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Equation Chapter 1 Section 1 Trabajo Fin de Grado Grado en Ingeniería de las Tecnologías Industriales Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Autor: Eduardo Crespo Martínez Tutor: Jose Miguel Vives Martínez Dpto. Organización Industrial y Gestión de Empresas I Escuela Técnica Superior de Ingeniería Universidad de Sevilla U Universidad de Sevilla Sevilla, 2025
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iii Trabajo Fin de Grado Grado en Ingeniería de las Tecnologías Industriales Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Autor: Eduardo Crespo Martínez Tutor: José Miguel Vives Martínez Dpto. Organización Industrial y Gestión de Empresas I Escuela Técnica Superior de Ingeniería Universidad de Sevilla Sevilla, 2025
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v Proyecto Fin de Carrera: Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Autor: Eduardo Crespo Martínez Tutor: José Miguel Vives Martínez El tribunal nombrado para juzgar el Proyecto arriba indicado, compuesto por los siguientes miembros: Presidente: Vocales: Secretario: Acuerdan otorgarle la calificación de: Sevilla, 2025 El Secretario del Tribunal
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vii A mi familia A mis maestros
viii Agradecimientos Este Trabajo Fin de Grado significa el fin de mi carrera universitaria en la Universidad de Sevilla, a la espera de futuros estudios relacionados. Por ello me gustaría dedicar este trabajo y mi experiencia en la universidad a las personas que han estado siempre ahí para apoyarme incondicionalmente. Darle las gracias a mi madre, por estar siempre ahí para lo que necesitara, por encontrar siempre un hueco para ayudarme, apoyarme y escucharme en los días que más lo necesitaba. Gracias a mi padre, por sus ánimos y la confianza que siempre ha prestado en mí, aun cuando las cosas no han ido como esperaba siempre has sabido confiar en mí y hacer que me exigiera más porque sabes lo que soy capaz de lograr cuando me lo propongo. Gracias a los dos por enseñarme con vuestro ejemplo a no rendirme nunca. Gracias a mi hermana por sus bromas, experiencia y ayudarme en todo aquello que necesitaba, eres el gran ejemplo de que la constancia es la clave del éxito. Gracias a mi novia, tú siempre has sido mi mayor fan, has celebrado mis éxitos incluso más que yo. Gracias por recordar las fechas de los exámenes mejor que yo, por escucharme, animarme y confiar en mí durante toda esta etapa de mi vida, gran parte de que pueda cerrar esta etapa es gracias a ti y a mi familia. También dar las gracias a su familia por apoyarme, quererme y celebrar cada asignatura aprobada como si fuese hijo suyo. Gracias al resto de los familiares, amigos y a aquellas personas que he conocido durante esta etapa, cada uno de vosotros habéis hecho que esta etapa fuese más amena de una forma o de otra. Por último, gracias a mi tutor por ayudarme a realizar este trabajo y poder dedicarme todo su tiempo, ayuda y opinión. Estoy muy agradecido por tu paciencia y el saber cómo guiarme durante este trabajo. Gracias. Eduardo Crespo Martínez Sevilla, 2025
ix Resumen Este Trabajo Fin de Grado explora cómo las tecnologías de la industria 4.0 pueden ayudar a que las cadenas de suministro sean más resilientes y robustas ante distintas disrupciones. Dentro de la totalidad de la cadena de suministro y sus distintos sectores se ha centrado en el sector automotriz. Para ello, se ha realizado una revisión sistemática de la literatura, centrada en identificar los riesgos más comunes que afectan a estas cadenas y en entender cómo las empresas del sector han respondido ante diferentes disrupciones. A lo largo del trabajo, también se contextualiza cómo funciona una cadena de suministro automotriz y se analizan las tecnologías de la Industria 4.0 que están siendo aplicadas como el Internet de las Cosas, la Inteligencia Artificial, el Big Data o el Blockchain para mejorar su capacidad de adaptación y recuperación. El objetivo ha sido reunir una visión clara de cómo la digitalización puede convertirse en una herramienta clave para hacer frente a los retos actuales, aportando conclusiones que puedan servir tanto para futuras investigaciones como para la toma de decisiones en el entorno empresarial.
1 1 INTRODUCCIÓN En los últimos años, la cadena de suministro automotriz (CSA) se ha enfrentado a disrupciones que han puesto a prueba su funcionamiento, provocando en algunos casos cierres temporales de fábricas y, en otros, el cierre definitivo de muchas empresas. Estos episodios han sido consecuencia de la creciente complejidad y globalización de las redes de suministro, poniendo de manifiesto la vulnerabilidad que presenta este sector ante eventos imprevistos. Por ejemplo, en el primer y segundo trimestre de 2020 se registró una caída en la producción de automóviles de aproximadamente el 9,6%, una cifra que, según diversos estudios, refleja el profundo impacto de la crisis sanitaria conocida como la COVID-19 (Frieske & Stieler, 2022). Aunque la industria automotriz ha debido hacer frente a desafíos anteriores como el terremoto de Tohoku en Japón en el año 2011, el Brexit en Reino Unido, incendios en plantas de proveedores estratégicos para este sector, la explosión en la planta nuclear de Fukushima o explosiones en los puertos de Beijing, la pandemia de la COVID-19 destacó por su alcance global, su capacidad de paralizar simultáneamente múltiples eslabones de la cadena de suministro (CS), así como por su prolongada duración y alta incertidumbre (Eldem et al., 2022). Esta situación motivó un replanteamiento estratégico por parte de los responsables empresariales y de logística, quienes comenzaron a explorar nuevas medidas para fortalecer la resiliencia de sus redes e intentar mantener así una mayor ventaja competitiva que los diferencie del resto de la competencia. Uno de los problemas más evidentes que ha afectado a la CSA en los últimos años ha sido la escasez de semiconductores, un componente necesario en la fabricación de automóviles de la actualidad, cuya demanda ha aumentado considerablemente debido al avance tecnológico en los vehículos. Esta escasez ha provocado retrasos significativos en la producción de diversas plantas a nivel mundial (Frieske & Stieler, 2022). La fuerte dependencia de proveedores ubicados en regiones de menores costes de producción, como el sudeste asiático, ha puesto de manifiesto la necesidad de diversificar las fuentes de suministro y reforzar la capacidad de respuesta ante crisis en las que el cierre de fronteras representa un obstáculo relevante para la continuidad operativa. A su vez, la crisis en el transporte marítimo y las variaciones en el precio de las materias primas han contribuido a un aumento significativo en los costes logísticos (Jum’a et al., 2024). En este contexto, la adopción de tecnologías vinculadas a la Industria 4.0 (I4.0) ha cobrado especial relevancia. Soluciones como la Inteligencia Artificial (IA), el Internet de las Cosas (IoT), Blockchain, la
2 2 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Automatización Avanzada y el Análisis de Datos están siendo consideradas como herramientas estratégicas para mejorar la adaptabilidad y eficiencia de las CS. Según diversos estudios, la efectividad de una CS dependerá en gran medida del grado de integración de dichas tecnologías digitales (Spieske & Birkel, 2021). Este trabajo tiene como propósito analizar en profundidad la interrelación entre las tecnologías emergentes y la resiliencia en las CSA. Para ello, se llevará a cabo una revisión de la literatura especializada, identificando las tecnologías que han demostrado ofrecer mayores beneficios y aquellas ya implementadas en el sector con el objetivo de incrementar la capacidad de adaptación ante disrupciones. Además, se examinarán estrategias orientadas al fortalecimiento de la CS, junto con ejemplos reales de aplicación en distintas empresas. Finalmente, se discutirán los principales desafíos actuales y futuros, con el fin de proponer soluciones viables y sostenibles para el sector.
3 2 METODOLOGÍA En el marco de estudio de este Trabajo de Fin de Grado (TFG), se ha utilizado una metodología de investigación llamada “Revisión Sistemática de la Literatura” (SLR, por sus siglas en inglés: “Systematic Literature Review”). Esta metodología es una de las más rigurosas y reconocidas para la recopilación y análisis de literatura académica, ya que permite obtener una visión clara y estructurada de los trabajos previos, dejando claro los pasos a seguir durante la investigación y las tendencias emergentes dentro de un campo de estudio específico. La SLR es especialmente útil para proporcionar una base sólida de evidencia empírica que guía el desarrollo del conocimiento en áreas complejas, como es el caso de este estudio con la CSA. El uso de la SLR en esta investigación sigue una estructura similar a la propuesta que aparece en el artículo de Han et al. (2020), quienes detallan cómo aplicar este enfoque en la identificación de temas clave en estudios previos, la selección de artículos relevantes y la formulación de conclusiones basadas en la evidencia recopilada. Este artículo ha sido fundamental para obtener una correcta orientación sobre la aplicación de esta metodología y para estructurar adecuadamente la búsqueda y el análisis de literatura sobre la CSA, asegurando la exhaustividad, calidad y relevancia de los materiales seleccionados. De manera similar a lo descrito en el artículo mencionado, este TFG comienza con una introducción que contextualiza la importancia del estudio y da paso al tema sobre el cual se va a investigar, seguidamente se expone la metodología seguida para la búsqueda y selección de artículos relevantes. Posteriormente, se realiza un análisis exhaustivo sobre la CSA, en él se explica lo que es la CS, sus diferentes eslabones, qué diferencia la CSA de otras CS y concluye con las respuestas a las preguntas planteadas anteriormente, que permiten obtener una visión clara sobre los retos y soluciones actuales en este campo. Por último, se ofrece una conclusión de todo lo investigado y aprendido en este estudio para poder dar información detallada tanto de las respuestas ofrecidas como del tema investigado. A continuación, se presenta una Figura que ilustra los cinco pasos fundamentales del proceso de una SLR, traducidos al español y adaptados del estudio de Denyer & Tranfield (2009). En esta figura se explica de manera visual los pasos que guían toda la metodología aplicada en este trabajo como ya se ha comentado previamente en el anterior párrafo.
