scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Las almadrabas suratlánticas andaluzas: historia, tradición y patrimonio (ss. XVIII-XXI). Introducción

Florido del Corral, David

Abstract

Las almadrabas suratlánticas para la captura del atún rojo constituyen uno de los artefactos culturales de mayor continuidad histórica de este territorio. Sobre una actividad predatoria permanente se han ido sucediendo distintos paisajes culturales, en función de diversas técnicas productivas, modelos de explotación, sistemas de relaciones socio-políticas y universos culturales predominantes en cada momento. En este trabajo se reconstruye la historia de los últimos tres siglos de la tradición almadrabera, cuando las imponentes instalaciones de las almadrabas de buche sustituyen a los antiguos artes de tiro playero. La documentación histórica y las técnicas etnográficas (observación y entrevistas en profundidad) constituyen la estrategia metodológica de este trabajo, que aúna rigor e innovación. Los dos primeros capítulos se dedican a la reconstrucción histórica (siglos XVIII-XIX y siglo XX), el siguiente a la reconstrucción del conocimiento necesario para montar una almadraba y a las relaciones sociales y técnicas características de la pesquería; las relaciones económicas y laborales constituyen el siguiente capítulo y las fiestas y ritos el último. La publicación responde a un proyecto financiado por la Dirección General de Bienes Culturales, de la Junta de Andalucía (Consejería de Cultura): “Las almadrabas suratlánticas andaluzas: valores etnológicos y posibilidades de patrimonialización”, en el marco de la Campaña de Actividades Etnográficas (2010).

Full text

David Florido del Corral (coord.) Sevilla 2017 Motivo de cubierta: Operario a bordo de un falucho faenando para el calamento de las anclas. Archivo Fotográfico del Instituto de Educación Rafael Reyes (Cartaya, Huelva) © EDITORIAL UNIVERSIDAD DE SEVILLA 2017 C/. Porvenir, 27 - 41013 Sevilla Tlfs.: 954 487 447; 954 487 452; Fax: 954 487 443 Correo electrónico: [email protected] Web: <http://www.editorial.us.es> © FEDERACIÓN DE COFRADÍAS DE PESCADORES DE CÁDIZ C/ Puerta de Cádiz 1 Conil de Frontera (Cádiz) © DAVID FLORIDO DEL CORRAL (COORD.) 2017 © DE LOS TEXTOS, LOS AUTORES 2017 Impreso en papel ecológico Impreso en España - Printed in Spain ISBN: 978-84-472-1885-1 Depósito Legal: SE Composición de cubierta: Santi García. [email protected] Maquetación: Santi García. [email protected] Imprime: COMITÉ EDITORIAL: José Beltrán Fortes (Director de la Editorial Universidad de Sevilla) Araceli López Serena (Subdirectora) Concepción Barrero Rodríguez Rafael Fernández Chacón María Gracia García Martín Ana Ilundáin Larrañeta Emilio José Luque Azcona María del Pópulo Pablo-Romero Gil-Delgado Manuel Padilla Cruz Marta Palenque Sánchez José Leonardo Ruiz Sánchez Antonio Tejedor Cabrera ESTA PUBLICACIÓN HA SIDO POSIBLE, ENTRE OTRAS COSAS, POR LA FINANCIACIÓN POR PARTE DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE BIENES CULTURALES DE LA INVESTIGACIÓN QUE LE SIRVE DE BASE. Colección: Historia y Geografía Número: 326 Reservados todos los derechos. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética o cualquier almacenamiento de información y sistemas de recuperación, sin permiso escrito de la Editorial Universidad de Sevilla. ÍNDICE AGRADECIMIENTOS. David Florido del Corral ........................................ 11 I. INTRODUCCIÓN. David Florido del Corral ........................................ 13 Justificación ......................................................13 Perspectiva de análisis: aproximación al concepto de tradición y patrimonio ...................................................... 15 Aspectos metodológicos ............................................ 22 Objetivos y alcance de la investigación .............................. 22 Técnicas de investigación .........................................23 i) Análisis documental ......................................... 23 ii) Trabajo etnográfico ......................................... 24 Estructura del volumen ............................................. 26 II. HISTORIA SOCIAL Y CONFORMACIÓN DE LAS CULTURAS DEL TRABAJO Y ORGANIZACIÓN EMPRESARIAL ENTRE LOS SIGLOS XVIII y XIX. Antonio Santos García ...........................................29 1. Introducción .................................................... 29 2. La organización socio-laboral de la almadraba de tiro durante el Antiguo Régimen: técnica pesquera, personal, embarcaciones y pertrechos ....................................................30 3. Evolución de las almadrabas durante el siglo XVIII e introducción del buche ....................................................... 45 4. Del señorío al liberalismo: el conflicto entre las almadrabas de tiro y las almadrabas de buche (1811-1874) .............................. 53 5. El capitalismo pesquero entre la Restauración y el Consorcio Nacional Almadrabero (1875-1928) ........................................ 64 III. LAS ALMADRABAS EN LOS ÚLTIMOS CIEN AÑOS: DESDE LA INSTAURACIÓN DEL CONSORCIO NACIONAL ALMADRABERO A LA ACTUALIDAD. David Florido del Corral ........................................ 