Los mercaderes sevillanos y el destino de la plata de Indias
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LOS MERCADERES SEVILLANOS Y EL DESTINO DE LA PLATA DE INDIAS * P or ENRIQUETA V/LA V llAR Mucho se ha escrito sobre la dispersión de la plata americana, su sa lida de España, la inflación que produjo en toda Europa o la s grandes fortunas surgidas bajo su fulgor. Baste re co rdar las obras de Hamilton, Carande, Braudel o Vilar, por citar las má s conocidas, para no tener que insistir sobre e ll o. Pero creo que puede resultar interesante fijarnos en las ca ntidades de plata qu e llegaron a Sevilla en unos años determinados y para unas personas concretas pertenecient es a los estratos má s altos de la sociedad, ver el destino que se dió a esa plata y si verdaderamente la fu ga fué tan fuerte como se ha sostenido. Cronológicamente nos situaremos en la s dos décadas y media que van de 1620 a 1645, años en los que según Hamilton, l as remesas de plata descendieron con respecto a las décadas anteriores pero dentro de un nivel aceptable y sostenido1 y llegaban para todo tipo de personas y estamentos: nobles, mercaderes en sus distintas escalas, artesanos, funcionarios, clérigos y mujeres de cualquier estado y condición. De todos ellos no s vamos a fijar en el grupo de lo s mercaderes con Indias más poderosos del momento que formaba parte, sin duda, de la élite local, considerando como tal a las capas s up eriores de la sociedad. Puede parecer un a obvied ad a es ta s alturas insistir en la relación de los grandes com erciantes sevillanos con la plata de India s y el pod er que ésta les proporcionaba cuando se
86 ENRIQUET A YILA VILAR ha escrito del tanto enriquecimiento de la ciudad del Betis gracias a la s remesas anuales que por este río entraban desde mediados del S. XVI. Podem os, sin embargo , acercarnos a personas concretas que tenían contacto con ella, que la recibían y ne gociaban, la intercambiaban e incluso la lucían . Personas con nombres y apellidos de la s que mucho se ge neraliza pero cuyas identidades se desconocen. Para eje mplificar algunos de los estereotipos que han ll ega do hasta nosotros deberemos ba jar a la realidad y preguntarnos ¿Quiénes e ran los que recibían la plata? ¿Qué cantida de s? ¿Quiénes la co nvertía y cambiaba? ¿E n qué se empleaba?. Para contestar a esta s preguntas voy a remitirme a una se rie de comerciantes de cuyas andanzas me ocupo actualmente en un proyecto m ás amplio y de los que ya he tratado en otras ocasiones2 LA PLA TA COMO MONEDA DE CAM BIO La disponibilidad de dinero contante en una é poca en la que la mayoría de la s transacciones se hacían a cré dito, proporcionaba a los receptores la holg ura suficiente para poder seg uir come rciando con venta ja y para mantener el tren de vida en que estaban inst alados l os mer ca d eres al por ma - yor. Según Hamilton, de sde 1620 a 1645 lle garo n a la pe nín - s ula para particulares 75.575.715 pesos de pl ata. Contabilizada la cantidad recibida por 30 poderosos c omer ciantes en las mismas fec ha s, arro ja la cifra de 9.873.161. millon es de pesos, lo que supone un 13%3 del total . En valores abso luto s la cantidad se pue de co nsiderar respetable pero su importancia era muy supe rior a su volumen, so br e todo porque se trataba de dinero líquido del que se pod ía dispon er con cierta rapidez y, fundam en talmente, porque se trat aba de plata, metal necesario para las compras en el exter ior donde no circu laba el vellón .i . La ciudad cambiaba con la llegada de la s flotas y la pérdida de alguna de ellas supo nía una ver dad era ca tástrofe. Es muy signifi cativa la petición que a principios del S. XVII hacía la viuda de D. Juan Vicentelo, hijo derrochón de Juan Antonio Cor zo que había arruinado a la familia, la cual solicitaba que la almoneda de sus bien es no se hici era ha sta que
