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SARA HIDALGO QUINTANA UNIVERSIDAD DE SEVILLA FACULTAD DE FARMACIA DEPARTAMENTO DE FARMACOLOGÍA EVALUACIÓN DEL INSOMNIO EN ESTUDIANTES
UNIVERSIDAD DE SEVILLA FACULTAD DE FARMACIA TRABAJO FIN DE GRADO DEL GRADO EN FARMACIA PROMOCIÓN 2011/2016 EVALUACIÓN DEL INSOMNIO EN ESTUDIANTES PROYECTO DE TIPO EXPERIMENTAL SARA HIDALGO QUINTANA Lugar de presentación: Sala de Juntas Fecha de presentación: 21 de septiembre de 2016 DEPARTAMENTO DE FARMACOLOGÍA TUTELADO POR LA DOCTORA: ISABEL VILLEGAS LAMA
RESUMEN El insomnio es la alteración del sueño más frecuente, y se define como la dificultad persistente en el inicio del sueño, su duración, consolidación o calidad que ocurre a pesar de la existencia de adecuadas circunstancias y oportunidad para el mismo y que se acompaña de un nivel significativo de malestar o deterioro de las áreas social, laboral, educativa, académica, conductual o en otras áreas importantes del funcionamiento humano. Afecta a todos los grupos de población y a cualquier edad, pero es particularmente frecuente en el colectivo estudiantil, pudiendo ser la causa de un menor rendimiento académico. El objetivo general de este trabajo es evaluar el insomnio en una muestra de estudiantes, principalmente universitarios, y se llevó a cabo mediante la difusión de una encuesta desarrollada en la plataforma Google Forms. La búsqueda de información se realizó fundamentalmente en la base de datos biomédica MEDLINE (Pubmed), y el procesamiento de datos en el programa Excel. Una vez establecidos los parámetros sociodemográficos, las preguntas se enfocaron en conocer los hábitos y patrones de sueño de los estudiantes, la frecuencia con la que sufren insomnio, sus causas y el tipo de ayuda al que recurren. Se incluyeron 168 participantes en el estudio, con un promedio de edad de 22,8 ± 0,2 años y una distribución por sexos del 30% para hombres y 70% para mujeres. Se concluyó que la mayor parte de los participantes sufren o han sufrido insomnio de corta duración con relativa frecuencia, afectándoles tanto a nivel físico como mental, y sin embargo, que sólo una pequeña minoría recurre a algún tipo de ayuda para solventar el problema, siendo el empleo de plantas medicinales la opción más común. Palabras clave: sueño, insomnio, estudiantes, planta medicinal, hipnótico
ÍNDICE Página 1. INTRODUCCIÓN 1 1.1. El Sueño: concepto 1 1.2. Ciclo normal del sueño 1 1.3. Trastornos del sueño: clasificación 2 1.4. Insomnio: concepto y categorías 3 1.5. Epidemiología del insomnio 4 1.6. Etiología del insomnio 5 1.7. Diagnóstico del insomnio 5 1.8. Abordaje terapéutico del insomnio 7 1.8.1. Tratamiento no farmacológico 7 1.8.2. Tratamiento farmacológico 7 1. Benzodiazepinas y análogos benzodiazepínicos (fármacos Z) como hipnóticos 8 2. Antihistamínicos H1 como hipnóticos 9 3. Melatonina 9 4. Otros fármacos 10 5. Plantas medicinales: Fitoterapia 10 2. OBJETIVOS 18 3. MATERIAL Y MÉTODOS 19 3.1. Tipo de estudio 19 3.2.Ámbito y duración del estudio 19 3.3.Criterios de inclusión y exclusión 19 3.4.Procedimiento de trabajo 19 3.5.Variables del estudio 20 3.6.Procesamiento de los datos y expresión de los resultados 21 4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 22 5. CONCLUSIONES 33 6. BIBLIOGRAFÍA 35 7. RELACIÓN DE FIGURAS 37 ANEXO I 38 ANEXO II 39