4 4 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Figura 1. Los cinco pasos de una SLR Paso 1: Formulación de las preguntas de investigación Como se observa en la Figura 1, el primer paso de una SLR consiste en la formulación de preguntas de investigación claras, específicas y bien estructuradas, que orienten todo el proceso de búsqueda de información. Previamente a este paso habría que realizar una búsqueda del tema a estudiar, ya sea un tema de interés propio o un tema necesario en la investigación el cual esté pendiente por estudiar. Estas preguntas deben abordar de manera precisa los problemas o vacíos de conocimiento que se desean resolver mediante el análisis de la literatura, es decir aquellos campos de interés o donde se pueda aportar información que sea escasa. En este caso, las preguntas de investigación están orientadas a abordar los principales desafíos y soluciones dentro de la CSA, especialmente en términos de resiliencia, tecnologías emergentes y estrategias de adaptación. Las tres preguntas de investigación formuladas para este estudio son las siguientes: Q1. ¿Cuáles son los principales retos que afronta la CSA en términos de resiliencia? Esta pregunta fue elegida debido a la creciente importancia de la resiliencia en las CS globales, especialmente en sectores tan sensibles y dependientes de una infraestructura global como es el sector automotriz. La crisis de los semiconductores, la pandemia de la COVID-19, y los conflictos geopolíticos han puesto en evidencia las vulnerabilidades inherentes a las CS, que ante la ocurrencia de una disrupción global o regional que afecte a su CS, se ve gravemente afectada aguas abajo en dicha estructura. Esta pregunta busca identificar cuáles son los principales obstáculos y retos que enfrentan las CSA con el objetivo de adaptarse a las interrupciones y minimizar el impacto de las crisis y así poder volver a un estado parecido o mejor, al previo a la disrupción lo antes posible. La resiliencia entendida
5 5 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura como la capacidad de adaptarse fácilmente a las alteraciones y recuperar el control operativo, aparece como un factor crucial para garantizar la continuidad de las operaciones en la industria automotriz. Esta investigación también evaluará cómo las empresas están implementando estrategias como la diversificación de proveedores dado que “el abastecimiento múltiple reduce los riesgos durante los periodos de interrupción y mantiene la competitividad entre proveedores” (Echefaj et al., 2024) o la reconfiguración de sus redes de suministro puesto que “las empresas deben rediseñar su cadena de suministro para reducir costes y plazos, disminuyendo la dependencia global” (Eldem et al., 2022) para mitigar estos riesgos y ser así lo más resiliente posible. En este sentido, diversos estudios destacan que “el objetivo de la resiliencia de la CS (SCRES) es recuperarse rápido o incluso en algunos casos lograr ventajas competitivas respecto a rivales” (Spieske & Birkel, 2021). Q2. ¿Cuáles son las tecnologías de la I4.0 que más están contribuyendo a fortalecer la resiliencia de la CSA? El objetivo de esta pregunta es identificar cuáles son las tecnologías de la I4.0 que más están contribuyendo a la generación de resiliencia, es decir, de todas las tecnologías que trae consigo la I4.0, cuáles son aquellas que mayor importancia tienen en términos de resiliencia o beneficios para la CSA. Por ello, en este estudio se analizarán más en profundidad aquellas que se consideren “mejores” dentro de toda la gama de nuevas tecnologías de la I4.0. La adopción de las tecnologías avanzadas de la I4.0 está revolucionando la forma en que las empresas gestionan sus CS. Tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA), el Internet de las Cosas (IoT), el Blockchain, y la Automatización Avanzada, entre muchas otras, están mejorando la visibilidad en tiempo real, la toma de decisiones informadas y la capacidad de respuesta ante disrupciones, ya que “Big Data, IoT, IA y Blockchain pueden respaldar la mejora de la SCRES” (Spieske & Birkel, 2021). Esta pregunta busca identificar cuáles de estas tecnologías están teniendo un impacto más profundo y tangible en la SCRES, puesto que según Carrillo et al. (2022) una de las mejores estrategias para mitigar los efectos de la COVID-19 ha sido la adopción de tecnologías I4.0. Al comprender el papel que juegan estas tecnologías, se pretende ofrecer una perspectiva sobre las mejores prácticas en la implementación de soluciones tecnológicas y su potencial para enfrentar crisis futuras. Esto ayudaría a un escenario de una nueva pandemia donde la mano de obra no disponible es uno de los factores más críticos que dañan a la CS, considerando que “las tecnologías I4.0 han sido un facilitador valioso gracia a su velocidad y escalabilidad que han ayudado a que muchas empresas pudiesen hacer frente a las disrupciones de la pandemia” (Spieske & Birkel, 2021). Q3. ¿Qué estrategias han adoptado las empresas automotrices para hacer sus CS más ágiles y resilientes? La industria automotriz se enfrenta a un entorno dinámico y cambiante, lo que ha llevado a las
6 6 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura empresas a adoptar nuevas estrategias para mejorar la agilidad y resiliencia de sus CS. En este contexto, es de gran importancia distinguir entre ambos conceptos: por un lado, la resiliencia se refiere a la capacidad de la CS para resistir, recuperarse y adaptarse ante las distintas disrupciones que se le presentan, mientras que por otro lado la agilidad se basa en la habilidad de una CS para responder de manera rápida y flexible ante cambios inesperados. Tal y como explican Spieske et al. (2022), “la agilidad es la capacidad de responder a una disrupción impredecible y comprende la visibilidad y la velocidad como elementos clave”. Factores como la transición hacia vehículos eléctricos, la escasez de componentes clave, y la necesidad de adaptarse a nuevas demandas del mercado, han impulsado a las empresas a reconsiderar y transformar sus métodos operativos. Esta pregunta explora qué estrategias específicas están implementando las empresas para afrontar estos retos, tales como la adopción de modelos de negocio más flexibles, la integración de tecnologías digitales que mejoran la recopilación de datos, la planificación de la producción y la seguridad cibernética como afirman en el artículo de Eldem et al. (2022), así como la optimización de sus relaciones con proveedores, y por último los resultados que están obteniendo gracias a estas decisiones. Además, se analizarán las mejores prácticas y enfoques innovadores que han demostrado ser efectivos en la gestión de la CSA. Paso 2: Localización de los artículos relevantes Una vez formuladas las preguntas de investigación, el siguiente paso consiste en identificar y seleccionar los artículos académicos de mayor relevancia que proporcionarán respuestas a las preguntas planteadas previamente. Este proceso implica realizar una búsqueda exhaustiva en bases de datos científicas y aplicar filtros que aseguren la relevancia y calidad de los artículos seleccionados. Para este trabajo, se utilizó la base de datos Web of Science (WoS), a la cual se accedió a través de la Universidad de Sevilla el 26 de febrero de 2025. La búsqueda inicial se centró en dos términos clave: "Supply Chain" (CS) y "Automotive" (automotriz). La búsqueda con el término "Supply Chain" arrojó 221.329 resultados, lo que muestra la amplia cantidad de investigaciones existentes en torno a este tema, pero es un tema bastante amplio en el cual se encuentran artículos de todo tipo de CS, por ello a continuación, se introdujo el filtro "Automotive", lo que redujo el total a 4.334 artículos. Esta sigue siendo una cantidad muy elevada de artículos para estudiar en profundidad, por lo que posteriormente, se aplicaron los siguientes filtros adicionales: • Idioma: En cuanto al idioma se seleccionaron únicamente artículos en inglés, dado que este es el idioma más comúnmente utilizado en las publicaciones académicas relevantes en el área y podría dificultar la traducción de otros artículos que no tuviesen este idioma.
7 7 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura • Año de publicación: Para asegurar que los artículos estuvieran alineados con los últimos avances en la investigación, y que estuvieran relacionados con las preguntas propuestas de las nuevas tecnologías, eventos como la COVID-19, la crisis de los semiconductores, etc. Se limitó la búsqueda a estudios publicados entre los años 2021 y 2025. • Tipo de documento: Sólo se seleccionaron artículos de investigación, excluyendo otros tipos de publicaciones como resúmenes de conferencias, comunicaciones breves y revisiones no sistemáticas, con esto se busca que los artículos finales elegidos tengan la mayor calidad posible. Esta selección con los distintos filtros empleados redujo el número de artículos a 88 resultados. Una vez que se había obtenido un número de artículos considerables para su revisión y estudio, a continuación, se procedió a un análisis más detallado de cada uno de estos artículos. En dicho análisis se revisaron los títulos y resúmenes de cada artículo resultado de los 88 para asegurar que se ajustaban adecuadamente a los objetivos de la investigación. Este proceso de revisión permitió descartar aquellos artículos que no eran directamente relevantes, y guardar aquellos que tenían gran importancia y que proporcionarían los mejores datos e información para responder a las preguntas formuladas en este estudio. Este análisis dio un conjunto final de 22 artículos, los que finalmente se utilizarían para desarrollar las respuestas a las preguntas de investigación y conformar así la base para el análisis posterior. Además de esos 22 artículos que forman la base, se añaden otras fuentes que, por su relevancia al tema, que hayan podido encontrarse, ya sea a partir de estos 22 o por otras vías. En la Tabla 1 se ven reflejados todos los criterios de selección y búsqueda empleados. Criterio Descripción Base de datos Web of Science (WoS), se accedió a través de la Universidad de Sevilla el 26 de febrero de 2025 Términos de búsqueda “Supply Chain” AND “Automotive” Idioma Solo artículos en inglés Año de publicación Artículos publicados entre el 2021 y 2025 Tipo de documento Artículos de investigación Revisión del documento Evaluación de títulos y resúmenes para comprobar su relevancia con las preguntas seleccionadas
8 8 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Resultado 22 artículos seleccionados para análisis Tabla 1. Criterio de selección de artículos Paso 3: Análisis y síntesis de los artículos seleccionados Una vez identificados los artículos relevantes, las preguntas de investigación definidas y definido el tema central del estudio, el siguiente paso fue realizar una lectura completa de todos y cada uno de los artículos con un posterior análisis detallado de los mismos, para asegurar que la información se adaptara y estuviese alineada con los objetivos de la investigación. El proceso de análisis incluyó la identificación de patrones comunes, la evaluación de los hallazgos principales de cada artículo y la comparación de enfoques, metodologías y resultados. La combinación de estos artículos proporcionó una base mucho más sólida sobre la cual empezar a resolver las preguntas y proporcionar una visión general sobre la CS actual, pasada y futura, así como generar una visión más amplia y profunda de los retos y soluciones en la CSA. En este análisis, se puso especial atención en la resiliencia, la digitalización y las mejores prácticas adoptadas por las empresas del sector. En este contexto, la digitalización se entiende como el proceso de convertir procesos y servicios analógicos en datos digitales, lo que conlleva a una mejor recopilación, análisis y uso de la información obtenida. Por otro lado, la I4.0 va más allá que la digitalización refiriéndose a la integración de tecnologías digitales avanzadas como las mencionadas anteriormente en los sistemas de gestión de la CS. La Figura 2 resume el proceso de selección y filtrado de artículos diseñado y ejecutado, desde la búsqueda inicial con las diferentes iteraciones que se han realizado por el camino añadiendo distintos filtros hasta la obtención de los 22 artículos finales que constituyen la base de esta investigación.
9 9 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Figura 2. Proceso de revisión para la selección de estudios.
17 17 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura inesperados que afecten negativamente a cualquier parte de la cadena. (Huang et al., 2023). En un contexto cada vez más globalizado, interdependiente y sensible a factores externos, como catástrofes naturales, tensiones geopolíticas o crisis sanitarias, las CS modernas han demostrado ser especialmente vulnerables este tipo de impactos. Según Christopher & Holweg (2011), la creciente complejidad de las redes de suministro globales ha elevado significativamente el riesgo de estos sistemas, a la vez que ha reducido la capacidad de anticipación y respuesta frente a interrupciones graves inesperadas. Entre todas las disrupciones recientes, ninguna ha evidenciado con tanta intensidad las debilidades estructurales del sistema logístico global como lo hizo la pandemia de la COVID-19. A diferencia de eventos previos, como terremotos, incendios o crisis en sectores puntuales, la pandemia se caracterizó por una afectación simultanea y prolongada de múltiples nodos de la cadena en todo el mundo, con un alto grado de incertidumbre sobre su duración (Spieske & Birkel, 2021; Spieske et al., 2022). Esto provocó un colapso coordinado de la oferta y la demanda, con consecuencias sin precedentes para sectores como el automotriz que presentan una alta globalización. Durante los primeros trimestres de 2020, la producción mundial de automóviles cayó un 9,6%, como resultado de los confinamientos, el cierre de fronteras y la paralización del transporte internacional (Frieske & Stieler, 2022). A ello se sumó una abrupta caída del consumo. Sin embargo, a finales de 2020, la demanda repuntó de forma inesperada, particularmente en China, generando el llamado “efecto látigo” que tensó aún más las CS que estaban debilitadas. Las ventas de turismos en China superaron en más de 500.000 unidades las previsiones iniciales (Frieske & Stieler, 2022), lo que desató una carrera global por abastecerse de piezas críticas para la producción en este sector, generando cuellos de botella a gran escala. Este desajuste entre oferta y demanda afectó especialmente a industrias altamente integradas, como la automoción. En regiones como West Midlands en Reino Unido, altamente dependientes del empleo en este sector, el impacto fue demoledor. En 2020, la producción de automóviles británica cayó un 29,3% respecto del año anterior, lo que supuso pérdidas estimadas en 13.000 millones de euros (Qamar et al., 2022). Empresas claves del sector en Reino Unido como son Jaguar Land Rover (JLR) registraron pérdidas superiores a los 1.000 millones de euros, evidenciando así la fragilidad incluso de los fabricantes más consolidados y relevantes del sector. La situación fue parecida en México, una región que está altamente vinculada con la CSA norteamericana. Durante el confinamiento, las exportaciones automotrices mexicanas cayeron un 42%, mientras que las ventas internas descendieron un 32% (Carrillo et al., 2022). La paralización de la producción en Estados Unidos arrastró consigo a proveedores y plantas instaladas en territorio mexicano, demostrando la interdependencia extrema de las cadenas regionales.
