Las maquetas de Acapulco y el proyecto de bajorrelieves de Carlos III
Abstract
Durante la Edad Moderna, Europa consolidó una amplia tradición en la elaboración de maquetas —de arquitectura, ciudades y territorios— con fines militares, como complemento a la documentación cartográfica desarrollada. El artículo descubre las singulares maquetas del fuerte de San Diego de Acapulco y de su bahía, esclarece su autoría y relaciona su fabricación con el proyecto de bajorrelieves de Carlos III.
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Gabriel Granado-castro / Joaquín aGuilar-camacho AproximAción A Los museos universitArios en méxico: De LA unAm A LA uAemex 78 Quiroga nº 18, julio-diciembre 2020, 78-93 · ISSN 2254-7037 Resumen Durante la Edad Moderna, Europa consolidó una amplia tradición en la elaboración de maquetas —de arquitectura, ciudades y territorios— con fines militares, como complemento a la documentación cartográfica desarrollada. El artículo descubre las singulares maquetas del fuerte de San Diego de Acapulco y de su bahía, esclarece su autoría y relaciona su fabricación con el proyecto de bajorrelieves de Carlos III. Palabras clave Carlos III, Fuerte de San Diego, Ingenieros Militares, Josef González, Planos en Relieve. Gabriel Granado-Castro Universidad de Sevilla, España. Profesor Titular de Universidad en la Escuela Superior de Ingeniería de Edificación de la Universidad de Sevilla. Autor de diversas publicaciones relacionadas con la actividad cartográfica desarrollada por los ingenieros militares en la Edad Moderna. Una parte importante de la investigación se ha centrado en el análisis del estilo cartográfico en los mapas y planos urbanos históricos, así como su evaluación cartométrica. LAs mAQuetAs De AcApuLco Y eL proYecto De BAJorreLieves De cArLos iii tHe scALe moDeLs oF AcApuLco AnD tHe scALe moDeLs’ proJect oF cArLos iii Fecha de recepción: 9/X/2019 Fecha de revisión: 24/III/2020 Fecha de aceptación: 15/V/2020 Fecha de publicación: 30/XII/2020 Abstract During the Modern Age Europe consolidated a broad tradition in the development of scale models of architecture, cities and territories with military purposes. They were used as a complement to the cartographic documentation developed. This article discovers two singular scale models of Acapulco Bay and its fortress, works of the military engineer Josef González during the reign of Carlos III. Also, some of the possible causes and motivations that led to its manufacture are clarified. Key words Carlos III, Castle of San Diego, Josef Gonzalez, Military engineers, Relief model. issn 2254-7037 Doi: http://dx.doi.org/10.30827/quiroga.v0i18.0006 Joaquín Aguilar-Camacho Universidad de Sevilla, España. Doctor y Profesor Colaborador en la Escuela Superior de Ingeniería de Edificación de la Universidad de Sevilla. Coautor de diversas publicaciones relacionadas con la labor de los ingenieros militares en la representación del territorio, la exactitud posicional en cartografía histórica urbana y la evolución de su estilo cartográfico, todo ello con particular atención al entorno geográfico de Cádiz y al período histórico de la Edad Moderna.