1 1. INTRODUCCIÓN 1.1. El Sueño: concepto La palabra “sueño” entendida como `acto de dormir` procede del latín somnus, que a su vez, proviene de la antigua voz indoeuropea swep-no (Edición Castellano-La Página del Idioma Español) En términos fisiológicos, podemos definir el sueño como un estado fácilmente reversible de disminución de la consciencia, la actividad motora y la capacidad de respuesta al medio ambiente (Flórez, 2014).Si consideramos la información que nos aportan las señales fisiológicas tales como el electroencefalograma (EEG), el electrooculograma (EOG) y el electromiograma (EMG) de los músculos antigravitacionales, podemos diferenciar diferentes fases: la vigilia, el sueño REM (acrónimo del inglés Rapid EyeMovement) y el sueño no REM (sin movimientos oculares rápidos o NREM) (Flórez, 2014). Muchas son las teorías que han intentado explicar la función del sueño, pero, ¿cuál es su verdadera utilidad? Hoy en día, y aunque se sigue investigando, las funciones que se atribuyen al sueño NREM serían la conservación de la energía, la reparación tanto corporal como neurológica, y la protección, entendida como el acto preventivo que desarrolla el cuerpo para preservarse ante el desgaste futuro del día. Por otro lado, el sueño REM está relacionado con el esfuerzo y la consolidación de la memoria (SEMODS, 2016). 1.2. Ciclo normal del sueño Como hemos citado anteriormente, las personas experimentamos dos tipos de sueño, el sueño REM y el sueño No-REM o NREM. Éste último a su vez se subdivide en cuatro etapas de profundidad creciente (Flórez, 2014): Etapa 1: en esta primera etapa el individuo pierde la conciencia, pudiendo tener alucinaciones hipnagógicas. En el EEF, el ritmo alfa se sustituye por un ritmo theta (4-7 Hz), que puede ser interrumpido por ondas espiculares de hasta 200 microV de amplitud. El EOG registra de forma esporádica movimientos oculares lentos, y el EMG mantiene una amplitud que oscila entre intermedia y elevada. Etapa 2: en esta etapa aparecen husos de sueño y complejos K. El huso de sueño se define como un tren de ondas con una frecuencia de 12-14 Hz y una duración de 0,5-1 s, y el complejo K se constituye por una onda negativa de gran amplitud seguida de
2 una onda positiva. El EOG no registra movimientos oculares y la actividad del EMG es reducida. Etapas 3 y 4: las últimas etapas se caracterizan por ondas lentas de gran amplitud, ondas delta con una frecuencia de 0,5-2 Hz y una amplitud de 75-150 microV. Ambas etapas constituyen el sueño de ondas lentas, razón por la cual algunos autores la definen como una única etapa (Lie y cols., 2015). Los movimientos oculares están prácticamente ausentes y el EMG tiene una amplitud muy pequeña. La fase de sueño REM se caracteriza por activación y desincronización EEG, atonía muscular y descargas episódicas de movimientos oculares rápidos. En aproximadamente el 80% de los despertares en esta fase del sueño, se recuerda un contenido onírico vivo, por lo que se piensa que la actividad mental del sueño REM se asocia a ensoñaciones, y que el 80% de los sueños ocurren en sueño REM (CGCOME, 2016). Cuando comenzamos a dormir, el sueño transcurre sucesivamente por las etapas del sueño no REM. En la última etapa, serán necesarios estímulos enérgicos para despertarnos, por lo que se denomina también “sueño profundo”. A los 80-90 min de haber comenzado el sueño no REM, tiene lugar el primer periodo REM, que será breve (1-5 minutos). Una vez finalizado el primer periodo REM, se constituiría el primer ciclo de sueño (CGCOME, 2016). Esta alternancia entre el sueño NREM y REM se repite cuatro o cinco veces durante la noche, teniendo cada uno de estos ciclos una duración de 90 a 120 min. Un adulto joven permanece el 4-5% de la noche (8 h) en la etapa 1, el 46-50% en la etapa 2, el 6-8% en la etapa 3, el 10- 16% en la etapa 4 y el 20-28% en el sueño REM (Flórez, 2014). 1.3. Trastornos del sueño: clasificación Elaborar una clasificación global y definitiva de los trastornos del sueño es un proceso complicado, ya que está en continuo cambio, por lo que existen diferentes manuales que podemos usar para establecerla, siendo los más relevantes a nivel mundial la Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño (International Classification of SleepDisorders, ICSD), el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM) y la Clasificación Internacional de Enfermedades (International Classification of Diseases, ICD).
