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La historiografía americanista onubense en el siglo XIX

Tornero Tinajero, Pablo; Márquez Macías, Rosario

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LA HISTORIOGRAFIA AMERICANISTA ONUBENSE EN EL SIGLO XIX por PABLO TORNERO y ROSARIO MÁRQUEZ La provincia de Huelva a lo largo de la centuria expresada, conoce la publicación de una serie de trabajos, de total o parcial contenido americanista. Varias razones se aunan para dar lugar a una proliferación de esos temas. Entre ellos, la conmemoración del IV Centenario del Descubrimiento, el haber sido elegido Huelva como sede para el IX Congreso Internacional de Americanistas y la creación en Huelva de la Sociedad Colombina Onubense. 2 Al tiempo, los periódicos «La Provincia », «Diario de Huelva», «El Conservador », «La Concordia», cumplirán una buena labor local, en la publicación y fomento de estudios sobre el pasado americano. Queremos dejar sentado que las obras analizadas son parte de las publicadas ya que por diferentes motivos se hacía imposible tratar el conjunto total de todas ellas. Por otra parte, sólo hemos reseñado aquellos trabajos que o bien fueron editados en Huelva o bien escritos por personas nacidas o residentes en la provincia o por otro lado hacen muy especial referencia al marco geográfico onubense. 3 1 Concreso Internacional de Americanistas. Actas de la Novena Reunión. Huelva, 1892, tomo I, Madrid, 1894. 1 Gómez, C. y Gonzálvez, E. J. L.: La Tradición Historiográfica -Onubense ante el Descubrimiento. «Actas de las II Jornadas de Andalucía y América ». Sevilla, 1983. 2 Amador de los Ríos, R.: Huelva. Barcelona, 1983. Coll, José: Colón y La Rábida. Madrid, 1891. Santamaría, B.: Huelva y La Rábida. Huelva, 1878. Leal Baldomero, L.: Cristóbal Colón y Alonso Sánchez o el primer descubrimiento del Nuevo Mundo. Huelva, 1892. Melero Casademunt, J.: Guía de Huelva y su Provincia para 1892. Huelva. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 156  PABLO TORNERO Y ROSARIO MÁRQUEZ AUTORES E INTENCIONALIDAD HISTÓRICA Sobre los autores reseñados, poco podemos decir de ellos, ya que apenas hemos encontrado referencias de su vida y actividad. Dos son clérigos, el padre José Coll, Definidor General de la Orden de San Francisco, 'y el presbítero don Baldomero de Lorenzo y Leal, cura párroco de la Iglesia de la Concepción en Huelva y más tarde canónigo de la Iglesia Colegial de Jerez de la Frontera y que tiene en su haber el ser Correspondiente de la Real Academia de la Historia. De los demás conocemos que Braulio Santamaría se define como «escritor» y que fue vocal de la Junta organizadora del IX Congreso Internacional de Américanistas; José Melero Casademunt, era Jefe de trabajos estadísticos en Huelva y Rodrigo Amador de los Ríos y Fernández de Villalta estaba en posesión del cargo de Director del Museo Arqueológico de Madrid. Como vemos, sus dedicaciones son diversas así como sus ámbitos de trabajo. Por otro lado, sus vinculaciones al mundo americanista están poco claras. Veamos el sentido que estos autores dan a sus obras en el que queda reflejado la intencionalidad a que hemos hecho referencia. Dice Amador de los Ríos recapitulando sobre el contenido americanista de su trabajo: «No me es dado, ni cabe en los límites de este libro, impuestos su fin y su categoría, detener la atención con preferencia en el acontecimiento trascendental y glorioso que ha de ser conmemorado» (el IV Centenario). 4 El padre Coll, por su parte dice que en su libro «que no es otra cosa más que un sencillo relato de la cooperación de nuestra Seráfica orden en el descubrimiento del nuevo mundo, y de los primeros hermanos nuestros, que, llenos de abnegación, abordaron aquellas remotas playas...» 