Relación de lo ocurrido en Sevilla con motivo de la enfermedad contagiosa que han padecido los vecinos de la Collación de Santa Cruz y sus inmediatos este año de 1819
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RELACION DE LO OCURRIDO EN SEVILLA, AA ; /. . A .... „ CON MOTIVO : t&tanqa zqvú ^ . y-.ys drs ^ v. V-* V.,•••’. DE LA ENFERMEDAD CONTAGIOSA, ^M\Y\C\^'Á A l/:sV' ooV;uo l\ toov^-AVí ..AAv/ ¿ 'A- que han padecido los vecinos de la Collación de Santa Cruz y sus inmediatos, este ano de 1819. IMPRENTA REAL Y MAYOR.
m ccr.^700 orí ^ r t i ADVERTENCIA. 0 VITO-a 7i03 .Esta relación es solo unos verdaderos apuntes : es re~ guiar que pluma mas sublime forme la historia , en la cual se apuren mas los hechos que han ocurrido. Se publica para satisfacer la curiosidad de los forasteros, por un amante de su patria , y asimismo para que m se olvide la pasada calamidad. * [ r ^ vi:r: *:i^ ? s o ! ! : ¡ i>umu QU8 Y -SYi') ¡: i t/u .(ji.il OÍ.)
•Desúe el mes de julio del presente año se notaron en-¡ férmedades sospéchbsas en la Ciudad de S. Fernando, dé lo que se hablaba generalmente, y por ultimo se ase^ gurú sufría fiebre amarilla, sin duda procedente del arribo de un marinero que se hospedó en el barrio lla¬ mado dél Cristo. Estas noticias conmovieron á las Au¬ toridades y vecinos de esta capital; pero como nada re¬ sultaba de oficio, se omitieron dictar providencias para evitar su propagación : posteriormente con fecha del 20 de Agosto el Excmo. Sr. Capitán General interino de An¬ dalucía, residente en Cádiz, participó esta infausta no¬ ticia á lá Junta Superior de Sanidad de la Provincia, la que en su virtud se reunió el 22 del mismo, presidida por el Sr. D. José Antonio Blanco , Intendente general dé An¬ dalucía, y con la asistencia de los SS. Provisor y Vicario general del Arzobispado , en nombre del Excmo. Sr. Ar¬ zobispo Decano: D. Francisco Oavaieri,'Marques de Grañina , Dr. D. Francisco Sancho Bondía, vocal consultor, y c Lie. D. José Mafia Cabello, del Consejo de S. M. su Secretario honorario y efectivo de la Junta. i primer cuidado de ésta ftré evitar la propagación; y al efecto próhibió toda comunicación con la menciona¬ da cuidad, disponiendo que fuesen observados el Capi tan ytnpuiaciort del barco del vapor por término de oche ■ días»prohibiendo en adelante su salida, providencia que -dn eriomiente había tomado Ja Real Compañía delGu'a-
4 Comoquiera que en los últimos viagesdel 19 y 21 había conducido diferentes pasageros procedentes de aquelpun- to, dispuso que se les observase igualmente en sus domici¬ lios, dando cuenta diaria del estadodesn salud} que se es¬ tableciesen guardias militares en los puntos de extramuros, que es costumbre, para detener á las personas que vi¬ niesen sin pasaportes o que su procedencia fuera sospe¬ chosa: que para ser admitidas las provenieijLtjes delos.demas pueblos comprendidos dentro de la segunda línea militar que habría de establecerse á distancia de diez le¬ guas del contagiado , deberían presentar ademas del pa¬ saporte la certificación también de la Junta respectiva de Sanidad, no entendiéndose esta medida con los transeún¬ tes de otros puntos mas distantes y nada sospechosos, pues estos cumplían en toda época con la del pasaporte. Estos documentos deberían ser reconocidos á la entrada en es¬ ta ciudad por el que hiciera de Gefe del Resguardo de Rentas en las puertas* dé la misma, con la prevención de que los fechados en los pueblos circuidos debian remitir¬ se con un individuo de la guardia ala comisión perma¬ nente de la Junta Municipal para su examen, y que pu¬ diera poner el pase del interesado con el debido conoci 7 miento. También se acordó que los barcos que arribasen á este puerta fueran detenidos por el de Sanidad hasta tanto que reconocidos los papeles.que condujeran á bor¬ do por dicha Junta Municipal, acordase su admisión ó salida al punto destinado por Reales Ordenes para las observaciones de buques, provenientes de país infestado ó sospechoso: f que se hicieran cesar inmediatamente las fiestas de toros, teatro , juegos de pelota, y todo acto pu¬ blico cuya reunión fuera numerosa , por lo que.se fijó el correspondiente edicto en el 26 de Agosto, y se suspen¬ dieron las diversiones que estaban anunciadas: que la di¬ cha Municipal remitiera diariamente un parte, pircunjs-
