Principios generales del arte de la colonización
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DOCTOR EN ADMINISTRACION, CATEDIIÁTICO DE AQUELLA ASIGNATURA EN LA UNIVERSIDAD DE MADRID SEGUNDA EDICIQN MADRID ,.,..----^----- ^ ^^ 1 ^ ^ ^ V ^. F AC^:. T r^ D D E D^ECI __.---- sil.vt1-1 ..^ YRI\CIPIOS GENERALES DEL ^1I^TI; DF; LA CGDIZACIG\ POR D. JOA QUIN MALDONADO MACANAZ CANAZ IMPRENTA Y FUNDICION DE MANUEL TELLO Isabel la Católica, 23 1875
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ÍNDICE. Págs. PRÓLOGO DE LA PRIMERA EDICION. XIII PRÓLOGO DE LA SEGUNDA EDICION. XIX INTRODUCCION ^ CAPÍTULO I.—La Colonia.—I. Concepto de la Colonia: ley divina y ley humana á que obedece; por qué la colonia no es del todo una Sociedad nueva.—II. Caracteres de las colonias; económicos y políticos; causas del crecimiento de las mismas.—III. Causas que producen las colonias; su division en internas y externas, en naturales y artificiales.—IV. Clasificador' de las colonias; interiores y exteriores; auxiliares de la colonizacion. Diferencia entre las colonias interiores y las exteriores; combinaciones diversas. Qué son Plantaciones y qué Colonias agrícolas, segun Heeren.—V. El Arte de la Colonizacion; su objeto, sus instrumentos propios, ciencias con quienes se relaciona. aptitud de algunos pueblos para esta empresa CAPÍTULO II.—La Poblacion.--I. Leyes á que está sometida la poblacion; obstáculos preventivos y represivos.—II. Doctrina de Malthus en esta materia; la poblacion crece en progresion geométrica, y las subsistencias en proporcion aritmética.—Necesidad de la restriccion moral.—Obstáculos naturales que contienen el aumento de aquella.—III. Exámen de esta doctrina: circunstant cias que en ella influyeron: existen causas naturales de los males de la sociedad independientes de los actos de los gobiernos. —Ejemplo de Inglaterra opuesto á los principios malthusianos. —Lo que ha quedado de esta doctrina.—IV. Diversas clases de la poblacion; pueblos cazadores, pastores, agricultores, agrícola-inclustriales.—Qué se entiende por «estado de colonizacion»: colonizacion actual del globo: Europa, Africa, Oceanía, Asia y 19
ARTE DE LA COLONIZACION Págs. América. Déficit de poblacion del mundo habitable. La colonizacion está comenzando 33 CAPÍTULO I1I. —La Emigracion.—I. Concepto de la emigracion: en qué se diferencia de esta el «ausentismo»: emigraciones dentro de un mismo Estado.—II. Clasificacion de las emigraciones; individuales y colectivas; temporales y permanentes; voluntarias ó forzosas. La emigracion no debe ser restringida por la autoridad. Distinta aptitud de los pueblos europeos para aquel fin.- III. Causas generales de las emigraciones colectivas. La miseria; crísis agrícolas, crisis industriales. Influencia de las máquinas en la emigracion.—IV. Ernigracion - de capitales: por qué no determina la baja de los salarios: compensaciones: remesas de los emigrados á sus familias.—V. Reseña histórica de la emigracion: en la antigüedad; en la Edad Media; en la época moderna.—VI. Examen crítico de la emigracion contemporánea: Inglaterra, Irlanda, crisis dolorosa de 184, Escocia. Resultados de esta emigracion: para la metrópoli; para las colonias.—VII. Alemania: su propension emigradora: caractéres de esta emigracion: sus causas. Obstáculos que provienen de la legislacion y del estado social en las diversas naciones germánicas.—VIII. Francia: carácter nacional poco á propósito para la emigracion: causas que contienen al presente la emigracion francesa.- Colonizacion de la Argelia. España: cuatro centros de emigracion: causas de estas én cada uno de ellos. Poblacion española en. la Ar-• gelia. Laméntase que no se utilicen estos elementos en beneficio de nuestras colonias 4i•3 CAPÍTULO IV.--Las Inmigraciones.—I. Clasificacion de las inmigraciones. La más ventajosa entre ellas es la solicitada. Inmigraciones colectivas, provocadas ó espontáneas.—II. Distribucion de la inmigracion europea. Estados-Unidos; progreso de su poblacion, alternativas que ha sufrido.—III. Causas que atraen la inmigracion en los Estados-Unidos. La Libertad: cómo se obtiene la naturalizacion; derechos asequibles al inmigrante. La Propiedad: sistema americano para la venta de tierras. Seguridad que disfruta el inmigrante en su persona y bienes.—IV. Inmigraciones en las colonias inglesas. El Canadá: su primera poblacion. Rápida progresion en que ha aumentado. Condiciones que en él se exigen para la naturalizacion.—V. Inmigracion libre en las colonias de Australia. Produccion de oro en la de Victoria y su influencia en aquel movimiento. Condiciones para la naturalizacion; sistema particular para costear el pasage de los inmigranVI
ÍNllIQL VII Págs. tes.—VI. inmigracion. contratada. Sus fuentes; Africa, India, China. Obstáculos á la inmigracion de trabajadores africanos libres.—VII. Juicio crítico de la emigracion. Es conforme á la humana naturaleza. Es, en vez de un mal, signo de males existentes. Recapitulacion. Acuerdos adoptados por el Congreso de Beneficencia de Bruselas . . 63 CAPÍTULO VI.--Geografía de la colonizacion.-1.° Los climas: la naturaleza.--1. Qué se entiende por Geografía de la colonizacion. Influencia de los climas; es permanente, pero no absoluta. Doctrinas de Montesquieu y de Herder.—II. Division del globo, para .,..•---^ el propósito de la colonizacion, en cinco zonas. Causas permap „' 9 5_1 O 1 nentes y accidentales de modificacion de los climas. Climas me q' DE LA rítimos y climas continentales. Líneas isochimenas é isotera . Fk t llAD DE Curvas isotérmicas.—III. Cómo influyen los vientos en los cli`- mas: alíseos y contra-alíseos; monzones, brisas.—IV. Corrientes --, marinas. Descripcion de la denominada gulf-stream; su cursó y efectos.—V. Cordilleras y montañas: cómo influ y en en los climas. Sistema orográfico de América propuesto como ejemplo.— VI. Distribucion de la emigracion por las cinco zonas mencionadas; zona glacial, zona fria; 'países de gran emigracion; zona templada, la más apropósito para la colonizacion. Las denlas zonas.—Cómo se explica, por la posicion geográfica de las colonias inglesas, la ventaja que sacan á las de otras naciones...... 79 CAPÍTULO VI.—Geografía de la colonizacion.---2.° Razas y naciones.-- I. Unidad de la raza humana. Division de la misma, segun sus caractéres fisiológicos é históricos. Tipos principales y su procedencia.—II. Variedades; razas boreal, egipto-berberisca, malayo-polinesia, roja, hotentote y papuásica. Subdivisiones principales en cada uno de estos sub-tipos.—III. Raza blanca; sus divisiones principales. Sus cinco grandes familias: griegos, latinos, celtas, germanos y.eslavos. Area de expansion de la raza blanca.—IV. Variedades de la raza blanca con relacion á la colonizacion: anglo-sajona, germánica, celto-latina y latina; sus diversos caractéres. Menciónase la religion como elemento colonizador.—V. Nacionalidades; época de su formacion en Europa. Sentimiento de la unidad colectiva en los pueblos modernos. Ven.tajas y obstáculós que del mismo se derivan 90 CAPÍTULO VII.—Fundacion de la Colonia.--I. Mal éxito de muchas empresas de colonizacion : sus causas. Medios de evitar este escollo.—II. Condiciones para la fundacion de una colonia. Ne-
VIII ARTE DE LA COLONIZACION Pá gs. cesidad de un plan. No basta la exploracion ó la simple inspeccion de un país para aquel objeto. Ejemplos prácticos. Extension del territorio. Comunicaciones fáciles con la metrópoli. Condicion de la salubridad: cómo se corrige el clima por el cultivo.—III. Personal de la colonia; intereses opuestos de la emigracion y de la colonizacion. Esta no es una panacea , ni tampoco una obra de beneficencia. Que no se escoja el personal de la colonia de entre la poblacion urbana, sino entre la agrícola. El número de funcionarios no debe ser excesivo. Proporcion necesaria de los dos sexos; necesidad y utilidad de la familia para la colonizacion.—IV. El capital, á más de ser necesario, es garantía del carácter. Libertad del trabajo y de los cultivos. Seguridad personal garantida. Adquisicion del territorio de la colonia por contrato.—V. Solamente la propiedad individual fomenta una colonia : fracaso de los ensayos comunistas. Tres sistemas de empleo de las tierras: concesion, arrendamiento, venta: noticia de cada uno de ellos. Trabajos preparatorios de la colonizacion 401 CAPÍTULO VIII.—El trabajo. Empleo de las razas indígenas.—I. Obstáculos al progreso de la colonia; el principal de ellos la escasez de brazos. Tendencia del colono á la dispersion: ¿debe ser contenida por medios coercitivos? Doctrina de la escuela de la Colonizacion sistemática en esta materia. Conclusiones.—Il. Empleo de las razas indígenas como medio de suplir la falta de brazos en una colonia. Sistema adoptado por los españoles en América: causas que le dieron origen. Oposicion entre las leyes y los hechos: cuándo cesa. Diversa suerte de la poblacion rural y la urbana en América. Constitucion de la propiedad: encomiendas y repartimientos. Caracteres y crítica de este sistema.- III. Ejemplo extraordinario, que ofrecen las misiones del Paraguay, del indigena impulsado al trabajo por espíritu religioso. Formacion de la provincia de Misiones y privilegios que la son concedidos. Exclusion de la colonia de todo individuo blanco excepto los Padres de la Compañía. Organizacion del trabajo dirigido por aquellos: el culto y el ornato del templo propuestos por estímulo: paralelo de este ejemplo con los modernos sistemas comunistas. Juicio critico del que los jesuitas del Paraguay aplicaron CAPÍTULO trabajo.—Empleo de los penados en la colonizacion.—I. Doble carácter, económico y moral, de la colonizacion por los penados. Cómo se practicó hasta el siglo XVIII la depor112
ÍNDICE IX. Págs. tacion en los Estados de,Eu.ropa.—II, Antecedentes de la colonizacion de Australia. Primera expedicion á _Botany Bay. Ventajas y defectos de -este sistema, demostrados por la 'experiencia.- III. Causas que originan su abandono en la metrópoli y en las colonias. Objeciones que formulan los propagadores del sistema penitenciario. Reforma del de la deportacion en 4838. Juicio general acerca del mismo.-1V. La deportacion en la legislacion penal española. Reformas de que es susceptible. Por qué no ampliamos este estudio á la legislacion francesa. 434 CAPÍTULO X.—Del trabajo esclavo.--La trata,—I. Interés meramente histórico de la materia del presente capítulo. En qué consiste la esclavitud. Es opuesta á la ley moral, al derecho y á la economía política. Inferioridad del trabajo esclavo respecto del libre.— II. La esclavitud, institucion universal hasta el siglo xix. Diferencias entre la de la raza blanca 'y la negra. Introduccion de los esclavos africanos en América. Organizacion del comercio de esclavos: sus caractéres.--III. Legislacion y costumbres de las diversas naciones en esta materia. Efectos inmediatos y resultados'de la supresion de la trata. Principio de la propaganda anti-esclavista. 450 CAPÍTULO XI.—Del trabajo esclavo.—La emancipacion.—I. Primeros esfuerzos contra la trata en Inglaterra. Es llevada la cuestion al Parlamento británico. Prohíbese la trata á los súbditos ingleses (1806). Tratados que con el propio objeto celebra Inglaterra con naciones europeas.—II, Efectos de la supresion de la trata en la esclavitud. Métodos diversos adoptados para la emancipacion. La emancipacion en Inglaterra: ley de 28 de Agosto de 1833; su aplicacion. Reformas que sufre en 4838.—III. Resultados de la emancipacion en las colonias inglesas. Tres clases de colonias para este efecto: su , enumeracion. Estado general de todas estas colonias desde la mencionada fecha.—IV. La abolicion en las colonias francesas. Primer período: Santo Domingo. Segundo periodo: 1818. Resultados de la emancipacion en las colonias francesas.—V. Ultimo período de la historia de la abolicion. Carácter que reviste en los Estados-Unidos. Ley de emancipacion del Brasil. Ley española de 6 de Julio de 18'io.—Conclusi.on . 160 CAPÍTULO XII.—Sistema colonial.—I. En qué consiste este sistema. Error del denominado cede la balanza del comercio». Bases principales del primero. Cinco clases de restricciones al comercio
g ' ATIT1; DE LA COLONIZACION entre la metrópoli y las colonias.—II. Exámen de la primera restriccion, ó sea á la exportacion de los productos de la colonia á país distinto de la metrópoli. Exámen de la segunda, ó sea á la importacion de mercancías extranjeras en las colonias. Opinion de Macculloch sobre la materia. Exámen de la tercera clase de restricciones de las que componen el sistema.—III. Cuarta clase de restricciones. Las leyes de Navegacion en Inglaterra; su historia, sus efectos. Quinta clase de restricciones: cuestion del azúcar refinado.—IV. Juicio sobre el sistema colonial: ¿fue en algun tiempo de utilidad? Opinion de varios autores sobre la materia. Restos que se conservan en la legislacion arancelaria. Aranceles de Ultramar. CAPITULO XIII.—La Tierra.—I. Diversos modos de disponer de las tierras coloniales: sistemas de las concesiones gratuitas y la venta. Ventajas é inconvenientes del primero. —II. Segundo sistema, ó sea el de la venta de las tierras de la colonia. Método adoptado en esta materia en los Estados-Unidos: sus caracteres y resultados.—III. Arnpliacion de esta materia: noticia de la Escuela de la colonizacion sistemática; sus principios. Influjo que esta escuela ha ejercido en la política y administracion colonial de Inglaterra. CAPITULO XIV.—La Civilizacion.—l. El mundo se halla dividido en cuatro distintos sistemas de civilizacion. Area de expansion de la Cristiana. Adquisiciones de cada uno de estos sistemas y relaciones entre los mismos. Causas de la superioridad del primero.—II. Deberes de los colonos europeos y de los gobiernos coloniales respecto de las razas indígenas; proteccion y civilizacion. Institucion de los protectores de indígenas.--III. Deberes de los gobiernos en lo que concierne á la civilizacion de los indígenas. ¿Cuál es el destino de las razas no civilizadas? Extincion, civilizacion, amalgama.—IV. Solucion única del problema que consignamos: la amalgama. No es imposible: ejemplo de Holanda en Java y de España en Filipinas. ¿Debe comenzar la civilizacion por la instruccion religiosa?—V. Ley misteriosa que produce la extincion de la raza inferior, segun algunos naturalistas. Hechos repetidos que desmienten aquella teoría fatalista. Gran aumento de la poblacion india en Filipinas. CAPÍTULO .XV.—La sociedad colonial.—I. Causas de la ventajosa condicion del colono: ausencia del pauperismo en estas sociedades. Tendencia democrática de las mismas.—II. Métodos diversos paPágs. 175 189 200
NDICU xt Págs. ra el gobierno de una colonia. 4.° El administrativo: sus caractéres; sus peligros. 2.° El liberal: definicion que del mismo hace un escritor coetáneo.—Hl. Establecimiento en las colonias in-. glesas del gobierno responsable: expónese cómo se ha verificado. Caractéres de este sistema y condiciones que requiere en la colonia: sus resultados segun la experiencia.—IV. Régimen municipal en la colonia: sus precisas condiciones; causas de su decadencia en las Indias Occidentales y en Australia. ¿Deben las colonias ser origen de renta para la metrópoli? Contradiccion que en esta materia existe entre las teorías y los hechos. ¿Deben ser admitidos . los indígenas á los cargos públicos? Observaciones acerca de este punto. 244 CAPÍTULO XVI.--Política colonial de Inglaterra.-I. Utilidad del estudio de las instituciones coloniales de la Gran Bretaña. División de las colonias inglesas en tres grupos y clases. Constitucion política del Imperio. Británico: principios en que se funda. —II. Clasificacion de las colonias inglesas conforme al método de su adquisidor'. Doctrina de Blackstone acerca de los derechos en ellas de un súbdito británico. ¿Qué son colonias de la Corona, de constitucion propia y de gobierno responsable?—III. Constitucion de las colonias del Canadá. Causas de la independencia de los Estados-Unidos: doctrina de Burke y de los Wighs acerca del - derecho de las trece provincias en su resistencia á la metrópoli.—IV. Reseña histórica del Canadá desde 4183: concédesele el gobierno representativo. Bases de la British North América Act. Confederacion de las colonias inglesas de la América Septentrional. Mutaciones en el gobierno de las Indias Occidentales. 221 CAPÍTULO XVII. — Política colonial de Inglaterra.—Conclusion.---• I. El imperio I,nd.o-Británico: sus orígenes: mencion histórica de la Compañía inglesa de la India Oriental.-lI. Exámen del estatuto de 2 de Agosto de 4858. ¿Debe la India ser gobernada en beneficio de Inglaterra?—III. Las colonias de Australia: datos acerca de su origen, progresos é instituciones políticas.--Júzgase de las últimas: ¿en qué se diferencian de las de la metrópoli y se asemejan á las de tos Estados-Unidos?-1V. La colonia del Cabo de Buena-Esperanza: forma de su gobierno: no la ha sido aún concedido el responsable. CAPÍTULO XVIII.--La Metrópoli.--I. ¿Debe haber en el Parlamento metropolítico representantes de las colonias? Principio de la representacion virtual. Dificultades que complican esta materia! 236
XVIII ARTE DE LA COLONIZACION deraciones de actualidad, manteniéndome en la esfera elevada y pura de la doctrina, objeto que creo haber conseguido; al ménós lo he procurado sinceramente. No quiere esto decir que el estudio científico de la colonizacion no sea un asunto, como decirse suele, ' de actualidad '' , y que no ofrezca interés en los momentos en que tantas cuestiones hay planteadas y tan pocas resueltas, relativas á la organizacion y régimen económico y político de las posesiones españolas en América y Asia: precisamente lo que á mi juicio más contribuye á mantener la confusion en esta materia, y á enardecer los ánimos, es la falta de elementos para formar juicio propio que siente la mayoría del público español, poco familiarizado aún con las cuestiones coloniales. Yo confío en que este libro, aparte de su objeto especial, podrá ser útil para desvanecer dicha confusion, suministrando al patriotismo sincero la fuerza y el arraigo que dan las ideas asociadas á los más nobles sentimientos. Y si por cortedad de mi inteligencia ó desequilibrio entre mis escasas fuerzas y la magnitud de una empresa, cuya menor dificultad es ser nueva en España, no pudiera conseguir mi buen propósito, me congratulo de que habré indicado el camino á quien sepa y valga más que yo, y formaré gustoso en su séquito, bastándome la satisfaccion de rho haber sido extraño ni indiferente á objeto de tan vital y urgente interés para la patria.
PRÓLOGO DE LA SEGUNDA EDICIO:` Rabia pensado ampliar este libro, y tenia reunidos los materiales al efecto; pero la necesidad de atender á los pedidos por' hallarse agotada la edicion, por una p .rte, y por otra cargos públicos y ocupaciones urgentes, me lo han impedido. Me he limitado, pues, á introducir algunas correcciones de errores de imprenta, y á añadir alguna nota y algun dato más moderno que los anteriores. Aun así, esta edicion ofrece ventajas sobre la primera, y no creo que la lleve mucha, en cuanto á los datos, la que seis meses despues que aquella veia la luz pública en París, premiada por la Academia de Ciencias Morales y Políticas. Pienso que las circunstancias que en 18 i 3 hacian útil para la generalidad de los lectores españoles, y en particular para los de las provincias de Ultramar, este libro han variado poco, y esta consideracion no es la que ménos influye en que le reimprima, no obstante la persuasion que tengo de que no corresponde todavía á la importancia de su objeto.
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IN'PRUDUCCIOV. Colonice eminent inter antigua et heroica opera. F. BACON. «Eminente entre las obras heróicas de la antigüedad» llamaba en el siglo xvn el canciller Bacon á la colonizacion, recordando, sin duda, lo que griegos y fenicios habian hecho en las comarcas que bañan las olas del Mediterráneo para propagar la civilizacion antigua; «eminente» podeníos los contemporáneos apellidar, quizá con mayor motivo, á la misma empresa, que ya en los tiempos en que el ilustre canciller escribia estaba poblando y civilizando un nuevo mundo, y que en el siglo xix debia comenzar la poblacion del tercero y llevar hasta las más apartadas regiones la accion y la influencia de la familia europea. No es, en efecto, un suceso nuevo ni peculiar de la Edad moderna la colonizacion; pero se distingue la de hoy de la que Fenicia, Grecia y Roma verificaron, en la magnitud de las proporciones, en lo remoto y vasto de los países que son su teatro, y con razon ha podido decirse, que entre tantas obras como el siglo xix ha llevado á cabo, la que principalmente le caracteriza y distingue de sus predecesores, consiste en el impulso que ha dadoá las vías de comunicacion y á los medios de locomocion de todas clases, y en el uso que ha hecho de los mismos para acelerar el dominio del globo y la explotacion de las fuerzas y elementos de la naturaleza, poblando y colonizando. Mas la colonizacion ha sido hasta nuestros dias un hecho espontáneo, verificado sin plan prévio, á impulsos de la ley que ordena al hombre: «Crecer, multiplicarse, llenar la tierra, dominarla, man4 1,,„ ► o TEO Cl8 LA 4 RO . Mili/!'.1 111a
') ARTE DE LA COLONIZACION dar en los peces de la mar, en las aves del aire, y en todo animal que sobre la tierra se mueve», ó de la imperiosa necesidad que le obliga á buscar su subsistencia trocando las comarcas donde el exceso de poblacion la dificulta, por otras ménos pobladas y más fértiles., ó del instinto aventurero que 4 veces acompaña al exceso de vigor y de actividad; no del conocimiento exacto y reflexivo de las ventajas, así morales como económicas, que tienen para las naciones y provincias muy pobladas, á la par que para la sociedad europea en general, la colonizacion y la emigracion, su principal agente. Pesa aún en nuestros dias y ha ejercido más poderoso influjo en el último siglo y primera mitad del actual sobre la emigracion, el feo .concepto de aventura, de cosa perjudicial y dañosa para el que la emprende y para el Estado que la sufre, que una observacion incompleta de los hechos económicos la impusiera. Todavía es general la opinion de que el descubrimiento y conquista de América fué una de las causas más eficaces de la decadencia española, • y que más contribuyeron á despoblar esta nacion, sin advertir que en los tiempos de mayor prosperidad de nuestra soberanía en aquel continente, no llegó á 500,000 r el número de los nacidos en la Península allí establecidos, y que entonces, como ahora, las provincias que mayor contingente daban á esa emigracion, Galicia, el litoral cantábrico, las Vascongadas y las Canarias, eran y siguen siendo las más poblacias entre las de nuestro territorio. Otro tanto sucede en el resto de Europa, donde Inglaterra que alimenta con el exceso de su poblacion, no solo sus propias colonias en América, Asia y Oceanía, sinó tambien las que en 1774 se emanciparon para formar los Estados-Unidos, duplica aquella cada cincuenta años y repara incesante y rápidamente sus pérdidas en familias y en capital, mientras que las naciones poco dadas á colonizar como Francia, ó en las que la emigracion es impopular, como sucede en la nuestra, permanecen estacionarias ó progresan en este con1 Para mantener ésta cifra, tomada del Ensayo sobre la Nueva España, de Humboldt, no debió necesitarse más de una emigracion anual , de • 10,000 almas; la tercera parte á lo sumo de la que hoy se verifica al mismo` continente y á la Argelia,
INT)ODUCCLON 3 repto muy lentamente. Prueba bien clara de que un pueblo puede ser emigrante sin disminuir, y. sedentario sin aumentar, y de que la emigracion no es de por si un mal, por más.que deba siempre considerársela como signo indubitable de males existentes.. La economia politica, al investigar y formular las leyes que presiden al movimieñto de la poblacion, habia hecho mucho para vindicar á la emigracion del desconcepto, más teórico que práctico en verdad, en que cayera, y por lo tanto, para fomentar las colonias; pero la emigracion no es más que el agente de las últimas: aparte de-aquel elemento poderoso, hay que considerar en toda colonizadon otros elementos económicos, tales como el capital, la tierra, el trabajo; ó morales, cabo la propiedad, la libre accion del colono, el gobierno y régimen de las nuevas comunidades en el interior y sus relaciones con la metrópoli, que hasta nuesfrós dias no hablan sido examinados con plena luz, y acerca dedos cuales más bien que juicios meditados habianse emitido ligeras ó erróneas opiniones. Habia, por lo tanto, materia, si no para una ciencia nueva (pues aunque la colonizacion ofrece algunos principios propios, no somos partidarios de la excesiva division ni del abuso que suele hacerse de aquella), al ménos para un estudiocientifico con carácter de novedad, y en extremo interesante asi bajo el aspecto especulativo, como bajo el práctico. Era natural que la iniciativa en esta esfera correspondiese á la patria del ilustre Adam Smith, quien en el capitulo VII del libro IV de su gran obra An inquiry finto the nature and causes of the wealth of nations, habia dedicado á las colonias y ala colonizacion algunas reflexiones acertadas, que todavía sirven de punto de partida al escritor que fija la mente en esta materia. ¿No es Inglaterra la primera potencia colonial del mundo? Despues de España, á quien no se puede arrebatar la gloria del descubrimiento y reduccion á la cultura cristiana del Nuevo Continente, ninguna nacion tiene los titulos que el colosal imperio británico á la gratitud de los contemporáneos, por los prodigios que ha realizado en la poblacion y civilizacion de extensas regiones inaccesibles antes á la familia europea. Sus cuatro grandes fundaciones coloniales, los Estados-Unidos, el Canadá (francesa ésta en su origen), la Australia y la India, siquiera la última no haya sido creada por expansion de la raza anglo-sajona, sino por ocupacion y conquista, han ensanchado prodigiosamente en
ARTE DE LA COLON[ZACION lo mercantil y en lo político la esfera de accion de los pueblos civilizados, y puede decirse que han contribuido á cambiar la faz del mundo. La extension territorial de las posesiones inglesas en América, Asia y Oceanía, es casi imposible de apreciar: se calcula, sin embargo, en dos mil millones de hectáreas, ó próximamente, la sexta parte del globo explorado; su poblacion pasa de doscientos seis millones de almas, ó sea la sexta parte tambien de la del mundo habitable, cuerpo enorme de una metrópoli ó cabeza que cuenta sólo treinta millones de almas, lo que da la proporcion de siete colonos por un inetropolitico. Era natural, repetimos, que si el arte de la colonizaclon perdia el carácter empírico para revestir una forma más ó ménos científica, correspondiese á Inglaterra esta empresa, como la más directa y poderosamente interesada hoy en ella. Débese, en efecto, á los trabajos de Adam Smith, á los sucesores de este gran economista, Ricardo, Senior, Stuart Mill y Mc. Culloch, y á los profundos ó ingeniosos escritores de obras especiales sobre colonizaciou, lord Brougham, Gibbon Wakefield, Torrens, y especialmente al profesor de Oxford, Mr. Hernian Merivale, los adelantos que ha verificado aquel estudio, cuyas bases fundamentales podemos considerar hoy planteadas, ya que no totalmente desenvueltas. La más esencial entre estas, aun despees de desvanecidos los errores del Sistema Mercantil y de la Balanza del comercio que ella disipara, sigue siendo en nuestra opinion la economía política; y creemos que cuanto más se aparte el exánien de los múltiples problemas de la colonizaclon del camino que esta ciencia les traza, más peligro de extravío se correrá, y más lugar se dará en aquel estudio á los intereses y pasiones del momento. La economía política es hoy en esta esfera como en la de la defensa de la organizacion social, amenazada por los reformadores socialistas, una ciencia conservadora; porque á más de demostrar que la tendencia autonómica, á veces exagerada, . de las colonias fundadas por la emigracion, es producto en gran parte de sus cóndiciones económicas, hace con espíritu de justicia una dist.incion fundamental entre las colonias que por su clima, productos y condiciones especiales se ven obligadas, so pena de destruccion de su riqueza,, á practicar el cultivo extensivo, ó en gran escala, para abastecer el mercado extranjero de los artículos llamados por antonot tásia « coloniales», y aquellas que más ricamente dotadas de brazo
IN7`RODUCCION i por la inmigracion, ó comprendiendo menor espacio de terrenos vírgenes, pueden practicar el cultivo intensivo y de artículos de consumo local, dando ménos á la exportacion, pero alimentando mayor número de pobladores ÿ viéndose libres de la amenaza de una variacion forzosa en sus métodos agrícolas. Tiene, pues, en cuenta la economía política en ' materia de colonizacion la diversidad establecida por la naturaleza misma entre las colonias europeas; y si en la esfera del derecho no es competente para resolver, si acata lasdecisiones de esta ciencia superior, á lo ménos evita que se atribuya á egois ► no lo que sólo es hijo de la necesidad, y vuelve por laequidad, haciendo que se reconozca la existencia de intereses poderosos, la solidaridad que los liga entre sí y con los de los consumidores de las metrópolis, y por consecuencia la de no destruir para reformar, sino facilitar la costosa y dura transicion de uno á otro régimen económico en las colonias á que nos referimos. Ya hemos dicho, sin embargo, que la economía política no es suficiente para fundar el estudio de la colonizacion: este hace tambien contribuir, y se enlaza por lo tanto, á la Geografía en lo que se refiere á los climas, á su influencia en el trabajo y á la descripcion de los paises teatro de la primera, causas todas de atraccion ó de repulsion para los emigrantes; á la Etnografía en lo que concierne á las razas, á sus condiciones para la amalgama con la europea dominadora, y á las dificultades que la estorban ó dilatan; al Derecho, por lo que hace á la legislacion y á la deportacion penal como auxiliar de la colonizacion; á la Moral, por lo que hace á la necesidad de la influencia religiosa para iniciar la civilizacion en las razas indígenas, y en lo que toca á la cuestion, por fortuna histórica ya, de la esclavitud; á la Política, en lo que se refiere á las causas del desarrollo de la democracia y de la plutocracia en las comunidades nuevas, á la manera de gobernar y administrar una colonia y á las relaciones entre ella y la metrópoli; á la Economía política, ya citada, por lo que concierne á las cuestiones de capital, tierras y trabajo, á las causas económicas de la prosperidad de las colonias y á sus caractéres diversos, segun los productos, los sistemas de cultivo y la poblacion . comparada con el territorio; y en fin, el estudio de la colonizacion pide luces á la filosofía de la historia para discurrir acerca del destino final de las colonias, y sobre si es una ley de unifica-
6 ARTE DL LA COLONIZACION clon ó una ley de diversidad la que dirige la marcha del mundo contemporáneo. No obstante lo mucho que se ha adelantado en este estudia, no pienso que en la Inglaterra misma haya visto la luz obra que abarque en totalidad las materias diversas que acabamos de indicar, aunque la de Merivale es tia muy notable: seria necesaria la pluma de un Tocqueville para desempeñarla en toda su extension. No creo preciso añadir, que el autor de la presente tiene de sí y de sus fuerzas idea bastante exacta para que vaya á aceptar en la empresa reservada á ingenio y saber muy superiores á los suyos, otro papel más que el de vulgarizador en su patria dé conocimientos cultivados en naciones extranjeras, de los cuales ninguna necesita hoy día tanto corno la nuestra. Hasta 4850, Inglaterra no puso tampoco particular atencion en este estudio; mas en dicha época surgió una escuela sagaz, ingeniosa y activa, práctica é innovadora al mismo tiempo, que ha ejercido en los asuntos y en la política coloniales de aquel pais no pequeña influencia, que todavía dura, y que, á través de dificultades y - descalabros, consiguió resultados muy dignos de mencion. Denominósela escuela de la Colonizacion sistemática, y fi.té su fundador un elevado funcionario colonial en el Canadá y elegante é ingenioso escritor, Mr. Edward Gibbon Wakefield, quien en varias obras, pero singularmente en la publicada en 4849 bajo el título de A viezv of the'art of colonization. ' 1 , expuso los principios, tan sencillos en la apariencia como fecundos' en resultados, que constituian su sistema; usando alternativamente de la den.iostracion, (le la crítica de lo existente, y á trechos de la ironía á costa del Colonial . Of fce, de manera que sus cartas á un Siatesm.an y sus réplicas al alto funcionario colonial que tomó á su cargo la defensa dé lord Grey y de la burocracia que en aquel departamento ministerial imperaba, son, aunque con alguna tendencia á la sutileza, de lectura tan provechosa como entretenida. Daremos urna breve idea de los rasgos característicos de la Colonizacion sistemática, llamada tambien del nombre de su principal autor, «de Wakefield» . Hállase formulada en varias proposiciones. 4.° Que la prosperidad de una nueva colonia depende ante todo London,. John W. Parker, I'Vest Strand. Un vol, de 513 páginas.
