scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Identidad y globalización en las fachadas jesuitas de Pekín en el siglo XVIII

Luengo Gutiérrez, Pedro

Full text

279 Identidad y globalización en las fachadas jesuitas de Pekín en el siglo XVIII Pedro Luengo* Universidad de Sevilla La cuestión del choque de civilizaciones en la Edad Moderna es un tema recurrente en las actuales discusiones de la historia cultural.1 Parte fundamental de esta problemática supone delimitar la concepción de pertenencia a una comunidad, especialmente redefinida por la confrontación con identidades diferentes. Así, como afirma Elliott en un reciente trabajo, la devoción a la patria (…) era una característica común de los europeos de la época.2 Este sentimiento de pertenencia a un estado, o parte de él, prólogo de futuros fenómenos de definición de una identidad, se rastrea con cierta dificultad en el espacio europeo, teniendo una expresión mucho más clara en los territorios situados en los márgenes de la presencia occidental. Así, el siglo XVIII en Pekín supone un caso excepcionalmente significativo para el estudio de los fenómenos globalizadores y sus consecuencias en la expresión de la identidad por parte de los grupos extranjeros allí residentes. A diferencia de otras capitales del mundo, tales como Estambul, Isfahán, Calcuta, Moscú, o incluso las occidentales, el componente extranjero en la corte china fue común en buena parte del siglo XVIII, obligando a identificar y destacar rasgos diferenciadores. Hasta el momento, la presencia de europeos, fundamentalmente misioneros de la Compañía de Jesús, ha sido analizada como un grupo homogéneo. De la misma forma, su producción artística y arquitectónica ha sido interpretada como un encuentro entre Occidente y Oriente, sin entrar a valorar las diferencias internas entre los propios jesuitas. Durante este estudio se pretende abordar la construcción de dos iglesias de la Compañía en Pekín a principios del siglo XVIII, la fundación francesa de Beitang ⊿➪ y la portuguesa de Nantang ⋿➪. La interpretación de sus fachadas como expresiones de una identidad requiere abordarlas desde varias perspectivas para llegar finalmente a conclusiones comunes. En primer lugar resulta fundamental valorar las fuentes * Investigador ASEC (VPPIUS). Universidad de Sevilla. 1 Así lo afirma Subrahamanyam en su reciente prefacio a la edición francesa de sus conferencias de Jerusalén de 2006 (Subrahmanyam, S., Comment être un étranger. Goa-Ispahan-Venise — XVIe-XVIIIe siècle, Paris, Alma, 2013, p. 19). 2 Elliott, J. H., Haciendo Historia, Madrid, Taurus, 2012, p. 73. PEDRO LUENGO 280 textuales sobre su construcción. Aunque ha sido publicada en algunos casos, su revisión desde esta perspectiva aporta importantes novedades a la discusión. El contexto diplomático en el que se mueve Pekín a lo largo del siglo XVIII con respecto a Europa debió influir en la expresión de ambas construcciones, más allá de las particularidades específicamente jesuitas. En segundo lugar, se analizarán las representaciones gráficas conservadas de estos templos. De esta forma se podrán sondear los modelos en los que pudieron estar inspiradas. Además, por medio de levantamientos virtuales se pueden incorporar a la discusión otras cuestiones como la incidencia lumínica. Con todo esto se intenta demostrar que los planteamientos arquitectónicos de la Compañía de Jesús en Pekín no fueron homogéneos, y aún menos aleatorios. Cuestiones como el acceso a modelos europeos, la formación previa de los arquitectos responsables, o el simple gusto de la comunidad en ese momento deben tenerse en cuenta como aspectos menos relevantes en el resultado final. Por el contrario resultan fundamentales aspectos como la expresión de una identidad nacional y en cierta medida la propia de la congregación religiosa. La presencia europea en Pekín a principios del siglo XVIII como un problema nacional Las décadas finales del siglo XVII suponen un momento de desarrollo para las relaciones diplomáticas entre el imperio Qing y Europa.3 Desde las embajadas holandesas en primer lugar de Peter de Goyer y Jacob de Keyser (1656), y posteriormente de Pieter van Hoorn (1667), el envío de emisarios europeos fue constante, lo cual no sucedió en ningún caso en el otro sentido. A las dos holandesas, con evidentes intereses económicos, Portugal respondió con otras dos, lideradas por Manoel de Saldanha (1668-1669) y Bento Pereira de Faria (1678). En 1662, Francia y la China del emperador Kangxi ⹟䅁 comienzan a desarrollar los primeros contactos. Frente a la frenética actividad de la segunda mitad del siglo XVII, el siglo XVIII fue mucho más parco en intercambios diplomáticos. Ya desde las primeras décadas se caracterizó por la controversia de los Ritos Chinos, que llevó a Pekín la embajada papal de Carlo Ambrogio Mezzabarba (1720-1721). Vinculando el problema religioso con el diplomático se desarrolló la tercera embajada portuguesa a China dirigida por Francisco de Asís Pacheco de Sampaio (1753). 