tanciado de las novedades favorables ó adversas que ocur¬ riesen en esta capital, y otro el Vice-presidente de la Real Sociedad de Medicina Dr. D. Diego de Vera, y Limón, por el orden acostumbrado, de los casos extraordinarios que se pudieran presentar á los individuos de dicho Real Cuerpo, y asimismo otras precauciones para el mejor or¬ den y seguridad del vecindario. Posteriormente, y conociendo la Superior provincial que obrando conforme con io prevenido en el art. 17 de la Real Instrucción de Sanidad expedida en 25 de Agos¬ to de 1817 , no podian ser admitidos en esta ciudad los moradores de los pueblos dentro de la segunda línea has¬ ta pasado el mes en que se hubiese asegurado la concen¬ tración del contagio 5 resolvió se prohibiese la entrada de persona de dicha procedencia, sin excluir á los militares, y dispuso que salieran en el término de segundo dia las que se hubiesen introducido desde el 2 2 de Agosto , pues habiendo estado la Ciudad de S. Fernando en libre co¬ municación por espacio de muchos dias, nada tendría de estrado que eL gérmen de la enfermedad que allfse pade r cia propagase á los pueblos, vecinos y lejanos. Asimismo se acordó se publicase un bando, previniendo al vecinda¬ rio la obligación en que se hallaba de dar parte de Jos sugetos que alojase en sus casas , como igualmente á los huéspedes de las posadas , dueños de fondas y casas de ca-« fé, á fin de evitar la ocultación de alguno de procedencia infestada ó sospechosa que se introdugera furtivamente. En el dicho dia 26 de Agosto se tuvo nóticia de que en la calle de Barrabás , mím. 7 , collación del Sagrario se habia presentado una enferma, cuyos síntomas se ma¬ nifestaron sospechosos, por lo que la dicha Junta Supe¬ rior dispuso fuese reconocida por los facultativos que eli¬ gió, quienes informaron que la enferma procedíade Chielana, y que los síntomas observados eran muy análogos
6 á los.que. presenta comunmente la fiebre amarilla, aña¬ diendo, que continuando incomunicada podría conser¬ varse ilesa la sanidad del vecindario, por lo que acordó dicha Junta lse> aislase lá casa, y se prohibiese á'la familia el roce con la enferma, á la que le asistiera socorriera por los fondos de Sanidad, cuya disposición se comuni¬ có á la Municipal para su cumplimiento. , ; ^ ,•; > Ademas de estas saludables meciiáais ise establecieron desde el 25 del mismo puntos de observación en lo» sitios de Eritaña, ,Cruz del campo, Ermita de la Concepción, Patrocinio de Triana y hacienda de la Torrecilla, donde desde el 2 y hacían el -servicio diez, patrullas de la Real Brigada de Carabineros, lás cinco por las inmediaciones de los puntos principales de Observación y entradas, y las otras rondando por los flancos intermedios de estos para detener las personas que viniesen por veredas ó ca¬ minos excusados,’quizá tratando de introducirse sin ser examinados, vigilando asimismo día $ noche sobre su exacto desempeño tres Gefes y un Capitán acompañado de up Oficial subalterno. El cuerpo de Inválidos inhábiles de esta ciudad se obligó á hacer el servicio de observaciomen los seis pun¬ tos intermedios déla circunferencia de ella. ¿1 Los puntos de observación estuvieron i al principio, el de la Cruz del campo al cuidado del Cabildo Eclesiás* tico, hasta que tomó á su cargo y expensas la hospital!* dad , y los demas. al de los iveciflpsq mas después quedó aquel al de te Gefes, Oficiales' deí’Amiérica, Habílitados y Real CherpoMe Artillería el'Real Acuerdó con sus subalternos, dependientes y’Colegio de Abogados el de la Torrecilla; el del Patrocinio, los Gefes y empleados de k Real’Hacienda; el de la Concepción la Real Maestrana &a de Caballería yy el de .Eritaña el Real Consulado. ; También se mandó situar otro barco en el canal Eer-
% nandino, o el punto que divide los dos brazos, para el reconocimiento de todos los buques que navegasen con dirección á este puerto, para cuyo servicio ofreció la Real Compañía del Guadalquivir á la misma Junta Su¬ perior el del Vapor con su Capitán y tripulación á sus expensas, que se le admitió. En la ciudad de S. Fernando se iba propagando la enfermedad, y asi en el propio día 26 de Agosto se pu¬ blicó un edicto por la expresada Junta Superior, dando noticia del número de enfermos que había en su hospi¬ tal militar, que eran 474 de todas clases, inclusive 32 que padecían el Tiphus hicteroides¿ de los cuales habían fallecido cuatro, y que en lo restante de la población habían muerto en el 23 diez y siete personas de ambos sexos, y que la fiebre se hallaba reducida á los barrios d e Oléa y Pastora^ Iglesia y Sto. Cristo. La Junta Municipal presidida interinamente del Sr. B. Francisco Belloc y Navarro, Teniente segundo de Asistente, principió inmediatamente á celebrar sesiones diarias, de que resultaban saludables providencias. La dicha Junta Superior acordó entre otras cosas en el 29 del referido Agosto, que todas las personas proce¬ dentes délos pueblos que se expresarán, y que sus pa^ saportes estuviesen fechados desde el 22 de Agosto salie¬ sen de esta ciudad en el término preciso de un dia, y los que fuesen vecinos de esta capital, pero procediesen de los puertos, sufriesen ocho dias de observación en la ha¬ cienda de Amat y la del Arzobispo , que se destinaron al efecto. A continuación se expresaron los pueblos deque se debería observar, que fueron Cádiz, Ghiclana Puer¬ to Real, Trebujena, Chipiona, Rota, Puerto de Santa María, Medina Sidonia, Alcalá de los Gazules, Bejer, Gerez de la'Frontera, Sanlucar de Barráméda, Arcos, Conil y Sarita María de Guadalupe.
