El magico de Salerno : quarta parte : comedia famos
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//// '/ - COMEDIA FAMOSA. Num. 11j; EL MGO míe. DE SALERNO % Q.UARTA PARTE. VE DO ü-^UAN salvo rVELA. Hablan en ella las Perfonas figuientes. Negros, Von Juan, hlrlílo, í« fsrtuns, UW*, Moros, ^^Atro Monis, Domi^iqistn, Chamorro, Vayalardei CelJn. La Aa[encía. JORNADA ^aU 'Diana en ahito htsmtlde, í/*í»4.In;urtá p¿ruon« adonde íie un amor, yde una aufencU lloro los trágicos inalei» *•' fiento las triítes dolcnciai» ' pretende»? Fahricio, y[aoan aNlfe algttnos Efvirros. í(Wr. Venga, pues. ^ ^.Sfñorej, donde me lleyan? Señor F^bricio, qué e$ efto? aquelfa Ciiada vueflra nií le cjconde, yla traigo jlondc Con vos cfté pre0a> 1-ífc.i qyc álas Penitente! de Ñapóles aaibii puedan Jjcvarof, donde veamos, "C»que. en la clauiüra puedai, Ufabais de fer del Mundo •Ipanto grande. Dlan No es nuCY^ <n vos tanta crueldad, yafii que añadais aquella 3lai que conmigo hacéis, *io lile cauíaiá extrañeza. me da el cfcMcharoi: f]uc queréis que agradcf^S fc‘v- ^^ ZarAi Mora, ^iéatro Embozados^ ^j*Atro Epüirtos, ^eii Indios, Jafiter, Diana. Apio, í^ímera. como vueílra vida cuefta, no Tolo im!, fino al Mundo, de enredos, yde quimera!, ya en el Demonio üngida!, como en vuettro cfpoio ciertas?. Tratad, tratad de acordaros, Diana, de que la emienda folo es quien dora ios yerros: Venid, pues. \afe,y los Efvlrtos, Nif.Hi, quien tuviera aqui aquellos Gigantones, óel pallo de la alhacena, con que mi amo dié entonCei ácílc viejo cantaleta? DianQué es cílo, Nife? N//"Senora, quien le halla con la melma, duda, que tu, de laber por qué caula aqui eÜás preíTa, mal te podrá rerponder, puedo que dcfde la merma hora, que Fabricio, efíe viejo, molde de hacer fuegras, te llevd álu cala, ydixo, huleare yo Conveniencia, te viíoloi quando iba Venus, Cupido, Minerva, Mercurios Ceres, Dolor, Marte, A
kfabtfr de tu filüd> yoy re ibj áver, yála puerta liu díxcrcn tu priíjianj yal ii el nunivo de ella acontarme, lenti ruido, ydetrás de ella clcalcia ine elcondí, yera eltc viejo el (]ue baxciba por ella, yqual perro perdiguero íue, yrtic facó por la mueftra. Dixonic; Que haces aquí, picaronaza, embutiera? Vendrás aver atu ama; yuci yo te llevare áveri*» El Mágico de SalernOi quirta farte. yme traxo aca cont’go áque haga penitencia. Aora din;c tu el nictivo de tu priision. Será fuerza, - |j3ra decir lo que ignoras, repetirle io que íspas. Bien te acordc^rai, que doCe Abriles tan tolos eran los que contaba mi edad, quando, cfiíigidai, óciertas las apaiiencías de Pedro, los ahogos, las finezas, aque le dieíle la mano Contra razón, ynobleza J3ie obligaron, que con él icis años viví, yque muerta fu per lona álos tres mefes, q[ue duró aquella apariencia diabólica, con que quifo íin¿ir, que muerto sio era, <1 Demoriioj también fui, bien, que fin que culpa tenga, el efeand^ío de Italia, cjuc dcñruida^ ydiííuclta |)or el grande Don Raimundo aquella alluta cautela, S3 tu Caía me llevó rabricio, en tanto que fuera un Convento fiel cUuíüia de la vida que me iclla, que por no cargaj de mas familia, que tu no fueras conmigo quiíu. Pues oye lo que no tabes Apenas (ync> apenas digoácafo) yufe las plantas en c!l i» quaniio (^ó que en vano huye el qu¿ las d'ig^raciji, lleva Cosihgo. üí ias delgí aii.il ) ZintalOon Itrand:; Ribera, .ai ^quien dtxü ciK\mu-ndada 5Fabrkiu UtuteU una tcfioia de Italia, que murió en tu cafa mefina, por Iiaver ido lu eípolo áun pleito aEipafia, rclucita, ydexandola en lu 2uarda, mientras aItalia volviera, uió en explicarme, aurq mudo, con le $ojos de amor, lenguas, qIon los que antes pronuncian tiendo quien menos vocean, lu paisiun: él niui galard /o mugsr, la lid tan cerca, Ce nio dentro de una cala, forzofo fué que venciera: tendime atus pcrlucdiunes, correípondi atus finezas, pcrmii iv'ndc'le mi fé unas licitas licencias, que no ofenden el deCrro, ymas la palsion empinan. Pero Conio es el amor mina, que jamdi íecreta ha eftado, pues quien la oCuIta es quien mas la nianifidla, quifo fu deígracia, ymía, que Fabriciü nos cogiera hablando una noche, ya de nucltra correlpondcncia fabido, ymui airado, culpando la inadvertencia de que amafíe una muger tenida por hechicera, que es injuílicia del Mundo, que mancha !a culpa agena, yámi de que tal la grado prophanaÜc para emienda de tan gran delito ;hizo áella Torre me traxcran; yáéb por obviar inquietudes, ydclaínfe de agenas prendas, áEfpaña le embio con fu padre, que íoíprcha tuvo áItalia no volvicííc, una vez fu muger muerta. Aquí, pues, tíiítc» afligida ^ con el dolor de una auíencu, que la ficnto mucho mas :^uc el tormento de eílí^r preffa, me tiene, uiando Conmigo, en Cdfligíi de iu quex«, vie quanias injurias puede. H.íta la poaicn pequeña de aiimciuo qut me tnibia, \o quiere aígum) traerla ,\c lu catar yii pi>do(o 1 himita, cemo tu fabej, aisiíte, no la-trnxeía> padeciera grandes mslef, yaun me caula gran íofpecha el ver, que tarda; fi bien le dixe, entre iasdeshrchai ruinas de mi quarto, vieílc (i havia algo en que leyera, que en avquella foicdad, I] no me alivie, diviei ta, ypodrá íer por uacrio, Lnifcandolo, le detenga. ab'Tn la puerta» Síile Domln'iqtiin con unñ ccjlft] U7i0s Uhros^ Domin.l^oháo lea el que Crió lai Cepas, (bl las i.Dominiquia.DíJW.Ya tam tu eflás acáiOuena peíca? (r N/’/.Si, amigo. De w.Calla, no Ü N/y.Cc'ino no^qtádo efloi prc coía>quf jamás hc cftado, ni ájuzgarlo me atreviera? Doni \o hablaré a! Gobernadaf^ yharé ai inflante, QL^é,pu<$,harás>hijo mió? .-L Dí^w.Tc lleven auna Galera, N/y,Malos años para ti: antes ciegues, que tal Ycai D/¿íW.Dexad las chafizai, Dom.Bitn dices. Ypues aquí en efta Celta viene la pitanza, Niíc, entra al punto a. coiiiponcrh| N//.Atsi lo haré. , Tomd Ucejlíi^yfe Domin.Tonis, cites ^ lÍbiiilos>qucenmiConCicnc^ que he andado para buícailO^^^ por dcfvancs, ygateras mas de una hora, ycito es. fW * liil 3li; que llevaba una linterna, L he encontrado otra colf Yáin.is vét;P<^^^ fi tardo mucho en íalir» el portero. D/<í?.Q^® ^ tu ley Cí julio. D(?w. Hito en mai que gran carino, es eu nAí^.En ellos libros, me leyó Pedro: que efluYieian aili me admiro, porque c con iu notable cauicia los cculrabi' aquí ay niuclí ií ) í.b-í {Utref**' Xo, (a i>c . ‘la ^cs Ore
l/ífü.El que quilíere eneontrnr laialivi©» «n lus pcn:*i, losccniuclüs en iui ni^ílo, pbiuecUe árbol en licira, que en lo fruto ella iu bien, fi aguarda qel árbol crc¿ca. jj»rí/.Valganic el Cielo! hacaío itiU ello verdad? Qué iúCa tanpiopríadc un aíii^ido (s abultar apar iencias: Piro no puede Icr cierto, quando él tancas rxtrañezas tíícutab»? Mas que. Wc^ro que prevalezca, puede (eren mii alivios, pi que fruta fera. cílu? Pero qué aventuro yo tampoco «n hacer la prueba? \o le planto en cUa partea p'jís íolo dice en Utierra: (|uf faltara iler muger, Ü€í que curióla no f-*era, StCiCCcra? MtijieSv. ’í fin Ar bolleo dihhx ñdo en el b.Mai, Ciclos, (fi*elo. quien me ha dado la rclpuclia^ Raro síiocnbro! ymai es vér hUfarte que ^ufo el at lolico miendo un árbol mui cor¡^uUneo iltno de hoj^Sf yrumAs, lo mus hermojo que pueda, áí bojaSí laíiias, ycortezas, 3?ultandolc el pcq'rcño dipuxo, al aíre competa •ip robu Ito tronce: vida, Arción, yaliento le ycla. l-Uniaré áNiie. Mas quien, íouio ye, fita ya tan hecha 4eltns ííTrmbrof, no teme 2un mayores txirañczai, Apuremos el verreno ¿d vale, yfi acalo es ella líicdlcina de niis'maies, malogremos la emprefla, ^ludo tronco, cuyas ho;af alas Eltrellas el numero, yquien ville verdor la Primavera, qf^uta has de ciar,q áun trille ^c<iiivÍQ^ ylabor le íca? 4. La fruta quc encierra ¡a de mas güito, pires (era de ciencia, el árbol, yqueda una tiende Campaña mui hermofaf aíji í{[^ T>e Don Salvo 'ji VeU', D//1.1 )ecUnti^?