3 Cranmer-Byng, J. L. y Wills, J. E. Jr., “Trade and Diplomacy with Maritime Europe, 1644-c. 1800”, en Wills, J. E. Jr (ed.), China and Maritime Europe, 1500-1800: Trade, Settlement, Diplomacy, and Missions, Nueva York, Cambridge University Press, 2011, pp. 183-254. IDENTIDAD Y GLOBALIZACIÓN EN LAS FACHADAS JESUITAS DE PEKÍN EN EL SIGLO XVIII 281 Fig. 1. Église du Beitang en vue plongeante, avec personnages en procession dans les jardins du Palais impérial (Bibliothèque Nationale de France, département Estampes et photographie, Reserve Musee Tab-11). PEDRO LUENGO 282 Además de las cuestiones comerciales, el tema religioso fue siempre destacado en las relaciones sino-europeas. China, aunque no llegó a ser nunca un territorio ocupado por Portugal, sí quedaba bajo su administración religiosa y por tanto dependía del Padroado desde la fundación de Macao. Sólo algunas zonas del Sureste quedarían fuera de su jurisdicción, curiosamente aquellas áreas que serían administradas más tarde por dominicos españoles.4 De ahí que la responsabilidad de construir edificios religiosos católicos en la capital china dependiera del rey portugués. A partir de 1659 comienzan las primeras divergencias, ya que la Congregación de Propaganda Fide creaba sus Vicariatos Apostólicos de Indochina, bajo los cuales se encontraban algunos territorios chinos, lo que llevó a una primera reclamación del Patronato portugués.5 En 1682, Inocencio XI plantea una nueva organización erigiendo diócesis patronales en China.6 Finalmente Alejandro VIII creaba la diócesis de Nankín y la de Pekín, ambas bajo el Patronato portugués. El conflicto se solucionó en un primer momento con la firma de un nuevo acuerdo entre Portugal y la Santa Sede en 1696. Esta compleja situación diplomática a tres bandas, entre Portugal, Propaganda Fide y el papado, se mantuvo durante todo el siglo XVII, hasta que en 1683 el primer jesuita de las Missions Étrangères consiguió entrar en China con la aprobación de Roma. Con él se planteaba un cuarto elemento que sería fundamental en las próximas décadas. A finales del siglo XVII el poder diplomático de Francia era muy superior al de Portugal. La apuesta de Luis XIV fue difícilmente rebatida por las posiciones lusas que vieron como al colegio portugués fundado por la Compañía de Jesús en Pekín en 1605, se unía en 1694 una segunda fundación francesa.7 El templo debió iniciarse casi de forma inmediata, ya 4 El Tratado de Zaragoza (1529) hizo con Asia lo que el de Tordesillas (1479) había hecho con América. Mientras el segundo se vio cumplido en gran medida, el primero tuvo que lidiar con interpretaciones cartográficas. Así, las Filipinas o Formosa, que quedarían de lado portugués, fueron españolas. Solo así puede justificarse la presencia española en el Fujian 䤷⺢, recientemente estudiado en sus aspectos religiosos en Menegon, E., Ancestors, Virgins, and friars. Christianity as a local religion in Late Imperial China, Cambridge, Harvard University Press, 2009. 5 Santos Hernández, Á., Jesuitas y obispados. Los jesuitas Obispos Misioneros y los Obispos Jesuitas de la Extinción, vol. II, Madrid, Universidad Pontificia de Comillas, 2000, pp. 137-138. 6 El Breve Illis quae ad felicem con fecha de 16 de marzo de 1682 fue conocido en China mucho más tarde, creando nueve provincias chinas: Guangdong, Guangxi, Yunnan, Sichuan, Guizhou, Fujian, Jiangxi, Huguang y Zhejiang. 7 En este contexto deben entenderse las futuras críticas a la falta de apoyo de Clemente XII (1730-1740). Tutti li mo/narchi devono cooperare p(er) la / propagazione della fede / evangelica, ma sa’tutto il / mondo, che il re d(on) Giovanni /88 v/ Quinto di Portogallo è solo / quello, che levo’ fuori l’im/pegno p(er) il vantaggio della / Chiesa cattolica. Lo ha’spe/rimentato bene l’imperatore / della China [Biblioteca Casatanense Miscellanea di scritti vari, Mss. 2882, 88 r-90 r. Apéndice documental, documento nº 3]. IDENTIDAD Y GLOBALIZACIÓN EN LAS FACHADAS JESUITAS DE PEKÍN EN EL SIGLO XVIII 283 que en 1699 se había comenzado su decoración pictórica.8 La consagración de la iglesia francesa el 9 de diciembre de 1703,9 llevó a iniciar en el mismo año la renovación del edificio portugués, ya entonces catedral. La obra se financió con donaciones del emperador chino, siendo consagrada el 5 de mayo de 1711.10 Aunque estos datos fueran ciertos, el templo no se completó hasta mucho después. Moggi ya informó en 1729 de que las torres no se habían iniciado.11. En la misma línea, Giuseppe Castiglione (1688-1766) seguía quejándose por la falta de fondos para su conclusión 8 “Carta del padre Bouvet al padre de la Chaiza, confesor del rey. Pekín, 30 de noviembre de 1699”, en Cartas edificantes y curiosas, vol. II, Madrid, 1753, pp. 81-82. Citada por Muñoz Vidal, A., “Pintores jesuitas en la Corte china (siglos XVII y XVIII)”, Revista Española del Pacífico, 7, 1997, pp. 85-98. 