8 La misma Junta acordó en 6 de Setiembre, que para cortar los males que pudieran producir el que muchas personas procedentes de pais infestado ó sospechoso logra¬ sen la entrada en esta ciudad por medio de pasaportes que les pudiera proporcionar en pueblos libres las relacio¬ nes de amistad, parentesco ó. acaso el interes y el influ¬ jo de algunos, que suelen ser poderosos y condecorados* que desde el 12 del misino no fuesen admitidos en esta> capital aquellos cuyos pasaportes no expresasen ademas de su procedencia, el tiempo que han permanecido en el pueblo, objeto de su viage , y si fuesen forasteros, los documentos que presentaron á las Justicias para probar que no habían tocado en pueblo contagiado, lo que se notorio por edicto. Gomo que eran diarias las sesiones que celebraba la expresada Junta , y siempre anhelando por adquirir noti¬ cias para tomar seguras medidas, llegó á entender, y des¬ pués de oficio, de que el Excmo. Sr. Conde de Calderón* Capitán General de Andalucía, intentaba destinar en es¬ ta capital el batallón de infantería de la Corona, á lo que se opuso, mediante á haber rozado con pueblos sospecho¬ sos , y en su consecuencia dirigió dicho Sr. General un oficio desde la ciudad de Areos, su fecha 17 del mes de Setiembre, manifestando que sin embargo de que el re¬ ferido batallón no había salido ni salía de pueblo infesta¬ do, y asimismo que gozaba de la mas perfecta salud, aten¬ diendo á las razones que se le manifestaban por el Pre¬ sidente de la Junta en su oficio del dia ió, había dado orden oportuna al Comandante de aquel para que donde quiera que la recibiese hiciese alto, deteniendo su mar¬ cha á esta Ciudad, lo que se notorio al publico para su in¬ teligencia por edicto. La dicha Junta acordó en sesión que celebró en el pro¬ pio dia 16 , que para precaver los progresos que hacia la
fiebre amarilla en la ciudad deS. Fernando, y libertar á esta ciudad.de ella, era urgentísimo señalar peiaqs rigo¬ rosas á cualquiera persona que birlando ¡a vigilancia :de las Autoridades sanitarias, lograse introducirse en sus res¬ pectivos pueblos, habiendo estado en país infestado, y asi mandó que se destinaria por seis anos á uno de los presidios de Africa, tan luego qomo se justificase su de¬ lito: por dos la que procediese de los pueblos contenidos : dentro del segundo eordon, y por cuarenta dias á una casa de observación al vecino con toda su familia que admitiese ó diese acogida cu la suya á las tales personas, sin perjuicio de exigirle la multa de doscientos ducados aplicados á gastos de sanidad. Á pesar de, las diclias disposiciones propias de estos ca¬ sos se dieron otras, todas con obgetoá librar á esta po¬ pulosa ciudad del azote que sufría la mencionada de S. Fernando, disfrutando la nuestra de excelente salud pu¬ blica , sin que de otra parte hubiese que desear sobre las medidas de preservación, excepto la contingencia de al¬ guna otra persona que hubiera penetrado en su recinto antes de recordar el riesgo que amenazaba , de lo que dio cuenta la Junta Superior de la Provincia á la Suprema del Reyno hasta el 18 de Setiembre; pero por un acon¬ tecimiento-inesperado se observaron varios enfermos sos¬ pechosos en las casas de D. Vicente Lobo, Canónigo de esta^Santa Iglesia, situadas en la calle de las Teresas, Co¬ llación de Sta. Cruz, de lo que dió noticia el Dr. D. Serahn Adame (*)., facultativo acreditado de esta ciudad, que les asistía., á la junta Municipal en el j 7 de Setiembre: en seguida se conmovió la mayor parte del pueblo, como igualmente las Autoridades, y entretanto que se exa- , . — 1 En cumplimiento del a*t; ayde^ la Retdlastruccio'n; expedida, en S5ide Agosto'de. tftry.j
x6. destinado al efecto los tres cementerios que sirvieron ea el año de 1800, situados el uno inmediato á la venta de Eritaña, el otro detras del hospital de S. Lázaro, y pa¬ ra el barrio de Triajia junto á la hacienda de la Torre¬ cilla, y asimismo que para librar á esta numerosa ciu¬ dad de las enfermedades que afligían á los vecinos de Sta. Grq?, se trasladasen estos á varias casas rurales para su observación, en donde se atendería á la subsistencia de los que fuesen pobres, imponiendo la pena de 2 años de presidio en el de Ceuta á las personas que resistiesen es¬ ta medida; y asimismo la de 200 azotes y 4 años de presidio á los malvados que intentasen robar en las ca¬ lles del aislarrúento aunque fuese en corta cantidad. Se prohibió la venta de toda clase de ropas usadas en plazas ni calles públicas, bajo la competente pena, lo que se notorio todo por edictos. No debemos olvidar la loable y heroica acción de los dignos Excmos, Sres. Generales que se hallaban en esta plaza, los cuales se ofrecieron gustosos á todo lo que fuesen útiles en tan críticas circunstancias, por lo que'dirigieron un oficio al Excmo. Sr.D. Juan O-Donojú, Gobernador militar de esta plaza, firmado del Excmo. Sr, Marques de las Amarillas con fecha de 27 del pro¬ pio Setiembre,con obgcto á que este thg n P Gefe lq ma¬ nifestase al Gobierno, y^ ademas el enunciado Sr. Mar¬ ques se prestaba gustoso á socorrer á los enfermos ne¬ cesitados, ba,sta donde alcanzasen sus facultades, y asis¬ tirle^ perso ; nuhflent£ si fuese necesario, }p, que se.noto¬ rio por edicto. El antedicho Excmo. Sr. Gobernador mddardú-igid con lecha dq 29 cíe Setiembre al Sr. Asistente interino iiU oficio, en qexpresaba que elExcmo. Sr. Coacte de Capital general clq ^^jBtlPvinci^eu Qrdfen díe ¡ 27 del misino le prevenia cutre otras cosas, qjy^tudas Ja* '•
