La forja de una nueva identidad colectiva: Taayush y el reavivamiento de los movimientos de paz en Israel
Abstract
La vuelta a la violencia en Oriente Medio en octubre de 2000 causó una crisis sin precedentes en el sector que apoyaba la paz dentro de la sociedad israelí. Sin embargo, precisamente en esta coyuntura surgió una nueva iniciativa llamada Taayush. En este a
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L Araucaria. Año 10, Nº 19 Primer semestre de 2008 La forja de una nueva identidad colectiva: Taayush y el reavivamiento de los movimientos de paz en Israel Tamar Groves | Universidad de Tel Aviv Resumen: La vuelta a la violencia en Oriente Medio en octubre de 2000 causó una crisis sin precedentes en el sector que apoyaba la paz dentro de la sociedad israelí. Sin embargo, precisamente en esta coyuntura surgió una nueva iniciativa llamada Taayush. En este artículo se analiza el marco de la relación dialéctica entre las acciones colectivas y la forja de una identidad colectiva para entender mejor cómo este nuevo actor social se convirtió rápidamente en un elemento destacado dentro del bando pro paz israelí. Además, basándose en el caso de Taayush, la autora sugiere que en situaciones de crisis de identidad colectiva el surgimiento de otra nueva que ofrezca más garantías para hacer frente a la nueva situación puede, a largo plazo, constituir la clave para la recuperación de la identidad colectiva previa de la que ha surgido. Palabras clave: Israel, Movimientos de paz, identidad colectiva, conflicto árabe-israelí Abstract: The outbreak of violence in the Middle East in October 2000 caused an unprecedented crisis among the peace movements in Israel. However, exactly at that moment a new initiative has emerged called Taayush. In this article the author analyzes the dialectic relation between the collective actions and the emergence of a new collective identity in order to better understand how this new social actor has become a salient element among peace supporters in Israel. In addition it is suggested that in a crisis situation of a collective identity, the emergence of a new one, which offers a more efficient way to confront the situation can, in the long run, become the key of the recuperation of the previous collective identity from which it had originated. Key Words: Israel, Peace Movements, Collective Identity, Israeli-Arab Conflict a vuelta a la violencia en Oriente Medio en octubre de 2000 causó una crisis sin precedentes en el sector que apoyaba la paz en la sociedad israelí, llamado el "bando pro paz". Ese sector, con una larga historia de iniciativas y proyectos a favor del diálogo y la convivencia, quedó asombrado frente al brusco deterioro de las relaciones entre judíos y palestinos (tanto habitantes de los territorios ocupados como ciudadanos de Israel). Sin embargo, precisamente en esta coyuntura surgió una nueva iniciativa judío-palestina, llamada Taayush, que se convirtió rápidamente en un elemento destacado dentro del bando pro paz, prácticamente paralizado en aquellos momentos.
"Taayush: colaboración judío-árabe" fue creada por un grupo de treinta judíos y árabes ciudadanos de Israel, que decidieron luchar juntos por un futuro de igualdad, justicia y paz entre los dos pueblos. El grupo adoptó la acción directa y solidaria como vía para intentar cambiar la situación actual y protestar contra ella. En muy poco tiempo Taayush llegó a ser un movimiento de cientos de personas, agrupados en tres núcleos territoriales que iniciaron una gran variedad de acciones colectivas de forma paralela. Las iniciativas del nuevo movimiento alcanzaron una resonancia sin precedentes en un movimiento de su tamaño y características. En este trabajo pretendemos analizar el surgimiento y éxito, al menos en términos relativos, de este nuevo actor social. En las últimas décadas, el enfoque de investigación de los movimientos sociales ha evolucionado, desde modelos estructurales y teorías sobre motivaciones individuales, hacia el concepto de la identidad colectiva. Este cambio ha ocurrido, entre otras razones, porque las tendencias anteriores resultaban insuficientes para integrar en el mismo marco explicativo la estructura (condiciones "objetivas") y la agencia (motivaciones y orientaciones "subjetivas"). Como parte del intento de confrontar ese problema surgió desde finales de los ochenta el concepto de identidad colectiva, definido por Alberto Melucci como: "Identidad colectiva es una definición interactiva y común, producida por un número de individuos (o grupos a nivel más complejo) relativa a las orientaciones de su acción y al campo de oportunidades y limitaciones en las que esta accion se realizará" [1] . La identidad colectiva, como matizaron algunos teóricos, entre ellos el mismo Melucci, no es un estado estable, sino un proceso influido tanto por cambios en las condiciones objetivas como por transformaciones en las percepciones sujetivas [2] . Otro elemento a tener en cuenta es que existe una relación dialéctica entre el nuevo actor social y la realidad en la que se mueve y que pretende cambiar. La misma aparición del nuevo actor social ya asegura el comienzo de un continuo proceso de negociación de la identidad colectiva, tanto dentro del movimiento como entre él y la realidad social en la que se mueve. Partiendo de una visión evolutiva de la identidad colectiva, intentaremos analizar cómo se creó Taayush, cómo llegó a asumir un papel destacado dentro del bando pro paz israelí y, a través de ello, en la sociedad israelí en general. Luego de una breve
