Memoria sobre los medios de perfeccionar el estudio de la medicina y sobre el establecimiento de una academia en la villa de Osuna con este objeto que presentó á las Córtes el dia primero de octubre de 1820 su diputado Antonio Garcia y Garcia.
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/' memoria SOBRE LOS MEDIOS DE PERFECCIONAR EL ESTUDIO DE LA MEDICINA, Y SOBRE EL ESTABLECIMIENTO DE UNA ACADEMIA EN LA VILLA DE OSUNA CON ESTE OBJETO, que presentó á las Cortes el día primero de Octubre de 1820 SU DIPUTADO D O N ANTONIO GARCIA r GARCIA , maestro en Artes , doctor en Medicina y sagrados Cánones, e ^catedrático de Filosofía y actual de Prima de Medicina de la universidad de Osuna, miembro de varias Academias , &c. &c. MADRID, imprenta de la compañía, SU REGENTE D. JUAN JOSÉ SIGUENZA Y VERA, i82I.
Diario de las Cortes. Sesión del dia primero de Octubre de 1820. Recibieron tas Cortes con agrado y mandaron pasar d la Comisión de Instrucción pública un discurso del Sr. Gar" cía (don Antonio) sobre la. Facultad médica. El diclámen de la Comisión y - aprobación de las Córtes está d continuación del Reglamento que se les presentó con. la Memoria.
SEÑORES: otras ciencias'de la° r SU es . trec ^ a c °nexíon con interesante objeto es rcreedo” 1 ^ ™ ^ ’ 7 P ° r su todas las Sociedades Ésta laS atenci °nes de reforma, que no podrá tener empeftarse en su las facultades auxiliares one eCt ° Sm tratados de de lo necesario la formación de° cont ® n 8 an mas tas criticas de cada ohrp u . a . e a con n °- rio y una espiración del’ SU , h l f oria > 1 111 diccionapracticarla, que es cuant met °,, do de a P r enderla y tareas la Academia one lf ha - propuesto en sus ponerse bajo l a p rn L q • hc 7 í lene el honor de J ía protección de las Cortes. PRIMERA PARTE. Medl ° 5 par * Perfeccionar el estudio de la Medicina . ciencias auxiliares. aben cuáles son las facultades auxí-
4 liares de la Medicina, al paso que conocen que para poseer cada una apenas basta la vida d ? un hombre; pero ninguno señala lo que es sufici nte al Médico: de aquí unos, amedrentados con su grandeza, niegan la necesidad de ellas, descuidan¬ do en un todo su estudio; mientras que otros, de¬ dicándose á él demasiado tiempo, pierden el ne¬ cesario para adelantar en la Medicina. El medio que parece mas adecuado para for¬ mar estos tratados es exáminar con escrupulosidad y orden los conocimientos necesarios para la exácta idea de cada una de las condiciones de la his¬ toria de una enfermedad individual en la manera que se demostrará á su tiempo* INSTITUCIONES. Es una verdad conocida que las instituciones de Medicina no deben ser otra cosa que la coleccion de sus principios, que se hayan formado de 1¿ S ideas mas 6 menos abstractas de la salud y enfe f ' medades de los hombres, y de los medios pa ra conservar aquélla, y precaver ó curar éstas. D lS " puestos, según el orden natural de nuestras constituyen la verdadera ciencia Médica. Toda demas de que están llenas las innumerables ^ de Medicina no son sino hipótesis é ideas ^ ^ ginarias, que han llenado el vacío de las ver ^ dades que no han conocido los hombres p° r n haber seguida el orden que la misma naturales nos enseña como indispensable para llegar al deseado.