9 Corsi, E., “Pozzo’s Treatise as a Workshop for the Construction of a Sacred Catholic Space in Beijing”, en Bösel, R. y Salviucci Insolera, L., Artifizi della Metafora. Saggi su Andrea Pozzo, Roma, Artemide Edizioni, 2011, p. 241. 10 Así lo afirma Francisco da Fonseca en una carta a la Duquesa de Aveiro [Wang, L. y Fangji, M., “I disegni architettonici di una chiesa gesuita del diciottesimo secolo a Pechino (Nantang-Chiesa del Sud): Analisi e ricostruzione”, p. 4, documento de trabajo colgado en http://archiv.ub.uniheidelberg.de/artdok/volltexte/2012/2023]. 11 Li due canpaniletti laterali alla facciata non sono hancora in opra / per che nel tempo che si fabricava la medesima facciata mancharano/ materiali e argento, e succesicamente restarono a dietro per dar luo/go ad altre cose stimate piu necesarie (Carta de Fernando Buonaventura Moggi, ARSI, Jap-Sin., 184, f. 41 r-v. Apéndice documental, documento nº 1). Fig. 2. Fernando Buonaventura Moggi. Proyecto de decoración exterior de la iglesia de Nantang (Pekín) [Arquivo Histórico Ultramarino do Instituto de Investigaçao Científica Tropical]. PEDRO LUENGO 284 en 1733.12 Por desgracia, un terremoto y un incendio destruyeron la construcción el 14 de febrero de 1775, siendo reconstruida al año siguiente por el emperador Qianlong.13 Por tanto, el proyecto nacía con importantes condicionantes que hasta el momento no han sido abordados detenidamente. En primer lugar se trataba de la construcción más representativa de Portugal en Pekín, y podría considerarse como un referente de los esfuerzos lusos por permanecer en China, por lo que debió controlarse expresamente por la corte portuguesa. Resulta previsible que de alguna manera debía diferenciarse de la vecina construcción francesa. Además, en segundo lugar, se trataba de una fundación jesuita, como Beitang ⊿➪, con sus particularidades funcionales y con sus rasgos identificativos, que debían ser bendecidos desde Roma. En tercer y último lugar, era un edificio previsto para atraer a la población china y debía introducirse en el entramado urbano y cultural asiático. A partir de estos tres ejes se revisará la documentación conservada para sondear las soluciones propuestas. Aspectos franceses en la construcción de Beitang La arquitectura jesuita del siglo XVIII se inaugura en Pekín con la construcción de Bei Tang ⊿➪. Hasta fecha reciente, la documentación gráfica y textual sobre su aspecto era especialmente escasa. Sólo se contaba con una propuesta hipotética de planta publicada por Dehergne.14 Posteriormente, con la publicación de una vista general del templo en un trabajo de Golvers y su relectura en uno más reciente de Corsi, se ha venido avanzando en la interpretación del templo.15 El documento que ha despertado este interés reciente en la construcción es una acuarela conservada en la Biblioteca Nacional de Francia, donde debió llegar enviada desde Pekín para su conocimiento en la corte francesa.16 Como ocurrirá poco después en la arquitectura francesa en Pondicherry, las Mission étrangères plantean en Pekín un edificio con referencias parisinas 12 P(er) la redificazione / di questa Chiesa del Coll(egio) possa sr. Servirsi p(er) / la medesima opera, d’alcun denaro pertenente a / queste residenze, e coll(egii) piu abbondanti, visto, che / di presente non hanno soggetti p(er) sostentare, e la / necesittá esser tale [Carta de Castiglione, ARSI, Jap-Sin., 184, f. 135 r. Apéndice documental, documento nº 2]. 13 Corsi, E., “Pozzo’s Treatise...”, op. cit., p. 240. Véase también Wang, L. y Fangji, M., “I disegni architettonici...”, op. cit., p. 5. 14 Dehergne, J., Repertoire des Jesuites de Chine de 1552 a 1800, Roma, Institutum historicum S. I., 1973. 15 Golvers, N., The Astronomia Europaea of Ferdinand Verbiest, S. J. (Dillingen, 1687): Text, translation, notes and commentaries, Nettetal, Steyler Verlag, 1993, fig. 43. Citado en Corsi, E., “Pozzo’s Treatise...”, op. cit., p. 243. 16 Église du Beitang en vue plongeante, avec personnages en procession dans les jardins du Palais impérial (Bibliothèque Nationale de France, département Estampes et photographie, Reserve Musee Tab-11). IDENTIDAD Y GLOBALIZACIÓN EN LAS FACHADAS JESUITAS DE PEKÍN EN EL SIGLO XVIII 285 y jesuitas: la iglesia de San Pablo y San Luis, obra de 1621-1647 de Étienne Martellange y François Derand.17 El caso pekinés renuncia al tercer cuerpo, y al frontón curvo de la portada, pero retoma las columnas pareadas, propuesta que ya está en el Palacio del Louvre. De la misma forma renuncia a colocar escultura en los nichos, que son sustituidos por floreros. Este aspecto francés de Beitang ⊿➪ se sustenta en el esfuerzo de Luis XIV por contar con un buen elenco de artistas que garantizaran 17 Para un reciente estudio sobre Martellange, véase Sénard, A., “Étienne Martellange: Un architecte de la Compagnie de Jésus en France au XVIIe siècle”, en Álvaro Zamora, Mª I., Ibáñez Fernández, J. y Criado Mainar, J. (coords.), La arquitectura jesuítica. Actas del Simposio Internacional, Zaragoza, Institución “Fernando