discusión sobre el contexto político e histórico en el que surgió el movimiento, y sobre las tradiciones del bando pro paz en cuyo seno ha surgido, analizaremos la forja de su nueva identidad colectiva. Finalmente, basándonos en las conclusiones extraídas del caso de Taayush, intentaremos sugerir que, en situaciones de crisis de una identidad colectiva (en nuestro caso la del bando pro-paz israelí), el surgimiento de otra nueva que ofrezca más garantías para hacer frente a la nueva situación puede a largo plazo constituir la clave para la recuperación de la identidad colectiva previa de la que ha surgido. La sociedad israelí y el conflicto con los palestinos La historia de las respuestas de la sociedad israelí al conflicto con el mundo árabe es complicada y diversa. Por lo tanto empezaremos nuestra exposición con un breve análisis de las distintas corrientes políticas en Israel y su actitud hacia el conflicto. Como nos interesan los movimientos de paz, seguiremos con un examen de las estrategias que se desarrollaron para enfrentarse a la situación. Terminaremos este apartado con una valoración de la manera en la que la Intifada de Al Aqsa afectó a la sociedad israelí en general y al bando pro-paz en particular. 1. El espectro de las opiniones hacia el conflicto en la sociedad israelí No es fácil describir las actitudes hacia un tema tan complejo y emocional como el conflicto palestino-israelí, pero para un mejor entendimiento se puede dividir la sociedad israelí en cinco corrientes políticas que, aunque quizás un poco estereotípicas, resultan bastante útiles [3] . A. Ultra-Nacionalismo. En la base de esta corriente política, cuyas raíces históricas están influidas por la derecha europea anterior a la Segunda Guerra Mundial, está el compromiso de subordinar la vida política en Israel a la ideología del nacionalismo judío integrista. Para los ultra-nacionalistas, la relación entre el pueblo judío y Eretz Israel (la Tierra de Israel) es meta-histórica y, por ello, única y absoluta. La conquista de las tierras históricas de Israel -Yehuda y Shomron (Cisjordania)- en 1967 dio un empuje religioso a esta visión. Un elemento importante en esta corriente es una sensación profunda de diferencia,
reforzada por la convicción de que la relación de los judíos con el resto del mundo se caracteriza por un antisemitismo endémico. Esta sensación de persecución hace que los ultra-nacionalistas vean el conflicto con los palestinos como una lucha existencial: nosotros o ellos. Además, por su convicción de la relación especial entre el pueblo judío y la tierra de Israel, no reconocen la existencia de un derecho nacional palestino. B. Conservadurismo. El grupo conservador busca combinar el nacionalismo y el liberalismo en la manera característica de muchos movimientos conservadores occidentales. Sus seguidores intentan conseguir un equilibrio entre el valor nacional de Eretz Israel y los valores occidentales de democracia, imperio de la ley, derechos civiles y una economía de libre mercado. Al contrario que los ultra-nacionalistas, los conservadores entienden el conflicto con los palestinos en términos universales, aplicables a otros conflictos entre naciones. Para combinar Eretz Israel, cuestiones de seguridad, el mantenimiento de un estado demográfico judío y una democracia liberal, este grupo llegó a ofrecer un plan de autonomía para los palestinos en Gaza y Cisjordania. El primer levantamiento palestino, la llamada Intifada (que empezó en 1987), les hizo entender que esa autonomía sería tan solo un primer paso hacia la renuncia israelí de esos territorios. Sin embargo, aunque escépticos sobre la posibilidad de llegar a una auténtica paz con países no democráticos, valoran cualquier acuerdo con el mundo árabe en general, y con los palestinos en particular, en relación al equilibrio de poder en la región, y no en términos de una reconciliación histórica. C. Estatales. Al igual que el conservadurismo, el ideario llamado Estatal intenta equilibrar universalismo con particularismo: un país democrático y judío. Pero los valores universalistas que abarca no son individualistas, sino colectivistas, de justicia social basada en la Biblia. En la base de esta opción política (que era la dominante desde la fundación del país, pero que perdió poder a partir de finales de los años setenta), se encuentra la idea de la normalización, la reorientación de la identidad judía, alejándola de la connotación religiosa particularista, hacia un concepto más universalista de una nación que ocupa su lugar en la comunidad internacional. Después de la guerra de 1967, este grupo combinó su antigua política de disuasión hacia el mundo árabe, con la oferta de la mayor parte de los territorios conquistados en
1967 a cambio de paz. Dado su énfasis en cuestiones de seguridad, en aquel momento consideraban más importante la paz con los estados árabes que la paz con los palestinos, pero la Intifada cambió esta concepción al introducir el tema palestino como elemento central en el equilibrio de poder en la región. En ese contexto hay que ver la decisión del primer ministro Isaac Rabin al firmar los acuerdos de Oslo con los palestinos en 1993 como basada en dos consideraciones. La primera, de seguridad, viendo los acuerdos como un mecanismo legal para aclarar la responsabilidad del líder palestino Yasser Arafat en los casos de terrorismo. En la segunda, los acuerdos eran un paso más para completar el proceso de normalización de Israel, al moverse hacia la paz, haciéndolo parte de la comunidad internacional. D. Progresismo. La visión progresista en Israel está muy relacionada con las ideas de la social democracia europea. El progresismo es la posturamás universalista de las cuatro corrientes políticas. Sus seguidores no tienen una visión esencial de la identidad nacional. Los miembros de este grupo adoptan el sionismo no como una doctrina fundamental, sino como respuesta al antisemitismo existente en el resto del mundo, un país propio como única solución para un pueblo perseguido durante toda la historia. En general, el progresismo se caracteriza por una orientación idealista que quiere crear en Israel una sociedad que personifique los valores de la ilustración y la justicia social. De entre las cuatro corrientes, es la única en creer que