scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Hacia una reinterpretación de la secuencia de ocupación del Yacimiento de a Cidadela, A Coruña

Sánchez-Pardo, José Carlos; Blanco-Rotea, Rebeca; Costa-García, José Manuel; Sanjurjo-Sánchez, Jorge; Barrientos-Rodríguez, Victor; Alonso-Toucido, Francisco

Abstract

Se presentan los resultados de un amplio trabajo interdisciplinar de revisión, análisis, datación y excavación del conocido yacimiento de A Cidadela (A Coruña). Tradicionalmente los esfuerzos investigadores en este yacimiento se habían centrado en la presencia de un fuerte romano (siglos II-III d.C), dejando de lado una serie de fases posteriores denominadas “germánicas”. Con el objetivo de profundizar en el conocimiento de la secuencia completa del yacimiento publicamos en 2015 una lectura de paramentos de dos sectores del mismo. Continuando con ese trabajo, en este artículo se presentan los resultados de la revisión de materiales tardoantiguos y medievales, análisis de composición y procedencia del material pétreo, datación absoluta de un total de 21 muestras de morteros, carbones y sedimentos por radiocarbono y luminiscencia ópticamente estimulada y dos sondeos arqueológicos realizados en 2016. La combinación de toda esta nueva información cambia radicalmente nuestra visión y comprensión de las fases “posromanas” de A Cidadela con la detección de al menos cuatro horizontes arqueológicos posteriores al fuerte romano: tardoantiguo (ss. IV-VI/VII), altomedieval (ss. IX-XI), plenomedieval (s. XIII) y bajomedieval-moderno. A Cidadela se convierte así en un enclave privilegiado para analizar arqueológicamente la ocupación del interior de Galicia en los últimos 2000 años.

Full text

SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 HACIA UNA REINTERPRETACIÓN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIÓN DEL YACIMIENTO DE A CIDADELA (A CORUÑA) TOWARDS A REINTERPRETATION OF THE ARCHAEOLOGICAL SEQUENCE OF THE SITE OF A CIDADELA (A CORUÑA, SPAIN) Dedicado a la memoria de nuestro maestro y amigo, José Manuel Caamaño Gesto JOSÉ CARLOS SÁNCHEZ-PARDO Responsable de la correspondencia Investigador Ramón y Cajal. Departamento de Historia, Universidade de Santiago de Compostela Laboratorio de Patrimonio, Paleoambiente e Paisaxe. Ed. Monte da Condesa s/n, 15782, Santiago de Compostela Correo-e: josec[email protected]. https://orcid.org/0000-0003-2899-4951 Researcher ID: <https://publons.com/researcher/AAH-1559-2019> REBECA BLANCO-ROTEA Investigadora Posdoutoral da Xunta de Galicia. Departamento de Historia Universidade de Santiago de Compostela. Laboratorio de Patrimonio, Paleoambiente e Paisaxe. Ed. Monte da Condesa s/n, 15782, Santiago de Compostela. Investigadora visitante. Unidade de Arqueologia Universidade do Minho. Edifício dos Congregados. Avda. Central, 100, 4710-229, Braga (Portugal) Correo-e: rebeca.blanco.rot[email protected]. https://orcid.org/0000-0003-3975-2149 Researcher ID: <https://publons.com/researcher/B-2499-2018> JOSÉ MANUEL COSTA-GARCÍA Investigador Posdoutoral da Xunta de Galicia Departamento de Historia, Universidade de Santiago de Compostela. Laboratorio de Patrimonio, Paleoambiente e Paisaxe Ed. Monte da Condesa s/n, 15782, Santiago de Compostela. Visiting Scholar. School of History, Classics and Archaeology Faculty of Humanities and Social Sciences. Newcastle University, NE1 7RU (United Kingdom) Correo-e: josemanuel.cost[email protected] https://orcid.org/0000-0002-0819-1361 Researcher ID: <https://publons.com/researcher/H-5584-2015> JORGE SANJURJO-SÁNCHEZ Profesor Contratado Doctor. Instituto Universitario de Geología – Grupo de investigación CULXEO, Universidade da Coruña Edificio de Servicios Centrales de Investigación. Campus de Elviña, 15071, A Coruña Correo-e: [email protected]. https://orcid.org/0000-0002-7559-8647 Researcher ID: <https://publons.com/researcher/E-4404-2011> VICTOR BARRIENTOS-RODRÍGUEZ Profesor Contratado Doctor. Departamento de Ingeniería Civil – Grupo de investigación CULXEO, Universidade da Coruña Edificio de Servicios Centrales de Investigación. Campus de Elviña, 15071, A Coruña Correo-e: victor[email protected]. https://orcid.org/0000-0002-8004-2790 Researcher ID: <https://publons.com/researcher/AAH-2012-2019> FRANCISCO ALONSO-TOUCIDO Arqueólogo e investigador predoctoral. Departamento de Historia, Universidade de Santiago de Compostela Laboratorio de Patrimonio, Paleoambiente e Paisaxe. Ed. Monte da Condesa s/n, 15782, Santiago de Compostela Correo-e: fr[email protected]. https://orcid.org/0000-0003-2554-5448 Researcher ID: <https://publons.com/researcher/K-2841-2018> Recepción: 17 de agosto de 2018. Aceptación: 19 de septiembre de 2019 Sánchez-Pardo, J. C., Blanco-Rotea, R., Costa-García, J.M., Sanjurjo-Sánchez, J., Barrientos-Rodríguez, V. y Alonso-Toucido, V. (2020): “Hacia una reinterpretación de la secuencia de ocupación del Yacimiento de a Cidadela (A Coruña)”, Spal 29.1: 157-188. DOI: http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 158 SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 JOSÉ MANUEL COSTA-GARCÍAINVESTIGADOR POSDOUTORAL DA XUNTA DE GALICIADEPARTAMENTO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. LABORATORIO DE PATRIMONIO, PALEOAMBIENTE E PAISAXEED. MONTE DA CONDESA S/N, 15782, SANTIAGO DE COMPOSTELA. VISITING SCHOLAR. SCHOOL OF HISTORy, CLASSICS AND ARCHAEOLOGyFACULTy OF HUMANITIES AND SOCIAL SCIENCES. NEwCASTLE UNIVE J. C. SÁNCHEZ / R. BLANCO / J. M. COSTA / J. SANJURJO / V. BARRIENTOS / F. ALONSO Resumen: Se presentan los resultados de un amplio trabajo interdisciplinar de revisión, análisis, datación y excavación del conocido yacimiento de A Cidadela (A Coruña). Tradicionalmente los esfuerzos investigadores en este yacimiento se habían centrado en la presencia de un fuerte romano (siglos II-III d.C), dejando de lado una serie de fases posteriores denominadas “germánicas”. Con el objetivo de profundizar en el conocimiento de la secuencia completa del yacimiento publicamos en 2015 una lectura de paramentos de dos sectores del mismo. Continuando con ese trabajo, en este artículo se presentan los resultados de la revisión de materiales tardoantiguos y medievales, análisis de composición y procedencia del material pétreo, datación absoluta de un total de 21 muestras de morteros, carbones y sedimentos por radiocarbono y luminiscencia ópticamente estimulada y dos sondeos arqueológicos realizados en 2016. La combinación de toda esta nueva información cambia radicalmente nuestra visión y comprensión de las fases “posromanas” de A Cidadela con la detección de al menos cuatro horizontes arqueológicos posteriores al fuerte romano: tardoantiguo (ss. IV-VI/VII), altomedieval (ss. IX-XI), plenomedieval (s. XIII) y bajomedieval-moderno. A Cidadela se convierte así en un enclave privilegiado para analizar arqueológicamente la ocupación del interior de Galicia en los últimos 2000 años. Abstract: This paper presents the results of an extensive interdisciplinary work of revision, analysis, dating and excavation of the well known site of A Cidadela (A Coruña). Research on this site has traditionally focused on the presence of a Roman fort (2nd-3rd centuries AD), leaving aside a series of later phases known as “Germanic”. In order to deepen our knowledge of the whole sequence of the site, we published in 2015 an stratigraphical analysis of two sectors. Continuing this work, this article presents the results of the review of the late antique and medieval material record, petrological analysis of rocks, absolute dating of 21 samples of mortars, charcoal and sediments by means of radiocarbon and optically stimulated luminescence and two archaeological surveys conducted in 2016. The combination of all this new information radically changes our vision and understanding of the “post-Roman” phases of A Cidadela with the detection of at least four archaeological horizons after the Roman fort: late antique (4th-6th/7th centuries AD), late medieval (9th-11th centuries AD), Central Middle Ages (13th century AD) and Late Medieval-Modern times. A Cidadela thus became a privileged place for the archaeological analysis of the occupation of inland Galicia in the last 2000 years. Palabras clave: Tardoantigüedad, fuerte romano, iglesia altomedieval, OSL, Geoarqueología, materiales de importación. Keywords: Late Antiquity, roman camp, early medieval church, OSL, Geoarchaeology, imported materials. 