5 y más adelante «en el próximo año de 1892 deberá celebrarse en uno y otro hemisferio el cuarto Centenario del Descubrimiento de los países allende el Atlántico 'y era muy puesto en razón que nuestros clarísimos padres fray Juan Pérez y fray Antonio de Marchena, que tan principal empeño tomaron en la empresa, no quedaran por nuestra parte relegados al olvido... ni 4 Amador de los Ríos, R.: op. cit., pág. 12. 5 Coll, José: op. cit., pág. 6. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRÍCA  157 podía estimarse tampoco equitativo y conveniente que pasáramos en silencio a Cristóbal Colón... finalmente, a fuer de franciscanos, no hacemos más que pagar una deuda al hablar con algún detenimiento del Convento de La Rábida ». 6 El prólogo que escribe Rafael Clemente en la obra Huelva y La Rábida, de Braulio Santamaría, es revelador sobre la intención de este autor. «Su principal objeto es historiar sucesos particulares, dar conocimiento de las glorias patrias en que pueda Huelva reclamar su participación y sobre todo describir los hechos relacionados con el insigne y hasta hace poco abandonado convento, donde se preparó el más extraordinario suceso de la edad moderna, el descubrimiento de América ».' En cuanto a la obra de Baldomero Lorenzo y Leal «el objeto del presente libro es hacer revivir la memoria de Alonso Sánchez 8 y más adelante «siendo esta la idea del libro, colocar su nombre junto al nombre de Colón, una figura junto a la gigantesca del gran Almirante... por esto no sólo se debe dispensar, sino aplaudir el santo y purísimo anhelo que cada uno siente en su corazón para encumbrar las glorias de su patria, ensalzar sus hechos y publicar sus grandezas, procurando hacerlo guiado y dirigido por la verdad, y esta conducta proporciona satisfactorios resultados, porque siempre deja en su alma el grato y tranquilo gozo que produce el cumplimiento del deber. Esta es la idea que en el presente libro pretendo desarrollar». Por lo concerniente a Merelo Casademunt, en su Guía de Huelva para 1892, no hace ninguna proclamación de intenciones, aunque el hecho de comenzar su obra con un sonoro artículo titulado ¡Gloria a Cristóbal Colón! es todo un síntoma revelador. 10 En definitiva queda implícito en las pala -bras de los propios autores, su intencionalidad histórica y su particular sentido de los hechos a tratar, en los que parecen todos coincidir, configurando así una tipología general, coincidente en la configuración de sus escritos. 6 Ibídem, pág. 7. 7 Santamaría, B.: op. cit., pág. 8. 8 Lorenzo, B.: op. cit. 9 Ibídem, pág. 33. 10 Melero, J.: op cit. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 158  PABLO TORNERO Y ROSARIO MÁRQUEZ A) AUSENCIA DE FUENTES DOCUMENTALES La falta de citas documentales es prácticamente total, lo cual, naturalmente, provoca no sólo un sinfín de errores repetidos, sino un escaso aporte de nuevos conocimiento sobre los temas tratados, además de una reducción de los hechos históricos a elucubraciones y sentimientos personales. Pero además parece, en algunos autores, obligadas la propia referencia, aunque se desconozcan las fuentes. Así nos dice el Padre Coll: «Nosotros inquirimos únicamente la verdad de la historia, en varios puntos desgraciadamente vedada con el impenetrable manto del misterio. Sólo en los puntos opinables y en que falte el magisterio y la autoridad de la historia, nos creemos con derecho a exponer libremente y sin ambages nuestro particular criterio». " Son empleados en ciertos casos, algunos cronistas de Indias, además de las grandes crónicas de España, pero siempre utilizados con un fin muy particular y netamente partidista. B) SENTIDO ERUDITO Y ROMÁNTICO DE LA HISTORIA Igualmente observamos un cierto simplismo interpretativo, al minimizar la complejidad del Descubrimiento reduciéndolo a una tarea episódica-heroica - unipersonal; providencialista, y con un fuerte ingrediente localista que es utilizado como instrumento para despertar instrumentos patrióticos. Aunque en algunos casos, afortunadamente, no se cumple, en la mayoría de las ocasiones, los historiadores se dejan llevar en su interpretación del pasado por el presente que les rodea. Presente politico, social, ideológico o cultural y económico. Esto que a veces es plausible en cuanto puede romper viejos atabismos, en otros no es sino contraproducente. En el tema con que no presentamos, se observa perfectamente que los autores tratados son un reflejo de una época marcada por una decadencia que va a tener su culminación en la llamada 11 Coll, J.: op. cit., pág. 8. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  159 «crisis del 98» que ya estaba próxima. Por eso la erudición, va a ser tónica general en las obras analizadas. A ella hay que unir el ingrediente romántico de la historia; donde la imaginación sustituye al documento (y aquí se podría volver al enunciado donde hablamos de la ausencia de fuentes documentales) y donde el romanticismo se nos presenta en su más pura imagen como una ensoñación de la realidad, alejando al lector de lo real, lo racial y sublimando hechos y situaciones. Erudidición y Romanticismo quedan de manifiesto en la lectura del padre Coll, que llega a convertir La Rábida en un teatro con una serie de personajes, a los que hace hablar. Así pone en boca de Colón las siguientes palabras dirigidas a su hijo: «Hijo mío, ha llegado la hora de que te desprendas de la amable y dichosa compañía de estos buenos padres, para trasladarte a Córdoba al lado de tu madre y de su hermano» y más adelante hace contestar al hijo: «Adios padre y hermanos míos muy queridos, aunque la fuerza del destino me separa de vuestro lado jamás cometeré la villanía de olvidaros, vuestra memoria será siempre dulce y placentera para mí 'y a donde quiera que yo vaya ella me acompañará ». ' Z Por otro lado, en la historiografía examinada se observa el encumbramiento de una serie de personajes —que sin duda tuvieron una gran significación— pero que aquí son elevados al papel de héroes, como únicos forjadores y realizadores de la historia, sin tener en cuenta todos los factores históricos que se conjugaron para hacer posible el hecho descubridor. Esto, además, no sólo va a ser una idea de los autores analizados, sino que responde a una tónica general en la historiografía decimonónica americanista. Es un hecho significativo que de las treinta y cuatro ponencias presentadas en el IX Congreso Internacional de Americanistas, celebrado en Huelva, doce versan sobre Colón que se convierte en el auténtico protagonista del citado congreso. " Basta para ilustrar esto, las palabras que sobre el navegante genovés pronunciara Cánovas del Castillo, en la Conferencia de apertura: «Nadie puede disputarle (locura fuera, aparte de insigne maldad), nadie puede disputarle a Colón, repito, su supremo lugar en este suceso, ni su excepcional grandeza en la historia.., esta conjunción del pensa12 Coll, J.: op. cit., pág. 205. 13 Congreso Internacional..., op. cit., UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 160  PABLO TORNERO Y ROSARIO MÁRQUEZ miento y la acción, aquello de hacer una propia cosa de la idea y de la empresa más oscura; el conjunto de la conducta de Colón, en fin, no puede ser identificado, no, con ningún otro hecho humano, no cabe que lo sea intelectual o materialmente. Y puesto así Colón es tan único, nadie a su puesto, puede acercarse, ni de lejos, en la historia». 14 En las palabras de Ricardo Parma, delegado del Perú en la expresada reunión, también resalta la misma idea, completada además con una visión unilateral del Descubrimiento «Glorificación al inmortal marino que, como Dios, sacara un mundo del misterio ». 's La historiografía onubense, como ya dijimos, va a recalcar también, esa ritualización expresada. Así dice Baldomero de Lorenzo y Leal refiriéndose a Colón: ¿ «Tendremos palabras para discutir sus hechos? Su nombre solo llena ambos mundos y a medida que los siglos se suceden parece como si se agiganta y cada generación entona un nuevo himno a su memoria ». 