76 1. Las almadrabas durante el Consorcio Nacional Almadrabero (1929-1971) ...74 1.1. La instauración ..............................................74 1.2. El conflicto: las protestas ante la instauración del CNA ............76 1.3. Las duras condiciones de vida en los poblados-factoría ............ 80 1.4. Producción y aspectos técnicos ................................ 95 2. Las almadrabas en el régimen actual ...............................100 2.1. El nuevo modelo de organización económica: capital, técnicos y marinería ..................................................101 2.2. El nuevo modelo de explotación económica: el mercado japonés ...106 2.3. Las amenazas y contradicciones del nuevo sistema de explotación. 112 IV. EL CONOCIMIENTO PRÁCTICO PARA COMPRENDER EL FUNCIONAMIENTO DE LAS ALMADRABAS: ASPECTOS TÉCNICOS Y SOCIALES. David Florido del Corral. Juan Manuel Ruiz Acevedo. José Antonio López González ...................................119 1. Introducción ...................................................119 2. Estructura y configuración de una almadraba de buche ...............122 3. Fases de trabajo de una almadraba ................................134 3.1. Preparativos ...............................................134 3.2. Calamento ................................................. 137 3.3. Desmontaje (leva) ..........................................142 3.4. Levantada (levantá) .........................................146 i) Primera fase: ahorrar y largar el pescado ....................146 ii) La levantá: el trabajo con el pescado en el copo ..............150 4. Prácticas comunicativas: lenguajes de la almadraba ..................155 4.1. Prácticas funcionales ........................................156 4.2. Prácticas comunicativas rítmico-musicales: la saloma y las tallas ..158 5. Habilidades del capitán ..........................................163 5.1. Condiciones del entorno para el calamento y el trabajo en la mar ..165 i) Fondos limpios para calar el copo ..........................170 ii) Aguas claras ............................................173 iii) Vientos ................................................174 iv) Corrientes y mareas .....................................176 v) Otros elementos: orcas y fase lunar ........................178 5.2. Habilidades y conocimientos para ser capitán ...................179 i) Qué tipo de conocimiento ................................179 ii) Las marcas: el uso de la vista para el calamento del arte .......185 iii) La vista y otras capacidades para aforar e intuir el pescado en la almadraba ............................................191 iv) ‘Cogerle el agua a la almadraba’: la configuración del arte y su relación con el entorno ...................................196 v) Qué dicen los capitanes sobre el atún: conocimiento sobre el recurso. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 205 vi) Habilidades sociales: la relación con la empresa y los trabajadores ............................................212 6. Hacerse capitán: procesos de aprendizaje y factores técnicos y políticos para el ascenso a la capitanía .....................................215 6.1. Formas de transmisión del conocimiento ......................216 6.2. Factores técnicos y sociales para la capitanía: la movilidad de los técnicos ....................................................223 7. Reflexiones finales .............................................. 229 V. INSTITUCIONES ECONÓMICAS: ENTRE LA ECONOMÍA DE PRESTIGIO Y LA DE MERCADO. David Florido del Corral .......................................235 1. Introducción: la economía tradicional de los lugares almadraberos .....235 2. El sistema de retribuciones: entre el mercado y la redistribución. ......240 3. Los robos de pescao: una institución económica en las almadrabas .....249 4. Evolución histórica en el siglo XX del sistema de redistribución y de las formas de aprovechamiento, comercialización y consumo de las regalías. .................................................255 VI. RITOS Y FIESTAS EN LAS ALMADRABAS. David Florido del Corral. Juan Manuel Ruiz Acevedo. José Antonio López González ...................................277 1. Ritualización del inicio de la temporada ...........................278 2. El santito ......................................................282 3. Fiesta de culminación de la almadraba: la Quema de Juan y Juana .....285 3.1. La memoria de San Juan .....................................286 3.2. La quema de Juan y Juana en Barbate en la actualidad (almadraba de Zahara) .......................................289 i) Organización de la fiesta y claves espacio-temporales .........290 ii) Las relaciones sociales en el ritual ..........................299 iii) Hacia una interpretación de la fiesta .......................303 4. La festividad de la Virgen del Carmen .............................307 VII. REFLEXIONES FINALES. David Florido del Corral .......................................313 VIII. REFERENCIAS DOCUMENTALES Y BIBLIOGRÁFICAS ...............321 Fuentes documentales ............................................. 