Las fortificaciones de la banda gallega: algunos ejemplos de las provincias de Huelva y Badajoz y del Alentejo Portugués
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LAS FORTIFICACIONES DE LA BANDA GALLEGA : ALGUNOS EJEMPLOS DE LAS PROVINCIAS DE HUELVA Y BADAJOZ Y DEL ALENTEJO PORTUGUÉS. Dra. Magdalena Valor Piechotta Universidad de Sevilla El propósito de este artículo no es aportar un estudio sistemático sobre la configuración de la frontera entre Castilla y Portugal en la comarca de la Sierra de Huelva y el bajo Alentejo; sino, por el contrario, centrar la atención en dos cuestiones, que son: 1) La delimitación del territorio en cuestión, desde la etapa andalusí hasta la cristiana bajo medieval. 2) Destacar construcciones ex novo llevadas a cabo durante la segunda mitad del siglo XIII, poniéndolas en relación con el nuevo estado de cosas que se produjo después de la conquista cristiana a mediados del siglo XIII. El marco cronológico en el que nos moveremos arranca del período andalusí hasta el año 1297, fecha del tratado de Alcañices. I.- ALGUNAS CUESTIONES PREVIAS. 1) El territorio durante la etapa andalusí. El ámbito geográfico en el que centramos este trabajo constituía al menos desde época romana una zona limítrofe entre dos provincias que eran la Baetica y la Lusitania. Esta situación se hace más compleja en la época andalusí, en la que confluyen en este sector tres coras, que son las de Mérida, Sevilla y Beja.
Las Fortificaciones de la Banda Gallega 2 El deslinde de cada una de estas provincias está por investigar, siendo la más desconocida de todas la de Beja. Las fuentes árabes al respecto son tremendamente parcas y necesariamente habrá que complementarlas con las fuentes castellanas inmediatas a la conquista cristiana. En lo que se refiere al límite entre las coras de Beja y Sevilla, es una realidad palmaria la pertenencia de Aroche a Beja. Aroche o Arusa aparece en varias ocasiones en las fuentes árabes de carácter geográfico, por tratarse de un nudo fundamental de comunicación de al-Garb al-Andalus. En efecto, la cora de Beja en el siglo X debía tener unas proporciones considerables (desde Mértola hasta Évora), constituyendo ésta la capital de un territorio similar al actual Alentejo1. A pesar de los cambios que se produjeron desde la caída del Califato cordobés, Arusa continuaba perteneciendo al territorio de Beja en el siglo XII, según el geógrafo Ibn Galib2. La actual comarca de la Sierra en la provincia de Huelva formaba parte de la cora de Sevilla. En este punto los diferentes geógrafos árabes mencionan dos distritos o aqalim, que son: Cortegana y Almonaster. Ambos topónimos se conservan hoy en esta comarca, dándose la circunstancia de tratarse de dos poblaciones muy cercanas, sólo median entre ellas 6 km. Sin embargo, si nos fijamos en un mapa topográfico, ambas poblaciones se encuentran una al norte y otra al sur de la máxima altura que alcanza la Sierra de Aracena (en torno a los 900 m) . Algún arabista tratando de dar salida a este problema ha identificado el topónimo Qartasana con Cartaya3, lo que queda refutado con la cita de al-Udri, en la que menciona a Cortegana como distrito más septentrional de la cora de Sevilla4. Las fuentes árabes no permiten llegar más lejos en este punto y serán las fuentes castellanas inmediatas a la conquista las que nos pueden permitir dar una explicación a esta proximidad en las cabeceras de los distritos provinciales. En nuestra opinión, y teniendo en cuenta el deslinde efectua1AlRazi. Trad. E. Levi Provençal, pp.87-88. 2Ibn Galib. Trad. J. Vallvé, pp. 379. 3Al-Bakri. Trad. E. Vidal Beltrán, pp. 33, nota 104. 4Al-Udri. Trad. R. Valencia, pp. 142.