Son, pues, los individuos de que el Médico tie¬ ne necesidad de formar ideas el estado de salud enfermedades de los sugetos de la especie huma¬ na, os me ios acomodados para su conservación, y la cura de los males que le afligen. De la comparación de estas ideas examinada® con atenc.on, y de la abstracción de sus semejanzas nacen las universales de que se componen los principios Ifédica! 8 ^ COnstitu y en la verdadera ciencia neceíri^l 6 " T 1 ^ ^ ÍdeaS exáctas que son necesarias para la formación de los indicados principios sino del exámen atento de la saínd v enfermedades de cada hombre, y de los arbitrios coif ducentes a su bienestar. Son tantas las circunstan cías que deben notarse, q u e sería f, tan ~ servar estas ideas sin el auxilio de historias de^S fermedades individuales hechas con la mayor e T ««.*„* £|"°* >f. P r ¡nc¡P¡.. d, ro de historias onP P a C ° n ° Cer el mmenso ™ m ede la formación ^ P ara 1 legar al fi„ oue sean , c °° de P r mci P 10S o reglas generales á r- e l Méd * ° p ueda - - mediante unas h ” - 6 ejCrC ' C1 ° de , su faGult ad nemos hasta »! instltuci0nes - A las que tegrandes colecci PreS i eme rn n ° han anlec£ dido las dispensables • °" eS oí hlstorias < l ue Parecen inlas circunstañ 611 6 3S P ° r lo comun se notan observadas ' 133 qUeS ° n tan conocida s como poco
6 A nadie puede ocultáráé que es indispensable se esprese en la historia la estación del año en que ha acometido la enfermedad} pues es sabido, que unas nacen y se terminan con los tiempos del año, y otras sufren según ellos notable remisión y au¬ mento con gran'diferencia en sus síntomas. Poco se adelantaría con espresar la estación sino se no¬ tase el clima en que se produjo el mal. ¿Pues quién no sabe cuánto varían los tiempos según la posición de los terrenos respecto de los polos? Aun en un mismo clima se nota grande diferencia en las estaciones según que las tierras que com¬ prende son diversas en sus cualidades, y también según los montes, valles, mares, ríos, arroyos, pantanos y lagunas que las rodean, ó se inclu¬ yen en éllas, su posición respecto de los cuatro puntos cardinales, vientos y meteoros que en h s mismas se observan. Es muy manifiesto, á mas de la variación que producen en las estaciones, el in¬ flujo inmediato que tienen todas estas cosas en I 3 salud y enfermedades de los habitantes para qu e no se deban esponer en la historia de cada enfermedad individual, como igualmente la diversidad de minerales, vegetales y animales del terreno» En una palabra, es necesaria la descripción top a ' gráfico-médica del lugar en que aconteció la & fermedad, que abrace ademas las cualidades 0 los alimentos de que hacen uso los moradores, ^ hábitos, y todo cuanto pueda influir en la salud 0 enfermedades^ pero como sería muy molesto e in conducente eñ cada historia singular repetir & misma descripción topográfica, bastará que la
7 ya de todos los lugares posibles del globo, ven - de aquel « * histoÍL ™ é dSfí^dícii M i d ¡ CÍna h3 f f laS pografías. De éllas deben e , spresadas £ °- de tiempos, lugares sexAc ducirse los aforismos tos y edades por su inñuio emperamen tos, hábisin el auxilio de una coW . stlt , ucl °nes médicas, universal. Una g eo g r afia médica por principios generales en k 86 tienen masque datos particulares n „ A Medlcma no son cidos sino de aquellas non ^ n ° ^ an S ^° dedu ~ Es grande el influid ^ que poseem os, tado sano y enfermo L ° S mete ° ros en el esmención de éllos en la^i r ^j” 0 se deba hacer Para evitar repetfcion^ * Una enfe ™ ^ad. grandes colecciones de míd* COnducente for mar hacer citas en las V f . b a , S rneteorol ó gicas, y nifiesten el estaH lstona J de aquellas que ma¬ se notó el mal m atm0 f enco del tiem P Q en que algunos est a blecimqU ? S ° a “® nte se encuentra en gado á genera,l? ? med , ICOS ’ P ero no ha 11* todas las historia? de - m0d0 que sea comun á ntfestado. aS necesanas Para el fi n que he ma- Las epidemias que reynan, y se suceden en