el Católico”, 2012, pp. 213-237. Fig. 3. Fernando Buonaventura Moggi. Proyecto de decoración interior de la iglesia de Nantang (Pekín) [Arquivo Histórico Ultramarino do Instituto de Investigaçao Científica Tropical]. PEDRO LUENGO 286 la correcta expresión de los modelos europeos en Pekín.18 En línea con lo ocurrido poco después en Pondicherry, Francia apostó por trasladar modelos europeos directamente a Asia solo con las necesarias adaptaciones al clima.19 Aunque resulta probable que en la obra participaran artistas chinos, y a pesar de que la construcción está adaptada a China, una fachada marcadamente francesa debió interpretarse como una afrenta a la larga actividad portuguesa en la capital china. Su inauguración en 1703 llevó a una respuesta lusa sorprendentemente rápida con el inicio de la reconstrucción de Nantang ⋿➪. Además, la acuarela recoge otros aspectos relevantes para la discusión. La fachada de Beitang ⊿➪ estaba precedida por lo que puede ser interpretado como un atrio, desde la tradición occidental, lo cual encajaría con la tradición jesuita. Desde la perspectiva china es un patio de un palacio urbano, en línea con lo que ya había adaptado Ricci en Pekín como colegio jesuita a principios del siglo XVII.20 Pero además, desde la perspectiva francesa lo que se plantea es un jardín en su propia tradición. Aunque el atrio mantiene una vía procesional en el centro, flanqueándola se plantean cuatro parterres con árboles en el centro y los extremos. La propuesta parece mucho más cercana a los modelos franceses de Israel Silvestre (1621-1691) que a los del Belvedere o la Villa Borghese romanas. Así, este pequeño experimento de jardín europeo en Pekín se convirtió en el principal antecedente de las propuestas jesuitas en los Xiyanglou 大㲳㤤 del Yuanmingyuan ⚮㖶⚕.21 Estos rasgos muestran cómo un caso clásico de monarquía absolutista como es el francés, decidió presentarse en Pekín a través de la Compañía de Jesús, mostrando una estética definida que le era propia. El concepto planteado resulta mucho más cercano a los modelos europeos, quedando las referencias a la cultura china como elementos yuxtapuestos sobre el esquema occidental. Incluso las particularidades jesuitas quedan aquí limitadas al mínimo. 18 Aunque el diseñador del templo fue un italiano, Giovanni Gherardini, llegado a Pekín en torno a 1699, con anterioridad había trabajado en Paris. Por fortuna se ha localizado una de sus obras conservadas en la ciudad. Se trata del techo de una caja de escalera donde se representa una “Apoteosis de San Luis”, formando parte de la actual iglesia de San Pablo y San Luis. Para más información véase Schnapper, A., “Colonna et la “Quadratura”, en France à l’époque de Louis XIV, Bulletin de la Societé de l’Histoire de l’Art Français, Paris, 1967. Otros pintores fueron enviador por el rey francés a China para la construcción de Beitang. 19 Lafont, J.-M., Chita: cities and monuments of eighteenth-century India from French archives, Oxford, Oxford University Press, 2001. 20 Luengo, P., “Arquitectura jesuita en Filipinas y China”, en Álvaro Zamora, Mª I., Ibáñez Fernández, J. y Criado Mainar, J. (coords.), La arquitectura jesuítica…, op. cit., pp. 523-540. 21 Zou, H., A Jesuit Garden in Beijing and Early Modern Chinese Culture, West Lafayette, Purdue University Press, 2011. IDENTIDAD Y GLOBALIZACIÓN EN LAS FACHADAS JESUITAS DE PEKÍN EN EL SIGLO XVIII 287 Rasgos portugueses en el proyecto de Nantang Si Beitang puede interpretarse como una especie de “pabellón francés” en Pekín, Portugal haría lo propio con una respuesta inmediata.22 Aunque la iglesia de Nantang siempre ha sido considerada como una fundación portuguesa, hasta el momento no se ha planteado un análisis formal de los proyectos que identifique sus elementos para apoyar tal posibilidad. En primer lugar cabe decir que la arquitectura portuguesa de principios del siglo XVIII queda definida por su heterogeneidad, fruto del amplio territorio en el que se desarrollaba. Desde Oporto hasta Macao pasando por el Amazonas, Portugal seguía manteniendo una intensa y novedosa actividad constructiva que conservaba ciertos rasgos identificables dentro de la adaptación al contexto. Pekín, vinculada al imperio por Macao, quedaba unida a la metrópoli por una larga travesía que afectó a la “imagen portuguesa” utilizada en Nantang. Así, tanto en su fachada como en su interior pueden sondearse aspectos propios de tradiciones portuguesas de diferentes zonas del globo, ofreciendo un interesante resumen de la arquitectura lusa del momento. El proyecto de la fachada de la iglesia de Nantang muestra una portada flanqueada por dos torres de planta cuadrada y poca altura.23 Las pilastras debían mantener el color de la piedra, mientras que los muros permanecerían encalados. Esta solución puede encontrarse a principios del siglo XVIII en las Azores, en casos como el de la iglesia de Ponta Delgada, cuya fachada correspondería a 1739 aproximadamente.24 Muy similar es también a la fachada posterior de la Orden Tercera de Santo Domingo, de Salvador de Bahía (terminada en 1731). Frente a esta cierta homogeneidad entre Brasil y la metrópoli, Goa plantea otras variantes que debieron ser muy tenidas en cuenta a la hora de afrontar la obra 22 Esta idea está apuntada por un estudio precedente que pone en relación Nantang con la iglesia lisboeta deSãoVicente de Fora, así como otras iglesias portuguesas en la India, en referencia a la planta. Durante esta investigación se presentará el tema más fundamentado en ejemplos más cercanos cronológicamente al caso pekinés (Wang, L. y Fangji, M., “I disegni architettonici...”, op. cit., p. 5). 