tropas que se hallaban acuarteladas en esta Capital, sa¬ lieran fuera de ella á acamparse, con el interesante ob¬ geto de conservarlas libres del contagio, y al mismo fin advertía que quedaba dicho Excmo. Sr.*Gobernador per¬ maneciendo dentro de la ciudad, en la que se seguirla haciendo por la tropa el propio servicio de plaza acos¬ tumbrado, y que la expresada medida de acampar las tropas por ningún motivo debía alarmar, no producien¬ do el menor cuidado al pueblo, puesto que no tenia otro obgeto mas que ei de la conservación de la salud de ellos, por tener demostrado la experiencia, que nada pre¬ serva tanto como el pernoctar fuera de la población en que reinan enfermedades peligrosas á que ; den cuidado, y esperaba se sirviese dar cuenta á la ciudad para su im teligencia; y á fin de que el ver salir las tropas no die¬ se ocasión á discursos contrarios al verdadero obgeto de esta medida, lo que se notorio por edicto su fecha 30 del mismo Setiembre. En cumplimiento de la dicha orden se marcharon las tropas de esta guarnición, y asimismo el depósito de Quintos en los dias 1 y 2 del mes de Octubre, situán¬ dose todos en las inmediaciones de esta Capital. Nuestro Excmo. Ayuntamiento constante en el desr. empeño de sus obligaciones, y andando el beneficio del vecindario en tan fatales circunstancias, acordó varias providencias sobre el abasto de pan, y á este fin dispu¬ so se publicase con fecha de 30 del dicho Setiembre el si¬ guiente edicto firmado del Sr. Asistente interino. «Hago saber al Público, que teniendo en considera¬ ción los abasos que se cometen en semejantes circuns¬ tancias á las que en el dia se halla esta ciudad por los traficantes y entradores de abastos, y particularmente por los panaderos, escaseando fraudulentamente los ar¬ tículos de subsistencia para conseguir el aumento de pre- 3
i8 ció, á fia de evitar semejantes excesos, y proporcionar la abundancia en los mercados, ha acordado el ¡Exorno! Ayuntamiento las providencias 'siguientes. Que inmediatamente se forme un padrón exacto y circunstanciado de todos los hornos y número de pana¬ deros que hay dentro y fuera de los muros de esta ciu¬ dad, expresando las cargas de pan que diariamente acos¬ tumbran amasar- Todos los indicados ¡manaderos acudirán diariamen¬ te á las plazas públicas con doble número de cargas á las que acostumbran amasar, sin alterar el precio á mayor cantidad del.que lo hayan vendido de ocho diasá esta par r te, mediante á que ;el Gobierno cuida de proporcionar¬ les trigo en la A lóndiga: suficiente y sin alteración del va¬ lor á que ha corrido en la misma época; en el concepto de que los que contravengan ó no cumplan religiosa¬ mente con esta obligación, se pondrán en arresto á dis¬ posición de la Junta Municipal de Sanidad, para que con un grillete á el pie :lós> des tiñe en los trabajos de uti¬ lidad y béneficio público por todo el tiempo que duren las actuales circunstancias, sin perjuicio-de imponerles después las demas penas que, se juzguen convenientes á la entidad del exceso, o ¡ j , j ,oi. . í Por el Juzgado de Caballeros: Fieles' JEgeculorqsise nombrará en cada una de las plazas públicas uir Sr. Di¬ putado para que cuide de que> los panaderos cumplan con la anterior resolución en todas sus partes^ dandp cuenta de cualquier contravención, que obsérven,, para que inmediatamente se provea de remedio, é imponga sin demora la pena que le corresponda. Que se oficie á las Justicias y Juntas de Sanidad de las Villas de Alcalá de Guadaira y Mairena del Aicohor, ins¬ truyéndolas del verdadero estado de salud de la; Capi¬ tal, y ningún motivo que hay para que dejen de venir
*9 ¡sus panaderos como tienen de costumbre, á ñn de que los estimulen y exorten á que no dejen de concurrir. Y últimamente se prohíbe bajo la mas estrecha res¬ ponsabilidad la saca de pan de las plazas .para las tieaiT das, á menos que su abundancia aleje el menor recelo de perjuicio á el Público, cuyo punto queda cometido; á 1 ^ prudencia de los Caballeros imputados encargados en zelar el particular. 44 , ¡ . A su consecuencia se nombraron.Caballeros Regido-? res que con el auxilio de Escribanos y Alguaciles per¬ manecían diariamente en las plazas zelando el cumplid miento de los anteriores artículos, por cuya causa hubo abundancia de pan, e igualmente de los demas comesti¬ bles, sin alteración de precios; posteriormente dispuso el Gobierno para mayor comodidad del Público se esta¬ bleciera en la plaza del Pan un puesto de esta? especie, al precio de 13 cuartos que llamaban teleras, de regu¬ lar calidad, teniendo cada una 3 libras. El Real Acuerdo de la Audiencia de esta ciudad, en el extraordinario que celebró en dicho dia, contribuyen¬ do á las ideas de la Junta, y atendiendo á las circuns¬ tancias en que se hallaba esta población, mandó que to¬ da persona de cualquiera clase que fuese, y robase ó intentase robar en ella, y especialmente en el barrio atacado del contagio, en poca, ó mucha cantidad, con tal que llegase á una peseta, se le impondría irremisible¬ mente la pena de la vida, sustanciando la causa suma¬ riamente, y por pruebas privilegiadas, y asimismo otras varias penas, todas pertenecientes á contener á los ma¬ lévolos, que con.sus crímenes intentasen afligir mas al vecindario fomentando el mismo .contagio, lo que se pu¬ blicó por edicto, habiéndose colocado la horca en su acostumbrado'Sitio desde el siguiente dia para terror de los malhechores.