8 ciertas épocas, dan álas enfermedades, aunque de distinta clase, un carácter que las distingue de las de su especie, y que acontecen reynando una epi¬ demia diferente. Conduce, pues,en la historia de cada enfermedad singular hacer relación de las epidemias reynantes. De éstas se formarán coleccio¬ nes, y en la historia se citará la correspondiente. Aunque hay algunas colecciones de esta clase, cuando se trata de recojer las historias se ve que aún es corto el número de las epidemias que se encuentran recopiladas. Sin estas tres condiciones no pueden las his¬ torias singulares servir de base para unas institu¬ ciones aunque hagan mención del sexo, edad, temparamento, idiosincrasias, hábitos del sugeto en¬ fermo, de sus males anteriores, y aun de los desús padres y familias, de los antecedentes de la enfermedad, de los síntomas y demas circunstancias. La variedad de opiniones en casi todas las m 3 -' terias que abraza nuestra facultad, ya acerca la clasificación de las enfermedades, ya acerca sus causas y método curativo, nos da bastante mente á entender que está muy distante de sef un conjunto de principios deducidos de historias n males bien circunstanciadas. De esta falta se resentido en todas épocas tantas instituciones n > e dicas , que se han sucedido con rapidez, y que * tenido aplauso, mientras no han aparecido ótf £ ’ que adoptando nuevas hipótesis por principios, n deslumbrado con la novedad. . s Si se trata, pues, de formar unas institución libres de hipótesis, preocupaciones y errores, ^ hay otro arbitrio que volver al método por don
comenzó á formarse la Medicina. Es muy sabido el orden que siguió Hipócrates para la composi¬ ción de sus inmortales obras. Hizo una colección e sus o servaciones singulares, de las de sus dis— Hs de las 116 S£ T tendieron P° r toc * a la Grecia, de las de las escuelas principales que visitó, y de las que encontró escritas en las tablas votivas 7 de os m"£s! 7 ^ dlaS SaCÓ l0S V6rdaderos P-aciplos menfe enTíibrotTgu^ Ww’i'a: ¡sSss ¿r condiciones, para poder así formar J! Y rales deducidas de las semejanzas de las singXet de m - Sma - observaci °nes médicas^con ei auxilio de vanas ciencias, Quimí Botánica Fí sica experimental & c . se sacan nc , ’ bl ~ varias reglas también generale S P míe Tk ° traS ner menos certeza ni , ? q no deben teótras han de forma X laS *? nm . eras - De «ñas y c armarse las instituciones. biblioteca . ser origitaUn' 2 conduc ; ente P ara «te fin debe de manifestar ,!" 3 " 1 0 a . ' a S notas > P«« éstas han «da obra herí hlstorias A Anteas que contenga niado de otro ^ ^° r • j U j ^ utor 5 s ^ n haberlas to¬ las constitución* aS epide ™ la . s observadas por él, Piones meteorológicas, las noticias con-
16 piladas, y que se van agregando, como medios im¬ portantísimos para que produzcan los efectos que se desean; está adelantado el trabajo que me ha tocado de la formación del tratado de las ciencias auxiliares conducentes á la segunda condición de la historia clínica, que es el sexo. Cada uno de los Académicos ha escojido una obra de Medicina, de que está copiando sus historias. RESULTADO . Se ha notado que los jóvenes con el manejo de historias arregladas á las condiciones y modelo que ha determinado la Academia, y con la necesidad de formar del mismo modo las originales, adquie¬ ren facilidad de observar los enfermos con el debi¬ do orden y exáctitud. Como están obligados á co¬ piar de las que se hallan escritas solamente los he¬ chos, y omitir todo lo hipotético, insensiblemente se acostumbran analizando á distinguir los conoci¬ mientos que la misma naturaleza suministra, de los que son muchas veces obra de la imaginación. En las colecciones de topografías meteorolo¬ gías y epidemias que corresponden á las historias clínicas ven las relaciones de la naturaleza en g e " neral con la singular de los sugetos que están á su cargo, é igualmente notan las de la Medicina con otras muchas ciencias, que le son como auxiliares* Por este medio conocen que no solamente tienen conexión con su facultad las demas ciencias físicas, sino también la moral, política y literatura, de cu¬ yo estado se hace mención en las topografías me-