1. INTRODUCCIÓN A Cidadela (Sobrado dos Monxes, A Coruña) es uno de los yacimientos más conocidos e intervenidos de la arqueología gallega. Se sitúa sobre un altozano entre los ríos Cabalar y Pequeño (fig. 1), lugar donde la existencia de restos arqueológicos es públicamente conocida desde al menos principios del siglo XX (Costa-García 2014). Aunque en la década de 1930 se desarrollaron las primeras intervenciones arqueológicas en el yacimiento (Del Castillo López 1934, 1935), no fue hasta 1981 cuando, bajo la dirección de J. M. Caamaño Gesto (1984), se iniciaron las excavaciones sistemáticas que supondrían un importante avance en el conocimiento del sitio. Gracias a estos trabajos, prolongados hasta la década de 2000, sabemos que en época romana se construyó un fuerte auxiliar ocupado por la cohors I Celtiberorum (Caamaño Gesto 1989). Las excavaciones han permitido exhumar casi el 20% del asentamiento, habiéndose prestado especial atención a las edificaciones situadas en el centro del recinto militar –los denominados latera praetorii– y al sector oeste de su sistema defensivo (Caamaño Gesto 1997, Caamaño Gesto y Fernández Rodríguez 2002, Ramil González et al. 2013) (fig. 2). Asimismo, diversas publicaciones han abordado aspectos relativos a la arquitectura y organización interna del asentamiento militar romano, su cultura material, o la relación de éste con su entorno (Caamaño Gesto et al. 2000, Caamaño Gesto y Fernández Rodríguez 2006, Costa-García 2010, López Pérez 2006). Sin embargo, ya desde las primeras excavaciones fueron identificados determinados elementos materiales y estructurales que excedían el marco cronológico habitualmente barajado para esta ocupación militar –entre los siglos II y IV d.C. -. Estas evidencias nunca se estudiaron de forma detallada, pero a lo largo de los últimos 30 años se fueron integrando en una secuencia general explicativa para el yacimiento (Caamaño Gesto y Fernández Rodríguez 2006, Costa-García y Varela Gómez 2011). Dicha secuencia considera que tras el abandono del recinto militar se habría producido una ocupación puntual en época tardoantigua (siglos IV-VI d.C.). Después de un breve hiato, un nuevo grupo humano se habría asentado aquí en el siglo VII d.C. Esta ocupación, 159HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… denominada “germánica”, se caracterizaría por la fuerte reorganización del espacio y la construcción de una iglesia, posiblemente monástica y con dependencias a su alrededor, en el sector central del antiguo recinto militar. Finalmente, algunas estructuras dispersas en el yacimiento pertenecerían a una fase “medieval” poco definida (Fernández Rodríguez 1997). En relación con ella, una mención en un documento del cercano monasterio de Sobrado (Loscertales 1976: doc. 137) avalaría la existencia de una iglesia en A Cidadela en el año 995, tradicionalmente identificada con el templo parroquial hoy sito extramuros. Con el objetivo de profundizar en el conocimiento de las llamadas fases “germánica” y “medieval” del yacimiento, entre los años 2014 y 2017 se llevaron a cabo diversas iniciativas en el marco del proyecto EMCHAHE (Sánchez-Pardo y Blanco-Rotea 2014). En una primera fase, se procedió a la revisión de toda la información documental disponible sobre el yacimiento con el fin de reconstruir la secuencia de ocupación del mismo. La complejidad de este proceso, agudizada por la heterogeneidad y carácter parcial de los datos disponibles, nos llevó a centrarnos en el estudio de dos sectores de especial interés en los que se habían documentado actividades “posromanas”: el espacio situado al noroeste de la antigua via principalis del fuerte romano, y el área correspondiente a la supuesta iglesia “germánica” (fig. 2). En ellos se llevó a cabo una lectura de paramentos que nos permitió establecer una nueva secuencia y cronología relativa de ocupación del yacimiento (Blanco-Rotea et al. 2015). Tras la publicación de este primer trabajo, en los dos últimos años hemos centrado nuestros esfuerzos en caracterizar y datar con precisión cada una de las fases identificadas. Para ello, se tomaron muestras de morteros, carbones y sedimentos de tierra para su datación mediante radiocarbono y luminiscencia óptimamente estimulada (OSL). También se procedió a revisar la cultura material asociada a las fases “posromanas”. Con el fin de contrastar los datos obtenidos, se abrieron dos Figura 1. Localización de yacimiento sobre modelo digital del terreno LiDAR 1m. Curvas de nivel cada 10 m. (Base cartográfica del Instituto Geográfico Nacional).. 160 SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 JOSÉ MANUEL COSTA-GARCÍAINVESTIGADOR POSDOUTORAL DA XUNTA DE GALICIADEPARTAMENTO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. LABORATORIO DE PATRIMONIO, PALEOAMBIENTE E PAISAXEED. MONTE DA CONDESA S/N, 15782, SANTIAGO DE COMPOSTELA. VISITING SCHOLAR. SCHOOL OF HISTORy, CLASSICS AND ARCHAEOLOGyFACULTy OF HUMANITIES AND SOCIAL SCIENCES. NEwCASTLE UNIVE J. C. SÁNCHEZ / R. BLANCO / J. M. COSTA / J. SANJURJO / V. BARRIENTOS / F. ALONSO pequeños sondeos en diferentes zonas del yacimiento, en los cuales se tomaron nuevas muestras para datar por radiocarbono. Asimismo, se realizó un estudio geológico de los distintos materiales pétreos utilizados en los muros. Como complemento a estas iniciativas, se realizaron prospecciones geofísicas puntuales mediante georradar y espectrometría de rayos gamma in situ en dos zonas del yacimiento así como un levantamiento fotogramétrico a cargo de Juan Ortiz Sanz (USCAN3D – USC). Para dicho levantamiento se combinaron fotografías tomadas con pértiga y otras desde un dron Phantom III con altura media de vuelo de 60 m, y procesadas con software Agisoft Photoscan®. La información proporcionada por estos recientes trabajos permite cambiar radicalmente nuestra visión acerca de las fases “posromanas” del yacimiento. En este artículo pretendemos mostrar de forma sintética los resultados de dichas investigaciones para posteriormente realizar, con base en los mismos, una revisión de la secuencia de ocupación del yacimiento y apuntar una serie de reflexiones respecto a la misma. No incidiremos en explicar en detalle las cuestiones relacionadas con la lectura de paramentos ya que están publicadas en Blanco-Rotea et al. (2015), aunque sí revisaremos la cronología propuesta entonces. 2. REVISIÓN DE LA CULTURA MATERIAL RECUPERADA EN ANTERIORES INTERVENCIONES Durante las excavaciones desarrolladas en los años 1981-2010 se recuperaron algunos materiales (cerámicos, vítreos y metálicos) que excedían la periodización tradicionalmente propuesta para el asentamiento militar romano (Caamaño Gesto et al. 2000, Caamaño Gesto y Fernández Rodríguez 2006). En una primera fase de trabajo decidimos llevar a cabo una aproximación al estudio de estos materiales adscritos a los periodos tardoantiguo y medieval, analizando los contextos arqueológicos en los que aparecieron y revisando la cronología propuesta en trabajos anteriores en relación con nuevos estudios peninsulares en esta materia. Al igual que en los restos de los análisis llevados a cabo, nuestro objetivo era intentar ordenar la información relativa a estos contextos y datarla de forma absoluta. 