3 Se optó por la Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño por ser la más específica en este campo, y la más reciente, con su tercera edición publicada en 2014. Dicho esto, la Tercera Edición de la Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño (ICSD-3), establece 7 grupos (Sateia, 2014) en función del síntoma principal: Insomnio Trastornos respiratorios relacionados con el sueño Trastornos de sueño-vigilia del ritmo circadiano Parasomnias Trastornos del sueño relacionados con el movimiento Otras alteraciones del sueño En la edición anterior de la ICSD, el insomnio se encuadraba dentro del grupo “Disomnias”, que abarcaba otros trastornos como la hipersomnolencia o las alteraciones del ritmo circadiano (AASA, 2001). Sin embargo, en esta nueva edición, el insomnio cobra importancia y se separa del grupo, constituyendo uno propio, y subdividiéndose en otras categorías como veremos a continuación. 1.4. Insomnio: concepto y categorías Podemos definir el insomnio, según la ICSD-3, como una dificultad persistente en el inicio del sueño, su duración, consolidación o calidad que ocurre a pesar de la existencia de adecuadas circunstancias y oportunidad para el mismo y que se acompaña de un nivel significativo de malestar o deterioro de las áreas social, laboral, educativa, académica, conductual o en otras áreas importantes del funcionamiento humano (Morin y Benca, 2012) Esta nueva edición de la ICSD abandona los términos de insomnio “primario” y “secundario” empleados con anterioridad a su utilización como nueva clasificación de referencia, ya que el concepto de insomnio “secundario” podía promover la instauración de un tratamiento inadecuado, asumiendo los médicos que el tratamiento para la “enfermedad primaria” sería suficiente para resolver el problema del insomnio (Sateia, 2014). Es por ello por lo que se decidió unificar los anteriores subtipos de insomnio en las siguientes categorías (CGCOME, 2016):
4 Trastorno del tipo insomnio crónico: se caracteriza por dificultad en inicio o en el mantenimiento del sueño, con síntomas asociados durante el día, que se dan tres o más veces por semana y al menos durante tres meses. Puede presentarse de manera aislada o como una enfermedad comórbida a una alteración mental, enfermedad médica o uso de sustancias.Por regla general, en niños y en adultos jóvenes, si se tarda en conciliar el sueño más de 20 minutos, o los despertares nocturnos duran más de 20 minutos, se consideran síntomas con significado clínico, mientras que en adultos de mediana edad o personas mayores, se consideran síntomas clínicos a partir de los 30 minutos. En el caso de los despertares tempranos, los tiempos están menos definidos, pero si el sueño termina 30 minutos antes del tiempo que consideramos deseado y el tiempo total de sueño se reduce, comparado con la situación anterior, se considera también síntoma de importancia clínica. Trastorno del tipo de insomnio de corta duración: esta forma de insomnio se caracteriza por dificultad para el inicio o mantenimiento del sueño por un periodo menor a tres meses, que resulta también en insatisfacción con las horas de sueño dormidas. Al igual que el insomnio crónico, puede aparecer de manera aislada o asociado a comorbilidad. Este tipo de insomnio suele aparecer también a partir de factores precipitantes relacionados con situaciones vitales (relaciones personales, divorcio, etc) y puede presentarse de forma asociada a ansiedad, ideas repetitivas, depresión,… Otros tipos de insomnio: este último diagnóstico se usa de forma provisional, para personas cuyos síntomas no coinciden con los anteriores, mientras se establece el diagnóstico definitivo. Es preciso aclarar que esta nueva clasificación no pretende restar importancia a las diferencias fisiopatológicas entre los distintos subtipos de insomnio crónico. 1.5. Epidemiología del insomnio Dado que el insomnio puede tener diferente significado según su contexto y perspectiva, es difícil dar una cifra exacta que nos indique su prevalencia, ya que dependiendo de los criterios diagnósticos utilizados, los porcentajes pueden variar desde un 5% a un 50% (CGCOME, 2016). En España, un 20,8% de la población sufre de al menos un síntoma de insomnio tres noches a la semana (siendo los síntomas más frecuentes la dificultad en iniciar el sueño, en mantenerse
5 dormido, los despertares tempranos y la afectación en la vida diurna), con una prevalencia mayor en mujeres que en hombres (23,9% vs. 17,6%), e incrementándose con la edad (Ohayon y cols., 2011). Los estudios realizados sobre la comunidad universitaria son escasos, pero se estima, que en la población general (no solo a nivel nacional) la prevalencia de insomnio en estudiantes es de un 18,5%, siendo un problema de salud común en este sector de la población (Jiang y cols., 2015).Y al igual que sucede en la población general, en universitarios también se ha descrito una variación de prevalencia, que en este caso oscila entre 9.5 % y 68.6 % según se haya utilizado como diagnóstico los criterios del DSM-V (Taylor y cols., 2013) o el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburg (Sing y Wong, 2010), respectivamente. 1.6. Etiología del insomnio Entre las causas de insomnio se pueden incluir las siguientes (IFR, 2013; CGCOME, 2016); MedlinePlus, 2016; ): Factores relacionados con malos hábitos del sueño y estilos de vida sedentarios (acostarse a una hora diferente cada noche, hacer siestas diurnas, baja calidad del ambiente para dormir, como exceso de luz o de ruido, pasar demasiado tiempo en la cama mientras se está despierto, ver televisión o utilizar dispositivos electrónicos en la cama, no hacer suficiente ejercicio, o trabajar turnos de tarde o noche). Utilización de medicamentos (broncodilatadores, antihipertensivos y diuréticos,…) u otras sustancias (alcohol, cafeína, tabaco,…) que interfieren con el desarrollo normal del sueño. Cambios fisiológicos: envejecimiento. Problemas de salud física (artritis, fibromialgia, agrandamiento de próstata, apnea del sueño, síndrome de piernas inquietas,…) o mental (depresión, trastorno bipolar,…) que produzcan síntomas de incomodidad por la noche también pueden inducir insomnio por deterioro del sueño nocturno. 1.7. Diagnóstico del insomnio El diagnóstico del insomnio se basa en principio en la historia clínica y en la exploración física del paciente, y se realiza normalmente en Atención Primaria. Son útiles también la aplicación
