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1 Trabajo Fin de Grado Publicidad y Relaciones Públicas 2017-2018 MÚSICA Y PERSUASIÓN “Sin la música, la vida sería un error” - Friedrich Nietzsche- Autor: Marta Prieto Pino Tutor: Adrián Huici Módenes
2 ÍNDICE - Resumen - Palabras claves - Objetivos y Metodología - Introducción - La música y la propaganda o Análisis de su aplicación en la Segunda Guerra Mundial (Relevancia del Nazismo) - La música y la publicidad o Influencia de la música o Tipología y grado de persuasión - Corpus: o Casos prácticos propagandísticos o Casos prácticos publicitarios - Conclusión - Referencias
3 RESUMEN La capacidad que tiene la música de influir en las personas tanto emocional como físicamente es enorme, sin embargo, hay una carencia en cuanto a investigaciones científicas sobre el poder de la música, sobre todo en nuestro sector, la publicidad. Por un lado, la propaganda ha recurrido a la música para llegar mejor a las personas mientras trata de imponer una idea, una ideología o incluso el poder en el caso de muchos regímenes autoritarios, como fue el caso del nazismo y su gran y eficaz campaña propagandística. Por otro lado, el recurso de la música en la publicidad, cuyo fin es comercial, ha funcionado desde siempre para despertar interés, pero sobre todo hay que destacar su componente semántico y su cualidad para hacer que un anuncio se nos quede grabado, como es el caso del jingle. En definitiva, tanto la propaganda como la publicidad utilizan la música como medio de persuasión, elemento esencial de la comunicación de masas y de gran relevancia para llegar a ocupar un hueco en la mente de las personas. PALABRAS CLAVES - Música - Persuasión - Publicidad - Propaganda - Segunda Guerra Mundial
4 OBJETIVOS Y METODOLOGÍA El objetivo del presente trabajo de fin de grado es analizar la capacidad que tiene la música para influir en las personas y por tanto su grado de persuasión en acciones propagandísticas para poder llegar a comprender mejor, su uso e influencia en la publicidad, punto central y final de dicho trabajo. Además, ante la falta de estudios racionales de la música aplicados al sector publicitario, se tratará de aportar más información sobre este importante elemento a la comunidad estudiantil, con la finalidad de dar voz y hacer ver la relevancia del mismo. A través de revisiones bibliográficas, de una metodología descriptiva e interpretativa y algunos casos prácticos, tanto propagandísticos como publicitarios, se tratará de analizar la música con el fin de llegar a cumplir con los objetivos del trabjo: • Analizar la influencia de la música tanto a nivel emocional como físico. • Demostrar su capacidad persuasiva como medio de propaganda. • Entender la música como fuente de significados y por tanto un factor importante de comunicación. • Asimilar la música como elemento imprescindible en la publicidad.
5 INTRODUCCIÓN La música es el arte de las musas. Esta palabra procede de la expresión latina ars musica, adoptado de roma del griego mousiké téchne: arte música o, lo que es lo mismo, arte de las musas. Su significado se ha ido estrechando con el tiempo. En la Antigüedad, música podía ser cualquier actividad humana que se desarrollara bajo la atenta mirada de esas amables señoras. Esto abarcaba prácticamente todas las artes y las ciencias. No obstante, la expresión se aplicaba sobre todo a la poesía cantada: la palabra que iba acompañada de una melodía. En nuestra interpretación actual nos hemos desprendido de la parte poética y hemos conservado únicamente lo melódico. (Bustos, 2007-2018) Según E. Sánchez (2017), el gusto por la música es algo por lo general comúnmente compartido y siempre ha sido así. “Desde que existe la cultura misma, también existe un lugar para esos sonidos rítmicos que comunican sentimientos. En todos los tiempos y en todas las civilizaciones ha existido esta forma tan particular de expresión, tan rica en estilos”. “La música es un lenguaje universal capaz de despertar emociones y sensaciones únicas. A veces escuchas cantar a alguien en un idioma desconocido, pero logras sentir lo que quiere transmitir, aunque no sepas específicamente qué dice la letra.” (Sánchez, 2017) Esto mismo podemos percibir en la película “Feliz Navidad” basada en una historia real de la Navidad de 1914 durante la primera guerra mundial, cuando Sprink y posteriormente su mujer Anna, ambos del bando alemán, en una noche de confrontación y tregua, deciden salir de las trincheras y cantar a todos los soldados para hacer que, por un momento, por pequeño que fuera, pudieran olvidar esa situación tan terrible como es la guerra. Incluso el bando inglés le acompañó con la gaita. En la misa de Navidad Anna se decide a cantar el Ave María y con su voz trata de transmitir tranquilidad, paz, creando un momento único y especial para todos los soldados, sin importar del bando que fueran. Podemos decir ante esto, que la música tiene la capacidad de unir, emocionar y crear actitudes diferentes.
6 Utilizamos la música por diferentes y múltiples motivos, ya bien sea para desahogarnos, para materializar de alguna manera lo que sentimos, para acompañar una acción, unas palabras, para dormir, trabajar e incluso estudiar. Pero ¿qué influencia tiene realmente la música en la mente? Podemos encontrar diversas reacciones ante la música y se han llevado a cabo numerosos experimentos para demostrarlo. Por ejemplo, según Sánchez (2017), en la Facultad de psicología de la BUAP, México, se llevó a cabo un experimento en torno a la música con el fin de saber qué consecuencias tenía una melodía “fuerte” en la ansiedad. 1 Se recurrió a la música heavy metal. El resultado de ello fue que los participantes entre cada escucha aumentaban su nivel de nerviosismo y estrés. Es decir, se producía un aumento del nivel de ansiedad. “La explicación radica en que esta clase de ritmos estimulan intensamente el sistema simpático y esto aumenta la tensión física y psicológica.” La música genera energía la cual puede sernos muy útil en determinados momentos. Por ejemplo, antes de comenzar un partido, muchos entrenadores recurren a temas musicales muy conocidos por su gran capacidad motivadora, como es el caso de Eye of the tiger de Survivor, canción escrita específicamente para la película de Rocky III. También, la energía que generan las marchas militares para animar y motivar a los soldados que van hacia la batalla, como es el caso de la famosa marcha militar estadounidense Stars and stripes. Incluso el sociólogo Max Weber hace un análisis de la utilización de la música con fines religiosos y la compara con el efecto de algún tipo de droga, al poder alcanzarse el éxtasis con la música. De hecho “hoy en día podemos encontrar verdaderos ejemplos de éxtasis musical, por ejemplo, en algunas iglesias de Harlem, en cuyas celebraciones podemos encontrar incluso enfermeras dispuestas a auxiliar a la gente que, llevada por los cantos, cae en un estado de éxtasis.” (Ó. A. Santacreu, 2002) Sin embargo, también podemos utilizarla para relajarnos y tranquilizarnos, ya que depende mucho de factores como la tonalidad, el ritmo y el volumen de la música. Es por 1 Para el estudio se eligió a 137 sujetos. Entre ellos, 31 eran hombres y 106 mujeres. La edad promedio era de 20 años y todos eran estudiantes de psicología. Primero se les practicó un test para medir su estado de ansiedad. Después se les hizo escuchar fragmentos de heavy metal de 5 minutos cada uno. En total, cada investigado completó una escucha de 47 minutos.
