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Biblioteca de religión o sea Colección de obras contra la incredulidad y errores de estos últimos tiempos. Tomo III

Carrasco Hernando, Basilio Antonio, (O. de M.), (1785-1852), rec.; Díaz Merino, Juan Antonio, (O.P.), (1772-1844), rec.

Abstract

Contiene: T.I 1826 (XLVI, 34 4p.) -- t.II 1826 (392 p.) -- t.III 1827 (VIII, 224 [i.e. 324] p.) -- t.IV 1827 (388 p.) -- t.V 1827 (230 [i.e. 330] p.) -- t.VI 1827 (352 p.) -- t.VII 1827 (400 p.) -- t.VIII 1827 (332 p.) -- t.IX 1827 (318 p.) -- t.X 1827 (XVI, 322 p.) -- t.XI 1827 (330 p.) -- t.XII 1828 (X, 350 p.) -- t.XIII 1828 (374 p.) -- t.XIV 1828 (IV, 327 p.) -- t.XV 1828 (XXIV, 637 [i.e. 376] p.) -- t.XVI 1828 (415 p.) -- t.XVII 1828 (VII, 388 p.) -- t.XVIII 1828 (380 p.) -- t.XIX 1828 (375 p.) -- t.XX 1820 (404 p.) -- t.XXI 1829 (XXXII, [1], 349 p.) -- t.XXII 1829 (410 p.) -- t.XXIII 1829 (350 p.) -- t.XXIV 1829 (371 p.) -- t.XXV 1829 (VII, 267 p.)

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Pag .. L De - BIBLIOTECA 30 eli ton, , o yeW Colección de obras condo a YA orde dad : 14 » . Y errores de estos ulbcirros liempros. , Comede volumen istud, et vadens loquere. EzZECH. JIM. V. 1. TOMO 11L poa - 9099 , . Fon órden Meal. MADRID: Imprenta de D. E. Aguado, bajada de santa Cruz. 1827. E ro 7 Pia Ein 2.» e A ¿asha 1 ps stes SS CATECISMO FILOSÓFICO, Ó SEAN OBSERVACIONES EN DEFENSA DE LA RELIGION CATÓLICA CONTRA SUS ENEMIGOS. ESCRITO EN FRANCÉS POR EL P. FRANCISCO JAVIER FELLER, DE LA COMPAÑIA DE JESUS. COI ur PAIN A e TOMO L CO e AMAIA ALAN Consistit philosophia in eo quod veritas cognoseitur ; hoc est, in eo quod vere est, et id quidem est Deus, Ciril. Alex. 1, 5. cont. Julianum. e 7 == na le pe a A A E - SOS OMA AO, | MO o : 40% dixa as Anova ADIADTAD y MORIA 23 sd Eta E ES gue * ATAQD >] a, : ota ma. oe ot A E AAA m xa A0% Í POE a o a .. RA EN e y a... , . A RA Pa : as : .. ados po EN » , o pa -PRÓLOGO DEL AUTOR. /- e sea grande el abuso que se ha hecho de esta palabra Filosofía , es preciso confesar que tiene un' sentido: propio, exacto. y genuino , segun el cual con el amor de la verdad supone: las luces de la razon conforme á él damos boy el nombre de Jilosófico 4 la cosa mas sencilla y mas olvidada de los filósofos , es decir , al Catecismo de los cristia—= nos. En estos es donde se halla la verdadera Filosofía. Estando en pesesion de enseñar por preguntas y respuestas , seguimos el mismo método , pero haciéndoles dar en ellas una razon exacta de lo que anteriormente habian admitido sin resistencia. Si alguna vez parecemos demasiado sencillos, téngase presente, que es un catecismo; si otras por el contrario aparece erudicion, no se olvide que es Jatosófico, El espíritu y carácter de la Religion Cristiana . y de la doctrina del Evangelio, es acomodarse á la Capacidad de todos, y derramar sus luces segun la disposicion de los que se llegan á recibirla. Los sabios, decia el Apóstol, son igualmente llamados que los ignorantes, y á unos y á otros se confesa= (1) do sus cursos de regencia y fue envíado otra vez 4 Lu= aremburgo á seguir el de teología : durante él. predicó, en latín toda:una. cuaresma á los estudiantes de toz das lis clases:con una facilidad estraordinaria 3 pero, aun no había concluido el curso del año de 1763, cuando serealizó en Francia la supresion de los Jesui=, tas. Como María. Teresa los conservaba en sus Esta, dos hereditarios, Feller fue enviado á Tirnau' en la Hungría, en donde por la vasta estension de-sus com nocúmientos , y por la contínua predicación de la paz labra de Dios, se hizo un lugar muy distinguido en= tre los sábios de aquel país. El gran deseo de adelantar en las ciencias le hizo viajar por toda: la Hungría , el. Austria, la Bohemia, la Polonia y una parte de la. Italia, y registrando sus bibliotecas, museos » Archi vos de los monasterios y todu clase de establecimien= tos, formó una, preciosa culeccion: que se ha publicado el año de 1820. Profeso de cuatro votós :el año de 1771, en los Paises-Bajos, á donde:había vuelto , tun vo el dolor de ver suprimido el Instituto, que tanto amaba, y en cuya observancia tenia'sus delicias. 4 su cona secuencia obligado é dejar su estatlo > jamas varió de ocupaciones : la defensa de: la Religion fue la primez ra, y en esta empleó casi el'vesto de su vida. Procuiró contener las innovaciones de José.» en el Bráavana te, aunque con algun calor, redactando las Represena taciones de los Estados. La invasion francesa le hizo salir de los Países-Bajos, y se retiró á Wetsfatia, A) donde: residió dos años al lado del Obispo católico de Paderbon ; pasó despues al. del Príncipe de Hohen= lohe , que lo: habia' invitado á su compañía ; y su úl= tíima residencia fue en Ratisbona , en donde aquel Príncipe Obispo le honró con toda: su confianza , y en cuya compañía permaneció hasta su muerte, acae= cida entre los mas fervorosos sentimientos de piedad y religion; el 21 de Mayo: de 1802.= Sila muerte de Feller fue una gran. pérdida para las letras:, no fue menos grande para la Religion, que había defen— dido vigorosamente contra los poderosos ataques de la ' incredulidad, y contra los sofismas de la nueva filoso= ía. Su piedad era sólida é ilustrada : toda su vida, en medio de todas las comodidades del siglo, echó siempre de. menos el estado de religioso : «arrojado á su pesar al mundo, vivió en él como lo hubiera hecho en un colegio de la Compañía , fiel á los mismos dew beres , practicando. los mismos egercicíos ,: y dedicado á los mismos trabajos. 'Su'adhesion 4 la Sana Sede no se desmintió jamás, y su celo y laboriosidad Jue siempre constante, Ha dejado á la :posteridad'un gran número «de obras, que hacen honor á su piedad y erúdicion, Entre. otras son conocidas :. 1.2 La refutación «del fainoso Febronio bajo el título de: J ul= cio de un Protestante sobre el libro de Justino Fébronio. 2,0 Conversaciones entre Voltaire y M.P,; doctor dela Sorbona, sobre la necesidad de la Religion Cristiana-Católica para la salvación. 3,9 Car- (y) ta sobre el Banquete del Conde de Boulainvilliers, de Voltaire. 4.2 Examen erítico de la Historia na— tural de Buffon, donde refuta su teoría de la tierra, 5. Varios Discursos sobre diversos asuntos de Moral y Religion, en 2 tomos. 6.2 Verdadero. estado de las diferencias suscitadas entre: el Nuncio de Su Santidad en Colonia y los tres Electores Eclesiástin.. cos, con un suplemento ó continuacion. 72 Ojeada sobre el Congreso de Ems, en Alemama. 8.9 De— fensa de las Reflexiones sobre la Pro=memoria de Saltzbourg , obras citadas á cada paso por el S. P. P. Pío VI en su Respuesta á los Arzobispos de Maguncia , Colonia, Tréveris y Salizbourg , con mo=. tivo de las Nunciaturas. 9.” Diccionario geográfico. 10. Observaciones filosóficas sobre el. sistema de Newton. 11. Examen imparcial de las épocas de la naturaleza de Bulton, de que se han hecho muchas ediciones. 12. Diccionario histórico de hombres ilus= tres, continuado 4 aumentado despues desu muerte, y del que van ya cinco ediciones ; de los pocos y sí na acaso el único de esta clase, que hoy la juventud puede leer sin peligro, por lo que precave. de las malas doctrinas, en lo que las personas timoratas y aman= tes de la Religion le pueden aplaudir. 13. Diario his. tórico y literario, el cual publicó: en Luxemburgo. y Lieja desde el x 774 hasta. el 1 794 á dos cuadernos por mes, y forma 60 tomos. 11... Su Itinez rario por diversas partes de Europa, 2 tomos. 15. FR A A Y A O A A (wm) Ha compilado ademas en 17 tomos las Reclamaciones ó Representaciones de los Paises-Bajos al Emperador José 1, con motivo de las innovaciones de este Emperador ; y una nueva edicion de las Re= presentaciones del Cardenal Bathiani, Primado de Hungría, al Emperador José 1 sobre sus decretos acerca de las Órdenes religiosas : otra de la His toria y castigos de los Sacrilegos éc. de Henriz que Spelman , con adiciones «e... 3 y dejando otras el presente Catecismo filosófico » que damos hoy á luz. Este, como lleno de erudicion selectísima , fue desde luego acogido con estimación singular por los literatos Y Católicos : se hicieron de él varias edicio nes; apenas se publicaba una sucedía otra : Lieja, Leon, Ruan, París honraron sus prensas con él ; los Alemanes lo tradujeron á su idioma > y la ltalia no quiso ser menos con tener tantas obras de esta clase, Para la traduccion hemos tenido presente el original ta edicion, y la traducción ita— . Como son tantos los pun— tos que toca, Para hacerlo mas útil > Ademas del índice de capítulos , que llevará cada tomo, se pone al fin otro general de materias, que sirva como de un diccionario, Á alguno Parecerán acaso dema-— siadas las Autoridades latinas que se hallan en el lesto ; pero fuera de que por lo comun son de la Escritura, y por lo "Mismo conocidas, rara pez se ha- ( (vu) llará una, cuya version no esté, substancialmente al menos, adjunta ; y por. lo tanto puede sin inconvenien= te pasarse su lectura: en esto hemos querido preferir el dictamen del autor y del traductor italiano, al nuestro, ¿Ojalá que su. lectura produzca los buenos efectos que. se propuso su autor al escribirlo, y nosotros en traducirle! Entonces se llenarian todos nuestros deseos, - » ya) a - 7 Y) . pu7 CUDUODESOEIOLEUUII - CATECISMO FILOSÓFICO. . Sen e BD LIB Ro. se DE LA, EXISTENCIA DE DIOS, Discs CAPÍTULO" E FS RN € vel “Alisa pcia es posible? P 1. Rosal de es el primero .y mas-im: portante Sepocliaiego: fis debe Ene el hombre? pod ¿A si O YA Ls EA : > Resp.: El. dscinafemioit de un supremo Hacedor 6: Criador), de: unos Upremo' Senór; principio y fin<de todas las COSas. 9D Y el conocimiento é idea de este o Upremo Ser ¿en qué se funda? KR. Fúndase en las luces todas de la rázon, en el sentimiento mas natural del coraz zon humano, y en el testimonio de los sen= tidos, los cuales nos presentan por donde quiera la hermosura, belleza, órden, pro= OL (10) ¿A rcion, y las inmensas € innumerables maravillas del universo, Pato A 3. P. ¿Y es verdad que ha habido algunos hombres de talento que han negado la existencia de este Supremo Ser y Criador, que llamamos Dios, y ham opuesto ála ertencia universal de todos los hombres algunas razones que les hayan podido parecer convincentes ó fundadas? | Ri.. Es innegable que ha habido tales hombres, que se dicen Áteos, 6: sii Dios, porque afirman que no lo hay, ó niegan su existencia; pero es tambien imposible que ellos digan lo que sienten interiormente, ni que sus palabras espresen los sentimientos desu corazon. El que con mayor seguridad al parecer, profiere y propala que no hay Dios, está al mismo tiempo, á pesar suyo, interiormente diciendo: sí lo, hay, lo hay. 4. P.. Siendo, como es, el entendimien- to humano capaz de. todos los errores, y no habiendo estravagancia que no haya sido dicha por algun filósofo, ¿por qué no pode= mos pensar y creer que entre ellos tenos tambien. partidarios hasta el Ateismo? Por otra parte, las tinieblas que á veces el Señor permite y conque castiga á los espíritus temerarios, y la. ceguedad en que deja sumer- (14) gir á una generacion orgullosa y sobervia, ¿tienen un término tan limitado que no lo pueda estender su mano poderosa y justiciera hasta ese punto? KR. Eso cuando mas podrá hacer creer que hay momentos en que el 4teo de tal manera se hace sordo á las impresiones de esta verdad , y cierra los ojos á las luces de la "azon, que se atiene á las deducciones de sus sofismas, y viene á persuadirse que no cree, ó por mejor decir, á venderse tomo ateo de profesion, ó especulativo ; pero como este estado es violento, no puede subsistir en él: pasados aquellos instantes, renacen á pesar suyo los remordimientos, se disipa su aparente. quietud, “y yuelve' «de «nuevo 4 oir la imperiosa voz interior de la razon por mas que procura sofocarla y extinguirla. Está decidido , es verdad á esplicarse' así; habla y escribe, y continúa hablando y escribiendo como si en realidad nada creye- Se, porque es preciso llevar adelante el sistema propuesto, y darse en el mundo por hombre de valor y espíritu fuerte y des- Preocupado; pero al acabar de hablar y de escribir, al salir de aquella misma tertulia ó conversacion donde ha hecho mas alarde y ostentación de su ateismo , recae en su in- (12) certidumbre antigua, las dudas renacen, y al menor dolor de cabeza revive la inquietud; lu 4riste perspectiva de la nada y “él témor invencible del juicio de Dios lo arredra, turba, desalienta::5u'vida se: divide y la: pasa entre úl momento de aparente persuasiori, y las tez merosas dudas de tun Dios vengador que no puede, por mas que hace, “arrojar de sí. A' veces, y no pocas, la verdad prevalece entera= mente:, y presentándosele con :todo::sues: plendor y toda «su evidencia; éstiende el temor y consternación: en su alma,:cuyo:consuelo. estaba destinada á formar, Esté creo sen el único ó mias espedito-modo de conciliar las opiniones opuestas de: los sabios: sobre la” existencia: Ó::no existencia «de ¿los ateos, de manera quen se repruebe el modo de pensar de los hombres: respetables , «queno han reusado creerla, ni tampoco el de .los'otros "no menos prudentes:que la han creido imposible (1). : 102 A A —(x) ELP. Bourdalue, despues de haber distin= guido ateos de voluntad, y de creencia ó entendi miento y es decir, unos que desearian que no hu-= biese Dios, y otros que se figuran efectivamente que no lo hay, admite la existencia de unos y otros (Sermon de san” Francisco Javier” al fin del primer pun— to.). El P; Tournemine únicamente duda el que haya a a ado estos pueden: (13) 5. P. ¿Hay alguna: otra: razon que justi= Lique este «diverso modo:de pensar de -los,sa= bios sobre: éste punto, -ó que pueda ser causa de: esta divergencia, de opiniones en órden 4 sihay, ó no bay verdaderos Ateós (especulativos)? +: losalil ee eotosiaion so RisSijladhay, y cuando hemos dicho el:modo mas:espedito de conciliar estás? diversas- opiniones, no hemós escluido los'otrós: Ser, y. en efecto puede provepe 4 Y” muchos puros'y absolutos. (ateos). (Memorzas de Trez vouzx, Mayo «de x9,55.). Del-mismo modo de pensar es: Bergier (Examen del mater. 1.2, cap. 1 L, $. .32), 2ons. de. Pompignam , Obispo de;Puy, dice delos. verdaderos incrédulos, atéos ) SC: rio niego que los hayas; pero" sostengo que son miichísimos menos de los que se, figurandas «gentes (Quest. 1.2 sobre. la incred, 1 5:Al contrario Nicole parece admitir un. eran de e con iene que sepais (dice) que la »grande herégía del nundo hoy m6 és el Later. »>mhismo 6 Calvinismo , no; estel Aleismo - los has de «loda especié; ateos «de, buena y: mala fé, dé »£ididos, yacilantes, lentados, Kc. (Cartas á una: Sepd carta 25.)” Valga la 'verdad , no entiendo vien en qué señtido llame Nicole ateos: de búbia fé, ASegurándonos san. Pablo «que la liz! de un Dios de dal modo los hiexe;que los, hacé: inescusábles, si mo lo 7 10que CJUSDIERS Ce iaa, > UA ut sint inexcusabiles, Rom. 1.7 ab, A A í e ÚUildo (20) Cu-su. (Y): Con sola la “duda de ello debeis arreglaros y vivir como si'la hubiese, ¿K£ou.; ¿Y si yo estoy seguro de que no AA rar 4! Cu=-su, . Os desafio á que me lo. probeis. Bukingam confiesa que jamas pudo desprenderse de estas-dudas, y la llevaba: hasta el sepulcro: ola 14 1 d Dubius, sed non improbus vixi, Incertus morior.. A ) Muchos Espinosistas, conociendo que: á cada. paso les falta la evidencia: en sus pretendidas demostraciones, han caido en una especie de Pirronismo. insensato, llamado egozsmo, en que cada uno cree que es el único ser que exista. (Véase el discurso, de Ramsay ' sobre la Mitología, part. 4). ú | Los demas enemigos de la Religion, sean ateistas, sean deistas, no estan 11AS. SEQULOS sobre' sus aserciones (2). No solo disputan UNOS contra otros sin poderse convenir én. un solo artículo, sino que cada uno de por (1) . Este es el ayo que instruye al jóven Príncipe. (2) Despues demostraremos que la mayor parte de los deistas son verdaderos ateos, ó que racio-. cinan inconsiguientémente; por lo tanto no pondremos la mayor atencion en distinguirlos, | Ñ o A 0 (91) sí niega en una parte lo que ha establecido ó dicho en otra. “Cada libertino, decia » Bourdalue (panegírico de Santo Tomas ), »se forma segun su capricho su creencia allá »en: su interior yá su'modo, siguiendo cie- >gamente todas sus' ideas, discurriendo ya de » Una manera, ya de otra, segun la inclinacion »actual que lo domina ; no fijándose en nada, » y contradiciéndolo todo.” Cuantos hayan leido las obras de esta clase de gentes reconocerán la verdad de esta reflexion.Es cosa curiosa ver las contradiciones que se hallan en solo el Sistema de la naturaleza. Puede leerse: sobre él el Exámen del materialismo del señor Bergier (t.4, cap. 17.y el 44. del tómo 9.) ¿Cómo pues se concilia'todo esto con una persuasión tan sólida como la conviceion que resulta de las demostraciones? AO PP rESaaadn de por lo:comun se advierte en hora de la muerte ,Ó sentimientos que los incrédulos á la al temer que se les apro- Xime, ¿qué prueba en fayor de la Religion ? : Prueba cuando menos que no estaban bien persuadidos de lo que tanto propalaban cuando se hallaban en sana salud. “No » es esta, decia Bayle (1) Diccion, hist. crít. (1) No admire que muchas veces pudiendo ci- (29) »art: des barreauz ), ma fé muerta del.to- »do, y estinguida, no; eso manifiesta que » el fuego estaba oculto bajo ..las cenizas; y » así es que-sienten su actividad lucgo. que re- -»1exionan. sobre sí mismos, y, principalmen- »te á la vista de algun peligro. Entonces se » les ye temblar mas. que 4 dos demas. hom- » bres: el recuerdo de que manifestaron ma- » yor. desprecio de *las.cosás santas del que » realmente tenian, y el haber procurado. subs- »traerse de este yugo, redobla su inquietud.” Mons. de Pompignam. presenta. en todó su esplendor esta observacion-en sus Cuestiones sobre la. incredulidad. (Cuest. 12) Masillon en el tom. 3. de sus Sermones (¡Sermon sobre las dudas en materia de. Religion) habla de ella de un modo que'al mismo liemtar las santas Escrituras, y lós. Padres de la lelesia, citemos contra los filósofos otros. filósofos, ó bien al mismo filósofo que piensa y discurre de ha A manera, opuesta á lo que habia usado sion; Ó:en otro acceso de su locura. E tratagema militar muy conocido, por man las armas y el lenguage del cont migo para avanzar con mas seguridad fianza..... Mutemus clypeos , Danaumque insignia nobis Aptemus. AEneid. 2. en otra ocasté es un esel cual se torario ó ene > y dar concart Il pil ió (23) po convence y mueve. ““Contestad, dice, res- » ponded victoriosamente á todas lás dificul- » tades de cualquiera de esos que se llaman in- » crédulos, y parece hacen alarde de ello: re- »ducidlo á no tener que replicar: no se rin- » de, ni porque calle: penseis haberlo” gana- »do': se reconcentra dentro de sí mismo co- » mo si aun tuviese razones mas convinten- »tes que no se digna decir. Calla, y opone » Un aire misterioso y seguro á tódos los-argu- » mentos que no puede rebatir: por lo comun » sentís entonces una especie de compasion » de su locura y obstinacion; pero os engañais; »de lo que debeis compadeceros únicamente »es de su mala fé, Porque supongamos que al » separarse de vos se' vea atacado de una enfer- » medad mortal; corred á su lecho, y verels » súbitamente á aquel' pretendido incrédulo » Convertido: ya mo hay mas dudas. Los jui- » cios de Dios, que parece. despreciaba y no » creta, lo llenan del mayor espanto. El mi- » nistro de Jesucristo llamado á toda. prisa no > necesita disputar para desengañarlo. El in- »crédulo moribundo previene su ministerio, » él mismo por sí confiesa la falsedad y mala » fé de sus pasadas. blasfemias, hace. una re- » tractacion pública de ellas, pide con instan » cia que no le abandone; solo desca que le (24) » consuele. ¿Este temor de. que. se. ye pene- » trado no. proviene sino de la fé que tenia y » ocultaba, La enfermedad no le ha. dado » MUEVOS conocimientos, lo que ha hecho ha »sido_ mover su corazon.””