LOS MERCADERES SEV ILLANOS Y EL DESTINO DE LA PLATA DE INDI AS 87 llegaran las flotas " ... porque no hay dinero en esta ciudad que me pueda comprar. .. "5• ¿Quienes y en que proporción se recibía esta plata? Se - gún el cuadro que se ofrece al final.los ma yo res rece ptore s eran: -Los hermanos Juan y Miguel de Ne ve a cuyo nombre llegaron 1.094.227 pesos y 1.209.780 pesos respectivamente.De origen flamenco, los hermanos Neve se habían establecido en Sevilla despues de varios viajes a Tierra Firme. Miguel era consuegro de Mañara porque una hija suya, Luisa Francisca de Neve, se casó con Juan A. Mañara. En 1640, el mismo Miguel pedía se Je eximiera del cargo de administrador de la avería por estar inposibilitado de dese mp eña rlo por su enfermedad , por tener que hacerse cargo de los 8 hijos menores de su hermano Juan, que ya había muerto y por la mucha hacienda que t en ía que adminis trar ya que era uno de los cargadores más gruesos del Consulado. Fue conciliario y cónsul de esta institución y jurado del Ayuntamiento hispalense. Su hermano Juan fue también consiliario y cónsul. Ambos fundaron mayorazgos y los descendientes del se gundo fueron Marqueses de Moscoso6• -Tom ás Mañara, que recibió 1.159.312 pesos a los que podrí amos sumar los 190.486 ll e gad os para Bartolomé Dongo, su socio. Nacido en Córcega, fué Tomás de Mañara el típico poderoso merc ader de la Sevilla del seg undo cuarto de siglo. Después de varios años viajando entre Esp aña y América se instala en la ciudad hi spa lense donde interviene en todos los negocios del Consulado del que fue consiliario. Procrea una numerosa familia de la que serán descendientes los marqueses de Paradas y Paterna7• -Juan de la Fuente Almonte que junto con su hermano y socio en todos los negocios, Hernando de Almonte, recibieron la nada despreciable cantidad de 1.064.5 41 pesos . Eran los hermano s Almonte hombr es poderosos que ha bían pasado su juventud entre Panamá y Lima y que en la segunda década del S. XVII se instalan en Sevilla de dond e eran naturales y dond e su hermano Diego se ocupaba de operar con la plata que recibía de ellos. Juan fue alcalde mayor de Sevilla y con-
88 ENRIQUETA VILA VILAR sejero de Hacienda . Hernando, regidor de la ciudad y conciliario y prior de Consulado a sí como administrador de la avería. Pertenecientes a una núme rosa familia con ramas en Pa - namá, Lima y Filipinas ejercieron importantes ca rgo s en el Consulado de Lima , del que fueron fundadore s, en el de Se - villa y fuera de él. Sus descendiente s que ca mbiaron su apellido por Domonte, s olar gallego de donde proc edía n, fueron marqueses de Villamarín8. -A ntonio Mª Bucarelli que apar ec e con una c antidad de 971.282 pe sos recibido s en esos año s. De origen florentino , como todo s sus compañeros viajó a Tierr a Firme en varia s ocasiones y se in staló en Sevilla en la se g unda déc ada de la centuria. Casado con una sev i11ana de origen florentino, Dª Gema Federighi Fantoni fundó también varios ma yo raz gos dejando co mo herederos a D. Luis, D. Nicolás y Dª Gema Bu - ca relli. De la rama de esta última fueron desce ndient es los marqu eses de Vall e hermo so que poseían el may ora zg o en 1778. Tenía relaciones comerciales con Lor enzo y Angel o Galli en Florencia, Anibal Tasca en Ven ecia y Juan Ca rlo s Dinque en Amberes 9 -Guille rm o Becquer, que r ecib ió 77 0.348 pesos. Pro cedían los Becqu er de Flandes y a fines del S. XVII, dos hermano s, Miguel y Adam Becquer se instalaron en Sevilla e iniciaron el com ercio con Indias. P ero es Guillermo, hijo