7 ello, que contamos con multitud de géneros, haciendo de la música un recurso muy fuerte y rico. Es más, la ciencia ha podido establecer que los ritmos musicales estimulan diferentes áreas del cerebro. De hecho, una investigación de la Universidad de La Florida sugiere que los ritmos musicales ofrecen más activación cerebral que cualquier otro estímulo conocido. Dentro de los principales efectos positivos están los siguientes: - Fortalece el aprendizaje y la memoria. - Regula las hormonas relacionadas con el estrés. - Permite evocar experiencias y recuerdos. - Incide sobre los latidos, la presión arterial y el pulso. - Modula la velocidad de las ondas cerebrales. (Sánchez, 2017) Posiblemente, los orígenes de la utilización terapéutica de los sonidos y la música se remonten al principio de la humanidad. Ya Platón citaba que “la música era para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo”, reconociendo esa relación entre música y emociones, que aquella poseía determinadas cualidades o propiedades que incidían en nuestras dimensiones emocional y/o espiritual. (G. Sánchez, 2014) Por ejemplo, en la antigüedad, se utilizaba la música para animar y motivar a cazadores y guerreros. En el cine se utiliza para intensificar y realzar determinadas acciones y por ende aumentar el efecto sobre el espectador. Es decir, nos encontramos con un recurso imprescindible para producir generar diferentes emociones. Dotar a determinadas acciones ficticias como en el cine, de numerosas emociones es un hecho muy importante. Como dato de interés, “el género que en su época más representó la utilización del sentido anímico de la música para crear una situación emocional concreta fue la ópera romántica. La música del compositor alemán R. Wagner era capaz de crear por sí misma situaciones anímicas. Así, por ejemplo, el leit motiv, un fragmento de música muy definido que aparecía con cada personaje y que estaba ligado
8 a él, se iba modificando o desarrollando según la acción y el estado de ánimo de dicho personaje dentro de la trama.” (Santacreu, 2002) Actualmente su aplicación sigue siendo fundamental y necesaria es muchos sectores. Sin embargo, en este trabajo nos centraremos en su utilización para comunicar ya bien de manera consciente o inconsciente. La idea de que hay algo “mágico” en la música viene de muy antiguo. En la sociedad de la Grecia clásica se valoraba, y mucho, la importancia de la influencia de la música sobre el ser humano. Así, la Doctrina del Ethos atribuía a cada uno de los modos de su sistema musical una determinada cualidad expresiva y emocional, en la convicción de que la música afecta al carácter, a la voluntad y a la conducta de los seres humanos. Por ejemplo, Aristóteles afirma en su Doctrina de la Imitación que toda melodía implica imitación del carácter, de modo que, al escuchar una música que imita o representa un sentimiento concreto, uno puede resultar influido por ese sentimiento. (Ó. Santacreu, 2007) Con esta idea, debemos recordar que la palabra “encanto” o “encantamiento” viene del latin ad cantus, es decir, para el canto, ya que antiguamente los hechiceros utilizaban el canto para producir su magia. De allí viene también la palabra acento, que es un recurso para dotar de ritmo a las palabras y frases. No estamos refiriendo a la capacidad de persuasión que tiene la música y su poder para influir tanto en nuestros pensamientos como en nuestras acciones. Como ejemplo Santacreu comenta: Recuerdo un cuento en el que un flautista se ofrece para librar a la próspera ciudad de Hamelín de una plaga de ratones. En el cuento, el flautista comienza a pasear por las calles tocando con su flauta una maravillosa melodía que hace que los ratones salgan de sus escondites y le sigan fuera de la ciudad, que se ve así libre de la plaga. La gente, sin embargo, rehúsa pagar al flautista lo convenido y éste, para dar un escarmiento a los desagradecidos habitantes de la ciudad, se lleva a todos los niños, que le siguen seducidos por las melodías de su flauta. El cuento del flautista de Hamelín está basado en algo cierto: la música es un instrumento perfecto para motivar y movilizar a las masas. (2007)
9 Según Santacreu (2007), se han creado numerosos debates sobre el poder de persuasión de la música. Comenta que ciertos autores como Sánchez Noriega, creen incluso que se podría hablar casi de algo subliminal cuando se trata de la capacidad de persuasión de la música, “al desactivar el espíritu crítico creando automatismos en las conductas de los receptores, proceso que se suele dar con los nombres de las marcas o las melodías que tarareamos y asociamos a los productos”. Como conclusión, la música ejerce una poderosa influencia sobre el ser humano a todos los niveles. Tras haber analizado de manera simplificada cómo afecta la música a las personas, acerquémonos de manera más concreta a su aplicación tanto en la propaganda como en la publicidad, puesto que ambas utilizan la utilizan como instrumento persuasivo.