Gabriel Granado-castro / Joaquín aGuilar-camacho 79 Quiroga nº 18, julio-diciembre 2020, 78-93 · ISSN 2254-7037 1. INTRODUCCIÓN La ingente documentación gráfica e histórica conservada sobre las posesiones americanas de las grandes potencias europeas durante la Edad Moderna, pone de manifiesto la importancia de estos dominios como parte esencial de sus políticas económicas y administrativas. La cartografía, encomendada al poder militar, se convirtió en un instrumento esencial para el control y la defensa de estos vastos territorios1. Una parte singular de esta documentación gráfica representó a través de modelos o maquetas los edificios, ciudades y territorios en tres dimensiones, utilizando diferentes tipos de materiales (madera, barro, cera, cartón, etc.). Estos objetos gozaron de un gran protagonismo entre arquitectos e ingenieros durante el Renacimiento2, permitiendo una fácil interpretación de los relieves y volúmenes proyectados y ejecutados3. Tampoco podemos olvidar su valor simbólico, constituyendo un emblema de poder y hegemonía entre las monarquías europeas4. LAs mAQuetAs De AcApuLco Y eL proYecto De BAJorreLieves De cArLos iii Durante el siglo XVII las maquetas perdieron protagonismo, motivado quizás por el auge de la perspectiva, que se fue imponiendo en el repertorio gráfico de los ingenieros5. Esta técnica gráfica, de gran importancia en la pintura renacentista, empezó a ser tenida en cuenta en los tratados franceses y españoles de fortificación en su modalidad de rayos de proyección paralelos, denominada como perspectiva “paralela” o “militar”. Su presencia resultó residual en la regulada y estructurada documentación gráfica que generaron los ingenieros militares durante el siglo XVIII. Pese a su facilidad de ejecución, no llegó a generalizarse. Los ingenieros franceses, con el Mariscal Vauban a la cabeza, dedicaron gran atención a las maquetas de fortificaciones desde finales del siglo XVII hasta finales del siglo XIX. En España no fue hasta la segunda mitad del siglo XVIII cuando resurgió el interés en estos objetos, probablemente por las colecciones europeas existentes, más que por una plena convicción en la utilidad de los mismos. En este contexto se encuadran las maquetas elaboradas por el ingeniero militar José González.
Gabriel Granado-castro / Joaquín aGuilar-camacho LAs mAQuetAs De AcApuLco Y eL proYecto De BAJorreLieves De cArLos iii 80 Quiroga nº 18, julio-diciembre 2020, 78-93 · ISSN 2254-7037 2. ANTECEDENTES 2.1. MODELOS DE CIUDADES Y TERRITORIOS EN LAS CORTES EUROPEAS A FINALES DE LA EDAD MODERNA En el siglo XVIII diversas coronas europeas disponían de un repertorio de maquetas de ciudades con un claro interés militar. Para el monarca y su gobierno constituían verdaderos instrumentos de planificación del arte de la guerra, logrando un control más tangible sobre las estrategias de fortificación y asedio a una plaza. Ejecutadas durante el siglo XVII destacan las colecciones de la República de Venecia y la de Suecia y su imperio báltico. La perteneciente a la República de Venecia contiene veinte ejemplares realizados en madera6. El conjunto de maquetas de Suecia y su imperio báltico se compone de quince piezas de madera pintada, realizados por el ingeniero Erik Jönsson Dahlberg, en las que se representan las ciudades y su entorno circundante7. Fechada en 1717 existió una colección de maquetas del Reino de Cerdeña-Piamonte, de la que actualmente sólo se conservan tres ejemplares (Demonte, Brunetta y Fenestrelle)8. Especialmente singulares fueron las maquetas, de escala reducida, que conformaron la colección del Imperio de los Habsburgo, alojada en el Palais d’Orange de Bruselas. Elaboradas por Charles-Alexandre de Lorraine entre 1740 y 1750, fueron quemadas en 1780 por orden del emperador José II9. De la Corona española destacamos los planos en relieve de los Reinos de Nápoles y Sicilia, iniciativa de Giovanni Caraza, duque de Noja, presentada a Carlos de Borbón (futuro Carlos III) en 1744. Se componía de diez ejemplares realizados en madera, corcho y yeso pintados, de los cuales sólo se conservan ocho10. Además de estas referencias, Francia destacó como el gran foco de producción de maquetas urbanas y planos en relieve en general, desde finales del siglo XVII hasta las postrimerías del siglo XIX. En este periodo de tiempo perfeccionaron el sistema de fabricación de maquetas, llegando a completar una colección de más de doscientos cincuenta planos en relieve de distintas plazas fuertes, tanto de Francia como de sus antiguas posesiones11. La fabricación de estos modelos estuvo, casi desde sus inicios, íntimamente relacionada con la ejecución de los sistemas de fortificación, hasta el punto de que se simultaneaban ambas prácticas. Posteriormente, cuando la evolución de la artillería condicionó la utilidad de los sistemas de fortifi- Fig. 1. AllainManesson-Mallet. Ingenieros construyendo un plano en relieve con madera. Figura LXXV. Les Travaux de Mars, oul’Art de la guerre. gallica.bnf.fr / Bibliothèquenationale de France.
