scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Ensayos sobre la economía del bienestar subjetivo

Ruiz Guillermo, Ángela

Abstract

Esta Tesis pretende conectar, de forma teórica y práctica, el bienestar subjetivo con la economía del sector público, tanto en su vertiente de los ingresos como de los gastos. Además, se considera al bienestar subjetivo como un elemento fundamental en el diseño y la evaluación de las políticas públicas. Para ello, se analiza históricamente el bienestar subjetivo como asunto de interés para la ciencia económica, deteniéndonos en varios periodos relevantes. En primer lugar, se destaca la importancia del enfoque utilitarista de Jeremy Bentham, quien introdujo la idea del bienestar como elemento central en la comprensión de la economía. Posteriormente, se analizará la influencia de la obra de Vilfredo Pareto en el análisis económico moderno, como obstáculo que impidió el desarrollo de esta rama de la economía, al ser adoptada su visión por el enfoque neoclásico dejando de lado la concepción cardinal de la valoración de la utilidad manifestada. Tras la revisión de las fuentes históricas de nuestro objeto de estudio, continuamos con la disciplina actual de la economía del bienestar subjetivo, analizando la relación existente entre los ingresos públicos y el bienestar subjetivo, demostrando la vinculación entre la progresividad en el impuesto sobre la renta de los distintos países y el bienestar subjetivo que sus ciudadanos reportan, a nivel internacional. Finalmente, se realiza una revisión sistemática de la literatura existente sobre el método de valoración monetaria de bienes o males de no mercado, basado en el enfoque del bienestar subjetivo. En dicho enfoque, se estima el efecto que un bien de no mercado y la renta tienen en el bienestar subjetivo de los individuos. Se trata de ofrecer una guía para los responsables de formular y evaluar políticas públicas, ofreciendo tanto la metodología como la evidencia empírica sobre la valoración monetaria de diversos bienes y males públicos, en más de ochenta artículos, que han sido recopilados y analizados. En resumen, el enfoque consiste en emplear un concepto individual, como el bienestar personal, para alcanzar un objetivo colectivo, el óptimo diseño e implementación de las políticas públicas. Esto ofrece una perspectiva innovadora y altamente útil como complemento al enfoque tradicional de la economía neoclásica.

Full text

1 ENSAYOS SOBRE LA ECONOMÍA DEL BIENESTAR SUBJETIVO 24 DE FEBRERO DE 2025 AUTORA DE LA TESIS DOCTORAL: ÁNGELA RUIZ GUILLERMO DIRIGIDA POR LOS DOCTORES, D. FRANCISCO GÓMEZ GARCÍA Y D. LUIS A. PALMA MARTOS 2 Programa de Doctorado 3005 - Programa de Doctorado en Ciencias Económicas, Empresariales y Sociales Línea de investigación 30050001 Economía Directores Dr. Francisco Gómez García Dr. Luis A. Palma Martos Tutor Dr. Luis A. Palma Martos Fecha de primera matrícula 27/03/2020 Fecha de depósito 24/02/2025 / 3 ÍNDICE Agradecimientos ......................................................................................................................... 5 Resumen: .................................................................................................................................... 6 Abstract ...................................................................................................................................... 7 INTRODUCCIÓN ..................................................................................................................... 8 CAPÍTULO 1: HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONÓMICO Y BIENESTAR SUBJETIVO ............................................................................................................................. 12 1.1. Introducción ................................................................................................................... 12 1.2. Antecedentes filosóficos ................................................................................................ 13 1.3. La economía neoclásica primigenia y la utilidad cardinal ............................................ 16 1.4. La influencia de la obra de Vilfredo Pareto en el análisis económico moderno: ¿un obstáculo al desarrollo de la economía de la felicidad? ....................................................... 20 1.4.1. La influencia de Leon Walras (1834-1910) en la obra de Vilfredo Pareto (18481923) ................................................................................................................................. 20 1.4.2. Pareto como punto de ruptura. ................................................................................ 21 1.4.3. Utilidad ordinal vs cardinal ..................................................................................... 22 1.4.4. La influencia duradera de Pareto ............................................................................ 23 1.5. Del eclipse a la resurrección de la economía de la felicidad ......................................... 26 1.6. Reflexiones finales ........................................................................................................ 31 CAPÍTULO 2: BIENESTAR SUBJETIVO E IMPUESTOS: PROGRESIVIDAD Y SUFICIENCIA TRIBUTARIA. ............................................................................................... 33 2.1. Introducción. .................................................................................................................. 33 2.2. Revisión de la literatura sobre imposición y bienestar .................................................. 35 2.3. Progresividad y bienestar subjetivo: marco teórico y econométrico ............................. 39 2.4. Descripción de los datos. ............................................................................................... 40 2.5. Estrategia econométrica ................................................................................................. 42 2.6. Resultados. ..................................................................................................................... 43 2.7. Discusión ....................................................................................................................... 46 2.7.1. Calidad de vida (aparente) ...................................................................................... 46 2.7.2. Instituciones y ética ................................................................................................. 47 2.7.3. Variables referentes a la progresividad ................................................................... 47 2.8. Reflexiones finales ........................................................................................................ 48 CAPÍTULO 3: EL ENFOQUE DEL BIENESTAR SUBJETIVO COMO HERRAMIENTA PARA VALORAR BIENES DE NO MERCADO: UNA REVISIÓN SISTEMÁTICA DE LA LITERATURA E IMPLICACIONES PARA LAS POLÍTICAS PÚBLICAS. ........................ 50 3.1. Introducción ................................................................................................................... 50 4 3.2. Métodos de valoración monetaria de los bienes de no mercado ................................... 53 3.2.1. Métodos de valoración basados en las preferencias ............................................... 53 3.2.2. El enfoque del bienestar subjetivo .......................................................................... 55 3.2.2.1. Metodología lineal ............................................................................................... 57 3.2.2.2. Transformación logarítmica aplicada a la renta ................................................... 58 3.3. Revisión sistemática de la literatura sobre el enfoque del bienestar subjetivo .............. 59 3.3.1. Metodología de la búsqueda ................................................................................... 59 3.3.2. Principales patrones identificados en la literatura analizada .................................. 63 3.3.2.1. Bibliografía referente al medio ambiente ............................................................ 64 3.3.2.2. Bibliografía referente a catástrofes naturales ....................................................... 66 3.3.2.3. Bibliografía referente a políticas públicas y macromagnitudes ........................... 67 3.3.2.4. Bibliografía referente a delincuencia y desgracias personales ............................ 70 3.3.2.5. Bibliografía referente a relaciones sociales y uso del tiempo .............................. 71 3.3.2.6. Bibliografía referente a salud y hábitos saludables .............................................. 74 3.4. Implicaciones para las políticas públicas ....................................................................... 75 3.4.1. Utilidad del enfoque del BS para aquellos que toman decisiones públicas ............ 75 3.4.2. Utilidad del enfoque del bienestar subjetivo para la evaluación de las políticas públicas ............................................................................................................................. 76 3.4.2.1. El enfoque WELLBY........................................................................................... 77 3.4.2.2. El enfoque QUALY.............................................................................................. 79 3.5. Reflexiones finales ........................................................................................................ 81 CONCLUSIONES ................................................................................................................... 84 Anexos ...................................................................................................................................... 87 Referencias bibliográficas ...................................................................................................... 111 5 Agradecimientos Esta tesis es el resultado del esfuerzo colectivo de muchas personas, cuyo apoyo ha sido indispensable para su concreción. En particular, quiero expresar mi profundo agradecimiento al Profesor Francisco Gómez, quien siempre confió en la relevancia de esta investigación. Su entusiasmo y dedicación han sido una fuente constante de motivación para mí, permitiéndome superar los desafíos inherentes a este proceso. A pesar de la distancia geográfica, su disposición permanente y esa cercanía que tanto estima su alumnado han sido de valor inestimable Asimismo, deseo reconocer el papel crucial de mi director, Luis Palma, cuya visión clara y orientadora ha sido determinante para definir el rumbo de esta investigación. Junto con el Profesor Gómez, ha constituido uno de los pilares fundamentales sobre los que descansa esta tesis. A ambos les debo no solo el impulso académico, sino también el apoyo personal que hizo posible la culminación de este trabajo. Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a mi marido por su apoyo incondicional y, especialmente, por su generosidad al brindarme tiempo para dedicarme plenamente a mi investigación. Me considero enormemente afortunada de compartir la vida con alguien tan positivo, entusiasta y lleno de vitalidad. Las conversaciones profundas que enriquecen nuestro matrimonio no solo me transforman como persona, sino que iluminan cada día el camino y el propósito hacia los que quiero dirigirme. A mis hijos, mi mayor y más hermosa creación en la vida, les agradezco profundamente su paciencia y comprensión por los momentos que me he visto obligada a prescindir de estar con ellos para dedicarme a esta tesis. Aunque aún son muy pequeños, confío en que algún día entenderán el valor y el significado que este desafío ha tenido para mí. A mis padres, quienes han sido un ejemplo constante de esfuerzo, dedicación y entusiasmo, les expreso mi eterna gratitud por haberme inculcado el amor por el estudio y la pasión por el trabajo bien hecho. Espero poder transmitir esos mismos valores a mis hijos y ser para ellos una fuente de inspiración, tal como ellos lo han sido para mí. Por último, deseo expresar mi sincero agradecimiento al Tribunal, cuyo valioso tiempo y dedicación han sido fundamentales para evaluar mi Tesis Doctoral. Estoy segura de que sus aportaciones enriquecerán significativamente el valor de este trabajo. 6 Resumen: Esta Tesis pretende conectar, de forma teórica y práctica, el bienestar subjetivo con la economía del sector público, tanto en su vertiente de los ingresos como de los gastos. Además, se considera al bienestar subjetivo como un elemento fundamental en el diseño y la evaluación de las políticas públicas. Para ello, se analiza históricamente el bienestar subjetivo como asunto de interés para la ciencia económica, deteniéndonos en varios periodos relevantes. En primer lugar, se destaca la importancia del enfoque utilitarista de Jeremy Bentham, quien introdujo la idea del bienestar como elemento central en la comprensión de la economía. Posteriormente, se analizará la influencia de la obra de Vilfredo Pareto en el análisis económico moderno, como obstáculo que impidió el desarrollo de esta rama de la economía, al ser adoptada su visión por la economía principal. Tras la revisión de las fuentes históricas de nuestro objeto de estudio, continuamos con la disciplina actual de la economía del bienestar subjetivo, analizando la relación existente entre los ingresos públicos y el bienestar subjetivo, demostrando la vinculación entre la progresividad en el impuesto sobre la renta de los distintos países y el bienestar subjetivo que sus ciudadanos reportan, a nivel internacional. Finalmente, se realiza una revisión sistemática de la literatura existente sobre el método de valoración monetaria de bienes o males de no mercado, basado en el enfoque del bienestar subjetivo. En dicho enfoque, se estima el efecto que un bien de no mercado y la renta tienen en el bienestar subjetivo de los individuos. Se trata de ofrecer una guía para los responsables de formular y evaluar políticas públicas, ofreciendo tanto la metodología como la evidencia empírica sobre la valoración monetaria de diversos bienes y males públicos, en más de ochenta artículos, que han sido recopilados y analizados. En resumen, el enfoque consiste en emplear un concepto individual, como el bienestar personal, para alcanzar un objetivo colectivo, el óptimo diseño e implementación de las políticas públicas. Esto ofrece una perspectiva innovadora y muy útil, como complemento al enfoque tradicional de la economía neoclásica. Palabras clave: Utilidad; tributación; bienestar subjetivo; bienes públicos; felicidad. Clasificación JEL: D60; H20; I31; H41. 7 Abstract This thesis aims to connect subjective well-being with public sector economics, both in terms of revenue and expenditure, from both theoretical and practical perspectives. Furthermore, subjective well-being is viewed as a key element in the design and evaluation of public policies. To achieve this, the historical evolution of subjective well-being as a subject of interest in economic science is explored, focusing on key periods of development.First, the importance of Jeremy Bentham’s utilitarian approach is emphasized, as he introduced the concept of wellbeing as a central element in economic thought. The thesis then examines the impact of Vilfredo Pareto’s work on modern economic analysis, particularly how the neoclassical approach’s adoption of his ideas hindered the development of this branch of economics by neglecting the cardinal concept of utility measurement. After reviewing the historical foundations, the study moves on to contemporary economics of subjective well-being. It explores the relationship between public revenue and subjective well-being, showing how the progressivity of income taxes across various countries correlates with the levels of subjective well-being reported by their citizens on an international scale. Finally, a systematic review is conducted on the monetary valuation of non-market goods and harms based on the subjective well-being approach. This method estimates the effect that a non-market good and income have on individuals’ subjective well-being. The aim is to provide policymakers with both methodology and empirical evidence to guide the design and evaluation of public policies, specifically in the context of valuing public goods and harms. More than eighty studies have been compiled and analyzed. In summary, this approach employs an individual concept—personal well-being—to achieve a collective goal: the optimal design and implementation of public policies. It offers an innovative and valuable perspective as a complement to the traditional neoclassical economic framework. Keywords: Utility; taxation; subjective well-being; public goods; happiness. JEL Classification: D60; H20; I31; H41 8 INTRODUCCIÓN La presente tesis se ha desarrollado en el marco de la economía del bienestar subjetivo (BS), satisfacción con la vida o felicidad1, explorando sus implicaciones en el diseño y la evaluación de las políticas públicas. Nuestro punto de partida fue el capítulo segundo, motivados por la curiosidad científica de comprender la potencial relación entre la estructura impositiva y la satisfacción vital, particularmente observable en los países nórdicos2. A partir de ese análisis, hemos considerado relevante analizar el papel de la economía del BS en el pensamiento económico. Además, hemos explorado el potencial de esta disciplina para cuantificar el valor de los bienes de no mercado, ampliando los marcos tradicionales de evaluación de las políticas públicas. De esta manera, el eje central de nuestra investigación radica en comprender el BS, como una herramienta estratégica para la toma de decisiones públicas, integrando perspectivas históricas, económicas y políticas. Partiendo de dicho eje central se establecen tres objetivos generales, vinculados a su vez a una serie de objetivos específicos: Objetivo general 1: La pregunta de investigación asociada a este objetivo es la siguiente: ¿Cuáles han sido los obstáculos que han impedido la integración del BS en la economía, a lo largo del siglo XX? A partir de esta cuestión central, surgen interrogantes más específicas, como: ¿De qué forma han coexistido la utilidad cardinal y la utilidad ordinal, a lo largo de la historia del pensamiento económico?; ¿Cuál fue el impacto de la teoría de la utilidad ordinal de Pareto, en la exclusión de la psicología y la felicidad del análisis económico, durante el siglo XX? o ¿En qué medida la teoría recibida, centrada en la utilidad ordinal y los datos objetivos, puede complementarse con la economía de la felicidad, basada en la utilidad experimentada y los datos subjetivos? Objetivo general 2: La segunda pregunta de investigación sería la siguiente: ¿Cómo influye la progresividad fiscal en el BS a nivel de país? De esta cuestión se derivan otros objetivos específicos, asociados a las siguientes preguntas de investigación: ¿Qué relación existe entre 1 Es habitual, entre los economistas de la felicidad, utilizar los términos felicidad, satisfacción con la vida y bienestar subjetivo, como intercambiables (véase, por ejemplo, Bruni, 2007, Frey, 2008 o Mackie, y Smith, 2015). Otro autor, Wolfers (2003), considera que, si bien la satisfacción con la vida y la felicidad son conceptos diferentes, las respuestas se encuentran altamente correlacionadas y, por lo tanto, estos conceptos generalmente se unen bajo la rúbrica más amplia de BS. En nuestro trabajo, hemos empleado una estrategia que incorpora los tres términos en la búsqueda de literatura. Este enfoque tiene como objetivo ampliar, en el capítulo tercero de nuestra tesis, el número de artículos sistematizados que utilizan el método del BS para la valoración monetaria de bienes de no mercado. 2 Martela et al. (2020). 9 los tipos marginales del impuesto sobre la renta (superior e inferior) y la satisfacción con la vida en distintos países?; ¿Qué implicaciones tienen estos hallazgos para el diseño de las políticas fiscales? o ¿Cómo puede mejorarse la metodología para aislar el efecto de la progresividad fiscal en el BS, considerando las posibles interacciones con otras variables? Objetivo general 3: Plantear la siguiente pregunta de investigación: ¿Cómo puede la valoración de bienes de no mercado, desde el enfoque del BS, contribuir a la evaluación de las políticas públicas? Otros objetivos específicos planteados serían los siguientes: ¿Cómo puede el enfoque del BS superar las limitaciones de los métodos tradicionales en la valoración monetaria de los bienes públicos las y externalidades?; ¿Qué conclusiones ha obtenido la literatura que emplea el enfoque del BS en diferentes ámbitos (medio ambiente, salud, relaciones personales, etc.), desde su introducción a principios del siglo XXI? o ¿Cómo puede una revisión sistemática de la literatura sobre el enfoque del BS contribuir a ofrecer una guía para orientar el diseño de las políticas públicas? Cada uno de estos tres objetivos generales son planteados en los distintos capítulos de esta tesis, que a su vez se corresponden con los tres artículos de investigación que se han formulado a lo largo de estos años de doctorado: el capítulo primero se corresponde con el artículo: “La influencia de la obra de Vilfredo Pareto en el análisis económico moderno: ¿un obstáculo al desarrollo de la economía de la felicidad?3”, el capítulo segundo con el artículo: “Worldwide Fiscal Progressivity: What can we Learn from Subjective Wellbeing Economics?”4 y el tercer capítulo aún no se encuentra publicado, si bien se titulará: “The Subjective Well-being Approach to Monetary Valuation of non-market Goods: A Literature Systematic Review”. 3 Ruiz-Guillermo & Gómez-García (2023). 4 Ruiz-Guillermo, Gómez-García y Palma-Martos (2023). 16 filosóficas sobre la felicidad, e incluso la virtud en un enfoque más empírico (Peterson & Seligman, 2004, p. 8-12). El análisis de los antecedentes filosóficos del BS nos muestra que, las raíces de este concepto están profundamente conectadas con la filosofía moral y ética de la Antigüedad. A partir de este abordaje se observa cómo esta dialéctica ofrece un marco para definir y comprender el concepto de bienestar en el pensamiento económico. 1.3. La economía neoclásica primigenia y la utilidad cardinal Para los economistas clásicos (Smith, Malthus, Ricardo, Marx), el centro del análisis económico se situaba, principalmente, en el estudio de asuntos que pertenecen al ámbito de la macroeconomía (la riqueza de las naciones, la distribución de la renta). Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XIX, los economistas abandonan el ámbito macroeconómico para centrarse en el microeconómico. Podemos describir este cambio de énfasis como el desplazamiento de las grandes cuestiones clásicas del desarrollo y la distribución a cuestiones, como la determinación de los precios relativos. Este giro, en lo que constituye el centro de interés del análisis económico, incluye también el abandono de la teoría del valor trabajo y su sustitución por una teoría del valor basada en la utilidad. Mientras que, para los economistas clásicos, el valor de un bien provenía del trabajo social necesario para producirlo, para los neoclásicos el valor de un bien dependerá de la satisfacción/utilidad/felicidad que procure a quien lo posea o consuma. En este contexto, la mensurabilidad de la utilidad, en la segunda mitad del siglo XIX, pasó a ser un asunto de especial relevancia (Colander, 2007). En definitiva, el advenimiento del análisis marginalista supuso que la ciencia económica pasara de ocuparse de la riqueza, un concepto objetivo, a ocuparse de la utilidad, un concepto subjetivo, de connotaciones psicológicas, conectado con la idea de la satisfacción de necesidades humanas. En este marco, Jeremy Bentham (1748-1832) es considerado el principal precursor del utilitarismo. Su pensamiento estuvo profundamente influenciado por el empirismo inglés y el racionalismo de la Ilustración. Su rechazo a las nociones abstractas de derechos naturales o principios divinos lo llevó a proponer una práctica ética y laica, basada en la experiencia y accesible para ser aplicada en las políticas públicas. Este enfoque pragmático lo llevó a proponer reformas legales, judiciales y sociales, destacando su compromiso con causas como la abolición de la pena de muerte, la igualdad de género y la educación pública universal. 