16 Con parecidas palabras habla el padre Coll del mismo personaje: « ¡Qué hombre aquél, excelso Dios! ¡Qué decisión 'y constancia y sobre todo que fe tan admirable y fecunda la suya! " Este culto a la persona cobra además un carácter político en una Huelva dominada por grandes caciques «benefactores », mantenedores del orden establecido e influyentes en el campo intelectual conservador. Quizás este hecho sea el mejor ejemplo, la exaltación que el Ayuntamiento onubense de la época hace del alemán, afincado en Huel va, Guillermo Sundhein — banquero, propietario de fuertes negocios, integrado en la política local y cultural como mentor económico de la Sociedad Colombina Onubense— poi su directa participación en los actos locales celebrados con motivo del IV Centenario del Descubrimiento. Podemos leer en las actas capitulares de la época que la corporación «quiso hacer pública manifestación de lo mucho que estimaba los sacrificios y el entusiasmo e inteligencia demostrada...» por medio de su influencia personal y de sus recursos particulares, dando el nombre de Alameda Sundehin a la sección 14 Congreso Internacional..., op. cit., pág. 29. 15 Congreso Internacional..., op. cit., pág. 15. 16 Leal, Lorenzo: op. cit., pág .169. 17 Coll, J.: op. cit., pág. 130. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  161 de carretera que arranca de la calle de Sevilla y termina en el sitio llamado San Cristóbal. 18 En cuanto al carácter providencialista, podemos decir que todas las obras están marcadas por ese tono; que es algo inherente también a una parte importante de la historiografía del momea' Providencialismo 'y Mesianismo lo encontramos en las frases siguientes: «La religión que fue el móvil y como el blanco principal de la atrevida empresa del Descubrimriento» 19 y refiriéndose a Colón: «Adelante, no te detengas, una corona de gloria se cierne sobre el trono de Castilla y eres tú el mensajero que el cielo otorga a la tierra para ceñirla sobre las sienes de nuestros católicos monarcas ». 20 Por lo que se refiere a la exaltación erudita de los lugares colombinos, debemos pensar no sólo en una tendencia puramente historicista, sino señalar que en el caso concreto de Huelva, ciudad dominada en esa época por intereses extranjeros, resultante de la explotación minera, es lógica una exaltación de lo autóctono, representado por el papel — evidentemente cierto— jugado por esta provincia en el Descubrimiento. La solución de acudir a la historia para reivindicar un pasado glorioso, en un presente de fuerte presencia política y económica extranjera o simplemente en un momento de crisis, es un recurso que hoy se sigue utilizando. Veamos las palabras de Rafael Clemente, en el prólogo a la obra de Braulio Santamaría, que además de llevar impresas ese sentido positivista y decimonónico del trabajo nos adentran en la idea expuesta: Dice refiriéndose a los habitantes de la provincia «no tendrán éstos que tomar parte en nuevos descubrimientos de lejanas tierras, tienen dentro de la suya un porvenir que, si es menos glorioso, es más útil para su patria. La provincia encierra un inagotable venero de riquezas, hoy explotadas por extranjeros capitales y conducida por extranjeros barcos... nadie calificará de insensato el hecho de que llegue un día en que las empresas locales sean capaces de rivalizar con las extrañas y que buques espa18 Archivo Municipal de Huelva. Actas Capitulares, 19 octubre 1892. 19 Coll, J.: op. cit., pág. 30. 20 Ibídem. (11-II) UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 162  PABLO TORNERO Y ROSARIO MÁRQUEZ ñoles surquen las aguas del Odiel. Para conseguir esto es necesario imitar las virtudes de Colón: Trabajo y Constancia ». 