HABIS 49 (2018) 129-142 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 129 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.09 UN PEDESTAL DE ESTATUA DEDICADO A LA EMPERATRIZ DOMICIA LONGINA EN AVGVSTA EMERITA. UNA REINTERPRETACIÓN DE EE IX, 64 = ERAE, 553* David Gordillo Salguero** Universidad de Salamanca
[email protected] ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3593-6696 A STATUE PEDESTAL DEDICATED TO THE EMPRESS DOMITIA LONGINA FROM AVGVSTA EMERITA. A REREADING OF EE IX, 64 = ERAE, 553 RESUMEN: En este trabajo se ofrecen nuevos datos que respaldan y completan la interpretación que propone la identificación de la Domicia de EE IX, 64 = ERAE, 553 con la emperatriz Flavia Domicia Longina, planteada ya por su primer editor, y cuestionada en ediciones posteriores. Concretamente, la presente propuesta parte del reconocimiento de una damnatio memoriae al comienzo de la l. 2, elemento que hasta la fecha había pasado inadvertido. De ser cierta nuestra propuesta, este “nuevo” ho menaje se suma a los escasos testimonios epigráficos ABSTRACT: In this paper, I offer new proofs to support and complete the identification of the Domitia of EE IX, 64 = ERAE, 553 with the empress Domitia Longina. I base this interpretation on the recognition of a damnatio memoriae at the beginning of the l. 2, an element that it had gone unnoticed until now. This inscription from Augusta Emerita would be the only honorific tribute to Domitia preserved in the Iberian Peninsula along with the statue pedestal from Metellinum. Besides, it would be the only testimony throughout the Empire in * Este trabajo se adscribe al proyecto HAR2014-55631-P (Ministerio de Economía y Competitividad) liderado por Manuel Salinas de Frías, a quien deseo agradecer sus siempre sugerentes observaciones y su inestimable apoyo a mis investigaciones. También deseo hacer extensible mi agradecimiento a José Carlos Saquete Chamizo, Milagros Navarro Caballero y Jonathan Edmondson. Con sus valiosas anotaciones han contribuido a mejor la calidad y consistencia de las hipótesis de trabajo que aquí se exponen. Por supuesto, cualquier error, de forma y de fondo, son única y exclusivamente responsabilidad mía. ** FPU13/05106. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Miembro del Grupo de Investigación Reconocido de la Universidad de Salamanca HESPERIA. Grupo de Investigación sobre la Península Ibérica en la Antigüedad.
130 HABIS 49 (2018) 129-142 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.09 DAVID GORDILLO SALGUERO hispanos en honor de las damas flavias, y en particular, de Domicia Longina, de quien tan sólo conocíamos el pedestal de estatua dedicado en la vecina Metellinum. Asimismo, la pieza emeritense sería la única inscripción de todo el Imperio donde constatamos la aplicación de la damnatio memoriae dentro de la titulatura oficial de la emperatriz. PALABRAS CLAVE: epigrafía; mujeres imperiales; dinastía Flavia; Domiciano; Hispania. which we document the application of damnatio memoriae within the title of the empress. KEYWORDS: epigraphy; Augustae women; Flavian dynasty; Domitian; Hispania. RECIBIDO: 21.02.2018. ACEPTADO: 22.05.2018 1. Una inscripción emeritense olvidada entre los fondos de la Colección Monsalud El legado patrimonial de los marqueses de Monsalud constituyó uno de los conjuntos más sobresalientes de todo el país, y en buena medida lo fue por la actividad desarrollada por Mariano Carlos Solano y Gálvez, V marqués de Monsalud (1958-1910). Este personaje, amigo y estrecho colaborador de José Ramón Mélida y del Padre Fita, miembro además de la Real Academia de la Historia y del Instituto Germánico de Berlín, fijó su residencia en la localidad pacense de Almendralejo, en pleno corazón de Tierra de Barros. Como resultado de una intensa actividad de búsqueda y adquisición de materiales, el marqués consiguió reunir una importante colección arqueológica1. Dentro de este imponente conjunto destaca por su número e interés el repertorio epigráfico2. Esencialmente, se trata de inscripciones procedentes de Mérida y su entorno, algunas de ellas tan sobresalientes como el homenaje al senador L. Roscius Aelianus3. Entre las piezas que alberga la colección se encuentra una inscripción muy fragmentaria en honor de una anónima Domicia4. La pieza fue hallada en Mérida a finales del siglo XIX. Sin embargo, nada ha trascendido sobre las condiciones de su hallazgo. Sabemos únicamente que fue encontrada en contexto arqueológico, en el curso de unas intervenciones efectuadas por el propio marqués en la antigua capital lusitana. Desafortunadamente, este autor omite cualquier 1 T. Marín, “El V marqués de Monsalud y su colección de Almendralejo”, Revista de Estudios Extremeños 7: 1-2 (1951) 353-375. 