18 18 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura A esto se le suma que la COVID-19 se originó en China, uno de los principales fabricantes de piezas y componentes a nivel mundial, mostrando así las primeras interrupciones globales provocadas por las restricciones impuestas por este país. El sector manufacturero chino representa más del 35% del valor industrial, y hasta el 75% en el caso del sector automotriz (Huang et al., 2023). Esto explica por qué la suspensión temporal de la producción en China afectó de forma directa a empresas de Estados Unidos, Europa, Japón o América del Sur. La Figura 7 muestra cómo estas disrupciones, al afectar nodos centrales del sistema, provocaron una cascada de interrupciones a nivel global, evidenciando así la extrema fragilidad de la red logística internacional ante el cierre de fronteras o bloques en una región. Figura 7. Impacto de una disrupción a nivel mundial en la logística. (Coronavirus: ¿Cuánto Impacta En Las Cadenas De Suministros? | Conexión ESAN, n.d.) Durante las primeras seis semanas del confinamiento, se estima que el 90% de las plantas de automoción a nivel mundial cerraron. Empresas como General Motors o Ford recurrieron a líneas de crédito de emergencia para mantener su capacidad operativa. La producción de automóviles fue uno de los sectores más golpeados durante la pandemia también en los países de Europa central. En Hungría y República Checha la industria automotriz representa el 20% de las exportaciones de ambos países, contando con cuatro OEMs en Hungría y tres en República Checa. Estos países se beneficiaron de producir modelos más pequeños y baratos que son más populares durante las crisis económicas (Éltető et al., 2023). Por otro lado, la demanda de coches eléctricos, que rara vez se producen en la región de Centro Europa (CE), aumentó fuertemente incluso en 2020 y el alquiler y el uso compartido de vehículos se hizo más popular. En la República Checa, por ejemplo, todos los fabricantes de coches pararon su producción durante varias semanas en primavera de 2020, como muchos de sus proveedores (Éltető et
19 19 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura al., 2023). Las consecuencias de esta disrupción masiva fueron múltiples, como escasez de materias primas, retrasos en entregas, falta de repuestos, pérdida de capacidad laboral y un debilitamiento generalizado de la capacidad de respuesta de muchas CS (Eldem et al., 2022). Mas allá de esta pandemia, se pueden encontrar más eventos disruptivos que también han puesto a prueba SCRES. Por ejemplo, un incendio en una planta de un proveedor de frenos de Toyota en Japón provocó el cierre de 18 fábricas durante dos semanas, con pérdidas superiores a los 171,5 millones de euros (Manuj et al., 2024). Este tipo de incidentes, aunque a menor escala, demuestran cómo un único nodo critico puede poner en jaque a todo el sistema. En este sentido se identifican dos tipos de amenazas a la CSA: • Ataques aleatorios: fallos no planificados en nodos menores. Gracias a la estructura jerárquica de la CSA, suele mostrar buena robustez ante estos eventos, reorganizando flujos de suministro mediante nodos secundarios. • Ataques deliberados: interrupciones dirigidas a nodos clave, como grandes fabricantes o proveedores centrales. Estos ataques pueden provocar disrupciones severas y, en algunos casos, el colapso temporal del sistema (Yang et al., 2024). Este enfoque es importante para entender las limitaciones de los modelos tradicionales y la necesidad de integrar tecnologías emergentes, estrategias colaborativas con proveedores y análisis predictivo para construir CS resilientes. 3.4 Caso de estudio: Crisis de los semiconductores en la industria automotriz Una de las consecuencias más notorias de la pandemia fue la crisis de los semiconductores, un fenómeno que afectó de forma directa a la CSA y puso en evidencia su alta dependencia tecnológica y geográfica. Esta escasez no fue un hecho aislado sino el resultado de la aparición de múltiples factores en un corto periodo de tiempo: el incendio en la planta AKM en Japón, el parón de fábricas en Texas debido a una ola de frío, y otro incendio en la planta de Naka, también en Japón (Frieske & Stieler, 2022). Estos incidentes paralizaron la producción de componentes esenciales como sistemas de audio, navegación o control, elementos ya imprescindibles en los vehículos actuales. La magnitud de la disrupción fue tal que se estima que provocó pérdidas globales superiores a los 100.100 millones de euros (Manuj et al., 2024), afectando tanto a fabricantes como a consumidores. La industria automotriz, que representa aproximadamente el 11% del consumo global de semiconductores, fue uno de los sectores más afectados. Empresas como Audi, BMW, Mercedes, Ford,
20 20 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Volkswagen, Tesla, Toyota y Nissan se vieron obligadas a detener parcial o totalmente su producción (Frieske & Stieler, 2022). Ford, por ejemplo, reportó pérdidas estimadas entre 1.000 y 2.500 millones de dólares en sus beneficios de 17.910 millones de dólares en 2021. La producción mundial cayó en casi 10 millones de unidades ese año debido a la escasez de chips (Frieske & Stieler, 2022). Este caso ilustra de manera clara cómo una interrupción en un componente especifico, aunque parezca aparentemente pequeño en tamaño físico, puede tener un efecto desproporcionado en toda la CS. Actualmente alrededor del 40% del valor del automóvil proviene de componentes electrónicos y software, mientras que más del 20% de la maquinaria y equipo proviene de elementos de control, robótica y automatización, una cifra que se espera que aumente hasta el 90% para el año 2035 (Carillo et al., 2022). Esta creciente dependencia tecnológica convierte a los semiconductores en una “ pieza crítica” cuya escasez puede desencadenar fallos en cascada a lo largo de toda la CS. Una de las lecciones más relevantes que deja esta crisis es la excesiva concentración geográfica de la producción de chips, especialmente en Asia y, más concretamente, en Taiwán, que alberga empresas como TSMC, responsable de más del 50% de la producción global de semiconductores avanzados a nivel mundial (Semiconductor Industry Association, 2022). Esta concentración ha llevado a los fabricantes a replantearse profundamente sus estrategias de abastecimiento, apostando por modelos más resilientes y menos expuestos a riesgos. Según un estudio de la consultora Capgemini, las empresas automotrices han disminuido en un 22% el traslado de sus procesos operativos a países extranjeros en los últimos dos años (Juárez, 2023). Ante esta situación, muchos fabricantes comenzaron a replantear sus estrategias de abastecimiento para fomentar una mayor diversificación y acercamiento geográfico (nearshoring). El nearshoring es una estrategia empresarial que consiste en trasladar parte de la producción o servicios a un país cercano geográficamente al mercado objetivo, en lugar de hacerlo en países lejanos como ocurre con el offshoring. Esta práctica busca reducir costes en la logística, disminuir tiempos de entrega y mejorar la capacidad de respuesta ante cambios en la demanda o la aparición de un SCD. Por otro lado, el offshoring implica deslocalizar procesos productivos hacia regiones más alejadas geográficamente como suele ser Asia. El objetivo de esta práctica es reducir costes de producción, aunque con mayores riesgos asociados a los tiempos de transporte y la dependencia de cadenas globales más complejas. Por último, se encuentra el reshoring, que se refiere al retorno de procesos productivos al país de origen de la empresa. Esta estrategia surge como respuesta a motivos como el aumento de los costes en los países lejanos mencionados anteriormente, la necesidad de asegurar el suministro o el interés interno de apostar por la producción local. En una CS, las empresas necesitan fabricar productos, distribuir mercancías, etc. Cuando se
21 21 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura hace nearshoring, se reubican ciertas partes de esa cadena a un país más cercano que proporciona beneficios en menor tiempo de entrega, reducción de costes logísticos, mayor control y comunicación con los proveedores, reducción de riesgos por interrupciones globales y sincronización más eficiente entre producción y demanda. Por ejemplo, una empresa estadounidense que antes fabricaba en China decide mover parte de su producción a México. Así puede reducir el tiempo de transporte de semanas a días, responder más rápido a cambios en la demanda y ahorrar costes de envío y evitar algunos aranceles. No obstante, la aplicación del nearshoring también presenta limitaciones y desventajas. Dichas desventajas se pueden resumir en: • Menor capacidad de producción en comparación con países asiáticos que están altamente industrializados. • Costes laborales superiores • Disponibilidad limitada de ciertos proveedores especializados en determinados procesos o productos tecnológicos. Por lo tanto, aunque en general el nearshoring ofrece grandes ventajas en términos de SCRES, no siempre será la mejor opción para todas las empresas o sectores. Por lo tanto, es de vital importancia evaluar cada caso de manera individual, teniendo en cuenta factores como el tipo de producto a fabricar, el nivel de especialización que se requiere para ello y la estrategia de la empresa. La decisión sobre qué estrategia adoptar debe evaluarse de forma individual, teniendo en cuenta factores como el tipo de producto, el nivel de especialización requerido, los objetivos estratégicos de la empresa y el contexto geopolítico y económico en el que opera. En todo caso, la crisis de los semiconductores ha actuado como filtro de un cambio de paradigma en la gestión de las CSA, impulsando una transición desde un enfoque centrado en la eficiencia a otro más equilibrado, donde la resiliencia y la reducción del riesgo entran en juego y tienen cada vez un papel más determinante. 3.5 Riesgos en la CSA Las CSA operan en entornos altamente dinámicos, globalizados y expuestos a múltiples fuentes de riesgo. Comprender la tipología de estos riesgos y sus efectos en las CS es fundamental para diseñar estrategias resilientes que permitan anticipar, mitigar y responder de forma eficiente ante disrupciones. En este sentido, Basu R et al. (2022) proponen una clasificación general de los riesgos en cuatro grandes categorías: ambientales, geopolíticos, económicos y técnicos. A su vez, estos pueden tener un origen interno, como errores humanos, fallos técnicos, o problemas operativos. Por otro lado,
22 22 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura también pueden tener un origen externo, derivado de factores como pandemias, catástrofes naturales, conflictos laborales o crisis políticas. Todo lo anterior se encuentra resumido en la Figura 8. Figura 8. Categorias de riesgos de la CSA según Basu R et al. (2022). La pandemia, al tener su origen en Wuhan, afectó especialmente a empresas con fábricas en China, como General Motors, Honda, Volkswagen o Toyota (et al., 2024). Las consecuencias incluyeron escasez de materias primas, retrasos en entregas, reducción de capacidad laboral y falta de repuestos. Incluso antes de la COVID-19, epidemias regionales habían expuesto vulnerabilidades similares (Eldem et al., 2022). Ante este tipo de amenazas, la flexibilidad de la CS se ha convertido en un atributo de gran importancia. Según Çalik et al. (2023), la flexibilidad es uno de los factores determinantes en la selección de proveedores, ya que permite adaptarse más fácilmente a variaciones en la demanda o interrupciones inesperadas. Una CS flexible es un indicador de lo rápido, fácil, económico o eficientemente un sistema puede cambiar o responder ajustándose a los cambios en la demanda (Çalik et al., 2023). Otro fenómeno que destacar es el "efecto dominó", que describe cómo una disrupción en un nodo de la red puede afectar en cascada a toda la cadena. Por ejemplo, tras los ataques del 11-S, Ford tuvo que paralizar su producción por retrasos en el suministro desde México y Canadá. Toyota, por su parte, sufrió interrupciones por la falta de sensores provenientes de Alemania (Marcucci et al., 2022). Estos eventos demuestran que la interdependencia de los nodos puede amplificar el impacto de disrupciones relativamente pequeñas si no se gestionan adecuadamente. Los factores de riesgo como los plazos de entrega de los proveedores, la calidad de los productos, la inflación de los costes, la demanda de los consumidores y los factores ambientales externos pueden provocar riesgos de interrupción del suministro (Yang et al., 2024). Este tipo de interdependencias hacen evidente la necesidad de gestionar el riesgo de manera proactiva, incorporando herramientas de predicción, simulación y análisis de escenarios en tiempo real.