Gabriel Granado-castro / Joaquín aGuilar-camacho LAs mAQuetAs De AcApuLco Y eL proYecto De BAJorreLieves De cArLos iii 81 Quiroga nº 18, julio-diciembre 2020, 78-93 · ISSN 2254-7037 cación tradicionales, las colecciones de modelos perdieron su finalidad militar y dejaron de fabricarse. 2.2. EL PROYECTO DE BAJORRELIEVES DE CARLOS III Algunos autores apuntan la petición por parte de Felipe V de ejecutar un modelo de Cádiz en 1723 como indicio del interés del monarca en disponer de una colección de maquetas de sus plazas más importantes, si bien no existen testimonios documentales que corroboren esta necesidad, desconociéndose la existencia de otros modelos urbanos pertenecientes a la primera mitad del siglo XVIII12. Las primeras pruebas manuscritas que informan sobre la necesidad e interés del Estado español en conformar un repertorio de maquetas (denominadas “bajorrelieves” en la documentación conservada) de todas las plazas fortificadas importantes del Reino, datan de finales del año 177613. Es probable que la pretendida colección tuviera como referente la que ya poseía la Corona francesa, integrada por numerosos ejemplares. El proyecto fue iniciativa del conde de Ricla, Ministro de la Guerra de Carlos III, quien contó con el apoyo del Real Cuerpo de Ingenieros Militares. Francisco Sabatini, ingeniero director y comandante del ramo de Caminos, Puentes, Edificios de Arquitectura Civil y Canales de Riego y Navegación, asumió la dirección técnica del proyecto con una dotación anual de 6.000 escudos. A la estructura que se creó para tal efecto se la denominó “Gabinete de Relieves”14. La elección del responsable de fabricar las maquetas no estuvo exenta de polémica. Para esta tarea se designó a Alfonso Ximénez, capitán de infantería en ese momento, habiendo mostrado previamente destreza en la ejecución de modelos y al que se le había puesto a prueba Fig. 2. Maqueta de Cádiz 1777-1779. Museo de las Córtes. Cádiz. Fotografía de los autores.
Gabriel Granado-castro / Joaquín aGuilar-camacho LAs mAQuetAs De AcApuLco Y eL proYecto De BAJorreLieves De cArLos iii 82 Quiroga nº 18, julio-diciembre 2020, 78-93 · ISSN 2254-7037 con los encargos previos de los tres presidios menores de África y el modelo de las islas Chafarinas. Aunque estos modelos causaron buena impresión en la Corte, no resultaron mérito suficiente para tal cometido, pues Ximénez no formaba parte del Real Cuerpo de Ingenieros Militares. Tal es así, que para poder hacerse cargo del proyecto tuvo que ser incorporado directamente al cuerpo como ingeniero voluntario, generando esta decisión gran controversia entre los compañeros del ramo. El 16 de abril de 1777 se aprobó el reglamento del proyecto, elaborado por Sabatini tras intensos debates con Silvestre Abarca y el conde de Ricla15. El reglamento definitivo se compuso de diecisiete artículos, en los que se regulaban aspectos económicos y administrativos. Realizado con cierta premura, el texto estuvo huérfano de muchos aspectos técnicos de gran importancia en el diseño final de estas maquetas, tales como la definición de su escala de fabricación o las dimensiones de las mismas. Se decidió comenzar por la ejecución de la maqueta de Cádiz, a donde Ximénez se desplazó el 28 de abril de 1777. No sin grandes dificultades técnicas y económicas esta maqueta fue finalizada prácticamente dos años después, trasladándose a la Corte en mayo de 1779 e instalándose en el Salón de los Reinos del Palacio del Buen Retiro16. Tras la finalización de la maqueta de Cádiz, poco después de que se decidiera continuar con la de Ceuta, el proyecto fue suspendido y Ximénez quedó relegado a otras tareas relacionadas con el ramo de Fortificaciones. La difícil situación económica que atravesaba el país y los graves problemas que generó la rea- Fig. 3. Josef Gonzalez. Plano del Castillo de San Diego en el Puerto de Acapulco. 1766. Archivo General de Indias. MP-MEXICO, 231.
