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Historia Universal. Tomo XIV

Ségur, Philippe-Paul, comte de (1780-1873)

Abstract

T. I-VIII. Historia antigua -- T. IX-XX. Historia moderna -- T. XXI-XXV. Historia de Francia -- T. XXVI-XXX. Historia de España

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mm as a . . | Pistovia Pniversal pa Conde des Degut. Y) TOMO XIV. - - del En : A po e ús > A 2 Wer a nISTORA MODERNA or el (Donde De ESegar, DE LA ACAnÉNEE AS Par DE FRANCIA: Hadijeida al ¿Nat Por O. Alo E , NETA SINS MADRID: pe SS as Imprenta dde OL, Comas Calle de Toledo, Je ente á la del Burro. ES SN o + A a y [A AAAqá == HISTORIA DE FRANCIA. | CAPITULO XIIL á Bio, e, pen y Car. — A $ 4 a. : óseas E .. Pipino, rey de Francia. Guerra contra los sajones , bretones y sarracenos. Primera espedicion de Pipino en Halia. Segunda .espedicion de Pipino en Lombardía. Tra- “- tado de Pavía. Guerra de los sajones y esclavones. Defeccion delos bávaros. "Guerra de Aquitánia. Victoria decisiva de Pipino. Conquista de Aqguitánia. Carz... los y Carlomano, reyes de Francia. ma P ipino, rey de Francia (751). pa fue - el primer príncipe que sin derecho de nacimiento, y solo por el de eleccion, reinó en - Francia. Su poder se legitimo por el consentimiento general de los grandes y el pueblo: - > 4 ed , 4 :] Mientras que el nuevo mónarca ennoble, cia con esta victoria el principio de su rei- - nado, Bretaña levantaba el estandarte de la rebelión:, Pipino pasó á esta provincia y: la sometió. La prontitud y vigor eran los únicos medios de obligar á los nobles, móviles y orgullosos 4d respetar una dominacion reciente , y á reconocer por gefe á su igual. Así es que las crónicas antiguas refieren un suceso , quizá fabuloso, pero conforme “por lo menos á las costumbres de aquel siglo. El rey, segun cuenta la Crónica de san Gall, sa= bía que muchos: señores se burlaban de su - pequeña estatura, y le llamaban Pipino el chico. Dioles en Ferrieres el espectáculo de un combate entre un toro y un leon: el toro cac, el leon se arroja furioso sobre el enemigo vencido, y vá á destrozarlo. digno pregunta entonces á los señores ¿sí hay entre ellos alguno que se atreva á separar á aque- Mos dos terribles combatientes? Todos enmu decen: el rey dice: “pues iré yó.” Leyánta= se, saca la espada, baja al circo, corta la ca= heza al leon de un tajo, vuelve, y dice á los, ep ectadores admirados: “David no era gran= mr , nO, y Mostró mas valor y fuerza que los ca-, pitanes de su ejército membrudos y de ma yor, x estatura»” En aquellos tiempos bárbaros la. . principal recomendacion era la fuerza: del : A 13) E cuerpo y la da como la instrucción - yel talento en los siglos de luces. Pipino, merecedor de reinar, semostraba superior á su siglo: 'unia á la fuerza la sutileza del ingenio y la prudencia al valor. En esta época. fue cuando Grifon, su hermano, procuró su= 'blevar' contra él al duque de Aquitánia, á cuya corte se habia refugiado: pero, ó temeroso de los delos de este duque, cuya esposa, segun cuentan, habia seducido, 0 temiendo la proximidad de Pipino, vencedor ya de - Bretaña y de los sajones, se escapó para buscar asilo en los estados del rey de los lom= bardos , y pereció en el camino, segun unos, asésinado por los emisarios del duque de Aquitánta; segun.otros, acómetido en Saboya por Teodon, conde de Viena, y Federico, duque de Borgoña, afectos á Pipino. Pa. rece que él combate fue largo y sangriento, ' y que los tres gefes murieron en la pelea. La fortuna, siempre favorable'4 Pipino, le dió amigos útiles entre vecinós envidiosos, y aun 'entre' sus mas temibles enemigos. Un godo, llamado Ansimando , gefe de una tropa de valientes aventureros, se apoderó de Nimes, - Agde y Beziers, ocupadas nuevamente por los sarracenos: obtuvo de Pipino la posesion de estas tres ciudades, mediante homenage; y Robo á servirle, arrojó los musulmanes de arbona. La discordia dividia á la sazon los * / (14) feroces conquistadores de España. Solimán,. uno de los gefes rebelde al Califa, solicitó la proteccion de Pipimo, se declaró su vasa- Jo, y le rindió homenñage por Barcelona y Cataluña. e BE a Primera espedicion de Prpino en Italia (754). Otros sucesos anunciaban, preparaban y acrecian en Italia lá tempestad que acabó de destruir los últimos vestigios da imperio griego en Occidente, y volvió á le= + antar el de los césares bajo el cetro de' los francos. Habia mucho tiempo que los emperadores, arrojados de Africa y de gran par- : te de Asia por los musulmanes, y-del norte de Italia por los lombardos, solo poseían en Occidente una sembra de autoridad. La rebelion siguió de cerca al menosprecio. En -yano estos débiles monarcas, conservando de su antigua grandeza solo un orgullo pueril, quisieron de tiempo Da oponerse á los progresos del poder pontifical: poder debidoá las virtudes'de los papas, cuya sabi- > duría y firmeza fueron el único antemural ve los romanos contra lós bárbaros. El pue= 0, que no conocia á Jos principes sino por bl las vejaciones de sus ministros, - prefirió un poder suave y protector á una autoridad dusoria, y sin embargo opresiva: tomó las armas contra los exarcas, que ni sabian gobernar ni combatir. La heregía contra el pr * 15.) culto dellas imágenes irritó mas los Áánimos, é hizo eterna la separacion entre Romay Bizancio. DP ON :' Tal era el estado de Italia. Los emperadores Leon y Constantino Coprónimo, sitiados en «su: misma corte: por los musulma= nes y: quen eva hablar en tono de se= ñores al su de la comunion Ye la Iglesia. Los romanos soñaban “en establecerse como. república, mientras el: rey. de Lombardía formaba el proyecto de: someterlos. Los pontífices temian igualmente la ambicion de los lombardos, el espíritu turbulento de los roma- - nos y el resentimiento de [pes cuyas tropas se reunían en Sicilia y Calabria con la esperanzá de reconquistar á Roma y el exarcado. El pontífice, :á vista de estos dos peligros, no tenia mas esperanza que la proteccion de los franceses, cuyos príncipes mas lejanos AS .dominadores menos peli grosos. Lira ya inevitable una grande crísis: era preciso que Italia sufriese el yugo de los griegos, de los lombardos 6 de los fran=- cos. La probabilidad estaba entonces á fa= yor de Lombardía, pues una:marcha rápida habria hecho cierta! la: facil conquista de . Roma; pero: los reyes lombardos vacilaron, y dejaron escapar la: presa. No supieron ser al monarcas conquistadores, ni príncipes pa - ¡petite que los separaba. ; $ o cíficos; y su política ambigua fue'la' causa de su ruina. E papa Zacarías habia muerto: sucedióle Esteban 11, y despues de un corto | ontificado Esteban 11. Astolfo, rey de los utamiode manifestando sus intenciones ambiciosas, entró al principio del año 752 en el territorio mal defendidoggue aun=po= | seía el emperador de Oricno A las playas del Adriático. Los griegostno“le opusieron ninguna resistencia: y así, seapoderó de todo el exarcado, bloqueó al'exarca Eutiquio en Ravena, y llevó su ejército hasta las puer- - tas de rec dia allí quedó oa mente encadenada su audacia por el respeto religioso; y cediendo á las Miptdas del papa Esteban, le concedió una tregua de 4o años, y se yetiró. Su ambicion triunfó poco des= pues de su piedad : rompió el tratado que * acababa de firmar, yevolvió á tomar las ar= | amas. Este príncipe exigia que los romanos | le pagasen un sueldo de oro por: cabeza, y de reconociesen por soberano. Muchos pre= + “> lados que el papa le envió para: desarmar. su enojo, fuerón mal recibidos, y. despedidos «on desaire. El emperador Constantino, 1n= "capaz entonces de socorrer á Roma con sus | - tropas, esperó salvarla por su mediación, y | envió á Italia al patricio Juan el silenciario, á quien el rey. entretuvo mucho tiempo con vanasepromesas. Esteban advirtió útilmen» te al emperador que le engañaban, y que solamente un ejército podria desbaratar los designios de Astolfo, Esta advertencia no produjo efecto, y el peligro'erá cada día mas inminente. El papa, conociendo cuán nec?- sario era un socorro eficaz, imploró la pro-. teécion del rey de Francia, el cual, antes de resolverse á tomar las armas, envió á ltalia: dos embajadores, el obispo Rodigango y un. señor, cuyo nombre era APRA Estos hag Maron á Roma cercada y bloqueada por los lombardos. ES : El emperador de Oriente, que no podia dar mas que consejos, persuadió á Esteban que diese un paso humillante é infructuoso. Ll papa fue 4 Pavía con el imtentó de aplacar á Astolfo, esperando desarmar al rey de los lombardos, como la cruz de Leon el grande habia triunfado de la espada de Atila. Los enviados de Francia y Condo: pla le acompañaron y apoyaron sus instancias. Astolfo no les respondio sino con amenazas y negándose formalmenté á restituir las tierras invadidas. Entonces los embajadores franceses declararon que el papa, no udiendo ya habitar en Roma con seguri- Mad. debia buscar asilo en Francia. Astolfo, no atreviéndose ni á retener como cautivo al gefe de la Iglesia, ni á enojar á un mismo tiempo ál emperador de los griegos y al rey, TOMO XIV. 2 x y (58) | ale los francos, hubo de conceder libre paso al pontífice, que llegó sin obstáculo á Francia. Pipino, sabiendo en Thionville esta no- _ticia, envió á recibir al papa á.su hijo Carlos, que le encontró en Pont Yon en Perthois. El príncipe no quiso que el papa bajase del coche, y caminó á pie delante de cl. Pacha cayó enfermo en San Dionis, se la salud recobrada, y fue á hablar. con el rey á la villa de Quierzy, cercana á Noyon: Segun el bibliotecario Anastasio, Pipino se postró á los pies del pontífice, le prometió obediencia, y caminó ante él, ¡Period su caballo por la brida. Los anales de Mefk dicen, por el contrario, que Esteban, cubier- to de un cilicio, abrazó las rodillas del rey, implorando su socorro contra los bárbaros. Lo mas probable es que ambos se pidieron mutuamente el ausilio de que necesitaban, Pipino, inquieto siempre por la ilegitimidad de su eleyacion, solicitaba ser absuelto y con- . sagrado de guevo: Esteban suplicaba al rey que le libertase de los lombardos. La necera recíproca; y así convinieron con prontitud y facilidad, y se prometieron los ausilios que entrambos reclamaban con igual ardor. Sin embargo, el rey, que deseaba entonces repudiar á su esposa Berta, no pudo lograr que el papa consintiese en este direstableció, dió creta al santo mártir por . 1 / vorcio. Estebano manifestó, en favor de la indisolubilidad del matrimonio, el debido vigor, TE necesario en aquellos Biglos de licencia y disolucion. Pipino, su muger y sus dos hijos fueron consagrados por Esteban en la iglesia de San Disais. El papa declaró patricios romanos al rey y á sus Ajos, y les exortó á4 que cumpliesen los deberes de esta dignidad, defendiendo á Roma y á la Iglesia contra 105 lombardos. Al mismo tiempo amenazó con layescomunion á los grandes y al pueblo si quitaban la corona á la familia de Pipino. De este modo empezó á esta blecerse en Europa el poder de los sumos pontífices en materias temporales. La necesidad de fijar con la sancion moral y religiosa el poder político, acometido siempre por las facciones en aquellos siglos bárbaros, estendió poco á poco la supremacía del gefe de la ara sobre todos los reinos de la cristiandad, que durante muchos años fueron cados como partes del dominio superior y eminente de los papas. Pspino, que puso su poder bajo la proteccion esse guardia de la Iglesia, convocó los obispos y abades á las juntas de la nacion, en las cuales se introdujo entonces la lengua latina y las formas oratorias de la antigua loma: se mezclaron las cuestiones de dogma y disciplina con las de política é interes público, > * 20) como sucedia en 1 concilios nacionales de Toledo. Pero estas juntas cesaron muy pron- ¡acia que adquirieron los grandes en la decadencia de la dinastía carlovingia, dejó desiertos los campos de marzo y de mayo. La legislacion de los pueblos, todavía bárbaros, sufrió una reforma muy iu to. La prepdt: ; portante por la introduccion del clero en los parlamentos. Hasta entonces las acciones mas criminales se creían solo Ea privados, y parecia que las leyes no eráia mas que formas inventadas para suavizar y regularizar las venganzas particulares. Pero los obispos, conservando los principios de la legislacion romana, hicieron que los crímenes se consi= derasen como ofensas públicas, dignas de ser perseguidas y castigadas por la autoridad: y este fue un paso muy importante para la civilizacion. En esta misma época, la escomunion, arma que antes era puramente espiritual, recibió una fuerza temporal, se= . mejante á la que habia tenido entre lós vi- “sigodos. Un capitular declaró formalmente que “todo escomulgado no solo sería escluido:de la Iglesia, sino que ningun cristiano podria tratar, comer ni beber con él: que nadie debia unirse con él en la oracion, ni abrazarle, ni saludarle antes que se reconciliára con la Iglesia, y que el fey debia cas= tigar toda infracción de esta'ley.” Este acto “ E! declaraba la autoridad del poder eclesiásttco como superior á la del cetro; y así el papa Esteban, aunque desterrado y suplicante, dando su bendicion 4 los señores franceses, les dijo: “En nombre de San Pedro, Dios me ha dado el derecho de mantener la corona en los prínci es de la familia de Pipino, escogidos por el Señor para defensa de la Iglesia.” Los EU los grandes aceptaron esta nueva autoridad, que sancionaba el ré. “men civil establecido entonces: los pueblos a admitieron g0zosos, porque les daba una roteccion eficaz contra la tiranía y la bar> bare de los señores. A la verdad, se intro= dujeron abusos en el ejercicio del nuevo poder temporal de los eclesiásticos; pero esa es la condicion necesaria de toda potencia PE en manos del hombre: la historia de- e señalar estossabusos, así como debe reconocer los inmensos beneficios que recibió la civilizacion del orden de cosas establecido en esta épóca. ín las conferencias de Esteban con Pipino solo faltaba que tratar de los medios de libertar á Roma. Celebróse un arlamento en Crecy: y cuando el sucesor le los Apóstoles describia en él patéticamente las calamidades dela ca E del mundo cristiano, los peligros de la Tele y los escesos cometidos por los bárbaros lombardos; cuando procuraba inflamar cen todas las ar- 6 ús personas es Has transferirse ¿los tiem-> pos en que vivieron. La grande idea del pontílice cra libertar la Ttalia, con el ausilio de los franceses, de la tiranía de griegos y lombardos, y de las irrupciones de los musulmánes: y este fué entonces no solo un inpe. OR sino espiritual: pues el triste epupas de España acababa de demostrar al mundo á qué estado tan infeliz quedaba reducida la tales en los paises donde, á favor de las divisiones intestinas, se introducia la espada del alcoran. Al mismo tiempo recibió Pipino una embajada del Emperador de los griegos que le daba gracias por sus esfuerzos trial restituyese el exarcado despues que le recon= quistase. El rey le respondió que su aggadecimiento era inútil, pues no habia empren= dido la guerra sino á favor de Roma, y su utilidad sería para la Iglesia, ys*el honor para Francia. de | Jigios y por el honor, indignados del perjumio de Astolfo,. volvieron á pasar prontamente los Alpes. Pipino desbarató las tropas que defendian las gargantas de las monta= ñas, y.obligó otra vez al rey de los lombardos. á Bhcerrarse en Pavía. ña Tratado de Pavía (756). AstoWo, despues de un largo sitio, perdiendo toda es- 4 los lombardos, y le pedia que - franceses; impelidos por el celo re 6095) . peranza «de resistir, 54 reconoció vasallo de Francia; le pagó un tributo anual de doce mil sueldos de oro, y devolvió á la Santa Sede el exarcado y la Pentápolis. El abad Fulrado llevó al pontífice, en nom= bre del rey de Francia, al tratado concluido con los lombardos, y depositó sobre el seulcro de los apóstoles el acta de donacion: firmada por Pipino y las llaves de veimte y dos ciudades, cuya Soberanía se reservaba el monarca frances. de Estos triunfos brillantes, estas victorias. repetidas, aseguraron al rey el amor del clero, la sumision de los grandes, la admira=- . cion del pueblo y la c laa de las tropas, que centuplica las fuerzas de los ejércitos. Seguro ya de su autoridad, afirmada por la gloria", creyó. el rey que debia reformar al= gunos abusos introducidos en el clero, cuya causa habia favorecido tan útilmente : y así reunió en Vernon un concilio, en el cual se sometieron los abades á la autoridad de los metropolitanos, que podrian deponerlos en caso de desobediencia. Para evitar la relaja= $01 iii le cion de la disciplina eclesiástica se. mandó célebrar dos sínodos cada año, uno en primavera y otro en otoño , y que se reuniesci en las mismas épocas que las juntas nacio= nales. Francia gozó entonces de alguna tran> quilidad. Astolfo, vencido dos veces, renun- > ; 2 A, ció á la esperanza de nuevas conquistas. El 'emperador griego, despojado de sus dominios, exalaba su sentimiento mas bien en quejas que amenazas, y buscaba: aliados en todas partes, sin hallarlos en ninguna. AS con los sajones y esclavo nes (757). Pipino convocó un parlamento en Compiegne, en el cual recibió el homenage de Tasilon, duque de Baviera, sometido momentáneamente, y leal por miedo. —Presentáronse tambien los embajadores de Constantino, que enviaba al rey. presentes muy ricos, entre ellos un órgano, cl primero ¿que hubo en Francia. Ll rey lo dió á la igle- “sia de Compiegne. Los embajadores griegos no lograron otra satisfaccion , en cuanto 4 o A las reclamaciones de su soberano, que res- e, NA - puestas vagas y acogimiento benigno, El espectáculo de las fiestas militares de una córte - guerrera no les dejó esperanzas de recobrar con la astucia lo que la fuerza les habia quitado. El Occidente era entonces acometido de ama enfermedad á la cual durante muchos 'siglos no se halló ningun remedio, y que despues desapareció felizmente : esta era la lepra. El parlamento de Compiegne permitió el divorcio, por un reglamento, cuando uno de los consortes enfermase de este mal contagioso. — » | : La paz de que gozaba Francia se pro- Gdl longó algun po los. alborotos que-se movieron en Htalia, Astolfo murió de una calda del caballo. Raquis, príncipe en otro tiempo, y despues monge, fastidiado del desierto, como antes se habia fastidiado del mundo, salió del claustro, y apoyado por un partido numéroso quisofisubir al trono; pero Desiderio, guerrero hábil y ambicioso, le disputó la corona, y supo, prometiendo sumisión á Francia y á la Santa Sede, grangear la proteccion del pontífice y de Pipino. La guerra civil de los etario se terminó en breve: despues de algunos combates, Raquis, venci- - do y abandonado , hubo de volver á su monasterio, y Desiderio quedó dueño tranquilo del cetro de Lombardía. En este tiempo murió el papa Esteban, y los romanos Ad pio para sucederle 4 su hermano Paulo. El nueyo pontifice envió embajadores á Pipino , encargados de asegurar al rey su fideidad, y de presentarle, como un regalo estraordinario en aquel siglo, muchos libros, entre ellos la Dialéctica de Aristóteles. Llegó hasta España el movimiento de la revolucion, acaecida entonces en Oriente. Los musulmanes que por su union habian conseguido tantas victorias en las tres partes del mundo, | que se conocian divididos en facciones, dejaron respirar á los emperadores de Oriente. Despues de muchos combates sangrientos, ¿pai - ON : fue vencida la dinastía de los omeyas, y cez dió el califado á la de los ahasides. Abder=. raman, último descendiente de la familia > destronada, buscó su salud en la fuga; vito á España con el ausilio de algunas tribus de A á su dinasvía, y fundo el reino de Córdoba; cuyos príncipes, independientes de los califas, to= maron el título de Emir al mumenin, palabra árabe que los franceses convirtieron en Miramolin,, y los españoles en Mi iramamo-= lín. Muchos sarracenos de España, adictos á los abasides, no quisteron reconocer la autoridad del nuevo comandante de los creyentes, establecido en Córdoba. Estas disensiones favorecieron las armgs de Fruela 1, rey de Asturias; y afirmaron y estendieron la denominacion goda en esta provincia y enla de Galicia y Leon. Pipino se aprovechó tam- S bien de estas turbulencias para “arrojar en- - teramente los árabes del Mediodía de Fran- A adquirir en España la soberanía de Du por el homenaje que de ellas le hicieron sus gefes mahometanos. Los únicos pueblos que se atrevieron entonces á resistir al rey He los franceses fue ron los sajones y esclavones : irritados de ver las Galias y el Rin mejor defendidos por los francos contra sus invasiones que lo ha- “bian sidó nuca por los romanos, cansados / E de sufrir, reprimido su ardor militar se impacientes del yugo que se les imponía, tomaron lodos las atmás: Pipino , sabedor* “de:su rebelion, se anticipó á su ataque con aquella rapidez que dió tanta gloria y po= . tencia á su familia: peleó con los bárbaro; los venció, y los obligó á pedir la paz. Los sajones prometieron pagar el tributo acostumbrado: el rey. de los'esclayones hizo mas, porque reconoció ser vasallo de Francia. -Defeccion de los bávaros (759). Una guerra mas larga y dificil Henó'los últimos años del reinado de Pipino, y ejercitó su infatigable valor. Gaiferos, duque de Aquitánia, envidioso de su gloria, y enemigo irre- - conciliable de su familia, aprovechó la ocasion en que las tropas francesas estaban le--. janas de sus estados en la espedicion de Sajonia, para vengar las injurias de la dinastía de Clodoveo, y colocarla, sí pudiese, en el trono de Francia. Exortábale secretamente á esta empresa el núevo rey de los lombardos, del cual esperaba una poderosa cooperacion: animábale á eMa'Pasilon, que acaba- ' ba de casar con Luitberga, hija de Désiderio, y que solo esperaba el momento propi cio par a OM] er su forzado juramento de fidelidad: auxiliábanle descubiertamente los condes de Auvernia, Limosin, Anjou y Berey; y esperando ademas hallar partidarios A 1 TOMO XIV. * 15 | entre los neustrios, que por su antigua rivalidad con los austrasios llevaban á mal. la «dominación de estos, pasó el Loira al frente cias de Borgoña. Ñ Pipino, al ver tan formidable temposde un ejército numeroso y taló las provin>" fád, convoca en Duren; ciudad cercana á - Juliers, los francos que se le habian conservado fieles, y que le juran unánimemente sostenerle en el trono ó morir. El rey se po: r Ñ fe . E ne á su frente; les pasa revista .en Proyes, y marcha con denuedo al enemigo; pero en el momento de empezar la campaña, Tast lon y los bávaros le abandonan y se vuelven á Germánia. Esta deserción detuvo al rey y le hizo variar de plan; antes de peleá? con “sus adversarios, determina castigar á un ré- —belde, y *dirige sus banderas al Rin? Tasilon, sorprendido, teme: implora la clemencia del rey, se somete, y logra-su perdai por la mediacion del sumo pontífice, 22000 Guerra de Aquitama (760). Pipino, no emiendo ya nada por la. frontera de Grer= mánia, marcha contra Gaiféros, entra-en sus estadós, y los tala horriblemente en venganza de los daños quelos ara labiane hecho en Borgoña. La: narracio de una guerra tan estraordinaria sería fastidiosa: prante seis campañas, estos príncipes, sin pensar en dar batallas , sólo trataban de . *x o. arruinar el territorio enemigo; y así, de en=. trambas partes no hubo mas que saqueos y estragos recíprocos. 00. E Victoria decisiva de Pipino (766). Gaiféros fue el primero que se cansó de este género de lid, olaa sus provincias, desmanteló las fortificaciones de las ciudades, salió á campaña, é incomodo mucho tiempo á Pipino, haciendo la guerra de puestos: pero en fin, viéndose cada dia mas ostigado, se resolvió'4 dar hatalla, y fue vencido. En todos tiempos, desde César, y aun en nuestros dias, le: ueblos de Flandes, Borgoña, Franco-Condado, y de las orillas del Rin han sido mas belicosos que los habitantes del centro, occidente y mediodia de Francia. Todos fueron y son igualmente valerosos: pero los: paises orientales, animados constantemente Mel antiguo espí-: ritu de los francos, y apasionados á la. guetra, fueron siempre semillero inagotable de dados ¡e ; Conquista de Aguitánia (767). Gaiferos, vencido, prometió. fendir vasallage al rey; mas no de atendida su propuesta, Pi pino se.apoderó, en lo mas fuerte del invierno de Tolosa y Alby. Remistano, dus - que de Gascuña, y tió de Gaiferos, fingió someterse, se rebeló de nuevo, y fue po y ahorcado. En fin, Gaiferos, haci o el 36) “último esfuerzo, fue completamente derro=" tado, huyó, y sus mismos soldados le mataron. Su muerte completo la sumision de to- » da Aquitánia, y Pipino la reunió á la coro- - na de Francia. ; qa Durante esta guerra, Desiderio, soco- Jor de algunas leves desavenencias con los duques de Espoleto y Benevento, volvió á tomar las armas y amenazó á Roma. El papa advirtió á Pipino CRL fiase de:las ds testaciones pacíficas .del rey de:loslombardos, y le informó delas conexiones secretas de este príncipe con-el emperador delos griegos, que le ofrecia una armada y un ejército. Las amenazas del rey de Fráncia, sostenidas por «algunos preparativos militares, - La bastaron para aterrar á este flaco enemigo. Desiderio retiró sus Du y el Des de Oriente pidió al rey la mano de la princesa Gisela para su hijo Leon; pero Pipino >. no quiso contraer este “lazo con un príncipe Netas Gisela, obedeciendo á su padre, ssdeñió la corona de Constantinopla, y despoe el velo Ye: religiosa en Chelles. n esta época se celebró un sínodo en Gentilly, en el cual Jos obispos griegos, que habian venido de Oriente con el objeto, segun se crec, de y la disputa acerca lel culto de:las“imágenes, la encendieron mas, moviendo nueyas cuestiones y dificulta- De) e | | des acerca dé la procesion del Espitn San- to, de donde despues resultó el cisma, cuya verdadera causa fue la. rivalidad de Boian=., cio con Roma y la ambicion de los patria cas de Constantinopla. El rey mantenia u correspondencia seguida con los papas, cue yas cartas son los monumentos históricos mas importantes de: esta época, En ellas se vé la solicitud de los sumos pontífices por la imdependencia de Roma,. y el temor que les inspiraba el de de los lombardes,. que unas veces parecia hijo sumiso: y otras enemigo declarado. El pontificado de Paulo.duró poco, y su muerte escitó en Roma grandes alhorotos, en: los cuales no puc ervenir Pipino, ocupado entonces. en la*guerra de Aquitánia. Dos facciones disputaron la cádi pontifical : la una favorable á la indeendencia:romana, la otra á la dominacion de los lombardos. Toton , dugue de Nepi, gefe del partido romano, dominando los votos con la violencia, dde al pul á clegir papa á su hermano. Constantiko, aun- > que todavía no estaba ordenado. El nuevo pontífice recibió los homenages del clero, intimidado, y escribió á Pipmo solicitado su proteccion; pero gozó poco tiempo de la tiara, arrebatada por la fuerza mas bien que concedida. El duque de Espoleto, escitado por Desiderio, marchó á Roma, y se apo- s ' (44) migos. Los aquitanosnopodianacostumbrar- + seá ser franceses, y se conservaban plagón | y romanos en el afecto: Hunoldo, uno de sus príncipes, y padre del último duque Gaiferos, E eiarracada mucho tiempo antesla púrpura por el sayal; pero no pudo desprenderse en el retiro dé la memoriá de.su grandeza, ni del aborrecimiento contra una familia que acababa de derribar á la de Clodoveo:, y de lle- ar á su pais el hierro y lá Hama. Sabiendo desde su soledad la: disposicion de los ántmos , salió del monásterio; volvió al trono, paga los'puéblos á tomar las armas. Car- 6s no le dejó tiempo para juntár sus fuer as ¿ marchó rápidamente contra los. aquitanos, sin aterrarse por la defeccion de dan Tomano, que mo quiso darle tropas ni aconrañarle en esta espedicion. Los soldados de Hmnodos amedréntados por, la prontitud dela invasion, cuando crefan á los francos entretenidos con discordias, Imtestinás, opuron muy poca resistencia; se dispersaron: $ ometieron , y abandonaron á'su gefe, que entregado por su sobrino Lupo, duque de Gascuña, cayó en poder de los francos. Poco | . después se esc £ de la prision ; y se refugió en la corte de Desiderio , rey de tos lombardos, que fue desde entonces asilo de todos los enemigos de Carlos. El rey de los francos, para reprimir el carácter turbulento de los o (45) ! aquitanos , construyó sobre el Dordoña un fuerte, llamado entonces Castillo Fráncico, despues, Fronsac. La' pronta derrota de - los aquitanos causó «algun temor á “los estrangeros, porque veían gue elijóven rey de los franceses llevaria con gloria la terrible espada de Carlos Mantel. El mismo rey de los lombardos , receloso de'sus armas, solicitó al principio suzamistad ; le pidió la mano de Gisela, su hermaña, para Adalgiso, hijo de Desiderio, y le rogó que aceptase por es-. posa á Hermengarda 6 Desiderada, hija del mismo réy. La reina Berta, madre de Carlomagno, favoreció con ardor estas proposiciones. La' paz era el único, objeto de sus yotos:.no pudiendo medir el vasto genio de su hijo, temia 4 un mismo tiempo su.ardor im-. petuoso, :la envidia de Carlomano, la in- «constancia de los grandes , el enojo de los aquitanos y las intrigas de Tasilon, el ódio - de los sajones y el de los lombardos. Esperando reunir, intereses tan opuestos, calmar pasiones árreconcilia bles, y terminar con tra-- tados, antiguas querellas, que solamente po-. dia decidir la espada, empleó el resto desu vida y de su actividad en viajar muchas yecesá Austrasia, Raviera é Italia para impedir que estallase una guerra, de la cual no veía mas. quesos peligros. El sumo sal hizo, la .mayor oposicion al nuevó enlace. PO PEO Carlos era ya casado, y habria sido preciso anular su matrimonio con la reina Imiltrudis para formar el que deseaba Berta con lll - á este divorció, y sostuvo vigorosamente el orincipio de la indisolubilidad del matrimonio., salvaguardia de la moral doméstica. Por otra parte, no pudiendo verse libre de la dominacion de los lombardos sino por las armas del rey de los fráncos, no podia con venir á la política de Roma la imion íntima: de las dos cortes, y así escribia á Carlos: “acordáos de que el pde ia | decesor, no permitió al rey Pipino repudiar á la reina vuestra madre, El indigno enlace que preyectais hacer con los lombardos es una mezcla impía y diabólica. ¿Seréis tan ciego que manchareis la ilustre' sangre de los francos, confundiéndola con la del pueblo lombardo, pueblo pérfido y fétido; arro- ¡ado del seño de las demas naciones, y que ha ¿sendido or el muñdo la infame plaga de la Jepra? Eso sería asoct la fé con la in= fidelidad, y la luz con las tinieblas. Debeis imitar á los reyes mas ilustres: de vuestrá: patria) escojer vuestra esposa en la noble nacion de los francos , y reservarle esclusivamente todo vuestro amor. No os es lícito confundir vuestra sangre con lade los estran- A as ¿ : a geros. Ninguno de vuestros parientes ,: nt. ija de Desiderio. El papa se opuso: * 5 vuestro abúelo, ni loci ni vuestro padresbuscó para esposa una muger de otro pais. No olvideis que cuando el emperador Constantino quiso persuadir Á vuestro padre Pipino, de gloriosa memoria, que con= cedicse á su hijo Leon.la mano: de Gisela, vuestra ilustre hermana, él respondió que “no podia unirse su familia con personas estrangeras,: ni formar semejante lazo, contrario ¿la voluntad de los pontífices dela Sede Apostólica. Si 4 pesar de vuestras sú= plicas y advertencias, alguno de: vosotros pretendiere contradecir en este punto nues- - tras representaciones y deseos, sepa que por la autoridad del Señor San Pedro, ÍNCIpa de los apóstoles, caerá en los lazos del ana= tema; será destérrado del remo de Dios, y. condenado á las llamas eternas del demonio con los. demas príncipes idglatras de las uando el «pompas funestas del siglo: cuando « pdas sometido. á: nuestras a ca Observe: nuestros preceptos, será ilustrado con: las bendiciones de: Lia Pi en la bienaventuranza eterna de las recom= pensas celestes con todos los santos y elegidos del Señor: ” Estas últimas amonestaciones son contra .el designio de disolver el matrimonio legítimo que Carlos habia con=" traido. Algunos escritores modernos, censu= tando la: conducta de este pontífice, citan la: A - py Pa relajacion que habia en este siglo relativamente al divorcio: y dan por testo al abate Vely, que afirma Es declarado en el sí-=. nodo de: Verberie: "que una muger, cuyo márido «hubiese tenido trato con su entenadá, podia casarse con otro, con tal que no hubiese cohabitado con su consorte despues del incesto: ” y en otro: “que la muger que «pudiendo seguir á su marido en un viage necesario , se negase á ello, no pudiese pasar á otras nupcias mientras viviese el cónsorte; y que el márido, ausente de su muger por necesidad, pudiese tomar otra esposa, sometiéndose á una penitencia.” Pero si ae cierto que habia tan grandes abusos, nada mejor que ellos prueba la necesidad de ue los súmos pontífices los reformasen con eocióa severos, principalmente en los reyes, cuyo ejerplo es mas contagioso que el de los demas. AAA ds AA tn Carlos, á pesar de la oposicion del papa, . iguid el consejo dé su madre y. casó con Hermengarda. Desiderio, complacido con este casamiento, dejó de amenazar á Roma por entonces, y aun restituyó al pontífice algunas ciudades. Esta concordia duró poco: * Carlos, fastidiado de su nueva esposa, .condenada áda esterilidad por un mal oculto, "la repudió, y casó con Hildegarda, descen- «diente de una familia ¡lustre de Suevia. Así el lazo efímero cañada entré Carlos y De-. siderio, solo sirvió para: que su odio fuese despues mas irreconciliable. Este rompimiento produjo en ltalia nuevas alteraciones. 