17 En el ámbito económico, Bentham abogó por la utilización del principio de utilidad como criterio para evaluar el impacto de las políticas económicas en el bienestar social, siendo una de sus principales aportaciones su intento de cuantificar la felicidad mediante una "aritmética de los placeres", en la que propuso evaluar la intensidad, duración, certeza, proximidad, fecundidad y pureza del placer o dolor derivado de una acción. Crítico del status quo, propuso una revolucionaria visión de la sociedad y la economía basada en el principio de "la mayor felicidad para el mayor número". Es al legislador al que corresponde aplicar este principio, pero para ello se han de alinear los intereses individuales con los generales. Para cuantificar el concepto abstracto de felicidad, Bentham desarrolló el "cálculo felicífico", un método para medir y comparar el bienestar individual y colectivo. Este enfoque innovador sentó las bases para los modernos análisis de coste-beneficio en la formulación de políticas públicas. Según el análisis de Trincado (2005) de la antología de Stark (1952a, 1952b, 1954), Bentham propuso utilizar el dinero como medida objetiva de placer y dolor. Aunque reconocía la subjetividad inherente en las valoraciones monetarias, argumentaba que este método permitía realizar comparaciones interpersonales de utilidad. Bentham observó que el valor del dinero varía inversamente con la riqueza personal, pero sostenía que su valor relativo mantiene una objetividad que permite comparar la utilidad entre individuos. Bajo este principio, postuló que, en circunstancias idénticas, una pérdida monetaria igual resultaría en una disminución equivalente de felicidad para diferentes personas. La influencia del utilitarismo en las primeras décadas del siglo XIX se volvió particularmente evidente al inspirar a una serie de pensadores y reformadores sociales destacados. Entre ellos, cabe mencionar al economista y socialista utópico Robert Owen y a James Mill, filósofo y economista, padre del influyente pensador liberal John Stuart Mill, quien fue a su vez seguidor y crítico del utilitarismo (Rendón y Hurtado, 2013). John Stuart Mill refinó las ideas de Bentham. Al igual que Bentham, Mill consideraba que las acciones son correctas si promueven la felicidad y malas o incorrectas si promueven lo contrario (1861). Sin embargo, a diferencia de Bentham, Mill relacionaba el placer con la libertad y la dignidad (autorrespeto), criticando en parte la aritmética de los placeres de Bentham y señalando que ésta no puede aplicarse mecánicamente. Por otro lado, para Mill, los placeres de Bentham eran principalmente materiales, mientras que él entendía que debían ser placeres cualificados. Mill argumentaba que la mayor felicidad de cada individuo repercute en la mayor felicidad general, por lo que otorgaba un papel fundamental a la educación. Esta perspectiva 18 refleja una evolución del pensamiento utilitarista, que buscaba incorporar aspectos más complejos de la experiencia humana en su cálculo de la utilidad. William Stanley Jevons (1835-1882) fue un economista de gran relevancia, reconocido por sus contribuciones a la teoría de la utilidad y al utilitarismo. Inspirado en las ideas de Jeremy Bentham, Jevons centró sus teorías en el cálculo del placer y el dolor (Ansa-Eceiza y GómezGarcía, 2019), argumentando que el objetivo principal de la economía es maximizar la felicidad mediante la obtención de placer y la reducción del dolor. A principios de la década de 1870, Jevons desarrolló una síntesis integral de las teorías del consumo, el intercambio y la distribución, contribuyendo significativamente a lo que más tarde se denominaría la "revolución marginalista" (Kaminitz, 2013). En su obra "La Teoría de la Economía Política" (Jevons, 1871), aplicó el hedonismo utilitarista al ámbito económico, transformando esta disciplina en una ciencia enfocada en la felicidad y el placer, en lugar de limitarla al estudio de la riqueza. Jevons enfatizó que una teoría económica válida debe basarse en una comprensión profunda de los deseos y necesidades humanas, destacando la importancia de una teoría del consumo bien fundamentada (Yee, 2024). En su análisis, diferenció entre los conceptos de mercancía y utilidad, definiendo la mercancía como cualquier elemento que genera placer o previene dolor, y la utilidad como la cualidad de un objeto que satisface los propósitos de los individuos (AnsaEceiza y Gómez-García, 2019). Asimismo, formuló la Ley de Utilidad Decreciente, según la cual la utilidad adicional que proporciona un bien disminuye a medida que aumenta la cantidad poseída del mismo. Esta distinción dio lugar al concepto de "grado final de utilidad", conocido posteriormente como utilidad marginal. Por su parte, Francis Ysidro Edgeworth (1845-1926) fue otro influyente economista y estadístico británico que realizó importantes aportaciones a la teoría económica neoclásica. Nacido en Longford, Irlanda, Edgeworth se formó académicamente en el Trinity College de Dublín y la Universidad de Oxford, donde desarrolló un profundo interés por la estadística, influenciado por el movimiento utilitarista y las ideas de Jevons (Colander, 2007). En 1881, publicó su obra fundamental "Mathematical Psychics: An Essay on the Application of Mathematics to the Moral Sciences", donde aplicó métodos matemáticos al estudio de la utilidad y la felicidad. Edgeworth definió la felicidad individual como la suma de las utilidades experimentadas en un período de tiempo determinado. De este modo, la felicidad podía medirse 19 mediante un "medidor de hedonismo" (hedonímetro)7, una función continua que integraba el placer y el dolor, y permitía realizar comparaciones entre distintas personas (Stutzer, 2024). Tanto Jevons como Edgeworth marcaron hitos fundamentales en la historia de la economía y la estadística. Sus aportaciones no solo transformaron la comprensión teórica de estas disciplinas, sino que también establecieron una base metodológica rigurosa que sigue siendo relevante en el análisis económico y estadístico contemporáneo. La utilidad, para estos economistas neoclásicos de la segunda mitad del siglo XIX, era hedonista y medible (Ansa-Eceiza, 2014): a) Hedonista, del griego “hedone”, significa placer. En esta aproximación neoclásica primigenia se considera a la utilidad como una realidad psíquica, como un sentimiento introspectivo y como causa del valor, con independencia de cualquier observación externa; esto es, no inferible de los hechos externamente observables de comportamiento en el mercado. Economistas hedonistas destacados fueron Jevons y Edgeworth en Inglaterra, así como Pantaleoni en Italia, quienes principalmente canalizaron la introducción de una versión simplificada del utilitarismo de Bentham, dentro de la corriente principal de la economía. b) Medible, lo que está relacionado con el punto anterior, pues la filosofía utilitarista del comportamiento humano asume que los individuos persiguen maximizar su propia felicidad. Así, el concepto de utilidad, concebido por los economistas utilitaristas, era de tipo cardinal, es decir, medible y comparable, como lo es la longitud. En definitiva, tanto Jevons como Edgeworth, principalmente, intentaron refundar la ciencia económica tomando como base el individuo hedonista -benthamismo resucitado, armado con mejor técnica (análisis matemático)-; que trata de maximizar su placer, felicidad o utilidad. Por esta razón, siguiendo a Luigino Bruni, cabe afirmar que “no es correcto decir que la felicidad no es central en la Economía Neoclásica” (Bruni, 2006: 106); pero lo que no hay que perder de vista es que resulta una felicidad simplificada que se trataría de maximizar, es decir, adquirir placer con el menor coste posible. Así, se concebía la utilidad (felicidad) como una experiencia que le sucede a los individuos y no como un concepto teórico. Esta concepción resultará fundamental cuando se redescubre la economía de la felicidad, a finales del siglo XX, como veremos en el apartado cuarto. 7 “El hedonímetro consistía en un instrumento imaginario análogo a los dispositivos utilizados en las estaciones meteorológicas, que mediría el nivel de placer o de dolor que un individuo experimente en cualquier momento” (Kahneman, 2012, p.493) Para una aplicación actual de este “medidor del hedonismo”, véase en el capítulo tercero la nota 52. 20 1.4. La influencia de la obra de Vilfredo Pareto en el análisis económico moderno: ¿un obstáculo al desarrollo de la economía de la felicidad? 1.4.1. La influencia de Leon Walras (1834-1910) en la obra de Vilfredo Pareto (1848-1923) Pareto nació en París, pero su familia se trasladó a Italia en 1858. En dicho país, realizó sus estudios de ingeniería en el Instituto Politécnico de Turín, obteniendo el grado de doctor en ingeniería, de forma brillante, en 1869. Así, adquirió desde muy joven, un gran dominio de las matemáticas (bagaje que compartió con Walras). Estos conocimientos se reflejarán en las contribuciones de Pareto a la economía (Segura, 2019). Las obras de Schumpeter (1951, 1954) dan algunos datos para indagar en la influencia de Walras en Pareto: a) La relación de Pareto con la economía pura fue tardía y debida a la recomendación que le hizo Maffeo Pantaleoni, en 1890, para que leyera los Elementos de Economía Política Pura de Walras (1874-1877). b) Por otro lado, Walras mantuvo correspondencia con un amplio grupo de economistas, entre los que destacan Edgeworth, Jevons, y también el propio Pareto. c) Pareto sucedió a Walras en la cátedra de economía política de Lausana en 1893, a propuesta del propio Walras. La conexión entre ambos autores fue intelectual: solo coincidían en la teoría pura y en las ecuaciones walrasianas de equilibrio general; sus personalidades no coincidían mucho. d) Por otro lado, Pareto consiguió lo que Walras no logró: formar una escuela en el pleno sentido de la palabra. Sus seguidores reconocían al maestro y a su doctrina. Posiblemente, este hecho le puso en mejor posición para influir en el análisis económico moderno, en el sentido que planteamos en el siguiente apartado. e) En un principio, Pareto aceptó la teoría de la utilidad marginal, en su forma walrasiana, pero, como veremos a continuación, se apartó de ella hacia 1900. Pareto se mantuvo en la cátedra de Lausana hasta 1906. Precisamente ese año se publica la primera versión de su Manual de Economía Política. En lo que sigue utilizaremos la versión 21 francesa8 de dicha obra (Pareto, 1909), que condensa la máxima expresión de su economía pura9, antes de su sorprendente giro hacia la sociología. Recientemente, Segura (2019, p. 27) explica este giro: “Su temprano abandono de la Economía se debió a que el objetivo final de Pareto era formular una teoría general del cambio social que fuera capaz de explicar cómo se determinan la estructura y la organización de las sociedades y las causas de su variación a lo largo del tiempo. Y para ello la Economía resultaba insuficiente porque proporciona una visión incompleta de la sociedad, ya que omite variables relevantes de naturaleza no económica (política, legislativa, histórica, etc.) y porque tanto el óptimo como el equilibrio social son más amplios que sus homólogos económicos”. Como analizaremos a continuación, este giro pasó inadvertido para la profesión económica. El análisis económico moderno sólo ha sido influenciado por el “primer” Pareto (economista puro) y este hecho, como explicaremos en el apartado cuarto, contribuyó a estigmatizar la economía de la felicidad, prácticamente durante todo el siglo XX: la felicidad no era objeto de estudio de la ciencia económica. Otra vez vuelve a colación la aseveración de Keynes (1936), acerca del poder de las ideas económicas -tanto cuando son correctas como cuando están equivocadas. 1.4.2. Pareto como punto de ruptura. Con respecto a la influencia de Walras en su sucesor en la cátedra de Lausana, Pareto, una cuestión relevante es que Walras no vio dificultad en la mensurabilidad y la comparación de la utilidad de individuos diferentes. Sin embargo, como veremos, Pareto siguió su propio camino. Antes de analizar la ruptura que la obra de Pareto supuso en la teoría de la utilidad, hay que hacer referencia a la obra de Irving Fisher (1892), en la que plasmó cierto escepticismo sobre la posibilidad práctica de medir la utilidad. Así, si bien no rechazó la existencia de una utilidad que indicara el bienestar de las personas, consideró su medición poco viable. Pero el giro crucial se produjo en torno a 1900 (Bruni, 2010). En ese momento (comienzo de la época paretiana clave), Pareto se separa de la primera generación de marginalistas-hedonistas, y lo hace persiguiendo dos objetivos distintos, que van a ser considerados su principal legado a la ciencia económica contemporánea: a) El paso de una función de utilidad cardinal a una ordinal. Para llevar a cabo este objetivo, transformó las curvas de indiferencia cardinalistas de Edgeworth en unas ordinales. Pareto 8 Donde Pareto introduce algunas modificaciones, respecto a la edición de 1906. 9 Esta es la obra a la que hacen referencia Hicks y Allen (1934), pues contiene una versión elaborada del pensamiento económico de Pareto. 22 asignó a las funciones-índice la tarea que tenía la función de utilidad en la teoría del valor, basada en la utilidad cardinal. En realidad, podemos decir que las funciones-índice son funciones de utilidad que obvian la medición. b) La interpretación de la ofelimidad10 como un índice de preferencias, con la intención de emancipar del hedonismo a su teoría de la elección y el equilibrio. Esta palabra, “ofelimidad”, la trae Pareto (1909, p. 102) al lenguaje económico en el siguiente párrafo: “La palabra utilidad se ha usado en Economía política con un significado totalmente distinto de lo que puede significar en el lenguaje corriente. Así, la morfina no es útil, en el sentido corriente de la palabra, porque es perjudicial para el morfinómano; pero, al contrario, es útil económicamente, puesto que satisface una de sus necesidades, aunque al mismo tiempo sea malsana. Aunque los antiguos economistas ya habían mencionado este equívoco, a veces se le seguía olvidando; por eso es indispensable no utilizar la misma palabra para indicar cosas tan diferentes…hemos propuesto designar la utilidad económica con la palabra ofelimidad….”. El objetivo de Pareto al sustituir la palabra utilidad por ofelimidad es escapar de las connotaciones hedonistas de la primera. Pero aquí ya encontramos ambigüedades, pues Pareto (1909, p. 369), refiriéndose a una cantidad consumida, afirma: “Cuando esta cantidad puede utilizarse como medida del placer, es la ofelimidad”. En la misma página llega a reconocer: “Todos estos nombres importan poco”. Lo que sí está claro es que Pareto no trabaja con el constructo “felicidad”. La utilidad ordinal está directamente relacionada con la elección. 1.4.3. Utilidad ordinal vs cardinal Con anterioridad al giro de 1900, Pareto aceptaba la teoría de la utilidad marginal, en su forma walrasiana. A partir de dicho giro, fue muy convincente en su idea de que los individuos pueden comparar, sin medirlas, las satisfacciones que esperan de la posesión de diferentes conjuntos de bienes, o sea, que los individuos son capaces de disponer dichos conjuntos según la escala de preferencias. Es lo que la profesión económica ha entendido por “utilidad ordinal”. La lógica de la elección que, gracias a Pareto, sirvió para refundar la ciencia económica y que, en gran medida, sigue en el núcleo de la teoría económica contemporánea, establecía, en opinión de Bruni (2006, pp. 108-109), lo siguiente: 10 Este término viene del griego: ὠϕέλιμος, ōphelimos, "útil", "ventajoso" (…) es un concepto económico introducido por el economista Vilfredo Pareto (1909), como una medida para indicar la capacidad que tienen los bienes y servicios económicos para satisfacer los deseos y las necesidades humanas individuales. 23 a) La teoría económica puede explicar los hechos, sin necesidad de recurrir a conceptos como placer o motivaciones (egoístas o altruistas). El economista teórico puede obtener todos los datos que necesita observando las elecciones que se hacen en el mercado. No hay necesidad de hedonismo o utilitarismo. b) Desde un enfoque analítico, la teoría del equilibrio general puede formularse a partir de las curvas de indiferencia ordinales, ya que estas reflejan hechos y experiencias directas. Pareto se alejó de los conceptos hedonistas de utilidad total y marginal, y tanto él como sus seguidores consideraron que las curvas de indiferencia ordinales superaban a la teoría previa de la utilidad cardinal. En un interesante giro de pensamiento lateral, Pareto adoptó las curvas de indiferencia de Edgeworth, a pesar de que este último aceptaba plenamente la teoría de la utilidad cardinal medible. c) La información proveniente de la psicología no es necesaria para la ciencia económica; la elección es suficiente. A pesar de esta última afirmación, es muy sorprendente el siguiente párrafo del Manual de Pareto (1909, p.29): “La Psicología está evidentemente en la base de la Economía política y, en general, de todas las ciencias sociales. Quizá llegue un día en que podamos deducir las leyes de la Ciencia social de los principios de la Psicología (…) pero todavía estamos muy lejos de este estado de cosas y nos hace falta tomar otro camino”. Y el análisis económico moderno, tomó ese otro camino, expulsando a la psicología y a la felicidad del ámbito de estudio de la Ciencia económica. En el siguiente subapartado analizaremos cómo se construyó dicho camino. 1.4.4. La influencia duradera de Pareto Todos los autores que se han constituido en pilares del pensamiento económico muestran fisuras en el edificio intelectual que han creado. El propio Pareto (1909, p. 9) lo tenía muy claro: “Jamás olvidaremos que una teoría solo puede aceptarse temporalmente; la que tengamos hoy por verdadera deberemos abandonarla mañana, si se descubre otra que se aproxime más a la realidad. La ciencia está en perpetuo devenir”. Sin embargo, la teoría del valor paretiana evolucionó poco y, hasta cierto punto, todavía forma parte de la caja de herramientas del análisis económico moderno. Landreth y Colander (2006) aclaran la diferencia entre economía neoclásica (que, en su versión inicial, aceptaba el utilitarismo) y el análisis económico moderno, que todavía muestra recelos respecto a la noción de utilidad (felicidad), cardinal y comparable. Como veremos en el siguiente apartado, esta 24 cuestión ha cambiado, pero sobre todo en las dos últimas décadas. La influencia de Pareto, durante todo el siglo XX, ha sido persistente y duradera. Por ejemplo, la no aceptación de las comparaciones interpersonales de bienestar hizo que Pareto respondiera a la siguiente cuestión de la evaluación de la eficiencia de la asignación de recursos: un cambio de la asignación de los recursos mejora el bienestar si es posible mejorar el de una persona sin empeorar el de ninguna otra. En palabras del propio Pareto (1909, p. 420): “Estas consideraciones conducen a definir como posición de máxima ofelimidad aquella en que es imposible desviarse ligeramente de forma que las ofelimidades disfrutadas por los individuos, salvo aquellas que permanezcan constantes, experimenten todas un aumento o una disminución”. Así, un óptimo de Pareto es aquella distribución en la que es imposible mejorar el bienestar de alguna persona sin empeorar el de ninguna otra. Pero es evidente que cualquier medida económica beneficia a unas personas y perjudica a otras; por tanto, si los economistas sólo van a emitir juicios favorables sobre las medidas económicas que se ajustan a los criterios óptimos de Pareto, deben alejar su análisis del mundo real. El propio Pareto (1916), en su fase “sociológica”, reconoció que este concepto de optimalidad no tenía especial relevancia para los problemas del mundo real; y también reconoció la necesidad de realizar comparaciones interpersonales en el análisis del bienestar del mundo real. Pero, como ya hemos comentado, el giro sociológico de Pareto no ha tenido ninguna influencia en el análisis económico. El óptimo de Pareto sigue apareciendo en los principales manuales actuales de economía. En referencia al análisis económico moderno, en los años 30 del siglo XX, varios autores de la máxima relevancia (entre otros, Hicks, Allen y Samuelson), redescubrieron la teoría de la elección de Pareto. Así, Pareto fue presentado como el fundador de una nueva ciencia económica, basada en hechos y libre de categorías metafísicas inobservables, tal como el placer o la felicidad. Ha pasado casi un siglo y todavía muchos economistas miran con recelo los indicadores subjetivos de vivencias o experiencias de los sujetos. Hicks y Allen (1934) afirman que la teoría del valor apenas había evolucionado desde Jevons. Dicho esto, destacan que el mayor logro en este campo fue el trabajo de Pareto, cuyo Manual (ponen el énfasis en su apéndice matemático) contiene la más completa teoría del valor que ha llegado a generar la ciencia económica. Por lo demás, el trabajo de Hicks y Allen presenta los resultados de Pareto de una forma más elegante, desde el punto de vista matemático. 