la reclamación palestina por la tierra es igual que la judía, porque el derecho a la auto-determinación es universal y definido por los pueblos mismos y no por la historia, la etnia o la religión. Por lo tanto, su necesidad de dialogar con los palestinos para llegar a un reconocimiento mutuo y a la paz es esencial. Sus seguidores ven en la retirada de los territorios y el autogobierno palestino no una concesión a la realidad, sino la puesta en marcha de un ideal importante. E. Los palestinos-israelíes. La mayoría deposita su representación política en partidos que, integrándose en el sistema parlamentario israelí, aceptan explícita o implícitamente sus reglas de juego y la existencia misma del Estado de Israel. A su vez, procuran modificar algunas de las premisas constitutivas del Estado proponiendo distintas maneras de asegurar la ciudadanía plena e igualitaria para la minoría que representan. Sin embargo, su delicado estatus dentro de Israel y su discriminación nacional agravada por ser identificados con los enemigos del país impulsan dos
significativos procesos de aislamiento. El primero se expresa en el reforzamiento del movimiento islámico, inspirado por procesos similares en el mundo árabe y por la crisis cultural e ideológica de alternativas a la globalización occidental. Este movimiento se ha convertido en un elemento destacado dentro de la sociedad árabe en Israel. Empero, carece de una estrategia clara y de un liderazgo unido, lo que se refleja en actitudes divergentes con respecto al conflicto nacional. El segundo proceso, a veces denominado palestinización, implica un reforzamiento de la identidad colectiva y la adopción de un discurso más nacionalista. En algunos casos esto se refleja en la creación de espacios políticos y culturales aislados de la mayoría judía, y que se legitiman como expresiones de la minoría nacional de carácter indígena. En otros casos la palestinización implica una nueva actitud más asertiva al negociar los términos de la labor conjunta y la cooperación entre judíos y árabes. 2. El bando pro-paz israelí: historia y tradiciones de acción colectiva El bando pro-paz israelí coincide en su mayoría con los miembros de la corriente política progresista descrita antes y con los sectores moderados de la población árabe. Además, incluye también una facción política que, por su tamaño, ni siquiera se puede considerar como corriente. Se trata de la izquierda radical, que en su mayoría no es sionista no apoya la idea del Estado judío de Israel-. Los grupos de la izquierda radical, muchos de los cuales surgieron alrededor del partido comunista árabe-judío, a pesar del reducido número de militantes jugaron un papel muy importante en la historia del bando pro paz y, a través de ello, en la historia del Estado de Israel. Dentro de este bando el movimiento que llegó a movilizar la mayor cantidad de personas en la historia de Israel es Paz Ahora (en hebreo, Shalom Ajshav), surgido en el año 1978 [4] . En sus primeros años, el movimiento centró sus esfuerzos en apoyar la firma de los acuerdos con Egipto y en luchar contra los obstáculos al proceso de paz, como las colonias en los territorios ocupados. La pugna se desarrollaba mayoritariamente a través de peticiones públicas, comunicados a la prensa y manifestaciones masivas. En sus años de formación, Paz Ahora no tenía una estructura fija y contaba con tres
círculos de seguidores. El primero lo constituían unos 500 militantes, que se reunían y fijaban las actitudes y actividades colectivas del movimiento. El segundo círculo era el de los 5000-6000 participantes fieles que solían tomar parte en la mayoría de las iniciativas. El tercero, el de simpatizantes que firmaban peticiones y acudían a las manifestaciones esporádicamente (el movimiento llegó a tener 200.000 seguidores registrados) [5] . En general, las características sociales de los tres círculos son parecidas: se trata de judíos de origen occidental de clase media y media alta. Un rasgo muy importante del movimiento fue que, desde el principio, se empeñó en ser percibido como parte del consenso israelí. Por lo tanto, aunque su compromiso con la paz era incuestionable, siempre titubeaba cuando la acción implicaba un enfrentamiento con los fundamentos ideológicos del sionismo. Esta indefinición en su identidad provocó, por una parte, críticas desde la izquierda radical por su falta de compromiso claro; y, por otra, aumentó su capacidad de movilización de grandes sectores de la sociedad. La guerra del Líbano, de principios de los años 80, es un ejemplo típico de la dinámica entre Paz Ahora y grupos más radicales. Cuando Israel invadió el Líbano, el gobierno declaró que sería una operación limitada a parar los bombardeos de la OLP contra las localidades del norte de Israel. Por lo tanto, en los primeros días de la Guerra, Paz Ahora no inició ninguna protesta. Sin embargo, en cuanto quedó claro que el ministro de defensa, Ariel Sharon, tenía planes más ambiciosos, que escondía incluso a su gabinete, el movimiento cambió su postura y empezó a publicar declaraciones contra la guerra y a organizar manifestaciones. A la manifestación más grande que organizó, la de septiembre 1982, acudieron 250.000 personas (6 por ciento de la población judía), y el resultado fue la dimisión de Sharon [6] . Durante los días en los que Paz Ahora estaba dudando sobre si iniciar actividades contra la guerra, surgieron otros grupos más radicales que se opusieron incluso al plan original de la misma. Los miembros del partido comunista y algunos intelectuales independientes crearon, por ejemplo, el Comité Contra la Guerra en Líbano (en hebreo Havad Neged Hamiljama Belevanon). Otras iniciativas destacadas contra la política del gobierno con respecto a la guerra eran Soldados Contra el Silencio y Padres Contra el Silencio, que surgieron de los sectores más moderados del bando de paz y llegaron a contar con miles de seguidores [7] .