11 papa, Esteban ,. engañado por las. protestaciones artificiosas de Desiderio, despidió á Cristobal y: á Sergio, dos fieles mi-, nistros suyos. Habiendo quedado espuesto por este yerro 4. las asechanzas de su enc migo; le dejó aproximarse á Loma, á donde: venía con el pretesto : de: visitar el sepulcro de los santos Apóstoles. Desiderio veía ya acercarse el momento. de sorprender la ciudad: la hora estaba señalada; las tropas dispuestas : una faccion aperos le fayorecia; pero Dodon, enviado de Carlomagno, avisa el riesgo á.los. romanos, hace que se guarnezcan los ¿muros , y auxiliado por los - valientes amigos de Cristobal A barata el proyecto de los lombardos. Sim embargo, el papa no se desengañó: creyó que este movimiento era una traicion: de sus ministros, y los abandonó á la venganza de Desiderio, que les mandó sacar los ojos. El rey ape para dar mas confianza á Esteban, y engañarle mejor, lexprometió restituirle todo el exarcado: tanto mas resuelto á quebrantar su palabra, cuanto el pontífice se habia privado de todo apoyo insultando al* enviado de los reyes de Francia. En TOMO XIV. 5 PA 50 ) medio de os ino Carlomano, y Austrasia reconoció á Carlos por su rey, á esar de las reclamaciones y quejas de Ger: beta viuda del príncipe difunto, la cual fue con sus hijos á la corte de Desiderio á solicitar proteccion y venganza. Carlos sé uejó de esta fuga, diciendo que “no has Lia merecido ser temido de su propia fami: hia.” Sin embargo, se as sin escrúpuló hi reserva de toda la herencia de su hp mano. La guerra de Aquitánia, movida por la esperanza de los alborotos que pudo cat sar la division del reino” entre los hijos de Pipino, sirvió á Carlos de” pretesto 'pára triunfar de pe. vúlgares y de la costumbre, y manifestar á los pueblos la 'necesidad de cimentar su fuerza con la unión, y de y sometidos á un solo rey. Su consen este caso habria sido tan moral como política, si hubiese dado á sus sobril mos, no reinos, sino territorios con que s0s- mes su alta clase. * AReD E y Ms ps (51) CAPITULO VE . ES ; Car Lomagno. PO i qe | : p Carlomagnérreína solo. Primera campaña : contra los Sajones + batalla del Torrente. | Conquista de Lombardía. Guerra de Vitikindo y del Friul. Espedicion de Car- . lomagno á España - batalla de Roncesvalles. Batalla del Erpa. Luis, rey de Aquitánia, Y Carlomano, rey de lia. Batalla del Sontal. Batalla de Dietmall. - Batalla de Draigny. Pacificacion de $alonia. Guerra contra bretones y lombardos. Guerra contra los griegos. Reunion de Baviera á Francia. Guerra de lós es- = elacones. Guerrá de los hunnos. Invasion de los sarracenos en Aquitánia. Sumisión de los sajones rebelados. Nueva campaña contra los sajones. Destruccion de los -hunños. Ultima campaña de Carlomagno “contra los sajones. Sublevacion en Roma. . Restauracion del imperio de Occidente. Prohibicion de las guernas particulares. . Conquista de Boermia y Cataluña. Colonía de sajones en Bélgica: Division del (52) | imperio. Guerra contra Gutrico, rey de Dinamarca. Paz general. Luis, rey de Aquitánia, asociado al í imperio. Ultima debio? de Carlos. Cs pa de AS Cunsomacro reina En (7 70) El grande do “que componia el reino de Carlo- e “abrazaba la Francia agtual, y una parte de Alemania: sus límites eran al nor- *te el mar Báltico, los sajones y los frisones; es decir, la baja Sajonia; Westfalia y Holanda al Oriente, los turingios desde A Fulda hasta el Saal, porque banos poseían lo que hoy se Usa Baviera, Salzburg gran parte de Austria: al mediodia los Alp es, iaa y los Pirineos, al tae el Océano y la provincia de E taña. Los turingios y E reconocian á Carlos por E ano, y eran gobernados por los condes franceses que enviaba. Su padre RENO obligado á los sajones á pagar un tributo. El duque de Baviera se reconocia vasallo del rey de los francos, y le prestaba homenas ER sarracenos ocupaban las tres cuartas hurtos de España: Italia, dividida entre e papa os lombardos y el empera dor de los griegos, daba á Francia mas codicia que inquietud. Los anglo-sajones, pro- A 53) cedentes del a de Germánia, ha= bian conguistado la gran Bretaña; y este pais, dividido en siete reinos pequeños, estaba muy agitado con sus discordias interiores para tener influencia en los otros estas dos. En el estremo opuesto de Europa, los esclavones estendian progresivamente sus conquistas por las dos riberas del Oder. Los hunnos y ávaros, ya enemigos, ya aliados del imperio griego, habian quedado poscedores de Ungría. Tal era el cuadro de Europa cuando Carlomagno subió al trono. Sus mas temibles y ostinados enemigos fuerore los sajones, cuyas tribus selváticas, belico= sas y turbulentas, con su innumerable poblacion, valor invencible, ostinada perseverancia, y costumbres feroces, amenazaban continuamenteá Galia de una invasion semejante á la que en el siglo y y en el reinado de Honorio cubrió el Occidente de rumas, y lo inundó de sangre.. Carlos no tardo em conocer que en ellos estaba el mayor poligro de que debia precaverse, y que en su pais debia fijar la atencion y dirigir á eh todas las fuerzas. Sin duda por este motivo, mal conocido de la mayor parte de los historiadores, en vez de ibid su capital en París, Tours, Milan 6 Roma, pusg, su residencia ordinaria en Aix la Chapolle"Su genio descubrió el puesto de seguridad cerca | (o de las fuerzas y de la religion de los bár= A , + Los sajones le opusieron allí resistencia ostinada. El ejército franco estuvo á pique de perecer antes de combatir : fatigado por una larga marcha ¿ debilitado por la sed, y sin hallar fuentes ni*arroyos , no podia ya sostener el peso de las armas; cuando estalló una tempestad repentina, y un torrente, fue el dia antes estaba seco, se llenó y restituyó á los franceses la esperanza y el vigor. Atribuyeron aquel fenómeno estraordinario á milagro de la proteccion divina, y lo cre- 'yeron presagio seguro de la victoria. Se arrojaron impetuosamente contra los bárbaros: estos se resistieron maravillosamente, animados por el ódio á los francos y el amor de la independencia. La batalla fue ostinada, sangrienta, y quedó mucho tiempo indecisa. En fin, el valor, dirigido por la disciplina, triunfó del ímpetu ciego de los bárbaros. Los franceses vencieron; se apoderaron de Eresburg, y plantaron la señal de la rendencion sobre las ruinas del ídolo de Herman. A esta batalla se dió el nombre de batalla del Torrente; y se consagró sa memoria con una medalla, en la cual se veía un trofeo. plantado en frente de un torrente con esta ins= cripcion: sazonibus ad torrentem devictis: Los sajones consternados se sometieron, pr (61) dieron la EN , pagaron el tributo, y dieron rehenes. cuya tranquilidad interior quedó asegurada para lo sucesivo ; pero quizá le costó demasiado cara por las esped ranceses sin intermision durante cuarenta y sictegaños, impelidos por el genio infatigable de su rey. El ídolo sajon que derribó Carlomagno, era, segun los autores romanos, el de Marte 6 el de Mercurio. Otros, con mas fundamento, creen que representaba á Arminio, héroe de Germánia, y vencedor. de las legiones de los césares, divinizado por arlos volvió triunfante á la patria, ble , pala iciones continuas a. ad remotos que tuvieron que hacer los la gratitud y el espíritu de independencia. - Esta opinion es mas probable , porque Árminio es palabra germánica, alterada y latinizada segun la costumbre de los romanos: la palabra tudesca es Herman, que quiere decir hombre de armas ó guerrero; así Como. Irmensul es corrupcion de Herman-saule, 6 columna de Herman. El nombre de Lresbourg procede de las palabras Ehre, honor, y bourg, ciudad, ó berg, montaña: y quiere decir ciudad ó montaña de honor. Carlos Mizo desmantelar á Eresbourg, y la despojó delas grandesriquezas que estaban allíamontonada: las contínuas rapiñas é 1nva=. sionesde muchos siglos. _. Conquista de Lombardía (774). Mien= | RA tras que el nombre de Carlos se hacia célebre “con triunfos tan rápidos y brillantes, su rei mo se engrandecia y su poder se consolidaba: -el pontilio; Acriuanicia: tarde de los desig;- mios del rey de Lombardía, imploraba con- Ara él los socorros de Francia. Euros pare- «cia poco sensible á las quejas de Roma, que Je habia irritado maltratando á los Afviados franceses, y que se habia puesto ella misma 4 merced del rey de los lbiahardas or su ciega credulidad. Por otra parte, los haas no estamban muy dispuestos á emprender una guerra, de la cual no preveían ninguna utilidad para ellos mismos. Este era el es- - tado de las cosas, cuando murió Esteban, y le sucedió en la cátedra de san Pedro Adriano 1, pontífice hábil, que por su talento y firmeza mereció el aprecio y la amistad de Carlomano. Desiderio, conociendo mal el caz rácter del nuevo papa, creyó poderle enga- Mar tan facilmente como á su predecesor; y «cuando Adriano le instó á que le cediese las plazas de Faenza, Ferrara y Comaquio, y desistiese de sus correrías y estragos en el exarcado , convidó al pontífice á una conferencia, Paulo Affiarte, que habia sido pe rero de la santa Sede, y estaba vendido á Desiderio, habia formado el de poner al papa en sus manos: descubierta la trama, fue preso y condenado á muerte. En- ci 63 > tonces Desiderio, die la máscara, € pleó la fuerza en lugar de la astucia; manifestó á las: claras su envidia contra Carlomagno, y resolvió vengar el repudio de' su hija, Hermangarda.. Entró en Umbria al frente de su ejército, amenazó á Roma, y al mismo tiempo ofreció á Adriano la paz y la restitución del exarcado, á condición de que coronase y consagrase por reyes de Francia á los hijos de Carlomano, que estaban con su inadre en el campamento lombardo. Así, con una estraña contradicion, que solo puede es- o la lucha del principio de la-fuer- za con el religioso, al mismo tiempo que los reyes, humillándose á los pies de los pontífices, reconocian en ellos la facultad de dis- «poner de las coronas, los amenazaban é m-, sultaban y les movian guerra: y mezclando ustravagantemente laflofensa y la súplica, se arrodillaban ante la santa Sede y la imjuriaban. Adriano no era de estos hombres vulgares que solo miran al' peligro presente: ando en los lombardos enemigos tan implacables'como pérfidos, y en Carlos el úni- to protector en que pudiese confiar cerró sus puertas, defendió sus murallas, desechó las ofertas del rey de Lombardía y despreció sus amenazas : al mismo tiempo encargó 4 uno desus mas fieles sirvientes que llevase sus pliegós "4 Carlos. El enviado del papa, (64) embarcándose con prontitud, legó á Frans cia, halló al rey en Thionville, y le informó * de las empresas de Desiderio, que intentaba someter Ho: é introducir en Francia las semillas de la guerra civil... 2 | Carlos reunió al momento: los grandes y el pueblo en Ginebra: escitó la altivez de Jos francos contra la audacia del rey de los lombardos, que prctengia usurpar sus dere», ¿chos y disponer de su corona; La junta tomó ¿parte en su resentimiento. El rey. dividió su ejército en dos cuerpos; se dirigió con el uno á Mons Cenis, y. dió el mando del otro al duque Bernardo, hijo natural de Carlos Martel, que tomó el camino de Mont Joux. Al «mismo tiempo, conociendo la repugnancia de la mayor parte de los señores á las guerras de Italia, emprendió antes de pelear el ¿medio de las negociaciones; envió embajado; res al pontífice para darle confianza yá De- - siderio para exortarle á la paz, y aun ofreció pagarle 14,000 sueldos de oro si dejaba las hosúlidades y restituía á los romanos el patrimonio de San Pedro. Desiderio, creyendo sin duda que esta moderacion y estas ofertas, eran hijas del temor que inspiraban á Carlos sus armas, y el cb poderoso de Carlomano, respondió con altivez que na= da restituiría, y que:si le declaraba.la guerra estaba prontoá sostenerla. Al mismo tiempo A RAS mm iS ii A o ES apresuró su marcha contra Roma. Adriano, . sin intimidarse, opúuso:á sus armas los rayos de la Iglesia. e de Albano, Palestrina y Tivoli varon de orden suya al camt . . , pamento de Desiderio la bula de su escomu--: nion. El rey de los lombardos, sorprendido y asustado, se detiene en Viterbo, y parece qua se le cae la a delante de la cruz. Mientras que pierde, vacilando, el único momento enque era posible conquistar á Roma, supo 2 los franceses, irritados de o tanería, le habian declarado guerra, y que sus huestes belicosas Se ya la cima de los Alpes. Acudio para defender los desfiladeros; pero en vano. Cuando daba á sus tropas la órden de defender el valle de Aoste, los lombardos, viéndose,ya rodeados por un cuerpo frances, sobrecogidos de un terror pánico, no dejaron á su rey mas recurso” que encerrarse en Pavía, dondedlevó consigó 4 Hunoldo, el que habia sido duque de Aquitánia. Adalgiso, hijo de Desiderio, se hizo fuerte 'en Verona con los hijos de Carlomano Gerberga su madre, Autárico su ayo, y algunos señores austrasios , fieles al 1irfortumo. Carlos avanzó rápidamente sin hallar obstáculo; sitió á Pavía y á Werona; y fuese por ahorrar san- _gre fráncesa, 6 porque los francos carecian entonces de máquinas de guerra y eran 19- norantes en el arte de los sitios, se contento TOMO XIV, (66) con bloquear estrechamente las dos plazas con. parte de su ejército: con'el resto se hizo due=. e a o de la provincia de Milán, y engseguida de toda Italia, escepto Napol juzgar á qué grado' de decadencia habia legado, el pode al rey de Francia presentarse para ahuyentarlos y quitarles toda esperanza -y esto de defensa. pe la vista de los francos huyen los conquistadores de Italia: sus armas caen, sus puertas se abren, sus ciudades se entregan, y sus pueblos se someten. Carlomagno, seguro de hacerse dueño por hambre de las dos solas ciudades que le resistian, no esperó á su rendtcion, y quiso gozar del triunfo antes de la victoria. Deseando añadir á sus títulos de patricio y exarca el poder que tenian en- Otro tiempo estas dignidades, atravesó la Toscana, y .entró el 1.2 de abril de 774en- la ciudad de Roma, que le recibió como libertador. Esta entrada solemne del primer rey de los francos, que llevó sus armas al “Tiber, tuvo todo el esplendor que los antiguos romanos decretarón os triunfos de los Camilos, Césares, Constantinos y Teodostos. Los senadores, los patricios, el clero y todo el pueblo, salicron 4 recibirle, precedidos de: la cruz, y llevando en sus manos ramos de oli vas. El aire resonaba con los acentos de la les y Calabria, que estaba en poder de los griegos. Se puede r de los lombardos , pues bastó id o | muchedumbre,: que cantaba estas palabras Bendito sea el que viene en el nombre del Se= ñor. Al verla cruz, Carlos se apeó del caba= llo, y continudsu marcha. hasta la baz: sílica de san-Pedro, en cuyas gradas le espe= . raba el pontífice. ntrambos hicieron oracion: en el sepulcro de los apóstoles, y se juraron eterna amistad. Los señores franceses y :ros . manos repitieron este juramento. El bibliotg= cario Anastasio y el cardenal Baronio atribu= yen los actos de evocion di AURA y su deferencia al papa, á testimontos de vasallage háciala santa Sede: pero los anales de Metz, los historiadores franceses de esta época, ene de un modo contrario á la supremacía. temporal de Roma. Las medallas que se acu= ñaron en esta ocasion, los edictos que se promulgaron, la autoridad que Carlos ejerció en la: ciudad , el juicio del papa Leon que com=. pareció ante su, tribunal, y las promesas de fidelidad de-los pontífices que se hallan en sus cartas, conservadas en el Códice Carolino, pruéban que el rey de Francia fue entonces verdadero soberano de: Htalia. Podo el tiém> po que estuvoy en la ciudad de los césares se pié en fiestas religiosas y: públicas, em * que los romanos eclebraban la independencia que habian conseguido bajo los auspicios de la religion: y con: el ausilio de los francos. Parece cierto que en esta ocasion confirméfiCar- (68) “tomagrio la donacion hechá: por Pipino ¿la hizo signar el acta por los... santa Sede, señores fra e su comitiva. Segun las 'entápolis, la Sabinia, Terracina, Espoleto, Benevento, la Marca de Ancona, Ferrara, Bolonia, y algunas tierras en Córcega, Toscana é Istria. *Si se ha de ereer al bibliotecario Anastasio, fueron ce-- didas toda la Córcega é Istria, Venecia, Parma , Múntua y¿Reggio: Pero el acta de esta donacion no se Publicó nunca. Durante el reinado de Carlos solo gozaron los sumos pontífices el dominio útil de estas tierras, cuya , soberanía quedó reservada al rey. Carlos, habiendo llenado así las miras de su política y de su piedad, volvió al campamento de Paía. Los habitantes de esta ciudad, sin es= peranzas de socorro, y cansados del largo cer “co, mataron á Hunoldo, cuya¿ostinacion prolongaba la resistencia del rey, y obligaron á Desiderio á capitular: El vencedor no le concedió mas que > vida, esperanza del cobarde destronado, y suplicio del valiente vencido. El rey cautivo terminó sus tristes dias en la oscuridad del claustro de Corbie. Adalgiso, su hijo, huyó de Verona; burlando la vigilancia de los sitiadores, buscó asilo en Constan- a. El emperador le nombró patricio y metió venganza y proteccion. Verona, , esta donacion compren= - dei (6). ! abandonada por'su príncipe, abrió las puertas á los franceses, y entregó:en manos de Car los.4 Gerberga;, á sus hijos, y á:los señores de su partido. Gréese que fueron encerrados en diferentes monasterios. La duda que hay acer ca de la suerte de los hijos de Carlomano esun borron que deslustra la gloria de Carlos. Este príncipe derribó con la toma de Pavía:el reimo lombhardo , que habia durado doscientos seis años desde la conquista de Alboino: La nacion “se consoló de haber perdido su rey, porque Carlos no hizo mudanza” alguna en sus leyes. Dueño del Piamonte, Montferrato, Génova, Parma, Módena, Milán, Toscana, Brescia, Verona y-el Friul, puso en estas provincias sobiftndole: lombardos , temiendo sin: duda mover sediciones en los pueblos «st los"sometia 6 los reunia á los francos; y aun quiso que la Lombardía continuase formando, bajo su cetro, un reino separado: por lo cual tomó el título de rey de los Lombardos. Este hécho se prueba con medallas, que en un lado tienen la efigie de Carlos, con esta inscripcion: Dominus noster Karolus imperator, augustus rez francorum et lomgobardorum; y en el. Gtro un templo y una cruz con este mote: Christiano religio. Otra medalla se'acuñó para perpetuar la memoria de la toma de Verona con esta inscripcion: Veróna rendida . los lombardos recibidos á prestar fé y homenage (76) lion ; el animoso: ad le dijo: “las obligaciones no se-mudan al arhitrio de la for tuna. Desiderio es mi príncipe , y:yo le soy fiel.” El rey, enojado, y cediendo á la feroci= dad de los OS, que su genio y razoná penas bastabán á reprimir, mandó, segun cuentan, enel primer movimiento de su ira que, le cortasen las maños: péro revocando: al instante aquella órden bárbara, esclamó: " ¿dón: de hallaremos un historiador tan hábil, 's1 el hierro cortase la mano del ¿a ha escrito tantas obras admirables?” Paulo Diácono no sufrió mas castigo que: el de destierro: Carlo>- magno procuró en lo sucesivo ganar-su afecto. Paulo se retiró á la corte del duque de Benevento, yerno de Desiderio, y acabó su vida siendo monge en la abádícdo Monte Casino. Sometida enteramente Italia, Carlos volvió á pasar los Alpes con la misma celeridad, para marchar otra vez contra los sajones, rebelados de nuevo. Su presencia inopinada los atemoxizó; y despues de corta resistencia pidieron y lograron la paz. tae: + Shestos hechos no fuesen atestiguados positivamente por todos. los. autores .contemporáneos , no sería posible creer que Carlos Dovactodido en cuatro meses comenzar y terminar.dos campañas tan gloriosas en paises tan distantes: Pocos viages se han hecho. tan rápidos como «sus conquistas: la pluma del e * ; a "eo cl imita apenas: la “rapidez de la spada de Carlos, y parece faltar á la verisimilitud contando la verdad. Es probable que no fuesen unas mismas tropas las que dirigía, en tan poco tiempo del Mosa á los Pirineos de Germánia, y las orillas del Rin á las del 'Tiber. Debe'crcerse que los condes y duques de las provincias cercanas á los lugares donde el rey pensaba guerrear, reunian en sus fronteras los soldados que se destinaban á aquella lid. Se sabe que cuando se publicaba el bando de guerra, cada leude 0 señor estaba obligado á marchar: los hombres libres debido un soldado por cada tres hogares: á unos se mandaba venir con peto, lanza y espada; á otros con arco y determinado número de flechas. 'Yodos los propietarios enviaban al lugar de la reunion, proporcionalmente á sus rentas, cierta cantidad de caballos, carros y granos. A, pesar de todas estas providencias, cuya ejecucion era segura, atendida la firme= za del rey, no es posible esplicar cómo en un estado tan grande, sin servicio arreglado de postas, sin caminos bien construidos, podian transportarse con tanta celeridad Carlos y los grandes y principales dignatarios que le acompañaban de una estremidad de Europa e á otra. Es verdad tambien que estos gastos. para el viage delos reyes eran la única contribucion á que estaba sometida hasta enton- . 78) | e: | ces la independencia de los francos. Pero 4 tales medios, retardados muchas veces por avaricia, 6 negados por la rebelion, ningun principe que no fuese él, habria podido reunir y dirigir sus ejércitos sino con lentitud. Los de Carlos aparecian y volaban á su voz; su gemio les prestaba alas. Carlomagno conocia 'harto bien la turbulencia de los sajones para descuidarse fiado en sus juramentos. Habien-> do pasado el invierno en su alacio: de Heristal, convocó el campo de Mayo en Pader= born, ciudad de Germánia: todos los nobles sajones concurrieron á él, escepto Vitikindo, ue, constante en su ódio, fiel á la indepen= Melia , rebelde á la fuerza, luchando contra la fortuna , ¿indignado de la cobardía de su pueblo, se retiró 4 Dinamarca, alimentande en los desiertos de Escandinavia su ardiente sed de guerra y venganza. -Espedicion de Carlomagno á España: batalla de Roncesoalles (778). Carlomagno recibió en Paderborn el homenage de un emir sarraceno, rebeládo contra el califa de Gór> doba: llamábase Y hanalarabi; imploraba la proteccion de "rancia, y ofrecia á Carlos so=w meterle una parte de Aragon y Cataluña. El monarca de los: francos, ya por el deseo de aumentar sus dominios, ya porel de entlaque> cer, dividiendolos, á aquellos terribles darra= «conos, que su abuelo no pudo vencer sino en E ) d | : Ñ i | ) | MAN) | | el centro de dd ind acepto las IS posiciones de alianza del infiel; y dejando á sus generales el cuidado de contener los sajones, pasó á Aquitánia, juntó tropgs, dividió su ejército en dos columnas, atravesó al fren= te de la una los Pirineos hácia la parte de Navarra, que habia implorado su auxilio contra los moros, y mando á la otra que penetrase en España por el Roscllon. Los: sarracenos, vencidos en muchos combates, huyeron. Dejó guarnición en Pamplona, Zaragoza, Barcelona y Gerona, y habiendo sometido los paises que median entre los Pirineos y el Ebro, volvió á Francia cubierto de gloria con un rico botín, y llevando en su comitiva numerosos rehenes. La fortuna, hasta entonces tan favorable, le abandonó por algunos momen= tos, y sufrió un gran reves, no tanto por el valor de sus enemigos , como por la traicion de sus vasallos. HA 4 El rey habia entrado en Francia: su retaguardia atravesaba las montañas. Lupo, duque de Gascuña, habia puesto en emboscada junto á las gargantas un gran número de soldados. Lastropas francesas, que iban pasando por la profundidad de Roncesvalles, fue- FOR acometidas de repente por todas partes: las Montañas de alrededor estaban alncrER de enemigos que lanzaban dardos, y hacían rodar enormes peñascos «sobre. los franceses. o (yu O : En vano' opusieron á este yde inevitable el valor mas intrépido: todos fueron hechos edazos, no habiendo querido: ninguno rén- Ls Roldan, el héroe de los franceses en esta época, segun las novelas, y el menos conocido en la historia, sobrino de Carlo magno, éhijo de Milon, conde de Angers, pereció en esta jornada calamitosa. Para conservar la memoria de este suceso se construyó en aquel sitio sobre los huesos amontonados de los guerreros una capilla, en la cual habia una inscripcion con los nombres de ierry de Ardennes, Rioles de Mas, Gui de - Borgoña, Oliveros y Roldan. En 1707 se publicó una relacion de las antigiiedades de aquel país, y en ella la descripcion de dicha capilla, cercana al monasterio de Roncesvales. Añade que habia pintado al fresco un combate, y ue de diez siglos á esta parte se ha conservado la costumbre de no enterrar en: la capilla mas que franceses. ¿Por qué los castellanos y leoneses, a tados entonces de Francia, enemigos de los sarracenos, y sobre todo, muy lejanos del teatro de la batalla, se han atribuido durante muchos siglos la gloria de haber triunfado en aquellos desfiladeros del ejército de Carlomagno y de.sus doces pares? Sin duda esta tradicion se arráigó en España, 3 ropagada por las canciones po ulares, habiéndola tomado de los libros de caballerías, nía de señores. Eginardo , el mas fidedigno de los historiadores de este tiempo, nO dá mas fecto de la. frontera de Bretaña, p Tia de su entrada en Pamplona, y restituyó TOMO XIV, Eb A (82) | sus posesiones á todos los emires aliados que «despues fueron los vasallos mas fieles de sw imperio. Los cristianos que habitaban en España hasta el Ebro, le debieron verse libres del tributo que pagaban á los. mahometanos; “esta gloria, que alejaba de las fronteras de pato temibles fuerzas de los sarrace= mos , solo le costó. los ba ages y guerreros de su retaguardia, sórprendidos en Roncesvalles. El rey, estando ya desvuelta en sus estados, descubrió la traicion del duque de Gascuña, y le hizo prender, juzgar y ahorcar. Despues de este acto de justicia calmo suira, y dejó algunos territorios á su hijo. o: seando precaverse contra los peligros de semejantes conjuraciones, confió el gobierno de Aquitánia á muchos condes franceses; y nombró á Humberto conde de Bourges, á Abon, de Poitiers; á Vibada, dePerigueux; á Ithier, de Auvernia; á Bulo, de Velay; á Gorson, “de Tolosa; á Seguin, de Burdeos; 4 Aymon, de Alby; á Rugero, de-Limoges. En fin, despues de haber asegurado la tranquilidad del mediodia distribuyendo muchos beneficios á los leudesamas afectos, volvió á las orillas del Rin, dondé le esperaban otros trabajos y otros a E Ga atalla del Lipa (780). Vitikindo, aprovechándose de la lejanía del rey, y creyendo que los sarracenos le detendrian por mucho. rn (83) | | -tiempoal otro lado del Pirineo, bajó del nor- - — teinflamado en ira y deseo de venganza; é inspiró de nuevo á los sajones su amor á la guerra y á la libertad. A su voz se avergiienzan de su quietud, renuncian á sus juramentos, vuelven á levantar sus ídolos, corren á tomar las armas, derriban la cruz, destruyen las iglesias, arrojan las guarniciones francas, penetran en gran número en el territorio enemigo, y llevan el hierro y la llama 4 la rihera ( Ein: amenazando á Maguncia y Colonia su total ruina, Suatro columnas francesas, enviadas ci Carlos, detuvieron pronto este torrente devastador. Despues de muchos combates sangrientos, y victorias ostimadamente disputadas, aquellas columnas procuraron en a llevar el terror al suelo de Sajonia: el nú rbar úmero y valor de los bárbaros resistian á su táctica y á su denuedo: En fin, “Carlos, llegó y fijó la victoria. Vil ikindo le dió «batalla en las orillas del Lipa. El héroe sajon hizo todos los esfuerzos que la furia puede oponer al genio: pero despues de haber visto morir á su lado á:los mas intrépidos compaeros, cedió, se retiró, y buscó asilo de nueyo en Dinamarca. Carlos corrió toda la Sajonia, y la devastó: permaneció en: ella hasta fines del año 780, tratando á los enemigos Tendidos, no como á vencidos, sino como á tral- «dores, delincuentes y apóstatas. GN A (84) E ganzas tan bárbaro como la nacion: selvática que deseaba someter. Hasta entonces su celo: religioso habia convidado á los sajones á mudar de creencia: en lo sucesivo no aconsejó, sino mandó que se bautizascn , contra los princi2 pios del evangelio y cánones de la iglesia, é imitando el fanatismo de los musulmanes que propagaban su religion por medio de la espada. Estremecen en sus capitulares las. qpespo: siciones crucles que condenan á muerte, tanto. al que haya asesinado ún sacerdote, como al it quebrantado él ayuno óla abstinen= cia en la cuaresma. La apostasía , no querer -bautizarse, la falsa declaracion de una con=* version forzada, eran igualmente castigados con pena capital; y para probarjestos delitos se empleaban los medios tirár cos del e as y la delacion. La hechicería era tam «bien parte de la creencia de aquellos pueblos ignorantes 'Podos los sajones, acusados de he- «chiceros, y reconocidoscomo tales , fueron declarados siervos de las iglesias. En medio de estos actos feroces, la única ley digna de alabanza fue la que abolió los sacrificios humanos en Sajonia : y ella sola podria discul- «par la fiereza de las anteriores: pues manifiesta la: necesidad :«de destruir un culto bárbato, que derramaba la “sangre de los hombres. Al año siguiente esteridió el rey. sus conquistas hasta más allá del Elba, reunió un concilio en Leipsik, fundó el obispado de Osnabruk, comprimió una rebelion de los esclavones y volvid á Francia... PATA Luis, rey de EE ciRO Carlomano rey de Flalia (781), Carlos, creyendo necesaria su presencia en Italia para la tranquilidad esta provincia, bizoen 781 otro viaje 4 Roma. Ya h pueblo romano , cansado de las discordias que se movian en las elecciones de 1 sumos pontílices, de acuerdo con el mism papa, habia dado á Carlomagno en 775, con el título de patricio, el derecho de nombrar los obispos,de Roma: derecho que se redijo la costumbre al de confirmar las' elecciones que se hacian en dicha capital. Carlos llevó consigo á dos hijos Carlomano y Luis, que aun eran niños, é hizo que el papa los coronase reyes; al primero de Italia y al se=s guido de Aquitánia. Carlomano fue tambien últizado por el sumo pontí ce, que le mudo el nombre en el de Pipino. Carlos, el mayor de-los hijos del rey, y que debia sucederle, no tuyo ningun reino. En estas disposiciones Se vé euál era el sistema político de Carlomagno. Temiendo ,.