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Paraíso perdido. Tomo I

Milton, John. (1608-1674)

Abstract

Tomo primero -- tomo segundo -- tomo tercero

Full text

SE TROUVE AUS$I: A Paris, chez Belin, Le Prieur, qual des Augustins3 'Théophile Barrois, quai Voltaire; Pichard, ¿dem!; Treutell et Wurtz , rue Delille 3 Michaut fréres, rue des Bons Enfans. Eyon, Cormon et Blanc, Bohaire; Rolland et Rivoire, Cartoux ; Amable le Roy, Savy fréres, Bordeauz , Melon. Agen, Noabel. Bayonne, Golze, Bouzom. Toulouse, Senac, Cassé, Lacroix. Perpignan, Alzine , Ay. Montpellier , Seval, Auguste Seguin, Marseille, Chardon , Pe Alo, Mouret. Nismes , “Melquion. Avignon , Aubanel, Seguin, ' Tóulon, uuret, Ena Génes y Yves Gravier - Nanles ; + Brúseuil, veuye Bruseuil aíng, Forót, e - DMácon, Gros Claude, Jogues, = Dijon, Bligny, Bidault, .Chálons-surrSaóne, Desjussieux, Nancy:, Vimenot. Strasbourg, Treutell et Wurtz , Levrault. Milan, Vallardi fréres, Galeuzi, Amsterdam , Doll, (en Wed Jan ) Leeneman Vaue derkroc, | Rome , Barbiellini, Mariano de Romanis. En Madrid, casa de la viuda de Quiroga. Alzáos pues, armáos con presteza, | O doblád al vil yugo la cabéza ! 5 Vanrard Sp: PARAISO PERDIDO, e | POEMA - DE MILTON, TRADUCIDO EN VERSO CASTELLANOS - DON J. DE ESCOIQUIZ, 4 y - 90 / ARCEDIANO DE A. CANONIGO DE LA SAN y IGLESIA DE TOLEDO, etc. etc. A TOMO PRIMERO. z EN LA IMPRENTA DE J. B. C. SOUCHOIS, EN BOURGES, EN CASA DE GILLES, LIBRERO, AÑO DE 1812. 6 —_ PROLOGO sion deben por naturaleza servir de adorno; y en que la verdad, sopena de no ser tal poóma, debe estár yestida de todas las invenciones de la fabula, en terminos que sea imposible desenvolverla de ellas, y que en caso que se desenvuelva, lo que quede del poéma , no sea mas que un bosquejo informe, ó un esqueleto el mas descarnado, Al paso pues, que el lector juicioso se divierte con las riquezas de imaginacion , que halla en esta especie de obras, y saca de su estilo, de sus descriptiones, de las tales quales maximas cientificas, ó morales que caben en ellas, y de sus bellezas literarias , todas las utilidades 4 que se destinan, mira en lo demas dichas obras como vacías de solidez y de verdad, y se guarda muy bien de considerarlas como unas composiciones dogmaticas, ó didacticas, que puedan servir de norma, ó de fundamento á su creencia religiosa , moral, politica, ó, cientifica. Nada tengo que decir de las blasfemias que se ponen en boca de Satanás , de sus sequaces, y aun de nuestros primeros padres, en los primeros momentos de la embriaguez de su culpa, pues solo un lector el mas necio DEL TRADUCTOR: 7 pudiera escandalizarse de oirlas de parte de unos seres, cuya sobervia, y malignidad corren parejas con su desesperacion , Ó de unos hombres. en medio de la ceguedad de su pecado. Lo. mismo digo. de: los errores voluntarios, ú. dudas aparentes de los Angeles infernales, acerca de la grandeza, poder, justicia, y providencia: de su criador, pues se les atribuyen como. otras tantas proposiciones, que ellos mismos reconocen por falsas, pero que les eran. utiles para engañar de algun modo su.orgullo,, su odio. y su furor ¿contra aquel señor suyo, 4 quien, miraban como un inplacable enemigo. Entre otras dificultades, que he encontra= -do para traducir con alguna propiedad este poéma á nuestra lengua , me ha ocurrido. una , que consiste en no tener en castellano otra voz del genero masculino, quesignifique la muerte, quela de fallecimiento, que es absolutamente inpropia para nopnbrarla personificada., como se mombra en el poéma ingles, y ser por: otra parte necesario, segun se verá en el episadio de la, culpa con la muerte. por su mismo contexto, no dar á esta un nombre femenino + 8 PROLOGO me he servido pues para salir. de este em= barazo , siempre que hay inconveniente en darla su nombre femenino, del arbitrio de nombrarla por un epiteto del genero mas-. culino que la convenga, como el de mons» truo, esqueleto, eto. Me ha parecido util, y agradable para mis lectores, acompañar mi traduccion de las notas del celebre Addisson , en las que encontrarán una critica juiciosa, del merito, y de los defectos del poéma, y una respuesta al mismo tiempo á las amargas cen suras que algunos escritores de otras na: ciones han hecho de el, con mas pasion, que justicia, leyados unos de odio nacional, y otros de una nimia delicadeza. Puede decirse con verdad, que si Addisson en su critica sobre alguno ii otro punto, ha manifestado alguna parcialidad en favor de Milton , aunque fundandola siempre en ra> zones plausibles ; los adversarios de este poéta, no han hecho mas que extenderse en declamaciones vagas sobre sus defectos, ya ponderandolos , ya tratando de tales los pasages mas sublimes de aquella COMposir cjon, y que han manifestado una acrimonia, I DEL TRADUCTOR. 9 que por si sola bastaria á hacer sospechoslsimas sus censuras. Este empeño , nacido en gran parte de envidia nacional, es tanto menos estraño., quanto lo han experimentado los mas celebres poetas antiguos, y modernos, como el Taso, el Ariosto, el Dante, y Ercilla, cuyos defectos han sido cruelmente censurados porlos escritores de los demas paises, no menos que los de Homero, y Virgilio entre los antiguos, | | Pampoco es estraño, que: la novedad del asunto del poéma de Milton, y su Conexion con la religion, le hayan atrahido muchos mas censores, queá otros cómpositores de poémas epicos. El que abre un camino nunca transitado, ha de encontrar por precision muchos mas tropiezos, que el que no hace mas que seguir el trillado; y el que dá por supuestas, para fundar sobre ellas su composicion, ciertas verdades , que aunque las mas constantes, humillan el orgullo humano, é incomodan sus pasiones, por las consequencias mo= rales, que se siguen de ellas, ha de encontrar precisamente muchos adversarios, te 10 PROLOGO en especial en un siglo, en que un partido numeroso de hombres preciados de criticos, no dá quartel á las verdade s mas evidentes a principalmente religiosas , intentando su= mergir al mundo en un absoluto pyrro=- nismo , sobre todo lo que pertenece á ellas. Por desgracia para los tales criticos , las eos principales verdades que sirven de fun= damento á nuestro poéma , no solo cons.- tan por la revelacion a los que la creemos; sinó á todo hombre sensato , por la tradi. cion universal, uniforme en el fondo Y nunca interrumpida, de todas las nacio. nes civilizadas , y aun de las que no lo. son sinó en el mas infimo grado , á pro= porcion. de la escasez de su civilizacion. Sirvanos de garante en quanto al hecho del pecado original, el corifeo mismo de. dichos criticos, Voltaire, que confiesa que. esta tradicion ha dado, bajo, diferentes nom. bres, la vuelta al mundo. Todas las naciones, con efecto, como se vé por la lectura de la historia, han, creido como una verdad religiosa, una edad de oro, 6 de inocencia , un parajso terrenál, una primera culpa atribuida en general á la muger , nacida de DEL TRADUCTOR: xx curiosidad, y de desobediencia , que intro= duxo el mal en el mundo, y deterioró la naturaleza humana. Esta creencia uniforme en el fondo, no ha variado sinó en las cir= cunstancias poco importantes del hecho ; y asi se encuentra en la Pandora de los Grie« gos, el Erimanes de los Persas, el Typhon de los Egipcios, el Adimo de los Yndos, etc, Y bajo de diversos nombres, en el Asia, como en la Europa, y entre los pueblos de la Ames rica , como entre los del Africa. Los mismos filosofos antiguos de masjuicio, como Platón entre los Griegos, y Cicerón entre los Latinos , admirados de la universalidad de esta tradicion, y de la situacion del hombre A cuyas contradicciones en bien y en mal, les parecian inexplicables sin ella, la adoptaron, variando unicamente en los terminos; su-= poniendo por exemplo como este ultimo en su tratado intitulado Hortensíus, citado por S. Agustin; que las penas de los hombres en esta vida, provenian de las culpas cometidas en otra anterior, que ignorabamos. Ob aliqua scelera suscepta in mita supe= riori, pOenarum luendarum causa nos esse - patos: tal fue tambien el origen del sistema 12 PROLOGO de Pytagoras, de la transmigracion suce= siva de las almas 4 diferentes cuerpos, en que experimentaban el premio, 6 el castigo de su conducta, mientras habian animado los anteriores; acuerdo de Opiniones, que reynará siempre entre todos los que examinen el punto sin parcialidad, pues como. dice-el celebre Pascal, por dificil que sea de concebir el misterio del pecado original, el hombre sin el, sería un misterio mucho mas: inconcebible, * La segunda verdad sobre que estriba el poéma., que es la existentia de espiritus, 6 de Angeles buenos, y malos, es tambien una tradicion no menos universal , y constante que la anterior, en todo el genero humano. No hay un pueblo que no la crea, y aun muchos, como los Romanos, conservaron la particularidad, de que cada hombre tenia un espiritu bueno, ó un genio destinado á protexerle contra los malos, . Esta breve noticia basta, para dar 4 co-. nocer lo infundado de las censuras que puedan hacerse, sobre la certidumbre de los hechos en que se funda el poéma de Milton : pues no los puede haber mas evidentes , E ARI DEL TRADUCTOR. 13 para el lector juicioso 6 imparcial; el que, á proporcion que sea mas sabio, comprehenderá con mas claridad dicha evidencia, conociendo de que peso és una demostracion , en la que concuerdan la tradicion constante, y universal de todo-el genero humano, la naturaleza, y la razon , como se verifica en los dos hechos de que hablamos ; y. su convencimiento, comó he dicho, será tanto mas claro , quanto mayor séa su ciencia; pues como dice el celebre Bacón, la poca ciencia, ó filosofia, conduce á la incredulidad, y la mucha trahe al hombre á la religion, La estrechez de un prologo no permite dar á esta materia toda la extension debida , pero basta lo dicho, para precaver á qualquiera lector sensato contra las ridiculas , é infundadas criticas, que en esta parte puedan ocurrir contra el poéma del Paraiso perdido, en cuya lectura hallará el hombre religioso, pasajes que le hagan á la memoria las verdades en que funda sus esperanzas , y le deleiten por su sublimidad , y el literato una vasta erudicion , r aunque ú veces demasiado prodigada , y » 14 PROLOGO DEL TRADUCTOR: | todos los primores que caben en lá epopeya, Debo por último advertir, que nada he “cercenado del original en mi traduccion ; sinó algunas alusiones , que el celebre Delille ha omitido tambien en sú traduccion francesa, comio ridiculas; É indecentes ; contra los ritos, y usos de la Yelesia cátholica , propias de la sécta en que habiá nacido Milton, y que lexos de acrecentar el merito del poema, lo desfiguran; bitrio. de calificarle de poéma divino no es un poéma héroico, NOTAS DE ADDISSON ] | AL PARAISO PERDIDO. . Cedite E scriptoresz edite Graif. Na es mas fastidioso que las disputas sobre pa= labras. No trataré pues aqui de la controversia que dura hacé “algunos años, sobre si-el Paraiso perdido “de Milton puede Ú no ser 11 ámado un poéma heroico: Los que "ho “quitran darle este titulo, tienen el ar= + Basta para su perfeccion, qué contenga todas las bellezas de la mas sublime poesía. En lo demas los que pretenden; qué no le perjudican mas, que s1 dixesen que Adán no “es Enéas, y qué Eya no es Heléna. q Voy á examinár ahora dicha obra segun las reglas de la poesía epica, y veremos si es inferiór á la Yliada, 64 la Eneida, en toda aquella clase de ador= n05, que son esenciales á tal genéro dé escritos. Lo primero qué debe observarse en un poéma epicó es la fabula, cuya perfeccion depende de la grandeza tm mas del arreglo que se dáá la accion: Esta debe tener tres circunstancias; Á saber que sei delasunto, y a TA AROSA a 22 NOTAS se examinen las costumbres, esto es, lo que nosotrow generalmente llamamos los caractéres. Homero en estos , por su muchedumbre, y su variedad, ha dexado muy atrás, á todos los podtas que han trabajado en la epopeya. Cada uno de los Dioses, que introduce en su poéma , hace el papel particular, que corresponde solo á el, entre todos los demas ; sus principes se diferencian tambien en los genios, tanto como en sus estados; aun aquellos á quienes no concede otra prenda que la del valor, tienen cada uno un valor de diversa especie, que no se parece al de los demas 3 en una palabra, apenas se podrá hallar en toda la Yliada un solo discurso, una sola accion, que el lentor no reconozca ser de la persona determinada que habló, 6 que obró , aunque el poéta no se lo diga. Sobresale singularmente Homero, no solamente por la variedad, sinó tambien por la novedad de sus CA= ractéres3 introduce entre sus principes Griegos un personage, que ha vivido tres edades de hombre, y que ha alcanzado á Tesco, Hercules, Poliphémo, y toda la raza primitiva de los Heroes. El principal actor de su poéma. és el hijo de una Deidad, sin hablar de otros descendientes de Dioses, que entran igual mente en el. El venerable monarca de Troya, es el padre de una muchedumbre de reyes, y de heroes, Enfin los caractéres de Homero parecen formados ex presamente para el poéma epico. No se contentó con esto: añadió el contraste de varios caractéres, y asi como representó en Vulcáno un objeto de la burla de los Dioses, hizo do Tergites el del escarnio de los mortales. ' $ SEAS SON A Dit QA EIA DE ADDISSON. ES > Virgilio. es muy inferior 4 Homero , tanto en la variedad, como en la novedad de los caractéres. El de Endas es verdaderamente perfecto ; pero en quanta á Acátes, aunque amigo de aquel heroe, nada hace de heroico en todo el poéma, Los caractéres de Gyas Mnestco, Sergésto y Cloánto, son vaciados en el mismo molde ; el fuerte Gyas , y el fuerte Clodnto Es verdad que el personage de Ascanio es agradable y y que el. de Dido merece toda la admiracion, pero nada de nuevo , ni de particular observo en el de Turno 3 Palante, y Evandro son copias de Hector y Priamo3 Lauso , y Mezencio, apenas se diferencian de: estos3 los caractéres de Niso, y Eurialo son bellos, pero comunes : no debemos olvidar los personages de Sinón, de Camila, y de algunos otros, retocados sobre origiz nales del poéta griego. Pero de todo resulta, que no hay en los personages de la Eneida , aquella variedad, ni aquella novedad, que observamos en los de la Y liada. Si examinamos los caractéres de Milton , notarémos en ellos toda la variedad , de que es susceptible la materia de su poóma. No le presentaba entonces el genero humano mas que dos actores: vemos con todo quatro caractéres distintos en aquellas dos personas , es á sabor , los de ambas on toda la pureza de la ino= eencia, y en el estado de la mayor perfeccion , y los que se les siguieron en la epoca de sn pecado , y de su mayor baxeza. Es cierto que estos dos ultimos carac= téres son comunes , y vulgares; pera los otros dos primeros > no. solamente son magnificos , sinó de mayor novedad ; que quantos se hallan en Virgilio , 24 NOTAS en Homero, y en toda la extension de la naturalezas Milton conocia tanto esta falta > de * personages á quienes pudiese atribuir caractéres distintos , que in= troduxo dos actores imaginarios, 4 saber, el pecado y la muerte, por cuyo medio .enrriquezo tambien el cuerpo de su ficcion , una alegoría tan bella como bien inventada. Aunque la hermosura deesta alegoría pueda de algun modojustificarla , no acabo de creer, que tales personages, cuya existencia es quimerica ; convengan en un poéma, por que como lo expondré con mas amplitud dentro de poco , nunca! el animo se presta con gusto 4 concederles aquella «realidad, necesaria para la accion. Es cierto que Virgilio ha personificado la fama en la Encida 3 peroel papel que hace es muy corto , y no es seguramente uno delos mas hermosos pasages de aquella obra» En los poémas burlescos, en especial en el Dispensary , y en el Lutrin , encontramos tambien muchos personages alegoricos, que caen muy bien alli, y prueban que: sus autores los creian adaptables á un poéma epico. Y yo mismo estaria encantado en favor del libro, que: examino ahora, de que el lector «fuese del mismo dictamen; añadiendo que si seme= jantes entes imaginarios pueden ser admisibles, jamas han sido empleados con «mas delicadeza, ni con mas propiedad, que en el Paraiso perdido, Otro principal actor de Milton, es-el grande enemigo del genero humano. «Aristoteles ha admirado mucho el caracter de Ulises en la Odiséa de Homero. Aquella fabula está , no solamente llena de enxredos, y de suo TTD — CR dd DE ADDISSON. 23 £e508 agradables, por las diferentes aventuras de su viage, y por la habilidad de su conducta , SINÓ que es - tambien muy notable, por el modo con qué se oculta, y Conque se descubre en varias partes del poéma. En el de Milton, el demonio hace un viage mas largo que el de Ulises, se vale aude mas astucias y estratagemas, y toma muchos mas difrazes , y mas extraordinarios 7 a pesar de los quales, el lector le reconocé siempre con gusto, y consadmiracion. “Podemos observar ademas, con que arte ha variado el pocta los caracteres de los personages, que hablan en su eonciliabulo infernal , Y al contrario , quan bien ha reunido las tres distinciones de criador, de redemptor , y de consolador , ur la deidad, que desplega su bondad sobre el hombre. Tampoco se debe omitir el personaye de Rafadl: en medio de'su ternura! > y de su amistad para el hombre , manifiesta en sus discursos > y €n su conducta, toda la diguidad , y toda la: indulgencia, que corresponden á una naturaleza superior. Los Angeles de Milton se distinguen, tanto por sus respectivos papeles , como los Dioses de Homero, ó de Virgilio. Nada encontrará el lector en lo que se atribuye á Uriel, á Gabriel, a Miguel, 6 á Rafadi, que no convenga á sus caractén rOS respectivos. Hay otra circunstancia en los principales actores de la Y liada, y Eneida, que dá un grado superior de in= teres á ambos poémas , y que ha sido imaginada con gran cordura; es á saber , el cuidado de los dos poétas en escoger por Principales personages á unos heroes, 26 NOTAS que tenian la mas intima relacion con las naciones; para las quales escribian. Aquiles era Griego de nacion, Endas el primer fun= dador de Roma, y asi el amior de la patria atrahia á los lectores. Un romano no podia menos de ale= grarse, al ver á Encas salvarse de las llamas, de las tor= mentas , y de las manos de sus enemigos, al paso que debia contristarse con. las desgracias , y los es torbos que habia tenido que sufrir. Los Griegos veian á Aquiles con iguales ojos; y es evidente que cada uno de aquellos poémas pierde algo con los lectores, para quienes los tales heroes son estraños , 6 indiferentes. En esto es precisamente en lo que sobresale, de= xandolos muy atrás, el poéma de Milton. Es im=- posible que lector alguno, de qualquier pais que sea, dexe de tener interes en los personages , que son los principales actores de su poéma : hay mas, estos mis= mos actores son , no solo nuestros padres , sinó nues= tros representantes; tenemos un interés, real y pre= sente, en todo lo que les vemos hacer; de nada menos se trata, que de nuestra felicidad; y nuestra suerte está en sus manos. Añadiré á la reflexion precedente una observacion de Aristoteles, que ha sido muy mal entendida por algunos criticos modernos. Un hombre de una yirtud perfecta 6 consumáda , que tiene que sufrir algunas duras pruebas , excita á la piedad, y no al terror, por que no tememos que la suerte de aquellos, con quienes no tenemos proporcion alguna , pueda coroprender” DE ADDISSON. 2 nos3 pero añadase una desgracia, que acontece 4 un hombre, cuya virtud está mezclada con algunas la= quezas, no solo excita nuestra lastima, sinó nuestro espanto 3 una impresion secreta nos hace temer los mismos golpes de la suerte , por la proporcion in= tima que tenemos con aquel, que los padece á nuestra vista. Si esta observacion de Aristoteles es verdadera en algunas ocasiones, no es aplicable al asunto de que tratamos. Aunque los dos grandes actores del poéma, posean la virtud mas perfecta, y mas consumada , no solamente nos hacen considerar, que podemos parti cipar de su misma suerte , sinó que la nuestra es n= separable de plla, Embarcados con ellos en una misma nave , experimentamos las mismas tempestades , les acompañamos , y dividimos su felicidad, ó su desgracia. Se vé pues que las reglas sacadas por Aristoteles de sus reflexiones sobre Homero, no pueden adaptarse exactamente á los poémas heroicos posteriores á su tiempo. Todo censór imparcial conocerá focilmente que hubieran sido mas perfectas, si hubiese leido la Eneida, que no se compuso, sinó algunos siglos des—= pues de su muerte. 4 En los articulos siguientes recorreré las demas partes del poéma de Milton, y espero que mis notas servirán Pp > y , S de comentario, no solo á este, sinó tambien A Arig= toteles, a Reddere persone scit convenientia cuique. Hor. Habiendo ya examinado en. general la fabula, y 28 : NOTAS los caractéres de Milton, nos quedan que examinar; segun el methodo de Aristoteles , los sentimientos, y la expresion , y luego que hubiere concluido, mis re= > flexiones generales sobre estos quatro puntos , escogeró algunos pasages del poéma, para dar una idea de sus bellezas, y sus defectos: por lo tanto ruego á mi lector, que suspenda su juicio sobre esta critica, hasta « que la haya visto por entero. Por la palabra sentimientos, entendemos los pensa mientos > y la conducta. Los sentimientos son exactos, siempre que no se separan del caracter; deben con> venir á las circunstancias, ng menos que á las personas, y para ser-perfectos, es necesario que nazcan del asunto. Asi quando el poéta pretende convencer, ó exponer, amplificar, Ú disminuir, excitar el amor, el odio, la lastima, el terror , ó qualquiera otra pasion, debe con siderarse, si los sentimientos que emplea, son á pros posito para lo que intenta, Los criticos acusan á Homero de haber pecado sobre esto en varias partes de la Yliada, y la Odiséa;z los que han hecho justicia á aquel pra poéta , han atribuido este defecto al siglo en que vivia. Si la delicadeza de pensamientos, que advertimos en obras producidas por hombres de im= genio muy inferior , lo falta algunas veces, es justo, como dicen , achacarlo á su epoca 3 pero para un parage en que Homero dormite, hai mil en que es inimitable. Virgilio ha sobrepujado á todos sus antecesores, en la exactitud de los sentimientos, pero Milton ,-sobre todo, brilla en este punto. No debo omitir una relle-. xion que le realza en el; Homéro y Virgilio presentan DE ADDISSON. . 3 personages , cuyos caractéres son conocidos comun= mente entre los hombres, y que pueden encontrarse á cada paso en la historia, y en el trato ordinario 3 quando al contrario, Milton es, por decirlo asi, criador de nuevos caractéres , que ha adaptado A seres toma-= dos fuera de los limites de la naturaleza. Shakespear muestra por lo mismo mas fuerza en su Calyban, que en su Pracundo , y en su Julio Cesar, cuyos caracté— res no exeden los terminos comunes de la humanidad. Homero tenia menos que hacer para encontrar sentimientos propios á una asamblea de generales Griegos, que Milton para sostener su consejo infernal , por medio de caractéres propios, y variados. Los amores de Dido, y Endas, no son mas que copias de lo que se vé acaccer todos los dias. Pero Adán, y Eva antes de su caida , eran de una especie diferente , respecto de los hombres que descienden de ellos , y solo un poéta de la mas vasta invencion , y del tacto mas fino , hubiera podido llenar de circunstancias tan exactas su conversacion, y su conducta, en el estado de la ino= . cencia. No basta que un podma epico brille por su natura= lidad , es preciso que domine en el la sublimidad : y en este punto Virgilio es muy inferior á Homero. No se encuentran en aquel, á la verdad, tantos pensamientos bajos, y vulgares, como en este , pero tampoco los tiene tan mobles, y tan elevados; y puede decirse, que apenas se encuentran en Virgilio sentimientos gran= des, y maravillosos , sinó quando la Yliada le 1ns= pixa su ardor. Agrada, y encanta generalmente por la 30 NOTAS amenidad de su ingenio, pero casi nunca hos sublimaz y Mos enagena, sin que eche mano de algunos rasg03 de Homero. La sublimidad constituye la excelencia, y el prin= cipal talento de Milton : hay entre los modernos al= gunos , que le igualan en cada qual de las otras partes de la poesía, pero en la grandiosidad de los sentia mientos , triunfa sobre todos los poétas antiguos , y modernos , exceptuando solo á Homero. No puede la imaginacion humana producir ideas mas elevadas ; que las que ha empleado en su primero, segundó y sexto libro. El septimo, en que describe la Creacion del mundo , presenta bellezas admirables , pero no es. con todo; tan propio para mover él animo de los lectores , ni tan perfecto , porque hay en el menos accion. Recorra el lector las observaciones de Longinosobre varios pasages de Homero, y hallará en aquel sabio critico las reflexiones mas ventajosas , para el poéma de Milton. Como debe hacerse uso en el poéma heroico de dos generos de sentimientos, á saber, del natural ; y del heroico, asi tambien es menester evitar cuidadosamente en el; otros dos , que son el afectado, 4 poco natural, y el bajo, 6 vulgar. En quanto -al afectado , se encuentran potos exemplos de el en Virgilio : no gasta aquellos conceptillos, ni puerilidades, que se notán á cada paso en Ovidio,, mi aquellas frases epigramaticas de Lucano , Coto ni tampoco aquellas expresiones hinchadas , tan frequentés en Estacio, y Claudiáno, ni los ornatos irregulares ADA o NN AAA O AAA AEREA ERA DA a WAPA A WA A” ns A DE ADDISSON. 