2.1. Aproximación a la cerámica y vidrios posromanos Como complemento al anterior estudio de López Pérez (2006), se examinaron las cerámicas de importación correspondientes a las campañas de 2006-2009, depositadas en el Museo Arqueolóxico e Histórico da Coruña. Tal y como establecía esta última autora, parece que ninguna de las formas de terra sigillata hispánica transicional (TSHT) documentadas hasta la fecha en el yacimiento (8T, 35T, 37a, 15/17T y 50) supera la primera mitad del siglo IV d.C., con excepción de dos individuos procedentes de los talleres del valle del Duero y fechables a partir de la segunda mitad de esta centuria (CID06-21-23, CID09-99). Más amplia es la cronología ofrecida por las piezas de terra sigillata africana D (TSAD, formas Hayes 59, 61A, 91, 103B) y focense tardía (TSFT), que se enmarcan entre este último momento y mediados del siglo VI d.C. A este mismo horizonte parecen pertenecer los escasos fragmentos documentados de ánforas estriadas del Mediterráneo Oriental. Resulta llamativo también que la mayor parte de los vidrios tipológicamente identificados (Isings 67, 96, 101, 106c, 118) se encuadren en un momento cronológico avanzado (siglos IV-VI d.C.), siendo muy probablemente producidos en talleres locales o regionales fundados en el periodo inmediatamente anterior (Caamaño Gesto 1990, Vázquez Martínez 2000). Desgraciadamente, carecemos de datos estratigráficos que nos permitan analizar la evolución de la cerámica común durante los periodos tardoantiguo y altomedieval. Sabemos que las producciones de época romana son muy semejantes a las de la cercana Lucus Augusti (Lugo) (Barbazán Domínguez et al. 2015, Caamaño Gesto y Fernández Rodríguez 2006: 172-173, Bartolomé Abraira 2015, Fernández Fernández y Bartolomé Abraira 2016). Una breve inspección de los materiales exhumados en 2006, que será necesario ampliar en futuras ocasiones, nos permitió distinguir posibles cerámicas lucenses tardías –alcanzarían en algunos casos la segunda mitad del siglo V d.C.-, así como otras piezas cuya producción se enmarcaría quizá en los siglos VI-VII d.C. (CID06-186). Asimismo, varias memorias de excavación recogen piezas genéricamente clasificadas como cerámica “postcampamental” (Caamaño Gesto 1987, 1992a), siendo frecuentemente asociadas a supuestas estructuras “germánicas”. Se trataría de ollas, botellas, jarras, cuencos y vasijas de almacenamiento de factura muy tosca, pastas poco cuidadas y presencia en algunos casos de fragmentos de otras cerámicas o vidrios a 161HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… Figura 2. A Cidadela, planimetría tras la intervención de 2016 con indicación de los sectores donde se realizó la lectura de paramentos (L01 y L02) y los sondeos excavados (S01 y S02). 162 SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 JOSÉ MANUEL COSTA-GARCÍAINVESTIGADOR POSDOUTORAL DA XUNTA DE GALICIADEPARTAMENTO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. LABORATORIO DE PATRIMONIO, PALEOAMBIENTE E PAISAXEED. MONTE DA CONDESA S/N, 15782, SANTIAGO DE COMPOSTELA. VISITING SCHOLAR. SCHOOL OF HISTORy, CLASSICS AND ARCHAEOLOGyFACULTy OF HUMANITIES AND SOCIAL SCIENCES. NEwCASTLE UNIVE J. C. SÁNCHEZ / R. BLANCO / J. M. COSTA / J. SANJURJO / V. BARRIENTOS / F. ALONSO modo de desgrasante, aunque este hecho no ha podido ser corroborado. De igual modo, la memoria técnica de la campaña de 2006 menciona el hallazgo de dos fragmentos de un recipiente globular con esmalte vidriado en su interior que habría sido identificado como una “producción califal”, así como el borde de una olla de “cronología altomedieval” (Ramil González 2007). El mal estado de conservación de ese fragmento cerámico vidriado, así como su escasa representatividad, genera dudas sobre su verdadero origen y cronología. Una revisión premilinar de estos conjuntos ha permitido como novedad identificar material cerámico claramente plenomedieval (siglos XI-XIII), principalmente en la campaña de 1991. Se trata de bordes oblicuos biselados y de protopestaña de pastas gris perla (figs. 3 y 4), similares a los localizados en otros puntos de Galicia (Cid 91/208), como Santiago de Compostela, pero también de pastas marrones como los localizados en A Coruña (Cid 91/1174, Cid 91/314, Cid 09/700, Cid 91/555) (Alonso et al. 2013, Bello et al. 2008). A su vez, esta revisión ha permitido identificar cerámica común, no coincidente tipológicamente con las formas plenomedievales ni con formas romanas, con bordes facetados hechos a mano o bordes apuntados verticales con cepillado vertical u oblicuo (Cid 91/311), que nos pueden estar remitiendo a momentos altomedievales. Así lo indica su similitud con producciones localizadas en la ciudad de Vigo, en concreto con las producciones micáceas de tradición indígena y su olla de borde vertical, encuadrable entre los siglos V y VIII (Fernández Fernández y Bartolomé Abraira 2016). 2.2. Metales Tampoco los objetos metálicos del yacimiento han sido publicados de forma monográfica en anteriores trabajos, pero existe un conjunto de piezas de notable interés que se ha asociado a sus fases más tardías, sobre el que haremos una breve revisión, aun siendo conscientes de que no han sido hallados en contextos arqueológicos estratigráficamente bien datados. Entre los elementos de adorno personal, destaca en primer lugar una fíbula de bronce de tipo Vyškov con goterón y asiento de la aguja en hierro (fig. 5.5.; Caamaño Gesto 1984). Solo conocemos un paralelo en la península ibérica, en el Castillón de Tábara (Zamora), que puede datarse en el siglo V d.C. (Sastre Blanco y Catalán Ramos 2012: 203-204, Sastre Blanco et al. 2015: 68-71), pudiendo encuadrarse nuestro ejemplar en el subtipo Bratei. Igualmente llamativa es otra fíbula de hierro de arco simple recuperada en 1996, cuya cronología sería de la segunda mitad del siglo V d.C. (fig. 5.4 = CID96-M57; Fernández Rodríguez 1997). También han aparecido varios elementos correspondientes a hebillas de cinturón. Así, se recuperó en 1983 una aguja o hebijón de base escutiforme (fig. 5.2; Caamaño Gesto 1987, López Quiroga y Martínez Tejera 2017: 260), un modelo antiguo que podría datarse a partir del primer tercio del VI d.C. (Azkarate Garai-Olaun 2006: 409-410, Ripoll 1991: 113). En este mismo contexto se documentó un fragmento del broche decorado de una hebilla de bronce con mucha aleación de plomo (fig. 5.3) que sin embargo no se relaciona tipológicamente con la mencionada aguja. En 1991 se halló una placa articulada de bronce con su hebijón (fig. 5.1, Caamaño Gesto 1992a). De acuerdo con su morfología y decoración incisa, estamos ante una pieza de procedencia aquitana producida entre finales del siglo VI d.C. y mediados del VII d.C. –Merovingio Reciente I– (Azkarate Garai- Olaun 1993, 2007). Más complicado resulta clasificar otras tres hebillas de hierro documentadas durante las campañas de 1996 (CID96-M189A y B) y 2007 (CID07-153, CID07-182) en los llamados “niveles germánicos” (Fernández Rodríguez 1997, Ramil González 2007). El primer elemento es una sencilla pieza de forma elíptica y sección cuadrangular que conservaba in situ una aguja de sección circular. Las otras dos piezas parecen ser broches de hebillas de cinturón, pero se encuentran en un avanzado estado de oxidación que las hace casi irreconocibles. Por último, consideramos que la datación en los siglos IV-V d.C. de dos puntas de lanza halladas en 1983 y 1996 a partir de ciertos paralelos en las necrópolis del Duero (Caamaño Gesto et al. 2000: 285) resulta arriesgada. Esta clase de armamento se resiste aún hoy día a cualquier intento de sistematización crono-tipológica, existiendo formas similares a las de Cidadela en contextos de época romana (Bishop y Coulston 2006, Feugère 2002: 169-171). 