ó debilitar demasiado la monarquía , dividiendo á Francia: como sus pr edecesgres , 6 arruinarla estendiendo mucho sus | ímites, hizo de Neustria, Borgoña y Áus- * trasia un solo estado, que era la Francia pro- y j (92) atribuye estos versos. al sabio Alcuino. Es die Lícil concebir, despues de taitas pruebas, de la superioridad de Carlos sobre los hombres mas instruidos de su siglo como-algunos autores modernos, interpretando siniestramente un -pasage oscuro de Eginardo, han podido creer y asegurar que aquel gran príncipe no sabia escribir, cuando las espresiones d ESAS solo dicen que Carlos nunca pudo tener buena forma de letra, aunque se aplicó á ello con mucha perseverancia.” En sus viages, dice Eginardo, ponia siempre las tablillas debajo la almohada para escribir; pero jamas con . Siguió Jormíar hegmosos caractéres. " Este - gran príncipe y sus ministros conocian muy. los obstáculos que las costumbres y la 'orancia del siglo oponian al cumplimiénto “de sus nobles deseos. Ni en: vuestra Mano: ni en la mia está, les decia, convertirá Fran- "cia en una «Átenas cristiana. ” Carlomagno prefería la literatura sa grada 4 la profana, Como: mas propia para destruir la ferocidad de eostu mpbres, que era el p rincipal ob stáculo siglo-á la civilizacion; y decia ú Rochodo, de Treveris, admirador eptusiasta Nr . “Mejor « il e Ñ : 93) | todos sus amigos á de dejasen las tinieblas. : del norte y fuésená gozar las bellezas de la antigua patria. de las ciencias, letras y artes: s5 que do io á Alcuino, las pare= des ennegrecidas del monasterio de San Martin de Tours, y venid á habitar en los pálacios dorados: de: los:romanos. Estas paredes enncgyecidas, le respondió Alcuino, son mo= rada dela paz; y esa opulenta Roma, con sus turbulencias sanguinarias, con: sus discordias eternas, recuerda siempre -el fratricidio que infamó sus débiles principios.” Alcuino era director de la escuela de «palacio, que fue la rimer academia que se estableció en Francia. Mavo un sucesor poto digno de él, llamado Clemente Scot. Peodulfo decia de este profe= sor, “que la letra c era un yerro de ortogra= fía en su nombre, y que. cra menester supri= mirla (1).” El rey fundó otras escuelas en París, Corbie, Fenicres, San Dionis, Fonte=" nelle, San German, Auxerre; y en Alemania, en Prom, Fulda y San Gall: Osnabruk poseyó una cátedra de lengua griega: otra se estableció en Italia, en la alía de Montecasino. Solo en el clero halló hombres capaces e favorecer, sus proyectos, y aun estos eran MUY raros; su instrucción muy corta, y sun 5 . . ER "E (1) Quitada esta letra , el nombre quedaria en soft, Que en ltances quiere decir, zowe, necio. ( N. del T.:) 2) -dolericia escesiva: Carlos tenia que estimula? - $ soldados de la Iglesia deben ser hombres - «piadosos y sabios. Ciertamente pipi que seais virtuosos; pero tambien descamos con ardor qe os ejerciteis en hablar bien.” La vanidad perezosa de la nobleza jóven, que solo queria distinguirse por las armas, y no deseaba mas que guerra, era tambien contraria á la ejecucion de sus planes. El rey, visitando a las nuevas escuelas y los seminarios, conoció que los alumnos ó plebeyos, d de familias poco distinguidasy eran los únicos que mostraban zelo y actividad; y que en todas clases de estudios eran superiores á los hijos de - Jos leudes y grandes. Animaba á aquéllos, Malos beneficios y obispados; y á los nobles decia: “ Confiais en el mérito de vuestros abuelos; pero sábed que ya recibieron su recompensa, y que el estado no debe nada sino á los que adquieren por la instruccion los medios de e y honrarle.” ¡Admirable príncipe, bastante grande para hablar de esta “manera en aquel siglo! Estos primeros gérmenes de independencia contra la supremacía esclusiva de los grandes, fuente de luces y de emulacion, no fructificaron sino muy tarde en Europa, aunque bo los sembró en la | misma academia de su palacio, consagrada al estudio de la gramática, ortografía, retórica, = era. historia, astronomía, y matemáticas. ra mas semejante al instituto moderno que á la universidad, cuya fundacion atribuyen algunos, sin razones valederas, á Carlomagno. Este príncipe, deseando borrar todas las distinciones,de clase entre los académicos, quiso que cada uno escogiese un nombre lite= rarlo. pene el mas ingenioso y amable de los grandes de su corte, se llamo Homero: el arzobispo de Maguncia, Dameto: Alcuino, “- Albino: oiianio: Caliopo: Adelardo, abad de Corbie, Augustino : Feodulfo, Píndaro: y Carlomagno, David. : pS _El rey no queria que fuese perdida para la instruccion m1 aun la hora de comer; y así, se leía en ella la historia Sagrada y pro ana y las obras de san Agustin. No pudiendo hallar otros monumentos históricos que recordaseg. ; antiguas hazañas de los francos y germa= nos , mandó hacer una coleccion de sus can= tos de guerra, que desgraciadamente se ha” y | perdido + continuacion suya eran las cancio= | nes de Roldan y Oliveros. Carlos fue el pri= PEO que sometió á principios el dialecto aleman, é hizo de él un idioma regular: queria , Contra el uso de su tiempo, redactar en lengua vulgar los himnos, las oraciones y las (96) ] Jeyes; péro el clero se opuso constantemente á estainnovacion, creyendo fundadamente que se degradaría la magestad del culto cerco es e ciendo en él un idioma bárbaro é informe. El. príncipe nose limitaba á animar á los escritores : él mismo lo era, y compuso un tratado _sobre- los eclipses; sobre las conjunciones de. los astros,+y sobre las auroras boreales. Leía con inteligencia á Vitruvio: y asé dibujó por su misma.mano el plan de la basílica de Aix, la Chapelle. Alcuino decia de él que “era un obispo en la predicacion y un filósofo en las artes liberales.” "Este gran príncipe, escribia Teodulfo, exortó siempre los obispos al estudio de la sagrada Escritura, los sacerdotes á la observancia de la disciplina eclesiástica, los monges 4 la regularidad, los grandes á.dar buenos consejos y ejemplos, los jueces á la rectitud, los superiores á la razon, nferiores á la obediencia, y todos á la vir= y ála concordia, nobles frutos del conoento de las obligacionés, derechos y ver- £y y volar álos campos de batalla para reprimir - el ódio de los sajonés, lombardos y sarrace= ' nos, y el espíritu turbulento de los grandes vasallos de Francia? E + Batalla del Seas Tasilon:, duque de Baviera, escitado á un mismo tiempo por. un orgullo, y por el resentimiento de su muger Luitlerga, Ll del rey destronado de Lombardía, habia tenido mucha parte en las tramas urdidas contra Francia por los griegos y los duques de Italia. Pero como estaba unido á Carlos con el vínculo del parentesco, el $ rey procuraba someterlo sin verse en la precision de castigarlo. Encargó, pues, esta ne- "gociacion á dos obispos que el pontificaAdriano envio á Baviera; 5 cuales recordaron á Tasilon sus deberes, sus juramentos y sus verdaderos intereses, y le demostraron el peligro inminenteá que le espondria la guerra contra el formidable monarca de los francos. El temor triunfó por un momento de las pasionnes: el duque prometió que vendria á implorar la clemencia de su tio, y á rendirle homenage, con tal que le diesen rehenes para garantía de su seguridad. Carlos, con mas razon, los éxig1ó para que fuesén fianza de una lealtad tan dudosa. Enviados recíprocamente los rehenes, Y asilon se presentó en la junta de Wormes, hizo nuevo juramento de fidelidad á Carlos, se le perdonó sus intrigas. El rey pasó todo el mvierno en Austrasia. Preferia á todos los' pr de su dominacion aquella provincia be- 1cosa y afecta á su familia. desde, un siglo. Allí se encontraba en el centro de:sus fuér- TOMO XIV. > | 98) zas, en medio de sus vasallos mas adictos, y Elo e empre:4-comprimir el eterno:ódio delos sajones,» sus «mas implacables enemi= gos. Bastaba: que se preséntase , para: conser varla tranquilidad en Italia, calmar las agitaciones de' Bretaña: y de Aquitánia, y para contener “4 los sarracenos de España. Descuibaba la Neustria, la Borgoña y la ciudad de París, que aunque afectas en otro tiempo á los morovingios , estaban sometidas y tran= quilas, y ni'eran amadas del rey, ni le causas, ban inquietudes. En otro tiempo:el arma principal de los francos era la infantería; pero mientras mas se enriquecian los leudes, mas númerosa:se hizo la caballería por vanidad; y así, la necesidad de buscar forrages retar= daba la época «de sw reunion , y los campos de Marzo fueron: campos de Mayo. Esta: mu= danza en lás costumbres militares produjo ótra en la legislacion. Los francos, que peleaban á pic, solo estaban armados á la ligera : los gue= rrerosjóvenes eran declarados mayorés y cius danos á la edad de quince años, porque cuando llegaban'á ella tenian ya la fuerza necesaria para manejar aquellas armas; pero cuando orevaleció la costúmbre de pelear á caballo y ¡ni mas ete; se fijó á los veinte pps la época de la mayor edad. Carlos convocó el campo de Mayo á Lippspring, pueblo situado á orillas del Lipa, mas . A A A AX XXÑÑ o O bien por prudencia Erilsd necesidad. Los sajones estaban sosegados; pero el rey tuvo por conveniente mostrarse armado en medio de ellos, para quitarles el deseo de rebelarse, que tan frecuentemente les acometia. En este came o recibió los embajadores de los príncipes huela y ávaros, y los de Sigefredo, rey de los daneses. Su gloria escitaba á un mismo tigmpo respeto y envidia: y su poder, segun O de todos los siglos, era obsez quiado con enhorabuenas, Homténaga y li- -sonjas de todos aquellos que meditaban en secreto su ruina. Un gran número de sajones concurrió al campo de Mayo: Carlos oyó sus quejas, y les hizo justicia. Con el designio de consolidar por las leyes la autoridad que solo debia ¿la victoria, sómetió la Sajonia almis- : mo régimen de administracion que había en = pa : A Francia ; nombró obispos, condes y “Jueces Para instruir y gobernar aquellos pueblos, y “traerlos á la obediencia con el aliciente de los $goces , que proporcionan la civilizacion y la propiedad : pero creyendo que podria someterlos separándolos, y ganarlos por interes, cometió el yerro de limitar el dercého de credar en las familias 4: los hijos y hermanos, reservándose en los demas casos la facultad de disponer de lá herencia á favor del mas digno: “lisongeándose , dice Anguetil, que todos los colaierales se someterian á sus M 100 ) leyes con:la did de lograr propiedades. El suceso fue contrario á sus designios; y estas disposiciones arbitrarias escitaron el furor de los sajones. No es posible , decian, aumentar ya nuestra humillacion. Se nos dan como en regalo los despojos de nuestras familias; se nos quiere obligar á recibir, y aun solicitar infamemente las propiedades robadas á nuestros parientes, vecinos y amigos. De este modo A hombre sujeta el caballo, Hhciéndole un cabestro de sus propias crines.” Aquella ley tiránica sembró a ódio y produjo la rebelion. Apenas el rey volvió á Austrasia, los sajones de todos los distritos formaron juntas secretas, en las cuales se escitaban mútuamente á sacudir el yugo de los francos. Vitikindo acude aceleradamente de Dinamarca, mflama su ira, anima su esperanza , los lla- . ma álas armas y y les promete el socorro de los esclavones, que no tardaron en entrar á sangre y fuego por las fronteras de Turin- “gia. Carlos, sabedor de esta sublevacion, vuel- ve á juntar las tropas que habia licenciado, y las divide en dos cuerpos: el uno á las órdenes del condestable Geilon, del camarero mayor Adelgiso y de Vorades, conde,de palacio, marchó contra los esclavones; y despues de derrotarlos, debia reunirse con el otro cuerpo, mandado por el conde Teudorico, compañero de armas y pariente del rey, para O AA atacar á Vitikindo. Las d | fueron mal ejecutadas : los tres generales de palacio, envidiosos de Teud rico, y queriendo quitarle la gloria de esta espedicion, se ensoberbecieron con la facil victoria que lograron de los esclavones, que huyeron apenas se de | Ciudos | acercaron los francos : y en lugar de pasar el ' WW eser para reunirse cons Teudorico, mar= charon solos contra los sajones que ocupaban una escelente posicion en el monte Sontal: y así, cuando pensaban irá un triunfo cierto, hallaron su estrago. Vitikindo los observaba; y, mientras en columna cerrada acometen fu= riosamiente el centro de los enemigos que resis. tey'con intrepidez, el héroe sajon, aprovechán= dose de la superioridad del número, los rodea: los francos, asaltados por todas partes, venden: 1 general frances, tan pradente cree. 7950, no quiso arriesgar un combate des= Igual : retiróse con Órden, y rechazando siem-. pre á los contrarios. Vitikindo g0z0 poco: tiempo de-su triunfo : era facil incitar los sa -de los fr : Francesas habian anulado - gítimo, inflamo el amor prender á los conjurados y al conde Hastradio, su gefe, y los entregó al o pd para O %. e caballos y víveres, € irritados en fin por el orgullo imperioso dela reina Fastrada, habian e asesinar al rey y sacudir el yugo ceses. Carlos, temiendo que entrasen tambien en la conspiracion muchos señores austrasios, cansados de la guerra y mal. tratados por la reina, disimuló su resentips ap ¡ento, retardó su venganza, y habiendo vuel- 4 Francia, no quiso todavía acusar'á los úringios ante el parlamento y una causa ue solo tocaba á su persona. E último año le la guerra, proa con destreza de una que ella entre los señores francos y turinue estos en desprecio de las leyes matrimonio de acional contra los turingios, y les decla erra. Las tropas del rey entraron en Turigia, la aterraron y sometieron. Entonces Carlos mandó - es juzgase. Hastradio, desdeñando justiicarse, confesó con altivez su delito : **Si me hubieran auxiliado, decia, Carlos no habria pasado el Rin.” Fue condenado á muerte con sus cómplices; pero el rey conmutó la pena en que le :sacasen los ojos. Algunos señores fueron desterrados, otros indultados; y si se Ma de dar crédito á lo que refieren muchas crónicas, la cruel y vengativa Fastrada hizo - So y (109) prender en el camino ¿4 ¡pa desterrados, y pri varlos de la vista. Sea como fuere, las costumbres del. siglo eran tan feroces, que causó admiracion la clemencia de Carlos: los descon= tentos. se hicieron adictos suyos, y nO conservaron odio sino á la reina. Én el mismo año hizo venir el rey. 4 su.campamento á Luis, rey de iiem, de edad de siete años. Este niño, sumamente amable y gracioso, era'entonces la esperanza de su pep y de Francia, ila cual arruinó despues con su: debilidad. Presentóse en medio > los guerreros france= ses á caballo, manejándole y «disparando el dardo con habilidad”, vestido, á la moda: de Aquitania, con chaqueta estrecha, pantalon, capa redonda, toca con plumas y botin corto. Todos los condos de su reino y muchos leudes. componian su brillante comitiva. Carlos, tan uen padre como gran príncipe, gustaba de Vivir en medio de su E y her los estudios de sus hijos; les enseñaba los ejerci- . cios militares, esponia muchas veces á los pe. Igros su valor naciente para fortalecerlos, en fin, los adiestraba en todo lo que era útil Para reinar con esplendor; pero dejándoles su po: er, su gloria y sus tesoros, no pudo dejares los bienes que no se heredan, á saber: la fuerza de alma y el genio. pa uste príncipe, sabiendo por sus embajadores las turbulencias de Oriente, los. vicios » (110) de Irene, y las tempestades que el odio delos | á prota contra ella, no quiso que su hija Rotrudis pasase á Constantinopla. Irene deseaba tambien que se anulasé un trátado; desagradable á:los griegos , y que en lo sucesivo podia: dar armas contra ella “4 su propio hijo cuando se: viese protegido por las lomas de Carlos. Comparando las marraciones opuestas del griego Teófanes, y del franco Eginardo, se conoce qué este rompimi ento; del cual se acusaron mútuamente entrambas cortes, era igualmente agradable á' entrambas. “Siguiéronse pronto odios, intrigas y hostili- - Guerra cóntra bretones y lómbardos (786). Carlos tuvo noticia de intinaqie se formaba contra él:en Italia: Los lombardos sealte-, raban: una armada griega dominaba el mar; el duque de Beneventó esperaba á los griegos para unirse con ellos, y escitaba á Tasilon, su cuñado, 4 que sublevase' los bávaros, 'sé apoderase del Friul; y pasase con un ejército igualmente á los ¿nidos y á los lombardos, no cesaba de escitar con sus cartas la atencion y las armas de Carlos. Al mismo tiempo, los principes, duques y condes de Bretaña “se negaron á pagar el tributo acostumbrado, y levantaron el estandarte de la rebelión; Pero la infatigable actividad del rey hacía frente Z reliquias de San German y de San (111) tióal. frente de: ellos, y atravesó los rei Apoderóse el terror de sús) enemigos: el du. que de: Benevento se encerró en; Jalerno, y envió :á:su hijo mayor re. para que aplacase el enojo del rey. Carlos le retuvo pri: sionero, ocupó. sus estados, y dió al papa las ciudades de Ena Sora, Teano y Arpi: Contento con esta venganza, concedió al duque la | poa: le rostituyó 4 Benevento, y.se leyó en reentes áGrimoaldo,, se ndo hijo del lombardo. Tasilon, hlsoiada con la prontitud del ¡Onarca, que parecia volar mas bien quemarchar, ls la intercesión: del papa ;wdid en rehenesá su hijo Feudon y doce señores háva. TOS, y «vino á los pies del rey á jurar por las Aena Martin fidelidad y obediencia, que solo duraron mientras duró el -miedo que tenia. Carlomagno, al volver de Kalia, introdujo en las iglesias de su remo el canto gregoriano y.la liturgia romana, mudanza que no se verificó sin-dificul. Ñ (112) tades; porque los francos y los antiguos galos eran muy adictos 4 la música ambrosíana que tanto tiempo habia prevalecido en sus templos. El canto italiano, demasiado difícil para ellos, incomodaba sus rudasorejas; y “opusieron á las órdenes de Carlos cast tanta resistencia comolos sajones 4 admitir «su creencia, z someterse á sus armas. Arigiso, duque de Benevento, y yerno de Desiderio, murió en esta época, y poco despues su hijo mayor Romualdo. La corte de Roma, siem pre recelosa de los lombardos, manifestó 4 Carlos la voluntad de los beneventinos y del último hijo: del duque, y los peligros - de Italia, donde siempre debia temerse una | nueva rebelion: y le exortó á no dar libertad á Grimoaldo. “Es necesario, escribia el pontífice, que reprimais á los rebeldes beneventinos.con las armas; y aunque se sometan, cometereis una grande imprudencia si les dais el hijo de Arigiso. Dios os iluminará sin duda para conocer lo que conviene á vuestros - intereses y á los nuestros. ¡Asegúrese el pron- to castigo de los rebeldes, el bien de nuestra santa Iglesia y de vuestra escelencia! ¡No atribuyaismis consejos 4 ambicion personal, sino al deseo de la prosperidad de la santa Iglesia devuestra gloria!” Carlos no creyó que delia seguir este.dictamen. Queriendo ver hasta dónde se estendia el poder de los beneficios, | 0): : dió á a: la row del ducado de su padre: y la gratitud del nuevo duque justificó la generosa política del rey, Guerra contra los griegos: reunion de Baviera á Francia (788). La gloria y nobleza de- Carlos le adquiria- en todas partes admiradores, amigos leales y agentes ficlos: y así no tardó en saber la for» midable tempestad que se formaba contra su poderío. La corte de Constantino» la, q poseía aun á Sicilia, Calabria y Ñápo es, lHevaba á mal la dominacion de los francos y del papa en lo restante de Italia: y no podia resignarse á la pór= dida del exarcado y de la sombra de au- - toridad que “hasta entonces habia ejerci> do su nombre en la capital del munda, La vanidad ofendida Pp mas que la. consideracion de su debilidad; y la orpd Irene se resolvió en fin á hacer 4 guerra: tripuló una armada, alistó un ejército, y lo envió á4 Calabria bajo las órdenes. dileprátcipe Adalgiso, Á quien confirió la dignidad de patricio: no ignovando que todos los lombardos deseaban en secreto su llegada, y esperando que los duques de Espoleto y* Beneven- to, enemigos del papa, unirian sus armas á las griegas, El ambicioso 'Fasilon, du- + ' | (114) | que de Baviéra “infiel á su juramento, há bia unido su odio al de la emperatriz con un tratado «secreto: y la temible nacion de los hunnos, junta con los bávaros, se disponia 'á penetrar en Francia. Carlos , midiendo toda la estension del pe: ligro, se apartó en estas circunstancias de sus planes. ordinarios. En lugar de marchar en persona con su acostumbrada te e mas amenazado, se colocó én «el centro de su imperio, y: *reu- nió en él sus fuerzas principales para observar con. vigilancia los proyectos de - sus enemigos. Luego que los conoció, bien, se anticipó con celeridad á sus movinuentos, y-guarneció las fronteras. con: tropas, igualmente dispuestas al ataque yá h defensa... cd E ' : Convocó un parlamento en. Ingelheim, á donde debian concurrirtodos los ¡grandes, y convidó á venir á él al duqúe de Baviera. Vacilaba “éste, porque los hun= nos no estaban dispuestos todavía á co> menza la guerra. La obediencia podia: ser peligrosa; péro mo obedecer descubriria sus designios y airacria sobre sus estados una*pronta venganza. Despues de alguna incertidumbre ,- confiado en que se ignoraria aun sti secreta alianza, tomó la A A A A A A e . (115) ? determinacion de ir al parlamento: y. ape rías llegó fue arrestado. Sus. propios va* sallos le acusaron de haber solicitado que se armasen los humos, de: haber hecho un tratado ton los griegos y mandado. á sus súbditos: que en el juramento que pres> tasen á Carlos, sustituyesen mentalmente el nombre: de 'Fasilon al del rey. El «par» lamento le «declaró culpable de felonía,:y pronunció .contra él sentencia «de muerte. halos mitigó la «decision y “le dió la vida: mando «encerrar en diferentes ' monasterios al! duque, ¿4 su. muger y 4.sus hijos; y Baviera, ; pe : antes ¿de pelear, fue reunida á Francia y diyidida en muchos condados. Este-acto: de wi= gor amedrentó y disipó la-liga «antes que estuviese enteramente formada. Los hun= nos continuaron reuniéndose sin Atrever= se á comenzar ¡las hostilidades. La Sajo- - nia conservó su tranquilidad: Hildebrando, duque de Espoleto,. rmaneció - fiel á. los E dae y los lombardos ¿, teme- TOSOS*%, O. se atrevieron E á. hacer, ningun movimiento. Solo los griegós tentáaron la suerte de las armas, y. en traron enel ducado «de Benevento., mandados: por Jos - Ep Juan ¿y ¿Adalgiso. Pipino rey: z talia, envió contra ellos un ejérci. I (116) to compuesto de tropas francesas é ita= dianas, mandado por Vincgiso, uno de los generales mas afamados de Carlomagno. Grimoaldo, al . frente de losbe- neventinos”, se unió con él Dióse la ba» talla enla frontera de Calabria. Los griegos sostuvieron en ella su antigua Sama: Adalgiso peleó con el valor de la. desesperacion: Grimoaldo manifestó en Ja accion su gratitud, valor y fidelidad: y Vinegiso justificó con su pericia mili tar la eleccion y la: confianza de Carlos. * Como eran' tan violentas las pasiones que animaban á los combatientes de en trambas partes, fue terrible la lid. Despues de ostinada resistencia y horrible - garnecería, se declaró la victoria por Jos franceses , “completa y decisiva. La griegos huyeron y se embarcaron, Algue nos" autores dicen que el príncipe lombardo Adalgiso pereció en esta jornada: Giros, quese refigio 4 Grecia, donde “terminó su vida en una oscuridad tan penosiz casi como-la muerte para un príncipe'destrovado: «Con él desaparecieron: ens teramente las esperanzas y aun el nombre de la nacion lombarda: "porque lós imperios , dice Bossuet mueren como los reyes.” Sos EE Lar pd ab LEIA EA As. TF PPpo] ro Ñ y ; valientes y bárbaros, y Mas OS | (143).. > £Larlos, libre ya de toda inquietud con res. Preto á Italia, solo penso. en, cónsumar la: grande Obra de convertir. y civilizar a Germánia. Su genio atrevido y perseverante enpeca una revolución , jamás intentada por. Jos roftanos aun en los tiempos de todo su pedo y gloria. Los Césares, terror del mundo, resignándose á úna guerra eterna, se ha- Jan contentado con rechazár á los bárbaros, con talar algunas veces su pais, y manifestar, en la frecuencia misma de sus triunfos; cuán imposible era someter y domar entera: mente apela guarida inmensa. feroz ¿indestructible de guerrero o Guerra con los esclavones. (789). El resultado de la lid entre Germánia y. Roma, CA despues de cinco siglos, fue la caida del:im= perio romano: la Ba selvática derribo al Marte del Capitolio, enervado por la ri UCZA, afeminado por el lujo. Carlos se Ci de esta" catástrofe : las lecciones de lo pasada: le mostraban el -pel e lo futuro: su in» genio penetrante mente necesario, óÓ C quistar y civilizar á ermánia , .