31 del aso todo es en el exacto, y natural. Sus senti mientos muestran que tenia un perfecto conocimiento de la naturaleza humana, y de quanto és mas propio para excitar sus pasiones. Haré ver en adelante , quanto se ha apartado Dryden del modo de pensar de Virgilio, en la traduccion que nos ha dado de la Eneida» En quanto á Homero, no hago memoria de haber notado en el en parte alguna, aquella especie de faltas , que son un efecto de la sutileza pucril de los ultimos siglos. Debemos confesar, que Milton ha pecado algunas veces en este punto, como lo haré ver con mas amplitud en otro articulo : con todo, si consideramos , que todos los podtas del siglo en que escribió , estaban contagiados de este mal gusto , tendrémos que alaharle, por no haberse entregado mas á el, y que disculparle, de haberse prestado alguna vez dl aquella viciosa pasion, que aun prevalece en tantos escritores, Sin la naturalidad no hay verdaderas bellezas , pero hay, con todo, un escollo que evitar en ella : este es el de la bajeza . Homero por sencillez de algunos senti= mientos , se ha expuesto á las burlas de aquellos, que tienen mas delicadeza, que grandiosidad en el ingenio 5 pero aquella sencillez, como ya lo he advertido, era mas un defecto de los tiempos, que del poéta. Zoilo entre los antiguos , M Perrault entre los modernos 3 han sido los que mas han ridiculizado aquellos sentimientos» En este punto nada hay que censurar en Vir= gilio , y Muy poco en Milton; Presentaré solo un exemplo de este defecto en 4 38 NOTAS Si se consideran los mumeros de Milton, se per= mite diversas elisiones, que no son regulares entre los poétas ingleses , como puede notarse en la supresion que hace de la letra (7) quando precede á una bocal. Estas singularidades, y algunas otras , en la medida de sus versos » forman en sus numeros una agradable variedad , y no fatigan el oido. como lo haria una medida uniforme , que es el efecto, que la repeticion perpetua de la rima , no dexará jamas de producir en todo poéma un poco largo. Concluiré estas notas sobre la elocucion del ES perdido , advirtiendo, que Milton ha imitado mas á Homero, que á Virgilio, en la longitud de los periodos , en la riqueza de las frases, y en el enlaze de sus versos , que están encadenados casi todos uno con otro. Ubi plura nitent in carmine, non ego paucis Offendar macnlis, quas att incuria fudit Aut hamana parom cayit natura. H SR He considerado el poéma de Milton, por lo to-= cante á la fabula, caractéres, sentimientos, Y. elo» cucion; he dado á conocer que sobresale en cada uno de estos ramos, y espero que algunos. de mis descu= brimientos podrán parecer nuevos. Para poder formar un juicio seguro , Pe seria necesario tener noticia, no solo de los criticos franceses , é italianos , sinó tambien de los antiguos, y modernos, que han escrito en las lenguas sabias : convendria tambien poseer los poétas griegos , y latinos, si lo qual DE ADDISSON. 39 está uno expuesto muchas veces á equivocarse , quando mas cree haber cocido: el pensemionto de algun critico. $ on Sucede con la ña lo que con todas las: ciencias 5 E investigaciones.” Aquel que tiene adelantadas no ciones implicitas y que ha hecho algunas observa— .elones sobre los poétas , encontrará en las obras de un buen critico, desenvueltas sús propias reflexiones , y colocadas en orden methodico 3 quizá admirará en tonces muchas bellezas, que antes se le habian esca= pado , al paso que el hombre que carece de aquéllas luces > nada entiende de lo que lee, 6 le dá las mas “veces una falsa interpretacion, dE -No basta que un lector , que: pretende ser juez, haya recorrido los autores que he insinuado , es indispen= sable ademas , que tenga el ingenio recto, y geo metrico : sin esto da en una infinidad de extravios, y se equivoca á cada pasoen el verdadero sentido del escrito que quisiera impugnar, Ó si sucede que lo comprehenda, no tiene el don-de explicar sus pensa= mientos de un modo inteligible. Aristoteles, que era un excelente critico , era tambien uno de los mejoras logicos del mundo. Habrá quien mire el ensayo de M. > bolo sobre el - entendimiento humano , como un libro inutil, para el hombre que se dedique á la critica3 pero lo que es cierto es , que el autor que no haya aprendido el arte de hacer diferencia entre las palabras, y las cosas, 50'A que no sepa. ordenar suspensamientos > y darles su verdadera claridad , incurrirá siempre en la confusion. 40 NOTAS Tambien debo advertir, que no hay autor griego, mi latino , que na haya manifestado , aun en el estilo de: sus Obras criticas, que poseia toda la elegancia, y delicadeza de su lengua nativa. No hay cosa mas absurda , que querer juzgar lo que no se entiende, y no obstante , muchos de nuestros escritores , que han procurado señalarse en obras de critica , no solamente han descuidado aprender á or= denar sus ideas, sinó han mostrado evidentemente, por,las frases de que se sirven, y por la obscuridad de sus pensamientos, que no tienen la menor nocion de las artes , y de las ciencias. Un corto numero de reglas generales, sacadas de autores franceses, y acom= pañadas de cierta xerga , ha hecho pasar algunas veces á un ignorante , y pesado escritor, por un critico juicioso , y formidable, q El hombre que no tiene ni tacto, ni ciencia, rara vez se aventura á alabar una obra, á no ser que haya sido bien recibida antes, y aprobada por el publico, y siempre recae su critica sobre defectos leves , ó errores de poco momento. Es tan facil brillar en este oficio, que todo lector, á unas medianas luces que tenga, apenas se publica un nuevo poéma, se halla con sufi ciente talento , y prtignidad, para ridiculizar algunos pasages de el, y á veces con acierto. Un critico verdadero, fixa antes la vista sobre sus bellezas, que sobre sus faltas , se ocupa eu descubrir el merito oculto del escritór, y en comunicar al pu ' blico, lo que encuentra diguo de aprecio. Los ter= minos mas escogidos, y los mas primorosos rasgos DE ADDISSON. 4e deun autor, son precisamente los que por lo comun parecen aventurados , y defectuosos, á un hombre falto de gusto , y los mismos pasages son tambien los que un critico mal humorado > y Superficial, censura con mas acrimonia» Cicerón observa que es muy facil el criticar , y zaerir lo que el llama »erbum ardens, esto es , quaiquiera expresion atrevida , por hermosa que sed, por ser estas las mas faciles de ridiculizar , para un censor frio, y maligno: un in no menos capaz de condenar alborotar sobre el mas lige modo de proceder excite n de los lectores _Juiciosos , no dexa de hacer impresion sobre el publico , que siempre se persuade , que todo quanto se ridiculiza con alguna agudeza , es absurdo. Esta especie de burlas , Manifiestan casi siempre el poco seso del que las hace, mas con animo de indis= Poner al lector , que de instruirle. Asi, hacen risible del mismo modo muchas veces un pasage uno defectuoso. genio superficial, es una cosa sublime , que de ro defecto, Aunque este aturalmente la indignacion excelente , que El escritór satirico da contra todo lo que le presenta ocasion de exercitar su oficio favorito, y muchas veces censura un pasage , no porque lo me rezca, sinó por no perder un gracejo, Ó una chanzo— neta 5 de lo que debe inferirse, que la zumba sienta Py mal en una obra de critica, en la que los pri= MeToS maestros antiguos, y modernos , han tomado siempre un tono instructivo, y serio. Como yo me propong siguientes , los defectos he creido á proposito o dar á conocer en los articulos del Paraiso perdido de Milton ,. hacer estas advertencias preli- a NOTAS 'minares , afin de que el lector vea lo que me cuesta “entrar en semejante discusion ; asi me contentard con notar sus faltas , sin tirar á envenenarlas ridiculizan— dolas. Longino observa que las producciones de un grande ingenio, aun quando tengan muchas inadver= 4 tencias, y defectos, son preferibles 4 las de un talento inferior, aun que estas se coformen exacta > y escru— -pulosamente á las reglas. > Concluiré este articulo con un apologo sacado de Boccalini, que nos manifiesta la opinion , que este autor juicioso tenia de aquella especie de censóres. yo Habiendo juntádo un famoso critico , dice, todas las faltas de un poéma celebre , hizo con ellas un regalo £ Apolo; “esta deidad las recibió con mucho agrado, y quiso recompensar al autor, de un modo correspondiente » al trabajo que se habia tomado : con esta mira puso delante de el un montón de trigo, que no estaba aventádo ; mandole despues >» Que se= parase la paja del trigo, y la pusiese í parte; el critico lo hizo con mucha destreza , y despues de hecha la division, Apolo le diá la paja en premio de su trabajo. o tí Velat si Egregio inspersos reprehendas corpore novos. Hor, Despues de lo expresado en este ultimo articulo , entraré en materia, sin otro prologo, y advertiré las va rias faltas que se encuentran en los sentimientos > y en la diccion del Paraiso perdido de Milton. Espero que Sa DE ADDISSON. 43 “el lector me perdonará , que alegue al mismo tiempo todo quanto pueda decirse para escusarlas. La primera que hallarémos en la fabula, es la de que el desénlazo es desgraciado. La fabula segun la division de Aris toteles, es simple, 6 complexa: se llama simple, quando no hay en ella mutacion de suerte 5 complexa quando la suerte de los principales actores cambia de mal en bien, ó6 de bien en mal. La fabula complexa se tiene “por la mas perfecta, y quizá tambien es la mas propia “para mover las pasiones , por lo mismo qu «mayor variedad de sucesos. : La fabula complexa, “mera, el actor principal O que presenta es de dos especies: en la pri= “experimenta una infinidad de peligros, y de estorbos , antes de llegar al honor, y á la prosperidad , conforme lo vemos cn los sucesos de Ulises, en la Odisda. En la segunda especie, el principal actor del poéma , cac desde algun grado eminente de honor, y de prosperidad ,sen la miseria, y en la desgracia +asi vemos pasar á Adán , y Eva, en el Paraiso perdido , del estado de la inocencia , y de la felicidad, a la mas vil servidumbre del pecado, y do la miseria, Las tragedias de los antiguos, que han logrado mas suceso , y particularmente la de CEdipo, versan sobre una accion complexa, y el objeto de esta tragedia, sl hemos de creer á Aristoteles Íelizes que se hayan inventado, Heprocurado en otro discurso mio demo el desenlaze , es uno de los mas strar , que > Ó catástrofe desgraciada de una fabula > ÉS mas propio para mover al lector, que -el de la simple , ó el desla que , sin serlo, tiepe una complexa 44 NOTAS terminacion feliz. Es cierto que muchas composiciones excelentes , tanto de los antiguos , como de los mo= dernos, han seguido un plan contrario 35 pero con todo, es preciso confesar , que esta especie de fabula complexa, es la mejor para la tragedia, aunque la menos del caso para el poéma epico. Milton que ha conocido este flaco en el suyo, ha procurado remediarlo de varios modos, y particu= larmente, por la mortificacion que hace sufrir al grande enemigo del genero humano, á su vuelta entre los espiritus infernales. Corrige tambien su asunto, por la vision que coloca al fin del poéma , en que Adán se instruye del glorioso triumfo de su posteridad sobre aquel atroz enemigo, y en la felicidad que tendrá con ella, de disfrutar para siempre otro Paraiso , mucho mas delicioso, que el que ha perdido. Hay otra objecion que hacer contra la fabula de Milton , que parece una repeticion de esta, pero que con todo, se opone bajo un aspecto diferente. Se cen súra que el heroe del Paraiso perdido, no solo sea desgraciado , sinó tambien demasiado inferior á sus enemigos , lo que ha hecho decir á Dryden , que el diablo era realmente el heroe de Milton. A esta objecion , á que creo haber satisfecho en otra parte, responderé en suma, que siendo el Paraiso perdido un poéma épico, 6 narrativo , el que busque en el un heroe, piensa en lo que Milton jamas ha soñado : no obstante , si se hace empeño en hallar un heroe en aquel pogma, se lo presentarémos en el Mesias , que tiene el caracter del mayor heroismo , sea en la accion principal , sea DE ADDISSON. 45 en los episodios de mas consideracion. No podia el gentilismo Proporcionar aciones mas grandes para una fabula, que las de la Yliada, y do la Eñeida , y esto ha hecho creer A los criticos del Paganismo , que solo una accion de la misma naturaleza, podia convenir á un poéma heroica. No me empeñaré en demostrar que el asunto de Milton es aun mas sublime : basta hacer ¿Ver que el Paraiso perdido tiene toda la grandeza en el plan, toda la regularidad en la descripe las bellezas que descubrimos en Homero Milton ha introducido en el texido algunas particularidades , Que carecen, la verosimilitud necesaria > Para un poé Ñ «Y E EN DAR ga s ” ion, y todas > y en Virgilio. de su fabula, al parecer , de ma epico : tales: son las acciones, que atribuye al pecado, y á la muerte 4 la pintura del limbo de la vanidad, y algunos pasages del libro segundo. Semejantes alegorias son mas pro= plas de las sutilezas de Spenzer , Ú de Aristoteles , que del estro de Homero > y de Virgilio. Tambien mezcla demasiadas poéma, y Aristoteles observa jui heroe debe ocultar al poéta á los en efecto, digresiones en su ciosamente , que el ojos de los lectores 5 quanta mas fuerza nos hace , oir á Encas , ó á Aquiles, que á Virgilio , ú Homero ? Ademas , que Poniendose el autor en lugar de sus heroes, no hace mas que usurpar la dignidad de sus sentimientos , y la nobleza de sus expresiones. Cicerón dice , ha= blando de su dialogo sobre la vexéz, en el qual Catón es el principal actor, que se sorprehendió agradable. mente al volverlo 4 leer, figurandose , que era Catón , y no el mismo, el Que expresaba su modo de pensar sobre aquel asuntos »x 36 NOTAS : Si el lector se toma el trabajo de examinar la Y liada; y la Eneida , yerá con admiracion, que sus autores casi nunca se presentan por si mismos , dexando á sus per» «Sonages, que lo digan, y lo hagan todo. Milton ha ob= Seryado muy bien esta regla en la disposicion general de su fabula: apenas nos llega un tercio de ella por amedio del poéta 3 lo demas se nos dice por medio de Adán, 6 Eva , $ de algun Angel bueno, 6 malo ,,, «empeñado en su defensa, Ú en su destruccion. De lo que acabo de observar, se sigue , que las digresiones no convienen en un poéma epico. Si no debe el poéta enel curso de su narracion , hablar por SI, sinó lo menos que pueda, con mas razon se exige: de el, que jamas la suspenda, para hacer reflexiones de su cabeza. He reparado muchas veces con secreta admiracion , que la mas larga reflexion de esta especie en la Eneida , Os el parage del decimo libro, en que Turno se reviste de los despojos de Palánte > despues _de haberle muerto, Virgilio interrumpe alli su accion , para hacer el reparo siguiente. LISTE Nescia mens hominum fati sortisque futur y Et servare modum, xebos sublata Secundis Y' Turno tempus erit, magno quum optaverit emptum Intactam Pallanta, et quam spolia ista diemque Oderit, etc. Pa Como el gran suceso de la Eneida, y la muerte que Enéas dio á Tumo, por verle adornado con los despojos de Palánte , estriban sobre aquel incidente , Virgilio se para á hacer esta reflexion, sin la qual una cireunstancia de tan poca monta, hubiera” escapado e DE ADDISSON. 47 «4 la atencion del lector. juicio . abandona much tregarse á digresiones Escaligero, Si nos habl dieron la. guerra civil Lucáno, pogta que tarece de” as veces su asunto, para eur 6 extrayios , Como los llama a de los prodigios que prece=. > €s declamando con este motivo , para mostrarnos, quanta felicidad es para el hombre, el no prever sus desgracias , hasta que lleguen, Las quexas de Milton sobre su privacion de yista,. su elogio del matrimonio , sus reflexiones sobre la desnudez de nuestros primeros padres mida de los Angeles, y otros pasages de su pogma , incurren en esta censura, Debo no obstante , confesar, que aquellas digresiones tienen tantas bellezas, que no, , Sobre la co. querria que se suprimiesen.. S be ed y He hablado ya de los caracteres de] pogma de Milton , y he declarado mi Juicio , acerca de los per= sonages alegoricos que ha introducido en el. Si examinamos sus sentimientos, creo que son al. gunas -veces defectuosos > por la razon siguiente, á. saber , porque los sutiliza demasi en conceptos frivolos. de esta ultima especie s en que habla de los Pygmeos > quando. los lama pe= queña infanteria , arr parages , sinó sola verdades, y como * 54 NOTAS cultad , que tienen los espiritus para transformarse, y variar de dimensiones, produce incidentes extraordinaw rios , y curiosos, en la serie del poéma. Alfin del primer libro hay uno, que es al mismo tiempo maravilloso , y probable, como que ha sido preparado. Apenas está concluido el palacio infernal, quando la muchedumbre “vulgar de los espiritus inferiores se comprime, y reduce Á un pequeño volumen, afin de que haya cabida en el salón, para una asamblea tan numerosa; pero el primor del poéta es admirable , por que aunque el “vulgo de los espiritus infernales achique su forma, los “de primer orden conservan siempre su grandeza natural. ” A La pintura de Mammón , y la descripcion del Pan= + demónio, están llenas de bellezas. Hay en el primer libro otros diversos rasgos de una “poética' maravillosa, y que hace ver bien claro el su- -blime ingenio del autor, como la descripcion de la figura de Azaziel, y del tamaño, y magnificencia del estandarte infernal que desplega; la horrible luz, por "medio de la qual, los espiritus malignos se divisan unos á otros en los tormentos ; los gritos de los Angeles “formados en batallaz la revista que el principe de las tinieblas hace de su exercito precito; el brillo repentino, que relampaguea en el momento en que desnudan sus espadas; la produccion instantanea del Pandemdnio; y las iluminaciones artificiales que lo alumbran. Tambien se encontrarán en el primer libro del Pa= raiso perdido las mas bellas Coimparaciones. Conviene observar en ellas, que quando Milton hace alusión á las cosas ó á las personas , jamas dexa su comparación, sin que la haya terminado en alguna idea grando, A ES DE ADDISSON. 33 y muchas veces agena del objeto de que se ha ori ginado. La analogía no dura quizá mas , que en uno, Ó dos. versos, pero el poéta se dilata sobre aquella cuerda , hasta que haya sacado de ella alguna 1 Imagen. noble, 6 algun sentimiento, propio para inflamar el animo del lector, y mantenerle en una sublimidad, conveniente á la naturaleza de un poéma heroico. Los que han leido á Virgilio, y á Homero, no pueden menos de encantarse con las comparaciones de Milton. Me he extendido en esta materia, por que los lectores ignorantes , que han formado su gusto sobre las com= paraciones frivolas, ó sobre los conceptos agudos , que son tan de moda entre nuestros poétas: modernos , no aciertan á tomar el gusto 4 las bellezas: de una naturaleza mas sublime, y podrian por consiguiente censurar las comparaciones de Milton, en que no hallan una semejanza completa. M. Perrault que es de este caracter, ha procurado ridiculizar por lo mismo, varias comparaciones de Homero, que el llama com= paraciones de cola larga. Concluiré este bosquejo, del primer libro de Milton, con: la respuesta que le da M. Boileáu. | Las comparaciones 20 se ponen, dice, en fas odas , Y poémas epicos , unicamente para aclarar, y adornar el discurso, sinó para divertir, y dar descanso al animo del lector, separandole de quando en quando, del objeto principal, y paseandole por otras imagenes gradables : en esto sobresalió singularmente Homero » en. el qual,no solo las comparaciones, sinó los dis <ursos todos, están llenos de imagenes de la natu» 56 NOTAS raleza, tan verdaderas , y tan variadas, que aun que ella es siempre la misma, parece no obstante , siempre di iferente , instruyendo 4 cada paso al lector, y haciendole observar en los objetos mismos que tiene todos los dias delante de los ojos, cosas que no le había ocurrido siquiera reparar. Añade á esto $ como una: maxima «universalmente admitida , que 10 es necesario en materia de poesía, que las puntos de * la comparacion correspondan en todo exactamente unos dí otros, que basta una conexion general, y > que una nimia puntualidad oleria d pedantismo. Si examinamos. enfin , la conducta de Homero, de Virgilio, y de Milton. hallarémos, que asi como la fabula principal, es el alma del poéma , asi cada uno de sus episodios, es una brebe fabula , que sirve para dar una variedad agradable á sus obras, y sus com= paraciones otros tantos breves episodios.. Si el lector considera bajo este aspecto las comparaciones del so] eclipsado, del sueño de la ballena, de los enjambres de abejas al rededor de sus colmenas, y de la danza de las hechizeras , que contieno el primer libro, notará facilmente las bellezas de todos aquellos pasages. Dii, quibas imperium est animarom , umbreque silentes, Et Chaos, et Phlegethon, loca nocte tacentia late, Sit mihi fas audita loquiz sit numine vestro Pandere res ultá terrá, et caligino mersas, VIRG, He observado ya en general, que la conducta, yo los sentimientos de los personages , que Milton intro= DE ADDISSON. $ duce en su poéma, quadran perfectamente con sus ca= racléres. respectivos : cada circunstancia de sus dis Cursos » Y acciones, está apropiada con el mayor arte á los ' sujetos que hablan, ó que obran. Como este pocta descuella en el talento de sostener sus caractéres z espero que se me permita considerar bajo este punto de vista, diversos pasages de su segundo libro. Aquella preminencia, y aquella falsa magestad , que se atribuyen al principe de las tinieblas, están admirable= mente conservadas al principio de dicho libro : l abertura , y la conclusion del consejo; la osadia, e que Satanás toma á su cargo la grande empresa, cu idea sola hacia. temblar á toda aquella junta infern y Su encuentro con la fantasma horrible , que gu daba las puertas del infierno el, rodeada de todos sus terr fectamenteaquel espiritu sob no podia someterse á la omni El mismo orgullo, la. cub a on ya al, ar— > Y que se presenta á ores , caracterizan per= erbio , y arrojado, que potencia. propia intrepidez se des= ten en varias aventuras de su viaje, al través delas regiones de la materia informe, y principal mento se notan en el modo con que se dirige á los formidables -potentados » que dominaban el imperio del Cahos. El caracter de. Molóch, está brotando aquella vio lencia > que le distingue de todos los demas Angeles malos : en el primer libro se le pinta bañandose en la sangre delos sacrificios humanos, del r correr las lagrimas pateruales, xidos de los niños; eltandose en ve y en oir los que= en el segundo se le representa 58 NOTAS como el espiritu mas furibundo , de quantoshan com batido en el cielo; y si observamos el papel que hace en el sexto libro, en donde se cuenta la batalla de los Angeles, veremos que conserva siempre el mismo caracter de rabia, y de furor. fi El es el primero que se levanta en la asamblea 5 se declara en tono el mas duro á favor de la guerra, “y expresa su indignacion contra sus compañeros, que á su parecer pierden el tiempo, aun en deliberar tanto sobre este punto : todos sus dictamenes son audaces, arrojados , desesperados; tal es por exemplo, el de armarse con los instrumentos mismos de $us suplicios, y volverlos contra el que los ha conde= nado á ellos. - El ardor con que consiente verse aniquilado , antes que vivir miserable , y cubierto de ignominia , y el «consuelo que se propone en turbar la paz del cielo, son sentimientos dignos de aquel espiritu implacable. En el primer libro se describe á Belial como el idolo de la disolucion, y la luxuria : en el segundo se le caracteriza de timido , y perezoso: no.se distingue en las batallas de los Angeles, sinó por las expre= siones vanas, y orgullosas, que dirige á Satanás, acerca de la ventaja imaginaria, que tiene sobre sus enemigos :- tal es el genio que constituye á este espiritu inmundo. Su modo de opinar en la assem-= blea infernal, corresponde siempre á su caracter : en el descubre los terrores que tiene de una segunda batalla , el horror de ser anonadádo, y su amor á la vida, por mas infeliz que sea. No necesito ad= DE ADDISSON. 59 vertir, que el contraste de este modo de pensar, con los consejos de Molóch, sirve para variar agrada= blemente las Opiniones. El retrato de Maramón está tan mer libro, que nada le añade el. hemos sabido en aquel, buscar el oro propio en el prix poéta en el segundo: que enseñó á los hombres 4 > y la plata, en las entrañas de la tierra, y que fue el arquitecto del Pandemómio, ó palacio infernal, en” donde debian juntarse á con= sejo los Angeles precitos. Su discurso en este se= gundo libro , conviene perfectamente racter tan depravado: no se ocupaba en el cielo, sinó de la pompa exterior, y de la magnificencia de aquel lugar, fixando mas su atencion en la riqueza de su pavimento, queen la vision beatifica, y asi ases gura ahora, que la posesion del oro basta para hacer soportable el infierno, -Belcebúth es mirado entre los segundo en dignidad con aquel ca= demonios, como el > y tambien es en el primer libro el segundo en volver del desmayo general : confez rencia con Satanás, y sostiene siempre su rango : so levanta con magestad , sus discursos respiran gran= deza, y reune con su prudencia todos los dictamenes. La Proposicion que hace de destacar alguno de aquellos espiritus, para ir 4 descubrir el mundo nuevo, está fundada sobre algunas palabras de Satanás. El lector conocerá , quan conveniente era no omitir en el primer libro, el proyecto sobre que rueda todo el poéma. No debia ser otro su autor que el principe mismo de los demonios, y el primero despues de el en 60 - NOTAS dignidad , era naturalmente, el mas propio, para desem-= volverlo, y apoyarlo. El antigno rumor propagado por el cielo, tocante á la futura creacion del genero hu= mano, da 4 entender la dignidad del hombre , haciendo ver que ha sido el objeto de las conversaciones del cielo, aun antes de haber recibido la existencia. Virgilio para engrandecer la republica romana , hace pasar revista á sus heroes en su estado de preexistencia. Milton honrra harto mas á nuestro linage, haciendonos columbrar al hombre, mucho antes que saliese de la nada. Ea ; La separacion de aquella grande asamblea, está tratada de un modo en extremo sublime , y poético. * Las diversiones de los Angeles malos, y el lugar de sa morada, se describen con admirable abundancia de pensamientos , y con la mas rica inyencion : aquellos entretenimientos son perfectamente analogos A unos seres, á quienes ya no quedaba mas que una fuerza , y unos conocimientos mal aplicados. Emplean su habilidad para la musica, en celebrar sus culpables hazañas, y sus discursos, en sondear las profundidades impenetrables del destino, del libre alvedrio, y de la presciencia. Los rios que se pierden en el mar de fuego, la oposicion extremada del frio, y del calor, como tambien el rio del olvido, se fun= dan totalmente, en la tradicion. Los animales monstruosos, que produce aquel mundo infernal, están representados en una sola ojeada, que 'nos da de ellos una idea mas horrible, que la hubiera dado la mas larga descripcion. = Ñ DE ADDISSON. 