23 23 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Los factores de riesgos en una CSA no son homogéneos y pueden agruparse según su escala y naturaleza. En términos generales, se distinguen dos niveles de análisis: • Riesgos macro, son eventos o fenómenos externos adversos y relativamente raros que pueden tener un fuerte impacto negativo en una empresa automotriz o su CS. • Riesgos micro, se refiere a eventos relativamente periódicos, provenientes de actividades internas en la empresa o de relación con los socios de la CS. Hay diversidad de riesgos que se pueden clasificar dentro de estos dos tipos como son: 1. Riesgos externos: provienen de factores económicos, políticos, sociales o geográficos, como desastres naturales, recesiones económicas y corrupción. Estos riesgos pueden causar interrupciones directas o indirectas en la CS. 2. Riesgo de información: causado por una mala comunicación, complejidad de la infraestructura de información, distorsión y fuga de información. Puede resultar en inversión excesiva en inventario, mal servicio al cliente y pérdida de ingresos. 3. Riesgo financiero: incluye inflación, tasas de interés, fluctuaciones monetarias y requisitos de las partes interesadas. Estos riesgos afectan la volatibilidad de precios, la planificación operativa, y pueden causar disputas laborales y cambios en la demanda. 4. Riesgo de tiempo: Relacionado con los retrasos en las actividades de la CS. Los retrasos pueden afectar la información, las operaciones, la demanda y el rendimiento de la CS. 5. Riesgo operacional: Interrupciones causadas por problemas internos de la organización, como cambios de diseño y tecnológicos, accidentes y disputas laborales. 6. Riesgo de suministro: Relacionado con las actividades previas en la CS, como la quiebra de proveedores, fluctuaciones de precios y calidad inestable de insumos. Todo lo anterior se ve reflejado y resumido en la Figura 9.
24 24 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Figura 9. Clasificación de riesgos de la CSA. Las consecuencias de no gestionar el riesgo de manera eficaz son, pérdidas financieras, menor calidad del producto, daños a la propiedad, y al equipo, perdida de reputación ante los clientes, proveedores y público en general y demoras en las entregas (Huang et al., 2023). Los métodos tradicionales de gestión de riesgos en la CS suelen centrarse únicamente en algunos proveedores principales, lo que no refleja el riesgo real al que se enfrenta la CS. Además, estos métodos son muy lentos y costosos, por ejemplo, un análisis exhaustivo de todos los proveedores de nivel 1 de una empresa como Ford podría tomar años, perdiendo vigencia al momento de completarse (Simchi-Levi et al., 2015). Las empresas del sector automotriz se enfrentan a grandes desafíos a la hora de estimar con precisión la probabilidad de que ocurran eventos disruptivos, asignar los recursos de una manera eficaz y evitar la llamada sobrerreacción a riesgos menores o la propia ignorancia de riesgos que se consideran críticos. Además de esto, muchas organizaciones del sector carecen de una buena preparación ante eventos realmente disruptivos, lo que puede conllevar importantes pérdidas económicas y de reputación (Simchi-Levi et al., 2015). 3.6 Análisis descriptivo Cada vez más gente publica o se interesa más sobre el tema de los riesgos de la CS como se puede ver a continuación en la Figura sacada del estudio de (Huang et al., 2023) donde se muestra una gráfica con el número de citas y publicaciones de artículos que hablan sobre este tema desde el 2000 hasta el 2022, tomado a 26 de agosto de 2022 donde se aprecia una leve bajada de las estadísticas. Clasificación de Riesgos Micro Riesgo de Información Fuga de datos internos Riesgo Operacional Fallo de maquinaria, accidentes.. Riesgo de Tiempo Cuellos de botella, retrasos... Riesgo de Suministro(Interno) Retraso de proveedor local Macro Riesgo Externos Terremoto o conflicto político Riesgo Financiero Inflación, crisis bancaria... Riesgo de Suministro(Externo) Quiebra de proveedor
25 25 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Figura 10. Número de citas y publicaciones del 2000 al 2022. En el siguiente Gráfico se puede observar el dato acumulado aproximado de estas publicaciones y citaciones desde el año 2017 al 2022 (6 periodos) en comparación con el periodo desde el año 2000 al 2016 (17 periodos). Figura 11. El creciente interés literario en la gestión del riesgo de la CSA. Así como se muestra en la Tabla 2, las 20 principales revistas en el campo de publicaciones sobre la gestión del riesgo de interrupción en las CSA extraído del artículo de Huang et al. (2023) 0 5000 10000 15000 20000 25000 2000-2016 2017-2022 Comparación del interés en la gestión del riesgo a lo largo de los años Número de citas Número de Publicaciones
26 26 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura donde se puede apreciar por el porcentaje acumulado que solo estas 20 revistas representan el 40% del total de publicaciones sobre este tema. Número Nombre Nº de artículos publicados Porcentaje Porcentaje acumulado 1 Journal of Cleaner Production 56 4,77% 4,77% 2 International Journal of Production Economics 54 4,6% 9,37% 3 International Journal of Production Research 53 4,52% 13,89% 4 Supply Chain Management-An International Journal 37 3,15% 17,04% 5 Production Planning & Control 35 2,98% 20,02% 6 Sustainability 29 2,47% 22,49% 7 International Journal of Operations & Production Management 26 2,22% 24,71% 8 Computers & Industrial Engineering 25 2,13% 26,84% 9 Benchmarking-An International Journal 21 1,79% 28,63% 10 Industrial Management & Data Systems 17 1,45% 30,08% 11 Journal of Manufacturing Technology Management 16 1,36% 31,44% 12 Journal of Operations Management 15 1,28% 32,72% 13 International Journal of Logistics Management 14 1,19% 33,91% 14 European Journal of Operation Research 13 1,11% 35,02% 15 IFAC Papers Online 13 1,11% 36,13% 16 Business Strategy and the Environment 12 1,02% 37,15% 17 IFIP Advances in Information and Communication Technology 12 1,02% 38,17% 18 IEEE Transactions on Engineering Management 10 0,85% 39,02% 19 Internal Journal of Productivity and Performance Management 10 0,85% 39,87% 20 Procedia CIRP 10 0,85% 40,72% Tabla 2. Las 20 revistas con mayores publicaciones de artículos sobre gestión del riesgo de
33 4 RESULTADOS A continuación, se presentan los resultados obtenidos tras el análisis de los artículos seleccionados, que han sido estructurados en función de las tres preguntas de investigación previamente planteadas. En primer lugar, se identifican los principales retos que enfrenta la CS en términos de resiliencia, entre los que se encuentran la globalización extrema o la alta dependencia intercontinental, que han dejado en evidencia la fragilidad del sistema de las CSA ante eventos disruptivos previos como la COVID-19, así como el efecto dominó y las disrupciones en cascada, que por su parte reflejan cómo una interrupción localizada puede extenderse rápidamente a toda la CS. A esto se le añaden retos como la complejidad estructural de las CSA, compuestas por múltiples niveles de proveedores y miles de componentes distintos, la escasez de componentes clave como los semiconductores o la limitada visibilidad y trazabilidad en los procesos logísticos. En segundo lugar, se analizan las tecnologías asociadas a la I4.0 que están siendo implementadas con mayor frecuencia para mejorar la capacidad de adaptación de estas cadenas, tales como el Big Data, la Inteligencia Artificial, el Blockchain o el Internet de las Cosas, evaluando en cada una de ellas su contribución concreta en cuanto a la mejora de la resiliencia, la mejora en la toma de las decisiones o la gestión del riesgo de la CS. Finalmente, se estudian las estrategias adoptadas por las empresas del sector automotriz para hacer frente a este nuevo contexto, donde se incluyen tanto enfoques reactivos, tales como planes de contingencia o estrategias proactivas que están más orientadas a la prevención y preparación ante futuras disrupciones, con el fin de construir así CS más ágiles, resilientes y flexibles. En este apartado se desarrollan las respuestas a las preguntas de investigación que estructuran este trabajo. A través del análisis de distintos artículos y estudios centrados en la CS del sector automotriz, se ha recopilado y organizado la información necesaria para dar respuesta de forma detallada y argumentada a cada una de ellas. La revisión de la literatura ha permitido identificar los principales retos que enfrenta la CS en términos de resiliencia, así como las tecnologías de la I4.0 que están teniendo un mayor impacto en su fortalecimiento. Además, se exponen las estrategias que diferentes empresas del sector han adoptado para hacer frente a situaciones de disrupción y mejorar su capacidad de adaptación. Las respuestas están estructuradas de forma independiente, una por cada pregunta, e incluyen tanto ejemplos prácticos como datos relevantes extraídos de los artículos revisados. Con ello se busca, no solo responder a los objetivos planteados, sino también ofrecer una visión crítica y actual sobre cómo la industria automotriz está transformando sus CS para hacerlas más resistentes y flexibles ante
34 34 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura un entorno cada vez más incierto. 4.1 Q1: Principales retos de la CSA en resiliencia. 4.1.1 Globalización extrema y dependencia intercontinental. Uno de los patrones más evidentes en la literatura revisada es el reconocimiento de que la industria automotriz moderna opera dentro de un esquema de hiperglobalización en cuanto a la producción, caracterizado por CS altamente fragmentadas, distribuidas a lo largo de múltiples países y regiones. Esta red internacional permite una producción eficiente aprovechando las ventajas comparativas de diferentes países en términos de costes de producción, calidad y especialización. Sin embargo, esta misma estructura ha generado un nivel de dependencia intercontinental sin precedentes, que se ha convertido en uno de los principales factores de vulnerabilidad para la CSA. La exposición a eventos externos, geopolíticos o logísticos en cualquier punto de la red puede desencadenar disrupciones en cascada con impacto global. El caso de Tata Motors, cuyo 27% de proveedores de componentes provienen de China, lo que representó un gran obstáculo cuando este país cerró fábricas durante la pandemia (Fu et al., 2024). Este fenómeno no es exclusivo de Tata Motors. La gran mayoría de OEMs trabajan con centenares o miles de proveedores, muchos de ellos distribuidos a lo largo de cinco continentes. Esto exige una gestión extremadamente compleja, no solo en términos logísticos, sino también en aspectos culturales, contractuales, normativos y tecnológicos. La distancia física y las barreras de comunicación intercultural no son aspectos secundarios, ya que afectan directamente a la coordinación, transmisión de información crítica y capacidad de respuesta ante eventos inesperados. Durante la pandemia de la COVID-19, este nivel de globalización demostró ser una espada de doble filo. Si bien por un lado permitió cierto margen de maniobra inicial gracias a la diversificación geográfica, el carácter simultáneo de la disrupción provocó interrupciones generalizadas en la producción de vehículos. La incapacidad para recibir componentes críticos, como chips, sistemas electrónicos o piezas de carrocería, llevó al cierre de plantas, acumulación de vehículos incompletos y pérdidas multimillonarias a escala global. La literatura coincide en que el presente modelo de CS necesita ser reconfigurado estratégicamente. No se trata de rechazar la globalización en sí, sino de revisar su aplicación con una evaluación de riesgos adecuada. La eficiencia máxima no debe perseguirse a expensas de obtener una resiliencia mínima. Aquí es donde entran los conceptos presentados previamente como nearshoring o regionalización de proveedores críticos, los cuales están siendo cada vez más considerados por los OEMs y proveedores de nivel 1 en sus planes de transformación después de la pandemia.