ó esponerse á que fuesen invadipor los sajones , hunnos y escandioa ros, tan 1 qt. RS > erosos que os vándalos, -herulos, godos, horgoñones y francos. Para preservar el reino de Italia de * TOMO XIV: id : das Italia y Francia, y sagueadas de nuevo «ue era absolutaHY Ñ 120 ) rey. Eginardo, afligido responde «que merece la muerte, y se postra. Carlos le levanta, le perdona, y consiente en que case con Ema. Debe: ercerse que si este rasgo de clemencia y generosidad hubiese sido cierto, Eginardo, 6 por vanidad ó por gratitud, no «habria omitido en su historia tan señalado favor., honorífico para él y glorioso para Carlomagno. Estás contrariedades domésticas, veneno mortal en da vida privada, hieren débilmente los corazones de los ambiciosos y conquistadores. Carlos, empleando el invierno en prescribir leyes á su nacion 3 el verano * EA . . » ., en triunfar de sus enemigos, reunió todas. sus fuerzas para vencer y convertir á los hunnos. Este pueblo belicoso estaba dividido entonces en stete tribus 0 circulos separados entre. sí por caminos huecos y valladares de espinos y Pia Sus poblaciones, defen— didas por bosques sombrios, ocupaban un pais vasto y montuoso; defendido por selvas y lagunas. En él un mmenso número de hombres, que conservaban las costumbres groseras y feroces de los tártaros y escitas; guar daba, sin gozar de ellos, los ricos despojos del mundo romano, conquistados por Aúla y amontonados duránte des siglos de invasion. Carlos, resuelto á penetrar en su territorio», dividió las tropas francesas en tres” - cuerpos. El'tmo, 4 las órdenes del duque de. ' $ 12 z Friul y del réy Pipino , se adelantó por el Tirol. Carlomagno , al frente de otro ejér=. cito, siguió las márgenes del' Danubio, por - e'cual navegaba una escuadra numerosa que llevaba los víveres para las tropas. “En fin, los condes Teuderico y Magenfrido conducian bajo sus estandartes á los"frantos orien= _. tales, turingios, frisones y “sajones', y peétraron en Bohemia. El rey de Aquitania, -coñ. la flor de sus tropas, vino á aba á la vista de su padre. Carlomagno no habria podido lograr que los francos cities tantos sacrificios de dinero y. soldados para una espediciontan lejana y contra pueblos, cuyo nombre despertaba recuerdos espantosos, sino se hubicse servidogpara alentar los ánimos del entusIasmo religioso. Acaso hubieran resistido al cetro; pero se les dió por estandarte la cruz, y - Obedecieron. Todos se armaron en defensa de la poligion , y el deseo de propagar el Evangelio hizo desaparecer, á los ojos delos franceses, tantos afanes y peligros. La marcha el ejército de Carlomagno presentaba el espectaculo de una mision armada: los sacerdotes animaban á los soldados con el sacrifició y € la misa y procesiones solemnes, y los can= t05 guerreros eran himnos reliciosos. Los hunnos y valientes, pero indiscipltaiflas ¿no "pu- 1Cron contener este torrente impetuoso: los. francos devastaron todo el pais situado entre : 1221) el Ems y el Raab, al cual dieron el nómbre.de Ostorreigh (reino del Este), que desj pues se trocó en el de Austria Los vencedores triunfando, de todos los obstáculos, hwq bieron. de detenerse. ante un azote más for- -contagiosa hizo perecer casi todos los caballos del ejército, «y Carlos se vio obligado á retirarse á Ratisbona, donde pasó el invierno. * midable que el enemigo. Una: enfermedad Allí su trono y:su vida fueron amenazados - | de un peligro imprevisto. Muchos señores, : cansados de la guerra que los arruinaba, y ; principalmente irritados contra la reina Fas- E trada, que los aborrecia; é insultaba con sul orgullo, no esperaban más que una ocasion Ponsa para manifestar su resentimiento. Pipino el (tb hijo nati de Carlos, notable por la deformidad de suscuerpo, tanto como por la hermosura de su rostro, cavidia ha á sus hermanos, reclamaba en balde un 4 estado para sí,.y no podía tolerar las chdn- - zas injuriosas de la reina. Este unió.su pdio A ale los descontentos, y formo con. ellos una E conspiracion: contra su padre. Lós conjurapa - «dos se reunieron. secretamente por la noche 3 en una iglesia, donde, creyéndose solos y lid bres de toda sorpresa, concertaron los me- 3 dios de cumplir su designio, y fijaron la/hora de ponerlo en ejecucion : mas -Oyen. de pron- to un pequeño estruendo, y temen que los han | > : . (20) oido: examinan el sitio, y ven debajo del al= tar á un sacerdote lombardo, Mamado Fardulfo., que se habia ocultado allí. Cien 'espadas se desenyaínan al momento contra él, -£ iban áherule, pero desarmo y aplacó A los conspiradores, jurándoles secreto INVIO= lable : apenas se. vió libre, fue á palacio, y - descubrió al rey el peligro que le amenazaba. - Carlos: hizo prender al instante á los conju- . rados, y convoco el parlamerito. Los' delincuentes, sorprendidos y convictos, fueron condonados á muerte. En pocos se ejecuto la sen; tencia; algunos perdieron Ja vista: el rey perdond áslos mas; y á su hijo, parricida le . encerró en la abadía de Prom. Fardulfo lo- >. gró la abadía de san Dionis en premio deb: Ds. Ñ su fratdes designs por ninguna trigo Conjuracion 0 diclal da circunstancias yó su caballería, y dió esperanzas á sus enc> nal desde" el Rednitz, confluente del | E T Y ANAIS TJ A, RS: Mein ; y hasta el Atmul, que entran en el Danubio. Este. canal debió tener trescientos pies de sancho y dos mil de largo. Despues de formado el plan, hizo que se empezase la obra, de la cual quedan vestigios en un lugar llamado Grossgraben. «Los obstáculos del terreno, y la ignorancia de los ingenieros de aquel siglo, impidieron llevar al cabo. | tan noble empresa. En aquella época de tinieblas se. perdieron muchas grandes ideas, concebidas por hombres de talento, porque para su ejecucion era necesario que cooperasun otros muchos, y la instruccion era muy rara. El poder del rey de los franceses se ¿“ompomia de tantas partes heterogéneas, y “de pueblos tan diversos, dominados por senores turbulentos, que apénas pasaba un año sin que fuese necesario sacar la' espada para restablecer el órden. en algunas partes «del reino; en el cual se sublevaban casi perió- - dicamente hombres ambiciosos y siempre dispuestos 4 sacudir el yugo de la autoridad. ámidaido: duque de Benevento, ue se habia mostrado tan fiel á Carlos e nte guérra contrá los griegos, no le fie á hd promesa que hizo de desmantelar tres de sus tagtillos, siendo uno de'ellos: el de Salerno, asilo. ordinario de los rebeldes. El papa, que nunca sefio de él, solicitaba con instancia que se eumpliesen los tratados. Pipino, rey ¿ e lta- a E AAN A 4 _sejos y esfuerzos de * e (E lia , declaro la'guerra al duque ,, le. yenció, y le obligó :4 someterse. Los franceses per= dieron poca gente en los combates; pero murieron muchos por la grande escasez de gra= nos que afligia toda la península. Eginardo la ponderó con un rasgo que manifiesta el espíritu reos del siglo. Dice que las tro- Pas se vieron obligadas á comer carne en cuaresma. EN : a ey Invasion de los sarracenos en Aqguita= nía (793). Acaso Carlomagno no esperimentó nunca mayores inquietudes, nituvo que triun= far. de obstáculos mas terribles que en los años 793 y 794: la guerra de los-hunnos ha= bia destruido su caballería - Apenas sus tro= pas E e podian contener la Alemania: sus dos hijos. Luis y Pipino luchaban en Ha 12 con grandes pérdidas contra el hambre, la peste y.la rebelion delos beneventinos, sos- «tenidos por algunos lombardos. ES. Al mismo tiempo los condes: aquitanos, cuyas fuerzas eran débiles por estar el fey . Jejos, fueron vencidos por los moros , que los persiguieron, pasarón el Pirineo, derrotaron en batalla campal á Guillermo, duque de olosa, gobernador" de Aquitania, talaron el “AMguedoc, y amenazaron á las demas pro= vincias de Francia su total ruina, Por otra parte, la juventud pone á esar de los con- /¡tikindo, tomo las ar- ( 126) Mas, enardecida y animada, por los hunnos, np | > Sumision de los sajones rebeldes ( 79%): ho tambien por la fortuna: cuyas tribus se habian sublevado todas.* “Carlos, sereno y superior á los peligros ue le rodeaban, sostenido por su genio, lo 1 Alróbso el Casto, rey de Astirtas, Leon y Galicia, venció en una gran batalla á Hicem, rey de Córdoba, y gefe de los sarraceños: ast obligó á los que, abian entrado en Francia á volver á pasar los Pirineos; bien que cargados de "ricos des; El rey de los francos, acompañado de Car los, su hijo mayor , recorrió. toda, Sajómiá con dos ejércitós, castigó la rebelion con el saqueo, y los asesinatos con suplicios, > “tras+ Leones: á Flandes la tercera parte de los habitantes. Este año murió la rema Fastrada, á quien nadie lloró sino el rey: esta pérdi. da, que tanto dolor le causiba, fue sin em-. ; A A e pr. > ”. y bargo uno de los grandes favores que, debió a á la Providencia; pues con ella pereció el germen de todas las enemistades que turbaban . la corte y amenazaban la vida de este gran principe. Su pesádumbre fue grande, mas FEE A e E e a a uró poco. Carlos, perseverante en sus de- A NA ys 38 signios , era inconstante en sus amores. Poco despues que Murió su cuarta muger, casó - con Luitgarda, “natural de Germánia, qué, solo fue reina seis años. Despues de su muer- NAAA te, elsrey, renunciando al matrimonio, tuvo cuatro mancebas :- Maldelgarda, Gesuinda, Kegina y Adelaida, que le dieron muchos hijos: Las costuinbres de los francos se ha- + ¿Dian mudado: los hijos naturales de los réyes no tenian ya. pretensiones al trono, y aun rara vez lograban grandes estados. Pero la iglesta los adoptaba, elevándolos á-las dignidades sacerdotales. Los fráncos , aunqué propensos á la disolución , querian y su príncipe fuese virtuoso, y censuraban la im- E petuosidad de las pasiones de Carlos. Amal- Ea señora francesa, que no se "dejó sez ducir por. el rey, y se rompió wn brazo resistiendo á su violencia, mereció ser colocada en el número de las santas. En una obra de aquel siglo'titulada La Vision de Vetín, se Ace que este. monge , Nevado. por uN ángel al purgatorio, st admiró de yer en ¿l.al rey Ma “Este príncipe, le dijo, el angel, no entrará en, el cielo as que expie, entre as garras de un buitre,” su pasion á los de. * . Xeites criminales.” RS : Al mismo tempo que la suerte de las ay. mas iba á decidir si Tala sería griega d fran" cesa ; España cristiana d sarracena; Fran- Cas Señora de los huntios y sajones, disomez uda d estos bárbatos, dos obispos españoles renovaron la herégía de Nestorio sosteniendo - que Jesucristo erá solamente hijo adoptivo “y : NS, : : de Dios, é 18 NR un nuevo. germen de males con las disensiones religiosas. Carlos atendió con tanto cuidado afcortar esta heregía, que amenazaba al cuerpo social fun» dado en las doctrinas del cristianismo, como á reprimiralassediciones que se movieron : contra la autoridad política. Sin embargo, incapaz de mostrarse en nipguna materia > erior á sí mismo, tomó parte en esta disputa con la dignidad de un príncipe. Reuniéronse or su orden trescientos. obispos francos, Dmbardos y españoles”, á celebrar un concilio en Francfort, Carlos, sábio teologo, y el hombre mas elocuente «de su siglo, dispútó* con los nestorianos, que le habian elegido por árbitro, y esplicó, de acuerdo con el papa -Adriano, el sentido en que debian tomarse los degretos del concilio de Nicea acerca del culto de las imágenes. Condenóse la heregía ; de los obispos españoles ; y se empezó á'examinar el nuevo error de los griegos acerca de «la procesion del Espíritu Santo; érror, que á pesar de la prudencia de los pontífices romanos, dió motivo 0 poo á la separa-- cion entre los griegos-y la 1glestá latina. Tasilon se presentó en este concilio, vestido de -mongt,.se arrojó humildemente á los pies de Carlos, imploró su clemencia, y logró una po mas cuantiosa, y mayor libertad que a que tenia en su prision. A EA A UAT | (129) E y Nueva campaña contra los sajones (795). Epa de terminada esta discordia religiosa, -Cárlos volvió á tomar sus terribles armas. Los “sajones, sublevados de nuevo, habian sorprendido y derrotado al conde Teuderico, y ide á los abrodistas, ausiliares de Cárlos, cuando pasaban el Elba para marchar contra los hunnos. Treinta mil habitantes degollados, y Sajonia otra vez devastada, expiaron éstetnuevo esfuerzo de la indepen dencia que luchaba contra latiranía, y del dir cón generosa indignación el yugo éstranjero. y A - Parecia que en Cárlos se hallaban dos es en Sajomia solo apare= ció como si fuese un Atila, con la pde terminadora en-la mano: en Francia. su manejaba el cetro protector. Escitaba la admiracion y'el amor, siendo legislador sábio, MONAarca generoso , clemente y popular, apoyo del pobre y del oprimido; ustrado sostenedor de la “agricultura y+comereio; y en fin, restaurador de las letras y amigo de las artes. En medio del tumulto de las guerras, qee ocupaba en todas partes sus ejércitos, undó una nueva: capital á sus estados, > una rival de Roma, edificando cerca de Ju- 1ers, en un sitio célebre ya por sus aguas mngrales , la ciudad de Aquisgran, hoy - TOMO XIV. 9 Amor de la patria, que pugnaba por sacu- p / aa cía el pueblo; otras por la necesidad de un ata supremo que gobernase la ciudad y- a protegiese contra los bárbaros , cuando los emperadores de Oriente la abandonaron á sus fuerzas. Italia, no queriendo ya reconocer á estos emperadores clado de someterse á un nuevo soberano ;+y éste lo fue en lo sucesivo £ el sumo pontífice, á quien estaba acostumbrada á-respetar y obedecer. dto: - Cárlos, antes de: pasar los Alpesáfíatendió principalmente á someter*sus mas Mpla= cables enemigos. A fuerza de victorias remaba en Sajonia sobre un desierto cubierto decadáveres y escombros; pero las ruipas-des= pa humo. Temiendo reemplazar lag lacion que faltaba con guerreros y señores francos, cuya falta debilitaria “sus ejércitos, y cuyo espíritu independiente podria inquie= tar lá tranquilidad pública, envió un gran número de siervos, labradores, artesanos, mercaderes, monges- y abades, y algunos obispos, que siendo poseedores de grandes - tierras , jueces y gobernadores, lograron en. poco tiempo borrar, con la civilizacion y la enseñanza, los vestigios sangrientos de la guerra. En menos de tres siglos se triplicó la blacion; pues en tiempo del emperador ederico Barbaroja era de doce miMones de habitantes. Alemania, civilizada, conservó has= ta nuestros días el espíritu de las leyes y cos- 1 tumbres de la nacion conquistadoruy, delas instituciones de Carlomagno¿Awr subsiste allí el feudalismo, que durante muchos si= glos presentó el espectáculo de una agregacion mumerosa de soberanos eclesiásticos, duques, condes y señares podias: sistema federativo que «podria. llamarse yn archipiclago de principados independientes. un + Cárlos recibió en Aix la Chapelle los em- ' bajadores de Irene, encargados de restablecer la paz entre Oriente y Occidente; y los de - Alfonso 1, rey de Leon, que le enviaba ricos presentes , adquiridos en-.sus conquistas y victorias contra los moros, en agradecimiento de. los socorros. que-le habia dado. su. hijo Luis, rey de Aquitánia. El rincipe Cárlos, hijo mayor del rey, pasó el Elba, terminó por su mediacion la guerra que se hacian los esclavones y dinamarqueses. Entró despues en Pannonia para vengar la muerte del duque del Friul, vencido y muerto por algunas tribus de hunnos; las cuales, mas temibles ya, es su desesperacion que por su número, ha= | tanvencido tambien-y dado muerte al du= que Geroldo, gobernador de Baviera. El príncipe derrotó y subyugó estos bárbaros. de Restauracion del imperio de Occiden te (800). El odio:de los*sajones sobrevivia á + Su rumas todos Jos que escaparon del hier- ! ] ro de los francos, se refugiaron en Escandi- ¿Pe pS | | A | . | (138) | navia, «donde sembraron su rencor contra Francia;'y biep-pronto los habitantes de este pais septentrional, harto famosos despues con el nombre de normandos, embarcándose en un gran número de buques ligeros, infesta=» ron las costas de Frisia y Flandes. Cárlos, á | vista de este nuevo peligro, previsto por él, y cuyas consecuencias crueles predijo y lamen= tó, recorrió las playas de sus estados ; y para defenderlas construyó fortalezas, y armo dos escuadras. Entonces fue cuando hizo reedificar en Boulogne la célebre torre llamada del Orden, fundada antiguamente por los romanos. Despues de haberse detenido algun tiem= po en Ruan, pasó á Tours á visitar el sez pulcro de san Martin. En esta ciudad murid entonces la reina Luitgarda.: Detúvose poco en Orleans y París. Pasó despues á Aix la Chapelle, que era la residencia mas agradaz ble para él. Convocó en fin en Maguncia la junta de los francos, y les declaró su inten= - -cion de pasar á Italia con el ejército para ter= minar las disensiones de Roma, y restablecer sql ps la forma de gobierno en aqueñta península. Antes de emprender la marc miendo que el pueblo romano, escitado por los conjurados enemigos del papa, se entregase á nuevos. escesos, le tranquilizó ublicando amnistía general, esceptosá los ge- *- dida la sedicion. Ningun obstáculo detuyo sus Ke *+ o (Eg dá pasos: mo marchaba ya como Sii - sino como soberano y juez amado. elúvose alan tMAs en Ravena y Ancona. Pipino, de orden suya , marchó con tropas al ducado de Benevento,, que se sometió. El papa salió á recibir á Cárlos 4: Sabinia, y despues de haber conferenciado algunas horas, volvió á Roma á esperarle. PMI pai El 24 de noviembre del año 800 recibió por la tercera vez en sus murallas la capital del mundo eristiano al conquistador de Alemánia é Ttalia. El papa: y el clero le espera= ban fuera de la ciudad en las gradas de la lglesta de san Pedro, en la cual entró «el rey delos francos con las aclamaciones de innumgrable pueblo. Rena, invadida y ae da en los cuatro siglos' anteriores por t naciones diferentes, tenia entonces habitan= tes de casi todos los pueblos del mundo. Su numerosa poblacion se componia de godos, lombardos, africanos, españoles, alemanes, únnos, griegos, galos y francos, confundi dos con los romanos. Un guerrero del norte, un galo, un nuevo Brenno, se presentaba ar? mado ante sus muros, no para arruinarlos, sino sa defenderlos : traía la oliva en lu= gar de la espada, enla balanza de la justicia: E y el dia de esta entrada triunfal fue. Cárlos elogiado y celebrado en todos los idiomas y por hombres de todas las naciones. Ebrey hizo e £ En ES ) $ y ro), : ue le diesen cuenta dl de las últimas tur- Delerii de la situacion de los:ánimos. Despues de haber dedicado ocho días á este examen, convocó en la iglesia de san Pedro la junta del pueblo y de las grandes. Kl papa se sentó 4 su lado: los obispos y abades ocu aron lugares inferiores; lo demas del clero y Iostúbbles franceses y romanos permanecieron en pie. Cárlos les dijo, que los habia lamado para juzgar, ante el altar de san Pedro, el horrible* atentado dispuesto contra el yicario de Jesucristo. “Han acusado, dijo, al soberano pontífice de crímenes horrendos : el apa quiere , por el honor de la iglesia, de a cátedra pontifical y detodos los cristianos, re condricta en cuanto á pplos artículos de dra Corvial ] los que ¡hee presentarse como acusádores átomar la; se le imputan.” Segun Eginardo y Anastasio, Ade se atrevió n1-quiso sostener esta acusacion , y todos los prelados declararon que no les pertenecia juzgar al gefe de la Telesia. El apa, satisfecho con esta deferencia, respondió que, “fiel á la costumbre de sús re= decesores , y m6 queriendo que quedase esta en su inocencia, habia resuelto presentar á la junta su completa justificacion.” Levantose la sesion, y al. dia siguiente se reunió de nuevo. La iglesia estaba Mena de pueblo in= “ A. : a palabra para probar los delitos que DA IL AR ATREA A a a E oe o car 1 ! numerable. El pea subió 4 la tribuna, y e la mano sobre el libro de los evangeios , habló en estos términos, citados por el - cardenal Baronio. “Es notorio á todos, mis amados hermanos, que unos E 3 pérfidos, enemigos declarados mios, hañ procu= rado manchar mi reputacion, acusándome de crímenes horrorosos. El serenísimo rey Cárlos ha venido á Roma con los obispos y señores de sus estados para cerciorarse de la verdad 6 falsedad de estas acusaciones. Y yo, Leon, pontífice de la santa Iglesia romana, sin estar obligado por ningun juicio ni por "ninguna persona, sino de mi propia volun= tad, juro en: presencia viestra, ante Dios que conoce mi conciencia, á'vista de sus án= geles, á los pies del príncipe de los apóstoles, que jamas hácanidado ni he hecho cometer 105. Crímenes de que me acusan tomo por testigo al Señor fe nos ha de juzgar á todos. No hay, ley que obligue á: esta declaracion; ni quiero que mi conducja en esta ocasion se convierta en costumbre de la ANNE ni que mis sucesores, ni mis hermanos los obispos, se crean obligados en lo SUCCSivo por mi ejem= plo. Mi único fines disipar enteramente en yuestros ánimos las sospechas que la maldad hía querido infundiros contra mí.”- El pueblo respondió á este discurso con repetidas aclamaciónes ; el clero con yotos y oraciones por (142) la, prosperidad del pontífice. Pascual y Cámpulo fueron condenados ámuerte; pero el papa suplicó al rey que les concediese la vida; y como eran sobrinos de Adriano, y Cárlos estaba dispuesto por sí mismo á ser indulgente con ellos, no les dió mas casti- a destierro. Así se restableció la tran- . —quilidad en Roma, y la paz-en la Iglesia. Un mos despues fue el rey á la basílica de san Pedro á celebrar la fiesta de Navi dad. Se habia puesto, á instancias del papa, las. vestiduras de patricio. Inmensa muche= « dumbre de pueblo asistia á esta solemnidad, - Cuando el monarca hincó la rodilla ante el altar, el pontífice se acercó á él, y puso en su cabeza una riéa corona, y al punto escla= mo todo el pueblo: “Viva Cárlos, siempre au gusto, grande y pacífico emperador de los ro= manos, coronado por Dios, y sea siempre vic= torioso.” Cárlos se sorprende, resiste, reusael imperio, y así parece mas digno de ély le ro= > ? dean, le instan y le np á un trono que estaba preparado: allí el soberano Lts unge su oo con el óleo santo, y le rinde los mis. > mos homenages que los Césares habian reci - bido de sus predecesores; es decir, segun la espresion de todos los autores de aquel tiem= ' O, que se postró 4 sus pies, y le adoró; pas ral que entre griegos y romanos signifita= ba la yeneracion tributada al príncipe. Al 4 | | 1 * o *cido el E E mismo tiempo deglaró el papa á Cárlos que en adelante, en vez del título de patricio ' tendria el de emperador y augusto. Presenióle, en fin, las vestiduras imperiales; y el rey, mas adornado con su gloria que con la Pepuras volvió de la iglesia al palacio, se-. guido de un pueblo inmenso, que manifestaba el enagenamiento de la alegría, hartas veces fingida ; pero en esta ocasion muy sincera. El mismo día se-puso en público la efigie del emperador, á la cual tributo el pueblo veneración y homenages. Eginardo asegura que “Cárlos ignoraba el designio del papa: que viéndose proclamado emperador, tuvo tanto pesar como sorpresa; y que si hubiese: ol el suceso, á pesar de la santidad del ta no hubiera concurrido á la! iglesia. ¡Mo-- destia. singular € inverosimil; pues"solo se mbiera negado á aceptar el dido de empetador, despues de hátes conquistado y ejer eE imperial! Bien tuyiese Cárlos Or necesario este disimulo para persuadir 4 a corte de Bizancio que los romanos le ha. Jan obligado á aceptar la corona; bien quie. Siese manifestar, como piensa, Mezeray, que no. recibia de la corie de Roma el imperio ganado por su espada, lo cierto es que afectó SOrprenderse, y aun se mostró algo enojado; Pero no por eso dejó de manifestár al sumo pontífice grande amistad , y de darle ricos A resentes , preparados mueho tiempo habia. EN mesáico de esta época, que se ha conser= vado hasta nuestros dias, consagró la memoria a de la coronación de Cárlos: representa á san Pedro Sentado en su trono con las llaves de la iglesia: Leon, á sa mano derecha, recibe el palio; y Cárlos, arrodillado á la izquier- _da, acepta el estandarte de Roma. Sobre el papa estan estas palabras: Sanctissimus Dominus noster Leo papa ; y sobre Cárlos, Domino nostro Carolo regí. Cuando el nuevo Ñ emperador recibió los juramentos del papa y, + de los romanos, pronunció él el suyo, cuya fórmula halló Sidonó de Padua en el sE glo xv1 en un ritual antiguo. «Yo, Cárlos, prometo y juro, como emperador, ante Dios y el santo apóstol Pedro, que quiero ser protector y defensor de esta santa Iglesia roma- - na, en todos sus negocios, segun mi saber y poder, y en cuanto Dios mé dé su socorro.” Así fue restablecido por Carlomagdo el trono? de Occidente 325 años despues de su ruina en tiempolde Augústulo. del héroe franco habia'sido dotado con todos los bienes de la naturáleza, y escitaba igualmentegla admira= cion por la magestad de sú persona, la ca- “ pacidad de su ingenio, su elocuencia y su Leonostita Todo era grande en él: así, puede entenderse cuán profunda impresion haría la presencia del nucyo emperador en una ciudad E Al O a tan rica en magníficas memorias, y en aquel pueblo: rey; que conservando todavía en su: degradación presente el orgullo. de su gloria pasada, creía ver á un mismo tiempo en Carlomagno sus reyes, cónsules; dictadores; y. Gésares sus antiguos triunfos y sus antiguos triunfadores. Cárlos juntaba al valor y genio. delos: héroes históricos la: fuerza prodigiosa y la estatura casí colosal 'de Jos fabulosos. Dicese quéstemá mas de seis pies, su tez era blanquísima y/'Sus nariz aguileña, ardientes los. ojos, amable la fsonomía ;magestuoso el ademan, graciosa y suave la risa: aunque se ha= - Bia puesto. algo grueso, y tuviese ligeramente achatada la parte*superior de la cabeza, la exacta proporcion de todos los miembros de su cuerpo formaba una hermosura varonil £0- le y vigorosa, que al primer aspectoinspira-- a admiracion y reverencia. Solamente su voz : era débil ; pero Clara y suave, y aquel defecto leproducia el mérito de templar la severidad . e su continente, SiXverle causaba respeto, sus palabras Je ganaban los corazones. Nacido en los campamentos, y afecto álas cos-. tumbres de su pátria, prefirió siempre el trage sencillo deslos franceses a] elegante y - rico delos romanos. Ordinariamento traía sobre la camisa y calzoncillos de lienzo, tipo. biales 6 pantalones de lana : se ataba los E patos con cintas que rodeaban la pierna : el TOMO XIV, 10 (248). asamblea , el emperador olvidando siempre que la versatilidad de los gobiernos es el sín= - toma menos dudoso de su flaqueza y la causa mas fecunda de sus peligros, hizo nuevo repartimiento del estado. Á Lotario se le dejó el reino de Italia, pero se le quitó el título de. emperador, y lo. demas ira se repar= tió entre sus tres hermanos. El alma de Luis. era demasiado debil para resistir mucho tiem=- po á esta sucesion inaudita de acontecimien= tos que le habian arrojado desde el trono á la: - rision, y restituídole desde el claustro al pas Li su salud se debilitaba sensiblemente: su corazon padecia por las desgracias públicas y por las suyas Psaptas La fortuna le libertó este año de muchos enemigos peligrosos, como Vala, los. obispos de Amiens y Troyes, y los. condés Matfrido y Lamberto, geles de los” malcontentos. ., 'odos poneros por un azote. funesto que su edió al de las guerras civiles : La peste devoraba en Francia los guerreros que la discordia habia perdonado. e Nueva division del imperio y nuevas dis? cordías (837). Entonces asolaba á Francid una invasion de los normandos tan. temibles. como. la peste, estos piratas acomcticrgn las? costas de Frisia y Bolanda, se apoderaron Bn la isla de Valqueren y saquearon las playas del Océano. Luis asombrado con tantas (47 lamidades no quiso hacer el viage á Rom? % (A que habia emprendido. Judith, agitada porel miedo, y temiendo la envidia de los reyes de Aquitánia y Baviera, á su hijo Carlos crepo conveniente asegurarle: la proteccion de Otario, hizo que este ríncipe: volviese á la corte y fuese resina al cariño de su Padre. e : : El efecto de esta reconciliación fue un Rucvo repartimiento; pero como lo hacía el” mor ciego de Judith á su hijo, se volvió á “mprender el fuego dela discordia eco lan importante apagar. A Pipino y us se es quitaron todos los dominios que poseían uera de Aquitánia y Baviera: Lotario recoro el título de emperador, pero no se le dejó Mas territorio que [talia. Lo-demas del im Perio fue dado al hijo de Judith. 397 “+ Coronación de Carlos: muerte de Pipiz 10 (838). El impetuoso Lotario, enfurecido S verse engañado por las falsas caricias de A Emperatriz, salió de la corte y fortificó los Pasos de los A] pes. Los otros dos principes se “ometieron por entonces y asistieron á la jun= * Racional que el emperador habia «convoca do. en Quierzy. Renunciando -á las armas, Pero no ádlas intrigas, procuraron itritar los, "esentimientos de los señores, El débil Luis a 'mentaba el descontento de estos, querién= 0s obligará restituir á las iglesias y mo- Masterios los bienes usurpados cuando se has , (250 hallaba sin fuerzas cedo obligarlos ¿ser justos. : "Tal era entonces el estado deplorable de la Francia. Los obispos y grandes deponian á los reyes : los abades se presentaban armados en los campamentos Ape nobles , lleyando sucesivamente el peto y el sayal, adquirian beneficios eclesiásticos, que se Aa mas tarde como leudes, despues de haber gozado «de éllos como abades: el territorio de los príncipes unas veces se estendia, otras se estrechaba: nadie sabía lo que debia perder ni con- -servar: los reyes ignoraban qué palses debian gobernar, y los pueblos cuál soberano debian “obedecer. ¡eN Sin embargo, á pesar de todos estos molivos de inquietad, y de los artificios puestos en. práctica: para agravarla, cel: parlamento convocado en Thierry sobre el Oisa se conformó con la voluntad del emperador, y Car” los el Calvo adquirió las provincias de Alsás cia, Sajonia, Turingia, Austrasia y Alema” nia. En dicha asamblea recibió el jóven prin” cipe las armas varoniles á la usanza antigu?: El emperador le ciñó la espada, puso la co” rona enfsu cabeza, y añadió codo / Neustria á sus muchos dominios. La arti” “ciosa Judith habia conseguido ganar esta Só” gunda vez el afecto del rey de Aquitánia: ” pino, por complacerla, -se declaró proteclo” AT ; tre ) EN (a ES ON de Carlos, y obtuvo, en premio de su: conz *tscendencia, la provincia de Maine. Mientras qua corona de un niño se engrandecía ' diariamente por una injusta preferencia, el. 