61 Esta pintura de los demonios, y de su habitacion, está felizmente «colocada > Para que descanse el lector á la salida de su conse Jo.3 un poéta mediano no hubiera dejado de alargar aquellas circunstancias , con lo que hubiera debilitado la fabula principal , en lugar de adomarla. ¿ -El vuelo de Satanás 4 las puertas del infierno , está perfectamente pintado. He declarado ya antes mi parecer, sobre la ale. goria del pecado, y de la muerte > que es con todo una obra maestra , Siempre que no se la considere como una parte del poéma epico. Satanás da 4 luz la culpa, y esta pare la muerte 3 la union incestuosa de la culpa con la muerte, produce aquellos: mons— truosos perros infernales, que de tiempo en tiempo, vuelven á esconderse en el vientre de su madre, y despedazan las entrañas en que recibieron el ser: con esta invencion, pinta las agitaciones de una mala con- 1orribles inquietudes, de los reprobos. ciencia, y las 1 .en los corazones No es necesario advertir al lector las razones de interes commun , Que reunen los tres personages de esta alegoria, “como tampoco la propiedad con que se encarga á la culpa la custodia de la entrada del mfierno, y se atribuye á ella sola el poder de abrir las Puertas, que conducen á aquel lugar de tormento. Las descripciones de esta alegoría son endrgicas, y están llenas de ideas sublimes. La figura de la muerte, la corona rea] que ciñe su cabeza, las amenazas que hace á Satanás, su modo de avanzarse al 62, NOTAS . combate , y el clamor universal que acompañó á sy nacimiento, son particularidades notables, y que corresponden perfectamente á su terrible” poder. Es inutil advertir la propiedad de la filiacion de aquellos personages symbolicos, esto es, que la culpa nació con la rebelion de Satanás, que la muerte apareció de resultas al momento, y que los térrores de la conciencia fueron concebidos á la entrada misma del infierno. La descripcion, y la abertura de sus puertas , son muy poéticas, y todo descubre en ellas el cuño de Milton. El viaje de Satanás al través del Cahos, presenta varios personages imaginarios , que habitan aquel abismo inmenso de materia, Semejantes ideas pueden gustar á ciertos lectores, que nada hallan de bueno en un poéma, sinó Jo que está animado: yo por mi parte prefiero en el los pasages que tienen mas verosimilitud, y están al alcanze de lo posible. La elevacion de Satanás sobre el humo que vomita acia arriba el abismo infernal : su descenso en una nube de nitro, y Otras materias combustibles, que dilatandose despues con impetu, le rechazan de nueyo á lo alto; su elevacion posterior, como una pira= mide de fuego, y su transito laborioso por: medio de la confusion de los elementos , que el poéta califica de matriz de la naturaleza, y tal vez de “sepulcro suyo, son pensamientos de esta especie, Los rayos luminosos, que desde la extremidad del universo, penetran hasta el Cahos, y el descubrimiento de la tierra, que Satanás divisa suspen-= ' DE ADDISSON. 63 dida cerca de la luna, á una prodigiosa distancia > tambien presentan ideas nobles, y poéticas» A A A A o. - Nec Deus intersit, misi dignus vindice nodas “ Inciderit, Hor. Si Horacio aconseja al poéta, que mida bien sus fuerzas , parece que Milton conoció perfectamente las suyas: su ingenio era nacido para la sublimidad , y, su asunto fune tambien el mas noble que podia esber en el entendimiento humano ; quanto hay de grande en la naturaleza : el sistema del mundo intelectual : el Cahosyla creacion: el cielo, la tierra, y el infierno ; todos hacen su papel en aquel poéma. Despues de haber bosquejado en el primero, y segundo libro, el mundo infernal, con todos sus horrores , el hilo de la fabula guia naturalmente 4 las regiones opuestas , es á decir, á las de la hienaventuranza , y de la gloria. Si parece que baja Milton algunas veces de su acos= tumbrada elevacion, és en los parages en que intro= duce las personas divinas 3 se notará en ellos, como yo me lo figuro , que el autor procede con cierta especie de temor , y temblor, quaudo hace hablar al om= nipotente: mo se atreve entonces á dar una plena libertad á su imaginacion , y toma el partido de conte= nerse en las ideas, sacadas de los libros teologicos mas orthodoxos , y de ceñirse á las expresiones de la sagrada escritura, Las bellezas que se encuentran en aquellos discur= sos, 70 | ¡NOTAS prolixidad de mis discursos sobre el Milton. Miran los mejores jueces al Paraiso perdido, como la produccion mas grande del ingenio humano , 6 á lo menos, como la obra mas hermosa , que se ha dado á luz en nuestra lengua , y por lo mismo , aunque en mis seis primeros articulos, he procurado dar una ¡idea de sus bellezas , y de sus defectos , me he creido obligado á formar uno > sobre cada libro en particular. No es necesario advertir á mi lector, que hay en todo el poéma, y sobre todo, en las descripciones, una infinidad de primores , de que no he hecho mencion, por ser mi intento, el de ma-= nifestar unicamente aquellos, que me parecen mas ' dignos de admirarse, Ó qué pueden escaparse facil mente á la atencion del lector. - Saben muy bien todos aquellos que han leido comentarios sobre la Odisga, la Yliada', y la Eneida , que los que los han hecho, cónvienen todos entre si, de las principales bellezas de aquellos poémas , y no obstante cada uno en particular ha descubierto varios golpes ma= gistrales , no advertidos por los demas; asi no dudo de que todo escritór, que trate despues de mi, del poéma de Milton , encontrará en el bellezas, en que yo no he hecho alto. Como los mas celebres maestros en punto de critica , varian unos de otros, sobre ciertas reglas del poéma epico , no me he conformado escrupulosamente con las que cada uno de ellos ha dado, y me he tomado la libertad de atenerme, ya á las de uno, ya á las de otro, y aun la de separarme de todos ellos;, quando he creido que lo exigia la razon. > Ed A DE ADDISSON. 71 - Podemos dividir en tres clases las bellezas'del quarto libro: comprendo en la primera, las pinturas de la vida tranquila, que encontramos en las descripciones del Edén, de sus vergeles, del cenador de Adán etc: la segunda contiene las maquinas, es á decir, los dis= cursos, y conducta de los buenos, y malos angeles 5 la tercera, y ultima, consiste en los procederes de Adán, y Eya, que son los principalesactores del poéma» Por lo que hace á la descripcion del paraiso , Milton ha seguido la regla de Aristoteles , en que previene, que se prodiguen todos los ornatos de la diccion:, en los pa» rages languidos , en que la accion escasea : asi reparará el lector, que las expresiones son mas. floridas , y mas acabadas en aquellas descripciongs,, que en las demas partes del poéma. Debo añadir tambien, que aunque semejantes pinturas de jardines, de rios, metheoros, y de otras partes inanimadas de la naturaleza , Sean jus= tamente censuradas en un poéma heroico, quando son demasiado largas, la descripcion del paraiso hubiera sido defectuosa , SL el poéta no se hubiera extendido un poco en ella: como que esla escena, en que pasa la accion principal , y que nos dá alguna idea de la felicidad , de que cayeron nuestros primeros. padres. El plan que nos dá de aquel paraiso , está formado sobre el re ducido bosquejo , que existe en la escritura sagrada, A imaginacion fecunda de Milton ha derramado sobre aquella morada de la bienaven eencia , una cantidad tan acabariamos. particular. turanza , y la ino= o. prodigiosa de bellezas, que no > Si pretendieramos admirarlas todas en 72 NOTAS No es justo que abandone este articulo , sin hacer la observacion, de que costaria mucho trabajo, encontrar en el poéma un solo discurso de Adán, ó de Eva, cuyos sentimientos , y alusiones , no hiciesen relacion á aquella habitacion deliciosa : el lector durante todo el - curso de la accion , se paséa agradablemente por medio del paraiso. Por ultimo , los criticos han juzgado , que - en los poémas , en que se introducen. pastores , los pen» samientos deben tener siempre cierto colorido de bos= ques, campos , y rios. Casi nunca pierden de vista nuestros ESTE padres, su feliz habitacion , ni en lo que dicen , ni en loque hacen: sus peusamientos, si el - lector me permite esta expresion, tienen siempre el aroma del paraiso, Ahora tenemos que cla las maquinas del quarto libro. A vista del Edén, Satanás se llena de sentimientos , bien diferentes de aquellos , que habia con= cebido en los inf ¡ernos 5 aquel lugar le inspira pensa= mientos mas blandog- Reflexiona sobre la dichosa suerte. de que ha caido 3 rompe en un discurso , en que la ver dad arranca de su boca la confesion de su ingratitud 3 pero despues de haberse acusado á si mismo , se endu= rece de nuevo en la inpenitencia , y en el proyecto que ha formado-de arrastrar al hombre á su delito, y á su miseria. Este combate de pasiones opuestas, está ani mado con mucho arte. El principe de las tinieblas dirige al sol un discurso lleno de fuego : se ocupa despues en estudiar la situa= cion de nuestros primeros padres, y en descubrir, como podrá acometerles con mas ventaja, El salto que dá A o id CODOS dnd dela vi - para. enlazar aquella serie de ave DE ADDISSON.: 73 por encima de la cerca del paraiso , la figura que toma , para ponerse en emboscada sobre el arbol da, que estaba en medio del jardin, y descollaba entre todos los demas arboles ; su bajada para mezclarse entre la turba de animales, que con tanta gracia se representan, retozando al rededor de Adán, y Eva, y sus transformaciones en varias criaturas materiales , afin de oir la conversacion de aquella ama= ble pareja; todas estas: circunstancias repito, sorpre= henden agradablemente al lector, y sirven tambien, hturas , en que el poéta enrreda á aquel grande artifice de maldades. : La idea de transformar á Satanás en buitre , y de colocarle sobre el arbol de | la vida, parece ser una Imitacion de la Yliada , en la que baxo el mismo disfraz, paran dos deidades sobre la copa de un. roble. Re: No se puede decir otro tanto del pasaje, en que Milton le coloca baxo la figura de uné sapo 5 pero el estremecimiento , ton que al toque de la lanza an gelica, recobra Su propia, y natural figura , sorprenden al lector , tanto por su descripcion literal, como por la moral. oculta baxo. aquella alegoría, Su repuesta, quando ya descubierto , Se le intima que dé la razon de su situacion > y disfraz, es propia de la sobervia, y de la intrepidez de su caracter. a reprension de Zephón es magestuosa , y tierna. El orgullo del principe de los «demonios , quando se presenta delante de Gabriel , xefe de los angeles buenos , que guardan el paraiso, reune tantas bele » 74 POS NOTAS lezas , que no puede dejar de encantar á lo general. de los lectores. El pasaje , en que Gabriel anuncia de lexós, la proximidad del nuevo cautivo, está dis. puesto con la mayor fuerza, y una prodigiosa vi= veza de imaginacion.» ie Los discursos de Gabriel, y de Satanás , contienen los sentimientos mas propios de aquellos xefes. El pasage en que Satanás se arma de fuerza , y do. audacia , quando se prepara para el combate , es ver= daderamente sublime , y quizá. superior á la des= cripcion de la Discordia , celebrada por Longino, 6. á la de la Fama de Virgilio, en qn estas dos Deidades, se nos representan con los pies fixos sobre la tierra, y la cabeza escondida en el Cielo. Debo reparar aquí , que Milton está por todas partes lleno de rasgos, y algunas veces de pasages , tra= ducidos literalmente , de los mayores poétas , griegos, y latinos; pero no quiero interrumpir la serie de estas notas , Con reflexiones, que no serían utiles mas que para los sabios. La separacion del combate entre Gabnel y Satanás, por medio de las balanzas de oro suspendidas en el Cielo, es una perfeccion del pensamiento de Homero » que nos dice, que Jupiter pesó las suertes de Hector, y de Aquiles, antes de que llegasen á las manos: pasage que puede ver el lector, en el vigesimo segundo libro de la Eneida. Tambien en el combate, que debe decidir de. la suerte de Turno, y de Eneas, pesa el mismo J upiter los destinos de ambos. Aunque Milton haya sacado AE A Y ¿A DE ADDISSON. 75 esta bella idea de la Yliada » y de la Eneida, no la introduce alli como un ornato poético solamente , sinó como un medio de prolongar. su fabula, separando los dos guerreros. Encontramos igualmente esta no— table alegoría en la escritura sagrada , en donde se dice del impio rey Balthasar, algunas horas antes de que fuese muerto , que habia sido pesado en la ba= lanza, y hallado demasiado ligero. No debo detenerme aqui, por lo que toca á las maquinas, mas que en el descenso de Uríel sobre un rayo de luz: este artificio de que el poéta se sirve , para hacerle bajar, y subir al sol, es un domaire, que se hubiera podido admirar en un poéta de poca imaginacion, péro que parece poco digno del ingenio de - Milton. La descripcion de las legiones de angeles armados , que hacen su.ronda nocturna en el pa= raiso , merece mas aprecio. Ls e La. idea sobre los canticos de los angeles, que nuestros primeros padres oyen resonar frequente= mente, durante la noche, es á un tiempo divina, y agradable. Tenemos que considerar , por ultimo, la conducta que hace tener 4 Adán > y á Eva, en el quarto libro : la Situacion en que el poéta los presenta 4 Satanás E inspira, á aquel angel rebelde , movimientos de en= vidia, Y de SOYPresas Nuestros Primeros padres aparecen sentados sobre una alfombra de flo res,-A la orilla de una fuente , ro= deados de diversos animales, que parecen prestarles vasallage, 5 ¿> 76 NOTAS Los coloquios de aquellos primeros amantes , res= piran á un tiempo la pasion, y la sinceridad. Las declaraciones que se hacen uno á otro de su afecto , SON las mas vivas, pero al mismo tiempo las mas naturales; son en una palabra, expresiones cariñosas , dignas del paraiso. El pasage en que Eya cuenta las ideas que la ocurrieron , en el instante inmediato á su creacion, y el modo con que fué conducida á Adán , €s uno de los mas hermosós de Milton ; y quizá no cede á los mas acabados de los mayores pogtas. Está trabajado con tanto arte, que agradará seguramente al lector mas delicado , sin ofender al mas Severo. Un poéta inferior en juicio , y en invención, hu= biera encontrado mucha dificultad , para llenar aquellas situaciones, de sentimientos. adequados al estado de la inocencia : no hubiera podido pintar la viveza del amor, sin afectacion, ó sin hyperbole : le hubiera costado gran trabajo , hacer decir al hombre las cosas mas tiernas , sin salir de la dignidad que le era na= tural, y hacerlas escuchar A su muger, sin ofender la modestia de su sexo. Se hubiera visto » enfin, muy embarazado , para aproximar la sabiduria: de la bel Jeza, y hermanár estas dos perfecciones, que parecen estar en perpetua guerra. i La conversacion de nuestros primeros padres, al acabar el dia, está llena de imagenes agradables, y, de sentimientos propios de su estado, y desus ca= ractéres. El discurso de Eva particularmente, da á conocer la dulzura del suyo : sus palabras, y sus pen- A a DE ADDISSON. 77 samientos son tan naturales , que no es posible admitarlos como merecen. : Concluiré mis reflexiones, sobre este libro, haciendo observar la transicion inimitable , que 'se halla én su oracion comun : es una belleza de la clase de aquellas , que Longino ha ensalzado en su capitulo vi gesimo tercio. Major rerum mibi nascitur ordo, VinrG.. Hemos visto en el libro precedente, como se a= cercó á Eya el demonio, afin de inspirarla en el sueño, pensamientos de vanidad, de orgullo, y de ambicion. El autor, que prepara todos los acaeci= mientos con extremado arte, funda sobre esta si tuacion la primera parte del quinto libro. Adán, al despertarse , mira á Eya aun dormida, y descubre en Su semblante , un no sé que, extraordinario. La pos= tura con que la contempla, está pintada con una ternura inponderable ; y el murmullo de que se sirve, Para déspertarla, es el mas dulce que baya llegado jamás, al oido de una persona, á quien se ama. En la conversacion de Adán, y Eva, ha tenido Milton presente con frequencia, el libro de los cantares. En “quel sagrado volumen se nota el gusto de la poesía oriental, y mucha semejanza con Homero, que segun la Opinion mas general Es indudable de dichos can , era contemporaneo de Salómon. > Que el poéta ha imitado estos dos pasajes lares , pronunciados con igual ocasión , y, 78 NOTAS que están llenos de estas agradables ¡ imagenes de la na= turaleza. Ve aqui mi amado , que habla, y me dice? devantate, apresuarte , Mimuy amada, mi paloma , anni unica belleza, porque ya ha pasado el invierno , las lluvias se han disipado , y han cesado entera= mente. Las Jlores han aparecido en nuestra tierra , . ha llegado el tienpo de la poda ; la voz. de la tortola se ha hecho oir en nuestros campos , la higuera ha comenzado á brotar los primeros higos ; y las viñas están en Jlor, y se siente ya el delicioso olor que despiden : levantate , pues, mi unica belleza, y DEN... VER MÍ MUY Amado , y vamonos al campo ; madruguemos y para ird nuestras viñas ; veamos si Jlorecen, si brota el tierno agraz, y sí los granados errojan ya botones (cant. 2, Ve 10, Y 7, Ve 11.) - La preferencia que dá al jardin de Edén, sobre aquel en que el ; sabio. monarca se recreaba en compañia de su bella egypcla, manifiesta « que el pocta tenia en la ima= ginacion aquella escena deliciosa. El sueño de Eva está lleno de aquellas vanas ilu= siones , madres de la soberbia, que el demonio se CS forzaba á inspirarla. Las palabras , que ella en sueños dirige á Adán participan del mismo espiritu. Un poéta de poco juicio , hubiera atribuido 4 Adán el mismo lenguage lisongero, pero el Adán de Milton, no entendia de adulaciones , ni falsedades : ademas, ni aun Eya en el estado de la inocencia podia, á no ser en sueños , prestarse 4 semejantes discursos y que eran obra del demonio, que no tiraba mas que 4 manchar su imaginacion, Aunque este sueño prepara la catas= 7. DE ADDISSON. 79 trofe del poéma, sus particularidades están cubiertas con tanto arte, que no precipitan el acaecimento del noyeno libro ; y si en el se encuentra naturalidad , es acompañada de cierto desorden , efecto propio del sueño. Adán , como corresponde á la sabiduria que posde , instruye en aquel lance á Eva; y la consuela al mismo tiempo. - El hymno matutino, es imitacion de uno de aquellos salmos , en que arrebatado por un impulso de agra= decimiento, y de adoracion, convida el Salmista , no solo á los angeles, sinó á las partes mas notables de la naturaleza, á unirse con el, para ensalzar á su Comun autor. Esta especie de i invocaciones , llena el ánimo de ideas. grandes, acerca de las obras de Dios » y. despierta aquel natural entusiasmo de la piedad. Si en todo tiempo se puedo cenvidar 4 las partes inanimadas de la naturaleza , á juntarse cón nosotros, - Para, celebrar la gloria del eterno, aun era esto. mas propio de nuestros primeros padres, que tenian el animo totalmente OUpAdO de la novedad de la creacion. Aun les eran, con todo, desconocidas las diferentes medidas “le la providencia, para con el genero hu= Mano, d ignoraban muchos motivos de alabarla , que Pueden en el dia alimentar la devocion de su pos= teridad. . Seria. inutil hacer resaltar la nobleza, y la Poesia. esparcidas en todo aquel hymno, como tambien la “santa resolucion que lo termina. La partida de Rafagl, y su vuelo por. medio de los coros de los angelés, estánsaltamente imaginados. Milton llena continuamente su poéma de circunstancias 86 NOTAS y latinos, y como ha hermoseado al mismo tiempo, guanto ha encontrado de grande en sus obras. Homero, en un pasage, que Longino ha celebrado por su su= ' blimidad, y que Virgilio y Ovidio han imitado, nos dice que los gigantes arrojaron el monte Ossa sobre el Olympo, y el Pelion sobre el Ossa: Añade al Pelion , el epiteto de Ayitador de hojas, para engran= decer aun la idea, presentando á la imaginacion de los lectores todos aquellos bosques, que regularmente cubren los montes : tambien escogio con mucho arte aquellos tres montes tan conocidos de los griegos» La escena de Miltón no le permitia poner en uso este ultimo adorno. Claudiano en su fragmento sobre la guerra de los gigantes , nos ha dado bien á entender el natural desenfreno de su imaginacion, añadiendo que los gigantes arrancaron islas enteras de sus ralces , y las arrojaron contra los Dioses. Nos pinta en particular á uno de ellos, cogiendo en brazos la isla de Lemnos, y disparandola contra el cielo, con toda la herreria de Vulcáno. Otro arranca el monte Yda, con el rio Enipéo que nace de el ; pero el poéta , no con= tento con presentarle con tal carga sobre sus hombros, nos añade , que el rio corria por sus espaldas, mientras tenia agarrado el monte. Todo lector juicioso conoce que semejantes ideas tienen mas de burlesco que de su= blime, proceden de una imaginacion desarreglada , y divierten, en lugar de admirar. Milton al contrario ha tomado solo lo sublime de los antiguos , por lo que ha compuesto magnificas imagenes, Vemos en su descripcion toda la magestad de Ho= DE ADDISSON. 87 mero. enrriquecida con la imaginacion de Claudiano, separada de sus puerilidades. No es necesario hacer observar la. situacion de los angeles malos , quando vieron precipitarse de un modo tan terrible sobre sus cabezas, aquellos vastos pros montorios , ni extendernos en las demas infinitas bellezas de este libro: son tan notables que no pueden escaparse al lector mas vulgar. - Hay, con efecto ,tantosrasgos maravillosos de poesía en este libro, y tan grande variedad de ideas sublimes, que seria imposible hacer enumeracion de ellas en este discurso; ademas sé que milord Roscomond ha imsertado la mayor parte de ellas en su edo ES la poesía, donde podrán verse. Apesar de la sublimidad del ingenio de Milton, se ha ayudado en este libro de todo lo que ha podido sacar , Ó imitar de los antiguos poétas + la espada de - Miguél por exemplo, que hace tan gran carnizeria entre los malos angeles, ha salido del arsenal de Dios 5 asi como Virgilio, cuenta-que la espada de Enéas, que hizo pedazos la de Turno fraguada en una herreria mortal, le fue regalada por una Deidad. La moral de aquel pasage, es divina. La espada alegorica de Milton, en manos -de un favorito del cielo, | concuerda con el antiguo modo de pensar de los Orientales. Homero empleó esta idea, y hallamos en el libro de los Macabeos, que el heroe, que habia conbatido con tanta gloria, y suceso al frente del pueblo esco= guido > recibio. en sueños una espada ue manos del 88 "NOTAS profeta Jeremias. La herida de Satanás. es tambien una imitacion de Homero, que nos dice; que des= ' pues, que Diomodes hubo herido á Marte, y áVenus , salió de sus heridas una sangre purissima , como que no provenia de carnes mortales, y que dichas heridas , hechas en aquellas subtancias revestidas de immortalidad , se cerraron, y curaron prontamente , . aunque las causaron dolores muy VIVOS» Tampoco dudo, que Milton en la description de Molóck , quando en su fuga ruge con el dolor de la herida que habia recibido, haya tenido presente el pasage de la Yliada, en que Marte herido se retira de la batalla, dando un alarido mas terrible , que el de un exercito al comenzar á acometer. Homero añade, que á aquel alarido del Dios de la guerra , los griegos: y los troyanos , metidos yá en la. refriega » quedaron extremecidos de espanto : ridiculeza en queno ha dado Milton, al paso que ha conservado todo el horror de: aquella descripcion. Se ha servido tambien utilmente de muchas nobles imagenes de la escritura. Ha sacado y. g» el carro del Mesías , de la vision de Ezequiel, que como lo ob= serva Grocio, tiene mucho de la poética de Homero. El paraje en que el eterno envia á su hijo, 4 confundir el exercito de los angeles. rebeldes, és poa de un pasage sublime de los: sálmosa. . Facilmento descubrirá el: lector en el coa del poéma, otros muchos rasgos de la misma naturaleza, Antes de poner á los angeles en el combate, Milton se calentó sin duda la imaginacion, con la lectura de DE ADDISSON: 87 la refriega de los Dioses en la Yliada. Homero nos dá alli un expectaculo de hombres, de heroes, y de Dioses , mezclados en la pelea: Marte anima á en trambos exercitos , y levanta la voz de manera, que se le oye distintamente, en medio de los gritos, ES de la confusion del combate : J upiler truena encima de ellos : Neptuno excita una tempestad tan furiosa, que el campo de batalla, y las cumbres de los montes, tiemblan al rededor de los combatientes , y aun Plutón mismo en su reyno infernal, metido en el centro de la tierra , siente la conmocion, y salta ep de su trono. El poéta. griego describe: space á A exci— tando un incendio contra el rio Xanto, y 4 Minerva arrojando un peñasco á Marte, que al caer, cubre com su cuerpo siete aranzadas de tierra. Homero hace despues entrar en el combate de los Dioses, todo quanto hay de grande, y terrible en la naturaleza. Milton á exemplo suyo ha llenado de hor= ror la batalla de los angeles. Los clamores de los _€xercitos , el extruendo de los carros de bronce, los riscos , y montes arrojados por los aires, el temblor de la tierra , el fuego, el trueno, todo lo ha puesto en Movimiento , para elevar la imaginacion del lector , y darle una idea adequada de aquella. grande accion. Y con que arte no ha representado la tierra, extremecida , aun antes de ser criada ! Que exactitud, > y que sublimidad no se halla tam= bien en el paraje, en que conmueve, bajo las ruedas del carro del Mesias > el cielo todo, á: excepcion del trono de Dios. go o. NOTAS Aunque el Mesias aparezca revestido de terror, y de Magestad, ha encontrado medio el poéta , para hacer concebir de el á su lector una idea, aun mas grande , que la que puede explicarle. En una palabra , el noble ingenio de Milton , soste= nido por una erudicion profunda , se eleya en este libro hasta la sublimidad de su objeto-Como coñocia á fondo lo que era capaz de mover los animos , sabia que era necesario propocionar, de tiempo en tiempo al lector, ciertas pausas, para que descansase.» Ha mezclado en consequencia , con mucho arte, gran numero de refle-. xiones , de discursos, de comparaciones, y de otros entretenimientos semejantes, para alegrar la narracion, y aliviar la atencion del lector, afin de que pueda seguir constantemente su accion principal, y que por “este contraste de ideas, tome mas gusto á los parages mas sublimes de su descripcion. 