12 RAM: escasos y en baja incidencia (náuseas, cefalea, sudoración, trastornos digestivos leves, erupciones de baja gravedad y una ligera bradicardia Contraindicaciones e interacciones: por falta de estudios científicos, no se aconseja su empleo durante embarazo y lactancia. Esta planta posee actividad cardiotónica, hipotensora y vasodilatadora, por lo que no debe emplearse junto con fármacos cardiotónicos (digitálicos), antiarrítmicos, anticoagulantes ni antihipertensivos. Figura 2. Crataegus monogyna (http://www.internatura.org/guias/plantas/majuelo.html) Hierbaluisa (Lippia citriodora Palau) Droga: hojas Principios activos: aceite esencial rico en citral (30%), con carburos como limoneno, alcoholes terpénicos como linalol y terpineol. Flavonoides. Acción farmacológica: principalmente es digestiva, carminativa y espasmolítica, aunque también se le atribuye leve actividad sedante, pero se piensa que esta acción se debe sólo al efecto relajante que puede producir la toma de una infusión caliente. Indicaciones: dispepsia, meteorismo, espasmos gastrointestinales Lavanda (Lavandula angustifolia Miller) Droga: sumidades floridas Principios activos: aceite esencial rico en monoterpenos (linalol, 20-45%; acetato de linalilo, terpinen-4-ol, lavandulol, acetato de lavandulilo y alcanfor). También forman parte del aceite esencial derivados sesquiterpénicos, como el β-cariofileno y su
13 epóxido. Según la Real Farmacopea Española, la droga desecada debe contener como mínimo 1,3% de aceite esencial (13 ml/kg). Por último, las sumidades de lavanda poseen derivados polifenólicos, tales como derivados del ácido cinámico (ácido rosmarínico), cumarinas (umbeliferona y herniarina), taninos (5-10%), flavonoides (luteolina), triterpenos (ácido ursólico) y fitosteroles. Acción farmacológica: tanto el aceite esencial como el linalol, su principal componente, tienen acción sedante, afectando la neurotransmisión y disminuyendo la tensión arterial. Popularmente se han preparado almohadas con flores secas de lavanda porque se considera que su inhalación produce un efecto tranquilizante, ayudando a conciliar el sueño. Indicaciones: las aprobadas por la Comisión Europea son las relativas a tratamiento de estados de intranquilidad, insomnio y trastornos funcionales digestivos de origen nervioso. Contraindicaciones: en gastritis y úlcera péptica, por la presencia de taninos, si la administración es en forma de infusión. Figura 3. Lavandula angustifolia (http://botanicmontserrat.blogspot.com.es/2011/02/lavanda.html) Lúpulo (Humulus lupulus L.) Droga: inflorescencias femeninas (estróbilos o conos) y las glándulas que recubren las brácteas de las inflorescencias femeninas. Principios activos: las inflorescencias femeninas contienen un 15-30% de una resina rica en compuestos amargos, que son derivados prenilados del 1-acil-floroglucinol, llamados α-ácidos o humulonas, y β-ácidos o lupulonas. Los estróbilos poseen además
14 aceite esencial (0,3%-1,0%) compuesto por monoterpenos y sesquiterpenos en su mayoría. También contienen taninos y flavonoides de diferentes tipos. Acción farmacológica: sedante, hipnótica, antimicrobiana y tónica amarga. Indicaciones: en casos de estrés mental, ansiedad, inquietud y trastornos del sueño. Se asocia con frecuencia con otras plantas como valeriana y pasiflora, como inductor del sueño o sedante, respectivamente. Contraindicaciones e interacciones: no debe emplearse junto con otros sedantes ni si se consume alcohol. No utilizar en caso de depresión o afecciones similares, ni en embarazo o lactancia. Se han dado casos de alergia debido al manejo de estróbilos de lúpulo. Advertencias: no usar en niños menores de 12 años ni durante más de dos semanas en adultos. Figura 4.Humulus lupulus (https://www.dr.hauschka.com/en_DE/knowledge-base/medicinal-plant-facts/hops/) Melisa (Melissa officinalis L.) Droga: hojas desecadas Principios activos: las hojas contienen aceite esencial (0,02-0,2%), constituido principalmente por aldehídos monoterpénicos (neral, geranial y citronelal), derivados hidroxicinámicos (ácido cafeico, clorogénico y en particular, el ácido rosmarínico), flavonoides, triterpenos y glucósidos de monoterpenos. Acción farmacológica: sedante, ansiolítica Indicaciones: según la Comisión Europea, en trastornos del sueño de origen nervioso. Contraindicaciones: no descritas Interacciones: no descritas
15 Figura 5.Melissa officinalis (Imagen tomada del manual INFITO Plantas medicinales para el insomnio) Pasiflora (Passifloraincarnata L.) Droga: partes aéreas desecadas, fragmentadas o cortadas. También puede contener flores o frutos. Principios activos: contiene mayoritariamente flavonoides, en una concentración de hasta un 2,5%, de los que destacan los di-C-heterósidos de flavonas (escaftósido e isoescaftósido), los 2”-O-glucósidos de los C-heterósidosisovitexina e isoorientina y en menor proporción isovitexina, isoorientina, vicenina-2, lucecina-2 y otros. Según la RFE, debe contener no menos de 1,5 % de flavonoides expresados como vitexina, calculado respecto a droga desecada. Acción farmacológica: sedante, hipnótica, ansiolítica, espasmolítica. Indicaciones: en casos de insomnio, ansiedad, nerviosismo, taquicarda, irritabilidad, palpitaciones, alteraciones del sueño, etc. Frecuentemente se asocia con espino albar, valeriana y melisa. Se emplea también en homeopatía. Contraindicaciones: se la considera bastante inocua, aunque se ha reportado algún cao de reacción alérgica, y no se recomienda su uso si se va a conducir o manejar maquinaria pesada. No se encuentran datos clínicos sobre interacciones con fármacos hipnóticos, pero no se recomienda su uso concomitante.