25 Por su parte, Arrow y Debreu (1954) afirmaban que, bajo determinados supuestos económicos, debía existir un conjunto de precios tal que las ofertas agregadas fuesen iguales a las demandas agregadas para cada bien en la economía, demostrando la relación matemática entre el óptimo de Pareto y el libre mercado. Sin embargo, en la obra de Pareto había fisuras y contradicciones. Se puede decir que creó una especie de teoría híbrida, a medio camino entre la vieja teoría (que todavía tenía mucho peso), y la nueva teoría (Bruni, 2010). Según el propio Hicks (1939), refiriéndose a Pareto, incluso después de poner en el centro del debate su gran logro teórico, reconoce que siguió utilizando conceptos derivados de las viejas ideas. Hicks y Allen inmediatamente comenzaron a hablar de una revolución paretiana incompleta, basándose en el argumento de los muchos pasajes en los que Pareto utilizó conceptos que estaban todavía basados en categorías cardinales o utilitaristas. Por ejemplo, la ofelimidad es una noción de utilidad o placer. Se llegó a la conclusión de que Pareto fue inconsistente y confuso (Stigler, 1950; Samuelson, 1974). Más recientemente, Segura (2019, p. 31) afirma que “(…) Pareto utilizó con frecuencia tanto la versión ordinal como la cardinal de la utilidad dependiendo del problema concreto que analizara (…)”. En este punto, parece que Pareto no sólo dejó abierta la puerta a la psicología, como señalábamos anteriormente, sino también a alguna medida “subjetiva” de la utilidad, como complemento a las medidas objetivas. Sin embargo, por lo menos, durante todo el siglo XX, se hizo una interpretación bastante estrecha del mensaje de Pareto, respecto al ámbito del que ha de ocuparse la ciencia económica. La citada “puerta” también permaneció cerrada muchas décadas. Como afirma Rojas (2017, p. 46): “A lo largo del siglo XX la Economía se sumergió en un proceso de sofisticación matemática que desplazó por completo las aportaciones seminales de filósofos y pensadores sociales como Smith, Bentham y Mill, cuya perspectiva ética concedía más valor al papel que la Economía tiene para la felicidad y la buena vida de las personas. Este enfoque original fue relegado por otro mucho más formalista, en el que las matemáticas se adueñaron del lenguaje y la inspiración ya no se obtenía del debate humanista, sino de las ciencias puras, como la física y la termodinámica”. En este punto, podemos señalar que la sólida formación matemática de Pareto contribuyó a su influencia duradera. También ha sido fundamental su postura metodológica (Pareto, 1909, p. 12): “La mecánica racional, cuando reduce los cuerpos a simples puntos materiales, o la 32 ordinal de la utilidad. El círculo se cerró, a mediados del siglo XX, con la teoría de las preferencias reveladas de Samuelson. La imposibilidad de medir la utilidad y de realizar comparaciones interpersonales de la misma, expulsó a la felicidad del ámbito de estudio de la Economía. La influencia de Pareto, en el análisis económico moderno, ha sido duradera. Evidentemente, la teoría recibida suponía un obstáculo para que la felicidad formara parte del ámbito del análisis económico. En los años 70, Richard Easterlin irrumpe con un artículo que empezaba a cuestionar la teoría recibida. En un principio, no tuvo muchos seguidores. Prácticamente hubo que esperar a la transición entre el siglo XX y el XXI, para que la disciplina denominada economía de la felicidad fructificara. “El muerto había resucitado”, cien años después (19002000), y la segunda “resurrección” de Bentham estaba siendo tomada muy en serio, por ejemplo, en las principales revistas de Economía, a nivel internacional. La tendencia ha crecido hasta hoy, aunque todavía hay economistas que recelan del uso de datos subjetivos en Economía (debido a la inercia de la teoría recibida). Sen (1999) puntualizó que, más allá de buscar la crítica a los enfoques que plantean comparaciones interpersonales, conviene enfocarse en el amplio alcance que se puede obtener de la información empírica que surge de estos trabajos. Como veremos en el tercer capítulo de esta Tesis, las implicaciones de la economía del BS para el diseño y la evaluación de las políticas públicas están resultando muy relevantes e innovadoras20. Estas investigaciones deben estar sujetas a las debidas críticas y cautelas, precisamente las mismas que debemos tener con las realizadas dentro del marco de las alternativas más ortodoxas (Di Tella y MacCulloch, 2006). Por otro lado, la OCDE ha dado sus propias directrices para la medición del BS, en los distintos países. Pero creemos que es importante terminar con dos advertencias (van Praag y Ferrer-iCarbonell, 2008): 1) El estudio científico de la felicidad no está totalmente completado y queda mucho por hacer, tanto en el terreno teórico como en el empírico; 2) La teoría recibida de Pareto y sus continuadores (importancia del ingreso y de las elecciones, a nivel microeconómico, y del PIB, a nivel macroeconómico), no va a ser sustituida por la economía del BS. Consideramos importante explotar la complementariedad entre los datos objetivos y los subjetivos. En parte, esto es lo que, en cierto sentido, hacía Pareto, al intercalar en sus distintos escritos, la utilidad cardinal y la ordinal. Sin olvidar el giro sociológico, en sus últimos años como investigador. 20 Además, está experimentando un gran desarrollo basándose en la explotación microeconométrica de bases de datos internacionales, como el EuroBarómetro, La Encuesta Social Europea, el LatinoBarómetro o, entre otras, la Encuesta Mundial de Valores. 33 CAPÍTULO 2: BIENESTAR SUBJETIVO E IMPUESTOS: PROGRESIVIDAD Y SUFICIENCIA TRIBUTARIA. 2.1. Introducción. Como se ha señalado anteriormente, en los últimos años han proliferado los estudios de economía enfocados al BS, satisfacción con la vida o felicidad. Dentro de estos estudios hay una rama que se dirige a la economía pública, pero son escasos, en cambio, los trabajos que relacionan BS y pago de impuestos. Esto puede deberse a la complejidad que supone la vinculación entre ambos conceptos, ya que juegan en esta relación dos tipos de efectos: a) Los efectos directos, es decir, si el mero hecho de pagar impuestos produce satisfacción o insatisfacción. La insatisfacción sería fruto de la merma de renta disponible, mientras que la satisfacción podría deberse a cuestiones morales, culturales o de ideología (en la medida que suponen una intromisión del Estado en la libertad individual21). b) Los efectos indirectos resultan más evidentes, ya que los impuestos se utilizan tanto para financiar servicios esenciales como la salud, la educación o las infraestructuras, como para redistribuir la renta mediante subvenciones y ayudas. Estas acciones pueden generar satisfacción en quienes se benefician de ellas o, por el contrario, provocar rechazo si la ciudadanía percibe un uso ineficiente o indebido de los recursos, como en caso de los despilfarros o la corrupción. Todas estas relaciones pueden dar lugar a interesantes estudios microeconométricos, donde se investiguen los factores que, a nivel individual, motivan que un individuo mejore o empeore su BS ante el pago de un determinado impuesto; pero no es ese el objetivo de este capítulo. En este capítulo, lo que se pretende analizar es la relación entre fiscalidad y bienestar a nivel “país” y más en concreto, un aspecto fundamental de la tributación como es la progresividad fiscal, que a priori se considera propia de naciones más igualitarias. Este capítulo viene a cubrir un importante hueco en la literatura sobre el tema, pues prácticamente, con la única excepción del trabajo de Oishi et al. (2012), en la literatura de la economía de la felicidad no se ha abordado en profundidad la vinculación fiscalidad-BS a nivel global. Con ese fin, se toma una muestra de 111 países a los que se les calcula su progresividad para el año 2019, mediante la diferencia entre el tipo más alto y el más bajo del impuesto sobre 21 Para un análisis profundo sobre la procedencia de que el Estado se inmiscuya en el BS individual, mediante las políticas públicas, véase Bjørnskov et al. (2012). 34 la renta de las personas físicas. Además, se estudia la vinculación que el tipo marginal más alto y bajo tienen con la satisfacción con la vida. Los datos sobre BS, son los utilizados para calcular el Índice Mundial de Felicidad (IMF) elaborado por Naciones Unidas, que tienen como fuente la encuesta Gallup para el año 2019. Este índice mide la percepción promedio de la calidad de vida en diferentes países, ofreciendo una visión global de la satisfacción vital de los ciudadanos. De la propia construcción del IMF hemos tomado otras variables que actúan como variables de control en nuestro modelo: el PIB per cápita, el apoyo social, la esperanza de vida, la libertad para la toma de decisiones, la desigualdad, la percepción de la corrupción, la confianza en los gobiernos nacionales, y la generosidad. El problema de estas variables de control es la fuerte correlación existente entre ellas, problema que se ha resuelto utilizando el análisis de componentes principales. De esta forma se han identificado tres componentes relacionados con el BS de los países: la “aparente calidad de vida”, la referente a “instituciones y ética” y la “progresividad impositiva” o “tipo marginal superior” y “tipo marginal inferior”. A continuación, se han utilizado estas tres dimensiones como variables determinantes del BS. Como justificamos en la estrategia econométrica, utilizamos el método de mínimos cuadrados ordinarios (MCO), a partir del cual obtenemos que el coeficiente con mayor significación estadística resulta ser el del componente de la “aparente calidad de vida”, si bien el de “progresividad”, y más aún, el tipo marginal superior, tienen mayor peso que el de las “instituciones y ética”, cuyo efecto al introducir otras variables de control llega a desaparecer. Este trabajo también resulta relevante para la política pública, pues más allá de confirmar los resultados sobre la progresividad obtenidos por Oishi et al. (2012), encuentra que la fijación del tipo marginal superior del impuesto sobre la renta es muy determinante sobre la satisfacción con la vida de los países, pero no así el tipo marginal inferior. Por otra parte, entendemos que una importante aportación de este capítulo, consiste en aislar el efecto que otras variables distintas a la progresividad tienen sobre el BS, que podría provocar interacciones y retroalimentaciones en la variable a estudiar. Además, otro valor añadido del trabajo es que en el mismo se realiza una sistematización de la escasa literatura que vincula la imposición y el bienestar. 35 2.2. Revisión de la literatura sobre imposición y bienestar La teoría de la imposición óptima y el bienestar alcanzó un hito fundamental con el trabajo de James A. Mirrlees en 1971. Mirrlees desarrolló un modelo innovador de impuesto sobre la renta que considera una población con diversas capacidades para generar ingresos, donde cada individuo busca maximizar su utilidad equilibrando consumo y ocio. El modelo de Mirrlees aborda un desafío central en la política fiscal: la redistribución de ingresos desde individuos altamente capacitados hacia aquellos con menor capacidad. Sin embargo, el gobierno se enfrenta a un problema de información asimétrica, ya que puede observar los ingresos, pero no las habilidades inherentes de los individuos. Esta asimetría genera un dilema, pues los individuos más hábiles pueden eludir impuestos más altos reduciendo su oferta laboral, complicando los esfuerzos redistributivos del gobierno. El modelo de consumo y ocio, pilar de la teoría microeconómica, complementa este análisis. Postula que los individuos toman decisiones para maximizar su bienestar personal, equilibrando tiempo de trabajo, ocio y recursos para consumo, sujetos a restricciones de tiempo y presupuesto. Este marco teórico permite comprender cómo las personas distribuyen sus recursos entre estas actividades, proporcionando una base sólida para analizar la oferta de trabajo y las decisiones económicas individuales. Oswald (1983), siguiendo el trabajo de Layard (1980), expandió este modelo estándar al incluir una tercera variable: la preocupación por el consumo de los demás. Esta variable se define como la suma ponderada del consumo de todos los demás individuos de la sociedad. La inclusión de este factor permite modelar conceptos como el altruismo o la envidia en las decisiones económicas. Si la utilidad del individuo aumenta con el consumo de los demás, se interpreta como altruismo; si disminuye, se considera envidia. Esta extensión del modelo refleja un intento de capturar la interdependencia social en las decisiones económicas individuales, reconociendo que las elecciones de consumo y trabajo no se realizan en aislamiento, sino en un contexto social más amplio. Por su parte, Van Praag y Ferrer-i-Carbonell (2004) exploraron la relación entre bienestar e imposición, en su libro, dedicando un capítulo específico a este tema. Su enfoque innovador se basó en la "función de bienestar del ingreso", desarrollada por la escuela de Leyden22, sobre la 22 La "función de bienestar del ingreso" desarrollada por la escuela de Leyden establece una relación entre los niveles de ingreso y la percepción de bienestar, definiendo y midiendo el bienestar antes de abordar la pobreza, la cual se considera como una situación de bajo bienestar. Además, proporciona una base para desarrollar líneas de pobreza y analizar políticas de redistribución del ingreso. 36 cual aplicaron una serie de "reglas de sacrificio" para idear un nuevo sistema impositivo. También propusieron dos tipos de impuestos: uno sobre la renta, basado en esta función de bienestar, y otro sobre el coeficiente intelectual y la educación. Tras aplicar estos modelos a una cohorte de datos específica, concluyeron que su implementación no generaría cambios significativos respecto al sistema fiscal actual. Este resultado sugiere que las estructuras fiscales existentes ya podrían estar alineadas, en cierta medida, con los principios de bienestar que los autores buscaban incorporar. Gruber y Mullainathan (2005) analizaron los efectos del impuesto sobre el tabaco en el bienestar de los consumidores. Concluyen que los incrementos en los impuestos aumentan la felicidad declarada por las personas que fuman. Bajo el modelo de adicción racional, los impuestos a los cigarrillos empeoran la situación de los fumadores habituales. Pero, bajo modelos alternativos inconsistentes en el tiempo23, los fumadores se benefician de los impuestos, ya que proporcionan un valioso dispositivo de autocontrol. Layard (2006) analizó las implicaciones de la imposición óptima en el contexto de la adaptación conocida24 y la comparación social25, axiomas tomados de la literatura de la economía de la felicidad. Concluyó que, además de financiar los servicios públicos y redistribuir los ingresos, los impuestos tienen la función adicional de desalentar el exceso de trabajo que solo busca hacernos más ricos que nuestros vecinos. Weisbach (2008) lleva a cabo una exhaustiva revisión de la literatura que vincula la imposición óptima con la felicidad. Esta literatura comparte el enfoque de considerar el estatus social como un aspecto relevante en el diseño de impuestos. El autor concluye que los hallazgos de la investigación sobre la felicidad tienen el potencial de transformar la política fiscal. Sin embargo, para lograr esto, sería necesario que la investigación se alinee mejor con las cuestiones normativas del ámbito económico. 23 La inconsistencia temporal en este contexto se refiere a una discrepancia entre las preferencias a corto y largo plazo de los fumadores. Bajo el modelo de adicción racional, se asume que los fumadores toman decisiones completamente racionales y consistentes en el tiempo. Bajo este modelo, los impuestos perjudican a los fumadores porque limitan su capacidad de elegir libremente. Sin embargo, en un modelo inconsistente en el tiempo, los fumadores a corto plazo, desean fumar debido a la adicción y la gratificación inmediata. Sin embargo, a largo plazo, quieren dejar de fumar por razones de salud y bienestar. La inconsistencia surge porque el "yo" presente prioriza la satisfacción inmediata, mientras que el "yo" futuro valora más la salud a largo plazo. Los impuestos actúan como un mecanismo de autocontrol externo que ayuda a alinear estas preferencias contradictorias. 24 Según dicho autor implica que: “Habiendo experimentado una vez un nivel de vida más alto, no podemos volver a donde estábamos antes y sentirnos igual que entonces” (Layard, 2006, p.5). 25 Esto es, la comparación de los ingresos que hace un individuo entre los propios y los de otros. 37 A diferencia de las posturas anteriores, en nuestro trabajo se busca estudiar la progresividad impositiva no desde el punto de vista del diseño del tributo, sino desde una perspectiva evaluadora; de forma que se analiza cómo las decisiones sobre imposición establecidas a nivel de países influyen en el bienestar medio de sus ciudadanos. En esta línea, Lubian y Zarri (2011) desarrollaron varios índices para medir la moral tributaria o la honestidad fiscal en el pago de impuestos, encontrando una correlación positiva con el BS individual. Los autores sostienen que el hecho de que algunos individuos cumplan con sus obligaciones fiscales, incluso cuando las sanciones por incumplimiento son lo suficientemente bajas como para hacer rentable el fraude, se explica porque el acto de pagar impuestos puede generar una satisfacción intrínseca. Akay et al. (2012) investigaron el efecto del pago de impuestos sobre la felicidad individual. Analizando distintas reformas en el sistema tributario alemán, encontraron evidencia de un impacto significativo y positivo de los impuestos en el bienestar, condicionado al ingreso neto (es decir, manteniendo constante el nivel de vida individual). Argumentan que esta relación se debe no solo a que los impuestos financian servicios públicos y reflejan la moral tributaria de los contribuyentes, sino también a la preferencia de los ciudadanos por el papel redistributivo del Estado. Esta preferencia puede originarse en un sentido de solidaridad, en la creencia en el rol del Estado o en motivos más individuales, como la aversión al riesgo y el deseo de contar con una red de seguridad social que los proteja ante eventos adversos, como el desempleo, lo que ellos denominan un "velo de ignorancia". Grimes et al. (2016) estudiaron la relación entre el BS y la política fiscal en 35 países, abarcando una muestra de más de 170.000 personas. Los investigadores encontraron que, si bien los impuestos distorsionadores (como el impuesto sobre la renta) se asocian con un crecimiento económico más lento, estos impuestos tienen una mayor correlación con el BS comparado con los impuestos no distorsionadores (como el IVA). Por otro lado, los impuestos no distorsionadores afectan menos al bienestar de las clases más ricas que a las más desfavorecidas. Şaşmaz & Şakar, E. (2020) analizan cómo los impuestos y los gastos públicos impactan en la felicidad en 23 países de la OCDE durante 2010-2017. Utilizando análisis de datos de panel, se encontró que ambos tienen un efecto positivo y significativo en el bienestar. Los impuestos, cuando se perciben como herramientas bien diseñadas para financiar políticas sociales, económicas y ambientales, mejoran la satisfacción social. De manera similar, los gastos públicos destinados a áreas clave como la educación, la salud y el desarrollo social también 38 contribuyen al bienestar. Un sistema tributario claro y una distribución equitativa de los recursos son esenciales para este impacto positivo. En países desarrollados, donde predominan sistemas establecidos y eficaces, los impuestos y los gastos públicos fomentan tanto la felicidad individual como la satisfacción social. La investigación destaca la importancia de políticas fiscales transparentes y equitativas para maximizar el bienestar. En lo que se refiere a la progresividad fiscal26, Frank (2008) considera que la ansiedad por el estatus y la competencia posicional, podrían reducirse con una tributación progresiva agresiva. Por su parte, Oishi et al. (2012), tomando 54 países de la encuesta Gallup para el año 2007, encuentran que la progresividad se asocia de forma positiva con el BS. Además, demuestran que este efecto positivo viene a través de la satisfacción de los ciudadanos con los servicios públicos, como la educación o el transporte público. Sin embargo, el gasto público y la tributación en general no redundan en un aumento automático de la felicidad. Por tanto, no es la idea de un “gran gobierno” la que se asocia con un mayor bienestar, sino el papel de una redistribución justa de la riqueza vía impuestos27. Estos mismos autores, en un artículo más reciente, demuestran una vinculación que resulta clave: una tributación más progresiva predice menos desigualdad de ingresos, lo que implica un sentimiento de mayor confianza y equidad, que deriva en un nivel más alto de felicidad28. Con respecto a estos dos últimos artículos, Fabian et al. (2024) consideran que, aunque la hipótesis de vincular la progresividad fiscal al BS tiene cierto respaldo estadístico, podría ser causa de las variables omitidas, como el gasto en seguridad social, que suele acompañar a la tributación progresiva. Además, en períodos con partidos políticos progresistas en el poder, factores relacionados con la justicia social, la igualdad de género y las políticas de migración podrían también influir. Sin modelos estadísticos que controlen estos factores o aíslen efectos causales directos, la relación entre tributación progresiva y bienestar resulta cuestionable. Es por ello que entendemos que en este capítulo se avanza con respecto a la literatura que vincula progresividad y BS, en la medida que introduce un modelo de regresión múltiple en el 26 “Un impuesto es progresivo cuando su tasa es más elevada para los ricos (...), y menor para los más modestos” (Piketty, 2015, p.668). 27 En este sentido, Bjørnskov et al. (2007) analizaron empíricamente si el tamaño del gobierno era favorable o perjudicial para la satisfacción con la vida, en una sección transversal de 74 países. Los resultados demostraron que la satisfacción media con la vida disminuye con el incremento del consumo público. 28 Oishi et al. (2018) encuentran que el 40% de los estadounidenses más pobres se sienten significativamente más felices cuando sus impuestos son más progresivos (entendiendo que el nivel de progresividad depende de la diferencia entre el tipo marginal superior y el inferior del impuesto); mientras que el 20% de los más ricos, no ven afectada su felicidad por ello. 39 que se logra aislar el efecto que otras variables pudiesen ejercer sobre la progresividad, para determinar la satisfacción con la vida o BS de los ciudadanos. 2.3. Progresividad y bienestar subjetivo: marco teórico y econométrico Desde un punto de vista teórico, respecto al BS, el análisis económico estándar infiere la utilidad a partir del comportamiento (elecciones) de los individuos (preferencias reveladas). Así, Kahneman et al. (1997) acuñaron el término “utilidad de decisión" como “la utilidad de los resultados y de los atributos en la toma de decisiones” y la “utilidad experimentada”, que es la calidad hedónica de dicha decisión. La aproximación subjetiva a la utilidad “experimentada”, supone un enfoque complementario fructífero para estudiar dicho bienestar, por dos razones. Primero, nos ofrece una herramienta en economía al permitir medir el bienestar individual de forma directa a partir de las medidas declaradas por los individuos en los cuestionarios. Cuando la pregunta se refiere a la satisfacción global con la vida, se obtiene una aproximación cuantitativa al BS del individuo. Del promedio de respuestas de los encuestados en un país, obtendremos una variable que reflejaría el bienestar que se alcanza en éste. En segundo lugar, la felicidad es para la mayoría un objetivo último; es decir, los ciudadanos no quieren la renta u otras facetas vitales por sí mismas, sino porque les dan la posibilidad de ser felices. En este contexto analítico, consideramos los juicios de BS como una proxy de la utilidad del individuo. Los juicios de satisfacción con la vida son identificables con el BS. Así, como alternativa al análisis estándar, podemos utilizar los datos de BS como una medida directa de la utilidad. De acuerdo con lo anterior, podemos presentar un modelo en el que la utilidad del individuo está representada por su BS (su “satisfacción con la vida”), definido por las siguientes ecuaciones: 𝑏𝑖𝑒𝑛𝑒𝑠𝑡𝑎𝑟 𝑠𝑢𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣 𝑜  = 𝑎  + 𝛼 ∗ 𝑝𝑟𝑜𝑔𝑟𝑒𝑠𝑖𝑣𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑓𝑖𝑠𝑐𝑎 𝑙  + 𝛽 ∗ 𝑍𝑖 + 𝜀  (1) 𝑏𝑖𝑒𝑛𝑒𝑠𝑡𝑎𝑟 𝑠𝑢𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣 𝑜  = 𝑎  + 𝛼 ∗ 𝑡𝑖𝑝𝑜 𝑚 arg 𝑖 𝑛𝑎𝑙 sup 𝑒 𝑟𝑖𝑜 𝑟  + 𝛽 ∗ 𝑍𝑖 + 𝜀  (2) 𝑏𝑖𝑒𝑛𝑒𝑠𝑡𝑎𝑟 𝑠𝑢𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣 𝑜  = 𝑎  + 𝛼 ∗ 𝑡𝑖𝑝𝑜 𝑚 arg 𝑖 𝑛𝑎𝑙 sup 𝑒 𝑟𝑖𝑜 𝑟  + 𝛽 ∗ 𝑍𝑖 + 𝜀  (3) 40 Donde el BS es la variable dependiente o endógena del modelo. Como variables independientes se toman la progresividad fiscal, o bien el tipo marginal superior o el tipo marginal inferior, así como otras variables explicativas (Z), que son la mayoría de las variables utilizadas para la construcción del IMF29 el PIB per cápita, el apoyo social, la esperanza de vida, la desigualdad, la percepción de la corrupción, la libertad, la confianza en los gobiernos nacionales y la generosidad. Para la definición de todas estas variables véase el apartado cuarto. Por lo que se refiere a la épsilon, representa el término de error. 