3 ? dieas por su influjo tan demarcado en la salud v en STÍtas S ct c 0S h0mbreS ’ Per ° COm ° cual 4uie- quisiera poseerí^nT^ VÍda dd que lados de las auxiliares encuentran l’r’ ^ ^ bastan para la inteligencia de la ML"°-‘° n ® S q " C les impiden dar en los dos estremo^d^T ’ J qU ® su estudio ó dedicarse 7 4 a • . abandonar perjuicio de «p,'S>„ '" ¡ ““ d ° '“ ■ » - TJt,»" 2 P” 15 ,” 0 *” ■ » '»» sin estos auxilios: ñor ? lcos de muchos años mérico el fin de este nm que ? aunc l ue fuera quimo por los conocimienT^ 0 ’ Slempre s . e t á utilísique se empeñen en él. ° S qU£ adquirir án los CONCLUSION. di,“SSL„'t ! cSS ™ ““ P» » «igm Academia m«T'" í* '“* sean sus individuos cont; P 1 bl£n publlc °, decen que ellas no “ “ a - £ " SUS tareas ‘ Conopecer, ni cambiadla ^ nin S una manera entorla Medicina fundado rcb a que S1 g a e * estudio de sean, que adopte P i 6 p * bases ’ cualesquiera que Comisión de wL . Con ^ f° Prestas por l a mentos q ue para , CC ‘? n Publica, y en los reglageneral de estudios n miSm ° f °- m e la Direc c¡on sos ni grados ’ P° r ( 3 u e no aspiran á ganar curflue han esperi me n ?J„ en ? rse con la utilidad Ja Medicina llegue i ’ ^ , 1 ° ° a es P era nza de que a 1 e S u e algún día al grado de perfec- 3
i8 cion de que es susceptible por los medios que han adoptado. Por tanto, pido á las Cortes se sirvan mandar pase este discurso con los papeles que le acompa¬ ñan á una Comisión especial, que tomando todas las noticias que necesite sobre este establecimiento, informe de la utilidad y estension de que es capaz* Madrid 30 de Septiembre de; 1820.= An-' tonio García.
PRIMER REGLAMENTO DE LA ACADEMIA DE MEDICINA est ablecida EN ESTA VILLA DE OSUNA. capítulo i. De los individuos que la han de componer. " ““ VÜI * ‘‘«O»»», como ¿ ottÓfpíS"* CAPÍTULO II. De kS COn u'2r COn que ha de ser admitido cualquier nuevo indiviudo. ya de’Os^ña S v a °f 6 ^ de adm¡tir en Ia Academia, Los los indiWduos'lLlV Sm hab t COnsultado 4 consentimiento sin p a ’ X ^ ue ^ a y a n dado su o- 0 s ! n esceptuar ninguno. cion del Gobi e Tno Ua Ü e ÍT Academia con aprobatará paralaadmi^-’ ^ PUn ! ° no se neces i - formidad de voto nuevos ‘ ndividu < * > a unima anterior J! ,? ^ pr , escnbe ,a - regla próxidos, y q ’ y , ° b a stara< í r U5sed c cuenta átode ellos n u e L* 2 ? 60 ■ SU / avor la mayor parte ’ que dete rmmaran el mérito que ha
20 de contraer el pretendiente para ser admitido. 4. En la entrada de cada individuo nuevo se ha de formar una cuenta de los papeles, ense¬ res, libros y dinero que tenga el fondo, reducido todo su valor á reales 5 la suma se ha de dividir entre los, que compongan la Academia, y el co¬ ciente ha de ser la cantidad que ha de poner el pretendiente en dicho fondo para ser admitido. 5. Cuando el fondo de la Academia creciere de modo que toque al individuo que ha de entrar de nuevo en ella mas de trescientos veinte reales, según la cuenta de la próxima regla anterior, no pondrá en él para ser admitido mas que los tres¬ cientos veinte, por crecido que esté el fondo. 6. Cuando á la mayor parte de los indivi¬ duos de la Academia parezca conveniente bajar de lo que deba pagar uno que se haya de agregar de nuevo (artículo 4. y 5.) ó perdonárselo todo, podrá hacerlo. CAPÍTULO III. Del lugar , dia,y hora en que ha de haber Academia . En Osuna ha de haber Academia todos los jueves, dando principio á las diez de la maña¬ na, y ha de terminar á las doce. 8. Cuando á todos los individuos de la Aca¬ demia, ó á la menos á las dos tercias partes, pn" rezca conveniente mudar á otro pueblo el fondo de dineros, papeles, libros, y enseres podrá hacerlo.