23 La documentación gráfica sobre la iglesia de Nantang, formada por una planta, una vista exterior y una interior, se conserva actualmente en el Arquivo Histórico Ultramarino do Instituto de Investigaçao Científica Tropical. La publicación y primer análisis de estas vistas fue realizada por Corsi, E., “La fortuna del Trattato oltre i confini dell’ Europa”, en Bösel, R. y Salviucci Insolera, L. (eds.), Mirabili disinganni. Andrea Pozzo (Trento, 1642-Vienna, 1709). Pittore e architetto gesuita, Roma, Artemide, 2010, pp. 93-102. Allí debió llegar, tras diferentes ubicaciones, como parte de la documentación enviada desde China al rey portugués. A pesar de la relativa unidad entre las tres obras, se han podido encontrar incongruencias que las recientes reconstrucciones virtuales no han solventado ni señalado. Véase Wang, L. y Fangji, M., “I disegni architettonici...”, op. cit. 24 Quiero agradecer al Profesor Rui Lobo sus consideraciones sobre la arquitectura portuguesa que se recogen en este estudio. PEDRO LUENGO 294 Chinos, era el año de la consagración de Nantang. Aunque aún no haya sido estudiado profundamente, Pedrini fue destacado a Pekín para iniciar las obras de la iglesia de Propaganda Fide. La futura iglesia de Xitang, mucho más limitada económicamente que las jesuitas, vendría a intentar plantear nuevos medios de acercamiento al adoctrinamiento chino dentro del nuevo marco implantado por el papado tras los conflictos de principios de siglo. De todas formas estos nuevos planteamientos, de los que apenas se tienen noticias, no debieron tener mucho éxito. Adaptación cristiana a las necesidades chinas Como se viene mostrando, para la Compañía como institución y para las naciones europeas como patronos el aspecto ofrecido en Pekín debió resultar digno de cuidado. Pero los misioneros sabían que su justificación en la ciudad era el hacerse un hueco como religión en el ámbito chino. Para ello, además de introducirse en la corte en calidad de científicos, debían apostar por las fórmulas que tan buenos resultados habían dado en América: el desarrollo de las artes.44 Para ello, la iglesia se convertía en un reclamo para la sociedad china, más interesada en muchos casos en novedades como la pintura de quadratura, el claroscuro, conocido en China como pintura del yin y el yang, 旜旛, o las celebraciones jesuitas, que en el propio cristianismo. Incluso, los colegios llegaron a convertirse en fábricas artísticas para despertar el interés local y cortesano.45 Los jesuitas sabían de esta realidad y atrajeron a la población pekinesa también por estos medios. Un primer acercamiento al tema lo ha llevado a cabo recientemente Corsi, incluyendo referencias a la arquitectura que aquí se trata.46 Una vez se ha conseguido atraer la atención del chino, debe presentarse la nueva religión adaptada en cierta medida a sus necesidades. Así, las referencias en la documentación a las adaptaciones al mundo chino son habituales. El espacio arquitectónico chino en general y el religioso en especial eran muy diferentes al europeo. Por ello, esta arquitectura que hasta ahora parecía primar sus aspectos representativos, debía cum- 44 Tal y como señala Smorzhevskii en su visita a Pekín, los jesuitas abrieron las iglesias cristianas durante la celebración del Año Nuevo para que todo el mundo pudiera ver sus famosas iglesias, pinturas y decoración (Widenor Maggs, B., “The Jesuits in China: Views of an Eighteenth-Century Russian Observer”, Eighteenth Century Studies, 8, 2, Baltimore, Mariland, John Hopkins University Press, 1974-1975, p. 143). 45 Curtis, E. B., “A Plan of the Emperor’s Glassworks”, Arts asiatiques, 56, 2001, pp. 81-90. 