4 Ut his exordia primis B Omnia, et ipse tener mundi concréverit ombis 2 Tum durare solum , et discludere Nerea ponto Coperit et rerum panlatim sumeret ormas. VIRG. Longino afirma, que puede haber cierta elevacion de sentimientos, en algunos pasages, en que no hay pasion , y para justificar su opinion , trae exemplos sacados de los antiguos autores. Lo patetico, como el lo | advierte , puede animar á lo sublime , y hacerlo mas interesante , bien que no és esencial que lo acompañe» por lo que, continúa , vemos muchas veces, que los que tienen mas habilidad , para excitar las pasiones» DE ADDISSON. gr carecen de ellas, para escribir de un modo grande y sublime, y del mismo modo porel contrario. Milton nos ha hecho ver su capacidad en uno , y otro ramo» El septimo libro , en que vamos á entrar, es un exemplo de la sublimidad desnuda de pasion» El-autor se deja ver en una especie-de Magestad tranquila , y com= puesta, y aunque sus sentimientos no'causen una com= mocion tan viva, como los del libro precedente , no dejan de admirar, por su magnificencia. El sexto libro » como un mar agitado , representa la grandeza , en medio de la confusion: el septimo al contrario lison= yea la imaginacion, como un mar en calma, y llena agradablemente el animo del lector sin producir en el cosa que se parezca al tumulto , y á la agitacion. Entre otras reglas que dá Longino ,- para conseguir este genero de sublimidad, recomienda á su lector la imitacion delos mas celebres autores , y le aconseja sobre todo, que si escribe de un asunto poético , con= sidere como hubiera hablado á Homero en igual oca= sion 3 medio por el qual , un grande ingenio hace suyo el estro de otro, sin copiarlo servilmente. Hay, con efecto , en Virgilio v. g-, mil pasages brillantes , encendidos , digamoslo asi, al fuego de Homero. Aunque Milton poseía toda la fuerza de ingenio necesaria, para producir por si solo una obra perfecta , no se ha desdeñado de elevar sus idéas mediante esta imitacion, recomendada por Longino. En el libro que trata de la obra de los seis dias, no ha podido ayudarse mucho de los autores profanos , para quienes las maravillas de la creacion fueron des- 92 NOTAS conocidas 3 pero ha tomado muchos rasgos poéticos de la sagrada escritura. El Sabio autor que acabo de citar, aunque gentil, ha admirado el modo sublime, con que el legislador de los judios describe la creacion, en los primeros capitulos del Genesis. Tódos los. parages de la escritura sagrada, en que se habla de aquel gran suceso , abundan de la misma magestad. Milton ha "mostrado la delicadeza de su juicio, de unmodo muy _notable , extrayendo de ella lo que convenia á su _poéma, y modificando aquellas figuras de la poésía oriental , destinadas para lectores , cuya imaginacion estaba montada sobre un tono mas alto , que las de los climas mas frios. a El discurso con que Adán ruega al «angel, que le $ instruya de lo que ha pasado en el ambito de la naturaleza antes de su creacion, está lleno de grandeza, y magestad. El parage en que le dice que queda aun bastante dia para tratar de aquel asunto, es sobresa= liente en su clase. | El consejo , que el angel dá á nuestros primeros. ' padres , de que procuren instruirse modestamente, y, las razones que les expone de la creacion del mundo x son de una grande exactitud, y belleza. El Mesias, por quien, segun nos lo enseña la sagrada. escritura , fué criado el mundo, se presenta con todo el poder de su padre, rodeado de una multitud de angeles, y revestido de la magestad que le corresponde, á dar principio á una obra, que segun muestras ideas limitadas, parece un esfuerzo de la. omnipotencia: Y quan bella no es la descripcion, que muestro antor ha formado., DE ADDISSON. 93 sobre aquel pasage, de uno de los profetas , que dice :- Fo veia quatro carros, que salian de entre dos montes de bronce! , He hablado ya de nadia carros de Dion; y de * las puertas del cielo : solo añadiré aqui, que si Homero nos representa tambien sus celestiales batientes, como abriendose por si mismos, destruyedespues esta idea. diciendonos, que quando es necesario abrir , Ó cerrar Aquellas puertas eternas, las horas apartan , Ó acercan Sin trabajo la espesa mube, que las sirve de barrera. ¿Nada conozco de mas sublime, que el pasage, en que el Mesias al frente de su angeles, da una mirada al cahos,. calma su confusion, se abanza hasta su centro, y traza la circumferencia de la creacion. La idéa del compás de Oro es conforme al gusto de Homero, y añade una nobilissima circunstancia, á aquella maravillosa descripcion. Quando Homero habla de los Dioses , les atribuye con la misma sublimidad sus di= versas armas. No tiene el lector mas que recorrer para verlo, la pintura de la Egida, 6 broquel de Minerva, en el quinto libro de la Yliada , la de su lanza, que derribaba esquadrones enteros, y. la de su morrion , que bastaba para cubrir un exercito , compuesto de las tropas de cien ciudades. El compás de oro , parece Un instrumento muy natural, en la mano de aquel a quien Platón Jlama el geometra divino. La poesía se complace en ocultar ideas abstractas , bajo de ale= gorías , É imagenes sensibles. Asi hallamos tratada la creacion, por este termino, en uno de los profetas > quo nos representa al arquitecto omnipotente , mi- “diendo las aguas en el hueco de su mano, y los 94 NOTAS Cielos con su palmo. El es, dice, el que llena las celestiales medidas , con el polvo de la tierra, pesa los montes , y pone en la balanza los collados. Otro describiendo al ser supremo, ocupado en la grande obra de la creacion, le presenta'á' nuestros ojos po= niendo los fundamentos de la tierra, y extendiendo sobre ella su nivel; y en otro 'parage nos le pinta, adornando los Cielos, apoyando el polo septentrional sobre el vacio, y suspendiendo la esfera terrestre sobre la nada. Las bellezas de las descripciones de este libro son tan numerosas. que es imposible detallarlas en este discurso : el poéta ha empleado en ellas toda la energia de su lengua. Las diversas escenas de la creacion se pre sentan una tras otra, de modo que al lector se le figura, que está presente á aquella obra prodigiosa , y que ocupa, por decirlo asi, su puesto en los coros de los angeles, que la estan mirando. La conclusion de aquel primer dia tiene infinito merito. - La misma elevacion de pensamientos se nota en el tercer dia, en que fueron hechos do montes, y formados los valles. Nos parece tambien ver salir de la tierra el mundo vejetable : la relacion de este dia está llena de todas las gracias, que los demas poétas han prodigado en sus descripciones de la primavera , y ofrece á la imaginacion del lector diferentes escenas , que 4 un tiempo le encantan , y le sorprenden. Los diversos ornatos de los cielos, brillan en el quarto dia. Se admira uno de ver, como ha podido el poéta sel ea DE ADDISSON. > bastante conciso, en su descripcion de la obra de los seis dias, para haberla comprendido en los limites de un episodio , y como há podido con toda, referir todas las particularidades, capaces de dar de ella la mas: “Viva idea. Esto es aun mas notable en su narracion del quinto, y sexto dia , en que nos ha puesto delante.de los ojos la creacion de los animales , desde el reptil, hasta el elefante. El leon es el rey de los animales terrestres, y Leviathán , ó la ballena, es el objeto de la admiracion del mar, y el autor por lo tanto, se ha extendido, con mucho juicio, en describirlos. El sexto dia se termina por la creacion del hombre, que da motivo al angel, como antes la narracion. de la batalla celestial, para hacer á Adán un recuerdo de su debida. obediencia , que era el principal fin de su visita. Representa despues el poéta al Mesias , volviendo á los cielos, y considerando su admirable obra. Es .grande la sublimidad en aquella parte del poéma , en que el autor describe las circunstancias maravillosas de aquel grande periodo del tiempo: tales son la perfeccion del ciélo, y de la tierra ;-el triunfo del Mesias , al entrar por las eternas puertas; el placer que siente quando baja los ojos acia aquella nueva creacion; el gozo, que cada parte de la naturaleza parece experimentar de su propia existencia 3 los hymnos que las estrellas de la «mañana cantaron juntas; y las aclamaciones, que dieron los hijos de Dios al triumfador. No acierto á concluir aquel libro sobre la creacion, sin hablar de un poéma, que se ha dado á luz poco tiempo hace , con este titulo. La obra está llena de los 102 - NOTAS mas naturales , mas agradables, Ó mas maravillosos. Lo que ha chocado á muchos lectores es aquel 0ra= culo pueril, que una de las Harpias anuncia á los troyános en su tercer libro ; á saber , que antes que hayan edificado la ciudad , que intentan fundar, se verán reducidos por la hambre á comer sus propias z mesas. Pero qualquiera que sepa, que esta circuns=- tancia es un punto de la historia de Endas , convendrá. en que el poéta ha hecho muy bien en hablar de ella, Dionisio Halicarnaseo nos refiere con efecto , que una agorera habia pronosticado á Encas, que debia seguir. su navegacion acia el Occidente , hasta que Depas á parage , en que sus compañeros hambrientos devorasen sus mesas. Esta profecia se verificó quando hubieron desembarcado en Ytalia : se pusieron á comer las galletas , en que ponian la gomuda; á falta de platos, la que hizo decir con gracejo á í uno de ellos : ola! BBTECE: que nos comemos las mesas HNotaron al. instante aquella expresion, y concluyeron «de ella, que el agúero estaba cumplido. No creyó pues, Virgilio deber omitir una particularidad tan esencial; pero es util considerar ,; con que juicio la ha tratado, y como ha separado de ella , todo lo que podia parecer inferior Já la magestad de un poéma heroico. La que hace el pro= nostico es una Harpia hambrienta, y el joven Ascanio es el que advierte su frivolo cumplimiento. Esta observacion era muy natural en la boca de un niño , y hubiera sido" ridicula en la de qualquiera otra persona de las que estaban alli. Me persuado tambien , de que la transformacion de las naves troyánas en DE ADDISSON. 103 Nynfas , se podria justificar quizá, con alguna otra tra= dicion historica , que ahora ignoramos. Esta parte de' la maquina, es con todo , lo que hay de mas forzado en la Eneida, y es tambien lo que ha ofendido á mu- Chos criticos» Virgilio mismo, antes de comenzar aquella narración , nos previene de que lo que va á decir , pa= recerá increible, pero que está autorizado por la tra dicion. Lo que me confirma tambien, que la transfor— macion de aquellas naves era un hecho recibido, es que Ovidio la ha insertado igualmente en su historia de la mithología gentilica. | No he hallado critico alguno, que haya examinado bajo este aspecto la fabula de la Eneida , ni que haya observado, que la tradicion autoriza aquellos pasages, que parecen los mas defectuosos 3 asi espero que la prolixidad de esta reflexion, no será desagradable 4 los lectores Curiosos. El hecho sobre que estriba el poéma de Milton, es aun mas reducido que los de la Yliada, y la Eneida. El poéta ha colocado toda sus circunstancias en el cuerpo de su fabula. El noveno libro está fun— dado sobre algunas palabras de la escritura, en que se nos dice, que la serpiente era el mas sutil de todos los animales; que propuso á la muger, que comlese del fruto prohibido ; que esta cedió á la tentacion, y que Adán siguió su exemplo, De este corto numero de particularidades , ha formado Milton la accion mas in teresante : ha interpolado estas cireunstancias con tantas ficciones agradables, y naturales, que su historia pa— rece un comentario sobre la sagrada escritura, Ó por 104 NOTAS mejor decir, la narracion detallada de un suceso, de que aquella no es mas que un compendio. He insistido tanto mas sobre esta observacion , quanto miro la mar= cha de los succesos, como la principal belleza del no= veno libro, que está mas cargado de incidentes , que otro alguno del poéma. El viage de satanás al rededor del globo , y la sombra de la noche , €n que permanece siempre con cuidado, para no ser descubierto por el ángel del sol, que antes le habia reconocido , preparan admirablemente para lo que vemos suceder luego. El principe de los demonios, despues de haber examinado todas las criaturas , y haber escogido la que mas con= venia á sus miras , vuelve al paraiso terrenal, se ina sinua de noche en el jardin , por el conducto de un rio subterraneo , y sale de aquella sima, por una fuente, que corre cerca del arbol de la vida. El poéta, que no habla por si mismo, sinó lo menos que puede, y que á exemplo de Homero , llena toda su obra de aciones y de caractéres, expone un monologo de nuestro ene= migo infernal. Satanás despues que lo ha acabado , se introduce , transformado en niebla, al trabés del jardin, + para buscar el animal, bajo cuya forma habia resuelto - tentar á nuestros primeros padres. Esta pintura tiene un no se que , de muy poético, y de muy maravilloso. La descripcion de la mañana , conviene perfecta 1 mente á un poéma , y á la primaravera de la natura=. leza. El autor representa la tierra , antes que cayese sobre ella la maldicion, como un altar inmenso , que exalaba su incienso por todas partes, y despedia un aroma agradable acia el trono de su Criador; ha= DE ADDISSON. 105 ciendo despues una noble pintura de Adán, y Eva, que ofrecen su oracion matutina, incorporada con el concierto universal de alabanzas , y de adoracion de la naturaleza , en obsequio del verdadera Dios. “La disputa que sigue entre nuestros dos primeros padres , está tratada con mucho arte; procede de di= versidad de juicio, y no de pasion : no se mezcla en ella acrimonia alguna 3 cada uno expone con dulzura sus razones. Esta disputa es de la naturaleza de aquellas que hubieran podido acaecer en el paraiso , sl el hombre hubjera conservado su feliz estado de ino= cencia. En la moral contenida en el discurso de Adán, se nota la mayor: delicadeza, en terminos que el lector mas vulgar, no puede dexar de percibirla. Aquel amor violento, que el padre del genero humano exprime con tal magnificencia , se MAR en este noveno libro de muchos modos : las tiernas miradas que dá á Eva quando se separa de el , nos lo anunciar 3 su impaciencia, y su ocupacion, mientras está ausente , lo demuestran3 pero singularmente se descubre en aquel discurso apasionado, en que viendola perdida sin remedio , toma la resolucion de perecer en su compañia, antes que vivir sin ella. Los diferentes artificios de que el tentador se vale, quando encuentra á Eva separada de su marido, las encantadoras imagenes de la naturaleza, interpoladas con aquélla parte historica, y el progreso natural acia la catastrofe , son bellezas tan notables , que es inutil indicarlas. No me he ocupado en mis observaciones sobre e 106 ANO TAS esta grande obra, en examinar con detalle las comparaciones , de que he dado solo /ana idea general , en mi articulo sobre el primer libro; pero hay una en el que ahora recorro, de la que hablaré particu— larmente, no solo porque es muy hermosa, sinó porque es la mas viva de todo el poéma; y es la que exprime la prontitud, y el noble paso de la serpiente , animada por el espiritu maligno, al guiar á Eva á su ruina , mientras que Adán está demasiado distante de ella paraampararla, Aquel gozo envenenado , aquellos impulsos pasa= geros de deleite , propios del crimen, que el podta representa en nuestros primeros padres, al comer el fruto prohibido; aquel abatimiento de animo; aquella negra tristeza, y aquellas reciprocas acusaciones que se siguen , todo ello enfin, éstá lleno de imaginacion, y de naturalidad. : : Quando en el quarto libro de la Eneida se: entrega Dido á la pasion , que fué causa de su ruina , mos dice Virgilio , que. tembló la tierra , se poblaron los cielos de relampagos , y que las Nynfas dieron horribles ala= ridos , sobre las cumbres de los montes. Milton con el mismo ingenio , representa turbada toda la naturaleza $ en el momento en que Eva probó el fruto vedado. Quando Adán cae en el mismo delito , padece el universo segunda vez las mismas convulsiones. Como toda la naturaleza se resintió del crimen de nuestros primeros padres , aquellos sintomas de turbacion , y de consternacion, son muy bien imaginados, como que sirven á un tiempo de anuncios, y de testin monios del dolor universal. AAA a II O O O DO O xa o aa O A A DE ADDISSON. 107 La conversacion de Adán, y Eva, despues que han comido el ponzoñoso fruto , es una copia exacta de la de Jupiter, y Juno , en el libro decimo quarto de la Y liada. Juno se acerca á J upiter con la cintura que ha recibido de Venus 3 Jupiter la dice, que le parece : aun mas hermosa, y mas adorable , que al principio de sus Amores. Despues se les yé descansar sobre la cima del monte Yda, que produce bajo de ellos una cama de, lores de lotos , azafran, y. jacinto : concluyendo Homero su descripcion, con el sueño de ambos. _ Entre todos los poétas,, Milton es el que mas ha estudiado á Homero, y el que mas se le asemeja en el Ingenio , por. cuya r razon > Creo que h hubiera dado un detalle imperfecto d de sus Bellezas: e a hubiera ma— nifestado los pasajes paralelos , mas dignos de aten— cion, que se hallan en estos dos grandes autores. Hubiera podido hablar de varios versos , y expresiones de Milton, sacadas del poéta griego , pero he temido , que estas observaciones pareciesen demasiado nimias , y las iS omitido expresamente. En quanto á los incidentes mas considerables , su conformidad con Homero, no solo les dará valor, sinó los pondrá á cu— LR de la censura de los ignorantes , y de los inge= mios limitados, AFA PPP... ; Quis talia fando —Tomperos á lacrymis ? VIRS. El decimo libro del Paraiso perdido , presenta mayor variedad de personages, que otro alguno del poéma. 108 NOTAS Acercandose el autor al desenlaze, produce 4 quantos han tenido parte en la accion : es como el ultimo acto de una buena tragedia, en que á todos los personages se les trae delante del expectador , para ponerlos en una situacion APOenta $ á la que han tenido en la pieza. Voy á considerar este libro , por lo respectivo á di= chos personages > celestiales 3 a. humanos , y fantasticos. Comenzando por los del cielo, vemos á los angeles eustodios del paraiso , volver acia el Empireo , despues de la caida del hombre, con el intento de justificar su vigilancia : su llegada , su recibimiento, y el dolor 4 que se entregaron con la noticia, todos aquellos espi= ritus celestes , que se alegran , como dice la escritura , de. la conversion de un ted, están porisna riores tratados. o Gt AX El hijo de Dios, que en 3% libros pe de este poéma , intercede por nuestros primeros padres antes de su caida , que abatió á los angeles rebeldes, y que crió el mundo, baja del cielo", y pronuncia la sentencia de los tres reos. La frescura de la tarde, cireunstancia que la sagrada escritura trae de intento en aquel gran suceso, está poédticamente pintada por nuestro autor. En quanto 4 los terminos del juicio de los culpados , los ha trasladado tales quales están en el Genesis : ha preferido descuidar la cadencia de sus versos, á mudar cosa alguna en los discursos, que se nos han trasladado divinamente : el remordimiento , y la confusion de nuestros primeros padres, desnu-= DE ADDISSON. 109 dos en presencia de su juez, están completamente representados. A la llegada de los dos monstruos, la culpa, y la muerte, que se arrojan sobre la tierra, expone el Omnipotente á los goles la Pro de sus designios. A Las voces celestiales, paa por la escritura al ruido del trueno, y al estruendo de los mares, ce lebran en sus canticos al Santo de los santos. Aunque el autor haga frequentes alusiones á la es—- eritura, no he hablado en mis notas, sinó de aquellas , que son de una naturaleza poética, como por exemplo, la de este libro , en que describe á la culpa, yá la muerte, atropellando en su marcha , por medio de las obras de la naturaleza, á la que añade , que la muerte no habia montado aun sobre su palido caballo, lo que hace relacion, 4 aquel texto de la escritura, tan poctico, y tan terrible para la imaginacion , que dice : al mismo tiempo vi aparecer un caballo ¡pa= lido; el que estaba montado en el se llamaba la znuerte, y el infierno le seguia ( Apoc. , cap. 6, v. 8). Podemos comprender en la clase de las cosas celestes , la orden que recibieron los angeles , de hacer diversas mutaciones en la naturaleza, y de alterar Su pureza. Dan en consequencia á los astros, y á los pla= netas, inflaxos malignos, debilitan la luz del sol, traen el invierno á las regiones mas templadas; colocan los vientos, y las tempestades en diversos pun= tos; arman las nubes de truenos; y en una palabra, establecen una relacion secreta, entre la naturaleza , 110 —_NOTAS y el hombre corronpido. Estos incidentes son hér= mosisimos , y el pasage en que vemos los angeles levantar el exe de la tierra, cuya posicion mudan , respecto al sol, está lleno de aquella sublimidad de. imaginacion , tan peculiar á nuestro grande autor. Tenemos que observar en segundo lugar, los agentes infernales, segun la idea que Milton nos ha dado de ellos en este libro. EA ra Los que han querido realzar la grandeza del plan de Virgilio, advierten que ha conducido á su lector por todas las partes de la tierra conocidas en su tiempo: la Asia, la Africa, y la Europa le sirven de teatro. El plan de Milton es aun de mucha mayor extension, y llena el animo de ideas, harto mas maravillosas. Satanás dá la yuelta á la tierra siete veces : al salir del paraiso sube hasta las constelaciones, y despues de haber atravesado el universo, prosigue su viage , por medio del cahos: le seguimos con la yista, hasta su imperio infernal. e La primera aparicion, que hace en la asamblea de los angeles precitos , está adornada de circunstancias , que sorprenden agradablemente al lector; pero no hay incidente que mas efecto haga , que la transformacion de los asistentes. La mutacion lenta, y sensible de Satanás en un horrible dragon, está en el gusto de Ovidio, y puede disputar la preferencia á sus mas celebres transformaciones. Jamas deja Milton de hermosear sus quadros, y de dar la ultima mano á cada _ incidente de los que admite su poéma. El silvido repentino que se hace oir en aquel episodio, las di- AN e DE ADDISSON. 111 'mensiones , y corpulencia de Satanás, tan superiores álas de los otros espiritus infernales, transformados como el, y la renovacion anual de esta triste mu-= danza, que les hace padecer; todo, lo repito , Justifica quanto acabo de decir. Es tambien muy digna de notarse en este episodio , la hermosura de la dic= cion, como tambien el juicio, y la invencion, de que ya tengo hecha memoria , en mi sexto articulo. Tenemos que considerar ahora á Adán, y Eva, esto es, á los personages humanos. En ninguna cosa so= bresale mas el arte de Milton , que en el modo con que sigue el caracter de nuestros primeros padres. La idea que nos dá de el, sin falsificar la historia , debe ins= pirar al lector la mayor compasion acia entrambos. Aunque Adán envuelve á todo su linage en su des= gracia , su delito procede de una flaqueza , que no hay hombre que no este inclinado 4 escusar. Nos sentimos movidos á compadecerle , porque vemos en su culpa, mas un efecto de la fragilidad humana , que una mala intencion , y cada uno discnlpa con gusto una falta, en que conoce , que el mismo hubiera podido caer. El exceso de su amor para Eva, fue el que arruinó á Adán, y A su posteridad. No necesito añadir, que el autor está justificado en este punto, por muchos pa= dres, y escritores los mas orthodoxos. Milton ha lle mado su poéma de aquel estilo atractivo, que los criticos franceses llaman tierno. En el libro de que ahora tratamos , Adán, y Eva hos dexan ver sentimientos, que no solo interesan al lector en su alliccion, sinó que excitan en el los afectos 118 NOTAS su misericordia, y manda á Miguel, que execute sul comision en los terminos mas suaves, afin de que el animo del hombre, ya oprimido por el remordimiento de su delito, y por el sentimiento de su mi= seria, no se abandone á la desesperacion. : La conversacion de Adán, y Eva, abunda de los mas tiernos afectos. Apenas se han levantado, des= pues de la triste noche , que han pasado juntos, quando descubren el aguila y el leon , que persiguen cada uno su presa acia la puerta oriental del paraiso. En este incidente se encuentra una duplicada belleza : no solamente presenta grandes » y exactos presagios , que son siempre agradables en la poesía, siuó que earacte= siza ademas, aquella enemistad, que nació entonces entre los animales. El poéta, para expresar las otras novedades de la naturaleza, como tambien para adornar la fa= bula, con un hermoso prodigio, hace eclipsar el sol. Este fenomeno del cielo produce una magnifica con— traposicion. Una nube resplandeciente , y llena de un exercito de angeles, mas luminosos que el mismo sol, baja al mismo tiempo por el occidente. Todo el teatro de la naturaleza está obscurecido, afin de que esta gloriosa maquina aparezca con mas pompa, y mas brillantez, No necesito advertir el acierto, con que nuestro autor , que sabe distribuir con la mayor perfeccion sus papeles, hecha mano de Miguél, para desterrar del paraiso á muestros primeros padres, Este arca ngol en aquel lanze , no se presenta con su forma natural : no se acerca á los culpados , con aquel aire familiar, DE ADDISSON. 