Sin embargo, la iniciativa más importante de esa época fue Hay una Frontera (en hebreo Yesh Gvul , que significa también hay un límite ), que llamó a la insumisión al servicio militar en el Líbano como protesta contra la guerra. La convicción de la importancia del ejército para la supervivencia del país, y el recuerdo de la "muerte sin lucha" en el holocausto, habían asegurado que, hasta ese momento, la insumisión al ejército nunca se hubiese convertido en un fenómeno. El engaño de Sharon provocó la pregunta "¿hasta donde tiene que llegar la obediencia?", y surgió la idea de negarse a participar en operaciones específicas, como la del Líbano. Hay una Frontera, nunca llegó a ser un movimiento de masas (100 personas se negaron a ir al ejército y 2.000 firmaron una petición de apoyo), pero no hay duda de que al cuestionar uno de los principios del sionismo tuvo un efecto simbólico muy fuerte [8] . La duración de la guerra en el Líbano y la entrada al parlamento israelí de un partido racista antiárabe (ilegalizado más tarde) provocó el surgimiento de movimientos de protesta contra el racismo y por el diálogo, como Este por la Paz (creado por judíos del este). Dio origen, además, a la proliferación de organizaciones de tres tipos: 1) Programas educativos para la convivencia entre judíos y árabes como, por ejemplo, Oasis de Paz (en hebreo Neve Shalom, un pueblo creado por árabes y judíos que tiene una escuela para la paz), El Centro Educativo de Givat Javiva y el centro común de cultura Beit Hagefen. 2) Institutos de investigación, como el Centro Internacional por la Paz en Oriente Medio, que aspiraban a influir en la política a través de simposios y conferencias. 3) Organizaciones pro derechos humanos y civiles como el Comité Contra El Racismo [9] . El levantamiento popular de los palestinos en los territorios ocupados en el año 1987, llamado Intifada, abrió una nueva etapa en la historia del bando pro paz en Israel. Hasta entonces, el terrorismo de la OLP provocaba que el mantenimiento de un diálogo con sus líderes se percibiese como moral y legalmente ofensivo dentro de Israel. Además, el gobierno creó una ley que lo prohibía. Empero, desde los años setenta hubo intentos individuales en la izquierda radical de dialogar con los palestinos. Esos intentos proliferaron a principios de los ochenta, pero siempre quedaron en círculos limitados y elitistas. Tras la Intifada, más gente en Israel entendió que no había una solución militar a la situación, y hubo una ola de movimientos de protesta contra la ocupación. Algunos
como Línea Roja ( Kav Adom en hebreo, que significa un límite ) y Hasta Aquí ( Ad Kan en hebreo), creado por profesores de la Universidad de Tel Aviv, que imitaban iniciativas anteriores, no sobrevivieron por mucho tiempo. Otros eran bastante innovadores, como por ejemplo El Año 21, iniciado por intelectuales influidos por Foucault, que exhortaron al enfrentamiento civil contra todas las expresiones de la ocupación en cada uno de los aspectos de la vida social [10] . Algunas de esas iniciativas se convirtieron en elementos importantes hasta hoy en el bando pro paz israelí. Un ejemplo destacado es En la Imagen (en hebreo Betzelem) creado en 1989, y que se dedica a publicar informes, en inglés y hebreo, sobre el comportamiento de las fuerzas de seguridad en los territorios. Con la Intifada, Paz Ahora entró en una nueva fase de acción colectiva y organizó concentraciones, conferencias, peticiones y manifestaciones con la participación de más de 200.000 personas. Hay una Frontera reorientó su llamada a la insumisión a servir en el Líbano hacia la insumisión a actuar en los territorios ocupados. Sin embargo, el movimiento más destacado contra la ocupación que surgió entonces fue Basta De Ocupación (En hebreo Day Lakibush, que significa también acabar con la ocupación), que exhortó a la creación de dos países para los dos pueblos. Además de la repetición de antiguas acciones colectivas como manifestaciones y concentraciones, el grupo se dedicó a visitar los territorios ocupados y a distribuir panfletos [11] . Esta época también se caracteriza por iniciativas profesionales y sectoriales que querían contribuir en su ámbito, y muchas de ellas existen aún hoy. Estos movimientos son exclusivos, pero en su conjunto llegaron a cubrir grandes sectores. Los miembros destacados de este grupo son Rabinos Para los Derechos Humanos, la Asociación de Médicos Israelíes y Palestinos por Los Derechos Humanos, El Comité Público Por La Paz y La Seguridad (fundado por altos oficiales retirados), además de iniciativas de colaboración israelí-palestina entre escritores, músicos, psicólogos, etc. [12] . Quizá la iniciativa más destacada entre las sectoriales fue la de Mujeres de Negro, que organizó concentraciones en los cruces importantes del país cada fin de semana con pancartas que exhortaban a acabar con la ocupación. La iniciativa llegó a ser parte de una coalición de movimientos israelíes y palestinos de mujeres llamado Mujeres y Paz [13] . Es verdad que, aparte de Paz Ahora, los otros grupos no llegaron a movilizar más que a unos cientos de seguidores. Sin embargo, juntos constituían un fenómeno con
sino quitar seguidores de las iniciativas de Jadash. La opinión de los fundadores de Taayush, sin embargo era distinta. Ellos creían que Jadash no había funcionado adecuadamente durante los acontecimientos de octubre de 2000, y que hacía falta articular un sistema nuevo de acción colectiva que fuese capaz de llegar a sectores más amplios y adecuarse a las nuevas circunstancias de polarización nacional [20] . Entonces, a la primera reunión de Taayush los ex-militantes de Jadash acudieron con tres ideas que se convirtieron en las bases de la nueva iniciativa. La primera fue que se trataba de una iniciativa judía-árabe. Esa idea es un producto claro de su militancia en Jadash, el movimiento electoral orientado por el partido comunista que desde su origen fue casi el único partido común en el Estado de Israel. Sin embargo, con los años, esa característica se fue desdibujando. Los fundadores del grupo intentaron, con la creación de la nueva iniciativa, corregir esa carencia de Jadash. Desde el principio colaboraron en Taayush judíos y árabes, y este rasgo del movimiento nunca fue discutido. Además, para los miembros era muy importante destacar que no se trataba de una iniciativa más para mantener una coexistencia. Sino que el punto de partida era un grupo