2 J. Mallón y T. Marín, Las inscripciones publicadas por el marqués de Monsalud (1897-1908). Estudio crítico (Madrid 1951). 3 Marqués de Monsalud, “Nuevas inscripciones romanas”, BRAH 32 (1898) 352 = EE VIII, 302 = L. García Iglesias, Epigrafía romana de Augusta Emerita (Tesis doctoral inédita 1973) 97 (en adelante ERAE) = HEp 15, 2006, 59. 4 Marqués de Monsalud, “Epigrafía romana de Extremadura”, BRAH 31 (1897) 45 y 46 = EE IX, 64 = J. Mallón y T. Marín, Las inscripciones publicadas por el marqués de Monsalud (1897-1908). Estudio crítico, 16 = ERAE, 876-877, nº 553.
HABIS 49 (2018) 129-142 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.09 131 UN PEDESTAL DE ESTATUA DEDICADO A LA EMPERATRIZ DOMICIA... tipo de referencia sobre el lugar exacto del hallazgo, cosa que en cambio sí hace con el resto de piezas que componen el informe donde da cuenta de su descubrimiento5. Actualmente, la pieza se encuentra en la Colección Monsalud en el Centro Cultural de San Antonio de Almendralejo6. Se trata de una placa de mármol blanco con vetas grisáceas decorada por una triple moldura. La cara frontal, así como las caras superior y lateral izquierda, fueron cuidadosamente pulimentadas, mientras que la posterior muestra un aspecto tosco, resultado de un proceso de desbastado. Las dimensiones del fragmento conservado, correspondiente a la parte superior izquierda, son de 42 x 17 x 3,5/4. El campo epigráfico está rehundido y se encuentra delimitado por el marco moldurado. Las letras son capitales cuadradas, de excelente factura y con una ligera tendencia a la escritura libraria. El ductus es profundo, el bisel y los refuerzos son muy marcados. La medida de las mismas es de unos 7 cm, salvo la T longa que alcanza los 8 cm. La primera edición del texto corresponde al marqués de Monsalud7: Domitia [---] [------] En lo que respecta a la interpretación de la inscripción, el marqués consideró que se trataba de un homenaje en honor de Domicia Longina, idéntico al que recibió la emperatriz en la vecina Metellinum. Su identificación se apoyó en dos elementos: la homonimia del personaje y la datación asignada a la pieza, que estableció, por criterios paleográficos, a finales del siglo I o comienzos del II8. En su edición de las inscripciones de Mérida, L. García Iglesias cuestionó esta interpretación. Para este autor, se trataba de “una simple hipótesis indemostrable”. “Podría tratarse –como precisa unas líneas más adelante– de una lápida sepulcral de alguna difunta de ese nombre o de algún otro personaje de interés prosopográfico, como la flamínica de Lusitania de nombre Domitia Proculina (CIL II, 895)”9. Por su parte, J. L. Ramírez Sádaba no la incluyó dentro de su cor- 5 Monsalud se limita a señalar en su informe que la inscripción “había sido hallada entre los escombros de antiguas construcciones” (marqués de Monsalud, “Epigrafía romana de Extremadura”, 45 y 46). 6 Donde fue trasladada desde su anterior emplazamiento, el patio exterior del Palacio de Monsalud, sede en la actualidad del gobierno local de la localidad pacense (J. Mallón y T. Marín, Las inscripciones publicadas por el marqués de Monsalud (1897-1908). Estudio crítico, 16). 7 Marqués de Monsalud, “Epigrafía romana de Extremadura”, 46 = EE IX, 64 = J. Mallón y T. Marín, Las inscripciones publicadas por el marqués de Monsalud (1897-1908). Estudio crítico, 16 = ERAE, 553. 8 Marqués de Monsalud, “Epigrafía romana de Extremadura”, 46. Este autor se refiere a CIL II, 610 = S. Haba Quirós, Medellín romano. La Colonia Medellinensis y su territorio (Badajoz 1998) 123-124, nº 38: Domiti[ae] / August[ae] / Q(uintus) Licinius / Saturninus / et L(ucius) Mummius / Pomponianus / IIuiri. En su estudio y revisión de la epigrafía publicada por el marqués, Mallón y Marín no se posicionan ni a favor ni en contra de la identificación con Domicia Longina (Las inscripciones publicadas por el marqués de Monsalud (1897-1908). Estudio crítico, 16, nº 27). 9 ERAE, 553.