119 con que Rafadl hablaba al padre del genero humano , antes de su caida : su presencia, su porte, y su CcoM= ducta corresponden á su alto rango. Las quexas de Eva, quando oye que tiene que salir del paraiso , son dignas de notarse. No solo son sus sentimientos los mras propios en aquel caso, sinó tienen tambien, un no sé que de dulze, y de femenino, si se me permite valerme de este termino» El discurso de Adán al contrario, aunque lleno de sentimientos tiernos , conserva un tono mas yaronil, y mas elevado. ? | El angel conduce 4 Adán, al monte mas alto del paraiso : expone delante de el todo un emisferio , como el teatro de las visiones, que van á presentarse á su vista. He hecho observar ya, quan superior es el plan de Milton en muchos parages, á los de la Yliada, y la Encida. El heroe de Virgilio tiene el gusto de ver aparecer en su presencia, todos sus principales descendientes, pero aunque aquel episodio sea justa= mente admirado , como uno de los pasages mas hermosos de la Encida, debemos convenir en que el de Milton es de una naturaleza mas elevada. La vision de Adán no se ciñe á una tribu particular del genero humano, sinó se extiende á todo el. En aquella gran revista de sus hijos, y sus hijas, el primer objeto que se le presenta, es la historia de Cain, y de Abel, tratada con toda la brevedad, y exactitud posible. Aquella curiosidad, y aquel horror natural, que concibe Adán, á vista del primer hombre moribundo, están pintados con ol mayor magisterio» 120 NOTAS La segunda yision que pasa por delante , es la misma imagen de la muerte, en una gran variedad de situaciones. El angel para darle una idea general da los efectos, que su delito ha producido en su posteridad , presenta delante de el, uno de los asilos del dolor, lleno de personas acometidas de toda especie de enfermedades mortales. Y que belleza no brilla en el parage, en que el poéta , empleando juiciosamente aquellos personages alegoricos, de que he hablado en mi articulo precedente , nos representa á los hombres consumidos de enfermedades crueles, é incurables! La compasion que esta vista excita en el corazon de Adán, es la mas natural. El discurso, que la sigue, entre el angel , y Adán, contiene una excelente moral, _Como no hay cosa mas agradable en la poesía, que un contraste bien dispuesto , el autor, despues de este triste espectaculo de enfermedades, y de muerte , presenta otro de diversion, de. amor, y de regocijo. El placer secreto que se insinúa en el corazon de Adán, al atender á esta alegre vision, está " imaginado con mucha delicadeza. Tampoco debo dejar de hacer mencion, de aquella turba de' mugeres li-, cenciosas, que seduxeron á los hombres, hasta entonces buenos, que la escritura llama Hijos de Dios. La vision immediata es de una naturaleza total. mente distinta : representa todos los horrores de la guerra; á su vista se deshace Adán en lagrimas, y se abandona á las mas tristes reflexiones. : Milton, para entretener una agradable variodad en É DE ADDISSON. 121 aquellas visiones , despues de haber excitado en el animo de su lector las diversas ideas espantosas , que la guerra puede producir, pasa á las dulces imagenes de los triunfos, y de las fiestas , y presenta despues un bosquejo de la disolucion, y de la luxuria, que atraxeron el diluvio. h Es facil de ver, que el poéta ha copiado de Ovidio su descripcion del diluvio; pero debe reparar el lector, con que juicio ha evitado todo lo que hay de superfluo, Ú pueril en el poéta latino. No vemos en su piñtura , mi al lobo nadando entre las obejas , ni otra alguna de aquellas imagines vagas, que Seneca reprende , como impropias de aquella gran catastrofe*de la naturaleza. Si el podta ha imitado aquellos versos de Ovidio, en que nos dice que todo era mar, y que aquel mar no tenia riberas, ha tenido cuidado de no extender tanto aquel pensamiento, que merezca incurrir en la censura, que los criticos han pronun= - clado contra el poéta latino. La ultima parte de aquellos versos de Ovidio es rastrera, y superflua, y es al contrario, en Milton, hermosa , y exacta. La primera Parte de la descripcion del poéta inglés en ellos, no desluce la ultima. : Tambien podrá encontrar facilmente el lector , otros Pasages analogos , de la descripcion, inglésa , y la la= tina del diluyio , en que sin disputa es superior muestro Poéta. Los cielos cargados de nubes , la rapidez de las Muvias , la elevacion de los mares, y el arco mages= fuoso , que aparece en el cielo, son imagenes , cuya belleza está al alcanze de todo el mundo. 122 NOTAS La circunstancia relativa 4 la destruccion particular del paraiso, está artificiosamente imaginada , y es con= forme á la opinion de muchos sabios escritores. La transicion del diluvio, 4 la impresion que hizo sobre Adán, es del todo hermosa , y copiada de Virgilio, aunque el primer pensamiento que contiene, sea mas conforme al gusto de Ovidio. He extendido mas mis reflexiones sobre este libro precisamente, por que en general no se le mira como uno de los mas brillantes del poéma3 y por consiguiente el lector podria dejar de advertir muchos parages dignos de ser admirados. Los dos ultimos libros tratan principalmente, de la salida de nuestros primeros padres fuera del paraiso. Aunque este asunto no sea tan sublime, como los de la mayor parte de los libros anteriores , está yariado por incidentes tan nuevos, y por episodios tan agradables, que dichos dos libros no desdicen de este divino poéma. Debo. añadir tambien , que si Milton no se hubiera extendido á representar la expulsion de nuestros primeros padres del paraiso, la caida del hombre no hubiera estado completa, y por consiguiente la accion de su poéma, hubiera quedado imperfecta. A Segnius Trejlant animos demissa per AUTOM y, Quam que sunt oculis subjecta fidelibus, Hon. Despues de haber pasado revista á lá história del genero humano, hasta su primer periódo , Milton expone su serie posterior, en una narración» Y magina un mo- A A DE ADDISSON. 123 tivo muy diestro, para inducir al angel á exponersela á Adán; pero la verdadera razon sin duda, es la di= ficultad , que el poéta hubiera encontrado , para figú— rar por medio de objetos visibles, una historia tán mixta, y tan complicada. Yo con todo, hubiera deseado , que el autor lo hubiera hecho, por mas trabajo que le hubiese costado 5 pues si he de decir libremente mi dictamen , creo que en representar parte de la historia del genero humano en una vision , y parte en una narracion , ha hecho lo mismo, que un pintor, que se: contentase con pintar la mitad de su asunto , y pusiese por escrito lo restante. Si el poéma de Milton arrastra, y está languido en alguna parte, es en esta narración» El autor se ha atenido en tanto grado , en aquel libro , á la theologia , que ha descuidado la poesía» Confieso que la narracion puede animarse cón felicidad , quando su objeto es susceptible de ornatos poéticos: como puede verse en la de la confusion que se introduce entre los fabricadores de la torre de Babel, y en la de las plagas de Egypto. La tempestad de granizo , Y fuego, y las tinieblas que cubrieron la tierra durante tres dias , se describen en esta con mucha viveza» El dragon, 6 el cocodrilo , tan comun en el rio Nilo, es la, figura de Pharaón. El autor le señala con esta alusion, sacada de este sublime pasage de Ezequiel: Ve Aqui lo que dice el Señor : vengo d ti Pharaón Rey de Egypto , dragon grande , etc. ( Exeq» 0-29, ve dida Milton nos representa otra imagen muy noble, Y Muy poética , en la misma descripcion, que ha sacado casi literalmente de la historia de Moysés. Y A x 124 NOTAS So tratá en aquel episodio de dará Adán una ¡des de la persona divina, que debe rescatar la natu= raleza humana, y restablecerla en la bienayentu= ranza, y la perfeccion de que habia caido; asi el pocta se ciñe al linage de Abraham, del que debia nacer el Mesías : el angel ve yá al patriarca, viajando ac=. tualmente por la tierra prometida, lo que comunica una viveza singular, á aquella parte de la narracion. Como probablemente ha sido la vision del sexto libro de la Eneida, la que ha dado'4 Milton la idea de este episodio , el ultimo verso es una traduccion de aquel, en que Anchises nombra varios parages de la tierra, por los nombres que deben tener algun dia. En A Hec tum nomina erunt, nunc sunt sine nomine terre. ; VirG, El poéta ha pintado muy bien el gozo , y la satis= faccion , que experimenta Adán en su corazon , quando oye hablar del Mesías. En el momento , que ve al través de los typos, y figuras, el dia de aquel re dentor, se llena de regocijo; pero quando reconoce completa yá la redencion del hombre, y renovado el paraiso , queda arrebatado de un extasis sagrado, He dicho en mi sexto articulo sobre Milton, que el desenlaze de un poéma heroico debe ser feliz , esto es, que es necesario que el lector sga conducido , por medio de una serie de dudas, temores , penas, 6 inquietudes, á un estado de satisfaccion, y de tranquilidad; y como la fabula del Paraiso perdido, tan rocomen= DE ADDISSÓN. 125 dable por otros respectos , era defectuosa en este punto, el poéta ha mostrado su juicio, como tambien la fe cundidad de su imaginacion, hallando un modo de re= mediar este defecto natural de su asunto. La ultima vez Que nos presenta al enemigo del genero humano , le pinta sumergido en un abismo de humillacion, y de desesperacion: nos le hace ver mascando tierra, arrastrando en el polvo, oprimido de penas , y de tormentos. Nuestros primeros. padres al contrario , recobran su tranquilidad , por medio de sueños , y de visiones agra= dables; quedan consolados , con promesas de protec= cion, y asegurados de algun modo , de una felicidad mayor , que la que han perdido. Por ultimo, Satanás es extremadamente infeliz, en medio de sus triunfos , y Adán dichoso, y triunfante , en El mas alto punto de su miseria. El poéma de Milton acaba noblemente : los ultimos coloquios de Adán, y del.arcangel, están llenos de moral, y de maximas instructivas. El sueño que sor— prende á Eva, y que sirve para calmar el desorden de su animo, produce el mismo alivio en el animo del lector , que no és posible dexe de sentir un secreto de— leyte, al llegar al ultimo discurso , atribuido á la madre del genero humano. Heliodóro en sus ethiopicas nos 08 que el movimiento de los dioses se diferencia del de los mortales, €n que los primeros no mueven los-pies, y no andan Paso á paso , sinó resbalan «sobre la superficie de la tierra, con un impulso uniforme de todo el cuerpo 5 y sl lector podrá observar,el modo poético , con que Mil- 126 ADS ton atribuye el propio impulso 4 los angeles, quande yan á tomar posesion del paraiso. - El autor ha imitado tambien la conducta del angel, que segun la escritura sagrada , tubo el encargo.de sacar de sodóma á Loth,, y su familia. La escena que sorprende á nuestros primeros padres , quando vuelven la vista acia el paraiso , admira singu= larmente al lector. Y no hay cosa mas natural , que las lagrimas que les vé derramár en aquella coyuntura. El numero de libros del Paraiso perdido, es igual al de los de la Eneida. Nuestro autor en su primera edicion habia dividido su poéma en diez libros, pero aumen= tando algunas cosas , y dividiendo el septimo , y el decimo , añadió otros dos. Si se reflexiona, se recono» cerá, que obró con el mayor juicio en esta segunda. division. No la hizó por la quimerica perfeccion , de conformar su numero con el de Virgilio, sinó para arreglar su magnifica obra, de un modo mas exacto > y mas methodico. Los que han leido al Padre lé-Bossú., y á otros criticos que han escrito despues, no me perdonarian , que omitiese el observar la moral particular, que se incluye en el Paraiso perdido. Aunque yo no pienso como ellos, que un autor epico se ¡ocupe en escoger. una moral determinada , para servir de fundamento á su poéma , y que despues acomode á ellá su historia, ereo con todo, que un poéma de aquella especie, sería imperfecto, sinó se pudiese sacar de el alguna gran moralidad. La de Milton es la mas universal ,y la mas util que puede imaginarse : sé reduce en pocas DE ADDISSON. 127 palabras, 4 probar que la obediencia á la voluntad de Dios, hace á los hombres felices , y que la desobe= diencia á sus ordenes los hace miserables : tal es yisiblemente la moral de la principal fabula, si se con= sidera que Adán, y Eva permanecieron en el paraiso, todo el tiempo, en que guardaron la ordén formal, que se les habia dado, y fueron hechados de el, luego que la quebrantaron. Esta es tambien la moral del mas importante episodio, que nos muestra, como fué precipitada á los infiernos, una multitud innu= merable de angeles, á causa de su desobediencia. Ademas de está grande moralidad, que puede mirarsé Como el alma de la fabula, hay en el discurso de la obra, una infinidad de excelentes maximas, que hacen aquel poéma mas util, y mas instructivo que otro alguno. y Los que han trabajado sobre la Odiséa, y la Y liada, Y sobre la Eneida, han procurado con' mucho empeño fixar el numero de meses, 6 de dias, que dura la accion. Si alguno quiere ocuparse en examinar este Punto , por lo respectivo al poéma de Milton, verá, Que desde la primera aparicion de Adán , en el quarto libro, hasta la epoca en que sale desterrado del pa= Yalso , se pasan diez dias. En quanto á la parte de la Accion que se describe en los tres primerós libros, “omo no acaece én los limites de la naturaleza, he advertido yá, que no está sujeta al calculo del tiempo. A: esto se reducen todas mis observaciones, sobre Wa obra, que honrra infinito á la nacion inglésa. Ho dado una idea general de ella, bajo estos quatro as a 134 SUMARIO. noticia de un nuevo mundo, que debia formarse , que es el nuestro, y del hombre que se debía criar en el, lo que es analogo dá la opinion de algunos santos padres, que han creido que el universo fué criado mucho tiempo antes , que este mundo »isible, Trata despues el Monarca infernal, de examinar en pleno consejo, lo que pueden hacer, en consem quencia de lo que ha propuesto. Sus asociados con sienten en ello, y construyen en un Momento el Pana demónio, ó palacio de Satanás, en donde las Po testades infernales se juntan para la deliberacion, PARAISO PERDIDO. AAVV VA AVVN AUAMAAANABUVAVAN LIBRO PRIMERO. Di primer hombre la desobediencia Canto, y la fatal fruta del vedado Arbol, cuyo bocado ,- Desterrando del mundo la inocencia; Dió entrada 4 los dolores, y á la muerte, Y nos hizo perder el paraiso ; Hasta que el hijo del Eterno quiso , Lleno de amor, baxár 4 nuestro suelo; Hacerse hombre, y volver con brazo fuerte A abrir las puertas del cerrádo cielo. Asisteme piadosa , O tu! Verdad divina, y encendida, Unica Musa digna de mi canto, Que de Oreb en la cima, en la escondida Cumbre del Sináy, la venturosa Alma del pastor santo , Te dignaste alumbrar con tu luz pura, Afin que á la escogida Nacion, la prodigiosa historia diera, La narracion segura, 136 PARAISO PERDIDO. Del modo con que el orbe, á la primera Voz de su Criador obedeciendo , De repente salió del cahos horrendo : O, si más de Sion , la alta colina Te deleita, 6 la fuente peregrina De Silóe , cuyo curso arrebatado . De su divino templo al pie fluyendo, 'Te inspire como oraculo sagrado, Dignate desde alli animár mi acento, Supuesto que cantar osado intento Cosas sublimes, nuevas, celestiales, No cantadas aun por los mortales. Tu sobre todo Espiritu fecundo, Que de un corazon puro la morada Prefieres , álos templos mas suntuosos ; Tu que el abismo lobrego, y profundo, Que quando nació el orbe de la nada, Le envolvia en sus velos tenebrosos, Con tu calor divino fomentaste, 'Tus beneficas alas extendiendo Sobre el, y á producir, le preparaste ; Pues que nada:se oculta á tu alta ciencia , Descubreme benigno , el ignorado Orden de los succesos , que pretendo Cantar, hasta que llegue al deseado Fin de hacer ver la sabia providencia LIBRO 1. 137 De Dios, y los decretos soberanos ; Justos , con que govierna á los humanos. Dignate, pues que todo está patente A tu vista, en el cielo, y en el mismo Centro del infernal profundo abismo , Dignate revelarme claramente, Que causa fue, la que hizo desgraciados Nuestros primeros padres, que gozaban Del divino favor, quando habitaban Del Edén los pensiles encantados , De todo bien tranquilos poseedores , - Fuera de un solo fruto, prohibido , Afin de que se hiciesen acreedores, Tan ligero precepto exactamente Observando, á otro bien no conocido De los mortales, á la deliciosa Suerte de ver á Dios eternamente, Del cielo en la morada venturosa. Dime quien fué el cruel que los sedujo. Satanás solo, la infernal serpiente Fué, el que de envidia, y de furor ardiendo Contra su Eterno dueño , desde el dia En que de su sobervia, y rebeldia Le castigó arrojandole al horrendo Abismo , con millones de otros fieros Angeles de su culpa companeros, 438 PARAISO PERDIDO. Quiso vengar en el linage humano, Objeto del amor del soberano Senor, á quien sus iras dirigia., Lo que en su ser excelso no podia. El miserable , de sobervia erguido, De una multitud de Angeles seguido Vanos como el, se habia lisongeado, Ynsano, colocar su trono al lado De su eterno hacedor, desconociendo Todos, que á su idad sola debian Los dotes , y el ser mismo que tenian ; Llegando á tanto el atentado histo: Que contra Dios se armaron, Y á hacerle impia guerra se arrojaron. Intento vano! el brazo omnipotente Los precipitó á todos, abrasados En vivas llamas, dead el eminente Alcazar de los cielos, con horrible, Y vasta ruina, á aquel infernal suelo ; Sima sin fondo , en donde los malvados, Con cadenas de bronce aherrojados, Consumidos de un fuego inextinguible ; , Sufren á un tiempo mismo, sin consuelo, Eternamente, el frio, las mortales Angustias, y otros infinitos males. -Mientras que nueve veces mide el dia , LIBRO 1 135 Y otras tantas la noche tenebrosa ; Del tiempo á los humanos la carrera, El fiero Arcangel, con su turba impia, Aturdido rodó, en la tempestuosa Superficie de aquellas formidables Olas de fuego, que en la sima fiera, Entre negros peñascos espantables, Forman un lago inmenso, y turbulento. Al fin como inmortal, restituido, Para padecer mas, á su sentido, Recorre en su agitado pensamiento , Con amargo dolor, ya la perdída Felicidad, ya el bárbaro tormento, A. que está para siempre reducido. Vuelve despues la triste, y encendida Vista, á lo lexos, á: uno, y otro lado. En sus ojos, el triste abatimiento, El desmayo profundo, está pintado, Junto 4 la endurecida Sobervia, y al rencor mas obstinado. Dá al contorno una funebre mirada, Tan lexos, como alcanzan los vivaces Ojos de un Angel, por la dilatada: Extension , y á sus miseros sequaces ; Vé en aquel mar ardiente amortecidos , Fluctuar entre las ondas esparcidos. 149 PARAISO PERDIDO. Observa á todos lados una obscura Boveda inmensa, que las llamas cubre . Del lago , que en lugar de una luz pura, No esparcen mas que palidos horrores De un resplandor funesto, una palpable Lobreguéz , que descubre Aquel vasto recinto de dolores, Asilo de las sombras espantable, Y visiones horribles. Desgraciada Region, que para siempre está cerrada Al reposo, y la paz; que aun la esperanza, Que á todas partes lleya su consuelo, ' Jamas visita; en donde la venganza , Sobre el malvado, agota el justo cielo , Con diluvio de fuego, alimentado - Eternamente por su soplo airado. Tal es la prision dura, preparada Por la justicia del Eterno dueño, Para siempre , á aquel Angel insolente, Y á la turba rebelde, y obstinada, Que sus vanderas sigue. Un breye sueño Fué su felicidad. ¡Quan diferente Era, 6 suerte! el lugar en que habitaron, Quando de Dios las manos los formaron ! Tres veces mas, que desde el eminente Polo septentrional , hasta el segundo LIBRO L 141 Polo, que Á una con el sostiene el mundo, Hay desde aquel divino Alcazar , á su carcel, de camino. Mas ya el furioso Arcangel, descubriendo Sus sequaces, en medio del horrendo Fuego, de un incesante torbellino De rayos, que sobre ellos, apinados Llueven aun del cielo, atolondrados, Dá un profundo gemido, y distinguiendo Al fiero Belzebúth poco distante, Le habla con ronca voz de esta manera : « ¡Si eres tuaquel..! ¡mas oh! ¡quan diferente, » Quan distinto, del que era » Hace poco una estrella tan brillante, » Un principe glorioso , y eminente, » En aquellas regiones venturosas , » Moradas de la luz, y la alegria! » ¡ Del que, entre mil millones de gloriosas » Deidades, en beldad sobresalia ! » ¡Si eres tuaquel, que enla atrevida guerra, > Conmigo unieron en estrecha alianza, » Los planes, los deseos, la esperanza, » Como ahora la desgracia nos encierra » Juntos , en este abismo tenebroso! > ¡ Si eres aquel Arcangel poderoso » Igual á mi; que ruina lamentable, 142 PARAISO PERDIDO. » Nos perdió para siempre! ¿Y quien podia » Adivinar la fuerza formidable - » De sus ardientes rayos? ¿Quien habia » De pensar, que á un exercito sin cuento » De espiritus tan. nobles, é inmortales, » Precipitar lograse en un momento , > Del cielo, hasta estas simas infernales ? » Pero todo el furor de ese terrible » Enemigo, ni el mal, que aun puede hacerm0) » Jamas podrán al arrepentimiento, » Ni á la menor bajeza resolverme. » Por mas que pierda el resplandor visible, » La magestad augusta, > Primer objeto de su envidia injusta ; » Que corresponde á mi naturaleza, - » Jamas dexará mi animo inflexible | » El odio, la venganza, que ha jurado, - > Á ese Altísimo ser, que me ha obligado, » Humillando envidioso mi grandeza , | » A disputarle el cetro, sostenido » De innumerable exercito, escogido: >» Entre los inmortales » Seres tratados con igual vileza, » Que mis nobles vanderas prefirieron » A las de su opresor, que defendieron » Conmigo sus derechos naturales, LIBRO 1. 143 » Combatiendo en los campos celestiales » Con dudosa batalla , y conmovieron » Su eterno trono. Es cierto que perdimos » El campo: ¿mas queimporta?No está todo » Perdido , si concordes retuyimos » El animo invencible, : » Y nos queda el ingenio necesario, » Para encontrar un modo, » Por mas que sea osado, y temerario, » Con que saciar el odio iextinguible , » La venganza, la ira, "3 Que ese fiero enemigo nos inspira : » Si nos queda firmeza , i » Para repugnar siempre la bajeza » De obedecerle, de doblar rendidos » El cuello al yugo, 6 darnos por vencidos. » ¡Antes de esto perezca mi memoria !. > Toda su rabia, toda su potencia » Agotará, sin conseguir la gloria > De haberme reducido á su obediencia, » Sin lograr, que le doble la rodilla, » O le pida perdon. Aunque á la silla, » Que en el cielo he perdido, me volviera, » Y al lado de su trono me pusiera, > Bastara , que viniese de su mano » El don, para que yo lo aborreciera. 