2.3. Discusión Uno de los grandes problemas que, en su conjunto, presentan todos los materiales referidos es la relativa indefinición de los contextos arqueológicos en los que fueron hallados. Como ya comentamos en otra ocasión, las intervenciones en las que muchas de estas piezas fueron recogidas datan de varias décadas atrás, en las que se empleaban otras metodologías de 163HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… Figura 3. Cerámica de época plenomedieval de la campaña de 1991. Fotografías de algunos bordes representativos. 164 SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 JOSÉ MANUEL COSTA-GARCÍAINVESTIGADOR POSDOUTORAL DA XUNTA DE GALICIADEPARTAMENTO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. LABORATORIO DE PATRIMONIO, PALEOAMBIENTE E PAISAXEED. MONTE DA CONDESA S/N, 15782, SANTIAGO DE COMPOSTELA. VISITING SCHOLAR. SCHOOL OF HISTORy, CLASSICS AND ARCHAEOLOGyFACULTy OF HUMANITIES AND SOCIAL SCIENCES. NEwCASTLE UNIVE J. C. SÁNCHEZ / R. BLANCO / J. M. COSTA / J. SANJURJO / V. BARRIENTOS / F. ALONSO Figura 4. Dibujos de perfiles de cerámica de época plenomedieval de la campaña de 1991. 165HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… excavación en ocasiones pre-estratigráficas (Blanco- Rotea et al. 2015: 70-71). Las memorias de excavación reflejan una excesiva simplificación estratigráfica, tendiendo a agrupar los distintos depósitos –nunca descritos– en tres niveles estandarizados: romano (III), abandono y ocupación “germánica” (II), alteraciones posteriores (I). En su mayoría, las piezas referidas se han adscrito al segundo nivel, que se ha considerado un paquete revuelto dentro del cual es posible encontrar elementos de cultura material claramente romanos –p. ej. sigilatas altoimperiales– junto con piezas como las descritas con anterioridad, datadas en momentos posteriores situados entre los siglos IV y VII (datación que, como veremos, coincide con algunos de los horizontes datados en la estratigrafía muraria). Tan solo la documentación del sector excavado en 2006, especialmente rico en evidencias materiales y constructivas, permite definir la procedencia de casi todas las piezas “posromanas” en su contexto estratigráfico, razón por la que, como veremos, ha sido escogido como una de las áreas prioritarias en nuestro estudio. En todo caso, la revisión de materiales muestra claramente la presencia de un nutrido grupo de piezas datables entre los siglos IV y VII d.C., así como otro grupo de cerámicas de cronología plenomedieval que hasta la fecha habían pasado inadvertidas. y sobre todo, esta revisión nos ha permitido poner de relieve la existencia de una compleja secuencia estratigráfica más allá de los niveles preconcebidos, algo ya apuntado pero no manifiestamente expresado en 1996 (Fernández Rodríguez 1997). Sin embargo, como ya señalamos, todos estos materiales posromanos requieren un estudio más detallado y exhaustivo que los realizados hasta la fecha, por lo que los datos aquí expuestos solo pueden emplearse como hipótesis para apuntalar o no la información obtenida mediante Figura 5. Elementos metálicos de adorno. Placa articulada de bronce con hebijón (1) hallada en 1991 (Anxo R. Paz en Caamaño 1992). Aguja de base escutiforme (2) y placa de cinturón (3) recuperadas en 1983 (Xosé Lomba en Caamaño Gesto 1987). Fíbula de hierro (4) documentada en 1996 (Anxo R. Paz en Fernández Rodríguez 1997). Fíbula tipo Vyškov (5) registrada en 1981 (Xosé Lomba en Caamaño Gesto 1984). 172 SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 JOSÉ MANUEL COSTA-GARCÍAINVESTIGADOR POSDOUTORAL DA XUNTA DE GALICIADEPARTAMENTO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. LABORATORIO DE PATRIMONIO, PALEOAMBIENTE E PAISAXEED. MONTE DA CONDESA S/N, 15782, SANTIAGO DE COMPOSTELA. VISITING SCHOLAR. SCHOOL OF HISTORy, CLASSICS AND ARCHAEOLOGyFACULTy OF HUMANITIES AND SOCIAL SCIENCES. NEwCASTLE UNIVE J. C. SÁNCHEZ / R. BLANCO / J. M. COSTA / J. SANJURJO / V. BARRIENTOS / F. ALONSO encontramos en un horizonte entre los siglos IV-V y primera mitad del VI, espectro también cubierto por la cultura material. Significativos son los resultados de la datación por OSL del mortero de la UEM051 (MU141003U12), que la encuadran en 256-506. Esta estructura se consideró inicialmente parte de la fase 1 del horizonte romano, pero podría ahora enmarcarse en el proceso general de reforma de la fase III o bien tratarse de una ampliación del Edificio 1 vinculada a la fase IV. Puesto que la estructura se recreció en momentos posteriores, no es posible determinar con exactitud este punto. Al horizonte tardoantiguo se vincularon dos fases que ahora podemos encuadrar mejor desde un punto de vista cronológico. Durante la fase V se habrían rehabilitado y recrecido muchos de los muros romanos, manteniendo su orientación y doblándose en casos puntuales. Las estructuras presentarían dos caras y relleno, empleándose los mismos materiales que en las estructuras de la fase IV y fragmentos de teja como material de relleno de los muros. Con todo, el módulo de las piezas sería de mayor tamaño y las hiladas más irregulares. La identificación de tizones nos permitió diferenciar definitivamente estos muros de los encuadrados en la fase IV, aparentemente desprovistos de ellos. Estas reformas se extenderían a la práctica totalidad de los edificios excavados. Se documentaron también muros de nueva planta que, aunque seguían la modulación y orientación romanas, eran más estrechos, no respetaban la división interna de los edificios previos y presentaban su cimentación a una cota más elevada. En concreto, se vinculó a esta fase uno de los edificios de nueva planta que ocupa parte de los Edificios 3 y 4. Se orientaría en sentido oeste-este y habría sido identificado como posible iglesia. Hasta la fecha, esta fase se había encuadrado en el siglo VII d.C. de acuerdo con la datación genérica de las piezas metálicas documentadas en anteriores excavaciones arqueológicas. Sin embargo, los resultados de las nuevas dataciones permiten replantear dicha cronología. Por un lado, todas las muestras recogidas en los morteros de junta de los recrecimientos arrojan dataciones similares en las dos técnicas empleadas (14C y OSL), moviéndonos entre los siglos XII y XIII (UEM052, MU141003U11: 1118-1292 d.C.; UEM107, MU14100314: 1133-1275 d.C.; UEM114, MU150601U05/ Beta-412617: 1225- 1285 dC.). Por su parte, la muestra tomada en el edificio de nueva planta (UEM108, MU141003U15) lo sitúa entre 869-1098 d.C. Esto, unido a los resultados de los elementos datados en las siguientes fases, nos permite encuadrar los recrecimientos en un horizonte plenomedieval, mientras que la construcción de este y otros edificios de nueva planta de similares características se situarían en un horizonte altomedieval. La fase VI también se incluyó en el horizonte tardoantiguo propuesto inicialmente. Se corresponde con varias acciones constructivas (Blanco-Rotea et al. 2015: 86) de las que destacaremos ahora una de ellas por su carácter representativo: la pequeña estancia cuadrangular adosada al muro este del edificio de nueva planta, identificada como ábside. Situada a una cota superior, sus muros tienen una mayor anchura y presentan en las caras internas un aparejo de sillarejo dispuesto en hiladas horizontales. Es destacable el abundante uso de tizones y aunque los muros exteriores están muy arrasados, se observa todavía en su cara este un forrado de sillares de granito en las hiladas inferiores y esquinales, así como de peridotitas y granodioritas en el resto del muro. Las dos hiladas inferiores se apoyan sobre un zócalo también sobresaliente. A diferencia de la fase anterior, los muros se asentaban sobre tierra y presentan dos caras con relleno de tierra y mampuestos. Dado que el ábside no se imbrica con el muro de la posible nave, sino que se apoya en ella, consideramos que no pertenecen a la misma fase constructiva. Su datación mediante OSL (UE114, MU141003U16) lo sitúa en 967-1109 d.C., fecha ligeramente posterior a la de la nave. Por estos motivos, se confirma que esta fase no sería