Gabriel Granado-castro / Joaquín aGuilar-camacho LAs mAQuetAs De AcApuLco Y eL proYecto De BAJorreLieves De cArLos iii 83 Quiroga nº 18, julio-diciembre 2020, 78-93 · ISSN 2254-7037 Fig. 4. Josef Gonzalez. Plano del Castillo y Puerto de Acapulco. 1766. Archivo General de Indias. MP-MEXICO, 230. lización del modelo de Cádiz (excesivo coste, prolongado plazo de ejecución y dimensiones inadecuadas) precipitaron la paralización del proyecto. 3. EL INGENIERO MILITAR JOSÉ GONZÁLEZ Seguir la pista a la trayectoria profesional del ingeniero militar José González no ha resultado fácil por dos razones fundamentales. En primer lugar, la ausencia de su hoja de servicios militares y la escasa información existente sobre él en la literatura moderna sobre ingenieros militares del siglo XVIII17. En segundo lugar, el hecho de que sea contemporáneo a otro ingeniero militar con el que comparte nombre y primer apellido (José González de Ferminor), ha provocado que la escasa información que aparece sobre ambos en publicaciones y repositorios esté confusa e intrincada. La presente investigación ha permitido esclarecer y componer casi por completo la actividad profesional de estos ingenieros. A ello ha contribuido que José González de Ferminor tuviera una trayectoria profesional muy corta, muriendo en San Fernando de Omoa (Guatemala) en 1778 con apenas 38 años18. Sin embargo, la carrera profesional de José González fue intensa y longeva, disfrutando de dos etapas en las Indias y una importante actividad en la Península, tanto en la Corte como en diversas plazas. Nació el 2 de agosto de 1739. Cartagena fue su primer destino conocido en 176319, cuando
Gabriel Granado-castro / Joaquín aGuilar-camacho LAs mAQuetAs De AcApuLco Y eL proYecto De BAJorreLieves De cArLos iii 84 Quiroga nº 18, julio-diciembre 2020, 78-93 · ISSN 2254-7037 ya era subteniente e ingeniero delineador20. En 1764 formó parte de la expedición de Juan de Villalba, que le llevó a Nueva España para la organización del cuerpo militar21, iniciándose así su primera etapa en las Indias. El hecho de que su primer destino conocido en América fuera Acapulco en 1766, se antoja crucial para entender por qué posteriormente decidió elaborar las maquetas de esta ciudad. Siendo alférez de ingenieros elaboró un informe exhaustivo del fuerte de San Diego en el puerto de Acapulco, detallando su situación actual y las mejoras necesarias para su aprovechamiento22. Probablemente se trate de la última descripción conservada de esta fortaleza, antes de que el 21 de abril de 1776 un terremoto la dejara inservible. En 1768, siendo ingeniero extraordinario23, se encontraba destinado en el Estado de Veracruz. En diciembre de 1771 se le comunica que regrese a España, siendo sustituido en América por el ayudante de ingeniero Francisco Hurtado24. Ya en España, el acontecimiento más importante en el que participó José González fue el sitio de Melilla (del 9 de diciembre de 1774 al 19 de marzo de 1775), por el cual obtuvo el grado de capitán y el ascenso a ingeniero ordinario25. Allí permaneció durante cuatro años en la dirección de las obras de reconstrucción, de la que se conservan dos planos del año 1779 firmados por él. Estos planos corresponden a las plantas y perfiles de unas bóvedas proyectadas para alojamiento y oficinas del gobernador y veedor en el terreno de la antigua Casa del Gobierno de Melilla26. En 1779 se incorporó a Ciudad Rodrigo, su nuevo destino. Allí, probablemente, despertó la curiosidad por fabricar maquetas tras observar el modelo de Cádiz en alguna visita a la Corte. Éste había sido presentado en el mes de julio por el ingeniero Alfonso Ximénez y se encontraba depositado en el Salón de los Reinos del Palacio del Buen Retiro. Según