INTRODUCCION de la abundancia de trabajo útil á disposicion de los capitalistas y proporcional á la extension del territorio por donde aquella ha de extenderse. 2. a Que se debe asegurar esta abundancia de trabajo introduciendo trabajadores de la metrópoli y de otros paises densamente poblados, y adoptando precauciones para mantenerlos en la condición de asalariados por algun tiempo; dos ó tres años al ménos. 3. a Que con el producto de la venta de las nuevas tierras, debe constituirse un fondo destinado á promover la inmigracion de los mencionados trabajadores. 4. a Que el medio mejor de evitar que rápidamente pasen los últimos de la condicion de asalariados á la de labradores independientes, es vender las tierras á un precio fijo, suficiente. b: Que toda venta de tierra debe tener por objeto atraer y facilitar la inmigracion de labradores libres, y que solamente de este modo se obtendrá el equilibrio entre la tierra, el capital y el trabajo. 6. a Que debe verificarse á un precio uniforme, sin distincion de calidades, ni situacion de las tierras, y no por subasta. 7.' Que este sistema tiende á concentrar la poblacion de una colonia naciente, y evita la dispersion que en los origenes de la misma suele producirse. Necesitariamos entrar en una larga digresion, que no es propia de este lugar, acerca de la diferencia que existe entre las tierras de tina colonia, riqueza más bien que valor, en tanto que el capital y el trabajo no acuden á fecundarlas, y las (le un país «en estado de colonizacion» 1 ; acerca del papel del capital en esta empresa y de la necesidad imperiosa de distraer toda la menor cantidad posible del mismo del objeto principal, que es la reduccion á cultivo de los terrenos vírgenes, y en fin, acerca de las causas económicas del progreso o del fracaso de las colonias, para hacer comprender á nuestros lectores lo que rabia de sagaz ó de aventurado, de justo ó de arbitrario, en las bases de la colonizacion sistemática. Contentémonos, por ahora, con decir que el sistema de Wakefield, que interesa hoy día más por el concepto histórico que por el práctico, tiene marcado 4 Se calcula que empieza en países que cuentan ménos de cincuenta habitantes por kilómetro cuadrado,
1 ^. ARTE DE LA COLONIZACION opiniones de los escritores, ni los políticos ingleses que le examinan: tal es el empleo ó venta de las tierras coloniales, que puede considerarse como de interés mixto, pues afecta á la poblacion y al capital de la metrópoli como al de la colonia. Los otros medios de accion sobre el régimen y la suerte de una colonia de gobierno responsable que Inglaterra, al ménos en teoría, no ha abandonado, se reducen aI nombramiento de gobernador, al empleo y distribucion de las fuerzas de mar y tierra, á la facultad, ora de conceder la sancion, ora de negarla á las leyes votadas por el Parlamento colonial, y á la que el de la metrópoli se atribuye de legislar para las primeras en materias generales, si bien de esta hace poco uso. Bien se comprende que el vínculo legal que reunidas todas estas facultades componen, es inconsistente, y que apenas seria apreciable si no estuviera reforzado por un vínculo moral más poderoso. Las colonias más prósperas y de mayor porvenir entre las que cuenta la Gran-Bretaña; las del continente austral, Tasmania, Nueva-Zelanda y el Canadá, ofrecen, en efecto, respecto de otras muchas de la misma nacion y de las lemas naciones de Europa, una ventaja capital, un rasgo característico que no debemos cansarnos de indicar. No solamente han sido fundadas por una inmigracion libre de ciudadanos de la Gran-Bretaña , que hablaban ó conocian el mismo idioma y eran muy semejantes entre sí en costumbres y opiniones, sino que esa inmigracion ha continuado y prosigue siendo fuente de progreso y de crecimiento para aquellas. De aquí que el contacto entre la una y las otras no se haya interrumpido; que haya sido posible hasta ahora combatir, aun en los mismos Estados-Unidos, que por este concepto siguen siendo colonia inglesa, la tendencia á la diversidad que proviene de la distancia, de los climas, de la mezcla de las razas y de las diferencias de condiciones económicas. Si esa corriente de la emigracion británica cesara, ó por cualquier causa tomara, lo que es muy difícil, una direccion diversa, al imperio indio, por ejemplo; si en vez de ella se estableciera otra, la diversidad volveria á ser la ley en accion, y para contener sus 'efectos habria qu'e reforzar el vínculo.legal, á ménos que Inglaterra se resignara, no ya á dejar de contar entre sus posesiones esas colonias, sino, lo que seria mucho más duro para ella, á tener rivales en el intuido comercial y á mirar tal vez cómo otras naciones europeas se
INTRODUCGION 4 5 engrandecian corno que ella perdiera. Y todavía en este caso Inglaterra estaria en situacion . diferente y más ventajosa que las demas potencias coloniales de Europa, pues siendo la,relacion de su poblar. clon metropolitica con la de sus posesiones ultramarinas corno de 1 á 7, la de Holanda corno de 1 á 5, y la de España como de 2.á 1, está claro que necesitarian ser enormes las pérdidas que la primera sufriese, para que lograran infundirla la justa y natural intranquilidad que á las naciones citadas, á Francia, Suecia y Dinamarca debe infundir cualquier peligro que amenace á su poder ultramarino. Insensiblemente hemos llegado á la cuestion capital y candente en este órden de estudios y conocimientos: ¿cuál es el destino, la suerte final de una colonia? Para los que opinan con el abate de Pradt que el objeto y término de toda colonia es la emancipacion, el asunto no ofrece dudas; mas para los que recuerdan el gran ejemplo del imperio romano, que á la conquista sustituyó la unidad por medio de la asimilacion; para los que sostienen que el mundo moderno corno el antiguo tiende á la unificacion más que á la diversidad, debe parecer muy opinable, cuando no muy ligero, el principio sentado por el abate cortesano. No es propio de esta obra ni conforme con su objeto, entrar de lleno en el examen y discusion de terna tan importante: nos limitaremos, pues, á dar una idea de las múltiples y difíciles condiciones que se requieren para que una colonia llegue al estado político y social en que la separacion de la metrópoli no ocasionará su decadencia ó no producirá su ruina, examinando rápidamente las que concurrian en las trece provincias de la Union americana al separarse violentamente (pues hasta ahora no hay ejemplo de una colonia emancipada por la metrópoli) de la Gran-Bretaña. Hemos ya demostrado con autoridades irrecusables la influencia que el «punto de partida» ejerce en la historia y carácter de una colonia, así como que el de la Nueva-Inglaterra y el de Virginia misma, á pesar de la preponderancia del elemento católico y realista en la última, facilitaba en extremo su marcha hácia la forma republicana: añadiremos aquí otra consecuencia del punto de partida, que grandemente cooperó al mismo ,fin. Verificada, tras de infructuosos ensayos, la colonizacion de aquellas comarcas en el siglo xvii, la decadencia que el principio monárquico y centralizador 'labia
16 ARTE DE 'LA COLONIZACION sufrido en esta época las garantizaba un largo espacio de tiempo durante el cual el Estado, no por sistema, sino por falta de impulso y de fuerzas, había de dejarlas abandonadas á sí mismas; bien al contrario, de lo que en el siglo xvi, cuando el principio monárquico estaba en todo su vigor y el Estado aplicaba las máximas de los jurisconsultos (le Roma, habia sucedido respecto de las de España y Portugal en Asia y América. Agregada á la influencia del origen la del enflaquecimiento del Estado en toda Europa, especialmente en Inglaterra, próxima á un cambio de régimen, debian ambas producir este resultado: que sin necesidad de cambio, sin vacilaciones ni desviaciones, sin más que la fuerza de expansion, las provincias de América, señoras absolutas de sí propias en materia de gobierno local, despues de haber organizado sólida y libremente el municipio,'organizaran con la misma libertad el condado ó provincia, luego el Estado, y por último ensayaran la federacion. Cuando al llegar á este último período la metrópoli, otra vez centralizadora bajo la forma parlamentaria y robustecida con grandes medios de accion, quiso intervenir, hacerse presente, exigir que se contara con ella, ya no era tiempo: no discutiremos si el derecho estaba ó no de su parte: en lo que no cabe duda es en que sus pretensiones se oponian á la naturaleza de las cosas, á un estado político y social que durante siglo y medio habia ido desenvolviéndose sin gran resistencia por su parte. ¿Y cuándo y cómo se verificó la emancipacion de los EstadosUnidos? Inmediatamente despues de expulsada Francia del territorio americano; cuando agregado el Canadá, cesaba ya el peligro con que el génio militar de un Montcalm, por ejemplo, habia amenazado á las colonias inglesas. Se verificó cuando la poblacion de aquellos Estados se aproximaba á tres millones de almas, cuando la corriente de la emigracion europea se hallaba ya establecida, y todo americano, al reflexionar acerca de este hecho y de sus consecuencias, creia en la profecia de Franklin, anunciando que América, antes de un siglo, contaria ochenta millones de habitantes. Se verificó, en fin, cuando los americanos, pueblo religioso y como ahora trabajador, estaban familiarizados con la libertad política y el gobierno local; cuando su administracion era tan barata, que Adam Smith se habia admirado de que un gasto de cien mil libras al año bastase para tres millones de colonos.
IÑTRODUCCION 4: No es ciertamente imposible que las condiciones en que la emancipacion de los Estados-Unidos se verificó se repitan: mas permitasenos añadir que es muy dificil, y que sin el concurso de la mayor parte de aquellas, en particular las que garantizan la conservacion de la independencia, la separacion puede ser más fatal á las colonias que - á la metrópoli. Creemos que basta lo expuesto para inspirar al lector el convencimiento de-la importancia y de la ,necesidad del estudio científico de la colonizacion. Sin los principios que él dilucida y sin los ejemplos que propone, es dificil gobernar bien una colonia, fomentar su prosperidad y mantener viva en ella la llama del amor pátrio; más difícil prepararla á bastarse á si propia, é imposible de todo punto conseguir que, supuesto el caso doloroso de una separacion, subsista en mayor ó menor grado el vinculo moral de la simpatía y (le las relaciones constantes y amistosas, que la comunidad de origen y de idioma y el hábito adquirido del cambio y consumo de sus respectivos productos debieran ser suficientes á mantener. 1 <ü
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PRINCIPIOS GENERALES DEL ARTE DE LA COLONIZACION. CAPÍTULO PRIMERO. LA COLONIA. I. Concepto de la colonia; leyes á que obedece; por qué la colonia no es del todo una Sociedad nueva.-1I. Caractéres de las colonias; económicos y políticos; causas del crecimiento de las mismas.--III. Causas que producen las colonias; su division en. internas y externas, en naturales y artificiales.---IV. Clasificacion de las colonias; interiores y exteriores; auxiliares de la colonizacion. Diferencia entre las colonias interiores y las exteriores; combinaciones diversas. Qué son Plantaciones y qué Colonias agrícolas, segun Heeren.—V. El Arte ele la colonizacion; 'su objeto, sus instrumentos propios, ciencias con quienes se relaciona, aptitud de algunos pueblos para esta empresa. I. El Diccionario de la Academia Española define en los siguientes términos la colonia: «Cierta porcion de gente que se envia de órden de algun príncipe ó república, á establecerse en otro pais; y tambien el sitio é lugar donde se establecen». Para la mayoría del público esta definicion es suficiente; pero nosotros, al emprender un estudio especial y nuevo en nuestra pátria sobre el Arte ele la colonizacion, no debemos darnos por satisfechos con ella. No se necesita estar muy versado en.la historia de la colonizacion, antigua ó moderna, para advertir á la simple vista, que aquella definicion no comprende sino las colonias en cuya fundacion toma la iniciativa el Estado; siendo así que las fundadas por iniciativa individual sin órden de nadie son, en lo antiguo y lo moderno, muchas, y por cierto las más interesantes. Tampoco el hecho del establecimiento de la porcion ele gente, ora sea enviada de órden del
20 ARTE DE LA c0L0NIZACION soberano, ora se mueva de propia voluntad, que intenta fundar 'la colonia, basta en rigor para dar una idea exacta de lo que en los tiempos presentes significa aquella palabra: porque la poblacion ó comunidad formada puede ser una factoría mercantil, un punto de escala, muy útil sin duda, pero que carecerá de las condiciones económicas, y aun de las morales, y de los elementos de riqueza y progreso que otra comunidad que se establezca en un país inhabitado ó con poblacion insuficiente, cuyo territorio se propone explotar por medio de la agricultura, la industria, las artes y el comercio. Creemos que, sinó una definicion perfecta, puede darse una que mejore la anterior, sin falt a r á la regla de la concision que rige en esta materia. Expresaremos, pues, el concepto de la colonia, diciendo que es: «La poblacion ó comunidad nueva que una nacion funda en países lejanos, de conformidad con la ley que dispone la posesiou y dominio del globo por la humanidad». Á la nacion, ora la represente el Estado, ora una porcion de los individuos de la misma, que funda la colonia, . se la denomina «metrópoli»; el acto ó efecto de colonizar—seguimos en esto á la Academia—constituye la colonizacion, en su sentido material. Muy recientemente, y coincidiendo con el interés que sucesos de triste recordacion han despertado en nuestra pátria hacia Ios asura-' tos coloniales, hemos visto escrito y hemos oído que la colonia es «una sociedad nueva». Expondremos la razon por qué no hemos aceptado para nuestra definicion esta frase, reemplazándola con las palabras: «comunidad nueva». Que la colonia es una sociedad humana, claro está que no admite duda; pero esa sociedad es hija de. otra que la envia, ó de quien se desprende, , como el enjambre abandona el corcho que habitó para formar una nueva colmena. Las condiciones, diversas de las de la metrópoli, en que va á hallarse la colonia, influirán precisamente en sus caracteres físicos y morales, y la diversificarán de la primera: será desde luego, y no es pequeña. ventaja, una sociedad más homogénea (nos referimos solamente á las colonias agrícolas y libres) porque, por regla general, no emigran. los favorecidos por la fortuna, y porque la mayor piroductividad del trabajo, la necesidad de luchar con la naturaleza, los grandes salarios y la abundancia que acompañan á toda empresa de colonizacion
CAPITULO i LA °COLONIA 24 bien entendida, 'que consigue vencer los primeros obstáculos, tienden á establecer la igualdad de condiciones; más á pesar de ésto, no será la colonia una sociedad nueva. Codos non animun mutant qui trans mace currunt decia el poeta latino con verdad, aunque aplicando la observacion á otro propósito: la edu x cacion, las creencias religiosas, el capital científico, pequeño ó grande, y áun las opiniones erróneas, y las preocupaciones, no se dejan completamente en tierra al embarcarse para remotos paises; siguen al emigrante,.y no dejan nunca de influir en su suerte y en la de sus obras. Son modificados poderosa y constantemente, es cierto, por las condiciones nuevas, y bajo muchos aspectos (no bajo todos, corno adelante veremos), ventajosas, en que el colono se encuentra en el pais de adopcion, más, no anulados ni suprimidos. Así lo comprendieron Tocqueville y Bancroft al exponer la influencia del punto de partida en la historia de las colonias americanas en los notables párrafos de sus respectivas obras que hemos citado en la Introduccion. No es por lo tanto -la colonia en, sus primeros tiempos, y quizás no llegue á serlo nunca, una sociedad nueva, comparada con la madre pátria; es tina sociedad más homogénea que.aquella de quien procede, y una nueva comunidad que encierra en su seno, una vez establecida, elementos muy valiosos de progreso. La razon que nos mueve á sustituir en nuestra definicion las palabras «príncipe ó república» con la de «nacion», fácilmente la habrá comprendido el lector: el príncipe ó la república que ordena es siempre el Estado, mientras que la «nacion» comprende al primero, juntamente con sus ciudadanos. Fundadas por el Estado fueron las colonias romanas en Italia, las mercantiles de Cartago, las portuguesas en Asia: intervino tambien aquél en la colonizacion española en el Nuevo Mundo descubierto por Colon; pero á la libre iniciativa de los ciudadanos fueron debidas parte de las colonias griegas, las de Inglaterra en América y varias de las siete que lá misma potencia cuenta en la Oceanía. Decimos, en fin, que la comunidad nueva ha de ser fundada en países lejanos, para distinguir la colonizacion exterior ó marítima de la interior ó mediterránea que, sobre no estar comprendida en este estudio, no reune, como veremos, sino una pequeña parte de los caractéres de la colonizacion propiamente dicha. En cuanto á la ley, en conformidad de la cual las sociedades ci-
22 ARTE DE LA COLONIZACION viles se propagan y multiplican por medio de la colonizacion, es divina y humana. Enseña el Génesis que la voz de Dios que dijo á nuestros primeros padres: Creced y multiplicaos, prosiguió: Llenad la tierra, sujetadla, dominad en los peces de la mar, en las aves del aire y en todo animal que sobre la tierra se mueve; mision providencial; que la moderna filosofía señala tambien á la humanidad á quien corresponde la explotacion ,de las riquezas del globo y el gobierno de las fuerzas de la naturaleza, y con la que se conforman las necesidades é instintos del hombre 1. II. Los caractéres de las colonias, aunque múltiples, pueden reducirse á dos clases: politicós y económicos. Adam Smith trazaba ya al concluir el siglo xvut, con bastante propiedad estos últimos: «una colonia de hombres civilizados, decía, que toma posesion de un país desierto ó tan poco poblado que no cuesta trabajo álos naturales hacer lugar á los recien venidos, avanza más rápidamente que ninguna otra sociedad humana hácia un estado de grandeza y esplendor Los que componen la colonia llevan consigo conocimientos en agricultura y en otras artes útiles, muy superiores á los que pueblos salvajes y bárbaros podrían adquirir por si mismos durante muchos siglos. Llevan tambien consigo la costumbre de la subordinacion, algúna nocion del gobierno establecido en su pais, del sistema de leyes que le sirve de base, y de una administracion de justicia estable y uniforme Cada colono tiene más tierra que la que puede cultivar, no satisface renta, ni apenas impuestos , tiene todos los motivos posibles para aumentar, en la medida de sus fuerzas; un producto que disfrutará entero; mas la tierra que posée es general= mente de tal extension que, con toda su industria y los demas brazos que se podrá procurar, apenas logrará hacerla producir la décima parte de lo que es capaz de dar. Emprende, pues, á reunir por todas partes obreros y á asegurárselos por medio de salarios muy elevados; pero estos, juntamente con la"abundancia y baratura de las tierras, ponen pronto al trabajador en aptitud para abandonarle, convertirse á su vez en propietario, y asalariar con la misma liberalidad á 1 Histoire de l'emigration au xix siUle, par Mr. Jules Duval, pág. 3. 2 An Inquiry into the nature and causes of tlie wealth of the nations, vol. II, book IV.— On the colonies.
CAPÍTULO IY -LACOLONIA otros trabajadores La recompensa liberal al trabajo es un aliciente del matrimonio, etc.».' Plenty o f good •land, abundancia de buenas tierras es, segun Smith, el principal carácter económico de una colonia bien establecida, asi como la causa primera de su prosperidad. Otro escritor inglés, el célebre .sir Josiah Child, decia tambien en el sigilo XVIII: «El trabajo de cada hombre en las colonias vale cuatro veces mql que el de otro hombre en Europa», formulando de esta manera en una frase vulgar otFo carácter económico de aquellas, enlazado con el primero y no ménos importante que él: la mayor productividad del trabajo. Ocasion tendremos, cuando hayamos de tratar de las causas del progreso de las colonias y de sus ventajas, de examinar con mayor detencion estos hechos: ahora los consignarnos meramente como caractéres económicos de la colonizacion. En lo que concierne á los políticos, se derivan principalmente de la circunstancia, que ya hemos consignado, de ser toda colonia una sociedad más homogénea que aquella de quien procede, asi por eliminacion, pues se compone sólo de determinados elementos, aptos todos para el trabajo, como por virtud del bienestar que acompaña al progreso económico y de la tendencia á la igualdad que resulta de no existir otro mérito más que el personal; pues siendo una lucha con la naturaleza la empresa comun, solo podrá adquirir consideracion el que más se distinga en ella, es decir, el que más trabaje y con mejor resultado. De esta importancia natural que la riqueza personalmente creada, no adquirida, disfruta en una colonia, resultan en cambio tan luego como se la exagera, inconvenientes y defectos que en lugar adecuado expondremos, los cuales, no por revestir otra forma, dejan de producir en breve la desigualdad sócial, y que recuerdan los inherentes á las sociedades europeas donde la tradicion sigue influyendo, 4 El mismo autor nos procura la etimología de la palabra colonia, exponiendo que colonia en latin, quiere decir planíacion 6 cultiv9 de tierras; mientras que la correspondiente anaxia, en griego significa separacion de morada, emigracion del país, abandono de la casa. Vemos, pues, 'que desde la más remota civilizacion existen las dos principales clases de colonias de que tenemos que ocuparnos: las fundadas por libre emigracion de la misma raza, y las que funda y dirige el Estado.
30 ARTE DE LA COLONIZACION van en las márgenes del Ohio ó del Murray los cereales, ó en las praderas de la Nueva Gales crian innumerables ganados, como los que en Jamáica ó Antigua cultivan la caña de azúcar; pero existe, como hemos indicado, una gran diferencia entre unos y otros en lo que concierne á los vínculos que les ligan al terreno cultivado, así como respecto de las probabilidades de que, lijando al colono el suelo de un modo permanente, y atrayendo la emigracion de la raza y familia á que pertenece, poco á poco la colonia se convierta en nacion. En las comarcas favorables á la salud del colono europeo y á la de sus hijos, el primero se aficiona á la tierra y adhiere á ella, y lo mismo hace su prole; pero en aquellas cuyo clima es perjudicial al primero, ó produce la degeneracion de la raza, como sucede en la India, el deseo natural del cultivador es el de enriquecerse con su industria en el menor tiempo posible, y volver á Europa. Puede conservar sus fincas en la colonia; puede enviar sus hijos á explotarlas por más ó ménos tiempo; pero ni aquel ni estos mirarán la primera como su mansion definitiva, como una nueva.pátria. Ahora bien; todas las colonias que producen cereales y lana en abundancia, como los Estados-Unidos, el Canadá y la Australia; todas las que hemos llamado agrícolas ofrecen un clima favorable al europeo, ó que al ménos no le es perjudicial; pero aquellas en que se produce el azúcar, café, tabaco y algodon, ofrecen con cortas excepciones un clima desfavorable al europeo, cuyo vigor físico y cuya inteligencia decaen en ellas al cabo de algunos años, y cuya raza degenera. Asi, pues, la diferencia entre «Colonias agrícolas» y «Plantaciones» no puede ser más marcada; siendo de advertir que las grandes , regiones del globo á propósito para el establecimiento de las primeras, es decir, las situadas en las zonas fria y templada, se hallan casi todas en poder de las naciones de raza anglo-sajona, las cuales no han dejado á las otras más que los paises situados en la zona caliente y en el Ecuador; las Antillas, las repúblicas hispanoamericanás, el Archipiélago asiático y la Cochinchina. V. De lo que llevamos expuesto se infiere, que la eolonizacion obedece á principios generales, deducidos de la observacion atenta de los hechos. ¿Será, pues, una ciencia? Aunque no faltan autores respetables que la dan este nombre, y aunque es , cierto que ofrece algunas verdades que la son peculiares, y cuyo descubrimiento se la•
CAPiTULO I--LA COLOÑIA ¿4 debe, no se halla aún establecida entre ellas la necesaria dependencia, ni forman un conjunto tan nuevo, coordinado y completo, que nos decidamos á presentarla con aquel carácter. A juicio nuestro, la colonizacion es en el dia un estudio científico del mayor . interés, que, en el vasto campo que abarca, hace contribuir, como hemos visto, á ciencias muy diversas; estudio que ocupa•un lugar importante en la gerarquia de los conocimientos humanos. Bajo este punto de vista Considerado, podernos decir: «Que la colonizacion investiga, determina y enumera los principios generales que deben 'presidir á la fundacion y régimen de una colonia ó comunidad nueva». Como arte, la colonizacion es en nuestro concepto: «El conjunto de procedimientos propios para la fundacion , régimen y aumento de uña colonia». Asi definida la colonizacion , constituye una de las fases más brillantes de la historia general de la humanidad, y con razon pudo apellidarla el canciller Bacon, «eminente entre las obras antiguas y heróicas» . Es la irradiacion ó 'expansion de la familia humana; la. exploracion , poblacion y reduccion á cultivo del globo habitable. . La guerra, la conquista, suelen precederla; mas sus instrumentos propios y fecundos son la navegacion, el comercio, y sobre todo la agricultura y la industria: su término ó remate la formacion de una nueva comunidad; tal vez la de una provincia, en algun caso la de un nuevo estado, como lo hicieron las colonias griegas en la edad antigua y las inglesas en la moderna. La esencia de estas grandes empresas consiste siempre en la lucha con la naturaleza que el colono encuentra selvática, y á la que fuerza á una produccion regular y constante. «En su esencia, dice un autor justamente reputado en esta materia, el arte de colonizar consiste en "poner al alcance de los colonos ó de los inmigrantes, la libre disposicion de las fuerzas naturales, como el suelo, las aguas, minas, bosques, etc. Fecundadas por el trabajo y auxiliadas por el capital y la inteligencia, aquellas fuerzas se convierten en productivas y crean la riqueza, uno de los fundamentos de las sociedades prósperas. El mismo escritor traza de este modo las relaciones que existen entre el Arte de la colonizacion y las Ciencias morales políticas: «La ciencia de la colonizacion (que ciencia la juzga el escritor á que nos referimos) toma de la Politica las miras que presiden á la fundacion
9 • 32 ARTE DE LA COLONIZACION de las colonias y á la eleccion de los sistemas administrativos que conviene aplicarlas, así como las reglas de las relaciones que se deben establecer entre las poblaciones coloniales y las metrópolis; y la misma la dice, que las colonias son puntos estratégicos, á la vez que factorías. La Geografía la da luz sobre la situacion, extension, configuracion, constitucion geológica y propiedades de los paises no colonizados. La Etnografía la enseña los caractéres de los diversos pueblos, inmigrantes ó indígenas, las afinidades ú oposiciones que provendrán de su contacto, los efectos de sus cruzamientos, la accion de los climas y las consecuencias fisiológicas de las inmigraciones. La Historia demuestra la influencia de las colonias en la suerte de la metrópoli, en su poder y riqueza, en su prosperidad ó decadencia. De la Economía politica toma los principios conforme á los cuales fomentará mejor y más rápidamente los intereses materiales de las colonias. Mas no se entienda por esto que la colonizacion se refiere solamente, como durante mucho tiempo se ha creído, á aquellos intereses, pues comprende los religiosos, los morales y los políticos: funda comunidades nuevas, inicia á los pueblos salvajes y á los bárbaros en la fé, en las artes y en la civilizacion; es la educacion moral de las sociedades jóvenes, tanto como su educacion industrial: es una mision y no un balance» 1. Respecto de algunos pueblos, la colonizacion puede decirse que es un instinto, y apenas necesita ser impulsada; otros tienen ménos aptitud para ella, y en estos últimos solo las circunstancias la determinan. Toda colonia, á poco que haya sido bien ideada y conducida es fuente de honor (y puede tambien serlo de utilidad) para la metrópoli; porque honra hay, y muy pura, en tornar parte en la exploracion y en la explotacion del globo, mision, en lo material, del hombre en la tierra. Todo pueblo que ha viajado mucho, descubierto islas y tierras desconocidas, fundado lejanos y prósperos establecimientos, enseñado á poblaciones salvajes, y que por estos medios ha concurrido á la civilizacion, ocupa por derecho propio en la historia lugar preferente y asocia su nombre á obras que durarán tanto como el mundo. 1 Les colonies et la politique coloniale de la France, par Mr. Jules Duval. París, 1864.
CAPÍTULO II-LA POBLACION 33 CAPITULO II. LA POBLACION. I. Leyes á que está sometida la poblacion; obstáculos preventivos y represivos.—II. Doctrina de Malthus en esta materia; la poblacion crece en progresion geométrica, y las subsistencias en proporcion aritmética.-- Necesidad de la restriccion mora.—Obstáculos naturales que contienen el aumento de aquella.--III. Exámen de esta doctrina: circunstancias que en ella influyeron: existen causas naturales de los males de la sociedad independientes de los actos de los gobiernos.—Ejemplo de Inglaterra opuesto á los principios malthusianos.—Lo que ha quedado de esta doctrina.—IV. Diversas clases de la poblacion; pueblos cazadores, pastores, agricultores, agrícola-industriales.—Qué se entiende por «estado de colonizacion»: colonizacion actual del globo: Europa, Africa, Oceanía, Asia y América. Déficit de poblacion del mundo habitable. La colonizacion está comenzando. L El estudio de las leyes, por las cuales se rige la poblacion, interesa para el presente bajo dos aspectos: necesitamos comprender las causas por las cuales aquella aumenta con tal rapidez en las colonias modernas, que alguna de Australia la ha duplicado en el corto periodo de cinco años, y los Estados-Unidos en veinticinco; y al propio tiempo debernos examinar las causas y los efectos de las emigraciones en los Estados de donde proceden. Solamente la primera de estas materias será objeto de este capitulo. Los naturalistas afirman, refiriéndose á las especies animales, que el número de sus individuos en cada una de ellas está limitado por la cantidad de alimentos que el territorio que ocupan les suministra en una mala estacion ; los individuos que exceden de aquel número no pueden vivir, y están fatalmente condenados á muerte. Esta ley no es por fortuna aplicable á la especie humana: regida por una voluntad libre y razonadora, más ó ménos fuertemente contenida por las leyes civiles y religiosas, por la opinion y las costumbres 2
34 ARTE DE LA COLONIZACION á que esas leyes obedecen, y por la prudencia individual, la repróduccion de nuestra especie suele limitarse, conforme á los datos que la estadística suministra, á cuatro hijos por cada matrimonio, y en algunos paises, cuya poblacion aumenta con excesiva lentitud, á dos. Existen, pues, obstáculos que limitan ó contienen la facultad reproductiva del hombre, los cuales son de dos clases: preventivos, cuando tienden á disminuir el número de nacimientos, y represivos, citando impiden que los nacidos lleguen á pleno desenvolvimiento. Ambos están sometidos á la voluntad humana, que así puede, si la prudencia ro aconseja, moderar la uuiou de los sexos y limitar el número de nacimientos, como verificar un esfuerzo y aumentar por medio de la produccion la cantidad de los medios de existencia, neutralizando ó anulando , la accion de la segunda clase de obstáculos citados, entre los que el principal es la miseria. A este fin tienden igualmente las precauciones adoptadas por los Estados contra el hambre, la peste y la misma guerra; de manera que, si se exceptúa la negligencia involuntaria ó criminal de los padres en la crianza de la prole y la miseria, puede decirse que la mayor parte de los obstáculos represivos del aumento de poblacion van desapareciendo en las sociedades modernas. La colonizacion y la emigracion, su agente, son seguramente los medios naturales más eficaces para producir el aumento de aquella en el globo, á la par que el de las subsistencias; por lo cual habremos de detenernos en el exámen de tan importante materia. II: La poblacion es como la sustancia de una sociedad; á ella se refieren y por ella se verifican los hechos, que afectan á la produccion y á la distribucion de la riqueza. Por largo espacio de tiempo, el aumento progresivo del número de habitantes de un pais fué considerado . signo y prenda de la prosperidad pública; pero á fines del siglo último, un economista inglés, Malthus, demostró que no es el país más poderoso ni el más próspero el más poblado, sino aquel que mejor mantiene á su poblacion, y en el que esta se halla en debida proporcion con los medios de existencia. Partiendo del hecho, ya observado . por Hunie y Adam Smith, de que todos los séres animados tienden á multiplicarse indefinidamente, é invocando el ejemplo, en verdad especialísimo, de los Estados-Unidos, donde la población se duplica en veinticinco aros, Malthus dedujo, que si et
CAPITULO II --LA POBLACION 35 desarrollo en la primera no era contenido por ninguna causa externa, se werificaria con una rapidez representada por la progresion geométrica 1 : 2 :4 : 8 : 16, etc. Al mismo tiempo, sentaba que, aun admitiendo las más favorables circunstancias, no seria posible aumentar en igual proporcion los medios de existencia, logrando, cuando más, acrecentarlos en la proporcion aritmética 1 . 2 . 3 . 4, —etc. Y combinando ambas proposiciones, á saber, que la poblacion tenia una fuerza de expansion indefinida y que el aumento de las subsistencias era muy limitado, Malthus deducia que llegaria un momento en el que la poblacion, excediendo de sus limites normales, seria contenida por la insuficiencia de sus recursos, y que tan brusca reduccion no podria verificarse sino á costa de grandes desastres. No por ésto dejaba de reconocer que, habitualmente, el progreso indefinido en la poblacion no se verifica con la energía que la teoría indicaba corno posible, y dividia en tres clases las causas principales que retardan aquel movimiento. Estas tres causas son: la desgracia, el vicio y la prevision humana. Con la expresion genérica «desgracia» el economista inglés designaba las causas accidentales de aumento de la mortalidad, tales como las epidemias, la guerra, carestía, etc.; y bajo el nombre tambien genérico de «obstáculos destructores» comprendia el vicio y la miseria, que producen el mismo resultado de acortar la duracion natural de la vida humana. El tercer obstáculo al desarrollo de la poblacion, que Malthus llamaba privativo, depende exclusivamente de la voluntad del hombre, y consiste «en la , abstinencia del matrimonio junta con la castidad», materia en la que advertia con nuestro Rioja' que las clases pobres son ménos previsoras que las acomodadas. Tales eran el principio y las consecuencias de la teoría de Malthus, con frecuencia mal interpretada; doctrina que, si errónea en el fondo, como veremos pronto, contenia una máxima verdadera: la de que no debe juzgarse de la prosperidad de un Estado por su densidad de poblacion, puesto que vale más un millon.de ciudadanos válidos y activos, que vivan laboriosa y desahogadamente, que dos 7 ¡Qué vale ¡oh pobres! levantaron tanto! Mirad que es necio error, necia contienda, etc. (Epístola moral.)
