scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

José María Gutiérrez de Alba (1822-1897): Biografía de un escritor viajero

Campos Díaz, José Manuel

Full text

DEPARTAMENTO DE LITERATURA ESPAÑOLA E HISPANOAMERICANA FACULTAD DE FILOLOGÍA UNIVERSIDAD DE SEVILLA José María Gutiérrez de Alba (1822-1897): Biografía de un escritor viajero Tesis doctoral de José Manuel Campos Díaz Directora: Dra. Dª Marta Palenque Sevilla, octubre de 2015 2 3 ÍNDICE GENERAL Siglas utilizadas INTRODUCCIÓN: GUTIÉRREZ DE ALBA EN LA HISTORIA DE LA LITERATURA. OBJETIVOS ETAPA SEVILLANA (1822-1847) 1. Infancia alcalareña 2. Estudios en Sevilla con los jesuitas 3. Estancia en Aranjuez y primeras inquietudes literarias 4. Estudios en la Universidad de Sevilla 5. Actividad en publicaciones periódicas sevillanas 6. Primeros estrenos y representaciones teatrales 7. Publicación de Fábulas políticas 8. La Tapada, una novela tradicional alcalareña ETAPA MADRILEÑA (1848-1869) 1. Primeros contactos en Madrid 2. Estreno del drama andaluz Diego Corrientes o el bandido generoso 3. Correspondencia con Víctor Balaguer 4. Otras obras teatrales del género andaluz 5. Otros estrenos teatrales hasta 1864 6. Consejo de guerra en 1856 y exilio en París 7. Matrimonio con Matilde Pérez de Marube 8. Ediciones del Romancero español contemporáneo 9. Creación de la revista teatral política: 1864 y 1865 10. Otras revistas y estrenos teatrales en Madrid 11. Problemas con la censura teatral 12. La colección de textos dramáticos Teatro político-social ETAPA COLOMBIANA (1870-1883) 1. Nombramiento como agente confidencial en Nueva Granada 2. El libro de viajes Impresiones de un viaje a América 3. Estancia de dos meses en Puerto Rico 4. Primeros años en Colombia 5. Correspondencia con el Gobierno de España entre 1870 y 1872 4 6. Proyectos de agronomía y publicación de obras de ensayo 7. Actividad literaria durante la etapa colombiana 8. El regreso a España ETAPA ALCALAREÑA (1884-1897) 1. Primer archivero-bibliotecario municipal de Alcalá de Guadaíra 2. Últimos estrenos teatrales en Madrid y Sevilla 3. Actividades en diversos ateneos 4. Poesía en ediciones recopilatorias y publicaciones periódicas 5. Trabajos literarios en prosa 6. Composiciones literarias relacionadas con Alcalá de Guadaíra 7. La muerte de José María Gutiérrez de Alba CONCLUSIONES BIBLIOGRAFÍA Fuentes primarias. Catálogo de la obra del autor Fuentes secundarias ANEXOS Tabla cronológica Índice de imágenes en disco Índice de documentos en disco 5 SIGLAS UTILIZADAS AHN: Archivo Histórico Nacional AHUS: Archivo Histórico de la Universidad de Sevilla AHSMAC: Archivo de la Hermandad de Santa María del Águila Coronada AMAE: Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores AMAG: Archivo Municipal de Alcalá de Guadaíra AMS: Archivo Municipal de Sevilla AVM: Archivo de la Villa de Madrid BMVB: Biblioteca Museo Víctor Balaguer BN: Biblioteca Nacional BNC: Biblioteca Nacional de Colombia 6 7 INTRODUCCIÓN: GUTIÉRREZ DE ALBA EN LA HISTORIA DE LA LITERATURA. OBJETIVOS 8 9 Dicen algunos que soy poeta, y yo, la verdad, no me atrevo ni a desmentirlo ni a afirmarlo. Por lo menos tengo de común con los poetas verdaderos el amor a la Naturaleza y a los más bellos ideales, el desdén hacia las microscópicas grandezas humanas y la carencia absoluta de todo espíritu mercantil, pues confieso que no me cabe en la mollera el negocio más sencillo y rudimentario. Mi espíritu ha tenido siempre algo de quijotesco, y las consecuencias han sido lógicas y naturales. Tuve desde niño grande amor a las letras, lo cual equivale entre nosotros a tener vocación de pobre, y tuve también otra afición no menos pecaminosa: la de entrar en la política de buena fe, la cual no me ofreció sino amarguras y desengaños, persecuciones violentas, y dos largas y penosas emigraciones para no sufrir la cadena del presidiario. Con estas palabras se autodefinía José María Gutiérrez de Alba, a punto de cumplir 68 años, en la carta que sirve de prólogo a su obra poética El amor y los ratones, recitada en el Ateneo de Madrid el 15 de diciembre de 1889 y publicada ese mismo año por los editores Fernando Fe y Leocadio López. El autor alcalareño formó parte de esa pléyade de escritores del siglo XIX inmersos desde una óptica liberal en toda la ebullición política del momento. Si bien hemos de tener presente desde un principio que no fue un escritor de primera fila, su obra refleja una profunda convicción en defensa de la libertad. Mario Méndez Bejarano señala que la obra de Gutiérrez de Alba ostenta un “inmenso valor ético, histórico y político. Las animadas escenas de sus obras teatrales condensan toda una época de desventuras nacionales, no retratada muchas veces en la prensa ni denunciada por los historiadores del momento debido al férreo control de la censura” 1 . Pero, además, fue un escritor destacado y de obra prolífica, que dominó todos los géneros literarios, sobresaliendo principalmente como dramaturgo. Es el autor del célebre drama andaluz Diego Corrientes o el bandido 1 MÉNDEZ BEJARANO, Mario. “José María Gutiérrez de Alba”, en Poetas españoles que vivieron en América, Madrid, Renacimiento, 1929, p. 186. 16 Pero fue en 1997, con motivo de los actos del centenario de la muerte de José María Gutiérrez de Alba celebrados en su pueblo natal, cuando se produjo un impulso definitivo para difundir y analizar su figura y su prolífica producción literaria. Entre los actos celebrados destacamos los siguientes: el vídeo José María Gutiérrez de Alba (1822-1897), producido por la Universidad de Sevilla; una exposición itinerante sobre su vida y su obra que recorrió todos los colegios e institutos de Alcalá de Guadaíra, incluyendo cuadernos de trabajo para todos los alumnos de los distintos niveles educativos; la celebración de un simposio nacional con el título “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba”, con publicación de las actas, incluyendo un anexo con los poemas recitados en la velada poética celebrada con el título de “Gutiérrez de Alba, in memoriam” 12 ; la presentación del libro Escritores de Alcalá de Guadaíra. Diccionario bio-bibliográfico y antología de textos, de José Manuel Campos Díaz; la reedición facsimilar de La Tapada. Novela tradicional, Fábulas políticas y el drama andaluz Diego Corrientes o el bandido generoso; la erección de un monumento en la Plaza del Cabildo, obra del escultor local Antonio Cerero Jiménez; y, por último, la recuperación de la mesa-escritorio que José María Gutiérrez de Alba tenía en la casa donde falleció, gracias a la donación de Mª Ángeles Martínez Gutiérrez, sobrinabisnieta del escritor alcalareño 13 . En otro orden, el 8 de noviembre de 2012 se hizo realidad, aunque de manera parcial, uno de los sueños de Gutiérrez de Alba, que era la publicación del libro de viajes que recogía su estancia de casi catorce años por tierras americanas. El acto de presentación tuvo lugar en Bogotá, en un acto que contó con la presencia e intervención del presidente de la República de Colombia, Juan Manuel Santos. La obra fue publicada por la editorial Villegas con el título Impresiones de un viaje a América. Diario ilustrado de viajes por Colombia. 1871-1873, y tuvo el patrocinio de la empresa colombiana Ospina & Cía, que cumplía el 80º aniversario de su fundación. Como aclara Efraín Sánchez, coordinador de la publicación, “el propósito principal de esta edición es destacar la significativa contribución iconográfica de Gutiérrez de Alba, publicando la totalidad de las láminas. Esto solo fue posible a costa de sacrificar extensos fragmentos 12 Actas del Simposio Nacional “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba” (coordinación de José Manuel Campos Díaz), Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998. 13 CAMPOS DÍAZ, José Manuel. “Balance del centenario de la muerte de Gutiérrez de Alba”, Qalat Chábir (Alcalá de Guadaíra), núm. 6, mayo-2000, pp. 171-177. 17 del texto original” 14 , ya que su edición completa hubiera ocupado no menos de diez volúmenes. El libro, lujosamente publicado, consta de 440 páginas, lleva una breve introducción del historiador británico Malcom Deas, trabajos introductorios de los historiadores colombianos Gloria Inés Ospina y Efraín Sánchez, además de una aproximación a la vida y obra de José María Gutiérrez de Alba por parte del que suscribe la presente tesis. Tras este repaso bibliográfico, en el que puede haber lagunas no localizadas, paso a concretar los objetivos de esta tesis doctoral. La publicación, en 1997, de una parte de mi Trabajo de Investigación de los cursos de doctorado, dirigido por la profesora Piedad Bolaños Donoso, con el título Escritores de Alcalá de Guadaíra (Diccionario bio-bibliográfico y antología de textos) 15 , me hizo ver la necesidad imperiosa de afrontar en la tesis doctoral la personalidad de José María Gutiérrez de Alba con el objetivo de reconstruir su biografía y rescatar y catalogar su prolífica producción literaria, además de sus estrenos teatrales. En definitiva, recatar el escritor y su obra, haciendo ver qué era lo más interesante y valioso para el lector de nuestro días. Para llevar a cabo dicha tarea iba a disponer de dos fuentes manuscritas inéditas de gran importancia. En primer lugar su autobiografía, Mi confesión general. Memorias íntimas de José María Gutiérrez de Alba, que comenzó a escribir en 1890, de la que solo se conserva el prólogo y ocho folios tamaño A3 escritos por ambas caras, que abarca desde su nacimiento hasta el estreno de Diego Corrientes o el bandido generoso, en 1848. En segundo lugar, el libro de viajes ya mencionado anteriormente, Impresiones de un viaje a América, del que el sobrino-bisnieto del autor alcalareño me facilitó una copia mecanografiada completa una vez que fue vendido el original a la editorial Villegas. A estas dos fuentes hay que añadir también una serie de cartas autógrafas y documentos importantes localizados en diversas bibliotecas e instituciones, algunos aspectos puntuales del escritor tratados en varios estudios históricos, además de numerosas reseñas en publicaciones periódicas, que han facilitado la reconstrucción de su trayectoria biográfica. La tesis proyecta, como objetivo fundamental, la reconstrucción de la biografía de José María Gutiérrez de Alba, así como la evolución cronológica de los hitos de su 14 SÁNCHEZ CABRA, Efraín. “Impresiones de un viaje a América”, en Impresiones de un viaje a América. Diario ilustrado de viajes por Colombia. 1871-1873, Bogotá, Villegas Editores, 2012 (edición antológica), pp. 76-77. 15 Sevilla, Excma. Diputación Provincial de Sevilla, 1997. 18 producción literaria. Además, persigue establecer un catálogo riguroso y completo, en la medida de lo posible, de su obra. Esta tarea investigadora comenzó en 1997, pero se vio interrumpida durante unos quince años por motivos de mi profesión docente, además de mi implicación en tareas sindicales y políticas. Una vez retomada, en 2012, he encontrado una nueva bibliografía que ha enriquecido y actualizado enormemente el trabajo emprendido y, sobre todo, debo destacar el arma revolucionaria que ha supuesto Internet a la hora de acceder a las más variadas fuentes. La vida de Gutiérrez de Alba se desenvuelve a lo largo del siglo XIX en torno a cuatro lugares –Sevilla, Madrid, Colombia y Alcalá de Guadaíra–, que marcarán otras tantas etapas en su trayectoria biográfica. Por lo tanto, la tesis doctoral se estructurará en torno a cuatro etapas: etapa sevillana (1822-1847), cuando el autor desarrolla su formación académica y sus primeras manifestaciones literarias; etapa madrileña (1848- 1869), el periodo fundamental de sus estrenos teatrales; etapa colombiana (1870-1883), como consecuencia de su nombramiento para una misión confidencial del Gobierno de España; y, por último, una etapa alcalareña (1884-1897), después de su regreso de tierras americanas. A ello hay que añadir unos exhaustivos anexos bibliográficos de fuentes primarias y fuentes secundarias, además de una tabla cronológica exhaustiva y una relación de imágenes y documentos inéditos, adjuntos en disco, sobre su trayectoria biográfica y producción literaria. En el apartado de agradecimientos he de mencionar en primer lugar a Pedro Gutiérrez Gómez, sobrino-bisnieto de Gutiérrez de Alba, que desde un principio confió en mi trabajo, facilitó la consulta del libro de viajes y me obsequió con una copia completa mecanografiada. En segundo lugar, al profesor e historiador alcalareño José Luis Pérez Moreno, por permitirme el acceso a la autobiografía y algunos manuscritos inéditos de obras teatrales. También a la Biblioteca Nacional de Colombia y a la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, por haberme enviado ambas de manera desinteresada todos aquellos materiales que, por la distancia del mar océano, me hubiera sido imposible consultar para la investigación. Igualmente al Ayuntamiento de Alcalá de Alcalá de Guadaíra, con su alcalde al frente, por el apoyo mostrado en la celebración de los actos en el centenario de la muerte de Gutiérrez de Alba. Por último, a todos los ponentes que participaron en el Primer Simposio Nacional sobre el escritor alcalareño, ya que sus aportaciones contribuyeron a sacarlo del olvido; especialmente quiero destacar a Jesús Rubio Jiménez, Gloria Inés Ospina Sánchez y, sobre todo, a Marta Palenque; en estos años de trabajo en común como directora de la tesis doctoral, he 19 sentido constantemente su apoyo y colaboración leal para culminar esta apasionante tarea investigadora. 20 21 ETAPA SEVILLANA (1822-1847) 22 23 En el prólogo de su autobiografía Mi confesión general, a la que nos hemos referido en la introducción, José María Gutiérrez de Alba deja claro desde un principio lo que le movió a escribirlas: No es la vanidad, siempre ridícula e infundada, la que me mueve a escribir estas Memorias, sino el deseo de dejar a mi familia y a mis amigos un retrato hecho a la pluma de lo que no puede retratarse de otra manera, que es por decirlo así, la fisonomía de mi espíritu, con los caracteres que la han ido determinando desde que empezó a formarse mi inteligencia. […] He empezado a escribir estos apuntes cuando cuento sesenta y ocho años, edad en que ya no hay pasiones, en que se ve el mundo por el prisma de los desengaños, que es el que presta a las personas y a las cosas su colorido verdadero, y en que ya no hay para qué adular al amigo ni temer al enemigo, porque ni el uno puede hacernos favor, ni el otro daño 16 . Este manuscrito va a ser un documento fundamental para abordar esta primera etapa de su vida que, aunque se inicia en Alcalá de Guadaíra, tendrá en Sevilla su principal referente, ya que en la capital hispalense cursará su formación académica y desarrollará sus primeras inquietudes literarias y políticas, sin olvidar los tres años de estancia en Aranjuez y una breve visita a Madrid. 1. Infancia alcalareña En 1822, año de nacimiento de José María Gutiérrez de Alba, Alcalá de Guadaíra rondaba en torno a 4.000 habitantes, con una población dedicada sobre todo a la agricultura y, de manera destacada, a la tradicional industria panadera que abastecía 16 Mi confesión general. Memorias íntimas de José María Gutiérrez de Alba, “Prólogo”, manuscrito, Alcalá de Guadaíra, 1890-1896, sin foliar. 24 de pan a la capital sevillana 17 . Según nos relata el autor, nació a las dos de la tarde del día 2 de febrero de 1822, en el número 5 de la entonces Plaza del Rey, hoy denominada La Plazuela, cuyo inmueble original no se conserva. Sin embargo, los numerosos cambios en el nomenclátor durante el siglo XIX pudieron crear cierta confusión en la memoria de Gutiérrez de Alba al referirse a la plaza donde nació, pues, aunque este fue el nombre que tuvo durante el reinado de Fernando VII, en el periodo del Trienio Constitucional (1820-1823) se denominó Plaza de la Constitución 18 . Una lápida conmemorativa en la fachada de la casa actual, descubierta el 21 de agosto de 1935 y obra del famoso escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci, recuerda su nacimiento 19 . El Registro Civil de Bautismos del Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra solo se conserva a partir de 1841 y su partida de bautismo quedó destruida en el incendio de la iglesia de San Sebastián en 1936, pero, gracias a Mario Méndez Bejarano, podemos conocer el contenido íntegro de la misma: D. Manuel Zamora Hidalgo, Pro., Cura Ecónomo de la Iglesia Parroquial de San Sebastián: Certifico: Que en el libro veinte de bautismos, al folio ciento treinta y tres, se halla la siguiente partida: En la vª de Alcala de Guadaira, en el dia dos del mes de Fbr.º de mil ochocientos veinte y dos años, Yo Dº Josef Serrano Pro con licª del Br. D. Fran.co de Zafra Cura y Benef.do de la Ig.ª Parroq.l del Sr. Sn Sebastn de esta vª Baptizé Solemnem.te en ella a Josef Mª de la Sa.ma Trinidad, An.to que nació en dho dia hijo legítimo de Antonio Gutierres y de Mª de la Salud de Alva su mugr fueron Padrinos Josef Gutierres y Abuelo Paterno y Josefa Hornillo v.da á los que advertí la cog.n Espiritual, sus oblig.s y lo firmé con dho Sr. Cura fha ut supra.= Br Franco de Zafra. Es copia original. Y para que conste doy la presente en Alcalá de Guadaira a treinta de Diciembre de mil novecientos diez.= Manuel Zamora. (Hay un sello) 20 . Sus padres, labradores de posición desahogada, tuvieron once hijos, de los que José María fue el primogénito. Su padre, Antonio Gutiérrez Tirado, era natural del pueblo sevillano de Castilleja de Guzmán. Su madre, María de la Salud de Alba y Soto, había nacido en Alcalá de Guadaíra, donde fue educada en el convento de Santa Clara. 17 FUENTE CORDERO, Mª del Carmen de la. Alcalá de Guadaíra a fines del Antiguo Régimen (Análisis sociodemográfico), Alcalá de Guadaíra, Servicio Municipal de Publicaciones, 1986, pp. 105 y 189. 18 JIMÉNEZ RODRÍGUEZ, Javier. Nombres antiguos y modernos de las calles de Alcalá de Guadaíra, Sevilla, Padilla Libros Editores & Libreros, 1997, p. 120. 19 AMAG, Actas Capitulares, libro 104, sesión 9-agosto-1935, fols. 188v-189r. 20 Lo copio reflejando fielmente la transcripción de Mario Méndez Bejarano en su Diccionario de escritores, maestros y oradores naturales de Sevilla y su actual provincia, Sevilla, Padilla Libros, 1989, p. 291 (facsímil de la edición de Sevilla, en tres volúmenes, de Tipografía Gironés, 1922-1925). 25 A los pocos meses de nacer, quizá por su aspecto delicado, débil y enfermizo, fueron sus abuelos paternos los que se encargaron de su crianza y extremaron su cuidado. Así, en el padrón de habitantes de 1824 21 , único que se conserva de la primera mitad del siglo XIX, figura domiciliado junto a sus abuelos paternos, sus padres y su hermana Mª Amparo, de diez meses, en el número 10 de la calle Mairena, muy cerca de su casa natal. Igualmente ejercieron gran influencia sobre él sus abuelos maternos. Mientras los primeros, aunque creyentes, no eran extremados en su devoción y mantenían sus distancias con la autoridad eclesiástica, los segundos, fervientes devotos, representaban la observancia fiel y constante de toda la práctica católica, que trataban de inculcar al nieto. Estas posturas divergentes de sus abuelos respecto al tema religioso originarían algunos conflictos familiares a lo largo de los años de su educación. De lo que no cabe duda es que, desde niño, Gutiérrez de Alba mostró cierta aversión por los frailes, a los que pudo conocer bien de cerca en casa de sus abuelos maternos como nos relata en su autobiografía: Cuando escuchaba a mi padre o a mi abuelo paterno me disgustaba y hasta me reía de los devotos exagerados, pero cuando alguno de los frailes con quienes me solía confesar me hablaba de las penas eternas y de la dificultad de salvarse, soñaba muchas noches con los diablos, veía las calderas de pez hirviendo donde sufrían las almas tormentas horribles, sentía el rechinar de dientes; escuchaba las blasfemias de los condenados; y despertando lleno de terror, me hincaba de rodillas dándome golpes de pecho y pidiendo a Dios misericordia. En una de estas ocasiones, mi abuelo, junto al cual dormía yo, me preguntó la causa de aquel llanto y de aquel desasosiego, y una vez conocida, trató de distraerme y de tranquilizarme, indignado de que imbuyeran en el alma de un niño aquellas ideas pavorosas, que en vez de presentar a Dios como supremo bien y fuente de amor infinito, lo presentaban como un tirano cruel, espiando las acciones humanas, para imponer por la culpa más leve los tormentos más espantosos 22 . A raíz de este suceso, su abuelo y su padre reconvinieron amargamente a sus abuelos maternos, con los que se enfriaron más cada día sus relaciones y hasta prohibieron al pequeño José María que frecuentara su casa mientras hubiese frailes en ella. Todo esto hizo que el niño fuera desarrollando una contradictoria relación con la religión, y tal vez germinando su posterior anticlericalismo. 21 AMAG, Padrones y censos, legajo 67, sin foliar. 22 Ob. cit., fol. 2r. 32 poco haciéndole poseedor de una importante biblioteca con la que alimentaba su ansia de leer. Sin embargo, esta formación autodidacta se desarrollaba en un cierto estado de desorientación: Desgraciadamente ni los libros eran escogidos con buen criterio para adquirir una instrucción sólida, ni tenía yo idea siquiera del orden con que debiera hacer mis estudios para aprovechar mejor mi trabajo: tan pronto leía una obra científica, como la dejaba por otra de amena literatura; de modo que siguieron las ideas involucradas en mi cerebro, y a fuerza de querer aprender mucho, al fin y al cabo no aprendí nada 32 . Cuatro años pasó de este modo, en los cuales empezó también a emborronar muchos papeles. Su tío clérigo, entre tanto, no dejaba de insistir a sus padres para que le diesen carrera, aunque ya estaba convencido de que no abrazaría la eclesiástica. Además, como nos relata Gutiérrez de Alba, pronto empezó a mostrar sus apetencias hacia las mujeres y no estaba dispuesto a sacrificar esto por el bienestar y sosiego de la vida clerical. Vencido el rechazo de sus padres, volvió en 1840, siete años después de haber dejado Sevilla, al antiguo edificio de la Casa Profesa de la Compañía de Jesús; en esta ocasión, para ingresar en la Universidad Hispalense. Estudió durante tres años Filosofía, estudios considerados en esta época como de segunda enseñanza. Consistían en ligeras nociones de Lógica, Gramática General y Matemáticas, además de Ética, Religión, Literatura e Historia 33 . Terminados los estudios de Filosofía, se matriculó en la carrera de Derecho en el curso 1843-44, que recibía el nombre de Jurisprudencia, aunque hasta 1842 se había denominado de Leyes 34 . Según nos cuenta, la de Medicina le gustaba más, por pertenecer a ella más directamente las ciencias naturales, a la que se sentía más inclinado por la lectura de algunos libros, pero finalmente no fue la de su elección. En el registro de alumnos matriculados en primero de Filosofía, para el curso académico 1840-1841, en la Universidad de Sevilla, hay una descripción física como joven de 18 años: “Color moreno, ojos pardos y pelo castaño oscuro” 35 . Por lo que podemos observar en su expediente académico, fue un alumno bastante brillante hasta el segundo año de Jurisprudencia (curso 1844-45), ya que sus 32 Ob. cit., fol. 5r. 33 AHUS, libro 502, Matrículas. Lógica. 1781 a 1845, “Curso de 1840 a 1841”, [hoja 388], núm. 41, y libro 500, Matrículas y pruebas. Ética. 1781 a 1845, “Curso de 1842 a 1843”, [hoja 378], núm. 35. 34 AHUS, libro 508, Matrículas de Leyes. 1838 a 1845 / Matrículas de Jurisprudencia. 1845 a 1851, “Matrículas de Jurisprudencia en el curso 1843 a 1844”, hojas sin numerar, núm. 121. 35 AHUS, libro 502, Matrículas. Lógica. 1781 a 1845, “Curso de 1840 a 1841”, [hoja 388], núm. 41. 33 calificaciones alcanzaron siempre el sobresaliente 36 . A partir del tercer año el interés del escritor alcalareño fue centrándose en sus actividades literarias y periodísticas, comenzando a descender el rendimiento académico. Incluso tuvo que repetir el tercer año de Jurisprudencia, durante el curso 1846-47, para poder alcanzar el grado de bachiller. Podría decirse que los estudios empezaron a convertirse más bien en una buena excusa ante sus padres para permanecer en la capital hispalense mientras aprovechaba las oportunidades de perseverar en su auténtica vocación de escritor. Con respecto a las casas que habitó durante su estancia en la capital hispalense, todas estuvieron situadas cerca de la sede universitaria. Por las solicitudes de sus matrículas universitarias se sabe que, entre 1844 y 1846, vivió en la calle Corral del Rey número 23, mientras que, durante el curso 1846-47, trasladaría su domicilio al número 14 de la calle Lagar 37 . Ambas calles conservan la misma denominación en el nomenclátor actual de la capital sevillana. Como señala José Cascales y Muñoz, durante sus estudios había sido discípulo de Francisco Rodríguez Zapata y José Fernández Espino. Asimismo pudo asistir a las últimas conferencias que dio en Sevilla el eminente maestro Alberto Lista. A los tres pudo deber en parte la continuación de sus aficiones literarias, que empezaron pronto a dar frutos. Al mismo tiempo, establecerse en la capital posibilitó al joven Gutiérrez de Alba contraer amistad con otros jóvenes sevillanos dotados de la misma afición 38 . 5. Actividad en publicaciones periódicas sevillanas Una característica esencial en la historia de la literatura del siglo XIX es la gran abundancia de publicaciones periódicas con fines literarios o políticos, en su mayoría con una existencia corta en el tiempo. En relación a ello, Miguel Cruz Giráldez nos dice que “aparecen focos culturales y económicos desde donde se dirige la vida literaria. Las grandes ciudades: Madrid, Barcelona, Sevilla, atraen irresistiblemente a los jóvenes aspirantes a la gloria literaria. En esos focos culturales están las editoriales, los periódicos, la actividad política, los teatros, que son los cauces que canalizan las 36 AHUS, libro 524, Listas de la Facultad de Filosofía. 1795 a 1845, “Curso de 1844 a 1845. Segundo año de Filosofía”, hojas sin numerar, y libro 522, Listas de alumnos de Jurisprudencia de 1795 a 1845, “Curso de 1844 a 1845. Segundo año de Jurisprudencia”, hojas sin numerar. 37 AHUS, legajo 77-2, exp. 190, fols. 2r y 5r. 38 CASCALES Y MUÑOZ, José. Ob. cit., p.128. 34 inquietudes de muchos aquellos animosos muchachos” 39 . En este contexto, Gutiérrez de Alba, desde su vuelta a Sevilla en 1840, pronto contrajo amistad con varios jóvenes dotados de sus mismas inquietudes y empezaron a publicar en periódicos y revistas. El viernes 14 de abril de 1843, cuando el joven alcalareño contaba veintiún años, en el número 14 de La Floresta Andaluza aparecerá publicado su primer poema. Remitido con el título “A Jesús Crucificado”, es un poema religioso, una silva, dentro del estilo de la más pura tradición clasicista. Estos son los primeros versos: ¡Cuánto me aterra el contemplaros yerto, mi buen Jesús, al duro leño asido, por los hombres herido, por su infame crueldad helado y muerto! Tú que la redención del mundo obraste, tú que ansioso llegaste al orbe lleno de maldad y horrores, y tú que al padre Dios justo y eterno la deuda de los míseros mortales satisfacer querías por solo libertarlos del infierno, crímenes otra vez has recibido en premio de la sangre que has vertido. En relación a la línea ideológica de la revista, según señala Begoña López Bueno, “se caracterizó por su tono moderado en política y por ser partidaria de la monarquía de Isabel II, por su marcado carácter religioso y tradicional, y por un criterio moderado en literatura”; asimismo condenaba el Romanticismo extremado 40 . Al año siguiente publicaría en el Boletín Literario la composición poética “El nauta. Dedicada a mi amigo don M. Noriega y puesta en música por el mismo”, pero lo más importante es que Gutiérrez de Alba, en compañía de un grupo de entusiastas amigos, fundaría el periódico literario El Verjel [sic]. Entre ellos se encontraban: Emilio Bravo, Enrique de Cisneros, Eugenio Sánchez de Fuentes, Ignacio García Antón de Lovera, Juan Nepomuceno Justiniano y Arribas, José Velázquez y Sánchez y José 39 CRUZ GIRÁLDEZ, Miguel. “El ambiente socio-literario sevillano de la primera mitad del siglo XIX”, en Actas del Simposio Nacional “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba”, Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998, p. 57. 40 LÓPEZ BUENO, Begoña. “La Floresta Andaluza”. Estudio e índice de una revista sevillana (1843- 1844), Sevilla, Excma. Diputación Provincial, 1972, p. 38. 35 Núñez de Prado. Se imprimía en la calle de la Venera (actual José Gestoso) número 19, en los talleres de El Centinela de Andalucía, diario liberal que comenzó a salir el 15 de agosto de 1843 y al que nos referiremos más tarde. La vida de El Verjel sería, como la mayoría de este tipo de publicaciones de la época, más bien corta. El primer número salió a la luz el 17 de marzo de 1844, pero solo se conserva a partir del número 2 hasta el número 11, de fecha 26 de mayo, que sería el último. Poco tiempo después cambiaría su título por El Jenio de Andalucía [sic]. En la cabecera llevaba el subtítulo “Periódico semanal / de amena literatura, costumbres, modas y teatros”. A pesar de no poder disponer de la declaración de intenciones, que lógicamente aparecería en el primer número del periódico, se puede saber algo de la misma a través de una carta escrita por Gutiérrez de Alba desde Alcalá de Guadaíra, el 5 de marzo de 1889, en respuesta a otra que había recibido de Manuel Aznar y Gómez: […] pero en esos periódicos, de los cuales no conservo ni una página, porque todas se me han perdido en mi larga peregrinación por este valle de lágrimas y miserias, no encontrará usted grandes destellos de ningún genio incipiente; en cambio, hallará las tendencias generosas de varios jóvenes, que aspiraban, desde el principio de su carrera científica, a distinguirse por su amor a las letras, empleando en trabajos más o menos útiles el tiempo que otros malgastan en frivolidades o en vicios 41 . A pesar del tono moralista del párrafo, más producto de la edad del autor que reflejo de la vida que llevó, todo hace suponer que El Verjel fue recibido por el público sevillano más bien como producto de laudables aspiraciones de jóvenes promesas literarias que como muestra de suficiencia de los mismos. Sin embargo, sus aspiraciones iban dirigidas desde el primer momento hacia objetivos más importantes. Así, en la primera página del número 4, de 7 de abril de 1844, manifestaban públicamente su intención de recuperar el antiguo Liceo Sevillano, fundado en 1838 por Serafín Estébanez Calderón 42 , y cuyas reuniones fueron suspendidas por orden gubernativa a raíz del periodo de inestabilidad política debido a las guerras carlistas: Sabido es de todos, que el objeto siempre grande de los liceos no es tan solo el de estrechar insensiblemente los nudos de la sociedad, ellos son el amparo y el verdadero estímulo 41 AZNAR Y GÓMEZ, Manuel. El periodismo en Sevilla, Sevilla, Imprenta de “El Universal”, 1889, p. 151. 42 PALENQUE, Marta. “La vida literaria de la Sevilla romántica”, El Gnomo. Boletín de Estudios Becquerianos, núm. 2, 1993, p. 101. 36 de la juventud, de esa juventud estudiosa, que es el faro luciente, y la risueña esperanza de los pueblos […]. Satisfactorio es en extremo para nosotros el tomar la iniciativa en este asunto; pero en cambio nos es muy violento el vernos en la dura precisión de tocar, aunque ligeramente, las causas que pudieron contribuir a la conclusión de nuestro antiguo liceo. Todo el mundo sabe que las discordias civiles, que la revolución, esa enemiga constante del progreso y de las ciencias se introdujo entonces en el templo vedado de las musas, para inficionarlo con su aliento, y hacer alarde orgullosa de su sacrílego poder: todo el mundo sabe las disposiciones del jefe político que mandó suspender las reuniones del liceo, disposiciones que estamos muy lejos de analizar […]. Por eso elevamos nuestra voz buscando quizá no sin esperanza la pronta reorganización del liceo, advirtiendo que si algunos leves estorbos pueden encontrar para su formación los que tomen parte en esta noble empresa, también es cierto que cuentan con una juventud infatigable y emprendedora, que no sabe hallar diques a su deseo de reformas, siempre sedienta de progresos, y que no ve impedimentos, por poderosos que sean, como se opongan a la carrera de sus glorias 43 . En el número 5, de fecha 14 de abril, se hace una breve valoración del mes transcurrido desde que apareció el periódico. La misma arroja nueva luz, tanto de su aceptación por parte del público como de su contenido: Un mes cuenta de existencia nuestro periódico, y si atendemos a la desgracia que ha presidido en Sevilla a otras empresas como la nuestra, no podemos menos de congratularnos por el feliz éxito que han logrado alcanzar nuestros desvelos y nuestros asiduos trabajos. […] La buena aceptación con que El Verjel ha sido recibido, nos deja obligados a corresponder dignamente y a redoblar, si es posible, nuestros esfuerzos. La poesía seguirá ocupando, como hasta aquí, un lugar preferente en las columnas de El Verjel; la poesía, cuyas flores halagan tan señaladamente el corazón de nuestras lectoras 44 . Resulta sorprendente que, en la página 39 de este mismo número, por razones no convenientemente aclaradas, Gutiérrez de Alba, en compañía de José María Torres y José Velázquez y Sánchez, anuncia a través de una escueta nota que abandonaban la redacción: “Anunciamos al público que, por causas que no queremos revelar, cesamos voluntariamente de pertenecer a la redacción de este periódico”. De todas maneras hay que decir que su colaboración en El Verjel fue bastante fugaz, pues se limitaría a un par 43 El Verjel, núm. 4, 7-abril-1844, pp. 25-26. 44 El Verjel, núm. 5, 14-abril-1844, p. 33. 37 de poemas: la silva “Un sueño. A…” y las redondillas “Epigramas” (Con Matilde seductora), ambos aparecidos en el número 4. El primero es de temática amorosa y el segundo presenta ya el estilo desenfadado que caracterizará muchos de sus poemas a lo largo de su vida literaria: Con Matilde seductora jugaba Tomás un día, y ardoroso la decía: “¿Me darás un beso ahora? Un solo beso, alma mía, dame, que de amor me muero…”. Y Matilde respondía: “¿Uno solo? No, no quiero” 45 . Con posterioridad a la experiencia de El Verjel, el mismo grupo de jóvenes literatos sevillanos emprendió un nuevo proyecto, ahora bajo el título de El Jenio de Andalucía. En esta ocasión, José María Gutiérrez de Alba fue nombrado director de la publicación con el apoyo de todos sus colaboradores, y figura para reclamaciones de suscriptores su dirección personal en calle Corral del Rey número 23. Como nos relata él mismo en sus memorias: Director de un periódico y autor dramático aplaudido eran títulos más que suficientes para que un muchacho, ignorante como yo, se pusiera orgulloso. Y en efecto, algo de vanidad pueril hubo de asaltarme, pero la conciencia de mi escaso valer habló más alto que mi petulancia, y no pude menos de avergonzarme de mí mismo 46 . De periodicidad quincenal, el primer número de este periódico apareció el 1 de noviembre de 1844, llegando solo hasta el número 10, de 15 de marzo de 1845, por las razones que veremos más adelante. Se imprimía igualmente en la calle de la Venera número 19, en los talleres del diario liberal El Centinela de Andalucía. El protagonismo de Gutiérrez de Alba sería enorme en comparación con El Verjel. Publicó un total de veintitrés composiciones de los más diversos géneros: ― Dieciséis poemas: “El torero” (canción andaluza), “A Dios en la última hora” (soneto), “¡El hombre!” (silva), “Cuentos epigramáticos” (Dos andaluces compadres) (romance), 45 El Verjel, núm. 4, 7-abril-1844, p. 31. 