tardoantigua, sino altomedieval. Todo esto genera un conflicto con el encuadre cronológico de la fase VII, originariamente fechada en época altomedieval de acuerdo con algunos materiales. A ella pertenecen una serie de muros construidos sobre los derrumbes de cubiertas (en los depósitos se observan tanto fragmentos de teja como de lajas de pizarra), pavimentos y estructuras de las fases anteriores. Los muros presentan una anchura irregular, son ondulantes, no guardan un orden estético y carecen de cimentación, rompiendo con la articulación ortogonal de las fases previas. Sin embargo, ahora nos replanteamos esta ruptura, puesto que las dos muestras tomadas en muros de esta fase en el sector 1 han arrojado dataciones que se mueven entre los siglos XI y XIII (UEM018, MU141003U07: 1077-1297 d.C.; UEM053, MU141003U13: 1085-1258 d.C.). Estas fechas coinciden con las reconstrucciones en altura efectuadas en los muros romanos y tardorromanos, por lo que se encuadrarían en el nuevo horizonte plenomedieval. O bien en este momento se llevan a cabo dos tipos de acciones (construcción de estancias de nueva planta y recrecimiento de muros preexistentes) o bien dentro de este horizonte podrían existir diversas fases que aún no somos capaces de diferenciar. 173HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… Dos fases se identificaron en un horizonte posmedieval. La fase VIII se vinculó a una serie de parcelaciones y expolios que afectaron a diferentes zonas del yacimiento, también documentados en los sondeos (vid. infra). Hoy sabemos que la actividad de expolio debió producirse ya en plena Edad Media. De hecho, muchos de los materiales usados en la iglesia parroquial románica (c 1200) situada extramuros del fuerte son romanos (sillares de granito con marcas de diferentes sistemas de elevación, sillares que presentan la misma modulación que los documentados en el fuerte, etc.). Igualmente, en la serie de enlosados que hoy podemos datar en el siglo XIII también se reutilizan materiales anteriores. Estas actividades se habrían extendido hasta prácticamente la actualidad. Una de las muestras recogida en una de la zona de los expolios (UEM115) ha ofrecido una datación de 1465 – 1645 d.C. (MU150601U04/Beta-436842). Cabe señalar que a esta fase se había vinculado también un ancho muro hoy desaparecido por encontrarse a una cota superior a la del Edificio 4. Como veremos, se trata de una estructura muy similar a la documentada en el sondeo 2 (UE107), fechada por 14C en el 895-925 y 940- 1020 d.C. (MU160624U04/Beta-448170). Finalmente, la fase IX se corresponde a distintas acciones llevadas a cabo en el yacimiento en época contemporánea, que incluyen actividades agrícolas y de pastoreo, reparcelaciones, las propias intervenciones arqueológicas, la construcción de la cubierta y caseta, etc. 4. ANÁLISIS GEOLÓGICO Y PETROLÓGICO Tras la reformulación de las distintas fases constructivas a partir de las nuevas dataciones absolutas, nos planteamos realizar la identificación de los distintos materiales pétreos empleados en cada fase y la determinación de su origen. La identificación mediante análisis petrológico nos permitirá comprobar si algún tipo de roca fue utilizado de forma prioritaria en alguna etapa concreta o por si el contrario, todos se utilizaban indistintamente a lo largo de la historia de la ocupación del lugar. Por su parte, la determinación de la procedencia (local o alóctona) del material pétreo utilizado en la construcción también nos puede ofrecer interesante información sobre la organización, aprovisionamiento y grado de inversión económica de las tareas constructivas en cada una de las etapas de ocupación del yacimiento. Por todo ello se procedió en 2016 a la identificación de las distintas litologías que aquí pasamos a describir. 4.1. Contexto geológico El yacimiento de A Cidadela está incluido en la Hoja 71 de la cartografía geológica nacional del IGME. El contexto geológico es el propio del Dominio de Galicia- Tras os Montes, dentro de la Zona Centroibérica del Macizo Ibérico, caracterizado por la presencia de rocas graníticas y complejos metamórficos de distinto tipo asociados a la sutura oceánica durante la Orogenia Hercínica (Arenas et al. 1995). Localmente la estructura más importante es el antiforme de Sobrado, una ventana tectónica en la que afloran rocas metamórficas de grado medio y alto y rocas ultramáficas de origen profundo. En su parte más oriental, este antiforme limita con unos afloramientos graníticos de dos litologías distintas que discurren de forma paralela entre sí en una banda con dirección NNO-SSE. En ambos casos son rocas muy deformadas y que petrológicamente corresponden a granitos de dos micas y, más al E, granodioritas (fig. 8). El yacimiento se localiza entre las peridotitas serpentinizadas del centro del complejo polimetamórfico de Sobrado y las rocas metabásicas que las rodean, compuestas fundamentalmente por granulitas máficas y anfibolitas. Estas serpentinitas aparecen en numerosos afloramientos en la zona. Su aspecto suele corresponder a una roca bandeada, aunque se pueden encontrar muestras homogéneas. 4.2. Metodología En una primera fase de determinación, se observaron varias litologías en los muros del yacimiento: esquistos, pizarras, serpentinitas y granitoides, siendo estas dos últimas las más abundantes. Tras este proceso de identificación en los muros objetos de estudio y su disposición en el entorno, se tomaron 5 muestras de las litologías dominantes en los muros del yacimiento (M-1, M-2, M-3, M-4 y M-5). Así, las rocas más comunes corresponden a dos tipos distinguibles por su aspecto macroscópico: 1) Rocas de aspecto masivo, homogéneo, de grano fino y con coloraciones verdosas, con alguna banda de colores más claros (M-1, M-2 y M-3). 2) Rocas de aspecto granítico de grano grueso a medio con abundancia de feldespatos, aparición de megacristales y presencia de máficos (M-4 y M-5). A continuación se realizaron análisis químicos y mineralógicos para determinar su composición y mineralogía. La composición química se determinó mediante Fluorescencia de Rayos X (XRF) usando 174 SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 JOSÉ MANUEL COSTA-GARCÍAINVESTIGADOR POSDOUTORAL DA XUNTA DE GALICIADEPARTAMENTO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. LABORATORIO DE PATRIMONIO, PALEOAMBIENTE E PAISAXEED. MONTE DA CONDESA S/N, 15782, SANTIAGO DE COMPOSTELA. VISITING SCHOLAR. SCHOOL OF HISTORy, CLASSICS AND ARCHAEOLOGyFACULTy OF HUMANITIES AND SOCIAL SCIENCES. NEwCASTLE UNIVE J. C. SÁNCHEZ / R. BLANCO / J. M. COSTA / J. SANJURJO / V. BARRIENTOS / F. ALONSO un equipo MALDI-TOF, Voyager STR-DE de AB. La mineralogía se determinó mediante difracción de Rayos X (XRD), utilizándose un equipo D5000 SIEMENS. Ambos análisis se realizaron en las instalaciones de los Servicios Xerais de Investigación (SAI) de la Universidade da Coruña (UDC). De cada una de las muestras se realizó una lámina delgada para su análisis mediante microscopio óptico de polarización (Nikon 512005). Asimismo se empleó una lupa Nikon H550S para observar detalles macroscópicos de la textura de las rocas. 4.3. Resultados Para las muestras M-1, M-2 y M-3, los resultados obtenidos en los análisis XRF (tab. 6) muestran valores típicos de rocas básicas en un sentido amplio, serpentinitas con un origen en rocas ultrabásicas (Krauskopf y Bird 1995). La composición mineralógica es rica en antigorita y magnetita y presenta minerales accesorios como el talco o piroxenos ricos en Mg. El estudio visual macro y microscópico permite identificar texturas metamórficas que las categorizan como peridotitas serpentinizadas. Estas rocas son las más habituales en el conjunto del yacimiento (fig. 9). Las muestras M-4 y M-5 (fig. 9.5 y 9.6) corresponden a rocas graníticas muy deformadas, encontrándose ambas dentro del rango composicional de una granodiorita (Krauskopf y Bird 1995). Debe señalarse asimismo que al interior del propio yacimiento se observó la existencia de afloramientos sucesivos que aparecen como una banda en el sector centro-oriental, al E de la teórica iglesia (vid. infra). La presencia de grandes cristales de feldespatos y, en menor cantidad, de cuarzo, parece indicar el origen de la misma en alguno de los dos tipos de granodiorita (precoz y de dos micas) que afloran en este emplazamiento. Por su parte, la muestra M-5 (fig. 9.6), con grano más fino, posiblemente se relacione con los granitos poco deformados que aparecen al E de la parroquia y que corresponden al denominado granito de Friol (IGME 1981). 