..D'Alembert: obserya, “yue; el: deseo de. no tener freno, en. sus » pasiones, Y la vanidad 'de-parecer sabio, y. no » pensar como. la multitud, :mas bien; que la -»Ausion de dos sofismas... és: lo, que ha hecho >4n, gran número de incrédulos. Cuando las > pasiones yla. vanidad. callan, la fé renace.” Todas, estas «Observaciones. se Ven. ya en..un hermoso. pasage de Tertuliano (1). Este padre reconoce en el alma del hombre Una inclinacion invencible hácia la Religion, y una. especie de Imposibilidad de desarraigar enteramente su precioso gérmen, pronto siempre á. desarrollarse aun en'el corazon del Incréuk ; 0 O ; ( 1) Hao est Summa delicti nolentium TCCOgN0S= sere quod ignorare non póssunt, == PUÍLIS eb animo ipsius testimonio comprobemus? que licet Carcere coro porís ¡pressa ;. licet institutionibus pravis circumscripa ta, licel Libidinivus ac COnCupiscentiis evigorata » licet falsis Dits exancillata , quum tamen Tesipiscit., ut ex crapula,, ul ex somno, ut ex al qua valitudine, et sanitatem suam potitur, Deúm NOMÍRAE + hoc" solo quía proprie. verus, hic_unus Deus, 0 testimorium ani. ter christian ! ma naluraliter christiane. Apolog. Cap. 17. ; (25) dulo mas sistemático. En efecto, es preciso convenir en que esta impresion está muy profundamente grabada en el corazon del hombre, cuando todo el ímpetu de las pasiones, los incentivos lisongeros del libertinage, y las ilusiones todas de una falsa filosofía, puestas en aceion desde lamas tierna edad, no han podido borrarla del todo, y quedan siempre vestigios, :que el impío, ¿por mas. que hace, no puede dejar de ver y sentir (0. A PiX 0 podríamos creer, que el desconcierto de los sentidos, y la debilidad | de larazon, en la:hora de la muerte, es lo que hace que los incrédulos se conviertan entoncesto , xs E. ¿No hay disparate que no se pueda decir en todas materias; la dificultad está en si es ó no verosímil, 6: creible lo que se dice. Valga laverdad. Si estos incrédulos estan tan íntimamente persuadidos de sus sistemas, ¿de dónde procede que esta conviccion se “acaba precisamente cuando sus Órganos se resienten de la; muerte vecina ? ¿Qué antipatía es esa tan particular entre el estado de sus sentidos, y las - doctrinas filosóficas? ¿Cómo es A E (*) Sape expugnaverunt me a Juventute mea: ete nim non potuerunt mihi, Psalm, 128, (26) que los buenos y “sencillos cristianos, que aun estando buenos y en perfect aspiraron jamas 4 la gloria de E Spíritus fuerdes, no estan sujetos á ese trastórno, y que sus sentidos y órganos debilitados no les hacen decir nada contrario á lo que habian dicho y creido cuando estaban sanos? “Desa- » fio (dice un juicioso escritor hablando de »la muerte de Voltaire) á todos los incré- » dulos, que me citen un egemplo solo de se- » mejantes remordimientos y espantos de un » hombre que haya vivido segun el Evange- »lio. Los dolores y temor del justo nada tie- »nen de comun cón los lerrores y remordi- » mientos del impío. Es necesario ser ó un im- » bécil, ó de la mas mala fé del mundo, para » atribuir esta diferencia á la debilidad de sus » Órganos, pues que ambos á dos estan igual- - > mente á las puertas de la muerte, Eh la vida » de uno y otro es donde se halla la razon » verdadera de este fenómeno. El uno espera »en un Dios que ama, y á quien ha servido, y » no le espantan los delitos que no ha cometi- »do: el otro teme á un Dios á quien ha ultra- »jado: la memoria de sus delitos, y no la » calentura, es la que Ocasiona su desespe- » racion.?” 2.” Si esta mutacion sucediése solo err a salud no > so A A e dc S (27) la edad decrépita, ó despues de una larga enfermedad en que se hubiesen debilitado todos los instrumentos , digámoslo 'así-, del alma, podria tal vez atribuirse 4 los órganos de los sentidos; pero si vemos todos los dias. estas felices variaciones en la flor de la edad, y al acceso de: una calentura..... No es en manera alguna la debilidad de alma la esplicacion de este fenómeno; al contrario, nunca podemos con verdad decir que está mas enfermo el espíritu del incrédulo que cuando goza de mas salud corporal : porque en: efecto, una sangre siempre agitada , la bilis en fermentacion, su mal humor exaltado con los vanos pensamientos, le hacen casi incapaz de discurrir sensa= tamente. En ese estado es muy facil escribir cuanto se quiere, acabar de un rasgo, y aniquilar de una plumada los cielos y la tierra, mudar la maturaleza de las cosas, formar mu= chos y diversos: mundos $tc. Pero cuando calman todas estas turbulentas agitaciones por la afliccion de la enfermedad, entonces miran las cosas con los mismos ojos que los demas hombres, y ven la luz, que las nieblas de las pasiones y sus sofismas les ha= bian impedido, mirar en todo su. esplendor; la buscan, y Moran su ceguedad interior. (28) esprarasonara OCULES Errantibus alto : E hal Quesivit colo lucen, ingemuitque reperta. Hneid. 4. Tertuliano dice que el alm si dispertase de un profund embriaguez, ó del delirio vuelve en sí, y recobra el uso li ¡por A 19, P, -Convengo en prueba que los incrédulos ramente convencidos de: los palan, y han: querido subs “miento de Dios, y á la san to; pero ¿se' podrian deducir de élla algunas otras reflexiones ventajosas á la Religion? Ri. Sí, y muchas: los testimonios Justificados de razónes y prueba S.que muchos de ellos han dado en aquellos. momentos de cal. ma, á la sabiduría; verdad y santidad del Cristianismo, són otros tantos homenages preciosos que honran. la Religion, y forman una refutacion completa de los improperios é injurias que ha sufrido de estos hombres seducidos por errores pasageros y mal arraigados. 13. P. ¿Pero la Preocupación no será tal yez la que haga volver á estos grandes no estan verdadetituir sal conocide una calentura, bre de sus potencias. Ya hemos referido sus: palabras. + que esta mutación l sistemas. que protidad «de su' cul | ¿e yy q a entonces, como o sueño, ó: de vna | e t y > > : A a dc ic A ee A diia A IR E E ja S (23) espíritus á las impresiones de la infancia? Ki. Ninguno que haya leido lo que tales hombres se han permitido escribir contra la Eicligion, puede, no digo. creer, poro mon soñar que les haya quedado prevencion alguna a favor de ella. Las impresiones de: la ¿inlancia: cedieron su. lugar 4: otras. enteramente contrarias ;: no obstante”, cuando, aquellas primeras impresiones son: conformes á la razon, y sirven de. base á la virtud y, felicidad ,..es muy dificil:ó, por mejór decir, imposible el aniquilarlas, Se. pueden debilitar 6 remover por. algun, tiempo ; pero. enlos momentos de una: razon. sana. vuelven, 4: comparecer: » y levantan 'slempre la cabeza «por, entre las ruinas de lós «Sistemas eriplo. (4). ! 1 que las habian, ¡pros- AO MIO YE NES AA MOS AA A . UY AS. Y 7 a cl 5 y se: e E A A IZ? 31 > Y O. , A po : e z , ; (0) .La conversion de los impíos enla hora de la, muerte, despues de: todos. sus ataques y penosas fatigas contra la Religion, nos trae á la “memoria aquel antiguo dicho de un filósofo , á quien hablaban: de Jo ¡mucho. que se hacian pagar las cortesa= DAS; de Corinto Sus vergonzo50s. placeres: Ezo.tántí panitere, non emo, A la ¿pérdida y. abandono dela Religion. siguen Daturalmente los re mordimientos, como á la pérdida de la virtud. Y asicuando: los gefes del partido :ó cabala filosóficas dominánte! hoy, opresora y perseguidora, exhortan 4 nuestros jóve- y e > yop a 1 j PP y EN 3 ' > A cs (36) en. forjarse hipótesis. pueriles y contradictorias , y alejarse de las verdades. mas fundadas, - y al zmismo tiempo mas..consóladoras?> : R.. El cristiano, instruido por las Santas Escrituras de la conducta que Dios ha prometido observar con los hombres, no ha-* lla en eso misterio alguno; al contrario, lo sería para él grandísimo, si á pesar del abuso que muchos hacen de su. razon y de sus | potencias, no -cayesen enla: seduccion y-ce- guedad : mas digo, á no ser así, estaria co-,| mo receloso de la fé y verdad de su Reli- _gion , porque no le pareceria que podria conciliarse con los terribles 'anatemas' fulminados por Dios, ya contra los que se dejan arrastrar de la presuncion y orgullo, y | ya contra los que combaten su fé con obras + A reprobadas é incompatibles con la santidad de la ley (1), | (1), No hay en las sagradas Escrituras amena- A - zas mas repetidas: Perdam sapientiam sapientium, eb > prudentiam prudentum reprobabo. 1. Cor. 1.= Come | prehendam sapientes ín astutia eorum, 1. Cor. 3. Abs condisti hac 4 sapientibus , et revelasti ea parvulis. Math. 11. Stultitia enim est illi,. et non potest intel= ligere, quia spiritualiter examinatur, 1. Cor. wr. ln Judiciun ego in hunc mundum veni, ut qui non vidents videant , et quí vident ceci fiant, Joan. 9. Domints (37) - —Tertuliano creyó que Dios de propósito habia dejado que las “verdadés mas grandes de la fé estuviesen mezcladas con alguna obscuridad para cegar'á los hombres «soberbios que resistiesen'4 4 palabra, y á“los corrompidos-que-la deshónrasén: con los vicios que reprueba; y que las divinas Escrituras han venido:á ser ¿por este motivo una piedra de escándalo ó de tropiezo para Tos: heregos (13. San: Agustin decia: tambien “que: en la Re » ligion:hay luces suficientísimas para” alura= »brar :4- los Corazones: rectós y pero: también: » Unieblas bastantes para cegar á los impios.” ¡La idea: misma: de Dios contiene: en sí bas- | acer estraviar á una 2. 3% 4 tante obscuridad “para h 1 e “BIS A YU y ERES me , Lc) iia ' 2 quid factum est; quia manifestaturus es te ipsum no=- on. do ?.. Si quis. diligit me, sermonem meum « 14. Finis autem pracepti est chari—. tas de corde puro, et conscientia bona > et fide non fic 12; 4 quibus quidam aberrantes conver; sunt ín paniloquíum, y. Yi Im. 1. Habens bonam co guidam repe Y X9. éc. Y asíla cesuedad de los sider an camplimiént (38) razon presuntuosa y temeraria: desengañémonos, tan cierta como es y tan demostrada la existencia de Dios, tan impenetrablé es sur naturaleza. En: yano los mas célebres filóso-=" fos. se han:taplicado á'meditarla ó compren= derla : $us, esfuerzos han. sido y serán siem= pre inútiles. ¿Debe pues maravillarnos que: 1 unos hombres llenos de orgullo y presuncion,” arrastrados de la debilidad. «de una razoh:que crelan tan. poderosa y fuerte; llegasen 4' per= suadirse, que lo que no. pueden comprender, no existe; y que tomando:los estrechos límites de su entendimiento por los esterisos: de: * un Ser infinito, atribuyesen ridículamente ld eternidad y. el poder á la; materia yal! movi=' F miento” (Pueden verse otras reflexiones sobre esto mismo en el escelente Discurso del P. Chaó pelaín sobre la Incredulidad; pág. 178; 186, É 188, 191, 200; y en el Sermón del P, Bour= 1 dalue.sobre las, Obras de la Fé, Sc). .1, 05) xo $. | odian ' í E y 0 dd h' . HA y as HA - 17...P..¿Todo..esoesplica muy. bien, cor | mo esos hombres que el:mundo llama ilustrados, aunque en realidad no lo sean; pue” Ñ den impugnar la Religion, y negar la .exisn tencia de Dios; pero, decidme, ¿mo-haytamo e 1 : h + (39) bien un 'gran' números de libertirios que: se cuentan en el número. de los ateos é incrédulos por sistema, aunque real y verdaderamente no' pertenezcan 4 ellos? -' sd ANN Rusty y muy grande; “y esto és lo' ue ha hecho: que muchos aumenten el :ca tálogo' de los verdaderos incrédulos: Por esta "causa: el :P:: Mersene legó 4: calcular e Paris $0=' bre: cincuenta mil 21e0s,' y muchas vecés do-' ce: por casa. ¿Pero para orefutar'este“cálenlo, y reducir casi 4ceroelomúmero delos: impíos sistemáticos, basta distiigúir sus diversas 'clases, que lá falta de Atehción ha hecho cóns fundir sjsad..ael sjoguoee.29. 48.1 Po; ¿Y cómo las distinguis?ioo : -“R: Con un ingenioso * y sincero: crítico” pueden reducirse 4 cinco "clases: incrédulos estúpidos ó necios, incrédulos viciosos del gan tono (*) ¿incrédulos afectados y € incré- Aulos por principios; + 20. GIA 497 Po: ¿Cómo entendéis ésas denoiñinacoma ob oolistustcib q 0: : “Ro Eb incréduló ne 8 9. 203 , $ ds 4 a cio 6 estúpido, es un va ne A . PO e 5 , ui. * ae , (m. Creo que .es la mejor espresion para significar al que es incrédulo por moda, pues es cierto ha legado á ser moda el - A hablar y obrar como ¡mpío, O tempora, 5 morest. .: ' (40), ] hombre que: jamas. ha. levantado: su, pensartmiento basta; el. autor , ni. destiño «del. mun=> | do ;. ni percibe la fuerza, de las razones «quer demuestran la existencia de Dios ;, ni la:de= bilidad; de los Argumentos que-la impugnan: p no hrace,mas, que afectar la. conducta delos! y tos que, eleyarian suzalma, sino los; sofoca= ' seal tiempo mismo de: brotar, Todo suspla=> 1 cer es asemejarse á las bestias, reprimiéndo? los remordimientos, de. la conciencias y «aho- 1 gando, las, luces de la,razom; Su única óón- Í pacion. es divertirse ;,1m0porque sienta enello; grandes. placeres ;--por: el contrario, no tienes | pe gusto. vezdadero- en. cosa alguna Sinosporque; teme un momento de reposo ¡en' «que la.ram) 20%; Menos, distraida ¿o digámoslo ,ASÉ, pueda entrar en sí misma, y dispertarle de Su-pro=» fundo. aturdimientos' y asi para prevenir con mayor seguridad sus remordimientos, se ha= | S> A ce ateo, y se asocia á algunos blasfemadores. + Hoy está tranquilo, rianfi “pará élbo hay, 4 FO , SORA OIDO Es SUD ls UA Diós 3 no hay álma ¡Pero Mañana se e nu; dado, cree, tiembla, ó al. menos duda. ., q (44) “El incrédalo: por moda es el que hace _—— de tal porque le parece que este es el modo: de darse Importancia, y ser-tenido por-hom- bre de gusto: es lo que. entre las Personas del :otro+sexo «sé llama ser personas «del ' gran tono: ¿Conviene :paraesto ser filósofo? se ha ce, lo es, se proclama tal. Un Ilósofo,, 'se= gun él,-es un hombre que se-distingue «del vulgo mo «creyendo: nada. Su lectura favorita. es el Diccionario Jilosófico, y el libro de 1 Esprit: m0 ha-leido Cosa: más enérgica, mas bien: razonadá ,- mas conexa , mas agradable: hace. Sus: ensayos; empieza 4: ponet en ridículo la Religion»; rien. y aplauden “algunos necios::ó. libertinos- $us “SALCASMOS, «y -no: cabe: ya, emo sí: ses admira »:Se=pasmá. déhallar en. sí tanto talento, Hlañto ingenio ; «pero su incredulidad. se acaba con-los aplausos, Y pára en «ser eli Iono'de:las.:modas. : p El incrédulo por AC: grave y sévero j que:cubre si cerélr tan poeo' s 200; ho; . + QS > errtrrrasrin É ARE TIOS > 5 3 -afectacion ostenta un, que: esla: máscara con, O Vacío. Su corazon es ensible, como:poco ilustrada su ra tiene. sentimientos;: ni in teligencia:: su lenguage '“oncuerda «perfectamente con su Iguraá Creerle,. él. ha; buscado, la verdad en: sus fuentes pdas maturáleza, le:ha hablado: ha leido. todas, las Obras de los. hombres gran=. (aa) - des, y donde quiera ha visto el! ateismo. Este hombre no' merece-sino el desprecio; las” razones con él serian inútiles y solo serviz' rian para lisonjear su presuntuosa ignorancia: El incrédulo porprincipios «es “del'«que hemos hablado cuando examinamos la posi= bilidad. Si hay algunos de esta: clase su er ror puede proceder ó de alguna funesta me presion recibida en su juventud, ó-de úna:ma= 7 A le la educacion, de algun: principioverróneo ad" mmitido «sin examen, de algun aspectó falso ent. que han considerado la: verdad; de. lás dis- | tracciones que impiden dar oidoscá:laora=? zon, Sc. (Véase loque hemos: dicho wen: los números 4 y*1 5 para mo repetirlo de-muevo). 0:20. P.: > ¿La turba de incrédulos admite | alguna otra distribucion diversa! de la que'acás bais de hacer?; “000 dot nor dios Ri. Un escritor moderno-los«divide en cuatro clases que verdaderamente: compren- 1 den. todos cuartos: hombres: de este género se. han conocido: La primera la podemos llamar delos: fisgones 6 bufones; los cua- | les >euando se: tratir materias de: Religion se'á entrar en conversacion por no empeñar” se demasiado. La segubdaclaseres de los chist EEE OÓOÓRQSK€KAAA son los (43) los cuales tienen siempre á la mano una grande provision: y. recámara de cuentes: citos de frailes, de monjas, «clérigos, Xc. pas ra alegrar. las conversaciones, reanimarlas ó. distraerlas cuando les parece que pueden: ye: nir por su. gravedad en daño de los Aulósofos : no importa que sean impuros; mejor, asi se logra: «mas bien $u fm/cEm! la?) tercera: tosos, lugar á responder á nin la forman los. que for man la clase mas numerosa, y los mas encubiertos también, 4-10 menos en ésta vida, Sa a A A ¿Y es cierto que ex la China hay. una, república ¡£htera, de. ateos, que es. la sec», ta de sus literatos ? adan dl (44) | oRi- Esa república es tan imaginaria co- | mo la. de Platon. El: oráculo deslos incrédulos modernos «nos asegura que los literatos chinos son deistas, QUE reconocen penas y prej mios: en la: otra vida, paraiso:é infierno (5H El autor de 7 "Esprit enseña con su'acostum- | brada osadía,-que «los. Jesuitas reconocen el! : ateismo de los sobredichos literatos;pero aquelMos«Padres han' afirmado: todo locontrario.” d - sameñte. esta. idea en una carta dirigida rá” ' Mr.'de Mairan' (Cart. edific. +, 2 pág. 1347 y sig.) En la China hay tres religiones:ademas-de-la cristiana, que por fortuna florece hoy. allí más-que miúñca: primera la:del Emperador, Príncipes: y literatos, que ofrecen sa= crificios al: Tien; (que:es-el cielo) -yuab and di (virtud del: cielo): segunda, la idolatría: O E Y aero : > sojila el Ne (a) Ensayo sobre la hist, gen. t. 1, C.:6, p. gu Comida de Boul. pág. 3.—En la Filosofía de la his- | toria (c. 18, p. 95) enseña todo lo contrario. =En | el Diccion. Filosófico ; art. alma, vuelve á la primera Opinion, y supone que los literatos chinos admíten un Dios y: providencia. Nunca se ham: preciado de mucha consecuencia los filósofos; asi los hechos. como los discursos los han dejado al arbitrio de su : voluntad ó de su capricho, » E pañado de algunos (45) los Bonzos forman otra tercera. Los editores del Diccionario de Trevoux, en el artículo Chia, dicen, que en aquel imperio hay UN gran número de ateos; pero en el art. Pho notan que no es un ateismo razonado, Ó por principios, sino consecuencia de su ciega adhesion á la doctrina de su imaginado Pho, el cual al morir, dicen sus secuace claró' que la nada era e cosas. El 4utos Epha es el que ha hecho ateos en la: China como los hace entre los petimetres en Europa. Un literato de moda lo ha dicho; ya nose necesita! mas, los dis. Cursos estan: de' sobra. El libertinage, acomsofismas',: los hace crecer Ares como entre MOSOtros ; pero es fal.. S, les de- L padre «de todas las á mill $0. que en general los literatos de la China Sean. ateos, comó es falso qu e lo sean entro nosotros. En otra parte habemos ver lo que es un literato chino (lb, e 3, art, 6, 5. 6,n 380); pero en verdad que es nece. Sario tener una idea bien p aquellos doctores, cuando e (52) | cuentran enla profesion y 'ereéncia de un Dios, y de una Providencia, que gobierni el múndo?- 5. 19 ñ Ri. Una persona en esta parte poco sos pechosa (Voltaire) dice: “que aquellas dif. »ficultades á: que facilmente se responde en. »la creencia:de un Dios, son absurdos que. »hay que tragar en la opinion de los arció > tas? Otro dijo tambier ingeniosamente, que la fé de: los «ateos pedia un esfuerzo sin cont. paracion «mayor al de los cristianos, y qu su símbolo se podia espresar en estos tér minos: credo omnia incredibilía, creo todo lo. que es increible (1). | 25... P. ¿Cuáles som los dogmas de los: Ateos? % ST E R. —En“una opinión fundamental en que todo es absurdos, -no- es posible numerar las k misteriosas estravagancias, que supone. Nor. taremos algunas. El ateo dice: en vez de cree! un Sér supremo inteligente; «criador del uni” verso, que lo conserva y lo gobierna, creo uni! Materia: eterna é 'increada , Indiferente pol Ñ cs , » : JA y 14 p y a Er pa 248 111211 » <JLIVIA de estos: señores (4 Bolir Sbrocke), no es al mel MEA (1) “Si no creeis, decia: mn dia Marívaux á ml por falta de credulidad, Ñ (53) Y 4 la quietud; y que á pesar de eso, sin ningun motor primero que la impulse, se da á sí misma el movimien- to: tuna materia que sin conocimiento, ni inteligencia, por. solo el. concurso: fortuito. y ciego de sus partes, produce la tierra, el cielo, y todo lo que en ellos se contiene : eje- Cuta una obra maestra de sabiduría, forma un todo en el:que se admi sí al Movimiento las estaciones F ni el curso reglado de los astros: Una máquin muchos millones q exacta regularidad prefijo, son : que producen al tiempo y sin confusion , propios, Y esto sin haya puesto en ello la ella los medios mas propor fin, ni objeto alguno á q designios los mas sábios , Pero sin que haya razon que se los haya Propuesto: un órden el mas Perfecto. en todo, las Mas estremadas bellezas, las combinacj delicadas; pro da reconozco en cionados, pero sin ue se dirijan: veo (54) do sin motor' alguno: un acaso que forma el cuerpo humano con tanta perfeccion, que no podia formarse con mayor arte, ni mejor designio por un sér inteligente: ojos, que no se han hecho para ver, orejas que no se han formado para oir; pero de las que se sirve para uno y otro, porque se las ha hallado en la cabeza (1 ). No acabaríamos: si hubiésemos de numerar todos los misterios de la incredulidad. Baile, que tan frecuentemente : empleó su talento en defender las causas mas malas, demuestra que el Ateismo, aun el que parece mas bien fundado, no es mas que un tegido de estravagancias y de con= tradiciones ridículas. (Diccion. hist crit. art. Spinosa ). Voltaire forma el mismo juicio NN A E: ON (1) Lumina ne facias oculorum'clara creata Prospicere ut Possimus , et ul proferre viai Proceros passus , ideo Jastigia posse _Surarum. ac feminum pedibus fundata plicari, Brachia tum porro validis exapta lacertis Esse , manusque datas utraque ex parte minístras, Ut Jacere ad vitam possimus que foret usus. Cetera de genere hoc inter quacumque pretantur, Omnia perversa prapostera sunt ratíone, Nil ideo natum est in nostro Corpore , ut uti Possumus , sed quod nátum est , id procreat usum, , Lucret. de nat! ver in LE | | | | ] | (55) de la“ obra titulada: Sistema de la: naturaleza (véase el número 193 ); Bergier no ha podido comprender todas sus contradiciones en dos largos capítulos de su Exámen del materialismo. ARTÍCULO IL Eternidad de la materia. 26. >P. En la enumeracion que aca= bais de hacer veo ciertamente muchas cosas que mas bien son delirios que misterios: ¿pero no” podrá tambien mirarse la Creacion como un misterio igual al de la materia - eterna? R. Reconocido un Sér omnipotente , “la creacion ya no es un misterio. Un 'Sér Todopoderoso que no pudiese crear, sería sin du: da un gran misterio, 6 por mejor decir, un gran absurdo, Pruébemnos, si pueden, los ateos, que un Sér omnipotente implica contradicion. 27. P, ¿Pues todos los antiguos filósofos no tuvie ron la Creacion por imposible ? R. Primero: aun cuando fuese asi, es decir, que todos la hubiesen creido imposile, no por eso sería demostrado que hu- (56) | biese contradiccion:en éstas palabras: Un dto: MO ¿QUE DO CUESTA este oo La Creacion. para «muchos filósofos. gen-: tiles era una de 'aquéllas «cosas queoñi afirmaban ni negaban, porque no.seexamina= ba su naturaleza ni su posibilidad; á la manera que nose hablaba de si la tierra se movia, ó el sol estaba quieto. El axioma ex nihilo nihil: fit, verdadero. ón toda su estension respecto á las obras humanas, se habia. apoderado delos entendimiéntos como de: los ojos:. entonces no «se pasaba de aquí; nada mas se. reflexionaba. La revelacion. perfec=, cionando las ideas «que la razon habia. bos». gbejado, «descubrió * por: medio de sus luces, mas yivas y penetrantes, la conexion íntima giie «tenia la. creación con la naturaleza: de Dios iy. nos enseñó que una materia eu /slento: por sí, eterna e independiente, exa. ¡un absurdo (1). Estas mociones se han, conservas dol sieímpre á pesar de. los repetidos ¡ataques de los ateos. Ciertamente si el dogma de la Creacion, segun lo creemos, se hubiera"pror puesto á los filósofos del paganismo, lo hu- : (1) Fide intelligimus aptata esse secula verbo Det, ut ex invisibilibus visibilia fierent. Ad Mebr. 1%. (57) bieran preferido á las hipótesis absurdas: que habian imaginado. 