35 35 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura En resumen, la globalización de la CSA ha alcanzado un punto en el que su beneficio económico debe ser evaluado considerando su coste operativo en tiempos de crisis. La estrategia de cara al futuro de la industria no debe basarse exclusivamente en optimizar sus costes, sino obtener estructuras más flexibles, cercanas y colaborativas, que por su parte permitan garantizar tanto la eficiencia como la continuidad operativa frente a las distintas disrupciones que se encuentren en el futuro. 4.1.2 Efecto dominó y disrupciones en cascada Uno de los fenómenos más críticos y recurrentes en el análisis de la resiliencia de la CSA es el llamado efecto dominó o disrupción en cascada. Este concepto se refiere a cómo una interrupción localizada, ya sea en una planta de producción, un proveedor logístico o un centro de distribución, puede extenderse rápidamente a otros nodos interdependientes de la CS. En el caso de la industria automotriz, donde cada vehículo depende de miles de componentes perfectamente sincronizados, este efecto se intensifica debido al alto grado de especialización y la baja tolerancia al fallo. Un ejemplo paradigmático se encuentra tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EE. UU. El cierre repentino de fronteras y la intensificación de controles fronterizos provocaron retrasos en la entrega de piezas provenientes de Canadá, México o Alemania, lo que obligó a fabricantes como Ford y Toyota a detener temporalmente sus líneas de producción (Marcucci et al., 2022). Aunque el epicentro del evento fue político y de seguridad, sus repercusiones logísticas pusieron en manifiesto la fragilidad de la CSA. Situaciones similares se repitieron durante la pandemia de la COVID-19, pero a mayor escala en comparación con el caso anterior. El cierre de plantas en Asia desencadenó la paralización de fábricas en Europa y América del Norte, demostrando cómo una interrupción inicial en el extremo de la cadena puede afectar a múltiples niveles, desde proveedores de materias primas hasta OEMs. En este contexto, el fallo de un único nodo no solo afecta a los actores más cercanos, sino que continúa hacia arriba y hacia debajo de la cadena, generando lo que algunos autores denominan una catástrofe sistémica (Spieske & Birkel, 2021). Este patrón de interdependencias extremas se ve agravado por el uso extendido de estrategias como el Just in Time (JIT), que, si bien mejoran la eficiencia, elimina márgenes de seguridad en el inventario ante cualquier disrupción no prevista. El efecto dominó no es simplemente una consecuencia inevitable, sino que es el resultado de desequilibrios estructurales en el diseño y la gobernanza de las cadenas. No todas las disrupciones en la CSA generan el mismo impacto. Las más críticas suelen ser aquellas que afectan a componentes críticos sin sustitutos o a proveedores con funciones centrales para
36 36 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura varios fabricantes. La creciente digitalización y personalización de los vehículos intensifica aún más esta exposición. Para mitigar el efecto dominó, no basta con diversificar proveedores o aumentar inventarios, es necesario rediseñar la gestión de interdependencias mediante colaboración, análisis predictivo y la aplicación de tecnologías de la I4.0 como Big Data, Blockchain o Gemelos Digitales. 4.1.3 Complejidad estructural de la CS La CSA se caracteriza por una estructura piramidal altamente especializada. Cada vehículo puede contener hasta 30.000 piezas, muchas de las cuales son únicas y no intercambiables (Carrillo et al., 2022). Esta configuración implica que cualquier interrupción en un nivel inferior, por ejemplo, en un proveedor de segundo nivel que suministra módulos críticos, puede escalar rápidamente y afectar la producción de la CS, generando efectos en cascada. La dependencia vertical entre niveles se ve agravada por la personalización masiva, los ciclos de vida cortos y el alto grado de subcontratación. Estos factores dificultan la reconfiguración ágil de la CS ante disrupciones, ya que muchos componentes no pueden sustituirse sin comprometer la compatibilidad o calidad del producto (Spieske & Birkel, 2021). Además, la necesidad constante de coordinación entre niveles, sumada a la falta de visibilidad sobre proveedores más allá del primer nivel, limita la capacidad de respuesta rápida. Esto mismo convierte a la complejidad estructural en un riesgo operativo de la CS, ya que no solo obstaculiza la adaptación ante crisis, sino que también ralentiza la toma de decisiones estratégicas, algo especialmente crítico en situaciones de alta presión como la pandemia o la crisis de semiconductores. 4.1.4 Escasez de componentes críticos: El caso de los semiconductores La crisis de semiconductores se ha convertido en un caso paradigmático de cómo la falta de resiliencia en un único componente puede desestabilizar toda la CSA. Al tratarse de piezas esenciales en algunas funciones como el control del motor hasta la seguridad o conectividad del vehículo, su escasez reveló la alta dependencia de un recurso estratégico sin alternativas reales a corto plazo. Eventos como incendios en plantas como AKM en Japón, fenómenos climáticos externos en Texas y tensiones geopolíticas afectaron gravemente la producción de chips, provocando una reducción de la producción de automóviles de alrededor de 9,7 millones de vehículos en 2021 y pérdidas económicas superiores a los 95.000 millones de euros (Frieske & Stieler, 2022). Grandes fabricantes como Ford, Mercedes, Audi o Nissan se vieron forzados a detener temporalmente sus plantas por la falta de este componente.
37 37 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Esta disrupción no solo evidenció la fragilidad operativa ante eventos externos, sino también la concentración geográfica del riesgo, ya que buena parte de la producción global de chips está en Asia, especialmente en Taiwán. Esta alta dependencia de pocos proveedores generó un fallo en cadena con consecuencias globales. Como respuesta a esto, muchos OEMs están impulsando estrategias de diversificación de proveedores, nearshoring y apoyo a la producción local de semiconductores. Estas medidas buscan reducir la exposición ante disrupciones, pero también implican desafíos como la inversión en nuevas capacidades productivas y colaboración público-privada. 4.1.5 Falta de visibilidad, trazabilidad y herramientas digitales Uno de los desafíos más persistentes para la SCRES es la baja visibilidad operativa y la escasa integración digital. Según Hong & Chen (2022), un 65% de las empresas del sector aún gestionan sus operaciones logísticas mediante hojas de cálculo, herramientas que, si bien son altamente funcionales para tareas básicas, resultan claramente insuficientes frente a la complejidad, dinamismo e interdependencia de las CSA actuales. Esta limitada digitalización impide a las empresas anticipar cuellos de botella, prever rupturas de stock o reaccionar ante disrupciones de manera más ágil. La falta de integración de datos a lo largo de todos los niveles de la CS dificulta la toma de decisiones estratégicas y reduce la capacidad de coordinación entre partes interesadas, especialmente cuando se presentan cambios inesperados en la demanda o suministro. El caso se agrava en el caso de las PYMES proveedoras, muchas de las cuales no cuentan con herramientas para el seguimiento adecuado de su red, en especial proveedores de segundo, tercer nivel y en adelante. Esto deja a dichas empresas expuestas a amenazas indirectas, que pueden pasar desapercibidas hasta que afectan a la continuidad operativa (Eldem et al., 2022). Sin una clara trazabilidad ni sistemas digitales de seguimiento, resulta imposible evaluar con precisión el estado actual de la cadena, redistribuir recursos con rapidez o diseñar rutas alternativas en caso de disrupción. Esto debilita directamente la SCRES y limita la capacidad del sector para actuar con agilidad ante nuevas crisis. La solución a todo esto pasa por la adopción progresiva de tecnologías de la I4.0, como Big Data, Cloud Computing, Blockchain o IoT, que no solo permiten seguir la red en tiempo real, sino que también mejoran la toma de decisiones, optimizan inventarios y aumentan la capacidad de respuesta ante eventos críticos.
38 38 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura 4.1.6 Desalineación entre eficiencia y resiliencia Uno de los grandes dilemas estratégicos en la gestión de la CSA es la tensión entre eficiencia y resiliencia. Durante muchos años el sector ha priorizado modelos de producción ajustada como el JIT. Sin embargo, la pandemia de la COVID-19 y la crisis de los semiconductores evidenciaron los límites de este enfoque, ya que una red eficiente no equivale a una red resiliente. Las cadenas muy ajustadas, sin márgenes en sus inventarios se vieron rápidamente desbordadas por interrupciones simultáneas. Este colapso reveló que la optimización basada exclusivamente en costes puede generar otras vulnerabilidades críticas (Eldem et al., 2022). Muchas empresas se encontraron sin capacidad de reacción, sin proveedores alternativos y sin visibilidad suficiente para reconfigurar su CS a tiempo. Más allá de estos eventos puntuales, se ha hecho evidente que el modelo actual debe ser replanteado. En este contexto, el reto para las empresas no es solo reaccionar ante crisis, sino integrar la resiliencia como una capacidad estructural, al mismo nivel que la eficiencia. Esto implica invertir en sistemas predictivos, proveedores alternativos, capacidades digitales y flexibilidad logística, asumiendo los sobrecostes que ello conlleva. Por lo cual construir una CSA resiliente no es solo una decisión táctica, sino más bien una estrategia de supervivencia y competitividad para la empresa a largo plazo. En resumen, para dar una respuesta clara a esta pregunta sobre cuáles son los principales riesgos o retos a los que se enfrenta la CSA podemos encontrar en primer lugar, la hiperglobalización la cual ha generado una alta dependencia de proveedores situados en múltiples regiones del mundo, lo que ha llevado a aumentar la exposición a riesgos geopolíticos, logísticos y sanitarios, como se pudo comprobar durante la pandemia de la COVID-19. El fenómeno conocido como “efecto dominó” el cual también representa una amenaza crítica ya que una disrupción localizada en un nodo de la CS se puede propagar a lo largo de toda la red, paralizando la producción en diferentes niveles de la cadena. A esta complejidad se suma la complejidad en la estructura de la CSA, que involucra miles de piezas no intercambiables y una red de proveedores escalonados. Esta configuración en la estructura dificulta la reconfiguración rápida de las operaciones frente a imprevistos. Otro de los desafíos que más importancia está tomando hoy en día con el avance de las tecnologías y componentes electrónicos en automóviles es la escasez de componentes críticos, como en el caso de los semiconductores, los cuales están ganando aún más importancia en la fabricación de automóviles.
39 39 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Otro reto importante es la falta de visibilidad y trazabilidad en las operaciones. Muchas empresas, especialmente PYMES, aún utilizan sistemas rudimentarios en sus operaciones, lo que limita su capacidad para anticipar y reaccionar a las disrupciones imprevistas como el COVID-19. Por último, existe una desalineación entre eficiencia y resiliencia: modelos como el JIT, centrados en la reducción de inventarios para optimizar costes, han mostrado ser extremadamente vulnerables ante crisis imprevistas, al carecer de stocks de seguridad o redundancias operativas. En conclusión, los principales retos de la CSA en términos de resiliencia que se puede apreciar en la Tabla 4 son: la excesiva dependencia global, el efecto dominó de las disrupciones, la complejidad estructural, la escasez de componentes críticos, la falta de herramientas de visibilidad y trazabilidad digitalizadas, y un enfoque excesivo en la eficiencia que descuida la SCRES.
40 40 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Retos Descripción Ejemplo 1 Hiperglobalización y dependencia Red internacional de proveedores, aprovechando ventajas comparativas, pero con una alta exposición a riesgos geopolíticos, logísticos y/o sanitarios Cierre de fábricas en China durante la COVID-19 afectó a empresas automotrices de todo el mundo. 2 Efecto dominó/disrupciones en cascada Un fallo en un nodo puntual de la cadena puede propagarse y paralizar toda la CS. Cierre de fronteras tras el 11S o paradas en Asia durante la pandemia afectaron a los distintos eslabones de la CS de Ford o Toyota por ejemplo 3 Complejidad estructural Estructura multinivel (OEMs, proveedores de sistemas, módulos, piezas), miles de piezas no intercambiables y una difícil reorganización ante crisis. Un problema con un proveedor de segundo nivel puede detener la producción en niveles superiores a este y así sucesivamente. 4 Escasez de componentes críticos: Semiconductores Dependencia de pocos proveedores para piezas esenciales como pueden ser los semiconductores que mediante eventos imprevistos pueden paralizar la industria. La Crisis de chips provocó 9,7 millones de vehículos menos en 2021y pérdidas estimadas de 110 mil millones de dólares, así como paradas de producción. 5 Falta de visibilidad y trazabilidad Uso de herramientas básicas (hojas de cálculo), baja integración de datos, dificultad para anticipar y reaccionar a disrupciones. El 65% de las empresas automotrices aun gestionan sus CS mediante hojas de cálculo. 6 Desalineación eficiencia-resiliencia Modelos Just-In-Time que minimizan inventarios y costes, pero que también sacrifican capacidad de respuesta y resiliencia ante crisis. Colapso de cadenas muy ajustadas durante la pandemia por falta de stocks de seguridad y flexibilidad operativa. Tabla 4. Retos que afronta la CSA 4.2 Q2: Tecnologías más relevantes que contribuyen a la resiliencia. La irrupción de la I4.0 ha transformado de forma profunda la gestión de las CS, introduciendo tecnologías que aumentan la visibilidad en tiempo real, la automatización, la flexibilidad operativa y la capacidad predictiva. En el caso de la CSA, estas herramientas han demostrado ser fundamentales no solo para mitigar los efectos de disrupciones recientes, como la pandemia de la COVID-19, sino también para impulsar nuevos modelos de gestión más resilientes. Según Carrillo et al. (2022), las tecnologías más influyentes en el futuro de este sector son la conectividad, la conducción autónoma, la IA y la electromovilidad. Estas tecnologías no solo afectan al producto final sino también a su estructura y comportamiento de las CS que lo fabrican.