16 Antes comentábamos un trozo del Flautista de Hamelin haciendo referencia a un factor muy importante, como es motivar y movilizar a las masas. De hecho, durante la segunda guerra mundial, se llevaron a cabo numerosas acciones para controlar a la población. Por ejemplo, Joseph Goebbels, ministro de propaganda de la Alemania nazi, es considerado hoy una figura clave en la difusión y aceptación del nazismo. En el fascismo, “quizás, uno de los puntos más interesantes de esta ideología, sea su base intelectual. Entre sus características más destacadas está el fuerte sentimiento nacionalista que conduce a la violencia, tanto de las masas adoctrinadas como de las fuerzas de seguridad del régimen contra lo que ellos denominan enemigos, a través de una poderosa campaña propagandística. (V. Pérez, 2015) Según Pérez (2015), aunque ya Lenin puso en práctica campañas propagandísticas, sería Hitler quien de verdad las aplicara con gran eficacia, dirigiendo así a las masas y cumpliendo con su objetivo de extender el nazismo por toda la población. Además, añade que, para Goebbels “la propaganda era un arma de guerra, un elemento fundamental con el que atraer nuevos adeptos a la causa, en este caso, del nacionalsocialismo.” Se basó en una serie de principios propagandísticos para dirigir a la población alemana. A continuación, citaremos las reglas básicas de la propaganda, propuestas por Adrián Huici en su libro Teoría e historia de la propaganda (2017) y que fueron tomadas de una manera más simplificada y como un “manual de instrucciones” de La propaganda política (1962), de Jean- Marie Domennach: 1. Simplificación: Intentar no hacer mensajes extensos o complicados de entender. La idea tiene que ser clara y rápida de captar. Esto hará a su vez, que sea fácil de memorizar. El mejor ejemplo sería el eslogan y en el caso de los nazis lo hicieron muy bien, “Un pueblo, un imperio, un líder”. 2. Enemigo único: Marcar un objetivo concreto a la hora de señalar al contrincante. Es decir, un solo enemigo y que este sea lo más concreto posible. 3. Exageración o desfiguración: Alabar tus propias virtudes y minimizar la de los demás o, reducir tus defectos y aumentar los defectos del enemigo. Esto se conoce en la propaganda de guerra como atrocity propaganda, la cual hace del enemigo un completo monstruo.
17 4. Orquestación: Repetir las mismas ideas, pero mezclando y combinando los formatos y los medios para no llegar a cansar al receptor. 5. Transfusión: Partir de un pensamiento ya existente, debido a la dificultad de establecer una nueva idea, sin ninguna base previa. 6. Unanimidad. Grupalón: Intentar captar valores socialmente compartidos y que unan como grupo, teniendo así algo en común. 7. Maniqueísmo: se establece como variable de la simplificación. Este propone dos variables a elegir y muy claras, por ejemplo, el bien o al mal, el blanco o el negro. Es decir, se buscan posiciones extremas, no medias o moderadas. Todas estas características estarán presentes en las acciones de propaganda, entre ellas, la música, la cual se usó como medio de propaganda con el fin de llegar mejor a las personas y tratar de persuadirlas. Durante este periodo vamos a destacar tres clases de música, que difieren según la intencionalidad: - Música clásica como recurso propagandístico de los nazis y de carácter antisemita. - Música prohibida por el régimen: swing y el jazz. - Música de resistencia por parte de los prisioneros y del Bando Aliado. Para empezar, la idea de que Alemania tenía una afinidad particular por la gran música y de que ello estaba bajo amenaza en el período de entreguerras no estaba limitado al Partido Nazi. Muchos nacionalistas conservadores percibieron las tendencias musicales de este período como un presagio de la degeneración global; y la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, la devastación económica que siguió y la humillación del Tratado de Versalles llevaron la situación a un punto decisivo. Para muchos, la creciente popularidad del swing, del jazz, de la experimentación de vanguardia y de los músicos afro-americanos y judíos no fue una coincidencia: era causa y efecto del colapso general de la sociedad alemana y los valores alemanes. Si la música alemana estaba asociada con el heroísmo, el amor a la nación, el impulso a la creación y el origen de la sangre y el suelo, esta música “degenerada” estaba impulsada por la emoción y las ganancias, era una imitación, superficial y carente de originalidad porque carecía de su propia nación y cultura sana. Muchos críticos
18 sociales y musicólogos lamentaron estas tendencias. (La música y el holocausto, s.f.) Los nazis recurrieron a la música clásica para acompañar todas las acciones del régimen. Nos encontramos con algunos músicos como Bach, Beethoven, Handel, Haydn, Mozart, Schubert, pero sobre todo con Wagner. También contaron con la ayuda de importantes compositores y directores de música como Carl Orff, Herbert von Karajan, Karl Boehm y Richard Strauss entre otros. De hecho, como afirma R. Cartier (1976), una vez Hitler llegó al poder, la música clásica se usó como un gran mecanismo de influencia sobre la población. Tras los discursos públicos del régimen, se finalizaba con cánticos alemanes de carácter nacionalista como, por ejemplo, el himno de la Alemania nazi “Deutschland über alles”, generando e incrementando sentimientos patriotas y del resurgimiento del poder entre los asistentes. A pesar de que el himno tenía una música muy bonita, realizada por el compositor austriaco Joseph Haydn, parte de la letra decía “Alemania, Alemania por encima de todo y por encima de todo el mundo”. Actualmente el himno alemán sigue utilizando la misma música, sin embargo, la letra es a partir de la tercera estrofa, empezando de esta manera “Unidad, justicia y libertad”. La radio fue el medio por excelencia de difusión tanto de los discursos del Führer como para la música del régimen. Según Huici (2017), la importancia de “la palabra hablada” por parte del régimen y sobre todo del Führer, hizo que la radio fuese un medio indispensable para llevar a cabo la propaganda del régimen. Es más, según el propio Hitler, gracias a la radio, el cine y el automóvil, pudieron llegar a obtener el poder. Una prueba del papel central de la radio en la Alemania Nazi la tenemos en el hecho de que, en su primer año en el poder, Hitler habló por este medio unas cincuenta veces. Las emisiones, como casi todo en la vida de los alemanes, estaban ritualizadas hasta en sus mínimo detalles. Así, por ejemplo, cuando los alemanes escuchaban, cada 20 de abril, la obertura de Los maestros cantores de Wagner, sabían que Goebbels pronunciaría el discurso anual de felicitación al Führer por su cumpleaños. Por su parte, los discursos del propio Hitler estaban siempre