00 809 Segundo: los mas sabios entre los :filósofos antiguos, y los mas consiguientes :SO= brea idea que se habian formado de la ,Di-: vinidad, negaron absolutamente la eternidad de la materia, y reconocieron un Dios criador de todas las cosas, cual nosotros le reconocemos al presente. Pitágoras , Platon, Tales +Filolao; Jámblico; «8tc. son de. este - número. Proclo (institat. theol. cap. 72) dice, que lamatería que es el sugeto de todas, las «cosas; ha: sido producida: por el: autor» de todas ellas, y atribuye el mismo modo de pensar á Platon, el cual se esplica tambien por «sí, claramente: en. su comentario sobre el. Zimeo: (Proclo), Mama: 4-Dios el autor inefable de la: matería. Mierócles , otro: célebre platónico, echa en cara á algunos filósofos el mo haber creido á. Dios tan poderoso. que pudiese crear al mundo, sin que hubiese concurrido la materia increada;, y por lo tanto independiente de él: y observa “que »el buen órden se halla bastantemente en un » Sér ¿ cuando éste existe naturalmente por sí, » y por consiguiente que hubiera sido en Dios »una aplicacion supérflua el haber querido »ensalzar lo que no habia hecho. ¿No sería (38) » una locura, dice, el querer añadir alguna » cosa á un Sér increado, y que subsiste por: » sí mismo?” Discurso á la verdad juicioso, y que merece ponerse entre lo mejor. que se ha escrito contra 'la eternidad. de la: materia (1). os ' bos - 28... P. ¿Es evidente que laidea de Dios bien comprendida: se opone á la eternidad de la materia ? -R.- Es innegable: si la materia es eter=' na, existe por sí, y «por consiguiénte es independiente de Dios: «así como no la pudo criar, tampoco podrá aniquilarla: un grani- (1) Bayle, á pesar de su escepticismo , y de la inconsistencia general de sus ideas, insiste fuerte= mente sobre la verdad demostrativa de este argu= mento de Hierocles, '“Para conocer mejor, dice, la »importancia de la doctrina de la creacion, convie= » ne observar los embarazos inesplicables en que tro- »piezan los que la niégan..... es necesario que reco- »nozcan la existencia independiente de la materias » y que no obstante eso, la sometiesen á la antori— »dad de una substancia llena de imperfecciones, Es- »lo se opone enteramente á aquella nocion eviden= »tísima, de que lo que no depende de nadie para »existir eternamente, debe ser infinito en perfec= »cion; porque ¿quién sería el que hubiese puesto » límites al poder y á los atributos de un sér seme- »jante?” Diet. erit. art. Epicuro, (59) llo de-arena bastaria para quitar 4 Dios la omnipotencia; y la existencia dela materia y de cada una de sus partes sería tan necesaria como la existencia del mismo Dios. ¿Mas qué entendemos por Dios? Si reunimos todo cuanto la razon mas exacta, la mas profunda filosofía y la mas sublime revelacion “nos enseñan, hallaremos, que todo lo que se puede decir y concebir de sus grandezas se espresa con esta sola palabra : el Infinito. Dios es un sér infinito, necesariamente infinito, € infinito en todas sus perfecciones. No hay filósofo, ni deista: que deseche esta idea: que proponemos de Dios. Ahora bien, si Dios es infinito, su existencia, Su modo de sér, ó existir, su inteligencia, Su votuntad , su poder deben ser igualmente infinitos. Si-su poder es infinito, luego puede dar el :sér, «crear, hacer que lo que no existia exista; esta es la mejor prueba de que su: poder es verdaderamente tal como se concede, infinito. Si es infinito, debe tener una autoridad absoluta sobre todo lo que existe, de manera que nada exista, ni pueda existir sino por su voluntad, ó porque ¿l lo ha querido asi. Negar que Dios puede crear, £8 ; DEgar ques poder es infmito, y negar su poder infinito, es negar su existencia. Un (60) Dios infinito, un Dios Criadores -la idea mas sublime que nos podemos formar del Sér supremo, lo mas grande que puede concebir nuestra razon. ¡Qué diferencia entre un Dios que únicamente pudiese disponer y. ordenar la materia preexistente, y la de un Dios que cria y. manda existir la misma materia! La-idea pues de una materia eterna no puede conciliarse con la idea que tenemos de Dios. - | 99... P. Pero por mas que de la idea de Dios se forme una demostracion. contra la eternidad de la materia, ¿dejará por eso de - ser una cosa incomprensible la creacion? R. El no saber como una cosa haya podido hacerse, no es buena razon para decir que no se ha hecho. Para esto sería ne- - cesario probar, que la.idea de la creacion es repugnante y contradictoria. Pruébennoslo así los filósofos,” y entonces adheriremos á su dictámen: pruébennos ¡guálmente que es imposible que Dios sea criador: mo lo harán; seguro es (1). Los que admiten la idea de AA A (1) David Hume en sus Ensayos (c. 7 y 12) hace yer que el axioma: Ex nihilo y nihil fit : de. la (61) Dios, y niegan la ercacion , porque no puts den comprender como una: cosa nazca 0 dimane de la nada, y principie 4: existir, nO ven la inconsecuencia de sus principios. ¿Cuántas cosas hay que no comprenden, y Sin embargo las admiten” ¿por ventura comprenden con mas claridad qué sea materia eterna, existente € inerte, y que por toda una elernidad está esperando que Dios la comuni que accion y «movimiento? ¿quién la puso allí enla eternidad ? ¿comprenden mejor qué cosa sea esa fecundidad, tan maryy nada , nada se hace , mo puede demostrarse. Piensa mas, que la produccion de las ideas es una verdadera creacion, La idea de un poder criador es coanun á todos los pueblos; pues todos han atribuido á.sus Dioses , Genios, Espíritus, Magos¿ Encantadores, la facultad de producir seres con una sola palabra , ó al golpe de una varilla, Óó con un simple querer. Bayle ha demostrado completamente que la creacion es de todas las hipótesis la que tiene menos dificultades, y que es necesario suponerla para concebir una Providencia; que los socinianos y ateistas reusando admitirla , caen en impiedades absur— das , cien veces mas inconcebibles que la creacion Misma , y sostienen que la produccion de una cualidad distinta de su sugeto no es diversa de una verdadera creacion, Nouo. de la rep. des lettres. Diciembre 1685. Dict. crit. art, Anaxágoras, Epicuro, Ovidio, Xenophanes , Kc, (68) » nado ed algun sentido. Dar á la materia mo- » yimiento «en «abstracto, es mo decir «nada, »ó6 es decir una palabra que nada' significa: » darle un movimiento determinado, es: 'su- » poner una causa que lo determine.” 34: P.: Supuesto que hay en la materia propiedadés que no conocemos, ¿no será una temeridad negarle el movimiento?. ¿qué sabemos si este será una de:ellas? ¿por qué hemos de decidir:sobre las propiedades de una cosa, cuya naturaleza ignoramos? R. No es temeridad negar á la: materia una propiedad que repugna á su naturaleza, ó envuelye contradicción con ella misma; segun “antes hemos demostrado. Ciertamente conviene ser cautos en decidir; pero conviene tambien hacerlo cuando hay para ello fuertes y «solidisimas razones. No conocemos la materia sino por sus cualidades sensibles, á saber, su estension, su divisibilidad é inercia, y: por la impresion que hace en nuestros sentidos. Sabemos que ha sido criada para nuestro uso y servicio: estos conocimientos mos: bastan; y lejos de inducirnos á crecr en ella.un movimiento esencial, nos convencén, y se concuerdan completamente con las pruebas que nos persuaden, que el tal movimiento es un absurdo, Puédese añadir que el tal mio- A A A (69) vimieñto está desmentido por la esperiencia, por el estado visible. del mundo, y. por el aspecto de todas las producciones de la naturaleza. “Dad 4 la máteria, decia un hombre cé- »lebre que ha tratado escelentemente este »punto; dad á la materia la facultad. de in- »terrumpir su quietud, de. ponerse en movi- » miento, y teneis trastornado todo el universo. » Aquella roca, 'immoble .ahora, sé pondrá »improvisamente en. movimiento, y se pasea- »Yá libremente por nuestras llanuras, pues »que tiene fuerza pata: ello. Aquel terraplen » que sostiene y defiende: niestros: palacios, »se cansará y:se retirará: del lugar. que :ocu- »pa tantos siglos ha: aquel tesoro , enter- »rado por un avariétnto,- se: saldrá de: st pri- » sion: ese baston, que:se me cayó de la ma- » no, se levantará por sí mismo para volver- »se otra yez á ella. Dad á la materia facul- »tad de variar los efectos mientras subsistan » las mismas causas; ese rio no correrá por »la madre que se le habia abierto; la pie- » dra que cae, retardará sucaida; el astro que » hace sus revoluciones, seguirá el órden de »los signos del Zodiaco, ó. se alejará de ellos, »como le parezca, y el astrónomo, incierto so- »bre: su curso vagabundo, en vano determi- > hará su periodo, Por otra parte, esa fuerza, (70) » que nose puede dar á las materia en bruto, »dádscla:4 un cuerpo en particular; '4 un » vegetal; por egemplo, la palma se levantará ó » nacerá sobre'el gérmen de la encinaj las ojas »del álamo cubrirán los'frutos del» manza=" » mo ó melocoton, y todas nuestras : mieses »engañarán al labrador mostrándole un fry- »to que no sembró, Dará la materia::ó la: o» fuerza de dejar su quietud és: inacción: por: » sí misma, ó la de no obedecer: 4+las leyes: 4: » que está sujeta, “es trastornar elcórden de »la naturaleza entera ; luego esta materia: es » esencialmente inerte; esencialmente pasiva, » y esclava em su accion, Mm ( Cart, Helvianas, t. 2) Sp cantas 5] Gunldo tratemos. de elospirilcalidrd del alma, volveremos á-tocar estas pruebas, y tendremos ocasion de a mas. de-= a ( cert o 2; oc. ). E ah 7 za ART í € U: $ O 1 NE Los deta 35, + P. Aun APA 4 la materia un movimiento” independiénterode Dios, ¿bastaría esto para deducir: derello pa formacion del universo? ; ' (E. -R. No: paraque se pudiese deducir sería necesario probar antes cómo y de:qué: ma= nera un movimiento casual habia podido tormar y producir: tanto órden, tanta: belleza y utilidad en Jos diversos: cuerpos: que componen «el universo, las" relaciones. mútuas que tienen entre sí, sus diversas correspondencias,: y en el.todo que resulta de sus partes. Enel mundo (nótese 'bien) no solo hay movimientos, hay bellezas inimitables , comhinaciones las masfelicés, y un proceder siempre regular constante , invariable. Y se: necesita: en verdad algo «mas que un (movimiento ciego, para producir y conservar -to- do,esto. ¿Qué digo se necesita algo mas que un moyimiento ciego? el tal movimiento no solo “no«produciria cosa alguna semejante, sino que necesariamente impediriatoda -pro- duccion. til 36. P. ¿Nose puede establecer la potencia ercadora en los átomos, por medio de combinaciones oportunas, de analisis, de suertes diversas, por compensaciones Mmútuas, y tentativas repetidas millares de veces ác.? Dícese que dos académicos han obtenido maravillas. en esta clase de pruebas. (Premon-= val vues phél. 4. 2, p- 329. Diderot pensamientos filosóficos, d, 21). (2) ¿R. No: se «puede creer que estós hómbres: hayan escrito sériamente las puerilida= des que se dicen. Su discurso, que por muchos: capítulos no es-otra cosa que una ger ga ininteligible, se puede reducir á: esto: el hermoso poema de la: Eneida pudo ser :efec=: to. de una infinidad de combinaciones dé in= Íinidad de letras: luego: el mundo pudo ser tambien efecto del concurso fortuito y. ca=' sual de los átomos agitados por toda la eternidad. Gracias á las luces de la filosofía y ya no será dificil adivinar los autores de algunas preciosas obras de literatura, arquitectura y escultura de la antigiiedad que han llegado hasta nosotros. Ya no habrá que disputar si los dos famosos caballos del monte Quirinal son: de: Fidias, ó Praxiteles; esas investigaciones “se. rian muy embarazosas: es mas espedito el decir, que la materia de ellos se hizo agitar y mover por toda la eternidad por quien le pareció mejor, en uria ¡infinidad de: formas y figuras, y que al fin contenta con haber legado á ser caballo, no quiso pasar de ahí. | | | 39. P. Una combinacion: de letras tal cual están en la Eneida es absolutamente posible: ¿porqué pues no habria resultado Alguna vez de un movimiento fortuito yoca= (73) sual en una infinidad de pruebas, semejante poema Epico? oo KR. 12 Ante todas cosas se debe. tener presente que la materia mo es eterna; que el movimiento tampoco es eterno, ni esencial á la materia, y por consiguiente que los dos «académicos arguyen: bajo suposiciones que se sabe son, y hemos demostra-- do falsas. | 2. Para formar la Eneida se necesita” un lenguage; y esto no es poca cosa, y-mu- cho mas para ser producido por el acaso. Juan Jacobo Rousseau (Discurso sobre la desigualdad de los hombres) observa, que es imposible concebir que los hombres por sí se hayan podido formar uno. Se necesita ademas escritura y letras, que es la obra maestra de las invenciones humanas. En efec to, los salvages y los negros miran la escritura como cosa de hechicería: el arte de hacer hablar á un papel, dicen ellos, no puede ser. síno un arte mágica: se necesitan tambien caracteres tipográficos preexistentes, sobre los cuales se hayan hecho y formado las Incisiones, 'ó: imágenes aptas para producir mas bién la Eneida que la Hiada, ó algun Poema árabe, ó chino. Ahora bien, caracte: "es fundidos y grábados de ese modo, ¿no (74) suponen una inteligencia, que haya: cuidado de formarlos, que formándolos se haya propuesto algun fin en ello; y este fin, mas bien que aquel otro? finalmente, era preciso que estos caracteres tipográficos se halla=> sen recogidos y reunidos en un mismo Jogar; que en este lugar hubiese una mano que tuviese accion, y que juntando casualmente estos caracteres tipográficos, tuviese no. obstante la mira de reunirlos y ordenarlos«segun sus lados: convenientes y oportu=: nos: ademas, que en este lugar hubiese si no cajas y prensas, con sus tornillos para apre= tarlas, tinta, £c. á lo menos un plano sólido y una série continua de puntos'deapoyo» destinados á «sostener: los caracteres antes. y despues de su reunion casual, 8c. 8c. ¡Ah! es claro como la: luz del medio dia que la vana especulacion de los dos filósofos, consiste en trastornar absurdamente «el órden de las cosas, suponer leyes de combinaciones, que ni-son, mi pueden ser sino una dependencia del órden actual de la naturaleza, que existiese tal antes de órden. 3.7 Esta suposicion de tentativas veiteradas por toda la eternidad, envuelve una contradicción evidente; á saber, un número infinito, el cual no puede aumentarse, ni (75) disminuirseni aun con una unidad; porque: lo infinito siempre es lo mismo, y no puede aumentarse, ni disminuirse; y en el caso de muestros filósofos, los átomos podian hacer algunas tentativas mas Ó menos, y tendríamos un infinito, que no sería infmito; ao 4.2-Arrojando por toda cla eternidad caractéres tipográficos cuantos se quisiesen, ó se necesitasen para formar la: Eneida, tendríamos millones de millones de suertes echadas, queno darian sino confusion, y en los cuales por lo mismo apenas se veria formada una sílaba entera, ó algunas medias pa= labras, «sinconexion; De la: misma 'manera, haciendo al concurso y choque delos átomos causa eficiente del “mundo, habria millones de millones de:combinaciones,, que: no presentarian sino un caos, desórden y confusion; 4 lo mas se «vérian marices sin ojos , ojos sin“cabeza, cuerpos medio animales, medio piedra ó palo; partes y piezas esparcidas por el universo sin órden, y sin formar-un todo, 5,2 Fuera “de esto, concediendo que los átomos á fuerza de tentativas hayan producido elmundo, ¿por qué, pregunto, se pa- Faron aquí? ¿por qué no han pasado á for- (76) mar otro mundo, y no han reprobado este como á los anteriores? Si dicen que ' este mundo está segun todas las reglas del equilibrio, es necesario: 4.2 esplicar por qué. los átomos no buscaron «antes una: posición ó situacion tan natural y esencial á la materia: 2.2 sería destruir d fundamentis la hipótesis epicúrea; porque donde hay: reglas y necesidad, no hay. concurso casual y fortuito. 6. Pero aunque mo «sea una: demostracion geométrica mi metafísica que la Enei-. da no puede ser el resultado de un movimiento casual, sin embargo, -no'creo habrá, un hombre sensato capaz de persuadirse que, haya sucedido así, ni que pueda suteder:por' toda la eternidad. Si se le digese á un'ateo; que las piedras tiradas á la ventura forma-. ban un edificio magnífico y. maravilloso; que las pinturas mas perfectas no habian necesitado de un maestro que les diese tanta gracia, magestad, belleza, ternura, 'movimien- to y accion; que.en los mas béllos' cuadros, las aptitudes mas variadas, el aire del róstro apasionado , la distribucion del claro y obscuro, de las luces y. de las sombras, la mas hermosa perspectiva, eran solo. obra de algunos colores. tirados. casualmente; que las cuerdas del piano mas armónico se han dis- (77) puesto ellas por sí mismas, y del mismo modo las teclas y demas. partecillas, y qué movimientos y sacudimientos fortuitos son los que producen” los mas deliciosos conciertos (1), Sec. ¿no tendria al que le propusiesé _£stas paradojas por un hombre sin juicio, aun cuando las sobredichas combinaciones que formasen tales obras perfectas fuesen metafísicamente posibles? Pues tales son precisamente las proposiciones de los epicureos; porque admitiendo todas las suposiciones de los dos académicos, es tan inverosimil que el mundo se forme por un millon de millones de agitaciones de los átomos, como que de el polvo movido continuamente en una Caja ó tonel se formen árboles, cuadros, animales, S£c. Pensamiento justo y comparacion exacta hecha por un hombre, que ciertamente no recusarán los filósofos, ni trata- OE (1) Esta comparacion aun no espresa todo el absurdo del sistema de Epicuro, sino se supone tam.- len este concierto continuo, y no interrumpido, de - Sonidos continuamente reproducidos, y siempre con= : 2 armonía, siempre variadas y siempre, arregladas bajo un sistema general E música ; así como lo es el progreso siempre igual € este universo activo, y las Operaciones siempre - Meyas de la iúmutable y fecunda naturaleza. (84) compuesto: sobre este asunto, es de' la: misma opinion. Acaso: bastará recordar lo que hemos dicho en la. respuesta antecedente (m. 4: ), para disipar, todas las tinieblas de este pretendido misterio (1). Por.lo.demas, despues de las diferencias que, hemos observado ¡entre estas especies de regularidades, y las de: las obras de Dios, es inútil detenernos mas en esta materia, 2 O 105 4 40. P. ¿La irregularidad que se observa en las obras grandes de la naturaleza, en la distribucion, por egemplo, de las estrellas colocadas, en el cielo sin simetría y sin orden, en la determinacion de los límites del conti- (1) No queremos privar á los lectores de lo que sobre este punto hemos visto en un«manuscrilo que tenemos á. la mano. Notare forsan juvat 1.2 plantas multigenas , maxime qualiter in. semine ordinantur, hasce figuras pene omnes alludere, 22 Spermaticis spiritibus plantarum, aliarumque etíam rerum aera esse plenua (Mund. subt. p. 2, Ll 22, € 7). 3.9 1los Spiritus eo.ordine, quo vel. in semine, vel: alía re clauduntur , atque ex illa profectí sunt , se collocare , el figere, ut in Pallingenesi constat , et explicatur parallelismo cum foco radiorum (Wund. subt. p. 2, Í. 12, c; 5. exper. 1.). 4. Spiritus ¿llos plasticam' vim in omnem materiam sivi subjectani, et commixtam éxerce? re, ut constat in petrificationibus (Mund, subt. p. 2 (85) ñenté y de los máres ¿Mo puede hacernos sos- " Pechar que sean obras del acaso? 000 Ro Para discurrir cón exáctitud sobre la disposicion de las estrellas sería necesario conocer la correspondencia de' cada vna en particular con las otras partes de esta gran máquina del mundo; mas no Creemos que haya hombre sensato que se lisónjee: de “ello. 2.2 Estas! mismas! irregularidades indican “los fmes de ana casa. inteligente. Si todas las estrellas estuviesio disuibaidas bajo un mismo designio 1ó plan y y no" dispersas” en mil figuras diferentes nove podrian “clásificar, ni servir para. determinar el Curso' del Sol y los bra "y $ y ets est 39D on TE Modus: tertius), :et-maxime in plantis antropo— L 8. morphis (Ibid. 1 12, €. 9.). 