La columna periodística. Presencia viva en la prensa hispano-peruana y anglosajona [Reseña]
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se vive en Europa o el mundo. Bienvenida esta nueva obra de Manuel Ruiz que nos permite conocernos mejor y nos sitúa, una vez más ante una óptica privilegiada para conocer los procesos que dan paso a esta democracia. [subir] Manuel Hijano del Río Universidad de Málaga LA COLUMNA PERIODÍSTICA. PRESENCIA VIVA DE LA PRENSA HISPANO-PERUANA Y ANGLOSAJONA Cantavella, Juan, (2012). La columna periodística. Presencia viva en la prensa hispano-peruana y anglosajona. Fondo Editorial USMP,212 pp. La columna periodística es uno de los géneros más expandidos en la prensa de nuestros días.Es un género atractivo, que ejerce autoridad y fascina por su diagnóstico urgente de la realidad de forma distinta, creativa, con mayor carga personal y originalidad; cuyo valor literario, expresivo y persuasivo, puede ejercer sobre la audiencia. Así lo entiende Juan Cantavella, doctor en Periodismo y catedrático de la Universidad CEU San Pablo (España), que aporta en este libro una gran visión de conjunto sobre la columna periodística en la prensa española, peruana y anglosajona. Se trata deuna obra muy trabajada, fruto de la experiencia de muchos años de docencia universitaria, de muchas lecturas y de reflexiones originales. La columna periodística. Presencia viva en la prensa hispano-peruana y anglosajona amplía la mirada docente y ayuda a la sana argumentación sobre muchos de los conceptos que se manejan. Estructurada en 9 capítulos, la obra arranca con una introducción panorámica, ordenada, realista y sumamente útil, donde el autor pone de manifiesto cómo las columnas, con el paso de los años, han ido adelgazando su tamaño, aunque esa es una propensión que se puede aplicar a toda clase de textos periodísticos, sean noticias, reportajes o artículos. Cantavella también plantea, en este capítulo introductorio, la influencia que ejercen los columnistas sobre el público, así como las actitudes impropias que van en detrimento del resultado final y el afán de poder que ronda a quienes las practican, como es el caso del narrador y periodista Jaime Bayly. El segundo y el tercer capítulo tienen un gran valor dentro del ámbito universitario. En el primero de ellos, “Las bases de la columna”, el autorexpone algunas características propias del género, comoel carácter personal, el lugar fijo que ocupa en las páginas del periódico, la ubicación, la periodicidad y el encabezamiento que la identifica. También explicalas diferencias frente al artículo, el editorial y la crónica. En el tercer capítulo, titulado “Clases de columnas”, el periodista y profesor propone una clasificación didáctica. Empieza por las categorizaciones que se han divulgado por parte de destacados especialistas, para pasar después a establecer la que piensa que es más provechosa, que en buena medida es una síntesis de las que se manejan habitualmente. Dibujado ese panorama, Cantavella explica que, por lo general, lo que más abunda en la columna es la opinión (p. 47). No obstante, también señala que la interpretación, la información y el humor son elementos que potencian los planteamientos que se desean trasladar a los lectores. En este repaso a las diferentes modalidades, el autor también hace mención a las que pertenecen “al estilo ameno”, es decir, las columnas que se salen de lo anteriormente expuesto y entran en el terreno de las necesidades y aficiones humanas (p. 56). Asimismo, se detiene en lo que él considera la “columna narrativa”, que es una “especie de cuento breve, de relato en el que se describe un episodio o una vida, una experiencia vital que se detiene en el instante o se prolonga en el tiempo, una anécdota o un sentimiento” (p. 59). Los temas especializados y el terreno personal (construcción del texto desde el “yo”) también son abordados en este tercer capítulo. El cuarto capítulo, titulado “La Historia de la columna es España”, se adentra en las primeras presencias de la 7/14