246 PARAISO PERDIDO, La esperanza suspende la tristeza De esta, y crece su orgullo por momentos, En valor convirtiendo su flaqueza, Cada Angel por su parte, distraido Con alegres , ó tristes pensamientos, Va á buscar el parage mas del caso ; Segun su idea , ó su secreto instinto, Para que no le canse el tardo paso Do horas tan dolorosas , y anda errante Por la extension del lobrego recinto, Esperando con ansia , que triunfante, Y feliz, su Rey vuelva 4 consolarle, - ¡Y de todas sus penas á librarle, Algunos hacen justas, y torneos, Para pasar el tiempo entretenidos. a, Varios de entre ellos , á la semejanza De los Pythicos juegos, y Neméos, En atleticas luchas su pujanza Desplegan ; estos por los extendidos Campos la muestra dán de su presteza ; El espacio volando señalado, Muchos en el yigor, y la destreza Disputan , disparando al apartado Blanco dardos, y flechas , 6 siguiendo Las leyes de la Olimpica carrera 5 Enyueltos en nublado polvoroso , LIBRO 11. "24 En rapidos caballos se apresuran A la meta, Ó los carros dirigiendo A ella , raudos yolando, con ligera Vuelta, evitan su encuentro peligroso. Con mas utilidad, otros apuran Las reglas de la tactica , reuniendo Las tropas de su mando á sus pendones, Y haciendolas hacer evoluciones ; : Como quando en la:atmosfera encendida, Nos figuramos ver una renida Batalla , entre diversos esquadrones , - De aparentes guerreros celestiales, - Anuncio triste de espantosos males : Los caudillos aéreos, vestidos De resplandor, con furia se abalanzan , Con las picas se envisten, 6 se lanzan Dardos; al fin combaten confifdidos ; ; La tormenta prosigue , amontonando Inmensas nubes, que entre si chocando, El orbe atruenan , de donde la aurora Nace, hasta el antro, en que la noche mora. Otros Demonios, aun mas esforzados, En negros torbellinos remontados , Alborotan con juegos espantosos, De la noche los reynos silenciosos ; Con fuerza sin igual , de las entranas +* 148 * PARAISO PERDIDO. | De aquel suelo , peñascos > Y montanas * Arrancan, y se arrojan mutuamente, Lo mismo los Gigantes en Thesalia. Se nos cuenta que hicieron, G:igualmente Del vencedor se dice de la Oechalia ¿ De Hercules el membrudo, Que delirante con la envenenada, Tunica, con su piel incorporada, De una alta roca, de piedad desnudo; Al triste. Lycas, con el brazo fiero Lanzó en el mar , “on vuelo mas ligero; Que la piedra de la honda disparada, ¡Y que desarraigando el roble, el alto, Pino, les hizo dar el proprio salto, Otros, que eran de un genio mas tranquilo. En valles silenciosos, separados Del ruido , buscan agradable asilo; Alli alivian sus Penas ,.con los suayes, | “Acentos del Laúd , ACOMPpañados | De los tonos, ya agudos, y ya graves; De un patetico canto, en que, gimiendo; Se quexan del destino, que á la odiosa | Fuerza de un yugo barbaro, ha rendido 3 | Como esclaya., su gente valerosa , | * Todas sus esperanzas destruyendo e | | Sus gloriosas hazañas luego cantán, | EBRO TALA, AO 249 Y hasta el Cielo , aun el choque que han perdido , -Qual si vencieran , con ardor levantan. La sobervia dictaba sus canciones A Mas con todo, tal es de la harmonia - Celestial el hechizo, adormecia Esta en aquellos tristes corazones Las penas crueles ; y su influxo tierno Calmaba , aun los tormentos del infierno; nm | Fuera de si, la turba presurosa i Ex Se aprieta en torno, y la mafavillosa Dulzura goza con atento oido, 38 Echando sus desgracias en olvido. z Otros de aquellos infelices seres, pa El tiempo en doctos raciocinios gastan ; LS Mas noble ocupacion, cuyos placeres UA Sus almas grandes , á las que no bastan A. aliviar, los deleites del sentido, Encantan de manera, que suavizan | De su funesto estado la amargura, ' Y calman de las llamas los ardores, Que alli hasta los instantes eternizan. De la sublime altura, A. que su vivo ingenio los eleya,, Con vuelo audaz dominan los horrores ' De aquella inapcable sima obscura ; | -— Tgualmen te remotos del ruido a | R ajo PARAISO PERDIDO. De grado en grado su razon los lleya, A. discurrir sobre la eterna esencia De Dios, sobre sus leyes inmortales, Sus nobles atributos , y decretos, (3) Y sobre conciliarde su presciencia La infalibilidad , con la absoluta Libertad de los entes racionales. Pasan de alli á tratar de los secretos - Caminos de su augusta providencia : Del orden inmutable'se disputa, - Y del termino cierto , á que el destino, Que es de su voluutad solo un divino cto, conduce todos los eventos : e unos en otros puntos, engolfados Se pierden , en un vasto, insuperable Laberinto de vagos pensamientos. Por mil varios objetos extraviados Cada instante , en su larga conferencia Ocurren , el enigma inexplicable Del bien, y el mal, los impetus violentos De las pasiones, y la resistencia , Para vencer su impulso necesaria ; La libertad , la dicha , los perjuicios Del error, las virtudes, y los yicios, La eternidad , sus penas, y placeres, Con otra multitud extraordinaria LTBRO"TLñ 251 De qiiestiones abstractas , que tocando Al infinito son incomprehensibles, . Fuera de Dios, á los restantes seres. Entre un millon de dudas, delirando Su loca ciencia , en cosas imposibles , E inutiles esfuerzos se perdia ; Mas con todo sus pevas consolaba, Su valor, y esperanzas alentaba , Y como un triple bronce , endurecia Sus voluntades de sobervia llenas, Por que en secreto en ellas fomentaba. El desprecio del mal, y de las penas. Muchos en esquadrones numerosos , De viajar adoptaron el partido, Y buscar por aquellos tenebrosos Vastos Reynos, algun desconocido Clima mas tolerable, algun parage , Donde poder vivir con mas sosiego. Quatro puntos distintos desde luego, En otras tantas tropas separados, Registrar se proponen en su viage. Costean quatro rios señalados, Que en aquel infernal lago de fuego Desaguan sus corrientes encendidas ; El negro Estix , cuyas aborrecidas Ondas el odio exalan , el horrible 252 PARAISO PERDIDO: Coceito, en todos tiempos insensible * A. los perpetuos miseros gemidos, Alos gritos, que afligen los oidos En toda su ribera ; el Acheronte Profundo, manantial de la amargura ; Y el rapido abrasado Flegetonte, Cuya corriente de rabiosa , y pura Activa llama , todo lo destruye. Muylexos de ellos , Silencioso fluye ; Con lento curso, el rio del olvido, El placido Letheo , y al reposo Convida, á los que huellan su ribera Tranquila. En el instante que qualquiera - Sus cristalinas aguas ha bebido ; Queda en perpetuo olvido delicioso : De todas quantas penas ha pasado , Como de los placeres que ha gozado : Dellicor el efecto prodigioso Es tal, en aquel dulce parasismo, Que llega aun á olvidarse de si mismo; Mas allá de este rio penetrando, Se vé un mundo glacial, por todas partes De tempanos cubierto endurecidos De nieves, y de hielos esparcidos Sin orden por el suelo, figurando Viexas ruinas de antiguos baluartos, 1d AAA LIBRO 11 253 De torres, y edificios, por el blando: Fayonio soplo, nunca derretidos j Teatro de huracanes agitado, De nubes, y tormentas abrumado : Un abismo sin fondo, De eterna, y densa nieve lo termina; Harto mas espantoso, que aquel hondo Golfo arenoso , entre la celebrada Damieta , y la pendiente prolongada , Que desde el alto Casio á ella declina ; Cuyas olas tragaron, en sus fieros Remolinos , exercitos enteros, Abrasa todo aquel funesto suelo,, Qual lo pudiera el fuego , el frio hiélo,+ Por turno en ciertos tiempos, trasladadas Se ven á aquel desierto > las impias Victimas, al infierno condenadas. Alli recien salidas del ardiente Fuego, mil crueles furias, mil Harpias , A su encuentro acudiendo de repente, Las zambullen á fuerza en las heladas Nieves, que sus tormentos acrecientan j Hasta un grado de pena inconcebible ; Con el contraste horrible , Que del calor al frio experimentan, Asi, en lugar de hacerles beneficio 254 PARAISO PERDIDO. Mudar de clima , aumenta su suplicio. | De extremo á extremo pasan, ahora hirviendo En vivas llamas , ahora entorpecidos, En inmoviles masas convertidos De duro hielo, sin morir, muriendo: En vano imploran con crugir de dientes, Del éter puro el tibio , y dulce aliento. Luego que en lo posible, aquel tormento, Su fuerza con el habito-ha perdido, Los transfieren de nuevo á las ardientes Llamas , y de estas al empedernido Hielo otra yez. La variacion imploran ; Mas en la variacion siempre empeoran. Para anadirles nuevas aflicciones En estas continuadas translaciones ; Las beneficas ondas del Letheo Vadear les hacen sin que les permitan Beber de ellas. En vano su deseo Con una sola gota se contenta, Para echar-sus angustias en olvido. ¡ Sin fruto aun esta gracia solicitan ! Si al fin desesperados, la sedienta Boca baxan acia ellas, al instante j En que las vá 4 tocar el encendido Labio, un destino barbaro lo impide; Una Furia espantosa, que despide LIBRO Il. 295, Centellas de la vista fulminante, Una Gorgona horrible se adelanta, Sus serpientes eriza , y los espanta ; Al paso que las aguas engañosas , Al trueno de su voz obedeciendo, De su boca se apartan presurosas, De Tantalo el suplicio repitiendo. Todo esto los precitos caminantes, De una á otra playa transitando errantes , - En aquellas regiones tenebrosas, Unica herencia suya, repararon. Aterrados de aquellas temerosas Perspectivas , perdidos los colores De sus semblantes, por la vez primera A conocer con claridad llegaron , De su infeliz morada los horrores. No han hállado el descanso en su carrera ; Pero si en todas partes los dolores; En vano aquel desierto interminable Penetrando , mil climas espantosos Han registrado, con imponderable Pena, trepando á veces encumbrados Alpes de hielo, á veces prodigiosos Alpes de fuego; nada han advertido Sinó antros, rocas, lagos congelados , Breñas, y precipicios escarpados , 26: PARAÍSO PERDIDO. « ¿Quien eres? ¿Que me quieres, espantoso » Monstruo ? Responde presto. ¿Por ventura » En cerrarme te ompenñas esas puertas ? » Mi brazo hará, que pronto estén abiertas > A pesar tuyo, y rota la clausura. - » ¡ Desaparece pues, sombra horrorosa! - » Huye! Lexos de mi lleva: esa odiosa. » Figura, 6 te haré ver con esta lanza , » Lo que de una Deidad la fuerza alcanza A » Y que una infernal sombra, ceder debe, - » Al que de hijo del Cielo el nombre lleye. » - » ¿Y tu mismo quien eres? le responde Con voz horrenda, la fantasma airada, Blandiendo el dardo, con la diestra armada: « ¿ Acaso á mi sufrir me corresponde - » La audacia de aquel Angel temerario, » Que tuyo la ridicula osadia, » De declararse publico “adversario » Del mismo Dios, á quien su ser debia, » Ingrato á su bondad, desconociendo >» Su omnipotencia, astuto seduciendo » A tantos celestiales moradores, » Á quienes su señor tierno queria, - » Y que ahora tristes lloran, dividiendo » Gon el, de ese hondo abismo los horrores? » ¿ Desde que Dios, con justa providencia, a = ci LIBRO IL 263 » Airado os arrojó de su presencia ; » Que sois ellos, y tu, seres malvados? - 5 ¿Que sois, sinó unos viles desertores , » Unos cobardes , miseros proscritos, » Para siempre al infierno condenados , » En que debeis pagar vuestros delitos ? » ¿ Como te atreves pues, á intitularte » Hijo del Cielo, en vez de ayergonzarte, » De verte con justicia en tal afrenta ? » Y para hacer tu rabia mas violenta » Contra mi, que desprecio tu odio insano, » ¿ Como has tenido, dime, atrevimiento, » Para insultarme á mi, tu soberano, » Y en mi corte, debiendo humildemente » Rendirme vasallage ? Huye al momento: | » Vuelve á pagar tus culpas: diligente » Tira con esas alas á ausentarte, . » Que bien las necesitas, pues si un punto, >» ¡Baxo, y vil desterrado! en escaparte » Tardas, con vivo azote de escorpiones, » Haré , que eches de menos tus prisiones, » Y veas, que el infierno todo junto, » Con sus tormentos , es menos temible, » Que un golpe solo de este brazo horrible. » Asi con voz tonante, | De un volcan al estruendo semejante, 264 PARAISO PERDIDO. Le. amenaza el espectro furibundo. + Feroz, á nadie en el valor' segundo, Satanás no se inmuta', mas rabioso, Tales.injurias no Oye con reposo. Se adelanta los dientes rechinando , Vivos: rayos los: ojos arrojando. Jamas se presentó tan: ominoso El astro errante, que con su abrasada Cabellera:, de Ophicno la apartada. Constelacion enciende > y coloreando, Del norte:elado el cerco tenebroso, , De su noche los velos despedaza , Y cuya luz funesta, y macilenta,.' A. los pueblos pasmados amenaza. - » Con la peste. homicida , la sangrienta “Guerra, Ó con otras plagas lastimosas, Que al sacudir su horrible cabellera , Dexa caer en la terrestre esfera. Asi aquellas dos furias espantosas . A. combatir se aprestan ; frente á frente Ñ Uno al otro se observan cautamente A Blandiendo el arma, cada, qual. la mira Dirige del contrario á la cabeza A | Pues segundear no quieren, Con dostreza Espian la ocasion , y madie aun tira. Tales dos negras nubes, impelidas , LIBRO Il. : 265 De dos. opuestos puntos , 4 embestirse Furiosas vuelan , con los densos senos ' Prenados de tormentas, y de truenos; Tal vez con todo, un rato suspendidas , Proximas ya, pero sin combatirse, - Aguardan el instante , en que los vientos, Con su soplo. invisible, Den la senal de la descarga horrible, Con que han de estremecer los elementos. 'Asi ambos monstruos , con cenudas guió € ¿Anadir al infierno parecian R Tinieblas..Como en fuerzas competian, . Eran tambien iguales en alientos; . Pero por mas que sean tan valientes, ¡ Llegará al fin un dia, en que la suerte Les haga conocer otro mas fuerte . Vencedor, que aniquile su potentia ! Ahora todo el abismo, á la violencia De sus iras, se hubiera confundido, Si al instante con gritos espantables ,- El otro monstruo , que las formidables Puertas guardaba , no hubiera acudido, Aquel vestiglo 4 cuya dura mano, Sus llaves fió el eterno soberano, Llega, entre ellos se arroja, los separa, Y hablando asi, con Satanás se encara : 266 PARAISO PERDIDO. « ¿Porqueese furor ciego, 6 padreamado; » Contra tu unico hijo? ¿ Y tu , hijo mio, » Intentarás bañar tu acero impio » De tu padre en la sangre?¡O deslumbrado! » Ese temido Dios, cuya justicia po > Mejor dire , cuyo furor maquina » Delos tres, que aqui estamos, la ruina É » Desde el Cielo se está de tu impericia > Riéndo, al ver que tu mismo fomentas » Sus proyectos. ¿ Ignoras , que algun dia. » Hemos de ser las victimas sangrientas , » Que ha de sacrificar ? » Este discurso, De Satanás la colera resfria ga Que asi responde al ser desconocido: «"Dus clamores, y suplicas, el curso » De mis justos furores han parado A » Y mis mortales golpes suspendido; » Pero quiero saber en el instante, » Quien eres, el origen de tu informe » Cuerpo, en tan rara forma duplicado, » ¿Como tu padre soy ? y ese disforme » Espectro ¿ como es mi hijo ? el, que delante » De mis ojos jamas se ha presentado ; » El, cuya fealdad, cuya fiereza 3 Sonrroja, espanta á la naturaleza. »¡ Como! responde la infernal portera ; “EJRBRiO=11 : 267 »:¿ Desconoces tambien al caro objeto > De tu mas fino amor, á tu querida » Hija , que ha sido de tu ser perfecto » La produccion primera, » Que en el Cielo nacida | » En tiempos mas felices, fue ta encanto ? > ¿ Tu infeliz suerte te:ha mudado tanto, » Que la epoca dichosa se te olvida, » En que los Serafines conjurados + » Contigo , y otros seres inmortales ; » Contra Dios en el Cielo se reunieron ? » ¿Noteacuerdas, queestandocongregados, » Mientras todos urdiais los fatales » Planes de rebelion , te sorprehendieron » Los mas crueles dolores, se turbaron » "Pus ojos, tu razon obseurecida » Te abandonó, tus fuerzas desmayáron , » Se abrió tu frente, en llamas encendida, » Y dió á luz de repente esta criatura , » Queá tu vista parece ahora espantosa , » Y que llena de gracias, y hermosura » Celeste, joven, refulgente , armada, » Semejante á una Diosa, » Fué como tal entonces admirada. » Por toda aquella augusta concurrencia ? » La Culpa el nombre fue, que me dió el Cielo. 268 PARAISO PERDIDO. » 'Podo el mundo, 4 pesar del dulce encanto » De mihermosura, y gracia, ámi presencia » Retrocedió de espanto AE » Pero pronto olvidaron su recelo + » Ganaron, mis facciones hechizeras , » Imagenes en todo verdaderas » De las tuyas, los ojos seduciendo hy » Gran'numero de aquellos corazones. » Los.mismos , que con odio me miraron , » Al habito de verme , al fin cediendo, >» Fueron despues, en todas Ocasiones, - » Aquellos, que con mas ardor me amaron 3 » Y sobre todo tu, á quien inflamaron » Mis bellos ojos, tu, que en mi figura , » Retratada, adorasté tu hermosura. + » Por el placer unidos prontamente a » Á sentir comencé , que palpitaba » En mi interior, de muestro'amor ardiente » La prenda, que yo ansiosa deseaba. | » La guerra, que ya entonces se encendia » En el Cielo, ocupó tu valentia ; - » Venció Dios. ¿ Mas acaso ser pudiera S » Que el Todopoderoso no venciera ? » Arrojados-del Cielo los guerreros «"Puyos; aqui baxé entre los primeros. » Nuestro enemigo en el instante, ufano LIBRO 11 269 » De la victoria, confió 4 mi mano >» Las llaves de esta. puerta fórmidable, ' » Que desde entonces, pende solamente » De mi arbitrio, y que nadie, por osado - » Que haya sido, jamas ha transitado. » En este lugar pues, desagradable, » Por fuerza á sus decretos obediente, » Solitaria viyi, siempre sufriendo, » Hasta que al fin, di 41uz el fruto horrendo » De nuestro torpe amor. Yo la primera » Me atemoricé, al ver peste tan fiera, » Y de ese hijo del Cielo la presencia, > Al mismo infierno estremeció de espanto, » Los dolores , que yo-senti entre tanto $ » Mis pasados deleites excedieron,, » Apurando del todo mi pactencia , » Y esta triste mudanza, » En mi cuerpo ya debil, produxeron. » El fruto mismo de nuestros amores , » Solo nació. para tormen to mio. » Salio blandiendo la sangrienta lanza A » Esa lanza que causa los terrores: . » De todo el universo. Me desyio » Del moral golpe, Cowro apresurada,, > Sin volver la cabeza , y con voz fuerte. »'Toda fuera de mi, grito; la Muerte! 270 PARAISO PERDIDO. » Esas cavernas á este nombre horrible » Temblaron. Retumbó esa'dilatada » Boveda. Los abísmos repitieron, » La Muerte! y aquel nombre aborrecible » A sus mas hondas simas extendieron. » En vano quise huir; alegué en vano » El titulo de madre; el monstruo horrendo, » Aun mas que de ira, de luxuria ardiendo, - » Me alcanzó , me oprimió con su profano » Abrazo; á mi, su madre desdichada. * » Este exceso inaudito, abominable, » Dio á luz esa mortifera manada » De monstruos , que con ansia imponderable, » Sin cesar concebidos, - o » Y sin cesar de nuevo producidos ques » En mi exercen rabiosos su venganza, » Mi seno apenas fuera de el los lanza y » Quando en el nuevamente recogidos, - » Ahullando con furor, roen , devoran » A su madre. Este seno desgraciado » Es sucuna, y á un tiempo acomodado » Antro , en que todos moran ; | » Son de su hambre insaciable el alimento » Perpetuo, estas entrañas, destrozadas » Por sus feroces dientes. Renoyadas : 115% » Con prodigio cruel, cada momento + LIBRO 11. 271 » Eternizan su pasto, y mi tormento. » Esa fantasma misma , que me tiene » Por victima, y por madre, á darlas viene » Nueva rabia, y á gritos las anima » A comerme. Por mas que ansiosa gima, » Y la implore, ella propia saciaria » Su apetito voraz, en esta triste » Madre suya, si pasto la faltara, » Á no ser por que sabe, que consiste » Su existencia en la mia, » Y que si yo mi vida terminara, » La suya al mismo instante acabaria ; » Que conmigo triunfante , j untamente » Perecerá conmigo. Decretado | » Lo tiene asi el Monarca omnipotente. » Pero tu, ó caro padre! ten cuidado ; » No provoques su enojo formidable. > De nada servira tu impenetrable » Celestial armadura. Nada puede » Al brazo resistir de ese inhumana » Verdugo : 4 sus furores todo cede, » Fuera del Rey del Cielo soberano. » Con mas dulzura , Satanás prudente ; Responde entonces: «Pues que tu ¿hija mia, » Reclamas en mi un padre, y demi fino > Afecto me haces acordar confiada ; 278 PARAISO PERDIDO. Un mundo entero , la abertura inmensa ; j _Rovueltas de hutid en una nube densa, A. su funesta luz, que se extendia - Entre las negras mes ya se aclara El horizonte nuevo, y el camino , Que ha de seguir el perfido viagero, Para poder llegar 4 su destino, A que vista aparece de repente, Del espacio el desierto-interminable, $ Oceano infinito , en que es un cero Qualquier pateo: abismo inapeable ; En que desaparecen totalmente, La longitud, profundidad , y anchura, El numero, y el tiempo, Alli la sa Antigua noche, como el cahos profundo , De la naturaleza antecesores, Tienen , como antes que naciese el mundo, Su tirada anarquia establecida, - De la discordia eterna en los horrores, En el ruido, en la sombra , en la reñida Confusion , su poder-está fundado. Sin orden, sin objeto, y sin reposo, Los ao del aire, y de la tierra ; Con los del agua, en incesante guerra, Se agitan en su imperio alborotado. Con estruendo no menos espantoso, P | LIBRO 11: 975 Y aun con mayor desvio, La sequedad , con la humedad, el frio; Con el calor, rivales implacables Dirigen al combate inumerables - - Atomos vagos, baxo sus vanderas ; En densos batallones reunidos , - . Por diferentes xefes dirigidos, Y todos ellos , de sus armas vanos Están, sean pesadas, ó ligeras, Asperas, lisas , finas, Ó groseras» Unos apresurados, y otros lentos; Pero de su poder todos ufanos ; "Tan numerosos , como las movibles Arenas, arrancadas por los vientos, De la arida Cirene en la llanura, Cuyo lastre de areña, colocado Encima de sus alas invisibles, Y demasiado leves, asegura Su vuelo, sin tal peso aventurado: Asi, el que mayor numero ha juntado De aquellos polvorosos batallones , Es de aquellas regiones, Que á cada paso mudan inconstantes, Rey algunos instantes. El cahos solo, obtiene el duradero Cetro de aquel imperio pasagero ; 290 PARAISO PERDIDO. El, de aquellos inquietos torbellinos Dispone á gusto, rigo los destinos, Aumenta su discordia , y turbulencia ; Y sobre ella asegura su potentia, Al paso que el: hazar ciego, reputa Justas sus leyes, y las executa, Tal es la vasta sima,-el tenebroso Hueco, que fue de la naturaleza Cuna», y tal yez allá en la edad futura ; Sera su. sepultura ; Lugar donde. jamas reyna el reposo; Lobrega habitation de la tristeza, Sin luz, sin mar , Sin aire, sin orillas; Donde continuarán siempre en pandillas; Los diversos. principios batallando, - Á no ser que el Etérno sacar quiera , Sus esteriles senos fecundando, De ellos á luz, alguna nueva esfera. Satanás pensativo , y solitario, | A. sus riberas en silencio para, A tal empresa peligrosa, y rara Ningun valor vulgar fuera bastante ; Es preciso un arrojo temerario. Ya de los huracanes el tonante Furor, y de elementos divididos Los duros choques , hieren sus oidos, LIBRO 11. 28 Tal (si á las grandes las pequeñas cosas Se cotexaren ) tal quando invencible Marte, soltando el freno á sus furiosas Tras, á los asaltos se prepara, Es dá sus truenos el fragor horrible ; Y de la cruel refriega la algazara ; Retumban, por los ecos repetidos, De las betis los fuertes estampidos ; Los cruxidos, y estruendos prolongadoy De edificios , y muros, que arruinados,, Despues de horrendos estremecimientos ; Al suelo vienen. ¿ Pero que seria ¡Todo esto, al lado de lo que tenia Detenido á la orilla al Angel fiero ? El orbe todo de sus fundamentos Arrancado ; la boyeda elevada : Del Cielo que cayese destrozada ; De quanto existe el halito postrero,; No hubieran suspendido su osadia, Como la suspendió lo que veia ; Pero pronto en si yuelve : Qual la naye Sus anchas velas desenvuelve al viento, Satanás que impaciente ya no cabe En si, desplega sus agigantadas Alas al aire, y sobre el pie estrivando , Rapido como el rayo, en un momento 38 PARAISO PERDIDO. Parte , y desaparece, señaladas, Con surcos de luz palida dexando; ; Las sendas prolongadas, Por donde corta el eter tenebroso ; Sobre los torbellinos, animoso Se remonta, al traves de las EAS y Ye subia ¡AE Sobre un obscuro grupo de subladós: - Como. en carro triunfal, rapidamente A la mayor altura lleva el vuelo, Basta que, de las nubes disipados Los debiles vapores , de repente Falta debajo de sus pies el suelo. Sobre el vacio solicita en vano Apoyarse: de nuevo acia el lejanó Abismo , por su peso descendiendo , Cada momento mas se precipita, Por mas que sus esfuerzos repitiendo; Sus vastas alas enojado agita En el espacio, en que estribar no pueden. Ya estas, cansadas ceden, Y sin duda , sin fin rodado hubiera , Si de nueyo, otra nube condensada, Con impetu acia lo alto arrebatada , Sobre su negra cumbre, no le diera Comodo asiento , en que se colocase, co rn LIBRO II 283 Y aun mas que anteriormente se elevase. Un suelo encuentra al fin sin consistencia ; Que ni és tierra, ni mar, de la influencia De un clima sin calor producto informe, Y cede baxo de sus pies, conforme Sobre el estriba. Para sostenerse, De sus alas tambien ha de valerse, Y qual se surca el mar, á remo, y vela ; Los pies rapido mueve, forcejeando, A proporcion del riesgo ; y aleteando, Al mismo tiempo que anda , tambien vuela. Como el Grifo, que avaro guarda el oro; Quando el diestro Arimaspio , su tesoro Le ha robado, los montes, y los llanos , Con las alas, y pies rapido corre, Hasta arrancarlo á sus rapaces manos; Asi el infernal Principe recorre Mil caminos , mil sendas diligente; Adopta quantos medios, 4 su ardiente Ansia ocurren ; la fuerza , y la destreza ; Los pies, las manos , quantas facultades - Tiene, ocupa en romper las tempestades x Las nieblas, las tormentas, y huracanes Que se amontonan sobre su cabeza : Sobervia la alza al fin, y los domina; Nada le para, ni le descamina ; 284 PARATSO PERDIDO: Logra tambien vencer con sus afanes , Los hondos valles , los erguidos montes; Los precipicios , los desfiladeros , La espesura del aire, los ligeros Vapores, los torrentes, las dormidas Aguas; y quanto aquellos horizontes Horrorosos le oponen , lo supera , Anado, á vuelo, á rastras, Ó á carrera; Sin darj Jamas sus bara por rendidas. Mas presto suatencion llama, el estruendo De variedad de gritos espantosos, De sordos ruidos, y ayes lastimosos ; Confusos , de mil gritos diferentes, Que aquel yacio enorme ensordeciendo ; Temblar hicieran á los mas valientes, Acia donde se escucha el turbulento Sonido, se encamina , con intento De averiguar á quien el raro estado. Pertenece , que espiritu dirige, O que ser, aquel Reyno alborotado ; Que se informe tambien su empeno exige ; Del camino , que al nueyo mundo guia , Desde aquella asombrada Monarquia. Llega cerca, y divisa de repente Al viexo Cahos , que sobre eminente Trono, domina la region estraña, LIBRO IL 203 De prolongados lutos revestida; Y en si misma sumida , La antigua, y triste Noche le acompaña. El Cahos, con ella su poder divide, Y ella tambien, quando este se las pide Sus tinieblas le presta. El horroroso Orco está cerca de ellos , y el odioso Demogorgón , cuyo temido nombre Es suficiente , para que se asombre Aun el infierno mismo. Están al lado. La Casualidad ciega , los errantes Rumores, y las Voces disonantes , Por las cien fieras bocas exaladas De la Discordia. 