20 Aunque por el artículo ro de la citada Real ins¬ trucción de Sanidad, publicada en 1817, se prohibieron los Lazaretos, dónde cíe antemano no la hubiese, ahora fue recibida una orden dei limo. Sr. D. Bernardo Rie¬ ga, Presidente de la Junta Suprema de Sanidad del Rei¬ no, su fecha 30 del dicho Setiembre que deeia: „Para apartar de los pueblos sanos el semillero de contagio en su primer acceso, ha determinado la Junta Suprema deSanidad, que cualquiera que aparezca invadido de calentura aguda con procedencia, roce, ú otros sospechor sos agravantes de ser la que se padece en los pueblos contagiados y sospechosos, se le removiese á algún edifi¬ cio cómodo de fuera de la población, ó caso de no ha¬ berle, al último mas proporcionado de la misma pobla¬ ción. 46 En estos propios dias se descubrieron varios otros enfermos en diferentes sitios dala población, que re¬ conocidos por los correspondientes facultativos, fueron llevados á la enfermería provisional de la hacienda de Amat. El Excmo. Sr. Arzobispo é limo. Cabildo Eclesiás¬ tico deseando contribuir por su parte al alivio de esta calamidad, se hicieron cargo de: la mencionada, enfer¬ mería establecida en Amat, ampliándola á hospital con el nombre de Jesusj habiendo nombrado para su cuida¬ do una Diputación compuesta de sus individuos los Sres. Lie. D. Manuel María Rodríguez de Carassa, Dr. D. Nicolás Maestre Tous de Monsalve, Canónigos, y D. Angel María de Guzman, Racionero, la que inmediata¬ mente dió las correspondientes disposiciones á efecto de que fuese provisto de todo lo necesario á su obgeto,destinando para su inmediato cuidado en clase de Director primero al Br.D. Manuel María de la Bastida,Pro. Cape¬ llán Penitenciario del Sagrario, y en la de segundo á Fr.
21 José de Córdoba, Religioso Hospitalario de S. Juan de Dios, y para el auxilio espiritual y administración de Sacramentos al P. Fr. Manuel de Almonaster, Religio¬ so Capuchino, quedando el mismo facultativo que ha¬ bía señalado la Junta Municipal, y estuvo desde su erec¬ ción el Lie? D. José Francisco Cansino, y los demas em¬ pleados-competentes, celebrando la dicha Diputación Juntas, diarias para proveer á cuantas urgencias se pre¬ sentasen. En este referido dia se hizo saber al público hallar¬ se la ciudad de Sanlucar de Barrameda padeciendo la fiebre amarilla, por lo que se prohibía la entrada de sus moradores en esta Ciudad y su término, como igual¬ mente los efectos procedentes de aquella, bajo las pe¬ nas establecidas anteriormente. En el estado en que se hallaba constituido el dicho barrio era de suma necesidad nombrar una Diputación para que dentro de aquel recinto entendiese del buen órden, socorro de los necesitados, asistencia de enfer¬ mos, y demas que ocurriese, y asi en el 3 del dicho mes nombró la Junta Municipalá losSS.D. Francisco de Reyna, Racionero de esta Sta. Iglesia, Presidente, D. Miguel López, Pro. Cura del Sagrario, D. Fernando María Ro¬ mán Pro., el R. P. Fr. José Naranjo, Religioso Fran¬ cisco Descalzo, D. Francisco Javier Lnriquez, Comisa¬ rio Ordenador honorario, D. Antonio de Sequera, Te¬ niente Coronel de los Reales Egércitos, D. Francisco Rabé, y D. José María Rodas, Secretario,.acordando que se impusiesen varias penas á las personas que no la obe¬ deciesen, y ademas otras prevenciones dirigidas al bien publico, lo que se notorio por edicto en aquel depar¬ tamento. Enterado el Rey Nuestro Señor del estado calami¬ toso y afligido en que se hallaba la ciudad de S. Fer-
nando y otros pueblos de la Andalucía, mandó se di¬ rigiesen las correspondientes órdenes á efecto de que se hiciesen rogativas públicas en todas las Iglesias de España : en su cumplimiento se principió en esta Ciu¬ dad el 3 de Octubre, cesando la secreta qüe de ante¬ mano se estaba haciendo por la misma calamidad. Las Administraciones de Rentas Provinciales, Sali¬ nas, Papel Sellado y demás Rentas menores, que se ha¬ llaban situadas inmediatas al barrio contagiado, se cerra¬ ron, trasladándose á la Real Aduana y á varias ¿asas particulares. El mencionado Real Acuerdo continuando con su zelo, auxiliando las providencias gubernativas de lá Junta de Sanidad, publicó eii 7 del dicho Octubre otro bando prohibiendo los 1 enterramientos dentro de las Iglesias, sin distinción de clases, bajo la multa de 2$ ducados á los contraventores, y que los sacristanes, en¬ terradores y otras personas que asistiesen y cooperasen al acto, se le destinaría por 4 años dé presidio y otras varias penas. Ilabia tiempo que se estaban conduciendo las per¬ sonas que se hallaban dentro del aislamiento al corti¬ jo de Gampogaz, propio del Monasterio de la Cartuja, que franqueó generosamente; pero estrechando las cir¬ cunstancias, mediante á crecer el número de enfer¬ mos, acordó la Junta Municipal que se verificase la última extracción en el dia 9 del antedicho Octubre, cuya diligencia fue dilatada en razón del gran núme¬ ro de habitantes que tenia aquella afligida Collación, los cuales fueron distribuidos entre el Monasterio de S. Gerónimo, Hacienda de Cantalobos, Fábrica de Curti¬ dos y Convento de Porta-Cueli, Haciendas de Sta. Bár¬ bara, Valdeleon y Convento de Sta. Teresa, con la dis¬ creción que fueron separadas las personas en cuyas da-