19 presididos por la marcha Badenweiler. Si lo que sonaban eran los primeros acordes de la Heroica de Beethoven, ello significaría que Hitler pronunciaría el discurso del Día de los Caídos. (Huici, 2017) En 1933, el año en que Hitler subió al poder, se cumplía el 50º aniversario de la muerte del compositor Richard Wagner y hubo una conmemoración en el festival de Bayreuth bajo el nombre “Wagner y la nueva Alemania”. La conexión entre el compositor de ópera del siglo XIX y el dictador del siglo XX existió desde los inicios del Partido Nazi y se fortaleció y desarrolló durante todos los años del dominio de Hitler. Es probable que no haya ningún otro músico tan ligado al nazismo como Wagner y ninguna otra música tan contaminada con asociaciones ideológicas del Tercer Reich. (La música y el holocausto, s.f.) Según Morales (2017), Wagner se convirtió en una influencia tan fuerte para Hitler, que incluso el mismo decía: “Reconozco a Wagner como mi único predecesor. Lo considero como una figura prefética suprema”. Ya en los discursos del Führer se puede apreciar la gran relación entre el leitmotiv de las obras musicales de Wagner y las propias palabras de Hitler. “La fusión de música alemana con política reaccionaria se remonta a Wagner. El panfleto del compositor Das Judentum in der Musik (el judaísmo en la música), de 1850, condenó la “judificación” de la música alemana y exigió que los judíos sufrieran Untergang y Selbstvernichtung: extinción y autoaniquilamiento.” (A. Ross, 2010) Algunas de las obras musicales que inspiraron y acompañaron al régimen fueron las siguientes: A. La Valkiria de Wagner: Se utilizaba entre otras cosas como herramienta de propaganda nazi, dando la introducción a los discursos públicos de Hitler. B. El anillo de los Nibelungos de Wagner: Según Huici (2017) esta “apelaba a los viejos mitos germánicos, tan caros a Hitler y los suyos, y en la que puede percibirse el claro antisemitismo de su autor que lo llevó, incluso, a descalificar a uno de los grandes músicos alemanes del siglo XIX, el judío Felix Mendelssohn.” C. La 9º sinfonía de Beethoven: Según E. Millet (2017) “Von Bismarck fue el primero en asignarle a Beethoven, defensor de la igualdad entre los hombres, el papel de inspirador de la raza germánica conquistadora.” Añade que el bando nazi hizo lo mismo y que este
20 le dio diferentes usos a la obra como, por ejemplo, en el Festival de Bayreuth de 1933, al cual asistieron los altos cargos del régimen; en 1937 se interpretó para el cumpleaños de Hitlet y además en 1945 fue la música elegida por la radio alemana para notificar el suicidio del Führer. D. La ópera Carmina Burana de Carl Orff: es una composición moderna y medieval a la vez. Carl Orff según J. Paz (2017), quería formar parte de los nazis, hacer un hueco dentro de su música, ganarse su admiración y evitar los rumores. Esta obra fue “la puesta en práctica a nivel escénico de su sistema de enseñanza, una cantata que elogiaba la vida en el campo, la primavera y el amor, con mucha percusión de por medio.” Además, se crearon canciones por y para el propio régimen. Aquí algunos ejemplos: A. Himno alemán nazi: Deutschland über alles B. Himno de la Wehrmacht (fuerzas armadas unificadas de la Alemania nazi): Horst Wessel Lied C. Canción Wir fahren gegen engeland: “Desfilamos contra Inglaterra”. Un ejemplo de la llegada de la música nazi y su gran influencia se refleja muy bien en un fragmento de la película del año 72 “Cabaret”, dónde un joven nazi comienza a cantar “Tomorrow belongs to me”, canción escrita por Fred Ebb. Se trata de Berlín de los 30, contexto en el que Alemania está a punto de caer en manos de los nazis. La escena transcurre en una terraza llena de personas de todas las edades dónde la música irrumpe e interrumpe con una cara bonita, un símbolo y una música que tiene un mensaje muy claro: “el futuro me pertenecerá”. Conforme transcurre la canción vemos que el chico canta con más ímpetu y las personas se van uniendo poco a poco a la canción y acaban uniformándose. El único que no se levanta y se queda observando la escena sin mostrar agrado es una persona mayor que según palabras de Huici, podría simbolizar la parte que no aceptó a Hitler o podría ser un judío. En cuanto al Jazz y al Swing, como comenta J. Ortiz (2016), una vez los nazis en el poder, se comenzó a poner límites y leyes con el fin de prohibir el “arte degenerado”. Dentro de este grupo se encontraba la música jazz y el swing entre otras cosas.
21 Según afirma Huici (2017) “En esta línea de mostrar la vinculación de música e ideología, hay que recordar que el Tercer Reich persiguió y, finalmente, prohibió el swing y el jazz no solo por provenir de los Estados Unidos sino, especialmente, por ser una música creada por negros: para los nazis, una “raza inferior”. Más adelante añade que esa es la razón por la que se prohibían determinadas canciones, se clausuraban determinadas salas dónde se escuchaba jazz o se practicaba el swing. Además, se castigaba a las personas que acudían a estos lugares, conocidos como Swingjugend “jóvenes del swing”. Basado en este hecho, nace la película Swing Kids, en español “Rebeldes del Swing” de Thomas Carter, en la que se puede ver perfectamente como estos jóvenes “veían en esta música y en el baile, una forma de resistencia al nazismo”. En realidad, y aunque suene irónico tras sus prohibiciones, esta música también fue aprovechada en beneficio del III Reich. De hecho, Según Ortiz (2016), Goebbles, ministro de propaganda nazi, llamó a la famosa banda de Swing conocida por el nombre “Charlie y su Orquesta”, utilizando la buena aceptación y el éxito de esta música y modificando las letras y sacando versiones “nazificadas”, como se hizo con “Lilli Marlene”. Se defendía la figura de Hitler y la raza aria. Así nacieron algunos discos bajo el nombre de Charlie & His Orchestra 1941- 1942, German Propaganda Swing. Ortiz (2016) añade que esta se transmitía hacia el exterior de Alemania, con la idea de transmitir su ideología a través de una música atractiva y aceptada en bastantes países del mundo, resaltando Canadá, EE. UU. y Gran Bretaña. Sin embargo, algunas partes de las canciones se dedicaban también a atacar a norteamericanos y británicos. “A Winston Churchill lo pintaban como un hombre viejo y sin visión, que se escondía en el sótano por la noche para protegerse de los bombarderos alemanes y que jamás ganaría la guerra.” Otro factor importante fue la creación del Reichmusikkammer, “Cámara de Música del Reich”. Esta según afirma E. Riu (2013), estableció la obligatoriedad de filiación a todos los músicos; sin estar afiliado no se podía trabajar en Alemania. Esto sirvió, en primera instancia, para filtrar a judíos y comunistas (principales criterios de exclusión); con más dificultades a los “modernos”, concepto
22 extraordinariamente vago que incluía principalmente a compositores atonales, expresionistas y músicos de jazz y swing entre otros. Esta situación empujó a muchos profesionales a emigrar para poder vivir, con lo que el panorama quedó bastante desolado ya en 1934. Así las cosas, los compositores que, pudiendo, decidieron quedarse, encontraron una garantía para poder desarrollar cierta actividad imitando el estilo wagneriano. Por otro lado, la música también sirvió de refugio y resistencia para muchos prisioneros judíos aterrorizados por la guerra y que trataban de sobrevivir, y para aquellos soldados que luchaban para vencer al bando alemán. Según G. Flackler (s.f), de manera discreta y oculta, en numerosos campos de concentración de Europa, se creaban canciones y además se cantaba, ya bien esas canciones u otras ya existentes. Este es el caso de la canción Börgermoor, himno de un campo de concentración conocido en el exterior por el nombre de Moorsoldatenlied. En español se conoce como “Canción de los soldados de la turbera”. Flackler (s.f) añade que “no sólo es una de las primeras canciones que se crearon dentro de un campo de concentración, sino que es la más famosa de todas.” “Canción de los soldados de la turbera” Todo cuanto el ojo abarca está desolado y sin emoción Ni el canto de un pájaro nos levanta Los robles desnudos nos dan temor. Somos los soldados del pantano con palas en la mano. Somos los soldados del pantano con palas en la mano. … Flacker comenta que el autor de la letra fue un poeta del proletariado que hacía de minero, llamado Johannes Esser. Wolfganf Langhoff, director y actor editó algunas partes de la letra y alargó el estribillo. Finalmente, Rudi Goguel le dio melodía. Goguel diseñó el estribillo intencionalmente para que fuera desafiante, con la intención de crear un contraste musical.
