumbir ante el ataque de Vernon, los niveles de gastos caen bruscamente de nuevo dibujando desde entonces y hasta el final del conflicto una línea claramente zigzagueante. La segunda etapa, que se desarrolló desde 1748 hasta el final del reinado de Carlos III tuvo un carácter mucho más estable. Por primera vez en el siglo los cambios reglamentarios parecen afectar a la guarnición. adecuándose a las nuevas estructuras internas del elemento humano, es decir, a las modificaciones de costos. El reglamento de 1736 y los gastos prefijados fueron ahora, y por primera vez, cumplidos en unos grados de efectividad antes imposibles de alcanzar. Las modificaciones posteriores de 1773 y 1784 fueron igualmente cumplidas en unos niveles aceptables. Los problemas de la guarnición fija de Cartagena parecieron haberse solventado hacia el final de siglo. La guerra fue nuevamente un factor determinante, especialmente la de 1739 que, sin duda, salvó a la guarnición de una grave crisis. Pese a todo, la coyuntura bélica de 1739 a 1748 afectó a las pagas de la guarnición de una forma menor de lo esperado como así lo denotan las caídas habidas inmediatamente después de la crisis de 17401741. La guerra de 1779 fue, sin embargo, un gran acicate para la guarnición, algo fácilmente perceptible por la continua y progresiva subida de sus índices de gasto durante el conflicto. Los cambios reglamentarios hasta 1773 se hicieron al parecer siguiendo la evolución de los propios sueldos de la guarnición, ya que el reglamento de 1736 no pareció afectar directamente a los sueldos hasta bien entrada la década de 1750. En cambio, los reglamentos y modificaciones de 1773 y 1784 influyeron directamente en la progresión de los mismos sueldos, aunque bien es cierto, que la guerra de 1779 sin duda ayudó a mantener ese grado de cumplirniento.
71 Ahora bien, creemos que es imprescindible establecer una comparación entre la línea de gastos por sueldos del Fijo de Cartagena y el número de hombres que efectivamente sirvieron a lo largo de todo el período. Esta relación nos permitiría saber si los valores de gasto en sueldos militares de la guarnición permanente estuvo en efecto vinculado al estado real de la plaza, o si por el contrario existieron desfases que habría que explicar por otros factores. En la siguiente gráfica se encuentra dibujada la evolución de la guarnición fija a lo largo del siglo que nos ha permitido establecer una línea casi continua sobre su estado real. Por desgracia no ha sido posible encontrar los estados de la guarnición para todos los años, pero sí los suficientes como para no tener que realizar interpolaciones: la secuencia creemos que está claramente visible con los datos que hemos podido aportar, y permiten seguir nítida y claramente la evolución del personal militar adscrito a la guarnición de Cartagena de Indias durante todo el siglo XVIII. Tropa del Fijo de Cartagena, 17001788. La crisis de la guarnición es claramente perceptible desde los inicios del siglo hasta la creación del Virreinato de Nueva Granada y el comienzo de la guerra en 1739, después de la cual se produce un leve descenso hasta elevarse nuevamente hasta unos niveles que se mantuvieron muy estables durante la década de los 50 y buena parte de los 60. La introducción del reglamento de 1773 volvió a elevar el número de tropas
72 motivado por el cambio ascendente en su pie de formación para después caer tras 1784 coincidiendo con la segregación de uno de los dos batallones que integraban el Regimiento Fijo. Por tanto, la similitud entre las líneas de gasto y la de los efectivos humanos invita a pensar que la evolución de los primeros se produjo en función del aumento o disminución de los segundos, lo que quiere decir que no se viera afectada por otros factores. Es indudable que el elemento que más debió influir en la estructura y dinámica del gasto sobre el Fijo fue el situado. Puesto que el situado era una cantidad directamente relacionada con el sostenimiento del elemento humano de una plaza, sus fluctuaciones debieron afectar en mayor o menor grado al gasto sobre las tropas. Recordemos aquí que el situado de Cartagena, compuesto por las aportaciones conjuntas de Quito y Santa Fe, se mantuvo fijo en una misma cantidad a lo largo de todo el siglo: 67.611 pesos. Ahora bien, el situado de Cartagena se dispuso sobre su pie de guarnición a finales del siglo XVII y se mantuvo inalterado durante todo el siglo XVIII sin embargo, el Fijo evolucionó y modificó tanto sus costos generales como el número de sus efectivos permaneciendo el situado en la misma cantidad de dinero. Esto quiere decir que el mantenimiento del Fijo de Cartagena se separó en un momento dado de la tendencia de los situados, porque si los costos de la guarnición aumentaban y el situado se mantenía en las mismas cantidades las diferencias debían ser aportadas por otro elemento de financiación. Y este último elemento tuvo una doble vertiente: el préstamo y, sobre todo, las rentas propias de Cartagena. Para analizar este último aspecto creemos conveniente observar la siguiente gráfica en la que ya con todos los datos, podemos inferir con detalle las características del gasto militar del Fijo de Cartagena en relación con la evolución de los situados.
79 acabó uniéndose a la ya existente para crear la definitiva unidad de artillería de dos compañías. TABLA 3. GASTO MENSUAL COMPAÑIAS DE ARTILLERIA DE CARTAGENA 8 El costo total de estas compañías fue de casi medio millón de pesos, cifra nada desdeñable para un tipo de unidad militar que no gozaba de la reputación y prestigio ganados por el batallón Fijo de Cartagena. La evolución de los sueldos de los artilleros se muestra prácticamente idéntica a la seguida por la del resto de la guarnición, no arrojando grandes fluctuaciones tampoco. Después de unos primeros años en los que hubo ciertos desajustes por la compañía llegada de España, la recluta pudo permitir que sus dotaciones y sus gastos se situaran en unos niveles de eficacia bastante elevados, no evidenciando posteriormente mayores problemas. 8 .- AGI. Santa Fe 1098, 1099, 1100, 1101, 1102, 1103
80 Con todos los datos ya analizados se puede concluir que el gasto derivado de la guarnición fija de Cartagena desde 1700 a 1788, incluyendo ya a las compañías de artillería, se convirtió con mucha diferencia en el apartado de sueldos militares más elevado del enclave. La suma total de esos ochenta y nueve años se eleva a 8.936.957 pesos, lo que representó en relación con el conjunto de los gastos de la categoría de sueldos militares de esta etapa el 61,3% del total.