321 Fuentes hemerográficas ............................................321 Referencias bibliográficas ..........................................321 AGRADECIMIENTOS David Florido del Corral El presente trabajo es una versión de la memoria final de un proyecto de investigación titulado: LAS ALMADRABAS SURATLÁNTICAS ANDALUZAS: VALORES ETNOLÓGICOS Y POSIBILIDADES DE PATRIMONIALIZACIÓN, financiado por la Dirección General de Bienes Culturales, Consejería de Cultura, Junta de Andalucía (Campaña de Actividades Etnográficas 2010). Esta investigación se desarrolló durante el año 2010, y contó con una financiación global de 9.000 €. Además de los autores firmantes de este texto, el licenciado Víctor Gañán Álvarez realizó tareas de trabajo de campo en la misma. Queremos reconocer a Víctor su dedicación a este proyecto, esperando que le sirviera de aprendizaje, no sólo sobre las almadrabas, sino sobre el quehacer antropológico. Hubiese sido imposible su realización sin la colaboración, con entusiasmo, de tantos capitanes, una buena parte de los cuales han muerto ya: Alí Bouanani, Antonio Columé, Claudio Columé, Jaime Pérez Zaragoza, José Carmona, José El Pelao, José Ruiz, Juan El Pelao; Juan José, Manuel Ligero Millonario, Ramón Flores y Vicente Zaragoza. Así como a los trabajadores, entre los que queremos destacar a Antonio, Carlos, Eduardo, Juanelo, Juan Luis, Manuel Trave, El Moro, Pepa la Corchera, Rosario y Yeyo. También es obligado el reconocimiento a Diego Crespo, gerente de la empresa Almadraba Cabo Plata, por permitirnos el acceso a las instalaciones de su empresa, tanto en Conil como en Zahara de los Atunes y Tarifa. Y a Marisa Molina por revisar el primer borrador del libro. Queremos reconocer así mismo la amabilidad de la Fundación Medina Sidonia por darnos acceso a la documentación de planos del Archivo Ducal de la Casa de Medina Sidonia, un verdadero tesoro del patrimonio documental de Andalucía. Y al I.E.S. Rafael Reyes (Cartaya), por ceder una parte de su valiosísimo material gráfica sobre la pesca andaluza, gracias a la labor incansable de Juan Manuel Ruiz y José Antonio López. David Florido del Corral 12 Las aportaciones de todos y todas han sido fundamentales para poder construir este relato sobre las almadrabas y sus gentes pues, en última instancia, el sentido final de la publicación de este trabajo es dar a conocer sus formas de hacer y saber. I. INTRODUCCIÓN David Florido del Corral JUSTIFICACIÓN El presente de la almadraba en la costa suratlántica (Tarifa, Zahara de los Atunes, Barbate y Conil) se enmarca, genéricamente, en la activación de esta pesquería, a lo largo de último cuarto del siglo XIX, sobre capitales valencianos, gallegos e italianos, así como empresas familiares de Ayamonte e Isla Cristina, y sobre el sistema de almadraba de buche, de las que se calan varias en la costa occidental andaluza desde el s. XVIII y el primer tercio del siglo XIX1. De todos modos, la pesquería se caracteriza por una multisecular continuidad histórica, aunque sobre técnicas y modos de organización distintos (almadrabas de tiro o vista, las propias del Antiguo Régimen). En el escenario actual, su carácter distintivo viene, en primer lugar, del hecho de su continuidad histórica, pues se trata de una pesquería que hunde sus raíces, incluso, en períodos prerromanos (García Vargas, 2001). Hasta los años ochenta del siglo XX, la economía del atún se basaba en las labores de procesamiento (curado y salazón, desde siempre, y conservas en aceite, desde finales del siglo XIX), trabajos que han generado infraestructuras y un extraordinario negocio comercial. Esta continuidad tiene una especial relevancia cultural si tenemos en cuenta que se trata de una pesquería pasiva, que, en su conjunto, supone la activación de procedimientos, actividades, conocimientos y tecnologías basadas en el saber hacer sobre el terreno, a partir de un ciclo biológico que se repite cada año: la entrada de túnidos desde diversas zonas del Atlántico hacia el Mediterráneo para desovar, entre abril y junio (migración gamética), y el regreso hacia los lugares de alimentación desde agosto a septiembre (migración trófica) (Florido y Ménanteau, 2004; Rodríguez-Roda, 1964, 1967). El paisaje natural de las migraciones, al ser 1. Para Sancti-Petri, cf. Bohórquez, 2000 y para El Rompido, Ruiz, J. y J.A. López, 2002; para la de Conil, cf. los diversos trabajos de A. Santos. Una perspectiva general, en Florido, 2005. David Florido del Corral 20 José Luis García, es conveniente diferenciar entre la cultura como patrimonio –aquella dimensión implícita y sobre la que se sustentan históricamente los valores etnológicos que se evocan desde el presente– y el patrimonio cultural –ese ejercicio ex situ de invocación de la cultura– (García, 1998). Esta precisión permite ver con claridad la fragmentación de las experiencias, las desigualdades sociales y diferencias culturales que tienden a quedar veladas cuando se invoca el patrimonio cultural. Pues la invocación y no la experiencia interna y directa de la memoria es rasgo característico del patrimonialismo y el tradicionalismo como ideología