16 Figura 6. Passiflora incarnata (Imagen tomada del manual INFITO Plantas medicinales para el insomnio) Valeriana (Valeriana officinalis L.) Droga: órganos subterráneos (rizoma, raíces y estolones) desecados, enteros o fragmentados. Principios activos: la raíz de valeriana contiene aceite esencial (0,2-2,8%) que está constituido por monoterpenos (ésteres de bornilo, canfeno y pinenos) y sesquiterpenos (valerenal, valeranona). Otros sesquiterpenos no volátiles, como el ácido valerénico y derivados, están presentes en un 0,2-0,7%. Los valepotriatos son iridoides de la valeriana, y forman una mezcla difícil de separar. Los mayoritarios son el valtrato y el isovaltrato. Además contiene GABA, glutamina y arginina en concentración apreciable. Acción farmacológica: sedante, inductora del sueño, miorrelajante Indicaciones: según la Comisión Europea, en ansiedad y trastornos del sueño de origen nervioso RAM: son escasas, pero pueden incluir jaquecas, molestias gastrointestinales y mareos. A altas dosis se la relacionado con alteraciones cardíacas, como bradicardia y arritmia. Contraindicaciones e interacciones: es posible que potencie los efectos de los barbitúricos, anestésicos y otros depresores del SNC. Por falta de estudios, durante el embarazo y lactancia solo debe usarse bajo criterio médico.
17 Figura 7. Valeriana officinalis (http://www.pirineodearagon.com/flora/paginas/VALERIANA_OFFICINALIS.HTML) Tilo (Tilia platyphyllos Scop.) Droga:inflorescenciaentera desecada de Tilia platyphyllosScop., de T. cordata Miller, de su híbrido T. x vulgaris Heyne, o una mezcla de ambas. Principios activos: compuestos fenólicos como ácidos fenoles, proantocianidoles y flavonoides (1%). Entre los últimos se encuentran quercitrósido, astragalósido, rutósido e hiperósido. También posee mucílagos en un 10% y trazas de aceite esencial. Acción farmacológica: hipnótica, ansiolítica Indicaciones: como tranquilizante suave Contraindicaciones: por su contenido en mucílagos, está desaconsejado en enfermedades obstructivas del tracto gastrointestinal. Los mucílagos además pueden disminuir la absorción de otros principios activos, por lo que es aconsejable distanciar la toma de otros medicamentos. Figura 8. Tilia cordata (Imagen tomada del manual INFITO Plantas medicinales para el insomnio)
18 2. OBJETIVOS Puesto que los trastornos del sueño constituyen uno de los problemas de salud más relevantes de los estudiantes universitarios, el presente trabajo tiene como objetivo general evaluar el insomnio en una muestra de estudiantes. Y para ello se llevarán a cabo los siguientes objetivos específicos: Definir las características de la población en estudio Determinar la prevalencia de insomnio en esta muestra poblacional Conocer la calidad del sueño de los participantes Descubrir cómo afecta el insomnio a los estudiantes en su vida laboral y personal Saber qué tipo de medidas emplean para combatir el insomnio y si les resultan eficaces o no
19 3. MATERIAL Y MÉTODOS 3.1. Tipo de estudio El estudio realizado fue de tipo observacional, descriptivo y retrospectivo. 3.2. Ámbito y duración del estudio La recogida de datos se llevó a cabo durante el mes de abril de 2016, a través de una encuesta elaborada al efecto, y disponible en la plataforma Google Forms. 3.3. Criterios de inclusión y exclusión Para la realización de este estudio, se tuvieron en cuenta los siguientes criterios de inclusión: 1. Estudiantes que estuvieran cursando estudios superiores o de formación profesional en el momento en que se recogieron los datos, de cualquier centro de enseñanza/facultad/universidad de España. 2. Estudiantes con acceso a Internet, correo electrónico o la aplicación Whatsapp. Así mismo, se definieron los siguientes criterios de exclusión para el procesamiento de datos: 1. Personas que no estuvieran cursando estudios, o que estuvieran trabajando en el momento de la recogida de datos. 2. Personas que no completaran correctamente la encuesta. 3.4. Procedimiento de trabajo La recogida de datos relacionados con la muestra de estudio se llevó a cabo mediante una encuesta desarrollada en la plataforma Google Forms (anexo II), que fue difundida a través de la aplicación para móvil Whatsapp y a través de correo electrónico, accediendo directamente a la encuesta a través de su enlace web: https://docs.google.com/forms/d/1etx0ffRRvsKj7OJQaTgx-EjzZxfmjto_Ju6k6KPHNOs/edit La información relacionada con el sueño, su fisiología y las alteraciones que puede presentar se ha obtenido de libros de texto disponibles en la Universidad de Sevilla y recursos en línea que la misma ofrece.