132 HABIS 49 (2018) 129-142 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.09 DAVID GORDILLO SALGUERO pus de inscripciones imperiales de Augusta Emerita10. De este modo, la identificación del personaje propuesta inicialmente por el marqués de Monsalud quedó abierta, si bien no desestimada. Sin duda, el estado de conservación de la inscripción es un gran obstáculo de cara a su correcta interpretación. En efecto, la homonimia y la viabilidad cronológica, aunque sugerentes, no son en absoluto argumentos definitivos. Sin embargo, tras examinar físicamente la pieza, considero que existe otro elemento, inadvertido en ediciones anteriores, que podría inclinar la balanza a favor de la identificación con la emperatriz Domicia. Como es lógico, esta nueva propuesta pasa por una revisión de la pieza y un nuevo intento de restitución. 2. Un homenaje a Domicia Augusta, esposa del emperador Domiciano. Propuesta de identificación Poco o nada se puede añadir sobre el contenido legible, que corresponde a la práctica totalidad de la l. 1. Desafortunadamente, la fractura de la pieza provocó la pérdida de la l. 2. De la misma tan sólo se conserva el espacio que corresponde a la esquina superior izquierda de la caja de texto. En él no se advierte la pervivencia de ninguna grafía, y no se advierte precisamente porque la palabra o palabras que encabezaban esta línea fueron borradas de manera intencional (fig. 1). Precisamente, esta es la evidencia que nos permite confirmar la identificación con Domicia Longina. Y para hacerlo, es necesario establecer una serie de consideraciones sobre la titulatura oficial de la emperatriz entre los años 70-96 d. C. y sobre el tratamiento de su memoria tras el asesinato de su esposo. Domicia entró a formar parte de la nueva casa imperial en el mismo año 70, momento en el que se produjo su enlace con el hijo menor de Vespasiano11. La hija del distinguido Gneo Domicio Corbulón se convirtió en consorte de un heredero a la púrpura, y como tal fue presentada ante la opinión pública. Así constatamos en una inscripción procedente de Herculaneum, donde aparece como Domitia Cn. f. Domitiani Caesaris12. Tras la proclamación imperial de su esposo, Domicia recibió el título de Augusta13. Por lo general, este es el único epíteto que suele acompañar a su nombre 10 Por lo que suponemos que descartó la hipótesis del marqués de Monsalud: J. L. Ramírez Sádaba, Catálogo de las inscripciones imperiales de Augusta Emerita (Cuadernos Emeritenses, 21) (Mérida 2002) (en adelante CIIAE). 11 Suet. Dom. 1.3 y 2.3; D. C. 66.3.4. 12 Domitiae Cn(aei) f(iliae) / Domitiani Caesaris / d(ecreto) d(ecurionum) (CIL X, 1422). 13 Suet. Dom. 3.1. En las Actas de los Fratres Aruales se le rinde honores como Domitia Augusta coniux eius (J. Scheid, Commentarii Fratrum Arvalium qui supersunt: les copies épigraphiques des protocoles annuels de la Confrérie Arvale: 21 av.-304 ap. J.-C. (Roma 1998) 143-152 y 158-168, nº 54, 55, 58 y 59, correspondientes a los años 86, 87, 90 y 91 respectivamente).