41 41 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Por su parte, Spieske & Birkel (2021) han analizado qué tecnologías de la I4.0 tienen mayor impacto en resiliencia y gestión del riesgo, proponiendo así un orden de relevancia útil para los fabricantes y proveedores del sector. En la Figura 14 se puede apreciar un resumen de las tecnologías de la I4.0 analizadas en este estudio que coinciden con el de Spieske & Birkel (2021). Figura 14. Tecnologías de la I4.0 analizadas en este estudio. En este apartado se explora cómo estas tecnologías pueden fortalecer la capacidad de anticipación, adaptación y recuperación de la CSA, así como los desafíos relacionados con su implementación. 4.2.1 Big Data Analytics (BDA) BDA se ha consolidado como una herramienta relevante en el fortalecimiento de la SCRS. Su capacidad para procesar información en tiempo real permite tomar decisiones más ágiles y precisas, mejorar la planificación, anticipar riesgos y optimizar recursos. Un caso recogido por Spieske & Birkel (2021) muestra cómo un OEM utilizó esta tecnología para identificar niveles críticos de stock, seleccionar proveedores confiables, predecir fluctuaciones en la demanda y detectar cuellos de botella antes de que afectasen a la producción. Otro ejemplo es el que se destaca en el estudio de Hong & Chen (2022), quienes analizaron la implementación de bases de datos gráficas en una planta de Ford para el seguimiento del Tiempo hasta el desabastecimiento (TTS) de componentes críticos. A diferencia de las tradicionales bases de datos SQL, esto permitió calcular con mayor rapidez el estado del inventario y optimizar la asignación de Industria 4.0 Fabricación Aditiva Cloud Computing Internet de las Cosas Big Data Analytics Blockchain Inteligencia Artificial Gemelos Digitales
42 42 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura recursos según la demanda prevista. El TTS se ha convertido en un indicador clave de rendimiento (KPI) que facilita decisiones ágiles en entornos industriales complejos. El BDA se define por las llamadas 5V: volumen, por la inmensidad de datos generados; variedad, por sus múltiples fuentes (IoT, sensores, redes sociales); velocidad, por la necesidad de procesamiento en tiempo real; veracidad, que garantiza la calidad de los datos; y el valor, entendido este último como la capacidad de convertir los datos en decisiones efectivas. Además de mejorar el rendimiento operativo, el BDA también contribuye a la gestión del riesgo de proveedores, ya que permite el seguimiento de su desempeño de forma continua e identifica oportunidades de mejora en el abastecimiento (Heydarbakian & Spehri, 2022). En definitiva, el Big Data no es solo una herramienta técnica, sino un componente estratégico para dotar a la CSA de una mayor resiliencia en su estructura gracias a el uso de datos reales, visibilidad ampliada y capacidad predictiva. 4.2.2 Inteligencia Artificial (IA) La IA facilita la optimización de rutas logísticas mediante algoritmos avanzados que analizan múltiples variables, como el tráfico, las condiciones meteorológicas y la disponibilidad de recursos. Esto permite planificar rutas más eficientes, reducir los tiempos de entrega y minimizar los costes de operación. Además, la IA puede ajustar las rutas en tiempo real dependiendo de cambios imprevistos, como accidentes o cierres de carreteras, asegurando que los materiales y productos lleguen a su destino. El análisis predictivo es otra área donde la IA aporta un valor significativo. Utilizando técnicas de machine learning, la IA puede analizar datos históricos y actuales para prever tendencias y posibles disrupciones en la CS. Esto incluye predicción de la demanda, identificación de posibles fallos en los equipos y la anticipación de problemas con los proveedores. Así como la creación de gemelos digitales. Estos últimos son modelos virtuales de la cadena que simulan múltiples escenarios, permitiendo anticipar fallos, evaluar impactos y decidir en tiempo real (Damtew, 2024) Durante la pandemia de la COVID-19, la IA fue utilizada en sistemas de alerta temprana para identificar fallos de proveedores en regiones remotas o prever cierres fronterizos que podrían paralizar el flujo de materiales (Spieske & Birkel, 2021). Estos sistemas analizan datos en tiempo real de diversas fuentes, como noticias, redes sociales y sensores IoT, para detectar señales de posibles disrupciones en la CS. Al recibir alertas tempranas, las empresas pueden tomar medidas preventivas, como ajustar sus planes de producción o buscar rutas alternativas para que el transporte de materiales llegue a su destino.
49 49 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Fabricación Aditiva Producción tipo Pull. Mitiga riesgos externos. Flexibilidad en la entrega Limitación en tipos de materiales y piezas. Tecnología aun en desarrollo. Costosa implementación inicial. Prototipo de camiones con impresión 3D para repuestos automotrices, conectados a una plataforma online. Disponibilidad de repuestos para modelos antiguos. Gemelos Digitales Simulación de escenarios logísticos y productivos. Optimización de operaciones en tiempo real. Mejora la visibilidad y eficiencia reduciendo el riesgo. Depende de datos de buena calidad. Implementación compleja Requiere integración con otras tecnologías (IoT, BDA, IA) Optimización de la producción y la logística en la industria automotriz. Simulación de estrategias para el control de la CS. Mejor utilización de los recursos. Adaptabilidad ante cambios. Tabla 5. Resumen de las tecnologías de la I4.0 analizadas en este estudio. En conclusión, la incorporación de tecnologías de la I4.0 supone un cambio paradigmático en la gestión de riesgos y toma de decisiones de las CSA. El cambio se encuentra en que la resiliencia de estas CS ya no depende únicamente de inventarios o redundancias físicas, sino de la capacidad digital de anticipar, simular y adaptarse a disrupciones con la mayor agilidad posible. Estas siete tecnologías han sido identificadas como las más relevantes por su impacto comprobado y consistente en los estudios revisados, y constituyen la respuesta de la pregunta planteada en este apartado. Eso no quita que exista otras tecnologías emergentes, pero ninguna ha demostrado, según la literatura revisada, una relevancia parecida en términos de fortalecimiento de la SCRES. 4.3 Q3: Principales estrategias. Las disrupciones recientes, como la pandemia de la COVID-19, la crisis de los semiconductores o el conflicto en Ucrania, han actuado como catalizadores en cuanto al cambio en la CSA, mostrando la necesidad de migrar de los modelos rígidos y que buscan únicamente la eficiencia, hacia estructuras más adaptativas, resilientes y que buscan una mayor colaboración. Como resultado, las empresas han comenzado a aplicar tanto estrategias reactivas (responder al impacto), como medidas proactivas (prevenir frente a disrupciones), con el objetivo de incrementar su agilidad operativa y su capacidad de recuperación ante entornos cada vez más inciertos. Una de las estrategias más empleadas históricamente en el sector ha sido el modelo JIT, especialmente impulsado por Toyota, que permite reducir costes al mínimo mediante la eliminación de inventarios. No obstante, la alta dependencia de entregas puntuales y el poco margen de error logístico han mostrado sus debilidades en crisis recientes. Muchas de las empresas que operaban bajo este
50 50 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura enfoque se vieron obligadas a detener completamente su producción por la imposibilidad de recibir piezas críticas a tiempo, lo que ha llevado a replantear su aplicabilidad en entornos altamente volátiles y de alto riego. Por lo tanto, muchas compañías están optando por enfoques más equilibrados, adoptando modelos híbridos que combinan el JIT con el Just in Case (JIC), integrando inventarios de seguridad, diversificación de proveedores y una mayor flexibilidad operativa (Spieske et al., 2022). En este contexto de evolución, el papel de las tecnologías de la I4.0 es crucial, empresas como Toyota utilizan IA para optimizar sus rutas de suministro, BMW emplea Gemelos Digitales para simular escenarios de escasez y ajustar su producción de forma anticipada (AI Digital Twins Reshape Supply Chain Strategy and Decision-Making, s.f.). En resumen, la clave ya no reside en elegir entre eficiencia o resiliencia, sino en integrar ambas dimensiones de forma estratégica, apoyándose en herramientas digitales, coordinación entre distintos niveles de la CSA y una visión más profunda del riesgo. Las estrategias que se presentan en este apartado reflejan cómo las empresas del sector están reconfigurando sus CSA, no solo para hacer frente a las disrupciones, sino para transformarlas en oportunidades de innovación, aprendizaje y obtener una ventaja competitiva frente al resto. 4.3.1 Medidas ante una crisis como la de semiconductores La crisis de los semiconductores ha sido uno de los mayores desafíos recientes para la CSA, revelando la vulnerabilidad estructural ante la escasez de componentes críticos. Como medida de respuesta, las empresas del sector han comenzado a implementar estrategias orientadas tanto a la mitigación del riesgo como a la adaptación estructural del suministro de chips, combinando medidas de abastecimiento, innovación en el diseño y colaboración entre distintos sectores. Según Frieske & Stieler (2022), las prácticas a largo plazo más recomendadas incluyen: • Maximizar las existencias de chips esenciales • Desarrollar una estrategia de abastecimiento múltiple, reduciendo la dependencia de proveedores únicos. • Fomentar la producción local mediante inversiones en fábricas regionales de semiconductores. Estas medidas buscan equilibrar la eficiencia y la resiliencia, creando márgenes de maniobra frente a disrupciones imprevistas.
51 51 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Además, otra de las medidas que han surgido como una solución complementaria de emergencia es el reciclaje y reacondicionamiento de componentes. Empresas como Nikon han comenzado a adquirir microchips al final de su vida útil, reutilizando componentes funcionales para ensamblarlos en nuevos sistemas. Por otro lado, Retronix ha desarrollado procesos técnicos que permitan el reacondicionamiento de chips y su integración en el mercado (Echefaj et al., 2024). Estas medidas pueden funcionar como un canal alternativo de abastecimiento ante posibles disrupciones, aunque su efectividad depende de factores como la tasa de devolución, la vida útil de los productos y la facilidad para desmontar, lo que exige un rediseño más orientado a la reutilización desde la etapa de fabricación. Una medida más avanzada y compleja es el concepto de CS entrelazadas, analizado por Echefaj et al. (2024), que propone el intercambio de materiales, recursos y capacidades entre sectores como por ejemplo la automoción, el sanitario y el electrónico. Esto permitiría transferir inventarios, coordinar producción y planificar el abastecimiento de forma colaborativa. Esta colaboración entre industrias también abre la puerta a soluciones circulares, como el uso de subproductos industriales de unos como productos principales de otros, por ejemplo, el bagazo del azúcar para fabricar papel, pero trasladado al caso de componentes electrónicos. Tal y como indican Eldem et al. (2022), una estrategia efectiva ante la escasez no se limita al aprovisionamiento, sino que requiere otros cambios en la estructura de la CSA como el diseño modular para facilitar el desmontaje, visibilidad completa sobre inventarios, gestión flexible de la demanda y una coordinación más involucrada entre niveles y diferentes sectores. En resumen, las medidas propuestas ante crisis como la de semiconductores reflejan la necesidad de un cambio de mentalidad de la CSA, en el que la resiliencia ya no dependa solo del volumen del inventario, sino de la capacidad para diversificar fuentes, innovar en el diseño de productos, colaborar entre diferentes industrias y crear cadenas circulares y adaptativas. 4.3.2 Mejores prácticas para la sostenibilidad socioeconómica Para lograr una sostenibilidad socioeconómica efectiva, es importante implementar una serie de prácticas que aborden tanto la seguridad y el bienestar de trabajadores como la diversidad y responsabilidad social. A continuación, se presentan aquellas prácticas más destacadas: • Seguridad y salud para empleados y bienestar de proveedores. Implementación de protocolos de seguridad, provisión de equipos de protección personal y hábitos saludables. • Formación y mejora de habilidades. Programas de capacitación en nuevas tecnologías, habilidades técnicas y desarrollo personal.