4.4. Discusión No se ha constatado un uso diferencial de materiales pétreos en las distintas fases constructivas. Tanto las serpentinitas como los granitos se combinan y se reutilizan indistintamente y en proporciones similares en los muros de las diferentes etapas identificadas. Además en ambos casos hemos podido determinar que se trata de materiales locales, procedentes del área del propio yacimiento o su entorno inmediato. Diferente es, en cambio, la situación de las pizarras identificadas en el yacimiento, cuya litología es distinta a la de las pizarras propias del Complejo de órdenes que afloran en la zona y son, por tanto, claramente importadas desde un ámbito supralocal-regional. Estas pizarras aparecen en niveles relacionados con el horizonte “post-campamental” y muchas de ellas se encuentran agujereadas. En ocasiones se relacionan directamente con clavos de hierro y en algunos casos aparecen formando niveles uniformes de derrumbe (Ramil González 2007), motivos por los que se ha considerado que serían usadas principalmente como elementos de cubrición. Puesto que en época romana las construcciones cuentan con cubiertas de teja e ímbrice, se dedujo que estas piezas fueron empleadas con tal finalidad en un momento posterior (Caamaño Gesto y Fernández Rodríguez 2006: 171-172). Sin embargo, como se vio durante la campaña de 1996, la pizarra habría sido usada también como material constructivo en los llamados muros “germánicos” (Fernández Rodríguez 1997:84), sin descartar que fuese parte del generalizado proceso de extracción y reutilización de elementos pétreos procedentes de fases anteriores. De hecho, durante esta misma intervención habrían aparecido fragmentos de pizarra en contextos teóricamente “romanos”. Cabe la posibilidad, entonces, de que la introducción de la pizarra sea un fenómeno que debamos ubicar en un momento entre la fase de ocupación militar romana y la construcción de las denominadas estructuras “germánicas”, no asociándose, por tanto, de manera directa con estas últimas. 5. SONDEOS DE LA CAMPAÑA 2016 Los distintos análisis que hemos presentado en los apartados anteriores (dataciones absolutas, revisión de materiales, análisis geológico y lectura estratigráfica de muros) suponen un importante avance en nuestro conocimiento de las estructuras excavadas a lo largo de varias décadas en el yacimiento de A Cidadela. Sin embargo, seguía siendo necesario la obtención, registro y datación de nuevas secuencias estratigráficas limpias, que sirviesen de contrapunto a los resultados obtenidos con anterioridad, y que permitiesen calibrar la naturaleza, el alcance y la extensión espacial de las ocupaciones posromanas del yacimiento. Por tanto, 175HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… Figura 8. Situación del yacimiento en el mapa geológico del IGME (tomado de Arenas et al. 2016). El yacimiento está representado con un rectángulo verde en el mapa. 176 SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 JOSÉ MANUEL COSTA-GARCÍAINVESTIGADOR POSDOUTORAL DA XUNTA DE GALICIADEPARTAMENTO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. LABORATORIO DE PATRIMONIO, PALEOAMBIENTE E PAISAXEED. MONTE DA CONDESA S/N, 15782, SANTIAGO DE COMPOSTELA. VISITING SCHOLAR. SCHOOL OF HISTORy, CLASSICS AND ARCHAEOLOGyFACULTy OF HUMANITIES AND SOCIAL SCIENCES. NEwCASTLE UNIVE J. C. SÁNCHEZ / R. BLANCO / J. M. COSTA / J. SANJURJO / V. BARRIENTOS / F. ALONSO decidimos realizar dos sondeos en el yacimiento en junio de 2016. Teniendo en cuenta estos objetivos, la extensión de ambos sondeos no podía ser excesiva, a fin de no comprometer la calidad del registro. Por otro lado, debían seleccionarse áreas donde se pudiese garantizar la existencia de dichas fases de ocupación, aun teniendo en cuenta lo complicado que ello podía resultar a priori. En este apartado describiremos los resultados de estos dos sondeos y las dataciones radiocarbónicas realizadas en ellos. Debemos indicar que en ellos apenas se detectaron materiales, que fundamentalmente eran fragmentos de tégula, por lo que desde este punto de vista no aportan apenas información que permita avanzar en la interpretación de la cultura material del yacimiento, aunque sí, en cambio, complementan y refuerzan las secuencias de ocupación del yacimiento previamente identificadas. 5.1. Sondeo 1 Se localizó a continuación del sector abierto en 2010 al sur de la antigua via principalis (fig. 1, S01). No solo se habían documentado aquí niveles estratigráficos y estructuras relacionadas con las fases de ocupación posromanas, sino que la apertura de un sondeo en esta área nos permitiría ahondar en la comprensión general de los sectores que se ordenaban alrededor de un gran espacio de tránsito. De este modo, se planteó la apertura de un sondeo de 2x8 m (16 m2) que, siguiendo los planteamientos y la retícula planimétrica establecida en anteriores intervenciones, integraba parcialmente las cuadrículas K31, K32 y K33. Pese a lo reducido de su extensión, este sondeo presenta una estratigrafía bastante compleja en la que es posible identificar la existencia de hasta nueve fases (fig. 10): Tabla 6. Composición química por XRF de las muestras recogidas. Cidadela M-1 Cidadela M-2 Cidadela M-3 Cidadela M-4 Cidadela M-5 SiO2 44,000 45,000 44,500 64,900 69,200 Al2O3 3,700 2,800 2,600 19,000 17,300 K2O 0,022 — — 8,200 5,900 Na2O — — — 4,700 4,900 Fe2O3 9,900 9,700 9,400 1,400 1,200 CaO 0,026 — 0,014 0,580 0,460 MgO 41,200 41,100 42,300 0,510 0,320 TiO2 0,061 0,048 0,036 0,220 0,130 P2O5 — — — 0,340 0,430 BaO — — — 0,150 — MnO 0,140 0,110 0,150 0,019 0,014 ZrO2 — — — 0,011 0,009 SrO — — — 0,023 0,007 ZnO 0,013 0,015 0,012 — 0,010 Rb2O — — — 0,043 0,036 CuO 0,010 0,008 0,009 0,007 0,008 SO3 — — — — — Cr2O3 0,340 0,500 0,410 — — NiO 0,300 0,330 — — 0,300 177HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… a) Primera fase constructiva. Está representada por un muro de doble cara (UE019) cuya factura, orientación y dimensiones (63-65 cm) permiten identificarlo como un muro de carga romano (Blanco-Rotea et al. 2015, Costa-García 2010), que parte de una construcción ya documentada durante la intervención de 2010 (Ramil González et al. 2013). La estructura divide el sondeo en dos sectores bien diferenciados. Hacia el norte, sobre la zapata del muro (UE026) nos encontramos con un depósito de tierra, gravilla y tejas meteorizadas (UE022) que habría servido de cama para un estrato de matriz arcillosa identificado como pavimento de época romana (UE018). Este suelo parece pertenecer a una reforma dentro del propio periodo romano. Desgraciadamente, la datación radiocarbónica de la muestra de sedimento orgánico MUCID160623U05/Beta- 448173 obtenida no fue concluyente. Al sur del sondeo se documenta un panorama completamente diferente, sobre la zapata de cimentación (UE029) se identificó un pavimento arcilloso, amarillo y apisonado (UE025) sellado por un potente derrumbe de teja (UE020). Se trata de una secuencia ya detectada en los años 2006-2010 en las edificaciones situadas a ambas márgenes de la via principalis. b) Abandono y colapso de la primera fase constructiva. Esta fase se documenta solo en el sector meridional del sondeo y viene representada por el mencionado derrumbe (UE020) y por la disgregación del muro, que atestiguan dos depósitos arcillosos con pequeñas piedras (UE016 y UE027). Figura 9. Petrología del yacimiento. 