Magdalena Valor Piechotta 3 do por Alfonso X en 12535, la tierra de Sevilla avanzaba hacia el norte hasta Jerez de los Caballeros, Montemolín y Azuaga. Ello unido a la topografía de la Sierra de Aracena nos lleva a interpretar que el distrito de Cortegana debía estar volcado hacia el norte, compaginando áreas de serranía y campiña. Mientras que Almonaster, por debajo de las máximas alturas de la Sierra, prolongaría su distrito hacia el sur, formando parte de ella el Andévalo oriental que en efecto también quedó integrado en los territorios repartidos por Alfonso X a mediados del siglo XIII. 2) El territorio desde la conquista cristiana hasta 1297. La conquista castellana llegó hasta Constantina y Reina, que en 1247 se entregaron por la vía de la capitulación. El ámbito occidental del espacio que tratamos fue conquistado por el reino de Portugal, llegando éste hasta Aracena en el año 1251. En 1253 Alfonso X de Castilla llega a un acuerdo con el rey portugués, quedando fijada la frontera entre ambos reinos por el curso del río Guadiana. La cesión formal se produce con el Tratado de Badajoz del año 1267. Después de múltiples tensiones y búsqueda de equilibrios, el rey portugués don Dinís reclama los territorios conquistados por Portugal, llegándose a un acuerdo en el año 1297, al Tratado de Alcañices, después del cual Castilla retuvo Aroche y Aracena, mientras que entregó a Portugal Olivenza y Campo Mayor. La frontera de éste ámbito quedó definida por el río Chanza, aunque en el salto entre éste y el río Ardila quedó un espacio indefinido objeto de disputas interminables hasta mediados del siglo XVI6 Una vez incorporado este territorio a los reinos cristianos se producen unos cambios significativos en cuanto a los límites territoriales. En teoría, Castilla y en concreto el reino de Sevilla había salido bien parado. Según 5Ed. M. González (1991) , Doc. Nº 80. 6Cuestión recogida en múltiples publicaciones y cuya última puesta al día permanece aún inédita, y es : M. González Jiménez. “Precendentes inmediatos del tratado de Alcañices: Alfonso X el Sabio y Portugal”. Conferencia impartida en Oporto en diciembre de 1996.
Las Fortificaciones de la Banda Gallega 4 el deslinde del término conservado en un documento emitido por Alfonso X , el 6 de diciembre de 1253, pertenecen al alfoz sevillano los términos de Cuencoz, Xerez Badaioz, Monesterio de So Oliva, Nódar, Torres, Castillo de Valera, Segonça, Cuerua, Montemolín, Sufre, Aracena, Alfayar de la Lapa, Almonaster, Cortegana, Aroche, Mora, Serpa, Aymont, Alfayar de la Penna, Andéualo (...)7. Por tanto, se genera una nueva configuración territorial en la que poblaciones que habían formado parte de diferentes provincias (Beja, Mérida y Sevilla o Niebla), quedan integradas en una nueva. A pesar de ello, muchos de estos lugares nunca llegaron a estar de una manera efectiva bajo el control del cabildo sevillano, es el caso de: - Monesterio, castillo de Valera o Montemolín zona conquistada por los caballeros de la Orden de Santiago y sobre la que ejercían su señorío8. - Xerez Badaioz (Jerez de los Caballeros) que junto con Fregenal pasó a ser una encomienda de la Orden del Temple9. - Serpa y Moura que conquistadas por la corona portuguesa pasaron a formar parte del patrimonio de la Orden del Hospital10 . - Almonaster y el Andeualo (Zalamea) que en 1279 fueron permutadas, entrando en bajo el señorío de la Iglesia de Sevilla, la cual cedió Cazalla al concejo de la misma ciudad.11 . Ciertamente, el rey Sabio trató de dar a Sevilla el alfoz más amplio posible, así: Por el norte, se incluyeron las fortificaciones que habían formado parte de la cora sevillana; mientras que por el oeste se estableció la línea del Guadiana, tal y como había pertenecido al reino de Niebla en tiempos de Ibn Mahfuz. A pesar de este intento, y después de una lectura atenta de las fuentes escritas y la historiografía, parece claro que: 7Ibídem. 8J. González (1951), I, 380. 9Ed. M. González Jiménez (1992), doc. nº 509. 10 J.C. García (1986), pp. 63, nota 124. 11 Ibídem, doc. nº 455.
Magdalena Valor Piechotta 5 - Sevilla nunca ejerció un dominio efectivo sobre Serpa, Moura y Mourao. - Tampoco se llegaron a integrar en el alfoz hispalense Montemolín y Jerez de los Caballeros, y excepcionalmente sí lo hizo Fregenal de la Sierra después de 1304. Como conclusión, después de la conquista cristiana se produce un cambio significativo en los límites territoriales de la tierra de Sevilla, este nuevo ámbito va a quedar consolidado en las últimas décadas del siglo XIII, gracias a la construcción de algunos castillos, que son los que inmediatamente vamos a tratar. El emplazamiento y la entidad de cada uno de ellos va a estar marcado por: Las relaciones entre Castilla y Portugal, los problemas internos de Castilla (Guerra civil entre Alfonso X y Sancho IV) y, la presencia de Órdenes militares. II.- LAS FORTIFICACIONES EX NOVO EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIII. Este territorio no debía estar especialmente fortificado en época andalusí, o al menos apenas quedan vestigios de estas antiguas murallas. Los únicos puntos claros en este sentido son: Mértola, Moura, Aroche y Almonaster. Todos ellos conservan fortificaciones que aunque muy alteradas tienen un evidente precedente islámico. Esta escasez de defensas debió provocar la sucesiva construcción de castillos, produciéndose en algunos casos incluso cambios de emplazamiento con respecto a los poblados anteriores, el caso más claro es el de Cumbres Mayores cuyo núcleo primitivo saqueado y quemado por un “ataque portugués”, fue reconstruido unos 500 m hacia el este, en una eminencia del terreno.