ütíü nuevo enigpucs furmádole una licda (^nia, de Campaña de lu tronco, lulo una lilla ay en ella, Qüc pi dra Icrr li es que mudas iMc dicen aqueltas ieñus, que laocupc^ pue» aisí r'ídro, en ocahon como ella, de Aig^l me lacó. Qu¿ haic? Aocuparla me rctueiva. La filia que efía en la tienda fe transforma en yayalat de» av^i: mas qu¿ es lo que miro! Pedro, clpolo, hla ctenia (en vano aliento) de amor, aDo:i Juin, im móvil piedra, ni rcipiro, ni ariivülo. te aliultes, Diana bella, cóbrate, que no loi Pedro. DLi.Puej quié eres» Yo cito i.muer ’É rííja.Camiio loi, aquel gtáde(*ta aniigo,il es que te acu : ídas, por cuya acción, yiaber obro tantas cofas nuevas. \íiendü uno de los raros arbitrios áz mi grass ciencia edé del tronco, he venido, compeiido de la fuerza, ytambién de mi amiiiad, ytu cariño, aque veas en qué te lirvo; yporque diieurras menos molella, menos tcmcrcf3> ymenos extraña tu vida lea, de Vayaiarde la forma, I coino mas familiar prenda de tu cariño, ydtl mió, yátul bellos ojos diera menos falto, la toméí ytambién para que puedas, en quaielquíera ucalion, que ds mi valerte quieras, dcbaxodcí nombre lolo de Vayaiarde, que verga aampararte, ydar auxilio en la mas (eniblc urgencia: Yii acra quitres íalir de cita priisíon, entra, entra donde me cuentes tus males (gómo lino loi íupicra) *y akccionandotc yo cxeCütcs lo quf quieras. ¡Sale Mife cen unos platos ylos dexa N/y.Aqui cita li cernida, {^caer. Mas válgame una docena decoi^s; teíiiblc luitoJ '• % K/s;.No tengas miedo, Oisin. No temas, Mif.Ccmo no,qiádo un calábre me ha valdaUü aquella piernaji yine ha dedo un labaruillo aquicn cita oreja izquirida, un rchuniatiimo en un biaZO^ un lincopc cr, la moliera, en el pecho un laiampiont yen Ds eipaidas viiuciai^ ycnhniCa VD yalai dada elioi de pie» ácab?-7a? Señor, diine Ij ere» hungo^ que retoñas ¿a» Quaieimas. i^ayal.Soí quien alibrares viene,; N;.Qué no cnceétre yo unPotta# que te acabe de mutarl ^ Mas Como:- pía. No if dettOgaf en vanas preguntas, Niie# l^dyal, D\cu bien. P//S. Vamos. VayaLGouttht, lo que perdí en Vay alarde procuro ganar en ella, 'uaf^ Dian.Wt vengaré de Fabricio, yde mi dueño la aulencia cílorvaré ami palsion. MJfYa vuelvo áIcr hechicera. Cuidado, hombres,porquc dé haceros micos, ydueñas: ycon ua polvo no im«s os he de echar ágaleras, vufm Salen D. Juan, Chamorro cop^^caz denas al pie, como ejclavos, Juan, Va qcita cbicura piiilioJI^ lepulchro inf**ulio acidia^ zi de la delaicha mía infeliz babitacioní rindámonos ai defcanfo; íi Ci que puede dcícanlar quien en ran cruel lugar Vive.Cñ^w. Vü en pi«c como gafo patio ya ia noche entera quicadoi mi> zapatones: pues li me echo, los ratones, que al lucio Inven de diera, una que me quiic echar, una chinche le me entro en la boca :apreté yo, yhuyo uji hora quemafcar.' INo leas tu tan pefado: ®la íuerlc el tiempo mejora. Cham,S\ no me Lea una Mora;» que de ti le ha enamorado, de aqueítá mazmoria inhel, que en lus ñnezai lo elpcro, temo han de hacer »r* haruerg Al 1
loi ratones de mi pul. f«ii«.Gr3nvics la debo: iiui le las pndj cnegar. ^/;4[.Qa« te has llagado á. olvidar^ ieñor, de Diana, pruebo, en que no le acuerdes de ella, J;/ 4«.Aquella loca pafiion dcivaneció la ra?. n, jhaverme uuieiiiado de ella. Como aquel, que áComponer de un elpcjo que apartado, 4}ue mui otro i< ha mirado, ejuando en el le vuelve ávcr, la auiencia todo lo muda, ymas otro nuevo amor. Cham,?o: elL eliamosieñor, captivos; pues biañuua ira de t^biicío fiera, de d4ii no nc» einbiaras ni Mulep nti Captivara, íi por íu merced no fuera. ^<^4».Oye,que ruido ic iienre de4a mazmorra en la puerta.' ’ C^^.5i, l«^ñoi,y aun ya elia abierta, &el oido no me miente. Sale Zar,?uei mi paf$io me ha poimpoliiblc de vencer, (dido, áaqueíie lugar traer, yya todo prevenido para nueíha aulcacia tengo> de qué te aufentai, teinorí E)on Juan, mi bien» mi leñor. .Zara? Z4r,Siíyo loi, ^VCDgo ádecirte, que varado wn Vergantin nos efpcra, donde mudando de ciphera nos Cumplamos lo tratado. le, hcimoía Zara luia. Con que te podré pagar una fe tan lingula?, una tan noble liidalguia, Zfír.Deiác el punto que le vi, D. Juan, me inclinó tu Eiirclla, dale las gi;íCÍas aella, yno me las dés ámi. Tratada elíoi de cafar con el hermano ¿el Rey» ypor tu anioiola ley Codo lo pienfodex^r. i'íngitiidn lu orden al Guarda déla inozmorfi^ he venido, yhafia aou! entrar be podido. *pues en ioque fe tarda Cii huir liuclho temor *1? qué (c detiene? pMa*,pKc bkftf Y^ílAül, ^viepí Bl Majitco desalentó, quirtu Varte, i./A S^/e Ce‘in>y Fitr¿ibrih. F/er.Putsli fingido, feñor, era de Zúa el recado, te fué áavifar mi expcricnci *, que atan corta diligciicia no quife verme culpado. Celi» Hiciile bien, ticrnbids: yyi que crea me has hecho lo que ha tanto que íolpecho, oy, alevfi morirás. Ch^tm Uu qué oi detenéis? partir es lo que mas nes conviene. 1Bien dice. Ceíin.Quitn vá? Quien viene? 'detlti Quien os eftorva el falír. /íí.Ay de niilZ^. Válgame clCidol Zham, Mañana ay tres ahorcados. Qel¡n,Luz traigan. túr.Guardas. Ceí'/«. Criados. Sale un Moro con luz, háoro,\2í có luz végo de un vuelo. Cel,?3it 2íque ciegue yo al ver mi afrenta, ymi deshonor* Zar Grave niali Fiero dolor! C/747w.Quien fe volviera alfiler. Juan yZar.Celio? C^/íW.Ceffe vucRra voz, ^que ápoder yo canigar !delito tan fin guiar, el mas fiero, el mas atroz, que inventó la tyrania, en los dos executara. Z4r,Advietie,4eñor. JuAn.Rfpsrs. Cc/.Q^é alienta VusUra potfiaí Fiíja foii del muerto Rey, yo, hermano dcl aftual, os quife como ami igual, yvos rompiendo la ley de la fe, yla Magefíad, áun vil Chriítiano inclinada, veniUcis enamorada adarle la libertad? $¡,iisfaccion de los dos, pue»^ es predio tomar, haciendo áél empalar, llevaré ámi hermano ávoi. Z^r.Quien vio pena tan ícvet^* .'ti Quede lelo efte vilbno* ^ aquei.j«4.FIddo mhuniano. C/?a 7?uCogionv$ en rator'.cra. ay, Ettc iwifiel Muo le dio, fin alguna duda aviiá^. Juan.Que elfo mi díldicha q' tío* Fór. Q^iíín tan fiera nialiüd VK^. ^\\\OÍ Zan'iO vos Uii ícÍ4‘.Ído íVieririaAi • :l>im Donde me quieren llcvarlfl .1) •hora ha y:i q>iu he ido. juari,K Díí^s para hcmprc litinij adorad Z¿ra nii », ^ pucí mjuana Irrá el día que de áuna muerte afrente^ la vida, yhaciendo al Ciclo í teííígo, muero por ti, no ay coníuclo para mí (fuelij rn tato mal. Muftc 4. Si ay coff }ua.h\ is Ciclos, óapiclunfion fera de mi fantaíia, óuna acordada harmonía i rcíponciió ámi compalsioil. Que es iluhon del oido en vano liego ádudarj pues quien en elie lugar pudo baver mí mal Itntidc? El 4. Quien virnc álibrarte, yen alas de íf'.étos ^ penetra ic)S airei. ¡uan.Ftxo allí un bruto veloz, íin iaber por donde ha entrado e^e eipacio ha penetrado. La vida, el pecho, la voz, de tanto aílombr© admirado, apenas moverfe fabe, 'tanto afiombro en nú no cabf : Caíi me hallo d-ímayado. Va baxando Diana en un cahall^i ^fjlidíi dla Kopnana ,Con una hacha en la mano, Dtan.Püti ya, fiera, pez, óave, ün faber como has cnttado, 'ycfte eipacio has penetrado, áregión que iridie labe, volando golfos de eípuniai, lureando montanas fieras, corriendo vagas cfphcrai, bates las crines por plumai, dime íi he llegado ya adonde mi dueño vea? Ji/473.Esilufion de Ja idea? 0/4«.Pcro, Cielos, aquí ella Don Juan: mi vida, 1111 bienf Sufiio, odíiito^ en el prodigio «l'ie admito. Quien pudo traer tt= Qui‘n rTiie íitio, 5ell« •“§“'- Yfilando todo cerrado, por donde diinc, ha» DrC.Nada te Ikgue aauomar. yF‘ lio qtjí !f ru morada ^‘ilírrri V-* t'‘ g'*» \ ajor ícaoi, c. U' *<i a