del primero, el que aparece en el Co ns ul ado como gra n cargador. Administrador del asiento de avería, en su t es tam ento oto rgado en 1650 se reflejan las gra ndes cargazones enviadas a Nueva España. Poseedor de un mayorazgo h ere dado de su padre poseía fincas rústicas en To mares y en Utr era, donde com pró un co rtijo a D. Ju an Vicente lo , co nd e de Cantillana, llamad o " Tro ya" 1º. A su familia Je cabe el ho nor de que de ella naciera el po eta Gustavo Adolfo B éc quer. -Nicolás Antonio que recibó 41 3 .916 pesos , se pr ese nta como uno de los hombr es má s ri cos e influyent es de Sevilla en la primera mit ad del S. XVII. Casa do c on una flamenca, Dª María Ni co lás, fue no mbrado por Felipe IV ju ez a dmini strador del Almi ra nta zgo Ma yor de Sevilla que se creó corno una especie de Consulado para flam encos y a lemane s. Perma -
LOS ME R CADE R ES SEV IL LANOS Y EL DESTI NO DE LA PLATA DE f ND I AS 89 neció en ese car go ha sta su muerte en 16 37 y ello le permitió aco mpaña r al mis mo Rey en el viaje que hi zo a Aragón y Cataluña en 1626. Su testamento refleja los muchos negocios que tenía con Nueva Es paña a sí como co n Flandes , Francia e Italia. Sus nietos fueron marqueses de Benamejí , pero su ma - yor gloria es hab er sido el progenitor de Nicolás Antonio, insigne literato y bibliófilo 11 Son sólo unos cuántos ejemplos que se podrían aumentar con cada uno de los que aparecen la relación que se ofr ece al final y con los que creemos haber dado el perfil de los grandes mercader es del momento: origen extranjero en mu - chos ca sos, juventud itinerante, asentamiento en Sevilla en una m agní fica casa rodeados de costosos muebles y rico ajuar, cria - dos. coch es et c, diver s idad en los ne goc ios interviniendo en todas las o pera cio nes financieras del Consulado, funda ción de mayorazgos, compra de ca rgos y hábitos y ennoblecimiento pro gr esivo de sus familias. Es to s eran los hombre s que recibían las may or es ca ntidades de pl ata de las Indias. LA PLATA COMO NEGOCIO Des lumbrada por el fulgor de la plata de Indias y por las continuas r efe rencias que de ella ofrecen la s numerosas descripciones de cronistas, literatos y viajeros del Siglo de Oro , Michele Moret llega a afirmar que lo s más ricos comerciantes eran aquellos que a dem ás de sus negocio s mercantiles se ocupaban en oficios relacionados con e lla : ma es tres de plata y compradores de oro y plata 12 • Afirmar esto en 1967, cuando tan poco se sa bía de es tos personajes, acredita la fina intuición de esta historiadora, porque efectivam ente tanto unos como otros, si no eran los má s ricos, es taban de sde lu eg o en el grupo de los escogidos en el se gundo cuarto del S. XVII. La s noticia s sobre los primeros siguen siendo escasas ", pero se sabe que se reclutaban entre los grandes mercaderes del Consulado o entre los que mantenían estrecha relación con ellos y que fueron personaje s poderosos. Más atención han recibido l os segundos ya que todos los trabajos que es tudian el tema de los caudales americanos destacan el papel de lo s
90 ENRIQUETA VTLA VILAR compradores de oro y plata en el ámbito financiero 1 ~ .Durante el S. XVI, las actividades de los compradores de oro y plata, cuyo principal cometido era más bien fabril que financiero, no presentaron problemas para la administración, pero al desaparecer los bancos, estos hombres acap araron tod as sus funciones. Escribiendo sobre los bancos sevillanos, Tomás de Mercado afirma que los de la ciudad de Sevilla eran como unos te soreros y depositarios de los mercaderes, porque, venida la flota, cada uno ponía en banco todo lo que le traían de Indias 15. Pero a fines del S. XVI las quiebras de