sas habían muerto ó padecido la enfermedad, y los convalecientes á la hacienda de Ranillas, ascendiendo el numero de las personas que se hallaban en estos parages á mas de 1232 : otros varios vecinos del dicho barrio de Sta. Cruz solicitaron se les concediese poder sufrir sus respectivas cuarentenas en las haciendas ó huertas que señalaron, á lo que accedió la Junta bajo la custodia competente : para esta sin egemplar dili¬ gencia asistió el dicho Sr. Asistente interino, quien con su amabilidad y prudencia concluyó operación tan pe¬ nosa. La dicha Junta socorría diariamente á los pobres que se hallaban en el aislamiento desde su principio con 4 rs., y á los de menor edad 2; y continuó después en las referidas casas de observación hasta que conclu¬ yeron sus respectivas cuarentenas: asimismo para el cui¬ dado y asistencia de ellos destinó Capellanes, Diputa¬ dos, Regidores, y diferentes empleados, teniendo en ca¬ da una de las cuales enfermería para las demas clases de enfermedades, excepto la calentura contagiosa. A pesar de las providencias que quedan manifesta¬ das, la malicia de las «personas solian burlar las precau¬ ciones dictadas, ocultando á varios vecinos que proce¬ dían de Sta. Cruz, y asi lo fue una enferma que se pre¬ sentó en la calle de las Palmas, casa núm? 20, con sín¬ tomas verdaderamente sospechosos, que fue conducida af hospital en. donde falleció, quedando la. casa inco¬ municada por mas de veinte dias, no habiendo resultaiíhfc /propagación. El Sr. Teniente 1? como Asistente interino mandó se, publicase, en este propio día otro Edicto, por el cual bacía patente la sumisa, ufyejdieneia qpe, li^bian tenido á la voz del Gobierno los desgraciados, vecinos del barrio de Sta. Cruz, y demas terreno aislado, saliendo
24 # de sus casas, sacrificando la comodidad qne disfrutaban por la salud del resto de sus convecinos, y que la ma¬ yor parte de aquellos habitantes eran pobres jornale¬ ros, que libraban su subsistencia en el trabajo de sus brazos, ¡)or lo que reclamaban con justicia su diario sustento que la junta Municipal habia invertido en es¬ te obgeto y otros, los fondos que le habia franqueado la Superior; y la beneficencia de algunos vecinos, y los que suministraron los caudales públicos,y exortabaá los Sevillanos á efecto de que se moviesen á socorrer las necesidades presentes, habiéndose acordado que sa¬ liesen todos los dias los Guras Párrocos acompañados de dos sugetos de la mayor providad y carácter de la co¬ llación, y que estos hicieran por toda ella una demanda, poniendo en poder del Tesorero de la Ciudad D. An¬ tonio Abad de la Lastra el dinero que recogiesen; en su consecuencia se nombraron para todas las Parroquias vecinos honrados, y de las calidades que mandaba el Sr. Teniente i?, los cuales acompañados de los Guras Párrocos salieron pidiendo por sns resptivas collacio¬ nes para el obgeto indicado, habiéndose recolectado va¬ rias cantidades de rs. que al final de esta Relación se ex¬ presarán El Sr. Asistente propietario se regresó á esta Ciu¬ dad en la noche de este dia, habiendo inmediatamente principiado á egercer sus respectivas jurisdicciones y empleos, y lo mismo las oficinas Reales que le acom¬ pañaron. Habiendo dirigido oficio el Sr. Asistente interino á la Real Sociedad de Medicina, con fecha del 10 del propio Octubre, sobre que esta tratase de los medios de preservación en los puntos rurales de observación, como asimismo de los de purificar el barrio aislado de Sta. Cruz, le fue contestado por su Yice-Presidente el
Dr. D. Diego de Vera y Limón, en el 12 del propio mes, expresando que dicho Real Cuerpo había acorda¬ do por lo perteneciente al primer punto que debían estar bien ventilados, separados los individuos de las casas donde hubo enfermos d muertos , de aque¬ llos en que no hubiese corrido igual suerte, que tuviesen la posible separación unas personas de otras, no reuniendo mas numero que aquel que no dé sos¬ pecha de poder cargar la atmósfera de exalaciones ca¬ paces de producir una calentura hospitalaria, pues todos los procedentes de Sta. Cruz conservaban cier¬ ta disposición á enfermar, por haber habitado en aquel punto, cuya atmósfera era perniciosa; que si enfer¬ mase alguno se había de separar inmediatamente en aposentos á propósito para observarlos, y si fuese de la calentura contagiosa deberían ser conducidos ai hospital y siendo de otra se curara en aquel de¬ partamento, para cuyo fin se nombraría un Médico y Cirujano que cuidase diariamente de estos puntos, permaneciendo en ellos lo menos posible, y á su sa¬ lida sería fumigado á satisfacción en cuarto separa¬ do, y que para la mayor seguridad entrase con un saco de ule, con cuyos requisitos se aseguraba la salud general. Por lo respectivo al segundo punto digeron que cuando se presentase algún enfermo en otro parage de la Ciudad con la calentura indicada, se aislase con toda su familia, observándose rigurosamente todas las reglas que están proscriptas para estos casos, á saber. Que se pusiese una baila á proporcionada distan¬ cia, sirviendo de punto limpio, y de sucio las pare¬ des de las casas, en cuyo intermedio se pondrían los efectos de primera necesidad, no permitiéndose por las ventanas el roce con persona alguna. Que los in- 4