'Mperio perdia, no solo su gloria y poder, sE no tambien su seguridad. Los normándos Volvieron á repetir sus devastaciones: los sar: rácenos saquearon á Marsella, y Luis, en vez € pelear:con ellos, solo pensaba en satisfa= Cer la insaciable ambicion de Judith. Pipino, "ey de dad murió á fines del año 838; cjando dos hijos. El emperador; sometido al Yugo de sw'esposa, desatendió los derechos de Sus nietos, y dió%á Carlos el reino de Aquilínia. Esta injusticia aumentó hasta lo sumo d irritacion de los príncipes y el descontento € los pueblos. El rey de Baviéra entró en “tancia con un ejército-de germaños ;" pero APenas el emperador se aceréó ú él, cuando “US tropas ¿*poseidas: de terror improviso , sé Disicron en fuga: Judith, triunfante, pér adió ¿su marido 4:que dividiese todo -cl im- Perio, escepto la Baviera, entre Carlos y Lo; “rio. Al sabor ebtasnoticial, que tan ventajosa ái Cra, acude Dótario 4 WVormes, se postra los pias de su padre, le*manifiesta' síncero 8 Pentimiiénto delos pasados estravios, * q Ha fidelidad inviolable. Fírmase el trátadiv el Róland y el Mosa sirven de línea ISOria entre los dos principes : la pár- ñl 252) te oriental fue de Letario, y la occidéntal de (dardos. s.mz de E : Sedicion en Aquitánia (839 ). Los aquítanos no llevaron pacientemente el despojo del jóven Pipino, hijo desu rey. Se rebelaron..á4 favor.suyo, le colocaron en el tronos y le sostuvieron con las armas. Esta generosa fidelidad fue mirada y castigada como», deli- to, y. les produjo grandes. calamidades. Jl emperador marchó contraellos, dos. dispersó, y. asoló á Aquitánia. Pa ie Mientras: que añadió esta devastacion 4 Ja de los norniandos, Luis de Baviera, determinado á: continuar la guerra ,-juntó up numeroso, ejército á principios del. año 840: El emperador, evacuando prontamente Aquitánia, marchó á encontrarle. Los bávas ros , deseando o la guerra, evitabal cuidadosamente, dar batalla. El cm rerador queria obligarlos 4 pelear; pero dl contínuas pesadumbres y áuna hidropesía del pecho, terminó sus. desgraciados. dias en € paso de Ingelheim. Su hermano natural > el perdon del cielo usando de clemencia: con últimos instantes, y le aconsejó yes merecies crónicas de aquel siglo, Luis, afligido siempr* por el temor del infierno, estando á la mucr” creyó ver junto á su cama al diablo pronió: su hijo rebelde. Si se ha' de, dar crédito 4: as 04 sus rogon, obispo. de Metz, le asistió ens”. (253). > apoderarse de él, y esclamó en lengua teutó- Rica : ¡Aus! ¡Aus ! que quiere decir: ¡Fuera! ¡luera! ¡Antes de espirar pronunció estas últimas palabras: «Perdono á Luis; pero de Ro olvide queme obliga á bajar con dolor Al sepulcro, y que Dios castiga con severi- Cad á los hijos ingratos” Así acabó este prín- “pe, cuyo nado fue tan largo como tem- Pestuoso y deplorable. Su rigor sin fuerzas, su £vocion no ilustrada, llenaron su familia de turbulencias, y el imperio de sediciones. Los tranjeros sacudicron el yugo: los vasallos se urlaron de la autoridad: el trono quedo es- Puesto á los insultos de las facciones, y las fronteras á las correrías de los bárbaros. E fue el ludibrio de los grandes, de su mubger, q Sus validos y de sus hijos. Su pusilanimi- “ad hizo infelice al pueblo, consagró las usur- Pacionos y la tiranía de los Pre y preci- Pitó a Francia en la anarquía. Este monarca ll 9 que la ciencia TOR y la elocuencia, ab dad y el alto nacimiento de nada sirven en un -Tey si le falta la firmeza de ca- "actor Justificando con sus vergonzosas fla= . Jezas el sobrenombre de Devonnaire, perdió - S'0ria, fama, trono y libertad. Este reinado "esto destruyó para muchos siglos el poder “"cado por Carlomagno. A fue mas - “MUamitosa que hubicra So la tiranía: ésta: (254) hubiera atormentado á los individuos: 'aque- Ha disolvió la sociedad, y dejó perecer el estado. Luis, virtuoso, instruido y valiente, quiso hacer el bien, promulgó algunas leyes sábias, escribió y habló con elocuencia, y Supo vencer algunas veces, pero nunca reinar. ES A y $ == E 3 í ee 2D) SS CAPITULO XVI: Carlos sequrido yA Vid (SA | Guerra ig entre los hajos de Luis. Batalla de Fontenay. Paz con Lotario: nueva diz vision del imperio. Turbulencias en Italia. Nomenoe, rey de Bretaña. Alianza de Lotario y Carlos. Alianza de los. tres reyes Carlovingios. Luís, hijo de Lotario, asociado al imperio. Nuevas invasiones de los normandos. Ábdicaciony muerte de Lotario* oma de París por los normandos. Carlos” el Calvo pierde y recobra su reino. Juicio de - dos obispos en le querella «le los principes: Paz entre Carlos y Luis. E stablecimientode los normandos en el Sena. Edicto de Piste. Forti hicaciones contra los normandos. V ictoria y muerte de Roberto. Muerte de Lo- -lario:conquista de Lorena por Carlos el Cal. vo. Repartimiento, de 'Lorena entre Carlos el Calvo y Luis el Germánico. Luís el Tartamudo, rey de Aquitánia. Victoria contra '0s normandos. Judicael, duque de Bretana. Carlos el Calvo, emperador y rey de Ita- 1d. Muerte de Luis el Germánico, y division €.su reino entre sus tres hijos. ds | “erra civil entre los hajos de Luis(84o). Lo- : (256) tario, como hijo mayor y gefe de la familia de los carlovingios , pretendia suceder á -todo el poder de Carlomagno y de Luis el Piadoso : esta pretension parecia justa. El título imperial y el derecho de primogenitura la apoyaban, y casi se habia convertido en derecho por último acto del emperador, que al morir envió la corona imperial á Lotario y y confió el destino de Carlos á* su' proteccion: Mas para prolongar la existencia del imperio francés debian haberse seguido los planes pruentes de su fundador. El imperio fue elevalo por la valentía de los francos: en Francia, “pues, debia residir el gefede la familia, Y Luis habia cometido el yerro de fijar en ltalia la residencia: de Lotario. Desde este moimento el emperador fue estranjero para lo5 | francos y germanos: estos opusieron á: sus derechos soberbios desdenes y resistencia 05” tinada. Cada pueblo no reconoció mas sobe" rano que á su rey, y no pudo sufrir que SU territorio volviese á ser, como en tiempo de Cesar, provincia sometida á Roma. Sin'embargo, Lotario, esperando desconcertar con su rapidez los proyectos de sus rr vales, acudió prontamente á Pedo donde creía sorprender indefenso á Luis de Bavi ra. conocido ya con el sobrenombre de Gt mánico ; pero le halló dispuesto á pelear: + mismo tiempo Carlos el Calvo habia pasado (257) sn á Bourges á esperar á Pipino, rey de Aquítánia, cuya alianza y. socorros habia solicitas do. Pipino Je engañó; no acudió al lugar de= signado , y trató en secreto con Lotario. Cardos, irritado de esta defeccion., llevó rápidas mente suejército á Aquitánit, peleó con Pi: -Pino, y le derrotó; pero cuando la victoria Coronaba sus. armas, la inconstante fortuna le hacía traicion en sas mismos estados : una parte de la Neustria se rebeló, llamó al em- Perador Lotario, y reconoció su autoridad. penas «recibe esta noticia, todos los señores ranceses que le seguian le juran castigar Aquella traicion, y marcha al frente de ellos contra Lotario. Los dos ejércitos se encontra ron junto á Orleans, separados por el Loira; dto antes de entregarse á los furores dela liscordia que iba á derramar torrentes dé Sangre francesa, los príncipes entrarón- en negociacion, y la guerra civil se suspendió por "UN tratado provisional, feliz. para Francia, Aunque desventajoso: para Carlos. Por esta Convencion solo conservaba á Aquitánia, Len» Suaduc , Proyenza, 5 y algunos cons ados entre, Loira y Sena: se designó 4. Attig= ay para, celebrar un parlamento en que-sé:ar- "eglasen definitivamente todas las desavencias de los príncipes : entretanto Juraron uno: y Pro no cometer hostilidades. Este. juramento ve violó muy pronto , porque entonces no sé TOMO x1v, 17 | (a64y vino :á ser la lengua francesa. Los originales de este juramento, y del juramento del pue= blo, tales como Nitardolos publicó, son los siguientes: Juramento de Luis el Germánico, «Pro Deo amur et pro xristian poblo etnos-- tro commun salvament, d' ist:di en avant, ni - guant Deug savir et podir me dunat, si sal» varai eo cistmeon frade Karlo et-in ajudha et in cadhuna cosa, si cum om-per dreit. son frade salvar dist, in oquidil mi altrezi facit et ab Ludher nulplaid nunquam prindrai quí meon vol, cist meon frade Karlo in damno sit.” Traduccion: Por el amor de Dios y por la comun salud del pueblo cristiano y la nuestra, desde este dia: en adelante, -con cuanto saber y poder Dios me dá, defenderé segura= mente á este mi hermano Carlos auxiliándo=- le en todo como es justo que todo hombre:lo > haga con su hermano, y como: él lo haría cons migo: y nunca haré con Lotario ningun tras tado en perjuicio de este mi hermano Carlos: Juramento del pueblo frances: “Si Lodhu=- wigo sagrament, que son frade Karlo jurat, conservat et Karlus, meos sendra, de suo part non lo stanit; si io returnar non Pintpois, ne 10, ne neuls cui eo returnar int pois; im nulla ajudha contra Lodhuwig nun li iyer” Traduccion: “Si Luis cumple el juramento que ha hecho á su hermano Carlos, y Carlos * mi señor no lo cumple por su parte, si yo nO” Á i Ca RA puedo impedirlo, si yo ni ninguno de los qué yo pueda impedir, le ayudaremos en ningu= nh cosa contra lao o e Paz con Lotario : nueva division del ím- Perío (843). Estos mismos juramentos se re- Pitieron en lengua tudesca que era la de los Antiguos francos:y que hablaban entonces los francos orientales. otario, abandonado de 0s neustrios y amedrentado de la tempestad ue se formaba contra él, sesretiró precipita= amente á Leon, abandonando á sus hermanos los reinos de: Austrasia y Borgoña: “Los obispos de Francia convocados por los dos reyes á Aix la Chapelle, llamaron ¿juicio 4 Lotario, le:condenaron por haber pecado contra Ve Iglesia, infringido la última voluntad de Su padre, y usurpado los derechos de sus her= Manos. Por tanto le declararon destituido de. odas las soberanías que poseía fuera de Hta=" lia; y antes de darlas á los dos reyes les pre= Suntaron: si prometian gobernarlas segun los Mandamientos de Dios. Carlos y Luis lo juz “iron, y-los obispos les adjudicaron solemnez Mente as posesiones de»Lotario. Esta deci SO no fue observada : los tres hermanos, cano sados de gúerra tan impía, se reunieron en Una isla del Saona, y convinieron en hacer "evo repartimiento del imperio: mas care= o de: los datos y nociones geográficas, ne- 41105 para arreglar definitivamente la di= (2661) vision; solo decidieron por entonces que, á escepcion de Baviera, Lombardía y Aquitánia, lo restante del imperio se dividiese en tres porciones, de las cuales el emperador Lotario elegiría:la que quisiese:-y encargaron á ciento veinte señores que se-reunicran el año siguiente en Thicúville:para fijar el tamaño y límites de dichas: porciones. 000 be Poco tiempo despues casó Carlos con Her- »mentrudis, hija de Hdon y nieta de Adelardo. Los ciento veinte señores que los reyos ha: bian escogido por:árbitros, arroglaron con su consentimiento la division del imperio de este modo: el emperador Lotario tomó para sí con- Italia y Provenza, todas las tierras comprendidas entre el Escaldá, el Mosa.' el Ri y el Saona, Este pais se llamó en tudesco Lo” therreich, 6 reino de Lotario, y en latin cor” rompido, Lohierreguum 6 Lotharingia, de donde provino despues el nombre de Lorená: Carlos quedó con la Francia occidental desde el Océano hasta el Mosa, el' Languedoc, 1 marca de España y Bretaña, ademas de la Aquitánia, que sin" embargo quedó de hecho en poder de Pipino. Baviera, Gormánia, an” tigua cuna de los francos, «y Bélgica comp sicron el reino de Luis. Entonces:se destruyo el vasto plan de Carlomagno que «quiso formar una sola nacion de todos dos habitantes del imperio. Solo sú-genio podia: luchar com” xi y 267): .. tra la naturaleza: la debilidad de sus sucesos res hizo independientes y separó todos aquelos ueblos, naturalmente opuestos' entre si por ve diferencias de-climas, costumbres. € Idiomas. En esta época memorable comenzó a desavenencia singular que siempre ha existido y existe hoy, entre franceses, alemanes € Italianos, Así cayó el vasto imperio romano que Carlos el grande procuró inútilmente re- Sucitar y que volvió con cl al sepulcro, En esta época se estableció el sistema feudal bajo el e han gemido tantos años la humanidad yla justicia; porque el siglo que vió á los Erandos deponer á.los. reyes y ajustar sus di- “rencias, produjo necesariamente la decaden- Cia de la autoridad real y la ruina del deres So: qúblico, dd E q Despues del tratado de Thionville pasd “arlos con su ejército á Aquitánia con, la. es- Peranza de conquistarla, Pero Pino defendió “Otra él la > de Tolosa, le derrotó en talla. campal cerca de Angulema, y. conser= Vó algun tiempo por su valor la corona de que abia despojado la voluntad de los pee aos de esta guerra civil: se rebeló Aze= úrdo, conde de. los gascones; pero murió e tiempo despues. Sucedióle Sancho, y,S0S> pe su independencia con el auxilio de los '500s y navarros. En vano procuró someter ciel duque. Totilon, enviado por Carlos:-las, | - (P208%) : j conquistas de Carlomagno, lós combates ostinados de sus hijos, y en fin; el desastre san- -griento de Fontenay, habian agotado los soldados de Francia, y casi no se hallaban hombres libres para el ejercicio de las armas. Los sajones y dinamarqueses, conocidos en el Occidente con el nombre de normandos, se aprovechaban de esta debilidad para satisfacer su antiguo odio y hartarse de venganza: sus nuimerosos buques infestaban las costas de Francia: el depa Oscar, su caudillo, subiendo 11 por las orillas del Sena, habia tomado y $ queado dos años antes la ciudad de Ruan, Y levado la devastacion y ruina hasta las cercanías de París. Nadie se presentaba á pelea! .contra ellos. Solo se libertaban de su faro! las reliquias de los santos, guardadas por el celo de los monges. En ninguna parte habi2, espíritu "público: los enemigos eran favoreció” dos por'la traicion y la codicia. Nomenver dae aspiraba al poder soberano en Bretaña amó los bárbaros á esta provincia, y fuero? saqueádas las ciudades de Rennes, Nantes Y: Vasmes, que permanecian fieles á Carlos. La Turena y el Anjou, Saintes, Burdeos, Age”. Tarbes, Oleron y Lescars cayeron en pol er de los normandos , como tambien Limog% y Perigueux. En fin, el duque Seguin, suce” sor de Totilon, reunió algunas fuerzas, atrevió á pelear, y dió batalla á los hárbaro (269) + terca de Burdeos; a vencido y muer= to. Parecia que entonces se juntaban todas las” calamidades para afligir á Francia: hubo. fre= Cuentes terremotos, y una enfermedad contaglosa y la aparicion de algunos cometas aña= 16 á los males verdaderos todos los terrores de la supersticion. En 843 murió Judith,ma- Ive de Carlos, reina desgraciadamente Céle=. te, cuya liviandad y ambicion habian sido d causa primera de tantas desgracias. Ll con-, le Bernardo, su valido, «privado de proteccion, fue acusado, juzgado, condenado á Muerte ,y ajusticiado. Al año siguiente marchó Carlos contra. los bretones , y encontro cerca de Chartres á Nomenoe, que le derrotó. Una tregua fue el - *sultado de. este combate. Ragnario, Has= Ungs , Biere y Áurico, príncipes normandos, “rojados de “su patria por una faccion, aco=, Mclieron las playas de Francia, subieron por ASena, saquearon sus orillas, y robaron la Yadía de san German de los Prados : “pero, Patísty ¡san Dionis resistieron á sus furores. “stablecieron sus reales en Melun. Los fran= Coses. arrumados y tímidos , no se atrevieron: quclear con. ellos. Si los. bárbaros avanzaban, OA que el diablo era su caudillo; y. si se, Cwaban, que huían de la cruz. El rey Car= 08 compró vergonzosamente la retirada de “$ dormandos con un tributo cuantioso: al nd AL | irse devastaron las provincias” de Picardía, Flandes y Frisia, y se apoderaron de Hamburgo, de donde fueron arrojados por los alemanes despues de muchos y porfiados combates. dd e ” Turbulencias en Ttalía (825). Wtalia nó - era mas feliz: los duques de Benevento Y Capua, despreciando el carácter poco firme del emperador Lotario y de su hijo Luis, quisieron sacudir el yugo, y llamaron en sul socorro á los sarracenos y á los: sardos. Llevaron hasta las puertas de Roma, y robarol les “arrabales. El papa Leon IV fortificó las murallas, y confió su defensa á tropas de Cór-, cesa. Los señores Ub se habian conservado , fieles á Lotario, peleaban á favor suyo; pcro se resarcian de su dependencia pasagera com insolente orgullo. El conde Gisalberto, uno de ellos, robó á la hija del emperador, la ]le-" vó á Francia, y se casó con EE En pes + Leon murió: y el clero y pueblo de Ros ma eligieron por sucesor suyo á Sergio II, sn. edir el consentimiento del emperador. Lota” | rio irritado envió á los romanos una embaz jada de veinte obispos , Cuyo presidente CL su tio Drogon': un cuerpo de tropas mandado or Luis, hijo del emperador, E SÍ os embajadores, y saqueó los arrabales de Roma para apoyar la negociacion. El pap? recibió con magnificencia y respeto á los en” | | : mn -viados de Lotario Ned á Luis por rey de Lombardía, le dió el título de emperador, y —Mandó que los romanos jurasen fidelidad tan- to al príncipe como á su padre. Ademas, nomró á Drogon legado suyo en Francia y Ger- Mánia. Esta condescendencia terminó por algun tiempo la querella entre el rt y Cl imperio. po. db eo Mientras que el poder de los francos caía Por la discordia, los paños aumentaban e suyo con triunfos señalados*El rey de Cór= loba habia exigido de ellos el ignominioso tributo. de doncellas. Los españoles indigna- 05 marcharon contra él bajo las órdenes de SU rey Ramiro, y le derrotaron completamen= te en una batalla sangrienta que costó setenta” Mil hombres á los sarracenos. Los vencedores Wribuyeron cste gran triunfo á su patron: el apóstol Santiago, al cual habian visto á su frente en un caballo blanco con un estandarte “mismo color. Ramiro, para consagrar la Memoria de este prodigio, mandó á todos los Propietarios de su reino que diesen á la iglo- PA del apóstol una porcion de trigo, llamada Sta hoy el voto de Santiago. Así los pueblos de reyes de España agradecian los esfuer= : del celo religioso , sin el cual -les hubiera 9 Imposible reconquistar la patria. e omnenoe, rey de Bretaña (847). Carlos 'A reunido tropas para pelear contra los (1272); bretones; pero una nueva atometidá: de 103 normandos le obligó á diferir. esta espedicion : Cuando se hubieron alejado,. entró en Bretaña y llevó sus conquistas hasta Renny... -Nomenoe habia pedido al papa el permiso para coronarse rey de los bretones, pero € clero de su páis se opuso á ello. El guerrero arrojó á los prelados de sus sillas, nombró otros y se coronó en Dol. Debe confesarse que los prino east anceses de esta época n0 se entregaban tomo los de la primer dinastía al ocio y la molicie. Casi siempre se les vela. al frente de los ejércitos. Sabian pelear, mas no reinar: y acaso la indolencia de los mero” * vingios fue menos fatal á Francia que la inúc. til actividad de los descendientes de Carlo* magno; pues la ociosidad de los primeros po? lo menos dejaba el cetro en manos dignas 4e llevarle. Carlos venció en Aquitánia á Pipo y á los normandos; pero aji se retiro, 107 maron la ofensiva, se apoderaron de Burdco* se establecieron en esta ciudad. Su escuadrA evó al norte al duque Guillermo, á quiéh habian hecho prisionero. a Alianza de Lotario y! Carlos (84 ) El año siguiente se reunieron Lotario y 0 en Perona, y. contrajeron estrecha alianzá: Al mismo tiempo el hermano de Pipino, So prendido en las tierras de Carlos, fue presó ? recluso en el monasterio de Corbié, Despue sx (273) legó á sor arzobispo de Maguncia. En esta época convocó el rey un concilio en Quierry Para juzgar al monge benedictino Gotescalco, pe impugnaba las doctrinas de su arzobispo Hincmaro en materias de gracia y predesti- Macion. Gotescalco fue condenado á la pena de azotes. 6 o —"WEra llegado el momento en que Pipino lebia perder por sus vicios el trono que habia “onservado por su valor. Los señores aquita- Nos, fatigados de su lujo, injusticias y desonestidades , se rebelaron, ltnara al re Carlos, y le entregaron las plazas de Tolosa Y Limoges. Pometintas se reconciliaron con Su príncipe: pero semejantes vínculos, relajados una vez, no se volvierón á estrechar soli-= Yamente, y Pipino no tardó en esperimentar- 10. Nomenoe, el nuevo rey de Bretaña, justicando su usurpación con la osadía, recobró., A Kennes, y se-apoderó del Anjou; pero la, Muerte Je atajó en medio de sus triunfos. Su hijo Herispux , mas pacífico, se presentó á Marlos en Angers; le reconoció por su sohe- Tano, y le rindió homenage. El rey le dió en feudo las ciudades de Nantes, Rennes. Y Retz. 4 A A a al lianza de lostres reyes Carlovingios(85 1). Po Peligros que sin cesar amenazaban á — Hancia obligaron á los tres reyes Carlovin- $105 á reunirse de nuevo en Mersen, sobre el TOMO X1v. 18 (280 edad. Un capellan de 0 llamado Veni-- lon, á quien este monarca habia colmado de favores, entregó á Luis la ciudad de Sens. > Allí recibio el homenage de los leudes frang ceses, y corrió el Orleanes y la Champaña, seguido de los aplausos del pueblo. Carlos acudió á Brienne con su ejército para pelear | contra él; pero á la vista del enemigo le aban= donaron sus tropas, y hubo de retirarse solo, á los bosques, ado buscó su salvacion en la fuga. al era entonces la turbulencia de los francos y la inconstancia de sus ánimos que esta revolucion repentina fue seguida enbreve de otra contraria. El orgullo y dureza de los germanos vencedores despertó en los: neustrios el antiguo odio: todos se indigna- «ron de verse sometidos á un pueblo que miraban como bárbaro; y todos conspiraron paz ra entregar á Luis en poder de su hermano. Luis, aterrado por esta insurrección, y sabiendo al mismo tiempo que los esclavones. venedos habian hecho una invasion en sus estados, renunció á las quiméricas esperan= zas de reinar en Neustria, y volvió acoleradie mente á Alemania. Carlos volvió á hallar sus leudes con su fortuna, y sostenido por la alian= za de Lotario, rey de Lorena, recobró en pocos dias el feino que habia perdido. ia Juicio de los obispos en la querella de dos. príncipes (859 ). Se convocó un parlamento. se | | | | (281) dee Y se intimo á Luis ce compareciese en él pal. Ya ser juzgado. Luis se negó á ello, y decla- YO que someteria su conducta al juIcio de los | obispos. Los prelados de doce provincias se "éunieron 'en Salvonieres, villa cercana á Youl. Carlos se sometió á este concilio, y le presento humildemente una peticion queján- “ose. de que habiendo sido elevado a trono or la volesitád del:sacerdocio , se le hubiese «Puesto sin el consentimiento de los obispos. " enviado4cusó de traidor al ingrato capellan "enilon. Huémaro, al frente del clero, se Presentó al rey en Viormes. “Carlos pidió á 0s obispos que olvidasen lo pasado, los ve= Mero como tronos de la Divinidad » Y prome- 10 ser siempre sumiso á sus correcciones pa- Wrnales. fs obispos le perdonaron sus 1m= Jitias privadas, y le prometieron, por las que lubia hecho á la Iglesia, completa absolucion seguia constantemente sus consejos. Paz entre Carlos y Luís. (860). La am- S Mstía fue general: Luis, Carlos y¡Lotario, -“Conciliados por la intervencion del concilio, d Teunicron en una isla del Kin cerca de Án- e, nach. Allí so juraron amistad, convinieron “celebrar otra conferencia en Basilea ay. ? Pudiendo concurrir á esta ciudad, convo- a in parlamento en Coblensá , donde se Asolidó.' a: paz «por un tratado. E Este año" fue notable por el rigoroso frio: eS ) des (282) Helósc el mar Adriático, y una lluvia roja como sangre sucedió á una gran nevada, Y aterróá los pueblos que veían teñido de solo aquel color el cielo y la tierra. Los nobles caminaban rápidamente á la independencia. Un capitular del parlamento Prot declaró hereditarios los empleos de duque y conde, 'amovibles hasta entonces: Así perdió la cororia su prerogativa mas nor ble y su apoyo mas firme, perdiendo el derecho esclusivo dé administrar justitia. Los con” des y, duques delegaron tambien este. derecho ¿los señores que eran vasallos suyos: y los. al tes de las tropas, formaron en Francia aque” lla inmensa gerarquia de autoridades inde-. pendientes ques amó sistema feudal. Cada i señor fue soberano: el rey mismo no tuvo p%. der sino como señor, conuna soberanía mas aparente que verdadera: y por un contraste estravagante el trono se hizo electivo á vO luntad de los grandes y obispos, cuando los gobernadores, amovibles por su naturaleza Y nombrados por los reyes para ejecutar sus 0 denes, eran hereditarios. Hasta entonces Y odia decir que no habia entre los: frances? verdadera nobleza, pues que jamas habia? querido imitar á los romanos ni usar los no bres de familia : pero la herencia de los a dos y de los empleos mudó bien pronto * bles, jueces ya de los pueblos 2] comandan- A e O costumbre en esta parte: se añadió al nombre de bautismo, que era.el que antes distinguia esclusivamente las personas, el del ducado, condado, haronía 6 pueblo propio: y así solo “a.esta época puede buscarse con alguna cer- Uidumbre el orígen de la nobleza de Francia. vasó cerca de un siglo antes de que se estable- Ciese alguna orden en este caos que daba á dos señores el poder régio, y entregaba los Pucblos y los. reyes á la servidumbre y opre- Sion, Mientras la dinastía: Carlovingia pro= lóngó su calamitosa existencia, fue tal la confusion, que la triste época anterior al reinado de Hugo Capeto merece el nombre de intertegno: y..no debiera dividirse, en reinados, que solo presentan. imágenes pálidas de las Sombras reales aparecidas sucesivamente en el l' palacio de los reyes, llevando un cetro que epa yy. no los condecoraba. «Establecimiento de los normandos en el Sena (862). Parecía que la Francia iba á peecer sin resistencia 4 manos de los norman- “0$ cuyas numerosas cuadrillas se señalaban todos los años con nuevas devastaciones. Los “oros franceses, sin valor contra cl estran- “$0, no conservaban su humor turbulento y BTCrO sino para entregarse al furor de las odas civiles, Los reyes hallabar muchos Mí dados, para pelear entre sí, y los scaban 2 vano cuando querian rechazarlos bárbaros PR 10149 PEA .p del Norte. Carlos no podia conseguir de estos ninguna tregua sino á precio de dinero; y tal era la penuria del tesoro público, que para pagar estos ignominiosos Lributosaque se rez novaban de tiempo en tiempo, y que ascen= | dian á tres mil 6 cuatro mil libras de plata, los condes y duques empleaban las exacciones mas insoportables, despojaban á los hombres libres y á los tributarios, disipaban los fondos consumales de las curias, dejaban sin reparar las murallas de las ciudades abiertas: y robaban muchás veces, como los normans dos, las abadías é iglesias. e ” — JEn aquella época de infortunio fue “precia so'en fin anteponer el mérito al favor. Carlos amedrentado por los establecimientos que iban formando los normandos en las ollas del Sena y en los fértiles paises que media ' entre este rio y el Loira, resolvió , contra 2 susto de sus cortesanos , confiar el gobierno He aquel territorio al menos poderoso, pero “al mas valiente de sus guerreros. Lláma ase Roberto: su valor y la fuerza de sus golpe%. le habian merecido el renombre de Fuerié De este héroe descendió la familia de los C% petos, qué restableció el trono, y supo conser? “var á Francia, hasta nuestros dias, el prime “puesto entre las potencias de Europa: 1 mis “mo tiempo Cárlos, con eleccion no menos, es liz, dió d gobierno de las provincias del Nof- — Ordenes interiore 285 : telá un señor lamado Thierry, del cual descendieron los condes de Olanda. q Roberto el Fuerte, justificando muy en reve la confianzaidel rey, marchó contra los árbaros seguido de un corto número de prrreros valientes á toda prueba; peleó con 0S bretones y los derrotó, venció á los nor- Mandos, apresó doce de sus buques y pasó á cuchillo las tripulaciones. 