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Vicente Huidobro, hijo de Venus

Areta Marigó, Gema

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Vicente Huidobro, hijo de Venus La biografía de Vicente Huidobro tiene mucho de folletín, ficción ajus - tada a una trama sentimental de gran efecto para unos lectores ingenuos que permitieron la inmersión populista de un letrado de prestigio, la nivelación masiva (periodística) de un escritor culto cuya personalidad desbordó los cauces restrictivos de su linaje desde el imperio de los sentimientos Las diferentes entregas de su ficción sentimental están marcadas por la excepcionalidadheroica de su voz y de sus gestos, por la mujer como «supre - ma cambiadora de rumbos»(«centro de la periferia», fuerza absoluta con la que romper los «molinos de farsas», la mentira y la comedia social de un siglo cobarde y falso) y el triunfo de su obra literaria, el mandato ineludible de la creación. De la radical alianza entre el héroe, el amante y el poeta nace una emotividad estética en pugna con los convencionalismos sociales, una individualidad escandalosa que buscará afanosamente el aplauso de los exquisitos y el ataque de los mediocres, un verbo dominante y superior, pero fundamentalmente un hombre que quiso ser «un gran Sincero», «el primer hombre libre, el primero que rompe todas las cadenas» 2~ Sobre la literatura de folletín ha trabajado Beatriz Sarlo en El imperio de los senh - m¡entos, Buenos Aires, Catálogos Editora, 1985. Entre sus característicasdestaca una problemática obsesiva, su incapacidad de aferrar la conflictualidadestética e ideológica, la cuestión femenina como centro de todos íos afectos, una dócil lectura siempre confor - me a los hábitos de su público, y un alto contenido erótico (a menudocondenado por los moralistas de la época). La subjetividad que representan construye un inundo puntual alrededor de los obstáculos del amor, pero nunca incomoda a sus lectores con la trans - formación radical de un espacio social o político. Sus principales formas provienen de la literatura modernista o tardorromántica. - Ambas confesionesautobiográficas perteneccn respectivamente a los primeros textos de Pasando y pasando (1914) y Vientos contrarios (1926), en Obras completas, t. 1, Santiago, Editorial Andrés Bello, 1976, pág. 660 y pág.795. Estas dos colecciones de crónicas Anales de Literatura Hispanoamericana, nfr 26 II. Servicio de Nbticaciones, UCM. Madrid, 1997 510 Gema keta Mangó En 1912 se casa Vicente Huidobro con Manuela Portales Bello, su primer gran amor y objeto de dedicatoria en su estreno lírico Ecosdel alma (1911). Un amigo de la familia nos ha dejado una perfecta fotogra - fía sentimental de aquellos años: «Vicente se educó en los jesuitas. Salió de ahí para casarse, niño todavía (...). Ocupaba con su esposa un depar - tamento de los altos en el palacio de sus padres, Alameda esquina de San Martín,antigua propiedaddel Marqués de la Pica, unamorada muy sun - tuosa y enorme, donde gustábale invitar a sus amigos escritores (...). En ocasiones, los comensales del segundopiso bajaban al primero,cuyo vas - tísimo e imponente “hall” fue teatro de uno de los bailes más brillantes de la época, presidido señorialmente por su madre, gran dama de la Edad Media. Una castellana que escribía y pintaba (...), habitante también de aquel palacio que en sus distintas dependencias, entre personas de la familia,criados y criadas, contando con un enano o tontodoméstico muy célebre,alojaba, según cálculos prudentes, unas sesenta almas» ‘t En noviembre de 1916 el matrimonioHuidobro, acompañado por sus dos hijos Manuela y Vicente, una criada y una vaca se embarcan rumbo a Europa. Salvo una breve estancia en 1918 en Madrid huyendo del París en guerra, y otra en Chile a finales de ese mismoaño para asistir a la boda de su hermana con el escritor Diego Dublé Urrutia, la familia permane - cerá en Francia hasta 