menciona el propio José González, fue el conde de Ricla quién le preguntó, antes de marchar a su nuevo destino de Ciudad Rodrigo, si conocía a alguien que realizase modelos en relieve. José González le respondió “ejecutaria quanto se le mandase, a mui poco coste i mas lucimiento que el modelo de Cadiz”27. Es importante aclarar que desconocemos si existía alguna vinculación entre el ministro de la Guerra y el propio ingeniero o, por el contrario, fue un encuentro casual en la Corte. Parece evidente que la intención de José González con este ofrecimiento era la de conseguir el puesto de Alfonso Ximénez al frente del Gabinete de Relieves, muy apetecible desde el punto de vista económico, pues permitía cobrar cuantiosas raciones de campaña además del sueldo de ingeniero. En 1782, José González consiguió presentar en la Corte un modelo del fuerte de la Concepción (Aldea del Obispo, Salamanca). Con ello no logró reactivar el proyecto de los bajorrelieves, iniciado en 1776, pero sí evitó regresar a su destino en Ciudad Rodrigo, quedando en la Corte a las órdenes de Francisco Sabatini28. En octubre de 1783, en un memorial en el que solicita su ascenso a teniente coronel, menciona que ya tiene elaborado el modelo del fuerte de San Diego de Acapulco y que se encuentra ejecutando la maqueta del puerto y sus costas laterales29. González no cesa en su empeño de reactivar el Gabinete de Relieves, circunstancia que no se hará realidad al igual que su anhelado ascenso (éste no tendrá lugar hasta el 1 de junio de 1787)30. En 1788 y 1789, unos planos sobre los cuarteles de la Bomba y Santo Domingo le sitúan en Badajoz31. Un documento fechado el 22 de junio de 1792 informa de su destino en Aragón como ingeniero en segundo32. En otro informe fechado el 2 de enero de 1795, se constata su ascenso a
Gabriel Granado-castro / Joaquín aGuilar-camacho LAs mAQuetAs De AcApuLco Y eL proYecto De BAJorreLieves De cArLos iii 85 Quiroga nº 18, julio-diciembre 2020, 78-93 · ISSN 2254-7037 ingeniero en jefe, con destino en Navarra desde el 26 de diciembre de 179433. En 1796 comenzará la última etapa de su vida, que le llevará nuevamente a América. El 26 de septiembre el virrey de Buenos Aires es informado de que el rey ha conferido a José González el gobierno e intendencia de Córdoba del Tucumán, relevando al marqués de Sobremonte34. Posteriormente, en 1799, pedirá licencia para casarse35 y morirá en Córdoba del Tucumán el 16 de abril de 180536. 4. LAS MAQUETAS DEL FUERTE DE SAN DIEGO Y LA BAHÍA DE ACAPULCO El interés de José González por fabricar modelos en relieve o maquetas, como ya se ha mencionado, surgió probablemente en el año 1779 tras contemplar el modelo de Cádiz. La maqueta de Cádiz causó gran impresión en Carlos III y en la Corte, pese a que luego se constató que sus dimensiones y escala no fueron acertadas para el uso militar pretendido. No sucedió lo mismo en el Real Cuerpo de Ingenieros Militares. Los beneficios adquiridos por Ximénez (ingreso directo en el cuerpo, suntuosas raciones de campaña, ascenso fugaz a ingeniero en segundo, etc.) generaron mucho recelo entre sus compañeros, que además consideraban que la elaboración de maquetas no era una actividad especial “…pues este travajo lo executara cualquier Yngeniero…”37, según palabras de Juan Caballero, ingeniero director comandante del ramo de Academias. José González, que debió conocer perfectamente el malestar generado por la figura de Ximénez en el Real Cuerpo de Ingenieros Militares y lo interesante que había demostrado ser la dirección del Gabinete de Relieves, se puso Fig. 5. Pedro Moreau. Plano del Real Fuerte de la Concepción, Reducto de San Joseph y su comunicación. 1745. Archivo General de Simancas. MPD, 13,121.