23 Comienza con el aumento de una sexta que tiene un efecto emocional y dramático. La variación en la letra y en la música del último estribillo sirve para expresar la certeza de que la libertad eventualmente llegará (algo totalmente realista en este punto) y que la lucha contra los nazis continuará. En lugar de 'somos los soldados del pantano/ con palas en la mano', el estribillo final dice: ' Ya no habrá más soldados/ sufriendo en el pantano'. La canción termina con una gran resolución optimista y se resiste a recurrir a una nota menor del motivo musical fundamental, que de lo contrario hubiera sido igual a lo largo de la pieza. Esta variación, simple pero eficaz, simboliza dramáticamente la protesta, la voluntad por sobrevivir y la resistencia de los prisioneros políticos. Añade que esta canción se dio a conocer y se extendió ya que se realización muchas copias de Börgermoorlied “canción de Börgermoor” de manera manual de la letra y de la partitura. Estas fueron enviadas de manera clandestina por miembros del campo de concentración que ya habían salido, o por los propios guardias de las SS. Aunque la canción provino de prisioneros comunistas, esta fue escuchada y utilizada por todo tipo de grupos y con el paso del tiempo se han encontrado numerosas versiones. Por otro lado, no podemos hablar de música como medio de resistencia sin nombrar a los Aliados. La Guerra estalla en 1939 cuando Alemania invade Polonia, lo que trajo como consecuencia directa la declaración de guerra por parte de Francia e Inglaterra, debido a que años atrás Hitler ya había violado el tratado de Versalles (tratado de Paz firmado por más de 50 países), el cual se firmó en 1919, después de la primera guerra mundial. Este suceso más el ataque a la Unión Soviética en 1941, provocó la unión de los países en contra del régimen nazi y pasaron así a ser los Aliados de la segunda Guerra mundial. Estos países eran principalmente, Gran Bretaña, Francia, Unión Soviética y Estados Unidos. Aunque no tenemos una recopilación de canciones que se crearan por y para los Aliados como es el caso de los alemanes, los cuales compusieron multitud de canciones para el régimen, sí podemos destacar algunos ejemplos de canciones de resistencia frente al régimen alemán. Por un lado “Le chant des partisans” por parte de la resistencia francesa y La Leningrado de Dmitri Shostakovich cuando Hitler ataca en 1941 a Rusia.
24 Según P. Martínez (2014), La resistencia francesa originó numerosas canciones de resistencia con el fin de animar y motivar a sus propios soldados. Entre ellas, se destaca “Le chant des partisans”. Aunque su versión original es en ruso, por su creadora Anna Betulínskaya, esta acabó uniéndose a la Francia libre, dónde Joseph Kessel y Maurice Druon la escribirían en francés. Antes de convertirse en el himno de los maquis (nombre que recibían los combatientes de la resistencia francesa), sirvió como melodía de comienzo del programa de la BBC “Honor y Patria”. Tanto fue el éxito, que muchos periódicos de manera clandestina publicaran tanto la letra como la partitura. Martínez afirma que “Se solía cantar junto a “La Marsellesa” cuando había posibilidad de enterrar a los compañeros caídos en combate.” Según D. Fancourt (s.f), esta canción no solo sirvió a los aliados, también motivó a las fuerzas aliadas en el exterior de Francia. Anna Betulínskaya, mejor conocida como Anna Marly formó parte de la Entertainments National Service Association, cuyo fin era entretener a los soldados británicos y al resto de combatientes de las fuerzas aliadas. Martínez (2014) comenta que hoy día es de gran relevancia, incluso en el 2006, el manuscrito de “Le chant des partisans” fue declarado monumento histórico. Otra sinfonía que resaltar por servir como medio de resistencia al régimen alemán fue “La Leningrado”. Ahora debemos centrarnos en Rusia del año 1941, cuando Hitler rompe el pacto que había firmado con Stalin de alianza y no agresión. Stalin no se esperó este ataque y Hitler entró rápidamente en Rusia. Una parte se dirigió a Leningrado y la sitió durante casi 3 años. Las personas que vivían en Leningrado sufrieron una gran penuria y hubo incluso casos de canibalismo. Dmitri Shostakovich, compositor ruso que vivía en Leningrado y que, según Huici (2017) “posiblemente (junto Igor Stravinsky y Serguéi Prokófiev), fue el músico ruso más importante del siglo XX. Fue perseguido por Stalin y el Partido Comunista que no aceptaban su vanguardismo. Shostakóvich era natural de Leningrado y cuando esta ciudad fue sitiada por los alemanes, en la Segunda Guerra Mundial, compuso su Séptima sinfonía, llamada “Leningrado”, como un homenaje a la resistencia de sus habitantes, que soportaron un sitio de casi tres años, y al triunfo del Ejército Rojo sobre los nazis. Cuando Stalin escuchó la sinfonía, comprendió rápidamente su