HABIS 49 (2018) 129-142 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.09 133 UN PEDESTAL DE ESTATUA DEDICADO A LA EMPERATRIZ DOMICIA... en los homenajes públicos14. No obstante, su titulatura oficial podía completarse con la incorporación de la referencia explícita a Domiciano. Fue la propaganda oficial la encargada de crear y difundir esta fórmula. En las emisiones domiceaneas la emperatriz es presentada como Domitia Augusta Imperatoris Domitiani15. Esta titulatura está presente en algunas inscripciones imperiales, como en Puteoli16. Algo similar registramos en la ciudad griega de Brykous, donde se la homenajea como Dea Domitia Augusta Imperatoris Caesaris Domitiani Vespasiani f.17. Por lo general, en las inscripciones procedentes de Oriente, además del título extraoficial de Dea18, constatamos un desarrollo más completo de la secuencia ono- 14 A. Martin, La titulature épigraphique de Domitien (Francfort-sur-le-Main 1987) 159 (nº 8) y 170- 71. A propósito de la titulatura oficial de la emperatriz (Ibíd., 169-172). 15 Áureo, Roma, 82-83 d. C., RIC, II, Domiciano, 148. 16 [--- O] Fuluo I[---]/ [---]LES qui pr[o salute Im]p(eratoris) Domitian[i diui f(i1i) Caes(aris) Augusti] Germ(anici) et [Domitiae Aug(ustae) Domitiani A]ug(usti) et Iulia[e Augustae/ totiusque domus] diuinae (CIL X, 1632; D. Fishwick, The imperial cult in the Latin West: studies in the ruler cult of the western provinces of the roman Empire, II, 1 (Leiden 1991) 424). 17 Δομειτίαν θεὰν Σεβα[στάν] /,γυναῖκαν Αὐτοκράτορος Καίσαρος Δ[ομειτιανοῦ, Οὐεσ]/πασιανοῦ υἱοῦ, Σεβαστοῦ τὰν ἑ[αυτῶν εὐεργέτιδα] / ὁ δᾶμος ὁ Βρυκουντίων καὶ τοὶ κα[τοικεῦν] / τες ἐν Βρυκοῦντι πάντες [ὑπὲρ τοῦ] / δ άμου τοῦ Ῥοδίων (IG, XII,1 995). 18 A. Chaniotis, “Livia Sebaste, Iulia Sebaste, Caius Caesar Parthikos, Domitian Anikeitos Theos. Inofficial Titles of Emperors in the Early Principate”, Acta Antigua Academiae Scientiarum Hungaricae 43 (2003) 341-344. Figura 1. Visión frontal de la inscripción. Al comienzo de la l. 2, debajo del nombre de Domicia, se constata la presencia de una damnatio memoriae. Fotografía de D. Gordillo Salguero.
134 HABIS 49 (2018) 129-142 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.09 DAVID GORDILLO SALGUERO mástica de la emperatriz. Esto sucede en las ciudades de Epidaurus19 y Lyttos20, en las que se escogió la fórmula Domitia Augusta Caesaris Domitiani Germanici Augusti. Como en el caso de sus predecesoras, la imagen pública de Domicia fue indisociable de la de su esposo, o al menos lo fue hasta el asesinato de Domiciano en el año 9621. Es de sobra conocida la condena senatorial que pesó sobre la memoria del último de los Flavios22. Sin embargo, la damnatio memoriae nunca se hizo extensiva ni a la emperatriz ni a ningún familiar directo del denostado emperador. Buena prueba de ello es el homenaje que recibe Domicia en la vecina Metellinum, que, aunque perdido en la actualidad, sabemos que no presentaba ningún tipo de intervención. Pero además, Nerva y Trajano no se limitaron a respetar la imagen de la ex-emperatriz dentro de los monumentos existentes, sino que impulsaron la realización de nuevos homenajes públicos en su honor23. 19 [ἡ πόλις] ἡ Ἐπιδαυρίων / [Δομειτίαν Σεβαστή]ν, γυναῖκα Καίσαρος / [Δομειτιανοῦ Γερμαν]ι κοῦ Σεβαστοῦ / [------] (IG IV²,1 605). 20 Δο[μιτίαν Σε]/βαστὴ[ν Αὐτο]/κράτο[ρος Δο]/μιτιαν[οῦ Καί]/σαρος [Σεβασ]/τοῦ Γε[ρμανι]/κοῦ γυ[ναῖκα Λυτ]/τίων ἡ [πόλις διὰ] / πρωτο[κόσμου] / [------] (IC I, XVIII, 16). 