Gabriel Granado-castro / Joaquín aGuilar-camacho LAs mAQuetAs De AcApuLco Y eL proYecto De BAJorreLieves De cArLos iii 86 Quiroga nº 18, julio-diciembre 2020, 78-93 · ISSN 2254-7037 a elaborar el modelo de cartón del fuerte de la Concepción y sus alrededores, situado entre la Aldea del Obispo y Vale da Mula (Portugal). La proximidad a Ciudad Rodrigo, su lugar de destino, y la posibilidad de contar con planos y perfiles de la zona, explicarían esta opción. La elección del cartón, material fácilmente deteriorable y poco apto para estos objetos, sólo es justificable en cuanto debió costearlo con sus fondos. Cuando el 30 de abril de 1781 José González pide licencia para presentar al rey este modelo de cartón, la incredulidad y sorpresa en la Corte se hace patente. Nadie había dado la orden de fabricar este modelo, ni siquiera Francisco Sabatini, director técnico del proyecto de los bajorrelieves. Esto demuestra claramente que el proyecto estaba paralizado y que no había intención de reactivarlo38. Inicialmente la decisión fue denegarle la licencia y que el modelo se depositara en un almacén en Ciudad Rodrigo, pero gracias a la intervención de Luis Nieulant, comandante interino de Castilla la Vieja, José González consiguió trasladar el modelo al Palacio del Buen Retiro y presentárselo al rey en 178239. A partir de este momento José González conseguirá quedarse en la Corte a las órdenes de Francisco Sabatini, evitando regresar a su destino en Ciudad Rodrigo. En un memorial del 11 de octubre de 1783, donde solicita el ascenso Fig. 6. Joseph Gonzalez. Frente que presenta al Mar el Castillo de San Diego de Acapulco en el que se proyecta, para su mayor seguridad una Bateria de ocho cañones, como se manifiesta labada en Amarillo. 1783. Archivo General de Indias. MP-MEXICO, 391.
Gabriel Granado-castro / Joaquín aGuilar-camacho LAs mAQuetAs De AcApuLco Y eL proYecto De BAJorreLieves De cArLos iii 93 Quiroga nº 18, julio-diciembre 2020, 78-93 · ISSN 2254-7037 29Ibíd., hojas 430-431. 30Gaceta de Madrid, n.º 44, 1 de junio de 1787, pág. 363. 31Archivo General Militar de Madrid, BA-9/1, BA-9/4, BA-9/8 y BA-9/9. 32Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 7243, exp. 65BIS. 33Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 7242, exp. 41. 34Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 6827, exp. 3. 35Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 7232, exp. 17. 36CANO RÉVORA, M.ª Gloria. Cádiz y el Real Cuerpo de Ingenieros Militares …Op.cit., pág. 240. 37Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 3807, hoja 419. 38Ibídem, hojas 367-370. 39Ibíd., hoja 391. 40Ibíd., hoja 431. 41Archivo General de Indias, MP-MÉXICO,391. 42CALDERÓN QUIJANO, José Antonio. Historia de las Fortificaciones… Op.cit., págs. 335-354. 43VV.AA. “Las fortalezas de la Nueva España. Historia, conservación y protección”. Dimensión Antropológica (Ciudad de México), 67 (2016), págs. 62-63. 44MONTES SERRANO, Carlos. “Breve noticia sobre el “Cuarto de Modelos” del Palacio del Buen Retiro en Madrid”. En: VI Congreso E.G.A. “Historia de la representación urbana: hitos, códigos y tradiciones”. Pamplona: Universidad de Navarra, 1996, págs. 341-343. 45DE LA TORRE ECHÁVARRI, José Ignacio. “El mundo militar a escala: el nacimiento de las colecciones de modelos, miniaturas y maquetas en los Museos militares españoles”. Revista de Museología (Madrid), 37 (2006), pág. 172. CARRASCO Y SAIZ, Adolfo. Memoria Histórico-Descriptiva acerca del Museo de Artillería, escrita en 1874. Madrid: Imprenta de la Viuda de Aguado é Hijo, 1874, pág. 8. 46DE LA CRUZ Y BAHAMONDE, Nicolás. Viage de España, Francia é Italia. Por D. Nicolás de la Cruz, y Bahamonde, Conde de Maule. Consiliario de la Real Academia de Bellas Artes de Cádiz. Tomo Décimo. Cádiz: Imprenta de D. Manuel Bosch, 1812, págs. 585-586. 47Catálogo del Museo Militar de Artillería. Madrid: Imprenta del Colegio de Sordo-Mudos, 1849, pág. 44. 48QUIRÓS LINARES, Francisco. “Las colecciones militares de modelos de ciudades españolas, y el Real Gabinete Topográfico de Fernando VII. Una aproximación”. Eria. Revista Cuatrimestral de Geografía (Oviedo), 35 (1994), págs. 219-220.