Las Fortificaciones de la Banda Gallega 6 1) Fregenal de la Sierra12 [Fig. 1]. Castillo tipológicamente gótico, cuyo gran interés radica no sólo en el hecho de constituir un edificio realizado en un único impulso, sino también por contar con una serie de elementos de flanqueo incorporados de forma temprana para lo conocido en este ámbito de la Península Ibérica. 1.1.- Material constructivo. Es la piedra, y consiste en: A) Mampostería: de tamaño mediano, organizada en hiladas y con una argamasa muy rica en cal, que en ocasiones cubre parcialmente la piedra. B) Sillares: en las esquinas de las torres, en la base de las mismas y enmarcando los vanos. 1.2.- La planta : De planta hexagonal muy irregular, las cortinas están flanqueadas por siete torres. Cinco de ellas macizas hasta el adarve, contando sólo con la terraza. Dos de ellas con una cámara abovedada. 12 Castillo incluido en el estudio de F. Collantes de Terán Delorme (1953), pp. 164-170.
Magdalena Valor Piechotta 7 1.3.- Puertas : La puerta principal se sitúa en el extremo suroeste del recinto, es de planta rectangular y es una torre-puerta. La planta baja corresponde a la puerta que se compone de un arco ojival, rastrillo, bóveda de cañón con buhedera y, arco ojival. Todo este dispositivo está reforzado por un balcón amatacanado situado encima del arco de la puerta. La cámara superior está cubierta con bóveda de cañón apuntada de mampostería afianzada con arcos fajones con dovelas de sillería. Esta torre debía tener una función eminentemente militar, relacionada con los propios elementos defensivos (rastrillo y buhedera), debiendo constituir un verdadero polvorín, donde armas y soldados se concentraban para la defensa. El acceso a la terraza se efectuaba a través de una escalera de caracol de una tipología idéntica a la que conocemos en el Palacio del Caracol erigido por Alfonso X en los Reales Alcázares de Sevilla. La fachada hacia el interior del castillo cuenta con dos ventanas geminadas de piedras monolíticas, tan características de la arquitectura doméstica gótica. Probablemente debió haber otra puerta secundaria que hoy no es visible. En el interior del castillo apenas queda espacio libre, puesto que en él hay una iglesia parroquial, un mercado de abastos y una plaza de toros. Este castillo debió ser construido por la Orden del Temple, una vez que tomó posesión de este lugar de Frexenal en el año 1283. La detección de dispositivos de tiro a la vertical, como balcón amatacanado [Lám. I] y buhedera, la presencia de rastrillo y la proliferación de saeteras a lo largo de todo el parapeto de la muralla, nos llevan a entender este edificio gótico como un testimonio de los contactos internacionales que evidentemente tenía la Orden del Temple. 1.4.- Otros elementos destacables. Tan sólo una torre cuenta con una cámara, dándose la peculiaridad de que ésta se encuentra por debajo de la altura del adarve y que la puerta se abre hacia afuera, es decir hacia el camino de ronda. Ambas circunstancias, junto con la existencia de otra cámara más baja, hicieron pensar al Prof. Francisco Collantes de Terán Delorme en el uso de esta torre como mazmorra.
Las Fortificaciones de la Banda Gallega 8 2) Cumbres Mayores13 [Fig. 2]. Antes de 1293 existía un lugar llamado Cumbres, situado a unos 2 km al este del pueblo actual14 . Saqueado e incendiado por los “portugueses” en una fecha indeterminada, prevalece todavía en este lugar una ermita y los restos del ábside de otra iglesia, al tiempo que una gran cantidad de cerámica medieval en superficie. Las consecuencias de este ataque debieron mover al concejo sevillano a solicitar del monarca Sancho IV la construcción de un castillo, esta vez en un emplazamiento en altura, dominando los límites de la “tierra” de Sevilla y visualizando perfectamente los castillos de Fregenal de la Sierra y Segura de León. A partir de su construcción debió aglutinarse la población en torno a él, primero en la ladera septentrional, para asentarse definitivamente en la meridional, en torno a las curvas de nivel. La nueva iglesia parroquial se 13 Castillo tratado en diversas publicaciones: F. Collantes de Terán Delorme (1953), pp. 161164. M. Valor y N.Casquete de Prado (1994), 482-485. 14 M. Valor, N. Casquete de Prado (1994), 474.
Magdalena Valor Piechotta 9 construyó próxima a la puerta principal de la fortificación, al pie del camino de acceso principal15 . Castillo muy restaurado en tiempos recientes, aún deja ver sin problemas su estructura original. La actuación arquitectónica ha estado orientada al restablecimiento y reparación del coronamiento. Afortunadamente contamos con testimonios gráficos, al tiempo que la descripción de Collantes, previa a ninguna intervención. 2.1.-El material constructivo es la piedra, en forma de: A) Mampostería mediana organizada en hiladas, que presenta una argamasa muy rica en cal, que en ocasiones se conserva no sólo cubriendo el llagueado, sino invadiendo buena parte de los mampuestos. B) Sillares, en las esquinas de las torres y enmarcando los vanos. Muchos de ellos parecen de acarreo, conservando huellas de grapas. 2.2.- La planta [ es un polígono irregular de siete lados, donde casi llegan a alternar torres cuadradas en las esquinas y ultrasemicirculares en las cortinas. 2.3.- El edificio tiene tres puertas, que de menor a mayor son: A) Postigo del Sol, en el flanco oriental, llamado así por el relieve que hay sobre él. Se trata de un arco ojival achaflanado, que da paso a una bóveda de cañón rebajado [Lám. II]. B) Puerta del lado noroeste. Oculta al exterior por tener adosada una casa. Hacia el interior es un arco escarzano, con desarrollo de bóveda de medio cañón. 15 El emplazamiento de la iglesia extramuros es la más habitual en castillos ex novo cristianos. Las razones para ello serán múltiples, pero es significativo que el Código de Las Partidas se refiera en particular a este punto.
Las Fortificaciones de la Banda Gallega 16 coincidiendo con algún trabajo reciente20 , no entendemos el conjunto de los castillos de esta Sierra como un sistema de líneas sucesivas de defensa; sino por el contrario, como una línea perimetral que delimita la tierra de Sevilla y, con el desarrollo hacia el interior y en torno a las vías de comunicación de castillos ya existentes o de nueva planta. ÍNDICE DE FIGURAS 1.- Castillo de Fregenal de la Sierra. Dibujo tomado de F. Collantes de Terán. “Los castillos del reino de Sevilla”. Archivo Hispalense. 1953, pp. 117-185. 2.- Castillo de Cumbres Mayores. Dibujo procedente de F. Collantes de Terán. “Los castillos del reino de Sevilla”. Archivo Hispalense. 1953, pp. 117-185. 3.- Planta de la puerta principal del castillo de Cumbres Mayores. Ibidem. 4.- Plano de Serpa elaborado por el Ayuntamiento de Serpa. INDICE DE LAS LÁMINAS I.- Balcón amatacanado de la puerta principal de Fregenal de la Sierra. Foto M. Valor. 1990. II.- Postigo del Sol del castillo de Cumbres Mayores. Foto M. Valor. 1994. III.- Puerta principal del castillo de Cumbres Mayores. Foto M. Valor. 1994. IV.- Vista desde el sur del castillo de Santa Olalla del Cala. Foto M. Valor. 1995. 20 F. García Fitz (1992 ).
Magdalena Valor Piechotta 17 BIBLIOGRAFÍA N. Casquete de Prado Sagrera. Los castillos de la Sierra Norte de Sevilla en la Baja Edad Media. Aproximación Histórica. Sevilla. 1993. F. Collantes de Terán Delorme. “Los castillos del reino de Sevilla”. Archivo Hispalense. 1953, 117-185. Diplomatario Andaluz de Alfonso X El Sabio. Ed. M. González Jiménes. Sevilla. 1991. F. García Fitz. “Conflictos jurisdiccionales, articulación territorial y construcciones militares a fines del siglo XIII en el alfoz de Sevilla”. Archivo Hispalense. 1992, pp. 25-51. M. Valor Piechotta, N. Casquete de Prado. “El castillo de Cumbres Mayores (Huelva): Una aproximación a la arquitectura militar de la segunda mitad del siglo XIII”. VIII Jornadas de Patrimonio de la comarca de la Sierra de Huelva. Huelva. 2001, 67-94. M. Valor. “Las fortificaciones de la Banda Gallega: algunos ejemplos de las provincias de Huelva, Badajoz y del Alentejo portugués”. La fortaleza medieval: realidad y símbolo. Murcia. 1998, 91-108.
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