1: detalle de un muro con los dos tipos litológicos principales (serpentinitas y granitoides). 2: muestra 1 (M1), serpentinita. A la izquierda, en lupa, a la derecha al microscopio, en la que se aprecia antigorita, opacos y relictos de piroxeno. 3: muestra 2 (M2), serpentinita, bajo la lupa (izquierda) y al microscopio (derecha). 4: muestra 3 (M3) serpentinita, bajo la lupa (izquierda) y al microscopio (derecha). 5: muestra 4 (M4), granodiorita. En lupa, a la izquierda, se observa cuarzo y feldespatos. Al microscopio, a la derecha, se aprecia cuarzo y micas. 6: muestra 5 (M5), granodiorita. En lupa, a la izquierda, se observa plagioclasa y cuarzo. Al microscopio, a la derecha, se aprecia cuarzo, plagioclasa, microclina y micas. 178 SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 JOSÉ MANUEL COSTA-GARCÍAINVESTIGADOR POSDOUTORAL DA XUNTA DE GALICIADEPARTAMENTO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. LABORATORIO DE PATRIMONIO, PALEOAMBIENTE E PAISAXEED. MONTE DA CONDESA S/N, 15782, SANTIAGO DE COMPOSTELA. VISITING SCHOLAR. SCHOOL OF HISTORy, CLASSICS AND ARCHAEOLOGyFACULTy OF HUMANITIES AND SOCIAL SCIENCES. NEwCASTLE UNIVE J. C. SÁNCHEZ / R. BLANCO / J. M. COSTA / J. SANJURJO / V. BARRIENTOS / F. ALONSO c) Primer expolio. También al sur del sondeo se documenta un corte en los estratos más antiguos (UE024), cuyo relleno (UE023) es un depósito revuelto con materiales muy fragmentados y tierra suelta. d) Segunda fase constructiva. Esta fase replica la división de espacios ya vista con anterioridad, con el desarrollo de un espacio cubierto hacia el sur y un ámbito de tránsito hacia el norte. Sirve como divisor un muro (UE015) que recrece la antigua estructura romana, un fenómeno ya evidenciado previamente en otros puntos del yacimiento (Blanco-Rotea et al. 2015, Costa-García y Varela Gómez 2011) y que había sido definido tradicionalmente como el epítome de “lo germánico”. Sin embargo, la muestra de sedimento MUCID160624U01/Beta-448174 nos remite con claridad a la segunda mitad del siglo XIII (Cal AD 1225 to 1285), en la línea de lo ya visto en el apartado anterior. Al interior de la construcción se identificó un depósito uniforme de tierra arcillosa y compactada (UE011) que sellaba el derrumbe y el expolio de los estratos romanos, actuando posiblemente como pavimento. Al exterior se detectó otro pavimento que usa mampuestos graníticos romanos en su construcción (UE017), fenómeno ya documentado en 2010 (Ramil González et al. 2013) y que posiblemente se relaciona con una repavimentación posterior de la antigua vía romana. e) Segundo expolio. A continuación se produjo la extracción de algunas de las piezas graníticas que conformaban este pavimento, pues se localizaron buzadas y desplazadas de su posición original. Rellena la interfaz extractiva (UE028) un depósito de materiales revueltos (UE014) en el que se halló un ladrillo romano que, como otros documentados en 2010 (Carlsson-Brandt Fontán 2011), habrían servido para parchear la vía romana. f) Colapso del segundo horizonte constructivo. Aunque no sabemos exactamente cuándo tuvo lugar el expolio, todo parece indicar que habría sucedido con anterioridad al derrumbe de la estructura recrecida en el siglo XIII. Este fenómeno se atestigua mediante un pequeño depósito de tierra (UE013) cuya coloración, textura y materiales se corresponderían con el núcleo del muro y un potente derrumbe de piedras y tejas (UE012) que en su caída hacia el sur habrían destruido parcialmente el pavimento interior (UE011). Con el fin de determinar el momento en que se habría producido el colapso de la mencionada estructura, se dató por radiocarbono una muestra de carbones de la UE013 (MUCID160623U04/Beta- 448175), cuyos resultados nos remiten con mayor probabilidad a un momento avanzado del siglo IV d.C. (Cal AD 255 to 295; Cal AD 320 to 415). No es la primera vez que se obtienen dataciones de este tipo en contextos teóricamente posteriores y este fenómeno puede relacionarse con el abundante contenido de material reutilizado que presentaba el depósito. g) Tercer horizonte constructivo. Dos estratos indican la existencia de una última fase constructiva en este sondeo. En el sector norte nos encontramos con un revuelto compactado de tierra, piedras y material latericio que podría haber sido empleado como suelo de uso (UE009). Al sur, otro depósito (UE007) parchea, cubre y nivela los estratos anteriores. Muestra una elevada compactación y plasticidad, así como una casi total ausencia de piedra y teja. h) Colapso del tercer horizonte constructivo. Dos derrumbes (UE008 y UE010) cubren este nivel de relleno interior. Presentan un buzamiento diferenciado pero idéntica composición, indicio de su coetaneidad. La muestra de sedimento (MUCID160621U01/Beta-448172), tomada en uno de los derrumbes, arrojó un resultado de 1695-1735, 1815-1920, y post 1950, aunque cabe la posibilidad de que esté datando en realidad alteraciones sobre el propio derrumbe. i) Actividades antrópicas recientes. Sobre estos estratos se hallaron varios depósitos que cubren uniformemente el sondeo (UE006, UE004 y UE003). Son niveles de tierra oscura compactada, con presencia de material latericio muy rodado y piedras. Las bolsadas informes de arcilla roja en los estratos inferiores revelan tal vez los efectos de rozas o quemas controladas, también documentadas en el sondeo 2. Un corte en los mismos (UE005), cuyo relleno (UE002) está compuesto por arena y presenta abundante tornillería, se relaciona con la instalación de la cubierta metálica en el yacimiento en 2000. 5.2. Sondeo 2 En el segundo sondeo se planteó la exploración de un área inédita del yacimiento con el objetivo de comprobar la extensión real de las referidas fases de ocupación posromanas. Su localización exacta en el área de la retentura (fig. 1, S02) se fio al uso combinado 179HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… de algunos cálculos relativos al ordenamiento del yacimiento en época romana (Costa-García 2011) y a los resultados de la prospección geofísica desarrollada con carácter experimental. Dicha prospección fue realizada por los técnicos del Sistema de Información Territorial de la Universidade de Santiago de Compostela en colaboración con el ingeniero Manuel Pereira. Para esta actividad se utilizó un georradar MALÅ GPR ProEx System con antenas apantalladas de 250MHz y 500MHz. Ante la imposibilidad de cubrir en su totalidad el área norte del yacimiento en la jornada de trabajo prevista (0,86 ha), se optó por definir una serie de transectos (10 longitudinales y 7 transversales) que, en forma de retícula, ofrecerían un muestreo representativo del sector Un sondeo de 4x4 m (16m2) se abrió a caballo entre las cuadrículas T17 y T18 de la retícula original donde las anomalías mostradas por los radargramas nos habían hecho pensar en la existencia de derrumbes y/o estructuras a una cota prácticamente Figura 10. Matrix del sondeo 01 con indicación de las dataciones obtenidas. 