y política contemporáneas (Philips, 2004). Es importante, por tanto, distinguir el patrimonio del patrimonialismo, la tradición del tradicionalismo, siendo tradicionalismo y patrimonialismo prácticas y discursos característicos de la sociedad contemporánea para su instrumentalización política y económica. Una apuesta de este tipo es coherente con una percepción de la tradición que no se opone antagónicamente a la modernidad2, sino que se incorpora a ésta, conformándola en su diversidad y complejidad. De ahí que hayamos seleccionado tres ejes de análisis: formas de conocimiento, instituciones económicas y tradiciones festivas y rituales, actualmente vigentes, que se articulan dialécticamente con su entorno social, político y económico, con el marco cultural del presente en definitiva. Es nuestro modo de interpretar el concepto de Patrimonio Inmaterial de UNESCO, ya reseñado, pues contribuye al reconocimiento de la diversidad cultural –trasunto y garantía de la diversidad biológica, como la crítica situación de los stocks de atún rojo del Mediterráneo ponen trágicamente de manifiesto– y a la ampliación de perspectivas de la mentalidad moderna, mostrando la creatividad humana, tanto del pasado como del presente. Es necesario adelantar un apunte metodológico para que se pueda comprender cabalmente el concepto de patrimonio etnológico aplicado a la pesca. A saber, no puede obviarse que las realidades culturales evocadas mediante la patrimonialización no son homogéneas, sino que son cambiantes y dinámicas y además están internamente segmentadas por diferentes factores de diferenciación social cultural. Y las almadrabas son una buena muestra de ello: su evolución ha pasado de un sistema tecnológico (el tiro o la vista), contextualizado en un sistema económico y social señorial típicamente tardomedieval, a un sistema tecnológico importado (las almadrabas fijas de buche), a partir del siglo XVIII, enmarcado en una economía política nacional que seguía 2. Así, no podemos estar de acuerdo con Ariño cuando se refiere al mundo contemporáneo como sistema postradicional, en el que “ya no puede haber tradición como forma de reproducción social, porque se ha producido una ruptura con el pasado, se inventa al patrimonio cultural para asegurar la continuidad y conectividad intertemporal (…); es decir, se convoca la memoria al servicio de la identidad colectiva” (Ariño, 2002b: 332-333). INTRODUCCIÓN 21 criterios mercantiles, hasta el punto que las pesquerías pasaron de ser controladas por las élites nobiliarias a manos de grupos empresariales diversos (Florido, 2007). Esta trayectoria histórica está preñada de discontinuidades, transformaciones, diferencias…, que pueden quedar encubiertas cuando evocamos desde el presente el carácter multisecular de las almadrabas. Del mismo modo, las almadrabas han conformado territorios y sistemas sociales fuertemente segmentados, tanto en el sistema estamental como en el capitalista: la posición en la estructura laboral, en los diferentes nichos y funciones que conformaban la pesquería; el origen local y socio-étnico; los conocimientos técnicos y el sexo dividían a los sujetos que han coprotagonizado la fascinante singladura de las almadrabas. Cada uno de ellos con conocimientos, capacidades, deseos, privilegios, perspectivas, aspiraciones y trayectorias diversas. Tampoco este poliédrico paisaje social, siempre en transformación, puede pasar desapercibido cuando el valor patrimonial de las almadrabas sea reclamado, sobre todo porque la historia demográfica, social y cultural de la pesquería se ha caracterizado precisamente, y desde fechas muy tempranas, por la hibridación: esclavos berberiscos; truhanes de toda laya y origen; marineros y capitanes portugueses, sicilianos, valencianos, de los extremos occidental y oriental de Andalucía; empresarios catalanes, gallegos, valencianos e italianos, y comerciantes de todo el orbe cristiano de la modernidad…. son los atlantes de esta experiencia histórica. Precisamente, uno de los rasgos sobresalientes de las culturas pesqueras es la movilidad de agentes e instituciones, que conforman un desarrollo histórico nutrido de aportaciones multilocales, que pasan a quedar configuradas singularmente en cada territorio (Cáceres y Corbacho, 2013). Finalmente, pensar patrimonialmente estos universos socioculturales implica establecer las reglas de una dialéctica cultural, entre los pescadores y los que no lo somos. La selección de rasgos e instituciones culturales para destacar los valores etnológicos de las almadrabas es resultado de una aproximación desde la seducción que provoca la lógica cultural de colectivos que han desarrollado formas de pensar y de hacer su cultura enfrentándose al medio marítimo y a otros colectivos sociales, que los categorizamos por su carácter limítrofe casi al margen de la civilización: se trata de un juego de imágenes que traslada silenciosamente la noción geográfica de ‘margen’ a otra crudamente cultural, de definición peyorativa o/y extrañada de un “otro” social, los hombres y mujeres de la mar. En este diálogo de perspectivas es preciso eliminar cualquier noción que lo acerque