Pedro de Morga y los Espinosa conmueve el mercado ultramarino y comienzan a pensarse fórmulas de bancos intervenidos por alguna institución de la administración 16 • Ante esto, los comerciantes se adelantaron y el comprador de oro y plata, comienza a actuar como banquero en una ciudad como Sevilla, en la que aún continuaban las transasiones millonarias. En 1600 la Audiencia de Sevilla recibió órdenes de informar sobre la existencia de muchas casas de hombres de negocios que sin haber dado fianzas " ... reciben sobre sí grandes créditos y libranzas, teniendo la misma correspondencia que cambios públicos con sus libros de ca ja y los que vienen de Indias que son muchos y otras personas forasteras ponen en ellos su plata y dinero viendo que están en una ciudad tan grande como esta y pareciendole que los dichos hombres de negocios son tan abonados como lo muestran sus apariencias ... "17 Por su parte la Casa de la Contratación fue requerida por el Consejo de Indias para que informara sobre la conveniencia de estancar el oficio de comprador de plata a lo que se oponía el Consulado y su contestación, en boca del entonces presidente D. Bernardino González Delgadillo y A vellaneda en defensa de los compradores de oro y plata y en contra de los estancos, no se hace esperar. De spués de un encendido alegato en favor de la necesidad de la competencia para fijar el valor de la plata, recomendaba que, en todo caso, se les exigiera una fianza y dar cuenta de su hacienda ante la Casa 18 • Después de varios años de distintas tentativas, en 1608 se dió una Real Cédula ordenando que para el negocio de la compra de plata se instituyeran compañías al menos de do s
LOS MERCADERES SEVILLANOS Y EL DESTINO DE LA PLATA DE I NDIAS 91 per so na s " ... el padre con el hijo y el su egro con el yerno ... " y el que no lo tuviera buscara a otro de forma que fuesen dos los obligados y que den fianzas ante el prior y cónsules de 20.000 ducados ca da uno19 • Tal medida supuso un cambio fundamental en la organización financiera de los comerciantes plateros y condujo a una de las primeras apariciones en España de sociedad limitada o sociedad en comandita a gran escala. Tenían que ser aprobadas por la Casa de Contratación y el Consulado después de depos itar una fianza de 40.000 ducados20 Traemos a colación la constitución de una de ellas. El día 5 de Octubre de 1620 se presentaron ante el notario de Sevilla Juan Fernéndez Ojeda, Juan de Olarte, vecino de la collación de Santa María y Diego de Almonte, vecino de S. Pedro " ... ambos dos ... de mancomun .. .in solidun ... decimos que por cuanto S. M. por Real Cédula dada en Madrid el 11 de Octubre de 1608 ordena y manda que cada uno de los compradores de oro y plata de esta ciudad tengan compañía de manera que sean dos los obligados a dar cuenta con pago de todas las partidas de oro y plata que compraren ... que así mismo ambos den fianzas abonadas a contento y satisfación de los señores prior y cónsules de la Universidad de cuantía de 40.000 ducados como se sigue y declara más largamente en la dicha Real Cédula y en conformidad a ella, nos los dichos Juan de Olarte y Diego de Almonte tenemos hecha y asentada compañía para las dichas compras de oro y plata .... hasta el fin del año venidero de 1625 ... " 21 • Diez mil ducados de fianzas fueron depositados por Fernando de Almonte, hermano de Diego, Adriano de Legaso , poderoso mercader que junto con los hermanos Almonte había fundado el Consulado de Lima , Juan de Bertiz, Cristobal de Barrionuevo, cuñado a la sazón de Diego de Almonte y Lorenzo de Leagui. Para responder a los otros 30.000 ducados hipotecaron dos juros cada uno que sumaban de principal 11.516.480 marav que hacían 30.710 ducado s22 Este ejemplo puede servir de mode lo de otras com pa - ñías que fueron surgiendo a lo largo de la ce nturia: dos o tres