21 Sobre la exaltación erudita de los lugares colombinos dice Melero Casademunt: «El nombre de Palos deberá exaltar nuestro patriotismo, que Palos será siempre una población célebre, siendo considerada la cuna de aquellos argonautas que a través de no surcados mares y de peligros 'y trabajos, llegaron a descubrir la otra mitad de nuestro planeta ». 22 De Moguer, habla Santamaría: «El nombre de Cristóbal Colón que suena para sublimar la memoria de Moguer». ' La Rábida también es ampliamente citada: «La reminiscencia de los hechos históricos que se encierran en el convento de La Rábida despierta en los pechos de los hijos de entrambos hemisferios la voz del patriotismo» 24 o en palabras de Baldomero de Lorenzo: «La Rábida, he aquí un nombre que aparece hoy y desde hace cuatrocientos años, ante la vista de todos los hombres en ambos hemisferios, brillante y hermosísimo como un sol rodeado de explendente nimbo de excelsa gloria». C) LA REDUCCIÓN DE LA HISTORIA DE AMÉRICA A LA ETAPA DE DESCUBRIMIENTO Otra de las características de la historiografía analizada es la nula aportación que se hace al proceso postdescubridor. También parece ser algo que responde a la tónica del momento y del lugar, puesto que ya dijimos que entre las 34 ponencias presentadas en el IX Congreso Internacional de Americanistas, casi todas versaban sobre Colón o sobre el descubrimiento en general; sólo tenemos dos que hacen referencia al pasado prehispánico y una al descubrimiento del Río de la Plata. Por eso no nos debe extrañar esa exclusiva referencia a la etapa señalada. Por otro lado, es un hecho que para la época estudiada América, y por tanto su historia, es una realidad muy cercana, y por eso mismo distante para estudiar su 21 Santamaría, B.: op. cit., pág. 16. 22 Melero, J.: op. cit., pág. 48. 23 Santamaría, B.: op. cit., pág. 312. 24 Coll, J.: op. cit., pág. 66. 25 Lorenzo, B.: op. cit., pág. 45. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  163 historia. Todavía se mantiene algo del Imperio americano, su realidad es muy concreta, por eso mismo se obvia su pasado. Será posteriormente a partir de la crisis del 98 cuando América, ya totalmente perdida, se muestre más ausente, se sienta más, , por eso mismo, los estudios americanistas cobran una nueva dimensión. D) LA APARICIÓN O REAPARICIÓN DE ANTIGUAS Y NUEVAS POLÉMICAS Nos vamos a referir a tres aspectos en la historia del Descubrimiento, algunos de los cuales siguen siendo hoy polémica y siguen produciendo encontradas posiciones. El primero ya hoy absolutamente aclarado, es la identificación en un solo personaje de los franciscanos fray Juan Pérez y fray Antonio de Marchena en algunos autores. Así lo hacen Braulio de Santamaría y Amador de los Ríos que le cita, cuando habla de «iniciar una suscripción en España y América para erigir en estos sitios un monumento colosal a Cristóbal Colón y a fray Juan Pérez de Marchena». 26 En el mismo error cae Merelo y Casademunt, en su obra expuesta. En cambio sí es mérito del padre Coll, explicar de modo fehaciente r científico la duplicidad de personas. La segunda cuestión debatida es la fecha de estancia de Colón en La Rábida, aquí de nuevo el padre Coll, así como Baldomero de Lorenzo, insisten en la llegada del genovés a La Rábida en 1484 y 1491. En cuanto a las declaraciones de GarciHernández que pudieran inducir a pensar sólo en una visita dice el citado autor: «aunque verdaderamente no está tan clara y determinante como fuera de desear, tampoco se la ha de considerar tan oscura que no pueda disipar sus dudas un análisis razonado y diferente ». r Sin embargo, vemos que esa cuestión hoy se sigue debatiendo. La tercera y última cuestión es la más tratada por supuesto en todas las monografías analizadas, es la figura del predescubridor 26 Amador de los Ríos R.: op. cit., pág. 359. 27 Lorenzo, B.: op. cit., pág. 127. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA