Las misas de San Vicente Ferrer : primera relación
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r ‘^ Na®, fl^IMERA REÍ.ACION LAS MISAS SAN VICENTE FERRER, ?S& 7- "Ace en la gran Etyopla ^Trono adusto, yperegrino deT mayor Pcaoeta et siemprf ámbito de $u epiciclo, Reyoo de Cdgrnó i^«en riega, como otro segando Nilo, el Píjayte^, coronado por Monarcha de los Ríos. Riega sus verdes caiBpsnas, jd ,sde ja jcumbre de no risco, clima del pardo Neronte, por cuyo elevado Olyaipo, troeoo d^ cristal reparte Is'aaco ,diiuvio« jde Vidrio, En esté basto P-ís Inacj de 'Ja noche" hijo, para s^r dé la fortuna, si b’aqjco de sus df ifios, sombra organizada 3pues naturaleza me hizo, por la violencia del Sol, vivientp lunar del siglo. .Crií tne entre a^aellás fieras, en las ennajares tan nocivo que aunque do se of ndé él alm^ de aqueste negro vestido, porque ,e>la sp viste siemísre de lá color de su juieje, po sé qeése tiene e| trage, pues fiasta el b’aoco mas fÍDO, irías sabio ,decto ,yprudente, si aodu pebre iymal veñido. es fabula de los necios, yaunque nal genio era viva, yaltivos mis pensatnientos, eo tnirandomc |e{i|da de la color de Étyopia, me aborrecía ámi mismo, porque es fuerte pensioo (DO sé yo porque d«Uto ) que al nacer je diese en rostrn iun hombre todo el abismo. Pe quatro lustros seria, quandoestandoentre unos riscos con atrps Isleños ,viendo jos parqmos cristalinos del Occeano ,un§ ^aye, volante Cisne de Pino, diyisarnps, yadmiramos de vér el nuevo prodigio, quedamos sobre ips montes jtorres del mionstrno tnaxino) negros peñascos ,si no vegítaUvos Qlympos. Pe.jgspaSoles era clTelín, yapenas los des^iubr irnos, quaado disparando dqn t!em|^ jíps ya prevenidos tiros, yJos Láudes de Marte, animando ios ser4idos pos hicieron salya ,yda‘”dQ por Jas luces del cídp duíces palabras áquien igriQrs|>a ios desigrio?, de
de paz saltaron en tierra, yen fe de que eran amigos, mes de doscientos Ij.leñoa conduxeron al Navio; pero apenas nos tuvieron en su poder quando altivos, tendiendo todo el velamen por los campos cristalinos, alas le prestó el Fabonio, JlevaiídoDos por ceutivos, sin mas ley ,ni mas derecho^ que la ambición ,conocido pretexto de la codicia, Hydra feroz de los siglos. Pero qué mucho ,si el Cielo nos puso para testigo de la sujeción la mancha mas horrible que ha tenido Nación eo'el mundo; pues coa nuestra tinta escribiiTiOS la escJavitbd ,que traemos, aun antes de haver nacido. Dos meses, ymas surcamos del mar ios piélagos vimos, hasta^ que un dia del Austro un huracán desasido, empezó áempollar las aguas, yal cerrar la noche ,vimos , que sobre el Baxéi venia (de un abysmo enotro abysmo) uua cima de elemeotos, un Bibéi de torvellinos, ycogiéndole entre quatro montañas de agua ,ygranizo, trayendo'a a! redopelo, ’ . dando el ultimo gemido, bebió en urnas de cristal el postrero parasismo. En tan lastimoso trance, no quedó ninguno vivo, sino yo ,que en uria tabla, - ádirección del destino, íiuctL'é toda la co'he, yal ver el nevado gyro del A!va ,ms arrojó ei tnáf. óel Cielo de compasivo ^tierra ;pero tan muerto, tan fin vida, ytan rendido, que al boiver en mi me hallé en brazos de un Ptregrino anciano áquien yo juzgué, por las pieles det vestido, por lo horrible del aspecto, que era algún fiero vestigio, yme engañé, que el anciano 'era EspEñol ,según dixo, tan docto en todas las ciencias {pues las practicó conmigo) que pudiera ser de Atbéoas admiración ,yprodigio. Llevóme ásu estancia ,donde, un natural edificio era su Alqazar, yen él estudiaba en unos libros la ciencia mas verdadera. Yo ,que aprendí en el Navio de lá iengoa Castellana algunos nobles, principios, ie agrsdeci la ^edad, que conmigo havia tenido: ÍJn año estuve aprendiendo la lengua Española ,yvisto micuydado, ydiligencia, úlo eminente de un risco me llevó un dia ,yen él, Sutnillér del Sol Divino, me mostró un hombre pendiente de UD mysterioso suplicio, do leñe cruzado era, el Arbol del Patayso; los pies, ymanos, las quatro fuentes de corales vívoí; el Costado de tgua ,ysangre, la puerta del Gie!© mismo; los ojos las dos Antcrchas. con que aluíTíbraban el Trino ; la boca ,por ser palabra, de uo Querubio encendido, ydé tai suerte mezcli ba lo humano con lo Dívíqq, lá