3 Edicto de Piste (864). Este triunfo paveCIÓ despertar en Carlos el vigor propio de familia: y queriendo poner freno á los des- Ea convocó en Piste, villa “trcana á Nantes, el parlamento, en que se Publicó un edicto de reforma, notable como "rayo de luz en medio de las tinieblas, y Wsíes célebre en nuestros anales como el úni-. pacto de aquella época de anarquía en que. brillaba alguna prudencia y vigor. Allí con- “l8ró Carlos y proclamó denuevo el gran prin- “Ipio del antiguo derecho público de los fran- Ses, 4 saber : “que la ley se hace por el con- “Mtimiento del pueblo y lainstitucion del rey.” “La codicia de los señores habia alterado “$ monedas. Carlos mando refundirlas, y hijo esta manera: su valor: una libra de oro quivalió 4doce de plata: cada libra se diviz ¿9 en veinte sueldos , y cada sueldo en doce Ma y ESA os Estableció casas de moneda en doce We a es. p ÓN Los condes, obispos y abades; durante la guerra civil, se habian quitadozunos á otroS muchos vasallos, no solo tributarios sino tam: bien libres. Mandóse que cada vasallo volvicseá su domicilio. pa AI - Fortificaciones contralos normandos(865) Se prohibió 4 todo frances vender su libertad 4 las iglesias: se mandó hacer nuevo censo de los hombres libres. El rey hizo construir for- -talezas en las embocaduras de los rios paré defenderlas contra” los normandos, se prohíbió á los señores fortificarsus castillos , que seran ya focos de tiranía ias de ladrones" Carlos confirmó á los pueblos del Mediodia 1% legislacion de que gozaban, y recordó forma! mente en esta ocasion que lo sus predecesores no habian abolido la legisli” cion romana preferida en aquellos paises. “Debe creerse que estos sábios decretos fue” son violados Ó eludidos por la turbulenta nO” bleza que cada día mostraba-mayor desprecio 4 la autoridad real. A el . A OS be TA, EL ultraje hecho á Judith, hija de.CarloS. lo probó evidentemente. Habia sido esposa de _Etelvolfo, rey de Inglaterra, y muerto su má rido, volvió á Francia. Balduino, conde ' Flandes, la vió en Senlis, ardió en su. amor) la robó del palacio de su padre. Carlos sali E perseguirle, pero fue vencido por el rapto” E papa, informado de este crímen, escort” ¿ Ñ s capitulares dl d o go 4 Balduino: mas le perdonó alii y aplacó el enojo de Carlos que se reconcilió con el rebelde. Le | - Otro amor encendió nueva discordia entre 0s príncipes Carlovingios. El joyen Lotario, rey de Lorena, estaba casado con Teutberga, a de un duque frarices: el fastidio siguió al Casamiento y se enamoró de Valdrada, sobrina y hermana de Gontier y de Tietgaldo, ar- “obispo de Treveris y Colonia: la ambicion Cerró los oidos de estos prelados á los precep= los del evangelio, anularon el ¿cata matri- Monio y el rey, creyéndose libre, casó con. “aldrada. ES ER El papa Nicolao L no solo amenazó á Lotario con el castigo del cielo, sino escitó contra él á Carlos el Calvo, dispuesto siempre á “provecharse de todos los pretestos para esnder sus dominios. Luis el Germánico se dedar á favor de Lotario: pero este príncipe, «Mando poco en este protector, se sometió al pos de la Iglesia; por tanto se convocó en *etz un concilio: la influencia de los dos ay- 0 Ispos hizo que se confirmase en él el nuevo Matrimonio, y los dos prelados satisfechos Mviaron'á Roma: el decreto del sínodo. El APa convocó otro concilio: en el palacio de A anuló las actas del de Metz, y escoleo á los dos arzobispos yá sus partida- YI p . , . S "08 Estos se: retiraron á Milan, y protegidos (288) por el emperador Luis fulmináron una ridícula y -osada escomunion contra el papa: ademas unieron su causa á la del arzobispo de Ravena, y á la de Focas, patriarca de “Constantinopla, indispuestos entonces con la santa Sede. is 1 El espíritu de rebelion dominaba en Kuropa. Los-sarracenos, llamados por algunos facciosos, oa el territorio romano: y el emperador uis era insultado por sus indóciles vasallos. En Sajonia los hombres libres tomaban las armas ; derribaban los altares de Jesucristo, y restablecian los de los ídolos. Lén' Francia, una parte de los señores, descontentos de Carlos, se coligaban contra él para destronarle, mientras los demas reunian sus es fuerzos para sostenerle. Era necesaria ,. pues» en Enropa una nueva potencia que restableciése el órden, y esta fue la temporal de loS | -sumos Pontífices, que entonces empezaba á ha” _cerse superior á los: mismos reyes. Los obiS? pos acostumbrados á los goces y desorden de régimen feudal, no eran ya á propósito para acoso y ejercer soberanamente el poder político del cristianismo: porque sus fuerzas eran pu con respecto á las de los har” nes. al sacerdocio, enfrenó á los reyes y señores» 2 ligó con un solo vínculo, que era el de su au a santa Sede, reasumiendo todo el po”. der temporal dela Iglesia, protegió y contuvo, - (289) toridad todas las monarquías cristianas: Arz cenio, legado del Pas qa cl obligó al arzobispo Hincmaro á restituir á: la silla de Soissons un obispo destituido por él, y al mismo tiempo Aianlióia Carlos y á los demas Príncipes Carlovingios que obligasén á Lotario ávolver á sus primeros vínculos. Lotario tra valeroso y ardiente en sus amores; pero reli- 8loso: obedeció pues á la voz de su conciencia, alejó á la mueva esposa de palacio y volvió á reunirse con 'Peutbérga. Valdrada pas Italia: con la esperanza de aplacar al soberano Pontífice: mas.no pudo conseguirlo y volvió á Francia escomulgada. Su hermano Heberto enfurecido resolvió vengarla, tomó las armas, asoló á Lorena y pereció en fin á manos de un señor llamado Conrado, cuyo hijo Rodulfo lue el primer rey. de la Borgoña transyurana. " Vietoría y muerte de Roberto (867). El Occidente, de Fráncia no estaba mas tranqui- 20, y nuevas turbulencias bicis sin cesar á Bretaña, indocil siempre al yugo de los fran- Cos, Salomón, sobrino de Nomenve, se rebeló “Ontra el duque Herispux, le mató, tomo el título de rey de Bretaña, y se apoderó de al- Sas provincias vecinas. El mismo año los Bormandos reunidos en gran número, inva= ron á un mismo tiempo la Bretaña, el Ottou, el Anion y la Turena. Los franceses Marcharon contra ellos á las órdenes de Ro» TOMO xv, 19 (296) las armas contra el nuevo rey, y eligieron por caudillo á uno de los antiguos duques de la lape . . milia merovingla. Su nombre era Lupo Léntulo y peleó con felicidad por la independencia de los suyos: —; Su hijo Sancho se hizo célebre triunfando de - - los sarracenos, mereció que estos le diesen el renombre de Matara,ó azote, y fundó en “aquella parte de la Guiena un estado que duró” cerca de dos:siglos. Sancho 1 su hijo, fuepa= dre de Sancho el encorvado, que tuvo tres + hijos. Uno de ellos, nombrado conde de Fe= sensac, fue orígen de los Armagnac y deuna — ilustre familia, que subsiste aun y que afirma descender de la primera dinastía delos francos. Se até Los carlovingios se degradaban con mas — rapidez ¿e la familia de Clodoyeo. El em perador Luis, aunque estimable por su valor+ y piedad, era despreciado pares debilidad de ) su carácter. Sus vasallos echaron de palacio á la emperatriz su esposa. polio era esteril" El duque de Benevento, coligatlo con los griegos, le habia: hecho traicion y tenido prist yy y nero, y no consintió en darle libertad hasta. que húbo pesado un rescate ignominioso y de mucho valor. Luis el germánico, el mas dis- - tinguido de los nietos de Carlomagno, no fue - siempre respetado de su familia. Carlos él gordo, su hijo, se rebeló contra su autoridad, . | (297) Pero se vió obligado a someterse, y, por desa. gracia de sus pueblos, “el remordimiento que Sucedió á la rebelion trastornó para toda la Yida su débil cerebro. NS Victoria contra los normandos (873). En “ste tiempo los normandos, cansados al pare= “er de su vida errante, se habian establecido en Anjou. Carlos y Salomon reunidos, los Vencieron, los sitiaron en la ciudad de Ansers, los obligaron á capitular, y les hicieron Jurar que no volverían á invadir á Francia; Pero no tardaron en violar este juramento, y - “Ontinuaron por muchos años sus depra= A | ¿Otro azote, mas comun en Africa que en Europa, se añadió entonces al delos bárbaros Para desolar á Francia, que vió sus campos Cvastados por ionflbera las nubes de lan- SOstas. ; a Judicael, duque de Bretaña (874). En Ste mismo año tan de la rebelion y de la - “Warquía, mas bien cubierto que estinguido, 5 manifestó de nueyo en Bretaña. El x y Sa- “Mon fue atacado Or SUS Primos, ml hi- ¡“YOR prisionero y y AA primero de los ES yedespues de la vida. Los rebeldes se dis. Ularon con furor su herencia: cada señor se claro independiente y soberano, y así aquel “IS Derdió el nombre de reino. Despues de gas guerras civiles, Bretaña toda reconoció e | (298) por duque á un señor Jbado Judicacl, que pereció combatiendo con los normandos. Carlos el Caloo emperador y re ¿de Lta- ¡ lía (875). En el año de 875 se añadió un Pero éste poder no bastó bajo los débiles $” | cesores de Carlomagno á mantener la justidló en la sociedad. Los prelados á pesar de las 0) “virtudes y del saber que distinguieron á mé. £ chos de ellos, eran, digámoslo así, hombr? e aislados, sometidos á la accion de los.mob!' «partícipes del poder Se muy á prop! para corromperlos, sumergiéndolos en la? .) 'norancia y en los vicios de la: profesiore ml tar. Los reyes y los pueblos oprimidos volvi” ron los ojos á Koma, centro perpetuo de, unidad religiosa, y que entoncos lo era 1 “¿randes'ideas políticas y de las pocas Máximas santas del Evange no y | 2 | % re que habia lod A es que en solo tres generaciones hubo tan gran revolucion, que cuando el apa ciñó á Carlomagno la co=. rona imperial, ue el primero de sus súbditos, | y cuando Carlos el Calvo ascendió al imperio, ejercia ya la tiara una mfluencia indeclina=" ble sobre la política de los reyes: influencia des salvó la civilizacion; que restituyó la unt-. ad política en Euro pa, que mind el feudaismo: influencia en m debida no á la violencía, sino á la convicción general de cuán útil “rá sustituir á los poderes débiles y efímeros - que dividian el mundo eristiano , fundados todos en la fuerza y en la Opresion, la auto- -Tidad única y fuerte del Sumo Pontífice, fundada en la creencia de los a y en las to. Ala verdad, Sste nuevo poder nO se ejerció siempre ni con Ja misma habilidad ni con jgual justicia. Sien- 0 una autoridad meramente política, estuvo ESpuesta como las demas de su clase á la yor Satlidad de las pasiones humanas, á diferen- “la de la autoridad religiosa independiente de 0S caractéres de los hombres y de las vicisitudos de lós negocios, y eterna é invariable “omo su divino autor. Pero si se estudia atentamente la historia dela edad media y SC cO- poccrá que en general la influencia del poder tem A de los pontífices en el orbe cristia— » hizo el bien apreciable de remediar con rojado de su patria; pero él implora Pa de ola esclavitud de los otros, y la ignorancia de ta fue esta revolucion, basta leer la carta es? a ad res, por lo menos hasta que nuestros a Jn 20 los respondió á esta carta con altivez y € reza. Cuando Adriand se vió aménzado PO “el duque de Benevento, coligado con los ade mente, abandonó la causa de Carlomano, Y : ( (300) de it A A di peo las máximas de justicia en que se fundaba, las calamidades que la violencia de los unos todos, habian causado á la sociedad Europea Para que se conozca cuán grande y prono crita por el papa Adriano ILá Carlos el Cal | -vo, acusándole de la usurpación de la Lores na y de la persecucion contra su hijo rebelde Carlomano: “tú no temes, le dice, destroza! | tus uso: entrañas: tú imitas al avestru/ | de que habla el santo libro de Job: tú endu* | reces, como él, tu corazon contra tu hijo Cal? Jomano, como sino hubiese nacido de tu sar E .gre; tú le has privado de sus derechos e a auxilio, y en virtud de nuestra autori Ae apostólica queremos enfrenar tu osadía. * did mandamos, pues, por tu propia salvación que restituyas á tu hijo tu afecto y sus hon0 tomando conocimiento de la causa, la E | juzgado. Merece el perdon apostólico por Y. obediencia: nuestras reprensiones no cesar” hasta que hayas expiado tus crímenes ” o na gos y sarracenos, escribió al rey afectuos (301), ii: enla realidad era Ea , y le prometió que st moria el emperador Luis no reconocería Por sucesor á otro príncipe sino á él. Sin embargo no fue este pontífice el que cumplió la promesa: habia fallecido ya cuan- 0 murió Luis. El papa Juan VI, Su: SUces Sor-y amigo del rey, la llamó á lialia y le Otreció la corona imperial. Por otra parte los luques, condes y marqueses italianos, reuni- ' “os en Pavía, y mas ansioso de tener un protector que decididos acerca de su eleccion, ipusieros al mismo tiempo la corona de talia á Carlos el Calvo y á Luis el Germá- Nico, resueltos á darla al primero que llegase “omo si fuese el premio de un certámen de Carrera. Luis el Germánico mandó á sus hi- Jos que pasasen á Italia; pero Carlos se anti= “ipo, atravesó el San Bernardo, é hizo su entrada en Roma el diez y siete de diciembre 875. El papa le recibió con respeto, le co- Tono solemnemente el dia de RECTA y escri- 0 al sínodo de Pavía que: “con el consenti- Miento de los obispos, ministros de la santa lelesia , y del senado y pueblo romano, ha- 1a elegido emperador 4 Carlos.” El sucesor los césares mostró á la santa Sede obedien- 912 y adhesion ilimitada: por lo cual el e e le elogió sobre lados des príncipes de su s Mm lia. : $ : ¿ - El nueyo emperador, con la actividad que (302) ' mentaba á cada muevo empleo. > di haber dado estas disposici0” xdo hasta Atigni, y ejerciendo n talas crueles en los paises po 0 asaba. Toc los los anuncios eran de und guerra cruel; pero desde la batalla de Fonte” nay los franceses degenerados no sentian 41” dor sino para el. saqueo, y no gustaban yA O a ds SN: > as : batallas. Apenas sapo Luis que Carlos $ cercaha , paso al otro lado del Rin y volvió á sus estados. El emperador convocó en Pon? Pe lamento, que vino á ser un eilio, porque desde algunos años los nobles) uerreros, ignorantes y no reconociendo mé: erecho: que el de la fuerza, no concurtid? estas juntas donde se hablaba en lengua na que no entendian, y de leyes y justicia que e A AA dad (303) no querian entender: y así: solo concurrian Anno á las asambleas nacionales. El emperador, enteramente adicto enton= cesá la santa Sede, propuso al parlamento en ejecucion de las órdenes del papa, dar la dignidad de primado de Galia. y Germánia al arzobispo de Sens; pero el. intratable Uine- Maro y los demas obispos franceses resistien do á la autoridad real y añadiendo el despre= - tio. 4 la osadía; no quisieron levantarse cuando el emperador introdujo en el concilio á su- Muger, que acababa de ser coronada: en fin, condenando la ambicion de Carlos, exigieron e él con imperio que cediese la Lorena á is el Germánico. AA ARAS o Muerte de Luis el Germánico, y division te su reíno entre sus tres hajos (876). Carlos DO consintió en ello: Luis, informado de estas disensiones favorables á su causa, sublevó toda Alemania contra Francia, armó sus con= “es y marchó hasta EFranfort; pero murió en "sta ciudad. Este príncipe, único heredero de Wa parte de las virtudes de su abuelo, fue Morado sínceramente en Germánia, y logró la ima de rey generoso, justiciero, hábil, pia= grandes y querida del pueblo, le habra O tres hijos, Carlomano, Luis y Carlos el odo querrepárticron su herencia. yt El emperador, aprovechándose de la turposo € ilustrado. Su muger Ema, venerada de > | 304.) bacion que causaba Ss Alemania la muerte sú- ¿bita de su hermano, concebia esperanzas de - Guitar á sus sobrinos sus posesiones. Primero acometió á Luis rey Me Francia oriental, que se hállaba mas cercano, y le acusó ante la asamblea de los francos de haber violado sus juramentos. Luis ofreció probar con treinda testigos y por los medios entonces acostumbrados, que él y sus hermanos no habian roto la tregua. El juicio de Dios se declaró en favor suyo, y sus testigos salieron triunfantes de la prueba. Mas no por eso abandono Carlos sus designios. Al frente de su ejército; llegó á las orillas del Rin, y en la llanura de Andernach se dió una batalla sangrienta: la vanguardia de Carlos, compuesta de tropas valientes, pero mal dirigidas, fue «desordendda, y cayendo sobre el dea principal, lo hizo partícipe de su derrota. Jste combate cos” 16 la vida á muchos condes y á algunos ob15” pos y abades que los paisanos persiguieron Y mataron en la fuga. Casids vencido entró *P “negociacion, y se arregló el repartimiento dé imperio entre los príncipes carlovingios. Car lomano reinó en e Pannonia, Morávia, Carintia y Bohemia. Luis en la Franc oriental, esto es, en las dos orillas del RD Franconia, Turingia, Westfalia, Sajonia Y una mitad de Lorena. Carlos el gordo en 4, mania: así se llamaba entonces el territorió 305) compuesto de Suiza, pais de los grisones, Sua-, via y la otra mitad de la Lorena. Lo demas del imperio, esto es, la Francia occidental, retaña, Aquitánia, Borgoña, Provenza é Lalia, quedó sometido al emperador Carlos. el Calvo. ENS Este príncipe adquiria nuevas Coronas; Pero sin poder asegurar su tranquilidad ni afirmar su poder. Los sarracenos continuaban, asolando á Italia, y los normandos á Francia: y si hubiesen sabido obedecer á un solo gefe, y en lugar de devastar hubiesen conquistado, Como los francos, lombardos y codos há= rian formado nuevas posesiones en Occiden- . te. Su division.fue el único obstáculo que les mpidió engrandecerse. Italia estaba acostumrada á ser sometida y repartida entre los báraros. Galia, despoblada , oprimida, saqueada Y dominada por los nobles, ni era libre, ni mo- “árquica, ni helicosa. Su gobierno era una aris. Vcracia anárquica: sola Grermánia conservaba el carácter guerrero de los. antiguos francos; Y gobernada cada provincia por sus príncipes, e Siempre formidable como una plaza de Serra y como un semillero de soldados. El Bombre de Erancia, que despues fue tan ilus y > Se aplicaba entonces casi esclusivamente $, Pais situado entre el Océano, el Mosela, el ena y el Loira. París, que fue mas tarde mula de la antigua Roma, y capital de gran TOMO Xiv, 20 > j (¿CAPÍTULO XVII | Lit segundo el Cantamiado A—eitó Ley'ce?ro. Carlotara Cartas Lercoro s a NEO A: odo. Interino Luis el Tartamudo , rey de Francia. Corona cion de Luís IT. Alíanza de Luis el Tartamudo con Luis de Germánia. Luis III w _. Carlomano, reyes de. Francia. Luis de Germánia, rey de Baviera : Carlos el gor 0Do, rey de Lombardía. Carlos el gordo, Ja pr de la Francia oriental. Carlomano, rey de Francía. Carlos ILL el gordo, rey de Francia? + PA pá | L “is IE el Tartamudo, rey de Francia (877): "Podos los enemigos de Carlos el Calvo Qu reunieron para disputar el trono á su hijo. A su frente se distinguía el ingrato Bozon; hermano de la emperatriz Richilde, dos Berg nardos, uno marques de Lenguadoc 6 der Gocia, y Otro,.conde de Auvernia, el abad Go- > selin, poderoso por SUS TIQUEZAS, y famoso Es a . 4 á ra se aquel tiempo de degradacion,. por haber — efendido valerosamente la ciudad de Paris contra los normandos. “Todos. estos Señores, 313 aspivindo realmente á la independencigy, su= levaban sus vasallos y una gran parte de la rancia en favor de Luis-el jóven, rey de la rancia oriental, llamado Luis de Germánia, Para distinguirle de su padre el Germánico, al cual pensaban venderle el cetro mas bien que dárselo. Prada xrA -—Bozon tenia pretensiones mas altas. Diestro, ambicioso, atrevido, gobernador de Provenza y viyey de Lombardía, enriquecido con los beneficios de Carlos, y favorecido por el pontífice, solicitaba «la corona , 6 al me- Ros separar de ella una parte considerable Para formar en el odia un reino sepatado. Ya habia tenido el atrevimiento de ro=- 1rá Hermengarda, hija del emperador Luis. Sta princesa, no menos ambiciosa que:él, le . “Keita a continuamente á subir al trono no Jucriendo ser esposa de un súbdito. Lx Por otra parte, el arzobispo Hincmaro, "uniendo en defensa de Luis 11 los principa= SS señores de la Francia septentrional, Lona y y Neustria, sostenia la causa legítima: Maso pudo consétvar lá-corona á Luis sin degradarle: y así le recomendó que lo sacrifi- .. todo por aplacar á-los príncipes ; nomba de entonces se daba á los grandes. 0h al rey, docil 4 sus consejos, distribuyó Profusion dones, promesas, feudos y em- “os5= dió á Goselin da abadía de san Dio- (314) nís : gy sin embargo, proporcionó motivó con estas prodigalidades á las quejas delos descontentos , que le acusaron dehacer por: sí mismo decretos que no podia promulgar sino con la anuencia de las asambleas nacionales. Ya habian entrado todos los rebeldes arma= . dos en la provincia de Champaña; pero Luis, prefiriendo las negociaciones al combate, halló medio de satisfacerlos á costa de la autoridad real, ascgurándoles la posesion fle todos los privilegios que*habian usurpado, y confir= mando el decreto de Quierzy que hizo heredi> - tarias las magistraturas. 2020000000000 Coronación de Luis 11 (877). Bachide, su madre, le trájo el testamento de su antécesor y los ornamentos reales. Todos los. seño- . res se reunieron 'enssu corte y reconocieron st débil autoridad: El «arzobispo Hinemaroó Je coronó en la ciudad de Reims el 18 de di ciembre de 877, y Luis tomó.en sus actas O título de rey por la misericordia: de 10% y por la eleccion del pueblo. e -Jtalia estaba entonces mas -alborotadi qu Francia con discordias «civiles. El pap? Juan VI se inclinaba á reconocer por emp rador al nuevo rey de Francia; pero Law" berto, duque de Espoleto, y Alberto, mal” ques de Toscana, sosteniendo las pretensi” nes al imperio de Carlomano , rey ge p A viera , marcharon rápidamente, forzaron Jas (315) puertas de Roma, alt al clero, hicie= ron prisionero al Sumo Pontífice, y obligaron al pueblo 4 prestar juramento 4. Carlomano. Informados poco despues de la:sublevacion de aba contra ellos, hubieron | de salir de Roma con la mayor parte de sus tropas. El papa, aprovechándose de su ausen= cia, sale de la prision, manda cubrir los altares de silicios y cerrar las iglesias, publica un manifiesto en que enumera ciggunstanciadamente los ultrages que ha recibido, con= voca, un sínodo, y fulmina contra el duque de Spoleto y el marques de “Poscana sentencia de escomunion. 4 ia > Alianza. de Luis el Tartamudo con Luis e Germánia (378). Temerosó de las armas € sus enemigos, huyó de Italia, y evitando Os: destacamentos que se oponian 4 su paso, Se refugió en Génova, se embarcó, y tomó Herra en Provenza, celebró la pascua de Pen- - Weostés en- Arlés, pasó por Leon, llegó á Tro- YCS, y convocó en esta ciudad un concilio, al “ual invitó á los cuatro príncipes *carlovin-- 8105. Mas solo asistió á El el rey de Francia, que fue coronado y consagrado por el papa el 7 de setiembre de 878. Algunos autores ica “ue recibió despues la corona imperial, y ch An, en apoyo "Y su opinion , un acta ea. Mo. Pero ninguno: de los: historiadores de “quella época, incluso Hinemaro, ni el papa (316) en sus cartas, dan á Luis.mas título que el de rey... 2 Ey cd , 3 El sumo Pontífice presentó en este concilio.una donacion de dis de san Dionís ¿y de san German de los: Prados, hecha por Carlos el Calvo á la santa sede; pero el conci- + lio desechó el documento como nulo, porqué carecia de la aprobacion del parlamento, necesaria para esta clase de enagenaciones. Juan, E Italia, y que habia sido prisionero en Kóma, A en Francia, y dictaba, - aun mas que:el monarca , las decisiones: de la asamblea «nacional. Uno de sus decretos fue que minga frances pudiera sentarse en presencia de un obispo sin su permiso. Luis el Tartamudo deseaba que su esposa Adelaida, 0 Alix, fuese coronada ; pero An , nO reco” nociendo la validez de este segundo matrimonio , no consintio en ello; y por eso una part de los: nobles franceses miró como bastardo 4 Carlos el Simple, hijo de Adelaida y Luis. La _ ttutoridad , hasta entonces muy poderosa , del - famoso arzobispo Hincmaro, se eclipsaba ante la del papa: Juan, á pesar suyo, restituyo 4 la silla de Laon el obispo que Hinemaro ha bia depuesto y «privado de la vista. Jen est mismo año Hugon, hijo de Lotario, rey 4 Lorena y de Valdrada, se. apoderó de mY chas ciudades de aquel reino al frente de Y? mumeroso partido. El papa le declaró 1legiW” (317) mo, le escomulgó, y aterró “así á sus partidarios. Tambien escomulgo á- Bernardo, marqu de Gocia, que fue depuesto de sus benecios. Gotfrido, conde de Mans, para evitar la misma condenación, entregó al rey los cas= tillos y ciudades que habia usurpado; pero á condicion que se lo darian en feudo para po= seenlos hereditariamente. Con estos actos de : debilidad la monarquía desmembrada se iba transformando en existencia feudal. Juan VI, despues de haber restablecido el orden en Francia, volvió á Italia. El rey queria acom= pele ; pero el mal estado de su salud no se O permitió. Encargóse á Bozon esta comision; y mostró tanto celo y devoción al sumo Pon= tífice, que Juan le adoptó por hijo, le prome-= Uó una corona, y consiguió del rey de Fran- “la que casase á su hijo Carlomano con una hija de Bozon. Despues de la partida del pa= Pa, Luis creyó necesario, para afirmar su autoridad vacilante, adquirir, á cualquier pre= Clo ds fuese, el apoyo de Luis de Grermánia, ty de Sajonia y de la Francia Oriental, que Sra el mas terrible de sus rivales. Luis de Ger- Mánia, dispuesto: por su parte á hacer una Altanza que le parecia útil, le esgribió que “la Posicion respectiva de entrambos, exigía que di uniesen íntimamente. Solo tenemos un me- Pc conteñier la turbulencia de nuestros Vasallos , defendernos contra los estranjeros, y (318) comprimir á los descontentos, y es vivir uni dos como cristianos y hermanos. Es necesario e todos vean en nosotros, no dos príncipes sino uno solo. Os envio un caballo, mas notable por su fuerza que por su belleza, para robaros que prefiero en todas materias la uti- Edad al lujo. Os suplico tambien que aceptels ese solio que os envio, y deseo questalabess bajo él vuestro consejo, para que el espectácu= lo de este presente imponga respeto á 16d tone dos, recordándoles la amistad que os profeso. Á estos dones añado aromas y medicinas , deseando que prolonguen vuestra vida, tan cara para mí como la mia propia.” Con | semejantes disposiciones no era dificil hacer la paz: los dos reyes se-reunieron en Mersen ya firmaron un tratado porel cual dividieron entre sí la Lorena. Sin embargo, no todos los rebeldes estaban reprimidos en Francia. Ber- ; nardo, marques de Gocia, dirigiendo bajo sus estandartes e principales señores de las pro- | vincias meridionales, reusaba someterse á la $ autoridad real. % Luis, reuniendo los. vasallos que le eran fieles, marchó contra él al frente de su ejército; pero al Jlegar á Autun cayó gravemente enfermo. El arte de los médicos no fue sufi" ciente á sanarle, y se le creyó envenenado. cen esta sospecha era infundada,*las costumbr% del tiempo la hacian problable. El rey , vien” (313) do próxima su muerte, hizo venir á su: y sencia á su hijo Luis, y 18 encomendó á Bernardo, conde de Auvernia, al gran camarero Teodorico, y á un señor muy poderoso , lla= mado Hugo el Abad, hijo del conde Conrado, y sobrino de la famosa reina Fudith, ma= dre de Carlos el Calvo. La enfermedad del rey se agravaba diariamente. Mandó que le trans= firiesen á Conipiegne, Y allí murió á los treinta y cinco años de edad, y despues de reinar tremta y nueve meses. Ántes de espirar en- Cargo chispa de Beauvais que llevase á su 1jo su espada y su corona, y le mandó que Sé consagrase inmediatamente. Luis el Tarta= mudo habia casado, siendo”jóven, con Angrada, hija del conde Harduino, de la cual tuyo dos hijos, Luis II y Carlomano; ptro Carlos el Galvo desaprobó este casamiento, y obligó á su hijo á separarse de su muger y á “asarseYcon Adelaida, hija de un rey de In- Elaterra, Este divorcio dió orígen á nuevas IScordias, y sirvió de pretesto á los enemigos “los hijos del Tartamudo. Cuando falleció, Sstaba en cinta su muger Adelaida; y el 17 C setiembre siguiente did á luz un hijo pós- A llamado €arlos, que justificando el so- - ""enombre de Simple que le dió la posteridad, "emó muchos años en aliens para oprobio y calamidad de su patria. En el reimado de Us IL se consolidó el poder de los condes de 320 ) Anjou, fundado por un breton llamado Yu> gelgero, cuyo hijo Fulgues el Rojo se hizo célebre peleando contra ha normandos. Luis el Tartamudo y Carlomano,rey de Baviera, pre- ' tendieron el trono imperial; pero como ninguno de ellos lo poseyo en el tiempo cuya historia hemos descrito, puede decirse que en estos dos 0 tres años estuvo vacante. Luis III y Carlomano, reyes de Fran cía (879). Con la muerte de futa el Tartamudo quedo Francia entregada á las turbulencias que multiplicaba la ambicion de los pende , la degradacion del trono, la servi- : umbre de los pueblos y las invasiones de los bárbaros. Cuando reinaba Carlomagno, los duques de Aquitánia, Bretaña, Frisia, Baviera, Friul, Espoleto y Benevento eran los únicos que se atrevian algunas vecgs á insultar el poder del cetro y resistir el yugo de las leyes. er despues, en los tristes reinados de Luis el Piadoso, Carlos el Calvo y Luis Ib los duques, obispos, condes y abades, y 105 o de provincias, distritos y ciudaes violaban descubiertamente las leyes, Y reunian en su partido los propietarios y tribu" tarios que se ponian bajo su dependencia pa” ra ser protegidos. Echaban contribuciones 50" bre las villas, oprimian la poblacion rústicd: reducian á esclavitud los plebeyos , reusa muchas veces dar al monarca las tropas q La (S21 ) debian conducir 4. su ejército, 6 dejaban sus, estandartes despues de haberse presentado en - los reales: 6 en fin, si prolongabanssu existencia , el rey se veía bb rado á comprar sus, Servicios COn nuevos SPAN O Vergonzosas concesiones ; de modo que las mismas victorias eran tan costosas y desgraciadas para el trono como las derrotas. Los vestigios de la discipli- , na y táctica romana, puestas en. vigor por, - Carlomagno, habian desaparecido enteramen= te. La nobleza turbulenta , desdeñándosede combatir á pie, solo, oponia 4.los bárbaros, Una. pospolita fogosa y desordenada, valien> de y sin disciplina; y la infantería, compues- La de tributarios oprimidos y de labradores. esclavos, arrastrada mas bien que conducida Al combate , indiferente al éxito de él, «por=, nee ni tenia derechos ni pátria, «presentaba, .. dice enérgicamente Simondi, al cuchillo de «Jos normandos víctimas, no enemigos.” Sin embargo, en medio de este caos anárquico, y -£h un pais en que el pueblo esclavizado contaba tantos soberanos como ques condes, Vizcondes , barones, obispos, abades, vida- Mes y nobles, a aun la dinastía Larlovingia: se sentia vagamente la necesidad “e trono: á todos estos señores, ambiciosos “de poder y dinero, parecia la corona un Vínculo central y necesario; y no obstante, el Mismo rey que deseaban conservar , pero cu=, TOMO XIV. RS % 4 « das (328) de sus vasallo; despertaron el ardor frances con su ejemplo, reunieron tropas, y consigule= ron contra los normandos en las orillas del Viena una brillante victoria. Este suceso obli- EN á Luis de Germánia 4 hacer paces con ellos. espues de una conferencia en que se celebró el tratado, se le dió posesior los hijos de Luis: IL conse: h tación, los demas estados « e on, sin contesdel rey de Sajonia. Este príncipe les dió batala cerca de Thin, y los derroto. Despues emcbr asalto esta ciudad; pero ha-- iendo caido prisionerosen el combate su hijo natural, Luis, por salvarle, suspendió el ata- e da Lorena: y su padre. Otro ejército normando habia invadido los estados - (ue y entró en negociaciones. Mientras:se de- - liberaba acerca de los artículos de la aa cion, los-normaidos se escaparon por la no- a ' 14 che, y al rayar el dia. solo encontró. el rey el. cadáver de su hijo. A. estas pérdidas se siguió. un desastre mucho mayor. Otras cuadrillas.de normandos, procedentes de Dinamarca, astla= ron á Sajonia: el ejército e Luis de Germá-- nia envió contra estos hár aros, fue destrozado con muerte de dos condes, dos obispos, diez y ocho oficiales de la casa real y el cuñado del rCy. 4 a Luis de Germánia, rey de Baviera: Cardos el gordo, rey de Lombardía (880). Este Ml iismo año murio Carlomano, rey de Baviera, - ra e = A 1 (329) | segun los cronistas de “aquella: época, fue el. mas valiente y. hermoso príncipe de su tiempo. Luis de Germánia entró en posesión pacífica de la herencia de su hermano, dejando á su bastardo Arnoldo el ducado de Carintia, y prometiendo á Carlos el gordo, rey de Ale- “mania, que no le disputaria ni el reino de Lombardía ni la-dignidad imperial. Así Luis reunió bajo su cetro á Germánia, Franconico, Sajonia, Lorena, Baviera, Pannonia, Escla- 'vonia y Bohemia. ió Carlos el gordo habia disputado la corona de Italia á su hermano Carlomano. Despues de muerto este, pasó los Alpes é hizo reconocer sus derechos en Lombardía. El papa le instaba 4 que fuese á Roma para ser coronado; “pero volvió 4 Alemania lamado de otros negocios. Los dos reyes de Francia, por consejo de los señores" franceses arreglaron este año el —Tepartimiento de sus estados. Carlomano rel TóÓ en Aquitánia, y Luis HI en Neustria. Poco despues se convimieron los príncipes carlovingos en celebrar una conferencia en Gondreville, ádonde todos concurrieron, escepto Luis deGermánia detenido mas allá del Rin por el mal estado de su salud; pero envió sus ple- Mipotenciarios. En esta conferencia todos los Príncipes concluyeron un tratado: de alianza, Y prometieron reunir sus armas para rechazar - “4 lós normandos, destronar á Bozon, y arro- (330) . jar de Lorena 4 Hugo el bastardo. Este fue vencido y auyentado en un combate sangrien- to. Despues de esta primer victoria, reunidos Luis TL, Carlomano y Carlos el gordo, dirigieron sus fuerzas contra el nuevo rey «de Provenza y Borgoña: Bozon, temiendo 'confiar al trance dudoso de una batalla su trono y su fortuna, ocupó los montes con una parte - de sus tropas, y puso las otras en las fortalezas de sus estados. Los reyes carlovingios forza- - ron las puertas de Macon y sitiaron á Viena; pero la reina Hermengarda, tan intrépida como ambiciosa, defendió valerosamente con- «tra ellos la ciudad durante dos años. La lentitud del sitio movió á Carlos 4 dejarle y se-' Le de los sitiadores para irá Koma, doneel papa le coronó y consagró ] emperador el E dia de Navidad. cl Bozon, acometido por todas las fuerzas de la familia Carlovingia, fue poderosamente socorrido en este riesgo por una invasion formidable de normandos. Estos bárbaros, acudiendo en número mayor que los años anteriores, se hicieron fuertes en Gantes, y Teforzados por numerosas tropas procedentes su pais, se derramaron como un torrente por el Artoix, Picardia y Neustria: tomaron Y quemaron las ciudades de Tournay, Cour” tral, Sanomer, Cambrai, Ternana, AmiensY Corbie. Francia asolada sufria entonces la PP. 331 misma suerte qe. lema en 406 fue invadida por los bárbaros. Luis Ml informado de este triste acontecimiento, dejó el sitio de Viena y acudió á defender á París y demas territorios que riegan:el Soma y el Sena. Apenas llegó, marchó contra los bárbaros, les dió batalla en Saucornt, los derrotó completamente y les mató siete mil hombres: Luis de Ger- Mmánia por su parte dirigió sus tropas contra Otro ejército normando que habia entrado en imega; pero en vez de servirse noblemente de la espada para combatir, compró con un tributo la.retirada de los enemigos. Esta paz solo fue una tregua pequeña. De alli á poco volvieron estos mismos normandos, talaron las orillas del Rin y del Mosa, y entregaron á las llamas á Colonia, Aix la Chapelle y Putiers. Ningun baron ni guerrero franco se abre Via á oponerse á sus furores: los paisanos, 1m- dignados de la cobardía de los mi Itares, vien=- do. abrasados sus tugunos, sus campos destruidos, sus mugeres insultadas y sus hujos evados en cautiverio, buscaú su salud en el Csceso de su desesperación, se forman en cua- “drillas, toman armas, pelean con rabia, pero Sa. caudillos ni disciplina, y son destrozados Por los bárbaros, que o en ellos espan= tosa carnicería, Este desastre dió vergonzoso fin al reinado de Luis de Germánia, que murió a Prancfori. La fortuna habia aumentado bs (332) A sucesivamente sus dominios; pero su debilidad degradó su poder € infamó su nombre Carlos el gordo, rey de la Francia oriental (882). Cuando Luis murió, el emperador estaba en Halia: Carlomano, rey de -¿Aquitánia, continuaba el sitio de Viena, y Luis UE rey de Neustria, se hallaba opuesto á los normandos que le acosabañ cón ardor por todas partes. Sus cuadrillas, victoriosas de dal tropas germánicas, se apoderaron de Treveris y marcharon contra Metz , donde los lorenenses, á las órdenes del obispo de aquella ciudad | y del conde Adelarte, procuraron detenerlos y Eu con ellos , pero infelizmente: porque Jueron vencidos, y el obispo quedó muerto en la batalla. La Lorena afligida ofreció su cetro á Luis TH: mas este príncipe, temiendo el enojo del emperador, rehusó la corona, que era digno de levar y que prometió defender, y así envió á aquel reino un cuerpo de tropas 'mandadas por su camarero mayor Teodorico. Entretanto Carlos el gordo tomaba posesion de los estados de su hermano Luis de Ger- TÁDTAD 00 <a ds es al a - El valor y actividad de Luis IT daban á Francia justas y brillantes esperanzas, cuando. la muerte le “arrebató. Murió en Tóurs qa edad de veinte y dos años, y fue enterrado eh San Dionis. Era yaliente, justo, gontroso, m0” derado-en su ambición, pero impetuoso en $ (333 ) y amores. La violencia le esta pasion fue, segun; se dice, causa de su muerte. Los historiadores de aquella época cuentan, que enamorado ar= dientemente de la hija de un señor, llamado Germont, habiéndola encontrado, solicitó em - vano que le escuchase, fue tras ella, y su cahallo, pasando rápidamente por.una puerta baja, le rompió la cabeza y las costillas. Los, obispos y señores neustros, despues de celebra= das sus exequias, prestaron juramento de fide> lidad á su hermano Carlomano, rey de Áquitánia, el cual, dejando su ejército. junto á las murallas de Viena, pasó inmediatamente á, tomar el mando de las tropas que estaban cer ca del Loira. La de benda Carlomano, rey de Francia (883). Pocos dias despues de la. partida sde Carlomaño, Viena, habiendo perecido. sus defensores por hambre, los combates y los: afanes de una guarnicion constantemente sobre las armas, se. vió obligada á rendirse. Hermengarda, justa= mente célebre por haber lidiado dos años contra tres ejércitos y tres reyes, consiguió una capitulacion honrosa, y seretiró á la ciudad e Autun, bajo la proteccion del gobernador, «Que era si cuñado Ricardo. La corte de loma andonó la causa de Bozon, y €l emperador arlos el gordo «retuvo. prisionera 4 Ingelerga, emperatriz viuda, madre de Hermengarda y suegra de Bozon, 4.cuyos manejos e A A ] oa actividad atribuía el desmembra= miento de Provenza,. hecho” á costa del imperio ais 3 | | 2 Las diversas partes de la monarquía de Carlomagno estaban entonces beinidats ajo la autoridad del emperador Carlos y de los dos reyes Carlomano y Bozon. Este solicitaba re- _conciliarse con el gefe de la familia Carlovingia, y el rey de Francia, que era su yerno, favorecia sus negociaciones. Los normandos, temiendo la: reunion: de todas las fuerzas francesas contra ellos, ofre= cieron' la paz á Carlomano: su gefe Hastings pedia que se le diese una parte de las provincias del Norte que habia conquistado y para residir en ella. Carlomano, jóven, altivo y belicoso, respondió que: no firmaria tratado alguno hasta haber arrojado á los estrangeros de Francia. Esta negativa puso finá la conferencia, y ambas naciones tomaron las armas. - Me Da bd El emperador Carlos convocó una dieta general en VVormes, donde sercunió de orden suya el ejército mas numeroso que los francos, hasta entonces indóciles y divididos, ha= bian visto marchar bajo unas. mismas bandez, ras desde veinte años antes. Dividió este ejér= erto en tres cuerpos: Arnoldo el bastardo, duque de Carintia, mandaba el primero :compuesto de tropas bávaras: los francos orientá- $ Edo (335) + les, que formaban el segundo, tenian un gefe franco llamado Enrique, famoso ya por sus hazañas en Sajonia: dl emperador dirigia el tercero, en el cual brillaban las enseñas de todos los señores del imperio. Tan grandes preparativos anunciaban nobles esfuerzos, y ha-= ' cian esperar victorias decisivas; pero la debilidad del príncipe, la discordia de los geles, la desconfianza é indisciplina de los soldados destruyeron en breve aquella esperanza quimérica. Los normandos habian reunido sus cuadrillas en las riberas del Mosa, y estaban. acampados «cerca de Harlon á las órdenes de sus dos reyes Godofre y Sigefredo. Estos bár= baros, confiados en sus fáciles triunfos y enla flaqueza de sus enemigos, se entregaban al sa- y ba y á la crápula, y descuidaban la guardia e sus puestos. El emperador, habiendo tomado todas las disposiciones para sorprenderlos, marcha rápidamente contra ellos y los rodea; pero en mengua del siglo y de la na- ' cion, muchos señores codiciosos y desleales, que seguian corres ondencia secreta con los Cstrangeros, lesbian advertido el peligro ' que les amenazaba. Carlos halló á los p ros prevenidos, los acometió, y despues de oce dias de combates contínuos, no logró que se decidiese la victoria. Los normandos, temiendo mas el número que la fuerza de:los 'nemigos que les rodeaban, tenian solicitud (336) por sus víveres, la cual debia presagiar al.cm- o: segura y completa victoria; pero Caros 'ni tenia el genio que prevée ni la firmeza: ue persevera. Sigefredo vino á hablar con él, y le ofreció la paz, á condicion de pagarle un tributo, cederle el territorio de. Harlon, y dar á Godofre la provincia de Frisia. y la mano de Giscla, hermana de Hugo el bastardo; con las rentas del obispado. de Metz en dote. A. estas condiciones Godofre prometió reconocer se vasallo del imperio ysabrazar la religion cristiana. Carlos acepto estas 1gnominiosas, proposiciones sacrificando el honor de Fran, :1a al cobarde deseo del descanso. Apenas la conclusion de este tratado reveló. la deploraz, ble Magia del emperador, sucedió al respe= to el menosprecio, los lazos de la obediencia se: relajaron, y en todas partes empeza ron á manifestarse rebeliones. CENA Carlomano ; rey de Francia, indignado de la: pusilanimidad del. em erador,. reclas mo la cesion dela mitad de o el bas=, tardo Hugo volvió 4 tomar, las armas para, apoderarse de esta E los. turingios, se sublevaron, y los condes de Italia, insul=, tando la autoridad del imperio y de la santa: Sede, se hicieron independientes en. sus st ñoríos. Carlos, informado de estos desórder nes, pasó apresuradamente á. Italia; pero ya el pontífice habia, muerto, envenenado: 337) | segun dice, por” de sus parientes, ne teniendo por demasiado lento el efecto del veneno le mató 4 martillazos. Marino. le ¡Sucedió en la santa Sede; y vió á Italia asolada por las invasiones de los sarracenos. La. anarquía, la licencia, la traicion de. los se= ñiores y la debilidad de ¿Carlos entregaron. aquel herboia pais á la cuchilla de los musulmanes. Los normandos no tardaron. en. aprovecharse de la fuga de Carlos y del aban-. dono en que dejó la mayor parte de Franla y abrasayon las ciudades de Leon, No-. ¿e y Soissóns. Apenas sé acercaron á Reims, Juego el célebre pe Hinemaro llevan do consigo el cuerpo d cho mas de los pesares. Francia perdió en él el único hombre de estado que poseía, y'el nico historiador que la daba gloria en aque-, Ma Epilos de decadencia : redactaba los anar les. de san Bertin, única luz que ilustró to-, davía la historia. Esta luz se apagó con. 'inemaro, y no dejó otra guía en las tinieblas de aquel' caos, que los indigestos ana-. les de Eulda y Metz, y algunas correspon-, encias, dignas por su: aridez y oscuridad, e-la ignorancia y barbárie del siglo. La san», - gre de Carlomagno no conservaba” ya vigor: mo. en las yenas del jóven rey Carlomano.. úste príncipe abandonado «de los: austriácos, TOMO XIV. 22 e san Remi, y murió en Epernay, oprimido de los años y mu- (344) id los cristianos el auxilio de Dios, “y se arrojaz ba con la cruz en la mano en medio de los. QRO 'ayorecido de sus sacerdotes, que peleaban entre los soldados, libraba del peligro su 1glesía y su patria. Su sobrino Eble, no menos imtré; ido, mató con su mano en una salida á muchos hárbaros + persiguió á los ven= cidos, E puso fuego á las tiendas ene-" migas. Este sitio memorable duró mas de tres. años. El abad Abon compuso un poema del sitio y salvacion de París. Esta ciudad que mereció por suvalor ser. capital de Francia, yla poblacion mas célebre del | mundo moderno, hubiera gozado de la pues A -h 4 debida á su herdica constancia, á haber hecho tantos prodigios de valor en otro siglo, y á haber tenic un Homero lenos ignorante y desconocido: En t y el valor y pericia del conde Eud . tante firmeza de los parisienses, y todos se n todo el nop «era célebre es, y la cons Pe Carlos en fin, despertando al grito: ge neral, envió á Francia un cuerpo de ejército á las órdenes del duque iras de Sajonia La llegada de estas tropas causó al principio: ñ algun temor en el campamento de los normado dos; pero Sigefredo, imitando la perfidia de Carlos, convido á:una conferencia al general franco, y mando á»sus soldados que le asest= nasen. Cien espadas se levantaron contra n- E indignaban de la cobarde inaccion: del emp al, 7 ES rique; pero el intrépido guerrero se'abre paso por en medio de ellos con sable en mano, y se reune con los suyos, favorecido de una sá= lida que hicieron los parisienses para salvar» le: Sigefredo desalentado quieto] | | sitio: los normandos atribuyen su prudencia pe evantar el á cobardía, Lee e en murmuracioñes, : | M á pesar de su caudillo, dan nuevo “asalto á saciudad. Eudes los rechaza y destroza: dos | Ye sus príncipes perecen en la accion: muchos bárbaros se ahogan en el Sena ; y Sigefredo con las reliquias de su ejército se volvió á Yrisia, dolido en breve murió asesinado, de- -Jando cubiertos de gloria á París y á sus de- | Wensores.. Este mismo año PA á su Lio Hugo, el abad, que se habia hecho faz 'MOSO por sus hazañas. Así esta familia se elevaba poco á poco por su valor sobre la de 5 carlovingios, á la cual sucedió. La fuga : de Sivefredo no habia libertado á París de Os los peligros que la amenazaban, La es- Casez: semalá calidad de los alimentos y el $ran número de cadáveres infestaron el alre Y Una peste cruel inmoló mas víctimas que el “iemigo. Ademas; no ¡todos los normandos "etiraron con su gefe; muchos cuerpos nu- : o po, aicrosos de :ostos bárbaros: rodeaban aun la Pudad, cortaban sus comunicaciones, tala- Sus camipos y recibían contínuamente nue- %S refuerzos: Eudes, cuya constancia era su- (346) perior á todos los perigtos y “afanes, atravesó con tanta felicidad como osadía los cuarteles del enemigo, acudió á donde estaba el emperador, le advirtió del inminente riesgo que amenazaba á la capital por su indolencia, y volvió á anunciar á sus conciudadanos el socorro prometido por Carlos. Pero al volver halló un numeroso ejército normando que se oponia á su tránsito. Los parisienses “instruidos por las señales de que se acercaba su gcneral, hicieron á las órdenes del abad Jble una vigorosa salida. Eudes, favorecido por este tumulto, llevando su caballo á riensucias con tanta rapidez como temeridad, atraviesa el campo are bárbaros, se abre para lo sucesivo un brillante camino al trono, y entra por las puertas de París, que vi0 aparecer, con él otra vez la fortuna y 105 iriunfos. Las promesas de Carlos iban á rea Jizarse, segun parecia. Enrique de Sajonia Jlegócon el ejército; pero cayó en un lazo que le habian tendido los normandos, cubriendo de ligero césped unos fosos profundos: Enri” que y muchos de sus capitanes se abismaroP en ds y fueron muertos por los bárbaro* las tropas aterradas se desmandaron, y la peranza de los parisienses desapareció. - Los bárbaros, animados por este, suceso: «se arrojaron con furia á las murallas y diero? un violento asalto : ya habian pasado los WM" YOS y esparcido el terror en las calles; pero la intrepidez de un parisiense, llamado Gerbaut, salvó la patria. Seguido de cinco hombres resueltos, é imitando al célebre Horacio Coeles ue defendió un puente contra un ejército, Ea á los vencedores, derribó con su espa= da á los enemigos mas valientes, y despertó el valor de sus conciudadanos aterrados. Todos siguieron los. pasos de Gerbaut, recha- a2aron á los normandos, rompieron sus escalas , y lMenaron los fosos de sus cadáveres. Al mismo tiempo LEudes, poniéndose al frente de sus mejores soldados, salió de las murallas, acometió á los bárbaros por el flanco, é hizo en ellos gran carnicería. ANA y : Poco q de esta brillante yictoria vieron en fin. los parisienses, desde sus altas murallas llegar a emperador con ejército Dúmeroso, alistado en todas las peras del: imperio. Ásentó sus reales en las alturas de Mad El franco creía que era llegada Ja hora de su triunfo : los normandos solo pen. Saban en vender taras sus vidas; pero el tí- Mido monarca, aterrado á la vista del enemi- 80, no:se atreve á pelear: entabla negociacio- Res, permite á los normandos que se acuartecn en Borgoña, les paga porque se retiren, “Ompra asíuna tregua ignominiosa, y se vuel- ve con prontitud á Italia, dejando su nombre, Su cetro, su ejército y el imperio, manchados AN a e o E > cn ( 348 ) e as dt id e con oprobio eterno. Despues que partió, los normandos pidieron con insolencia que París dejase libre el paso á su escuadra, pero los parisienses se negaron á ello. Entonces los háharos , COn perseyerancia y osadía Casi 1m- creibles, arrastraron sus setecientas barcas por tierra en un espacio de dos millas, y las volvieron á botar al agua mas arriba de la ciudad. Entraron despues en Borgoña, la saquearon, y sitiaron á Sens. Pero esta ciudad, imitando el noble ejemplo de París, se defendió valerosamente, é hizo inútiles sus esfuer- “zos. Carlos, huyendo de los normandos, habia «perdido todo derecho á la veneracion y amor SUE vasallos. Su autoridad, espuesta al des” precio, fue insultada: ningun príncipe erá menos á propósito que este pusilinime empes rador, para ocupar cl trono fundado por un héroe. Maltratado por la naturaleza , su enorme cuerpo no podía sostenerse sobre sus piers nas torcidas : entregado á la pa: ple nocia mas pasion que las mas desenfranada glotonería : cuando en su juventud se rebelo contra su padre, se le habra creido, energú?: meno, se le escomulgo., y los remordimientos trastornaron su juicio. Cartas incapaz, segun. se decia, de perpetuar su nombre, como lo er de hacerle famoso, habia inspirado ¡grando aversion á su muger Ricarda:, de la: cual Se manifestaba muy celoso: Semejante, princip (349 ) j no hubiera podido conservar algunos años el: cetro, á-no haber confiado el gobierno del imperio 4 un hombre que no carecia de luces. Su favorito Y «primer ministro era Líutwardo., obispo de Verceil.. Los príncipes y grandes:de «Ttalia, que: pretendian. entonces hacerse independientes, se reunieron para derribar 4, este; prelado, unos con intrigas y. Otros con violencia. Berengario, duque de Friul, y hombre ambicioso y audaz, ae ciando A autoridad de Liutwardo, le insul= tó públicamente y saqueó:su diócesis. Los cortesanos mas diestros sabian que Carlos era tan desconfiado y crédulo como cobarde, y.acusaron al ministro de trato adúltero con la em- - peratriz.. El emperador, sin examinar si estas sospechas eran fundadas, mandó prenderá su esposa, la desterró á un monasterio, le ordenO que se justificase, y echó. de la corte á Liutwardo: La: emperatriz. protestó ae era Mocente, y aun pisa probarlo que, ea todo el tiempo que habia estado casada con el monarca, habia conservado su virgini ad. El emperador; privado delos consejos y del a oyo de suministro, manifestó en breve todos la flaqueza y mezquindad de su alma. labia convocado una dicta general en Tribus, Villa situada sobre el Rin no lejos de Magun- “la. Los grandes de Germánia acudieron á ella, no para: obedecerle, sino para destro- (330 ) narle. Su cínico desde quessus amibi= ciosos vasallos mirarón como honrosa la re belion y la obediencia como. una: ignominia Toda Germánia se subleyó en favor de Ár= noldo , escluido del. trono. por su nacimiento legítimo, pa digno de ocuparle por.su va-: lor. Carlos busca en vano quien le defienda: ni aun halló quien le adulase. En pocos dias se: vió abandonado de.sus oficiales, soldados, str-, vientes, ! aun de su misma hermana Hilde= gárda: el palacio del señor de Europa se con» virtió en un desierto. Toda piedad se alejó de Carlos, y se halló sumergido en la mayor miseria. Este príncipe, ejemplo memorable de las vicisitudes humanas, hubiera perecido de hambre, si el arzobispo de Maguncia, movido, de la: caridad, no hubiese cuidado de proporcionarle-la subsistencia. Carlos , por consejo : de este prelado, se sometió al bastardo Arnoldo, que le concedió algunas tierras. en Alemania para que v1viese comó simple particu” lar. Diez meses despues de este convenio falle-* ció el desgraciado príncipe, dejando el imp* rio conmovido y arruinada su dinastía. Ful enterrado en una isla del lago de Costanza- Carlos el gordo careció ip todas las pren” das de un huen rey, ¿mas no. de las virtu es de hombre y de cristiano, si hemos de juzga por los elogios desinteresados que le prodig” ron algunos escritores. Regino, abad de Prur”» 4 o | (351) dice de él: «Carlos era un príncipe religio= sísimo, y sumiso á los preceptos de la Iglesia, Daba muchas limosnas, y se ocupaba incesantemente en la-oracion. Poneida toda su: confianza en el favor divino, miró su última tribulacion como una' prueba que purificando su alma le preparaba la corona eterna. Los anales de Fulda cuentan que se vió abrirse el cielo para recibir su alina”, y mostrar á los pueblos' que el “monarca mas despreciado de ellos era el mas agradable á Dios.» s BR (352) | a aa ABLRULO: ENT, eu ado Pecados do Guedes y Padifo, Carlos Limpie, Ro=., ción o Lento Y Prado. a: ho ere Eb PAE . o ; y $ 5 , Interregno. Eudes, rey de Francia. Guerras de Eudes con los normandos. Victoria de. . Arnoldo, rey de Grermánta, contra los nor=> mandos. Victoria de Eudes contra Carlos el Simple. Carlos abandonado de Arnoldo. Arnoldo, emperador : su muerte. Carlos el . Simple, rey de Francia. Conquista de Lorena por Luís, rey deGermánia. Lamber- to, emperador. Rolon, dugue de Normandía. Tratado de paz entre. Rolon y Carlos. - Guerra entre Carlos y Conrado, rey de Germánia. Enrique de Sajonia, rey de -Germánia. Rebelion contra Carlos el Simple. Batalla de Soissons. Radulfo, rey de Francia. Prision de Carlos el Simple. Gueeras de Radulfo con los normandos y aqui” tanos. Victoria de Radulfo cortra 2 nor mandos en el Artois. Victoria de Radul/' 0 contra los huingaros. Muerte de Carlos * Simple. ridad ad ] NTERREGNO (886 ). La mee de Carlos) gordo dió orígen de Francia é Htalia álas discordias mas violentas: Noquedaba otro descendiente legítimo y directo de Carlomagno 3 ue- Carlos el simple , hijo de Luis u y -de Adelaida: pero este príncipe era un niño incapaz de sostener us eses y la legitimidad del matrimonio de su madre, disputada por sus.competidores,mohabia'sido reconocidar porel pontífice. Muchos príncipes y señores, descendientes de-Pipino,-Carloniagno, Luis el piadoso: y Carlos el Calvo, por línea femenina , se disputaron “entonces con ardor el cetro de Fraficia,“al-cual tenia tambien pretensiones el bastardo Arnoldo, rey de Germánja. Algúnos de: ellos peleaban ya de muchos años antes por el trono imperial, yen tregaban általia á todoslos furores de la guerra civil. Berengario, duque de Frinl, deseando' terminar “estas contestaciones, : ofreció á Guido, duque de Espoleto, cederle la corona de Francia, con tal que renunciase 4 toda pre- - tension sobre el cetro de los césares. Guido acepto la proposicion, atravesó los Alpes, y legó 4 Francia, donde le llamaban muchos señores poderosos; pero” hallo: competidores formidables. Tales eran Rodulfo, hijo de Conrado ; el antiguo conde de París, y gobernador dela Borgoña transyurana; Luis, hijo de Bozon, que habia perdido á su padre el año anterior, y que esperaba dominar en TOMOXIV. 23 «ALL ¿ (360) trono mismo fueron premio del. yalor., de. la osadía, de la habilidad; y. si no se: puede dar á esta edad de Francia el nombre-de heróica, Tue por lo menos la aurora de los tiempos de aventuras y caballerescos, en quela nobleza francesa Mustró la patria con su gloria, y prepa= ró, sin conocerlo ,-por-la altiva imdependencia - que solo queria para. sí sola., los tempos en que se, estendiese á todos los demas ciudadanos. Liudes, rey de Francia (888). La incertidumbre entre. tantos pretendientes que aspiraban á la corona no podia ser duradera. Ludes, triunfó de sus rivales. En: aquella época en que los peligros. se multiplicaban, y.no haha ciencia mulitar, las prendas corporales debran tener:la preferencia sobre las del ánimo. Eudes IA entre sus contemporáneos por su alta estatura, por la belleza de sus facciones, por. la magestad de su: continente, y por la fuerza de su brazo. Era atrevido en sus empresas , audaz en los combates, y prudente en su, política: era duque de Neustria., conde - de París, y. habia salyado la capital ; era fiznalmente el héroe de Francia..La mayor parte de los señores franceses le dieron, sus vo=: tos: fue proclamado rey. por ellos, y -el -arzo- bispo de Sens. le consagro. Aceptó el cetro; pe ro declaráudo que solo le recibia, para. entregarlo Carlos, el simple cuaudo. fuese capaz de lleyarlo., contada | + » desa 343 a, (361) | | + Esta' aparente modestia le ganó el afecto de muchos; pero. fue causa de la diversidad de ainia con respecto, á él entre los analistas de aquella época. Unos le consideran solo como-regente, y otros como mo= narca; pero los. hechos resuelven la cuestion. Uxiste una medalla, acuñada entonces en Tolosa, con esta inscripcion: Odo, gratia Det Rex: y Balazio inserta muchos “capitulares que le dan-el mismo título. Fue reconocido. en una parte de Aquitánia : a pearl dependiente “bajo la autoridad de Ranulfo, que tuvo algun tiempo el nombre de rey, y despues secontentócon el de conde de Poitiers. Los rimar apor prono tiempo á Burdeos y Saintes. Sancho, duque de Gascuña, nose . sometió 3 pero los sarracenos ocupaban demasiado sus armas para que interviniese en los negocios de Francia. e PE Hermengarda, tan hábil y acta z Mtrigas, como intrépida en la guerra, g 1 de tal manera los ánimos de todos, que su esla fue reconocido por rey de Provenza pe orgoña , con el consentimiento de. todos ¿ príncipes carlovingios. ¿Su tio Ricardo, dueño de k otra parte de Borgona , hizo homenage porella al:rey Eudes, que logró así conciliarse la:amistad del poderoso Ba: duino, conde: de Flandes; el mismo que en su juven= tud robó á la hija de Carlos el Calvo. Eudes (362) Entretanto los normandos continuaban aso” lando 4 Francia, y lo que prueba cuán des” poblado y débil estaba entonces el reino es qu (363) ' los bárbaros , en: 00 de term él ojóra citos innumerables, semejantes á los que Ger= mánia presentó tantas veces contra el imperio somano, corrian atrevidamente la G la francesa ¿on cuadrillas mal armadas, que rara vez MHegaban á veinte mil hombres. -Al verlos, todos huían. Los campos quedaban sin cultivo, las: ciudades desiertas, y solo se conser- -vaban, en medio de bosques solitarios, algunos monasterios y castillos, en que los ne y señores: concentraban las últimas reliquias dela riqueza nacional y del valor francés. en ide que debia la corona á sa espada, conocia que no le era fácil asegurarla simo con nuevas hazañas. Llamó á los franceses á las armas contra los bárbaros: pero los seño= res, ó-indóciles ú ocupados en sus lides: per= sonales, no respondieron á su vozs Fuele 1m- posible juntar infantería, y solo mil ginetes acudieron «4 sus estandartes. El rey marchó al frente de unastropa tan pequeña para pelear con los har: 0 estaban entre el Marne y el Asme. Encontrólos en el bosque de Montfancon: en “número de mil nueve= cientos hombres. Parecía temeridad atacar á un énemigh tah superiór en fuerzas. Eudes se. atrevió. á ello: la astucia y el válor suplieron porel núméro:* El rey dividió en -pelotones - sus mil caballos; y los ocultó en los bosques; Y desde allí; dada la señal, acoómetieron por | 2 (364) todas partes, y dando terribles:gritós 4 los normandos, los euales se creyeron atacados por un ejército. El intrépido monarca:se arroja á los-enelftigos y penetra en medió:de:sus filas: y mientras. su espada derriba 4: los que le :resisten, tún+caballero' normando; «acometión= dole-p or la-espalda, le dáun háachazo. en la: cabeza: :el:yelmo resiste: Eudes: sei vuelve y mata al bárbaro: los normandos «aterrados huyen, «y los vencedores hacen en ellos: gram carnicería. Esta brillante hazaña obligó al conde de Flandes á: reconocer por rey al hés roe frantes , aumentando el. número de sus partidarios. Otras tribus normandas, sé pres entaron: poco despues y sitiaron á Ailleaux Cuando:el rey volaba á socorrer:esta ciudad; tuyo que marchar al otro lado del Loira para reprimir una sedicionescitada porel duque: de Aquitánia. Meaux capitaló, y los habiz tantes:salieron dela plaza: pero los bárbaros; en despreció de la capitulación, persiguieron á los fugitivos, los-asesinaron, y abrasarom la ciudad. Orgnllosos con este tritmfo atroz, se acercaron despues á: París. Eudes volvió: contra: ellos:pero-le cra mias fácil «atreverse á-sus enemigos que gobernar á “sus vasallos. Los «señores franceses: no le favorecieron ¡Y hubo:de-entablár negociaciones. Losmorman dos-recibieron tributo y se retiráron:al Océáno cargados de botin. Durante dos años de AN (365) -vastó la provincia de Picardía/otro: ejército: normando. »Awnoldo,:al. frente de los francos orientales y de los germanos, “acometió á los bárbaros cerca de Amiens, y los derroto: pero apenas: volvió á sus estados, se: reunieton, marcharon contra Eudes y le sorpren= dieron. El rey hizo vanos esfuerzos para rea> nimar el valor de:sus tropas: no pu do im pe dir que se desmandasen. Los vencedores pe= netraron como un torrente” en. Champaña 4 y Lorena. Troyes; Verdum y Tul fueron sa= queadas. A A RA E EA -Mietoria de Arnoldo, rey de Germánia, contra los normandos (891). Por. otra parte, las" tribus normandas que ocupaban á Nor= mandíapenetraron en Bretaña. Apenas! suz pieronesta invasion los duques bretones Ju= dicael-y Alano, suspendieron sus sangrien= tas discordias, y se reunieron para marchar contra “el enemigo comun. Judicael, mas ar diente; llegó primero, acometió á los bárba= Yos sin esperar á sm aliado, los desbarató y. murió peleando. ¿Alano sobrevino en aquel momento , y completó la victoria: de quince mil normandos solo estaparon cuatrocientos: Alano, despues de este: triunfo, quedó sin tivalos, y fue universalmente proclamado du= que de Bretaña. Este príncipe, antes de peear, habia ofrecido á la iglesia de Roma a décima parterde su botin. 