a lo sustancial, a lo primordial, a lo tradicional entendido como inmutable al margen de la historia. Por el contrario, debemos entender la singularidad en relación con la identidad, tanto la resultante de definiciones exteriores –los que pertenecemos a otros ámbitos y lógicas culturales–, como la generada ordinariamente por los grupos sociales que desarrollan tales prácticas y representaciones culturales, las David Florido del Corral 22 ligadas a la pesca. Estamos haciendo referencia, por tanto, a dos dimensiones diferentes de la identidad cultural. Una, implícita, que se expresa en las prácticas cotidianas, en los usos lingüísticos, en la imaginación colectiva, en las labores de cada día y en los espacios de socialización y en los espacios rituales; la otra, explícita, evocada tanto por los que no pertenecen a ese mundo, con diversos fines sociales (conocerlos, incentivarlos, reconvertirlos, museificarlos), como por ellos mismos, especialmente en un contexto de riesgo político y/o económico. ASPECTOS METODOLÓGICOS Objetivos y alcance de la investigación El proyecto tenía como objeto fundamental analizar las posibilidades que determinados aspectos de las almadrabas andaluzas actuales presentan para la investigación patrimonial. Los objetivos fundamentales del trabajo son: i) la reconstrucción de los sistemas de conocimiento mediante los que se produce la apropiación cognitiva del entorno, aplicados en la pesquería, en sus diferentes fases; ii) el conocimiento en profundidad de esas instituciones seculares y su vigencia actual en un entorno de economía mercantilizada, y iii) el análisis histórico de procesos rituales que vienen estando vinculados con la almadraba, gracias a las migraciones laborales o a factores locales endógenos. Estos procesos pueden tener su origen en los entornos sociales de la pesquería, o haber sido importados, conservados y transformados en el seno de la misma. Esta selección de elementos patrimoniales, conscientemente, es restrictiva, porque deja fuera otros ámbitos de producción cultural que bien merecerían una aproximación patrimonial, sin duda de éxito (incluyendo, por ejemplo, prácticas culinarias, carpintería de ribera, léxico, patrimonio arquitectónico, bibliográfico o documental, por mencionar sólo los más descollantes). Significaría la aplicación de una aproximación etnológica más intensiva y extensiva –la trama cultural completa subyacente a ese conjunto de artefactos, relaciones y sistemas (Agudo, 1997)–, cuya propuesta ya hemos hecho en otro lugar (Florido, 2013). Pero era nuestra intención abordar aspectos menos tratados y hacerlo con la suficiente profundidad, mediante la combinación de una metodología histórica y etnográfica. Para ello, nos hemos obligado a introducir una primera parte de reconstrucción del proceso histórico, que sirva como base de conocimientos de los aspectos socio-económicos y políticos más relevantes en relación con las almadrabas, permitiendo así al lector una contextualización adecuada para la comprensión de las instituciones que posteriormente se analizan. INTRODUCCIÓN 23 Técnicas de investigación El proyecto que presentamos aúna la investigación histórica y la etnográfica, en atención a la diversidad de fuentes, documentales y orales, y a la posibilidad de desarrollar un trabajo de campo etnográfico in situ. Para todos los objetivos señalados, la investigación tendría una proyección histórica que da comienzo entre los siglos XVIII-XIX y culmina en la actualidad. Esta demarcación temporal viene marcada por el proceso histórico del sistema pesquero, pues el inicio de la reconstrucción histórica coincide con el comienzo de la modalidad técnica que, implantada en esos momentos, se ha mantenido en sus fundamentos hasta la actualidad (almadraba de buche, siciliana, de anclas…, fija en definitiva). Las unidades de observación correspondientes a los sitios almadraberos en la actualidad: Conil de la Frontera, Barbate y Tarifa, en la provincia de Cádiz. i) Análisis documental El análisis histórico de las almadrabas andaluzas ha generado diversos trabajos que han partido de diversas fuentes documentales. Estos trabajos han insistido en la explotación de los extraordinarios fondos documentales de la casa ducal de Medina-Sidonia con diarios, informes, descripciones, contabilidades (los extractos, separando los valores de los gastos) para extraer conclusiones acerca de la historia económica de las almadrabas. Además de estos fondos documentales, también albergan en sus anaqueles abundantísima documentación otros archivos, como el Archivo General de la Marina ‘Álvaro de Bazán’, el Archivo del Museo Naval de Madrid, el Archivo Histórico Nacional, o el Archivo Histórico Provincial de Cádiz. Y en menor medida los Archivos de los Ayuntamientos de las localidades afectadas, aunque en éstas no se ha realizado un análisis sistemático. El rastreo de la información documental ha seguido las unidades de análisis del proyecto, lo que nos ha permitido una reconstrucción histórica, inédita hasta el momento, sobre aspectos sociales y laborales como: los sistemas de distribución del reparto, las categorías socio-laborales, los