var la s,alud publica, recibid de la enunciada Junta Municipal el correspondiente oficio, su lecha 21 del dicho Noviembre, en que le noticiaba hallarse esta Ciudad en el mejor estado de salud, y que había señalado el dia siguiente 22 para tributar gracias al Todopoderoso, con un solemne Te Deum. A su con* secuencia celebró acuerdo ordinario en el expresado dia 22, y mandó cesasen las providencias compreen-* didas én el bando publicado en 30 de Setiembre, pe¬ ro no las dictadas en 7 de Octubre sobre enterra¬ mientos, lo que se notorio por bando, quitándose la horca. Es de admirar, y así lo manifiesta el dicho sabio Real Acuerdo en el expresado último bando, que en una reunión de mas de 70$ almas, y en momen¬ tos de tanta oqasion y conflicto no se hubiese que¬ brantado ninguna providencia, de manera que en tan numeroso vecindario en los dos meses que me¬ diaron desde la promulgación de las dictadas por el mencionado Tribunal, no solo no ha habido que hacer castigo, sino que ni aun tenia noticia de haberse hecho la mas leve advertencia por falta de observancia, y continúa diciendo que esta conduc¬ ta acaso increíble en lo venidero, es propia de un pueblo que tanto ama á su augusto Soberano, y que tan ciegamente obedece sus mandatos, y á los Magistra¬ dos que en su Real nombre lo dictan, digno de que en la historia de estos sucesos llame la atención muy particularmente, y de que se pusiese en noticia de S. M. como lo hacía el dicho distinguido é ilustre Real Tribunal para su soberana satisfacción. La mencionada Junta Municipal acordó que se abriesen los estudios generales, escuelas de primeras letras, amigas de educación, y que continuasen las
fiestas y procesiones eclesiásticas desde el i? de Piciembre. Es muy cierto que las dos Juntas de Sanidad Superior y Municipal, como igualmente las demas Autoridades de esta Ciudad, con sus atinadas y enér¬ gicas providencias han libertado á este público del conflicto en que se vio sumergido en el año de 1800, y que todos sus ilustres individuos, comisio¬ nados en varios puntos y encargos, han cumplido exactamente, habiendo la mayor parte de los cuales abandonado sus comodidades y negocios propios por el beneficio del vecindario de Sevilla. El Amante de su patria J. M. M. de E, s
ob °.l 1-3 OJ'3b L, J.. / / 7 ':" , .sidroabiCt bfibiri&S 9Í3 8Blfí u \ eob cr,I aup oi ;3¡r> . ^uin z'd Esinob 8üí aJaamíaagí orneo ¿uqiónwM y v' ; ^ -Uín ’( anb«fifíB zm r:oo ,1: JmiK> atzo ah v'bichóla A ab olis Ij ría ebi rianuR óiy as wp xlj oíüíIiudu - olida >j c 80iJ.biyibíil stiíhiju zuz eoboi arjp v \oooi obiujíixíiai xitíJ .»8og p ni'jaa v aoJar/q goi i:. / m sol huí Z'ÁlAVJ ' eoí 9& ShíYf TJ y. U fit Óbíiokfóxl 7)1 U'j:, Yl‘YY‘J :qoii{-- y>ifío;i-};;£ v aobíibiboiíioó zuz olwn\)Li‘.d . a .&Iiba& ab oliídnibaY lab ohiLauad h jdiJjsq uz o!; aJnsruA 12 .2 3b .IvI M X -
RELACION i de los donativos hechos por varios vecinos dé esta Ciudad para la subsistencia de enfer - ■ mas y personas pobres procedentes de las calles del aislamiento , y demas crecidos gastos que se le originaron ála Junta Mu¬ nicipal de Sanidad« j Rls.deFru [ El Sr. Asistente D. José ‘Antonio Blanco....* 3.000. Los Señores del Real Acuferdo de la Au¬ diencia......... 11.000. El Real Consulado Marítimo y Terrestre.. 15.000. La Real Compañía del Guadalquivir.. 10.000. El Sr. D. José de Espinosa y Brun, Superintendente de la Real Fábrica del Tabaco, q.ooó. El Sr. D. Cários-GpHMteK.-fJ..:.;.. 20Ó . La Gasa*de Comercio de Martínez y León. ilpoó EH Real Monasterio de S. Geróiiiíflo de Buenavista.. „ hr , n ]). José de Vega y Vévéí, Pro............ \ , 0 ‘ D. Justé García de la''M'áTa'..v..v.v.'.... 2 , óó d' 1 Los Señores PresideiVte7 i;,:ii()r i i ; . , ! / (iV ia' ' Cl1 Insigue Iglesia"Gol'egliíl "üél'Salvadot . J " 1 i
3,6 Una persona reservada.*. El Sr. D. Manuel Caballero* Fiscal del Cri¬ men de la Real Audiencia... ¿oo. ¿oo. D. Juan de Alojas*. Ayudante de laPlaza....*. 1.050. La Casa de Comercio de Crebis y Compañía. 576. La Casa de Comercio de Preisler y Com¬ pañía......«....•••••••. 1.000. Entre varios Caballeros (¿Hílales de la Real Brigada de Carabineros....... 1.527. Una persona incógnita..... 500. D. Ramón de Medina* Comandante de Inrválidps inhábiles. 55. Una persona incógnita... 1.000. Otra . 4 °°' Una persona, mcógníta..;....».^....^................ 400. Otra idem................ v. . .. ........... ipo. D. Rafael la Madrid. 1.000. D. Fi^nc^o Mendez.... 1.000. Dí Ga vino de Nágera. 320. D. Francisco Cayaleri................... 500. Un Sugeto reservado... 320. La Diputación de ia Parroquia del Sag ™ ™ . . La de Sra. Sta. Ana en Triana.. La de S. Vicente...'.,......... La de Sta. María Magdalena- La de Omnium Sanctórum....... La de S. Lorenzo,,,.,..... La de S. Gil. La de S, Román... La de Sta. Catalina... La de S, 4 Ildefonso. La de Santiago él Mayor.. La de S. Esteb^,, v .....,....,. v . ¿Sft -. ¡1..405* ... 3.62,0. . 353 - . 300- T . .8 . 190. . 452 . .. 400. 344...,. 2 208 *•*26
La de S. Bartolomé...... 502...24 La de S. Nicolás...;..*....... 1.214. 4 La de S. Pedro. 1.388...28 La de S. Martin 709. La de S. Andrés.. 332. La de S. Miguel.... 272. La de Sta. María la Blanca. 414...30 La de S. Bernardo.. 2 3 3 . . .. . # Los Yecinos .de la Parroquia de S. Isidoro, que se ofrecieron á mantener por doce dias á las personas pobres incomunica¬ das en las ..casas, de observación de Sto* r. Domingo de Pórta-Gpejí y Tenería, han invertido en ello la cantidad de... 9*976. --- . Sunia tqtal.... 85.759.-32 .. . i; • . i> (, ■ í'i: • n ) d'¿ : ■ -'rr. i. i. ’’ “ 8Eno^ioq biú k liiaten ^ . 2r-.ior r > \ y .\ . ii“ :.i:ur-í.: í 92 , - ; >np ' lo! ’¡ ¡ j/p ■ urÜ i/ no‘ Artbfrnxm *í-:m' / : y.:uj > ' v ' ,n •• -m /«r •: f .i*::ÜL ' .• i£it> y.x k U.-.IL* ’¿iúk¡- -jnplisbnniJ i';b «:/..:••• o: *:ü L-.o>í .* ib ... - - . r ' ÍÍRH -: i \ Ll .0'' T : í ‘),j ■ »v. Biu‘il /s,q ■ oailí;iu ., :,.,;' ; 0 í ! J> j í.