1925. Han nacido dos nuevas hijas:María Luisa en l9l8yCarmenen 1922. Según cuenta Juan Larrea, el «cuatro de marzo de 1925 se embarcó de regreso a Chile con su mujer e hijos, en compañía de su madre y hermanos, que habían venido a París de temporada. Su prop6sito, me escribía desde Panamá, era estar de vuelta en «octubre lo más tarde». Pero al poco de pisar su tierra se dejó tentar por el demonio dela políticaen un nivel deacción agre - siva, alentado por los estudiantes, cuya Federación lo postuló como candida - to para la presidencia de la República. Esto en Francia se interpretó, me cons - ta, como evidencia de su irresponsabilidad y favoreció su desprestigio. De otra parte intervinieron en su experiencia los hados conducentes a su enajenación. Sobre el supuesto de que a una persona de sus características intelectuales le está todo permitido y de que cuanto más estruendoso sea el escándalo, mejor parasu senttrse ser en el mundo, lejos de poner freno a un inicio de enamora - miento conuna jovencita concuñada suya, del sectorde familias más encope - tadas de Chile, contesta a las dificultades que se le interponen con un desafo - rado poema, «Pasión y muerte», aparecido a plena página en La Nación de Chile en ocasión de Semana Santa, cuya lectura me dejó a mí estupefacto: y comentarios, ensayos y aforismos son lectura obligada para entender la poética de Vicente Huidobro. Recogido en Poesía, Madrid, núms. 30-31-32, 1989. pág. 17. Vicente Huidobro, hijo de Venus 511 Hace unos cuantos meses, Señor, abandoné París Un extraño destino me traía a sufrir en mi país La causa de su sufrimiento atroz,como víctima nada menos que en la Cruz del Gólgota, era la mencionada jovencita —«acaso la más triste, sin duda la más bella»—, con la que, contra la oposición natural de sus res - pectivos familiares, pretendía establecer relaciones profundas. (...) Me cuenta. A la joven, de nombre Ximena, la han internado en un colegio, y él, amenazado de muerte, ha tenido que escapar por respeto a la tranqui - lidad de su madre» ‘~. El dos de abril de 1926 (Viernes Santo) Huidobro publica en la pri - mera página del diario La Nación su declaración amorosa5. Con treinta y tres años se ha enamorado de una joven de quince, Ximena Amunátegui. El escándalo estalla en la alta burguesía chilena. Amenazado de muerte por los hermanos de su futura novia escapa a París, su padre no quiso vol - ver a verlo. En 1927 se instala en Nueva York, viajando un añomás tarde en secreto a Chile para raptar a su amada a la salida del colegio, huyen - do por la frontera argentina. Exóticamente casados por el rito musulmán la pareja reaparece en París. Las consecuencias literarias de la presencia de Ximena en la vida de Vicente Huidobro son espectaculares, del cataclismo geológico de su pasión nace en 1928 Temblor de cielo 6 cuya edición francesa de 1932 tenía en la contraportada un llamativocorazón. La huida creatambién al nuevo hombre y poeta que en Vientos contrarios (1926) se define como un «revolucionario de todos los conceptos y todos los prejuicios, de todos esos principios sobre la sola base de la hipocresía social» t Viviendo un amor que la «denigrante comedia humana» rechaza como ilegítimo, Vicente Huidobro se confiesa rebelde, magnífico, sorprendente, fuera de reglas. Le gusta mirarse en el joven Napoleón «cuya superioridad residía en la facultad de encontrar ideas nuevas conunarapidez increíble, de juz - garlas con una razón perfecta y de ponerlas en ejecución conuna fuerza de voluntad que no tuvo jamás igual» 8; sentir junto al héroe el voluptuo - so dolor de ser isla; recordar el poder seductor, invencible y arrollador de Don Juan; y serreconocido como hijo de Venus: «el hombreque posee la “Ibídem, pág. 247. Pasión y muerte se incluye en la excelente antología sobre la obra de Vicente Huidobro de René de Costa, Poesía y poética (1911-1948), Madrid, Alianza. 1996, págs. 170-180. 