conflictos y discursos de los agentes sociales en ellos involucrados y las dificultades técnicas y las respuestas para mejorarlas mediante artificios intelectuales (modos de conocimiento aplicado al entorno). Esta labor, realizada básicamente por Antonio Santos entre el primer tercio del siglo XVIII y el primer tercio del siglo XX, ha permitido reconstruir el telón de fondo histórico sobre el que presentar los principales descubrimientos de valor etnológico que perseguíamos. Hemos de advertir que a partir de la instauración del Consorcio Nacional Almadrabero (1929), no ha habido un uso sistemático de archivos, sirviéndonos puntualmente de informaciones de archivos locales y del Archivo General de la Administración a través de fuentes bibliográficas, de éstas y de David Florido del Corral 24 fuentes hemerográficas. Complementariamente, hemos aprovechado la información de diversas monografías sobre almadrabas concretas y la valiosísima información procedente de las entrevistas biográficas a informantes cualificados. A pesar de estas limitaciones, podemos aseverar que el marco histórico presentado para este período es el más amplio y pormenorizado que conocemos hasta la fecha. ii) Trabajo etnográfico El trabajo de campo etnográfico requiere de un conjunto de técnicas, entre las que destacamos en primer lugar la observación directa e indirecta, fuente clave de información al darnos acceso a los fenómenos culturales en su desenvolvimiento social. Todos los objetivos son abordables, aunque no agotables, desde el trabajo de campo. La observación ha sido directa en las labores de preparación del arte, entre los meses de marzo y abril de 2010, mientras es calado en el mar el imponente ingenio almadrabero. Complementariamente, hemos aprovechado estos mismos meses de 2011 para perfilar aspectos menos conocidos en la primera fase de observación. Este trabajo ha tenido lugar en los sitios almadraberos de Barbate (almadraba de Zahara de los Atunes) y Conil. También hemos realizado observación directa en las faenas de alquitranado de las artes, que marcan el final de la temporada de los operarios eventuales, en la primera quincena de julio. Además, hemos podido realizar observación participante en la preparación y celebración de la festividad de la Quema de Juan y Juana, que protagonizan los almadraberos, y almadraberas, de Isla Cristina en la antigua zona portuaria de Barbate, donde residen y se encuentran ubicadas las instalaciones de la almadraba de Zahara de los Atunes. Los lugares de encuentro y reunión también se convirtieron en observatorio recurrente, por tratarse de un punto de encuentro de estos almadraberos entre los meses de marzo y julio. Como es habitual fue plataforma para concertar entrevistas, darse a conocer generando confianza e incluso desarrollar algunas de ellas. Puntualmente, hemos tenido ocasión de realizar también observaciones participantes de menor calado, como en comidas promovidas por la Asociación de Amigos del Atún y del Vino en Isla Cristina, para saborear, junto a capitanes de almadraba y miembros de esta organización recetas basadas en atún. Esta asociación gastronómica y cultural también organiza en el mes de septiembre, en Isla Cristina, desde hace trece años, el Encuentro de Capitanes de Almadraba, unas jornadas con una doble vertiente, gastronómica y de difusión patrimonial, en la que pudimos entrar en contacto y convivir con algunos de los que serían, o habían sido ya, los informantes clave de la investigación. El otro conjunto de técnicas etnográficas lo constituyen las técnicas de diálogo. Como se puede comprender por el tipo de información que se INTRODUCCIÓN 25 pretendía obtener, las entrevistas han sido de dos tipos fundamentalmente: entrevistas biográficas a informantes clave y entrevistas semidirigidas en profundidad a informantes tipo. En conjunto se han realizado y transcrito 62 entrevistas. Las entrevistas biográficas (a siete informantes) se han basado en un guión pensado para un relato de vida, orientado a la participación en las almadrabas del entrevistado. Cuatro de ellas han sido respondidas por capitanes de almadrabas, ya jubilados, dos a personas que, de uno u otro modo vivieron en poblados almadraberos (Nueva Umbría, Cartaya) y otra al hijo de un almadrabero fallecido hace años, originario de Isla Cristina, pero que había ocupado un papel clave en las almadrabas durante las décadas centrales del siglo XX. Han sido entrevistas de varias sesiones las más de las veces, y han permitido apuntes complementarios para una reconstrucción histórica con experiencias, percepciones, valores, de los protagonistas. Las entrevistas biográficas aporta una información etnográfica muy valiosa, no sólo porque permite ir construyendo la historia social de las almadrabas del siglo XX, sino porque, más allá de la información que puedan procurar, ofrecen experiencia vital, aquella en que se funda la labor de análisis antropológico, y que no puede ser suministrada por ningún otro tipo de fuente. Las entrevistas en profundidad se han realizado a un grupo más numeroso y cualitativamente más amplio de informantes: marineros en distintos