'Tal del malhadado ; Insensato Monarca , es la escogida Corte, digna de su alma entorpecida. «¡ Principes, Potestades respetadas ; Les dice Satanás con tono osado, » De este vasto dominio! ¡ Cahos obscuro ! » ¡ Y tu, Noche, que amais con preferencia, » El desorden confuso, y la anarquia , » Ningun recelo os cause mi presencia ! » No vengo á investigar, os lo aseguro , » Los secretos augustos , que venero, » De vuestra respetable Monarquia ; - >No soy mas que un viagero, 2865 PARAISO PERDIDO. » Que perdido el camino, y extraviado >» Por casualidad pura, aqui he Megado ; >» Camino solo, y á pediros vengo, » El fayor de indicarme la mas corta > Direccion , que conduce á aquel dudoso >» Punto de vuestro imperio tenebroso, >» Mas cercano á los Cielos, y os prevengo, » Que aun mas queámi, el hacermele os importa) > Y no es de desdeñar” la recompensa, >» Que os prometo por el, pues el glorioso, » Unico objeto de este adds viage", » Es el de ver, llegando á aquel parage, » Lo que ese Rey del Cielo, á vuestra extensa, >» Antigua Monarquia , iniquamente > Ha usurpado: yo haré que prontamente > Todo os devuelva ese yecino injusto, >» Y otra vez quede vuestro Imperio augusto » Integro ; que el sol pierda su luciente o Resplandor, quando llegue á su frontera, » Y que todo recobre la severa , > Antigua magestad , que obscurecia > Sus confines , y tanto os complacia. » Poned pues nuestros premios en balanza ; >» Vereis que es el imperio , el que os espera » Sin riesgo alguno, y yo en mi empresa fiera, » Otro no aguardo mas , que la venganza » o POB ROA dd e 287 Satanás acabó , y tartamudeando y El Anarquico anciano , de este modo Le contextó: « Extrangero , SÉ ya todo » Quanto puedes decirme , Só tu historia, »"P'u nombre, y que al Eterno disputando » En abierta batalla la victoria, » Os cubristeis de gloria tu, y tu bando. » Dios triunfó á la verdad, y tu perdiste »T'u resplandor, pero en tu misma ruina » Tu celestial grandeza descubriste ; » Oí, ví la derrota temerosa, »En que os puso la colera divina. » ¿ Y como tal exercito pudiera , » Rodar desde la altura prodigiosa , » Sin ser sentido, hasta esta negra esfera ? » Vi con efecto , si > y desde aquel dia » Mi temblor no ha cesado todavia, » Vi caer unas sobre otras, de la cumbre » De los cielos , tus huestes apiñadas, » Las ruinas de su horrible muchedumbre » Confusas , hasta aqui precipitadas : » Desorden espantoso, aun á mis ojos, » Encarnizadas con vuestros despojos, » En mucho mayor numero, os seguian » Las huestes del Eterno, yencedoras ; » Rapidas por los aires descendian een DEL TRADUCTOR AL LIBRO SEGUNDO. S J (1) PN 205, v. 11. La escritura está lena de pa= sages, que indican esta especie de monarquia. esta= ' blecida entre los espiritus malígnos, como tambien que Satanás*es el que la obtiene, y que hay entre ellos aquella especie de gerarquia, y de subordinación, com= patibles con su natura eza, y con las circunstancias en 4 que se hallan; bastando para probarlo las siguientes : palabras de Jesu Christo. Decian de el los fariseos y; que lanzaba los demonios en nombre de Beelzebúb. pr incipe de 10s demonios ;hic non ejicit deemones , zuisit in Beelzebúb principe demonioru ; d lo que el Señor respondio ; todo Reyno dividido contra si, será: destruidO..., y sí Satanas lanza « Satanas >, está dipin dido contra si: como subsistirá pues su Reyno 1? Omne regnum divisum contra se , dosolabitur«... et si Satan nas Satanam ejicit, adversus se divisus est: quomodo, ergo stabit regnurm ejus 1 Math C. 12. y, 24, y sigo (2) Pag. 232, v. 23. Aqui pone Milton en bóca de el orador infernal, un testimonio de la excelencia A E A mk NOTAS 295 de la naturáleza de el hombre, de la que casi duda -s1es igual á la de los Angeles, conforme. al texto de el salmo 8. Paulo minus ab angelis constituisti cum: le hiciste poco. inferior ¿los angeles : : excelencia que nuestra degradación posterior, producida por el pecado original, nO NOS permite conocer en esta vida, pero que nos pasmará , quando abramos los ojos en la ve= =_nidera, libre ya el alma de este cuerpo corruptible y que segun la escritura es. un peso que la abruma, y que comprime todas sus facultados» Corpus enim quod corrumpitur aggravat animam, et terrena inhabitatio deprimit sensum multa cogitantem. Sap» Cay 9» DY. 15. (3) Pag añd, Va de En estos versos hace ver Milton lo que bé dicho en mi primera nota al libro anterior, esto es, quan distinto es el modo de pensar de los espiritus infernales , acerca de la grandeza de Dios y de sus atributos , quando hablan como sienten , de el que ostentan en los discursos publicos, que les atri= buye, en los que su sobervia, y su encono contra Dios , les hacen ocultar, desfigurar , ó negár, las ver= dades mas evidentes, que ellos mismos se ven forzados á creer temblando, como se vé por las palabras de el Apostol Santiago en su epistola ( cap. 2, V» 19), ef demones credunt, et contremiscunt. Precave tambien, en los versos que se siguen, á los hombres, contra la audaz curiosidad, que puede llevarlos á escudriñar los secretos de Dios, en materias superiores á sus alcances, haciendoles ver los errores de los Angeles mismos, que tanto les exceden en el de “96 DEL TRADUCTOR. ingenio, y en los. conocimientos > quando tienen la temeridad de querer profundizarlos : leccion que viene mui al caso, para ciertos hombres de nuestro siglo , tan temerarios, como superficiales , que niegan los misterios de la religion, por que mo los comprenden, y ensoberbecidos con el titulo de filosofos, no coma prendiendo las cosas mas tenues, y triviales de la naturaleza criada, pretenden comprender claramente : la de su divino Criador. Son tan acreedores á la risa y y abescarmio, como á la Compasion, A ON «Y Y O «do — do (eb ro AAA SU MAR IO DEL LIBRO TERCERO. » Desoz lo alto de su trono ve el Eterno Z Satanas , volando acia el mundo nuevamente criado ; se lo enseña á su hijo sentado d su diestra: le anu que el hombre caerá en la culpa; y hace ver que no puede acusar de ella d sujusticia, ni A su sabiduria, pues que le ha criado libre, y capaz de resistir d la tentacion ; sigue declarando (su hijo , que la justicia divina exige una satisfacción, y que debe morir el hombre con toda su posteridad, a no ser que algun ser, capaz de expiar su ofensa, sufra por el el castigo. El hijo de Dios se ofrece voluntariamente á ello : el. padre lo admite: consiente en su encarnación, y pronuncia que será exaltado sobre todo quanto existe en el Cielo, y en la Tierra. Manda despues « los Angeles santos que le adoren : le obedecen, y todos sus coros , uniendo SUS DOORS £ los ecos de sus harpas so celebran la gloria del padre, y del hijo. Satanas llega dá la superficie exterior de este UNIVErSO , pa= sando por un parage llamado el Limbo de la vanidad, cuyo destino se describe : desde allí se tras lada « la orbita del sol, con animo de hablar con 298 “SUMARIO. : Uriel conductor, de aquella esfera luminosa ; pero antes de acercarse del, se transforma en Angel de luz, y pretestando. que el zelo le ha hecho era prender aquel viage , para contemplar el nuevo znundo , y el hombre colocado por Dios en el, se iu Forma por este medio , del parage en que está sin tuado. Despues de haberlo sabido, parte, y para su vuelo sobre la curnbre del Niphates. ss Ne >) PARAISO PERDIDO. DAA VU IMAN AAA AA VU YU VA U VA VAR LIBRO TERCERO. | Save ó tu, hija del Cielo, luz del dia, Fuente de la belleza, y la alegria, Del resplandor eterno procedente, Emanacion del mismo Omnipotente, Fulgor inseparable de su esencia, Que en torno de su solio derramada, Qual pavellon augusto, su presencia Ocultas! ¡ Explendor de su sagrada Inteligencia ! ¡ De su excelsa gloria Fecunda produccion ! ¡ Inagotable Manantial, fuente pura, inalterable De la felicidad , que á la memoria De la eternidad misma precediste, Y escondiendo tu origen, esparciste; Como esparces en todas las edades, Tus beneficas dulces claridades ; Salye ! Antes que una voz tan sola diera El nacimiento al mundo, Y la tierra arrancara del profundo Abismo de los mares ; que el luciente Sol, su trono en los aires erigiera, 3oo. PARAISO PERDIDO. Y la naturaleza diligente, El vacio á sus leyes reduxera; 7 Antes que el Cielo mismo recibiese' Por ella el ser, y de astros guarneciese Brillantes, su sobervia vestidura $ Existias tu, ¡6 luz divina, y pura! Y á la voz del Eterno, en el instante En que el orbe nació de los horrores Del negro abismo , con“tus resplandores, Formaste su envoltura rutilante. Del tenebroso infierno al fin salido, En que he estado harto tiempo detenido, Despues de haber despacio registrado Sus cavernas obscuras, y profundas 5, Sus volcanes , sus rios espantables, Sus sombrias llanuras infecundas, Su turbulento oceano abrasado , Centro de aquellas simas inapeables 5 La eterna Noche , el cahos he cantado Por otros tonos, que los de la lyra De Orfeo, que no pueden en grandeza Igualar los acentos, con que inspira La musa que me asiste, mi flaqueza. Esta celeste musa me dió aliento 3 Para baxar con tanto atrevimiento Al abismo, y subir con tal presteza.- LIBRO IIL JOr Ahora ya fuera de el, á visitarte Vuelvo, ¡ 6 luz pura! desde su espantosa Obscuridad, y alegre á saludarte, El Cielo vuelvo á hallar, la deliciosa Tierra, que de magnificos colores Vistes, y que fomentan tus ardores. Ya poderosa, y agradable, inflama Mi pecho elado, tu divina llaína. ¡ Mas ay triste! Que en vano nueva vida Me dás , pues para siempre estoy privado De ver tus resplandores, y perdida Mi vista , en noche eterna sepultado , No puedo ya gozar desu hermosura. Los orbes de mis ojos extinguidos, En vano ruedan en la sombra obscura, Y ansiosos en la bóveda del Cielo Buscan tu claridad , ó dirigidos A la tierra, de pena consumidos, Procuran distinguirla. Un negro velo, Para siempre la esconde á su porfia. Tu resplandor, que de mis ojos huye, Una obscura tristeza, substituye A mi antigua alegria : Con todo, atenta 4 mi incesante ruego, Aun, la celeste musa, la yoz mia, Inspira , alienta , con su sacro fuego : 302 PARAISO PERDIDO:' Aun, con dulce delirio, sus pisadas Sigo, baxo las bóvedas alzadas De los antiguos bosques, por los prados De balsámicas flores matizados , Por el torcido, ó rapido camino, Que se abre el arroyuelo cristalino; Y por los frescos valles cultivados, Que para otros los rayos luminosos - Doran del sol, ; ay Dios! para mi ociosos; Mas sobre toda tu ¡ santa montaña De Sion! ¡ y tu Fuente sacra, y pura! Cuya corriente bana Su verde falda, y á sus pies murmúra, El camino entre flores ocultando, - “Y gus tiernas raices TORERO: Vosotras, quando acudo en el reposo A visitaros , de la noche obscura, Me inspirais vuestro acento melodiosó, Tambien, pues somos en desgracia iguales yn Inyoco á aquellos celebres mortales , Que entre tinieblas, como yo, cantaron, ¡Y anntando su nombre eternizaron, ¡ Ojala que de penas compañero , Lógre serlo tambien de vuestra gloria ! ¡ O Tamíiris ! Tiresias ! y tu Homero! ¡Pueda yo dividir vuestra memoria! o de al LIBRO 111. 3od Como ellos ,'en silencio fecundando Mil objetos diversos , la harmonia De mis faciles versos , emulando La suya, fluye, y mi corazon vierte Sus amarguras, de la misma suerte , Que el triste ruiseñor , en la sombria Copa de un arbol, su nocturno canto ; Mezclado entona con su tierno llanto. El tiempo vuela, y en la sombra ciega. De la noche, se apaga el claro diaz Pero vuelve , conforme lo ha dispuesto BE >. -Por:leyyila OA sabiduria ; Mas nunca para mi su vuelta dñs, Aunque está á todo el orbe manifiesto ; .. Vanamente mis ojos los colores, Disfrutár quieren de las nuevas flores : El plateado cristal del arroyuelo , Los matutinos rayos del oriente, La purpura sobervia del poniente; Del paxarilloel agradable vuelo, Del ganado los juegos divertidos, Y el hermoso semblante , En que, al criar al hombre, su brillante Imagen gravó Dios , ya son perdidos Para mi. Las desgracias me han quedado Del ser hamano; pero estoy privado 310 PARAISO PERDIDO. » Que lo que yO preyi no es evitable; (1 ) . »¡ Vanas escusas ! Libremente en todo 5 Obran, y el bien, y el mal unicamente > De su arbitrio dependen , no de agenas > Influencias, Quando yo los he criado, » Atendiendo á su clase diferente A > No grillos 3 y cadenas. > Annque lo porvenir yo no previera ; > ¿ Dexaria por esto su futuro > Crimen, de ser igualmente seguro, » Mientras su voluntad la misma fuera ? » ¿ Mi prevision acaso la ha forzado ? > No; no; mi prevision , ni mi infalible » Codo de lo venidero, . » Ni la fuerza inflexible » De mis decretos, que al poder de un hado > Fingido achacan , ni del orbe entero » El influxo reunido, > Son de oprimir la libertad capaces ; » Que yo á su voluntad he concedido. » De esta los movimientos eficaces, » Son los que determinan sus acciones, » Ella, aunque siempre consultar debia » A la razon , en muchas ocasiones » Espontaneamente se desvia LIBRO IIXL Bn. »De sus consejos , y lo malo elige: » ¿ Y que otra libertad mayor exige y La equidad , ó para darlos por culpados ? » ¿ Acaso, en sus caprichos obstinados, » Pretenderán , que yo á estos condescienda; 5 » Mude á su gusto mis irreyocables » Leyes, los seres todos trastornando, » Los hombres, y los Angeles variando, » Que de ser yo quien soy me desentienda , » Qual los entes mudables, > De mi querer perdiendo la firmeza, > Y turbe toda la naturaleza ? » Tal es de sus deseos la injusticia 5. » De ellos que libremente, y por malicia » Pura , se hicieron contra mi culpables. » Los deals los menos excusables, » En su desorden, fueron , » Pues que solos por si se pervirtieron, > Y su crimen del todo voluntario, | » Con razon. debe ser irremisible , AR » Quando al hombre al contrario, >» Con perfidia. increible + y Por las astucias de ellos. seducido , » Y en si menos perfecto, sl.en olvidé » Mi bondad echa , y me A anbedaós , y Aunque castigo á proporcion merece), 3% PARAISO PERDIDO. » Perdonar quiero. Asi mi generosa » Clemencia , y mi justicia en la dichosa » Tierra, como del Cielo en las moradas, » Juntamente serán glorificadas : » Con todo, la clemencia la primera » Lo será, y la justicia la postrera. » Tal es mi voluntad irrevocable. » Asi El eterno habló, y llenó del Cielo Los-ciudadanos, de un gozo inefable, Y nuevo, al paso que por su azul velo, Delicioso, á lo lexos se esparcia Un perfume divino de ambrosia. Sobre la multitud inumerable, De los mas altos inmortales seres, Sobre los tronos todos, y poderes Domina á una distancia imponderable Su hijo celeste, Dios de Dios, traslado De su gloria perfecto > y engendrado De su misma substancia. En sus miradas La dulce claridad brilla adorable, La gracia, la piedad, las inflamadas Llamas del puro amor, y la infinita nó: Bondad, que unicamente en Dios habita ; Y asi con yoz divina, se dirige A su celestial Padre : « La clemencia, » ¡O padre mio ! con que al delinquente e e LIBRO 111. 313 » Hombre infeliz, ofreces tu indulgencia, » La admiracion del universo exige. » Por ella , todo ser inteligente , » Te dobla alabanzas inmortales ; » Por ella , los espiritus leales, » Que Habita en tu corte, al dulce acento » De sus liras; Virtudes, fe ; > Redoblando sus da celestiales, » Encantarán del Cielo los confínes ; - >» Bendiciones sin cuento, > Ensalzarán tu nombre soberano, » Por tal piedad con el linage humano. » ¿ Y tu bondad podria por ventura, >» Abandonar al hombre; á esa criatura > Predilecta , y destruir tu imagen bella; » Que en todo lo visible , que has formado ; » Sola dotada de razon BIER » Aunque á tu sacra ley esobadciidd » El infeliz delinca alucinado > Por la perfidia cruel, de ese insolente » Angel astuto , contra ti obstinado, » Que se sepa dales de su flaqueza ? » ¿ Correspondiera acaso á tu grandeza, » Castigarle por ello eternamente ? » ¡ Lexos de ti, justicia tan seyera ! » ¿Como es dable, que tu ira destruyera 314 PARAISO PERDIDO. > A tus hijos, y diese á ese adversario » Suyo, y nuestro, la barbara alegria » De haber de ti triunfado , qual queria 2 » Para este triunfo, indispensable fuera , » Que el Dios del bien, cediese al temerario, » Y vil Angel del mal, y este , orgulloso , » Escarneciendo al Todopoderoso, » De sus manos al hombre arrebatara » Vencedor, y al abismo lo arrastrara. » El humano linage, » Como victima asi teo 5 > Sería entre sus llamas abrasado ; » Eterno pregonero del ultrage » Hecho á tu omnipotencia, - > Y tendria la triste complacencia » De vengarse, con verte desairado. >» Y tu mismo, olvidado de tu'gloria; > Tranqtiloenabolir consentirias . » De tus dignos favores la.memoria, » Y el hombre, objeto de ellos entregando » Á su perseguidor, permitirias, » De su empeno el succeso tolerando ,. » Ya que de tus derechos se dudase, » Y no solo quedara sin castigo » El crimen de ese perfido enemigo; » Sinó que impune su intencion lograses A A A LIBRO TIL 315 » Ya que con alta cara, de su impia » Blastemia se jactase, y su osadia ? » « Hijo mio! el Eterno le responde: » Hijo querido, amor del Cielo, y mio, »Tu,en quien yo me complazco, y meglorio; » En quien me amo, y me admiro; poderoso » Verbo mio, á quien solo corresponde » Ser en ¿persona mi sabiduria; » Lo que tu quieres, hijo generoso, » Desde la eternidad, ya yo lo habia, » Con voluntad suprema, decretado. » No; no está sentenciado » El hombre , ni proscrito sin recurso + » Mi gracia tiene pronta, y en su fuente » Perenne, la hallará perpetuamente, - » Si á ella quiere acudir; pero no obstante , » Sin mi libre Concurso , » Su fuerza, por la culpa A uedids ; > Para sacarla no será bastante. » Nose la negaré. Quando lo pida, » Mi auxilio le daré. Su paso incierto, » Por las sendas guiaró de la justicia, » Y si me sigue fiel , podrá estar cierto » De vencer toda la infernal milicia, » Y reparar su suerte desdichada ; » De mi suma bondad en la grandeza, A 316 PARIASO PERDIDO. » Olvidaré su debil, y malvada. » Conducta, y haré que el, desengañado » Por la experiencia, yea su flaqueza » Para el bien, mientras no sea animado > Por mi auxilio, y que nadie por si mismo ; » Puede sin el, librarse del abismo, » En todo su linage numeroso > Tendré mis escogidos, que zeloso - » Conseryaré. Mis gracias especiales » Los librarán de todos los fatales » Esfuerzos del infierno , de manera ; » Que antes el orbe todo pereciera 7 > Que ellos. Tal es mi voluntad augusta. > A los que pequen, con remordimientos > Moveré. Los preceptos de mi justa > Ley, darán luz á sus entendimientos, >Si se yan á arrojar al precipicio, » Los detendre 4la orilla. Con mi gracia > Los llamaré , para salir del vicio, > Quando tengan, siguiendo sus pasiones ; > De atollarse en su cieno la desgracia y » Mi inspiracion divina , 4 un dolor santo »> Los atraherá , y 4 humildes oraciones gs »De los ojos mas aridos, el llanto » Hará correr, y si se arrepintieren » De sus pasadas culpas , y volvieren LIBRO TIL 317 » Sinceramente á mi, hallarán abiertas » A sufavor, de mi piedad las puertas. » Sus last y Sus ruegos repetidos, > Con ternura por mi serán oidos. » Yo mismo los guiaré por la segura » Senda de mis preceptos, si con pura » Conciencia velan siempre , hasta el tranquilo ” Puerto, su eterno , y venturoso' asilo ; » Pero si 4 sus pasiones se abandonan, » Si sordos á mis tiernos lan atiéntoy: ; > Dela conciencia los remordimientos » Desprecian, si frenéticos blasonan > De su dureza, y su desobediencia, » Y obstinados apuran mi paciencia, » Me vengaré de sus empedernidos » Corazones , cerrando sus oidos » A la verdad, corriendo un denso velo » Sobre sus ojos , que á la luz del Cielo > Impida penetrar. Abandonados » Por mi gracia, en la noche tenebrosa » De sus vicios, errantes, extraviados “ » De delito en delito, en su espantosa » Ceguedad moriran impenitentes , » Y del profundo infierno , en las ardientes » Simas, caerán al fin precipitados, » De estos perfidos solos la insolencia, 318 PARAISO PERDIDO. « No podrá hallar abrigo en mi clemencia ; 5 » Mas no es aun el castigo suficiente, » Para satisfacer á mi ofendida »Magestad : ya que el hombre, osadamente' > Mis leyes quebrantando, ha oido » Mi justicia, ha de ser sacrificado, » Ha de sufrir la pena merecida, » O ha de quedar mi gloria obscurecida : » Pues que orgulloso pretendió elevarse > A la clase de un Dios, y eternizarse >» Como tal, este arrojo temerario > Debe pagar. Que muera es necesario » El, y que muera todo su linage; > Heredero por el de su delito, » Para siempre, como el, queda proscrito, , > Si para compensar tamaño ultrage, » Una victima tal, tan inocente , (2) > Y augusta, qual requiero mi PARTE > » A mi justo furor proporcionada, - » No se presenta voluntariamente, > A rescatar su muerte, prodigando > Por el su vida. ¿ Y quien de la nobleza » Deesta accion de piedad tan extremada, . > Sus propios intereses olvidando, ] > Será capaz, aun entre las mas puras, » Mas sublimes, y dignas criaturas ? are LIBRO TIL 319 » ¿ Que ser se atreyerá, con su inocente » Sangre á salvar al hombre delinquente? - » ¿Habrá quien quiera, entre los inmortales, » Morir, por redimir á los mortales? » Esto dixo el Señor, y todo el mundo, En el senado augusto, y. numeroso, De aquel terrible empeño receloso, Se mantuvo en silencio el mas profundo, Ninguno se atreyio á ser medianero Del hombre, ni á mostrar el mas ligero - Intento de excusar su rebeldia, Y mucho menos aun á aventurarse, Por delitos agenos, á entregarse Al castigo. La muerte ya tenia Su presa asegurada , y asi hubiera El htímano linage perecido, * Sin duda alguna , por su mano fiera , En el infernal seno sumergido, Si un Salvador magnanimo, el glorioso Hijo unico del 'Podopoderoso, En cuyo pecho están depositadas Todas las gracias , todas las sagradas, Y puras llamas del amor divino, Al ver del hombre el misero destino, No hubiera, de su eterno padre airado, La yenganza justisima aplacado. Ex 326 PARAISO PERDIDO. » En el Cielo serás ; 5 pero en la tierra » Proscrito, haz al infierno éruda guerra; » Con tu sangrienta muerte, Que interceda » Por los reos mortales, el mas digno » De su linage, el ia benigno » De ellos todos , el unico que pueda » Mediar en su fayor, victima 7 pura SS » Cuyos tormentos voluntarios, sean » Por el Cielo admirados, Asegura »De tu piedad á todos los hamanos: » Hombre; rescata al hombre; que te vean” » Llenos de espanto , todos los di » La'muerte padecer por tus hermanos. » Dios; perdona qual Dios, los delinqtientes A » Será-tu muerte causal ber vida," a » Tu sangre , precio de su justa pena ; dd » Asi reparador de la perdida | y N aturaleza humana, en justo duelo , a Ese > Alinfierno por ti vencerá el Cielo. > » Y al odio el dulce amor, que te enagena: » El hombre de la envidia triste objeto, » Como de compasion ¿ habrá pensado! » Jamas, á tan gran precio ser com prado ? »¿El, 4 quien yo doté de un sano juicio > » Que con todo dió oidos al proyecto » De la infernal malicia , y antepuesta TA A A a A LIBRO 11. 3ay » A mi ley sacra , suilusion funesta , » Me obliga á ese tan grande sacrificio ? » Y tu, que porbaxaral mortal suelo, » El trono celestial, tan generoso » Abandonas, jamas tengas recelo » De envilecer con esto tu divino » Origen; quanto mas esté eclipsado » De tu naturaleza el magestuoso » Resplandor, tanto mas será adorado, » Lexos de mi, enla tierra peregrino » Vivirás ia tiempo desterrado ; » Como Aaa sufrirás , serás sensible, » Como Dios vencerás , siempre impasible, » Tu humillacion magnanima, bendita » Será por todo el mundo en adelante , » Pues que de mi hijo solo, la infinita » Inefable bondad , fuera bastante, » Para olvidar, por una criatura. » Humilde y deseuarindas su eminente y Magestad ; , y mostrarla tal ternura: y Solo de mi hijo la alma compasiva ; » Puede abrigar bondad tan excesiva: » Será prucba evidente » Tu misma obscuridad , de tu nobleza, » Quanto sea.mayortu abatimiento, » Anadirá mas brillo á tu grandeza , 328 PARAISO PERDIDO. » Y presto vuelto 4 tu celeste asiento , > "Tu humanidad, 4 tu deidad unida, ' » De tus humildes Angeles rodeada : » Con himnos inmortales aplaudida »>Se verá, y á mi diestra sublimada: > Dios, y hombre, hijo de Dios, yjuntamente > Del hombre, reinarás elernamente, > Quiero que todo, hincada la rodilla . » Teadore humilde, y tiemble en tu presencia ; >» Que lo que mas en el Empireo brilla, > Y en quanto existe , Tronos, Serafines : > Arcangeles, Virtudes , Querubines, » Reyes, y Potestades , Obediencia » Y homenage te presten humillados. » "Todos los pueblos han de ser juzgados » Por t1, su juez supremo establecido : > Para esto , el universo estremeciendo $ » Baxarás 4 la tierra , Quando el dia » Temido llegue, al espantoso estruendo » De truenos incesantes, precedido > De tus Angeles todos , que la fria » Ceniza de los hombres, reuniendo > Con sus almas, al funebre sonido » Dela trompeta, harán que al formidable » Juicio, acuda su turba inumerable, » Pu, por tus Querubines, conducido LIBRO IIL 329 » En triunfo sobre el trono magestuoso, » Terrible, espantarás con tus miradas , » A las naciones á tus pies postradas. » A tu senal con vuelo presuroso, » Los Angeles, la atmosfera cortando ; » Acia los quatro terminos del mundo, » Los buenos, de los malos separando, » Colocarán los buenos á tu diestra, » Y los malos á un tiempo, á tu siniestra, » Todos, en el silencio mas profundo, » Penderán de tu vista. Congregadas > Ante tu tribunal todas las gentes, » Vivos, y muertos, jovenes, y ancianos, » De toda clase, y sexo , soberanos, » Como vasallos , todas las pasadas » Generaciones estarán presentes, » "Premulas aguardando tu sentencia. » Ninguno habrá exceptuado de la dura » Conyocacion; á la senal temida, » La muerte soltará sin resistencia » Su presa, y tu voz fuerte será oida ; » De los sepulcros en la noche obscura: » Decidida la causa , los malvados » Recobrará el infierno, y con candados ; » Sus cien puertas de bronce reforzadas, » Quedarán para siempre condenadas. go PARAISO PERDIDO. » Las llamas , todo el mundo devorando ; » Lo purificarán de las inmundas » Heces, que en el la culpa ha producido: » Mas, pronto nacerán de sus fecundas » Cenizas, otros orbes , que brillando » Mas puros, quelos que hayan perecido, » Sirvan de habitation al escogido » Pueblo, que con tus penas has salvado. > AlK, baxo de un ciélo no nublado ; » Elenos de gozo, en el tranquilo puerto, » Olvidarán las fieras tempestades, » Los trabajos horribles del desierto »> Arido por donde han peregrinado. » Alli, colmados de felicidades » Eternas , cogeran los deliciosos » Frutos de los jardines yenturosos » Del Cielo; un dia de oro cada dia » Será, de dulce paz, y de alegria: » Dios será todo en todos; el desmayo; » La inquietud, ni el temor, alli morada » No hallarán, y tu colera aplacada, » Hará que caiga de tu diestra el rayo, » Vosotros pues, espiritus leales , » Postráos á los pies de un Dios, que muere » Benigno , por salvar á los mortales : > Y cada qual se esmere, ] ÚTBHO TEL FU 33 y En igualar en todas ocasiones » El hijo, al Padre, en las adoraciones. » (3) Dixo, y retumbó el Cielo, enagenado De gozo, con aplausos tan ruidosos, Como los movimientos tumultuosos De las olas del mar alborotado , Y á un tiempo dulces, qual la melodia De un concierto de voces, arreglado Con el mayor esmero á la harmonia, Las voces, los acentos, los hosannas, Resuenan por las bovedas lexanas De los vastos palacios celestiales : Todos de amor deliran, y alegria ; En el respeto, y en el pasmo iguales; Todos se postran con humilde frente, Ante aquel doble trono, en que eminente Reside el Padre, con el hijo al canto, A sus pies deponiendo sus coronas, En que al oro, con arte primoroso, Brilla inmortal, reunido el amaranto. ¡ Bello amaranto, tu, planta escogida, Que ahora nos abandonas, Delicia del Eden! en su frondoso Jardin , cerca del arbol de la vida Crecias. Eva, tus hermosas flores , En su rostro imitando sus colores, 332 PARAISO PERDIDO. En el tiempo cogió de su inocencia: La inocencia ofendida > Huyó , y con ella desapareciste, El Cielo en que naciste, Su alto don recobró con diligencia. Vuelto á tu cuna, con tu fresca sombra La fuente de la vida, te complaces En ocultar, creciendo en sus riberas ; Con placer tambien haces Brotar tus flores, en la verde alfombra De las orillas, que con sus ligeras Y cristalinas aguas, caudaloso 3 El rio de delicias atraviesa A De correr por los Cielos nunca cesa 5 tó Con su puro cristal espirituoso, Las eliseas flores renovando s Y todos los contornos perfumando: Con ellas los celestes habitantes, Texen guirnaldas nunca marchitadas; Con las quales sus frentes rutilantes, Se vén de nuevos brillos hermoseadas : Tambien el amaranto, corre el suelo ; Que ocupa el vasto giro - De las sobervias bovedas del Cielo ' Y de aquel vasto mar de oro, y safiro ; Varia los colores inmortales j | LIBRO-IIL 333 Ostentando sus rosas virginales; Mas ya , aquellos obsequios concluidos, Vuelven los Serafínes, encendidos - En vivo amor, á coronar sus frentes : Ya las liras, y citaras pendientes, Qual carcáx de sus hombros, descolgando; Por las tremulas cuerdas resbalando, Sus sabios dedos prueban, con sonoro, Dulce preludio, aquella melodia, Que enagena los Cielos de alegria. 