36 ARTE DE LA COLONIZAC[ON millones de individuos que vivan penosa y miserablemente, cualquiera que sea la causa de la falta de los medios de existencia. No negaba por eso Malthus que mientras up Estado no contenga, proporcionalmente á su extension, un número de habitantes suficiente para que puedan sacar partido de los recursos del territorio, el interés de la prosperidad pública exige que la poblacion siga su curso natural. En una palabra, de la doctrina del economista inglés se deduce, que el exceso y la insuficiencia de poblacion tienen inconvenientes graves para el bienestar y la riqueza de los pueblos; como tanibien que la regla de conducta de un gobierno debe ser la de abstenerse de medidas que artificialmente exciten ó contengan el movimiento de la primera ^. III. La crítica imparcial alega en defensa de lo que la teoría de Malthus, y todavía más que ella, el rigor con que aparecia formulada, contenían de opuesto al espíritu cristiano y á los sentimientos de j usticiá y humanidad, que era una doctrina de reaccion contra otra obra que habia excitado gran interés en Inglaterra, , y en la cual su autor, el economista Godwin, atribula los males sociales casi exclusivamente á la imperfeccion de las instituciones políticas, y á los vicios de los gobiernos, conforme á la sabida máxima de Rousseau: «que todo es bueno al salir de manos del Creador, y se pervierte en las de los hombres». Por esto decia Malthus en sus últimos dias, y despues de haber borrado de su Ensayo sobre la poblacion algunos de los párrafos que habían parecido más fatalistas, «que, encontrando el arco demasiado corvo en una direccion, se habia visto prec i sado á encorvarló en la direccion opuesta, para aproximarse á la linea recta» 2 . La situacion política de Inglaterra, en la época en que vió la luz la obra de Malthus, y el desvío que al pueblo británico inspiraban la revolucion francesa y los principios que proclamara, influyeron en el efecto que aquella produjo en la pátria del autor; mas una prueba, acaso la más concluyente, de que la doctrina de aquel economista no era en el fondo verdadera, nos la suministra hoy la misma Inglaterra, que sin cuidarse mucho de la restriccion moral que aquel predicaba, ni de su libro, poco estimado en el dia en aquel país, ha Mr. M. Block: Statzstique de la France, tomo II, p á g. 169 y siguientes. Blánc^ui: Histoire de l'Economie polZtique en Europe, tomo II, XXV, 4
CAPÍTULO ÍI-LA POBLACIÓN duplicado su poblacion desde.que el último salió á luz; y :en donde el término medio de los hijos de cada matrimonio se calcula en cinco, mientras en' Francia, donde Malthus sigue disfrutando crédito, se calcula solamente en dos, y la poblacion necesita cientoochenta años para aumentar al duplo. Verdad es, que sin los seis millones de súbditos británicos que la emigracion y la colonizacion, tan naturales al pueblo inglés, han arrancado á,éste, y sin los mercados que han proporcionado á su produccion fabril y á su comercio, Inglaterra hubiese atravesado quizás crisis muy duras, y no gozaría de tanta prosperidad: razo ► por la cual no debe copiarse servilmente el modelo que ofrece, sin procurar al mismo tiempo asimilarse su génio colonizador y su aptitud para la emigracion. Examinada en sus principios esenciales la doctrina malthusiana sobre poblacion, sugiere las siguientes objeciones: Primera: no es exacto que la poblacion aumente en una progresion geométrica; ni áun tomando como tipo los Estados-Unidos, en los que duplica cada veinticinco años, ó la Australia, que en algun período de su breve historia la ha duplicado en cinco años, aquella proporcion se verifica, porque en ambos paises la emigracion europea, causa excepcional, ha tenido gran parte en el aumento, aparte de que el movimiento ascendente de la poblacion, se limita y modera en proporcion de la masa. Ademas, de adoptar esos tipos, habria que reconocer que las subsistencias crecen tambien en una progresion geométrica, áun con mayor seguridad que la poblacion, puesto que ambas colonias (que los Estados-Unidos siguen siéndolo. de Inglaterra, áun despues de su independencia), no sólo proveen abundantisimamente de medios de subsistencia á sus habitantes, sino que exportan cantidades muy considerables de primeras materias de la alimentacion y del vestido, como son los cereales, harinas y lana. Segunda: río es exacto que las subsistencias crezcan en una proporcion puramente aritmética, como acabamos de ver en el ejemplo citado; y si se nos recuerda que dichas colonias, por la inmensa cantidad de terrenos vírgenes que poseen, son una excepcion patente, citaremos el ejemplo de la misma pátria de Malthus, donde despues de la abolicion de la ley de cereales en 1846, los grandes propietarios territoriales, obligados á luchar con la concurrencia extranjeras
á$ ARTE DÉ LA COLONIZACION lograron, por medio de la aplicacion al cultivo del capital y de la ciencia agrícola, aumentar la produccion considerablemente. Tercéra: los medios de existencia de una nacion aumentan segun el esfuerzo de voluntad y de inteligencia que á esta materia se aplica. ¿Quién habia de decir á Malthus, cuando de una observacion incompleta, aunque profunda, de los hechos de su tiempo deducia consecuencias fatalistas, que no habla de pasar medio siglo sin que Lóndres fuese el primer mercado de cereales del mundo, el emporio á donde enviarían sus trigos los Estados-Unidos, Marruecos, las comarcas del Vístula y varios países europeos? La condicion de las clases pobres ha mejorado en Inglaterra, y las subsistencias han aumentado, no obstante el rápido progreso de la poblacion; porque el desarrollo correlativo de la industria fabril y del comercio, ha multiplicado los medios de existencia, es decir, la produccion. El estado presente de la doctrina económica sobre la poblacion, tal al ménos, como le deducimos de la lectura y cotejo de reputados escritores contemporáneos, es el siguiente: Existe una relacion, difícil de determinar en general, no tan difícil de apreciar prácticamente, entre la poblacion y los medios de existencia de un pueblo. El exceso y la insuficiencia de poblacion producen inconvenientes graves para un Estado, pero no son fatales. La accion de los obstáculos preventivos y de los represivos, fué bien observada por Malthus,- y esta observacion constituye un adelanto positivo en la ciencia económica. No es, bajo el aspecto económico, el pais más próspero el que ofrece mayor densidad de poblacion, sino aquel donde la última es proporcional á los medios de existencia. Ni el aumento de poblacion, ni el de las subsistencias es indefinido. Y, por último, no son los gobiernos ni irresponsables en absoluto de los males sociales, ni los únicos (quizás ni los principales) causantes de los mismos, pues existen leyes naturales que producen perturbaciones y daños; y para combatir las cuales, son precisos grandes esfuerzos de inteligencia y de voluntad de parte de los individuos, como de los primeros. IV. Con relacion á su estado social suele dividirse la poblacion
CAPÍTULO IÍ-LA POBLÁCIOÑ en cuatro clases, segun atiende á su subsistencia por medio de la caza, del pastoreo, de la agricultura ó de la industria asociada á la última: la frecuencia con que en el presente estudio habremos de ocuparnos de cada una de estas clases de la poblacion, nos obliga,4 dedicar algunas frases á esta materia, aun cuando sea harto conocida. La poblacion exclusivamente cazadora, no conocida sino en las sociedades que se hallan en su infancia, forma el minimum de las cuatro clases mencionadas; y si por la propension constante á reproducirse, que rige en.todos los seres vivientes, llega á superar á la can- '` tidad de alimento que pueda proporcionarse, perece el exceso, ó tiene que arbitrar nuevo método de vida para obtener la subsistencia 1. En este sistema, el alimento pesa únicamente sobre la produccion espontánea de la tierra; el principal consumo es la carne de los animales, y como la existencia de estos y su procreacion penden de la mayor ó menor abundancia de vegetales que los mantienen, la reproduccion necesariamente es limitada. Por otra parte, los vegetales que espontáneamente la naturaleza produce, son los que ménos sustento dan al sér viviente; de manera que un corto número de india: viduos necesita gran espacio de terreno para su subsistencia, á ménos que se trasforme en poblacion agrícola: las : guerras son frecuentes en los pueblos cazadores, así como la esclavitud; y las enfermedades, las sequías y las epidemias, hacen en ellos terribles estragos. La clase de la poblacion que atiende á su subsistencia por medio del pastoreo, ofrece ya sobre la primera grandes ventajas: no confía solamente en la produccion espontánea de la naturaleza, sino tambien en el resultado de su industria, reflexion y trabajo, y por lo tanto, su aumento es más rápido que en el primer caso; de tal manera, que estos pueblos pastores, con frecuencia han llegado á derrocar en Asia y en Europa tronos y dominaciones harto más civilizadas. Constante en reproducirse sin proporcion á la cantidad de alimento que presta la vida nómada, no pudiendo recolectar y guardar aquellos frutos que sólo se dan en determinadas épocas del año, por serles embarazosa la carga, y envuelta esta poblacion en los vicios propios de su estado social, halla en ellos las causas que coarOrigen, progresos y limites de la poblacion, por D. Agustin de Blas, Madrid, 1833.
46 ARTE DE LA COLONIZACION de fundaciones coloniales muy importantes en las cinco partes del mundo. Esta raza, «aristocracia de la humanidad», como algun escritor la ha denominado, con las cualidades, y Cambien con los defectos de una aristocracia, repite con g o su predecesora la romana el cives romanus sum, en cualquier país del globo que habite, en el cual sabe que no la ha de faltar la proteccion de la madre pátria, ni la comunicacion moral y material con sus conciudadanos: la germana, más modesta, encuentra para la emigracion la inapreciable ventaja del vigor que en ella tienen la vida de familia y la organizacion municipal. El súbdito británico en todas partes se juzga en su pátria, no por efecto del cosmopolitismo que afectan algunas naciones latinas, sino por el orgullo, en algun modo justificado, que el poder de su nacion le inspira: el germano no echa de nlénos la pátria, si puede continuar lejos de ella la vida de familia y la de la tribu. Un escritor inglés expresa en los siguientes términos una de las causas más poderosas de la aptitud emigradora del pueblo, á que pertenece: «Es una especie de sentimiento instintivo en todos nosotros, que el destino de nuestro nombre y pátria no se halla contenido aquí, en esta estrecha isla que habitamos; que el espíritu de Inglaterra es flúido, no lijo; que reside en nuestro idioma, en nuestro comercio, en nuestra industria; en todos aquellos instrumentos de comunicacion, con los que abrazamos la vasta multitud de los Estados civilizados ó bárbaros que comprende el mundo» 1. Mr. Gladstone formulaba há pocos años la misma doctrina en los siguientes términos: «El gran principio de Inglaterra es la multiplicacion de la raza inglesa para la propagacion de sus instituciones Juntais cierto número de hombres libres con objeto de fundar un Estado independiente en otro hemisferio, con el auxilio de instituciones análogas á las nuestras; este Estado se desenvolverá por el principio de acrecimiento que en él existe, protegido corno estará por vuestro poder imperial contra toda agresion extranjera, y así, con el tiempo, se propagarán nuestro idioma, costumbres, instituciones hasta las extremidades de la tierra Que los emigrantes ingleses lleven consigo su libertad, corno llevan sus instru-, meneos agrícolas, y que la trasmitan á sus hijos. ¡lié ahí el veril. Merivale. Cotonization and colonies ? pág. 138,
CAPITULO II I - LA EMiGRACION 4 7 dadero medio de triunfar de las dificultades de la colonización». Debe tenerse presente que estas palabras elocue{ates no se refieren más que á una clase de colonias de las que posee Inglaterra, y que la posicion de este Estado en la misma materia es especialisima, como en su lugar veremos; III. Mas las causas de las emigraciones colectivas, cuando se verifican en grande escala, son casi siempre forzosas: las principales consisten en el hambre, la miseria y las persecuciones, ora políticas, ora religiosas. El hambre sobreviene en un pais de una manera lenta cuando se altera sensiblemente la relacion entre la poblacion y las subsistencias, y aguda, cuando á la falta de reservas de las últimas se agrega la pérdida completa de una cosecha, como sucedió en Irlanda en 1847 y en Orisa (India) 'en 1865; en el primero de estos casos se llama «alimentacion insuficiente», la cual predispone á las grandes calamidades' y acorta la vida humana; en el segundo es una crisis aguda terrible, que diezmada poblacion, y con= tra la que la misma emigracion colectiva es pequeño remedio. La miseria tiene causas más complejas, y va acompañada . de la que acabamos de exponer, como enfermedad crónica, ó termina -en ella. La primera es la privacion de los artículos necesarios á la subsistencia; la segunda la privacion ó carencia en cierto grado de los medios de existencia: en ambas influye la produccion insuficiente de la riqueza, que proporciona las primeras materias del alimento ó suple á ellas por medio de los cambios; pero se distinguen en que la miseria puede ser engendrada por un exceso de produccion ó por un cambio en los métodos de la misma. En ambos casos sobrevienen las «crisis industriales», ora suceda que la fabricacion, hallando con exceso abastecido el mercado se paralice, ora acontezca que la introdnccion de las grandes máquinas en la industria deje temporalmente sin trabajo á mayor ó menor número de obreros. El empleo de las máquinas en la industria, influye de dos maneras muy diversas, y áun opuestas, en la emigracion, y merece que digamos acerca de él breves palabras. Es sabido que las máquinas aumentan la potencia productiva del trabajo de tres modos: 1.° aumentan el efecto de la fuerza muscular del hombre; 2.° economizan tiempo . ó el empleo de dicha fuerza, y 3.° permiten sacar mayor utilidad de los mismos objetos materiales, Pero en cambio de
48 ARTE DE LA COLONIZACION estas grandes ventajas permanentes, producen á veces perturbaciones accidentales en el régimen industrial, disminuyendo por lo pronto el número de brazos ocupados en la industria á que se aplican. La posicion de estos obreros en aquel caso, y mientras el período de transicion dura, es difícil; y si no se han prevenido contra la crisis por medio del ahorro, solo la emigracion les ofrece camino para salir de ella sin ajeno auxilio. Así se ha visto que la invencion de la mull jennhy coincidió con un aumento de la emigracion en Inglaterra, el cual fué mucho mayor cuando en 1840 se aplicó á la industria de los tejidos la selfaltina ó telar auto-motor. Pero al mismo tiempo, la potencia productora del trabajo, centuplicada por las máquinas, aumenta rápidamente la riqueza, y con ella la poblacion; vuelve á haber desequilibrio entre la última y los medios de existencia, y la emigracion se ofrece tambien para corregirlo. La accion directa de las máquinas é inventos es, por tanto, benéfica, mientras que su accion perjudicial es transitoria y no forzosa. A la economía política, y ► io al estudio que estamos verificando, corresponde la demostracion de las anteriores proposiciones. Las emigraciones colectivas, producidas por las crisis agrícolas ó industriales, no suministran generalmente más que una clase de emigrantes, quienes casi en totalidad pertenecen á la poblacion pobre; mas hay otra especie de emigraciones colectivas que son verdaderamente perjudiciales al Estado que por error las provoca, y son las causadas por la intolerancia ó la persecucion religiosa. En ellas, juntamente con el bracero, emigran familias acomodadas de la clase inedia, y áun de la aristocracia, llevando consigo un capital considerable, y, lo que es peor, un caudal de conocimientos, ilustracion y actividad, cuya falta ha de sentirse en gran manera en el país de procedencia. Por esta razon fueron tan funestas á España bajo el aspecto económico las expulsiones de los judíos y moriscos, á Francia la de los calvinistas, arrojados de su suelo por la revocacion" del edicto de Nantes, y si bien en menor grado, á Inglaterra las de los puritanos y los católicos que alternativamente emigraron á América en el siglo xvii; y por la misma razon esas emigraciones fueron muy beneficiosas á los paises que supieron utilizarlas, como lo hizo Prusia con los calvinistas franceses; ó consiguieron en la gran ' empresa de la colonizacion resultados que antes no hablan sido obtenidos," como
CAPÍTULO III -- LA EM[GRACION 49 la de los puritanos en la Nueva Inglaterra. No es difícil explicarlo: en estos casos no es ya el individuo aislado quien emigra, ni siquiera la familia, ni ' áun la tribu: es toda una sociedad constituida la que se trasplanta, y sus medios de accion deben ser naturalmente mucho más poderosos que los de los grupos de individuos, así en, lo que concierne á los capitales y á los brazos, como en lo que se refiere al elemento importante de la organizacion y de la disciplina.' IV.. Cualquiera que sea la clase de emigraciones • en que nos fijemos, siempre irá acompañada de una exportacion más ó ménos grande de capital. En realidad, la emigracion sin capital, áun cuando sea pequeño, es un elemento secundario para la colonizacion : la proporciona brazos, mas no colonos, propiamente dichos, que se hallen en aptitud de acometer inmediatamente la explotacion de las riquezas naturales que la colonia ofrezca. «No hay porcion de nuestro vasto, imperio colonial, dice H. Merivale, refiriéndose á Inglaterra; en la que pequeños colonos sin capital tengan probabilidades de éxito. Es mucho mejor para los emigrantes de esta clase comenzar su carrera como jornaleros hasta ser absorbidos gradualmente por la poblacion.» La exportacion de capitales que de aquí resulta es, pues, un hecho económico que merece que nos fijemos en él; con tanto mayor motivo, cuanto que no ha trascurrido mucho tiempo desde que en los Estados "de Europa, particularmente España, que consideraban los metales preciosos como la única riqueza, dicha exportacion era juzgada un mal irremediable, prohibida y castigada rigorosamente. El coronel Torrens ha empleado en esta materia el argumento, á primera vista poderoso, de que siendo el principal resultado económico que de la emigracion debe esperarse, el de producir un alza en los salarios que mejore la condicion de la clase pobre, la exportacion del capital no podrá ménos de impedirla. Sería, en efecto, inevitable ese resultado, si el capital que emigra formase todo él parte del destinado á alimentar el trabajo; pero no siendo así, y procediendo por lo comun de ahorros y de venta de bienes y efectos muebles, el argumento pierde su fuerza, porque en todo país el tipo de los salarios depende de la magnitud de aquella porcion del capital del mismo que en ellos se emplea, comparada con el número de trabajadores. Por otra parte, si la emigracion tiene por objeto colonizar, á la exportacion de capitales no tarda en seguir una im- - 4
50 ARTE DE LA COLONIZACION portacion mucho más considerable, por las relaciones de familia que conserva el colono, el deseo de mejorar su suerte, y por último, el de llevarlos á su lado costeándoles el pasage. Las cantidades que por este concepto recibe anualmente Inglaterra de la India, la Australia y los Estados-Unidos, componen un total muy considerable. En los paises poco afectos á la emigracion permanente, corno España, no es raro que el emigrante vuelva, pasados algunos años, á disfrutar bajo el cielo de sa pátria el caudal que adquirió con ímprobo trabajo, de lo que vemos ejemplos en las provincias maritimas del Norte y en Galicia, muchos de cuyos pueblos tienen su «indiano» que con frecuencia hace un uso generoso ó útil del capital que reunió 1. V. Considerada bajo el aspecto histórico, la emigracion no tiene de nuevo en nuestra época mas que la magnitud de sus proporciones y la perfeccion dé los medios de que se sirve. Causas análogas á las que en la Edad moderna llevaban á•Colon á descubrir un Nuevo mundo y á Vasco de Gama á trazar la ruta directa á la India, preparando de esta manera el camino á la emigracion á uno y á otro continente, guiaron á Jason y á sus compañeros á la conquista del vellocino de oro y á Ulises en su Odysea: las hambres, las disensiones civiles, las luchas políticas y religiosas, el exceso de poblacion, fueron causa de la fundacion de la mayor parte de las colonias griegas, como lo son de las europeas en la Edad presente. Entre la emigracion antigua y la actual hay, sin embargo, una diferencia notable, que consiste en que la primera iba siempre acompañada ó seguida por la esclavitud, 1 Ha sido muy debatido por los escritores ingleses sobre colonizacion este tema de la exportacion de capital por los emigrantes. Mr. Wakefield, por ejemplo, insiste en su última obra en la conveniencia de proporcionar ocupacion al capital nacional necesitado de espacio: want of room. Para nosotros, este aspecto del asunto tiene poca importancia, porque el capital en España es escaso. En realidad, en ningun país de Europa existe hoy, por el desarrollo de la industria fabril, del comercio exterior y de las grandes obras públicas, falta de empleo para el capital. Mas áun cuando no existieran los citados, bastarian los colosales empréstitos de los Estados modernos para proporcionárselo. -Advertiremos tambien que una gran parte del capital del emigrante queda en la metrópoli, pues se consume erI material agrícola, utensilios,dgméstjcps ? Artículos de USO .coman y en satisfacer el flete y pasaje del mismo,
CAPÍTULO III -- LA EMIGRACION 54 ventaja económica é inferioridad moral que explica, en algun modo el rápido crecimiento de las colonias antiguas; las que,' por otra parte, no se componian de, una sola clase de la poblacion, sino de todos los elementos de la misma. La Edad media es la época de las grandes emigraciones de los pueblos, lo mismo al comenzar que al concluir; pero no es época de verdadera colonizacion. Los pueblos de raza germana y los procedentes del Asia, que invadieron el imperio romano, eran emigrantes, mas no podemos considerarlos como colonizadores: I.° porque invadian un pais más densamente poblado que el suyo; 2.° porque su mision era destructora, destruian mucho más que creaban; 3.° porque su civilizacion era muy inferior á la de los pu eblos invadidos. Desde el. siglo xi á la conclusion del xm los pueblos europeos, formados por aquella emigracion sobre las ruinas del imperio romano, se conmueven otra vez y casi en masa emprenden el camino del Oriente. Fueron las Cruzadas grandes emigraciones colectivas producidas por la fé religiosa, que si no produjeron el principal objeto que solicitaban, engendraron en cambio otras consecuencias tan inesperadas como importantes, y ensancharon el circulo de los conocimientos humanos, pues como observa Heeren, al movimiento de los pueblos acompaña siempre el de las ideas, La emigracion moderna comienza con los descubrimientos de los portugueses en ambas costas occidental y oriental del Africa y en el Asia, y con el que Cristóbal Colon hizo del Nuevo mundo. Desde entonces la raza blanca, ó caucásica cosmopolita, incesantemente ensancha su área de expansion hasta abarcar las cinco sextas partes del globo, penetrando, sometiendo ó dominando á las demas razas. España se distingue la primera en esta empresa; Portugal la sigue, y por la misma senda marchan Holanda, Inglaterra, Francia y los otros Estados europeos. Las persecuciones religiosas arrojan á las costas de la América septentrional á los católicos, perseguidos por los republicanos, á los puritanos perseguidos por la Iglesia establecida en Inglaterra, y á los cuakeros deseosos de encontrar un país, donde libremente pudiesen profesar sus principios morales y religiósos. La independencia de estas colonias, con las que se forman los Estados-Unidos, inicia el período contemporáneo, al que corresponde la fundacion de las siete colonias inglesas en la Australia, el ensan-
52 ARTE DE LA COLONIZACION che prodigioso de aquella Confederacion, que de 3 millones de habitantes al concluir el siglo xvui sube á 38 millones en 1868, y la regularizacion de la emigracion británica, que alcanza la cifra de seis millones de individuos en sesenta años, sin que por eso la poblacion de la metrópoli deje de aumentar. Por último, en nuestros dias la apertura del istmo de Suez y la construccion del ferro-carril del Pacifico, juntamente con la navegacion al vapor y el establecimiento de numerosas y grandes compañías para las comunicaciones entre los tres continentes, procuran á la emigracion de cada vez mayores facilidades, á la par que la van despojando de lo que tenia de peligrosa y de sensible para el emigrante. VI. Trazaremos ahora una breve reseña de esa emigracion europea contemporánea, fijándonos solamente en los paises en que ofrece mayor importancia. La principal corriente de emigracion europea procede, como ya hemos expresado, de la Gran Bretaña y de la Irlanda; fué en 1859 de 120.000 alelas, lo que hizo subir el total de la emigracion de los puertos del Reino-Unido desde 1815 á 5.000.000 de individuos. Hasta aquella fecha la emigracion en Inglaterra para las colonias que fundaran en América los puritanos, los católicos conducidos por lord Baltimore y los cuakeros de Penn habia sido constante, impulsada unas veces por motivos religiosos, otras como en 1709, por las crisis alimenticias: las parroquias (vesfrys) abrumadas por el impuesto de los pobres, que tan antiguo es en aquel pais, habian contribuido á mantenerla estableciendo un fondo especial para costear los pasages: poco á poco habiase logrado que no fuesen individuos aislados los únicos que emigrasen, sino familias completas; mas áun así, el movimiento por este concepto habia sido muy inferior al de nuestra época. En 1751, Franklin calculaba que no excedian de 80.000 ingleses lo g que habian desembarcado en las colonias americanas, de los cuales procedía el milion de colonos que entonces las poblaban. Terminada la larga y empeñada guerra con el imperio napoleónico, la emigracion en Inglaterra tomó cada vez mayores proporciones, como lo demuestra el siguiente estado, inferior . todavía á la realidad': Mr. Charles Voael (Dcc Commerce el de la paisana commerciale de
53 CAP I TULO III —LA EMIGRACION TOTAL DECENAL. TÉRMINO medio anual. 216.114 21.611 669.314 66.931 1.494.736 149.478 2.439.585 243.958 4.819 799 Desde 1820 á 1 829. 1830 á 1839. 1840 á 1849. 1850 á 1859. El estudio de estos datos servirá para demostrar los principios que en la primera parte del presente capitulo Demos expuesto. Por ejemplo, el gran aumento que se advierte en el tercer periodo decenal corresponde á la crisis industrial producida por la.introduccion en la fabricacion de los algodones de la máquina de hilar, movida por el vapor: para remediar los tristes efectos de esta crisis, el parlamento, el gobierno y la opiI ion pública procuraron fomentar la emiZ' Angleterre et de la France, París, 1864), inserta el estado siguiente, relativo á la emigracion en la primera de dichas naciones: Emigrantes. De 1815 á 1830 406.000 De 1831 á 1840 718.000 De 1841 á 1850 1 635 000 De 1851 á 1860 2.287.000 5.046.000 Por último, en el Annuaire Enciclopedique para 1867, encontramos estos otros datos, relativos solamente á la emigracion inglesa á los Estados– Unidos y Australia: TOTAL. EstadosUnidos. Australia. 1862 121.214 58.706 41.843 1863 223.758 140.813 53.054 1864 208.900 147.042 40.942 1865 209.801 147.258 37.283 1866 122.393 91,224
ARTE DE LA COLONIZACION gracion, y por estos esfuerzos reunidos se explica la cifra de 105,140 emigrantes que arroja el año 1832. La introduccion dé la selfaltina en 1840 produjo efectos parecidos, y esta causa, unida á la organizacion de la Oficina (board) de emigracion en 1836, explican las cifras relativas al decenio siguiente. Las del comprendido entre los años 1850 á 1859, nos demuestran con terrible elocuencia los deplorables efectos de una crisis alimenticia en un país densamente poblado y de cultivo intensivo como Irlanda. Ya hemos dicho que los caractéres del cultivo intensivo ó pequeño cultivo como suele denominársele, son: que mantiene mayor número de brazos en el terreno de la produccion, pero no deja sobrantes; y que la excesiva subdivision de la tierra pulveriza la finca rural, no permite más que el cultivo á brazo, ó de jardinería, y sustituye á los cereales, el maíz y las tuberculosas. A favor de estas circunstancias, mientras duran las buenas cosechas, la poblacion se multiplica rápidamente: suele decirse que si al lado de un pan nace un hombre, al lado de un saco de patatas nacen dos. En Irlanda el equilibrio entre la poblacion y los medios de existencia hacia mucho tiempo que, por causas diversas, que no es de este lugar enumerar; habia desaparecido: el equilibrio entre uta poblacion -miserable y las subsistencias, dependia solamente de la recoleccion del maiz y de la patata, y en 1846 y 1347 la enfermedad de la última y las cosechas escasas de cereales, produjeron la crisis. Esta fué horrible: elvhor°- miguero humano, como los escritores de economía rural denominan á Irlanda, sufrió la suerte que los bruscos cambios atmosféricos ó las inundaciones hacen sufrir _ á un hormiguero. La emigracion del Reino-Unido, en 1846, dice H. Merivale I , habia sido algo mayor que lá del anterior; pero en 1847 repentinamente duplicó: de los 260.000 emigrantes que arroja aquel año,-muy probablemente los 160.000 fueron irlandeses, y aun esta cifra parece inferior á la realidad. Desde 1841 á 1850 inclusive, la emigracion irlandesa al exterior puede calcularse en 1.000.000 de almas; mas en el mismo periodo la poblacion de aquella isla disminuyó en 1.600.000. Teniendo en cuenta . que de los diez años, los seis primeros fueron de aumento, puédese conjeturar que los 600.000 individuos, resta de Loc. cit., pág. 156.
OA1iTÜLO IIÍ--tA . 1M!GRActoN 85 aquellas dos cifras, representan los extragos del hambre y de la miseria. En el decenio siguiente de 1851 á 1860, la emigracion irlandesa al exterior se calcula tambien en 1.000.000; pero en los últimos años del mismo, fué ya declinando, efecto de mejora en la condicion del pueblo, de la hostilidad de los Knownothings en América:, de la guerra de Crimea y de otros hechos políticos y sociales. La emigracion normal en todo el Reino-Unido se calcula en 120.000 almas. Otro ejemplo notable de la influencia de la economía rural en la emigracion nos ofrecen los highlans ó tierras altas de Escocia, en donde los grandes propietarios, calculando muy acertadamente, pero con una falta de sentimiento de humanidad vituperable, que sus extensas fincas, malas para labradas, serian excelentes para pastos, les producirian más y darian ménos cuidado, emprendieron en el primer tercio del presente siglo el despoblarlas de hombres vigorosos, aunque propensos , á la lucha y al merodeo, para poblarlas de magnificas razas de carneros. Fomentaron, pues, la emigracion, y el resultado justificó plenamente sus cálculos. Escocia ganó con ello, los emigrantes mejoraron tal vez de condicion y de fortuna; pero la moral condena la violencia empleada para conseguir esta trasformacion y el sentimiento egoista que la engendró; que no sólo de pan vive el hombre. Es en cambio consolador saber que este divorcio, siempre doloroso, del país natal y quizás de la familia, seguido de sufrimientos y privaciones en la travesía y en los primeros tiempos de la emigracion, tiene, por lo general, en el estado presente de la colonizacion, recompensa. En las colonias inglesas y en los Estados-Unidos, á donde se dirige casi la totalidad de los emigrantes británicos, el progreso de la produccion absorbe rápidamente los brazos que se la ofrecen, los altos salarios y los artículos de primera necesidad relativamente baratos permiten el ahorro, mientras que la abundancia de tierras á precio fijo y corto, incita al jornalero á convertirse en colono. Los emigrantes no tardan, pues, en enviar socorros á sus familias, á quienes con frecuencia costean el pasaje para llevarlas á su lado: desde 1848 los comisarios de emigracion registran las remesas de dinero hechas por antiguos emigrantes, establecidos en la América del Norte, las cuales en un período de seis años, de 1848 á 1853, ascendieron á 10.984.000 libras esterlinas, ó sea mil cien millones de
62 ARTE DE LA COLONIZACION rial, el abuso de los foros y sub-foros 1 , la densidad de poblacion en algunas comarcas de las provincias de Pontevedra y Coruña, la falta de comunicaciones rápidas con el interior y la de industria fabril y capital proporciónado á la poblacion. Influye tambien, como hemos dicho, la repugnancia del gallego al servicio militar. En la costa de Levante la causa principal de la emigracion son las sequías periódicas y las crisis alimenticias que de ellas provienen 2 , á lo que hay que agregar, respecto de algunas comarcas de las Baleares, la densidad de la poblacion. Las sequías son asimismo el azote de la poblacion rural de las islas Canarias: en cuanto á las Vascongadas y Navarra, la emigracion se relaciona con el sistema de cultivo, en el que muy acertadamente se procura impedir la pulverizacion de la finca rural confiándola á uno de los hijos, mientras los demas buscan fortuna en otras ocupaciones, ó por medio de la emigracion. A pesar de su condicion de sedentaria, la poblacion de España alimenta con gran lentitud. En 1797 el término medio anual de ese aumento era de 27.307 almas; en 1833 de 51.325; pero en 1857 es ya de 132.396; no obstante que á este último período, el más favorable como se ve, corresponde la emigracion á la Argelia 3 . ¡Cuánto mejor seria que en vez de obstinarnos en condenar la emigracion, corno un mal social de los más graves, procurásemos utilizar convenientemente los elementos propios, dirigiendo las corrientes que hoy proceden de las Baleares, Canarias y Galicia á. las Antillas y á las Filipinas! Grandes ventajas al presente y no poca seguridad para el porvenir obtendríamos de un cambio en aquel sentido, no ciertamente imposible, ni aún difícil, si se eliminasen algunos obstáculos, y sobre todo, si se procurara ilustrar la opinion. I Sobre los foros en Galicia. (V. Fomento de la poblacion rural, pág. 42.) 2 ¡ Hay en la Península ibérica tantas comarcas exhaustas de arroyos y de manantiales perennes, tantos distritos desprovistos de aguas potables para gentes y ganados, que son muchos ' los pueblos atenidos á un pozo comun para todo el vecindario y sus caseríos, ó á una charca artificial que recoge las filtraciones y aguas pluviales.,, (Fomento de la poblacion rural, pág. 41.) 3 No respondemos de la completa exactitud de estos datos, que no pueden ser más que aproximados. (V. La Poblacion de España por D. José García Barzanallana.)