5 í)e í)on fino fofo, que el huir de cit» nnzmorra conviene. Citloi, quando el bien aic yiene^ no stí íi Ic he de admitir, pues quedando Z:íra bella en tumos liclgos por mí> es vileza huir ue aquí , mejer ei moiir por clla¿ M^s qu¿ puede remediar Con quciiirine, ycon inoiír^ nrejor no leri iaiii? \ii ei que puedo obligar áDijna con engañes aque la laque también, lograr iu bien, ymi bien, yremediar tantos dwiñci, pues el ¡|ue podra, no ay duda» librarla, quien cito pudo. j)¡pn De qué cítáí,D. juan>fan mudo? Q^é extrañas üc que cité muda ja ichgua de tal temor, ytanto luito embargada? P/4»No te detengas en nada» cito, ymas hará mi amor por ti. en virtud de 1« ciencia» que Yayatardc iabia. como he de ir? (Zrra mía DO hace el alma de ti auíencta» aunque aora falte de aquí .) D'iítn.Üt efta tuerte; Vayalarde:- Jiií4».pwci aquien D/4;r.No te acobarde, trac otro bruto. Jf*an.Fa€S di» noqateresme atemorice, fi nombrar tu efpofo be oid^? D¡.*/?.No> que ci fu nombre ñngido de un amigo que felice re ha de hacer. Baxd Víi^fíl^rde en etro caballo con otra hacha, r^yai.Aqui eftá yá. I>¡Añ Pues no te detengas, fubef- 3<^a?7.]amái tan gran horror tuy^* pero fi mi muerte eíiá tan próxima, valor mió» 'para mejor dilcurrir, antes que todo es huir. ^lan.h Silerno, que mi brío hara íclrcfs teltigos en la Turre dbnae he cftado» del modo qt4e me he vengado: de todos !U!s enemigos, Zra, yo te he de librar Con cautelólo ftvor. que no alcance fu amojf dDiana íh de cltgrvw» /é“ 3lun Salvo yV'eUy ipara que le logre el fin, jque 111: hace cii ci ptciío guirm» Ipues yo penetro la tierra »lurcad del aire el Confia, diciendo yo en vueltro aliento:* Dí 4». Vay.dardf, tu f«vor invoco. Terrible horror! I Va)al.Dc\ uno, yotro elemento. Al fon de la Mafica fe hunde foco afoco V'tya* larde, y'van jubiendo los caballos^ de moao^ I5/#e ft oculten todos aun tiernfo, IMhJíC Volad, Volad hyp grifos, que ha animado mi corage, pues las alas oí prcíla mi fuego» las íuavizc con íoplos ücl sirc. Salen Fabricio yEfvhrcs» Fabr.?nt% todo cUa difpuelto, ocultos eiperad cnelto pueíto, I yentrad al punto que mi voz os llame» Ffiirr.Q^k alti llevarla intentetl IÁabr.VctQ íi dentro de las Penhentet nos caulan tanto ruido. Ty^/V. X. En el dia, ieñt r, que le ha renipid^ el Carnaval, mui mal feíiin las haces. ISale Díi;w. Admirado de vét tantos disfracéis eltc ratico, que paífearnie puedo, vengo haciendo exercrcio; pero quedo^ que Fabricio cl\á aquí. F4¿r. Donde camillas, Dominiquin? Dom.Seaoti cías vecinas I Alquerías he ido pilleando, viendo la multitud queettá bailando» I F/»¿r,Guidádo con lo dicho* \ Ffvir 1.Pieidctc tu, feñor. njanf, í5¿?f/4 Bravo capricho fuera ponerme yo una maícarilla» yentrar también en corro* Dentro Z/nví.Pues la oí illa Í ya tan próxima vc»iioi> ápefar de los rielgos nol echcmof ávér íi la tomamos. r>r;?ír.c7;4w,Pues perdido* n# ay mas remedio en tarto deíconfaeír® Do?». Que inquieto ha eft«do el ^4ari Salen como arrojados 'Zara, yChamorro* Zir4.Válgame el Cidol Cham. \amime vaigaii mas de cíe ncolchones* I Dj?» Saltaron ála orilla dos falmonef. ^ llegare dlocorrerlcs: iiiaf Chamoiio* Cham Dominiquin? Di??». Qué "^y Zuro?' quien te hi traído» ^ porque muchos días lia CorildOs que haviaa Captivado itti yiuüíz
éEl Marico de SakníOy quarta Tarte: .Ci41w.N0 fe Ivjn engañstlc : pe 10 yo Ufac dcbiilü asijucíia Mora «lia/ libre. Dr;».Y Don Juan? 'C&4;//.A aquclia hora ya ic avian cnipaUdo. 3^r.i,Ay>D ]ujn,y qi^C peco te he llorado! puft que iiopotia qhcinpie ayan míiojoi ¿ado el alma por vida atus dcipojoi^ tino he podido en pena tan crecida por luí ventanas arrojar la vida? tDe^. Fin palacio? porque? Saivi. Porque querieiuio librarle yo» yeCiando diTpoiüendo <1 legrarlo» cogidos fuimos en el delito» yconducido! q1Palacio los doi» permitió el ludOf <)Uf por ier tarde ie encentro cerrado» jllevándome ai mío» haita que el dU futlíc caftigo de la culpa mia» <on diferentes Guardas me pulieron: »nas los Ciclos piadofoi peiiniticron» der los que hayian dexado uiuches de quienes yo me havia fiado: ^áhurto de los demás lograr pudimos jocupar un Baxel» que prevenirnos 'antes para la ida: mas los hados» , que en todo ie nos mueltran encontrados» quilo que una tornicnta, que igu.il.janiái íc vio con fo violenta ira, aquí nos cch iíTe, ycomo en cíTa orilla fe encallaíTe <1 pequeño Baxel>los que embarcamos los mas murieron, ylos dos iaitainos útí¿t iu roxa quilla» fio fin notable riefgOi áaquella orilla, CoB que Don Juan (ay infclice lucricl) ya avrá fido Oclpojo de la nmeitc. ^ham.^o aísi, feñora, te aflixas» ®1 llanto, ydolor furpende, ypienfaqué hemos de hacer. Zara^Solo lo que hacer fe debe til íemejanic defdicha, ci buicar el que gobierne aquefta plaza, ycontarle el cafo que me fucede, yquien foi. para que ampare mii deldiclias; que niugctes «orno yo, en qualquiera parte ts fuerza encontrar alvergue, Ay, Don juanl en mi memoria vivirás eternamente, C/MíTz.Pero para ¡r d, buícarle h? ‘lo un gran iiiCí>n veniente. Z^r. Vqual tí^Cbam'Q^t ríos pepincn» ^poí «1 tsage con que vienes. «Sflisfis ktS, 5l ^ÍS?í lino, que como aquí (ienipr# hacen elcala los Moros para captivar la gente, que dcUuiJada ala orilla pila, qu: antei que yo ilegu# hagan la verdad nuiieia, óac ilo quieran hacciinc cicla va. Do?/i.\o daré un medÍB para elfos inconvci)i:ntc$i y<ii pues el Carnaví i ie ha roto, que te puíicífes una inalcai illa, pues con tragei diferentes andan todos, yel del Moro^ aun ei el mas común fiemprs» yno leras conocida. Z4r>i No dice mal. CA^^i.Pufj de aqutíle forro del veítido ¿nio la maleara avrá de hacerfe, I/íw.Aquiay lixeras, Chamorro» ymira no te le quiebien, que eran con las que mi cfpofa le mondaba los juanetes. Z^ra.X quien avrá íucedido tal pelar? Ch/i?n^\(i aqui la ticnci: yli algo te pica, íabe> que cita Cohda con lícndrei. DíW.Pucs de cite papel nolotroi hagamos otras. C/p^w.Qual huele! ^ que en calos ncccllarios es rehalla dcl retrete. Zira Guiad, pues. Los i.Vanioi. Eor ti otro latís jalen Ccí¡n,y fievabvtiS en Qtro Ce penas lumpió el dia, yel aleve de Don Juan le vio faltaíTc» yfin labcr como fueBe, también Zira: yheiabido fer un barco quien le holpede» en lu buica á.vda, yreino corrimos campos de nieve» hali-i que una Saetía, que por citas CoLtas viene» nos dixo, la tempeítad aqui vio ios conduxcÜe» legun las ifñáS dtl Valo, que haceme stierto, Con VCrlc roto en cíia orilla; yeila mal trage mudarle puedeí ycon maleara, yvellido ya líefgo alguno no tienen nucllrai pcrianaidefcr conccidí.s. No nos quede íaljc» que
T)e Don ’Juan Salvo yVela. j ya qae permitió la fuerte, |devanaderas ,^re/paldo todo de efjjtjos ,y que el C.-rnavai nesdi^irmee con Udicha de que huvicíie ^ MaícarA con quien cambiar los vellidos en el inuelie^ aunque ácoda de algún precio. Yfl la foituna quiere que la encontrcincs, vcsnios Como engañarla fe puede, yllcvaila aUSaetía, que elfa encenada guarnece. p;Vr,Por muchos titulos veo, que rendido, obedecerte, Cflin, me toca. Sale Di'M.Aqui ci donde aDiana, tu feñora, Fabricio:- Cham.QMs, vejete. Quien es Diana? C/;;3W.Una Dama por quirn Djn Juan padece tantos trabajos, Zar.Qüt dfvcs? CJ?am.'So hagas calo. Ce/. Pero tente^ vive el Cirio, que es aquella. J/er/i^.Mal, trage, yveftido, puede mentir. Cel Éxtraña fcrcunal El feguiila nos conviene, harta ver en donde para. CA/?w. Muchas Mafcaraí]ia fettil orilla pifan. Dom Fs cierto. Zar,Q^¿ otra Diurna ^infeliz fuerte!) tiene D.Juan! Cham.^o hag:^$cafo de ertc maldi fo alcahuete, que es un chii.mofo, yfe ha Y¡fto lucho un memo. Dentro inflrítmentos, Zara Pero alegres initrunientoi en fu efpacfo fe cfcuchan, yaun de repente^ raígandofé todo el lienzo de la pared, que no puede fin encanto cxecutarfe, un ialon permite verfis lleno de varios adornos, M.