5. Ln locis potissimum, ubi vapores multi , et park » UL in latrinis, ejusmodi figuras ispectari) Kc: "A estas: reflexiones “particulares puede añadirse “otraumas general que las confirma, y las: da: una verosimilitud. muy fundada yy es, que todo género de 'exhalaciónes: emanadas de los: cuer— Pos orgánicos, tienen nateralmente uma disposicion Tegular ¿osólo' el on Ovimiento” esterno 3 principal Mente el del aire, es: loque las desconcierta! y connde: Acaso tambiencinfinyan: en: la regularidad de unas: delestas: figuras al1leyes de la cristaliza “ion. Véase la Cristallografia: de Mons. Romó de Lis- (86) planetas; y. por consiguiente. se acabaria la astronomía y geografía (1). Las. diversas. maneras con que el mar abraza y divide el continente, es el alma de la navegacion, la riqueza. de las naciones, Y uno de los vínculos de la sociedad general... El centro del; África, Asia y América está inculto y desierto, cuando la Europa cortada y «dividida por. el mar está generalmente floreciente; y. poblada ;. Xc; La distribucion simétrica,que puede: hacer apreciables las cosas: pequeñas, isminuye ¡el mérito, de las grandes , deroga la magnificen . cia dela egecucion, y. secopone á las intencio” nes. del arquitecto, ¡( Véase: sobre estas «ibjeciones el artículo de las causas finales, artíli ii ' . y . s ¿ , , 2 YA $ serra ds (aña aan. LADO y Lip ¿er ¡1 ENS Goo APA MA Ys o o ¿sn LOAD SÓ (1) ¿Derham pretende:que las estrellas,.estan dis puestas en un órden perfectísimo; pero: qué; nosotros no estamos en situacion: de ven; su. posicion; como. ella £s; que wiene-á- ser como, un, bgército, queraunque dispuesto en: un: órderi maravilloso, á Jangao distan cia parece mal ordenado. y confuso, (Theol, ,astranp- 29-). Vas. castrorumn in excelsis. Ecclil 43. St:es asi, conviene admirar aut mas los: medios/de-la: divina Providencia, la cual de-una' irregularidad apa” rente nos hace sacar ventajas; que la verdadera pe” gularidad no podria darnos, 2 ar dor A? (87) S. 3. 44. P. Pero si realmente el. acaso hubiese formado. el universo, ¿qué deberíamos entonces pensar de un principio tan admirable y poderoso? R. El autor de las Cartas Judías (*), pretende que los ateos, reconociendo al acaso por Criador y conservador del mundo, no pueden menos de darle un culto; y aunque esta asercion pueda parecer mas irónica que sólida, sirve no obstante para hacernos tonocer lo absurdo del sistema de los átomos. £Si yo-creyese el sistema de Epicuro, »dice él, al examinar diariamente el curso »del sol, viéndole aparecer sobre el horizon- »te, y adelantarse á grandes pasos hácialos an- » típodas (4),. esclamaria:” Yo te saludo, 6 (*) El Marques de Argens. (1) “El sol ha repetido constantemente su cur- »so.anual cerca. de seis mil veces desde: la creacion »del mundo, y. su curso diario cerca de dos millo- »nes de veces > y lo que aumenta mas infinitamen—- ate la maravilla es que el sol gira en un fluido su- »tilísimo, en el que no hay nada que pueda diri »gie su curso. El movimiento de este astro. es cit- - (88) acaso eterno, desconcierto incomprensible, conusion admirable, que mantienes el órden, el arreglo y colocacion de todas las cosas: permíteme que «te tribute el homenage que los demas: ciegos mortales dan á: un Dios bue no, sapientisimo y omnipotente bota St, [ARTÍCULO Vo > - Fecundidad de la materia. 49%. P. En vez de recurrirá la colision ó choque delos átomos para la formacion: del mundo; ¿no sería mas espedito atribuir: fecundidad á la materia, y hacerla madre de: todas» lás cosas? 0000) aenicrmza le antboe A r »tular, y por lo tanto meños natural y mas for— »zado ó violento. Pero no se ha visto Á esos átomos » que el rayo del sol descubre en el aire en una con-- »tinua agitacion, describir un solo movimiento cir— , cular. ¿Cómo pues un globo inmenso , cual' es ' el »sol, girando en un fluido: mucho mas sutil que el. »aire, ha descrito por casualidad; y sin interrup- » cion, este movimiento tan:arregladamente casi dos: » millones de veces? El movimiento es retrogrado: » precisamente:en aquella misma proporcion en que » fue progresivo, aunque el sol no halle en el tró= »pico ningun impedimento quelo detenga para paz (89) R. No sé si eso sería mas espedito: lo que sé es que no sería mas racional. Porque ¿qué cosa es esa fecundidad de la materia?ono es facil dar sentido 4 esta espresion, La materia, siendo, como es, esencialmente inerte y pasiva, no tiene mi movimiento, ni accion, ni vida, ui fecundidad : no puede hacer mas que servir y obedecer. e 43. P..c¿Pues no es una proposición recibida; que la: naturaleza es de una fecundidad inagotable, el+principio y madre de todas las cosas? ados, TE Ro! Aute todas cosas es necesario fijar el sentido: de-las palabras: «si como dice Buffon, (49. p. TIE IV.) por ymaturaleza se eñtiende el osistema de: las leyes “establecidas »sar adelante. En el nuevo sistema «(Copernicano ) »el movimiento dela tierra és elíptico, movi. »miento tán poco natural, y ño«menos violento que »el circular. La luna ha renovado su:revolucion cer-. »ca de setenta y dos mil. veces. El «curso de estos »dos astros, como: el de todos los demas, es tan »exactamente el mismo, que se pueden predecir con ra mayor precision sus conjunciones y oposiciones, » Ade eclipses , «muchos siglos antes que sucedan. »No se teme ni atraso en su curso, ni estravio en su: »órbita, que puedan desmentir las predicciones he=- »chas tanto tiempo antes que lleguen. Esta prueba »recibirá un nuevo grado de evidencia, si se obser- (90) por el Criador para la existencia 6 produccion de los seres, y su conservacion, la naturaleza en este sentido ciertamente es fecunda; la naturaleza no és: la materia, ó cuando mas se dirá, si se quiere, que es la materia movida, dirigida y empleada segun las: leyes dictadas por la sabiduría y poder del Criador. “La naturaleza, prosigue el con- »de de Buffon, no es una cosa, porque esnta cosa sería el todo: la naturaleza no es »uN sér, porque este sér sería Dios; pero »se la puede considerar como. una potencia y viva é inmensa, que lo abraza todo, lo ani- » ma todo, y-que subordinada á la del primer. »Ser, no ha. principiado á obrar sino por su » mandado, y mi obra ahora sino por su con: AA NA A LEÓN » va: que este giro:ó vuelta continua y regulada se: »hace con diversidades graduales, siempre constantes »y uniformes. El sol ha repetido: ya casirdos millo- »nes de vecessu: cuíso: con: aquella variedad regu- »lar, que hace la constante irregularidad de los: » dias: La luna ha tenido tambien siempre los mis »"mos progresos, y las mismas degradáciones de luz.? Este mismo argumento es el que esponia David con una energía y un laconismo sublime, digno del es-" píritu de Dios que le imspiraba. La «ternum, Domine y wverbum tuum permanet in colo. In generationem et generationem verílas tua. Fundasti terram, et permanet, Ordinatione lua perseverat dies: Ps. 1:18. i (94) » curso ó consentimiento. Esta potencia. es la » parte que se manifiesta del poder divino... » La naturaleza, ministra de sus órdenes 11= » reyocables af depositaria de sus inmutables » decretos, no se aparta de las leyes prescrip- »tas; en nada altera las disposiciones que se »la han señalado; y en todas sus obras se ve » el sello y dedo de su. eterno Señor, ets sor obrar | A cierta .44...P. Si es cierto quela naturaleza no sé separa de las disposiciones del Criador, y que no es otra cosa que el sistema de sus leyes; ¿por qué produce monstruos de toda especie? Ro; No hay violacion de reglas donde no hay. regla: salgina no: hay monstruos: donde no hay ni estan las figuras determinadas , y disciiadas, bajo uná disposición general, 40 no trato de examinar, por-qué permite, 1 LOs estas escepciones pasageras.de; los principios egecutores de 'sus decretos; il s1 éstos mismos estravios. acen resaltar mas el mérito de una operacion regular y perfecta en todas .sus partes, igual en tiempo:á*todos los siglos que ys (92) humana, son consecuencia de: algún descon: cierto estrañio y posterior 'á la creación ; ni si la atencion y diligencias del hombre pueden prevenir la mayor parte delas monstruosidades de su especie (1); ni si un sistema físico en que los monstruos fuesen imposibles”, trastornaria el estado'actual de la naturaleza, y todas las leyes establecidas para la "reproducción de los cuerpos y la conservacion de las especies (2). Basta que los monstruos supongan la existencia de un tipo ó egemplar formado con idea, y dado por modelo á todas las produc- HIZO 5BDOS 3D OUTRO MOTO. SUN 100 01) "Véase la ieólogía física de Deba, Des Es sart , tratado dela Educ. la nat. t. 1, p. 177, Sc. He aqui LOMO, Se, espresa ¡ampen un sábio y profundo filósofo sobre este pun- to. Natura autem muútabilis Deo oblemperans, etsi jui ta inferiorís mundi'séríém. d solita lege deflectát, ri pitur. tamen divini:spiritusc oi, Jam. se ipsa: propé divi: nior facta; quippe que le , Qutiquiori,vet.sanctiori Dei porrigens manum, totz se subjicit totam, et. vel, deerrando ad destinatum á Deo collimas finem, Corn, Gemma cosmocrilices Ll, 1306.00 ourienor 20 12 (93) ciones de la naturaleza, segun la exigencia de las especies, y la conservacion actual del mundo (1). En los mismos monstruos son: sensibles y se dejan notar los lineamientos de la disposicion general y del modelo de las especies : ellos son, dice un físico célebre, piezas de una arquitectura maravillosa, aunque separadas del cuerpo del edificio, ó privados de la relacion del todo (2). | , (1) “Los monstruos, dice el autor de los Estu- »díos de la naturaleza, que se conservan en espíritu »de vino, como puercos pequeños que tienen trom- »pa de elefantes, ó los 'niños unidos y con dos ca= »bezas , que se muestran en los gabinetes de histo- »ria natural con una misteriosa filosofía , no tanto » prueban el trabajo ó accion de la naturaleza, co- > mo su interrupcion. Ninguno. de estos cuerpos ha »podido llegar á desarrollarse perfectamente , y asi »en vez de probar que la inteligencia que los ha »producido desbarraba , al contrario atestiguan la »inmutabilidad de su sabiduría; pues los ha' des »echado del órden establecido, negándoles la vida.” “a antes habia observado que en ninguna parte Se yeian monstruos que yiviesen. “Muchas veces, »añade, he oido anunciar en nuestras ferias mons- »lruos vivos; pero jamas he podido ver uno solo,. ” por, mas quelo he procurado.” Y hace ver con cgemplos que lo que se preconizaba como mons-: truo , No lo erá sino en la denominacion. n (2). Exhibet se ubique harmonia inordinata, (400) un cuerpo entero de Historia natural, hubiera hallado la mayor satisfaccion en averiguar y confirmar este fenómeno, esplicarlo, y aun hacer anatomía de algun cadáver de estos hombres, para cotejarlo con los demas cuerpos humanos, conviene en que estos titanes del estrecho de Magallanes, no han existido sino en la imaginacion acalorada de algunos navegantes (1). Este pueblo tan asombroso ha sido para algunos observadores modernos lo que las perspectivas; de lejos figuran y representan un templo magnifico , ruinas, jardines inmensos; pero al acercarse, no se ven mas que unos-diseños formados toscamente sobre una pared. = Por último, aun cuando hubiese esas naciones gigantescas, no se seguiria mas sino que el Criador habia dado al linage humano cierta grandeza proporcionada y medida por la influencia del clima, y diversas concausas segundas, subordinadas á los fines de su Providencia, y á la egecucion de sus eternos decretos. Pero la verdad exige que se nieguen unos hechos que la ofenden, 1) Véase la carta escrita á Mr, de La Lande en la Historia de los nuevos descubrimientos hechos en el mar del Sur, por Mr, de Treville, (401) y de que han abusado los falsos razónadores para entablar sus sistemas tan frívolos como irreligiosos, | 47. P. ¿Toda Ja antigiedad no ha conocido una nacion de Pigmeos, que hubo de sostener varios afanosos combates con las grullas? Pues hé aquí una especie de hombres bien diversa de Adan y Eva. R. Estos Pigmeos eran las monas que peleaban con las grullas para defender sus hijuelos que les querian quitar, como observa Mr. Pluche (Espectac. de la natur. t. 4 pág. 323), á quien ha seguido Mr. Buffon (histor. nat. 44, pig. 3). “Aunque el mo- »no (el pithecos de los griegos, y la símia » de los latinos) hubiera sido aún mas pare- »cido al hombre, los antiguos habrian teni- » do razon en no mirarlo sino como un hom- »brecillo, un enano mal formado, un pig- » meo capaz, cuando mas, de combatir con »las grullas, siendo así que el hombre lle- »ga á domar los elefantes, y vencer los leo- »nes.” Los poetas colocaban á los pigmeos en la Tracia, en donde Jos hombres son muy bien formados. Plinio tan pronto dice que estan en la Tracia, como en la Etiopia, vecinos 4 los lagos donde nace el Nilo: Arislóteles y Pomponio Mela los sitúan en este (102) pais; y Aulo Gelio en las fronteras de la: India. Tantas incertidumbres y contradiciones bastan para convencernos que el tal pueblo es imaginario. Al presente que se.há recorrido toda la tierra, en ninguna parte se han hallado los tales pigmeos. Los lapones y samojedos, mucho mas grandes en su pais natal que los pretendidos pigmeos, trasladados á los climas meridionales, llegan á la estatura regular de los demas hombres.= No podemos determinar mejor esta materia que con las palabras de un hombre, que ha observa= do la naturaleza con ojos filosóficos (Estud. de la natur. de B.? de S, Pierre). “No hay, » dice, tales especies de enanos, ni de gigan- »tes: los que se presentan al público en las » ferias son hombrecillos derrengados , sin » proporcion nivigor alguno. Ellos no se »reproducen en la misma pequeñez perso- »nal, ni en el grandor ó altura que tienen, » por mas tentativas que hayan hecho para »ello algunos Príncipes, entre otros el di- » funto Federico L de Prusia. Por otra par- » te ¿se ve, ni hay“en ellos tanta diferencia » de las proporciones de la especie humana, » para que puedan creerse otra mueva espe- » cie de enanos ó gigantes? ¿hay siquiera la » misma que se encuentra entre un caballo (103) »pequeño de Cerdeña, y un caballo grande »del Bravante ; entre un gozquecillo, y uno » de aquellos mastines dinamarqueses que cor- »ren delante de. nuestras carrozas? Todas las » naciones han sido yosom hoy de la, misma » estatura con poca diferencia. Yo: he visto las » Momias del Egipto;-y los cuerpos de. los » Guanches de las islas: Canarias: envueltos:en »su piel. He visto en Malta sacar de:un: €es- »collo un esqueleto de un cartaginés, cuyos » huesos estaban todos amoratados, y que aca- »soyacía alli desde el reinado de Dido, y »todos ellos eran de la:talla ordinaria.”- La razon que toma el autor de esta igualdad en la: altura ómedida: del: cuerpo humano, es bastante sólida y perfectamente conforme á la sabiduría de la Providencia, ordenadora: y conservadora de todas-las cosas. “Las. diver- » sidades de grandor hubieran destruido, dice, » en el orden físico las proporciones del hombre » con la universalidad de sus obras, y hubie- »ran ocasionado en el orden moral consecuen- » cias aun mas peligrosas, sujetando sin re- »medio las especies pequeñas de hombres á » las grandes.” (104) Rh e We. 48. P. ¿Los Negros no son, segun algunos autores, una especie diversa de los otros hombres? el Ki... Los Negros macen blancos como los £uropeos ;su negrura,-ó color negro, está solo en: la epidermis, cuya red dilatada demasiadamente porel calor, humedad, vientos, Xc, absorve mayor copia de rayos de luz, que es. en lo que consiste el color NCQTO. A- lo menos esta es una razon muy verosimil de su color. Creemos inútil detenernos á exa= minar de nuevo esta materia despues de las - observaciones hechas por Buffon, y por tantos. otros escritores, que la han tratado á fondo (1). Podríamos citar tambien al autor de las Investigaciones filosóficas sobre los ame- (0) Hist. nat, t.3, p. 451, 453, «c, Huet, Demonst. Evang. prop. 4, cap. 27. Dict. de hist. nat. de Mr. Valmont, edit. 1769, art. negros, y hom= bre. Phys, sac. t. 6, estamp. 626. Helianas ó.cár= tas provenzales flosóficas, p. 317. A las observaciones que se hallan en estas obras añadiré un caso ' poco conocido, y muy oportuno para ilustrar esta materia, Cárlos du Vec, yice-almirante de Fran= (405) ricanos, si discurriese siempre tan raciónal- Mente como lo hace sobre los negros, y si una filosofía, sin mas regla fija que el capricho, y todos los estravíos de la irreligion, no apartase á un lector prudente de buscar en él alguna que otra observacion buena entre infinitas malas, 49. <P. Pues en las Cuestiones sobre la E nciclopedia, enlas Misceláneas, historias, Kc. ¿ nose lee que los Americanos son una produccion del pais, como lo son las yerbas del campo, y el musgo que cubre nuestras ro- Cas y peñascos ? | ( R. Sí se lee, y es cosa en verdad bien humillante para el espíritu humano, como decia el conde Buffon (historia de las aves) refiriendo unas fábulas semejantes, que haya que confutar tales despropósitos. Los que A cia, de quien se hace mencion en las Memorias de Castelnau (ti asp. 459), por una insolación vino á quedar negro como un etiope, y no volvió á reco- e color natural, Véase la Bibl, de La Croiw ,s pin ; y 5 du Ae 4 edit, par Mr, Rigoley vimos eN negra el dela Na Ps y pon e la isla de santa Lucía, Perfectamente blanca y negra en diversas partes de £U Cuerpo, cuyo busto en cera se ha lleyado por to- (306) lós han rebatido seriamente, creo que les han hecho mucho honor. “Tales impertinen- » cias, dice Voltaire (histor. de Luis XV t. 2, » pág. 233), dignas del hospital ó casa de los »locos, han sido: en algun tiempo de moda, »como lo es hoy traer monas á las ferias pa=w »ra haeerlas bailar.” Así caracteriza este filósofo singular sus mismas opiniones, pues suyas son las tales impertinencias. 50. P. ¿Pero si los Americanos descienden del primer hombre, habiendo sido criado este en el antiguo continente, ¿cómo pu= do poblarse aquel pais tan distante de nuestras costas, y tan ignorado de la antigiiedad? ¿no es mas natural suponer con: Paracelso un primer hombre para cada uno de los dos emisferios? ; | R. 42 La América probablemente estaba U A da la Europa. Lo mismo se vió el 1786 en Lisboa, y en París el 1787. Maupertuis tiene tambien una Disertacion sobre un negro blanco. (¿Nosotros hemos vísto otra muger con manchas blancas y negras y de resultas de un parto, en nuestro. mismo pueblo ; y e% Cartagena de Indias un negro ,. por sobrenombre el Manchado, que con. agua fuerte y otros específicos habia conseguido quitarse la-mayor parte del color negro. ) . 2 a (107) Unida por el morte ó por el nordeste con el Asia. Los que han creido, bajo la fé de algunos viageros, que estas dos tierras estaban gnteramente separadas por largos mares, parece que se han engañado (1). 2.” Aun cuando al presente no hubiese ninguna comunicacion entre los dos continentes, no por eso se sigue que nunca la ha= ya habido. Son incontestables las variaciones - que ha padecido el globo por revoluciones súbitas y violentas, ó por el tiempo, que todo lo consume. Si despues del diluvio no son tan grandes como algunos físicos las creen, al menos se han podido formar algunos 1stmos, 6 algunos estrechos (2). E a A A (1) Enel Dic. geográfico impreso en Lieja 1787, 2-edic. art. Glacial, se hallarán algunas observacio= nes sobre este punto. (2) Vidiego quod fuerat quondam solidissima tellus Esse fretum, vidi factas ex equore terras. Met, e. 15, Tempus erit rapidis olim quum Pyramus undis % sacram veniet congesto litore Cyprum, 1bid. Chersonesi, sive peninsule in insulas , et insule ín hersonesos mutantur, Mund. subter. 1. de) po 78. Pero BO por eso se quiera inferir de aquí que hayan acae= “ido revoluciones tan vastas y destructoras, que ha= YA mudado el estado general del globo, Si es cier= que la 4tlántida ha sido sumergida por el mar, (108) 3.2 Las costas de los dos continentes por la parte septentrional estan ciertamente á muy poca distancia unas de otras, y casi siempre unidas por montes de hielo. La distancia del Japon á la América está cortada, é interrumpida con varias tierras, é islas dilatadísimas. Buffon observa que los americanos son muy semejantes á los tártaros orientales y septentrionales. El autor de la historia del Kentuki (1785) confirma esta observacion; y hace - ademas mencion estensa de um pueblo que habla la lengua del pais de Gales. Huet los hace descender de los fenicios, ó de los cartagineses. El P. Fauque (Cartas edificantes, t. 23, pág. 384) parece probar que los palicours, nacion salvage de la América sep- A A A E ENE E A que un caso semejante ha abierto el mar Mediter- £ . . ráneo, solamente en el diluvio pueden haber ocurrido revoluciones ó trastornos tan grandes , como despues diremos. Estos sucesos > consignados de un modo obscuro en la antigua tradicion , habrán podido ser desfigurados por historiadores muy postez riores al diluvio. Por lo demas convengo gustosisimo con Mr. Baer, el cual en' una docta y sólida disertacion prueba que la Atlántida es la Palestina- Véase el Examen de las Epocas , pág. 221, edit 1780 , Ó sea el n. 177», edit. 1791, Diario hist. Y, lit. de Mayo 1780, pág. 122, A EE e KK (409 ) tentrional, vienen de los Hebreos (1). Un viagero, que se ha internado demasiadamente en la América por la parte del Ohio, afirma que se ha descubierto entre los salvages una nación de Hebreos, que se llama la tribu de Nephtalí; y pretende que su culto, y sus dog- E (1) Citamos con seguridad y Confianza las car= tas de los Misioneros, porque conocemos bien el:mérito del testimonio de unos hombres, que á la vir— tud y religion unen la esperiencia de una larga re— Sidencia en el pais de donde escriben. El autor de las Investigaciones filosóficas habla de estas cartas con desprecio; pero queremos atenernos mas bien al juicio de Buffon » Montesquieu , Mairan, Fon= tenelle, Le Franc, Gee. Unos hombres que han re- Uuunciado á todos los intereses mundanos, y sacrificado, segun la espresion de los Santos Libros ,'su vida al triunfo de la verdad, necesariamente deben estar bien distantes de desfigurarla con exageracio= nes y las ficciones comunes á los viageros. El úni “o artículo sobre el cual su testimonio no es siem Pre admisible, es el de la China, en el que han ertado por preocupacion, seducidos de las falsas ideas Jue esta nacion débil € ignorante se ha formado de: sí Misma y sin querer ni atreverse á esplicar clara= Mente sobre varios puntos, y esto (como veremos “Spues al núm. 267 ) bajo pena de muerte; y fi= mente, juzgando de la China en comparacion de le: Paises salvages y pueblos bárbaros que han vis- 9 €n la Africa y América, | (416) desfiguráado mucho la verdad, y exaltado en lo maravilloso. He aquí como Se esplica el P. Charlevoix en la historia de la nueva Francia, t.4. pag. 90. “Es muy natural creer que »en esto haya exageración; pero es mas fa- » cil negar los hechos Ó Casos estraordinarios » que esplicarlos. Por otra parte, ¿se ha de ne- »gar-todo aquello de que no se sabe dar ra= »200? ¿Quién puede estar seguro de cono- »cer todos los misterios de la naturaleza? » Bien sabido es el influjo de la imaginacion »de las madres en los fetos que llevan en » sus entrañas (4). La esperiencia y las mis- » mas santas Escrituras nos dan de ello prue- » bas convincentes: Unanse á esto las figuras » estrañas en que ciertas naciones colocan su » mayor belleza, en términos que ponen en , . 