2.4. Descripción de los datos. En nuestro análisis se ha tenido en cuenta un conjunto de datos de corte transversal para el año 201930, tomados (salvo las variables asociadas a la progresividad fiscal) de la base de datos del IMF, elaborado por la Organización de Naciones Unidas, en su edición de 2020. Para 2019, se ofrecen observaciones de 137 países, pero se eliminan a efectos de homogeneidad, aquellos para los que faltan datos en alguna de las variables a estudiar, resultando 111 países. Las variables empleadas en el estudio son las siguientes: Progresividad fiscal, tipo marginal superior y tipo marginal inferior en el impuesto sobre la renta. En primer lugar, la variable progresividad fiscal se ha construido, de acuerdo con la metodología de Oishi et al. (2012)31, de la siguiente manera: 𝑃𝑟 𝑜 𝑔𝑟𝑒𝑠𝑖𝑣𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑓𝑖𝑠𝑐𝑎𝑙 = 𝑇𝑖𝑝𝑜 𝑚 𝑎𝑟𝑔 𝑖 𝑛𝑎𝑙 𝑠𝑢𝑝 𝑒 𝑟𝑖𝑜𝑟 − 𝑇𝑖𝑝𝑜 𝑚 𝑎𝑟𝑔 𝑖 𝑛𝑎𝑙 𝑖𝑛𝑓 𝑒 𝑟𝑖𝑜𝑟 (4) En concreto en nuestro estudio, se toma la diferencia entre las tasas impositivas de los tramos más altos y bajos de los impuestos sobre la renta de las personas físicas (residentes) en los distintos países, sin incluir la seguridad social. Para aquellos países que cuentan con un mínimo exento en su tributación, se ha tomado como tipo mínimo el primer tipo impositivo aplicable. 29Las variables no utilizadas han sido aquellas para las que apenas se ofrecen datos para el ejercicio 2019 (las relacionadas con la confianza), y tampoco el índice de Gini del ingreso familiar informado en la Encuesta Mundial de Gallup, por haberse medido la desigualdad con el índice Gini del Banco Mundial. 30 Del apartado de datos y apéndices del Índice Mundial de Felicidad para el año 2020 (https://worldhappiness.report/ed/2020/#appendices-and-data), se acude a la tabla “data for Table 2.1” y allí se seleccionan los datos para el año 2019. 31 La robustez del cálculo de la progresividad, como la diferencia entre tipos impositivos, fue probada por Oishi et al. (2012, p.87). 41 Las tasas impositivas más altas y bajas tienen como fuente las páginas web de las administraciones tributarias mundiales, así como de las guías fiscales de las consultoras PKF y Deloitte. En la tabla 1.1 del anexo 1 se detallan, por países, la progresividad fiscal, el tipo marginal superior y el inferior. BS Se trata de una variable continua, tomada de la Encuesta Mundial de Gallup, que cubre de los años 2005 a 2019. A menos que se indique lo contrario, es la respuesta media nacional a la pregunta que cuenta con el siguiente formato: “Por favor, imagine una escalera, con escalones numerados desde 0 en el de abajo a 10 en la parte superior. La parte superior de la escalera representa la mejor vida posible para ti y la parte inferior de la escalera representa la peor vida posible para ti. ¿En qué escalón de la escalera diría que personalmente siente que se encuentra en este momento?". Esta medida también se conoce como escalera de vida Cantril, o simplemente escalera de vida. PIB per cápita Se define como el logaritmo neperiano del PIB per cápita del país en Paridad de Poder Adquisitivo (PPA). Esta variable continua, expresa el PIB en «volúmenes reales», ajustándose las cifras a las diferencias de precio entre países, para lo que se utiliza el dólar el 28 de noviembre de 2011, según la actualización de 2019 de los Indicadores de Desarrollo Mundial (IDM). Esperanza de vida Se trata de una variable continua que recoge las expectativas sobre el número de años de vida sana al nacer y se basa en los datos extraídos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ofrece datos hasta el año 2016. Los datos utilizados son los extrapolados por la ONU para la construcción del IMF. Apoyo social El apoyo social (o tener a alguien con quien contar en tiempos de problemas) es el promedio de las respuestas binarias (0 o 1) a la pregunta de la encuesta Gallup: "Si tuvo problemas, ¿tiene familiares o amigos con los que pueda contar para ayudarle siempre que los necesite, o no?". Libertad para tomar decisiones 48 El cálculo de la progresividad como diferencia entre el tipo marginal superior y el inferior puede ser objeto de crítica, ya que no considera los tramos de renta ni la existencia de un mínimo exento. Sea o no una buena medida de progresividad, en este trabajo se ha demostrado que no cuenta con una correlación significativa con el BS. Sí cuenta con una fuerte correlación el tipo marginal superior, un indicador que se toma de la fuente sin ser necesario cálculo alguno sujeto a interpretación, por lo que en la literatura impositiva en ocasiones se utiliza como indicador de progresividad45. 2.8. Reflexiones finales La relación entre ingresos y satisfacción con la vida ha sido uno de los ámbitos que mayor interés ha despertado en los estudios de la economía de la felicidad. Es por este motivo que extraña que la vinculación entre impuestos y felicidad no haya sido más estudiada. Dentro de la materia fiscal, la progresividad es una cuestión clave, pues define hasta qué punto una nación se compromete a actuar de forma colectiva para acabar con la desigualdad. En este capítulo se ofrece una amplia revisión de la literatura que analiza los efectos del pago de impuestos en el bienestar. Esta literatura se encontraba bastante dispersa, pues se trata de una materia en un cruce de caminos entre la economía, el derecho fiscal y la sociología. Respecto al modo de calcular la progresividad impositiva, para este estudio, se han tomado 111 países, calculándose como la diferencia entre los tipos impositivos superior e inferior de los impuestos sobre la renta. Un avance importante de este capítulo, frente a otros estudios en esta materia, ha consistido en que se ha logrado aislar el efecto de la progresividad, del “ruido” que podrían causar otras variables que también se encuentran relacionadas con la satisfacción con la vida, mediante el método del análisis de componentes principales. Respecto a los resultados, se observa el importante peso en el BS de la dimensión “aparente calidad de vida” que engloba variables tan relevantes como el PIB per cápita, la esperanza de vida, los bienes relacionales, la libertad o la desigualdad. No obstante, es claramente apreciable que la correlación de la progresividad impositiva tal y como ha sido calculada, sobre el BS, es superior al del componente que engloba variables tan importantes como la percepción de la corrupción o la confianza en el gobierno. 45 Véase como ejemplo Piketty (2015, p.680). 49 Una importante aportación de nuestro trabajo ha consistido en hallar la fuerte influencia que la fijación de un alto tipo marginal en el impuesto sobre la renta tiene para el BS. No se encuentra relación entre el tipo marginal más bajo y el bienestar. Esto nos lleva a concluir que el efecto de la progresividad es fruto de la fijación del impuesto en el tramo más alto de renta, que se ve mitigado cuando en el análisis se le resta el tipo marginal más bajo. Una posible explicación a por qué tipos más altos de los impuestos sobre la renta de las personas físicas ejercen una fuerte influencia sobre el BS, se encuentra en la publicación de Eurostat: “Taxation trends in the European Union”: Los impuestos directos permiten una mejor redistribución pues es imposible introducir la progresividad en impuestos indirectos. Por consiguiente, el recurso a los impuestos directos, que son más “visibles” para el electorado, tiende a ser mayor en los países donde los objetivos de redistribución son más patentes; esto generalmente se traduce también en un mayor tramo superior del IRPF (Eurostat 2014, p.20). Esto es, se plantea que el tipo marginal superior influye en el BS, en tanto que es una manifestación del compromiso de un país por la redistribución de su riqueza. Que el tipo máximo en el impuesto de la renta de un país sea alto resulta tener un efecto muy significativo sobre el BS, por lo que pretendemos que con este trabajo se despierte interés sobre su uso como indicador del progreso de una nación. Por último, se debe mencionar que son múltiples las posibles extensiones de este análisis. En primer lugar, cabría estudiar la relación entre impuestos y felicidad a través de la explotación de microdatos, intentando identificar los canales que conducen a que los impuestos produzcan felicidad. Por ejemplo, se podría determinar qué servicios públicos producen mayor bienestar a los ciudadanos (salud, educación…), y si es el mero hecho de sufragar dichos bienes lo que reporta felicidad. Podrían también utilizarse series temporales para determinar si existen acontecimientos que provocan que los ciudadanos sean más felices al pagar impuestos (“¿después de la COVID-19 los ciudadanos son más conscientes de los beneficios de pagar impuestos (y se sienten felices por ello) porque se han percatado de la importancia de la financiación colectiva de los servicios públicos?”). Además, podrían utilizarse otras bases de datos, considerar otros países o tomar otros indicadores más sofisticados para medir la progresividad impositiva o la desigualdad social. En definitiva, existe un amplio campo de estudio para una materia que, pese a su importancia, todavía ha sido poco estudiada. 50 CAPÍTULO 3: EL ENFOQUE DEL BIENESTAR SUBJETIVO COMO HERRAMIENTA PARA VALORAR BIENES DE NO MERCADO: UNA REVISIÓN SISTEMÁTICA DE LA LITERATURA E IMPLICACIONES PARA LAS POLÍTICAS PÚBLICAS. 3.1. Introducción En un mundo donde el valor de los bienes se midiera únicamente por su precio en el mercado: ¿Cuánto valdría el aire que respiramos? ¿O la sensación de seguridad que nos brinda un sistema de defensa nacional? Esta es la encrucijada a la que se enfrentan los responsables de evaluar proyectos y políticas públicas. En un juego de equilibrios, estos profesionales deben sopesar costes y beneficios, pero se topan con un desafío intrigante: ¿cómo valorar lo invaluable? El economista Paul Frijters (2021) advierte sobre una trampa mental común: tendemos a considerar sin valor económico aquello que no podemos cuantificar fácilmente. Los bienes de no mercado se dividen principalmente en dos categorías46: por un lado, tenemos los bienes públicos, como la defensa nacional o un faro en la costa, que todos pueden disfrutar sin agotar su disponibilidad para otros. Por otro, las externalidades, esos efectos colaterales que nuestras acciones tienen sobre terceros, para bien o para mal. Tomemos como ejemplo la construcción de un carril bici. A primera vista, podríamos valorarlo simplemente como una infraestructura para el ocio y el transporte. Pero, ¿qué hay de la mejora en la calidad del aire que propicia? ¿O de la reducción en accidentes de tráfico? ¿Y qué decir de los beneficios para la salud de quienes lo utilizan regularmente? Muchas veces nos pasan desapercibidas externalidades, que pueden tener más o tanta importancia como los objetivos que se explicitan. En esta revisión bibliográfica se recogen los hallazgos de la literatura del BS, para superar las limitaciones en la valoración de los bienes públicos y para la toma en consideración de las externalidades en la evaluación de políticas públicas. Para la valoración monetaria de los bienes de no mercado tradicionalmente se han utilizado métodos basados en preferencias reveladas o declaradas. Como alternativa, desde el principio del siglo XXI se ha expandido el enfoque del BS, basado en la utilidad experimentada en lugar de la utilidad de decisión47. Esta teoría busca medir el efecto de un bien o servicio en el bienestar de un individuo, y luego calcula la cantidad equivalente de dinero necesaria para mantener el bienestar constante. 46 No se incluyen los denominados “bienes meritorios”, que según Musgrave (1959, p.13), se definen como "necesidades que se consideran tan meritorias que su satisfacción se proporciona a través del presupuesto público, más allá de lo que se proporciona a través del mercado y es pagado por compradores privados". Son bienes que el Estado considera beneficiosos para la sociedad y, por lo tanto, los promueve o financia su consumo, ya que los individuos podrían subestimarlos o no consumirlos en la cantidad óptima por falta de información o racionalidad limitada. Ejemplos incluyen la educación, la salud pública y la vacunación. 47 Dicho concepto aparece definido en el apartado 2.3 de esta memoria. 51 Han pasado ya más de veinte años desde que Ferrer-i-Carbonell y van Praag (2002) utilizasen, por primera vez, esta metodología en el ámbito de la salud. Desde dicha investigación seminal, este método o enfoque se ha venido utilizando, de forma creciente, para estimar la compensación monetaria a los cambios con la satisfacción en el bien, mal o servicio abordado. Los tipos de bienes de no mercado que se han valorado han sido de lo más variado: calidad del aire (Luechinger 2009), participación deportiva y voluntariado (Thormann, et al.,2022), terrorismo (Frey et al. 2009), muerte de un ser querido (Oswald y Powdthavee 2008), cuidados informales (Van den Berg y Ferreri-Carbonell, 2007) o, entre otros, enfermedades cardíacas (Ferrer-i-Carbonell y van Praag 2002). Tal dispersión de materias es una motivación para la elaboración de una revisión bibliográfica de los artículos que utilizan este enfoque. Así, la revisión bibliográfica es necesaria, pues viene a completar un vacío existente, ya que hasta donde nuestro conocimiento alcanza, es la primera vez que se realiza una revisión sistemática completa de dicho cuerpo de literatura. Las escasas revisiones bibliográficas sobre este enfoque se han centrado en el ámbito medioambiental (Welsch y Kühling 2009; Frey et al., 2010; Welsch y Ferreira, 2014; Fleming y Ambrey, 2017; Papastergiou et al., 2023 y Ferreira et al., 2024). Sin embargo, la evaluación de políticas públicas requiere de la toma en consideración de los efectos primarios y secundarios de las actuaciones públicas, para lo que hay que conocer el valor de un elenco de bienes públicos de distinta tipología, pues si, por ejemplo, el evaluador se centra únicamente en el valor de los bienes de tipo medioambiental subestimaría el valor económico total. Además, esta revisión sirve de guía a investigadores y decisores políticos para dar valor monetario a cualquier bien o mal de no mercado, pues encontrarán en ella precedentes sobre la valoración de dicho tipo de bienes. Para ello, los 84 artículos analizados se clasificaron en seis grupos, según la materia analizada: medio ambiente; catástrofes naturales; políticas públicas y macromagnitudes; delincuencia y desgracias personales; relaciones personales y uso del tiempo; y salud y hábitos saludables. De no encontrarse antecedentes sobre la valoración de un determinado tipo de bien, se establecen pautas comunes sobre la metodología a aplicar para la valoración de cualquier bien de no mercado. En este contexto, nuestra pregunta de investigación a plantear se define así: ¿cuál es el potencial del enfoque del BS, como metodología para la valoración monetaria de bienes y males de no mercado, y de las externalidades negativas y positivas? Para dar respuesta a dicha pregunta, en la revisión bibliográfica se han sistematizado las conclusiones de cada artículo seleccionado por su relevancia, aportando entre otra información, 52 el montante concreto otorgado a los bienes de no mercado, lo que da lugar a un auténtico banco de datos sobre el valor monetario de, por ejemplo, los bienes públicos en términos de bienestar. De acuerdo con Frijters et al. (2024) es necesario que exista una lista con las cifras conocidas sobre bienestar a las que los analistas de políticas puedan recurrir para evaluar, y un proceso transparente con el que la comunidad científica pueda cuestionar estas cifras y analizarlas. Por tanto, resulta fundamental que la revisión sistemática de la literatura se documente de manera nítida, rigurosa y fiable. Con dicho objetivo se ha seguido la denominada declaración PRISMA2020 (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-analyses -Page et al., 2021), que incluye una guía de presentación de las publicaciones con metodologías sobre identificación, selección, evaluación y síntesis de estudios. Dicha declaración se usa principalmente en medicina, pero en nuestro caso la usamos para analizar una herramienta económica. En los últimos años, este ámbito de estudio ha experimentado una notable expansión en la producción científica. En este contexto, hemos puesto énfasis en recopilar y analizar artículos publicados en la última década, sin excluir aquellos relevantes de períodos anteriores. Este crecimiento en la literatura puede atribuirse a la utilidad y las potencialidades del método en que se fundamenta: las medidas autorreportadas por los individuos a través de encuestas. Este enfoque, además de ser relativamente económico de implementar, permite captar intangibles que añaden valor a diversas políticas públicas al reflejar directamente las percepciones de los ciudadanos. El estudio del BS se ha consolidado como una de las principales aplicaciones de la economía de la felicidad, convirtiéndose en una herramienta esencial del análisis económico moderno, junto con otros métodos de valoración monetaria de bienes de no mercado. La información generada en nuestro trabajo puede ser especialmente útil para los organismos públicos responsables de diseñar y evaluar políticas públicas. En los llamados "estados de bienestar", resulta crucial recopilar, analizar e interpretar datos sobre el BS, dado que este enfoque busca medir el impacto de las políticas públicas en el bienestar de las personas, independientemente del ámbito específico de intervención. Según el razonamiento lógico que debe seguir la persona que formula o evalúa políticas cuando quiere utilizar el BS para valorar un bien de no mercado: primero, se exponen las distintas técnicas de valoración de bienes de no mercado, comenzando por los métodos de valoración basados en las preferencias para después centrarnos en el enfoque del BS, deteniéndonos en su metodología. En el siguiente subepígrafe se hace una revisión sistemática de la literatura que 53 emplea el enfoque del BS, clasificada según el tipo de bien que valoran. Una vez obtenidos ciertos valores de referencia para el bien, se plantea, desde una perspectiva actual y bastante emergente, una digresión sobre la utilidad del enfoque del BS para la evaluación y la toma de decisiones sobre políticas públicas. Finalmente, se formulan conclusiones y las posibles líneas de investigación que podrían guiar el desarrollo de este cuerpo de literatura en el futuro. 3.2. Métodos de valoración monetaria de los bienes de no mercado 3.2.1. Métodos de valoración basados en las preferencias Los métodos tradicionales de valoración monetaria utilizan preferencias, ya sean reveladas o declaradas. Estos métodos son anteriores en el tiempo al enfoque del BS, de cuya metodología nos ocuparemos en el subapartado 3.2.2. Los métodos de las preferencias reveladas, también considerados métodos indirectos, estiman el valor de los bienes de no mercado según cómo los individuos afrontan situaciones reales, de forma que se basan en datos que representan elecciones realizadas. Por su parte, los métodos de preferencias declaradas consisten en encuestar a los individuos acerca del bien de no mercado. Uno de los dos más utilizados basados en preferencias reveladas, es el método de los precios hedónicos (Blomquist et al., 1988), que se basa en la suposición de que el precio de un bien se debe a sus atributos. Así, el precio de una vivienda48 refleja sus cualidades, tales como la criminalidad de la zona, la calidad del aire o su accesibilidad. Con procedimientos econométricos se calcula el peso de las variables que determinan el precio final del bien privado. Los coeficientes obtenidos son equivalentes a los precios implícitos de cada característica. Por ejemplo, los beneficios o pérdidas de peatonalizar una calle pueden medirse comparando el precio de dos viviendas idénticas, salvo por el hecho que una se encuentra en una calle peatonal y la otra no. El principal problema del método de los precios hedónicos radica en que se basa en el principio de que los mercados se encuentran en equilibrio. Esta hipótesis está justificada sólo cuando las familias tienen un alto grado de información, cuando existe una amplia variedad de viviendas y trabajos, cuando los precios se ajustan rápidamente, cuando las transacciones y los costes de movilidad son bajos y, finalmente, cuando no hay restricciones en el mercado (Freeman et al., 2014). 48 En el mercado de la vivienda, la primera aplicación de la metodología de los precios hedónicos se encuentra en los trabajos de Ridker y Henning (1967). Sin embargo, es Rosen (1974) quien realmente sienta las bases para el análisis de los precios hedónicos en dicho mercado. 