á$, Cielos, que es lo que advierten niís ojosl Extraño aíTombrol No es Don Juan? Como Ur puede? Mas Como no? El es: Idea,, ti delirio de la muetteí Sueño ci, ólíiaaginacion, ógran hichizo contiene uiiprodigiotanextraño- Defc^ebrefe an hermojo Salón jyn2edh i v?Uont yen él Tentada Diana en una aln^ohA rrji :y con clU. U1F,-,¿r.Mua3^dta tnoí'nx {eis 'ílobos qae (irven de iyemcii ajdios n2:'9s ,con tonehteí de plum* ,y qtiadros imitando nn Salón, Cdin.El alevolo, n© advicifei, de Don Juan, en el aiíombro* que dcícubi ió de repente la fuerza de loi hechizos, que aquellos Chriílianos tienesil Cham.Dc Vayalarde aprendió Diana ahechicera. Dom.TUnt también habilidad mi ama? Celin No sé lo que me fucede, pero fuerza es, que afcndamoi. Zara.Yoizoío lera que obfcrvc> harta ver en lo que para, ycomo aquello ícr puede . Ha, vil Don Juanl mas los zelot he fentido, que tu mueite. 0/¿¿« Adorado Don Juan mió, porque veas q^anio ¿«‘bes ámi fineza, yque en día, que en fertcjoi íe divierte roda la Ciudad, no quiíe, que fin alguno ertuvlcliei de faraos yfcrtinci, que todos los demás tienens yalsí, un publico (aloa ditpufe, para que lleguen quantos Malearas paíTaren» quaí.tci disfraces quifieren haccini: ámi la lilonja de lograr entrctei.críe. Zar, Q^C cfto mire!CW Qae cíU fuftai. C/;a??í.EiU aprendió lindamente ti oficio. Diíin.k Dios, Diana» una coroza me fccit. Aunque tan raros prodigios» bella Diana, fijfpendcn, mi admiración, yme has dicti® Como cxecutarios puedes, me mniquírta la alegría aquella Mora que quiere fer Chrirtlana, yaquien tantas fintzis nri fé ia debe, Zar/i Aibrídai, corazón mió. j-uaru'i íi acaíü la traxeres:- Cs /Vj.Qué cícucho Cicio4íl Sii/e ffí brido ap'rif-t ,yfe c^ueda admi,, radoy ylos EJvirros je taihan, h'abr.háonáet bu buenas nefcris? Valedme, Ciclosl que notable aliornbrol Oi rn.Sehox Fabricio. qué quiere vuclíra ptrloni3cn mi cata? ‘eitatua ted de nieve. Si tendré ni os otro Obíblo* í'í*í- darcaxei i-yj'
8El M¿i^ico ícmú el piffaJo: qi'¿ ei cftc ? B/4».Qoé no cjaiírci rcipoiideimc? ííí^.M'gíca, tyiana» firra» ^uc legan permite vcríe, valida üe los licchizci» <^ue hizo tu elpolo otrus \tCtU «ftos engsños oilpon^Si yÉngeieltos deleites» €uya verdad acredita •1 ver, que ata jado tienes aDon Juan, qaando c.^ptivo labia atues eílaba: Aleve. Q¿C pefari Baila, íeñor, que habíais tanto, que nic tient deívanecida al oitosi yero pues aguardo lleguen de las Indias Orientales papagayos, que en el fértil ficio Uc aquellos Pailts» cytarai r^xai, yverdes ROS entretegan, y prevenida^ ;aulas llenen» lupliréii, pues habíais tanto# lo que tardaren: metedle en la jaula. 'hñxa pnmpto unti jaula ,que ímUefer de hierro,^ ie cege dentrp» ToJos.K:íto adüinbrcd í’^¿?r,A{fcviinieBtc» Como elle quien pudo verle jmás? Vive el Cielo. Cham.No íc inquieten. Señor Loro, como cüál^om Quien pailas .Llamar conviene los Eivirrot: Ola, ola. Salimos áobedecerte. ^Ijaltr ¡os Efvirros ,falen quatro Lca^ nis j¡ cercan ia jornia, Tod.Ouo hechizo. Viut^.hi ettán yi hsEivirros» qué los quieres? y^l^r.Mas hechicera fique Pedro# yel Diablo: qué he de hacerme no JC. 2ar/i. No vi tal eipanto# ^uan Diiiimular me conviene avilla de tan no oídos artfS, que Diana cxcrce. Cci/».De ver cÜai cxtrai'iiZ ig la admiración íe iulpende, Nilífí ^ale NiJe.S^ñot^} Entíf tanto, que algunos mfea ras vienen ilaniadus de cite prodigio» tu íonora voz aliente «lias tíiaiuas, porque, rí aun el inliantc rnai brtVf# fin lograr la divcrfion, adorado dueñp ciperej-• Sálenlo, (¡u^rta Tartel I Nifj Aui lo haré: nui, Itñoia,' ay qté papagayo, ture,! Eres caUdo, Loritoí ( Daca ópe. Dian.Qut te fuípende? Empieza áanimarlas. CJ?am. Vayi# (eñora hechicera en cierne. Canta A/y Jalpes, ámi dulce acento id la# üuizuias dexanao» pues os ¡..Huyen aliento» para irc sanimando» las voces, yel p<ín iamiento. Faír.y ZHra.O(i4extraiícZa. ]iéan, yCeí Otro adeuibro. Animandoje los Negros, baxan de les gUhou 1yhaCen HH baile mui coito» '« Nif.EiOiKO, i\o te diviertes? IF.ibr N/J Ay, que me la jura! Mas de dci mil gracias tiene. Cham \o se, que comu él te coja» tengas un iiit ño potente, ) Zara,Püe% no ay en que falga ticígo, Ce/.Pufs no tiene inconveniente el entrar ¿^^r/i.Dexo eftc íitio, ^elin.Ocx^i ¿ aquellos canceles. Í Dian.Eüe% Malearas han entrado# otra vez ctíos bufetes ocupad. Zara, Con la licencia# que qualquicr Mofeara tiene# a cito me arre jo. V'uelvanfe docupar fu fitio ,yponefe Zara ) enmedio ,ybaaendefe antes las Mafcaras ionefifíS. Jaca dDon Juan, que pondrá la ejpada J'obre la filia ,en que efiaba fen» tado, yfaldrd dbailar » Juan Qué en tiage de Mora ha de irr quien llegui piitiuto áremper el baile! ,Cf//Vi.EÜo uiis furi is conüenten! Dt^w.Mira» que tiene que hablarte ci Domíniquin. D/#i» Tu eres? Bien ella. Pí?w;.M¡ra que importa. £)/<*». Pues mañana yen áVerme. Z4r/í. Aleve, tyrano, herc):- juan,0, Maleara, tu quien eres, que allí me tratas^ Yo foi. Defcuhreje» jf/rviw.Sagradoi Cielos, valedme. Zara Por ti fallo, por ti, ingrato# he venido de ella fuerte. Juan/Zam, mi dueño, mi bien. Celin.Xa ts iiiifofiible tolere cite baldonj ypuís puedo daiii ámi ialvo la muerte# yque nadie me Conozca huyendo, en qué le detiene .mi corage? tUíP# H. *» --*
T>e Vqh CcIh.Atrtyldo, falfo, aleve. ^íásn.D^ tite modo el cfpadin cobraté. Vá Dcn]t*^n acia l* filia ¿ondt efiaha el yvolvi(;7iiio todas las devanaderas^ Uven anos maros de Ciudad ,Jiendo cada atinjan Balaatrte, el de enmedio ma^or ,jabe Ujaula, fe vdn los Leones, Jalen los EjvirroSt yquedan Don J Di^na ocultos. Extraño accidentti P/4».Vayalardc, Vayalardel Dentro Vm^alarde» Va^AlM2todo le dcivanece. CeliJt.?utí que todo íe ha dethechOf el huir es conveniente» antes de fer conocido; pues no logre darle muerte» bien es me retire, f/er.Vamoi. Chxm.yDom.Cortt masque una liebres íyi/Vr. Señor, qué es cftot Fnbr.blo porque el alfombro me tiene fuera de mi. £/vir,Q^é murallas fon elUs^ F;rér.para que entren ábufear las leñoritai. Ifv¡rr,Si hablar de confufo puedft J/i^r.Qt^ando faldré yo, feñorci» de entre eíia maldita gente? JORNADA segunda. Sale Don Juan, Juan. A quien» Cicles loberaaolji jvniiásayri (ucedido un til) nuevo, tan extraño» tan nunca vifto prodigio? Ir yo áEfpaña, Captivarxne» lograr en el bello hechizo de Zua^ el piadofo amparo» cogernos en el delito de intentar hacer la fugaj ettár el fiero caliigo ya de hmuerte elperandos valida de los hechizos» que Pedro ufaba, ir por nil Diana, yáaquellc filio — traerme, don de> óreal» 6iparente, no ay, ni ha hayido güilo, que me aya dado» delicia» que no aya villo: Hilar en aquel fcUin» ver» que danzaba conmigo Zúa, lin poder íaber» quien aqui la hayia traído» llfgar adirme la muerte otro Mafeara ^t revidOj ir por el cípadin jo» Sa/vo ji Vela, '9. quando todo ic deshizo» ion fecretos» que no puedo Creer» que fean delirios» pues aun para íer fon ados» es fuerza efiár mui dormido. Que he de hacer,iagr3dos Cielos» en tan raros labyrinthor? Ymas» quando inlta Diana áque (ea lu marido. Cofa que no puedo hacer; pues quando el pundonor mio me permitiera calarme con quien, valida de hechizol» yArtes Magreas, ha dado tanto que hablar álos figloS» el amor que áZara tengo era un eílorvo preciíc: dar mal pago áTus finezas» huirme d: Tus cariños es ponerme ágr^v^ riefgr • pues qué es lo que hará conmigo» en fu venganza, quien labe 'Con el acento mas tibio hacer» que montes le muevan» yque fe paren los tics? Dexar de faber de Zara, en quien tengo clalvcdrio» tampoco puedo» aunque mal^ Como lo íepa imagino. Buenos cftamoi» deídichas» pero yá viene aelle (itio Diana» diísimulémoi. Salen Diana, yN/fe» 2>/)S». Don Juan» tan grande retíroi tanta aufencia de mis ojos» tan dclmayadoio fino! Vuelvan» vuelvan otra veí áfus antiguos Cariños nueftras amantes palsiones» ymas»quando,ni ay,ni ha bayidá delicia» que attt placer»^ no fe incluya en elle litio. Solo» íolo en tantas glorías» le faltan ámis cariños tu brazos» no me dilate!^» bien que te lo he merecido ácolla de tan tas anfias. N//e,Quanto dieran mil matidol por tener tan buena vida! Sale Chamorro vejlido de [Obre, aesfigiid rudo ti roftro, con parches. Cham,K colla de un tabardillo, de una eltupenda paliia» úde que me vuelva Mico» aquella moger del Diablo» qirc lo fué del amo m¡9e S^