21 La propia Domicia continuó haciendo uso de esta denominación en el ámbito privado tras la muerte de su esposo. Así se desprende de una serie de ladrillos con la marca ex f(liginis) Domit(iae) Dom(itiani), fechados entre los años 123 y 126 (CIL XV, 548-549; F. Chausson, “Domitia Longina: reconsidération d’un destin impérial”, 103-104, n. 8). Esta fórmula está presente además en las inscripciones funerarias de sus esclavos y libertos, fechadas en la primera mitad del siglo II. Sirva de ejemplo: Phoebo / Domitiae / Domitiani ser(uo) / Domitia Athenais / fratri et Ianuarius / cognatus ex collegio / heroi Corbulonis et Longinae / p(osuerunt) (ILS, 9518). Otros ejemplos idénticos en CIL VI, 9082, 11569 y 17115 o AE 1945, 111, entre otros. 22 Suet. Dom. 23.1; D. C. 68.1.1. La eliminación de su recuerdo es un fenómeno bien estudiado, especialmente desde el punto de vista escultórico y literario. A propósito de ello, M. Bergmann y P. Zanker, “Damnatio memoriae. Umgearbeitete Nero- und Domitiansporträts. Zur Ikonographie der flavischen Kaiser und des Nerva”, JDAI 96 (1981), 317-412; A. Martin, La titulature épigraphique de Domitien, 197-205; ídem, “La condamnation de la mémoire de Domitien: état de la question”, en S. Benoist (ed.), Mémoire et histoire: les procédures de condamnation dans l’antiquité romaine (Metz 2007) 59-72.; J. M. Paller y R. Sablayrolles, “Damnatio Memoriae: une vraie perpétuité”, Pallas 40 (1994) 11-55; E. R. Varner, Mutilation and transformation: damnatio memoriae and Roman imperial portraiture (Leiden-Boston 2004) 111-133; S. Lefebvre, “Damnatio memoriae et martelage: réflexions sur les modalités de l’élimination des damnati”, J. Desmulliez y C. Höet-van Cauwenberghe (eds.), Le monde romain à travers l’épigraphie: méthodes et pratiques. Actes du XXIVe Colloque International de Lille (8-10 novembre 2001) (Lille 2005) 241-243; F. Krüpe, Die Damnatio memoriae: Über die Vernichtung von Erinnerung. Eine Fallstudie zu Publius Septimius Geta (189-211 n. Chr.) (Gutenberg 2011) 159-165. 23 Trajano incluyó el retrato de Domicia dentro del programa estatuario de summae mulieres de su Foro en Roma (C. Gaspari, “Die Gruppe der “Sabinerinnen” in der Loggia dei Lanzi in Florenz”, Archäologischer Anzeiger (1979) 537-539.). No se trató de un hecho aislado. A lo largo del reinado del emperador italicense se siguieron erigiendo estatuas en honor de la ex-emperatriz, tanto dentro como fuera de la capital del Imperio (E. R. Varner, “Domitia Longina and the Politics of Portraiture”, AJA 99 (1995) 204-205). Para E. R. Varner, la actitud oficial de los primeros Antoninos hacia la consorte de Domiciano confirma el pasaje de Suetonio donde se implica a la emperatriz en el asesinato de su esposo –tandem opressus est insidiis amicorum libertorumque intimorum simul et uxoris (Suet. Dom. 14.7). A mi juicio, más allá de su participación o no en el complot, algo controvertible e indemostrable, Nerva y sus sucesores fueron conscientes del enorme capital político que comportaba el respeto y la asociación a Domicia Longina. La que fuera esposa de Domiciano ofrecía un nexo de unión con la
HABIS 49 (2018) 129-142 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.09 135 UN PEDESTAL DE ESTATUA DEDICADO A LA EMPERATRIZ DOMICIA... Por supuesto, la aplicación de la damnatio memoriae en las inscripciones no fue un fenómeno que afectase de forma exclusiva a la familia imperial24. En la propia Augusta Emerita contamos con algún ejemplo de su aplicación en el ámbito privado, como el de la inscripción del mausoleo de los Varii25. Sin embargo, en el caso que nos ocupa, consideramos que existen varios indicios que permiten pensar que la condena afectó a una figura pública, y en concreto a la titulatura con la que aparece dicho personaje, cuya identificación proponemos con Domicia Longina. Teniendo en cuenta lo expuesto en las páginas anteriores a propósito de los títulos oficiales de la emperatriz, la presencia en la l. 2 de la damnatio memoriae podría explicarse si, además del título de Augusta, en el presente homenaje se hubiese incluido la referencia explícita a su condición de consorte de Domiciano. De este modo, la intervención material sobre la inscripción emeritense se habría limitado a eliminar la incómoda referencia al denostado emperador, como sucede en el homenaje al último de los Flavios en el Foro Provincial de la propia capital lusitana (fig. 2)26. En cambio, el resto de títulos de la emperatriz habrían permanecido intactos. Curiosamente, lo mismo sucedió en otra inscripción casa imperial Flavia y, a su vez, con la propia gens Iulia, con la que estaba emparentada por vía materna (F. Chausson, “Domitia Longina: reconsidération d’un destin impérial”, JS 1 (2003) 115 y 118). El tratamiento que recibe Domicia Longina tras la muerte de su esposo se enmarca dentro de una política que busca proyectar una imagen de continuidad política con el pasado imperial. Precisamente, y en paralelo a la inauguración del Foro de Trajano, donde estaba presente la propia imagen de Domicia, el emperador italicense puso en circulación una serie de áureos dedicados a los summi uiri republicanos, entre ellos el Diuus Iulius, y a los “buenos emperadores”: el Divino Augusto, Tiberio, el Divino Claudio y Galba (RIC, II, Trajano, 765-836), y también de los Divinos Vespasiano y Tito (ibíd., 828- 830 y 833-834, respectivamente). 24 S. Lefebvre, “Les cités face à la damnatio memoriae: les martelages dans l’espace urbain”, CCG 15 (2004) 191-217; ídem, “Damnatio memoriae et martelage: réflexions sur les modalités de l’élimination des damnati”, 231-244; C. Crespo Pérez, La condenación al olvido (damnatio memoriae): la deshonra pública tras la muerte en la política romana (siglos I-IV d. C.) (Madrid-Salamanca 2014) 20-118. 25 ERAE, 384 = L. García Iglesias, “Notas de epigrafía emeritense”, Revista de Estudios Extremeños 39 (1983), 586-588, III D, lám. VI (AE 1983, 494). A propósito de los motivos que pudiesen estar detrás de esta damnatio memoriae, J. Edmondson, “Conmemoración funeraria y relaciones familiares en Augusta Emerita”, J.-G. Gorges y T. Nogales Basarrate (eds.), Sociedad y cultura en Lusitania romana, IV Mesa Redonda Lusitania Romana (Mérida 2000) 324, considera que pudo tratarse de una intervención derivada de una disputa particular en torno al uso y disfrute del patrimonio familiar, o S. Lefebvre, “Damnatio memoriae et martelage: réflexions sur les modalités de l’élimination des damnati”, 237-239; ídem, “Les cités face à la damnatio memoriae: les martelages dans l’espace urbain” 204 que, en cambio, considera que se trata de una iniciativa que traslada al ámbito privado una condena pública. 26 CIL II, 477 = J. C. Saquete Chamizo, “Materiales epigráficos procedentes del área del gran templo de culto imperial de Augusta Emerita: una revisión necesaria”, Habis 36 (2005) 284-283 = A. U. Stylow, “La epigrafía y el culto imperial en Augusta Emerita: nuevos epígrafes del conjunto provincial de culto imperial”, en P. Mateos (ed.), El “Foro Provincial” de Augusta Emerita: un conjunto monumental de culto imperial (Madrid 2006) 303, C, fig. 297. Lo mismo sucede en la inscripción de Cisimbrium (CIL II2/5, 291).
136 HABIS 49 (2018) 129-142 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.09 DAVID GORDILLO SALGUERO emeritense dedicada a una de las dos Agripinas –la madre de Calígula, o bien la de Nerón–, donde se eliminó únicamente la expresión mater Augusti27 (fig. 3). Partiendo de todas estas observaciones, podemos ofrecer algunas precisiones sobre el contenido original de la presente inscripción. Desafortunadamente, el mal estado de conservación de la pieza complica sensiblemente la restitución del texto perdido. En líneas generales, las dimensiones de un pedestal de estatua estándar rondarían los 65/70 cm de anchura. El fragmento de inscripción que se conserva, que debió cubrir el dado o neto de dicho pedestal, mide unos 42 cm. Considerando el tamaño de las letras, el campo epigráfico en la l. 1 debió de acoger un total de 10 u 11, de las que tan sólo han sobrevivido 7. Asimismo, a juzgar por la cronología, el nombre del destinatario, Domicia, debió de ser introducido en dativo, por lo que habría que sumar una nueva letra, concretamente la E. Restarían así unas 3 letras en la l. 1. Por otra parte, 27 Agrippinae / [------] (F. Fita, “Excursiones epigráficas”, BRAH 25 (1894) 101-102, nº 60 = EE VIII, 20 = ERAE, 61 = CIIAE, 19). L. García Iglesias no se decanta por ninguna de las dos (ERAE, 61). En cambio, J. L. Ramírez Sádaba sugiere que puede tratarse de la madre de Calígula, dado que la madre del emperador Nerón suele ir acompañada de la titulatura Iulia Aug(usta) Agrippina. Este autor señala además las semejanzas formales de esta inscripción con CIL II, 465, un pedestal dedicado a la Concordia Augusti (CIIAE, 19). Precisamente partiendo de estas similitudes y de aquellas entre la planta del templo de la c/ Holguín y el aedes Concordiae de Roma, N. Röring y W. Trillmich elaboraron una nueva propuesta interpretativa, que propone la existencia de un programa estatuario triple donde estarían presentes los pedestales de la Concordia, de Agripina la Menor y del propio emperador. En su revisión de la pieza, los autores ofrecen una nueva restitución tras la identificación de la letra I al final de la segunda línea: Agrippinae / [[mat(er) · August]]i (N. Röring y W. Trillmich, “Agrippina y la Concordia Augusti: elementos para la interpretación del “foro provincial” de la Colonia Augusta Emerita”, en T. Nogales Basarrate (coord.), Ciudad y foro en Lusitania Romana = Cidade e foro na Lusitânia Romana (Studia Lusitana 4). (Mérida 2010) 273-283 = HEp 18, 2012, 47). Por su parte, J. C. Saquete la identifica con la madre de Nerón (“Las mujeres de la dinastía julio claudia en la epigrafía. Entre marginación política y visibilidad pública”, en J. M. Iglesias y A. Ruiz-Gutiérrez (eds.), Monumenta et memoria. Estudios de epigrafía romana (Roma 2017) 159 n. 100). Figura 2. Ara dedicada a Domiciano procedente del “Foro Provincial” de Augusta Emerita. A. Manuscrito inédito de A. F. Forner (J. C. Saquete Chamizo-MNAR), quien restituyó las letras borradas por la damnatio memoriae y que conocemos a través de B. Dibujo de CIL.
HABIS 49 (2018) 129-142 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.09 137 UN PEDESTAL DE ESTATUA DEDICADO A LA EMPERATRIZ DOMICIA... no sabemos el tamaño de las letras en la l. 2, por lo que no podemos establecer ningún tipo de cálculo. En base a todo ello, se pueden plantear las diversas restituciones posibles: a) Con anterioridad a la proclamación de Domiciano (70-81 d. C.): Domitia[e Cn(aei) f(iliae)] [[Domitiani] Caes(aris)]] ------ b) Tras la aclamación imperial de su esposo (81-96 d. C.): Domitia[e Aug(ustae)] [[Imp(eratoris) Caes(aris) Domitiani]] ------ O bien: Domitia[e Aug(ustae)] [[Domitiani] Aug(usti)]] ------ Todas estas restituciones son viables, al menos desde el punto de vista epigráfico. Las dos últimas (b) me parecen las opciones más verosímiles por las similitudes paleográficas de nuestra inscripción con la de Domiciano procedente de Mirobriga (82 d. C.)28 (fig. 4B) y sus diferencias con el ara emeritense dedi- 28 CIL II, 862 = D. Fishwick, “A Gold Bust of Titus at Emerita” AJAH 6, 1 (1981) 89-96. Figura 3. Basa de un pedestal de estatua en honor de Agrippina en Augusta Emerita. Fotografía del MNAR y dibujo de N. Röring. En la l. 2, la pieza ha sufrido la damnatio memoriae, exactamente igual que en el caso de la presente inscripción dedicada a Domicia. N. Röring y W. Trillmich identificaron al final de la l.2 el ápice de una -i longa. Esto les llevó a restituir el contenido eliminado como [[mat(er) · August]]i (“Agrippina y la Concordia Augusti: elementos para la interpretación del “foro provincial” de la Colonia Augusta Emerita”, 275- 29, lám. 1.a, fig. 1a).