Vico y Malebranche: [Reseña de Paolo Fabiani, La filosofia dell’ immaginazione in Vico e Malebranche]
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165) del napolitano. “Tras haber indagado en algunos momentos de la difusión del pensamiento de Vico en la cultura lombarda del primer Ottocento –en particular Cuoco, Janneli y Romagnosi–, el libro se propone estudiar la labor historiográfica y teórica de Giuseppe Ferrari (1811-1876) como editor e intérprete del filósofo napolitano”. De hecho, Martirano “reconstruye el contexto en el que madura la acción de Ferrari, las polémicas que acompañan a su empresa editorial y las líneas de su lectura de Vico, autor que permanecerá en lugar central en los trabajos ferrarianos posteriores, en particular en la Filosofia della rivoluzione”. En tal modo, el estudio colma, aunque sea en parte, aquella laguna señalada por Pietro Piovani en su ensayo de 1966, “Presenza di Vico e terzo centenario vichiano” [Cultura e Scuola, V, 20], en cuanto al análisis puntual de la interpretación ferrariana del pensamiento de Vico; un análisis que, como acertadamente recuerda Maurizio Martirano, hacía justicia al juicio de Croce que reconocía a Ferrari “como único merecimiento crítico el haber dado a la imprenta la edición de las obras viquianas” mientras que reducía su interpretación a la única afirmación según la cual “Vico fue un escritor en absoluto inútil, del todo refutado y sobrepasado y sobre el cual no vale emplear ni siquiera las fatigas de la crítica” (p. 41). Oportuna nos parece, por tanto, la elección del Autor de delinear un cuadro del viquismo septentrional en la parte introductoria del volumen: ésta, además de ofrecer al lector interesantes informaciones sobre la recepción de la filosofía viquiana en los albores del siglo XIX, permite comprender el significado de la obra de Ferrari colocada en el contexto cultural en el cual operó tanto como intérprete cuanto como editor. Para Martirano es “sobre todo [...] a través de la interpretación del pensamiento viquiano que Ferrari llegará a delinear los primeros trazos de la propia peculiar concepción filosófica-histórica” (p. 43). En otros términos, el Autor considera “posible concretar un ligamen profundo respecto al filósofo napolitano, que continuará operando, sea de manera más o menos evidente, al menos en sus principales trabajos teoréticos” (ibid.). [Trad. del italiano por Jose M. Sevilla] *** VICO Y MALEBRANCHE por Miguel A. Pastor [Reseña / Review: Paolo Fabiani, La filosofia dell’ immaginazione in Vico e Malebranche, Firenze University Press, Firenze, 2002, pp. 368.] Damos cuenta de un importante trabajo, que constituyó en su momento la tesis doctoral del autor, que acoge no solamente los materiales acabados de esta labor sino también los recogidos a lo largo de diez años de investigación expuestos y discutidos en diversos Congresos por quien firma la obra. Tal vez por ello, desde una estructura rígidamente manualística, el libro se nos presenta como una retrospectiva sobre antropología filosófica moderna a través de dos filósofos considerados sus máximos exponentes. Cuadernos sobre Vico 15-16 (2003)372 Reseñas Vico15.qxd 3/2/04 12:37 Página 372
Arriesga Fabiani, a través de la interrelación de Malebranche y Vico, la tesis de que la mitología, la filosofía de la historia, del lenguaje y la concepción viquiana del hombre habrían tenido como punto de referencia constante la psicología de Malebranche, de impostación cartesiana. Resalta así cómo la imaginación idolátrica, mitopoiética, expuesta en la Ciencia Nueva tiene muchos trazos en común con la mente “pagana” (la mente sojuzgada a las pasiones, a la sensibilidad y a la fantasía) descrita en La Recherche. El mito, la naturaleza metafórica del pensamiento, la idolatría, la formación de la mentalidad, las relaciones que ligan las pasiones y las representaciones, la asociación de las ideas por semejanza icónica constituyen algunos de lo temas aquí tratados. Y derivados de estos se añaden otros como la estructura de la sociedad y la imaginación; la imitación, la persuasión y las relaciones sociales, la comunicación dentro de la sociedad de las imaginaciones fuertes, acaban por reencontrar en Malebranche una compleja y completa teoría de los universales fantásticos. La obra consta de una Introducción, tres Partes articuladas sobre venticuatro capítulos, y una breve Bibliografía. Como punto de partida el autor toma una línea interpretativa clásica, aunque actualizada, en cuanto que comenzando por cuestiones metafísicas se ha ido escorando hacia problemáticas de carácter antropológico, lingüístico y de análisis de mitos, que pone el interés en evidenciar las relaciones existentes o posibles entre Vico y Malebranche. Sin duda, la fuerte presencia, en opinión del autor, de influencias malebranchianas en algunos principios viquianos no implica que el conjunto de la antropología y de la filosofía del filósofo partenopeo beba en las fuentes de la autoridad del francés. Vico siendo un filósofo muy receptivo se inspira