CAPÍTULO TV LASINMIGRACIONÉS 63 CAPÍTULO IV. LAS INMIGRACIONES. I. Clasificacion de 'las inmigraciones. La más ventajosa entre ellas es la solicitada. Inmigraciones colectivas, provocadas ó espontáneas.—II. Distribucion de la inmigracion europea. Estados-Unidos; progreso de su poblacion, alternativas que ha sufrido.—III. Causas que atraen la inmigracion en los Estados-Unidos. La Libertad: cómo se obtiene la naturalizacion; derechos asequibles al inmigrante. La Propiedad: sistema americano para la venta de tierras. Seguridad que disfruta ' el inmigrante en su persona y bienes.—IV. Inmigraciones en las colonias inglesas. El Canadá: su primera poblacion. Rápida progresion en que ha aumentado. Condiciones que en él se exigen para la naturalizacion.—V. Inmigracion libre en las colonias de Australia. Produccion de oro en la de Victoria y su influencia en aquel movimiento. Condiciones para la naturalizacion; sistema particular para costear el pasage de los inmigrantes.—VI. Inmigracion contratada. Sus fuentes; Africa, India, China. Obstáculos á la inmigracion de trabajadores africanos libres.—VII. Juicio crítico de la emigracion. Es conforme á la humana naturaleza. Es, en vez de un mal, signo de males existentes. Recapitulacion. Acuerdos adoptados por el Congreso de Beneficencia de Bruselas. I. Adam Smith habia dicho: «nada es tan dificil de mover como un hombre», frase que Cobden reprodujo en el famoso discurso contra la legislacion de cereales, en que describe á los emigrantes á quienes el hambre obliga á alejarse de su pátria, lanzando su postrera mirada sobre los docks repletos de trigo extranjero: «de todos los seres creados, repetia Cobden en aquella ocasion, el más difícil de mover del lugar de su nacimiento, es el hombre». ¡Frase extraña pronunciada en Inglaterra, que, como hemos visto, contribuye anualmente á los Estados-Unidos y á sus propias colonias con un mínimum de 120.000 de sus pobladores! Hemos examinado en el capitulo anterior este fenómeno económico bajo el punto de vista de las naciones de donde la emigracion
$4 ARTE DE LA COLONIZACION procede; examinémosle ahora bajo el punto de vista de las sociedades que reciben en su seno á los nuevos miembros. Y dividiremos tambien, como en el capitulo anterior, las inmigraciones en individuales, colectivas y temporales. Entre las primeras, las más ventajosas para el pais en que se verifican, son las que podriamos llamar reflexivas, en oposicion á las espontáneas; es decir, aquellas que se verifican en virtud de excitacion de persona que se interesa por la suerte del inmigrante, que conoce la aptitud de este y ha procurado buscarle trabajo ó colocacion á su llegada. Estos inmigrantes pierden poco tiempo, trabajan desde el primer momento de su desembarco y no pueden ménos de ser útiles. A esta clase pertenecen la mayor parte de los que desde Europa se dirigen á los Estados-Unidos, sin necesidad de los estímulos que prodigan las Agencias y Sociedades de Colonizacion al servicio de otras colonias; porque la experiencia ha demostrado, que no hay mejor medio de fomentar aquella, ni nada capaz de verificar la operacion, segun Adam Smith tan difícil, de mover á un hombre del lugar de su nacimiento, como las correspondencias, noticias y ejemplo de otras personas de su familia ó tribu. Las inmigraciones individuales son, sin género alguno de duda, útiles á todos los países, áun cuando estén muy poblados: mediante ellas mantienen la actividad de sus talleres, ya abasteciéndoles de brazos, ya de empresarios ó jefes. Las colectivas pueden ser de dos clases: provocadas por los gobiernos, ó espontáneas, efecto las últimas de la comparacion que hace el inmigrante de la suerte que le cupo en su pátria y de la que espera obtener en la nueva. Hay inmigraciones colectivas espontáneas, como veremos, en los EstadosUnidos, en el Canadá y Australia é inmigraciones colectivas provocadas en varias naciones de la América del Sur. Ni las unas ni las otras son posibles sino en paises de territorio muy extenso respecto de su densidad de poblacion, y ambas tienen por objeto principal la introduccion de agricultores. De ellas puede decirse, con un autor contemporáneo, «que ofrece un gran espectáculo la sociedad que recibe cada año en su seno, sin perturbacion ni confusion, centenares de miles de hombres, muchos de ellos ignorantes, sin capital ni industria, y que logra asimilárselos, engrandeciéndose por accesion, pl propio tiempo que los instruye y consigue elevarlos en la escala
CAPÍTULO IV--LAS INMIGRACIONES 65 moral» I . Detengámonos breve espacio en el análisis de este interesante fenómeno de las sociedades modernas.. II. Considerada bajo el aspecto político, la enaigracion europea se distribuye en tres direcciones principales: los Estados independientes de América, anglo-sajones ó latinos: las coloras inglesas, y los restantes países de colonizacion. En 1790, fecha del primer censo auténtico y general verificado en la Unión Americana, el contingente anual suministrado por la inmigrácion no excedia de 5.000 individuos, ó sea un millon próximamente por los doscientos años trascurridos desde la llegada de las primeras familias que trasportó Walter Raleigh, á la fecha mencionada. Desde 1790 á 1810, fecha del tercer censo, la inmigracion aumenta poco; mas á partir de 1819, época de paz general y en que se organizó la estadística de este ramo, el movimiento aumenta de un modo rápido y constante, como se desprende del siguiente cuadro: TOTAL. TÉRMINO medio anual. Del 30 de Setiembre de 1819 al 30 de Setiembre de 1829 (10 años). . 128.502 12.850" Del 30 de Setiembre de 1829 al 31 de Diciembre de 1839 (10 años i / 4 ). . 538.381 52.212 Del 31 de Diciembre de 1859 al 30 de Setiembre de 1849 (9 años '/ 4 ).. . 1.470.478 151.740 Del 30 de Setiembre de 1849 al 31 de Diciembre de 1855 (6 años 1 / 4 ).. . 2.279.007 364.232 4.416 .368 De estos 4.416.568 inmigrantes, más de la mitad, ó sea 2.343.445 correspondieron al Reino-Unido; 1.206,087 á Alemania; 188.725 á Francia; 11.000 á España, y el resto á otras naciones europeas. Y todavía estas cifras, aunque tan elevadas, son inferiores á la realidad, puesto que los registros de aduanas, mal llevados al principio, nunca incluyeron los inmigrantes llegados por las fronteras del Canadá ó Méjico. Supliendo estas omisiones y aba-- 1 Courceil Seneuil: Tratado de Economía política, tomo II.
66 ARTE DE LA COLONIZACION cando el periodo comprendido entre los años 1815 y 1859, calculan diversos escritores en 6.000.000 de individuos los que han inmigrado en los Estados-Unidos en el espacio de cuarenta y cinco años, ó sean 140.000 por año; término medio que en el último período decenal ha triplicado. El máximum de este movimiento corresponde al año 1854, en que ascendió á 427.853 inmigrantes; posteriormente declinó por varias causas, alguna de las cuates hemos ya dado á conocer al ocuparnos de la emigracion europea; las que provinieron de los mismos Estados-Unidos, fueron la hostilidad de los Know-nothings, la mala cosecha de 1854 y la crisis comercial de 1857. La secta de los Knownothings en particular, que al grito de «América para los americanos» rechazaba á un tiempo la intervencion de las potencias europeas en los asuntos del nuevo continente, y la invasion de sus súbditos en el concepto de inmigrantes, ejerció dañoso influjo en dicho movimiento. Su ódio se dirigia principalmente contra los católicos y los irlandeses; y para satisfacerle no perdonaba los medios más violentos. La inmigracion declinó considerablemente en los años del 56 al 58, y por primera vez se vió en los Estados-Unidos reemplazarla una corriente de reemigracion á Europa. Por fortuna la secta de los Knot y -nothings, tardó poco en desaparecer, y la inmigracion recobró y conservó hasta el principio de la guerra social, sus antiguas proporciones. III. Dos hechos principales, condensados en la frase casi proverbial Property and Liberty, explican la gran atraccion que para los emigrantes europeos ejercen los Estados-Unidos. La libertad es en ellos completa, y se halla bien garantida; el emigrante disfruta de libertad de asociacion, de trabajo y de industria, la religiosa, la política, la de enseñanza, la municipal y la de la prensa, que le es muy necesaria para invocar el amparo de la opinion pública si llega á verse necesitado de defensa. Puede discutirse si este conjunto de libertades ofrece graves inconvenientes, á cambio de sus ventajas, en sociedades de antiguo constituidas; pero cuando, corno sucede en los Estados-Unidos, se trata de amalgamar elementos nuevos con los existentes, y de dar homogeneidad á una sociedad, cuyos componentes son tan diversos, no cabe duda en que la libertad es necesaria. Aparte de esto, el inmigrante adquiere con facilidad los derechos
CAPfTIILO IV -LAS INMIGRACIONES 67 civiles y políticos, propios de los ciudadanos de la Union. Para naturalizarse solo necesita llenar las condiciones siguientes: 1.° Declarar con dos años de anticipacion su propósito de hacerse cit dadano de los Estados-Unidos, y de renunciar á todo vinculo de dependencia respecto del soberano ó Estado de quien es súbdito. 2.° Jurar ó afirmar (hay sectas á quienes está prohibido el juramento) que defenderá la Constitucion de los Estados-Unidos. 5.° . Probar cinco años de residencia en la Union, ó de un año en el Estado ó territorio del tribunal que recibe el juramento, justificando al propio tiempo buena conducta moral y política. 4.° Renunciar cualquier titulo nobiliario. Conseguida la naturalizacion, el nuevo ciudadano queda asimilado á los nacionales y goza los mismos derechos que ellos, excepto el de ser electo presidente ó vice-presidente de la Confederacion. La propiedad no se adquiere en los Estados-Uñidos ménos fácilmente. Las tierras nacionales, no apropiadas, ó cuya posesion no ha sido reconocida á favor de las tribus indias, son medidas y divididas en lotes por agrimensores é ingenieros. Todos los años, el presidente de la Union determina la cantidad de tierras en venta en cada Estado, y tres meses antes de proceder á ella, se anuncia públicamente el dia y sitio en que ha de realizarse. La subasta se verifica sobre -el precio de 1 1 / dolar (25 rs.) el acre (40 áreas 40 cent.), ó sea 66 rs. la hectárea; pero como hay muchas más tierras vacantes que compradores, rara vez acontece que tenga aquella lugar. Pasadas, pues, dos semanas de haberse verificado la subasta desierta, las tierras son vendidas mano á mano al tipo mínimo establecido y al contado. Cualquier inmigrante puede, por lo tanto, trasladarse al dia siguiente á su llegada á un territorio sacado á la venta y comprar un lote, por el cual, al cabo de poco tiempo, recibe un titulo expedido por el presidente de la Union. Por espacio de cinco años está exento de los impuestos generales, mas no de los locales. Estas reglas no son aplicables más que á las tierras medidas y sacadas á la venta, y no coartan el derecho de primer ocupante en tierras medidas y no sacadas á venta en una extension de 520 acres, pagando un chelin (5 rs.) por acre, pero adquiriendo tambien el derecho de tanteo á 25 reales el acre cuando la tierra salga á subasta. Los dos grandes resortes motores de la actividad humana «li-
68 ARTE DE LA COLONIZACION bertad» y «propiedad», juntamente con la «seguridad», sin la cual no serían eficaces, y que en los Estados-Unidos, al ménos en aquellos territorios libres de las incursiones de los indígenas, se halla garantida por el respeto á la ley y á la autoridad y por la estabilidad del régimen político en medio de la gran variedad que permite; estas condiciones, repetimos, explican la atraccion poderosa que los Estados-Unidos ejercen. sobre la inmigracion europea. Porque la Union americana, aparte de su prodigiosa abundancia en tierras vírgenes, no goza ninguna virtud de que se hallen privadas las naciones del viejo continente; allí como aqui la naturaleza se defiende del hombre por medio de obstáculos que requieren energía y sacrificios en el que ha de superarlos. La travesía y sus peligros, mortalidad á bordo, naufragios ó accidentes, son de por sí una prueba para el inmigrante: en tierra le aguardan enfermedades antes de que se aclimate, y en la Nueva Orleans y los Estados del Sur la terrible fiebre amarilla que se presenta todos los años. Las fiebres intermitentes, ménos peligrosas, son en cambio más generales, producidas por la vasta extension de terrenos incultos, por las emanaciones insalubres del Missisipi, el Ohio y el Misouri, y -por las lluvias torrenciales. El hombre se ve, pues, obligado en los Estados-Unidos, como lo ha hecho en Europa, á corregir el clima por medio del trabajo. Esto sin contar con la peligrosa vecindad de las razas indígenas, fatal con frecuencia al inmigrante en los distritos interiores. Verificase la inmigracion europea en los Estados-Unidos por reducido número de puertos: Nueva-York es el primero; luego seguia, antes de la guerra de separacion, Nueva Orleans, y despues Boston, Filadelfia, Baltimore, Galveston y San Francisco en California. La masa más considerable, que es la que desembarca en los puertos del Atlántico, se fija en parte en las ciudades de la costa y en su término rural ó industrial, mientras que el resto penetra en el interior por los caminos de hierro y los ríos, y avanza por las soledades en que le han precedido los audaces norte-americanos. Las cuatro quintas partes de los inmigrantes se encaminan, por motivos morales y por razon de higiene, á los Estados que no han tenido esclavitud, los cuales, como situados en el centro y en el Norte, les ofrecen clima Más templado: solamente desde hace algunos años han comenzado, particularmente los franceses y alemanes, á descender al Sur, á Vir-
CAPÍTULO IV-LAS INMIGRACIONES 69 ginia, Tejas y Misouri, donde acuden en .mayor número ahora que la supresion de la esclavitud ha contribuido á rehabilitar el trabajo de los blancos. Deben los Estados-Unidos á esta irivasion pacifica, no interrumpida desde 1815, la conquista de quince Estados para la Confederacion y de siete territorios. Merced á aquella corriente y á sus condiciones naturales, la poblacion se duplica allí cada veinticinco años de manera que, al concluir el siglo xix, se aproximará, teniendo en cuenta lo que el movimiento .disminuye por el grandor de la masa, á 80 millones de habitantes; superior á que hoy cuenta la Rusia. IV. En lo que concierne á la inmigracion, las colonias inglesas se dividen en dos grandes clases, segun que atraen colonos permanentes ó inmigrantes temporales: de estas últimas no nos ocuparemos ahora, y de las primeras tampoco consideraremos, (pues nuestro objeto es tan solo dar una idea del principal agente de la colonizacion), más que el Canadá y las provincias de Australia. Dividese el primero, como saben nuestros lectores, en Bajo Canadá, de origen francés, donde se hallan las importantes ciudades de Montreal y Quebec, y Alto Canadá, poblado por inmigrantes ingleses y alemanes, y donde rápidamente crece en poblacion é influencia la ciudad anglo-sajona Otawa. La inmigracion se reparte con mucha desigualdad entre aquellas dos regiones: un número muy corto de comerciantes ó funcionarios públicos, rara vez de labradores, se detiene en la primera, y la mayor porcion se sirve de los ferro-carriles, canales y+lagos para dispersarse por la septentrio-. nal. Penetran por término medio en el Canadá 30,000 inmigrantes al año, aunque muchos no hacen más que atravesar su territorio con objeto de llegar á los Estados-Unidos por el camino ménos dispendioso. Los primeros establecimientos agrícolas de la raza anglo-sajona, despues de cedido el Canadá por Francia en . el tratado de 1763 y de iniciada en 1774 la emancipacion de las trece provincias unidas, fueron fundados en 1780 por los refugiados americanos, denominados toyalists ó leales, y tras de ellos por soldados alemanes licenciados despues de concluida la guerra de la independencia. Con la paz de 1815 aumentó el número de inmigrantes, en particular soldados y oficiales, á quienes se distribuyeron muchas tierras, y tras de ellos
• 70 ARTE DE L4. COLONIZACION vino la inmigracion espontánea; primero de escoceses, que fundaron á Perth y Lanark, y despues de irlandeses y otros pobladores del Reino-Unido, de suizos, norsos y alemanes atraidos por el clima, los lagos y bosques que les recuerdan el país natal. Merced á estas causas y al natural aumento, por medio del número de nacimientos superior al de defunciones, la poblacion de ambas provincias del Canadá, que en 1783 no pasaba de 82.000 habitantes, en 4861 habia alcanzado la cifra de 2.505.702. ¡En ménos de un siglo, la poblacion canadiense habia multiplicado por 50! Nada más natural que el gobierno de esta colonia procure fomentar la inmigracion; á cuyo efecto, todo súbdito británico á su llegada es naturalizado, y pasados seis meses de residencia, adquiere el derecho electoral: para los extranjeros estos plazos se alargan á tres arios. El régimen municipal funciona ámpliamente, aunque en materia de impuestos locales es todavía muy inferior al casi perfecto de los Estados-Unidos. Tambien se diferencia del adoptado en la última nacion el de la venta de tierras, pues en el Canadá no ha sido aún desterrado el sistema de concesiones gratuitas, y el precio á que se venden las medidas con este objeto, es muy superior al de las de la Union americana. Debido á estas circunstancias, y todavía más que á ellas, á la atraccion poderosa que ejerce el capital, atraecion proporcional á su masa, los Estados-Unidos continúan llamando á su seno porcion considerable de los inmigrantes que en el Canadá desembarcan, sin que los esfuerzos y solicitud del gobierno de esta colonia basten á evitarlo. En 1850, 147.714 individuos, nacidos en la América inglesa, habitaban en los Estados de la Confederacion, singularmente en los del Norte. V. La tercera gran corriente de inmigracion, se distribuye por las colonias inglesas de la Oceanía. Es sabido que estas son siete; cinco ep el continente austral, á saber: la Nueva Gales del Sur, Victoria, Australia meridional, Australia occidental y Queensland ó «Tierra de la Reina», y las dos grandes islas, Tasmania (antes Van Diemen), á la que se agrega la de Norfolk, y Nueva Zelanda. Los primeros inmigrantes libres llegaron á Australia en 1815; mas este movimiento no fué importante hasta 1829, á partir de cuya fecha ofrece los siguientes resultados:
CAPiTtILO. Iv=--L'AS fNMIGRACIONES '74 . , ^ TERMINO TOTAL DECENAL. medio anual. 1830y 1839: 55.274 5.327 1840 á 1849.. 126.937 12.693 1850 á 1859. 498.537 49.853 Tratamos solamente en este lugar de la inmigracion libre, pues es sabido que el origen de la`colonizacion inglesa en Australia fué la deportacion penal 1 . Dichos 678.748 inmigrantes procedian todos del Reino Unido, y por lo tanto hay que agregar á aquella cifra la de los aventureros, que en número considerable acudieron á Australia de todas las partes del mundo al tener noticia del hallazgo en 1851 de las minas de oro. De la produccion de este metal en la sola colonia de Victoria, en verdad mucho más rica por este concepto que todas las otras juntas, darán idea estos dos hechos: en la Exposicion Universal celebrada en Lóndres en 1862, Victoria habia representado su riqueza aurifera por medio de una pirámide' con volúmen igual al que hubiese tenido la cantidad total de dicho metal extraido de sus minas. En una de las caras de esta pirámide se leia: «Oro extraido desde 1.° de Octubre de 1851 á 1.° de Octubre de 1861, 25.162.435 onzas troy.=1.795.995 libras: peso, 800 toneladas. Volúmen, 1.492 '/2 pies cúbicos. Valor, 104.649.728 libras ster.= 2.616.243.000 francos.» En 1867 la misma colonia de Victoria celebró en Melbourne otra Exposicion, y en ella la columna de 1862 habia crecido hasta representar 10 pies cuadrados en su base y 62 1I2 de elevacion, ó sean 2.081 pies cúbicos de oro, con el valor enorme de 3.651.000.000 de pesetas. Algunas de las minas de esta colonia eran tan ricas, que el famoso Pozo de los Chinos descubierto por individuos de esta nacion, que desembarcaron en un punto poco frecuentado de la costa, para librarse del tributo impuesto á los de su raza, rindió en pocas horas 3.000 onzas de oro. Al cabo de una semana, 60.000 hombres estaban acampados en aquella comarca. A pesar de estas causas poderosas, si bien accidentales de inmigracion, no hubiera la Australia adquirido su actual grado de pros4 La Nueva Gales del Sur habia recibido, al suprimirse respecto de ella aquel sistema, 83.000 convictos ó deportados:
78 ARTE DE LA COLONIZACION taba los siguientes principios en la misma materia, conformes con los que en este capitulo y el precedente llevamos expuestos: 1.° El aumento de la poblacion no puede ni debe ser contenido por ninguna prescripcion legal. 2.° Los males del pauperismo, debidos á la extension de la poblacion, pueden ser atenuados de un modo eficaz, aunque indirecto, por la ernigracion. 3.° Por consiguiente, los emigrantes deben disfrutar de proteccion y libertad. 4.° Los gobiernos, las asociaciones y los individuos, deben combinar sus esfuerzos, cada cual en su esfera, para obtener de la emigracion todos los beneficios de que es susceptible.
CAPITULO V-OEQGRAVIA ., QE L A' COI,ONIZACION 19 CAPÍTUI;O V. GEOGRAFÍA DE LA. COLONIZACYOÑ. 1.° Los climas: la naturaleza. I. Qué se entiende por Geografía de la colonizacion. Influencia de Ios S climas; es permanente, pero no absoluta. Doctrinas de Montesquieu y de Herder.—II. Division del globo, para el propósito de la colonizacion, en cinco zonas. Causas permanentes y accidentales de modificacion de los climas. Climas marítimos y climas continentales. Líneas isochimenas é isoteras. Curvas isotérmicas.--lII. Cómo influyen los vientos en los climas: alíseos y contra-alíseos; monzones, brisas.—IV. Corrientes marinas. Descripcion de la denominada gulf stream; su curso y efectos. — V. Cordilleras y montañas: cómo influyen en los climas. Sistema orográfico de América propuesto corno ejemplo.—VI. Distribucion de la emigracion por las cinco zonas mencionadas; zona glacial, zona fria; países de gran emigracion; zona templada, la más apropósito para la colonizacion. Las denlas zonas.—Cómo se explica por la posicion geográfica de las colonias inglesas, la ventaja que sacan á las de otras naciones. I. Influyen los climas de una manera permanente en la emigracion y en la colonizacion, porque el colono evita los cambios bruscos de temperatura que podrian poner en peligro su salud ó su vida, ó cuando ménos enervar sus fuerzas y no permitirle la actividad y el vigor físico é intelectual necesarios en la dura empresa que acomete. Necesitamos, pues, dedicar breve espacio á esta materia, examinando la influencia de los climas en la colonizacion, y tratando luego de otro elemento no ménos importante de la misma, á saber, de las razas humanas y de sus variedades; materias ambas, que, reunidas, componen lo que denominarnos «geografía de la colonizacion», ó sea la descripcion en la parte que principalmente nos interesa, de los países teatro de la primera y de las razas que en los mismos habremos de encontrar, ya indígenas, ya dominadoras. Claro está que tal estudio en este lugar no puede ser completo; nuestro
80 ARTE DE LA COLONIZACION 'objeto es únicamente el de exponer nociones indispensables, 'remitiendo al lector para su explanacion á las excelentes obras especiales, que nuestra época ha producido relativas á estas materias. La influencia del clima, es, como hemos dicho, grande y permanente, mas no absoluta. No encuentra séquito en nuestros dias la doctrina expuesta por Montesquieu en El Espíritu de las Leyes, conforme á la cual el clima ejerce una influencia decisiva y casi fatal en las instituciones y carácter . de los pueblos, ni tampoco la más lata y ulás próxima á la verdad desenvuelta por Herder en su Filosofia de la Historia de la Humanidad, quien, reemplazando el clima con la naturaleza en general, otorgaba asimismo á esta y al mundo externo, la propia decisiva y casi fatal influencia en el destino de los pueblos que el presidente del Parlamento de Burdeos á los climas asignara. La ciencia antropológica en nuestros dias sustenta que el hombre es cosmopolita: y más particularmente el hombre de raza blanca ó caucásica, que así penetra en .las zonas glaciales y habita en las tristes regiones de la Siberia y el Spitzberg, corno funda colonias en el Africa ecuatorial, ó rige Estados inmensos en los paises más meridionales y cálidos del continente asiático. Con un buen régimen higiénico, el hombre blanco vive, se establece y propaga en casi todas las comarcas del globo habitado: es, .en una palabra, cosmopolita; mas á pesar de esta calidad que obliga á rectificar lo que las doctrinas de Herder y dé Montesquieu contienen de absoluto, conviniendo en que la relacion entre aquel y la naturaleza, no es la del efecto á la causa, no es ménos cierto que los climas son causa permanente y. poderosa de atraccion como de repulsion de los emigrantes y colonos europeos. II. La geografía física divide el globo por lo que concierne á los climas, en zonas glaciales, templadas y tórridas; mas para el estudio de la colonizacion conviene que, siguiendo á un distinguido autor, aumentemos á aquellas las zonas frias y las calientes; de manera que las glaciales comprendan desde los polos á los círculos polares, á los 67 grados de latitud; las frias desde los círculos polares á los 50°; las templadas desde los. 50° á los 40°; las calientes desde los 40° á lbs 23°, ó sea á los trópicos, y las tórridas al Norte y Sur del Ecuador ' hasta los trópicos. Pero antes de describir la distribucion dé la
CAPÍTULO v - - GEOGRAFÍA DE LA COLONIZACION 81 colonizacion por estas zonas, y no sin demandar á las personas familiarizadas con las ciencias naturales indulgencia para nuestra escasa é imperfecta erudicion en materia que más profundo conocimiento requiere, debemos decir algo acerca de las causas que modifican los climas en los diversos continentes y paises del inundo, de manera que su temperatura no puede ser apreciada solamente por su latitud geográfica, ó sea la distancia á que se encuentren del Ecuador, sino tambien por otros elementos variables y de gran eficacia. Es sabido que el movimiento del globo sobre su eje y su posicion respecto del sol son la causa externa fundamental de los climas y temperaturas, y que el predominio de las aguas ó de los continentes es la causa interna principal. De aquí dos especies de climas, los maritimos y los continentales; en los primeros, los términos medios de temperatura de invierno y verano difieren poco; mas penetrando en los continentes, dichos términos se desvian cada vez más; los inviernos son más frios, los veranos más cálidos. Si unimos en el globo, trazando una línea continua, los diferentes lugares que tienen la misma temperatura media invernal, y con otra linea los que tienen igual temperatura media estival, obtendremos dos lineas, ó mejor, dos conjuntos de lineas llamadas, en el primer caso, isochimenas, y en el segundo isoteras, que representarán las diferencias climatológicas, y que son completamente diversas de los paralelos que incluyen indistintamente todos los puntos situados á igual distancia del Ecuador. Presentan dichas lineas contornos é irregularidades que proceden de la desigual distribucion de los mares y de los continentes. De donde se deduce lo que ya dejamos sentado, esto es, que la temperatura de un pais no se puede apreciar solamente por su latitud geográfica, si bien esta representará siempre un papel muy importante. Y así como es posible indicar por medio de lineas continuas parages de igual temperatura, durante el verano ó el invierno, así tambien se puede trazar sobre el globo otra linea que marque las localidades en que la temperatura-media del año es idéntica. Por este procedimiento se obtienen curvas llamadas isotérmicas, que representan la relacion de los diversos climas en la tierra. Bajo los trópicos, el año no ofrece generalmente las cuatro fases que le caracterizan en Europa; no hay más que dos estaciones, la seca y la húmeda 6 •
82 ARTE DE LA COLONIZACION ó invernage, la primera de las cuales dura, por regla general, de cuatro á cinco meses, durante los cuales llueve poco ó nada, y la última de siete á ocho meses, durante los cuales llueve copiosamente, sin otro intervalo que el de tres ó cuatro semanas de perfecto buen tiempo. El hemisferio austral ofrece una temperatura ménos elevada que el boreal: el Océano Antártico y los parages del polo .Sud, son mucho ménos frios que el Océano Artico y los parages correspondientes del polo Norte; diferencia de temperatura que se atribuye al predominio de las aguas en el hemisferio austral, y á la configuracion particular de los continentes. Añadamos á estas causas permanentes de modificacion de los climas, la general y bien conocida de la altura de una comarca ó poblacion sobre el nivel del mar, y tendremos un conocimiento muy incompleto con relacion á la ciencia, pero suficiente para 'apreciar uno de los elementos que más influyen en la colonizacion. III. Réstanos aún mencionar otras causas accidentales ó secundarias de aquella modificacion, entre las que los vientos ocupan preferente lugar. La diferencia de temperatura del aire en regiones diversas de la atmósfera, es causa principal de las corrientes que se establecen de la region superior de aquellos á la inferior, y de la superficie de la tierra á la primera; causa principal que se combina con otras particulares, tales como los obstáculos que oponen las grandes montañas á la accion de los vientos. Las alternativas de dia y noche, que producen cambios correspondientes de temperatura, dan origen á otros vientos particulares, y las brisas proceden del desigual grado de calor de la tierra y del mar. La accion, mucho más extensa, de los vientos generales, se relaciona, como es sabido, con el movimiento del planeta que habitamos: su curso seria del todo regular si las desigualdades de la superficie del globo no le modifir casen, á pesar de lo cual se conocen las dos grandes corrientes denominadas «vientos aliseos», de las cuales la una se dirige del Ecuador á los polos, y la otra de los polos al Ecuador. Esta produce en la regios de los trópicos las grandes lluvias, y modifica poderosamente la temperatura; aquella lleva el calor á los polos, produce los deshielos é influye no ménos que los primeros en suavizar el clima. En el Océano indico, gran golfo rodeado por todas partes de enormes masas continentales, que impiden la corriente directa de
CAPÍTULO V=GEOGRAFÍADE LA COLONIZAC[ON 83 los alíseos, su modificacion da lugar á los monzones, de los cuales el del S. O. sopla de Abril á Octubre, durante el estío del hemisferio boreal, y el del N. E. sopla desde Octubre á Abril, durante el estío del hemisferio austral; es decir, la n onzon se dirige siempre hácia el hemisferio más calentado por el sol '. Sin estos vientos, que ayudaban en la Edad antigua á los egipcios y á los árabes á salir del Mar Rojo y navegar á lo largo de las costas del.Océano índico, con sus pequeños buques sin brújula, así como á regresar á los puertos de Myos-Hormos y Berenice, el comercio y comunicacion que desde los tiempos más remotos hallamos establecido entre aquellos pueblos y la India no hubiera sido posible. IV. Influyen asimismo, á veces de una manera muy eficaz, en las modificaciones de la temperatura los fenómenos físicos conocidos con el nombre de corrientes marinas, cuyo curso es, dice un autor contemporáneo, «tan regular como el de los cuerpos celestes». La' denominada Gulf-stream, ó corriente del golfo, modifica poderosamente el clima de la América septentrional, de Terranova, Islandia, Noruega, Escocia y otros países, por lo cual, y para que los que se dediquen al estudio de la colonizacion comprendan bien por medio de un ejemplo práctico la diversidad de elementos, que deben tenerse presentes para apreciar los climas, dedicaremos breve espacio á su sumaria descripcion. «La geografía física del mar, dice el distinguido químico señor D. Lino Peñuelas 2 , es una ciencia nueva, llena de misterios, que el infatigable comandante Maury (de la marina de los Estados-Unidos), dotado de un carácter observador y de profundos conocimientos, se ha propuesto investigar. A él debemos una carta de corrientes marinas, en la que se hallan trazados los caminos que estas siguen El Gul/-stream es la prolongacion de la gran corriente ecuatorial del Atlántico, que despues de haber costeado el Occidente de Africa, inclinándose al Oeste, toca en América. IgnóLa Terre et l'Homme, por L. F. Alfred Maury, membre de l'Institut. Ch. II. Troisiéme edition. París 1869. 2 El aire y el agua, apuntes sobre la historia de estos cuerpos, por don Lino Peñuelas y Fornesa, del Cuerpo de Ingenieros de IVlinas. Madrid 1871.
84 ARTE DE LA COLONIZACION rase su origen; pero se nota que en su trayecto va ensanchándose cada vez más, y bifurcándose al Sur del Ecuador: una de sus ramas costea el Brasil y vuelve por el Africa Occidental, mientras la otra, despues de haber pasado por Guayana y recibido las aguas de los ríos Amazonas y Orinoco, entra en el mar de las Antillas, bifurcándose á la altura del Yucatán: recorriendo un brazo toda la costa del. Gran golfo de Méjico, recibe despues en Nueva Orleans las aguas del Missisipi, dirígese á la Florida, se reune con el otro brazo que ha bañado parte de las costas de la Isla de Cuba, y juntos salen al Atlántico por los pasos que separan esta isla de la Florida. «Es un rio en el seno del mar» dice Maury, «ni las sequías le agotan, ni le desbordan las crecidas: su cauce lo forman capas de agua fria, entre las cuales circulan á mares sus aguas tibias y azuladas. Tal es el Gulf-stream. No existe en parte alguna del mundo una corriente tan magestuosa: más rápida que el Amazonas, más impetuosa que el Missisipi, el caudal de estos ríos no representa lá milésima parte del volúmen de agua que desaloja». Al separarse de la Florida tiene de ancho 55 kilómetros y 660 metros de profundidad: corre con una rapidez de 8 kilómetros por hora; sus aguas á 50° e. , aunque saladas. tambien, no . se mezclan con las del Océano, en las que produce una gran agitacion; todo lo que se ,opone á su marcha prodigiosa lo arrastra ó lo destruye, y cuando al llegar á los bancos de Terranova se encuentra con una de esas inmensas moles de hielo (icebergs) á ,su vez arrastradas por impetuosas corrientes, las deshace, las hunde, y las piedras, los fragmentos de roca, los infusorios, los protocucus que consigo llevan, los precipita en el fondo de las aguas, donde los aumenta esta accion constante de un dia y otro dia, de un siglo y otro siglo. Todos los geólogos convienen en que así se ha formado la isla de Terranova. Pero en este choque el Gulf-stream se divide: una parte se dirige á las costas de Noruega, cuyo rigoroso clima suaviza con sus tibias aguas, y allí y más , allá, á la Islandia misma, va á depositar árboles y restos vegetales, que recogió del Nuevo-Mundo.. . . Luego dividiéndose esta corriente, pasa por las islas Británicas y por Escocia; entra en el canal de la Mancha, lame las costas de Francia y España, y vuelve otra vez á su origen. Por donde quiera que pasa hace sentir su beneficiosa influencia, modifica el clima de Escocia, que sin este foco de calor estaría sometida á un
CAPÍTULO v--GEOGRAFÍA DE LA COLONIZACION 88 frio de 20° C. bajo cero, que es el que reina en la Siberia, situada á la misma latitud: iguales efectos produce en las costas de Francia y España, cuya temperatura es irás benigna que la de muchos para-, ges que están tierra adentro y al Sur de aquellos» 7. V. Las grandes mesetas y las cordilleras de montañas que forman líneas de demarcacion natural entre los diversospaises continentales, influyen de dos modos diferentes en los climas; por la altura sobre élnivel del mar á que se hallarán los pueblos en ellas situados, y por la resistencia que oponen á las corrientes regulares ó accidentales de los vientos, y la mayor cantidad de lluvia que por este medio procuran á los paises que los últimos recorren. Sirva de ejemplo un hecho orográfico importante; las Cordilleras en América, que ofrecen gradualmente el conjunto de todos los climas y de todas las zonas de cultivo. Para que se comprenda mejor esta gran causa modificadora de los climas á que nos referimos, ampliaremos la . mencion de la orografia.americana y de su influencia, justificando esta digresion aparente con lo mucho que afecta á la colonizacion aquel fenómeno, y lo que contribuye á explicar sucesos de. la edad moderna en los que, al trazar la historia de las colonias europeas en el Nuevo Mundo, habremos de fijarnos. La Enciclopedia Británica (articulo América, suplemento), explana en términos que extractamos á continuacion, los datos que - arroja el mapa que al mismo articulo acompaña, y en el cual están indicados por medio de sombras las gradaciones en humedad del clima, de la cual casi exclusivamente dependen en aquellos paises los cultivos y produccion: «Las lineas quebradas representan la cadena de los Andes; las flechas la direccion de los vientos. Desde el Ecuador hasta los 30° de latitud Sur, próximamente, soplan casi de continuo los vientos del Este, que, cargados con los vapores del Atlántico, llegan á las costas del Brasil, donde los últimos se precipitan en forma de lluvia. Soplan luego con no interrumpida regularidad en sentido opuesto á la corriente del gran rio Amazonas, y en igual direccion á través de las llanuras del interior del Brasil. En toda esta vasta region, no existe cadena alguna de montañas; apenas algun grupo aislado tiene la suficiente altura para detener su curso, hasta 1 El Aire y el Agua, páginas 87 y siguientes.