46 Corsi, E., “Constructores de Fe. Imágenes y Arquitectura Sagrada de los Jesuitas en el Beijing Imperial Tardío”, Historia y grafía, 26, 2006, pp. 141-170. IDENTIDAD Y GLOBALIZACIÓN EN LAS FACHADAS JESUITAS DE PEKÍN EN EL SIGLO XVIII 295 plir además con una función religiosa, debía resultar estimulante para la población local. Uno de los aspectos más destacables de esta nueva arquitectura es el uso de la luz.47 Los interiores de los templos budistas son muy oscuros, incitando a la reflexión, mientras que las iglesias católicas ofrecen interiores más luminosos. Siendo esto así, los interiores ibéricos de este momento, cargados de retablos barrocos insistían en la línea contraria. Quizás por ello sean aún más destacables proyectos para las comunidades chinas, entre los que se podrían citar este de Nantang, o también el de Santa Rosa de Lima de Manila.48 Pero además de la luz hay otros aspectos destacables como la altura, y sus consecuencias en el diseño de las fachadas, o del propio espacio interior. Moggi en su carta es explícito al informar sobre el cambio en las proporciones que habrían sido deseables en Europa.49 Pero esta solución, que provoca templos marcadamente horizontales, está ya en Pekín en la iglesia de Beitang, donde la estilizada fachada parisina ha sido reconvertida en algo más similar a un pabellón chino. La altura general del edificio, que alcanzaba los 13,13 metros aparece aquí documentada como un caso de adaptación estética al gusto local, en contra del propio europeo. Aunque se trata de una altura superior a la media en Filipinas, es inferior a la que se encuentra en Goa, lo que puede interpretarse como una menor cesión europea en la adaptación al gusto oriental.50 Pero, la altura de las fachadas de estas iglesias puede analizarse desde un punto de vista más. El horizonte de una ciudad como Pekín en este momento no debía superar los dos pisos en altura. Cualquier edificio superior dominaría su entorno, especialmente si mantenía su tamaño en la fachada a la calle. Quizás por ello, tanto Beitang como Nantang retranquean los edificios tras un gran atrio, lo que debía dificultar su visibilidad desde la calle y potenciar su impacto tras acceder al recinto. Esta solución se puede encontrar ya en potencia en el colegio de Ricci, un edificio chino adaptado como colegio. Beitang, la primera en finalizarse en este momento, mantiene esta solución con una estructura claramente china en el patio, con edificaciones en los flancos. Nantang, por el contrario, hace del patio 47 Habría que valorar si los jesuitas tomaron el concepto de religión de la luz propuesto en la Estela Nestoriana. 48 Un estudio monográfico sobre este convento fue publicado por Manchado López, M. Mª, “El proyecto de convento para mestizas de Santa Rosa de Lima, en Filipinas”, Anuario de Estudios Americanos, LVI, 2, 1999, pp. 485-512. 49 Tutti meidisamemnte la notano di molto / alta, esendo certo che a proporzione delle belle chiese europee / il maggiore difetto che tiene, considerato il tutto insieme, e essere / al quanto tozza (Carta de Fernando Buonaventura Moggi, ARSI, Jap-Sin., 184, f. 41 r-v. Apéndice documental, documento nº 1). 50 Para el caso filipino véase Luengo, P., “Notas sobre Arquitectura y retablos en las Iglesias de los arrabales de Manila en 1782”, Congreso Internacional de la FEIAP, Zaragoza, FEIAP, 2010, pp. 265-278. PEDRO LUENGO 296 una solución más parecida a un atrio. En cualquiera de los casos, se da un significado completamente diferente a estos atrios con respecto a su uso en otras fundaciones asiáticas y americanas.51 Otro caso de adaptación, pero del mundo chino al europeo, lo ofrece los candeleros de metal. Moggi afirma que estaban realizados en Cantón siguiendo modelos romanos.52 Ya Corsi subrayó estos datos, aunque no los puso en relación con la que hasta el momento sigue siendo la obra más destacada de estos talleres conservada y documentada: la reja de la Catedral de México.53 Como gesto que ejemplificaba las buenas relaciones entre la catedral de Manila y la de la capital novohispana, la primera gestionó la construcción de dos rejas de coro a Cantón, una para cada una de ellas, aunque solo la segunda se conserva.54 Ya con estas tres grandes obras de principios del siglo XVIII puede darse por seguro que existía en Cantón un taller de cierta capacidad encargado de surtir de este tipo de piezas al ámbito europeo en Asia y, excepcionalmente, en América. Durante las páginas anteriores se ha observado que lo que hasta ahora parecía un caso de choque de civilizaciones con decisiones locales, aparece como una operación de globalización visual donde nada se deja al azar55. El desarrollo de los proyectos es conocido en Europa y apoyado de diferentes formas para garantizar la representatividad de los estados ante China, y especialmente ante el emperador. Además, se insistía en marcar diferencias entre los diferentes europeos allí radicados. Pero esa lucha de identidades europea en plena globalización se lleva a cabo en Pekín de una forma muy excepcional en época moderna, ya que el resto de capitales del mundo no contaban en ese momento con edificios representativos de dos estados diferentes. Pero incluso desde el punto de vista chino se trata de un caso excepcional. Las iglesias pekinesas son ejemplos paralelos de otras construcciones similares levantadas para la comunidad china tanto en el continente, como para los mercaderes que trabajaban en Manila. Pero en este caso, los intentos de mestizaje abordados por los jesuitas pekineses resultan forzados frente a los alcanzados tras siglos de 51 Los estudios más desarrollados sobre este particular se han centrado en la realidad novohispana, que puede seguirse en fundaciones filipinas. Menor incidencia tuvo en las fundaciones portuguesas en la India a la luz de las investigaciones citadas con anterioridad. 