columna en los medios impresos españoles. En este contexto, Cantavella habla, por citar cuatro ejemplos sobresalientes, de José Clavijo y Fajardo, Beatriz Cienfuegos, Mariano José de Larra o Ramón de Mesonero Romanos. Por otro lado, el quintobloque temático aborda la columna española en nuestros días. Entre los columnistas españoles más recientes, el periodista español presta especial atención a cuatro de ellos: Francisco Umbral, Jaime Campnay, Manuel Alcántara y Alfonso Ussía. A Francisco Umbral (1935-2007) lo define como “el prototipo de periodista autodidacta, que desarrolla su afán casi omnívoro en el terreno de la escritura” (p. 99); de Jaime Campnay (1925-2005) dice que “cultivaba sobre todo la columna política desde una posición conservadora en la que militaba” (p. 110) y de Manuel Alcántara (Málaga 1928) apunta que sus textos “son cortos, ingeniosos, amables, directos, suaves en la mayoría de los casos, pero también contundentes cuando conviene, lo que lo han convertido en uno de los casos más notables de afición al género y de constancia en su cultivo” (p. 117). De Alfonso Ussía (Madrid, 1948), señala que lleva más de treinta años dedicado al columnismo, que ha ejercido en el semanarioSábado Gráfico, en los diarios ABC y La Razón, y en la cadena radiofónica COPE. El sexto capítulo reflexiona sobre la columna en la prensa peruana. El autor comienza hablando de los antecedentes más ilustres, como Leónidas Yerovi (1988-1917), para pasar posteriormente a los maestros más admirados, como Federico More (1889-1955). No obstante, para Cantavella el columnista peruano de más alto vuelo, en el que en estos momentos se lleva la palma con sus andanzas y publicaciones por medio mundo, es Mario Vargas Llosa (p. 139). En cualquier caso, en la prensa peruana es común identificar a variopintos columnistas en los diarios cuya posición es, inclusive, más sostenida y creíble que la propia línea editorial que el medio quiere destacar. La columna en la prensa anglosajona es el eje temático del séptimo capítulo. En el mismo, se repasan diferentes historias del periodismo británico o norteamericano, a la vez que se aportan abundantes referencias a esta clase de textos periodísticos y a destacados cultivadores que afianzaron su fama en la constancia de su presencia y en la excelente recepción que lograron entre el público. En esta línea, destaca las columnas de Walter Lippmann (1889-1974), de Josep Alsop (1910-1989), James Reston (1909-1995), de Jack Anderson (1922-2005) y de Art Buchwald, entre otros columnistas de peso. Si bien es escasa la presencia de columnas en otros medios masivos diferentes a la prensa escrita, Cantavella habla en el octavo capítulo de la columna en los medios audiovisuales y electrónicos: “Su traspaso y arraigo a los medios que llegaron con posterioridad ha sido escaso e irregular, con poca presencia en la televisión, mediana en la radio y acentuada en los periódicos electrónicos” (p. 173). Lejos de lo que pueda parecer, el noveno y último capítulo, denominado “Cómo enfrentarse a la escritura de una columna” no enseña a escribir columnas a los alevines periodistas, sino que expone los hábitos más asentados, las condiciones más aconsejables, la preparación que se debe tener en cuenta para que el resultado sea apreciable, incluso esos pequeños trucos que ayudan a sostenerse dignamente en esta función. El autor no redacta, por consiguiente, un manual de instrucciones: muestra en un simple recuento de costumbres y experiencias, ideas, sugerencias y enseñanzas que deberían tener muy en cuenta los columnistas. En definitiva, La columna periodística. Presencia viva en la prensa hispano-peruana y anglosajonaes un libro útil y enriquecedor, con un estilo y redacción impecables, que atestigua que Juan Cantavella es un gran profesor, preocupado por su calidad docente, por sus alumnos y por la profesión periodística que tanto le apasiona. [subir] María José Ufarte Ruiz Universidad de Sevilla MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y CAMBIO CLIMÁTICO Fernández, Rogelio (Dir.); Mancinas, Rosalba (Coord.). (2013) Medios de comunicación y cambio climático. Sevilla: Felix Editora. 8/14