86 ARTE DE LA COLONIZACION que llegan á la gran cordillera de los Andes á lo largo de la costa occidental. Por tanto, en todo este trayecto llevan consigo la lluvia, en mayor ó menor abundancia, segun la estacion del año, disminuyendo á medida que se internan; y todo el país, con cortas excepciones, se ostenta cubierto de magníficas florestas. Por último; las nubes chocan con las estribaciones de los Andes, y descargan sobre ellas la nieve y la lluvia. La costa del Pacífico, dominada por los Andes, apenas recibe humedad. El viento corre en ella á lo largo de donde procede el nombre de aquel mar, que por dicha parte se halla siempre libre de tormentas. En la costa del Perú, desde la proximidad del Ecuador hasta la frontera de Chile, casi nunca cae lluvia; el cultivo no es posible sino á trechos, en las comarcas bañadas por las escasas corrientes alimentadas por la nieve de la Cordillera. Tal es el aspecto general del país entre el Ecuador y el 35° de latitud Sur. Al mediodía de este límite se verifica una total variacion; y como la cadena de los Andes sigue oponiéndose á las nieves, la costa occidental se mira cubierta de bosques, mientras que todo el pais, situado al Este de las montañas, está desnudo y sujeto á las sequías. Al norte del ecuador resultados análogos son producidos por la diversa estructura del continente. El viento que sopla del Este en el golfo de Méjico acarrea la humedad á todas las costas de aquel mar casi interior. Antes de alcanzar el istmo de Darien al Sur, la Cordillera ofrece solamente alturas moderadas, cesa de obstruirle el paso. Los vapores fertilizadores son llevados por consiguiente á través del Pacífico, y se esparcen en direccion al Sur hasta el Ecuador, al Norte y Occidente á lo largo de las costas de Méjico, cuyas regiones se ostentan todas cubiertas de florestas tropicales. Más en el centro de Méjico, la Cordillera se alza de nuevo, actúa como una barrera contra el viento, y la meseta que la corona tiene un clima árido: caminando hácia el Norte, esta tendencia sigue prevaleciendo; las espaciosas llanuras de las provincias interiores de Méjico son más ó ménos visitadas de la lluvia, segun su distancia del Atlántico; y en la baja California, como en el Perú, apenas cae agua. Al Norte de los 30° de latitud, los vientos variables del Occidente vuelven á dominar. Dos corrientes de vapores cálidos nacen del golfo de Méjico y toman direcciones septentrionales: la una por el gran valle del Missisipí, mientras que la otra es llevada por el
CAPÍTULO V- , GÉOGRAPÍA DE LA COL0NIZACION $Í' Gulf-stream á lo largo de la costa oriental de los Estados-Unidos; lo que explica el carácter forestal de estos paises». VI. Expuestas ya las causas físicas que atraen ó repelen á los emigrantes, y que, por lo tanto, impulsan ó contienen la colonizacioií, réstanos examinar la distribucion de los primeros por las cinco clases de zonas en que al comenzar el presente capítulo hemos considerado dividido el globo. La zona glacial apenas merece mencion bajo el punto de vista del presente estudio: solamente lo que se ha denominado «grandes pescas» á saber, la de la ballena y cachalote, la de la foca y el bacalao, encuentran en esta zona alimento; pero si bien esta industria contribuye á fomentar la marina mercante y á proporcionar á la de guerra excelentes marineros, su relacion con la colonizacion no es directa ni inmediata. Algunos misioneros _y pocos tratantes en peletería visitan la Laponia, bajo el circulo polar ártico; la Islandia (ice-lancl, tierra del hielo), ofrece civilizacion más avanzada que la primera, y clima más suave, merced á la corriente del Gulf-stream, de que hemos hablado, pero no atrae clase ninguna de emigracion. La Siberia, en las mismas regiones, no atrae,, pero recibe un triste género de emigracion: los deportados políticos y los criminales del imperio ruso; mas la dureza del clima y la aridez del suelo son tales, que impiden que aquellos elementos sean utilizados en la colonizacion. La zona fria, que en Europa comprende paises de gran emigracion como Inglaterra, Bélgica, Holanda y Norte de Alemania, no incluiria ningun pais de colonizacion si en el continente americano la linea isotérmica no se inclinara un poco al Sur; de manera que comprende el Canadá, Nuevo Brunswick, Nueva Escocia y Neufoundland ó Terranova. Esta vasta region atrae emigrantes de países de igual temperatura en Europa; los habitantes de paises meridionales no llegan á ella sino en calidad de pescadores. No repugna con todo la zona fria á los pobladores de la templada, como lo demuestra la colonizacion del Canadá por los franceses , la cual ha prosperado aunque abandonada á si misma. La zona templada debe á su temperatura suave, acompañada de la fertilidad de su suelo, el atractivo que ejerce sobre los emigrantes europeos; se inclina en América algo más que en Europa hácia el Ecuador, y comprende los Estados-Unidos hasta el 34 0 de latitud:
94 ARTE DE LA COLONIZACION cipales representantes, existian como pueblo distinto hace ya tres ó cuatro mil años. Bajo el nombre de mongoles se comprende un conjunto de pueblos esparcidos al Norte y Nordeste de la China desde el principio de nuestra era. Llegado el siglo xiv constituyeron una verdadera nacion, á la que impropiamente se dió el nombre de tártaros que llevan Qtros pueblos vecinos. Los mongoles, juntamente con los chinos, ofrecen en el día el tipo por excelencia amarillo. El cráneo del sino-mongol se diferencia del de el negro en su forma más redonda; el óvalo de la cabeza es más ancho que en el europeo. La nariz se mira aplastada hacia la frente; la barba es corta, las orejas muy grandes y apartadas de la cabeza. El color de la piel es generalmente amarillo, y en algunas ramas moreno; el pelo poco abundante, la barba escasa, los cabellos duros y casi siempre negros, como los ojos. Existen seis ramas principales del tipo amarillo: mongola, china, tibetana, dravidiana, indo-china y turca, las cuales van alejándose del tipo primitivo por el órden en que acabamos de enumerarlas. La rama mongola á su vez se subdivide en tonguses, de quienes proceden los mandchoux, y en mongoles, propiamente dichos; unos y otros nómadas por lo general. Los chinos tienen la nariz ménos aplastada, el cuerpo mejor formado, y son más altos que los mongoles; mas conservan los ojos oblicuos, el iris del ojo moreno oscuro, la cara larga y pómulos salientes. Su piel es tambien más clara, y más desarrollada su inteligencia. Establecidos en la cuenca del Hoanghó desde época inmemorial, sus dominios aumentan sin cesar; de manera que han absorbido multitud de razas, y van penetrando ahora en la península trasgangética, donde se mezclan á la rama indo-china. Abarca el grupo chino los chinos, propiamente dichos, los japoneses y los coreanos, que se distinguen mucho de los primeros, y son ménos inteligentes que ellos, pero de un carácter más osado y belicoso. En la raza malayo-polinesia entra indudablemente una mezcla de sangre amarilla y de sangre negra: de aquí el color moreno de la piel de los pueblos esparcidos desde Madagascar hasta la Oceanía. Estas poblaciones se funden por otra parte con los indo-chinos, con los que se han cruzado, pero el tipo chino más primitivo prepondera en la mezcla. Los malayo-polinesios se relacionan tambien con
CAPÍTULO VI - - GEOGIIAPÍA DE LA COLONIZACION 95 los negros de Australia. Los malayos, propiamente dichos, habitantes de Sumatra, tienen el cráneo achatado por la parte inferior, los huesos maxilares desviados, lábios gruesos y prominentes,' nariz chata, frente elevada, y la piel amarilla, y más ó ménos morena, blanquea mucho con el ardor del sol, sobre todo en las mujeres. Muchos pueblos de este tipo se han mezclado con los indios. La raza boreal ó ugro-sibérica, participa del tipo mongol, y en otro tiempo se extendió mucho más al Sur que en nuestros dias, llegando en el siglo xi hasta el centro de Rusia. Ofrece varias ramas muy caracterizadas, entre las que las principales son la uraliense, la permiana y la -finesa, que comprende los lapones, finlandeses y estónios; á cuyas tres ramas debemos añadir los samoyedos. Algunos de estos pueblos son nómadas. Con el nombre de raza roja suele designarse el conjunto de las indígenas de América, mas en realidad no conviene sino á las del septentrion, no siendo igual el color de la piel en las diversas tribus de aquel continente, que se diferencian tambien entre si por caracteres físicos muy marcados. Aunque algunos escritores han considerado pura á la raza roja, formando con ella una raza independiente, parece cierto que ha recibido infiltraciones de sangre amarilla, blanca y aun negra pelagiana; hallándose por lo tanto relacionada con la ogro-japonesa y la mongola. Dividese la raza roja en siete ramas; la india ó roja, propiamente dicha; la californiana, la mejicana, la brasileño-guarani, la de las pampas, la ando-peruana y la araucánica. La primera de estas es la que ha recibido el nombre de pieles rojas. No es de este lugar entrar en mayores detalles sobre esta materia. III. La raza blanca se distingue por lo bello del óvalo que forma su cabeza, en la que el cráneo, á la inversa de lo que sucede en la del negro, domina la parte facial. En el tipo caucásico los ojos son horizontales, la nariz más saliente que ancha, la boca pequeña con los lábios delgados; la barba es espesa y el cabello largo y de color vario; la piel blanca y rosada ofrece más ó ménos trasparencia, segun el clima y las costumbres. Bajo el aspecto intelectual y moral, la raza caucásica es muy superior á las denlas, y desde la más remota antigüedad marcha al frente de la civilizacion. Dividese en dos grandes familias, desiguales en su desenvolvimiento; la semítica ó siro-árabe y la japética (andax japheti genes) ó indo-europea; las cuales juntas
96 ARTE DE LA COLONIZACION con la chamítica originada de la misma cuna, componen las tres razas de civilizacion más antigua que ofrece el Asia occidental. Los semitas se hallan hoy representados por los árabes y los judíos. La familia japética, cuyos primitivos dominios se extendian desde el Cáucaso á la Bactriana, se dividió desde sus primeros pasos en muchas ramas, que tornaron direcciones opuestas. Los primeros representantes de esta raza fueron los aryas, que penetraron en el Penjab y el Indostán y más de mil años antes de nuestra era llegaron á las márgenes del Ganges. Otra rama de la misma familia penetraba en el Korasan, el Irán y las comarcas que se extienden entre el mar Caspio y el Tigris, formando el tronco de los pueblos ruedos y persas. Las naciones indo-europeas, que constituyen en el dia la poblacion de Europa, se han mezclado sin duda con otras que las habian precedido, lo que, unido á la accion del clima, modificó su tipo primitivo. De aqui cinco grandes familias etnológicas de Europa, á saber: griegos, latinos, celtas, germanos y eslavos. A fuer de cosmopolita y emigradora, encontramos hoy á la raza blanca posesionada, ademas de Europa, de una gran parte del Asia, de la porcion del Africa comprendida entre el litoral del Mediterráneo y el desierto de Sahara; de la mayor parte del continente descubierto por Cristóbal Colon, y establecida en Australia y en los. archipiélagos é islas de la Oceanía. Su área de expansion comprende, pues, más de las tres quintas partes del globo, dejando una quinta parte á la raza amarilla, inteligente, activa y emigradora como ella, y el resto á las razas inertes que pululan en Africa ó se extinguen en América. Penetra aquella raza en el territorio propio de las demas, y no se deja penetrar por ninguna; enseña, y no recibe enseñanza; domina, y no se deja dominar. El movimiento de la civilizacion, cuyo propagador es la familia europea, ha seguido hasta la época moderna el curso del sol de Oriente á Occidente; mas en nuestros dias el último vuelve hacia el primero, á quien lleva multiplicadas y crecidas las ciencias y artes, cuyos rudimentos de él recibiera. IV. En la raza blanca, considerada aisladamente, se han establecido con el tiempo divisiones etnográficas que toman en el lenguaje usual el nombre de razas, en vez del de variedades, que es el que las corresponde: hemos mencionado las cinco principales, pero toda-
CAPÍTULO VI—GEOGRAFÍA DE LA COLONIZACION 97 via existen otras, como la anglo-sajona, la escandinava, etc. Al ocuparnos de la emigracion, expresamos su diversa aptitud para colonizar. La raza germánica, cosmopolita por instinto y por tradicion., se disemina gustosa por todos los parages propicios al hombre blanco, y no retrocede, ni áun ante la zona tórrida. De procedencia germánica son los boers establecidos en el Africa ecuatorial, y colonias. del mismo origen hallamos en Venezuela y las repúblicas sur-americanas. Bástala tener un suelo que cultivar y poder constituir la familia y la tribu, con lascuales no echa de ménos la pátria. Hallárnosla esparcida por ambos hemisferios de América, por ;Africa y Oceanía; y hasta ahora solamente el Asia, de donde procede, no ha conseguido atraerla de un modo permanente. La constitucion de una grande y poderosa nacionalidad germánica en los dias que corren, puede ser causa de que el rasgo distintivo, bajo el aspecto politico, de su colonizacion, que consiste, como saben nuestros lectores, en contribuir poderosamente á la fundacion . de colonias de otras naciones, sin constituir ninguna propia, desaparezca.. El nuevo imperio germánico querrá tal vez utilizar la primera materia de su numerosa y constante emigracion en fundar colonias propias, que le sirvan para el fomento de su ya considerable marina mercante, y para convertirse en potencia naval de primer órden; y en este caso, debemos suponer que la empresa de la colonizacion del globo para la familia europea, habrá de adelantar considerablemente. La raza . anglo-sajona, aunque derivada del tronco germánico, reviste carácter propio y más exclusivo. Necesita para la colonizacion, ademas del terreno, una atmósfera favorable á sus costumbres, leyes y culto. Prefiere los países lejanos de origen británico, como los Estados-Unidos, ó pertenecientes á aquel imperio; se establece y propaga en paises vacantes ó escasamente poblados por una raza indígena muy inferior, como en Australia; pero no se encuentra á gusto en aquellos donde tiene que contar con un pueblo ya establecido, como sucede en la India, el Cabo, el Canadá y Nueva-Zelanda; no se asimila las razas indígenas, ni absorbe fácilmente las de origen europeo, y extermina, oprime ó transige, segun la resistencia que halla. Por el contrario, los pueblos latinos y celto-latinos, España y Francia particularmente , aparte del cosmopolitismo de que la 7
98 ARTE DE LA COLONIZACION primera durante los siglos xvi al' XVIII, y la segunda en el xviii' y xix han dado pruebas, poseen una gran facultad de asimilacion, y son más aptas que aquella para conservar y civilizar las razas inferiores. La religion es asimismo causa poderosa de simpatía ó de repulsion en lo que á las empresas coloniales se refiere; mas no podemos. dedicar en este lugar á tan vasta é interesante materia sino pocas palabras, puesto que habremos de examinar su» influencia cuando nos ocupemos de las misiones y' de los medios de facilitar la amalgama con las razas indígenas. Los anglo-sajones protestantes, septentrionales, componen un campo; los neo-latinos, católicos, meridionales, forman otro distinto: aquellos se dirigen preferentemente al Norte, estos al Sur, exceptuando los irlandeses, que emigran á los Estados-Unidos y al Canadá. Los judíos se encuentran representados en casi todas las colonias; mas prefieren las protestantes, donde su libertad religiosa se halla mejor garantida por las leyes y las Costumbres, y los Estados-Unidos y Australia abundan en sinagogas. V. La historia de la colonizacion hace ver que en este gran suceso político y económico ha influido, ademas de las razas y de las sub-razas, un elemento más político que etnográfico, pero del que no debemos prescindir en esta parte del estudio que vamos desarrollando. Nos referimos á las «nacionalidades», ó sea á aquellos grandes Estados, formados en Europa al terminar el siglo xv, sobre la base de fuertes monarquías centralizadas, como España, Portugal, Francia, Inglaterra, etc. Si se exceptúa el imperio romano, la colonizacion en la Edad antigua no se verificó por Estados poderosos, de los que pudiera decirse que tenian en aquella materia politica verdaderamente nacional. En Grecia el Estado era casi siempre la ciudad, y á lo más un pequeño territorio. En la Edad media el régimen municipal prevalecía; las individualidades preponderaban, así en la esfera política como eii la económica. La constitucion de grandes Estados, sobre la base de la nacionalidad y de la centralizacion, es propia de la Edad moderna. No existian durante la primera de estas épocas, ni política nacional ni derecho internacional propiamente dichos: carecian los pueblos que en ella más figuraron del sentimiento de la unidad colectiva, y las guerras que sus príncipes se hacian
CAPÍTULO VI GEOGRAFÍA DE LA COLONIZACION 99 entre si, tenias motivos dinááticos ó personales, más bien que generales. «La unidad de aquellos gobiernos, dice un autor 1 , era pu-, ramente mecánica, no la de un organismo viviente». Rey, nobleza, clero, burguesía, se juzgaban otros tantos poderes coexistentés; la sumision al jefe del Estado era casi siempre nominal, y se limitaba al servicio militar y al pago de corto número de tributos; las demas funciones, con el vasto campo de los intereses materiales, del comercio, la industria, etc., eran abandonadas al libre arbitrio de . los individuos. Tal estado de cosas desaparece en el siglo xvi: el interés colectivo seabrió entonces camino, y comenzó el predominio de las nacionalidades. España, desde la reunion de Castilla y Aragon bajo los Reyes Católicos; Francia, desde el reinado de Luis XI; Inglaterra, desde el advenimiento de la Casa de Tudor; Holanda luego, y más tarde Rusia, formaron grandes y poderosas naciones, precisamente en la Europa occidental, á la que Colon acababa de abrir el camino del Nuevo Mundo. Este hecho, á cambio de las grandes ventajas que ofreció para el descubrimiento, ocupacion ó conquista y civilizacion de los paises de América y de los del Asia, puesta en directo contacto con Europa por el descubrimiento del camino marítimo á la India en 1497; si no puede negarse que influyó muy favorablemente en la navegacion y el comercio, y en el progreso económico y' material, en cambio debia producir dos males considerables: el uno, disminuir la libertad por medio de la centralizacion política y de la reglamentacion administrativa; y el otro, el de engendrar celos, discordias y rivalidades entre las naciones europeas, quienes por medio de monopolios y de prohibiciones, trataron de adquirir la supremacía. Cada una de ellas creyó erróneamente que debia y podia bastarse á sí propia, poseer cuanto tuviesen las demas y en el mismo grado que ellas; y de este modo se desconoció la division del trabajo, establecida por la naturaleza misma, y la solidaridad que liga unos pueblos con otros, y que hace que sus bienes y males sean en cierta proporcion comunes. Consideradas las colonias como medio indispensable de obHistoire du commerce de toutes les nations,. par H. Sehérer; traduite de l'allemand par MM. Henri Richelot et Charles Vogel. París, 1857. Tomo II, pág. 17.
400 ARTE DE LA COLONIZACION tener metales preciosos, y luego corlo medio de crear ó fomentar la marina mercante, todas las grandes naciones quisieron tener posesiones de esta clase, y excluir de ellas á las demas. De aquí rivalidades y guerras entre Portugal y Egipto, entre España y Holanda, entre Holanda é Inglaterra, entre Inglaterra y Francia, que causaron grandes ríales á estas potencias, y mayores á los paises que fueron de aquellas teatro, y que llenan muchas páginas de la historia de la colonizacion europea. A nuestro propósito basta por ahora consignar que el elemento político de la nacionalidad figura en aquella materia al lado del etnográfico de las razas y variedades, dejando para la parte histórica de la misma, el desenvolvimiento de lo que á este asunto se refiere.
CAPÍTULO VII-PUNDACION DE LA COLONIA 404 CAPÍTULO VII. FUNDACION DE LA COLONIA. I. Mal éxito de muchas empresas de colonizacion: sus causas. Medios de evitar este escollo.--II. Condiciones para la fundacion de una colonia. Necesidad de un plan. No basta la exploracion ó la simple inspeccion de un país para aquel objeto. Ejemplos prácticos. Extension del territorio. Comunicaciones fáciles con la metrópoli. Condicion de la salubridad: cómo se corrige el clima por el cultivo.—III. Personal de la colonia; intereses opuestos de la emigracion y de Ja colonizacion. Esta no es una panacea, ni tampoco una obra de beneficencia. Que _no se escoja el personal de la colonia de entre la poblacion urbana, sino entre la agrícola. El número de funcionarios no debe ser excesivo. Proporcion necesaria de los dos sexos; necesidad y utilidad de la familia para la colonizacion. —IV. El capital, á más de ser necesario,.es garantía del carácter. Libertad del trabajo y de los cultivos. Seguridad personal garantida. Adquisicion del territorio de la colonia por contrato.—V. Solamente la propiedad individual fomenta una colonia: fracaso de los ensayos comunistas. Tres sistemas de empleo de las tierras: concesion, arrendamiento, venta: noticia de cada uno de ellos. Trabajos preparatorios de la colonizacion. I. «Temo que es casi imposible, dice en sus Lectures on colonization and colonies Mr. Herman Merivale, que ningun primer ensayo de colonizacion tenga buen éxito: si se consulta la historia, se hallará que en los tiempos modernos ninguno ha correspondido á las esperanzas de los que le proyectaron». De la propia opinion es Mr. Wakefield, quien dice que «de las colonias modernas, son más las que han perecido que las que han prosperado». Hay en estas apreciaciones algo de exagerado, puesto que el mismo Mr. Wakefield, con su ensayo de colonizacion en la Australia meridional, nos proporcionó ejemplo de cómo una colonia puede vencer los obstáculos que se oponen á sus primeros pasos, y prosperar luego rápidamente; ejemplo que vemos repetido en la Nueva-Zelanda. Atribilyese el fracaso de las primeras tentativas para la funda-
ARTE DE LA COLONIZACI0Ñ don de una colonia, á la necesidad en que se hallan los inmigrantes de trocar los hábitos, así morales como técnicos adquiridos en la metrópoli, por otros más conformes con las circunstancias del país que llegan á poblar; dificultad tan grande, en sentir de aquellos economistas, que solamente con la experiencia se vence. Y como esta experiencia es muy costosa para los primeros colonos, de los cuales unos sucumben en la empresa y otros la abandonan, resulta que los que llegan á recoger el fruto y á gozarse en la prosperidad de la colonia, no son sus verdaderos iniciadores, sino aquellos que inmediatamente les siguen, y que se aprovechan de sus trabajos y sacrificios. Interesa, pues, en extremo estudiar las primeras operaciones de la colonizacion y los obstáculos que en sus orígenes encuentra toda empresa de esta índole; y en verdad que los mencionados autores descuidan alguna parte de tan importante materia. Reconociendo los mismos que no obsta el mal éxito de los primeros esfuerzos para que una colonia dotada de regulares elementos prospere, y que una vez superados aquellos obstáculos, el progreso de la naciente institucion es tan rápido como seguro, y confirmando estos asertos el ejemplo elocuente de las colonias de Australia, debemos presumir que la causa de aquel fracaso consiste casi siempre en la falta de plan y de trabajos preparatorios, asi como en la insuficiencia de "rociones en los gobiernos y en los individuos acerca de la naturaleza y medios de la colonizacion; obstáculos en algun modo artificiales, y por consiguiente vencibles. Razon más para que, acudiendo á la historia de las colonias y consultando los ejemplos que ofrece, procuremos hasta donde sea posible formular reglas aplicables á aquellos casos é ilustrar la opinion pública, que tan poderosa intervencion tiene en los mismos. II. Existen, es cierto, obstáculos naturales á aquella empresa, la que requiriendo la asociacion de los tres elementos, tierra, capital y trabajo, no siempre puede disponer de ellos, ó no los encuentra en la proporciQn necesaria; . mas tampoco este obstáculo es invencible sino cuando se procede con precipitacion ó sin plan. Ocupé-. monos al presente de la fundacion de la colonia, dejando para los capítulos sucesivos la explanacion de lo que á dichos tres elementos, en particular á la escasez del trabajo en las colonias nuevas, se refiere.
CAPÍTULO VII -- - PUNDACION DE LA COLONIA 403 La primera condicion para el establecimiento de una nueva colonia debe ser el estudio dedos caractéres del pais en que ha de fundarse. La experiencia acredita, que no bastan para este fin las noticias que acerca de aquel puedan suministrar los marinos que hayan explorado sus costas. El célebre navegante Cook, seducido por el hermoso aspecto de la Balda botánica, cubierta de flores, habia ponderado la fertilidad de su suelo; sin embargo, cuando bajo la .fé de las noticias contenidas en sus Viages el gobierno inglés envió á la Nueva Gales del Sur el primer convoy de deportados bajo el mando y direccion del comodoro Arthur Philip, no tardó en descubrirse que el suelo de Botany-Bay era impropio para la agricultura, y fué preciso trasladar la colonia algunas millas más adentro, á PuertoJackson, donde hoy se levanta la ciudad de Sidney. Hace pocos años el cónsul británico en las islas Fiji, Mr. Pritchard, excitó á su gobierno á que admitiera el protectorado de las mismas, con que uno de los príncipes indígenas le brindaba; y para apoyar esta pretension ponderaba las grandes ventajas que, en su entender, Inglaterra sacaria de colonizar un país que ya tenia un núcleo de poblacion británica, y que le proporcionaria buenos puertos de escala en el mar Pacífico, en la carrera de Australia al istmo de Panamá. Consultado el ministerio de Marina de aquella nacion, su respuesta confirmó y reforzó las apreciaciones del cónsul; pero el gobierno no se dió por satisfecho, y comisionó á un oficial superior de artillería, quien pasando á las islas, no tardó en rectificar muchos , de los informes del cónsul y de los cosmógrafos consultados, opinando que su nacion no debla admitir el protectorado con que se la brindaba 1 : casos ambos que prueban, en mi entender, que se necesitan noticias muy circunstanciadas é imparciales de un país mal conocido antes de establecerse en él, y que al propio tiempo trazan el método que para obtenerlas conviene seguir. El gasto nunca muy considerable que ello cueste, puede ahorrar otros. muy superiores, juntamente con muchas vidas y no pocos conflictos. Conviene asimismo tener presente para la eleccion de emplazamiento de una colonia, la extension del territorio. Si se trata de una Véase The Edimburgh Review, Octubre 1872. Posteriormente las islas Fiji han sido incluidas en la soberanía de la Gran Bretaña,,
440 ARTE DE LA COLONIZACION fué cedido por el monarca de Inglaterra á unas pocas docenas de grandes señores. Produce sobre todo este sistema el incónveniente, muy grave en los orígenes de una colonia, de interponer entre zona y zona cultivada otras grandes porciones de terrenos incultos ó dedicados únicamente á pastos, impidiendo de este modo las comunicaciones entre los colonos, y lo que es todavía peor, obligándoles á diseminarse, alejándose de los centros de poblacion y del mercado, y perdiendo en fuerzas á proporcion del espacio que abarcan. Todavía las concesiones gratuitas tienen alguna j'ustificacion en paises muy extensos y poco poblados, donde la tierra no ha adquirido valor; mas cuando ha llegado este último caso, cuando la tierra vale y tiene precio, dicho sistema degenera en arbitrario y retrasa sensiblemente el progreso de la colonia. El pastoreo precede á la agricultura en las colonias de vasto territorio, y se asocia más adelante á ella con mútua ventaja. No compra la tierra, no funda la propiedad, sino que la alquila, y siempre en cantidad considerable, como vernos en los inmensos runs de Australia; mas cuando la agricultura de la colonia ha prosperado, los intereses del . squatter ó ganadero, y del settler ó agricultor, resultan opuestos, porque el primero necesita mucha tierra y renta módica, y el segundo se ve precisado á pagar más ó ménos cara la que compra y á no tener donde elegir. El sistema de la venta de las tierras, tal cual le hemos descrito, al ocuparnos de la inmigracion en los Estados-Unidos, es decir, á un precio poco elevado, es en nuestro entender, y por regla general, el más conveniente para una colonia bien fundada y que ofrezca probabilidades de atraer la emigracion: es el único que da seguridad al colono respecto de su finca, que permite la libre disposicion de la misma por cesion, venta, permuta ó bajo cualquiera otra forma: que exime de dependencia de la autoridad colonial y de la benevolencia, acaso interesada y frecuentemente retribuida de los funcionarios públicos: que supone la garantía de un pequeño capital, y la aún más preciosa, de que el colono adquiere la tierra para habitar en ella y para cultivarla. Y si al verificarse la venta se reserva, como en Australia, una parte del producto para formar un fondo de emigracion, ó como en los Estados-Unidos para construccion de escuelas y caminos, el sistema será aún más favorable al crecimiento
CAPITULO VII--N FUNDACION DE LA COLONIA 111 de la nueva colonia; porque los caminos son sus arterias, que facilitan la circulacion, y al propio tiempo la trazan el plano dentro def cual va desenvolviéndose sin pérdida de espacio y sin dispersion. Los excelentes caminos construidos en la Nueva-Gales del Sur, merced al trabajo de los convictos ó deportados, fueron, en opinion de varios escritores, la causa principal del desarrollo que, llegado el período de la inmigracion libre, recibió aquella colonia, y del éxito que obtuvo. Terminaremos el presente capítulo mencionando otro gasto preparatorio de la colonizacion, tambien de gran utilidad, cual es el de la medicion de las tierras; procedimiento del cual los Estados-Unidos ofrecen un modelo acabado. Puede verificarse de una manera ménos completa, y áun prescindirse de él en el sistema de las concesiones y en el arrendamiento de extensos territorios para el pastoreo; mas cuando la tierra se vende, conviene mucho fijar bien sus limites para dar seguridad al adquirente, y el gasto que en ello se emplee puede considerarse reproductivo.