7 A (1) No es ereible que Mr. de Buffon haya negado seriamente (Hist. nat, L. 2, p. foo.) una cosa tan evidentemente confirmada por la esperiencia mas larga y continuada ; si lo ha hecho, fue sin duda: porque no tuvo valor de confesar la verdad de una eosa que no sabia como esponer, y cuya esplicacion superaba sus luces conocimientos, como los de todos los hombres. El que ha hablado de un modo mas satisfactorio en la: materia es Malebranche (1n- vestigacion dela. verdad, 1.1., part. 1.). El célebre" Boerhave hace aqui una adyertencia de que pueden: (117) » tortura los cuerpecitos de los niños pará aca- » bar de este modo en ellos lo que no pudo con- »seguir la fantasía de las madres; y facilmen- »te se entenderá que pueda haber hombres, » bastante diversos de los: otros en su. cuerpo, »para dar ocasion á que algunos, que juzgan »con demasiada ligereza de las cosas,:.y «no »cuidan de examinarlas con sosiego y madu- »rez, cuenten fábulas absurdas, bajo. las cua- » les se oculte alguna cosa de verdad”. P. ¿Y es cierto. que .en este sentido los antiguos han reconocido en «la especie hu» mana monstruosidades nacionales ? ER. Sizes cierto, y así conviene entender á san Agustin (4), y al naturalista Plinio, 'si + » e aprovecharse asi Buffon como 'alguños otros. Ergo subest hic aliquid, dice, quod cum nature legibus nobís notís minime congruit ; neque tamen negari potest , nisi ab eo, quí has leges perfécte noverit. Prelect, acad, t. 5, part. 2, p. 532. Puede consultarse tambien - la escelente obra de Muis: Investigatio fabricar, quis in partibus musculos componentibus extat. Leyden 174r. disc. prelim. 1d dicere non vereor, Sc. Roussel confirma tambien esto mismo con el mas exacto racio- Cinio en el System, phys. de la femme, pág. 261 y París ib. o, - € (1) > Non itaque nobis videri .absurdum debet y UL. Juemadmodum.in' singulis quibusque gentibus monstra Sunt hominum, ita in universo genere humano mons= Wa sint gentium. L, 16, de Civ. Dei, e. 8. (118) se quiere tambien justificar 4 éste (4); pero tales variedades en nada perjudican á la unidad de la especie. En los animales es frecuentemente grandísima la diferencia, bien sea por la influencia del clima, ó bien por el concurso de otras causas; pero lá naturaleza parece que ha respetado particularmente el órden y modelo, ó diseño de la figura de su Rey y Señor, Tal es la juiciosa reflexion de Buffon (Hist. nat. t. 9, pag. 2). “En la es- »pecie humana no se nota la influencia del »elima sino con variaciones muy ligeras, por- » que esta especie es única, y distintísimamen- » te separada de todas las otras. El hombre » blanco en Europa, negro en África, cobrizo »en América, es un mismo hombre teñido, » digámoslo :así, del color del clima: como » ha sido formado para reinar sobre la tier- »ra, el Globo entero es su dominio, y paprece que su naturaleza es acomodada á todas »las situaciones, Bajo los ardores del medio- 1) Hec, atque alía ex hominum genere ludibría Si, nobís miracula ingentosa fecít natura; el síngu” la quidem, quee facit in dies ac prope horas, quis enumerare valeat? Ad detegenilam-ejus potentiani satis sit inter prodigia posusse gentes, Hist, nat, Ly 0 7- (1419) | » dia, como entré los hielos del 'septentrion » vive y: se multiplica: por todas partes se ha- » lla establecido, y esto ha ya tanto tiempo, »que no parece que exige ningun clima partlacular (4)... > » Tanto como la ati, dice un. : »lósofo ( Etud. de la nat. par M. Bern. de »S. Pierr), ha querido introducir variedades » en las especies de los animales de un mis- » mo género, aun. entre. los. que viven en un » mismo pais, y comen unos mismos alimen- »tos, otro tanto ha sostenido y observado la » uniformidad en la especie humana, á pesar » dela diversidad delos:alimentos y climas. » En algun: individuo particular, una: promi- » nencia «del coocía se ha tomado. por un ca- »rácter natural, sy no se: 'ha: dejado de inferir »una nueva especie de hombres-con: cola; » Las pasiones de las' bestias pueden dégra- » dar moralmente al: hombre; pero sus colas, »cuernos, pezuñas 'ó pies hendidos no han » deshonrado su noble-figura. En vano se in- »tentaaproximarle 4: la: clase de los: anima- »les. por grados insensibles : si hubiese alguna »especie de hombres: de figura dé animal; 6 A A (0) Véase sobre esto:la docta obra-de Blúmenh, de generis: as varictale, Gotinga: 1770. (120) »algun: animal dotado de Ja! razon humana, ».estos-se mostrarián públicamente. Especial » mente en la Europa sé verian en estos días »en que toda la tierra ha sido recorrida por »tantos viageros instruidos, y en. que no so- »lo los Príncipes, sino hasta los jomgleros ó » jugadores de manos: y saltimbancos: Jlevan » por las ferias cebras salvages , elefantes gran= »des , tigres y leones osos: blancos, yhasta » oonodeildy; como plop se u0S visto 2 ni aia e o: a ON OSEA DAS 5 Poo pias sirenas, 'sátiros é Mopbeine tauro no pertenecen: á: la: especie humana? ¿pues de dónde puedo proceder una diferen: cia tan enorme, sino de-una materia” activa y caprichosa: «+ ab DBA Ri, Modo. lo que los! abtiguos nos han Ea delas. sirenas |; es: evidentemente uná séric«de' fabulas, quehoy. no se-atreve- riamácreferitiaun á las ismas viejas. Es verdad que hay un pez quesén la cabeza: y pecho. tiene. alguna. remota -semejanza: con el hombre(1); pero és n-verdadero pez, que JO A AE REE (1) Véase dá, Saceh. Mist, . ide: part. Xy año 1560, num.':270. iS Miscel. Deca 2. part. (121) no puede decirse que pertenece á la especie humana mas bien que los osos, porque tienen ojos, :oréjas, boca, y otros sentidos, que son tambien comunes al hombre (1). “ Dios, dice p. 329. Diet, de Trevoux. art, Homme marín, edit, de 1769 $c. Robinet: Vue phil. de la nat. grad. de Vetre, ch. 76. escritor bien cródulo y exagerador, que regularmente interpreta mal el resultado de cuales quiera observacion. Es preciso. convenir: que la se= mejanza de estos peces con el hombre, cualquiera que ella sea, es bien: corta. Yo quedé en verdad sumamente sorprendido al ver un dia dos de las di- Chas sirenas, de las que me habian contado mara villas; no tenian mas de figura humana que ten— " dria una rana levantada sobre las dos patillas tra> seras, y aun menos. Mr. de Luc en sus Cartas fíz sicas y morales ha confutado victoriosamente la his toria de estos. hombres: peces , que se-ha: intentado hacer de nuestra especie (Véase el Diario hist. y líter.. 1.” de Junio 1786, p.. 197.). Diríase que esta idea de hombres marinos depende de la otra suposicion tan valida de que todas las especies:de animales terrestres se hallan en el mar; suposición y “sistema refutado completamente por “Pomas Brown en sus Errores populares. Los que se llaman leon marino, caballo marino, perro, becerro marino, Gc. nada tie nen que ver:en la figura con los cuadrúpedos que llevan estos nombres, (1) Non: homines; sed humani animalis imitamen= ta, dice el P.Scotti, 1, pág. 373: No son hom- Peral sino vivientes, que se: parecen en alguna cosa la animalidaddel hombre, (122) » sabiamente Buffon, no ha querido hacer » para el cuerpo del hombre un modelo ente- »ramente diferente del de los animales; pero » ha inspirado en este cuerpo animal su so- » plo divino: si hubiese hecho el mismo be- »neficio, no digo á un mono, sino á la espe- » cie mas vil, al animal que parece peor orga- » nizado, esta especie en breve hubiera venido » á ser la rival del hombre: vivificada del es- » píritu, hubiera prevalecido sobre las otras, » habria pensado y hablado, %c.” = Segun el » parecer de Mr. Buffon, y de todos. los natu- »ralistas modernos (1), el Sátiro de los amti- » guos es el Orang-outang, especie de mono «bastante parecido al hombre, pero de el que 'se diferencia esteriormente en lá nariz, que no es prominente, sino del todo aplastada, en la frente, que es muy estrecha, y en la barba, que no es levantada en su base : las orejas proporcionalmente á la figura son muy grandes, los ojos muy inmediatos uno del otro, y al contrario el intervalo entre la boca Y la nariz muy dilatado; sin contar otras: diversidades que se encuentran en: los demas e Dor ii ri (1) Hist. nat, 1.9, pág. 93. Phis, sacr. t. 1 lám. 8. Linneo Sist. nat. hácia el fin. Diot. de hist. nat. edit. de 1769, art. Salyre Go: y (193) miembros. El hombre conserva siempre. un aire esclusivo de magéstad «y de grandeza, que es como la marca y distintivo real de su dominio sobre todos los vivientes, aun sobre aquellos que mas se le asemejan, y que andan como él en dos pies (1). Todo, aun. lo esterior, indica en el hombre su superioridad, Su aptitud es como de quien manda; su cabeza levantada mira al cielo y presenta una faz augusta, sobre la: cual está impre: so el carácter de su dignidad: la espresion de su alma se ve pintada en su fisonomía; la escelencia de su naturaleza se hace ver aún (1) Aunque algunos monos, y principalmente el Pongo, ú Orang-outang ) anden muchas veces derechos ó en dos pies, andan: tambien en cuatro: los devatrás se asemejan á los de adelante como en los otros brutos, y no indican que esten destinados para diverso uso. El hombre, por el contrario, anda siempre derecho, y desdeña absolutamente el andar de los cuadrúpedos. “Los pies del hombre, dice Buf= »fon, son diferentísimos de todos los de los anima= »les, hunde los del mono: el de éste es mas bien > Una mano que un pie, los dedos son largos y dis »puestoscomo los de la mano, el del medio es mas »largo qee los otros como.en la: mano sucede: ade= % Mas, no tiene tampoco caleañar, como el del hom-= Ae: la planta (del pie) es mas grande en la de ste que en los cuadrúpedos ; y los dedos «el pie (122) bajo los órganos materiales, y anima con un fuego divino los lineamentos de su rostro; su andar seguro é imperioso indica su nobleza y su clase. Tendremos ocasion de demostrar despues que el Orang-outang no es mas que un bruto.==El hsppocentauro es una figura simbólica, que indica un hombre 4 caballo. Palefates mos: ha dejado sobre esto una curiosa disertacion en su trátado de rebus incredibilibus (1). - > le sirven mucho para mantener elequilibrio del » Cuerpo, y asegurar sus movimientos al andar y »correr, Gc. (Hist. nat. t. 2, pág. 5469.)” Brown . (Error. populares, t. 1, p. 432.) ha tratado esta ' cuestion + si de todos los animales solo el hombre ca— mina en dos pies; pero mas bien como quien se divierte, que como quien discurre y raciocina. Blumenbach ha hablado del punto sabiamente, y se= gun los verdaderos principios, en su tratado: de'hu=- máni generis varictate , en el que refuta completamente las ideas de Moscati. Sra (1) Algunos autores han creido que el sátiro, el centauro, («c. pueden ser monumentos del horrible . desarreglo de costumbres en que estaba sumergido el paganismo, y que tan felizmente reformó la Religion cristiana; pero la física parece oponerse á es” ta opision. Lucrecio le opone toda la autoridad de la historia, y las fuerzas, todas de la naturaleza. Nam neque centauri fuerunt, neque tempora in uWo Esse queat duplici natura, et corpore bino Ex alienigenis mombris compacta potestas. Lib» e (125) Eb, 55. P. ¿Un consul de Francia (*) en el Cairo, no ha: probado que los hombres al principio fueron peces, y que el Océano habia poblado la tierra? ba -R. El gefe de los incrédulos de nuestros dias, hablando de esta' opinion, dice que parece nacida en un hospital de locos, y que directamente debe haber salido de allí: yo, digo que se le haria mucho favor en creerla _Rueva, y Mr. de Maillet no tiene el mérito de la invencion. Los Atenienses reconocian e A AS E A A O IA A AI E De cualquiera manera, ello es cierto: lo primero, que estos monstruos , si los hubo, han sido in— dividuales: segundo, que no estaban animados de alma racional. He aqui las palabras de dos naturalistas, igualmente piadosos que doctos: Nec verisimile haberi potest, velle Deum optim. maximum, unicum spin rituum patrem, ac conditorem, ad horrendos ejusmo— di ac nefarios hominum cum brutis congressus submi— nistrare animam rationalem. Deussing. in feta Mus- Sip. Sect. 4. Anne Deum optim, maximum ad horren= genesis concursum sollicitare posse putabis? Kirch. « Subt, par. 2, p. 280. (*) Felliamed (anagrama de Maillet ) , Ó- sea. es. erdam 1748, t (132) ¿está establecido y fijo por 'el número, con- »servacion, y equilibrio de las especies, la » naturaleza se muestra siempre bajo la mis- »ma forma, y sería en todos los climas ab- »soluta y relativamente la misma, si su mo- » do de vivir no. variase, en cuanto es posi- » ble, todas las formas individuales..... La na- » turaleza nada altera en los, planes que le » han sido señalados, y en todas sus obras pre- » senta el sello del eterno.” (Buffon, hist. nat. ros» lobos y ACASO las zorras son una sola especie primitiva, V. Journ. hist. et liter. de Luaxemb, 15 Abril 1777» p--583.). Pero supongamos que el mulo y cualquiera otro animal misto pueda engendrar, estas no seran sino especies: efímeras y pasageras, pues que la esperiencia. de cinco mil años prueba que las especies antiguas no se acaban, ni se Mmudan, mi nacen otras nuevas: observacion de que la física, admitida que sea la fecuodidad delos ani, males mistos , no puede dar ninguna razon, y no$ obliga á 'recurrir á la sabiduría del Criador, que ha establecido leyes fijas: para conservar las. esper cies primitivas» é impedir que los animales estrafos las substituyan, y desfiguren su plan, usurpab” do una fecundidad, de que no: pudieron particir par cuando se dividió entre los primeros vivien? tes, pues que entonces ellos. no existian. Bent aitque. illis Deus, et ai: crescite, et multiplicanus ni. Gen, 1, á Í Pa w (133) 44, pág. 347:=1It.t. 43, pág. 9:t. 12, página 4 (1). 58. P. ¿La naturaleza no debe agotar, como ha enseñado un físico moderno (2), todas las combinaciones posibles? R. La naturaleza egecuta solas aquellas combinaciones, que se contienen en la disposicion establecida por Dios, y las que necesariamente se siguen de ellas. Hay millo. nes de millones de combinaciones posibles que la naturaleza no piensa egecutar, porque, aunque posibles, salen fuera del orden y caino que debe seguir: sus límites estan exactamente prefijados, y no los traspasará: sus pro- . ducciones, como dice bien Mr. de Buffon en el lugar citado;: estan diseñadas en el plan general de la creacion : pasarán siglos , se ve- O (1) Este discurso tan verdadero y sábio no concuerda bien con otras ideas de este naturalista, Nos complacemos en citarle cuando discurre bien; pero Cuando á grandes conocimientos se une una imagi- Bacion fogosa, no es posible tener principios segu ros. El pasage citado confuta admirablemente cuanlo este hombre célebre dice de una manera dema- Sado general é indefinida, de la fecundidad de los “nimales mistos en el Suplemento á la historia de los cuadrúpedos, , (2) Essai sur le croisement des especes, 1773. (134) “rán las: mayores revoluciónes en el mundo, pero sin nacer una sola nueva especie. Dios hará suceder nuevos dias, y nuevos años, pero estos nuevos dias, y nuevos años no harán ninguna mutación en su-obra (1). S. 8. “y 59. P.: ¿No ha creido toda la -antigile- dad que las plantas-y-los animales nacian sin gérmen ó:semilla propia” ¿que sola la putrefaccion producia hermosos. insectos; y que la corrupcion era el. único: principio de la gene: racion? Corruplio: unius, se«decia por prolo= quio, est: generatio. alterius, pajas -R... El descubrimiento: de os gérmen ó semillas, que hoy:sonyaincontestables ; ha destruido estos sistemas absurdos, y al mismo tiempo uno de los mas fuertes argumentos del. ateismo,- segun, la espresion, de, un hombre, que en verdad no es de los que mas se hañ afanado por impugnar las sentencias impías (Peñs. phil. de Volt, m, 19). Voltairo, á quien se puede citar con resolucion á los partidarios de: la irreligion, como un compar A A TO (1) In libro tuo omnes scribentur, dies formabuntur, et nemo in eís. Ps. 138, al * 1 (135) Ñero. suyo, si no 'decimos su gefe; Voltaire añade 4 la dicho que, “hay menos:ateos que »antes , desde que los filósofos han recono- » cido. que no hay ningun vegetal singér- »men..6 semilla, «ni. semilla ó gérmen sin ».modelo.”.(Pens.de-Y. pág: 41, edit.47 65). 60..:P.. ¿Pues. es falso que el limo del Nilo produzca ranas, que las abejas ó abispas nacen del cuerpo, ó estiercol de los bueyes; que el queso cria gusanos, que con la harina'se pueden "hacer salir anguilillas, Xc.? «R. Si las ranas deponen sus: huevecillos, gérmen ó semilla .en las aguas y fango del Nilo*¿por qué no:har de salir de él las ranas? ¿qué cosa mas natural. que esa? Si la yerba que pace el. buey. está llena 4 veces de la freza de las abejas, ¿por qué:del cuerpo de un buey corrompido, ó de sus escrementos estrañíamos que salgan tambien. á veces abejas (1)?.Si las moscas deponen en el queso sus semillas; ¿por qué el queso no:ha de producir ó criar gusanos que hayan de ser t «y (1) No ignoramos que esta: esperiencia se ha desechado por algunos como contraria 4 las leyes de la naturaleza , y desmentida por las varias ten= lativas hechas pará renovarla; pero tenemos fuer= tes razones para creer su efecto: posible. (136) ra, como mádie lo duda; si“el “agua y la! has rina contienen tambien su“ parte; ¿qué? mas ravilla será que la harina disuelta en água haga nacér un 'insecto , 4 «quien ban: querido llamar anguililla (4)? Ebaxióma citado! doreE: z 102 asT SOSUBOT( OF ATI EES , a COMPE Er? "7 J FDA 604 (1) Bonet (Contempl.. de, la.nat. t. 1 y pp 262) asegura que estas pretendidas anguilas no SON, otra cosa que filamentos agitados; y en verdad hay, ciertás arenas y algunas substancias harinosas que se halan dentro de las piedras, que parecen animarse en espíritu de vino. El:Ab. Spallanzani, admitien+ do que son verdaderamente insectos, demuestra que ño vienen del harina ó del agua como causas productoras, sino como causas ocasionales. (Opúsculos de física animal-«c. Modena 1776.) ““Se ha hecho » mucho .caso, dice Voltaire (Hist. de Luis XV,t..2, »p. 232.), de esperimentos falaces para renoyar el ¿antiguo error de que los animales podian nacer Sin » semilla. De aqui han tiacido ideas é imaginaciones »áun mas quiméricas que estos mismos animales.” “Needham.,, dice el mismo (Y abl.: phil. de Vesprit »de V. p. 500.), ha creido hacer anguilas con ha- »rina; por algun tiempo ha estado en voga la tal fábula, y sobre un principio, no menos ridículo y que falso, han forjado algunos. filósofos un siste- »ma:” Needham procuró prevenir las consecuencias de los materialistas en sus notas á las Investigaciones de Spallanzani, cap. 3, p. 34; y en una carla que un amigo suyo nos escribió en su nombre € (137) ruptio “unius est generatio alteríus, de los antiguos, que tanto se clamorea , es verdadero en el sentido que ellos lo entendían, y esplicaban, segun el estilo de la escuela, con una distincion breve y sencilla: la corrupcion de un cuerpo era generacion de otro, occastonaliter concedo + formaliter , nego; es decir, la podredumbre puede servir de matriz, pero no' de gérmen á los animalillos que salen de ella. Para formarse una idea de la suma pequeñez á que pueden reducirse estos gérmenes, y de la facilidad con que por todas partes se introducen, conviene tener presente la increible divisibilidad de la materia, no solo en general, sino de la materia especificada, 5 de los cuerpos, cuya naturaleza no es otra cosa que un agregado de otras partes de matéria, y el resultado de muchísimas combinaciones, De un grano de almizcle en cada momento. salen ó «se evaporan millones de millones de partículas, sin que el grano se dis- 1774. remiliéndonos la esplicacion de sus principios bajo el título de Vues generales kc. Esta carta y su contestacion estan insertas en el Diario histor. y liter, de Luxembourg, Abril 1774) p. 239. Pero estas atenciones de Mr, N. prueban mas bien su prudentia y 8u religion, que no la verdad de sus descu= rimientos, -- (138) minuya sensiblemente en un siglo, Todas estas particulillas son, otros tantos granitos pequeñísimos del almizele, y dela misma naturaleza del cuerpo de que salen. Y. despues de esto ¿no comprendemos como. los gérmenes se esparcen por todas. partes Jo penetran todo, y cómo se desarrollan necesariamente en materias convenientes para este efecto (1)? Si el limo de los .rios, harina, queso , los átomos , moléculas orgánicas, «c. pudiesen producir nuevos vivientes (2) ¿qué llegaria (1) Sé de físicos bien modernos , que al ver un poco de pajuzo, un árbol marchito ó tierno acosado de algun insecto que se habia introducido, ó digámoslo así, como incorporado en él, pretendian con toda seriedad, que la paja y leño se transforma= ban en seres y cuerpos vivientes. Conozco á un hombre aplicado á la contemplacion de la naturaleza, el cual, habiendo visto desarrollarse una especie de gusano en las cerdas de la crin de un caballo, alar— garse, proporcionarse en algun modo á. este largo y estrecho estuche, se persmadia que el caballo pro= ducia culebrillas. Tan cierto es que la razon huma= na, apesar de toda su sublimidad y escelencia, casi siempre es engañada y burlada por los sentidos. — (2) Es lástima que un hombre como Buffon se haya dejado arrastrar hasta este punto del prurito de Jos"sistemas. Sin quitar á los talentos de este célebre- naturalista el mérito que les es debido, es preciso no seguirlo en sus estravios; y admirando (139) á ser del mundo? Cada dia múdaria de ¿4s= pecto; pereceria, y renaceria de sus ruinas; saldrian nuevas especies, que-harian olvidar las antiguas. “En vano se responderia, dice » un filósofo, que los moldes que dan la for- »ma ó figura á la materia se oponen á ello; » porque. siémpre tendremos la misma: pre- » gunta: ¿por qué estos moldes, ó estampas, es- » tan tan invariablemente determinados /”” Los hombres y caballos, los elefantes, árboles, rocas, Kc. de hoy, som lo mismo que fueron en tiempo-de. Nembrot,.y de Noé. El Sol. y los astros siguen el mismo curso, las estaciones son las mismas que entonces ; los elemenlos se contienen en los mismos límites (1). Sorr. 7. 