52 52 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura • Informar a los empleados sobre nuevas normativas. Sesiones informativas, boletines y comunicación internos. • Cartera diversa de proveedores. Trabajar con proveedores de diferentes regiones y tamaños. • Opción y condiciones de trabajo remoto. Proporcionar las herramientas necesarias para que los empleados puedan trabajar eficientemente desde casa. • Mejorar la imagen social de la empresa o marca. Prácticas sostenibles, participación en iniciativas comunitarias y comunicación transparente. • Programas de responsabilidad social corporativa. Iniciativas de voluntariado, donaciones a causas sociales, y la implementación de prácticas sostenibles 4.3.3 Mejores prácticas de sostenibilidad eco ambiental La sostenibilidad ambiental es un pilar fundamental para cualquier organización comprometida con el medio ambiente en la actualidad. A continuación, se presentan unas prácticas diseñadas para mejorar la conciencia y las medidas ambientales dentro de la empresa: • Programas de formación para mejorar la concienciación sobre la sostenibilidad ambiental. Talleres, seminarios, y campañas de concienciación. • Desarrollar un marco legislativo sólido para hacer frente a la COVID-19. Implementación de medidas de prevención, la adaptación de las instalaciones, y la creación de protocolos de respuesta ante posibles casos de COVID-19. • Remanufactura y enfoque 3R (Reutilizar-Reciclar-Reducir). Reutilización de materiales, el reciclaje de productos y componentes, y la reducción del consumo de recursos • Aumentar las prácticas de IoT en las operaciones. Supervisión en tiempo real de los procesos, la optimización del uso de recursos, y la reducción de desperdicios. • Prácticas de fabricación aditiva. Esta tecnología permite la producción de componentes personalizados y la optimización de los procesos de fabricación. 4.3.4 Medidas para trabajar en un entorno seguro Garantizar un entorno de trabajo seguro es crucial para la salud y bienestar de los empleados. Las siguientes medidas están diseñadas de forma que se mantenga y fomente un ambiente laboral seguro y saludable:
53 53 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura • Desinfectar todas las zonas de producción, descanso, oficinas y salas de reuniones (diaria y semanal). Desinfección diaria y semanal de zonas de producción, descanso, oficinas y salas de reuniones. • Limpieza de áreas públicas. Limpieza regular de pasillos, baños, y áreas comunes. • Estaciones de desinfección de manos en las instalaciones. Instalar estaciones de desinfección de manos en puntos estratégicos de las instalaciones para facilitar la higiene de los empleados y visitantes. • Supervisión de temperatura. Uso de termómetros infrarrojos y la creación de protocolos de respuesta ante casos sospechosos. • Suspender visitas internas y externas. Suspensión de reuniones presenciales y la promoción de alternativas virtuales • Distanciamiento social. Reconfiguración de espacios de trabajo, la implementación de horarios escalonados, y la creación de barreras físicas. 4.3.5 Medidas para mejora de la CSA La mejora de la CSA afecta tanto a la resiliencia como a la eficiencia operativa de la empresa. A continuación, se muestran algunas medidas que fortalecen dicha CSA. • Analizar y monitorear la información y datos a nivel externo e interno. Detectar los posibles riesgos y/o interrupciones lo antes posible. • Usar KPI (Indicadores Clave de Rendimiento) para detectar las interrupciones en una etapa temprana. • Ser flexible para cambiar los procesos operativos debido a posibles riesgos. Para esto es vital que las unidades de negocio de la empresa (producción, investigación y desarrollo, operaciones de la CS) colaboren estrechamente para compartir información sobre las operaciones. • Analizar las regulaciones y restricciones gubernamentales de forma periódica. La empresa se debe adaptar en sus instalaciones según las restricciones. • Centrarse no solo en lo interno sino también en proveedores, clientes y competidores. Los riesgos que puedan tener los proveedores también pueden provocar un impacto perjudicial para la propia empresa. La comunicación es clave para detectar posibles interrupciones, así como verificar como los competidores están mitigando los riesgos.
54 54 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura • Centrase en la salud, las empresas deben priorizar la seguridad, el bienestar y la comunicación con sus empleados. La pandemia impacto su salud mental y operativa, haciendo clave un programa de bienestar y la transparencia para mejorar productividad y adaptación. • Mejorar la digitalización y el intercambio de datos es clave para una comunicación fluida y una toma de decisiones ágil. Implementar tecnología fortalece la colaboración, especialmente en el trabajo remoto. La transformación digital debe integrarse en procesos diarios para aumentar productividad y sostenibilidad. • Las empresas deben rediseñar su CS para reducir costes y plazos, disminuyendo la dependencia global. Se recomienda una estructura regional para evitar retrasos y aumentar existencias de seguridad. La industria automotriz, con su enfoque lean, debe adaptarse ante crisis como la COVID-19. Mejorar simulación, pronóstico y seguimiento facilitará la toma de decisiones y la gestión de interrupciones. • Es esencial contar con un plan de continuidad de negocio sólido para responder eficazmente a futuras interrupciones. Las empresas deben evaluar y ajustar continuamente su BCP (Plan de Continuidad de Negocio) para garantizar su efectividad y sostenibilidad. • Fomentar la colaboración en la CS es clave para la transparencia y el apoyo mutuo en crisis. Una buena relación con clientes y proveedores facilita la continuidad del negocio y reduce riesgos ante futuras interrupciones. • Es crucial evaluar el desempeño y la fiabilidad de proveedores y clientes durante la crisis para detectar problemas y tomar decisiones estratégicas. Este análisis permitirá optimizar la CS y prepararse mejor para futuras interrupciones. • La implementación de tecnologías de la I4.0 (IoT, Big Data, IA, Blockchain, simulaciones, etc.) mejora la recopilación de datos, la planificación de la producción y la seguridad cibernética, reduciendo el impacto de interrupciones como la pandemia. Estas tecnologías aumentan la eficiencia, la flexibilidad y la sostenibilidad en la CS, aunque aún existen desafíos en su adopción. • La mejora de los sistemas TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) es clave para garantizar la continuidad operativa, especialmente con el trabajo remoto. Un sistema confiable permite operaciones seguras y eficientes, facilitando la capacitación y el
55 55 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura intercambio de información. La implementación de tecnologías de la I4.0 optimiza la producción, reduce costes y tiempos, mejora condiciones laborales y hace la CS más sostenible. 4.3.6 Estrategias reactivas ante disrupciones Las estrategias reactivas son aquellas que se implementan después de ocurrida una interrupción para minimizar su impacto. Las más comunes en el sector automotriz han sido: • Reducción de la producción, paradas temporales y jornadas reducidas: Empresas como Audi, BMW, Mercedes y Ford recurrieron a estas medidas debido a la falta de componentes clave, especialmente semiconductores. Por ejemplo, Ford estimó una reducción de beneficios entre 1.000 y 2.500 millones de dólares en 2021 por este motivo (Frieske & Stieler, 2022). • Ajuste de inventarios y utilización prioritaria de recursos escasos: Mercedes, por ejemplo, destinó los pocos semiconductores disponibles a modelos de alta gama con mayor rentabilidad (Frieske & Stieler, 2022). • Formación de grupos de emergencia y equipos de crisis: Para responder con rapidez ante las disrupciones, muchas empresas crearon equipos interdepartamentales para la gestión ágil del suministro (Frieske & Stieler, 2022). • Uso de rutas de transporte alternativas: ante el colapso del transporte marítimo y los cierres fronterizos, algunas empresas optaron por el transporte aéreo y los envíos parciales para mantener la producción, asumiendo costes logísticos más altos a cambio de mantener la operatividad (Éltető et al., 2023). • Colaboración intensificada con proveedores: la colaboración fluida permitió compartir información en tiempo real, mejorar la previsión de impactos y coordinar acciones conjuntas. Casos como el estudio de (Spieske et al., 2022) donde se realizó un estudio y se pudo observar que mediante una mayor colaboración entre proveedores y fabricantes se pudieron prever los efectos de disrupciones y tomar decisiones más rápidas. 4.3.7 Estrategias proactivas para anticipar y prevenir disrupciones La pandemia de la COVID-19 expuso de manera clara las vulnerabilidades que presentan muchas CSA globales, llevando así a reconsiderar las estrategias empleadas por estas empresas y adoptar enfoques más proactivos para anticipar y prevenir disrupciones futuras. Dichas estrategias no solo se centran en mitigar riesgos inmediatos, sino mantener el foco en mejorar la SCRES a largo plazo. A continuación, se muestran algunas de las prácticas que han sido implementadas por
56 56 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura diversas empresas del sector: a) Diversificación de proveedores Las empresas están reduciendo la dependencia de un solo proveedor o país, reforzando el abastecimiento dual y adoptando esquemas de “cuotas flexibles”. Esto permite mantener relaciones con proveedores de bajo coste (por ejemplo, en Asia) mientras se fortalecen proveedores regionales (Frieske & Stieler, 2022). b) Aumento de inventarios de seguridad Se han incrementado las existencias de componentes críticos, aunque esta estrategia solo es viable para piezas individuales debido al coste de almacenamiento. Las empresas que lograron aumentar su stock en 2021 tuvieron mejores resultados (Éltető et al., 2023). c) Apoyo a la fabricación local y regional El abastecimiento cercano geográficamente, aunque más caro, se ve como una forma de ganar agilidad y evitar problemas logísticos globales. Se recomienda una estructura más regionalizada de la CS (Eldem et al., 2022) (Echefaj et al., 2024). d) Reconfiguración de la red de suministro La resiliencia se ha mejorado diseñando redes con mayor flexibilidad, capacidad de redirigir flujos y menor exposición a nodos críticos. Las configuraciones centralizadas, por ejemplo, han permitido una mayor coordinación de recursos y control ante disrupciones (Jum’a et al., 2024). e) Integración tecnológica (I4.0) Tecnologías como Big Data, IA, Blockchain, IoT y Gemelos Digitales permiten a las empresas anticipar interrupciones, simular escenarios, visualizar el estado de la red y mejorar la colaboración entre socios. Un ejemplo claro es el uso de BDA e IA para mapear cuellos de botella y rediseñar rutas logísticas antes de que ocurran los problemas (Spieske & Birkel, 2021) (Damtew, 2024). f) Planificación colaborativa y abastecimiento colectivo Se ha comenzado a implementar un enfoque de “abastecimiento colectivo de emergencias”, donde distintas empresas comparten información y recursos en redes de suministro entrelazadas (CISN). Esto fue clave para reducir el impacto de la escasez de chips en industrias como la electrónica, automoción y medicina, mediante modelos simulados con AnyLogistix
57 57 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura (Echefaj et al., 2024). g) Fabricación aditiva (impresión 3D) Se está adoptando la impresión 3D en logística para producir repuestos bajo demanda, reduciendo el impacto de la disrupción del canal tradicional. Se propone incluso un modelo móvil con camiones equipados con impresoras 3D, que fabrican piezas durante el transporte (Basu R et al., 2022). h) Evaluación y seguimiento del desempeño de proveedores Las empresas están analizando continuamente el desempeño de sus proveedores durante las crisis para poder tomar decisiones estratégicas. El objetivo es identificar vulnerabilidades en la red y fortalecer vínculos con los más fiables (Eldem et al., 2022) (Al-Swidi et al., 2024). 4.3.8 Combinación de estrategias reactivas y proactivas Uno de los aprendizajes clave tras las sucesivas disrupciones que han afectado a la CSA es que la resiliencia no puede conseguirse únicamente desde la reacción, ni tampoco se puede conseguir exclusivamente con la anticipación. Según el estudio de Jum’a et al. (2024), realizado en concesionarios automotrices en Jordania, la combinación inteligente de estrategias proactivas y reactivas es lo que permite a las organizaciones responder con eficacia sin renunciar a una visión estratégica a largo plazo. En este estudio se distinguen claramente ambas posturas. Las estrategias proactivas, como la producción ágil, la localización del abastecimiento, la adopción tecnológica o sistemas robustos de información, se enfocan en anticipar riesgos y reducir vulnerabilidades que presenta la estructura de la CSA. Sin embargo, las estrategias reactivas, como la planificación de contingencias, la creación de rutas flexibles o el fortalecimiento de la comunicación con clientes y proveedores, se activan tras el impacto de una disrupción con el objetivo de reducir sus consecuencias y acelerar la recuperación. La evidencia empírica de este estudio demuestra que aquellas empresas que habían invertido en aplicar capacidades proactivas previas a la COVID-19, soportaron mejor la disrupción, especialmente aquellas que emplearon redes de abastecimiento alternativas, rutas logísticas flexibles y herramientas digitales para compartir información. Esto permitió a las empresas no solo reaccionar más rápido, sino que evitaron interrupciones mayores gracias a la preparación previa. La lista identificada en el estudio de Jum’a et al. (2024) de estrategias a aplicar son: Estrategias Proactivas • Producción ágil
58 58 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura • Regionalización del suministro • Adopción tecnológica • Gestión integrada de riesgos • Proveedores alternativos • Sistemas de información robustos • Capacitación del personal Estrategias Reactivas • Colaboración táctica • Rediseño de rutas logísticas • Actualización de políticas de inventario • Ventas online • Servicios móviles • Comunicación reforzada con clientes y proveedores • Medidas de seguridad laborales • Precios competitivos Este enfoque combinado permite a las empresas mantener el equilibrio entre estabilidad operativa y capacidad de adaptación, reduciendo el coste de las disrupciones y aumentando su competitividad. En definitiva, la resiliencia más efectiva en la CSA no se construye únicamente con medidas aplicadas a inventarios o incorporando herramientas digitales, sino con una visión más integral del riesgo donde se combine la planificación anticipada, el aprendizaje y la capacidad de adaptación inmediata. 4.3.9 Ejemplos de estrategias empleadas Los ejemplos de estrategias que han sido empleadas por distintas empresas abarcan desde la flexibilidad en la gestión de proveedores hasta el fortalecimiento de la estructura de la red. A continuación, se presentan algunos de los ejemplos destacados:
65 65 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura Las empresas automotrices que consigan integrar esos modelos híbridos que combinen gestión, digitalización avanzada y cooperación extendida tendrán una ventaja competitiva para afrontar disrupciones futuras con mayor flexibilidad, velocidad y sostenibilidad.