112 ARTE DE LA COLONIZACION CAPÍTULO VIII. EL TRABAJO. Empleo de las razas indígenas. I. Obstáculos al progreso de la colonia; el principal de ellos la escasez de brazos. Tendencia del colono á la dispersion: ¿debe . ser contenida por medios coercitivos? Doctrina de la escuela de la Colonizacion sistemática en esta materia. Conclusiones.—II. Empleo de las razas indígenas como medio de suplir la falta de brazos en una colonia. Sistema adoptado por los españoles en América: causas que le dieron origen. Oposicion entre las leyes y los hechos: cuándo cesa. Diversa suerte de la poblacion rural y la urbana en América. Constitucion de la propiedad: encomiendas y repartimientos. Caractéres y crítica de este sistema.—III. Ejemplo extraordinario que ofrecen las misiones del Paraguay, del índigena impulsado al trabajo por espíritu religioso. Formacion de la provincia de Misiones y privilegios que la son concedidos. Exclusion de la colonia de todo individuo blanco excepto los Padres de la Compañía. Organizacion del trabajo dirigido por aquellos: el culto y el ornato del templo propuestos por estímulo: paralelo de este ejemplo con los modernos sistemas comunistas. Juicio crítico del que los jesuitas del Paraguay aplicaron. I. Considerando la colonia ya fundada, tócanos ahora entrar en el exámen de su desenvolvimiento económico y de las causas que le aceleran ó retardan. Hemos dicho que una de las últimas, y no de las ménos poderosas, consiste en la falta de experiencia local del co- . lono, quien encuentra gran dificultad para amoldarse á las condiciones del nuevo taller en que va á ejercitar su trabajo y en el cual, en vez de la division de ocupaciones que caracteriza la industria de los paises europeos, se verá precisado á desempeñar simultáneamente funciones que en los últimos se reparten entre varios obreros. El cuerpo y la mente del colono se aclimatan en el nuevo país en que se establece antes que su industria, y solo despues de algun
CAPÍTULO VIII - EL TRABAJO 143 tiempo y de grandes esfuerzos llega á adquirir los conocimientos de localidad que facilitan sus ulteriores adelantos. Los obstáculos que, suponiendo ya establecida la colonia y aclimatado física y moralmente al colono, se oponen al progreso de aquella y le contrarian, son naturales ó artificiales, segun provengan de las condiciones en que al principio de su carrera la colonia se hallará colocada, ó de la legislacion que la metrópoli adopte. En el presente capitulo no nos ocuparemos sino de los primeros, y en particular del más importante de entre ellos, á saber; la escasez de brazos con que toda colonia tropieza en sus primeros tiempos, juntamente con los medios de que para suplir esta falta puede echar mano. Al definir y clasificar las colonias, dijimos con Adam Smith, que las causas de su prosperidad consistian en la abundancia de tierras fértiles, y en la mayor productividad del trabajo. La recompensa que, merced á estas causas, encuentra el colono en grandes cosechas, le obliga á buscar brazos por todas partes y_le habilita para remunerarlos con crecidos salarios; de modo que el jornalero se encuentra pronto en aptitud para convertirse en colono, empleando sus ahorros en tierras, y para contratar y remunerar á su vez á otros trabajadores. Mas la tierra, corno ya hemos demostrado, aun cuando sea muy fértil, y aun cuando la obtenga gratuita, vale poco para el colono si carece (le un pequeño capital que emplear en su cultivo; y á su vez tierra y capital serán de escasa utilidad si no se dispone de proporcionada cantidad de trabajo. La asociacion de estos tres elementos ahorra esfuerzos y gastos al colono que de ellos puede disponer, é impulsa rápidamente la prosperidad de la comunidad nueva. Actúa contra tal asociacion, y es por lo tanto perjudicial á la colonia, el vivo deseo que anima á todo emigrante de adquirir absoluta independencia y que le impulsa á dispersarse en busca de tierras no ocupadas ni roturadas, así como á trocar las que por algun tiempo cultivó por otras nuevas, tan luego como agotadas las fuerzas espontáneas de aquellas, se ve obligado á restituírselas por medio de un cultivo metódico. Ejemplo de esa tendencia del colono á hacerse independiente, ofrece el caso de la colonizacion del Swan River, en la Australia occidental, por Mr. Peel, quien no obstante poseer capital suficiente, gran extension de tierras y buen nús
414 ARTE DE LA COLONIZACION mero de brazos, fracasó en la empresa acometida por el anhelo perjudicial de los últimos de hacerse independientes, ocupando y labrando terrenos por cuenta propia. Dispersados por el interior estos labradores, habiéndose alejado demasiado y careciendo del auxilio del capital y del conocimiento de la localidad, unos sucumbieron y otros volvieron á Inglaterra, mientras que de haber continuado reunidos y en condicion de jornaleros por algun tiempo, el éxito de la empresa y el de cada uno de ellos en adelante, hubiera sido seguro. La isla de Cuba muestra asimismo la propension inevitable del colono á dispersarse en busca de terrenos fértiles y vírgenes, tan luego corno los que primero roturó han rendido algunas cosechas, pues las comarcas colindantes con la Habana y Matanzas, un tiempo tan cultivadas y ricas, se hallan hoy casi abandonadas, internándose más la produccion azucarera, á medida que agota las tierras, á las que no procura devolver, como vemos que sucede en los países europeos de poblacion densa, sus agentes productores, aplicándolos la ciencia agrícola y el capital. En toda colonia naciente ó que dispone de gran extension de terrenos, actúan constantemente, como vemos, dos principios: el deseo de obtener tierras, que es refractario á la asociacion del trabajo y el capital, y la natural disminucion de fertilidad en las ya labradas, que impulsa á sus propietarios á cambiarlas por otras nuevas. Los efectos de esta tendencia á la dispersion no son puramente económicos; pues es sabido que el aislamiento es causa de retroceso y obstáculo al progreso moral, como lo reconocen y temen los pobladores de las colonias australes, y se demuestra en el estado de cultura, carácter y tendencias de los pioneers americanos de los territorios del Far west, y en los habitantes de las Pampas de Buenos-Aires. Para vencer esos obstáculos al progreso material y moral de una colonia, la escuela que surgió en Inglaterra en 1030 y que se denominó De la colonizacion sistemática, proponia y aconsejaba restringir la natural libertad del colono y obligarle á la asociacion de los tres elementos mencionados y á la concentracion, abandonando el sistema de las concesiones y adoptando como principio general y constante el fijar un alto precio á las tierras coloniales. De lo que concierne al modo Mejor de la venta de dichas tierras nos ocuparemos con detencion más adelante; ahora solo examinaremos si las medidas restric
CAPÍTULO VIII -EL TRABAJO 145 tivas pueden convenir igualmente á todas las colonia, áun cuando sus caractéres sean muy diversos de los que ofrecen las de Australia, en donde los principios de la Cólonizacion sistemática fueron aplicados. Mr. H. Merivale, á quien en esta parte de nuestro estudio seguirnos, formula en las siguientes proposiciones aquella doctrina y el objeto á que tiende: Primera. Que debe proveerse á los colonos, que adquieren tierras, de mayor número de trabajadores asalariados que el que, con el mero auxilio de su capital y de un modo natural, les seria posible atraer. Segunda. Que conviene evitar que la poblacion de una nueva colonia se disperse, á impulso de la facilidad de adquirir ú ocupar las tierras coloniales. Lógicamente deduciremos tambien de estas dos proposiciones una tercera, á saber: que una ámplia oferta de trabajo asalariado ó forzoso tiende, no solamente á aumentar la riqueza de la comunidad, sino tambien á concentrar la poblacion. Para demostrar lo que estas tres proposiciones encierran de verdadero ó de arbitrario, Mr. H. Merivale comienza por dividir las colonias, atendiendo á sus caractéres económicos, en dos clases: las que no poseen peculiares ventajas para la produccion por medio de la industria extractiva, minería ó agricultura, de artículos de elevado precio en el mercado extranjero; y aquellas en que el trabajo de los colonos tiene por objeto principal la produccion de artículos comerciales para el mercado europeo: á la primera clase pertenecen las colonias de las Antillas ó Indias Occidentales, y á la segunda la porcion septentrional de la Confederacion americana. No seguiremos á Mr. Merivale en esta demostracion, porque, áun cuando no carece de interés, se refiere á una escuela que ya ha desaparecido, ó se ha trasformado: diremos solamente, que en opinion de aquel autor, con la que nos hallamos conformes, debe admitirse que el colono es el mejor juez de lo que le conviene, debiendo abstenerse, por lo tanto, la autoridad de restringir su libertad de accion; lo cual, si en circunstancias muy especiales puede ser provechoso, por regla general perjudica al desenvolvimiento de la colonia. Mr. Merivale condensa su doctrina respecto de esta materia en las proposiciones siguientes :
146 ARTE DE LA COLONIZACION Primera. Que la abundante oferta de trabajo es no solo apetecible, sino esencial en una colonia que produce artículos de alto precio para el mercado exterior. Segunda. Que en una colonia que no produce en abundancia aquellos artículos no es necesaria, y toda tentativa para limitar la libre accion del colono ó para restringir la fácil adquisicion de la propiedad, puede ocasionar graves inconvenientes. Tercera. Que la concentracion de la poblacion obtenida por medios artificiales, puede perjudicar á la mayor parte de las colonias nuevas, y especialmente á las que producen los artículos llamados coloniales; y Cuarta. Que admitiendo que dicha concentracion, si se verifica de un modo natural, es apetecible, el proporcionará la colonia suficiente cantidad de trabajo, no la asegurará, sino al contrario. En apoyo de la última de estas proposiciones y para que sea mejor comprendida, "el autor citado expone el ejemplo de la Virginia, colonia que abundantemente provista de brazos por la trata y la esclavitud, no por eso dejó de abandonar las tierras exhaustas, internándose cada vez más los plantadores en busca de otras no cultivadas. Ademas de esto, la tendencia á la dispersion, indudablemente perjudicial á muchas colonias, se limita naturalmente por la necesidad del productor agrícola de mantenerse próximo aI mercado: por la de utilizar los caminos naturales, como los ríos navegables, ó los que la colonia haya construido: por la topografía del territorio, pues los bosques, las montañas y cordilleras son barreras que difícilmente se salvan; y en fin, por el peligro que ofrecen á los colonos dispersos las razas indígenas, belicosas ú hostiles, como vemos que sucede en Argel y en el Cabo de Buena Esperanza. Las condiciones de un territorio vastísimo, llano y fértil, un clima igual y saludable y escasez de bosques, asi como de ríos navegables que invitan al emigrante á establecerse en sus márgenes, apenas se encuentran más que en las pampas de Buenos-Aires ó en la Australia Occidental, que indudablemente fué el tipo que la Escuela de la Colonizador' sistemática tenia presente al formular la doctrina de que conviene restringir, por medios artificiales, la libertad del inmigrante de convertirse en colono y de diseminarse por los territorios no poblados.
CAPÍ UO VÍfI--EL TAAHAJO _ 441 Partiendo del supuesto de-que no es suficiente en los primeros tiempos de una colonia la libre inmigracion, aun cuando sin intervenir el legislador se consiga la absorcion gradual del trabajador por la poblacion colonial para el rápido progreso material de aquella, y de que la escasez de brazos será siempre en dicha primera época el mayor obstáculo que se opondrá al aumento de la riqueza, vamos á examinar ahora el medio de suplirla que las colonias europeas primeramente han ensayado, á saber; el trabajo de las razas indígenas. II. Si en los paises descubiertos y ocupados por la familia europea, que tenian poblacion más ó ménos densa y de raza inferior, ésta, por su coustitucion física y por hábito, hubiese sido apta para el trabajo y aficionada á él, la colonizacion hubiera encontrado desde luego ámplia oferta de brazos, se hubiese evitado quizás 1., esclavitud de la raza africana, y verificado rápido progreso. Mas las razas indígenas de América y Asia, aquellas más que estas, ámpliamente provistas de los frutos espontáneos de la naturaleza, de necesidades escasas é influidas por el clima de la zona ecuatorial ó de los trópicos, tenian en general poca aptitud y ménos aficion al trabajo agrícola, y repugnaban el de las minas y los que como él requieren gran esfuerzo y fatiga. En la mayor porcion de dichos países, sus pobladores vivian de la caza y de la pesca, en el estado de civilizacion primitiva, y sus costumbres é inclinaciones nómadas, que el trascurso del tiempo no ha borrado totalmente, eran y siguen siendo un gran obstáculo á su progreso; en tal manera, que prevalecen áun en aquellos de sus individuos que, apartados del contacto de sus iguales y educados á , la europea, parece como que debieran aborrecer la suerte á que la Providencia les habia condenado, sin embargo de lo cual, son muy numerosos los casos, así en la Australia como en los Estados-Unidos, en que el salvaje aparentemente civili- - nado, ha huido á los bosques y al seno de su tribu, y ha vuelto cor, placer á los hábitos con que se familiarizó en la infancia, tan luego como se le proporcionó ocasion para ello. No vamos en el presente capitulo á exponer la complicada . materia de las relaciones entre los pueblos civilizados y las razas indígenas . ó autóctonas, solo á medias civilizadas ó en estado selvático, que encuentran en los paises que intentan colonizar: asunto es este
4 4 / ARTE DÉ LA GOLONIZACIOÑ que tendrá su lugar especial; por ahora no tomamos de él sino lo que se refiere al empleo de dichas razas como medio de suplir la falta de brazos en las colonias nuevas, y de produccion de la riqueza. Los españoles en América, fueron el pueblo europeo que primero vió planteado aquel problema interesante y dificil, y tuvo que resolverlo. En ninguna otra parte del mundo ofreció, en nuestro concepto, tantas dificultades como en aquel continente y en aquella época. No encontró España en el Nuevo-Mundo, como Portugal en la India, una poblacion densa, con civilizacion antiquísima, adelantada en las artes y el comercio, y en aptitud de ofrecer á éste desde el primer momento productos de gran valor con qué alimentarlo; halló, por el contrario, una poblacion escasa (por más que otra cosa afirmen varios autores), con civilizacion muy imperfecta ó en estado salvaje, nómada en su mayor parte, y un pais que no ofrecia otro articulo para el cambio en los mercados europeos, más que el oro y las piedras preciosas. Los españoles tuvieron, pues, que crear en su mayor parte la riqueza de aquellas regiones, introduciendo en ellas la agricultura, los cultivos y productos que hoy dan lugar á enorme suma de cambios y transacciones. Llevaron allí la caña de azúcar, el café, los ganados y animales domésticos, juntamente con los procedimientos para el cultivo y explotacion de los artículos que, como el tabaco y el algodon, eran espontáneos en el suelo americano. Méjico y el Perú, el imperio Azteca y el de los Incas, eran excepciones en el Nuevo Mundo por su poblacion relativamente densa, y sus adelantos en la agricultura y en la industria, las cuales, por otra parte, carecian del elemento indispensable á un gran desarrollo de los animales de carga y traccion, y del uso del hierro. En el resto de aquel gran continente, la poblacion era nómada, ictiófaga, lotófaga ó cazadora; con lo cual está demostrado que no podia ser muy, numerosa, puesto que es ley constante que se halla en relacion con las subsistencias. Así es que desde los primeros pasos de la colonizacion española en la , isla matriz, Santo Domingo, vemos que lamenta la repugnancia del indio al trabajo, la resistencia que opone á salir de sus bosques para vivir en poblado, la debilidad de su constitucion física,, su tendencia á la holganza y su invencible propension á la vagancia. Obligados por la dura ley de la necesidad, teniendo que vivir ellos, y que crear productos con que procurarse los artículos de
tAPITÜLO ` r 1iI -- EL T1140100 449 la metrópoli, que les eran indispensables y á los que estaban habituados, los colonos españoles coMenzaron á exigir el trabajo más ó ménos forzado de la raza indígena: metódicamente, y respetando en lo posible los sentimientos de humanidad, ,allí donde eran bien gobernados; con violencia y'opresion, cuando se revelaban contra la autoridad ú obraban por cuenta propia. Desde los primeros tiempos, tambien, vemos al Estado en España, á los reyes, consejos y hombres científicos, y constituidos en autoridad, acudir solícitos, y con elevada mente, á proteger á la raza india, dictando leyes sabias que sin impedir su empleo como agente productor, sin privar de sus brazos á los colonos, amparen la existencia y la libertad misma de la primera, y la defiendan contra la avaricia, las necesidades y la dureza de la dominadora. El conjunto de las leyes dictadas con este objeto y de las instituciones organizadas para regulador de las relaciones entre el colono español y el indio, forma un sistema que nos es peculiar, con base filosófica, original y profunda, el cual, aunque censurado y calumniado por los pseudos-filósofos y por historiadores apasionados ó mal informados, ha sido al cabo puesto á bilena luz y rectamente juzgado en nuestros días por gran número de autorizados escritores extranjeros. Durante el breve, turbulento, y al cabo de todo glorioso período de la conquista española en América, las leyes y las costumbres, la fatalidad y la voluntad luchan con fuerzas desiguales por la suerte de la raza india; mas segun la conquista va acabando, el imperio de la inteligencia y de la ley se establece y consolida, el interés y la pasion le ceden el campo, no sin defenderlo ni sin alternativas, y el sistema español en materia de relaciones con las razas indígenas se afirma y desenvuelve, ofreciendo el único modelo que las naciones europeas pueden hoy consultar, y consultan, en efecto, hasta el siglo xix, y el único ejemplo de una numerosa raza indígena civilizada y empleada en la produccion de inmensa riqueza, sin tiranía y sin que para dar lugar á los progresos de la dominadora sea preciso sentenciarla á exterminio y desaparicion. La esclavitud del indio fué rechazada desde el primer momento por los soberanos de España, quienes vieron con dolor que el gran navegante Cristóbal Colon, no hallando en la ,isla de Santo Domingo en cantidad suficiente riquezas naturales,. con que entretener
426 ARTE DE LA COLONIZACION grandes vías fluviales; el Amazonas, el Orinoco y los tributarios del Plata; y en la falda oriental de los Andes, así como en la parte septentrional, ó sea en la Sonora y la California. Tenían las reducciones dos objetos: el de recibir ó recoger á los indios convertidos al cristianismo ó reducidos á la vida de los pueblos cultos, que habitaban las regiones vecinas, y el de servir de factoría y de medio de comunicacion con los pueblos aún no sometidos. Indicaban, pues, el término de la conquista, y sustituian á la accion militar otra pacifica, más á propósito que aquella para inspirar confianza y atraer poco á poco á los indígenas. Entre todas esas reducciones, iniciadas en América por diversas órdenes religiosas, mucho antes de que aparecieran allí los jesuitas, las que más llaman la atencion del filósofo, del político, del etnógrafo y del economista, son, á no dudarlo, las fundadas por los jesuitas, á causa de los singulares principios en ellas aplicados. Iniciadas en el Paraguay apenas se hubo verificado la conquista de aquellas vastas y hermosas regiones, protegidas por Felipe II, que en 1579 otorgó á la Compañia la facultad de establecer Misiones en el Tucuman, Paraguay y Rio de la Plata, favorecidas por los sucesores de aquel monarca, que las declararon independientes del poder civil, y en 1659 del obispado de Paraguay, formando la provincia distinta religiosa que se denominó de «Misiones», halláronse al cabo convertidas en una. verdadera República teocrática, ó más bien, en una série de Repúblicas, puesto que existieron tres grupos de reducciones, comprendidas dentro de los limites del gobierno ó lugar-tenencia de Buenos-Aires, á saber: la de los Guaranis, la de los Moxos, y la de los Chiquitos, situadas á gran distancia una de otra y en territorio que no cae dentro del actual Estado del Paraguay, sino que en su mayor porcion pertenece hoy al Brasil. De estos tres pueblos el guarani era el más numeroso, como que llegó á contar 150,000 almas. Alegando que el contacto con los duros propietarios de esclavos del Brasil, con los paulistas y los marnalucos, dados á la guerra y al contrabando y de costumbres disolutas, así como con los conquistadores y colonos españoles les haria perder el fruto de su trabajo espiritual en la conversion de los indios, los jesuitas lograron, ademas del privilegio de gobernar á los últimos segun leyes especiales, el de excluir rigorosaniente de
CAPÍTULO VIII EL TRABAJO , 127 los limites de su territorio á todo extranjero ó forastero, y áün al que intentara visitarlo sin licencia especial. Cada pueblo de los citados se hallaba dividido en Misiones, y cada una de éstas contenia de dos á tres mil indios, reunidos al rededor de una aldea ó villa con su iglesia. En la gran casa inmediata • á ésta,' y en la que se hallaban tambien situados los almacenes, residian dos Padres de la Compañía; uno con el título de cura, y otro con el de asistente, corriendo á cargo del primero la direccion superior y la espiritual, y á la del segundo la de los asuntos temporales, y ningun otro blanco penetraba en la colonia. Los indios elegian su ayuntamiento conforme á la costumbre española; pero la eleccion quedaba sometida á la aprobacion del cura, y su autoridad era puramente nominal. No se admitia diferencia ni distincion en el trage, alimentacion ni albergue de los indios, ni les eran permitidos lujo ni comodidades, si bien los caciques gozaban algunas prerogativas: el único edificio grande, bello y suntuoso del pueblo era la iglesia, y en su ornato, asi como, en el culto solemne y pomposo, era en lo que se consumia el excedente de la riqueza comunal. Las tierras de la rednccion se dividian en tres clases: el campo de la comunidad, cultivado para atender al sustento de la misma y conseguir con el cambio del excedente los productos manufacturados, tales como hierro, pólvora, armas, etc., que la colonia necesitaba: el campo de Dios, cultivado.como el anterior, en comun, para atender con sus productos,. cambiados siempre por los Padres de la Compañía, al culto divino y á objetos de religion y caridad; y lo que se llama tupanibal, ó sea el campo, con cuyos productos se atendia al sustento de viudas y huérfanos. No ha sido puesto en claro hasta dónde cada indio podia adquirir propiedad en el suelo ó en sus frutos, fuera de un pequeño huerto que se les permitia cultivar inmediato á la casa; se cree que una porcíon distinta del campo de comunidad era adjudicada por el cura á cada individuo, tan luego como llegaba á edad de trabajar, cuya porcion era á su muerte asignada á otro: el gobierno español excitó alguna vez á los jesuitas á que acostumbraran á los indios á la propiedad individual; y con este motivo se les repartieron aquellos terrenos; pero como de todos modos los Padres eran: quienes compraban los frutos, y los únicos que los cambiaban en BuenosAires ó los exportaban, es evidente que el indio no podia tocar las
128 ARTE DE LA COLONIZACION ventajas de aquel sistema, ni éste servir de estimulo al trabajo y al ahorro, y producir diferencias sociales, mientras que los jesuitas sacaban de la esterilidad del ensayo nuevos argumentos á favor del método por ellos establecido 1 . Ulloa, en sus Noticias americanas, dice que había diferencia entre las Reducciones de los Chiquitos y las de los guaranís, pues en las primeras cada indio gozaba el fruto de su campo, mientras que en las Ultimas todo el excedente del producto del suelo era comprado por los Padres á la comunidad. Al comenzar el dia, el asistente encargado de lo temporal señalaba á cada indio el terreno que había de cultivar y el modo de hacerlo; y cuando el trabajo hahia de durar algunos dias ó verificarse á larga distancia, como acontecia con frecuencia en la recoleccion del mate ó yerba del Paraguay, que formaba el principal articulo de exportacion y comercio de la colonia, uno de los Padres precedia á. los indios, acompañando una imagen que era conducida en procesion hasta el lugar del trabajo, y vuelta en la misma forma á la iglesia cuando aquel terminaba. Vigilaban tambien los Padres los almacenes y mataderos, y presidian á la distribucion á cada familia de los víveres y de la carne. De manera que no es posible conjeturar, no obstante lo que algunos escritores dicen del terreno que al indio se le adjudicaba en usufructo, en qué manera la idea de propiedad individual ni la del cambio, podrian serles familiares. Como se ve por lo que llevamos dicho, el sistema establecido por los jesuitas en sus colonias del Paraguay, era muy semejante al profesado por los modernos escritores comunistas: como este, se fundaba en el principio de que el trabajo de cada individuo pertenece á la comunidad; en que el derecho de propiedad no se extiende más que á la parte alícuota del producto; en el trabajo cooperativo de todos; en el cambio regido y limitado por leyes fijas: todo esto era practicado cien años hace por los jesuitas del Paraguay con éxito completo,. mientras los proyectos de Saint Simon, Fourrier y otros modernos reformistas han fracasado totalmente. Y era forzoso que así sucediera, porque no hay medio de obtener la absoluta igualdad social Inventarios de los bienes hallados á la expulsion de los jesuitas en las márgenes del Uruguay y Paraná, por D. Francisco Javier Bravo. Introduccion. Madrid, 1872.
CAPÍTULO VIII-EL TRABAJO 129 entre hombres que nacen con diferentes tendencias y desiguales facultades, sino la coercion; y precisamente ninguno de aquellos sistemas contenia regla eficaz para sancionar la igualdad de que todos partian: los jesuitas del Paraguay poseian esa regla: sus súbditos les eran sumisos en virtud de una obediencia ilimitada, que ningun gobierno temporal es capaz de obtener. Para establecer este sistema, debieron ser precisos á los Padres de la Compañia, sobre todo al principio, gran ingenio, mucho talento de observacion y no menor tacto y perseverancia; cualijlades que tambien necesitaron en alto grado para fundar pueblos agrícolas é industriosos en medio de verdaderos desiertos, donde aún hoy son precisos algunos meses para construir una mediana barraca, y habiendo de emplear al indio, indolente por naturaleza. Atendian asimismo los Padres á la instruccion de sus feligreses, pero la limitaban cuidadosamente á lo preciso para la asistencia al culto y á la parte religiosa; á leer, escribir, contar lo suficiente para llevar la contabilidad de los almacenes, y á la música para acompañar en las solemnidades de la iglesia: cuidaban de que contragesen matrimonio apenas salían de la pubertad, y el resto de la vida del indio se consumia entre el trabajo, los ejercicios militares, los frecuentes y solemnes actos del culto, y las grandes festividades religiosas. El mayor estimulo que en este original sistema encontraba el trabajo, era el adorno y riqueza del templo, el cual, en efecto, excedia en belleza, pompa y riqueza en la provincia de Misiones, á cuanto se conocía en el resto de América. «El objeto de los jesuitas, dice Southey, historiador del Brasil, no era hacer adelantar al indio en el camino de la civilizacion, sino hacerle sumiso». Nosotros añadiremos, que era tambien el de hacerle feliz, porque no se puede negar que los jesuitas amaban á sus catecúmenos, sin lo cual no hubieran podido hacerse amar de ellos; solo que no atendian más que al presente, y no les preparaban para sostener más tarde ó más temprano la lucha que con sus propias pasiones y coro los obstáculos de toda especie sostiene el hombre civilizado. Justificaban este descuido del progreso intelectual y moral del indio, alegando que era incapaz de gobernarse á sí propio y de ejercer iniciativa sino en su detrimento; idea pesimista, áun tratándose de pueblos sin civilizar, y que de todos modos no eximia á los Padres del deber de enseñarles á usar de su razon y de 9
- 430 ARTE DE LA COLONIZACION su voluntad, como séres libres y responsables, en vez de mantenerlos en perpétua infancia por espacio de dos siglos. En cuanto á la acusacion de codicia y de lucrarse con el trabajo de sus súbditos, que algunos escritores han dirigido á los Misioneros del Paraguay, no está probada, y Sonthey, protestante, la rechaza. El mismo escritor formula el juicio que le merece un sistema tan profundo en parte, como fundado en un aspecto de la naturaleza humana, y tan erróneo en conjunto, como opuesto á la libertad individual, diciendo: «Nunca se conoció más absoluto despotismo; pero tampoco existió jamas ninguna otra sociedad, en la que el bien temporal y eterno de los súbditos, haya sido el único objeto del gobernante». El mismo Raynal declara «que nunca se hizo tanto bien á la humanidad con menos mezcla de mal».
CAPÍTULO IX-EL TRABAJO CAPÍTULO IX. EL TRABAJO. Empleo de los penados en la colonizacion. I. Doble carácter, económico y moral, de la colonizacion por los penados. Cómo se practicó hasta el siglo xviii la deportacion en los Estados de Europa.--II. Antecedentes de la colonizacion de Australia. Primera expedicion á Botany Bay. Ventajas y defectos de este sistema, demostrados por la experiencia.--III. Causas que originan su abandono en la metrópoli y en . las colonias. Objeciones que formulan los propagadores del sistema penitenciario. Reforma del de la deportacion en 4838. Juicio general acerca del mismo.—IV. La deportacion en la legislacion penal española. Reformas de que es susceptible. Por qué no ampliamos este estudio á la legislacion francesa. I. El mayor obstáculo con que tropieza una colonia naciente, consiste siempre, como ya liemos dicho, en la escasez de brazos; obstáculo que en aquellas que pertenecen á un país de gran emigracion, como Inglaterra, es superado merced á la importacion de trabajadores libres ó contratados por mayor ó menor espacio de tiempo; pero que en épocas en que los medios de informacion y de comunicacion no eran tan poderosos y rápidos como al presente, costó gran trabajo y no pequeños ni pasajeros esfuerzos vencer. La escasez de brazos en las colonias nuevas ha sido la causa determinante del empleo de las razas indígenas en la colonizacion, luego del trabajo esclavo, despues del contratado de las razas asiáticas, y en fin, del de los penados de la metrópoli, materia que será objeto del presente capítulo. Adviértese desde luego que el sistema de la deportacion, como elemento colonizador, ofrece dos caractéres: uno económico y otro moral, pues debe llenar el doble objeto de crear la riqueza en'la colonia y allanar el camino á su prosperidad material, y de hacer que la pena se cumpla sin perjuició de la reforma moral del sentencia 134
132 ARTE DE LA COLONIZACION do. Anticiparemos que, bajo el primer concepto, las causas de la , prosperidad de una colonia á quien la legislacion criminal de la metrópoli procura aquel auxilio, no son naturales sino artificiales; no provienen del libre desenvolvimiento de las fuerzas de la primera, sino, por una parte, de la amplia provision de trabajo con que el gobierno metropolítico la dota, y por otra parte, de los gastos muy considerables que el mismo causa y de las subvenciones indirectas, no ménos cuantiosas, que á los colonos libres otorga. Son varias las colonias fundadas por naciones europeas, donde el sistema de la deportacion se aplica ó ha sido aplicado; pero deberemos fijarnos especialmente en las que Inglaterra ha creado en Australia, pues, sobre ser las más notables por todos conceptos, solamente ellas ofrecen la particularidad de que por no corto espacio de tiempo, el contingente penal haya formado la mayoría dé su poblacion. Comenzaremos por trazar concisamente su historia. No es propio del presente estudio que nos ocupemos de la deportacion en los tiempos antiguos: hallárnosla aplicada en la legislacion romana, practicada sobre todo por motivos políticos, y la misma Roma nos ofrece en sus orígenes una prueba de que la acusacion que se formula contra aquel sistema, diciendo que no deben ser fundadas las sociedades por malhechores, sino tener un abolengo honrado, se halla en algun modo en oposicion con la historia. Entre los cuákeros de Pensilvania, los puritanos de la Nueva-Inglaterra y los convictos de la Nueva Gales del Sur, la eleccion no es dudosa: vale más, sin disputa, tener por ascendientes á los primeros, que á los últimos; pero los elementos de que una sociedad se compone son harto diversos, la deportacion harto limitada, y la vida de aquella sobrado larga para que los lunares que ofrezca la-historia de sus primeros tiempos, no desaparezcan ante los hechos y las virtudes de su edad viril. En fin, se ha de tener presente que la deportacion por si sola no es capaz de fundar ninguna colonia: su papel es el de un auxiliar más ó ménos efic ā z, y en esto no hace más que imitar el ejemplo de las metrópolis: seria llevar los escrúpulos hasta la nimiedad, suponer que iin Estado que emplea sus penados en construir caminos, fortificaciones y arsenales en la madre pátria, no puede emplearlos en talar bosques, construir pueblos y roturar tierras en las posesiones ultramarinas.
CAPITULO IX -- EL TRABAJO 433 Concretándonos á la.deportacion en los tiempos modernos, hallárnosla practicada por Portugal desde el primer viaje de Vasco de Gama en busca de la ruta directa á la India, y por España desde el tercer viaje de Colon al Nuevo Mundo, recien descubierto. La isla Española, aún no frecuentada por los inmigrantes libres, recibió el primer convoy de criminales deportados, á quienes se conmutara por esta pena la de destierro perpétuo ó temporal, exceptuando los homicidas, herejes y monederos falsos. Este ejemplo de deportacion no merece que nos detengamos en su examen, puesto que nada habia dispuesto para recibir al penado, utilizar su trabajo ni procurar su reforma moral. El gobierno español continuó en ló sucesivo deportando malhechores á la isla de Santa Catalina, á Acapulco, á la costa de Africa, como Portugal á Mozambique y á las Indias Orientales, y Holanda á las Molucas. . Inglaterra siguió el ejemplo de estas naciones y fué quizás la primera que incluyó ensus leyes, en el reinado de Isabel, la pena de deportacion perpétua, aplicada en gran escala en el inmediato' reinado. Vencedor de los realistas escoceses en Dumbar y en Worcester, luego de los irlandeses rebelados, Cromwell deportó muchos millares de prisioneros á las Indias Occidentales, de los que solamente la Barbada recibió más de 1 10.000; y lo mismo hicieron Cárlos II y su hermano Jacobo. El primer bill adoptado por el Parlamento inglés disponiendo la deportacion, no ya de los delincuentes políticos ó prisioneros hechos en las guerras civiles, sino de los penados por delitos comunes data de 17 1 10, en cuya época decretó que fuesen deportados á las colonias _ de la América Septentrional los individuos sentenciados á tres ó más años de detencion I . No quería promover con esta medida la prosperidad de dichas colonias, suministrándolas brazos para el trabajo, ni ménos procurar la reforma y rehabilitacion del criminal, sino meramente librar á la Metrópoli de la presencia de gran porcion de malhechores. La carencia de principios y de sistema en materia de deportacion era tan grande entonces en aquel Estado, que se organizó una verdadera «trata de blancos», pues se consintió que los capitanes y armadores de los buques se indemni9 Histoire de la Colonization penale et des etablissements de l'Anglaterre en Australie, par le marquis de Blosseville. París, 1859, pág. 21.
434 ARTE DE LA COLONIZACION zafan de los gastos de pasage, traspasando sus derechos por cinco años en-las islas, por siete ó catorce años en el Maryland á los plantadores. Llegó el caso de verse en la Barbada á una sirviente puesta en una balanza con una cerda cebada, apreciándose á la primera en cinco sueldos la libra, y la segunda en tres. Durante el siglo xv ► ii, la deportacion, unas veces aplicada por motivos políticos con extremada crueldad, otras por delitos comunes, llegó á gran desarrollo en Inglaterra: el Maryland, obligado desde 1718 á recibir esta clase de pobladores, vió llegar á sus costas cada año de 400 á 500, no sin algun buen resultado, á pesar de las quejas de la colonia, en cuanto á la abundancia de brazos para el trabajo y á la reforma moral de algunos penados conseguida por el último y por la vigilancia y ejemplo de los colonos. La América inglesa rechazaba, sin embargo, un sistema más propio de una colonia naciente que de las que, como la Virginia y la Nueva Inglaterra, miran asegurados su desenvolvimiento y prosperidad, y Franklin interpretaba la opinion pública cuando preguntaba á los gobernantes y escritores de la Metrópoli: »¿qué diríais de nosotros si os enviáramos un cargamento de culebras de cascabel?» II. Duraba hacia cincuenta y siete años en la América inglesa la deportacion legal, cuando en 1775 la guerra marítima y la insurreccion de las colonias obligaron al gobierno británico á suspender un sistema, que cada vez se juzgaba, y era en efecto más ventajoso para la metrópoli. No tardaron entonces los criminales en verse aglomerados en las prisiones: los ensayos verificados para modificar el régimen de las últimas y construir otras nuevas conforme á un plan mejor, no daban aún resultados; y decidido el gobierno á proseguir el sistema de la deportacion, tras de larga deliberacion y minuciosas pesquisas para encontrar un país apropósito y que no ofreciera los inconveiientes que una colonia ya fundada, fijó la vista en la Australia, cuya costa oriental acababa de ser explorada por el célebre navegante Cook, el cual habia demostrado que no era un Continente que se extendia bajo el polo austral, si no una isla poco. menor que Europa. Los compañeros de Cook habian ponderado la belleza de una aguada de dicha costa oriental, á la que dieran el nombre de Botany Bay por la vegetacion sorprendente que ofrecia; uno de ellos, Sir Joseph Banks, indicó este sitio como el más apro-
CAPÍTUJLO• 1X-EL TRABAJO 4 35 pósito para recibir un establecimiento penal, y fué atendido. Resolvióse, pues, fundar en Botany Bay una colonia nueva por un sistema nuevo, en posicion excelente para entablar y favorecer relaciones mercantiles con la América, la China y la India, y abandonando la rutina que hasta entonces prevaleciera, se emprendió el colonizar: «sin propósito de cultivar la caña de azúcar, el café, las especias ó el añil, y sin esperanza de encontrar rica peletería ó minas de oro y metales preciosos» . Dejando para otra ocasion lo concerniente á los primeros pasos y al desenvolvimiento de la Nueva Gales del Sur, que así debía de llamarse el que se quiso que fuese establecimiento penal de Botany Bay, así como á la descripcion de estos paises y de las razas que entonces los poblaban, nos limitaremos á notar, que la premura con que se procedió á organizar el primer convoy de penados, no permitió enviar antes algunos colonos libres que, una vez establecidos, hubieran obtenido por víá de auxilio la adjudicacion de cierto número de aquellos para emplearlos en las faenas agrícolas, á condicion de mantenerlos y de satisfacer los gastos de su trasporte; ni tampoco el enviar á manera de exploradores algunos indultados que hubiesen dado pruebas de reforma moral, los cuales hubieran podido ser muy útiles en calidad de vigilantes y directores de los convictos, y como ejemplo de la recompensa que les aguardaba en caso de buena conducta. Designado por decreto ministerial de 6 de Diciembre de 1786 el sitio del nuevo establecimiento penal, el capitan de navío Mr. Arthur Philip, fué nombrado «capitan general y gobernador superior de todo el territorio denominado Nueva Gales del Sur, que se extiende desde el cabo York, ó extremo Norte de la costa, á 10° 37' de latitud Sur, hasta el extremo meridional ó cabo Sur de la misma tierra, á 43° 39' de latitud Sur, y de todo el interior del país al Oeste, á partir del meridiano de Greenwich, sin exceptuar ni las islas adyacentes del mar Pacífico, entre las latitudes mencionadas, ni las ciudades, guarniciones, fuertes y obras militares, que en lo sucesivo se levanten en el territorio ó en cualquiera de las islas cultivadas en esta demarcacion» . Los mayores Patrick Ross y Collins fueron nom4 On Colonization and Colones, by Herman Merivale. London, 1861.