2 su Historia natural, reconocer los graves errores en que ha dado. Véanse las Cartas de un Americano en g tomitos en 12.=Las Cartas 6 y 11 tratan de esta materia. , (o) El autor del Sistema de la naturaleza queda confundido con esta observacion. Confiesa que la esperiencia se opone á sus ideas; “pero á falta dela »esperiencia, dice él, toca á las hipótesis satisfacer » nuestra curiosidad , y suponer que acaso la espe— »cie humana, acaso, se ha formado desarrollándo— »se sucesivamente,” : ¡ filosofía ! En Hera ed as ao: po. : ¿ ginar. ¡Opinione 'mpugnadas y rebatidas con hechos reales, se han € sostener con hechos imaginarios! (140) la la imaginación de Jos materialistas es la que va siempre en aumento, y produce cada dia nuevos monstruos. $9. 64. P. Si Lucrecio desvaría diciendo que los hombres han salido de la tierra, como las ranas del fango del Nilo, ¿qué diremos de los que pretenden producir una nueva especie de hombres por medio de operaciones químicas, como Paracelso, Cornelio Agrippa, y otros químicos se han alabado poderlo hacer (1)? -—R. Tan ridícula es una idea como otra, y será muy dificil decidir cuál es mas estravagante. En cuanto á la virtud creadora del alambique, observaremos únicamente que el mismo autor del sistema de la naturaleza la ha considerado como una locura, puesto que no se ha atrevido á darla lugar entre sus ideas, que en nada ceden por otra parte, ni por (1) Véase la esplicacion y confutacion de idea tan monstruosa enel Mundus subter, 2. part. página 279, donde tambien se puede ver la charlatanería jactanciosa de estos químicos creadores, que por otra parte hasta ahora no han podido producir una mosca. (341) la riqueza de la invencion, ni en lo maravi- Moso de la egecucion; antes bien la: ha impugnado espresamente, conviniendo en que el germen humano no podia desarrollarse. sino en el seno de una muger.(t. 2, pág..162) (1). Pero aun cuando fuese cierto. que el hombre podia formarse en distinto seno que en el destinado al efecto por la naturaleza, de ello no se podria inferir otra cosa, sino $ O) 1) La fecundidad , que algunas relaciones in= exactas han «atribuido á los hermafroditas ó androginos, no deroga en nada á esta, regla. Estos hombres, organizados de un modo singular, pertenecen al sexo femeniño, y mo pueden citarse como un esceso en el plan determinado por Dios para la-con- servacion y reproduccion de la especie humana. En la maravillosa historia referida por el Diarista de Ginebra de 1773, mes de Febrero (n. 5, p. 296)» se descubre un verdadero androgino en su estruc= tura ó configuracion interna, aunque esta mons= truosidad no aparezca esteriormente, Por lo. demas, debemos desconfiar mucho de estas relaciones , en las cuales los hechos estan siempre desfigurados por varias circunstancias que añade la fantasía. La esperiencia nos enseña cuán sujetos estan á equiyocaciones aun los ojos de las personas del arte, cuando observan, llevados de ideas falsas y de la sor= Presa que regularmente causan por su novedad, los efectos estraordinarios y resultados de algunas cau= $as combinadas monstruosamente, (946) <»o la necesidad que se: substituyese. al Sér »:supremo, ¿te parece que sería mejor? En »el sistema que admite un Dios, hay algu- » ias dificultades que superar; poro.:en to- » dos los demas, hay. que tragar absurdos sin » cuento? Luego por confesion: del, mismo Voltaire (pues suyas. son estas palabras), podemos a Aclarar Mola ns des , pero los ateos absurdos : poco: mas ó menos súcede á los maniqueos , en cuyo favor se ha unido: col Bayle. Pero. debe hacerse esta observacion. ).” Que, tenemos muchas y buenas. respuestas para, estas dificultades, al paso que, los contrarios tienen que tragarse los absurdos en silencio ;; Ó responder con otros mayores. 2. Que tenemos fuertes razones. para no dejarnos arrastrar de estas dificultades : porque siendo inconcusos y: demostrados nuestros principios, las dificul r tades deben acomodarse á. estos; y no estos á aquellas. 3,2 .Que nosotros hablamos segun lo que dicta la fé, y dogmas de una Religion divina, demostrada tal con pruebas ineluctables, y evidentemente ercibles; y. los fat” listas y maniqueos no tienen mas apoyo que su imaginacion y el delirio filosófico. 4.” 9 despues: de. cuanto respondemos 4 las objer ciones que Se: nos hacen sobre la existenciól (247) del mal , quedan aún algunas sombras que deben disipar; si la fuerza de' las pasiones mos espanta, y los males, así físicos como morales, nos parecen muy grandes y, dilatados; el dogma del pecado original, y de una alteración y trastorno general obrado en toda la naturaleza, desata todos estos enigmas. Este dogma ciertamente es un misrial “pero es un misterio probado, como demostraremos ; y probado este misterio, se esplican otros muchos, que sin él serian ines= plicables. 8.5. 114. P. Y detodas estas reflgxiones sobre la providencia, y atributos de Dios, ¿se podrá inferir que todo sea bueno, , Y ade el sistema del Optimismo?> R. 4.2 No puede “negarse que des parte - de Dios todo es bueno, porque Dios no puéde hacer nada malo, aúnque pueda aumentar el bien, y perfeccionarlo hasta el infinito. 9.2 Respecto al hombre, considerado precisamente en esta vida, y:sin esperanza de otra, es cierto que no todo le es bueno; y decir lo contrario, sería insultarle en sus trabajos. 37 El sistema del Optimismo, que en el sentido de sus partidarios no es mas que (248) una sutileza metafísica , nacida de una imaginacion mas brillante que verdadera, se verifica en algun modo en el justo, cuyas virtudes crecen en la adversidad, y para el cual, la esperanza de una vida futura, y feliz, es siempre un alivio en los males. y trabajos de esta. En una y otra fortuna, en la prosperidad y.en la adversidad , goza.en paz de su Dios, como goza de sí mismo; goza con.enagenamiento de toda la naturaleza; goza sin temor, ni envidia de cuanto bueno hay en los otros; soporta sin desabrimiento, y sin amargura los males que ye, y no puede remediar; á todo cuanto ve, da el sentido mas favorable, y hermosea y embellece cuanto toca. Sabe que Dios: ha puesto enlos mismos trabajos el gérmen de la felicidad de sus hijos. Los sentimientos de paciencia, paz, consuelo, y esperanza que acompafan á este «pensamiento, hacen en algun modo..feliz esta vida. Sabe:que la paja se separa del grano por el aventador; el aceite corre puro despues de haber pasado por debajo dela pie- «Ira, que ha molido las olivas: en fin, la misma mano que se agraya á veces sobre el justo, 10 prueba , y purifica , al mismo tiempo que con ella el pecador se desespera, y se condena (1) > » , , A (1) Creatura enim tibi factori deserviens exardées” » (949) | ¿CAPÍTULO.'1W. Infelicidad del. Ateo. 415. P.. Está bien; vemos que el Atéismo no puede sostenerse contra las luces de la razon; pero al menos ¿noes favorable: á los afectos y sentimientos «del corazon ? Si contraría al entendimiento, ¿no podemos decir que alhaga á la voluntad? 2% Rus Si el hombre debiese y. pudiese no buscar-mas que la impunidad «de los delitos, y colocar su felicidad únicamente en gozar de estos placeres transitorios, contentándose con ser feliz como-las bestias , entonces podria mirarse. sin horror el ateismo. Pero: una alma, que sabe estender sus deseos, 'ennoblecer sus pretensiones, apreciar una felicidad «duradel ra, levantar sus miras hácia la eternidad , animar la naturaleza con sus miradas y cuida- Cit in tormentum adoersus injustos ,. et. lenior. fit ad enefaciendum his, qui in:te confidunt, Sap. 16. Di- 'Séntibus Deum. omnia cooperantur ín bonum. Rom. 8: na cademque vis irruens bonos probat, purificat , eli YAL + malos vastat , damnat , exterminal, August. (250) do, y descubrir en ella la mano de un Artífice omnipotente, no puede hallar en el ateismo sino desolación, y desesperacion. Bajo este aspecto todo está para ella en desorden, y en la espectacion de la nada. No solo se vuelve con desprecio y dolor á reflexionar sobre sí misma, como sobre un átomo de polvo agitado de un impulso ciégo y casual; sino que el universo todo Je es un horrendo caos, en el que no ve conexion, ni accion, ni designio, ni plan, ni cosa qe . 57 ñie, ni le mueva (1). alot el 316. P. ¿Mas, cómo una cecdad: tan sen” ble é independiente de todo discurso, no ha sido conocida de algunos filósofos? R. La han conocido, sin duda, pero had cerrado los ojos para no rendirse á su impre” sion, que miraban como un error falaz, y lisonjero, al que «por lo mismo creyeron de” berle substituir la triste perspectiva del ace” A (0) Todos los pensamientos sublimes y grande sentimientos nacen de la idea de un Dios, 4%, providencia, y de la inmortalidad. Los libros los ateos son todos frios, áridos, secos, enojosos po, mas que la filosofía se esfuerce en admirarlos: Y se pueden leer sino cuando toman prestado pa guage que combate sus errores. Firmamentum * tis exaltans animam, Eccli, 34, (251) so, y de la nada (1). “El espectáculo de la » naturaleza, dice Santiago Rousseau, tan vivo, » y tan animado para el que reconoce un Dios, »está muerto á-los ojos del ateo: el cual en »esta grande armonía, 'en que todas las cosas » hablar de: Dios: con voz tan sensible, él no » percibe sino un eterno silencio.” Es pun tualmente el:caso, en que se puede decir con un antiguo poeta ES Non ice sarao nemorum., mA mollia possunt te Prata movere animum , non qui per sacra volutus Purior electro campum petit amis. Georg. 3. Ni las sombras espesas de los bosques, Ni los risueños prados nos escitan, Ni el unduloso rio que en el campo Puras sus aguas mas que el oro gira. La idea de Dios es la que hermosea el mundo, y hace interesante todo ló que hay en el; élla anima las cosas insensibles, interrumpe el silencio de los bosques, da armonía al murmullo de los arroyuelos, nos arrebata á la vista de una flor, escita muestro espíritu al so: mido de la música, y nos encanta con el agradable gorgeo de los pajarillos: en. medio de (1) Delectasti me, Domine, in factura tua; et in bus manuum tuarum exultabo, Vir insipiens non cognoscet, et stultus non intelliget hac, Pg, gt (252) los campos. “¡De cuántos y cuán dulces pla- »ceeres se ve privado el que ño tiene Reli- »gion, dice. elfilósofo mismo de Ginebra! » ¿Qué puede: consolarlo en sus penas? ¿Qué » testigo anima, las buenas acciones que ha- »ce: en secreto ?:¿ Qué: voz-<sé' púede dejar »oir. en lointerior de su corazon? ¿Qué »premio puede esperar de la virtud ? ¿Y con » qué semblante mirará la muerte? Un es- 'critor moderno, juicioso y moderado, no creyó exagerar, ni hablar fuera de propósito descontando á los ateos: de la clase-de las criaturas racionales , para colocarlos entre las que la naturaleza ha dotado únicamente de sensacion (1). Los ateos confiesan que su sistema , Ñ Ñ . " z ó y t É É " (1) “Se ha tenido, yalor,, dice, de presentar al »áteo como un. sábio , en quien la razon ha llegado á » ser omnipotente despues que perdió la Fé (Nonv. Pens- »Phil.); ¿no:sería“mejor definirlo, un hombre, eN »quien la razon y:la fé han perdido todo'su influ: »jo y poderío? ¿no. será demasiado concederle, pet” » milir que se le cuente entre los hombres? Es cierz »to-que él levanta como nosotros los ojos hácia 108 Es ' $ pr , »Cielo; pero ¿14 la manera que los animales que »tienen inclinados siempre á la tierra, mo put »concebir sus relaciones con el supremo Hacedor. »El cielo le-ha dado <aquella frente sublime q »anuncia inteligencia, es verdad; acaso estaba $ »cho para poseerla como el hombre hasta cierto PU (253) es tristísimo , y no puede agradar sino á aquellos hombres que tienen un fondo: de mal humor, un genio y temperamento melancóli- Co, un alma desabrida, digámoslo así, y exas= »l0; pero como el bruto, en ninguna cosa destu= » bre los menores vestigios de ella, ¿Con la facultad. »de pensar parece que al nacer recibiria títulos ¿a »periores al instinto; pero los sentidos de lo ani »mal son las únicas guias que sigue: finalmente, él: »liene como el hombre el don de la palabra ;, poto: »como los brutos, ó nunca preguntó al universo, ó »la naturaleza está muda para él.?? Que el sol es tienda sus rayos desde el oriente hasta el ocaso; Que al brillante resplandor del dia mil astros bri= antes hagan suceder la magestad de la noche, y ceebren al Dios que los ha criado, el ateo no oye los Cánticos de alabanza que resuenan en su marcha triunfal : pueblen millares de millares de vivientes: nuestros bosques y selvas; que Se “mezan, crucen y» eleven sobre los aires, ó respiren en los abismos del mar ; perpetúense enhorabuena sus generaciones de uno en otro siglo; no por eso él levantará su razon al autor de la vida. En buen hora que la periódica Sucesion de las estaciones, el círculo prodigioso néfico del invierno y primavera, del estío y del otoño, anuncien al Dios de la sabiduría y de la providencia, ó bien la sabiduría y providencia de Dios: “ste órden admirable nada dice para él mas que caos Í Confusion. Que la tierra se ennoblezca y se cu= "a de todas sus riquezas, cogerá sus frutos con la o frialdad que si fueran del Acaso, Insensible Medio del espectáculo pasmoso del universo, no (954) perada con las desgracias, ó enfermedades (1). Se ha. observado que: el tétrico Espinosa era de un temperamento melancólico , sombrío, pesado, inquieto, y desabrido. con estremo. En el rostro del famoso ateo Dolet se veian tambien pintados todos los negros rasgos del vicio, y de la desesperacion (2). La fisonomía de Vanini no era mas feliz. Un hombre no menos ingenioso que cristiano , solia decir, que este. sistema solo podia agradar á los amantes de la muerte; y aplicaba á los eneoirá jamas esta voz clara y penetrante con que cla= ma: Dios es el que nos ha hecho : ipse fecit nos y E non ipsi nos (Ps. 99): ni aun la sentirá en su Co” razon. ¿Y qué, es este el Ser destinado á contem” plar la naturaleza? Un corazon tan de hielo, U% entendimiento tan comprimido de toda la insensi” bilidad de la estupidez, ¿se diran formados para 007 nocer el precio del órden, de la variedad y rique zas que por todas partes ostenia á nuestros ojos p%” ra elevarse al poderío y sabiduría de su Autor» € la belleza, composicion y magnificencia de su obra; (1) Sistema de la naturaleza, l. 2) p. 213. haltesbury , leltera su Pientus. Ses. 3. (2) Con solamente verlo, decia un contempo” ráneo suyo (Juan Angeodono) , se notaba en él e insensato, un furioso arrebatado. Ni los lienzoS» el bronce, hubieran podido jamas representar > gura de un monstruo con tanla viveza > como que daba á entender su rostro. (255) migos de la divinidad aquellas palabras de Salomon: Omnes, qui me oderunt, diligunt mortem, Bayle, D'Alembert, Hume, Kc. observan que los ateos sabios (si es que puede haberlos de esta clase) se guardan de publi- Car sus sentimientos. “Por caridad, y por ge- »nerosidad, dice Bayle (Dict. art. Desbar= »reauzx), confirman mas bien á los Jóvenes »en doctrinas que pueden preservarlos del yi- »cio, consolándolos en sus trabajos con la es- »peranza de una eternidad feliz (1). Para muchos, para muchísimos (dice el Sistema de la naturaleza), quitarles sus ideas de Dios, sería destruir una parte de sí mismos, privarlos de su alimento habitual, sumergirlos en la inacción, y estrechar y violentar á su espíritu imquieto á perecer por falta de egercicio (2). 1 (1) Bayle ¿practicó por fortuna esta pomposa máxima? Yo querria saber cuales son estos incrédulos tan caritativos y generosos Se diria que estos Sacrifican las reflexiones mas profundas y descubrimientos mas preciosos á la sencillez de los creyen— les ; pero sabemos ya lo que sobre esto debemos Pensar, (2) No debe pues causar admiracion la inaccion | tedio que esperimenta el hombre cu a ando pierde stande y activa idea de Dios, de este Ser que él (262) diarse de la vida. El hombre á fuerza de divertirse ya: no halla placer en las diversiones. Cuanto mas largo y: lleno es el goze, tanto mas sirve para convencernos de la nada de todas-las satisfacciones transitorias (4). Y así es; que los mas dados á los placeres | y banquetes, son regularmente á los que mas tédio suele causar la vida; prueba: cla- % 4 »4 (15% (+) El único medio de. hallar siempre nuevos placeres, gustarlos, y de que éstos formen el alivio p! y refrigerio , digámoslo así, de una alma racional, es gozar de ellos segun la voluntad de Dios, las reglas de la prudencia, y de la moderación prescrita | por su divina ley. Un poeta espresa esta idea así | Flores son los placeres Que nuestro eterno Dueño Del mundo en la maleza Que nos prestasen quiso algun recreo, 2 Cada una de ellas tiene Su propia época y tiempo; Y aun pueden conservarse De la vejez en el helado invierno, Pero ligeramente 0 > Gozar de ellas debemos: Pues su leve hermosura ¿Se marchita, se pasa en un momento, Del trabajo tan solos 00 009 .00we + Es el placer el-premió: > ! Url Y ¡6 cuanto al hombre triste o E A quien el ocio'acaba y compadezco! ios (963) ra de que la tierra no es el centro de mw almas; que nada hay en ella que pueda e: nar el corazon del hombre; de que éste aspira á la inmortalidad, y que despojarlo y prrvarlo de esta persuasion, Ó sea gran pretension, es hacerlo odioso á Sí MISMO (4). La escuela de Epicuro, como reflexiona: bien: el Card. de Polignac, forma mas suicidas que A A Pc Pues si naturaleza Nos vende algun contento, -Sepamos que en la' tierra Cosechas sin cultivo no hallaremos. 1) “Con la persuasion de la Divinidad (dice el autor de /'Etudes de la nature) todo es grande, noble , bello, invencible en la vida mas retirada y austera; sin ella todo es débil, desapacible y amargo en el seno mismo de las grandezas... Én vano el hombre se mira rodeado de bienes de fortuna; en el momento que falta esta persuasion , el tedio se apodera de su espíritu. Si desgraciadamente se halla sin ella por largo tiempo, del tedio cae en la melancolía, de ésta en una profunda tristeza, y por último viene á dar «en. la desesperacion; y si este estado: de ansiedad es permanente, se da la muer— te, El hombre es el único ser sensible que se destruye á sí mismo en un estado de libertad: si algun animal lo hace, es estando encadenado. La vida con todas sus pompas y delicias no le parece verdadera vida, luego que no la encuentra inmortal y diyina, (264) - tollas las:otras (1). Lucrecio se mató á sí mismo-á- los: cuarenta y dos años : Creech;,:su traductor inglés ,¿ á los cuarenta; Blcwnt á los treinta y nueve: El. materialista Ácosta se levantó la:tapa de ¿los sesos de un pistoletazo, Xec,, Sc. Los grandes panegiristas del suicidio, y suicidas son Montagne y Helvecio, otros dos acalorados partidarios de Epicuro. El Sistema de la naturaleza enseña espresamente (cap. 49: pág. 305 y 306) que “la yergiienza, la necesidad é indigencia, »la perfidia de los amigos, la infidelidad de » una esposa, la ingratitud de los hijos, una » pasion que no se puede satisfacer, la tris- >téza, la melancolía, la desesperacion, todo » ello, es, motivo legítimo de renunciar á la » vida. Un: puñal es el único amigo, dice, el > verdadero consolador que les queda á los » desgraciados : cuando nada hay que sostenga » el. amor, de existir, la vida es el mayor. de lo 11M y. La ; h Vo e ir A nm. -(w) <Pulchra voluptatis seme solatía raptor, -Preclarúm auxilium , dolor addítus ipse dolenti! «Sic miser* Assyriám regnator Sardanapalus Post: epulas, wenerem, leoium'et' genus omne bonorum Languentis vito impatiens ¿vac sortis iniquoe y Straxitiin urbe rogum:', seque , et sua tradidit ignis' ¿En Bpietires dignissima' meta palestre. 5190 Antilucrec. lib: 1, ' (265) »los males, y la muerte UN deber para el » que quiere librarse de ellos .” 