92 EN RIQUET A VILA VILAR . ~ ~~~~~ ~~ comerciantes que normalmente pertenecían al Consulado, a cuyas juntas acudían, se rodeaban de parientes y amigos, casi sie mpre tambien grandes comerciantes, los cuales depositaban la s fianzas de forma que el negocio de la plata estaba siempre en manos de unos pocos. Según Veitia y Linage, en la primera década de 1600 sólo hay constancia de ocho compañías y en 1615 la cifra se redujo a cuatro. Veamos algunas de ellas en las que los nombr es se repiten con insistencia: -1616.-Compañía de Juan Cerón y Juan de Olarte. Aparecen como fiadores, Diego de Almonte y Cristóbal de Barnuevo, cuñados ambos de Juan Cerón por estar casados con tres hermanas apedilladas Verátegui. Su padre, Pedro López de Verátegui, es otro de los fiadores, cada uno con 10.000 ducados. Para completar la fianza aparecen otros nombres menos conocidos excepto.Rodri go de Yadillo unos de los financieros má s importantes de la primera mitad del S. XVII que puso 2.000 du cados~ 3 - 161 8.-Compañía de Juan de Zabaleta el Mayor y Juan López Farfán.Entre sus fiadores se encuentran, el veinticuatro Antonio de Armijo, Gerónimo de Orozco, importante merca - der criado en Amberes, Martín Saenz de Ubago, maestre de plata y compadre de Tomás Mañara, Martín de Tirapu o Fran - cisco de Mandojana otro maestre de plata. -1619.-Compañía de Francisco de Contreras y Lópe de Olloqui. En ella vuelven a aparecer como fiadores Gerónimo de Oroz co, Martín Saenz de Ubago, Matín de Tirapu y Adriano de Legaso con cantidades entre 2 y 4.000 ducados. Lópc de Olloqui permanece muchos años en el negocio. En 1636 co mpró só lo de la flota de Nueva España plata por valor de 51.804 marcos (306.114 ducs.) y en 1646 entregó en la Casa de la moneda plata por valor de 30.401 marc os(l 79.642 ducs.) -1621.- Compañía de Pedro de Aramburu y Andrés de Arriola. En ella vuelve a aparecer como fiador Martín Saenz de Ubago. -1622.- Compañía de Francisco de Escobar Herrera y Juan López de Larrañaga. Las fianzas que dan, excepto algunos fiadores con 2.000 ducados, entre ellos Francisco de Mandojana, aparecen avalistas destacados con pequeñas cantida-
LOS MERCADERES SEVILLANOS Y EL DESTINO DE LA PL ATA DE INDIAS 93 des entre 500 y l .000 ducados, por ejemplo: Alonso de Medina. comprador de oro y plata, Martín Saenz de Ubago o Juan de Neve, uno de los grandes receptores de plata del momen- to. Como puede verse los nombr es se repiten y se mantienen en el tiempo. La familia compuesta por los Verátegui con el padre a la cabeza y los maridos de las hijas, Diego de Almonte. Cristobal de Barrionuevo y Juan Serón, aparecen ya como fiadores de la compañía de López de Arratia y Juan de Olarte en 1611. Por la misma fecha está tambien afia nzando otra compañía -la de Juan y Martín de Zaba l eta- Martín de Tirapu. que reincide en 1613 y 1614 y, como no, Martín Saenz de Ubago la de Martín Ruiz de Bidazabal y Bernardino de Bidarte. Los nombres de Lópe de Olloqui y Juan de Olarte se mantienen por más de tres décadas. LA PLATA COMO INVERSIÓN James S. Arnelang buscando el prototipo del burgués en el S. XVII llega a los estratos superiores de la clase media dond e es taban instalados lo s comerc iantes, los profesionales y los funcionarios y afirma que "e n muchas ciudades europea s y especialmente en el Mediterraneo, la actividad económica que más anhelaba la burguesía era no ejercer actividad alguna. El suyo era un ideal economico de tipo pasivo y consistía en hacerse rentista. Vivir de las inver siones en deuda del Estado. de las hipotecas sobre bienes raíces tanto