20 Para conseguir información sobre el trastorno específico en el que se basó este estudio, el insomnio, se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica de artículos de revistas, revisiones y ensayos clínicos en la base de datos biomédica MEDLINE (Pubmed). 3.5. Variables del estudio Las variables recopiladas en la encuesta para valorar la existencia de insomnio en la muestra de estudio fueron las siguientes: Variable Nombre Tipo Socio-demográficas Sexo Nominal Edad Razón Estudios Nominal Relacionadas con el sueño ¿Cuánto tiempo tardas en conciliar el sueño? Razón ¿Duermes siesta habitualmente? Nominal ¿Puedes indicar cuánto tiempo aproximadamente? Razón Grado de dificultad a la hora de dormirte Nominal ¿Cuántas horas duermes al día? Razón ¿Con qué frecuencia tienes problemas para conciliar el sueño? Nominal Alteraciones relacionadas con el sueño ¿Cuál o cuáles son las causas? Nominal Una vez dormido/a, ¿te desvelas con facilidad o te despiertas antes de tiempo? Nominal Cuando te despiertas al día siguiente, ¿cómo de cansado te encuentras? Nominal ¿Cómo afecta la falta de sueño a tu vida laboral? Nominal Abordaje terapéutico ¿Recurres a alguna ayuda para conciliar el sueño? Nominal ¿Qué usas? Nominal En caso de que utilices fármacos, ¿cómo lo obtienes? Nominal ¿Podrías indicar qué fármaco/s? Nominal En caso de que utilices plantas, ¿podrías indicar cuál o cuáles? Nominal En caso de que utilices plantas, ¿dónde las obtienes? Nominal ¿Te ha resultado efectivo el tratamiento? Nominal
21 3.6. Procesamiento de los datos y expresión de los resultados Una vez realizada la encuesta, los datos fueron procesados en formato digital, mediante la transcripción de los mismos a formato Excel, dónde se realizaron diferentes hojas de cálculos a partir de las cuales se generarían los gráficos. Las variables cuantitativas (edad) se han expresado como la media ± desviación estándar, y las cualitativas (resto de variables) como porcentajes.
28 En el 20% de casos restantes, las causas son diversas. Un 7% de los encuestados respondieron que su insomnio era secundario a un problema de salud, de modo que el diagnóstico y tratamiento iría enfocado más bien a su patología de base. Un 4% no lograba conciliar bien el sueño debido a su localización de domicilio, otro 4% desconocía el motivo, un 2% por cambios de horario, un 2% por motivos personales y por último, un 1% por la toma de bebidas estimulantes. Una correcta higiene del sueño podría resultar de utilidad en algunos de estos casos (CGCOME, 2016) Figura 19. Causas de insomnio El insomnio se manifiesta no sólo a la hora de conciliar el sueño, sino a lo largo de la noche y temprano en la mañana (CGCOME, 2016). Un tercio de los estudiantes reconocieron que una vez dormidos, se desvelaban con facilidad o se despertaban antes de tiempo (figura 20), ambos hechos síntomas de insomnio (CGCOME, 2016), y un elevado porcentaje se sentían cansados al día siguiente, de forma moderada-alta (figura 21). Figura 20. Despertares frecuentes o precoces 80 7 4 4 2 2 1 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 Nº de encuestados (%) Causas 33% 67% Sí No
29 Figura 21. Nivel de cansancio al despertar La repercusión en la actividad diurna es el último factor a tener en cuenta en el diagnóstico del insomnio, es decir, una disminución en las horas de sueño nocturnas, por ejemplo, no tiene por qué considerarse insomnio si a la persona no le afecta en su vida diaria (Sateia, 2014). Las respuestas de los encuestados fueron diversas: en un 29% de los casos sienten sueño o cansancio durante el día; en un 18% de los casos notan menor concentración en clase o a la hora de estudiar; un 25% rinde menos en el trabajo o en el estudio; a un 24% le afecta anímicamente (malhumorado, decaído, susceptible…), y a una minoría no le afecta (3%), o sólo le produce dolor de cabeza (1%) (figura 22). Figura 22. Afectación en la vida diurna 7 22 44 22 5 0 10 20 30 40 50 1 "En absoluto cansado" 2 3 4 5 "Muy cansado" Nº de encuestados (%) Nivel de cansancio 29 18 25 24 1 3 0 5 10 15 20 25 30 35 Nº de encuestados (%) Consecuencias
30 Los resultados obtenidos hasta el momento mostraban que la mayoría de los encuestados padecieron de insomnio en determinadas circunstancias, pero sólo el 24% de ellos recurren a algún tipo de ayuda para conciliar el sueño, frente a un 76% que no lo hacen (figura 23). Figura 23. Búsqueda de ayuda para conciliar el sueño Dentro de ese 24% de estudiantes que busca ayuda, el uso de plantas medicinales es la opción más demandada, con un 47%, seguido de ejercicio físico con un 29% (figura 24). Un 15% recurre a fármacos, y el 9% restante recurre a otro tipo de ayuda para conciliar el sueño, como tomar una ducha o sauna, leer, tomar una bebida caliente o relajarse escuchando música (figura 25). Figura 25. Otro tipo de ayuda 24% 76% Sí No 47 15 29 9 0 10 20 30 40 50 Nº de encuestados (%) Recursos 50% 16% 17% 17% Ducha o sauna Leer Bebida caliente Música Figura 24. Tipo de ayuda
31 Dentro del 15% que respondió que recurría a fármacos para la conciliación del sueño (lo que suponía un 10% de los 168 participantes totales), más de la mitad (61%) lo obtuvieron a través de un farmacéutico en oficina de farmacia mediante el acto de indicación farmacéutica, lo que resalta el papel de este profesional sanitario en relación a la educación para la salud; el 18% lo obtuvo mediante prescripción por un médico de familia o de atención primaria, un 4% fue prescrito por médico especialista y un 17% a través de un amigo (automedicación) (figura 26). Figura 26. Medio de obtención de fármacos En la encuesta se facilitó, además, una lista de varios fármacos y sus nombres comerciales para que los sujetos participantes indicaran los que consumían, y las respuestas fueron las siguientes: 2 personas indicaron alprazolam (11%), 5 personas diazepam (28%), 6 lorazepam (33%), 3 doxilamina (17%), y otras 2 personas (11%) marcaron en “Otros” trazodona y melatonina (figura 27), correspondiendo un 72.0 % del consumo de fármacos pertenecientes al grupo de las benzodiacepinas, ya que es el grupo de fármacos que se suele prescribir en primer lugar, aunque son las benzodiacepinas de semivida corta los fármacos de primera elección, antes que las de semivida larga (Lie y cols, 2015) 18% 4% 61% 17% Médico de familia Especialista Farmacéutico Por un amigo
32 Figura 97. Fármacos utilizados para conciliar el sueño Por otro lado, a las personas que en lugar de fármacos alopáticos consumían medicamentos o infusiones a base de plantas medicinales, también se les pidió que indicaran qué plantas eran, siendo la más consumida la tila, en un 40% de los casos, y la valeriana en un 32% de los casos (figura 28). En España, la amapola de California es la planta más consumida para los trastornos del sueño (INFITO, 2008), seguida de la valeriana, al igual que en nuestra población de estudio. En un 58% de los casos, estas plantas eran adquiridas en supermercados, el 23% en oficina de farmacia y el 19% en herboristería (figura 29). Figura 28. Plantas medicinales utilizadas en el insomnio 11 28 33 17 11 0 5 10 15 20 25 30 35 Nº de encuestados (%) Fármacos 1 8 11 8 40 32 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 Nº de encuestados (%) Plantas medicinales
33 Figura 29. Medio de obtención de plantas medicinales Por último, para saber si los encuestados estaban satisfechos con los resultados de los tratamientos elegidos como ayuda para conciliar el sueño, se les preguntó si había sido efectivo el tratamiento, a lo que respondieron Sí en un 65% de los casos, y No en un 35% (figura 30). Figura 30. Efectividad del tratamiento 23% 19% 58% Farmacia Herboristería Supermercado 65% 35% Sí No
34 5. CONCLUSIONES 1. Tras el análisis de los resultados obtenidos, queda patente una alta prevalencia de insomnio en los estudiantes participantes en el estudio, siendo el insomnio de corta duración el tipo de insomnio predominante, ya que va a asociado a periodos de estrés originados en épocas de exámenes. 2. En la amplia mayoría de la población incluida en el estudio, el insomnio indujo una deficiencia en la calidad del sueño que repercutió negativamente en su actividad diurna, tanto a nivel físico como psíquico. 3. La mayor parte de los participantes no recurrieron a ningún tipo de ayuda frente al insomnio. Los que sí lo hicieron, prefirieron optar por plantas medicinales antes que fármacos, siendo la tila y la valeriana las más consumidas, obteniendo buenos resultados.