El o¿e Sulerm, {¡uurtu Taft\ aC«i5n! Ix^ nXX^^c no me tjucac <u loi niuUi en gñno# pensi que «o puei úme lepreiefita vivo aCcUfíl F^kr.Q¿t aDiana vea, yno pufíia iu taiiigo i cxecutail C^//» Q^c haiC? Mil i diiiiiiiuiai (S picciio. J>isn En que te aciicnci, NÍÍ<? N/yiVa, eltoi templando el gallillo. Cham.hzoitt AE.tpagayo, porque iue mui p^ileiico. Jír/.C^oí.Hadc la tlphera CcleftCf tu cuyo apacible luciente cxpicndor las Deidades citan obedientes áJüvc, por Icr de luí DioU* el Sol. 1. Va Tu luz átu roz. 1. Los parpadoi quites. 3. De tupidas nubes. 4. Que loa de iu incendio £l 4uio vapor. uíora je úejUbre el Cielo, q^*e cogerá todo el theatro .EiiTnedio jobre un hera^ojo thitho de hubcs gft- X45i yrayes tic oro, eftd Júpiter en pie ,Jobf edos hermosas Aguilas,co?i el Ra;^o en Umano izquier- Aa.Encima de Júpiter ejlata Apolo en uncarro tirado de caballos, con un Sol por rtjpaldo.Dtbaxo de Júpiter, Diana en un carro tirado de Ciet^jos ,en ti refpaldo la Ena hermoja, yen la mane izquitrda un venablo :aun lado Mercurio en un carro, tirados de Gallos con el Caduceo :al otro lado el jímor en un carro, tirado de Ealetnas con fu arco. £ncima eftard Minerva en fu carro tirado de Le- €huzas,con un globo en la mano. Mas arriba efiaid ^acó en fu carro tirado de Eygres >adornado de racimos, ypámpanos. Enfrente Marte en fu carro, tirado de Lolos, con una ajíatn la mano dtfuer te que todos compongan la Efphera,Dei throno de Júpiter faldrkn rayos que vayan aparar atodos los tarros, ejiando todos jalpic ¿>dos de Signos ,EJlrellas, nubes, yrayos de oro ,todos de tomle» tes ,ypeníichiS, con hachas en las manos, Ce//^ Extraño prodigio! Drw.Nife, no vo? N/j.Callatu, hablador. TíierXo he quedado hecho un babera. Zar.fñbr.y Juan,Q¿ié notable adniiracionl Juan.Q^e parece, que UEípliera;- Zíír^.Que cíTe celclte expiendor Jalr,Seí raiga para íu bien. ios 3. Ypara nueítro dolor. €a‘nt.Jup it,\o Júpiter deíde efte telcítc pavtUoni que de los Dioics et hermofo Alcazar» f^Kueba les preceptos de tu voz. £ant.Diai3fi.Oian^, Haco, Veaui, V.atte, Minerva, AtncTj el diyUio Apolo; ycon Mcr<m¡Of oyen cees oe tu in vcCuCÍofl, Los I^inc I, c\inos lo que quierCli pues toitü atu ai [)i(t io elii; ordena lo que quihrrrs, pucitodocl Cielo elLra pronipto alo que tu eligicrci. 1 Di*tn Lo que qi.ieio es, que inhuyail ti nvucitra conitetacion dtlios inlciicd eliol ingratos, anll^i, furor> Iiidúichas, inueitei, yrabias. I Fier;?¿r.Hn molo plato de arioz. Celin,Dc aliombraUo, aun el aliento el pecho le condenó. Juan.Q^t marabilla! alii^mbrol 4Que anguítia! I Cham Loio, hablador, Calla, Calla, NifiJit>i coroza cipero antes que un doblon* A4. Pü(S quando la Elphera alos unos influya pelares, anguillas, fatigas, dolor# alos otros inípirc foitunai, que ion gloria, penas, éimaginación^ D/;*». Entra, Celin, donde leas jfeliz mil veces deíde oj, IHa, D. Juan, loquemccueftasi /íp, ’Celin.Pcco importa tal favor. viendo áZara padecer! 1mas pcdiié, que el rigor *mitigue. Dian,Toáo ie acabe# Ivolvieíído ádecir la voz N//Vamos adentro, ícnores. Fier.y Dcm La obfdicncia>que es primor* A4Diana Qúc quando UEíphcra alos unos influye pefares» angultiai, fatigas, dolor: álos otros inlpire fortunas, ^ que Icn gloria, pena, éimaginación. Con efia mujica f¡ cubre todo,:) fe hunde chamorro» fuan Zitai Zar.Díiii Vñhf ¡c Mal quC €1 cUc? ^ 'Juun No «n una obicura prifsion::: Us j. Eltabainoi. Z^r No niirabai aCtlIii; 'juun.Ei explendot de ctfü Elphera* no vi-J? Zura, yJuan.Como todo UaCaboí F«¿r.Nada u» adinúe, puei ym, que todo» encanto, Ion de Diana: vamo» donde fe bulquc el iiifOio míjor de vcDg^iim?* Ju^n Vamci, pu($, por iim que díga clía VOZ, que le cicucha xepelii»* Zatft
T>e Don 'Juan jj4r4.En mi oprobrio. F^Jr.En fu favor. íi 4yquando la Efphera ¿ioi unos influye pefsrcs anguítbf» fuigai, dolor» ¿loi otros inlpire fortunas» que ion gloria» penas, eimaginación* jornada TERCíilA, Sá^en DIanA, Nife, Dominiquin ,yCcUn, Cclin»^ ^grandes favores te debo» bella Diana» jque me has dicho mil veces ilo mucho que aDon Juan amas» un gran medio he diicurrido» en que cu amor» ymis anfías algún alivio conligan: pufs también labes, áZúa idv)lJtro, yen lu fuego ioi racional Salamandra. Ypues me has manífeltado quanto ía decoro aguarda en 1ii vccci. que celtigo he lido de lo que tratan» ytanto, que delde el dia» que la pena imaginada fe les deshilo, fe fue» por no eltu en una cafa, Don Juan ála de F^bricio» quedando ella en la que efíabai» que en virtud dcl gran arbitrio» con que fobre todo mandáis difpulicííei, que Con ella lubldile, por li obligarla mis pciluafionci poaian» áque pigafle mir anfí^s : pues no ay duda, que algún tiempo iu condición tan tyrana no fue Conmigo» yamor» que uní vez levantó llama» aunque le vuelva ceniza» no dcxi de ocultar brafai. Pues íi logran mis pafíiones» mi perluaíion^ mis inltancial Volver aencender el fuego de aquella hoguera paífida» logrando yo mi Carino» lograr, al vér Uclperanza» pierde Don Juan de lu amor» ini vénganla, ytu venganza} yque íin aqucíloi zcíoi» que al prefentc te amenazan» puei tanto lo quieres» íer hda para fer am «da. la traíra-aunque eftc en G;culij,o Dinamarca, Celin, hai diíCHiridoj Salvo yVela. í7 Ypara mai obligirU \ aque admita tus tinezaf» al verle delamparada de Don Juan» has de fingir» el que en vittuci de mi Magia áArgel llevé álos dos» yque en un jardín fe hallan. Yalsi» pues ála hora de cita en dulce fueno defeania» yo le traeré» Celin» ñngiendo dcl Regio Alcazar de cu hermano algún ;ardín» en donde ella fe bañaba : pues luego traeré áDoh Juan# por vér fí zclos, yrabias la imagen de fu hermofura de fu aleve pecho arranca. NlfComo arrancarla, feñora» fí la tiene tan clavada» que fí la pared no rompes» no has de dcfpegir la cltampa? 0/4». Pues ven» que tu también quiero una de las Muras hagas» que en fu Palacio fervia* NifY fi me conoce? guarda. 0//in.No es fácil que te conozca. Ea» Celin, yá la V^g* región Zara corta» áti el perfuadirU te falta» Ay. Don Juan, quanto me Cueftaf»4/r. yquan mal que me lo p^g^sl De;». Vo he de volverme á1» Hi'Uiita adarme feis zurribandas* Ce//».C¡elos» aVíá lucedido»^ por mas que pinten extrañas ficcioDcs, una que tenga con aquelta feniejanza! Podra:- •Señor! Sale fierabrás de MorOp ytrat 6tr$9 Ce//».FÍ2rabra$. F/tr.Elic vcliido me manda traer Diana. Ce//»:PonnieIe. F/er. Mas qué ei otra mogiganga como pífotra :qué es aquello? ^ Celin.Quc admiración can extraña. Fierab,Seúor» tn Argel cllamol. No ves aquellas ventanas» que á.uquclle jardín confinan» Defcuhreje un hermojs jai din, llcnandcjc todo de fuentes, ytfatuas ,yen el Tnedi$ del Cenador unas •almoh:idas, que es <Je tu padre el Alcazarj Como, fín haver un paflo dado, t^n larga diilancia bemol corridoi Yo etto? htc