54 Un segundo método, también basado en las preferencias reveladas, es el de los “costes de viaje”, por el que se estima el valor de los lugares de recreo públicos, tales como parques naturales, vistas panorámicas o lagos, buscando captar la cuantía que las personas que visitan estos lugares están dispuestas a gastar por su disfrute. Para ello, se suman todos los costes asociados al desplazamiento (por ejemplo, la gasolina), el precio tanto de las entradas, como del equipamiento necesario para realizar la actividad (por ejemplo, el precio de un kayak), así como el tiempo invertido en el viaje hasta el lugar multiplicándolo por el número de visitantes por año. De acuerdo con Rus Mendoza (2010), se trata de estimar una función de demanda que relacione el número de visitas y el precio generalizado que pagan, y que va subiendo con la distancia desde el lugar de residencia de los visitantes. En términos generales, desde un punto de vista técnico, los métodos basados en las preferencias reveladas están limitados por el número de mercados representativos disponibles, y por el hecho de que precisan de mercados que estén funcionando bien (Dolan y Fujiwara, 2016). Cuando no existen bienes de mercado con los que comparar a los de no mercado, otro de los enfoques empleados habitualmente en la literatura se basa en los métodos de las preferencias declaradas. Se realizan, mediante encuestas, preguntas hipotéticas sobre la disposición a pagar (DAP) o la disposición a aceptar (DAA); es decir, la cantidad máxima (o mínima) de dinero a la que un individuo está dispuesto a renunciar por recibir un bien. En concreto, se han propuesto dos métodos alternativos (Fujiwara y Campbell, 2011): el método de valoración contingente y el método de modelación de la elección. En el primero, se le presentan a los encuestados mercados hipotéticos en los que intercambiar bienes, y a partir de una serie de preguntas, se deducen la DAP o DAA de éstos. Por otro lado, el método de modelación de la elección se centra en los atributos del bien. Se le ofrece a los encuestados una serie de descripciones alternativas de un bien, las cuales se construyen variando los niveles de los atributos de los bienes y se les pide que las clasifiquen (Hanley et al., 2001). En el caso de las preferencias declaradas, las respuestas, al no ser vinculantes, presentan un sesgo hipotético, dada la naturaleza hipotética de la propia muestra y suponen un ejercicio de valoración contingente, ya que las respuestas condicionan la intervención, pero no el pago real (Murphy et al., 2005). Además, precisan de estudios costosos, en cuanto a dinero y tiempo. A ello se suma que los resultados de las encuestas pueden estar condicionados por factores, como la forma de las preguntas, la limitación de tiempo para responder o el cansancio de los incrustación”, observado por Kahneman y Knetsch (1992), que supone que los valores de la disposición a pagar son insensibles al tamaño del bien que se está valorando, por lo que es 55 imposible estimar una tasa marginal de sustitución significativa, entre el dinero y el bien en cuestión. Además de ser insensibles a factores teóricos relevantes, las respuestas también son sensibles a factores teóricamente irrelevantes, como el punto de partida y el orden de las preguntas. Junto a ello, el efecto incrustación supone que la suma de la disposición a pagar por cambios individuales por separado excede la disposición a pagar por un cambio compuesto en un grupo de bienes públicos (efecto de subaditividad). Finalmente, en la valoración contingente puede darse un cierto sesgo en las contestaciones de los encuestados, de forma que estos utilicen comportamientos estratégicos para influir en los resultados de la evaluación (Frey et al., 2009), es el conocido como “sesgo estratégico”. Resumiendo, los problemas de los métodos tradicionales de valoración monetaria son variados y bien conocidos. En nuestro trabajo, hemos señalado sus principales limitaciones, para fundamentar de manera más adecuada la irrupción, a principios del siglo XXI, del enfoque del BS como enfoque alternativo a dichos métodos, pero sin descartar la posibilidad de la complementariedad entre “lo viejo y lo nuevo”, a la hora de estimar valoraciones monetarias de bienes de no mercado. Como veremos en el siguiente apartado, el enfoque del BS no utiliza preferencias, con el objetivo de evitar los problemas técnicos asociados a los enfoques tradicionales. 3.2.2. El enfoque del bienestar subjetivo Los bienes públicos pueden ser directamente evaluados en términos de utilidad, utilizando como variable proxy de ésta el BS. Así, la utilidad marginal de los bienes públicos, o la pérdida de utilidad marginal de los males públicos, se estiman al relacionar el grado de dichos bienes o males públicos, con el BS autorreportado por los individuos. Es importante resaltar que este enfoque evita alguna de las mayores desventajas de los métodos de las preferencias reveladas o declaradas, que hemos expuesto en el apartado anterior. En primer lugar, puede decirse que, al contrario de lo que ocurre con los métodos basados en preferencias, el método del BS podría utilizarse para valorar cualquier bien de no mercado; en segundo lugar, no exige al encuestado valorar todas las consecuencias de un cambio propuesto en la provisión de un servicio público; en tercer lugar, evita los sesgos derivados del comportamiento estratégico de la valoración contingente; y, por último, no supone agentes racionales y el supuesto de equilibrio en los mercados (Welsch, 2006). Para ello, debemos disponer de los datos pertinentes, obtenidos a partir de una encuesta existente, o realizar un estudio de campo para obtener los datos primarios necesarios para implementar dicho método. Así, según Levinson (2012), habría que recopilar datos de la cantidad del bien de no mercado disponible para el encuestado, por ejemplo, las 56 tasas de delincuencia local, los parques, la contaminación del aire, o la desigualdad de ingresos, entre otros. De acuerdo con Levinson (2012), si la felicidad suele interpretarse como una variable proxy de la utilidad, entonces podemos medir directamente la pendiente de una curva de indiferencia, a la que podemos llamar curva de isofelicidad; siendo igual la pendiente a la disposición a pagar por un bien de no mercado. De esta manera se computaría la compensación monetaria necesaria para que el BS de un individuo, ante la presencia o la ausencia del bien de no mercado, permanezca constante. También podemos hablar de renta equivalente en términos de bienestar (Ferrer-i-Carbonell, 2013). Siguiendo un ejemplo de Fujiwara y Campbell (2011:14), si una reducción del 20 % en las tasas de delincuencia locales aumenta la satisfacción con la vida de una persona en 1 punto, y un aumento de los ingresos familiares de 5.000 libras esterlinas al año, también aumenta su satisfacción con la vida en 1 punto, entonces concluiríamos que el valor de la reducción del 20% en el crimen para ellos es 5.000 libras esterlinas al año. Por tanto, el del BS es el único enfoque directo para realizar la valoración monetaria correspondiente. De acuerdo con Frayman et al. (2024), la satisfacción con la vida como medida de bienestar, resulta muy democrática, pues se deja a cada individuo la tarea de evaluar su propio bienestar. No hay ningún experto que decida cuáles son los indicadores más importantes de un cuadro de mando, sino que se pregunta a los encuestados cuan satisfechos se encuentran con sus vidas. John Richard Hicks propuso dos medidas que mantienen la utilidad constante al nivel inicial, variación y excedente compensatorio, y otras dos medidas que mantienen la utilidad constante a cualquier nivel alternativo planteado por un cambio en el consumo, variación y excedente equivalente. Desde un punto de vista teórico, la valoración monetaria de los bienes de no mercado, desde la perspectiva del BS, se aproxima al método de la variación compensatoria hicksiana (Hicks, 1939); en tanto que ésta consiste en la cantidad de renta que hay que darle (si empeora) o quitarle (si mejora), al individuo para dejarlo con el mismo poder adquisitivo (o mismo bienestar, es decir, sobre la misma curva de indiferencia) que tenía antes del cambio en los precios (se toman como referencia los precios finales), o en el caso de la metodología del BS, ante un cambio en la provisión de un bien no de mercado. 𝐵𝑆 = ( 𝑄 , 𝑀 , 𝑋 ) (5) 57 Definimos el BS del individuo como una función de un bien de no mercado, por ejemplo, horas de cuidado de un paciente 49 (Q), de la renta (M), y un vector de otras variables de control 50 que afectan al BS (X). El valor asociado con un cambio en la cantidad o calidad de un bien de no mercado, que aumenta el bienestar con la provisión de dicho bien, se estima como: 𝐵𝑆 ( 𝑄  , 𝑀  , 𝑋  ) = 𝐵𝑆 ( 𝑄  , 𝑀  − 𝑉𝐶 , 𝑋 ) (6) Donde la variable VC (variación compensatoria) refleja la medida del excedente compensador hicksiano del bienestar asociado con el impacto positivo por el cambio en la provisión, por ejemplo, de un bien de no mercado, de 𝑄 a 𝑄, ya sea porque mejore su cantidad o su calidad. De forma que dicho impacto debe recoger los efectos directos e indirectos por la provisión del bien. Además, el vector de las variables de control (𝑋) podría o no modificarse. Una vez planteado el “valor de traducción” del bienestar al ingreso, la siguiente cuestión que suscita este método de valoración, es la de que un cambio en un bien o mal público no puede valorarse por igual por personas con distintos niveles de ingresos y diferentes niveles de bienestar inicial. Para la superación de dicha dificultad, la guía "Wellbeing Guidance for Appraisal: Supplementary Green Book Guidance"51 (HM Treasury, 2021), plantea dos vías alternativas: la forma funcional lineal y la transformación logarítmica aplicada a la renta. 3.2.2.1. Metodología lineal Desarrollando la ecuación 5, de forma lineal, podemos definir analíticamente el BS de un determinado individuo i de la siguiente manera: 𝐵 𝑆  = 𝛼 + 𝛽  𝑄  + 𝛽  𝑀  + Σ  𝛿  𝑋  + 𝜀  (7) Siendo α una constante; 𝛽 el impacto del bien de no mercado en el BS; 𝑄 el consumo de un individuo i de un bien de no mercado; 𝛽 el impacto del dinero en el BS; 𝑀 el nivel de ingresos 49 Ejemplo tomado de van den Berg y Ferrer‐i‐Carbonell (2007). 50 Las variables de control más comunes son las sociodemográficas, como podrían ser la educación, el género, la edad, la raza o el estado civil. 51 Esta guía, publicada en 2021 por el HM Treasury, el departamento gubernamental del Reino Unido encargado de desarrollar y ejecutar las políticas fiscales y económicas del Gobierno británico, es un documento complementario que ofrece orientación detallada sobre la integración de consideraciones de bienestar en la evaluación de políticas públicas. Explica cuándo, dónde y cómo los conceptos, mediciones y estimaciones de bienestar pueden contribuir a la valoración del impacto social o público, dentro del marco del Green Book. El Green Book, a su vez, es la guía principal del HM Treasury para la evaluación de políticas, programas y proyectos. 64 Figura 2. Concentración temática de los artículos. Fuente: Elaboración propia La literatura existente se ha sintetizado para cada bloque temático. En el anexo 2, que aparece al final de esta memoria, se recogen seis tablas, en las que, por bloque, se recogen los distintos artículos, por orden cronológico (del más antiguo al más moderno); según su materia, los autores de dichas obras, el periodo de tiempo estudiado, la muestra utilizada, el bien de no mercado investigado y el valor monetario estimado. 3.3.2.1. Bibliografía referente al medio ambiente El ámbito en el que se concentran un mayor número de artículos sobre la metodología que estamos analizando, es el medioambiental. De acuerdo con Fleming y Ambrey (2017), los autores de este campo actuaron inicialmente motivados por la necesidad de incluir valores ambientales en el análisis coste-beneficio, encontrado desde entonces una motivación adicional en la ampliación de las cuentas nacionales y en los litigios por daños ambientales. De hecho, las revisiones bibliográficas de las que tenemos conocimiento pertenecen a éste área. La primera de ellas la realizan Welsch y Kühling (2009), explorando el marco teórico, así como la literatura que aplica dicha técnica al ámbito ambiental, en concreto en lo referido a la polución ambiental. Sobre el mismo tema, existe una segunda revisión bibliográfica realizada por Frey et al. (2010). Fleming y Ambrey (2017), realizaron una versión sobre el enfoque de la satisfacción vital para la valoración ambiental y muy recientemente, Ferreira et al. (2024) han publicado un trabajo en el que recogen las principales innovaciones en el uso de la técnica del BS para evaluar bienes de no mercado de tipo medioambiental. Por lo que se refiere al tipo de bienes o males objeto de valoración, pueden distinguirse claramente tres olas en función al momento en el que fueron publicados: El primer bloque, sería el referido a la calidad del aire: Welsch (2002 y 2006) elabora los dos primeros artículos dedicados a la polución, cuantificando la compensación monetaria necesaria por la presencia de altas concentraciones de dióxido de carbono y plomo en el aire. Luechinger 65 (2009), obtuvo que, las reducciones de dióxido de azufre logradas en Alemania entre 1985 y 2003, aumentaron el bienestar medio, tanto como si se duplicasen los ingresos del país. Por el contrario, cuando el coste de la contaminación se estimaba observando los precios diferenciales de la vivienda, el efecto era inferior a una décima parte del estimado mediante el método del bienestar. Ferreira y Moro (2010), Menz y Welsch (2010), Menz (2011), Levinson (2012), y Ambrey et al. (2014) valoran la compensación necesaria por la presencia de partículas de PM1054 en la atmósfera. El segundo bloque de valoración de bienes se refiere a las valoraciones sobre espacios públicos y zonas protegidas en términos de bienestar, y arranca con el artículo de Ambrey y Fleming (2014), quienes valoran en 1.168 $ en ingresos familiares anuales un aumento de 143 m2 en espacios verdes. Para Bertram y Rehdanz (2015), las estimaciones de la tasa marginal implícita de sustitución oscilan entre −16,21 €, para bajos ingresos y alta disponibilidad de espacios verdes a 101,68 €, para altos ingresos y baja disponibilidad de espacios verdes. Tsurumi y Managi (2015) obtienen una disposición marginal a pagar para la cobertura verde entre 100 y 300 m, y entre 300 y 500 m de 93,714 y 160,065 yenes, respectivamente. Por su parte, Krekel et al. (2016) obtienen que, el beneficio neto de bienestar al aumentar en 1 hectárea la cobertura de áreas verdes urbanas en un radio predefinido de 1.000 m alrededor de los hogares oscila entre 729.647 y 910.314 € al año. El tercer bloque, arranca en el año 2016, momento en el que vuelve a aparecer una nueva ola de artículos en materia de impacto ambiental, en especial sobre polución. Así, Barrington-Leigh y Behzadnejad (2016) concluyen que el valor de mejorar la calidad del aire en la mitad de la desviación estándar a lo largo del año es aproximadamente el 4,4% del ingreso anual promedio de los canadienses. Mendoza et al. (2019) estiman que, se precisan entre 50 y 80 $ para reducir una unidad de PM10 y, entre 100 y 160 $ para reducir 2,5 unidades. Por su parte, Sanduijav et al. (2021) calculan que la disposición a pagar anual promedio por una reducción en la concentración media diaria de PM10 de 10 μg/m3 es de 193 dólares americanos. Estos datos subrayan la importancia económica de las medidas de control de la contaminación atmosférica, especialmente en lo que respecta a las partículas en suspensión PM10, que tienen un impacto significativo en la salud pública y el medio ambiente. Dentro del mismo bloque, en otro orden de asuntos, Krekel y Zerrahn (2017) estiman que, la construcción de una turbina eólica en un radio de 4.000 metros provoca externalidades 54 Las PM10 se pueden definir como aquellas partículas sólidas o líquidas de polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento o polen, dispersas en la atmósfera. 66 negativas con un valor monetario entre 564 € y 258 € anuales por hogar afectado. Wang et al. (2017), tomando una escala de clasificación de 10 puntos para la calidad del paisaje urbano, consideran que la disposición a pagar del hogar en promedio alcanza 24.579 ¥ por año, para un aumento de un punto de tal clasificación. Otrachshenko et al. (2022) otorgan un valor a una hipotética desaparición de la Playa de Cristal hecha con desechos en Vladivostok (Rusia) de 3,52 millones de euros. Finalmente, Bravi et al. (2023), con referencia al consumo de tierras y servicios ecosistémicos debido a la ocupación de áreas originalmente agrícolas, naturales o seminaturales, consideran que la disposición a aceptar ingresos relacionados con el consumo de suelo55 es igual a −0,0827 €/m2 en promedio, mientras que el coste social de la pérdida de servicios ecosistémicos es de 0,01% del PIB italiano por año. En este mismo bloque se ha incluido el muy citado artículo de van Praag y Baarsma (2005), quienes estimaron el valor monetario de la molestia causada por el ruido del tráfico aéreo, en el entorno del aeropuerto de Schiphol en Ámsterdam. El valor monetario mensual variaba para un hogar de 17 a 56 €, dependiendo del nivel de ruido. Dado que los precios de los pisos y los alquileres ya internalizan parte de la externalidad causada por el ruido, los valores encontrados por el método subjetivo sólo representan aquella parte que no ha sido internalizada por el mercado. Las variaciones compensatorias en el análisis coste-beneficio de las políticas ambientales tienen un importante campo de aplicación: en el ámbito de la regulación (afectaría a temas actuales, como el cambio climático), y en el de la litigación, tema que exploraremos más en profundidad en el próximo apartado. En la tabla 2.1, recogida en el Anexo 2, se sistematiza todo este cuerpo de literatura y se recoge también toda la información relevante, detallada para cada artículo. 3.3.2.2. Bibliografía referente a catástrofes naturales Se trata de una materia plenamente relacionada con la medioambiental, que también aglutina un elevado número de artículos. Las catástrofes naturales generan impactos sustanciales en el bienestar de las personas, por lo que resulta fundamental la cuantificación de los daños no materiales que generan. El cambio climático ha aumentado su frecuencia, por lo que su prevención ocupa un lugar fundamental en la agenda política. Es por ello que existe un importante interés en la 55 El consumo de suelo es el resultado de la construcción de nuevos edificios y asentamientos, la expansión de la ciudad, el desarrollo de infraestructura, la densificación o la conversión de tierras dentro de un área urbana. En general, se define como el cambio de una cobertura no artificial (suelo natural y no utilizado) a una artificial. 67 monetización de los efectos económicos de dichas catástrofes, para posibilitar el diseño de estrategias de respuesta y mitigación de estas. La cuantificación de los efectos directos e indirectos de estas catástrofes pueden ayudar a los gobiernos en la toma de decisiones sobre adjudicación de recursos, y resulta indispensable para determinar las compensaciones para aquellas personas o colectivos afectados directa o indirectamente por los cambios. En cuanto a la temática de aquellos artículos referidos a la valoración de este tipo de males y sus externalidades negativas, podemos establecer dos bloques diferenciados: En primer lugar, la mayoría de los artículos se centran en valorar los efectos sobre el bienestar de los distintos tipos de catástrofes, en especial las inundaciones (Luechinger y Raschky, 2009; Sekulova y Van den Bergh, 2016; Fernandez et al., 2019; Hudson et al.,2019a; Hudson et al., 2019b); los incendios (Kountouris y Remoundou, 2011; Jones, 2018 y Sarrias y Jara, 2020); los terremotos: tanto el Gran Terremoto de Japón oriental del año 2011 (Rehdanz et al., 2015; Ohtake et al.,2016 y Okuyama e Inaba, 2017) como el Terremoto de Chile del año 2010 (Sarrias y Jara, 2020); y la sequía en zonas rurales (Carroll et al., 2009). Por su parte, von Möllendorff y Hirschfeld (2016) realizan una valoración de aquellos eventos climáticos que consideran extremos. Un segundo bloque temático cuantifica el efecto económico de los tipos de intervención mitigadores, como el del enfoque vecinal (Arrieta et al., 2020), o los mecanismos de transferencia de riesgos, como el seguro obligatorio, con grandes efectos mitigadores (Yoo et al., 2022). De acuerdo con la literatura existente, los fenómenos extremos provocan un gran impacto en la salud física y mental de los ciudadanos. Johnston et al. (2021) valoran en 52.300 dólares australianos el efecto negativo sobre el BS individual de los incendios forestales en el estado de Victoria (Australia). Esto corresponde al 80% del ingreso anual promedio de un adulto empleado a tiempo completo en dicho Estado. Para una información más detallada véase la tabla 2.2, en el Anexo 2. 3.3.2.3. Bibliografía referente a políticas públicas y macromagnitudes Esta rama de la literatura busca establecer la relación entre el funcionamiento del gobierno y el BS de sus ciudadanos, para lo que se centra en las decisiones estratégicas que dicho gobierno toma, en cómo selecciona las políticas públicas y en la calidad de su gestión. El número de artículos sobre políticas públicas es limitado, aunque el enfoque del BS es adecuado para su análisis, siendo las políticas tan variadas como las finalidades que se pretenden lograr con ellas, 68 llegando a conclusiones en bienestar, sopesando los efectos positivos y negativos de una determinada política sobre la población. La mayoría de los artículos de este bloque se refieren al empleo, ya sea desde el plano macroeconómico como microeconómico. Los primeros autores que investigaron en esta área lo hicieron desde el plano macroeconómico; así, Di Tella et al. (2001) y Wolfers (2003), se plantearon los posibles intercambios entre inflación y desempleo, si bien obtuvieron resultados muy diferentes: en el primer artículo se concluyó que las personas harían un intercambio de un punto porcentual de desempleo, para que no aumentase la inflación en 1,7 puntos. Por otro lado, Wolfers (2003) estimó que un punto más de desempleo equivale a casi cinco puntos más de inflación en el bienestar de la población. Por lo que se refiere a la perspectiva microeconómica, resulta evidente la relación entre empleo y bienestar ya sea por los efectos que produce obtenerlo (relaciones personales, consumo de tiempo…), como las repercusiones de perderlo (desempleo, jubilación…).Utilizando la metodología del BS, Luttmer (2005) estimó (en un artículo dedicado a los efectos sobre el bienestar del incremento de los ingresos de las personas que nos rodean) que la pérdida del propio empleo tiene un coste de 30.000 $ al año por causas no salariales, tales como el uso estructurado del tiempo, la actividad, el contacto social, el propósito colectivo y el estatus. Por su parte, Fujiwara (2013) encontró que, el superávit compensatorio por desempleo es de aproximadamente 10.700 £ por año, mientras que para Blanchflower y Oswald (2004) el coste del desempleo sería de 60.000 $ al año (además de las pérdidas de salario). Por lo que se refiere a las condiciones ambientales en el trabajo, García-Mainar et al. (2015), concluyeron que, un empleado está dispuesto a pagar una media de 530 € al año por una mejora puntual de la ventilación del aire en el lugar de trabajo, y alrededor de 1.800 € anuales en el caso de la escala de ruido autopercibido. Las cifras representan, respectivamente, el 3,5% y el 12,5% del promedio anual de renta. En lo referente a las políticas públicas, en el ámbito de los ingresos, Gruber y Mullainathan (2005) concluyen que los incrementos en los impuestos aumentan la felicidad declarada por las personas que fuman. Aunque bajo el modelo de adicción racional, los impuestos a los cigarrillos empeoran la situación de los fumadores habituales, sin embargo, estos se benefician de los impuestos, ya que proporcionan un valioso dispositivo de autocontrol. Con respecto a la política energética, Welsch y Biermann (2014) investigan sobre las preferencias de los europeos sobre suministro eléctrico, encontrando que, una sustitución de 1 69 punto porcentual de energía nuclear por electricidad basada en gas, corresponde a un aumento del ingreso familiar anual de 790 € y si la sustitución es por energía solar o eólica, equivale a un aumento de la renta anual del hogar de 1.075 €. Li et al. (2019), analizan la variedad de impactos que la minería del carbón tiene sobre la satisfacción con la vida de las comunidades anfitrionas en Shanxi, China. Por un lado, la minería del carbón puede proporcionar empleos y oportunidades de negocios a las personas en las comunidades anfitrionas que se ven afectadas por su proximidad geográfica a la mina o por el impacto directo o indirecto de ésta, lo que a su vez puede aumentar su bienestar económico y, por lo tanto, su satisfacción con la vida. Por otro lado, la minería del carbón también puede tener efectos negativos en la salud de las personas y en el medio ambiente, lo que puede disminuir su satisfacción con la vida. En general, el estudio encontró que los impactos negativos de la minería del carbón en la satisfacción con la vida eran más fuertes que los impactos positivos. En cuanto a la valoración de servicios básicos, Arrosa y Gandelman (2016) proporcionan estimaciones monetarias del valor percibido de diferentes infraestructuras. Según su estudio, el acceso a la electricidad se valora en 1.251 $, el acceso al agua en 1.315 $, y la electricidad en la eliminación de basura en 394 $. Estas cifras subrayan la importancia que los individuos otorgan a los servicios energéticos y de infraestructura básica en su bienestar percibido. Otro tipo de políticas que se han analizado desde la perspectiva del BS, son las referentes a vivienda y urbanismo. Dolan y Metcalfe (2008), determinan que el valor que cada hogar otorga a una política de regeneración urbana es de 6.400 £; mientras que Smith y Davies (2020) realizan valoraciones en materia de vivienda; de forma que, si se encuentran en mal estado, supondría un coste entre 6.776 $ y 16.654 $, y si la casa está fría, entre 3.590 $ y 10.460 $. Finalmente, por lo que se refiere al funcionamiento del Gobierno, Welsch (2008), estima que el efecto directo de la corrupción asciende a 600 $ por persona al año y el indirecto a 300 $. Por su parte, el estudio de Suriyanrattakorn y Chang (2021) tiene como objetivo explorar el concepto de confianza en el gobierno y su impacto en el bienestar, utilizando el enfoque de BS. Encontraron que la confianza en el gobierno tiene un impacto positivo significativo en el BS, aunque no se observó el mismo efecto en medidas objetivas de bienestar. El estudio también reveló que la confianza en el gobierno estaba positivamente asociada con la confianza social, la participación política y la satisfacción comunitaria. Los autores sugirieron que la confianza en el gobierno debe considerarse como un factor importante en la formulación de políticas y la gobernanza. En general, el estudio destaca la importancia de dicha confianza en el gobierno 70 para el bienestar individual y social. También enfatiza la necesidad de utilizar un enfoque multidimensional para medir el bienestar, ya que las medidas subjetivas y objetivas pueden revelar diferentes aspectos del bienestar, que pueden informar las decisiones políticas. Para una información más detallada sobre la bibliografía referente a políticas públicas y macromagnitudes véase la tabla 2.3, en el Anexo 2. 