puestos, capitanes, empresario, carpintería… Han sido entrevistas muy dirigidas a los objetivos de la investigación, a partir de guiones construidos al efecto. Las entrevistas para capturar las formas de conocimiento se han realizado en exclusividad a los capitanes. En diversas ocasiones, las entrevistas han sido grupales, porque así lo requería la dinámica social. Una entrevista podría servir como reclamo para otras personas conocidas y vinculadas con la pesquería, de modo que se podían añadir a la situación de entrevista informantes no previstos. La selección de informantes fue estructurada por variables como: el origen local, el desempeño técnico, los años de dedicación, la trayectoria laboral en relación a la pesquería, la pertenencia a familias almadraberas que protagonizan migraciones laborales desde Poniente al sur de Cádiz y el sexo –si bien sólo se han realizado dos entrevistas a mujeres, en relación con los objetivos segundo y tercero. La triangulación de fuentes y la complementariedad entre las técnicas de trabajo de campo etnográfico y de análisis histórico y documental, cuando han sido posibles, han permitido una adecuada aproximación a los objetivos y a generar información de calidad, que nos ha conducido a un relato final etno-histórico, articulado según los objetivos planteados. Con todo, queremos resaltar la dificultad de la traducibilidad del discurso social al relato etnográfico. Trasladar a la dimensión reducida del papel y al David Florido del Corral 26 discurso racionalizado académico el cúmulo de conocimientos, experiencias, implicaciones (lo que se da por sabido), léxico, etc., procedente de la experiencia etnográfica es una de las principales dificultades del trabajo etnográfico. Para comprender esto basta pensar en las dificultades que cualquier persona no conocedora del léxico almadrabero encontraría en la transcripción de una entrevista. O en la necesidad, espontáneamente manifestada por los informantes, de usar papel y lápiz para explicar los pormenores técnicos del trabajo. Es nuestro deseo que estas dificultades hayan sido felizmente superadas, de modo que el relato que se presenta haya conseguido una traducción solvente de prácticas, perspectivas y conocimientos, ajenos al público en general. ESTRUCTURA DEL VOLUMEN Una vez presentados los fundamentos téorico-metodológicos de la investigación, la organización de los capítulos se ajusta en gran medida al diseño de objetivos, si bien ha sido necesario, para realizar el análisis etno-histórico propuesto, desarrollar dos apartados históricos iniciales (capítulos segundo y tercero) que sirvan de marco para comprender el contexto en el que las formas de conocimiento aplicado a la pesquería, las instituciones económicas y los procesos festivos y rituales tienen lugar. El primero de estos apartados se corresponde con el período de incorporación de la técnica de almadraba de buche, desde el primer tercio del siglo XVIII hasta el primer tercio del siglo XX. Está fundamentado en la labor de recopilación documental realizada por Antonio Santos y sus contenidos se orientan según los objetivos y unidades de análisis del planteamiento de la investigación, destacándose aquellos elementos de mayor continuidad histórica, que nos permiten entender algunas de las dinámicas culturales de largo alcance que caracterizan a las almadrabas como universo social. No es propiamente una historia de las almadrabas, pero se trata del ejercicio de reconstrucción sistemática de aspectos técnicos y socio-económicos más amplio que se ha realizado hasta el momento. Incluye así mismo una descripción del sistema técnico de pesca de tiro o vista, que ha sido el dominante en esta pesquería desde el mundo antiguo hasta precisamente el primer tercio del Setecientos, en Andalucía. Cuenta con el valor añadido de no estar basado en fuentes de referencia (secundarias por tanto), sino en la documentación técnica depositada en el archivo de la Casa Ducal de Medina Sidonia, abundantísima al respecto. La estructuración del capítulo queda delineada por los acontecimientos históricos más relevantes que afectan a la pesquería: las respuestas técnicas de la Casa Ducal ante la crisis pesquera (introducción de la almadraba fija, procedente en estas costas de Portugal, entre otras), en primer lugar. Los conflictos entre la Casa Ducal y el gremio de pescadores de INTRODUCCIÓN 27 Conil, antes y después de la liberalización de los derechos de pesca, y que tuvieron como consecuencia el mantenimiento del sistema de vista en las costas meridionales de Cádiz hasta fechas muy tardías (tercer cuarto del siglo XIX) y el que las almadrabas no fuesen caladas en la costa de Conil por grandes casas armadoras, como segundo hito. Y, finalmente, el proceso de liberalización definitiva vía industrialización y transformación de la organización de la pesquería, en el marco de la intensificación capitalista, que se produce ya en pleno Ochocientos, y que desembocará en una vuelta al sistema monopolista de antaño, con el Consorcio Nacional Almadrabero. El segundo de los apartados de reconstrucción quiere ofrecer un marco histórico al conjunto de