i5,Bl Mií^ico de heihOi ci^to. «n papanatas. Cfin Valg mee) Ctelol aun ámi íj prcvcnciofi no m? balta} 4Íe que todo ello et Hngidoj para r.o creer, que pilaba de Argel mejor /ardín, que mi padre tiene: rara admiración, g^ran aüembro cifra el poder de Diana! Sáilen quatro Morpst yquatro hien 'veftidest ybaiÍAn(Í9^ Csnt.^^. La AfarauB Diofa^ ia divina Zúa» ciuíicai, ybarlei fctlivoi aplaudan. J/Vr. Pero allí fUá FatimiUa» Alcuzcuz, Cifé, yArlaja> ¿yo he beUidcr gran vino^ que ya me (abe que rabia» Ánic ha trafportado aArgel aquella maldita Magia. Ce//>2.Crelot,.haíta Ufamilu de mi padre (cofa rara!) imita: pero ya ei aire Corta eldefcanfo» que es Caxs de la perla maj drvina» que vio la tierra Africana. WkbAXAndo poco Apoco un halanctn vtf» tido amo un canepe ,oalmohadA de CAtrtyttnto pA^tlhn en que 'vitne “Zaj arecoftada, com» durmiendo. í/er.Ay, fefror! que cofa estila» que del aire fe deígapi Mas no es Zara mi feñora? Celin Fitrabr3S> oye, vé, ycalbl^ Bl 4. 5ea b?en venida, ádonde la guardan en foia una yrda infinitai almas. Lazos. Jdientras fe ha tan^ado^y bailado 1aea* ha Zara de haxar al tablado ,ycogien^ djole entre lo* echo, la ponen 1» las almohadas* Cf//«,Divrno aflembro dormido» ja entre mis brazos te aguard» nn corazón, que te ©frece mas fína, mai blanda cama.. O, rrunca qu ibera el Cielo» para mi, que defpertárat, pues conmigo so eíluvierai» Cno tas dormida, h\imaita! 3Entre tanta que defpierta, ponedla en eíTai almohadas» yentre effas frondofai bojat Cadfadas ariulUdla^ 1 ) SaletHo, (¡Harta Tarte, \aquí los des retirados en lo oculto de ellas ramas guardémosla el fueño. P/Vr. Vamos. Moro I. Ynofotrai dcantarla dulces ecos, quelaadulen. Ccl/u. Entre conftfiones tantas, fiendo ella la que duerme, foi quien fueña lo que paila. Efeondefe. Cama I. Fuentes, que el Prado Corrcii> i. Frekas deliciólas auras hFlores, Allros del penfil:- 4. Exhal aciones pin radas i. Ni alientes:- i.NifopIol:- í.Ni elpumnir- 4. Nialas:- roífií. Mováis ,no, no, no: mirad qucdefe anfa en catre de dores la hermofa Africana. Ce, Ce, ta, quedito, ni rizo, ni planta mováis, que defpiírta del ruido, del foplo, del aíre, dcl ala. Canta 4, No contra Ia$ guijas, fuente» ( rompas tu liquida plata, no fea que la Jefpicrtes Con el golpe de quebr?irlas. I i- Ave, deten la carrera» pues aunque en el viento vagas» Con el batir de tus plumas podrás quizas inquietarla* X. Flor, para alabar el dra Allro florido no nazcas, porque el boten hará ruido» fi es, que tus ojos la rafgan. íj. Zefíro, Contra les rullicos no inviíiblc bombas batas» que caufarán mucho eftruend# los choques dr fu efmeralda.^ I. Fuentes, que el Prado correis*** 1. Frefeas dclioiofai auras:- 5. Flores, AUros dcl pcnfil:-* 4. Exhalaciones pintadas:- I. Ni alientos:- 2. Ni foplost*» 5.Ni efpumas:- 4. Ni alas:- Las 4. Mováis no, no, no: mirad que defeanfa en catre de fl ores la hermofa Africana. Ni rizo, ni planta mováis, que dcl picrt:i dcl ruido, del foplo» del aire, del ala. Reprefenta Zar/t* Qu¿ fueño fanfuneflo CI cílc qtt« be isnidol Mas que es ^ *Mtntí-
Dow 5«<f« Mentir» que aun<}uc eres mucha para fer foñadai donde> ócomo fer pudo mirar lo niiliiio» que mirando dudct £ii mi caia no eítaba recoftada? pues ccnio en un inllantc clioi mudada» en aqueÜoi jardinei (raro cncantol ) de Argel (^extraño ailombrolhorribic cfpatol Si Diana me avrá aellos cuidos Jl/orni. Señora) noi llanubas) Z$rA Ya han crecido mis eoiifuÍLonct al mirar al Arlaja» áFatitna» yCclima. Nife i. Quien baraja tuifentidoj, leñera:- Zajvi. Qué ficrezal N//e !• Qué parece que eitas coa cxtranczal s. Acodas nos admiras. X/je I.Mucho mas nos extráñaii qnos mirai. Zar;!. No lé lo que hacer deba» CW/w.Ea) cauteiaS) vamos ala prueba. ficr.Vo me he quedado de elic cafo bobo» que fuera que tuviera yo algún iobo?^ Pero como lo puedo hayer cogido» fi iolo arroba ymedia me he bebido) Cd¡n,\a, bella Z^ra hermoia» Salvo yVela, 19 por dell»ící) óenganoj \ Quien pudo verle en lance tan exirañoi Cei/«.V por 11 acafo con las divcifionei le borraíTen tus aprcheniionesi ( ven donde ámi hernano hableS) yveas, O, li Dian»! abultando ideas» con que vicíle ámi hermauoi continuár^ aqucltc engañO) halia que lograra creyendo realidad lo que es hngldo» el que lograra yo ícr lu maridol F/#r. Yo ettoi hecho un falvage. Sale yayalarde de Moro malgala»» yayaL?uci va tomando yo la forma» ytrag^, dcl Rey de Argel» intento Iel etticcharla el logro al peíifamicuttl de que Cbrittiana lea: abultemos engaños áfu idea. Nife.Qjdi mi ama aisi puüiera hacerme Arlaja! es gran hechicera; Vayal Zitai Celin? Zara.Quá es Uque vén mil cjoi? Ce/í». Extraña admiracionl Fitr.O yoloi ojof áadorar los he dado» 6c(fces Zulema: yo cÜo¡ embobarles con voces de jazmín» lenguas de roía» el penhl publicaba» que tan divina planta le pifaba. Zara.JJn aÜonibro áoteo fe ha añadido) fi avrá lido leñado^ fi hngido el que en Salerno he diado» que con Don Juan he hablado» yquanto me ha padTado con Diana? Celin, Q^c es títoí No merezco »ioberana Venus de ellos Vergeles» que me reípondas? Zara.Qyíitn vido tan Crueles Confu fioneií No sé lo que hacer deba: mar lo que miro és cierto» yello prueba, que real» 6fingido, de Celia al Palacio me han traído» yque áDon Juan ya vérlc nunca efpero: diícuiparnic acra quiero de lo que por fu caula ha executadp, Ce¿/«.No rcípondei, mi bicai Zara, Como enojado Contra ¡ni ce juzgaba, por lo que con Don Juan executaba;- Celin Que Den Juaní Zara,Eí Captivo» aquien la vida intente dar. Ce//w.Sia duda, quc dormid^ debes dc'cllif aun, herrncfo dueñoi oIon cípccics que te finge el fueño» pues no se quien ha íido eííc Donjuán. O, íi /a Confundido ap> tu diicurlb fe viíra, 7q^atq te ha paíTadolo tuviera Ce//». El prodigio que veo:- Z/ttvi.Ya no es apariencia. Cc//».Verdad Creoi aun fabiendo que nada de ello ti Cicrt#; F;ij;?/.Qué no me rcípoiidcis) F/er.ün dcfcoucieito del miedo me ha pegado. Zaréí,Stñot^ Celin Señori tu tan turbado? tu, palida del roilro la belleza! jqueréis que ámi me íirva d* extranezq I el ver en un jardín ades amantes requebrarle confiantes) F/er.Eífo aqualquiera pa íTa. F/er.üa cafto amor, incendio et que no ábrala^ No extraño yo paín®n t^n poderoíaj antes fupuclto que has de ícr fu cfpofa» ei ue lu feas cita noche intento. C¿//^. Diana me leyó mi penlainiciatos ^ mas qu^n lo han íido menos ius prodigio^ yayal.Vniuüi dentro, íeguidme lus vcfiigi^ls I Zi»/;?. fupuclto que es forzolo^ obedecerle^ alionibro prodigiofo# rcai/ó imaginado: ,qué pf ’temlcs de mi? 'SmU Don 'Juan yCharnerro. ,J/Z/.i». Pues h;falcado 'Zara, (in duda alguna la ha traído IDiana aquí; óella fe ha venido Í áver áCtlin, zelos; ypues traído yo de ambos recclol vcDg®^ entremos. Cbat0pQ¿z quiera»; ^quandd
40 .Bl Mágico de quando tCjp^n:o% bien de inii i}uímerat tiictefte en ctrsi iniil voto ¿nú layo; i(ué otra vfi cjuierei veniic Pjp.^gayo? Vj»y.il 'V^iiuoi pufi. yflfeltcjo le prolig I. Z4r4.paciencÍJi atioinbioi. Klfe.?uti la harmonía tiiga:- BAtinmii TI c.i7Jfan<¿í dd^ntí de ZarM fe cntrM», quedn folo Celin y^I** tietn^o f^le Dj/) Jtá 4nyChum^rrQ» il 4. Ala Africana L)iola> ala divina Zira« inufiCiS. ybailei feÚivcs aplaudan* Celin.Dt 'Zj^xa ya fortuna,eftii f'gura lograr con un eng ño Uhctiiuiuia. SmU D. Juan Ao’ti. Cclin alcye^ puei áduíc nif mucre muerte tanto portento» afsi he de cxecutarlo, C/)4W. Lindo cuentol el jórdin m; hi admirado. Cc/iw.Ya que has venido donde Caftigado quede tanto delito Como has hecho contrami, ycontra Zara» fea tu pecho blanco de mil enojos. Jtian.?or mas que intentes engañar mil ojos con mentidas ideas, pueíto que es realidad el que tu feas, muere ámi cfpada. C¿//».Porquc no librarte puedas de que yo logre aqui matarte: ola, Nfgrosí Salen 4JSrrgf*í> 5.Qué ordenas? C/? 4 772 .Miren uíledes que quatro azuCenai. Celln.Q^c ácíTe aleve quitéis aquí la vida, jPíVr.Y yo OS ayudaré. Ñc^r.Mal'defcndida podrá íer de iiofotrosí Ch im.ESo t% cierto. Juan.Ei verdad (ay de mil) yo me hallo muerto, *puei la efpada, yla tierra me ha filtado. Sale Diana de hombre^ con una vanda en el rofíro, yotros con vandas tyfe ponen al lado di Den Jaan yriñen contra Celina ylos Negros i jDmtj.No fera tal, pues puertos átu lado» ertorvarénios quien te dé muerte. Celin. Cemo haveís de crtor Y>^ilo) Dian De elta fuerte. ^e^t oi.Riyos fon que ful minan las efpadas. 