194. P. Y en efecto: ¿Se sigue de aquí, que el pretendido “valor de los suicidas no €5 sinó una suma debilidad, que no puede arrostrar ni vencer el sentimiento de los trabajos, de la tribulacion ó del tédio? R. Sí, y así tambien lo confiesa un filósofo muy amigo de Epicuro, traduciendo un pasage de Virgilio sobre aquellos héroes tan alabados, que se dieron á sí mismos voluntariamente la muerte (4). AUÍ está tanto insecto temerario, Cuya debilidad y furia ciega En la muerte un socorro voluntario Buscó contra el dolor que le doblega : El peso de la vida leve y vario, Al que el poder de la deidad le entrega, Tolerar insensatos no pudieron 5 Y por no padecer, morir quisieron. Mas ¡ay! cuánto deseáran á la vida Volyer para empezar su misma suerte : Llóranla tristemente ya perdida, Y muerte gozan » pues quisieron muerte. A EA (1) Proxima deinde tenent mesti loca qui sibi lethum Insontes peperere mánum , lucemque perosi Projecere animas ; quem vellent athere in alto Nuno et paupericn > et duros perferre labores?! E Fata obstant » tristique palus inamabilis unda Alligat, et novies Styx interfusa coercet, Almeid, 6, (266) - Del Cocito la lúgubre guarida, Y el Aqueronte que sus aguas vierte ,' Entre ellos han fijado, y lo visible, Un obstáculo eterno é invencible. Asi Voltaire, Todos los paganos de talento y razon han hablado en los mismos términos. El hombre, dice Séneca, no da á conocer la fortaleza de su espíritu aborreciendo ó quitándose la vida, sino luchando en ella con las desgracias, y en no ceder jamas á los trabajos (1). El poeta Marcial dice lo mismo, y: casi con las mismas palabras (2). Ciceron se espresa aún con mayor energía, y Com sumo respe- to hácia el autor de la vida (3). Por último, hasta los mismos poetas dramáticos ó (1) Nonest virtustimere víitam; sed malis ingentibus Obstare, nec se vertere, ac retro dare. la Thebaide. (2) Rebus in angustis facile est contemnere vilam, Fortius ille facit” quí miser esse'potest, (3) Nisi Deus is, cujus templum est id omne quod conspicis , istís te corporis custodiis liberaverit , hu6 tibi_ aditus patere non potewt... Piis omnibus retinendus est anímus in custodia corporís, nec injussu ejus» a quo ille datus est, ex hominum vita migrandum est. (Somn. Scip. cap. 3.). ¡Oh y qué filosófico y verdadero es el elogio que da la Santa Iglesia á san Martin, Obispo de Tours! ¡0 vírum inefabilem, qui nel mori timuit ; nec vívere recusavit! a (967) cómicos han puesto en ridículo el valor de matarse: Es una gran necedad Dar al otro mundo un salto, Mientras podemos en este Seryir todavía de algo. Moliere. Todas las leyes civiles de Europa, desde que justamente se la mira como la parte mas culta del universo, reprueban y condenan «el suicidio como efecto de una vil desesperacion; y hasta la época de nuestro siglo filosófico no se ha hallado sino un cortísimo número de entusiastas furiosos, que emprendiesen su apología. En Atenas estaba mandado por las leyes que la mano del cadáver de los suicidas se quemase públicamente separada de su cuerpo, En Thebas todo el cuerpo se quemaba con infamia. Las leyes romanas, diga lo que quiera Montesquieu, que en esto se engañió como en otras cosas, condenaban igualmente el suicidio, pues por decreto espreso quedaban sus cadáveres privados de se: pultura sagrada y religiosa. Pero ¿qué pueblo ha podido*mirar el suicidio con indiferencia, y dejarlo sin castigo? ¿No es claro que los infelices tocados de esta manía ó frenesí, son los mas temibles entre los hombres ? ¿De qué no es capaz el que está: ya determinado (268) 4 matárse? ¿Qué delito puede inspirarle temor, ni horror, si tiene algun motivo ó placer en egecutarlo, antes de substraerse absoluta é irrevocablemente al poder de los otros hombres ? 199. P. ¿Y qué diremos de la apología que hacen del suicidio los filósofos, diciendo que la vida es un mal, y la existencia un don de Dios poco apreciable? : R. Diremos que la apología es tan desatinada, como la cosa que tratan de justificar. En primer lugar; aun cuándo: la vida fuese un mal, un poco mas «de valor nos enseñaria á súfraelo y un poco de Religion nos aliviaria su peso; un poco de temor de Dios nos sostendria hasta que nos fuese permitido abandonarla. ¡Ah! si el celo de los: ministros del Evangelio, apoyado eficazmente por los Gobiernos, pudiese reformar las. costumbres, abolir las sensaciones brutales que en” vilecen las almas, y las degradan, y sacan de sí mismas, y restituir á la Religion 'su: espleD” dor y sus derechos; si la esperanza firme de una inmortalidad feliz sucediese al aspecto desolador de la nada, los hombres no pet” sarian en abreviarse la yida! Un valor, 201? mado y sostenido por los auxilios de uña divina los haria superiores á todas las A ¡ (269) versidades , penas, dolores y enfermedades humanas; no pensarian en reducir á la nada imaginaria una alma, que sabrian estaba reservada para dar cuenta al severo autor de su vida del ultraje cometido por este atentado contra su beneficencia y supremo dominio; sabrian, con la doctrina del Apóstol, que en la vida y en la muerte debemos depender del Señor y Rey de todas las cosas; y que estas dos épocas de nuestro sér estan, y deben estar registradas y anotadas en el eran libro del Señor de los tiempos (1). 9,2 Ademas, ¿por qué hemos de decir que la vida es un mal? Solo la ingratitud y rebeldía contra Dios pueden escitar semejante pensamiento, confutado y contradicho por esa adhesion ingénita, que todo hombre tiene á la vida, y por el temor natural á la muerte. Para el ateo, que mira al hombre sin remedio, ni esperanza, ni destino, Kc. se puede creer que el existir será un mal; pero fuera de su monstruoso sistema, la creacion se ha mirado siempre por todos como (1) Sive enim vivimus, Domino vivimus ; sive motimur , Domino morímur. Sive ergo vivimus, sive m0- Fimur, Domini sumus, Rom. 14. (270) efectivamente lo es, el primero de lós beneficios divinos, y el fundamento de todos los otros. La satisfaccion sola de existir, y de pensar, es un beneficio; la alegría, que naturalmente inspira una accion buena, y un sentimiento yirtuoso; la ternura que nos ocasiona un acto de humanidad, que hemos practicado, ó de que hemos cid testigos ; las dulzuras de la amistad, los vínculos del afecto social, el poder contribuir á la felicidad de nuestros semejantes, hacen amar la vida á quien tiene un corazon recto; éste siente un placer indecible al verse bajo la mano de una. providencia solícita y pródiga de sus dones; con un momento que se vuelva á Dios, se escita en él una suave conmocion, que le hace olvidar todos los males y trabajos de la naturaleza. “Al verme tan favorecido, concluye el » famoso filósofo de Ginebra (Emile, t, 3, pá- »gina 66), al verme constituido en puesto tan »decoroso y honorífico entre todos los seres; » ¿puedo dejar de llamarme feliz, ni de ben” »decir la mano que en él me ha colocado? » Desde la primera reflexion que hago sobre »TmÍ mismo, nace en mi corazon un senti? » miento de reconocimiento, de gratitud , y » de bendicion hácia el autor de mi especie, » y de este sentimiento un homenage, Y mis (974) » primeros respetos á la Divinidad bienhe- » Chora.” 3.2 Al mismo tiempo que unos filósofos miran la creacion como un mal, y la vida como un peso insoportable , otros pretenden que la naturaleza ciega no merece que nadie se queje de ella, y que se halla mayor consuelo en la fatalidad de sus leyes necesarias, que en la providencia de un Dios bondadoso y benéfico. 193. P. ¿Pero es posible que un hombre racional haya concebido tan monstruoso - paralelo, y dado esa necia preferencia? | R. Posible es, y aun real y efectivo: esta es, en efecto, la doctrina de los que se contentan con lo que Platon llamaba /a suma felicidad de los caballos, y de los jumentos. El autor del Sistema de la naturaleza t-2, pág. 405) la establece en una arenga enfática, que la naturaleza en persona pronuncia al fin de esta rara obra, y que pone el colmo“á las estravagancias que en toda ella se contienen (1). Oigamos las reflexiones que un —_>—>—A««<=>+>0160414141 (1) Despues de la escelente refutacion que hizo e esta obra Mr. Bergier, se han publicado otras Varias, entre las cuales merecen particular mencion as Observaciones del señor Castillon, de la Sociedad (278) > ra' por un momento, reflexiona por un: ins- »tanteren:qué archivos.debes buscar tus tí- »tulos : si en los' de la Filosofía, ó en los de » la Religion :-aquellos te declaran, que eres »un aborto de la naturaleza destinado á ser »sofocado casi desde el.mismo punto del na- » cer estos te hacen entender que eres el hi- »jo del Criador, el heredero del cielo, el ciu- »dadano de la eternidad. Por estos dos len- » guagesreconoce tu «verdadera madre: Se »hombre; cree un Dios, y tendras. un pa- »dre?(t 4, pág. 159): CAPÍTULO Y. El Ateismo considerado con. respecto á la - Sociedad. Sid: 492%. P. ¿Puede subsistir una sociedad ¿de hombres sin fé ó creencia deun Dios? 4 -en otros términos; ¿una sociedad de ateistas* R. Un filósofo antiguo (Plutarco advercolos.) mos dice, que sería mas fácil fabrica! una casa en el aire, que fundar una KepW” blica sin Religion, Otro decia, que el no C” (279) nocer, ó ignorar á Dios era para todos los Estados un mal mas terrible que la peste O; que hacer la guerra á la Religion era trastornar todos los fundamentos de la sociedad humana. En esto estan concordes todos los sabios de la antigiiedad. Pero acaso la autoridad del mas famoso de nuestros incrédulos será mas oportuna en el dia para pro- -batvesta asercion:; “Tal es, dioe:él (Volt. traz- »té de la toleranc. c. 20), Ja: debilidad del li- »nage humano, y tal su perversidad , que le »está mejor sujetarse á todas las supersticio- AA A A E -—(x) Véanse reunidas todas estas autoridades en la Apología de la Religion de Bergier, t. 1. Refleaons sur la pref. t. 2, cap. 16, Kc. Mr. de Pompignan en las Cuestiones 2, 4 y 5 sobre la lncredulidad , demuestra esta verdad con las razones mas incontrastables, tomadas de la naturaleza misma del hombre, y de todos los conocimientos que tiene. El P. Bourdalue trató este mismo punto en el escelente Sermon del jueves de la tercera sema-— na de Cuaresma: No hay probidad sin Religion , ni Religion sin probidad. Yo no entiendo , dice Santiago Rousseau, como puede una persona. ser virtuosa sin Religion : es cierto que por largo tiempo estuve en ese falso entender, y. opinion engañosa; pero me he desengañado (Lett. sur les spectacl.). Un escritor declarado contra toda moral religiosa, conviene en que la de los filósofos es enteramente vana. “Algu- »nos filósofos han creido darnos principios Mas se- (280) » nes posibles, con tal que no sean mortife- »ras, que vivir sin Religion. El hombre ha »tenido siempre necesidad de un freno; y » por mas ridículo que fuese el sacrificar á »los faunos, silvanos y nayades, era mucho » mas útil adorar estas imágenes fantásticas »de la divinidad, que arrojarse al ateismo. » Un ateo que fuese razonador, violento, y » poderoso, sería un azote no menos terrible » que un supersticioso sanguinario... Donde » quiera que hay una sociedad establecida, la » Religion es necesaria. Las leyes velan sobre »guros y mas propios para fijar nuestras ideas acer- »ea de la moral. Sientan por base de la ciencia de »las costumbres un imaginario sentido moral, un instinto imesplicable, una benevolencia innata, un » amor totalmente desinteresado de la virtud. Si exa- »mivamos estas ideas las encontramos puramente »quiméricas (Syst. soc, t. 1, ch. 5.) A todas estas autoridades unamos la de la Enciclopedia. “Es un »principio cierto que solo en la Religion se puede »hallar exacta justicia, probidad constante, una per »fecta sinceridad, aplicacion util, desinteres gene= »roso , amistad fiel, una inclinacion benéfica , co »mercio ó trato agradecido, en una palabra, todas »las delicias y placeres de la sociedad.” Dict. encyclop. art. Presbité, Véase tambien la escelente Di- «sertacion de Jorge Pritz: De atheismo et in se fdo, ct humano generi noxio. Vol, en 42 (281) » los delitos públicos, la Religion sobre los » secretos? Supongamos en una sociedad de ateos pretensiones esclusivas , como no puede menos que las haya, y que sus intereses exi- £ gen que se maten unos á otros; se matarán,, y no quedará sino uno solo; esto'es, el mas fuerte; y este será: el último. . 195. P. ¿Peroa todas estas autoridades no se puede oponer por contrapeso la del célebre Crítico, que con razones las mas sublimes ha pretendido probar que se hallan viriudes verdaderas y efectivas en los ateos? R. Este autor se ha refutado á sí mismo en muchos lugares, y ha reconocido la ilu= sion de sus sofismas para reducirse al sentimiento general y comun. “Quitad, dice (Dic. »erit. art Brutus), la ¡dea de Dios y de la » providencia, y despues pesad 6 reflexionad » un poco sobre la de la virtud, y no sabreis » qué cosa sea, ni á que ateneros; ella se des- > vanece en un momento..... Si al egercicio y » práctica de las virtudes no se uniesen los » bienes futuros, que la Escritura promete á »los fieles, la virtud y la inocencia podrian » colocarse en el número de las cosas sobre » que pronunció Salomon aquella tan sabida »como definitiva sentencia : vanidad de vani- »dades, y todo vanidad...” “ Generalmente (282) » hablando, dice él tambien (ibid. art. Sadu- »céens), la verdad, y la fuerza principal de la » Religion respecto á la virtud, consiste en la » persuasion de la eternidad de los premios > Y penas; y por tanto, quitando el dogma de » la inmortalidad del alma, se relaja el mue- » raá los ateos en la disposicion de su corazon, »se halla, que no estando detenidos por el » temor de ningun castigo divino, ni anima- » dos de la esperanza de bendicion alguna del » cielo, necesariamente deben abandonarse á » todas sus pasiones (Pensces sur la Comete).” Por lo demas, aun cuando Bayle no se hubiese refutado á sí mismo, lo ha sido victoriosamente por el autor del Emilio, por el del Espíritu de las leyes , por el Amigo de los hombres, por Bolingbrocke, Hume, Xc. Y» como hemos visto tambien, hasta por Voltaire, su copista y admirador. 1926. P. ¿Mas por qué decis que UN ateo no puede ser virtuoso” R. Porque en el sistema del ateo la virtud no tiene atractivo ni motivo alguno: antes ale- ja al hombre de su felicidad, prohibiéndole el goce de los placeres de esta vida, únicos Se” gun él á que puede aspirar, y ademas ofen A á la razon, principio esencial de toda virtud. (283) 497. P. ¿Por lo mismo las virtudes de los ateistas serán mas preciosas y estimables, pues qué son practicadas sin interes alguno, y solo por sí mismas? ala R. Este discurso de Cardano, Bayle, La- Metrie, $c., envuelve en sí una manifiesta contradicion: es establecer una quimera, y quererla anteponer á un bien real y efectivo. Quitada la idea de lo justo y de lo injusto, de un legislador Supremo, ya no hay-vir- tud; desde aquel momento, la inclinacion invencible: del hombre hácia la felicidad no se para sino en la satisfaccion de sus actuales deseos. No es decir esto que la esperanza de los premios, ó recompensas pertenezca esencialmente á la naturaleza de la virtud; no: puede ella ciertamente practicarse por Otros motivos, mas ó menos sublimes; pero si no hubiese ningun castigo para los delitos, ningun premio para la virtud, ningun garante de las leyes naturales, divinas, y humanas, ni providencia, ni motivo, ni causa alguna final de los seres dotados de inteligencia , ninguna distincion entre el hombre y las bestias, entonces todas las nociones se confundirian, Y las ideas de que resulta el honor de la virtud y el oprobio del vicio, quedarian aniquiladas, No habria ya amor del orden, porque (284) no habria orden, y todo sería casualidad, fatalidad, necesidad. Á un buen Príncipe no se le sirve por interes, sino que el afecto á su persona, el respeto á sus leyes, á la gloria de su reino es una consecuencia de la sabiduría , justicia, y beneficencia que preside á su gobierno. La idea general dela virtud resulta de la idea de un Dios remunerador, sin el concurso de la consideracion del interes (1). Todos los serítimientos generosos que producen las virtudes ,se desvanecen en el sistema del atéo, que supone van á sepultarse en la nada. El alma se precipita, se envilece, se reconcentra y limita 4 buscar esos placeres fugitivos que forman su felicidad. Descubriendo en sí el mismo orígen, y el mismo destino que en los brutos, solo propone á «sus deseos. los mismos objetos, y los comprende en los mismos límites (2). A a (1) “Nada existe sino por el que es. Él dió objeto á la justicia, base á la virtud, premio á e breve vida, empleada en servirle y agradarle. es el que continuamente clama á los culpables y P” cadores, que sus pecados ocultos han sido vistos» hace decir al justo olvidado: Tus virtudes tien en un testigo.” Esp. maz, et princ. de J. J. Rousseau, ch. lo (2) Se tratará esta materia con mas es tensió en el lib, 2,C. 2. nr (285) 4928. P. ¿Pues de dónde pudo proceder que Epicuro, ese grande enemigo de la existencia: de Dios, predicase tan constantemente la virtud? bb EA R. 1. Aun cuando fuese cierto que Epicuro hubiese predicado la virtud, únicamente sé seguiria que no habia sido constante en sus principios; que variaba, y se contradecia, y confutaba á sí mismo,:como lo hacen los filósofos de nuestros dias. A 2,2 Todo ese lenguage de Epicuro estriba en un equívoco, que ha engañado á muchos lectores superficiales, acostumbrados á mirar las cosas solo por la corteza. La virtud, segun Epicuro, es el deleite; y predicando constantemente esta virtud, discurria consiguiente á sus principios. Todo lo que hace y es materia de gozo apacible, es materia de virtud en el sistema del ateo; la razon «autoriza. y persuade «su consecucion;,-y sería una locura y una insensatez, una estúpida indiferencia, y ódio necio de sí mismo, no procurarlo. El Card. de Polignac ha Puesto en claro la virtud de Epicuro (1); y E cs e: (y Incipe nunc tandem, mendax Epicure, videri (286) es cosa estraña que se vuelva á hablar hoy de élla sin hacerse cargo, ni responder á sus razones. ¿Y será aún lícito citar 4 cada paso aquellas palabras de Ciceron : negat Epicurus jucunde posse vivi, nist cum virtute vivatur , suprimiendo fraudulentamente las que siguen: nec cum virtute, nisi jucunde? Ciceron desafia á todo el mundo á que vean si se puede entender en el deleite de Epicuro otro que el “de los sentidos; ¿le querremos hacer decir lo contrario? (De finib. lib. 3. n. 46). Los que por él entienden los placeres del alma, no han leido los primeros versos de Lucrecio, discípulo é intérprete de Epicuro. | ¿Eneodum genitrix hominum , divumque voluptas». De hombres y Dioses deleitosa madre, Alma Venus, á ti mi voz invoca..; ¿Es Venus acaso quien preside á los placeres del espíritu?“ ¿Cómo ,- decia Cices p 4 PAY! , Qualis es y el tandem mentítos exue vullus..... Ecquid enim petulantem , avidumque rorabitur ultras Si modo conspectus hominum fugisse licebit , Quin stupret , rapiat , jugulet , perimatque venenos Dum jubet ingenitus furor, et regina voluptas ? (287) »ron (1), ignoro yo qué quiere decir edone »en griego, y voluptas entre los latinos? To- »do el que quiere ser epicúreo, lo es en dos » dias; ¿solo yo seré el que no pueda enten- »der nada de esto? Vos mismo confesais que »no es necesaria mucha literatura para ser » filósofo (va hablando con «un epicúreo ); » y en verdad que aun cuando naturalmen- »te soy moderado en disputar, confieso que »me cuesta trabajo el contenerme” Y en efecto, ¿por qué hemos de persuadirnos que iceron no entendia lo que los epicúreos, en la mayor parte de pocos talentos, é in- Capaces de entrar en discusiones sutiles (2), entendian á la primera palabra ? Epicuro habla de un deleite, que todo animal al nacer, conoce por solo los sentidos... Su máxima favorita era no usar palabra alguna O. NS OO a (1) Hoc frequenter dici: solet: a vobís, non intelli. gere nos quam. dical Epicurus voluptatem, Quod quidem mihi, si quando dictum est, est. autem dictum non Parum sape, etsi satis clemens sum in disputando, tamen interdum soleo subirasci. Ego non intelligo quid “£ edone grace, latiné voluptas, $c.? De finib. 2, 4. (2) Vestri optime disputant nihil Opus esse eum, Ju philosophus sit, scire litteras. . . de plagis omni- “s colligitis bonos quidem viros , sed certé non pere "uditos, De finib, a, 4, (294), » leites del vicio, podrá durar algun tiempo sin » tumultos; pero si el mundo estuviese gober- » nado por ateos, sería para nosotros lo mis- »mo que estar bajo el imperio inmediato de » los demonios,” Rousseau, Hume, D'Alambert, y Montesquieu han hablado del mismo modo que Voltaire. Yo temo á Dios, decia un hombre de bien, y despues de el no temo sino á los que no le temen (1). Aun los que mas claman por la tolerancia, escluyen de. ella á los ateos, y los juzgan dignos de muerte, Decision fundada sobre la inevitable alternativa, ó de dejar perecer .la república, 6 de librarla de sus mortales enemigos (Véase el Diccion, Enciclopédico, art, Atheisme.). 9. Aunque nos importa poco para ¡nuestro objeto estar enterados de la vida de Epicuro , sin embargo la obstinacion con que se continúa en hacer el elogio de este filósofo, nos obliga á probar que sus costumbres: eran conformes á su doctrina, y que vivió como digno gefe de unos hombres, á quienes Horacio llama Epicurt de grege porcos, Voltaire y "ATA sj ras idad es du (1) Este mismo pensamiento se encuentra €5- presado enérgicamente en un pasage del salio 10 el resistentibus dexteras tua custodi me. y ut pupillam oculí, - (993) los Enciclopedistas quieren absolutamente que Epicuro fuese hombre de bien. “Dicen que aco-. » gió en sus huertos ó jardines á muchas mu- » geres famosas, como á Leoncia la dama de » Metrodoro, á Filene una de las mas hones- » (as IUYgeres de Atenas; á Necidia, Erozia, » Edia, Marmaria, Boidia y Fedria.” La honestidad de tan celebres mugeres puede verse en Diógenes Laercio, y en todos los historiadores antiguos. Era necesario ciertamente fgurarse que los lectores habian de. ser muy: tontos Ó muy ¡gnorantes para atreverse á dar. á Filene, ó Filenide, por una de las mas honestas mugeres de Atenas: no faltaba ya sino: tratar de hacernos creer que Mesalina habia sido una de las mas honestas matrónas romanas; y sin embargo Filene fue mas criminal que Mesalina;, pues ella, no contenta con haber corrompido. la juventud de su tiempo, quiso corromper tambien la de los siglos sub= siguientes con un libro abominable que com= puso (Véanse los Adagios de Junius. sobre estas palabras: Philenidis commentari, y la reflexion primera del art, Helene en el Dic. de Bayle.). No se puede leer á Clemente Alejandrino, Luciano, Marcial, Atenco, Suidas, Giraldi, Sc. sin execrar el nombre de Filene, Si los Enciclopedistas hubieran abierto si- (296) quiera los Diccionarios de Gouldman, Estéfano, Hoffman, Xc. habrian hallado el nombre de Filene acompañado de un epiteto in fame: El mismo dictado da: Diógenes Laer= cio 4 Necidia, áEroziá , y á las otras'com-' pañeras de Filéne Epicuro era de tan' buenas costumbres como las mugeres con: quienes trataba. “Aun cuando quisiese, dice Plu=' »tarco, me sería imposible callar la impu- » dencia y procacidad de un hombre cuyo » voluptuoso apetito andaba siempre buscan- »do manjares y esquisitas viandas, vinos de- » liciosos, olores delicados, y sobre todo mu- » geres: jóvenes, como una Leoncia, una Boi- » dia, una Ediía, una Nicedia, á las que man- »tenia y alimentaba.” No me atrevo á referir loque “añade Plutarco del vergonzoso Y horrendo desenfreno de Epicuro con su amigo: y compañero Poligeno, y con una cortesana natural de la ciaala de Cízico (Vease á Plutarco en el tratado titulado: Que no se puede vir alegremente segun Epicuro, waducido: por Amyot; y el art. Leoni en el Dict. de: Bayle.). | 130. P. Concediendo: que Etc! entendía por-el deleite , en que hacia consistir la felicidad, el deleita de los sentidos, ¿qu0 hay razon: para creer que tuyo otras vir (297) tudes , por las cuales ha sido un filósofo apreciable? | $ R. 4.2 Si, como hemos demostrado, el sistema de Epicuro destruye el fundamento, Y el único motivo racional de toda virtud, ¿qué razon hay para suponer que, por una inconsecuencia ridícula, Epicuro haya sido virtuoso? 