52 Li cadeglie/ri delli altari sono al modo romano e furono lavorati in Cantone / veramente con eccellenza (Carta de Fernando Buonaventura Moggi, ARSI, Jap-Sin., 184, f. 41 r-v. Apéndice documental, documento nº 1). 53 Toussaint, M., La Catedral de México y el sagrario metropolitano: su historia, su tesoro, su arte, México, Porrúa, 1973, p. 107 y ss. 54 Luengo, P., Intramuros. Arquitectura en Manila, 1739-1762, Madrid, FUESP, 2012, p. 209. 55 Sobre el control de la producción arquitectónica en la catedral de México desde esta perspectiva véase Gruzinski, S., Las cuatro partes del mundo. Historia de una mundialización, México, Fondo de Cultura Económica, 2010, pp. 367-368. IDENTIDAD Y GLOBALIZACIÓN EN LAS FACHADAS JESUITAS DE PEKÍN EN EL SIGLO XVIII 297 convivencia en América, en la India o en Filipinas.56 Futuras investigaciones podrán abordar una definición más detallada de estas identidades europeas, a veces en forma de imposición trasladada in vitro a ultramar, a veces en forma de adaptación y mestizaje. ANEXO DOCUMENTAL 1729, noviembre, 8 Pekín Carta de Fernando Buonaventura Moggi. ARSI, Jap-Sin., 184, ff. 41r-41v. 8 Nov. 1729. Pekini. Moggi. / Molto R[everendo Padre] Nostro in Cristo/ Con tutta l’humiltà e sommisione del mio spirito vengo a i pieddi / vp. Per significarle come in vigore della promessa fattare alla pv stavo / predendo le misure e facendo altre preparazioni necesarie per la delinea/zione di questa Chiesa di S[an] Juseppe per trasmetterla a VP, quando il / P[adre] Domenico Pinheiro superior di questa residenza, mi suggeri come li pa/reva molto vonveneude che hancora si mandassino li disegni della medema / Chiesa al serenísimo re di Portogallo, quando cio succese gia il tempo / era breve per fare raddopiati esemplari di disegni in prespettiva come / havevo pensato di fare, e per questo veddi non havere altro rimedio che / far puramente disegni geometrici, e se bene questi non possono mos/trare giustamente l’effetto che fa l’opera reale il buon gusto di vp sa/prá inmaginarsi quello che mancha a i disegni i quali vengono / rimessi a vp. Dal p[adre] superior, che quando li consegnai i disegni per / mandare a sua maesta, mi richiese hancora quelli per la pv, la qua/lis enza alcuna replica glieli detti súbito sagrificando alla mortifi/cazione la consolazione che haverei tenuto in rimetterli io medesimo / a vp. Ascrivo il suceso allí miei demeriti, e mi consolo che per mi/glicri manid elle mie giungano all pv. Il tempo poi non mi per/messe di fare due esemplari dell’altare maggiore, del quale l’unico / che feci fu insieme con quelli diretti a s[ua] maesta, vero e che per / esere il detto altare quanto al tutto insieme, simile a quello della cap/pella del nostro s[anto] Luigi Gonzaga, non pareve che fosse per fare / mancanza nulla di meno se il tempo non mi havese tradito, non pote/vo in modo alcuno scusarmi dal lavoro, per far vedere alla pv. / le mutanze che furono fatte nel medesimo altare per accomo/darlo al luogo, e al paese; questo medesimo hancora si puole di/re di tutta la Chiesa, la quale in quello che disere dal gusto archi/tettonico di Europa, e in grande parte disimulato per accomodari/ al genio cinese, che gusta di multiplicitá di colonne multiplicita / di lavori e in somma tutto in copia, e le fabriche che noi chiami/amo gravi e solide, loro le stimano ordinarisime, si come io / medesimo o sperimentato con mostrarli stampe di chiese e di / altre fabriche, e cosa certo che molte volte mi causo ammirazione / il vedere l’uniformita del gusto cinese, perche mostrandosegli al/cuna stampa di quelle che gia dissi, quello che noto il primo che 56 Sobre esta traslación de los modelos europeos dentro de la globalización visual véase ibidem, p. 370. PEDRO LUENGO 298 la / vedde lo notano ancora li altri come se uno lo havesse detto all’al/tro cosa affato incredibile, e che in Europa e rara a succedere, e mi / ricordo che quando la stavo a quanti soggetti mostravo una //41v. cosa, tanti erano i pareri tra se inconbinabili, dal detto voglio / inferiré che qua piu che in Europa, importa l’accomdarsi al genio / del paese e de i paesani, che si nel lodare, come nel biasimare sono / a maraviglia uniformi. Tutti i cinesi siano grandi o picoli che / vengono a vedere questa Chiesa non si saziano di lodarla tutti come / si suol dire a una boccha, e tutti meidisamemnte la notano di molto / alta, esendo certo che a proporzione delle belle chiese europee / il maggiore difetto che tiene, considerato il tutto insieme, e essere / al quanto tozza, in somma il genio di questo clima e tanto di/ferente da quello di Europa che lungo sarebbe explicarlo. Per / dire alcuna cosa di quelle che non si possono esprimere nei disegni di/co che tutto l’interiore della Chiesa