2^e^r4i.Huy amos de cu( hiÚas tan airadas, Haye con los Nigros* C/7477J Vire Dios, que han huidol Por qué. embozado, quando os he dcbidc la vida, ertaií, feñor? Dexad que vea quien de tan gran f^vor cí difio fea. t. Pues que feñas nos hace que nol Yaaioi. Sulerm, quaita Vane. al punto lu precepto obedezcamos; Jaa. Con la voz de la acción luvei» unnda do le aulenfen los que os han icom pifiado. Ole nSi Iciior ,que amitaroi lin v'^entaja lolo quite quedirme. C/iar/z. Hermula alhaja nos quiere dar: yo temo mucho, ydudo, de íi fi c]ue íerá aquerte el Diibl» mudo. Jw.i77 ,M.íiarme voi, quando me d.iii la vida! 0/.i 7S.Ci‘brad la elpida quí tencii perdida» yreñid, pues libraros, ha hdo lolo p)r poder mataros. 7/74^». Oiro cuento tencmoi? Vive Dios, que apendencia nos Comemos. f*an Qu-indo mi vid ies vucílra, in dhiciera» li álifigo vue.iro yola dfendiera, dc:i-line quien íoij, yque os mucre? Cham Deleubrafe ya u!tcd. Dian, Yo loi, alevci yo loi, mil vccei digo, ingnto. infiel, tyrario, yenemigo, Jr/4. Válgame el Cielol C/7.Í.M0 quedé valdado* Dian Yo U»i Uque dos veces te he librado en Salerno, yA-gcl, de que ayas fido tropheo de la muert»*, yte he quciido con 11! ,<f-(rto, con extremo t'nto, que al miím íamor pudiera dár cípanto: que tu, tf^úJor, ingrato, yslcvcío» olvidando aquel fino, aquel anhofo cariño, que algún día me cxpreílabai, fingirte, ingrato, aleve, que rnc aniabai. Con zclos, con defpreciui, Con rigores me hai pagado el cariño, ylol favorei; Pero en caíiigo, en Zna me he veugado» pues áArgd la he cniDÍsdo (fingircle eltc engaúu.) Jíí/i».Adverfa fuerte. DJan.So\o m!rclU ámi darte la muertt; yalsi, riñe, viHal^o- Qkam.De cUa vez ine transforma en un enano. S.We FAbr¡c¡o,y Efvirros. Fahr,^{it% que todo eíti abierto» entrénioí de repente. 'Juan, y advierto? C/;.!;». Cogióla delcüidada: amas tarde, mañana efti empalada. Oian.yjtian Señor, vos: -P*<^^^-AUvofa» cuya M¡Pica tata, yprodigiofa. _ «xceditndo al D.monio, yni ni ando, atodo ti Mundo tito* confundidos ya <jue el atfecho mío, y«I cuidado la fortuna ha logiado de haveitc aquí Cogido defcuidada, ¡levadla preda, potquí C'ft'S* * fí niire tanta culpa repeiiüa, en uage de hombre, yver elle floiulo jaidinj a«c tul hechizos h»l» firg-rto. ^
De 7)071 Juan Salvo jVda, Aefperaíil li phrj.QuC quertii of«nderme> no ay nus ya prcntiírmf? £J'vii'7'>^» Ojoi apiiiiion. Oi ar. Primero mil vidas perderá, (yrai)o hero. JsbrSi perderás^ pues por no vcr enganof, que ai Mundo ie originan tantol Uañol» i>ra bien darte inueue. Sfvifr. i. Oi, como has de eílorvatlo- Juan.Oc fila inerte: lir viendo el pecho niio de muralla álu vida, pues mi brío, que falte en tal empeno no lo apruebo^ pagándole la vida que le dfbo. C/m'W. B ueno anda el ajo. p/i¿r.Como.tu pretendes antes prenderla, yacra la defiendes? Jií4».C( ino ant'i pretendía rcccgerlaj pero nunca he intentado yo perderla. Mirad quando íu vida en rieígo íc halla, fi ei fuerza que le íirva de inurallj. J^ir.Puci quando ella delitos no tuviclTc, porque ati Tolo no te embobccielie Con engaños, cmores# yficciones, faltando en todo álas obligaciones de tu padre, ytu patria., ym^s en cafo deavifume, Ua paíTa un gran fracaio pues indiciado del delito fiero de leía Magfftjd, de Monedero, AAfM S V ii O ag'^ave tiene honor, yvida la dcbfiíra otender. debi-rra prender. nunca oída deídit^ha, Ciclos, es )a que he cfcuchado! Como al dolor, la vida no ha faltado? Mí padre (que terrible defeonfueh 1)•. en tanto riefgo: Como, como el Ciclo, antes que tal pcfa'r oido huviera, no bei deiprendido un rayo de íu Efphera, yme hi dado la muerte# No tienes que afligirte de cíTa fuerte, Ojn Juan, quando mi ciencia podrá librarle bien. ' ^w.Busna conciencia * íicnc la tal feñera, ‘í^r.Mal ufar de ella has de poder ñora, quando llevarte preffa, aleve intento. Antes la tierra os tragará en fu centro Wr,Ay,quc fin duda muero' Htíndefe^ br.Tü pagarás dcíito tan fevero. '<?w.El tal Fabricio, gallo ei fuerza fes, fupuelio que no pone, ycacarea, me figue, D. Juan, que átus pefar^* fo labre dar alivij. Ciclos, Mares, ^ Ayudadme állorar. C/?.*;». Terrible pl^g^* repito, jtodo íc deshaga. Fuerza lera, pues todo lo l\ olvidado avilla de tener tan gran cuidado. Te íeguiré, yde tu Arte valida, rettaurns de mi padre honor, yvida, foi tuyo eternamente, O, quanto el alma tal tormente (ientel Cham Lo que efpcro íacar de todo cito, es el mirarnos en tan alto pueUo, ydonde, en vez de Coches, yCarrozas» nos vean p^ffear con tres Corozas, Sale Zara, yMuficos^ El 4. Alas bodas felices, que Amor convida, vuelen, vuelen afeólos, vuelen caricias. Z;ír;í. Que ei lo que paíTa por mí? Q^t pretendes, fantasía? Los que me abultan fuceflos, no has viílo que fon mentiras? De que íirve ála memorii dibuxar Uque podía liavcr librado un efclayo, de fu indigno amor vencidas Cintentando huir Con éU olvidando que feria fuerza figuielfe fa Ley, ydctel^affe la mic? Por que me propones, pud« TJrar ala fe debida aCelin, quando en iguales edadts snior erecta, con leíanos clafeélo, por tiímpo de nueliras vidas? Por qué quieres perfuadirme» que en el delito coglda de darle la libertad, Corté ellas cípumas rizas, yen Salerno cíluve, donde» de la Magíca valida una Chíiíiiana, conmigo obre raras marabi lias? ^ No ves, que tiU ha fido un fueno» un delirio, una niania* que la abultó e! penfamicrito allá en fu imaginativas Si fjera verdad, el l’^<y pnr entendido no havia de Ivrverfc d^do, Ctlin fas z.'los expreííaria? Pues dexamc. que me quieres? Mas no todo flio es mentira, todo por mi Ha paliado: no es tal SI es tal: quien, d<rdichaf» fe vio en igual confufi# n? Mas por qué ni? mortifí^caii meiaoua? Si ya ti engaño»
A» 6tenWd cíU¡. faliJaJ jédtíCidM 2djtft Un: 2ao áCelia: puei (juanJo tibial AO iai tinc¿ai fclf a^ucl D. Jujf), por quien lidia mi apreher.liorii yala auiencia eícicHiiño c» inetliciiUi 5el no haverlc vilto mal» u\t borlara lai Caiitiat. \aúi:- ¡S^if VífjñUrdt de h*oro, con ijHAtro Motos con h.ichAs, ydos ^íofás haciendo nn lazo j/ Ciiin yfierabrás detrás. * Vnyxl Zira: Zara^Gnn leñorí y^ayal,\u ia Nobleza i\toriiCd a(ar puertas de Palacio ciper yya en Cjuadrillas diviuldo todo el Pueblo» Con malearas» LÍcJiKÍat> cianzai> claiioei fciicjos» hai^a la Mayor Mezquita» donde nueíiroGfaa PíOpheta* que throno» de J^ltieüas pila» cieñe adur.icionei» hacen» para aplaucTir vuelirai dichaif «gradablci maridages de bailes, yde hariuonias. Ba» cautela, ya que nf* pudo mi íabiduria volver áencender el fuego» que tibio en ios dos ardia» borrándola ios cariños de Don Juan» por quien tenii^ íercbuxciie afu Ley, bien es la allucía profiga; ymas, que murió el hermano de Cciin» yfe pusblica; que le bufean por ci Mundo» por no faber Uuiidc habita» para darle la C^aroaa. Ypues y^r, hermana querida» es hvfa, ven dondá logre Celia tan notable dicha. 5^/^r/r.Tu güito es en mi obedlcnclíXí .Ce///'?,Aunquc mi jubilo entibia 1ver» que citas gíoiiai loA imaginadas, fingidas, caalandomc ni «s aíiombrof cada momento, coníiga aZara yo. Como fucrt*, 2/ir«.Qué es tito, Ccíín? te entibian de los cariños de aniJiue ler la poíIcUion vecina? Cfh'w.No, bella Zara, antes bicjb c*véruanoju,ciceldas B/ Mágico de SakrnOi qUartA Vareen türt«ni»i»fn lo aflombradó mas lo amante ie acredita, F/Vr.Señores. ótengo el juicio con alguna adobadilU, para que mui bien fe adobe» oyo no ic lo que diga de haver citado en Argel, lin que b-rca, ni pollina WK aya traidoj mas ello yo lo clt .i: mas guítoria ¡abcí» li Diana, yNilc Ut han pucito ya dos mifraf. í^'ayal.f.u que OS detenéis, hcrinanot? Zara yCVi. Vamos. ieñor. Vayal,\ proli £* el Jubilo. Qutí me quieres, ciuci iiiiaginatiun miar af, Vfiyul.Oy lograre mis cautelas, ap, Ce*//;.Oy ceníeguir cmis uiclui. af, F/er.Vü c*ki> de puro afiombrado» corno una cela valdia. E/ 4. Alas bodas frlicci» que Amor ionviju» vuelen, vuelen aícñoi» vuelen caricias. Entrante baHundo, ycantando ,yfaU?^ Don ^Hant yChamorro. Cham No te entregues al dolor tanto, dexa efia inania: mira que la hyprocondia aun no ia cura el Doftor. ^ yí^4».Dexame: pluguicíic al Cíelo la vida fe me aci'bara, aunque el alma ro ceísíira mi pina, ymi dcfconíuclo. Mi piJrc (doler fcv.erol ) en un ricígoíeniC'j^ntcl es mi pecho de uiamasate? Como del dolor no muero? La Opinión de mi nobleza en tai peli^rol ^ay de ini. ) Mi p2dre (quéffCneáO en el íiiiímo fu cabeza? ^r^ qut he uc huCer? Chara. DÍmC,iCiaor» áDi na no has debido ^vida, yamor? Nó lo olvid©^ Ch.vn.Pioei por qué de lu valor no te vales? jrí^Ti.Porque mal de ella me podré valer» lino tiendo mi muger. Chaín.Dhnt^át lín'agc igual no es ci tuyoí No ia quieres. AZira no véi pendida? Qu^^n lo eítorva? tcnid por hechicera. C/;^w.No ii¿ticrcS» nadie aqueíTohade alcanzar rornto: en .£ífaña; £fic e, «n cuento: í