180 SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 JOSÉ MANUEL COSTA-GARCÍAINVESTIGADOR POSDOUTORAL DA XUNTA DE GALICIADEPARTAMENTO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. LABORATORIO DE PATRIMONIO, PALEOAMBIENTE E PAISAXEED. MONTE DA CONDESA S/N, 15782, SANTIAGO DE COMPOSTELA. VISITING SCHOLAR. SCHOOL OF HISTORy, CLASSICS AND ARCHAEOLOGyFACULTy OF HUMANITIES AND SOCIAL SCIENCES. NEwCASTLE UNIVE J. C. SÁNCHEZ / R. BLANCO / J. M. COSTA / J. SANJURJO / V. BARRIENTOS / F. ALONSO superficial. Al confirmarse este punto nada más retirarse la cubierta vegetal, se optó por reducir el área de excavación hasta los 4x2 m. Así y todo, no fue posible agotar la potencia arqueológica, de modo que el sondeo hubo de cubrirse tras excavarse unos 50-60 cm en el extremo sur por 35-40 cm en el norte, documentándose las estructuras más recientes del mismo (figs. 11-13). a) Horizonte constructivo anterior al siglo X d. C. Por los motivos señalados, el horizonte más antiguo no se ha podido definir aquí, de modo que esta fase está únicamente integrada por el derrumbe de una estructura muraria que se desarrolla en sentido este-oeste y que tendría una anchura de aproximadamente 1,5 m. b) Abandono de estructuras anteriores al siglo X. Cubriendo esta y extendiéndose de forma uniforme por todo el sondeo se detectó un depósito de tierra (UE109-113), que creemos que se genera como consecuencia de un abandono de esta parte del yacimiento. La muestra de sedimento aquí recogida (MUCID160624U09/Beta-448171) ofreció una datación de 905-920 y 965-1025 d.C. c) Horizonte constructivo del siglo X. Sobre este depósito se identificó una nueva estructura, muy deteriorada, un muro de 1,7-1,8 m de anchura, construido a seco y con piedra de tamaño pequeño-medio. La datación de la tierra extraída entre las piedras (MUCID160624U04/Beta-448170) ofreció una cronología de 895-925 y 940-1020 d.C. La coincidencia con el depósito anterior nos hace pensar que ambas forman parte de una misma acción constructiva, mediante la cual se terraplenan los niveles de abandono anteriores y se construye sobre ellos un muro sin cimentación y de escasa altura. Como ya indicábamos anteriormente, este muro es similar a una estructura curvada documentada durante las campañas de 1992 y 1993 (Caamaño Gesto 1992b, 1993) y eliminada a fin de poder registrar y dejar a la vista muros más antiguos. Se localizaría al este de la estructura interpretada como posible iglesia y al exterior de su ábside. Hoy pensamos que ambos elementos se relacionan entre sí y con la posible iglesia, que podemos situar precisamente en un horizonte del siglo X gracias a las dataciones por OSL. Esto coincide con la referencia documental más antigua existente sobre una iglesia de Santa María de Ciadella (Costa-García y Varela Gómez 2011) y quizá la estructura que ahora nos ocupa fuese parte de una cerca o vallado que delimitaría el espacio de la misma. d) Horizontes de uso post-altomedievales. A ambos lados de la estructura muraria se registraron depósitos de tierra de composición muy similar (UE105, 110, 111) interpretados como un posible suelo formado tras el abandono del yacimiento en un momento Figura 11. Corte estratigráfico simplificado del sondeo 001. 181HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 HACIA UNA REINTERPRETACIóN DE LA SECUENCIA DE OCUPACIóN DEL yACIMIENTO DE A CIDADELA… Figura 12. Matrix del sondeo 02 con indicación de las dataciones obtenidas. 188 SPAL 29.1 (2020): 157-188 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2020.i29.06 JOSÉ MANUEL COSTA-GARCÍAINVESTIGADOR POSDOUTORAL DA XUNTA DE GALICIADEPARTAMENTO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. LABORATORIO DE PATRIMONIO, PALEOAMBIENTE E PAISAXEED. MONTE DA CONDESA S/N, 15782, SANTIAGO DE COMPOSTELA. VISITING SCHOLAR. SCHOOL OF HISTORy, CLASSICS AND ARCHAEOLOGyFACULTy OF HUMANITIES AND SOCIAL SCIENCES. NEwCASTLE UNIVE J. C. SÁNCHEZ / R. BLANCO / J. M. COSTA / J. SANJURJO / V. BARRIENTOS / F. ALONSO de la Península Ibérica (siglos V-X). Sistemas de producción, mecanismos de distribución y patrones de consumo: 69-111 Bilbao, Universidad del País Vasco. Fernández Rodríguez, C. (1997): Excavación arqueológica del campamento romano de Cidadela (Sobrado dos Monxes, Coruña). Campaña de 1996. Informe preliminar. Santiago de Compostela, Xunta de Galicia. Feugère, M. (2002): Les armes des romains de la République à l’Antiquité tardive. Collection des Hespérides. Paris, Errance. Galbraith, R. F.; Roberts, R. G.; Laslett, G. M.: Yoshida, H. y y Olley, H. (1999): “Optical dating of single and multiple grains of quartz from Jinmium Rock Sherlter, Northern Australia: Part 1”. Archaeometry 41: 339-364, doi: <https://doi. org/10.1111/j.1475-4754.1999.tb00987.x>. Goedicke, C. (2011): “Dating mortar by optically stimulated luminescence: a feasibility study”. Geochronometria 38: 42-49, dói: <https://doi.org/10.2478/ s13386-011-0002-0>. Krauskopf, K.B y Bird, D. (1995): Introduction to geochemistry. New york, McGraw Hill. López Pérez, Mª C. (2006): “La importación de terra sigillata en el campamento de Cidadela (Sobrado dos Monxes, A Coruña)”, en: A. Morillo (Ed.), Arqueología militar romana en Hispania II: Producción y abastecimiento en el ámbito militar: 432-437 León, Servicio de Publicaciones de la Universidad de León. López Quiroga, J. y Martínez Tejera, A. M. (Eds.) (2017): In tempore Sueborum. El tiempo de los suevos en la Gallaecia (411-485). Ourense, Deputación de Ourense. Loscertales De García, P. (1976): Tumbos del monasterio de Sobrado de los Monjes (2 Vol.). Madrid, Dirección General del Patrimonio Artístico y Cultural. Ramil González, E. (2007): Escavación arqueolóxica e limpeza no campamento romano de Cidadela - Sobrado dos Monxes. Memoria técnica 2006. Santiago de Compostela, Xunta de Galicia. Ramil González, E. y Caamaño Gesto, J. M. (2009): “Escavación e consolidación arqueolóxica no campamento romano de Cidadela”, en M. P. García (Ed.), Actuacións Arqueolóxicas, Ano 2007: 81-82. Santiago de Compostela: Xunta de Galicia. Ramil González, E. y Caamaño Gesto, J. M. (2010): “Escavación, consolidación e limpeza no campamento romano de Cidadela”, en M. P. García (Ed.), Actuacións Arqueolóxicas, Ano 2008: 65-66 Santiago de Compostela, Xunta de Galicia. Ramil González, E.; Costa-García, J. M. y Caamaño Gesto, J. M. (2013): “Hornos hallados en el campamento romano de Cidadela (Sobrado dos Monxes, A Coruña)”. Boletín del Seminario de Arte y Arqueología. Sección Arqueología 77-78: 269-290. Reimer, P. J., (2013): “IntCal13 and Marine13 Radiocarbon Age Calibration Curves 0-50,000 years cal BP”. Radiocarbon 55 (4): 1869-1887, doi: <https:// doi.org/10.2458/azu_js_rc.55.16947>. Ripoll, G. (1991): “Materiales funerarios de la Hispania visigoda : problemas de cronología y tipología”, en P. Perin (Ed.), Gallo-Romains, Wisigoths et Francs en Aquitanie, Septimanie et Espagne: 111- 132 Rouen, Association française d’archéologie mérovingienne. Sánchez-Pardo, J. C. y Blanco-Rotea, R. (2014): “Early Medieval Churches. History, Archaeology and Heritage (2013-2017). Marie Curie EMCHAHE project”. The European Archaeologist 42: 83-85. Sánchez-Pardo, J. C.; Blanco-Rotea, R. y Sanjurjo- Sánchez, J. (2017): “The church of Santa Comba de Bande and early medieval Iberian architecture: new chronological results”. Antiquity 357: 1011-1026, doi: <https://doi.org/10.15184/aqy.2017.83>. Sanjurjo-Sánchez, J. (2016): “Dating historical buildings: an update on the possibilities of absolute dating methods”. International Journal of Architectural Heritage 10: 620-635, doi: <https://doi.org/10.1 080/15583058.2015.1055384>. Sastre Blanco, J. C. y Catalán Ramos, R. (2012): “Un asentamiento fortificado en la tardoantigüedad el castro de El Castillón (Santa Eulalia de Tábara, Zamora)”, en J. A. Quirós y J. M. Tejado (eds.), Los castillos altomedievales en el noroeste de la Península Ibérica: 193-211 Bilbao, UPV.Sastre Blanco, J. C.; Fuentes Melgar, P.; Rodríguez Monterrubio, ó. y Vázquez Fadón, M. (2015): El yacimiento arqueológico de El Castillón (Santa Eulalia de Tábara, Zamora). Un enclave tardoantiguo a orillas del Esla. Valladolid, Glyphos. Urbanova, P.; Hourcade, D.; Ney, C. Y. y Guibert, P. (2015): “Sources of uncertainties in OSL dating of archaeological mortars: The case study of the Roman amphitheatre “Palais-Gallien” in Bordeaux”. Radiation Measurements 72: 100-110, doi: <https:// doi.org/10.1016/j.radmeas.2014.11.014>. Vázquez Martínez, Mª A. (2000): Los vidrios de Cidadela (Sobrado dos Monxes, A Coruña). Santiago de Compostela, USC.