'Fodos cantan ; las voces, é instrumentos; Nada discorda en el celeste coro, Las mas pequeñas notas , los acentos : Donde hay paz, alli habita la harmonia. ¡ A ti primero, 6 Padre omnipotente, Inmutable , infinito, inconcebible ! A tren tus mismas luces invisible, Y eterno, de quien todo está pendiente, Ensalza de sus himnos la excelencia; A ticantan: «¡O autor de la existencia, » Rey terrible, de nubes circundado ! » Los rayos de tu luz activa y pura, » Penetran , quando quieres, su espesura ; » Y el trono de oro muestran elevado, » En que resides, cuyos resplandores . » Nos ocultan tu rostro, y nos deslumbran, 334 PARAISO PERDIDO. » Al paso que en las sombras nos alumbran, » El Angel mismo con sus perspicaces > Ojos se ciega, y lleno de terrores,, » Los parpados cerrando, á sus vivaces » Rayos, no puede estár en tal apuro, » Sobre sus alas tremulas seguro. » ¡ Hosanna, al Dios inmenso eterno, y santo! » - Asi concluye aquel celeste canto, Que á ti despues dirigen «¡ ó divino » Hijo , del Padre Todopoderoso, » Que en tu semblante brilla, hecho visible! » A ti, por quien el orbe fue criado, » Que terrible abatistes el ferino >» Orgullo del infierno tenebroso, » Con audacia increible, » Contra tu eterno Padre conjurado. » No ahorrastes en aquel sangriento dia » Sus formidables rayos, ni su espada, y » Divina, por su colera afilada, »N1 sus flechas de fuego. Estremecia » Las llanuras del Cielo el moyimiento » Rapido de su carro fulminante, >» Que tu, sereno , desde su alto asiento » Governabas, al paso, que aun distante, » El enemigo huía consternado , - y Qual niebla á impulso del furioso viento». A A LIBRO III. 335 > ¡O Verbo, de tu padre amor, y gloria ! » ¡ Con que triunfo, á tu vuelta, tu victoria » Se celebró en el Cielo! Con tu airado » Brazo, en el Angel fiero rebelado, » Sus injurias vengaste, ] » Y al hombre del perdon aseguraste. »! Tu mismo, ó Dios, ó padre omnipotente! » A tu amor le yolyistes indulgente. » Tu hijo, tu hijo piadoso, tu justicia » Satisfizo, burlando la codicia » De sangre, que al inmundo » Exército infernal atraxo al mando. » Al delito del hombre vergonzoso, » "Pu poder ofendido » Dudó entre la piedad, y la venganza ; » Hizo caér bien pronto la balanza » A fayor del culpado , tu piadoso » Hijo , hablando por el compadecido. » Tu grandeza una victima pedia, » ¿ Y habrá otra igual á la que te ofrecia? » ¡ Un Dios rescata al hombre! Con sublime » Bondad , por el ensangrentado gime, » La tierra consolando, »La ira del Cielo en dulce amor trocando, » ¡O piedad sin exemplo, á que seinclina — » Pasmado, con respeto el mas profundo, 342 PARAISO PERDIDO. El perfido metal desaparece. Hay tambien otros locos, quealli ostentan Un ambicioso luxo: trasladados Con ellos sus jardines deliciosos, Sus palacios de jaspe primorosos, Vivir felices cuentan, Mas, les sucede que por todos lados; Por que lo quiere asi la providencia, De un funebre desierto estan cercados, En que el silencio mas profundo habita ; Baxo sus techos de oro la alegria, Acompañada de la complacencia, En vano introducirse solicita ; El desprecio, y olvido , noche y dia, Hacen en el umbral guardia severa; La Deidad de cien bocas habladora, Para ellos solos tiene su sonora Trompeta 0ciosa , y al pasar ligera; Sus ojos cierra, para no ver cosa, Que excitar pueda su atencion curiosa. Bien pronto en sus magnificas moradas Los persigue el fastidio, y la tristeza; Sin testigos, les cansa su grandeza, Y lloran sus delicias ignoradas, A lo menos aspiran á la gloria De eternizar sus nombres; mas grayados LIBRO IIL 343 En la arena, al momento están borrados, Y los vientos se llevan su memoria. En registrarlo todo se embebece El Angel infernal, quando aparece A su vista en las sombras, el dudoso 'Timido resplandor, que en la lexana, Esfera, dá principio 4 la mañana ; Acia su claro origen vuela ansioso : Presto á la luz de la rosada aurora, Las infinitas, y brillantes gradas Nota, de la magnifica escalera, Que sube á los palacios celestiales. Un portico sobervio la decora Enlo alto, por el qual las mas nombradas Obras del regio luxo , si se hiciera Su cotexo, á pesar que con parciales Ojos se viesen , fueran eclipsadas. Todo él despide llamas , con brillantes Preciosisimas piedras adornado ; Sobresalen el oro, y los diamantes ; Ningun pincel dar puede un adequado Bosquexo, de su augusta arquitectura, Menos luciente aun , hasta la altura Del Cielo , á vista de Jacob subia, La escala misteriosa , que lo unia Con nuestra tierra , en su admirable sueno , 344 PARAISO PERDIDO. Quando del trono de su eterno dueño Ir, y venir los Angeles veía, Y vuelto del letargo milagroso, Profetizó , exclamando COn gozoso Rostro; « al traves de los mortales velos; » Veo abiertas las puertas de los Cielos », Mas, la escalera , que el Arcangel mira . A. la boyeda eterna se retira > ; Y de su alcance al fin desaparece, Un mar de claridad de nacar puro ; Y de liquida plata se le ofrece A la vista, en vez. de ella , que moyible ; Ondas rueda de luz incorruptible, : Aquel mar refulgente, es el seguro Feliz asilo , adonde , desde. luego Que mueren los felices escogidos , En angelicos brazos conducidos Son, 6 en “a carro rapido de fuego : A esto, con toda su magnificencia » La escalera baxó resplandeciente De nuevo, 6 por burlar al enemigo ; Que asomaba , 6 por dar á su insolencia - Mas severo castigo, ! Haciendole sentir mas vivamente De su perdída dicha la Amargura. Del portico soberyio en derechura LIBRO 111. 345 Al risueño jardin , en que vivia En dulce paz el hómbre venturoso , Al Eden, un camino conducia, Y desde alli, del mundo á lo restante, Excedia el camino , en lo espacioso, Ala via sagrada, Por Dios á sus ministros preparada, Para que de su trono, al fulminante Santo monte de Sinay descendieran, Por la que al pueblo de Israel, ligeros, Enviaba , sus alados mensageros , A fin de que sus ordenes le dieran: Por ella desde el Cielo, Dios miraba Con placer, y hasta el Nilo contemplaba ; Qual por la fertil tierra se extendia Aquel pueblo querido, Del septentrion al sud establecido. Acia otra parte, no menos se abria Aquel camino largo, y luminoso , En donde puso el Todopoderoso Con propia mano, los intransitables Terminos á las sombras tenebrosas , Qual las costas del mar incontrastables ; Por cotos á sus ondas procelosas. Al pie de la escalera , Mas que nunca admirado se detiene 346 PARAISO PERDIDO. Satanás, y subido en la primera Grada, recorre ansioso la extendida Sobervia escena , que á la vista tiene, Y ve en la inmensidad la inesperada Pompa del universo , rennida En sola una mirada. Asi el escucha diestro , que en la obscura Noche, su oficio cumple peligroso , Acechando camina receloso ; Llegado, al huir las Sombras; á la altura De algun monte encumbrado, Que alumbra ya el fulgor de la mañana, Pára , contempla , abarca una lexana Inmensidad de tierras admirado, Para el desconocidas , en las quales, Entre varias cuidades derramadas Cerca, y lexos , dominan levantadas De una Corte las torres imperiales. Tal Satanás el mundo contemplaba; Y, aunque el Cielo habia visto, lo envidiaba. Deyvora su interior un yil despecho, Al pensar en las manos , que lo han hecho. Aun mucho mas allá del alto asiento, Por las nocturnas sombras dominado : Descubre un firmamento, Extendido sin termino , poblado LIBRO TIT. 347 De mundos estrellados, y curioso Los recorre uno á uno, desde el punto Del Zodiaco remoto y luminoso , En que la justa Astrea con su libra, Los dias con las noches equilibra, * Hasta aquellas esferas , que el conjunto Forman del refulgente vellocino De Aries, que al lado opuesto la hace frente, Y mucho mas allá del peregrino Cielo, en que el mar Athlantico termina, Cargado con Andromeda camina. Enfin , entrambos Polos totalmente, Con la vista abrazando , Registra todo el orbe, y de repente Se precipita rapido, volando, Dentro de su recinto magestuoso , Cuya belleza , al paso que le hechiza, Para su' envidia es un objeto odioso. Sobre las alas placido nadando , Por sus azules ondas se desliza , Entre esferas sin numero pasando , Que desde donde el viene, en los profundos Aires, parecen astros, y son mundos, O tal vez islas, como el deleitable Jardin de las Hesperides, que lleno De flores, y de frutas , en el seno 348 PARAISO PERDIDO: Se alzaba del oceano espantable. Quizá tambien aquellas aisladas Esferas , contendrán sus verdes prados j Sus floridas llanuras cultivadas j Sus [rescos valles , sus enmarañadas, Sombrias selvas, y sus cristalinas Fuentes, que las recorran peregrinas; Las ve, las examina ; mas no excita En el ninguna de ellas, el curioso Deseo de saber, que pueblo habita Feliz, en su recinto venturoso, Entre tantos objetos al sol mira, Que en resplandor, á la celeste esfera ; ' La igualdad casi disputar pudiera, Y su belleza, que encantado admira , Exceder la del mundo le parece. Acia el vuela, de cerca deseando Contemplar su explendor= su pasmo crece 5 Quando ademas de su magnificencia, Nota, que varios mundos, de su influencia Penden, y en su contorno circulando, A distancias diversas, como Reyes Vasallos de otro Rey mas poderoso , Cada uno observa sus severas leyes Y su orbita completa respetuoso, Años, meses, y dias, reduciendo LIBRO TIL. 349 'A su marcha, que exacto va siguiendo, Al paso que aquel astro magestuoso Desde su trono á todos los atrae Con magnetico influxo , ó los despide De si, segun la utilidad lo pide, En torrentes su luz sobre ellos cae, Y á cada qual, con un calor fecunda Proporcionado á su naturaleza. Su movimiento mismo es procedente De su espiritu. etéreo , que inunda Sin cesar cada esfera dependiente De su sistema, y cuya sutileza , Y fuerza, no hallan cuerpo impenetrable A su influxo vital, y saludable. Mas, Satanás ya huella aquel brillante Astro, y nunca una mancha semejante, Los ojos en su disco descubrieron : Con gran placer, los del Demonio, yieron Aquel inmenso globo fulminante. La materia preciosa que formaba Aquel cuerpo, en la tierra nose hallaba, Si el hombre la compara á los metales Mas finos, dirá que es un mar de plata, Un oceano de oro el mas luciente ; Si con las piedras mas preciosas trata De cotexarla, bien que desiguales 330 PARAISO PERDIDO. En la belleza , de Carbunclo ardiente, De rubi, y de topacio, se diria, Que el encendido mar se componia, O de las piedras todas, con que tanto, De Jehová el eterno nombre santo , Quando encima del pecho lo llevaya El sumo sacerdote Aarón, brillaba. No la iguala con mucho en la hermosura, Quando en nuestra codicia deliramos, La rica piedra , que se nos figura Encontrar, con la qual en oro puro, El metal se convierta mas impuro; Piedra que ansiosos sin cesar buscamos , Sin hallarla ; secreto , que por parte De algun hazar, quizá será encontrado En lo futuro, y en que hasta áhora el arte, En vano sus esfuerzos ha agotado ; El arte, que fixando la substancia Movible del Mercurio , ha sugetado A sus leyes su indocil inconstancia, Que ha buscado del mar en las arenas, A este nueyo Proteo, Lo ha encontrado, y conforme á su deseo, Diestro, le ha puesto al fin en sus cadenas. Asi el hombre en las artes industrioso , Hace aun al mundo mas maravilloso. ec ERA A LIBRO II1 IL ¿ Admirarémos pues, que en la carrera, Con que fecunda el sol la vasta esfera, Vertiendo de sus fuegos el tesoro, Ondas de plata ruede, y rios de oro, Quando, aunque de el estemos tan distantes, Su influxo en nuestro globo, del impuro Y blando material del cieno obscuro, Sabe formar rubies , y diamantes ; En el crisol oculto de la tierra, En que penetra, y su calor encierra, Metales producir, y de las flores, Componer los balsamicos olores ? ¡ Vanos tesoros, si se compararen Con el que los produce, aun reunidos A los que otras esferas presentaren, De las que anima con sus encendidos Fuegos ! No obstante toda la belleza, Que el arte añade á la naturaleza, Un rayo solo de su lumbre pura, A eclipsar bastaria su hermosura. Satanás vé la escena prodigiosa, Sin deslumbrarse , y toda la espaciosa, Y nueva inmensidad, desde la altura En que se halla” registra con atento Cuidado, envuelto entre los resplandoreg Del sol, entre las ondas transparentes, 358 PARAISO PERDIDO. Con todo á Satánas, por su alma pura ; Midió ; victima fue de su impostura , ¡Y afable contextó de esta manera. « Puesto que el noble ardor aqui te guia, » De ver, y de adorar las admirables » Obras de Dios, jamas á tus laudables » Deseos, ¡Ó Angel bello ! negaria » Mi aprobacion, ni menos las noticias, » Que desear pareces, >» Necesarias al logro de tu intento. > ¡ Y quantas alabanzas no mereces » Tu, que tan generoso, á las delicias » Te has arrancado del celeste asiento; > Solo para venir á estos lexanos » Parages, á admirar los soberanos » Atributos de Dios, en la grandeza; > Que ha prodigado á la naturaleza, » Y por tus ojos verlas maravillas , « Que otros quizá , por no dexar sus sillas ; » Solo sabrán por relacion agena ! > ¡ Y quan grande, y magnifica, quan buena » Es la suma deidad, que ha derramado, »En un desierto inmenso, esos distantes, » Y nuevos mundos, esos rutilantes » Sobervios astros! ¿Quien ha numerado » Hasta ahora, estos testigos de su gloria ? AAA LIBRO IIL 383 » ¡Quan dulce es verlos, y saber su historia! » ¡ Como resalta su sabiduria » Incomprehensible , en todos los objetos! ae » La causa oculta, y muestra los efectos. » De esto fui buen testigo en aquel dia, » En quela masa informe, inmensa, y bruta, » Del universo todo, en su presencia, » Apareció á su yoz. El cahos temblando » La oye: el abismo cumple, aunque bramando » Su orden: sola la noche, que aun enluta » La masa, hace dudar de su existencia. z » ! Hayga luz! dice Dios, “y en el instante » Todo queda nadando en luz flamante. » De la confusion misma el orden sale : » Cada elemento, el puesto, á el destinada, » Aguarda apenas, que se le senale ; » Y al punto vá á ocuparlo apresurado >> » Segun su peso el aire, fuego, tierra, » Y agua, en el que les toca, establecidos; - » Fixos, suspenden su implacable guerra. » Su imperio cada qual tiene, y Su oficio 5 » Pero obedecer deben réunidos » Ala constante ley, que en beneficio » Comun por el Criador se les ha impuesto. » Partes de ellos, ya cerca, ya distantes), » El universo forman: las restantes » A establecerse fueron á otro puesto :360 PARATSO PERDIDO. > Remoto, y con un muro, que elevaron , > Las bovedas del mundo aseguraron. » ¿ Ves aquellas llanuras azuladas, » De los suaves rayos alumbradas » De una palida luz, que no muy lexos > De nosotros están? Pues ve ahi la tierra > » Que al rededor del sol viene rodando z > Y que de propia luz no disfrutando Sl >» Brilla á medias, de este astro 4los reflexos; > Pues de su redondez nunca destierra > Totalmente la noche, y cada dia > Mientras su media esfera está mirando > Al sol, la otra mitad está sombria. » Aquel punto, que yes alli luciente » Cerca de ella, es la luna, (que este nombre » Dan áesa¡esfera, tan propicia al hombro: ) > La que aunque tambien brilla con prestada » Luz, la parte con ella diligente, > Y con su fulgor suave la consuela, ' > Quando de la del sol la yé privada. > Ella igualmente es la que se desvela Ñ » En darla de sus meses la medida A » Variando por tres yeces inconstante » Su cara, ya creciente, ya menguante, » Ya llena, y ciertos dias escondida » En cada uno, hasta tanto que cobrada « Poda su luz, de nueyo, con plateada LIBRO II. 361 » Claridad , en las sombras resplandece, -» Y al dormido emisferio , dulce mece. » ¿Mas ves aquel terreno reducido, » Aunque fertil? Alli está establecido » El hombre en un jardin , que cada dia; » Con su cultivo , está mas deleitoso ; » Alli la dicha goza, y el reposo. » Un camino inerrable allá te guia. » Parte : no necesitas mi asistencia ; -» Otro deber exige mi presencia. » Dice, y se va. En silencio , respetuoso; Se inclina Satanás , guardando el fuero, Que se debe á su clase. Con esmero Se hace en los cielos esta diferencia De rango; á cada qual exactamente Se tributa el honor correspondiente ; Distincion justa , y util, que conserva En el publico el orden , y preserva De insubordinacion á todo estado, Que entre sus sacras leyes la ha adoptado. Mas ya Satanás rapido se alexa Volando, y en el aire un surco dexa De opaca luz, qual fiero torbellino, A la tierra siguiendo su camino , X no para con la ansia, que le anima, Hasta hollar del Nifátes la alta cima. NOTAS DEL TRADUCTOR AL LIBRO TERCERO. 2 ' E e (1) Pa 310, v». 1. No hay tm misterio, que haya ocasionado mas cabilaciones al orgullo de el hombre, que todo lo quiere penetrar, que este de la concordia de la presciencia divina, eon la libertad humana. Su dificultad no nace, sino de la cortedad de nuestra inteligencia, que en esta vida no nos permite conocer los dos extremos, que se trata de reunir, pues que no pudiendo formar mas que una idea imperfectisima de lo que es Dios, y de lo que es nuestra alma misma, es Imposible que la tengamos, á no ser igualmente imperfecta, de la presciencia divina, ni de nuestra libertad. Pero si conociesemos, como acaecerá despues de muestra muerte, ambas cosas, con la perfeecion posible, lexos de encontrar dificultad en conci= liarlas , nos pareceria su conexion, la mas elara, y mas natural. Asi un hombre que no tiene idea alguna de el arte de navegar , aunque sepa materialmente lo que es un navio, y lo que son los vientos, que dando en sus velas lo ponen en movimiento, si se le dice que el hombre lo hace navegar con un mismo viento, acia 363 DEL TRADUCTOR. donde quiere, y aun casi directamente contra el rumbo 4 direccion de este, halla una dificultad insuperable en conciliar el impulso determinado de el viento , con la oposicion de las direcciones de la nave, á que communica su movimiento 3 pero en el instante en . que embarcado, se le muestra el mecanismo de el timon, y de la disposicion de el velamen , concilia com la mayor claridad ambas cosas, y le parece tan na= su-conexion3-que-so-admira de no haber caido Nunca llegará el hombre á adquirir la sabiduria ver= dadera, de que es capaz en este mundo, si no co= mienza por humillarse , reconociendo la cortedad de sus alcances , y que por consiguiente no debe decidir la incertidumbre de una proposicion, precisamente por que sea incomprehensible para el, antes si tenerla por cierta, aunque no la comprenda, siempre que haya por otro lado razones solidas , para creerla, mucho mas si interviene la autoridad divina. (2) Pag. 318, v. 17. Asi como la tradicion general de todas las naciones ha conservado, como he dicho en el prologo de esta obra , la memoria de el pecado original , y de que en fuerza de el, nacen los hombres contagiados é inclinados al mal, asi tambien nos ha transmitido el modo de aplacar el cielo irritado con= tra nosotros , tanto por aquella mancha con que nace= mos, como por los pecados personales , que son consequencias naturales de ella. El rito pues, observado por todas las naciones, desde los tiempos mas remotos y para este efecto, ha sido el de los sacrificios san. NOTAS 364 grientos de toda especie de animales, los mas utiles, y necesarios al hombre. Rito por el qual han confe— sado solemne, y constantemente, que el hombre nace pecador , merecedor de la muerte, y hecho objeto de la ira de el cielo, al que no puede aplacar; sino haciendo morir en su lugar, para explacion, y satisfaccion de sus culpas , otras victimas inocentes de ellas; no siendo el capaz, como culpado, de expiarlas con su propía sangre. Esta practica tan antigua como el genero humano, y extendida uniformemente de un cabo á otro de el mundo, no puede haber te= nido otro origen , que el de la persuasion de dicha verdad , debida á la tradicion de los primeros padres de el linage humano 3 pnes sin ella , por donde podia ocurrir á todos los pueblos en general, que la muerte de un animal util, é inocente, tubiese conexion con el perdon de sus culpas heredadas , ó personales? No la hay en efecto, pues la sangre de los hombres, y de todos los animales juntos, no tiene proporcion alguna con la ofensa hecha 4 un Dios infinito , á no ser que se miren, como figuras de el sacrificio de una victima de infinito precio, á saber, de el Verbo Divino huma= nado , sola victima digna de Dios, capaz de lavar las culpas de todos los hombres, y adequeda, y propia, para aplacar, y satisfacer la justicia divina. Esta ver= dad sirve de fundamento al discurso que pone Milton en boca de el Padre Eterno, dirigido 4 su hijo, y sobre el que recae esta nota. (3) Pag. 201 , v» 17» Esta expresion de Milton, alude ú lo que dice san Pablo, hablando de Jesu Cristo (en | | | | | ES ; DEL TRADUCTOR. 365 la epist. ad Hebreos, cap. 1, v. 6. ), et cum iterum introducit primogenilum in orbem terre, dicit: ef adorent cum omnes Angeli Dei. Esto es, y quando despues introduce Asu primogenito en el orbe de la tierra, dice : adorenle todos los Angeles de Dios. Pero como las expresiones de Milton, aunque con— formes á esta sagrada autoridad, pueden dar motivo á que algun lector ignorante, Ó poco instruido en los misterios_de nuestra religion, se figure que el hijo de Dios, en el modo de pensar de Milton, no fue reco= nocido , ni adorado como Dios por los Angeles, hasta aquella epoca, y'en fuerza de un decreto especial de su Eterno Padre y error tan ageno de Milton , como de qualquier catolico! enterado de la doctrinada de la iglesia; debo advertir. al tal lector, que la adoracion de el Verbo Divino», y de el Espritu santo, fueron siempre imprescindibles para los Angeles, de la de el Padre Eterno , pues que se les reveló desde el prin cipio, la trinidad de sus personas, como la unidad de su esencia , y que asi solo se trata en este pasage , de que hablamos, de las adoraciones dadas por los An— geles á la humanidad de Jesu Cristo, que no habian de comenzar , si no en la epoca de la encarnacion de el Verbo Divino. z (4) Pag. 338, v. 19. Este Tymbo, que puede llamarse de la vanidad, es una ficcion, que aunque algo extravagante, debe perdonarse á Milton , por la gracia de las descripciones y pinturas, á que da motivo, que contienen mucha moralidad. FIN DEL TOMO PRIMERO. Made . ES BA AA MESS» Ei e Edd E ld Mor " ah, y ATA AAARAAACA LA VIANA AAA AMARA UVA AAA AUNAR FE DE ERRATAS DEL PRIMER TOMO» Pas. 4» linea 13 , dice entendimiendo, léase enten= dimiento. — 6, linea 12, dice descriptiones , léase descripciones. 20, linea 4 , dice parecer, léase aparecer. — 38, linea 4, dice bocal,, léase vocal. — 42, linea 7 , dice coflormen, léase conformen. — 45, linea 2, dice aciones , léase acciones. — 48, linea 19, dice su palabras , léase sus palabras. =—73., linea 23 , dice repuesta, léase respuesta. — 79), linea 2, dice acaecimento , léase acaccimiento. — 82, linea 26, dice conjeso , léase consejo. — 85, linea 30, dice poecas , léase poetas. — 88, linea 3, dice Diomodes , léase Diómedes. == 1d, , linea 9, dice description , léase descripcion. — 90, linea 9 , dice propocionar léase proporcionar. -— Íd., linea 3o, dice quo , léase que. — 103, linea 20, dice toda, léasetodas. — 105, linea 4, dice verdadera, léase verdadero, — 114, linea 26, dice Diomodes , léase Diómedes: — 117, linea 13, dice et altar, léase el altar. — 121, linea 12, dice imagines , léase imágenes» — 123, linea 27, dice Exeq , léase Ezeq- — 173, linea 3, dice cuidades, léase Ciudades. — Id. , linea 19, dice cuidad , léase Ciudad. — 232 , linea 4, dice aguardemos léase aguarémos» — 233, linea 19 , dice cotra , léase contra. — 244, linea 22, dice discusiones , léase disensiones. — 250, linea 12, dice voluutad , léase voluntad. —265, linea 17, dice potentia; léase potencia. — 269, linea 25 , dice moral , léase mortal. -- 294, linea 18, dice dosolabitur, léase desolabitur. -- 295, linea 3, dice Paulo minús ab Angelis consti= tuisti eum, Zéa. Minuisti euom paulo minús ab Angelis. -- 346, linea 16, dice cuidades , léase Ciudades. -- 364, linea 24 , dice adequeda , léase adequada. -- 1d. , linea 29, dice (3) p. 201, léase (3) p. 331. =- 365, linea 16, dice Espritu, léase Espíritus coco JOFROPROTGEROEJU AO J OO DOG ROO ROO QO DAN PONIAN) 9111Q1]89 dE Cl de e e "N | , pre EEE a Pi A ; z )ISSY1) JOAD9YIJO|O)”