yque, en fin, no ay earaaticnto, que no tfnga> que trdg^ir, Ti'do el puiito K> atropello J«4?;.CliaiiiOjro,*no dicci nul. Chtm Sol un horrible aniuial. aquí viene ya «lia, <ulen Diana, N¡Je,y Dominio[uln. P/4». Bien íc conoce, Don ]uan> quan extraños, quan violentos ion para ti mis cariñoti pues de cita ¿ucrte huyes de elloi» í^/yé.Ay, irñora, que áloS hombres es lo mejor no aeerlos. Pí;;w.Mí inuger, Dios le de gloria, aunque era. tuerta, era un Cielo» yla tiraba feis platos li me hacia dos pucheros. D//t».Tan picltofcte olvidaron los amores, les requiebros. Con que algún dia en luipirof nic cxpreílab^s tus afeítoll Tanto tu nobleza olvida los peligros, ylos rieigos Con que en todas ocaliones encontrare mis dcíeosl Jí/,'ir.AiUes, hermofa Diana> porque veas que me acuerdo (punto, yvida de mi padre átodo preferir quiero) O/, nías que nunca, de tantas finezas como te debo, pretendo, íea tu mano de mis cariños el premio. •^i/e.Boda sy, tendrémoi veftído» wii pcinio el Confitero iré áavilar, porque haga prevención de caramelos. Cham.Mi amo toma mi icccionr lo que vale un buen conícjol VIñn Q^é es lo que dices, Don Juaill 3^a?i.Qiic tus finezas, tu afiílo Danje las manos» quiero pagar con íer tuyo. Vían Feliz quien tieac tal dueño» gran güito es una boda» iiao fe acabara preftol quando me Casé yo» qué fritada de torreznos tuve, yque viao tan rico» tr¿M.io d: Cienpozuelosl C^í/iw.Esmedia boda no mal qualquiera boda en fecrcto. pues no ignoras, mi p^dt^ vjda, ypunto tiene tn vicígOi difcurre, como áMadrid podicaios en bre ye De Don 1m>i Salvo yf'^eU. \*3, llegar: también te :>perCiboj que afii que en Madrid endcmoi, ritos Artes, de que iilaii, han de íer: -Dian.V.i yo no tengo mas alvedrio que el tuyo: tu verás lite obedezco. Ji//i?s.Pues difpon el que partamos. Cham.y^i yo empiezo átomar iniedo^ Dlan.H^ del centro de la ticria, en cuyo florido ameno litio las íabric.^s iaien de Alcázares, yde Temples. Mujlca a4.Q4Íen llama^ quien llama al cóncavo hueco, que es uno, yct todo de ios Elementoj? DlanoQ¿\tí\ te manda, que elevando I un magnifico, un excelfo Palacio, que exceda áquantat fabricas celebra el tiempo, RO quede ani.nada eltatua, no quede florido H;bico, que mientras en él áfilpaña vamos, no fea recreo, ( que le adule los íentidos, ylifongce los ritfg< s. Q^e li un infeliz Caítillo Ifué dcl plumado tiemento ien Lindabrídis aíícmbro, ^yo en Ja grandeza le excedo^ 1 Mtíffc,y¡i eleva, ya elcyí* mi ruit ico Centro la fabrica hfrmofir, I que es Tfirono, yes Templo. En un Ca/tlÜo, que Cija todo el Theatro,que fevié elevando an Faíacio rnagnlfico lleno de columnas , nichos, eflataas ytallas todo de perjpecil,v¿i , medio viene un psívelíon cano gavinete ,con dit afslen^s, donde afu tiempo fe po?ic Don fuan ,j Di^na yen llegando dla mediación fdrá-> Cham,Niit, yo clied atuidido. Nife.A mi me palia lo melmo. DíW.Aqucítc Di blo albaiúl acaba lasca fus pr:íto. Juan Cielos, extraña hermrifan. Dian Don Juan, ©capa rite aísicflt©, .Vz/Chamorro, tu n» te vayas. Charn Tu quieres que nos caienioi, yme quedaré contigoí Nije SI que tengo unos quaiteps* ypondrénios ussa tienda. Cham.?cx fer yo ladrón lo ac<p^o» £>/;*?? Pii-S no ce líen de adularnos dukfS cantos, fu aves metros, mienirai áEfp^ñ iJgamci, (Íií5ír.ílo *C0t¿c» ¿OI Oi, Aluíís»
14 Mágico de iW>^^/íC4.Vücláj vuela los golfos íSiíí»uc, hcrniolo PaUcio, Alcázar exccHoi yuei pita c]ue v'Uflcs re preUan ¡at alas , iififzi. atención» smor, ydefro. Jté^H,C\e\ot,con tantos prodigios je confunde el penfainiento, D;,!??. Chamorro, Niú, no viv-nci? jV/je No feñora, que queremos cafarnos los dos. D/4?;.pufS yo ya las alhajas os dexo. que en mi caía me fei vían. 2^;fí,La gwn piedad agradezco. pMW.Pucs, ytu, D X>04^.Yo áler Ermitaño queoo. D/4?i.Pucs amas v¿rj yya que íobre los aires nos venios: Cflin, Zara, yVayalardc, yFabricio. Que oigo, Ciclos! JDian.De mis ecos atraídos, venid, venid áelte puejio. Sale;j los 4, Quien nos liaiiia? mas qmiro! ^uan, ')uáo lo niifmo que veo. jF/Vr.Ay, la hechicera en el aire! Zííí'.Aííoinbro. F^Z^.Enigin 1. Ce/. Poi tentó. yay^LCl¿c en el aire:- D/^w.Suipcndcd ias voces, yeÜad atentoy, Yo, Zara, hcrniofa, be fingído> cífáv tu en Argel, yhe hecho, que logre Cclin tu mano, fus feutidos Confundiendo, haciéndole imaginado ,todo loque ha lidocitrto. Quien vio íeniejantc engañó^ Alas pues no tiene remedio, yeífoi con Celin calada, fblo al difsiinulo apelo. P/4;2.Tu, Cclin, no, no dirás, tus finezas atendiendo, que yo he Cabido fervirte: Yaora también te advierto, que te hulean por el Mundo, porque tu hermano c$ ya muerto, yquedas tu en la C.>rona. Ce//>¿ Q^e dices? UíJ vivo velo li vez, yacción me ha embar^ D.v.íj.Tü, Fábticío, de mis ycn44 que me perdones te pido: prquf hade ter el poilrero «ifte, que cx:C Jt*, ya v|tíe p3s:a iiciiipff re Jexo, Tp.br. Corno te Vi-yaí, cdc.nde ;io lepa yo de li, acepto el darte ci píidon. D/sifj.V tuj Camilo, aquic ntanto debo CcA impreiíta ¿e T05Effi PADRINO, en calle de Sakrm, (ju-iria fmel deb.ixu;- fíibr.Qucoigij} Dlan» Del nombrt de \ayalardc, mi -feéto va de li mui obligado. /ayal Parre, pues. Aver yo cierto I el propolito que haces, yo desnicicra en el viento la Fabrica, que he elevado: 111 is por ll áeng iñarla vuelvo, que ne» es la emienda mui ficil del que hace colkumbre el yerro, lo pfiniito. Extraño cafo! ñus, Vdor, uiU**muIemoi, Z^r^.Pues ya que t.il cxtrañcza la dud unos, yla vemos, llévanos aArgtl. DJan.Si liare: BrtXrlci, que cíTe Etciiienio pobláis Con velas, yplumas lobic Icf pintados vuelos, Ibv'^d áellos dos áArgcb F/er.Voj iiiii iiñores, me quedo, que no quiero le le antoje áalgún iirador de vuelo aliquebrar un Navio, ydar Conmigo en el fuelo. foíl Ay m.ispdmos: Ocupad, . Zira, yCclin, los alsiciuos d? plumas .Sa/e?j dos b.%lancims los dos de anjcs» OofU Yocltüi ablortül Zava yCelin. YAlos dos te cbedfcemoi, Fabr.Ki:o cajo! Z^r/sr. Extraño aíiombio! Corazón, diisimuicnios: «p. Vpues yi 3Zira he perdido, apele mos al íilcncio, Zava. Va quanto quilc áDon Juan, le borró en un punto meliiio. FaIv Zata, Vayal.y Celin Amas ver, pues, Fier.DcTn.DíAn.y jiiítn Amas vcr. V^ypd.A nii ya coniunde el centro de la tierra por aora, que yo kguiré mi intento. Dí^w.Ya en iu aplauio, yen el mió I vuelvan adecir los ecos - Fñhr. O^iúáo fin la Quarta Parte del Mágico de Sálenlo. Vod.y /re Vuela,vuela los golfos del aírO hermoiü Palacio, Alcazar excelío, \pues pira que vueles te prctlan las alas \fiiifz.a atcníion, amor, ydefeo. .•íi cwi'ds de (fia Alnfica fubitndo el íde inalado con ti rafir ¡lio, yhs balancines yyel hpíndimiento todo aun }iiem¡) o, de manera ,Mufica ,y 'todo ACabe dstn tiempo, N. GetioY^*