urbanos co mo rústicos e incluso de acciones y bonos que era una forma de inversión más arriesgada y s in embargo muy extendida debido fundamentalmente a la expansión de la economía at - l ántica" 24 En efecto, los bonos y la deuda del Estado fue una atracción para los inversores de la época.Los comerciantes de los siglos XVI y XVII fueron ávidos compradores de juros y también obligados receptores de este pago ante la s continuas incautaciones de num erario por parte de la corona. Es un hecho probado que las grandes fortunas del S. XVII estaban invertidas en ellos. Según un estudio reciente, el 28,7 de los bienes
100 ENRIQUET A VILA VILAR 26. Sobre l os juros han escrito la mayoría de los qu e se dedican a Hi st or ia Económica en la Edad Moderna . Nos otros h emos examinado y cons ultado los trabajo s siguientes: Castillo Pintado, Alvaro: .. Los juros de Cas tilla. Apogeo y fin de un ins trumento de crédi t o" . Hispania, nº 89 , Madrid, 1963; Torres López. M. y J.S.M. Pérez Prendes: Los juros .(Aportación documental para w1 estudio de la deuda pública en España) Madrid , 1963: Ruiz Martín, F .:"Un exped ien te financiero entre 1 560 y 1575. La hacienda de Felipe II y la Casa de Contratación de Sevilla" , Moneda y Crédiro,nº 92. Mad r id , 1965. págs. 3-22. 27. Castillo Pintado.A.: Los juros de Castilla .... págs. 5 9-6 2. 28. A.P.S. Leg. 13 . 950 , fols. 297-307. 29. Vila Yilar. Enriqueta: Los Cor::.o .... pág. 149. 30. A.P.S. Partición de Rodrigo de Yadillo, leg.12.859, fols.963-1044. 31. A.P .S.Partición de Lope de Olloqui. leg.14.577. fols. l 063 -1128. 32. A.P.S.Testamento de Juan de la Fuente Almonte, leg.8.111. fols.362-3 90 e Inventerio de bienes. leg.8.112, fols.933 y ss. 33. Serrera Contreras, R.:"EI uso marginal de la ri queza minera indiana: la acumulación suntuaria de metales preciosos". Anuario de Estudioa Americanos, vol. XXXIV. Sevi ll a 1977, pá gs. 487-515. 34. Efectivamente lo eran como se demuestra en algunos trabajos que han tocado el tema. Por ejemplo: L.C.Alvárez Santaló y A. García -Baquero, en su trabajo "La nobleza titulada en Sevilla, 1700-1834, (Historia.instituciones.documen tos , nº 7, Sevilla 1980,págs.125- 16 7) afirman que casi un 10% del capital de los nobles estaba empleado en plata labrada y joyas y qu e no es de extrañar, dad a Ja vinculación de la nobleza sevillana a la Carrera de Indias.Por su parte. D. Antonio Domínguez Ortiz en su c ono c ida obra La sociedad española en el S. XVI!, incluye en apéndi ce la relación de ropa, pl ata labrada y menaje de casa env iada por el marqués de Cerralbo cuan do fu e a servir como enbajador(t.I, págs.374 y 375 ). como ejemplo de los enormes gastos inproductivos que realizaba la nobleza española. Pues bien. tal relación emp alidece si se le compara con l os inventarios de los grandes me rcaderes, algunos de los cual es vamos a citar aquí. 35. Según su invent ar io, en su ca sa se encontraron: Veintiún platillos trincheros de plata que pesaron 37 marcos y cuatro on zas.cua tro escudillas de plata que pesaron cuatro onzas y seis ochavas, un j arro de pico de plata que pe só un marco y tres onzas .dos sa lvill as blancas que pesaron 5 marcos, tres onzas y cuatro ochavos. dos cand eleros bujíos ochavados que pesaron tr es marcos y una onza, Otros dos candelabros del mi smo género que p esa ron l O mar cos y 1 onza.dos ca ndeleros cuarteados bují os que pe saron 2 marcos, 5 onza s y 3 ochavas, un salero grande de dos piezas que pesó l marco y 6 onzas . una campanilla pequ eña de plata que pesó 7 onzas . una pileta de agua bendita que pesó 1 m arco y 4 onzas . otra pileta de agua bendita más pequeña que pesó 6 onza s. un azucar ero , dorado y esmaltado grande que pesó dos marcos y 7 onzas, seis asientos de plata para poner las jí caras de chocolate que p esaron 2 marcos y 4 ochavos.dos cubi ll os de plata labrados y d os platos pequeños para el chocolate que pesaron 1 marco y 2 onza s, cuat ro cucharas pequeñas pa ra el