238 ARTE DE LA COLONIZACION Sésamo,.ábreté que puso á disposicion de tinos pocos súbditos ingleses, bien tratados por la fortuna, los tesoros que encerraba la India; los lacs de rupias por centenares, las piedras preciosas, el oro y la plata que el Nabab clásico en Inglaterra ostentaba á su regreso al pais natal. En esta parte nada inventaron los ingleses: sus escritores, desde Elphinstone hasta Macaulay y lVlarsham's, reconocen que aprendieron el secreto de los franceses, y que álo más, supieron perfeccionarle. Mas, aparte de la constancia y el método propios de aquella nacion, y del auxilio que siempre prestó la metrópoli á la Compañía, mientras que Francia abandonaba á su suerte á sus heróicos representantes en la Península, los ingleses supieron consolidar lo que adquirian, por medio de instituciones con lentitud planteadas, pero desarrolladas y perfeccionadas incesantemente. Puede decirse, que las reformas civiles y administrativas siguen paso á paso en la historia del gobierno británico en la India á la conquista. En su segundo gobierno, el vencedor de Plassy, Roberto Clive, prohibe rigorosamente á los funcionarios y dependientes de la Compañía el tráfico y'los negocios á que se dedicaban con perjuicio de la primera y mucho mayor de los indios vejados y saqueados; y para atajar radicalmente el abuso, proporciona grandes sueldos á dichos funcionarios. Con el triunfo definitivo de las armas inglesas sobre las francesas en la India, que señala la victoria obtenida por sir Eyre Coote sobre el desgraciado Lally en Wandeswash, , coinciden las reformas administrativas y judiciales iniciadas por Warren Hastings, y con el que veinte años más tarde obtuvo lord Cornwallis sobre Tippóo Sultan, las que aquel célebre gobernador introdujo en el gobierno y legislacion de la India, con el auxilio de hombres de Estado y de sábios como Shore, Barlow y William Jones, así como las que decreta el Parlamentó imperial, creando por iniciativa de Pitt el Board of control. La ley marcial rigió por largo espacio de tiempo para lo criminal en Surate, Bombay y Madras, cuando estas poblaciones eran meras factorías, mientras que para lo civil el jefe de las mismas y luego el Presidente era la autoridad única: despues fueron establecidos los tribunales denominados Mayor's Courts, ó tribunal del Mayor, presididos por este y compuestos de nueve alderinen para lo civil;
CAPÍTULO XVII --POLITICA COLONIAL DE INGLATERRA 239 Inás concedido en 1774 por el Gran Mogol á la compañia de la India Oriental el Dezvannee, ó sea la jurisdiccion civil, administrativa y económica sobre provincias muy extensas, quedó planteado el dificil problema de gobernar con arreglo á los principios y bases de la civilizacion cristiana, ó por lo menos con la menor ofensa posible de los mismos, á una numerosa poblacion indígena, con civilizacion propia, brahminica ó mahometana. Warren Hastings fué el primer gran civilian inglés en la India que emprendió el resolverle tras de maduro estudio, organizando dos tribunales de apelacion, uno civil y otro criminal, presidido el primero por el Colector europeo del distrito y el segundo por oficiales mongoles, 'bajo la inspeccion del mismo funcionario. A esta época corresponde tambien la instalacion en Calcuta, en virtud de la reforma de la Carta de la compañía verificada por el Parlamento imperial en 1774, de un Tribunal Supremo, compuesto de magistrados ingleses, y que, bajo la presidencia del tristemente famoso sir Elijah Impey, inmortalizado por la vigorosa pluma de Macaulay, debia aplicar á indios y mahometanos la ley inglesa y los procedimientos de Westminter Hall. Por otro camino logró en 1785 lord Cornwallis amparar á la poblacion indígena contra la arbitrariedad y despotismo de sus dominadores de la misma raza: aplicóles su propia ley, pero aboliendo la mutilacion y otros castigos bárbaros, dictando reglas prudentes y eficaces para la separacion de lo judicial y lo administrativo, y exigiendo de. todo funcionario europeo ó indígena que, en vez de las instrucciones particulares que antes resolvian cada caso, estos sin excepcion se determinasen por la especie de Código de procedimientos y garantías que hizo formar é imprimir. Entretanto en Inglaterra dejaba de existir de hecho, si no de derecho, el poder político de la Compañía de la India oriental por la oganizacion en 1784 del Board of control Junta de inspeccion creada por Pitt y compuesta de seis consejeros privados, nombrados por el Rey y de varios secretarios de Estado, aunque en lo que concierne á los primeros, se modificó dicha organizacion algunos años más tarde. A este sistema es al que los escritores ingleses han dado el nombre de Doble gobierno, ó sea de la Corona y de la Compañía: modificado profundamente y siempre en sentido restrictivo de la influencia de la última en 1835 y en 1854, funcionando casi siempre
140 ARTE DE LA -COLONIZACION mal por su excesiva complicácion, dicho sistema duró hasta 1857. En esta última fecha, la gran rebelion militar y musulmana que estalló en Meerut en 11 de Mayo, y que con la rapidez de la chispa eléctrica se propagó por el Indostan, apoderándose de Delhi y Lucknou, acabó con la existencia de la Anciana dama de Lóndres, corno en la India se llamaba á la Compañía, y abrió paso al régimen político y administrativo que hoy vemos establecido. II. Hállase este formulado principalmente en el estatuto de 2 de Agosto de 1858, promulgado en la India en Noviembre del mismo año, por el cual el gobierno de aquellas vastas regiones pasó definitivamente de la Compañía á la Corona, con todos los derechos y territorios que á la primera pertenecian: la India es gobernada en nombre de la reina Victoria; un secretario de Estado ejerce en Inglaterra los poderes que hasta aquella fecha correspondieron á la Junta de directores, á la de propietarios ó accionistas y al Board of control: se establece en Lóndres un consejo compuesto de quince personas, como cuerpo consultivo para los asuntos de la India, nombrando ocho de los mencionados consejeros la Corona y siete la Junta de directores, y se prescribe que estos cargos sean incompatibles con los de miembros del Parlamento, y que se provean por regla general en personas que hayan residido diez años en las posesiones asiáticas. Un ministerio llamado «de India», con un secretario de Estado á su frente, un subsecretario político amovible y otro administrativo permanente, es quien, desde aquella fecha, dirige los asuntos de la India, preside su consejo y nombra el vicepresidente que ha de reemplazarle. Conforme al propio Estatuto, los nombramientos de gobernador general de la India y gobernadores de las distintas presidencias, que antes hacia la Junta de directores con aprobacion de la Reina, son ahora de la exclusiva competencia de la última, y los demas altos funcionarios del mismo país de la del ministro de India en Consejo: los lugartenientes-gobernadores los nombra el virey en Calcuta. Al Parlamento le son anualmente presentados, en virtud de este estatuto, estados de las rentas y gastos de India, y Memorias sobre los adelantos morales y materiales en cada una de las presidencias. Aunque el gobernador general puede por si hacer la guerra en caso de invasion, ó para evitarla, las rentas de la India no pueden ser
CAPÍTULO X VII-POLÍTICA COLONIAL DE INGLATERRA 244 empleadas en operaciones militares sin autorizacion del Parlamento, y la declaración de guerra debe ser puesta en conocimiento del último dentro de un plazo determinado. El estatuto contiene ademas otras truchas prescripciones importantes, que la índole y los limites de este artículo no permiten consignar. Suele decirse que Inglaterra, desde aquella fecha, adoptó el principio que la India debe ser gobernada en beneficio de sus naturales: esta interpretacion de unas frases (le la proclama de la reina Victoria á sus súbditos en aquel país, no es exacta. Hasta 1857 la politica, francamente profesada por el gobierno británico en esta materia, fué la de que la India debia ser gobernada en beneficio de Inglaterra: en 1858 la reina Victoria anunció que no haría distincion entre unos y otros súbditos, que todos eran para ella iguales; pero de esto lo que deducen varios escritores, y lo que se practica es, que la india debe ser y es gobernada en beneficio del imperio británico sin distincion de porciones. No podemos entrar en una descripcion minuciosa del gobierno inglés en la India y en las ocho grandes provincias (las tres antiguas presidencias, Onda, Pnnjab, Birmania, provincias Centrales y provincias del Noroeste) en que se divide: diremos solamente, que el gobernador general ó vi rey, ademas de su ministerio de cinco miembros, en el que puede él desempeñar una ó más carteras, tiene un Consejo compuesto de altos funcionarios y de particulares, algunos de estos indígenas, aunque no es obligatorio en el primero conformarse con sus decisiones. Existe otro Consejo para la lugartenencia de Bengala y para cada una de las otras siete grat;des provincias. III. Las colonias inglesas en Australia son siete; cinco en el continente, á saber: Australia Meridional, Australia Occidental, Victoria, Nueva Gales del Sur y Queensland, y dos insulares, Tasmania y Nueva Zelanda; todas ellas son «agrícolas», aun cuando algunas sacan mayores productos del pastoreo y de la exportacion de lanas que de la agricultura propiamente dicha. Todas ellas tambien se asemejan en que tienen gobierno representativo y, si se exceptúa la Australia Occidental, gobierno responsable. Sus habitantes casi en totalidad son de raza europea. Su número se aproxima hoy dia á 2.000.000 de almas, y aumenta de un modo considerable por la inmigracion. Acerca de los orígenes de estas colonias y de la rápida 46
242 ARTE DE LA COLONIZACION prosperidad material, que debieron al trabajo de los convictos ó penados de la metrópoli, emitimos ya nuestra opinion y apuntarnos los datos necesarios en el capítulo IX de esta obra. El gobierno representativo data en la Nueva Gales del Sur de 1841; el responsable la fué concedido por acta del Parlamento de '1855, que forma su actual Constitucion. Conforme á ella el gobernador es nombrado por la Corona, así como el Consejo legislativo; cuyos miembros vitalicios ascienden á veinte y uno, de los que las cuatro quintas partes no deben desempeñar empleo que dependa de la Corona. La Asamblea Legislativa se compone de setenta y dos miembros. El cuerpo electoral en esta colonia se divide en electores residentes, á quienes no se exige la condicion de propietarios, bastando para obtener el voto en esta categoría haber nacido en la colonia, ó llevar en ella tres años de residencia y tener veinte y un años de edad: los electores no residentes, no necesitan justificar la condicion de residencia; les basta poseer en el distrito una finca de valor de cien libras, ó que produzca una renta anual de diez libras, ó pagar igual cantidad por alquiler de casa ó tienda. Las leyes inglesas rigen en esta colonia, cuya poblacion asciende á medio millon de habitantes, y aumenta rápidamente por efecto del exceso de los nacimientos y por la emigracion de la madre pátria; aunque esta última ha disminuido un tanto desde que se suprimió recientemente el subsidio que se otorgaba á determinada clase de inmigrantes por el tesoro colonial. El rio Murray separa la colonia de Victoria de la Nueva Gales del Sur, de la que formó anteriormente un distrito bajo el nombre de Puerto.Phillip. La poblacion de este distrito fué iniciada por colonos de Tasmania en 1834 y continuada por otros de Sydney: su capital Melbourne, que hoy cuenta 150.000 habitantes, data solamente de 1857. En 1851 el distrito de Puerto Phillip fué erigido por acta del Parlamento imperial en colonia separada, recibiendo su actual nombre de Victoria: su poblacion, que en 1836 era de 177 habitantes, ascendia en 1869 á 690.000. Los terrenos auríferos descubiertos en Victoria son los más productivos del mundo: durante los diez y ocho años trascurridos desde 1851 á 4868, el valor de sus productos ascendió á 143.000.000 de libras esterlinas, ó sean 14.500.000.000 de reales. La colonia obtiene un considerable ingre-
CAPÍTULO XVII --- COLONIAL DE INGLATERRA 213 so derivado de estos productos, ya en forma de derechos de exportaclon, ya en la de permisos y licencias de minería: dicha renta ascendió en 1865 á 13.000.000 de reales. Conforme á su actual Constitucion, Victoria tiene un gobernador nombrado por la Corona, asistido_ por un Consejo ejecutivo ó gabinete, compuesto de diez miembros. El Parlamento de esta colonia lo forman dos Cámaras, ambas electivas, y una de ellas, la Asamblea, por sufragio universal. La colonizacion de la Australia meridional, cuyo inmenso territorio abarca 380.000 millas cuadradas, data de 1836 y se debió á una compañia organizada en la metrópoli en virtud de concesion imperial. Su Constitucion es de 1846. La de la Australia Occidental, colonia que data de 1829 y que es la ménos próspera de aquel continente, puesto que su poblacion no pasa de 22.000 almas, la fué otorgada en 1870. Gobiérnase por un Consejo de diez y ocho miembros, doce de ellos elegidos por los colonos y seis nombrados por la Corona. La colonia de Queensland, la más moderna de las de Australia, data de 1859, y antes habia sido un distrito de la Nueva Gales del Sur: su gobierno es representativo y responsable, y su poblacion asciende á 120.000 habitantes sin contar los indígenas. La Tasmania yla Nueva Zelanda poseen tambien gobierno responsable, y se hallan, especialmente la última, en vias de gran prosperidad. «Por esta breve reseña, deciamos examinando en otro lugar' con alguna detenciorl los caractéres de las colonias que la Inglaterra posee en la Oceanía, vernos que la semejanza entre las instituciones políticas de Australia y las de la metrópoli, consiste más en la forma que en la esencia: Australia ha tomado todo lo de Inglaterra, ménos lo conservador; ménos la tradicion y el prestigio de la Corona, ménos la aristocracia, ménos la Iglesia , establecida, ménos la estabilidad de las leyes y de los gobiernos: ahora bien; Inglaterra ménos lo conservador no es Inglaterra, sino su hijo y sucesor los Estados-Unidos. Y en efecto; al paso que estos van avanzando por la Oceanía y estableciéndose en varias islas del Pacifico, situadas en la ruta de Europa á China, se aproximan á Australia, y queda línea de vapores traspacíficos establecida entre la última yel istmo de Panamá, y la terLas Colonias de Australia, artículo en el primer semestre de 1871 de la Revista de España.
44. ARTE DE LA COLONIZACION minacion del gran ferro-carril que une á nueva-York can San Francisco, facilitan las comunicaciones de ambos pueblos; las influencias del primero en el último se dejan sentir cada vez, y determinan .la completa trasformacion de sus instituciones políticas en democráticas, ó para hablar con propiedad, en republicanas. Falta muy poco á las colonias australes para ser otras tantas repúblicas, y ese paso, no obstante el alborozo con que allí ha sido recibido el hijo de la ,reina Victoria duque de Edimburgo, cualquier suceso, la menor ocasion puede impulsarlas á andarlo». «La metrópoli por su parte, parece hallarse preparada á ese suceso desde hace más de veinte años. El Estado en Inglaterra ha sido siempre, respecto de Australia, poco ménos indiferente que lo fué Holanda en el siglo y medio que nominalmente dominó en los países descubiertos por Tasman. El Acta de 1850, que al reconocer la separacion de Puerto Phillip de la Nueva Gales y su ereccion en colonia autonómica con el nombre de «Victoria», formuló en el terreno legal la doctrina de la abstencion de Inglaterra en los asuntos y régimen de dichas colonias, y la autonomía de las mismas, no hacía más que interpretar los hechos. En las raras ocasiones, en que las circunstancias han exigido en Australia la cóncentracion del poder, los gobernadores han recibido órden de consultar á los habitantes más notables, y de tener muy en cuenta su opinion: todo parece indicar que el góbierno 'británico, no solo se conformará, sino que prepara y casi desea la emancipacion de las colonias australes, á las que no considera más que corno un respiradero á la poblacion exhuberante de la Gran Bretaña, y como un mercado para sus manufacturas; caractéres ambos que la experiencia ha demostrado que se desenvuelven en determinadas condiciones aún más fácilmente con el auxilio - de la independencia que con la sumision á la madre pátria». «Inglaterra puede pensar así, porque posee más de 5.000.000 de millas cuadradas de colonias, pobladas por . 200.000.000 de habitantes; una inmensa red extendida por todo el ;lobo de estaciones mercantiles y militares, y porque las más ricas y de mayor porvenir de esas colonias han sido formadas por una reciente emigracion británica que conservó los gustos, hábitos y afectos. que tenia en la metrópoli, y que son otros tantos vínculos morales y materiales entre los pueblos, El gobierno inglés, ademas, nada ha hecho por las co-
CAPÍTULO XVII-POLÍTICA COLONIAL DE INGLATERRA 24 lonias australes, más que verter en ellas la escoria de la poblacion europea, y en rigor nada puede pedirlas: aquellas se han formado por si solas, sin sacrificios ni esfuerzos de la metrópoli, , á la que, por el contrario, han sido de suma utilidad». «Su independencia estaria, pues, en algun modo justificada, no solamente por dichas singulares circunstancias, sino tambien por otra consideracion muy poderosa, pues cuando llegue aquel caso, las colonias australes, cuyo rápido desarrollo acabamos de ver, que no cesan de recibir la corriente vivificadora de la emigracion de su propia raza, con sus propios idiomas, vínculos y costumbres, se hallarán ó tardarán muy poco en encontrarse en situacion de formar una nacionalidad fuerte, verdaderamente independiente, capaz de defenderse sin ajeno auxilio y libre de enemigos exteriores por la posicion que ocupará en el globo». Con esas circunstancias, la emancipacion es un hecho natural como la del hijo que alcanza la mayor edad. Sin ellas, ni Inglaterra que ha hecho grandes sacrificios para conservar la India, la consentirla probablemente, ni la poblacion australiense, que está dotada del buen sentido propio de la raza anglo-sajona, y que no da muestras de querer precipitar el momento de la ruptura del vínculo legal con la metrópoli, pensarla en lanzarse á una existencia azarosa, en la que en vez de gloria y porvenir, no hallarla más que la tumba de su honra y de su prosperidad. IV. En el ext r emo meridional del Africa, 'y en regiones favorables á la salud y á la multiplicacion de la raza blanca, posee Inglaterra de hecho desde 1795, y de derecho desde la paz de 1815, la • vasta colonia del Cabo de buena Esperanza, que la fué cedida por la Holanda. La conservacion de esta colonia ha costado .á la metrópoli guerras largas y crueles con los belicosos cafres; pero el resultado ha sido extenderse aquella por un espacio que abarca 201.000 millas cuadradas, y comprende una poblacion de 560.000 habitantes, en su mayor parte dedicados al pastoreo y al cultivo de los ricos frutos que produce la tierra. Conforme á la constitucion de esta colonia, que data de 1 853, su gobierno es representativo, pero no responsable: el gobernador es asistido por un Consejo e j ecutivo, compuesto de corto número de altos funcionarios nombrados por la Corona, y existen dos Cámaras: la primera compuesta de veinte y un miembros elegi-
t46 ARTE DÍr LA COLONIiACIOÑ dos, á quienes preside de oficio el principal magistrado de la colonia, y la segunda de sesenta y seis miembros elegidos en representacion de los distritos rurales, y de las grandes poblaciones: los ministros coloniales son miembros de ambas Cámaras, y pueden tomar parte en sus deliberaciones, aunque no tienen voto. A 600 millas del Cabo, Inglaterra posee la colonia de Natal, así nombrada por Vasco de Gama, por haber descubierto su territorio el dia del nacimiento del Señor del año 1497: su poblacion se calcula en "200.000 habitantes, de los que 20.000 son europeos, y 170.000 cafres: gobiérnala un teniente gobernador, asistido por un Consejo ejecutivo, compuesto de seis miembros ó ministros, y un Consejo legislativo, que se compone de cuatro altos funcionarios y doce miembros elegidos por los condados y villas. OIL ¡^ a^
CAPÍTULO XVIII--LA METRÓPOLI CAPÍTULO XVIII. LA METRÓPOLI. I. ¿Debe haber en el Parlamento metropolítico representantes de las colonias? Principio de la representacion virtual. Dificultades que complican esta materia, tratándose de colonias de gobierno responsable.—II. Instituciones metropolíticas; en Inglaterra: dos ministerios; Consejo de la India. En España: Ministerio de Ultramar; Consejos. Instituciones de igual clase en Francia y Holanda.—III. Carrera de la administracion civil ultramarina en Holanda y en la Gran Bretaña: colegios de Haylebury y Delft. Provision de los empleos por concursos públicos. Vacilaciones para introducir en España el mismo sistema.—IV. Sociedades de emigracion y colonizacion en el extranjero: sus resultados. Sociedades de propaganda religiosa en Europa. I. Réstanos, para . terminar el árduo trabajo, á que hemos dado comienzo, examinar los principios sobre los cuales basan en los'dos sistemas que hemos descrito, el Administrativo y el Liberal, las instituciones metropolíticas, ó sean aquellas que el Estado matriz ha creido conveniente adoptar para el gobierno y administracion de las colonias desde el mismo. No pretendemos abarcar en un solo capitulo materia tan vasta, que por sí sola podria dar lugar .á un libro; habremos de limitarnos forzosamente á consignar algunos principios generales y á apuntar breves observaciones ?cerca del carácter diverso de las instituciones metropolíticas en el extranjero y en nuestra pátria, conforme á la marcha que para el presente estudio hemos adoptado. La primera de las cuestiones que nos sale al paso, es la de si debe admitirse en el Parlamento metropolítico representantes de las colonias. En el sistema que hemos denominado administrativo, suponiendo que este haya llegado á su grado máximo de desarrollo, dicha cuestion es mucho más sencilla que en el liberal, cuando las co24/
254 ARTE DE LA COLONIZACION contribuyendo mucho al estado floreciente en que hoy se hallan en Java los cultivos, las vías férreas y las ordinarias y la Hacienda pública, que deja sobrantes de mucha consideracion á la metrópoli. Los funcionarios civiles en Java se dividen en tres categorías: la primera y segunda son covenanted ó sujetas á reglas y condiciones como el civil service de la India. La primera clase se compone de los que han obtenido en Holanda el grado de doctor en leyes, los cuales, antes de ser declarados aptos para el ingreso en la administracion colonial, sufren en 'el colegio de Delft un examen que versa sobre las materias siguientes: idioma ja y anes; idioma malayo; conocimiento de los países y naciones de la India neerlandesa; instituciones judiciales y leyes' mahometanas; composicion holandesa; idiomas europeos (francés, inglés y aleman); álgebra, geometría y trigonometría; levantamiento de planos; cosmografía, incluyendo la geología y la geografía; física, química é historia natural; economía politica, dibujo y teneduría de libros por el método italiano. A su llegada á Java, el nuevo funcionario recibe 150 florines mensuales hasta ser colocado. El titulo de doctor en leyes habilita para los más elevados cargos en la magistratura y en los cuerpos consultivos; los que han estudiado en Delft las materias expresadas y no son doctores, no ascienden tan rápidamente ni á cargos tan elevados. La tercera categoría de funcionarios coloniales holandeses es libre y no tiene que probar tantos estudios; pero no pasa de los empleos retribuidos con 450 florines al mes, á ménos que no vengan á Europa sus miembros á sufrir los exámenes que pueden habilitarlos para los empleos superiores 1. España,. como hemos dicho en otro lugar, comprendiendo los beneficios que ' podían resultar para sus vastas y ricas posesiones en Asia de la organizacion civil administrativa sobre bases análogas á las que acabamos de exponer, publicó los decretos de la Regencia de 16 y 19 de Agosto y 2 de Octubre de 1870, exigiendo el ingreso en la carrera administrativa de Filipinas por el puesto de aspirante, pidiendo á este conocimientos varios y sometiéndole á exámenes y concursos públicos; pero han pasado tres años, y hasta el 1 Véase J. B. Money, Java or how to manage a ColonJ (London 1861); y Brilish India, by Montgomery Martin, London, 1862,
CAPITULO XVIII-LA METRÓPOLI 255 presente aquellos decretos, de los que debia esperarse no corto fruto, siguen siendo letra mtierta, como con frecuencia acontece en nuestro pais. IV. Mencionaremos tambien en este último capítulo de la presenté obra, otro género de instituciones desconocidas aún en España, pero de gran influencia en la prosperidad de las colonias, que abundan en Inglaterra y en sus posesiones de América y Oceanía, y que son de carácter privado. Nos referimos á las asociaciones, ya filantrópicas, ya impulsadas por ún motivo religioso ó patriótico, y. aun por un objeto de especulacion ó lucro, que tienden á fomentar ó á proteger la emigracion. Estas sociedades eran conocidas en la Gran Bretaña antes de 185'1, y ya leemos visto en su lugar, tratando de la influencia que la Escuela de la Colonizacion sistemática ejerció en aquel pais en 1830, de qué modo la iniciativa individual ha contribuido allí al adelanto y prosperidad de las colonias; mas en la primera de las • dos épocas citadas, cuando la calentura del oro acometió á la poblacion de Australia, como á la de la metrópoli, fueron muchas las sociedades particulares que se organizaron para fomentar la emigracion. Patrocinada por el príncipe Alberto y por no pocos hombres públicos notables, se formó para la emigracion de los pobladores de las montañas de Escocia una Compañía importante, á la que siguieron otras muchas, y á la cabeza de este movimiento se colocaron los distritos manufactureros, que temian ver disminuida la importacion de lanas. Algunas de estas sociedades se proponian un objeto particular, como la titulada The british femal emigration, dedicada á reclutar jóvenes solteras, especialmente costureras y criadas, cuyo viage y colocacion procuraba: en 1855 se formó otra para la emigracion de los j udíos, patrocinada por los Rostchild, los Golsmith y otros grandes banqueros Israelitas; y fué tambien notable la fundada por una mujer, Mme. Chilshom, con el título de Sociedad de préstamos á la colonizacion por la familia. El nombre de esta señora es aún en el dia pronunciado con respeto en el Oriente y en Europa: siendo mujer de un capitan al servicio de la Compañía de la India, fundó en Madras la Escuela de familias militares para la educacion de las jóvenes destinadas. á esposas de los soldados y subalternos; despees siguió á su marido á Sidney, donde salvó de la miseria y del vicio á multitud de jóvenes emigrantas sin
256 ARTE DE LA COLONIZACION fortuna, recogiéndolas en el Asilo de las recien llegadas, y colocándolas luego con honradas familias campesinas, á cuyos apartados domicilios las conducia ella misma, atravesando á caballo territorios casi desiertos á la cabeza de su caravana femenina. Tras de ocho años de apostolado en Australia, regresó á su patria para defender la causa de sus protegidas, y aprovechando el crédito que para con la opinion pública y para con los gobernantes tenia, fundó la Coloniaation family loan Society mencionada, consiguiendo reunir clientes escogidas que embarcó en un buque y acompañó desde Lóndres á Sidney, velando por ellas durante el viaje y á la llegada con maternal solicitud. Murió Mme. Chilshom en Australia en 4838, bendecida por todo un pueblo, como á patrona cíe las emigrantas. Instituciones metropoliticas son, y muy notables, como auxiliares eficaces de la colonizacion, las sociedades de propaganda religiosa en los paises sin civilizar, á cuya cabeza . debe mencionarse la Romana de Propaganda fide, que tan poderosamente Ira contribuido á difundir los dogmas y la cultura cristianos por todo el , mundo. En Inglaterra el gobierno no necesita intervenir en esta materia, pues las diferentes sectas protestantes, en especial la Wesleyana, emplean grandes esfuerzos y considerables sumas, producto (le donativos particulares en aquel objeto. En España, aun despues de suprimidas las órdenes religiosas, los colegios, llamados vulgarmente de Filipinos, de Valladolid, Ocaña, Pastrana y Monteagudo preparan, instruyen y educan convenientemente, con gran celo y buen resultado, á cierto número de jóvenes, para las misiones y el desempeño de la cura de almas en las provincias del Archipiélago asiático.