9,2 No hay cosa mas propia para enervar sodas las virtudes que el deleite sensual; con el goce de dichos placeres, se destruye el vi- or del alma; la fuerza, la constancia , el valor, el zelo,. la actividad, el amor al trabajo, el genio para las empresas grandes y sublimes, «todo. se hunde-en el golfo de la molicie y de la disolucion. Pero lo que merece particular observacion, son: los efectos terribles de este vicio respecto á la sociedad. No hay cosa mas inmediata á la crueldad que la impureza, dice uno de los mas juiciosos escritores de este siglo: el hombre degradado por estas sensaciones brutales, cae en el egoismo mas bestial, y no considera á sus semejantes sino Como instrumentos de sus placeres, el juguete de sus pasiones, la víctima de su eólera, de su mal humor, de su capricho..... observacion que confirman las historias de Neron, Atila, Mahomet IL, y de todos los tiranos que han desolado el linage humano, (298) 431. P. ¿Pero no ha habido hombres doctos, que han hecho el elogio de Epicuro? RR. Sí, los ha habido, como ya lo hemos insinuado; pero no por eso Epicuro es mejor, y estos doctos han empleado bien mal el tiempo. Yo siempre creeré mas á los Santos Padres, y á Ciceron,-Plutarco, Cumberland, Fabricio, al cardenal de Polignac,, X«e., Kc., que á los apologistas: de Epicuro. Un poeta antiguo hizo la apología de File= ne; otro orador la de Busiris; Cardano compuso el elogio de Neron,. $c. Pero; lo-que no era en estos escritores mas que un jucgo de ingenio, ha venido á ser moda, y como ceremonial en la nueva Filosofía, y una empresa séria para los filósofos. Quoniam laudatur peccator in desideris anime sue, et iniquus benedicitur. Ys. 40. Ellos queman y ofrecen 4 manos llenas inciensos á Juliano Apóstata: pretenden justificar las persecuciones de Neron, de Domiciano; Decio, Maxencio, Diocleciano, $c.; pero vomitan mil dicterios contra Samuel, David, Constantino, Carlo Magno;,-san Luis, san Fernando, Htc. En una palabra, y para que el prudente lector se penetre de su conducta en esta parte; desprecian todo cuanto ha sido estimado hasta el presente, y estiman , elogian, y encare- —» pal Ge a ANA A A a A A A O -s ha (299) cen cuanto el buen sentido: ha hasta ahora, Que es decir, en san Gerónimo, trabajan por volver niños á los hombres, tratando de hacerles olvidar to= das las ideas recibidas , Y cuantos conocimien, 1os habian adquirido. Senis linguam mutart, et canescentera jam mundum ad infantiam retrahere. paroulorum. Ademas, ¿no se podrá formar algun juicio de la conducta de Epicuro: por la de nuestros modernos filóso-. fos, que siguen su sistema? Pues los que enire ellos tienen fama, Y opinion mas senta= da, y que se miran por los otros como modelos y egemplares de virtud, han hecho avergonzarse á los que los han tratado de cerca (1). “Yo tenia (dice Rousseau, Ouyres »divers. 4, pág. 152)4 todos estos grandes » escritores por hombres modestos, prudendespreciado, espresion _de A os (1). Véase el art. Cacouacs en el Diccion. anti filosófico , que es Un retrato alegórico del carácter y costumbres de nuestros filósofos : tambien les Me— rvir a T'histoire de Cacouacs moives nouveaux pour. se par M, Moreau, 1757» Cathechisme, ou decision des Cas de. Conscience par 1 Abbé de St. Cyr. 1758. Me= moires philosophiques du Baron de... par U' Ablé de Crillon, x777- Confidence philosophique par un ministre de Geneve, 1777: Fanatisme des philosophes Pa” Linguet, : (300) »tes, virtuosos, irreprensibles : me formaba » las mas puras, las mas angelicales ideas de »su trato, y no me hiubiera atrevido 4 “acer- » car á la casa de ninguno de ellos sino como »á un santuario: pero al fin los ví, los traté; y » aquella mi preocupacion pueril se ha desva- »necido; y puedo decir con verdad, que es el » Único error de que me han sacado (1). ¿Pien- » san acaso que sé ignoran las particularida- » des de su vida, y que todos los hombres ge- » neralmente se dejan deslumbrar de los elo- » gios pomposos que hacen de la virtud (2)? (1) Hume no habla mejor de. Rousseau, que Rousseau de los otros filósofos, y á boca llena le lama Serpiente fomentada en el seno de la amistad. (Ninguna cosa hace formar mas exacto concepto de las perdidas costumbres de R. que sus Confesiones : y. hic t. 1, p. 133. t. 2. p. 93). Conviene mucho y-es-mu importante observar bien á los enemigos de la Religion. El conocimiento de su carácter y de sus costumbres, conducta , temple de ingenio y de su corazon, es acaso el medio mas sencillo y seguro para preservarse de la corrupcion de sus escritos. Entonces naturalmente se dice uno á sí mismo, ¿y son estas las guias que he de seguir, los modelos que he de imitar, los ídolos á quienes he de dar incienso? (2) Acaso no se ha hablado nunca tanto de la virtud, ni admirado y ensalzado esta modificacion admirable del alma inteligente como en este siglo. (301) 139. P. Pues ¿de dónde proviene que en todas las: obras modernas se leen tántos y tan pomposos elogios de los principales corifeos del partido filosófico ? R. Las alabanzas que estos mútuamente se dan y reciben de la multitud de incrédulos rutineros , á quienes el mecanismo de una estólida admiracion ha hecho como el eco de la irreligion de sus. gefes, no, sorprenden á: los sensatos, ni á las personas instruidas. En todos tiempos los enemigos de la Religion y de la fé se han valido de este medio para propagar sus errores. “Seguir su » partido es el mayor mérito ; oponérseles,, el » descrédito: mayor, decia Bourdalue (¿Serm. » del ciego de nacimiento). Si sois del parti- » do, no os fatigueis por adquirir conocimien- » tos, Ml virtudes , talento, mi probidad : vues- » tra adhesion suple por todo; carácter parti- A A ———— No parece sino que con el uso frecuente de este nombre respetable, se nos quiere consolar en al= gun modo de la pérdida de ella, ó mostrar el disgusto que se esperimenta en yernos privados de sus delicias, que la irreligion ha desterrado, de la tier= Ya, y seguir con lastimeras miradas la pérdida de un bien, cuyo valor nos hace conocer'su' falta' mis ma: Virtutem videant, contabescantque relicta, Pers, (302) » cular de la heregía, cuya propiedad ha sido, » y es, levantar hasta los cielos á sus fautores » y sectarios, y abatir hasta el polvo á los que »se han atrevido á impuguarla y combatir- »la: La táctica de los hereges ha sido siem- » pre venderse, primeramente Á sí mismos, » y despues á sus secuaces , por hombres ra- »ros y estraordinarios. Todo lo que les per- »tenecia ó adheria, era grande, y solo el tí- » tulo de amigo suyo era un elogio comple- » to. Al oirlos no se diria sino que todos eran » ingenios sublimes, unos prodigios de cien- »cia y de virtud, Sec.” “No olvideis, dice »(M. L), que todas las personas del partido » se canonizan mútuamente; de ellos puntual- » mente se puede decir con Isaías: beatificant el » beatificantur. (€. 9) Un célebre orador latino (Commir. Oral. de arte parande fame) se espresa con bastante gracia sobre el particular: “Egercen, dice, una especie de mo- » nopolio de fama, y un trato de compañía » de elogios y alabanzas. Alaban para que los »alaben. Dan gloria á usura á sus amigos, » y en cambio la reciben de ellos: á todos »los demas muerden y censuran con diente » dañino.” Exercent quasi quedam monopolia fame, el societates laudum. Laudant mutuo, ut laudentur. Fenere gloriam dant, el A PP o O A ITA (303) E accipiunt; ccteris omnibus obtrectant. Por eso un ingenioso poeta dió á un Príncipe, que parece que no amaba mu ho á los filósofos, el siguiente aviso: | ¿ Y no temeis por ventura De la milicia moderna Á oficiales y soldados, : Y al menor de sus banderas, Que erigiéndose por jueces Del valor y la grandeza, * No venguen ese desprecio Que al Filosofismo altera? - Del templo de la Memoria se han hecho los centinelas; . Y á su voluntad y antojo Se abren, ó cierran las puertas. De tan sagrado recinto Su voz arroja y desecha Aun á los mismos Monarcas, Sin respeto á la diadema, : Cuyo esplendor realzaron Con sus religiosas prendas, si 4 este mérito no juntan Seguir ó admirar la secta. Para adquirirse su estima, Aun aquel que mas que César Fuese grande, deberia Inscribirse en su caterva; Y al resplandor de la antorcha, Que únicas tener se precian, De populares errores Impávido hollar la venda. Sus votos incorruplibles Por esta segura regla Distribuyen los honores, (310) »dulo que raciocina como tal. Sí, lo sostendré »ínterin tenga un soplo de vida: el que ha »dicho en su corazon, no hay Dios, y se es- » presa de otro modo, es ó un embustero, ó: » un: insensato.” h> af | | 135: P. El supersticioso, que se forma ideas falsas de Dios ¿mo es peor que el ateó que simplemente niega su existencia? Tal es á lo menos el parecer de Plutarco y de Bayle. R.- Sí lo será: peroel ateo es infinitamente peor: 4.” respecto. de Dios, cuyo atributo mas esencial niega; á saber, la existencia, y por lo mismo ofende en el modo mas directo á Ja naturaleza del Ser necesario. 2,” Lo es tambien respecto de la sociedad , cuyo fundamento' trastorna, y cuyos vínculos ToMpe..... En cuanto á Plutarco, es cierto que alirmaba queria mas bien se digese de él, que Plutarco no existia, que no oir: Plutarco es malo (4): pero en primer lugar, no es necesar rio que existiese Plutarco. 3.” Su' existencia (de Plutarco) no era de una importancia lan grande para la sociedad «en comun, 42 Los supersticiosos, formándose ideas falsas de la Divinidad, no piensan injuriar al Ser supre- A IA 1) 'El'sentimiento mas digno de un eristiano sería decir: Mas querría no vivir que pecar. (311) mo; sino antes bien atribuirle cualidades que creen compatibles con sus perfecciones imfmitas. Para confutar á Bayle bastará referir aquí las palabras de su copiante / oltaire. (Traité de la toler. cap. 20). =$ Cuando los hombres, » dice éste, no tienen ideas justas de la Di- » vinidad, las suplen con otras falsas ; á la ma- » nera que en tiempos calamitosos se trafica y con moneda mala, á falta de la buena. El » pagano temia cometer un delito por temor » de que sus dioses no le castigasen: el Malabar » teme igualmente el serlo por sus pagodas.” Susto. 136. P. Los estragos que ocasionaria el í 17 Ñ pa e. t - 'Ateismo en la sociedad ¿pueden contrabalancear los que ha ocasionado el Fanatismo? R. El Fanatismo, que es un zelo ciego, y arrebatado por cosas religiosas, :Ó que se miran como tales, es ciertamente un mal, que la misma Religion desaprueba (1); pero A A AA A A (1) En los principios de los cristianos, especialmente de los católicos, el entusiasmo y el fanatismo dificilmente hallará entrada en las personas sensatas, porque entre los católicos la regla de creer y obrar está descrita y establecida en un depósito público y comun de doctrina, sacado de la revela— cion, y de la razon, y todo lo que es contrario á esta (319) es incomparablemente menor que el Ateiso mo. “El Fanatismo , aunque sanguinario y » cruel, dice Rousseau (Emile EIA PEO, » es sin embargo una pasion fuerte y grande, y que eleva el corazon del hombre; mientras » que la irreligion, y en general el espíritu fi- » losófico le apega á la “vida, afemina, en- » vilece el alma, y concéntra todas las pasio- » nes en la vileza del interes, Si el ateismo no » hace derramar la sangre humana (*), esto » no tanto procede de amor á la paz, como » de indiferencia por el bien. De cualquiera » manera que vayan las cosas, le importa po- »co á este pretendido sabio, con tal que á » él le dejen quieto en su gabinete, Sus prin, ts h A regla está reconocido por ilusion, ó por una ima= ginacion vituperable, . : (*) La revolucion de Francia nos ha desengañado en esta parte. “La lista de los proscriplos en »los tribunales revolucionarios , nos dice la obrita » Influence de la Philosophie dans les forfaits de la Re+ »wolution, ocmpa 12 tomos en $,* de impresion muy metida, y esto sin contar los de las matanzas hor= »ribles del 2 y 3 de septiembre, las mortandades en »masa de las Neyeras, los sumergidos hárbaramen” »te en Nantes, las deportaciones, $e.” y esto fue un ensayo: ¿qué sería si reinase en toda la tierra? Lo hemos dicho otra vez; pero conviene no s€ olvide esta leccion tan imponente, que últimamente 105 ha dado, V. el L 2, p. 224. - (313) » cipios no hacen degollar á los hombres, pero »les impiden nacer, corrompiendo las cos- » tumbres,? Él dice poco mas ó menos lo que aquel pastor desesperado, de quien nos habla Virgilio en la Égloga 82: Omnia vel medium Sant mare. Á mí ¿qué me importa el bien del Estado, la gloria, y la felicidad de mis semejantes? Mi alma privada de sus esperan zas , desengañada de su inmortalidad, aparta=- da del culto que formaba su comunicacion con el cielo, con los hombres, y con todas las partes de la creacion, queda aislada y degradada: reducida 4 la naturaleza y condicion de los brutos, da á sus pretensiones y fines los mismos límites, y las mismas solicitudes, = El Fanatismo irritado contra el objeto que persigue, en todo lo demas está retenido por la yoz de la Religion; el Ateismo lo permite todo, y no pone límites á sus estragos.=Porque un preso furioso se sirve de sus cadenas para matar á uno de sus compañeros, ¿se deberá decir que sería menos temible, si no es- . tuviese encadenado?= El Fanatismo es un mal pasagero, una fiebre, digámoslo así, de que el enfermo se libra con la fermentacion de la sangre: el Ateismo es un mal habitual, que Poe y consume sin descanso: si no siempre eslá furioso, su mismo silencio, dice un filóso- (314) fo, hace horrendos estragos: este silencio:es el de la muerte. Se han escrito historias ridículamente exageradas del Fanatismo, y de los males que ha, producido; mas si el Ateismo hubiese dominado sobre la tierra, no: habria quedado quien pudiese escribir sus desolaciones; la especie humana á poco tiempo se hubiera aniquilado, como habria sucedido en tiempo de Calígula, si hubiera tenido una sola cabeza que cortár (1). El Atcismo liene tambien sus fanáticos: testigo: Vanini: testigos los jóvenes ateos ¿de Abbeville, condenados por decreto del ¡parlamento de París (2). Lucrecio enseña que el desprecio de los Dioses agitaba con vehemencia todas las potencias, todos los resortes del alma de Epicuro (3) A (1) Este tirano deseaba que la especie humana tuviese una sola cabeza para poderla destruir de un solo golpe. | | (2) Ellos insultaban públicamente las pompas | mas solemnes de la Religion, despedazaban los Crucifijos y las santas Imágenes , imitaban por ierision los santos misterios, adoraban libros implos y obscenos, postrándose delante de ellos , dec. Véase decreto del Parlamento de París de 4 de junio de 1766. La misma escena se renovó en Lieja el 1779, (3) Quem nec cura Deum, nec fulmina, nec minita" Murmure compréssit coelum , sed eo magis acrem Virtutem irritant animi. L. 1, de mat, reruil. | (345) El Sistema de la naturaleza decide: que es. imposible no acalorarse en favor de una, cosa que se cree muy importante, hora bien: ¿qué autor ha habido que haya dado mayor 1m- portancia que este á su sistema? Los editores no cesan de llamarlo ¿mportante, ¿importantísimo. ¿Qué quiere decir aquel furor inquie- to de hacer prosélitos, que tan justamente impropera Rousseau á los ateos? ¿no es un verdadero fanatismo ? Los manejos é intrigas del partido filosófico que domina en este siglo, los escesos ridículos á que llegó en 1778 en la muerte de su viejo gefe (Voltaire), sus furores atrocísimos contra todos losque se oponen á sus progresos; aquella pretension, aquella altivez de la ignorancia unida con la impiedad, ¿qué otra cosa son sino un puro fanatismo (1)? Pues si todo fanatismo es execrable ¿ qué diremos de este ? ¿qué nombre le daremos? y si el Fanatismo es el único que (1) El orgullo, la presuncion, una fantasia exaltada, la ignorancia, un espíritu de independencia; tales son, dice Hume (Essaís mor. Essai 12.), las verdaderas fuentes del fanatismo. Dejo al lector que juzgue si estas cualidades se hallan mas bien entre los adoradores de un Dios, ó los que niegan su exislencia y su culto, Véase el Fanatismo de los filósofos € Linguet, el cual tal yez tenia tambien el suyo, (316) puede disputar al ateismo la preeminencia entre las plagas y azotes del género humano, ¿qué diremos de estos dos monstruos juntos? Terminaremos por último esta materia diciendo con el filósofo que tantas veces hemos opuesto á los ateos: “Es de nu Sér Soberano la existencia «¿Lazo social que al universo liga; Un freno del malvado, á quien castiga, Y un apoyo del justo 4 la inocencia. Si en su espléndor y brillantez tan vario El cielo manifiesta no la hiciese; Si, lo que esimposible, Dios no hubiese, Sería el inventarle necesario. Anúncielo del sabio el puro zelo : Y vosotros, ó Reyes poderosos, Si os burlais de mis llantos dolorosos, Temblad; un vengador tengo en el cielo (1). Voltaire, carta al autor del libro de los tres Impostores. A a a O (1) La imposibilidad de conservar la sociedad humana, procurar su seguridad y la felicidad de sus individuos sin la idea de un Dios, debe mirarse como una demostracion de su existencia. Su nombre en verdad está escrito sobre. todas las partes del universo : la grandeza y belleza de la obra publican el poder y sabiduría del artífice. Pero habiéndonós formado de modo que no podamos subsistir sin él, ¿no es este otro testimonio aun mas claro? Este testigo, este juez de nuestras obras, palabras nsamientos, necesario para nuestra felicidad, es una invictísima prueba de la existencia de un Dios, estampada en nuestro entendimiento, y escrita en nuestro corazon. A a (347) ÍNDICE DEL TOMO HI. DA A v A iiieda y nota biográfica de Fe- A A A TO IO pág. Prólogo del Autor. LIBRO TI. De la existencia de Dios... Capíruro 1. ¿El Ateísmo especulativo es posible Pas | ia ñ CapítuLo m. Sistema del ÁflO..ummr... Arrícuzo 1. Credulidad de los Áteis- LOS anunciante taaan stes 'ArTíCULO AL. Eternidad de la Materia. ARTÍCULO II. Eternidad del Movi- OEMLENb Osos rersarasiaróarnrracrracarrass EN : ARTÍCULO IV Los IALOMOS;Qosccciorcssmórlasa ARTÍCULO Y. Fecundidad de la mate- ARTÍCULO V 1. La Atracción mo. Arrícuto VI1. Eternidad del mundo. ARTÍCULO VIH. Causas finales... Capíturo mí. Consentimiento de todas las naciones en el reconocimiento de un Dios. Examínanse algunas cuestiones sobre sus atributos. Digresion (318) sobre la existencia del mal. Del Op- : LIO ecc clinic REA DO CapítuLO 1v. Infelicidad del Ateo....... 243 Capítuo v. El Ateismo considerado con respecto ú la sociedad...immmmmm: 218 A ERRATAS. Pág. Lín. Dice. Léase. 33 3 not. aparecen aparentan. , "24 24 que existiese tal anantes que existiese tes de órden tal órden. ga 21 - Faujas Fanjas. 98.13 artificiosamente artificial mente. 105 9 miscelaneas » histomisceláneas histó- : rias d ricas. A 1 not. ¿injuría justicia. 250 8 id. disposiciones diversiones, | | | (319) CONTINÚA LA LISTA TE DE LOS SEÑORES SUBSCRIPTORES. nn El Dustrísimo señor Obispo de Tudela. Dr. Don Cipriano Castellano Cabrejano, dignidad de arcediano titular , Y canónigo de la santa Iglesia de Cuenca, 9 ANVESAAS JUL, | Dr. Don Cosme Damian Mateo, dignidad de abad de Santiago en dicha «santa Iglesia. — Ao Sal Dr. Don Manuel Martinez de la Vega, «canónigo penitenciario y gobernador del Obispado de id. | Dr. Don Francisco Cortés y Lopez, canónigo y subco- + Jector de Espolios y Medias-Annatas del obispado de Cuenca. Dr. D. Cristobal Amat y Socoli, canónigo magistral . de id. Dr. Don Tomás Lopez García, canónigo de la santa iglesia catedral de Cuenca. e P. Don Felipe de Castro, prepósito de la congregacion de san Felipe Neri, y prebendado de la dicha santa iglesia de id. Don Jacobo Carrasco Hernando, presbítero, capellan de “coro de la santa iglesia de Cuenca, y beneficiado de Hontanaya. . Don Martin Antonio Valiente, secretario del ilustrísimo cabildo de la catedral de Cuenca. Don Mariano del Barco, mayordomo de la mesa capitular de la sánta Iglesia de Cuenca, y segundo comandante de voluntarios Realistas de la misma ciudad, El batallon de Voluntarios Realistas de Cuenca. El P. Guardian y comunidad de PP. Franciscos descalzos de Cuenca. j hr e Ñ a ¿colorchecker CLASSIC : ] NR] A > ES on A A O mi SD... a | om _ o | | CM