la pflslon coo el respeto, cop lo grave e! señodo, que dixe ,vieodo la ímsgecr, elevado, ysuspeodiác:^ qué De ydad es esta ,Cielos? Yel ooble anciano me dix®: £$te es del Hijo de Dios ^in vivo retrato escrito, J>ios, yHombre verdadero, <)ue ásalvar el mundo vino. Est(r es el Manso Cordero, que se ofreció eo sacrificio, redimiendo coa su sangre suestras culpas ,ydelitos. Aquí uo relámpago ardiente fue del alma Paranioíb: ydixe con el afecto, ymejor con el auxilio: pues áeste Señor adoro, su Ley soberana sigo. Entonces lieoo de gozo, sacó mi Maestro us libro, ydespués que me enseñó el verdadero camino, eo un cristalino arroyo me dié el agua del Bautismo. Púsome por nombre Juan, seis años juntos vivimos, de cuya feliz escuela la doctrina de los libros sagrados me dieron luz de Cathoücos. avisos; pero como son los años de la vida basiliscos, ilegó la hora fatal de mi dueño ,mal he dicho: Llegóse de mi fortuna el ultimo precipicio. como el hijo ,oue hi perdido su noble Padre, (aqui emplcí.ía mis desdichas ,mis casiigcs) pues apenas le di al cuerpo sepultura ,quando vino una. Fragata de Argél, , de quien era dueño altivo Hazén, Turco de Nación, yo ,que ála margen de un Rio aumentaba sus corrientes con lagrymas, ysuspicos, me hallé en poder de Pyratas aegunda vez por cautive; llevóme áArgel ,ydespués que robamos dos Navios de Genova ,donde fui rayo, huracán, yprodigio, sin decir ,que era Christiano, pasé ávenerar los Ritos 4el Alcorán ,engañado ^de las riquezas, yvicios, que mí dueño, ysus preceptos le daban ámi alvédrio. Sabe el Cielo quanto siento este sacrilegio indigno del nombre, Chrístiano ,pues ^este es mi mayor delito) ,el Juan troqué por Muley, yáPyrata foragido me incliné, dándome luego por mi valor ,por mi brio * Harén tres fuertes Fragatas, ep cuyos leños, prodigio fui eo todas aquellas Costas, ,hasta que robe un Navio, yen él una Dama qúíeu copió el' Pintor irñaho -con su poder soberano pluguiera áDios, que en lugar de su fio llegara el mió, qel que pierde el norte, yqueda en este mar de tos vicios, qi-é puerto puede esperar, sioo su mismo peligro? Haüé-ne solo, yquedé, las Inzes del lienzo mismo. Iba con ella su amante, áquien con nombre fingido daba titulo de hermano, quedé ásu beldad rendidoj yella astuta ,yengañosa, coa amoroso artificio ,daba
áíha cides á rris qucxis, yateocion ámis oídos. Anojéaos la tormenta, pues áun tiempo I3 corrimos: álas Islas Baleares, yyo cierno eq mi delirio, salté en tierra ,con intento de gozar los peregeínos fervores de la Cbristiana: ycomo ia noche ha sido de las trayeiOaes amparo, ypapa de los delitos, ella, ysu amante pqdieroq ex.Tiítar vergatívos sti venganza epá mi muerte^ peto él Cielo le previno ami innocencia tu amparo, pues con Catolice arbitrio átu Bx«í liae Ileyastéj con cuya piedad ha sido mi dicha tanta ,qq* gozó la vilaí que ts dedico. Esta ,señor ,es iahisiori* de quien Chróñisla ha sfdp ^ la fortuflá ,qué es móvil por donde ru dan Ips siglos. Tu esclayo' spy ,yconfieso, que estoy tan favorecido ' dé tu virtud ,ynobiéza, qae^con f4sicrifico ' en las aras dé tu aipor el inas puro béoefi .io, qué es seryirte con Ipaltad, ybien puedes ,señor mío, blasonar ,que por esclavo li4vas un hombre, quehasidp ed los dos mares pyrata, yen sus Costas tan temido^ cpmpte ha dichola fama, coyOS hechos peregrinos, cuyas insignes victorias, ofrezco ,consagro ,ytiadq 4tu sangre ,4nobleza, 4quien cotí alma suplico, - que pues rae diste la vida, yen fé de tu aliento vivo, que dispooga de ella ,pu^a el blasón mas escogido, mas altirV, f"ma* herdyeo, qué pudo daims'eí fiestiuo, és llegar áser tu esetavo, pues con serlo he coaseguidq del alma la libertad, ^e la cpncíencla el aviso, de la Fé los (|esengaS rs,’ ^e ia vida los pe.igrós, yfiaaí menté, el no ser homicida de mi misrap^ que pues tan piacípso el Cielo por medid tuyo ha querido darme vid% *, porque eamieadé los errores fometidos, dtxaré del Aicóri^n los siempre faf^ro$íe$ Ritos, siguiendo cómo' Christiano la Ley sagrada de Christo. i' . Con Imncla :Sn Cáráoba ,en tá, Imprenta de D. Lm§ de RamosyCéria ^Plazuela de las Cañas*