25 potencial propagandístico y, olvidando momentáneamente sus diferencias con el compositor, ordenó que la obra fuese interpretada a lo largo y ancho del país como una música patriótica fundamental en la lucha contra el invasor. “En julio, Shostakóvich se puso a trabajar en la séptima sinfonía, en la que tenía previsto registrar, casi de un modo estenográfico, las emociones de la batalla. A mediados de septiembre anunció en la radio de Leningrado que había concluido los dos primeros movimientos. “Un gran peligro amenaza nuestro arte”, dijo. “Defenderemos nuestra música”.” (Ross, 2010) “La Leningrado se estrenó en Kuibishev en marzo de 1942. Luego se abrió paso por todo el mundo, aunque su avance se vio complicado por la guerra. Como publicó Te New Yorker en la sección “Talk of the Town” (“Se habla en la ciudad”), la partitura se pasó a microfilm, se metió en una lata de aluminio, voló a Sudamérica y, finalmente, voló a Nueva York. Toscanini se impuso sobre Koussevitzky y Stokowski a la hora de hacerse con los derechos para dirigir el estreno en Occidente, que tuvo lugar el 19 de julio de 1942. La revista Time puso a Shostakovich en la portada, con sus galas de bombero, con el rótulo “En medio de las bombas que estallan en Leningrado, él oyó los acordes de la vistoria”. El compositor pasó a ser un símbolo propagandístico para la causa aliada, un modelo de valor.” (Ross, 2010) Aunque más tarde hablaremos en detalle de la Marsellesa, esta marcha militar representó a la Revolución francesa y posteriormente ha servido como símbolo de resistencia para otras muchas revoluciones. Durante el nazismo fue adoptada por la resistencia aliada contra el régimen alemán. Este hecho se ve perfectamente en el enfrentamiento que se origina entre la música nazi y la música del bando contrario, en este caso la Marsellesa, en un fragmento de la película Casablanca, estrenada en 1942 y dirigida por Michael Curtiz. En un bar de Casablanca (Marruecos), empiezan a cantar unos cuantos soldados nazis en alemán y el protagonista, el actor Humphrey Bogart ordena a los músicos que empiecen a tocar la Marsellesa y comienza a cantar. La mayoría de las personas del bar le apoyan y cantan bien algo, hasta quedar por encima de la música nazi. Estos derrotados, dejan de cantar, haciéndose La Marsellesa con la victoria. Una mujer termina diciendo con lágrimas en los ojos y profundamente conmovida: “Viva Francia, viva la libertad”
32 llame la atención del público objetivo concreto. Por ejemplo, el famoso jingle de Cola- Cao “Es el Cola-cao desayuno y merienda”, dejando claro cuándo puedes tomar el producto. El Jingle-Adsong, a diferencia del jingle normal, no resalta las cualidades del producto o servicio, ni nombra el nombre de la marca. En cambio, se compone una música original basado en un tema que suele estar relacionado con los valores de la marca. Este tipo de jingle no es tan fácil de memorizar como el normal, que tiende mucho a la repetición y el ritmo. Ejemplo de esto, es el jingle “Vuelve a casa por Navidad” de turrones el Almendro. Un tema emocional para muchas familias y jóvenes, los cuales se van para buscar un futuro mejor. Logo musical o sintonía corporativa hace referencia a una melodía que acompañe y sea característica de una marca. La diferencia clara con respecto al jingle es que no contiene texto, simplemente es una música repetitiva y amena que se asocie a la marca. Por otro lado, la música incidental, pretende acompañar la acción de anuncio y resaltar algunos elementos visuales. Cambiando ahora a la música preexistente, el cover como indica Guijarro & Muela (2003), cuando se parte de una canción ya conocida y se hace una versión similar a la original, manteniendo la letra. Esta práctica como hemos comentado anteriormente conlleva a contratar los derechos del autor. La música de versión libre al igual que el cover, parte de una canción ya conocida, pero la modifica, cambiando así su letra o quitándosela directamente. La gente que escucha este tipo de música puede reconocer de qué canción se trata. De hecho, según Guijarro & Muela (2003) fue tan bueno el cover de Otis Redding de la canción “My girl”, que tuvieron que hacer para la famosa marca Larios, que la gente creyó que era la versión real del tema. En cuanto al Fono, es simplemente utilizar una canción original sin modificar nada de ella. Aquí se pretende asociar los valores de la marca con los valores de la letra de la propia canción. Esta práctica es muy habitual y “En general, son demasiadas las marcas (Pepsi, Aquarius, Repsol, Danone, Nescafé, Fotoprix, Estrella Damm, Skoda, y un larguísimo etcétera) que eligen esta forma musical en publicidad.” (Palencia, 2009). Además de tener que pagar por los derechos de la canción al autor, también se le paga a la discografía.
33 Por último, en cuanto a la música de librería o archivo, como indican Guijarro & Muela (2003), al igual que existen archivos con sonidos ambientes, de animales, de coches y muchos más para poder utilizarlos con facilidad en el montaje de un anuncio, también existen para la música. Es decir, tanto compositores, creativos como productores, llevan a cabo músicas que podrán ser usadas posteriormente por empresas del mundo audiovisual. También hay que pagar por los derechos de su uso. De todas estas posibilidades a la hora de escoger la tipología de música publicitaria, si tratamos de llegar a la memoria del espectador, el jingle es uno de los más efectivos y al que más se recurría años atrás. Sin embargo, hoy día podemos encontrar sobre todo música de fondo o música original de principio a fin. Como indica Santacreu (2002) apenas el 15% de los anuncios muestra la canción al final junto a la marca y aunque es cierto que no siempre aparece la música desde el comienzo hasta el final de un anuncio, por lo general si tiene un gran protagonismo. Vamos a comentar ahora una investigación que comenta Santacreu en su tesis “La música en la publicidad” y que fue llevada a cabo por José Luis León y que se recoge en su libro “Los efectos de la publicidad” (1996). Esta investigación que contaba con 4564 spots de la empresa de investigación McCollum & Spielman (1978), hace que León llegue a la conclusión de que la principal función de la música es potenciar la comunicación y hacer que se recuerde el mensaje publicitario, más que la mera función motivacional. Esta investigación tendrá además una diferenciación por sexo.