CQNCLUSioN 157 CONCLUSION. Expuesto el concepto de la colonia; clasificadas estas segun sus diversos caractéres; descrita la manera con que funciona su principal agente, la emigracion; discutidas las importantes cuestiones de las razas y de su empleo en la colonizacion, asi como del trabajo, ya libre, va forzoso, y de los diversos modos de utilizar en beneficio de aquella las tierras de la colonia; trazada una breve reseña de las instituciones coloniales, asi ultramarinas como metropoliticas, de los Estados europeos que más contribuyen á la expansion de la raza caucásica y á difundir la civilizacion cristiana por el mundo, se halla cumplido, siquiera sea de una manera parcial é imperfecta, el objeto que al escribir estos Principios generales del arte de la colonizacion nos propusimos. Nuestros lectores fácilmente habrán deducido de los datos y observaciones que dejamos sentados, que si hay principios aplicables á todas las colonias, no es en cambio fácil juzgar sin apelacion de la bondad de los sistemas practicados en ellas, sobre todo en lo que concierne á la política. No es, por ejemplo, principio absoluto el de la anexion de la colonia á la metrópoli, puesto que la historia nos ofrece algun caso de separacion ó de independencia de la última, tan natural y preparada por los hechos históricos, que no hubiera sido posible evitarla, y que ha sido fecunda; no lo es la separacion, porque la gran mayoría de las colonias de las naciones europeas, y casi la totalidad de las de Francia, Holanda y España no se hallan en situacion de bastarse y defenderse á sí propias', y porque, sobre proceder contra justicia, frian contra sus propios intereses, realizando la independencia. Entre esos dos términos opuestos «anexion» y «separacioni» caben, como Demos visto, multitud de 17
258 ARTE DE LA COLONIZACION combinaciones, dentro de las cuales es dable realizar el progreso material y político de la colonia, sin perjuicio de los vínculos jurídico y moral que la unen á la pátria. Y no se crea que al hablar del vínculo legal nos referimos á la fuerza, á los medios de coercion de que hoy más que nunca, merced á los adelantos navales y militares, puede disponer ni-1 gran Estado europeo, sino meramente á la obediencia á la ley y á su órgano el poder de parte de la colonia. El vinculo moral es aún más poderoso que el primero: consiste en la mutua simpatía, en el amor fraternal entre el Estado matriz y su progénie allende los mares; en las relaciones de familia continuadas á través de los mismos; en la comunicacion continua facilitada por el progreso de la navegacion y de la telegrafía eléctrica, que acorta y casi suprime las distancias, y por el comercio que establece la solidaridad entre los pueblos. Acabamos de ver que existen colonias en las que el vinculo moral se mantiene mejor y más fácilmente que en otras, y son las producidas por emigracion de una sola raza, que se establece en un pais nuevo por ocupacion y no por conquista, y que en idioma, costumbres é instituciones prosigue siendo similar á la metrópoli: en esta clase de colonias es menor el peligro de que el vinculo positivo de la obediencia á una sola autoridad se afloje, porque las relaciones entre ellas y la metrópoli están fundadas sobre bases permanentes; mas en aquellas donde coexisten razas diversas, y que carecen de inmigracion regular y constante, el vínculo positivo tiene que ser mantenido por la metrópoli con mayor esmero y teson, porque la pérdida que sufriese. seria definitiva; no como la.del hijo, que llegado á la mayor edad se separa de los padres naturalmente, sin dejar de mantener con ellos íntimas relaciones, sino como la de aquel qué rompe con la familia y del que no se vuelve á tener noticia. No faltará quien pregunte si el término de la carrera de toda colonia no debe ser la separacion del Estado de que emanó. Por nuestra parte, resueltamente respondemos que ese término no es en manera alguna forzoso, y que lejos de constituir la regla, constituye la excepcion. En algun caso . muy especial, pues hasta ahora no hay ejemplo de una gran colonia emancipada espontáneamente por la metrópoli, lo separaeion puede ser natural y aun legitima, 'Cuando
CONCLUSION 259 la primera riada debe á la metrópoli como Estado ó Nacion; cuando se ha fundado sin su auxilio y progresado sin su intervencion; cuando lejos de exigir dé ella sacrificios como guerras costosas y largas, ó aumento de la deuda nacional, la ha sido útil ó beneficiosa; cuando por su lejanía, extension y poblacion no puede ser bien gobernada desde la metrópoli, y se halla en cambio en situacion de gobernarse y defenderse á si propia; cuando la ruptura del vinculo material, en fin, por más que cree una situacion nueva, altera poca las relaciones entre ambas, la separacion puede considerarse motivada y ser fuente de bienes para el hijo emancipado. Los Estados-Unidos en 1774 llenaban la mayor parte de aquellas condiciones: habian sido fundados sin intervencion directa de la metrópoli, y para ahorrarla dificultades y complicaciones; habian crecido por medio de una emigracion individual y voluntaria, y que por la época en que se verificó era republicana por sentimientos antes de serlo por ideas; no tardaron, pues, en reunir todos los elementos necesarios para formar una nacion, y al propio tiempo se encontraron sin vecinos que amenazaran absorberlos, que pusieran en peligro su seguridad ó que fuesen capaces (le contener su progreso. Las colonias británicas en Australasia reunen hoy dia condiciones parecidas á aquellas; han sido fundadas por emigracion individual de una sola raza, cón escasa intervencion del Estado, desde que cesó de desaguar en ellas la hez de su poblacion: no tienen tampoco vecinos, ni enemigos poderosos, ni razas indígenas en número bastante crecido para inspirarlas temor; y sin embargo, ni esas colonias han pensado hasta ahora en la independencia, creyendo seguramente que perderian con ella mucho más que lo que podrian ganar, ni la metrópoli, á pesar de sus protestas de que no se opondrá á ella, se ha anticipado á ofrecérsela, ni ha abdicado ninguna de las prerogativas del parlamento imperial. La mayor parte de las colonias de las otras potencias europeas son harto pequeñas y están demasiado apartadas de las metrópolis para que puedan ser anexionadas á estas, y al propio tiempo no son bastante grandes, ni pobladas, ni fuertes para constituir Estados independientes: la anexion y la autonomía como término de su respectiva carrera son, pues, igual- . mente impracticables. Si hubiéramos de elegir entre ambos extremos, uo titubeariamps en decidirnos por el primero, á lo que pos
260 ARTE DE LA COLONIZACION persuadiria el ejemplo de las Baleares y las Canarias respecto de España: de las Azores y la Madera respecto de Portugal: de Córcega respecto de Francia: de Irlanda respecto de Inglaterra; pero la distancia, las razas, los climas, y en general la diversidad serán sienipre un gran obstáculo á aquel término de la carrera de una colonia. La ley á que obedece el mundo contemporáneo no es, á juicio de ilustres escritores, ni la unificacion, ni la diversidad en absoluto; sino la de la unidad dentro de la variedad. Dejando estos problemas del porvenir para obras más filosóficas que la presente, y para plumas más hábiles; y aceptando los hechos tales como la Estadistica, la Geografía y la Historia nos los ofrecen, diremos, que entre los dos polos opuestos «separacion, anexion», caben multitud de combinaciones intermedias, las cuales á su vez pueden ser reducidas á estos tres sistemas: Autonomía.. Explotacion. Asimilacion. El primero de estos sistemas, generalmente mal interpretado en opuestos sentidos, no significa separacion ni independencia, como liemos visto en el curso de este estudio, por el ejemplo de muchas colonias inglesas. La pasion política suele confundir ambas cosas, fundándose en la nocion, exacta en verdad, de que la independencia es siempre el peligro, y en algun caso, el término de la autonomía; mas en el fondo, la última deja subsistentes, aparte del vínculo moral, vínculos legales todavía muy poderosos, mientras la metrópoli no degenere ó decaiga. En lo que no cabe la menor duda, es en que el sistema autonómico supone la independencia administrativa en la colonia y una gran descentralizacion política; así como que para este régimen son necesarias condiciones muy especiales, comenzando por la de una gran aptitud para el self-government, de que los pueblos de raza latina generalmente carecen. Como preparacion á la independencia, el régimen autonómico no conviene, en nuestro concepto, sino á aquellas grandes colonias, ya familiarizadas con las libertades municipales y provinciales, que se encuentren en aptitud para gobernarse y defenderse por sí propias. Mas áuii en este caso no pueden ser dichas'colonias árbitras de elegir el momento de la separacion, á r ménos de cometer una gran injusticia, pues ademas de ser
CONCLUSION 264 correlativos los derechos y los deberes, de modo que no se comprende que teniendo la colonia el derecho de reclamar la proteccion y amparo de la metrópoli, esté exenta del deber del respeto y la obediencia, la union entre ambas ha creado vínculos é intereses en gran número, que no pueden estar á merced de una de las partes, y ménos de una minoría. Tal vez se extrañe que hayamos incluido en el número de los sistemas de gobierno y administracion de una colonia el llamado de Explolacion, que á primera vista pugna con el principio de justicia. La verdad es que este sistema no es aplicable á las colonias, propiamente dichas, sino á aquellas posesiones ultramarinas, que no han sido fundadas por la emigracion, y que se hallan en su mayor parte pobladas por razas distintas de la europea. Aun en este caso debe tenerse presente, que la explotacion, como sistema colonial, comprende dos términos diversos; pues si por una parle supone la máxima de que la posesion ultramarina debe producir benefició material é inmediato á la metrópoli, por otra parte se funda en el principio, exacto y fecundo, de que el trabajo es un poderoso elemento de cultura en paises poco civilizados, y cuya poblacion, por efecto del clima, la raza y la fecundidad del suelo, es propensa á la indolencia. La administracion holandesa en Java, tipo el más acabado de este sistema, alega en su defensa, aparte de la gran prosperidad material de aquella isla, dos circunstancias que se deben tener en cuenta para juzgarla: la primera es, que el trabajo reglamentado á que somete al indígena, es en un todo conforme al adat ó constitucion inmemorial de aquel país, habiendo sido siempre exigido, y siéndolo todavía por los príncipes indígenas, en forma mucho más ruda y penosa que la que la primera ha adoptado; la segunda circunstancia, aún más atendible, es la de que ese sistema, ademas del bienestar material que ha difundido por la isla, ha producido el resultado moral muy notable de estrechar relaciones entre dominadores y dominados, de manera que ambas razas pueden considerarse fundidas. Por nuestra parte añadiremos tan solo, que el sistema de explotacion circunscrito á los términos con que acabamos de exponerle, es siempre transitorio, y que bajo este aspecto cae dentro de la jurisdiccion (le la ciencia política. Ningun otro sistema más que el de la Asimilacion, ofrece el ca-
Q6^ ARTE bE LA COLONIZACIOÑ rácter ventajoso de convenir más ó ménos á todas las colonias, aún á aquellas pobladas por razas distintas de la dominadora. El llama á la colonia á la vida nacional y comun, obedeciendo á la ley de la unificacion que rige en el mundo contemporáneo; él propaga la cultura cristiana en el nuevo y en el viejo mundo; mantiene la unión entre la colonia y la metrópoli, y prepara la absorcion de la primera por la última en los casos en que sea posible. Instrumentos de este sistema son el idioma, la religion, la comunidad de intereses y ele costumbres, y por último la similitud de instituciones. Su peligro es la identidad; es decir, el error de trasladar á la colonia sin modificacion alguna, y sin tener en cuenta los climas, las razas y las costumbres, todas y cada una de las instituciones metropoliticas. El procedimiento en este sistema es importante, pues si bien se funda en el principio de que los colonos deben participar de todas maneras en la vida nacional, no les concede las libertades políticas sino gradualmente, comenzando por el derecho dé peticion y concluyendo por la intervencion directa en los asuntos de la madre patria, sino á medida que igualan en condiciones al habitante de la última. Se inspira, en fin, este sistema en un criterio 'más expansivo que el de la Autonomía, pues reconoce en toda gran nacion el derecho y la necesidad que tiene de dilatarse, de exteriorizarse, por decirlo así, manteniendo su integridad al propio tiempo que trabaja para el porvenir y contribuye á la gran obra de la cultura y poblacion del mundo, en la que tanta y tan legítima gloria puede adquirir un pueblo. Los medios que el sistema que vamos describiendo emplea para traer poco á poco á la colonia á la vida comun nacional sin perjuicio de su desenvolvimiento interior son: unión política, descentralizacion administrativa, asimilacion progresiva 1 . Union política significa que obedezcan la colonia y la metrópoli á la misma autoridad soberana; que ademas del vinculo moral de las relaciones de familia y de la solidaridad de intereses, subsista el vinculo jurídico representado por las instituciones legales. $upone este sistema una administracion ultramarina en la metrópoli, ora figure á su cabeza Les colonies et la politique coloniale de la France, par Mr. Jules Du+ val, p. 471.
CONCI.rSION 163 un Ministerio como en España, Holanda é Inglaterra, ora una Direccion corno en Francia en la actualidad, y antes de 1865 en nuestra pátria; y por parte de las últimas, supone tambien representacion cerca de aquel gobierno, ya por medio de mandatarios especiales, como los que figuran en nuestro Consejo de Filipinas, ya por representacion directa en el Parlamento nacional, como sucede , respecto de la provincia de Puerto-Rico. La descentralizacion administrativa se funda en la diversidad que el clima, las razas, las costumbres y la distancia establecen entre la colonia y la metrópoli, los cuales impiden que sean aplicables á la primera sin profundas modificaciones, la legislador] . y los procedimientos administrativos de la última. Tratándose de una colonia, es aún más exacta que respecto de una provincia mediterránea la máxima de que se gobierna de lejos, pero no se administra sino de cerca, áun en el siglo del vapor y del telégrafo trasatlántico, los cuales, si sirven para abreviar la distancia, no son poderosos á suprimir la diferencia de caractéres, de hábitos y de vida. La centralizacion aplicada á los asuntos de Ultramar, es causa de que los negocios se retrasen, de que las partes interesadas difícilmente sean oidas, de que se carezca de ' las noticias locales necesarias para resolver con acierto, de que las resoluciones en muchos casos no lleguen á tiempo, y de que se aplique por regla general á los asuntos de la colonia el mismo criterio que prevalece para la resolucion de los de la metrópoli. La asimilacion progresiva conviene á toda colonia, ya camine á la anexion, ya á la autonomía: significa en el órden económico supresion de los monopolios establecidos, declaracion del comercio de cabotaje entre aquella y la metrópoli, union aduanera y franquicias mercantiles; y en un órden más elevado la propagacion del idioma, la religion y la instruccion pública de la metrópoli en el grado que la sea posible. Pero debemos declarar con plena franqueza que todos los sistemas que acabamos de mencionar, todos los medios expuestos de atraer á la vida comun nacional á la colonia, y fundirla con la madre pátria, serán al cabo inútiles si la última degenera y decae. Hemos visto en el curso de este estudio, que existe una proporcion material, fundada en la extension delterritorio y en el número de
27O ARTE DE LA COLONIZACION los cambios toman pronto grandes proporciones, como lo demuestran la Australia respecto de Inglaterra y la Argelia respecto de Francia; otros, si no poseen colonias, pueden crearse tambien relaciones nuevas de comercio que el porvenir desarrollará. Y desde luego es ya un gran beneficio el haberse desembarazado sin violencia alguna de un exceso de poblacion, que constituia un peligro social, y el haber preparado de esta suerte mejor condicion á los que permanecen, aumentando lá suma disponible de trabajo y de socorros. La Comision, por lo tanto, no cree que la emigracion deba ser restringida á las familias necesitadas. Por el contrario, para ser fecunda debe contar con los tres elementos inseparables de toda produccion normal: el capital que suministra los anticipos é instrumentos de trabajo; la inteligencia, que dirige su aplicacion, y el trabajo que los utiliza. El elemento del pauperismo aislado engendra el riesgo de reemplazar una miseria con otra. Tampoco los Estados se empobrecen con la emigracion; los comerciantes é industriales en pequeño, que permanecen en el país, ven aumentadas, con la disminucion de la concurrencia, sus probabilidades de éxito; los capitales adquieren mayor fecundidad. No titubeemos, pues, en proclamar que bajo cualquier punto de vista que se la considere, la emigracion es un útil preservativo de la miseria popular. Por esta razon, aun cuando sea acogida con escasa simpatía, se impone como un hecho general que ha venido á ser elemento esencial de la situacion económica de las naciones europeas. En vano los gobiernos han intentado algunas veces impedirla, pues se burla de las prohibiciones. Y es que bajo de este hecho se oculta una alta ley de providencial sabiduría. El globo debe ser poblado y cultivado, porque las naciones más adelantadas en civilizacion sienten los efectos de la falta de cultivo, que en otras regiones remotas se padece. Las orillas infestadas del Ganges nos envian el cólera 1 ; el simoun de los desiertos de Africa arrebata las cosechas de la Europa meridional. Para el cumplimiento de su rnision, la humanidad, como todas las fuerzas naturales, necesita de expansion y de equilibrio. Cuando este equilibrio se rompe por la acumulacion del flúido humano, permítasenos la frase, en un solo punto, se produce el malestar, y hay peligro de explosion terrible. Con la libre circulacion, cada átomo de la humanidad se esparce por donde i Estas apreciaciones son exageradas 6 erróneas: las orillas del Ganges son una de las regiones más pobladas y cúltivádás del mundo, y no hay poder humano que baste á suprimir el. desierto de Sahara. J. M,
APÉNDICE A 2 ¡I la atraccion, y en algun modo su peso específico, le llevan: la armonía resulta del equilibrio. Hubo un tiempo en que esta libre expansion de la humanidad hn el globo, se hacia imposible por la dificultad de las comunicaciones: hoy, merced sobre todo al vapor, está para cumplirse una inmensa reforma en el destino humano. No pasará mucho tiempo sin que cada cual pueda escoger libremente el país y áun el gobierno que convengan á sus necesidades, á sus gustos, á sus creencias políticas y religiosas. Los caminos de hierro serán los hilos conductores, que distribuirán á los diversos puntos del globo las corrientes de la humanidad viva. Estos beneficios de primer órden harán que sea bendita por la posteridad la memoria del Rey, del Gobierno, del Ministro, que en esta noble tierra de Bélgica, abierta á todos los progresos como á todas las libertades, tomaron hace ya más de veinte años la iniciativa gloriosa y fecunda de la construccion de las vías férreas. En nombre de estos principios y de estos sentimientos, vuestra Comision os propone, señores, proclamar que la emigracion es en el seno de cada pueblo uno de los remedios eficaces, aunque indirectos del pauperismo, y que debe otorgársela plena libertad. De los principios pasemos á los medios. II. Para obtener de la emigracion todos los frutos de que es susceptible, basta apenas el concurso de las fuerzas sociales de todos grados: gobiernos, asociaciones libres é individuos; con la única condicion de que cada una de ellas realice sus funciones sin confusion ni impedimento. La mision de los gobiernos se halla netamente trazada; consiste siempre en ilustrar, vigilar, proteger, algunas veces en alentar; rara vez, ó nunca, en trabajar por sí mismos. El gobierno de los países de donde la emigracion parte, ilustrará al pueblo inquiriendo por medio de sus agentes consulares las condiciones políticas, materiales y morales de los Estados que á la emigracion invitan. Por medio de la prensa oficial, estas informaciones pasarán al dominio público é ilustrarán á los interesados. Los gobiernos vigilarán tambien el reclutamiento de la emigracion, las condiciones reglamentarias de los contratos, de los trasportes por tierra y por agua, y sin aspirar á una tutela sobrado minuciosa que nada dejaria á la personalidad, moderarán las tendencias opresoras y fraudulentas á veces de la especulacion. Protegerán al emigrante, no solamente en su tránsito por el país que abandona, sino tambien por sus agentes consulares en aquel adonde se di-
172 ARTE DE LA COLONIZACION rige, de manera que el representante político y comercial de la nacion emigrante será el patrono de los emigrados de su pátria, su consejero, su abogado, y el intermediarioatural de las relaciones entre ambos países, recuerdo sierppre vivo de la madre pátria. En los casos, por fortuna raros, en que la gravedad del mal invita á los gobiernos á más activa solicitud, podrán por medio de algunos favores alentar la emigracion: tales son los trasportes gratuitos, las ventajas pecuniarias ó materiales concedidas á compañías, los donativos de instrumentos y semillas, y áun la aplicacion de sumas equivalentes á las que el pauperismo emigrante consumia en el país de procedencia, juntamente con otras combinaciones que las circunstancias, más bien que los principios, indicarán. El gobierno podrá en este caso, si es que no posee colonias, negociar con otros Estados convenios de emigracion y de colonizacion, estipulando los derechos y deberes de sus súbditos como se pactan tratados de comercio. Muy distinto es el papel de las asociaciones y compañías. Las primeras se constituyen espontáneamente en nombre de la beneficencia religiosa, filantrópica ó política, v se erigen en patronos celosos de los emigrantes. Inglaterra cuenta muchas de estas generosas instituciones que merecen aprobacion sin tasa. En otras partes son iniciadas por el gobierno y componen un mecanismo administrativo; mas pueden tambien ser útiles cuando el celo de sus miembros responde al espíritu de la institucion . Las Compañías ó sociedades financieras se inspiran, por el contrario, en la especulacion, asociada á veces á un honroso patriotismo, pero que por lo comun no responde á otra mira más que á la de la ganancia. No obstante este carácter egoista y personal, no debe recaer sobre ellas mayor descrédito que sobre cualquier otra industria honrosamente ejercida con un fin de lucro. Son legítimas, puesto que responden á uno de los grandes principios de la industria moderna, á la division del trabajo. Todavía mejor que los gobiernos y que los individuos aislados, una Compañía cuyo objeto sea la especulacion, sabrá escoger el país y terrenos más propios para colonizar, así como obtener de los gobiernos nacionales ó extranjeros las mejores condiciones; será muy apta para escoger los elementos útiles de la emigracion, rechazando los inservibles, para organizarlos en convoyes y trasportarlos con baratura por tierra y por mar. Merced á su trabajo, el emigrante, apenas desembarcado, irá derecho á su casa, á sus campos, sin pérdida de tiempo ni de dinero en las ciudades ni en los caminos. Sin duda esta Compañía se hará pagar sus servicios con un benefi . cio sobre la venta de las tierras, ó mediante ciertos
APÉNDICE 273 derechos; mas seria preciso que sus . pretensiones fuesen harto abusivas si el emigrante no encontraba ventaja en esta organizacion con preferencia á los riesgos de individuales aventuras. Sin embargo, las familias ya establecidas en un país pueden ofrecerá los emigrantes sus compatriotas, facilidades y garantías que dispensen de la intervencion de las compañías: en este caso no habrá para qué echar de ménos la supresion de una rueda intermedia. En fin, cuando el individuo se halla instalado en su puesto, comienza el papel de la personalidad. En este punto debe cesar, salvo los consejos benévolos, la tutela de las compañías, así corno la de los gobiernos, para dejar al impulso individual toda su energía. ¿Es el emigrante un simple obrero? pues que contrate libre- ` mente su salario y disponga de él á su gusto; que las compañías no le impongan compromisos á largo plazo, manantial de conflictos y de amarguras, porque limitan la libertad humana; que los gobiernos renuncien á un régimen provisional de propiedad, bajo la forma de concesiones condicionales, que privan al colono de crédito y seguridad, y le entregan á discrecion de los funcionarios públicos; que la propiedad sea de fácil acceso, barata, definitiva sobre todo. En caso de arrendamiento, de aparcería, ó de servicios domésticos, que los propietarios usen con sobriedad de los anticipos ó de los pagos en especie, que ocultan al colono la extension de sus cargas •y le empeñan en una sucesion de cuentas corrientes difícil de romper. La pura y simple libertad de accion del colono por su cuenta y riesgo, los contratos de corta duracion, el salario en dinero, la propiedad inmediata 'ó próxima, tales son las mejores condiciones para el buen empleo de las fuerzas individuales. Hé aquí, señores, á grandes rasgos, trazadas las principales ideas que deben dominar en un plan de organizacion de la emigracion. ¿Basta lo dicho para constituir una institucion permanente, tal como la reclama el programa del Congreso? No, señores; es menester un complemento: este consistirá en la centralizacion en alguna parte de todos los hechos, de todos los documentos relativos á la emigracion, así en los países de origen corno en los de arribo. Una institucion de esta clase, que se apoyase en un Boletin de colonizacion general, prestaría grandes servicios. No pediremos su creacion á la iniciativa de los gobiernos, para no tropezar con el obstáculo de la inercia de las oficinas; prefeririamos deberla al celo de los particulares, que se inspirasen en los mismos sentimientos que en Inlaterra han provocado la creacion de comités voluntarios de emigracion. 18
.274 ARTE DE LA COLONIZACION El provecto de correspondencia internacional, de que se nos ha dado conocimiento, podria comprender esta idea. - Quédanos, señores, para dar por concluida nuestra tarea, que añadir algunas palabras sobre los países que ofrecen á los emigrantes las mejores condiciones y las más 'formales garantías. Emprenderíamos una tarea delicada y extraña quizás al objeto del Congreso, si pretendiésemos establecer comparaciones y provocar preferencias. Mas es fácil evitar este escollo permaneciendo fieles al principio que ha dictado los votos de la Comision: la humanidad debe ocupar todo el globo; todo país, tiene, pues, derecho á una parte de nuestras simpatías: sin embargo, en la actualidad no ofrecen todos las mismas ventajas. Ha sido hecha en el seno de la Comision alguna indicacion á favor de la Hungría. Uno de nuestros colegas ha presentado una nota impresa expresiva de las ventajas de la civilizacion en el Mediodía de Europa, en Italia sobre todo y en Oriente. La principal objecion que estas proposiciones provocan, nace del silencio guardado por los gobiernos de aquellos países. Las empresas privadas son en todas partes posibles y quizás lucrativas, pero no puede establecerse en el extranjero una corriente formal de emigracion sin el concurso de los gobiernos. Ahora bien; ninguna declaracion ni manifestacion pública autoriza á creer que los de Italia y Austria se hallan dispuestos á acoger al presente la emigracion europea. No es de temer este obstáculo en lo que concierne al Oriente, y la Turquía en especial se prestaria con facilidad á las invasiones del genio industrial y agrícola; mas la propiedad del suelo es la base de toda colonizacion, y hasta estos últimos tiempos ha estado prohibida á los cristianos. Recientemente se ha introducido un derecho nuevo en esta materia, pero no sabemos que haya pasado de la teoría á la aplicacion, y sobre todo á las costumbres. Es de temer que las empresas de colonizacion no estuviesen á cubierto de las exacciones de los funcionarios públicos, y de las correrías de las hordas que hace siglos que son un azote en los países musulmanes. No hemos de permitirnos, sin embargo, pronunciar sentencia de exclusion contra aquellos magníficos países que fueron los más ricos y célebres del mundo antiguó; mas bien puede afirmarse, que solamente compañías poderosas pueden abrir camino en estos parages á la emigracion y á la colonizacion: solamente ellas sabrán hacerse respetar. En la actualidad los países que llaman la emigracion son los siguientes: Inglaterra respecto del Canadá, Australia, Nueva Zelanda y el Cob; despues los Istados-Unidos, el Brasil, las
APÉNDICE A 275 provincias de la Confederacion argentina; en fin, la Francia en lo que concierne á la Argelia en el Norte de África. Habiamos pensado decir algunas palabras sobre las condiciones que ofrecen á los emigrantes estos diversos países; pero nos abstenemos por el temor de que la exposicion de dichas condiciones parezca una recomendacion favorable á determinados países, con preferencia á otros. Concluyo, señores, con una comparacion: la emigracion no desconoce ninguno de los servicios que pueden prestar los demas medíos de beneficencia: cada uno dentro de su cuadro realiza una parte de bien; pero séarne permitido decir que, mientras la mayor parte de los otros remedios no son más que paliativos que suponen la permanencia del pauperismo, la emigracion obra con mayor energía, al ménos en lo que concierne á la poblacion emigrante. Sustituyendo el bienestar á la miseria, la propiedad al proletariado, la libertad del bienestar á la servidumbre de las necesidades, logra lo que no consigue ningun otro remedio; es decir, llega 4 hacer inútil la beneficencia, objeto último de la verdadera filantropía. Despues de una diseusion profunda, las conclusiones del informe fueron votadas por el Congreso en los términos siguientes: 4. a El aumento de la poblacion no puede ni debe ser combatido por ninguna disposicion legal. 2. a Los males del pauperismo, debidos á la extension de . la poblacion, pueden ser atenuados de una manera eficaz, aunque indirecta, por medio de la emigracion. 3. 1 Por consiguiente, debe concederse á los emigrantes libertad y proteccion ilimitadas. 1. a Los gobiernos, las asociaciones y los individuos, deben combinar sus esfuerzos, cada cual dentro de su propia esfera, con objeto de obtener de la emigracion todos los beneficios de que es susceptible. 5. a La proyectada institucion de una correspondencia internacional, debe comprender de un modo especial á la emigracion dentro del cuadro de sus noticias é investigaciones.
276 ARTE DE LA COLONIzACION APÉNDICE B. Ley de emancipacion de los esclavos en España, . promulgada en 6 de Julio de 1870. Artículo i.° Todos los hijos de madres esclavas que nazcan despues de la publicacion de esta ley son declarados libres. Art. 2.° Todos los 'esclavos nacidos desde el 17 de Setiembre de 1868 hasta la publicacion de esta ley, son adquiridos por el Estado mediante el pago á sus dueños de la cantidad de 123 pesetas. Art. 3.° Todos los esclavos que hayan servido bajo la bandera española ó de cualquiera manera hayan auxiliado á las tropas durante la actual insurreccion de Cuba, son declarados libres. Igualmente quedan reconocidos como tales todos los que hubieran sido declarados libres por el gobernador superior che Cuba en uso de sus atribuciones. El Estado indemnizará de su valor á los dueños si han permanecido fieles á la causa española; si pertenecieren á los insurrectos, no habrá lugar á indemnizacion. Art. 4.° Los esclavos que á la publicacion de esta ley hubieren cumplido sesenta años, quedan declarados libres sin indemnizacion á sus dueños. El mismo beneficio gozarán los que en adelante llegaren á esa edad. Art. 5.° Todos los esclavos que por cualquiera causa pertenezcan al Estado, son declarados libres. Asimismo aquellos que á título de emancipados estuvieron bajo la proteccion del Estado, entrarán desde luego en el pleno ejercicio de los derechos de los ingenuos. Art. 6.° Los libertos por ministerio de esta ley, de que hablan los ar- 'ticulos 1.° y 2, 0 , quedarán bajo el patronato de los dueños de la madre, previa indemnizacion, conforme á lo prescrito en el art. 11. Art. 7.° El patronato á que se refiere el artículo anterior, impone al patrono la obligacion de mantener á sus clientes, vestirlos, asistirlos en sus enfermedades y darles la enseñanza primaria, y la educacion necesaria para ejercer un arte ó un oficio. El patrono adquiere todos los derechos de tutor, pudiendo á más apro-
APINDICE 13 271 vecharse del trabajo del liberto sin retribucion alguna, hasta la edad de diez y ocho años. Art. 8.° Llegado el liberto á la edad de diez y ocho años, ganará la mitad del jornal de un libre, segun su clase y oficio. De este jornal se le entregará desde luego la mitad, reservándose la otra mitad para formarle un peculio de la manera que determinen disposiciones posteriores. ' Art. 9.° Al cumplir los veintidos años, el liberto adquirirá el pleno goce de sus derechos, cesando el patronato, y se le entregará su peculio. Art. 10. El patronato terminará tambien: 1.° Por el matrimonio del liberto, cuando lo verifiquen las hembras despues de los catorce años y los varones despues de los diez y ocho. 2.° Por abuso justificado del patrono en castigos ó por faltas á sus deberes, consignados en el art. 7.° 3.° Cuando el patrono prostituya ó favorezca la prostitucion del liberto. Art. 11. El patronato es trasmisible por todos los medios conocidos en derecho, y renunciable por justas causas. Los padres legítimos ó'naturales que sean libres, ¶ p odrán reivindicar el patronato de sus hijos, abonando al patrono una indemnizacion por los gastos hechós en beneficio del liberto. Disposiciones, posteriores fijarán la base de esta indemnizacion. Art. 12. El gobernador superior civil proveerá, en el término de un mes, desde la publicacion de esta ley, las listas de los esclavos que están comprendidos en los artículos 3.° y 5.° Art. 1 13. Los libertos y libres á que se refiere el artículo anterior, quedarán bajo la proteccion del Estado, reducida á protegerlos y proporcionarlos el medio de ganar su subsistencia sin coartarles de modo alguno su libertad. Los que prefieran volver al Africa, serán conducidos á ella. Art. 11. Los esclavos á que se refiere el art. 4.°, podrán permanecer en la casa de sus dueños, que adquirirán en este caso el carácter de patronos. Cuando hubieren optado por continuar en la casa de sus patronos, será potestativo en estos retribuirlos ó no; pero en todo caso, y especialmente en el de imposibilidad física para mantenerse por sí, tendrán la obligacion de alimentarlos, vestirlos y asistirlos en sus enfermedades, como tambien el derecho de ocuparlos en trabajos adecuados á su estado. Si se negare el liberto á cumplir la obligacion de trabajar, ó produjere trastornos en la casa del patrono, la autoridad decidirá, oyendo antes al liberto.
278 ARTE RE LA COLOSIZACIO:Y Art. 15. Si el liberto por su voluntad saliese del patronato de su antiguo amo, no tendrán ya efecto para con este las obligaciones contenidas en el precedente artículo. Art. 16. El gobierno arbitrará los recursos necesarios para las indemnizaciones á que dará lugar la presente ley, por medio de un impuesto sobre los que, permaneciendo aun en servidumbre, estén comprendidos en la edad de once á sesenta años. Art. 17. El delito de sevicia, justificado y penado por los tribunales de justicia, traerá consigo la consecuencia de la libertad del siervo que sufriese el exceso. Art. 48. Toda ocultacion que impida la aplicacion de los beneficios de esta ley, será castigada con arreglo al tít. 13 del Código penal. Art. 19. Serán considerados libres todos los que no aparezcan inscritos en el censo formado en la isla de Puerto-Rico en 31 de Diciembre de 1869, y en el que deberá quedar terminado en la isla de Cuba en 34 de Diciembre del corriente año de 1870. Art. 20. El gobierno dictará un reglamento especial para el cumplimiento de esta ley. Art. 21. El gobierno presentará á las Córtes , cuando en ellas hayan sido admitidos los diputados de Cuba, el proyecto de ley de emancipacion indemnizada de los que queden en servidumbre despues del planteamiento de esta ley. ínterin esta emancipacion se verifica, queda suprimido el castigo de azotes, que autorizó el capítulo 43 del reglamento de Puerto-Rico y su equivalente en Cuba. Tampoco podrán venderse separadamente de sus madres los hijos menores de catorce años, ni los esclavos que estén unidos en matrimonio. De acuerdo con las Córtes Constituyentes, se comunica al Regente ` del Reino para su promulgacion como ley. Ley de 22 de Marzo de (873 sobre abolicion de la esclavitud en Puerto-Rico. Articulo 4.° Queda abolida para siempre la esclavitud en la isla de Puerto-Rico.
APÉNDICE B 279 Art. 2.° Los libertos quedan obligados á celebrar contratos con sus actuales poseedores, con otras personas ó con el Estado, por un tiempo que no bajará de tres años. En estos contratos intervendrán, con el carácter de curadores de los libertos, tres funcionarios especiales nombrados por el gobierno superior, con el nombre de protectores de los libertos. Art. 3.° Los poseedores de esclavos serán indemnizados de su valor en el término de seis meses, despues de publicada esta ley en la Gaceta de Madrid. Los poseedores con quienes no quisieran celebrar contratos sus antiguos esclavos, obtendrán un beneficio de 25 por 100 sobre la indemnizacion que hubiera de corresponderles en otro caso. Art. 4.° Esta indemnizacion se fija en la cantidad de 35.000.000 dé pesetas, que se hará en efectivo mediante un empréstito que realizará el gobierno, sobre la exclusiva garantía de las rentas de la isla de Puerto-Rico, comprendiendo en los presupuestos de la misma cantidad de 3.500.000 pesetas anuales para intereses y amortizacion de dicho empréstito. Art. 5.° La distribucion se hará por una Junta compuesta del gobernador superior civil de la Isla, presidente; del jefe económico; del fiscal de la Audiencia; de tres diputados provinciales elegidos por la Diputacion; del síndico del Ayuntamiento de la capital; de dos propietarios elegidos por los 50 poseedores del mayor número de esclavos, y de otros dos elegidos por los 50 poseedores del menor número. Los acuerdos de esta Comision serán tomados por mayoría de votos. Art. 6.° Si el gobierno no colocase el empréstito, entregará los títulos á los actuales poseedores de esclavos. Art. 7.° Los libertos entrarán en el pleno goce de sus derechos políticos á los cinco años de publicada la ley en la Gaceta de Madrid. Art. 8.° El gobierno dictará las disposiciones necesarias para la ejecucion de esta lev y atender á las necesidades de beneficencia y de trabajo que la misma hiciere precisas.
286 ARTE DE LA COLONIZACION E%PLOTACION (sistema de la), pág. 261. FUNDACION de una colonia, pág. 101. GOBIERNO de la colonia; dos métodos diversos para el mismo, pág. 215. GOBIERNO RESPONSABLE en las colonias, página 217.-Funciones del gobernador en el mismo, pág. 219. GOBIERNO INGLÉS EN LA INDIA, pág. 257. INMIGRACIONES: sus earactéres; su clasificacion, pág. 64.-En los Estados-Unidos, página 65.-En Australia, pág. 70. METRÓPOLI, pág. 247.-Instituciones metropolíticas, pág. 249. PENADOS: su empleo en la colonizacion, página 131.-Resultados de este sistema en Australia, pág. 134. PoBLACION, pág. 34.-Estado actual de la doctrina sobre poblacion, pág. 38, POLÍTICA COLONIAL DE INGLATERRA, páginas 9, 10, 11, 224 y 225. POSESIONES ULTRAMARINAS de Inglaterra, pág. 4. RAZAS, pág. 90.-Su diversa aptitud para la emigracion, pág. 97.-¿Están las razas indígenas condenadas á extincion? pág. 211. RELACIONES de la colonizacion con diversas ciencias, páginas 5, 6 y 32. REALES ACUERDOS: su carácter, su supresion, pág. 219. RELIGION: su papel en la colonizacion, página 209.- Instituciones de propaganda religiosa, pág. 256. SISTEMA COLONIAL, pág. 175.-Restricciones que comprende, pág. 178. - Juicio del mismo, pág. 184.-Legislacion arancelaria de España, pág. 185. SOCIEDAD COLONIAL: sus caractéres, página 215. TRABAJO (mayor productividad del) en las colonias, pág. 113.-Trabajo de las razas indígenas, pág. 119.-Trabajo forzoso en las colonias, pág. 131. TRATA de esclavos africanos; sus origenes, pág. 144.-Su apogeo, pág. 178.- Abolicion, pág. 161. TIERRAS COLONIALES, pág. 189.-Métodos para utilizarlas, pág. 108. VENTA DE TIERRAS públicas en los EstadosUnidos, pág. 191.-Ventajas de este sistema, pág. 97. •