sobre todo en sí mismo. Por ello, siendo en principio e intencionalmente un estudio sobre el pensamiento de Vico termina hablando esencialmente de Malebranche. Lo cual, a modo de tesis, le lleva a plantear también otras influencias, por ejemplo Espinosa, en el pensamiento viquiano. Ante la evidencia del desdén de Malebranche, siguiendo la orientación cartesiana, por las ciencias históricas, comenta Fabiani que en realidad lo que se critica es la falta de inteligencia y la soberbia de quienes la practican. En definitiva, lo que se pretende no es la identificación de la antropología viquiana con Malebranche sino mostrar cómo La Recherche de la Vérité, obra a la que Fabiani atribuye una influencia en su tiempo muy superior a la que en la actualidad hubiera podido ejercer el Tractatus de Wittgenstein o el Ser y Tiempo heideggeriano, ha sido para Vico un punto de referencia constante, un motivo de reflexión y un punto de apoyo teórico en la reconstrucción de la mentalidad pagana, efectuada en la Ciencia Nueva. Por supuesto, el autor no deja de lado la propia tradición italiana, que indaga la relación Vico-Malebranche (y en definitiva Descartes) y trae a colación a Del Noce, A. Ingegno, Agrimi, Botturi, Costa, ..., que han tratado los diferentes aspectos, desde la fantasía hasta la sociedad, de la problemática relación. Concluyendo, y apoyándose en los textos, Fabiani sostiene la remisión del pensamiento viquiano a la antropología malebranchiana como análisis de la mente pagana, que representa la conciencia de todos nosotros, y que permite estudiar al hombre no en relación a Dios sino a sí mismo. Carácter moderno que partiendo de una matriz religiosa, sin temer arriesgarse en cuestiones teológicas, se concentra en un análisis de la mente humana tal como se presenta en sí y actualizadamente. Una actitud psicológica que permite no sólo separar la teología de la psicología, sino también a ésta última “invertir” algunas concep- Cuadernos sobre Vico 15-16 (2003) 373 Reseñas Vico15.qxd 3/2/04 12:37 Página 373
ciones metafísicas sin caer en contradicciones. Tal vez por eso el pensamiento pagano en Vico tiene un componente exclusivamente antropológico, novedoso e innovador, desprovis- to del tono metafísico de la filosofía cristiano-platónica medieval detectada por el autor en Malebranche. *** REFLEXIONES SOBRE VICO por Franco Voltaggio [Reseña / Review: Franco Ratto, Riflessioni su Vico (e dintorni), Legas, New York-Ottawa-Toronto, 2002, pp. 388.] El volumen de Franco Ratto viene introducido por el ensayo titulado Appunti sulla fortuna di Vico in Spagna negli anni ’90 (pp. 11-26) escrito por José Manuel Sevilla, director del Centro de Investigaciones sobre Vico (Sevilla), también de los Cuadernos sobre Vico y promotor de numerosas iniciativas “viquianas” en España, de las cuales recordamos aquí el Congreso Internacional de Estudios “Pensar para el nuevo siglo. Giambattista Vico y la cultura europea”, que vió reunidos en Sevilla, en octubre de 1999, a más de medio centenar de estudiosos del napolitano (las actas han sido publicadas en 2001 en tres volúmenes por Edizioni La Città del Sole, de Nápoles). Y es justamente reafirmándose en el significado de la iniciativa de 1999 que Sevilla traza aquéllas que considera sean las líneas de desarrollo de los estudios viquianos en su propio país. “Todo este proceso –concluye él– deberá contribuir al estudio, a la reflexión y a la crítica en el ámbito de los estudios viquianos, e incidir directamente en el ámbito hispánico. No hay duda de que, cada día más, Vico es un autor imprescindible para nuestro futuro filosófico en general, y para el hispánico en particular. Y no hay duda tampoco de que al día de hoy en España Vico pasa por Barcelona, Valencia, Madrid o Murcia, pero tiene una residencia estable en Sevilla. Puede augurarse que en poco tiempo el mapa se extenderá y que la topografía afectiva será aún más extensa, plural y sobre todo bien radicada” (p. 26). Un auspicio que, ciertamente, hallará en su infatigable empeño un sustancial elemento de solicitud. El título de la obra de Ratto viene sugerido por la primera parte del volumen que recoge los estudios “viquianos” llevados a cabo por el autor en los últimos años; la segunda parte comprende las “notas” redactadas por el autor para varias revistas, sea tanto sobre lo que ha sido publicado sobre el napolitano –en obras monográficas y en publicaciones periódicas dedicadas a él– como también sobre las iniciativas promovidas para profundizar en su pensamiento, sorprendentemente actual. De tal manera, además de exponer el punto de vista del autor, el volumen ofrece al lector un panorama de las iniciativas que han animado los estudios sobre el napolitano durante los últimos decenios: las páginas dedicadas a los Congresos y a las Revistas testimonian cuánto ha crecido el interés por su filosofía, hasta asumir dimensiones ecuménicas. Precisamente, los dos primeros ensayos son reconducibles por algu- Cuadernos sobre Vico 15-16 (2003)374 Reseñas Vico15.qxd 3/2/04 12:37 Página 374