3.3.2.4. Bibliografía referente a delincuencia y desgracias personales Este ámbito de la bibliografía se centra en aquellos fenómenos de mayor impacto en el malestar de los ciudadanos: la delincuencia a la que se ven expuestos y sus propias desgracias personales, de ahí el elevado valor monetario que los individuos otorgan a su evitación. Así, Cohen (2008) considera que un robo en una casa supone a sus moradores el mismo impacto (negativo) en el bienestar, que (positivo) supone un ingreso de casi 85.000 $. Ambrey et al. (2012) estiman que, en promedio, una persona está implícitamente dispuesta a pagar 3.213 $ anuales para disminuir el nivel anual de delitos contra la propiedad, en un delito por cada 1.000 residentes en su área local. Esto equivale a una disposición a pagar per cápita de 1,236 $. Por su parte, Brenig y Proeger (2018) fijan en 21.790 euros la pérdida de bienestar sufrida por las víctimas de delincuencia. Además, se valoran en 14.923€, o el 52% del salario, el pasar de una situación de inseguridad a una de seguridad. La imposibilidad de relacionar el coste humano derivado de la pérdida del disfrute de la vida o la salud de la víctima, así como el dolor de ésta y de sus familiares con transacciones reales de mercado, obliga a utilizar métodos de valoración de bienes de no mercado para, por ejemplo, determinar el valor de indemnizaciones pagadas a la víctima o a sus familiares, derivadas de la responsabilidad extracontractual en accidentes. Así, desde la perspectiva del BS, Oswald y Powdthavee (2008) examinaron el efecto, a lo largo del tiempo, del luto por la muerte de seres queridos, con diversas medidas de BS, teniendo en cuenta el efecto de la adaptación, concluyendo que el duelo afecta al bienestar por el siguiente orden: pareja, hijos y padres, afectando más a mujeres que a hombres (salvo por la muerte de la pareja). Por lo que se refiere al terrorismo, éste conlleva la pérdida de vidas humanas, la destrucción de infraestructuras, el aumento de la percepción de inseguridad, o la caída de los mercados financieros. El terrorismo afecta de forma negativa a la satisfacción con la vida reportada por los individuos. Este efecto es robusto cuando se controla por la posible simultaneidad del terrorismo y las malas condiciones económicas (véase Frey et al., 2009). 71 Uno de los principales usos de este cuerpo de literatura, se refiere a su aplicabilidad para cuantificar el coste humano en la valoración económica de los efectos de determinadas políticas (por ejemplo, lucha contra la violencia de género, seguridad vial o política antidrogas). Por ejemplo, Santos (2013) estima el coste de la violencia en las víctimas de género entre 27.000 £ y 70.000 £, y Maccagnan et al. (2020) cuantifica el coste, en términos de bienestar, para los consumidores de drogas, entre 4.000 £ y 5.600 £ por año. Para una información más detallada véase la tabla 2.4, en el Anexo 2. 3.3.2.5. Bibliografía referente a relaciones sociales y uso del tiempo Dentro de este bloque, los artículos pueden clasificarse en cinco subgrupos: en primer lugar, los referentes a las relaciones sociales, respecto a las cuales la literatura ha proporcionado evidencia sobre su vinculación con el bienestar56. En segundo lugar, el que relaciona el bienestar con las actividades de voluntariado. En tercer lugar, se encuentran los artículos vinculados con la cultura; en cuarto, aquellos que se refieren al ocio, y en quinto, los que valoran pérdidas de tiempo. Así, con respecto a los artículos sobre las relaciones personales, en primer lugar, se investigó en el ámbito de la familia. Clark y Oswald (2002) hallaron que el matrimonio (en comparación con la soltería) supone alrededor de 70.000 £. Este resultado es coherente con Qari (2014), quien diferencia por sexos determinando un valor para las mujeres de 36.000$ y para los hombres de 84.000 $ al año. Clark y Oswald (2002) también calculan el valor de la separación (-70.000 £ al año, aproximadamente), y el valor del empleo (276.000 £) al año. Por otro lado, Blanchflower y Oswald (2004) estimaron un matrimonio duradero (en comparación con la viudez como experimento "natural"), en 100.000 $ al año. El coste del desempleo sería de 60.000 $ al año (además de las pérdidas de salario). En cuanto a los amigos, Powdthavee (2008) considera que, un aumento en la frecuencia de interacción con los amigos tiene un valor de 85.000 £ por año. En segundo lugar, respecto al voluntariado, la literatura concluye que no sólo contribuye a la satisfacción general con la vida, sino también con ámbitos específicos como la satisfacción con la salud, el trabajo, los ingresos y el tiempo libre. A este respecto, van den Berg y Ferrer-iCarbonell (2007) monetizan el valor de los cuidados de pacientes a domicilio por voluntarios entre 8 y 9 euros la hora, si el cuidador es un familiar del paciente, y de 7 a 9 euros si no lo es. Fujiwara et al. (2013), desde la perspectiva del que ejerce la actividad del voluntariado, estiman 56 Véase Amati et al. (2018). 72 que el valor que los voluntarios frecuentes asignan al voluntariado es de alrededor de 13.500 £ por año. Desde esa misma perspectiva, Thormann, et al. (2022) encontraron que los valores monetarios asignados a las horas de voluntariado variaban según los dominios de la vida estudiados (vida, salud, trabajo, ingresos y ocio). El valor monetario, en términos de satisfacción con la vida, se estima entre 14 y 21 € por hora, mientras que en términos de satisfacción con el ocio los valores son más altos (46-47 € por hora). Con respecto al voluntariado en el deporte, Kokolakakis et al. (2024) encuentran que el valor monetario para un voluntario que dedica una media de 8,7 horas, durante un período de cuatro semanas, es de 16 a 50 € por hora, lo que equivale a entre 1.700 y 5.200 € por hora año, dependiendo de la nacionalidad del voluntario. Relacionando los dos primeros bloques, Fujiwara (2012) halló que participar en el aprendizaje de adultos tiene efectos positivos significativos en las relaciones sociales, la probabilidad de participar en trabajo voluntario, la salud individual y la empleabilidad. A su vez, estos cuatro dominios tienen impactos positivos en el bienestar individual. Este estudio concluye que, para los adultos, participar en un curso a tiempo parcial conduce a mejores relaciones sociales, que tienen un valor de 658 £ para el individuo; una mayor probabilidad de que las personas se ofrezcan como voluntarios de forma regular, lo que tiene un valor de 130 £; así como a mejoras en la salud, que tienen un valor de 148 £ y una mayor probabilidad de encontrar un empleo y/o permanecer en él, lo que tiene un valor de 224 £ para el individuo. Respecto a la cultura, Del Saz-Salazar et al. (2019) utilizan el enfoque del BS para valorar los Archivos y Colecciones de Arte Contemporáneo de la Facultad de Bellas Artes de la ciudad de Cuenca en España. Comparan el método de valoración de la satisfacción con la vida con una estimación de valoración contingente, y encuentran que la disposición a pagar es similar en ambos enfoques. Así, obtienen que el valor del uso futuro de dichas instalaciones para cada habitante de Cuenca es de 38,80 €. Por su parte, Baldin y Bille, (2023) estimaron la pérdida por el cierre de organizaciones culturales en pandemia, cifrándola en 18.336 euros para los espectadores de teatro y 26.922 € para los espectadores de museos. En cuanto a los visitantes de los museos en general, el valor monetario medio de la pérdida de bienestar por cada visita perdida al museo es de alrededor de 4.425 €. Por lo que se refiere al ocio, Fujiwara et al., (2014), cuantificaron el valor que para el individuo tienen determinadas actividades: ir a bailar tiene el valor más alto (1.671£ al año), seguido de nadar (1.630£ al año), y visitar bibliotecas (1.359£ al año). En el ya citado artículo de Thormann, et al., (2022) se cuantifica el valor de una hora de deporte entre 18,73 y 11,05€. 73 Recientemente, Wheatley y Bickerton (2024) han proporcionado estimaciones de los valores monetarios de los beneficios de BS de las actividades de ocio tras la COVID-19. Así, los eventos artísticos y los deportes de intensidad moderada generan importantes beneficios de bienestar en todas las medidas de satisfacción, con valores estimados de satisfacción con la vida de 2.667 £ y 2.133 £, respectivamente. Visitar museos supone 2.317 £ y el ocio 1.056 £. Para concluir, Dolan et al. (2019) estimaron que, albergar los juegos olímpicos equivale a un incremento de los ingresos en 1.060 $, por hogar. Finalmente, con respecto a aquellos artículos que cuantifican las pérdidas de tiempo, Anderson et al. (2016), en referencia a la congestión derivada del tráfico, valoran en 0,34 $ por día el disminuir la demora del viaje en un 1%. Con respecto al tiempo perdido viendo la televisión, Okuyama (2019) calcula que, el deterioro en la satisfacción con la vida debido a un aumento de una hora en la visualización de transmisiones de la radiodifusión pública entre semana es equivalente a un coste monetario de 996.000 JPY. En cuanto al uso del tiempo, y el deterioro en el bienestar por cambios en sus patrones, Kuehnle y Wunder (2016) estimaron que las personas sufren un deterioro de vida la primera semana después del cambio de hora en primavera, de forma que en Alemania las personas tendrían que aumentar un 10% su salario para mantener el nivel de vida, y en Reino Unido un 34%. Por su parte, Krekel & MacKerron (2023), siguiendo la propuesta del economista Francis Y. Edgeworth de medir las experiencias hedónicas de las personas en su vida diaria, utilizaron una aplicación para móviles57 que, durante ocho años, preguntó aleatoriamente a un panel de 30 936 residentes del Reino Unido sobre sus sentimientos y actividades momentáneas para estimar el valor del tiempo, obteniendo un valor de 12,2 £ (15,3 $) por hora de espera, 8,4 £ (10,5 $) por hora de viaje y 17,2 £ (21,5$ ) por hora de espera durante el viaje (por ejemplo, debido a un atasco) El tiempo es un concepto directamente relacionado con la libertad de tomar decisiones en la vida, y dicha libertad produce satisfacción vital58. Esta libertad se manifiesta en la facultad de poder priorizar libremente en qué actividades dedicar nuestro tiempo en función de la satisfacción que éstas nos reportan (del tipo de si es más recomendable trabajar más horas, o pasar más tiempo con familiares y amigos). Este tipo de decisiones son relevantes no sólo a 57 Se trata de la aplicación móvil Mappiness, desarrollada por los Profesores George MacKerron y Susana Mourato de la London School of Economics, y su objetivo es entender de qué forma se ve afectada la satisfacción con la vida de sus usuarios en función de las características de su entorno actual, como la contaminación del aire, el ruido y los espacios verdes. (MacKerron &Mourato, 2013). 58 Ya se ha visto en el capítulo segundo que la libertad para tomar decisiones es una de las seis variables clave empleadas para la construcción del Índice Mundial de Felicidad. 80 La ecuación para calcular los QALY se puede resumir de la siguiente manera: 𝑄𝐴𝐿𝑌 = 𝑈 ∗ 𝑇 (13) Donde U representa el valor de utilidad o calidad de vida (en una escala de 0 a 1, donde 1 es salud perfecta y 0 es equivalente a la muerte) y T es el tiempo vivido en ese estado de salud (en años). Por ejemplo, si un paciente vive 2 años con una calidad de vida estimada en 0.8, el cálculo sería: QALY=0.8×2=1.6. Esto significa que el paciente ha acumulado el equivalente a 1.6 años de vida en salud perfecta El uso de los QALY plantea dos problemas principales: el primero relacionado con la naturaleza hipotética de la obtención de valores (Dolan, 2008), y el segundo, que sólo se refiere a los cambios relacionados con la salud experimentados por el paciente. El WELLBY, por el contrario, incluye la evaluación general de la vida de las personas o sus experiencias hedónicas en el día a día. A diferencia de los QALY, a las personas no se les pide que hagan concesiones hipotéticas, sino que se les encuesta sobre su bienestar a medida que avanzan en sus vidas. De acuerdo con Dolan (2021), cuando existe un motivo para una intervención pública (por ejemplo, la COVID 19) y se utilizan planes o políticas públicas (como la prohibición de salir de las casas), existe una finalidad deseada, cual es reducir la mortalidad, pero también existen una serie de efectos en el corto y medio plazo (soledad, enfermedades mentales…). Es por esto que se deben cuantificar cada uno de esos efectos, agregando los costes y beneficios de todos los sectores a corto y largo plazo en una sola métrica (QALY). Una vez monetizados los beneficios y las pérdidas, se podrán comparar los costes, con mecanismos tales como el análisis coste-beneficio o análisis coste-efectividad. En el contexto del Reino Unido, NICE utiliza un umbral entre £20,000 y £30,000 por QALY ganado para determinar si una intervención es coste-efectiva. Este enfoque permite asignar recursos sanitarios limitados a intervenciones con mayor impacto relativo en cantidad y calidad de vida. Aunque los QALY son una herramienta consolidada en economía sanitaria, su enfoque limitado a aspectos relacionados con la salud puede ser complementado por métricas más integrales como los WELLBY. Esto resulta especialmente relevante cuando se evalúan políticas públicas con efectos multidimensionales sobre el bienestar humano. 81 3.5. Reflexiones finales En la economía, en general, y en las políticas públicas, en particular, se generan bienes y males, algunos de los cuales no tienen valoración monetaria en el mercado. Para solventar esta deficiencia, y para realizar, por ejemplo, un análisis coste-beneficio, se ha recurrido a los métodos de las preferencias declaradas y reveladas. Junto a ellos, y de forma complementaria, actualmente cuenta con mucho predicamento el enfoque del BS, utilizado por primera vez por Ferrer-i-Carbonell y van Praag (2002). Las políticas generan consecuencias en el bienestar, que son en parte inobservables cuando se utilizan medidas tradicionales de progreso económico y social, como la renta individual o nacional. Así que las medidas de BS se convierten en claves en la investigación de la evaluación de programas, pues ponen el foco en el individuo, dando un insumo para la evaluación de políticas públicas. Ya que los individuos valoran subjetivamente los resultados, y dado que parecen verse afectados por las principales intervenciones de políticas, las medidas de BS desempeñan un papel cada vez más importante en la toma de decisiones y en la evaluación de las políticas públicas. En este capítulo se ha realizado una sistematización de la literatura relativa a la valoración de los bienes de no mercado, basada en el enfoque del BS. Son tan diversos los bienes contemplados, que la literatura se encuentra muy dispersa. Sin embargo, las diferencias en las características de los bienes no impiden que la metodología empleada para valorar un bien sea extrapolable a otro completamente diferente. En concreto, hemos extraído, de forma minuciosa, los principales hallazgos obtenidos en el ámbito ambiental, las políticas públicas, las catástrofes naturales, las relaciones personales, el uso del tiempo y la salud. La declaración PRISMA-2020 acredita la fiabilidad y transparencia de la metodología utilizada, por lo que estos hallazgos facilitan a los responsables de la formulación de políticas evaluar su aplicabilidad, en sus entornos respectivos. La exploración de una posible respuesta a la pregunta de investigación de nuestro trabajo, nos lleva a concluir la utilidad de la síntesis del estado del conocimiento sobre el enfoque del BS, para la valoración de los bienes de no mercado. Entre los mismos se encuentran los bienes públicos, así como las distintas externalidades negativas y positivas; lo que puede orientar el diseño y la evaluación de distintas políticas públicas. Además, todos los artículos analizados tienen una metodología homogénea que resulta contrastada. Hemos comprobado, por ejemplo, que existen áreas (fundamentalmente las del medio ambiente y las de la salud), en las que se concentran un mayor número de artículos. Sin embargo, también hemos puesto de manifiesto que esta metodología puede aplicarse a una gran variedad de bienes o males de no mercado. 82 Las implicaciones de la economía de la felicidad para el diseño y la evaluación de las políticas públicas, resultan muy relevantes e innovadoras. No obstante, el hecho de utilizar en la valoración de una política la perspectiva del BS, no tiene por qué significar que sea la única métrica posible en la toma de decisiones. Así, puede consistir en un método que complemente a los demás métodos existentes, a la hora de realizar dicha evaluación. En cuanto a las posibles extensiones del análisis, en primer lugar, sería pertinente aplicar el estudio a otros países, ya que la mayoría de los artículos existentes se centran en aquellos con los PIB per cápita más elevados. Además, para enriquecer la investigación, sería recomendable no limitarse a un único país, sino comparar el valor de un mismo bien de no mercado en diferentes contextos geográficos y culturales, para identificar patrones y diferencias en la percepción del BS. Por lo que respecta a las posibles mejoras en relación con las revisiones bibliográficas, aunque la presente supera a las anteriores al realizar una revisión exhaustiva de la bibliografía y no limitarse a un solo tipo de bienes, sería conveniente homogeneizar las valoraciones monetarias de los bienes de no mercado, utilizando unidades de medida y períodos temporales comparables. Asimismo, para otorgar mayor solidez a la investigación, sería necesario contrastar las valoraciones obtenidas mediante el enfoque del BS con aquellas derivadas de los métodos tradicionales de valoración monetaria, es decir, a través de las preferencias, ya sean reveladas o declaradas. Por lo que se refiere a las limitaciones y lagunas presentes en la bibliografía analizada, es esencial superar las deficiencias en la estimación de futuros cambios de política. Actualmente, la capacidad de valorar estos cambios depende de la observación de eventos similares ocurridos en el pasado. Otra limitación importante es que el BS es más adecuado para medir cambios significativos que impactan claramente en este, mientras que los cambios marginales podrían resultar indetectables debido a la naturaleza limitada de las escalas del BS (habitualmente, de 0 a 10). Algunos investigadores han probado con escalas más amplias, como de 0 a 100, lo que plantea la duda de si los encuestados pueden determinar con precisión su nivel de BS en escalas tan detalladas. En cuanto a las posibles extensiones en la aplicabilidad de estos artículos, con lo aportado en esta revisión bibliográfica se ofrecen los elementos esenciales para elaborar guías para los gobiernos (nacionales, regionales o locales), para el diseño y evaluación de las políticas públicas, basadas en la Economía del BS63. Además, poder cuantificar el valor monetario de 63 Como la ya citada guía "Wellbeing Guidance for Appraisal: Supplementary Green Book Guidance" (HM Treasury, 2021), del Gobierno Británico. 83 bienes de no mercado ayuda a la ciudadanía a poner en valor los bienes públicos, que no son gratuitos, sino que, a diferencia de los privados, han de financiarse con los impuestos y otros ingresos con los que contribuyen todos los ciudadanos. Es por esto que, Pinho y Madaleno (2024), consideran que los estudios de esta naturaleza podrían ser valiosos para alentar a los responsables de tomar decisiones públicas a diseñar mejores políticas de comunicación con los contribuyentes, para reforzar su confianza en las instituciones. Finalmente, se deben incluir nuevos sectores de políticas públicas, como la cohesión territorial, el impacto de la participación ciudadana, las políticas de digitalización y tecnológicas, y la materia fiscal. Respecto a esta última, aunque existen estudios que vinculan los tributos al BS, como los de Gruber y Mullainathan (2005), Oishi et al. (2012) y Grimes et al. (2016), ninguno de ellos utiliza un enfoque de valoración monetaria basado en los microdatos de BS. Por ejemplo, conocer los ingresos a los que una persona está dispuesta a renunciar a cambio de una buena cobertura médica, podría servir para estimar la disposición a pagar más impuestos para fortalecer el sistema sanitario público. Figura 4. Posibles extensiones en el enfoque del BS, como herramienta para valorar bienes públicos y de no mercado Fuente: Elaboración propia. 