46 Ob. cit., fol. 6r. 38 “El último adiós” (canción), “A la Virgen. Plegaria improvisada” (cuarteta asonantada), “A la señorita en sus días” (soneto), “A dónde vas, bergantín” (romance), “El cieguecito. Canción con acompañamiento de piano”, “O estamos de seso ajenos” (redondilla), “A una mosa è temple” [sic] (redondillas), "A C" (romance), "La inocencia" (silva), “Los misterios de la vida. Poema satírico, jocoserio, burlón y extravagante, dividido en tres cantos” (octavas reales con prólogo en romance), “Mi jembra” [sic] (canción andaluza), “Epigramas” (―Mi esposa ¡voto a Luzbel!) (redondillas) y (A ti debo mi sostén) (cuarteta), ― Tres artículos costumbristas: “Una aventura”, “Las vecinas” y “Una especulación”. ― Un cuadro de costumbres andaluzas: La efenza é mi pairino [sic]. ― Tres críticas teatrales: “Revista de teatro. Don Carlos de Austria, drama nuevo en tres actos y en verso, original del joven don Juan Nepomuceno Justiniano”, “Revista teatral (Don Juan Tenorio de José Zorrilla, la comedia El hombre más feo de Francia y el sainete Los contrahechos)” y “Teatro”. De entre todas estas composiciones destacamos en primer lugar la canción “El torero”, primera que escribió Gutiérrez de Alba en su particular transcripción del dialecto andaluz, publicada en el número 1 del periódico. Le puso música el maestro Manuel Sanz y fue estrenada en Sevilla, el 11 de diciembre de 1844, por la cantante y actriz Valentina Rodríguez, aunque no se indica el teatro o sala donde tuvo lugar 47 . La crónica teatral deja constancia del entusiasmo con que se acogió en Sevilla, llegando casi a generalizarse tanto como “Toros del Puerto” y “El valentón del Perchel”, otras canciones de moda del momento. Periódicos gaditanos de la época como El Comercio o El Nacional anunciaron en multitud de ocasiones la interpretación de “El Torero”, en funciones teatrales en Cádiz con gran aceptación entre el público. Así decía su estribillo: Con mi muleta y mi ezpá dejo a too er mundo ezpantao. ¡Vaya un trapo bien zacao! ¡Vaya una güena eztocá! 48 En esta publicación periódica Gutiérrez de Alba desarrollará normalmente un estilo popular y desenfadado, dentro de una línea costumbrista con gran carga satírica, 47 BRAVO, Emilio. “Revista teatral”, El Jenio de Andalucía, núm. 4, 15-diciembre-1844, pp. 63-64. 48 El Jenio de Andalucía, núm. 1, 1-noviembre-1844, p. 11. En todos los textos de Gutiérrez de Alba en dialecto andaluz que se han transcrito se ha respetado la escritura original. 39 dirigida a un público que demandaba un estilo popular y sencillo, y grandes dosis de humor. En el prospecto de José María Gutiérrez de Alba que apareció en el mes de octubre se lee: “… voy a presentarte en el El Jenio de Andalucía un periódico variado a la vez que ameno y divertido”. Sin embargo, este estilo, tan habitual en muchas de sus composiciones, lo alternará con otros de modo y tono muy distintos. Una prueba de ello es el romance “A dónde vas, bergantín”, donde refleja el apasionado impulso del joven escritor y sus primeras dudas existenciales: A dónde vas, bergantín, con banderas desplegadas, desafiando atrevido el furor de las borrascas. ¿Buscas acaso en tu rumbo alguna desierta playa donde arroje el mar bravío arenas de oro y plata? Mira que el rumbo no es cierto. Vuelve al puerto. No con tus hinchadas velas, no con tus lucidas jarcias, del mar las iras provoques porque ves las olas mansas; que si fiera las agita del rudo huracán las saña, a cada vaivén se lleva un rayo de la esperanza, dejando un abismo abierto. Vuelve al puerto 49 . Un aspecto novedoso de El Jenio de Andalucía fue introducir elementos comerciales que evitaran en lo posible el fracaso habitual de la mayoría de las publicaciones de la época por falta de suscriptores: Los productos de esta publicación se emplearán en sus mejoras, siendo una de ellas regalar cada trimestre, a los señores suscriptores que nos favorezcan, el retrato magníficamente litografiado de uno de los colaboradores, y concluido el primer tomo, que constará de 24 pliegos 49 En El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 5, 1-enero-1845, pp. 75-77. 40 de impresión, 14 láminas y 6 canciones, una elegantísima cubierta para los que gusten encuadernarlo 50 . En el número 3, de 1 de diciembre de 1844, aparecen dos importantes noticias para el proyecto en marcha. En primer lugar se comunica que los suscriptores de El Céfiro, modesta publicación sevillana de la época, han engrosado las listas de El Jenio de Andalucía, como asimismo sus redactores 51 . Pero la gran noticia será la constitución, con fecha 30 de noviembre, de la Sociedad Literaria Sevillana, formada “de jóvenes con el laudable objeto de promover sus propios adelantos y el gusto del público por la literatura”. Aparece como director de la misma José María Gutiérrez de Alba y estaba compuesta por los siguientes socios: Emilio Bravo, Rafael García Antón de Lovera, José Núñez de Prado, Enrique de Cisneros y Nuevas, Eugenio Sánchez de Fuentes y Juan Nepomuceno Justiniano. Esta sociedad será la encargada a partir de este momento de la redacción del periódico, entre otros cometidos 52 . Igualmente aparece a continuación el programa de dicha sociedad que, impregnado del más puro orgullo patriótico, aboga por exaltar los genios literarios españoles: En el siglo XIX, cuando todos los pueblos de la moderna Europa se lanzan con avidez al ameno campo de la literatura, ansiosos de mostrar a la faz del mundo entero el brillante estado de su civilización, la España no podía permanecer sorda a la voz del nacional orgullo; la España también se lanzó en la carrera de las letras. Los Cervantes, los Quevedos, los Herreras, los Riojas, los Moratines y otros cien genios dignos de la admiración de los siglos dejaron marcada la senda luminosa, que nuestros contemporáneos escritores habían de seguir a despecho de la extranjera envidia. […] A la juventud toca principalmente seguir esta regeneración: es un deber imperioso del estado de cultura que felizmente vamos alcanzando, y sería mengua que los extranjeros tuvieran que motejar algún día nuestra indolencia, cuando siempre les hemos servido de modelo. […] En Sevilla faltaba una Sociedad literaria donde el talento se estimulase. Sevilla la ha creado, y al acometer sus individuos tan considerable empresa, solo llevan dos objetivos, los cuales, sean o no conseguidos, siempre merecerán una justa alabanza: el primero de ellos es seguir el impulso de esa revolución literaria que tantos bienes acarrea a la humanidad, acrecentando en cuanto les sea posible ese ansia de instrucción que felizmente va despertándose en nuestro privilegiado suelo; y el segundo, los mutuos adelantos de sus mismos socios que 50 El Jenio de Andalucía, núm. 1, 1-noviembre-1844, p. 2. 51 El Jenio de Andalucía, núm. 3, 1-diciembre-1844, p. 33. 52 Ibídem, p. 48. 41 guiados por tan laudable estímulo trabajarán asiduamente, dándose por muy contentos si en algo hubieren podido ser útiles a sus semejantes 53 . Como dice Manuel Aznar, la creación de la Sociedad Literaria Sevillana responde al espíritu de asociación que se despertó entre la juventud española de la época “con el fin de comunicarse en el seno de la intimidad los pertrechos de conocimientos que cada cual iba atesorando, para vencer en aquella noble lucha emprendida con el propósito de abrir ancho campo a la ilustración general” 54 . Un dato importante a tener en cuenta es que Sevilla fue la segunda capital peninsular, después de Madrid, que formó una sociedad literaria. En el número 5, de 1 de enero de 1845, se anunció la aparición de un nuevo periódico de humor titulado El Duende 55 , que formaba parte del objetivo que se había trazado la Sociedad Literaria Sevillana de crear nuevas publicaciones periódicas. Dirigido también por José María Gutiérrez de Alba, su primer número apareció el 25 de enero y el anuncio, recogido en El Jenio de Andalucía, no pudo ser más elogioso: Se ha repartido el primer número de El Duende y ha excedido las esperanzas del público. Contiene infinidad de graciosas caricaturas y letras de adorno. Se halla amenizado con artículos y composiciones selectas, y últimamente ha merecido los elogios de la prensa. ¡Qué persona, cualquiera que sea su clase, no se halla en disposición de gastar un real al mes! Pues bien, esto le costará estar suscrito a El Duende, y recibirá dos entregas al mes de una publicación que lo hará reír en las pesadas noches de invierno 56 . El Duende se imprimía en la imprenta de la Sociedad Literaria Sevillana, que estaba en la calle de la Venera número 19 y solamente hay constancia de que saliera hasta su tercer número 57 . Manuel Chaves Rey tampoco precisa una fecha de finalización en su Historia y bibliografía de la prensa sevillana 58 . Por el contrario, respecto a El Jenio de Andalucía, en su número 10, 15 de marzo de 1845, se anuncia la suspensión de dicho periódico mediante una nota en la página final. El motivo aducido no es otro que la eminente publicación de las Fábulas políticas de Gutiérrez de Alba, cuyo prospecto 53 Ibídem, pp. 49-50. 54 AZNAR Y GÓMEZ, Manuel. Ob. cit., p. 143. 55 No se localizado ejemplar alguno de dicha publicación. 56 El Jenio de Andalucía, núm. 7, 1-febrero-1845, p. 112. 57 El Jenio de Andalucía, núm. 9, 1-marzo-1845, p. 144. 58 Utilizo la edición facsimilar, CHAVES REY, Manuel. Historia y bibliografía de la prensa sevillana, Sevilla, Servicio de Publicaciones del Excmo. Ayuntamiento, 1995, p. 106. 48 propaganda ideológica y no, como afirman en sus prólogos, para educar o mejorar las costumbres de los lectores. La fábula ya no vive apartada y, como la novela, la poesía o el teatro de su siglo, nos trae las inquietudes políticas del momento 81 . En este contexto, la fábula, género dieciochesco casi olvidado durante el apogeo romántico, ocupa un lugar destacado “en la búsqueda de un nuevo género que pudiese dar cabida a un nuevo mundo poético realista […], en el camino hacia una poesía más concisa, conceptual y sencilla” 82 . En la década de los cuarenta encontrará no pocos cultivadores, entre los que destacan Ramón de Campoamor, quien en 1842 dio a la imprenta las Fábulas morales y políticas, y Juan Eugenio Hartzenbusch, cuyas Fábulas se publicaron en 1848. Otros autores que cabe destacar son: Juan Martínez Villergas, Manuel del Palacio, Concepción Arenal, Wenceslao Ayguals de Izco, Pascual Fernández Baeza, Miguel Agustín Príncipe, Gabino Tejado Rodríguez y otros más, además de José María Gutiérrez de Alba. Como destaca Salvador García, “con la excepción de Campoamor, el interés de los escritores no está puesto en los temas morales, relativamente escasos, sino literarios y, sobre todo, políticos” 83 : La inquietud social y los continuos vaivenes a los que se ve sometida la vida política española (en coincidencia con lo que ocurría en otros países) acentúa la simbiosis entre literatura y política; además y en la medida en que se adelanta hacia el primer tercio del siglo y tras el avance del positivismo, incluso los escritores más dados a subrayar el valor sobrenatural y profético del hecho creador, los poetas, van abandonando su faceta sacerdotal para convertirse en seres cada vez más cercanos a la sociedad reclamando un puesto en ella. Al igual que en toda Europa, en España ninguna forma de arte es indiferente a los cambios políticos que vive el país 84 . Gutiérrez de Alba contaba solo veintitrés años cuando dio a luz pública sus Fábulas políticas. Así, en el prospecto que apareció en el número 10 y último de la publicación sevillana El Jenio de Andalucía, se decía: "El autor, demasiado joven y sin la experiencia que requiere tan considerable trabajo, se ha atrevido a presentar al pueblo una colección de fábulas populares o máximas políticas, que tal vez no bastarán para 81 GARCÍA CASTAÑEDA, Salvador. “La fábula política española en el siglo XIX”, en Actas del VIII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas, Madrid, Istmo, 1986, p. 574. 82 PALENQUE, Marta. El poeta y el burgués (Poesía y público 1850-1900), Sevilla, Alfar, 1990, pp. 100 y 106. 83 GARCÍA CASTAÑEDA, Salvador. Las ideas literarias en España entre 1840 y 1850, ob. cit., p. 87. 84 PALENQUE, Marta. “El escritor y la política en el siglo XIX”, en Actas del Simposio Nacional “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba”, Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998, pp. 69-70. 49 conseguir su objetivo. No tiene, repito, la experiencia necesaria. Su pluma es demasiado novel y sus conocimientos son poco profundos, pero en cambio tiene un corazón puro y sin mancha, ha nacido del pueblo, y al pueblo consagra todos sus afanes" 85 . Igualmente se explican diversos detalles de la edición: Cada fábula irá adornada de un hermoso grabado en madera por los mejores artistas de España. La impresión será lujosa, esmerada y correcta en el mismo papel y forma que este prospecto. La publicación se hará por entregas de 32 páginas con su cubierta, y al fin del tomo se dará una elegantísima con su portada para encuadernarlo. Con el fin de que hasta la clase más menesterosa pueda adquirírselo sin hacer un gran desembolso, se repartirán cada mes a lo más unas tres entregas, que cada una de ellas costará en Sevilla, 2 reales, recogida en los puntos de suscripción; 2 y medio, en las demás provincias de España, y en el extranjero, 3 reales. La obra constará de 5 a 6 entregas. Con la última se repartirá gratis, a los que se hayan suscrito antes del quince de abril, el retrato del autor, litografiado magníficamente. A los que no se hayan suscrito en este tiempo, costará lo mismo que una entrega 86 . Víctor Balaguer, en la revista madrileña Semanario Pintoresco Español, comenta en relación a este libro: “Estos días pasados se han anunciado unas Fábulas políticas, de D. José María Gutiérrez de Alba, joven del cual hemos leído algunas bellas composiciones en El Duende, periódico que con notable acierto dirige en Sevilla. Hemos leído la primera entrega de esta obra, que recomendamos a nuestros numerosos suscriptores” 87 . En 1845 aparecieron las Fábulas políticas, de cuya primera edición, por entregas, hecha por la Sociedad Literaria Sevillana, no se ha localizado por el momento ningún ejemplar. Sin embargo, ante el éxito logrado, apareció inmediatamente una segunda edición en el mismo año, también por entregas, de características similares a las que hemos detallado para la primera edición, que fue impresa en Sevilla por el Establecimiento Tipográfico de Juan Moyano 88 . El tipo de edición por entregas queda confirmado por el siguiente anuncio aparecido en el periódico semanal sevillano El Regalo de Andalucía: 85 El Jenio de Andalucía, núm. 10, 15-marzo-1845, p. 156. 86 El Jenio de Andalucía, núm. 10, 15-marzo-1845, pp. 156-157. 87 Tomo I, 3-agosto-1845, p. 247. 88 Dionisio Hidalgo, en su Diccionario general de bibliografía española, tomo III, Madrid, Imprenta de J. Limia y G. Urosa, 1868, p. 128, dice que “se hicieron a la vez la primera y segunda edición”. 50 Los que quieran cambiar el volumen que se le regala por las interesantes Fábulas políticas de don José Gutiérrez de Alba abonarán de exceso dos rs. vn. Advirtiendo que dichas fábulas forman un tomo en octavo mayor con más de 210 páginas. Todas están dedicadas al pueblo libre; las hay con el retrato del autor a 3 por el cambio. Se venden sueltas a seis reales y ocho con retrato 89 . El libro lleva al principio una litografía de gran calidad con la imagen del poeta, seguramente de su amigo Rafael Benjumea, autor de las ilustraciones que preceden a cada una de las fábulas. A continuación una dedicatoria “Al pueblo libre”, en dos octavas reales, una auténtica declaración política donde encontramos resumido el ideal que defenderá a lo largo de toda su vida: No a la opulencia, no al poder mezquino place a mi lira consagrar su acento; porque la adulación no es mi destino, ni de oro ni poder soy avariento. A otro objeto más noble me encamino lleno de orgullo y de temor exento; que como soy del PUEBLO, al PUEBLO canto de LIBERTAD el himno sacrosanto. Recibe, pues, benigno este tributo que te consagra fiel la lira mía. No lo desprecies, cogerás el fruto; y si una vez la horrenda tiranía quiere hundir a la Patria en negro luto, me verás el primero en ese día, para romper el hierro que te abruma, blandir la espada y agitar la pluma 90 . Cristóbal de Pascual escribe un breve prólogo del que seleccionamos el siguiente párrafo en relación al autor y a la obra: No solo se ha propuesto demostrar los vicios que se notan en los sistemas políticos de Europa, sino que ha intentado, por medio del apólogo, arraigar en el tierno corazón de la juventud española las semillas nacientes de amor a la LIBERTAD y odio a la tiranía, que las luces del siglo han esparcido, y que los rectos principios de la verdadera filosofía hacen florecer 89 El Regalo de Andalucía (Sevilla), 9-mayo-1850, s. p. 90 Copio literalmente del texto las palabras escritas en mayúsculas y negrita. 51 por do quiera. Deseando nuestro joven amigo sobrevivir a su obra, no ha descendido al lodazal de las aplicaciones apasionadas ni de las alusiones mezquinas, cuyo interés nunca es general ni largamente durable. Las máximas que establece son de aplicación universal, las doctrinas que asienta altamente filosóficas y de utilidad incuestionable, sin herir a persona determinada ni aludir a cuerpo o institución especial. En total se recogen veintinueve fábulas y, a manera de epílogo, se inserta un “Canto a la libertad”, compuesto de treinta y dos estrofas en octavas reales. Al terminar este canto, el autor señala el fin del tomo primero, pues Gutiérrez de Alba intentó organizar una segunda edición con más textos. Sin embargo, esto no se produciría hasta años más tarde. En cuanto al éxito de la obra, mereció elogiosos comentarios: “La prensa de toda España le tributó unánimes elogios, tanto más, cuanto que el libro, que por su índole y sus tendencias parecía ser el fruto de un talento ya maduro y en extremo experimentado, era obra de un estudiante de Derecho que, bajo la inspiración del sentimiento patriótico, había sabido adivinar prematuramente lo que el hombre no suele aprender sino a costa de desengaños” 91 . Fábulas políticas marcará definitivamente a José María Gutiérrez de Alba como literato político, en línea con lo que es común en este contexto histórico, como apunta Joaquín Álvarez Barrientos: Unir política y cultura, vinculando como ya hicieron Marchena y Moratín, la historia literaria y artística con la de los gobiernos, era necesario, si consideramos que ya desde el siglo XVIII los hombres de letras, cada vez más, intervienen en la cosa pública como modo de hacerse un espacio y dotarse de representatividad en el tejido social 92 . En 1856 aparece una edición revisada y aumentada con el largo título Lecciones para el pueblo. Fábulas políticas o sean sinapismos, ventosas y cantáridas, aplicables a algunos enfermos de toda situación, con la historia de ocho animales célebres de la Isla de los Camaleones. Fue publicada en Madrid por la Imprenta de La Discusión, con domicilio en Carrera de San Jerónimo, 41. Esta edición consta ya de cincuenta fábulas. Además el autor sustituye la dedicatoria “Al pueblo libre” de las dos primeras ediciones 91 MINUESA, Manuel. “Prólogo del editor”, en La política en imágenes, Madrid, Imprenta de Manuel Minuesa, 1868, p. 9. 92 ÁLVAREZ BARRIENTOS, Joaquín. “Cultura y política entre siglos”, en Se hicieron literatos para ser políticos. Cultura y política en la España de Carlos IV y Fernando VII, Madrid, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz y Biblioteca Nueva, 2004, p. 11. 52 por un romancillo pentasílabo y añade, tras un brevísimo prólogo, una introducción escrita en romancillo hexasílabo. Después del “Canto a la libertad” al terminar las fábulas, Gutiérrez de Alba añade la Historia de ocho animales célebres de la Isla de los Camaleones, escrita en una heterogénea versificación. Esta edición encontró graves problemas para su difusión, pues en palabras del editor Minuesa, “el Gobierno de julio de 1856 93 , que disolvía la representación nacional con las persuasiones que todo el mundo sabe, se apoderó por medida gubernativa de todos los ejemplares que acababan de ser impresos, y les dio el destino que tuvo por conveniente, no secuestrando también a su autor porque la policía anduvo un poco desorientada” 94 . Era la acción represora de un Gobierno que veía en la obra las intenciones de subvertir el orden establecido, como analiza detalladamente Salvador García Castañeda: Gutiérrez de Alba tiene el propósito de corregir abusos y, sobre todo, de politizar a las masas. Ve a Napoleón como el gran héroe moderno, hijo del pueblo que dio “leyes / que obedecieron orgullosos reyes”, y espera que el triunfo de la Libertad traiga el fin de la tiranía y una era de hermandad universal. Estas fábulas, tituladas Lecciones para el pueblo en la edición de 1856, van dedicadas también a un Pueblo, escrito siempre con mayúscula y en bastardilla. Tocan temas ya conocidos y, entre los principales destaco el de la igualdad social representado por el cuentecito de la elegante jarra que se burla del cántaro, útil y tosco. La moraleja instruye, “La jarra, ¡oh Pueblo! / es el noble, / el cántaro es el plebeyo / y la voluble fortuna / la mano del alfarero” (“El Cántaro y la Jarra”). Los monarcas deberán aprender a respetar las leyes pues el pueblo no puede vivir sin libertad y despertará un día reclamándola; que recuerden que existen los pueblos sin reyes, pero no los reyes sin pueblos (“Los dos Monos”, “El Monte y la Encina”). Con todo, los “mandarines” en el poder gozan, huelgan y prosperan a costa del sacrificio de los trabajadores. A este propósito resulta muy expresiva una fabulita en forma de seguidilla que dice: “Al salir de la Inclusa / va uno diciendo: / Esa casa es del mundo / vivo reflejo. / Verdad notoria / que en él los unos maman / los otros lloran” (“La Inclusa”) 95 . Reflejo del éxito de esta obra es la aparición en Caracas, en 1857, de una edición, probablemente pirata, con el título Fábulas políticas. Consta solo de veintiséis fábulas y sigue literalmente los textos de la 2ª edición de 1845 sin las ilustraciones. Fue 93 Se refiere al gobierno de la Unión Liberal del general O’Donnell bajo el reinado de Isabel II. 94 MINUESA, Manuel. Ob. cit., pp. 9-10. 95 GARCÍA CASTAÑEDA, Salvador. “La fábula política española en el siglo XIX”, ob. cit., p. 571. 53 realizada en la Imprenta Independiente de Tomás Cabrera, situada en la calle de Carabobo, número 70, de la capital venezolana. La revolución de 1868, “La Gloriosa”, en el mes de septiembre, y el periodo conocido como Sexenio Democrático (1868-1874) modificaron radicalmente el panorama político y las expectativas sociales, creando un contexto propicio para la apología política. Así, a finales de 1868 aparece en Madrid, a cargo de la Imprenta de Manuel Minuesa, en calle de Juanelo, número 19, La política en imágenes, que es una edición revisada de la de 1856, cuyo título era Lecciones para el pueblo. Mantiene las mismas cincuenta fábulas, pero son suprimidas la dedicatoria, la introducción y la historia de los animales, conservándose sólo al final el “Canto a la libertad”. La prensa se hizo eco de su aparición: “Esta obra, tanto por su forma como por su intención, está llamada a alcanzar gran éxito” 96 . Habrá que esperar a 1997, centenario de la muerte de José María Gutiérrez de Alba, para que salga a la luz una nueva edición de Fábulas políticas. En esta ocasión, una edición facsímil basada en la segunda edición de 1845 97 . 8. La Tapada, una novela tradicional alcalareña Como señala José Fernández Montesinos, después de la desaparición del género de la novela en España en el siglo XVII y su poca valoración en el siglo XVIII, “la primera tentativa de aclimatar entre nosotros la novela de Walter Scott ocurrió, como era lógico, entre los emigrados de Londres, y Mora tradujo, y publicó Ackerman, Ivanhoe y El talismán en 1825” 98 . Respecto a la traducción y recepción de Scott en España en el siglo XIX, José Enrique García González dice que “la introducción y canonización de Scott en el polisistema meta español vienen acompañadas de tres facetas fundamentales: la traducción de su obra a la lengua de llegada, la valoración por parte de la crítica literaria, y la composición de novelas históricas por los escritores de 96 La Iberia (Madrid), 10-diciembre-1868, p. 3. 97 Sevilla, Fundación El Monte, 1997, con introducción de José Manuel Campos Díaz. 98 FERNÁNDEZ MONTESINOS, José. Introducción a una historia de la novela en España en el siglo XIX. Seguida del esbozo de una bibliografía española de traducciones de novelas (1800-1850), Madrid, Castalia, 1982, p. 59 (4ª edición). 54 nuestro país tomando como referencia el patrón creado por el maestro escocés” 99 . En cuanto al contenido de las obras, Iris M. Zavala señala lo siguiente: Estas obras marcan el auge y triunfo del romanticismo. La novela histórica volvió sus ojos a la Edad Media, lo que permitió una revisión de los valores tradicionales cristianos. Los autores tomaron sus temas del mundo feudal como oposición al racionalismo representado por la “ilustración”. El cristianismo se convirtió en elemento esencial del arte y adquirió, sobre todo, valor poético 100 . En este contexto literario, La Tapada. Novela tradicional aparece en 1846, cuando José María Gutiérrez de Alba cuenta veinticuatro años. El libro tiene un agradable formato en octavo y fue impreso en la propia imprenta del autor. Dicha imprenta, adquirida gracias a un legado de su abuela paterna, se encontraba en el número 14 de la sevillana calle Lagar. Todos los ejemplares iban rubricados por el escritor, lo que hace suponer que no sería una tirada muy larga. La obra tiene al principio una dedicatoria a su padre: “como una pequeña ofrenda de mi cariño, en premio de los muchos desvelos que a mi educación ha consagrado”. Con anterioridad también un breve agradecimiento a su pueblo natal: “es el primer tributo de gratitud que ofrezco a la memoria de mi Patria”. Como dice Enrique Baltanás, “el marbete novela tradicional que a su obra colocó el autor apunta al carácter de tradición o leyenda que sirve de base al argumento que narra” 101 . En efecto, hay en Alcalá de Guadaíra, junto al puente de Carlos III que une ambas orillas del río Guadaíra, un lugar conocido como “Huerta de la Tapada” con un bello molino, sobre cuyo nombre se han imaginado las más diversas interpretaciones. El sacerdote e historiador alcalareño Leandro José de Flores, conocido popularmente como Padre Flores, en sus Memorias históricas de la villa de Alcalá de Guadaíra (Sevilla, 1833-34), daba cuenta de que en la cueva del Bosque, junto a la Tapada, habitó una mujer penitente, especulando así el historiador sobre el origen del topónimo: 99 GARCÍA GONZÁLEZ, José Enrique. Traducción y recepción de Walter Scott en España: Estudio descriptivo de las traducciones de Waverley al español (tesis doctoral), Universidad de Sevilla, 2005, p. 60. 100 ZAVALA, Iris M. Ideología y política en la novela española del siglo XIX, Salamanca, Anaya, 1971, p. 24. 101 BALTANÁS, Enrique. “Introducción”, en La Tapada. Novela tradicional, Sevilla, Fundación El Monte, 1997 (facsímil de la edición de Sevilla, Imprenta de su autor, 1846), p. XIII. Ver también “Leyenda y literatura: el caso de La Tapada, novela tradicional de José María Gutiérrez de Alba”, en Actas del VIII Encuentro Provincial de Investigadores Locales, Sevilla, Casa de la Provincia, 2012, pp. 39-48. 55 La dicha de la Tapada se llamó también el Jardinillo de Don Perafán y huerta del Batán, a la que y al molino viene una buena cañería de agua, que estando antes descubierta y proveyendo un pilar grande en la parte exterior hacia el Batán para utilidad del público y ganado, se cubrió en nuestros días, y aún antes se habían tapado unas ventanas sobre el pilar que daban vista al Jardinillo, quitando algún tanto la amenidad y delicia de aquel paseo. Aun solo por esto debía o podría llamarse la Tapada, pero es mucho más antiguo este nombre; y discurriendo yo sobre ello, me parecía que por alguna mujer de la familia de los Perafanes, de quien sería, y andaría muy tapada, la empezarían a llamar así; después recordaba la comedia de Calderón El escondido y la tapada, y la pragmática de las tapadas, sobre la cual escribió el Licenciado Antonio de León Pinelo en 1641 y dedicó su obra a la Sra. Doña María de Avellaneda y, como está fundado el convento de San Juan de Dios en casas que fueron de esta familia a la entrada de la calle Avellaneda, no me parecían extrañas estas presunciones; mas según la tradición del pueblo de que en la cueva del Bosque habitó una penitente muchos años, como se dirá al fin de este párrafo, me inclino a que por ella se llamó la Tapada, ínterin no se descubra otra cosa 102 . Con posterioridad a esta primera edición solamente se ha vuelto a reeditar la novela en dos ocasiones: en 1984 y en 1997, esta última con motivo del centenario de la muerte del escritor, y ambas con introducción de Enrique Baltanás 103 . La novela está dividida en veintinueve capítulos, cada uno de los cuales lleva un título en relación directa con lo que acontece en el mismo. A manera de epílogo Gutiérrez de Alba añade el poema “Una flor en la tumba de María”, dedicado al personaje central de la historia. Es una bella composición formada de trece cuartetos. Igualmente el autor aporta una serie de importantes notas de contenido histórico en relación a algunos pasajes de la obra para situar mejor al lector en el escenario de la misma. Compartimos la opinión de Enrique Baltanás de que La Tapada, “más que novela histórica propiamente dicha, es novela legendaria, pues en leyenda o tradición se basa su argumento, aunque incorpora datos y personajes históricos, citados igualmente por el Padre Flores, como el castillo de Marchenilla o Machaniella, la torre de la Membrilla, Rodrigo Álvarez de Lara, etc.” 104 . 102 FLORES, Leandro José de. Memorias históricas de la villa de Alcalá de Guadaíra, cuaderno 4º, Sevilla, Imprenta de Don Mariano Caro, 1834, pp. 65-66. 103 Alcalá de Guadaíra, Instituto de Bachillerato “Cristóbal de Monroy”, 1984 y Sevilla, Fundación El Monte, 1997 (facsímil de la edición de Sevilla, Imprenta de su autor, 1846). 104 BALTANÁS, Enrique. Ob. cit., p. XIV. 56 El asunto de La Tapada es de los más tratados por los escritores y poetas románticos: en un ambiente medieval (el siglo XIII en este caso, poco después de la conquista de Sevilla), transcurre una historia amorosa entre una mora bella –aquí morisca, o de origen morisco, pues está ya bautizada y ha abrazado la nueva fe natural sinceramente– y un caballero cristiano, y el desgraciado fin de estos amores. El argumento recuerda otros de parecido fingimiento: La morisca de Alajuar del Duque de Rivas, Cristianos y moriscos de Estébanez Calderón, La cueva de la mora o La promesa de Gustavo Adolfo Bécquer. A lo largo de la novela, Gutiérrez de Alba refleja en varias ocasiones el ambiente exótico de castillos medievales, con ríos transparentes que lo circundan y vegetación exuberante, elementos tan característicos de la literatura romántica que su pueblo natal ofrece a la perfección. No podemos olvidar que a lo largo del siglo XIX Alcalá de Guadaíra aparece en la mayoría de los libros de viajes de los viajeros románticos: Richard Ford, Washington Irving, Alejandro Dumas padre, etc. 105 . Igualmente los paisajes alcalareños serán fuente de inspiración para los pintores paisajistas decimonónicos 106 . He aquí un ejemplo: A poco más de un cuarto de legua de Alcalá de Guadaíra, se encuentra al S.E. un antiguo castillo denominado hoy de Marchenilla y perteneciente al señor Marqués de Gandul. Este castillo fue, según algunos historiadores, dado en señorío a mosén Arnao de Solier por el rey Don Enrique II después de la muerte de su hermano Don Pedro, sin hacerse mención a otros poseedores más antiguos. Nosotros creemos con Don Pablo de Espinosa, que Don Rodrigo Álvarez Lara, señor de Alcalá, era su poseedor en la época a que nos referimos, en virtud del reparto hecho por San Fernando, después de la conquista de Sevilla. Encuéntrase, como hemos dicho, este castillo en la cumbre de un cerro de los muchos que rodean por todas partes a la citada villa. Su posición topográfica es de aquellas que la naturaleza ha adornado con más prodigalidad. Su figura es un pentágono irregular con una torre en cada uno de sus ángulos, y una puerta con barbacana al N.E. Una muralla de bastante fortaleza rodeaba su recinto, que comprendería aproximadamente dos mil varas cuadradas. En una de sus torres coronada de almenas estaban grabadas las armas del señor de la casa, y entre esta torre, y otra más pequeña, que a su lado se encuentra, había un pequeño arco con una doble reja, que servía como de entrada oculta. A espaldas de este castillo, y al lado en que se eleva la torre, de que acabamos de hablar, se extiende una fértil llanura poblada de innumerables huertas, 105 Más información en CAMPOS DÍAZ, José Manuel. “Alcalá en la literatura”, en Alcalá de Guadaíra: pasado, presente y futuro (Enrique Baltanás, dirección y coordinación), Alcalá de Guadaíra, Servicio Municipal de Publicaciones, 1995, pp. 187-201. 106 FERNÁNDEZ LACOMBA, Juan. La Escuela de Alcalá de Guadaíra y el paisajismo sevillano. 1800- 1936, Sevilla, Casa de la Provincia, 2002. 57 que ofrecen a la vista del espectador un panorama delicioso. Más allá el pequeño Guadaíra va deslizando sus transparentes aguas entre el verde ramaje de su encantada orilla; y a lo lejos se extiende una espaciosa vega, cuyos límites se pierden en lontananza 107 . Un elemento crítico de posicionamiento político destacable en La Tapada es la refutación del valor de la nobleza hereditaria y la prodigalidad en la distribución de honores, hasta el punto de que Gutiérrez de Alba llega a dedicarle a los dos asuntos una amplia nota que complementa el relato: Dos consideraciones nacen de aquí necesariamente: una sobre la importancia de la nobleza hereditaria, y la otra sobre la prodigalidad en la distribución de los honores. Que la nobleza hereditaria ha sido una de las instituciones que más han perjudicado a la sociedad; que ha sido la fuente de males continuos física y moralmente considerados, se demuestra muy fácilmente. En primer lugar, lejos de ser un estímulo honroso y un móvil de grandes acciones, ha enervado, por el contrario, las facultades de muchos hombres, convirtiéndolos en pigmeos, cuando en otro caso hubieran sido gigantes. Un hombre nacido de elevada clase y considerado en la sociedad, según los méritos de sus mayores, difícilmente se cuida de hacerse acreedor de ellos, toda vez que sabe que aquellos timbres no pueden serle arrebatados. ¿Cuántos hombres malvados se han visto llevar un honroso título? Y si este es el premio debido al mérito verdadero, ¿por qué confundir al que no es digno de llevarlo con los que por sus obras se han hecho acreedores a esta distinción? El mal físico por fortuna ya casi ha desaparecido merced a las leyes de desvinculación, pero aún resta mucho que hacer en eso. Que los honores y condecoraciones deben ser distribuidos con gran tino y mesura, nadie podrá dudarlo. Y si las acciones verdaderamente heroicas son premiadas con un distinguido título, y este mismo se prodiga sin otros méritos que el favor de quien puede dispensarlos, ¿de qué valen entonces? Solo de inutilizar los esfuerzos de la noble ambición y de matar el entusiasmo por las acciones grandes. Desgraciadamente en nuestro país se distribuyen a manos llenas. ¡Cuál se habrá dado con justicia! 108 Globalmente el estilo de la novela es sencillo, pero sin los rebuscamientos que lastran otras novelas de este periodo. Su argumento presenta tintes melodramáticos -casi cercanos al folletín, con el amor entre personajes de distinta condición social-, pero 107 La Tapada. Novela tradicional, Sevilla, Imprenta de su autor, 1846, pp. 69-71. 108 La Tapada. Novela tradicional, ob. cit., pp. 359-360. 64 día iban a mi casa a estimularme a concluirlo pronto y a que les leyera las escenas que iba escribiendo 117 . Sin embargo, contrasta la reacción que, al respecto, obtuvo en un primer momento de los miembros de “El Parnasillo Español”: Una noche, cuando ya llevaba mi obra bastante adelantada, me atreví hablar de ella en el Parnasillo y la opinión general de los maestros fue que el éxito había de ser necesariamente un fiasco, porque solo conseguiría hacer reír, cuando tratara de hacer llorar, con personajes de baja estofa y hablando en el lenguaje incorrecto del pueblo andaluz, con que el público estaba ya familiarizado, pero en el género puramente cómico. Si yo no hubiera sentido más de una vez profundas y agradables impresiones, producidas por el lenguaje sublime, aunque tosco, de las clases más humildes de la región meridional en que abrí los ojos, si no me hubieran conmovido desde la niñez sus endechas impregnadas de sentimientos tiernísimos, y las pintorescas imágenes con que describen sus amarguras y sus dolores, quizás hubiera retrocedido en mi empresa, al escuchar de tan autorizados labios la anticipada sentencia de muerte para mi hijo, aún no acabado de nacer con vida en mi cerebro 118 . Concluido el texto del drama andaluz Diego Corrientes o el bandido generoso, organizó una lectura de la obra en su casa, a la que asistieron autores de la talla de Eduardo Asquerino, Rodríguez Rubí, Juan Eugenio Hartzenbusch y Bretón de los Herreros, además de los miembros de la compañía y algunos amigos particulares. Así recoge el escritor alcalareño en sus memorias la reacción de los asistentes, contraria a la que antes habían manifestado los compañeros de “El Parnasillo Español”: Al comenzar la lectura, me impresionó mal al ver que se cruzaban entre mis oyentes miradas y sonrisas que por lo menos manifestaban desconfianza. Concluida la lectura del primer acto, se le encontró, según se dijo, cierta novedad y líneas precisas en el dibujo de los caracteres; en el segundo encontraron interés en la trama y fisonomía propia en los personajes; y al concluir el tercero, escuché, lleno de emoción, a los mismos que más desconfiaban del éxito, hacer el augurio de lo que sucedió después y la confesión de que se habían equivocado, al calcular que con tales personajes y habla tan imperfecta, se pudiera hacer sentir y asomar las lágrimas a los ojos, en vez de acudir la risa a los labios 119 . 117 Ob. cit., fol. 7v. 118 Ibídem, fols. 7v-8r. 119 Ibídem, fols. 8r-8v. 65 2. Estreno del drama andaluz Diego Corrientes o el bandido generoso En el capítulo anterior, dedicado a la etapa sevillana de Gutiérrez de Alba, hicimos ya referencia a la consolidación, según José Yxart, de un “género andaluz”, con motivo del estreno en Sevilla, en 1845, del intermedio lírico-dramático El ladrón José María, primera obra teatral de este género que llevó a la escena el escritor alcalareño y que no publicaría hasta 1854 con el título Aventura de un cantante. Episodio histórico de la vida de José María, obra inspirada en el famoso bandolero José María “el Tempranillo”. La llegada de Gutiérrez de Alba a Madrid durante la década de los cuarenta se producía en un contexto propicio para este género teatral, como señala Leonardo Romero Tobar: En una coyuntura de la historia del teatro español –como fue la de los años cuarenta del XIX– en que se acentuaba la tendencia estética del verismo argumental y escenográfico, el género andaluz contribuyó al arraigo de la visión del espacio teatral a la italiana en la que primaba una escenografía realista cuyos rasgos específicos debían de ser análogos a los de la pintura de costumbres. En esta coyuntura y en simultaneidad al modelo del teatro histórico romántico que consolidaba Zorrilla y a las manifestaciones iniciales de la llamada “alta comedia”, el teatro andaluz gozó de un éxito más que notable y, en opinión de estudiosos del teatro menor, fue el puente de unión entre el sainete dieciochesco y las posteriores piezas musicales del “género chico”, salvando fórmulas híbridas, del tipo de los bufos de Arderius 120 . Para el escritor, el lenguaje que se utilizaba en el género andaluz era muy familiar, pues fueron muchos los años de trato con los trabajadores en las tierras de sus padres en Alcalá de Guadaíra. Especialmente le gustaban las obras de Eduardo Asquerino, Las ventas de Cárdenas de Rodríguez Rubí y, sobre todo, las piezas ligeras de José Sanz Pérez, con títulos como: La flor de la canela, Tóo es jasta que me enfae [sic] o El tío Caniyitas. Sin embargo, insiste en señalar que este género teatral tenía deficiencias: El género tenía para mí una falta, es decir, las manifestaciones del carácter andaluz eran incompletas porque se le había copiado solo por el lado cómico y festivo, y a veces por el grotesco, cuando su aspecto sentimental es el más interesante en un pueblo en que predomina el 120 ROMERO TOBAR, Leonardo. Ob. cit., p. 156. 66 corazón, como lo expresan sus cantos populares, impregnados de profundos afectos y de tierna y conmovedora melancolía. Faltaba también, a mi ver, un cuadro donde apareciera de relieve la generosidad y el desprendimiento del tipo andaluz, aún encarnado en criminales de profesión, como los bandidos, que en lucha abierta con la sociedad y viviendo de las depredaciones, se complacen en manifestar por medio de rasgos, por decirlo así caballerescos, que no hacen el mal por el mal mismo, sino dominados por circunstancias imperiosas, que los han arrastrado hasta el crimen, y que, en medio de esa atmósfera viciada, conservan algo de dignidad y de nobleza, cualidades que los distinguen de la generalidad de los bandidos de otras comarcas, en que los instintos feroces casi siempre ha predominado 121 . La figura del célebre bandido Diego Corrientes, nacido en Utrera el 28 de agosto de 1757 y ejecutado en Sevilla el 30 de marzo de 1781, ha sido tratada por muy diversos autores 122 . La causa de la elección de este bandido como protagonista de la obra lo explica el propio Gutiérrez de Alba: La causa de haber preferido Diego Corrientes entre otros bandidos célebres de su época fue, por una parte, el recuerdo de las coplas que de él se cantaban, y por otra, el haber oído referir a mi abuelo paterno uno de los rasgos generosos que el bandolero usó con él, robándole y devolviéndole luego un caballo que tenía en mucha estima, acto por el cual se me hizo simpático, así como por su generosidad con los pobres y por su condición especial, opuesta siempre a derramar sangre 123 . Sin embargo, hay que tener en cuenta que, ante todo, Diego Corrientes es un personaje de la tradición romántica del bandido o el bandolero que había sufrido un proceso de literaturización que aseguraba su éxito en los escenarios madrileños. Como señala Jean-François Botrel: 121 Ob. cit., fol. 7r. 122 BERNALDO DE QUIRÓS, Constancio y ARDILA, Luis. El bandolerismo andaluz, Valladolid, Maxtor, 2005, pp. 37-53 (facsímil de la edición de Madrid, Gráfica Universal, 1931). HERNÁNDEZ GIRBAL, Florentino. Bandidos célebres españoles (en la historia y en la leyenda), Madrid, Lira, 1986, pp. 91-125. PÉREZ REGORDÁN, Manuel. El bandolerismo andaluz. Volumen I (Desde los orígenes a la muerte de Tragabuches), Sevilla, Gráficas Mirte, 1987, pp. 59-81. SANTOS TORRES, José. Papeles de ladrones y jueces de bandidos. Papel 1º. Francisco de Bruna y Diego Corrientes (1776-1781), mito y realidad. Historia y leyenda de El Bandido Generoso y el Señor del Gran Poder, Sevilla, Salado Industria Gráfica, 1987 y Proceso y muerte del bandolero Diego Corrientes (1776-1781) según los documentos judiciales. Una página negra de la historia judicial de Sevilla en el siglo XVIII, Sevilla, Encuadernaciones A. Vega, 1999. 123 Ob. cit., fol. 8r. 67 En 1848, cuando el “ladrón famoso” Diego Corrientes ya queda “definitivamente” convertido en una de las figuras emblemáticas del bandido generoso en el drama de Gutiérrez de Alba, sabemos que el proceso de literaturización de la figura del bandido –incluso la del bandido generoso– había empezado bastante antes. Sin embargo, nos importa muy especialmente analizar la obra dramática de Gutiérrez de Alba por los siguientes motivos: como teatro que es, aúna una palabra impresa pero oralizada (incluso a través de la canción) y elementos de visualización, pertenece a la corriente del llamado andalucismo pero también es teatro madrileño con éxito, con una amplia difusión interclasista por todo el territorio español, y ha venido a ser una muy duradera referencia para una larga estela de productos impresos derivados 124 . Por tanto, en el proceso de creación del drama andaluz Diego Corrientes o el bandido generoso van a confluir tres aspectos relevantes de la personalidad del escritor alcalareño. En primer lugar, un recuerdo constante de su pueblo natal y su familia, que motiva aquí la elección de este bandido como protagonista del drama. En segundo lugar, una reivindicación del sentimiento andaluz alejado de los tópicos costumbristas que se reiterará en otros títulos de su extensa obra 125 . Por último, un tercer aspecto como consecuencia del anterior, constituye el uso del teatro popular para definir y defender su ideología liberal. En relación a estos tres aspectos, resulta muy apropiado traer a colación las siguientes palabras de Jesús Rubio Jiménez: “Los autores de estas obras eran autores comprometidos, que ponían su pluma al servicio de una causa. Extraían sus temas de situaciones concretas de la vida social o recurrían a episodios ejemplares de la historia y los manipulaban según sus intereses ideológicos” 126 . Por lo expuesto anteriormente, Gutiérrez de Alba va a denunciar en Diego Corrientes o el bandido generoso diversos temas sociales y, entre otros, “el que presenta con más insistencia es el de la falta de distribución de la riqueza, que es el tema 124 BOTREL, Jean-François. “El que a los ricos robaba…: Diego Corrientes, el bandido generoso y la opinión pública”, en Redes y espacios de opinión pública. De la Ilustración al Romanticismo. Cádiz, América y Europa ante la Modernidad. 1750-1850 (XII Encuentro. Cádiz, 3, 4 y 5 de noviembre de 2004), Cádiz, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, 2006, pp. 591-592. Véase también “Diego Corrientes ou le bandit généreux: fonction et fonctionnement d'un mythe”, en Culturas populares: diferencias, divergencias, conflictos (Actas del coloquio celebrado en la Casa de Velázquez, los días 30 de noviembre y 1-2 de diciembre de 1983), Madrid, Casa de Velázquez y Universidad Complutense, 1986, pp. 241-266. 125 CAMPOS DÍAZ, José Manuel. “El sentimiento andaluz en Gutiérrez de Alba”, en Actas del Simposio Nacional “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba”, Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998, pp. 187-196. 126 RUBIO JIMÉNEZ, Jesús. “Melodrama y teatro político en el siglo XIX. El escenario como tribuna política”, Castilla, núm. 14, 1989, p. 130. 68 fundamental de la obra” 127 . Una primera muestra de este tema clave lo encontramos en el acto I, escena XII: Disen que soy ladrón, porque sargo á un ventorrillo y le aligero er borsiyo á argún grande señorón. Pero no isen cuando voy y me encuentro á un esdichao, y lo que al rico he robao, pa que se ampare, le doy. Si eso es robá, no me ofendo, y er nombre é ladrón armito; po si á uno er dinero quito, a otros lo voy repartiendo 128 . Otro momento importante del drama donde se trata el tema de la distribución de la riqueza, y el protagonista lleva a cabo un resumen del desarrollo de la obra, es el monólogo que se encuentra en el acto III, escena V: Maté á Juan er Renegao, ya sus elitos pagó; si en güena hora le cogió, háigalo Dios perdonao. Primer hombre que he matao, y ar fin murió con su sino. Quiera ese sielo divino tener de mí compasión, que bien merese perdón er que mata á un asesino. No hay esperanza, lo sé, porque me la niega el sielo; solo me quea er consuelo de que por sarvarla fue. 127 BOLAÑOS DONOSO, Piedad. “El sentir popular andaluz reflejado en la cartelera teatral astigitana de finales del siglo XIX. Respuestas a la problemática social”, Revista de Literatura, vol. LXX, núm. 140, julio-diciembre, 2008, pp. 478-479. 128 Diego Corrientes o el bandido generoso, Madrid, Imprenta de J. González y A. Vicente, 1848, p. 26 [1ª edición]. 69 Contento yo sufriré mi caena y mi prisión, cumplí con mi obligación librando a la prenda mía, no en vano ayer yo desía: “Hoy te pruebas, corasón”. Preso en la carse ya estoy, aquí aguardo mi sentensia; corasón mío, pasensia, que á fe que te pruebas hoy. Diego Corrientes yo soy, aquer que á nadie temía, aquer que en Andalusía por los caminos andaba, er que á los ricos robaba y á los probes socorría 129 . Tanto en las dos citas escogidas como en el conjunto de la pieza aparece una aceptación del bandolero como héroe popular, ya que Gutiérrez de Alba continúa con la leyenda de un personaje que otros autores habían ido fraguando. El argumento de la obra narra la vida de un bandolero que es perseguido por la justicia. Está enamorado de Consuelo, hija natural del hermano de la marquesa del Nardo. Esta viene a buscar a Consuelo para entregarle los bienes que le pertenecen al haber muerto su padre. Dichos bienes los custodiaba un familiar llamado don Rufo que, al ver peligrar el seguir disfrutando de los mismos, propone a Juan el Renegado, bandido protegido de Diego Corrientes, que le traicione y cobre la recompensa que la justicia ofrece por la detención del bandido generoso. Posteriormente detienen a Consuelo, al ser acusada de haber ocultado en su casa a Diego Corrientes, pero él se entrega para salvar a Consuelo. Un indulto del rey por el nacimiento de su hijo salva de la muerte al bandido generoso y Diego Corrientes renuncia a su vida de bandido y decide vivir para siempre con Consuelo. El estreno de Diego Corrientes o el bandido generoso tuvo lugar el 8 de febrero de 1848, en el Teatro del Instituto Español de Madrid, como drama andaluz en tres actos 129 Diego Corrientes o el bandido generoso, ob. cit., p. 69. 70 y en verso 130 . Tuvo un éxito apoteósico para el autor y para la compañía, en especial para la primera actriz, Rita Revilla, y el primer actor y director, José María Dardalla, al que Gutiérrez de Alba le dedicaría la obra. El propio escritor señala en sus memorias que “se estuvo repitiendo más de un mes seguido (cosa entonces muy extraña) y se interrumpió solo por el cierre de todos los teatros de Madrid a causa del movimiento político de 1848” 131 . Dicho éxito se puede constatar igualmente en la crítica que apareció en la revista teatral La Luneta: Entrando en detalle sobre la obra, el drama ejecutado en el teatro del Instituto Español en la noche del 8 diremos que revela muy buenas disposiciones y no vulgares dotes. La sencillez de la trama, la verdad de los caracteres y del cuadro en general hacen olvidar la poca novedad de algunos recursos. […] La versificación es muy fácil y suena agradablemente, a veces más plañidera que sentida, pero en general bien acomodada a las situaciones. El éxito de esta obra en su primera aparición fue muy satisfactorio para el autor. Después de aplaudir con estrépito el final, fue llamado a la escena el Sr. Gutiérrez de Alba. La ejecución merece elogios. Los actores todos se vistieron con extremada propiedad, y dijeron los papeles de verdad y con la manera propia de su carácter. Dardalla se distinguió como siempre en esta clase de papeles, pero le recomendamos que no se abandone demasiado, porque suele descomponerse. Si por la senda que ha emprendido sigue, será algo más que gracioso. La Srta. Revilla (doña Rita) tiene agradable voz y embellece el cuadro siempre. Fue aplaudida y con justicia. Guerrero, aunque desempeñaba un papel secundario, supo vestirse tan bien y abrazar con tanta oportunidad al bandolero, ya libre, que fue llamado también a la escena. Igual honor alcanzaron la beneficiada y Dardalla, en nuestro humilde juicio con sobrada razón 132 . El éxito de Diego Corrientes o el bandido generoso se extendió también por muchas ciudades de España. Así, por ejemplo, lo recoge el periódico madrileño El Heraldo cuando se representa en la ciudad sevillana de Écija: 130 Jean-François Botrel, en la página 586 de su trabajo “El que a los ricos robaba…: Diego Corrientes, el bandido generoso y la opinión pública”, dice que “la obra de Gutiérrez de Alba se estrena en Sevilla el 16-I-848, antes de representarse en Madrid”; sin embargo, no se ha encontrado referencia alguna de dicho estreno en Sevilla en las crónicas sevillanas de Félix González de León. 131 Ob. cit., fol. 8v. Véase también GUTIÉRREZ BALLESTEROS, José María. “Gutiérrez de Alba y el estreno de su drama Diego Corrientes o El bandido generoso”, Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra, 1971, s.p. La biografía de este bandolero ha sido contada en distintos lugares; remito a José SANTOS TORRES, Proceso y muerte del bandolero Diego Corrientes (1776-1781) según los documentos judiciales. Una página negra de la historia judicial de Sevilla en el siglo XVIII, Sevilla, Encuadernaciones A. Vega, 1999. Señala este autor que no hay pruebas documentales que avalen la generosidad de Diego Corrientes, cualidad que nació en los pliegos de cordel y a cuya popularización contribuyó en gran medida Gutiérrez de Alba. 132 La Luneta. Revista de Teatros (Madrid), núm. 7, 13-febrero-1848, pp. 52-53. 71 El aplaudido actor D. José Dardalla, que pasa a Cádiz con el objeto de dar en dicha capital algunas funciones, se ha detenido en esta ciudad algunos días, en los cuales hemos tenido el placer de aplaudir la originalidad de su talento. […] En el Diego Corrientes se le han arrojado dos coronas con las siguientes inscripciones: “Tributo al mérito.─ La sección dramática del Liceo de Écija, al distinguido actor D. José Dardalla.─ Al justamente célebre y distinguido actor D. José Dardalla” 133 . También lo podemos constatar al año siguiente en un cartel del Teatro San Fernando de Sevilla, en la función del miércoles 3 de enero de 1849, a beneficio precisamente de la actriz que estrenó el drama en Madrid, Rita Revilla. Además, es curioso destacar la indicación que aparece debajo del título de la obra: “Exornado con todo cuanto le corresponde. Al estrenar esta obra en Madrid el año anterior para mi beneficio, obtuvo su joven autor la satisfacción de ser llamado a las tablas y colmado de aplausos, habiendo merecido igual ovación otras varias noches” 134 . El 6 de diciembre de 1850 se representó en el Anfiteatro Sevillano, comentándose de esta manera en el periódico El Regalo de Andalucía: “Es sin disputa la comedia que hemos visto mejor representada por la compañía de este teatro, en particular por parte de la Sra. León y el Sr. Cortes. Este actor nos hizo recordar al Sr. Dardalla en la misma comedia, que es cuanto se puede decir en su obsequio” 135 . No menor fue el éxito del drama en el terreno de las ediciones. Así, es relevante que la versión inicial en tres actos tuviese seis ediciones: cinco en España y una en Puebla (México). Las ediciones españolas fueron las siguientes: en 1848, en Madrid, por la Imprenta de J. González y A. Vicente; en 1850, en Madrid, por la Imprenta de S. Omaña; en 1855, en Madrid, por la Imprenta de C. González; de la cuarta edición no se ha localizado ejemplar alguno; por último, en 1872, en Salamanca, por la Imprenta de A. C. de Antonio de Angulo. La edición de Puebla (México) se realizó en 1851 por la Imprenta de Juan Nepomuceno del Valle. Habrá que esperar a 1997 para que, de nuevo con motivo del centenario de la muerte de Gutiérrez de Alba, salga en Sevilla una nueva edición, reproduciéndose en facsímil la primera edición de 1848. En 1854 el autor hizo una adaptación para zarzuela a la que, en principio, iba a poner música el maestro Barbieri: 133 El Heraldo (Madrid), 16-julio-1848, p. 4. 134 El baile en los teatros de Sevilla. Legado González de León (1800-1852), Sevilla, Área de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, 1988, pp. sin numerar (folleto de exposición). 135 El Regalo de Andalucía (Sevilla), 12-diciembre-1850, p. 340. 72 El señor Gutiérrez de Alba ha concluido un libreto con el mismo asunto que el de su drama Diego Corrientes, dándole cierta novedad a las salutaciones y creando otras de bastante efecto. Si el señor Barbieri está tan acertado en la música como lo ha estado en el juguete Aventura de un cantante 136 , auguramos a ambos autores larga cosecha de aplausos; pues la obra de que se trata, que careciendo de los encantos musicales, ha sido siempre de grande éxito, y ahora lo será más, interpretada por el señor Salas, cuyas facultades para este género ha podido apreciar el público en Tramoya y otras zarzuelas 137 . Sin embargo, por razones desconocidas, no hay constancia del estreno de esta zarzuela. Habrá que esperar dos años más, 1856, para encontrar la edición de la zarzuela, en tres actos y en verso, pero con música del maestro Ramón de Sousa, de la que tampoco se ha encontrado certeza de que fuera llevada a los escenarios. Aprovechando la popularidad, en 1848, de Diego Corrientes o el bandido generoso, otros autores realizaron segundas y terceras partes. Así, el autor dramático Enrique Zumel (Málaga, 1822-Madrid, 1897), que curiosamente nació y murió en los mismos años que Gutiérrez de Alba, publicó en 1855 una obra homónima con el título Diego Corrientes o el bandido generoso. Segunda parte 138 , también en tres actos y en verso. En la portada de la edición se lee: “Estrenado en Cádiz en el teatro del Circo, y con general aplauso en sus numerosas representaciones”. En la dedicatoria al actor José Caballero comenta el autor la génesis de la pieza, que le había pedido el propio actor aventurando la continuación del éxito del personaje bandolero entre el público: Ya sabes querido amigo, que por complacerte, creé para tu beneficio el presente drama, y que tú lo anunciaste antes de que yo supiera que lo iba a escribir; tu beneficio estaba próximo y el tiempo avanzaba; en 12 días convine el plan, lo verifiqué y concluí; tú le diste vida en escena, y nadie más acreedor a que le dedique esta casi improvisación, como prenda de nuestra buena amistad 139 . Al año siguiente, en enero de 1856, Zumel publicó La gratitud de un Bandido. Tercera y última parte de Diego Corrientes 140 ; en esta ocasión en un acto y en verso. Reza en la portada: “Representada en Cádiz con general aplauso”. Pero lo que llama la 136 Entremés lírico-dramático estrenado en el Teatro del Circo de Madrid el 15 de abril de 1854. 137 La Nación (Madrid), 3-mayo-1854, p. 3. 138 Málaga, La Ilustración Española, 1855. 139 Diego Corrientes o el bandido generoso. Segunda parte, ob. cit., p. 3. 140 Málaga, La Ilustración Española, 1856. 73 atención es la dedicatoria a José Elguera, amigo de Enrique Zumel, repitiendo en parte la idea de la dedicatoria anterior: A nadie más que a V. que sabe la historia de este juguete, escrito en tres horas, para hacer abortar el proyecto de otro; a V. que me dio la idea es a quien debo ofrecerlo; su conocida inteligencia, no hallará en él ninguna belleza literaria; pero creo que apreciará lo poco que vale teniendo en cuenta la precipitación con que fue escrito, y viendo en él, no la obra, sino una débil muestra del aprecio en que lo tiene un amigo 141 . Por último, en 1865, Enrique Zumel publicaría en Madrid una segunda edición de Diego Corrientes o el bandido generoso. Segunda parte, a cargo de la Imprenta de José Rodríguez, imprenta con la que Gutiérrez de Alba daría a conocer también muchas de sus obras teatrales. En 1860 el escritor alcalareño refundiría el drama original de tres actos en cuatro, haciendo uno tercero totalmente nuevo. En esta ocasión volvió a lograr el éxito inicial, pues esta nueva versión llegó a conocer hasta ocho ediciones. Además, a partir de ahora sería la versión que se representaría de manera habitual, como se puede observar en un programa de mano del Gran Teatro de Córdoba conservado en el archivo del Museo Nacional del Teatro de Almagro, correspondiente a la función del domingo 15 de febrero de 1874, a beneficio de doña Rosario Collado de Vigo, primera característica de la compañía, bajo la dirección del primer actor y director del Teatro Español, don Manuel Ossorio. Igualmente, como testimonio de la popularidad del drama en cuatro actos en pleno siglo XX, se conservan dos programas de mano del Teatro Nuevo de Minas de Riotinto (Huelva) en el Centro de Documentación de las Artes Escénicas de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, con fechas de 3 de abril y 9 de abril de 1911 respectivamente, cuyas funciones estuvieron a cargo de la “Gran Compañía Cómico-Dramática del notable primer actor José Vico”. En palabras de Jean-François Botrel, “con el éxito del drama de Gutiérrez de Alba, la figura de Diego Corrientes va cobrando una relevancia en la literatura y en la opinión nacional –ya no solo andaluza–, más duradera que la del propio José María El Tempranillo” 142 . A esto hay que añadir por último que el drama andaluz Diego Corrientes o el bandido generoso fue la obra que consagró definitivamente a Gutiérrez 141 La gratitud de un Bandido. Tercera y última parte de Diego Corrientes, ob. cit., p. 3. 142 BOTREL, Jean-François. “El que a los ricos robaba…: Diego Corrientes, el bandido generoso y la opinión pública”, ob. cit., p. 593. 80 La zarzuela La flor de la serranía es un juguete agradable en la letra y en la música; la primera, sin embargo, nada perdería si en las representaciones venideras fuese expurgada de una que otra obscenidad (esta es la palabra) de marca mayor que la afea, y a la que no pueden servir de amparo los aplausos indiscretos de un público, no todo él sensato y escogido 162 . Con más detalles, el crítico de La España, que firma con el seudónimo de Edgardo, realiza el siguiente análisis en la primera página del periódico: Mientras tanto, apremiado dicho señor por la necesidad de presentar alguna novedad, nos ha dado La flor de la serranía, que ha escrito el señor Gutiérrez de Alba y ha puesto en música el compositor don Cristóbal Oudrid. Esta piececita andaluza se parece a otras muchas del mismo género en las que hay tiros, contrabandistas y gente del resguardo. Los papeles están apenas bosquejados, y sucede que no hay ningún actor, incluso el mismo Dardalla, que tenga ocasión de lucirse. Una serrana a quien camela un contrabandista, aduaneros que persiguen a este, un gitano que vende al primero, burlándose luego de los segundos, y un marinero confidente y asociado a los contrabandistas, completan el cuadro. El compositor don Cristóbal Oudrid ha aprovechado la buena voluntad de la señora Samaniego, la inteligencia de Miró y la práctica de Alverá para escribir una cuantas piezas de música propias de la situación y adecuadas a las facultades vocales de cada uno de los tres. Entre otros trozos de música recordamos un coro, la canción de la serrana, la barcarola y un terceto de muy bonito efecto. La grande aria y dúo del contrabandista con la serrana los recita Dardalla en andaluz inteligible y decente, pero en el diálogo con su compadre el marinerito usó la primera noche algunas expresiones y nos pintó algunas imágenes que por lo obscenas debieron tacharse antes de la representación, como supongo lo habrán sido posteriormente 163 . La zarzuela La flor de la serranía conoció una sola edición en 1856, en Madrid, a cargo de la Imprenta de la Compañía General de Impresores y Libreros del Reino. Por último, en relación al género andaluz, Gutiérrez de Alba estrenará Un jaleo en Triana, cuadro cómico-lírico de costumbres andaluzas, en un acto y en verso, con música de Isidoro García Rossetti. El estreno tuvo lugar en esta ocasión en el Teatro del Circo, el 26 de octubre de 1861, y estaba escrita expresamente para Trinidad Ramos, que era primera tiple del Teatro Real 164 . Por vez primera no interviene como primer actor José María Dardalla, que había representado hasta ahora todas las obras de este 162 La Época (Madrid), 4-agosto-1856, p. 3. 163 La España (Madrid), 10-agosto-1856, p. 1. 164 La España (Madrid), 4-febrero-1860, p. 4. 81 género del escritor alcalareño. Solo permaneció en escena dos días, pues, de nuevo, el resultado fue bastante negativo: Anoche se estrenaron dos zarzuelas, ambas en un acto, tituladas Una antigua española y Un jaleo en Triana. La primera de estas fracasó y la segunda se salvó en una tabla, merced a lo bien que cantó la señorita Ramos una rondeña que fue muy aplaudida y cuya repetición pidió con insistencia el público 165 . En esta misma línea se manifestó el crítico del periódico El Reino: Las dos zarzuelas estrenadas anteanoche en el Teatro del Circo obtuvieron mal éxito, habiéndose librado la segunda, titulada Un jaleo en Triana, de experimentar por completo la misma suerte que su malograda compañera, merced a una expresiva rondeña que la señorita Ramos cantó con la gracia que le es habitual, y en medio de los mayores aplausos 166 . Incluso la crítica adversa se hace extensiva a los responsables que dirigen el Teatro del Circo: Es lástima que este teatro, tan favorecido por el público, no tenga mejor elección en las obras que pone en escena. Para piezas de poca importancia y de escaso interés, pero que cuestan tanto de ensayar como las mejores, la empresa hace esfuerzos que hallaría mejor compensados reproduciendo el repertorio antiguo 167 . En los años cincuenta y sesenta, aparte de las obras del género andaluz que estamos analizando, Gutiérrez de Alba llevaba a cabo una intensa actividad teatral, estrenando en Madrid obras de los más diversos subgéneros dramáticos en busca del éxito. Quizá por ello, previendo la crítica negativa que iba a merecer con Un jaleo en Triana, justificó el motivo de la génesis de la misma en la dedicatoria a Trinidad Ramos: Usted sabe, amiga mía, que este juguete fue escrito sin pretensiones de ningún género, y con el solo objeto de presentar un cuadro de costumbres, en que naturalmente y sin ofensa de la 165 El Clamor Público (Madrid), 27-octubre-1861, p. 4. 166 El Reino (Madrid), 28-octubre-1861, p. 4. 167 La Discusión (Madrid), 29-octubre-1861, p. 4. 82 verosimilitud pudiese V. cantar una rondeña. El público ha tributado a V. en la ejecución muchos y muy merecidos aplausos. Con eso me basta para estar satisfecho, por más que algunos críticos, colocando mi obra en el lugar y categoría que yo no he pretendido darle, la hayan juzgado con más severidad que por su modesta índole merece 168 . En este año 1861, en el momento del estreno del cuadro cómico-lírico Un jaleo en Triana, Gutiérrez de Alba señala en uno de los manuscritos que se conserva en la Biblioteca Nacional como domicilio particular la calle Magdalena, número 23, en el municipio de Carabanchel Bajo 169 . La obra tuvo una sola edición en este mismo año, en Madrid, a cargo de la Imprenta de José Rodríguez. 5. Otros estrenos teatrales hasta 1864 Después de Diego Corrientes o el bandido generoso, que le abrió a Gutiérrez de Alba las puertas del mundo teatral madrileño, a lo largo de los años cincuenta y hasta finales de 1864, aparte de las obras de género andaluz que hemos analizado anteriormente, desarrolló una intensa actividad teatral basándose en muchas ocasiones en temas de actualidad política. Se suma a la boga de teatro político y aquí plasma su ideología liberal-progresista, con resultados en general bastante discretos, aunque suficientes para seguir viviendo del arte de la escena. Así, el 12 de diciembre de 1850, en el Teatro de la Comedia (Teatro del Instituto) estrena Una mujer literata, comedia en tres actos y en verso. El tema se enmarca en un contexto literario muy característico de la mitad del siglo XIX, como es la lucha de las mujeres por hacerse valer en el mundo de la escritura: A mediados del siglo XIX, las angustias experimentadas por una generación de mujeres escritoras que deseaban acceder al mundo teatral, mundo dominado por los hombres, se expresaron en los debates que surgían sobre la posición de la mujer en la sociedad española. Pero parece que la auténtica angustia se vio más en la reacción del hombre ante el progreso (lento y tarde, eso sí) de la mujer que en los escritos de las mujeres mismas 170 . 168 Un jaleo en Triana, Mss. 14590(15), fol. 1r. 169 Un jaleo en Triana, ob. cit., fol. 1v. Carabanchel Bajo fue anexionado a Madrid en 1948. En el Archivo de la Villa de Madrid no se conserva ningún padrón de habitantes de estos años. 170 GIES, David T. “Mujer como Dios manda: antifeminismo y risa en Una mujer literata (1851), de Gutiérrez de Alba”, Scriptura, núm. 15, 1999, p. 169. 83 La comedia Una mujer literata trata del esfuerzo de una mujer, Josefa, por dedicarse a escribir abandonando su papel tradicional de esposa y madre. Está casada con Juan, hombre de espíritu débil, cuyo tío Antonio los ampara y se opone por completo al deseo de Josefa. Finalmente, ante la presión del tío Antonio, sucumbe y asume el papel tradicional de mujer casada y madre de un hijo. En base a este argumento, Gies señala que “en Una mujer literata se ve que su ideología política – liberal, revolucionaria– no influyó en absoluto en su política doméstica –conservadora, tradicional y reaccionaria” 171 . El crítico Eugenio de Ochoa, de una manera detallada, da su opinión en La España respecto a la comedia: El teatro del Instituto ha dado esta semana una comedia original de José Gutiérrez de Alba que ha agradado en extremo, y que a nuestro juicio, es obra de mucho mérito. […] Estamos tan poco acostumbrados a ver, sobre todo en los teatros de segundo orden, esta clase de producciones correctas, morales, literarias y honradas, añadiremos nosotros traduciendo una palabra hoy muy usada en este sentido entre los franceses, y que resume todas aquellas calificaciones, que cuando hallamos una así nos regocijamos y no podemos dominar el gozo […]. La composición del señor Gutiérrez de Alba nos ha causado en este concepto un deleite indecible; tentados estamos de decir que hasta sus defectos, si tal nombre merecen ciertos medios demasiado trillados de que se vale el autor, nos han agradado cabalmente por lo que tienen de defectuoso. […] Añadamos que la comedia del señor Gutiérrez de Alba está dialogada magistralmente y llena de chistes, no rebuscados, sino naturales, que son los buenos chistes, los únicos que hacen reír; los otros hacen llorar de coraje. Acaso hay alguna exageración en la pintura de la literata; su fatuidad sube ya de punto, pero no importa. Para castigar un defecto, conviene presentarla un poco en caricatura, para que sea más de bulto y exponerlo así mejor al desprecio y a la irrisión del público. Así lo han hecho siempre los grandes maestros, y su ejemplo autoriza tales exageraciones” 172 . Sin embargo, a pesar de esta crítica tan halagadora de Eugenio de Ochoa, Una mujer literata solo se representó durante cuatro días. Respecto a su publicación, no salió a la luz hasta enero de 1851, en Madrid, editada por la Imprenta de don José María Repullés, y el autor se la dedica a su amigo, el poeta Francisco Rodríguez Zapata, que había sido además profesor suyo en la Universidad de Sevilla. 171 GIES, David T. Ob. cit., p. 172. 172 La España (Madrid), 15-diciembre-1850, p. 1. 84 Gutiérrez de Alba vuelve a representar en Madrid otra obra de su pasado juvenil, queriendo tal vez aprovechar el reconocimiento que su nombre había alcanzado tras el éxito de Diego Corrientes o el bandido generoso. Así, el miércoles 7 de mayo de 1851, representa en el Teatro de la Comedia de Madrid La elección de un diputado, juguete cómico en un acto y en verso. Dicha representación, aunque solo estuvo dos días en cartel, se llevó a cabo en un contexto de total oportunismo político, ya que el sábado día 11 se celebraban en España elecciones generales. Quizá por ello no hemos encontrado ninguna referencia crítica en los distintos periódicos madrileños. A este juguete cómico ya nos referimos en el capítulo anterior de la etapa sevillana, ya que fue estrenado en Cádiz, en 1846, con el título Las elecciones de un pueblo. La obra conoció una primera edición en Madrid, en 1851, a cargo de la Imprenta de C. González, y una segunda en Salamanca, en 1862, a cargo del Establecimiento Tipográfico de Oliva. Posteriormente, en 1869, el escritor alcalareño lo incluiría en su colección de textos dramáticos Teatro político-social, pero recuperando su título original del estreno en 1846, Las elecciones de un pueblo. El 10 de diciembre de 1853, en el Teatro de Variedades de Madrid, sube a las tablas Un infierno o la casa de huéspedes, comedia en tres actos y en prosa. Se publicó este mismo año en la capital de España, a cargo de la Imprenta de C. González. Se representó durante cinco días con un resultado discreto: El teatro de Variedades puso en escena el sábado con bastante concurrencia la comedia nueva de don José Gutiérrez de Alba Un infierno o la casa de huéspedes. La comedia merece más bien el título de sainete en tres actos. En ella aparece un ministro de Farfara, un embajador del Gran Mogol, un cura de aldea, dos pretendientes, un amante travieso, una niña enamorada, una madre como todas, y un posadero gruñón con su correspondiente costilla llorona. No es comedia de figurín ni de costumbres, aunque concluya con un casamiento y comience con amores contrariados. El público se rio mucho y aún aplaudió. Los actores se violentaron para mantenerse serios y todo pasó amigablemente como en familia. El embajador vestía de rey con zapatos de cuero sin teñir de negro. Vemos con pena que semejantes despropósitos se pongan en escena en la Corte. Las obras literarias deben tener una intención y un pensamiento, con tal que no sea el de aquellas verdades. Está bien que el público haya agradecido al autor el rato de risa que le proporcionó, llamándole a la escena. Nosotros, en nuestro papel de críticos, le aplaudimos porque tuvo la prudencia de no presentarse a recibir la aprobación pública de que sin duda se confesaba indigno 173 . 173 El Clamor Público (Madrid), 13-diciembre-1853, p. 3. 85 El 30 de octubre de 1857, en el Teatro del Circo de Madrid, siguió con La mujer de dos maridos, comedia en un acto y en prosa, que ya había representado en Sevilla, en 1845, en el Teatro de la Feria. La comedia fue publicada ese mismo año a cargo de la Imprenta de C. González y a su éxito contribuyeron especialmente sus actores principales: “Anoche se estrenó en el teatro del Circo una comedia en un acto, original, según tenemos entendido del señor Gutiérrez de Alba; el público aplaudió sus chistes y equívocos, y la señorita Buzón y el señor Fernández contribuyeron no poco al buen éxito de la obra” 174 . La guerra de África, iniciada en los últimos meses de 1859, supuso en España el estreno de muchos títulos para la escena de lo que Marie Salgues denomina “teatro de actualidad militar o teatro patriótico”, cuyo tema “es, una y otra vez, la patria en peligro, la conflagración inmediata” 175 . La misma autora añade además que “las obras de teatro militar deben considerarse un bien de consumo cultural como cualquier otro, y su proliferación parece traducir un gran éxito” 176 . Este acontecimiento militar facilitó a Gutiérrez de Alba un contexto adecuado para llevar a los escenarios dos nuevos títulos. Así, el 8 de febrero de 1860, estrenaría en el Teatro del Circo de Madrid Un recluta en Tetuán, juguete cómico en un acto y en verso, “que fue grandemente aplaudido, haciéndose repetir la lectura de la carta dirigida al quinto Juan Simplón por su madre. El público salió en extremo complacido” 177 . Sin embargo, Juan de la Rosa González, crítico de La Iberia, mantiene un punto de vista bastante distinto de esta obra como de otras de temática similar que se representaban en esos días en los escenarios madrileños: En épocas como esta en que todo es expansión, debe haber tolerancia, concediendo completa amnistía a los improvisadores dramáticos que, llevados sin duda del mejor deseo, han hecho cuanto ha estado de su parte para contribuir a la universal alegría. Cierto es que ni en La toma de Tetuán, ni en Un recluta en Tetuán, ni en Escenas del campamento, ni en Tetuán por España, se refleja ese fuego patrio que da calor y vida aun a las más desaliñadas concepciones del entendimiento; pero esto no prueba en sus autores falta de entusiasmo, sino pura y simplemente ineptitud para darle forma. Una cosa hemos observado en todos estos apropósitos que nos ha gustado mucho, y es que empezando por los actores, siguiendo por los bailarines y concluyendo por los comparsas, todos saben llevar con un aire verdaderamente militar, el ya glorioso uniforme de nuestros 174 El Fénix (Madrid), 31-octubre-1857, p. 4. 175 SALGUES, Marie. Teatro patriótico y nacionalismo en España: 1859-1900, Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2010, p. 11. 176 SALGUES, Marie. Ob. cit., p. 23. 177 El Reino (Madrid), 10-febrero-1860, p. 3. 86 soldados. España es una nación eminentemente guerrera, pudiendo decirse que nacen en ella los soldados hechos y dispuestos para el combate y la fatiga 178 . A pesar de todo, Un recluta en Tetuán siguió representándose con un claro objetivo de exaltación patriótica y aprovechando al mismo tiempo la coyuntura para aumentar la recaudación en taquilla. Así se refleja claramente en el siguiente anuncio en La España de una función extraordinaria: El sábado se verificará en el teatro del Circo una función extraordinaria, que estará sin duda muy concurrida. La sociedad de autores de dicho teatro invitará a los generales del ejército de África para que favorezcan esa función con su presencia, y regalará los billetes correspondientes o uno de los anfiteatros para que se distribuyan entre los soldados. Se pondrá en escena las comedias El corazón de un soldado y Un recluta en Tetuán, y en los intermedios se leerán poemas alusivos, escritos por los más distinguidos autores. Creemos que habrá un lleno completo 179 . La obra tuvo una primera edición este mismo año en Madrid, a cargo de la Imprenta de D. Anselmo Santa Coloma; posteriormente, en 1866, conocería una segunda también en Madrid, en la Imprenta de José Rodríguez. Después de tres días consecutivos en escena, el escritor estrenó el 11 de febrero en el mismo teatro Vanidad y pobreza, comedia en tres actos y en verso, a beneficio del primer actor Antonio Capo, “cuyos productos destina el beneficiado a los heridos de la guerra de África […] y cantará la señora Ramos, primera tiple del Teatro Real” 180 . La crítica fue también bastante adversa: Vanidad y pobreza es una de esas comedias que cuesta trabajo analizar. El pensamiento es bueno, pero la forma dramática es vulgar, y el diálogo descuidado y pobre. A pesar de esto, y de los numerosos murmullos, algunos espectadores de las galerías llamaron al autor, y el autor se presentó. Así, pues, siguiendo la costumbre de este teatro, no extrañaremos que aparezcan hoy los carteles diciendo: “La extraordinariamente aplaudida comedia, etc.”. Con menos motivo casi, se ha hecho otras veces. La ejecución fue mala. El Sr. Capo, sobre todo, estuvo desgraciadísimo en el tercer acto. Su tono quejumbroso y lastimero se hacía insoportable. Le aconsejamos a tiempo que huya de esta clase de trabajo, para el que no se presta sus facultades de actor. 178 La Iberia (Madrid), 19-febrero-1860, p. 3. 179 La España (Madrid), 11-mayo-1860, p. 4. 180 La España (Madrid), 4-febrero-1860, p. 4. 87 La señorita Ramos fue muy aplaudida en el aria de La Traviata y en la canción andaluza La Cantinera, que se vio obligada a repetir 181 . No menos dura fue la opinión realizada por Juan de la Rosa González, crítico de La Iberia: Esta comedia, fruto de la laboriosidad de un autor modesto, no tiene nada que la haga aceptable a nuestros ojos, a no ser el pensamiento sobre el que está basada: pensamiento que consiste en presentar la caridad y la honradez, triunfando de las sugestiones del orgullo, de la mala fe y del lujo. […] Todos los caracteres son triviales, y el argumento, desenvuelto con poca novedad y escaso ingenio, tiene todos los síntomas de una vulgaridad lastimosa. El señor Capo, que interpretó el carácter del protagonista, estuvo verdaderamente fatal, contribuyendo al desencanto de la obra. El señor Capo carece completamente de sentimiento y no debe, por lo tanto, aspirar a salirse de su modesta esfera 182 . El pensamiento que refiere el crítico de La Iberia se basa en el asunto que trata la obra: los intereses cruzados en la boda de Eduardo, sobrino de un noble arruinado, que ansía la fortuna de Isabel, sobrina del indiano tío Miguel, que está deslumbrada por la posición social de aquel. El dilema de los intereses distintos que mueve a cada uno de los jóvenes se refleja claramente en el siguiente fragmento del acto II, en palabras del tío Miguel, el protagonista, encarnado por Capo: No ambicionéis, hijos míos, este lujo, este boato. Los bienes de la fortuna, del hombre tan codiciados, son casi siempre el origen de los mayores quebrantos. Dios los bienes y los males de este mundo ha compensado. Al rico ha dado temores, inquietudes, sobresaltos que de sus propias riquezas lo convierten en esclavo, 181 La Discusión (Madrid), 12-febrero-1860, p. 4. 182 La Iberia (Madrid), 19-febrero-1860, p. 3. 88 y hacen de su amarga vida un suplicio continuado. Más venturoso es el pobre, viviendo de su trabajo, que el que en la opulencia estéril su corazón va secando. Rara vez quien tiene mucho se acuerda del desgraciado, rara vez duerme tranquilo, rara vez brota en sus labios esa sonrisa dichosa del que vive sin cuidados 183 . La comedia Vanidad y pobreza fue publicada en Madrid, en este mismo año de 1860, por la Imprenta de José Rodríguez, y hay que destacar la dedicatoria que Gutiérrez de Alba hace a su esposa, Matilde Pérez de Marube, a cuya personalidad nos referiremos en un apartado posterior de esta etapa madrileña. Un nuevo estreno tuvo lugar el 24 de octubre de 1861, en el Teatro de Novedades de Madrid, con El hijo de la caridad, drama en tres actos y en verso, publicado este mismo año por la Imprenta de José Rodríguez. La representó a lo largo de cuatro días y obtuvo una acogida discreta: Con escasa concurrencia y mediano éxito se estrenó anoche en este coliseo el drama en tres actos del señor Gutiérrez de Alba titulado El hijo de la caridad, en cuya ejecución tomaron parte las señoras Rodríguez, Guanter y Segarra, y los señores Alba, Córcoles, Bermonet, Iroba y otros, que interpretaron regularmente sus respectivos papeles. Al final llamó el público al autor al palco escénico 184 . A comienzos de 1862, la entrada de las tropas españolas en la ciudad mejicana de Veracruz, bajo el mando del general Prim, ofrece otra vez a Gutiérrez de Alba un tema de candente actualidad política para un nuevo título de lo que anteriormente hemos denominado “teatro patriótico”. El 31 de enero sube a los escenarios en el Teatro de Novedades Los españoles en Méjico, drama en tres actos y en verso, obteniendo un 183 Vanidad y pobreza, Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1860, pp. 39-40. 184 El Clamor Público (Madrid), 25-octubre-1861, p. 3. 89 regular resultado y llamando la atención la ausencia del autor, que, al parecer, se encontraba en su domicilio de Carabanchel, sin aclararse el motivo: El drama en tres actos, original de D. José Gutiérrez de Alba, Los españoles en Méjico, estrenado anoche en el Teatro de Novedades, tuvo un regular éxito. El autor fue llamado a la escena al terminar el acto segundo y después de la representación, pero no se presentó porque se dijo estaba en Carabanchel. La decoración que representa a Veracruz y el castillo de San Juan de Ulúa es muy linda. El drama está bien versificado, pero carece de interés. El teatro estaba lleno 185 . En esta misma línea abunda el crítico de La Iberia: Anoche se estrenó en este teatro con buen éxito el drama en tres actos y en verso del señor Gutiérrez de Alba, titulado Los españoles en Méjico. El público llamó al autor que no se presentó en la escena por no encontrarse en el teatro, según se nos dijo. El drama es muy a propósito para el teatro de Novedades, y abunda en buenos versos. Lástima es que a su conclusión no se hubiesen presentado algunos soldados para completar el aparato, pues aunque la vista de Veracruz es de buen efecto, concluye el acto de una manera algo fría. En la ejecución estuvieron acertados la María Rodríguez y los señores Cortés e Iroba. Bermonet no sabía su papel 186 . El drama Los españoles en Méjico se publicó en Madrid, en 1862, por la Imprenta de José Rodríguez. Durante la semana que se representó en el Teatro de Novedades compartió el escenario los cuatro últimos días con el título que escribió Gutiérrez de Alba con motivo de la guerra de África, el juguete cómico Un recluta en Tetuán, estrenado dos años antes en el Teatro del Circo. Asimismo, en estos años se produjeron otros de menor importancia, lo cual se refleja tanto en los pocos días que permanecieron en escena como en el escaso o nulo eco que tuvieron en las reseñas críticas de los distintos periódicos madrileños. Este es el caso de las siguientes obras: ― La roca encantada, melodrama en cuatro actos en prosa y en verso, estrenada en el Teatro del Drama y Lírico Español el 8 de octubre de 1849, aunque la única edición 185 La Época (Madrid), 1-febrero-1862, p. 3. 186 La Iberia (Madrid), 1-febrero-1862, p. 4. 96 En el padrón de habitantes de Madrid del año siguiente, realizado con fecha 20 de noviembre de 1863, la hoja correspondiente a esta vivienda se encuentra sin datos 198 , lo que confirma que, después de la publicación del Romancero español contemporáneo, volvieron de nuevo a Carabanchel. No hay más referencias del escritor sobre Matilde Pérez de Marube hasta que inicie, en 1870, la elaboración del libro de viajes Impresiones de un viaje a América. 8. Ediciones del Romancero español contemporáneo En la segunda mitad del siglo XIX, una de las influencias más claras y notorias del romanticismo es la persistencia de la poesía legendaria. En palabras de José María de Cossío: “Romances, leyendas, tradiciones, siguen dando materia a los poetas para un género narrativo del que habían dado el modelo los románticos, y, en este caso y concretamente, los dioses mayores del movimiento, especialmente el Duque de Rivas y Zorrilla” 199 . Pero matiza Cossío al respecto lo siguiente: Los románticos pretendían sin duda cantar las glorias de la patria, y este propósito lo manifiestan reiteradamente. Los poetas posteriores tienen una intención que pudiéramos llamar sin inexactitud, pedagógica: no es solo el entusiasmo comunicable lo que les guía, sino la instrucción y enseñanza de nuestra historia y de lo más escogido de nuestro pasado. Así se publican romanceros perfectamente planeados, bien monográficos o bien alcanzando más amplio horizonte histórico. Se desdeñan las fuentes que no tengan garantía de autenticidad y, a veces, se pone simplemente en verso tal trozo o cual pasaje de una historia autorizada. Cierto es que ese era el procedimiento corriente en nuestro romancero, pero el punto de interés por la enseñanza propiamente dicha no sé si existía en él, y estoy seguro que para nada pensaban en ella nuestro poetas románticos 200 . Dentro de este contexto, en 1863 José María Gutiérrez de Alba afronta el reto de publicar un Romancero español contemporáneo, a cargo del Establecimiento Tipográfico de Gregorio Estrada. En un primer momento se lleva a cabo una edición de lujo por entregas que se anunció convenientemente en los diarios. Se trataba de un 198 AVM, Estadística, 4-315-1, sin foliar. 199 COSSÍO, José María de. Cincuenta años de poesía española (1850-1900), ob. cit., p. 117. 200 Ibídem, pp. 117-118. 97 proyecto ambicioso que originó cierta expectación, pues, antes de la primera entrega, ya se podía leer en El Contemporáneo lo siguiente: Hemos recibido el prospecto del Romancero español contemporáneo, que va a dar a luz el señor Gutiérrez de Alba, y aunque pensamos hacer un examen más detenido de esta publicación conforme conozcamos algunas de sus entregas, creemos poderle anticipar la enhorabuena a su editor, tanto por el acertado plan de la obra, como por la exquisita diligencia con que se ocupa en reunir en un libro la flor de los modernos ingenios españoles. Pero si digna de elogio nos parece la idea del señor Gutiérrez de Alba considerándola simplemente como empresa literaria, todavía la encontramos muy superior, atendido el laudable y más trascendental objeto que se propone. Arrancar de manos del pueblo esos desatinados partos de una musa pedestre y desvergonzada, en los que a vuelta de algún que otro rasgo feliz, solo se encuentran disparates y máximas peligrosas, para sustituirlos con obras de ingenios cultos y de moral más sana, es una empresa bastante difícil, pero que merece la pena de ser acometida. No sabemos hasta qué punto los autores que han secundado este pensamiento habrán tenido en cuenta las verdaderas condiciones de este género de poesías, cuya tradición comenzaba a desvirtuarse y como a ser tenida en menos por los poetas líricos contemporáneos. A nuestro juicio no debe perderse nunca de vista que la naturalidad en la frase, y la claridad en los conceptos, y la llaneza en el estilo, son las condiciones indispensables para que estas obras lleguen a ser verdaderamente populares, y leídas por los que, vulgarmente suele decirse, no entienden de retóricas 201 . Según comentamos antes, por esta fecha Gutiérrez de Alba había mudado provisionalmente su domicilio desde Carabanchel a Madrid, a calle de la Infantas número 32, tercero derecha. En el oficio de remisión del prospecto arriba mencionado a los directores de los distintos diarios madrileños figuraba esta nueva casa particular. Ejemplares impresos de dicho oficio que le habrían sobrado fueron utilizados por el autor en uno de los manuscritos de la revista teatral política Revista de un muerto. Juicio del año 1865 202 . La obra Romancero español contemporáneo está dedicada al entonces Príncipe de Asturias, después rey Alfonso XII, y Gutiérrez de Alba dice lo siguiente: “Al dar a luz el Romancero español contemporáneo, creemos satisfacer una necesidad moral y social de nuestra época, dando a la literatura popular, casi abandonada hasta hoy, la vida 201 El Contemporáneo (Madrid), 1-febrero-1863, pp. 3-4. 202 Biblioteca Nacional, Mss. 15824, fols. 17v, 18v y 19v. 98 y la importancia que debe tener por su poderosa influencia en nuestras costumbres” 203 . No es la primera vez que el escritor alcalareño había dedicado una obra a la Casa Real española, ya que, en 1854, publicó en Sevilla, a cargo de la Librería y Litografía de Don Carlos Santigosa, La estrella de Iberia. Loa que ha de representarse en celebración del feliz alumbramiento de S.M. la reina Doña Isabel II. Debajo de la dedicatoria al Príncipe de Asturias aparece un oficio de la Mayordomía Mayor de S.M. la Reina dirigido a Gutiérrez de Alba indicando que “se ha dignado acoger con particular benevolencia la publicación del Romancero español contemporáneo”. Además se dice que S.M. se complace en asociar el nombre del príncipe “a todos los esfuerzos intelectuales que propenden a difundir en la generalidad del pueblo el gusto de la buena literatura, espejo y guía de las glorias nacionales”. El tomo de lujo que reúne las distintas entregas contiene un total de veintisiete romances, entre los que Gutiérrez de Alba incluye dos suyos: uno primero como prólogo titulado “Introducción. A los poetas españoles” y “El poder de la amistad. Romance de un episodio de la guerra de África”. En la portada indica Tomo 1º, ya que con el material reunido tenía previsto conformar dos tomos más en un principio, algo que no se realizó. Como señala Cossío: “El volumen, gran papel y clarísima tipografía, aún romántica, lleva al final una lista de suscriptores, copiosa, pero por lo visto, insuficiente para los proyectos del colector” 204 . La relación completa de poetas incluidos en este Tomo 1º, cada uno con un romance salvo alguna excepción, es la siguiente: José María Gutiérrez de Alba (introducción), Juan Eugenio Hartzenbusch, Duque de Rivas, Manuel Bretón de los Herreros, José Amador de los Ríos, Luis Rivera, Concepción Arenal, Nicolás Díaz Benjumea (dos romances), Fernando Martínez Pedrosa, José María Gutiérrez de Alba, Juan José Cervino, Adolfo de Castro, Ángela Grassi, Julio Monreal, Domingo Doncel y Ordaz, Eduardo Zamora, Francisco de Paula Madrazo, María del Pilar Sinués de Marco, Luis del Palacio, Manuel Ortiz de Pinedo, Rafael García Santisteban, Antonio Auset, Juan José Bueno, Luis Mariano de Larra, Emilio Mozo de Rosales y Narciso Campillo. Para llevar a cabo esta obra recopilatoria Gutiérrez de Alba escribió a cada uno de los autores solicitándole un texto. A modo de ejemplo podemos decir que se conservan en la Biblioteca Nacional cinco cartas dirigidas a Narciso Campillo en 1863 203 Romancero español contemporáneo, tomo 1º, Madrid, Establecimiento Tipográfico de Gregorio Estrada, 1863, p. 5 (edición de lujo). 204 COSSÍO, José María de. Ob. cit., p. 134. 99 en relación a dicho asunto con las siguientes fechas: 3 de marzo, 10 de marzo, 1 de junio, 5 de julio y 17 de diciembre 205 . Igualmente existen dos cartas enviadas a José Lamarque de Novoa en el mismo año en donde se alude a la contribución de su mujer, Antonia Díaz, con las fechas siguientes: 10 de octubre y 17 de diciembre 206 . En cuanto a la temática que tratan los distintos romances, apunta lo siguiente Enrique Baltanás: Algunos son romances históricos o legendarios (Duque de Rivas, Campillo…), otros satíricos o costumbristas (Bretón de los Herreros), pero la mayoría son poemas de circunstancias –compuestos para actos más o menos oficiales de reparto de premios– o moralizaciones bien intencionadas que pretenden ensalzar la virtud y denostar el vicio, lastradas de sentimentalismo barato. Sin embargo, algunos de los participantes conocían la pervivencia de los romances tradicionales. Tal es el caso de D. José Amador de los Ríos, que los había recogido en Asturias por los años cincuenta 207 . Quizá ante el bajo nivel de venta de ejemplares, se cambia después la portada para encuadernar las entregas ya impresas y se modifica el título por Flor selecta del romancero español contemporáneo. Además, el escritor alcalareño logró dos apoyos importantes a fin de difundir más la colección e incrementar las ventas. En primer lugar una comunicación, con fecha de 15 de abril de 1863, dirigida a José María Gutiérrez de Alba por parte de la Sociedad Económica Matritense: Aprobado por nuestra Sociedad en junta de 11 del actual el informe emitido por la comisión encargada de dar su dictamen acerca del ROMANCERO ESPAÑOL CONTEMPORÁNEO, que con tanto acierto dirige V.S., le acordó un voto de gracias por el feliz y moralizador pensamiento que preside a su publicación, y que se recomiende eficazmente al Gobierno de S.M. y a las Sociedades Económicas del Reino, a fin de que, propagado entre el pueblo, pueda producir los buenos resultados que indudablemente está llamado a conseguir 208 . 205 BN, Mss. 20286/8. 206 PALENQUE, Marta y ROMÁN GUTIÉRREZ, Isabel. El silencio será nuestra poesía: Antonia Díaz de Lamarque, una escritora sevillana del ochocientos, Sevilla, Ayuntamiento de Sevilla-Instituto de la Cultura y las Artes (ICAS), 2007, pp. 162 y 164. 207 BALTANÁS, Enrique. “El ciego que guía al ciego: José María Gutiérrez de Alba y los intentos de sustitución del romancero en el siglo XIX. El Romancero Español Contemporáneo (1863)”, en Actas del Simposio Nacional "Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba", Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998, pp. 135. 208 Flor selecta del romancero español contemporáneo, Madrid, Tipografía de Gregorio Estrada, 1863, p. 3. 100 En la página cinco de esta nueva edición de 1863 aparece el segundo apoyo logrado a la publicación de este romancero. Se trata de una Real Orden del Ministerio de la Gobernación, con fecha de 21 de abril de 1863, dirigida a los gobernadores civiles, en la que, además de ensalzar el proyecto, recomendaba a las distintas administraciones la adquisición de ejemplares: Uno de los mayores beneficios que pueden dispensarse a las clases menos acomodadas de la sociedad es poner a su vista nobles ejemplos de virtud, de valor y de patriotismo, vulgarizando, por decirlo así, los hechos más dignos de imitación y las saludables máximas de una sana moral, que son los fundamentos más sólidos en que puede apoyarse la educación del pueblo, para elevar su inteligencia, ilustrar su razón y morigerar sus costumbres. El ROMANCERO ESPAÑOL CONTEMPORÁNEO, publicado en Madrid por D. José María Gutiérrez de Alba, tiene esa noble tendencia, y viene a satisfacer una verdadera necesidad social, cuyo remedio reclama nuestra cultura, y a influir poderosamente en las costumbres del pueblo, proporcionándole en una amena y agradable forma lecciones utilísimas y que guiarán hacia el bien sus aspiraciones, sus creencias y sus instintos. Bajo este aspecto considerada, la publicación es de una importancia innegable; pero es mucho mayor todavía si se atiende a que por su forma está llamada a destruir en un breve periodo esas leyendas de crímenes y obscenidades que por largo tiempo han nutrido la inteligencia popular. Solícita S.M. la Reina (Q.D.G.) en la protección de los intereses morales de sus pueblos, y deseando que tan útil publicación dé los resultados que de su índole debe esperarse, se ha servido mandar que se recomiende a V.S. eficazmente la adquisición del ROMANCERO ESPAÑOL CONTEMPORÁNEO, y que promueva V.S. con el mayor celo su propagación por cuantos medios estén a su alcance, recomendándolo a su vez con el mismo objetivo a todos los Ayuntamientos de esa provincia, Diputaciones provinciales y demás corporaciones que dependan de su autoridad, siéndoles de abono en sus respectivas cuentas las cantidades que voluntariamente destinen a su adquisición 209 . Ante las dificultades económicas para seguir con el proyecto en el formato inicial descrito anteriormente, Gutiérrez de Alba y Gregorio Estrada inician en este mismo año de 1863 otra edición del Romancero español contemporáneo de características más modestas de impresión y encuadernación, cuya última entrega se produce el 15 de julio de 1864: “Ha terminado el tomo primero del Romancero español contemporáneo, que dirigía don José María Gutiérrez de Alba, escrito por nuestros primeros, segundos, terceros, cuartos y quintos poetas” 210 . Se mantiene en la portada la indicación Tomo 1º, con la intención de culminar el proyecto previsto y se incluyen 209 Flor selecta del romancero español contemporáneo, ob. cit., p. 5. 210 La Iberia (España), 15-julio-1864, p. 3. 101 veinte poetas más no recogidos en las dos anteriores ediciones. La relación de los nuevos poetas es la siguiente: Mariano Carreras y González, Emilia Mijares de Real, José Lamarque de Novoa, Francisco Rodríguez Zapata, Josefa Estévez de García del Canto, José Fernández Espino, Manuel Eulate, Demetrio de los Ríos, José Blanxart y Camps, Manuel Fernández y González, José Hospitaler, Ventura Ruiz de Aguilera, Eusebio Martínez de Velasco, Antonia Díaz de Lamarque, Eduardo Bustillo, Antonio Arnao, Vicente Barrantes, Antonio Santiago Somoza, Antonio Alcalde Valladares y Joaquín Torres y Benedicto. Además, en esta segunda edición, repiten con otro romance los cuatro poetas siguientes: Nicolás Díaz Benjumea, Adolfo de Castro, Rafael García Santisteban y Fernando Martínez Pedrosa. En 1878, durante la estancia de Gutiérrez de Alba en Colombia, el tipógrafo madrileño Gregorio Estrada comenzó a publicar dentro de su Biblioteca Enciclopédica Popular Ilustrada, en la sección 6ª, que tenía la consideración de “recreativa”, un nuevo romancero que llamó Novísimo romancero español. Estaba dedicado a la Sociedad Económica Matritense, “legítima representante de los intereses morales y materiales del país”. En palabras de José María de Cossío: “Formaban el romancero una colección de romances de muy vario carácter, extensión y mérito de autores contemporáneos que encabezaba, como dando sentido y unidad a la colección, el eco nacional de Ruiz Aguilera, La patria” 211 . En este año de 1878 aparecieron los dos primeros tomos y uno tercero en 1879, interrumpiéndose la publicación de manera brusca sin ningún tipo de explicaciones. Siete años después, en 1886, se reanuda de nuevo con el nombre de Romancero español contemporáneo. Se trataba en realidad de una nueva edición aumentada del romancero que publicó Gregorio Estrada con Gutiérrez de Alba en 1863. En el tomo IV el escritor alcalareño escribe un prólogo en el que justifica el fracaso del proyecto inicial y explica las aspiraciones de esta nueva edición: Pero todo fracasó por falta de protección eficaz y de verdadero estímulo, y el romance desmoralizador que canta las proezas del bandolero y del asesino o el prodigio ridículo y absurdo atribuido a una imagen, han seguido ejerciendo su influjo letal en la inteligencia y en los sentimientos de las clases desheredadas. Si el gobierno y las personas interesadas en la educación e instrucción popular hubieran ayudado un poco nuestras buenas intenciones, el éxito habría sido de grandes y fecundas 211 COSSÍO, José María de. Ob. cit., p. 133. 102 consecuencias. Por desgracia, el asunto no era político, y por consiguiente no supieron o no quisieron darle su verdadera importancia. Al reproducir hoy en esta BIBLIOTECA los romances publicados entonces y otros muchos que quedaron inéditos, solo aspiramos a dejar consignados en ella nuestros esfuerzos por hacer un bien a las clases más necesitadas de moralidad e instrucción, confiando la tarea de proseguir nuestra comenzada obra a los que en mejores tiempos puedan terminarla con mejor fortuna 212 . Además del tomo IV, aparecido en 1886, se publicó también en este mismo año el tomo V, saliendo por último el tomo VI en 1887. En estos tres volúmenes se incluyeron la totalidad de los romances impresos en las dos ediciones de lujo de 1863 y algunos de los incluidos en la otra edición de este mismo año, ya que algunos autores fueron suprimidos, otros aparecen con un nuevo romance y se dio entrada a escritores nuevos. Los nombres que no figuran en estos tres volúmenes son: José Fernández Espino, Manuel Eulate, Manuel Fernández y González, José Hospitaler, Ventura Ruiz Aguilera, Eusebio Martínez de Velasco, Antonia Díaz de Lamarque, Rafael García Santisteban, Eduardo Bustillo, Antonio Arnao, Vicente Barrantes, Antonio Santiago Somoza, Antonio Alcalde Valladares y Fernando Martínez Pedrosa. El criterio de ordenación que se sigue en los tres tomos es el de alternar un escritor de las ediciones de 1863 con otro nuevo. Los nuevos autores incluidos son los siguientes: Adolfo Llanos y Alcaraz, Emilio Lon, Eusebio Blasco, J. M. de Arrambide, Maximino Carrillo de Albornoz, Carlos Frontaura, Mariano Capdepón, Jorge Florit de Roldán, G. Benito y González, Antonio García del Canto, Gaspar Bono Serrano, Trinidad de Rojas y Rojas, Francisco Pelayo Briz, Carlos Mestre y Marzal, Antonio Vinageras y Juan de la Puerta Vizcaíno. En el tomo VI Gutiérrez de Alba incluye un nuevo romance suyo con el título “Colón en La Rábida”. 9. Creación de la revista teatral política: 1864 y 1865 Durante todo el siglo XIX hubo una gran producción de teatro político, “en la que tienen un peso decisivo los acontecimientos del día, y sus autores buscan la eficacia 212 GUTIÉRREZ DE ALBA, José María. “Prólogo”, en Romancero español contemporáneo, tomo IV, Biblioteca Enciclopédica Popular Ilustrada, Madrid, Establecimiento Tipográfico de Gregorio Estrada, 1886, p. 9. 103 inmediata, despreocupándose de otros aspectos” 213 . A mitad de siglo, bajo el reinado de Isabel II, las contradicciones sobre las que reposaba el sistema moderado fueron haciéndose más evidentes e insostenibles, teniendo su reflejo inmediato en el teatro: El teatro fue mostrando un carácter más crítico que no pudo ser contenido sino con un endurecimiento progresivo del sistema represivo, cuyos esfuerzos resultaban cada vez más inútiles. Aunque buen número de piezas presentadas a censura no eran aprobadas o lo eran con cortes importantes, no por ello el teatro dejaba de ser un pulso social, de modo que un cantable, una morcilla o determinada actitud de un actor provocaban la consiguiente alteración del orden público y la intervención de las autoridades 214 . Paralelamente se produjo un apoyo gubernamental importante para el teatro con la inauguración del Teatro Español en 1849, el Teatro Real en 1850 y el de la Zarzuela en 1856. Como señala Armando de María y Campos: “El teatro lírico español –ópera, zarzuela grande y en un acto‒ disfrutaba a mitad del siglo XIX de una de sus mejores épocas. Excelentes libretistas, mejores compositores, acaparaban las temporadas, y costaba inmenso trabajo ganarles la pelea” 215 . Sin embargo, nuevos géneros trataban de encauzar el creciente teatro de crítica política. José María Gutiérrez de Alba, autor conocido sobre todo por su drama andaluz Diego Corrientes o el bandido generoso, no pasaba por su mejor momento después del fracaso de su Romancero español contemporáneo y se le ocurrió intentar una nueva expresión teatral. De esta manera transcribe su génesis Luis Montoto, a partir del testimonio directo del propio escritor alcalareño, fruto de una larga conversación mantenida con él en los últimos años de su vida: –Una mañana de enero de 1865 –comenzó diciendo– solo y pensativo, bajaba yo por la cuesta que va desde la Puerta de Toledo al puente del mismo nombre, camino de Carabanchel 216 . El suelo estaba cubierto con una densa capa de nieve, que, helada en la superficie durante la noche anterior, crujía bajo los pies, como si se pisara sobre menudos cristales. Había yo leído el 213 RUBIO JIMÉNEZ, Jesús. “El teatro político durante el reinado de Isabel II y el Sexenio revolucionario”, en Historia de la literatura española. Siglo XIX (I), Guillermo Carnero (coord.), Madrid, Espasa Calpe, 1996, p. 409 (tomo 8 de Historia de la literatura española, Víctor García de la Concha, dir.). 214 RUBIO JIMÉNEZ, Jesús. Ob. cit., pp. 411-412. 215 MARÍA Y CAMPOS, Armando. “Memoria del autor que inició el género revisteril”, en Un ensayo general sobre el Teatro Español Contemporáneo visto desde México (Cotejo del de hace 5 lustros con el actual), México, Stylo, 1948, p. 315. 216 Gutiérrez de Alba y su esposa Matilde vivían de nuevo en Carabanchel, después del breve periodo de permanencia en Madrid en calle de las Infantas. 104 día anterior en los periódicos de París el éxito de una revista cómica estrenada en uno de sus teatros, no recuerdo cual, y los elogios al decorado, el vestuario y el atrezzo, todo de gran novedad. ¿Por qué no hemos de escribir nosotros revistas –me pregunté– cuando aquí hay tantas faltas que corregir, tantos vicios que ridiculizar, tantas cosas que enaltecer y tantas otras que sacar a la vergüenza? Y desde Madrid a Carabanchel concebí el plan de mi revista 1864 y 1865, primera obra de este género representada en España. […] –A las cinco de aquella misma tarde la tenía ya concluida 217 . En este fragmento sobre la génesis de la primera revista teatral estrenada en España podemos observar dos características básicas de la misma: la influencia francesa y el uso del término “revista” como subgénero teatral. Respecto a la influencia francesa, es fácil de entenderlo en el caso de Gutiérrez de Alba, que había pasado unos meses en la capital del Sena para evitar la condena con motivo de los sucesos acontecidos en Alcalá de Guadaíra a finales de 1855. Además esta influencia del teatro francés no supone tampoco ninguna novedad, ya que fue una constante en el teatro lírico español a lo largo del siglo XIX. Respecto a los autores que cultivaban este género teatral bajo influencia francesa señala Mª Pilar Espín lo siguiente: En un intento de contextualizar el momento cultural en el que se desarrolló la tarea de traductores-adaptadores de nuestros dramaturgos líricos de mediados del siglo XIX, es relevante destacar el hecho de que estos eran los mismos autores dramáticos que estrenaban comedias, melodramas, vodeviles o dramas declamados, sin música, en los distintos teatros de la corte. No había, entonces, una distinción entre dramaturgos y libretistas, fenómeno posterior, y esto será determinante en cuanto a la adaptación o la traducción escénica de obras dramático-líricas 218 . Respecto al término “revista”, así lo definía José Yxart a los treinta años del estreno de la primera obra de este género: La revista no es más que una serie de escenas sin ilación visible, el desfile de diversos panoramas sin carácter de continuidad y analogía, el paso de varios acontecimientos personificados en algunas figuras o simplemente recordados. El autor, lejos de verse sometido a ningún plan de conjunto, tiene, por el contrario por primera ley de su obra, la más absoluta libertad, la fantasía y el capricho. En unos tres cuartos de hora, todo lo más, ha de pasar revista a 217 MONTOTO Y RAUTENSTRAUCH, Luis. “El que nos trajo las gallinas”, en De re literaria: anécdotas, críticas, artículos, etc., Sevilla, Librería de San José, 1909, pp. 58-59. 218 ESPÍN TEMPLADO, Mª Pilar. “Inspiración y originalidad en los dramaturgos de nuestro teatro lírico respecto al teatro francés”, en La escena española en el umbral de la modernidad. Estudios sobre el teatro del siglo XIX, Valencia, Tirant Humanidades, 2011, pp. 41-42. 105 sucesos que no tienen la menor conexión entre sí, presentarlos por su lado picaresco o satírico y retirarlos pronto. Es un exhibidor de linterna mágica, más en grande. En lugar de cristales, dispone de hombres y decoraciones, y en vez de una caja de unos cuantos centímetros, tiene la de un escenario y su vasto foco, para sus movibles y transitorios cuadros disolventes. La revista, en su forma más común, esto es la del año, la de los sucesos ocurridos en los doce meses anteriores, vino aquí de Francia, como todas esas nuevas combinaciones teatrales 219 . De una manera más concisa explica Armando María y Campos las características de este nuevo género dramático: “Había que intentar un teatro alegre, desenfadado y pintoresco, que caricaturizara un poco la vida cotidiana y vulgar, que llevara a la escena lo que pasaba en la calle, que no pretendiera otra cosa que distraer, divertir. No tenía que ser ni zarzuela, ni sainete; había de ser algo que pasara revista a los sucesos del momento y de la calle” 220 . Por otro lado, Augusto Martínez Olmedilla define el nuevo género destacando más su contenido político y musical: La generación actual desconoce aquella modalidad escénica, que no debe confundirse con las que hoy se llaman “revistas”, mera exhibición de mujeres más o menos desnudas y “trucos” más o menos sensacionales. La revista que pudiéramos llamar clásica era algo así como un periódico escenificado, con alusiones políticas, sátira social, comentarios a la actualidad y, desde luego, música, mucha música, pimpante y pegadiza, de la que el público puede salir tarareando desde la primera audición 221 . Por último, Jesús Rubio Jiménez cree que Gutiérrez de Alba, con la creación de la revista teatral política, cataliza: […] las posibilidades y limitaciones del nuevo género tanto teatral como ideológicamente, puesto que al pretender pasar revista al año que acaba o de acontecimientos relevantes en cada ocasión, se encontraba su autor con que tenía que dar cuenta de sucesos conflictivos y turbulentos, ya que turbulentos y conflictivos eran los tiempos, por más que los sucesivos gobiernos, cada vez más autoritarios, pretendieran ocultarlo 222 . 219 YXART, José. El arte escénico en España, ob. cit., vol. II, pp. 156-157. 220 MARÍA Y CAMPOS, Armando. Ob. cit., pp. 315-316. 221 MARTÍNEZ OLMEDILLA, Augusto. Los teatros de Madrid: anecdotario de la farándula madrileña, Madrid, 1947, p. 68. 222 RUBIO JIMÉNEZ, Jesús. “José Gutiérrez de Alba y los inicios de la revista política en el teatro”, Crítica Hispánica, vol. XVI, núm. 1, 1994, p. 120. 112 Ayer, antes de conocer el éxito de este juguete, me apresuré a consignar mi gratitud a los artistas que en él han tomado parte, encargándose, por deferencia, de papeles en lo general inferiores a su categoría, y dando en ello una prueba más de modestia, cualidad inseparable del talento. Hoy, con el alma llena de gozo al ver la exclusiva bondad con que el público ha recibido mi humilde trabajo, cúmpleme declarar que una gran parte del triunfo lo debo a mi querido amigo el Sr. D. Emilio Arrieta y a sus apreciables discípulos 238 . Hoy en día nadie duda ya que José María Gutiérrez de Alba fue el introductor en España del género de la revista teatral política. Aparte de los estudios de Jesús Rubio Jiménez, que pueden considerarse como los primeros en tratar con profundidad la novedosa aportación del escritor alcalareño a la historia de la literatura española, otras aportaciones de destacados estudiosos del género así lo han corroborado. Tal es el caso de Augusto Martínez Olmedilla, Nancy Jane Hartley Membrez, Mª Pilar Espín Templado, Eduardo Huertas Vázquez y, más recientemente, Juan José Montijano Ruiz 239 . Además, Gutiérrez de Alba marcó desde un principio la diferencia entre la revista francesa y la española. Como señala Eduardo Huertas basándose en la teoría de José Yxart: Las revistas francesas son consideradas cultas porque el público francés es culto, inquieto e interesado. Mientras que las revistas españolas son más vulgares, porque así es el público español, culturalmente desinteresado e indolente. Forzosamente, pues, la revista española tiene que ser de menor nivel y mucho más modesta. Veámoslo. Las revistas francesas hablan al público francés de todo lo que, en el año, se revelaba interesante y significativo en el orden filosófico, literario y artístico. Y lo hacen con una técnica tan selectiva y con unos recursos dramáticos tan elegantes, en su claridad, ligereza y picantía, que nadie “nadie diría que se dirigiesen a un público de vaudeville, y que aquellas lleguen a ser relativamente populares” ─asevera José Yxart─. 238 1864 y 1865, Madrid, Imprenta de Don Anselmo Santa Coloma, 1865, p. 3 [1ª edición]. 239 MARTÍNEZ OLMEDILLA, Augusto. Los teatros de Madrid. Anecdotario de la farándula madrileña, Madrid, José Ruiz Alonso, 1947, p. 68. MEMBREZ, Nancy Jane Hartley. The “teatro por horas”: History, dynamics and comprehensive bibliography of a Madrid industry, 1867-1922 (“género chico”, “género ínfimo” and early cinema), Santa Bárbara, University of California, 1987, p. 361. ESPÍN TEMPLADO, Mª Pilar. El teatro por horas en Madrid (1870-1910). Subgéneros que comprende, autores principales y análisis de algunas obras representativas. tomo II, Madrid, Universidad Complutense, 1988, p. 471. HUERTAS VÁZQUEZ, Eduardo. “Las primeras revistas musicales en España”, en Actualidad y futuro de la zarzuela (Actas de las jornadas celebradas en Madrid del 7 al 9 de noviembre de 1991), Madrid, Alpuerto y Fundación Caja de Madrid, 1994, pp. 176-177. RUBIO JIMÉNEZ, Jesús. “José María Gutiérrez de Alba y los inicios de la revista política en el teatro”, Crítica Hispánica (Pittsburgh), vol. XVI, núm. 1, 1994, pp. 119-140 y “José María Gutiérrez de Alba: creador de la revista teatral política”, en Actas del Simposio Nacional "Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba", Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998, pp. 83-101.MONTIJANO RUIZ, Juan José. Historia del teatro frívolo español (1864-2010), Madrid, Fundamentos, 2010, pp. 20-21. 113 En cambio, la revista española tiene que contentarse en alusiones festivas a los toreros y a los políticos de moda. Porque el público español ni tiene preparación, ni le interesan cuestiones filosóficas, literarias o artísticas, que exijan la más mínima preparación y curiosidad 240 . Por ello, concluye el crítico catalán afirmando contundentemente: […] todas esas cosas le tienen sin cuidado, si es que se entera ni las recuerda veinticuatro horas, de modo que es forzoso echar por otro camino y convertir la revista del año en un memento de todo lo que no es arte, ni literatura, ni ciencia, ni vida intelectual del país, en suma, sino acontecimiento vulgar al alcance de todos, conocido de todos, y juzgado siempre con el cliché corriente 241 . 10. Otras revistas y estrenos teatrales en Madrid El gran éxito de la revista 1864 y 1865 convirtió a Gutiérrez de Alba en el gran especialista del género y, hasta 1869, llevó a los escenarios otros títulos que iba intercalando con obras de distintos subgéneros teatrales, siempre dentro de una temática política-social que reflejaría la inquietud previa a la revolución de 1868 “La Gloriosa”. En palabras del Padre Blanco García: […] cuyas intencionadas revistas de años y acontecimientos eran en la escena claros y visibles indicios de la revolución futura, en el periodo inmediatamente anterior a septiembre de 1868. Los desaciertos de la corte, las torpezas y ambiciones de los hombres públicos, el bizantinismo en la política y en las costumbres, aparecen aquí fotografiados con harta fidelidad, juntamente con ciertas enormidades de filosofía progresista en estilo tabernario, que denuncian la penetración y el aticismo del poeta 242 . El 20 de marzo de este mismo año de 1865, estrena en el Teatro de la Zarzuela de Madrid La dote de Patricia, fábula lírico-dramática en un acto y en verso, en opinión de Díaz Benjumea: Un cuadro goyesco, una pintura social; por otro es un cuadro aristofanesco, pintura política hecha con una verdad, con una espontaneidad, con una facilidad que desespera, y en 240 HUERTAS VÁZQUEZ, Eduardo. “La primeras revistas musicales en España”, ob. cit., pp. 174-175. 241 YXART, José. Ob. cit., pp. 157-158. 242 BLANCO GARCÍA, P. Francisco. La literatura española en el siglo XIX (Parte segunda), Madrid, Sáenz de Jubera Hermanos, 1891, p. 236. 114 donde no hay escena que no sea un espejo, ni periodo que no envuelva una sátira, ni estrofa que no cobije una censura, ni verso que no sea un dardo, ni palabra que no lleve su intención sutil, y no menos que sutil, oportuna y transparente 243 . Sin embargo, en el diario La Iberia aparecieron algunas objeciones al contenido de la obra: Antes de anoche se representó por primera vez la fábula lírico-dramática titulada La dote de Patricia. Original del señor Gutiérrez de Alba. La zarzuela o fábula es una imitación de la Revista “1864 y 1865” del mismo autor; pero tiene el gravísimo defecto de abusar de himnos nacionales, que si bien son oídos con gusto y entusiasmo por el público, ni deben ni pueden ser nunca medios de excitar aplausos o de ocultar la futilidad del argumento. El efecto producido en el Circo [la Zarzuela] por el himno de Riego, y la interpretación que el público dio a aquella escena, nos parece que han movido al autor de La dote de Patricia a abrir una nueva senda, que seguramente no ha de encontrar admiradores bajo el punto de vista literario 244 . En cuanto a su publicación, tuvo una discreta aceptación, con dos ediciones en Madrid en este año a cargo de la Imprenta de José Rodríguez. El 17 de septiembre de 1865, en la página 3 del diario madrileño La Discusión apareció una nota en la sección de Teatros que decía lo siguiente: “El conocido escritor D. José Gutiérrez de Alba acaba de escribir expresamente para la señorita doña Carolina Civili una comedia en tres actos con el título El arte de seducir”. Sin embargo, hay más datos acerca de este texto ni datos relativos a él. El sábado 3 de febrero de 1866, el escritor vuelve de nuevo al género de la revista en el madrileño Teatro del Circo, con Revista de un muerto. Juicio del año 1865, bajo la denominación en este caso de “apropósito fantástico en tres cuadros y en verso”, con música de los Sres. Barbieri, Rogel y otros. De esta manera se recogió la noche de su estreno en El Eco del País: El éxito de este apropósito fue magnífico y merecido. El público aplaudió con entusiasmo la vis cómica que rebosa la obra, y llamó con insistencia y repetidas veces a la escena al autor, el cual se presentó al terminar la representación. 243 DÍAZ BENJUMEA, Nicolás. “Teatro político-social de don José María Gutiérrez de Alba”, El Museo Universal, núm. 18, 2-mayo-1869, p. 139. 244 La Iberia (Madrid), 22-marzo-1865, p. 3. 115 La Revista de un muerto ofrece cuadros al parecer ligeros, profundos pensamientos y acertadas lecciones de moral política y social. Damos la enhorabuena al Sr. Gutiérrez de Alba por esta nueva producción que le acredita de especialidad en el género, y aconsejamos al público que asista a su representación, en la seguridad de que saldrá de ella muy complacido 245 . La popularidad del género hizo que se interesaran también por la pieza autores como Benito Pérez Galdós, quien escribió la siguiente reseña en el diario La Nación: En conjunto la Revista del 65, aunque sin las formas ni condiciones necesarias para ser considerada como obra dramática, llena su objetivo, que es el de entretener una hora al auditorio. Estas obras de circunstancias no pueden aspirar más que a un aplauso transitorio, tributado más bien que a la obra a la parte cómica que en sí tienen los asuntos que le sirven de base. En general, la obra del Sr. Alba está escrita con ingenio, con soltura y facilidad. Los críticos severos dicen que no es otra cosa que una gacetilla; pero esto no impide que encierre algunas escenas bastante cómicas y diálogos llenos de picaresca gracia y de discreta malignidad. Le nom ne fait rien à la chose 246 . Un ejemplo de esta “discreta malignidad” a la que alude Pérez Galdós la encontramos en el siguiente fragmento de la escena III, en boca del personaje del año 1865: Ni la paciencia de un santo lo oye con tranquilidad. De ambos ha sido el anhelo que aparezca un delincuente, para obligarme inocente a cargar con el mochuelo. Mientras mi mando duró, se me mostraban leales, y eran más ministeriales de mi gobierno, que yo. Junto a mí los he tenido; ellos me han aconsejado. Si ahora me han abandonado, es porque me ven caído. 245 El Eco del País (Madrid), 5-febrero-1866, p. 3. 246 La Nación (Madrid), 11-febrero-1866, p. 1. 116 Váyanse a la oposición; yo defenderme sabré, y pruebas presentaré que alcancen mi absolución. El que haya causado el daño venga la pena a sufrir. Pues ¿qué basta con decir: la culpa la tuvo el año? 247 Otro gran autor decimonónico que valoró la obra fue Gustavo Adolfo Bécquer, quien comentó lo siguiente en El Museo Universal de manera certera: El teatro asimismo nos ha ofrecido una novedad, que si bien de escasa importancia bajo el punto de visto literario, pues los trabajos de este género no aspiran a conseguirla, no carece de cierto interés como espectáculo entretenido y agradable. Aludimos a la Revista de un muerto, del señor Alba, representada en el coliseo de la Plazuela del rey. El éxito de esta obra, aunque bueno, ha sido inferior al de la que con parecida idea se hizo en el año de 1865, y la verdad es que el asunto no se ha presentado con tanta novedad e interés 248 . Como indica el poeta sevillano en su crítica, esta segunda revista de Gutiérrez de Alba no tuvo ya tanto éxito como 1864 y 1865, ya que el año de su estreno solo conoció tres ediciones como folleto impreso, frente a las nueve que había conocido la primera. Fueron realizadas en Madrid por la Imprenta de José Rodríguez. Sin embargo, sí hay que destacar la colaboración de uno de los grandes músicos del momento, el maestro Francisco Asenjo Barbieri, que no desaprovechó la ola de triunfo seguro que representaba el nuevo género teatral creado por el escritor alcalareño. La relación personal entre ambos podríamos definirla de distante, ya que Barbieri, bien por falta de interés, bien por otro motivo, no mostró entusiasmo en poner música a las obras de Gutiérrez de Alba. La primera vez que esto ocurrió fue con Aventura de un cantante. Episodio histórico de la vida de José María, entremés lírico-dramático, en un acto y en verso, que había representado en el Teatro del Circo de Madrid, el 16 de abril de 1854, en pleno auge del género andaluz. Posteriormente, en este mismo año, Gutiérrez de Alba hizo una adaptación para zarzuela del drama andaluz Diego Corrientes o el 247 Revista de un muerto. Juicio del año 1865, Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1866, p. 14 [1ª edición]. 248 El Museo Universal (Madrid), núm. 6, 11-febrero-1866, p. 42. 117 bandido generoso, a la que en principio iba a poner música el maestro Barbieri como ya explicamos con anterioridad. Sin embargo, por razones desconocidas, no se produjo esta colaboración musical y habrá que esperar dos años más, hasta 1856, cuando aparece la edición en zarzuela, en tres actos y en verso, pero con música del maestro Ramón de Sousa. Sin embargo, Gutiérrez de Alba fue bastante insistente por intentar lograr la colaboración del músico madrileño, como se refleja en cuatro breves cartas que se conservan en la Biblioteca Nacional (Mss. 14008 / 2 / 58). Aunque en ninguna figura el año concreto de su redacción, el contenido de las mismas hace suponer que se enmarcan en el contexto de los años previos a la revolución de 1868. Prueba de ello es sobre todo la última carta, en la que el escritor alcalareño le pregunta al músico madrileño si ha leído su obra El teatro y el convento. Se está refiriendo Gutiérrez de Alba a la zarzuela en dos actos y en verso Maese Gorgorito o el teatro y el convento, de la que curiosamente se hicieron dos ediciones en Madrid a cargo de la Imprenta de José Rodríguez. La primera, en 1865, tiene una nota manuscrita que dice: “De don José María Gutiérrez de Alba, no puesta en música todavía en mayo de 1866”. La segunda, en 1869, en la que aparece ya con música de Gabriel Balart. En ninguno de los dos casos se ha encontrado constancia del estreno. El 28 de abril de 1866, Gutiérrez de Alba vuelve al Teatro de la Zarzuela de Madrid con Enfermedades secretas, cuadro alegórico-fantástico en un acto y en verso, a beneficio de la primera actriz Doña Teresa Rivas. El autor insiste en la sátira política. El crítico del diario La Época, Julio Nombela, comenta lo siguiente acerca de la función de la noche del estreno: […] es una ingeniosa y picante sátira de ciertas desventuras que afligen a nuestro país. Con recordar que es debida a la pluma del Sr. Gutiérrez de Alba, que en sus últimas revistas ha manejado el látigo con más o menos exageración contra ciertos abusos, se comprenderá que abundan las alusiones en su nueva alegoría. […] Sin negar que está escrita con gracia, no ocultaremos que nos causa profunda pena ver tratados en broma cosas que afectan tanto y tan hondamente a la sociedad. Nada hay más triste que ver al público riéndose ante recuerdos que más tarde le hacen llorar. Por otra parte, esta clase de obras tienen una vida efímera, y lo único que consiguen es echar a broma lo que desgraciadamente es muy serio 249 . 249 La Época (Madrid), 2-mayo-1866, p. 4. 118 Uno de estos momentos es la respuesta que da el personaje del médico a don País, papel este último interpretado por el gran actor y empresario teatral Francisco Arderius, en la escena IX: Deje usted ya de callar: hable y obre como puede… por el camino legal; dé a conocer los farsantes que le tratan sin piedad, y que en su amor escudados hacen su agosto; la faz muéstreles fosca y huraña; eche a tierra el pedestal en que algunos se encumbran, y con noble dignidad diga: “Yo soy aquí el amo, todo el mundo a trabajar por mi bien y el suyo propio, afuera tanto holgazán, con mi sangre generosa nadie se ha de alimentar, y el que quiera alimentarse, pues esclavos ya no habrá, con el sudor de su frente gane honradamente el pan 250 . A pesar de llevar bastantes días en los escenarios, solo conoció una edición en Madrid en este año a cargo de la Imprenta de José Rodríguez. Con posterioridad al cuadro alegórico-fantástico Enfermedades secretas, Gutiérrez de Alba hizo un breve paréntesis en su producción teatral de temática políticosocial para apoyar una iniciativa pedagógica del conocido actor cómico Antonio Cappo. Se trataba de la creación de una escuela de declamación: “El Sr. D. Antonio Cappo, animado del más loable deseo, ha concebido la buena idea de crear una escuela de declamación en la que puedan recibir su educación artística los jóvenes que se dediquen a la difícil pero gloriosa carrera del arte dramático” 251 . La inauguración de las clases, 250 Enfermedades secretas, Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1866, p. 24. 251 La Reforma (Madrid), 21-junio-1866, p. 3. 119 cuya ubicación desconocemos, tuvo lugar el 21 de junio de 1866 y para este fin el escritor alcalareño colaboró escribiendo el juguete cómico en un acto y en prosa titulado Por amor al arte o la escuela de declamación, del que se hizo en Madrid una edición a cargo de la Imprenta de José Rodríguez. Debido al carácter pedagógico de la obra, en la página 4 de la misma aparece esta nota: “Los actores de profesión pueden utilizar esta pieza en los teatros públicos, no solo por la índole de la misma, sino porque en lugar de los trozos que en ella se copian, pueden sustituir otros análogos de las obras que mejor les parezca, si los creen de más efecto o más apropiados a su facultades y a su carácter”. A punto de finalizar el año 1866, en concreto el 23 de diciembre, Gutiérrez de Alba vuelve de nuevo al Teatro de la Zarzuela, con motivo de las fiestas navideñas, para el estreno de la fantasía bíblica en tres actos y seis cuadros, en verso, titulada La estrella de Belén, destinada al público infantil, de la que encontramos en los diarios dos críticas bastante diferentes. En primer lugar, una muy laudatoria en La Correspondencia de España: La comedia estrenada anteayer en el teatro de Jovellanos con el título de La estrella de Belén obtuvo un éxito brillante, siendo llamado a la escena su autor el Sr. Gutiérrez de Alba. Las decoraciones, pintadas al efecto, por el Sr. Bravo, son de gran efecto, y también lo son los accesorios y preciosos trajes, así como la música y coros, escritos para esta obra por el Sr. Gaztambide. Los bailes de diablos, el gran aparato de soldados romanos y el magnífico nacimiento del último acto con sus reyes a caballo, sus camellos y pastores son alicientes más que bastantes para llevar gran concurrencia a este teatro en las presentes Pascuas. La ejecución ha sido muy esmerada, sobresaliendo el Sr. Mario y las señoras Genovés y Zapatero. La escena con gran lujo 252 . Días más tarde, por el contrario, el crítico de La Época, Julio Nombela, mantiene una actitud mucho más negativa: En honor de la verdad, por más que el cartel diga que la fábula bíblica del Sr. Gutiérrez de Alba es nueva, no he podido encontrar su novedad. Leñadores provistos de su correspondiente bota, demonios que salen de las entrañas de la tierra, diablillos de todas clases que bailan al resplandor de las bengalas en el Averno, Luzbel rodeado de su corte, oliendo a azufre y haciendo ostentación de su soberbia; el arcángel San Miguel luchando con el enemigo malo, pobres que se vuelven ricos y desprecian a los pobres, la corte del rey Herodes ─en la que la vara de la justicia parece un palo─ escenas populares, bailes fundados en pretextos, y por último, el portal de 252 La Correspondencia de España (Madrid), 25-diciembre-1866, p. 3. 120 Belén, los reyes magos con los camellos, los pastores que llevan sus ofrendas al recién nacido… y paren Vds. de contar. La única novedad en el episodio de la Blasfema, razón por la cual al calificar esta fantasía de original y de nueva, ha cometido su autor una figura retórica: ha tomado la parte por el todo. Fuera de esto, la obra es entretenida, hace las delicias de los niños y obliga a prorrumpir en espontáneas carcajadas a los espectadores que ayer estuvieron de días, cuando se les presenta Simón con el enorme rabo y los formidables cuernos, uniforme que le dan al vender su alma al diablo, pero llena el objeto que su autor y la empresa se han propuesto al ofrecerla al público. Es sensible, sin embargo, que un escritor como el señor Gutiérrez de Alba, que tiene talento, que es oportunamente intencionado, que podía efectivamente haber hecho algo nuevo, se haya contentado con que figuren en primer término en su obra decoraciones y los accesorios 253 . A pesar de las críticas de Julio Nombela, La estrella de Belén tuvo una gran aceptación por parte del público, no solo en Madrid, sino que se representó en diversos teatros de España paralelamente a las funciones del Teatro de la Zarzuela, según se constata en la siguiente nota aparecida en La Correspondencia de España: “En el teatro de Lope de Valladolid, que es uno de los que han puesto en escena La estrella de Belén al mismo tiempo que en Madrid, ha obtenido un gran éxito la nueva producción del Sr. Gutiérrez de Alba” 254 . De esta fantasía bíblica hubo solo una edición en Madrid, en 1866, a cargo de la Imprenta de José Rodríguez. Por último, hay que señalar que por error, a pesar de haberse estrenado el día 23 de diciembre, en la portada aparece impresa la fecha del 24, cuando, al ser día de Nochebuena, no hubo función. Dos días después del estreno de La estrella de Belén, Gutiérrez de Alba lleva a los escenarios una nueva revista teatral política con el título 1866 y 1867, en dos cuadros y en verso, con música de los maestros Cristóbal Oudrid y Luis Vicente Arche. Se representó por primera vez en el Teatro del Circo de Madrid, en la noche del 25 de diciembre. En esta ocasión el resultado no fue muy satisfactorio: Después del baile se puso en escena, con el título de “1866 y 1867”, una revista del año actual, escrita por el Sr. Gutiérrez de Alba, conocido del público por este género de literatura, a que se ha dedicado en los años últimos. En el presente, aunque no ha obtenido gran éxito, ha trazado un cuadro de la historia del año, en que resaltan con gracia algunas pinceladas, a las cuales no ha negado el público su aplauso, haciendo además salir al autor a la escena. Resintióse 253 La Época (Madrid), 29-diciembre-1866, p. 3. 254 La Correspondencia de España (Madrid), 29-diciembre-1866, p. 3. 121 la representación de falta de ensayos, pero este es lunar que en las funciones sucesivas podrá remediarse fácilmente 255 . Solo conoció una edición en Madrid, a cargo de la Imprenta de Manuel Minuesa. Como en situaciones similares anteriores, Gutiérrez de Alba no se amilanó y al mes siguiente ya tenía preparada otra revista con temática relativa a las fiestas previas a la Semana Santa. Así, el lunes 25 de febrero de 1867 sube a las tablas en el Teatro de los Bufos Madrileños (Variedades), Don Carnaval y doña Cuaresma, “juicio verbal e instrumental en un acto y en verso”, con música de Lázaro Núñez-Robres, en la que vuelve a intervenir el actor Francisco Arderius. Con esta revista el escritor recuperó el camino del éxito: El juicio verbal e instrumental estrenado anoche en el teatro de los Bufos madrileños con el título de Doña Cuaresma y don Carnaval, letra del Sr. Gutiérrez de Alba y música del maestro Robres, obtuvo buen éxito. Su asunto, como se desprende del título, solo puede motivar un juguete sin pretensiones, más propio del periódico que de la escena, a pesar de existir en nuestro teatro antiguo, a lo que creemos recordar, algún entremés de asunto análogo. Su ejecución, confiada a casi todos los actores de dicho teatro, fue buena, debiendo mencionar a los Sres. Cubero, Arderius y Escríu 256 . En relación al contenido ideológico de esta revista, Nicolás Díaz Benjumea opina lo siguiente: Nuestro poeta satírico, que tan diestro y hábil se había mostrado en pintar el lado cómico y ridículo del vasto campo político y social, no podía dejar de dar sus toques en la parte, no vedada al profano, que se relaciona con la exterioridad, o sea con ciertas formas inexplicables que revisten las creencias religiosas. En esto, como en todo, presentía y era la vanguardia del movimiento que se manifiesta más determinado y concreto después de la revolución de Septiembre, y que a no dudarlo, será el principio de una reforma en ciertas costumbres andando el tiempo 257 . Un claro ejemplo de esta actitud ideológica se observa en la escena III, en la demanda que presenta doña Cuaresma ante el Tribunal del Sentido Común al ser 255 La Reforma (Madrid), 27-diciembre-1866, p. 3. 256 La Época (Madrid), 26-febrero-1867, p. 3. 257 DÍAZ BENJUMEA, Nicolás. “Juicio crítico del teatro político-social”, en Teatro político-social de José María Gutiérrez de Alba, Madrid, Imprenta de Manuel Minuesa, 1969, pp. 29-30. 128 La República, en conciencia, es lo mejor, yo os lo digo; pero tiene un enemigo muy grande, que es la impaciencia. Vuestra ha de ser la elección; pero a pensar os invito que detrás de cada grito puede haber una ambición. […] De pensarlo es la ocasión. quizás habrá un hombre honrado, que pruebas mil haya dado de no tener ambición; que, modelo de prudencia y elevado patriotismo, se haya inmolado a sí mismo en aras de su conciencia. Un hombre lleno de gloria, modesto, anciano sin hijos, que tiene los ojos fijos en el fallo de la historia; anciano, en fin, venerable, que hasta se puede aceptar cual puente, para pasar a una República estable 273 . El cuadro jocoso ¿Quién será el rey? o los pretendientes tendrá dos ediciones en Madrid, una primera en 1868 a cargo de la Imprenta de Manuel Minuesa y una segunda en 1869 a cargo de la Imprenta de José Rodríguez. 11. Problemas con la censura teatral Con el estreno de la revista teatral política 1864 y 1865 se inicia un periodo en la que Gutiérrez de Alba sufre, como la mayoría de los escritores de la época, las consecuencias de una férrea censura. Hay que tener en cuenta que nos encontramos en 273 ¿Quién será el rey? o los pretendientes, Madrid, Imprenta de Manuel Minuesa, 1868, pp. 28-29 [1ª edición]. 129 unos momentos prerrevolucionarios, cuando el gobierno de Isabel II trata de aplicar el máximo control moral y político sobre el teatro, después de unos años de vaivenes que trajeron fuertes contrastes entre prohibiciones y permisividad. Como señala Jesús Rubio Jiménez: La sustitución del Antiguo Régimen por el Estado liberal iba dando lugar, pues, a diversos cambios formales en el ejercicio de la censura, pero a la vista de la documentación existente, todo inclina a afirmar que no se acabó con las arbitrariedades y que la censura no solo fue ejercida por los censores del Estado, sino también por presión de otros grupos sociales, especialmente la Iglesia Católica y el Ejército 274 . El escritor ya había sentido experiencias parecidas con la obra Fuera pasteleros, juguete cómico en un acto y en verso, cuyo manuscrito (Biblioteca Nacional, Mss. 14575 / 5a y 5b), de fecha 21 de octubre de 1849, quedó inédito hasta que fue incluido en 1869 en la colección de textos dramáticos Teatro político-social. Posteriormente ocurrió algo similar con El iris conyugal. Seguros de incendios, comedia en un acto y en prosa, cuyo manuscrito (Biblioteca Nacional, Mss. 14440 / 15), con fecha de diciembre de 1860, fue desaprobado y devuelto al ministerio de Gobernación el 30 de enero de 1861, aunque no se editó. Pero fue con la creación del nuevo género teatral cuando Gutiérrez de Alba tuvo las mayores dificultades. Al respecto, vuelvo a citar a Jesús Rubio: El nuevo género encontró grandes dificultades para consolidarse, ya que fue visto con recelo desde el principio por los censores. Las revistas de Gutiérrez de Alba llegaron por ello a la escena tras correcciones importantes que atenuaron su mordacidad satírica, o incluso fueron prohibidas tras haber sido aprobadas y estrenadas, acudiendo en este caso las autoridades al consabido argumento de que perturbaban el orden público. Los censores obligaban a que en las sucesivas correcciones se diluyeran las alusiones a políticos concretos y a acontecimientos conflictivos, con lo que los espectáculos perdían parte de su eficacia 275 . Aunque ya analizamos las suspicacias del gobernador civil de Madrid con la revista 1864 y 1865, Gutiérrez de Alba había sido en esta obra bastante moderado en sus 274 RUBIO JIMÉNEZ, Jesús. “La censura teatral en la época moderada: 1840-1868. Ensayo de aproximación”, Segismundo, núms. 39 y 40, 1984, p. 199. 275 RUBIO JIMÉNEZ, Jesús. “El teatro político durante el reinado de Isabel II y el sexenio revolucionario”, en Historia de la literatura española. Siglo XIX (I), ob.cit., p. 412. 130 críticas y gozó sin más problemas del éxito de sus representaciones. Sin embargo, al año siguiente no ocurriría lo mismo con Revista de un muerto. Juicio del año 1865, estrenada en el Teatro del Circo de Madrid el 3 de febrero de 1866. Las graves revueltas estudiantiles del 10 de abril de 1865, que dieron lugar a la llamada Noche de San Daniel o Noche del Matadero, contribuyeron a agravar la situación política y con ello el mayor control de los textos dramáticos. Por ello, el desarrollo del expediente de censura de esta segunda revista “fue bastante largo y azaroso, debido a las diferencias ideológicas del autor y del censor”, como señala Jesús Rubio en su detallado análisis de todo el proceso 276 . Pero quizá el caso de mayor contundencia de la censura se produjo dos años más tarde con la revista Las aleluyas vivientes, “revista diorámica de 1867 en un acto y en verso”, con música de Gabriel Balart, en los meses previos a “La Gloriosa”: Las aleluyas vivientes fue presentada a censura en Madrid el 10 de diciembre de 1867, pero no fue aprobada; Gutiérrez de Alba, acostumbrado a lidiar con los censores, solicitó el 23 de diciembre de 1867 el nombramiento de un jurado que examinara la revista e informara favorablemente su aprobación. Su petición resultó inútil y la obra quedó sin estrenar e inédita hasta que las circunstancias cambiaron en 1868 tras la revolución de septiembre 277 . El asunto saltó incluso a la prensa con virulencia, como podemos leer en la siguiente reseña de La España: La Revista del año escrita por nuestro amigo y colaborador Sr. Gutiérrez de Alba, ha sido prohibida por el censor de teatros, autor del repugnante engendro A la puerta del cuartel, del cual, como de cosa pasada, no queremos ocuparnos. Dícese que la prohibición tiene por causa las alusiones políticas de la obra. El censor, sin embargo, se introduce en el campo político y nos presenta el tipo del patriota en un zapatero borracho que vapulea a su mujer. Esto puede pasar, según su juicio, pero cuando un autor de conciencia lleva la política al teatro bajo una forma decorosa y digna, se encuentra con el veto del mismo que infringe en la práctica las reglas que, al parecer, aplica a las obras ajenas. Nuestro amigo ha pedido el nombramiento de un jurado, y si este se reúne para calificar su obra, y lo componen personas imparciales, esta 276 RUBIO JIMÉNEZ, Jesús. “La censura teatral en la época moderada: 1840-1868. Ensayo de aproximación”, ob. cit., p. 223-230. 277 RUBIO JIMÉNEZ, Jesús. “Teatro y política: Las aleluyas vivientes de José María Gutiérrez de Alba”, Crítica Hispánica, vol. XVII, núm. 1, 1995, p. 127. 131 quedará absuelta y la veremos muy pronto en el teatro, aunque ya se le ha causado el perjuicio de retrasar sus representaciones 278 . Demasiado optimismo vertía el periodista de La España, pues diez días más tarde aparecería en el mismo diario la siguiente nota: “El jurado nombrado a excitación del Sr. Gutiérrez de Alba para censurar nuevamente la revista teatral titulada Las aleluyas vivientes ha confirmado la prohibición decretada por el censor de teatros. Componían el jurado los señores Fernández Guerra, Tamayo y Baus y Bonafoux” 279 . A pesar de todo, la obra sería editada en Madrid por la Imprenta de Manuel Minuesa y en su portada puede leerse: “Prohibida para su representación e impresión por la censura de teatros y por un jurado especial, compuesto de tres empleados del gobierno borbónico, por sus alusiones políticas”. Se incluirá al año siguiente en la colección de textos dramáticos Teatro político-social, pero lo más sorprendente es que el espíritu combativo de Gutiérrez de Alba no se dio por vencido y, dos semanas más tarde, apareció en el diario La Época la siguiente referencia: El Sr. Gutiérrez de Alba que, como saben nuestros lectores, ha hecho entrar en Portugal su revista Las aleluyas vivientes, rechazada aquí por la censura primero, y después por el Jurado, ha añadido en su trabajo un cuadro que representa el triunfo de la voluntad del pueblo en la cuestión grave de consumos que aún tiene conmovido el vecino reino. El mismo Sr. Gutiérrez de Alba ha presentado a la censura otra revista intencionada, cuya acción pasa en los tiempos de Cervantes, y cuyos personajes son los principales del inmortal Quijote 280 . Esta obra pasó a Lisboa y hay que destacar que el escritor alcalareño tomó una decisión, respecto a las representaciones de Las aleluyas vivientes en Portugal, que refleja su fuerte compromiso con el proceso revolucionario que culminará en septiembre con el triunfo de “La Gloriosa”. Esta actitud es elogiada por Ventura Ruiz Aguilera en El Museo Universal: “El señor Gutiérrez de Alba ha dado orden a su representante en Lisboa para que los derechos que como autor debe percibir por las representaciones de 278 La España (Madrid), 4-enero-1868, p. 3. 279 La España (Madrid), 14-enero-1868, p. 3. 280 La Época (Madrid), 31-enero-1868, p. 3. En el segundo párrafo se está refiriendo al paso Los farsantes, que hemos comentado en el apartado anterior del trabajo y que fue estrenado el 8 de febrero de este año de 1868 en el Teatro de los Bufos Madrileños. 132 su Revista los reparta íntegros entre los emigrados españoles que más necesitados se encuentren. Esta conducta merece elogio” 281 . 12. La colección de textos dramáticos Teatro político-social El 19 de septiembre de 1869, en la página 304 correspondiente al número 38 de El Museo Universal se insertaba la siguiente información: Bajo el título de Teatro político-social, ha reunido en un volumen el conocido literato don José María Gutiérrez de Alba todas las piezas dramáticas que de algún tiempo a esta parte ha escrito y se han puesto en escena en diferentes teatros de Madrid con aplauso. Como el título indica, son obras en que la política entra por mucho, y al coleccionarlas el autor se ha llevado sin duda la idea de ofrecer a las empresas un repertorio variado de este género por un precio mucho más módico del que representan las obras aisladas. Las piezas son once y llevan un prólogo del señor don Nicolás Díaz Benjumea. El tomo, que tiene gran número de páginas, se ha puesto hoy a la venta. La relación de obras que recoge el volumen mencionado son las siguientes: ― Las elecciones de un pueblo (juguete cómico en un acto y en verso), Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1869, ― Fuera pasteleros (juguete cómico en un acto y en verso), Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1869, ― 1864 y 1865 (revista cómico-lírico-fantástica en un acto y en verso, música de varios autores), Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1865 (9ª edición), ― La dote de Patricia (fábula lírico-dramática en un acto y en verso, música de todo el mundo), Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1865 (2ª edición), ― Revista de un muerto. Juicio del año 1865 (apropósito fantástico en tres cuadros y en verso, música de los Sres. Barbieri, Rogel y otros), Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1866 (3ª edición), ― Enfermedades secretas (cuadro alegórico fantástico en un acto y en verso), Madrid Imprenta de José Rodríguez, 1866, ― 1866 y 1867 (revista en dos cuadros y en verso, música de los señores Oudrid y Arche), Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1868 (2ª edición), 281 El Museo Universal (Madrid), núm. 6, 8-febrero-1868, p. 42. 133 ― Don Carnaval y doña Cuaresma (juicio verbal e instrumental sin conciliación en un acto y en verso, música de Lázaro Núñez-Robres), Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1869 (2ª edición), ― Las aleluyas vivientes (revista diorámica de 1867, música de Gabriel Balart), Madrid, Imprenta de Manuel Minuesa, 1868, ― Los farsantes. Paso que pasó en un lugar de la Mancha en el siglo XVII, escrito en lengua arábiga por Chit Hamete Berengena y traducido al español por el licenciado Salsipuedes (en un acto y en verso), Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1868, ― ¿Quién será el rey? o los pretendientes (cuadro jocoso escrito sobre un asunto muy serio en un acto y en verso), Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1869. De los once títulos recogidos, nueve habían sido ya editados anteriormente de forma individual, lo que induce a pensar que se aprovecharon para esta colección los ejemplares sobrantes, manteniéndose incluso la paginación de cada título por separado. Solo se dieron a conocer por primera vez dos juguetes cómicos: Fuera pasteleros, cuyo manuscrito con fecha 21 de octubre de 1849 quedó inédito por problemas con la censura, y Las elecciones de un pueblo, que había sido editado anteriormente en 1851 y 1862 con el título La elección de un diputado, pero que en esta colección recupera el título original con el que se estrenó en Cádiz en 1846. Como se indicaba en la información aparecida en El Museo Universal, este volumen de textos dramáticos va prologado por un estudio de Nicolás Díaz Benjumea con el título “Juicio crítico del teatro político-social”, ya publicado por entregas sucesivas, entre los meses de febrero y marzo de 1869, en los números 8, 9, 12, 16 y 18 de El Museo Universal bajo el epígrafe “Teatro político-social de don José María Gutiérrez de Alba”. En este estudio, Díaz Benjumea, añadiendo algunos fragmentos más respecto a lo aparecido en la revista, alaba la aparición del volumen en el nuevo contexto de la España después de la revolución de septiembre de 1868 y realiza un breve análisis ideológico de cada una de las obras. El gran cervantista considera la colección como “la expresión más viva, más genuina y concentrada de una historia de largos años de opresión y abuso, de desgracias sin cuento, de males sin número, en que no era dado a la prensa el derecho de denunciarlos, ni al historiador el de consignarlos en sus anales imparciales y severos” 282 . 282 DÍAZ BENJUMEA, Nicolás. “Teatro político-social de don José María Gutiérrez de Alba”, ob. cit., p. 59. 134 Por último, un testimonio del ambiente político favorable que se crea para Gutiérrez de Alba después de la revolución de septiembre de 1868 es el anuncio que hace el mencionado Díaz Benjumea en El Museo Universal el 17 de enero de 1869: Concluiremos dando a nuestros lectores una noticia interesantísima. Muy en breve aparecerá el prospecto de un Álbum biográfico de los diputados de la Asamblea Constituyente, con grabados que representan sus retratos. Excusado es ponderar el interés inmenso de una publicación de esta clase en las circunstancias actuales, en que toda la atención se fija en las próximas Cortes y en las personas que han de contribuir dentro de su recinto a la formación del gran Código fundamental, arca de nuestras libertades y consagración legal de nuestra revolución de septiembre. En cuanto al desempeño, basta decir que la obra se halla bajo la dirección del señor Gutiérrez de Alba y el concurso de varios escritores competentes, que sabrán elevarla al grado que reclama una publicación de este género 283 . Como en otras ocasiones anteriores de la vida del escritor alcalareño, no hay constancia de que el proyecto se materializara, pero en unos meses Gutiérrez de Alba iniciaría los primeros movimientos para llevar a cabo el apasionante encargo gubernamental de ser enviado como agente confidencial a la República de Colombia. 283 Ibídem, núm. 3, 17-enero-1869, p. 18. 135 ETAPA COLOMBIANA (1870-1883) 136 137 Existe la opinión unánime entre los historiadores de que el reinado de Fernando VII fue bastante negativo al afrontar el movimiento emancipador de las antiguas colonias americanas. José Luis Comellas señala que “a partir de entonces, el Atlántico, mar de unión y de vínculos hispánicos durante más de tres siglos, se hizo una barrera casi insalvable” 284 . Profundizando un poco más en las consecuencias de la nefasta política exterior llevada a cabo por España durante este periodo, María Saavedra Inaraja opina que: No quiere esto decir que hayamos de buscar las causas de la independencia americana únicamente en los sucesos del reinado de Fernando VII. Pero no cabe duda de que tales sucesos impulsaron y aceleraron un proceso que había comenzado a gestarse, pero que aún no estaba maduro cuando se transformó en movimiento revolucionario. América presentaba síntomas que hacían intuir que su relación con España cambiaría antes o después, pero este cambio llegó demasiado pronto y generó una ruptura demasiado traumática, provocando la apertura de heridas que tardarían mucho en cerrarse 285 . Como reflejo de esta situación anómala, la historiadora colombiana Gloria Inés Ospina llama la atención sobre el hecho de que Colombia se constituyera como república independiente en 1819 y, aunque pidió su reconocimiento por parte de España al año siguiente, no fue hasta 1881 cuando lo logró 286 . Frente a esta actitud oficial, supone otra distinta el siguiente comentario de José María Gutiérrez de Alba, cargado de un fuerte y comprometido espíritu hispanoamericanista, con el que da comienzo la 284 COMELLAS GARCÍA-LLERA, José Luis. Historia de España. El siglo XIX, Barcelona, Carroggio, 1979, p. 98. 285 SAAVEDRA INARAJA, María. “La emancipación de la América española”, en Historia de España Contemporánea (Javier Paredes, dir.), Barcelona, Sello Editorial, 2009, p. 161. 286 OSPINA SÁNCHEZ, Gloria Inés. España y Colombia en el siglo XIX. Los orígenes de las relaciones, Madrid, Cultura Hispánica (ICI), 1988, p. 13. 144 conectando con el género de las memorias y la autobiografía. Como señala Karl J. Weintraub, la redacción del diario se aborda como si se tratara de un libro de memorias porque “el hecho externo se traduce en experiencia consciente”, pero también tiene rasgos de autobiografía porque “es el propio escritor el que está tratando de reflexionar sobre el ámbito de experiencias de su propia vida interior” 303 . Además, hay que tener en cuenta, como señala Anna Caballé, que en el último tercio del siglo XIX todos los hombres de letras tendrán respecto a la escritura autobiográfica “la voluntad de dejar por escrito un hecho fundamental: el haber sido responsables, testigos presenciales o víctimas de algunos, tal vez muchos, de los sucesos ocurridos a lo largo del ochocientos. Y junto a ello, la lucha del individuo por alcanzar la aceptación social o el reconocimiento de la Historia” 304 . No puede olvidarse que Gutiérrez de Alba viaja en misión oficial y debe dejar constancia escrita de sus trabajos y contactos. La gran cantidad de correcciones, supresiones, inserciones y notas para el escribiente ponen de manifiesto que Gutiérrez de Alba hizo modificaciones sustanciales cuando ya la obra estaba completa, máxime cuando esta fue poco a poco evolucionando hacia una concepción más bien enmarcada en la tradición romántica de los libros de viajes, todo lo cual tendrá su plasmación posterior cuando transcriba el contenido del cuaderno en sus tomos de Impresiones de un viaje a América. El cuaderno manuscrito Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur consta de 228 hojas numeradas por ambas caras, además de llevar intercalados recortes de periódicos, programas de funciones teatrales, composiciones poéticas impresas, varias cartas y alguna que otra foto o dibujo, y se encuentra actualmente depositado en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá (Mss. 506). En la cubierta del cuaderno aparece el subtítulo “Cuaderno 1. Travesía del Atlántico en el vapor Canarias. Isla de Puerto Rico. Nº 1º”, posteriormente en la portada el autor rotula “Cuaderno para uso de D. José Mª Gutiérrez de Alba. Apuntes de mi viaje a la América del Sur”. El contenido del mismo, que abarca el periodo comprendido entre el 6 de enero y el 29 de mayo de 1870, está dividido en las siguientes partes: ― Una “Introducción”, donde expone el motivo y objeto del viaje, además de los trámites de presentación de la Memoria-exposición (hojas 2-7). 303 WEINTRAUB, Karl J. “Autobiografía y conciencia histórica”, en La autobiografía y sus problemas teóricos. Estudios e investigación documental, Suplementos Anthropos, núm. 29, 1991, p. 19. 304 CABALLÉ, Anna. “Memorias y autobiografías en la literatura española del siglo XIX”, en Historia de la literatura española. Siglo XIX (II), coordinador Leonardo Romero Tobar, ob. cit., p. 347. 145 ― “Parte primera. Desde la aprobación de mi proyecto, hasta mi salida de España” (hojas 8-31). ― “Parte segunda. De Cádiz a Puerto Rico” (hojas 31-55). ― “Parte tercera. Puerto Rico” (hojas 55-158). ― En la hoja 159 aparece una nota que dice: “Aquí continúan los apuntes del cuaderno 3º”, produciéndose un salto en el tiempo una vez finalizada la parte tercera. El contenido del texto que falta corresponde al cuaderno 2º, dedicado a la sierra de Luquillo, que sí incluirá en Impresiones de un viaje a América, pero que publicó aparte con fecha 4 de abril de 1870, con el título Apuntes de San Juan de Puerto Rico a la sierra de Luquillo. El cuaderno 3º termina en la hoja 175 cuando llega a tierras colombianas. ― En la hoja 176 ya se ha iniciado el cuaderno 4º, cuya parte primera termina en la hoja 214. ― Por último, la parte segunda del cuaderno 4º, que en este caso el autor denomina “libro”, está dedicada a la ciudad de Bogotá (hojas 214-228). En la última carta-informe que Gutiérrez de Alba envía al ministro de Estado, con fecha de 6 de abril de 1872, relata que, aparte de cumplir con el objetivo fundamental que se le ha encomendado por tierras americanas, ha iniciado la tarea literaria de escribir una obra en la que se plasme todas sus impresiones al respecto: Consagrado por entero al servicio de mi país, y creyendo que no solo debía emplear en él los esfuerzos de mi actividad e inteligencia, con el objeto antes indicado, sino también mi modesta pluma, he emprendido la tarea de escribir una obra que titularé mis Impresiones de viaje por la América española, de la cual llevo ya redactados ocho volúmenes, relativos solo a Colombia, y dibujadas por mi mano cerca de doscientas láminas, obra que, Dios mediante, tendré el honor de presentar al gobierno de S.M. si me autoriza para proseguirla bajo sus auspicios, y en la que me propongo dar a conocer estas repúblicas en el momento histórico presente, considerándolas bajo los aspectos múltiples que los pueblos ofrecen a las investigaciones del viajero estudioso 305 . Se está refiriendo al libro de viajes en trece tomos, Impresiones de un viaje a América, depositado actualmente también en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá. Estos tomos manuscritos, de los que desgraciadamente se encuentran perdidos 305 AMAE, legajo H-2333, exp. 30. Consta de seis hojas sin numerar. 146 los tomos II, III y IV, los había conservado hasta finales del siglo pasado en su casa de Madrid Pedro Gutiérrez Gómez, sobrino bisnieto de Gutiérrez de Alba, el cual se los había comprado anteriormente al hijo de José María Gutiérrez Ballesteros, conde de Colombí y sobrino nieto del escritor. En 1991, Benjamín Villegas, presidente de la editorial colombiana de igual nombre, adquiere dichos manuscritos con la intención de publicarlos, especialmente su contenido iconográfico, ya que el conjunto de ilustraciones de la obra supone una de las mejores colecciones de imágenes de Colombia en el siglo XIX. Esta característica gráfica y el nuevo enfoque del contenido del relato llevado a cabo por Gutiérrez de Alba constituyen un cambio importante de concepción de la obra respecto al precedente del cuaderno Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur. Gutiérrez de Alba actúa como un viajero romántico que observa y refleja tipos y geografías en su diario. Como señala al respecto Nicolás Ortega Cantero: Al tiempo que plantean numerosas consideraciones sobre los modos de vida, los tipos humanos, las costumbres y las formas de organización social, en ocasiones bastante condicionadas […] por ciertas ideas y creencias previas, los viajeros románticos ofrecen también continuas imágenes del paisaje que van encontrando en su recorrido. En este terreno, sus impresiones y sus juicios suelen ser más directos y originales, no están mediatizados por interpretaciones o visiones preconcebidas 306 . Estas palabras coinciden en gran medida con el objetivo que, en el inicio del prólogo, escribe Gutiérrez de Alba en sus Impresiones de un viaje a América: En estas impresiones de viaje no encontrarás amigo lector, un detenido y fastidioso estudio de los países que conmigo vas a visitar, sino una relación sencilla y clara de todo cuanto ha llamado mi atención, así en monumentos geológicos y arqueológicos, como en paisajes, tipos, costumbres, productos naturales y artificiales, estado social del país y algo de su fauna y su flora 307 . Sin embargo, el escritor alcalareño no olvida su alma de poeta y avisa a los lectores de que a lo largo de la obra introducirá numerosas creaciones literarias, casi siempre con un objetivo patriótico: 306 ORTEGA CANTERO, Nicolás. “Los viajeros románticos extranjeros y el descubrimiento del paisaje de España”, Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, tomo LVII, cuaderno 2, 2002, p. 226. 307 Impresiones de un viaje a América, tomo I, “Prólogo”. 147 Aunque humilde alumno de las musas, no he desdeñado estudiar de otro género, pero siempre he tenido predilección por los asuntos literarios, y por consiguiente, he viajado más como poeta que como geógrafo o naturalista; por tanto, si alguna vez ocupa la atención de mis lectores en asuntos de este género más de lo regular, les suplico que me lo disimulen, en gracia del objeto, casi siempre patriótico, que en mí envuelven 308 . A pesar de la pérdida de los tomos II, III y IV, podemos conocer en parte su contenido gracias al índice general existente al final del tomo XIII. Además, los cuadernos 3º y 4º del manuscrito inicial Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur conforman parte del contenido de los tomos II y III. Teniendo presente todo esto, la organización temporal y la estructura global del contenido de la obra es la siguiente: ― Tomo I. Del 6 de enero al 4 de abril de 1870. De Madrid a Puerto Rico. ― Tomo II. Del 5 de abril de 1870 a mediados del mismo año. De Puerto Rico a Colombia. ― Tomo III. Año de 1870. Bogotá. ― Tomo IV. Año de 1870. Expedición a Ubaque. ― Tomo V. Del 2 de enero al 6 de marzo de 1871. Excursión a los Llanos de San Martín. ― Tomo VI. Del 7 de marzo al 18 de noviembre de 1871. Excursión al Tolima. ― Tomo VII. Del 19 de noviembre de 1871 al 17 de noviembre de 1872. Expedición al Norte. ― Tomo VIII. Del 19 de noviembre de 1872 al 27 de enero de 1873. Otra vez el Tolima. ― Tomo IX. Del 28 de enero al 26 de mayo de 1873. Excursión al Caquetá. ― Tomo X. Del 27 de mayo de 1873 al 4 de junio de 1874. Excursión a Mariquita. ― Tomo XI. Del 1 de diciembre de 1883 al 26 de febrero de 1884. Regreso a España. ― Tomo XII. Apéndice. Maravillas y curiosidades de Colombia. ― Tomo XIII. Vocabulario para ampliar algunas ideas y explicar algunas palabras de las contenidas en la obra. En cuanto a la parte gráfica, Impresiones de un viaje a América contiene un total de 466 ilustraciones. De la cifra total, 302 son acuarelas y dibujos originales de Gutiérrez de Alba, 167 de ellos firmados. El resto de ilustraciones lo completan copias 308 Ibídem. 148 de láminas de la Comisión Corográfica de la República de la Nueva Granada, acuarelas de otros autores, además de fotografías y litografías. El conjunto de este importante material gráfico ha sido estudiado en profundidad por el historiador colombiano Efraín Sánchez Cabra 309 . Las acuarelas y dibujos de Gutiérrez de Alba, aunque no pueden considerarse de gran calidad, transmiten –en opinión del citado estudioso– la pasión espiritual y la ingenuidad de ejecución con las que fueron llevados a cabo. El propio autor aclara en el prólogo los pormenores de este asunto: Al emprender mi viaje, formé desde luego el propósito de consignar en un apunte diario, no solo mis impresiones, sino la imagen de los objetos descritos; pero tropezaba con una dificultad casi insensible: la de no ser yo pintor ni fotógrafo. […] No me quedaba más que un recurso, y era acudir a las reminiscencias de mi niñez en el colegio, donde mal o bien se reciben lecciones de dibujo, y copiar, aunque fuera con muchas imperfecciones, los objetos, procurando que los apuntes pudieran ser luego traducidos al lenguaje del arte por una persona entendida, y así lo hice 310 . El extenso contenido de la obra y la gran cantidad de ilustraciones supuso siempre un inconveniente para la publicación debido a su elevado coste. Como se recoge oportunamente en las fuentes primarias, solo publicó algunos fragmentos en ciertas publicaciones periódicas a su regreso de América como veremos más adelante. En cuanto a las composiciones poéticas incluidas en el libro de viajes, vieron la luz la mayoría de ellas en publicaciones periódicas o en antologías del autor con posterioridad. En 1896, un año antes de su muerte, en su novela Del cielo a la tierra encontramos una prueba del interés que tenía por publicar su libro de viajes, cuando, al final de la misma, anuncia que el volumen, con otro título, estaba en preparación: “Colombia pintoresca (Diario de un viajero). Tipos, costumbres, monumentos geológicos y arqueológicos, poblaciones civilizadas, tribus salvajes, productos del suelo, minas, industrias, etc. (Obra ilustrada con 400 láminas). Trece tomos” 311 . 309 SÁNCHEZ CABRA, Efraín. “El álbum de Gutiérrez de Alba”, en Impresiones de un viaje a América. Diario ilustrado de viajes por Colombia. 1871-1873, Bogotá, Villegas Editores, 2012 (edición antológica), pp. 60-75. 310 Impresiones de un viaje a América, tomo I, “Prólogo”. Al respecto hay que decir que este trabajo pictórico no se hizo con posterioridad. 311 Del cielo a la tierra. Viaje curioso del apóstol San Pedro a este pícaro mundo, y sus consecuencias entre los ángeles, entre los diablos y entre los hombres, Sevilla, Imprenta de Gironés y Orduña, 1896, p. 389. 149 Habrá que esperar más de un siglo para que los deseos de Gutiérrez de Alba de publicar el libro que recoge su estancia de catorce años por tierras americanas se hicieran realidad, aunque solo parcialmente. Ese momento tuvo lugar el 8 de noviembre de 2012, en Bogotá, en un acto que contó con la presencia e intervención del presidente de la República de Colombia, Juan Manuel Santos. La obra fue publicada por la editorial Villegas con un título que aunaba perfectamente la doble génesis de los manuscritos, Impresiones de un viaje a América. Diario ilustrado de viajes por Colombia. 1871-1873, y contó con al patrocinio de la empresa colombiana Ospina & Cía. que cumplía el 80º aniversario de su fundación. Como aclara Efraín Sánchez, coordinador de la publicación, “el propósito principal de esta edición es destacar la significativa contribución iconográfica de Gutiérrez de Alba, publicando la totalidad de las láminas. Esto solo fue posible a costa de sacrificar extensos fragmentos del texto original” 312 , ya que su edición completa hubiera ocupado no menos de diez volúmenes. El libro, lujosamente publicado, consta de 440 páginas, lleva una breve introducción del historiador británico Malcom Deas, trabajos introductorios de los historiadores colombianos Gloria Inés Ospina y Efraín Sánchez, además de una aproximación a la vida y obra de José María Gutiérrez de Alba por parte del que suscribe la presente tesis doctoral. 3. Estancia de dos meses en Puerto Rico Después de la salida desde Cádiz el 15 de enero de 1870, Gutiérrez de Alba llegó al puerto de San Juan de Puerto Rico el domingo 30 de enero. Días antes, concretamente el 22 de enero, durante la travesía sufrió un pequeño accidente en la cabeza a consecuencia del desprendimiento de la cadena que sostenía la driza del palo mesana del vapor “Canarias”. Dicho incidente fue recogido de la siguiente manera en la prensa española: Nuestro amigo el escritor dramático, D. José Gutiérrez de Alba, que viaja por América con una misión literaria e internacional, ha llegado a Puerto Rico milagrosamente, pues que en la travesía tuvo la desgracia de recibir seis heridas en la cabeza, causadas por el golpe de una cadena que desprendida cayó de la arboladura del vapor en que viajaba. Por carta recibida por la 312 SÁNCHEZ CABRA, Efraín. “Impresiones de un viaje a América”, en Impresiones de un viaje a América. Diario ilustrado de viajes por Colombia. 1871-1873, ob. cit., pp. 76-77. 150 vía de Inglaterra, se sabe que le habían levantado los apósitos y que seguía bien de sus heridas 313 . La visita a Puerto Rico suponía la primera actividad como agente confidencial del Gobierno de España. Hay que recordar que, en la Real Orden que lo nombraba como tal, el tercer aspecto que se le encomendaba, de carácter económico, era el estudio del comercio indirecto y de tránsito que se hacía entre Nueva Granada y la Península, y muy especialmente con las islas de Cuba y Puerto Rico –únicas posesiones españolas en América que aún no se habían emancipado–, a fin de fomentarlo por medio de relaciones directas cuando llegara el caso. Como relata Gutiérrez de Alba, una vez instalado en el Hotel del Universo inició sus primeros contactos. En primer lugar con el capitán general de la isla, José Laureano Sanz, que lo puso al corriente de los últimos acontecimientos políticos. También conoció al general Carlos Palanca, héroe de la guerra de la Cochinchina y de clara ideología liberal, con el que tuvo un gran entendimiento personal. Volvió a ver, después de muchos años, al amigo de juventud, Eugenio Sánchez de Fuentes, magistrado de la Audiencia de Puerto Rico, con el que compartía el amor por la creación poética. A través de él conoció también a Joaquín de Fuentes Bustillo, que desempañaba la auditoría de guerra y era yerno del poeta Leopoldo Augusto de Cueto. Igualmente empezó a recorrer la isla y a plasmar por escrito descripciones como la siguiente: En esta isla, como en toda la América intertropical la naturaleza es tan pródiga que la vegetación no interrumpe jamás su trabajo: antes de caer una hoja, ya ha brotado la que ha de sustituirla; antes de madurar un fruto, ya sale de la flor el que ha de madurar más tarde, y como el campo nunca se agota, el verdor es eterno, lo cual para nosotros los europeos llega a hacerse monótono, por nuestra costumbre de ver alternadas las estaciones con todos sus bellos accidentes 314 . Gutiérrez de Alba comenzó también a asistir a representaciones teatrales y a tomar contacto directo con literatos autóctonos, como la poeta Alejandrina Benítez. Incluso se reencontró después de muchos años con el canónigo Mateo Forgas, que había 313 La Correspondencia de España (Madrid), 8-marzo-1870, p. 2 y en La Época (Madrid), 10-marzo- 1870, p. 3. 314 Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur, hoja 70. 151 sido su profesor de latín en el colegio de los jesuitas en Sevilla. Al poco tiempo la prensa local recogía ya su presencia en la isla: Bien venido.- De paso para la América del Sur, acaba de llegar a esta ciudad el conocido publicista y aplaudido autor dramático D. José María Gutiérrez de Alba. Según tenemos entendido, el motivo principal de su viaje es estudiar la mayor parte de las repúblicas Sur americanas, procurando armonizar los intereses de raza para estrechar las relaciones entre estos países y la antigua metrópoli, por medio de tratados comerciales, postales, de propiedad literaria y otros 315 . Asimismo para reforzar su influencia en los periódicos puertorriqueños y difundir su obra literaria, con fecha 23 de febrero Gutiérrez de Alba envía una carta a la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Puerto Rico para comunicar que donaba varios títulos para la biblioteca, gesto que agradecería dicha institución igualmente por carta al escritor, el 8 de marzo 316 . Pronto esta habilidad que demostraba para tejer poco a poco relaciones sociales empezó a dar sus frutos. Así, en el número correspondiente al 23 de febrero del Boletín Mercantil de Puerto Rico, periódico fundado por iniciativa de los miembros de la Junta de Comercio y de la Sociedad Económica de Amigos del País, aparece una nota informativa en la que se elogian algunos de sus títulos literarios, los cuales podían adquirirse en la Librería de González de la capital de la isla: Teatro político-social, Romancero español contemporáneo y La política en imágenes 317 . El 25 de febrero aparece publicado también en el mismo periódico el artículo “Estudios de costumbres. Una boda entre gitanos” 318 , que ya había aparecido con anterioridad en las publicaciones madrileñas El Mundo Pintoresco (1858) y La América (1868). Con la misma fecha del 25 de febrero aparecerá publicado en El Porvenir de San Juan de Puerto Rico el poema en octavas reales “El suelo natal” 319 . 315 Ibídem, hoja 72. Se trata de un recorte de prensa intercalado sin datos de la publicación. 316 Ibídem, hojas 128-132. 317 Ibídem, hoja 98. Se trata de un recorte de prensa intercalado con el nombre del periódico y la fecha anotados a mano. 318 Ibídem, hojas 94-96. Se trata de un recorte de prensa con el nombre del periódico y la fecha anotados a mano. 319 Ibídem, hojas 100-101. Se trata de un recorte de prensa con el nombre del periódico y la fecha anotados a mano. Aunque Gutiérrez de Alba lo reitera varias veces en su diario, no se ha encontrado en este año ningún periódico de Puerto Rico con el nombre El Porvenir en la relación pormenorizada llevada a cabo por PEDREIRA, Antonio Salvador. El periodismo en Puerto Rico, bosquejo histórico desde su inicio hasta el 1930, La Habana, Imprenta Úcar, García y Cía., 1941. 152 Igualmente Gutiérrez de Alba comenzó a desarrollar cierta actividad teatral, recibiendo el 16 de febrero la petición de que dirigiera uno de sus títulos para la escena. La obra elegida fue El lobo en el redil, drama en tres actos y en verso, de la que solo se conserva un ejemplar manuscrito en Alcalá de Guadaíra, en la biblioteca personal de José Luis Pérez Moreno 320 y de la que no se conoce edición alguna. El argumento del drama trata de un joven llamado Emilio, prófugo por motivos políticos, al que una familia acoge en una quinta; finalmente esta familia se ve traicionada por la actitud mujeriega del joven. El 25 de febrero dieron comienzo los ensayos y el estreno tuvo lugar el sábado 5 de marzo, a beneficio del actor José Robreño, con gran éxito. No se especifica en ningún sitio el nombre del teatro en el que se llevó a cabo. Al terminar la función se repartieron incluso ejemplares impresos de varias poesías dedicadas a Gutiérrez de Alba: “Al inspirado autor dramático Don José M. Gutiérrez de Alba”, de José Gautier Benítez; “Al distinguido literato D. José Gutiérrez de Alba, en el estreno de su obra titulada El lobo en el redil”, de Saturnino González y Reguera; por último, “Al eminente poeta Don José María Gutiérrez de Alba, en el estreno de su drama El lobo en el redil”, de Alejandrina Benítez y de Arce de Gautier 321 . Un ejemplo más del importante valor social de la poesía en el siglo XIX es que finalmente el autor, a petición del público, leyó el romance heroico “Al nuevo mundo”, de fuerte exaltación patriótica, del que reproducimos las dos primeras estrofas: América, salud; ya el océano con su abismo insondable me separa de mi querido hogar. Hondo suspiro, al preludiar, de mi laúd se arranca, enjuga tú la lágrima primera que consagro al recuerdo de la patria. ¡Cuán lejos está ya! Pero, ¿qué importa si una noble ambición mi pecho inflama? El rumor de la lucha, en que se agita la vieja Europa con mortales ansias, no llega ya hasta mí, que sosegado el perfume respiro de otras auras. Ábreme ¡oh mundo de Colón! tus puertas, 320 PÉREZ MORENO, José Luis. “Cuatro manuscritos inéditos de José María Gutiérrez de Alba”, en Actas del Simposio Nacional “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba”, ob. cit., pp. 180-182. 321 Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur, hojas 110-112. 153 préstame ¡oh musa! tus brillantes galas, para dar vida y forma al pensamiento que en mí germina y por salir batalla 322 . Unos días después del estreno del drama El lobo en el redil, Gutiérrez de Alba pensó organizar una función de teatro cuyos beneficios se destinaran a las casas de beneficencia de San Juan de Puerto Rico. En esta ocasión la obra elegida fue el “proverbio en un acto y en verso” El que ama el peligro 323 , de la que no se conserva ni manuscrito, ni impresión como libro o folleto. Para preparar su puesta en escena contó con un grupo de aficionados al teatro de la ciudad y el apoyo de la compañía de José Robreño. La función tuvo lugar el día de su onomástica, sábado 19 de marzo y, al igual que la vez anterior, se recitaron varios poemas en homenaje al autor: “Al Sr. D. José Mª Gutiérrez de Alba”, de Alejandrina Benítez y de Arce de Gautier; “Al distinguido autor dramático D. José M. Gutiérrez de Alba”, de José Gautier y Benítez; por último, “Al caritativo vate D. José M. Gutiérrez de Alba. Por el benéfico pensamiento que lleva a cabo esta noche”, de Mariano Ramiro y García. Igualmente, el autor, llegando el fin de su estancia en Puerto Rico pues seguía el viaje hasta Nueva Granada, compuso para la ocasión las quintillas “Adiós a Puerto Rico”, de las que reproducimos las tres últimas: Adiós, tierra idolatrada, donde el pecho generoso siente su dicha doblada, guarda este adiós cariñoso de mi lira entusiasmada. Mañana, lejos de aquí, gozoso recordaré lo mucho que te debí, y, pensando siempre en ti, tu nombre bendeciré. Y con toda el alma mía diré cómo aquí se hermana en envidiable armonía con la española hidalguía, 322 Impresiones de un viaje a América, tomo I, 5-marzo-1870. El poema fue publicado posteriormente el 9 de marzo tanto en Boletín Mercantil de Puerto Rico, como en una edición especial de El Porvenir, según los datos del Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur, hojas 126-127. 323 En la hoja 158 del Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur se inserta un cartel de la función en la que no se especifica el nombre del teatro. 256 Apuntes de viaje de San Juan de Puerto Rico a la sierra de Luquillo. ― Manuscrito en Impresiones de un viaje en América, tomo I, 22 al 31 de marzo de 1870. ― Puerto Rico, Imprenta de González, 1870. 5. Novelas La Tapada. Novela tradicional. ― Sevilla, Imprenta de su autor [sic], 1846. ― Alcalá de Guadaíra, Instituto de Bachillerato “Cristóbal de Monroy”, 1984 (edición e introducción de Enrique Baltanás). ― Sevilla, Fundación El Monte, 1997 (facsímil de la edición de 1846 con introducción de Enrique Baltanás). La ambición por amor. ― Orizaba (México), Imprenta de Ramón López, 1859. ― México, Imprenta de J. F. Jens, 1891. Del cielo a la tierra. Viaje curioso del apóstol San Pedro a este pícaro mundo, y sus consecuencias entre los ángeles, entre los diablos y entre los hombres, Sevilla, Imprenta de Gironés y Orduña, 1896. La política de aldea (Novela con ribetes de historia), Sevilla, Tipografía Monsalves 17, 1898. 6. Artículos de costumbres y textos varios “Una aventura”, El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 2, 15-noviembre-1844, pp. 17-25. “Las vecinas”, El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 4, 15-diciembre-1844, pp. 57-59. “Una especulación”, El Jenio de Andalucía (Sevilla), núms. 5, 6, 8 y 9, enero-marzo-1845. “Estudios de costumbres. Una boda entre gitanos”. ― En El Mundo Pintoresco (Madrid), núm. 15, 18-julio-1858, p. 114. ― En La América (Madrid), núm. 7, 13-abril-1868, p. 11. ― En Boletín Mercantil de Puerto Rico (Puerto Rico), 25-febrero-1870, en Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur, hojas 94-96. “Apuntes para una ley especial de instrucción primaria”, La América (Madrid), núm. 1, 13- enero-1868, p. 10. “Celebridades contemporáneas. Don Cristino Martos”, El Museo Universal (Madrid), núm. 10, 7-marzo-1869, pp. 74-75. “Estudios de costumbres. La Semana Santa en Sevilla”, La Ilustración Española y Americana (Madrid), núm. X, 5-abril-1871, pp. 166-167 y 170-172. “Noticia de un monumento prehistórico. Las estatuas del valle de San Agustín en la República de Colombia”. ― Manuscrito en Impresiones de un viaje a América, tomo VIII, 5 al 12-enero-1873. 257 ― En Boletín de la Sociedad Geográfica de Madrid (Madrid), tomo XXVII, Madrid, Establecimiento Tipográfico de Fortanet, segundo semestre-1889, págs. 366-383. ― Con el título “Impresiones de viaje por Colombia. Excursión al valle de San Agustín en el departamento de Tolima. De Timaná a Pitalito y Laboyos, etc.”, Revista Literaria (Bogotá), núm. 28, tomo IV, agosto-1892, pp. 209-223. “Una excursión a Mariquita en la República de Colombia”. ― Manuscrito en Impresiones de un viaje a América, tomo X, 26-mayo al 4-junio-1874. ― En La Ilustración Española y Americana (Madrid), núm. XXXVI, 30-septiembre-1885, pp. 183 y 186. “Las bienaventuranzas son ocho” (parodia), El Cachaco (Bogotá), núm. 2, 12-abril-1879, p. 8. “El 20 de julio de 1810. ¡Viva Colombia libre e independiente!”, El Cachaco (Bogotá), núm. 17, 19-julio-1879, pp. 65-66. “Las mejoras materiales y la herencia del crimen de los Alisos”, El Deber (Bogotá), 2- marzo-1880, p. 575. “Viaje de Leiva a Concepción”, El Deber (Bogotá), mayo-julio-1880, pp. 668, 672, 691, 707-708 y 712. “Impresiones de viaje. Colombia”. ― Manuscrito en Impresiones de un viaje a América, tomo XI, 5 al 30-diciembre-1883. ― En La Ilustración Española y Americana (Madrid), núm. XLI, 8-noviembre-1885, pp. 271 y 274. “Carta de ultramar”, Revista Literaria (Bogotá), tomo I, 1890, pp. 351-359. “Pensamientos” (aforismos), Sevilla en Broma (Sevilla), núm. 12, 10-julio-1893, p. 7 y núm. 13, 22-julio-1893, p. 7. “Tipos y costumbres de mi tierra. I. El panadero de antaño”. ― En Sevilla en Broma (Sevilla), núm. 14, 30-julio-1893, pp. 3 y 6. ― En El Guadaíra (Alcalá de Guadaíra), núm. 5, 6-abril-1902, s.p. ― En Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra, 1923, pp. 49-51. ― En Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra, 1951, s.p. ― En Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra, 1977, s.p. ― En Escaparate (Alcalá de Guadaíra), Feria-2000, p. 14. “Tipos y costumbres de mi tierra. II. El panadero de hogaño”. ― En Sevilla en Broma (Sevilla), núm. 15, 11-agosto-1893, pp. 6-7. ― En El Guadaíra (Alcalá de Guadaíra), núm. 6, 13-abril-1902, s.p. “Tipos y costumbres de mi tierra. III. Los burros de mi lugar”. ― En Sevilla en Broma (Sevilla), núm. 16, 18-agosto-1893, pp. 6-7. ― En El Guadaíra (Alcalá de Guadaíra), núm. 7, 20-abril-1902, s.p. 258 “Recuerdos de Colombia. La Fura Tena (hombre y mujer)”, La Ilustración Artística (Barcelona), núm. 671, 5-noviembre-1894, p. 718. “Curiosidades arqueológicas de Colombia. La piedra labrada de Aipe”, La Ilustración Artística (Barcelona), núm. 672, 12-noviembre-1894, p. 735. “El salto de Tequendama”, La Ilustración Artística (Barcelona), núm. 673, 19-noviembre- 1894, p. 749. “Los derrumbes de Tunjuelo”, La Ilustración Artística (Barcelona), núm. 676, 10- diciembre-1894, p. 798. “Mi mejor amigo”, manuscrito, agosto-1895. Alcalá de Guadaíra. Biblioteca personal de Vicente Romero Muñoz. “Los pajaritos”, Miscelánea (Sevilla), núm 1, 16-enero-1896, s.p. 7. Prólogos a libros, reseñas dramáticas y cartas al director “Revista de teatro. Don Carlos de Austria, drama nuevo en tres actos y en verso, original del joven don Juan Nepomuceno Justiniano”, El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 1, 1-noviembre-1844, pp. 14-16. “Revista teatral” [Don Juan Tenorio de José Zorrilla, la comedia El hombre más feo de Francia y el sainete Los contrahechos], El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 3, 1- diciembre-1844, pp. 46-47. “Teatro” [Agradecimiento a la empresa que ha tomado a su cargo el Teatro Principal], El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 10, 15-marzo-1845, p. 151. “Prólogo”, en El pueblo andaluz. Sus tipos, sus costumbres, sus cantares, Madrid, Imprenta de Gaspar (antes Gaspar y Roig), 1877, pp. 5-7. “Boyacá” (carta al director), El Deber (Bogotá), 13-diciembre-1878, p. 81. “Contestación a la nota que antecede” [Instituto agrícola de Villa de Leiva] (carta al director), El Deber (Bogotá), 13-diciembre-1878, p. 82. “Remitidos” [Dos jóvenes arqueólogos] (carta al director), El Deber (Bogotá), 10-junio- 1879, p. 277. [Respuesta al artículo de Jeremías Páramos] (carta al director), El Deber (Bogotá), 17- octubre-1879, pp. 424-425. “Comunicados” [Queja sobre las afirmaciones que se hicieron sobre la Cartilla agraria] (carta al director), El Deber (Bogotá), 28-noviembre-1879, pp. 473-474. “Comunicados” [Comentario a la carta de Narciso García Medina] (carta al director), El Deber (Bogotá), 9-enero-1880, p. 520. 