común que pertenecía tanto a los militantes judíos como a los árabes, y que se iba a dedicar a luchar por metas comunes. Hay que entender esta postura con respecto a los acontecimientos de octubre de 2000. El enfrentamiento violento causó una ruptura muy profunda entre judíos y árabes dentro de Israel, y demostró lo inútil y ridículo del las antiguas iniciativas por la coexistencia. Como consecuencia, entre los militantes de la izquierda se acuñó el concepto peyorativo DUKI como burla de la palabra du-kium, que en hebreo significa coexistencia [21] . Taayush aspiraba a diferenciarse de ese fracaso por su énfasis en la lucha común en lugar de la antigua idea de coexistencia. Esta idea se manifestó también en el nombre elegido para el nuevo movimiento. El concepto de coexistencia fue sustituido por Taayush, que significa en árabe convivencia entre iguales que comparten algo. El hecho de que el nombre sea árabe también implica un mensaje contra la dominación de la cultura judía en Israel y su imposición a los ciudadanos árabes. De hecho, incluso dentro del bando pro-paz, la mayoría de las iniciativas siempre han tenido nombres en hebreo y han sido dominadas por militantes judíos. La segunda idea que los ex militantes de Jadash ya tenían a la hora de fundar Taayush
fue su organización horizontal y participativa. Criticaban al partido comunista por su estructura jerárquica, e incluso algunos de ellos habían estado involucrados en iniciativas para cambiarlo por dentro. Por lo tanto, querían que el nuevo grupo fuera un movimiento basado en la democracia participativa y que las decisiones se tomaran en común. Ese rasgo del movimiento tampoco fue discutido y al principio funcionó muy bien. Se organizaron equipos para cada proyecto que presentaron sus ideas en una reunión general. Más adelante, con la expansión de Taayush, esa estructura corría el riesgo de que los grupos territoriales iniciaran proyectos que no se ajustaran a la formación original del movimiento. La tercera idea que estaba relacionada con las experiencias de los fundadores en Jadash, fue la necesidad de una acción directa no violenta (en su propia terminología). Los ex militantes de Jadash sentían que sus líderes estaban demasiado metidos en la alta política y ya no prestaban atención a los temas sociales. Todo el ámbito del trabajo político desde abajo quedó abandonado. Además, los movimientos antiglobalización dieron un ejemplo de nuevas estrategias de protesta. "En aquel momento, las manifestaciones ya no eran una opción. Quizá esto fue el resultado de un activismo creativo en el extranjero; toda esta gente que había luchado contra contaminadores de agua, corporaciones, anunciantes y el racismo, cuya imaginación, humor y audacia resonó incluso aquí" [22] . Al contrario que los otros temas, al principio no quedaba claro cómo este elemento se materializaría. Sin embargo, en el proceso de articular una respuesta a la situación tras los eventos de 2000 una cosa estaba clara: los antiguos rituales de los movimientos de paz israelíes, como las manifestaciones, concentraciones, comunicados a la prensa, seminarios y actividades educativas no eran una opción inmediata. La sensación generalizada era que no solo no ya tenían efecto, sino que se habían automatizado de tal manera que habían perdido su utilidad como vías de protesta o de cambio. Para superar la pasividad política, los militantes de Taayush buscaron una manera de ir más allá de las formas habituales de protesta política el uso de textos y símbolos y trabajar dentro de comunidades locales sobre un proyecto concreto que radicalizase a los participantes y sus comunidades mediante la denuncia de estructuras sociales y politicas arraigadas [23] .
La acción directa no violenta fue entonces la respuesta clara que, frente a la confusión de la izquierda israelí, Taayush dio tras los eventos de octubre de 2000. Este rasgo en su identidad, la acción directa no violenta, lo elevó, como veremos más adelante, de una iniciativa más a un movimiento capaz de iniciar proyectos ambiciosos que atrajeron a mucha gente. Al afrontar la situación los fundadores se diferenciaron del resto del bando pro paz. Por lo tanto el primer signo de su nueva identidad fue no desesperar, sino al revés, actuar e iniciar un proyecto nuevo. Este proyecto basado en la experiencia de los exmilitantes de Jadash, el movimiento orientado por el partido comunista, tenía tres rasgos fundamentales: Un grupo árabe-judío común con un proyecto político-social, una estructura horizontal y dedicada a lo que ellos llamaron la acción directa: trabajar dentro de las dos comunidades. Ese nuevo proyecto resultó atractivo para otros ciudadanos que compartían la identidad colectiva anterior y que no se sentían bien con su desintegración. La identidad colectiva como proceso de construcción de un sistema de acción En el momento de la creación del grupo, su diseño original correspondía a los rasgos planteados por los fundadores. Los miembros de Taayush declararon: "Nosotros creemos que esta lucha tiene que ser común para judíos y árabes desde el principio hasta el final. Aspiramos a conseguir intereses comunes basados en la igualdad y la justicia social... Únicamente un conocimiento mutuo verdadero entre los pueblos, y no solo entre los líderes, es la base para encontrar intereses comunes y superar los prejuicios y el odio" [24] . La propia creación de Taayush consistió en una acción directa y una protesta. Por un lado, se trata de la introducción de un actor social nuevo; por el otro, la idea de Taayush de una lucha común subvierte la idea usual de una lucha entre judíos y árabes. 1. La primera prueba y la centralidad de la acción Desde el primer momento, los miembros de Taayush tenían que valorar y matizar su identidad frente a los retos que les ofreció la realidad. Ya en la primera reunión surgió un peligro muy claro para la cohesión de la iniciativa recién nacida. Se hizo patente que