instituciones, valores y prácticas características de las culturas del trabajo de las almadrabas que se desarrollan en el resto del trabajo. Se despliega desde 1930 hasta la actualidad, y se estructura en un primer apartado dedicado a explicar el funcionamiento de las colonias industriales del Consorcio Nacional Almadrabero y los diversos movimientos de protesta de agentes económicos ante el modelo monopolista auspiciado por el Estado. Este favoreció, entre otros fenómenos, la expansión del sistema de las almadrabas suratlánticas hacia el Norte de África, con capital, técnicos y marinería de diversas procedencias, convirtiéndose en un extenso campo de pruebas para el desarrollo del tejido socio-laboral de las almadrabas del futuro. A la luz de la información someramente planteada en este trabajo, queda por desarrollar un trabajo histórico sobre las almadrabas en Marruecos, representando un nuevo episodio de expansión colonial marítimo-pesquera en el norte de África, tardío, y que fue desmantelado gracias a las dinámicas de descolonización. Desde 1972 ya no se calaron almadrabas al amparo del Consorcio, y se abrió un nuevo marco histórico, que tratamos en apartado distinto. Empresas del ramo, locales, se hicieron con las concesiones para el calamento de las almadrabas, que en los primeros años, en un contexto económico muy difícil, siguieron explotando los atunes para su aprovechamiento tradicional (conservas y salazones). A partir de los años ochenta, se abre un nuevo episodio, el de las capturas al fresco para su exportación a Japón (mediante la ultracongelación inmediata de las capturas), y que ha sido el que ha permitido, como fenómeno distintivo de la pesca andaluza, que cuatro almadrabas se hayan seguido calando en el litoral suratlántico. El cuarto capítulo se destina a describir y analizar los procesos de apropiación cognitiva del entorno que caracteriza a las culturas del trabajo de las almadrabas. Se incluyen en el mismo una descripción pormenorizada del ciclo de la pesquería, desde su preparación en el mes de marzo hasta su levantamiento en el mes de julio. Especial importancia tiene el seguimiento de las tareas características de la levantá –conjunto de actividades de captura–, de la que se ofrece una descripción exhaustiva. La percepción del entorno por David Florido del Corral 28 parte de los técnicos, incluyendo el de los factores necesarios para el calamento y para el desarrollo de la pesquería; la transmisión, los sistemas de comunicación y los procesos de aprendizaje; las habilidades requeridas en la capitanía y otros puestos técnicos, son distintos epígrafes que estructuran este capítulo, exclusivamente basado en valores etnológicos inmateriales. El capítulo quinto se orienta a la reconstrucción de las prácticas e instituciones económicas. Sistemas de retribución, de distribución y participación en la producción atunera, de un entramado socio-económico caracterizado históricamente por su traza piramidal, la fuerte estratificación y la proletarización de la fuerza de trabajo. Se ubican en su marco socio-histórico prácticas aparentemente irracionales como el robo de pescao, y se abunda en la comprensión y el conocimiento de un conjunto de prácticas que arrastran una tradición precapitalista, pero que se han mantenido vigorosamente en el modelo de capitalismo industrial intensivo que caracteriza a la pesquería desde hace más de cien años. En los enfoques al uso sobre valores patrimoniales, las instituciones estrictamente económicas suelen dejarse en un segundo plano. Sin embargo, las dimensiones simbólicas, sociales y de aprovechamiento económico se articulan congruentemente en esas prácticas, que tienen lógicamente una vertiente inmaterial que justifica su inclusión como objeto de estudio central de este trabajo. El sexto capítulo se dedica al tercero de los ejes analíticos: los procesos festivos. En este caso, la etnografía nos ha devuelto un mapa menos diverso del que cabía esperar. Los colectivos de trabajadores temporeros que se desplazaban eventualmente a las almadrabas y que vivían en los poblados factoría han desaparecido, y con ellos sus prácticas ceremoniales. Los jornaleros de hoy son familias integradas en su entorno socio-laboral y no han mantenido con el mismo vigor determinadas prácticas ceremoniales de antaño. Sin embargo, hemos podido documentar lo que se pueden considerar resistencias: ceremonias de inauguración de la temporada (regalo del primer atún, bautizo) y finalización (fiesta de la Quema de Juan y Juana). Ésta última sólo en Barbate, y sólo por parte del reducido grupo de trabajadores que, como testigos de una historia multisecular, siguen desplazándose desde Isla Cristina hasta la localidad gaditana para trabajar en la almadraba de Zahara de los Atunes. Ofrecemos un análisis etnográfico, con una interpretación del sentido de esta fiesta, que ha de afrontar el progresivo desleimiento del tejido social que la ha mantenido. También se documentan prácticas de carácter supersticioso y contenido religioso, cuyo mantenimiento sigue las líneas de transmisión familiar y las relaciones personalizadas históricas del sistema almadrabero.