222220 a A A (366) «Los normandos se mantenian siempre en - Lorena; un ejército aleman se: atrevió á presentarles batalla, y fue vencido y destrozado con. pérdida delos reales. 220.000 Pa: detal a Á reparar este reyes 5 marchó «desde las orillas del Kin al cuore y le halló en un campamento, cet cano al árboles. La nobleza y los hom)res de Germánia adoptaban poco á poco las modas y. preocupaciones de los'francos occidentales: así Doy todos querian: po á caballo, y cuando: ]lealló en sus tropas bastante infantería para asaltar los atrineheramientos. Jin esta: situacion crítica reunió los señores y guerreros; Y. dirigiéndoles la palabra con el ascóndiente de un caudillo que los habia conducido muchas “veces á la victoria, les dijo: “Francos valerosos, que amais vuestra patria y vuestró: Dios, considerad que estamos enfrente de los: paganos, de esos enemigos feroces que han derribado: vuestros altares y vertido la sangre de vuestras familias. Hoy podeis levantar vuestros templos, vengar á vyuestfo. n Dios, lavar vuestras imjurias, hacer que expien el asesinato de vuestros pata? castigar á estos ladrones que han ultrajado vuestras esposas , degollado vuestros hijos Y > al Dile, donde se habia atrincherado y fortificado con. fosos, barricadas y costas de “Arnoldo álos reales delos bárbaros: no * e (367) asesinado vuestíos sacerdotes. Yo, el prime, ro de todos, bajaré de mu caballo y. marcha= ré delante de vosotros.con el estandarte del imperio en la. mano. Guerreros, imitad mi ejemplo : seguidme, soldados; acometamos á los bárbaros : no es sola nuestra injuria la que vamos á vengar, sino tambien la del Dios Omnipotente, que modera 4,su arbitrio la. suerte de las naciones, de-los reyes y de los ejércitos.” A. estas palabras respondieron con ardientes aclamaciones y con el choque de los escudos. Todos, viejos y jóvenes desmontan: todos se exortan mútuamente á la pelea: todos juran seguir y defender al re ps elear á pie: solo Ne E CI pe ga pl jallería de reserva les cubra el flanco y los proteja contra toda sorpresa. Arnoldo, sin. dar Jugar á que se amortiguase su ardor, los conduce con rapidez al combate; los. normandos. oponen á su furia resistencia ostinada , y durante: todo el dia se cubre la tierra. de cadáveres ensangrentados, de armas destrozadas: - de:entrambas partes. esperan y «proclaman la victoria. Pelean cuerpo á cuerpo.: todos 6 perecen ó triunfan sin abandonar el lugar. que ocupaban. Mueren innumerables soldados. Al fins la fortuna se decide por-los francos :-las trincheras son tomadas: dos. reyes bárbaros Perecen : diez y seis de sus estandartes caen en poder «de los vencedores: los. normandos - 14308) - - buscan mútilmente su salvación. en la fuga: casi todos perecen á la espada de los fíancos 6 ahogados enel rio. e A En estamisma época Hermengarda; protegida por Arnoldo, reunió:en Valencia: del Htódano los obispos de Provenza y Borgoña ue declararon al jóven Luis, su hijo, digno debato yo la consagración real. ¿ Victorió de Eudes contra Carlos el símple. (892). Eudes, rey de Francia, se veía entonces obligado: á sufrir las usurpaciones de los grandes, y á capitular con los bárbaros, á quienes podia, si-le hubiesen auxiliado los suyos, acometer y destruir. La anarquía despreciaba el trono, minado por ella, y culpaba al principe por los reveses que causaba or la insubordinacion. Arnoldo era obedeci do y auxiliado, y así venció; cuando los neustrios, no queriendo dar tropas al valeroso ¿Eudes, 6 abandonando sus banderas, le echaban en cara sus derrotas. Una parte de los. señores, indócil 4 sus órdenes y envidiosa de su elevacion, se sublevó á favor de Car-. los el «simple. El conde Vatgario se puso 4 frente de los rebeldes, y se apoderó de Laon- Eudes, informado de este movimiento, mar chó rápidamente contra Vatgario, le derrotó, le hizo prisionero y mandó cortarle la: cabeza. Entonces se-vió, para ignominia del! siglo, al obispo de Laon, por congraciarse-con€ (369) | rey, negar al reo el sacramento de la penis tencia, único consuelo que imploraba en su calamidad. Sin embargo, el rey no pudo con= solidarsu triunfo. Obligado á reprimir la Aquitánia, sublevada de nuevo, volvió 4 pa= sar el Loira, y apenas se alejó de Neustria, Tulques, arzobispo de Reims, Herberto, conde de Vermandois, y Pipino, conde de Senlis, pa rey á Carlos el simple, que á a sazon tenia trece años.+ bai Hiciéronle venir de Inglaterra, donde se: habia refugiado con su madre Adelaida, y se le coronó en Reims. Al mismo tiempo los gefes de su partido escribieron á todas las cortes de Europa, y solicitaron su apoyo á favor de una revolucion, que era la causa' de los reyes y de la autoridad legítima, pues Carlos era el único descendiente directo del rey Pipino. La mayor parte de los príncipes que reinaban entonces fundaban “su derecho" en su descendencia de la dinastía Carlovingia por las mugeres , y estaban poco dispuestos 4 respetar la dl ue se les exortaba á defender. Arnoldo era el único que vacilaba. eseaba que no pudiesen: ser atacados en lo sucesivo pa derechos de sus hijos al trono. Sin embargo, al principio disimuló su pen= samiento, reprendió severamente al prado e Reims, echándole en cara que infringia sus ligaciones, y esperó para Veliditserla sen TOMO XIV. 24 (376) El rey, dirigido ele por Foulques, arzobispo de Reims, concedió su favor y socorro á Erre Fulques escomulgó á B no, y las tropas reales y del Vermandois tomaron á Arras. Los condes y vasallos se creían entonces obligados á tomar parte en las rencillas de sus señores. Lillers, vasallo de - Balduino, vengó la injuria de su gefe, cometiendo un horrible ¿rímen. Asesino alevo= samente al arzobispo. No bastaban tantos alborotos y calamidades. En esta época de anarquía se estendió por Entopa un nuevo azote que la llenó de sanesorden y espanto. Algunas tribus be= re, (ata y selváticas, procedentes de las riheras del Don, cis á la Europa central, llamadas por el. emperador Arnoldo, que quiso castigar con estos bárbaros una rebelion de los habitantes de Parmonia. Estos pueblos feroces tenian el nombre de húngaros ú ogFes. Fijáronse en la provincia, que su fiereza habia pacificado , es decir, reducido al silencio de los sepuleros, y numerosas cuadrillas de sus compatriotas vinieron á reunírseles y á poblar aquel pais, que recibió de ellos el nombre de Hungría. Los húngaros, semejantes en todo á los hunnos, por la deformidad de sus > facciones, por la crueldad de sus ánimos y por su modo errante de vivir, estaban en todo: tiempo armados y á caballo. No podian tole»7 aldui- (377) j rar la quietud. La guerra era:su elémento, las. matanzas sus espectáculos, y el saqueo su ocue pacion. Los romanos y galos afeminados, no se aterraron tanto á la vista, de Jos hunnos; como los francos j germanos 4 la de los hún= - garos. Los hijos degenerados de los guerreros - de Carlomagno, en vez-de creerse seguros con: sus gruesos arneses y sus hien templadas ar= mas, huían cobardemente de estos guerreros selváticos, medio desnudos, mal montados, y: qu solo tenian arcos y flechas. Al primer choque derrotaron los húngaros el ejército de Luis, rey de Germánia; y no encontrando ya ninguna tropa que se atreviese á.resistirles, corrieron y saquearon sin obstáculo á Baviera, Suavia, Franconia y Sajonia, quemando las ciudades, robando los monasterios, ultra= jando las mugeres, asesinando á los hombres, -Nevándose cautivos á los adolescentes. Aun loy asustan en Francia á los niños llamando al ogre, renovando con fábulas el terror, por desgracia demasiado verdadero é histórico los. antepasados. El órden, la buena fe y el amor de la justicia, paz y «humanidad pare- Clan entonces destergados de Europa: y aun Roma, capital del mundo cristiano, era tea= tro de continuos desórdenes y crímenes. == Lamberto , emperador (902). Luis , rey de Provenza, deseando apoderarse de Italia, “cometió vigorosamente á Berengario; pero (378) das hecho prisiónero á: a por*los mismos que habia llamado en su socorro, fue entre! gado á su bárbaro enemigo, «que le quitó el jmperio y ce sacar los ojos. El vencedor Berengarió obligó á los romanos á que le - proclamasen emperador, y al pontífice Juan IX á que le consagrase; pero apenas salió: de Roma, el papa, rompiendo el yugo que se le habia impuesto, Mamo á Lamberto, d ique dé - Espoleto, y le dió la corona imperial. Despues reunió un gran concilio en Ravena, en el cual el, clero romano declaró nula la consagracion de Berengario» y: confirmó la de Lamberto: ¿El emperador depuesto continuó soste-. miendo sus derechos con las armas, y reinó en Lombardía veinte y dos años; pero la anar” quía habia hecho patente 4 los bárbaros todas las: puertas del imperio; los húngaros, asolada Alémania, pasaron los Alpes; entraron en Jtalta, quemaron á Aquileya, Verona y Ber- ¿gamo, y se aproximaron á Pavía: Allí, castígada en fin su temeridad, se vieron espuestoS ¿su ruina, al parecer inevitable: Berengario» informado de su marcha, reunió un numeroso ejército, cuyas columnas rodearon de todas partes á los bárbaros. Los húngaros» - puestos entre enómigos atrincherados, no e. a al principio ni acometer ni huir: se ha: MHaban sin víveres oprimidos del cansancio: En este estremo pidieron paces, prometiendo —. AA abándonár á los cecedo a Anmenso botin: Berengario rehusa: sus proposiciones, y no les dá:mas opcion que:entre la muerte y la escla= vitud. La desesperácion los! puso furiosos: ar rojáronse sobre los lombardos y destrozaron el ejército del. rey, que hubo del comprar, sú, retirada con un-cuantioso tributo. 200000 1.1, Rolon, duque. de Normandía (911). En este: tiempo esperimentabá Francia desastres no, menos crueles. Erico, Areco, Guerlao y «el famoso Rolon, caudillos ¡delos normandos, saquearon durante cinco años enteros las cos= tas del ducado, de Francia, la Picardía, la Champaña y'la:parte'septentrional de Lorena; 'Torrentes de fuego y sangre eran las señales de su triunfos 700 Aya 20 Y - ¿Los franceses intimidadog huían ante ellos como viles rebaños: sola la ciudad de Char= tres defendió sus murallas. Su resistencia dió en fin lá señal de haberse despertado el valor. Ricardo, duque de pd ed legó en socorro de la: plaza sitiada, y al tiempo de acometer á los bárbaros. Gaussaume, obispo de Chartres, seguido de los sacerdotes «y soldados, +3 llevando por estandarte la túnica de la Vír= ny que se veneraba en aquella ciudad, sale elas murallas, ataca por el flanco á los nor= mandos y los ahuyenta. Ricardo derrotó otro € sus cuerpos cerca de Tonnerre. EA - + Rolon, cansado de estragos é incendios, y e fastidiado de mandar cuadrillas de bandidos; queria reinar en un pucblo de ciudadanos; Y así dejó de correr por Francia como aventurero:, y concibió el noble designio de fijar la inconstancia de su' pueblo, y civilizarle. Ímitando á:los godos rs, reparlió entre sus compañeros de armas las tierras que habian conquistado en las playas del Océano y del Sena, y fijó su residencia en Bayesux. Enton= | ces robó á Popa; hija de un baron frances, y la: recibió por esposa. Es probable que mu= chos guerreros le imitasen, y que muchas francesas tuvieron la suerte e dde sabinas; pero estos lazos, formados:por la violenciay produgeron poco á poco otros mas agradables y duraderós entre Mestores y vencidos. ¿Esta época fué fecuda en grandes sucesos. Sancho Abarca, rey de Navarra, venció e j - 0, » > er 4 en una eranobataa á los sarracenos, y consolido aquella*monarquía naciente. Al mismo tiempo empezaron los condes de Aragon, cu- E pequeños éstados dieron orígen á und de reinos mas célebres de la edad media. Rodulfo, primer rey de la Borgoña transyuranáa; * murio, y le sucedió pacíficamente su hijo Ros dulfo 1 El mismo año salió la corona: de Germánia de la familia de Carlomagno, por muerte del rey Luis, que solo dejó dos hijass Plácidia y Matilde, casadas, una con Conrado, duque de Franconia, y otra con Enrique A. AAA A AA AR A ANTAD A DENIA A+ 381.) el Pajarero, hijorda Oton duque de Sajonia, La junta de obispos y señores queria coronar -á éste, ya muy anciano; pero él, les hizo presente que lasedad ino le permitia ya manejar ni la espada ni el.cetro: y prefiriendo el bien de su patria á la elevacion de su hijo, aconsejó á los germanos que cligiesen por rey 4 Conrado, su antiguo rival, mas capaz por su esperiencia y hazañas de mantener con esplenpe el dé y loria de los franceses orientales. Fodos adhirieron á este dictámen; nadie se acordó de los derechos de Carlos el sim=' ple, único descendiente que quedaba ya de Carlomagno, y se proclamó á Conrado rey de Germánia. 00 Pai Sei Tratado de paz entre Rolon y Carlos (912). Carlos, reinando sobre ruinas, mandando tropas tímidas y desalentadas, y rodeado de vasallos facciosos, que le escedian en poder, recibió con alegría la nueva inespetada de los designios pacíficos.de Rolon, y de una tregua que ajustaron el héroe normando y el arzobispo de Ruan. Este prelado. esperaba entonces convertir :á la religion cristiana al duque y á su pueblo. Roberto, conde e París, que ambicionába el cetro, se coligó íntimamente con Rolon, cuya amistad creía útil para sus proyectos: y el rey, que no podia Contrarestar á un enemigo tan formidable, se «treyó muy. dichoso en tenerle por vasallo. Do, (382 cil: 4.1os consejos interesados de Roberto, y mirando en ;aquellas cirounstancias 'la des* .membracion de una provincia como'un medio de salvar el reino, ofreció:al duque de losor* mandos cederle la parte de 'Neustria cercana al mar y la mano de su hija Gisela, con tal que él prometiese abrazar el cristianismo Y prestarle fé y homenage. Rolon exigió mas! idió la soberanía de: Bretaña, cuyo duque lano habia muerto poco antes. 1l rey con» sintió en ello, y los condes bretones, vencidos ER de alguna resistencia, se sometieron: q 4 | 1 nuevo duque de Normandía cum plió sus promesas y retibió el bautismo: Su padri" no fue el conde Roberto: los fieros sajones ostinados perseguidores del cristianismo: enemigos ardientes del descanso y la. paz, fero ces incendiarios de tantas ciudades , iglesias Y monasterios, dóciles á la voz y ejemplo de su gefe, se redugeron sin oposicion á ser oristia? nos, ciudadanos y agricultores, 4 someterse 4, las leyes, y á reconocer la autoridad de los ses ñores que Rolon nombró entre los mas valientes adoptando el sistema feudal que estaba e vigor en Fráncia, A - Riolon era superior á-su siglo, y la pos" teridad le ha tributado la admiración que mé” piró 4 sus contemporáneos. Este guerrero, 40. tado por la naturaleza de estatura keróica Y ademan magestuoso, mostraba en mediQ'€ (383 ) un campamento bi la urbanidad y man» sedumbre desconocidas entonces en todas. las cortes de Europa. .Arrojado de su e por un partido poderoso, y refugiado. en Escandinas via, se cuenta que un sueño le prometió fors tuna y gloria en Occidente. Su atrevimiento realizó este «sueño: se emboscó con algunos hombres intrépidos, logró brillantes victorias en Inglaterra, Frisia y Galia, y escedió en valor á todos. sus compañeros de armas en el famoso sitio:de París. Favorecido por la con= fianza que en él tenian sus tropas, rápido' en sus movimientos, y generoso despues' del triunfo, le sostenian en los reveses el amov del pueblo y de los soldados. «Apenas se esta= bleció en Nelsiria. llamó á todas los estran= geros que querian someterse á las leyes, y así, el que fue azote de Francia, vino:á: ser su dez fensa contra las nuevas invasiones del Norte; Despues de haber dado en feudo á sus capis tanes una parte de las tierras conquistadas, dió seguridad á los habitantes del pais ca la imparcial justicia con que borró toda distin= cion entre normandos y neustrios. El comer-= cio resucitó, desmontáronse muchas tierras se levantaron los.muros y fortificaciones de las ciudades: las embocaduras de los rios fue» ron defendidas con castillos, Su-vigorosa ree hitud reprimia á los señores y ed á los Pueblos: y estableció tan buena policía, que METI segun se cuenta, estuvo colgado dos años de una encina un brazalete de oro sin que: nadie se atreviese á tocarle. El nombre de este prin cipe inspiraba: tanto temor á los opresores Y tanta confianza á: los oprimidos, que el grito Har, ele dteoimpida de Rolonó Harold, fue, mucho tiempo despues de su muerte, el acento de una queja siempre escuchada, y € orden, siempre obedecido por los magistrados, de «acudir en socorro Aelrpali y desvalido! Cuando el poder se hizo'arbitrario, la autorldad: mandaba que se obedeciesen sus órdenes, no obstante cualquier clamor de haro, es decir, cualquiera reclamación, por justa d necesaria que fuese. La mezcla de la civilizacion francesa con las costumbres belicosas de los hombres del Norte dió á los pueblos de Normandía el carácter aventurero y caballeresco, que adquirió á los guerreros de este pais tantos principados y tanta gloria y fortuna en ltaha, Sicilia , Grecia y Ásia. l tratado de e hemos hablado se firmó en Santa Clara sobre el Epte. Roberto advirtió á Rolon que debia prestar al rey el homenage estipulado, Y que segun la costumbre, era menester que Sé arrodillase ante el monarca. : “Jamas, respon dió el altivó normando, jamas besaré los pies de un hombre, ni me postraré ante él.” En “vano los señores franceses, acostumbrados 4 estas demostraciones cortesanas., quisicron “pudieron conseguir doblegar el orgullo. del guerrero: todo lo. que | conseguir á fuerza de instancias, Jue que un soldado normando' cumpliese por «el cesta formalidad. Rolon , seguido de sus beli= - 'eosos capitanes, se Pe ante el trono, donde estaba sentado Carlos rodeado: de la nobleza francesa, Por orden*del normando llega un soldado, se arrodilla, coge la pierna del rey, y la levanta tan alto y con tan poca destreza, que derribo al «príncipe de la silla. "Todos los Eneharos se rieron de esta caida que escitaba la indignación de los franceses; pero Carlos, que deseaba sobre todo la paz, no se - formalizó por esta Tojuria, * Cinco años despues falleció Rolon: su hijo: Guillermo larga espada le sucedió bajo la tu= tela de Herberto, conde de Vermandoís, que “estaba casado con su hermana, Ya quedaba pues, sólidamente establecida la herencia delos grandos feudos, Al mismo. tiépo murie, ron dos señores muy poderosos, Balduino, “conde de Flandes, y Toulgues, conde de An+ jou; les sucedieron sin oposicion: sus hijos, + + ME El derecho dé herencia en los hijos £ons> tituía la verdadera nobleza, y por eso los se= Mores conocian ya la necesidad de distinguirse de los que tenían el mismo nombre de bau= tismo: En la época de que hablamos, los sobrenombres de largo espada, Fierabras (bra» zos fioros), cabeza torcida, corta hierro. y TOMO XIV, A » (392 ) son. sa hijo Luis; que era de corta edarl. Dor esta fuga se le dió despues el nombre de Luis de Ultramar. 500: AT A SA Guerras de Badulfo con los normandos: y Aquilanos. po: Herberto degradaba su, nombre y.su clase con tan infames peráidias;. p no Ra o £nnoblecia su uUSurpación con. destreza y actividad, Acudió:4 Lo= a 7 iesen reunido todos. los «germanos, y le venció completamente. Habiendo. conseguido, . 4 despues, con hábiles. negociaciones, la neuz, * tralidad de los normandos, marchó rápidas mente contra Guillermo 1, duque de Aqui- - tánta, le sorprendió por lo repentino del:ata= - que, le obligó á prestarle homenage, y em > premio de su sumision le restituyó los seño= ríos de Bourges y Berry oo. ¿0 pai. cb ze Habia mucho tiempo que Italia, soparada: de Francia. como el -reimado. de Germánia; no llamaban a los reyes franceses para SOcCOr=, rerla y gobernarla: y perro al otro lado de los Alpes de aquellos débiles mo=: narcas, ocupados constantemente en lidiar cons tra sus vasallos. Los italianos, tiranizados por Berengario, le aborrecieron de tal modos que llamaron en su socorro-á los húngaros: Estos bár baros los obligaron muy. pronto. á arrepentirse de su confianza con horribles. devgstaciones ; pero cuando cargados de ho- / el Mica, oponerse á Enrique antes que sele, | me ' b 5 d AN EIN A O IT ri PR (393) tú se retiraban á Pamonía , fueron acorttetidos, dispersados, y esterminados por Ro-. «dulfo, rey dela Borgoña transyurana SOCOr= rido eficazmente por Hugo, conde 6 rey. de. Arles y de Provenza. Rodulfo despues de esta espedicion . volvió sus armas contra Be rengario y le venció. Berengario escapo hu= yendo de la batalla 4 pero poco des Jues fue * asesinado por: sus propios vasallos. I5l 1m e rio estuvo vacant bus remta by: siete' años, A 0= - dulfo: solo gozó la dignidad de rey de Lon, bardía que le quitó despues Hugo, rey de Arles, convertido de alía mie ERES - «Victoría de Radulfo contra los norman= dos en el Artois (926). El remado de Radulfo fue una did contínua : derrotó en Artois un ejército normando: venido de Dinas marca : poco despues uni nueva rebelion del y duque de pupa le obligó 4 pasar el Loira. Los pueblos de las provincias meridio= nales permanecian fieles á la memoria y familia de: Carlomagno. Se halla en Baluzio ún cartulario, hecho en- Brionde, y contiene estas palabras: “hecho el dia 5 antes de los idus de octubre, el cuarto año despues que el rey «Carlos fue degradado por los franceses, y Radulfo: elegido conira ley. Enel testa= mento del duque de Aquitánia se lee esta espresion: specíante rege, esperando el rey su Testitucion. pico dé r ? señor de Reims y de La les: y era imposible que pa rey de Francia; Pp de depaldeR de los duques y condes ya nombrados. Los condes de Poitiers, Auvernia, Liunoges; Chartres y Senlis fueron vasallos del duque de Aquitánia : otras ciudades dependian del duque de Francia, y aun algunas del conde de Vermandois. No obstante “cierto número de pequeños señores y” hombres libres se-obs- tinaron con altiyez en depender inmediata= mente del monarca; pero este partido, ver daderamente realista, diseminado en toda Francia, se estingio poco á poco por la opres Francia. > (395) «sion dé los grandes varones. La anarquía ha= ela necesaria la srevolucion : porque era preciso. 6: que Francia fuese dividida en tantos feinos como grandes feudos contenía, ó-ques para conservar el vínculo comun , diesen los: - señores la corona á un varon, «bastante po- - deroso por símismo para defenderla. Esta. imperiosa necesidad fue las que destronó y - poco despues ,-la: dinastía Carlovingia, y elevó al trono la: familia de: los: duques de: NADA Pa Si Victoria de Radulfa; contra los húnga— ros (927). Mientras. Radulfo marchaba 4. Aquitánia y la: sometia, uncejército húngaro fueó la provincia de Chanpaña» Hadulfo volvió 4 Neustria y arrojó á los invasores. .* Todos. estos triunfos aumentaban. su, gloria sin consolidar su poder. El conde de Ver= mandois le habia pedido la: ciudad de Laon en premio de sus infames servicios, Mas no y pu, B P20dE : - pu Rea ; y. traidor á todos los partidos, rompió | ! bia coronado, dió liberta tituyó á Reims. ., + Carlos se vió de muevo rodeado do numela alianza con el na ¿4 quien ha= á Carlos, y le res= -rosos amigos que: volvian con sú fortuna. Ra= dulfó hacia entonces la guerra en Lorena con- ' tra Rosgario, arzobispo de Tréveris, y Gilberto, recien nombrado duque de aquella pro= y j “> : a (396) vincia, Carlos y Herberto, aprovechándose de su ausencia, sitiaron á Laon, y se apodera ron de la ciudad: pero Ema, esposa de Ra= dulfo, defendió valerosamente el castillo en el cual se habia encerrado. ri El partido monárquico, protegido por la. santa Sede, comenzaba á tomar. ide con= sistencia. Ll papa: lanzó excomuvion contra todos los que se opusiesen al restablecimiento del rey : pero las esperanzas fundadas sobre la-cooperacion de Roma se desvanecieron: El pontilicefue depuesto por las intrigas de Marozia, viuda del celebre Guido, duque de Es- - e a > de y . Ñ . > Arles, hermano de su primer marido: muger. ambiciosa y audaz y deshonesta y que gober= nó largo tiempo el pueblo. de Roma. Su talento le dió poder, y sus costumbres la hicie= ron despreciable : para oprobio del siglo, ella y Otra muger, llamada Teodora, tan pervertida como Marozia, mandaron con do= minio absoluto en Roma, y dieron y quita- EEE SEO DAA La guerra continuo algun tiempo entre. Carlos y Radulfo. Aquí se-apaga enteramente la antorcha dela historia en medio de la anar quia + desaparecen hasta los anales de Fulda y de San Vaast. Solo se halla un corto núme-- ro de narraciones oscuras , conservadas en los. > antiguos anales de la Lit de Reims. Algunos años despues dió Frodoardo una guia, y esa no muy cierta para conducirnos en medio de tantas tinieblas. Pero quizá hay bastante con saber qué el duque de Normandia, uniendo sús armas á las de Radulfo, obligó a Herberto á poner otra vez en prision al infeliz Carlos, y que Enrique, rey de Germáma, á favor de estas discusiones, volvió á conquistar tidla CIRRAAAAE A e -— Muerte de Carlos el simple. ( 9% ). Radulfo, libre de la competencia de Carlos, inspiraba á todos el respeto y temor que acompañan siempre á la victoria. Hugo, rey de Arles, que tenía pretensiones al trono de Ítalia, vino ¿su corte, y solicitó su alianza, Ra= dulfo le confirmó la posesion de Provenza á. condicion que cediese el territorio de Viena al hijo del conde de Vermandois. Carlos, aun que no teinaba, vivia aun, y esta sombra de ¡monarca podia ser un estandarte peligroso. Radulfo y Herberto, mas rivales que amigos, trataban á su prisionero con aparente venera= cion, y aun le daban la esperanza quimérica de restituirle al trono. En fm, le prometieron, para suavizar su desgracia, dejarle gozar tranquilamente del palacio y dominio de At= Ugny: pero solo la muerte pudo libertarle del a a tried 5 A PES (398) Termino su'yida sn Roma á los cincuénta años de edad y treinta de reinado, de los cuales pasó seis en prision; Este príncipe no 0 mas hijo que Luis de ultramar, ¿50 (99). fp ¿ e 2 De di A qa? E A ts Ugg 3 CAPITULO XI 0 Contómacion del vermado A Po : : dio pr Borgoña. KZ uó cuarto de Plbramar Lotaro jo [SAO quinto el Indolente. Sir de La des ' ¡ nasti de Los Cartongis. E RE MPA e * Victoria de Radulfo contra los normandos del Loira. Guerra contra Gilberto, dugue de Lorena. Paz entre el rey y eb conde de - WFermandois. Luis IF de nar rey de Francia. Oton el Grande , rey de Germá- «mía. Prúner tratado entre Francia € Inglaterrg. Guerra entre Luis ! Olon: derz rola de Luis. Paz entre Fuis y Oton. Asesinato del duque de Normandía, Y guerra.que de el se sigue. Fin de la guer- y ra de Normandía. Guerra de los reyes » de Francia y Germánia contra los duques de Francia y Normandía. Paz entre. uis Y Hugo, Jictorias de Oíon en Italia. Lo- (400) tario, rey de Francia. Hugo Capeto, conde de París y Orleans. Regencia de Gerberga y Hedurigis, Coligacioncontra el duque de Normandía. Guerra entre el duque de Normandía y el conde de Chartres. Paz con los normandos. Oton IL, empera- ) «dor. de Alemania. Invasion de Lotario en Lorena: batalla de Paris, Paz entre de Lotario y Oton. Luis Y. el Indolente, rey - deFrancia, Fin de la dinastía de los Car- Jovingios, 5 ] st zo Seas de Radulfo init los normandos del Loira (930). Radulfo, único dueño del trono, acometió á los normandos de Loira - que habian entrado en el Limosin, é hizo en ellos terrible carnicería, En este tiempo estaba dividida Provenza entre Hugo, rey de Arles, Ppagnitzo hijo del rey Luis y nicto de guno de ellos lo poseyo. | Es Guerra contra (Gilberto, dugtec de Lorena (931). Herberto, siempre bullicioso, abrazo en yano el partido de Constantino; Radulfo éntra en Provenza con su ejércitos precedido del terror de su nombre y seguido de la victoria; y obligó á los dos rivales, Á los señores principales del Languedoc, y aun á los duques de Gascuña á rendivlgahomenage, i zon, que disputaban aquel cetro; pero nio" a (4o1 | Sin embargo, ¿o marcha triunfal dió oportunidad '4“Enrique, rey de Germániay y á su vasallo el duque Gilberto, para afirmar= . se en la posesion de Lorena. Despues de una: paz poco duradera entre Hugo el grande, Radulfo y Herberto, la inconstancia de éste renovó la guerra. El, Arnoldo, conde de Flandes, y Gilberto, duque de Lorena, se declararon vasallos de Enrique el Pajarero, se coligaron entre sí, é hicieron guerra al rey de Francia. Radulfo y Hugo el Grande los ven= cieron, obligaron al rey de Germánia á permanecer en maccion, y se'apoderaron de casi todos los estados de Herberto. ==". > “Como en este tiempo la mayor parte de los obispos eran señores de sus ciudades episcopales, é intervenian en todas las guerras, Radulfo depuso á los de Reims y Chalons, y dió sus mitras á otros prelados. + Paz entre el rey ze conde de Vermandois (935). Por mediacion de los reyes de Germánia y de la Borgoña transyurana, hizo Radulfo paz con Herberto,á condiciones mas ventajosas de-las“que este vasallo podia esperar; y á pesar de las prudentes representaciones de Boro el Grande, volvió á aquel traidor todas: las plazas que habia perdido: Es verdad que una nueva invasion de normandos en Berry y Turena, y de los húngaros en Borgoña, parecia justificar esta condescendencia. TOMO XIV. 26