a pesar de que la mayoría de los participantes venían de los sectores más radicales del bando pro paz había distintas interpretaciones de la situación actual y diferentes visiones de la solución final más adecuada. Además, por la crisis en la que se encontraba en aquel momento el bando pro paz, se generalizó una sensación de cansancio frente a ideas y palabras poco válidas ante la dura realidad. Desde sus primeros días Taayush produjo solamente actividad, no manifiestos ni debates ideológicos. El grupo que se consolidó quería cambiar el orden habitual de prioridades: después de darse cuenta de que las declaraciones no siempre pasan la prueba de "los momentos de la verdad", la acción fue elegida como el modo de mostrar la negativa a aceptar la repetición de incursiones y de estar presentes en el lugar donde pasan las cosas [25] . Entonces, la acción fue definida como la única manera de pertenecer a Taayush y compartir su nueva identidad. El resultado fue que cualquier persona que deseara unirse tendría que tomar parte en sus acciones colectivas. El estilo antiguo de participación ocasional en manifestaciones y firma de peticiones no era ya suficiente. Para ser incluido en el bando pro-paz, según los parámetros de Taayush, hacía falta mantener una militancia estable. El grupo, pues, articuló una identidad colectiva que obligaba a sus seguidores a tomar parte en acciones colectivas, asegurándose así su compromiso [26] . 2. Del viaje a Um El Fajem a las "acciones de calidad" La primera actividad de Taayush fue organizar una visita a la localidad de Um El Fajem. La movilización violenta de los árabes israelíes y su unión con los palestinos en los sucesos de octubre de 2002 ofendió e indignó a muchos en la sociedad judía, y como resultado se inició un tipo de boicot no oficial a las localidades árabes. Además, muchos se sintieron amenazados por los acontecimientos y, simplemente, tenían miedo de entrar en los pueblos árabes dentro del mismo Israel. La consecuencia fue que la presencia judía en las localidades árabes prácticamente desapareció. En la localidad de Um El Fajem se desarrollaron algunos de los peores choques, que acabaron con la muerte de algunos jóvenes árabes. Los militantes de Taayush
mantenían que dentro de la sociedad israelí, y especialmente en la prensa, se estaba desarrollando un proceso de demonización de la localidad. Por lo tanto decidieron organizar una visita que aspiraba a legitimarla nuevamente. Entre los militantes judíos existía también la necesidad de compensar por el hecho de no haber estado allí en octubre [27] . La visita, pues, consistió en una protesta contra el distanciamiento entre las dos sociedades, más separadas que nunca, y en un intento de romper las barreras existentes. Fue asimismo una expresión de solidaridad con los habitantes. El itinerario incluyó una visita a la enfermería, donde habían llevado a los heridos en los choques con la policía, una conversación con el abogado representante de los detenidos y una visita de consolación a una familia que perdió a su hijo en los sucesos [28] . La visita tuvo también un aspecto social importante. Judíos y árabes compartieron el viaje y se conocieron mejor, además de establecer nuevos contactos con los habitantes de Um El Fajem. No se puede ignorar el hecho de que para mucha gente de la localidad, mayormente jóvenes, este gesto fue demasiado poco y demasiado tarde. Empero, el viaje sí produjo la incorporación de gente nueva a Taayush desde el lado árabe, algo que dio fuerza al grupo para sus acciones en el futuro. En el ambiente de hostilidad que se vivía en aquella época en Israel, la acción fue bastante significativa, pero como se hizo de manera bastante privada su efecto quedó limitado a los participantes y huéspedes (juntos sumaban alrededor de 70 personas). Sin embargo, como resultado del inicio de las actividades de Taayush, y combinado con la experiencia pasada de los militantes, se les se hizo muy claro que si querían crear un movimiento que durase mucho tiempo, y además iniciar actuaciones directas, tendrían que limitar el número de acciones. Eso evitaría el agotamiento de los militantes, y les permitiría mantener un grado de acción a largo plazo. Dado que Taayush decidió limitarse a una cantidad reducida de actuaciones, los líderes sentían la obligación de iniciar solamente lo que llamaron "acciones de calidad". Entonces se añadió otro rasgo importante a la identidad colectiva de Taayush: la elección cuidadosa y crítica de sus acciones colectivas. Se consideraron de una manera detallada los recursos, riesgos y metas de cualquiera acción para asegurar su eficacia y éxito. No valdría cualquiera, sino solamente aquellas que causaran un cambio concreto en la realidad y, a la vez, contuviesen un mensaje de protesta contra la situación .En
este proceso aparecieron muchas tensiones dentro del movimiento: algunos dejaron Taayush por la negativa, al menos inicial, a participar en las protestas tradicionales; otros, por la reticencia de los líderes a involucrarse en acciones precipitadas e irresponsables. El viaje a Um el Fajem aportó también una idea muy práctica para la siguiente actividad de Taayush. Durante el viaje, sus miembros descubrieron hasta qué punto eran duras las condiciones en las que se vivía en los territorios ocupados. En consecuencia, su segunda iniciativa, que ya fue mucho más grande, se orientó hacia los territorios. 3. De las caravanas de comida a las acciones de solidaridad Las acciones colectivas que quizás llegaron a ser más identificadas con Taayush fueron las caravanas de comida y medicamentos a los pueblos palestinos en los territorios ocupados. Desde diciembre de 2000 el grupo organizó cerca de 10 convoyes de paz y solidaridad. Cada convoy consistía en algunos camiones, alrededor de cien coches y cientos de personas, y tuvieron que superar las dificultades de entrar en una zona peligrosa de guerra, y las reservas del ejército israelí con respecto a la acción. El siguiente comunicado expresa claramente las ideas que tenían en esta iniciativa: Se trataba de un convoy solidario mediante el cual se pretendía aliviar en algo la difícil situación que atraviesan los habitantes palestinos tras meses de forzada desocupación, con dificultades para atender sus campos, talleres, negocios, y simultáneamente expresar nuestra protesta frente a la política israelí de represión, de castigo colectivo y de extensión de las colonias judías a costa de las localidades palestinas [29] . El doble objetivo aliviar la difícil situación y protestar contra la política israelí-, además de convertirse en la formula más típica de Taayush, aseguró una amplia resonancia mediática para sus iniciativas. Aparecieron reportajes sobre las caravanas en la mayoría de los periódicos israelíes y también en algunos extranjeros [30] . En un país tan turbulento como Israel no era fácil que una acción de esa naturaleza y entidad recibiera tanta atención. Es verdad que no siempre la acción fue interpretada como