66 66 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura 5 FUTURAS INVESTIGACIONES 5.1 Limitaciones del Estudio Aunque el presente Trabajo Fin de Grado proporciona una visión integral sobre los retos de la CSA y el impacto de las tecnologías de la Industria 4.0 en su resiliencia, es importante reconocer ciertas limitaciones que han surgido de que pueden condicionar los resultados y la aplicabilidad del estudio. El rango temporal de los artículos seleccionados en este estudio, que se ha focalizado en la búsqueda en estudios publicados entre 2021 y 2025 para garantizar la actualidad de los hallazgos, especialmente tras la pandemia de COVID-19. Sin embargo, este filtro temporal puede haber dejado fuera investigaciones anteriores o algunas que hayan surgido nuevas que podrían aportar enfoques históricos o de tendencia a largo plazo sobre la evolución de la SCRES. La falta de validación empírica de las propuestas recogidas en la literatura donde muchas tecnologías de la Industria 4.0 analizadas, como la implementación de Blockchain, Gemelos Digitales o Fabricación Aditiva, que, aunque sean prometedoras en teoría, no siempre cuentan con ejemplos de adopción práctica a gran escala en el sector automotriz. Por lo tanto, algunas conclusiones deben interpretarse más como tendencias potenciales que como realidades consolidadas. El enfoque geográfico de los estudios revisados en este TFG tiende hacia determinadas regiones, particularmente Europa, Norteamérica y Asia Oriental. Regiones emergentes, como América Latina o África, donde también existen CSA significativas, como es el estudio de Carrillo et al. (2022) sobre México y que han sido menos representadas en los artículos incluidos, lo que restringe la diversidad de contextos analizados en este estudio Finalmente, la rápida evolución tecnológica constituye una limitación significativa ya que dado el dinamismo de las tecnologías de la Industria 4.0, es posible que algunas de las soluciones estudiadas evolucionen, se mejoren o incluso queden obsoletas en poco tiempo, afectando así a algunas de las conclusiones a medio o largo plazo proporcionadas en este estudio. 5.2 Futuras Investigaciones A partir de las limitaciones detectadas anteriormente se abren múltiples líneas de investigación futura que permitirían profundizar y complementar los resultados obtenidos en este estudio. Ampliar el horizonte sectorial, es decir, analizar cómo las estrategias de resiliencia y digitalización evolucionan en otras industrias intensivas en la CS, como la farmacéutica, la alimentaria o la electrónica, lo que podría permitir establecer comparativas y extraer mejores prácticas también al
67 67 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura sector automotriz. Explorar con mayor profundidad la SCRES de países emergentes ya que como se comentó antes, gran parte de la literatura actual se centra en economías desarrolladas, investigaciones específicas en América Latina, África o el sudeste asiático aportarían una perspectiva más matizada sobre los retos y soluciones en contextos de menor madurez tecnológica. Una propuesta viable es la opción de realizar estudios de seguimiento que permitan observar, a lo largo de varios años, cómo evoluciona la adopción de tecnologías como Blockchain, Inteligencia Artificial o Gemelos Digitales en diferentes empresas automotrices y qué resultados reales se obtienen en términos de reducción de riesgos, mejora de tiempos de recuperación o competitividad empresarial. Otra propuesta de investigación viene promovida por la creciente preocupación actual por la sostenibilidad, por lo que futuras investigaciones podrían analizar la interrelación entre resiliencia, Industria 4.0 y sostenibilidad ambiental. Es decir, evaluar cómo la digitalización de la CS puede contribuir o en caso contrario dificultar el cumplimiento de objetivos de sostenibilidad de las empresas automotrices. Finalmente, otra línea de estudio interesante sería estudiar los riesgos cibernéticos asociados a la digitalización de las CS. La adopción masiva de tecnologías como IoT, CC y BCT, si bien aumenta la resiliencia frente a disrupciones físicas o logísticas, también incrementa la exposición a amenazas de ciberseguridad. Por lo que analizar cómo gestionar esta nueva dimensión de riesgos añadidos a los riesgos ya existentes previamente se vuelve esencial en este mundo el cual está cada vez más interconectado con las nuevas tecnologías.
68 68 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura 6 CONCLUSIONES Como se ha podido constatar en este Trabajo Fin de Grado, La CSA atraviesa una etapa de transformación estructural impulsada por tres fuerzas convergentes: la combinación de un entorno global cada vez más incierto, las consecuencias de eventos disruptivos recientes como la pandemia de la COVID-19 o la crisis de los semiconductores, por otro lado, las exigencias de la transición hacia una movilidad más sostenible y digitalizada. En este contexto, la resiliencia ha dejado de ser una cualidad deseable para convertirse en un requisito estratégico imperativo que condiciona directamente la supervivencia y sostenibilidad de las empresas automotrices. Uno de los principales hallazgos encontrados en este estudio es la constatación de las vulnerabilidades sistémicas expuestas, las cuales no son nuevas, sino que habían sido ignoradas o subestimadas durante años en favor de estrategias centradas únicamente en la eficiencia, como el modelo JIT. La pandemia de la COVID-19 actuó como catalizador que evidenció el alto riesgo asociado a la optimización sin red de seguridad, llevando a muchas organizaciones a redirigir sus recursos hacia modelos más equilibrados entre eficiencia y resiliencia, como los modelos híbridos que combinan el JIT con el JIC. Esta transición sugiere un cambio paradigmático en el enfoque de las empresas automotrices hacia una visión más integral y preventiva. En cuanto a las tecnologías de la I4.0, se ha identificado un claro consenso en la literatura revisada sobre su impacto positivo en la mejora de la SCRES. Tecnologías analizadas como BDA, IA, BCT, IoT, CC o Gemelos Digitales no solo permiten aumentar la visibilidad y la trazabilidad de las operaciones, sino que también habilitan una gestión proactiva del riesgo a través de prediciones, análisis y simulaciones en tiempo real. Sin embargo, este estudio también revela una asimetría en su adopción, si bien grandes OEMs como Ford, BMW o Toyota lideran la implementación, otras PYMES proveedoras enfrentan problemas estructurales y financieros para la implementación de estas tecnologías lo que las mantiene rezagadas frente al resto. Esta diferencia tecnológica representa un desafío crítico, ya que una CS es tan resiliente como lo es su eslabón más débil. En términos de estrategia, se ha observado un cambio hacia un enfoque más colaborativo y descentralizado, donde se premia la transparencia, el intercambio de información en tiempo real y la coordinación entre los múltiples actores de la cadena. Estos aspectos fueron esenciales en estudios
69 69 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura sobre el entrelazamiento de cadenas entre distintas industrias, donde compartir inventarios o suministros permitió evitar paradas de producción en sectores críticos. Por otro lado, la gestión del riesgo ha evolucionado hacia modelos predictivos y cuantificables como el desarrollado por Simchi-Levi (TTR/TTS). Este modelo ha sido adoptado por empresas como Ford para priorizar acciones preventivas según la importancia de cada nodo de la red. Esto ha marcado un importante avance respecto a enfoques tradicionales, donde se aporta objetividad, trazabilidad de decisiones y se optimiza el uso de recursos. Una reflexión analítica adquirida de la revisión de la literatura es que no existe un modelo único de resiliencia aplicable universalmente. La efectividad de cada estrategia depende de variables como el contexto geográfico, el tamaño de la empresa, el nivel tecnológico, la estructura de la CS, etc. Mientras que algunas empresas optan por medidas como la diversificación de proveedores o aplicar nearshoring, otras en cambio, apuestan por la digitalización o la acumulación de inventarios estratégico. Por otro lado, se ha identificado una laguna importante en la literatura revisada, donde hay escasez en la representación de regiones como África o América Latina en los estudios de resiliencia. Esta falta de diversidad contextual limita la aplicabilidad de muchas conclusiones adquiridas con este estudio y evidencia la necesidad de futuras investigaciones que amplíen la base empírica con realidades distintas a las más representadas en este estudio como son Europa, Norteamérica o Asia. De cara al futuro, la SCRES deberá ir ligada de dos tendencias emergentes como son la sostenibilidad y la ciberseguridad. El rediseño de CSA sostenibles no solo se centra en responder a normativas medioambientales más estrictas y expectativas sociales cada vez más altas, sino que representa por su parte una ventaja competitiva frente a consumidores más conscientes con el medioambiente. Asimismo, la digitalización de las CSA, aunque trae consigo grandes beneficios en cuanto a agilidad y visibilidad, también abre nuevas puertas ante riesgos cibernético, que deben ser analizados urgentemente dentro de la gestión de la SCRES. En resumen, este trabajo no solo ha permitido identificar cuáles son aquellas tecnologías más prometedoras o las estrategias más eficaces, sino también reflexionar críticamente sobre sus implicaciones prácticas, sus limitaciones y su aplicabilidad en la vida real. Lejos de ser una recopilación de buenas prácticas a implementar en las CSA, este TFG trata de aportar una visión integradora y estratégica sobre cómo construir CSA más robustas, flexibles y sostenibles dentro de un entorno que seguirá siendo incierto y cambiante en el futuro. La SCRES no debe ser entendida como una meta, sino como un proceso continuo de aprendizaje, adaptación e innovación por parte de las empresas automotrices. En este sentido, aquellas que
70 70 Tecnologías de la Industria 4.0 y la resiliencia en la cadena de suministro automotriz: Un enfoque desde la literatura logren integrar las tecnologías avanzadas, fomentar la colaboración intersectorial, sostenibilidad y adquirir una cultura de evaluación de riesgos avanzada, serán aquellas empresas que liderarán el cambio de las CSA. No solo se trata de invertir en tecnologías, sino que debe de ir acompañado de un cambio de enfoque organizacional que promueva una gestión del riesgo sistemática, colaborativa y con el foco a largo plazo. Por su parte, invertir en resiliencia es una apuesta estratégica para asegurar la continuidad, competitividad, y la relevancia del sector automotriz en el presente y futuro a largo plazo. Esta investigación muestra una hoja de ruta clara y útil para aquellos profesionales del sector que quieran informarse y prepararse para un cambio estructural y organizacional en sus CSA.
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