34 Los porcentajes nos muestran el nivel de aceptación y acuerdo de cada tipo de mensaje al que los encuestados han sido expuestos: sin música, con música y música cantada (jingles). León tras los resultados obtenidos, concluye una serie de ideas: a) Los jingles son más efectivos en recuerdo general y similitud entre los anuncios con fondo musical y los anuncios sin música. b) Se mantiene la superioridad de los jingles en la capacidad para conseguir el recuerdo de la idea principal del mensaje. c) La capacidad motivadora desciende significativamente para los tres tipos de anuncios, a la vez que desaparece la superioridad de los jingles para este apartado. d) Los hombres se ven un tanto menos afectados que las mujeres en todos los apartados, excepto en el grupo de anuncios con jingle y recuerdo general. Tras todo lo anterior, independientemente de qué clase de música escojamos para un anuncio, queda claro que la principal función de esta será comunicar, proporcionando valores y significados que acompañen a la parte visual o resalten algún aspecto de esta. (Lo que Santacreu (2002) llama “función de anclaje.”). Por otro lado, la capacidad motivacional de la música queda en un segundo plano. Santacreu añade, haciéndonos recordar a modo de resumen, que todos los valores de la música se vuelcan en el anuncio, haciendo que el producto o servicio anunciado sea percibido por los mismos valores. Además, facilita que se recuerde el mensaje publicitario y el producto o la marca que está detrás del anuncio. Resalta un recurso efectivo como es el contraste entre la música y la parte visual, poniendo como ejemplo una situación fúnebre con una canción alegre. Esto despertará aún más nuestra atención. Otro recurso que destacar es el “golpe musical”, resaltando algún aspecto de la acción publicitaria.
35 CORPUS A continuación, vamos a ver dos casos prácticos propagandísticos, los cuales tienen un fin ideológico y otros dos casos prácticos publicitarios cuyo fin es comercial. En estos ejemplos podemos ver, qué papel ocupa la música y todo lo que aporta en cada uno de ellos. CASOS PRÁCTICOS PROPAGANDÍSTICOS I. La Marsellesa La Marsellesa como se sabe, es una marcha militar y actual himno de Francia. Fue compuesta en abril de 1792 por el poeta, músico y capitán de ingenieros Joseph Rouget de Lisle, destinado en el batallón “Enfants de la patrie” de Estrasburgo. Ante la proclamación de la guerra contra Austria en París, el alcalde de Estrasburgo convocó a varios oficiales y entre ellos, a Rouget de Lisle, al cual se le pidió que compusiera un himno patriótico para el ejército del Rhin. Rouget fue componiendo la obra, inspirándose para la letra en un cartel que había visto en la calle que decía: Aux armes, citoyens! ("¡Ciudadanos, a las armas!"). Tituló su himno Canto de guerra para el ejército del Rhin. Los soldados lo aprendieron y difundieron rápidamente por todo el país. En julio de 1792, voluntarios marselleses que marchaban hacia la capital francesa, la cantaron al entrar en París, de ahí que se llame la Marsellesa. Este fue el primer himno que no nombraba a Dios. Durante el Imperio y la Restauración fue prohibida, pero fue restablecida durante la Revolución de 1830. Ya en 1958, fue proclamada como himno nacional francés. Siempre ha sido considerada como un himno de revolucionarios, de marxistas, es decir, himno de la revolución, de todos los partidos de izquierda, hasta que llegó la Internacional (finales del siglo XIX), que fue creado para esos partidos de izquierda. Centrándonos en la letra, en cuanto la leemos nos recorre una sensación de motivación y fuerza, que nos invitar a luchar e ir contra todo mal, enemigo que nos rodea
36 y que trata de destruirnos. Es una letra de contiene amenazas explícitas contra los enemigos del país, así como referencias en contra de la monarquía. Allons enfants de la Patrie, Le jour de gloire est arrivé ! Contre nous de la tyrannie L'étendard sanglant est levé (bis) Entendez-vous dans les campagnes Mugir ces féroces soldats ? Ils viennent jusque dans vos bras Égorger vos fils, vos compagnes ! Marchemos, hijos de la Patria, ha llegado el día de gloria! Contra nosotros, la tiranía alza su sangriento estandarte. (bis) ¿Oís en los campos el bramido de aquellos feroces soldados? ¡Vienen hasta vuestros mismos brazos a degollar a vuestros hijos y esposas! Aux armes, citoyens ! Formez vos bataillons ! Marchons, marchons ! Qu'un sang impur Abreuve nos sillons ! ¡A las armas, ciudadanos! ¡Formad vuestros batallones! ¡Marchemos, marchemos! ¡Que una sangre impura inunda nuestros surcos! (…) Según C. Cervera (2015) “Es por esta razón que, pese a que en un principio Napoleón Bonaparte recurrió a ella dentro del aparato propagandístico que le llevó a la cabeza de Francia, prohibió su uso durante la etapa del Imperio.” La letra es un elemento muy importante en esta composición, sin embargo, la música enfatiza y dota de energía y más significado a cada palabra. Empieza con numerosos instrumentos de viento sonando a destiempo, pero a la vez uniéndose y organizándose antes de dar paso a la letra, a modo de “atención, atención, algo grande se acerca”.
37 II. Bella Ciao Bella Ciao es una de las canciones más conocidas por parte de los grupos resistentes contra el fascismo italiano de Benito Mussolini y las tropas nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Eran cantada por los partisanos italianos como propaganda de su bando. A pesar de las numerosas historias acerca de su origen, su autor se desconoce. Una mattina mi son svegliato, o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao! Una mattina mi son svegliato, e ho trovato l'invasor. Una mañana, me he levantado, O bella adiós, bella adiós, bella adiós, adiós, adiós. Una Mañana, me he levantado, y he descubierto al invasor. O partigiano, portami via, o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao! O partigiano, portami via, ché mi sento di morir. ¡Oh! Partisano, me voy contigo, O bella adiós, bella adiós, bella adiós, adiós, adiós. ¡Oh! Partisano, me voy contigo, porque me siento aquí morir. E se io muoio da partigiano, o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao! E se io moio da partigiano, tu mi devi seppellir. si yo muero como Partisano, O bella adiós, bella adiós, bella adiós, adiós, adiós. si yo muero como Partisano, tú me debes sepultar. (…) Bella Ciao fue, es y será un himno de lucha antifascista, contra todo tipo de dictaduras, un grito de rebeldía. La música es emotiva y con una base rítmica que se repite sin apenas variaciones. Es muy pegadiza y fácil de recordar. Prácticamente parece que se cante a capella en italiano con pocos instrumentos pero que le dan fuerza a esta canción de carácter nostálgico. Según E. Eslava (s.f), Bella Ciao realmente es una canción de despedida, entre las líneas se puede interpretar a un soldado de la resistencia italiana en la Segunda Guerra Mundial que sabe que hay altas probabilidades de que muera en combate. En la canción, el guerrillero se despide de su amada y le pide un favor de ser sepultado en la pendiente de una montaña debajo de un árbol en donde de sombra y en el que la gente se pueda detener y preguntarse lo que pasó con la vida del soldado de la resistencia.