21 él stJdrllZideJÍ f ° n , d ° l ° tr0 Pueblo > ^ previene el artículo * y noen'osuna 7 ^ capítulo IV. Obligación de cada individuo. una enfermedad 'individual ?. rCsen ‘ ar la historia de cida, copiada ó estractada d^T^ P ° r é1 ’ t r adu ' por su turno, arreglad! á b ^ e " cada Í úeves ya determinado k Academt C ° n d l clones ^e ha- “re »»w ™ r h c .vcr iz trr sf ° “““.««sr»" trar i l a Ac a .d ¿rí£te a r° ha * pueblo! f ° r "*'“ * ZgSTJSfSt una tabla meómlZt? for * scer0 }v ' de formar modelo q Ue p resc ¡. g , conforme á las reglas y remitir en los Xt Academia > » a que ha de guíente del a fio. pnmeros de la estación si-
22 tir una descripción de ella hecha según el regla¬ mento que forme la Academia. 15. Todos los papeles, libros y enseres que remitan los individuos forasteros á la Academia han de venir francos de porte, y los que se le en¬ víen igualmente han de ser costeados por ellos. capítulo v* Obligaciones de los individuos juntos en Academia. 16. Esta ha de formar una lista de las con¬ diciones que ha de tener la historia que se presente, según lo dispuesto en el artículo 10. y un modelo que manifieste el orden con que se han de colocar. ijr. Ha de recibir las historias que volunta¬ riamente presenten sus individuos, y ha de contes¬ tar á las consultas que le hagan los individuos fo¬ rasteros. 18. Ha de formar una colección de las histo¬ rias que se le presenten, ya las del turno de cada jueves (artículo 10), ya las que voluntariamente 6 por consulta se remitan (artículo ijr). 19. Ha de formar un tratado de las nociones de las facultades auxiliares de la Medicina necesa¬ rias para la inteligencia de cada una de las condi¬ ciones de la historia de una enfermedad individual» 20. Las nociones que se hayan incluido en el tratado de una condición no se han de repetir en el de otra, aunque sean necesarias para ella. 21 Al fin se ha de formar un resumen ó tra-
23 tado g ene r al de las nociones de las facultades auxiliares necesarias al Médico. que ha de Set ^ Ma 1ÍSta de Ias cocciones señale el orHe \ to P?g»fía, y un modelo que señale el orden que han de tener en ella. 2 3 * Conforme a lo esoresadn 1 / a artículo anterior formará la top^grafía^n" 10 bl° e » q ue esté la Academia, y de ¿doílofd 6 " conserva? ^ ^ Una col ^cion, que ha de »er S. *» I» de ,ose ha de arreglar. S ’ V model ° á N. SISu 4 b i-AÍ Itm Ottthilo'f,l d J 1“ "“‘‘Mu por los foras- 28. Hall' co 111 pondrá una colección, para la d|crip c ^^S“T ra0del0 nen en el de la * W rey- ^-co"í^^ a ^-4)Tco„ls d ¡cas I ('artSfo d L\ a ^ oIecci °7 de topografías mé¬ zclente a l l 4) al núm ero que juzgue Ja Academia, formará ésta uní geogra!