S» .•* ' • •- • ; * w * i LISTA DE LOS SERVICIOS HECHOS por varias, personas con el mismo obge- to, asi personales corno de efectos. La Sra. Marquesa de Moscoso ha franquea¬ do trece fanegas de garbanzos. D. Vicente de Torres y Andueza franqueó doce fanegas de trigo y dos de garbanzos. El Real Monasterio de S. Gerónimo de Buenavista se encargó de alimentar á sus expensas, y asistir á las personas que entre los 319 que se hallaban en observación en dicho Monasterio, ado¬ lecían de enfermedades comunes, y por ellas eran pasados á la enfermería. La dicha Real Compañía del Guadalqui¬ vir franqueó 5 tiendas de campaña.... Una persona incógnita dos arrobas de ba¬ callao. El Real Monasterio de Cartuja., cien fane¬ gas de trigo. D. Manuel Blanco de Paz, tenia con¬ tinuamente dos caballos ensillados á disposición de la Junta en las puertas de las Gasas Capitulares, para sus di¬ ligencias extra muros, y costeó la ma¬ nutención de estos, y mozos que los
39 cuidaban, durante el tiempo de la ca¬ lamidad. D. Miguel Mariano Carrasco, cuatro fa¬ negas de garbanzos. El M. R. P. Prior de Cartuja, franqueó porción de aceite y vinagre para las personas que se hallaban en observa¬ ción en el Cortijo de Campogaz, y te¬ nia ademas á disposición del Contra¬ lor bestias para sacar agua, y demás que pudiese ocurrir.
r :ü;j z oyc;r:v;.3 oíuhñl'i ; .aosf-'ííd'í ai) ¿ra Ir , ; í i ; f vdi. . ■ \í:’rO v-: 'ío' v : 1 Jí j • . &q si¿Bfii'f ^ üííjüíí a£> uomoq -fiV'iOí.Lo i!J íi.díllíHl DZ t:: \j : , ► ;> ; v ,::u¿:.!í!\udD 3Í) 0 ^ 1 ‘ iOÜ - j , ¡ nc j aoiokc i ■ . .. . * /.¿'i: -• ■ j ¡ j A "¿¿¡j
ESTADO DE LOS ENFERMOS QUE HUBO DE LA CALENTURA contagiosa que W p r incipió á observar en el barrio de Sta. Cruz 5 y después disemi¬ naron en varios puntos de la Ciudad, como asimismo de los curados y muertos. MESES. Setiembre. Octubre:.... I Noviembre ! DIAS, ENFERMOS, CURADOS, MUERTOS. desde el 18 hasta el 24 1 7 - 1 Q - 3 - 25. 7 \ 0, 3 » 26, 9 « - 9 » . 7 '* 27. 6, 0, 3 * 28. 3 * Q, 1. 29. 3 - 0, 2. 3 o * 2, 0. 1. 1. 2, o*. o. 2, i: 2. 2. 2, 1. 4 ;/ 9 - 9 , 4 - 5 » JO, 2. 2. 6. 2. O. 3 * 7 • 5 - O. 6. 8, 8, 4 * 2. 9 * 4 * 3 » 2. 10, 3 , 1. 2* 11, 16. 0. 1. ? 2, $• 0. 5 . * 3 * Ji, 21. 5 » * 4 - 4 - 0. 3 - 15. 2. 0. 2. |6, ** 22, 0. 7 * * 7 - ?8, 11. 6 . 18, 9 - 0. 7 19. 8, 0. 11» 20. 8. 0. 14 » 21. J 9 . 0. * 3 - 2?, 9 * 9 » 7 » 23 * 14. 0. 18. 24. 2. 4 » 25 * ? 7 < 9* 8. 26, 9» ?• 8» 27. 8. 0. 4 - 28, 7- 9 * 5 » 29. , 5 * 4- 4 - 4 » 0. 2. d u 3 - 1, 1. 5 * 9 < 4 » 2. 0. 0. 3 - 3 - » 4 i y 6. 8, 18, 8. 7^ 8 y 9. 7 » 4» 4 - 10, 11, 12 y 13. 13. 2. 10. I 4 i 15 y 16. 9. 3* 6. x 7 í ¡ 8 , 1 9 , 2oy 21, 0. 6. 3 - . 346. 129, 217, I j NOTA. Se observará en <*>te Estado que el n/ ro de muertos no guarda proporción pon el de í ° e ® n fer *n° 8 ; P erc * esta diferencia procederá sin dudaH! aae no obstante la vigilancia de las Autori- Jj ades,muchos correspondientes á la ' primera “ eur^° .i» dirección dedicativos.