38 También ha servido como medio de reivindicación para diversos grupos, destacando la gran difusión que tuvo a mediado del siglo XX, a partir de los numerosos Festivales mundiales de las juventudes comunistas" que tuvieron lugar en varias ciudades europeas. Es tanta la influencia que generó y lo sigue haciendo actualmente, que fue prohibida por Estados y gobiernos conservadores que consideraban que la melodía incitaba a la rebelión. Por eso, “Bella Ciao” no fue fácil de transmitir por radio hasta los años 90, cuando el mundo entró a un cambio de paradigmas sociales, políticos y culturales. Como bien apunta S. Cruz (2018), “al contrario que otras canciones políticas, está desprovista de elementos partidistas y eso permite que la adopten causas diversas, pero también que cale en países distintos como fenómeno mundial.” El motivo por el que se está analizando en este trabajo, no es solo por su gran uso propagandístico, sino también por su gran repercusión hoy día tras ser protagonista en la serie “La casa de papel” de Netflix. Ha sido tanta su influencia y ha dado tanto de que hablar, que incluso en países como Turquía ha supuesto un punto conflictivo. Al lanzarse la 2º temporada de la serie en este país, Netflix llevó a cabo un anuncio rodado en Estambul y dirigido a la población turca. “En él se ve a varios actores luciendo monos rojos y cubiertos con las máscaras de la serie, paseando por la ciudad al son de la canción. El vídeo no hizo ninguna gracia a los comentaristas favorables al presidente Recep Tayyip Erdogan, que veían en él suficientes elementos subliminales como para llamar a una revolución contra el dirigente turco.” (H. Llanos, 2018)
39 CASOS PRÁCTICOS PUBLICITARIOS I. Yo soy aquel negrito – Cola-Cao La famosa canción del Cola-Cao, es uno de los jingles más famosos de la historia de la publicidad española compuesto por Aurelio Jordi Dotras y cantada por Roberto Rizo. ¿Quién no recuerda su melodía tan pegadiza y su famosa letra? Se trataba de un anuncio radiofónico de 1946. A pesar de que su origen fue ya hace unos cuantos años, esta canción forma parte de las familias españolas y continúa en el recuerdo generación tras generación. La letra de la canción nos comenta todas las cualidades del producto de manera explícita, la cual se mezcla con una música de estilo tropical, que hace que memoricemos a la perfección la letra. Una música alegre, amena y divertida hacen de este jingle, un anuncio eficaz y persuasivo. El mensaje publicitario penetra sin ninguna dificultad en la mente del público objetivo. A pesar de que hoy día no se llevan a cabo muchos jingles, y tampoco se trata de vender un producto basado en los beneficios tangibles del producto “Reason why”, es sin duda un clásico en la publicidad española, ya que tuvo una gran repercusión y me atrevería a decir que se ha convertido en un símbolo cultural para muchas familias españolas. Yo soy aquel negrito del África tropical que cultivando cantaba la canción del Cola Cao. Y como verán ustedes les voy a relatar las múltiples cualidades de este producto sin par. Es el Cola Cao desayuno y merienda, es el Cola Cao desayuno y merienda ideal, Cola Cao. Lo toma el futbolista para entrar goles, también lo toman los buenos nadadores. Si lo toma el ciclista se hace el amo de la pista y si es el boxeador golpea que es un primor.
40 II. Sé de un lugar - Carbonell “Sé de un lugar donde se come bien” es el eslogan de este anuncio de Carbonell, marca de aceite que ha utilizado para su nueva campaña, llevada a cabo por la agencia de publicidad &Rosàs, un tema muy famoso del grupo de rock con toques folklóricos, Triana. En una secuencia de imágenes recorriendo la geografía española, tanto por paisajes rurales como urbanos, y resaltando algunos aspectos como el hogar, lo artesano, la familia, lo natural, el anuncio hace una especie de homenaje a la cocina casera. Como se apunta en marketingdigital.com (2018), “el estilo de la música utilizada destaca por no ser habitual en el contexto publicitario. Se alinea perfectamente con el propósito y la esencia de la marca: sentido de pertenencia, andaluz, pero siendo al mismo tiempo de todos, como lo es el rock progresivo; mantiene una parte de la tradición e incorpora nuevos elementos.” Entendemos que, sin esta canción, el mensaje publicitario no se completaría. Además, al ser un grupo bastante localizado y que apela a una serie de valores muy enraizamos con la cultura andaluza, nos transmite un mensaje más completo y lleno de significados. Por otro lado, al ser un género poco frecuente en el mundo publicitario, llama la atención y crea una mayor curiosidad. “Sé de un lugar” de Triana, envuelve al producto de unos valores muy potentes y muy relacionados con la identidad de la marca. Sé de un lugar Sé de un lugar Para ti. (…) Y allí construiremos Nuestra casa Que la bañe el sol. Sé de un lugar Sé de un lugar Donde brotan las flores Para ti Donde el río y el monte Se aman Donde el niño que nace Es feliz. Sé de un lugar Sé de un lugar
41 CONCLUSIÓN La música es un elemento que está presente siempre. Es muy difícil concebir la vida sin ella, ya que nos acompaña y complemente en muchos momentos de nuestro día a día. Nos encontramos con un arma persuasiva muy potente cuando se trata de llegar a las masas o cuando queremos ganar un hueco en la mente de los consumidores. El hecho de que sea muy persuasiva no es ni bueno ni malo, todo depende del uso que se le dé. Pero sí debemos tener en cuenta sus cualidades y los grandes beneficios que nos puede aportar la música, para poder así valorar más su función en el mundo de la comunicación y otorgarle ese protagonismo que merece, ya que como hemos visto, hay una escasez de investigaciones científicas a nivel comunicativo acerca de este elemento. De entre todas sus cualidades, la música destaca por ser portadora de significado y por su facilidad de ser memorizada. También importante, pero en un segundo plano, tiene una función motivadora. La música es tanto un medio como una herramienta persuasiva, perfecta para la transmisión de valores, emociones y significados. Además, es muy eficaz a la hora de tratar de hacer memorizar y posteriormente recordar una idea o un mensaje. Por último, decir que la música se ha vuelto un elemento esencial en la publicidad y un medio muy eficaz para la propaganda.