fa la medesima vista che se fosse di / bellisimi marmi misti e bronzi dorati, e per benefizio delle vernici del / paese e perizia de i cinesi in preparare i fondi lisci, hancora tocando/le con mano paiono vere pietre per esere tute dipinte al naturale. Le / volte sono tutte dipiinte dal Fratello Giuseppe Castiglioni con molta va/gezza ma sopra tutto la cupola che dipinte in un telaro piano, la pu/alc fa il suo efetto di alzare in su, e insieme e molto luminosa, esendo / tanto bene contra posti li chiari e scuri che riusci a maraviglia. Sopra / la porta maggiore di dentro sta un castellone nel quale e scrito il se/guente Societas Jesu posuit an 1728 che fu l’anno che si apri./ Li due canpaniletti laterali alla facciata non sono hancora in opra / per che nel tempo che si fabricava la medesima facciata mancharano/ materiali e argento, e succesicamente restarono a dietro per dar luo/go ad altre cose stimate piu necesarie. Nelli quatro angoli interiori / che forma la croce della Chiesa devono esere sospese quatro lampare/ e gia ne li due angoli comuniccanti con la cappella maggio[re] sono poste / due di disegno europeo, alla moderna e fano bella vista. Li cadeglie/ri delli altari sono al modo romano e furono lavorati in cantone / veramente con eccellenza. Il conpreso neli disegni, e quel poccho / che in particolare ne scrivo vp. Lo potra tutto vedere posto in / disegni particolare che il fratello Giuseppe Castiglione tiene intenzi/one che si pongano nel fine del libro de quel scrisse alla pv se / pero si degni di aprobarlo S.Dª Mª e il glorioso patriarch S. / Giuseppe al quale e dedicata la Chiesa, voglia concederé pace a qu/esta misione della quale e prottettore e per questo spero nella sua / esperimentata benignita che non si lasciera vincere di cortesía / e se la Compagnia procuro con tutto lo sforzo di conserare al suo ma/ggior culto con la bella Chiesa che li fece, il glorioso santo ci inter/cedera la grazia tanto desiderata della restaurazione e aumento / di questa christianitá. Nelli santi sacrifici di vp. Molti anni / raccomando e le chieggo la sua santa paternale benedizione / di pekino 8 novembre 1729. Ferdinando Moggi [rúbrica]. 1733, noviembre, 27 Pekín Carta de Castiglione. ARSI, Jap-Sin., 184, f. 135r. M. R. in C[risto] P[adre] Nostro / Pekini, 27 nov[iembre] 1733. José Castiglione, SJ./ Di nuovo ho l’occasione di parini ai piedi di / vp. Poi che trovandosi il p. vice prov. Dome/nico Pinheyro in queste ultime ore d[etta] partenza / delle lettere, occupatisimo con l’informazione, che / scrive p[er] Roma, dello stato presente di questa IDENTIDAD Y GLOBALIZACIÓN EN LAS FACHADAS JESUITAS DE PEKÍN EN EL SIGLO XVIII 299 mis/sione, supplica p[er]mezzo di questo minimo fr[a]tello / la pv. Di concedergli la permisione, che oltre / del socorso che la providenza di v. p. el ha inviato / del comune di questa vice prov. P[er] la redificazione / di questa Chiesa del Coll[egio] possa sr. Servirsi p[er] / la medesima opera, d’alcun denaro pertenente a / queste residenze, e coll[egii] piu abbondanti, visto, che / di presente non hanno soggetti p[er] sostentare, e la / necesittá esser tale, quale vp sá. Perdoni ques/t amia troppa brevita poi che mi trovo sopra le / mie debe le forze affaticato. Ecen ciò chiedo umilm[ente] / la paternale benedizione di VP Pekino 27/ di nov[embre] 1733. DVP. Indº in [cristiano] figlio / Giuseppe Castiglione. Biblioteca Casatanense Miscellanea di scritti vari, mss. 2882, 88 r-90 r. Proposizioni, /che si fanno alla Santita / di nostro [signore] / papa Clemente duodécimo / per / parte del re di Portogallo Giovanni V / mandate últimamente dal / sig[nore] cardinale Pereira / per sedare le correnti emer/genze na’quella e questa / corte / per monsignor Bichi / nuncio. 88 r. Tutti li mo/narchi devono cooperare p[er] la / propagazione della fede / evangelica, ma sa’tutto il / mondo, che il re d[on] Giovanni /88 v/ Quinto di Portogallo è solo / quello, che levo’ fuori l’im/pegno p[er] il vantaggio della / Chiesa cattolica. Lo ha’spe/rimentato bene l’imperatore / della China, che volendo ser/rare la porta p[er] proibire l’/ingresso delli missionari di / Roma, il Re di Portogallo / obligando quel monarca con / repetere ambasciatoris, e / con spese mai vedute in quell’/ impero, ha’sospeso l’intenzione / di quel sovrano, facendoli / retrattare li decrete tanto / pregiuditiali alla Propaganda, / non badando la maesta // del Re a mettersa in un’impegno / d’avvischiarsio ad una rettura / so non fosse riuscito l’in/tento a favore della Chiesa/ il che non si vedra mai / operare da qualsifiae corona, / perche la conservazione dell’/ interesse sta’mista colla / política di diusi, che p[er] non / perderso tutto, e meglio p[er] / la religione, che li sudditi / della corona abbiano la / liberta, e l’offizio, per non / far tomi di scritti, dicano tutte / le quattro parti del mondo / la distinzione, en la differen/za con che il re D[on] Giovanni. View publication statsView publication stats