6 Tanto en la portada original de la edición española de 1931 como en la francesa de 1932 se encuentra el subtítulo (Poema en prosa 1928). Op. ciÉ, pág. 791. Ibídem, pág. 799. 512 Gema Areta Mangó piel magnética, el hechizador, en una palabra, que atrae a las mujeres especialmentedotadas como él y más finas que sus otras congéneres. (...) El hijo de Venus eleva el amor hasta más allá del milagro y hace de una cosa cotidiana un arte maravilloso» ~. Comorecuerda René de Costa en su antología l~, el último Huidobro de los años cuarenta, el «gran rebelde» y «antisublime» que inspirara a Gonzalo Rojas o RobertoJuarroz, empezó a gestarse a partir de Temblor de cielo, libro que defiende el poeta en una carta a Juan Larrea en 1944 junto al despertar de una vida de belleza cotidiana: Espero que esta guerra sea el sepulcro de Dios como he querido anunciarlo en Temblor de cielo, libro que desgraciadamente no ha sido comprendido. «¿Oyes clavar el ataud del cielo?», etc. etc. (...) Dios debe ser enterrado para siempre y su sitio en el mundo será ocupado por la Poesía. Debemos llenar la vida de Poesía, infiltrar la Poesía en todos los lados, hacer que el planeta Tierra esté cruzado de Poesía por todas partes. Que cuando miren de Marte vean largos canales de Poesía que atraviesan la Tierra La presencia de Ximena es radical en esa auténtica summa de su conocimiento poéticoque fue Altazor 12, desde la publicación en la revis - ta Favorables-París-Poema (núm. 2, octubre de 1926) del poema Venus 13 quepasaría a integrar el Canto IV de Altazor, hasta la versión definitiva del Prefacio en 1931 poco antes de su publicación. Sin embargo, ningún proyecto literario de entonces como la novela Mío Cid Campeador (1929) reproduce su hazaña amorosa. La reescritura del Cid estaba para Huidobroligada a un periodo de su vida volcado preferentemente en los «hombres de acción y de aventura. Me sentí nieto del Cid, me vi sentado Ibídem. pág. 818. <~ Op. cii., págs. 272-273. En Vicente Huidobro Altazor. Temblor de cielo, Ed. René de Costa, Madrid, Cátedra, 1981, pág. 45. ~ En una carta a Miró Quesada (Paris: junio de 1931) comenta su «importancia his - tórica,porque en él están todos los caminos que yo he seguido después y tal vez nunca podré salir de algunas de sus rutas». 3 Por su extraordinariaimportancia lo copiamos completo: «Nochetrae tu mujer de pantorrillas que son floreros de hortensias jóvenes remoja - das de color. Como el asnopequeño desgraciado la novia sin flores ni globos de pájaros. El otoño endurece las palomas presentes, mira los tranvías y el atentado de cocodri - los azulados que son periscopios en las nubesdel pudor. La niña en ascensión al ciento por ciento celeste lame la perspectiva que debe nacer salpicada de volantines y de los guantes agradables del otoño que se debatía en la piel del amor». (Allozar. Temblor de cielo, op. cit., pág. 185). Vicente Huidobro, h¡jo de Venus 513 en sus rodillas y acariciando esa noble barba tan crecida que nadie se atrevió a tocar jamás» I4~ Después de haber documentado su posible ascendencia de Alfonso X, Menéndez Pidal le ratifica en una cada, fecha - da el 1 .~ de marzo de 1929, la relación de éste con el Cid (su abuelo AlfonsoVIII era biznieto de una hija del Cid). Junto a su legendaria ego - latría, René de Costa señala la posibilidad de verse junto a Ximena como la reencarnación moderna de la pareja medieval. El héroe todo lo hace heroico en torno suyo; el amante hace todo lo que le rodea amable y apasionado; el poeta hace todo maravillo - so y extrahumano junto a él. Vivid cerca de estos hombres si queréis vivir Cuando en un hombre, por rara excepción, se juntan el poeta, el amante y el héroe, entonces no le soltéis de la solapa si queréis vivir en un milagro continuo. Seguidlo en sus evoluciones, siempre que no temáis el vértigo 15 Siendo el Cid el principal modelo heroico de Vicente Huidobro y Temblor de cielo su doble propuesta acerca de la muerte de Dios y la libe - ración sexual del hombre (a partir de la ópera de Wagner Tristón e Isolda), sería Cagliostro su primera metáfora en prosa. De hecho fue la única novela cuya existencia rodea y envuelvepor completo su relación amorosa como Ximena: como guión de película en el Paris de 1923, pre - miado en Nueva York en 1927 y publicado como novela en inglés en 1931 (Mirror of a mage) y en castellano en 1934. Su paralelo lírico sería Altazor con un proceso creativo másamplioque va de 1919 a 1931. Creemos que Cagliostro fue una fatal e irónica profecía literariaque la vida de Vicente Huidobro transformó en positiva realidad, «vida inten - samente vivida, (de) vida a doscientos kilómetros por hora, arriesgándo - lo todo en cada instante por hacerlos más intensos, más vibradores, sal - tando como un acróbata sin vértigo del trapecio-poesía al trapecio-amor» 6 Recordar que Víctor Haldan, el héroe literario de Finis Britannia (tra - tado político contra el imperialismo británico, y el único texto que publi - ca en 1923) es una mezcla de profeta y agitador político, y que en el anuncio de su publicación se pudo leer lo siguiente:«Un cataclismo. La caída del Imperio Británico está cerca. Lea el libro profético de Vicente Huidobro «Finis Eritannia». El siglo XXserá la tumba de Inglaterra» 17 ‘~ Tomado del prólogo, Obras completas, t. II, Santiago, Editorial Andrés Bello, 1976, pág. II. ‘> Vientos contrarios, op. cit., pág. 802. ¡6 Ibídem, pág. 795. <‘Poesía, op. cit., pág. 219. Pocos meses después de publicar Fluís Britannia Huidobro, agregado entonces a la embajada de Chile en París, sufre un supuesto secuestro poruna 514 Gema Areta Mar’ go Por una nota de la traductora (Manuela G. Huidobro de Contador) sabemos que el poeta lo escribió en 1922 pero que «por razones especia - les» sólo pudo ser impreso un añomás tarde. Una fotografía de la época nos muestra a Vicente Huidobro disfrazado de Victor Haldan, el proceso de simulación cubrirá también a Cagliostrocuando el ideal sincero de la lucha política, la rebelión discursiva se traduzca en leyenda novelesca, el revolucionista («un hombreque desea eliminar el orden social existente y ensayar otro») en el último de los románticos ~ Víctor Haldan ha creadouna sociedad secreta para liberar las colonias de la dominación de la metrópolis, la Sociedad Alpha, sus seguidores, los Caballeros de la Libertad, se reúnen secretamente, le veneran como jefe, «su elocuencia y su entusiasmoexaltan sus corazones hasta el paroxis - mo». Finis Britannia presenta de este modo al personaje (en un sueño llega incluso a vislumbrar el final del Imperio en 1929), incluye en su parte central algunos de sus discursos y terminacon una serie de afirma - ciones políticas sobre el siglo xx. La misma pasiónpor lo maravilloso 19 se repite en Cagliostro, aunque en este caso el maniqueísmo ha sido sus - tituidopor la parodia en el interior de una novela-film que utiliza como principal modelo a la novelagótica, géneroque poseía los típicos atrac - tivos de la literatura popular de quiosco. Como ha señalado Femando Alegría para Tres inmensasnovelas (1935)20 su funcionamiento«consiste en la creación de una antiestructura sociedad secreta británica. El revueloarmado por la prensa con la noticia fue descomu - nal, posterioresinvestigaciones policiales hicieron de su «desaparición misteriosa» y «extraña aventura» un episodio novelesco. JuanGris queestuvo acompañando a Manuela durante esos tres días terribles nunca le perdonó la farsa. ‘½Radiguet decía que yo era el último de los románticos, y a pesar de la enonne dife - rencia de estéticas, me afiliaba en la lista de los Chateaubriand, de los Byron, de los Lamartine, de todos los exaltados y aventureros entre los cuales entra también Rimbaud, si no en cuanto poeta, pues su poesía es algosuperior, por lo menos en cuanto a hombre». (Vientos contrarios. op. cit., pág. 794). > Vicente Huidobro confesó sentirse igualmente atraído por el estudio de las ciencias como por lo maravilloso, junto a los cursosque siguió en la Sorbona y otras universida - des europeas sobre Biología, Fisiología y Psicología experimental, le dedicó muchas horas a la Astrología, la Alquimia, la Cábala Antigua y al ocultismo en general. En 1923 anuncia la publicación de Les Chants de lt4strologue, compuesto por doce poemas correspondientes a cada signo del zodíaco. El libro nunca fue editado. En 1924 ingresa en la Gran Logia Masónica de Francia. 20 Cinco fueron las obras narrativas que llevan su nombre: Mío Cid Campeador (1929). Cagliostro (1931), La próxima (1934), Papá o el diario de Alicia Mir (1934) y Sátiro, o el poder de las palabras (1939). En colaboración con el poeta y artista alsacia - no Hans Arppublica en 1935 Ti-es inmensasnovelas, que en realidad fueron cinco al aña - dir el propio Viceine Huidobrodos de su cosecha personal por exigencias del editor: Dos novelas ejemplares. Vicente Huidobro, hijo de Venus 515 por medio de la proliferación de imágenes que se destruyen a sí mis - mas.(...) Huidobro y Arp usan la parodia como antinovela no en el senti - do de la dialéctica cervantina (destruir para crear), sino como negación total, acaso respondiendo a los gritos finiseculares de que la novela por fin ha muerto» 21~ En Cagliostro la parodia desnaturaliza lo sobrenatural porque la voluntad del mago está condenada a dominarlos instintos del hombre. Casado con Lorenza,«una mujerjoven, de tipo italiano», «her - mosa, morena, con grandes ojos negros llenos de luz y de gracia», Cagliostro deberá contener su pasión: «tal vez por la imposibilidad de tomar dignamente un amor no compartido, tal vez porque sabe que esa mujer, al perder su virginidad, perdería sus cualidades excepcionalesque hacen de ella un instrumentoprecioso» 22~ Bajo el imperio de su mirada hipnótica ella se convierte en medium, pero la imposición de esta fuerza diabólica le espanta y aterra. De este modo, sólo haciéndola caer en el sueño hipnóticoconsigue Cagliostro alguna actitud dulce y cálida. El sus - tituto del Gran Rosacruz, el guardián de los secretos, el conocedor de la Ciencia Suprema gracias a su maestro Althotas, el iniciado en el Misterio por el Gran Hierofante,guarda el cuerpo de Lorenza en el interior de un baúl. En unaplataforma acolchada cubierta de terciopelo negro, la muñe - ca dormida y vestida de blanco espera sus órdenes. Al dejarse arrastrar por sus ambicionespersonales (llega incluso a fun - dar una Logia Egipcia, de la cual seria el director y guía espiritual), Cagliostroserá castigado porque se ha servido del secreto de su poder para turbar las leyes de la naturaleza, también su mujer, aunque la sentencia llega tardepara Lorenza que ya se ha clavado un puñal en el corazón. Ahora ante el cadáver de su mujer, el mago, sintiendo despertarse toda su pasión de hombre, ahora que ya no es posible, sintiendo una ternura infinita que le desborda el pecho, comprende que hizo mal en dominar siempre su corazón y servirse friamente, como de un simple instrumento, de la mujer que amaba. Porque en realidad la amaba; sí, la amaba. Y ahora comprende, y ahora ve claro. Preparó todo para su triun - fo; como el general en la batalla no quiso olvidar ningún detalle; sólo olvidó el amor. El amor, la única cosa indispensable, la única fuerza invencible, la única palanca que puede cambiar los mundos 23, Desde 1931 y durante toda una década sólo publicará novelas y piezas teatrales (Guilles de Raiz en 1932 y En la luna de 1934); sus dos nuevos poemarios Ver y palpar yEl ciudadano del olvido aparecen en 1941. 21 «Tres inmensas novelas>?: la parodia como antiestructura,Revista Iberoamericana, Pittsburgh,núms. 106-107, enero-junio de 1979, pág. 285. 22 Cagliost¡-o, Madrid, Anaya & Mario Muchnik, 1993, pág. 60. 23 Ibídem, pág. 129. 