pretendían los organizadores: en un periódico israelí, por ejemplo, calificaron a uno de los convoyes de "gesto de buena voluntad", vaciándolo así del sentido crítico [31] . Pero en muchos otros reportajes sí se reflejó el mensaje más complejo de solidaridad y protesta. Por la complicada situación en Israel en general, y en los territorios en particular, para que esta acción tuviese éxito había que planearla hasta el último detalle. El primer paso fue la elección de la localidad a la que el convoy sería destinado. El pueblo de Beit Umar está ubicado en la carretera entre Belén y Hebrón, 25 minutos al sur de Jerusalén. Tiene 12,000 habitantes, de los que 4,600 son niños en edad escolar. Beit Umar ha sufrido un acoso repetido del ejército israelí y, desde que empezó la segunda intifada, hace más de un año, la entrada al pueblo ha estado cerrada, obligando a sus habitantes a usar carreteras secundarias, que a menudo también son bloqueadas por el ejército... La crisis económica de Beit Umar proviene del cierre y del estrangulamiento económico ejercido por Israel de los territorios ocupados [32] . La caravana fue siempre acompañada por un comunicado de prensa que explicaba la situación en el pueblo elegido. El comunicado, además de explicar el significado y protestar por las acciones de Israel, estaba destinado también a acercar las malas condiciones en los territorios ocupados al público israelí. En muchos sentidos los judíos israelíes no entendían la gravedad de la situación, y el comunicado aspiraba a cambiar este concepto. La elección del pueblo dependía no solamente de su difícil situación, sino de la posibilidad de combinar dos cosas muy importantes, la colaboración del pueblo palestino con la iniciativa y el descarte de peligro para la vida de los participantes, especialmente los judíos. Había que asegurar que la acción no acabara en un fracaso que produjese un mensaje contrario al aspirado. En esa tarea las relaciones entre los miembros de Taayush y los palestinos eran un factor crucial. La segunda consideración fue la de asegurar que las donaciones llegaran a quienes lo necesitaban. Había que evitar situaciones bastante habituales en los territorios ocupados en las que las donaciones se paran en el camino o son usadas con fines de lucro. En relación con eso fue muy importante para Taayush aclarar su independencia
de la Autoridad Palestina tanto como del ejército israelí, así como poner énfasis en la relación directa entre ciudadanos israelíes y palestinos. La manera de "enfrentarse" al ejército israelí era otro asunto al cual tenían los organizadores que prestar mucha atención. La estrategia fue no dar al ejército ninguna excusa para parar el convoy antes de que llegara a su destino. Todos los coches tenían que estar en buen estado y con todos los documentos. En cada uno se sentaron judíos y árabes para que los árabes no tuvieran de encontrarse con los soldados estando solos. En algunos casos el ejército intervino alegando que se trataba de una zona militar y que la entrada estaba prohibida, e incluso más de una vez la policía detuvo a algunos de los militantes [33] . Otro asunto que había que preparar era el contenido de los convoyes, la comida y los medicamentos. Estos fueron adquiridos en colectas realizadas entre diversos sectores de la población de Israel, judíos y árabes. Estas campañas se hacían a través de contactos personales, en lugares de trabajo, en manifestaciones y mediante avisos en lugares públicos, como las universidades. También se habilitaron stands en las calles más de moda de Tel Aviv. La idea era obligar a la gente a parar un momento y cuestionarse sobre la política del gobierno. Asimismo, se les dio la posibilidad de expresar sus sentimientos de solidaridad, lo que efectivamente ocurrió muchas veces. Con todo, se dieron también reacciones de otro tipo. Hubo gente que se acercó a los stands diciendo que "no se podían creer que israelíes estuviesen recogiendo dinero para los terroristas palestinos", y añadiendo que esa comida estaba destinada a gente que se iba a inmolar en medio de Tel Aviv, matando gente inocente. En dos ocasiones los stands fueron incluso agredidos por transeúntes indignados. Otro tipo de reacción fue la irritación por el hecho que el stand estuviese molestando a quienes querían tomar tranquilamente un café en un viernes soleado: "la vida en Israel es suficientemente difícil, ¿por qué nos molestais en los pocos momentos de relax que tenemos?". La intención de los organizadores era precisamente socavar esa actitud de indolencia [34] . Al final, se llegaron a recolectar toneladas de comida y medicamentos que, según Taayush, constituían una ayuda esencial para las comunidades palestinas. Al llegar a los pueblos, el acto de bajar la mercancía de los camiones y pasarla a las manos de los palestinos fue muy significativo para todos los que tomaron parte.
El camión descarga sus mercancías: de mano en mano, los israelíes pasan a los palestinos paquetes de harina, de pasta, botes de aceite. Los lugareños parecen satisfechos con la operación. "Es algo bueno, así ven como vivimos", opina Yossef Abdala, de 27 años. A su lado, Mohamed Slebi, un comerciante de 40 años, se muestra más reservado. "Los israelíes hacen esto por ellos mismos, no por nosotros", comenta con amargura. "En una hora ellos se habrán ido y la situación será la misma", agrega [35] . Las dos opiniones de palestinos expresadas en este reportaje son importantes para entender la complejidad de la situación. El primero comenta sobre la ignorancia de la sociedad israelí acerca de lo que realmente está pasando en los territorios. De hecho su esperanza de que quizás eso cambie fue también parte de la idea de Taayush. Más aún, el grupo quería que los participantes difundieran sus impresiones a sus círculos sociales. La segunda opinión expresa ya la falta de esperanza por parte de los palestinos, una desesperanza que incluso acciones de este tipo no pueden cambiar. Sin embargo parece que en la mayoría de los casos la reacción fue más positiva y se expresó también en la prensa palestina. El éxito de las caravanas de comida, con su toque de solidaridad humanitaria, hizo que Taayush incorporase un rasgo más a su identidad colectiva. "La protesta por sí misma ya no parecía efectiva. Las acciones de solidaridad con un toque humanitario eran la fuerza movilizadora: éstas permitieron a los participantes interpretar la acción según su deseo" [36] . El énfasis en la acción no solamente obligó a los militantes a tomar parte activa en las iniciativas, sino que abrió al grupo la posibilidad de movilizar a mucha gente, proveniente incluso de fuera de su estrecho círculo político. Como se manifiesta en el texto citado, esas acciones suscitaron interpretaciones diversas entre los militantes. El hecho de que no todos los seguidores estuviesen de acuerdo con una solución final para el conflicto es muy característico de los movimientos de paz en Israel. En Taayush la elección de acciones de solidaridad con un tono humanitario se convirtió en un vehículo especialmente útil de movilización. Tales acciones resultaron atractivas a gente más moderada que no quería relacionarse con una agenda política radical, pero que sí estaba dispuesta a tomar parte en una acción humanitaria. Como se aprecia en el siguiente comentario de uno de los voluntarios, esa