259 “El Deber” [Carta al doctor Rafael Núñez] (carta al director), El Deber (Bogotá), 27- febrero-1880, p. 569. “Prólogo”, en Romancero Español Contemporáneo, tomo IV, Biblioteca Enciclopédica Popular Ilustrada, Madrid, Establecimiento Tipográfico de Gregorio Estrada, 1886, pp. 5- 9. “Prólogo”, en Espontáneas, poesías de José Guerra Ojeda, Sevilla, Imprenta de Enrique Rasco, 1894, pp. 7-10. “Respuesta” (carta al director), El Cronista (Sevilla), 4-diciembre-1894, s. p. “Dúplica” (carta al director), El Cronista (Sevilla), 12-diciembre-1894, s. p. “Resumen” (carta al director), El Cronista (Sevilla), 21-diciembre-1894, s. p. TEATRO 1. Comedias El tío Zaratán. Parodia de Guzmán el Bueno (en un acto y en verso). ― Madrid, Gaceta Mercantil, 1849 (no localizada) 504 . ― [1ª edición] Madrid, Imprenta de S. Omaña, 1850. ― 2ª edición: Madrid, Imprenta de C. González, 1857. ― 3ª edición: Salamanca, Imprenta de Antonio de Angulo, 1871. ― En Piero Menarini (ed.), Antonio Gil y Zárate. Guzmán el Bueno seguito dalla parodia El tío Zaratán di J. M. Gutiérrez de Alba, Bologna, Atesa Editrice, 1990, pp.127-160 (se toma la edición de 1850). Hombre tiple y mujer tenor (en cuatro actos y en verso), Madrid, Imprenta de Vicente Lalama, 1850. El zapatero de Jerez (comedia de espectáculo en cuatro actos y en verso), Madrid, Imprenta de Vicente Lalama, 1850. Una mujer literata (en tres actos y en verso), Madrid, Imprenta de José María Repullés, enero-1851. Un club revolucionario (en un acto y en prosa), Madrid, Imprenta de José María Repullés, enero-1851. Una preocupación (en cuatro actos y en verso), Madrid, Imprenta de Vicente Lalama, 1852 505 . 504 Esta edición está recogida en HIDALGO, Dionisio. Diccionario general de bibliografía española, tomo III, Madrid, Imprenta de J. Limia y G. Urosa, 1868, p. 12. 505 En la portada aparece “para representarse en el teatro de la Comedia el año de 1851”, aunque no hay constancia que llegara a producirse realmente. 260 Un infierno o la casa de huéspedes (en tres actos y en prosa), Madrid, Imprenta de C. González, 1853. La mujer de dos maridos (en un acto y en prosa). ― Manuscrito 1, Madrid, febrero-1857. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14448(13). ― Manuscrito 2, 1857. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14549(3). ― Madrid, Imprenta de C. González, 1857. Remedio para una quiebra (en un acto y en prosa). ― Manuscrito autógrafo, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14586(15). ― Madrid, Imprenta de C. González, 1857. Vanidad y pobreza (en tres actos y en verso). ― Manuscrito 1 (autógrafo), s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14676. ― Manuscrito 2 (autógrafo), s.a. (aparece como drama). Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14214(4). ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1860. Un verso de Virgilio (en tres actos y en prosa). ― Manuscrito autógrafo, Madrid, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14675. ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1860. El iris conyugal. Seguros de incendios (en un acto y en prosa), manuscrito, Madrid, diciembre-1860. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss.14440(15). Ojos que no ven... (fotografía social en tres actos y en verso), manuscrito autógrafo, Madrid, 1867. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14632. Consolar al triste. Imitación a Ronsard (en tres actos y en verso). ― Manuscrito 1 (autógrafo), s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14568(1a). ― Manuscrito 2, Madrid, 1868. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14568(1b). ― Manuscrito 3 (autógrafo), con el título Herida en el corazón, s.a. (falta el acto 2º). Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14574(8). ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1868 506 . Viva el lujo o lágrimas de la envidia (comedia dramática en un acto y en verso). ― Manuscrito con el título Las lágrimas de la envidia, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14365(4). ― En Oromana (Alcalá de Guadaíra), núm. 4, enero-1925, s.p. 506 La falta de un fragmento de la portada impide leer la imprenta en que fue realizada esta edición, aunque todo hace suponer que se trata de la de José Rodríguez. 261 2. Cuadros La efenza é mi pairino [sic] (cuadro de costumbres andaluzas), El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 1, 1-noviembre-1844, pp. 6-11. Un jaleo en Triana (cuadro cómico-lírico de costumbres andaluzas en un acto y en verso, música de Isidoro García Rossetti). ― Manuscrito 1 (autógrafo), abril-1861. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14696. ― Manuscrito 2 (autógrafo), s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14590(15). ― Manuscrito 3, 1861. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14557(2). ― Manuscrito 4, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14489(23). ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1861. Enfermedades secretas (cuadro alegórico-fantástico en un acto y en verso). ― Manuscrito 1 (autógrafo), 1866. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14572(5). ― Manuscrito 2, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14248(11). ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1866. ― En Teatro político-social, 1869 507 . ¿Quién será el rey? o los pretendientes (cuadro jocoso escrito sobre un asunto muy serio en un acto y en verso). ― Manuscrito autógrafo, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14584(17). ― [1ª edición] Madrid, Imprenta de Manuel Minuesa, 1868. ― 2ª edición: Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1869. ― En Teatro político-social, 1869. El paraíso terrenal (cuadro cómico-lírico-fantástico de costumbres primitivas, contemporáneas y futuras, precedido de una loa o programa-monólogo en verso), manuscrito, s.l., s.a. 508 Alcalá de Guadaíra. Biblioteca personal de José Luis Pérez Moreno. 3. Dramas Diego Corrientes o el bandido generoso (drama andaluz en tres actos y en verso). ― [1ª edición] Madrid, Imprenta de J. González y A. Vicente, 1848. ― 2ª edición: Madrid, Imprenta de S. Omaña, 1850. 507 Con este título se recogieron once piezas teatrales editadas, de forma individual, anteriormente. Solo se dieron a conocer por primera vez los juguetes cómicos Fuera pasteleros y Las elecciones de un pueblo (publicado en 1851 y 1862 con el título La elección de un diputado). Este volumen se reseña al final del apartado de teatro y se relaciona su contenido, indicando los títulos y datos de cada una de las piezas. 508 Esta obra se tituló inicialmente El pecado original. El título aparece tachado en la portada del manuscrito y, según señala Aída Martínez Carreño, se estrenaría en Colombia una zarzuela de igual título con música de Oreste Sindici. Posteriormente Gutiérrez de Alba lo cambió por El paraíso perdido, pero el 9 de noviembre de 1866 tuvo que solicitar el autor su cambio por el de El paraíso terrenal, al existir otra obra con el mismo título (AHN, Consejos, legajo 11401, exp. 339). 262 ― Puebla (México), Imprenta de Juan Nepomuceno del Valle, 1851. ― 3ª edición: Madrid, Imprenta de C. González, 1855. ― 4ª edición: (no localizada). ― 5ª edición: Salamanca, Imprenta de A. C. de Antonio de Angulo, 1872. ― Sevilla, Fundación El Monte, 1997 (facsímil de la edición de 1848 con introducción de José Luis Pérez Moreno). Empeños de honra y amor (en tres actos y en verso). ― Manuscrito autógrafo, 1851. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14571(17). ― Madrid, Imprenta de F. Serra y Madirolas, s.a. 509 Un día de prueba (en tres actos y en prosa). ― Manuscrito, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14302(7). ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1858 510 . Diego Corrientes (drama popular, escrito en tres actos y en verso, y nuevamente refundido por su autor en cuatro actos y cinco cuadros; el tercer acto es enteramente nuevo). ― Manuscrito 1 (autógrafo), 1859. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14678. ― Manuscrito 2 (autógrafo), 1859. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14326(1). ― Manuscrito 3 (autógrafo), s.a. (solo contiene el acto tercero). Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14677. ― [1ª edición] Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1860. ― 2ª edición: Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1865. ― 3ª edición: Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1872. ― 4ª edición: Madrid, Alonso Gullón, 1874. ― 5ª edición: Madrid, Alonso Gullón, 1877. ― 6ª edición: Madrid, Hijos de Alonso Gullón, 1880. ― 7ª edición: Madrid, Hijos de Alonso Gullón, 1882. ― 8ª edición: Madrid, Florencio Fiscowich, 1884. El hijo de la caridad (en tres actos y en verso). ― Manuscrito 1 (autógrafo), 1861. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14574(16). ― Manuscrito 2, s.a. (aparece como comedia). Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14159(7). ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1861. Los españoles en Méjico (en tres actos y en verso). ― Manuscrito 1 (autógrafo), s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14705. ― Manuscrito 2, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14210(4). ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1862. 509 En la portada aparece “Para representarse en Madrid en el año de 1851”, aunque no hay constancia que llegara a producirse realmente. 510 En la portada aparece “Representado por primera vez en Madrid, en el teatro de Novedades, en abril de 1858”, aunque no hay constancia que llegara a producirse realmente. 263 El lobo en el redil 511 (en tres actos y en verso), manuscrito, s.l., s.a. Alcalá de Guadaíra. Biblioteca personal de José Luis Pérez Moreno. El crimen de los Alisos (historia de lágrimas escrita en verso). ― [1ª edición] Bogotá, Imprenta de Enrique Zalamea, 1879. ― 2ª edición: Bogotá, Imprenta de Enrique Zalamea, 1879. Vasco Núñez de Balboa (drama histórico en tres actos y un prólogo, en verso), manuscrito, s.l., s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14373(10). 4. Entremeses líricos Aventura de un cantante. Episodio histórico de la vida de José María 512 (entremés líricodramático en verso, música de Francisco Asenjo Barbieri), Madrid, Imprenta de C. González, 1854. Libertad de cultos (entremés cómico-lírico impolítico en un acto y en prosa, música de Luis Reig), Madrid, Establecimiento Tipográfico de Gregorio Estrada, 1887. 5. Fantasías La estrella de Belén (fantasía bíblica en tres actos y seis cuadros, en verso). ― Manuscrito 1 (autógrafo), 1866. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14636. ― Manuscrito 2 (autógrafo), 1866. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14647. ― Manuscrito 3 (autógrafo), 1866. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14683(7). ― Manuscrito 4 (autógrafo), 1866 (solo contiene los actos 1º y 2º). Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14638. ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1866. La visita de un cometa (fantasía lírico-dramática en un acto y tres cuadros, en prosa y verso), manuscrito, s.l., s.a. Alcalá de Guadaíra. Biblioteca personal de José Luis Pérez Moreno. 6. Juguetes cómicos Fuera pasteleros (en un acto y en verso). ― Manuscrito 1 (autógrafo), Madrid, 21-octubre-1849. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14575(5a). ― Manuscrito 2, Madrid, 21-octubre-1849. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14575(5b). 511 Esta obra se estrenó en Puerto Rico, el 5 de marzo de 1870, con un clamoroso éxito, según consta en el tomo I de Impresiones de un viaje a América. 512 Con el título Le bandit José María se conserva un folleto que recupera el título inicial de la obra cuando se estrenó en Sevilla, en el Teatro de la Feria, en 1845. El folleto en francés tiene ocho páginas y está impreso en la parisina Chez Les Éditeurs, rue Grange-Batelière 13, en el año 1865. En el mismo se resume el argumento del entremés y se detallan sus números musicales. El ejemplar consultado se encuentra en la Bibliothèque Nationale de France, con la signatura 8º Yth 1672. 264 ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1869, en Teatro político-social, 1869. La elección de un diputado 513 (en un acto y en verso). ― Madrid, Imprenta de C. González, 1851. ― Salamanca, Establecimiento Tipográfico de Oliva, 1862. ― Con el título Las elecciones de un pueblo, Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1869, en Teatro político-social, 1869. Un baile é la gente crúa [sic] (juguete cómico-lírico-bailable de costumbres andaluzas, en un acto y en verso, con música de Cristóbal Oudrid), manuscrito autógrafo, Madrid, 5- septiembre-1856 514 . Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14588(12). Un recluta en Tetuán (en un acto y en verso). ― Manuscrito 1 (autógrafo), con el título Un recluta en África, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14591(8). ― Manuscrito 2 (autógrafo), con el título El recluta en África, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14591(8). ― Manuscrito 3, Madrid, enero-1860. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14220(17). ― Manuscrito 4, Madrid, enero-1860. Madrid. Fundación Lázaro Galdiano, 44-Caja-15573, M. 38/20. ― [1ª edición] Madrid, Imprenta de Anselmo Santa Coloma, 1860. ― 2ª edición: Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1866. Por amor al arte o la escuela de declamación (en un acto y en prosa). ― Manuscrito 1 (autógrafo), s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14584(1). ― Manuscrito 2 (autógrafo), s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14581(18). ― Manuscrito 3, con el título El amor al arte o la escuela de declamación, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14333(16). ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1866. El café cantante (en un acto y en verso), manuscrito, marzo-1867. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14341/14. Ladrones y regicidas (en un acto y en verso). ― Manuscrito 1 (autógrafo), Madrid, 1885 515 . Alcalá de Guadaíra. Biblioteca personal de José Luis Pérez Moreno. ― Manuscrito 2, Madrid, s.a. Barcelona. Instituto del Teatro, Mss. 2067. Pecar sin malicia (en un acto y en prosa), Madrid, Establecimiento Tipográfico de Gregorio Estrada, 1886 516 . 513 Estrenada en Cádiz, en 1846, con el título Las elecciones de un pueblo. 514 En la última hoja hay varios jeroglíficos del propio autor. 515 En la portada de este manuscrito se encuentra tachado el título original de la obra, que era Los conservadores, pero Gutiérrez de Alba tuvo que cambiarlo al existir otra con el mismo título. 516 Juguete cómico estrenado con el título Pedro Giménez [sic]. 265 La moza del cura (en un acto y en prosa). ― [1ª edición] Madrid, 1887 (no localizada). ― 2ª edición: Madrid, Establecimiento Tipográfico de Gregorio Estrada, 1887. La noche buena en Triana o una escuela de baile (juguete cómico-lírico-bailable, en un acto y en verso). ― Manuscrito 1, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14582/9(1). ― Manuscrito 2 (autógrafo), s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14582/9(2). Broma por broma (juguete cómico-lírico, en un acto y en verso), manuscrito, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14347(12). 7. Loa La estrella de Iberia. Loa que ha de representarse en celebración del feliz alumbramiento de S.M. la reina Doña Isabel II, Sevilla, Imprenta de Carlos Santigosa, 1851. 8. Melodramas La roca encantada (en cuatro actos, en prosa y verso), Madrid, Imprenta de Vicente Lalama, 1850. El castillo del fantasma (en cinco cuadros y un prólogo, en prosa). ― Manuscrito 1 (autógrafo), con el título El castillo de la muerte, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14212(3). ― Manuscrito 2 (autógrafo), s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14566(14). ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1868. 9. Monólogo Última meditación de Bolívar (en verso), Concepción (Colombia), Imprenta de I. González & Cía, 1882. 10. Paso Los farsantes. Paso que pasó en un lugar de la Mancha en el siglo XVII, escrito en lengua arábiga por Chit Hamete Berengena y traducido al español por el licenciado Salsipuedes (en un acto y en verso). ― Manuscrito 1 (autógrafo), s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14575(8a). ― Manuscrito 2 (autógrafo), s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14575(8b). ― Manuscrito 3, s.a. Madrid. Biblioteca Nacional, Mss. 14371(1). ― Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1868. ― En Teatro político-social, 1869. 272 Justicia de Dios (drama en un acto y en verso). Citado por Leandro José de Flores. El marido universal. Citada por Mario Méndez Bejarano y Francisco Cuenca. Mundo, demonio y carne (comedia en tres actos). Citada por José Cascales y Muñoz y Mario Méndez Bejarano. El pecado original (zarzuela con música de Oreste Sindici). Citada por Aída Martínez Carreño. La procesión. Citada por Mario Méndez Bejarano y Francisco Cuenca. El que ama el peligro (proverbio en un acto y en prosa). Estrenado en Puerto Rico el 19 de marzo de 1870 530 . El que siembra vientos... Citada por José Cascales y Muñoz. Seguros matrimoniales. Citada por Francisco Cuenca 531 . El seminarista. Citada por Mario Méndez Bejarano y Francisco Cuenca. El templo de Apolo (loa). Citada por Leandro José de Flores. El torero (zarzuela en dos actos). Citada por Leandro José de Flores. Tres víctimas de un capricho 532 . Según Mario Méndez Bejarano, esta obra fue estrenada en Sevilla en 1846. Un marido volantón (comedia en un acto). Citada por Leandro José de Flores. Un músico y un poeta. Citada por Francisco Cuenca. Uno de tantos maridos (comedia en un acto). Citada por Mario Méndez Bejarano y Francisco Cuenca. 530 Impresiones de un viaje a América, tomo I, 19-marzo-1870. 531 Es posible que se refiera a la comedia en un acto y en prosa que lleva por título El iris conyugal. Seguros de incendios, manuscrito, diciembre-1860. 532 De esta obra se puede conocer el argumento del hecho real en el que se basó Gutiérrez de Alba, gracias al relato que del mismo hace José Gutiérrez de la Vega, director del periódico sevillano La Jiralda [sic], núm. 6, 15-junio-1846, pp.89-94. 273 FUENTES SECUNDARIAS Las fuentes secundarias las hemos dividido en tres apartados. En el primero se ha relacionado alfabéticamente toda la bibliografía citada a lo largo de la tesis doctoral, incluyendo todas las reseñas y noticias, casi siempre anónimas, en relación al autor y su obra aparecidas en publicaciones periódicas; en caso de que algún autor figure con más de una publicación, estas se han relacionado por orden cronológico. En un segundo apartado se han detallado todos los poemas dedicados a Gutiérrez de Alba ordenados alfabéticamente. Por último, en el tercer apartado, se han recogido los catálogos de bibliotecas consultados, añadiéndose las páginas webs disponibles actualmente para acceder de manera telemática. 1. Bibliografía citada Actas del Simposio Nacional “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba”, José Manuel Campos Díaz (coord.), Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998. ÁLVAREZ BARRIENTOS, Joaquín. “Cultura y política entre siglos”, en Se hicieron literatos para ser políticos. Cultura y política en la España de Carlos IV y Fernando VII (Joaquín Álvarez Barrientos, ed.), Madrid, Biblioteca Nueva y Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, 2004, pp. 11-24. -------- y ROMERO FERRER, Alberto (eds.). Costumbrismo andaluz, Sevilla, Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 1998. ANÓNIMO. [Intención de recuperar el antiguo Liceo Sevillano], El Verjel (Sevilla), núm. 4, 7-abril-1844, pp. 25-26. -------- [Valoración del mes transcurrido de El Verjel], El Verjel (Sevilla), núm. 5, 14- abril-1844, p. 33. -------- [Regalos para los suscriptores de El Jenio de Andalucía], El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 1, 1-noviembre-1844, p. 2. -------- [Los suscriptores de El Céfiro engrosan las listas de El Jenio de Andalucía], El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 3, 1-diciembre-1844, p. 33. -------- [Constitución de la Sociedad Literaria Sevillana], El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 3, 1-diciembre-1844, p. 48. -------- [Programa de la Sociedad Literaria Sevillana], El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 3, 1-diciembre-1844, pp. 49-50. 274 -------- [Reparto del primer número de El Duende], El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 7, 1-febrero-1845, p. 112. -------- [Prospecto de Fábulas políticas], El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 10, 15- marzo-1845, p. 156. -------- [Detalles de la edición de Fábulas políticas], El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 10, 15-marzo-1845, pp. 156-157. -------- [Representación de Diego Corrientes en Écija], El Heraldo (Madrid), 16-julio- 1848, p. 4. -------- [Reseña del estreno de El zapatero de Jerez], El Heraldo (Madrid), 19-abril- 1850, p. 3. -------- [Reseña del estreno de El zapatero de Jerez], El Clamor Público (Madrid), 19- abril-1850, p. 4. -------- [Cambio del volumen de regalo por Fábulas políticas], El Regalo de Andalucía (Sevilla), 9-mayo-1850, s. p. -------- [Representación de Diego Corrientes en el Anfiteatro Sevillano], El Regalo de Andalucía (Sevilla), 12-diciembre-1850, p. 340. -------- [Anuncio de una función de la obra Detrás de la cruz está el diablo], El Porvenir (Sevilla), 9-enero-1852, p. 4. -------- [Reseña del estreno de Un infierno o la casa de huéspedes], El Clamor Público (Madrid), 13-diciembre-1853, p. 3. -------- [Representación de Aventura de un cantante. Episodio histórico de la vida de José María], La Época (Madrid), 17-abril-1854, p. 3. -------- [Anuncio del libreto de la zarzuela Diego Corrientes], La Nación (Madrid), 3- mayo-1854, p. 3. -------- “Sucesos de Alcalá”, El Porvenir (Sevilla), 29-diciembre-1855, p. 3. -------- [Carta al director del cuñado y los hermanos de Gutiérrez de Alba], El Porvenir (Sevilla), 30-diciembre-1855, p. 3. -------- [Reseña del estreno de La flor de la serranía], La Época (Madrid), 4-agosto- 1856, p. 3. -------- [Reseña del estreno de La mujer de dos maridos], El Fénix (Madrid), 31- octubre-1857, p. 4. -------- [Reseña del estreno de Vanidad y pobreza], La España (Madrid), 4-febrero- 1860, p. 4. -------- [Reseña del estreno de Un recluta en Tetuán], El Reino (Madrid), 10-febrero- 1860, p. 3. -------- [Reseña del estreno de Vanidad y pobreza], La Discusión (Madrid), 12-febrero- 1860, p. 4. -------- [Función extraordinaria de Un recluta en Tetuán], La España (Madrid), 11- mayo-1860, p. 4. -------- [Reseña del estreno de El hijo de la caridad], El Clamor Público (Madrid), 25- octubre-1861, p. 3. -------- [Reseña del estreno de Un jaleo en Triana], El Clamor Público (Madrid), 27- octubre-1861, p. 4. -------- [Reseña del estreno de Un jaleo en Triana], El Reino (Madrid), 28-octubre-1861, p. 4. -------- [Reseña del estreno de Un jaleo en Triana], La Discusión (Madrid), 29-octubre- 1861, p. 4. -------- [Reseña del estreno de Los españoles en Méjico], La Época (Madrid), 1-febrero- 1862, p. 3. 275 -------- [Reseña del estreno de Los españoles en Méjico], La Iberia (Madrid), 1-febrero- 1862, p. 4. -------- [Comentario sobre el prospecto del Romancero español contemporáneo], El Contemporáneo (Madrid), 1-febrero-1863, pp. 3-4. -------- [Anuncio de la terminación del primer tomo del Romancero español contemporáneo], La Iberia (España), 15-julio-1864, p. 3. -------- “Folletín. Revista de teatros” [Estreno de 1864 y 1865], La Iberia (Madrid), 5- febrero-1865, p. 1. -------- [Noticia de prohibir la representación de 1864 y 1865], La Época (Madrid), 24- febrero-1865, p. 4. -------- [Reseña del estreno de La dote de Patricia], La Iberia (Madrid), 22-marzo-1865, p. 3. -------- [Reseña del estreno de Revista de un muerto. Juicio del año 1865], El Eco del País (Madrid), 5-febrero-1866, p. 3. -------- [Noticia de la creación de la escuela de declamación de D. Antonio Cappo], La Reforma (Madrid), 21-junio-1866, p. 3. -------- [Reseña del estreno de La estrella de Belén], La Correspondencia de España (Madrid), 25-diciembre-1866, p. 3. -------- [Reseña del estreno de Don Carnaval y doña Cuaresma], La Época (Madrid), 26-febrero-1867, p. 3. -------- [Reseña del estreno de 1866 y 1867], La Reforma (Madrid), 27-diciembre-1866, p. 3. -------- [Nota de la representación de La estrella de Belén en el Teatro de Lope de Valladolid], La Correspondencia de España (Madrid), 29-diciembre-1866, p. 3. -------- [Reseña del estreno de El café cantante], La Reforma (Madrid), 30-abril-1867, p. 3. -------- [Reseña sobre la prohibición de Las aleluyas vivientes], La España (Madrid), 4- enero-1868, p. 3. -------- [Nota sobre la confirmación del jurado de la censura de Las aleluyas vivientes], La España (Madrid), 14-enero-1868, p. 3. -------- [Nota sobre la entrada en Portugal de Las aleluyas vivientes], La Época (Madrid), 31-enero-1868, p. 3. -------- [Reseña sobre la aparición de la colección de textos dramáticos Teatro políticosocial], El Museo Universal (Madrid), núm. 6, 8-febrero-1868, p. 42. -------- [Noticia de una reunión en casa de Eduardo Asquerino], La Época (Madrid), 4- noviembre-1868, p. 4. -------- [Reseña del estreno de Consolar al triste], La Reforma (Madrid), 8-noviembre- 1868, p. 3. -------- [Reseña crítica de Lecciones para el pueblo], La Iberia (Madrid), 10-diciembre- 1868, p. 3. -------- [Noticia sobre el viaje de Gutiérrez de Alba a la América del Sur], La Iberia (Madrid), 4-enero-1870, p. 4. -------- [Noticia del incidente de Gutiérrez de Alba en el vapor Canarias], La Correspondencia de España (Madrid), 8-marzo-1870, p. 2. -------- [Noticia del incidente de Gutiérrez de Alba en el vapor Canarias], La Época (Madrid), 10-marzo-1870, p. 3. -------- “Vanidad y pobreza”, El Deber (Bogotá), 16-enero-1880, p. 530. -------- [Reseña del estreno de Pecar sin malicia], El Imparcial (Madrid), 28-febrero- 1886, p. 3. 276 -------- “Crónica local” [Reseña sobre velada literaria del Ateneo de Sevilla], El Tribuno (Sevilla), 29-junio-1887, p. 3. -------- “Crónica local” [Reseña sobre velada literaria del Ateneo de Sevilla], El Baluarte (Sevilla), 5-agosto-1887, p. 3. -------- “En el teatro Felipe” [Incidente en el estreno de La moza del cura], El Imparcial (Madrid), 30-agosto-1887, p. 3. -------- [Reseña sobre la reposición de Gutiérrez de Alba como archivero-bibliotecario municipal], El Baluarte (Sevilla), 24-mayo-1888, p. 2. -------- “El certamen del Ateneo”, Diario de Córdoba, 20-junio-1889, p. 3. -------- “Velada en el Ateneo”, La Iberia (Madrid), 16-diciembre-1889, p. 2. -------- “El certamen del Ateneo”, El Baluarte (Sevilla), 29-abril-1892, p. 2. -------- [Reseña del estreno de Del infierno a Madrid. Viaje de ida y vuelta], El Porvenir (Sevilla), 28-mayo-1893, p. 1. -------- [Reseña del estreno de Del infierno a Madrid. Viaje de ida y vuelta], El Noticiero Sevillano (Sevilla), 27-mayo-1893, p. 2. -------- [Noticia de la lectura de una obra de Gutiérrez de Alba en casa del maestro Mariani], El Progreso (Sevilla), 31-mayo-1893, p. 2. -------- “D. José Mª Gutiérrez de Alba”, Miscelánea (Sevilla), núm. 10, 19-marzo-1896, s. p. -------- “Los Juegos Florales del Ateneo”, El Porvenir (Sevilla), 28-abril-1896, p. 2. -------- “Notas del día” [Reseña del acto de inauguración de las obras para el abastecimiento de agua de la ciudad], El Baluarte (Sevilla), 3-octubre-1896, p. 3. -------- “Entierro de Gutiérrez de Alba”, El Noticiero Sevillano (Sevilla), 28-enero-1897, p. 3. -------- [Dibujo de Luis Contreras de “La Mansión de las Ilusiones”], Oromana (Alcalá de Guadaíra), núm. 4, enero-1925, s. p. ARIAS CASTAÑÓN, Eloy. “Liberalismo, revolución y restauración (1840-1917)”, en Permanencia y cambios en la Baja Andalucía: Alcalá de Guadaíra en los siglos XIX y XX, Alcalá de Guadaíra, Servicio Municipal de Publicaciones, 1995, pp. 19-172. -------- “El contexto histórico-político de España en el siglo XIX”, en Actas del Simposio Nacional “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba”, Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998, pp. 15-49. AZNAR Y GÓMEZ, Manuel. El periodismo en Sevilla, Sevilla, Imprenta de "El Universal", 1889. BAEHR, Rudolph. Manual de versificación española, Madrid, Gredos, 1989. BALAGUER, Víctor. [Reseña de la edición de Fábulas políticas], Semanario Pintoresco Español (Madrid), tomo I, 3-agosto-1845, p. 247. BALTANÁS, Enrique. “Introducción”, en La Tapada, de José María Gutiérrez de Alba, Alcalá de Guadaíra, Instituto de Bachillerato “Cristóbal de Monroy”, 1984, pp. 5-14. -------- “Introducción”, en La Tapada, de José María Gutiérrez de Alba, Sevilla, Fundación El Monte, 1997, pp. VII-XXIII (reproducción facsímil de la 1ª edición de Sevilla, 1846). -------- “El ciego que guía al ciego: José María Gutiérrez de Alba y los intentos de sustitución del romancero en el siglo XIX. El Romancero Español Contemporáneo 277 (1863)”, en Actas del Simposio Nacional “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba”, Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998, pp. 123-137. -------- “Leyenda y literatura: el caso de La Tapada, novela tradicional de José María Gutiérrez de Alba”, en Actas del VIII Encuentro Provincial de Investigadores Locales, Sevilla, Casa de la Provincia, 2012, pp. 39-48. BÉCQUER, Gustavo Adolfo. “Revista de la semana” [Reseña del estreno de Revista de un muerto. Juicio del año 1865], El Museo Universal (Madrid), núm. 6, 11-febrero- 1866, p. 42. BERNALDO DE QUIRÓS, Constancio y ARDILA, Luis. El bandolerismo andaluz, Valladolid, Maxtor, 2005 (facsímil de la edición de Madrid, Gráfica Universal, 1931). BLANCO GARCÍA, P. Francisco. La literatura española en el siglo XIX (Parte segunda), Madrid, Sáenz de Jubera Hermanos, 1891. BOLAÑOS DONOSO, Piedad. “El sentir popular andaluz reflejado en la cartelera teatral astigitana de finales del siglo XIX. Respuestas a la problemática social”, Revista de Literatura, vol. LXX, núm. 140, julio-diciembre, 2008, pp. 465-505. BOTREL, Jean François. “Diego Corrientes ou le bandit généreux: fonction et fonctionnement d'un mythe”, en Culturas populares: diferencias, divergencias, conflictos (Actas del coloquio celebrado en la Casa de Velázquez, los días 30 de noviembre y 1-2 de diciembre de 1983), Madrid, Casa de Velázquez y Universidad Complutense, 1986, pp. 241-266. -------- “El que a los ricos robaba…: Diego Corrientes, el bandido generoso y la opinión pública”, en Redes y espacios de opinión pública. De la Ilustración al Romanticismo. Cádiz, América y Europa ante la Modernidad. 1750-1850 (XII Encuentro. Cádiz, 3, 4 y 5 de noviembre de 2004), Cádiz, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, 2006, pp. 585-599. BRAVO, Emilio. “Revista teatral” [Reseña del estreno de la canción “El torero”], El Jenio de Andalucía (Sevilla), núm. 4, 15-diciembre-1844, pp. 63-64. CABALLÉ, Anna. “Memorias y autobiografías en la literatura española del siglo XIX”, en Historia de la literatura española. Siglo XIX (II), Leonardo Romero Tobar (coord.), 1998, pp. 347-363 (tomo 9 de Historia de la literatura española dirigida por Víctor García de la Concha). CACUA PRADA, Antonio. Historia del periodismo colombiano, Bogotá, Ediciones Sua Limitada, 1987 (2ª ed.). CAMPOS DÍAZ, José Manuel. Alcalá de Guadaíra y sus escritores. Diccionario de autores y antología de textos (Trabajo de Investigación del programa de doctorado de la Universidad de Sevilla “Literatura moderna y contemporánea”), 1994. -------- “Alcalá en la literatura”, en Alcalá de Guadaíra: pasado, presente y futuro, Enrique Baltanás (dir. y coord.), Alcalá de Guadaíra, Servicio Municipal de Publicaciones, 1995, pp. 187-201. -------- “El primitivo Teatro-Salón Gutiérrez de Alba”, El Periódico de Alcalá (Alcalá de Guadaíra), núm. 375, 1-noviembre-1996, p.14 (reproducido con el título “Del 278 primitivo Salón Gutiérrez de Alba”, en La Voz de Alcalá, Alcalá de Guadaíra, núm. 3, noviembre-1996, p. 4). -------- José María Gutiérrez de Alba (1822-1897), Universidad de Sevilla, 1997 (vídeo didáctico) [elaboración del guión y coordinación]. -------- “Introducción”, en Fábulas políticas, de José María Gutiérrez de Alba, Sevilla, Fundación El Monte, 1997, pp. VII-XIX (reproducción facsímil de la 2ª edición de Sevilla, Establecimiento Tipográfico de Juan Moyano, 1845). -------- Escritores de Alcalá de Guadaíra (Diccionario bio-bibliográfico y antología de textos), Sevilla, Excma. Diputación Provincial, 1997. -------- “Aproximación a la vida y obra de José María Gutiérrez de Alba”, en Actas de las V Jornadas de Historia de Alcalá de Guadaíra, Alcalá de Guadaíra, Servicio Municipal de Publicaciones, 1998, pp. 125-149 (reproducido luego en Impresiones de un viaje a América. Diario ilustrado de viajes por Colombia. 1871-1873, Bogotá, Villegas Editores, 2012, edición antológica, pp. 16-27). -------- “Centenario de la muerte del creador de la revista teatral política: José María Gutiérrez de Alba (1822-1897)”, El Gnomo. Boletín de Estudios Becquerianos, núm. 7, 1998, pp. 191-213 (reproducido luego en Archivo Hispalense, tomo LXXXI, núm. 246, enero-abril-1998, pp. 123-140, y en Actas del VII Simposio Nacional de Profesores de Español, Servicio de Publicaciones de la Diputación de Lugo, 1999, pp. 205-220). -------- “El sentimiento andaluz de Gutiérrez de Alba”, en Actas del Simposio Nacional “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba”, Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998, pp. 187-196. -------- “Gutiérrez de Alba in memoriam (Velada poética)”, anexo en Actas del Simposio Nacional “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba”, Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998, pp. 201-227. -------- “Cartas de escritores alcalareños a Luis Montoto”, Escaparate (Alcalá de Guadaíra), Navidad 1999, pp. 22-23. -------- “Balance del centenario de la muerte de Gutiérrez de Alba”, Qalat Chábir (Alcalá de Guadaíra), núm. 6, mayo-2000, pp. 171-177. Cartelera teatral madrileña I: años 1830-1839 (Cuadernos Bibliográficos III), Madrid, Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), 1961. CASCALES Y MUÑOZ, José. Sevilla intelectual. Sus escritores y artistas contemporáneos. Setenta y cinco biografías de los mejores ingenios hispalenses, y un apéndice con estudios bibliográficos y críticos acerca de las obras de algunos más que no han sido biografiados, Madrid, Librería de Victoriano Suárez, 1896. Catálogo de autores dramáticos andaluces (1800-1897), Lola Vargas-Zúñiga (dir.), Alberto Romero Ferrer (investigación), María Jesús bajo Martínez (coord.), Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Centro de Documentación de las Artes Escénicas, 2002, vol. II, tomo I. Catálogo de libretos españoles del siglo XIX, Madrid, Fundación Juan March, 1991. Accesible en <www.march.es>, fecha de consulta: 1-julio-2010. Catálogo de obras de teatro español del siglo XIX, Madrid, Fundación Juan March, 1986. Accesible en <www.march.es>, fecha de consulta: 1-julio-2010. 279 CEJADOR Y FRAUCA, Julio. Historia de la lengua y literatura castellana, Tomo VII. Época romántica (1830-1849), Madrid, Tipografía de la “Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos”, 1917. CHAVES REY, Manuel. Historia y bibliografía de la prensa sevillana, Sevilla, Servicio de Publicaciones del Excmo. Ayuntamiento, 1995 (Facsímil de la edición de Sevilla, Imprenta de Enrique Rasco, 1896). COMELLAS GARCÍA-LLERA, José Luis. Historia de España. El siglo XIX, Barcelona, Carroggio, 1979. Concurso literario del 20 de julio de 1881, Bogotá, Imprenta de Echeverría Hermanos, 1881. COSSÍO, José María de. Cincuenta años de poesía española (1850-1900), vol. I, Madrid, Espasa-Calpe, 1960. COTARELO Y MORI, Emilio. Editores y galerías de obras dramáticas en Madrid en el siglo XIX (Tirada aparte de la Revista de la Biblioteca, Archivo y Museo del Ayuntamiento de Madrid), Madrid, Imprenta Municipal, 1928. CRESPO MATELLÁN, Salvador. La parodia dramática en la literatura española (Esbozo de una historia de la parodia dramática en la literatura española y análisis de Los Amantes de Teruel, comedia burlesca de Vicente Suárez de Deza), Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, 1979. CRUZ GIRÁLDEZ, Miguel. “El ambiente socio-literario sevillano de la primera mitad del siglo XIX”, en Actas del Simposio Nacional "Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba", Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998, pp. 51-65. CUENCA, Francisco. Biblioteca de autores andaluces modernos y contemporáneos, La Habana, “Tipografía Moderna” de Alfredo Dorrbecker, 1921. -------- Teatro andaluz contemporáneo. Tomo primero: Autores y obras, La Habana, Maza. Caso y Compañía Compostela y Obrapia, 1937. D. Gil de las Calzas Verdes. “Revista teatral. 