516 Gema Ateta Mangó Con el incendio de «sus papeles secretos, sus libros raros, sus manuscritos maravillosos», Cagliostro rompe con el pasado tempestuo - so. Su ayudante saca del armario dos frascos: el Elixir de la Vida y el «Vita Mortis», una preparación pararesucitar a los muertos; en sus bra - zos lleva el cadáver de Lorenza, «¿Creéis posible señor?... Todo es posible». Cagliostrotardó en reconocer en su interior esa avalancha, esa fuerza superior del verdadero amor, el amor-pasión que nubIa los ojos y el entendimiento cuando el hombre se transforma en pájaro y el ángel en piedra preciosa, los cuernos enlazados domestican la eternidad, el cielo se desnuda y se ven los ojos agonizantes del que todo lo creó. En 1931 Vicente Huidobro cumplecon su destino irrevocable de meteoro fabulo - so, el ceremonial de su gran conjuraliteraria comienza con la publicación de la versióninglesa de Cagliostro, las ediciones de Temblor de cielo y Altazor, y la escritura en colaboración con Hans Arp de Tres novelas ejemplares. Esemismoaño le escribe a su madre aclarándole sus recien - tes inclinacionescomunistas, ~<Sin duda alguna soy un revolucionario, soy un rebelde hasta la médula delos huesos y siempre lo he sido. Ud. sabe mejor que nadie que desde mi nacimiento, toda mi infancia, toda mi vida es unalarga cadena de rebeldías y estoy seguro que si alguien recordara la pri - mera palabra que pronuncié en mi vida vería que esta palabra fué No. Un nó redondo, seco, brutal. Aplaudo todas las revoluciones, todas las rebeliones en cualquier parte del mundo donde se produz - can porque encuentro asqueroso lo constituido y repugnante hasta las nauseas el mundo actual. No me resigno a perder la esperanza de un mundo mejor y del advenimiento de unajusticia justa. Para esto lo primero es la suprensión de clases que sólo el comunismo puede realizar y realizará. (...) Es posible que el sentido mas profundo de mi alma sea ese de pájaro nómade de que hablo en Temblor de cielo. Sí, soy un námade. Nunca me he sentido estable en ninguna parte. Ni aquí, ni allá. Manuelita recordará que Juan Gris decía siem - pre que mi casa daba la impresión de un señor que iba a partir al día siguiente. Y lo curioso es que acaso no sea yo el inestable sino que este vivir en el aire sea seguramente la consecuencia de haber senti - do desde muy niño que estoy viviendo en un mundo falso, en un mundo sin base que se oscurece bajo los pies, que se desmorona por todos lados. Felices los que no sienten que marchan sobre la tem - bladera de una sociedad podrida. Felices ellos porque sentirlo es algo atroz» 24 24 Poesía, op. cit., pág. 302. Copiamos parte de esta carta enviada desde París, el 30 de octubre de 1931. (Respetandoerrores ortográficos). Vicente Huidobro, hijo de Venus 517 El que nació bajo el signo de Venus no pudo seguir representando por mas tiempo una comedia, pero su fluido seductor quedó grabado para siempre en una palabra cuya desnudez inicial fue ajena a todo vestuario convencional fijado de antemano. Como señaló en el prefacio a la edición española de Temblor de cielo, «el poeta os tiende la mano para conduci - ros másallá del último horizonte, más arriba de la punta de la pirámide, en ese campo que se extiende másallá de lo verdadero y lo falso, másallá de la vida y de la muerte,más allá del espacio y del tiempo, más allá de la razón y la fantasía, más allá del espíritu y la materia» 25, Vive. Tienes una sola vida. Proclama tu libertad, defiéndete de imposiciones, emancípate, sé inconsecuente, desafía los principios, no creas en esa vieja cocota arrepentida que llamanla moral y lanza tu protesta desdeñosa a los resignados que te miran con la boca abierta y luegopasa en un granvuelo de águila a tres mil metros por enctma de la piara de esclavosque marchan agobiados bajo el peso de enonnes globoshinchados de convencionalismos y que bastaría el más leve alfilerazopara desinflar 26 GEMA ARETA MARICé Universidad de Sevilla 25 Op. cit, gig. 177. 26 Vientos contrarios, op. cit., pág. 851.