LOS MERCADERES SEVILLANOS Y EL DESTINO DE LA PLATA DE INDIAS 1 () l chocolate que pesaron 3 onzas y 6 ochavos. seis cucharas grandes qu e pesaron 1 mart.:o, 3 onzas y 4 ochavos. diez y si ete t enedores que pesaon 3 marcos y 7 on zas. seis cucharas nu evas. sin estrenar que pe~'1ron 1 marco, 4 onzas y 6 ochavos. una palangana de plata que pesó 8 marcos y 3 on zas. dos platoncillos pequeños que pesaron 5 marcos y 5 onza s. dos platones grandes que pesaron 1 O marcos.! onza y 4 ochavos, otro plat ón mayor que los referidos yue pesó 5 marcos y 2 onzas, otro plato del mi smo tam año que pesó 5 marcos.4 onzas y 4 oc havos.una lámpara que pesó 4 marcos,3 onzas y 3 ochavos y una salvilla y ta za de plata dorada que pesó 4 marcos y 7 onzas. Inventario de los bienes de A. M• Bucarelli. A.P.S. Leg. 13.950. fol s.297-307. 36. Según la valoraci!m e.le su inventario .tenía invertido en plata lahrada un capita l e.le l. 186. 158 mrs. Las piezas es tan detalladas en Aguado de los Reyes. J.: Rique ;: a y sociedad .... págs . 232-233. 37. Su viu da mandó ha cer un inventario e.le sus bienes que está puhlicado en Be atificacionis et cano11i ;: mio11is 1•e11erahilis serl'i DeiMiclwelis Mwiaru. Positio super 1• irtutih11.\ · ex ojfido concinnata. Vaticano 1978. págs.58 -59. Aunque di - cho inv entario no está va lorado voy a consignar la plata lahrada para compararla con la que tenían otros come rciantes: 62 platillos trineheros.14 platoncs de difer entes tamaños,4 fuentes de plata .dos palanganas. siete salvillas. 3 saleros.2 azucareros, 2 pimenteros . 2 tazas de plata dorada. dos jarros de plata dora dos. 6 candeleros. una salvi lla de plata con un zafiro. 3 ca nastos , 12 cucharas. 6 tenedores, una salvilla con sus tijeras para despabilar. una tembladera y dos pomos para olores. 38. Este per sonaje tiene entre su aj uar bastante menos plata que l os anteriores. Según la almo neda que se hace de sus hienes a su muerte. Ja plata que poseía se ven dió a los precios sig uientes: .. _ Primeram ente dos jícaras gua rnecidas en 24 reales de plata. un cá liz con su patena que pesó cuatro marcos. una onza y seis ochavas 68 reales. monta 2 86 reales de plata ltem dos cucharas y un tenedor que pesaron tres onzas que va l en 24 r ea les. lt em una escupidera que pesó un marco y si ete onzas el marco a sesenta y un real montl> 122 r ea les , un velón que pesó 9 marcos y cuatro o nz as el marco a sesenta y cua tro reales que montó 608 reales , dos cande l eros yue pesaron dos marcos. dos onza s. dos ochavas que vale el marco a sesenta y cuatro reales, montan 114 reales de plata, ltem medio salero que pesó un marco y se is onzas que va le el marco a sesenta r eales y monta 105 r eales. una pil eta de agua hendita que pesó 4 onzas y dos ochavas y monta 36 reale s, una tasas de hechura de barco. pesó 5 onzas y seis ochavas que valen 50 reales que toe.las las dichas partida s montan 1369 reales de pl ata ... Dos platillos pequeños que pesaron tres marcos sie te onzas y se is ochavas . ítem un platón mediano que pesó cinco marcos. una onza y una ochav a que a raz\Ín de 62 reale s el marco montan estas tr es pieza s 565 reales de plata " Son en total 65.766 mar v.lnvcntario y almoneda de Juan de la Fuente Al monte. A.P.S. 8.1 12. 39. Apud Surque . Peter: Venecia v Amsrerdan. Est11dio sobre las élites del S. XVII. Barcelona 199 4, pág. 175. 40. Marav all. ].An tonio: Poder. honor y élitt ',\' en el S. XVII. Madrid 1984 . págs. 220 - 222.