24 fía médica general conforme á un reglamento he¬ cho para este fin. 32. Luego que la colección de historias de enfermedades individuales (artículo 18) llegue á tener el número que parezca suficiente, que esté hecho el resumen de las facultades auxiliares de la Medicina (artículo 21): la geografía médica general (artículo 31), y cuando la colección de ta¬ blas meteorológicas (artículo 27) y de epidemias (artículo 30) tengan la estension debida, formará la Academia unas instituciones de Medicina clíni¬ ca: otras de la menos abstracta, que vulgarmente llaman Medicina práctica $ y otras de la mas abs¬ tracta, conocida con el nombre de Medicina teóri¬ ca, con arreglo á las condiciones que disponga. 33. Ha de describir una biblioteca de todo cuanto se ha escrito de Medicina con la correspon¬ diente crítica de cada obra, según un reglamento hecho para este efecto. 34. Se ha de ocupar en la formación de una historia de la Medicina, que contenga el origen , época de su descubrimiento, autor, secuaces,, pro¬ gresos , y estado actual de cada una de las verda¬ des ciertas, de las opiniones é hipótesis, de l° s errores é impugnaciones, y últimamente una lista de las dudas, cuya resolución pueda ser útil ala Medicina con los medios para conseguirla, y o t ra de las impertinentes en que no debe trabajarse, pa¬ ra lo que hará primero un reglamento á que se conforme. 35. Ha de componer un diccionario que con¬ tenga por orden alfabético todas las nociones que
25 se incluyan en ios trabajos de ella, ya perten^ rfs orden . M edicina ’ ó á sus facultadesaS;: 5 *6. H^°d P °^ S r res P ectivo reglamento, facultades auxifiares^'l^M de estudiar Ias las instituciones de ésta far^ ed j 1Clna / a rtíCul ° 2 médica (artículo 33), la historiaW Ia . biblioteca dicin, (articulo £ últimamente el de prepararse para la Sa di’t V enfermos, de hacer ésta v ^ i \ Y lslt * de los se cada dia después de éüa ^ dete e J ucutar * m¡ne 3 fos trabajos ^elórden^fnT 6 " 10 u* 3 ” 6 deter ~ par la Academia las do* L n j U < \? e M de cada jueves, y aquellos en nuT' ^ f ieZ * doce de estar ejercitados sus individuos en*? d^- 6 han de comisión de élla. odo tlem Po por capítulo vi. De’ gobierti» y díreccm de la Academia. establecimiento se^ha" ,° r den ^ dirección de este vice-presidente un « ? nombrar un presidente, tesorero, vice-tL ^[1 °’ Vlce -secretario, un tecario, ecónomo T ™ ’ blbl ! otecario ’ vice-biblio- legir estos empleo/ vlc ®T eco " omo - El modo de eminarán en un r i’ SU duracion Y cargo se deter- 39- Esta "" íl ri '* que se han de h* Un de actas ? las formará. cer se B un ur * reglamento que 4
32 Á LOS SABIOS AMANTES DE LA HUMANIDAD. JLa Academia Médica de la villa de Osuna, deseosa de no incurrir en equivocaciones perjudi¬ ciales á la salud pública, ha acordado imprimir y publicar la adjunta Memoria y Reglamento, á fin de excitar el zelo de los sabios á que la ilustren sobre los tres puntos siguientes, que considera del mayor interes. =: i.° ¿Si los medios que ha adoptado son con¬ ducentes para que la Medicina pueda adquirir la perfección de que es susceptible ? 2. 0 ¿Si hay otros mas fáciles? 3 * ° ¿Qué mejoras podrán hacerse en el plan que se ha propuesto seguir en sus tareas en el caso de que no haya otro mejor? Espera de los que poseen grandes conocimien¬ tos físicos , para quienes no es insignificante el a - mor de la humanidad, no se desdeñarán de con¬ tribuir con sus luces al fomento de un estableci¬ miento, que no tiene otro objeto que perfeccionar el arte de consolar á nuestros semejantes en sus dolencias. La Academia dará pruebas de la bue¬ na fe que le anima, admitiendo gustosa cuantas instrucciones se le den dirigidas al fin de sus tra¬ bajos, como lo asegura á su nombre el que tiene el honor de ser su presidente. = Antonio García.