1864 y 1865. Revista cómico-lírico- fantástica, en un acto y en verso, original de D. José María Gutiérrez de Alba, música de D. Emilio Arrieta y sus discípulos”, El Eco del País (Madrid), 31-enero-1865, p. 1. DÍAZ BENJUMEA, Nicolás. “Revista de la semana” [Reseña sobre el prospecto de un Álbum biográfico de los diputados de la Asamblea Constituyente], El Museo Universal (Madrid), núm. 3, 17-enero-1869, p. 18. -------- “Teatro político-social de D. José María Gutiérrez de Alba”, El Museo Universal (Madrid), núms. 8, 9, 12, 16 y 18, 1869. (reproducido luego con el título “Juicio crítico del teatro político-social”, en Teatro político-social de D. José María Gutiérrez de Alba, Madrid, Imprenta de Manuel Minuesa, 1869, pp. 5-32). DÍAZ DE ESCOVAR, Narciso y LASSO DE LA VEGA, Francisco de P. Historia del teatro español (Comediantes-escritores-curiosidades escénicas). Tomo II, Barcelona, Montaner y Simón, 1924. 280 Diccionario de Ateneístas de Sevilla (I), Sevilla, Ateneo de Sevilla, 2002. Diccionario Biográfico Español, tomo XXV, Madrid, Real Academia de la Historia, 2009. Edgardo. “Folletín. Revista musical” [Reseña del estreno de La flor de la serranía], La España (Madrid), 10-agosto-1856, p. 1. El baile en los teatros de Sevilla. Legado González de León (1800-1852), Sevilla, Área de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, 1988, pp. sin numerar (folleto de exposición). ESPÍN TEMPLADO, Mª Pilar. El teatro por horas en Madrid (1870-1910). Subgéneros que comprende, autores principales y análisis de algunas obras representativas, Madrid, Universidad Complutense, 1988. -------- “Teatro y música en el siglo XIX: la colaboración entre músicos y dramaturgos en el proceso creador del teatro lírico”, en Desde la platea. Estudios sobre el teatro decimonónico (Raquel Gutiérrez Sebastián y Borja Rodríguez Gutiérrez, eds.), Santander, PUbliCan-Ediciones de la Universidad de Cantabria, 2010, pp. 221-232. -------- La escena española en el umbral de la modernidad (Estudios sobre el teatro del siglo XIX),Valencia, Tirant Humanidades, 2011. FERNÁNDEZ LACOMBA, Juan. La Escuela de Alcalá de Guadaíra y el paisajismo sevillano. 1800-1936, Sevilla, Casa de la Provincia, 2002. FERNÁNDEZ MONTESINOS, José. Introducción a una historia de la novela en España en el siglo XIX. Seguida del esbozo de una bibliografía española de traducciones de novelas (1800-1850), Madrid, Castalia, 1982 (4ª ed.). FERNÁNDEZ VÁZQUEZ, José María. Aproximación al teatro español de la segunda mitad del siglo XIX, Sevilla, Alfar, 2014. FERRERAS, Juan Ignacio. Catálogo de novelas y novelistas españoles del siglo XIX, Madrid, Cátedra, 1979. FLORES, Leandro José de. “D. José Mª Gutiérrez de Alba”, en Memorias históricas de la villa de Alcalá de Guadaíra, manuscrito, tomo 4º, 1823, fols. 899r-890v. -------- Memorias históricas de la villa de Alcalá de Guadaíra, Sevilla, Imprenta de D. Mariano Caro, 1833-1834. FUENTE CORDERO, María del Carmen de la. “Según una carta autógrafa encontrada en el Archivo. Gutiérrez de Alba podría haber escrito unas Memorias históricas de Alcalá”, Alcalá/Semanal (Alcalá de Guadaíra), núm. 78, 29-noviembre al 6-diciembre de 1985, p. 24. -------- Alcalá de Guadaíra a fines del Antiguo Régimen (Análisis sociodemográfico), Alcalá de Guadaíra, Servicio Municipal de Publicaciones, 1986. FUNES, Agustín. [Reseña del estreno de El castillo del fantasma], La Iberia (Madrid), 18-noviembre-1868, p. 3. 281 GALINDO Y DE VEGA, León. “Revista de la semana” [Comentario sobre los beneficios económicos de 1864 y 1865], El Museo Universal (Madrid), núm. 9, 26- febrero-1865, p. 65. GARCÍA CASTAÑEDA, Salvador. Las ideas literarias en España entre 1840 y 1850, University of California Press, 1971. -------- “La fábula política española en el siglo XIX”, en Actas del VIII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas, Madrid, Istmo, 1986, pp. 567-575. GARCÍA GONZÁLEZ, José Enrique. Traducción y recepción de Walter Scott en España: Estudio descriptivo de las traducciones de Waverley al español (tesis doctoral), Universidad de Sevilla, 2005. GARCÍA LORENZO, Luciano. “La denominación de los géneros teatrales en España durante el siglo XIX y el primer tercio del XX”, Segismundo (Madrid), núms. 5 y 6, 1967, pp. 191-199. GARCÍA MARTÍNEZ, Antonio Claret. “Algunas reflexiones sobre la poesía de José María Gutiérrez de Alba: El pueblo andaluz. Sus tipos, sus costumbres, sus cantares”, en Actas del Simposio Nacional “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba”, Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998, pp. 139-153. GARCÍA MORA, Antonio. “Algunos aspectos históricos de Alcalá de Guadaíra en el siglo XIX”, en Actas del Simposio Nacional “Literatura y política en el siglo XIX: José María Gutiérrez de Alba”, Sevilla, Centro Andaluz del Libro, 1998, pp. 161-176. GIES, David T. El teatro en la España del siglo XIX, Cambridge University Press, 1996. -------- “Mujer como Dios manda: antifeminismo y risa en Una mujer literata (1851), de Gutiérrez de Alba”, Scriptura, núm. 15, 1999, pp. 169-176. GÓMEZ REA, Javier. “Las revistas teatrales madrileñas (1790-1930)”, en Cuadernos Bibliográficos (Madrid), núm. XXXI, 1974. GONZÁLEZ DE LEÓN, Félix. Diario de las ocurrencias públicas y sucesos curiosos e históricos, ordinarios y extraordinarios; así eclesiásticos, religiosos y sagrados, como civiles, políticos y profanos, acaecidos en esta ciudad de Sevilla, Sevilla, 1800-1853 (57 tomos manuscritos). GORDILLO RESTREPO, Andrés. “El Mosaico (1858-1872): nacionalismo, élites y cultura en la segunda mitad del siglo XIX”, en Pensar el siglo XIX. Cultura, biopolítica y modernidad en Colombia (Santiago Castro-Gómez, ed.), Pittsburgh, Biblioteca de América, 2004, pp. 201-250. GUERRA OJEDA, José. “Crónica general” [Felicitación por rotular el Teatro-Salón con el nombre de Gutiérrez de Alba], El Guadaíra (Alcalá de Guadaíra), núm. 58, 31- mayo-1903, p. 3. 288 SÁNCHEZ DEL ARCO, Manuel. “Cuando se estrenó en España la primera revista teatral”, ABC (Sevilla), 7-febrero-1954, p. 11 (reproducido con el título "Gutiérrez de Alba introdujo en España la revista teatral" en Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra, 1954, s.p. y Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra, 1974, s.p.). SÁNCHEZ CABRA, Efraín. “Gutiérrez de Alba, viajero por Colombia”, en Impresiones de un viaje a América. Diario ilustrado de viajes por Colombia. 1871- 1873, Bogotá, Villegas Editores, 2012 (edición antológica), pp. 40-59. -------- “El álbum de Gutiérrez de Alba”, en Impresiones de un viaje a América. Diario ilustrado de viajes por Colombia. 1871-1873, Bogotá, Villegas Editores, 2012 (edición antológica), pp. 60-75. -------- “Impresiones de un viaje a América”, en Impresiones de un viaje a América. Diario ilustrado de viajes por Colombia. 1871-1873, Bogotá, Villegas Editores, 2012 (edición antológica), pp. 76-77. SÁNCHEZ MARIANA, Manuel. Catálogo de las piezas de teatro que se conservan en el gabinete de manuscritos de la Biblioteca Nacional. Tomo III (Suplemento e Índices), Madrid, Dirección General del Libro y Bibliotecas del Ministerio de Cultura, 1989. SÁNCHEZ PÉREZ, A. “Variedades. Revista teatral” [Reseña del estreno de Los farsantes], La Reforma (Madrid), 10-febrero-1868, p. 3. SANTOS TORRES, José. Papeles de ladrones y jueces de bandidos. Papel 1º: Francisco de Bruna y Diego Corrientes (1776-1781), mito y realidad. Historia y leyenda de El Bandido Generoso y el Señor del Gran Poder, Sevilla, Salado Industria Gráfica, 1987. -------- Proceso y muerte del bandolero Diego Corrientes (1776-1781) según los documentos judiciales. Una página negra de la historia judicial de Sevilla en el siglo XVIII, Sevilla, Encuadernaciones A. Vega, 1999. SHOEMAKER, William H. Los artículos de Galdós en “La Nación”, Madrid, Ínsula, 1972. SIMÓN DÍAZ, José. Semanario Pintoresco Español (Madrid, 1836-1857), Madrid, Instituto “Nicolás Antonio”, C.S.I.C., 1946. SIMÓN PALMER, María del Carmen. Manuscritos dramáticos de los siglos XVIII-XX de la Biblioteca del Instituto del Teatro de Barcelona, Madrid, C.S.I.C., 1979 (Cuadernos Bibliográficos XXXIX). SORIA ANDREU, Francisca. “El asociacionismo cultural en la segunda mitad siglo XIX”, en Historia de la literatura española. Siglo XIX (II), Leonardo Romero Tobar (coord.), Madrid, Espasa Calpe, 1998, pp. 73-89 (tomo 9 de Historia de la literatura española dirigida por Víctor García de la Concha). URRUTIA, Jorge (ed.). Poesía española del siglo XIX (antología), Madrid, Cátedra, 1995. 289 VALLECILLO LÓPEZ, José. La literatura y el Ateneo de Sevilla (1887-2003), Sevilla, Fundación Cultural del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos y Ateneo de Sevilla, 2003. Veinticuatro diarios (Madrid, 1830-1900). Artículos y noticias de escritores españoles del siglo XIX, Madrid, C.S.I.C., Instituto "Miguel de Cervantes", 1968 (4 tomos). VELAZ DE MERRANO, Eduardo. “Folletín. Revista musical” [Reseña del estreno de Aventura de un cantante], La España (Madrid), 20-abril-1854, p. 1. VELÁZQUEZ Y SÁNCHEZ, José. Anales de Sevilla de 1800 a 1850, Sevilla, Servicio de Publicaciones del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1994 (facsímil de la edición de Sevilla, Imprenta y Librería de Hijos de Fe, 1872). VILLANUEVA ASTENGO, Jaime. Viaje literario a las iglesias de España. Tomo XX. Viaje a Tarragona, Madrid, Imprenta de la Real Academia de la Historia, 1851. WEINTRAUB, Karl J. “Autobiografía y conciencia histórica”, en La autobiografía y sus problemas teóricos. Estudios e investigación documental, Suplementos Anthropos, núm. 29, 1991, pp. 18-33. YSASI-YSASMENDI, Julia y HERRÁEZ SÁNCHEZ DE ESCARICHE, Julia. Guía del Archivo Histórico Universitario, Sevilla, Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 1993 (reimpresión con correcciones). YXART, José. El arte escénico en España, Barcelona, Imprenta “La Vanguardia”, 1894-1896 (reeditado en Barcelona, Alta Fulla, 1987). ZAVALA, Iris M. Ideología y política en la novela española del siglo XIX, Madrid, Anaya, 1971. Poemas dedicados a Gutiérrez de Alba BENÍTEZ Y DE ARCE DE GAUTIER, Alejandrina. “Al eminente poeta Don José María Gutiérrez de Alba, en el estreno de su drama El lobo en el redil”, en Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur, cuaderno manuscrito, 1870, hoja 112. -------- “Al Sr. D. José Mª Gutiérrez de Alba”, en Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur, cuaderno manuscrito, 1870, hoja 155. CONTRERAS CARRIÓN, Manuel. “A la imperecedera memoria del insigne poeta D. José María Gutiérrez de Alba”, Oromana (Alcalá de Guadaíra), núm. 4, enero-1925, s. p. GAUTIER Y BENÍTEZ, José. “Al inspirado autor dramático Don José M. Gutiérrez de Alba”, en Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur, cuaderno manuscrito, 1870, hoja 110. -------- “Al distinguido autor dramático D. José M. Gutiérrez de Alba”, en Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur, cuaderno manuscrito, 1870, hoja 156. 290 GONZÁLEZ Y REGUERA, Saturnino. “Al distinguido literato D. José Gutiérrez de Alba, en el estreno de su obra titulada El lobo en el redil”, en Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur, cuaderno manuscrito, 1870, hoja 111. GUERRA OJEDA, Antonio. “Al sublime estro de mi venerable amigo D. José María Gutiérrez de Alba”, Oromana (Alcalá de Guadaíra), núm. 4, enero-1925, s. p. -------- “Que acuda a levantar el monumento”, Oromana (Alcalá de Guadaíra), núms. 9 y 10, junio-julio-1925, s. p. GUERRA OJEDA, José. “A mi venerable amigo y compatriota, el eminente poeta Sr. D. José Mª Gutiérrez de Alba”, El Porvenir (Sevilla), 30-mayo-1893, p. 1. -------- “A la memoria del inspirado poeta D. José María Gutiérrez de Alba”, El Guadaíra (Alcalá de Guadaíra), núm 47, 25-enero-1903, pp. 1-2. LAMARQUE DE NOVOA, José. “En la sentida muerte de mi muy querido amigo el insigne poeta D. José M. Gutiérrez de Alba”, El Orden (Sevilla), núm. 14, 28-febrero- 1897, s. p. (reproducido también en El Guadaíra, Alcalá de Guadaíra, núm 47, 25- enero-1903, p. 1). PARRA, Ricardo de la. “Éfeta”, en Impresiones de un viaje a América, tomo VI, 11- agosto-1871. RAMIRO Y GARCÍA, Mariano. “Al caritativo vate D. José M. Gutiérrez de Alba. Por el benéfico pensamiento que lleva a cabo esta noche”, en Diario de impresiones de mi viaje a la América del Sur, cuaderno manuscrito, 1870, hoja 156. RÍOS Y GUZMÁN, Fernando de los. “Gutiérrez de Alba”, Oromana (Alcalá de Guadaíra), núm. 4, enero-1925, s. p. UGARTE, Juan Tomás. “A mi simpático amigo, el señor D. José María Gutiérrez de Alba, al emprender su largo viaje por el continente de América”, en Impresiones de un viaje a América, tomo I, 29-enero-1870. Catálogos de bibliotecas BIBLIOTECA NACIONAL DE COLOMBIA. Catálogo del Patrimonio Bibliográfico. Accesible en <www.bibliotecanacional.gov.co>, fecha de consulta: 3-julio-2010. BIBLIOTECA NACIONAL DE COLOMBIA. Catálogo de todos los periódicos que existen desde su fundación hasta el año de 1935, inclusive, Bogotá, Editorial “El Gráfico”, 1936. Catálogo de la Biblioteca Luis Ángel Arango. Accesible en <www.banrepcultural. org/blaa>, fecha de consulta: 5-julio-2010. Catálogo de la Biblioteca Nacional. Accesible en <www.catalogo.bne.es/uhtbin/ webcat>, fecha de consulta: 30-junio-2010. Catálogo Colectivo de Publicaciones Periódicas. Accesible en <www.catalogo.bne. es/uhtbin/cgisirsi/x/0/0/57/49?user_id=CCPPWEB>, fecha de consulta: 5-julio-2011. 291 Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español. Accesible en www. ccpb_opac.mcu.es/cgi-brs/CCPB/abnetopac/O9107/ID9cff046b?ACC=101, fecha de consulta: 5-julio-2011. Catalogue général des livres imprimés de la Bibiothèque Nationale de France, tomo LXVII, Paris, Ministère de l'Instruction Publique et des Beaux-Arts, 1929. Accesible en <www.bnf.fr>, fecha de consulta: 4-julio-2010. HEMEROTECA NACIONAL DE ESPAÑA. Accesible en www.hemerotecadigital.bne .es/index.vm, fecha de consulta: 1-octubre-2012. THE BRITISH LIBRARY. General catalogue of printed books to 1975, vol. 136, London, K.G. Saur, 1982, pp. 15-16. Accesible en <www.catalogue.bl.uk>, fecha de consulta: 6-julio-2010. THE HISPANIC SOCIETY OF AMERICA. Catalogue of the library, vol. 5, Boston, G.K. Hall&Co., 1962. The National Union catalog (Pre-1956 Imprints), vol. 224, London, Mansell, 1972. Accesible en <www.loc.gov/coll/nucmc>, fecha de consulta: 8-julio-2010. The World’s Largest Library Cataloge. Accesible en <www.worldcat.org/>, fecha de consulta: 10-julio-2011. UNIVERSITY OF TEXAS LIBRARY (Austin). Catalog of the latin american collection, vol. 14, Boston, G.K. Hall & Co., 1969. Accesible en <www.lib.utexas.edu>, fecha de consulta: 9-julio-2010. 292 293 ANEXOS 294 295 TABLA CRONOLÓGICA La tabla está ordenada por años y, dentro de cada uno, se diferencian tres apartados en el siguiente orden: datos biográficos, estrenos y representaciones dramáticas más destacables, y publicaciones (datos completos en fuentes primarias). 1822 2 de febrero. Nace en Alcalá de Guadaíra. 1831 Se traslada a Sevilla para estudiar con los jesuitas. 1833 Regresa a Alcalá de Guadaíra. 1834 Se traslada a Aranjuez. 1837 Regresa a Alcalá de Guadaíra. 1840 Primer año de Filosofía en la Universidad de Sevilla. 1841 Segundo año de Filosofía en la Universidad de Sevilla. 1842 Tercer año de Filosofía en la Universidad de Sevilla. 1843 Primer año de Jurisprudencia en la Universidad de Sevilla. Publicación: ― 14 de abril. “A Jesús Crucificado” (silva), La Floresta Andaluza (Sevilla). 1844 ― 17 de marzo. Funda El Verjel junto a varios amigos. ― Segundo año de Jurisprudencia en la Universidad de Sevilla. ― 1 de noviembre. Director de El Jenio de Andalucía. ― 30 de noviembre. Constitución de la Sociedad Literaria Sevillana. Estreno: ― 30 de enero. En Sevilla, El alcázar de Soissons (texto no localizado). Publicaciones: ― “El nauta. Dedicada a mi amigo don M. Noriega y puesta en música por el mismo”, Boletín Literario (Sevilla). ― 7 de abril. “Un sueño. A...” (silva) y “Epigramas” (Con Matilde seductora, redondillas), El Verjel (Sevilla). ― 1 de noviembre. La efenza é mi pairino [sic] (cuadro de costumbres andaluzas), “El torero” (canción andaluza), “A Dios en la última hora” (soneto) y “Revista de teatro. Don Carlos de Austria, drama nuevo en tres actos y en verso, original del joven don Juan Nepomuceno Justiniano” (reseña dramática), El Jenio de Andalucía (Sevilla). ― 15 de noviembre. “Una aventura” (artículo), El Jenio de Andalucía (Sevilla). ― 1 de diciembre. “¡El hombre!” (silva), “Cuentos epigramáticos” (Dos andaluces compadres, romance), “El último adiós” (canción), “A la Virgen. Plegaria improvisada” (cuarteta asonantada) y “Revista teatral” [Don Juan Tenorio de José Zorrilla, la comedia El hombre más feo de Francia y el 296 sainete Los contrahechos], El Jenio de Andalucía (Sevilla). ― 15 de diciembre. “A la señorita en sus días” (soneto) y “Las vecinas” (artículo), El Jenio de Andalucía (Sevilla). 1845 ― 1 de enero. Director de El Duende. ― Colabora en El Centinela de Andalucía. ― Tercer año de Jurisprudencia en la Universidad de Sevilla. Representaciones: ― 20 de abril. En el Teatro de la Feria de Sevilla, La mujer de dos maridos (comedia). ― 23 y 26 de octubre. En el Teatro de la Feria de Sevilla, El ladrón José María (intermedio lírico-dramático) (representado y editado en 1854 como entremés lírico-dramático, con el título Aventura de un cantante. Episodio histórico de la vida de José María). ― 27 de noviembre. En Sevilla, Detrás de la cruz está el diablo. ― 4 de diciembre. En el Teatro de la Feria de Sevilla, La mujer de dos maridos (comedia). ― 26 de diciembre. En Sevilla, El ladrón José María (intermedio líricodramático). Publicaciones: ― 1 de enero a 1 de marzo. “Una especulación” (artículo), El Jenio de Andalucía (Sevilla). ― 1 de enero. “A dónde vas, bergantín” (romance), El Jenio de Andalucía (Sevilla). ― 15 de enero. “El cieguecito. Canción con acompañamiento de piano”, El Jenio de Andalucía (Sevilla). ― 1 de febrero. “O estamos de seso ajenos” (redondilla), “A una mosa è temple” [sic] (redondillas), “A C” (romance) y “La inocencia” (silva), El Jenio de Andalucía (Sevilla). ― 15 de febrero a 15 de marzo. “Los misterios de la vida. Poema satírico, jocoserio, burlón y extravagante, dividido en tres cantos” (octavas reales con prólogo en romance), El Jenio de Andalucía (Sevilla). ― 15 de febrero. “Mi jembra” [sic] (canción andaluza), El Jenio de Andalucía (Sevilla). ― 1 de marzo. “Epigramas” (―Mi esposa ¡voto a Luzbel!, redondillas, y A ti debo mi sostén, cuarteta), El Jenio de Andalucía (Sevilla). ― 15 de marzo. “Teatro” [Agradecimiento a la empresa que ha tomado a su cargo el Teatro Principal], El Jenio de Andalucía (Sevilla). ― Fábulas políticas, 1ª y 2ª edición. 1846 Repite tercer año de Jurisprudencia en la Universidad de Sevilla. Estrenos: ― En Sevilla, Tres víctimas de un capricho (texto no localizado). ― En Cádiz, Las elecciones de un pueblo (juguete cómico publicado en 1851 y 1862 con el título La elección de un diputado). Representaciones: ― 23 de febrero. En el Teatro de la Feria de Sevilla, El ladrón José María (intermedio lírico-dramático). ― 17 y 28 de mayo. En el Teatro de la Campana de Sevilla, El ladrón José María (intermedio lírico-dramático). ― 26 de julio. En el Teatro de la Feria de Sevilla, Detrás de la cruz está el diablo. 297 Publicación: ― La Tapada. Novela tradicional. 1847 ― Se traslada a Madrid. ― Se matricula en cuarto año de Jurisprudencia en la Universidad de Madrid. Representación: ― En el Teatro de la Misericordia de Sevilla, El ladrón José María (intermedio lírico-dramático). 1848 Primeros contactos en “El Parnasillo Español”. Estreno: ― 8 de febrero. En el Teatro del Instituto Español de Madrid, Diego Corrientes o el bandido generoso (drama andaluz). Publicación: ― Diego Corrientes o el bandido generoso (drama andaluz) [1ª edición]. 1849 Colabora en la Gaceta Mercantil. Estrenos: ― 18 de septiembre. En el Teatro de la Comedia (Instituto Español) de Madrid, El tío Zaratán. Parodia de Guzmán el Bueno (comedia). ― 8 de octubre. En el Teatro del Drama y Lírico Español de Madrid, La roca encantada (melodrama). ― 23 de octubre. En el Teatro de la Comedia (Instituto Español) de Madrid, Hombre tiple y mujer tenor (comedia). Representación: ― 3 de enero. En el Teatro San Fernando de Sevilla, Diego Corrientes o el bandido generoso (drama andaluz). Publicación: ― El tío Zaratán. Parodia de Guzmán el Bueno (comedia), Gaceta Mercantil (Madrid). 1850 Estrenos: ― 17 de abril. En el Teatro de la Comedia de Madrid, El zapatero de Jerez (comedia de espectáculo). ― 12 de diciembre. En el Teatro de la Comedia de Madrid, Una mujer literata (comedia). ― 31 de diciembre. En el Teatro de la Comedia de Madrid, Un club revolucionario (comedia). Publicaciones: ― La roca encantada (melodrama). ― Hombre tiple y mujer tenor (comedia). ― El zapatero de Jerez (comedia). ― Diego Corrientes o el bandido generoso (drama andaluz), 2ª edición. ― El tío Zaratán. Parodia de Guzmán el Bueno (comedia) [1ª edición]. 1851 Representación: ― 7 de mayo. En el Teatro de la Comedia de Madrid, La elección de un diputado (juguete cómico estrenado en Cádiz, en 1846, con el título Las elecciones de un pueblo). Publicaciones: ― Enero. Una mujer literata (comedia). ― Enero. Un club revolucionario (comedia). ― Empeños de honra y amor (drama). ― La elección de un diputado (juguete cómico estrenado en Cádiz, en 1846, con el título Las elecciones de un pueblo), Madrid. 304 Publicaciones: ― “¡Tierra! Esqueleto de un poema”, en Sociedad Colombina Onubense. Memoria correspondiente al año de 1885. ― Pecar sin malicia (juguete cómico estrenado el 27 de febrero con el título de Pedro Jiménez). ― 15 de mayo. “A la luna. Oda” (silva), La Ilustración Española y Americana (Madrid). ― “Prólogo”, “Introducción. A los poetas españoles” (romance) y “El poder de la amistad. Romance de un episodio de la guerra de África” (romance), en Romancero Español Contemporáneo, tomo IV (Biblioteca Enciclopédica Popular Ilustrada). 1887 ― 13 de mayo. Es admitido como socio numerario en el Ateneo de Sevilla. ― 27 de junio. Velada literaria del Ateneo de Sevilla. ― 3de agosto. Velada literaria del Ateneo de Sevilla. Estrenos: ― 20 de agosto. En el Teatro Felipe de Madrid, La moza del cura (juguete cómico). ― 5 de noviembre. En el Teatro Martín de Madrid, Libertad de cultos (entremés cómico-lírico impolítico). Publicaciones: ― “Colón en la Rábida” (romance), en Romancero Español Contemporáneo, tomo VI (Biblioteca Enciclopédica Popular Ilustrada). ― La moza del cura (juguete cómico), dos ediciones. ― 14 de octubre. “Ante las ruinas de la Biblioteca de Alcalá de Guadaíra” (silva), El Baluarte (Sevilla). ― Libertad de cultos (entremés cómico-lírico impolítico). 1888 Publicaciones: ― Álbum de excentricidades, caprichos, locuras y tonterías, escritas a vuela pluma y coleccionadas en honor del ilustrísimo, excelentísimo, eminentísimo y enamoradísimo poeta D. Manuel Carnevali, ex-marqués de Dos Hermanas, vizconde de San Nicolás del Puerto, caballero de la Llave de los Corazones, de la Espuela de Galán y de la Flor de Lila, condecorado con la Gran Cruz de Retama Macho, el Toisón de Lana, el Cordón Umbilical y las tres &c. &c. &cs…, modelo de amantes y espejo de la nobleza española (letrillas carnavalescas). ― 15 de julio. “Juramentos de amor” (silva), Perecito (Sevilla). ― 22 de julio. “Una definición. Cuento” (serventesios), Perecito (Sevilla). ― 19 de agosto. “Morir de amor” (silva), Perecito (Sevilla). ― 26 de agosto. “A L. (Parodia)” (silva), Perecito (Sevilla). ― 2 de septiembre. “A Gustavo Adolfo Bécquer” (quintillas), Perecito (Sevilla). ― 9 de septiembre. “Epigramas” (―Chico: aquí se almuerza bien, redondillas, y ―¡La mato, sin remedio, amigo mío!, cuartetos), Perecito (Sevilla). ― 28 de octubre. “El desengaño. A mi querido amigo el ilustrado joven D. Antonio Guerra Ojeda” (serventesios), Perecito (Sevilla). 1889 ― 20 de junio. Accésit en el certamen del Ateneo de Córdoba. ― 15 de diciembre. Velada literaria en el Ateneo de Madrid. Publicaciones: ― 25 de mayo. “El trabajo” (silva), La Ilustración Católica (Madrid). ― “Noticia de un monumento prehistórico. Las estatuas del valle de San Agustín en la República de Colombia”, Boletín de la Sociedad Geográfica de Madrid. 305 ― El amor y los ratones. Poema vulgar. 1890 Comienza a escribir su autobiografía Mi confesión general. Memorias íntimas de José María Gutiérrez de Alba. Publicaciones: ― 1 de marzo. “La tierra de María Santísima” (soneto), El Buen Humor (Sevilla). ― 21 de marzo. “La tierra de María Santísima” (soneto), Barcelona Cómica. ― Alpha y omega. Trilogía. ― “Carta de ultramar” (artículo), Revista Literaria (Bogotá). ― Poemas y leyendas (I), en Biblioteca Universal, tomo CXXIX. 1891 Publicaciones: ― Poemas y leyendas (II), en Biblioteca Universal, tomo CXXX. ― La ambición por amor (novela), México. ― 20 de octubre. “Los diez mandamientos” (redondillas), El Mundo de los Niños (Madrid). ― 30 de noviembre. “El hipopótamo. Pensamientos” (cuartetas) y “La mariposa” (redondillas), El Mundo de los Niños (Madrid). 1892 29 de abril. Accésit en el certamen del Ateneo de Sevilla. Publicaciones: ― “La infancia”, La Edad Dichosa (Madrid). ― 1 de mayo. “Los sabios y los creyentes. Diálogo de fin de siglo. Al Sr. D. Manuel Sales y Ferré” (redondillas), El Baluarte (Sevilla). ― 4 de mayo. “La conquista de Sevilla” (romance heroico), El Baluarte (Sevilla). ― 13 de julio. “A Nuestra Señora del Águila, patrona de Alcalá de Guadaíra. Himno” (canción para solista y coro en arte menor) (hoja suelta). ― Agosto. “Impresiones de viaje por Colombia. Excursión al valle de San Agustín en el departamento de Tolima. De Timaná a Pitalito y Loboyos, etc.”, Revista Literaria (Bogotá). ― Octubre. “Sevilla a S.M. la Reina en el IV centenario de Cristóbal Colón" (soneto), en Corona poética con motivo de la visita a esta ciudad de SS.MM. el rey D. Alfonso XIII y su augusta madre la Reina regente y de la celebración del cuarto centenario del descubrimiento de América. 1893 Estreno: ― 26 de mayo. En el Teatro Cervantes de Sevilla, Del infierno a Madrid. Viaje de ida y vuelta (fantasía cómico-lírica). Publicaciones: ― 23 de abril. “Insaciable” (silva), Sevilla en Broma (Sevilla). ― Del infierno a Madrid. Viaje de ida y vuelta (fantasía cómico-lírica). ― 28 de mayo. “La niña curiosa” (silva), Sevilla en Broma (Sevilla). ― 4 de junio. “La vela maravillosa. Cuento” (silva), Sevilla en Broma (Sevilla). ― 11 de junio. “La crítica moderna” (soneto), Sevilla en Broma (Sevilla). ― 18 de junio. “Pensamientos”, Sevilla en Broma (Sevilla). ― 10 y 22 de julio. “Pensamientos” (aforismos), Sevilla en Broma (Sevilla). ― 30 de julio. “Tipos y costumbres de mi tierra. I. El panadero de antaño” (artículo), Sevilla en Broma (Sevilla). ― 11 de agosto. “Tipos y costumbres de mi tierra. II. El panadero de hogaño” (artículo), Sevilla en Broma (Sevilla). ― 18 de agosto. “El diluvio. Pesadilla” (silva) y “Tipos y costumbres de mi tierra. III. Los burros de mi lugar” (artículo), Sevilla en Broma (Sevilla). 306 1894 Publicaciones: ― 13 de marzo. “Un inglés” (romance), El Heraldo de Madrid (Madrid). ― “Prólogo”, en Espontáneas, poesías de José Guerra Ojeda. ― 13 de octubre. “Inexorable” (romance), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 20 de octubre. “El Quijote” (soneto), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 3 de noviembre. “Humo” (serventesios), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 5 de noviembre. “Recuerdos de Colombia. La Fura Tena (hombre y mujer)” (artículo), La Ilustración Artística (Barcelona). ― 12 de noviembre. “Curiosidades arqueológicas de Colombia. La piedra labrada de Aipe” (artículo), La Ilustración Artística (Barcelona). ― 19 de noviembre. “El salto de Tequendama” (artículo), La Ilustración Artística (Barcelona). ― 4 de diciembre. “Respuesta” (carta al director), El Cronista (Sevilla). ― 8 de diciembre. “La gloria póstuma” (cuartetos), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 10 de diciembre. “Los derrumbes de Tunjuelo” (artículo), La Ilustración Artística (Barcelona). ― 12 de diciembre. “Dúplica” (carta al director), El Cronista (Sevilla). ― 21 de diciembre. “Resumen” (carta al director), El Cronista (Sevilla). ― 22 de diciembre. “Cantares” (cuartetas asonantadas), Barcelona Cómica (Barcelona). 1895 Publicaciones: ― 14 de enero. “Reto de un musgo a tres robles” (romance), El Cronista (Sevilla). ― 15 de junio. “Coplas (estilo popular)” (cuartetas asonantadas), Barcelona Cómica (Barcelona). ― Elementos de agricultura. Poemita didáctico para las escuelas de instrucción primaria. ― 20 de julio. Elementos de agricultura. Poemita didáctico para las escuelas de instrucción primaria (fragmento), El Nuevo Régimen (Madrid). 1896 24 de abril. Accésit en los Juegos Florales del Ateneo de Sevilla. Publicaciones: ― 16 de enero. “Los pajaritos” (artículo), Miscelánea (Sevilla). ― 6 de febrero. “Las hormigas” (cuento), Miscelánea (Sevilla). ― 20 de febrero. “Jota de Weyler” (letrilla carnavalesca), El Baluarte (Sevilla). ― 5 de marzo. “Las moscas” (cuento), Miscelánea (Sevilla). ― 7 de marzo. “Epigramas” (—¡La mato sin remedio, amigo mío!, redondillas) y (—Chico: aquí se come bien, redondillas), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 21 de marzo. “La tierra de María Santísima” (soneto) y “Las golondrinas. Parodia” (silva), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 28 de marzo. “Diagnóstico y pronóstico” (romance), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 16 de abril. “Al mundo microscópico. Al eminente sabio Mr. Pasteur” (silva), Miscelánea (Sevilla). ― 26 de abril. “Coplas (estilo popular)” (cuartetas asonantadas), Mari-Clara (Sevilla). ― 4 de mayo. “Un geólogo. Cuento”, Mari-Clara (Sevilla). ― 7 de mayo. “Detrás de la cruz el diablo. Cuento original”, Miscelánea (Sevilla). ― 13 de mayo. “Cantares y coplas” (cuartetas asonantadas), Mari-Clara 307 (Sevilla). ― 14 de mayo. “Seguidillas gitanas (Inéditas)” (cuartetas asonantadas), Miscelánea (Sevilla). ― 28 de mayo. “La fuerza del sino (Cuento popular)”, Miscelánea (Sevilla). ― 27 de junio. “A una mujer constante” (tres estrofas de cuatro versos endecasílabos con rima sonante en los versos pares), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 4 de julio. “Mujeres y flores” (silva), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 18 de julio. “El egoísmo” (romance), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 25 de julio. “Idilio” (romance), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 1 de agosto. “Carta al Dr. García Rodríguez, médico de aldea y poeta de afición” (romance), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 8 de agosto. “Cuenta corriente” (redondillas), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 14 de agosto. “Cantares del soldado” (Tengo un ángel en mi novia, cuartetas asonantadas), Don Quijote (Madrid). ― 15 de agosto. “Sonetos. La castidad y El matrimonio”, Barcelona Cómica (Barcelona). ― 21 de agosto. “Cantares del soldado” (Anda ve y dile a mi madre, cuartetas asonantadas), Don Quijote (Madrid). ― 22 de agosto. “La mujer. Definición de un escéptico” (cuartetos), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 4 de septiembre. “Las elecciones” (quintillas), Don Quijote (Madrid). ― 7 de septiembre. “Carta al Dr. García Rodríguez, médico de aldea y poeta de afición” (romance), El Álbum Ibero-Americano (Madrid). ― 3 de octubre. “La moda” (romance), Barcelona Cómica (Barcelona). ― 31 de octubre. “El desengaño. A mi querido amigo el joven poeta D. Antonio Guerra Ojeda, en contestación a una fábula que me dedicó sobre la ingratitud” (serventesios), Barcelona Cómica (Barcelona). ― Del cielo a la tierra. Viaje curioso del apóstol San Pedro a este pícaro mundo, y sus consecuencias entre los ángeles, entre los diablos y entre los hombres (novela). 1897 27 de enero. Fallece en Alcalá de Guadaíra. Publicaciones: ― 28 de enero. “Poesía inédita. A mi amiga Dolores” (quintillas), El Heraldo de Madrid (Madrid). ― 20 de marzo. “Las noches de verano” (silva), El Nuevo Régimen (Madrid). ― 27 de marzo. “La zona intertropical. Ventajas e inconvenientes de sus diversos climas (Correspondencia íntima)”, El Nuevo Régimen (Madrid). 1898 Publicación: ― La política de aldea (Novela con ribetes de historia). 1901 2 de noviembre. El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra aprueba rotular una calle con su nombre. 1902 Publicaciones: ― 6 de abril. “Tipos y costumbres de mi tierra. I. El panadero de antaño” (artículo), El Guadaíra (Alcalá de Guadaíra). ― 13 de abril. “Tipos y costumbres de mi tierra. II. El panadero de hogaño” (artículo) y “Una definición. Cuento” (serventesios), El Guadaíra (Alcalá de Guadaíra). ― 20 de abril. “Tipos y costumbres de mi tierra. III. Los burros de mi lugar”, El Guadaíra (Alcalá de Guadaíra). 308 ― 15 de junio. “Las moscas” (cuento), El Guadaíra (Alcalá de Guadaíra). ― 24 de agosto. “El suelo natal” (octavas reales), El Guadaíra (Alcalá de Guadaíra). 1903 30 de mayo. Solicitud para denominar el Teatro-Salón Gutiérrez de Alba. Publicación: ― 29 de marzo. “Lección de astronomía” (cuartetos), El Guadaíra (Alcalá de Guadaíra). 1911 Representaciones: ― 3 de abril. En el Teatro Nuevo de Minas de Riotinto (Huelva), Diego Corrientes o el bandido generoso (drama andaluz). ― 9 de abril. En el Teatro Nuevo de Minas de Riotinto (Huelva), Diego Corrientes o el bandido generoso (drama andaluz). 1923 Publicación: ― Agosto. “Tipos y costumbres de mi tierra. I. El panadero de antaño” (artículo), Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra. 1925 Enero. Homenaje en el número 4 de la revista Oromana (Alcalá de Guadaíra). Publicación: ― Enero. Viva el lujo o lágrimas de la envidia (comedia dramática) y “El suelo natal” (octavas reales), Oromana (Alcalá de Guadaíra). 1927 Publicación: ― Poemas y leyendas (I), en Biblioteca Universal, tomo CXXIX. 1935 21 de agosto. Inauguración de lápida conmemorativa en la fachada de su casa natal. 1949 Publicación: ― Agosto. “El suelo natal” (octavas reales) y “Lección de astronomía” (cuartetos), Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra. 1951 Publicaciones: ― Agosto. “Tipos y costumbres de mi tierra. I. El panadero de antaño” (artículo), Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra. ― 4 de noviembre. “El suelo natal” (octavas reales), Rutas (Alcalá de Guadaíra) (fragmento). 1969 Publicación: ― Agosto. “Lección de astronomía” (cuartetos), en “Los misterios de la luna. De actualidad. Mirando al pasado”, de José María Gutiérrez Ballesteros, Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra. 1970 Publicación: ― Agosto. “El suelo natal” (octavas reales), Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra. 1972 Publicación: ― Agosto. “El maestro Parra. Anécdota histórica” (cuento), Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra. 1977 Publicación: ― Agosto. “Tipos y costumbres de mi tierra. I. El panadero de antaño” (artículo) y “Tomó Moisés su vara” (quintilla), Revista de Feria de Alcalá de Guadaíra. 1984 Publicación: ― La Tapada. Novela tradicional, Alcalá de Guadaíra. 1990 Publicación: ― El tío Zaratán. Parodia de Guzmán el Bueno (comedia), en Antonio Gil y Zárate. Guzmán el Bueno seguito dalla parodia El tío Zaratán di J. M. Gutiérrez de Alba, de Piero Menarini (ed.), Bologna (edición de 1850). 309 1994 Publicación: ― “Plegaria de los hijos de Alcalá a su excelsa Patrona María Santísima del Águila” (canción para solista y coro), publicado con el título “Coplas a la Virgen del Águila”, en La Virgen del Águila, de Vicente Romero Muñoz. 1995 Publicaciones: ― El pueblo andaluz. Sus tipos, sus costumbres, sus cantares, Valencia (facsímil de la edición de 1877). ― “El segador” (fábula), en Poesía española del siglo XIX, ed. de Jorge Urrutia, Madrid. 1997 Actos conmemorativos del centenario de la muerte de José María Gutiérrez de Alba en Alcalá de Guadaíra. Publicaciones: ― Fábulas políticas, Sevilla (facsímil de la 2ª edición de 1845). ― La Tapada. Novela tradicional, Sevilla (facsímil de la edición de 1846). ― Diego Corrientes o el bandido generoso (drama andaluz), Sevilla (facsímil de la edición de 1848). 2000 Publicación: ― “Tipos y costumbres de mi tierra. I. El panadero de antaño” (artículo), Escaparate (Alcalá de Guadaíra). 2010 Publicación: ― El pueblo andaluz. Sus tipos, sus costumbres, sus cantares, Mairena del Aljarafe (Sevilla) (facsímil de la edición de 1877). 2012 Publicación: ― Impresiones de un viaje a América. Diario ilustrado de viajes por Colombia. 1871-1873, Bogotá (edición antológica del libro de viajes Impresiones de un viaje a América).