84 CONCLUSIONES En esta tesis se subraya la relevancia del bienestar subjetivo (BS) en las políticas públicas, utilizando para ellos tres enfoques complementarios: la historia del pensamiento económico, el análisis de los ingresos públicos y una revisión sistemática de la literatura sobre la valoración de bienes de no mercado. Cada capítulo ha permitido abordar cuestiones clave, desde los obstáculos históricos para la incorporación del BS en el ámbito económico, hasta su relación con la progresividad fiscal y su potencial como herramienta para la toma de decisiones en políticas públicas. Las preguntas de investigación planteadas han guiado el análisis, y han permitido extraer conclusiones sobre el papel del BS en la economía. En relación con el primer objetivo, que buscaba identificar los obstáculos que han impedido la integración del BS en la economía a lo largo del siglo XX, se ha explorado la coexistencia de la utilidad cardinal y ordinal en la historia del pensamiento económico. Se ha constatado que la transición de la utilidad cardinal a la ordinal, impulsada por Pareto y consolidada por Hicks y Allen, llevó a la exclusión de la psicología y la felicidad del análisis económico. Esta evolución respondió a la pregunta sobre el impacto de la teoría de la utilidad ordinal de Pareto en la exclusión de estos elementos, durante el siglo XX. La investigación ha revelado cómo la adopción generalizada de la utilidad ordinal centró el análisis en el orden de las preferencias, dejando de lado las mediciones cardinales de satisfacción o felicidad. Sin embargo, la economía de la felicidad ha emergido, en las últimas décadas, como un complemento valioso a la teoría económica tradicional. Esto responde a la pregunta sobre cómo la teoría recibida, centrada en la utilidad ordinal y los datos objetivos, puede complementarse con la economía de la felicidad, basada en la utilidad experimentada y los datos subjetivos. Esta integración ofrece una perspectiva más amplia sobre el bienestar individual y colectivo, permitiendo una comprensión más completa del comportamiento del consumidor y el bienestar social. El segundo objetivo, ha consistido en analizar cómo influye la progresividad fiscal en el BS a nivel de país. Se ha obtenido una correlación significativa entre ambos, especialmente en relación con los tipos impositivos altos. Esto responde directamente a la pregunta sobre la relación entre los tipos marginales del impuesto sobre la renta (superior e inferior), y la satisfacción con la vida en distintos países. Se encontró que un tipo impositivo alto tiene una fuerte influencia positiva sobre el bienestar subjetivo, mientras que no se encontró relación significativa con un tipo impositivo bajo. 85 Estos hallazgos tienen implicaciones importantes para el diseño de las políticas fiscales. Sugieren que los sistemas tributarios progresivos, que gravan más fuertemente a los ingresos altos, pueden contribuir positivamente al bienestar general de la población. La metodología empleada, que incluye el análisis de componentes principales, ha permitido aislar el efecto de la progresividad fiscal de otras variables relacionadas con la satisfacción con la vida. El tercer objetivo se ha enfocado en analizar cómo la valoración de bienes de no mercado, desde el enfoque del BS, puede contribuir a la evaluación de las políticas públicas. En esta tesis se ha demostrado que el enfoque del BS puede superar las limitaciones de los métodos tradicionales en la valoración monetaria de bienes públicos y externalidades, al proporcionar una medida directa del impacto de estos bienes en la satisfacción y calidad de vida de las personas. La revisión sistemática de la literatura, basada en el enfoque del BS, ha generado hallazgos significativos en múltiples ámbitos, desde principios del siglo XXI. En el ámbito ambiental, se ha analizado el impacto de la calidad del aire, los espacios verdes y el cambio climático en el bienestar. Respecto a las catástrofes naturales, se han estudiado sus efectos sobre la calidad de vida, así como el papel de distintas estrategias de mitigación de las mismas. También se ha explorado la relación entre el funcionamiento gubernamental y el BS, además del impacto de la delincuencia y las desgracias personales. Asimismo, se ha examinado cómo diversas actividades y la distribución del tiempo influyen en la felicidad, mientras que en el ámbito de la salud se han evaluado los efectos de distintas condiciones y políticas sanitarias en la satisfacción con la vida. En cuanto a las relaciones personales, la literatura destaca la importancia de los vínculos sociales y familiares en el bienestar subjetivo. La adopción de la declaración PRISMA-2020 garantiza la transparencia y solidez metodológica del estudio, fortaleciendo la fiabilidad de los resultados y su aplicabilidad en la toma de decisiones estratégicas Esta revisión sistemática contribuye significativamente a orientar el diseño de políticas públicas, respondiendo a la pregunta sobre cómo puede una revisión de este tipo guiar el diseño de políticas. Permite identificar las áreas donde las intervenciones tienen mayor impacto en el bienestar, proporcionando una base sólida para la toma de decisiones. Además, la adopción de métricas como el WELLBY (Well-Being-Adjusted Life-Years) facilita la comparación de los efectos de diferentes políticas a nivel internacional, ofreciendo una herramienta valiosa para los responsables políticos. 86 En conclusión, esta investigación ha demostrado que la integración del enfoque del BS, en la evaluación de políticas públicas, ofrece una perspectiva más completa y centrada en el ser humano, complementando los métodos tradicionales y permitiendo una asignación más eficiente de recursos para mejorar el bienestar social. Este enfoque no solo permite una mejor comprensión de los factores que influyen en la calidad de vida de las personas, sino que también proporciona herramientas valiosas para diseñar políticas más efectivas y orientadas al bienestar colectivo. La investigación subraya la importancia de continuar explorando la aplicación del BS en diversos contextos, como la automatización del trabajo, la reducción de las horas laborales, la salud mental y los conflictos geopolíticos. Además, destaca la necesidad de establecer vínculos más explícitos entre los gastos e ingresos públicos y su impacto en el bienestar, lo que requiere un mayor apoyo político para la recopilación y análisis de microdatos detallados sobre el bienestar de la población. Finalmente, se enfatiza la importancia de comunicar eficazmente estos hallazgos a la ciudadanía. Una comprensión clara de cómo los bienes públicos y las políticas fiscales contribuyen al bienestar colectivo podría fomentar una mayor aceptación y satisfacción con respecto a las contribuciones fiscales, fortaleciendo así el contrato social y mejorando la percepción pública de las políticas gubernamentales. Este enfoque integral del BS no solo enriquece el análisis económico, sino que también tiene el potencial de transformar la forma en que se diseñan, implementan y evalúan las políticas públicas, con el objetivo último de mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos. 87 Anexos Anexo1 TABLA 1.1. CÁLCULO DE LA PROGRESIVIDAD. PAÍSES INCLUIDOS. País TMI TMS PF País TMI TMS PF País TMI TMS PF Albania 13 23 10 Grecia 22 45 23 Nicaragua 15 30 15 Argentina 5 35 30 Guatemala 5 7 2 Níger 30 30 0 Australia 19 45 26 Guinea 5 40 35 Nigeria 7 24 17 Austria 25 55 30 Honduras 15 25 10 Noruega 18,5 38,2 19,7 Azerbaiyán 14 25 11 Hungría 15 15 0 Panamá 15 25 10 Bangladesh 10 30 20 India 5 35,88 30,88 Paraguay 8 10 2 Bielorrusia 13 13 0 Indonesia 5 30 25 Perú 8 30 22 Bélgica 25 50 25 Irán 10 20 10 Filipinas 20 35 15 Benín 10 30 20 Irlanda 20 40 20 Polonia 17 32 15 Bolivia 25 25 0 Italia 23 43 20 Portugal 14,5 48 33,5 Bosnia y Herzegovina 10 10 0 Costa de Marfil 2 36 34 Rumanía 10 10 0 Botsuana 5 25 20 Japón 5 45 40 Ruanda 20 30 10 Brasil 7,5 27,5 20 Kazajistán 10 10 0 Senegal 20 40 20 Bulgaria 10 10 0 Kenia 10 30 20 Serbia 10 10 0 Burkina Faso 12,1 25 12,9 Kirguistán 10 10 0 Sierra Leona 15 30 15 Camerún 5 35 30 Letonia 20 31,4 11,4 Eslovaquia 19 25 6 Canadá 15 33 18 Líbano 4 21 17 Eslovenia 16 50 34 Chad 10 30 20 Lesoto 20 30 10 Sudáfrica 18 45 27 88 Chile 4 35 31 Liberia 5 25 20 Corea del Sur 6 42 36 Colombia 19 39 20 Lituania 20 32 12 España 19 45 26 Comoras 5 30 25 Luxemburgo 8 42 34 Sri Lanka 4 24 20 Congo 1 40 39 Macedonia 10 10 0 Esuatini 20 33 13 Costa Rica 10 25 15 Madagascar 20 20 0 Suecia 30 52 22 Croacia 24 36 12 Malaui 15 30 15 Suiza 0,77 11,5 10,73 Dinamarca 8 56,4 48,4 Malasia 1 28 27 Tanzania 9 30 21 República Dominicana 15 25 10 Malí 3 3 0 Tailandia 5 35 30 Ecuador 5 35 30 Mauritania 15 40 25 Togo 0,5 35 34,5 El Salvador 10 30 20 Mauricio 10 15 5 Túnez 1 36 35 Estonia 20 20 0 Méjico 1,92 35 33,08 Turquía 15 35 20 Etiopía 10 35 25 Moldavia 12 12 0 Uganda 10 30 20 Finlandia 6 31,25 25,25 Mongolia 10 10 0 Ucrania 18 18 0 Francia 14 45 31 Montenegro 9 11 2 Reino Unido 20 45 25 Gabón 5 35 30 Mozambique 10 32 22 Estados Unidos 10 37 27 Gambia 5 25 20 Myanmar 5 25 20 Uruguay 10 36 26 Georgia 20 20 0 Namibia 18 37 19 Uzbekistán 12 12 0 Alemania 14 45 31 Nepal 1 36 35 Zambia 25 37,5 12,5 Ghana 5 30 25 Países Bajos 18,65 51,95 33,3 Zimbabue 20 45 25 Fuente: Elaboración propia. 89 TABLA 1.2. COMUNALIDADES DE LA VARIABLE PROGRESIVIDAD. Inicial Extracción Zscore(Progresividad) 1,000 ,950 Zscore: PIB Pc 1,000 ,888 Zscore: Apoyo social 1,000 ,777 Zscore: Esperanza vida 1,000 ,863 Zscore: Libertad 1,000 ,600 Zscore Generosidad 1,000 ,475 Zscore: Corrupción 1,000 ,728 Zscore: GINI 1,000 ,340 Zscore: Confianza gobierno 1,000 ,796 Método de extracción: análisis de componentes principales. Fuente: Elaboración propia. 96 satisfacción con la vida equivalente a una reducción anual en los ingresos de 18.000 $. Luechinger y Raschky (2009) 1973– 2004 56 inundaciones importantes en 17 países OCDE Inundaciones La disposición adicional a pagar promedio para la prevención de un evento seguro en la región de residencia es 6.505 $, o el 23,7% del promedio ingreso del hogar. Para una reducción de la probabilidad de una inundación en un 2,6%, un individuo estaría dispuesto a pagar 195 $, o alrededor del 0,7% del ingreso anual del hogar. Kountouris y Remoundou (2011) 1986–1993 y 2001–2003. Portugal, España, Italia y las regiones mediterráneas de Francia. Incendios El coste medio anual por hogar estimado como consecuencia de incendios forestales es de 2.900 € en España, 317 € en la zona mediterránea francesa, 1.778 € en Italia y 3.165 € en Portugal. Rehdanz et al. (2015) 2011 5.979 encuestados en Japón Gran Terremoto de Japón oriental La caída de la felicidad vital en los municipios afectados por el tsunami equivale al 72% de los ingresos anuales, y alcanza el 240% para quienes viven a una distancia de la central eléctrica de Fukushima 97 Dai-ichi menor o igual a 150 km. Ohtake et al. (2016) 2011 1.651 encuestados de 6 regiones de Japón Gran Terremoto de Japón oriental 4,25 millones JPY per cápita Sekulova y van den Bergh (2016) 2005-2010 352 datos relacionados con inundaciones y 248 observaciones de control referidos a Bulgaria. Inundaciones El excedente compensatorio por inundaciones es del 94% del ingreso promedio. Para daños graves, es del 96% y para daños muy graves, superan los ingresos. von Möllendorff, y Hirschfeld (2016) 2000-2011 402 regiones NUTS3 de Alemania Eventos climáticos extremos Después de un evento climático extremo, la satisfacción con la vida se reduce entre 0,020 y 0,027 en una escala de 11 puntos. Aunque el efecto de las tormentas y el granizo son bastante inmediatos, las inundaciones persisten mucho más tiempo. Okuyama e Inaba (2017) 2013 3.382 observaciones de 100 municipios de Japón Reducción de interacción social consecuencia del Gran Terremoto de Japón Oriental 258.400JPY para interacciones con vecinos y 119.700JPY para interacciones con amigos y conocidos. Jones (2018) 2006-2010 Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo del Comportamiento de EE. UU Humo de incendios Los adultos de EE. UU. están dispuestos a pagar 373 $ para evitar un día de humo de incendios forestales en su condado de residencia, dentro de un 98 período de seis meses. Los residentes de áreas rurales están dispuestos a pagar 130$ más, para evitar un día de humo que los residentes urbanos. Fernandez et al. (2019) 2008-2013 400 hogares de Filipinas Inundaciones Para ser compensado por los daños de las inundaciones se debe percibir entre 2.577 y 3.221 $. Hudson et al. (2019a) 2011 Tres regiones francesas propensas a inundaciones. Inundaciones Las inundaciones requieren 150.000 €, en compensación inmediata, para atenuar las pérdidas de BS. Hudson et al. (2019b) 2017 1010 personas de zona inundable de Vietnam Inundaciones Si la experiencia fue en los últimos 12 meses: 2.1004.400 $ y 480-1000 $ para encuestados que habían experimentado una inundación en los últimos 5 años. Sarrias y Jara (2020) 2013 2921 observaciones en Chile Terremoto de Chile en 2010 Las personas que experimentaron estrés deben compensarse con aproximadamente el 8090% del ingreso mensual promedio, si el shock fue tan fuerte como para causar daños significativos. Arrieta et al. (2020) 2012-2016 349 beneficiarios Intervención de enfoque vecinal en casos de desastre. 1,038$ a 1,241$ a beneficiarios individuales. 99 Johnston et al. (2021) 2009 Victoria (Australia) Incendios forestales del día del Sábado Negro de 2009, el incendio forestal más mortífero en la historia de Australia. El efecto negativo en el bienestar está valorado en 52.300 dólares australianos al año; correspondiente al 80% del ingreso medio anual de un adulto empleado a tiempo completo. Yoo et al (2022) 2015 Más de 700.000 personas de Japón Si el gasto en seguros puede amortiguar la disminución del BS debido a la exposición a desastres masivos El valor monetario del BS respaldado a través del gasto en seguros es de, aproximadamente, 33.128 $ para la felicidad, 33.287 $ para la satisfacción con la vida y 19.597 $ para la salud subjetiva de una persona, en un año. Fuente: Elaboración propia TABLA 2.3. BIBLIOGRAFÍA REFERENTE A POLÍTICAS PÚBLICAS Y MACROMAGNITUDES. Autores Periodo Muestra Bien de no mercado Valor monetario Di Tella et al. (2001) Países europeos: 1975-1991. Estados Unidos: 1972-1994. 12 países europeos: 264.710 individuos. Estados Unidos: 26.668 individuos. Inflación en términos de desempleo Las personas harían un intercambio de un punto porcentual de desempleo, para que no aumentase la inflación en 1,7 puntos. Wolfers (2003) 1973-1998, excepto 1974 y 1996 504.581 respuestas válidas, en 274 cruces entre años y países. Inflación en términos de desempleo Se estima que un punto más de desempleo equivale a casi cinco puntos más de inflación en el bienestar de la población 100 Gruber y Mullainathan (2005) Estados Unidos: desde 1973 a 1998. Canadá: 1985, 1986, 1989, 1990, 1991, 1996, y 1998 Datos de Canadá y Estados Unidos Impuestos sobre el tabaco Un impuesto especial real de 50 centavos sobre los cigarrillos dejaría a los fumadores previstos tan felices como a los que no se prevé que sean fumadores en los EE. UU., y un impuesto especial real de 2,00 $ tendría ese efecto en Canadá. Luttmer (2005) Dos olas de la Encuesta Nacional Estadounidens e de Familias y Hogares (1987-88 y 1992-94). 8.944 observaciones. Efectos sobre el bienestar del incremento de los ingresos de las personas que nos rodean. La pérdida del propio empleo tiene un coste de 30.000 $ al año por causas no salariales, tales como: el uso estructurado del tiempo, actividad, contacto social, propósito colectivo y estatus. Welsch (2008) 2001 a 2004 146 países Corrupción El efecto directo de la corrupción asciende a 600 $ por persona al año y el indirecto a 300 $. Dolan y Metcalfe (2008) 2001 a 2006 364 respuestas en la zona de Hafod en Swansea, Gales, Reino Unido. Regeneración urbana El valor de la regeneración urbana es de 6.400 £ (instrumentando los ingresos) y 19.000 £ si no se instrumentan. Fujiwara (2013) Periodo 19972009, excluyendo 2001 que no incluía preguntas de satisfacción con la vida. Encuesta de Panel de Hogares Británicos, que contiene más de 10.000 adultos. Desempleo El superávit compensatorio por desempleo es de aproximadamente 10.700 £ por año. 101 Welsch y Biermann (2014) 2002-2011 139.517 casos en 26 países europeos. Preferencias en el suministro eléctrico Una sustitución de 1 punto porcentual de energía nuclear por electricidad basada en gas corresponde a un aumento del ingreso familiar anual de 790 € y si la sustitución es por energía solar o eólica, equivale a un aumento de la renta anual del hogar de 1.075 €. GarcíaMainar et al. (2015) 2006-2010 32.317 individuos en España Condiciones ambientales en el trabajo. Un empleado está dispuesto a pagar una media de 530 € al año por una mejora puntual de la ventilación del aire en el lugar de trabajo, y alrededor de 1.800 € anuales en el caso de la escala de ruido auto percibido. Las cifras representan, respectivamente, el 3,5% y el 12,5% del promedio anual de renta. Arrosa y Gandelman, (2016) 2008-2014 51.653 observaciones de 17 ciudades de Latinoamérica Calidad de vida El acceso al agua se valora en 1.315 $ y la electricidad en 1.251 $. La eliminación de basura se valora en 394 $. Li et al. (2019) 2016 Más de 500 residentes en Shanxi (la provincia productora de carbón más Efectos de la actividad minera en las localidades en las que se produce El estudio no proporciona una valoración monetaria precisa de los impactos. 102 importante de China) Smith y Davies (2020) Olas de 2014 y 2016 de la Encuesta social general de Nueva Zelanda (NZGSS) 17.178 encuestados Provisión de viviendas sociales Valoración de problemas en viviendas: mal estado (6.776 $- 16.654 $) o que la casa esté fría (3.590 $- 10.460 $). Suriyanrattak orn y Chang, (2021) 2011-2019 97 países Factores políticos e institucionales La confianza en el gobierno nacional tiene un valor medio global de intercambio de 5.649 $, por persona al año, en ingresos no percibidos65. Fuente: Elaboración propia TABLA 2.4. BIBLIOGRAFÍA REFERENTE A DELINCUENCIA Y DESGRACIAS PERSONALES. Autores Periodo Muestra Bien de no mercado Valor monetario Cohen (2008) 1993, 1994, 1996, 1998, 2000, 2002, y 2004 14.944 casos Delincuencia Ingreso compensatorio equivalente a casi 85.000 $ por un robo en casa Oswald y Powdthavee (2008) Oleadas 2-5, 9, 11, y 14, recogidas entre 1992 y 2005 Encuesta de Panel de Hogares Británicos que recoge datos de 10.000 adultos. Muerte de un ser querido La compensación, tras pasar un año del fallecimiento, en miles de libras por la muerte de la pareja (114 £-202 £); hijo (89 £-140 £); madre (40 £- 101 £); padre (35 £-61 £), amigo (22 £- 51 £); hermano (16 £-32 £). 65 Este valor se refiere a la diferencia entre el PIB per cápita y la estimación del ingreso que se podría esperar, dada la falta de confianza en el Gobierno. 103 Frey et al. (2009) 1973-1998, con excepción de los años 1974 y 1996 136.909 observaciones, de ellas: 40.803 observaciones para Gran Bretaña; 12.387 para Irlanda del Norte; 40.488 para la República de Irlanda, y 43.231 para Francia. Terrorismo Un residente en París estaría dispuesto a pagar el 14% de sus ingresos para reducir el terrorismo al nivel de las partes más pacíficas del país. Estos porcentajes serían del 32% en Londres, y del 41% en Irlanda del Norte. Ambrey et al. (2012) Oleadas 2 a 10 (2002-2010) de la encuesta sobre Dinámica de Hogares, Ingresos y Trabajo en Australia (HILDA) 1000 residentes en Australia Tasa de delincuencia En promedio, una persona está implícitamente dispuesta a pagar 3.213 $, en términos de ingresos familiares anuales para disminuir el nivel anual de delitos contra la propiedad, en un delito por cada 1.000 residentes en su área local. Esto equivale a una disposición a pagar per cápita de 1,236 $. Santos (2013) 2000-2004 Submuestra de 1048 personas de la base de datos YouGov del Reino Unido. Violencia de género. El coste de la violencia en las víctimas se estima entre 27.000 £ y 70.000 £. Brenig y Proeger (2018) 2013 1625 de 34 países europeos. Seguridad La pérdida de bienestar para las víctimas es de 21.790 €. Además, se valoran en 14.92 3 €, o el 52% del salario por pasar de una situación de 104 inseguridad a una de seguridad. Maccagnan et al. (2020) 2013-2014 4.405 adultos que viven cada uno en un hogar en Inglaterra y Gales. Consumo de drogas Ser un consumidor actual de cannabis puede costarle a un individuo más de 5.600 £ por año, en términos de pérdida de bienestar, mientras que ser un consumidor actual de otras drogas puede costar aproximadamente 4.000 £ por año. Reconociendo una posible causalidad inversa, se estima que el coste anual para la población por el consumo de drogas puede ascender a 10,7 mil millones £ en términos de pérdida de bienestar. Fuente: Elaboración propia TABLA 2.5. BIBLIOGRAFÍA REFERENTE A RELACIONES PERSONALES Y USO DEL TIEMPO. Autores Periodo Muestra Bien de no mercado Valor monetario Clark y Oswald (2002) 1991-1997 7.500 individuos de Gran Bretaña Eventos en la vida El matrimonio (en comparación con la soltería) vale alrededor de 70.000£. La separación, equivale a alrededor de menos 170.000£ al año, y el valor del empleo es de 276 000£ al año, además de sus ingresos salariales. 105 Blanchflower , y Oswald (2004) 1972 a 1998 36.000 individuos de Gran Bretaña y EE. UU. Eventos en la vida. Un matrimonio duradero se estima en 100.000 dólares al año. El coste del desempleo sería de 60.000 $ al año (además de las pérdidas de salario). van den Berg y Ferrer-iCarbonell (2007) 2001-2002 Procedentes de 40 centros regionales de apoyo holandeses que enviaron 3.258 encuestas postales. Cuidados de pacientes a domicilio por voluntarios De 8 a 9 € la hora si el cuidador era un familiar del paciente, y de 7 a 9 € si no lo era. Powdthavee (2008) 1997-2003 10.000 individuos de la encuesta del panel de hogares británicos. Aumento en la frecuencia de interacción con los amigos Un aumento en el nivel de relaciones tiene un valor de 85.000 £ por año. Fujiwara (2012) 1991-2011 10.000 individuos de la encuesta del panel de hogares británicos. Aprendizaje de adultos Por dominios, el impacto de realizar un curso a tiempo parcial tiene un valor respecto a la salud de 148 £; a la empleabilidad de 224 £; a las relaciones sociales de 658 £ y al voluntariado de 130 £. Fujiwara et al. (2013) 2000, 2002, 2004, 2008 31.170 observaciones procedentes de la Encuesta del Panel de Hogares Británicos Voluntariado El valor que los voluntarios frecuentes asignan al voluntariado es de alrededor de 13.500 £ por año, a precios de 2011. Fujiwara et al. (2014) 2010-2011 40.000 hogares Cultura y ocio Cuantificaron el valor que para el individuo tienen determinadas actividades: ir a bailar tiene el valor más alto (1.671 £ al año), 112 Aristóteles (1908). Etica a Nicómaco. William David Ross. Oxford: Clarendon Press. Trad. Castellano: Madrid: Gredos, 2010. Arrieta, A., Sarmiento, J. P., Chabba, M., & Chen, W. (2020). Valuing Disaster Risk Reduction Neighborhood Interventions in Informal Settlements of Latin American and the Caribbean. PLoS one, 15(11), e0242409. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0242409 Arrosa, M. L., & Gandelman, N. (2016). Valuation of Public Amenities and Differences in Quality of Life among Latin American cities. Working Paper, Buenos Aires, Nº 2016/14. Arrow, K. J. y Debreu, G. (1954). “Existence of an Equilibrium for a Competitive Economy”. Econometrica: Journal of the Econometric Society, 22(3), 265-290. https://doi.org/10.2307/1907353 Baldin, A., & Bille, T. (2023). The Lost Value for Users of Cultural Institutions During the COVID-19 pandemic: A Life Satisfaction Approach. International Review of Economics, 70(2), 257-281. https://doi.org/10.1007/s12232-023-00418-7 Baldursdottir, K., McNamee, P., Norton, E. C., & Asgeirsdottir, T. L. (2023). Life Satisfaction and Body Mass Index: Estimating the Monetary Value of Achieving Optimal Body Weight. Review of Economics of the Household, 1-32. https://doi.org/10.1007/s12232-02300418-7 Barrington-Leigh, C., & Behzadnejad, F. (2017). Evaluating the Short-term Cost of Low-level Local Air Pollution: A Life Satisfaction Approach. Environmental Economics and Policy Studies, 19, 269-298. https://doi.org/10.1007/s10018-016-0152-7 Bentham, J. (1789): Introduction to the Principles of Morals and Legislation. London: Payne. Bertram, C., & Rehdanz, K. (2015). The Role of Urban Green Space for Human WellBeing. Ecological Economics, 120, 139-152. https://doi.org/10.1016/j.ecolecon.2015.10.013 Bjørnskov, C., Dreher, A., & Fischer, J. (2007). The Bigger the Better? Evidence of the Effect of Government Size on Life Satisfaction around the World. Public Choice, 130(3-4), 267-292. http://dx.doi.org/10.1007/s11127-006-9081-5 Bjørnskov, C., Boettke, P. J., Booth, P., Coyne, C. J., De Vos, M., Ormerod, P., . . . Stevenson, B. (2012). ... and the Pursuit of Happiness-Wellbeing and the Role of Government. Institute of Economic Affairs Monographs. http://dx.doi.org/10.2139/ssrn.3922106 113 Blanchflower, D. G., & Oswald, A. J. (2004). Well-Being over time in Britain and the USA. Journal of Public Economics, 88(7-8), 1359-1386. https://doi.org/10.1016/s00472727(02)00168-8 Blomquist, G., Berger, M. y Hoehn, J. (1988). New Estimates of Quality of Life in Urban Areas, American Economic Review, 78(1), 89-107. https://doi.org/10.1016/j.jue.2007.01.006 Boarini, R., Comola, M., Smith, C., Manchin, R., & De Keulenaer, F. (2012). What Makes for a Better Life? The Determinants of Subjective Well-Being in OECD Countries– Evidence from the Gallup World Poll. OECD Statistics Working Papers (3). http://dx.doi.org/10.1787/18152031 Bravi, M., Bottero, M., & Dell’Anna, F. (2023). An Application of the Life Satisfaction Approach (LSA) to Value the Land Consumption and Ecosystem Services. Journal of the Knowledge Economy, 1-26. https://doi.org/10.1007/s13132-023-01150-x Brenig, M., & Proeger, T. (2018). Putting a Price Tag on Security: Subjective WellBeing and Willingness-to-pay for Crime Reduction in Europe. Journal of Happiness Studies, 19, 145-166. https://doi.org/10.1007/s10902-016-9814-1 Brickman, P., y Campbell, D. T. (1971): “Hedonic Relativism and Planning the Good Society”. En Adaptation-level theory, 287-305. Bruni, L. (2006): Civil Happiness, Economics and Human Flourishing in Historical Perspective, Routledge. https://doi.org/10.4324/9780203488119 Bruni, L. (2007): “The Technology of Happiness” and the Tradition of Economic Science”. En Handbook on the Economics of Happiness [Bruni y Porta (eds), 2007], cap. 2, 2452. https://doi.org/10.4337/9781847204158.00008 Bruni, L. (2010): “Pareto’s Legacy in Modern Economics. The Case of Psychology”, European Journal of Social Sciences, 146, 93-111. https://doi.org/10.4000/ress.759 Carroll, N., Frijters, P., & Shields, M. A. (2009). Quantifying the Costs of Drought: New Evidence from Life Satisfaction Data. Journal of Population Economics, 22, 445-461. https://doi.org/10.1007/s00148-007-0174-3 Clark, A. y Oswald, A. (1994): “Unhappiness and Unemployment”, Economic Journal, 104, 648-659. https://doi.org/10.2307/2234639 114 Clark, A. E., & Oswald, A. J. (2002). A Simple Statistical Method for Measuring How Life Events Affect Happiness. International Journal of Epidemiology, 31(6), 1139-1144. https://doi.org/10.1093/ije/31.6.1139 Cohen, M. A. (2008). The Effect of Crime on Life Satisfaction. The Journal of Legal Studies, 37(S2), S325-S353. https://doi.org/10.1086/588220 Colander, D. (2007): “Retrospectives: Edgeworth’s Hedonimeter and the Quest to Measure Utility”, Journal of Economic Perspectives, 21(2), 215-226. https://doi.org/10.1257/jep.21.2.215 Copleston, F. (1986). Grecia y Roma, Vol. I, Historia de la filosofía, Editorial Ariel, Barcelona. Del Saz-Salazar, S., Navarrete-Tudela, A., Alcalá-Mellado, J. R., & del Saz-Salazar, D. C. (2019). On the Use of Life Satisfaction Data for Valuing Cultural Goods: A First Attempt and a Comparison with the Contingent Valuation Method Journal of Happiness Studies, 20, 119-140. https://doi.org/10.1007/s10902-017-9942-2 Di Tella, R., MacCulloch, R. J., y Oswald, A. J. (2001). Preferences Over Inflation and Unemployment: Evidence from Surveys of Happiness. American economic review, 91(1), 335341. https://doi.org/10.1257/aer.91.1.335 Di Tella, R. y MacCulloch, R. (2006): “Some Uses of Happiness Data in Economics”, Journal of Economic Perspectives, 20(2), 25-46. https://doi.org/10.1257/089533006776526111 Diener, E. (1984). Subjective Well-Being. Psychological Bulletin, 95(3), 542-575. http://dx.doi.org/10.1037/0033-2909.95.3.542 Diener, E., Diener, M., & Diener, C. (1995). Factors Predicting the Subjective WellBeing of Nations. Journal of Personality and Social Psychology, 69(5). http://dx.doi.org/10.1037/0022-3514.69.5.851 Diener, E., & Chan, M. Y. (2011). Happy People Live Longer: Subjective Well-Being Contributes to Health and Longevity. Applied Psychology. Health and Well-Being, 3(1), 1-43. http://dx.doi.org/10.1111/j.1758-0854.2010.01045.x Dolan, P. (2008). Developing methods that really do value the 'Q' in the QALY. Health Economics, Policy and Law, 3(1), 69-77. http://dx.doi.org/10.1017/S1744133107004355 115 Dolan, P. (2021). 3. Accounting for Consequences and Claims in Policy. Alternative Policy Perspectives. LSE Public Policy Review 2, no. 2 https://doi.org/10.31389/lsepress.well.c Dolan, P., & Metcalfe, R. (2008). Comparing Willingness-to-Pay and Subjective WellBeing in the Context of Non-Market Goods (No. 890). Centre for Economic Performance, London School of Economics and Political Science. Dolan, P., & Fujiwara, D. (2016). Happiness-based Policy Analysis. In Adler, M. and Fleurbaey, M. (eds), The Oxford Handbook of Well-Being and Public Policy (Oxford: Oxford University Press), 286-320. https://doi.org/10.1093/oxfordhb/9780199325818.013.9 Dolan, P., Kavetsos, G., Krekel, C., Mavridis, D., Metcalfe, R., Senik, C., Szymanski, S. & Ziebarth, N. R. (2019). Quantifying the Intangible Impact of the Olympics Using Subjective Well-Being Data. Journal of Public Economics, 177, 104043. https://doi.org/10.1016/j.jpubeco.2019.07.002 Easterlin, R.A. (1974): “Does Economic Growth Improve Human Lot? Some Empirical Evidence”. En P.A. Davis, M.W. Reder, (eds.): Nations and Households in Economic Growth, Academic Press, 89-125. https://doi.org/10.1016/b978-0-12-205050-3.50008-7 Edgeworth, F.Y. (1881): Mathematical Psychics: An Essay on the Application of Matematics to the Moral Sciences, Kegan Parl, London Eurostat. (2014). Taxation Trends in the European Union, 2014. Retrieved from https://ec.europa.eu/eurostat Fabian, M., Alexandrova, A., Coyle, D., Agarwala, M., & Felici, M. (2024). Wellbeing Public Policy Needs More Theory. International Journal of Wellbeing, 14(3). https://doi.org/10.5502/ijw.v14i3.26 Fernandez, C. J., Stoeckl, N., & Welters, R. (2019). The Cost of Doing Nothing in the Face of Climate Change: A Case Study, Using the Life Satisfaction Approach to Value the Tangible and Intangible Costs of Flooding in the Philippines. Climate and Development, 11(9), 825-838. https://doi.org/10.1080/17565529.2019.1579697 Ferreira, S., & Moro, M. (2010). On the Use of Subjective Well-Being Data for Environmental Valuation. Environmental and Resource Economics, 46, 249-273. https://doi.org/10.1007/s10640-009-9339-8 116 Ferreira, S., Moro, M., & Welsch, H. (2024). Using Life Satisfaction and Happiness Data for Environmental Valuation: An Experienced Preference Approach. IZA Discussion Paper N. 16718. https://doi.org/10.2139/ssrn.4691173 Ferrer-i-Carbonell, A. (2013). Happiness Economics. SERIEs -Journal of the Spanish Economic Association, 4(1), 35-60. http://dx.doi.org/10.1007/s13209-012-0086-7 Ferrer-i-Carbonell, A. y van Praag, B.M.S. (2002): “The Subjective Costs of Health Losses Due to Chronic Diseases. An Alternative Model for Monetary Appraisal”, Health Economics, 11, 709-722. https://doi.org/10.1002/hec.696 Ferrer‐i‐Carbonell, A., & Frijters, P. (2004). How Important is Methodology for the Estimates of the Determinants of Happiness? The Economic Journal, 114(497), 641-659. https://doi.org/10.1111/j.1468-0297.2004.00235.x Fisher, I. (1892): Mathematical Investigations the Theory of Value and Prices, Kessinger Publishing, 2010. Fleming, C., & Ambrey, C. (2017). The Life Satisfaction Approach to Environmental Valuation. In Oxford Research Encyclopedia of Environmental Science. https://doi.org/10.1093/acrefore/9780199389414.013.530 Frank, R.H. (1997): “The Frame of Reference as a Public Good”, The Economic Journal, 107, 1832-1847. Frank, R. H. (2008). Should Public Policy Respond to Positional Externalities? Journal of Public Economics, 92(8-9), 1777–1786. https://doi.org/10.1016/j.jpubeco.2008.03.001 Frayman, D., Krekel, C., Layard, R., MacLennan, S., & Parkes, I. (2024). Value for Money: How to Improve Wellbeing and Reduce Misery. CEP Reports, (44). Freeman Iii, A. M., Herriges, J. A., & Kling, C. L. (2014). The Measurement of Environmental and Resource Values: Theory and Methods. Routledge. http://dx.doi.org/10.4324/9781315780917 Frey, B.S. (2008): Happiness. A Revolution in Economics, MIT. https://doi.org/10.2139/ssrn.528182 Frey, B.S., Luechinger, S. y Stutzer, A. (2004): Valuing Public Goods: The Life Satisfaction Approach”. Institute for Empirical Research in Economics University of Zurich Working Paper Series 184. 117 Frey, B. S., Luechinger, S., & Stutzer, A. (2009). The Life Satisfaction Approach to Valuing Public Goods: The Case of Terrorism. Public Choice, 138, 317-345. https://doi.org/10.1007/s11127-008-9361-3 Frey, B. S., Luechinger, S., & Stutzer, A. (2010). The Life Satisfaction Approach to Environmental Valuation. Annual Review of Resource Economics, 2(1), 139-160. https://doi.org/10.1146/annurev.resource.012809.103926 Frijters, P. (2021). WELLBYs, Cost-Benefit Analyses and the Easterlin Discount. Vienna Yearbook of Population Research, 19, 1-26. https://doi.org/10.1553/populationyearbook2021.deb04 Frijters, P., Clark, A. E., Krekel, C., & Layard, R. (2020). A Happy Choice: Wellbeing as the Goal of Government. Behavioural Public Policy, 4(2), 126-165. https://doi.org/10.1017/bpp.2019.39 Frijters, P., & Krekel, C. (2021). A Handbook for Wellbeing Policy-Making. https://doi.org/10.1093/oso/9780192896803.001.0001 Frijters, P., & Sanchis, R. (2024), Wellby in Encyclopedia of Happiness, Quality of Life and Subjective-Wellbeing. Cheltenham, UK. Northampton (USA): Edward Edgar, 353-354. Frijters, P., Krekel, C., Sanchis, R., & Santini, Z. I. (2024). The WELLBY: A New Measure of Social Value and Progress. Humanities and Social Sciences Communications, 11(1), 1-12. https://doi.org/10.1057/s41599-024-03229-5 Fujiwara, D. (2012). Valuing the Impact of Adult Learning: An Analysis of the Effect of Adult Learning on Different Domains in Life. Leicester: National Institute of Adult Continuing Education (NIACE). Fujiwara, D. (2013). A General Method for Valuing Non-Market Goods Using Wellbeing Data: Three-Stage Wellbeing Valuation, Discussion Papers, CEPDP1233, CEP (LSE). Fujiwara, D. (2019): Valuing Non-Market Goods Using Subjective Wellbeing Data, Thesis submitted to the Department of Social Policy of the London School of Economics and Political Science, London. Fujiwara, D., & Campbell, R. (2011). Valuation Techniques for Social Cost-Benefit Analysis: Stated Preference, Revealed Preference and Subjective Well-Being Approaches. HM Treasury, DWP. 118 Fujiwara, D., Oroyemi, P., & McKinnon, E. (2013). Wellbeing and Civil Society. Estimating the Value of Volunteering using Subjective Wellbeing Data. London: Cabinet Office, DWP. Fujiwara, D., Kudrna, L., & Dolan, P. (2014). Quantifying and Valuing the Wellbeing Impacts of Culture and Sport. Department for Culture Media and Sport Research Paper García-Mainar, I., Montuenga, V. M., & Navarro-Paniagua, M. (2015). Workplace Environmental Conditions and Life Satisfaction in Spain. Ecological Economics, 119, 136-146. https://doi.org/10.1016/j.ecolecon.2015.08.017 Grimes, A., Ormsby, J., Robinson, A., & Wong, S. Y. (2016). Subjective Wellbeing Impacts of National and Subnational Fiscal Policies. REGION, 3(1), 43-69. https://doi.org/10.18335/region.v3i1.121 Groot, W., H. T. M. van den Brink, & E. Plug (2004). “Money for Health: The Equivalent Variation of Cardiovascular Diseases”, Health Economics, 13, 859-872. https://doi.org/10.1002/hec.867 Gruber, J. H., y Mullainathan, S. (2005). Do Cigarette Taxes Make Smokers Happier? The BE Journal of Economic Analysis & Policy, 5(1), 1-45. https://doi.org/10.2202/15380637.1412 Hanley, N., Mourato, S y Wright, R.E. (2001). Choice Modelling Approaches: A Superior Alternative for Environmental Valuation? Journal of Economic Surveys, 15(3), 435462. https://doi.org/10.1111/1467-6419.00145 Hicks, J.R. (1939). Value and Capital. Oxford University Press, Oxford. http://dx.doi.org/10.4324/9781315145976-4 Hicks, J.R. & Allen, R.C.D. (1934): “A reconsideration of the Theory of Value. Part I”, Economica, 1(1), 52-76. http://dx.doi.org/10.2307/2548574 HM Treasury (2021). Wellbeing Guidance for Appraisal: Supplementary Green Book Guidance. HM Treasury, London. Howley, P. (2016). Valuing the Benefits from Health Care Interventions Using Life Satisfaction Data. Health Economics, Working Paper 16/01. The University of York. https://doi.org/10.1017/cbo9780511625817.006 119 Hudson, P., Botzen, W. W., Poussin, J., & Aerts, J. C. (2019a). Impacts of Flooding and Flood Preparedness on Subjective Well-Being: A Monetisation of the Tangible and Intangible Impacts. Journal of Happiness Studies, 20, 665-682. https://doi.org/10.1007/s10902-017-99164 Hudson, P., Pham, M., & Bubeck, P. (2019b). An Evaluation and Monetary Assessment of the Impact of Flooding on Subjective Well-Being across genders in Vietnam. Climate and Development, 11(7), 623-637. https://doi.org/10.1080/17565529.2019.1579698 Iglesias-Vazquez, E. M., López, J. A. P., & Santos, J. M. S. (2013). Subjective wellbeing, income and relational goods. The determinants of happiness in Spain. International Journal of Sociology, 71(3), 567-592. http://dx.doi.org/10.3989/ris.2012.04.11 Jevons, W.S. (1871): The Theory of Political Economy, Macmillan, London. http://dx.doi.org/10.1057/9781137374158 Johnston, D. W., Önder, Y. K., Rahman, M. H., & Ulubaşoğlu, M. A. (2021). Evaluating Wildfire Exposure: Using Wellbeing Data to Estimate and Value the Impacts of Wildfire. Journal of Economic Behavior & Organization, 192, 782-798. https://doi.org/10.1016/j.jebo.2021.10.029 Jones, B. A. (2018). Willingness to Pay Estimates for Wildfire Smoke Health Impacts in the US using the Life Satisfaction Approach. Journal of Environmental Economics and Policy, 7(4), 403-419. https://doi.org/10.1080/21606544.2018.1463872 Kahneman, D. (2012). Pensar rápido, pensar despacio. Madrid: Debate. Kahneman, D., & Knetsch, J. L. (1992). Valuing Public Goods: The Purchase of Moral Satisfaction. Journal of environmental economics and management, 22(1), 57-70. https://doi.org/10.1016/0095-0696(92)90019-s Kahneman, D., Wakker, P.P. y Sarin, P. (1997): “Back to Bentham? Explorations of Experienced Utility”, The Quarterly Journal of Economics, 112(2), 375-406. https://doi.org/10.1162/003355397555235 Kaldor, N. (1939). Welfare Propositions of Economics and Interpersonal Comparisons of Utility. The Economic Journal, 49(195), 549-552. http://dx.doi.org/10.1017/CBO9780511819025.016 120 Kaminitz, S. C. (2013). Economics and Ethics under the Same Umbrella: Edgeworth's ‘Exact Utilitarianism’, 1877–1881. Utilitas, 25(4), 487-503. http://dx.doi.org/10.1017/S0953820813000150 Kendall, M. (1958). A Course in Multivariate Analysis. London: Charles Griffin. http://dx.doi.org/10.1017/S0020268100037422 Keynes, J.M. (1936): Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero. Madrid: Ediciones Aosta, 1998. Kokolakakis, T., Schoemaker, J., Lera-Lopez, F., de Boer, W., Čingienė, V., Papić, A., & Ahlert, G. (2024). Valuing the Contribution of Sport Volunteering to Subjective Wellbeing: Evidence from Eight European countries. Frontiers in Sports and Active Living, 6: 38371852. https://doi.org/10.3389/fspor.2024.1308065 Kountouris, Y., & Remoundou, K. (2011). Valuing the Welfare Cost of Forest Fires: A Life Satisfaction Approach. Kyklos, 64(4), 556-578. https://doi.org/10.1111/j.14676435.2011.00520.x Krekel, C., Kolbe, J., & Wüstemann, H. (2016). The Greener, the Happier? The Effect of Urban Land use on Residential Well-Being. Ecological economics, 121, 117-127. https://doi.org/10.1016/j.ecolecon.2015.11.005 Krekel, C., & Zerrahn, A. (2017). Does the Presence of Wind Turbines Have Negative Externalities for People in Their Surroundings? Evidence from Well-Being Data. Journal of Environmental Economics and Management, 82, 221-238. https://doi.org/10.1016/j.jeem.2016.11.009 Krekel C., & MacKerron G (2023) Back to Edgeworth? Estimating the value of time using hedonic experiences. CEP Discussion Paper, 1932 https://doi.org/10.2139/ssrn.4509724 Kuehnle, D., & Wunder, C. (2016). Using the Life Satisfaction Approach to Value Daylight Savings Time Transitions: Evidence from Britain and Germany. Journal of Happiness Studies, 17, 2293-2323. https://doi.org/10.1007/s10902-015-9695-8 Landreth, H. y Colander, D.C. (2006): Historia del Pensamiento Económico, New York: McGRAW-HILL. Layard, R. (1980). Human Satisfactions and Public Policy. The Economic Journal, 90(360), 737-750. http://dx.doi.org/10.2307/2231740 121 Layard, R. (2006). Happiness and Public Policy: A Challenge to the Profession. Economic Journal (London), 116(510), C24-C33. http://dx.doi.org/10.1111/j.14680297.2006.01073.x Layard, R. (2020). Can we be happier? Evidence and ethics. London: Pelican. Lubian, D., & Zarri, L. (2011). Happiness and Tax Morale: An Empirical Analysis. Journal of Economic Behavior & Organization, 80(1), 223-243. http://dx.doi.org/10.1016/j.jebo.2011.03.009 Layard, R., & De Neve, J. E. (2023). Wellbeing: Science and Policy. Cambridge University Press. https://doi.org/10.1111/1475-4932.12830 Levinson, A. (2012). Valuing Public Goods Using Happiness Data: The Case of Air Quality. Journal of Public Economics, 96(9-10), 869-880 https://doi.org/10.1016/j.jpubeco.2012.06.007 Li, Q., Stoeckl, N., & King, D. (2019). Using the Life-Satisfaction Approach to Quantify the Complex Inter-Related Impacts of Coal Mining on Host Communities: A Case Study in Shanxi, China. Resources Policy, 62, 305-316. https://doi.org/10.1016/j.resourpol.2019.03.021 Long, A. A., & Sedley, D. N. (1987). The Hellenistic Philosophers. Cambridge University Press. Luechinger, S. (2009). Valuing Air Quality Using the Life Satisfaction Approach. The Economic Journal, 119(536), 482-515. https://doi.org/10.1111/j.1468-0297.2008.02241.x Luechinger, S., & Raschky, P. A. (2009). Valuing Flood Disasters Using the Life Satisfaction Approach. Journal of Public Economics, 93(3-4), 620-633. https://doi.org/10.1016/j.jpubeco.2008.10.003 Luttmer, E. F. (2005). Neighbors as Negatives: Relative Earnings and Well-Being. The Quarterly Journal of Economics, 120(3), 963-1002. https://doi.org/10.1162/003355305774268255 Maccagnan, A., Taylor, T., & White, M. P. (2020). Valuing the Relationship Between Drug and Alcohol Use and Life Satisfaction: Findings from the Crime Survey for England and Wales. Journal of Happiness Studies, 21(3), 877-898. https://doi.org/10.1007/s10902-01900110-0 MacKerron, G., & Mourato, S. (2013). Happiness is greater in natural environments. Global environmental change, 23(5), 992-1000. https://doi.org/10.1016/j.gloenvcha.2013.03.010 128 Satisfaction Measures and Estimators. Journal of Sports Economics, 15270025221085716. https://doi.org/10.1177/15270025221085716 Trincado Aznar, E. (2005). La Originalidad de la Economía Marginalista de Jeremy Bentham. Revista Procesos de Mercado, 119-149. http://dx.doi.org/10.52195/pm.v2i2.356 Tsurumi, T., & Managi, S. (2015). Environmental Value of Green Spaces in Japan: An Application of the Life Satisfaction Approach. Ecological Economics, 120, 1-12. https://doi.org/10.1016/j.ecolecon.2015.09.023 Van den Berg, B., & Ferrer‐i‐Carbonell, A. (2007). Monetary Valuation of Informal Care: The Well‐Being Valuation Method. Health economics, 16(11), 1227-1244. https://doi.org/10.1002/hec.1224 van Praag, B., & Ferrer-i-Carbonell, A. (2004). Happiness Quantified: A Satisfaction Calculus Approach. Oxford: Oxford University Press. http://dx.doi.org/10.1093/0198286546.001.0001 van Praag, B. M., & Baarsma, B. E. (2005). Using Happiness Surveys to Value Intangibles: The case of Airport Noise. The Economic Journal, 115(500), 224-246. https://doi.org/10.1111/j.1468-0297.2004.00967.x van Praag, B.M.S. y Ferrer-i-Carbonell, A. (2008): Happiness Quantified. A Satisfaction Calculus Approach, Oxford University Press. Velásquez, L. (2016). The Importance of Relational Goods for Happiness: Evidence from Manizales, Colombia Handbook of happiness research in Latin America (pp. 91-112): Springer. http://dx.doi.org/10.1007/978-94-017-7203-7_6 Von Möllendorff, C., & Hirschfeld, J. (2016). Measuring Impacts of Extreme Weather Events Using the Life Satisfaction Approach. Ecological Economics, 121, 108-116. https://doi.org/10.1016/j.ecolecon.2015.11.013 Walras, L. (1874-1877): Elementos de Economía Política Pura, Alianza Universidad, 1987. Wang, E., Kang, N., & Yu, Y. (2017). Valuing Urban Landscape Using Subjective WellBeing Data: Empirical Evidence from Dalian, China. Sustainability, 10(1), 36. https://doi.org/10.3390/su10010036 129 Weisbach, D. (2008). What does happiness research tell us about taxation? The Journal of Legal Studies, 37, S293-S324. http://dx.doi.org/10.1086/529073 Welsch, H. (2002). Preferences Over Prosperity and Pollution: Environmental Valuation Based on Happiness Surveys. Kyklos, 55(4), 473-494. https://doi.org/10.1111/14676435.00198 Welsch, H. (2006). Environment and Happiness: Valuation of Air Pollution Using Life Satisfaction Data. Ecological Economics, 58: 801-13. https://doi.org/10.1016/j.ecolecon.2005.09.006 Welsch, H. (2008). The Welfare Costs of Corruption. Applied Economics, 40(14), 18391849. https://doi.org/10.1080/00036840600905225 Welsch, H., & Biermann, P. (2014). Electricity Supply Preferences in Europe: Evidence from Subjective Well-Being Data. Resource and Energy Economics, 38, 38-60. https://doi.org/10.1016/j.reseneeco.2014.05.003 Welsch, H., & Ferreira, S. (2014). Environment, Well-Being, and Experienced Preference (Vol. 367, No. 14). Oldenburg Discussion Papers in Economics. https://doi.org/10.1561/101.00000061 Welsch, H., & Kühling, J. (2009). Using Happiness Data for Environmental Valuation: Issues and Applications. Journal of Economic Surveys, 23(2), 385-406. Wheatley, D., & Bickerton, C. (2024). Valuing Subjective Well-Being Benefits from Leisure Activities: Informing Post-Covid Public Funding of Arts, Culture and Sport. Annals of Leisure Research, 27(2), 274-292. https://doi.org/10.1080/11745398.2022.2099436 Wolfers, J. (2003). Is Business Cycle Volatility Costly? Evidence from Surveys of Subjective Well‐Being. International finance, 6(1), 1-26. https://doi.org/10.1111/14682362.00112 Yee, A. K. (2024). Edgeworth's Mathematization of Social Well-being. Studies in History and Philosophy of Science, 103, 5-15. http://dx.doi.org/10.1016/j.shpsa.2023.11.003 Yoo, S., Kumagai, J., Kawabata, Y., Keeley, A. R., & Managi, S. (2022). Insuring WellBeing: Psychological Adaptation to Disasters. Economics of Disasters and Climate Change, 6(3), 471-494. https://doi.org/10.1007/s41885-022-00114-w