35 6. BIBLIOGRAFÍA AASA (American Academy of Sleep Medicine). The International Classification of Sleep Disorders, revised. Diagnostic and Coding Manual [PDF] 2ª ed.U.S.A. 2001 [Consultado en Julio de 2016]. Disponible en: http://www.esst.org/adds/ICSD.pdf Asnis GM, Thomas M, Henderson MA. Pharmacotherapy Treatment Options for Insomnia : A Primer for Clinicians. 2016;(Noviembre de 2015):1–11. CGCOME (Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España) . Pautas de Actuación y Seguimiento. Insomnio. 2015 [PDF].[Consultado en Junio de 2016]. Disponible en: http://www.ses.org.es/docs/guia-de-insomnio-2016.pdf Edición Castellano-La Página del Idioma Español [en línea]. [Consultado en Agosto de2016]. Disponible en: http://www.elcastellano.org/ Fitoterapia.net. Plantas medicinales. 2016 [en línea]. [Consultado en Septiembre 2016]. Disponible en: http://www.fitoterapia.net/vademecum/plantas/ Flórez J, Hurlé MA, Monti J. Fármacos ansiolíticos y sedantes. Farmacología de los trastornos del sueño. En: Flórez J, director. Farmacología humana. 6ª ed. Barcelona: Elsevier Masson; 2014. p. 447-475. IFR (Institut Ferran de Reumatología, S.L.). Trastornos del sueño. 2016 [en línea]. [Consultado en Septiembre 2016]. Disponible en: http://www.institutferran.org/trast_sueno.htm INFITO (Centro de Investigación sobre Fitoterapia). Plantas medicinales para el insomnio. [PDF] 1ª ed. Madrid: 2008. [Consultado en Agosto de 2016] Disponible en: http://www.infito.com/ Jiang XL, Zheng XY, Yang J, Ye CP, Chen YY, Zhang ZG, Xiao ZJ. A systematic review of studies on the prevalence of insomnia in university students. Public Health [Internet]. 2015 Dec;129(12):1579-84 Lie JD, Tu KN, Shen DD, Candidate P, Wong BM, Candidate P. Pharmacological Treatment of Insomnia Pharmacological Treatment of Insomnia. 2015;40(11):759–69. Liu T-Z, Xu C, Rota M, Cai H, Zhang C, Shi M-J, et al. Sleep duration and risk of all-cause mortality: A flexible, non-linear, meta-regression of 40 prospective cohort studies. Sleep Med Rev [Internet]. Elsevier Ltd; 2016;1–9. MedlinePlus. Generalidades sobre el insomnio. 2016 [en línea]. [Consultado en Septiembre 2016]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000805.htm Morin CH, Benca R. Chronic insomnia. Lancet 2012; 379: 1.129-41. Ohayon MM, Sagales T. Prevalence of insomnia and sleep characteristics in the general
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37 7. RELACIÓN DE FIGURAS Figura 10. Eschscholzia califórnica 11 Figura 11. Crataegus monogyna 12 Figura 12. Lavandula angustifolia 13 Figura 13. Humulus lupulus 14 Figura 14. Melissa officinalis 15 Figura 15. Passiflora incarnata 16 Figura 16. Valeriana officinalis 17 Figura 17. Tilia cordata 17 Figura 9. Distribución por sexos 22 Figura 10. Distribución por intervalos de edad 22 Figura 11. Distribución por tipos de estudios 23 Figura 12. Distribución de grados por ramas de conocimiento 23 Figura 13. Tiempo de conciliación del sueño 24 Figura 14. Hábito de siesta 24 Figura 15. Duración de la siesta 25 Figura 16. Grado de dificultad para conciliar el sueño 25 Figura 17. Horas de sueño diarias 27 Figura 18. Frecuencia de aparición de problemas para conciliar el sueño 27 Figura 19. Causas de insomnio 28 Figura 20. Despertares frecuentes o precoces 29 Figura 21. Nivel de cansancio al despertar 29 Figura 22. Afectación en la vida diurna 30 Figura 23. Búsqueda de ayuda para conciliar el sueño 30 Figura 24. Tipo de ayuda 31 Figura 25. Otro tipo de ayuda 31 Figura 26. Medio de obtención de fármacos 31 Figura 187. Fármacos utilizados para conciliar el sueño 32 Figura 28. Plantas medicinales utilizadas en el insomnio 32 Figura 29. Medio de obtención de plantas medicinales 33 Figura 30. Efectividad del tratamiento 33