estrategia funcionó: "No todos los voluntarios comparten las mismas ideas sobre lo que debe ser un acuerdo con los palestinos, pero todos demuestran sentir la misma necesidad de acciones concretas. Nosotros hemos deshumanizado a los palestinos y ellos también nos deshumanizan. Hay que hacer algo si queremos evitar lo peor", explica Arieh Doobov, de 32 años [37] . 4. El fin de semana de trabajo voluntario en Dar el Janun El cenit del primer período de Taayush La última iniciativa que vamos a exponer es, quizá, la cumbre de las iniciativas de Taayush en la primera época de su existencia: un campamento de trabajo. El campamento se hizo en un pueblo árabe que no está reconocido por el estado de Israel, y por eso no disfruta de servicios estatales. Un fragmento de la descripción realizada por uno de los miembros nos sirve presentar esta iniciativa. El sábado por la tarde, un campamento de trabajo de Taayush en el pueblo no reconocido de Dar el Hanoun concluyó. Durante tres días increíbles (16-18.8.2001) trabajábamos juntos, árabes y judíos en allanar 100 metros de una ruta de acceso al pueblo, que antes era un camino de barro, así como también la plaza del pueblo. Hemos limpiado los escombros de tres casas demolidas desde 1997 y hemos construido un parque para niños. Todos nos hemos emocionado mucho al ver el camino y el parque llenos de niños montados en bicicletas y monopatines, subiendo a las instalaciones coloridas en el parque y jugando en el foso de arena [38] . Siguiendo el estilo que Taayush iba diseñando, el campamento fue una protesta contra las condiciones en los pueblos no reconocidos, y al mismo tiempo una acción concreta destinada a cambiar la situación. En el texto se percibe claramente la satisfacción que una acción de este tipo causa en los participantes. Esta satisfacción, que acompañó los proyectos de Taayush, es una de las razones por las que Taayush fue creciendo, tanto en su número de militantes como en el volumen de su actividad. Luego de años de repetición, en las estrategias de protesta se crearon herramientas nuevas para el bando pro paz israelí. La idea básica del campamento fue apoyar a la gente del pueblo en su lucha por sus
[17] Se puede encontrar un resumen de estas explicaciones en: Ibíd., p.158. [18] En Israel La Izquierda está identificada con el bando pro-paz. La cita viene de un reportaje sobre Taayush que apareció en un periódico israelí, Maariv 24.08.2001, y se encuentra también en su página Web: http://images.maariv.co.il/cache/cachearchive/24082001/ART179397.html [19] La cita viene de un texto titulado "Taayush-Seen from the inside", que se puede encontrar en la página Web del movimiento. [20] Gerardo Laibner, uno de los fundadores de Taayush, en una entrevista con la autora (Tel Aviv, marzo de 2004). [21] Para una exposición del termino DUKI ver en hebreo: http://images.maariv.co.il/cache/cachearchive/24082001/ART179397.html Maariv online 24'08-2001 [22] "Taayush-Seen from the inside" [23] http://minerva.tau.ac.il/~alon/taayush.html [24] Un borrador de los principios de Taayush que se encuentra en: http://minerva.tau.ac.il/~alon/taayush.html [25] "Taayush-Seen from the inside" [26] En este tema ver: Sidney Tarrow, 'Constructing Meaning through Action', en en Aldon D. Morris and Carol McClurg Mueller, Frontiers in Social Movement Theory (New Haven, 1992), pp. 175-202. [27] Dos de los fundadores de Taayush, Muhamad Amer y Diana Laibner en una entrevista con la autora (Tel Aviv y Kafar Kasem, Marzo 2004). [28] Gerardo Laibner en una entrevista con la autora (Tel Aviv, marzo de 2004). [29] Una declaración de Taayush transcrita en: Reprimen a activistas a favor del entendimiento palestino-israelí, El Corresponsal de Medio Oriente Y África . 1.5.01
[30] Los tres periódicos más importantes de Israel Haaretz, Yediot and Maariv, publicaron sobre los convoyes. Además aparecieron noticias en periódicos extranjeros como The New York Times, The Guardian y El Mundo. Obviamente, estas iniciativas recibieron una cobertura intensiva de los medios de comunicación alternativos como las páginas Web Indymedia y Salt of the Earth. [31] http://images.maariv.co.il/cache/cachearchive/17122000/ART95255.html [32] 'A small passage of hope in the Middle East', Salt of the earth, enero 01. http://salt.claretianpubs.org/shake/2002/01/ss0201.html [33] Ver por ejemplo:8 militantes de la izquierda que distribuyeron comida entre los palestinos fueron detenidos, Haaretz, noticia en hebreo, http://www.haaretz.co.il/hasite/pages/ShArtPE.jhtml? itemNo=28778&contrassID=2&subContrassID=1&sbSubContrassID=1&listSrc=Y [34] Reprimen a activistas a favor del entendimiento palestino-israelí, El Corresponsal de Medio Oriente Y África. 1.5.01 [35] Caravana solidaria de israelíes para ayudar a palestinos, Los Andes 31.12.01. Se puede ver en: http://www.losandes.com.ar/2001/1231/internacionales/nota55954_1.htm [36] "Taayush-Seen from the inside" [37] La cita proviene de la página Web de un periódico argentino: Los Andes 31.12.01 http://www.losandes.com.ar/2001/1231/internacionales/nota55954_1.htm [38] Un reportaje de la acción distribuido por Taayush. Esta expuesto en su página Web. [39] Ibíd. [40] Ibíd. [41] Entre otros reportajes sobre el acontecimiento, ver, en hebreo: Un movimiento de paz violó una orden de las autoridades y construyó una carretera a un pueblo no reconocido en Vadi Ara, Haaretz 17.08.01. Se publicó también en la página Web
http://www.haaretz.co.il/hasite/pages/ShArt.jhtml?itemNo=64969